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Full text of "Vocabulario cubano : suplemento a la 14a. edición del Diccionario de la R. A. de la Lengua : comprende 6.828 voces o acepciones, 321 frases, 52 refranes"

m m 




— 

- 


















THE LIBRARY OF THE 

UNIVERSITY OF 

NORTH CAROLINA 

AT CHAPEL HILL 




ENDOWED BY THE 
DIALECTIC AND PHILANTHROPIC 
j SOCIETIES 

BUILDING USE ONLt 



PCI485I4 
.C8 
S8 
1921 




a 00002 004 



This BOOK may be kept out TWO V/EEKS 
ONLY, and is subject to a fine oí FIVE 
CENTS a day thereafter. It is DUE on the 
DAY indicated below: 



DICCIONARIO DE VOCES CUBANAS 









J5-¿ jC Bl 1 



Suplemento a ía 14/ edición 
- •■- ■■■ del Diccionario ■ ■ ■■ ■ 
de la R. A. de la Lengua 



COMPRENDE: 

6.828 voces o acepciones * 321 frases 



52 refranes 



PQi 



íSTANTINO SU 

(ESPAfJOLITO) 



LIBRERÍA CERVANTES 

DE 

RICARDO VELOSO 

HABAÍU 




DS 

Perlado, Páez y Cía. 

MADHID 



ES PROPIEDAD 
: DEL AUTOR 



Tienta Clarase, Villarroel, 17.— Barcelona 



(yL ía wioLuox, aiot-ux oe uit cctAi olvidado ccvn- 
poMavio, dou, o^tau-tALao cyáitcroe*- C-atvo, Aat>io 
políatota w pt/oluttdo pettiadotj . 






oí, <xu,kox> 



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S DEL AUTOR 

— PUBLICADAS 



¡Emig?snter>I 

(Dos ensayos de novela sobre emigración). 

Oros son triunfa. 

(Novela de asunto hispanoamericano). 

La des-unión Mspanoaísaricana, y otras cosas. 

(Artículos periodísticos), 

Doña Caprichos. 

(Novela de amoríos). 

Ideas. 

(Artículos periodísticos). 

VOCABULARIO CUBANO. 

(Suplemento a la 14.* edición del Diccionario de la Rea 
Academia). 



EN PREPARACIÓN 



Diálogos. 
Menudencias. 



P^ÓÜOGO 



• EL bien hablar e» a la manera 
de la buena crianza». 

SüFIEO J. OtíSSTO 

Hará cosa de cuatro años, viajábamos nosotros en uno de 
los trenes de "The Cuban C, 6 " que recorren longitudinalmente 
el centro de la Isla, desde Santa Clare a Santiago de Cuba, 
cuando un yanki, viajero próximo, vino a interrumpirme, muy 
a mi placer, en la lectura de cierta novela flamante por enton- 
ces, que los continuos bombos estrepitosos me forzaran a leer. 
Pidióme mil excusas por l?, interrupción, que juro fué pla- 
centera, y solicitó de mí is explicara el significado de la frase 
pegarse al mamey. Díjele gustoso que siffaifiesba "vivir del 
presupuesto nacional", y que en algunos cebaos, soiía eer una 
bot'eíli. 

— I Ohí ¿Ser un botella?* — inquirió mi interlocutor. 

—Soteíla — expliquéle— . equivale a sinecura; esto es: ga- 
nar un sueldo al Estado sin trabajar. 

— Mí entiende... ser un chivo. 

— Un chivo en miniatura, míster. 

— Yes, yes... 

Deseoso el míster, al parecer, de no ignorar esas voces 
criollas que frecuentemente le dejaban in altes, había pregun- 
tado en varias librerías por algún Diccionario do cubanismos, 
y como no lo encontrara, firmemente creía que nada se hubie- 
ra escrito sobre la materia, y no ;s explicaba él, razonable- 
mente, tal abandono de los intelectuales estudiosos en asunto 
de un atractivo e interés enormes, particularmente para los 
extranjeros. 

Presto desvanecí el error y las dudas del yanki, asegurán- 
dole que, si bien era cuestión abandonada, el estudio del len- 
guaje criollo había entretenido muchos años atrás (no se había 
publicado entonces la obra de don Alfredo Zayas), a hombres 
de talento, como Bachiller y Morales, Macías, Ramos Duarte, 
Juan J. de Armas y otros, sobresaliendo en el grupo don Este- 
ban Pichardo, con la publicación de su justamente alabado 
Diccionario provincial casi razonado de voces y frases cubanas, 



VIII 

obra que había alcanzado las ediciones de 1836-49-62 y 75, 
de ninguna de las cuales sería fácil cosa conseguir un ejemplar 
en el día. 

Creía yo haber satisfecho con esa ligera relación la curio- 
sidad de mi compañero de viaje; pero no fué así, porque su 
desagrado rayó en enojo al saber que desde el año de 1875 
nadie hubiese reanudado la tarea. 

En ñn, aquellas quejas y ansiedades del yanki no las eché 
yo en saco roto, como suele decirse, y fué desde entonces 
obsesionante idea, con la que a vueltas en el magín me quedé 
dormido muchos noches y desperté no pocos días... — ¡Si yo 
me atreviera! — decía en mi fuero interno con frecuencia. Y 
con este vacilante propósito fui un día a cierta Biblioteca a 
ojear y hojear por segunda vez el Diccionario de Pichardo, con 
lo que no aumentó mi escasa animación de afrontar tan arduo 
y laborioso asunto, no obstante haber reconocido en el libro 
de Pichardo un excelente auxiliar en lo que atañe a Flora y 
Fauna cubanas, por estar en él catalogados muchos nombres 
de plantas y animales, tomados de los estudios de tan sabios 
naturalistas como Poey, Sauvalle, Coloma, Gundlach y otros. 

Decididamente, no era labor accesible a mis menguados 
conocimientos, sin embargo de mis connaturales inclinaciones 
a penetrarlo todo y saber un poco de cada cosa, aunque no 
vaya de acuerdo con aquel refrán que reza: "aprendiz de 
todo, maestro de nada." 

Algún tiempo después, revolviendo libros empolvados en 
cierta librería de viejo, hallé al azar la obra de Pichardo, 
roídas de ratones las tapas y taladradas de comején las hojas; 
pero a pesar de aquel deplorable estado del libro, debió de 
dibujarse muy por lo claro el regocijo en mi semblante, porque 
el usurero vendedor, tras de mirarme gatunamente por sobre 
los anteojos, se dejó pedirme ¡¡diez duros!! por aquolla ruina 
de libro, los que, al fin y al cabo de un inútil si bien razonable 
regateo, hube de pagarle, con la añadidura de escuchar un 
elogio a lo mercader de don Esteban Pichardo. 

Cierto día, como si despertara de un sueño, vine a darme 
cuenta de que estaba confeccionando muy seriamente este 
VOCABULARIO CUBANO. Sobre mi mesa de trabajo conté 
hasta diez o doce diccionarios, y en el centro, un montón de 
anotaciones. No quedaba ya otro remedio; y como en mi tem- 
peramento hay algo del carácter aragonés, me dije, paro- 
diando al baturro de "a Zaragoza o al charco": — O yo acabo 
con el Vocabulario, o el Vocabulario conmigo : una de dos. 



IX 

Y aquí le tienes, lector, vencido en larga y fatigosa lucha. 
Si merece tus elogios o censuras ya me lo dirás. No quisiera 
que mi victoria baya dependido de la debilidad suya, y bien 
deseo que, andando los años, se estime en tanto este hijo mío, 
que para libertarlo de la esclavitud de algún usurero en libros 
de viejo, haya que pagarle ¡¡diez duros I! 



Todos mis ratos de solaz a partir de ese momento, y cuenta, 
lector, que no son muchos, los consagré con verdadero entu- 
siasmo a esta labor, de cuyas asperezas sólo tendrán noticia los 
que hayan compuesto o intentado componer un catálogo cual- 
quiera de voces. Tratárase de confeccionar un Diccionario cas- 
tellano, y fuera más fácil cosa, pues bastaría copiar el de la 
R. A., intercalándole algunos millares de vocablos usuales en 
España, que no figuran en él pero sí en otros. Mas, hacer un 
"Diccionario provincial" de un país de América española, ya 
es más peliaguda cosa si ha de ser obra seria: precísase dis- 
cernir qué voces son genuinas del país en cuestión; cuáles son 
introducidas de otra República americana; las de pura cepa 
castellana, aunque no las acredite Diccionario alguno, y las 
que se derivan de esas o que adquieren acepción distinta por 
tierras colombinas. Y por si estas harto difíciles averiguacio- 
nes no bastaran a desalentar al más animoso, agregúese el 
trabajo de recoger al oído los modismos que en cualquiera 
República hispanoamericana abundan más que peces en el 
mar; defínanse hasta los que parecen decir mucho, aunque 
apenas sea posib'c la definición, y, por contera, búsquese a la 
mayor parte de ellos el sinónimo castellano que le corresponda. 

Toda esa labor es de todo punto imprescindible al estudiar 
un léxico particular de América hispana, si ha de presentarse 
como un complemento del castellano, y no como algo inde- 
pendiente, cual han hecho hasta hoy cuantos han catalogado 
voces americanas. 

Reconociendo nosotros esta falta de método o de discerni- 
miento, que arrastró a muchos tratadistas a incluir como vo- 
cablos americanos muchos usuales en la Península antes de 
que realizara Colón el viaje histórico más famoso de que hay 
memoria, moviónos en nuestra labor el deseo de dar a cada 
voz su fe de nacimiento, que será, con cuantos errores* sean 
advertidos, muchos seguramente, un paso adelante en el sis- 
tema de catalogar voces en América, y uno de los mayores mé- 



ritos de este libro, pues que algunos ha de tener por malo 
que sea. 

En lo que atañe a Flora y Fauna cubanas, nos hemos ser- 
vido en gran medida del Diccionario de Pichardo, y no menos, 
del "Nuevo Apéndice 0-Z"\ tomo XXVXH del Diccionario enci- 
clopédico hispanoamericano, de Montaner y Simón, en cuyos 
dos libros, junto con algunas ncíao obtenidas por distintos 
medios, hemos reunido quizá la más completa colección que 
pudiera tenerse de las voces con que la Botánica y la Zoología 
tributan al lenguaje hablado en Cuba. 

La 14.* edición del Diccionario de la R. A. de la Lengua 
fué nuestra estrella polar, en la ruta emprendida con el fin de 
encontrar el mayor número de afinidades entre el léxico cu- 
bano y la lengua de Castilla, 

Y la "Lexicografía antillana", — Habana, 1914, — del talen- 
toso y erudito publicista don Alfredo Zayas y Alfonso, nos ha 
servido para acreditar de voces caribes las empleadas por los 
aborígenes cubanos. 

Estos cuatro citados libros son, pues, los más sólidos ci- 
mientos en que descansa nuestro VOCABULARIO CUBANO. 



Nuestra opinión más imparcia! y sincera del Diccionario 
de Pichardo, es que, con todos sus defectos, no podría ser obra 
más acabada en aquella época, y que aumenta este mérito el 
haberlo compuesto con materiales casi dispersos, que de di- 
fícil, elevan a tarea abrumadora la por él emprendida, si se 
compara a la nuestra, que ya encontró sólidas bases. 

Sin embargo, dejaríamos de ser enteramente justos, si no 
apuntáramos algunos defectillos que nosotros hemos procurado 
no tener, aunque hayamos incurrido en otros. 

Algunas de las definiciones de don Esteban Pichardo ado- 
lecen de la debida claridad de dicción, falta compensada, justo 
es reconocerlo, con otras explicaciones donde menudean datos 
que dan amenidad. 

Otros pequeños lunares filológicos o gramaticales, son los 
de llamar verbo recíproco al reflexivo, como aprudenciarse 
(resignarse), maguarse (chasquearse); los de seguir en ciertas 
derivaciones de voces un sistema ya entonces reconocido como 
arbitrario o caprichoso, cual de pez, pezes y pezcado; el de 
aceptar en el lenguaje escrito la prosodia cubana o americana 



de la c y la z, como seiba por ceiba í punsó en vez de punzó 
(rojo), y otros por este orden. 

Salvo en muy raras excepciones, Pichardo ha omitido las 
familias botánicas o zoológicas a que pertenecen las plantas y 
animales que reseña, lo cual es descuido de consideración, aun 
cuando no deje de incluir casi nunca el nombre técnico de cada 
especie, cosa esta última que coloca al Diccionario de Pichardo 
por sobre otros americanos, donde se hace caso omi3o de fa- 
milias y especies, con lo que se vuelven tan deficientes las 
explicaciones, que hasta los más expertos naturalistas igno- 
rarán de qué planta o animal se trsta, en muchos casos. 

Pero el defecto capital que se advierte en el Diccionario 
de Pichardo, común en los otros libros americanos de esta ín- 
dole, con excepción única, en parte, del de don Rufino J. 
Cuervo, es el de no especificar el origen, la derivación o el 
uso de cada vocablo catalogado. Salvo en mucho3 casos de 
voces caribes, de las demás no hace Pichardo ninguna distin- 
ción, en cuanto a erigen y uso, ya sean castellanas puras, de- 
rivadas de éstas, nacidas en otro país americano o cubanas. 

Respecto a este particular, comete un ligero yerro el señor. 
Zayas (i), cuando para replicar a Ciro Bayo sobre el origen de 
la voz baqueano, dice: "Nos parece equivocado -Bayo, y su ob- 
servación carece de fuerza, pue3 entre las veces cubanas no 
podía incluir Pichardo una voz dominicana ". No sólo hay vo- 
cablos dominicanos, sino haitianos, portorriqueños, etc., des- 
conocidos en Cuba, como cajv.il, bariaco, caimoní, auyama, etc., 
en el Diccionario provincial casi razonado de voces y frases 
cubanas (?), de Picbardo, sino que entre las conocidas y 
usuales en Cuba, las hay castellanísimas o de uso en alguna 
provincia española, como accesoria, administrador, camiseta 
(prenda interior de vestir), caracol y el andalucísimo amolar 
(fastidiar); anglicismos cual rail y galicismos como creyón, 
comunes en casi todas partes donde sa había castellano; 
americanismos como ajiaco, cacique y potrero ("dehesa" el 
último), sin que se acrediten así con la menor distinción en 
el léxico cubano, por él necesariamente estudiado antes de 
componer su libro. 

Resalta en seguida en ese sistema una imperdonable falta 
de método, pero mucho más patente se muestra en cuanto 
tropezamos con voces como éstas: argentino, na, natural de la 
Argentina; boliviano, na, de Bolivia... que así encajan en un 
Diccionario de "voces cubanas" como en uno de aragonesas. 

(í) 'Lexicografía antillana» - Habana, 1914 - pág. 433. 



Conformes con que se recojan esas voces en un Diccionario 
cubano, si no figuraban en el de la R. A. u otro muy acredi- 
tado y conocido que se haya tomado por base, pero están cla- 
mando por alguna indicación convencional que las diferencie, 
puesto que bayú, accesoria, ajiaco y boliviano serán voces 
usuales en Cuba, pero sólo es cubana la primera, castellana 
la segunda, americana la tercera, y en cuanto a la cuarta, o 
sea boliviano, será castellana o americana, y en todo caso 
bolivianismo. Más claro: en un diccionario castellano o de 
americanismos, boliviano puede figurar sin distinción alguna, 
y así mismo en un catálogo de bolivianismos, pero en ningún 
caso sin su partida de nacimiento en un diccionario de los lla- 
mados "provinciales" cual el de Pichardo. 

Pero no está en nuestro ánimo rebasar la línea de lo 
justo, y rogamos no se vea en estos intentos de crítica demole- 
dora al libro de Pichardo, cuyo mérito no podrán mermar un 
ápice estas disquisiciones. 

Además, nos mueve a obrar así el presentimiento de que 
cualquiera persona de mediana ilustración encontraría, si se 
lo propusiera, en nuestro VOCABULARIO CUBANO, defectos 
que serán mayores o menores que los de Pichardo, pero que 
serán defectos, y deseamos ser acreedores a esa benevo- 
lencia que me parece han de merecer cuantos confeccionan 
un diccionario, tarea que no deseamos se le imponga por cas- 
tigo a ningún enemigo nuestro. 



Tócanos hablar sobre la otra piedra fundamental de este 
VOCABULARIO CUBANO, o sea el Diccionario de la R. A. 
de la Lengua. 

Creemos con el Padre Juan Mir — seguros, sin embargo, 
de no haber sido arrastrados por los pasionismos lamentables 
de este sabio filólogo, que pone a Cervantes como un cretino 
— "que no posee la lengua castellana Diccionario alguno que 
la represente con fidelidad" (1); pues no somos de los que 
opinamos que "todo el ser del castizo romance consiste en la 
autoridad de la Real Academia" (2). 

Mas en el caso de componer un diccionario especial o par- 

(1) *Prontuario de hispanismo y barbarismn* - Madrid, 1908 - Introducción 
página LXXIV. 

(2) ídem; página LXXV. 



XIII 

ticular, cual éste, preciso será, aunque hasta ahora no se haya 
hecho, presentarlo como rama, sección o suplemento del ge- 
neral; y en este punto creemos que ni el mismo P. Juan Mir 
apelaría a otro que al Diccionario oficial, reconociendo en él 
el más indicado, y a la R. A. como la autoridad suprema, 
dentro de lo razonable y justo. 

Toro y Gisbert, en unos comentarios (1) a la 14. a edición 
del Diccionario académico, dice: "Adolece por cierto de nu- 
merosas faltas e infinitas omisiones, pero con todo, él es el 
único léxico al que podemos acudir con alguna seguridad en 
los casos dudosos. Y si lo comparamos con las obras de aná- 
logo carácter publicadas en otras naciones de Europa, hemos 
de confesar que se lleva la palma el infeliz libro que tanto 
hemos criticado algunas veces." 

Insertamos con gusto este juicio de Toro y Gisbert, porque 
ha venido a consolidar nuestro concepto sobre el Diccionario 
oficial, pese a las atinadas críticas de los Cejador, Valbuena, 
Casares y otros, y de las desatinadas censuras de filólogos im- 
provisados. Por eso hemos creído nosotros proceder acertada- 
mente al presentar este VOCABULARIO CUBANO como su- 
plemento a la 14. a edición del Diccionario de la R. A. de la 
Lengua. 

Tampoco ha de entenderse que tratemos de usar un cri- 
terio cerrado, para seguir como ciego a lazarillo al Diccio- 
nario oficial, no reconociendo más voces castellanas que las 
abarcadas por él : sabemos perfectamente que de recoger 
todas las voces castellanas, la R. A. necesitaría presentar su 
catálogo en dos tomos y no en uno, cual hoy hace. 

El Diccionario académico es obra de mortales, ya sea la 
mejor en su género, y por lo mismo no podría ser intangible, 
y pretenderlo es contra toda razón. Compónganlo dos mil aca- 
démicos y proclámenlo perfecto, y ni así se librará de que, 
cualquiera que sepa bastante menos que uno de los miembros 
de la Academia, pueda encontrar deficiencias si eso se pro- 
pone. 

De esto nos convence el que nosotros mismos, con la 
microscópica autoridad filológica que poseemos, hayamos po- 
dido encontrar en el Diccionario de la R. A. algunas deficien- 
cias, que, si por respeto callaríamos de buen grado, no hemos 
de hacerlo, puesto que la docta Corporación dice estimar toda 
clase de advertencias, aun cuando sean de floja autoridad y 
escaso peso, como las nuestras. 

(1) 'Los nuevos derroteros del idioma' - PariS, 1918 - pag 267. 



XIV 

Además de muchas voces calificadas en este Vocabulario 
de comunes, que reclaman con todos los derechos el ingreso 
en el catálogo oficial, hay muchas sin uso en Cuba, que piden 
la catalogación, entre las cuales están, que no hayamos visto 
recomendadas por nadie hasta la fecha: bacteria (microorga- 
nismo), carajo (interjección sin significado propio), departa- 
mental (de departamento), barra- fija (aparato gimnástico), 
bombín (sombrero), pelele (calzoncillos y camiseta en una 
pieza), tiovivo (ei carroussel de los franceses), marañuela 
(dulce casero), etc., etc. Si se desea un galicismo quizás tan 
admisible como otros que figuran en el catálogo oficial, vaya 
por muestra creyón (carboncillo de dibujo) como dice casi 
todo el mundo hoy. 

Las frases "meter (a uno) en jareta" y "meterse en ca- 
misa de once varas", por ejemplo, entrañan ideas absurdas, 
y quizás por eso no las ha recogido la R. A., pero tienen muy 
gracioso sentido irónico y sabor rancio de puro castizas. 

De refranes, sólo una mínima parte acepta. Gonformea con 
que se omitan los desterrados por el uso, y que reunirios sea 
más bien labor de ferviente demopedista (folk-lorista) ; pero 
ya que se incluyen refranes en el Diccionario oficial, por 
cientos se podrían contar los que reclaman e38 derecho, con 
tanta o mayor justicia que muchos de los que han obtenido 
esa gracia. 

Gomo prueba de que también se podrían presentar algunos 
ejemplos de incompletas definiciones, se nos ocurre ésta: 
"CARRIL — m. — En las vías férreas, barra de hierro quo"... 
I Si precisamente la vía férrea es la3 barras de hierro!... De- 
biera definirse: CARRIL — m, — Cada una de las barras de 
hierro que forman paralelas la vía férrea. 

El defecto más notorio, en el caso de tomar por base el 
Diccionario académico para componer uno particular ameri- 
cano, es que al aceptar americanismos no se indica la verda- 
dera procedencia en muchos casos; pues solamente en la le- 
tra A, existen nueve cubanismos en el Diccionario oficial sin 
partida de nacimiento. 

Indicado queda en estos breves reparos que nuestro Dic- 
cionario oficial, siendo el mejor, no es un Alcorán ni una 
Biblia, donde la3 imperfecciones entrañan misterios ultra- 
humanos, y son inmutables por lo mismo, al decir de los 
sabios varones que los interpretan: aquél es libro humano, y 
ha de tener defectos, pero es el mejor archivo del idioma en 
nuestros días. 

Tiene la docta Corporación cerradas las puertas a los 



XV • 

neologismos, y obra perfectamente en lo que se refiera a los 
transpirenaicos, aunque algunos se cuelan por el ojo de la 
llave, empujados por- el uso; pero en esas puertas debiera de 
abrirse una cancela, por lo menos, para dar paso franco a las 
voces de mayor uso en América española, formadas sin inge- 
rencias galicanas ni anglicanas, sino heredades- de las lenguas 
autóctonas o salidas del ingenio popular, que son muchas, y 
no pocas, entre ellas, sin equivalentes castellanos. 

No estemos enteramente conformes con Giro Bayo (i) 
cuando dice: "Sabido es que en América española sq habla un 
castellano que necesita traducirse al español". Hoy por hoy, 
no puede afirmarse eso con tal rotundidad. A propio intento, 
se puede hablar y escribir en América de- modo que no io 
entienda un castellano; pero ese castellano comprenderá per- 
fectamente el lenguaje usual en cualquier país de América; 
mas Giro Bayo podría aseverar eso mismo, andando el tiem- 
po a paso ds lustros, pues ya lo dijo Bello: "con el tiempo se 
hablará en América una jerga desconocida," aunque tampoco 
anduvo muy acertado en el juicio el insigne filólogo y jurista 
venezolano, porque con el tiempo, no se hablará una jerga 
desconocida en América, sino una en cada país hispanoame- 
ricano. Hoy mismo un cubano puede no dejarse entender de 
un argentino, o viceversa. Pero, ¿a qué seguir este orden de 
consideraciones? En España, un asturiano puede llegar a la. 
Corte hablando para que no le comprendan, y un madrileño 
podrá repetir el caso en Granada. 

Pero lo innegable es que en América, aunque con la len- 
titud que impone a la evolución del lenguaje el intercambio 
de la vida moderna, sucederá con la lengua de Lope y los Ar- 
gensoias lo que con la de Cicerón y Horacio en Europa. 

Entre las razones a sustentar este criterio, generahnente 
admisible sin reparos, están éstas atinadísimas, del eminente 
filólogo bogotano Cuervo (2) : "Las naciones hispano-ameri- 
canas, así por razón de sus climas y zonas, como de su cons- 
titución política, tienen muchos objetos que les son peculiares, 
y cuyo nombre pertenece por fuerza al caudal común de la 
lengua." 

Y esas voces que indica Cuervo merecen y deben ser reco- 
gidas y vulgarizadas, en lo posible, por la R. A., con prefe- 

(1) 'Vocabulario criollo-español, sud- americano ¡ - Madrid, 1911 - Prólogo, pri- 
mer párrafo. 

(2) 'Apuntaciones criticas sobre el lenguaje bogotano» - París, 1914- Prtílcf o, 
página XVIII. 



XVI 

rencia, ni que decir tiene, a los términos extranjeros que cir- 
culan abundantes, como si fueran moneda de legítima acuña- 
ción. Al obrar así, se rejuvenecería el idioma con pura san- 
gre, y sobre todo, se contribuiría a retardar la época en que 
un castellano habrá de necesitar intérprete en las tierras 
americanas donde España difundió su lengua, o un america- 
no por tierras de Castilla. 

No nos parece que viene muy fuera de ocasión recordar 
aquí aquel precioso símil del gran Hartzenbusch (1), cuando 
ingeniosamente dijo a ese respecto: "De loco graduaríamos 
a un heredero que, sin registrar la casa donde había cómo- 
damente vivido su padre, fuese afanoso de tienda en tienda 
comprando muebles, colgaduras, alfombras y vasos, y al poner 
en su lugar cada pieza, tropezase con otra tan buena por lo 
menos como la que traía. 

Pese a este agudísimo símil, estarán muy lejos de pasar 
por locos quienes enriquecieron (?) la lengua de Tirso, Cal- 
derón y Granada con el híbrido voquible de interviú, para 
expresar entrevista, consulta, visita, interrogatorio, diálogo, 
coloquio, charla, plática y otros, según el caso; o aquel otro 
no menos repulsivo de mitin para lapida sepulcral de asam- 
blea, sesión, reunión, congreso, conciliábulo, y hasta junta, 
que seguramente morirá también. No fueron locos los que 
, tales voces trajeron al idioma, pero tampoco se las pueden 
dar de cuerdos. 

Cuerdamente proceden los que no teniendo en su lengua 
voz con qué designar un objeto o una idea la toman del sáns- 
crito o del esperanto, que tanto monta, con tal que sea abso- 
lutamente precisa y se adapte fácilmente a la prosodia del 
lenguaje. Pero con más cordura obrará el heredero que tras 
de registrar la casa donde había cómodamente vivido su pa- 
dre, y de advertir algunas faltas en el moblaje, o cabida para 
más adornos, repara las deficiencias con las cosas habidas en 
las otras heredades testadas por su progenitor. 

De más está decir que esas otras heredades de los espa- 
ñoles son las Repúblicas hispanoamericanas, de cuyos parti- 
culares léxicos se podrían extraer bellísimas galas mucho 
más adaptables al castellano — ya que no pocas son originarias 
del romance — , que cuantas adentran los aires de novedad 
europeizante en la tierra del lenguaje casi cosmopolita. 

Todo es preferible a que se deforme nuestro riquísimo 
y jugoso lenguaje con voces híbridas, que, sobre ser innece- 

(1) •Diccionario de Galicismos* de don Rafael M. Baralt. - Prólogo, pág. VI. 



XVII 

sarias, son las que preferimos usar por afán de petulancia, 
que inconscientemente nos lleva a dañar lo que de más ca- 
racterístico y sagrado tiene una raza o un pueblo. Por eso 
debiera grabarse en el corazón de los españoles aquel sabio 
consejo (1) del insigne Mariano de Cavia: "Combatir a cuan- 
tos deforman, maltratan y desdeñan el habla española, es tan 
necesario para la defensa nacional como fabricar en Trubia 
cañones y municiones." 

No hay tampoco que pedirle a la R. A. que abra las puer- 
tas de par en par a los vientos que soplan de América, por- 
que aquí se forman vocablos de tan estrafalario gusto y tan 
incomprensible origen, que, no la gente gustosa de hablar bien, 
sino que hasta el vulgo debiera desecharlos como inmundicias 
pestilentes; pero cuando menos, en esas puertas del respe- 
table recinto donde se "limpia, fija y da esplendor" al idioma, 
hay que abrir, cual ya hemos insinuado, un postigo que mire 
al Nuevo Mundo, en vez de la rendija por donde hoy va pa- 
sando eon gran esfuerzo el léxico americano. 

Cuando la Corporación académica se disponga a refrescar 
el Diccionario con las cinco o seis mil voces que nos parece 
se pueden escoger, como perfectamente adaptables al caste- 
llano, de los americanismos en uso, convendría procediera con 
más tino del empleado hasta ahora. En lo que atañe a cuba- 
nismos, tal vez por servirse de corresponsales perezosos o 
poco duchos en la materia, no ha seleccionado con grande 
acierto los que incluyó como más admisibles en el catálogo 
oficial. 

En la 14 a edición figuran solamente 138 cubanismos, de 
los cuales, muy cerca de la mitad son de escaso interés o de 
uso poco extendido. Cuando menos, a la mayoría de los cuba- 
nos y de los extranjeros conocedores del país, les sorprenderá 
por uno u otro motivo ver que la R. A. recoge las siguientes 
voces cubanas: aguaitacaimán (ave), balay (plato de madera 
para aventar el arroz), bongo (lancha para atravesar ríos), 
castrón (puerco grande castrado), cotunto (el ave sijú), cusubé 
(dulce de yuca), chapurrado (bebida refrescante), chote (el 
chayóte, que sólo algún rústico dirá de esa manera), jeniquén 
(el henequén, como dicen el noventa por ciento de los habi- 
tantes del país), libra (tabaco de superior calidad), muleque 
(negro bozal de siete a diez años), punto, (hoja pequeña de ta- 
baco de aroma exquisito), quebrado (hoja de tabaco aguje- 
reada, pero de superior calidad), sombrero jíbaro (el tosco 

(1) cLa defensa del lenguaje» - 'El Imparciah, 1916. 



usado por campesinos), taita (tratamiento para con los ancianos 
negros), torería (íravecurs, do muchachos) y otras. 

En cambio pasarían de quinientas las voces cubanas per- 
fectamente csatelianizables, apoyadas per el uóo extendido 
a fuera de ía Isla, en algunos casos. 

Por que se vea con más precisión la claridad de este aser- 
to, remitimos al lector a la siguiente lista de 



Cubanismos aceptados pos? la P s . R. 



R 

Ácana (2 acep.) 

Agracejo. 

Aguailaeaimán. 

Agu;;jí. 

Aguinaldo. 

Alecrín. 

Alijo. 

Amor al uso. 

Arabo. 

Árbol de la cera. 

Arribazóa. 

Ateje. 

Aura. 

Auroro. 

& 

Bajareque. 

Bajonado. 

Balandro. 

Balay. 

Barbero. 

Batey. 

Bayamés, sa (2 acep. 

Bayú. 

Bayúa. 

Bongo. 

Boniatillo. 

Boruga. 

Bramadero. 



Cabalaría. 
Cafiroleta, 
Calimba. 
Calimbar. 
Gamao. 

Caney (2 aoop.) 
Cantúft. 
Capadura. 
Castrón- 
Catauro. 
Coco. 

Contracandela, 
Conuco. 
Cordel. 
Cdtunto. 

Cubano, na (2 acep.) 
Cuje. 
Cusubé. 



CH 



Champola. 

Chapear. 

Chapurrado. 

Chimo jo. 

Chino, na. 

Chote. 

Chotear. 



D 



Desbotonar. 



Empilonar. 
Entroncar (2 acep.) 
Entronque. 



Guagua 

Guagus (áe) 
Guajirfi. 
Guajiro, ra. 
Guatiní 
Guizazo. 



Molejón. 

Molote. 

Morrocoy. 

Morrocoyo. 
Muleaue. 



Negrada. 
Niño, ña. 



Ñañigo, ga. 



Ochavón, na 



n 



n 



Habanera (2 acep.) 
Habanero, ra (2 acep. 
Habano. 
Habano, n.-. 
Hierba de limón. 



Jeniquén. 



Libra, 
Limón (adj.) 

Mas^co, oa. 

Macana. 

Maguey. 

Majá. 

Majagua, 

Majagual 

Mancuerna. 

Manigua. 

Mariposa. 

Matancero, ra (2 acep.) 



Pajón. 

Pajonal. 

Palma real. 

Panudo. 

Pasadero. 

Pardo, da. 

Perico. 

Periquito. 

Punta. 



Q 



Quebrado. 
Qu imbombo. 
Quina de la tierra. 



Refacción. 
Retranca. 
Retranquero. 
Rosa francesa. 



S 



Sabicü. 
Sambumbia. 



XX 



Sambumbiería. 


Trinitario, 


ria (2. acep. 


Santiaguero, 


ra (2 acep.) 






Serventía. 






V 


Socucho. 








Sombrero jíbaro. 


Vega. 
Veguero. 






T 




Y 


Taita. 
Tejamaní. 
Tocororo. 
Tolla. 




Yagua. 
Yerba de 1 
Yuraguano. 


imón. 


Torería. 






z 


Torre. 








Trepadera. 
Trillo. 




Zacateca. 
Zapata. 





Ahora bien, cuando tantas voces castizas están sin recoger 
por la R. A., muchas de las cuales, por tener frecuente uso 
en Cuba, figuran en este VOCABULARIO, no van a tener más 
suerte los muchos americanismos, cuyo uso no descieñan las 
personas ilustradas. 



El tercer punto de apoyo en que descansa este VOCABU- 
LARIO CUBANO, si bien mucho más débil que los anteriores, 
es la "Lexicografía antillana'", del eminente legista y nota- 
ble historiógrafo don Alfredo Zayas. 

Es libro de indiscutible mérito. Perdido el idioma de los 
aborígenos antillanos, que careció de forma gráfica, sólo que- 
dan unos cuantos vocablos dispersos, escritos a la manera 
castellana en los escasos libros de misioneros, exploradores, 
naturalistas, etc., que de España vinieron a civilizar y es- 
tudiar la poco antes descubierta América. Esas pocas voces 
y las desde entonces conservadas en denominaciones topo- 
gráficas, son las que el señor Zayas ha recopilado y estudiado, 
presentándolas en un catálogo extenso, en cuanto cabe, con 
originales apuntaciones filológicas y disertaciones amenas. 

De poco nos ha servido este meritísimo libro: nada más 
que para, con la autoridad de su autor, poder indicar cuáles 



XXI 

voces tienen origen caribe, salvo muy contados casos que se 
han escapado al estudio del señor Zayas, y son aquellos en 
que omitimos su nombre, cual se verá en el texto. 

Como estudio filológico de un idioma perdido, no podía 
ser el del señor Zayas obra perfecta, por lo mismo que resul- 
ta poco menos que imposible discernir en la evolución del 
lenguaje indio, después de llegados los españoles, las voces 
indias auténticas, y las que hayan resultado de la consiguiente 
mezcla con el castellano. 

Por eso muchos filólogos americanos, al estudiar los idio- 
mas o dialectos indígenas, particularmente aquellos de que 
se conservan sólo voces sueltas, incurren frecuentemente en 
el error de acreditar de vocablos indios sencillas corruptelas 
olvidadas del romance, traídas por el pueblo colonizador o 
formadas aquí en mezcla con las lenguas autóctonas, ya por 
los indios, bien por los españoles. 

Un estudio detenido y serio sobre la materia probaría lo 
dicho con múltiples ejemplos, y vamos a presentar con ese 
objeto algunos casos. 

Manió y neo, que Zayas clasifica de voces caribes, son sen- 
cillas corrupciones de voces castellanas: manió, forma po- 
pular de manido, derivado de manir (verbo de origen latino); 
y nea, de anea o enea, que acaso hasta designe la misma especia 
de hierba. 

Un caso de otro orden, se ofrece con ia voz tayuyo, también 
palabra caribe según Zayas, que a nuestro parecer se formó 
así: del castellano hallullo, el andalucismo jallullo y de aquí 
el cubanismo tallullo, corrompida la 11 en y para formar 
tayuyo. 

Estas disquisiciones no quitan méritos a ninguna obra de 
la naturaleza de la escrita por Zayas; antes al contrario, son pal- 
pable demostración de que la materia es más embrollada de lo 
que pudiera parecer. 

Hay un ligero punto en que discrepamos del señor Zayas, 
si acaso no ha cambiado después de criterio, cual imagina- 
mos, y es en que estime obra imperfecta la del señor Pichardo, 
por no haber incluido las voces geográficas cubanas. Sacamos 
esto a colación, porque el mismo juicio pudiera formarse de 
este VOCABULARIO, donde tampoco figuran esas voces. Y es 
que las voces geográficas sólo tienen cabida en un Diccionario 
geográfico o enciclopédico, o destinado especialmente, como 
el del señor Zayas, a reunir los vocablos de una lengua des- 
aparecida en su mayor parte. El Diccionario de don Esteban 
Pichardo y este VOCABULARIO recogen las voces d^l len- 



XXII 



guaje corriente, a la manera del de la R. A. y otros mu- 
chísimos. 

De admitir nombres de ríos, montes, etc., ¿por qué no los 
de personas? Convendrá el señor Zayas en que no caben ni 
los unos ni ios otros, porque ambos son nombres propios, es- 
peciales, particulares. 



Entre otros libros consultados en nuestras investigaciones, 
merece particular mención, como catálogo general, el "Pe- 
queño Latousse ilustrado", de Toro y Gisberi, el cual es, sin 
disputa, el Diccionario que mayor número ele americanismos 
reseña, y da pie en algunos casos para estimables orientacio- 
nes. Al de Salva le debemos, como al monumental de Monta- 
ner y Simón, excepción hecha del Apéndice indicado, alguno 
que otro dato de escasísimo interés para nuestro objeto. Y 
en los demás libros de este orden consultados... nada nuevo. 

Entre las obras de carácter particular de que nos hemos 
servido en lo posible están las "apuntaciones críticas sobre 
'el lenguaje bogotano", de Cuervo.; el mejor libro que se haya 
escrito sobre lexicografía americana. ¡Lástima grande que no 
haya de cada país en América un libro siquiera parecido! Al 
buscar en esta hermosa obra, pletórica de ciencia filológica 
y erudición, afinidades con el léxico cubano, pocos datos ob- 
tuvimos, pero, en cambio, so nos han revelado no pocos secre- 
tos de nuestro idioma. 

Otro libro muy aceptable es "El castellano en Venezue- 
la", de Julio Gaicano, al que debemos alguna que otra noticia. 
Otro más, que merece recuerdo y aplausos, es el "Vocabulario 
criollo-español, sud-arnerieana" , por Ciro Bayo, que, si bien 
peca de conciso en algunos artículos y está pidiendo mayor 
extensión, pues no pasarán de tres mil las voces reseñadas, 
y en "Sud-américa" hay mayor número, prestará buen ser- 
vicio en la confección de cualquier Diccionario provincial de 
América, y es una de esta clase de obras mejor acabada^. 

Las demás, sinceramente confesamos que ningún servicio 
nos han prestado, dada la diversidad de léxicos en la Amé- 
rica española; y algunas que piadosamente no citaremos, sobre 
argentinismos y quicheísmos, en pago al tiempo que nos han 
robado, las condenaríamos a la pena que señaló el cura a ios 
libros, de Don Quijotp. 



Z-CÍÍI 



Con los materiales tomados de todas las fuentea citadas, 
sería imposible de tocio punto confeccionar este VOCABULA- 
RIO CUBANO; así, pues, hubimos do recurrir a un manantial 
fecundísimo, inagotable, c ! ol que ña suministran todos los 
diccionarios de todas lias lenguas: me refiero al lenguaje del 
pueblo, del vulgo, que es el filólogo por excelencia. Podemos 
asegurar que de ¡arios del pueblo hamos tomado al oído, 
más de la cuarta parte de las voces contenidas en .este VO- 
CABULARIO, y que aparecerán en su casi totalidad definidas 
por primera vez, con las acepciones que aquí tienen. 

No serán pocos los vocablos que se nos hayan trascone- 
jado, sin contar los que no hemos querido recoger por tratarse 
de modismos muy' locales, de limitada extensión, pues ca- 
sualmente se traía de un pueblo, si cubano, en el que parece 
haber individuos que inventan palabra para bu uso parti- 
cular-, o familiar, cuando más. 

Nuestro esfuerzo encaminóse a recoger el mayor número 
de las voces o acepciones generalizadas, aunque hayamos es- 
tado muy lejos de babor agotado la materia 

No obstante el inmenso caudal de modismos mezclados 
en el habla corriente, Cuba es uno de los países hispano- 
americanos donde está menos corrompido el castellano, cual 
se puede observar en la prensa diaria, dejando a un lado 
aquello que invade el campo de la Retórica, y que no se re- 
laciona con nuestro objeto del momento. 

Para estudiar y clasificar con acierto este lenguaje del 
pueblo de América española, sería indispensable, de todo pun- 
to, el auxilio de un diccionario cuya confección echará de 
menos el que emprenda la recopilación de un léxico particular 
o general americano: aludo al que catalogue los andalucismos. 

Multitud de voces americanas son corruptelas o deriva- 
ciones de andalucismos, algunos de los cuales ya habrá arrin- 
conado el desuso en esa región española. 

Andaluces fueron los primeros exploradores y coloniza- 
dores de América, y andaluces que trajeron en el idioma 
muchas voces populares o vulgares, porque del pueblo o vulgo 
salieron aquellas gentes. Por lo tanto, el origen de muchas 
voces tenidas por americanas genuinas lo tendrán segura- 
mente en Andalucía. 



XXIV 

Aludiendo a esto, dice Cuervo (1) muy atinadamente: "SI 
día que tengamos un diccionario de andalucismos, hallaremos 
maravillas los americanos". Y el eximio filólogo Cejador ase- 
gura haber coleccionado, en una excursión de cuatro meses 
por Andalucía, más de seis mil voces castizas no recogidas 
por la R. A. hasta la 13," edición inclusive del Diccionario. 

Por lo expuesto, ya se supondrá que no es fácil cosa acre- 
ditar a cada vocablo de uso én América su partida bautismal. 
Y en cuanto a Cuba particularmente se refiera, no estarían 
de más los diccionarios del gallego y del bable. 

No obstante esa escasez de fuentes para la buena clasifi- 
cación, por el origen de las voces» ésta es de tal modo necesa- 
ria, a juicio nuestro, que con todos los errores consiguientes 
la preferimos a la ausencia total, y de aquí que hayamos 
acometido la tarea, cual más arriba se dice, y es ocasión de 
que expliquemos el método seguido. 

Hacemos solamente tres distinciones de voces, a saber: 
cubanismos, las de origen cubano, aun cuando se haya exten- 
dido el uso fuera de la Isla; americanismo?, las de uso en 
Cuba nacidas en otra nación americana, cualquiera que sea, 
o de uso general en América, y comunes, las de origen caste- 
llano con uso en España y América. 

De los cubanismos, van señalados con un asterisco ante- 
' puesto los aceptados por la R. A.; y en cuanto a los ameri- 
canismos y voces comunes, se incluyen sólo en este VOCA- 
BULARIO los no aceptados por esa respetable Corporación. 

Véase la siguiente 



(1) Obra citada, articulo ! 



XXV 



LilSTA DE VOCES 
CONTEHlDñS E$ ESTE VOCABULiA^IO 



A 
B 
C 

GH 
B 
É 
F 
G 
H 
I 
J 
K 
L 

LL 
H 
N 
Ñ 
O 
P 

Q 

H 

S 
T 
U 
V 

w 

Y 
Z 



Catebismoa 



466 

421 

943 

48, 

108 

230 

180 

524 

88 

32 

234 

2 

150 

9 

536 

66 

24 

44 

601 

39 

265 

235 

293 

21 

132 

432 

49 



6005 



AráSíkasismos 



54 
25 
74 
17 
14 
44 
35 
38 
9 
4 
18 



57 

7 
4 

36 

2 
14 
19 
20 



513 



Comunes 



23 
i4 
29 
9 
35 
26 
13 
14 
5 

16 
3 
1 
5 

24 

3 

1 

9 

27 

1 

21 

16 

4-2 



310 



TOTAL 



543 
460 
1046 
20b 
157 
300 
228 
576 
102 

52 

255 

3 

160 

9 

617 

76 

29 

53 
664 

42 
300 
270 
3'25 

23 

142 

1 

433 

56 



(i) 6828 



(1) De estas 6.828 voces o acepciones, sólo figuran unas 3.600 en el Dicciona" 
rio de Pichardo. 



XXVI 

La tabla que antecede habrá dado una idea al lector de 
nuestro trabajo; sólo deseamos añadir que en esa clasificación 
hemos procurado poner nuestro mayor interés en el acierto, 
y ello io probarán las dudas esparcidas en algunos lugares 
del testo; de los errores en que hayamos podido incurrir, 
más paternidad correspe nú era a la escasez de fuentes que a 
cuanto de nuestra voluntad y estudio ha dependido. Y a obrar 
con gran cautela, para no dar por cubanismo una vos caste- 
llana o por castellana un americanismo, no3 ha movido en 
gran medida el recuerdo de las acerbas censuras que ha sus- 
citado el señor- Tobías Garzón, con su célebre por lo dispa- 
ratado " Diccionario argentino'", deudo se acreditan de argen- 
tinismos, no sólo voces aceptadas por la R. A., sino algunas 
que se encuentran en "El libro del buen amor". 

En cuanto a las voces llamadas comunes, cabe advertir 
que no todas son dignas de recoger por la R. A. Hay entre 
ellas algunas que son corrupciones groseras del buen hablar 
o vocablos galachos generalizados innecesaria y censurable- 
mente en España y América española, si bien es verdad que 
la inmensa mayoría son tan acreedoras a figurar en el Diccio- 
nario académico, como las ya catalogadas en el. 



* 

* 



Del abuso en inventar vocablos o modismos, cometido por 
el pueblo, darán idea los siguientes ejemplos: 

Al duro de plata se dice bolo, boleto, disco, tolete, rufo, 
maraca, machete, rueda, tulipán, guayo, gaayacán, estrella 
(el de moderna acuñación cubana), machacante (dicho también 
en la jerga gitana), ojo de buey (que dice también el popula- 
cho español), y aún presumimos que algún nombre más se 
verá en el cuerpo del VOCABULARIO, no recordado de mo- 
mento por nosotros. 

De ramera hay estos equivalentes: sapo, cuero, venado, 
chema, bacalao, pescado, picuda, casco, serrucho (alusión al 
pez de ese nombre), pellejo y cebolla (ambos nombres usados 
en España también). 

A la peseta se dice bomba, chapa, tapa, guana,, caña, per- 
jura y beata (que se oye al pueblo español también). 

Ei vulgo es en todas partes infatigable inventor de voca- 
blos, y si con respecto al de América tenemos además en 
cuenta el caudal de voces usuales, tomadas a los indios, no 



XXVII 

parecerá exagerado que se dija con Toro y Gisbert (i) "que 
un diccionario de americanismos completo ha de constar de 
más de cincuenta mil voces o acepciones distintas". 

Gont- rayéndonos al léxico cubano, se podrá ver ea la tabla 
de voces inserta en la página XXV que la afirmación es muy 
atinada, puesto que Cuba contribuiría a esa cifra con 6.005 
acepciones propias. 

Al decir "voces propias' 1 , hemos de advertir que para 
componer este VOCABULARIO, nc hemos procedido melin- 
drosamente, cual tratan de imponer algunos, con un crite- 
rio más de moralistas quisquillosos que de filólogos. Entien- 
den ellos que un diccionario no dale recoger las voces desde- 
ñadas por los puritanos del buen hablar, ni mucho menos- 
las groseras u obscenas. Y entendemos nosotros, con el apoyo 
de íos que probablemente conocen mejor estas cuestiones, 
que en un diccionario, particularmente si es provincial, deben 
entrar cuantas voces autoriza el generalizado use, sean 
aristocráticas o plebeyas, delicadas o repugnantes, que para 
algo es diccionario. Quien lo confecciona, no cumple con el 
deber que tal empeño le impone, si por escrúpulos a intercalar 
voces groseras de uso general, defrauda luego las esperanzas 
de quien pretende conocer ios significados. Al hacer un dic- 
cionario, el autor se impone el deber filológico y social de 
advertir qué voces son cié buen uso, cuáles sen impropias y 
sus razones, y cuáles merecen condenación por obscenas u 
otras causas; pero todo otro proceder será arbitrario, hijo 
de una opinión caprichosa, o como muy bien dice Gejador, 
una de nuestras menos discutibles autoridades lingüísticas y 
filológicas, se obraría con un "criterio aristocrático a la an- 
tigua". Y en oíro lugar (2), dice este eximio crítico: "...cuales- 
quiera palabras que siendo del terruño suenen en labios de 
españoles o americanos... Todas pertenecía al tesoro del idio- 
ma castellano, y el idioma es el alma de la raza". 

Así, pues, nosotros hemos catalogado toda voz generaliza- 
da, agradable o repugnante, cuya existencia haya llegado a 
conocimiento nuestro, y cumpliendo íos deberes que nos pa- 
recen ineludibles en este caso, la voz que suena obscena o 
groseramente la hemos calificado de vulgar o muy vulgar, si 
no es que nos ha merecido, al tiempo, alguna otra censura, 
como se podrá ver en algunos casos del texto. 



(1) mLos nuevos derroteros -leí idioma', página 288. 

(2) «Pasavolantes* -- Madrid, 1912 -página 252. 



XXVIII 



A todos cuantos se dignaren ojear o consultar este VOCA- 
BULARIO, debemos advertirles, que no hemos tenido en cuen- 
ta, al catalogar cada voz. los generalizados defectos de la 
prosodia cubana, salvo en muy raras excepciones. 

Esos defectos prosódicos de mayor importancia, y que de 
tenerlos en cuenta fuera tan extenso este libro como el de la 
R. A., son el empleo de la s en los sonidos ce, ci, y za, zo, zu, 
común a gran parte de América; la confusión de la í y la r, 
bastante generalizada en el pueblo, pues que suele oirse alma 
por arma y arma en vez de alma; la corrupción de la h en ;', 
muy frecuente entre campesinos, y !& de la y en 11 o viceversa, 
o de esas dos letras en ñ, cual en el caso de la voz india yapa, 
que degeneró en llapa y luego en ñapa. 

Otras formas prosódicas naturales y frecuentes en donde- 
quiera que se habla castellano, son afines a la de omitir la d 
en las terminaciones ado, edo, ido, udo, particularmente en la 
primera forma, que no ha de confundirse con la terminación 
ao de algunas voces caribes, como camao (paloma salvaje) y 
Marianao (población). 

Son también frecuentes incorrecciones propias de gente 
rústica, las cuales se oyen también en España, como haiga 
por haya, alcontrar por encontrar, diferiencia por diferencia, 
hadré por haré, sobre todo en muchos tiempos de verbos irre- 
gulares, pues hasta en la prensa no falta quien escriba asóla 
en vez de asuela. 

De otra índole, son defectillos ciertos diminutivos de vo- 
ces que por el concepto no los admiten en lenguaje correcto, 
como por ejemplo nadita, ahorita, enseguidita, etc., o los di- 
minutivos mal formados, cual naditica o naitica y ahoritica. 
Estas formas son usuales también en otros países americanos, 
como igualmente, aunque menos extendida, la de los aumen- 
tativos en ísimo, (sima con otro sí antepuesto, que usurpa el 
acento, por lo que se oye : buenisísimo, por bonísimo, y her- 
mosisísima en vez de hermosísima, en cuyos defectos no es 
raro que incurra hasta gente de porte elegante. 

Algunos de esos diminutivos van reseñados en el cuerpo del 
VOCABULARIO, por ser tan usuales como la voz originaria. 

Otras faltas son menos notables, y, como las expuestas, 
caerían de lleno en él estudio de la gramática y no de un dic- 
cionario, que es la cuestión presente. 



XXIX 



Al final del cuerpo de este VOCABULARIO ponemos tres 
Apéndices: uno de frases, otro de refranes, y de nombres pro- 
pios en estilo familiar, el tercero. 

Podríamos haber intercalado frases y refranes en el texto 
general, como lo efectúa la R. A., pero aunque para un diccio- 
nario general nos parece método excelente, no así para un 
diccionario particular o provincial, en el que la mayoría de 
las voces carecerán de frases particulares y de refranes, por 
lo que ésas y éstos andarían como perdidos, con lo que no ga- 
narían la amenidad que tienen en grupo. 

Además, en Apéndices, podrán ser aprovechados más fá- 
cilmente por los coleccionistas, y continuar la recopilación; 
pues tanto en esto como en el VOCABULARIO estamos muy 
distantes de creer que hayamos agotado la materia y realizado 
labor definitiva y acabada. 

Entre las frases, algunas habrá que no sean genuinamen- 
te cubanas, y sí americanas o castellanas, cual indicamos en 
algunas, pero en todo caso están incluidas, por ser muy usua- 
les en Cuba y no estar recogidas por la R. A. 

En cuanto a los refranes, hemos procurado circunscribir- 
nos a los de pura cepa criolla, porque son infinidad los caste- 
llanos, con uso o conocidos en Cuba, y que no están admitidos 
por la R. A. Van incluidos algunos, muy pocos, castellanos, 
por el frecuente uso que aquí tienen, y si otros tenidos en el 
Apéndice por cubanos resultaren castellanos, téngase enten- 
dido que no ha sido nuestro propósito cambiarles la paterni- 
dad, y recuérdese que no nos presentamos como infalibles. 

Respecto a los nombres propios en estilo familiar, hemos 
recogido los más vulgares solamente, sin especificar origen, 
puesto que, si bien se mira, el origen en este caso estriba en 
el capricho, y éste es común a América y España y los otros 
pueblos de la Tierra. 



Como es nuestro propósito subsanar los errores y reparar 
las omisiones en que hayamos podido incurrir al efectuar 
esta fatigosa tarea, agradeceremos muy de veras cuantas in- 
dicaciones se nos hagan, vengan de donde vinieren y en la 



forma que lo estime más adecuada cada cual, ya pública, 
bien privadamente, en forma de consejo o en tono da censura; 
todo ello se dirigirá a un üo único: el de perfeccionar este 
libro, que es mi mayor deseo. 

Todo mi saber no ha podido presentar mejor ni mis aca- 
bado este trabajo. Para mí no tiene deficiencias, porque no 
las encuentro, pero aseguro tía antemano que ha do contener 
muchas, y cuantas se me indiquen, por fuerza tendré que 
agradecerlas; pues ningún padre ve todos lot^ defectos de un 
hijo, y no hay padre que* no quiera la perfección misma para 
éí. Esto mo sucede a mí con este hijo mío, sólo que yo estoy 
convencido de que en una obra de esta aaturaleaa, sería poco 
menos que un milagro, cosa impropia de estos tiempos, que 
no apareciese aquí y allá la imperfección, para que no se 
olvide por un momento qya 1& engendró un hombre como 
todos los demás. 

En tus manos queda, pues, lector indulgente, este humilde 
trabajo mío, por cuyo extenso prólogo te pido mil perdones. 

EL AUTOR. 



TABLA DE ABREVIATURAS 



acep acepción. 

adj , . adjetivo. 

adv. adverbio y adverbial. 

Amer Americanismo. 

aniie anticuada. 

Bot Botánica. 

cast. castellano. 

Cúb Cubanismo. 

Dic Diccionario. 

epic epiceno, 

esp especie. 

Et Etimología. 

F Familia. 

f femenino. 

fam familiar. 

fig figurado. 

ínter j interjección. 

loe. . locución. 

m masculino. 

mod. adv. ....... modo adverbial. 

pl plural. 

p. p participio pasivo. 

R. A. . . . . . . . . Real Academia de la 

Lengua. 

subs substantivo. 

v. a verbo activo. 

v. n id. neutro. 

v. rec id. recíproco. 

v. ref id. reflexivo. 

vulg vulgar. 

Zool Zoología. 

* (asterisco). Va antepuesto a los cubanismos que 
acepta la R. A. 



xxx.y.w.wx.w.w.w.'www.w.® 



A 



ABAC 



ABARÍt 



Aba. Cub. m. — Arbusto que se 
desarrolla silvestre en las 
costas y terrenos bajos de 
la isla de Pinos, elevándose 
hasta cuatro metros; a sus 
hojas se atribuyen cuali- 
dades medicinales contra la 
parálisis. También se lla- 
ma abas, y algunos escriben 
haba. (Bot. F. Euforbiáceas.) 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Ababuy. Amer. m. — Arbusto 
silvestre,. especie de ciruelo, 
con abundantes abrojos o 
espinas, escaso en Cuba. 
(Bot. esp. Ximenia america- 
na, Lin.) (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Abacora. Cub. f. — vulg. — Es 
corrupción de "albacora", y 
tiene el significado que le 
da la R. A. a esta voz. 

Abacorar. Amer. v. a. — Poco 
uso en Cuba. — Acometer em- 
presas con marcado atrevi- 
miento; acaparar en los ne- 
gocios con reprensible am- 
bición. 

Abacorar. Cub. v. n. vulg. — 
En el baile, acercarse a la 
pareja en forma deshonesta 
y con movimientos obscenos. 



Abadejo. Amer. epic. m. — Pez 
abundante en los mares an- 
tillanos, que no tiene nada 
de común con el bacalao. Es 
de color bruno con franjas 
más claras, excepto en la 
cabeza, las aletas nadadoras 
del color general, la pecto- 
ral bordeada de negro, así 
como la punta de la ven- 
tral, y la dorsal tirando a 
verde; labios de color verde 
amarillento, y el iris negro 
con un anillo dorado. Es un 
bocado sustancioso. Hay 
otras especies más raras. 
(Zool.F. Serránidos; esp. Tri- 
sotropis inter stitialis, Poey). 

Abalaustrar» Común, v. a. — 
Poner balaustres o figurar- 
los. 

Abaílado. Cub m. — desusada. 
— En los bosques, el lugar 
donde se notan ramajes 
quebrados y matorrales 
abatidos, por efecto de ha- 
berse acostado animales, o 
haberlo tomado los leña- 
dores para descanso de sus 
tareas. (Et. De "aballar"). 

Abandonadamente. Común. 
adv. — Con abandono. 

Abarrotada. Cub. f.-Una for- 



,1 



ABflJ 



ABOG 



ma particular del juego co- 
nocido por "malilla". Tiene 
los usos castellanos. 
Abarrotar. Cub. v. a. — En el 
juego abarrotada, la acción 
de ganar a los otros juga- 
dores con naipes inferiores 
a todos o a algunos de los 
de ellos. Tiene las acepcio- 
nes castellanas. 
Abarrote. Cub. m. — La ac- 
ción y efecto de abarrotar 
en el juego íiamado aba- 
rrotada. 
Abas. Cub. m. — El arbusto 

aba. Véase. 
Abastero. Amer. m. — En al- 
gunas localidades, el indi- 
viduo que abastece de gana- 
do, frutas, hortalizas, etc., 
a una población. En Chile 
tiene generalizado uso esta 
voz. (Et. De "abastecer"). 
Abatido, da. Cub. adj. — Aplí- 
case por la gente de mar a 
los atados de tablas para 
cajones, pipotes, etc. Tiene 
las acepciones castellanas. 
Abeja criolla. Cub. epic. f. — 

Véase abeja de la tierra. 
Abeja de la tierra. Cub. epio. 
f. — Tipo de abeja parecido 
al común, que sólo mide 
unos diez a doce milíme- 
tros, de aguijón casi inofen- 
sivo, que se cría silvestre 
en las rocas y bosques; su 
miel es menos aromática 
que la común, más oscura 
y recargada de alcohol. Pro- 
duce dos clases do cera : la- 
cre de colmena y cera vir- 
gen o prieta; aquélla es ne- 
gruzca y dura, ésta más 



blanda. Con la primera 
construye unas celdillas 
para criar los hijos, en las 
que deposita una sustancia 
acidosa que los campesinos 
llaman cagadilla. Otros di- 
cen abeja criolla. (Zool. esp. 
Melipone cúbense). 
Abeja de Castilla. Amer. epic. 
f. — La importada de la Pe- 
nínsula primitivamente. 
También se llama abeja de 
España. 
Abeja de España. Atraer, epic. 
f. — Véase abeja de Castilla. 
Cub. m. — Árbol distin- 
to al descrito con este nom- 
bre por la R. A., que es 
una especie indígena, cul- 
tivada como ornamental por 
su hermoso follaje y bellas 
flores. Hay varias especies; 
una de ellas es el abey ma- 
cho. Véase. (Bot. F. Bigno- 
nidceas; esp. Jacaranda sa- 
groaana, D. C.) (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 
Abey hembra. Cub. ín. — El 

árbol moruro abey. Véase. 
Abey macho. Cub. m.— Una 
especie del abey cubano, 
también indígena y cultiva- 
da como ornamental, que 
alcanza un altura de 20 me- 
tros y suministra buena 
madera blanca, empleada 
en carpintería gruesa. (Bot. 
F. Bignoniáceas ; esp. Jaca- 
randa cosrulea, Gris.) 
Abigarramiento. Común, m.- 
Acción y efecto de abiga- 
rrar. 

Abogado de sabana. Cub. m 
_f am _E1 que lo es úni- 



ABRÍ 



— 3 — 



camente si lo acredita con 
el título académico. Tam- 
bién se llama así al indivi- 
duo que, siendo lego, alar- 
dea de profundos conoci- 
mientos en cuestiones judi- 
ciales. 

Abombado, da. Cub. adj. y p. 
p. — Aplícase a las frutas re- 
blandecidas e insípidas, o 
sea fofas. Tiene los usos 
castellanos. 

Abombarse. Cub. v. ref.— La 
fruta que sin pudrirse pier- 
de su peculiar sustancia y 
se pone fofa. Tiene los usos 
castellanos. 

Abonuco. Cub. m. — La rodi- 
lla o rodete de trapos, hier- 
ba, etc., que se pone en la 
cabeza para transportar bul- 
tos. También se dice abu- 
nuco y babonuco. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Abosadtíra. Cub. f. — Acción y 
efecto de abosar. También 
se dice, aunque menos, abo- 
camiento. 

Abosamüento. Cub. m. — Lo 
mismo que abosadura. 

Abosar. Cub. v. a. — En las 
riñas de gallos, el acto de 
reanimar al gallo cansado 
de luchar, para lo que se 
apela hasta el chupar la 
sangre de las heridas. 

Abrandecosta, Cub. m. — Ár- 
bol silvestre que se desarro- 
lla en la región occidental, 
de madera obscura, dura y 
fina. (Bot. F. Malpigiáceas; 
esp. Bunchosia nítida, D. C.) 

Abrirse. Cub. v. ref. — flg. y 
vulg. — Marcharse de un lu- 



gar con disimulo y precipi- 
tación. Es sinónimo de co- 
rrerse y rajarse, en el mis- 
mo vulgar lenguaje. Tiene 
la acepción castellana. 

Abrojo. Cub. m. — La especie 
común descrita por la R. 
A.; y se conocen en Cuba 
otras especies diversas de 
plantas con ese nombre ge- 
nérico y un aditamento par- 
ticular de cada una, como 
se verá. 

Abrojo amarillo. Cub. m. -Ar- 
busto silvestre rastrero de 
hojas compuestas, flores 
amarillas, de donde toma 
nombre, y fruto en cáp- 
sula, cuya vestidura al se- 
carse, quiébrase en segmen- 
tos que se arrollan y endu- 
recen a manera de agudas 
espinas. (Bot. F. Cigofileas; 
esp. Tribulus cistoides , 
Lin.) 

Abrojo dfe Florida. Cub. m.- 
Ar'bol indígena de corta ele- 
vación, con espinas negruz- 
cas axilares, hojas peque- 
ñas, flores rojas, solitarias 
y fruto esférico. (Bot. F. 
Cácteas; esp. Pereskia por- 
tulacce folia, Haw.) 

Abrojo de piedra. Cub. m. — 
Arbusto silvestre de madera 
dura aunque porosa, de co- 
lor amarillo sucio. 

Abrojo terrestre» Cub. m. — 
Arbusto espinoso, perenne, 
algo mayor y semejante al 
abrojo amarillo, de flores 
moraduzcas, y cuyas hojas 
sirven de pasto al garlado. 



ACAC 



— 4 



ACAN 



Boí. F. Cigofileas; esp. Tri- 
bulus maximus, Lin.) 

Abaje. Cub. epic. m. — Dimi- 
nuto insecto, especie de pio- 
jillo de ocho patas, color 
anaranjado subido, que mi- 
de un milímetro o menos, 
se desarrolla en los vegeta- 
les, cuya picada es aguda 
y muy mortificante. Algu- 
nos creen, erróneamente, 
debido a su tamaño imper- 
ceptible, que este insecto se 
introduce debajo de la epi- 
dermis. Otros dicen babuje 
(Zool. Clase Arácnidos; or- 
den Acáridos). (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Abonuco. Cub. m. — Véase 
abonuco. (Et. Voz caribe, 
según Zayas). 

Aburrido, da. Común, adj. — 
Lo mismo que fastidioso, 
cansado, que aburre: "Una 
sesión muy aburrida.'" 

Abutilón. Cub. m. — Planta 
apreciada en jardinería. 
Hay varias especies que re- 
ciben nombres particulares, 
como escoba cimarrona, 
malva de caballo y malva 
de cochino. (Bot. F. Malvá- 
ceas; esp. Abutilón pedun- 
culare, Kth). 

Acacia. Cub. f. — No es la aca- 
cia común de la R. A. Véa- 
se piñón amoroso. 

Acacia mimosa. Cub. f. — Va- 
riedad o especie de la ver- 
dadera acacia. Árbol muy 
elevado, de hojas que pre- 
sentan la particularidad de 
encogerse a la acción del 
tatto, de donde toma el 



nombre, de madera dura y 
correosa, cenicienta con ve- 
tas blanquecinas, utilizada 
en carpintería rural. (Bot. 
F. Leguminosas; esp. Mi- 
mosa púdica o sensitiva). 

Acajú. Cub. m. — En algunos 
lugares de la región orien- 
tal, se dice a la caoba. (Et. 
Voz india). 

Acaloradamente., Comú n. adv. 
— Con acaloramiento: "Dis- 
cutían acaloradamente." 

Acaíorado, da. Común, adj. — 
Lo mismo que vehemente, 
fogoso: "Discusión acalo- 
rada. " 

* Ácana. Cub. m. — Árbol indí- 
gena y silvestre de tronco 
recto, que alcanza unos diez 
metros, de hojas ovales, rí- 
gidas, coriáceas, que produ- 
ce una fruta sustanciosa 
más pequeña que el zapote, 
y cuya madera es una de 
las más estimadas de Cuba 
para construcciones rústi- 
cas y navales, por su inco- 
rruptibilidad y dureza, a 
cuyas cualidades une las de 
sonoridad, notable peso y 
color rojizo hermoso. Hay 
otra especie. Es de adver- 
tir que la R. A. no reputa 
de cubana esta voz, pero lo 
es, indiscutiblemente, pues- 
to que se trata de una plan- 
ta indígena con nombre ca- 
ribe. (Bot. F. Sapotáceas 
esp. Labourdonnaisia alber- 
cens, Benth). (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

*Ácana. Cub. m. — Madera del 



ACEB 



— 5 — 



ACEI 



árbol anteriormente descri- 
to. 
Ácana de costa. Cub. m. — ■ 

Otra especie semejante, 
también de buena madera, 
que se desarrolla en el lito- 
ral. (Bot. F. S.; esp. Mimu- 
sops dissecta, R. Br.) 

Acántoiis. Cub. epic. m. — 
Reptil, apenas conocido, que 
tiene el lomo cubierto de 
una especie de tubérculos 
puntiagudos. 

Acaráira. Cub. epic f. — Co- 
rrupción campesina de la 
voz caraira. Véase. 

Acaro de moho. Cub. m. — Va- 
riedad del acaro, que ataca 
las hojas y frutos de las 
plantas. (Zool. Clase Arác- 
nidos; orden Acáridos; esp. 
¿Eriophyes bleivarus?) 

Acartonado, da. Común, adj. 
— Denota consistencia de 
cartón: "El exceso de al- 
midón deja la ropa muy 
acartonada" . 

Accesoria. Cub. f. — flg. y fam. 
— Por extensión, dícese a 
toda vivienda de aspecto 
mísero, si radica en pobla- 
ción. (El Sr. Pichardo in- 
cluye esta voz como cuba- 
nismo, con su significado 
propio en castellano, que 
data, cuando menos, del Si- 
glo de Oro). 

Acción. Cub. f. — antic. — Se- 
gún Pichardo, la cantidad 
de terreno equivalente a 
125 pesos de propiedad en 
las haciendas comuneras. 

Acebo criollo. Cub. m. — 
Véase acebo de la tierra. 



Acebo de la tierra. Cub. m. 
— Nombre que se le da en 
Cuba al acebo común o una 
especie muy semejante, ma- 
derable y de hojas medi- 
cinales. También se dice 
acebo criollo. 

Acedía. Amer. epic. f. — El pez 
conocido por este nombre 
y más por "platija" en cas- 
tellano; pero esta especie 
americana tiene los ojos en 
el lado izquierdo, que es de 
color pardo con viso amari- 
llo y manchas negras, con 
las aletas unidas y de este 
color. No es mal bocado. 
(Zool. F. Pleuronectidos; 
Symphurus plagusia,Bloch.) 

Acediana. Cub. f. — vulg. — 
Así dicen algunos al ama- 
ranto o moco de pavo, por 
corrupción de arcediana, 
que es el cubanismo co- 
rrecto. 

Aceite de corólo. Amer. m.- 
El extraído del fruto de 
esta palma. 

Aceite de palmiche. Amer. 
m. — El obtenido del fruto 
de algunas palmas, particu- 
larmente la palma real; es 
suave, condimenticio y no 
se pone rancio. 

Aceite de palo. Cub. m. — 
Véase bálsamo de copaiba. 

Aceitero. Cub. m. — Árbol 
silvestre de madera fuerte, 
pesada y amarilla, aprecia- 
ble en ebanistería por su 
fino grano. 

Aceitillo. Cub. m.— Árbol sil- 
vestre, de madera resisten- 
te y pesada, ele color ama- 



A COS 



— 6 



ACHÍ 



rilloso, no tan bonito como 
el del anterior, y con vetas 
oscuras. De este árbol y el 
que precede no hemos po- 
dido encontrar las clasifi- 
caciones botánicas. 

Aceituno, na. Amer. adj. — 
Empléase en lugar de "acei- 
tunado, da" (que es la forma 
correcta), particularmente 
al aplicarse al ganado de ese 
color de aceituna. 

Aceituno silvestre. Cub. m. 
— El árbol antillano más 
conocido por "aceitunillo", 
y que describe la R. A. 

Acelerado, da. Común adj. — 
Lo mismo que rápido : 
"Marcha acelerada". 

Acoma. Amer. m. — Árbol o 
arbusto abundante en las 
Antillas, aunque escaso en 
Cuba, de hojas alternas y 
aserradas, flores axilares en 
racimos y raíces astrin- 
gentes. Hay varias especies, 
que acaso sean afines al 
arrayán descrito por la 
Real Academia, (Bot. F. 
Bixáceas). (Et. Voz cari- 
be). 

Acona. Amer. m. — Planta es- 
casa en Cuba y abundante 
en las otras Antillas, de 
fruto aromático y estimu- 
lante. ¿Será el "arrayán 
brabántico" de la R. A.? 
(Bot. F. Mirtáceas; esp. Myr- 
ttts greggíi). (Et. Voz cari- 
be). 

Acosta. Cub. m. — El tejido 
más llamado coleta azul. 
Véase. 

Acostumbrado, da. Común. 



adj. — Como decir habitual: 
"El café tal es mi sitio 
acostumbrado para tertu- 
lia". 

Acotefar. Cub. v. a. — vulg. — 
Equivale a ordenar. "Estoy 
acotejando los libros en el 
estante". (Et. De a-cotejar, 
incurriendo a la vez en bar- 
barismo). 

Acotejarse. Cub. v. reí. — 
vulg. — Lo mismo que aco- 
modarse. " Acotéjense, ami- 
gos, a la mesa", dice el que 
convida. Véase acotejar. 

Acotejo. Cub. m. — vulg. — 
Acción y efecto de acotejar, 
se. Véase. 

Acurrado, da. Amer. adj. y 
p. p. — Aplícase a la perso- 
na que afecta la pronuncia- 
ción o los ademanes de los 
andaluces. Véase acurrar- 
se. 

Acurrarse. Amer. v. ref. — 
Imitar en el lenguaje o 
costumbres lo típico de An- 
dalucía. (Et. Derivación de 
curro. Véase). 

Achicarse. Cub. v. ref. — Fin- 
girse en peores circunstan- 
cias que otra persona, cuan- 
do se tiene por móvil el de- 
seo de sorprender. Parti- 
cularmente, en el juego lla- 
mado brisca, no matar con 
as, simulando -no tenerle, 
para esperar ocasión más 
ventajosa. Tiene los usos 
castellanos. 

Achicoria blanca. Cub. f. — 
Planta silvestre que se em- 
plea en la composición de 
bebidas refrigerantes y ape- 



7 — 



AGALL 



riíivas. (Bot. F. Compues- 
tas; esp. Cichorium endi- 
' via). 
Achicoria cimarrona. Cub. í. 

— Especie parecida a la an- 
terior, de idénticas propie- 
dades, y semejante a la 
achicoria común. También 
se conoce por achicoria del 
país, y silvestre. 

Achicoria del país. Cub. f. 
— Véase achicoria cimarro- 
na. 

Achicoria silvestre. Cub. f. 
— La achicoria cimarrona. 
Véase. 

Adedica. Cub. f. — Planta sil- 
vestre de hojas simples y 
flor encarnada. (Bot. F. Ru- 
biáceas; esp. Rondeletia ti- 
nifolia). 

Adinerarse. Común, v. ref. — 
Equivale a enriquecerse : 
"Fuiano se adineró en el 
negocio tal". 

Adormidera. Cub. f. — No es 
la planta europea de este 
nombre. Véase dormidera. 

Adosar. Común, v. a. — Apo- 
yar o arrimar una cosa de 
espaldas a otra. (Et. Gali- 
cismo tomado de adosser). 

Adré. Amer. adv. — vulg. — Es 
corrupción de "adrede", sin 
que varíe el significado. 

Afilorar, se. Cub. v. a. y ref. 
— en desuso. — Lo mismo 
que ataviar, adornar, aci- 
calarse. 

Afincar. Cub. v. a. — Prestar 
dinero mediante garantía de 
fincas rústicas y urbanas. 
(Et. De a-finca-r). 

Áfirolar 9 se. Cub. v. a. y ref. — 



Metátesis de afilorar, se, 
más usado que éste. 

Aflautado, da. Amer. adj. y 
p. p. — Aplícase a la voz chi- 
llona o atiplada. Véase 
aflautar. 

Afiauiar. Amer. v. n. — Tanto 
en la conversación como al 
cantar, hacerlo con voz agu- 
da como de chillido. (Et. 
De a-flauta-r). 

Afluxionado, da. Cub. adj. y 
p. p. — Aplícase a la persona 
atacada de fluxión o cons- 
tipado. Véase afluxionarse. 

Afluxionarse. Cub. v. ref. — 
Acatarrarse, constiparse. 
(Et. De a-fluxión-arse). 

Africana. Cub. f. — Planta de 
jardinería parecida al cac- 
to, aunque más chica, de 
hojas carnosas y flores 
grandes de cinco pétalos, fi- 
gurando estrella, de color ' 
amarillo con pequeñas man- 
chas pardas o negras. Otros 
la llaman estrella, por la fi- 
gura de la flor. (Bot. F. 
Asclepiadeas ; esp. Stape- 
lia variegata, Lin.) 

Afrijolar. Cub. v. a. — fam. — 
Matar a tiros. (Et. De a-fri- 
jol-ar, dándole al fríjol sig- 
nificado de bala). 

Afueteadura. Cub. i. — Acción 
y efecto de afuetear. 

Afuetear. Cub. v. a. — en des- 
uso. — Castigar con fuete, o 
sea látigo o vergajo. Ha 
caído en desuso desde que 
se abolió la esclavitud de 
los negros. (Et. De a-fuete- 
ar. Véase fuete). 

Agalla. Cub. f. — El árbol in- 



ÁGIL 



AGRI 



dígena más conocido por 
jagua-jagüita. Véase. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Agalla. Amer. f.— Fig. y fam. 
— Equivale a codicia: "Es 
hombre-'de muchas agallas". 

Agalla de costa. Cub. f. — 
Arbusto silvestre espinoso, 
no afín a la agalla, que se 
desarrolla en el litoral, a lo 
que debe su nombre, de ho-i 
jas obovado-redondeadas, de 
base cuneiforme, flores 
blancas, madera dura, pe- 
sada, de color morado vivo, 
empleada en muebles. Tam- 
bién se llama jamaguey de 
costa, pitajoní espinoso y 
pitajoní bravo. (Bot. F. Ru- 
biáceas; esp. Randia acu- 
leata, Lin.) 

Agalludo,, da. Amer. adj. — 
fam. — Lo mismo que "co- 
dicioso, sa" : "Pedro es muy 
agalludo". (Et. De agalla, 
2. a acep.) 

Agama. Cub. epic. f. — Una 
especie rara de cangrejo. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Agapanto. Cub. m. — Especie 
de lirio de flor grande con 
seis pétalos y estambres ro- 
sados, pero de olor menos 
fuerte y agradable que el 
común. 

Agarradera. Amer. f. — Es si- 
nónimo de asa. La R. A. 
acepta agarradero. 

Aguar. Cub. v. n. — vulg. — 
Entre gente rústica, entién- 
dese por abreviar, apresu- 
rar, andar aprisa: "Agua, 
que ya es tarde; si aguas, 
llegarás pronto". (Et. Pro- 



bable corrupción de "agili- 
tar"). 

'Agracejo. Cub. m. — Árbol 
indígena y silvestre, que se 
desarrolla en terrenos ba- 
jos y costeños hasta una al- 
tura de siete a ocho metros, 
de madera muy dura y de 
color rojizo, empleada en 
construcciones, y cuyo fru- 
to agrada al ganado porci- 
no. Hay otras especies efe 
familias botánicas distii- 
tas con aditamentos par- 
ticulares. (Bot. F. Ruté- 
ceas; esp. Brunelia iner- 
mis, Molt.) 

Agracejo carbonero. Cub. m. 
— Ejemplar algo más ba;'o 
y delgado, pero semejante, 
utilizado para carbón ve- 
getal. (Bot. F. Rubiáceas: 
esp. Exostemma neriifo- 
lium, A. Rich.) 

Agracejo de monte. Cub. m 
— Especie parecida a la an- 
terior, en apariencia, que 
se desarrolla en terrenos más 
elevados. (Bot. F. Bixá- 
ceas; esp. Guidonia risau- 
riana) . 

Agracejo de sabana. Cub 
m. — Otra especie, conocida, 
también por cofa. (Bot. F 
Mirsináceas; esp. Paralhe- 
sis cubana, Molt.) 

Agrimensor. Cub. m. — Gu- 
sano de forma cilindrica 
de dos a tres centímetros 
de largo, verdoso; al arras- 
trarse lo hace con tal re- 
gularidad, formando puen- 
te, que por ello recibe est 
nombre, y con más propie- 



AGUA 



— 9 — 



AGUA 



dad el de medidor en Amé- 
rica del Sur. En Cuba tam- 
bién se llama bicho. Es el 
terror de los campesinos, 
si se presenta como plaga, 
pues diezma los cultivos. 

Agrimonia:, Cub. f. — Planta 
en nada semejante a la que 
describe la R. A., herbácea, 
rastrera, abundante en los 
lugares húmedos y arcillo- 
sos, de hojas amarillentas, 
dentadas y flores blancas 
azulosas apiñadas. Se uti- 
liza como remedio febrífu- 
go casero. Hay otras espe- 
cies. (Bot. F. Labiadas; esp. 
Teucrium- cúbense, Jacq.) 

Agrio de Guinea. Cub. m. — 
En algunos lugares, la ale- 
luya. Véase. 

Agrioso, sa. Cub. adj. — Equi- 
vale a "agridulce". (Et. 
De agrio-so, se). 

Agripenno. Cub. epic. m. — 
Véase agrípeno. 

Agripen©. Cub. epic. m. — Ave 
de paso, sedentaria en los 
países del Norte, que cons- 
tituye una amenaza para 
las cosechas de arroz y de 
otros granos, por lo que se 
llama también hortelano del 
arroz. Aeaso sea la misma 
o muy semejante al horte- 
lano de España. (Zool. esp. 
Paserinus americanus). 

Agua. Cub. f. — fam. — Véan- 
se las frases 124 y 240-a, y 
el refrán 29, en los Apén- 
dices. Tiene los más de los 
usos castellanos. 

¡Agua! Cub. interj. — fam. — 
Se grita como burla provo- 



cativa con quien conduce 
por la calle algún artefacto 
antiestético, cual la arma- 
dura de un catre de tijera, 
verbigracia. 

Agua bomba. Cub. f. — Díce- 
se al agua templada, espe- 
cialmente si es por efecto 
de los rayos solares. 

Aguacate^ Cub. m. — fam. — 
Véanse los refranes 24 y 
26. Tiene las acepciones 
americanas castellanizadas. 

Aguacate cimarrón. Cub. m. 
— Árbol silvestre muy dis- 
tinto al cultivado aguacate, 
que se desarrolla en terre- 
nos secos y elevados, apre- 
ciado en carpintería por su 
madera dura, persistente, 
de regular peso y grano fino. 
También se llama aguacate 
silvestre. (Bot. F. Laurá- 
ceas; esp. Persea sibiestris, 
Rich.) 

Aguacate silvestre. Cub. m. 
— Véase aguacate cimarrón. 

Aguacerito. Cub. epic. m. — 
Diminutivo de aguacero. 
Véase. 

Aguacero, Cub. epic. m. — 
Insecto poco volador, de ta- 
maño de un centímetro o 
menos, con dos luces tra- 
seras fosfóricas, rojas o 
amarillas, fijas o intermi- 
tentes. Se parece a la lu- 
ciérnaga, y se conoce tam- 
bién por aguacerito y ani- 
niita. (Zool. F. Lampyrido?; 
esp. Photinus limbipennis, 
la principal). Tiene la acep. 
castellana. 

Aguachento, ta. Amer. adj. 



AGUA 



10 - 



AGUA 



- — Equivale al castellano 
"aguanoso, sa", refiriéndo- 
se a frutas, y si del aguaca- 
te en particular, por su ex- 
ceso de madurez con pulpa 
reblandecida, y que al di- 
gerirla produce ventosidad. 
(Et. ¿Del gallego aguaceri- 
to?). 

Aguachinangado, da. Cub. 
— Fam. — Aplícase a la per- 
sona que en la pronuncia- 
ción, ademanes, modas, etc., 
remeda el estilo mejicano. 
(Et. De z-guachÍ7iang-ado. 
da). 

'Aguaitacaisnán, Cub. epic. 
m. — Ave zancuda de carac- 
teres afines a la garza y al 
alcaraván, pero con rasgos 
particulares, de unos cua- 
tro decímetros de largo to- 
tal, de plumaje verdoso por 
el lomo, blanquecino en el 
pecho, remeras negras, mo- 
ño verde metálico y ojos 
amarillos. Emite muy raro 
chillido cuando huye, y se 
alimenta de pececillos y 
roptiles anfibios. También 
se conoce por cagón, espan- 
tacairnán y matuango. Tie- 
ne la costumbre de acechar 
a los caimanes para anun- 
ciar el peligro a sus com- 
pañeros, de lo que recibe 
el nombre. (Zool. F. Árdet- 
elas; esp. Butorides vires- 
cens, Lin.) (Et De "aguai- 
ta" — (acecha — y caimán). 

Aguaitar. Cub. v. a. — La R. 
A. acepta este verbo como 
sinónimo de acechar, sig- 
nificado que apenas se le 



da en Cuba, donde más bien 
se hace sinónimo de atis- 
bar; pero la verdadera 
acepción cubana es mirar u 
observar sin ser visto y 
por mera curiosidad, mas 
nunca porque, como en ace- 
char, impele a ello algún 
móvil o plan de maldad, ya 
que se aguaita si se mira 
por un agujero al través de 
una puerta, por ejemplo, 
sin saber quién pueda estar 
en el recinto. Otros dicen 
impropiamente agüeitar. 

Aguaje. Cub. m. — antic. — De- 
cíase al segundo barro muy 
aguado que se ponía sobre 
el azúcar para purgarle. 
Tiene algunas de las acep. 
cast. 

* Aguají. Cub. epic. m. — Pez 
acantopterigio de cuer- 
po oblongo algo comprimi- 
do, que mide hasta un me- 
tro, correspondiendo la ter- 
cera parte a la cabeza, de 
boca muy hendida con la 
mandíbula inferior salien- 
te, de color moreno rojizo, 
algo verdoso en el lomo, y 
su peso alcanza 25 kilogra- 
mos. (Zool. F. Serránidos; 
esp. Mycteroperca bonasí, 
Poey). (Et. Voz caribe, se- 
gún Zaya.-). 

Aguají. Cub. m. — Salsa hecha 
a base de ají, con cebolla, 
zumo de limón, ajo y agua, 
que resulta muy picante. 
Algunos la llaman mojo 
crudo. (Et. De "agua" y 
"ají"). 

Agualoja. Cub. f. — Se dice así 



AGUÍ 



11 



AGUÍ 



a la bebida refrescante des- 
crita por la R. A. en "alo- 
ja". 

Aguediía blanca. Cub. i. — 
Una especie del árbol ame- 
ricano aguediía, más cono- 
cida en Cuba por rompe- 
hueso. Véase. 

Agüeítamiento. Cub. m. — 
poco uso — vulg. — El acto de 
agüeitar. Véase. 

Agüeitar. Cub. v. a. — vuig. — 
Corrupción muy - generali- 
zada de aguaitar. Véase. 

Agüeiten, na. Cub. adj. — 
— vulg. — poco uso. — Aplíca- 
se a la persona aficionada a 
agüeitar. Véase. 

Agüinado, da. Cub. adj. — 
Aplícase al ganado, parti- 
cularmente el vacuno, de 
pelo rojizo pálido, casi ru- 
bio. (Et. De "a-gwm-ado, 
da"; véase güin.) 

* Aguinaldo. Cub. m. — Reci- 
ben este nombre un creci- 
do número de enredaderas 
o bejucos silvestres muy 
floridos, de flor en figura de 
campana, por cuya varie- 
dad crómica se distinguen 
las especies con aditamen- 
tos particulares, entre las 
que son raras el aguinaldo 
amarillo, el azul claro, el 
de pinares, el matizado y el 
velludo. Estas plantas son 
muy visitadas por las abe- 
jas, por suministrarles bue- 
na materia para miel. To- 
man ese nombre porque flo- 
recen en Navidad, días de 
aguinaldo. (Bot. F> Convol- 
vuláceas.) 



Aguinaldo azul. Cub. m. -Es- 
pecie de hojas acorazone 
das, semihendidas en tres 
lóbulos, así como la corola 
en cinco; flores del- color 
indicado. (Bot. F. C; esp. 
Convolvulus nü). ¿Será la 
"maravilla" que describe la 
R. A. en 4." acepción? 

Aguinaldo blanco. Cub. va.— 
La especie más abundante, 
útil a las abejas y hermosa, 
tanto, que, por su gran flo- 
recimiento, causa la sensa- 
ción de ver campos nevados 
en estas tierras tropicales; 
hay las variedades siguien- 
tes: blanco grande, peque- 
ño, purpúreo y violado, se- 
gún sus flores, de todas las 
cuales obtienen las abejas 
rica y abundante miel. 
También se llama aguinal- 
do de Navidad y de Pas- 
cuas, bejuco de campani- 
llas, campanilla blanca, ji- 
miní y jirimú. (Bot. F. C; 
esp. Ipomea sida? folia, 
Ehoisy). 

Aguinaldo de almendra. Cub. 
m. — Bonita enredadera de 
jardín, de hojas profunda- 
mente palmatífioas y flores 
blancas con base purpúrea. 
(Bot. F. C; esp. Ipomea di- 
secta, Willd). 

Aguinaldo de Navidad. Cub. 
m. — Véase aguinaldo blan- 
co. 

Aguinaldo de Pascuas. Cub. 
m. — El aguinaldo blanco. 
Véase. 

Aguinaldo rojo. Cub. m. — 
Especie de tallos y pezo- 



AGUJ 



12 — 



AGUJ 



nes velludos, hojas cordi- 
formes y flores grandes en- 
carnadas. (Bot. F. C; esp. 
Convolvulus grandiflorum) . 

Aguinaldo rosado. Cub. m. — 
Especie de hojas en forma 
de saetas grandes con las 
puntas inferiores muy agu- 
zadas, y flores grandes del 
color indicado. (Bot. F. C; 
esp. Convolvulus sagittifo- 
lius). 

Aguinaldo violáceo. Cub. m. 
Especie muy florida, de co- 
lor violeta claro, de hojas 
cordiformes angostas y pe- 
dúnculos en figura de Y. 
También se llama manto de 
la Virgen. (Bot. F. C; esp. 
Convolvulus violaceus). 

Aguja blanca. Cub. f.— Es- 
pecie del pez conocido en 
castellano por "aguja", de 
tamaño grande, de color ne- 
gro azuloso en el lomo y 
blanquecino el vientre, con 
escamas muy duras y hue- 
sosas, que alcanza un peso 
máximo de 75 kilogramos, 
siendo el promedio de 25. 
Hay una variedad llamada 
cabezona, por su enorme 
cabeza. (Zool. F. Istiopho- 
rida?; esp. Tetrapturus al- 
bidus, Poey). 

Aguja cabezona. Cub. f. — 
Véase aguja blanca. 

Aguja de casta. Cub. f. — Es- 
pecie parecida a la prece- 
dente, con el vientre tan 
obscuro como el lomo, de la 
que hay una variedad lla- 
mada vareteada por tener 
algunas franjas verticales 



de color azul pálido; suele 
pesar de 130 a 150 kilogra- 
mos. (Zool. F. Ist.; esp. 
Tetrap. amplus, Poey). 

Aguja de puerco. Cub. f. — 
El espinazo o vértebras del 
cerdo. No es lo que la R. A. 
explica en "agujas", aunque 
sea tomado incorrectamen- 
te de aquí. 

Aguja de tranquera. Amer. 
f. — Cada uno de los made- 
ros clavados en la tierra y 
dispuestos con agujeros que 
atraviesan horizontalmen- 
te varios palos, formando 
así la tranquera que suele 
colocarse a la entrada de 
algunas fincas. La R. A. 
acepta con este significado 
la palabra simple de "agu- 
ja", 20. a acep. 

Aguja prieta. Cub. f. — Véase 
aguja voladora. 

Aguja voladora. Cub. f. — La 
especie mayor del pez agu- 
ja, de metro a metro y me- 
dio de largo, y de color más 
oscuro, con la aleta dorsal 
muy alta. Otros dicen agu- 
ja prieta. (Zool. F. Ist.; 
esp. Istiophorus nigricans). 

Agujón. Cub. epic. m. — Pez 
abundante en los mares an- 
tillanos, cuyo tamaño me- 
dio es de un metro, de man- 
díbulas en extremo puntia- 
gudas, con la aleta dorsal 
muy alta. Hay muchas es- 
pecies, de las que dos re- 
ciben aditamentos particu- 
lares. Es bocado de mesas 
humildes. (Zool. F. Esoci- 
do?.) 



— 13 — 



AIRE 



Agujón de casta. Cub. m. — 
Especie de cuerpo redon- 
deado, de 6 decímetros de 
longitud caedia, de color 
verdoso en el lomo y blan- 
co en el vientre, con la 
mandíbula inferior más 
pronunciada, y dientes agu- 
dos y fuertes. (Zool. F. E.; 
esp. Belone crassa). 

Agujón-sable. Cub. m. — Es- 
pecie que recibe este nom- 
bre por tener la mandíbula 
inferior muy avanzada y 
agudísima, alcanzando una 
longitud total de un metro, 
de color azul oscuro por el 
lomo y blanco plateado por 
el vientre , con manchas 
azules hacia la cola. (Zool. 
F. E.; esp. Belone macu- 
lata, Poey). 

Aguzado, da. Común, adj. — 
De punta aguda, puntiagu- 
do. "Planta de hojas agu- 
zadas". 

Ahocicar. Cub. v. n. — fig. y 
fam. — Rendirse en una dis- 
puta, ante los argumentos 
incontestables del contra- 
rio. (Et. a-hocic-ar, de 
"hocico". 

Ahogagato. Cub. m. — fam. — 
Dulce en forma de paneci- 
llos, hecho con harina de 
yuca, huevo, azúcar y agua, 
poco apreciado por lo seco 
y empalagoso. También se 
llama cusubé: (Et. De "aho- 
gar" y "gato"). 

Ahogo. Común, m. — La en- 
fermedad llamada asma y 
también "ahoguío", de don- 
de deriva por corrupción. 



Empléase también para sig- 
nificar la sofocación por 
enfermedad de los anima- 
les, particularmente los cer- 
dos. 

Ahorita. Amer. adv. — fam. — 
Empléase para indicar la 
corta cantidad de tiempo 
entre el deseo y la acción 
o el suceso y el relato. Nos 
parece reprensible este di- 
minutivo de "ahora", que 
ni da ni quita fuerza a la 
expresión, y por abomina- 
ble tenemos el ahoritica, 
diminutivo de ahorita, que 
algunos suelen decir. 

Ahoritica. Amer, adv. — vulg. 
— Véase ahorita. 

Ahuevado. Cub. m. — vulg. — 
El acto de ahuevar. Véase. 

Ahuevamiento. Cub. m.-muy 
vulg. — Acción y efecto de 
ahuevar. 

Ahuevar. Cub. v. n. — muy 
vulg. — Indecente manera de 
llamar a las obscenas con- 
torsiones de cintura, en el 
baile conocido por rumba o 
en el danzón. (Et. a-huev- 
ar, de "huevo". 

Aimiquá. Cub. m. — vulg. — Es 
corrupción de jaimiquí. 
Véase. 

Aire. Cub. epic. m. — Uno de 
los pocos mamíferos que 
encontraron en Cuba los 
exploradores españoles, 
ejemplar curioso y raro 
que suele verse en las mon- 
tañas de la región orien- 
tal; mide unos tres decíme- 
tros de largo sin incluir la 
cola, de color cervuno, con 



AITÉ 



- 14 — 



AJÍ 



la parte anterior del euerpo 
muy peluda y la posterior 
pelona, hocico alargado y 
flexible, pies con cinco de- 
dos provistos de uñas fuer- 
tes y aguzadas, hace vida 
nocturna por lo regular, 
emite un chillido parecido 
al de la lechuza, y, a la ma- 
nera del avestruz, cree li- 
brarse de peligros y perse- 
cuciones con sólo ocultar la 
cabeza. La hembra, según 
nos comunica un amigo que 
vio un ejemplar, tiene las 
mamas a los lados de la 
cola. También se llama al- 
miquí, y tacuache. (Zool. 
Orden Insectívoros; esp. So- 
lenodon cubanas, Peters.) 
Tiene las acep. cast., algu- 
nas de las cuales incluyó 
Pichardo en su libro, como 
cubanismos. 

AÉrón (AI), Cub, moa. adv. — 
Dícese en vez de "al galo- 
pe", respecto a las caballe- 
rías. "Caminar o marchar 
al airón'". 

Alté, Cub. m. — -Árbol silves- 
tre de. una altura media de 
6 metros, y unos 60 centí- 
metros de grosor el tronco, 
de corteza delgada y par- 
dusca, madera amarillenta 
con vetas negras, dura, pe- 
sada, fina y lustrosa des- 
pués de pulida, usada en 
ebanistería y preferida para 
construir varas de medir 
tejidos. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp. Exostemma caribeum.) 
(Et. Voz caribe). 

Aité. Cub. m. — Otra especie 



de árbol, más conocida por 
yaití. Véase. 
, Ajae. Cub. epic. na. — Nombre 
poco generalizado de un 
cangrejo que vive en los 
manglares del litoral, no 
comestible. (Et. Voz cari- 
be, Zayas). Es de advertir 
que en el caló gitano se 
dice aja al cangrejo. 

Ají. Cub. m. — Árbol silvestre, 
poco conocido, do madera 
amarillenta, pesada, dura y 
fina. El uso más importante 
de esta voz, en Cuba es para 
designar el fruto america- 
no descrito por la R. A. En- 
tre las especies cubanas del 
ají hay varias con adita- 
mentos particulares, siendo 
las menos conocidas o de 
menor importancia el ají 
caballero, dulce, así como 
los cabeza de vaca y ca- 
chucha, además el corazón 
de paloma, de Guinea, es- 
curre, jobo y lengua de pá- 
jaro. Véase la frase 76 del 
Apéndice. (Et. Del axí ca- 
ribe, según Zayas). 

Ají agujera» Cub. rn. — Espe- 
cie de fruto muy picante, 
parecido en figura y gusto 
a la guindilla, aunque me- 
nos retorcido. (Bot. F. So- 
lanáceas; esp. Capsicum 
baccatum, Lin.) 

A|í dátil. Cub. m. — La espe- 
cie cuyo fruto se prefiere 
para los guisados, por el 
agradable olor y no ser 
muy picante. 

AJi de Chile. Cub. m. — El de 
fruto tan picante como el 



AJIC 



15 



AL&C 



de ají agujeta, pero más re- 
dondeado que éste. (Bol. F. 
S.; esp. Cap. anaum). 

Ají de china. Cub. m. — Otra 
especie de hojas lanceola- 
do-oblongas, flores grandes 
y fruto parecido a la an- 
terior, llamado también to- 
matillo de la Habana. (Bot. 
F. S.; esp. Solanum hava- 
nense, Jacq.) 

Ají guaguao. Cub. m. — Es- 
pecie que sirve de pasto al 
ganado vacuno, de fruto 
globoso y pequeño, suma- 
mente picante, amarillo o 
rojo, que comen algunos 
pájaros. (Bot. F. S.; esp. 
Cap. microcarpum). 

Ajiaco. Cub. m. — fig. y fam. 
— Además de la acep. ame- 
ricana que aprueba la R. A., 
significa en Cuba tumulto, 
algarada, escándalo o con- 
fusión, como denotando la 
diversidad de materias que 
forman parte del potaje lla- 
mada ajiaco. Véase la fra- 
se 119 del Apéndiee. 

Ajtaquito. Amer. m. — fam. — 
Diminutivo de "ajiaco". 

Apeen. Cub. m. — Planta sil- 
vestre idéntica o muy pa- 
recida a la "berenjena de 
huevo" de la R. A., del mis- 
mo tamaño, de fruto en 
forma de huevo de gallina, 
no tan aovado, hoja verde, 
grande, y flor morada. Tam- 
bién se llama jamaica. Hay 
otra especie. (Bot. F. Sola- 
náceas; esp. Solanum sca- 
brum. Véase). 

Ajicera!. Cub. m. — Terreno 



donde crecen abundantes los 
ajicones. 

AjUoiio. Cub. m. — vulg. — 
Entre gente rústica, equi- 
vale a hilera, fila. (Et. Co- 
rrupción, de "ahilar", aji- 
lar, ajilorio, probablemente 
traída a la Isla por loa an- 
daluces o ios canarios). 

Ajilorio. Cub. m. — vulg.— 
Debilidad estomacal. En 
cast. se dice "ahilo". (Et. 
Véase la voz anterior). 

AJitera. Cub. f. — vulg. — Lo 
mismo que hartura. (Et. 
Corrupción de "ahitera"). 

Ajumado, da» , Amer ; adj. — 
Sinónimo de borracho, 
ebrio. (Et. Corrupción dsi 
andalucismo castellanizado 
"ahumado, da"). 

Ajumarse. Amer. v. ref.-Em- 
briagarse. También se dice 
jumarse. (Et. Corrupción 
de "humo", "ahumarse", 
ajumarse). 

Alacrán de Guinea. Cub. 
epic. m. — Un arácnido in- 
dígena de figura algo seme- 
jante al alacrán común, que 
suele encontrarse bajo las 
piedras en las sierras de la 
comarca occidental, que 
emite un penetrante y des-, 
agradable olor a vinagre, y 
da fuertes picadas, aunque 
no son venenosas. (Zook F. 
Teliphonido?; esp. Mastigo- 
proctus giganteus, Lucas). 

Aiacrancilüo blanco. Cub. m. 
— De la planta americana 
descrita en "alacrancillo" 
por la R. A. se conocen en 
Cuba algunos tipos, dos de 



ALAM 



— 16 



los cuales reciben adita- 
mentos particulares. El blan- 
co es de caracteres genera- 
les, y se distingue por el 
color blanco de sus flores. 
Hay varias especies. (Bot. 
F. Borr agine as; esp. Helio - 
tropium bursiferum, Wr.) 
Alacrancillo de playa. Cub. 
— Especie de hojas linea- 
les de cualidades medica- 
mentosas, cual la mayor 
parte de estas plantas, y 
algo aromática. Esta espe- 
cie y la anterior se conocen 
también por rabo de ala- 
crán, que es la figura de sus 
flores. (Bot. F. B.; esp. H. 
curassaricum, Lin.) 
Alambiquería. Amer. f. — Fá- 
brica donde se elaboran 
aguardientes y alcoholes 
por medio de alambiques. 
Alambiquero. Amer. m. — El 
dueño, encargado u opera- 
rio de un alambique o de 
una alambiquería. 
AlambrOlo. Cub. m. — Planta 
herbácea parecida al helé- 
cho común, correosa y fuer- 
te, aunque delgada. (Bot. F. 
Dioscóreas; esp. Rajania 
cordata, Lin.) 
Álamo. Cub. m. — Hermoso ár- 
bol exótico, distinto del re- 
señado por la R. A., culti- 
vado en parques y alame- 
das, que alcanza hasta diez 
metros, de tronco grueso y 
maciza copa, que proyecta 
muy espaciosa y fresca 
sombra; de hojas grandes, 
brillantes, y fruto seme- 
jante a un higo diminuto. 



A las buenas cualidades de 
árbol de sombra, une otras 
que le hacen poco estima- 
ble, pues sus raíces, casi 
superficiales, perjudican el 
pavimento, y las frutillas, 
muy abundantes, que se 
desprenden de él, ofrecen al 
paseante el peligro de res- 
balar. Se reproduce de es- 
tacas o margullos. De todos 
sus órganos emite por inci- 
sión abundante látex. No 
debe confundirse con el 
álamo jagüey o laurel de 
la India. (Bot. F. Mareas; 
esp. Ficus religiosa, Lin.) 

Álamo amarino. Cub. m.— 
Árbol también exótico, im- 
portado antes que la espe- 
cie anterior, de hojas lus- 
trosas, propio de paseos por 
su abundante copa. (Bot. F. 
M.; esp. Ficus indica). 

Álamo de Ea Carolina. Cub. 
m. — Véase álamo del Norte. 

Álamo del Norte. Cub. m. — 
Árbol cultivado, originario 
de América del Norte, muy 
ramoso y copudo, de hojas 
lustrosas y abundantes. 
También se conoce por ála- 
mo de la Carolina y álamo 
de Virginia. (Bot. F. urti- 
cáceas; esp. Populus hete- 
rophylla) . 

Álamo de Virginia. Cub. m. 
— Véase álamo deí Norte. 

Álamo Jagüey. Cub. m. — Ár- 
bol más conocido por lau- 
rel de la India. Véase. 

Alante. Común adv. de lu- 
gar — fam. — Denota idea de 
proximidad, y equivale a 



17 — 



ALCA 



cerca. Voz seguramente im- 
portada de Asturias, donde 
se usa mucho. (Et. Síncopa 
de a-de-lante). 

Alantico. Cub. adv. de lugar 
— vulg. — Diminutivo de 
alante. Uno de los múltiples 
reprensibles casos de dimi- 
nutivos americanos. 

Albahaca anisada. Cub. f. — 
Especie de la albahaca co- 
mún que se distingue por 

" el olor que 3u nombre in- 
dica, y que otros llaman 
albahaca de anís. (Bot. F. 
Labiadas ; esp. Ocymun, 
anisatum). 

Albahaca aromática» Cub. f. 
— Es la especie de más 
fuerte y agradable olor y 
gusto, que se emplea en la 
preparación de bebidas 
compuestas o mezcladas. 
(Bot. F. L.; esp. Orthosi- 
phon glabratus). 

Albahaca cimarrona» Cub. f. 
— Especie de hojas puntia- 
gudas y ásperas, poco olo- 
rosa, llamada también alba- 
haquilla. (Bot. F. L.; esp. 
Ocymiim americanurn). 

Albahaca de ams. Cub. f. — 
Véase albahaca anisada. 

Albahaca de clavo. Cub. f. — 
Tipo que se distingue por 
el olor a esta especia. (Bot. 
F. L.; esp. Oc. bassilicum). 

Albahaca de sabaeta. Cub. f. 
— Véase rompezaragüey. 

Albahaca mondonguera. Cub. 
f . — Es el tipo común de 
muchos países y climas, de 
tallos ramosos y velludos, 
hojas oblongas, flor blan- 



quecina, etc. Hay, además, 
otras especies no menos 
conocidas y de escasa im- 
portancia, como la alba- 
haca de cuchara, de Santa 
Rita, francesa, morada, vio- 
lada, etc. 

Aibabaquilla. Cub. f. — Véase 
albahaca cimarrona. 

Aibah&q cilio- Cub. m. — El 
arbusto más conocido por 
filigrana de sabana. Véase. 

Albalaca» Cub. f. — antic. — 
Zapato con suela de yagua 
usado por ios aborígenes 
cubanos. (Et. Voz caribe). 

Alborotoso, sa» Cub. adj. 
fam. — Usase por "alboro- 
tador, ra". "Juanito es muy 
alborotoso." 

Alcandés» Cub. epic. m. — Pez 
que se adhiere al casco de 
los buques, según Toro y 
Gómez. 

Alcanfor. Cub. m. — Véase sa- 
gú de la India. 

Alcaparra criolla. Cub. f. — 
Planta indígena muy dis- 
tinta del arbusto alcaparra 
de la R. A., de hojas aco- 
razonadas, verdinegras y 
lustrosas, flores pequeñas 
y blanquecinas y tallos fle- 
xibles y verdosos, adapta- 
bles a formar enredadera. 
Tiene cualidades medicina- 
les y aperitivas. (Bot. F. 
Caparídeas; esp. Capparis 
arborescens). 

Alcatraz bianro. Cub. epic. 
m. — Una especie de pelí- 
cano (en Cuba no se oye 
nunca este nombre, sino al- 
catraz), de tamaño algo ma- 



ALEC 



— 18 



ALEL 



yor que las especies co- 
munes, de plumaje entera- 
mente blanco, y el pico ana- 
ranjado con una especie de 
cresta en la parte supe- 
rior. Es ave de paso muy 
rara. (Zool. esp. Pelecanus 
erythrorhmchus Gmeí.) 

Alce. Cub. m. — Indica el caso 
de levantar o no de la tie- 
rra la caña de azúcar cor- 
tada, para transportarla al 
ingenio por cuenta del due- 
ño de éste o del cultivador 
de aquélla. Es condición 
que figura en los contratos 
de este género. (Et. De "al- 
zar"). 

Aücón. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que se desarrolla en 
terrenos arenosos, abundan- 
te en la isla de Pinos, ele- 
vándose hasta seis metros, 
de poco grosor, y que flo- 
rece en primavera. 

Alecrín. Cub. epic. m. — Pez 
carnicero, muy voraz, el 
mayor y más temible de los 
tiburones, cuyo tamaño sue- 
le exceder de cuatro metros 
hasta nueve, cual lo han 
observado marineros en alta 
mar, de color pardo azulado 
por el lomo y blanco por 
debajo, con manchas en los 
costados que desaparecen 
con el desarrollo, de cabeza 
obtusa y boca provista de 
seis filas de dientes dobles. 
Su carne tiene repugnante 
olor da orina, y del hígado, 
que suele pesa? seis arro- 
bas, se extrae aceite. Esta 
voz es de origen cubano, 



aunque la R. A. diga sola- 
mente: "pez del mar de las 
Antillas"... (Zool. F. Car- 
char idinidce; esp. Galeocer- 
do arcticus, Fabre). 

Alegruüla. Cub. adj. — Color 
ceniciento como el ala de 
grulla, de donde proviene 
3a voz. 

Aíels. Cub. m. — Las especies 
cubanas que reciben el 
nombre de alelí no se pa- 
recen nada al alelí o alhelí 
de la R. A. Una es arbus- 
to silvestre que crece en las 
faldas de las montañas cu- 
banas y de la isla de Pinos, 
hasta una altura de 6 me- 
tros y que florece en pri- 
mavera. 

Alelí blanco. Cub. m. — Árbol 
que se desarrolla silvestre 
hasta 4 metros de altura 
en terrenos malos, de flo- 
res blancas y olorosas, que 
emite resina -venenosa. 
También se conoce por lirio 
blanco, lirio de costa, tu- 
lipa y atabaiba, que es su 
nombre indio, ya en desuso 
o apenas conocido. (Bot, F. 
Apocináceas ; esp. Plumería 
alba, L.) 

Alelí punzó. Cub. m. — Arbus- 
to silvestre de una altura 
media de 3 metros, ramoso 
todo el tronco, de hojas 
ovaio-elípeicas, verdinegras 
y brillantes, y flor roja. Se 
llama también peregrina. 
(Bot. F. Euforbiáceas: esp. 
Jatropha integerrima, Jacq.) 

Alehaya. Cub. f. — Una planta 
distinta a la descrita por la 



ALFI 



— 19 — 



ALGA 



R. A., que se eleva hasta 
metro y medio, de hojas 
verdes en la haz y ama- 
rillentas en el envés, con 
venas de color rojizo, así 
como la corteza y el cáliz d*e 
su flor acampanada, que 
palidece hasta un tono casi 
blanco en la corola. Es con- 
dimenticia y medicinal. 
También se nombra agrio 
de Guinea y serení. (Bot F. 
Malváceas; esp. Hibiscus 
sabdariffa). Tiene las acep. 
cast. 

Aleta. Cub. f. — flg. y fam. — 
La mano. Tiene los usos 
cast. 

\leta20. Cub. m. — fig. y fam. 
— Puñetazo, bofetada. "Le 
dio dos aletazos por testa- 
rudo ". Tiene la acep. cast. 

Ufafor. Cub. m. — desusada. — 
Dícese a la figura de rom- 
bo o romboide. 

y farde. Cub. f. — El madero 
de sierra conocido por "al- 
í'ajía" y "alfarjía" en cas- 
tellano. Carece de los usos 
que autoriza la R. A. 

Ufardón. Cub. m. — Vigueta 
mayor que la alfarda, o sea, 
que la alfarjía, llamada 
también tirante. 
alfiler. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que se desarrolla en 
terrenos pobres hasta la al- 
tura de seis metros, de ma- 
dera pardo-amarillenta, du- 
ra, pesada, resistirte, de fi- 
no grano, utilizada en car- 
pintería gruesa. Otros lo 
nombran jamaguey de lo- 
ma. (Bot. F. Leguminosas; 



esp. Belaira spinosa. Rich.) 
Tiene los usos castellanos. 

ASíUer. Cub. m. — La carne del 
lomo de las reses, que otros 
llaman alfilera, y en caste- 
llano agujas. 

Alfiler de criandera. Cub. 
m. — El alfiler de vuelta que 
esconde la punta después 
deprendido, nombrado "im- 
perdible" en castellano, y 
también perezoso en Cuba. 

Alfilera. Cub. f. — Véase alfi- 
ler (2. a acep.) 

Algarroba?. Cub. v. a. — El 
acto de preparar el cordel 
para pescar con algarrobas. 
Véase. 

Algarrobas. Cub. f. pl. -Cier- 
tas raíces de mangle que 
sirven para algarrobar. 
Véase. 

Algarrobo criollo. Cvb. m. — 
Árbol afín al algarrobo co- 
mún, que se desarrolla sil- 
vestre, especialmente en la 
región oriental, hasta con- 
sidex^able altura, de buen 
follaje, flores amarillentas, 
madera dura y resistente, 
de color amarillo con vetas, 
y fruto leñoso. Exuda una 
especie de resina empleada 
en barnices y contra las 
afecciones pulmonares. (Bot. 
F. Leguminosas; esp. Hi- 
mencea curbaril, Lin.) 

Algarrobo del Brasil. Cub. 
m. — Otra especie cultivada 
como ornamental, poco 
abundante, (Bot. F. L.; esp. 
Prosopis juliflcra). 

Algarrobo del país. Cub. m. 
— Especie más afín que *el 



ALGO 



— 20 



ALU 



criollo al algarrobo común, 
algo más bajo, de hojas di- 
gitadas, flores blancas con 
viso rosado, que también 
produce la algarroba y su- 
ministra buena madera. 
Suele verse a los lados de 
carreteras y caminos, donde 
se reproduce al extremo de 
que formarían boscaje si 
no se cortaran frecuente- 
mente los retoños. (Bot. F. 
L.; esp. Pithecolobium sa- 
man, Benth.) 

Algarrobo de olor. Cub. m. 
— El árbol más conocido por 
faurestina. Véase. 

Algodón. Cub. m. — Planta 
silvestre, distinta de la co- 
mún cultivada; es arbusto 
que crece unos dos metros, 
de hojas aovadas en ramas 
muy abiertas, flores gran- 
des, y que suministra una 
borra parecida al algodón, 
de lo que recibe el nombre. 
Hay varias especies. Tiene 
las acep. cast. 

Algodón de riñon. Cub. m. — 
Especie que toma este nom- 
bre por presentar las semi- 
llas unidas en forma de ri- 
ñon, con borra blanca y 
limpia. (Bot. esp. Gossipium 
hirsutúm). 

Algodón de seda. Cub. m. — 
Especie de borra fina y sua- 
ve como el capullo de seda, 
de oolores varios: rojizo, 
verdoso, etc. (Bot. esp. Gos- 
sypium arboreum). 

Algodón pepitoso. Cub. m. — 
Tipo de borra blanca y no 
*an limpia como la del de 



riñon, con las semillas suel- 
tas y esparcidas entre ella. 
(Bot. Asclepias gigantea). 

Alguien. Amer. pronombre. — 
Es censurable el abuso que 
cometen algunos empleando 
este pronombre para subs- 
tituir el adjetivo "alguno, 
na", en casos como éste: 
"alguien de ustedes", por 
"alguno de ustedes". 

Alhucema de costa. Cub. f. 
— Véase incienso de playa. 
No se parece en nada a la 
alhucema común. 

Aliado. Cub. m. — fam. — En 
la Habana, el coche de pla- 
za de pobre aspecto. Pro- 
viene de cierta "alianza" de 
los aurigas de coches vie- 
jos para fijar en diez cen- 
tavos la carrera, a que les 
obligó la tarifa de veinte 
establecida para los auto- 
móviles de alquiler. Eso su- 
cedió durante la guerra eu- 
ropea, y entonces daba oca- 
sión al consiguiente equí- 
voco. Tiene el uso caste- 
llano. 

Aliblanca. Cub. epic. f. — Una 
especie de paloma salvaje, 
que recibe ese nombre. por 
una faja blanca longitudi- 
nal que tiene en las alas, 
y es un bocado apreciable. 
Vive también al Sur de los 
Estados Unidos y en otras 
Antillas. (Zool. F. Colúmbi- 
das; esp. Melopelia leucop- 
tera, Lin.) 

*Alijo. Cub. m. — Equivale al 
anglicismo "ténder", apli- 
cado al pequeño vagón de 



ALMA 



21 



ALME 



hierro que va posterior- 
mente unido a las locomo- 
toras, y donde se transpor- 
ta el agua y el carbón. Esta 
voz es de origen cubano, 
aunque la R. A. no lo haya 
hecho constar así. (Et. De 
"alijar"). 

Aliorra. Cub. epic. f. — Insec- 
to apenas perceptible, que 
cuando forma plaga destru- 
ye las espigas tiernas de 
algunos frutos, y que fué en 
un tiempo motivo de espan- 
to para los campesinos. (Et. 
Corrupción de "alhorre", 
erupción). 

Almacigado, da. Cub. adj. — 
Aplícase al ganado de color 
cobrizo subido, formado por 
la superposición del pelo, 
que es blanco en la parte 
inferior y rojo en la supe- 
rior. (Et. De almacigo, cor- 
teza de este árbol). 

Almacigo. Cub. m. — Árbol 
distinto del almacigo o len- 
tisco que trae el Dic. de la 
R. A., aunque tal vez sea el 
que describe en "turbinto"; 
se trata de una especie sil- 
vestre que crece unos doce 
metros y abunda en los bos- 
ques de Cuba, donde se dis- 
tingue a simple vista por 
el color cobrizo de su cor- 
teza, que suele mudar cual 
los animales la piel; de ho- 
jas compuestas de foliólos 
enteros de penetrante olor, 
flores en racimos' axilares 
de marzo a mayo, y cuyo 
fruto come el cerdo. Pro- 
duce por incisión una re- 



sina dorada llamada cachi- 
bú, que por extensión se 
dice también al árbol, cono- 
cido además con los nom- 
bres de almacigo amarillo 
y almacigo colorado. (Bot. 
F. Burseráceas; esp. Bur- 
sera gummifera, Lin.) 

Almacigo amarillo. Cub. m. — 
"Véase almacigo. 

Almacigo blanco. Cub. m. — 
Especie de corteza grisácea, 
lisa y reluciente, madera 
blancuzca, floja y quebra- 
diza, flores blancas, inodo- 
ras, en espigas, y fruto ver- 
doso con manchas rojas. 
(Bot. F. B.; esp. B. balsa- 
mi f era). 

Almacigo colorado. Cub. m. 
— El almacigo. Véase. 

Almacigo de costa. Cub. m. 
— Especie muy parecida al 
almacigo, con la diferencia 
de que tiene abrojos, por lo 
que se llama también al- 
macigo espinoso. 

Almacigo de paredón. Cub. 
m. — Otra especie menos co- 
nocida. (Bot. F. B.; esp. B. 
angustata, Gris.) 

Almacigo espinoso. Cub. m. 
— El almacigo de costa. 
Véase. 

Almendrillo. Cub. m. — Árbol 
indígena y silvestre afín al 
almendro cubano, del que 
se diferencia en ser de me- 
nor tamaño. Hay dos espe- 
cies con el mismo nombre. 
(Bot. F. Ramnáceas; esp. 
Rhamnidium revolutum y 
R. retusum, Griseb.) 

Almendrillo de costa. Cub. 



ALMB 



— 22 



ALMO 



m. — Especie parecida a las 
anteriores, de madera roji- 
za, dura, empleada en car- 
pintería rústica. También 
se llama pinipiniche de sa- 
bana y piñipiñi de sabana. 
( B o t . F. Rámneos; esp. 
Rhamnidium, Wr. ) . 

Almendro. Cuh. m. — Árbol 
muy diferente al de la R. 
A., de majestuoso aspecto, 
que se eleva hasta 15 me- 
tros, con 7 íu 8 de tronco 
liso por medio de diámetro, 
de hojas alternas, elípticas, 
"lustrosas por la haz y ve- 
lludas en el envés, flores de 
cinco pétalos blancos, aro- 
máticas, solitarias en las 
axilas de las hojas altas. 
Su corteza es verdigris al 
exterior y rojiza en el lí- 
ber, y la madera fuerte" y 
blanca, con el corazón ro- 
jizo; se utiliza en carpin- 
tería. También se llama al- 
mendro criollo para dife- 
renciarlo del europeo. (Bot. 
F. Teáceas; esp. Laplacea 
curiyana, A. Rich.) 

Almendro criollo. Cub. m. — 
Véase almendro. 

Almendro de la India. Cub. 
m. — Árbol exótico impor- 
tado de la India, muy ele- 
vado y propio para paseos 
y jardines por la bella y 
caprichosa figura, pues sus 
ramas parten horizontales a 
la redonda en diversos pun- 
tos del tronco, y forman 
como una serie de bande- 
jas superpuestas de mayor 
a menor, de hojas grandes, 



puntiagudas, verdinegras, 
que al marchitarse tórnanse 
rojas, flores chicas y ver- 
dosas en racimos, y fruto 
de pulpa rojiza agradable 
con una semilla de sabor 
idéntico a la almendra ver- 

' dadera. (Bot. F. Combretá- 
ceas; esp. Terminaiia ca- 
tappa, Lin.) 

AEmendro silvestre. Cub. m. 
— Árbol indígena y silvestre 
parecido al almendro. (Bot. 
F. Sapotáceas; esp. Bumelia 
cubensis, Griseb.) 

Almez de flores pequeñas. 
Cub. m. — Una especie del 
almez común que se distin- 
gue cual su nombre indica, 
y como ése, muy elevado 
también, de cuya corteza 
fibrosa y correosa se hacen 
sogas. (Bot. esp. Trema mi- 
crantha). 

Almigé. Cub. m. — Árbol que 
se desarrolla silvestre en la 
isla de Pinos hasta seis me- 
tros de altura, sin uso co- 
nocido. Otros dicen migé. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Almiquí. Cub. epic. m. — Nom- 
bre cada vez más generali- 
zado impuesto por Poey al 
mamífero >aire. Véase. (Et. 
Voz caribe). 

Almironcillo. Cub. m. — Plan- 
ta herbácea indígena y sil- 
vestre, que constituye un 
pasto bueno para el gana- 
do. (Bot. F. Compuestas; 
esp. Críéalia discolor, Gris.) 
(Et. Diminutivo de "almi- 
rón", planta). 

Cub. m. — "Planta 



ALTE 



— 23 



AMAD 



de las Malváceas (Setaria 
glauca, Beauv.)". Esto es 
todo lo quo dice Pichardo 
en.eu Diccionario, y la úni- 
ca noticia que -tenemos de 
tal planta cubana, por lo 
que nos inclinamos a creer 
que sea la misma de la R. 
A. y de cuantos libros he- 
mos consultado, que colo- 
can de acuerdo en las Gra- 
míneas y es común a mu- 
chos países y climas. 

Almorrana. Cub. í. — Planta 
indígena y silvestre de las 
cotiledóneas, de hojas al- 
ternas y flor campanuda, 
amarilla. Otros la llaman 
tomate de mar. Tiene la 
acep. cast. (Bot. F. Convol- 
vuláceas; esp. Ipomcea te- 
rodes, Chais)'. 

ASsiroerneriia. Cub. f. — des- 
usada. — Primitivo nombre 
de la planta más conocida 
hoy por astronomía, por 
corrupción. (EL. Del ape- 
llido Alstroemer (Garlos), 
quien la introdujo y acli- 
mató en la Isla). 

ASstroemia. Cub. f. — en des- 
uso. — Véase astronomía. (Et 
de alstroemeria sincopada). 

Aitea. Cub. f. — Planta silves- 
tre y cultivada, distinta a 
la de la R. A., o sea al mal- 
vavisco; es de hojas pe- 
queñas y dentadas, siidorí- 
flcas, y por sus flores po- 
licromas se distinguen mu- 
chas variedades con nom- 
bres particulares, como le- 
che de Venus, de flores 
blanquísimas, Mar Pacífico 



y Mar Pacífico moñudo, de 
flores rosadas y amarillen- 
tas, y además, amapola, 
malva de China, Hércules, 
camelia y sangre de Adonis. 
Bot. F. Malváceas; esp. Ei- 
biscus phcenicens). 

Alternante. Cub. m. — Véase 
yerba de la sangre (1. a acep.) 

Alto (De lo) Cub. adj.— En- 
tre pescadores, los peces 
que viven a grandes pro- 
fundidades. Algunos peces 
reciben este aditamento. 
Debiera decirse de lo pro- 
fundo o, en otro caso, de lo 
bajo, pero la voz quizá sea 
tomada de la expresión 
"alta mar", donde real- 
mente hay esas grandes pro- 
fundidades. 

Alzado. Cub. m. — Dícese, por 
antonomasia, al individuo 
que toma armas contra los 
poderes constituidos, y que 
busca el campo abierto para 
teatro de sus hazañas. 

Alzado, da. Amer. adj. -Aplí- 
case a los animales domés- 
ticos que se fugan de las 
heredades. 

Alearse. Cub. v. ref. — Insu- 
rreccionarse contra el Go- 
bierno constituido. Es de 
advertir que la R. A. acepta 
"alzamiento" como caste- 
llano en tal sentido. 

Alearse. Amer. v. ref. — Huir 
los animales domésticos de 
las haciendas. Tiene ade- 
más el uso autorizado por 
la R. A. 

Amadrinadero. Cub. m. — 
A 7 éase bramadero, que es el 



AMARR 



— 24 — 



AMOR 



cubanismo aceptado por la 
R. A. 

Amalignadura. Cub. f. — Ac- 
ción y efecto de amalig- 
narse. 

Amalignarse. Cub. v. ref. — 
poco uso. — Ser víctima de la 
elevada calentura, casi mor- 
tal, que se conoce, por an- 
tonomasia, eon el nombre 
de maligna. 

Amapola. Cub. f. — En algu- 
nos lugares se llama así a 
la altea. Véase. Tiene, a la 
vez, el verdadero uso cast. 

Amarchantarse. Árner. v. ref. 
— Hacerse cliente fijo de 
un establecimiento. (Et. Del 
andalucismo "marchante", 
de uso autorizado por la 
R. A.) 

Amarrado, da. Cub. adj. — 
vulg. -Aplícase a la persona 
tacaña, miserable. (EL Co- 
rrupción de "agarrado, da"). 

Amarrar. Amer. v. a, — En 
casi toda América española 
se comete un reprensible 
abuso con este verbo que 
casi ha desterrado los de 
"liar, ceñir, vendar", entre 
otros menos útiles, y sobre 
todo el de "atar", que, par- 
ticularmente en Cuba, po- 
demos decir que está aboli- 
do. Lo mismo se dice ama- 
rrar un buque o un toro, que 
amarrar una mosca o la 
corbata, aunque para aque- 
llos se precise un pesado 
calabrote, y para éstas una 
fibra de seda o un poco de 
curiosidad. Tiene los sig- 
nificados castellanos. 



Amarrar. Cub. v. a. — fig. y 
fam. — En contratos o con- 
venios, aprovecharse una 
de las partes de todas las 
circunstancias posibles y 
favorables para imponer 
depresivas o desventajosas 
condiciones a la otra. "A 
Fulano lo amarraron mucho 
en la escritura social". 

Amarrarse. Cub. v. ref. — fig. 
y fam. — Suele oirse por 
"casarse". "¿ Cuándo te ama- 
rrasí-Me amarro en abril". 

Amelcocharse. Cub. v. ref. — 
fig. y fam.-— Entre personas, 
fingir agrado, afectar com- 
placencia. Tiene el uso ame- 
ricano castellanizado. 

Amelcocharse. Cub. v. rec. — 
fig. y fam. — Enamorarse. 

Americanizarse. Amer. v. ref. 
— Aquirir hábitos y cos- 
tumbres peculiares de los 
norteamericanos. 

Americano, na. Árner. m. f. 
— Dícese al natural de los 
Estados Unidos o sea "nor- 
teamericano, na", que ape- 
nas se usa en Cuba. 

Americ®ao c , na. Amer. adj. — 
Aplícase a cosas de los Es- 
tados Unidos. 

AjBniqrai. Cub. m. — Véase jai- 
miquí. (Et. Voz corrompida). 

*Amor al raso. Cub. m. — Ar- 
bolito de jardinería con 
gajos cubiertos de suave 
pelusa, de hojas cordifor- 
mes, alargadas, de largos 
pedúnculos y flor de vida 
efímera, que amanece blan- 
ca y anochece de color ro- 
jizo, sufriendo la corola esa 



AMPA 



25 



ANCHO 



metamorfosis durante el 
día. También se llama mal- 
va rosa. Está aclimatada en 
Europa. (Bot. F. Malvá- 
ceas; esp. Hibiscus muta- 
bilis) . 

Amor y celos. Cub. m. -Véase 
piñón amoroso. 

Amores secos. Cub. m. pl. — 
Varias plantas silvestres de 
escasa altura, con tallo her- 
báceo, hojas de variadas fi- 
guras y tamaños, algunas de 
las cuales constituyen buen 
pasto y mejoran el terreno, 
y que producen unas fruti- 
llas diminutas, verdes, 
aplastadas y peludas que se 
adhieren a la ropa. En la 
región oriental suelen lla- 
marlas tostón, pero esta 
planta es muy diferente. 
(Bot. la más conocida, F. 
Verbenáceas; esp. Priva 
echinata, Juss.) 

Amorrongado, da. Cub. adj. 
— muy vulg . — Equivale a 
ruin, cobarde, apocado. 
Véase amorrongarse. 

Amorrongarse. Cub. v. ref. — 
muy vulg. — Como acoqui- 
narse, acobardarse. Sinóni- 
mo de apendejarse en len- 
guaje menos indecoroso. 
(Et. De a-morronga-rse). 

Amoscarse. Cub. v. ref. — 
Tiene parecido significado a 
la acepción castellana, en 
cuanto a la causa; pero en 
Cuba equivale a sonrojarse, 
aturdirse. 

Ampanga. Cub. f. — fam. — 
Véase la frase 197 del Apén- 
dice. 



Amparo. Cub. m.-fam.-Véase 
la frase 242 del Apéndice. 

Anacagüita. Cub. f. — Corrup- 
ción entre campesinos de 
la voz anacahuita. 

Anacahuita. Amer. . f. — Plan- 
ta originaria de Tampico 
(Méjico), que tiene una me- 
diana elevación, cuyo fruto 
huele a manteca rancia; de 
virtudes pectorales. (Bot F. 
Burragineas; eap. Cor di a 
boisierii, D. C.) (Et. Voz 
india). 

Anacahuita. Amer. f.-Véase 
camaruca. 

Anafre. Cub. m. — Corrupción 
bastante extendida de anafe. 

Anaiboa. Cub. f.-en desuso. 
— Véase naiboa. (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

Anaína. Cub. adv. — vulg. — Se 
oye entre los campesinos 
como significando solapada- 
mente. Probablemente sea 
voz importada por los ca- 
narios. 

Anamú. Cub. m. — Planta es- 
pontánea, herbácea, que 
suele verse en las cunetas 
y al borde de las paredes, 
de menos de un metro de 
alto, con hojas lanceoladas 
y dentadas, flores blancas en 
espigas, de fuerte olor a 
ajos, que se transmite a la 
leche en las vacas que la 
pastan. Se considera un po- 
deroso abortivo (Bot. F. Fi- 
tolacáceas; esp. Petiveria 
alliacea, Lin.) (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

Anchoa pellada. Cub. epic. f. 
— Pez parecido a una Jar- 



ANDO 



26 



ANJA 



dina pequeña, con la boca 
grande y la aleta anal más 
adelantada que la dorsal; 
se le caen con mucha faci- 
lidad las escamas, de lo que 
recibe el nombre. Es pez 
muy raro. (Zool. F. Clupei- 
doe; esp. Pellona bleekeria- 
na, Poey). 

Andamiaje Común, ni. — Go- 
mo "andamiada", conjunto 
de andamios. 

Andaraz. Cub. epic. m. — Ma- 
mífero roedor, de tamaño 
de unos 25 centímetros, sin 
inclusión de la cola, pare- 
cido a la juña carabalí, 
aunque de color más os- 
curo y con la cola cubier- 
ta de pelos largos, negros 
generalmente, que suele 
verse en las montañas 
orientales, donde vive en 
ios árboles, ya en las ra- 
mas, bien en los troncos 
huecos, y se caza fácilmen- 
te, proporcionando un bo- 
cado aceptable. Otros le lla- 
man mono, porque trepa fá- 
cilmente a los árboles. 
(Zool. F. Octodontidce ; esp. 
Capromys melanuriis, Poey). 
(Ét. De andar-az). 

Andarivel. Cub. adj. — Comé- 
tese en algunos lugares el 
barbarismo de calificar así 
al caballo de color oscuro 
con las patas blancas. 

Andón, na* Amer. adj. — Aplí- 
case a la cabalgadura que 
resiste mucho tiempo ca- 
minando con paso largo, 
regular y cómodo para el 



jinete. (Et. De "and-ar, 
and-ador, and-ón"). 

lo. Cub. m. — Además del 
"andullo" que reseña la 
R. A., se conoce en la Isla 
una pasta de tabaco, ne- 
gruzca y de repugnante 
olor, que muchos negros 
mastican con incomprensi- 
ble deleite. 
|Ánge!a María! Amer. interj. 
— fam. — Usase para deno- 
tar pleno asentimiento con 
las manifestaciones del in- 
terlocutor. También se dice 
en Canarias, al parecer, y 
bien puede ocurrir que allí 
haya tenido origen. 
Angola. Cub. f. — fam. — Véa- 
se la frase 196 del Apén- 
dice. 
Animado, úa» Común, adj.- — 
Lo mismo que alegre, di- 
vertido, con animación: 
"Baile muy animado". 
Animita» Cub. epic. f. — En 
algunos lugares recibe este 
nombre el insecto aguacero. 
(Et. Diminutivo de "áni- 
ma"). 
Anís. Cub. m. — "Planta de 
las Magnoliáceas (Illicium 
parvifíorum, Mich.) (Sau- 
valle)". Eso dice Pichardo 
en su Dic, y nada más po- 
demos añadir. No será la 
especie común, puesto que, 
se colocan en distintas fa- 
milias botánicas. ¿Será el 
"badián" cast.? 
¡Anjá! Cub. interj. — vulg. — 
Expresión de asentimiento. 
(Et. Corrupción del cast. 
"¡aja!"). 



ANÓN 



— 27 



ANTI 



Anón de cembal. Cub. m. — 
Además del anón americano 
descrito por la R. A., que 
es uno de los árboles fruta- 
les más estimables de Amé- 
rica, hay en Cuba otras es- 
pecies frutales o silvestres, 
como se verá. El de cembal 
es silvestre, de aspecto her- 
moso, que suele alcanzar 
hasta 20 metros de altura, 
de madera dura y olorosa; 
el fruto engorda al gana- 
do porcino, y las hojas al 
vacuno y caballar. También 
se llama laurel de cembal y 
anoncülo de Cuba. (Bot. F. 
Anonáceas; esp. Annona bu- 
llata) . 

Anón de fruto erizado. Cub. 
m. — Especie del anón frutal 
que alcanza mayor altura, 
y que tiene el fruto cubier- 
to de débiles púas, de lo 
que recibe el nombre. Se 
conoce más por su nombre 
americano castellanizado de 
"guanábano". 
Anón de fruto lampiño. Cub. 
m. — Otra especie que se 
distingue cual lo indica su 
nombre, y se conoce más 
por mamón. Véase. 
Anón de los pantanos. Cub. 
m.— Arbolilio que se des- 
arrolla espontáneo en los 
terrenos cenagosos, cuyas 
raíces, algo esponjosas, se 
utilizan en sustitución del 
corcho para tapones. Tam- 

^bién se llama bagá y palo 
bobo. (Bot. F. A.; esp. An- 
nona palustris). 



En la región oriental, se 
dice al fruto del mamón. 
Véase. 

Anoncülo de Cuba. Cub. m. — 
El anón de cembal. Véase. 

Anortado, da. Cub. adj. y p. 
p. — Aplícase al cielo o a la 
atmósfera cuando anorta. 
Véase anortar. 

Anortar. Cub. v. impersonal. - 
Viento frío, acompañado 
algunas veces de llovizna, 
que viene del Septentrión, 
y que oscurece el cielo. (Et. 
De "a-Nort-ar"). 

Anqueador, ra. Amer. adj. — 
Aplícase a la cabalgadura 
que anquea. Véase anquear. 

Anquear. Amer. v. n. defec- 
tivo. -Movimiento lateral de 
las ancas en las caballerías, 
muy molesto para el jinete. 

Antejo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de rápido crecimien- 
to, que alcanza una altura 
mediana, de corteza morada 
y madera de color amari- 
llento, sin nudos, ligera, po- 
rosa y flexible. 

Anteojo de poeta. Cub. m.— 
Enredadera de jardín que 
produce una ílorecilla sin 
aroma, pero rara y bonita, 
amarillosa, con un pequeño 
disco morado en el centro, 
a semejanza de ojo, por lo 
que también se llama ojo 
de poeta. (Bot. F. Acantá- 
ceas; esp. Tumbergia abata). 

Anticonstitucional. Común. 
adj. — Contra lo que precep- 
túa la Constitución de un 
pueblo. 

Anticonstitucionalmente. 



ANO 



28 — 



APAR 



Común, adv. — Contrario a 
lo que determina la Cons- 
titución. 

Antoíar. Cub. m. — antic. — 
La tira de encaje o lienzo 
bordado que se cose por las 
dos orillas, y se conoce hoy 
por su nombre castellano 
de "entredós". 

Antonino. Cub. epic. m. — Pee 
que mide unos 3 decíme- 
tros de largo, de cuerpo fu- 
siforme, plateado, con una 
mancha negra en la ex- 
tremidad superior del opér- 
culo, con diez aletas. Mal 
bocado. (Zool. F. Carangi- 
dce; esp. Decapterus maca- 
rellus, Cuv.) 

Añafé (De). Cub. adj. — Dí- 
cese en algunos lugares al 
papel de estraza, por co- 
rrupción de "añafea". 

Añil. Cub. epic. m. — Bonito 
pez, más conocido por azu- 
lejo (2. a acep). Véase. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Añil cimarrón. Cub. m. — En 
algunos lugares, la planta 
añil, conocida también por 
"jiquilete", que es como la 
describe la R. A. 

Añil del pinar. Cub. m. — 
Suele decirse al arbusto 
conocido por su nombre 
castellano "zumaque". 

Añil francés. Cub. m. — Otra 
especie rara. (Bot. esp. 
Serbania aegiptiaca, Pers.) 

Año ir/inerto. Cub. m. — En 
ciertos contratos de arrien- 
do, cada año que, por co- 
mún acuerdo de los contra- 
tantes, se deja de abonar la 



renta estipulada. 

Apachurrado, da. Amer. adj. 
— Aplícase a las personas, 
y rara vez a las cosas, en- 
cogidas, chaparras. Véase 
apachurrar. 

Apachurrar. Amer. v. a. — 
Significar aplastar y, algu- 
nas veces, hundir. (Et. Co- 
rrupción de "despachu- 
rrar"). 

Apagón, na. Amer. adj. — 
Aplícase al cigarro puro 
que por defecto de elabo- 
ración o deterioro se apa- 
ga frecuentemente. Otros 
dicen cabezudo, da. 

Aparato. Cub. m. — fam. — 
Véanse las frases 65 y 
234-a del Apéndice. 

Aparecido. Cub. epic. m. — 
— Lindo pajarillo estima- 
ble para jaula por su bello 
plumaje, mas no por su 
canto, inarmónico y monó- 
tono; tiene tamaño de go- 
londrina; el macho es de 
color azul marino, con las 
alas y la cola negras, que 
en invierno se torna ver- 
de, como el permanente de 
la hembra, patas de color 
carmín, con el pico fino y 
algo encorvado. Come gu- 
sanillos y plátano maduro, 
y construye su nido con 
derroche de arte. También 
se llama aparecido de San 
Diego y azulito de plátano. 
(Zool. F. Dacnididce; esp. 
Arbelorhina cyanea, Lin.) 

Aparecido de San Diego. 
Cub. epic. m. — Véase apa- 
recido. 



APIL 



29 



APRU 



Aparejería. Cub. f. — Taller 
donde se construyen apa- 
rejos. Véase. 

Aparejo. Cub. m. — Por anto- 
nomasia, una especie de 
albardón rústico, hecho de 
madera el esqueleto, relle- 
no con paja o junquillo, y 
forrado de lona, que se uti- 
za para transportar carga 
en caballerías. Tiene las 
acep. cast., en cuyo lengua- 
je se conoce el aparejo con 
los nombres de "enjalma" y 
"lomillo". 

Apasito. Cub. adv. — Equi- 
vale a "despacio". (Et. Co- 
rrupción de "al pasito", de 
"al paso"). 

Apasote Manco. Cub. m. — 
Véase cenizo blanco. Es la 
planta descrita por la R. A. 
en "bien granada". 

Apemdeüado, da. Cub adj. — 
Equivale a "acobardado". 
Sinónimo de amorrongado, 
da, en más indecente len- 
guaje. Véase apendejarse. 

Apendejamiento. Cub. m. — 
Acción y efecto de apen- 
dejarse. Véase. 

Apendejarse. Cub. v. ref. — 
fam. — Acoquinarse, aco- 
bardarse. Sinónimo, aun- 
que menos indecente, de 
amorrongarse. La R. A. 
acepta en sentido figurado 
la voz "pendejo" (cobarde), 
sin acreditar su origen, que 
lo tiene en Méjico. 

Apilonar. Amer. v. a. — Lo 
mismo que apilar. Es si- 
nónimo del cubanismo en- 
tongar. 



Aplatanado, da. Cub. adj. — ■ 
Aplícase al extranjero 
adaptado a las costumbres 
del país. "Un gallego apla- 
tanado". 

Aplatanarse. Cub. v. ref. — 
Familiarizarse con las per- 
sonas, cosas y costumbres 
cubanas. (Et. De "pláta- 
no"). 

Apobanga (De). Cub. mod. 
adv. — vulg. — Dícese de algo 
superior, excelente. 

Apolismar, se. Cub. v. a. y 
ref. — poco uso. — Lastimar 
o magullarse, sin derrame^ 
de sangre. (Et. De "aporis- 
ma"). 

Aporreado. Cub. m. — Manjar 
hecho con carne, tasajo o 
bacalao cocido, desfibrado 
después, y sazonado luego 
con otros ingredientes. Es 
un plato frecuente. Toma 
por aditamento la materia 
desfibrada. "Aporreado de 
tasajo ".(Et. De "aporrear"). 

Aporrear. Cub. v. a. — Prepa- 
rar el aporreado. Véase. 
Tiene el uso cast. 

Apotrerar. Amer. v. a. — In- 
troducir ganado en la de- 
hesa o potrero, acepción 
ésta americana, recogida 
por la R. A. 

Aprudenciado, da. Amer. 
adj. y p. p. — vulg. — Aplí- 
case, si no con frecuencia, 
sí con reprensible abuso 
del idioma, a la persona 
prudente. Véase apruden- 
ciarse. 

Aprudenciarse. Amer. v. ref. 
— vuig. - n ^vestirse de 



ABAB 



— 30 



ARAN 



prudencia, contenerse, re- 
primirse. Son obvias las 
razones a demostrar que se 
trata de un condenable 
abuso de la lengua, cual 
en otros muchos casos que 
se forman en América ver- 
bos innecesarios de subs- 
tantivos correctos. En el 
mismo caso está pruden- 
ciarse, sinónimo más re- 
prensible aún. 

Apachinchado, da. Cub. adj. 
y p. p. — poco uso. — Reple- 
to, harto de comida, fruta, 
dulces, etc. Véase apachin- 
char, se. 

Apachinchar, se. Cub. v. a. 
y ref. — Saciarse, hartarse 
de comida, golosinas, etc. 
(Et. de apuc, forma imita- 
tiva, e hinchar). 

Apuntado d© cordón. Cub. 
m. — Dícese al aguardiente 
de floja graduación. 

Arabia. Cub. f. — Tejido de 
cuadros azules y blancos, 
muy menudos, formados por 
hilos de color azul oscuro 
a la trama y blancos a la 
urdimbre. Más comúnmen- 
te se antepone la palabra 
listado, con lo que se in- 
curre en barbarismo, pues- 
to que no se trata de lis- 
tas, sino de cuadros. 

* Arabo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que se eleva en té- 
rsanos húmedos y costeños 
hasta una altura máxima 
ue 12 metros, de buen 
tronco, regularmente grue- 
so, que florece en primave- 
ra, ..de made^, jura, resis- 



tente, pesada, fibrosa en es- 
piral, de color rojizo, em- 
pleada principalmente en 
horcones. Esta voz la re- 
coge la R. A. sin acreditar- 
la de cubanismo, cual ha 
hecho con otras que lo son 
indiscutiblemente. Tam- 
bién se llama arabo colo- 
rado. Hay otras especies 
con aditamentos particula- 
res. (Bot. F. Eritroxíleas ; 
esp. Erytroxylum ovoba- 
tum, Macf). (Voz caribe, 
según Zayas). 

Arabo amarillo. Cub. m.— 
Parece ser una variedad 
del arabo, que se distingue 
por el color más pálido de 
la madera. 

Arabo colorado. Cub. m. — 
Véase arabo. 

Arabo de piedra. Cub. m. — 
El árbol más conocido por 
cubanicú. Véase. 

Araíeio. Cub. va. — Árbol sil- 
vestre de madera amari- 
llenta, con el corazón par- 
dusco, que por su resisten- 
cia y dureza se aplica a 
obras de carpintería grue- 
sa. 

Araña. Cub. f. — Además de la 
planta conocida con este 
nombre y el de "arañuela" 
en castellano, hay otras 
también de jardinería, una 
de las cuales es indígena, 
de hojas verdes elípticas, 
con pelusa por el envés que 
causa escozor, y flores azu- 
les o blancas de escaso 
aroma. Tiene las acepcio- 
nes castellanas. (Bot. F. 



AKBO 



— 31 



Gramíneas; esp. Panicum 
pilosum) . 

Araña-gato. Cub. f. — Planta 
silvestre d.e virtudes medi- 
cinales que algunos lla- 
man por confusión ala- 
crancülo, y que se conoce 
mucho por martinia. (Bot. 
F. Pedalieas; esp. Marty- 
nia diandra.) 

Araña peluca. Cub. epic. f. 
— Nombre que toma la ara- 
ñacomúnmente llamada "ta- 
rántula", y que los indios 
denominaban guabá, nom- 
bre que, al parecer, con- 
serva todavía en Santo 
Domingo y Puerto Rico. 

Arará. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que se desarrolla en 
terreno colorado y en el li- 
toral, hasta una altura de 
siete a ocho metros, de ma- 
dera poco apreciable. Hay 
otras especies con este mis- 
mo nombre. (Bot. esp. Ter- 
?ninalia buceras.) (Et. Voz 
probablemente tomada de 
la región africana así lla- 
mada)- 

Arará. Cub. adj. — Aplícase 
como aditamento a varios 
animales, como la juña, el 
bonasí, etc. 

Arbicuaier. Cub. m. — Árbol 
silvestre, elevado y abun- 
dante, que produce resina 
oor incisión, y suministra 
nr iex-ft fuerte, apreciable 
en -'arpintería. 

Árbol! bonico. Cub. m. — Ár- 
bol silvestre de mediana 
elevación, recto, de agra- 
dable aspecto, y madera 



estimada por su dureza y 
solidez. 

Arfeo! de la bibijagua. Cub. 
m. — El arbusto descrito en 
bijaura. Véase. 

*ÁrfeoI de la cera. Cub. m. — 
Árbol silvestre que toma 
ese nombre de la resina 
que exuda, muy semejante 
a la cera; su madera es 
dura, fina, de bonito color 
amarillo, apreciable en 
ebanistería. También se 
llama arraigan. (Bot. F. 
Miricáceas; esp. Mynca ce- 
rífera) . 

Árbol de la frutlca. Cub. 
m. — El más conocido por 
jagua-jagüita. Véase. 

Árbol de la gallina. Cub. m. 
— Arbusto que recibe este 
nombre porque su fruto 
envenena a las gallinas que 
lo ingieren; su madera es 
dura y buena, de color 
amarillento veteado, que 
también contiene substan- 
cia tóxica. Otros le llaman 
palo-gallina. (Bot. F. Sola- 
náceas; esp. Licium. acnis- 
toides, Gris.) 

Árbol deü amor. 'Cub. m. — 
Véase piñón amoroso. ¿Se- 
ré, el árbol "ciclamor" de 
la R. A., que también elia 
nombra árbol del amor? 

Árbol! de la vida» Cub. m. — 
Árbol silvestre abundante 
que alcanza mediana ele- 
vación, de madera fuerte, 
compacta y fina, empleada 
en carpintería y ebaniste- 
ría. Los indios lo llamaban 
guiquí, voz hoy en desuso 



ARET 



- 32 - 



ARNI 



Tiene el uso autorizado por 
la R. A. (Bot. esp. Thuya 
ortusa). 

Árbol del cuerno. Cub. m. — 
Árbol silvestre de mayor 
abundancia en la región 
occidental de la Isla; su 
madera es dura e inflexi- 
ble y se utiliza en ligazo- 
nes. (Bot. F. Leguminosas; 
esp. Acacia cornígera, Rich). 

Árbol del sebo. Cub. m. — 
Cierto árbol de cuyas se- 
millas se extrae una mate- 
ria sebosa propia para bu- 
jías. (Bot. esp. Stiüingia 
sebifera, Richard.) 

Arce de Virginia. Cub. m.- — 
Árbol silvestre de hojas so- 
litarias y flores en racimos, 
de madera dura, estimada 
en ebanistería. Probable- 
mente el arce descrito por 
la R. A., o muy semejante. 

Arcediana. Cub. f. — Es la 
planta conocida en caste- 
llano y también en Cuba, 
por "amaranto 41 y "moco 
de pavo", que además se 
llama en la Isla bledo de 
clavo, mirabel y, por co- 
rrupción, acediana. 

Arete. Amer. m. — Toda for- 
ma de pendiente usado por 
las mujeres en las ore- 
jas. En Cuba no se oye 
nunca "pendiente" y entre 
los nombres particulares, 
hay los de dormilona, ro- 
seta, etc. 

Aretiílo. Cub. m. — Árbol r' - 
vestre, abundante < la 
provincia de la Habana, de 
madera pesada, dura, re- 



sistente y suave al tacto, 
que se utiliza en carpinte- 
ría. También se llama car- 
bonero de costa y maco. 
(Bot. F. Euforbiáceas; esp. 
Savia sessiflora). 

Argelino. Cub. m. — Árbol 
silvestre que suele des- 
arrollarse en el litoral has- 
ta cinco metros de altura, 
de madera dura, fina y algo 
flexible. Tiene el significa- 
do castellano. 

Ariguaaense. Cub. subs. y 
adj. — Dícese al natural de 
San Antonio de los Baños, 
por estar esta población in- 
mediata al río Ariguanabo. 

Ariguanense. Cub. adj. -Aplí- 
case a cosas de San Antonio 
de los Baños. 

Arique. Cub. m. — Tira de 
yagua que se utiliza para 
atar, substituyendo al cor- 
del, especialmente en la 
industria tabacalera. 

Aríeqmn de fruías. Cub. m. 
— Postre compuesto de va- 
rias frutas en conserva, 
mezcladas : pera, meloco- 
tón, fresa, etc., en el que 
resaltan varios colores. El 
nombre está tomado por 
analogía del sorbete cono- 
cido en castellano por "ar- 
lequín". 

Armatostre. Común, m. — 
Corrupción de "armatoste". 

Armilán. Cub. m. — Véase 
grama "pintada. 

*Arni5So. Cub. epic. m. — Pez 
acantopterigio que alcanza 
unos 3 decímetros de lar- 
go, de color morado, más 



AROM 



— 33 



pálido en las aletas y cola, 
que es ahorquillada. Se pa- 
rece al barbero, pero no 
tiene el cuerpo aplastado. 
Su peso medio es de tres 
kilogramos. La R. A. no 
señala, quizá por olvido, el 
origen cubano de esta voz. 
(Zool. F. Lutianidoe; esp. 
Apsilus dentatus). 

Aroma. Cub. f. — La hierba 
marabú. Véase. Tiene los 
usos cast. 

Aroma amarilla. Cub. f. — 
Nombre incorrecto del aro- 
mo amarillo. Véase. 

Aroma blanca. Cub. f.-Véase 
aromo blanco. 

Aroma de laguna. Cub. f. — 
Arbusto indígena de poca 
estimación, que se desarro- 
lla en terrenos cenagosos. 
(Bot. F. Rubiáceas; esp. Ce- 
phalanthus occidentalis, 
Lin.) 

Aroma uña de gato. Cub. f.- 
Arbusto de unos cuatro a 
cinco metros de altura, de 
corteza oscura, con pun- 
tos blancos, que tiene vir- 
tudes febrífugas, de hojas 
pareadas, casi cordiformes, 
flores pequeñas blanque- 
cinas, en racimos parea- 
dos, fruto en vainas lar- 
gas y retorcidas con unas 
semillas muy negras. Otros 
la llaman soplillo. (Bot. F. 
Leguminosas; esp. Mimosa 
unguis-cati). 

Aromal. Cub. va. — Terreno 
donde abunda el aromo. 
Véase. 

Aromo amarillo. Cub. m. — 



Árbol o arbusto pequeño de 
hojas compuestas con fo- 
liólos yugados, pequeños, 
oblongos, obtusos, flores en 
capítulos, y fruto en le- 
gumbre encorvada, lampi- 
ña, oblongo-lineal, cilin- 
drica al extremo. Esta 
planta es una plaga inex- 
tirpable en el terreno que 
invade. También se llama 
aroma amarilla y cují. (Bot. 
F. Leguminosas ; esp. Aca- 
cia farnesiana, Willd.) 

Aromo blanco. Cub. m.— 
Otro arbolito sin espinas, 
de hojas bipennadas con fo- 
liólos oblongos lineales, flo- 
res blancas en cabezuelas 
esféricas, y legumbre lineal 
comprimida, con las semi- 
llas transversales a las val- 
vas. También se llama cro- 
ma blanca. (Bot. F. Legu- 
minosas; esp. Lene cena glau- 
ca, Benth.) 

Aromo oloroso. Cub. m. — El 
árbol conocido en castella- 
no por "aromo", productor 
de la celebrada flor aroma. 

Arraigan. Cub. m. — Véase 
árbol de la cera, que es el 
cubanismo aceptado por la 
R. A. 

¡Arranca! Cub. interj.-fam.- 
Empléase con énfasis des- 
pectivo como negativa : "Yo 
entiendo de eso más que 
tú.— ¡Arranca!' 1 ' 1 

Arrancarse. Cub. v. ref. — 
farn. — Este verbo, con los 
pronombres personales en 
acusativo me, te, le, ante- 
puestos o pospuestos, denpta 



ARRAN 



— 34 



el caso de quedarse acciden- 
talmente sin dinero, y así 
se dice:, "Siempre se le 
arranca en el juego, y no 
escarmienta"; "no malgasto, 
porque temo que pueda 
arrancárseme". (Et. Del cas- 
tellano "arrancado", arrui- 
nado, de uso en Cuba). Tie- 
ne los usos de v. a. caste- 
llano. 

Arrancarse. Cub. v. ref. — 
fam. — Guando a este verbo 
acompaña antes o después 
el pronombre personal de 
tercera persona en acusa- 
tivo la, significa matar y 
algunas veces suicidarse : 
"Pedro juró que se la 
arrancaría a Román"; dos 
veces ha pretendido Juan 
arrancársela'". 

Arranchar. Cub. v. n.-antic- 
Buscar y perseguir a los 
negros esclavos, huidos. 

Arranquera. Cub. f. — fam. — 
Carencia absoluta de nu- 
merario, o pobreza extre- 
mada; pero se usa más co- 
múnmente en los casos cir- 
cunstanciales: "La arran- 
quera es propia del hara- 
gán". V. arranquitis. (Et. 
Del. cast. "arrancado".) 

Arranquín. Cub. m. — Caballo 
viejo y flaco, jamelgo, re- 
gularmente de alquiler. (Et. 
Corrupción de arrenquín. 
Véase). 

Arranquitis. Cub. f. — fam. — 
Tiene la misma acepción 
que arranquera, pero es 
más graciosa voz por la 
forma técnica de la Pato- 



logía que se le da, parti- 
cularmente cuando se oye 
arranquitis aguda, pobreza 
extremada, y arranquitis 
crónica, si muy duradera, 
siempre con los verbos te- 
ner o padecer, cual si efec- 
tivamente fueran dolencias 
físicas: "Padezco de arran- 
quitis crónica"; "José tie- 
ne arranquitis aguda". Et. 
Del cubanismo arranque- 
ra). 

Arrayán. Cub. m. — Véase ras- 
cabarriga. 

Arrefoiatar. Cub. v. a. — Véa- 
se arribiatar, de donde pro- 
cede por corrupción. 

Arrebiatarse. Cub. v. ref. — 
fig. y fam. — Véase arribia- 
tarse, forma de más uso, y 
de donde deriva por co- 
rrupción. 

Arrecostarse. Amer. v. ref.- 
vulgar.-Corrupción de "re- 
costarse". 

Arrempufón. Común, m. — 
vulg. — Lo mismo que em- 
pujón, empellón. (Et. Del 
cast. antic. "arrempujar", 
de algún uso entre gente 
rústica, en Cuba). 

Arrenquín. Cub. m. — La bes- 
tia de carga, primera de 
una recua o arria, a la cual 
guía. (Et. De "¡arre!"). 

Arretrancos. Cub. m. pl. — 
vulg. — Oyese por "arreos 
para bestia de montar o de 
carga". Otros dicen arri- 
trancas, pero una y otra 
voces son usadas sólo por 
gente campesina. (Et. De 
"retranca", ataharre). 



ARR1B 



35 



AREIM 



Arriar. Amer. v. a. — El la- 
mentable abuso que se ha- 
ce en América de este ver- 
bo llega en Cuba a la exa- 
geración, pues que hasta 
en letras de molde amena- 
za dejar sin uso los de 
"soltar", "aflojar", "des- 
prender", "tirar", etc. 

Arriba. Cub. adv. — fam. — 
Véanse las frases 63 y 95 en 
el Apéndice. 

*Arribazón. Cub. f. — "Gran 
afluencia de peces a las 
costas y puertos en deter- 
minadas épocas"; descrip- 
ción de la R. A., quien, tal 
vez por error, pone esta 
voz como masculina. En el 
Dic. oficial se acepta "ri- 
bazos " como castellano; 
como una y otras voces de- 
rivan de "arribar", resulta 
más correcto el cubanismo. 

Arribazón. Cub. f. — fig. y 
fam. — Aplícase en igual 
sentido que la acepción an- 
terior, a personas y cosas, 
con bastante más propiedad 
que el galicano avalancha. 

Arribiatar. Cub. v. a. Dis- 
poner las bestias en forma 
de arria o recua. Otros di- 
cen arrebiatar con menos 
corrección. (Et. De "rabia- 
tar", atar por el rabo). 

Arribiatarse. Cub. v. ref. — 
fig. y fam. — Apegarse a lo 
tradicional, seguir una idea 
o doctrina rutinariamente. 
Algunos campesinos dicen 
arrebiatar se: "Pero como 
no me gusta arrebiatarme 
a los usos de mis agüe- 



los"... dijo Liborio, en la 
página 247 de "Aventuras 
de un Mayoral", de don 
Juan B. Jiménez. (Et. Véa- 
se arribiatar). 

Arrieriío. Cub. epic. m. — En 
la región occidental, el ave 
primavera. 

Arriero. Cub. epic. m. — Ave 
pseudotrepadora, cuya lon- 
gitud total es de medio me- 
tro, la mitad entre pico y 
cola, que es ancha al ex- 
tremo, de plumaje pardo 
olivado en el lomo y rojizo 
bermejo lo demás, con las 
puntas de las timoneras ex- 
teriores blancas precedidas 
de una mancha negra, patas 
aplomadas, así como el pico, 
y los ojos avellanados con 
el iris rojo. Es ave autóc- 
tona de Cuba, aunque afín 
a otras de las Antillas. 
Emite un grito semejante 
a la interjección gutural de 
los que arrean ganado, de 
donde recibe el nombre po- 
pular. Es caza fácil y bue- 
na, y se alimenta de peque- 
ños reptiles. También se 
llama guacaica y tacó. (Zool. 
F. Cucúlidas; esp. Saurothe- 
ra merlini, Orbigny). 

Arriero. Cub. m. — Según Ji- 
ménez, citado por Pichardo, 
es un "árbol silvestre, de- 
madera dura, poco elás- 
tica". 

Arriero chico. Cub. epic. m. — 
Véase primavera. 

Arrimo. Cub. m. — "Pared 
sobre que no carga peso", 
dice la R. A. En Cuba se 



ARTE 



36 



ASAL 



entiende por arrimo la pa- 
red a que arriman por los 
costados dos casas, o sea la 
medianera en que se apo- 
yan las dos construcciones. 

Arrimo. Cub. m. — Derechos 
que se abonan por apoyar 
una construcción en la casa 
contigua, y que regular- 
mente son la mitad del 
costo de la pared llamada 
arrimo. 

Arritrancos. Cub. m. pl. — 
Véase arretrancos. 

Arroz canilla. Cub. m. — Es- 
pecie caracterizada por el 
grano delgado y largo. 

Arroz del Norte. Cub. m. — 
El que se importa de los 
Estados Unidos, muy apre- 
ciado por su buen tamaño 
y blancura inmaculada. 

Arroz de Manila. Cub. m. — 
El de aspecto y calidad ín- 
fimos. 

Arroz de Valencia. Cub. m. — 
Importado de esta rica re- 
gión española, de agradable 
aspecto, redondo y prefe- 
rido para el arroz con le- 
che. 

Artemisa de cosía» — Cub. 
í. — Véase artemisa de pla- 
ya. 

Artemisa de playa. Cub. f. — 
Una especie de la artemisa 
americana que describe la 
R. A., abundante en Cuba. 
Desarróllase rápidamente 
en el litoral, de tallos largos 
y rastreros, de hojas ver- 
des, simples, enteras y tri- 
nervias, flores casi inodo- 
ra,?, en racimos. También se 



llama "artemisa de costa" 
y carquesa, quizá por pa- 
recerse a la carquexia de 
España, aunque muy poco. 
(Bot. F. Compuestas; esp. 
Iva cheirat^hifolia, H. B. 
et K.) 

Artemisal. Amer. m. — Lugar 
donde abunda la planta ar- 
temisa. 

Artemlsero, ra. Cub. subs. y 
adj. • — La persona natural 
de Artemisa. 

Artemisero, ?a. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esa lo- 
calidad. 

Artemisilla. Cub. í. — Planta 
Silvestre, especie de la ar- 
temisa americana, que al- 
canza menos de un metro 
de altura, muy abundante, 
de florecilías blancuzcas, 
utilizada en remedios ca- 
seros externos, después de 
cocida. En la región orien- 
tal se llama confitülo y en 
otros lugares escoba amar- 
ga, por su peculiar amar- 
gura. (Bot. F. Compuestas; 
esp. Argyrocheta bipinna- 
tifida) . 

As de oros. Común, m. — Así 
suele oirse en los vulgos de 
España y América por 
"ano". 

Asabaiado, da. Cub. adj. — 
Aplícase a la caballería fla- 
ca, con el pescuezo estirado 
y delgado y cabeza erguida 
y aguzada. (Et. De "sá- 
balo"). 

Asalto. Cub m. — antic. — 
Irrupción, en una casa, de 
amigos de confianza, pro- 



ASOR 



— 37 — 



ATAJ 



vistos de música al objeto 
de improvisar un baile, 
cosa no esperada por los 
moradores. Tiene los usos 
castellanos. 

Asalto. Cub. m. — Baile que 
se celebra sin previo anun- 
cio en alguna sociedad, 
pero dispuesto con la nece- 
saria antelación entre quie- 
nes se proponen celebrarlo. 

Asiento. Cub. m. — El punto 
céntrico de una finca rús- 
tica donde suelen estar las 
casas o bohíos para vivir y 
guardar las herramientas 
los encargados de ella. Tie- 
ne ios usos castellanos. 

Aslguatado, da. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona o pez 
atacados de ciguatera, por 
corrupción generalizada 
hasta entre los no criollos, 
de la c en s, de "aciguatar- 
se". 

Asiguatarse. Cub. v. ref. — 
Corrupción de "aciguatar- 
se". Véase la voz anterior. 

Asocado, da. Cub. adj. — 
Apretado, comprimido. Ge- 
neral corrupción hasta en- 
tre los extranjeros de "azo- 
cado". Véase asocar. 

Asocar. Cub. v. a. — No sólo 
este verbo es víctima de la 
corrupción criolla de la z en 
s, sino que se emplea im- 
propiamente fuera de sus 
funciones en marinería y 
cordelería, aunque en pa- 
recidos casos. 

Asorar, se. Cub. v. a. y ref. — 
Corrupción generalizada de 
"azorar, se", que se oye 



también en boca de muchos 
extranjeros. 

Astronomía. Cub. f. — Arbus- 
to de jardinería, de bellas 
flores moradas o rosáceas 
en ramilletes, oriundo de 
América del Sur, que se- 
gún el color de las flores 
toma los nombres de astro- 
nomía rosada o Júpiter, y 
astronomía morada. (Et. 
Corrupción de alstroemia, 
alstroemeria, de Alstroemer 
(Carlos), quien introdujo y 
aclimató la planta en Cu- 
ba.) (Bot. F. Amarüídeas). 

Astronomía amarilla. Cub. 
f. — Árbol silvestre que se 
eleva de ocho a diez me- 
tros, de hojas verdes, de 
brillo por la haz, flores 
amarillas, de tenue pero 
agradable olor, en panojas, 
fruto aovado con tres se- 
millas acidosas, también 
amarillas, corteza grisá- 
cea y madera rojiza. (Bot. 
F. Malpigiáceas; esp. Mal- 
pighia spicata). 

Astronomía morada, Cub. f.- 
Véase astronomía. 

Astronomía rosada. Cub. f.- 
Véase astronomía. 

Atagallar. Cub. v. n. — "De- 
sear con ansia una cosa". 
(Pequeño Larousse). 

Ataja. Cub. m. — antic. — El 
acto de perseguir, de ate- 
moriza!' y aprehender en 
la fuga al delincuente, por 
los vecinos del lugar de la 
fechoría. Felizmente ya no 
se presencian hoy esos es- 
pectáculos de arrojar si- 



ATBJ 



38 — 



ATEJ 



lias y otros objetos que 
obstruyeran o hiriesen en 
la huida al malhechor. (Et. 
De "atajar"). 

¡Ataja! Cub. inter j. — en des- 
uso. — Grito de alarma para 
la captura del malhechor 
que huye. Voz tomada de 
la segunda persona del pre- 
sente de imperativo del 
verbo "atajar". 

Ataijaprimo. Cub. m. — Una 
variedad del baile libre co- 
nocido por zapateo criollo. 

Atajarria. Cub. f. — Parte del 
arreo que sujeta contra las 
ancas de la cabalgadura, la 
silla o el aparejo. (Et. De 
"ataharre", su sinómino 
castellano). 

Atajo. Cub. m. — Conjunto de 
veinte a veinticinco yeguas, 
potros y potrancas con un 
solo garañón. Tiene los usos 
castellanos. 

* Ateje. Cub. m. -Reciben este 
nombre varias especies de 
árboles indígenas y silves- 
tres de variada altura, mu- 
chas de las cuales tienen, 
como se verá más adelan- 
te, aditamentos particula- 
res. Las hojas se parecen a 
las del cafeto, el fruto es 
gomoso y alimenta al ga- 
nado, y las raíces son me- 
dicinales. Suministran 
buena madera a la carpin- 
tería rural y fina casi to- 
das las especies. (Bot. F. 
Borragíneas; género Cordia) 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Aleje amarillo. Cub. m. — Es- 



pecie que se eleva unos 
cinco metros, de flor ama- 
rilla, que le da el nombre. 
(Bot. F. B.; esp. C. rotun- 
di folia) . 

Ateje Manco. Cub. m. — Tipo 
de los menos elevados, de 
flor blanca, que abunda en 
los montes y florece en pri- 
mavera. También se llama 
baria blanca y uva gomo- 
sa. (Bot. F. B.; esp. C. alba). 

Ateje común. Cub. m. — Es- 
pecie que se desarrolla en 
cualquier terreno hasta una 
altura aproximada de tres 
metros, por treinta centí- 
metros de diámetro el tron- 
co, de madera excelente, 
que florece en febrero. 
(Bot. F. B.; esp. C. collo- 
coca, S.) 

Ateje de costa. Cub. m. — Se 
parece al blanco, por lo que 
algunos los confunden, pero 
ése, como su nombre indi- 
ca, se desarrolla en el li- 
toral. (Bot. F. B.; esp. C. 
bractea). 

Átele de Cuba. Cub. m.-Una 
de las especies de mayor 
altura, sin grandes caracte- 
res propios. (Bot. F. B.; esp. 
C. adnata). 

Ateje de hoja de olmo. Cub. 
m. — Como el blanco, abun- 
da en los montes, pero se 
diferencia de él por la in- 
dicación del nombre y su 
mayor elevación. (Bot. F. 
B. esp. C. ulmifolia, Juss). 

Ateje globoso. Cub. m. — Es- 
pecie poco conocida. (Bot. 
F. B.; esp. C. bullata). 



39 



ATRA 



Ateje hembra. Cub. m. — Es 
de todo terreno, crece unos 
tres metros y abunda en lá 
región occidental de la Is- 
la. (Bot. F. B.; esp. C. va- 
lenmelara). 

Ateje hermoso. Cub. m. — Es 
el tipo de mayor altura, 
que llega a los diez metros, 
por medio metro de diáme- 
tro de tronco. Desarróllase 
en las sierras, cualquiera 
que sea el terreno, y pre- 
senta las ramas tortuosas. 
Hay dos especies, conocién- 
dose la segunda más por 
vomitel colorado o encar- 
nado. (Bot. F. B.; esp. C. 
speciosa y C. sebestena). 

Ateje macho. Cub. m. — Es 
de los de madera más dura 
y que. alcanza mayor ele- 
vación. (Bot. F. B.; esp. C. 
valenz'ielana) . 

Atejillo. Cub. m. — Una es- 
pecie enana del ateje, de 
hojas elípticas, flor blanca, 
cuya madera, de color su- 
cio con vetas muy marca- 
das, es ágera y desprecia- 
ble por su inconsistencia, 
aunque dura. También se 
llama vomitel blanco (1. a 
acep.) (Bot. F. B.; esp. C. 
nítida) . 

Aterrilladuia. Cub. f. — Ac- 
ción y efecto de aterri- 
llarse. Vé&se. 

Aterrillarse Cub. v. ref.-En- 
fermedad i modo de ta- 
bardillo, que se produce en 
las personas y animales por 
exceso de la acción solar 
sobre el cuerpo. 



Atesarse. Cub. v. ref. — des- 
usado. — Significa correr en 
forma que bien pudiera pa- 
recer buida. Es sinónimo 
de correrse y rajarse en 
lenguaje vulgar. 

Atojar. Cub. v. a. — vulg. — 
Entre campesinos, dícese 
por "azuzar", en relación 
con los perros y otros ani- 
males, para que persigan 
personas o ganado. 

Atol. Cub. m. — Cualquier cal- 
do espeso hecho con subs- 
tancias farináceas, y así se 
le pospone el nombre de 
la planta que produce la 
harina empleada: "atol de 
arroz, atol de sagú" etc. 
(Et. Apócope de "atole", 
derivada del atolli de los 
indios mejicanos). 

Atortojarse. Cub. v. ref. — 
vulg. — En algunos lugares 
se oye por "atortolarse", 
"enamorarse", y es corrup- 
ción del primer verbo. 

Atracada. Cub. f. — Riña. Ac- 
ción y efecto de atracarse 
(1. a acep.) Otros dicen atra- 
cón: "Diego y José se die- 
ron la gran atracada o el 
gran atracón'". 

Atracarse. Cub. v. recíp. — 
fam. — Golpearse, reñir dos 
o varias personas: "Ramón 
tiene deseos de atracarse 
con Pedro", o "Pedro y Ra- 
món se atracaron'" . 

Atracarse. Cub. v. ref. — fam. 
— Forjarse ilusiones al ob- 
jeto de atraer, engañar, 
convencer o burlar a una 
persona: "No te atraques, 



AURA 



40 



AUVE 



porque conozco tu verda- 
dera intención". Tiene el 
uso castellano de forma re- 
flexiva. 

Atracón. Cub. m. — Aumen- 
tativo de atracada. Véase. 
Tiene el uso castellano. 

Atravesaño. Cub. m. — Voz 
que tiene en total desuso 
la castellana "traviesa", 
con relación a la vía fé- 
rrea. Otros dicen travesano. 

Atrincar. Cub. v. a. — vulg. — 
Suele oirse entre gente 
rústica por "trincar". 

*Aura. Cub. epic. f. — Ave de 
rapiña diurna, especie de 
buitre americano, origina- 
ria, al parecer, de la Gua- 
yana, conocida también en 
otras Antillas y gran parte 
del Continente, pero con 
diversos nombres : zopilote 
en Méjico, chicora y galem- 
bo en Colombia, samuro en 
Venezuela, chulo en Perú, 
carranca en Paraguay, ga- 
llinaza y gallinazo en Ar- 
gentina, y urubú, jote y su- 
cho en otros lugares. No 
hemos podido obtener no- 
ticia de que se la llame aura 
fuera de Cuba, por cuya 
razón incluímos la voz como 
cubanismo, aun cuando la 
R. A. al aceptarla no lo in- 
dique, si bien resulta inex- 
plicable que acredite de cu- 
banismo aurero, su deri- 
vado. A los detalles de la 
R. A. pueden añadirse que 
remonta el vuelo casi siem- 
pre en espiral y con ligero 
aleteo hasta una altura 



vertiginosa; que, a esas al- 
turas, su prodigiosa vista 
le permite ver cualquier 
animal muerto, por peque- 
ño que sea; que es un buen 
factor de salubridad pú- 
blica por su insaciable vo- 
racidad de materias orgá- 
nicas en descomposición, y 
que tiene en Cuba un ene- 
migo implacable y algunas 
veces mortal en el pequeño 
pájaro llamado pitirre, que 
suele volar sobre su cabeza 
dándole terribles picotazos. 
También se llama aura ti- 
nosa. Véanse las frases 78 
y 234 y el refrán 21 en 
los respectivos Apéndices. 
(Zool. F. Vultúridas; esp. 
Cathartes aura, Lin) 

Aura tsñosa.. Cub. epic. f. — 
Dícese, no con gran fre- 
cuencia, al aura, por tener 
la cabeza desplumada y a 
la manera del enfermo de 
tina. 

* Aurero. Cub. m. — Reunión 
de muchas auras, lo que 
suele suceder muy .cerca de 
algún animal muerto que 
empieza a corromperse. 

Autopiar*©. Común, m. — El 
piano automático, más co- 
nocido por piatola. 

Automóvil. Cub. m. — fam. — 
En muchas localidades, sin 
que sea probarle averiguar 
su origen, se dice así a un 
"vaso de leche con mante- 
cado. Tiene la acepción 
castellana. Víase la frase 
90 del Apéndice. 

Auvernla. Cub. f. — La planta 



AVELL 



— 41 



AVIS 



más conocida por Luisa. 
Véase. 

Avagiñar. Cub. v. n. — vulg. — 
Se oye en el vulgo ínfimo 
por "pagar". (Et. Voz afro- 
cubana). 

Avalancha. Común, f . — Ga- 
licismo generalizado, que 
podríamos substituir fácil- 
mente y a fin de retardar 
el destierro que les impo- 
ne, con "lurte", casi olvi- 
dado; "alud", que apenas 
se usa; afluencia", y algu- 
nos vocablos más. sin olvi- 
darnos del cubanismo arri- 
bazón, tan correcto como el 
que más. (Et. De avalan- 
che). 

Ave-toro. Cub. epic. f. — Ave 
parecida al alcaraván, más 
conocida por guanabá rojo. 
Véase. 

ana de América. Cub. 
-Véase avellano. 

Avellano. Cub. m. — Árbol in- 
dígena y silvestre de poca 
altura, tronco grueso y nu- 
doso, de madera blanca y 
despreciable por blanducha, 
de hojas alternas, grandes, 
acorazonadas y verdosas, 
flores del mismo color, ino- 
doras; el tronco emite un 
látex gomoso, especie de 
caucho, y el fruto es una 
baya tricoca con tres gra- 
nos en todo semejantes a la 
verdadera avellana, de don- 
de recibe la planta el nom- 
bre, que también se llama 
avellana de América. Hay 
otras especies. (Bot. F. Eu- 



f. 



forbiáceas; esp. Omphalea 
triandra, Lin.) 

Avellano de costa. Cub. m.- — 
Una especie más raquítica, 
que se desarrolla en el li- 
toral. (Bot. F. Euf.; esp. O. 
trichotoma, Muell). 

Aventurero, ra. Cub. adj.— 
Entre los campesinos, se 
califica así, con gracia y 
propiedad, a la planta de 
cultivo que brota fuera de 
su estación propia. Tiene 
los usos castellanos. 

Aviieño, ña. Cub. subs. y adj. 
— Dícese a las personas na- 
turales de Ciego de Avila. 
Es más correcto ciegoavi- 
leño, ña. 

Aviieño, ña. Cub. adj.. — Aplí- 
case a cosas de esa pobla- 
ción. 

Avispa casera. Cub. f. — V. 
avispa urbana. 

Avispa costanera. Cub. f. — 
Especie de avispa de las 
costas, blancuzca y de te- 
rribles picadas. 

Avispa urbana. Cub. f. — En- 
tre las avispas indígenas 
hay ésta, que es la más co- 
mún y curiosa, que fabri- 
ca sus panales con tierra en 
dondequiera que haya un 
ángulo arrinconado en el 
interior de las viviendas. Es 
inofensiva. 

Avispiia. Cub. f. — InsectilJo 
del tamaño de una hormiga 
o poco más, que se ali- 
menta generalmente con 
larvas de otros insectos. 
(Zool. Orden Himenópte- 
ros). 



AYUA 



— 42 — 



AZAP 



Ayúa amarilla. Cub. f. — Es- 
pecie de la ayúa americana 
abundante, de majestuoso 
aspecto por su altura, que 
oscila entre diez y dieciséis 
metros, con tronco de seis 
a ocho y casi uno de diá- 
metro, de hojas alternas, 
compuestas, con hojuelas 
lanceoladas, finamente ase- 
rradas y espinosas, flores 
pequeñas en panículas axi- 
lares y terminales, fruto en 
baya verde que se torna roja 
al madurar, corteza bruna 
recubierta de púas, y ma- 
dera blanda y quebradiza, 
pero de muy bonito color 
amarillo con vetas y ondu- 
laciones más oscuras, por 
lo que se empla en cons- 
trucciones y muebles. Las 
hojas son medicinales. Tam- 
bién se llama ayúa macho. 
(Bot. F. Rutáceas; esp. Fa- 
gara martinicensis, Lamk.) 

Ayúa Manca. Cub. f. — Tipo 
algo más reducido en volu- 
men que la especie anterior, 
pero semejante, de madera 
más blanda y pálida, menos 
resistente, por lo que se 
utiliza poco en carpintería. 
También se llama ayúa 
hembra. (Bot. F. R.; esp. 
Xanthoxylum juglandifo- 
lium, Willd.) 

Ayáa eayutania. Cub. f.-Es- 
pecie escasa, de madera y 
corteza con virtudes medi- 
cinales. (Bot. F. R.; esp. 
X. pteroto). 

Ayúa cornácea. Cub. f. — Es- 
pecie escasa también y sin 



notables particularidades. 
(Bot. F. R.; esp. X. coriá- 
ceum). 

Ayúa dumosa. Cub. f. — Es- 
pecie que se desarrolla en 
la región occidental, no uti- 
lizable. (Bot F. R.; esp. X. 
dumosum,). 

Ayáa hembra. Cub. f.-Véase 
ayúa blanca. 

Ayúa macho. Cub. f. — La 
ayúa amarilla. Véase. 

Ayúa prieta. Cub. f. — Otra 
especie sin importancia, 
también conocida por ayúa 
sin espinas. (Bot. F. R.; 
esp. Fagara bombacifolia, 
Kr.) 

Ayúa sin espinas. Cub. f. — 
La ayúa prieta. Véase. 

Ayuda. Cub. f. — Así dicen en 
muchos lugares por "ayúa". 
Tiene los usos castellanos. 

Azafrán cimarrón. Cub. m. — 
Planta indígena pequeña, 
bulbosa, de hojas lineales, 
acuminadas; flor amarilla 
interiormente y roja al ex- 
terior, de la que se obtiene 
materia colorante utiliza- 
da como azafrán. Otros di- 
cen azafrán criollo y del 
país. (Bot. F. Hipoxídeas ; 
esp. Curculigo scorzonerce- 
folia, Baker). 

Azafrán cimarrón. Cub. m. — 
Otra planta más conocida 
por yuquilla (1. a acep.) 

Azafrán criollo. Cub. m. — 
Véase azafrán cimarrón 
(1. a acep.) 

Azafrán del país. Cub. m. — 
El azafrán cimarrón (1. a 
acep.) Véase. 



AZUC 



— 43 — 



AZUL 



Izafrán falso. Cub. m. — La 
planta conocida en caste- 
llano por "azafrán bastardo" 
como también la nombran 
muchos en Cuba. 

kzofaifa de costa. Cub. f. — 
La azofaifa de playa. Véase. 

Izofaifa de playa. Cub. f. — 
Toman este nombre y el 
de azofaifa de costa dos es- 
pecies del azofaifo o azu- 
faifo común. ' 

Izofaifo de ía espina de 
Cristo. Cub. m. — Arbusto 
silvestre, especie del azu- 
faifo común, oriundo de Pa- 
lestina, que toma ese nom- 
bre porque la tradición es 
que la corona de Cristo se 
ha hecho de esta planta. 

Azúcar centrífuga. Cub. am- 
biguo. — Más fino y pálido 
que el mascabado, aunque 
más oscuro que el more- 
no, por contener más me- 
laza que éste. 

Azúcar turbinada. Cub. am- 
biguo. — De color más claro 
que el anterior y menos 
dulce; viene a ser el llama- 
do moreno, en castellano. 

Azucarería. Cub. f. — Local 
donde se almacena o se 
vende azúcar. 

Azucarero. Cub. m. — Árbol 
que recibe este nombre por 
cierta resina gomosa y azu- 
carada que produce, y que 
se conoce más por palo co- 
chino. Véase. Tiene las 
acepciones castellanas. 

Azucarito. Cub. m. — Planta 
silvestre de muy escasa 
importancia. (Bot. F. Sa- 



pindáceas; esp. Paullinia 
pinnata, Lin.) 

Azucena. Cub. f. — Planta de 
jardinería muy estimada, 
originaria de Méjico, que 
no es ninguna de las así 
conocidas según la R. A., y 
que se reproduce fácilmen- 
te y mucho por medio de 
sus cebollas, de flores blan- 
cas muy bellas y fragantes. 
Hay una variedad de flo- 
res dobles llamada cardo. 
(Bot. F. Liliáceas; esp. Po- 
lyanthes tuberosa, Lin.) 

Azucena de Méjico. Cub. f.- 
Véase tararaco. 

Azulejo. Cub. epic. m. — Bo- 
nito pájaro de jaula por su 
bello plumaje, no así por 
su canto monótono, de paso 
en la Isla; tiene tamaño 
de canario, de bonito color 
azul el macho en verano, 
que se transforma luego, 
hasta confundirse con la 
hembra, en moreno oscuro 
variado de gris verdoso, 
con plumas azules en las 
alas y el pecho. Se alimen- 
ta de semillas y alpiste. 
También se llama azulito 
de alpiste. Es de advertir 
que este pájaro no es el 
descrito por la R. A. que en 
Cuba se nombra azulejo 
real. (Zool. F. Fringílidos ; 
esp. Cyanospiza cyanea, 
Lin.) 

Azulejo. Cub. epic m. — Raro 
y bonito pez, tamaño de 
una sardina mediana, de 
color azul con cinco fran- 
jas más oscuras transver- 



AZUL 



— 44 — 



AZUL 



sales y .cola bifurcada. 
También se llama añil. Se- 
gún Pichardo ''hay otro 
idéntico; pero todo amari- 
llo (?), manchada de azul 
la extremidad capital", cosa 
ésta que no se explica lógi- 
camente. (Bot. F. Serráni- 
dos; esp. Hypoplectrus ín- 
digo, Poey). 

Azulejo. Cub. m. — Árbol que 
se desarrolla silvestre en la 
región occidental de la Isla 
hasta seis metros de altu- 
ra, abundante y de buena 
madera. 

Azule];©. Cub. m. — Planta de 
jardinería, de tallos abun- 
dantes, algo rastreros, hojas 
alternas con foliólos obtu- 
sos y flores azules en pina. 
Se parece al romero y al 
aciano, pero es de distinta 
familia botánica. En algu- 
nas localidades dicen be- 
lesa y embeleso impropia- 
mente. Hay muchas espe- 
cies sin notables diferen- 
cias, y algunas poco inte- 
resantes : azulejo de bejuco, 
de loma, de monte, de piñal, 
de rosario, de sabana y 
otras. (Bot. F. Euforbiá- 
ceas; esp. Cicca virens, 
Wr.) 

Azulejo real. Cub. epic. m. — 
Pájaro mayor que el azu- 
lejo (1. a acep.), de color 
azul oscuro, con las alas 
y la cola negras el macho, 



y la hembra pardo claro, 
moreno por el vientre, así 
como la cola y las alas con 
el borde azul. Es ave de 
paso en la Isla y muy rara. 
Téngase presente que éste 
es el pájaro "azulejo" de la 
R. A. (Zool. F. Fringílidos; 
Guiraca coerulea, Lin). 

Azulito. Cub. epic. m. — En la 
región oriental se llama 
azulito a los pájaros apare- 
cido y azulejo, diciéndoles 
azulito de plátano al pri- 
mero para distinguirlo del 
azulito de alpiste, que es 
como llaman al segundo. 

Azulito de alpiste. Cub. epic. 
m. — Véase azulito. 



Azuíito de plátano. Cub. 

epic. m. — Véase azulito. 
*AzuIoma. Cub. epic. f. — Pa- 
loma indígena y silvestre 
de unos 3 decímetros de 
longitud total, con la ca- 
beza y el cuello azules y 
el cuerpo de color de ta- 
baco. También se conoce 
por sus nombres indios de 
cama y camao, y es pare- 
cida a la llamada boyero. 
Es de corto vuelo, vive en 
parejas y su carne es subs- 
tanciosa. Se trata de una 
voz cubana, cual lo es la 
especie zoológica, aunque 
la R. A. al aceptarla no lo 
diga. (Zool. F. Colúmbidas; 
esp. Columba caribma). 



BABO 



— 45 — 



BABU 



B 



Bablays. Cub. epic. f.-antic- 
Véase biaya. (Et. Síncopa 

I de bambiaya). 

Babiney. Cub. m. — Lagunato 
de aguas turbias, formado 
por la lluvia, y que, por lo 
mismo, tiene existencia 
accidental. No debe con- 
fundirse, cual hacen algu- 
nos, con el itabo. (Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

BafooiHjco. Cub. m. — Véase 
babunuco. 

Babosa, Cub. epic. f. — Mo- 
lusco que se diferencia del 
homónimo descrito por la 
R. A. en que el cubano es 
testáceo, cuya concha, de 
escasa convexidad, es re- 
donda, de dos centímetros 
de diámetro y color grisá- 
ceo. En pleno desarrollo es 
cornúpeta. y, a semejanza 
de la común, destila repug- 
nante baba cuando se arras- 
tra. Se encuentra entre in- 
mundicias y basureros. 
(Zool. esp. Helia aurico- 
mas). 

Babosa. Cub. f. — Enferme- 
dad casi siempre mortal 
que ataca al ganado vacu- 



no, y consiste en unos ani- 
malitos parásitos semejan- 
tes a la babosa (1. a acep.), 
que se crían adheridos a los 
tejidos interiores de la res. 
Se caracteriza esta enfer- 
medad por la tristeza, ina- 
petencia y flaqueza que se 
apoderan del ganado. Entre 
los campesinos suele decir- 
se bicho. 

Babosa. Cub. f. — El parásito 
que produce la enfermedad 
del ganado anteriormente 
descrita. 

Babcyana. Cub. epic. f. — En 
la región oriental recibe 
este nombre un pequeño 
lagarto, de cola muy larga, 
fina y azulosa, de cabeza 
rojiza, que vive entre las 
piedras. (Zool. esp. Ameiva 
aubero). 

Babujal. Cub. m. — Espíritu 
maligno que vaga por el 
campo, según dicen los 
más atrasados campesinos 
orientales, y que se intro- 
duce en el cuerpo de las 
personas. (Et. De babuje, 
abuje). 

Babujal. Cub. m.-fig. y fam.- 



BACA 



46 



BACHA 



Suele emplearse para de- 
signar una persona de 
quien se dice que tiene 
pacto con el Diablo. 

Babuje. Cub. epic. m. — Nom- 
bre menos vulgarizado del 
insectillo abuje. (Et. De 
abuje, voz caribe). 

Babunuco. Cub. m. — Rodete 
o rodilla de vegetales o tra- 
pos, que se pone en la ca- 
beza para transportar en 
ella bultos más cómoda- 
mente. También se dice 
abonuco, abunuco, y babu- 
nuco. (Et. Voz caribe). 

Bacabuey. Cub. m. — El ár- 
bol descrito en vacabuey. 
Aun cuando son pocas las 
personas que escriben esta 
voz con v, resulta inadmi- 
sible la b, dado que se tra- 
ta de un nombre compuesto 
de vaca y buey. 

Bacagüé. Cub. m. — Nombre 
de un árbol silvestre. Al- 
gunos suponen esta voz 
caribe, como Zayas, y otros, 
como Pichardo, creen que 
se trata de la palabra que 
dio origen al bacabuey o 
vacabuey; nosotros nos in- 
clinamos a creer que sea 
una sencilla corrupción 
campesina de vacabuey con 
la consiguiente falta orto- 
gráfica, y a esto nos indu- 
ce a la vez el que no se 
haya descrito científica- 
mente ese árbol distinto del 
vacabuey. 

Bacalao. Cub. epic. m. — 
"Pez raro y no como el 
que lleva vulgarmente este 



nombre. (Elacata cañada)". 
Esto dice Pichardo. Tiene 
las acepciones castellanas. 

Bacán. Cub. m. — En la parte 
oriental de la Isla, lleva 
este nombre una especie de 
empanadilla, hecha con 
harina de maíz y carne de 
cerdo, envuelta en las hojas 
que cubren la mazorca de 
aquél o de plátano. En 
otros lugares se conoce con 
su nombre vulgarizado de 
"tamal", y en otros toma 
el de tayuyo o tallullo. (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Baconá. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de madera amari- 
llenta, , apreciable en car- 
pintería por su resistencia, 
dureza y fino grano. (Voz 
caribe, Zayas). 

Baconao. Cub. m. — Arbusto 
alto de inútil madera, que 
se encuentra en las mon- 
tañas de algunas comarcas 
de la región oriental. ¿No 
será la misma especie an- 
terior? 

Bacuey. Cub. m. — Así se co- 
noce en la parte oriental 
la misma especie botánica 
denominada macuey en la 
occidental. Es una planta 
silvestre y abundante, a 
cuyas hojas en infusión al- 
cohólica, se atribuye poder 
estimulante para la fecun- 
didad en las mujeres que 
ingieran el líquido. (Voz 
caribe, según Zayas). 

Bachata. Cub. f. — Lo mismo 
que "juerga", "holgorio", 
"parranda", y en algunos 



BAJA 



— 47 



casos "broma": "El do- 
mingo es día de bachata 
para mí". 

Bachatear. Cub. v. n.— poco 
uso. — Divertirse, bromear : 
"Vamos a bachatear con 
unas amigas". 

Bachatero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona ami- 
ga de bromear y divertirse: 
"Juan es muy bachatero". 

Badaza. Cub. f. — desusada. — 
Cada una de las correas o 
cordones que se usaban en 
el volante (vehículo deste- 
rrado por el progreso' a 
los lados del viajero para 
que éste se sujetara. 

Badiera. Cub. f. — Planta, ar- 
busto silvestre de hojas al- 
ternas y enterísimas, y flo- 
res en panojas axilares. 
(Bot. F. Poligaleas; esp. 
Badiera doniingensis, D. C.) 

Bagá. Cub. m.— desusada. — 
El árbol anón de los pan- 
tanos. Véase. (Voz caribe, 
según Zayas). 

Bagazal. Cub. m. — Lugar 
pantanoso donde abunda el 
árbol bagá. 

Bahama. Cub. f. — Nombre 
menos vulgarizado de la 
yerba llamada Bermuda. 
Véase. 

Bahareque. Cub. m. — antic. 
— Véase bajareque. 

Bainoa. Cu~b. m.-fam. -Véase 
la frase 164-6 del Apén- 
dice. 

Baja. Cub. f.-fam. -Véase la 
frase 21 del Apéndice. 
Tiene los usos castellanos. 

BajaquIHo. Cub. m. — Una 



planta silvestre apenas co- 
nocida. (Eot. F. Compues- 
tas; esp. Baccharis ivce fo- 
lia, Lin). (Et. Corrupción de 
albahaquillo, albahaca. 

Bajar. Cub. v. a. — flg. y fam. 
— En la jerga comercial, 
significa "pagar". Tiene los 
usos castellanos. 

'Bajareque. Cub. m. — Habi- 
tación o casucha de mise- 
rable aspecto y reducidas 
dimensiones. (Et. Corrup- 
ción de bahareque, un tipo 
de bohío pobre de los abo- 
rígenes). 

*Bajonado. Cub. epic. m. — 
Pez muy parecido a la do- 
rada, de unos 3 decímetros 
de largo, de color plateado, 
bruno hacia el lomo, con 
la aleta dorsal a todo lo 
largo, cabeza de color dora- 
do tirando a verde, y la 
cola formando horquilla. Es 
un bocado bueno. Algunos 
autores, entre ellos, Poey, 
Pichardo y Zayas, escriben 
bajonao, y otros, así como 
la R. A., aceptan la forma 
bajonado; pero lo probable 
es que se trate de una co- 
rrupción por supresión de 
la d, puesto que la primera 
forma apenas se oye fuera 
de los marineros. (Zool. F. 
Sparido?; esp. Calamus ba- 
'jonado, Bloch.) 

Bajonao. Cub. epic. m. — ■ 
Probable corrupción de ba- 
jonado. Véase. 

Balance. Cub. va. — En algu- 
nos lugares dícese a la me- 



BALS 



48 



BALLE 



cedora. Tiene las acepcio- 
nes castellanas. 

Balancearse. Cub. v. ref. — 
Mecerse en el balance. V. 
Tiene los usos castellanos. 

Balanceo. Cub. m. — Acción y 
efecto de balancearse. V. 
Tiene los usos castellanos. 

Balancín. Cub. m. — Diminu- 
tivo de balance. Mecedora 
de niña. Tiene las acepcio- 
nes castellanas. 

* Balandro. Cub. m. — "Barco 

pescador aparejado de ba- 
landra, que se usa en la 
isla de Cuba". (R. A.) 

* Balay. Cub. va. — "Plato de 

madera, especie de batea, 
con que se avienta el arroz 
antes de cocerlo". (R. A.) 
Presta ese mismo servicio 
para otros granos. (Et. Voz 
caribe, según Zayas). 

Baldomero. Cub. m. — Árbol 
silvestre de madera dura, 
compacta y fina, de color 
pardo claro, empleada en 
carpintería. 

Bauza. Cub. i. — fam. — Véase 
la frase 17 del Apéndice. 

BalsamOlo. Cub. m. — El %r- 
busto incienso de playa. 
Véase. 

Bálsamo. Amer. m. — Suele 
cometerse en América la 
incorrección de llamar bál- 
samos, con aditamentos par- 
ticulares, a los árboles que 
producen materias balsámi- 
cas. Véanse algunos ejem- 
plos a continuación. 

Bálsamo de eojsslba. Amer. 
m. — Árbol abundante en las 
Antillas, del que se extrae 



el llamado aceite de palo, 
aplicado en medicina. La R. 
A. acepta con aquél nombre 
esa especie de resina, pero 
no el árbol. (Bot. F. Legu- 
minosas; esp. Copaifera 
officinalis). 

Bálsamo de Guatemala. Cub. 
m. — Árbol exótico propaga- 
do con ese nombre en Cu- 
ba, así como la resina que 
produce por incisión. 

Bálsamo de Tolú. Amer. m.- 
Arbol de grandes propor- 
ciones, originario de Co- 
lombia, que- produce en el 
tronco por incisión una re- 
sina suave de fuerte olor 
parecido al de la vainilla, 
muy apreciada en medici- 
na por sus virtudes pecto- 
rales. La R. A. acepta este 
nombre para esa resina so- 
lamente; no menciona el 
árbol que la produce. (Bot. 
F. Leguminosas; esp. My- 
rospermum toluif erum, 
Rich.) 

Bálsamo peruviano-, Cub. 
m. — Árbol exótico que tam- 
bién produce resina medi- 
cinal y aromática, pero me- 
nos apreciable que la del 
anterior. 

Baluma. Cub. f. — vulg. — Co- 
rrupción entre campesinos 
de la voz "balumba". 

Ballestrlnca. Cub. í. — Lazo 
doble a manera de nudo 
que se da con un cordel a 
un objeto cualquiera. (Et. 
Corrupción de la voz marí- 
tima baile strinque, no re- 
cogida por la R. A.) 



BAND 



— 49 — 



BAÑA 



Baílú. Cub. m. — Así dicen 
muchos en lugar de bayú, 
que es el cubanismo caste- 
llanizado; y no es abuso 
condenable, puesto que pa- 
rece más adaptable al cas- 
tellano con 11. 

Bamhiaya. Cub. epic. f. — 
desusada. — Primitivo nom- 
bre del ave zancuda cono- 
cida en muchos países por 
"flamenco". También lleva 
los nombres de babiaya y 
Maya. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Banca-fallusta. Cub. f.-Jue- 
go de naipes que consiste 
en repartir la baraja en 
tantos montones como ju- 
gadores, escogiendo éstos 
uno cada cual. Pierde el que 
tenga cartas de menor va- 
lor que los demás. Es poco 
usado. 

Bancazo., Cub. m. — En los 
ingenios de azúcar, la ar- 
madura de hierro donde 
descansan los tres cilindros 
que forman un trapiche 
para exprimir la caña de 
azúcar. (Et. De "banco"). 

Bancazo. Cub. m. — Por ex- 
tensión, cometiendo un bar- 
barismo. se dice a la cu- 
beta o recipiente que re- 
coge el jugo de la caña de- 
bajo de los cilindros o ma- 
zas. 

Bandera española. Cub. epic. 
f. — Otro nombre que suele 
darse al pez biajaiba de lo 
alto. Véase. 

Banderilla. Cub. f. — Reciben 
este nombre dos plantas, 



una exótica, herbácea, cul- 
tivada como ornamental en 
los jardines, de flores rojas 
grandes; y otra indígena y 
silvestre de flores peque- 
ñas, rojas también. (Bot. F. 
Labiadas; esp. Salvia splen- 
dens, Ker. y S. coccínea, 
Juss.) 

Banderilla azul. Cub. f. — 
Planta espontánea, de hojas 
redondeadas y flores azu- 
les, pequeñas, que brota en 
los terrenos yermos, y sue- 
le verse también en los pa- 
redones viejos y en los 
bordes de las aceras. (Bot. 
F. L.; esp. Salvia micran- 
tha, Vahl.) 

Bangaño. Cub. m. — Vasija 
redondeada o semiesférica, 
que consiste en el pericar- 
pio curado de algún fruto, 
como el güiro, por ejemplo. 

Bangaño, ña. Cub. adj. — - 
Aplícase, por extensión, a 
todo recipiente o fruto 
grande, que tenga la forma 
indicada en el artículo an- 
terior. 

Baní. Cub. m. — poco uso. — 
Nombre dado por los negros 
a Dios. (Et. : africanismo). 

Banquillo. Cub. m. — En el 
bancazo (1. a acep.), cada 
pieza donde descansan los 
ejes de las mazas o cilin- 
dros. Tiene los usos caste- 
llanos. 

Banadera, Común, f. — Baño 
o bañera de latón destinada 
al aseo total del cuerpo. 

Bañarse. Cub. v. ref. — fam. 
— Tener acierto o fortuna 



BAEA 



50 



BARB 



para empresas y negocios: 
"Fulano se baña en el ne- 
gocio de maderas". Tiene 
las acep. cast. 

Baño, Cub. m. — fam. — Acción 
y efecto de bañarse. Véase. 
Tiene las acep. cast. 

Baracoa. Cub. adj. — Aplícase 
como aditamento a una es- 
pecie de bejuco. 

Baraconense. Cub. subs. com. 
y adj. — Dícese a las per- 
sonas nacidas en Baracoa. 

Baraconense. Cub. adj. — 
Aplícase a las cosas de Ba- 
racoa. 

Baracutey. Cub. subs. com. 
y adj. — fam. — Empléase en 
tono burlesco por baraco- 
nense. Véase. 

Baracutey. Cub. adj. — Aplí- 
case al ave sin pareja o que 
se cría y vive sola. (Según 
Zayas, indica la idea de so- 
ledad desde los aborígenes 
cubanos). 

Baracutey. Cub. común. — fig. 
y fam. — Dícese a persona 
célibe o viuda que vive so- 
litaria. 

Baraja de pega. Cub. f. — La 
preparada en forma de que 
se peguen dos o más naipes 
cuando así le convenga al 
que la maneja. 

¡Barajo! Amer. interj. — vulg. 
— Tiene igual empleo que 
"¡caramba!" y "¡porra!". 
(Et. Simulación del casticí- 
simo earajo, no aceptado 
por la R. A., aunque lo 
emplean cuantos hablan 
castellano). 



Baratez. Cub. f. — Así dicen 
muchos por "baratura". 

Barba de indio. Cub. f. — Re- 
ciben este nombre varias 
plantas herbáceas, espon- 
táneas, que se desarrollan 
en terrenos pobres, de una 
cañita por tallo, sin ramas, 
hojas largas, impercepti- 
blemente dentadas, inflos- 
rescencia en un penacho 
lanudo y blanco a manera 
de barba. (Bot. F. Gramí- 
neas; esp. Andropogon 
schcenanthus, Lin., la prin- 
cipal). 

Barba española. Cub. f. — La 
planta guajaquilla. Véase. 

Barbacoa. Cub. f. — Habita- 
ción tosca de casas pobres 
o viejas, que no recibe luz 
solar, y que se forma ge- 
neralmente de un pequeño 
piso interior inmediato al 
techo y casi siempre sin 
puerta, pero que no puede 
llamarse desván, como de- 
finen algunos autores. Se 
destina a guardar granos y 
frutos, como dice Pichar- 
do, pero también se utiliza 
para dormitorio, entre otras 
cosas. La R. A. admite 7 
acep. americanas, ninguna 
de las cuales tiene actual- 
mente uso en Cuba. 

Barbaján,, na. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la perso- 
na de maneras toscas, rús- 
ticas: "Son muchos los 
barbajanes que usan cor- 
bata". 

*Barbero. Cub. epic. m. — Pez 
abundante, de unos 3 de- 



BARB 



— 51 — 



BARÍ 



címetros de largo, color de 
chocolate, con escamas li- 
geras de contornos casi im- 
perceptibles, piel gruesa, 
boca pequeña, que toma ese 
nombre de dos espinas que 
tiene a los lados del tronco 
de la cora, afiladas, movi- 
bles y que oculta en unas 
hendiduras de la piel, pero 
que levanta a voluntad 
suya, y son temidas por los 
pescadores. Es comestible, 
si bien no muy estimado. 
Hay varias especies. Tiene 
las acep. cast. La R. A. di- 
ce: "Pez del mar de las 
Antillas"... pero es voz cu- 
bana, aunque no conste así. 
(Zool. F. Teuthidce; Teuthis 
epatas, Lin., la principal). 

Barbero* Cub. m. — La planta 
y su flor más conocidas por 
"jazmín de la tierra" (2. a 
acep.). Véase. 

Barbiquejo. Cub. epic. m. — 
Especie de paloma salvaje 
de regular tamaño, plumaje 
pardo ceniciento con refle- 
jos metálicos por arriba, 
alas rojas, pecho y vientre 
grises, garganta blanca, y 
una lista también blanca, 
que parte de la mandíbula 
inferior, y pasa por debajo 
del ojo, cuya circunstancia 
le da nombre por corrup- 
ción de la voz "barboque- 
jo". Anda por el suelo, y es 
caza muy estimable por su 
carne substanciosa. (Zool. 
F. Colúmbidas; esp. Geo- 
trygon martinica, Lin.) 

Barboquejo. Cub.m. — Dícese 



a la cinta o cordón para 
ajusfar las botas, el corsé, 
etc., que en castellano se 
llama "agujeta", y en Cuba 
también, aunque menos, 
entise. Tiene el uso cast. 

Barboquejo. Cub. m. — Dícese 
al bozal que se le pone a 
una caballería, cuando un 
doblez de la soga sujeta la 
quijada inferior, atada al 
modo que recibe este nom- 
bre en marinería. 

Barbudo. Cub. epic. m. — Pez 
de regular tamaño, cuerpo 
casi cilindrico, de color ver- 
doso por el lomo y dorado 
en los costados, que recibe 
ese nomkré de unos fila- 
mentos que tiene, a la ma- 
nera del salmonete, debajo 
de la mandíbula inferior. 
Es buen bocado. (Zool. F. 
Polynemidce; esp. Polymi- 
xia lowei, Gunth.) 

Barbudo. Cub. epic. m. — 
Otro pez muy distinto del 
anterior, que toma ese nom- 
bre de siete filamentos tác- 
tiles que tiene en las aletas 
pectorales. Es comestible, 
(Zool. F. Polynemidce; esp. 
Polydactylu s v irginicu s . 
Lin.) 

Baria. Cub. f. — Árbol indíge- 
na y silvestre que se eleva 
hasta diez metros, por uno 
de diámetro en el tronco, 
de hojas grandes, enteras, 
lanceoladas y ásperas, flo- 
res blancas muy visitadas 
por las abejas, y madera do 
las más apreciables en Cu- 
ba, de color castaño obscu- 



BARRA 



52 - 



BARRE 



ro, dura, resistente y fle- 
xible. También se conoce 
por baria prieta y capá 
prieto. Las barias son una 
subdivisión del grupo de 
árboles conocido por atejes. 
(Bot. F. Borragíneas; esp. 
Cordia gerascantoides, H. B. 
et. K.) (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Baria. Cub. f. — Otra especie 
parecida, pero menos apre- 
ciable, aunque de madera 
buena, dura y compacta, de 
color almagre claro, em- 
pleada en carpintería. Tam- 
bién se llama caparrota y 
palo rosa del país, criollo y 
de la tierra. (Bot. F. B.; 
esp. C. gerascanthus, Lin.) 

Baria blanca. Cub. f. — Véase 
ateje blanco. 

Baria carbonera. Cub. f. — 
Especie de madera muy in- 
ferior a la de las anterio- 
res, empleada en carbón 
vegetal. 

Baria prieta. Cub. f. — La 
baria (1. a acep.). Véase. 

Baribá. Cub. adj. — Aditamen- 
to de una especie de jutía. 
Véase. 

¡Barijo! Cub. interj. — vulg. — 
Empléala gente campesina 
por "¡ajo!" y "j porra!" 
(Et. Corrupción de barajo. 
Véase). 

Barra. Amer. f. — Prisión o 
castigo a manera de cepo. 
Véase la frase 46 del Apén- 
dice. Tiene las acep. cast. 

Barra de pan. Cub. f. — Véase 
flauta de pan. 

Barracón. Cub. m. — Casa o 



barraca grande, de tablas 
generalmente, y casi siem- 
pre sin divisiones interio- 
res, que se destina en las 
fincas de caña para dormi- 
torio de los braceros, y que 
suele ser regularmente un 
repugnante espectáculo, 
cuando no foco de infec- 
ción 

Barrancorrio. Cub. epic. m. — 
El pájaro cartacuba. Véase 
(Et. De "barranco" y "río"). 

Barras de catre. Cub. f. pl. 
— Armazón de madera del 
catre para dormir. Muchos 
suelen usar esta voz en sin- 
gular, con reprensible abu- 
so, cuando se trata de los 
dos caballetes que forman 
la tijera. 

Barredera. Cub. f. — Cada uno 
de los dos palos horizonta- 
les, en que descansan los 
cujes, cuando se pone a cu- 
rar o secar el tabaco en 
rama. 

Barrejobo. Cub. m. — fam. — 
desusada. — El acto de aca- 
bar con rapidez y valor con 
cuantos obstáculos o ene- 
migos se oponen a los de- 
seos de una persona. 

Barrenillo. Cub. m. — Ter- 
quedad, impertinente insis- 
tencia: "Mi mujer no deja 
el barrenillo de que com- 
premos un automóvil". 
Tiene los usos cast. 

Barrer (Ai). Cub. mod. adv. 
— En términos comerciales, 
úsase cuando se vende o 
compra un conjunto de 
cosas diversas sin especi- 



BAST 



— 53 — 



BATE 



ficarlas : "Le vendo a usted 
las existencias al barrer". 

Barrigón. Amer. m. — fam. — 
Díoese a los hijos de corta 
edad, como indicando que 
todas las actividades de 
ellos están en la barriga: 
" Tengo tres barrigones " ; 
"voy a comprar dulces para 
los barrigones" . 

Barrí!. Cub. m. — fam. — Véase 
la frase 98 del Apéndice. 

Barrilete. Cub. m. — El tam- 
bor o cilindro del revólver, 
donde se colocan las balas. 
Tiene las acepciones caste- 
llanas. 

Barriiia criolia. Cub. f.-Véa- 
se yerba de vidrio. 

Base. Cub. f. — En el juego de 
base-ball, cada uno de los 
cuatro ángulos defendidos 
en el cuadro por cuatro de 
los nueve jugadores. Tiene 
las acep. cast. (Et. Del in- 
glés base). 

Basieor. Cub. m. — En los se- 
caderos de café llamados 
tendales, el círculo interno, 
de superficie más elevada 
que el anillo formado con 
el brocal exterior. (Et. Ga- 
licismo formado de basse- 
cour). 

Bastidor. Cub. m. — La arma- 
zón de madera, con tela 
metálica, que se pone en 
las camas para substituir el 
jergón. Tiene las acepcio- 
nes castellanas. 

Bastón de San Francisco. 
Cub. m. — Planta herbácea 
anual, de hojas pecioladas, 
dentadas, y panículas con 



más de cien florecillas rojas 
cada una, en un tallo de 
de figura tetragónica, que 
alcanza una altura aproxi- 
mada de un metro. Tam- 
bién se llama cola de león. 
(Bot. F. Labiadas; esp. Leo- 
notis nepetoefolia, R. Br.) 

Basura. Cub. f. — En la in- 
dustria tabacalera, por an- 
tonomasia, los desperdicios 
del tabaco en rama utili- 
zables, y no despreciables, 
cual su nombre parece in- 
dicar. Tiene los usos cast. 

Basurita. Cub. f. — fig. y fam. 
— Comúnmente substituye a 
la palabra "propina", en el 
sentido de pequeña dádiva; 
y otras veces equivale a 
"un poco más", cuando se 
pide algo de lo que se de- 
sea. "Siempre doy al bar- 
bero una basurita". "Eso es 
poco; déme una basurita 
más". 

Batalla. Cub. f. — El espacio 
de eje, en las carretas, 
comprendido entre la ca- 
ma y el sotrozo. Tiene las 
acep. castellanas. 

Batazo. Cub. m. — Golpe dado 
con el bate (1. a acep.) Véa- 
se. 

Bate. Cub. m. — Mazo emplea- 
do en el juego de base-ball 
para rechazar la pelota. 
Véase la frase 93 del Apén- 
dice. (Et. Anglicismo deri- 
vado de bat). 

Bate. Cub. m. — fam. — Se 
dice así al individuo tra- 
pacero, buscavidas: "Fula- 
no es un bate de cuenta". 



BATÍ 



— 54 — 



BAYA 



Parece más indicado el uso 
de esta voz con v, pero es 
más recomendable la b, con 
el fin de no relajar el "va- 
te" castellano. 

Bateador. Cub. m. — El indi- 
viduo que maneja el bate 
(1. a acep.) 

Batear. Cub. v. a. — La acción 
de manejar el bate en el 
juego de base-ball. 

"Batey. Cub. m. — Plazoleta 
en que está enclavado un 
ingenio, circundada de edi- 
ficios. La R. A., al aceptar 
esta voz, se olvida, como 
en otros casos, de acredi- 
tarla de cubanismo. (Et. 
Voz caribe, según Zayas; 
probablemente derivada de 
bato, pelota con la que ju- 
gaban los indios precolom- 
binos). 

Batey. Cub. m. — Por exten- 
sión dícese al espacio que 
ocupa cualquiera fábrica, y 
al lugar en que se hallan 
situadas las casas de los 
encargados y trabajadores 
de una finca rústica. 

Batlción. Cub. f. — Acción y 
efecto de batir. 

Batida. Cub. f. — En las riñas 
de gallos, cada acometida 
brusca de uno de ellos. Tie- 
ne las acep. cast. 

Batilongo. Cub. m. — La bata 
de mujer, larga y sin ceñir 
a la cintura. (Et. De "bata" 
y "longo", largo). 

Batista. Cub. epic. f. — Ave 
de rapiña diurna, de plu- 
maje negruzco cuando adul- 
ta, patas y pico anaranja- 



dos, que vive en los man- 
glares y riberas de los ríos, 
donde busca crustáceos pa- 
ra su alimento, por lo que 
no es perjudicial como la 
mayor parte de las aves 
de este género. Lleva nom- 
bre onomatopéyico, y es 
oriunda de América del 
Sur. En la isla de Pinos se 
conoce por copete. (Zool. 
F. Falconidce; esp. ürubi- 
tinga anthracina, Licht.) 

Batista. Cub. f. — Tejido de 
algodón estampado, con el 
revés blanco, empleado pa- 
ra prendas de vestir inte- 
riores de hombre, general- 
mente. 

Baulería* Común, i. — Taller 
donde se hacen baúles, o 
establecimiento donde se 
venden. 

Bauilúa» Cub. i. — Árbol no 
muy abundante, de regula- 
res proporciones y buena 
madera, conocido también 
por boniato aguaeatülo. 
(Bot. F. Lauráceas; esp. 
Nectandra leucantha) . 

Baya. Cub. f. — Molusco ma- 
rino de buen tamaño, con 
dos valvas a manera de al- 
meja, de figura casi trian- 
gular, que abunda en las 
rocas y manglares de las 
costas. Tiene las acep. cast. 

Baya. Cub. f. — Una variedad 
de la planta conocida por 
güiro. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Bayabe» Cub. m. — En algu- 
nos puntos de la región 
oriental, dícese a un cordel 



BAYO 



55 — 



sobre lo grueso. (Et. Voz 
caribe, según Zayas). 

Bayajá. Cub. adj. — Véase 
pañuelo bayajá, (Et. Voz 
caribe, según Zayas; una 
población haitiana). 

*Bayamés, sa. Cub. subs, y 
adj. — "Natural de Baya- 
mo". (R. A.) 

*Bayamés, sa. Cub. adj. — 
"Perteneciente a esta ciu- 
dad de Cuba". (R. A.) 

Bayate. Cub. m. — Árbol que 
es bastante común en la 
parte occidental de Cuba, 
dice Zayas. (Et. Voz caribe, 
según el mencionado autor). 

Bayoneta. Amer. f. — Véase 
bayoneta española. 

Bayoneta española. Cub. f. 
— Raro arbusto cuyo tron- 
co se eleva unos cuatros 
metros, erizado de hojas 
puntiagudas y erectas, a 
la manera de la antigua 
bayoneta de fusil, que se 
utilizan en la industria cor- 
delera, y merced a las cua- 
les se propaga y forma es- 
pesos macizos, de flor blan- 
ca y maloliente, que lla- 
man cucaracha en algunos 
lugares, Se llama también 
bayoneta, espino, piñón de 

■ .puñal y maguey silvestre. 
(Bot. F. Liliáceas; esp. Yuc- 
ca gloriosa, Lin.) 

Bayoya. Cub. epic. f. — Espe- 
cie de lagarto de unos 3 
decímetros de largo, de co- 
lor carmelita con franjas 
morenas transversales y 
dos fajas blancas latera- 
les, desde la cabeza a la 



mediación del cuerpo; tie- 
ne una cresta longitudinal 
en el lomo, hocico romo y 
y rabo enroscado en espi- 
ral. (Zool. F. Iguanidce; esp. 
Leiocephalus vittatus, Ha- 
llow). 

*Bayú. Cub. m. — "Gasa, sitio 
o reunión indecente u obs- 
cena". (R. A.). El verdadero 
significado es "casa de le- 
nocinio". 

*Bayúa. Cub. f. — Árbol indí- 
gena, que es una de las más 
estimables especies del gru- 
po americano de ayúas, de 
notable elevación, hojas 
compuestas con folíolos 
ovales, oblongos, brillantes, 
flores en cimas terminales 
y asilares, madera muy 
apreciable en carpintería 
fina, de bonito color ama- 
rillo. Algunos dicen bayuda. 
(Bot. F. Rutáceas; esp. Pa- 
gara coriácea, Kr.). 

Bayuda. Cub. f. — Corrupción 
campesina de bayúa. Véase. 

Bayuján. Cub. m. — En algu- 
nos lugares de la costa del 
Sur, dicen así al arbusto 
rompezaragüey. Véase. 

Bayuyo* Cub. m. — Arbusto 
indígena y silvestre que se 
desarrolla en las montañas 
de la región oriental, de 
hojas alternas, grandes, elíp- 
ticas y más pálidas por el 
envés. Es planta inútil. 
También se conoce por pla- 
tanillo de Cuba. (1. a acep.) 
(Bot. F. Piperáceas ; esp. 
Pipen o&nfusum, C. D. C). 

Beata. Común, f. — fam. — Di- 



BEJU 



56 - 



BEJU 



cese a la peseta. Tiene los 
usos aceptados por la Real 
Academia. 

Bebeco, ca» Cub. adj. — Re- 
lativo al cabello blanco o 
blanquecino. 

Bebezón. Cub. i. — fam. — Ac- 
ción y efecto de beber lico- 
res exageradamente; bo- 
rrachera: "Le gusta mucho 
la bebezón a Fulano". 

Becacina. Amer. epic. f. — El 
ave llamada becacina crio- 
lla. (Et. Del francés becas- 
sine). 

Becacina criolla. Cub. epic. 
f. — El ave de ribera cono- 
cida por becacina en otros 
países americanos, y en Es- 
paña por "chocha", aunque 
parece ser especie distin- 
ta: su plumaje es matiza- 
do de carmelita y negro por 
el lomo, y blanco, salpica- 
do de negro, por el pecho, 
con el pico largo y delgado. 
Merodea en los terrenos 
pantanosos, que sondea con 
el pico en busca de molus- 
cos y gusanos para alimen- 
to. Su carne es muy esti- 
mada. (Zool. esp.; Gallina- 
go delicata). 

BejucaBero, ra. Cub. subs. y 
adj. — Dícese al nacido en 
Bejucal. 

Bejucalero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esta po- 
blación. 

Bejuco alcanfor. Cub. m. — 
Tipo de bejuco silvestre, 
escaso y poco apreciable. 
(Bot. F. Piperáceas; esp. 



Peperomia subrotundifolia, 
C. D. G.) 
Bejuco amargo. Cub. m. — 

Especie indígena y silves- 
tre, también muy escaso. 
(Bot. F. Aristoloquiáceas ; 
esp. Aristolochia trilobata, 
Lin.) 

Bejuco angarilla, Cub. m. — 
Especie que se desarrolla 
silvestre en terrenos bajos, 
produce flor en primavera 
y fruto en otoño. Sus tallos 
son predilectos para cons- 
truir nasas de pescar. 

Bejuco baracoa. Cub. va. — 
Tipo silvestre trepador, de 
tallos muy largos, estima- 
bles para setos, y hojas que 
sirven de pasto al ganado. 
(Bot, F. Sapindáceas; esp. 
Serjania cubensis). 

Bejuco boniato. Cub. m. — 
Tipo que recibe este nom- 
bre porque produce un bo- 
niato pequeño que comen 
los cerdos. Tiene hojas cor- 
diformes y flores blancas, 
olorosas, sobre largo pe- 
dúnculo. (Bot. F. Convol- 
vuláceas; esp. Convolvulus 
batatas). 

Bejuco borococo. Cub. m. — 
Especie de tallos tan en- 
trenzados, que llegan a 
confundirse, cuyas flores 
blancas se abren a la caída 
de la tarde, produciendo 
detonaciones. 

Bejuco campanilla. Cub. m. — 
Véase aguinaldo blanco. 

seo caracol. Cub. m. — 
Ejemplar que se distingue 
porque su flor, en figura, 



BHJU 



— 57 



BEJü 



y colorido, parece lo que 
su nombre indica; es oloro- 
so, sin que se pueda decir 
si es agradable o repug- 
nante. 

Bejuco carey. Cub. m. — Es 
una especie afín al bejuco 
guaraná, conocidos ambos 
por bejuco guará: recibe 
aquel nombre porque sus 
hojas, muy ásperas, se uti- 
lizan en pulir el carey. 
(Bot. F. Dileniáceas; esp. 
Tetracera pirpigigua). 

Bejuco colorado. Cub. m. — 
Tipo de tallos muy largos 
y. delgados, que se utilizan 
como cordel y en cercados; 
es propio de terrenos bajos, 
las hojas alimentan al ga- 
nado vacuno y las semillas 
al porcino. (Bot. F. Sapin- 
dáceas; esp. Serjania lu- 
cida). 

Bejuco crioüo morado. Cub. 
m. — Ejemplar parecido al 
anterior, pero menos esti- 
mado. (Bot. F. S.; esp. Serj. 
os sana). 

Bejuco cuadrante. Cub. m. — 
Tipo muy escaso y sin no- 
tables particularidades, que 
sólo se encuentra en la pro- 
vincia de la Habana. 

Bejuco chamico. Cub. m. — 
Más conocido por chamico- 
bejuco. Véase. 

Bejuco de bastones. Cub. 
m. — Véase mantequilla. 

Bejuco de canastas. Cub. 
m, — Véase guaniqui. 

Bejuco de canasto. Cub. m. 
— Más conocido por gua- 
niqui. Véase. 



Bejuco de Conchitas. Cub. 
m. — Planta rastrera muy 
bonita, de raras flores en 
figura de clítoris, de varia- 
dos colores, según las dis- 
tintas especies, que se co- 
nocen por Conchita punzó 
(encarnada), azul o blanca. 
En la región oriental se 
conoce más por deleite. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
varias del género Clito- 
reum). 

Bejuco de corrales* Cub. m. 
— Comprende tres especies 
de foliólos ovales, cunei- 
formes en la base, torpe- 
mente dentados, y lustrosos 
en la haz, flores en raci- 
mos, fruto velludo, y tallos 
largos y flexibles, que se 
aplican para componer las 
cercas de corrales, de lo 
que toman el nombre. (Bot. 
F. Sapindáceas; esp. prin- 
cipal : Serjania lupulina. 
Schum.) 

Bejuco de cruz. Cub. m. — > 
Tipo silvestre de hojas ao- 
vadas, algo dentadas, y fru- 
to también aovado. (Bot. F. 
Celastríneas; esp. líippo- 
cratea ovata, Lam.) 

Bejuco de Cuba. Cub. m. — 
Especie de tallos delgados 
y resistentes, empleados co- 
mo cordel; las flores son 
de las preferidas por las 
abejas (Botánica. F. Rám- 
neos; esp. Gouania tomen- 
tosa, Jacq.) 

Bejuco de fideo. Cub. m.— 
Especie de tallos retorci- 
dos y finísimos, a semejan- 



BEJU 



— 58 — 



B.EJU 



za de su nombre. (Bot. F. 
Convolvuláceas ; esp. Cus- 
cuta americana. Lin.) 

Bejuco de guairo. Cub. m. — 
Especie cuyas hojas se 
aplican en medicina, parti- 
cularmente como antipú- 
tridas. 

Bejuco de indio» Cub. m. — 
Especie procurada para te- 
rrazas y cenadores, por sus 
notables desarrollo y fron- 
dosidad, a lo que contribu- 
yen el tamaño grande de 
sus hojas, así como sus 
bonitas flores amarillas, co- 
locadas de tres en tres so- 
bre un pedúnculo. (Bot. esp. 
Ipomosa tuberosa). 

Bejuco de Jabilta. Cub. m. — 
Véase jabilla. 

Bejuco de jaiba. Cub. m. — 
Especie de tallos muy del- 
gados. 

Bejuco de ía Virgen, Cub. 
m. — Especie silvestre, muy 
ramosa y trepadora. (Bot. 
F. Leguminosas; esp. Cas- 
sia chrysocarpa). 

Bejuco de lombrices. Cub. 
m. — Especie de tallo cilin- 
drico, como de media pul- 
gada de grueso, con nudos 
a la manera de caña, de 
los que brotan dos hojas 
delgadas, diferentes de las 
corrientes, que son elípti- 
cas y carnosas. Vive adhe- 
rida a los árboles. (Bot. esp. 
Pothos scandens). 

Bejuco de mangle. Cub. m. — 
Ejemplar de flor amarilla 
que se desarrolla en el li- 
toral entre el mangle o en 



lugares cenagosos. (Bot. F. 
Asclepiadeas; esp. Echites 
torulosa). 

Bejuco de parra. Cub. m. — 
Véase parra cimarrona. 

Bejuco de perdiz. Cub. m. — 
Tipo de tallos muy largos 
y flexibles, que se utilizan 
como cordeles, que son tre- 
padores, y que produce un 
fruto conteniendo unas la- 
minitas ligerísimas y muy 
blancas, que al más ligero 
soplo vuelan semejando ma- 
riposas. También se llama 
bejuco peludo y perdicero, 
papelera y mariposa. (Bot. 
F. Bignoniáceas; esp. Pi- 
thecoctenium hexagonium). 

Bejuco de perdiz rosado. 
Cub. m. — Véase uña de ga- 
to. 

Bejuco de purgación. Cub. 
m. — Véase yerba de purga- 
ción. 

Bejuco de San Pedro. Cub. 
m. — Enredadera silvestre, 
común, trepadora, propia 
de los terrenos áridos. (Bot. 
F. Malpigiáceas; esp. Styg- 
maphyllum periplosifolium, 
A. Juss.) 

Bejuco de San Pedro, de 
flor amarilla. Cub. m. — 
Hay seis especies de este 
tipo de bejuco de flores 
amarillas, "con seis estam- 
bres fuertes y cuatro abor- 
tados". (Bot. F. Malpigiá- 
ceas; esp. Stygmaphyllum 
faustinum, Wrigth., laprin- 
cipal). 

Bejuco de tortuga. Cub. m. 
— Ejemplar de hojas va- 



BtíJU 



— 59 



BBJU 



riables de dos en dos, de 
flores blancas o amarillas 
pentapétalas, y tallos grue- 
sos que únicamente en ti- 
ras pueden servir de cor- 
del. (Bot. F. Leguminosas; 
esp. Banchinia excixa, y 
otra). 

Bejuco de vergajo. Cub. m. 
— Tipo de tallos gruesos 
como de uno o dos centí- 
metros, que se encuentra en 
los bosques, y se emplea 
para amarrar cercas. Tam- 
bién se llama gaairo y ver- 
gajo de toro. (Bot. F. Ru- 
biáceas; esp. Heteropteris 
laurifolia). 

Bejuco de verraco, Cub. m. 
— Ejemplar del que hay 
dos especies parecidas a la 
anterior, de hojas elípti- 
cas y flores amarillentas, y 
cuyas raíces proporcionan 
un calmante y antiséptico 
excelentes para el dolor 
neurálgico. Otros le llaman 
caínca. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp. Chiococca racemosa, 
Lin. y otra). 

Bejuco de Y. Cub. m. — Es- 
pecie que contiene abun- 
dante látex lechoso, que 
sirve de pasto a los cerdos, 
de hojas cordiformes, pun- 
tiagudas, y con tres grandes 
flores blancas en cada pe- 
dúnculo, mustias durante 
el día, y hermosas y aro- 
máticas por la noche. (Bot. 
F. Convolvuláceas ;esp. Con- 
volvulus latiflorus). 

Bejuco de zarzuela. Cub. m. 
— Tipo escaso que pasta el 



ganado porcino. Acaso sea 
la zarzuela peluda. 

Bejuco guará. Cub. m. — 
Nombre común a los beju- 
cos carey y guaraná. Véan- 
se. 

Bejuco de guaraná. Cub. m. 
— Ejemplar indígena y sil- 
vestre, que sirve de pasto 
al ganado, y cuyos tallos 
gruesos y flexibles alcanzan 
larga duración empleados en 
cercas. Es una de las es- 
pecies del bejuco guará, que 
algunos llaman guaraná, 
simplemente. (Bot. F. Di- 
leniáceas; esp. Davilla ru- 
gosa). 

Bejuco lechoso* Cub. m. — 
Especie venenosa, tanto la 
resina amarillenta del ta- 
llo, como sus hojas, cuyos 
tallos son muy resistentes 
como cordel. También se 
conoce por curamagüey de 
costa. (Bot. F, Asclepiadeas ; 
esp. Fischeria habanensis). 

Bejuco ¡efaatero. Cub. m. — 
Especie propia de terrenos 
áridos, con tallos más grue- 
sos y ramosos que lo gene- 
ral de los bejucos, de hojas, 
redondeadas con un peque- 
ño apéndice, de flores abun- 
dantes en miel y tallos es- 
ponjosos y amargos, medi- 
cinales. Otros le llaman ja- 
boncillo. (Bot. F. Rámneas; 
esp. Gouania domingensis, 
Lin.) 

Bejuco lombricer© de cana. 
Cub. m. — Especie rara y 
medicinal. (Bot. Esp. Philo- 
dendron lacerum). 



B2JU 



60 



BEMB 



Bejuco longaniza. Cub. m. — 
Especie trepadora y de pas- 
to, escasa. (Bot. F. Sapin- 
dáceas; esp. Serjania oblon- 
gata). 

Bejuco marrullero. Cub. m. 
— Tipo de tallos delgados y 
largos, hojas acorazonadas, 
flores amarillas purpúreas, 
fruto en baya larga y del- 
gada, con más de 20 se- 
millas de color achocola- 
tado. Es buen pasto. Se co- 
noce también por caraco- 
lillo de cerca. (Bot. F. Le- 
guminosas; esp. Nigua ca- 
pensis). 

Bejuco pelado. Cub. m. — 
Ejemplar escaso, silvestre, 
trepador y que sirve de 
pasto al ganado vacuno. 
(Bot. F. Sapindáceas; esp. 
Serjania glabra). 

Bejuco peludo. Cub. va. — 
Véase bejuco de perdiz. 

Bejuco perdicero. Cub. m. — 
Véase bejuco de perdiz. 

Bejuco prieto. Cub. m. — Ti- 
po muy parecido en aspec- 
to y propiedades al bejuco 
lechoso, que también se lla- 
ma caramagüey prieto. (Bot. 
F. Apocináceas ; esp. Fois- 
teronia alexandri, y otra). 

Bejuco sabanero. Cub. m. — 
Ejemplar trepador y de 
pasto, de escasa importan- 
cia. (Bot. F. Sapindáceas; 
esp. Serjania pratensis). 
§ueo serna. Cub. m. — Ti- 
po ramoso con espinas, que 
se desarrolla en las ciéna- 
gas y se conoce también 
por péndola. 



Bejuco ubi. Cub. m. — Espe- 
cie que se desarrolla sil- 
vestre en terrenos yermos, 
trepadora, empleada en re- 
medios caseros. (Bot. F. 
Ampelídeas ; esp. Vitis 
rhombif olia, Baker). 

Bejuco ubi macho. Cub. m. 
— Tipo parecido al anterior, 
algo más grande y con flo- 
res umbeladas. (Bot. F. A.; 
esp. Vitis sieyoides). 

Bejuquera. Cub. f. — Lugar 
donde crecen amontonados 
algunos bejucos, sin tener 
las proporciones de bejucal. 

Belesa. Cub. f. — Nombre que 
se le da impropiamente en 
algunos lugares a la plan- 
ta conocida por azulejo (4. a 
acep.) 

Belia de noche. Cub. f. — La 
planta de jardinería cono- 
cida en castellano y tam- 
bién en Cuba por "don- 
diego". 

Belladona de la tierra. Cub. 
f. — La planta belladona, 
también conocida en Cuba 
por palo de gallina (1. a acep.) 

Bemba. Cub. f. — El labio 
grueso y saliente. Antes se 
decía bembo. (Et. Voz afri- 
cana). 

Bembo. Cub. m. — antic. — 
Véase bemba. 

Bembón, na. Cub. adj. — Aplí- 
case a la persona de labios 
gruesos o bembas. Otros 
dicen bembudo, da. 

Bemhú. Cub. m. — vulg. — Al- 
gunos dicen así a la yerba 
brava. Véase. (Et. Corrup- 
ción de benubú). 



BERA 



— 61 



BETO 



Bembudo, da. Cub. adj. — Lo 
mismo que bembón, na. 

Véase. 

Beneficiar. Cub. v. a. — vulg. 
— Matar una res para el 
consumo de su carne: 
" — Pues eso mismo — dijo 
Liborio — he observado yo, 
cada vez que en la hacien- 
da beneficio una res". (Pá- 
gina 219 de "Aventuras de 
un Mayoral", por don Juan 
B. Jiménez). Otras veces se 
oye, aunque mucho menos, 
por "castrar". En uno y 
otro sentido, se comete un 
enorme abuso del idioma, 
ya que se da contrario sig- 
nificado al verbo del que 
tiene en castellano, dado 
que no se favorece así al 
ganado. Tiene las acepcio- 
nes castellanas. 

Beneficio. Cub. m. — Acción y 
efecto de beneficiar. Véase. 
Ampliando la crítica ante- 
rior, señalaremos finalmen- 
te, que se dice beneficio a 
lo que es un sacrificio in- 
discutible. Tiene las acep. 
cast. 

Beneficio. Cub. m. — vulg. — 
Dícese cuando la meretriz 
no cobra sus servicios por 
espontánea voluntad. Si no 
le pagan es mico. Entre el 
populacho español tiene 
parecido significado la pri- 
mera voz. 

Benubú. Cub. m. — Véase yer- 
ba brava. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Bera. Cub. f. — Así escriben 
algunos en lugar de vera, 



que es como la R. A. acep- 
tó un árbol homónimo al 
arbusto cubano. No hay 
ningún vocablo castellano 
que comience con las síla- 
bas be ra, y en cambio hay 
dos voces vera (un substan- 
tivo y un adverbio), y ade- 
más dieciséis palabras que 
empiezan con vera. Por esas 
razones hemos descrito el 
arbusto con v. 

Bermejal. Cub. m. — Una ex- 
tensión grande de terreno 
de color bermejo. 

Bermuda. Cub. f. — Hierba 
exótica permanente muy 
pequeña, abundante y es- 
pontánea, que es una cañiía 
muy fina verde, muy esti- 
mada para jardines por la 
suave superficie que pre- 
senta. Es la descrita con el 
nombre de "hierba fina" 
por la R. A., o una especie 
muy parecida. Se conoce 
además por bahama, yerba 
de Bahamas, de Bermudas 
y de prados. Es un excelen- 
te pasto. (Bot. F. Gramí- 
neas; esp. Panicum diffu- 
sum, Sw.) 

Berregueyo. Cub. epic. m. — 
El pez escolar chino (2. a 
acep.) Véase. 

Berro de cosía. Cub. m. — 
Planta indígena, herbácea, 
del litoral, parecida al be- 
rro común, también abun- 
dante en la Isla; no es co- 
mestible. (Bot. F. Crucife- 
ras; esp. Cakile marítima, 
Scop.) 

Betónica. Cub. f. — Planta 



BIAJ 



— 62 — 



BIAJ 



herbácea más alta que la 
común de igual nombre y 
algo parecida, pero de hojas 
ásperas con bordes lisos, y 
flores verdes purpúreas en 
ramilletes. Es aromática y 
medicinal, como la común. 
(Bot. F. Labiadas; esp. Bet- 
tonica officinalis). 

Betumear. Cub. v. a. — Co- 
rrupción de betunear. Véa- 
se. 

Betún. Cub. m. — Agua satu- 
rada con substancia de pa- 
los y venas de las hojas de 
tabaco, que se usa para 
humedecer el tabaco en ra- 
ma. Tiene los usos caste- 
llanos. 

Betunear. Cub. v. a. — Opera- 
ción de humedecer el ta- 
baco en rama con el betún. 
Véase. Mejor se diría "be- 
tunar", aunque de sabor 
arcaico, y mucho mejor to- 
davía, "embetunar", cual 
se dice con respecto al cal- 
zado. 

Biafaca. Cub. epic. f. — Pez 
muy abundante de agua 
dulce, que alcanza unos 
tres decímetros escasos de 
longitud, de color gris, bru- 
no hacia el lomo, y figura 
regular. Es buen bocado. 
Aunque seguimos en esta 
voz el uso autorizado por 
las personas cultas, salvo 
muy escasas excepciones, 
cual Poey, entendemos que 
debiera escribirse viajaca, 
con v. (Zool. F. Chromida?; 
esp. Acara tetr acantilar a) . 
(Voz caribe, según Zayas. 



Según Fr. Bartolomé de las 
Casas, los indios pronun- 
ciaban diahaca). 

Biajaca de mar. Cub. epic. 
f. — Pez muy parecido al 
anterior, abundante en agua 
salada, de color aceitunado 
obscuro, con algunas man- 
chas amarillas. (Zool. F. 
Lobotidce; esp. Lobote su- 
rinamensis, Poey). 

Blajaiba. Cub. epic. f. — Pez 
abundante, de cuerpo an- 
cho y aplastado, blanco por 
el vientre, que pasa al rosa 
en los costados y concluye 
morado hacia el lomo, con 
varias listas amarillentas 
en la parte anterior del 
cuerpo, aletas rojas, así 
como la cola, y ojos negros 
con iris también rojo. Es 
un bocado exquisito. Pro- 
siguiendo la crítica que se 
puede ver en la voz biajaca, 
añadiremos que sólo dos 
palabras que empiecen con 
las letras bia están acep- 
tadas en castellano: "biar- 
ca" y "biaza"; y, en cam- 
bio, hay veintidós con via, 
de las cuales cuatro (sin 
tener en cuenta las varias 
acepciones), empiezan con 
las dos sílabas viaja. Es, 
pues, una poderosísima 
razón para recomendar la 
preferencia de la y. (Zool. 
F. Lutianidce; esp. Neomoe- 
nis synagris, Lin.) (Voz oa- 
ribo. Zayas). 

Biajaiba de lo alio. Cub. 
epic. f. — Pez de parecido 
tamaño y figura que el an- 



BIBI 



63 — 



BIBI 



terior, con franjas longitu- 
dinales y paralelas, amari- 
llas y rojas, semejando el 
pabellón español, por lo que 
también se llama bandera 
española. No es muy abun- 
dante. (Zool. F. Serránidos; 
esp. Pleiropoma hispani- 
cus, Guv.) 

Biajaru. Cub. epic. m. — Pri- 
mitivo nombre de la palo- 
ma conocida por tojosa. 
Véase. Aplicamos a esta 
voz lo dicho en biajaca y 
biajaiba. (Voz caribe, Za- 
yas). 

Biaya. Cub. epic. f. — desusa- 
da. — El ave zancuda cono- 
cida por "flamenco". (Et. 
Según Zayas, voz caribe; 
nosotros nos inclinamos a 
creer que sea corrupción, 
por aféresis, de la voz bam- 
biaya, su otro nombre). 

Biberón. Cub. m. — fam. — 
Véase la frase 138 del Apén- 
dice. Tiene los usos cast. 

Bibijagua. Cub. epic. f. — 
Hormiga de gran tamaño, 
color carmelita obscuro, 
nocturna, muy dañina a 
toda clase de cultivos, pues 
destruye sus hojas con pas- 
mosa rapidez. Vive en so- 
ciedades muy nutridas, go- 
bernadas por una reina que 
se oculta en lo más profun- 
do de la bibijagüera. Todos 
los esfuerzos hasta el día por 
extinguir esta amenaza del 
agricultor, han sido estéri- 
les : se propagan de manera 
asombrosa. Son muy acti- 
vas en sus trabajos. Las 



madres son de cuerpo más 
desarrollado y aladas, lo 
que les permite hacer ex- 
cursiones más largas. Entre 
los medios adoptados para 
la destrucción de la bibi- 
jagua, aparte los científicos, 
es curioso el que se pre- 
tendió con la introducción 
de la hormiga loca, por su- 
ponerla enemigo encarni- 
zado de aquélla, y cuyos re- 
sultados supo decir en ver- 
sos el poeta J. M. a de Cár- 
denas, citado por Zayas: 

Por que matase la bibijagua 

La hormiga loca nos han traído, 

Y así ahora tienen nuestras labranzas 

En vez de uno, dos enemigos. 

(Zool. F. Formícidos; esp. 
Atta insularis, Guerin). 
(Voz caribe, según Zayas). 

Bibijagua. Cub. f. — fig. y 
fam. — Dícese a la persona 
activa y diligente, que tie- 
ne iniciativa p-rupia. 

Bibijagüera. Cub. f. — Habi- 
tación subterránea de las 
bibijaguas, compuesta de 
múltiples galerías muy lar- 
gas y angostas, que se re- 
conocen exteriormente por 
un montecillo de tierra, en 
cuya cumbre está la en- 
trada principal, pues sue- 
len tener otras ocultas. Las 
bibijagüeras son propias de 
terrenos colorados, donde 
algunas veces forman ciu- 
dades. Algunas personas 
dan terminación masculina 
a esta voz, y no les falta 
razón. 



BIEN 



64 — 



BIJA 



laguer®. Cub. m. — Véase 
bibijagüera. 

Bf hona. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre de cuatro a seis me- 
tros de altura, que se en- 
cuentra en terrenos pedre- 
gosos, ya húmedos o secos, 
de hojas alternas, elípticas, 
lustrosas, y flores peque- 
ñas en racimos; madera 
blanca no utilizable en car- 
pintería. Otros dicen palo 
cachimba y ramón de vaca. 
No obstante estar generali- 
zada la forma bibona, nos 
parece más correcto escri- 
bir vibona. (Zool. F. Ara- 
liáceas; esp. Dendroponax 
cuneifolium, Wr.) (Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

Bicho. Cub. epic. m. — Por an- 
tonomasia, entre los cam- 
pesinos, se dice al agrimen- 
sor, y a la enfermedad del 
ganado llamada babosa. 
Véanse ambas voces. 

Bicho de candela. Cub. m. — 
El que se cría en las hojas 
del laurel de la India. Véa- 
se. 

Bidel. Amer. m. — Especie de 
aljofaina semejante al cuer- 
po de una guitarra, que 
descansa sobre tres o cua- 
tro patas, la cual usan las 
mujeres para lavarse la 
pelvis sentándose a horca- 
jadas. La R. A. acepta 
"bidé". (Et. Del francés bi- 
det). 

Bien, Cub. adv. — fam. — Véa- 
se la frase 229 del Apén- 
dice. 

Bienhechuría. Cub. f. — Las 



mejoras o reformas intro- 
ducidas en una finca arren- 
dada sobre las que no tie- 
ne legales derechos de pro- 
piedad el arrendante. (Et. 
De "bien y "hacer"). 

Bienmesabe. Cub. m. — Dul- 
ce que se hace con almen- 
dras, huevos, azúcar, etc. 
Por lo tanto, no se parece 
al merengue que describe 
la R. A. 

Bienteveo. Cub. epic. m. — 
Así llaman algunos al ave 
totí. Véase. Nombre toma- 
do del sonido de su canto. 

Bijabo. Cub. m. — desusado. — 
El lugar abundante de bi- 
jas. Es de advertir que este 
nombre de árbol aceptado 
por la R. A. como america- 
nismo nos parece de ori- 
gen cubano, y acaso una de 
tantas voces que han pasa- 
do de América al caste- 
llano con olvido de su na- 
cimiento. 

Bifagua. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre de todo terreno, que 
alcanza hasta nueve metros 
de altura, de tronco delga- 
do, hojas medicinales y ma- 
dera sin aplicación. (Voz 
caribe, Zayas). 

Bijagual. Cub, m. — Sitio don- 
de abunda el árbol bijagua. 

Bijáguara. Cub. f. — Árbol 
silvestre muy elevado, de 
hojas grandes de color cas- 
taño por el envés, de cuyo 
cocimiento dicen que faci- 
lita o estimula la mens- 
truación; flores de color 
carmelita, corteza amarga 



BIJI 



— 65 — 



BIRI 



y astringente, y madera ro- 
jiza estimada en construc- 
ciones por su notable re- 
sistencia. También se llama 
fuego y palo mabí. (Bot. F. 
Rámneas; esp. Colubrina 
ferruginea). (Voz caribe, 
Zayas). 

Bijaguarah Cub. m. — Lugar 
donde abunda el árbol bijá- 
guara. 

Bijaura. Cub. f. — Arbusto de 
copa frondosa, apreciado 
en jardinería, de hojas 
grandes dentadas, flores 
también grandes, acampa- 
nadas, blancas, y algunas 
veces amarillentas, perfu- 
madas y venenosas, que se 
marchitan con la salida del 
sol. Es el "floripondio" des- 
crito por la R. A., llamado 
así también, y además 
campana, flor de campana, 
árbol de la bibijagua, cam- 
panilla blanca y floripondio 
blanco. (Bot. F. Solanáceas ; 
esp. Datura suaveolens). 
(Voz caribe, Zayas; . 

Bijirita. Cub. epic. m. — Paja- 
rito emigrante, del que se 
conocen muchas especies de 
diversos tamaños y colo- 
res, algunas muy bonitas, 
que pasan en la Isla el oto- 
ño y el invierno, retornan- 
do luego a Norteamérica, 
de donde son originarias. 
La especie más común es 
del tamaño de un canario, 
de color aceitunado, algo 
amarillenta en la parte in- 
ferior; frecuenta los sem- 
brados en busca de insec- 



tos, su alimento principal, 
pues también come fruta. 
Es de ligerísimos movi- 
mientos y muere en cauti- 
vidad. Algunas de esas es- 
pecies reciben nombres par- 
ticulares, sin que se las 
distinga con el genérico de 
bijirita, y otras entre éstas 
reciben además otros nom- 
bres; en la región oriental, 
cabrerito giro, chochito y 
viudito; en la provincia de 
Santa Clara, chinchilita, y 
en Trinidad, mariposa ga- 
lana. (Zool. F. Silvicolidce; 
esp. principal : Dendroica 
palmarum, Gmel.) (Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Bijirita. Cub. común. — fig. y 
fam. — Así dicen algunos, 
en buen sentido, al cubano 
hijo de padre español. 

Bijirita. Cub. m. — Una come- 
ta de papel de las más pe- 
queñas, que lleva cola de 
trapo. 

Bijirita. Cub. adj. — Suelen 
aplicarlo algunos en lugar 
de "diminuto": "El niño 
se crió siempre muy biji- 
rita". 

Bilongo. Cub. m. — Equivale 
a brujería, o lo que suele 
decirse en castellano gra- 
ciosamente "mal de ojo": 
"No comas esa fruta, que 
tiene bilongo". 

Billetero, ra. Cub. m. y f. — 
La persona dedicada a la 
venta ambulante de bille- 
tes de la Lotería Nacional. 

Birijí. Cub. m. — Árbol silves- 
tre de unos cinco metros de 



BLAN 



— 66 



BLBD 



altura, propio de terrenos 
bajos; florece al finalizar el 
invierno, y su fruto lo 
comen el ganado porcino y 
algunos pájaros. Es buena 
madera y hay varias espe- 
cies. (Bot. F. Mirtáceas; esp. 
principal: Eugenia poiret- 
til, D. G.) (Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Birijí de hojas menudas. 
Cub. m. — El tomillo de cos- 
ta. Véase. 

Bisté. Amer. m. — Tajada o 
lonja de carne de res, asa- 
da o frita. Es anglicismo 
que nos parece bastante 
más castellanizaba que el 
híbrido "biftec" aceptado 
por la R. A. 

Biyaya. Cub f. — fig. y fam. — 
desusada. — "Sinónimo de 
bibijagua, en su sentido 
metafórico"; dice Pichardo. 
Parece una corrupción pro- 
pia de niños. 

Bizcorneado, da. Cub. adj. 
— fam. — Api/case a la per- 
sona que, po? defecto físi- 
co, o de pr« pósito, sea o 
finja ser bizca o bisoja, sin 
que estén desterradas por 
eso estas voces. 

Bizcornear. Cub. v. n. — La 
acción de concentrar la vi- 
sual de ambas pupilas en 
la nariz, remedando estar 
bizco. 

Blanco. Cub. m. — fam. — 
Véanse la frase 80, y los 
refranes 32 y 33 en los 
respectivos Apéndices. 

Blandura. Cub. f. — La hu- 
medad atmosférica que po- 



ne correoso el tabaco en ra- 
ma recién cosechado, y es 
oportuna en cierta época 
del año para atarlo sin que 
se quiebre ni dañe. Se dice : 
"Hay, o no hay, blandura". 

Blanquülo. Amer. epic. m. — 
Pececillo semejante a una 
sardina pequeña, que es 
una especie de manjúa 
(véase), aunque de mayor 
tamaño, conocido también 
por pez rey. (Zool. F. Clu- 
peida?; esp. Engraulis 
brownii, Bl.) (Et. Diminu- 
tivo de "blanco"). 

Bledo. Cub. m. — Planta her- 
bácea diferente a la descri- 
ta por la R. A. con el mis- 
mo nombre. Es muy abun- 
dante y espinosa, crece 
unos 6 decímetros, y pro- 
duce unas florecillas en ra- 
cimos pequeños. Hay va- 
rias especies de dos fami- 
lias botánicas diferentes, 
con aditamentos particula- 
res. 

Bledo carbonero. Cub. m. — 
Reciben este nombre varias 
especies semejantes, de las 
que la más importante está 
definida en el Dic. de- la R. 
A. con el nombre de "hierba 
carmín", que también re- 
cibe en Cuba, y todas son. 
de ese color. (Bot. F. Fito- 
lacáceas; esp. Phytolacca 
decandra) . 

Bledo de clavo. Cub. m. — 
Más conocida por arcedia- 
no. Véase. 

So espinoso. Cub. m. — 
Tipo con espinas rojas en 



BOBI 



67 



BOBO 



"el tallo y los pecíolos. (Bot. 
F. Amarantáceas ; esp. Ama- 
ranthus spinosus). 

Bledo francés. Cub. m. — 
Ejemplar escaso y sin no- 
tables caracteres. (Bot. F. 
A.; esp. A. paniculatus). 

Bledo morisco. Cub. m. — 
Muy parecido por el color 
a las especies del carbone- 
ro. (Bot. F. A.; esp. A. san- 
guineus). 

Bloc. Común, m. — Véase blo- 
que. 

Bloque. Común, m. — Así di- 
cen algunos, con más co- 
rrección que si emplearan 
el equivalente bloc, común 
en varios países, al taco 
exfoliador de los calenda- 
rios, y con mucha más fre- 
cuencia al cuaderno de pa- 
pel sin tapas empleado pa- 
ra anotaciones provisiona- 
les. Tiene también el uso 
indicado por la R. A. y asi- 
mismo se deriva del alemán 
block. 

Bloque. Cub. m. — En el jue- 
go de billar, cierta combi- 
nación o jugada con las bo- 
las puestas delante de una 
tronera. 

Bobera. Cub. subs. común. 
— Equivale a "bobo, ba", 
empleado como substanti- 
vo: "Pedro es un bobera"; 
"Juana es una bobera". En 
Colombia significa bobería. 

Bobiné. Cub. m. — Una es- 
pecie de género de punto. 
(EL Del francés bobine). 

Bobito. Cub. epic. m. — Paja- 
rillo muy parecido al pa- 



pamoscas, que como éste 
se alimenta de ellas y otros 
insectos, del que se conocen 
dos especies con aditamen- 
tos particulares, de vuelo 
corto y que permiten acer- 
carse bastarte a las perso- 
nas, por lo que recibieron 
ese nombre. Hay otras es- 
pecies afines, de vuelo ele- 
vado y sosten i v /, que se 
nombran pitii res. 

Bobito chico. Cub. epic. m. 
— El tipo más pequeño del 
bobito, cual lo indica su 
nombre, de plumaje more- 
no olivado, que construye 
su nido con hierbas y plu- 
mas en alguna rama hori- 
zontal. (Zool. F. Tyrannidce ; 
esp. Blacicus cavibceus). 

Bobito grande. Cub. epic. m. 
— Tipo mayor que el pre- 
cedente, cíe plumaje par- 
dusco obscuro en el lomo, 
grisáceo en el pecho y ama- 
rillento en las patas, con 
un mofiito erecto. Forma 
su nido con lana vegetal, 
pelos, plumas, etc., en los 
huecos de los árboles. (Zool. 
F. T.; esp. Myarchus sagro?). 

Bobo. Cub. va. — Juego de nai- 
pes, propio de mujeres, que 
consiste en suprimir un 
as a la baraja; luego se re- 
parten las cartas y se van 
formando parejas hasta que 
uno de los jugadores se 
queda con el as de oros sólo 
en la mano, por lo que es 
calificado de bobo, cual dis- 
pone el juego. Tiene las 
acepciones castellanas. 



BOCA 



68 



Boca de dragón. Gub. f. — 
Planta estimada en jardi- 
nería, de hojas lanceoladas, 
largas como de tres decí- 
metros, cuya flor le da nom- 
bre por semejanza. Véase 
monigote. 

Boca de león. Cub. f. — Plan- 
ta también de jardinería 
que toma ese nombre por 
la figui\. de su flor. (Bot. 
esp. Rytiaophyllum creno- 
latum). 

Boca de lobo. Cub. f. — Véase 
colonia (1. a acep.) 

Bocabajo. Cub. m. — Castigo 
de azotes que se daba al 
negro esclavo puesto en esa 
posición, y que hoy se dice 
al que suelen aplicar los 
agentes de la Autoridad con 
vergajo o sable a un indi- 
viduo aprehendido, sea cual 
fuere la posición de la víc- 
tima. 

Bocadillo. Cub. m. — Dulce 
compuesto de boniato, azú- 
car, etc.; es pastoso y sua- 
ve. 

Bocadito. Cub. m. -Cigarrillo 
con envoltura de hoja de 
tabaco en lugar de papel. 

Bocadito de la reina. Co- 
mún, m. — Dulce compuesto 
con clara de huevo batida 
con leche y harina, rociado 
luego con la yema de huevo 
y puesto en almíbar. Tam- 
bién se dice sin emplear el 
diminutivo. 

Bocadulce. Cub. epic. m. — 
Pez afín a los tiburones, 
que alcanza un metro de 
lpngitud, vive a gran pro- 



fundidad y tiene los dientes 
aplanados, por cuyas cir- 
cunstancias se le considera 
el menos temible de esta 
clase de peces, y a lo cual 
debe su nombre. No es co- 
mestible. (Zool. F. Galeor- 
nidoe; esp. Mustelus canis, 
Mit.) 

Bocatero, ra. Cub. adj. -Aplí- 
case a la persona que habla 
provocativamente, con jac- 
tanciay fanfarronería. Equi- 
vale al "bocón, na" del 
castellano figurado. 

Bocina. Cub. f. — La pieza de 
metal que cubre exterior- 
mente el extremo del eje en 
el vehículo llamado volan- 
te. Tiene los usos castella- 
nos. 

Bocón. Cub. epic. m. — Pe- 
queño pez en figura de sar- 
dina, aunque de mayor ta- 
maño, con el hocico alar- 
gado y retrasada la mandí- 
bula inferior. (Zool. F. En- 
graülidce; esp. Engraulis 
edentulus, Cuv.) Tiene las 
acep. cast. 

Bodega. Cub. f. — Lo mismo 
que "abacería", tienda de 
comestibles. Tan generali- 
zado está el uso de esta voz, 
que se encuentra en las 
producciones de los autores 
más atildados, y no sólo ha 
perdido sus propios signi- 
ficados castellanos, sino que 
no tiene sinónimo en Cuba. 

Bodegueril. Cub. adj. — Díce- 
se en lenguaje elegante a 
lo característico de la bo- 
dega y el bodeguero. 



BOJE 



— 69 — 



BOLO 



Bodeguero. Cub. va. — El due- 
ño o empleado de una bo- 
dega. Véase el refrán nú- 
mero 11 del Apéndice. 

Bodeguero. Cub. m. — fig. y 
fam. — Dícese con cierto in- 
justificado desdén de algo 
torpe, rústico, chambón: 
"Jacinto tiene tipo de bo- 
deguero". 

Bogfo. Cub. m. — vulg. — Al- 
gunos escriben así en lugar 
de bojío para señalar la 
corrupción campesina de 
"bohío". Es error evidente, 
puesto que la h degenera 
en j y no en g, cual puede 
observarse en ajumado de 
"ahumado", y en jutía de 
"hutía", menos en los casos 
que precede a un diptongo. 

Bohío de vara en tierra. 
Cub. m. — El bohío sin pa- 
redes; esto es, la techum- 
bre en forma de ángulo, 
con las dos aguas o aleros 
descansando en el suelo. 
También se llama rancho, 
su nombre americano cas- 
tellanizado, y en Colombia 
se dice rancho de vara en 
tierra, a la manera cubana. 

Boje. Cub. m. — Árbol indí- 
gena y silvestre que se ele- 
va unos diez metros en los 
terrenos pedregosos del li- 
toral, de tronco delgado, y 
madera dura e inflexible 
que suele destinarse a la 
construcción de remos. 
(Bot. esp. Maytenus buxi- 
folius, Gris.) (Et. Suponen 
algunos que los indios de- 
cían box, de donde deriva; 



pero lo probable es que se 
trate de una corrupción de 
"boj"). 

Boje de Persia. Cub. va. — ■ 
Suele llamarse así en la re- 
gión oriental al arbusto 
murraya. Véase. 

Bojío. Cub. va. — Es corrup- 
ción campesina, no muy 
frecuente, de "bohío". 

Bo!a (La). Cub. f. — fam. — 
Véase la frase 182-a del 
Apéndice. 

Bolada. Cub. f. — fam.— Men- 
tira que corre de boca en 
boca. (Et. Del castellano 
"bola", en sentido figura- 
do). 

Bolanchera. Cub. f. — antic. — 
Especie de contradanza. 

Bolas. Cub. f. pl. — fam. — 
Véanse las frases 35 y 152 
del Apéndice. 

Boletín. Cub. va. — Por anto- 
nomasia, el billete de fe- 
rrocarril, único nombre que 
tiene en Cuba. Recibe las 
acep. cast. 

Boleto. Cub. va. — vulg. — Di- 
minutivo impropio de la 
voz bolo, sin que altere el 
significado, porque la mo- 
neda de un duro ni puede 
ser mayor ni menor. 

Boliche. Cub. m. — Carne de 
res de la parte del muslo. 

Boiihoyo. Cub. va. — Llámase 
al juego de muchachos más 
conocido por hoyitos. Véa- 
se. 

Bolo. Cub. va. — vulg. — Díce- 
se a la moneda de plata de 
un duro, sin que se expli- 
que fácilmente por qué 



BOMB 



— 70 ~ 



BOMB 



analogía se le dice así. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Bolo, la. Cub. adj. — Aplícase 
a las aves con poca o nin- 
guna cola. 

Boloíídrón. Cub. m.-La plan- 
ta quimbombó. "Véase. 

Bolleo. Cub. m. — vulg. — 
Equivale a "escándalo", 
"alboroto", "pelotera": "Se 
formó el gran bolleo". Otros 
dicen folleo. 

Boüito de cusubé. Cub. m. 
— El dulce de cusubé, cuan- 
do se presenta en forma de 
panecillo. 

B08I0. Cub. m. — antic. — El 
primer barro que se em- 
pleaba para purgar el azú- 
car. 

Bollo. Cub. m. — fam. — El 
clítoris de la mujer. Está 
desterrado el uso de esta 
voz como castellana, debi- 
do al significado muy ge- 
neralizado que hoy tiene 
en Cuba. 

Bollo mina. Cub. m. — des- 
usada. — Panecillo hecho 
con harina de maíz relleno 
con algún dulce, y envuel- 
to luego en hojas de plá- 
tano. 

Bollo prieto. Cub. m. — en 
desuso. -En la región orien- 
tal, el dulce conocido en la 
occidental por palanqueta 
(véase), cuando se le añade 
alguna especia. 

Bomba. Cub. f. — antic. — Es- 
pecie de cucharón grande 
que se destinaba en los in- 
genios a enfriar y granular 



la pasta de azúcar. Tiene 
las acep. cast. 

Bomba. Cub. f. — antic. — 
Una especie de fanal en fi- 
gura de campana, "de cris- 
tal, que se usaba a modo 
de lámpara pendiente del 
techo, para la protección a 
una bujía. 

Bomba, Común, f. — fam.— 
Dícese a la chistera o som- 
brero de copa. 

Bomba. Cub. f. — fam. — Dicen 
así algunos a la moneda 
de una peseta. Es sinóni- 
mo de guana, tapa, chapa 
y otros. 

Bombasí. Cub. m. — Tela de 
seda fina y tupida, regu- 
larmente de color negro. 

Bombeadora. Cub. i. — antic. 
— Especie de garrucha para 
facilitar la tarea de trase- 
gar el guarapo, que ha des- 
echado el progreso. 

Bombear. Cub. v. a. — antic. 
— Operación de trasegar el 
guarapo de un tacho a otro 
por medio de un cucharón 
mayor que el llamado bom- 
ba, denominado bombón. 

Bombear. Cub. v. a. — "Eje- 
cutar la operación quirúr- 
gica de extraer el agua del 
vientre del hidrópico, tala- 
drándole". Eso dice Pi- 
chardo. 

Bombear. Cub. v. a. — Ex- 
traer agua de un pozo por 
medio de una bomba. 

Bombear. Común, v. a. — fig. 
y fam. — Elogiar con exce- 
so a una persona, darle 
bombo: "Hoy se bombea a 



BOMI 



71 — 



BONA 



cualquiera a bajo precio". 

Bombera. Cub. f. — Dícese 
que la tiene o sufre la per- 
sona falta de agudeza, de 
gracia en el decir. 

Bomberos. Cub. m. pl. — fam. 
— En algunas localidades, 
dícese al potaje de judías o 
fríjoles negros. Cuando se 
mezcla con arroz en blan- 
co se dice moros y cris- 
tianos. 

Bombín. Común, m. — El som- 
brero conocido por "hongo", 
pero mucho más en Es- 
paña y gran parte de Amé- 
rica por bombín, aunque 
no tenga esta voz la for- 
tuna de figurar en el Dic. 
oficial ni en la mayor par- 
te de los diccionarios. 

Bombo, ba. Cub. adj. — Aplí- 
case a ciertos alimentos ve- 
getales que han perdido su 
peculiar substancia, con 
particularidad a las fru- 
tas reblandecidas. Véase 
agua bomba. 

Bombó. Cub. m. — Aféresis 
poco usada de quimbombó, 
que es el cubanismo acep- 
tado por la R. A. 

Bombón, Cub. m. — Especie 
de cangilón de metal ma- 
yor que el llamado bomba, 
destinado en los ingenios a 
trasegar el guarapo entre 
dos tachos. 

Bominí. Cub. m.— Árbol sil- 
vestre apenas conocido, de 
madera dura y fuerte, que 
da resina por incisión. Pi- 
chardo dice bominisí. (Yoz 
caribe). 



Bominisí. Cub. m. — Véase la 
voz anterior. 

Bonasí. Cub. epic. m. — Gé- 
nero de peces acantopteri- 
gios de bastante tamaño, 
con la boca hendida hasta 
más allá de los ojos, la 
mandíbula inferior adelan- 
tada, y una fila movible de 
dientes al interior de la 
boca. Son peces venenosos, 
por lo que se persigue su 
venta, principalmente de 
las especies mayores. Véan- 
se a continuación algunos 
tipos con aditamentos par- 
ticulares. (Zool. F. Serra- 
nidce). (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Bonasí arará. Cub. epic. m. 
— Ejemplar muy parecido 
al llamado aguají, de color 
moreno rojizo con franjas 
más claras. (Zool. F. S.; 
esp. Mycteroperca bonasí, 
Poey). 

Bonasí cardenal. Cub. epic. 
m. — Tipo que alcanza un 
peso de 15 a 25 libras, de 
color rojo con manchas ne- 
gras. Es una de las espe- 
cies más peligrosas para 
enfermarse de ciguatera. 
(Zool. F. S.; esp. M. apua). 

Bonasí de piedra. Cub. epic. 
m. — La especie mayor de 
estos peces y la más vene- 
nosa, que alcanza un peso 
de 15 kilogramos; es de co- 
lor bruno con reflejo vio- 
lado. (Zool. F. S.; esp. M. 
venenosa, Lin.) 

Bonasí gato. Cub. epic. m. — 
Especie de color pardo mo- 



BONI 



72 



BONI 



rado con fajas claras en el 
lomo, y manchas obscuras 
por todo el cuerpo. (Zool. 
F. S.; esp. M. tigris, Guv.) 

*Bongo. Cub. m. — "Lancha 
grande sujeta a una maro- 
ma, que se utiliza para 
atravesar los ríos", dice 
la R. A. 

Bongó» Cub. m. — Tambor que 
usan los negros en sus fies- 
tas, y en el que producen 
una música tan desagrada- 
ble, por lo sumamente mo- 
nótona, que no se explica 
sea entre ellos predilecta. 
La llaman son. (Et Voz 
africana). 

Boniato!. Amer. m.-Un sem- 
brado de boniatos. 

* Boniatos©. Cub. m. — Dulce 
compuesto de boniato y 
azúcar. Se diferencia de la 
cafiroleta en que no lleva 
coco. Algunos campesinos 
dicen incorrectamente bu- 
niatillo. (Et. de "boniato"). 

Boniatillo. Cub. m. — Dos es- 
pecies de árboles silvestres 
de regular elevación y bue- 
na madera aunque poco 
utilizable, que también son 
conocidas por boniato ama- 
rillo y blanco, según que la 
madera sea de uno u otro 
color. (Bot. F. Lauráceas; 
esp. Nectandra boniato, A. 
Rich. y Phoebe triplinervis, 
Griseb.) 

Boniato. Cub. m. — Traemos 
a este diccionario esta voz 
castellana para significar 
algunas particularidades de 
la planta y su fruto en 



Cuba, donde constituye uno 
de los frutos de huerta más 
estimables, y tan comunes 
como la patata en España. 
Hay multitud de especies 
en la Isla que reciben adi- 
tamentos particulares, en- 
tre las que mencionaremos 
el boniato amarillo, o de 
yema de huevo, de tallo 
verdoso, hojas redondea- 
das y fruto con pulpa del 
color que sus nombres in- 
dican; boniato Antonio 
Díaz, o blanco, de tallos y 
fruto blancos, con la casca- 
ra rosada éste, que alcanza 
un peso hasta de 20 libras; 
boniato rojo, o cachazudo, 
de muy lento desarrollo, 
con el bejuco blanco, hojas 
redondeadas verdinegras, y 
la pulpa del tubérculo 
blanca con el pericarpio 
rojizo; boniato camareto, 
que tiene los tallos mora- 
dos, así como el fruto ex- 
teriormente; boniato mo- 
rado, o brujo, de sarmien- 
to morado como la especie 
anterior, hojas ovales, ver- 
des con venas también mo- 
radas; boniato tumbasacos, 
y matojito, de tubérculo 
blanco por dentro y fuera; 
boniato barbacoa, o camote, 
especie importada del Cabo 
de Buena Esperanza, poco 
estimable; el boniato cuba- 
no, y el aterciopelado, que 
son de los más estimables. 
En Cuba, solamente algunos 
campesinos dicen "bunia- 
to" (R. A.) y muniato. Ade- 



BONO 



— 73 — 



BOTA 



más de estos bejucos de 
huerta se conocen algunos 
árboles llamados boniato 
con algún aditamento, como 
se puede ver a continua- 
ción. Véase el refrán 31 del 
Apéndice. 

Boniato aguacatiilo. Cub. m. 
— Véase baullúa. 

Boniato amarillo. Cub. m. — 
Véase boniatülo (2. a acep.) 

Boniato blanco. Cub. m. — 
Véase boniatülo (2. a acep.) 

Boniato cigua. Cub. m. — El 
árbol más comúnmente co- 
nocido por su nombre anti- 
llano castellanizado de "ci- 
gua". 

Boniato del pinar. Cub. m. 
— Árbol silvestre de terre- 
no arenoso, poco abundante 
y de madera sin aplicación. 
(Bot. F. Lauráceas ; esp. 
Phcebe montana, Griseb.) 

Boniato de playa. Cub. m. — 
Árbol silvestre, del que se 
conocen cuatro especies, to- 
das de mala madera, que 
producen unas frutas a la 
manera del tubérculo de su 
nombre, no comestibles. 
(Bot. F. Convolvuláceas ; esp. 
principal: Ipomoea impe- 
rati) . 

Boniato laurel. Cub. m. — Ár- 
bol silvestre de buena ma- 
dera, color verdoso amari- 
llento. (Bot. F. Lauráceas; 
esp. Sthrychnodaphnce flo- 
ribunda, Griseb.) 

Bono. Amer. m. — Empléase 
por "cupón", "acción", o 
significando documento fi- 
duciario de cualquier clase. 



Boquinegro. Cub. epic. m. — 
Pez escaso y sin mayor im- 
portancia, que los pescado- 
res, según Pichardo, suelen 
confundirlo con el llamado 
pompón. (Zool. F. Scieni- 
dce; gen. Hcemulon). 

Borde de playa. Cub. m. — 
A'éase yerba de la sangre 
(1. a acep.) 

Borlote. Cub. m. — Ultima 
partida en el juego de mon- 
te, en la que por despedida 
se apuntan pequeñas can- 
tidades. 

Borococo. Cub. m. — Equiva- 
le a "confusión", "mezco- 
lanza", "enredo": "María 
ha hecho un borococo en el 
baúl"; "Fulano tiene un 
estilo de escribir tan malo 
que es un borococo". 

Borrachín, na. Común, adj. — 
fam. — "Borracho, cha". 

"Boruga. Cub. f. — Requesón 
que consiste en batir la le- 
che apenas coagulada con 
azúcar, sin separar el sue- 
ro, y que luego se toma 
como refresco. 

Boruga. Cub. común. — fig. y 
fam. — Dícese en algunas 
localidades, a la persona 
despreocupada y cachazuda, 
pero alegre y festiva en su 
trato siempre. 

Botada. Cub. f.— fam.— El 
acto y el efecto del verbo 
botar, cuando se usa en 
substitución de "despedir", 
respecto de un empleado. 
Generalmente va precedida 
del adjetivo "grande" apo- 
copado, cual en infinidad 



BOTA 



— 74 — 



de voces familiares, y así 
se dice: "A Fulano le die- 
ron la gran botada". Tam- 
bién se dice botadura y 
botón. 

Botadito, ía. Cub. m. y f. — 
Diminutivo de botado, da 
(1. a acep.) 

Botado, da. Amer. m. y f. — 
Dícese a la criatura aban- 
donada por sus padres, par- 
ticularmente antes de en- 
trar en la Inclusa. (Et. De 
botar). 

Botado, da. Amer. m. y f. — 
Aplícase, con los verbos 
"ser" o "estar", general- 
mente, a los géneros co- 
merciales que se venden o 
adquieren a bajo precio: 
"El arroz está botado". 

Botador, ra. Amer. m. y f. 
— Dícese a la persona pró- 
diga en extremo, derrocha- 
dora. 

Botadura. Cub, f. — Lo mismo 
que botada. Véase. Conser- 
va el significado castellano. 

Botaguano. Cub. m. — La úl- 
tima vara del alero en un 
techo o cobertizo de gitano, 
como el de los bohíos. 

Botana. Amer. f.-La vaina o 
envoltura, de cuero gene- 
ralmente, que se pone en 
los espolones a los gallos 
ingleses o de pelea, para 
que no se lastimen. 

Botar. Amer. v. a. — vulg. — El 
extremado abuso que se 
hace en gran parte de Amé- 
rica de ese verbo, nos fuer- 
za a traerlo a este Dic. Es 
reprensible que hasta en 



letras de molde empobrez- 
ca el lenguaje corriente, al 
extremo de tener fuera de 
uso algunos verbos muy 
necesarios que se han su- 
plantado por el de botar. 
"Derramar" y "verter", 
por ejemplo, tan castizos y 
útiles, están totalmente abo- 
lidos, pues aun en los ca- 
sos en que se vierta o de- 
rrame un líquido involun- 
tariamente ha de decirse 
que se botó o ha botado. 
"Lanzar", cuando no se 
emplea en lenguaje figura- 
do, apenas se usa. "Des- 
pedir ", en las acep. pri- 
mera y segunda de la R. A., 
tampoco se emplea, y así 
se dice que "botaron a la 
criada", cuando la han des- 
pedido. Suele usurpar tam- 
bién las funciones del ver- 
bo "salir", pues no es raro 
lo de "se botó a la calle", 
cuando se ha salido de pa- 
seo. Y dicho lo que ante- 
cede, será prolijo añadir lo 
que corresponda con res- 
pecto a los verbos "tirar", 
"arrojar" y hasta "per- 
der", etc., etc. 

Botarate. Amer. común. — 
Dícese a la persona derro- 
chadora, que malgasta el 
dinero: "Jacinto es un 6o- 
tarate" ; "Anita es una 6o- 
t arate". 

Botella. Cub. f. — Dícese a la 
sinecura, sueldo que se co- 
bra del Gobierno sin tra- 
bajar: "Juan tiene dos 6o- 
tellas". Es modismo nacido 



BOTÓ 



— 75 — 



30T0 



durante el gobierno del 
Gral. Menocal. Tiene las 
acep. cast. 

Botellero. Cub. m. — Dícese 
al político que prodiga las 
botellas. Véase. Tiene los 
usos castellanos. 

Botellero, ra. Cub. m. y f. — 
Dícese a la persona que 
disfruta de una o más 6o- 
íellas. Véase. 

Boticaria. Cub. adj. — Sobre- 
nombre de una clase de 
hormiga. Véase. 

Botija. Cub. f. — Árbol silves- 
tre de medianas dimensio- 
. nes, de madera blancuzca 
veteada, despreciable. (Bot. 
F. Bixáceas; esp. Cochlo- 
permum hibiscaides, Kth.) 
Tiene las acep. cast. 

Botija. Cub. i. — Dícese por 
antonomasia a la vasija de 
hojalata empleada por los 
campesinos para conducir 
la leche a las poblaciones. 

Botija verde. Cub. f. — fam. 
Término de comparación, el 
más ofensivo, cuando se 
alude a los insultos que ha 
merecido o puede merecer 
una persona. Es de adver- 
tir que botija verde sólo 
encierra insulto en cuanto a 
la intención, pues que nada 
significa por sí mismo: "Le 
dije hasta botija verde, y 
no se dio por ofendido". 
Según Cuervo, también se 
usa en Colombia, pero su 
origen parece cubano. 

Botón. Cub. m. — fam. — Lo 
mismo que botada. Véase. 



Tiene las acepciones caste- 
llanas. 

Botón. Cub. m. — Reproche 
despreciativo, particular- 
mente si no es en privado, 
con lo que aumenta el ve- 
jamen. 

Botón de oro. Cub. m. — 
Planta silvestre distinta de 
la descrita por la R. A. con 
ese mismo nombre, de ho- 
jas cordiformes, tomento- 
sas, flores amarillas y se- 
millas que gustan a las aves 
de corral, por lo que es 
planta estimable en las 
granjas avícolas. (Bot. F. 
Malváceas; esp. Abutilum 
indicilm hirtum, G. Dou.) 
Hay además otras dos plan- 
tas con este nombre, una 
indígena, ranunculácea, y 
otra silvestre, compuesta. 

Botón de plata. Cub. m. — 
Planta silvestre de hojas 
casi triangulares, y flores 
dioicas de color blanco pla- 
teado. (Bot. F. Compues- 
tas; esp. Melanthera deltoi- 
dea, Michx.) 

Botonar,, Cub. v. impersonal. 
— Apuntar en las plantas 
nuevos brotes de ramas u 
hojas, particularmente en 
el tabaco. Véase desboto- 
nar. 

Botone!!!©. Cub. m. — Planta 
silvestre de hojas ligera- 
mente ovaladas, dentadas 
con desigualdad, y flores en 
cabezuelas solitarias de co- 
lor anaranjado. (Bot. F. 
Compuestas; esp. Verbeci- 
na alata, Lin.) 



BRAS 



— 76 — 



BREV 



Boyero. Cub. epic. m. — Ave, 
especie de paloma silvestre 
parecida a la llamada bar- 
biquejo, pero distinguida 
por tener la frente y la 
garganta de color bermejo, 
más o menos encendido, y 
ser de menor tamaño. Su 
canto inarmónico imita la 
voz del boyero al guiar los 
animales, y de ahí su nom- 
bre vulgar. Algunos con- 
funden esta paloma con la 
camao, del mismo género. 
(Zool. F. Colúmbidas; esp. 
Geotrygon montana, Lin.) 

* Bramadero. Cub. m. — "Pos- 
te al cual se amarran en el 
corral los animales para 
herrarlos, domesticarlos o 
matarlos". (R. A.) En algu- 
nos lugares se dice amadri- 
nadero. 

Brasiíete. Amer. m. — Véase 
brasilete colorado. 

Brasilete colorado. Cub. m. 
— Árbol silvestre parecido 
al brasil o palo brasil, que 
también se desarrolla en 
Cuba; tiene una elevación 
de unos cuatro metros, es- 
pinoso en el tallo y los pe- 
cíolos, de hojas compues- 
tas, elípticas, excelente ma- 
dera morada con viso roji- 
zo, que segrega un tinte del 
primer color, útil como el 
del palo brasil. Es la espe- 
cie nombrada también sim- 
plemente brasilete y ade- 
más guacalote prieto. (Bot. 
F. Leguminosas; esp. Cce- 
salpinia rugeliana, Urb.) 

Brasilete falso. Cub. m. — 



Árbol silvestre de terrenos 
arenosos, más elevado que 
el anterior, de madera roja 
confundible con el palo 
brasil, que segrega un tin- 
te muy caustico. (Bot. F. 
Simarubdceas ; esp. Picram- 
mia antidesmia, Sw.) 

Brava. Cub. f. — fam. — Equi- 
vale a "bravata": "Fulano 
es muy aficionado a echar 
bravas". (Et. Corrupción de 
"bravata"). 

Brava. Cub. f. — fam. — Sabla- 
zo con cierta imposición: 
"Juan le dio o le tiró a Pe- 
dro una brava". 

Brava (A !a). Cub. mod. 
adv. — fam. — Lo mismo que 
decir "por fuerza" : "Le 
quitaron las naranjas a la 
brava". 

Bravero. Cub. m. — fam. — 
Significa lo mismo que 
"bravatero", "perdonavi- 
das": "Zutano es un bra- 
vero, pero cobarde". (Et. 
Corrupción de "bravate- 
ro"). 

Bravísimo, ma. Amer. adj. — 
Iracundo, enfurecido. Es 
aumentativo de bravo, va 
(1. a acep.) 

Bravo, va. Amer adj. — Equi- 
vale a "enojado", "enfa- 
dado", "violento". "Diego 
está bravo". Tiene algunos 
de los usos castellanos. 

Bravo, va. Cub. adj. — Lo 
mismo que "trapacero", 
ambicioso de pocos escrú- 
pulos: "Roque es muy 
bravo en sus negocios". 

Breva. Cub. f. — Tabaco en 



BROD 



— 77 



BEUJ 



rama elaborado a manera 
de pastillas muy prensadas 
generalmente, que se em- 
plea para masticar. Tam- 
bién se dice al cigarro puro 
o tabaco descrito por la 
R. A., y en cuantos diccio- 
narios hemos consultado, 
sin obtener resultado sobre 
su origen, que nos parece 
cubano. 

Brío. Cub. m. — fam. — Véase 
la frase 92 del Apéndice. 
Tiene los usos castellanos. 

Brisa. Cub. f. — fam. — Así 
dice la gente del pueblo, 
no sin cierto gracejo, en 
vez de apetito: "Tengo 
brisa; voy a meterme la 
frita". Tiene los usos auto- 
rizados por la R. A. 

Británica. Cub. f . — Nombre 
que se aplica a una clase de 
cigarro puro, de los de ma- 
yor tamaño y de caja, no 
de mazo. 

Brocha. Cub. f. — El juego 
llamado en castellano "chi- 
to", "tángano" y "tejo". 
Tiene los usos castellanos. 
Véase la frase 129 del 
Apéndice. 

Brochar. Cub. v. a. — La ac- 
ción de tirar con el disco o 
tejo al chito donde se pone 
el dinero en el juego lla- 
mado "chito", "tángano" y 
"tejo" en castellano, y bro- 
cha en Cuba. 

Broderí. Cub. m. — Brocado, 
pasamano o encaje fino y 
ancho usado para adornar 
los vestidos. Algunos son 
muy finos, de seda, con pre- 



ciosos bordados. (Et. Gali- 
cismo, de broderie). 

Bronquear. Cub. v. a. — vulg. 
— Reprender con dureza o 
reñir. (Et. Reprensible de- 
rivado de "bronca"). 

Bróiuia. Amer. f. — Pez co- 
mún en los mares ameri- 
canos, del que hay varias 
especies, abundante la prin- 
cipal en aguas del Japón. 
(Zool. F. Brotulida?; esp. 
principal: Brotula barbada, 
Bl.) 

Bruja. Cub. í.— Reciben este 
nombre común tres plantas 
afines, más conocidas por 
brujita amarilla, blanca y 
rosada. Véanse. Tiene las 
acep. cast. 

Braja. Cub. f. — La mariposa 
más grande de las de color 
obscuro, que es de cuerpo 
grueso y poco alada. En la 
región oriental se llama 
tatagua. (Zool. esp. Erebus 
odor o) . 

Bruja. Cub. f. — En las pro- 
vincias orientales, la per- 
sona que se disfraza de 
noche con un lienzo blanco, 
en días de grandes fiestas, 
y se entrega a mil malda- 
des, que le son permitidas. 
Va desapareciendo tal cos- 
tumbre. Otros dicen ensa- 
banado, porque el lienzo 
suele ser una sábana. 

Bruja. Cub. subs. m. y adj. — 
fam.— Gomo adjetivo, con 
los verbos "estar" o "que- 
dar", denota carencia mo- 
mentánea de dinero : "Ayer 
me divertí hasta quedar 



tSUJ 



78 — 



BUCA 



bruja'". Y como substantivo, 
se emplea con el individuo 
que nunca tiene dinero ni 
Lusca el medio de ganarlo, 
como no sea con petitorios 
o sablazos: "Jorge es un 
bruja sempiterno". 

Bruja sopera. Cub. ra. — Véa- 
se la voz anterior. El adi- 
tamento sopera, cuyo ori- 
gen no es fácil adivinar, ex- 
trema el significado de ella. 

Brujería. Cub. f. — Religión 
fetichista introducida y 
mantenida por los negros, 
de prácticas groseras siem- 
pre y sanguinarias algunas 
veces. Entre esas prácticas 
está la de curar enferme- 
dades siguiendo las super- 
cherías en que influyen 
sus repugnantes ídolos, 
quienes ordenan en algu- 
nos casos se ingiera sangre 
de inocentes criaturas, las 
cuales es preciso sacrificar, 
y esto ha dado y da ocasión 
en Cuba a algunos críme- 
nes horrendos perpetrados 
en niños de corta edad. 

Brujena. Cub. f. — Dícese 
como equivalente al lla- 
mado "mal de ojo", con 
respecto a persona, o de 
cosa que se supone intoxi- 
cada para producir malos 
efectos en quien la ingiera : 
"Este niño tiene brujería"; 
"le echaron brujería en el 
café". Tiene el uso caste- 
llano. 

Brujita amarilla. Cub. f. — 
Una de las especies de la 
planta llamada bruja (1. a 



acep.), como las otras dos, 
de jardinería, bulbosa, de 
hojas lineales, largas y flo- 
res en escapo cuando abun- 
dan las lluvias, amarillas 
las de ésta, a lo que debe 
su nombre. (Bot. F. Amari- 
lídeas; esp. Sternbergia lú- 
tea, Ker. Garvl.) 

Brujita Maraca. Cub. f. — Es- 
pecie semejante a la ante- 
rior, de flores blancas, que 
le dan nombre, también lla- 
mada bruja (1. a acep.) (Bot. 
F. A.; esp. Zephyranthes 
tubispatha) . 

Brujita rosada. Cub. f. — Es- 
pecie de flores como indica 
su nombre, sin otras varie- 
dades que difieran de las 
señaladas en las dos espe- 
cies anteriores, y como 
ellas, también llamada bru- 
ja. (Bot. F. A.; esp. Z. ro- 
sea, Lindl.) 

Brujo. Cub. m. — Curandero 
que practica la religión lla- 
mada Brujería. Véase en 1. a 
acep. 

Brujo. Cub. adj. — Sirve de 
aditamento a "tasajo", "bo- 
niato", etc. 

Brusca. Amer. f. — Véase yer- 
ba hedionda. 

Brusca. Cub. í. — desusada. — 
"Cualquiera materia vege- 
tal de fácil y pronta com- 
bustión". (Pichardo). 

Bruto. Cub. adj. — fam. — Véa- 
se el refrán 13 del Apén- 
dice. Tiene los usos caste- 
llanos. 

Bucare espinoso. Cub. m. — 
Véase piñón espinoso. 



BDEN 



— 79 — . 



BUNG 



.Buche. Cub. m. — fam. — Indi- 
viduo de la plebe, golfo. 
Tiene las más de las acep. 
cast. 

Buchería. Cub. f. — fam. — Al- 
guna acción deleznable de 
algún buche. 

Buchinche. Amer. m. — Café 
o taberna de barrio, de po- 
bre aspecto. 

Buchón. Cub. m. — fam. — 
Dícese con cariño al hom- 
bre bonachón. 

Budín. Común, m. — Dulce 
hecho con harina, huevo, 
leche, frutas, azúcar, etc., 
al baño de María. Es pas- 
toso, de color amarillo, y al 
cortarlo se presenta gela- 
tinoso y brillante. Otros di- 
cen pudín, con más correc- 
ción si nos atenemos al 
origen. (Et. Del inglés pud- 
ding) . 

Budión morado. Cub. epic. 
m. — Especie del pez cono- 
cido en castellano por "bu- 
dión", de color morado. 

Budióii verde. Cub. epic. m. 
— La especie común del pez 
budión, también llamada, 
como en España, "donce- 
lla". 

Buenastardes. Cub f. pl. — 
Planta de hojas regular- 
mente redondeadas, ásperas 
por el envés, de flor amari- 
lla con un moñito colora- 
duzco en el centro de la co- 
rola, y cuya flor tiene la 
propiedad de animarse con 
la salida del sol y marchi- 
tarse al anochecer, de lo 
que toma ese nombre. Tam- 



bién se llama doce del día. 

Buey de saca. Cub. m.-Buey 
amaestrado que se destina 
a sacar los toros del po- 
trero o dehesa. 

Bufa. Cub. f. — fam. — Borra- 
chera. 

Bufandilla. Cub. Común. — 
fam. — Dícese a la persona 
borracha. 

Búfano. Cub. m. — Árbol in- 
dígena sin aplicación que 
abunda en las ciénagas de 
Zapata. (Bot. F. Oleáceas; 
esp. Fraxinus viridis, 
Michx). 

Bugío. Cub. m.-— Véase &o- 
gío. 

Bujío. Cub. m.-Algunos cam- 
pesinos, muy pocos, dicen 
así por bohío. (Et. Bujío, de 
bojío, de "bohío"). 

Bul. Cub. m. — Refresco hecho 
de cerveza, agua, azúcar y 
unas gotas de limón, que 
tiene un consumo extraor- 
dinario. (Et. anglicismo, de 
bull). 

Bulla. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 159 d;l Apéndice. 
Tiene los usos castellanos. 

Bullarengue. Cub. m. — Díce- 
se a cualquier cosa que en- 
trañe fingimiento o false- 
dad. 

Bullarengue. Cub. m. — vulg. 
— Dícese al clítoris. 

Bullón. Cub. epic. m. — Así 
dicen algunos al pez budión 
castellano, por corrupción. 

Bunga. Cub. f. — Orquesta de 
muy reducidos instrumen- 
tos, y por lo mismo, un me- 
dio de meter ruido. 



BURB 



80 



BUSO 



Bunga. Cu b. f. — flg. y fam. — 
Como "mentira", "engaño", 
"trampa" : "No me conven- 
ces con esa bunga"; eso es 
una bunga". 

Buniatal. Cub. m. — vulg. — 
Corrupción de "buniatal". 

Bunlatillo. Cub, m. — vuig. — 
Algunos campesinos suelen 
decir así, por corrupción, al 
boniatillo (1. a acep.), que es 
el cubanismo aceptado por 
la R. A. 

Buñuelo de catibía. Cub. 
m. — En la región occiden- 
tal, dulce hecho de yuca 
rallada, frita en masa y 
puesta en almíbar, que en 
la parte oriental dicen bu- 
ñuelo pobre. 

Buñuelo de viento. Común. 
m. — El "buñuelo" de la R. 
A., que tiene ese nombre 
generalizado en España y 
gran parte de América. En 
Cuba se conoce además por 
buñuelo rico. 

Buñuelo pobre. Cub. m. — En 
la región oriental, el bu- 
ñuelo de catibía. Véase. 

Buñuelo rico. Cub. m. — Véa- 
se buñuelo de viento. 

Buquenque. Cub. común. — 
Dícese a la persona alca- 
hueta, encubridora o que 
proporciona mujeres de 
mal vivir: "Es una vieja 
buquenque"; "ese cochero 
es un buquenque". (Et. De 
"buscar"). 

Burén. Cub. m. — Hornillo, 
especie de cazoleta desti- 
nada a cocinar las tortas de 
cazabe. Algunas veces se 



reduce a una simple plan- 
cha de hierro. (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

Buró. Común. — m. — Escrito- 
rio o mesa de escribir. (Et. 
Galicismo, de burean). 

Buró. Común, m. — Oficina, 
despacho o escritorio de un 
profesional. (Galicismo). 

Burujón. Cub. m.-Bulto des- 
ordenado, generalmente de 
ropas u otros objetos domés- 
ticos, envueltos en un paño. 

Burujón (En). Cub. mod. 
adv. — Tanto refiriéndose a 
personas como a cosas, de- 
nota desorden, hacinamien- 
to: "Los niños entran en 
burujón a la escuela". 

Burundanga. Cub. f. — Equi- 
vale a enredo, confusión. 
(Et. Corrupción de "mo- 
randanga"). 

Burundanga (De). Cub. 
mod. adv. — Equivale a "de 
poco valor o escaso méri- 
to": "Es un reloj de bu- 
rundanga". 

Burro. Cub. m. — Instrumen- 
to a manera de andamio, 
que consiste en un palo 
como de media vara de lar- 
go, amarrado por los extre- 
mos con una soga en án- 
gulo, en cuyo vértice va un 
gancho, y el cual aparato se 
emplea para apoyar un pie 
en el palo al techar las ca- 
sas de guano. Tiene las 
acep. cast. 

Buscas. Amer. f. pl. — Utili- 
dades que obtiene un em- 
pleado en cosas relaciona- 
das con su destino, además 



BUTÚ 



— 81 



BT7TU 



de lo que obtenga de sala- 
rio: "Las buscas me pro- 
ducen otro sueldo". 

Butaque. Cub. m. — Corrup- 
ción, entre campesinos, de 
"butaca". 

Butúa. Cub. f. — vulg. — Lo 
mismo que "comida". Si se 



emplea con los verbos "me- 
ter" o "pegar", aumenta 
en vulgaridad. Otros dicen 
butuba. "La butúa está en 
la mesa"; "voy a meterme 
la butúa". 
Butuba. Cub. f. — Véase bu- 
túa. 



CABA 



CABA 



Cabalonga. Cub. f. — Árbol 
silvestre que se desarrolla 
en todo terreno hasta una 
altura de cinco metros, y 
cuyo tronco es de medio, de 
diámetro; sus hojas son 
lanceoladas y en desorden, 
flor amarillenta, pardusca 
hacia el centro. Todos sus 
órganos contienen un látex 
venenoso. En algunos dic- 
cionarios, como el "La- 
rousse", se confunde esto 
árbol con el arbusto "haba 
de San Ignacio". (Bot. F. 
Asclepiadeas; esp. Trcvetia 
neri folia, Juss.) 

Caballada. Amer. f. — fam. — 
Acción o frase torpe, des- 
atinada : "Juan dice una ca- 
ballada cuando menos se 
espera". Véase ei refrán :J<- 
del Apéndice. 

•Caballería. Cub. i. — Esta 
medida agraria equivale en 
Cuba a 1.343 áreas. La 
equivalencia en medidas 
cubanas es de 18 cordeles 
de ancho por 18 de fondo, o 
sean 324 cordeles cuadra- 
dos; y como cada cordel tie- 
ne 24 varas cubanas linea- 



les, lo que supone 576 va- 
ras cubanas en cada cordel 
cuadrado, tiene la caballe- 
ría 186.624 varas cubanas. 
Tiene las acepciones caste- 
llanas más modernas. Otros 
dicen caballería de tierra 
para evitar confusiones. 

Caballería. Cub. f. — flg. y 
vulg. — Entre gente de baja 
esfera social, es frecuente 
esta voz en vocativo al sa- 
ludarse o despedirse, cuan- 
do se trata de uno a va- 
rios: "| Hola, caballería!"; 
"ladiós, caballería!". O 
también esta forma de peor 
gusto: "¿Qué hubo, caba- 
llería?". 

Caballería de tierra. Cub. f. 
Véase caballería (1. a acep.) 

Caballerlcero. Cub. m. — El 
individuo que en las cua- 
dras cuida de las caballe- 
rías. En castellano, * caba- 
llerizo*. 

Caballero. Cub. adj. — Em- 
pléase como aditamento de 
algunas especies botánicas: 
ají, espuela, etc. Tiene las 
acep. cast. 

Caballerete. Cub. epic. m. — 



CAEA 



83 — 



CABA 



Pez acantopterigio de me- 
dianas, aunque variables, 
proporciones, cuyo peso 
medio es de un kilogramo, 
habiendo ejemplares de 
cinco; es de color olivado 
en el lomo y rojo cobrizo 
en la parte inferior, con el 
hocico alargado y la boca 
pequeña. Es un bocado sa- 
broso y sin peligro de ci- 
guatera, cual ocurre con la 
cubera, con cuyo pez ha 
confundido Pichardo la es- 
pecie descrita. (Zool. F. Lu- 
tionidce; esp. Neomcenis gri- 
seus, L.) 

Caballete. Cub. m. — La lo- 
ma de tierra que deja el 
arado al trazar el surco. 
Tiene las acep. cast. 

Caballitero, ra. Cub. m. y f. 
— Dícese al comediante o 
volatín, y por extensión al 
dueño o empresario de cir- 
co ecuestre, aunque más se 
diga "cómico". (Et. De "ca- 
ballo"). 

Caballitero, ra. Cub. m. y f. 
— La persona que posee 
unos caballitos (2. a acep.) 
Véase. 

Caballito de la mar. Cub. 
epic. m. — Pez de rara figu- 
ra, sin aletas, de unos 20 
centímetros de largo, de 
cabeza erguida, con el ho- 
cico muy largo a la manera 
de un caballo. Es el des- 
crito por la R. A. con los 

¡ nombres de "caballo de 
agua" y "caballo marino", 

, pero el de las aguas cu- 
banas presenta la particu- 



laridad de su color moreno 
conmanchitas azules. (Zool. 
Hippocampus punctulatus). 

Caballito del diablo. Cub. 
epic. m. — Este insecto no 
es el descrito con igual 
nombre por la R. A., que 
en Cuba recibe el de caba- 
llito de San Vicente (véase). 
El cubano es de color negro 
con visos azulinos, abdo- 
men pedunculado, patas lar- 
gas con espinillas en las ti- 
bias; las antenas, del ma- 
cho son rectas y largas, las 
de la hembra, más cortas 
y encorvadas. La picada de 
este insecto es muy aguda, 
y venenosa para ciertos 
animales. Es un enemigo 
encarnizado y mortal de la 
tarántula o araña peluda: 
el macho acecha a la ara- 
ña a la entrada de la cueva, 
y lucha con ella hasta cla- 
varle una antena, con la 
que deposita un veneno que 
la entontece y mata; enton- 
ces la hembra arrastra a 
la araña hasta un lugar 
adecuado, donde la entie- 
rra, no sin depositar antes 
un huevecillo en su cuer- 
po: la larva depositada en 
el cuerpo de la araña tiene 
así suficiente alimento hasta 
su completa metamorfosis, 
y abandona la "incubado- 
ra" de perfecto insecto. 
(Zool. F. Pompilida?; esp. 
principal: Pepsia marqina- 
ta, Beauv.) 

Caballito de San Pedro. 
Cub. epic. m. — Insecto ape- 



— 84 — 



OABB 



ñas conocido, delgado y 
alargado, de color pajizo, 
muy saltador. 

Caballito de San Vicente. 
Cub. epic. m. — Es el in- 
secto conocido y descrito 
por la R. A. con el nombre 
de "caballito del diablo", 
que en Cuba le aplican muy 
pocos en la región orien- 
tal; pues el caballito del 
diablo de Cuba es diferen- 
te. También le dicen al- 
gunos en aquella regióD 
mulita del diablo. Véase el 
refrán 8 del Apéndice. 

Caballitos. Cub. m. pl.— Dí- 
cese al circo ecuestre. 

Caballitos. Cub. m. pl. — 
Nombre del aparato gira- 
torio con caballos de ma- 
dera, que constituye un es- 
pectáculo público propio 
de niños. No habrá un solo 
español que ignore cómo se 
llama en castellano, y esto 
no obstante, parece que los 
señores Académicos no es- 
tán conformes en catalo- 
gar tío vivo. 

Caballo. Cub. m. — Enferme- 
dad venérea, mas no la co- 
nocida con ese nombre y 
los de "bubón" o "bubas" 
en castellano, pues por ca- 
ballo en Cuba se entiende 
una postillita que se forma 
en las partes más blandas 
de los órganos genitales. 
Es más benigno que el 
chancro. Tiene las acep. 
cast. 

Caballo. Cub. m. — fig. y fam. 
— Dícese a la persona estú- 



pida, sea varón o hembra. 
Véase el refrán 25-a del 
Apéndice. 

CabaíSo de carga. Cub. m. — 
Medida de peso o volumen, 
equivalente a dos quintales, 
o sean 92 kilogramos, que 
sirve de base para las ta- 
rifas en algunas empresas 
de transportes. 

Cabecear. Cub. v. a. — Atar 
las hojas de tabaco por la 
base, lo cual tiene sabor a 
barbarismo. Se usa con las 
acepciones castellanas. 

Cabeceo. Cub. m. — Acción y 
efecto de cabecear. Véase. 
Tiene la acepción castella- 
na. 

Cabeciduro, ra. kmer. adj. 
— ñg. y fam. — Terco, tes- 
tarudo: "Anita es tan ca- 
becidura, que hay que ce- 
der a cualquier antojo su- 
yo". Atendiendo a la for- 
mación de esta voz, más 
parece denotar rudeza, en- 
tendimiento tardo. (Et. De 
"cabeza" y "duro": duro 
de cabeza). 

Cabeciduro, ra. Cub. adj. — 
Aplícase al cigarro puro 
que arde mal, ya por su 
deficiente construcción u 
otras causas. También se 
dice cabezudo. 

Cabellos de ángel. Cub. m. 
pl. — El árbol más conocido 
por faurestina. Véase. 

Cabellos de ángel. Cub. m. 
pl. — Planta indígena, tre- 
padora, de tallos muy del- 
gados y abundantes, hojas 
opuestas, cordiformes, algo 



CABfi 



85 — 



CABO 



dentadas, divididas en tres 
segmentos ovales, y flores 
en racimos. Hay otra es- 
pecie menos conocida. (Bot. 
F. Ranunculáceas ; esp. Cle- 
matis dioica, Lin.) 

Cabeza de tornillo. Cub. 
epic. m. — Dicen algunos al 
pájaro cuco (véase), por los 
rápidos movimientos late- 
rales de su cabeza. 

Cabeza de toro» Cub. m. — 
Árbol silvestre que se des- 
arrolla en algunos lugares 
de la costa del Norte, de re- 
gular elevación, madera 
pardusca, más obscura 
hacia el centro del tronco, 
y cuya extremada dureza 
casi la inutiliza para la 
carpintería. 

Cabezón. Cub. epic. m. — Pe- 
cecillo que se cría entre los 
arrecifes y en pocetas, de 
unos diez a doce centíme- 
tros, con la cabeza ancha 
y los ojos pequeños. (Zoo!. 
F. Aterinidce; esp. Atheri- 
na microps, Poey). 

Cabezote. Cub. epic. m. — 
Pececillo parecido al ante- 
rior, si bien de algo más 
tamaño, con el cuerpo com- 
primido y alargado, cabe- 
za deprimida y muy ancha, 
dos aletas dorsales y ojos 
grandes. (Zool. F. Aterini- 
doe; esp. Atherina laticeps, 
Poey). 

Cabezote. Cub. m. — La pie- 
dra de irregular figura y 
buen tamaño que se emplea 
en manipostería ordinaria. 

Cabezudo, da. Cub. adj. — Lo 



mismo que cabeciduro, ra 
(2. a acep.) Véase. Tiene las 
acep. cast. 

Cabildo de negros. Cub. m. 
— Reunión que celebran los 
negros de ambos sexos, en 
los días para ellos más me- 
morables, en la que can- 
tan y bailan al uso afro- 
cubano, y toman acuerdos 
en cuestiones relacionadas 
con la comunidad o la raza. 

Cabildo de negros. Cub. m. 
— fig. y fam. — Así dicen los 
blancos a toda reunión de 
hombres mediocres o inep- 
tos, y en la que por fuerza 
ha de imperar la confusión 
y el error, cuando no el es- 
cándalo. 

Cablma. Amer. f. — Árbol sil- 
vestre no muy conocido en 
Cuba, más abundante con 
ese nombre en Haití y Amé- 
rica Central, que se eleva 
unos diez metros, de hojas 
aovadas grandes, con la 
vena central blanca; tiene 
agradable aroma, y madera 
resistente de color amari- 
llo. (Bot. esp. Rheedia aris- 
tata, Gris.) (Voz caribe, Za- 
yas). 

Cabo de hacha. Cub. m. — 
Árbol silvestre cuya eleva- 
ción oscila entre cinco y 
siete metros, de tronco del- 
gado y recto, hojas de lar- 
gos pecíolos, compuestas, 
de folíolos elípticos en gru- 
pos de siete a diez, y flo- 
res en panojas; la semilla 
es venenosa; su madera, 
blancuzca, de fibra recta, 



CAES 



— 86 — 



CABU 



correosa, ligera, pero muy 
fuerte, por lo que se esti- 
ma mucho para cabos o 
mangos de herramientas, 
de lo que toma nombre. En 
algunas comarcas conser- 
va sus nombres indios de 
guabán, jubabdn y juba- 
bao. (Bot. F. Meliáceas; 
esp. Trinchilia spondioides, 
Swartz.) 

Cabo de tabaco. Cub. m. — 
Equivale a colilla de ciga- 
rro puro. La R. A. acepta 
"cabo" en ese sentido. Tie- 
ne los usos castellanos. 
Véanse las frases 70 y 194 
del Apéndice. 

Cabra. Amer. f. — Trampa en 
el juego de dados. Conser- 
va las acep. cast. 

Cabra mora. Cub. epic. f. — 
Pez como de medio metro 
de longitud, de color mo- 
reno olivado con manchas 
anaranjadas en el cuerpo, 
y blancas, más pequeñas, 
en las aletas, boca grande 
y cola redondeada. Es buen 
bocado. (Zool. F. Pércidos; 
esp. Epinephelus adscen- 
cionis). 

Cabrerito giro. Cub. epic. m. 
— En la región oriental 
dicen así algunos al paja- 
rilio bijirita. Véase. 

Cabrero, ra. Cub. m. y f. — 
Avecica muy estimable 
para jaula, tanto por su 
canto melodioso, aunque 
tenue, como por su pre- 
cioso plumaje: recargado 
de amarillo en la mayor 
extensión, lomo en parte 



verdoso, y cabeza negruz- 
ca con alguna plumas ro- 
jas y blancas. En la hem- 
bra sobresale el color ver- 
doso. Se alimenta de fruta. 
(Zool. F. Tanagrida?; esp. 
Spendalis pretrei, Lees.) 
Tiene la acepción castella- 
na. 

Cabrilla. Cub. epic f.— Pez 
distinto del descrito por la 
R. A. con ese nombre, de 
algo mayor tamaño, color 
olivado pálido con tres 
franjas obscuras, anchas, 
oblicuas, salpicadas deman- 
chitas rojas con un punto 
negro en el centro de cada 
una; la cola, que no es me- 
llada como la de la cabri- 
lla de España, y las aletas 
ventrales, son rojizas, y 
amarillas las pectorales, los 
ojos negros, con tres cer- 
quillos: encarnado, aceitu- 
nado y amarillo, del. inte- 
rior al exterior. Alcanza un 
peso medio de dos kilogra- 
mos, y es de carne blanca, 
suave y exquisita. (Zool. F. 
Pércidos; esp. principal : 
Epinephelus maculosus, 
Cuv.) 

Cábula. Amer. f. — Dícese por 
corrupción, muy generali- 
zada en Cuba, en lugar de 
"cabala", superstición. 

Cabulla. Amer. f. — La R. A. 
acepta esta voz americana 
en la 14. a edición del Dic; 
pero luego, en "Correccio- 
nes y erratas" la substi- 
tuye por "cabuya", que es 
como la legaron los indios. 



CACI 



— 87 — 



CACHA 



Pero lo cierto es que son 
muchos los que pronuncian 
la 11 y no la y, lo cual 
quitara pureza al lenguaje 
caribe, pero es más adap- 
table a nuestra fonética, y 
lo decimos sin censura para 
los que sustentan contraria 
opinión. 

Cacagual. Amer. m. — Finca 
donde se cultiva el cacao. 
No falta quien diga ca- 
cahoal. (Et. Corrupción de 
"cacahual"). 

Cacabea!. Cub. m. — Véase 
cacagual. 

Cacalote. Amer. m. — Dulce 
hecho con granos de maíz 
abiertos por la acción del 
fuego al ser tostados ("ro- 
setas de maíz", en caste- 
llano), y puestos después 
en almíbar. Otros dicen go- 
yori. (Et. Voz mejicana: 
una población y un ave). 

Cacaiofce. Cub. m. — "Planta 
leguminosa", según el Dic. 
"Larousse - " ; y es cuanto 
podemos decir, pues no co- 
nocemos tal planta ni la 
hemos oído nombrar nun- 
ca. 

Cacalote. Cub. m, — fam. — 
poco uso. — En algunos lu- 
gares, equivale a "dispara- 
te", "necedad". 

Cacicuto. Cub. va. — Así lla- 
man algunos ai árbol 
"achiote" o "bija", sus 
nombres castellanizados, 
más frecuentes en Cuba. 

Cacito. Cub. m. — Una espe- 
cie de perol pequeño, de 



usos domésticos. (Et. Dimi- 
nutivo de "cazo"). 

Cacito. Cub. m. — fam. — Dí- 
cese a la barbilla de las 
personas. 

Cacle. Cub. m. — poco uso. — 
En muy pocas localidades, 
la chancleta. 

Caeula» Cub. f. — En algunos 
lugares de la región orien- 
tal, la nata de la leche. 

Cacharrazo. Amer. m. — fam. 
— Trago de licor fuerte. Si 
se emplea con los verbos 
"poner" o "meter", des- 
ciende a término muy vul- 
gar: "Voy a tomar un ca- 
charrazo"; "nos metimos o 
nos pusimos un cacharra- 
zo". En Cuba se dice más 
cocotazo, cañazo, y, en len- 
guaje más vulgar-, piedra. 

Cacha»,- Común f. pl. — fam. 
—Las nalgas, particular- 
mente si ion prominentes. 
(Et. Voz gallega). 

Cachazudo. Cub. m. — -Gusa- 
no de color pardusco por 
encima, imperfectamente 
listado de amarillo, vien- 
tre de color verdoso, cabeza 
negra con dos fuertes ga- 
rras en la boca, y que al- 
canza una longitud de 5 
centímetros. Ocúltase de la 
luz solar bajo tierra, y en 
las horas de la noche ataca 
las plantas de tabaco, en lo 
que constituye una plaga 
de cuidado, que puede ser 
inesperada y rápida ruina 
del cosechero, pues gene- 
ralmente ataca la planta en 
la base del tallo y la mata 



OAOKI 



— 88 — 



cachu 



en seguida. Es un gusano 
tenazmente perseguido, pero 
los medios ensayados hasta 
la fecha no son muy efica- 
ces. (Zool. F. Noctuidce; 
esp. Feltia annexa, Treit.) 
Tiene la acep. cast. 

Cachibou. Cub. m. — Lo mis- 
mo que cachibú. Véase. 

Cachifos!. Cub. m. — La resina 
del árbol llamado almacigo 
(véase), y que algunos, por 
extensión, dicen a dicho 
árbol. Otros pronuncian 
cacliibou. 

Cachica. Cub. m. — poco uso. 
— Entre los negros, se dice 
al Diablo. 

Cachimba. Cub. adj. — Sirve 
de aditamento a otras pala- 
bras, como palo y piedra. 
Véanse. Tiene la acepción 
castellanizada como "pipa 
de tabaco". 

Cachimbo. Cub. m. — antic. — 
Una vasija grande de metal 
que se usaba en los inge- 
nios. 

Cachimbo. Cub. m. — Inge- 
nio de azúcar pequeño, de 
escasa importancia indus- 
trial. 

Cachimbo, ba. Cub. adj. — 
fig. y fam. — Aplícase a co- 
sas despreciables o de poco 
valor relativo. No tiene las 
acep. americanas castella- 
nizadas. 

Cachiporra. Cub. epic. f. — 
Llaman así en la región 
oriental, a una especie del 
ave zancuda conocida por 
zarapico ("zarapito", según 
la R. A.), en el resto de la 



Isia. Es el zarapico o zara- 
pito zancudo, por sus lar- 
gas zancas: el macho tiene 
el lomo negro retinto, así 
como el pico, blancas las 
partes inferiores, y las pa- 
tas rosadas; la hembra se 
diferencia en que el color 
negro tiene viso cenicien- 
to. Vive en terrenos cena- 
gosos y come gusanos y 
mariscos. (Zool. F. Scolo- 
pacidoe; esp. Himantopus 
nigricollis, Vieiil.) 

Cachorro, rra. Amer. adj. — 
fig. y fam. — Aplícase, des- 
preciativamente, a la per- 
sona rencorosa y mal in- 
tencionada: "Perencejo es 
muy cachorro". Tiene los 
usos castellanos. 

Cachucha. Cub. f. — "En el 
juego del monte, cuando 
han salido tres cartas igua- 
les, apostar que ganarán o 
saldrán dos iguales a la 
sencilla que se elige antes 
que la triple. Algunos di- 
cen cuarteta'''. Esto dice 
Pichardo. Tiene las acep. 
cast. 

Cachucho. Cub. epic. m. — 
Pez acantopterigio de me- 
diano tamaño que alcanza 
un peso de 10 kilogramos, 
con el cuerpo alargado de 
color rojo encendido, más 
pálido hacia el vientre, cola 
ahorquillada, ojos negros y 
grandes. Se pesca a grandes 
profundidades, y su carne 
es agradable. El nombre de 
salmonete que le dan al- 
gunos es impropio, toda vez 



cafe 



89 — 



que se puede confundir 
con el pez que lleva ese 
nombre. (Zool. F. Lutiani- 
dce; esp. Etelis oculatus, 
Guv.) 

Cachumbambé. Cub. m. — en 
desuso. — Especie de co- 
lumpio o balancín (así se 
dice en España, aunque no 
lo consigne la R. A.), que 
forman los muchachos con 
un tablón que apoyan en el 
centro sobre alguna cosa 
elevada, y en cuyos extre- 
mos se sientan a horcaja- 
das para columpiarse. 

Cachurra. Cub. f. — fam. — 
Establecimiento de reduci- 
do ámbito y pobre aspecto. 
Cuando se refiere a café 
dícese buchinche. (Et. Di- 
minutivo despectivo de 
"casa"). 

Caerse. Cub. v. ref. — Suele 
oírse en vez de "descarri- 
larse", aunque sea simple- 
mente "salirse de la vía 
férrea" : "Se cayó una lo- 
comotora". Se imagina 
cualquiera al oir esto, que 
se ha caído a un barranco. 
Tiene los usos cast. 

Café canalla, Cub. m. — Al 
lavar los granos de café, 
dícese canalla al que flota, 
con lo que descubre su in- 
ferior calidad, sin que pre- 
sente forma defectuosa 
cual el comúnmente llama- 
do "triache". 

Café carretero. Cub. m. — El 
café líquido muy recargado 
o fuerte, que frecuente- 
mente se hace sin colarlo. 



Toma este nombre porque 
es el preferido de los ca- 
minantes, particularmente 
los carreteros que cumplen 
tareas nocturnas. 

Café cimarrón. Cub. m. — El 
arbusto más conocido por 
nabaco (2.* acep.) Véase. 

Café de guanina. Amer. m. 
— El que se hace con las 
semillas de esa planta. 

Café de mirto. Cub. m. — El 
cafeto de preferido cultivo 
en Cuba, por ser la varie- 
dad de más vida producti- 
va y de grano excelente. 

Café fresco, Cub. m. — Por 
extensión del significado 
que "fresco" tiene en cas- 
tellano, se comete en Cuba 
un gracioso contrasentido 
al llamar café fresco al re- 
cientemente preparado, y 
que por fuerza ha de estar 
casi hirviendo. 

Café garrapata. Cub. m. — 
Llámase en los cafetales al 
grano común o corriente, 
después de separar el ca- 
racolillo y el triache. 

Café lavado. Cub. m. — El 
grano que se va al fondo 
del agua al lavarlo, con lo 
que se acredita de buena 
calidad, en oposición al ca- 
lificado de canalla. 

Cafetalista. Amer. común. — 
La persona dueña o encar- 
gada de un cafetal. 

Cafetería. Cub. f. — desusa- 
da. — Véase tostadero de 
café. 

Cafetero. Cub. m. — Entre los 
empleados de un café, el 



CAGU 



— 90 — 



CAGU 



que prepara este líquido. 
Tiene las acep. cast. 

CafetiSIo, Cub. m. — Véase 
nabaco (2. a acep.) 

* Cafiroleta. Cub. f. — "Dulce 
compuesto con boniato, co- 
co rallado y azúcar". (R. A.) 

Cagadilla. Cub. f. — Cierta 
substancia pastosa y acida, 
que depositan en algunas 
celdillas de sus panales las 
abejas de la tierra. Véase. 
Es nombre dado por los 
campesinos, que suponen es 
el excremento de tales abe- 
jas. 

Cagadilla de gallina. Cub. f. 
— Así dicen en algunos lu- 
gares de la región oriental 
al curujey (véase), por la 
semejanza de sus flores 
amarillas con manchas car- 
melitas, y el nombre. 

Cagón. Cub. epic. m. — Pez 
que alcanza un peso de dos 
kilogramos, de color rojo 
que se torna rosado hacia 
el vientre, con fajas obli- 
cuas en el lomo y longitu- 
dinales en los costados de 
color amarillo, y las aletas 
varían desde el rojo al ro- 
sado y del amarillo al pa- 
jizo. Ño es mal bocado. Al- 
gunos le dicen cotorro. 
(Zool. F. Lutianida?; esp. 
fíhomboplites aurorubens). 

Cagón. Cub. epic. m. — En al- 
gunos lugares dicen así al 
ave aguaitacaimán, que es 
el cubanismo aceptado por 
la R. A., por la frecuencia 
con que evacúa el vientre. 

Cagtsairán. Cub. m.— En al- 



gunas localidades, dan este 
nombre a una especie del 
árbol más conocido en 
América y Cuba, por "quie- ;1 
brahacha" (R. A.), que al- 
canza una altura de diez 
metros, y es de madera pe- 
sada, muy dura, pero vi- 
driosa. Algunos le llaman 
cagüirán. (Bot. F. Legumi- 
nosas; esp. Hymensea flo- 
ribunda). (Voz caribe, Za- 
yas). 

Cagualssa. Cub. í. — Véase 
caguajosa. 

Caguajosa. Cub. f. — En la 
región oriental, la planta 
pasionaria. Véase. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Caguala. Cub. í. — Así llaman 
algunos a la planta barba 
de indio. Véase. 

Caguama. Cub. epic. -f. — La 
más grande tortuga mari- 
na, cuyo peso llega a ex- 
ceder de 200 kilogramos, 
pero de carne poco apre- 
ciada, y sí algo sus hueves 
y mucho la concha, que 
tiene 15 placas córneas y es 
de color acarminado. Es de 
cabeza grande, con el ho- 
cico romo, y las patas tra- 
seras más cortas y aplana- 
das. (Zool. F. Chelonida?; 
esp. Talassochelus caretta, 
Lin.) (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Caguane. Cub. m. — Molusco 
marino de una o dos valvas, 
confundible con el caguará. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Caguanetazo. Cub. m. — El 
acto y la acción de quemar 



CAGÜ 



- 91 — 



CAGU 



el cagúemete, cuando el fin 
es causar susto a una per- 
sona. 

aguársete, Cub. m.— Pelusa 
o borra de algodón o de 
otra materia vegetal de 
combustión rápida, que los 
muchachos queman por di- 
versión én la palma de la 
mano. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

iguaní. Cub. m. — El árbol 
más conocido por jocuma 
amarilla. Véase. (Et. Voz 
caribe, según Zayas). 
[iguaráo Cub. m. — Molusco 
marino univalvo, aunque 
también hay ejemplares de 
dos valvas, de concha se- 
micircular, que se ve con 
grande abundancia en las 
playas cubanas. Algunos 
pronuncan grave esta voz. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 
iguarero. Cub. epic. m. — 
Ave rapaz, pero no carni- 
cera, y pacífica, muy esca- 
sa, que anda en parejas y 
toma ese nombre porque se 
alimenta de caguanes y ca- 
¡guaraes (véanse). Tiene e! 
pico muy largo, blanco y 
en la parte posterior azu- 
lado; el plumaje del macho 
es ceniciento, algo azulóse 
por el lomo, y el de la hem- 
bra más obscuro por en- 
cima, y blancos con franjas 
de color castaño el pecho y 
el vientre. También se lla- 
ma gavilán caguarero y ga- 
vilán zonzo, y es una espe- 
cie afín al gavilán común. 
(Zool. F. Falcónidas; esp. 



Regev.hinus wilsoni, Gas- 
sin.) 

Caguarita. Cub. f. — Dícese a 
la concha de menor tamaño 
que se encuentra en las 
playas. (Et. Diminutivo de 
caguará) . 

Caguasal. Cub. m. — Lugar 
donde abunda el caguaso. 
Véase. 

Caguaso. Cub. m. — Hierba 
parecida a la llamada es- 
partillo, con hojas muy ás- 
peras y de bordes cortan- 
tes, que florece en terrenos 
pantanosos, y sólo come el 
ganado como último recur- 
so. (Bot. F. Ciperáceas; esp. 
carex scabrella, Vahl.) 

Caguaso. Cub. va. — Otra es- 
pecie de hierba semejante 
a la anterior por la pro- 
piedad de las hojas, pero 
que se desarrolla en terre- 
nos secos y áridos. (Bot. F. 
Gramíneas; esp. Paspalum 
virgatum, Lin.) (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Caguaso. Cub. m. — En Vuei- 
tabajo, un árbol silves- 
tre y abundante, con un 
tronco de 6 a 8 metros por 
medio de grueso, de corte- 
za delgada, pardusca, ma- 
dera dura, compacta, fina, 
de color rosado, que se em- 
plea en construcciones, 
pero que ha de pintarse 
siempre para preservarla 
del comején. También se 
llama caguato. 

Caguaso. Cub. m. — Según 
Zayas, "un lagarto de color 
verde que no debe confun- 



CAIC 



— 92 — 



UAIM 



dirse con el caguayo"" (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Cagtsaie. Cub. m. — Hierba 
silvestre abundante y no 
muy apreciable, aunque se 
desarrolla en buen terreno 
siempre. (Et. Voz caribe, 
según Zayas). 

Caguato. Cub. m. — Véase ca- 
guaso (3. a acep.) 

Caguayo. Cub. epic. m. — Dan 
este nombre en la región 
oriental a cualquier lagar- 
tija, pero particularmente 
a un lagarto obscuro por 
arriba y amarillo por el 
vientre, que habita en las 
costas, de muy ligeros mo- 
vimientos, emite un tenue 
silbido, y cuando se enfu- 
rece enrosca su larga cola 
en espiral sobre el lomo. 
En la parte occidental de la 
Isla se conoce por iguana, o 
iguana de los fosos para 
distinguirla de la verda- 
dera iguana. (Zool. F. Igua- 
nidce; esp. Leiocephalus ca- 
rinatus, Gray). (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Cagülrán. Cub. m. — El árbol 
más conocido por caguai- 
rán. Véase. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Caibariense. Cub. subs. co- 
mún y adj. — La persona 
nacida en la villa de Gai- 
barién. Festivamente se 
dice cangrejero, va. 

Calfeanense. Cub. adj. -Aplí- 
case a cosas de esa villa. 

Caico. Cub. m. — Arrecife a 
flor de agua, muy peligroso 
para las embarcaciones, 



pues suelen ser grandes y 
no visibles en su mayor ex- 
tensión. (Et. Voz caribe, 
Zayas). ¿Será tomada esta 
voz del nombre indio "Los 
Caicos", que designa unos 
islotes existentes en la par- 
te oriental de las islas Ba- 
hamas? 

Caimanera. Cub. f. — Lugar, 
en las márgenes de los ríos, 
que suelen frecuentar los 
caimanes. 

Calme. Cub. m. — Planta sil- 
vestre que produce un pe- 
queño tubérculo del mismo 
nombre, de pulpa amarilla 
y dulce, que come alguna 
gente campesina. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Caimita!. Amer. m. — Lugar 
donde abundan los árboles 
caimito y caimitillo. Véan- 
se. 

Calmltlllo. Amer. m. — Árbol 
silvestre de mediana altu- 
ra, que se desarrolla en to- 
do terreno, de hojas ovales 
verde - obscuras brillantes 
por la haz, y amarillas ti- 
rando a castaño mate por 
el envés, flores blancuzcas, 
fruto semejante a la acei- 
tuna, de color morado su- 
bido cuando maduro, des- 
agradable, y madera roji- 
za, pesada y dura, emplea- 
da en carpintería. (Bot. F. 
Sapotáceas; esp. Chryso- 
phyllum monopyrenum. 
Jacq.) (Et. Diminutivo de 
caimito). 

Caimito, Amer. m. -Árbol sil- 
vestre, abundante en las 



CAIR 



— 93 — 



OAJE 



Antillas, más elevado y 
frondoso que el anterior, 
de siete a ocho metros de 
altura, de hojas parecidas 
a las del caimitülo, lo mis- 
mo que las flores, y made- 
ra blanca, blanda, correosa, 
poco utilizable, de corteza 
rojiza; su fruto es redondo, 
en figura y f amafio de na- 
ranja, y contiene varias pe- 
pitas negruzcas, del cual 
hay dos clases, como se ve- 
rán con sus nombres par- 
ticulares a continuación. 
(Bot. F. Sapotáceas; esp. 
Chrysophyllum caimito, 
Lin.) (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Caimito blanco. Cub. m. — El 
fruto del caimito, con la 
piel verde lustrosa y pulpa 
blanda, exquisita y blanca, 
de lo que toma nombre. 

Caimito morado. Cub. m. — 
El fruto del caimito, de pe- 
ricarpio violáceo y masa 
rosada o blancuzca, con ve- 
tas moradas pálidas, menos 
agradable que el anterior. 

Caínca. Cub. f. — La planta 
bejuco de verraco. Véase. 

Cairel. Cub. m. — Planta ras- 
trera de gruesos y largos 
tallos utilizados como so- 
ga, de hojas con tres fo- 
líolos sedosos en el envés, 
aovado el del centro y obli- 
cuos los laterales, flores 
grandes y amarillas, íasci- 
culadas, en figura de cai- 
reles, y fruto en legumbre. 
Esta planta hervida sumi- 
nistra un tinte negro, que 



los indios empleaban para 
revestirse la piel, aunque 
apreciaban más la bija o 
achiote. También se conoce 
por jairel, ojo de buey y 
picapica. (Bot. F. Legumi- 
nosas; esp. Mucuna urens). 

Cairo. Cub. m. — Mecha tosca 
de algodón, que confeccio- 
nan y consumen en algu- 
nas casas de labriegos, para 
alumbrarse. (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Caisimón. Cub. m. — Planta 
silvestre, cuyo tallo se ele- 
va hasta más de un metro 
de altura, longitudinal- 
mente acanalado, de hojas 
grandes, acorazonadas, pun- 
tiagudas, de agradable olor, 
empleadas en medicamen- 
tos domésticos. Hay tres 
especies, no distinguidas en 
el lenguaje popular. (Bot. 
F. Piperáceas; esp. princi- 
pal : Piper umbellatum, 
Lin.) (Et. Voz caribe, según 
Zayas) . 

Caisinilla. Cub. f. — "Vegetal 
en el partido de Los Pala- 
cios, que se estima medi- 
cinal". (Pichardo). 

Cafa (A la). Cub. mod. adv. 
— Equivale a decir que una 
cosa es buena o ajustada 
al pensamiento que lo con- 
cibió: "Hice una mesa, y 
me quedó a la caja" "¿Cómo 
está el baile? — A la caja". 

Caja. Cub. m. — Algunos dicen 
así al palo cajú. Véase. 

Cajetilla. Cub. f.— flg. y fam. 
— Dícese por "dentadura": 
"Rosa tuviera la boca bo- 



CAJO 



— 94 



CALA 



nita de tener completa la 
cajetilla". 

Cajs, Cub. epic. m. — Pez de 
unos 3 decímetros de largo, 
de color amarillento, ex- 
cepto en el lomo, que es 
moraduzco, cola ahorqui- 
llada y ojos negros. No es 
mal bocado, pero sí pro- 
penso a causar ciguatera. 
Cuando joven se llama ca- 
jisote. (Zool. F. Lutiani- 
dos: esp. Neomcenis caxis, 
Bloch). 

Cajigal. Cub. m.— En la re- 
gión occidental, se dice a 
la planta de jardín Reina 
Luisa (véase), o "damas- 
quina" en cast. 

Cajilla. Cub. f. — Se dice por 
corrupción de "cajetilla", 
que también se usa, al pa- 
quete de cigarrillos, que 
antes contenía 16 y actual- 
mente 14, en casi todas las 
marcas. 

Cajisete. Cub. epic. m. — Véa- 
se cajisote. (Et. Diminutivo 
de cají.). 

Cajisote. Cub. epic. m. — 
Dícese al pez cají cuando 
joven, que además de su 
menor tamaño, se caracte- 
riza por el color algo oli- 
vado, con ocho fajas verti- 
cales, estrechas y más cla- 
ras. Algunos dicen cajisete. 

CaJÓE. Cub. m. — Ea los cor- 
tes de lefia, se da este nom- 
bre al volumen de ella 
equivalente a una vara de 
alto, una de ancho y dos de 
largo, o viceversa, y es la 
tercera parte de lo que se 



llama una cuerda de leña, 
Véase. Tiene los usos caste- 
llanos. 

Cajuela. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre de apreciable ma- 
dera de color de azafrán, 
dura, compacta, de fino 
grano, empleada en ebanis- 
tería. (Bot. F. Euforbiá- 
ceas; esp. Antidesma cu- 
bana, Maf.). 

Calabacear. Común, v. a. — 
Dar calabazas: "Juana ca- 
labaceó a José". 

Calabaza. Cub. f. — Esta cu- 
curbitácea, según sus for- 
mas, toma diversos nom- 
bres populares en Cuba: la 
común es lo que se indica 
en su apelativo; la de bo- 
nete, es rara y de color 
anaranjado, con un tubér- 
culo adicional verde o blan- 
cuzco encima; la de caba- 
llo, o de puerco, de estruc- 
tura irregular, destinada al 
alimento de los animales 
indicados; la de Castilla, 
que es la común de Espa- 
ña, cilindrica y alargada, 
de las más apreciables; la 
de culebra, muy alargada y 
delgada, y la de yema de 
huevo, es la más chica, casi 
esférica, y preferida para 
potajes. Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Calabazo. Cub. m. — El fruto 
de la planta llamada güiro, 
que también toma este 
nombre y el de güiro-ca- 
labazo. Tiene la figura de 
un cuerno de toro muy 
grueso y más grande, con 



CALA 



95 



CALO 



la punta roma y la base 
cerrada y esférica; cuando 
maduro y curado, toma co- 
ma color castaño y adquie- 
re una dureza que resiste 
el metal. 

Calabazo. Cub. m. — Instru- 
mento musical formado con 
el calabazo (1,* acep.) des- 
pués de ahuecado, al que 
se le hacen unas ranuras 
paralelas y juntas en la su- 
perficie, que se rastrillan 
luego con una varilla de 
hierro, a modo de rallo, y 
se produce un sonido seco, 
que es apreciado en el país 
como acompañamiento de 
orquesta. También se dice 
güiro, y algo guajey. 

Calabozo, dio. m. — Especie 
de machete cuya hoja, de 
medio metro aproximada- 
mente de largo, va ensan- 
chándose a partir del cabo 
o mango, de manera que 
forma una barriga, y no 
tiene punta. Se utiliza para 
limpiar los sembrados de 
hierbajos y para cortar 
caña de azúcar. También 
se llama machete calabozo. 
Tiene las acep. cast., en- 
tendiéndose que no se co- 
noce en Cuba, el "calabozo" 
o podón de la R. A. 

Calaguaüa de la tierra. Cub. 
f. — Recibe este nombre una 
especie de la calaguala co- 
mún en América, descrita 
por la R. A.; pero que se 
diferencia en que no se 
desarrolla en los troncos 
podridos de los árboles y sí 



en el suelo, por lo que vie- 
ne a ser una especie de he- 
lecho parásito. (Bot. Orden, 
Heléchos; esp. Aspidium 
capense, Willd.). 

Calalú, Cub. m. — Planta, es- 
pecie de legumbre silves- 
tre. (Bot. Amar anta ce as.) 

Calalú. Cub. m. -Potaje hecho 
con varios vegetales, entre 
ellos calabaza y calalú, (1. a 
acep.) que le da nombre, y 
es manjar que estiman al- 
gunos negros. (Et. Voz in- 
dia). 

Calamar a. Cub. f. — ün árbol 
de madera dura y compac- 
ta, no muy abundante, que 
se utiliza en carpintería. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Calambreña. Cub. f. — Árbol 
silvestre de mediana eleva- 
ción, que se desarrolla en 
terrenos áridos, de madera 
blancuzca, que sólo se em- 
plea para leña. También se 
llama uverül.o y uvero blan- 
co. (Bot. F. Poligonáceas; 
esp. Coceo loba paluda, 
Wr.) 

Calambuco, ca. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la perso- 
na beata, muy apegada a 
las cosas de la Iglesia, pero 
cuando se hace hipócrita- 
mente, sin devoción. Es de 
advertir que también se 
desarrolla en Cuba el árbol 
"calambuco" que produce 
el bálsamo de María, pero 
se conoce en el país por 
ocuje. 

Calderetería. Amer. f. — Dí- 
cese en gran parte de Amé- 



CALI 



96 



CALM 



rica con palmaria inco- 
rrección, por "calderería". 
Estaría bien aplicada la voz 
al taller donde se hiciesen 
calderetas solamente. 

Calderetero, ra. Amer. m. y 
f. — Lo mismo que "calde- 
rero, ra". Véase calderete- 
ría. 

Calembée Cub. m. — desusada, 
Dicen algunos al taparrabo. 

Calentura. Cub. f. — La fer- 
mentación del tabaco en 
rama, que se efectúa dis- 
poniéndolo en pilas. Tiene 
las acep. cast. 

Calentura. Cub. f. — Planta 
silvestre, cuyo tallo se em- 
plea en cordelería, y segre- 
ga un jugo cáustico por in- 
cisión; de hojas lanceola- 
das con pecíolo y nervio 
rojizo, y flor anaranjada. 
(Bot. F. Asclepiadcas; esp. 
Asclepias curassavica. Lin.) 

Calentura blanca. Cub. f.— 
Especie afín a la planta an- 
teriormente descrita, que 
se caracteriza por sus flores 
blancas. (Bot. F. A.; esp. 
Asclepias nivea). 

Caliente. Amer. adj. — Se le 
dan a este adjetivo algunas 
aplicaciones incorrectas en 
gran parte de América. Re- 
firiéndose a una mujer, 
equivale a calificarla de in- 
citante, lujuriosa, que es 
algo parecido a lo que la 
R. A. admite con relación a 
los irracionales. Si se apli- 
ca especialmente al hom- 
bre, con el verbo "ser", 
quiere significar arrojo, 



atrevimiento, sagacidad, etc. 
Véase la frase 29 del Apén- 
dice. Tiene los usos caste- 
llanos. 

Calilla. Amer. f. — La ayuda 
consistente en alguna ma- 
teria estimulante, que se 
coloca en el ano para pro- 
vocar la evacuación del 
vientre. (Et. Probablemen- 
te de "cala", que la R. A. 
acepta en el primer artí- 
culo, 3." acep. con parecido 
significado). 

Calilla de perro. Cub. f. — 
"El excremento de perro". 
(Pichardo). 

* Calimba. Cub. f. — El hierro 
a manera ele cuño que se 
utiliza en caliente para se- 
ñalar a los animales en la 
piel. 

Calimba. Cub. f. — Acción y 
efecto de calimbar. Véase. 

'Calimbar. Cub. v. a. — Mar- 
car los animales con la ca- 
limba. Véase. 

Calimbar. Cub. v. a. — fig. y 
fam. — Equivale a "pegar", 
"castigar", "multar": "Le 
calimbaron 20 duros de 
multa". "Te voy a calimbar 
un puntapié". 

Calinda. Cub. f. — Baile libre 
de negros al uso afro-cu- 
bano, al que también suele 
concurrir algún blanco de 
la plebe. Otros dicen ca- 
linga. 

Calinga. Cub. f. — Véase ca- 
linda. 

Calmudo, da. Amer adj. — Lo 
mismo que "indolente", 
"calmoso, sa". No obstante 



— 97 — 



CA: 



ser una palabra bien deri- 
vada de la castellanísima 
"calma", no figura todavía 
en el Dic. oficial, aunque 
hace más de un siglo que 
se pronuncia en América, y 
que no faltará quien la em- 
plee festivamente en Espa- 
ña, ya que la derivación no 
precisa ingeniosidad. 

Caííe derecha. Cub. f. — "En 
el juego del monte la apues- 
ta contraria a la cruceta, 
esto es, que ganará o ven- 
drá la carta del mismo 
lado que ganó en el albur 
o en el gallo. (Pichardo). 

Cama camera. Cub. f. — La 
matrimonial. 

Cama medio camera» Cub. f. 
— La destinada a una per- 
sona, pero de algo más 
ancho del corriente. 

Camabua. Cub. f. — "Árbol de 
Cuba, según el señor Ra- 
món de la Paz". (Et. Voz 
caribe, Zayas, de quien es 
la cita). ¿Será la camagua? 

Carnada. Común, f. — Tiene 
parecida acepción a la ter- 
cera académica de "capa"; 
pero carnada, con una pro- 
piedad indiscutible, es cada 
una de las superficies" 
formadas por unidades de 
una misma cosa, como fru- 
tas, huevos, etc., super- 

- puestas con simetría. Dí- 
cese: "Esa pila tiene seis 
carnadas de traviesas"; "la 
caja tiene diez carnadas de 
peras". Es acep. de uso ge- 
neral, aunque la R. A. no 



la recoja, y nos parece de 
exportación asturiana. 

Cama. Cub. epic. m. — Co- 
rrupción de camao. Véase. 

Camagua. Cub. í. — Pequeño y 
delgado árbol, propio de te- 
rrenos húmedos, de hojas 
grandes, elíptico - obtusas, 
flores de corola amarillenta 
en racimo, y madera de co- 
lor castaño muy claro con 
vetas, bastante só'ida, pero 
no muy apreciable. Tam- 
bién se dice casmagua, cau- 
mao y guacamarí común. 
(Bot. F. Mirsináceas ; esp. 
Wallenia laurifolia, Sw.) 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Camagüeyana. Cub. f. — En 
la provincia de Camagüey, 
dícese a la guayabera. Véa- 
se. 

Camagüeyano, na. Cub. subs. 
y adj. El nacido en la pro- 
vincia de Camagüey o su 
capital, antes Puerto Prín- 
cipe. 

Carnagüeyano, na. Cub. adj. 
— Aplícase a cosas perte- 
necientes a la ciudad o la 
provincia de Camagüey. 

Camagüira.-» Cub. f. — Árbol 
silvestre cuya madera, ama- 
rillenta veteada, es dura, 
resistente y de grano fino, 
empleada en carpintería. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Camalara. Cub. f. — Así dicen 
por metátesis al árbol ca- 
lamar a. Véase. 

Camalote. Cub. m.-Así dicen 
algunos a la planta came- 
lote (véase), que no es la 



CAMB 



— 98 



CAMB 



americana de este nombre 
descrita por la R. A. 

*Camao. Cub. epic. m. — Pa- 
loma salvaje más conocida 
por azulona, su otro nombre 
cubano castellanizado. Al- 
gunos dicen incorrectamen- 
te camas. 

Camareto. Cub. adj. — Sirve 
de aditamento a una espe- 
cie de boniato. Véase. 

Camarón. Cub. m. — Especie 
de helécho de aguas salo- 
bres, conocido en la región 
oriental. Tiene la acep. 
cast. Véase el refrán 36 del 
Apéndice. 

Camarón. Cub. m. — Dícese 
en Vueltabajo, según Pi- 
chardo, a un árbol silves- 
tre. 

Camaruca. Cub. f. — Árbol 
raro y escaso, originario de 
América Central, elevado y 
muy frondoso, debido al 
enorme tamaño de sus ho- 
jas, acorazonadas, como de 
medio metro de diámetro, 
lampiñas por la haz y pe- 
ludas por el envés, que pro- 
yecta muy espaciosa y fres- 
ca sombra. También se 
llama anacahuita (2. a acep.) 
(Bot. F. Esterculiáceas; esp. 
Sterculia carthaginensis, 
Caw.) . 

Camas. Cub. epic. m. — En 
muy pocos lugares se dice 
por camao. Véase. 

Cambiavía. Amer. m. — Suele 
decirse a las agujas de la 
vía farrea, que en Cuba 
tiene su nombre más gene- 



ralizado de chucho (2. a 
acep.) 

Cambiavía. Amer. común. — 
Dícese al guardaagujas, 
pero casi siempre se em- 
plea el cubanismo chuche- 
ro, ra. 

Cambustera. Cub. f. — Lo 
mismo que cambutera, por 
corrupción. 

Cambute. Cub. m. — Nombre 
que le dan algunos a la 
planta cambutera (véase); 
y que debe evitarse para 
no confundirla con el "cam- 
bute" de varios países 
americanos y que acepta la 
R. A. 

Cambutera. Cub. f. — Capri- 
chosa enredadera de tallos 
delgados y muy entreteji- 
dos, que se cultiva por lo 
frondosa en jardines, para 
emparrados y cenadores. 
Hay dos especies: una de 
hojas pequeñas, finas y se- 
mejando encaje, y dos flo- 
res cónicas, alargadas, de 
color carmesí o blanco en 
un pedúnculo; y la otra es 
de hojas más grandes, cor- 
diformes y ordinarias, y 
flores de color escarlata 
anaranjado en pina. Unos 
suponen que es planta ori- 
ginaria de Méjico, y otros, 
como Pichardo, la tienen 
por indígena. También se 
llama cambustera, gambu- 
tera y, con impropiedad, 
cambute. (Bot. F. Convol- 
vuláceas; esp. respectivas : 
Ipomcea quamoclit, e /. coc- 
cínea, Lin.) 



CAMI 



— 99 



CAMP 



Cambutera cimarrona. Cub. 
f. — Enredadera o bejuco 
silvestre e indígena seme- 
jante a la anterior. (Bot. F. 
Rubiáceas; esp. Manettia 
lygistoides-, Gris). 

Camelia. Cub. f. — Así dicen 
impropiamente en la región 
oriental a una variedad de 
la altea. Véase. 

Camelote. Cub. m. — Especie 
de junquillo acuático, de 
hojas lanceoladas, flores 
rosadas en racimos erec- 
tos, que proporciona mal 
pasto, y de cuyos tallos se 
sacan una fibras color de 
perla, que se utilizan en 
la confección de canastillos, 
marcos de cuadros, etc. 
Otros dicen camalote. (Bot. 
F. Poligonáceas; esp. Poly- 
gonum glabrum, Willd.) 

Camero, ra. Cub. adj. — vulg. 
— Equivale a "grande", re- 
firiéndose a cualquier cosa 
susceptible de tamaño. No 
es menester indicar por 
qué constituye un abuso 
hablar de esa manera, aun- 
que sea el vulgo quien tal 
diga, imitado luego por la 
gente que se cree superior. 

Camino seronero. Cub. m. — 
Además de los distintos ca- 
minos que cualquier me- 
diano diccionario explica, 
en Cuba se ha bautizado 
así al que pudiéramos com- 
parar con el llamado "de 
herradura", y es aquél por 
donde puede caminar una 
caballería cargada con un 
serón. 



Camiseta. Cub. f. — Así dicen 
algunos al condón o preser- 
vativo higiénico, ninguna 
de cuyas voces, a cual más 
. usadas en España y Amé- 
rica, acepta la R. A., quizá 
por escrúpulos mal aveni- 
dos con la tarea de cata- 
logar voces. 

Camisón de corpino. Cub. 
m. — Prenda interior de la 
mujer, con medias mangas 
y ajustadas a la cintura, de 
poco uso actualmente, para 
poner sobre el camisón 
(único nombre que recibe 
en Cuba la camisa de mu- 
jer). Algunos dicen impro- 
piamente sayuela. 

Camón. Cub. m. — La pina o 
trozo de madera curvo que 
forma parte del aro de una 
rueda. 

Camonadura. Cub. f. — El 
conjunto de camones que 
componen el aro de una 
rueda. 

Camote. Cub. m. — El hecho 
de no pagar lo perdido en 
una apuesta, particular- 
mente en las riñas de ga- 
llos: "Ganaba diez duros, 
pero al pagar me dieron 
camote, y sólo cobré tres". 

Campana. Cub. i. — El arbus- 
to bijaura. Véase. Tiene las 
acep. cast. 

Campana (A la). Cub. mod. 
adv. — fam. — Graciosa ex- 
presión que equivale a 
decir: "muy bien, perfec- 
tamente"; y en el mismo 
estilo familiar, en castella- 
no, a las locuciones: "al 



CAMP 



— 100 



CANA 



pelo", "a pedir de boca": 
"¿Cómo te va de salud? 
— A la campana". "Tengo 
la casa amueblada a la 
campana". En algunos ca- 
sos, es sinónimo de a la 
caja. 

Campanazo. Amer. m. — Di- 
ce se en vez de "campana- 
da". 

Campanilla. Cub. f. — La en- 
redadera aguinaldo. Véase. 

Campanilla blanca. Cuh. f.— 
Uno de los nombres menos 
frecuentes del arbusto bi- 
jaura. Véase. No debe con- 
fundirse con la otra cam- 
panilla, también de flor 
blanca, que es la ¡enredadera 
más conocida por aguinaldo 
blanco. 

Campechana. Cub. f. — Bebi- 
da compuesta de varios li- 
cores. También se llama 
chapurrado (2. a acep.), pero 
no debe confundirse con el 
otro chapurrado, cubanismo 
aceptado por la R. A. 

Campo. Cub. m. — A guisa de 
curiosidad, hemos de apun- 
tar el raro y gracioso uso 
que se le da en Cuba a esta 
voz. En la Habana se llama 
campo al resto de la Isla; 
en las ciudades se indican 
de esta manera los lugares 
comarcanos, incluyendo 
pueblos; en éstos se dice 
campo a los alrededores ha- 
bitados, y por último ni los 
moradores de simples bo- 
híos se consideran del 
campo, puesto que, por ca- 
prichoso contraste, son los 



que mejor uso hacen de la 
palabra "campo", ya que 
con ella indican la campi- 
ña, los terrenos de cultivo, 
el despoblado. Tiene los 
usos castellanos. 

Cana. Cub. f. — Una palma 
común en toda la Isla, y 
de las más estimables, de 
tronco recto que oscila 
entre seis y ocho metros, 
con las pencas en forma de 
abanico, cuyas lacinias se- 
páranse hacia la mitad y 
ensanchan notablemente la 
penca; el palmiche es un 
buen alimento para el ga- 
nado porcino, especialmen- 
te. También se dice palma 
cana. Tiene los usos caste- 
llanos. (Bot. F. Palmas; esp. 
Sabal umbraculifera) . (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Cana. Cub. f. — Dícese a la 
penca de la palma de su 
nombre, que cuando seca 
toma color pajizo, y es de 
las preferidas para techar 
las viviendas campesinas 
(bohíos generalmente), por 
su larga duración, que, se- 
gún algunas opiniones, pasa 
del "medio siglo. También 
se dice guano de cana. 

Cañare©. Cub. m. — Véase 
cangilón. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Canario. Cub. m. — Planta más 
conocida por maromera. 
Véase. Tiene las acep. cast. 

Canario de manglar. Cub. 
epic. m. — Uno de los paja- 
rillos más conocidos con el 
nombre común de bijirita. 



— 101 — 



CAND 



Este es de color amarillo y 
vive en los manglares, de 
lo que toma el nombre. 
(Zool. F. Silvic olido? ; esp. 
Dendroica petechia guncl- 
lachi). 

Canarreo. Cub. m. — Véase 
cangilón. (EL Voz caribe, 
según Zayas). 

Cáncamo. Cub. m. — La ar- 
golla con espiga de rosca 
o tornillo (en castellano, 
"armella"), que se usa para 
cerrar con candado, enla- 
zando una pareja de ellas. 
¿Tomará este nombre por 
su parecido, aunque ligero, 
al cáncamo conocido en ma- 
rinería? 

Cáncamo. Cub. m. — fam. — 
Aplicado a personas, en 
tono despreciativo, indica 
un hombre inepto, y si se 
trata de mujer, fealdad 
ocasionada por una vejez 
prematura. 

Cancharrazo. Cub. m. -Dicen 
así algunos incorrectamen- 
te por "cacharrazo". 

Canchila. Cub. f. — desuso. — 
La quebradura o hernia. 

Candela. Cub. f. — El excesi- 
vo abuso que se hace de 
esta palabra nos sugiere 
alguna advertencia en son 
de crítica, que no resultará 
del todo impertinente. Lo 
único que no significa en 
Cuba es lumbre o luz, que 
es su más propio empleo en 
castellano. Aquí lo mismo 
se dice candela a la parte 
en combustión de un ciga- 
rrillo, que al fogón encen- 



dido, que a una hoguera, 
como a un incendio, aunque 
se trate de una espantable 
, conflagración. Y esto se ve 
en letras de molde a diario. 
¿Será en algunos casos co- 
rrupción y abuso de "can- 
delada"? Véanse las frases 
20, 30 y 74, y el refrán 25 
de los respectivos Apén- 
dices. 

Candelilla. Cub. f. — Nombre 
de dos especies de plantas 
silvestres, comunes, muy 
parecidas, cuyas hojas tie- 
nen una especie de pelusa 
muy punzante y que pro- 
duce ronchas, de lo que 
toma nombre; sus flores 
son monoicas y suelen ver- 
se en los cercados de las 
fincas. (Bot. F. Euforbiá- 
ceas; esp. Tragia volubüis, 
Lin. y T. gracilis, Gris.) 

Candelilla. Cub. f. — Se da ese 
nombre a la oruga de un 
insecto o mariposa peque- 
ña, gris y nocturna; la cual 
oruga ataca a las hojas de 
la planta de tabaco, en for- 
ma que la parte dañada pa- 
rece como si se hubiese 
quemado, de lo que toma 
nombre. La mariposa depo- 
sita una larva en la hoja, 
que se desliza por la su- 
perficie de ésta, hasta en- 
contrar un punto de poca 
resistencia por donde in- 
troducirse bajo la epider- 
mis, lo cual, una vez logra- 
do, es el comienzo de la 
cueva, larga a veces, que 
inutiliza la hoja. Allí la 



CAND 



— 102 



CAÑE 



oruga alcanza su total des- 
arrollo, unos doce milíme- 
tros, momento en que aban- 
dona el escondite y se des- 
liza al suelo a formar su 
capullo, para pocos días 
después sufrir la postre- 
ra metamorfosis en la ma- 
riposa indicada. Ataca tam- 
bién otras plantas de la 
misma familia. También se 
llama minador del tabaco. 
(Zool. esp. Phtorimce oper- 
culella, Zell.) 

Candelilla. Cub. f. — Una cos- 
tura de bastilla o jaretón. 

Candel£ta. Cub. epic. f. — 
Uno de los pajaritos cono- 
cidos con el nombre común 
de bijirita, que toma este 
nombre particular por su 
color rojo encendido cuando 
vuela, pues ese es el color 
que luce únicamente cuan- 
do extiende las alas; el ma- 
cho es de color azul obs- 
curo por encimayblanco por 
el vientre, y la hembra de 
plumaje grisáceo en el lo- 
mo. Como la mayor parte 
de esas especies, no es se- 
dentaria de Cuba, pero sí 
la que mayor temporada 
invernal pasa en la Isla. 
(Zool. F. Silvio olido? ; esp. 
Setophaga ruticilla, Lin.) 

Candelón. Cub. m. — Una es- 
pecie del árbol guama. 
Véase guama hediondo. 

Candil. Cub. epic. m. — Pez de 
unos tres decímetros de lar- 
go, de colorrojo, carmín muy 
encendido hacia el lomo, 
aleta dorsal amarilla, cola 



agudamente ahorquillada, 
escamas muy ásperas, ojos 
negros y grandes, con un 
anillo rojo y otro amarillo. 
Se llama candil, por su re- 
fulgencia en la obscuridad. 
(Zool. F. Holocentridce; esp. 
Myriopritis jacobus, Cuv.) 

Candil de lo alto. Cub. epic. 
m. — Especie del pez ante- 
rior que vive a mayor pro- 
fundidad, y cuya colora- 
ción varía, tornasolándose. 
(Zool. F. H.; esp. M. ful- 
gen?) . 

Caneca. Cub. f. — desusada. — 
Medida unitaria para lí- 
quidos que equivale a 
24'42 litros o decímetros 
cúbicos. En otras partes de 
América, una caneca equi- 
vale a 19 litros. Tiene ade- 
más la acep. cast. 

Caneca. Cub. f. — "Botella de 
barro llena de agua calien- 
te, que sirve de calenta- 
dor". Esto dice el "Pequeño 
Larousse Ilustrado"' ; pero 
es una definición capricho- 
sa, toda vez que se dice "ca- 
neca", en Cuba y en Alcalá 
de Henares, con agua o sin 
ella, a una botella de barro; 
tan caneca es llena como 
vacía. 

Caneicitos. Cub. m. pl. — des- 
usada. — En la región orien- 
tal, una epecie de romería 
al aire libre, al estilo de las 
celebradas en El Caney, de 
donde toma el nombre. 

Canela blanca. Cub. f. — Dí- 
cese al árbol cúrbana y su 
producto. Véase. 



CAÑE 



103 



CANG 



Caneliiia. Cub. f. — Lo mismo 
que canelillo. Véase. 

Canelilio. Cub. m. — El árbol 
más frecuentemente llama- 
do copalillo. Véase. Hay 
otra especie indígena, como 
ésta, de escaso interés. 

Canelillo. Amer. m. — Árbol 
exótico, probablemente ori- 
ginario de América del Sur, 
donde se conoce con igual 
nombre, de madera dura y 
pesada, semejante en el co- 
lor (amarillento rosado) al 
canelillo indígena, y em- 
pleada en carpintería. En 
Cuba, muchos les dan ter- 
minación femenina a estas 
plantas. (Bot. F. Lauráceas; 
esp. Ocotea cuneata). 

Canequita. Cub. f. — desusa- 
da. — Medida para líquidos, 
especialmente para mieles 
de caña, como la caneca, 
equivalente a 4,88 litros. 

Canevá. Cub. m. — Dícese al 
tejido conocido en caste- 
llano por "cañamazo", uti- 
lizado para bordar y mar- 
car la ropa. (Et. Galicismo 
formado de canecas). 

'Caney. Cub. m. — Especie de 
bohío : pequeña casa de fi- 
gura cilindrica, con techum- 
bre cónica de guano, cuyo 
vértice remata en un pe- 
queño moño. Apenas se ven 
ya estos bohíos en Cuba. 
(Et. Voz taina, según la 
R. A., y caribe, según Za- 
yas). 

*Caney. Cub. m. — fig. — Re- 
codo de un río, de figura 
semejante al caney. 



Cangilón. Cub. m. — Dícese a 
un barranco, un camino 
encallejonado y de quebra- 
do terreno. Esta voz va 
substituyendo a cañare o y 
canarreo, sus sinónimos. 
Apenas tiene los usos cas- 
tellanos. 

Cangre. Cub. m. — Toma este 
nombre el trozo de tallo de 
yuca, de unos 15 centíme- 
tros, destinado a la siem- 
bra. 

Cangrejera. Amer. í. — Sitio 
en las costas o terrenos ce- 
nagosos, donde abundan los 
cangrejos y sus cuevas. 

Cangrejera. Cub. f. — Vivero 
o criadero artificial de can- 
grejos. A pesar de que esta 
voz suena tan castellana- 
mente, aun no tiene estas 
acep. en el Dic, oficial. 

Cangrejero, ra. Cub. subs. y 
adj. — íám. — Festivamente,, 
por la abundancia y exce'- 
lencia de los cangrejos, se 
dice así en la provincia de 
Matanzas, a los naturales 
de Cárdenas, y en la de 
Santa Clara, a los de Cai- 
barién. O sean: cardenen- 
ses y caibarienses. Tiene la 
acep. cast. 

Cangrejo. Cub. m. — "Cuando 
en el juego de billar se ha 
de ejecutar seguidamente, 
so pena de perder lo hecho". 
Esto dice Pichardo literal- 
mente. 

Cangrejo criollo. Cub. m. — 
Una especie de cangrejo se- 
mejante al de mar en la 
fisura, pero de color agri- 



CANI 



- 104 — 



CANT 



sacio sucio, casi siempre 
con algún miembro atrofia- 
do, que vive en tierra en 
sitios cenagosos de agua 
salobre, y es de rápido mo- 
vimiento. No es comestible» 
o por mejor decir, es pe- 
ligrosísimo para contagiar 
la ciguatera, su enfermedad 
crónica y peculiar. 

Cangrejo moro. Cub. m. — 
Lámase al cámbaro o can- 
grejo de mar, pero tanto 
éste como el anteriormente 
descrito, son llamados ge- 
neralmente con el simple 
nombre de cangrejos. El 
que se pesca en aguas cu- 
banas, particularmente el 
de Caibarién y Cárdenas, 
es un bocado exquisito. 

Cangrina» Cub. f. — Enferme- 
dad propia del ganado, par- 
ticularmente del vacuno, 
muy parecida al carbunco 
o carbunclo, pero de más 
peligrosos caracteres, casi 
siempre mortal. En el pe- 
ríodo de gravedad, el ani- 
mal se postra e hincha 
enormemente, y algunas 
veces derama sangre fétida 
por boca y nariz. Es, al 
igual que el carbunclo, su- 
mamente contagosa. 

Canica. Cub. f. — Así dicen 
muchos campesinos a la ca- 
nela que obtienen silvestre. 

Canículo, !a. Cub. adj. — an- 
tic. — Aplícase a la persona 
tonta o mentecata. 

Canisté. Cub. m. — vulg. — 
Corrupción campesina de 
canistel. Véase. 



Canistel. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre no muy común, de 
muy variable altura, de 
hojas lanceoladas, puntia- 
gudas, que produce una 
fruta de pericarpio y pulpa 
amarillentos, con una se- 
milla grande y negruzca, 
desagradable por su rara 
dulzura, y que lleva el 
nombre del árbol. Otros le 
llaman macuá, y algunos, 
por corrupción, canisté. (Bot. 
F. Sapotáceas; esp. Lúcuma 
nervosa, A. D. C.) 

Canoa. Amer. f. — poco uso. — ■ 
Se dice a una canal ma- 
nuable de madera, cinc, 
etc., destinada al trasiego 
de líquidos. Tiene la acep- 
ción castellana. 

Canoa. Cub. f. — poco uso. — 
Suele oirse en lugar de 
"artesa", cuando ésta es de 
reducidas proporciones. 

Cantar. Cub. m. — fam. — 
Equivale a "chisme" "en- 
gaño", o lo que en caste- 
llano figurado decimos "bo- 
la" : "No me vengas con 
ese cantar'". Es sinónimo en 
Cuba de trova y tonada. 
Tiene los usos castellanos. 

Cantar. Cub. v. n.-fig. y fam. 
— Empléase ^ara denotar 
que una cosa despide mal 
olor: "Ese pescado cania"; 
"a Fulano le cantan los 
pies". Tiene las acep. cast. 

Cantina. Cub. f. — En cafés y 
fondas, la estantería donde 
está colocada la botellería, 
incluyendo el espacio com- 
prendido entre aquélla y 



CANT 



105 - 



CANA 



el mostrador. Tiene algu- 
nas de las acepciones cas- 
tellanas. 

Cantina. Cub. i, — Aparato 
que se compone de varias 
cazoletas de hierro esmal- 
tado superpuestas, sirvien- 
do el fondo de cada una de 
tapa a la de abajo, y enla- 
zadas las asas de todas con 
una tira de latón, cuyos 
extremos enganchan las de 
la inferior, y sirviendo a 
modo de asa común al pa- 
sar por encima de ia supe- 
rior. Estos aparatos se des- 
tinan para repartir comi- 
das a domicilio. En Colom- 
bia, según Cuervo, también 
recibe ese nombre un por- 
tacomidas (forma castella- 
na muy aceptable), cuya 
forma ignoramos. Véanse la 
frase 27 y el refrán 2 en 
los respectivos Apéndices. 

Cantinero. -Cub. m. — El in- 
dividuo que conduce y en- 
trega a domicilio las can- 
tinas (2. a acep.). Tiene la 
acepción castellana; pues el 
dependiente de café encar- 
gado de la cantina (1. a 
acep.), es "el que cuida de 
los licores y bebidas", cual 
define la R. A., si añadimos 
que los expende. 

Cantío. Cub. m. — Corrupción 
de canticio, forma america- 
na de "canto", con rela- 
ción a las aves. Véase la 
frase 236 del Apéndice. 

Canto. Cub. m. — Acción y 
efecto de cantar (2. a acep.). 
Véase la frase 219 del 



Apéndice. Tiene las acep. 
cast. 

*Cantúa. Cub. f. — "Dulce se- 
co, compuesto de boniato, 
coco, ajonjolí y azúcar mo- 
reno". (R. A.) Véase ché- 
vere. 

Cantada. Cub. f. — Así dicen 
algunos al dulce cantúa 
(cubanismo aceptado por la 
R. A.), quizá con razón o 
tal vez por excesivo refi- 
namiento, que ambas cosas 
pueden ser. 

Canuco, ca. Cub. adj. — vulg. 
— Suele oírse entre cam- 
pesinos por "canoso, sa". 

Caña. Cub. f. — Intercalamos 
esta voz, que por antono- 
masia significa en Cuba la 
caña de azúcar, para con- 
signar algunas particulari- 
dades. La caña entre cul- 
tivo e industria, constitu- 
ye por sí sola la riqueza 
cubana vital por excelen- 
cia. Se conocen algunas va- 
riedades de esta rica plan- 
ta con aditamentos parti- 
culares, y son: la criolla o 
de la tierra, casi extingui- 
da, que es la primeramente 
introducida en Cuba, ra- 
quítica, pero de jugo ex- 
quisito, por lo que más se 
ha cultivado como fruta; la 
cristalina, es la última va- 
riedad importada, de rápi- 
do y buen desarrollo en 
todo terreno; la morada j 
la de cinta, que son los dos 
tipos de más pronta fecun- 
didad, pero no de más jugo, 
importadas de Java, donde 



CANA 



106 — 



cana 



es indígena : y la común, 
que va indicada en su ape- 
lativo. Se entiende por ca- 
ña de primavera la sem- 
brada en esa estación, y 
por caña de frío, la sem- 
brada en invierno. Guando 
se dice caña de planta, in- 
dícase que la cepa recibirá 
o ha recibido el primer 
corte de los tallos, y caña 
vieja es la que fué segada 
o tumbada, como se dice en 
el lenguaje popular, más 
de dos veces; pues la se- 
gunda siega se denomina, 
aunque poco, soca de plan- 
ta. 

Caña. Cub. f. — fig. y fam. — 
Entre la gente del pueblo, 
suele decirse así al brazo, 
como denotando fortaleza. 
Otros dan a esta voz un sig- 
nificado obsceno en igual 
sentido: "Yo tengo la caña 
muy dura", esto es: yo 
tengo el brazo muy fuerte. 
Véanse las frases 75, 114, 
117 y 175 del Apéndice. 

Caña. Cub. f. — fam. — Dicen 
algunos a la moneda de una 
peseta. Es sinónimo de 
tapa, chapa, guana y otros. 

Caña brava. Cub. f. — Dícese 
al bambú, que se emplea 
en Cuba para astas de ban- 
dera, muebles ordinarios, 
etc. En algunos lugares de 
la región oriental, le dicen 
pito. 

Caña de Castilla. Cub. f. — 
Se parece al bambú o caña 
brava, por su aspecto, y 
también por tener el tallo 



hueco, pero es más delga- 
da, menos alta y de color 
más pálido, con un pena- 
cho de flores pajizas al ex- 
tremo de un escapo maci- 
zo. Casi no tiene otro des- 
tino que para varas de pes- 
car. (Bot. F. Gramíneas ; 
esp. Ginerium sacchoroi- 
des, Kth.). 

Caña de güín. Cub. f. — Es- 
pecie semejante a la ante- 
rior, con la cual la confun- 
den algunos, pero mucho 
más ligera, y cuya consis- 
tencia depende sólo de su 
delgada cascara, ya que el 
tubo está relleno de una 
materia blanquecina, es- 
ponjosa, fofa. Esa finísima 
cascara se emplea para 
muebles de adorno, como 
marcos de cuadros, jaulas, 
etc., y con ella, los mucha- 
chos hacen cometas. Crece 
silvestre, como las dos an- 
teriores, en las márgenes 
de los ríos. Al escapo suele 
llamarse simplemente güín. 
También se desarrolla en 
Cuba la llamada "caña de 
la India" o "cañacoro". 
(Bot. F. Gramíneas; esp. 
Arundo donax, Lin.) 

Caña santa. Cub. f.-La plan- 
ta yerba de limón, que es 
el cubanismo aceptado por 
la R. A. Véase. 

Cañabota. Cub. epic. f. — Pez 
como de un metro de lar- 
go, del grupo de los tibu- 
rones, que vive a grande 
profundidad, de cuerpo 
alargado, cabeza deprimida 



CANA 



107 — 



CANA 



con ojos laterales, de seis 
aberturas branquiales y 
boca grande; la cola es la 
tercera parte del largo to- 
tal. (Zool. F. Eexeptranchi- 
dce; esp. Hexanchus gri- 
seus, Gm.). 

Cañada. Cub. f. — Pequeño 
arroyo, por el que solamen- 
te corren las aguas en tiem- 
po de lluvias. 

Cañadón. Cub. m. — La caña- 
da cuyo cauce es más pro- 
fundo. 

Cañaduzal. Cub. m. — poco 
uso. — Dícese al plantío de 
caña de azúcar, pero es 
mucho más frecuente "ca- 
ñaveral" y más aún co- 
lonia. 

Cañafístola. Cub. f. — En Cu- 
ba se entiende por cañafís- 
tola un arbusto y no un 
árbol, originario de Pana- 
má, de unos cinco metros 
de altura, de madera resis- 
tente, pesada y casi negra, 
y cuyo fruto, una legumbre 
cilindrica, tiene una pulpa 
rojiza que es medicinal y 
refrigerante. Este fruto por 
su aspecto y cualidades, es 
el mismo o muy parecido 
al del árbol "cañafístula" 
descrito por la R. A., y en 
la región oriental lo deno- 
minan cañandonga^ 1. a acep.) 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Cassia grandis, Lin.) 

Cañafístola cimarrona. Cub. 
f. — El árbol "cañafístula" 
de la R. A., que en Cuba 
suele alcanzar mayor altu- 
ra de diez metros. 



Cañamazo. Cub. m. — Planta 
herbácea abundante en los 
potreros, que alcanza me- 
dio metro de altura, ramosa 
desde la base, que cons- 
tituye un buen pasto y re- 
siste mucho la sequía. 
También se llama "cambu- 
te", su nombre castellano, 
aunque menos. (Bot. F. 
Gramíneas; esp. Stenoto- 
phrum secundatum, Ktz.) 

Cañamazo amargo. Cub. m. 
— Especie de hierba pare- 
cida en apariencia a la an- 
terior, pero áspera, que 
sólo come el ganado como 
último recurso. (Bot. F. 
Gramíneas; esp. Pospalum 
conjugatum, Berg.) 

Cañamazo dulce. Cub. m.— 
Especie de hierba de ver- 
dor perenne, parecida a la 
descrita en cañamazo, pero 
más estimable por ser su- 
perior pasto, que compite 
con las llamadas yerba de 
Guinea y de Para. En algu ■ 
nos lugares le dicen cáña- 
mo. (Bot. F. Gram,ív/:a<; 
esp. Axonopus compresus, 
Beauv.) 

Cáñamo. Cub. m. — La hierba 
cañamazo dulce. Véase. 

Cañandonga. Cub. f. — En la 
región oriental, la fruta de 
la cañafístola. Véase. 

Cañandonga. Cub. f.-Aguar- 
diente de caña de mala ca- 
lidad. 

Cañandonga. Cub. f . — Una 
especie de regaliz. 

Cañazo. Cub. m. — Golpe que 
se ocasiona a sí mismo en 



CANO 



— 103 — 



CANU 



las patas un gallo de pelea. 
Cañazo. Cub. m. — fam. — Una 
copa de aguardiente de caña 
u otro licor fuerte, y el 
acto de ingerirla: "Voy a 
tomar un cañazo'". Si se 
emplean los verbos "meter" 
o "poner", el término des- 
ciende a lo más vulgar. 
Véanse las frases 53 y 136 
del Apéndice. 

Cañengue. Cub. subs. común 
y adj. — fam. — Dícese des- 
pectivamente a la persona 
ílaca y desmadejada: "Juan 
es un cañengue'". "Juana 
es muy cañengue". 

Cañero. Cub. va. — El vende- 
dor callejero de caña de 
azúcar para consumir como 
fruta o en dulces caseros. 

Cañero, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a la persona o cosa en 
relación con la caña de 
azúcar y sus manipulacio- 
nes. 

Cañita santa. Cub. f. — Véase 
yerba de limón, cubanismo 
de la R. A. 

Cañón. Cub. adj. — vulg. — 
Aplícase como en sumo 
grado ponderativo a una 
cosa que satisface todos los 
deseos del gusto. Claro está 
que lo mismo se podía decir 
"muy bien", "superior", 
"admirablemente", sin ne- 
cesidad de estropear el 
lenguaje: "Eso está cañón". 

Cañóna (A la). Cub. mod. 
adv. — vulgar. — Equivale a 
"muy bien": "El edin-cio 
quedó a la cañona". (Et De 



cañón, en la acepción cu- 
bana). 
Cañonazo. Cub. m. — La plan- 
ta pluma de Santa Teresa. 

Véase. 

Cañonazo (El). Cub. m. — 
Por antonomasia, dícese 
en la Habana al que dispa- 
ran por el meridiano a las 
nueve de la noche, y que 
sirve de base a la hora ofi- 
cial. Véase la locución ad- 
verbial 238 en el Apéndice 
de frases. 

Cañuela. Cub. f. — Además de 
las varias hierbas conoci- 
das con este nombre co- 
mún en varios países, una 
de las cuales se describe a 
continuación como cañuela 
de sabana, hay otra de dis- 
tinta familia, parásita, con 
los nudos del escapo muy 
juntos y apenas pronuncia- 
dos, que se utiliza en me- 
dicamentos domésticos. (Bot. 
F. Gramíneas; esp. Sor- 
ghum halepense, Pers.) 

Cañuela de sabana. Cub. f. 
—Es la "cañuela" de la 
R. A., común a varios paí- 
ses, muy abundante en Cu- 
ba, donde no constituye 
mal pasto, pero el ganado 
no la estima, porque suele 
cortarse con los filos de las 
hojas. También se llama 
yerba mala y de don Car- 
los. 

Cañuela santa. Cub. f. — La 
hierba conocida por yer- 
ba de limón, que es el cu- 
banismo aceptado por la 
R. A. Véase. 



CAO 



109 — 



CAOB 



Canutar. Cub. v. a. — Sepa- 
rar los cañutos de la caña 
de azúcar a ras de los nu- 
dos, para chuparles el ju- 
go, cuya operación se hace 
fácilmente con un cuchi- 
llo. Debiera decirse des- 
cañutar, pero ¡cualquiera 
le impone al vulgo reglas 
etimológicas, siendo como 
es el verdadero y único fi- 
lólogo universal! 

Cañutillo. Cub. m. — Así di- 
cen algunos a la planta pi- 
tillo. Véase. 

Cañutillo de paredón. Cub. 
m. — Especie muy parecida 
a la anterior. 

Cao. Cub. epic. m. — Ave pa- 
recida al cuervo de Euro- 
pa por su configuración y 
plumaje negro, pero de 
menor tamaño, común en 
la Isla, que admite la do- 
mesticación, y entonces re- 
sulta un ratero de cuida- 
do, pues roba cuanto a su 
lado produzca brillo. Se 
alimenta de granos, frutas 
y pequeños reptiles, y 
cuando forma bando, pro- 
duce gran alboroto con sus 
chillidos. También se llama 
cao montero, para distin- 
guirlo del pinatero. (Zool. 
esp. Corvus nasicus, Temm.) 

Cao montero. Cub. epic. m. 
— Véase cao. 

Cao pinatero. Cub. epic m. — 
Llámase, en la región occi- 
dental, a un cao más pe- 
queño que el anterior, que 
frecuenta los pinares de 
aquella comarca. (Zool. esp. 



Corvus minutus, Gundlach.) 
(Et. la voz cao es la ono- 
matopeya del ave conser- 
vada desde los aborígenes 
cubanos). 
Caoba. Cub. f. — Incluímos 
esta voz castellanizada del 
árbol americano, para re- 
señar algunas particulari- 
dades. De este árbol, cuya 
madera tiene fama univer- 
sal, que en algunos luga- 
res de la región oriental 
llaman acajú, se distinguen 
en la Isla dos variedades 
diferenciadas por el tama- 
ño mayor o menor, que se 
denominan caoba macho y 
hembra respectivamente. 
Según la variada colora- 
ción de la madera, se dis- 
tinguen la caoba de cara- 
colillo de vetas acaracola- 
das, que acepta la R. A. con 
el simple nombre de "cara- 
colillo"; la de clavo, salpi- 
cada de puntos negros; la 
de ramazón, de menos ve- 
tas y más separadas, y la 
lisa, que apenas tiene ve- 
tas. Estas particularidades, 
dicen los entendidos que 
dependen del terreno en 
que se desarrolla el árbol. 
La caoba de Cuba tiene fa- 
ma de ser la mejor del 
mundo. 

CaobHia. Cub. f. — La varie- 
dad caoba hembra, que se- 
gún opiniones aceptables, 
es de madera menos sóli- 
da y de color más pálido. 

Caobilia. Cub. f. — Varios ár- 
boles de familia distinta de 



CAPA 



110 



CAPÍ 



la caoba, reciben este nom- 
bre común con algún adi- 
tamento. 

Caobiiia de costa. Cub. f. — 
Árbol parecido al conocido 
por caobiiia de sabana (1. a 
acep.), que se desarrolla en 
el litoral. (Bot. F. Rubiá- 
ceas; esp. Stenostemma ro- 
tumdatum, Gris.) 

Caobiiia de sabana. Cub. f. 
— Hay varias especies de 
árboles que llevan este 
mismo nombre, todos de la 
misma familia, de flor blan- 
ca unos y otros roja. La 
especie principal y más 
abundante tiene la madera 
dura, compacta, pesada, de 
color amarillo rojizo. En la 
región occidental se cono- 
ce más por hatillo y encos- 
pe. (Bot. F. Rubiáceas; esp. 
Rondeletia stellata, Sali- 
val.) 

Caobiiia de sabana. Cub. f. 
— En la región occidental 
toma este nombre el árbol 
vigueta blanca. Véase. 

Caobista. Cub. m. — El eba- 
nista acreditado en traba- 
jos de caoba. 

Capá. Amer. m. — poco uso. — 
Primitivo nombre de los 
árboles más conocidos por 
baria y ateje. Es voz ape- 
nas usada en Cuba, y sí 
mucho en Puerto Rico. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Capacete. Cub. m. — vulg. — 
Corrupción de "tapacete". 

Capadura. Cub. f. — Acción y 
efecto de capar, o sea la 
poda que se efectúa en la 



planta de tabaco. Véase ca- 
par (1. a acep.) 

* Capadura. Cub. f. — Las ho- 
jas que se recogen en se- 
gunda cosecha de una mis- 
ma mata de tabaco, y que 
son inferiores en calidad y 
tamaño a las primeras. La 
R. A., que no explica bien 
esta voz, se olvida de con- 
signar que es cubana. Con- 
viene observar que esta 
acepción es un contrasen- 
tido de la anterior; pues, 
si capadura es cortar las 
primeras hojas de una 
planta de tabaco, ¿cómo 
puede llamarse capadura a 
las hojas que se quedan? 
Tiene las acepciones cas- 
tellanas. 

Capar. Cub. v. a. — Podar las 
matas de tabaco para que 
produzcan la segunda co- 
secha o el segundo corte. 
Tiene las acepciones caste- 
llanas. 

Capar. Cub. v. a. — Privile- 
gio del banquero en el jue- 
go de monte para descon- 
tarle la cuarta parte de lo 
ganado, al que tenga la for- 
tuna de ganar. 

Caparrota. Cub. f. — Véase 
baria (2. a acep.) 

Caplcudo, da. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a cosas de 
cabezas o extremos iguales 
o que se pueden apreciar 
así por alguna circunstan- 
cia. Por ejemplo se dice en 
el dominó a la ficha que 
se puede colocar indistin- 
tamente en las dos cabezas 



CAPU 



— 111 — 



CARA 



de una partida, y que ge- 
neralmente cierra o ter- 
mina el juego. 

Capieúo, a. Cub. adj. — Co- 
rrupción de capicudo, da. 
Véase. 

Capirro, rra. Cub. adj. — fam. 
— Con relación a personas 
y animales, significa cru- 
zado de castas o razas. 

Capitán. Cub. m. — fam. — 
Tratamiento frecuente de 
chinos a blancos, y que és- 
tos devuelven en son de 
burla. Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Caporal. Cub. m. — en desuso. 
— Juego de muchachos que 
consiste en una bola de ce- 
ra puesta al extremo de un 
cordel, con la que se gol- 
pean. 

Caporalazo. Cub. m. — Golpe 
que se dan los muchachos 
con el caporal en la cabeza. 

Capote. Cub. m. — Especie de 
cucurucho, también llama- 
do así, de lona, hule, yagua 
u otra cosa, que se utiliza 
en los tendederos de café 
para resguardar éste cuan- 
do se coloca en pilones. 
Otros dicen casilla (4. a 
acep.). Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Capotear. Cub. v. a. — fam. — 
— antic. — "Asesinar, robar 
o despojar completamente 
a alguna persona", según 
Pichardo. 

Capulí. Amer. m. — La planta 
capulina. Véase. La R. A. 
acepta esta voz para desig- 
nar un árbol también ame- 



ricano, de distinta familia 
que la capulina de Cuba, 
pero que parece la misma 
planta, según lo explica. 

Capulina. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre que alcanza hasta 12 
metros, de ramas velludas 
con hojas oblongas y ater- 
ciopeladas por la haz y to- 
mentosas por el envés, flo- 
res blancas, fruta globosa, 
pequeña, rojiza y agrada- 
ble, que toma el nombre 
del árbol; suministra ma- 
dera dura, fina, amarillenta 
con vetas parduscas. Tam- 
bién se llama capulí, guá- 
sima - cereza y memiso. 
(Bot. F. Tiliáceas; esp. 
Muntingia colabora, Lin.j 

Carabalí. Cub. adj. — Aplícase 
al negro de África, y es- 
pecialmente si ha nacido 
en esa región africana. Ya 
quedan pocos negros afri- 
canos en Cuba. 

Carabina. Cub. f.-En el jue - 
go de monte, pequeña can- 
tidad de dinero que se 
apuesta, fuera de lo usual. 
Tiene las acep. cast. 

Carabinear. Cub. v. n. — 
Apuntar en el juego del 
monte pequeñas cantidades 
(carabinas) a la carta me- 
nos favorecida por los ju- 
gadores. 

Caraca. Cub. f. — En algunos 
lugares de la región orien- 
tal, una torta de harina de 
maíz. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Caracatey. Cub. epic. m. — El 



CARA 



112 



CARA 



ave más conocida por cre- 
queté. Véase. 

Caracolero, ra. Cub. m. y f. 
— Ave de rapiña diurna 
que se alimenta de molus- 
cos, y especialmente de ca- 
racoles, los que ingiere sin 
romper la cascara; el ma- 
cho es de color moreno obs- 
curo, pico negro y patas 
anaranjadas; la hembra, 
moreno encendido, con la 
garganta blanquecina. Sue- 
le verse en las proximida- 
des del río Cauto y en la 
ciénaga de Zapata. También 
se llama gavilán caracole- 
ro. (Zool. F. Falconidce; 
esp. Rostrhamus sociabilis, 
Vieill.) 

Caracolillo. Cub. m. — Árbol 
silvestre que se eleva unos 
diez metros, por uno de 
grueso en el tronco, y que 
toma ese nombre porque 
las vetas de su madera, que 
es buena, se presentan en- 
sortijadas; es de color ama- 
rillento. 

Caracolillo de cerca. Cub. 
m. — Véase bejuco marru- 
llero. 

Caracolillo Oso* Cub. m. — 
Variedad del árbol caraco- 
lillo, que tiene las vetas 
naturales. 

Caradura. Amer. subs. m. y 
adj. — fam. — Dícese al indi- 
viduo desfachatado, cínico: 
'•Ramón es un caradura o 
muy caradura". Está me- 
jor formado el cubanismo 
cariduro. (Et. De "dura" y 
"cara", invertidos). 



Carahata. Cub. f. — El ani- 
mal parásito conocido hoy, 
por corrupción, por carota. 
Véase. 

Caraira, Cub. epic. f. — Ave 
de rapiña del tamaño del 
aura y plumaje matizado 
de negro y blanco, que 
también se alimenta de 
carnes en putrefacción, a 
cuyo lugar acude antes que 
las auras, las que le dis- 
putan la presa, no obstante 
respetarla y temerla, por lo 
que también se llama rey 
de las auras. Esta especie 
de gavilán abunda más en 
el Continente, pero toma 
otros nombres, entre ellos, 
caracará, carancho, chuc- 
tará, taira, tareche y tuy, 
muchos de los cuales son, 
al igual que el nombre cu- 
bano, reproducciones ono- 
matopéyicas del grito que 
produce. En Cuba se le 
llama también ccaraira. 
(Zool. F. Falconidce; esp. 
Polyborus brasiliensis, 
Jacq.) 

Caraira. Cub. f. — En algu- 
nos lugares dicen así a la 
matraca de madera, por la 
semejanza de sonido con 
los gritos del ave que lleva 
ese nombre. 

Carajo. Cub. m.-muy vulg.- 
Esta especie de interjec- 
ción castellana (que, dicho 
sea de paso, ignoramos 
por qué no figura en el 
Dic. de la R. A., puesto que 
en él hay otras por el es- 
tilo), sin significado pro- 



CARA 



113 



CARB 



pió, en Cuba lo tiene y en 
muy mal sentido, porque 
aceptándolo muchos por 
sinónimo de "pene", el in- 
tercalarla en una conver- 
sación, constituye una de 
las ofensas mayores para el 
que escucha. 

Caramaná. Cub. m. — Igual 
que caramarama. Véase. 

Caramarama» Cub. f. — Plan- 
ta herbácea silvestre, pe- 
queña y permanente, que 
sólo por necesidad come el 
ganado, sin que lo engorde. 
Algunos dicen caramaná. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Carámbano. Cub. rn. — Véase 
carángano. (Corrupción). 

Carambola. Cub. m. — En la 
región oriental dicen así a 
una flor de color anaran- 
jado subido que brota en 
racimos. 

Carángano. Amer. epic. m. — 
Especie de piojo grande. 
Otros dicen impropiamen- 
te, o más impropiamente, 
carámbano. (Et. Corrupción 
de "cáncano", piojo). 

Carañuela. Cub. f. — Trampa 
en el juego, especialmente 
de monte, que hace al- 
gún postor con el dinero. 

Carañiseüsta, Cub. común. — 
Dícese a la persona que 
hace la trampa llamada ca- 
rañuela en el juego. 

Carapacho. Cub. m. — fam. — - 
Véase eí refrán 25 del 
Apéndice. Tiene los usos 
castellanos. 

Carapacho. Cub. m. — Planta 
silvestre de hojas lobadas 



y flores con pétalos rosa- 
dos. También se llama es- 
coba. No es la planta que 
la Pi. A. acepta con ese 
nombre. (Bot. F. Malvá- 
ceas; esp. drena sinuata, 
Lin.). 

Carata, Cub. i. — "Animal pa- 
rásito de concha calcárea 
que se encuentra entre los 
palos y piedras, como en 
la concha del carey, donde 
se fija y la daña". Así dice 
Pichardo que lo asegura el 
doctor Gundlach. Otros di- 
cen carahata. 

Carátula. Amer. f. — Portada 
o cubierta de algún libro 
en rústica, cuando tiene al- 
gún dibujo alusivo al texto. 

Caravana. Cub. f. — La tram- 
pa para cazar pájaros más 
conocida por casilla (1. a 
acep.). Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Carbonero» Cub. m. — Varios 
árboles de diferentes fa- 
milias botánicas toman este 
nombre común, algunos con 
aditamento distintivo, apar- 
te do los que en cada co- 
marca toman ese nombre 
por ser el destinado a la 
industria carbonera. El más 
conocido de los que no lle- 
van sobrenombre es de ma- 
dera dura, correosa, de co- 
lor pardo claro, empleada 
en carpintería gruesa. (Bot. 
F. Caparídea" ; esp. Cappa- 
ris jamaicensis, Jacq.) 

Carbonero de costa. Cub. 
m. — Especie más conocida 
por aretillo. 



8 



CAÜD 



114 — 



CAED 



Carbonero de sabana. Cufa. 
m. — Árbol de buena ma- 
dera, destinada principal- 
mente para carbón, y que 
se distingue por la abun- 
dancia de sus flores amari- 
llas en primavera. (Bot. F. 
Leguminosas; esp. Cassia 
biflora, Lin.) 

Carbonero, ra. Cub. adj. — 
Se aplica como sobrenom- 
bre a varias especies botá- 
nicas, como agracejo, baria, 
ronco, etc. Tiene los usos 
castellanos. 

Carcamán, na. Cub. adj. — 
desusada. — Aplícase a la 
persona extranjera mal 
portada y rústica en su 
trato. 

Cerdenense. Cub. subs. co^- 
mún y adj. — La persona 
nacida en Cárdenas. Fes- 
tivamente se dice cangre- 
jero, ra. 

Cardenen&e. Cub. adj. -Aplí- 
case a cosas de esa pobla- 
ción. 

Cardo. Cub. m. — Véase azu-* 
cena. 

Cardo santo, Cub. m. — Lleva 
este nombre en Cuba una 
planta herbácea medicinal 
y común, muy distinta de 
la conocida en España y 
otros países con ese mismo 
nombre. La cubana, acaso 
soa una especie de la 
"adormidera" castellana; 
porque adormidera en Cu- 
ba es también planta dife- 
rente. Lo cierto es que el 
cardo santo de Cuba tam- 
bién se caracteriza por sus 



excelentes cualidades cura- 
tivas : los erizos contienen 
unas semillas que propor- 
cionan aceite cáustico y 
purgante; la substancia 
amarillenta y corrosiva de 
que abunda toda la planta, 
tiene por principio activo 
la morfina, que es lo que 
nos lleva a suponer sea la 
adormidera., ya que además 
pertenece a la misma fa- 
milia botánica; sus hojas 
son febrífugas. (Bot. F. 
Papaveráceas; esp. Ávge- 
mone mexicana, Lin). 

Cardón, Arner. m. — Planta 
silvestre, pequeña, con es- 
pinas, que se desarrolla en 
el litoral. En Cuba se llama 
también Cardona y tuna ca- 
bezona. (Bot. F. Cácteas; 
esp. Melocactus habanen- 
sis, Miq.) 

Cardón, Cub. m. — En la ju- 
risdicción de la Habana, 
llaman cardón y escardan a 
una planta pequeña y es- 
pinosa que suele verse en 
setos y cercados, de la cual 
se asegura que contiene un 
látex cáustico que puede 
ocasionar ceguera. En otros 
lugares se llama tuna de 
cruz. (Bot. F. Euforbiá- 
ceas; esp. Euphorbia lác- 
tea, Haw.) 

Cardona» Cub. f. — Véase car- 
dón (1. a acep.). 

Cordoncillo. Cub. m. — Nom- 
bre popular de tres espe- 
cies de hierbas silvestres 
conocidas en castellano por 
"cardo". 



CARG 



— 115 



CARI 



Careicilio. Cub. m. — Arbus- 
tillo casi parásito en las 
praderas, de hojas ásperas 
y florecillas blancas en pa- 
nojas, que perjudica al 
desarrollo de otras plantas 
de pasto. (Bot. esp. Carette- 
lla americana). 

Careicilio amarillo. Cub. m. 
— Planta indígena de es- 
caso interés y poco cono- 
cida. (Bot. F. Compuestas; 
esp. Wedelia reticulata, 
D. G. 

Careicilio de monte. Cub. 
m . — planta silvestre, pare- 
cida a la anterior, de muy 
bellas flores rojas. También 
se llama cordobancülo y. 
rondeletia. (Bot. F. Rubiá- 
ceas; esp. Rondeletia odo- 
rata, Jacq.). 

Carey. Cub. m. — La enreda- 
dera más conocida por be- 
juco carey. Véase. Tiene las 
acep. de la R. A, 

Carey. Cub. m. — El arbusto 
más nombrado carey de 
costa. Véase. 

Carey de costa. Cub. m. — 
Arbusto del grupo de los 
atejes, que algunos deno- 
minan así, de madera dura, 
pesada, vidriosa, de capri- 
choso color semejante al 
carapacho del carey, de lo 
que toma el nombre, y que 
se emplea mucho en bas- 
tones. Otros le dicen sim- 
plemente carey (2. e acep.). 
(Bot. F. B orr agine as ; esp. 
Cordia angiocarpd, A. Rich.) 

Carga. Cub. f. — Medida de 
peso en conducciones, que 



varía según el medio do 
conducir empleado; pues 
en caballo equivale a ocho 
arrobas, o sean 92 kilo- 
gramos; en carretón, a 10 
quintales, y en cambeta a 
30. Tiene los usos caste- 
llanos. 

Cargador. Cub. m. — La co- 
rrea que sujeta en las ca- 
ballerías de tiro la barra 
del vehículo, conocida en 
castellano por "sufra". Tie- 
ne las acep. cast. 

Cargar. Cub. v. a. — flg. — Cu- 
brir el macho a la hembra 
entre animales, particular- 
mente si se trata del ga- 
rañón a la yegua. Tiene los 
usos castellanos. 

Cargatasajo. Cub. m. — Jue- 
go parecido a la brisca, en 
el cual es obligación asis- 
tir al palo de las cartas, 
para lo que se toman car- 
tas del montón, cuando no 
se puede asistir, y pierde 
el que se queda con mayor 
número de cartas. Es una 
especie de dominó con nai- 
pes. 

Cargazón (De). Cub. mod. 
adv. — fam. — Con relación a 
cosas, equivale al castella- 
no "de pacotilla"; esto es, 
de baja calidad, poco es- 
timable: "Ese abanico es 
de cargazón". 

Cariaco. Cub. m. — antic. — 
Baile indecente que se eje- 
cutaba en chancletas mar- 
cando un compás de poco 
gusto. 

Cariduro, ra. Cub. adj.-Aplí- 



UARN 



116 



CABO 



case a la persona descara- 
da, cínica. Es sinónimo de 
caradura. 

¡Carijo! Cub. interj. — vulg. 
— Es sinónimo del caste- 
llano "icarajo!", corrom- 
pido por los campesinos. 

Caringa. Cub. f. — antic. — 
Cierta canción bailable de 
la plebe. 

Caritate. Cub. m. — fam. — 
Véase la frase 47 del Apén- 
dice. 

Carite. Cub. epic. m. — "Pez 
de la familia de los Scom- 
bridios, género Cibium, pa- 
recido a la sierra, más lar- 
go y delgado". Esto dice 
Pichardo. 

Carmelita. Amer. adj. — Co- 
lor del hábito usado por los 
religiosos de ese nombre. 
Se dice "claro " y "obscu- 
ro", según que el color sea 
más o menos fuerte que el 
del hábito dicho. 

Carmoní. Cub. m. — Árbol in- 
dígena y silvestre, escaso y 
sin aplicación. También se 
llama cúrbana macho y 
súrbana macho. (Bot. F. 
Mirsináceas; esp. Cono- 
morpha bumelioides, Gr.). 

Carne. Cub. f. — vulg. — Díce- 
ee a la mujer, regular- 
mente con algún adjetivo 
encomiástico, y con pensa- 
miento salpicado de lasci- 
via. Algunos hacen esta voz 
sinónima de "concubina". 
En fin, es una de esas pa- 
labras repugnantes que to- 
man significados a gusto 



del que las usa. Tiene las 
acep. cast. 

Carne de doncella. Cub. f. — 
Árbol silvestre cuya eleva- 
ción oscila entre ocho y 
diez metros, de hojas es- 
patuladas, coriáceas, ver- 
de-obscuras por la haz y 
castaño por el envés, con 
el borde ondulado, flores 
rosadas en racimos erectos 
y madera dura, pesada, de 
color de carne, utilizada en 
carpintería gruesa. (Bot. F. 
Malpigiáceas ; esp. Byrsoni- 
ma lucida, D. G.) 

Carne del Norte. Cub. f. — 
La carne seca y salada de 
res, importada de los Es- 
tados Unidos. 

Carnero. Común, m. — fig. y 
fam. — Dícese al individuo 
que sigue una tendencia o 
doctrina sin estudiarla ni 
comprenderla bien, y sólo 
porque ve que la siguen 
otros. Una de tantas voces 
que claman por ser inclui- 
das en el Dic. oficial. Véa- 
se el refrán 1 del Apén- 
dice. 

Caro. Amer. m. -Manjar com- 
puesto de huevas de can- 
grejo y casabe. Tiene el 
uso castellano. 

Carolina. Cub. f. — El árbol 
jocuma blanca. Véase. 

Carolina blanca. Cub. f. — 
Árbol cultivado de pequeña 
elevación, que recibe ese 
nombre por el color de sus 
flores. (Bot. F. Bombá- 
ceas; esp. Pachia alba, 
Walp.) 



CARP 



— 117 



CARP 



Carolina rosada. Cub. f. — 
Árbol cultivado de hermoso 
aspecto, con hojas palmea- 
das que pierde al brotar las 
flores, grandes y rojas. 
(Bot. F. B.; esp. Pach. in- 
sigáis, Lavign). 

Carpeta. Cub. f. — Dícese con 
suma frecuencia y tanta 
incorrección en lugar de 
"escritorio" o "despacho". 
Carece de las acepciones 
castellanas, o castellaniza- 
das, por mejor decir. 

Carpetero. Cub. m. — El au- 
xiliar de escritorio, parti- 
cularmente si éste es co- 
mercial. 

Carpintero churroso. Cub. 
epic. m. — Una variedad del 
pájaro carpintero (común 
en Europa y América y 
descrito por la R. A.), que 
recibe ese aditamento por 
ser de colores sucios y des- 
pedir mal olor; se alimenta 
especialmente de lombrices 
de la tierra, y en figura y 
hábitos difiere poco del ti- 
po común del carpintero. 

Carpintero escapulario. Cub. 
epic. m. — Especie de tama- 
ño corriente, con plumaje 
de color gris amarillento 
por debajo, repuntando a 
moreno por el lomo, con 
rayas negras transversales, 
garganta de color cervuno, 
con una media luna en el 
pecho, de donde proviene 
el sobrenombre, y el macho 
con bigotes negros a los la- 
dos del cuello. (Zool. esp. 
Colaptes chrysocaulosus). 



Carpintero Jabado. Cub. epic. 
m. — Ejemplar cuyo pico 
negro es mayor que el de 
la especie común, sin que 
difiera en tamaño el resto 
del cuerpo, matizado todo 
él de negro y amarillo, con 
vetas blancas en las alas, 
cabeza de color moreno 
fuerte; es trepador como 
las otras especies, pero en 
espiral y a saltos, según Pi- 
chardo, y se alimenta de 
frutas. (Zool. esp. Colaptes 
f emanamos, Vig.) 

Carpintero real. Cub. epic. 
m. — Especie de mucho ma- 
yor tamaño que la común, 
pues que alcanza cuarenta 
y cinco centímetros desde 
la cola al pico, de color ne- 
gro con dos franjas blancas 
a los lados del cuello que 
se juntan sobre el lomo, 
pico blanco y con un moño 
en la cabeza de color es- 
carlata, en el macho, y ne- 
gro en la hembra. Son muy 
escasos los ejemplares de 
esta especie, que, según 
Pichardo, habitan en los 
"cedros muertos". (Zool. 
esp. Campephilus bairdii, 
Cass.) 

Carpintero ruán. Cub. epic. 
m. — Más conocido por car- 
pintero verde. Véase. 

Carpintero tajá. Cub. epic. 
m. — Otro nombre del car- 
pintero verde. Véase. 

Carpintero verde. Cub. epic. 
m. — Si no el mismo, pare- 
ce tipo semejante al "pá- 
jaro arañero" de la R. A.; 



CARRA 



— 118 — 



CAERE 



pues al igual que éste, tie- 
ne el pico recto, encorvado 
hacia la punta, y se ali- 
menta de insectos. Es de 
color verdoso, más pálido 
por la pechuga, con el 
"moño, cabeza, garganta y 
un triángulo sobre la de- 
lantera del cuello de car- 
mín brillante", según Pi- 
chardo; en la hembra los 
colores son más pálidos, y 
tiene la garganta y el trián- 
gulo negros. Emite los so- 
nidos tajá... tajá..., y otras 
veces ruán... ruán..., por 
lo que también se le conoce 
por carpintero tajá y car- 
pintero ruán. (Zool. esp. 
Chloronerpes percussus, 
Tem.) 

Carquesa., Cub. f. — Planta 
herbácea silvestre de tallo 
rastrero o ascendente, con 
hojas gruesas y digitadas, 
aplicables en remedios ca- 
seros, que se desarrolla en 
las costas, particularmente 
en las playas, por lo que 
también se llama artemisa 
de costa o de playa; pues 
realmente es una especie 
de la artemisa americana. 
(Bot. F. Compuestas; esp. 
Ambrosia crithmifolia). (Et. 
Corrupción de "carquexa"). 

Carranchoso, sa. Cub. adj. 
— fam. — Aplícase a perso- 
nas toscas, de rústicos mo- 
dales. 

Carraos. Cub. m. pl.— En al- 
gunos lugares, zapatos gro- 
seros que suelen usar al- 
gunos campesinos. 



Carraspique blanco. Cub. m. 
— Véase carraspita. 

Carraspita. Cub. f.-La plan- 
ta de jardinería conocida 
en castellano por "carras- 
pique". En Cuba, se dice 
carraspique blanco cuando 
produce llores de este co- 
lor, y carraspita, indistin- 
tamente a esa especie y a 
la de flores moradas. Tam- 
bién se dice cestillo de pla- 
ta. 

Carreta, Amer. f. — Pesado y 
rústico vehículo de carga, 
con la cama del ancho co- 
rriente de carro, pero de 
largo extraordinario, sobre 
dos altas y toscas ruedas, 
con el cajón de estacas se- 
paradas, y que suele ser ti- 
rado hasta por cuatro pa- 
rejas o yuntas de bueyes. 
Véanse las frases 132, 221 
y 256 del Apéndice. 

Carretada. Cub. f. — La carga 
que puede conducir una 
carreta, equivalente a 1,380 
kilogramos, o 120 arrobas, 
pero si se trata de caña de 
azúcar sólo equivale a 100 
arrobas. 

Carretear. Cub. v. n. — Suele 
usarse algunas veces con 
relación a persona, por una 
especie de onomatopeya, al 
modo de hablar el papaga- 
yo o el loro, cuando lo 
hacen confusamente. Tiene 
acep. cast. (Et. Voz imita- 
tiva). 

Carretel. Cub. m. — Dícese al 
carrete de hilo de coser, de 
manera tan general, que ha 



CARRI 



— 119 



perdido en toda la Isla su 
verdadera y propia deno- 
minación de "carrete". Úni- 
co uso. 

Carretillero, Común, ni. — El 
individuo que maneja una 
carretilla, que no podrá de- 
cirse de otra forma en cas- 
tellano, aunque ésta no esté 
autorizada por la R. A. 

Carretonero. Cub. m. — E! 
conductor de carretones y 
no de carretas, cual dicen 
algunos diccionarios qu© 
califican la voz de ameri- 
cana. Como en Cuba no se 
dice "carro", sino "carre- 
tón", tampoco se dice "ca- 
rrero", y sí carretonero. Y 
"carretero" es lo que in- 
dica en castellano : conduc- 
tor de carretas. 

Carricilío. Cub. m.-La plan- 
ta gramínea conocida en 
castellano, según la R. A., 
por "carrizo". También se 
llama en Cuba tibisi gran- 
de. 

Carricilío de monte. Cub. m. 
— "Planta inútil como hier- 
ba de pasto", dice Pichar- 

dO. 

Carrilera. Cub. í. — Aparta- 
dero o tramo corto de vía 
férrea que se desvía de la 
principal, especialmente en 
las estaciones, para facili- 
tar el movimiento, cruce y 
ordenación ele los trenes. 
Algunos dicen carrilera a 
todo camino de hierro, ya 
corto ya largo. (Et. de "ca- 
rril"). 

Carrito. Cub. m. — Dícese, 



particularmente en la Ha- 
bana, al tranvía eléctrico, 
quizá porque se llamó así 
al antiguo de sangre, y se 
haya conservado el nombre. 
También se dice con tanta 
frecuencia carro. 

Carro. Cub. m. -Dícese a todo 
cuerpo o compartimiento 
de ferrocarril, ya sea va- 
gón o coche: "Yo viajo 
siempre en carro de pri- 
mera"; "el comerciante tal, 
tiene tres carros de hari- 
na en la estación". "Coche", 
en el primer sentido ape- 
nas se oye, y "vagón" ca- 
rece de uso; aunque a éste 
no siempre se dice carro, 
pues se hacen las diferen- 
cias de "plataforma", plan- 
cha, casilla y alguna otra. 
No tiene los usos castella- 
nos. 

Carro. Cub. m. — Dícese al 
tranvía eléctrico. Véase ca- 
rrito. 

Carruajería. Común, f. — Casa 
o lugar donde se constru- 
yen o venden carruajes. Es 
palabra castelianísima, pe- 
ro le falta ser contrastada 
por la R. A. 

Carta de libertad. Cub. f. — 
antic. — El compromiso es- 
crito, por el cual se le con- 
cedía libertad a un esclavo. 

Cartaeulía. Cub. epic. f. — 
Nombre más vulgar del ave 
conocida en Vueltabajo 
como pedorrera, y en Cama- 
güey, barrancorrio, el pri- 
mero de esos nombres por 
onomatopeya, y el según- 



CASA 



— 120 — 



CASA 



do, porque suele verse mu- 
cho en los barrancos de los 
ríos. Alcanza un tamaño de 
15 a 20 centímetros, de 
plumaje verdoso por enci- 
ma y blanco en el pecho, 
amarillenta la cabeza, con 
la garganta y demás partes 
rojizas; es dócil y de vuelo 
corto, insectívoro, al ex- 
tremo de ser un peligro 
para las colmenas; cons- 
truye su nido en el inte- 
rior de una cueva que 
practica en la tierra, y 
emite un canto desagra- 
dable y monótono. Tam- 
bién suele decirse cartacu- 
bita. Esta ave puede ser el 
"martín pescador" de la 
R. A. o una especie afín. 
(Zool. F. Alcedinido? ; esp. 
Todus multicolor, Gould.) 

Cartacubita. Cub. epic. f. — 
Véase cartacuba. 

Cartagena. Cub. adj. — Aplí- 
case como sobrenombre a 
ciertos vegetales, como cai- 
mito, cilantro, etc. 

Casa de calderas. Cub. f. — 
En los ingenios de azúcar, 
el lugar donde se cocina el 
guarapo, que también se 
llama en algunas partes 
casa de pailas. 

Casa de cambios. Cub. f. — 
Establecimiento donde se 
cambia o invierte moneda 
de diferentes cuños. Con la 
reciente unificación de la 
moneda, de circulación le- 
gal, casi han desaparecido 
por completo estos estable- 
cimientos. 



Casa de citas. Común. í. — 
Casa a la que acuden pa- 
rejas que procuran ocul- 
tar sus amoríos. 

Casa de maternidad. Cub. f. 
— Dícese a la inclusa u 
hospicio. En castellano, con 
indiscutible propiedad, una 
casa de maternidad es un 
hospital para parturientas; 
y por asociación de ideas, 
el establecimiento donde se 
recogen y educan criatu- 
ras abandonadas por sus 
padres, debiera de llamar- 
se casa de "filialidad", ya 
que no se hace con sus 
nombres adecuados, pero 
nunca casa de maternidad, 
aunque bien pudiera decir- 
se "casa maternal". Pero 
el uso ha impuesto aquel 
nombre, y hay que respe- 
tarlo. 

Casa de pailas. Amer. f. — 
Véase casa de calderas. 

Casa de pasajeros. Cub. f. 
— antic. — Aquella que exis- 
tía en algunas haciendas, 
donde pernoctaban los ca- 
minantes, y que era dona- 
da por el Estado español 
como merced especial, con 
el compromiso, por parte 
del adquirente, de ofrecer 
gratis, lecho, lumbre y agua. 

Casa de purga. Cub. f. — 
antic. — Local anexo al in- 
genio de azúcar, donde se 
purgaba ésta, por medio de 
barros especiales, procedi- 
miento que ha reemplaza- 
do la Química. 

Casa de salud. Cub. f. — Di- 



CASA 



— 121 



CASA 



cese a las clínicas o sana- 
torios que sostienen las so- 
ciedades regionales espa- 
ñolas. También se nombra 
quinta de salud, con bas- 
tante más propiedad, ya 
que generalmente no se 
trata de una casa, sino de 
varias, rodeadas de jardi- 
nes. 

Casa de tabaco. Cub. f. — La 
de techo de guano, y en 
muchos casos las paredes 
también, que se construye 
en las fincas de tabaco (ve- 
gas), destinadas a curar o 
secar el tabaco en rama, el 
cual se coloca en mancuer- 
nas, sobre unos palos (cu- 
jes) dispuestos horizontal- 
mente 

Casa de vivienda*. Cub. f. — 
En los ingenios o hacien- 
das, la casa donde viven 
los dueños o administrado- 
res. 

Casabe. Cub. epic. m. — Pez 
que recibe este nombre por 
la semejanza de su carne 
seca y poco apreciada con 
el casabe, o sea el pan 
hecho con harina de yu- 
ca. Alcanza una longitud 
de 3 decímetros, de cuerpo 
aplastado y encorvado a 
manera de arco, de color 
verdoso aceitunado en el 
lomo y plateado con viso 
amarillo en el vientre, ale- 
tas plateadas unas y ama- 
rillentas otras, y cola ahor- 
quillada, también amari- 
llenta, mandíbula inferior 
saliente, y ojos negros. Su 



peso es de medio kilogra- 
mo. Tiene el uso america- 
no castellanizado. (Zool. F. 
Carangida?; esp. Chloros- 
combrus chrysurus). 

Casabe de Brujas. Cub. m. — 
El hongo más conocido por 
quitasolillo (1/ acep.). 

Casabe de levisa. Cub. m. — 
El casabe o pan de harina 
de yuca, si se obtiene ra- 
llando ésta con la piel, ás- 
pera como papel de lija, 
del pez llamado levisa o li- 
visa. Es el casabe preferido. 

Casabería. Amer. f. — Esta- 
blecimiento donde se hace 
y vende el casabe. 

Casabero, ra. Amer. m. y f. 
— La persona que hace, 
vende o que es adicta al 
casabe. 

Casabillo. Cub. m. — Especie 
de grano o pequeña verru- 
ga blanca, de materia hu- 
moral endurecida, que sue- 
le salir en el rostro a las 
personas, y es de fácil ex- 
tirpación. 

Casado, da. Cub. adj. y p. p. 
— En la jerga comercial, 
dícese así a la casa o co- 
merciante que se surte 
siempre de un estableci- 
miento único, almacén, de- 
pósito o fábrica. 

Casaisaco. Cub. m. — Vegetal 
parásito de hojas anchas 
con venas moraduzcas, que 
se desarrolla en las palmas, 
y cuyos tallos y hojas uti- 
lizan algunos pájaros para 
construir sus nidos exte- 



' GASC 



122 



OASI 



nórmente. (Et, Voz caribe, 
Zayas). 

Casamiento. Cub. m. — "Di- 
cen en Puerto-Príncipe al 
conjunto de diferentes dul- 
ces secos, de cada cosa una 
(?), y reunidos en un plati- 
llo". Es copia literal de Pi- 
ehardo. Ni hemos oído eso 
nunca, ni acabamos de en- 
tender esa explicación. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Casar. Cub. v. n. — fam. — 
Concertar apuestas en me- 
tálico: "Juan y Antonio 
casaron veinte duros a 
quien más corriera". Tie- 
ne las acep. cast. 

Casarse. Cub. v. ref. — En la 
jerga comercial, hacerse 
cliente fijo de un estable- 
cimiento. Tiene las acep. 
cast. 

Cascabelillo. Cub. m. — Ve- 
getal silvestre cuya legum- 
bre, cuando seca, suena al 
agitarla como cascabeles, 
de lo que toma ese nombre. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Crotalaria lati folia, Lin.). 

Cascajo. Cub. m, — fig. y fam. 
—Aunque parecido, no tie- 
ne en Cuba el significado 
que le señala la R. A. de 
"moneda de vellón". En 
Cuba se dice cascajo al di- 
nero, sea de la especie que 
fuere, y siempre para in- 
dicar la abundancia o es- 
casez que de él tenga una 
persona: "Pedro tiene mu- 
cho cascajo'"; "Juana es un 
buen palmito, pero le falta 
cascajo". 



Cascambruca. Cub. f. — fam. 
— Riña o escándalo en tu- 
multo. 

Cascaraña» Cub. f. — vulg. — 
Dicen así algunos por "ca- 
caraña". 

Casco. Cub. m.— fam. — Dí- 
cese a ia meretriz de ínfi- 
ma categoría. Tiene las 
acep. cast. 

Cascos de... Amer. m. pl. — 
Dulce hecho con el pericar- 
pio de algunas frutas, en 
almíbar: "Cascos de naran- 
ja"; "cascos de guayaba". 

Casero. Cub. m. — poco uso. — 
Comerciante ambulante que 
lleva a domicilio los gé- 
neros de consumo domésti- 
co. Tiene las acep. cast. 

Casilla. Cub. f.-Cierta tram- 
pa para aprisionar pájaros, 
que se hace con palillos en 
figura de pirámide, con ta- 
pa en la base, y que se co- 
loca horizontalmente en el 
suelo. Otros la llaman ca- 
ravana. Tiene las acep. 
cast. 

Casilla. Cub. f. — El vagón del 
ferrocarril alto y cerrado. 

Casilla. Cub. f. — En algunas 
localidades, la carnicería, o 
establecimiento donde se 
expenden carnes. 

Casilla. Cub. f. — Algunos di- 
cen así al capote. Véase. 

Casilla de equipajes. Cub. 
f. — El furgón inmediato a 
la locomotora que en los 
trenes de viajeros se des- 
tina a la conducción de los 
equipajes y mercancías me- 
nudas. También se dice ca- 



CAST 



— 123 — 



CATA 



silla de expreso. En muchos 
casos se emplea la voz ca- 
rro en lugar de casilla. 

Casiüa de expreso. Cub. f.- 
Véase casilla de equipajes. 

Casillero. Cub. m. — En los 
trenes de ferrocarril, el 
individuo que custodia y 
tiene a su cargo la casilla 
de equipajes. Tiene las 
acep. east. 

Casillero. Cub. m. — En mu- 
chas localidades, el carni- 
cero; dueño de una carni- 
cería o casilla. 

Casimba. Cub. f. — Dice Za- 
yas que es un "hueco o ca- 
vidad en las peñas o terre- 
no impermeable, donde se 
forma natural depósito de 
agua; o también de tierra 
fértil". (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Casimba. Amer. f. -Recipien- 
te subterráneo de reducida 
capacidad, formado algu- 
nas veces con un barril, 
donde se recoge y conserva 
el agua de lluvia. 

Casmagua. Cub. f. — El ár- 
bol caumao. Véase. 

Castaña. Cub. f. — "La pieza 
que sirve de chumacera 
arriba a la maza mayor". 
Esto dice Pichardo, refi- 
riéndose al trapiche de 
ingenio. Tiene las acep. 
cast. 

Castaña. Amer. f . — Dícese 
así, por la semejanza con 
el fruto del castaño común, 
a los de los castaños ame- 
ricanos. 

Castaña purgante. Amer. f. 



■ — El fruto del castaño pur- 
gante. 

Castaño criollo. Cub. m. — 
El árbol o arbusto guará de 
ley. Véase. 

Castaño de Malabar. Cub. 
m. — Nombre que se le da 
en Cuba al conocido en 
América y en la Isla tam- 
bién por "árbol del pan", 
que describe la R. A. Fué 
importado en Cuba hace 
más de un siglo, de la isla 
de Jamaica. 

Castaño purgante. Amer. m. 
— Arbusto (Pichardo, que 
lo titula sencillamente cas- 
taño, lo describe como be- 
juco) silvestre, de hojas 
enteras, oblongas y flores 
en panículas, cuyo fruto, ia 
castaña purgante, es un vo- 
mitivo o purgante tan fuer- 
te, que si se suministra con 
exceso es muy peligroso. 
(Bot. F. Celastríneas; esp. 
Eippocratea malpighice folia, 
Rudg.) 

Castilla. Cub. adj. — Usase 
como aditamento de espe- 
cies zoológicas y botánicas, 
como abeja, caña, etc. 

Castrear. Cub. v. a. — vulg. — 
Dicen así muchos campesi- 
nos por "castrar". 

"Castrón. Cub. m. — "El cer- 
do grande castrado". (R. A.) 
Tiene la otra acepción cas- 
tellana. 

Catacuba. Cub. epic. f. — Pa- 
rece corrupción de carta- 
cuba, pero según Zayas, 
esta forma se conserva del 
caribe. 



CATA 



— 124 



CATI 



Cafalineta. Cub. epic. f. — Pez 
que mide unos tres decí- 
metros de longitud, de co- 
lor gris perla con siete lis- 
tas longitudinales amari- 
llas, escamas ásperas y cola 
ahorquillada. (Zool. F. Hce- 
mulidoe; esp. Anisotremus 
virginicus, Lin). 

Catalufa. Cub. epic. f. — El 
p«z cataluja. Véase. 

Cataluja. Cub. epic. f. — Pez 
de mediano tamaño, de 
cuerpo oblongo y compri- 
mido, de color rojo con bri- 
llo plateado, escamas áspe- 
ras, ojos grandes, que vive 
a mucha profundidad. Otros 
dicen catalufa. (Zool. F. 
Ilolocentridce; esp. Priacan- 
thus catalufa, Poey). 

Cataluja de lo alto. Cub. 
epic. f. — Varias especies 
muy distintas del pez an- 
teriormente descrito reci- 
ben este nombre, porque 
viven a grandes profundi- 
dades, y son muy raras. 

Catana. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 250 del Apéndice. 

Catata. Cub. f. — En la re- 
gión oriental, una especie 
de semilla del mate, ama- 
rilla y aplastada, que des- 
tinan los muchachos a sus 
juegos. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Catate. Cub. adj. — desusada. 
— Aplícase a la persona que 
alardea de ilustrada y es 
ignorante y torpe. 

Cataure. Cub. m. — Véase ca- 
tauro, que es el cubanismo 
aceptado por la R. A. 



"Catauro. Cub. m. — Especie 
de caja o cesta rústica y 
manuable, hecha de yagua, 
y destinada para guardar o 
conducir frutas, huevos, 
etc., y hasta para sacar 
agua de los pozos. (Et. Voz 
taina, según la R. A., y ca- 
ribe, según Zayas). 

Catedrático. Cub. m. — fig. y 
fam. — Dícese, festiva e iró- 
nicamente, al negro que 
habla con afectación ora- 
toria, empleando palabras 
tan rebuscadas como ino- 
portunas. Tiene los usos 
castellanos. 

Catey. Cub. epic. m. — Ave 
trepadora y parlera, espe- 
cie de papagayo, el más 
chico de Cuba, de bello co- 
lor verde salpicado de rojo 
en algunas plumas de las 
alas y a los lados del cue- . 
lio, con el pico rosado blan- 
quecino; vuela en banda- 
das, se domestica fácilmen- 
te, y hasta puede enseñarse 
a modular algunas voces. 
Abunda también en el Con- 
tinente, donde se la conoce 
con otros nombres. En la 
región occidental de la Isla 
más se le conoce por pe- 
riquito y perico, pero tén- 
gase presente que en la co- 
marca oriental se dice pe- 
rico a la cotorra. (Zool. F. 
Psittacidce; esp. Conurus 
euops, Wagl.) (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Catibía. Cub. f. — La yuca ra- 
llada y seca que se emplea 
en la confección de varios 



CATI 



— 125 



CAYA 



dulces. Véase la frase 33 
del Apéndice. (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

Catibo. Cub. epic. m. — Así 
escriben algunas personas 
tan ilustres como Poey, 
Picbardo y Zayas la voz 
que, con sujeción a las le- 
yes morfológicas de nuestro 
idioma, debe ser cativo 
(véase); pues basta la ra- 
zón de que sean innume- 
rables las palabras que ter- 
minan en ivo, y absoluta- 
mente ninguna en ibo, si no 
es tiempo de verbo, como 
"escribo", de "escribir"; o 
voz derivada de él, como 
"recibo" (substantivo), de 
"recibir", etc. Y el que sea 
voz de origen caribe, como 
se refiere al sonido y no a 
su forma gráfica, que los 
indios no conocieron, no 
impide que se escriba ca- 
tivo, ni dejará por eso de 
ser tan caribe como escrita 
con b. 

Cativo. Cub. epic. m. — Reptil 
acuático, especie de cule- 
bra, como de un metro de 
largo, olivada por encima, 
con manchas negras en los 
costados, y pardo amari- 
llento por debajo; vive en- 
tre las piedras de lagunas 
y ríos, es inofensiva, y se 
alimenta de larvas y plan- 
tas acuáticas. Algunos es- 
criben catibo (véase). (Zool. 
F. Colubridoe; esp. Tetra- 
norhinus variabilis, Dum.) 
(Et. Voz caribe). Véase cu~ 
lebrita de crin. 



Cativo. Cub. m. — fig. y fam. 
— Dícese a la persona rús- 
tica, ignorante y pacata. 

Catre. Amer. m. — Por anto- 
nomasia, el catre de tijera 
para dormir, de mucho uso 
en Cuba, aunque se va des- 
echando. 

Caumao. Cub. m. — El árbol 
más conocido por canagua. 
Véase. (Et. Voz india). 

Cayajabo. Cub. m. — La se- 
milla del árbol conocido 
por mate de costa, seme- 
jante en configuración y 
color a una castaña, pero 
más aplastada y circular 
ésta y de dureza extraor- 
dinaria. Algunas personas 
lucen una de estas semillas 
como colgante de reloj, 
otras las estiman como 
amuletos, y los muchachos 
las aprecian mucho para 
sus juegos en los que les 
sirven cual monedas. (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Cayama. Cub. f. — Ave acuá- 
tica zancuda, con la cabeza 
y parte del cuello implu- 
mes, de plumaje blancuzco, 
con alas y cola negras de 
tono verde, pico encoi^vado 
de color pardusco; se ali- 
menta de pececillos y crus- 
táceos, fabrica su nido en 
la copa de árboles eleva- 
dos, y no es comestible. 
(Zool. F. Tantalidce; esp. 
Tantalus loculator. Lin.) 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Cayana. Cub. epic. f. — "Nom- 
bre vulgar en Cuba del pez 



CAYO 



— 126 



CAZU 



Cirratum Gra". Esto dice 
Záyas. 

Cayarí. Cub. epic. m. — Can- 
grejo de agua dulce, pe- 
queño, rojo, que habita en 
cuevas que construye en 
lugares pantanosos. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Cayaya. Cub. f. — Pequeño 
arbusto silvestre de tallos 
acanalados y peludos, hojas 
ovaladas con un ápice pun- 
tiagudo, también peludas 
por el envés, flores blan- 
cas en racimos, y fruto asi- 
mismo blanco, con una pe- 
queña bolsa adicional, don- 
de está la semilla, muy pa- 
recida a la que forma de- 
bajo de la piel el insecto 
llamado nigua, por lo que 
también toma este nombre 
en algunas comarcas. Hay 
otras especies menos comu- 
nes y de escasa importan- 
cia. (Bot. F. Borragíneas; 
esp. Tournefortia hirsutis- 
sima, -Lin). (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Cayera, ra. Cub. subs. y adj. 
— antic. — La persona naci- 
da en la villa de Cayo, que 
hoy es la ciudad de San 
Juan de los Remedios, o 
simplemente Remedios, de 
donde hoy se dice reme- 
diarlo, na. 

Cayere, ra* Cub. adj. — antic. 
— Aplicábase a cosas de U* 
villa de Cayo. Véase la voz 
anterior. 

Cayo de monte. Cub. m. — 
Boscaje, lugar de reducida 
extensión, aislado, poblado 



de árboles y malezas, en 
medio de una llanura. 

Cayuca» Cub. f. — fam. — Dí- 
cese festivamente a la ca- 
beza, para indicar la tor- 
peza de entendimiento de 
un individuo. (Et. Del ca- 
ribe, cayuco). 

Cayuco, ca. Cub. adj. — fam. 
Suele oírse esta voz ame- 
ricana para calificar la ru- 
deza de una persona: "Fu- 
lano es un cayuco". Tiene, 
aunque poco, el uso ameri- 
cano castellanizado. 

Caysumbo, Cub. m. — Nombre 
menos frecuente del junco 
llamado jayún. Véase. (Et. 
Voz 'caribe, según Zayas). 

Caxador. Cub. m. — Vitola d6 
tabaco o cigarro puro de 
tamaño grande y buena cla- 
se. Tiene las acep. cast. 

Cazóa. Cub. epic. m. — Dícese 
así a todo tiburón de cría, 
cuyo tamaño no ha de ex- 
ceder de un metro a metro 
y medio. Algunos dicen ca- 
zón de ley. 

Cazón de ley. Cub. epic. m. — 
Véase cazón. 

Ca^ón de playa. Cub. epic. 
m. — Pez del grupo de ti- 
burones, acaso el más chi- 
co, que no llega a crecer un 
metro, de hocico alargado, 
con dientes oblicuos. Es co- 
mestible. ¿Será el "cazón" 
que describe la R. A.? (Zool. 
F. Charchanidce; esp. Sco- 
liodon porosus, Poey). 

Cazuela. Cub. í. — El juego de 
muchachos más conocido 
por chinata. Véase. Véase 



CEBO 



127 — 



CEDR 



también la frase 31 del 
Apéndice. Tiene las acep. 
cast. 

Cazuelero. Cub. adj. — fam. 
— Dícese al hombre caso- 
lero o cominero en caste- 
llano, especialmente, cuan- 
do sus inclinaciones de in- 
truso están en la cocina. 
(EL De "cazuela", y no de 
"casa", como el "casolero" 
castellano). 

Cazuelero, ra. Cub. sub3. y 
adj. — fam. — Dícese, en son 
de burla, a los naturales 
de Guanabacoa, por la fa- 
ma de la industria alfarera 
de esta población. En len- 
guaje serio, se dice guana- 
baccense. 

Cazueíüta. Cub. f. — Véase 
chinata. 

Cebolla. Común, f. — Lo mis- 
mo que "meretriz". Tiene 
los usos castellanos de la 
R. A. 

Cebolleta. Cub. f. — Planta 
herbácea anual, silvestre y 
común, muy parecida, si no 
es la misma, a la conocida 
en castellano por "juncia". 
Tiene el tallo triangular, y 
produce unos tubérculos se- 
mejantes a diminutas ce- 
bollas que agradan a al- 
gunas personas, y tienen 
gusto a pulpa de coco, aun- 
que picante, por lo que 
también toma el nombre de 
coquito la planta, además 
de macagüita y cebollín. 
Constituye una plaga inex- 
tinguible en algunos jardi- 
nes. (Bot. F. Ciperáceas; 



esp. Cyperus rotundus, Lin.) 

Cebollín, Cub. m. — Véase ce- 
bolleta. 

Cedazo. Cub. m. — Espacio 
entre dos cambios de com- 
pás, de una pieza bailable, 
particularmente del dan- 
zón: "Te cederé mi compa- 
ñera para bailar un ceda- 
zo". (Et. De "ceder"). 

Cedral. Cub. m. — Lugar don- 
de abunda el cedro, que ya 
va siendo escaso, con cuya 
merma pierde Cuba una ri- 
queza de consideración. 

Cedro. A.mer. xa. — Este ár- 
bol no es el mismo de que 
habla la Biblia y dan fama 
antiguos y célebres escri- 
tores, que sin duda es el 
que describe la R. A. como 
de la familia botánica de 
las Coniferas. Este, ameri- 
cano, quizá más abundan- 
te en la Isla que en el Con- 
tinente, a pesar del enorme 
consumo que se hace en el 
país de su madera, alcan- 
za una elevación que no 
excede a la mitad de aquél : 
unos 16 a 20 metros; su 
tronco "suele llegar a dos 
de diámetro", según Pi- 
chardo, pero bueno es ad- 
vertir que tal ejemplar, si 
hay alguno, será un rarí- 
simo fenómeno; lo frecuen- 
te es que no alcance la mi- 
tad. Tiene hojas grandes 
terminadas en punta, con 
el nervio central amarillo, 
y hojuelas oblongas, flores 
amarillas en panícula gran- 
de, terminal, colgante, y 



CEDE 



— 128 



CEIB 



fruto ovoide, blanquecino, 
que contiene una especie 
de goma empleada como 
pectoral eficaz; la corteza 
en decocciones un buen re- 
medio para golpes y contu- 
siones. Pero el mérito y va- 
lor principales de este ár- 
bol están en su madera, in- 
corruptible, aromática, de 
color de caoba algo más 
pálido, compacta, ligera y 
muy laborable, con la que 
se hacen verdaderas fili- 
granas en ebanistería. Uno 
de los consumos principa- 
les es para cajones do ci- 
garros puros. Aunque to- 
davía abunda en la Isla este 
árbol, es una lástima que, 
dado su consumo extraor- 
dinario, no haya quien se 
preocupe de su repobla- 
ción, ya que se planta de 
estaca, sin quitarle la cor- 
teza, por lo que no puede 
ser menos costosa. También 
se dice cedro macho, para 
diferenciarlo del cedro hem- 
bra., que es una variedad de 
menores proporciones y 
madera más clara. (Bot. F. 
Melidceas; esp. Cedrela odo- 
rata, Lin.) 

Cedro de Himalaya. Cub. m. 
— Especie cultivada, exó- 
tica, del cedro, escasa y 
poco estimable. (Bot. F. Af.; 
esp. Cedrela toona, Lin.) 

Cedro de Líbano. Cub. m. — 
Tipo que, según Pichardo, 
se produce en el monte de 
ese nombre, en la provin- 
cia de Santiago de Cuba, y 



que no existe en el resto de 
la Isla. (Bot, F. M.; esp. Ce- 
drela libanis). 

Cedro de Mélico. Cub. m.— - 
Un árbol silvestre algo se- 
mejante al cedro, que se ca- 
racteriza por tener las ho- 
jas apiñadas. Del nombre 
cedro se ha abusado para 
denominar otros árboles, 
sin afinidades a los que lle- 
van este nombre con pro- 
piedad, y entre ellos, están, 
además de este cedro de 
Méjico, los llamados blanco, 
de Carolina o de Virginia, 
de España y rosado. 

Cedro hembra. Cub. m. — ■ 
Véase cedro. 

Cedro macho. Cub. m.— El 
cedro. Véase. 

Ceiba de costa. Cub. f. — Va- 
riedad del árbol americano 
llamado "ceiba", sin otras 
particularidades que des- 
arrollarse en el litoral. 

Ceibadal. Amer. m. — Punto 
en el mar donde abunda el 
alga llamada "ceiba". 

Ceibón. Cub. m. — Árbol, es- 
pecie de ceiba, el más ele- 
vado de Cuba, que alcanza 
25 metros, de corteza eri- 
zada de púas, hojas lan- 
ceoladas, verdes por la haz 
y grisáceas por el envés, 
fruto de unos 15 centíme- 
tros de largo, peludo y con 
semillas ovoides, flores, de 
cinco pétalos rematados en 
concha, blancas por fuera 
y rosadas por dentro. (Bot. 
F. Bombdceas; esp. Bombax 
einarginatum). 



CED3 



— 129 



CENA 



Ceibón Botija. Cub. m. — Ár- 
bol muy escaso, apenas co- 
nocido, semejante al ante- 
rior. También se llama cei- 
bón lanero, y sencillamente 
lanero. (Bot. F. Malváceas; 
esp. Ochroma lagopus). 

Ceibón de agua. Cub. na. — 
Árbol más conocido por 
ceibón de arroyo. Véase. 

Ceibón de arroyo. Cub. va. — 
Árbol silvestre y abundante 
en las previ. 'icias de Santa 
Clara y Camagüey, que se 
distingue y aprecia por ser 
la madera más ligera de la 
Isla, pues su peso especí- 
fico es de 0,120 kilogramos; 
es muy fibrosa y elástica, 
de color blanco con viso ro- 
sado. También se llama cei- 
bón de agua. (Bot. F. Bom- 
báceas; esp. Pacira acuá- 
tica). 

Ceibón lacero. Cub. m. -Véa- 
se ceibón botija. 

Ceja de monte. Cub. f. — Ca- 
mino estrecho en ios bos- 
ques: vereda. En otros 
puntos de América se dice 
simplemente ceja. 

Celebrar, se. Cub. v. a. y re- 
cíp. — fam. — En la región 
oriental, equivale a "ena- 
morar, se" : '"José celebra a 
Inés"; "Pedro y Mercedes 
se celebran". Tiene las 
acep. cast. 

Celestina. Cub. f. — Se cono- 
cen con este nombre varias 
especies botánicas, algunas 
con aditamentos particula- 
res, y otras más llamadas 



rompezaragüey. Tiene las 
acep. cast. 

Celestina azul. Cub. f. — Es- 
pecie silvestre, de flores 
cual indica su nombre, de 
la que hay una variedad 
con flores blancas llamada 
celestina blanca. (Bot. F. 
Compuestas; esp. Ageratum 
carymbosum, Zuce.) 

CeSe3íina blanca. Cub. f. — 
Véase celestina azul. 

Ceíestina de agua. Cub. f. — 
Planta acuática, de hojas 
verticuladas, sumergidas, 
que constituye la única es- 
pecie cubana de su fami- 
lia. (Bot. F. Ceratofúeas; 
esp. Ceratophyllum demer- 
sum, Lin,) 

Ceüsdonáa criolla- Cub. f. — 
Dan algunos este nombre, 
impropiamente, a la yerba 
de la sangre, pero con más 
propiedad se dice a la yerba 
celidonia, que se parece 
algo a ía celidonia exótica 
y común. 

Celosa. Cub. f. — Arbusto sil- 
vestre, espinoso, de media- 
na elevación, de hojas car- 
táceas, enteras o aserradas, 
flores azulado-violadas en 
espigíií ; madera dura, pe- 
sada, fina, amarillenta con 
vetas suaves. También se 
llama celosa cimarrona y 
violetina. (Bot. F. Verbe- 
náceas; esp. Duranta plu- 
mierii, Lin.) 

Celosa cimarrona. Cub. f. — 
Véase celosa. 

Cenata. Cub. f. — fam. — poco 
uso. — Cena rumbosa y di- 



9 



CENT 



130 — 



CBECH 



vertida entre varios ami- 
gos. 

Cenfoguense. Cub. subs. 
com. y adj. — Dícese en len- 
guaje más refinado por 
cienfueguero, ra. 

Cenfoguense. Cub. adj. — 
Corno cienfueguero, ra. (2. a 
acep.) 

Cenizo. Cub. m.- — Árbol sil- 
vestre y maderable, tam- 
bién conocido por humo de 
sabana y ojo de cangrejo. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Pithecolobium obovale, 
Wright.). 

Cenizo blanco. Cub. m. — 
Planta silvestre que es la 
"biengranada" de la R. A. 
o una especie de ella, co- 
nocida también por apa- 
sote blanco. (Bot. F. Que- 
nopodiáceas; esp. Chenopo- 
dium albura, Lin.) 

Central. Cub. m. — Dícese al 
tren que recorre longitu- 
dinalmente la Isla, desde la 
Habana a Santiago de Cuba. 
Algunos le dan acepción de 
adjetivo, anteponiendo la 
palabra "tren". Conserva el 
significado castellano de 
adjetivo. 

Central. Cub. m. — En los úl- 
timos años se ha genera- 
lizado esta voz para desig- 
nar el ingenio de azúcar de 
mucha importancia. Tam- 
bién se dice central azuca- 
rero. 

Central azucarero. Cub. m. — 
Véase central (2. a acep.). 

Ceatrffuga. Cub. f. — En los 
ingenios de azúcar, cada 



una de las calderetas rota- 
torias a gran velocidad, 
donde la pasta de azúcar se 
seca, solidifica y granula, 
constituyendo este trabajo 
el último en la elaboración 
del azúcar. Tiene las fun- 
ciones de adjetivo que le 
señala la R. A. 

Centro. Cub. m. — desusada. 
— La saya o vestido que se 
pone debajo de una tela 
transparente para que se 
trasluzca el color de la pri- 
mera. Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Cepa cabaüero. Cub. f. — 
"El señor Sauvalle trae va- 
rios vegetales de este nom- 
bre vulgar en las Lorantá- 
ceas" , dice Pichardo. 

Cera. Cub. f.— Enredadera, o 
bejuco, exótica, cultivada, 
cuyas hojas y flores, de co- 
lor de rosa, tienen aspecto 
de cera, principalmente por 
su notable grosor. Tiene 
las acep. cast. 

Cera. Cub. f. — Véase cerillo. 

Cera amanila. Cub. f. — El 
árbol cerillo. (2. a acep.). 
Véase. 

Cera prieta. Cub. f. — Véase 
cera virgen. 

Cera virgen. Cub. f.-La cera 
que produce la abeja crio- 
lla: blanda y negruzca, cuyo 
uso entre los campesinos 
para alumbrarse va des- 
apareciendo. También se 
dice cera prieta. 

Cercha. Cub. f. — Cada pieaa 
arqueada de madera o me- 
tal que sostienen ©1 toldo 



CEEB 



- 131 — 



CBRI 



o capota de los carruajes, 
y por extensión, las que 
sostienen algunas clases de 
mosquitero en las camas. 

Cerecero. Cub. m. — Así sue- 
le decirse entre gente cam- 
pesina al cerezo o cerezo 
criollo, y no deja de ser re- 
comendable esta denomi- 
nación, para que se entien- 
da que no se trata del ce- 
rezo de Europa. 

Cereza. Común, f. — La baya 
que contiene la semilla o 
grano del cafeto. Tiene las 
acep. cast. Véase descere- 
zadora. 

Cereza. Amer. f. — Véase ce- 
reza criolla. 

Cereza criolla. Cub. f. — En 
Cuba, el fruto del cerezo 
de América. 

Cerezo. Amer. m.— El cere- 
zo criollo. Véase. 

Cerezo criollo. Cub. m. ■ — 
Arbusto de unos cuatro 
metros de altura, de hojas 
oblongas, lanceoladas, ver- 
des, más obscuras por la 
haz, y brillantes, flores 
purpúreas, y cuyo fruto 
consiste en una drupa es- 
carlata de pulpa acidosa, 
pero no enteramente des- 
agradable, que se emplea 
para conservas; el tronco, 
de madera blanca y ligera, 
produce buena goma, y la 
corteza se utiliza para cur- 
tir pieles. También se lla- 
ma cerezo, cerezo de Ja- 
maica, palo de gallina (2. a 
acep.). y entre algunos 
campesinos se le dice ce- 



recero, que debiera ser 
su nombre verdadero. (Bot. 
F. Malpigiáceas ; esp. Mal- 
phigia glabra, Lin). 

Cerezo de Cayena. Cub. m. 
— Arbusto silvestre, peque- 
ño, de precioso aspecto, con 
hojas como las del anterior, 
brillantes, y fruto parecido, 
astringente, pero más agra- 
dable que aquél. (Bot. F. 
Mirtáceas; esp. Eugenia uni- 
flora, Lin.) 

Cerezo de Jamaica. Cub. m. 
—El cerezo criollo. Véase. 

Cerezo de pinar. Cvb. m. — 
Especie del cerezo criollo, 
de escaso interés. (Bot. F. 
Mirtáceas; esp. Eugenia me- 
galopetala, Gr.) 

Cerezo silvestre. Cub. m. — 
El arbusto ciguaraya. Véa- 
se. 

Cerillo. Cub. m. -Forma mas- 
culina que se le da a la 
"cerilla" que en castellano 
designa a la vela de cera, 
larga, delgada y enroscada. 

Cerillo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre cuya elevación me- 
dia es de 9 metros, de her- 
mosa y excelente madera, 
de color azafranado, em- 
pleada en bastones por sus 
vetas caprichosas. Los pes- 
cadores suelen usar astillas 
de este árbol a manera de 
antorchas, por su buena 
combustión, y por esta cua- 
lidad recibe el nombre in- 
dicado, y los de cera (2. a 
acep.), cera amarilla, y 
además macagua de costa. 
(Bot. F. Rubiáceas; esp. 



CIBÍ 



— 13a 



CICO 



Exostemma caribosum, D.) 
Cerillo de costa. Cub. m. — 

Árbol indígena y silvestre 
que se desarrolla en el lito- 
ral; es parecido al anterior 
por su cualidad de combus- 
tible. (Bot. F. Legumino- 
sas; esp. Earpalicc cuben- 
sis, Gr.). 

Cerillo de loma. Cub. ni. — 
Especie del árbol cerillo 
(2. a acep.) (Bot. F. Berbe- 
rídeas; esp. .Berberís fra- 
ocimi folia, EL) 

Cerrado, da. Común, adj. — 
í'am. — Aplícase a la perso- 
na de ruda inteligencia. 
Tiene los otros usos caste- 
llanos. 

Cestillo de plata. Cub. m. — 
La planta carraspita. Véa- 
se. 

Cevoruno, na. Cub. adj. — 
Así dice alguna gente cam- 
pesina, por corrupción de 
"cervuno, na", al color del 
ciervo. 

Ciba. Cub. f. — antic. — Una 
piedra blanca y diminuta 
que los indios empleaban 
para cuentas y collares de 
adorno. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Cibí. Cub. epic. m. — Pez que 
alcanza un tamaño aproxi- 
mado de 4 decímetros y un 
peso de cinco libras. Hay 
cinco especies, de las que 
solamente dos reciben so- 
brenombre particular, con 
las que suelen confundirse 
las otras tres. Algunos es- 
criben sibí con impropie- 



dad. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Cibí amarillo. Cub. epic. m. — 
Tipo de cuerpo ovalado y 
comprimido, de coior pá- 
lido algo azulino en el lo- 
mo, con viso dorado en todo 
el cuerpo; tiene las aletas 
pectorales falcadas y la 
caudal ahorquillada. (Zool. 
F. Carangidce; esp. Caranx 
cibí, Poey). 

Cibí cocinero. Cub. epic. m. 
— Especie de cuerpo más 
alargado, y más obscura 
coloración: aplomado hacia 
el lomo, y azul fuerte por 
el vientre, con la cabeza 
algo amarilla. Como el an- 
terior y las otras especies, 
ofrece el peligro de causar 
ciguatera. (Zool. F. Caran- 
gidce; esp. Caranx iridinus, 
Poey). 

Ciboney. Cub. m. — Véase si- 
boney. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Cibnney. Cub. m. — Véase si- 
boney. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Cicote. Amer. m. — La basura 
negruzca y hedionda que 
se deposita, por efecto del 
sudor, entre los dedos de 
los pies de la gente des- 
aseada. (Et. Voz originaria 
de Méjico). 

Cicotera. Amer. f.-Abundan- 
cia de cicote. Véase. 

Cicotudo, da. Amer. adj. — 
Aplícase a la persona o al 
pie con cicote. Véase. 

Cicotudo, da. Cub. m. y f. — 
fig. y f ám. — Dícese a la 



CIGA 



— 133 — 



CIGU 



persona desaseada y des- 
preciable. 

Ciego, ga. Cub. adj. — Aplí- 
case al valle o toda exten- 
sión de terreno rodeada de 
bosque, e incomunicada por 
lo tanto. De esta circuns- 
tancia han tomado nombre 
algunas poblaciones, como 
Ciego Montero, Ciego de 
Avila y otras. 

CiegoavíSeño, ña* Cub. subs. 
y adj. — Más propio que 
avileño, ña (1. a acep.). Véa- 
se. 

Ciegoavileño, ña. Cub. adj. 
Véase avileño, ña (2. a acep.) 

Cielazo. Cub. m. — Espolona- 
zo o puñalada que infiere 
un gallo con el espolón a 
su rival en la garganta. (Et. 
De "cielo", paladar). 

Cíen (Núniero). Cub. m. — 
fam. — El excusado o re- 
trete. 

Cienfueguero, ra. Cub. subs. 
y adj. — La persona natural 
de Gienfuegos. Otros dicen 
cenfoguense. 

Cáenfueguero, ra. Cub. adj. 
— Aplícase a cosas de esa 
villa. 

Cigarrera. Común, f. — En la 
Isla, es la mujer que hace 
cigarros, o sea cigarrillos o 
pitillos, pero no los ciga- 
rros como acepta esta voz 
la R. A. para cigarro puro, 
que en Cuba todo el mun- 
do llama "tabaco", también 
aceptado por la R. A. Los 
tabacos (cigarros puros) los 
hacen en la Isla únicamen- 
te hombres, y se llaman por 



ello "tabaqueros", cual lo 
autoriza el Dic. oficial. 
También se dice a éstos 
torcedores. 

Cigarrera. Cub. f.-Lo mismo 
que "pitillera". Al estuche 
de guardar cigarros puros 
(tabacos) se dice tabaquera. 
Ts T o tiene esta voz más acep- 
ciones en Cuba que las in- 
dicadas. 

Cigarrería. Cub. f. — Local 
donde se fabrican cigarros, 
o sean cigarrillos. Se dice 
más fábrica de cigarros. 

Cigarrería. Amer. f. — El es- 
tablecimiento donde se ex- 
pende tabaco elaborado, que 
en Cuba más se dice "pues- 
to, o vidriera, de cigarros". 
Sería impropio decir "es- 
tanco", como en España, 
toda vez que el tabaco tie- 
ne aquí libre venta y ela- 
boración. 

Cigarro. Común, m. — En Cu- 
ba es la única denomina- 
ción del cigarro de papel, 
cigarrillo o pitillo. Al ci- 
garro puro se dice única- 
mente "tabaco", que tam- 
bién autoriza la R. A. 

Cigua. Cub. f. — Molusco ma- 
rino univalvo, de concha 
globosa y cónica, cubierta 
de parásitos y de color ne- 
gro con manchas blancas; 
la base por donde se adhie- 
re a los arrecifes.^ tiene 
unos diez centíme¿ros de 
diámetro. Algunas personas 
gustan de este molusco gui- 
sado, pero no es bocado 
apreciable. Suele escribir- 



GIGU 



— 134 — 



cuú 



se incorrectamente sigua. 
(Zool. F. Trochidce; esp. Li- 
vona pica). (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Cigua amarilla. Cub. f. — Es- 
pecie del árbol antillano 
"cigua", descrito por la 
R. A., de madera amarilla 
y buena. 

Cigua blanca. Cub. f.— Otra 
especie, de madera blanca 
y sin aplicación. 

Cigua de mierda. Cub. f. — 
Especie que toma ese nom- 
bre por su mal olor. 

Ciguanea. Cub. f. — Dícese a 
todo lugar cenagoso en el 
litoral. Algunos autores, en- 
tre ellos Pichardo, escri- 
ben esta palabra con s, lo 
cual, según Zayas, cuya 
opinión compartimos, es 
uso vicioso. (Et. Voz cari- 
be, según Zayas; probable- 
mente derivada de la ca- 
ribe "cigua"). 

Ciguapa. Cub. epic. f. — Ave 
de rapiña nocturna, pare- 
cida al mochuelo y al buho, 
de color moreno más o me- 
nos fuerte, con manchas 
amarillas por encima, y el 
pecho con partes blancuz- 
cas, y dos penachos negros 
en la cabeza. (Zool. F. Stri- 
gidce; esp. Asió stigius, 
Wagl.) (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Ciguapa. Cub. f. — En la re- 
gión oriental llaman así al- 
gunas personas al zapote de 
culebra, y otras al icaco de 
aura. Véanse. 

Ciguaraya. Cub. f.— Arbusto 



silvestre de cinco a seis 
metros de altura, de hojas 
compuestas con siete o nue- 
ve folíolos opuestos y va- 
riables, de excelentes pro- 
piedades medicinales para 
el aparato genito-urinario, 
que produce flores en raci- 
mos, y fruto en cápsulas de 
color rojo pálido. Su ma- 
dera es inútil. Algunos es- 
criben siguaraya, siguiendo 
la defectuosa prosodia cu- 
bana. En algunos lugares se 
conoce también por cerezo 
silvestre. (Bot. F. Meliá- 
ceas; esp. Trichilia glabra, 
Lin.) (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Ciguaraya macho. Cub. f. — 
Una especie del arbusto 
anterior, de no tan buenas 
propiedades medicinales. 
(Bot. F. M.; esp. Trichilia 
pallida, Sw.). 

Cigüeña. Cub. f. — Vagoneta 
de ferrocarril, por lo co- 
mún plana y desmantelada, 
movida automáticamente 
por medio de palancas y 
ruedas dentadas o tirada por 
fuerza animal, y que usan 
los peones o reparadores de 
la vía para conducir mate- 
riales, herramientas y para 
trasladarse ellos mismos de 
un punto a otro. Tiene al- 
gunos usos cast. 

Cijú. Cub. epic. m. — Algunas 
personas escriben así en 
lugar de "sijú" (pájaro de 
las Antillas), que es la voz 
aceptada por la R. A., y por 
lo tanto, aunque parezca 



CINT 



— 135 — 



CIRU 



más correcta la forma cijú, 
estimamos más respetable 
el uso autorizado por esa 
docta Corporación y el ge- 
neralizado uso. 

Culantrillo. Común, m. — Mu- 
chas personas en España y 
América dicen así por "cu- 
lantrillo". Véanse las espe- 
cies cubanas de esta planta. 

Cimarrón, na. Amer. adj. — 
fam. — Metafóricamente, 
aplícase a la persona que, 
sin causa conocida deja 
de reunirse con sus amigos 
habituales, o de concurrir 
a un lugar acostumbrado. 
Tiene los usos americanos 
castellanizados. Véase el 
refrán 9 del Apéndice. 

Cinamomo criollo. Cub. m. — • 
Es el cinamomo común o 
una variedad de escasas 
particularidades. 

Cincollagas» Cub. f. pl. — 
Planta silvestre como de un 
metro de altura, de flor 
acampanada de color de 
carmín con cinco ondas, en 
ramilletes, de hojas cordi- 
formes, angulares y ase- 
rradas. 

Caliqueño, ña. Cub. adj. — 
Aplícase a los animales que, 
debiendo tener cuatro de- 
dos, nacen con cinco. 

Cinta. Cub. f. — Listón de ma- 
dera de unos ocho centí- 
metros de ancho por dos o 
tres de grueso, que se uti- 
liza en carpintería para cu- 
brir las junturas de las ta- 
blas, en los cielos rasos de 
madera, y otras obras. Vie- 



ne a ser una clase de lo 
que en castellano se dice 
"ripia". Tiene los usos 
castellanos. 

Cirio. Cub. m.— Árbol silves- 
tre de hermoso aspecto, de 
madera muy apreciada por 
su dureza, buen peso y fino 
grano, de color amarillo con 
vetas suaves. También se 
llama guabico de sabana, 
güimba, pico de gallo, pino 
de monte y palo de bomba. 
(Bot. F. Anonáceas; esp. 
Xilopia obtusifolia). Tiene 
el uso castellano. 

Ciruela. Cub. f. — Nombre 
que recibe el fruto de los 
distintos ciruelos que se 
desarrollan en Cuba, y que 
toma el sobrenombre del 
ciruelo respectivo, como ci- 
ruela amarilla, campechana, 
gobernadora y loca. 

Ciraelüüo. Cub. m. — Véase jia 
manzamUa. 

Ciruelo. Amer. m. — Algunas 
personas llaman ciruelo, si- 
guiendo el uso americano, 
al árbol común en Améri- 
ca, más conocido por su 
nombre castellanizado de 
"jobo". Esto da lugar a 
confusiones, puesto que en 
Cuba la voz ciruelo (con 
aditamentos) designa espe- 
cies botánicas muy distin- 
tas del jobo y de los cirue- 
los europeos. 

Ciruelo amarillo. Cub. m. — 
Árbol silvestre muy co- 
mún, que se planta de es- 
taca y utiliza en setos vi- 
vos, de hojas compuestas, 



CISC 



136 — 



CLAV 



con hojuelas pequeñas y 
ovaladas; su fruto, algo 
mayor que una aceituna, es 
de color amarillo, y tiene 
sabrosa pulpa. (Bot. F. Ana- 
cardiáceas; esp. Spondias 
purpurea, Lin.) 

Ciruelo campechano. Cub. 
m. — Especie parecida a la 
anterior, pero de mayores 
proporciones en todos los 
órganos, de tallo violáceo, 
flores rojas, y fruto ana- 
ranjado, más grande y de 
mejor gusto. También se 
dice ciruelo loco, y algunos, 
por la confusión apuntada 
en la voz ciruelo, le dicen 
jobo impropiamente. (Bot. 
F. A.; esp. Spondias latea, 
Lin.). 

Ciruelo cimarrón. Cub. m. — 
Véase jía manzanilla. 

Ciruelo gobernador. Cub. m. 
— Árbol cultivado, origina- 
rio, al parecer, de la isla 
de Madagascar, perfecta- 
mente aclimatado en la 
Isla. De sus ciruelas, que 
las produce abundantemen- 
te, se hace un dulce gela- 
tinoso exquisito. (Bot. F. 
Bixáceas; tribu Flacur- 
cieas; esp. Flacourtia ra- 
moatchi). 

Ciruelo loco. Cub. m. — Véase 
ciruelo campechano. 

Ciscadura» Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de ciscar, 
se. Algunos dicen cisca- 
miento. 

Ciscamiento. Cub. m. — fam. 
Lo mismo que ciscadura. 
Véase. 



Ciscar, se. Cub. v. a. y ref. 
— fam. — Lo mismo que 
"avergonzar, se 1 ': "Miguel 
cisca a cualquiera con sus 
despropósitos"; "Diego se 
ciscó y no supo defender- 
se". No tiene los usos cas- 
tellanos. 

CiudadeKa. Cub. f. — fig. — Dí- 
cese a la casa de vecindad, 
que también tiene este 
nombre. Conserva la acep. 
cast. 

Clandestina. Cub. f. — vulg. — 
Ramera que procura ocul- 
. tar ai público su vicio. 

Clarificadora. Cub. f. — Reci- 
piente, por lo común de 
hierro y en forma cúbica, 
donde se clarifica el gua- 
rapo. 

Clarín. Cub. m. — En la re- 
gión oriental, el chamico 
azulado. Véase. 

Cíanos©. Cub. adj. — fig. y 
vuig. — En boca de campe- 
sinos, califica a las perso- 
nas que dicen las cosas con 
claridad, en el sentido de 
desparpajo: "Me gusta Jo- 
sé por lo clarioso". 

Clavar. Cub. v. a. — fig. y 
fam. — Metafóricamente, se 
le dan a este verbo muy va- 
rios significados, además 
de los que autoriza la R. A., 
y otros que, no constando 
en su catálogo oficial, tie- 
nen uso en España. Una 
acep. que no carece de gra- 
cia es la que indica fallos 
judiciales o municipales, en 
el sentido de imponer: "A 
Zutano le clavaron diez du- 



CLAV 



— 137 



CLAV 



ros de multa o clies días 
de arresto". Pero desciende 
a lo obsceno y reprobable 
también, como cuando se 
alude a contraer enferme- 
dades secretas. 

Clave. Cub. f. — Instrumento 
musical que consiste en dos 
palos redondos, como de un 
jeme de largo, de madera 
dura y sonora, que se usan 
golpeándolos uno contra 
otro, para guardar el com- 
pás y acompañar a la gui- 
tarra en los cantos popula- 
res particularmente, aun- 
que también suele oirse en 
orquestas. Tiene los usos 
castellanos. 

Clavel de barba. Cub. m. — 
Hermosa planta de jardín 
y su flor matizada, parecida 
al clavel común por la fi- 
gura, pero de corola mayor 
y formando ramilletes; tie- 
ne los tallos nudosos y las 
boj as más anchas que el 
común. 

Clavel de China. Cub. m. — 
Variedad también de jar- 
dín, de flor parecida al tipo 
común, algo más chica y 
con la corola más abierta. 

Clave! de España. Cub. m. — 
Es el clavel común, singu- 
larmente el rojo, pero es 
mucho menos fragante que 
el cultivado en la Península. 

Clave! de indias. Amer. m. 
Bícese a la flor de la co- 
petuda. Véase. 

Clave! de! Japón. Cub. m. — 
Tipo de flor semejante al de 
España, pero de mayor ta- 



maño, y hojas más cortas y 
romas. 

Clave! de muertos. Cub. rn. 
— Dícese a la planta co- 
petuda (véase) y su flor. 

Clavelito de manglar. Cub. 
m. — Planta florida, vene- 
nosa, que se desarrolla sil- 
vestre en las ciénagas. (Bot. 
F. Asclepiadeas; esp. Echi- 
tes paludosa). 

Clavelito de sabana. Cub. 
rn. — Hay dos especies de 
plantas, ambas venenosas, 
con este mismo nombre, 
que se desarrollan silves- 
tres en el litoral, de hojas 
lanceoladas, puntiagudas; 
la primera es trepadora y 
tiene flor rosada, y la otra 
es de flor amarilla. (Bot. F. 
Asclepiadeas; esp. Echites 
biflora y E. andreswsii). 

Clavellina. Cub. í. — En algu- 
nos lugares se dice así a la 
planta más conocida por 
yerba de clavo. Véase. Nin- 
guna de las clavellinas cu- 
banas son las descritas por 
la R. A. 

Clavellina. Cub. f. — Planta 
silvestre que se desarrolla 
en las márgenes de los ríos, 
cuyas ramas se inclinan 
siempre hacia el agua, muy 
cargadas de flores rosadas 
que reciben el nombre de 
la planta, las que se des- 
prenden fácilmente a la 
más ligera sacudida del ta- 
llo. También se llama rosa 
de río y lirio. (Bot. F. Li- 
trarieas; esp. Ginora ame- 
ricana) . 



COBA 



138 — 



COBO 



Clavellina de laguna. Cub. 
f. — Dos plantas indígenas 
de variada flor que se des- 
arrollan en sitios húmedos, 
y se conocen también por 
verraco (1. a acep). (Bot. F. 
Euforbiáceas; esp. princi- 
pal : Crotón homolepidus, 
Muell.) 

Clavellina de paredón. Cub. 
f. — Arbustillo de florecillas 
muy menudas, conocido 
además por cuaresmüla de 
paredón. (Bot. F. Litra- 
rieas; esp. Ginora glabra). 

Clavellina de río. Cub. f. — ■ 
Especie que se desarrolla 
en las márgenes de los ríos. 
(Bot. F. Rubiáceas; esp. 
Exostemma longiflorum). 

Clavellina espinosa. Cub. f. 
— Arbusto parecido a la 
clavellina de paredón, y que 
se conoce además por cua- 
resmüla espinosa. 

Club. Cub. m. — Véase tolete. 
(Anglicismo.) 

Coaba. Cub. f. — Así dicen al- 
gunos, conservando la ver- 
dadera voz india a la cuaba. 
Véase. 

Coba. Común, f. — fam. — En 
Cuba no se entiende la pa- 
labra "coba" por "embuste 
gracioso", cual describe la 
R. A., aunque, dado el la- 
conismo de tal definición, 
tiene alguna analogía con 
la acepción que le da gran 
parte del pueblo español y 
americano. Se usa para de- 
notar adulación, al hablar 
con una persona, a quien se 
trata por todos los medios 



de agradar, con el fin de 
captarse su simpatía o 
ablandar la dureza de su 
actitud. Se usa casi siem- 
pre con el verbo "dar": 
"Después de una larga co- 
ba, conseguí de Fulano que 
no se opusiera a mi em- 
peño"; "tuve que darle 
coba a Ramón para que no 
se incomodara". 

Cobero, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a la persona aficiona- 
da a dar coba (véase), por 
"adulador, ra". 

Cobija.^ Cub. f.— En la Isla se 
dice solamente al techo de 
guano o de yagua, con que 
se cubren todos los bohíos 
y algunas casas campesi- 
nas, entre ellas las casas de 
tabaco. En los demás casos 
se dice "techo", "techum- 
bre" o "tejado". 

Cobijar. Cub. v. a.-La acción 
de construir una cobija. 
Véase. Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Cobio, bia. Cub. m. y f. — 
vulg. — Lo mismo que "con- 
cubinato, concubina", en- 
tre la plebe. 

Cobio, bia. Cub. m. y f.— fíg. 
y vulg. — Dícese a la perso- 
na íntima amiga y confi- 
dente. 

Cobo. Cub. m.-Testáceo uni- 
valvo de concha cónica en 
espiral, que es el mayor de 
los caracoles antillanos, cu- 
ya base alcanza un diáme- 
tro de 25 centímetros, cu- 
bierto interiormente de una 
substancia córnea, de un es- 



coco 



— 139 — 



coco 



malte anacarado amarillen- 
to, con la abertura de color 
acarminado. Los indios fa- 
bricaban con esta concha 
utensilios y objetos de 
adorno; y actualmente se 
hace una clase de fotuto 
(véase), rompiéndole el re- 
mate de la espiral. (Zool. 
F. Strombida?; esp. Strom- 
bus gigas). (Et. Yoz caribe, 
Zayas). 

Cobre. Cub. m. — fam. — Véa- 
se la frase 91 del Apéndice. 

Cobrero, ra» Cub. subs. y 
adj. — La persona nacida en 
la villa de El Cobre. 

Cobrero, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a cosas de esa villa. 

Cobres. Cub. m. pl. — En los 
ingenios de azúcar, dícese a 
los aparatos de metal en 
conjunto: "Limpiar los co- 
bres". 

Cocacola. Cub. f. — Un re- 
fresco de color de café, 
agradanle y popular. 

Cocada. Cub. f. — Dulce que 
se hace con la pulpa de 
coco, seca, rallada y puesta 
en almíbar. 

Coco. Cub. epic. m. — Ave 
zancuda, especie de ibis, 
de cuerpo de tamaño de ga- 
llina y pescuezo muy largo, 
de plumaje general blanco, 
y algunas plumas de alas y 
cola, cabeza y pies de color 
negruzco, pico largo, en- 
corvado y verde. Vive en 
las ciénagas del litoral, ali- 
méntase de crustáceos, rep- 
tiles, etc., y es abundante y 
estimable caza. También se 



llama coco blanco, para di- 
ferenciarla de otras aves que 
llevan ese nombre común. 
(Zool. F. Tantalidce; esp. 
Guara alba, Lin.). Tiene los 
usos castellanos, menos el 
figurado. 

Coco. Cub. m. — fig. y fam. — ■ 
Dícese a la cabeza de per- 
sona para indicar rudeza, o 
denotar metafóricamente 
que está vacía. Véanse la 
frase 149 y el refrán 29 en 
los respectivos Apéndices. 

Coco. Cub. m. — fam. — La 
moneda de plata equiva- 
lente a cinco pesetas. Son 
sinónimos en el mismo len- 
guaje familiar o vulgar, 
rueda, disco maraca, bolo, 
guayo, tulipán y otros tan- 
tos más, que figuran en este 
catálogo. 

*Cocó. Cub. m.-" Tierra blan- 
quecina que emplean los al- 
hamíes para las obras de 
manipostería y suelos de 
hormigón". Así define la 
R. A. 

Coco. Cub. m. — En la región 
occidental, la tela más co- 
nocida por nansú, y llama- 
da así en el resto de la Isla. 

Coco blanco. Cub. epic. m. — 
Véase coco (1. a acep.) 

Coco de agua. Cub. m. — Co- 
múnmente se dice así al 
coco (fruto de la palma de 
este nombre, ambos descri- 
tos por la R. A.) También 
se dice sencillamente "co- 
co", sin que en los más de 
los casos dé lugar a confu- 
siones entre el fruto y el 



coco 



140 



cocu 



árbol, porque éste tiene ge- 
neralizado su otro nombre 
de "cocotero", que también 
acepta la R. A. 

Coco macaco. Cub. m. — La 
palma también llamada pa- 
jicá. Véase. 

Coco macaco. Cub. m. — El 
bastón hecho con el tronco 
de la palma pa]icá; el pre- 
ferido de los perdonavidas 
y otros tales. 

Coco prieto. Cub. epic. m. — 
Especie del ave coco (1. a 
acep.), que se distingue por 
su plumaje prieto. (Zool. F. 
Tantalida?; esp. Plegadis 
autumnalis, Hasselg.) 

Coco rojo. Cub. epic. m. — 
Otra especie del ave coco 
(1. a acep.), de paso en Cuba, 
sedentaria en América Cen- 
tral, que se distingue por 
su plumaje acarminado 
muy hermoso. (Zool. F. T.; 
esp. Guara rubra, Lin.) 

Cocona. Cub. í. — antic. — Re- 
compensa o premio de es- 
caso valor. 

Cócora. Cub. f.-fam. — Equi- 
vale a incomodidad del áni- 
mo, malestar, disgusto li- 
gero: "Fulano tiene una 
cócora tal, que ,ni hablar 
con él se puede' 1 . También 
suele oirse en el sentido de 
persona impertinente, que 
acepta la R. A. 

Cocorícamo. Cub. m. — Lo 
mismo que brujería. Véase. 

Cocorícamo. Cub. m. — Al- 
gunos emplean esta voz 
afrocubana, para ponderar 
una cosa: "Tiene cocorí- 



camo la solución de ese 
asunto". 

Cocorioco. Cub. m. — vu-lg. — 
Denota extravagancia, feal- 
dad, particularmente apli- 
cado a mujer: "Juana es 
un cocorioco" . 

Cocosí. Cub. epic. m. — antic. 
— Primitivo nombre del 
mancaperro. Véase. 

Cocotazo. Cub. m. — fam.- — • 
Golpe dado con los nudillos 
en la cabeza. No es lo mis- 
mo que "cogotazo". (Et. 
De coco (2. a acep.), cabeza). 

Cocotazo. Cub. m. — fig. y 
fam. — Trago de licor fuer- 
te. Véase la frase 137 del 
Apéndice. 

Cocotudo, da. Cub. adj. — 
fam. -Equivale a testarudo, 
terco: "José es muy coco- 
tudo". (Et. De coco (2. a 
acep.), cabeza). 

Cocoyé. Cub. m. — antic. — 
Cierto baile indecente de 
origen haitiano. (Et. Voz 
caribe). 

Cocuyera. Cub. f. — Jaula 
construida con alambres o 
junquillo, destinada para 
guardar los insectos fosfo- 
rescentes llamados "coco- 
yos" o "cucuyos". Pichar- 
do hace esta curiosa obser- 
vación: "A falta de luz, un 
sacudimiento ligero en la 
cocuyera, es el socorro más 
pronto en la obscuridad". 
(Et. De "cocuyo", cocui ca- 
ribe). 

Cocuyo. Cub. epic. m. — Pez 
de unos 3 decímetros de 
largo, con el cuerpo oblon- 



COCU 



— 141 — 



COCHI 



go y comprimido, la man- 
díbula inferior muy salien- 
te, de color moraduzco, 
apuntando a azul en las in- 
tersecciones de las esca- 
mas. (Zool. f. Balistidce; 
esp. Xanthiclithys ringens, 
Lin.) 

Cocuyo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de unos diez metros 
de elevación, de tronco del- 
gado, hojas elípticas, flores 
axilares en penachos al ex- 
tremo de las ramas, fruto 
parecido a la aceituna y 
que come el cerdo, y made- 
ra dura de color amarillen- 
to, empleada en carpinte- 
ría gruesa. Hay otra espe- 
cie con el mismo nombre, 
y dos más con aditamentos 
particulares. (Bot. F. Sapo- 
táceas; esp. Sideroxylum 
confertum, Wright.). He- 
mos ue advertir que la 
principal acep. de la voz 
"cocuyo" o "cucuyo" es la 
castellanizada por la R. A. 
para designar la especie de 
luciérnaga americana, muy 
abundante en Cuba. 

Cocuyo ciego. Cub. epic. m. 
— Insecto parecido al co- 
cuyo, algo menor y de color 
negro. Observa Pichardo 
que al comprimirlo emite 
desagradable olor, y que "su 
cocimiento es eficaz para 
los dolores de oídos". El 
vulgo ha dado en llamar 
cocuyo ciego a este coleóp- 
tero, porque tiene la creen- 
cia de que las lucecillas del 
cocuyo son los ojos, cuando 



precisamente las tiene en 
la parte trasera. (Zool. esp. 
Zophobas morio). 

Cocuyo de fruto chico. Cub. 
m. — Especie del árbol co- 
cuyo (2. a acep.), de madera 
mala e inútil, y tiene el 
fruto cual su nombre in- 
dica. (Bot. F. Sapotáceas ; 
esp. Lúcuma dictyoneura, 
Bent. et Hook.) 

Cocuyo de sabana. Cub. m. 
— Especie también silves- 
tre del árbol cocuyo (2.* 
acep.), que se desarrolla en 
terrenos secos, de madera 
roja clara, más recia que la 
de aquél, y cuyo fruto en 
decocción proporciona un 
estimable tinte violado. 
(Bot. F. S.; esp. Bumelia 
retusa, Sw.) 

Coche. Cub. m. — fam. — Véa- 
se la frase 89 del Apéndice. 
Tiene ios usos castellanos. 

Cochihirviendo. Cub. adv. — 
fam. — poco uso.— Esta voz, 
de muy escaso viso, lo tie- 
ne para reemplazar por 
corrupción la locución fa- 
miliar castellana "cochite 
hervite", en su significado 
de hacer una cosa atrope- 
lladamente. 

Cochinata. Cub. f. — Dícese 
en algunos lugares, por co- 
china joven, o cerda que 
aun no ha sido madre. 

Cochinilla (De). Cub. mod. 
adv. — Empléase esta locu- 
ción entre los curiales, para 
referirse a asuntos que pro- 
meten dejar poca o ningu- 
na ganancia. 



CODO 



142 — 



cogí 



Cochinilla de la mar. Cub. 
epic. f. — "Insecto del orden 
de los ápteros masticado- 
res, bien conocido y comu- 
nísimo en las orillas del 
mar, principalmente en las 
murallas de la Habana (que 
ya no existen), donde andan 
por las piedras corriendo 
ligerísimas y duplicadas a 
favor de sus muchos pies". 
Descripción literal de Pi- 
chardo. 

Cochino. Cub. epic. m. — Pez 
abundante, de unos 25 a 30 
centímetros, de cuerpo 
aplastado y casi tan ancho 
como largo, de color acei- 
tunado obscuro, más páli- 
do hacia el pecho, por don- 
de toma un viso amarillo, 
con dos o tres pequeñas lis- 
tas azules sobre el hocico y 
una debajo, boca chica con 
dientes cortantes y cola en 
forma de media luna. Es 
comestible, mas no muy 
apreciado. (Zool. F. Balis- 
tidce; esp. Balistes vetula, 
Lin.) Tiene las acep. casi. 

Cochino. Cub. adj. — Aplícase 
como aditamento. Véase 
palo cochino. 

Cochura. Cub. f. — En algu- 
nos pueblos de la región 
oriental, es un dulce hecho 
con guayabas en almíbar, 
que en otros lugares suelen 
llamar malarrabia. Tiene 
las acep. cast. 

Codorniz. Cub. epic. f. — La 
codorniz de Cuba, cuyo ori- 
gen ha dado lugar a varias 
opiniones (unos la reputan 



de indígena, otros como 
oriunda de Europa, y al- 
gunos por importada de los 
Estados Unidos), es de con- 
figuración parecida a las 
otras especies ele su género, 
y en hábitos también, pero 
con algunas particularida- 
des propias, especialmente 
en el plumaje, que en el 
macho es de color de ta- 
baco claro con manchas 
blancas, y un moñito en la 
cabeza, y la hembra es del 
mismo color más pálido y 
sin penacho. (Zool. F. Te- 
traónidas; esp. Colinus cu- 
banensis, Gould.) 

Cofa. Cub. f .— Veas. .. agracejo 
de sabana. 

Coger. Amer. v. a. — muy 
vulg. — Entre cierta gente 
es sinónimo de "cohabi- 
tar". El empleo propio de 
este verbo no tiene en la 
Isla prevenciones ni obs- 
táculos, como en América 
del Sur, donde únicamente 
tiene la indicada acepción, 
pues en Cuba se usa con 
las acep. cast. Véase el gru- 
po Coger en el Apéndice de 
frases.. 

Cogida. Cub. f. — muy vulg. — 
La adquisición de una en- 
fermedad venérea. 

Cogioca. Cub. f. — fam. — Sig- 
nifica el afán de lucro en 
algunos políticos que sólo 
persiguen el medro perso- 
nal. "Zutano dice que se 
sacrifica por la Patria, pero 
le gusta mucho la cogioca" . 
(Et. De "coger"). 



coi 



— 143 



COJI 



Cogollero. Cub. m. — Oruga y 
su gusano que aíaca y des- 
troza los sembrados de ta- 
baco, por lo que constituye 
una temible amenaza de los 
cultivadores. Tiene un lar- 
go de 3 a 4 centímetros, de 
color que varía entre ver- 
doso y pardo rojizo, con 
líneas longitudinales blan- 
cas o amarillas, y la cabe- 
za dura con dos fuertes ga- 
rras. Su metamorfosis en 
mariposa tarda un mes, al 
cabo del cual presenta las 
alas anteriores parduscas y 
las posteriores blancas con 
borde obscuro. (Zool. F. 
Noctuidce; esp. Chloridea 
virescens, Fab.) 

Cogollo. Cub. m. — Entién- 
dese, por antonomasia, el de 
caña de azúcar, que come 
con gusto el ganado, y es la 
parte más tierna y supe- 
rior del tronco. Tiene los 
usos castellanos. 

Cogotudo, da. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona a 
quien la posición social o el 
dinero llenan de soberbia: 
"Fulano se ha vuelto muy 
cogotudo desde que se sacó 
la lotería". 

Coi. Cub. m. — desusada. — 
Rectángulo formado con 
cuatro palos, que sostienen 
por los bordes una red o 
un tejido cualquiera a ma- 
nera de banasta, en el que 
se depositan objetos do- 
mésticos en las casas rús- 
ticas, especialmente comes- 
tibles, para defenderlos de 



las hormigas, gatos, rato- 
nes y otros animales, ya 
que el coi se coloca siem- 
pre colgado del techo. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Coi. Cub. m. — -Cuna rústica 
de niño pendiente del te- 
cho, a la manera del coi 
(1. a acep.), de donde toma 
nombre. 

Coiatal. Cub. m.— Lugar po- 
blado de cojates. Véase. 
También se dice cojotal, e 
impropiamente cuajatal. 

Cójate. Cub. m. — Planta sil- 
vestre que se desarrolla 
unos dos metros en el in- 
terior de los bosques, de 
hojas grandes, largas, agu- 
zadas por los extremos, y 
flores rojas. Su pasto es 
dañino para las vacas de 
leche, sin que sea bueno 
para los otros animales. 
(Bot. F. Cingiberáceas; esp. 
Amoviurn thyrsoideum erec- 
tum). (Et. voz caribe, Za- 
yas). 

Cójate. Cub. m. — También 
toma este nombre una 
planta cultivada, parecida 
a la anterior y más nom- 
brada colonia (1. a acep.) 
Véase. 

Cojatiüo. Cub. m. — Planta 
silvestre parecida al jengi- 
bre, que se desarrolla a 
orillas de ríos y arroyos. 
(Bot. F, Cingiberáceas ; esp. 
Renealmia amcena, A. Rich.) 

Coijinúa. Cub. epic. f. — Véase 
cojinuda. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Cojinuda. Cub. epic. f. — Pez 



COLA 



144 



COLM 



abundante, de íigura re- 
gular, tamaño de unos 3 
decímetros, de color pla- 
teado, con la cola ahorqui- 
llada, y los ojos negros con 
cerco plateado. Alguna gen- 
te tiene prevención contra 
este pez por suponerlo con- 
tagioso de ciguatera, cosa 
no probable en peces pe- 
queños, pero lo cierto es 
que se trata de un bocado 
agradable. Muchas perso- 
nas, algunas ilustradas, pro- 
nuncian cojinúa, porque 
dicen que ésa es la forma 
caribe, pero la gente -que se 

i precia de hablar bien dice 
cojinuda, que sin disputa 
es forma más adaptable al 
castellano. (Zool. F. Caran- 
gidce; esp. Caranx crysos, 
Mitch.) 

Cojoha. Amer. f . — Nombre 
antillano del árbol más co- 
nocido por "quiebrahacha", 
su nombre castellanizado. 
En Cuba le dan . algunos 
terminación masculina : co- 
jobo. (Et. De cohobo,, voz 
caribe). 

Cojobo., Cub. m. — Así dicen 
algunos por cojoha (véase), 
con lo que se cubaniza la 
voz, pero se corrompe su 
origen indio. 

Cofotal. Cub. m. — Algunos 
dicen así por cojatal. Véase. 

Cola de león. Cub. f. — Plan- 
ta más conocida por bas- 
tón de San Francisco. Véa- 
se. 

Cola de ratón. Cub. f. — Es- 
pecie de cordoncillo, regu- 



larmente de seda, usado 
para adornar los vestidos 
de mujer. 

Colchoneta. Cub. f. — El tíni- 
co significado de esta voz 
en Cuba, es para designar 
una especie de colchón del- 
gadísimo para cama. La 
"colchoneta" indicada por 
la R. A. se llama en la Isla 
únicamente cojín. 

Colector. Cub. m. — El en- 
cargado o dueño de una o 
varias colecturías. Véase. 

Colectaría. Cub. f. — Esta- 
blecimiento, con título con- 
cedido por el Estado, d^nde 
se expenden los billetes de 
la Lotería Nacional de- 
Cuba. 

Coleta. Cuh. f. — La tela co- 
leta azul. Véase. Tiene el 
uso más corriente caste- 
llano. 

Coleta azul. Cub. f. — Tejido 
de algodón o de lino, or- 
dinario, de color azul de 
prusia con líneas blancas 
del ancho de dos hilos a la 
urdimbre, qué también se 
llama coleta, acosta y lis- 
tado acosta. 

Cc-ígadizo, Cub. m. — Especie 
de cobertizo, con tejado a 
una sola corriente. Pero su 
uso principal, sobre todo 
en los pequeños pueblos, lo 
tiene para indicar les so- 
portales de las casas de 
madera. También se dice 
impropiamente portal. 

Colmena. Cub. f. — Véase la 
frase 205 del Apéndice. 
Tiene los usos castellanos. 



COLÓ 



145 — 



GOME 



Galonease* Cub. subs. co- 
mún, y adj. — La persona 
nacida en la villa de Colón. 

Coloaense. Cub. adj. — Aplí- 
case a cosas de osa locali- 
dad. 

Colonia. Cub. f. — Preciosa 
planta culüvada en jardi- 
nería para formar espesos 
macizo?, que alcanza dos 
metros de elevación, de ho- 
jas lanceoladas grandes, que 
florece varias veces en el 
año, y sus flores tienen 
bello aspecto y agradable 
olor, semejante al agua de 
Colonia, de donde toma 
nombre. También se llama 
lobo, boca de lobo, lengua 
de lobo, cójate (2." aoep.) y 
pepú. Bot. F. Cingiberá- 
ceas; esp. Alpinia nutans, 
Rose.) Tiene los usos caste- 
llanos. 

Colonia» Cub. f. — Dícese a la 
finca sembrada de caña de 
azúcar. Quizá provenga este 
nombre de las colonias que 
se formaban de negros es- 
clavos para cultivar ese 
producto. 

Coloniaje. Amer. m. — -Dícese 
con marcado desdén e la 
época de dominación espa- 
ñola. 

Colosao. Cub. m. — El que cul- 
tiva una colonia (véase). 
Carece de los usos caste- 
llanos como substantivo. 

Colono. Cub. m. — fam. — JSn 
la jerga comercial, es el 
detallista que goza de la 
protección mercantil de un 
almacén. 



Colono, na. Cub. adj. — Aplí- 
case a la cabalgadura de 
pelo amarillento con la crin 
blanca. 

Colorado. Cub. m. — desusa- 
da. — La fiebre conocida por 
"escarlatina". Tiene los 
usos casi de adjetivo. 

Columpio. Cub. m. — Suelo 
oirse en algunas localida- 
des por "mecedora" . No por 
eso ha perdido su verda- 
dero uso casi. 

Cocaay. Cub. f. — vulg. — Oye- 
se como tratamiento entre 
la gente de color, por co- 
rrupción de "comadre", 
para referirse a mujer. 

Combina. Común, f. — vulg.— 
Entre el populacho de Es- 
paña y América suele oirse 
esta voz. que es apócope de 
"combinación". 

Comebolas. Cub. común. — 
fam. — Dícese a la persona 
tonta y que se deja enga- 
ñar fácilmente, hasta cre- 
yendo aquéllo que parezca 
más inverosímil. En caste- 
llano existe el mote de ira-* 
gabolas, para denotar an- 
chas tragaderas, en sentido 
metafórico, aunque no lo 
consigne la R. A., y acaso 
se derive por analogía de 
ésa, ia voz cubana. 

Cosneeará» Cub. m. — "Árbol 
elevado en Bayamo, Cuba 
(Santiago) y Guantánamo: 
una especie con frutas ama- 
rillas y ia otra negras, algo 
mayores que granos de ca- 
fé, que comen los mucha- 
chos". Esto dice Piehardo, 



10 



COSIP 



148 — 



COKC 



quien a su vez lo toma del 
Dr. Gundlach. 

Comedero» Cub. m. — Cada 
lugar en los potreros o de- 
hesas donde come tempo- 
ralmente el ganado. Véase 
el refrán 34-a del Apéndi- 
ce. Tiene los usas cast. 

Comedero. Cub. m. — fig. y 
fam. — Lugar que frecuen- 
ta un hombre determinado 
para celebrar la apoteosis 
de una aventura amorosa. 
Algunas veces se dice a la 
casa de citas. 

Comején. Cub. m. — Véase el 
refrán 15-a del Apéndice. 
Tiene el uso cast. 

Comer. Cub. v. a. — fig. y fam. 
Con este verbo, sacándole 
del círculo de sus funcio- 
nes propias, se construyen 
algunos giros graciosos que 
pueden verse en el grupo 
de su nombre en el Apén- 
dice de frases. 

Cometón» Común, m. — El ju- 
guete de muchachos llama- 
do "cometa' 1 , cuando es de 
tamaño grande. 

Compa. Cub. común. — vulg. 
Apócope de "compañero" 
que suele oírse entre gen- 
te de baja estofa, sin per- 
der su significado propio, 
aunque más parece indicar 
amigo íntimo. Véase ñero. 

Gompay. Cub. m. — vulg. — ■ 
Corrupción frecuente entre 
los negro3, de la voz "com- 
padre". Véase comay. 

Componte., Cub. m. — Castigo 
con palo, vergajo, etc., es- 
pecialmente cuando son 



agentes de la autoridad 
quienes así castigan, de 
donde se ha formado el 
verbo compontear: "La 
Guardia Rural ha dado 
componte a Fulano". (Et. 
Probablemente de "compo- 
ner", en sentido irónico). 

Coinponteadura. Cub. f. — 
Acción y efecto de com- 
pontear. Véase. 

Compontear. Cub. v. a. — Dar 
componte. Véase. "En el 
cuartel dieron componte a 
alguno, porque sentí gri- 
tos"; o así: "En el cuartel 
compontearon, efe". 

Comprometido, da. Común. 
adj. — Lo mismo que "deli- 
cado", "embarazoso" : "Car- 
go muy comprometido'"; 
"situación comprometida'" . 

Conasí. Cub. m. — Dicen así 
algunos incorrectamente al 
árbol ponasí. Véase. 

Co&coní. Ctíb. m. — Especie 
de grillo pequeño que se 
encuentra regularmente en 
las costas. (Et. Voz india). 

Concuño, ña. Cub. m. y f. — 
Los maridos de dos herma- 
nas o las esposas de dos 
hermanos son concuños en- 
tre sí. Es apócope muy 
aceptable de "concuñado, 
da" que describe la R. A. 
no con mucha claridad, por 
cierto. 

Concurrido, da. Común, adj. 
— Denota que hay concu- 
currencia: "Tertulia con- 
currida'' 1 ; "baile concurri- 
do", o "paseo poco concu- 
rrhlo". Parece mentira que 



CONCH 



— 147 — 



CONB5 



la R. A. no haya recogido 
esta casticísima voz. 

Concha. Cub. f. — El cigarro 
puro o tabaco de figura co- 
rriente, pero aproximada- 
mente de la mitad del ta- 
maño ordinario. Tiene las 
acep. cast. 

Concha (De). Cub. adj.— 
Aplícase como aditamento 
al color moro (blanco) de 
las cabañerías, cuando está 
salpicado de manchas prie- 
tas semejantes a conchas. 

Conchita azui. Cub. f. — Es- 
pecie del bejuco de Con- 
chitas (véase), de flores 
azules. 

Conchita blanca. Cub. f. — 
Especie del bejuco de Con- 
chitas (véase), de flores 
blancas. 

Conchita punzó. Cub. f. — 
Tipo del bejuco de Conchi- 
tas (véase), de flores en- 
carnadas, más conocido por 
papito de la reina. Véase. 

Conchucharse. Cub. v. recíp. 
— fam. — Confabularse, po- 
nerse de común acuerdo, 
siempre con algún fin re- 
prensible: "Varios miem- 
bros de la Directiva se con- 
chucharon para votar en 
contra del proyecto". (Et. 
Probable corrrupción de 
"conchabarse", sinónimo en 
castellano). 

Conchuchearse. Cub. v. re- 
cíp. — vulg. — Algunos dicen 
así, con marcada incorrec- 
ción, por conchucharse. 
Véase. 

Conchucheo. Cub. m. — Ac- 



ción y efecto de conchu- 
charse. Véase. 

Condenado. Cub. epic. m. — • 
Pez de regular tamaño y 
coloración corriente, con 
fajas oblicuas amarillas por 
debajo. (Zool. F. Ho?mu- 
lida?; esp. H-oemulon flavo- 
lineatum). Tiene los usos 
castellanos de adjetivo. 

Condón. Común m. — La ves- 
tidura del órgano genital 
empleada en los coitos sos- 
pechosos. Algunos dicen ca- 
miseta, y en castellano tam- 
bién se conoce por preser- 
vativo higiénico. Segura- 
mente que por repugnan- 
cia, palmariamente divor- 
ciada de la tarea de hacer 
diccionarios, la R. A. no ha 
recogido esta voz, que no 
cabe tacharla de anglicis- 
mo porque se derive del 
apellido de su inventor. 

Condnctor. Cub. m. — En los 
trenes, tranvías, automóvi- 
les de línea, etc., no es el 
individuo que conduce o 
guía el vehículo, siuo el 
verdadero revisor, que va 
encargado del orden, ex- 
pende requisa los billetes 
o viajeros, y es, en suma, 
quien ordena al conductor 
auténtico. Tiene las acep. 
cast. 

Conectador* Común, m. — Re- 
cibe este nombre cualquier 
aparato que sirve para co- 
nectar: "Un conectador 
eléctrico". 

Conejo. Cub. epic. m. — Pez 
de rara figura, que crece 



GONG 



148 



CONT 



hasta un metro, de cuerpo 
alargado y comprimido, eon 
la aleta dorsal tres veces 
más alta que el cuerpo y a 
todo lo largo del lomo, con 
el hocico muy alargado y 
la boca muy hendida, de 
color plateado con visos 
azules. No es comestible. 
(Zool. F. AlepisauHdoe ; esp. 
Alepisaurus altivelis, Poey) 
Tiene el uso principal cas- 
tellano. 

Confianzado, da. Común, adj. 
— Aplícase a la persona que 
se toma demasiada confian- 
za con otra que no se la ha 
ofrecido. Una de tantas vo- 
ces castizas que no figuran 
en el Dic. de la R. A. (Et. 
De "confianza"). 

Confitólo. Cub. m. — Nombre 
que le dan algunos a la 
planta artemisiila. Véase. 
(EL De "confite 1 "). 

Confortable. Común, adj.- — 
Lo mismo que "cómodo". 
(Et. De "confortar"). 

Congo., Cub. m. — desusada.— 
Los huesos de la parte in- 
ferior en las patas de los 
cerdos. Otros dicen así a 
toda la pata. Empléase tam- 
bién para designar al na- 
tivo de esa región africana. 
Véase la frase 193 del 
Apéndice. 

Gongo. Cub. m. — Cierto baile 
en pareja, propio de gen- 
tualla. 

Congo. Cub. m. — Baile por el 
estilo del anterior. 

Conguito. Cub. epic. m. — En 
la región oriental, dicen así 



algunos, por el plumaje ne- 
gro, al pájaro mayo o ma- 
yito. Véase. 

Conguito. Cub. m. — En la 
misma comarca, una es- 
pecie de camarón prietuzco 
y sin pinzas. (Et. Diminu- 
tivo de congo). 

Contado reMoso (Al). Cub. 
loe. adv. — vulg. — Equivale 
a decir sencillamente: "al 
contado"; y si familiarmen- 
te se añade rabioso, es por 
dar más fuerza a la expre- 
sión, pero no la tiene el 
efecto: "Yo pago siempre 
al contado rabioso'". 

Contenta. Cub. f. — desusa- 
da, — Documento a modo de 
pacto, por el cual un acree- 
dor se compromete a perci- 
bir en pago total de una 
deuda, parte de ella. Tiene 
los usos de adjetivo caste- 
llano. 

Contesta. Amer. f. — vulg. — 
Dícese por apócope de 
"contestación", sin que 
pierda su verdadero signi- 
ficado: "Escribí una carta 
a Jaime, y no obtuve con- 
testa"'. 

Contra. Cub. í. — Pequeña dá- 
diva, en el comercio, de 
vendedor a comprador, co- 
mo una manifestación de 
gracias per el consumo 
hecho: "¿De qué quiere 
usted la contra? — De agu- 
jas *. Parece algo contrario 
a lo que la voa representa 
en castellano. En España se 
dice "adehala"; en la re- 
gión oriental de Cuba y en 



CONT 



— 149 — 



OONV 



Colombia, ñapa; en Salva- 
dor, ajuste; en Costa Rica, 
alipego, y llapa o yapa, en 
América del Sur. Tiene las 
acep. cast. 

Contra (De). Cub. mod. adv. 
— Equivale al adverbio 
"además", y es tomado de 
la voz anterior: "Fulano se 
arruinó en el negocio, y de 
contra perdió la salud". 
"Me convidaron a comer, y 
de contra, •& pasear en au- 
tomóvil". 

* Contracandela. Cub. t. — El 
fuego que se aplica a un 
sembrado (particularmente 
de caña) a favor del viento, 
cuando se declara un in- 
cendio; y se hace con el fin 
de que se encuentren los 
dos fuegos, para impedir 
que se propague a los te- 
rrenos vecinos. (Et. De 
"contra" y "candela"). 

Contracorriente, Común, f. 
— Corriente contraria. 

Contrajudía» Cub. í. — "En el 
juego del monte, la carta 
contraria a la judía", dice 
Pichardo. 

Contramaestre, Cub. epic. 
m. — En Cabo Cruz llaman 
así al ave más conocida por 
rabijunco. Véase. Tiene las 
acep. cast. 

Ga«iramaestrico. Cub. epic. 
m. — Llámase así a la ga- 
viota pequeña, por su se- 
mejanza con el contramaes- 
tre. Véase. 

Contrapunteo. Común, m. — 
Controversia acompañada 



de palabras o frases provo- 
cativas. Es palabra caste- 
llana, no catalogada por la 
R. A., que acepta en tal 
sentido el verbo "contra- 
puntear". 

Contrayerba. Árner. f.-Hier- 
ba silvestre como de un pie 
de altura, que se desarrolla 
en terrenos yermos, muy 
ramosa, de hojas dentadas, 
flores muy chicas, amari- 
llas, que es un buen reme- 
dio casero para dolores de 
vientre. No es la "contra- 
hierba", americana tam- 
bién, aceptada por la R. A., 
de la familia de las mó- 
reas. (Bot. F. Compuestas; 
esp. Fluveria, repanda 
Lag.) 

* Cómico. Cub. m.— -"Parcela 
de tierra que concedían en 
Cuba los dueños a sus es- 
clavos para que éstos la 
cultivasen por su cuenta". 
La R. A. da por anticuada 
esa voz, según se despren- 
de de esa definición suya, 
puesto que hace ya muchos 
años que cesó la esclavi- 
tud; pero es lo cierto que 
tal palabra se sigue usando, 
para indicar una finca pe- 
queña con un bohío que 
habita el único agricultor 
que explota el terreno. 
También se dice eunuco. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Convulsión. Común, f . — fig. 
Equivale a "motín", y más 
propiamente revolución de 
carácter político. Tiene la 
otra acep. cast., sin que 



COPA 



150 — 



COPE 



ésta deje de serlo tanto 
como la otra. 

Convulsivo. Amer. m. — Dí- 
cese que lo es el revolucio- 
nario. En Cuba se dice: 
"Un convulsivo de agosto"; 
"los convulsivos de febre- 
ro"; aludiendo a las revo- 
luciones de 1906 y 1917 
respectivamente. Tiene los 
usoa cast. 

Cono. Cub. m. — vulg. — Esta 
voz que en castellano ca- 
rece • de significado, y se 
concreta a ser una inter- 
jección mal sonante (y da- 
mos estas explicaciones por- 
que la R. A. no ha catalo- 
gado la palabra), en Cuba 
se toma en mal sentido, si 
se intercala en alguna con- 
versación, pues general- 
mente, lleva este nombre 
el órgano genital de la 
mujer. 

Copa-'. Amer-. m. — Árbol sil- 
vestre que se desarrolla en 
las márgenes de los ríos u 
otros lugares húmedos, de 
hojas compuestas con ho- 
juelas enteras, coriáceas, 
elípticas y lustrosas por la 
haz, flores de cuatro pé- 
talos blancos., y que produ- 
ce la resina balsámica tan 
afamada de su nombre, 
utilizada en terapéutica y 
en la confección de barni- 
ces. Tal parece que se tra- 
ta del "copayero" o la "co- 
paiba" de la R. A., pues 
sólo se diferencian en la 
familia de que forman par- 
te, si no hay error en esto. 



(Bot. F. Burservceas; esp. 
Protium heptaphyllum, 
March.) (Et. Del azteca 
copatli). 

CopaliSlo. Cub. m. — Árbol in- 
dígena y silvestre de me- 
dianas proporciones, de 
madera dura, compacta, fi- 
na, de color amarillo ro- 
jizo con vetas más obscu- 
ras. (Bot. F. Verbenáceas; 
esp. Vitex rigens, Gr.) 

Copaliüío. Cub. m.- — Otro ár- 
bol también indígena y sil- 
vestre llamado canelillo 
(1. a acep.), cuyo nombre 
debiera prevalecer, para 
evitar confusiones, de no 
ocurrir que haya otros tres 
árboles llamados canelülos, 
por lo que no se evita la 
confusión ni en una ni en 
otra forma. Esta especie de 
copalülo es de buena ma- 
dera de color amarillo ro- 
sáceo. (Bot. F. Sapindáceas ; 
esp. Thoninia nervosa). 

Copalülo. Cnb. m. — Véase 
chicharroncillo de costa. 

CopelcSlSo. Cub. m. — Árbol 
semiparásito, puesto que, a 
pesar de su buena corpu- 
lencia, necesita el apoyo de 
otro árbol, de hojas ovales 
muy obtusas y flores blan- 
cas. (Bot. F. Clus iáceas; 
esp. Clusia alba, Lin.)' 

Copeicillo de manglar. Cub. 
m. — Especie del árbol an- 
terior que se desarrolla en 
terrenos cenagosos. (Bot. F. 
C; esp. Clusia venosa, Lin.) 

Copete. Cub. epic. m.— Véa- 
se batista (1. a acep.). 



C0P3 



— 151 — 



CORA 



Copetuda. Cub. f. — La plan- 
ta y su flor amarillenta, 
descritas por la R. A. con 
los nombres de "maravi- 
lla", "clavelón" y "flor de 
muerto", nombres los dos 
últimos que también recibe 
en Cuba, y además los de 
clavel de muerto, clavel y 
flor de Indias y escarolada. 
Hay una variedad de flores 
rojas llamada chambergo. 
Véase. 

Copey. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de todo terreno, cu- 
ya elevación oscila entre 
12 y 14 metros, de mala 
madera, que produce por 
ligera incisión una especie 
de goma amarillenta y ve- 
nenosa, de la que también 
participan los demás ór- 
ganos de la planta; tiene las 
hojas ovales, algo coriá- 
ceas, ñores en pinas rojas 
o amarillosas, grandes, y 
fruto de tamaño de naran- 
ja, venenoso, que comen los 
murciélagos. Otros dicen 
cupey por corrupción. Nos 
parece que este árbol es el 
que describe la R. A. con el 
nombre de "gutagamba", o 
al menos, muy semejante. 
de la misma familia. (Bot. 
F. Guiíferas; esp. Clusia 
rosea, Lin.) (Et. Voz cari- 
be, que significaba "brea" 
o "chapapote"). 

Copey bera. Cub. m. — Al- 
gunos autores, entre ellos 
Pichardo, escriben así en 
lugar de copey vera. Sobre 
esta incorrección, véase lo 



apuntado en la voz bera. 

Copey vera. Cub. m. — Hay 
cuatro árboles silvestres 
semejantes entre sí, que 
reciben este nombre co- 
mún. Tienen madera dura, 
compacta, elástica, de co- 
lor amarillento rojizo, más 
o menos claro. (Bot. F. 
Ternstremiáceas ; esp. prin- 
cipal : Ternstrcemia obova- 
lis, A. Rich.) 

Coqid. Cub. m. — Según Za- 
yas, "insecto de lugares 
pantanosos, de monótono e 
incesante chirrido". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Coquülo. Cub. m. — antic. — 
Tela blanca y gruesa de al- 
godón, que fué suplantada 
por el dril. 

Coquito. Cub. m.-Así llaman 
algunos a la planta cebo- 
lleta. Véase. 

Coral. Cub. m. — El árbol co- 
ralillo. Véase. 

Coralillo. Cub. m. — Árbol 
cultivado de hermoso fo- 
llaje, de hojas compuestas 
con hojuelas ovales, lisas, 
flores pequeñas en espigas, 
fruto en legumbre con se- 
millas rojas, duras y lus- 
trosas, que se utilizan para 
collares y otros adornos, a 
manera de coral. También 
se dice coral, coralín y co- 
ralito. (Bot. F. Legumino- 
sas; esp. Adenanthera pa- 
vonina, Lin.) (Et. De "co- 
ral".) 

Coralillo blanco. Cub. m. — 
Bejuco o enredadera culti- 
vada en jardinería, escasa 



CORO 



152 - 



COED 



y muy estimada para rami- 
lletes por sus flores blan- 
cas en espiga; es muy fron- 
dosa y florece en invierno. 
(Bot. F. Poligonáceas; esp. 
Brunichia cirhosa, Gaertm.) 

Coralillo rosado. Cub. m. — 
Enredadera perenne, abun- 
dante, cultivada para cer- 
cas y emparrados, con flo- 
res rosadas todo el año. 
(Bot. F. Poligonáceas; esp. 
Antigonum leptopus, Eook). 

Coraüín. Cub. m. — El árbol 
coralillo. Véase. 

Coralito. Cub. m. — El árbol 
coralillo. Véase. 

Corasí. Cub. m. — Mosquito 
que habita en los bosques, 
de cabeza rojiza, y cuya 
picada es muy dolor-osa, 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Corazón de cabrito. Cub. m. 
— Una planta ornament?.!. 
(Bot. F. Aroideas; esp. Ca- 
ladium bicolor, Vent.) 

Corcovio. Amer. m.-Gorrup- 
ción de "corcovo". 

Corcho. Cub. rn. — Especio de 
colmena hecha del tronco 
de" un árbol ahuecado, re- 
gularmente de palma, y en 
algunos casos ceñido con 
flejes o aros de hierro. Tie- 
ne los usos casi. 

Corcho. Cub. m. -Vegetal ex- 
clusivo de Cuba, del que 
suele verse algún boscaje 
en la región occidental, en- 
tre Candelaria y Pinar del 
Río, y que es "represen- 
tante de una Flora ya ex- 
tinta". (Bot. F. Cicadáceas ; 



esp. Mierocycas colocoma, 
A. D. G.) 

*CordeL Cub. m. — Medida 
agraria equivalente a 414'38 
centiáreas (no 414, como 
asegura la R. A.). En me- 
didas cubanas equivale a 
la 324* parte de una caba- 
llería, o sean: 576 varas 
cubanas cuadradas. Y en 
medida lineal tiene 24 va- 
ros" cubanas (antiguamente 
eran 25), o sean 20'352 me- 
tros. Tiene los otros usos 
castellanos. 

Cordillera (Por). Amer. 
mod. adv. — antic. — Decíase 
con respecto al reo o do- 
cumento oficial que se con- 
ducía de jurisdicción en ju- 
risdicción, siendo respon- 
sable el Juez Pedáneo ea 
cada una de su puntual 
conducción. 

Cordobán. Cub. m. — Árbol 
silvestre que se desarrolla 
en todo terreno hasta cin- 
co metros de altura, de 
tronco delgado, que sum- 
nistra buena madera; ai 
semilla la come el ganado 
porcino y también algums 
aves de corral. (Bot. F. M?- 
lastomáceas; esp. Miconw 
cennotkrina) . 

Cerdofeáa. Cub. m. — Otro ár- 
bol silvestre muy distinta 
del anterior, puesto qufe 
casi es acaule, con hojts 
en rosetón, oblongas, li- 
neales, puntiagudas, pur- 
púreas en la parte infe- 
rior, y flores con pétalos 
blancos. (Bot. F. Commeli- 



C0.1N 



153 



CORO 



náceas; esp. Tradescantia 
discolor). 

CordobancíHo. Cub. m. — Es- 
pecie del cordobán (i." 
acep.), que se diferencia 
en ser de proporciones más 
reducidas. (Bot. F. Melas* 
fornáceas; esp. Packyanthus 
poiretii, Gris.) 

Cordcbaacillo de arroyo. 
Cub. m. — Especie parecida 
a la anterior, de mala ma- 
dera, que se desarrolla en 
terrenos húmedos. (Bot. F. 
M.; esp. Miconia latvigata, 
D. C). 

CordobancíHo peindo. Cub. 
m.- — Otra especie sin im- 
portancia del cordobancülo. 
(Bot. F. M.; esp. Miconia 
ibagv,ensis). 

CordobancíHo rosado. Cub. 
m. — Tipo parecido a los 
dos anteriores, de flores ro- 
sadas. (Bot. F. M.; esp. 
Conostegia xalapensis,!^)^.) 

Cordón cerrado. Cub. m. — El 
aguardiente de alta gra- 
duación. Véanse apuntado 
de cordón y medio cordón. 

Cordón sanitario. Común, m. 
—Vigilancia que se ejerce 
en un lugar atacado por 
alguna epidemia, para im- 
pedir su propagación. 

Cor!. Cub. epic. m. — antic. — 
Primitivo nombre del co- 
nejillo de India6 ; hoy más 
conocido por "curiel". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Cornuda. Común, epic. f. — 
Nombre más común en 
Cuba del temible tiburón 
aceptado por la R. A. con 



los de "cornudilla" y "pee 
martillo". 

Cornuda de corona. Cub. 
epic. f. — Dos especies her- 
manas del tiburón antes in- 
dicado, que tienen la cabeza 
menos ancha, con la forma 
de martillo casi perdida y 
que alcanzan mucho menos 
tamaño. 

Gorofal. Cub. m. — Lugar po- 
blado por las palmas llama- 
das "corojos" (aceptada 
esta voz por la R. A. como 
americanismo). 

Coralito. Cub. m. — fam. — 
poco uso. — Dícese metafó- 
ricamente a la persona o 
animal rechonchos. (Et. 
Diminutivo de- "corojo"). 

Corólo de Guinea. Cub. m. — 
Es una variedad exótica de 
la palma conocida por co- 
rojo espinoso, o simple- 
mente "corojo", cual la 
acepta la R. A. Crece más 
ésta y su fruto abunda más 
en aceite que sus congéne- 
res. (Bot. F. Palmas; esp. 
Elais guineensis, Lin.) 

Corojo de Jamaica. Cub. m. 
—Especie cuyo tronco pa- 
rece un cono invertido des- 
de el vientre hasta la base, 
y está rodeado de anillos 
con aguijones, tiene seg- 
mentos de hojas lineales, 
flores en espádice con la es- 
pata velluda, y el pedún- 
culo con aguijones negros, 
y fruto en drupa depri- 
mida y globosa. (Bot. F. 
P. esp ; Acrocomia lasiospa- 
ta, M.). 



COEO 



— 154 



COKO 



Corólo espinoso. Cub. m. — 
Es el corojo que describe la 
R. A., también conocido con 
su nombre simple en Cuba; 
pero esa docta Corporación 
lo describe tan lacónica- 
mente, íjue precisa de más 
detalles por tratarse de una 
muy estimable especie bo- 
tánica en Cuba. Es una pal- 
ma silvestre, que se eleva 
no más de 5 metros, con el 
tronco muy grueso en el 
centro, adelgazando hacia 
los extremos, a la manera 
de dos conos unidos por la 
base, cubierto, así como las 
pencas, de aguijones largos 
y finos; el fruto, que lleva 
también el nombre de "co- 
rojo", es casi esférico, algo 
mayor que una nuez, y en- 
tre su cascara amarillenta 
y la semilla (que es una al- 
mendra muy agradable, re- 
vestida con dura corteza), 
hay una materia blancuzca 
y grasosa, medicinal, lla- 
mada aceite o manteca de 
corojo; este fruto se pro- 
duce en racimos, y los ta- 
llos que los sostienen cons- 
tituyen un pasto excelente, 
además de poseer propie- 
dades medicinales contra el 
asma. Con las pencas se 
desarrollan unos filamentos 
muy largos y resistentes, 
llamados pita de corojo, de 
los que se hacen buenas so- 
gas, y, sueltos, se utilizan 
para pescar. 

Corona. Cub. f. — Dícese así a 
las hojas más elevadas en 



la planta de tabaco. Tiene 
los usos castellanos. 

Corona. Cub. f. — Nombre de 
una vitola de cigarro puro, 
de tamaño corriente. 

Corona. Cub. adj. — Empléase 
como sobrenombre de algu- 
nas especies botánicas o 
zoológicas, cual cornuda de 
corona. 

Corona de la tierra. Cub. f. 
— Arbusto de hermoso as- 
pecto, de ramas y brazos 
trígonos, que contienen lá- 
tex medicinal muy eficaz 
para los callos y los oídos. 
Hay dos especies. (Bot. F. 
Euforbiáceas; esp. princi- 
pal : Euphorbia trigonia, 
Haworth). 

Coronado. Cub. epic. m. — 
Pez que suele pasar de un 
metro de largo y cien li- 
bras de peso, y es el más 
peligroso de contagio de 
ciguatera, su enfermedad 
endémica; es de cuerpo 
alargado, cabeza cónica con 
la boca muy hendida, es- 
camas finas, de color verde 
pálido muy bonito, con una 
fajita amarilla que parte 
de los ojos y recorre todo 
el cuerpo. Hay otra especie 
menos común, más peque- 
ña, no tan peligrosa y del 
mismo nombre. (Zool. F. 
Carangidos; esp. Serióla la- 
laudi. Cuv.) Tiene el uso 
castellano. 

Coronado. Cub. m. — fig. y 
fam. — El marido a quien 
su esposa es infiel. Equiva- 
le al castellano "cornudo", 



COERE 



que en Cuba se dice ta- 
rrudo. 

Coronar. Cub. v. a. — flg. y 
fam. — La acción de la mu- 
jer infiel con respecto al 
marido. A pesar de no po- 
der asegurarlo, hubiéramos 
supuesto que esta acepción i 
tiene origen, o por lo me- 
nos uso, en España; de to- 
das suertes, es palabra no 
exenta de gracia y limpie- 
za de dicción, que bien po- 
día desterrar más de cua- 
tro indecentes expresiones 
usuales en la Península y 
en América. Tiene las acep- 
ciones castellanas. 

Corone!. Cub. m. — Llaman 
así los muchachos a una 
cometa de papel, de figura 
rectangular. Tiene las acep. 
caat. 

Coronel. Cub. m. — fig. y fam. 
— Dícese festivamente al 
marido engañado. (Et. De 
coronado (2. a acep.) Véase. 

Corral. Cub. m. — desusada. — 
Finca grande, con aguada 
abundante, destinada a la 
cría de ganado, cuya exten- 
sión era de 421 caballerías, 
equivalentes a unas 4 leguas 
corraleras o 36.625 corde- 
les; o sean 5.651 '42 hectá- 
reas. También se decía co- 
rral de asiento. 

Corral de asiento. Cub. m. — 
desusada. — Véase corral. 

Corral de Concejo. Cub. m. 
— El que se destinaba en 
cada Concejo para deposi- 
tar los animales extravia- 
dos, que eran subastados si 



en el término estipulado no 
se presentaba su dueño a 
recogerlos. 

Corral falso. Cub. m. — El 
corral pequeño que se tenía 
distante del corral de asien- 
to, para guardar provisio- 
nalmente el ganado, a fin 
de evitar largas caminatas. 

Corraliílo. Cub. m. — Lugar 
destinado a la cría de cer- 
dos, regularmente dentro 
de una finca donde se cría 
ganado vacuno. 

Correccional. Cub. m. — Véa- 
se Juzgado Correccional. 

Correcorre. Cub. m. — fam. — 
Huida desordenada de gen- 
te, por motivo de algúii es- 
cándalo, alboroto o trage- 
dia: "Sonó un disparo, y 
se formó tal correcorre, que 
no quedó nadie para con- 
tar lo sucedido". 

Corregir. Cub. v. n. — Eva- 
cuar el vientre. Tiene las 
acep. cast. 

Correlativo, va. Cub. adj. — 
vulg.-Suele oirse entre gen- 
te inculta en lugar de "fre- 
cuente", "corriente", "co- 
mún", en lo que no existe 
ninguna correlación: "Es 
muy correlativo que los 
trenes vengan con retraso 
en tiempo de zafra". Huel- 
ga toda crítica. 

Correr, Cub. v. n. — Partici- 
par con júbilo de fiestas 
populares: "Este año voy a 
correr los carnavales a la 
Habana". Tiene los usos 
castellanos. 

Correrse. Cub. v. ref. — fam. 



OOET 



- 156 — 



GOTO 



— Marcharse solapadamente 
de un lugar: "Jorge se co- 
rrió antes de que le com- 
prometieran a cantar". Es 
sinónimo, en el mismo fa- 
miliar estilo, de rajarse y 
abrirse, que suenan más a 
vulgaridad. 

Correrse. Cub. v. reí. — vulg. 
— Tener derrames espermá- 
ticos nocturnos; padecer 
espermatorrea. 

Corrida. Cub. f. — Véase arri- 
buzón (1. a acep.), que es el 
cubanismo acep. por la 
R. A, Tiene las acep. cast. 

Corrida. Cub. f. — Acto de co- 
rrerse (2. a acep.). Véase. 

Corromper. Cub. v. a. — vulg. 
— Mover el vientre de al- 
guna persona o animal por 
medio de purgante, lava- 
tiva, etc. 

Cor-ruto. Cub. m. — En la re- 
gión oriental se dice a la 
matraca. En otras partes 
d ícese caraira. 

Cortadera. Arner. U — Hierba, 
común en terrenos panta- 
nosos, de cuyo tallo parten 
unas hojas de borde cor- 
tante, de que recibe nom- 
bre, que sólo come el gana- 
do como último recurso. 
(Bot. F. Ciperáceas; esp. 
Cyper<üs olfersianus, K.) 

Corte Correccional. Cub. f. 
— Audiencia o juicio para 
delitos menores que se ce- 
lebra en un Juzgado Co- 
rreccional. 

Corto. Cub. adj. — fam. — 
Véase la frase 4 del Apén- 
dice. Tiene las acep. cast. 



Corúa. Cub. epic. f.-Ave pal- 
mípeda marina de color 
obscuro y carne poco esti- 
mada, que describe la R. A. 
con lo» nombres de "mer- 
go" y "cuervo marino". 
(EL Voz caribe, Z&yas). 

Corúa. Cub. f.— vulg. — Df- 
cese a la meretriz de baja 
estofa. 

Coscorrón*. Cub. m. — Espe- 
cie de galleta redonda, dul- 
ce y esponjosa. No tiene el 
uso castellano, substituido 
en Cuba por cocotazo (1. a 
acep.). 

Cosaca. Cub. f. — Especie de 
líber o película que cubre 
los granos de maíz en las 
mazorcas. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Gótica. Cub. epic. f. — Dimi- 
nutivo de "cotorra". Tam- 
bién se emplea la forma 
castellana. 

Cotica. Cub. f.— flg. y fam. — 
Dícese por "cotorrita", a 
una niña muy habladora. 

Cotia. Arner. m. — La tela 
gruesa, rayada o adamas- 
cada, que se emplea para 
cortinas, hamacas, etc. La 
R. A. acepta "ootP. (Et. 
Del francés coutil). 

Cotoaí. Cub. m. — Un lienzo 
de algodón ordinario y 
blancuzco. (Et. Corrupción 
de cotonía. 

Cotorra. Cub. epic. f. — fam. 
—Véanse las frases 6, 23 y 
81, y el refrán 12 en los 
respectivos Apéndices. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Cotorrita. Cub. epic. f. — Di- 



CRAV 



— 157 



CKES 



cese al insecto semiesfé- 
rioo, de color rojo y cabeza 
negra, que se alimenta de 
pulgones y parásitos de las 
plantas, por lo que resul- 
ta un buen defensor del 
campesino, y se conoce en 
castellano por "mariquita". 

Cotorro. Cub. epic. m. — Así 
llaman algunos al pez ca- 
gón. Véase. 

Cotaodo. Cub. epic. nx. — Co- 
rrupción de cotunto, que es 
el cubanismo aceptado por 
la R. A. Véase. 

*CotaEto. Cub. epic. m.— "En 
Bayamo, sijú". Esto dice 
la R. A., pero es de adver- 
tir que esa voz está bas- 
tante generalizada en la Is- 
la. Véase cuco. (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Crápsila. Cub. m. y adj. — Dí- 
cese a un individuo del 
bampa. Algunas veces se 
emplea como adjetivo: 
"Ramón es un crápula", o 
así: "Ramón es muy crá- 
pula". Véase la acep. si- 
guiente. 

Crápula. Cub. f. — Esta voz 
toma forma femenina cuan- 
do es nombre colectivo; 
esto es, cuando determina 
un conjunto de individuos 
crápulas: "''En tal barrio bay 
mucha crápula 7 '. Carece del 
uso castellano. 

Crapuloso, sa. Cub. adj. — 
Denota cualidad de crápula. 
Véase. "Hombre crapulo- 
so"; "gente crapulosa". 

Cravo t va. Cub. m. y f. — Co- 



rruptela, entre negros, de 
"esclavo, va". 

Crema. Cub. f. — Cigarro puro 
de tamaño y forma de bre- 
va, pero con cuatro aristas, 
que adquiere al ser pren- 
sado en la caja, que las 
contiene. Tiene las acep. 
cast. 

Crequeté. Cub. epic. m. — 
Ave de unos 25 centíme- 
tros, de color cenizo, con 
manchas verdes en eí cuer- 
po y blancas en las alaa, de 
pico anche, corto y hendi- 
do; es diurna y nocturna. 
Es sedentaria de Cuba y 
emigra en ei otoño a regio- 
nes más cálidas. El nombre 
es la onomatopeya de su 
grito molesto, que otros 
traducen por caracatey y 
querequeté. (Zoo!. F. Ca- 
priraulgida? ; esp. Chorde- 
tes minar, Cabanis). 

Crequeté. Cub. epic. m. — 
Tipo parecido al anterior, 
de mayor tamaño, plumaje 
gris y rojizo. Es ave de paso 
procedente de América del 
Norte, que sólo se ye en 
Cuba algunos días de mayo 
y octubre. No emite el gri- 
to de la especie anterior. 
(Zool. F. €.; esp. Ch. tnr~ 
ginianus, Gmel). 

Crespo, Cub. m. — Bucle, ri- 
zo ensortijado y pendien- 
te de ios niños, que en Cuba 
so conoce más con el nom- 
bre castellanizado del fran- 
cés "tirabuzón". Tiene los 
usos cast. de adjetivo. 

Cresta de gallo. Cub. f. — El 



ORÍS 



158 



CUAB 



árbol más conocido por 
pito. Véase. 

Creyón, Común m. — El car- 
boncillo de dibujar, y no 
lápiz, como dicen algunos 
diccionarios. Es un galicis- 
mo muy generalizado y de 
los más aceptables. (Et. 
Del francés crayon, lápiz). 

Cría muerta. Cub. f. — Llá- 
mase cría muerta a la re- 
cién nacida, en los casos de 
venta de sus padres, con 
lo que trata de indicarse 
que sin figurar en el com- 
promiso de venta con res- 
pecto al precio, será entre- 
gada al comprador gratui- 
tamente. No cabe mayor 
absurdo, pero ¡cualquiera 
pone coto a la manera de 
hablar del pueblo! Véanse 
las frases 45 y 179 del 
Apéndice. 

Crinolina. Cub. f.— Tejido de 
algodón, grueso, ralo, re- 
gularmente blanco o negro, 
que se usa como entretela 
en vestidos, gorras, etc. (Et. 
Del francés crinoline). 

Criollo, Ha. Amer. adj. -Ade- 
más de aplicarse a las per- 
sonas, cual lo acepta la 
ft. A., designa en general, y 
particularmente en Flora y 
Fauna, cuanto se considera 
indígena en cada país ame- 
ricano, aunque a veces no 
sea tal. 

Cristal. Cub. m. — En algunos 
lugares orientales se em- 
plea en lugar de "jalea", 
que es la voz usual en casi 



toda la Isla. Tiene las acep. 
cast. 

Croase. Cub. m. — Tela de 
algodón asargada blanca, 
que se usa en sastrería para 
bolsillos, etc. (Et. Del fran- 
cés croisé). 

Crucen©, ña. Cub. subs. y 
adj .-—La persona nacida en 
Cruces. 

Cruceño, ña. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esa lo- 
calidad. 

Cruceta. Cub. f.-Gierta com- 
binación en el juego de 
monte. 

Crucetcar. Cub. v. n. — fam. 
— Pasar una persona re- 
petidas veces frente a una 
casa, o en otro lugar, con 
algún fin determinado o 
que así se supone: "¿Qué 
querrá ese señor que tanto 
crucetea por la acera?" 

Cruceteo. Cub. m. — Acción y 
efecto de crucetcar. Véase. 

Crudo, da. Cub. adj. — -Color 
del lino sin blanquear, algo 
más obscuro. Tiene los 
usos castellanos, 

Cruz. Cub. í. — fam. — Véase la 
frase 86 del Apéndice. Tie- 
ne las acep. cast. 

Cuaba. Cub. f. — fam. — Nom- 
bre común a varios árbo- 
les silvestres de cuatro a 
seis metros de elevación, de 
cualidades resinosas, y cu- 
yas varias especies toman 
aditamentos particulares. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Cuaba. Cub. f. — Por exten- 
sión, cualquiera astilla de 
madera, de fácil combus- 



CUAB 



3 50 



CUAB 



tión y clara llama, que sir- 
va para alumbar de ca- 
mino por la noche. 

Cuaba amarilla. Cub. f. — 
Véase cuaba de costa. 

Cuaba blanca. Cub. f. — Árbol 
silvestre que se desarrolla 
en terrenos secos, pedre- 
gosos y quebrados de las 
costas, hasta seis metros de 
altura, de hojas compues- 
tas de tres folíolos lustro- 
sos por la haz, flores con 
cuatro pétalos oblongos, y 
madera muy resinosa, que 
los campesinos utilizan a 
manera de antorcha, por su 
luz clara y sostenida. Tam- 
bién se llama palo de roble 
y cuaba de sabana. Es ma- 
derable. (Bot. F. Rutáceas; 
esp. Amyris balsamifera, 
Lin.) 

Cuaba de costa. Cub. f. — 
Tipo semejante al anterior, 
pero de folíolos más pe- 
queños y fruto parecido a 
la pimienta. También se 
utiliza como hacha, espe- 
cialmente por los marine- 
ros, puesto que se desarro- 
lla en el litoral, pero no 
tiene luz tan clara, y des- 
pide más humo que la 
blanca. Otros la llaman in- 
cienso, palo de incienso, 
palo de resina y cuaba 
amarilla. (Bot. F. R.; esp. 
Amyris marítima, Jacq.) 

Cuaba de Ingenio. Cub. í. — 
Especie muy diferente de 
las anteriores, de madera 
dura, pesada, compacta, 
amarilla y menos combus- 



tible. También se dice cua- 
billa. (Bot. F. Euforbiáceas; 
esp. Crotón lucidus, Lin.) 

Cuaba de monte. Cub. f. — • 
Tipo parecido a las cuabas 
blanca y amarilla, pero sin 
particularidades dignas de 
mención. (Bot. F. R.; esp. 
Amyris plumieri, D. C.) 

Cuaba de sabana. Cub. f. — 
Véase cuaba blanca. 

Cuabal.- Cub. m. — Espacio de 
terreno arcilloso, en el que 
suele encontrarse vetas de 
minerales, que presenta 
muy variada coloración, re- 
gularmente quebrado y de 
muy escasa fecundidad ve- 
getal, aunque sí se trata de 
árboles suelen tener buena 
madera. (Et. Voz caribe). 

Cuabal. Cub. m. — Sitio donde 
abundan los árboles lla- 
mados "cuabas". 

Cuabalejo. Cub. m. — Dimi- 
nutivo despectivo de cua- 
bal (1. a acep.) 

Cuabalero, ra. Cub. adj.— 
Aplícase al terreno o tie- 
rra arcillosa, cual se indi- 
ca en la voz cuabal (í. a 
acep.). Véase. 

Cuabaiíto. Cub, m. — Dimi- 
nutivo de cuabal (1. a acep.) 
Véase. 

Cuabaloso, sa. Cub. adj.— 
Cualidad de cuabal. Véase 
cuabalero. 

Cuabear. Cub. v. a. — Alum- 
brarle con rajas de cuaba 
en pesquerías nocturnas, 
con la otra intención, ade- 
más, de aturdir a los peces, 
para apresarlos mejor. 



CUAJ 



160 — 



CUAN 



Cuabüla. Cub. f. — Además de 
recibir este nombre la cita- 
ba de ingenio, se designa 
así otra especie de menores 
proporciones y escasa im- 
portancia. (Bot. F. Rutá- 
ceas; esp. Arm/ris sylvatica, 
Jacq.) 

CuabiUa de costa. Cub. t.~ 
Véase cerillo de costa. 

Cuadra. Cub. f. — La Üia de 
casas comprendida entre 
dos bocacalles. La Ft. A. 
acepta esta voz como ame- 
ricana para significar man- 
zana de casas, y esta acep- 
ción tiene bastante propie- 
dad, porque alude a la for- 
ma regularmente cuadrada 
de las manzanas; pero lo 
que no se comprende es la 
analogía del cubanismo, 
que tiene perdido su valor 
substancial de cuadro o 
cuadrado. También se usa 
en Colombia mal, por tra- 
mo de calle; esto .es: com- 
prendiendo las dos aceras 
entre dos calles transver- 
sales. 

Cuadrado. Cub. adj. — Aplí- 
case al hombre rudo y de 
torpes modales. Tiene las 
acep. cast. 

Cuadro de café.. Cub. rn. — 
Un cafetal, cuya extensión 
viene a ser 1» cuarta parte 
de una caballería, y que 
comprenda diez mil matas 
de cafó o cafetos. 

Ooajancíllo. Cub. na. — Véase 
cuajaniciüo. 

Cuajaní. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de apariencia her- 



mosa, común en los bos- 
ques, que se eleva unos 15 
metros, de hojas oblongas, 
redondeadas en la base, 
lampiña-, fruto en drupa, 
con una semilla ovoide, 
purpúrea, y madera dura, 
usada en carpintería grue- 
sa. Las hojas exprimidas 
emiten olor de almendras 
amargas. Produce por inci- 
sión una goma parecida a 
la arábiga. (Bot. F. Rosá- 
ceas; esp. Prunus occiden- 
tales, Sw.) (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Cuaianicülo. Cub. m. — Ár- 
bol silvestre de madera du- 
ra, resistente, de color ama- 
rillo, que produce un fruto 
parecido a la guinda, algo 
más pequeño. Otro3 dicen, 
quizá con más propiedad, 
cuajancillo. (Bot. F. Rosa- 
ceas; esp. Prunus $phoero~ 
carpa, Sw.) 

Cuajará» Cub. m. — "Árbol sil- 
vestre, madera de construc- 
ción, que abunda en Sagua 
la Grande". (Pichardo). (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Cual atal. Cub. m. — Corrup- 
ción, entre campesinos, de 
cojatal. Véase. 

Cuajo. Cub. m. — La conden- 
sación del zumo de la caña 
en los ingenios. Tiene el 
uso cast. 

CuantL Cub. adv. — rulg. — 
Incorrección, entre gente 
ignara, del adverbio "cuan- 
to", particularmente cuan- 
do se emplea en la forma 
adverbial "cuanto más", 



CUAR 



161 — 



CUBA 



que suelen decir algunos: 
"cvtmti más". 

Cuaresmilla. Cub. f. — Árbol 
de aspecto elegante, de ho- 
jas membranosas y muchas 
flores rosadas, que toma ese 
nombre porque florece en 
la Cuaresma. (Bot. F. Li- 
trarieas; esp. Ginora di- 
plusodon, Koehne.) 

Cuaresmüla de paredón. 
Cub. f. — La clavellina de 
•paredón. 

Cuaresírú'ía espinosa. Cub. 
f.— Véase clavellina espi- 
nosa. 

Cuarta» Cub. f. — Látigo de 
mango muy corto y tralla 
larga de cuerdas, o tiras 
de cuero entretejidas en 
forma de cadeneta. Es dis- 
tinta de la cuarta mejica- 
na. Tiene las acep. cast. 

Cuartería. Común, f. — Con- 
junto de habitaciones de 
una casa: "Está bien dis- 
tribuida la cuartería de 
esta casa". (Et. De "cuar- 
to", alcoba). 

Cuartería. Cub. f. — D ícese a 
la casa de vecindad. 

Cuarteta. Cub. f. — En mu- 
chas comarcas se dice así 
a la dieciseisava parte de 
una caballería de tierra. 
Conserva su significado 
poético. 

Cuarteta. Cub. f. — Véase ca- 
chucha. 

Cuartillo. Cub. m. — Moneda 
imaginaria equivalente a 
dos centavos y medio, o 
sean doce y medio cénti- 
mos de peseta. En expre- 



sión cubana, vale la mitad 
de un medio. En algún lu- 
gar de América del Sur 
existe acuñada una mone- 
da de cobre de ese valor. 
Tiene las acep. cast. 

Cuartón. Cub. m. — antic. — 
"Fracción del territorio de 
un partido a cargo de un 
Pedáneo, denominado "cabo 
de ronda" o "de cuartón", 
que está bajo las inmedia- 
tas órdenes de un capitán 
o teniente del partido pe- 
dáneo". Según Piehardo. 

Cuartón. Cub. m. — Corral al 
aire libre cerrado con es- 
tacas o tablas. 

Cubalibre. Cub. epic. m. — 
En algunos lugares, un pa- 
jarito de muy lindo plu- 
maje, que semeja la bande- 
ra cubana: azul verdoso y 
blanco a listas con la gar- 
ganta roja, y en cuyo can- 
to parece pronunciar el 
nombre que lleva por ono- 
matopeya. 

Cubanear. Cub. v. n. — fam. — 
Manifestar carácter alegre, 
frivolo, dicharachero, con 
sus ribetes de informali- 
dad. Es voz que no sale de 
otros labios que los crio- 
llos, y que dice muy poco 
en favor de su Patria, de 
cuyo nombro deriva la voz. 

Cubaneo. Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de cuba- 
near. Véase. 

Cubanicú. Cub. m. — Planta 
silvestre, cuyas hojas se- 
cas y pulverizadas tienen 
virtudes terapéuticas para 



11 



CUBE 



— 162 



CUCA 



llagas y úlceras. (Et. Voz 
caribe, Z&yas). 

Cubanismo. Cub. m. — Voca- 
blo o frase propios de 
Cuba. 

Cubanismo,, Cub. m. — Afición 
o simpatía por la cosas de 
Cuba. 

Cubanizar, se. Cub. v. a. y 
ref. — Tomar caracteres o 
apariencias cubanas, las 
personas o las cosas. Cuan- 
do se refiere a las perso- 
nas se dice aplatanarse, fa- 
miliarmente. 

* Cubano, na. Cub. subs. y 
adj. — Los naturales de Cu- 
ba. Véanse los refranes 4 
y 5 del Apéndice. 

*Cubano, na. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de Cuba. 

Cubano, na. Cub. subs. y adj. 
— antie. — Las personas na- 
cidas en Santiago de Cuba. 
Hoy se dice generalmente 
y con muy buen acierto, 
santiaguero, va. 

Cubano, na. Cub. adj.-antic. 
— Aplicábase a cosas de esa 
ciudad. 

Cubera. Cub. epic. f. — Pez 
que alcanza hasta un me- 
tro de largo y 50 kilogra- 
mos de peso, de cabeza 
comprimida, con el hocico 
corto, boca hendida hasta 
debajo de los ojos, y 
caninos muy desarrollados, 
de color pardo morado, al- 
go blancuzco en el vientre, 
con visos dorados en las 
escamas, y cola en figura 
de media luna. Se parece 
algo al caballerote, pero 



éste es más chico. Es de 
carne suave y muy subs- 
tanciosa, sin peligro a la 
ciguatera, a pesar de su ta- 
maño grande. (Zool. F. Lu- 
tianidce; esp. Neomcenis 
ciánopterus, Cuv.) (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Cubereta» Cub. epic. f. — Dí- 
cese a la cubera joven, muy 
semejante al caballerote. 
con el que algunos la con- 
funden. 

Cubiche. Cub. subs. común, 
y adj.— fam. — Dícese festi- 
vamente por cubano, na (1. a 
y 2. a acep.) y por criollo, 
lia. 

Cucaracha. Cub. f. — En Ba- 
racoa, una especie de he- 
lecho silvestre. Tiene las 
acep. cast. 

Cucaracha. Cub. f. — En al- 
gunas comarcas dicen así a 
la flor de la bayoneta, por 
su figura y mal olor. 

Cucaracha verde, Cub. f. — 
Véase cucarachita verde. 

Cucaraehear. Cub. v. n. — 
vulg. — poco uso. — Hacerse 
el interesante con una mu- 
jer a quien se pretende 
enamorar. Sinónimo en más 
aceptable lenguaje: mari- 
posear. 

Cucarachero, ra. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la persona 
muy enamoradiza. Véase 
cucaraehear. También se 
dice, con más frecuencia tal 
vez, encarachan, na. 

Cucarachita verde. Cub. f. — 
Insecto, especie de cucara- 
cha, algo más pequeña, de 



CUCA 



163 — 



creo 



color verde, que suele en- 
contrarse entre maderas 
podridas, "y tiene la asom- 
brosa particularidad — dice 
Pichardo — que partiéndose 
o quemándose la cabeza, 
estando preñada, sale in- 
mediatamente un sinnúme- 
ro de cucarachiias". (Zool. 
F. Blattidos; esp. Blatta vi- 
re scens, Burm.) 

Cucarachón. Amer. epic. m. 
— Tipo de la cucaracha 
americana, de tamaño ma- 
yor, que oscila entre 5 y 6 
centímetros, de repugnan- 
te aspecto. Tiene élitros 
coriáceos y alas, sin órga- 
nos adhesivos entre las 
uñas, y con un dibujo en 
el protórax en figura de ca- 
lavera, por lo que suele po- 
nérsele por sobrenombre 
del divino rostro. (Zool. F. 
Blattido?; esp. varias del 
género Blaberus). 

Cucarachón. Amer. epic. m. 
— Tipo de cucaracha ame- 
ricana de parecido tamaño 
al anterior, pero de más re- 
pulsivo aspecto aún. Tiene 
ei cuerpo muy aplastado, 
con alas rudimentarias o 
atrofiadas y el protórax se- 
micircular; con órganos 
adhesivos entre las uñas, y 
vive debajo de las piedras. 
(Zool. F. B.; esp. varias del 
género Euryc o tis ) . 

Cucarachón dei coco. Cub. 
epic. m. -Reciben este nom- 
bre dos especies de escara- 
bajos, temibles enemigos 
del coco o cocotero. Tienen 



figura oblonga, cuerpo ro- 
llizo, de color negruzco bri- 
llante, con vellos en la par- 
te inferior. El macho de 
una, tiene tres cuernos en 
el protórax; el de la otra 
especie, sólo tiene uno con 
dos eminencias laterales. 
Las hembras carecen de 
cuernos, y es de mayor ta- 
maño y algo rojiza la del 
primero. Atacan los coco- 
teros de tronco enfermo y 
también los de tierno des- 
arrollo, en cuyo tronco pe- 
netran por la raíz, delatán- 
doles estas incursiones el 
montoncillo de tierra que 
forman al escarbar la cue- 
va. (Zool. F. Scarabeidce ; 
esp. respectivas: Strategus 
anachoreta y S. titanus). 

Cucarachón del divino ros- 
tro. Cub. m. — Véase cuca- 
rachón (1. a acep.) 

Cucarachón, na. Cub. adj. — • 
Igual que cucarachero, ra. 
Véase. 

Cuco. Cub. epic. m. — Peque- 
ña ave no afín a la de este 
nombre de Europa. Es noc- 
turna y rapaz, de color par- 
do obscuro, con la cabeza 
blanca y manchas de este 
color en las alas y lomo, las 
patas amarillas con los tar- 
sos implumes, y los ojos 
casi negros. Vive en los 
huecos de los árboles, y 
antes de abandonar el nido 
emite un canto de donde 
toma nombre. Tiene los 
nombres de cotunto (acep- 
tado por la R. A.), cucubá. 



CUCHU 



— 164 — 



CÜER 



sijú cuco y sijú colunia, 
sijú, de menor tamaño, qua 
también existe en Cuba, 
estos dos últimos para di- 
ferenciarla del verdadero 
(Zool. F. Strigidce; esp. 
Gymnasio lawrenci, Sel.) 

Cucubá. Cub. epic. m. — Así 
dicen algunos al ave cuco. 
Véase. (EL "Voz caribe, Za- 
yas). 

Cucuy ero. Cub. f. — Igual que 
cocuyera. Véase. 

Cuchareta. Cub. epic. f. — 
Especie de pato salvaje que 
tiene la extremidad del pi- 
co ancha y aplastada, de lo 
que toma nombre, por la 
semejanza con una cucha- 
ra, de plumaje pardo por 
el lomo, matizado de blan- 
co, gris y verde; blanco por 
el pecho, algo violáceo por 
el vientre, y cuello y ca- 
beza verdes con brillo, más 
obscuro en el macho. Es 
ave de paso que viene de 
América del Norte en sep- 
tiembre y se va en abril. 
(Zool. F. Anátidas; esp. Anas 
clypeata.) 

Cucharilla. Cub. f. — En Ba- 
racoa, le dicen así al árbol 
frijolillo (2/ acep.) Véase. 

Cuchilla. Cub. f. — Dícese ge- 
neralmente al cortaplumas. 
Apenas tiene uso oon las 
acep. cast. 

Cuchilla. Amer. f. — Montaña 
o sierra escarpada y que 
termina en filo o cresta. 

Cuchuflí. Cub. m. — fam. — 
antic. — Lo mismo que "ca- 
labozo " "cárcel". 



Cuerazo. Amer. m. — Golpe 
dado con el látigo llamado 
cuero (i." acep.) Véase. 

Cuerda de lefia. Cub. i. — 
Véase cajón de leña. 

Cuerear. Amer. v. a. — Cas- 
tigar con látigo llamado 
cuero (1.* y 2. a acep.) Tam- 
bién se dice dar cuero: "Un 
padre que da mucho cuero 
a sus hijos". "Ayer cue- 
rearon a Juan". 

Cuerear. Cub. v. n. — muy 
vulg. — Visitar casas de le- 
nocinio. Véase cuero (3. a 
acep.) 

Cueriduro, ra. Cub. adj. — 
fam. — Lo mismo que "des- 
carado", "desfachatado". 
(Et. De "cuero" [piel] y 
"duro"). 

Cuero. Amer. m. — Látigo 
tosco usado por arrieros y 
campesinos, parecido a la 
cuarta, con un remate de 
cordel con nudos (que en 
Cuba se llama pajuela) al 
extremo de la tralla. Véase 
la frase 231 del Apéndice. 
Tiene las acep. cast. 

Cuero. Cub. m. — Por exten- 
sión de la voz anterior, dí- 
cese en Cuba a todo instru- 
mento de castigo a manera 
de disciplina. 

Cuero, Cub. m. — fam. — Dí- 
cese despectivamente a una 
meretriz. 

Cuero. Cub. m. — Reciben este 
nombre varias especies de 
árboles, de hojas coriáceas, 
rígidas, que toman adita- 
mentos particulares, como 



CTJER 



165 



CTJJE 



se verá a continuación. 
Todas son maderables. 

Cuero de hojas grandes. 
Cub. m. — Especie indicada 
en su nombre. También se 
llama guayabito y guaya- 
bito de costa. (Bot. F. Ru- 
biáceas; esp. Guettarda ca- 
iypttrata, A. Rich.) 

Caero de hojas medianas. 
Cub. m. — Tipo que se ca- 
racteriza cual su nombre 
indica. (Bot. F. R.; esp. G. 
macrocarpa, Gris.) 

Cuero de hojas menudas. 
Cub. m. — Tipo cuya va- 
riante única está indicada 
en su nombre. (Bot. F. R.; 
esp. G. hololeucawrig.) 

Cuero de sabana. Cub. m. — 
Especie que se desarrolla 
en terrenos áridos, sin no- 
tables caracteres propios. 
(Boí. F. R.; esp. G. elíptica, 
Sw.) 

Cuero duro. Cub. m. — Espe- 
cie la más apreciada, de 
cinco a seis metros de altu- 
ra, de madera dura, com- 
pacta, de color ceniciento. 
(Bot. F. R.; esp. G. rígida, A. 
Rich.) 

Cuero verde. Cub. m. — Dí- 
cese al de la res, recién 
desprendido de la carne. 

Cuerno, a. Cub. adj. — vulg. 
— Lo mismo que cneridu- 
ro, ra: "descarado, da". 
Gomo esta voz apenas se 
deja oir fuera del vulgo, 
casi nunca se oye su forma 
propia terminada en idu- 
ro, idura. 



Cuíco, ca. Cub. adj. — vulg. 
— desusado. — Aplícase bur- 
lescamente a los mejicanos 
inmigrantes de humilde 
presencia. 

Cuisa. Cub. f. — Pequeña pa- 
leta hecha de yagua, des- 
tinada para tostar el casa- 
he. (Et. Voz caribe, Zayas). 

Cujabo. Cub. m. — Lugar don- 
de abundan los cujes. (Et. 
De cu je, caribe). 

Cujate. Cub. m. — Así dicen 
algunos por cójate. Véase. 

Cujay. Cub. m. — desusada. — 
Especie de trapiche peque- 
ño, antiguo, a semejanza de 
balancín, con una maza al 
extremo para machacar la 
caña de azúcar. (Et. Voz 
caribe). 

Cujazo. Cub. m. — Golpe dado 
con un cuje (2. a acep.) 

Cuje. Cub. m. — Arbusto que 
se desarrolla en terrenos 
pedregosos y estériles, de 
tallos delgados, lisos, rec- 
tos y altos, empleados para 
encujar. Abunda en la cos- 
ta. (Et. Voz caribe, Zayas). 

*Cuje. Cub. m. — Por exten- 
sión de la voz anterior, dí- 
cese a cualquier tallo vege- 
tal delgado, recto y alto. De 
estas varas, hay un enor- 
me consumo en Cuba para 
secar las hojas de tabaco, 
después de la recolección, 
cosa que se efectúa colo- 
cando los cujes horizontal- 
mente, y sobre ellos en 
mancuernas las hojas de 
tabaco. Algunos dicen cuje 



CUJÍ 



— 166 



CULA 



de tabaco muy correcta- 
mente cuando tiene este 
empleo, para evitar confu- 
siones. La R. A. al aceptar 
este cubanismo, sólo se re- 
fiere a este empleo del cu je, 
y, ciertamente, incurrien- 
do en error; pues los palos 
que se clavan en la tierra 
para sostener el cuje no 
reciben este mismo nom- 
bre; y además, el empleo 
principal del cuje no está 
en sostener las mancuer- 
nas en las tierras donde se 
cultivó el tabaco, que se 
trata de unos días, y sí 
dentro de las casas de ta- 
baco, donde se tiene sema- 
nas en esa misma forma. 
Véase la frase 248 del 
Apéndice. 

Cujeado, da. Cub. adj. — fig. 
y fam. — Equivale a decep- 
cionado, experimentado por 
las contrariedades de la 
vida, pero no vencido : 
"Fulano es hombre cujeado 
en cuestiones de amor". 
Se puede asegurar que ape- 
nas ha tenido empleo esta 
voz en lenguaje natural, 
como no sea en funciones 
de p. p. de cujear (1. a acep). 

Cujear. Cub. v. a. — Poco uso. 
— Pegar con un cuje (2. a 
acep.) También se dice dar 
cuje. 

Cujear. Cub. v. a. — fig. y fam. 
— poco uso. — Reprender, 
amonestar. 

Cují. Cub. m. — antic. — El 
aromo amarillo. Véase. (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 



Cujito. Cub. m. — fig. y fam. 
- — poco uso. — Dícese a la 
persona alta y flaca. Tiene 
uso como diminutivo de 
cuje (2. a acep.) 

Culantrillo. Cub. m. — Ade- 
más de recibir este nombre 
el helécho medicinal más 
conocido con el nombre 
castellano de "doradilla", 
hay otros que son el ver- 
dadero "culantrillo" o "ci- 
lantrillo" de Europa y 
América, cuyas distintas 
especies, semejantes todas, 
reciben en Cuba las deno- 
minaciones que pueden 
verse a continuación. 

Culantrillo de hojas anchas. 
Cub. m. — Especie indicada 
en su sobrenombre. (Bot. 
esp. Adianthum macrophy- 
llum, Sw.) 

Culantrillo de monte. Cub. 
m. — Especie que se des- 
arrolla en terrenos secos. 
(Bot. esp. Ad. trapeziforme, 
Lin.) 

Culantrillo sedoso. Cub. m. 
—Especie velluda. (Bot. 
esp. Ad. sericeum, Eaton.) 

Culantrillo triangular. Cub. 
va. — (Bot. esp. Ad. deltoi- 
deum, Sw.) 

Culantrillo velludo. Cub. m. 
— Indicado en su nombre. 
(Bot. esp. Ad. villosum, 
Lin.) 

Culantrillo verde. Cub. m. — 
(Bot. esp. Asplenium rhi- 
zophyllum). 

Culantro cimarrón. Cub. m.- 
Tipo del cilantro o culan- 



CU LE 



167 — 



CULI 



tro común que se desarro- 
lla silvestre en los lugares 
húmedos, extendiéndose en 
apariencia de colcha verde; 
con hojas oblongas, denta- 
das, ásperas, apreciadas 
como especia para caldos y 
guisos por sus cualidades 
de apetente y medicinal, 
aromática, con florecillas 
blanquecinas en espigas. 
También se llama yerba de 
sapo, culantro sabanero y 
de Cartagena. Otros dicen 
"cilantro" en lugar de "cu- 
lantro", que es forma tam- 
bién aceptada por la R. A. 
(Bot. F. Umbelíferas; esp. 
Eryngium fa?tidum, Lin). 

Culantro de Cartagena. Cub. 
m. — Véase culantro ci- 
marrón. 

CuEantro de España. Cub. 
m. — La especie propia de 
la Península, que se cultiva 
en Cuba, y es la única des- 
crita por la R. A. 

Culantro sabanero. Cub. m. 
— Véase culantro cimarrón. 

Culata. Cub. f.— Pared late- 
ral de un edificio. Tamaño 
barbarismo no merece co- 
mentarios. Tiene los usos 
castellanos. 

Culebra. Cub. f. — antic. — 
Cierto baile indecoroso de 
la gentualla. Tiene las 
principales acep. cast. Véa- 
se la frase 111 del Apén- 
dice. 

Culebrita ciega. Cub. epic. — 
f. — Especie muy pequeña 
de culebra, pues que sólo 



mide unos 25 centímetros, 
de color grisáceo pálido 
con puntos negros, y una 
faja amarilla en la parte 
inferior, la cabeza también 
amarillenta y aparente- 
mente sin órganos visuales, 
de donde toma nombre. 
(Zool. esp. Amphisbama 
punctada) . 

Culebrita de crin. Cub. epic. 
f. — Especie que alcanza un 
tamaño de 25 centímetros, 
del grueso de una cerda de 
caballo, que se cría en 
charcos, de color castaño. 
Es creencia popular, que si 
se abandona en agua dul- 
ce una cerda de caballo, sin 
separarle la raíz o cepa, a 
los dos o tres días se con- 
vierte en una culebrita de 
crin, que el vulgo llama 
impropiamente cativo, nom- 
bre que también aplica a 
otra culebrilla que según 
él, se forma en iguales 
circunstancias con un ner- 
vio de yagua. (Zool. esp. 
Gordio acuático) . 

Culebrita de cuatro patas. 
Cub. epic. f. — Reptil, espe- 
cie de lagartija, con cuatro 
patas y cuerpo parecido a 
una culebrita, de unos 25 
centímetros de largo y co- 
lor de tabaco. 

Culeco, ca. Amer. adj. — vulg. 
— Corrupción de "clueco, 
ca", entre gente rústica. 

Culipandear. Cub. v. n.-fam. 
— Emplear falsas promesas 
o evasivas con una perso- 



CUMB 



168 — 



CUPI 



na: "Ningún hombre debe 
culipandear, sino decir las 
cosas como son". (Et. De 
"culo" y "pandear"). 

Culipandeo. Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de culipan- 
dear: "Juan nunca prome- 
te nada; siempre anda con 
culipandeos'. 

Culipandeo. Cub. m. — fig. y 
vuíg. — Confusión, desorden, 
escándalo. "Se formó un 
culipandeo en el parque, y 
se acabó el paseo". 

Culo. Cub. m. — muy vulg. — 
En soez lenguaje, dícese a 
las partes pudendas de la 
mujer. Tiene las acep. de 
la R. A. 

Culona. Cub. f. — "En el jue- 
go del monte, es lo contra- 
rio del guanajay, que lla- 
man otros contraguana- 
jay", dice Pichardo. 

Cultivo menor. Cub. m. — El 
de frutos de huerta. Díceso 
para diferenciarlo del de 
caña, tabaco y oíros de más 
importancia agrícola y co- 
mercial. 

Cumbancha. Cub. f. — vulg. — 
Lo mismo que "juerga", 
diversión poco ordenada. 
Realmente es de esas vo- 
ces que toman acepciones 
a capricho del que las em- 
plea. De esta voz se ha for- 
mado el consiguiente verbo 
cumbanchear o curaban- 
char. 

Cumbanchar. Cub. v. n. — 
vulg. — Véase cumbancha. 

Cumbanchear. Cub. v. n. — 
vulg. — Véase cumbancha. 



Cumbancheo. Cub. m. — vulg. 
— Acción y efecto de cum- 
banchar o cumbanchear. 
Véase. 

Cémbiia. Cub. común. — vulg. 
— Equivale entre la plebe a 
camarada, compañero y 
amigo de confianza, ya sea 
mujer u hombre. 

Cumbrera. Cub. f. — La viga 
más elevada sobre la que 
descansan ¡as dos vertien- 
tes de un tejado. Véase so- 
brecumbrera. (Et. Del cast. 
antic. "cumbrera", hoy 
cumbre"). 

Cuna. Cub. i. — antic. — Re- 
unión de gentuza en alguna 
casucha, para bailar y di- 
vertirse. Tiene las acep. 
cast. 

Cundango. Cub. m. — vulg. — 
Lo mismo que sodomita o 
maricón. 

Cundeamor. Cub. m.-La en- 
redadera americana que 
describe la R. A. en "bal- 
samina". 

Cunee©. Cub. m. — vulg. — Co- 
rrupción, entre campesi- 
nos, de conuco, que es el 
cubanismo aceptado por la 
R. A. 

Cuüo. Cub. m. — fam. — Véase 
la frase 133 del Apéndice. 

Cupé. Cub. m. — Véase quina 
del país. 

Cupido. Cub. m. — En Villa- 
clara, "un arbusto silves- 
tre, común en las márge- 
nes de los arroyos princi- 
palmente, de aspecto pre- 
cioso por la finura de sus 



CU KA 



169 



CURB 



hojas y sus ílorecitas mo- 
radas de cinco pétalos es- 
trellados y apiñados como 
la alstruemia, a quien de 
lejos se asemejan. Las hay 
también amarillas". Esto 
dice Pichardo. 

Cuqueador, ra. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la perso- 
na aficionada a cuquear. 
Véase. 

Cuqueadura. Cub. f. fam. — 
Véase cuqueo. 

Cuquear. Cub. v. a. — fam. — 
Empléase por "azuzar", 
"provocar": "No cuquees 
al perro, que te puede mor- 
der". "José gusta de cu- 
quear a los muchachos para 
verles reñir y pegarse". (Et. 
Del cast. antic. "cucar"). 

Cuqueo. Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de cu- 
quear. También se dice cu- 
queadura. 

Curafoara. Cub. f. — Según el 
Dr. Gundlach, citado por 
Pichardo, dícese a un ár- 
bol en Baracoa. 

Cniralaya. Cub. f. — En la re- 
gión oriental se dice así a 
un árbol que se desarrolla 
en terrenos húmedos. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Curamagüey. Cub. m. — Be- 
juco, o enredadera trepa- 
dora, de tallos y pedúncu- 
los peludos, y como de cua- 
tro centímetros de largo los 
primeros, de flores grandes 
con la corola retorcida, y 
en cimas. Es considerada la 
planta más venenosa de 



Cuba, tanto que, pulveri- 
zado el tallo y mezclados 
los polvos con carne, se usa 
para matar los perros jí- 
baros. Las hojas, sin em- 
bargo, las pasta el ganado 
vacuno. El curamagüey 
blanco y el común son dos 
especies muy aproximadas 
a ésta. (Bot. F. Asclepia- 
deas; esp. Marsdenia clau- 
sa, R. Br.) (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Curamagüey blanco. Cub. 
m. — Véase curamagüey. 

Curamagüey común. Cub. m. 
— Véase curamagüey. 

Curamagüey de costa. Cub. 
m. — Véase bejuco leñoso. 

Curamagüey prieto. Cub. m. 
— Véase bejuco prieto. 

Cúrbana. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre, cuya elevación es 
muy varia, entre 4 y 14 
metros, de hojas espatula- 
das, angostas por la base 
y redondas luego, con bri- 
llo por la haz, flores abun- 
dantes, de color violeta 
con anteras amarillas, en 
corimbos terminales, fruto 
en baya ovalada, negra, con 
semillas también negras 
brillantes, que comen los 
cerdos, y de su madera se 
construyen arados, con es- 
pecialidad. De este árbol se 
obtiene una canela pare- 
cida a la de Ceilán, pero 
menos estimable, por lo 
que también se dice canela- 
blanca al árbol y al pro- 
ducto, en algunos lugares. 



CURRO 



170 — 



CUTR 



(Bot. F. Lauráceas; esp. 
Canella alba, Murr.) (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Cúrbana macho. Cub. f. — El 
árbol carmoní. Véase. 

Cúrcuma. Cub. f.— La plañía 
más conocida por lleven. 
Véase. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Cureña. Cub. f. — fam. — Véa- 
se la frase 39 del Apén- 
dice 

Curie!, la. Cub. m. y f. — El 
conejillo de Indias, llamado 
cobaya, curia, cuy y curí 
en otros países america- 
nos, siendo el último nom- 
bre el que le daban tam- 
bién los indios de Cuba. 
Mamífero parecido al co- 
nejo, pero de menor ta- 
maño, dócil, doméstico, de 
piel suave, cuya coloración 
varía mucho, desde el ne- 
gro hasta el blanco, pa- 
sando por el cervuno y 
mezclándose los tres en 
ocasiones; carece de rabo, 
tiene la patas muy cortas, 
con cuatro dedos las delan- 
teras y tres las traseras. 
(Zool. F. Subungulata; esp. 
Cavia cobaya, Schreb.). (Et. 
Del caribe corí). 

Curiela. Cub. i. — flg. y fam. 
— Dícese a la mujer muy 
paridora, recordando la no- 
table fecundidad de la hem- 
bra del curiel. 

Curro, rra. Cub. m. y f. — 
Dícese a la persona nacida 
en Andalucía. No tiene la 
acep. cast. 



Curujey. Cub. va. — Reciben 
este nombre varias plantas 
parásitas que se desarrollan 
en los troncos de los árbo- 
les, principalmente en las 
ceibas. Algunas tienen ho- 
jas largas y cortantes, en 
figura de cortas espadas; de 
flores muy variadas, y al- 
gunas bellas, que toman 
nombre particular, como 
flor de incienso, flor de San 
Juan, rosadas, flor de San 
Pedro, moradas, y cagadilla 
de gallina, amarillas con 
manchas prietas. (Bot. F. 
Bromeliáceas unas, y otras 
F. Orquídeas). (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

*Cusubé. Cub. va. — "Dulce 
seco, hecho de almidón de 
yuca, con agua, azúcar y a 
veces huevos, de que for- 
man bollitos". (Et. Voz tai- 
na, según la R. A., y pro- 
bablemente caribe, según 
Zayas). 

Cusubey. Cub. va. — Corrup- 
ción rústica de cusubé, que 
es el cubanismo aceptado 
por la R. A. 

Cutara. Cub. f. — De algún 
uso en la región oriental, 
por "chinela" o "chancle- 
ta". (Et. Voz caribe, según 
Zayas). 

Cutarazo. Cub. va. — Golpe 
dado con una cutara. Véa- 
se. 

Cutre. Cub. va. — Lienzo blan- 
co y ordinario de algodón, 
de consumo extraordinario 
entre gente pobre para ca- 



CUYU 



171 



CUYU 



misas de mujer, sábanas, 
etc. No tiene el uso caste- 
llano. 

Cuya. Cub. m. — Véase jocu- 
ma blanca. (Et. Voz caribe, 
Zayas) . 

Cuyují. Cub. m. — Especie de 



pedernal blanquecino y 
muy duro, que, como el 
verdadero, también produ- 
ce chispas por choque o 
roce. Algunos dicen piedra 
de candela. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 



CHAMA 



172 



CHAME 



GH 



Chabisnazo. Cub. m. — des- 
usada. — "Mancha de otro 
color, negro regularmente, 
y hecha de golpe a lo lar- 
go". (Pichardo). 

Chacona. Cub. m. — Tela de 
algodón transparente, algo 
engomada, regularmente 
blanca. (Et. Del francés ja- 
conas). 

Chagareta. Cub. f. — Palma 
conocida más por palma 
cana de monte. Véase. 

Chagra. Cub. f. — El cilindro 
de acero que se usa en al- 
gunos oficios para afilar las 
herramientas. (Et. Corrup- 
ción de "chaira", su nom- 
bre castellano). 

Chagré. Amer. m. — desusa- 
da. — Dícese a la piel cono- 
cida por "tafilete". (Et. Del 
francés chagrín) . 

Chagrén. Amer. m. — Corrup- 
ción de la voz anterior 
(véase), desusada como ella. 

Chamarín. Cub. epic. m. — El 
pajarillo conocido en cas- 
tellano por "chamariz", 
del que es corrupción, 
también llamado en Cuba 
chirriador. 



Chambelona. Cub. f. — Nom- 
bre afro-cubano de una to- 
nadilla que cantaban los li- 
berales en sus fiestas y 
manifestaciones de propa- 
ganda política en 1916, 
para las elecciones presi- 
denciales, y que luego dio 
nombre a la revolución 
provocada y sostenida por 
aquéllos en febrero hasta 
mayo de 1917. 

Chamfeeloroero, ra. Cub. adj. 
— Aplícase a la persona 
que gusta de cantar u o ir 
la chambelona, y, por ex- 
tensión, aplicóse a ios re- 
volucionarios, encubridores 
y liberales en general, 
cuando la sedición que es- 
talló en febrero de 1917. 

Chamberga. Cub. f.-La plan- 
ta copetuda (véase), cuan- 
do presenta flores rojas. 
Otros dicen chambergo. 

Chambergo. Cub. m. — Véase 
chamberga. 

Chambergo, ga. Cub. m. y 
f. — Pájaro del tamaño del 
gorrión o poco más, de co- 
lor negruzco con manchas 
amarillas, más abundantes 



CHAMI 



173 



CHAMI 



hacia el vientre, con una 
fajita de este color en el 
cuello, más pronunciada 
por detrás, y con algunas 
plumas blancas por el 
cuerpo, particularmente en 
la antecola, con el pico 
recto, agudo y cónico, ufias 
largas, que emite no muy 
desagradable canto, y cons- 
tituye una amenaza para el 
cultivador de arroz, en cu- 
yos sembrados causa ver- 
daderos estragos. Aunque 
algunos opinan lo contra- 
rio, es ave de paso, que 
llega a Cuba en septiembre, 
marcha en octubre y re- 
torna en mayo. En la pri- 
mavera, forman bandadas 
aparte los machos y las 
hembras, pero se mezclan 
luego. (Zool. F. Icteridce; 
esp. Dolichonyx oryzivo- 
rus, Lia.) 

Chamberguitc Cub. epic. m. 
— Pajarillo semejante en 
configuración y plumaje al 
anterior, también de paso 
en la Isla, de menor ta- 
maño, y que le caracteriza 
su corto vuelo, casi siem- 
pre a ras de tierra, sobre la 
que se posa generalmente. 
(Zool. P. Fringilidce; e^p. 
Coturniculus savannarum 
passerinus, Wils.) 

Chamico. Ámer. m. — De esta 
planta americana, o sea 
bautizada así en América, 
pues es la conocida en cas- 
tellano por "estramonio", 
hay en Cuba algunas es- 
pecies que todas toman adi- 



tamentos particulares, como 
se verá a continuación. 

Chamico azulado. Cub. m. — 
Planta espontánea, vene- 
nosa, que se desarrolla 
hasta poco menos de un 
metro en terrenos yermos. 
de tallo recto, cilindrico y 
rojo, hojas grandes y den- 
tadas, flor perenne de cá- 
liz alargado, de color vio- 
leta, que por la figura re- 
cibe en la región oriental 
el nombre de clarín, de 
fruto verdoso y cubierto de 
púas, del tamaño de un 
huevo y mal oliente. Esta 
planta es un eficaz pecto- 
ral aspirando el humo de 
sus hojas, y buen remedio 
contra las hemorroides, 
empleado en cataplasmas. 
También se llama chamico 
morado. (Bot. F. Solaná- 
ceas; esp. Datura stramo- 
niurn, Lin.) 

Chamico bejuco. Cub. va. — 
Reciben este nombre dos 
plantas trepadoras y le- 
ñosas, de hojas pecioladas 
y flores terminales, grandes 
y solitarias, de corola blan- 
ca con tinte purpúreo una 
de ellas, y blanca con visos 
verdosos la otra. También 
se llama bejuco chamico, 
indiscutiblemente con mu- 
cha más propiedad. (Bot. F. 
S.; esp. Solanera longiflora 
y S. grandiflora, respecti- 
vamente). 

Chamico blanco. Cub. m. — 
Planta anual, abundante, 
de jardinería, de hojas 



CHANO 



174 — 



CHANG 



ovaladas y flor blanca; es 
planta venenosa, pero buen 
alivio para los asmáticos si 
aspiran su humo. (Bot. F. 
S.; esp. Datura metel, Lin.) 

Chamico doble. Cub. m. — La 
planta llamada también 
"túnica de Cristo", que es 
su nombre castellano, y 
que algunos denominan 
ñangue. 

Chamico morado. Cub. m. — 
Véase chamico azulado. 

Chamico silvestre. Cub. m. 
— Planta espontánea escasa 
y de poca importancia. 
(Bot. F. S.; esp. Datura ce- 
ratocaula, Jacq.). 

* Champola. Cub. í. — Refres- 
co hecho con pulpa de gua- 
nábana, azúcar y agua, y en 
algunos casos leche, que 
también se llama guanaba- 
nada, aunque con menos 
frecuencia. También se co- 
noce en algunos lugares de 
América del Sur. 

Chancleta. Común. íig. y 
fam. — Suele oirse al vulgo, 
tanto de España como de 
buena parte de América, 
para designar despectiva- 
mente a una persona in- 
hábil en el oficio o cargo 
que desempeñe: "Jorge es 
una chancleta como car- 
pintero"; "Josefa es una 
chancleta como mecanó- 
grafa". Tiene la otra acep. 
de la Real Academia. Véa- 
se la frase 104 del Apén- 
dice. 

Chancletear. Cub. v. n.-fam. 
— El acto de que un indivi- 

f 



dúo o conjunto de perso- 
nas huyan de un lugar por 
temor de algo: "Daba gus- 
to ver cómo chancleteaba 
la gente cuando empezó a 
llover." Tiene la acep. 
castellana. 

Chancleteo. Cub. m. — fam. 
— Acción y efecto de. chan- 
cletear. Véase. Tiene la 
acep. cast. 

Chancletero, ra. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase, con me- 
nosprecio, a gente de baja 
estofa. 

Chanfle. Amer. m.— Lo mis- 
mo que "chaflán", segura- 
mente por corrupción. 

Changa. Cub. f. — d esusada.— 
Equivale a "broma" o 
"burla" cuando sólo tiene 
el fin de tomar el pelo a 
una persona. (Et. Corrup- 
ción de "chanza"). 

Chango, ga. Cub. m. y f. — 
desusada. — Apócope, de ma- 
chango, ga. Véase. 

Changuear, se, Amer. v. n. y 
recíp. — fam, — Lo mismo 
que "chancear, se", por 
bromear, burlarse. (Et. Co- 
rrupción de "chancear"). 

Changueador, ra. Amer. adj. 
— fam. — De changuear, afi- 
cionado a chancear o bro- 
mear. 

Changueadora. Amer. f. — 
fam. — Acción y efecto de 
changuear, se. En Cuba se 
dice más frecuentemente 
changueo. 

Changueo. Cub. m. — farn. — 
Acción y efecto de chun- 
guear, se. Es sinónimo de 



CHAPA 



175 — 



CHARA 



changa, y algunos dicen 
changue achira. 

Changüí. Cub. m. — antic. — 
Cierto baile entre la gen- 
tuza, conocido en la actua- 
lidad por guateque. Tiene 
el significado de la R. A., 
solamente aplicable a los 
juegos de pasatiempo. 

Changuito, ta. Amer. m. y f. 
—desusada. — Diminutivo de 
chango, ga. 

Chantage. Común, m. — Ne- 
gocio sucio efectuado con 
la amenaza de divulgar un 
secreto ajeno, que regular- 
mente encubre otro nego- 
cio ilícito. (Et. Galicismo, 
o por mejor decir, palabra 
francesa). No tiene en cast. 
sinónimo exacto. 

Chantagista. Común. — La 
persona que se dedica al 
chantage. Entre una doce- 
na de voces castellanas, 
"difamador" y "libelista" 
nos parecen las mejores 
para barrera de este hí- 
brido galicismo, aunque no 
expresan exactamente la 
idea. (Et. Del francés chan- 
tage). 

Chapa. Cub. f. — vulg. — Di- 
cen algunos a la moneda de 
una peseta. Tiene algunos 
de los usos castellanos. 

Chaparro. Cub. va. — El árbol 
vacabuey. Véase. Es de ad- 
vertir que no tiene afinidad 
con el arbusto "chaparro" 
de la R. A. No tiene las 
acep. académicas. 

Chaparro, rra. Común adj.— 
Aplícase á personas o cosas 



de menos tamaño del co- 
rriente; y cuando se refie- 
re a las primeras, denota al 
mismo tiempo obesidad. En 
cast. autorizado por la R. A. 
se dice "achaparrado, da". 

"Chapear. Cub. v. a. — "Lim- 
piar la tierra de malezas y 
hierba con el machete". (R. 
A). Tiene la primera acep. 
cast. además. 

Chapear. Cub. v. a. — fíg. y 
fam. — Degollar con mache- 
te: "Ese guajiro le chapea 
la cabeza a cualquiera". 

Chapeo. Cub. m. — Acción y 
efecto de chapear (1. a acep). 
¿Por qué la R. A. no acep- 
ta esta voz tan usual como 
el verbo de que se deriva, 
aceptado por ella? 

* Chapurrado. Cub. m.- "Be- 
bida compuesta de ciruelas 
cocidas con agua, azúcar, 
y clavos". (R. A.) (Et. De 
"chapurrar"). 

Chapurrado. Cub. m. — Véase 
campechana. No debe con- 
fundirse con la voz ante- 
rior, que acepta la R. A. 

Chaquetear. Cub. v. n. — fig. 
y fam. — Escapar, correr., 
"A Zutano no le quedó más 
remedio que chaquetear." 

Chaqueteo. Cub. m. — fam.— 
Acción y efecto de chaque- 
tear. Véase. 

Charada. Cub. f. — Especie 
de rifa, o más bien lotería, 
que celebran los chinos 
secretamente, pues las le- 
yes prohiben toda esta cla- 
se de juegos. Tiene el uso 
castellano. 



CHATO 



176 - 



CHECK 



Charango. Cub. m. — Díce- 
se a la carta de poco valor 
en el juego llamado de 
"malilla". No tiene el uso 
castellanizado. 

Charango, ga. Cub. adj. — 
Aplícase despectivamente a 
una cosa pequeña, insigni- 
ficante, despreciable. 

Charanguero, ra. Cub. adj. 
— En el juego de malilla, 
aplícase a la persona que 
no deja de jugar aunque se 
vea muy perseguida por 
charangos. Véase. 

Charola. Amer. í. — Suele 
oirse para designar una 
bandeja barnizada con laca 
o maque negro. (Et. De 
"charol' 1 ). 

Charrabascoso. Cub. adj. — 
Empléase únicamente como 
calificativo de la voz mon- 
te. Véase. (Et. De "rama", 
ramajeóse, chavramascoso. 
charrabascoso, o de "cha- 
rrasca", charrascoso, cha- 
rrabascoso). 

Chata. Amer. f. — fam. — Tra- 
tamiento cariñoso dedicado 
a la mujer, aunque tenga 
la nariz aguileña. Tiene el 
uso cast. 

Chatlca. Amer. f. — Diminu- 
tivo de chata. Véase. 

Cfcatino. Cub. m. — Dícese al 
plátano llamado verde, 
cuando se presenta en ro- 
dajas muy delgadas y muy 
fritas. (Et. De "chato"). 

Chafo. Cub. adj. — Véanse las 
frases 54 y 147 del Apén- 
dice. Tiene el uso caste- 
llano. 



Chayo. Cub. m.-Arbusto sil- 
vestre cuyos tallos rectos 
elévanse un metro, de ho- 
jas hendidas en secciones 
dentadas, puntiagudas, ver- 
des, más obscuras por la 
haz, sobre largos pecíolos, 
flores de cinco pétalos 
blancuzcos, con el fruto, 
así como el tronco, cubier- 
to de púas, y que segrega 
un jugo lechoso y venenoso. 
(Bot. F. Euforbiáceas; esp. 
Jatropha urens). (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Chayóte. Cub. m. — Además 
de designar el fruto de la 
planta americana "chayo- 
tera" que describe la R. A., 
llámase en Cuba al árbol 
más conocido por piñón 
vómico. Véase. 

Chayóte. Cub. m. — ftg. y fam. 
Dícese a la persona torpe, 
inhábil. Otros le dan uso 
de adjetivo: "El alcalde tal 

, es un chayóte o muy cha- 
yóte 7 ". 

Chayóte blanco. Cub. m.— 
El fruto de la chayotera 
con el pericarpio liso y 
blanco. 

Chayóte verde. Cub. m. — El 
fruto de la chayotera, que 
se diferencia del anterior 
en tener el pericarpio del 
color indicado. 

Check. Común, m. — Quere- 
mos señalar que en Cuba 
raya en abuso el uso de 
esta palabra inglesa, harto 
censurable, puesto que te- 
nemos el anglicismo caste- 
llanizado "cheque". 



CIHERN 



— 177 



CHE VE 



Cheche. Cub. m.— Dícese al 
individuo bravatero, perdo- 
navidas. 

Chepudo-, da. Común, adj. — 
l'arn. — Aplícase a la perso- 
na que tiene chepa o cor- 
cova. 

Cherna. Cub. L—fíg. y vulg. 
— Dícese a la meretriz. 
Tiene la acep. casi, con que 
se distingue el pez "mero", 
que en Cuba no se conoce 
por este nombre. 

Chema americana- Cub. epic. 
f, — El pez "cherna" o 
"mero", que viene de Cam- 
peche o Florida en viveros 
a los puertos cubanos; es 
la especie de mayor tama- 
ño, y su peso oscila entre 
25 y 35 libras. También se 
llama cherna de vivero o 
grande en muchos lugares; 
de arribazón, en Matanzas; 
de arribada, en Nuevitas y 
Camagüey, y yucateca, en 
los puertos de Pinar del 
Río. (Zool. F. Serránidos; 
esp. Epinephelus morio, 
Val.). 

Cherna criolla. Cub. epic. f. 
— Especie de cherna que se 
pesca en las costas cuba- 
nas, cuyo peso oscila entre 
10 y 12 libras, que tiene en 
la cabeza fajas a lo largo, 
obscuras, y a lo ancho en 
el cuerpo; es bocado más 
estimado que la especie 
anterior. (Zool. F. S; 
esp. Epinephelus striatus, 
Bloch.) 

Cherna de arribada. Cub. 
©üie. f. — Dícese a la cher- 



na americana (véase), en 
los puertos de la provin- 
cia ele Camagüey. 

Cherna de arribazón. Cub. 
epic. f. — En los puertos 4 
matanceros, la cherna ame- 
ricana. Véase. 

Cherna de lo alto. Cub. epic. 
f. — Véase cherno. 

Cherna de vivero. Cub. epic. 
f. — En muchos lugares, la 
cherna americana. Véase. 

Cherna grande. Cub. epic. f. 
— La chema- americana 
(véase), en muchos luga- 
res. 

Cherna yucateca. Cub. epic. 
f. — En algunos puertds pi- 
nareños, la cherna ameri- 
cana. Véase. 

Cherno. Cub. epic. m. — Pez 
no muy abundante, que al- 
canza más de un metro de 
largu, con un peso de 25 
kilogramos, que vive a 
grande profundidad, por lo 
que algunos le dicen cher- 
na de lo alto; tiene de ocho 
a nueve franjas obscuras, 
verticales, en los costados 
del cuerpo, sobre un fondo 
moreno olivado, con los ojos 
muy salientes, bigote obs- 
curo sobre ios maxilares, 
muchos apéndices pilosos 
y una mancha grande en la 
base de la aleta caudal, que 
es redondeada. Tiene buena 
carne. (Zool. F. Serranidee; 
esp. Epinephelus mystaci- 
nus, Poey). 

Chévere. Cub. m. — El indi- 
viduo bravucón, perdonavi- 
das. Otros dicen chévere 



12 



CHICHA 



178 — 



CHICHA 



cantúa. (Et. De chéchere, 
cheche). 

Chévere cantúa. Cub. m. — 
fam. — Véase chévere. 

Chibirlco. Cub. m. — Metáte- 
sis de chiribico (2. a acep.). 
Véase. 

Chico. Amer. m. — En los jue- 
gos de entretenimiento, do- 
minó, billar, etc., significa 
una tanda. Regularmente la 
partida o sesión se com- 
pone de tres chicos. Tiene 
los usos castellanos. 

Chico. Cub. adj. — Dícese al 
vencido con respecto al 
vencedor: "Daniel se que- 
da chico a mi lado en el 
billar". 

Chícolongo. Cub. m.- — Juego 
de niños que consiste en 
tirar chapas o mates a un 
pequeño hoyo que hacen en 
el suelo. Algunos dicen in- 
correctamente chocolongo. 
En castellano se dice "bo- 
che". (Et. De "chito", jue- 
go, y "longo", largo). 

Chicharro. Cub. m. — Árbol 
silvestre, común, de made- 
ra pesada y dura, de color 
castaño obscuro con vetas. 
Tiene la acep. cast. usual. 

Chicharrón. Cub. m. — Árbol 
silvestre que se eleva unos 
diez metros, de hojas al- 
ternas apiñadas en la ex- 
tremidad de las ramas, 
oblongas y ásperas, flore- 
cillas en espij?" •;, fruto 
comprimido y alado, y ma- 
dera ligp" a y sólida, de co- 
lor n;....u, por lo que tam- 
bi^ ■ se llama chicharrón 



prieto. Hay varios ejempla- 
res con aditamentos parti- 
culares. (Bot. F. Combre- 
táceas; esp. Terminalia chi- 
charronia, Wr.). Tiene los 
usos cast, 

Chicharrón. Cub. m. — fam. — 
Dícese, y no será probable 
averiguar por qué, a la 
moneda de plata de un 
duro. 

Chicharrón, na. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona que 
adula a otra, contándole 
chismes con respecto a una 
tercera. 

Chicharrón amarillo. Cub. 
m. — Tipo del árbol chi- 
charrón, de parecidos ca- 
racteres, pero de madera 
amarilla obscura y más 
elástica. También se llama 
chicharrón de monte. (Bot. 
F. Combretáceas; esp. Ter- 
minalia arbuscula, Sw.) 

Chicharrón de azúcar. Cub. 
m. — Trozos de azúcar en- 
durecida, o por mejor, pe- 
gotes, emplastos, que sue- 
len verse en los ingenios 
entre los aparatos de mani- 
pulación. 

Chicharrón de costa. Cub. 
til. — Véase chicharroncillo 
de costa. 

Chicharrón de farallón. Cub. 
m. — Árbol indígena, escaso 
y de poco interés. (Bot. F. 
Menispermríceas ; esp. Ano- 
mospermum axiloflorum, 
Gris.) 

Chicharrón de monte. Cub. 
m. — El chicharrón amari- 
llo. Véase. 



CHICHI 



— 179 — 



CHICHI 



Chicharrón espinoso. Cub. 
m. — Otro árbol parecido a 
los anteriores, sin otra par- 
ticularidad que la indicada 
en su nombre. (Bot. F. Eu- 
forbiáceas; esp. Drypetes 
glomerata, Gris.) 

Chicharrón prieto. Cub. m. 
— El árbol llamado simple- 
mente chicharrón. Véase. 

Chicharronciílo. Cub. m. — 
Árbol de menores propor- 
ciones que los anteriores. 
(Bot. F. Menispermáceas; 
esp. Pachijgone cubensis, 
Gris.) 

Chicharronciílo de costa. 
Cub. m. — Árbol silvestre 
semejante al anterior, que 
se desarrolla en el litoral, 
y se conoce también por 
chicharrón de costa y cora- 
lillo (3. a acep.). (Bot. F. 
Sapindáceas ; esp. Thoninia 
trifoliata, Poir.) 

Chicharronciílo de paredón. 
Cub. m. — Árbol también 
silvestre, escaso y de poco 
interés. (Bot. F. Mirsiná- 
ceas; esp. Theophrasta 
americana) . 

Chichi. Cub. m. — Especie de 
insecto coleóptero, según 
Pichardo, en "figura de co- 
cuy it o ciego, con pintas 
blancas en las dos barbas", 
que emite el chillido que le 
da nombre. 

Chichicate. Cub. m. — Arbus- 
to silvestre común en las 
selvas, afín a la planta 
americana de este nombre, 
pero con caracteres pro- 
pios, que alcanza una al- 



tura de dos y medio me- 
tros, de tallos erguidos, 
hasta de cinco centímetros 
de grosor, espinosos y de 
madera muy fibrosa, por 
lo que se emplea en corde- 
lería; de hojas alternas, 
ovales, grandes, dentadas, 
y con la haz verdosa y cu- 
bierta de pelusa, y de tono 
más pálido el envés, con es- 
pinillas en las venas, flores 
en pifias y fruto en baya 
blancuzca. Algunos le dicen 
por corrupción, chichicas- 
tre. (Bot. F. Urticáceas; esp. 
Urtica baccifera). (Et. Voz 
probablemente mejicana, 
según Zayas). 

Chichicastre. Cub. m. — Véa- 
se chichicate. 

Chichigua. Cub. f . — Una de 
las cometas de papel de 
menor tamaño. (Et. Voz ca- 
ribe, supone el señor Pi- 
chardo, pero de serio, no 
se usaría como hoy, puesto 
que no se sabe conociesen 
esos juguetes los niños in- 
dios). 

Chichlnguaco. Cub. epic. m.- 
Pájaro dentirrostro, que 
mide unos 3 decímetros del 
pico a la cola, de plumaje 
negro, con viso violado o, 
más comúnmente, verdoso, 
con la cola en figura de 
hacha, por lo que también 
se dice hachuela en la re- 
gión oriental, y cuando 
vuela, toma figura de V; 
tiene el iris de color ama- 
rillo pálido. Es muy pare- 
cido al totí, con quien con- 



CHIMO 



180 — 



CHINCH 



vive, por lo que fácilmen- 
te se confunden, lo que es 
causa de que vaya perdien- 
do aquella denominación 
de origen onomatopéyico : 
chi-chin-guaaa... co, para 
recibir impropiamente la de 
totí. Es perjudicial a los 
sembrados de millo, arroz, 
etc. Otros dicen chinchi- 
guaco, chinguaco y ojón. 
(Zool. F. Icteridce; esp. 
Quiscalus yundlachii, Cass.) 
(Et. Voz onomatopéyica). 

Chilindrón. Cub. m. — Especie 
de estofado muy substan- 
cioso, hecho con carne de 
cerdo, y particularmente 
de carnero, partida en tro- 
zos. Es desconocida la acep. 
cast. 

Chilindrón. Cub. m. — flg. y 
fam.— Negocio sucio, espe- 
cialmente si tiene relación 
con las cuestiones del Es- 
tado. "Es un político muy 
aficionado o a quien gusta 
el chilindrón'" . 

ChilHna. Cub. epic. f.— Una 
de las varias especies del 
pajarito llamado bijirita. 
Véase. (Et. De "chillar"). 

Chiassbacal. Cub. epic. m. — 
"Pajarito exótico ya domi- 
ciliado en raro paraje. 
(Chrysomitis mexicana)". 
(Pichardo). 

Chimbólo. Cub. epic. m. — En 
la región oriental, el pez 
mapoi^ro, Véase. 

Chimo. Cub. m. — Algunos di- 
een así impropiamente por 
chimojo, incurriendo en 
apócope. 



* Chimojo. Cub. m. — "Medi- 
camento antiespasmódico, 
hecho de tabaco, cascara de 
plátano, salvia y otros in- 
gredientes". (R. A., quien 
reputa de taina la voz). 

China. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 217 del Apén- 
dice. 

China pelona. Cub. f. — Pie- 
dra dura parecida a la co- 
nocida por tibe. Véase. 

Chinata. Cub. í. — Uno de los 

juegos preferidos de las ni- 
ñas, que consiste en cinco 
chinitas, mates o cosa así, 
que se colocan cuatro en el 
suelo y se van cogiendo una 
a una mientras se tira al 
aire la quinta, con el cui- 
dado de tener una de aqué- 
llas en la mano cuando se 
ha de recibir ésta. Luego se 
repite la operación reco- 
giendo las del suelo de dos 
en dos, y después todas de 
una vez. Según la forma 
que se le dé a la mano para 
recibir las piedrezuelas o 
mates, toma los nombres de 
cepo, cepito, puente, cazue- 
la, cazuelita y araña. Otros 
dicen chinatas. 

Chinatas. Cub. f. pl. — Véase 
chinata. 

Chinchal. Ámer. m. — Cafetín 
o taberna del más pobre as- 
pecto; suele decirse por 
extensión a toda clase de 
tienda en iguales condicio- 
nes. (Et. De "chinche"). 

Chinchal. Cub. m.— Tabaque- 
ría, o sea taller de pocos 



CHINO 



181 



CH1QU 



operarios, donde se elabo- 
ran cigarros puros. 

Chínehalito. Cub. m. — Dimi- 
nutivo de chinchal, sin 
verdadera función de di- 
minutivo en la 2/ acep., 
puesto que no existe chin- 
chal grande ni pequeño. 
Precisamente la palabra 
"chinchal " determina la 
cualidad de reducido. 

Chinche de monte. Cub. f.— 
Insecto algo parecido a la 
chinche casera, de peor 
olor y con las alas carapa- 
chosas, que en otros luga- 
res de América llaman 
chinche ele campo. 

Chinchlguaeo. Cub. epic. m. 
— Metátesis de cMchlngua- 
co. Véase. 

Chinchihta. Cub. epie. f.— 
En algunos lugares del cen- 
tro de la Isla, dicen así al 
pájaro bijirita. Véase. 

Chinchín. Cub. m. — fam. — La 
llovizna menuda y sutil que 
se conoce en castellano por 
" calabobos" y por garúa en 
América del Sur. (Et. Voz 
imitativa). 

Chinchona. Cub. f. — El árbol 
vigueta. Véase. 

Chingo, ga. Cub. adj. — fam. 
— desusada. — Equivale a 
"chico, ca", peqi'efio. 

Chinguaco. Cub. epic. m — 
Aféresis de chichinguaco. 
Véase. 

thinguirito. Cub. m. — des- 
usada. — Trago de licor, que 
boy se dice "cocotazo", en- 
tre otras formas varias. 
(Et. Voz de origen azteca). 



Chinguito, ta. Cub. adj. — 
desusada. — Diminutivo de 
chingo, ga. 

Chlnita. Común, f. — flg. y 
fam. — Dicho gracioso, satí- 
rico, irónico. Generalmente 
se usa con el verbo "tirar" : 
"Andrés gusta mucho de 
tirar chinitas". Es acepción 
más vulgar en España que 
en América, aunque la R. 
A. no lo haya reconocido 
así. 

Chiniío, ta. Cub. m. y f. — 
Diminutivo de chino, na, en 
las acep. cubanas, además 
de tenerlo como uso caste- 
llano. 

* cuino, na. Cub. subs. y adj. 
—El individuo descendien- 
te de mulato y negra o vi- 
ceversa. Tiene los otros 
usos de la R. A. 

Chino, na. Amer. m. y f. — 
fam. — Tratamiento de ca-' 
riño entre amantes. 

Chlpofo. Cub. epic. m. -Nom- 
bre que le dan algunos al 
reptil "camaleón", más co- 
nocido por éste castellano. 

Chipólo cenizo. Cub. epic. 
m. — Camaleón en cuya co- 
loración abunda el gris. 

Chipojo verde. Cub. epic. m. 
— Camaleón en el cual 
abunda más el color indi- 
cado. 

Chiqueado, éa. Cub. adj. — 
fam.— Aplícase a la perso- 
na, particularmente si se 
trata de niños, que está 
muy mimada o consentida 
en sus caprichos: "Don 
José tiene a su* niños muy 



CHIBI 



- 182 



CHISP 



chiqueados". Véase chi- 
quear, se. 

Chiqueador, ra. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la perso- 
na muy adicta a chiquear. 
Véase. 

Chiquear, se. Cub. v. a. y 
recíp. — fam. — Acariciar o 
mimar con exageración y 
empalagosamente, de pala- 
bra o por escrito: "Roque 
chiquea mucho en sus car- 
tas al padre, pues a cada 
dos renglones le dice pa- 
paíto"; "Daniel y Jacinto* 
se chiquean". (Et. De 
"chico"). 

Chiqueó. Cub. m. — Acción y 
efecto de chiquear, se. Véa- 
se. 

Chiqufón, na. Cub. adj. — 
Denota afición a ser chi- 
queado. Véase chiquear, se. 

ChiraoL Cub. epic. m. — El 
pájaro totí, en algunos lu- 
gares. 

Chiribico. Cub. epic. m. — En 
algunos puertos cubanos, 
dícese así a un pez como de 
un jeme de largo, de forma 
orbicular, de color morado 
obscuro, con escamas pe- 
queñas, así como la boca y 
los ojos, que son negros con 
cerco amarillo azulado en 
los extremos. La coloración 
varía algo con la edad. Tam- 
bién se llama chiribita. 
Hay varias especies. (Zool. 
F. Chcetodontidce; esp. Po- 
macanthus paru, Bl.). 

Chiribico. Cub. m. — Una es- 
pecie de pastelito hecho de 
harina, con azúcar, mante- 



ca, etc. Otros dicen chibi- 
rico. 

Chiribita. Cub. epic. f. — Véa- 
se chiribico (1. a acep.). 

Chirigotero, ra. Común, subs. 
y adj. — Se aplica a la per- 
sona muy aficionada a mez- 
clar chirigotas o cuchufle- 
tas en su conversación: 
"Diego es un chirigotero 
poco oportuno. 

Chirimbolos. Cub. m. pl. — 
Juego que consiste en una 
serie de bolas numeradas, 
tantas como concurrentes, 
que se mezclan, y el juga- 
dor que saque la mayor, 
ganará el dinero que todos 
apostaron por igual. 

Chirriador. Cub. epic. m. — El 
pajarillo conocido en cas- 
tellano por "chamariz", que 
además recibe en Cuba los 
nombres de chamarín, por 
corrupción, y mayito de 
ciénaga, por la semejanza 
con el mayito. 

Chispogeado, da. Cub. adj. 
— fam. — Lo mismo que 
"desprestigiado": "Es un 
político chispogeado". Véa- 
se chispogearse. 

Chispogeadura. Cub. f.-fam. 
— Lo mismo que chispogeo. 
Véase. 

Chispogecr. Cub. v. a. — fam. 
— Ridiculizar a una perso- 
na con palabras satíricas : 
"Diego chispogeó a Roque 
las arrogancias de éste". 

Chispogearse. Cub. v. ref. — 
fam. — Guando este verbo 
toma forma reflexiva, ad- 
quiere más fuerza en el 



CHIVA 



183 



CHIVO 



significado, y viene a de- 
notar desprestigiarse : "En- 
rique se chispogeó como 
periodista". 

Chispogeo. Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de chispo- 
gear, se. En algunos casos 
se dice chispogeadura: 
"Guando José dijo que na- 
die le aventajaba a él en 
Matemáticas, se le formó el 
gran chispogeo". "Menuda 
chispogeadura le dieron a 
Javier". 

Chispoleta. Cub. f. — Mucha- 
cha de poco juicio, alegre, 
vivaracha y algo coqueta. 

Chiva. Amer. f. — Véase chivo 
(1. a acep.), de más uso en 
Cuba. 

Chivada. Cub. f. — fam. — 
Equivale a "chasco", "de- 
cepción" : "Nos dieron bue- 
na chivada en la carrera de 
caballos". 

Chivado, da. Cub. adj. — fam. 
— Denota pobreza, escasez 
de recursos: "Una familia 
chivada". Véase chivarse 
(1.* acep.). 

Chivado, da. Cub. adj. — fam. 
— Significa mal estado de 
salud: "Manuel quedó chi- 
vado de una pierna en el 
vuelco del automóvil. Véa- 
se chivarse (2. a acep). 

Chivado, da. Cub. adj. — fam. 
—Lo mismo que "dificul- 
toso", "embarazoso": "Un 
negocio muy chivado". 

Chivadura. Cub. f. — fam. — 
Acción y efecto de chivar: 
"Estoy cansado de tanta 
chivadura" . 



Chivar. Cub. v. a. — fam. — 
Como "provocar", "moles- 
tar", "fastidiar": "Yo chi- 
vé mucho a don Juan por 
fanfarrón". El principal 
uso es en infinitivo. 

Chiveras. Cub. v. ref. — fam. 
— Al tomar este verbo la 
forma reflexiva recibe va- 
rios significados, algunos a 
capricho del que lo emplea. 
Una de las principales 
acep. es la de "arruinar- 
se"; "Rafael se chivó en el 
juego". 

Chivarse. Cub. v. ref. — fam. 
— Ser víctima de un acci- 
dente: "Los volatineros se 
chivan cuando menos lo es- 
peran". 

Chivarse. Cub. v. ref. — fam. 
— Lo mismo que "irritar- 
se", "encolerizarse": "Mi 
mujer se chiva por un quí- 
tame allá esas pajas". En 
Colombia sr>gún Cuervo, em- 
pléase enchivarse con esta 
misma acepción. 

Chivero, ra. Cub. adj. — fam. 
Aplícase a la persona, re- 
gularmente un político, 
muy aficionado a los nego- 
cios llamados chivo. (2. a 
acep.). Véase. 

Chivichana. Cub. f. — Lotería 
o rifa secreta, prohibida y 
perseguida por las autori- 
dades. 

Chivo. Cub. m. — Barba en 
forma de perilla grande, a 
la manera que la tiene el 
chivo o cabrito. También se 
dice, cual en otras partes 
de América, chiva, pero con 



CHOCA 



184 



CHOPA 



menos frecuencia en Cuba. 
Según Cuervo, en Colom- 
bia se dice chivera. 

Chivo. Cub. fia. — Negocio su- 
cio, ilícito, particularmen- 
te si lo efectúa algún po- 
lítico: "El Senado? H. 
entra en toda clase de 
chivos'". 

Chivo. Cub. m. — Algunos di- 
cen así al árbol más cono- 
cido por humo (2. a acep.) 
Véase. 

Chivo, va. Cub. m. y f.— Con 
las acep. cast. de "cabrito" 
y "cabra", se forman en 
Cuba las frases 3, 38, 263. 
85. 143 y 11 y el refrán 
15-6 de los respectivos 
Apéndices. 

Chivo? va. Cub. adj.— Equi- 
vale a "incomodado", "irri- 
tado", y es el p. p. de chi- 
varse (3." acep.) sincopado: 
"Anits &q puso chiva, por- 
que no la dejaron ir al 
teatro". 

Chivo (De). Cub. mod. adv. 
— Lo mismo que decir de 
contrabando, de tapadillo, 
clandestinamente: "Nunca 
falta quien entre en el tea- 
tro de chivo™. 

Chivón, na. Cub. adj. — fam. 
— Aplícase a la persona 
muy mortificante: "Un ni- 
ño muy chivón." Véase 
chivar. 

Chocante. Común, adj. — Lo 
mismo que "raro", "extra- 
ño", en el sentido de que 
despierta sospechas o que 
llama mucho la atención: 
"Es muy chocante lo suce- 



dido ayer"; "un suceso 
el Locante" . 

Chocolate de maíz. Cub. m. 
— Véase chocolate de rega- 
lo. 

Chocolate ce regalo. Cub. 
xa. — El hecho con cacao y 
maíz tostado, que también 
se llama chocolate de maíz. 

Chocolatero. Cub. adj. — En 
la región oriental, aplícase 
a un viento del Norte bas- 
tante fuerte. Tiene el uso 
castellano. 

Chocolongo. Cub. m. — Dí- 
cese incorrectamente por 
chicolongo. Véase. 

Chocho, Cub. m. — Especie de 
fríjol chato, circular y 
blanco, originario de las is- 
las Canarias. Tiene, aunque 
poco, el uso de adjetivo 
casi ellano. 

Chocho. Cub. epic. m. — En 
algunos lugares, el pájaro 
bijirita. 

Chófer. Común, m. — El con- 
ductor de automóvil; po- 
dría llamarse en buen cas- 
tellano autoniovilero o au- 
tomovilista. En Cuba se 
dice popularmente fotin- 
guero al que conduce un 
automóvil de plaza. (Et. Del 
francés chauffeur, fogo- 
nero). 

Choncholí. Cub. epic. m. — En 
muy poco lugares, el pá- 
jaro totí. 

Chopa amarilla. Cub. epic. f. 
— Además del pez llamado 
comúnmente "chopa", se 
conocen en Cuba con adita- 
mentos particulares, dos 



CHOTE 



185 



CHOTB 



especies mayores. La ama- 
rilla, es de forma ovalada, 
que se desarrolla hasta me- 
dio metro, de dientes cor- 
tantea y carne buena, y 
cuya coloración la forman 
escamas blancas y amari- 
llas alternes. (Zool. F. Pi- 
melepterida? : esp. Xipho- 
sus sectatrix, Lin.j 

Chopa blanca, Cub. epic. f. 
— Especie de pez semejante 
al anterior, menos en la co- 
loración, que es blanca con 
viso aplomado y una franja 
longitudinal en los cache- 
tes. (Zool. F. P.; esp. Xi- 
phosus incisor, Cuv.) 

Chorizo. Cub. m. — fam. — Así 
dicen despectivamente los 
blancos a los negros. Tiene 
la principal acep. east. 

Chorote. Cub. m. — Dfcese a 
cualquier bebida muy es- 
pesa, casi pastosa, especial- 
mente si se trata de cho- 
colate. 

Chota. Cub. común, — fam. — 
Lo mismo que choteador, 
va. Véase. 

*Chote. Cub. m. — Lo mismo 
que "chayóte". Es cosa rara 
que la R. A. acepte este cu- 
banismo de muy poco uso, 
y que al fin es voz corrom- 
pida, y en cambio se olvide 
de muchos cubanismos co- 
rrectos y de uso general. 

Choteado, da. Cub. adj. — 
Aplicado a cosa, significa 
muy vista, demasiado vul- 
gar. 'Una película muy 
choteada" ; moda choteado" 

Choteado, da. Cub. adj. — 



Cuando se refiere a persona, 
denota descrédito, despres- 
tigio: "Un Representante 
choteado". Es sinónimo de 
chispogeado, da. 

Choteador, ra. Cub. adj. — 
Lo persona aficioacda a 
chotear. Otros dicen chota, 
para los dos géneros. 

Chateaé^ra. Gub. í. — Véase 
choteo, de uso más gene- 
ralizado. 

*Chotcar. Cub. v. a. — "Poner 
en ridículo, mofarse de una 
persona". (R. A.) También 
se emplea relativo a cosas: 
"Andrés le choteó los di- 
bujos a Luis". Otros em- 
plean la forma reflexiva. 
(Et. De "choto"). 

Chotearse. Cub. v. ref. — 
Igual que "desacreditarse", 
"desprestigiarse". Es sinó- 
nimo de chispogearse. 

Choteíto. Cub. m. -Broma li- 
gera de palabra. Diminuti- 
vo de choteo. Véase. 

Choteo. Cub. m. — Burla, bro- 
ma de palabra. Algunos di- 
cen "choteadura ,: , cuando 
más bien se trata de una 
tomadura de pelo. "Déjate 
de choteos, y vamos a tra- 
tar el asunto seriamente". 
"Al actor Tal le formaron 
la gran choteadura, por- 
que se equivocó en un ver- 
so". La R. A. no acepta 
ninguno de los derivados 
de chotear, ni siquiera cho- 
teo, de más uso que el ver- 
bo castellanizado, y la voz 
que le dio origen. 

Choteo. Cub. m. — Pitorreo 



CHUCHO 



— 186 



CHULH 



con escándalo: "Las bur- 
las al orador acabaron con 
un choteo colosal". 
Chotiüo. Cub. m.— El árbol 
más conocido por pimienta 
de playa. Véase. 
Chuchazo. Cub. m. — Golpe 
dado con el chucho (1." 
acep.). Véase. 
Chuchear. Cub. v. a. — Azu- 
zar con un chucho (1. a 
acep.). 
Chuchero. Cub. m. — El em- 
pleado de ferrocarril que 
cuida del chucho (2.* acep.), 
que oíros dicen cambiavía, 
y en castellano "guarda- 
agujas". 
Chucho» Cub. m. — Toma este 
nombre cualquier forma de 
látigo, y algunos lo hacen 
extensivo a denominar el 
"vergajo y las disciplinas. 
(Et. De "achuchar"). 
Chucho. Cub. m. — Aparato 
que, por medio de una sen- 
cilla combinación mecáni- 
ca, cambia las agujas en 
los caminos do hierro. 
También se dice con me- 
nos frecuencia cambiavía. 
(Et. Del inglés switch, des- 
viador). 
Chucho. Cub. m. — Por ex- 
tensión, ramal corto de fe- 
rrocarril, que comunica 
una hacienda, ingenio, etc., 
con la línea principal. 
Chucho. Cub. m. — Dícese al 
conmutador de corriente 
eléctrica. (Et. Del inglés 
switch, desviadero). 
Chucho. Cub. epic. m. — Pez 



de rarísima figura, dei que 
sólo puede dar una idea el 
llamado "raya" en caste- 
llano. El cuerpo presenta la 
forma imperfecta de un 
disco, que puede medir un 
metro entre los nacimien- 
tos de la cabeza y la cola, 
por dos de ancho, alcan- 
zando la cola, que más pa- 
rece rabo, hasta tres me- 
tros de largo, y que le da 
nombre al pez, por su se- 
mejanza de chucho (1.* 
acep.) ; la cabeza tiene pa- 
recido a la de tortuga, a 
cuyo extremo están colo- 
cados los ojos blancuzcos, 
con una raya por pupila; 
la parte inferior del cuerpo 
es blanca, y la superior, 
casi negra, con viso azul o 
morado, y salpicada de 
puntos blancos; la epider- 
mis es cartilaginosa; y se 
alimenta de conchas, mo- 
luscos, etc., que tritura fá- 
cilmente, merced a que su 
boca está casi desprovista 
de partes blandas. También 
se llama "obispo", si bien 
con menos frecuencia, que 
es como lo describe la R. A., 
ciertamente con una tan 
raquítica explicación, que 
por eso lo hemos hecho 
nosotros extensamente en 
esta acep. cubana. 
Chulear. Amer. v. a. — Ejer- 
cer el infamante oficio de 
rufián o chulo, con respec- 
to a las mujeres públicas. 
En Cuba carece de otros 
significados. 



CHUPA 



— 187 



CHUKHO 



Chulería. Amer. f.- Vicia, pro- 
fesión o concurrencia de 
chulos, en el sentido de ru- 
fianes que viven de explo- 
tar a meretrices. No tiene 
en Cuba más acepciones. 

Chupadeos. Cub. m. pl. — 
¿antic.?-La prenda de ves- 
tir muy ceñida al cuerpo, 
y la persona que la usa. En 
este sentido, hemos visto 
empleada la palabra en un 
viejo libro cubano que sen- 
timos no recordar. (Pudie- 
ra tener origen del caste- 
llano "chupa", pero no se 
explica fácilmente su otro 
componente déos, o sea de- 
dos corrompido). 



Chupeta. Cub. f. fam. — Véa- 
se la frase 139 del Apén- 
dice. (Et. De "chupar"). 

Chupotero, ra. Cub. m. y f. 
— fam. — El que vive de un 
destino del Estado, inde- 
bida o inmerecidamente. 
(Et. De "chupar"). 

Churria. Cub. f. — Corrupción 
bastante generalizada de 
"churre". 

Churrloso, sa. Cub. adj. — 
Aplícase a personas o cosas 
churrientas o que tienen 
churre o churria. Otros di- 
cen churroso, sa. 

Churros©, sa. Cub. adj. — Lo 
mismo que churrioso, sa. 
Véase. 



DAGU 



— II 



DAJA 



D 



Dagamal. Cub. m. — Sitio 
donde abunda el árbol da- 
game. Véase. 

Dagame. Cub. m — Árbol sil- 
vestre y común,, de tronco 
liso y alto sin ramaje, re- 
matado con una pequeña 
copa de hojas chicas, de 
llores también pequeñas, 
tuberosas y blancas, fruto 
agradable al ganado, y ma- 
dera muy dura y pesada, 
de color gris amarillento, 
empleada para ejes de ca- 
rretas y otra carpintería 
gruesa. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp. Calycophylum candidi- 
simum, D. G.) (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas) 

Daguilla. Cub. í. — Árbol sil- 
vestre cuya elevación os- 
cila entre ocho y diez me- 
tros por medio de diámetro 
en el tronco, muy aprecia- 
do por su líber, que es 
como un caprichoso teji- 
do de encaje, elástico a la 
trama, que usan algunas 
campesinas como delantal o 
pañuelo; la corteza es fi- 
brosa y muy resistente, por 
lo que se utiliza como cor- 



del en forma de tiras, y la 
madera es mala y sin apli- 
cación. (Bot, F. Timcleá- 
ceas; esp. Lagetta lintea- 
ria, Lam.) 

Dagui2!a de loma. Cub. f. — 
Especie del árbol anterior, 
muy semejante a él. (Bot. 
F. T.; esp. Lag. valenzue- 
lana, Rich.) 

Dagislya. Cub. f. — Así pro- 
nuncian algunos la voz 
anterior, cosa que nos pa- 
rece incorrección. 

Dahao* Cub. epic. m. — antic. 
— Primitivo nombre del 
pez dajao. Véase. (Et. Voz 
caribe, según Zayas). 

Dajao. Cub. epic. m. — Pez de 
agua dulce, de unos 25 cen- 
tímetros de largo, de cuer- 
po alargado y comprimido, 
cabeza ancha, con el labio 
superior ensanchado y ele- 
vado al extremo de la man- 
díbula, escamas grande?, 
cola ahorquillada, de color 
algo moreno por encima y 
blanco por debajo. Es un 
estimable bocado. Se parece 
algo en configuración a la 
lisa. (Zool. F. Mujüidce; 



DANZ 



— 189 — 



DEBU 



esp. D a j au s montícola, 
Grif-f.) (Et. Del caribe da- 
hao) . 

Dajilü, Cub. m. — antic. — Pri- 
mitivo nombre del árbol co- 
nocido por daguilla. Véase. 

Dale. Cub. m. — Juego de mu- 
chachos con bolitas, mates 
u otros objetos, que se lan- 
zan para producir el cho- 
que de unos contra otros y 
obtener como ganancia la 
bolita o mate que recibe el 
choque perteneciente al ju- 
gador contrario. 

Daüa morada, Cnb. f. — La 
planta gigantón. Véase. Se 
conoce la dalia verdadera. 

Dama. Cub. f. — Cigarro puro 
o tabaco del largo corrien- 
te, pero delgado, poco más 
de un cigarrillo de grueso. 
Tiene los usos cast. 

Damafagua. Cub. f. — desusa- 
da. — Véase majagua. 

Damasana. Cub. f. — En algu- 
nos lugares de la Isla, se 
dice al garrafón. (Et. Co- 
rrupción de "damajuana"). 

Damnificado, da. Común, adj. 
— Igual que "perjudicado", 
la persona que se damnifi- 
ca: "Soy el único damni- 
ficado en el asunto". 

Danza cubana. Cub. i. — Bai- 
le de figuras, especie de ri- 
godón, suplantada hoy por 
el danzón, que pudiera lla- 
marse baile nacional. Véa- 
se. 

Danzón. Cub. m. — La pieza 
musical predilecta en todos 
los bailes, así del pueblo 
como de los salones aris- 



tocráticos, por lo que me- 
rece llamarse baile nacio- 
nal. Su música no es deli- 
cada, pero sí voluptuosa y 
de cadencias un tanto inci- 
tantes. Entra en su com- 
posición, las muchas veces 
que la música no pertenece 
al autor, lo mismo un se- 
lecto trozo de ópera que 
cualquiera tonadilla calle- 
jera, predominando un cier- 
to gusto de la música afri- 
cana llamada rumba. Es la 
pieza con que terminan 
siempre los conciertos de 
banda en los parques, y no 
es r?,ro que en un baile se 
toquen danzones solamente. 

Dátil. Cub. m.— Suele oirse 
para denominar la planta 
comúnmente conocida por 
"datilera". Tiene la acep. 
correcta para el fruto de 
dicha palma. Oíros dicen 
palma dátil. 

Dátil. Cub. adj. — Empléase 
como aditamento a una es- 
pecie de ají. Véase. 

Dátil. Común, m. — vulg. — 
Dícese por "dedo" de la 
mano: "Metió los dátiles 
en el plato". 

Debido, da. Común, adj. — 
Lo mismo que "razonable", 
"justo", "apropiad o" : 
"Guardar la debida com- 
postura en la escuela". 

Debut. Común, m. — Repren- 
sible galicismo que debe 
desechar quien guste de 
hablar bien, ya que tiene 
muchas voces en nuestro 
riquísimo idioma, como 



DBQO 



— 190 



DBNU 



"estreno", "comienzo", 
"principio", "presenta- 
ción", "inauguración", etc., 
según los casos, que lo 
substituyen con elegancia. 
(EL Del francés debut). 

Debutar. Común, v. n.-Véase 
sobre este galicismo lo 
apuntado en la voz ante- 
rior. (Et. Del francés dé- 
buter). 

Decidido, da* Común, adj. — 
— Igual que "firme", "per- 
sistente", "resuelto" : "Ten- 
go decidido empeño en 
aprender el ruso". 

Declarado, da. Común, adj. 
— Lo mismo que "ostensi- 
ble", "manifiesto": "Es un 
enemigo declarado de! pro- 
greso". 

Defecadora. Cub. f. — En los 
ingenios, por antonomasia, 
la caldera o aparato donde 
se purifica el guarapo. Es- 
ta voz, como denominación 
genérica de máquinas des- 
tinadas al fin explicado, no 
puede ser más castiza, y 
sin embargo no figura como 
tal. Otros la denominan 
descachazadora. 

Degollado. Cub. epic. m. — • 
Ave de paso que toma este 
nombre de una mancha 
roja que tiene en el cuello 
el macho, que cuando adul- 
to, tiene de plumaje negro 
la mayor extensión del lo- 
mo, alas y cola, el cuello y 
la cabeza; el resto del plu- 
maje es, así como el pico, 
blanco, y las patas azuladas 
con visos grisáceos; en el 



joven, los colores son más 
pálidos, incluyendo la man- 
cha del cuello, que se pre- 
senta rosada; la hembra es 
de color pardo olivado, con 
el pecho blanco. Llega a la 
Isla en octubre, de paso 
para los Estados Unidos. 
(Zoo!. F. Fringüidce; esp. 
Z amelo di a ludoviciana, 
Lin.) 

Deleite. Cub. adj. — Empléa- 
se como aditamento a una 
especie de bejuco. Véase. 
Tiene el uso castellano. 

Demajagua. Cub. f.— desusa- 
"da. — Véase majagua. (Et. 
Voz caribe, según Zayas. 

Demajaguabo. Cub. m. — an- 
tic. — Véase majagual. (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Demajagua!. Cub. m. — des- 
usada. — Véase majagual. 

Dentudo. Cub. epic. m. — Pez 
de unos tres metros de lar- 
go, que es uno de los sola- 
cios más temibles por la 
distribución de sus dien- 
tes, colocados en dos filas 
separadas, largos y afila- 
dos, sobre todo los ante- 
riores; tiene el hocico agu- 
do, los ojos grandes, suave 
la epidermis, de color azul 
obscuro por encima y pálido 
por debajo, y su carne no es 
apreciable. También se lla- 
ma dentuzo. (Zool. F. Isu- 
ridoe; esp. Isurus oxyrhin- 
chus, Raf.) 

Dentuzo. Cub. epic. m. — De- 
nominación incorrecta del 
pez dentudo. Véase. 

Denunciante. Com,ún. — Dice- 



DESC 



191 - 



DUSO 



se a la persona que de- 
nuncia. 

Derogable. Común, adj. — 
Denota que puede derogar- 
se: "Un decreto deroga- 
ble". 

Desamarrar. Cub. v. a. — Es 
reprensible el abuso que se 
comete con este verbo en 
el lenguaje corriente, que 
tiene abolido el de "des- 
atar". Véase lo dicho en 
amarrar. 

Desanimación. Común, f. — 
Lo contrario que "anima- 
ción": "Hubo gran des- 
animación en las fiestas de 
este año". Parece increíble 
que voces como ésta no fi- 
guren en el Dic. de la R A. 

Desanimado, éa. Común. 
adj. — Dícese de algo no 
concurrido, poco animado: 
"El baile está desanimado" . 

Desfeordadamente. Común. 
adv. — Denota "con desbor- 
damiento". 

* Desbotona!. Cub. v. a. — 
"Quitar los botones y la 
guía a la planta de tabaco, 
para impedir su crecimien- 
to y para que ganen en ta- 
maño las hojas". (R. A.). 
Algunos emplean este ver- 
bo con marcada incorrec- 
ción, en vez de "desabo- 
tonar". 

Descabezar» Cub. v. n. — 
"Muy usado en el interior 
de ia Isla en significación 
de ir, no derechamente, sino 
buscando mejor paso por 
las cabezadas de un río, o 
por las extremidades bajas 



de una loma, etc." (Pichar- 
do). 

Descachazadora. Cub. f. — 
Véase defecadora. 

Descacbazar. Cub. v. a. — Se- 
parar del guarapo las im- 
purezas que forman la es- 
puma llamada "cachaza". 

Descalabrarse. Cub. v. ref. 
— fig. y fam. — desusada. — 
Se descalabra una persona 
cuando llega a su casa o a 
otra de confianza y no en- 
cuentra en ella a los mora- 
dores. En el sentido de "he- 
rir, se", castellano, más _se 
dice romperse o partirse la 
cabeza. 

Descaleníarse. Cub. v. ref. 
— Aplicado solamente con 
relación a caballerías; vie- 
ne a significar lo mismo 
que "despearse", en caste- 
llano, pero cuando degene- 
ra en enfermedad, al ex- 
tremo de que pierdan los 
cascos o queden inú Liles 
para camino. 

Descerezatíora. Común, f. — 
Aparato o máquina para 
descerezar el café. La R. A. 
dice en la voz "descere- 
zar": "Quitar a la semilla 
del café la carne de la ba- 
ya o cereza en que está 
contenida"; pero en la voz 
"cereza" no aparece esta 
acep. que aquí le da. 

Descorubreo. Cub. m. — Así 
dicen muchos en lugar de 
"descombro", o sea acción 
y efecto de descombrar. 

Desconocedor, ra. Común. 
adj. — El que desconoce. 



DÉSE 



192 



DÉSE 



Desconsideración. Común. 
f. — Acción y efecto de des- 
considerar: "Fulano tiene 
muchas desconsideraciones 
con su familia". 

Desechable. Común, adj. — 
Aplícase a algo que puede 
desecharse. 

Desechito. Cub. m. — -Dícese 
en conjunto a las hojas de 
tabaco inmediatamente in- 
feriores en calidad a las 
nombradas desecho. A más 
de barbarigmo, como se ve- 
rá en la voz siguiente, se 
traía de un diminutivo que 
no puede admitirse sin 
menoscabo del bien hablar. 

Desecho. Cub. m.— Dícese al 
tabaco en rama de hojas 
grandes, suaves, .de supe- 
rior aroma y caiidad. Tam- 
bién se dice desecho lim- 
pio, lo cual es un doble 
barbarigmo, porque no se 
aviene la limpieza a califi- 
car lo que se desecha, que 
es siempre lo insignifican- 
te, malo, de3prí?ciable, dan- 
do por resultado de esto, 
qUe desecho es el otro bar- 
barigmo, toda vez que, para 
hablar en castellano de mo- 
do que nos entiendan, de- 
biera significar lo inferior 
del tabaco y no algo de lo 
superior. 

De&acbo. Amer. m. — Trozo 
iiQ camino formado por el 
mismo tránsito, que se des- 
vía de una carretera para 
salvar un tramo peligroso 
© en reparación. Así es co- 
mo dice el pueblo y alguna 



gente culta, sin que les fal- 
te razón, puesto que es 
punto donde se desecha el 
verdadero camino; pero 
admisibles son las razones 
para decir deshecho, de 
"deshacer", si además es- 
tán apoyadas por la voz 
castellana "deshecha", de 
parecido significado. 

Desecho limpio. Cub. m. — 
Véase desecho (1. a acep.). 

Desembarrancar. Común, v. 
a. — Sacar o poner a flote 
una embarcación que ha 
embarrancado. 

Desembuilador, ra. Cub. adj. 
— fam. — : Lo contrario de 
embullador, ra. Véase. 

Desembullamiento. Cub. m. 
—fam. — Igual que desem- 
bullo, pero de menos uso. 
Véase. 

Desembullar, se. Cub. v. a. 
y ref. — fam. —Lo contra- 
rio que embullar, se. Véase. 

Desembullo. Cub. m.— fam. 
Que no hay embullo: "Veo 
mucho desembullo para el 
baile del domingo". 

Desencabuyar, se. Cub. v. a. 
y reí'. — fig. y fam. — Véase 
encabuyar, se. 

Desenroscar, se. Común. 
v. a. y reí. — Sacar o qui- 
tar una cosa que está en- 
roscada: "Desenroscaré la 
tuerca"; "la culebra se 
desenroscó del árbol". No 
se puede expresar esto en 
mejor castellano, aunque 
sea sin autorización de 
la R. A. 

Desentongar. Cub. v. a. — 



DSSH 



193 



Deshacer una tonga. Lo 
contrario de entongar. Véa- 
se. 
Desfavorablemente. Común. 
adv. — Lo que no es favo- 
rable: "El tribunal falló 
desfavorablemente para el 
demandante". 
Desgarradura. Arner. f. — 
Acción y efecto de desga- 
rrar. Véase. También se 
dice desgarro. 
Desgarrar. Arner. v. n. — Lo 
mismo que "expectorar". 
Tiene los usos castellanos. 
Desgarro. Arner. m. — Esputo. 
También se dice desgarra- 
dura. Véase. 
Desguasar, se. Cub. v. a. y 
ref. — Es el verbo "desgua- 
zar", corrompida la z en s 
hasta por los no criollos, al 
extremo de que nadie o 
contadísimas personas lo 
pronuncien bien. Se usa en 
su aeep. marítima, pero se 
extiende a todo acto en que 
se destroza o desbarata una 
cosa con algo de violencia: 
"La niña desguasó la mu- 
ñeca"; "algo se desguasó 
en la cocina". 
Desguase. Cub. m. — Acción 
y efecto de desguasar. Véa- 
se. Debiera decirse desgua- 
ce, aun cuando no esto 
aceptado por la R. A.; pero 
todavía es más incorrecto 
decir desguaso, cual em- 
plean muchos. 
Desguaso. Cub. m. — Véase 

desguate. 
Deshecho. Arner. m. — Véase 
desecho (2. a acep.). 



Deshijar. Cub. v. a. — Quitar 
a las plantas de cultivo, es- 
pecialmente a la de tabaco, 
a cada cambio de luna, los 
retoños, chupones o hijue- 
los que le absorben savia, 
con daño del buen desarro- 
llo. En otros países se dice 
deshijuelar (que tampoco 
ha recibido el bautismo 
académico), y nos parece 
más correcto, pues deshijar 
sería más aplicable a la 
operación de arrancar los 
hijos que broten al pie de 
la planta. Pero mejor se di- 
ría "podar". 

Deshipotecar. Común, v. a. 
— Quitar o levantar una hi- 
poteca: "He deshipotecado 
mi casa". 

Desilusión. Común f. — Una 
ilusión perdida: "Tal su- 
ceso me ha causado una 
gran desilusión". Sorpren- 
de ver que ao figuren voces 
como ésta en el Dic. oficial. 

Deslindahle. Común, adj. — 
Que puede deslindarse. 

Desnsaniguar. Cub. v. a. — 
Arrancar, cortar o quemar 
la manigua (véase) de un 
terreno. 

Desnsaniguarse. Cub. v. ref. 
— fig. y fam. — Trocar las 
costumbres y hábitos cam- 
pesinos por los ciudada- 
nos: "Hace tres años que 
Jacinto vive en el pueblo, 
y todavía no se desmani- 
guó n . Lo contrario es en- 
maniguarse. 

Desmochar. Cub. v. a. — fig. 
y fam. — Degollar con ma- 



13 



DBSP 



— 194 — 



DBSP 



chete: "Jorge y Nicolás 
fuéronse de palabras, y el 
primero desmochó al se- 
gundo de un machetazo*. 

Desmoreceré^» Cub. v. reí. — 
poco uso. — Ligero síáeope 
o pérdida momentánea da 
la respiración, por en as- 
ceso do risa o do Danto. Es 
lástima que no se divul- 
gue este verbo, ya que no 
tenemos uno en castellano 
que determine con tañía 
propiedad la idea, 

Desmorecido, cfe s Cub. p. p. 
y adj. — poco uso.™ Aplícase 
a la persona que se des- 
moroce. Véase desmorecer- 
se. 

DesíííorceIdf¿ra. Cub. í. — 
Véase desmote cimiento. 

DesEJíoreciEniento. Cub. m. — 
Acción y efecto de desmo- 
recerse. Algunos dicen des- 
morecidura. 

Desorejado, da¡ Cub. f.dj. — 
En Cuba tiene esta, voz. más 
suave significado; quiere 
decir pródigo, derrochador : 
"Juan se volvió un desore- 
jado desde que se sacó la 
lotería". 

Despabilarse. Amer. v. ref, 
— vulg.— Marcharse solapa- 
damente de un lugar. En 
Cuba se usan más los ver- 
bos fletarse, rajarse, abrir- 
se y otros. Tiene ios em- 
pleos castellanos. 

Despachurramiento. Común. 
m. — Acción y efecto de des- 
pachurrar. 

iíladors, ra. Cub. m. 
-La persona que tiene 



por oficio quitar los pali- 
llos y nervios a las hojas 
de tabaco. Incluímos como 
cubana esta voz aun cuan- 
do pudiera no serlo, por- 
que no la hemos visto re- 
cogida por ningún diccio- 
nario. 

Desparramo* Cub. m. — Des- 
parcimiento desordenado de 
personas o cesas; cuando 
se refiere a las primeras, 
gana en donosura. Es lo 
mismo áesparmrn- %m iertfo, 
no usado en Cuba, que tam-* 
poco acepta la R. A., y 3e>- 
ría lo menos que fie le pu- 
diera pedir, ya que inclu- 
ye en el Dio. las palabras 
"desparramado, da", "des- 
parramador, ra", y "despa- 
rramar", por lo que no se 
adivina la razón para no 
admitir desparramaniiento. 

Despatarrar; se. A,mer. v. a. 
y ref. — Así dicen algunos 
por "despachurrar, m n , de 
uso cast. (EL De "despata- 
rrar"). 

Despeíozadura. Cub. 1- des- 
usada. — Véase despeluza* 
miento. 

Despeiu^sniiento. Cub. m. — 
desusada.— Acción y efecto 
de despeluzar : . en acep. cu- 
bana. Entre gente que ha- 
bla bien conserva el uso 
castellano. 

DeEpcSa.'Ear. Cub. v. a. — des- 
usado. — Despojar a una 
persona de todo su dinero 
y bienes, particularmente si 
es en el juego. Se usa mu- 
cho más, y es más propio y 



DHSP 



195 



DESU 



significativo el verbo caste- 
llano "desplumar", en su 
sentido figurado. Entre 
gente que habla bien, este 
verbo cubano no tiene más 
uso que el castellano. 

Pe&p&llejadura* Amer.~l. — 
Lo mismo que "desolladu- 
ra". No faltará quien así 
diga por tierras de Casti- 
lla, con indiscutible propie- 
dad, 

Despellejar. Común, v. a. — 
fig. y fam. — Murmurar, 
hablar mal de una persona: 
"Esa mujer despelleja a 
cualquiera que esté ause~i- 
te". Tiene el otro uso east. 
natural. 

Despepitar, Cub. v. a.~ Eóte 
verbo, en el sent ; do de qui- 
tar las pepitas a frutos 
agrícolas, es castellano, 
aunque no lo tenga per tal 
la R. A. En Cuba, por an- 
tonomasia, empléase por 
desmotar, en el sentido de 
quitar las pepitas y motas 
a los capullos de la^ plan- 
tas algodoneras, ace tam- 
poco ügura ea la 14.* edi- 
ción del Dio, académico. 

Despercatarse» Cub. v. ref. 
— muy vulg .—-.Baste decir 
que es lo contrario de "per- 
catarse", par-a que nos exi- 
mamos de comentar el dis- 
parate. 

Despernancarse. Amer. v. 
ref. — Abrirse excesrv ara ente 
de piernas. En correcto 
castellano se dice "espa- 
rrancarse", y en muchos 
lugares de las provincias 



cantábricas de España, des-* 
parranearse y escarran- 
charse. 

¡Despídase! Cub. iuterj. — 
fam, — Usase graciosamente 
para asentir con entusias- 
mo o para ponderar con 
calor uca cosa. "¿Cómo 
quedó el baile? — i Despída- 
se i Como nunca'". En el 
mismo caso está ¡despídete! 

¿Despídete! Cub. interj. — 
fam.— Véase ¡despídase! 

Destarradla. Cub. f. — "Véa- 
se destarr amiento. 

Desíarramientó. Cub. m. — 
fam. — Acción y efecto de 
destarrar, se. 

Destarrar, se. Cub. v. a. ref. 
— fam.' — Herirse o matarse 
en accidente: "Ese ciclista 
cualquier día se destarra". 
(Et. De tarro, cuerno, u des- 
farr-arse"). 

Destroncar. Amer. v. a. — ■ 
Empléase por "desatran- 
car 7 ', con bastante propie- 
dad. 

Destutanarse. Amer. v. ref. 
— fig. y fam. — Demostrar 
vivo efán en el estudio o en 
trabajos corporales o men- 
tales, con propensión a en- 
fermarse. (Et. De "tuétano" 
c o f rompido: " dea-tü ian- 
arse). 

DesurtidCj da= Común, adj. — • 
Aplícase a lo que no está 
surtido; esto es, que no 
presenta las consiguientes 
variedades : "Estableci- 
miento de surtido " . 

Desusado, da-, Común, adj. — 
Aplícase a lo que tiene poco 



DIAB 



196 — 



DIAC 



uso o que lo ha perdido 
por completo : "Vocablo 
desusado". 

Desventajosamente. Común. 
adv. — Significa con escasa 
o ninguna ventaja: "Fula- 
no lucha desventajosamen- 
te". 

Devanarse. Cub. v. ref. — 
desusado. — Empléase con 
relación a los niños, cuando 
hacen contorsiones en el 
suelo, por efecto de risa, 
llanto, u otra pasión. 

Dexagerar. Común, v. a. — 
vulg. — Prótesis frecuente 
en el vulgo de España y 
América de "exagerar". 

Día de díablitos. Cub. m. — 
antic. -Aquél en que los ne- 
gros celebraban su fiesta de 
diablitos, y, por extensión, 
el día de Reyes, que era 
como la fiesta oficial y tra- 
dicional de ellos. 

Diabüto. Cub. m. — El negro 
que disfrazado con colori- 
nes y muy chocarreramen- 
te, va haciendo mil inde- 
centes contorsiones, acom- 
pasadas por infernal grite- 
ría, que producen otros 
muchos individuos de su 
raza, quienes lo rodean y 
siguen a modo de proce- 
sión, la que toma el nombre 
de comparsa de ñañigos. 
Este grotesco espectáculo, 
de origen africano, esté 
muy restringido, y desde 
hace muchos años, sólo se 
ha visto alguna ve* en la 
Habana en díae de propa- 



ganda política. Tiene los 
usos cast. 

Diablo. Cub. epic. m. — Raro 
pez de muy irregular figu- 
ra, por su cabeza ancha, 
deprimida y de forma 
triangular, rematada con 
un pico elevado, de ojos la- 
terales grandes, boca pe- 
queña subterminal, y con 
un tentáculo retráctil, for- 
mado por la dorsal espi- 
nosa atrofiada, que oculta 
en una cavidad situada en- 
tre la boca y la dicha pro- 
tuberancia de la cabeza; la 
mitad posterior del cuerpo 
es mucho más delgada y de 
forma cónica; el lomo, de 
color moreno obscuro, está 
cubierto de tubérculos 
óseos y espinosos, y de 
manchas negras, que des- 
aparecen después de muer- 
to; la parte inferior es ás- 
pera y de color rojo cobri- 
zo. Su tamaño es de un pie. 
Hay un pez conocido en 
castellano con los nombreB 
de "escorpina", "escorpe- 
na", "peje diablo" y "dia- 
blo de mar" que, a juzgar 
por la descripción de la 
R. A., pudiera ser el mis- 
mo : lo ignoramos. (Zool. F. 
Maitheidce; esp. Ogcoce- 
phalus ves-pertüio, Lin.) 
Tiene las acep. cast. 

Diablada. Cub. í. — Corrup- 
ción de "diablura", trave- 
sura. 

Dlacanán. Cub. m. — Según 
Zayas, "una de las varie- 
dades de la yuca, reputada 



DIEZ 



197 - 



DISC 



de muy productiva". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Diana. Cub. epic. f. — Pez de 
unos 25 centímetros, de fi- 
gura corriente, color mo- 
reno amarillento, con una 
faja vertical blanca a cada 
lado del vientre, ojos gran- 
des y cola bifurcada. (Zool. 
F. Serránidos; esp. Serra- 
nus phcebe, Poey). Tiene 
las acep. ca3t. 

DiMdibí. Cub. m. — Así escri- 
ben algunos, entre ellos, 
personas de amplia ilustra- 
ción, como Pichardo, y de 
tan honda cultura como Za- 
yas, la voz dividivi, que 
rechaza el uso de la b. Véa- 
se con i'. 

Díctamo. Cub. m. — La planta 
que hoy, por corrupción, se 
conoce más por ítamo. Es 
de advertir que no se trata 
del díctamo que describe la 
R. A. y que es aceptable la 
corrupción para evitar con- 
fusiones. 

Díctamo real. Cub. m. — Lo 
mismo que díctamo. Véase 
ítamo. 

Dichosón, na. Cub. adj. — 
faro. — Equivale a "dichoso, 
sa"; pero expresado con 
cariño y aludiendo a cosa 
momentánea y transitoria, 
y no con el carácter de es- 
tabilidad que siempre tie- 
ne el adjetivo castellano. 

Diente de perro. Cub. m. — 
Roca a flor de tierra que 
presenta la superficie eri- 
zada de picos. 

Diez dei día. Cub. f. ni. — 



Véase verdolaga de sabana. 
Diferiencia. Común, f. — vulg. 

— Corrupción, entre gente 
rústica de España y Amé- 
rica, de "diferencia". 

Dímpués. Amer. adv. — vulg. 
— Corrupción de "después". 

Dir. Común, v. n. — Corrup- 
ción entre gente rústica, 
únicamente en infinitivo, 
del verbo "ir". 

Dirigible. Común, adj. — De- 
nota que puede dirigirse. 

Dirigible. Común, ra. — Díce- 
se al moderno globo aeros- 
tático, de segura dirección: 
"Los dirigibles han desem- 
peñado buen papel en la 
guerra europea". 

Dirigirse. Común, v. ref. — 
Encaminarse: "Me dirijo a 
la oficina". 

Disciplina. Cub. f. — Véase 
disciplinilla. Tiene las acep. 
castellanas. 

Disciplinaria. Cub. f. — Véase 
disciplinilla. 

Disciplinilla. Cub. i. — Plan- 
ta parásita que se desarro- 
lla en los árboles, con el as- 
pecto de disciplina de azo- 
tar, de donde proviene su 
nombre, por sus tallos de 
más de dos metros de lar- 
go, articulados y sin hojas, 
y con flores moradas, ver- 
des, rosadas, etc., en pinas 
al extremo; fruto en bayas 
con muchas semillas bri- 
llantes. También se nombra 
disciplina y disciplinaria. 
(Bot. F. Cácteas; esp. 
Rhipsalis cassytha, G.) Tie- 
ne el uso cast. 



DOBL 



198 



DON 



Díseipiinüla. Cub. f. — Plan- 
ta indígena parecida a la 
precedente, pero que se 
desarrolla en terrenos pe- 
dregosos, y con los tallos 
lechosos y florecillas ama- 
rillas. Como a la otra, se 
llama también disciplina y 
disciplinaria. (Bot. F. JEtí- 
foroiáceas; esp. Euphorbia 
cassühoides). 

Disco, Cub. m. — fam. — Dí- 
cese ü la moneda de un 
duro de plata, aunque tan 
discos sean las demás mo- 
nedas. Véase la frase 12 
del Apéndice, Tiene ios 
usos castellanos. 

Divertidamente. Común, adv. 
— Con regocijo o diversión: 
"Hemos pasado muy diver- 
tidamente el día en el 
campo". 

Dividivi. Amer. m. — El árbol 
más conocido en Cuba por 
guatapaná. Véase. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Doblada. Cub. i. — fam.— Ac- 
ción y efecto de doblar, se. 
Otros dicen doblón, como 
aumentativo. 

Dcblada3. Cub. f. pl.— El re- 
pique de campanas a la 
puesta del sol, cor-ocido por 
"toque de ánimas " 

Doblar, se. Cub. v. a. raf. — 
flg. y fam. — Lo mismo que 
"avergonzar, se", "correr- 
se": "José se dobla por el 
más mínimo requerimien- 
to": "Pedro dobló a Igna- 
cio con unos cuantos des- 
propósitos". 

Doble. Común, m. — En el 



juego, el naipe que forma 
pareja y es igual a otro en 
valor. Tiene los demás usos 
castellanos. 

Debfór?. Cub. m. — fam. — Véa- 
se doblada. Tiene las acep. 
castellanas. 

Doblón de a dos. Cub. m. — 
Moneda de oro, cuyo valor 
intrínseco son dos duros de 
plata, y que más general- 
mente se llama "escudo", 
su nombre castellano. Al- 
gunos dicen dobloncito, y 
es más propio que doblón 
do a dos. 

Doblón de un peso. Cub. m. 
— La moneda de oro que 
vale cinco pesetas.' Tam- 
bién se llama escudito, y 
con sus nombres castella- 
nos "escudillo''' v "dobli- 
11a". 
"DobloncSto. Cub. m. — Doblón 
de a dos. Véase. 

Doce de! día. Cub. í. pl. — 
Véase buenastardes. 

Dominico. Cub. epic. m.-Pa- 
jarillo de plumaje prietuz- 
co salpicado de pintas blan- 
cas, pico encorvado, y que 
emite unos chillidos des- 
agradables. Tiene las acep. 
castellanas. 

Dominico. Cub. m. — En algu- 
nos lugares de la región 
oriental, recibe este nom- 
bre una especie de cama- 
rón prietuzco con pinzas. 

Don Carlos. Cub. m. — Véase 
piñón vómico. 

Don Carlos. Cub. adj. — Em- 
pléase como aditamento de 
yerba, para nombrar la 



DORil 



199 



DÜLZ 



más conocido por cañuela 
(2. a acep.) 

Dcnque, Cub. m. — Bomba ab- 
sorbente ce grande tamaño. 
(Et. Del inglés donksy). 

Dorad?* da. Cub. Q dj. — Aplí- 
case a ¡as caballerías de co- 
lor de almagre acaobado. 
Tiene el uso oast. 

Dorado, «3a. Cub. in. y f, — 
Especie de mosca prietuz- 
ca con el extremo de color 
dorado, donde tiene una 
ponzoña con la que produce 
fuertes y venenosas pica- 
das. Habita en los terrenos 
cenagosos. 

Dormidera. Cub. f. — La plan- 
ta americana descrita por 
la R. A. con el nombre de 
"sensitiva", que también 
se llama así en Cuba. Otros 
dicen adormidera, dormi- 
lona y moriviví. 

Dorial-lona. Cub. f. — Véase 
dormidera. 

Dormilonas* Ámer. i. pl. — 
Pendientes de oreja, redon- 
dos y con brillantes, y una 
esmeralda en el centro. Muy 
rara vez se emplea el sin- 
gular. 

Dormir, se. Cub. v. a. — fig. 
y fam. — Engañar ccn arti- 
ficios a una persona hasta 
convencerla de que una 
cosa es buena, siendo real- 



mente mala o encontrada 
con su deseo. Es una acep- 
ción no exenta de gracia 
del verbo "dormir". "An- 
tonio durmió a Pedro y le 
hko firmar la escritura"; 
"Aniceto me duerme con 
sus gracias". 

Droga. Cub. f. — En la jerga 
comercial, Be dice al género 
de venta muy dificultosa 
o que lo rechaza el públi- 
co. También se dice maru- 
ga. Tiene el uso cast. 

Drogéa. Cub. m. — -Aumenta- 
tivo de droga. Véase. 

DuchL Cub. m. — antic. — 
Asiento tosco de madera, 
do una sois pieza, que se 
construía algunas veces con 
forma de animal cuadrú- 
pedo, (Et. Corrupción del 
caribe áujo, duho). 

Dulcfe. Cub. adj. — fam. Véan- 
se la frase 5 i y el refrán 
7 en los respectivos Apén- 
dices. Tien'9 los uso3 cast. 

Dulce. Cub. adj. — Aplícase al 
individuo que blasona de 
que se enamoren fácilmen- 
te de él las mujeres. Tam- 
bién se dice dulzón. 

Dulzón. Cub. adj. — Véase 
?ulc.e. Caroce de forma fe- 
menina en esta acep. cu- 
bana; pero tiene las caste- 
llanas. 



EBAN 



ÍOO 



Ébano amarillo. Cub. m. — El 
árbol más conocido por jo- 
cuma amarilla. Véase. 

Ébano amarillo. Cub. m. — 
Otro árbol más conocido por 
palo blanco (2. a acep.) Véa- 
se. Debiera desecharse el 
nombre de "ébano" para 
este árbol y el anterior, a 
fin de evitar confusiones, 
puesto que no forman parte 
del grupo de las ebenáceas. 

Ébano carbonero. Cub. m. — 
Es el árbol comúnmente co- 
nocido por "ébano", inclu- 
so en Cuba, de corazón muy 
negro y albura blanca, que 
describe la R. A. 

Ébano mulato. Cub. m. — Va- 
riedad del ébano, de madera 
negra con vetas más cla- 
ras, pesada, dura y que ad- 
mite muy suave pulimenta- 
ción. Empléase en ebanis- 
tería. 

Ébano real. Cub. m. — Espe- 
cie de ébano de menores 
proporciones que el común, 
cuya madera es enteramen- 
te de un negro intenso e 
incorruptible, con la que 
se fabrican preciosos mue- 



bles, y es preferida para 
bastones, aunque tiene la 
dificultad de ser algo vi- 
driosa, si bien muy dura. 
(Bot. F. Ebenáceas; esp. 
Diospyros tetrasperma, 
Sw.). 

Ébano verde. Cub. m. — Va- 
riedad del ébano común, 
originario de América del 
Sur, que se caracteriza por 
su apreciada madera de co- 
lor aceitunado obscuro con 
vetas más pálidas. 

Elevado, da. Común, adj. — 
Lo mismo que "alto": 
"Montaña muy elevada". 

Elevador. Común, m. — El 
aparato destinado a elevar 
personas o cosas, más cono- 
cido por "ascensor". 

Elevad©r 9 ra. Común, adj. — 
Aplícase a algo que eleva. 

Embadurnamlento. Común. 
— Acción y efecto de em- 
badurnar. 

Embalador. Cub. m. — Vitola 
fina, algo mayor que la co- 
rriente, de cigarro puro. 
Tiene las acep. cast. 

Embalsamar, se. Cub. v. a. 
y ref. — vulg. — Equivale a 



EMBB 



201 - 



EMBO 



"embriagar, se", en su sen- 
tido natural: "Jacobo es 
muy aficionado a embalsa- 
marse". 

Embarcar. Cub. v. a. — flg. y 
vulg. — Con respecto de una 
persona, injuriarla con de- 
nuestos para alguno de sus 
progenitores. Tiene los 
usos castellanos. 

Embarcar, se. Amer. v. n. a. 
y ref. — Tomar el tren o 
mandar una mercancía en 
él. Es un barbarismo de 
los gordos, puesto que sólo 
es aplicable a embarcación. 
Pero de no decirse entre- 
nar, se, que ni se usa en tal 
sentido ni sería muy pro- 
pio, bien puede tenerse por 
de admisible uso, ya que 
en castellano son impres- 
cindibles tres palabras para 
expresar esa idea que re- 
clama una sola voz. 

Embarcircado. Cub. m. — La- 
bor de mujer en tejidos, 
especie de randa. 

Embarcinar. Cub. v. a. — Sa- 
car hilos de un tejido para 
hacer el embarcinado. Véa- 
se. 

Embarrilar. Cub. v. a. — flg. y 
vulg. — Se oye en boca de la 
plebe, dándole significado 
de "matar", y lo ponen en 
ejecución los bravateros 
cuando por casualidad son 
homicidas: "Ese embarrila 
a cualquiera"; "no te me- 
tas con ése. porque te em- 
barrilará". 

Embeleso. Cub. m. — - La plan- 
ta de jardinería que se lla- 



ma en castellano "belesa", 
nombre también conocido 
en Cuba, y además jazmín 
azul y azulejo, impropia- 
mente este último, porque 
da lugar a confusión con el 
verdadero azulejo. 

Embeíuuar. Cub. v. a. — Hu- 
medecer el tabaco en rama 
con el líquido que se ob- 
tiene por infusión de pa- 
lillos y venas de la misma 
plañía, llamado betún. El 
vulgo corrompe la voz y 
suele decir muy frecuente- 
mente betumear. Tiene la 
acep. cast. 

Embicadura. Cub. f. — Véase 
embique. 

Embicar. Cub. v. a. y n. — El 
caso de que una cosa caiga 
ajustada en una cavidad u 
hoyo, y también que se me- 
ta o tire exprofesamente. 
Algunos dicen embocar, de 
donde acaso derive por co- 
rrupción. 

Embique. Cub. m. — Acción y 
efecto de embicar. Otros 
dicen embicadura. 

Embocadura. Cub. i.— Igual 
que embicadura. Véase em- 
bicar. 

Embocar. Cub. v. a. y n. — 
Véase embicar. Tiene las 
acepciones castellanas. 

Embonabie. Cub. adj. — Aplí- 
case a lo que está ajusta- 
do, a la medida con rela- 
ción a otra cosa. Véase 
embonar. 

Embonadura. Cub. f. — ¿Acción 
y efecto de embonar. 



SMEU 



102 



EMPA 



Embonaré Cub. v. a. — Aco- 
modar, encajar, ajustar una 
oosa a ctr^. 

Emboque. Cub. m.-Igu* 1 -] que 
embique. Véase eralñcar. 
T'ene ia í.cqt>. easi. 

Embuchado. C-vb. m, -Enfer- 
medad de Iíjs aves que pro- 
viene de comer alimentos 
malos o con exceso. Tiene 
las acep. cast. 

Embuchaco de la sierra. 
Cub. m. — Se .dice al sabro- 
so embutido de carne ado- 
bada, que se recibe de Ex- 
tremadura. 

Embullador, ra. Cub. adj. — 
fam.— Aplícase a la persona 
que anima a otra a tomar 
alegre participación de al- 
go, (Et. Do "bulia": em- 
b%illo.-dor, ra). 

Embulladura* Cub. i. — -fam. 
Lo mismo que embullo, pe- 
ro de menos uso. 

Embullamiento. Cub. m. — 
fam. — Igual que embullo, 
pero menos usado. 

Embullar, ¡se. Cub. v. a. y 
ref. — fam. — Decidirse con 
regocijo a una cosa, a ins- 
tancias de otra persona o 
por espontáneo entusias- 
mo. Admite antepuesta la 
preposición des\ Embullé 
a Daniel para ir al teatro"; 
"Pedro se embulló, y nos 
acompañará". (Et. De "bu- 
lla": em-bull-ar, se). 

Embuí!©. Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de embu- 
llar, se. Otras veces se oye 
embulladura y embulla- 
miento. "Hay mucho em- 



bullo para la velada"; "ya 
pasó el embullamiento" . 

Emburujar. Araer. v. a,— fig. 
y fam. — Atropellar, confun- 
dir, desconcertar a una 
persona: "Habíame claro y 
no trates de emburújate- 
me". 

Empacho, Cub. m. — fam. — 
Véase la frase 224 del 
Apéndice. 

Encajadura. Amer. f. — poco 
uso.-— Acción y efecto de 
empajar. Véase. 

Eíapalsa*, -s*. Arríe?, v. a. y 
ref. — poco uso. — Llenarse el 
estómago de cosas insubs- 
tanciales o dañinas. 

Empaquetar, &&. Amer. v. a. 
y ref. — ñg. y fam. — Lo mis- 
mo que "ataviar, se"; "aci- 
calar, so". Es de notar que 
la P... A. acepta el america- 
nismo "empaque" en tal 
sentido. En el Continente es 
costumbre decir "paquete" 
por "elegante". Tiene las 
acep. cast. 

Empastar. Cub. v. a. — Des- 
tinar un terreno para pas- 
to: "Esta finca la voy a 
empastar el año próximo". 
Tiene los usos cast. 

Empatadura. Amer. f. — Ac- 
ción y efecto de empatar. 
Se dice más empate en 1." 
y 2." acepciones *de empa- 
tar. Véase. 

Empatar. Amer. v. a. — .Unir 
o juntar las extremidades 
de dos cosas iguales, como 
cordeles, tejidos o trozos de 
madera, de modo que no 



BitPJS 



203 — 



se note la unión o la jun- 
tura. 

Empatar. Amer. v. a. — Por 
extensión, unir por medio 
de iazos o nudos trozos de 
hilo, cordel, ote. Tiene ios 
usos cast. 

Empatar. Cub. v, n. — fig. y 
iam. — Se emplea este ver- 
bo muy graciosamente, con 
el pronombre la por com- 
plemento directo, antepues- 
to o pospuesto ; para sig- 
nificar ^ue un individuo se 
embriaga dos o más veces 
sin intervalos de verdadera 
lucidez; "Damián se em- 
borracha los domingos y la 
empata les lunes"; *ése las 
empata siempre". 

Empelar. Amer. v. a. — flg. y 
fam. — Decir seguidamente 
disparates, mentiras, inju- 
rias, etc. 

Empate* Amer. m. — Acción y 
efecto de empatar (1. a y 2. a 
acep.) - 

Empedrado, ría. Cub. adj. — 
Se sobrepone al adjetivo 
inoro, ra (véase), para sig- 
nificar que las manchas 
prietas son redondeadas, 
por lo que también se dice 
moro o mora de concha. 
Tiene el uso de substantivo 
castellano. 

Empelotado, da. Cub. adj. 
— fam. — Muy enamorado, 
atortelado. Véase empelo* 
tarse (2. a acep.). 

Empeloiadura. Cub. f. — Véa- 
se empelotamiento. 

Empelotamiento. Cub. m. — 
Acción y efecto de empe- 



lotar, .se (1." y 2." acep.) 
También se dice empelota- 
dura 

Empelotar, ae. Arr.-er. y. a. 
y ref, — Desnudar, se; po- 
nerse en cueros. "Yo no me 
empeloto para dormir". En 
Cuba se dice más encuerar, 
se. (Et. De en pelota, gra- 
cioso modo adv. cast.) 

Empelotara©. Cub. v. ref. — - 
fsm. — Enamorarse apasio- 
nadamente o antojarse de 
algo: Moisés se empelotó 
con Juana"; "el niño se 
empelotará con el juguete 
si lo ve". 

Empellita. Cub. f. — Chicha- 
rrón de la manteca de cer- 
do. (Et. De "pella"). 

Emperador, Cub. epic. ni. — 
Dícese al pez espacia, sin 
que haya perdido este nom- 
bre común y más propio. 
Tiene las acep. cast. 

Emperador. Cub. m. — Una 
vitola de cigarro puro ele- 
gante y de buena calidad. 

Empercudirse. Cub. v. ref. 
— Equivale al verbo caste- 
llano "empulgarse", o sea 
mancharse la ropa blanca 
con pintas obscuras por 
haberse guardado húmeda. 
(Et. Del "percutir", caste- 
llano). 

Empilonadle. Cub. adj. — 
Aplícase al tabaco cuando 
se puede empilonar. Véase. 

Empilonado* Cub. m. — Ac- 
ción y efecto de empilo- 
nar. Otros dicen empilona- 
m rento: "Un empilonado de 
tabaco". 



ENCA 



204 



ENCA 



EmpilonamientOo Cub. m. — 
Véase empilonado. 

* Empilonar. Cu b. v. a. — 
Hacer montones de tabaco 
seco poniendo las hojas ex- 
tendidas unas sobre otras". 
(R. A.) A otras materias en 
este sentido, se dice siem- 
pre "apilar", o entongar, su 
equivalente cubano. 

Emplumar, se» Cub. v. a. y 
ref.-vulg. — Recibe muy ca- 
prichosas y variadas acep- 
ciones. En la jerga comer- 
cial, se dice por "vender", 
cuando se trata de un gé- 
nero o una propiedad que 
vale menos de lo cobra- 
do : "Le emplumé a Fulano 
la finca en más de lo que 
vale". Se usa como "des- 
pedir", refiriéndose a un 
subalterno: "Emplumé a 
Juan por inútil para su 
puesto". Er. la forma re- 
flexiva, equivale a "beber", 
"marcharse" y otros: "Me 
emplumé antes de terminar 
la función"; "se emplumó 
él solo la tarea"; "me em- 
plumaría un vaso de agua". 
En fin, es de esas voces po- 
pulares de uso particular 
para cada persona que la 
emplea. En la acep. auto- 
rizada por la R. A. casi 
nunca se oye en Cuba. 

Empotrerar. Amer. v. a. — 
Meter el ganado en un po- 
trero o dehesa para engor- 
darlo o criarlo. 

Encabillar. Común, v. a. — 
Poner cabillas a una ven- 
tana, puerta, etc. 



Encabronadura. Cub. f. — 
vulg. — Véase encajona- 
miento. 

Encabronaren enío. Cub. m. — 
vulg. — Acción y efecto de 
encabronar, se. Véase. Otros 
dicen encabronadura. 

Encabronar, se. Cub. v. a. y 
ref. — vulg. — Lo mismo que 
"encolerizarse", "enfure- 
cerse": "Los negocios en- 
cabronan a Juan con fre- 
cuencia"; "el león se en- 
cabronó". (Et. Delcast. "ca- 
brón"). 

Encabullar. Amer. v. a. — Así 
dicen algunos por encabu- 
yar. Véase. 

Encabuyar. Amer. v. a. — 
Atar, liar, forrar alguna 
cosa con cabuya ' o cordel. 
Otros dicen encabullar. 
Véase lo anotado en la voz 
cabulla. 

Encabuyar» se. Cub. v. a. y 
ref. — fig. y fam. — Confun- 
dir o enredarse en algún 
asunto de solución embara- 
zosa. Otros lo emplean in- 
vertido : cuando proponen 
a una persona que les ilus- 
tre sobre alguna dificul- 
tad, y en este caso más co- 
rrectamente se diría des- 
encabuyar, se. 

Encachorrado, da. Cub. adj. 
—vulg. — Aplícase a la per- 
sona malhumorada y ren- 
corosa con respecto de 
otra, o que lo está transi- 
toriamente. Más suele de- 
cirse cachorro, rra. 

Encachorrarse. Cub. v. ref. 
— vulg. — Equivale a "em- 



- 205 



ENCB 



perrarse", pero con ren- 
cor y mala intención: "Los 
hijos mal criados se enca- 
chorran cuando los padres 
les zurran". (Et. De "ca- 
chorro"). 

Encalabernadura. Cub. f. — 
fam. — Véase encalaberna- 
miento. 

Encalabernaniiento. Cub. m. 
fam. — Acción y efecto de 
encalabernarse. También se 
dice encalabernadura. 

Encalabernarse. Cub. v. ref. 
— fam. — Obstinarse con 
exagerada terquedad: "Si 
mi mujer se encalaberna en 
algo, hay que ceder a sus 
antojos". (Et. Del cast. "en- 
calabrinarse", por corrup- 
ción, ein uso en Cuba). 

Encandilar. Cub. v. a. — En- 
tre pescadores, alumbrarse 
con un candil para pescar, 
pero ha de entenderse que 
los candiles usados por 
ellos son astillas de cuaba, 
o de otro árbol cuya ma- 
dera sea combustible y pro- 
duzca buena llama. Tiene 
las acep. cast. 

Encapotado, da. Cub. adj. — 
Aspecto que presentan las 
aves cuando están tristes y 
alicaídas, por efecto de la 
enfermedad encapotarse. 
Véase. "Tengo un gallo en- 
capotado 1 '. Tiene los usos 
castellanos. 

Encapotadura. Cub. f. — Ac- 
ción y efecto de encapotar- 
se. Véase. También se dice 
encapotamiento. 

Encapotamiento. Cub. m. — 



Lo mismo que encapotadu- 
ra. Véase. 

Encapotarse. Cub. v. ref. — 
Enfermarse las aves de 
manera que presenten sín- 
tomas de inapetencia, in- 
movilidad, tristeza, y sobre 
todo las alas caídas en for- 
ma de capota, de lo que 
proviene el nombre. Tiene 
las acep. cast. 

Encarnizadamente. Común. 
adv. Con encarnizamiento : 
"Lucharon encarnizada- 
mente". 

Encartonar, se. Común, v. a. 
y ref. — Estancar o parali- 
zar los progresos de la tu- 
berculosis en una persona : 
"La tisis se encartona, no 
se cura". 

Encasquiüadura. Cub. f. — 
Acción y efecto de encas- 
quillarse (i.* y 2. a acep.). 
También se dice encasqui- 
llamiento, aunque menos. 

Encasquillarse. Cub. v. ref.- 
Quedarae una bala en el ca- 
ñón al disparar un arma de 
fuego : *Se encasquilló el 
revólver". (Et. De "casqui- 
11o"). Otros dicen así cuan- 
do falta la cápsula. 

Encasquillarse. Cub. v. ref. 
— flg. y fam. — Acobardarse, 
acoquinarse: "Ramón se 
encasquillé al oir los insul- 
tos". 

Encender. Cub. v. a. — ñg y 
fam. — Lo mismo que "cas- 
tigar" o "pegar": "Le en- 
ciende las costillas". Tie- 
ne I03 usos cast. 

Encender. Cub. v. a. — ftg. y 



ENCO 



206 



BNCU 



fam. — Obtener en el juego 
gran ventaja sobre el con- 
trincante: "Encendí a José 
al ajedrez". 

Encendida. Cu£. f. — fig, y 
í'am. — Acción y efecto de 
encender en las dos acep. 
cubanas: "Rieardo le dio a 
su hijo la gran encendida" ; 
"ayer le di buena en-cendÁ- 
da al billar a Enrique". 

Enclgraaterse. Cub. v. reí".- — 
Así dicen algunas personas 
en lugar de "aciguatarse". 

Encina criolla. Cub. f.-— Es- 
pecie de. la encina común, 
también cultivada en Cuba. 
Otros dicen encino criollo. 

Encino criojüio. Cub. m. — 
Véase encina criolla. 

Encintar. Cub. v. a. — Poner 
en los cielos rasos o techos 
las cintas. Véase. Tiene al- 
gunos usos cast. 

Encomendería'. Cub. m. — El 
individuo que tiene a su 
cargo ei suministro do car- 
ne a una ciudad. (Et, De 
" encomendar "). 

Enconarle. Ame'r. v. ref.-— 
poco uso.— -Equivale al ver- 
bo "sisar", en el mentido da 
pequeño hurto. Tiene las 
acep. cast; 

Encordio. Cub. m.—~ Así dicen 
algunos incorrectamente por 
"incordio", bubón. 

Encorio. Cub. m. — muy vulg. 
— Dícesc al pie entre la 
chusma. (Et. Voz africana). 

Etecorjoco. Cub. m. — muy 
vulg, — El zapato entre gen- 
tualla. (Et. Del aíricauis- 
mo encorio; véase). 



Eacospe. Cub. m. — El árbol 
caobilla de sabana. Véase. 

Encuerado, da. Cub. adj. — 
Gomo decir en castellano; 
"en cueros". En otros pun- 
tos de América equivale, 
ganando en donosura, a 
"pobre". Véase encuerar, 
se. 

Encuerar s se.» Cub. v. a. y 
ref. — Lo mismo que "des- 
nudar, se"*: "Encueraron al 
niño"; "me encueraría los 
días calurosos". (Et. Del 
mod. adv. cast. "en cue- 
ros"). 

Encueriado, úr>,> Cub. adj. — 
Corrupción de encuerado, 
da. Véase. 

Encuevar, se» Común, v. a, y 
ref.-I.ntroducir alguna cosa 
o uno mismo en una cueva; 
Los menos, en Cuba como 
en España, dicen come lo 
autoriza la R. A.: "enco- 
var". Ei vulgo, p&dre de 
todos los idiomas, entiende 
poco de morfología, y por 
eso dice encuevar. 

Encuevarse; Cub. v. ref. — 
Por extensión, úsaos con el 
individuo muy atajíate de 
las costumbres caseras, y 
que se pasa io más del 
tiempo en su casa: "Un 
hombre que se encueva 
mucho". 

Encujado. Cub. m.-~ Acción y 
efecto de encujar. Véase. 

Enejar* Cub. v. a. — Cual- 
quier operación realizada 
con cu jes (véase), particu- 
larmente la de colocar en 
ellos tabaco. 



".NOEU 



207 — 



"NFU 



Enchilado. Cub. m. -Guiso de 
mariscos, especialmente del 
cangrejo moro o cámbaro, 
en cuya salsa entra el ají 
chile como componente, de 
donde proviene su nombre. 

Büciilian Cub. v. a, — Prepa- 
rar el enchilado. Véase. 

Etjchsrcrtas*» Cub. v. a, — Ma- 
niobrar con el chucho (2. E 
y 4. a acep.), Véanse. 

Bjéchocbar. Cub. v. a.-— Dejar 
en un chucho (3.* aeep.) un 
tren o varios comparti- 
mientos. 

Enchuchar, Cub. v. a.- — fig. y 
fam. — Encaminar a una 
persona en determinada di- 
rección. 

Bachiicharse. Cub. re?. — ñg. 
y fam.— En forma reflexiva 
toma acepciones a capricho 
este verbo. Equivale a mar- 
charse de un lugar : "Antes 
de que terminara la vela- 
da me enchuché'". Otras ve- 
ces significa contraer ma- 
trimonio; "Por fin, Fulano 
se enchucha con Fulana". 
Y no falta quien degrade el 
verbo hasta hacerlo sinóni- 
mo de "fornicar*. 

■Enchutado, da* Amer. adj, — 
Aplícase al individuo que 
gasta de vivir entre rufia- 
nes o chulos, o que parti- 
cipa de eus aficiones. 

EriéhulsxíúoVilo , Amer. m.< — 
Acción y efecto de enchuté 
lar, se. Véace. 

Enchufar, se. Amer. v. a, y 
ref. — Seguir el degradante 
oficio de chulo, o explota- 
dor de meretrices. 



Enea». Cub. i. — Dícese a toda 
corteza correosa de vegetal. 

Enebro criollo. Cub. m. — 
Véase sabina criolla. 

Efifrentarse. Amer. v. reoíp. 
— Encontrarse dos indivi- 
duos frente a frente, con 
desagrado por parte de al- 
guno o de ambos: "No qui- 
siera enfrentarme con Fu- 
lano". 

Effifimado, da. Cub. &:Ij. — 
desusado. — Lo mismo que 
" infatuado ", " envanecido ". 
Véase enfuñarse. 

EBfsííadtjríf, Cub. f. — Acción 
y efecto de enfuñarse. Véa- 
se. Otros dicen enfuña-* 
miento. 

Emfunsmúento, Cub. m. — Lo 
mismo que enfunadura. 
Véase. 

JBufaiaars*. Cub. v. re?,—-c as- 
usado. -Enorgullecerse, en- 
vanecerse. (Et. Corrupción 
de "ufanarse'"';. 

Bnfuaeh&úvtt&m Cub. £, -Igual 
que enfunchamiento. Véa- 
se. 

Ejsfaachaskilé'ssto. Cub. m. — 
Acción y efecto de enfun- 
char, €3. Véase. También se 
dice enfuñe hadara. 

ERf-aaohar, se. Cub. v. a. y 
ref. — Enojar, enfadarse. 
(Sí. Del cubanismo fun- 
che). 

Enftiíladuira* Cub. í. — Acción 
y efecto de enfuñarse. Véa- 
se. También se dice enfu- 
ñamiento. 

Énff«ñamte*ato. Cub. m. -Véa- 
se enfunadura. 

Enfuñarse. Cub. v. rel-vulg. 



BNGU 



208 



ENJI 



Enfadarse, y manifestarlo 
gruñendo. (Et. Corrupción, 
por síncopa, de "enfurru- 
ñarse"). 

Engolillarse. Cub. v. ref. — 
fam. — Entramparse una 
persona de vida desordena- 
da, y especialmente si tiene 
al juego por causa. Suele 
tener los otros usos caste- 
llanos. 

Engollepado, da. Cub. adj. 
— poco uso. — Equivale a 
"atragantado". Véase en- 
golletarse. 

Engcüepadara. Cub. f. — Ac- 
ción y efecto de engollepar- 
se. Véase. 

Engoliepar&e. Cub. v. ref. — 
poco uso. — Comer con glo- 
tonería dulces u otras co- 
sas difíciles de ingerir, has- 
ta atragantarse. (Et. De en- 
golletarse, gollete). 

Engrincharse. Cub. v. ref. — 
fam. — poco uso. — Poner 
grave aspecto, mostrando 
descontento y hasta enojo. 
(Et. Probable corrupción de 
"engrifarse"). 

Enguadamiento. Común, m. 
— Acción y efecto de engua-< 
dar. Véase. Más se dioe 
enguade. 

Enguadar. Común, v. a. — 
fam. — Engañar con zala- 
mería. Es más usual en al- 
gunas provincias españolas 
que en América. Significa 
lo mismo que "engatusar" 
y acaso sea coirupoión de 
ésta. 

Enguade. Común, m. — Véase 
engvudami&nto. 



Enhorquetarse. Cub. v. ref. 
— Lo mismo que "espa- 
rrancarse" en castellano y 
espernancarse en América. 
(Et, De "horca", "horque- 
ta", en-horquet-arse). 

Enjabonado, da. Cub. adj. — 
Aplícase a la caballería de 
pelo blanco en la raíz y 
obscuro en el extremo, que 
resulta blanquecino en la 
combinación. Otras veces se 
antepone rosillo, lia, sin que 
varíe el significado. (Et. De 
"jabón"). 

Enjambre. Cub. epic. m. — 
Dos especies de peces acan- 
topterigios, parecidos a la 
cabrilla, pero de menor ta- 
maño: uno de color rojo 
obscuro con manchas de 
bermellón, y el otro oliva- 
do claro con las manchas de 
anaranjado vivo, y tres 
manchas redondas negras a 
los lados del lomo. Es buen 
bocado. (Zool. F. Percidce; 
esp. Petromoíopon cruen- 
tatus y P. gattatus, respec- 
tivamente). 

Enjaminado, da. Cub. adj. — 
Significa ataviado, adorna- 
do, pero en sentido nega- 
tivo, para denotar ridicu- 
lez o extravagancia, por lo 
que siempre se antepone el 
adverbio "mal" u otro de 
parecida expresión: Un ni- 
ño mal enjaminado". 

Enjlcadura. Cu 6. f.— Acción y 
efecto de enjicar. Véase. 

Enjicar. Cub. v. a. — Poner en 
las cabezas de las hamaca» 



BNRA 



209 ~ 



BNSO 



los jicos (véase), para sus- 
penderlas. 

Enjillarse. Cub. v. ref. — des- 
usado. — No cuajar el grano 
de maíz u otros. 

Enjorquetarse. Cub. v. ref. — 
Corrupción muy extendida 
de enjorquetarse. Véase. 

Enmanijgpádó, da. Cub. adj. 
— Aplícase al terreno po- 
blado de malezas: "Una 
parte muy enmaniguada de 
una finca". (EL De mani- 
gua). 

Enmaniguado, da. Cub. adj. 
— fig. y fam. — Aplícase a la 
persona que ha perdido el 
hábito de la ciudad y ad- 
quirido el campestre : 
"Juan se ha enmaniguado 
completamente". 

Enmaniguarse* Cub. v. ref.— 
Poblarse un terreno de 
manigua, o sea malezas. 

Enmaniguarse. Cub. v. ref,. — 
fig. y fam. — Hacer vida de 
campo la persona habitua- 
da al ambiente social. 

Enmatular. Cub. v. a. — Ope- 
ración de formar matules 
con las hojas de tabaco, y 
por extensión, con cual- 
quier otra cosa. 

Enojotarse. Cub. v. ref. — Lo 
mismo que onojotarsc. Véa- 
se. 

Enrajonado. Cub. m. — Acción 
y efecto de enrajonar. Véa- 
se. 

Enrajonar. Cub. v. a. — Relle- 
nar una obra de albañilería 
con piedras menudas lla- 
madas rajones, lo que sue- 



le suceder en pisos, azo- 
teas, etc. 

Enrejar. Cub. v. a. — Poner al 
ganado vacuno la soga lla- 
mada rejo. Tiene los usos 
castellanas. 

Enrolamiento* Amer. m. — 
Véase enrole. (Et. Del fran- 
cés enrólement, alistamien- 
to, reclutamiento). 

Enrolar, se. Amer. V. a. y 
ref. — Equivale a "alistar, 
se", tratándose del reclu- 
tamiento de ¡ropas. (Et. Del 
francés enroler). 

Enrole. Amer. m. — Acción y 
efecto de enrolar, se. Tam- 
bién se dice enrolamiento. 
Galicismo reprensible, por 
innecesario) . 

Ensabanado. Cub. m. — Véase 
bruja (3. a acep.) 

Ensalada* Cub. f. — Refresco 
preparado en los cafés con 
agua, zumo de limón, hier- 
babuena, unas gotas de 
cierta substancia roja, azú- 
car o sirope y algunas ta- 
jadas de pina. 

Enseriamiento. Amer. m. — 
Acción y efecto de ense- 
riarse. Véase. 

Enseriarse. Amer. v. ref. — 
Ponerse momentáneamente 
serio con otra persona, 
'mostrándose reservado con 
ella. Este caso es uno de 
los que mejor señala el 
censurable abuso america- 
no de formar verbos de 
substantivos, cuando no lo 
pide la elasticidad de nues- 
tro rico idioma. 

Ensoparse. Común, v. ref.— 



U 



ENTE 



— 210 



ENTO 



Lo mismo que "mojarse", 
"calarse", por efecto de la 
lluvia: "Llevaba un para- 
guas roto y me ensopé de 
pies a cabeza". Tiene las 
otras acep. casi. 



Entabicad* 



m.- 



-Ac- 
ic&r. 



ción y efecto de enl 
Véase. 

Entabicar. Amer. v. a.-Gcns- 
truir tabiques. Nos parece 
más propio que el caste- 
llano "tabicar". 

Entalegado. Común, m. — Pi- 
so formado con tarugos de 
madera. También se le da 
empleo de adjetive. "El en- 
tarugado de Iv calle Tal"; 
"calles entarugadas". 

Entarugado, da. Cub. adj. — 
— flg. y fam. — Equivale a 
confundido, florado, aver- 
gonzado. 

Entarugar. Común, v. a. — 
Construir un pavimento con 
tarugo»; oponer éstos a una 
cosa cualquiera. No e3 ver- 
bo académico, pero sí muy 
aceptable y usual. 

Entarugarse. Cub. v. re, r . — 
fig. y fam. — Acobardarse, 
sonroj arse, e.o n f u n d i r s e : 
"Jorge se entaruga fácil- 
mente". 

Enteleridos da. Cub. adj.- — 
desusado. — Se aplica a la 
persona enjuta: "Niño muy 
entelerido". Como es voz 
de nao entre campesinos, lo 
probable es oir que se diga 
entelerío, a. 

Entelerio, a. Cub. adj. — Lo 
mismo que entelerido, da. 
Véase. 



Enterciado. Cub. m. — La ac- 
ción de enterciar. También 
se dice, aunque menos, en- 
tere iadui -a. "Pedro trabaja 
en el enterciado 7 " . 

EntercSadwr. Cub. m. — El in- 
dividuo que se dedica a 
enterciar. 

Eñterc!ar« Cub. v. a. — Dis- 
poner el tabaco en rama, 
en tercios. Víase. "En la 
escogida Tal enterciaba Ra- 
món". 

Entisadura. Cub. f. — Acción 
y efecto de entisar. Véase. 

Entísar. Cub. v. a. — Forrar 
en forma de red un reci- 
piente, con cordel u otra 
materia semejante. (Et. Del 
francés tisser, tejer). 

Entibe. Cub. m. — La cinta o 
cordón más conocido por 
barboquejo (1.* acep.). Véa- 
se. (Et. Del francés tisser). 

Entizar. Amer. v. a. — Empol- 
var con tiza él taco de bi- 
llar. 

Eaiongador° Cub. m.- — El in- 
dividuo que efectúa la ope- 
ración de entongar. Véase. 

Esítofígadu- a. Cub. f. — Ac- 
ción y efecto de entongar. 
Véase. También se oye en~ 
tongue. 

Entongar* Cub. v. a. — Colo- 
car mercancías u otras co- 
sas en tongas o pilas. Lo 
mismo que "apilar". 

Entongue. Cub. m. — Véase 
entongadura. 

Entontamiento. Amer. m. — 
Acción y efecto de enton- 
tar, se. Véase. 

Entontar, se. Amer. v. a. y 



ENTR 



211 



BNZU 



ref. — Dícese incorrectamen- 
te por "entontecer, se". 

Entrada. Cub. f. — fam. — ^Ac- 
ción y efecto de entrar, se. 
Véase. "Le di una entrada 
de palos al perro". Tiene 
los usos castellanos. 

Entrar, se, Cub. v. a. y re- 
cíp. — fam. — Lo mismo que 
"castigar", "pegar, se": 
"Te voy a entrar a golpes; 
"dos chiquillos se entraron 
a pedradas". Tiene las acep. 
cast. 

Entre-día. Cub. m. — Dícese 
con referencia a cualquier 
momento del día solar. 

Entreíueríe. Cub. adj. — Se 
aplica al tabaco interme- 
dio entre fuerte y suave. 
Mejor dicho estaría "semi- 
fuerte". 

Entrenador, ra. Común, m. 
y f. — Dícese a la persona 
que ejercita o entrena a 
otra en algún deporte. 
Véase entrenar. 

Entrenamiento. Común, m. — 
Acción y efecto de entrenar, 
se. Véase. 

Entrenar, se. Común, v. a y 
ref. — Ensayar, ejercitar, 
amaestrar, se en un de- 
porte. (Et. Del francés en- 
traíner). 

*Entroncar. Cub. v. a. — Unir 
o empalmar un camino de 
hierro o carretera con otro 
u otra de más tránsito. 

*Entroncar, se. Cub. v. n. y 
recíp. — Juntarse o engan- 
charse dos o varios com- 
partimientos de tren. Tiene 
las otras acepciones que 



también admite la Real 
Academia. 

*Entronq i <¿^. Cub. m. — Ac- 
ción y efecto de entroncar, 
se. 

Envasar. Amer. v. a. — En el 
comercio, colocar mercan- 
cías en el recipiente que 
sirva para transportarlas, 
cualquiera que sea él. Sue- 
le tener, no con frecuencia, 
las acep. cast. 

Envase. Amer. m. — Dícese a 
cualquier recipiente en el 
que se Transporta una mer- 
cancía: saco, pipote, cajón, 
botella, etc. 

Envenenar. Cub. v. a. — íig. y 
fam. — Enamorar, seducir, o 
más bien desempeñar un 
falso papel de Don Juan 
Tenorio. 

Enyerbaíura. Cub. f. — vulg. 
— Acción y efecto de en- 
yerbar, se (2. a acep.). 

Enyerbar, se- Amer. v. a. y 
ref.-Sembrar o cubrirse un 
terreno de yerba. En Cuba 
también se dice empastar. 

Enyerbar, se. Cub. v. a. y 
ref. — fam. — Presentarse un 
negocie con dificultades in- 
vencibles o fracasar en él: 
"Ese negocio se enyerba- 
rá"; "cuestión enyerbada". 

Enyagadero. Amer. m. — El 
lugar destinado a enyugar 
los bueyes. 

EífZíinchador. Común, m. — El 
obrero dedicado a enzun- 
char. 

Enzunchar. Común, v. a. — 
Poner zunchos a una cosa: 



BSCA 



212 — 



ESCO 



"Ya enzunché las ruedas 
del coche". 

Esbozar. Común, y. a. — - Lo 
mismo que "bosquejar", 
hacer esbozos o bocetos. 

Escabiosa. Cub. f. — Planta 
silvestre que se desarrolla 
en terreno yermo, común 
en ios alrededores de la Ha- 
bana, de hojas dentadas, y 
florecillas blancas en pare- 
jas al pie de las hojas. Se 
utiliza en remedios case- 
ros. Algunos dicen impro- 
piamente esclaviosa. No se 
ha de confundir esa planta 
con la del mismo nombre 
que describe la R. A. (Bot. 
F. Escrofulariáceas; esp. 
Capraria biflora). 

Escabiosa ambarina. Cub. f. 
— Nombre de la planta co- 
nocida en castellano y más 
también en Cuba, por "viu- 
da". Otros la denominan 
escoba morisca. 

Escaparate» Amer. m. — Dí- 
cese al armario destinado 
en habitaciones a guardar 
ropa. En Cuba está deste- 
rrada por completo la voz 
"armario", y escaparate no 
se usa nunca en el verda- 
dero sentido castellano, 
pues se dice "vidriera". 
Véase la frase 186 del 
Apéndice. 

Escaramujo. Cub. m. — fig. y 
fam. — Viene a ser algo así 
como mal de ojo, o lo que 
en Cuba se llama brujería, 
con relación a cosas sola- 
mente: "Fruta con escara- 
mujo". 



Escarden., Cub. m. — Algunos 
dicen así al cardón. Véase. 

Escarolada. Cub. f. — En al- 
gunos lugares de la región 
oriental, la planta cope- 
tuda. Véase. 

Escarranchamiento. Común. 
m. — Acción y efecto de es- 
carrancharse. Véase. 

Escarrancharse. Común, v. 
ref. — Separar o abrir con 
exceso las piernas. De poco 
uso en Cuba. Algunos dic- 
cionarios reputan de ame- 
ricanismo esta voz, e incu- 
rren en error, a nuestro 
juicio. El autor de este li- 
bro no sabía que existiera 
América en la Tierra cuan- 
do en sus juegos infantiles 
decía siempre, por no ser 
menos que los demás niños, 
escarrancharse y no de otra 
forma. Nosotros tenemos 
este verbo por una sencilla 
corrupción del castizo "es- 
parrancarse", cuando no 
del modo adverbial "a es- 
carramanchones", cosa me- 
nos probable. 

Esclaviosa. Cub. í. — Corrup- 
ción de escabiosa. Véase. 

Escoba. Cub. f. — La planta 
más conocida por carapi- 
cho. Véase. Tiene la prin- 
cipal acep. cast. Véase el 
refrán 17 en el Apéndice. 

Escoba amarga. Cub. f. — La 
planta artemisüla. Véase. 

Escoba cimarrona. Cub. f. — 
Planta indígena y silvestre 
que algunas personas cul- 
tivan en jardines. También 
se llama abutilón. (Bot. F. 



asco 



213 



ESCO 



Malváceas; esp. Abutilón 
•triquetrum). 
Escoba de bruja. Cub. f. — 

Planta tomentosa, de hojas 
cordiformes y flores ama- 
rillas pequeñas. (Bot. F. 
Malváceas; esp. Bastardía 
viscosa). 

Escoba morisca. Cub. í. — 
Véase escabiosa ambarina. 

Escobilla. Cub. f. — El apén- 
dice capilar que le sale en 
el pecho al pavo adulto. 
Tiene los usos cast. 

Escobilla. Cub. f. — Reciben 
este nombre dos plantas de 
diferente familia botánica, 
pero de alguna semejanza 
por tener la inflorescencia 
en forma de plumero o es- 
cobilla, de lo que toman 
nombre. (Bot. F. Escrofu- 
lariáceas; esp. Scoparia dul- 
cís. Gramíneas; esp. Era- 
grostis poacoides). 

Escobillar. Cub. v. n. — Cier- 
to modo de cruzar las pier- 
nas en el baile llamado za- 
pateo cubano. (Et. Voz imi- 
tativa). 

Escobilleo. Cub. m. — Acción 
y efecto de escobillar. Véa- 
se. 

Escobón hembra. Cub. m. — 
Árbol silvestre común, de 
madera amarilla obscura, 
apreciable en carpintería. 

Escobón macho. Cub. m. — 
Árbol semejante al anterior, 
pero de madera más pesa- 
da, dura y fina. 

Escofieta. Cub. f. — En algu- 
nos lugares, el gorro que se 
suele poner a los niños. 



Escogedor, ra. Cub. m. y f. 
— Por antonomasia, el ope- 
rario, varón o hembra, que 
se dedica a escoger tabaco. 

Escogida. Cub. f. — Por anto- 
nomasia, la tarea de sepa- 
rar las distintas calidades 
de tabaco en rama. 

Escogida. Cub. f. — El local o 
la reunión de operarios 
donde éstos se dedican a es- 
coger y separar las varias 
clases de tabaco en rama. 

Escolar. Cub. epic. m. — Pez 
de cuerpo alargado y algo 
comprimido, de color obs- 
curo con viso morado, y 
cubierto de escamas espi- 
nosas y blancas, con el ab- 
domen aquillado en forma 
de serrucho; cabeza grande 
y ancha, aplastada encima 
y aguzada hacia el hocico; 
boca muy grande con el in- 
terior muy negro y equipa- 
da con fuertes dientes. Vive 
a 300 o más brazas de pro- 
fundidad, y es un bocado 
excelente. Ofrece la notable 
particularidad de que sus 
huesos, que son blandos, 
destilan una grasa muy 
suave y substanciosa, que 
se desliza a todo lo largo 
del aparato digestivo, y sale 
del cuerpo espontáneamen- 
te, lo cual, según Poey, "es 
un leve inconveniente para 
privarse de un buen regalo 
que nos trae otras conve- 
niencias". Este pez, en Ita- 
lia, que es donde más abun- 
da (ruvetto), tiene excep- 
cional fama. (Zool. F. Gem- 



ESCO 



214 — 



ESCR 



pylidos; esp. Ruvettus pre- 
tiosus, C). Tiene las acep. 
cast. 

Escolar chIVio. Cub. epic. m. 
— Hay dos peces con este 
mismo nombre, muy dife- 
rentes entre sí y del an- 
terior. La principal es rara, 
de color moreno violado, 
que se pesca a grandes pro- 
fundidades, y tiene la boca 
grande con los dientes se- 
parados. Se parece algo a 
la picuda. (Zool. F. Cheilo- 
dipteridcs; esp. Scombrops 
oculatus, Poey). 

Escolar chino. Cub. epic. m. 
— El otro pez de este nom- 
bre es de color "obscuro de 
pizarra", y de figura algo 
parecida al cachucho. Véa- 
se. Algunos pescadores le 
dicen berregueyo. 

Escolarear. Cub. v. n. — Entre 
pescadores, dedicarse a pes- 
car escolares. Véanse. 

Escolare©. Cub. m. — Acción 
y efecto de escolavear. Véa- 
se. 

Escondidas. Amer. f. pl. — 
Así dicen los muchachos al 
juego conocido en España 
por "escondite". En algu- 
nos lugares de Cuba se dice 
gárboli y gárgaros. 

Escopeta. Cub. f. — fam. — 
Véanse la frase 166 y el re- 
frán 27 en los Apéndices 
respectivos. Tiene los usos 
castellanos. 

Escoradura. Cub. f. — Acción 
y efecto de escorar. Véase. 

Escorar. Cub. v. a. — poco 
uso. -Empléase algunas ve- 



ces este verbo por "apun- 
talar", aplicado a cualquier 
cosa, y hasta pudiera oirse 
en vez de "calzar" o "acu- 
ñar", lo cual es censura- 
ble, puesto que tiende a 
desnaturalizar este yerbo 
marítimo, derivado de "es- 
cora", cuando hay multitud 
de verbos en castellano, se- 
gún los casos, que pueden 
cubrir admirablemente el 
puesto usurpado por es- 
corar. 

Escorarse. Cub. v. ref. — poco 
uso. — Dásele a este verbo 
significado de arrimarse a 
otra persona, apoyarse en 
ella. Véase lo apuntado en 
la voz anterior, y se com- 
prenderá que este caso es 
aún más censurable. 

Escribano. Cub. epic. m. — 
Pez abundante, como de 
unos 4 decímetros de largo, 
de cuerpo alargado y com- 
primido, con los costados 
semiplanos, de coloración 
muy variada, según las dis- 
tintas especies, pero predo- 
minando el color aplomado 
en el lomo, y el plateado en 
el vientre; tiene la mandí- 
bula superior recogida y 
muy aguzada la inferior, la 
cual forma una especie de 
afilado pico muy duro, de 
color negruzco, que algunos 
han comparado a una plu- 
ma de escribir, por lo que 
tomó ese nombre de es- 
cribano; tiene la aleta dor- 
sal casi rudimentaria y muy 
cerca de la cola, y ésta en 



BSCÜ 



215 



BSMB 



forma de horquilla; esca- 
rias grandes y caedizas; 
rada a ñor de agua, saltaa- 
co frecuentemente fuera, y 
ib es bocado estimable. 
(Zo-ol. F. Eer.%irar:yphidce; 
géiero : Eypcrhamphus ; es- 
pecies varias). 

Escúb.:^©. Cub. epic. m.-In- 
secto coleóptero carnicero 
que vive en constante y rí- 
pid;j movimiento scbre la 
superficie del agua, aun 
cuando también suele zam- 
bullirse. No ha de confun- 
dirse con el croribano do 
agua, que es una especie de 
araña, aunque con algunos 
caracteres afines. (Zool. F. 
Gyrinianos; esp. Dinentes 
longimanus y D. metalli- 
ene). 

Escribano. Cub. epic. m. — 
Ave zancuda de color mo- 
reno obscuro con pequeñas 
manchas blancas, con el 
pico largo y verdoso, acar- 
minado en la base, ojos y 
patas do color rojo. Se pa- 
rece a la gallinuela, y ai- 
gimas personas las confun- 
den. (Zool. F. Rallidce; esp. 
Linnopardalus maculatus 
ramsdeni). Esta voz tiene 
las usuales acep. cast. 

Escíidlto,. Cub. m. — La mo- 
neda de oro equivalente a 
cinco pesetas. (Eí. Diminu- 
tivo de "escudo"). 

Escudo de la Habana. Cub. 
m. — "Planta de las Labia- 
das. (Scutellaria habanen- 
sis. Jacq.) " Esto lo dice Pi- 
chardo. 



Escuelero, r®. Amer. m. y f. 
— El maestro o la maestra 
de escuela. En Cuba se oye 
sólo en beca de gente rús- 
tica: " — Que valse el escue- 
lero"... ('"Aventuras de un 
Mayoral 1 ', por ,T. B. Jimé- 
nez, página 13). 

E»©*H*re. Cub. adj. — Adita- 
mento de ají. Véase. 

Bsca&a&as&Sa. Cub. f. — Así 
escribe mucha gente en vez 
de excusabaraja. Véase. 

Esesacüa ds rosas* Ctib. f. — 
La planta de jardín llama- 
da "geranio*, que también 
es su nombre más conocido 
en Cuba. 

Esgsrrar* Arnst. v. n. — vulg. 
— Corrupción de desgarrar. 
Véase. 

Esgarro. Amer. m. — Escupi- 
tajo. Corrupción de desga- 
rro. Véase. 

Esmeralda» Cub. epic. f. — 
Pez de semejante Sgura a 
la anguila, cuyo largo os- 
cila entre cuatro y ocho 
decímetros entre las dis- 
tintas especies, con un an- 
cho aproximado de tres a 
cuatro centímetros, y el 
cuerpo algo aplanado, sin 
escamas, con la cola larga 
y rematada en punta, y la 
aleta dorsal a lo largo del 
lomo; las otras aletas son 
de color rojo y el cuerpo 
moraduzco claro. Es pez de 
agua salada y dulce. En la 
base de la lengua tiene una 
protuberancia que despide 
variados reflejos, de lo que 
toma aquel nombre. (Zool. 



ESP A 



216 



ESPA 



F. Gobiidce; género: Go- 
bius). Tiene la prineipal 
acep. casL 

Esmeralda cabezona. Cub. 
epic. f. — Variedad del pez 
esmeralda, que se distingue 
por ¡a cualidad que le da 
nombre particular. 

Esmeralda de mar» Cub. 
epic. f. — Especie que vive 
sólo en agua salada, sin 
mancha de reflejos en la 
boca, y, al contrario de las 
otras especies, con las 
aletas ventrales desnudas. 
(Zool. F. G.: esp. Erotelis 
valenciensis, Poey). 

Esmeralda de río. Cub. epic. 
f. — Especie que alcanza el 
mayor largo de todas, de 
agua dulce, y sin otras par- 
ticularidades. (Zool. F. G.; 
esp. Gobioides barreto, 
Poey). 

Esmeralda negra. Cub. epic. 
f. — Variedad del pez esme- 
ralda, indicada en el nom- 
bre. 

Esmorecerse. Amer. v. rof.- 
Lo mismo que " aletargar- 
se ", "desmayarse". En Cu- 
ba se dice más desmore- 
cerse. (¿Será voz importa- 
da de Asturias?). 

Esmoreeámlento. Amer. m. — 
Acción y efecto de esmore- 
cerse. Véase. 

Eso. Cub. pronombre. — fam. 
— Véase la frase 36 del 
Apéndice. 

Espantacaímán. Cub. epic. 
m. — El ave más conocida 
por aguaitacaimán, que es 



el cubanismo aceptado por 
la R. A. 

Espartillo. Cub. m. — Hierba 
abundante en caminos y po- 
treros, de hojas delgadas a 
modo de cordeliilos; es me- 
nos que mediano pasto 
cuando con ias aguas re- 
verdece. (Bot. F. Gramí- 
neas; esp. Spirobolus indi- 
cus, R. Br.) 

Espartillo. C'b. rn. — lierba 
parecida a la anterior, de 
menor tamaño, y que se 
desarrolla en lugares hú- 
medos. (Bot. F. Ciperáceas; 
esp. Motíscus filiformis, H. 
B. eí K.). 

Esportillo de agiaa» Cub. m. 
— Especie sin notables par- 
ticularidades, que se des- 
arrolla en arroyos, panta- 
nos, etc. (Bot. F. Ciperá- 
ceas; esp. Ellocharis éa- 
pitaia. R. Br.) 

Esportillo raaefeo. Cub. ni. — 
Especie de espartillo (1. a 
acep.). que crece en terre- 
nos yermos y es peor pas- 
to que aquella especie. (Bot. 
F. G.; esp. Paspalum alter- 
ni flor uní, A. Rieh.) 

Espartólo sabanero. Cub. 
m. — Especie que brota en 
terrenos pobres y come co- 
mo último recurso el gana- 
tío; sus flores parecen pe- 
nachos de algodón. Algunos 
dicen alambrillo a esta 
yerba, pero es cosa que 
debe evitarse para no con- 
fundirla con el verdadero 
alambrilla. (Bot. F. Gramí- 



ESPI 



217 



KSPI 



neas; esp. Trachypogon 
gouni, Tourn.) 

Espejera. Cub. f. — Llaga que 
forman a las caballerías los 
arreos o la espuela. 

Esperanza. Cub. f. — fam. — 
Véase la frase 241 del 
Apéndice. 

Espernancarse. Común, v. 
ref. — Abrirse de piernas 
como para sentarse a hor- 
cajadas. La R. A. acepta 
"esparrancarse". En Amé- 
rica más se dice así, esper- 
nancarse. 

Esperen. Cub. m. — Acción y 
efecto del verbo "esperar", 
cuando la espera resulta 
exagerada. Para darle más 
fuerza todavía a la espera, 
muchos anteponen ei adje- 
tivo "grande" apocopado: 
"Llevé el gran esperón". 

Espetaperros s (A). Amer. 
mod. adv. — Equivale a de- 
cir en castellano: "a todo 
correr", "como alma en pe- 
na", etc.: "Se marchó a es- 
petaperros". 

Espigelia. Cub. f. — Planta 
anua silvestre como de 4 
decímetros de altura, con 
tallo recto, hojas lanceola- 
das, opuestas, flores de co- 
lor pajizo con pétalos mo- 
raduzcos, en espigas, en el 
centro de cuatro hojas al 
final de las ramas; emite 
mal olor y es venenosa, 
pero sin abuso es un buen 
vermicida. (Bot. esp. Spi- 
gelia anthelmia). 

Espinaca silvestre. Cub. f. — 



Una especie del bledo cu- 
bano. 

Espinal. Amer. m. — El sitio 
donde abundan los espinos. 
Es corrupción o mala de- 
rivación de espino. Véase. 

Espinilla. Común, f. — Peque- 
ño grano o barro que suele 
salir en el cutis, y que se 
extrae con sólo exprimirlo. 

Espinilla. Cub. m. — Árbol o 
arbusto espinoso de terre- 
nos áridos, poco ramoso, de 
hojas pequeñas y redondas, 
flores amarillas de cinco 
pétalos, en racimos, made- 
ra dura y fuerte. También 
se conoce por junco marino 
y espino blanco. Tiene vir- 
tudes estomacales, y la tra- 
dición popular supone que 
los judíos hicieron la co- 
rona de Jesús de esta plan- 
ta. (Bot. F. Leguminosas; 
esp. Perkinsonia oculeata, 
Lin.). 

Espino* Cub. m. — Arbusto in- 
dígena y silvestre cuyo 
tronco se eleva a dos me- 
tros, muy ramoso y espi- 
noso, de madera muy dura, 
con bonitas vetas retorci- 
das de color amarillo. (Bot. 
F. Rubiáceas; esp. Machao- 
nia cymosa, Gris.) 

Espino. Cub. m, — La planta 
más conocida por bayoneta 
o bayoneta española. Véase. 

Espino blanco. Cub. m. — 
Véase espinillo. 

Espino de hojas chicas. 
Cub. m. — Especie del espi- 
no (1. a acep.), que se dis- 
tingue por su nombre adi- 



ESPU 



— 218 



ESTA 



cional. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp. Machaonia microphy- 
lla, Gris.) 

Espirituado, da. Cub. adj. — 
vulg. — Equivale entre gen- 
te rústica y supersticiosa, 
a "endemoniado" o poseído 
por algún perverso espíri- 
tu. Mas correcto sería decir 
"espiritado", como partici- 
pio pasivo de "espiritar". 

Espirituado, raa. Cub. subs. y 
adj. — La persona nacida en 

. Sancti Spíritus. 

EspErittuano, na. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esa ciu- 
dad. 

Espolón. Cub. m. — fam. — 
Dícsse a un muchacho tra- 
vieso. Tiene la principal 
acep. casi. 

Espolonazo. Común, ni. — 
— Golpe que da un ave, 
particularmente el gallo, 
con el espolón. La R. A. 
acepta "espolada", "espo- 
lazo" y "espolonada", las 
tres para indicar el golpe o 
arremetida de espuela, de 
a caballo. Las dos últimas 
formas nos parecen acepta- 
bles con respecto al espo- 
lón y más cuando ninguna 
forma se acepta para este 
caso. 

Espacia. Amer. f . — Dícese 
impropiamente a la espuela 
del gallo: "espolón". Tie- 
ne las acep. cast. 

Espuela de caballero. Cub. 
f. — Además de la planta eu- 
ropea de jardín, conocida 
también en Cuba con ese 
nombre, hay algunos ar- 



bustos que reciben esa de- 
nominación común o gené- 
rica. Elévase uno aproxi- 
madamente 3 metros, con 
hojas lanceoladas, en figura 
de estrella o roseta de las 
espuelas, con una florecilla 
rosada; la madera de color 
amarillento y dura, se uti- 
liza part. bastones. También 
se llama rosetülo. (Bot. F. 
Teofrastáceas; esp. Jacqui- 
nia ruscifolia). 

Espuela de caballero de 
costa. Cub. i. — Arbusto 
parecido al anterior, de 
hojas con punías rígidas, 
que se desarrolla en el li- 
toral. (Bot. F. T.; esp. /. 
linearis). 

Espuela, de caballero de Sos 
piñales. Cub. f . — Especie 
con preciosas hojas erec- 
tas y puntiagudas, de ma- 
dera amarilla veteada de 
rojo, compacta y fuerte, de 
la que se hacen preciosos 
bastones. Hay otro árbol 
que algunos le dan este 
mismo nombre, pero que se 
conoce más por sabina ci- 
marrona. (Bot. F. T.; esp. 
/. oculeaia). 

Espueiazo. Amer. m. — Díce- 
se tanto al golpe de espue- 
la como al de espolón. Véa- 
se lo apuntado en espolo- 
nazo. 

Esquinero. Común, m. — Dí- 
cese, aunque menos, al 
mueble llamado "rincone- 
ra". 

Establo. Cub. m. — No cabe 
abusar más del idioma que 



BSTK 



219 



BXCU 



decir a una cochera, o es- 
tablecimiento donde se al- 
quilan coches, establo. Ape- 
nas tiene uso en su propio 
empleo. 

Estalage. Cub. rn. — "Esta- 
blecimiento nuevo y redu- 
cido de industria, agricul- 
tura, granjeria, etc." Esto 
dice Pichardo. Nunca he- 
mos oído tal, por lo que su- 
ponemos sea voz anticuada. 

Estante. Cub. m. — La estaca 
que se clava verticalmente 
en las cercas. Tiene las 
acep. cast. 

Estantería. Cub. f. — Un con- 
junto de estantes. Véase. 
Tiene uso en la má3 co- 
rriente acep. cast. 

Estera. Cub. f. — En los in- 
genios, por antonomasia, la 
que gira a modo de cuerda 
sin fln, para conducir la 
caña a los trapiches. Tiene 
las acep. cast. 

Estero- Cub. m. — Dícese im- 
propiamente a la ría. 

Estrella. Cub. i. — La mone- 
da de plata de un duro, de 
cuño cubano, con una es- 
trella en el anverso : la es- 
trella solitaria. Tiene las 
acep. cast. 

Estrepitarse. Cub. v. ref. — 
vulg. — Producirse estrépito 
y algazara en alguna re- 
unión. A todo el que guste 
de hablar bien, debe hala- 
garle que no se extienda el 
uso de esta voz a mayores 
límites de los reducidos que 
tiene. 

Estropajo. Cub. m. — Bejuco 



silvestre y común, muy 
frondoso y propagador, cu- 
ya sombra se estima dañina 
para otras plantas; de flo- 
res amarillas monoicas: las 
masculinas en racimo ter- 
minal y solitarias las fe- 
meninas; su fruto, algo 
mayor que un pepino, con- 
tiene unos filamentos en- 
sortijados, parecidos al es- 
tropajo, de donde toma 
nombre la planta. En algu- 
nos lugares le dicen jabon- 
cillo. (Bot. F. Cucurbitá- 
ceas; esp. Luffa acuiangula, 
Ser.) 

Estuche (De), Cub. mod. 
adv. — Dícese con respecto 
de la persona voluble y 
acomodaticia, que es en 
opinar y servir del primero 
que llegue, sin perjuicio de 
ser luego de otro contrario : 
" Suelen abundar dondequie- 
ra los individuos de estu- 
che". 

Etamina. Cub. f. — Tejido de 
lana, algodón o seda trans- 
parente y de un solo color, 
para vestidos de mujer. (Et. 
Del francés étamine). 

Eticarse, Común, v. ref. — 
Enfermarse de tuberculo- 
sis. La R. A. acepta los ad- 
jetivos "ético, ca" y "hé- 
tico, ca", como sinónimos, 
pero ni este verbo ni tam- 
poco el de "heticarse", que 
es de uso común en Espa- 
ña y América. 

Excusabaraja. Cub. f. — Es- 
pecie de cesta o banasta sin 
tapa, que se hace de un 



JfiXTR 



— 220 



aro, al que se le da barriga 
con cordeles o bejucos en- 
tretejidos, y que se cuelga 
del techo para preservar las 
cosas de la humedad o para 
poner quesos a que desfilen 
la grasa. Es incorrección de- 
cir y escribir escusabaraja. 
Extraña rosa. Cu b. f. — La 
preciosa planta de jardín 



llamada en castellano, y 
también en Cuba, simple- 
mente "extraña". Una de 
sus variedades toma el 
nombre de Reina Margarita. 
¡Ey! Cub. interj. — vulg. — Voz 
de uso entre la plebe para 
saludarse, en substitución 
de la palabra "¡hola!". 
También se dice ¡yeey! 



FAIN 



— 221 



FAJA 



Facistol, la. Cub. adj. — fam. 
— poco uso. — Equivale a 
"vanidoso", "ensoberbeci- 
do". Algunos dicen facisto- 
lero-, ra. En Venezuela dí- 
cese facistor, ra. 

Facistolería. Cub. f. — fam. — 
poco uso.-Arrogancia o va- 
nidad de un individuo fa- 
cistol o facistolero. 

Facistolero, ra. Cub. adj. — 
fam. — poco uso. — Véase fa- 
cistol, la. 

Factor. Común, m. — Cada 
parte que forma parte de 
un todo o un resultado: 
"Son factores de la emigra- 
ción, la carencia de trabajo 
o el exceso de población". 

Faena. Cub. f. — antic. — Tra- 
bajo que efectuaba el jor- 
nalero (y muy antiguamen- 
te el esclavo), aparte de las 
horas de costumbre, y por 
el que cobraba un sobresa- 
lario. Hoy se dice fajina en 
algunos lugares. Tiene las 
acep. cast. 

Fainada. Cub. f. — fam. — Ac- 
ción o dicho torpe, inopor- 
tuno, propio de una perso- 
na calificada de faina: 



"Juan comete muchas fai- 
nadas". Otros dicen faine- 
ría. 

Fainería. Cub. f.-fam. -Véase 
fainada. 

Faino, na. Cub. adj. — fam. — 
Equivale a "mentecato", 
"incivil", "rústico". Algu- 
nas veces se usa como subs- 
tantivo. 

Fafada» Cub. f. — Acción y 
efecto de fajar, fajarse. 
También se dice fajadura, 
fajazón y fajera. 

Faiador, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a los animales que 
embisten, que acometen. 
Véase fajar. "Un toro muy 
fajador". 

Faiador, ra. Cub. adj. — Apli- 
cado a personas, significa 
azuzador, amigo de fajarse 
o de ver fajarse a otros. 
Véase fajarse (1. a acep.) 

Fajadura. Cub. f. — Véase fa- 
jada. 

Fajar. Común, v. a. — Lo mis- 
mo que "acometer", "em- 
bestir", con respecto a los 
animales: "Un perro que 
faja". En la Península tie- 



FALO 



— 222 



FANO 



ne muy poco uso. Tiene los 
otros usos cast. 

Fajarse. Ámer. v. recíp.-fam. 
— Equivale a "pelear", "re- 
ñir", irse a, las manos, 
cuando se trata de perso- 
nas: "Juan y Antonio se 
fajaron'". 

Fajarse» Cub. v. ref. — fam. — • 
La acción de comenzar o 
continuar una tarea: "Se 
fajó a escribir". 

Fajazón. Cub. m. — fam. — Lo 
mismo que fajada: "Se for- 
mó la gran fajazón entre 
los muchachos". 

Fajera. Cub. f. — fam. — Igual 
que fajada. Véase. 

Fajina. Cub. f. — La faena ex- 
traordinaria del jornalero, 
que suele efectuar los días 
festivos, y que cobra apar- 
te de su salario. Antes se 
decía faena, de donde de- 
riva. 

Fajón, na. Cub. adj. — fam.— 
Aplícase a la persona o ani- 
mal inclinada a fajar o fa- 
jarse: "Un niño muy fa- 
jan'". 

Faldeíiín. Amer. m. — -El traje 
que se pone a los niños pa- 
ra reoibir el bautismo. En 
algunos lugares se dice va- 
quero. 

Faldinegro, gra. Cub. adj. — 
Aplícase al ganado de color 
bermejo con la parte ab- 
dominal negra. (Et. De 
"falda" y "negra"). 

Falondres (De). Cub. mod. 
adv. — poco uso. — Equivale 
a "de repente", "de pron- 
to", "de golpe", y se apli- 



ca más cuando se trata de 
una caída. 

Faltón, na. Común, adj. — 
Aplícase a una persona 
irreverente, que no guarda 
el debido respeto: "Juan 
es un faltón'". 

Fambá. Cub. m. — muy vulg. 
— Entre gente de la chus- 
ma, el trasero de las perso- 
nas. (Et. Voz africana). 

Familia. Cub. i. — fam. — Tra- 
tamiento afectuoso, siem- 
pre en vocativo, con que 
una persona saluda o se 
despide de un grupo: "Ho- 
la, familia"; "adiós, fami- 
lia.'' Tiene las acep. cast. 

Fana. Cub. f. — fam. — Véase la 
frase 34 del Apéndice. 

Fandango. Amer. m. — ñg. — 
Equivale a "desorden", "al- 
boroto", "pendencia": "Se 
formó un fandango en el 
café Tal". 

Fanguito. Cub. ep ; c. m. — 
Pececillo que pertenece al 
grupo de los guajacones, de 
color pardo con viso verde 
por encima y amarilloso 
por el vientre, con puntos 
de reflejos plateados o do- 
rados en todo el cuerpo, y 
el iris de color azul pá- 
lido. Es comestible. (Zool. 
F. Pecüida?; esp. Limia vit- 
tata, Guich.) (Et. De "fan- 
go"). 

Faña-faña. Cub. común. — 
poco uso. — Dícese festiva- 
mente a una persona gaga. 
(Et. Voz imitativa). 

Fañoso, sa. Amer. adj. — Lo 



FAU 



223 



FERN 



mismo que "gago, ga". (Et. 
De faña). 

Faro!. Cub. m. — fam. — Véase 
la frase 94 del Apéndice. 
Tiene las acep. cast. 

Farolito. Cub. m. — Planta 
muy parecida al alque- 
quenje que describe la R. 
A., si no es la misma, de 
mayor desarrollo en Guba, 
pues que alcanza más de 
metro y medió, de hojas 
oblongas, dentadas y muy 
aguzadas en los extremos, 
flores amarillas, y fruto se- 
mejante a un tomate dimi- 
nuto, por lo que también 
se llama tomatillo, ence- 
rrado en una vejiga men- 
branosa y hueca, que da 
nombre a la planta, con 
la que juegan los mucha- 
chos haciéndola reventar 
con estruendo. (Bot. F. So- 
lanáceas; esp. Phy salís cu- 
rasaviva). 

Farolito. Cub. m. — Es la en- 
redadera o bejuco descrito 
por la R. A. con el nombre 
de "farolillo", y cuyos fru- 
tos están, como en la plan- 
ta anterior, envueltos en 
un globito de aire, que I03 
muchachos hacen estallar 
en la frente. 

FarruQuiño, ña. Común, subs. 
y adj. — Es diminutivo de 
"farruco", y en Cuba se 
usa en el sentido que le da 
la R. A. a esta voz, aplicada 
a los asturianos y gallegos 
que viven niños fuera de 
su tierra natal. 

Fau. Cub. adj. — fam. — Véase 



la frase 79-c del Apéndice. 

(Et. Del inglés foul). 

Faurestina. Cub. f. — Árbol 
de hermosa apariencia por 
su abundante copa, esti- 
mado para sombrear los ca- 
minos, porque, además, re- 
siste fuertemente los ciclo- 
nes y tormentas, de hojas 
compuestas, flores en ra- 
cimos de largos pedúncu- 
los, y fruto en legumbre 
recta y comprimida. Tam- 
bién se llama forestina, por 
corrupción, algarrobo de 
olor y cabellos de ángel 
(1. a acep.) (Bot. F. Legumi- 
nosas; esp. Albizzialebbeck, 
Benth.) 

Favorecido, <áa. Común, adj. 
— Aplícase a la persona ob- 
jeto de suerte favorable: 
"Favorecido con el nremio 



mayo: 



Otras veces tiene 



funciones de substantivo : 
"Un favorecido Dor la suer- 
te". 

Federico, ea. Cub. adj. — 
vuig. — Entre el populacho, 
es sinómino de "feo, a": 
"Mujer muy federica. (Et. 
Del nombre personal "Fe- 
derico"). 

Féferes. Amer. m. pl. — Oye- 
se esta voz para designar 
en conjunto cosas super- 
fluas, menudencias, trastos, 
etc. En Guba, más se dice 
tareco. 

Feliciano, na. Cub. adj. — 
vulg. — Empléase en vez de 
"dichoso", "feliz", entre el 
populacho. 

Fernandino, na. Cub. subs. 



FIGD 



— 224 



FILI 



adj. — antic. — Decíase a la 
persona o cosa natural o 
perteneciente a la población 
de Cienfuegos. Hoy se dice 
cienfueguero, ra, o cenfo- 
guense. 

Ferretero. Común, m, — Díce- 
se al dueño o dependiente 
de una ferretería; esto es, 
el que comercia con ar- 
tículos de hierro y otros 
metales. 

Ferrocarril urbano. Cub. m. 
— antic. — Decíase al tran- 
vía de sangre. 

Fiador. Cub. m. — desusado. — 
Correa que sujeta la caja 
del quitrín o volante a las 
barras, para impedir o 
atenuar el vaivén, de las 
que se emplean tres o cua- 
tro en cada vehículo. Tiene 
los usos castellanos. 

Ficticio» Cub. m. — vulg. — 
Sutileza engañosa, embus- 
te de poca monta: "Déja- 
te de ficticios". 

Ficha. Cub. f. — Pieza de ma- 
dera o de hierro cilindrica, 
de unos siete decímetros de 
largo por dos de diámetro, 
que usan los agrimensores 
para hacer señales en el te- 
rreno que miden, y al efec- 
to la clavan en la tierra. 
Tiene los usos castellanos. 

Ficha. Amer. común. — DíceSB 
al individuo de baja con- 
dición moral : "Pedro es un 
ficha, o una ficha, de cui- 
dado". 

Figura. Amer. f. — Empléase 
con marcada incorrección 
en vez de "modo" o "ma- 



nera" : "De tal figura le in- 
sultó, que nos avergonzó a 
todos". 

Fijón, na. Cub. adj. — poco 
uso. — Aplícase a la perso- 
na muy dada a fijar la 
atención o la vista en cosas 
y personas, con las que nada 
tiene que ver, ni le impor- 
tan. 

Filaüa. Cub. f. — Tela de lana, 
rala, de un solo color, que 
suele emplearse principal- 
mente para colgaduras y 
banderas. 

Filete. Cub. m. — Entre taba- 
queros, dícese a la tira, re- 
gularmente de papel, que se 
usa para cubrir las juntu- 
ras de las tablas en las ca- 
jas de los cigarros puros. 
Tiene las acep. cast. 

Fuetear. Cub. v. a. — Poner 
los filetes a los cajones de 
los cigarros puros o taba- 
cos. 

Fileteo. Cub. m. — Acción y 
efecto de filetear. Véase. 

Filigrana. Cub. f. — Arbusto 
silvestre, pequeño, de ra- 
mas abundantes, hojas ao- 
vadas con bordes ondeados, 
ásperas y de virtudes pec- 
torales, fíorecillas de varia- 
dos colores, según las dis- 
tintas especies, y fruto pe- 
queño, apiñado, que suelen 
comer algunas personas. 
Varias de las especies re- 
ciben aditamentos particu- 
lares, como se verá a con- 
tinuación. Tiene el uso cas- 
tellano. 

Filigrana cimarrona. Cub. í. 



225 



FÍSI 



- — Véase yerba de la san- 
gre (3. a acep.) 

Filigrana de costa. Cub. f. — 
Especie de poco interés que 
se desarrolla en el litoral. 
(Bot. F. Euforbiáceas; esp. 
Exccecaria cubensis). 

Filigrana de fruto blanco. 
Cub. f. — La especie más co- 
nocida por filigrana del pi- 
nar. Véase. 

Filigrana de fruto morado. 
Cub. i. — Véase filigrana de 
mazorca. 

Filigrana del pinar. Cub. f. 
— Especie que se distingue 
por el color blanco de su 
fruto, de lo que también 
toma el nombre de filigrana 
de fruto blanco. (Bot. F. 
Verbenáceas; esp. Callicar- 
pa acuminata). 

Filigrana de mazorca. Cub. 
f. — El tipo de hojas mayo- 
res, lanceoladas y aserra- 
das, común, de fruto muy 
abundante, morado de ten- 
dencia al rojo, por lo que 
se llama también filigrana 
de fruto morado,, y en mu- 
chos lugares de la parte 
central de la Isla le dicen 
mierda de gallina. (Bot. F. 
Verbenáceas; esp. Callicar- 
pa americana) . 

Filigrana de mazorqulüla-,- 
Cub. f. — Especie muy pa- 
recida a la anterior, que 
tiene los frutos en mazor- 
ca más pequeña. (Bot. F. 
Verb-. esp. C. reticulata). 

Filigrana de pina. Cub. f. — 
Tipo de hojas elípticas, flo- 
res en cabezuela, como las 



otras, ovoides o globosas, 
de corola lila con el cuello 
amarillo, y fruto de color 
rosado, dispuesto a manera 
de pina, que es el más co- 
mestible. (Bot. F. Verb.; 
esp. Lantana trifolia). 

Filigrana de sabana. Cub. f. 
— Especie común en terre- 
nos áridos, sin particular 
interés, que también se co- 
noce por albahaquillo. (Bot. 
F. Compuestas; esp. Eupa- 
toriura odoratum). 

Filipina» Cub. f. — Prenda- de 
vestir el hombre, regular- 
mente de dril, que tiene fi- 
gura de chaqueta, pero sin 
solapas, y con cuello que 
se abotona a la manera de 
camisa. 

Filomeno. Cub. m. — muy 
vulg. — Corrupción, entre 
alguna gente campesina, -de 
"fenómeno' 1 . 

Fino, na. Amer. adj. — Aplí- 
case como aditamento al 
gallo y a la gallina de pe- 
lea. Tiene las acep. cast. 

Fine. Cub. común.-Dícese con 
relación a personas y algu- 
nas veces a cosas, como tér- 
mino de comparación para 
señalar sus reducidas pro- 
perciones-de volumen. 

Firmón. Cub. adj. — fam. — 
Aplícase al abogado de obs- 
curo nombre que se busca 
la vida estampando firmas 
sin escrúpulos. Otras veces 
se le da uso de substantivo. 

Fásico, cao Cub. adj. — fam. 
poco uso. — Aplícase a la 



15 



FLEC 



— 226 



persona de maneras afecta- 
das y lenguaje enfático. 

Fislnga. Cub. f. — vulg. — des- 
usada. — Dícese a cualquier 
cosa despreciable por su ta- 
maño insignificante y va- 
lor escaso. 

Fiato. Amer. m. — Melancolía 
o tristeza que agria el ca- 
rácter de una persona. Tie- 
ne las acep. cast. 

Flatoso, sa. Amer. adj. — Se 
aplica a la persona propen- 
sa a padecer de flato. Véase. 

I- lauta de pan. Cub. í. — Pan 
esponjoso, presentado en fi- 
gura algo cilindrica, como 
de medio metro de largo, 
angosto, y con una hendi- 
dura longitudinal. En nada 
se parece a una flauta, sin 
embargo. También se llama 
barra de pan, y es nombre 
más adecuado, y más toda- 
vía el de "telera" que le 
dan muchos con sujección a 
la autoridad de la R. A. 

Flay. Cub. m. — fam. — Un in- 
tento vano, un empeño que 
fracasa o que se descubre 
como encubridor de segun- 
da intención. "Eso es un 
flay"; "no me vengas con 
ese flay". (Et. Del inglés 

fty). 

Fleco» Amer. m. — El cabello 
recortado que dejan sobre 
la frente algunas mujeres, 
y que toma ese nombre por 
analogía con el verdadero 
fleco. 

Fleco de aroma. Cub. m. — 
El fleco de nudos, que to- 
ma ese nombre por la se- 



mejanza con la flor de la 
aroma olorosa. 
Fleco de peine. Cub. m. — El 
fleco de hilos sueltos, por 
la semejanza con los dien- 
tes o las púas de los peines. 

Fleta. Cub. f.— fam. — Zurra 
que se le da en castigo a 
un niño. 

Fletar. Cub. v. a. — fam. — po- 
co uso. -Castigar con azotes 
a un niño. 

Fletar. Amer. y. a. — Por ex- 
tensión del uso marítimo de 
este verbo, úsase cuando se 
alquila cualquier vehículo 
para conducir personas o 
carga. 

Fletarse. Cub v. ref. — vulg. 
— Marcharse solapadamente 
de una reunión, y como hu- 
yendo de algo. Es sinóni- 
mo de rajarse, correrse, 
abrirse, y otros. 

Flete. Cub. m. — vulg. — Con- 
quisla callejera y noctur- 
na de meretriz. Entre el 
populacho madrileño, de 
donde tal vez sea tomada 
la idea, significa el acto del 
coito. Tiene las acep. cast. 

Fletear. Cub. v. n. — vulg. — 
Excursión callejera de al- 
gunas prostitutas que bus- 
can compañero. 

Fletera. Cub. f. — fam. — Me- 
retriz de ínfima categoría, 
que procura sus conquistas 
callejeando de noche. 

Flor. Cub. adj. — Como si di- 
jéramos "admirable", "muy 
bien": "Una caricatura 
flor". Otros dicen flor fina. 



FLOR 



227 



FLOR 



Tiene las acepciones caste- 
llanas. 

Flor de agua. Cub. f. — Véase 
nelumbio. 

Flor de aire. Amer. f. — Nom- 
bre común en América de 
una flor poco apreciable. 
(Bot. F. Bromeliáceas; esp. 
Fillandsia polystachya). 

Flor de azufre. Cub. f — La 
flor llamada malviva. Véase. 

Flor de barbero. Cub. f. — La 
planta y su flor más cono- 
cidas por jazmín de la tie- 
rra (2. a acep.) Véase. 

Flor de campana. Cub. f. — 
Se dice por su figura a la 
flor de la bijaura, o sea el 
"floripondio" de la R. A. 

Flor de confites. Cub. f. — 
Véase manaca. 

Flor de incienso. Cub. f. — 
La que produce una de las 
especies del curujey. Véase. 

Flor de Indias. Amer. f. — La 
de la planta conocida en 
Cuba por copetuda. Véase. 

Flor de la bibijagua. Cub. f. 
— Dicen así algunos a la 
flor de la bijaura (véase), 
habiendo tomado ese nom- 
bre, porque se suponía que 
ahuyentaba la hormiga lla- 
mada bibijagua. 

Flor de la calentura. Cub. f. 
— La de la planta calentura. 
Véase. 

Flor de la cruz. Cub. f. — En- 
redadera silvestre de flores 
en forma de aspa. (Bot. F. 
Poligaleas; esp. Securidaca 
virgata). 

Flor del cáliz. Cub. f. — Véa- 
se pitajaya. 



Flor del Sol. Cub. f.-En al- 
gunos lugares, el girasol. 

Flor de Pascua. Amer. f. — • 
Arbusto elevado que florece 
en Pascuas de Navidad, o 
mejor dicho : en esa época 
se cubre su follaje de brác- 
teas de color rojo encendi- 
do, que le dan un aspecto 
de "manto de fuego". Hay 
una variedad blanca. (Bot. 
F. Euforbiáceas; esp. Eu- 
phorbia pulcherrima). 

Flor de pasión. Amer. f.-AI- 
gunas personas aceptan es- 
te nombre para la flor de la 
pasionaria, o sea la grana- 
dilla. 

Flor de pato. Cub. f. — Enre- 
dadera silvestre de hojas 
cordiformes, que toma ese 
nombre por la figura de sus 
flores, que semejan patos 
sin extremidades inferiores, 
de matizada coloración in- 
teriormente y fétidas. (Bot. 
F. Aristoloquiáceas; esp. 
Aristolochia grandiflora) . 

Flor de pedo. Cub. f. — Véase 
yedra (2. a acep.) 

Flor de San José. Cub. f. — 
La que produce la planta 
llamada vara de San José. 
Véase. 

Flor de San Juan» 'fub. f. — 
La de color rosado produ- 
cida por una de las espe- 
cies del curujey. Véase. 

Flor de San Juan. Cub. f. — 
Un árbol silvestre de made- 
ra compacta, dura, fina, de 
color amarillento sucio. 
(Bot. F. Malváceas; esp. 
Hibiscus cannabinus, Lin.) 



FOCO 



228 



FOLLÉ 



Flor de San Pedro. Cub. f.— 
La de color morado produ- 
cida por una de las espe- 
cies del curujey. Véase. 

FSor de Y blanca. Cub. f. — 
Una planta silvestre sin in- 
terés. (Bot. F. Convolvulá- 
ceas; esp. Ipomoea bonanox, 
Lin.) 

Flor Una. Cub. adj. — fam. — 
Véase flor. 

Floripondio blanco. Cub. m. 
— La planta descrita por la 
R. A. con el sencillo nom- 
bre de "floripondio", que 
también recibe en Cuba, y 
puede verse además en este 
Vocabulario con el de bi- 
jaura. 

Florista. Común, i. — Mujer 
que se dedica a vender flo- 
res: "Las floristas vende- 
rán más flores cuanto más 
encantadoras sean". Tiene 
el otro uso autorizado por 
la R. A. 

Florón. Cub. m. — Dícese al 
clavo romano, y también al 
que tenga cabeza muy 
grande, fija, ancha, con 
adornos en relieve, sea ésta 
de la materia que fuere. 
Tiene las acep. cast. 

Flus,. Cub. m. — Dícese al tra- 
je de caballero o niño 
cuando se compone de pan- 
talón, chaleco y chaqueta. 

íFo! Amer. interj. — Empléase 
para significar asco, cuan- 
do se percibo mal olor, y 
equivale al castellano 
"¡puf!". 

Foco eléctrico. Común, rn. — 
Bomba o lámpara eléctrica 



de gran tamaño, que alum- 
bra por medio de carbon- 
cillos regularmente, que 
emite un intenso torrente 
de luz, y se destina para 
alumbrado público, parti- 
cularmente. 

Fogaje. Cub. m. — Calor in- 
terno del organismo, por 
alteración de la sangre, que 
puede producir erupción. 

Fogueado, da. Cub. adj. — fig. 
y fam. -Aplícase a una per- 
sona ducha, experimenta- 
da: "Un hombre fogueado 
en lides amorosas'". 

Foguearse. Cub. v. ref. — fig. 
y fam.-Lo mismo que "ex- 
perimentarse", hacerse 
práctico en algo: "Trabajo 
le costó foguearse como ci- 
cerone". 

Fogueo. Cub. m. — fig. y fam. 
— Acción y efecto de fo- 
guearse. Véase. 

Foguerear. Cub. v. a. — des- 
usada.— Prender fuego a la 
leña gruesa que no haya 
podido carbonizarse, al 
quemar las malezas de un 
terreno que se piensa dedi- 
car al cultivo. Esto sacamos 
en consecuencia de lo que 
dice Pichardo de esta voz, 
que nunca hemos oído. 

Folíolo. Común, m. — Lo mis- 
mo que "hojuela" en Botá- 
nica. (Et. Del latín folio- 
lum). 

Folleo. Cub. m. — vulg. — Sig- 
nifica trifulca, pelotera, es- 
cándalo: "Se formó el gran 
folleo n . 



229 — 



FORRO 



Folleo. Cub. m.- — vulg. — Véa- 
se follón, 

Follón. Cub. m. — vulg. — Bo- 
rrachera alcohólica, en gra- 
do sumo, cuando presenta 
caracteres repugnantes. 
Otros dicen folleo (2. a acep.) 
Tiene algunas de las acep. 
castellanas. 

Follonista. Cub. común. — Dí- 
cese al borracho vulgar. 

Fomentar. Cub. v. a. — Este 
verbo no suele tener en 
Cuba ninguno de los signi- 
ficados castellanos : empléa- 
se en lugar de "fundar", y 
algunas veces de "organi- 
zar y explotar un negocio"; 
pero la primera acepción es 
la más generalizada, y así 
se dice: ''Fulano fomentó 
un ingenio de azúcar". Pa- 
réeenos bastante admisi- 
ble esta acep. al castellano, 
y hasta le da garantía el 
que haya en España un 
Ministerio de Fomento. 

Fomento. Cub. va. — Acción de 
fomentar. Véase. 

Fondeado, da. Amer. adj. — 
Aplícase a la persona rica, 
especialmente si guarda 
mucho dinero en efectivo. 
Otras veces empléase con 
relación a una persona que, 
careciendo casi siempre de 
dinero o cosa que lo valga, 
lo tiene una vez por casua- 
lidad. 

Fondearse* Amer. v. ref . — Lo 
mismo que "enriquecerse". 

Fondero, ra. Amer. m. y f. — 
La persona que tiene en 
propiedad o a su cargo una 



fonda. En Cuba nadie dice 
"fondista", cual autoriza la 
R. A. 

Fondo. Amer. m. — Una espe- 
cie de paila o caldera de 
pequeño tamaño. 

Fonfón. Cub m. — antic. -Cas- 
tigo de azotes que se daba 
a los negros esclavos. 

Fonil. Cub. m. — Según Pi- 
chardo, en Puerto Príncipe, 
es o era sinónimo de "ano". 

Foquita. Cub. f. — poco uso. — 
En algunos pueblos dicen 
así a los niños negros cuan- 
do están desnudos, por la 
semejanza que, según el 
capricho de algunos, tienen 
con unas focas amaestra- 
das, que se exhibían con 
otros animales en cierto 
circo ambulante. 

Forestina. Cub. f. — Es co- 
rrupción de faurestino,. 
Véase. 

Fcrnalla. Cub. f. — No se en- 
tiende en el sentido anti- 
cuado de "horno" que se- 
ñala la R. A., sino que de- 
signa la parte inferior e in- 
dependiente del horno por 
donde se extrae la ceniza. 

Forrado, da. Cub. adj. — fam. 
— Lo mismo que "rico, ca" : 
"Un hombre forrado"; "so- 
ciedad forrada". Tiene los 
usos cast. 

Forrarse. Cub. v. ref. — fam. 
Enriquecerse: "Juan se fo- 
rró". Tiene los usos cas- 
tellanos de "forrar". 

Forro. Cub. m. — Trampa, en- 
gaño, falsedad: "Salir con- 
cejal gracias a los forros o 



FOTI 



230 — 



FOTU 



falsos votos"; "Pedro mete 
muchos forros cuando jue- 
ga al dominó". Tiene las 
acep. cast. 

Forro (De). Cub. mod. adv. 
— Equivale a "clandestina- 
mente", y, en algunos ca- 
sos, al gracioso "de gorra": 
"Entré de forro a la Ex- 
posición"; "fui al banquete 
de forro". Este uso denota, 
a la vez, que se suplanta a 
otra persona. Es sinónimo 
del no menos usual de 
chivo. 

Forro de catre. Cub. m. — La 
vestidura de lona u otro te- 
jido, de que se forma la ca- 
ma de un catre de tijera. 

Fósforo higiénico. Cub. m. — 
Cerilla que sólo enciende 
por efecto del roce con la 
laminilla de la misma ma- 
teria que tiene la caja; no 
ofrece peligro ni produce 
incendios. En Cuba no se 
dice "cerilla" nunca, sino 
"fósforo". 

Fósforos. Cub. m. pl. — fam. 
■ — Véanse las frases 161 y 
245 del Apéndice. 

Fotingo. Cub. ni. — Automóvil 
pequeño de plaza o alqui- 
ler. Es voz nacida no ha 
mucho entre el populacho, 
y ya hoy no se desdeña casi 
en el habla corriente. 

Fotingo. Cub. m.-Por exten- 
sión de la voz anterior, dí- 
cese a la mezcla en un vaso 
de leche y mantecado. Em- 
pezó llamándose automóvil, 
y nada más natural que al 
llamar fotingo a ese ve- 



hículo, se diga también a la 
dicha mezcla. El origen es 
lo que tenemos por cosa 
inaveriguable. 

Fotingo. Cub. m. — vulg. — 
Entre gente mal hablada, es 
sinónimo de "nalgas", par- 
ticularmente las abultadas 
de mujer. 

Fotinguero. Cub. m. — Con- 
ductor de automóviles o de 
fotingos. (1. a acep.). Cual- 
quier voz es preferible al 
repugnante galicismo cho- 
fer. 

Fotnro. Cub. epic. m. — El pez 
más conocido por joturo. 
"Véase. En opinión de al- 
gunos, foturo es corrupción 
de joturo; pero a nosotros 
nos parece más posible que 
la primera forma haya dado 
origen a hoturo, y que de 
aquí hayase corrompido en 
joturo. (Et. Voz probable- 
mente de origen caribe). 

Fotaitazo. Cub. m.— El soni- 
do o, por mejor decir, ruido 
que se produce con una sola 
emisión de aire en el fo- 
tuto. Véase. 

Fotuto. Cub. m. — Especie de 
trompa que se hace de un 
caracol marino grande, al 
que se rompe la punta de 
la espiral, y en el que, al 
soplar por ella, se produce 
un ruido estrepitoso y des- 
agradable. Suele usarse 
para meter ruido en algu- 
nas fiestas públicas, y en 
ciertos lugares del interior 
se anuncia con él peligro 
de incendio, desbordamien- 



FRAI 



231 



FRAI 



to de un río. etc. También 
se dice, no con frecuencia, 
guamo, y por corrupción 
fututo. (Et. Del caribe bo- 
tato). 

Fotuto. Cub. m. — Por exten- 
sión, dícese a todo instru- 
mento de metal u otra ma- 
teria, en el que se produzca 
ruido a la manera del ver- 
dadero fotuto (1. a acep.), 
como ciertas bocinas de au- 
tomóvil, etc. 

Fragata. Común, epic. f. — 
Así se dice también por al- 
gunos en Cuba al ave más 
conocida por "rabihorca- 
do". 

Fragata. Cub. f. — Vagón alto 
y cerrado de ferrocarril, 
destinado a carga menuda. 
Tiene las otras acep. cast. 

Fraile. Cub. epic. m. — En al- 
gunas comarcas orientales, 
la especie de mosca más 
nombrada rodador. Véase. 

Frailecillo. Cub. epic. m. — 
Además de aplicarse este 
nombre al ave fría, cual 
admite la R. A., se conoce 
otra especie parecida en 
Cuba, probablemente uno 
de los chorlitos, que suele 
medir unos 25 centímetros 
de pico a cola, de plumaje 
aplomado claro por encima, 
así como una especie de 
moña que tiene en su ca- 
beza, grande; el vientre, la 
garganta y la frente son de 
color blancuzco, y tiene al- 
gunas plumas negras por 
el cuerpo. Es ave zancuda, 
pero ele patas no muy lar- 



gas y amarillas, pico corto 
y fuerte, y ojos morenos con 
los párpados rojos. Habita 
en los huecos del suelo, re- 
gularmente en el litoral, 
corre con suma ligereza, y 
se alimenta de insectos y 
moluscos. Es sedentaria en 
el Continente. También se 
llama frailecito, títere y 
zarapico. Hay otras espe- 
cies menos importantes con 
ese nombre genérico. (Zool. 
F. Charadridce; esp. Oehto- 
dromus wilsonius, Ord.) 

Frailecillo. Cub. m. — Arbus- 
to que alcanza dos metros 
de altura, de ramaje tor- 
tuoso- con hojas alternas, 
oblongas y ovales, que se 
emplean como vomitivo y 
purgante caseros; tiene flo- 
reciílas blancas y fruto del 
tamaño de una cereza ama- 
rilla, con una semilla que 
tiene dos ojitos negros, de 
donde dicen que tomó nom- 
bre la planta, que también 
se llama San Juan del Co- 
bre, frailecito y "tuatúa", 
su nombre castellanizado. 
(Bot. F. Euforbiáceas; esp. 
J at r o p h a gossypiifolia, 
Lin.) 

Frailecillo cimarrón. Cub. 
m. — Especie parecida del 
arbusto anterior, pero de 
menores proporciones. (Bot. 
F. E.; esp. Crotón lobatus, 
Lin.) 

Frailecillo gritón. Cub. epic. 
m. — Especie del ave frai- 
lecillo (1. a acep.) que le ca- 
racteriza el hecho de que 



FRAS 



232 



FRÍJ 



cuando ve algún peligro 
para su nido o muy cerca 
al cazador, emite un tan 
raro chillido, que puede 
confundir a éste, si no es 
diestro en ese deporte, pues 
que guiado por la proce- 
dencia del grito caminará 
en sentido contrario del si- 
tio donde lo emite el ave. 
Es de color gris moreno en- 
cima y blanco debajo, con 
un collar y una faja en el 
pecho negros. También se 
dice frailecillo sabanero y 
títere sabanero, porque 
suele vivir más alejado del 
litoral que la otra especie. 
(Zool. F. Ch.; esp. Oxye- 
chus vociferus). 

Frailecillo sabanero,. Cub. 
epic. m. — Véase frailecillo 
gritón. 

Fraileciio. Cub. m. — Así di- 
cen muchos a las distintas 
especies zoológicas y botá- 
nicas descritas como frai- 
lecillo. 

Framboyán. Amer. rn. — Ár- 
bol exótico, acaso origina- 
rio de la India, de unos 
cinco metros do altura, de 
hojas elípticas, pequeñas, y 
hermosas flores rojas en 
ramilletes, que brotan en el 
verano, al caer las hojas. 
Es árbol propio de jardi- 
nes y paseos por su elegan- 
cia. (Bot. esp. Flamboyant 
colvillea). (Et. Del- francés 
flamboyant). 

Frangollo. Cub. m. — Dulce 
hecho de plátano llamado 
verde pulverizado y azúcar. 



Frasco. Cub. m. — desusada. 
— Medida de capacidad para 
líquidos, equivalente a tres 
botellas o sean 2'442 litros. 
Tiene el uso cast. principal. 

Fregar. Cub. v. a. — ñg. y fam. 
— Suele oirse por "azotar" 
o "pegar". Tiene las acep. 
castellanas. 

Freno. Cub. m. — fam. — Véa- 
se el refrán 40-6 del Apén- 
dice. Tiene las acep cast. 

Fresco, ca. Común, adj. — 
fig. y fam, — Atrevido, des- 
vergonzado: "Un niño muy 
fresco". Véase café fresco 
y la frase 57 del Apéndice. 
Tiene los otros usos cas- 
tellanos. 

Frescura. Común, f. — fig. y 
fam. — Desvergüenza, atre- 
vimiento de una persona 
calificada de fresca. Tiene 
los otros usos castellanos. 

Fresno de América» Cub. m. 
— Véase fustete. 

Friega. Cub. f. — fig. y fam. — 
Equivale a "zurra", "azo- 
taina", y es acción y efec- 
to de fregar, verbo menos 
usado en ese sentido que la 
voz reseñada: "Le di una 
friega a uno de los mucha- 
chos". 

Fríjol blanco. Amer. m. — La 
voz "fríjol" casi ha deste- 
rrado en Cuba las de "ha- 
ba" y "judía". El presente, 
que también se llama "frí- 
jol común", es la judía 
blanca. 

Frísol caballero. Cub. m. — 
Enredadera común y su 
fruto : un grano mayor que 



FRÍJ 



233 — 



FRIJ 



el colorado, de figura elíp- 
tica, algo aplanado, y color 
jaspeado de blanco y rojo. 
También se llama fríjol de 
la tierra. (Bot. F. Legumi- 
nosas; esp. Dolichos la- 
blah). 

Fríjol cimarrón. Cub. m. — 
Planta silvestre y su fruto, 
cuyo grano, especie de ju- 
día, come alguna gente po- 
bre. (Bot. F. L.; esp. Vigna 
glabra). 

Fríjol colorado. Cub. m. — La 
judía de tamaño corriente 
y color moraduzco. Tam- 
bién se llama fríjol mulato. 

Fríjol común. Amer. m. — El 
fríjol blanco. Véase. 

Fríjol de carita. Amer. m. — 
El llamado en España "ju- 
día de careta"; blancuzco 
con un lunar negro en la 
cisura de la piel. 

Fríjol de gallina. Cub. m. — 
Árbol común de hojas com- 
puestas con folíolos ovales, 
flores grandes y amarillas, 
en racimos, legumbre erec- 
ta, membranosa y oblonga, 
así como el grano. (Bot. F. 
L.; esp. Cassia glauca, 
Lam.) 

Fríjol de la tierra. Cub. m. 
— El fríjol caballero. Véase. 

Fríjol de olor. Cub. m. — En- 
redadera de adorno con 
flores perfumadas. (Bot. F. 
L.; esp. Clitoria speciosa). 

Fríjol de Veracruz. Cub. m.- 
— El más conocido por fri- 
jol negro. 

Fríjol grande. Cub. m. — 
Planta de legumbres muy 



largas y estrechas, que 
cuando tiernas (habichue- 
las) se emplean en guisos j 
ensaladas. (Bot. F. L.; esp. 
Dolichos jsesquipedalis, 
Lin.) 

Fríjol negro. Amer. m. — La 
judía negra, que es una de 
las de menor tamaño. En 
Cuba constituye uno de los 
potajes más populares, que 
se come mezclándolo con 
arroz cocido, y a cuya mez- 
cla se dice familiarmente 
moros y cristianos. Tam- 
bién se llama fríjol prieto y 
de Veracruz. 

Fríjol prieto. Amer. m. — El 
fríjol negro. Véase. 

Fríjoles. Cub. m. pi. — Véanse 
las frases 122 y 244 del 
Apéndice. 

Frijolillo. Cub. m. — Una en- 
redadera silvestre. (Bot. F. 
Leguminosas ; esp. Ryncho- 
sia mínima). 

Frijolillo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de grueso tronco, de 
hojas sobre largo pecíolo, 
compuestas con foliólos 
ovales, puntiagudos, con 
visos azulados, cuyo fru- 
to comen el cerdo y otros 
animales, y madera fuerte 
que se usa en carpintería 
gruesa. También se llama 
guama, jurabaina (en la re- 
gión central) y cucharilla 
en algunos lugares orienta- 
les). Hay dos especies que 
se describen a continua- 
ción. (Bot. F. Legumino- 
sas). 

Frijolillo amarillo. Cub. m. — 



FRUO 



— 234 — 



FÜBT 



Especie del árbol frijolillo 
(1. a acep..), de madera muy 
dura de color azafranado. 
También se llama jayaba- 
caná amarillo y guama de 
costa. (Bot. F. L.; esp. Lo- 
chocarpus, latifolius). 

Frijoliílo bada. Cub. m. — 
— Especie del árbol baria, 
de buena madera, fina, pe- 
sada, de color parduzco. 

Frijolillo p>raeto. Cub. m. — 
Tipo del árbol frijolillo (1. a 
acep.), de madera indicada 
en su nombre. También se 
llama guama bobo y guama 
de soga. (Bot. F. L.; esp. 
Lochocarpus sericeus, Kth.) 

Frijolito. Cub. m. — Especie 
de fríjol pequeño, aplana- 
do, en figura de media luna, 
que ofrece muchas varie- 
dades. (Bot. F. Legumino- 
sas; esp. Phaseolus luna- 
tus, Lin.) 

Frío. Cub. m. — fam. — Véase 
la frase 28 del Apéndice. 

Friofrío. Cub. m. — Árbol co- 
mún cuyo tronco tiene el 
corazón moraduzco, de flo- 
res amarillas, y de cuya 
madera se hace leña. (Bot. 
F. Leguminosas). 

Frita. Cub. f.— fam. — Dícese 
a la comida. Véase la frase 
121 del Apéndice. 

FroniiL Cub. m. — Dícese por 
"frontalera", de cabezada 
de caballo. Otros dicen 
frontín. Suele usarse en las 
acep. cast. 

Frontín. Cub. m. — Igual que 
frontil. Véase. 

Frucanga. Cub. f. — poco uso. 



— La sambumbia, cuando 
se le echa ají. 

Fruta bomba. Cub. f. — Mo- 
derno nombre que se le da 
a lá fruta "papaya", a cau- 
sa del significado que se le 
ha dado por el pueblo a 
esta voz, sinónima de "va- 
gina". 

¡Fúa! Cub. interj. — fam. — 
Empléase para expresar por 
onomalopeya el ruido qué 
produce un golpe, caída, etc. 

Fuácata. Cub. f. — - fam. — 
Equivale a "pobreza", "mi- 
seria". También se dice 
fuacatina. Véase la frase 60 
del Apéndice. (Et. De fuá). 

Fuaeatazo. Cub. m. fam.-— 
Así dicen algunos por "ba- 
tacazo". 

Fuacatina. Cub. f. — fam. — 
Véase fuácata. 

Fuego. Cub. m. — En algunos 
lugares orientales, el árbol 
bijáguara. Véase. Tiene los 
principales usos castella- 
nos. 

Fuente. Cub. f. — El tejido 
membranoso en que viene 
el feto al nacer, entre hu- 
mores acuosos. Tiene los 
principales usos castella- 
nos. 

Fuetazo. Amer. m. — Golpe 
dado con un fuete. Véase. 

Fuete. Amer. m. — Nombre 
que le dan algunos al lá- 
tigo, y que otros extienden 
a todo instrumento seme- 
jante de castigo. (Et. Gali- 
cismo derivado de fouet). 

Fueteadura. Amer. f.-Acción 
y efecto de fuetear. Véase. 



FULM 



235 



FÜNG 



Fuetear. Amer. v. a. — Casti- 
gar con fuete. Véase. 

Fuetecito. Amer. m. — Un 
fuete pequeño. 

Fufú. Amer. m. — Manjar he- 
cho con plátano, calabaza 
u otros frutos, amasados 
después de cocidos, y rocia- 
dos con manteca. También 
se dice mogo. 

Fufú. Cub. m. — fam. — Equi- 
vale a "talento": "Un chi- 
co de mucho fufú.'''' 

Fugada. Cub. f. — En algunos 
lugares, una pequeña ráfa- 
ga de aire. 

Fugada. Cub. f. — fig. y fam. 
■ — poco uso. — Lo mismo que 
"ímpetu", pequeño arreba- 
to: "Damián es hombre de 
muy frecuentes fugadas". 

Fuíquiti. Cub. m. — vulg. — 
Término despreciativo en 
comparaciones: "Un libro 
de fuíquiti". 

Fular. Común, m. — desusada. 
Tela fina de seda y algodón. 
(Et. Galicismo derivado de 
foulard). 

Fulminante. Amer. m. — La 
cápsula o pistón que por 
efecto del golpe de gatillo 
produce la descarga en las 
armas de fuego. 

Fulminante. Cub. m. — Planta 
herbácea silvestre de hojas 
lanceoladas, flores de coro- 
la purpúrea axilares, y que 
produce una vaina que des- 
pués de seca, al contacto 
con la humedad, revienta 
bruscamente y lanza las se- 
millas, de cuyo efecto toma 
el nombre. (Bot. F. Acantá- 



ceas; esp. Piuellia germini- 
flora). 

Fuma. Cub. f. — La ración de 
cigarros puros a que tiene 
derecho, además del jornal, 
el obrero elaborador de 
ellos, y es la ración que 
fuma diariamente. Véase la 
frase 214 del Apéndice. 

Fuma. Cub. f. — Por exten- 
sión, la cantidad de tabaco 
que consume una persona 
diariamente, en la especie 
que fuere. 

Fuma. Cub. f. — Cierta vitola 
de cigarro puro o tabaco 
de tamaño corriente y pre- 
sentada en mazo. 

Fumarse. Cub. v. ref. — vulg. 
— Este verbo, con los pro- 
nombres personales lo, la, 
acompañando al sufijo se, 
denota superioridad, astu- 
cia de una persona con re- 
lación a otra: "Diego en un 
negocio con Javier se lo fu- 
mó"; "A Pedro no hay 
quien se lo fume como pin- 
tor", esto es: no hay quien 
le supere en ese arte. 

Fumín, Cub. m. — Dícese en 
vez de "esfumino"; esto es: 
al rollito de papel estopo- 
so, puntiagudo, que se em- 
plea en dibujo para esfu- 
mar. 

Funche. Cub. m. — Manjar he- 
cho con harina de maíz, 
manteca, sal y agua, que 
suele mezclarse con can- 
grejo. Otros dicen serensé. 
Véase la frase número 222 
del Apéndice. 

Fungir. Amer. v. n. — Equi- 



FUSI 



236 



FUTü 



vale al castellano "oficiar", 
pero significando que se su- 
ple provisionalmente a otra 
persona en un cometido, sin 
reunir todas las cualidades 
precisas que el puesto re- 
clama. Es verbo bastante 
generalizado en toda Amé- 
rica, y bien puede admi- 
tirse en el buen hablar, ya 
que no vino de ajenos idio- 
mas. 

Furnia- Cub. i.— Sima verti- 
cal profunda y angosta, más 
propiamente cuando es en- 
tre peñas. En el caló gita- 
no significa cueva. 

Furrumallia. Cub. f. — Dícese a 
la gente de baja estofa, y 
por extensión, a toda cosa 
despreciable: "En tal ba- 
rriada hay mucha furru- 
malla"; "ese sombrero es 
de furrumalla" . 

Fusilar. Cub. v. impersonal. 
• — Corrupción de "fucilar", 
esto es, descargar eléctrica- 
mente la atmósfera por me- 
dio de relámpagos, sin rui- 
do, y con el sólo efecto de 
la luz, que causa fantás- 
tica visión de noche. Esa 
corrupción de la c en 5 no 
la cometen solamente los 
criollos en este caso, sino 
también los españoles, tal 



vez por el escaso uso que 
tiene en la Península el 
verbo y lo generalizado que 
está en la Isla. Tiene el 
uso cast. 

Fusilazo. Cub. m. — Corrup- 
ción de "fucilazo". El efec- 
to de fusilar. Véase. 

Fustete. Cub. m. — Árbol pa- 
recido en sus aplicaciones 
al arbusto "fustete" de la 
R. A. Es silvestre y común 
en la región oriental, de 
hojas subenteras, oblongas, 
flores dioicas en espigas : 
las masculinas en espigas 
cilindricas, las femeninas 
en cabezuelas globosas; ma- 
dera elástica de color ama- 
rillo anaranjado y jaspea- 
da, que se usa para basto- 
nes con especialidad, aun- 
que es muy estimable para 
obras varias, entre ellas 
submarinas. Tiene además 
los nombres de fresno dei 
América, mora espinoso,, de 
loma y del país. (Bot. F. 
Mareas; esp. Chlorophora 
tinctoria). 

Fututo. Cub. m.— Corrupción 
de fotuto. Véase (1." acep.) 

Fututu. Cub. adj. -Equivale a 
"malo", "despreciable". 
Esta voz parece de origen 
catalán. 



GALA 



— 237 



GALA 



Gaceta. Común, f . — fig. y 
fam. — Dícese a la persona 
que siempre está enterada 
cié la última noticia, y la 
cuenta en todas partes sin 
reservas. 

Gago, ga. Cub. adj. — Regu- 
larmente se dice al tarta- 
mudo, pues al gago verda- 
dero se le dice fañoso. 

Gaguear. Cub. v. n. — Em- 
pléase en lugar de "tarta- 
mudear", o cuando se imi- 
ta al tartamudo. 

Gagueo. Cub. m. — Acción de 
gaguear o tartamudear. 
Otros dicen gaguera. 

Gaguera. Cub. f. — Lo mismo 
que gagueo. Véase. 

Galafate. Cub. epic. m. — Pez 
que mide unos 3 decíme- 
tros, de color negro azulado 
cuando vivo, y enteramente 
negro después de muerto. 
Toma ese nombre porque, 
al decir de los pescadores, 
muerde el anzuelo y se ro- 
ba la carnada. (Zool. F. Bá- 
listidce; esp. Melichthys pi- 
ceus, Poey). 

GaEambote. Cub. epic. m. — 



Se llama así al pez "lisa" 
en su edad primera. 

Galán. Cub. m. — Reciben este 
nombre varios árboles y 
arbustos, muy apreciables 
en jardinería algunos por 
el perfume de sus flores, 
que toman aditamentos par- 
ticulares. Tiene las otras 
acep. cast. (Bol, F. Solaná- 
ceas). 

Galán de costa-, Cub. m. — 
Árbol de grupo distinto a 
los otros galanes aquí des- 
critos. Tiene madera dura, 
pesada, de color amarillo 
obscuro con vetas, y es 
apreciable en ebanistería 
por el suave pulimento que 
admite. 

Galán de día. Cub. m. — Pe- 
queño árbol de hojas oblon- 
gas, puntiagudas, con el 
nervio central amarilloso y 
abultado, brillantes por la 
haz, florecillas blancas pe- 
dunculadas en grupos, no 
menores de seis, más olo- 
rosas de día que de noche, 
de donde proviene su nom- 
bre, y fruto en baya viola- 
da que tiñe de azul. Tam- 



GALA 



238 



GALLA 



bien se llama jazmín de día. 
(Bot. F. S.; esp. Cestrum 
diurnum) . 
Galán de día de sabana. 

Cub. m. — Arbolito de hojas 
elípticas, brillantes, y flores 
verdes amarillentas. (Bot. 
F. S.; esp. C. laurifolium). 

Galán de noche. Cub. m. — 
Árbol pequeño, copado, de 
hojas alternas, ovales, pun- 
tiagudas, olorosas, flores 
verdosas algo blanquecinas 
y bayas de color de perla. 
Las flores se abren al ano- 
checer, y exhalan un perfu- 
me penetrante y venenoso, 
si llegase a saturar la at- 
mósfera de un dormitorio. 
Otros le dicen jazmín de 
noche. (Bot. F. S.; esp. C. 
nocturnum). 

Galán de noche. Cub. m. — 
Arbusto de hojas elípticas 
u ovales, con la base cunei- 
forme, flores de corola blan- 
ca y amarilla, y bayas de 
color anaranjado. Las flo- 
res, como en la especie an- 
terior, también se abren de 
noche, y emiten un perfume 
muy fuerte. Algunos le di- 
cen, creemos que impropia- 
mente, nabaco a esta plañ- 
ía. (Bot. F. Escrofulariá- 
ceas; esp. Brunfelsia níti- 
da,, Benth.) 

Galán de noche morado. 
Cub. m. — Especie parecida 
a la anterior, de flores mo- 
radas, que también se co- 
noce por lila de las Anti- 
llas. (Bot. F. E.; esp. B. ces- 
toides, Rich.) 



Galanazo. Cub. subs. y adj. 
— desusada. — El individuo 
muy galán. 

Galanga. Cub. f. — Una espe- 
cie de la planta conocida 
por malanga, oriunda de 
África. Tiene las hojas 
grandes en forma de escu- 
do, y produce un tubérculo 
de color amarillo, interior- 
mente, de uso común en las 
comidas populares. (Bot. F. 
Aroideas; esp. Arum colo- 
casia). 

Galano, na. Amer. adj. -Aplí- 
case a la res en cuyo pelo 
entran variados colores, 
especialmente el blanco y 
el bermejo. 

Galantina. Amer. f. — Exqui- 
sito manjar hecho con car- 
ne de pavo, pollo u otra 
ave preparada en forma de 
embutido, y que se come 
frío a manera de entran- 
te. (Et. Del francés galan- 
tine). 

Galón, Cub. m. — Medida de 
capacidad para líquidos, 
equivalente a cuatro bote- 
llas y media, o sean 3'663 
litros, según Pichardo. 

Galucha. Amer. f. — Equivale 
al castellano "galope". Es 
acción y efecto de galuchar. 

Galuchar. Cub. v. n.-Lo mis- 
mo que "galopar". 

Gallado, da. Cub. adj. — For- 
ma corrompida, al parecer, 
de gayado da, que, sin em- 
bargo, parece más admisi- 
ble al castellano. 

Gallareta azul. Cub. epic. f. 
— Especie del ave conocí- 



GALLA 



239 — 



GALLE 



da en castellano por "galli- 
na de agua", "gallareta" o 
"foja", clasificada como tipo 
intermedio entre las pal- 
mípedas y las vadeadoras. 
Esta especie se caracteriza 
por su plumaje azul con 
reflejos purpúreos o verdo- 
sos, remeras y timoneras 
negras, y algunas plumas 
blancas debajo de la cola, 
el pico acarminado con la 
punta verde, y la callosidad 
frontal de color azul claro; 
vive regularmente en las 
inmediaciones de arroyos y 
lagunas, y efectúa incur- 
siones por los sembrados, 
causando bastante daño a 
las cosechas. Habita tam- 
bién en el Continente y en 
otras Antillas, y puede ser 
domesticada para que viva 
entre las aves de corral. 
(Zool. F. Rallidoe; esp. Fúli- 
ca martinico., Lin.) 
Gallareta de pico blanco. 
Cub. epic. f.— Especie de 
gallareta, cuyo plumaje 
principal es negro de piza- 
rra con viso olivado en el 
lomo, y negro retinto hacia 
la cabeza; tiene también 
plumas blancas debajo de 
la cola, así como de este 
color el pico y la callosi- 
dad frontal, con una man- 
cha avellanada en el ápice 
de uno y otra, patas oli- 
vadas y acarminado el iris. 
Es ave de paso que inmi- 
gra de América del Norte, 
y muy parecida a una de 
las especies de Europa. 



(Zool. R.; esp. F. ameri-. 
cana, Gmel.) 
Gallareta de pico colorado, 

Cub. epic. f. — Tipo de la 
gallareta que parece la mis- 
ma especie descrita por la 
R. A. en el segundo artícu- 
lo de "foja", y que vive 
en ambos Continentes. Tie- 
ne el plumaje negro ceni- 
ciento, tirando a pardo oli- 
vado en el lomo, la placa 
frontal y el pico rojos, con 
la punta amarilla éste, pa- 
tas verdosas con un anillo 
rojo en las tibias, y el iris 
también rojo. Es de pare- 
cidos hábitos a la gallareta 
azul, y causa menos estra- 
gos en los cultivos que ésta. 
(Zool. F. R.; esp. Gallinuela 
galeata, Licht.) 

Gallaruza. Cub. f. — poco uso. 
— Dícese a la mujer de ma- 
neras varoniles, y campe- 
chana en su trato. 

Gallego. Cub. epic. m. — Ave 
acuática, parecida, en ma- 
yor tamaño, a la gaviota de 
Cuba. Su plumaje en el ve- 
rano es aplomado tirando 
a negro, con la rabadilla, el 
vientre y la cola blancos, y 
las patas, el pico y los pár- 
pados rojizos; en el invier- 
no tiene la cabeza blanca 
con plumas negras. El pico 
es anguloso por la parte in- 
ferior, cerca de la punta. 
Es ave sedentaria, que vive 
en los cayos y costas, y ani- 
da en los huecos de la tie- 
rra. El gallego persigue al 
alcatraz y le arrebata de la 



GAXLE 



— 240 



GALLÍ 



boca los peces, pero a su 
vez es perseguido por el ra- 
bihorcado, que se los obli- 
ga a vomitar. (Zool. F. La- 
ridos; esp. Chroicocephalus 
atricilla, Lin.) 

Gallego. Cub. epic. m. — El 
pez más conocido por ju- 
relete. Véase. 

Gallego, ga. Amer. subs. y 
adj. — Así dicen las gentes 
ordinarias, vistan mal o 
bien, a los españoles en 
general, despectivamente. 
En España se ha hecho si- 
nónimo de "tacaño", entre 
el populacho soez. Se pone 
como aditamento a cosas, 
plantas y animales. 

Gallego re-aL Cub. epic. m. — 
Ave palmípeda de paso, 
muy rara y de mucho más 
tamaño que el gallego (1. a 
aeep.); tiene el plumaje 
gris azulado por encima, 
con las partes inferiores, 
cuello y cabeza blancos 
cuando adulto, y cuando jo- 
ven es pardusco con man- 
chas blancas y estrías por 
iodo el cuerpo. (Zool. F. 
Larido?; esp. Larus smith- 
somanus, Goues). 

Gaülería. Cub. f. — El conjun- 
to de varios gallos de pe- 
lea, o la casa, patio, etc., 
donde se tienen y cuidan. 
Algunos dicen, con más 
propiedad "gallera' 1 , en el 
segundo caso, y es como lo 
autoriza la R. A. 

Gallería. Cub. f. — fam. — Al- 
tanería con astucia de un 
individuo que se dispone a 



engañar a otro. (Et. De ga- 
llo. Véase). 

Gallero. Amcr. m.~~ Dícese al 
individuo que cuida o pe- 
lea gallos. 

Gallero, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a la persona muy afi- 
cionada a las riñas de ga- 
llos, y que juega mucho di- 
nero en ellas. 

Galleta. Común, f. — Equivale 
a "bofetada". En algunos 
diccionarios hemos visto 
esta voz como americanis- 
mo, y como cubanismo en 
otros. Nos parece muy dis- 
cutible su nacimiento, por 
cuanto tiene frecuente uso 
en España, particularmen- 
te entre los muchachos, y 
por eso la hemos clasifica- 
do de común. Véanse las 
frases 155, 158 y 208 del 
Apéndice. Tiene los usos 
castellanos de la R. A. 

Galletazo. Cub. m. — Lo mis- 
mo que "bofetón" : galleta 
dada con mucha fuerza. 

Gallina, Cub. f. — ¡ Esta ave, 
como hembra det gallo, re- 
cibe en Cuba los mismos 
aditamentos de éste. Véase 
gallo. Tiene además las 
acep. cast. del lenguaje fi- 
gurado. 

GalSina. Cub. f. — fam. — Suele 
substituir £. la palabra 
"mujer", cuando se trata 
de enaltecer las gracias fí- 
sicas de ella, y así se dice: 
"¡Vaya una gallina! n ; "la 
gran gallina". 

Gallinuela. Cub. epic. f. — To- 
man este nombre común las 



GALLI 



241 — 



GALLO 



especies de aves conocidas 
en castellano por "galline- 
ta", "polla de agua", "rey 
de codornices" y "fúlica". 
Hay varios tipos de pluma- 
je obscuro, que alcanzan 
un jeme de longitud, con el 
pico tan largo como la ca- 
beza, y son mejores corre- 
doras que nadadoras. Algu- 
nos confunden el ave es- 
cribano (véase) con la ga- 
llinuela (Zool. F. Rallidce; 
género: Rallus). 

Gallinuela chica. Cub. epic- 
f. — La especie más peque- 
ña, llamad!? también galli- 
nuelita, que acaso sea la co- 
nocida por "chocha" en 
castellano. 

Gallinuela de agua dulce. 
Cub. epic. f. — Especie de 
plumaje leonado con estrías 
negras, que vive a orillas 
de lagunas y ríos, y fre- 
cuenta los sembrados de 
caña de azúcar, sin causar 
daños. (Zool. F. R.; esp. R. 
elegans, And.) 

Gallinuela de manglar. Cub. 
f. — Tipo parecido al ante- 
rior, que vive en las proxi- 
midades de los pantanos 
salobres y en los manglares. 
(Zool. F. R.; esp. R. longi- 
rostris, Bodd.) 

Gaüinuelita. Cub. epic. f. — 
La gallinuela chica. Véase. 

Gallito. Cub. epic. m. — El 
ave más conocida por ga- 
llito de río. 

Gallito. Cub. rn. — flg. y fam. 
— Dícese al hombre peque- 
ño, altanero y presumido, 



por analogía con la pecu- 
liar postura del gallito ame- 
ricano. Véase. 

Gailito americano. Cub. m. — 
Gallo de reducidas propor- 
ciones y altaneras postu- 
ras, oriundo de América 
Septentrional. También se 
dice quiquiriquito. 

Gallito colorado. Cub. m. — 
Véase ítamo. 

Gallito de río. Cub. epic. m. 
— Ave vadeadora o zancuda 
de 25 a 30 centímetros de 
largo, de color rojizo ferru- 
ginoso, más obscuro en al- 
gunas partes, las remeras 
verdosas, amarillas en la 
punta, el pico y una callo- 
sidad que tiene en la base 
de éste, de color anaranja- 
do, las patas aplomadas y 
el iris pardo. Tiene una 
pequeña cresta, y en las 
articulaciones radio-carpia- 
nas, una púa a manera de 
espolón, de color amarillo; 
los dedos son muy largos, y 
caminan sobre las hojas flo- 
tantes de las plantas acuá- 
ticas sin hundirlas, en las 
que coloca su nido, cuyos 
pichones defiende con va- 
lor. También se llama ga- 
llito y jácana, que es el 
nombre americano de esta 
ave. (Zool. F. Rallidce; esp. 
Parra jacana). 

Gallo. Cub. m. — -fig. y fam. — 
Dícese que lo es el indivi- 
duo sagaz, vivo, astuto; y 
otras veces, en acep. ame- 
ricana, significa valiente, 
atrevido, resuelto. Véanse 



16 



GALLU 



242 — 



GAMB 



los refranes 19 y 20 del 
Apéndice. 

Gallo castizo. Cub. m. — El 
gallo obtenido por cruce 
de gallo inglés y gallina es- 
pañola, lo cual tiene sabor 
de barbarismo, porque cas- 
tizo es lo que no revela ex- 
trañas ingerencias. 

Gallo de la tierra. Cub. m. — 
El gallo español. Véase. 

Gallo español. Cub. m. — La 
especie de gallo grande, co- 
mún, que no es belicoso. 
También se conoce por ga- 
llo de la tierra. 

Gallo fino. Cub. m.— El que 
también se conoce por gallo 
inglés, aunque se oye este 
nombre con menos frecuen- 
cia en Cuba que en Es- 
paña. 

Gallo inglés. Común, m. — 
El gallo de pelea, origina- 
rio de Inglaterra, fino, es- 
belto, fiero y valiente, al- 
gunos de cuyos ejemplares 
alcanzan precios elevados. 
También se nombra en Cu- 
ba, con más frecuencia, ga- 
llo fino. 

Gallo panameño. Cub. m. — 
Tipo grande muy zancudo, 
importado de Panamá y 
apreciable para cría. 

Galludo. Cub. epic. m. — Pez, 
especie de tiburón, que 
apenas mide un metro, de 
cuerpo delgado, color par- 
do ceniciento, hocico pun- 
tiagudo, con la boca en la 
parte inferior formando 
media luna, de dientes con 
punta lateral afilada; en las 



aletas laterales tiene unas 
espinas semejantes a es- 
polones de gallo, por lo que 
recibe ese nombre. De su 
hígado se obtiene una grasa 
apreciable para alumbrar. 
(Zool. F. Squalidce; esp. 
Squalus acanthias, Lin.) 

Gambado, da. Amer. adj. — 
Aplícase a la persona o ani- 
mal de piernas torcidas. 
Equivale al castellano "pa- 
tizambo", de algún uso en 
Cuba. Véase gambarse. 

Gambadura. Cub. f.-El efec- 
to de gambarse. Véase. 

Gambarse. Cub. v. ref. — Tor- 
cerse las piernas a conse- 
cuencia de algún ejercicio 
(por ejemplo, montar a ca- 
ballo), o simular ese de- 
fecto. (Et. Del cast. antic. 
gamba, pierna). 

Gambusina. Cub. interj. — 
desusada. — Empléase como 
burla cuando una persona 
llev^i un chasco o es vícti- 
ma de algún engaño. 

Gambusino. Cub. epic. m. — 
Según Zayas, un "pececillo 
sin valor como comestible". 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Gambute. Cub. m. — "Yerba 
permanente en las Antillas, 
que sirve de pasto al ga- 
nado caballar. Lanier la 
estudió en la isla de Pi- 
nos". Esto dice Zayas, 
quien reputa de caribe la 
voz. ¿Será el "cambute" de 
la R. A.? 

Gambutera. Cub. f. — Algunos 



GANG 



— 243 — 



GÁBB 



dicen así a la enredadera 
cambutera. Véase. 

Ganarán. Cub. m. — "En el 
juego del monte, la suerte 
que se propone para ele- 
gir". Esto dice Pichardo. 

Ganchete. Amer. m. — fam. — 
Véase la frase 68 del Apén- 
dice. 

Gandido, da. Cub. adj. — Em- 
pléase por "goloso", afi- 
cionado a golosinas, y se 
emplea generalmente con 
los niños: "Es tan gandido, 
que no dejó ni un dulce a 
su hermana". Adviértase 
que la corrupción de esta 
voz gandío, a, casi es su 
forma única actual en el 
habla corriente. 

Gandinga. Cub. f. — El híga- 
do, particularmente de cer- 
do, cuando se prepara en 
trozos en estofado. En al- 
gunas localidades dicen pi- 
pián. Véanse las frases 180 
y 181 del Apéndice. 

Gandío, a. Cub. adj. — fam. — 
Corrupción muy generali- 
zada de gandido, da. Véase. 

Gandío, a. Cub. adj. — fam. — 
Algunos lo hacen sinónimo 
de "haragán", "picaro". 

Gandul. Cub. m. — El arbus- 
to más conocido por guan- 
dú. Véase. Tiene el uso 
castellano, aunque poco ex- 
tendido. 

Ganga. Cub. epic. f. — Ave 
distinta a la conocida en 
España con ese nombre, 
aunque de parecidos hábi- 
tos. Es zancuda, de paso en 
agosto y en primavera. Su 



plumaje tiene mezcla de 
blanco, negro y leonado 
claro por encima, y blan- 
cuzco por debajo. Su carne 
es bocado estimable. Tam- 
bién se llama zarapito real. 
(Zool. F. Scolopacida?; esp. 
Bartramia longicauda, 
Lath.) 

Gapalear. Cub. v. n. — des- 
usado. — Hacer bruscos mo- 
vimientos mecánicos con 
brazos y piernas, al salvar 
un obstáculo o esquivar un 
golpe. (Et, Metátesis de ga- 
lapear, movimientos del ga- 
lápago). 

Gapalear. Cub. v. n. — fig. y 
fam. — Recurrir a toda cla- 
se de esfuerzos mentales 
para salir de algún emba- 
razo o confusión. 

Gapaleo. Cub. m. — desusado. 
- — Acción y efecto de gapa- 
lear. Véase. 

Garabina. Cub. f. — En algu- 
nos lugares, la crisálida de 
la mariposa, en vísperas de 
sufrir esta metamorfosis. 

Garage. Común, m. — Local 
donde se guardan automó- 
viles. (Et, Voz francesa). 

Garañón. Amer. subs. y adj. 
— fig. y fam. — Dícese al 
hombre mujeriego, parti- 
cularmente de edad avan- 
zada. Tiene la acep. cast. 

Garapiña. Amer. i.- — Refresco 
que se hace con la cascara 
o mondos de pina, agua y 
azúcar, y que se deja unos 
días en preparación para 
que se ponga más acidoso. 

Gárboli. Cub. m. — El juego de 



GARC 



244 — 



CARZ 



muchachos conocido en 
castellano por "escondite", 
que también se llama en 
Cuba gárgaros y escondi- 
das, nombres americanos 
ambos. 

Garcilote. Cub. epic. m. — Con 
este nombre genérico se co- 
nocen dos aves zancudas o 
de ribera, del tipo de las 
garzas, pero de mayor ta- 
maño. (Zool. F. Ardeidce). 
(Et. Aumentativo de gar- 
za). 

Garcilote blanco. Cub. epic. 
m. — Especie del color indi- 
cado, con patas y pico ama- 
rillo verdoso, cuando joven. 
Adulto, algunos ejemplares 
siguen siendo blancos y 
otros adquieren algunas es- 
trías negras, y en la nuca, 
es de color gris azulado. Es 
ave muy rara. (Zool. F. A.; 
esp. Andubonia occidenta- 
lis, And.) 

Garcilote ceniciento. Cub. 
epic. m. — Tipo de plumaje 
gris claro, con la cabeza ne- 
gro-azulosa y frente blan- 
ca, así como la garganta, 
con dos plumas blancas y 
largas en el cogote, pico 
amarillo, más obscuro en 
la parte superior, y patas 
verdosas. Acaso sea una va- 
riedad de la garza real de 
España. (Zool. F. A.; esp. 
Árdea k'egpdias, Lin.) 

Garcita. Cub. epic. f. — La 
menor de las garzas, que 
vive también en otras An- 
tillas y en América del 
Norte, de variado plumaje, 



que merodea por lagunas y 
ciénagas, donde se procura 
pececillos y pequeños rep- 
tiles para su alimento. Es 
poco apreciada de los ca- 
zadores por su escasa car- 
ne. (Zool. F. Ardeidce; esp. 
Ardetta exilis, Gmel.) 

Garete. Común, m. — fam.— 
Véase la frase 103 del 
Apéndice. 

Gárgaros. Amer. m. pl. — 
Véase gárboli. 

Garrafón. Cub. m.-ñg. y fam. 
-Sinecura importante, con- 
cedida por el Estado. Es 
modismo reciente, pero muy 
generalizado, que expresa 
más que botella. Véase. 
Tiene los usos castellanos. 

Garrapata. Cub. adj. — Véase 
café garrapata. Tiene los 
usos castellanos de subs- 
tantivo. 

Garrotero, ra. Cub. adj. — Lo 
mismo que "tacaño", "usu- 
rero": "Un comerciante 
muy garrotero" . 

Garza azul. Cub. epic. f. — Lo 
mismo que garza común. 
Véase. 

Garza blanca. Cub. epic. f. — 
Ave zancuda o de ribera, 
del tipo de ¡as garzas, de 
plumaje muy blanco, algu- 
nas de cuyas plumas se es- 
timan para sombreros de 
señora, de patas negras con 
los dedos anaranjados y las 
uñas negras, pico también 
negro con la base anaran- 
jada. Por su tamaño y ca- 
racteres parece la garceta 
que describe la R. A. (Zool. 



GATA 



245 



GAVI 



F. Ardeida?; esp. Garcetta 
candidissima, Gmel.) 

Garza común. Cub. epic. f. — 
Semejante a la anterior, 
con la diferencia de que 
aquélla vive en los cayos 
frecuentemente, y ésta no 
sale de las ciénagas y la- 
gunatos, sino a los terre- 
nos cultivados. Cuando jo- 
ven, es de plumaje blanco, 
con las plumas del vértice, 
hijuelas y remeras prima- 
rias algo teñidas de azul 
grisáceo. Cuando adulta, 
tiene el plumaje azul ce- 
niciento, con cabeza y cue- 
llo tirando a castaño, patas 
olivadas, pico azul en la 
base y negro en la punta. 
Su carne no es apreciada. 
También se llama garza 
azul, y tal vez sea la gar- 
zota española. (Zool. F. A.; 
esp. Florida ccerulea, Lin.) 

Garzón. Cub. epic. m. — Ave 
zancuda, especie de garza, 
pero mayor, de plumaje 
blanco, pico amarillo y pa- 
tas negras. En la primavera 
le nacen en el lomo algu- 
nas plumas rizadas largas, 
que anuncian la pubescen- 
cia, y se utilizan en som- 
breros de señora. (Zool. F. 
A.; esp. Her odias egretta, 
Gris.) 

Gata. Cub. epic. f. — Pez, es- 
pecie de tiburón de los me- 
nos temibles, que crece 
unos dos metros y medio, 
de piel áspera, rojiza, con 
manchitas negras, que van 
desapareciendo en el des- 



arrollo, boca en la parte in- 
ferior con pequeños dien- 
tes, y cabeza obtusa y de- 
primida, con una especie 
de bigote en la mandíbula 
superior, de que le pro- 
viene por analogía el nom- 
bre vulgar. Dicen que tiene 
las partes genitales a seme- 
janza de las de la mujer. 
Hay una variedad que ca- 
rece de manchas negras. 
(Zool. F. Ginglymostomido? ; 
esp. Ginglymostoma cirra- 
tum, Gmel.) 

Gateado amarillo. Cub. m. — 
"La Arboricultura Cubana 
tra-? gateado amarillo, ár- 
bol silvestre de madera du- 
ra, pesada, grano fino, albu- 
ra blanco-amarilloso sucio, 
veteado de pardo claro", 
dice Pichardo. 

Gateado negro. Cub. na. — 
" ( Brosymum guianensis ) , 
de albura blanco-rojizo 
muy claro y corazón pardo 
verdoso". (Pichardo). 

Gaviar» Cub. v. n. defectivo. 
— Brotar la espiga del maíz. 

Gavilán. Cub. m. — La herida 
que causa el desarrollo vi- 
cioso de una uña, particu- 
larmente del pie: lo que en 
castellano se llama "uñe- 
ro". Tiene las acep. cast. 

Gavilán. Cub. epic. m. — Reci- 
ben en Cuba este nombre 
genérico varias especies de 
halcones. El más común de 
los que no tienen adita- 
mento ni nombre especial, 
se parece al milano; es de 
color negruzco en el lomo, 



GAVI 



246 



GAVI 



alas y cola, ésta muy ahor- 
quillada, y las demás par- 
tes blancas, y el pico y las 
garras muy fuertes y cur- 
vos. Alcanza el tamaño de 
gallina. (Zool.. F. Falcóni- 
das; esp. Elanioides forfi- 
catus, Lin.) 

Gavilán. Cub. epic. m. — Tipo 
de ave también de rapiña, 
de paso en invierno, que se 
retira hacia el Norte en la 
primavera. Es uno de los 
gavilanes más dañinos: se 
establece en las proximida- 
des de las moradas cam- 
pesinas y arrasa con las 
crías de las aves de corral. 
Los rasgos más caracterís- 
ticos son los anillos pluma- 
dos que rodean los ojos, y 
la rabadilla de color blan- 
co; pues su plumaje total 
es obscuro. (Zool. F. F.; 
esp. Circus hudsonius.) 

Gavilán bobo. Cub. epic. m. 
— Parecido al gavilán de 
monte, y se llama bobo por- 
que es inofensivo a las aves 
de corral: sólo caza pajari- 
llos e insectos. (Zool. F. F.; 
esp. Buteo latissimus, Wil- 
son.) 

Gavilán caguarero. Cub. 
epic. m. — Más conocido por 
caguarero, simplemente. 
Véase. 

Gavilán caracolero. Cub. 
epic. m. — Descrito en cara- 
colero, que escomo más se 
le conoce. Véase. 

Gavilán colilargo. Cub. epic. 
m. — Especie indígena de 
Cuba, de plumaje obscuro, 



parecida al azor, que habita 
en las montañas, pero hace 
excursiones por los lugares 
del campo habitados, y 
causa estragos entre las 
aves de corral. Hay otras 
dos especies menores y casi 
inofensivas, con este mis- 
mo nombre. (Zool. F. F.; 
esp. Accipiter gundlachi, 
Law.) 

Gavilán colirrojo. Cub. epic. 
m. — El más conocido por 
gavilán de monte. Véase. 

Gavilán de monte. Cub. epic. 
m. — El tipo tal vez más 
abundante en Cuba, que 
también habita en otras 
Antillas y en América Sep- 
tentrional. Tiene tamaño 
algo mayor que una ga- 
llina, de- color pardo mo- 
reno por encima, blanco 
con estrías negras en la 
frente y la garganta, partes 
inferiores blancas, pecho y 
cuello pardo-ferruginoso, y 
cola rojiza con franjas mo- 
renas transversales. Se ali- 
menta de reptiles, ratones, 
aves de corral, pájaros, etc. 
Describe grandes circunfe- 
rencias antes de tomar una 
presa, como para explorar 
el terreno. Hay otra espe- 
cie de menor tamaño. Tam- 
bién se llama guaraguao y 
gavilán colirrojo. (Zool. F. 
F. esp. Buteo borealis). 

Gavilán zonzo. Cub. epic. m. 
— Véase caguarero. 

Gavilla. Cub. f. — Véase ma- 
nojo. 

Gaviota. Cub. epic. f.-Se lia- 



GAVI 



— 247 



GAYA 



ma gaviota en Cuba al ave 
"golondrina de mar" de la 
R. A., de la que hay nume- 
rosas especies, algunas de 
las cuales reciben adita- 
meitos particulares. Tie- 
nen el pico largo y aguza- 
do, la cola más o menos 
ahorquillada, y son exce- 
lente! pescadoras, particu- 
larmente de sardinas, las 
que tragan de cabeza. Unas 
especes son sedentarias y 
otras de paso. Entre las 
primeras, con el nombre 
conún de gaviota, hay cua- 
tro de plumaje gris pálido 
poi encima, las partes infe- 
riores blancas, y el vértice 
negó verdoso, que sólo se 
diferencian en el pico : ne- 
gro, corto y grueso, una; 
largo, negro, con la punta 
anarilla, otra; rojo de co- 
nl, las otras dos. Y una de 
paso, la especie de menor 
í.maño, de manto pálido 
cmiciento, partes inferio- 
ra blancas, y cabeza y re- 
neras externas negras. 
(k>ol. F. Láridas; género : 
Sernas). 
Gavota boba. Cub. epic. f. 
—Especie de color pardo 
pe encima, cabeza y cuello 
alomados, frente y vien- 
tn blancos, cola apenas 
abrquillada, pico fuerte, 
paas cortas y muy trase- 
ra? vuela muy alto y a 
larcas distancias, y se re- 
fuga en las embarcaciones, 
dorle se deja coger fácil- 
mate con la mano, por lo 



que recibe el sobrenombre; 
pero algunos suponen, tal 
vez bien fundados, que si 
se deja atrapar, es única- 
mente por efecto del can- 
sancio habido en sus largos 
vuelos. También se llama 
"pájaro bobo", que, al pa- 
recer, es su nombre caste- 
llano. (Zool. F. L.; esp. 
Anous stolidus, Lin.) 

Gaviota monja. Cub. epic. f. 
— Dos especies muy pare- 
cidas, de plumaje total e 
intensamente negro, con 
viso verdoso por encima, y 
blanco en las partes infe- 
riores. (Zool. F. L.; esp. 
Haliplana fuliginosa, Lin. y 
H. ancesthetica, Scop.) 

Gaviota negra. Cub. epic. f. 
— Especie indicada en su 
nombre. (Zool. F. L.; esp. 
Hydrochelydon surinamen- 
sis, Gmel.) 

Gaviota pico de tijera. Cub. 
f. — Tipo de plumaje negro, 
con un raro pico muy com- 
primido, de mandíbula in- 
ferior más alargada. (Zool. 
F. L.; esp. Rhynchops ni- 
gra, Lin.) 

Gaviotica. Cub. epic. f. — 
Véase contramaestrico. 

Gayado, da. Cub. adj. — Aplí- 
case a la caballería de pelo 
dorado o castaño con man- 
chas blancas. Algunos di- 
cen gallado, da, forma que 
nos parece más castellani- 
zable. 

Gayareta. Cub. epic. f. — Al- 
gunos dicen así a la galla- 
reta. Zayas estima esta voz 



GENE 



— 248 — 



GIGA 



como caribe, pero más pa- 
rece corrupción de la 11. 
Sea como fuere, debe pro- 
nunciarse gallareta, que es 
la forma castellana de la 
R. A. Véase la frase 165 del 
Apéndice. 

Gaznatón. Común, m. — Golpe 
dado con la mano. La R. A. 
acepta "gaznatada" y "gaz- 
natazo". 

Genciana. Cub. f. — Blanta 
herbácea, erecta, como de 
medio metro de alto, abun- 
dante en los lugares húme- 
dos, de hoja elíptica y flor 
en cimas. Es diferente de 
la europea, aunque de la 
misma familia. Hay varias 
especies. (Bot. F. Gencia- 
neas). 

Genciana de Cuba. Cub. f. — 
Tipo sin notables particu- 
laridades. (Bot. F. G.; esp. 
Schultesia heterophylla, 
Mig.) 

Genciana de !a tierra. Cub, 
i. — Especie que se encuen- 
tra en lugares secos. (Bot. 
F. G.; esp. Voyra aphylla, 
Pers.) 

Genciana de la tierra de 
costa. Cub. í. — Tipo que se 
desarrolla en terrenos se- 
cos del litoral. (Bot. F. G.; 
©sp. Enicostema littorali, 
Blume.) 

Genciana del país. Cub. f. — 
Especie de flores azules, 
matizadas de blanco. (Bot. 
F. G.; esp. Eustorna süe- 
nifolium, Gal). 

General. Cub. m. — fam. — Si- 
nónimo de jefe. Véase. 



Tiene los usos castellanos. 

Genízara. Cub. epic. f.— Pez 
de unos 25 centímetros de 
largo de color rojizo. (Zool. 
F. Labridce; esp. Clejticus 
genizarra, Val.) 

Gente de color. Cub. i — Dí- 
cese a los negros y mula- 
tos en conjunto. Es de ob- 
servar que nunca entran 
en esta común deiomina- 
ción los chinos, aunque 
también son de color, pues- 
to que se trata de expresar 
que no se relaciona con in- 
dividuos de la raza banca. 

Geranio de manzana. Cub. 
m. — Epecie del ge'anio, 
muy apreciada en jaidine- 
ría por su grato obr de 
manzana, en lo que ¡e pa- 
rece al tipo conocilo en 
España por "geranio de 
malva", pero sus flores son 
rojas y no blancas, (iot. 
esp. Pelargonium capta- 
tum, Art.) 

Geranio manchado. Cub, va. 
• — Distinguido por la tan- 
ja circular que imita los 
bordes de la corola. (3ot. 
esp. P. zonale). 

Gerstroemia. Cub. f. — Nm- 
bre impropio de la pinta 
astronomía. Véase. 

Gibareño, ña. Cub. sufe. y 
adj. — La persona nacia en 
Gibara. 

Gibareño, ña. Cub. dj. — 
Aplícase a cosas de es: po- 
blación. 

Gigantón. Cub. m. — La dan- 
ta y su flor cultivad en 
jardinería, de tallo tieco, 



G0FI 



— 249 — 



GOLQ 



hojas compuestas y flores 
graneles y dobles de color 
violeta. Prodúcese de es- 
taca, pues sus semillas no 
alcanzan pleno desarrollo. 
También se llama dalia 
morada. (Bot. F. Compues- 
tas; esp. Dahlia variabilis). 

Ginúa. Cub. f. — vulg. — Así 
dicen los individuos de la 
plebe a una copa de gi- 
nebra, de cuya palabra de- 
riva, por regla morfológica 
imposible de establecer : 
"Vamos a tomar una gi- 
núa". 

Girasol enano. Cub. m. — 
Planta y su flor semejantes 
al girasol común, pero de 
menores proporciones. (Bot. 
F. Compuestas; esp. H. de- 
bilis, Nutt.) 

■Giro, ra. Amer. adj. — Aplí- 
case al gallo o a la gallina 
de pelea, que tienen el 
plumaje de las alas y de la 
golilla (véase) amarillo, y 
negruzca la pechuga. 

Girolí. Cub. adj. — Aplícase al 
gallo giro con el color ama- 
rillo algo verdoso. 

Gloriar. Cub. v. a. — poco uso. 
— Echar gotas de aguar- 
diente u otro licor en el 
cale, te, etc. 

Gofio. Común, m. — Harina 
hecha con trigo o maíz tos- 
tados, que constituye un 
alimento fuerte y muy 
apreciable en las islas Ca- 
narias, donde se bautizó 
así, y que es de gran con- 
sumo en la numerosa co- 



lonia de esa provincia es- 
pañola, en Cuba. 

Golilla. Cub. f. — Las plumas 
del cuello de algunas aves, 
cuando, como las del gallo, 
tienen la cualidad de eri- 
zarse en forma de la ver- 
dadera golilla. 

Golilla. Cub. f. — fam. — Deu- 
da, especialmente si es con- 
traída por pérdida en el 
juego. Véase engolillarse. 

Golondrina. Cub. epic. f. — 
vulg. — El vulgo de algunos 
lugares da este nombre al 
vencejo. Tiene el verdadero 
uso, y hasta algunas espe- 
cies de este pájaro, como se 
verá a continuación, toman 
algún aditamento para dis- 
tintivo. 

Golondrina. Cub. f. — Véase 
yerba de la niña (1. a y 2.* 
acep.) 

Golondrina de cueva. Cub. 
epic. f. — Especie propia de 
las Antillas mayores, de 
plumaje azul acerado, con 
visos verdes o violados en 
el lomo, en la parte infe- 
rior de la cabeza y en las 
plumas escapulares; la fren- 
te, garganta, costados del 
pecho y rabadilla, así como 
las partes inferiores, en ge- 
neral, de color pardo ave- 
llanado, con la parte media 
del cuerpo blanca. Vive y 
anida en lugares obscuros 
como las cuevas, de donde 
proviene el nombre. Llega 
en marzo y marcha en oc- 
tubre. (Zool. esp. Petroche- 
lidon fulva, Vieill.) 



GOMA 



250 



GRAJ 



Golondrina grande. Cuo.epic. 
f. — Especie de la que el 
macho adulto tiene el plu- 
maje de color negro y azu- 
lóse-, con visos de púrpura 
y violeta por encima, y 
blanco debajo de las alas. 
La hembra y el pichón son 
parduscos, blanquecinos por 
el vientre. Anida en prima- 
vera en los rincones de edi- 
ficios y huecos de peñas o 
de árboles. Llega en febre- 
ro y marcha en agosto. Es 
la especie mayor, cual lo 
indica su nombre, ignorán- 
dose de dónde viene ni 
adonde va, y, al parecer, 
sólo fué estudiada en Cuba. 
(Zool. esp. Progne crypto- 
lenca, Baird.) 

Golpazo. Común, m. — Au- 
mentativo de "golpe": el 
que se da con mucha fuer- 
za: "Me di un golpazo con- 
tra la puerta". 

Golpe de cuerda. Cub. m. — 
El que recibe un gallo de 
pelea, cerca de la nuca, y 
que le aturde y entontece. 

Golpe de tijera. Cub. m. — La 
puñalada o espolonazo que 
recibe el gallo entre las 
alas. 

Golleio. Cub. m. — muy vulg. 
— Meretriz de ínfima cate- 
goría. 

Goma. Cub. f. — Véanse las 
frases 43 y 109 del Apén- 
dice. 

Goma elástica. Cub. f.-Nom- 
bre impropio que se da al 
árbol exótico productor de 
la goma elástica, en Méjico 



y otros países, donde se ex- 
plota en la industria. Es 
poco abundante en Cuba, 
donde se cultiva sólo como 
ornamental; de hojas gran- 
des, coriáceas, de color ver- 
de obscuro y brillante por 
la haz, y rojizas mate por el 
envés. Las hojas, al brotar, 
se presentan enrolladas co- 
mo pequeños tubos. En Cu- 
ba no fructifica esta planta. 
(Bot. F. Mareas; esp. Ficus 
elástica, Boxb.) 

Gotero. Amer. m. — El apa- 
rato conocido en castellano 
por "cuentagotas", cual- 
quiera que sea su clase. Es 
voz aceptable en nuestro 
idioma. 

Goyorí. Cub. m. — Véase ca- 
calote (1. a acep.) 

Graciola. Cub. f. — Planta 
herbácea de la misma fa- 
milia que la descrita con 
este nombre por la R. A., 
pero diferente. Es de tallos 
tendidos, de hojas espabi- 
ladas u ovales, subsesiles, y 
flores azuladas de color azul 
pálido. Desarróllase en te- 
rrenos húmedos. (Bot. F. 
Escrofulariáceas ; esp. Rer- 
pestis monnieria, Kth.) 

Grajiento, ta. Cub. adj. -Aplí- 
case a la persona malolien- 
te. (Et. De grajo, Véase). 

Grajo. Cub. m. — Olor repug- 
nante que despiden algu- 
nas personas, particular- 
mente los negros. Suele 
substituir a la voz "soba- 
quina", cuando el mal olor 
emana de los sobacos. 



GRAN 



251 



GRAS 



Grajo. Cub. m. — Planta indí- 
gena de fétido olor, que le 
da nombre; de hojas ovala- 
das, brillantes en la haz. 
flores blancas axilares, y 
gran número de frutos es- 
féricos con asperezas en la 
epidermis. (Bot. F. Mirtá- 
ceas; esp. Eugenia tuber- 
culata). 

Grama. Cub. f. — Reciben este 
nombre genérico, que tal 
vez sea el verdadero cas- 
tellano, varias especies de 
hierbas : la más conocida 
por "hierba fina" y otras 
que toman aditamento par- 
ticular. (Bot. F. Gramí- 
neas). 

Grama de caballo. Cub. f. — 
Especie escasa, que consti- 
tuye un buen forraje. Tam- 
bién se llama pata de ga- 
llina. (Bot. F. G.; esp. Ma- 
nisuris impresa, Kunt.) 

Grama de Castilla. Cub. f. — 
Tipo muy abundante, de 
pasto excelente. (Bot. F. G.; 
esp. Panicum repans, Lin.) 

Grama de playa. Cub. f. — 
Especie de buen pasto que 
se desarrolla en el litoral. 
Bot. F. G.; esp. Stenota- 
phrum dimidiatum, Bron.) 

Grama pintada. Cub. f. — Es- 
pecie de regular pasto, co- 
nocida también por armi- 
lán. (Bot. F. G.; esp. Echi- 
nochloa colona). 

Granadillo blanco. Cub. m. 
— Árbol indígena silvestre 
de poca estimación, tam- 
bién llamado limoncillo y 
tomeguín (2. a acep.) (Bot. 



F. Rutáceas; esp. Fagara 
pterota, Lin.) 
Granadillo de costa. Cub. m. 

— Árbol indígena y silves- 
tre algo parecido al grana- 
dillo americano (también 
conocido en Cuba, y des- 
crito por la R. A.); pero de 
distinta clasificación téc- 
nica. También se llama gra- 
nadillo macho. (Bot. F. Ver- 
benáceas; esp. Vitex ilici- 
folia, Rich.) 

Granadillo macho. Cub. m. — 
Véase granadillo de costa. 

Granado agrio. Cub. m. — Es- 
pecie del granado, de fru- 
to agrio, empleado con éxi- 
to en la evacuación de lom- 
brices y solitarias. (Bot, F. 
Mirtáceas; esp. Púnica gra- 
natum, Lin.) 

Granado de costa. Cub. m. 
— "Arbusto de costas, ma- 
dera fuerte y elástica", di- 
ce Pichardo. 

Granado de sabana. Cub. m. 
—Arbusto de "madera muy 
dura, correosa, color de ca- 
fé claro con vetas", según 
Pichardo. 

Granado enano. Cub. m. — 
Variedad pequeña y ele- 
gante del granado, aprecia- 
da para jardinería. 

Grandulón, na. Amer. adj. — 
Corrupción de "grandullón, 
na" : demasiado grande, coa 
respecto de una persona. 

Grasilla. Cub. f. — Una planta 
silvestre. (Bot. F. Utricula- 
riáceas; esp. Pinguicula ft- 
tifolia. Wr.) (Et. De "gra- 
sa"). 



GROS 



252 



GRUP 



Gratén. Común, m. — Cierta 
forma de preparar en la co- 
cina pescado, pollo, etc. (Et. 
Del francés gratín). 

Greca. Cub. f. — Una cafete- 
ra de dos cuerpos cilindri- 
cos en la que se hierve el 
café, y se cuela luego con 
sólo invertir la posición del 
aparato. 

Gregorito. Cub. m. — desusa- 
da. — Lo mismo que "bur- 
la", "engaño", "chasco". 

Gregré. Cub. m. -Véase grin- 
guele. 

Grengué. Cub. m. — La plan- 
ta más nombrada gringuele. 

Grenguele. Cub. m. — Véase 
gringuele. 

Griega. Cub. f.— desusada. — 
Especie de cofia de redeci- 
lla usada por las mujeres. 

Gringuele. Cub. m. — Planta 
herbácea anual de tallo fi- 
broso, de color violado, con 
hojas grandes, ovales, ase- 
rradas, puntiagudas, con dos 
barbillas algo rizadas en la 
base. Es indígena. Recibe 
por corrupción los nombres 
de gregré, grengué y gren- 
guele, que le dan los ne- 
gros africanos, los cuales 
suelen emplearla en guisos. 
(Bot. F. Tiliáceas; esp. Cor- 
chorus olitorius, Lin.) (Et. 
Voz afrocubana). 

Grosella. Cub. f. — Un arbus- 
to y su fruto, distintos de 
la verdadera grosella, no 
cultivada en Cuba. Hay dos 
especies con este nombre 
común, cultivadas ambas, y 
cuyo fruto, esférico y muy 



ácido, se destina para con- 
servas. Reprodúcese de es- 
tacas. (Bot. F. Euforbiá- 
ceas; esp. Phyllanthus dis- 
tichus y Ph. emblica.) 

Grosella cimarrona. Cub. f. 
— Especie, también arbus- 
to, silvestre, parecida a las 
anteriores. (Bot. F. E.; esp. 
Ph, grandifolius). 

Grosella de la Florida. Cub. 
f. — Lo mismo que grose- 
llero de la Florida. Véase. 

Grosellero de la Florida. 
Cub. m. — Enredadera espi- 
nosa, de hojas espatuladas, 
flores blancas abundantes y 
olorosas, y fruto esférico de 
color anaranjado, menos 
ácido que los anteriores, y 
usado en refrescos y con- 
servas. También se llama 
grosella de la Florida y 
guinda. (Bot. F. Cácteas; 
esp. Peres kia oculeata). 

Grosello. Cub. m. — Así dicen 
y escriben algunos por gro- 
sella. 

Grulla. Cub. f. — vulg. — Dí- 
cese a la moneda de una 
peseta. Son sinónimos en el 
mismo lenguaje guana, cha- 
pa, tapa, etc. Tiene la acep. 
cast. para denominar el ave 
que también existe en Cuba. 

Grullo. Cub. m.-vulg. — Nom- 
bre que suele dar el vulgo 
a la moneda de un duro de 
plata. Son sinónimos gua- 
yo, bolo, disco, rueda, ma- 
raca y otros más. También 
significa el macho de la 
grulla, como en castellano. 

Grupela. Cub. f. — Dícese por 



GUAB 



253 



GUAB 



"baticola". Es corrupción 
de la voz militar "grupe- 
ra", que algunos corrom- 
pen más aún, y dicen gu- 
rupela. En otros lugares de 
América se dice gurupera. 

Guaba. Cub. f. — antic. — Pri- 
mitivo nombre de la ta- 
rántula o araña peluda, de 
uso -en otras Antillas. (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Guabairo. Cub. epic. m. — Dos 
especies de aves nocturnas 
parecidas al chotacabras; 
una es probablemente se- 
dentaria en Cuba, y la otra 
de paso en las Antillas, ori- 
ginaria de América Septen- 
trional. La primera es de 
menor tamaño que la se- 
gunda, la cual mide unos 3 
decímetros de pico a cola. 
Son de color rojizo variado 
de negro. Durante el día 
ocúltanse en lo más in- 
trincado de las selvas, y por 
la noche cazan insectos al 
vuelo, sin producir ruido, 
con los que se alimentan. 
Su rasgo característico es 
la boca hendida, y el pico 
corto, con algunas barbas a 
los lados. Pone los huevos 
en el suelo, sin nido. Tam- 
bién se llama guaraiba. No 
son el crequeté, cual supo- 
nen algunos, aunque sí pa- 
recidas y de la misma fa- 
milia. (Zool. F. Caprimul- 
gidce: esp. respectivas : An- 
trostomus cubenñs y A. ca- 
rolinensis, Gmel.) (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Guabán. Cub. m. — desusada. 



— Primitivo nombre del ár- 
bol más conocido hoy por 
cabo de hacha. (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

Guabano. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre, escaso, apreciable 
en carpintería, por su ma- 
dera dura, compacta, fina, 
de color amarillento, lige- 
ramente veteada. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Guabico. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de poca elevación, 
con ramas tortuosas, de ho- 
jas ovales, obtusas, alter- 
nas, lustrosas y pálidas, flo- 
res solitarias de seis péta- 
los y buena madera. Hay 
dos variedades con adita- 
mentos particulares. (Bot. 
F. Anonáceas; esp. Xilopia 
obtusifolia). (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Guabico de costa. Cub. m. 
— Variedad del guabico que 
se desarrolla en el litoral, 
de madera dura, consisten- 
te, y de fino grano. 

Guabico de sabana. Cub. va. 
— La especie más conocida 
por cirio. Véase. 

Guabina. Cub. epic. f. — Va- 
rios peces acantopterigios, 
de agua dulce, muy abun- 
dantes, que alcanzan me- 
diano desarrollo, de cuer- 
po algo cilindrico, cabeza 
obtusa, con dos aletas dor- 
sales, la caudal redondea- 
da, y piel mucilaginosa de 
color obscuro. Su carne es 
exquisita y saludable. (Zool. 
F. Gobiidre). (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 



GUAB 



254 — 



GUAC 



Guabina. Cub. común. — fig. y 
fam. — Dícese a la persona 
que procura congraciarse 
con todo el mundo, aplau- 
diendo todas las opiniones 
por encontradas que sean, 
sin sentir verdadero entu- 
siasmo por ninguna. Lo que 
decimos en castellano "co- 
mer a dos carrillos" o "na- 
dar entre dos aguas". De 
esta voz, siguiendo la cos- 
tumbre americana de for- 
mar verbos de substantivos, 
aunque no sea censurable 
en este caso, se han deri- 
vado guabinear, guabineo y 
guabineador, ra. Véase la 
frase 15 del Apéndice. 

Guabina cabezona. Cub. epic. 
f. — Especie de guabina (1. a 
acep.), indicada en su nom- 
bre. 

Guabina ciega. Cub. epic. f. 
— Véase pez ciego. 

Guabina de ley. Cub. epic. 
f. — Es la especie del pez 
guabina más importante y 
de mayor tamaño, que al- 
canza un peso de 3 kilo- 
gramos, de color aceituna- 
do, y con la cabeza depri- 
mida. (Zool. F. G.; esp. 
Phlypnus dormitor, Lac.) 

Guabina boyera. Cub. epic. 
f. — (Zool. F. G.; esp. Awaous 
taiasica, Licht.) 

Guabina mapo. Cub. epic. f. 
— (Zool. F. G.; esp. Dormi- 
tator maculatus, Bloch.) 

Guabina sapo. Cub. epic. f. — 
Pez parecido al conocido 
por sapo. Véase. 

Guabineador, ra. Cub. subs. 



y adj. — fam. — Lo mismo 
que guabina (2. a acep.) 
Véase. 

Guabinear. Cub. v. n. — fig. y 
fam. — Véase guabina (2. a 
acep). 

Guabineo. Cub. m. — Acción y 
efecto de guabinear. Véase. 

Guabiniquinaje. Cub. epic. 
m. — antic. — Primitivo nom- 
bre de un cuadrúpedo mon- 
tes, que se desconoce cuál 
pueda ser ni cuál su ver- 
dadero nombre dado por 
los indios. Zayas dice a este 
respecto: "En tanto que 
Oviedo y López de Gomara 
escribieron guabiniquinaje, 
el Padre Las Casas dijo 
guaminiquinaje, y en algu- 
na ocasión guaminiquinax, 
así como Oviedo en ciertas 
veces guabiniquimar". Al- 
gunos suponen que sea el 
almiquí. El caso es que te- 
nía el aspecto de liebre y 
zorra, y, al parecer, era es- 
pecie abundante en la Isla, 
constituyendo un preciado 
alimento. 

Guabiniquimar. Cub. epic. m. 
— antic. — Véase la voz an- 
terior. 

Guabiniquinax. Cub. epic. m. 
— antic. — Véase guabini- 
quinaje. 

Guabino. Cub. m. — En la re- 
gión oriental, dicen así los 
muchachos al último mate 
(semilla del bejuco mate), 
que les queda sin perder, 
en sus juegos. 

Guaca. Cub. f. — Concavidad 
subterránea que se destina 



GUAC 



255 



GUAC 



a precipitar la madurez de 
las frutas. (Et. Voz caribe, 
Zayas; seguramene corrup- 
ción de huaca). 

Guaca. Amer. f. — Dícese al 
dinero o prendas que lo 
valgan, cuando se tiene en- 
terrado; y en algunos luga- 
res, por extensión, dícese a 
la hucha o alcancía. 

Guaca. Cub. f. — fam. — poco 
uso. — Algunos le dan signi- 
ficación de reprimenda, 
amonestación, riña. Otros 
pronuncian guasca. 

Guacabina. Cub. f. — Provi- 
siones de boca que se llevan 
para un viaje. (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Guacabina. Cub. f. — "La res 
extraña que se introduce en 
una piara de ganado", dice 
Pichardo. 

Guacacoa. Cub. f.-Arbol sil- 
vestre de unos cinco metros 
de elevación , cuyo líber es 
de materia fibrosa, forman- 
do tejido, del que se hacen 
riendas, y cintas de agri- 
mensor. Por esta circuns- 
tancia, confunden algunos 
este árbol con la daguilla, 
que, aunque de la misma 
familia botánica, es de gé- 
nero distinto. Hay dos es- 
pecies. (Bot. F. Timeleá- 
ceas; esp. Lasianclenia cu- 

r, bensis, Ben.) (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

Guacaica. Amer. epic. f. — El 
ave más conocida en Cuba 
por arriero. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Guacal. Cub. m. — Armazón 



hecha de barrotes o tablas, 
a manera de jaula tosca, 
que se utiliza para trans- 
portar ciertas mercancías. 
No tiene ninguno de los sig- 
nificados americanos. (Et. 
Del azteca huacal). 

Guacaiote. Cub. m. — Enre- 
dadera trepadora de tallos 
gruesos y espinosos, así 
como su fruto, que es una 
especie de haba grande, de 
piel fuerte y pulpa veneno- 
sa, que usan los muchachos 
como dinero en las transac- 
ciones de sus juegos. Hay 
dos especies con aditamen- 
tos particulares. Antigua- 
mente se decía guanana. 
(Et. Voz india, probable- 
mente mejicana). 

Guacaiote amariilo. Cub. m. 
— Especie común en los ar- 
senales del litoral, de folio- 
Ios ovalados, obtusos, des- 
iguales en la base, flores 
amarillas en racimos y se- 
millas también amarillas. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Ccesalpinia bondux, Roxb.) 

Guacaiote prieto. Cub. m. — 
Tipo que también crece en 
las costas, de hojuelas sub- 
acorazonadas en la base, 
flores amarillas y semillas 
algo aplanadas, de color 
gris obscuro. (Bot. F. L.; 
esp. C. bonducella, Flem.) 

Guacaiote prieto. Cub. m. — 
Hemos visto que algunos 
dicen así al brasilete co- 
lorado, lo que más nos pa- 
rece error que otra cosa. 

Guacamarí. Cub. m. — Véase 



OUAC 



— 256 — 



<*UAC 



camagua. (Et. Voz india). | 

Guacamarí común» Cub. m. — 
Véase camagua. 

Guacamaya. Cub. epic. f. — 
Pez de tipo parecido al lla- 
mado vieja, de colores rojo 
y amarillo muy vivos. 
¿Será el titulado bandera 
española? 

Guacamaya. Cub. f. — Planta 
de jardinería de hojas ro- 
jas matizadas de amarillo. 
También le dicen platanillo 
de Cuba de monte. (Bot. F. 
Cannáceas; esp. Canna in- 
dica, Lin.) 

Guacamaya. Cub. f. — Planta 
silvestre de hojas aovadas, 
con virtudes terapéuticas, 
tricolores, así como la in- 
florescencia. También se 
llama papagayo y tricolor. 
Reciben además el nombre 
común de guacamaya va- 
rias especies leguminosas, 
todas con aditamentos par- 
ticulares. (Bot. F. Amaran- 
táceas; esp. Amaranthus 
gangeticus, Lin.) (Et. Voz 
caribe, según Zayas). 

Guacamaya amarilla. Cub. f. 
— -Arbusto silvestre, espi- 
noso, de unos cuatro me- 
tros de altura, de foliólos 
elípticos, flores de pétalos 
amarillos, que forman raci- 
mos terminales, en figura 
de pirámides, sobre largos 
pedúnculos. Es planta me- 
dicinal. (Bot. F. Legumino- 
sas; esp. Coesalpinia pul- 
cherrima, Sw.) 

Guacamaya colorada. Cub. f. 
— Variedad de la especie 



anterior, con los pétalos 
amarillos y rojos. 

Guacamaya de costa. Cub. í. 
- — -Así dicen algunos al palo 
campeche, que no es el le- 
gítimo. 

Guacamaya doble. Cub. f. — 
El arbusto guacamayón. 
Véase. 

Guacamaya francesa. Cub. 
f. -Arbusto silvestre de ho- 
jas compuestas, con hojue- 
las grandes, oblongas, sub- 
truncadas en la base y re- 
dondas en el ápice, de pe- 
cíolo triangular, y flores 
amarillas en largos raci- 
mos terminales. Es pare- 
cida a la guacamaya ama- 
rilla, pero de mayores pro- 
porciones. También se co- 
noce por guajaba, yerba de 
las herpes y yerba de los 
empeines. (Bot. F. L.; esp. 
Cassia alata, Lin.) 

Guacamayabo. Cub. m. — Lu- 
gar donde abundan las gua- 
camayas. 

Guacamayo, ya. Cub. va. y f. 
— antic. — Decíase cuando la 
guerra separatista, a los es- 
pañoles, por los colores de 
la bandera. Tiene el uso 
americano castellanizado, 
como masculino, que acep- 
ta la R. A. para designar 
un ave, especie de papa- 
gayo. 

Guacamayo, ya. Cub. adj. — 
Aplícase a todo lo que ten- 
ga reunidos los colores del 
pabellón español. 

Guacamayón. Cub. m. — Ar- 
busto de mayores propor- 



GUAD 



— 257 



GUAG 



ciones en iodos sus órga- 
nos que la guacamaya, es- 
pecialmente en el número 
de pétalos de sus flores. 
También se llama guaca- 
maya doble. ¿Será la gua- 
camaya francesa? 

Guacamol. Amer. m. — Ensa- 
lada de aguacate con ce- 
bolla; vinagre y aceite. 
También se dice guacamo- 
le. (Et. Voz india). 

Guacamole» Amer. m. — Véa- 
se guacamol. 

Guacanco. Cub. m. — "Vege- 
tal rubiáceo (Phialanthus 
rigidus, Gris.). (Sauv.)". 
Esto dice Pichardo. 

Guacarnaco, ca, Cub. adj. — 
íam. — Denota torpeza, ma- 
jadería, aplicado a perso- 
nas. 

Guáchara. Cub. f. — íam. — 
Equivale a "mentira", "em- 
buste". (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Guáchere. Cub. m. — fam. — 
Voz algo usada para signi- 
ficar un golpe que se da 
con los dedos o los nudillos. 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Guachinanga. Cub. f. — Tran- 
ca de cerrar una puerta, 
que se empotra en la pared 
por las extremidades. 

Guachinango, ga. Amer. subs. 
y adj.-Dícese burlescamen- 
te a la persona nacida en 
Méjico. 

Guachinango, ga. Cub. adj. 
— fam. — Aplícase a la per- 
sona astuta con zalamería. 

Guadaíupe. Cub. f. — fam. — 



Véase la frase 246 del 
Apéndice. 

Guadañero. Común, m. — El 
marinero que conduce un 
guadaño. Véase. 

Guadaño. Común, m. — Bote 
pequeño con toldo a popa, 
que se usa para transpor- 
tar personas en los puertos. 
Calificamos de común esta 
voz, aun cuando pudiera ser 
dudoso su origen, pues en 
España se usa solamente en 
los puertos andaluces. 

Guafe. Cub. m. — poco uso. — 
Pequeño muelle de madera 
sobre el mar o en la mar- 
gen de un río. (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). 

* Guagua. Cub. f. — Dícese a 
una cosa baladí, de valor 
insignificante. (Et. Voz ca- 
ribe). 

Guagua. Cub. epic. f. — Reci- 
ben este nombre varios in- 
sectos hemípteros pareci- 
dos a la cochinilla, de color 
gris o blancuzco, que ata- 
can a los árboles frutales, 
como el anón, el cocotero, 
el limonero, y muy parti- 
cularmente el naranjo, cu- 
yas cosechas destruyen, y 
algunas veces destrozan la 
plantación. Los machos son 
alados y las hembras ápte- 
ras, las cuales se adhieren 
a las hojas, quedando pro- 
tegidas por una especie de 
escudo, que casi imposibi- 
lita el exterminio, si no se 
procura con una solución 
de jabón de ballena y pe- 
tróleo. Pero este insecto 



17 



GUAG 



258 



GUÁI 



tiene mortal enemigo en los 
conocidos por cotorrita y 
avispita. (Zool. F. Cocci- 
dce; géneros: Diaspis, As- 
pidiotus y otros). 

Guagua, Cub. f. — Especie de 
ómnibus destinado a dar 
viajes con itinerario fijo. 
En la Habana existen aún, 
con detrimento del ornato 
público, para recorrer al- 
gunas calles de la ciudad. 

"Guagua (De). Cub. mod. 
adv. — Equivale a la forma 
castellana "de balde": "Es 
cómodo ir de guagua a 
cualquier parte". Su uso 
está muy generalizado ya 
fuera de Cuba. 

Guagua. Cub. m. — Una plan- 
ta silvestre. (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Guaguanche. Cub. epic. m. — 
Pez común en los mares de 
Cuba, de uno a dos pies de 
largo, de cuerpo semejante 
al de la anguila, algo menos 
redondo, con el lomo de co- 
lor pardusco y el vientre 
plateado, y una faja late- 
ral verdosa. Es un bocado 
exquisito. Algunos pronun- 
cian guaguancho. (Zool. F. 
Sphyrcenidae; esp. Sphyrce- 
71a guaguanche, Cuv.) (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Guaguanche (De). Cub. 
mod. adv. — vulg. — Lo mis- 
mo que decir, de guagua o 
de balde, en castellano: 
"Fui de guaguanche a la 
merienda". Otros dicen de 
guaguancho. 

Guaguancho. Cub. epic. m. — 



Algunos dicen así en vez de 
guaguanche. 

Guaguancho (De). Cub. 
mod. adv.-Véase guaguan- 
che (de). 

Guaguao. Cub. adj. — Aplíca- 
se a una variedad de ají. 
Véase. (Et. Voz caribe). 

Guagüero. Cub. m.— El con- 
ductor del carruaje llamado 
guagua (3. m acep.). 

Guagüero, ra. Cub. adj. — 
fam. — Se aplica a las per- 
sonas que demuestran exa- 
gerado empeño en adqui- 
rir las cosas regaladas o 
a muy bajo precio. (Et. Del 
mod. adv. de guagua). 

Guaguií. Cub. m. — desusada. 
— La planta más conocida 
por malanga blanca. Véase. 
(Et. Voz caribe). 

Guaiboso, sa. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona muy 
dada a gritar o quejarse, 
sin causa para ello: "Un 
chiquillo muy guaiboso"" . 

Guaijacón. Cub. epic. m. — 
vulg. — Así dicen algunos 
incorrectamente por guaja- 
cón. Véase. 

Gualmareño, ña. Cub. subs. 
y adj. — Dícese a la persona 
de Guáimaro. 

Guaímareño, ña. Cub. adj. — 
Aplícase a las cosas de esa 
población. 

Guáimaro. Cub. m. — Árbol 
silvestre, elevado, de ma- 
dera dura, pesada, de gra- 
no fino, color pardusco, cu- 
yas hojas comen los caba- 
llos, y que produce unas 
semillas del tamaño de gar- 



GUAI 



259 



GUAJ 



banzo. (Et. Voz caribe, se- I 
gún Zayas). 
Guaínica. Cu b. epic. f. — Véa- 
se mayito. (Et. Voz india). 
Guainúa. Cub. epic. f. — Pri- 
mitivo nombre conservado 
en algunos lugares del pá- 
jaro solibio. Véase. (Et. Voz 
caribe). 
Gualrajabo. Cub. m. — antic. 

Véase guairajal. 
Guairajal. Cub. m. — El lugar 
donde abunda el guairaje. 
Véase. Antiguamente se 
decía guairajabo, forma in- 
dia. 
Guairaje. Cub. m. — Reciben 
este nombre común varios 
árboles y arbustos, todos 
con algún aditamento par- 
ticular. (Et. Voz caribe, 
según Zayas). 
Guairaje blanco. Cub. m. — 
Pequeño arbusto de hojas 
cartáceas, elípticas, oblon- 
gas, redondas en la base, 
con puntos translúcidos, 
flores de corola blanca, en 
corimbos fasciculados, sé- 
siles, y madera dura y pe- 
sada. (Bot. F. Mirtáceas; 
esp. Eugenia disticha, D. 
C) 
Guairaje de hojas ovales. 
Cub. m. — Árbol pequeño 
de hojas cartáceas, chicas, 
elípticas, cuneiformes, 
translúcidas, flores en ra- 
cimos pubescentes, y bue- 
na madera. (Bot. F. M.; esp. 
E. buxifolia, Will.) 
Guairaje de sierra. Cub. m. 
— Árbol indígena escaso, 
parecido a los anteriores. 



Bot. F. Celastríneas; esp. 
Maytanus cuneifolius, Gris). 

Guairaje macho. Cub. m. — 
Pequeño árbol de hojas co- 
riáceas, elípticas, obtusas 
en la base, con una corta 
punta en el apéndice, sin 
puntos translúcidos, flores 
en racimos, baya globosa, 
cuyo fruto engorda a los 
cerdos, y madera dura y 
fuerte. (Bot. F. Mirtáceas; 
esp. Eugenia axillaris). 

Guairajecillo. Cub. m. — Véa- 
se guairajillo. 

Guairajillo. Cub. m. — Arbo- 
lito de menores proporcio- 
ciones que el guairaje. 
Algunos dicen guairajeci- 
llo, y aunque son los menos, 
se adaptan mejor a las le- 
yes castellanas de formar 
los diminutivos. (Bot. F. 
Mirtáceas; esp. Eugenia li- 
neata, D. G.) 

Guaüro. Cub. m. -Algunos lla- 
man con este nombre pri- 
mitivo al bejuco de ver- 
gajo. Véase. (Et. Voz ca- 
ribe). 

Guairo santo. Cub. m.-Plan- 
ta silvestre. (BoL F. Ver- 
benáceas; esp. Acgiphüa 
elata, Sw.) 
Guairo santo de costa. Cub. 

m. — Véase palo guitarra. 
Cuajaba. Cub. f. — antic. — 
Véase guacam.aya francesa. 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 
Guajaca. Cub. f. — Vegetal 
parásito que se desarrolla 
en las ramas de los árboles 
y en las rocas, de largos 



GUAJ 



260 



GUAM 



filamentos colgantes, que, 
después de hervidos, se 
usan para rellenos de co- 
jines, etc.; produce flores 
de corola azul. (Bot. F. 
Bromeliáceas; esp. Tilland- 
sia fasciculata, Sw.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guajacón. Cub. epic. m. — Pe- 
cecillo de agua dulce muy 
abundante, de color pardo 
claro por el lomo y azulado 
en el vientre, con reflejos 
metálicos por todo el cuer- 
po. La hembra crece más 
que el macho. Suelen cui- 
darse en piscinas de adorno. 
Se alimenta de insectos y 
larvas de mosquitos, por lo 
que resulta beneficioso a la 
higiene. Las migas de pan, 
según Zayas, lo matan. Al- 
gunos dicen guaijacón y 
guayacón. (Zool. F. Pceci- 
liidce; esp. Gambusia pune- 
tata, Poey). (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Guajaibón. Cub. m. — Según 
Zayas, un bejuco que se 
usa en Cuba como cuer- 
das. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Guajalón. Cub. m, — Así he- 
mos oído nombrar un be- 
juco, que acaso sea el an- 
terior. 

Gua jamón, na. Cub. adj. — 
Aplícase a, la caballería de 
color bayo fuerte, con la 
crin y la cola blancas. 

GuajaquilSa. Cub. f. — Planta 
parásita muy parecida a la 
guajaca, de filamentos muy 
delgados. También se co- 



noce por barba española. 
(Bot. F. B.; esp. Tillandsia 
usneoides, Lin.) 

Guajara. Cub. m. — Según Za- 
yas, un árbol silvestre de 
Cuba. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Guajey. Cub. m. — desusada. 
— Lo mismo que calabazo 
(2. a acep.) (Et. Voz caribe. 
Zayas). 

Guapea. Cub. epic. f. — Pece- 
cillo, especie del guajacón, 
de color pardo verdoso, 
con reflejos plateados y 
puntos negros. (Zool. F. 
Pcecüiidce; esp. Limia cu- 
bensis, Poey). (Et. Voz ca- 
ribe. Zayas). 

* Guajira. Cub. f. — "Canto po- 

pular entre los campesi- 
nos de la isla de Cuba". 
(R. A.) 

* Guajiro, ra. Cub. m. y f. — 

"Campesino blanco de la 
isla de Cuba". (R. A.). 

Guajiro, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a personas y cosas que 
siendo de población pare- 
cen campesinas por su as- 
pecto rústico : "Un hombre 
muy guajiro". 

G^joti. Cub. común. -antic- 
li. 'amiento entre los abo- 
rigen s cubanos que equi- 
valía a. "usted" castellano. 
(Et. Voz , >-ibe). 

GuaJdrapearo Cub. v. n. — an- 
tic. — Véase «, atrapear. (Et 
de "gualdrapa ). 

Gualdrapeo. Cu- m. — antic. 
— Véase guaira ?o. 

Guama. Cub. m.- Árbol sil- 
vestre de buen; madera, y 



GUAM 



— 261 — 



GU N 



de cuya corteza se fabri- 
can sogas y cuerdas, tam- 
bién conocido por frijoli- 
llo (2. a acep.) Véase. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guama bobo. Cub. m. — Véa- 
se frijolillo prieto. 

Guama candelón. Cub. m. — 
Árbol silvestre de hojas 
compuestas con hojuelas 
opuestas, flores blancuzcas 
con visos purpúreos en ra- 
cimos laterales, legumbre 
comprimida con una espe- 
cie de alas longitudinales 
en los bordes. También se 
llama guama hediondo. 
(Bot. F. Leguminosas ; esp. 
Piscidia erythrina, Lin.) 

Guama de costa. Cub. m. — 
El árbol más conocido por 
frijolillo amarillo. Véase. 

Guama de San Bartolomé. 
Cub. m. — Especie silvestre 
del guama sin notables par- 
ticularidades. (Bot. F. L.; 
esp. Lonchocarpus blainii, 
Wr.) 

Guama de soga. Cub. m. — 
Véase frijolillo prieto. 

Guama hediondo. Cub. m. — 
Lo mismo que guama can- 
delón. Véase. 

Guamaca. Cub. f. — Árbol que 
se eleva silvestre unos diez 
metros, de madera dura, 
amarillenta, empleada en 
carpintería. Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Guamajal. Cub. m. — Sitio 
donde abundan los árboles 
guamas. 

Guamao. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que se desarrolla en 



el litoral, < e buena ma- 
dera, muy esistente a la 
humee i. ambién suele 
llamarse guamaro. (Bot. F. 
Leguminosas; esp. Loncho- 
carpus oligospermum). (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guamaro. Cub. m. — Algunos 
dicen así al árbol guamao. 
Véase. 

Guamica. Cub. epic. f. — an- 
tic. - — Primitivo nombre de 
la paloma conocida por ra- 
biche. (Et. Voz caribe). 

Guaínin!quinaje. Cub. epic. 
m. — antic. — Véase guabini- 
quinaje. 

Guammiqulnax. Cub. epic. 
m. — antic. — Véase guabini- 
quinaje. 

Guamo. Cub. m. — antic. — El 
fotuto (1. a acep.), entre los 
aborígenes. (Et. Voz cari- 
be, según Zayas). 

Guámpara. Cub. f. — Véase 
mocha. 

Guana. Cub. f. — Árbol- silves- 
tre de hojas cordiformes, 
grandes y brillantes, flores 
tubulosas, amarillas, termi- 
nales. El líber de este ár- 
bol es un tejido fibroso, ca- 
lado, de color amarillo, que 
se utiliza en sombreros y 
para liar mazos de cigarros 
puros. Hay otra especie. 
(Bot. F. Magnoliáceas; esp. 
Lirio denclron lagetta, Gris.) 
(Et. Voz caribe). 

Guanabá. Cub. epic. m. — Ave 
zancuda común de unos 6 
decímetros de largo, de co- 
lor ceniciento aplomado, 
más obscuro hacia el lomo, 



GUAU 



262 



GUAN 



cabeza negra por detrás, 
con manchas negras en las 
mejillas, con muchas plu- 
mas blancas o leonadas a 
manera de cresta, de donde 
también toma el nombre de 
guanabá real. Se alimen- 
ta de cangrejos y peces, 
vuela muy pesadamente y 
se deja cazar con facilidad. 
Tiene las patas amarillas, 
el pico aplanado y negruz- 
co, y los ojos rojos. (Zool. 
F. Ardeidce; esp. Nycthero- 
dius violáceas, Lin.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guanabá de Florida. Cu b. 
epic. m. — Especie de plu- 
maje negro verdoso, con 
brillo en el lomo y la ca- 
beza, con plumas blancas, 
largas y angostas en el co- 
gote, y el resto del plumaje 
pálido con visos de color 
lila. Esta especie, como la 
anterior, es sedentaria. 
(Zool. F. A.; esp. Nycthi- 
corax n&vius). 

Guanabá real. Cub. epic. m. 
— Véase guanabá. 

Guanabá rojo. Cub. epic. m. 
— Ave de paso muy pare- 
cida al alcaraván, de color 
rojo, que le da nombre, que 
llega a Cuba en septiembre 
y se retira en abril. Tam- 
bién se llama ave-toro. 
(Zool. F. A.; esp. Botaurus 
lentiginosus). 

Guanabacoense. Cub. subs. 
com. y adj.-La persona na- 
cida en Guanabacoa. Festi- 
vamente se le llama ca- 
zuelero, ra. 



Guanabacoense. Cub. adj. 
— Aplícase a cosas de esa 
población. 

Guanabanada. Amer. f. — 
Véase champola, que es el 
cubanismo aceptado por la 
R. A. 

Guanabanilla. Cub. í. — Árbol 
silvestre de mediana ele- 
vación, de hojas pecioladas 
con venas curvas, y flores 
amarillas, en cimas termi- 
nales. Hay otras especies 
con aditamento, muy pare- 
cidas, que se citan a conti- 
nuación. (Bot. F. Ocná- 
ceas; esp. Gomphia revo- 
luta). (Et. De guanábana). 

Guanabanilla de monte. Cub. 
f.— (Bot. F. O.; esp. G. acu- 
minata, D. G.) 

Guanabanilla de pinar. Cub. 
f.— (Bot. F. O.; esp. G. 
elliptica, Rich). 

Guanabanilla de sabana. 
Cub. f.— (Bot. F. O.; esp. 
G. ilicifolia, D. C.) 

Guanábano cimarrón. Cub. 
m. — Además del árbol ame- 
ricano llamado "guanába- 
no", y descrito por la R. A., 
hay en Cuba esta especie 
silvestre, de hojas oblon- 
gas, más grandes, y la gua- 
nábana con las aréolas de 
la epidermis substituidas 
por espinillas carnosas, de 
pulpa no comestible. (Bot. 
F. Anonáceas; esp. Anona 
montana, Macfad.) 

Guanabima. Cub. f. — El fru- 
to de la palma conocida por 
"corojo". (Et. Voz caribe, 
Zayas). 



GUAN 



263 



GUAN 



Guanabo. Cub. m. — Véase 
guanal. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Cuanaja. Cub. f. — fam. — 
Véase la frase 112 del 
Apéndice. 

Guanajada. Cub. f. — fam. — 
3quivale a "sandez", "ma- 
jadería", "despropósito", 
acción propia de un indi- 
viduo calificado de guanajo 
(véase) : "Vicente comete 
muchas guanajadas, en 
cuanto abre la boca o se 
nueve"; "Don Juan, escri- 
biendo, no dice más que 
guanajadas". 

Guaraajay. Cub. m. — Cierta 
combinación en el juego de 
monte. (Et. Voz india). 

Guana jayense. Cub. subs. 
com. y adj.— La persona de 
Guanajay. 

Guanajayense. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esa 
villa. 

Guanajo, ja. Arner. subs. y 
adj. -fam. — Di cese a la per- 
sona tonta o mentecata. 
Tiene la acep. americana de 
la R. A. 

Guanajote, ta. Cub. subs. y 
adj. — fam. — Es aumentati- 
vo de guanajo, ja, en la 
acep. fam. de este Voca- 
bulario, y se aplica, por lo 
tanto, a la persona extre- 
madamente necia. 

Guanal. Cub. m. — Sitio don- 
de abunda la palma lla- 
mada guano. También se 
dice guanaba. 

Guanana. Amer. f. — antic. — 
Primitivo nombre antillano 



del guacalote. (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Guanana. Cub. epic. f. — Re- 
ciben este nombre común 
con aditamentos, dos espe- 
cies de gansos salvajes, de 
paso en Cuba, donde inmi- 
gran de América Septen- 
trional. Son aves palmípe- 
das que suelen verse en la- 
gunas y ríos. (Zool. F. 
Anatido 3 ). 

Guanana blanca. Cub. epic. 
f.— Tipo de plumaje blan- 
co, cuando adulto, con las 
remeras primarias negras, 
y la hijuela cenicienta. 
(Zool. F. A.; esp. Chen hy- 
perboreus, Gmel.) 

Guanana prieta. Cub. epic. 
f.— Especie de plumaje ce- 
niciento, con una franja 
blanca en la base de la 
mandíbula superior, y el 
pecho blanco manchado de 
negro. Hay otra especie con 
este mismo nombre, muy 
rara. (Zool. F. A.; esp. An- 
ser gambelii, Hart.) 

Guanani. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de madera dura, 
compacta, fina y amarilla. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Guanaraiba. Cub. f. — antic. — 
Primitivo nombre del man- 
gle prieto. Véase. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Guanaro, ra. Cub. m. y f. — 
Primitivo nombre de la pa- 
loma salvaje más conocida 
por paloma sanjuanera o 
de San Juan. Véase. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guandú. Cub. m. — Arbusto 



GUAN 



264 



GÜAN 



parecido al "codeso" de la 
R. A., o acaso una especie 
de él, que se eleva unos dos 
metros, de ramas velludas, 
hojas compuestas de folio- 
Ios lanceolados, verdes todo 
el año, flores amarillas, de 
tenue aroma, semejando 
mariposas, y por fruto una 
legumbre conteniendo una 
especie de judías, emplea- 
das en algunos guisos. Otros 
le llaman gandul, por co- 
rrupción y asimilación. 
(Bot. F. Leguminosas ; esp. 
Cajanus bicolor). (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Guángara. Cub. f. — Bullicio, 
gritería, escándalo. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guaní. Cub. epic. m. — antic. 
— Primitivo nombre del pa- 
jarillo "colibrí", zunzún en 
Cuba con más frecuencia. 
Véase. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas) . 

Guanichiche. Cub. m. — La 
palma yuraguano. Véase. 

Guanín. Arner. adj. — desusa- 
da. — Aplícase al oro de baja 
aleación. La R. A. acepta 
guañín. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Guaninas. Amer. m. — Lugar 
donde abunda la plañía 
"guanina", que describe la 
R. A. 

Guaníquí. Cub. m. — Bejuco 
silvestre que se desarrolla 
en las sierras, cuyos tallos 
alcanzan un grosor de 4 
centímetros, con hojas elíp- 
ticas, puntiagudas, lampi- 
ñas, flores blancuzcas, sin 



corola, en racimos flojos, y 
baya de color negro pur- 
púreo. Los tallos de esta 
enredadera, por su flexibi- 
lidad y resistencia, se desfi- 
nan a la construcción de 
canastas y cestas, por lo 
que también se nombra be- 
juco de canastas o de ba- 
nastos, y otros le dicen gta- 
niquiquí. (Bof. F. Fitolacá- 
ceas; esp. Villamilla octan- 
dra, Hock.) (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Guaniquinabo. Cub. m. — an- 
tic. — Primitivo nombre de 
guaniquinal. 

Guaniquina!. Cub. m. — Lu- 
gar donde abunda el gua- 
niquí. Véase. 

Gíiamqjsiique. Cub. m. — Pian- 
ín. silvestre de hojas lan- 
ceoladas, acuminadas, y 
í!or de color blanco platea- 
do. Algunos confunden esta 
planta con la guaniquiquí. 
(Bot. F. Amarantáceas ; esp. 
Celosía argéntea). (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Guaniquiquí. Cub. m. — Al- 
gunos dicen así al bejuco 
más llamado guaniquí. Véa- 
se. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Guano. Cub. m. — Esta voz en 
Cuba va perdiendo su pri- 
mitivo significado, por la 
generalización de la voz 
"palma", y actualmente en 
la Isla, apenas tiene otro 
uso que para designar la 
penca de la palma. Las pal- 
mas que aun llevan el 
nombre guano con algún 



GUAN 



265 — 



GUAO 



aditamento, son las descri- 
tas más abajo. 

Guano. Cub. m. — fam. — Al- 
gunos- dicen así al dinero, 
en abstracto. 

Guano blanco. Cub. m. — Pal- 
ma de tronco alto y delga- 
do, de todo terreno, cuyas 
pencas se emplean para te- 
char bohíos, y el tronco 
para cercas; el fruto lo 
come el cerdo. También se 
llama miraguano y yura- 
guano blanco. (Bot. F. Pal- 
mas; esp. Thrinax argén- 
tea, Mart.) 

Guano cana. Cub. m. — La 
palma cana y su penca. 
Véase. 

Guano cana de monte. Cub. 
m. — Véase palma cana de 
monte. 

Guano de costa. Cub. m. — 
Palma parecida al guano 
blanco, y cuyo fruto comen 
los cerdos, y las hojas los 
caballos. También se llama 
guano de lana y yuraguano 
o miraguano de lana. (Bot. 
F. P.j esp. Thrinax parvi- 
flora) . 

Guano de lana. Cub. m. — 
Véase guano de costa. 

Guano espinoso. Cub. m. — 
Palma de madera casi in- 
corruptible, que produce 
pencas espinosas empleadas 
para techar bohíos. Tam- 
bién se llama yuraguano o 
miraguano espinoso. (Bot. 
F. P. ; esp. Copernicia 
wrightii, Gris.) 

Guano prieto. Cub. m. — Pal- 
ma de tronco corto, pencas 



verdes, lampiñas o pubes- 
centes en el envés, con di- 
visiones unidas en la ter- 
cera parte, desde la base, y 
lígula anchamente redon- 
deada. Bot. F. P.; esp. Thri- 
nax rodiata, Lob.) 

Guantanameño, ña. Cub. 
subs. y adj. — La persona de 
Guantánamo. 

Guantanameño, ña. Cub. adj. 
— Aplícase a cosas de esa 
ciudad. 

Guao. Cub. m. — Arbusto quo 
alcanza unos tres y medio 
metros de altura, común en 
el litoral y terrenos, ári- 
dos, de hojas compuestas, 
con foliólos ovales, oblon- 
gos, dentados, brillantes en 
el anverso y tomentosos por 
el reverso, florecillas rojas 
en panícula, madera rojiza 
empleada para carbón, y 
pocas veces en carpintería. 
La semilla alimenta al ga- 
nado porcino. Este arbusto 
tiene los órganos impreg- 
nados de una especie de re- 
sina cáustica que mancha 
de negro la epidermis, 
mancha que degenera lue- 
go en llaga. Según tradicio- 
nes populares, la sombra de 
este arbusto es dañina al 
hombre, y al parecer está 
comprobado en las personas 
de piel muy blanca. Véase 
la frase 182 del Apéndice. 
(Bot. F. Anacardiáceas ; esp. 
Comocladia dentata, Jacq.) 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Guao de costa. Cub. m. — 



GUAR 



266 



GUAR 



Árbol más elevado que el 
arbusto anteriormente des- 
crito, de hojas semejantes, 
con los dientes más pro- 
nunciados, de buena made- 
ra amarilla veteada, fuerte 
y pesada. Es menos dañi- 
no que la especie anterior, 
y se desarrolla en terrenos 
arenosos. (Bot. F. A.; esp. 
Metoprium browner, Vr.) 

Guapería. Cub. f. — fam. — Si- 
nónimo de osería y brava, 
y del castellano "bravata". 

Guapo, pa» Cub. subs. y adj. 
— fam. — En Cuba no signi- 
fica "valiente", como en 
otros puntos de América, y 
sí "perdonavidas", que es el 
cobarde con ropajes de va- 
lentía, lo cual no es lo mis- 
mo. En femenino sólo tiene 
uso de adjetivo, y ya se 
puede suponer con qué cla- 
se de mujeres. Es sinónimo 
de los cubanismos oso, 
guaposo, bravero y otros. 
Carece de los usos caste- 
llanos. 

Guapo, pa. Cub. adj. — fam. — 
Equivale a "encolerizado", 
"enfurecido": "Se puso 
muy guapo Javier cuando 
lo requerí". 

Guaposo. Cub. adj. — fam. — • 
Aplícase al individuo va- 
lentón, aunque más se dice 
guapo (l. 1 acep.). Tal vez 
haya dado origen al cuba- 
nismo oso, de más uso e 
igual significado. 

Guara. Cub. f. — Reciben en 
común este nombre con 
algún aditamento, varios 



árboles y arbustos. Aun- 
que algunos los denominan 
castaño criollo, por la se- 
mejanza con el castaño eu- 
ropeo, al que está mejor 
aplicado ese nombre es a 
la guara de ley. (Bot.- F. 
Sapiruláceas ) . (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Guara colorada» Cub. f. — 
Árbol más conocido por 
guaraná, y llamado también 
guara macho. 

Guara común. Cub. í. — Ár- 
bol o arbusto parecido a la 
guara de ley. (Bot. F. S.; 
esp. Cupania americana, 
Lin.) 

Guara de costa- Cub. f. — 
Véase guara de ley. 

Guara de ley. Cub. f. — Ár- 
bol o arbusto de diez me- 
tros de altura, de hojas 
compuestas con ocho ho- 
juelas elípticas, cariáceas por 
encima, suaves por debajo, 
abruptamente yugadas, de 
madera dura, pesada, de 
color rojizo pálido, y fruto 
parecido a la castaña, pero 
de gusto más dulce. Tam- 
bién se llama guara de cos- 
ta y castaño criollo. (Bot. 
F. S.; esp. Cupania glabra, 
Sw.) 

Guara macho. Cub. f. — Ar- 
busto más conocido por 
guaraná. Véase. 

Guarabo. Cub. m. — desusada. 
— -Véase guaral. 

Guaraca. Cub. f. — antic. — 
Según Zayas, "una de las 
variedades del aje o bata- 
ta". (Et. Voz caribe, Zayas). 



GUAR 



267 — 



GÜAR 



Guaracahulla. Cub. f. — Mo- 
derna forma, más adapta- 
ble al castellano, de la voz 
guaracabuya. Véase. 

Guaracabuya. Cub. f. — Árbol 
silvestre común, de madera 
de color anaranjado con 
preciosas vetas, fina y dura, 
que se utiliza en carpinte- 
ría y ebanistería. Muchos 
pronuncian gvaracabulla. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Poinciana pulcherrima). 

Guaracha. Cub. f. — Dícese a 
una canción popular que 
se canta a coro. 

Guaracha. Cub. f.-Lo mismo 
que ''broma", "diversión", 
"parranda": "Mañana es 
día de guaracha": "esta 
noche formaremos una 
guaracha" . 

Guarachero. Cub. adj. -Aplí- 
case al gallo que en la pe- 
lea mueve con maestría la 
cabeza para esquivar los 
golpes del rival. 

Guarachero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona ale- 
gre, divertida, amiga de 
juergas. 

Guaraguao. Cub. epic. m.— 
El gavilán de monte. Véase. 
(Et. Voz caribe, Zayas). En 
otras Antillas tiene dife- 
rentes acepciones. 

Guaraiba. Cub. epic. f. — El 
ave más conocida por gua- 
bairo. Véase. No es el ere- 
queté, cual suponen o afir- 
man, entre otros, Pichardo 
y Zayas. (Et. Voz caribe, 
según el último). 

Guara!. Cub. m. — Lugar don- 



de abunda el árbol o ar- 
busto guara. Son pocos los 
que emplean la primitiva 
forma guarabo. 

Guaraná. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre que alcanza unos 6 
metros de altura, de hojas 
compuestas con foliólos 
oblongos, dentados; su pro- 
piedad más notable es que 
las semillas gustan a los 
cerdos, pero se envenenan 
con ellas. Esta intoxica- 
ción se llama sahuma/ya. 
Es de notar que algunos 
pronuncian y escriben esta 
palabra con acento grave. 
También se llama guara 
macho y guara colorada. 
(Bot. F. Sapindáceas ; esp. 
Cupania macrophylla, 
Rich.) (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Guaraná. Cub. m. — Así dicen 
algunos al bejuco guaraná, 
parecido al bejuco carey, 
y no igual, como suponen 
algunos. (Et. Voz caribe). 

Guaraná macho. Cub. f.- — 
Árbol parecido al llamado 
simplemente guaraná, cu- 
yas semillas producen un 
tinte morado obscuro. 

Guarandol. Amer. m. — Lien- 
zo blanco de algodón o lino, 
empleado con especialidad 
para sábanas. Modernamen- 
te se ha estilado en colores 
para vestidos de mujer. 
(Et. Anglicismo derivado de 
warandol, que es como ge- 
neralmente y con incorrec- 
ción se escribe). 

Guarango. Cub. m. — En la 



GUAR 



— 268 



GUAR 



región oriental, el bohío sin 
tabiques interiores, esto es, 
de un solo compartimiento, 
y habitado por una familia, 
a veces numerosa. (Et. Voz 
caribe). 
Guairana. Cub. m. — "Planta, 
dice Zayas, cuyas hojas son 
sumamente ásperas". Pen- 
samos nosotros que acaso 
sea la enredadera llamada 
guaraná o bejuco guaraná. 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 
Guarapero, ra. Cub. subs. y 
adj. — La persona que ven- 
de guarapo. Como adj., de- 
nota gusto por el guarapo. 
Guarapeta^ Cub. común. — 
fam. — Dícese a la persona 
muy adicta a los licores 
fuertes: "Domingo es un 
guarapeta". (Et. De gua- 
rapo). 
Guarapeta. Cub. f.— También 
significa borrachera alco- 
hólica: "Daniel tiene una 
guarapeta que no se sos- 
tiene de pie". 
Guarapillo. Cub. m. — En al- 
gunos lugares, dicen así los 
muchachos a un botón o 
disco de madera, hueso, 
etc., que suelen emplear en 
las transacciones de sus 
juegos. 
Guarapo. Cub. m. — fam. — 
Véase la frase 21.8 del 
Apéndice. Tiene las acep. 
castellanizadas. 
Guararey. Cub. m. — Exceso 
de amor; mal de amores: 
"Tener guararey por una 
mujer". 



Guardacandela. Cub. m. — En 
las fincas de caña de azú- 
car, el individuo encargado 
de evitar los incendios de 
los cañaverales. 

Guardacandela. Cub. m. — El 
trozo de palo encendido que 
se deja en el fogón para 
evitar el encender éste de 
nuevo. 

Guardalmacén. Cub. m. — En 
los pequeños pueblos del 
interior de la Isla, dícese 
al jefe de estación del fe- 
rrocarril. Tiene muy poco 
uso en la acep. cast. 

Guardarraya. Cub. f. — Calle 
o camino que se deja entre 
dos terrenos sembrados, es- 
pecialmente de caña, para 
el tránsito de personas y 
aun de vehículos. 

Guardarraya. Cub. f. — Por 
extensión, toda vereda o ca- 
mino angosto. 

Guardia. Cub. f. — fam. — 
Véanse las frases 66 y 211 
del Apéndice. Tiene los 
principales usos cast. 

Guardia Rural. Cub. f.-Cuer- 
po de gente armada que 
cuida del orden fuera de 
poblado, y persigue a los 
malhechores. 

Guardia rural. Cub. m.-Cada 
individuo uniformado, do 
número, en el cuerpo mi- 
litar antes dicho. 

Guardiero. Cub. m. — vulg. — 
Así dicen los campesinos al 
guardián de fincas rústi- 
cas. 

Guareao. Cub. epic. m. — 
Nombre onomatopéyico, to- 



GUAR 



269 — 



GUAS 



mado del grifo de un ave, 
la mayor de las especies de 
vadeadoras. Mide unos tres 
palmos de largo, de pluma- 
je moreno con visos oliva- 
dos, y estrías blancas en 
las plumas, pico largo, algo 
curvo, de color negro, así 
como las patas, y ojos- ana- 
ranjado-i. Al parecer, esta 
ave se encuentra también 
en el Continente. Habita a 
orillas de las lagunas y cié- 
nagas, y se alimenta de 
moluscos, gusanos e insec- 
tos, por lo que resultan 
beneficiosas sus incursio- 
nes a los cultivos. Tiene 
buena carne. Algunos le 
dicen guariao. (Zool. F. Ra- 
llida?; esp. Aramus gigan- 
teas, Bon.) 

Guariado, da. Cub. adj. — 
vulg. -Aplícase a toda cosa 
de colores chillones mez- 
clados: "Un vestido muy 
guariado". 

Guariao. Cub. epic. m. — Véa- 
se guareao. (Et. Voz ono- 
matopéyica conservada del 
caribe). 

Guaricandilla. Cub. común. 
— Dícese a una persona de 
la plebe. 

Guaricandilla. Cub. común. 
— La persona informal y 
revoltosa. 

Guariminiea. Cub. común. — 
En la región oriental, em- 
pléase por "ridículo, la", y 
cursi: "Fulano es un gua- 
riminiea". 

Guariqueña. Cub. f. — Labor 
de mujer en tejidos, que 



consiste en sacar hilos de 
una dirección, y formar di- 
bujos bordados con los 
otros. Et. De Guarico, puer- 
to haitiano). 

Guasa. Cub. epic. f. — Pez 
acantopt erigió de gran vo- 
lumen, que alcanza un peso 
de 250 kilogramos, con el 
cráneo corto, ancho, depri- 
mido entre los- ojos, la boca 
hendida hasta más allá de 
ellos, el hocico corto y la 
mandíbula superior salien- 
te, de color aceitunado, 
más obscuro en el lomo, 
con manchitas obscuras 
cuando adulto. Su carne es 
apreciabie. Véase la frase 
177 del Apéndice. (Zool. F. 
Serranido?; esp. Promicrops 
guttatus, Lin.) (Et. Voz ca- 
ribe, según Zayas). Tiene 
las acep. cast. 

Guasabaco. Cub. epic. m. — 
Pez de unos tres decíme- 
tros de largo, de cabeza de- 
primida, con los cachetes 
abultados, sin dientes vo- 
merianos, con las aletas 
verticales bordeadas de ro- 
jo. (Zool. F. Gobiida?; esp. 
Eleotris guavina). (Et. Voz 
caribe). 

Guasábalo. Cub. epic. m. — 
Una especie de rana pe- 
queña de color verde, que 
emite un chillido muy agu- 
do y fuerte. Algunos la lla- 
man guasábalo de sabana. 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Guasábalo de sabana. Cub. 
epic. m. — Véase guasábalo. 



GIJAS 



— 270 



GUAS 



Guasanga. Amer. f. — Albo- 
roto, riña, pelotera. Algu- 
nos dicen guasángara. Hay 
quien hace esta voz sinó- 
nima de guángara, pero ésta 
sólo indica lo mismo en 
cuanto al ruido que se pro- 
duzca, pero no en son de 
riña. (Et. Voz de origen ca- 
ribe, según algunos, pero a 
nosotros nos parece un 
modismo formado del cas- 
tellano "guasa"). 

Guasángara. Cub. f.— vulg. 
— Véase guasanga. 

Guasanguero, ra. Amer. adj. 
— Aplícase a la persona 
propicia a formar guasan- 
ga, alboroto, escándalo. 

Guasasa. Cub. epic. f. — Mos- 
ca diminuta muy abundan- 
te en los lugares húmedos 
y en los bosques, hasta for- 
mar verdaderos enjambres, 
que molestan mucho a las 
personas. También se dice 
guasaza. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Guasaza. Cub. f. — Algunas 
personas pronuncian y es- 
criben así la voz guasasa, 
pero suponiendo que ten- 
gan razón, el uso casi gene- 
ral es el de la s y no la z. 

Guasca. Amer. f. — Lo mis- 
mo que guaca (3.* acep.) 
Véase. 

Guaseta. Cub. epic. f. — Pez 
acantopterigio que crece 
hasta un pie y engorda una 
libra, de color olivado, más 
claro hacia el abdomen, con 
manchas obscuras, y pintas 



f.— 



-Ar- 



anaranjadas que se obscu- 
recen con el alcohol. La 
epidermis es resbalosa y la 
carne de buen gusto. (Zool. 
F. Serranidoe; esp. Alphes- 
tes afer, Bloch.) 

Guásima. Amer. f. — Toman 
este nombre americano va- 
rios árboles que reciben 
aditamentos particulares. 
Son muy parecidos al olmo. 
Algunos escritores cambian 
la s en c, pero nadie dice 
guácima en Cuba. En pocos 
lugares dicen guásuma, que 
parece corrupción. (Ét. 
Voz india.) 

Guásima amarilla. Cub. 
Véase guásima-baria. 

Guásima-baria. Cub. f- 
bol de mediana elevación, 
de tronco más recto y me- 
nos ramoso que la guásima 
común, de hojas grandes, 
oblongas, acuminadas, al- 
ternas aproximadas, tomen- 
tosas en el envés, puntia- 
gudas, de flores axilares con 
el cáliz velludo, fruto 
oblongo, también velludo, 
de color pardo, en posición 
vertical al extremo de lar- 
go pedúnculo. También se 
llama guásima amarilla. 
(Bot. F. Tiliáceas; esp. hu- 
chea platypetala, Rich.) 

Guásima boba. Cub. f. — Tipo 
que alcanza 8 metros, pa- 
recido al anterior, cuyo 
fruto comen los cerdos, y 
que se desarrolla en cual- 
quier terreno. (Bot. F. Es- 
terculiáceas ; esp. Guazuma 
polytotrya). 



guas 



— 271 



GUAT 



Guásima cereza. Cub. f. — 

Véase capulina. 

Guásima común. Cub. f. — 
Árbol también silvestre 
que alcanza diez metros de 
altura y uno escaso de 
grueso su tronco, de hojas 
dísticas, oblongo- lanceola- 
das, semiacorazonadas en 
la base, aserradas, de flores 
blancuzcas en corimbos axi- 
lares, y fruto parecido a la 
nuez, de figura ovoide-glo- 
bosa, tuberculada. Su ma- 
dera, de poco peso, em- 
pléase para taburetes, hor- 
mas de zapatos y otros. Con 
mucha más frecuencia se 
dice simplemente guásima; 
y por la disposición hori- 
zontal de sus ramas, tiene 
historia lúgubre este árbol, 
pues ha sido el preferido 
en todo tiempo para suici- 
darse, y para ahorcar indi- 
viduos durante las revolu- 
ciones y guerras. (Bot. F. 
Esterculiáceas; esp. Guazu- 
ma tomentosa). Hay otra 
especie. 

Guásima de caballo. Cub. f. 
— Árbol que alcanza una 
pequeña elevación, no ma- 
yor de 5 metros, de tronco 
delgado. 

Guásima de costa. Cub. f. — 
Véase guasimilla. 

Guasimal. Amer. va. — Lugar 
poblado de guásimas. 

Guasimilla. Cub. f. — Se da 
este nombre, además de los 
que con él reciben algún 
aditamento, a varios ár- 
boles parecidos entre sí y 



a la guásima, pero en me- 
nor tamaño que ésta. Son 
de familias distintas, y ca- 
recen de mayor interés. La 
especie principal, también 
llamada guásima de costa, 
y en algunos lugares ma- 
jagua macho, majagüiWx 
blanca y saguá, es un ár- 
bol que se desarrolla en el 
litoral, de hojas grandes, 
ovales o acorazonadas, pun- 
tiagudas, aserradas, de flo- 
res lanudas en corimbos, y 
fruto en bayas con nume- 
rosas semillas. (Bot. F. Ti- 
liáceas; esp. Prockia cru- 
cis. Lin.) 

Guasimilla cimarrona. Cub. 
f. — Árbol silvestre de me- 
diana elevación, de hojas 
oblongo - lanceoladas, acu- 
minadas, oblicuas en la 
base, flores en cimas axila- 
res, y fruto en baya. (Bot. 
F. Urticáceas; esp. Trema 
micrantha, Blume.) 

Guasimilla del pinar. Cub. 
f. — Árbol silvestre parecido 
a las guasimillas anterio- 
res. (Bot. F. Samidáceas; 
esp. Casearia stipularis, 
Vent.) 

Guásuma. Cub. f. — antic. — 
Así se decía en vez de guá- 
sima, y todavía dice al- 
guno que otro campesino. 
Véase la frase 26 del apén- 
dice. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Guata. Común, f . — Algodón 
en rama prensado que se 
pone para rellenos de hom- 
breras, etc. (Et. Galicismo). 



GUAT 



272 



GUAT 



Guata. Cub. f. — Equivale a 
"engaño", "mentira". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guataca. Cub. f. — Dícese a la 
azada de hoja ancha o de 
poca altura. Almocafre. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guataca. Cub. f. — fam. — Dí- 
cese a la oreja de pabellón 
grande, tosco y saliente. 

Guataca. Cub. común.— fam. 
— La persona aficionada a 
lisonjear o adular: "José 
es un guataca"; "Josefa es 
una guataca". También se 
dice como adjetivo, guata- 
queador, ra (2. a acep.) y 
guatacón, na. 

Guatacada. Cub. f. — fam. — 
poco uso. — Véase guata- 
quería. 

Guatacón, na. Cub. adj. — 
fam. — Véase guataca (3. a 
acep.) 

Guatacudo, da. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la persona 
o animal de oreja o gua- 
taca muy desproporcionada. 

Guata¡>aná. Cub. m. — Árbol 
silvestre de ocho a nueve 
metros, de hojas bipenna- 
das, foliólos oblongo-linea- 
les, obtusos, de flores blan- 
cas en racimos, madera 
muy dura de color de caoba 
obscuro, empleada en car- 
pintería gruesa; su corteza, 
abundante en tanino, se 
emplea para curtir, y de 
sus legumbres se obtiene 
por infusión tinta negra. 
También se llama dividivi. 
Otros dicen guaracabulla; 
¿no será error? Hay otro 



guatapaná que parece lla- 
man algunos cacalote. (Bot. 
F. Leguminosas ; esp. Co?- 
salpinia conaria, Wílld.) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Guataqueados-, ra. Cub. m. 
y f. — La persona que tra- 
baja con la guataca (1. a 
acep.). 

Guataquead©» - , ra. Cxib. adj. 
— fam. — Aplícase a la per- 
sona aficionada a adular. 
Véase guataca (3. a acep.). 

Guataquear. Cub. v. a. — Tra- 
bajar con la azada o gua- 
taca (1. a acep.). 

Guataquear. Cub. v. a. — farn. 
—Lo mismo que "adular", 
oficio o afición de una per- 
sona guataca (3. a acep.). 

Guataqueo. Cub. m. — La ac- 
ción de guataquear o tra- 
bajar con la guataca (1. a 
acep.). 

Guataqueo. Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de guata- 
quear (2. a acep.), o sea adu- 
lar. 

Guataquería. Cub. f. — fam. — 
La acción innoble propia de 
una persona calificada como 
guataca (3. a acep.), o sea 
adulación, lisonja. También 
se dice guataqueo y algo 
menos guatacada. 

Guatepeor. Cub. m. — fam. — 
Véase el refrán 14 del Apén- 
dice. 

Guateque. Cub. m. — Reunión 
de gente del pueblo, parti- 
cularmente negros y mula- 
tos, en la que se canta y 
baila. (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 



GUAT 



— 273 



GUAV 



Guateque. Cub. m. — flg. y 
fam. — Dícese por extensión 
a cualquier jolgorio impro- 
visado : "Esta tarde va- 
mos a formar un guateque 
varios amigos". 

Guatiao. Amer. adj. — antic. — 
Aplicábase por los conquis- 
tadores a los indios some- 
tidos a las leyes españolas. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Guaiíbere. Cub. epic. m. — 
Aunque las más de las ve- 
ces hemos visto escrita así 
esta voz caribe, entendemos 
que debe preferirse el uso 
de la v, por aproximarse así 
más a las leyes ortográfi- 
cas de nuestro idioma. Véa- 
se guatívere. 

*Guatiní. Cub. epic. m. — 
Nombre del pájaro más co- 
nocido por tocororo, cuba- 
nismo aceptado también por 
la R. A. 

Guatívere. Cub. epic. m. — 
Reciben este nombre varios 
peces de pequeño tamaño, 
con la barriga abultada, la 
mandíbula inferior más sa- 
liente, ojos negros y esca- 
mas poco pronunciadas. 
Tienen vivos colores con 
puntos azulados. Los más 
comunes son: uno de color 
amarillo con escasos jpun- 
tos azules, y otro, de color 
rojo de escarlata. Tienen 
buena y saludable carne. 
(Zool. F. Serranidoe; esp. 
Bodianus fulvus, Lin. y B. 
fulvus ruber, Bloch.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Guatívere. Cub. epic. m. — 



El pájaro más conocido por 
pitirre. 

Guatívere. Cub. común. — 
fam. — desusado. — Igual que 
guatívero, ra. Véase. 

Guatívero, ra. Cub. subs. y 
adj. -fam. — Dícese a la gen- 
te campesina rústica, de 
escaso trato social, y aplí- 
case al habitante, de la ciu- 
dad que demuestra apoca- 
miento o cobardía en el 
trato de gentes. También se 
dice, aunque menos, gua- 
tívere (3. a acep.), de donde 
es corrupción. 

Guatrapear. Cub. v. n. — de- 
fectivo. — Cierta manera de 
caminar las cabalgaduras, 
que es una especie de trote 
muy suave y corto, muy có- 
modo, debido al compás re- 
gular de las patas. Antes 
se decía gualdrapear. (Et. 
De '"gualdrapa"). 

Guatrapeo. Cub. m. — Acción 
y efecto de guatrapear. Lo 
mismo que el desusado 
gualdropeo. 

Guauro. Cub. m. — Especie de 
enredadera de virtudes me- 
dicinales contra el pasmo, 
el tétanos y otras dolen- 
cias. (Bot. F. Asclepiadeas). 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Guavina. Cub. epic. f. — Al- 
gunos escriben así el nom- 
bre del pez guabina (véase). 
Sería muy difícil determi- 
nar, con arreglo a los cá- 
nones del idioma, cuál de 
las dos formas es la más 
admisible. Poey y Parra 
emplearon la v; los anti- 



18 



GUAY 



274 — 



GUAY 



guos cronistas e historia- 
dores, y además, Pichardo, 
Zayas y otros, la b. El vul- 
go también emplea la 6; 
por lo tanto, nosotros pre- 
ferimos la forma guabina, 
y así hemos catalogado la 
palabra. 

Guayaba. Amer. f. — vulg. — 
La gente del pueblo comete 
el barbarísimo de llamar así 
al árbol frutal conocido por 
"guayabo"; pero la gente 
ilustrada sólo dice "guaya- 
ba" a la fruta, que es lo 
correcto. 

Guayaba. Amer. f. — fam. — 
Equivale a "embuste", 
"mentira": "No me ven- 
gas con guayabas"; "eso es 
una guayaba". 

Guayaba cotorrera. Cub. f. 
— El fruto del guayabo co- 
torrera. 

Guayaba del Perú. Cub. f. — 
La que produce el guayabo 
del Perú. Véase. 

Guayabera. Cub. f. — Espe- 
cie de camisa de hombre, 
con bolsillos en la pechera 
y en los costados, muy 
adornada con pliegues y 
lorzas de la misma tela, que 
se usa sin chaqueta, y con 
la falda por encima del 
pantalón, al exterior. Es 
prenda de vestir muy ge- 
neralizada y típica del 
campesino cubano. En una 
crónica de un viajero por 
Córdoba, hemos visto esta 
palabra significando tam- 
bién una prenda de vestir; 
desconocemos si será la 



misma. (Et. De "guayaba"). 

Guayabero, ra. Cub. subs. 
y adj. — Dícese a la persona 
muy aficionada a la guaya- 
ba, fruta o dulce. 

Guayabero, ra. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la persona 
o población en cuya comar- 
ca se produce abundante- 
mente la fruta o el dulce 
de guayaba. 

Guayabero, ra. Amer. adj. — 
fam. — Aplícase a la persona 
embustera, cuando las men- 
tiras carecen de mayor im- 
portancia. 

Guayabillo. Cub. m. — Árbol 
indígena y silvestre pare- 
cido al guayabo, de bonita 
madera color amarillo jas- 
peado, dura, y que admite 
hermoso pulimento. Tam- 
bién se llama pimiento ci- 
marrón de arroyo. (Bot. F. 
Mirtáceas; esp. Anamomis 
guayabillo, Griseb.) 

Guayabillo de costa. Cub. 
m. — El árbol cuero de hojas 
grandes. Véase. 

Guayabita. Cub. f. — La fru- 
ta del guay abito (1. a acep.). 
Véase. También se dice 
guayabita del pinar. 

Guayabita. Cub. í. — Licor 
compuesto con aguardiente 
y zumo de la guayabita (1. a 
acep.)," muy popular en Pi- 
nar del Río. 

Guayabita de! pinar. Cub. 
i. — Lo mismo que guaya- 
bita (1. a acep.). 

Guayabito. Cub. m. — Arbus- 
tillo como de un metro de 
altura, que se desarrolla 



GUAY 



275 



GUAT 



principal y casi exclusiva- 
mente en la región occiden- 
tal de la Isla, de corteza 
rosada, hojas pequeñas, 
ovaladas, acuminadas, flo- 
res blancas, fruto en figu- 
ra de guayaba, así como el 
sabor, pero tíe tamaño de 
una cereza, con el pericar- 
pio amarillo, del cual se 
compone el licor llamado 
guayabita (2. a acep.}, que 
es el nombre del fruto. 
Otros llaman a esta planta 
guayabita del pinar, y gua- 
yabita del pinar a su fruto. 
(Bot. F. Mirtáceas; esp. 
Psidium guayabita, Rich.) 

Guayabito. Cub. epic. m. — 
Dícese al ratoncito, que 
apenas si se nombra así en 
Cuba. (Zool. esp. Mus mus- 
culus, Lin.) 

Guayabito. Cub. m. — fig. y 
fam. — Dícese al individuo 
que vive de una mujer pú- 
blica. Rufián o chulo. 

Guayabito del pinar. Cub. m. 
-Véase guayabito (1. a acep.) 

Guayabo. Cub. m. — fam. — 
Véase la frase 254 del 
Apéndice. Tiene en Cuba su 
verdadera acep., y hay va- 
rias especies de ese árbol 
frutal que reciben adita- 
mentos particulares. 

Guayabo agrio. Cub. m. — 
Árbol silvestre y cultiva- 
do, especie del guayabo co- 
mún, cuya fruta es muy 
apreciada para conser- 
vas. Su madera es la más 
apreciable de los guayabos, 
por su dureza, fino grano y 



bonito color amarillo jas- 
peado. (Bot. F. Mirtáceas; 
esp. Psidium guayava, Rd.) 

Guayabo blanco. Cub. m. — 
Una variedad del guayabo 
cotorrero, que la caracte- 
riza su fruto de color blan- 
cuzco, interiormente. 

Guayabo cotorrero, Cub. m. 
— Arbusto silvestre muy 
abundante, de unos cuatro 
metros, con hojas pareci- 
das, y algo más chicas, al 
guayabo del Peni, que flo- 
rece dos veces en el año, 
de fruto esférico con una 
coronilla de color amari- 
llo, así como la epidermis, 
y pulpa rosada, muy esti- 
mable para dulces, pastas, 
etc.; suelen comerlo los 
animales, especialmente las 
cotorras, de donde toman 
nombre, fruto y planta. 
(Bot. F. M.; esp. Psidium 
pomiferum). 

Guayabo del Perú. Cub. m. 
—Arbusto menos común 
que las otras especies, de 
hojas elípticas, puntiagu- 
das, coriáceas, flores blan- 
cas axilares, fruto, el de 
mayor tamaño, en figura de 
pera mediana, con pulpa 
blanca, más escasa en semi- 
llas que las otras y más 
sabrosa, por lo que se des- 
tina como postres. (Bot. F. 
M.; esp. Psidium pirife- 
rum.) Es de advertir que 
la guayaba es, como el plá- 
tano y la pina, una de das 
frutas más abundantes y 
populares de Cuba. 



GUAY 



276 — 



GUAT 



Guayacán. Cub. m. — vulg. — 
La moneda de plata de cin- 
co pesetas. Es sinónimo, en 
el mismo popular lenguaje, 
de tulipán, maraca, guayo, 
disco, bolo y otros varios. 
Tiene el uso americano 
castellanizado para desig- 
nar el árbol que describe 
la R. A. 

Guayacán blanco. Cub. m. — 
Variedad del árbol "gua- 
yacán" algo menos elevada, 
de madera menos resisten- 
te y no tan pesada. 

Guayacán negro. Cub. m. — 
Es el árbol descrito por la 
R. A. en "guayaco", cono- 
cido además, incluso en 
Cuba, por "guayacán" y 
"palo santo". 

Guayecanabo. Cub. m.-antic. 

— Véase guayacanal. (Et. 
Voz caribe, según Zayas). 

Guayacanal. Amer. m. — Lu- 
gar donde abundan los ár- 
boles llamados guayacanes. 
La primitiva forma es gua- 
yacanabo. 

GusyaesncIElo. Cub. m. — Ar- 
busto parecido en aspecto, 
cualidades y usos al guaya- 
cán, de menores proporcio- 
nes, con foliólos oblicua- 
mente lanceolados, elípticos 
u obovales, puntiagudos u 
obtusos, y fruto mucrona- 
do. (Bot. F. Cigofileas; esp. 
Guaiacum sanctum, Lin.) 

Guayacancillo bobo. Cub. m. 

— Arbusto silvestre pare- 
cido al anterior, aunque 
de diferente familia. Tam- 
bién se llama guayamacillo. 



(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Ateleia cubensis, Gris.) 

Guayacancillo de costa. Cub. 
m. — El arbusto más cono- 
cido por rana macho. Véa- 
se. 

Guayacanclilo de loma. Cub. 
m . — Véase rascabarriga 
amarillo. 

Guayacón. Cub. epic. m. — 
El pececillo guajacón. Véa- 
se. 

Guayadura. Cub. f. — poco 
uso. — Acción y efecto de 
guayar. Véase. 

Guayamancillo. Cub. m. — 
Véase guayacancillo bobo. 

Guayar. Cub. v. a. — Desme- 
nuzar con el guayo alguna 
cosa. En castellano, "ra- 
llar". 

Guayara. Cub. f . — Véase 
guayaro. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Guayaro. Cub. va. — La plan- 
ta más conocida por yu- 
quilla de paredón. Otros 
dicen con menos propiedad 
guayara y guayaré. (Et. 
A^oz caribe, Zayas). 

Guayará. Cub. m. — Véase 
guayaro. (Et. Voz caribe). 

Guayo. Cub. m. — El utensilio 
de cocina conocido en cas- 
tellano por "rallo", cual- 
quiera que sea su forma. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Guayo. Cub. m. — En algu- 
nos lugares orientales, un 
árbol de buena madera, que 
produce un fruto colorado 
o amarillo en tamaño de 
aceituna. 

Guayo. Cub. m. — El árbol 



GUIO 



277 — 



GÜÍN 



más conocido por roble- 
guayo. Véase. 

Guayo. Cub. m. — vulg. — 
Dice así el vulgo a la mo- 
neda de un duro, de plata, 
y él sabrá por qué. Son si- 
nónimos disco, rueda, ma- 
raca, estrella, machete y 
otros varios. 

Güeldis (De). Cub. mod. 
adv. — fam. — Lo mismo que 
"de balde", o el cubanismo 
de guagua: "Le gustan de 
güeldis las cosas a cual- 
quiera". 

Guerra. Cub. f. — El juego de 
billar conocido en castella- 
no por "guerra de bolas", 
que muy pocos dicen así en 
Cuba. Tiene las acep. cast. 

Guerra. Cub. f. — Juego de 
monte en el que la banca 
se transmite por turno en- 
tre los jugadores. 

Guerra americana. Cub. f. — 
El juego de billar que se 
conoce en castellano, se- 
gún la R. A., por "guerra" 
simplemente. 

Guiabar. Cub. m. — Véase 
guiabara. (Et. Voz caribe, 
según Zayas). 

Guiabara. Cub. f. — Árbol del 
litoral, más conocido por 
"uvero", su nombre ame- 
ricano castellanizado. Otros 
dicen, tal vez con menos 
propiedad, guibar. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Güica. Cub. f.-Lo mismo que 
"temor", "miedo": "Tie- 
ne una güica que no se 
aguanta en pie". (Et. Voz 
caribe, Zayas). 



¡Güigüí! Cub. inter j. — vulg. 
— Grito de los muchachos 
y los chuscos para mofar- 
se de una persona. 

Güije. Cub. m. — vulg. — Co- 
rrupción, por metátesis, de 
jigüe. Véase. 

Guijo. Cub. m. — El eje de las 
mazas o cilindros en les 
trapiches de ingenio. 

Guillado, da. Común, adj. — 
Lo mismo que "chiflado" 
en lenguaje familiar: "An- 
tonio y Juana están gui- 
llados el uno del otro"; 
"Anita me tiene guillado". 

Guilladura. Común. f.-Equi- 
vale a "chifladura". Ac- 
ción y efecto de "guillarse" 
(R. A.), y del cubanismo 
guillar, de menos uso. 

GuiUar. Cub. v. n. — fam. — 
Lo mismo que "mentir"; su 
mayor uso es en infinitivo. 
Tiene la acep. en la forma 
reflexiva que señala la R. 
A., como sinónimo de "chi- 
flarse". 

Guillo. Cub. m. — fam. — Lo 
mismo que "mentira", "en- 
gaño sin importancia" : "Te 
descubrí un guillo.'''' 

Güímba. Cub. f. — El árbol 
más conocido por cirio. 
Véase. 

Güín. Amer. m. — El escapo, 
con su penacho, que produ- 
cen las diversas especies de 
cañas. En Cuba, particular- 
mente, se dice al de la caña 
de güín. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Güín. Cub. m. — fam. — Tér- 
mino de comparación, en el 



güín 



278 



GUIK 



sentido de delgadez : "Estoy 
más flaco que un güin" ; 
"se quedó como un güin'". 

Guincho. Cub. epic. m. — Ave 
de rapiña, especie de ga- 
vilán, que vive en costas y 
cayos, donde atrapa peces 
para su alimento, de plu- 
maje pardo obscuro por 
encima y blanco en la nu- 
ca, partes inferiores, pecho 
y cabeza con estrías obs- 
curas en los dos últimos, 
cara de color azulado, así 
como la base del pico, que 
es negruzco hacia la punta, 
iris amarillo, patas ceni- 
cientas y garras negras. Es 
la especie cubana mayor en 
su género, que algunos su- 
ponen de paso porque tam- 
bién abunda en el conti- 
nente. (Zool. F. Falconidoe; 
esp. Paudion carolinensis, 
Gme-1.) 

Guinda. Cub. f. — Dícese al 
declive o corriente en las 
techumbres de casas rús- 
ticas: "Una casa con mu- 
cha o poca guinda"; "te- 
jado con demasiada guin- 
da". 

Guinda. Cub. f. — Véase gro- 
sellero de la Florida. Tiene 
la acep. cast. como fruto 
del guindo. 

Guinea. Cub. f. — antic. — 
Cierto lienzo burdo de al- 
godón. Tiene el uso de la 
R. A. 

Guineo. Cub. m. — En la re- 
gión oriental se ha genera- 
lizado esta voz como si- 
nónimo de "plátano" (fru- 



ta^, sea cual fuere su es- 
pecie, y no sólo la clase que 
así acepta la R. A. Tiene 
los usos cast. 

Guineo, a. Cub. subs. y adj. 
— fam. — poco uso. — En al- 
gunas localidades, aplícase 
a personas tontas, mente- 
catas. 

Guineo, a. Cub. adj. — Aplí- 
case como aditamento a es- 
pecies botánicas y zooló- 
gicas, cual agrio, lombriz, 
ñame, periquito, plátano, 
yerba, etc. 

Güinero, ra. Cub. subs. y adj. 
— La persona nacida en 
Güines. 

Güinero, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a cosas de esa pobla- 
ción. 

Güiquí. Cub. m. — antic. — 
Véase árbol de la vida. 

Güira. Amer. f. — fam. — Dí- 
cese a la cabeza cuando se 
quiere significar rudeza, 
torpeza. Otros dicen güiro. 
Como uso principal tiene 
el castellanizado para de- 
signar el árbol y su fruto 
americanos, comúnmente 
conocidos con ese nombre. 

Güira cimarrona, Cub. f. — 
Variedad medicinal del ár- 
bol "güira", de menores 
proporciones en todos los 
órganos. De la pulpa, del 
fruto mezclada con miel de 
abeja se obtiene la miel de 
güira, empleada con éxito 
en la curación externa del 
ganado. La decocción del 
palo úsase para purgar a 
las parturientas. Y, por úl- 



GUIE 



— 279 



GUIE 



timo, existe un jarabe que 
lleva el nombre de la planta 
güira cimarrona, que es un 
acreditado medicamento 
pectoral. También se llama 
magüira y masgüira. 

Güira cimarrona. Cub. f. — 
El jarabe obtenido del ár- 
bol de ese nombre. Véase. 

Güira criolla. Cub. f. — Algu- 
nos dicen así al árbol ame- 
ricano llamado simplemen- 
te "güira". 

Güira macho. Cub. f. — Plan- 
ta trepadora silvestre de 
hojas opuestas, simples, en- 
teras, coriáceas y flores de 
color carmesí. (Bot. F. Big- 
noniáceas; esp. Schlegelia 
parasítico, Gris.) 

Güira^o. Amer. m. — fam. — 
Golpe ocasionado con el 
fruto de la güira o con la 
cabeza: "Se dio un güirazo 
contra el dintel de la puer- 
ta". 

Güireño, ña. Cub. subs. y 
adj. — La persona de Güira 
de Melena. 

Güireño, ña. Cub. adj. -Aplí- 
case a cosas de esa pobla- 
ción. 

Gülrito. Cub. va. — Lo mismo 
que güirito espinoso. Véa- 
se. 

Güirito de pasión. Cub. m. — 
El fruto de la pasionaria, 
que suelen comer los mu- 
chachos. 

Güirito espinoso. Cub. m. — 
Pequeño arbusto de jar- 
dín, parecido a la beren- 
jena, con el tallo y las ve- 
nas de las hojas espinosos, 



flores azules, fruto en figu- 
ra de pera pequeña, termi- 
nado en una punta pareci- 
da a un pezón, de color 
amarillo, con virtudes con- 
tra el asma. También se 
dice simplemente güirito. 
(Bot. F. Solanáceas; esp. 
Solanum mammosum, Lin.) 

Güiro. Cub. m. — Bejuco ras- 
trero con los tallos a modo 
de la calabacera, con el 
fruto de su nombre y lla- 
mado también güiro macho, 
de figura ovoide, grande, 
con la cascara tan dura, 
que. después de seco y va- 
ciado, se destina como va- 
sija para transportar agua 
entre los campesinos; pro- 
duce flor blanca y emite 
mal olor. El fruto, después 
de habilitado para el ser- 
vicio doméstico, también se 
llama bangaño y algo to- 
tuma. Véanse las frases 
20-a y 142-a del Apéndice. 
(Bot. F. Cucurbitáceas). 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Güiro. Cub. m. — El instru- 
mento musical hecho con 
el güiro amargo, o sea el 
fruto del güiro cimarrón. 
También se llama calaba- 
zo. Véase. 

Güiro. Cub. m. — fam. — Algu- 
nos dicen así a la cabeza de 
persona, en lugar de güi- 
ra (1. a acep.) Véase. 

Güiro amargo. Cub. m. — Así 
dicen algunos al fruto 
güiro del güiro cimarrón. 
Véase. 

Güiro cimarrón. Cub. m. — 



GUIS 



280 — 



GUIZ 



Enredadera cultivada, ras- 
trera, parecida al güiro (1. a 
acep.), de flor amarilla y 
fruto semejante a un cuer- 
no de res, mucho más grue- 
so y algo más largo, de 
punta roma, color pajizo, 
con el que se hace el ins- 
trumento musical llamado 
güiro (2. a acep.) y calabazo. 
Véase esta voz. Al fruto le 
dicen algunos güiro amar- 
go y en desuso gujey y 
guajey. 

Güiro macho. Cub. m. — De- 
nominación que dan algu- 
nos al fruto del güiro (1. a 
acep.). 

Guisasal. Cub. m. — Corrup- 
ción generalizada de gui- 
zazal. Véase. 

Guisasillo. Cub. m. — Pala- 
bra corrompida, hasta por 
los extranjeros que pro- 
nuncian bien la z y la c. 
Es la planta descrita por la 
R. A. en "guizacillo". 

Guisaso. Cub. m. — Corrup- 
ción generalísima de la 
voz guizazo, que es el cu- 
banismo aceptado por la 
R. A. 

Guiso. Cub. m. — En la re- 
gión vueltabajera, se dice, 
por antonomasia, a una es- 
pecie de potaje hecho con 
granos tiernos de maíz. 
Conserva el verdadero uso 
castellano. 

Güisqui. Amer. m. — Cierto 
licor fuerte de proceden- 
cia norteamericana. ( E t . 
Anglicismo, formado de 
whiskey.j 



Güite. Cub. m. — Dícese a 
cierta mancha amarilla que 
suele salir en el rostro. 
También se dice güito. (Et. 
Del inglés white, lo cual es 
un doble contrasentido : de 
gramática, porque se con- 
vierte un adjetivo en subs- 
tantivo, y de lógica, puesto 
que white en inglés no es 
amarillo, sino blanco). 

Güito. Cub. m. — Véase güite. 

Guizazal. Cub. m. — Lugar 
donde abunda el guizazo. 
Véase. Si guizazo está acep- 
tada por la R. A., nada más 
justo que también lo estu- 
viera su derivada guizazal. 

*Guizazo. Cub. m. — Planta 
que la R. A. hace sinónima 
do la "pata de gallo" en 
castellano. Lo cierto es que 
en Cuba reciben este nom- 
bre varias yerbas de dis- 
tintas familias, de las que 
algunas toman aditamen- 
tos. Las cualidades son en 
todas parecidas : abundan 
en terrenos yermos, produ- 
cen unos frutos espinosos, 
más o menos esféricos, que 
se adhieren a la ropa y los 
zapatos al caminar por en- 
tre esas plantas, que come 
el ganado antes de que flo- 
rezcan. Algunas son medi- 
cinales. (Et. Voz caribe). 

Guizazo. Cub. m. — El fruto 
de las plantas llamadas 
guizazos. Véanse. 

Guizazo bobo. Cub. m. — 
(Bot. F. Tiliáceas; esp. 
Triumfetta grosu lárice folia, 
A. Rich.) 



GURRU 



281 



GUST 



Guizazo bravo. Cub. m. — 
(Bot. F. Gramíneas; esp. 
Cenchrus destichophyllus, 
Griseb.) 

Guizazo de cabaHo. Cub. m. 
— Tipo, acaso el más abun- 
dante, cuyo fruto alcanza 
hasta una pulgada. (Bot. F. 
Compuestas; esp. Xanthium 
strumarium, Lin.) 

Guizazo de cochino. Cub. m. 
— Uno de los tipos más 
elevados del guizazo. (Bot. 
F. Tiliáceas; esp. Trium- 
fetta rhomboidea.) 

Gujey. Cub. m. — antic. — Pri- 
mitivo nombre del güiro que 
produce el güiro cimarrón. 
Véase. (Et. Voz caribe). 

Gumarraeho. Cub. m. — des- 
usada. — El señor Pichardo 
reputa esta voz como si- 
nónima de "mamarracho"; 
nunca la hemos oído, y en 
todo caso será una vulga- 
rísima corrupción. 

Gurupela. Cub. i. — Corrup- 
ción de grupela. Véase. 

Gurrumina. Cub. f. — Dícese a 
una cosa de insignificante 



valor o escaso tamaño. (Es- 
ta voz parece oriunda de 
Asturias). 

Gurrupear. Cub. v. n. — Des- 
empeñar el papel de gurru- 
pié. Véase. (Galicismo). 

Gurruplé. Cub. m. — El auxi- 
liar del banquero en el 
juego de monte y otros. 
(En Cuba, casi nadie dice 
gurupié como en otros lu- 
gares de América y en Es- 
paña). (Et. Del francés 
croupier. 

Gusano blanco. Cub. m. — 
El que se forma en los 
troncos podridos de los ár- 
boles, etc., que alcanza has- 
ta un decímetro, y es muy 
blanco. 

Gusano de la tierra. Cub. 
m. — En algunos lugares, la 
lombriz que se desarrolla 
en los sitios húmedos. 

Gusano meón. Cub. m. — El 
mancaperro, en algunas co- 
marcas. Véase. 

Gusto cubano. Cub. m. — La 
erupción de la piel conoci- 
da por "salpullido". 



HABA 



— 282 — 



HALA 



Haba. Cub. ni. — Así escriben 
algunos en lugar de aba. 
Véase. 

* Habanera. Cub. f. — "Danza 

propia de la Habana que 
se ha generalizado". (R. A.) 
'Habanera. Cub. f. — "Músi- 
ca de esta danza". (R. A.) 

* Habanero, ra. Cub. subs. y 

adj. — La persona natural 
de la Habana. 

* Habanero, ra. Cub. adj. — 

Aplícase a cosas pertene- 
cientes a la Habana. En al- 
gunos casos se dice haba- 
no, na. 

* Habano. Cub. m. — "Cigarro 

puro elaborado en la isla 
de Cuba, con hoja de la 
planta de aquel país". (R. 
A.). Es de advertir que el 
uso de esta voz está mu- 
chísimo más generalizado 
fuera de Cuba. 

* Habano, na. Cub. adj.- "Per- 

teneciente a la Habana y 
por extensión a la isla de 
Cuba. Dícese más especial- 
mente del tabaco" (R. A.). 
Habato, ta. Cub. adj. — an- 
tic. — Aplícase a la persona 
torpe y grosera. Por co- 



rrupción de la h en ;, más 
se dice hoy jabato, ta. 

Hablilla. Cub. i. — antic. — Hoy 
jabilla, la voz generalizada 
por corrupción de la h. Es 
el árbol más conocido por 
salvadera. Véase. 

Habiya. Cub. i. — antic. — Pri- 
mitivo nombre de la sal- 
vadera. Véase. 

Hacendado. Cub. m.-En Cu- 
ba significa solamente, por 
antonomasia, el dueño de 
un ingenio azucarero. Es 
de notar que "hacienda", 
aunque con escaso uso, 
tiene la legítima acepción 
castellana. 

Hachudo. Cub. epic. m. — 
Pequeño pez, especie de 
sardina. (Zool. F. Clupei- 
da?; esp. Engraulis r pro~ 
ductus, Poey). 

Hachuela. Cub. epic. f. — En 
algunos lugares, el pájaro 
totí (véase), por la figura 
de su cola. Conserva el sig- 
nificado cast. 

Halarse. Cub. v. reí. — antic. 
— Por haberse corrompido 
la h en j, hoy nadie dice 
sino jalarse. Véase. 



HAEI 



283 — 



HENI 



Amer. m. — fam. — La 
acción de halar o tirar de 
algo con violencia: "Rom- 
per una cuerda de dos ha- 
lones". El pueblo ha co- 
rrompido la h, y dice jalón 
y jalar. 

Hamaquear, se. Amer. v. a. 
y ref.-Producir movimien- 
to de vaivén a una cosa, 
como el que se puede im- 
primir lateralmente a una 
hamaca, de donde proviene 
la voz. En lenguaje figu- 
rado, se dice jamaquear, 
que tiene origen en la co- 
rrupción popular de la h 
en j. 

Hamaqueo. Amer. m. — La 
acción y el efecto de ha- 
maquear, se. Véase. 

Hamo» Cub. m. — desusada. — 
Especie de red de manga, 
rematada en punta, y con 
un aro en ia boca. Se dice 
también jamo, por corrup- 
ción de la h. 

Harina» Cub. f. — fam. — Sig- 
nifica "dinero" en abstrac- 
to: "Fulano es hombre de 
harina"... que para un cas- 
tellano probablemente sig- 
nificaría: hecho de engru- 
do. ¿Provendrá el uso de 
esta voz de aquel refrán 
castellano que dice: "don- 
de no hay harina, todo es 
mohína?" Tiene las acep. 
cast. 

Harina bruta. Cub. f. — fam. 
Equivale a dinero acuñado, 
harina en metálico: "Juan 
tiene mucha harina bru- 



ta' 1 ''; "pago con harina bru- 
ta, y no con giros". 

Hatero. Cub. m. — El indivi- 
duo que posee o cuida un 
hato. Generalmente se dice 
montero, cuide o posea mu- 
chos o pocos animales. 

Hatillo. Cub. m.-El árbol más 
conocido por caobilla de 
sabana. Véase. 

Hato. Cub. m. — antic. -Gran- 
de extensión circular o po- 
ligonal de terreno, desti- 
nada a la cría de ganado. 
Tiene las dos acep. cast. 
principales en lenguaje 
natural y figurado. 

Hayabacaná. Cub. m. — an- 
tic. — El árbol que, por co- 
rrupción de la h, se co- 
noce hoy por jayabacaná. 
Véase. 

Helécho. Cub. m. — Además 
de recibir este nombro to- 
das las plantas de jardín de 
las Filicíneas, hay otras es- 
pecies arbóreas de las Cia- 
teáceas, algunas de Jas cua- 
les reeiben aditamentos 
particulares, como son el 
espinoso, gigante, acuático, 
hembra, real, lustroso, etc. 

Heniquén. Cub. m. — Así di- 
cen algunos en lugar del 
americanismo castellaniza- 
do "henequén", la voz más 
usada en Cuba por los que 
bien hablan, y en vez de 
jeniquén, corrupción no 
muy extendida fuera de al- 
gunos campesinos, y que 
sin embargo recoge la R. A. 
entre los cubanismos por 



HIERK 



284 — 



HIGO 



ella incluidos en el caste- 
llano. 

Hércules. Cub. m. — Véase 
altea. 

Hicacal. Amer. m. — antic. — 
Véase icacal. 

Hicaco. Amer. m. — antic. — 
El arbusto "icaco" que 
describe la R. A. como ori- 
ginario de las Antillas. Al- 
gunos campesinos dicen ji- 
caco. 

Hicadura. Cub. f. — El con- 
junto de hicos (cuerdas) 
que sostienen la hamaca. 
También se dice jicadura, 
por corrupción. 

Hicaquillo. Cub. m. — antic. 
Véase icaquillo. 

Hico. Amer. m. — Cada uno 
de los cordeles que sostie- 
nen una hamaca en el aire. 
Algunos dicen jico, por co- 
rrupción. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Hicotea. Cub. epic. f. — antic. 
— Véase jicotea. 

"Hierba de limón. Cub. f. — 
Véase con y griega, que así 
están catalogadas todas las 
hierbas. 

Hierro. Cub. m. — Cada vez 
que se surca la tierra con 
el arado en la misma di- 
dección, es un hierro; así, 
pues, un terrera» tiene tan- 
tos hierros como veces se 
haya arado. Tiene las prin- 
cipales acep. cast. 

Hierro. Cub. m. — Por anto- 
nomasia, el que se destina 
incandescente para señalar 
el ganado en la piel. Véase 
el refrán 34-b del Apéndice. 



Hierro. Cub. m. — Reciben es- 
te nombre común, con adi- 
tamentos particulares, al- 
gunos arbustos que sólo se 
destinan para leña. Son de 
distintas familias botáni- 
cas. 

Hierro. Cub. m. — fam. — Dí- 
cese a la moneda de un cen- 
tavo; "Tengo diez hierros". 
El modismo más popular 
es kilo. 

Hierro de costa. Cub. m. — 
Arbusto que se desarrolla 
en el litoral. (Bot. F. Bo- 
rragíneas; esp. Cordia 
erythrococea, Gris.) 

Hierro del pinar. Cub. m. — 
Tipo que se desarrolla en 
terrenos áridos. (Bot, F. 
Melastomáceas; esp. Pa- 
chyanthus cubensis, A. 
Rich.) 

Hierro de sabana. Cub. m. — 
Indicado en su nombre. 
(Bot. F. Borragíneas; esp. 
Bourreria virgata, G. Dou.l- 

Hierro peludo. Cub. m. — 
(Bot, F. Bor.; esp. B. to- 
mentosa, G. Dou.) 

Higadillo. Amer. m. — Cierta 
enfermedad de las aves, 
particularmente de las do- 
mésticas, causada por aglo- 
meración de sangre en el 
hígado, y la cual, según 
Pichardo, se cura cortando 
la extremidad de uno o dos 
dedos. 

Higón. Cub. m. — Algunos di- 
cen así al árbol americano, 
descrito por la R. A. con el 
nombre de "higuerón", que 
también se dice en Cuba. 



HOJA 



— 285 



HORA 



Higuana. Cub. epic. f. — Al- 
gunos escriben con h esta 
voz, en lugar de "iguana", 
que es como acepta la R. A. 
el nombre de este lagarto 
americano que también vi- 
ve en Cuba. 

Hincada. Cub. f. — Igual que 
"hincadura", acción y efec- 
to de hincar o hincarse, en 
el sentido de lastimarse con 
una aguja, clavo u otro ob- 
jeto punzante, único uso 
que tiene en Cuba. 

Hineonazo. Cub. m. — fam.—- 
Aumentativo de hincad,**- 

Hinojo. Cub. m. — Planta sil- 
vestre que recibe este nom- 
bre por la semejanza con 
el verdadero hinojo, que 
describe la R. A., cultivado 
también en Cuba, y lla- 
mado así o hinojo común 
para evitar confusiones. El 
tipo cubano carece de im- 
portancia. (Bot. F. Com- 
puestas; e s p . Baccharis 
scoparioides, Griseb.) 

Hinojo común. Cub. m. -Véa- 
se hinojo. 

Hinojo de sabana. Cub. m. — 
Especie parecida al hinojo. 
(Bot. F. Compuestas; esp. 
Eupatorium foeniculaceum, 
Willd.) 

Hoja bruja. Cub. f. — Véase 
víbora. 

Hoja menuda. Cub. f. — Ár- 
bol que se desarrolla en el 
litoral, de madera muy fi- 
brosa, flexible y resistente, 
de color violáceo obscuro, 
empleada en carpintería 



rural. (Bot. F. Mirtáceas; 
gen., Eugenia). 

Hojalatería. Común, f.— Arte 
de hacer objetos de hoja- 
lata: "Muy entendido en 
hojalatería ". Tiene las 
acep. de la R. A. 

Hojaldre. Cub. m. — En algu- 
nos lugares dicen así al pan 
hecho con harina de trigo, 
mezclada con manteca, hue- 
vo y azúcar, que presenta 
una miga esponjosa y blan- 
ca. Tiene el legítimo uso 
castellano, en la mayor 
parte de la Isla. 

Hojuela. Cub. f. — Dícese en 
algunos lugares al hojaldre 
verdadero. Tiene los usos 
castellanos. 

Holán. Común, m. — Tejido de 
algodón o lino, del que hay 
diversidad de clases, en 
blanco y estampado. En 
Cuba generalmente se es- 
cribe sin h : olán. (Et. De 
"holanda", o quizá del 
francés hollande). 

Holancína. Cub. f. — Tela de 
algodón y rara vez de lino, 
ligera, casi transparente y 
regularmente estampada, 
que se usa para vestidos 
de mujer. Generalmente se 
escribe "olancina". 

Hoüguinero, ra. Cub. subs. y 
adj.-La persona natural de 
Holguín. 

Holguinero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase a las cosas per- 
tenecientes a esa población. 

Hora. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 48-a del Apéndice. 
Tiene las acep. cast. 



HORM 



286 



HOUT 



Horcón. Amer. va. — Dícese a 
todo madero que en posi- 
ción vertical, en las casas 
rústicas de tabla, sirve a 
modo de columna para sos- 
tener vigas o aleros de te- 
jado. 

Hosxonadura. Cub. f. — Un 
conjunto de horcones. Véa- 
se. 

Hormona. Común, f. — El es- 
tablecimiento donde se ha- 
cen o venden hormas de 
zapatos. 

Hormiga boticaria. Cub. 
epic. f. — Especie de tama- 
ño pequeño, blanca hacia la 
parte inferior del cuerpo, 
y de color de tabaco lo res- 
tante; despide un olor des- 
agradable de cloroformo. 
En algunos lugares orien- 
tales de la Isla la llaman 
santanica. Es de advertir 
que hay en Cuba varias es- 
pecies de hormigas conoci- 
das únicamente con este 
nombre genérico, y otras 
que tienen nombres parti- 
culares, como la bibijagua, 
además de las que aquí se 
describen con aditamentos. 

Hormiga brava. Cub. epic. f. 
— Tipo muy dañino a las 
plantas, y que ataca tam- 
bién a las personas, con 
muy agudas picadas. 

Hormiga cabezona. Cub. 
epic. f. — Dícese a ciertas 
especies de hormigas no 
acabadas de formar. - 

Hormiga de a!a. Cub. épic. f. 
—Especie algo mayor que 
la conocida por soplillo y 



semejante. Además toman 
este nombre las hormigas 
aladas de la especie que 
fueren. 

Hormiga de ponzoña. Cub. 
epic. f. — Especie que des- 
pués de decapitada vive de 
dos a tres días, y causa 
agudas picadas, no dañinas. 

Hormiga leona. -Ci^b. epic. f. 
— Parece ser, a juzgar por 
la semejanza de costum- 
bres, la "hormiga león" de 
la R. A. 

Hormiga loca. Cub. epic. f. 
— Especie que fué traída de 
Francia, con el propósito 
de que exterminara a la 
hormiga conocida por bibi- 
jagua, y ha resultado un 
enemigo más de las plan- 
tas, y también de las per- 
sonas. Véase bibijagua. 

Horqueta (En). Cub. mod. 
adv. — Sistema de cortar las 
hojas de tabaco, que con- 
siste en separarlas del 
tronco de dos en dos con el 
trozo de tallo que las una. 
También se dice mancuer- 
na, que es el cubanismo 
aceptado por la R. A. 

Horqueta de camino. Cub. i. 
— El punto donde un cami- 
no se divide en dos, a dere- 
cha e izquierda. 

Horro, rra. Cub. adj. — Aplí- 
case al tabaco o cigarro 
puro mal ardedor, a causa 
de su mala calidad o defi- 
ciente elaboración. También 
se dice jorro, rra, su co- 
rrupción. 

Hortelano del arroz. Cub. 



HUAC 



287 



HÜEV 



epic. m. — Algunos dicen así 
al ave ogrípeno. Véase. 

Hortensia. Cub. f. — Además 
de aplicarse este nombre a 
la planta de jardín, oriun- 
da del Japón, que explica 
el Dic. de la R. A., dan al- 
gunos esta denominación a 
la planta más conocida por 
müflores. Véase. 

Hospitalariamente. Común. 
a d v . — Con hospitalidad : 
"Tratar hospitalariamente 
a. los extranjeros, es de 
gente noble y caballeresca". 

Hoyador. Cub. m. — Instru- 
mento perforante de hie- 
rro o madera, que se utili- 
za para sembrar por medio 
de hoyos abiertos en la tie- 
rra. 

Hoyar. Cub. v. a. — Abrir en 
la tierra hoyos con el ho- 
yador, para preparar cier- 
tos plantíos, como de cafe- 
tos, por ejemplo. 

Hoyltos. Cub. m. pl. — Juego 
de niños que practican en 
tres hoyos que abren en el 
suelo, con unas bolitas de 
cristal u otra materia. En 
algunos lugares se dice bo- 
lihoyo. 

Huacal. Amer. m. — En Cuba 
más se pronuncia guacal, 
(véase), aunque parezca 
más correcto el uso de la 
h, y en el lenguaje escrito 
así es más generalmente 
usada. 

Huaco. Cub. m. -Muchas per- 
sonas escriben así en vez de 
guaco (véase), que es como 
se dice generalmente. 



Huano. Cub. m. — Así escriben 
por exceso de refinamiento 
algunas personas en vez de 
guano. 

Huesero, ra. Cub. adj. — fam. 
— desusada. — En son de 
burla, se dice en las gran- 
des poblaciones a la gente 
de los suburbios. 

Huesillo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de madera amarilla 
pardusca, dura, compacta, 
de grano fino. También se 
conoce por hueso de costa. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Miroxylon hceferiodes, Kr.) 

Hueso. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que alcanza unos 
diez metros, de hojas ama- 
rillentas, fruto también 
amarillo, pequeño, y do 
buena madera blanca. (Bot. 
F. Euforbiáceas; esp. Dry- 
petes incurva, Mili.) 

Hueso de costa. Cub. m. — 
Dícese al árbol huesillo. 
Véase. 

Hueso de costa. Cub. m. — 
También toma este nombre 
otro árbol de madera bue- 
na, dura, compacta y fina, 
que se desarrolla en el li- 
toral. (Bot. F. Bixáceas; 
tribu Flacurcieas ; esp. Xy- 
losma rdtidium, A. Gray.) 

Hueso espinoso. Cub. m. — 
Otra especie parecida, pero 
con espinas. (Bot. F. B; ti\ 
Fl.; esp. X. infestum, Gris.) 

Huevo (De a). Cub. mod. 
adv. — Dícese para signifi- 
car la escasa importancia 
de alfjo: "Un traje de a 



HÜÍD 



288 



HUYU 



huevo". Véanse las frases 
150 y 213 del Apéndice. 

Huevo de galio. Cub. m. — 
Arbusto silvestre de tierras 
rocosas, madera dura, tan 
sumamente vidriosa, que 
basta sacudirlo para que 
se quiebre; de hojas ver- 
des azuladas por encima y 
pálidas por debajo, puntia- 
gudas, elípticas, con bordes 
ondeados, flores pequeñas 
pentapétalas, blancas. Toda 
la planta contiene un látex 
lechoso y cáustico, eficaz 
contra las hemorragias. 
También se llama pegojo 
lechoso y palo lechoso. (Bot. 
F. Apocináceas; esp. Ta- 
berncemontana laurifolia). 

Huevo de tortuga. Cub. m. 
— Según el Dr. Gundlach, 
citado por Pichardo, "en 
la costa de Manzanillo y 
Cabo Cruz nombran así a 
tres variedades de un ár- 
bol de madera muy buena 
y dura". 

Huevo mal parido. Cub. m. 
— Dicen así en algunos lu- 
gares al huevo abortado, 
de cascara reblandecida. 
En otros dicen huevo mo- 
vido. 

Huevo movido. Cub. m. — 
Véase huevo mal parido. 

Huido, da. Común, subs. y 
adj. — Equivale a "fugiti- 
vo", "fuga": "La huida de 
los prisioneros fracasó"; 
"los presos huidos han 



vuelto a ingresar en la cár- 
cel". 

Humatán. Cub. m. — antic. — 
Véase jumatán. 

Humo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de madera resisten- 
te, dura, compacta y bue- 
na. También se llama hu- 
mo espinoso. (Bot. F. Le- 
guminosas; esp. Pitheco- 
lobium tortum, Mart.) Tie- 
ne las acep. cast. 

Humo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre parecido al anterior, 
aunque de familia distin- 
ta, que también se conoce 
por chivo (3. a acep.), y to- 
meguín (3. a acep.). (Bot. F. 
Rutáceas; esp. Xanthoxy- 
lum stenopterum, Wrigh.). 

Humo de sabana. Cub. m.-^— 
El árbol más conocido por 
cenizo. Véase. 

Humo espinoso. Cub. m. — El 
árbol humo (1. a acep.) Véa- 
se. 

Hurtacuerpo. Cub. m. — des- 
usada. — Movimiento brusco 
de menosprecio que se hace 
cuando se encuentra una 
persona enemiga. Esto es lo 
que se desprende de lo que 
Pichardo explica en su 
obra. Nosotros nunca lo he- 
mos oído. Al parecer, otros 
dicen jurtacuerpo y justa- 
cuerpo. 

Huyuyo. Cub. epic. m. — an- 
tic.-Véase juyuyo, corrup- 
ción generalizada. 

Huyuyo, ya. Cub. adj. — an- 
tic— Véase juyuyo, ya. 



ICAC 



JGUA 



Ibica. Cub. f. — La pieza de 
hierro dulce que se pone en 
la parte superior de la 
manga, en los ejes de ma- 
dera de algunos vehículos. 
(Et. Corrupción de "cibi- 
ca"). 

Icacal. Amer. m. — Lugar po- 
blado de icacos. Algunos 
escriben hicacal incorrec- 
tamente. 

Icaco de aura. Cub. m. — Una 
especie del arbusto ameri- 
cano "icaco" que describe 
la R. A., de madera dura, 
compacta, pesada, de color 
blanco agrisado, que se des- 
tina para cercas; produce 
un fruto aplastado, negro 
y algo velludo, y desarró- 
llase en lugares húmedos. 
También se llama icaco 
peludo e icaco prieto, y me- 
nos generalmente, ciguapa, 
palo mulato y teta de ye- 
gua. Algunos escriben in- 
correctamente hicaco. (Bot. 
F. Rosáceas; esp. Hirtella 
mollicoma). 
Icaco peludo. Cub. m. — Lo 
mismo que icaco de aura. 
Véase. 



Icaco prieto. Cub. m. — El 
icaco de aura. Véase. 

Icaquillo. Cub. m.-Una plan- 
ta cultivada. Carece de in- 
terés. Algunos escriben in- 
correctamente esta voz con 
h. (Bot. F. Rosáceas; esp. 
Sicania icania, Aubl.) 

Icaqulllo. Cub. m. — Arbusto 
silvestre de madera dura, 
compacta, muy pesada, de 
color castaño obscuro. 

£ caquiSlo de Las Pozas. Cub. 
m. — Pequeño árbol silves- 
tre, de hojas oblongas, en- 
teras, y flores en panículas. 
(Bot. F. Clusidceas; esp. 
Quina tenatiflora, Wrigh.) 

Idos. Común, f. — Dícese en 
vez de " recuerdo " en casos 
como éste: "No tengo idea 
de haber visto ese drama". 

Identificación. Común, f. — 
Acción y efecto de iden- 
tificar: "No fué posible la 
identificación del cadáver".' 

Iguana. Cub. epic. f. — Ade- 
más del reptil conocido co- 
múnmente por "iguana", 
hay en Cuba otro lagarto 
semejante, llamado así, 
también iguana, de los fo- 



19 



INOI 



290 — 



INCO 



sos y con más frecuencia 
caguayo. Véase. 

Iguana de los foscas. Cub. 
epic. f. — Véase iguana. 

Iguaniia. Cub. f. — Véase ma- 
buja. 

Ilimitadamente. Común, adv. 
— Sin limitación: "Te quie- 
ro ilimitadamente". 

Ilusión. Cub. f. — vulg. — En- 
tre alguna gente rústica es 
corrupción de "alusión". 
Tiene los usos castellanos 
correctos. 

Ilusionar, se. Común, v. a. 
y ref. — Producir ilusión, 
entusiasmarse: "Ilusioné a 
los niños con regalarles ju- 
guetes"; "me ilusioné de- 
masiado en mi empresa, y 
de ahí provino el fracaso"; 
"Don Juan se ilusionó con 
hundirme de dos plumazos 
en la polémica". 

Imperial. Cub. va. — Una vi- 
tola de cigarro puro o ta- 
baco de buen tamaño y es- 
cogida calidad. Tiene las 
acep. cast. 

Impremeditadamente,, Co- 
mún, adv. — Con impre- 
meditación, sin premedi- 
tar: "Los impulsivos sue- 
len hacer las cosas impre- 
meditadamente'". 

Impremeditado, da. Común. 
adj. — Aplícase a lo que no 
se ha premeditado: "Un 
crimen impremeditado" . 

Improvisadamente. Común. 
adv. — Con improvisación : 
"Nada debe hacerse impro- 
visadamente'". 

Incienso. Cub. m. — Planta 



herbácea, cultivada con es- 
timación en los jardines, 
como medicinal, y por su 
olor al verdadero incienso, 
de lo que toma nombre. 
Tiene las hojas compuestas 
de foliólos multilobados, fi- 
nos, algo azulinos con visos 
plateados, tomentosos, y 
flores en cabezuelas. Se 
hacen con esta planta va- 
rios remedios domésticos 
en maceración con alcohol. 
(Bot. F. Compuestas; esj). 
Artemisia abrotanum, Lin.) 
Tiene el uso principal cast. 

Incienso. Cub. m. — En al- 
gunos lugares, la cuaba de 
costa. Véase. 

Incienso ajenjo, Cub. m. — 
Es el ajenjo común que se 
cultiva en algunos jardines. 

Incienso de playa. Cub. m. — 
Arbusto del litoral, con los 
órganos tomentosos y sedo- 
sos, en cuyos tallos están 
colocadas con simetría las 
hojas, que son espatuladas, 
obtusas, irregulares, rema- 
tadas en el ápice con tres 
Conchitas, flores en espi- 
gas cortas que forman co- 
rimbo, blancas y velludas 
en el tubo de la corola. 
También se llama alhuce- 
ma de costa y balsamillo, y 
menos generalmente, in- 
cienso marino. (Bot. F. Bo- 
rragíneas; esp. Tournefor- 
tia guaphalodes, R. Br.) 

Incienso marino. Cub. m. — 
Lo mismo que incienso de 
playa. Véase. 

Inconstitucionalmente. Co- 



INPI 



291 



INMO 



mún. adv. — Contra lo que 
prescribe la Constitución 
de un país: "Eso se ha de- 
cretado inconstitucional- 
mente". 

Incontestablemente» Común. 
adv.- — De manera incontes- 
table: "Una cosa incontes- 
tablemente acatada 4 '. 

indigestarse. Común, v. ref. 
— Padecer indigestión: "El 
niño se indigestó con dul- 
ces". Es cosa inexplicable 
que la R. A. no haya reco- 
gido este verbo. 

Indigestarse. Común, y. ref. 
— fig. y fam. — Metafórica- 
mente se indigesta el que 
no comprende o no digiere 
ciertas lecturas: "Juan se 
indigestó con lecturas anar- 
quistas, y da gusto oírle 
disparatar". 

Indio. Cub. adj. — Aplícase al 
gallo de pelea de plumaje 
colorado obscuro y el pe- 
cho negro. También sirve 
de aditamento a ciertas es- 
pecies botánicas. Véase la 
frase 87 del Apéndice. 

Indomia. Cub. f. — vulg. — 
poco uso. — Entre gente 
campesina significa nove- 
dad, modernismo: "A mí 
que no me vengan con in- 
domias", porque no hay 
más verdades que las lega- 
, das por nuestcos padres", 
dice un campesino. 

Infiernito. Cub. m. — Cono o 
pirámide de pólvora hu- 
medecida, que los mucha- 
chos queman como si fue- 
ra una luz de bengala, y 



produce luz blanca. Algu- 
nos dicen mosquito. 

Infierno. Cub. m. — Cierto 
juego de naipes, entre va- 
rios jugadores, que más 

- bien es de pasatiempo. 

Infundio. Común, m. — Lo 
mismo que "patraña", 
"embeleco", "embuste": 
"La personalidad de Fula- 
no está rodeada de infun- 
dios'". 

Ingenio. Amer. m. — En Cuba 
nadie dice "ingenio de azú- 
car", cual acepta la R. A., 
sino simplemente ingenio, 
a la fábrica de azúcar. Tie- 
ne el principal uso caste- 
llano. 

Inglés. Común, m. — fig. y 
fam. — Dícese festivamente 
al acreedor: "Le apuraron 
los ingleses demasiado, y se 
marchó del pueblo sin pa- 
gar a ninguno". 

Inglés, sa. Común, adj. — 
Aplícase como sobrenombre 
a gallo, gallina, pato, etc. 
Véanse las frases 232 y 233 
del Apéndice. 

¡ngüento. Amer. m. — vulg. — 
Corrupción, entre gente 
rústica, de "ungüento". 

Injundia. Amer. f. — vulg. — 
Corrupción vulgar de "en- 
jundia". 

Injuriado. Cub. subs. y adj. 
— Tabaco en ra-ma de la 
clase inferior. Tiene los 
usos cast. 

Inmortal. Cub. f. — La planta 
conocida en España y otros 
puntos de América por 



IPBC 



— 292 — 



"dondiego" y "dondiego de 
noche", incluso en Cuba. 
Interior. Cub. m. — Dícese en 
la Habana al resto de la 
Isla, sin exclusión de las 
poblaciones del litoral, y 
únicamente en éstas dan 
buen uso a ese vocablo en 
igual sentido. Tiene los 
usos castellanos. 

Interviú. Común, f.— Parece 
mentira que haya tomado 
tan hondas raíces este an- 
glicismo innecesario en 
nuestro idioma, cuando po- 
dríamos substituirlo, se- 
gún los casos, con una bue- 
na mozada de voces casti- 
zas, entre las que sobre- 
salen "entrevista", "visi- 
ta", "consulta", "conver- 
sación", "diálogo", y, en 
lenguaje familiar, "charla", 
"plática", etc. Y es de ad- 
vertir que muchos, por 
dárselas de que conocen el 
inglés, o para que se vea 
que lo saben, escriben in- 
terview, como si hubieran 
nacido en la misma Ingla- 
terra. 

interviuvar. Común, v. a. — 
Lo mismo que "entrevis- 
tarse", "consultar". Véase 
interviú. (Et. Anglicismo). 

Ipecacuana cimarrona. Cub. 
f. — Planta silvestre medi- 
cinal. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp. Cephaelis muscosa, 
D. G.) 

Ipecacuana de Mélico, Cub. 
f. — Planta exótica, también 
medicinal. (Bot. F. Violá- 



ceas; esp. Jonidium stric- 
tum, Benth.) 

Ssabeüita. Cub. epic. f. — Pez 
de muy rara figura: un 
óvalo terminado en punta 
a un extremo, por su cabe- 
za a modo de hocico, y al 
opuesto, la cola con dos 
hendiduras laterales. El 
cuerpo es aplastado, y lu- 
ce hermosos colores, varia- 
dos desde el azul al ama- 
rillo en listas; tiene la boca 
muy pequeña y protráctil, 
con dientes velutinos, ojos 
negros con un cerco ama- 
rillento, muy cerca del ho- 
cico. (Bot. F. Chcetodonti- 
dce; esp. Angelichthys cilia- 
ris, Lin.) 

IsSeño, ña. Cub. subs. y adj. 
La persona natural de las 
islas Canarias. No tiene 
otro uso en la Isla. 

Isleño, ña. Cub. adj. — Aplí- 
case a cosas de las islas 
Canarias. 

Itabo. Cub. m. — Especie de 
laguna con agua transpa- 
rente, por lo regular con 
manantiales en el fondo. 
Cuando no reúne estas cir- 
cunstancias o presenta muy 
turbia el agua, se llama 
babiney." Véase. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Itamo. Cub. m. — Pianta sil- 
vestre de tallo y ramas de 
color verde obscuro, que 
emiten al quebrarlos un 
líquido eficaz para las eva- 
cuaciones intestinales y es- 
tomacales; las hojas son 
alternas, opuestas, termi- 



ÍTAM 



293 - 



ÍTAM 



nadas en punta, gruesas y 
aquilladas, que, si se mas- 
tican, son buen remedio 
para las afecciones de la 
garganta, y cocidas, para 
las del pecho; las flores, de 
color rojo y amarillo, for- 
man grupos, y por su con- 
figuración semiglobosa, se- 
mejan el cuerpo de un 
pájaro, por lo que también 



se llama a esta planta pa- 
lomilla colorada, y gallito 
colorado; otros dicen ítamo 
real. Hay otras especies, 
(Bot. F. Euforbiáceas; esp. 
Euv)h orbia tithimaloides) . 
(Et. Corrupción de "dícta- 
mo"; no es el díctamo de 
España). 
Rareio real. Cub. m. — Véase 
ítamo. 



JABA 



294 



JABÍ 



Jaba. Cub. f. — Especie de 
cesta cuya mayor dimen- 
sión es la altura, hecha de 
junco, soga y más frecuen- 
temente de yagua; no tiene 
asas y la tapa cierra en- 
cajando en la boca de la 
cesta. Un cordel o junco o 
tira de yagua con tas ex- 
tremidades sujetas al cuer- 
po de la cesta, pasa por 
sobre la tapa a manera de 
asa. La jaba se destina 
para conducir las vituallas 
compradas en la plaza o 
mercado a las casas. Véan- 
se las frases 107, 172, 173, 
191 y 199 del Apéndice. 
(Et. "Voz caribe, Zayas). 

Jabado, da. Amer. adj. — Dí- 
cese a lo que está matizado 
de varios colores con cier- 
ta simetría, cualidad que 
diferencia esta voz de gua- 
riado, da. Su principal 
aplicación es a las aves. 
(Et. De habado, da). 

Jabanés, sa. Cub. subs. y 
adj.-antic. — Así decían al- 
gunos antiguamente en vez 
de habanero, ra. 

Jabato, ta. Cub. adj. — Aplí- 



case a la persona torpe, 
ruda, grosera. (Et. De ha- 
bato, ta). 

Jabiüa. Cub. í. — Enredadera 
de hojas subacorazonadas, 
redondeadas, y flores dioi- 
cas: las masculinas, de co- 
lor anaranjado, grandes, en 
racimos, y las femeninas 
solitarias; fruto globoso, 
tamaño de güira, con se- 
millas 'grandes que produ- 
cen aceite lubrificante y 
medicinal, por presión, 
siendo la fevillina su prin- 
cipio activo. Como medica- 
mento es utilizado para cu- 
rar el pasmo a los anima- 
les. Otros dicen jabiya, y 
una y otra forma son co- 
rrupciones generalizadas. 
También se llama bejuco 
de jabilla, secua y pepita 
amarga. (Bot. F. Cucurbi- 
táceas; esp. Fevülea cor- 
difolia, Lin.) (Et. De ha- 
billa) . 

Jabilio blanco. Cub. m. — 
Además del árbol "jabi- 
lio" que describe la R. A. 
como americano intertro- 
pical, hay en Cuba tres es- 



JABO 



295 



JAUA 



pecies que toman adita- 
mentos particulares. La 
presente es de madera 
blanca. Adviértase que el 
jabillo es más conocido en 
Cuba por salvadera. 

Cabillo encarnado. Cub. m. 
— Especie de madera ana- 
ranjada, más prieta y ve- 
teada hacia el centro, du- 
ra, compacta y fina. 

Jabillo prieto. Cub. m.~ Es- 
pecie la más estimable por 
su buena madera, de color 
pardusco, estimada para 
construir embarcaciones 
pequeñas. 

Jabita. Cub. f.— Diminutivo 
de jaba. Véase. 

¿abito. Cub. m. — "Árbol que 
ofrece dos variedades: 
blanco y prieto. Se asegura 
que su aserrín daña el ór- 
gano nasal". Esto dice Za- 
yas, de lo que inferimos 
que se tratará de los ju- 
billos blanco y prieto des- 
critos, puesto que dañan 
los órganos nasal y visual 
con el aserrín. (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Jabiya. Cub. f. — Véase ja- 
billa. 

Jabiyo. Cub. m.— Lo mismo 
que jabillo. Véase. 

Jabón. Cub. epic. m. — Pez 
de mediano tamaño, do 
cuerpo oblongo y compri- 
mido, color moreno subido 
con espacios pálidos en los 
costados, que toma ese 
nombre de cierto humor 
espumoso como el jabón y 
de repugnante aspecto, que 



le cubre la piel. Tiene la 
mandíbula inferior muy 
saliente. También le dicen 
jaboncillo. Véase la frase 
48 del Apéndice. Tiene las 
principales acep. cast. 
(Zoo!. F. Serranidce ; esp. 
Rypticus, Bloch.) 

JaboncIIEo. Cub. epic. m. — El 
pez descrito en jabón. Véa- 
se. 

Jaboncillo. Cub. m. — Ade- 
más del árbol americano 
descrito con este nombre 
por la R. A., hay en Cuba 
una planta más conocida 
por bejuco leñatero, y otra 
generalmente llamada es- 
tropajo. Véanse. Tiene las 
principales acep. cast. 

Jaboncillo. Cub. m. — Dícese 
a cierta capa de terreno 
inmediatamente después de 
la vegetal, de color aplo- 
mado, pastosa, compacta e 
impermeable, circunstan- 
cia ésta que, en tiempo de 
lluvia, sostiene la tierra 
saturada de agua, con lo 
que perjudica los cultivos, 
pudriéndose las raíces. 

Jabuco. Cub. m. — Especie de 
jaba o cesta en tal forma, 
con la boca más estrecha 
que el fondo, de mayor ta- 
maño que aquélla y desti- 
nado a parecidos usos. Ob- 
sérvese que la derivación 
de esta voz parece indicar, 
con sujeción a las normas 
gramaticales, menor tama- 
ño, y es todo lo contrario. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Jácana. Amer. epic. f. — poco 



JAGU 



296 



JAGU 



uso. — El ave más conocida 
en Cuba por gallito de río. 
Véase. 
«Jaco. Cub. epic. m. — Dícese 
en algunos lugares a la 
tortuga joven. Tiene el uso 
castellano aplicado al ca- 
ballo. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 
«legua amarilla. Cub. f. — 

Véase jagua azul. 
Jagua azul. Cub. f. — Arbus- 
to afín a la jagua ameri- 
cana que describe la R. A., 
de hojas obovales, lampi- 
ñas, madera dura, de color 
rosado, que se desarrolla 
y es común en las costas, 
por lo que también se lla- 
ma jagua de costa y pera 
de mar, además de jagua 
amarilla y blanca. (Bot. F. 
Rubiáceas; esp. Genipa 
clusia? folia, Gris.) 
«Jagua blanca. Cub. f. — Véa- 
se jagua azul. 
Jagua de costa. Cub. f. — La 

jagua azul. Véase. 
Jagua-lagüita. Cub. f. — Ár- 
bol o arbusto indígena y 
silvestre, de hojas espino- 
sas, buena madera, y cuyo 
fruto con alumbre se des- 
tina para teñir el yarey. 
También se llama agalla, 
roble agalla, árbol de la 
frutica y roble amarillo 
(2.* acep.) (Bot. F. Borra- 
gíneas; esp, Bourreria ca- 
Uophylla, Gris.) 
«Jagua!. Amer. m. — Lugar 
donde abunda el árbol "ja- 
gua". 
Jaguay. Cub. m. — Arbusto de 



tallo recto y madera ama- 
rilla buena, empleada en 
ebanistería. (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Jagüecillo. Cub. m. — Árbol 
silvestre de hojas coriá- 
ceas, oblongas, obtusas en 
la base y redondeado el 
ápice, fruto globoso, made- 
ra dura, de color castaño 
claro, con vetas. Suele de- 
cirse también jagüeicito. 
(Bot. F. Mareas; esp. Ficus 
pertusa, Lin.) 

Jagüeicito. Cub. m. — Véase 
jagüeicillo. 

Jagüey. Cub. epic. m. — Una 
especie de mosquito zan- 
cudo, de color negruzco, 
que abunda en los bosques 
del litoral y que produce 
agudas picadas. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Jagüey. Cub. m.— Curiosísi- 
mo árbol de muy raras 
particularidades, muy co- 
mún en la Isla. Unas veces 
se desarrolla aislado, pero 
generalmente busca el apo- 
yo de otro árbol, al que ya 
con las raíces, bien con los 
tallos que tiene pendientes, 
ya con el tronco, acaba por 
ahogarlo y usurparle el 
puesto. Otras veces brota, 
porque allí haya sido de- 
positada una semilla, en 
alguna sinuosidad de la 
corteza o tronco de un ár- 
bol, al que, como en el caso 
anterior, acaba por matar. 
Hay muchas especies con 
ese nombre común, aparte 
las que toman aditamentos 



JAGfi 



297 



JAIB 



particulares, una de las 
cuales es más conocida por 
higón y también "higue- 
rón", que es su nombre 
castellanizado por la R. A. 
Son árboles grandes con 
raíces adventicias, de ma- 
dera blanda, y aprecia- 
da sólo para construir ba- 
teas y platos. Estos árbo- 
les contienen un látex le- 
choso de virtudes pectora- 
les, que se utiliza también 
a modo de liga, para ca- 
zar pájaros. (Bot. F. Ma- 
reas; género: Ficus.) (Et. 
Voz caribe). 

Jagüey. Cub. m. — Simbóli- 
camente, dícese a una per- 
sona desleal, como el árbol 
de este nombre, que bus- 
cando apoyo al principio, 
acaba por quitarle la vida 
a quien se lo presta. 

Jagüey común. Cub. m. — 
Especie del jagüey (1." 
acep.j, de hojas grandes, 
membranosas, óvalo-oblon- 
gas, con la base redondea- 
da, cordiforme y el ápice 
agudo. (Bot. F. M.; esp. 
F. membranácea, Wrig.) 

Jagüey hembra. Cub. m. — 
Árbol de hojas elípticas, 
obtusas en ambos extre- 
mos, fruto globoso, mucho 
más largo que el pedicelo. 
De sus raíces hacen ios 
agrimensores cordeles para 
medir, que estiman porque 
carecen de elasticidad. 
(Bot. F. M.; esp. F. suffo- 
caus, Bau.) 

Jagüey macho* Cub. m. — 



Tipo parecido a los an ! e- 
riores, pero de hojas ova- 
les, acostilladas, y fruto 
globoso aterciopelado. El 
fruto de todos los jagüeyes 
es de figura semejante al 
higo. (Bot. F. AL; esp. F. 
radula, Willd.) 

JagüiHa. Cub. f. — Árbol in- 
dígena y silvestre que se 
eleva unos 6 metros, de 
hojas obovales, pubescentes 
en el envés, flores con la 
corola tomentosa, extericr 
e interiormente, y buena 
madera, utilizada en car- 
pintería. (Bot. F. Rubiá- 
ceas; esp. Genipa caruto, 
Kth.) (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jaiba. Amer. epic. f. — Aplí- 
case este nombre a varias 
especies de crustáceos de 
agua dulce, semejantes al 
cangrejo de mar, con el 
carapacho menos convexo, 
tres patas a cada lado y 
dos tenazas o bocas. Su co- 
loración general es more- 
na en la parte superior, y 
blancuzca en la inferior. 
"Se buscan en luna cre- 
ciente porque están gordas; 
en menguante desovan y se 
ponen flacas", según Pi- 
chardo. Cuéntase que la 
jaiba, cuando encuentra 
una almeja con las valvas 
abiertas, le arroja arena 
para impedirle cerrarlas, y 
darle caza más fácilmente. 
Algunos escriben jaiva; 
pero aun cuandu sea ar- 
bitraria toda opinión sobre 



JAIV 



298 — 



JAMA 



este vocablo, parece más 
correcto el uso de la b, ya 
que lo apoya el uso de los 
más. (Zool. F. Poriunido?; 
esp. principal : Callinectes 
diacanthus, Latr.) (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Jaiba. Cub. común. — fig. y 
fam. — Dícese a la persona 
que emplea medios poco 
lícitos para engañar a 
otra, con respecto a un ne- 
gocio o asunto. Este signi- 
ficado proviene, por ana- 
logía, de la artimaña que 
usa el crustáceo jaiba para 
comerse las almejas, según 
se explica en la voz ante- 
rior. 

Jailbén. Cub. epic. m. — Au- 
mentativo de jaiba (1. a 
acep.) ; se aplica a la es- 
pecie mayor, algo escasa. 

Jañmiquí. Cub. m. — Árbol 
silvestre que alcanza unos 
10 metros de elevación, de 
madera resistente de co- 
lor morado obscuro, em- 
pleada en carpintería ru- 
ral; las abejas estiman el 
polen de sus flores, y el 
fruto alimenta al ganado 
vacuno y porcino. Algunos 
corrompen la voz en aimi- 
qui. (Bot. F. Sapotáceas; 
esp. Mimusops jaimiquí, 
Wrig.) (Et. Voz caribe, se- 
gún Zayas). 

Jairel. Cub. m. — La enreda- 
dera más conocida por cai- 
rel. Véase. 

Jaiva. Amer. epic. f. — Véase 
jaiba, que parece forma 
más correcta. 



Jalado, da. Amer. adj. — fam. 
— Aplícase a la persona 
embriagada de alcohol. 
Véase jalarse. 

Jalapa. Cub. f. — Véase mara- 
villa. 

Jalar. Amer. v. a. — vulg, — 
Equivale a "tirar", atraer 
materialmente hacia uno, 
una cosa tirando de ella. 
(Et. Corrupción tal vez an- 
daluza o canaria del cast. 
"halar"). 

Jalarse. Cub. v. ref. — Signi- 
fica "emborracharse". En 
algunos puntos de América 
y en Andalucía se oye ha- 
larse, con más corrección. 

Jalón. Amer. m. — vulg. — Ac- 
ción y efecto de jalar. 
Equivale a "tirón". (Et. 
Corrupción de "halón"). 

Jamaca. Cub. f. — vulg. — Así 
dicen algunos campesinos 
por corrupción de "hama- 
ca". 

damaguey. Cub. m. — Árbol 
silvestre espinoso, que se 
desarrolla unos cuatro me- 
tros en terrenos estériles, 
de reducido follaje, made- 
ra dura, compacta, de co- 
lor pardo obscuro, emplea- 
da en carpintería rural. 
También se llama yama- 
guey. (Bot. F. Legumino- 
sas; esp. Belairia mucro- 
nata, Gris.) (Et. Voz cari- 
be). 

Jamaguey de loma. Cub. m.- 
Tipo de árbol parecido al 
anterior, también de buena 
madera, y que algunos de- 
nominan alfiler. (Bot. F. L.; 



JAUA 



299 — 



JAKA 



esp. B. espinosa, A. Rich.) 
Jamaguey de tres hojas. 

Cub. m. — Árbol semejante 
a los anteriores. (Bot. F. 
L.; esp. Pictetia ternata, 
D. C.) 

Jamaica. Cub. f. — Véase aji- 
cón. 

Jamao. Cub. epic. m. — Va- 
riedad muy rara de la tor- 
tuga acuática, conocida en 
Cuba por jicotea, de uñas 
muy largas. (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Jamaquear. Cub. V. a.— flg. y 
í'am. — Entretener a una 
persona con promesas que 
no han de cumplirse, cuan- 
do solicita algún favor. Se- 
gún Zayas, se deriva de la 
voz "hamaca". Pero es de 
suponer que no suceda sin 
pasar por la forma hama- 
quear, corrompida luego la 
h en j; o también de "ha- 
maca", jamaca,, jamaquear. 

Jamaqueo. Cub. xa. — Acción 
y efecto de jamaquear. 
Véase. 

Jamast. Cub. m. — Véase ja- 
nasl. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jamo. Cub. m. — Corrupción 
muy generalizada de ha- 
mo. Véase. 

Jamón. Cub. m. — - fam. — 
Véanse las frases i 40 y 257 
del Apéndice. 

Jan. Cub. m. — Estaca o palo 
puntiagudo que se utiliza 
para sembrar por medio de 
hoyos. 

Janasí. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre, indígena según al- 



gunas opiniones, que se ele- 
va unos 4 metros, de ma- 
dera compacta, aunque 
blanda, elástica y de color 
del cedro. (Et. Voz caribe). 
Otros dicen jamasí. 

Janazo, Cub. m. — Golpe dado 
con un jan. Véase. 

Jandinga. Cub. f. — vulg. — 
Entre alguna gente rústi- 
ca, corrupción de gandin- 
ga. 

Janear, se. Cub. v. a. ref. — 
poco uso.— Detener o dete- 
nerse en un punto deter- 
minado y repentinamente, 
algo que estaba en movi- 
miento. 

Japa. Cub. f. — Véase palma 
cana de monte. 

Jaquimón. Cub. m.— La já- 
quima, con un tornillo gi- 
ratorio y una argolla, a la 
que se ata el cabestro, con 
lo que se evita que éste se 
retuerza. 

Jara cdolia. Cub. f. — Árbol 
silvestre que se desarrolla 
hasta 10 metros de altura, 
con el tronco recto, made- 
ra dura, compacta, pesada, 
de color acerado con vetas, 
y abundante en la juris- 
dicción de Cienfuegos. 
¿Será la jara común? (Et. 
Voz caribe, según Zayas, 
pero la R. V la acredita 
de árabe). 

Jaragua. Cub. f. -Árbol o ar- 
busto silvestre de unos 5 
metros de alto, de madera 
dura, compacta, de color 
blanco pardusco, empleada 
para estacas. Hay dos es- 



JARÜ 



300 



JAYA 



pecies. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp. principal : Phialan- 
thus stillans, Gris.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Jaramaguey de costa» Cub. 
m. — Véase agalla de costa. 

Jarana. Cub. f. — fam. — Equi- 
vale a "broma", "chanza", 
burla ligera: "Te lo dije 
en jarana"; "Diego toma 
en serio las jaranas". No 
tiene los usos de la R. A. 

Jaranear. Cub. v. a. — fam. — 
Emplear jaranas o chanzas 
en el trato con personas. 

Jaraneo. Cub. m. — fam. — 
poco uso. — Acción y efec- 
to de jaranear. 

Jaranero, ra. Cub. adj. -Aplí- 
case a la persona aficio- 
nada a jaranear o chan- 
cearse: "Pedro es muy ja- 
ranero". 

Jarcia. Cub. f. — Por antono- 
masia de la acep. maríti- 
ma, dícese en Cuba a toda 
cuerda gruesa o calabro- 
te, fabricados con la fibra 
de la planta henequén. 

Jardín. Cub. m. — La plañía 
más conocida por madama. 
Tiene las acep. cast. 

Jarico. Cub. m. — Dícese al 
macho de la tortuga lla- 
mada jicotea. Véase. (Zool. 
esp. Chrysentys palustris, 
Gmel.) (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jaruqueño, ña. Cub. subs. y 
adj. — La persona natural 
de Jaruco. 

Jaruqueño, ña. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de Jaru- 
co. 



Cub. i. — Especie de 
palma que se desarrolla en 
terrenos arenosos, hasta 
una altura de 5 metros, cu- 
yas pencas se utilizan para 
techar bohíos, la madera 
para horcones y cercas, y 
el fruto para alimento de 
cerdos. (Bot. F. Palmas; 
esp. Copernicia hospita, 
Mart.) (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jata de Csuamabacoa. Cub. 
f. — Tipo de palma parecida 
a la anterior, que es pro- 
pia de las proximidades de 
Guanabacoa. (Bot. F. P.; 
esp. C. macroglossa, H. 
Wendl.) 

Jatal. Cub. m. — Lugar donde 
abunda la palma jata. 

Jatía. Amer. f. — Árbol sil- 
vestre y abundante en los 
bosques de las Antillas, que 
alcanza unos 10 metros de 
elevación, y dos de cir- 
cunferencia en el tronco, 
de madera correosa, em- 
pleada en obras finas. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Jatlal. Cub. m. — Sitio donde 
abunda el árbol jatía. 

Jaula. Cub. í. — En algunos 
lugares, dícese al vagón de 
ferrocarril, sin techo y con 
barrotes a los costados, 
destinado a transportar ca- 
ña de azúcar. 

Jayafoacaná. Cub. m. — Árbol 
silvestre, espinoso, de me- 
diana elevación, cuyas ho- 
jas y corteza contienen una 
savia caustica, empleada 
con buenos resultados en 



JAYA 



301 



JAZM 



la curación de erupciones 
cutáneas. El fruto lo come 
la cotorra únicamente. Al- 
gunos dicen hayabacaná, 
que es su forma primitiva, 
y otros, por corrupción, 
yayabacaná. Hay otra es- 
pecie. (Bot. F. Euforbiá- 
ceas; esp. Pera oppositi- 
folia, Gris.) (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

tíayabaeaná amarillo. Cub. 
m. — Véase frijolillo ama- 
rillo. 

•iayabacoa. Cub. i. — Según 
Zayas, un "árbol de poca 
elevación y de madera 
útil". (Et. Voz caribe, se- 
gún el autor citado). 

«layajabico. Cub. m. — Arbus- 
to silvestre del litoral que 
alcanza unos 4 metros, de 
hojas alternas, elípticas, 
enteras, muy puntiagudas, 
flores blancas, pequeñas, 
en cimas axilares, fruto en 
baya globosa, madera com- 
pacta, dura, pesada, em- 
pleada en bastones, y cor- 
teza amarga y resinosa, de 
virtudes medicinales, par- 
ticularmente en enferme- 
dades venéreas. También 
se dice yayajabico. (Bot. F. 
Rámneas; esp. Columbrina 
acuminata, Gris.) (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Jayajabico. Cub. m. -Árbol o 
arbusto lampiño, resinoso, 
de hojas coriáceas, con es- 
típulas apiculadas, flores 
blancas en cimas tricóto- 
mas axilares, corteza y fru- 
to diuréticos y astringen- 



tes. Hay otra especie no 
medicinal. También se lla- 
ma, como a la especie an- 
terior, yayajabico. (Bot. F. 
Rubiáceas; esp. Erithalis 
fructicosa, Lin.) 

Jayao. Cub. epic. m. — Pez 
que alcanza hasta medio 
metro de largo, y cuyo peso 
oscila entre 3 y 4 kilogra- 
mos, de cuerpo oblongo, con 
el lomo elevado y compri- 
mido, hocico largo y pun- 
tiagudo, aletas verticales 
cubiertas de pequeñas es- 
camas, de color gris algo 
rosáceo hacia el lomo, la- 
bios amarillos y el interior 
de la boca anaranjado. Es 
buen bocado. También se 
llama pargo blanco. (Zool. 
F. Ecemulida? ; esp. Hoe- 
mulon álbum, Cv.) (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

dayún. Cub. m. — Especie de 
junco de ciénagas y ríos, 
que, por su grosor y re- 
sistencia, en unión de otras 
plantas y basura, suele 
obstruir el paso de las 
aguas. (Et. Corrupción ge- 
neralizada de c a y u mb o 
[véase]). 

Jazmín. Cub. m. — Además de 
los jazmines verdaderos, 
reciben en Cuba este nom- 
bre otras plantas, de la 
misma familia, de diferen- 
tes nombres en otros paí- 
ses. Además, se dice jaz- 
mín a otras clases de plan- 
tas por tener la circuns- 
tancia de producir flores 
blancas y perfumadas. 



JAZM 



302 — 



Jazmín café. Cub. m. — Plan- 
ta voluble, de flores sim- 
ples y cáliz apenas dentado, 
que se reproduce rápida- 
mente por medio de sus 
raíces, y forma setos o ma- 
cizos muy espesos. (Bot. F. 
Jazmíneas; esp. Jasminum 
grandiflorum, Lin.) 

Jazmín criollo, Cub. m. — 
Dícese al jazmín común. 

Jazmín de Arabia» Cub. m. — 
Lo mismo que jazmín fran- 
cés. Véase. 

Jazmín fie día. Cub. m. -Véa- 
se galán de día. 

Jazmín de España. Cub. m. 
— Diferente al que descri- 
be la R. A. Es un arbusto 
de ramas peludas, con ho- 
jas opuestas, cordiformes, 
tomentosas en el envés, y 
flores en umbelas termina- 
les, amontonadas, de coro- 
la blanca, con el tubo más 
largo que el cáliz. (Bot. F. 
/. ; esp. J. pubescens, 
Willd.) 

Jazmín de Italia. Cub. m. — 
Recibe este nombre la 
planta comúnmente llama- 
da "dulcamara". 

Jazmín de ia montaña. Cub. 
m. — Arbusto ornamental, 
empleado en jardinería 
para formar setos, de ho- 
jas opuestas, grandes, elíp- 
ticas, verdes con brillo, flo- 
res de tubo estrecho y co- 
rola blanca. (Bot. F. Apo- 
cináceas; esp. Tabemos- 
montana coronaria., R. Br.) 
Jazmín de !a tierra. Cub- 
m. -Planta trepadora de pe- 



queñas hojas opuestas, im- 
paripennadas, flores gran- 
des solitarias de penetran- 
te perfume. También se 
llama jazmín de olor. (Bot. 
F. «/.; esp. J. grandiflorum, 
Lin.) 

Jazmín de !a tierra. Cub. m. 
— Otra planta y su flor re- 
ciben este nombre: es sil- 
vestre, de ramas trepado- 
ras, con hojas elípticas, 
verticiladas, lustrosas, y 
flores grandes amarillas. 
También se llama barbero 
y flor de barbero. (Bot. F. 
Apocináceas; esp. Allaman- 
da cathartica, Lin.) 

Jazmín del Cabo. Amer. m. 
— Dícese a un arbusto de 
jardín y a sus flores bellas 
y fragantes. Es la celebra- 
da gardenia de España. 

Jazmín de noche. Cub. m. — 
Véase galán de noche. 

Jazmín de olor. Cub. m. — El 
jazmín de la tierra (1. a 
acep.) 

Jazmín de Punta Gorda. 
Cub. m. — Árbol silvestre de 
madera dura, compacta, fi- 
na, de color amarillento 
pardusco veteada. 

Jazmín de sierpe. Cub. m. — 
Árbol silvestre de madera 
dura, compacta, de grano 
fino, de color blancuzco 
azafranado. 

Jazmín diamela. Cub. m.-La 
planta y su flor conocidas 
en Europa por "di ame la" y 
"gemela", que también re- 
cibe en Cuba el primero de 
esos nombres, y además los 



JEJE 



303 — 



JE NI 



de jazmín malabar y jaz- 
mín "pompón. 
Jazmín francés. Cub. m.- — 

Planta parecida al jazmín 
común, pero de flor más 
recogida y gruesa. Tam- 
bién se llama jazmín de 
Arabia. (Bot. esp, Mogori 
sambac). 

Jazmín malabar. Cub. m. — 
Véase jazmín diamela. 

Jazmín pompón. Cub. m. — 
El jazmín diamela. Véase. 

Jazmincillo, Cub. m.-El jaz- 
minillo, que es como más 
comúnmente se dice. Véa- 
se. 

Jazminülo. Cub. m. — El ar- 
busto más conocido por 
malacara. Véase. Otros di- 
cen jazmincillo. 

Jedlondo, da. Cub. adj. -Co- 
rrupción, entre gente rús- 
tica, de "hediondo, da". 

Jefe. Cub. m. — fam. — Trata- 
miento, con mezcla de res- 
peto y confianza, que da el 
pueblo en lenguaje fami- 
liar al individuo en quien 
reconoce superioridad so- 
cial. Es sinónimo de gene- 
ral y maestro. 

Jején, Amer. epic. m. — Mos- 
quito apenas perceptible a 
simple vista, de picada mo- 
lesta, que forma nubéculas 
en las costas, cayos y lu- 
gares húmedos cuando el 
tiempo está en calma. Mide 
unos dos milímetros, de 
color pardusco con las pa- 
tas blanquecinas. Algunos 
dicen impropiamente jen- 
jén. Véase la frase 150 del 



Apéndice. (Zool. F. Siinv- 
lido?; esp. Oecacia furens, 
Poey). (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jelengue. Ci:b. m. — vulg. — 
poco uso. -Alboroto, escán- 
dalo, riña. 

Jeníguana. Cub. epic. f.-Pez 
de pequeño tamaño, de 
cuerpo alargado, color gri- 
sáceo con diez fajas longi- 
tudinales doradas, y otra 
negra ancha en el lomo que 
se bifurca en la cola. Es 
comestible. No ha de con- 
fundirse con el pez jení- 
guano. (Zool. F. E'smuli- 
dee; esp. Hcemulon rnelanu- 
rum, Lin.) (Et. Voz caribe). 

Jeníguano. Cub. epic. m. — 
Pez de menor tamaño que. 
el anterior, de color bruno 
verdoso, algo blancuzco por 
el vientre, con fajitas ho- 
rizontales amarillo-dora- 
das. Los pescadores lo re- 
pudian porque se come la 
carnada. No debe con- 
fundirse con el otro pez je- 
níguana. (Zool. F, Hcemu- 
lidce; esp. B. jeníguano, 
Poey). (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jeníguano, na. Cub. adj.-*- 
vulg. — Aplícase a la per- 
sona o animal de raquíti- 
cas proporciones. 

Jenipa. Cub. f. — Tinte que 
producen los árboles copey 
y jagua, usado por los abo- 
rígenes para teñirse el 
cuerpo. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

* Jeniquén. Cub. m. — vulg. — 



JBRB 



304 — 



JÍA 



La planta textil conocida 
por "pita" o "henequén". 
La R. A. acepta el cubanis- 
mo jeniquén, que sólo dice 
alguna gente rústica, y que 
es sencilla corrupción de 
heniquén, a su vez corrup- 
ción de "henequén", que 
es como dice en Cuba casi 
todo el mundo, y nadie se 
atrevería a escribir en co- 
rrecto lenguaje jeniquén, 
de no saber que lo per- 
mite la R. A. Son infinidad 
ias voces cubanas que me- 
recen antes que ésta la 
sanción académica. En Cu- 
ba el jeniquén, heniquén, o 
"henequén" es una esti- 
mable fuente de riqueza 
agrícola e industrial. 

Jenjém. Cub. epic. m. — Así 
dicen algunos incorrecta- 
mente en lugar de jején. 
Véase. 

Jequerití. Cub. m. — La plan- 
ta peonía. Véase. 

JequL Cub. m.-El árbol más 
conocido por jiquí. Véase. 

Jequáa. Cub. f. — Según Za- 
yas, un "arbusto silvestre 
de flores amarillas que co- 
me el cerdo". (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Jequllete. Cub. m. — Véase 
jiquilete. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

«Jeremiquear. Cub. v. n. — 
fam. — poco uso. — Sollozar 
o gemir sin verdadero mo- 
tivo para ello. En otros lu- 
gares americanos dicen je- 
rimiquear, con menos pro- 
piedad: "Un niño mimado 



jeremiquea con frecuen- 
cia". (Et. De "jeremiada"; 
aceptable derivación). 

Jeremiqueo. Cub. m. -Acción 
y efecto de jeremiquear. 
Véase. 

Jerez. Común, m. — Vino ex- 
quisito de alto precio y 
crédito mundial, cosechado 
en Jerez y su comarca: 
"Una copa de jerez'"; "el 
jerez es muy estomacal". 
Es voz que clama por que 
se incluya en el Dic. oficial. 

Jía. Cub. f. — Varias plantas 
de diversas familias reci- 
ben este nombre común 
con algún aditamento par- 
ticular, pero hay una lla- 
mada simplemente jía, y es 
un arbusto espinoso de ho- 
jas opuestas, coriáceas, y 
flores amarillas, purpures- 
centes, amontonadas en las 
axilas. A pesar de las cien- 
tíficas refutaciones vulga- 
rizadas de Poey y otros, 
una gran parte de los cam- 
pesinos cubanos continúan 
sosteniendo la opinión de 
que este arbusto nace del 
cuerpo de una avispa. (Bot. 
F. Rubiáceas; esp. Scola- 
santhus parviflorus, Wrig.) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

JÉa amarilla. Cub. f. — Véase 
jía brava. 

Jía blanca. Cub. f. — Arbusto 
silvestre de madera dura, 
compacta, suave, utilizada 
en carpintería urbana. (Bot. 
F. Samidáceas; esp. Casea- 
ria alba, A. Rich.) 

Jía brava. Cub. f. — Árbol o 



JÍA 



— 305 



JIBA 



arbusto de hojas elípticas, 
aserradas, lampiñas, con 
puntos translúcidos, flores 
pequeñas en fascículos la- 
terales, madera dura, com- 
pacta, de bonito color ama- 
rillo de canario, empleada 
en ebanistería y tornería. 
También se llama fía ama- 
rilla. (Bot. F. Santidáceds ; 
e s p . Gasearía ramiflora, 
Vahl.) 

Jía de flcr grande» Cub. f. — 
Especie de escaso interés. 
(Bot. F. S.; esp. Sarnyda 
grandiflora, Gris.) 

Jía espinosa. Cub. f. — Véase 
jía macho. 

J5a macho,, Cub. f. — Arbusto 
silvestre de hojas espátu- 
la das, lampiñps, flores 
dioicas : las masculinas 
blanquecinas, en racimos 
axilares o laterales; las 
femeninas, fasciculadas o 
solitarias. También se lla- 
ma jía espinosa. (Bot, F. 
Euforbiáceas; esp. Adelia 
pedunculosa, A. Ríen.) 

Jía manzanilla. Cub. í. — Ar- 
busto de hojas elípticas, 
flores en racimos o carim- 
bos, con corola de cuatro 
pétalos, y drupa oval u 
oblonga. También se llama 
ciruelillo, ciruelo cimarrón 
y yand. (Bot. F. Olacáceas; 
esp. Ximenia americano,, 
Lin.) 

Jía peluda. Cub. f.-Indicada 
en su sobrenombre. (Bot. 
F. Samidáceas: esp. Gasea- 
ría hirta, Sw.) 

Jía prieta. Cub. f, — (Bot. F. 



-S'.; esp. C. espinescens, 
Gris) 

Jía sin hojas, Cub. f. —Ar- 
busto espinoso de hojas 
muy pequeñas y pedicelos 
axilares. (Bot. F. Rubiá- 
ceas; esp. Phyllacantha 
grisebachiamis, Hook). 

Jibá. Cub. m. — Reciben este 
nombre común sin distin- 
tivo alguno, excepto el ji- 
bá de costa, varios arbus- 
tos silvestres de tallos le- 
ñosos, hojas enteras, cadu- 
cas, alternas, lampiñas', de 
flores blancas pequeñas, 
fruto en drupa roja, que 
comen el ganado y algu- 
nas aves. Desarróllase en 
terrenos húmedos y pedre- 
gosos. A uno de estos ar- 
bustos llaman en algunos 
lugares jibara. (Bot. F. 
Eritroxíleas; género: Ery- 
throxylum) (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Jibá de costa. Cub. m. — Es- 
pecie del arbusto jibá de 
buena madera, de color 
amarillo pardusco, cuyo 
fruto proporciona tinte ro- 
sado. (Bot. F. E.; esp. E. 
brevipes, D. C.) 

«libara-, Cub. f. — Véase jibá. 

Jlhar&cón. Cub. m. — Según 
Pichardo, el lugar por don- 
de desagua un río en el 
mar, cuando lleva exceso 
de agua y corre paralelo 
a la costa. 

Jlibarero, ra. Cub. adj. -Aplí- 
case a cierta casta de pe- 
rros adiestrados en perse- 
guir y aprehender a los 



20 



JICO 



306 



J1GÜ 



animales que se vuelven 
montaraces. (Et. De "jíba- 
ro". 

Jibe. Cub. m. — Díoese a toda 
especie de tamiz o cerni- 
dor. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jicaco. Cub. m. — Así dicen 
algunos campesinos inco- 
rrectamente por "icaco". 
(Et. Corrupción de hicaco). 

Jfcadura. Cub. f. — Corrup- 
ción muy generalizada de 
hicadura. Véase. 

Jicama. Amer. f. — El bejuco 
más conocido por jiquima. 
Véase. 

Jícare. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de notables propor- 
ciones, y madera dura, 
compacta, fina, de color 
amarillo pálido. 

Jico. Cub. m. — Corrupción 
generalizada de hico. Véa- 
se. 

Jicotea. Cub. epic. f. — Espe- 
cie de tortuga de agua dul- 
ce, abundante en ríos y la- 
gunatos, que alcanza un pie 
de longitud. "Su vitalidad 
os tanta — explica Pichar- 
do — , que aun después de 
cortada la cabeza muerde, 
y sus entrañas palpitan 
largo tiempo". Se alimenta 
de insectos y frutas. Su 
carne, así como los hue- 
vos, son bocados aceptables. 
Suele llamarse jarico al 
macho de esta especie de 
quelonio, y otros aplican 
ese nombre a una especie 
distinta casi extinguida. 
Algunas personas escriben 



hicotea, no sabemos si por 
conservar el primitivo 
nombre o por creer que 
"jicotea" es corrupción, 
cosa que parece discutible 
en este caso, entre cuan- 
tos atestiguan la frecuen- 
te degeneración de la h en 
;'. El caso es que nadie dice 
hoy sino jicotea. Véase el 
refrán 40 del Apéndice. 
( Z o o 1 . F. Emididce; esp. 
CJirysemys palustris, Gmel.) 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Jiede. Cub. tiempo de verbo. 
— fam. — Véase la frase 249 
del Apéndice. 

Jlgua. Cub. f. — Árbol silves- 
tre de sólida y pesada ma- 
dera, fino grano, amarilla 
con vetas, empleada en 
mueblería. (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Jlguabo. Cub. m. — Lugar 
donde abunda el árbol ji- 
gua. 

Jiguagua. Cub. epic. f. — Pez 
abundante que alcanza un 
tamaño de siete a ocho de- 
címetros, con el perfil an- 
terior de la cabeza muy ar- 
queado, la boca casi hori- 
zontal, con una mancha ne- 
gra en el opérculo y otra 
menos marcada en los ra- 
dios inferiores de las ale- 
tas pectorales. Algunos di- 
cen siguagua. Es comesti- 
ble, pero no muy acepta- 
ble. (Zool. F. Carangida? : 
esp. Caranx hippos, Lin.) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Jiguana. Cub. epic. f. — Al- 



JIJI 



— 307 



JIÑA 



gunos dicen así impropia- 
mente al lagarto americano 
"iguana" que describe la 
R. A. Otros escriben hi- 
guana. 

Jiguanero, ra. Cub. subs. y 
adj. — La persona nacida en 
Jiguaní. 

Jiguanero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de Jigua- 
ní. 

Jigüe. Cub. m. — La tradición 
de supersticiones popula- 
res ha dado este nombre a 
un fantasma que, al pare- 
cer, se presentaba en for- 
ma y figura de indio ena- 
no, con cabellos largos, que 
surgía de las aguas de al- 
gunos ríos. Aun hay gen- 
tes en la comarca oriental 
que relatan sucesos de ji- 
gües como cosas reales. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Jigüe. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que alcanza una 
elevación de diez metros, 
más conocido por sabicú, 
su nombre cubano acep- 
tado por la R. A., y prefe- 
rible, por lo tanto. 

Ji güera. Cub. f. — Vasija for- 
mada con el fruto del árbol 
americano "güira". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Jigüerita. Cub. f. — Diminu- 
tivo de jigüera. Véase. 

Jijira. Cub. f. — Planta sil- 
vestre indígena de dos a 
tres metros de altura, con 
espinas de color de cuero, 
negras en la punta, y flores 
tubulosas, inodoras. Hay 
otra especie. (Bot. F. Các- 



teas; esp. Harrissia fer- 
norvi, Britt.) (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Jijón. Cub. m.— Árbol silves- 
tre muy escaso y apenas 
estudiado, parecido a la 
caoba, de madera dura y 
fina. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jimagua. Cub. común. — Dí- 
cese a un hermano gemelo 
con respecto del otro : 
"Dos niños jimaguas" ; "un 
hermano jimagua'". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Jimagua. Cub. común. — Dí- 
cese, por extensión, a toda 
cosa que aparentemente es 
igual a otra: "Javier cons- 
truyó dos casas jimaguas"". 

Jiminí. Cub. m. — La enreda- 
dera más conocida por 
aguinaldo blanco. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Jimlrú. Cub. m. — Otro nom- 
bre poco frecuente del 
aguinaldo blanco. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Jindama. Común, f.— vulg. — 
Manifestación de miedo o 
cobardía. 

Jindama. Cub. f. — vulg. — 
Equivale a borrachera de 
alcohol. 

Jinete. Cub. m.-flg. y fam.- 
Dícese al individuo de mal 
vivir o que gusta de vivir 
de sablazos. Es lo que suele 
decirse familiarmente, "un 
pájaro de cuidado". Tiene 
los usos castellanos. 

Jifia. Cub. f.— muy vulg.— El 
excremento humano. 

Jiñar. Cub. v. n. — muy vulg. 



JIQUI 



308 



JlHI 



— Lo mismo que "defecar". 

Jipato, ta. Amer. adj. -Aplí- 
case a las personas de tez 
amarillenta, como si pade- 
cieran de ictericia. 

Jipato, ta. Cub. adj. — Se 
aplica a las frutas que han 
perdido la peculiar subs- 
tancia. 

Jipi. Amer. m. — Dícese, por 
contracción, al sombrero de 
jipijapa, entre la gente del 
pueblo. 

Jipijapa. Cub. adj. — Además 
de darle su empleo propio 
a esta voz. aplícase como 
adjetivo a todo tejido de 
lino, algodón, etc., grueso, 
semejando el que se hace 
de jipijapa. 

Jiquí. Cub. m. — Árbol silves- 
tre que se eleva de 13 a 14 
metros en todo terreno, de 
hojas coriáceas con venas 
oblicuas algo acostilladas, 
fruto globoso, pequeño, que 
comen algunos animales, 
de madera durísima, inco- 
rruptible, de color mora- 
do obscuro con vetas ne- 
gras. También se llama je- 
quí, y jequí o jiquí espi- 
noso. (Bot. F. Sapotdceas; 
esp.Bumélia hórrida, Gris). 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Jiquí de ley. Cub. m. — Una 
variedad del jiquí. 

Jiquá espinoso. Cub. m. — 
Véase jiquí. 

Jiquí hedlondoo Cub. m. — 
Arbusto, variedad del jiquí, 
de madera de color de cue- 
ro obscuro. 

Jiquiabo. Cub. m. — Lugar 



donde abunda el árbol ji- 
quí. Véase. 

Jsq.uiciüoo Cub. m. — Árbol 
silvestre de madera dura 
y fina, de color amarillen- 
to con vetas, y corazón par- 
do rojizo. También se dice 
jiquicülo de costa, (Bot. F. 
Malpigiáceas") . 

JlquícISlo de cosía. Cub. m. 

. — Véase jiquicülo. 

Jiquima. Amer. f. — Llámanse 
así dos enredaderas trepa- 
doras igualmente conocidas 
por jicama. (Bot. F. Legu- 
minosas). (Et. Voz caribe. 
Zayas). 

Jiquima cimarrona. Cub. f.- 
Especie de hojas compues- 
tas, con hojuelas ovales, 
tomentosas en el envés, 
flores azules, estrechas, en 
racimos, y legumbre con se- 
millas parecidas al haba. 
(Bot. F. L.; esp. Calopogo- 
nium coeruieum, Hemsl.) 

Jíquiatia dulce. Cub. f. — Es- 
pecie también de flores 
azules, que produce un ri- 
zoma parecido al boniato, 
algo mayor, de epidermis 
amarilla y pulpa blanca, 
muy abundante en almi- 
dón, que gustan algunas 
personas, y es un excelente 
alimento para el ganado 
porcino. (Bot. F. L.; esp. 
Pahyrhigus a n gulatu s, 
Rich.) 

¡fa. Cub. f. -Dícese a cier- 
ta planta parásita. (Bot. F. 
Orquídeas; esp. Brassia 
caudata, Lindl.) 

Cub. f.— fam.— Di- 



JOCU 



— 309 



JOJO 



cese que una cosa tiene ji- 
ribilla, cuando presenta di- 
ficultades al deseo que 
haya despertado en uno : 
"Tiene jiribilla la solución 
de ese asunto". Véase la 
frase 470 del Apéndice. 

Jobito. Cab. m. -Variedad del 
árbol americano descrito 
por la Real Academia en 
"jobo", que también se co- 
noce en Cuba. 

Jobo hembra. Cub. m. — Va- 
riedad escasa del jobo des- 
crito por la R. A., de fruto 
esférico y más dulce. 

Jobo negro. Cub. m. — Otra 
variedad del jobo, de ma- 
dera más obscura, dura y 
pesada. 

Jobos!. Amer. m. — Según 
Zayas, "nombre de un ár- 
bol que abunda en las An- 
tillas". (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Jocú* Cub. epic. m.-Pez muy 
parecido al pargo, del cual 
se diferencia, aparentemen- 
te, en que tiene un espa- 
cio claro en el cachete y 
una línea interrumpida de 
puntos azules debajo del 
ojo; además es propenso al 
contagio de ciguatera, y el 
pargo no. Tiene la aleta 
caudal bifurcada, el hoci- 
co alargado y los caninos 
agudos. (Zool. F. Lutiani- 
dce; esp. Neomcenis jocú, 
Bioch.) (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Jocuma. Cub. f. — Se conocen 
dos árboles con est8 nom- 
bre y aditamentos particu- 



lares. (Bot. F. Sapotdceas). 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Jocuma amarilla. Cub. m. — 
Árbol que se eleva a 15 
metros, de hojas cartáceas, 
ovales, que se desarrolla 
en las costas y terrenos 
pedregosos, con tronco rec- 
to y hermoso, de madera 
dura y muy fuerte, de co- 
lor amarillento rojizo, em- 
pleada en mueblería. Tam- 
bién se llama ébano ama- 
rillo y jocuma prieta. (Bot. 
F. S.; esp. Sideroxylon 
mastichodendron, Jacq.) 

Jocuma blanca. Cub. f.-Ar- 
bol silvestre que alcanza 
unos 10 metros de altura, 
de hojas cartáceas, lanceo- 
ladas, puntiagudas, con las 
venas arqueadas, de made- 
ra dura, sólida, blancuzca, 
empleada en carpintería 
rural. Produce un látex re- 
sinoso empleado en la cura 
de hernias recientes. Tam- 
bién se llama Carolina y 
cuya. (Bot. F. S.; esp. Di- 
pholus salicifolia, A. D. C). 

Jocuma prieta. Cub. f. — La 
jocuma amarilla. Véase. 

Jocusete. Cub. epic. m. — Se- 
gún Zayas, un "pez pa- 
recido al jocú, aunque más 
pequeño". (Et. Del caribe 
jocú). 

Jo jote. Cub. adj. — Véase jo- 
joto, ta. 

Jojoto, ta. Cub. adj. — Dice 
Zayas: "Se aplica al bo- 
niato que pasa de sazón, y 
tiene partes endurecidas, y 
sabor poco agradable. Al- 



JOVfl 



— 810 



JUBI 



gunos agricultores achaoan 
esa oondieión del tubércu- 
lo a la picadura de un gu- 
sano". También se aplica a 
otros frutos, como el plá- 
tano, por estar resecos. 
Otros dicen jojote. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

«Jorobado. Cub. epic. m. -Re- 
ciben este nombre varios 
peces de cuerpo alto, corto, 
fuertemente comprimido, y 
con una especie de joroba 
en el perfil del lomo; es de 
color plateado, con esca- 
mas finas. La mayor de las 
especies no alcanza un pie. 
(Zool. F. Carangidce; esp. 
Selene vomer, Lin.) Tiene 
el uso castellano. 

Jorro, rra. Cub. adj. — Co- 
rrupción bastante extendi- 
da de horro, rra. Véase. 

Joturo. Cub. epic. m. — Pez 
de río cuyo tamaño oscila 
entre uno y dos pies, con 
un peso promedio de 3 ki- 
logramos, de cabeza gran- 
de, achatada, hocico agudo, 
con la boca en la parte in- 
ferior, de color aplomado 
obscuro en el lomo, más 
pálido por debajo. Vive en- 
tre las rocas, y es bocado 
agradable. (Zool. F. Mugi- 
lidne; esp. Joturus pichar- 
di, Poey). (Et. Voz caribe, 
Zayas). 
Joveilanense. Cub. s u b s . 
com. y adj. — La persona 
nacida en Jovellanos. 
Joveilanense. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas pertene- 
cientes a Jovellanos. 



Juan de la Cruz. Cub. m. — 
Árbol silvestre que tam- 
bién se desarrolla en la isla 
de Pinos, de tronco recto 
y grueso, que alcanza gran 
elevación y suministra muy 
buena madera, dura, com- 
pacta, fina, de color mo- 
rado subido, que produce 
tinte de dicho color, del 
cual bastan unas gotas en 
un vaso para contener una 
hemorragia. (Bot. esp. 
Granderia espinosa). 
Juba. Cub. f. — Según Zayas, 
es el "nombre de un árbol 
silvestre en la isla de Cu- 
ba". (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 
Jubabán. Cub. m. — poco uso. 
— El árbol más conocido 
por cabo de hacha. Véase. 
(Et. Voz caribe). 
Jubabao. Cub. m. — poco uso. 
— Otro nombre del árbol 
más conocido por cabo de 
hacha. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 
Jubilado, da. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona muy 
experimentada e n algo, 
que posee todos los secre- 
tos de una cosa: "Jubila- 
do en amores"; "estar ju- 
bilado en juegos de nai- 
pes". No necesita comen- 
tarios tamaño barbarismo. 
Tiene las acep. cast. 
Jubilarse. Cub. v. ref. — vulg. 
— Experimentarse, adqui- 
rir práctica en alguna co- 
sa. Véase la voz anterior. 
Tiene los usos cast. 
Jubito. Cub. m. — flg. y fam. 



JUCA 



311 



JUOÍ 



— poco uso. — Diminutivo 
de jubo. Véase. Dícese me- 
tafóricamente al hombre 
pequeño y muy flaco. 

Jubo. Cub. epic. m. — Toman 
este nombre varias espe- 
cies de culebras de cuerpo 
muy delgado, inofensivas 
al hombre si no son pro- 
vocadas, en cuyo caso sue- 
len vengarse a latigazos 
con la cola. La especie más 
común alcanza un metro, y 
es dañina a las crías de 
aves de corral; su color es 
aplomado con viso rojizo o 
verdoso. (Zool. F. Colubri- 
dce; esp. Alsophis anguli- 
fer, Bibron.) (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Jucaral. Amer. m. — Lugar 
donde abunda el árbol já- 
caro. 

Júcaro amarillo. Cub. m. — 
Especie del árbol antillano 
júcaro, descrito por la 
Real Academia, de hojas 
alternas, obtusas, espatu- 
ladas, lampiñas, inflores- 
cencia en espigas peduncu- 
ladas axilares; fruto en 
drupa ovoide, destinada a 
la cría de cerdos, madera 
dura compacta, utilizada 
en carpintería. ( B o t . F. 
Combretáceas ; esp. Ter- 
minalia hilar xana, 
Stend.) 

Júcaro bravo. Cub. m. — Ár- 
bol parecido al verdadero 
júcaro, con el que lo con- 
funden algunos. (Bot. F. 
Leguminosas ; esp. Lysilo- 
na latisigna, Benth.) 



Júcaro de playa. Cub. m. — • 
Especie del verdadero jú- 
caro, de hojas obovales, es- 
patuladas, lampiñas en la 
haz, sedosas en el envés, 
inflorecencia en espigas ci- 
lindricas y madera muy 
dura e incorruptible. Tam- 
bién se llama júcaro prieto 
y espinoso. (Bot. F. C; esp. 
T. bucera, Wrig.) 

Júcaro espinoso. Cub. m. — 
Véase júcaro de playa. 

Júcaro mastelero. Cub. m.- 
Arbol que se eleva silves- 
tre hasta 6 metros, de ma- 
dera dura. 

Júcaro prieto. Cub. m. — Lo 
mismo que júcaro de pla- 
ya. Véase. 

Jucato. Cub. m. — desusada. 
— Según Zayas, una "es- 
pecie de bolsa o saco". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Judío. Cub. epic. m. — Pájaro 
abundante en Cuba y otros 
pueblos americanos, donde 
recibe distintos nombres : 
aní, chamán, garrapatero, 
samurito, etc. Su tamaño 
es de unos 3 decímetros, 
de cola muy larga, y plu- 
maje totalmente negro con 
reflejos verdosos. Es de 
costumbres suaves y fa- 
miliares, se acerca mucho 
a las viviendas y personas, 
y vuela regularmente en 
bandadas. No es caza ni 
bocado estimable. Toma ese 
nombre por la onomato-- 
peya de su canto: hu... ii, 
o, de donde judío. (Zool. F. 
Cucúlidos; esp. Crotaphaga, 



JUNG 



312 - 



JURO 



ani, Lin.) Tiene loa usos 
cast. 

Juey. Cub. epic. m. — desuaa- 
da. — Según Zayas, "un 
cangrejo que habita en los 
manglares". (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Júgano. Cub. m. — antic. — 

Primitivo nombre de la 

planta llamada nab ac o . 

Véase. (Et. Voz caribe, Za- 

^yas). 

Jújano* Cnb. m. — Véase na- 
baco. (Et. Corrupción de 
júgano) . 

Juma. Amer. f. — fam. — Bo- 
rrachera: "¡Vaya una ju- 
ma la de Ramón!" 

Jumarse. Común, v. ref. — 
fam. — Lo mismo que em- 
briagarse de alcohol. Es de 
advertir, que este verbo y 
sus derivados y voces afi- 
nes son resultados de ha- 
berse corrompido la h en 
j. (Et. Jumarse, de ajumar- 
se, ahumarse, humo). 

Jumatán. Cub. m. — fam. — 
Dícese ai borracho empe- 
dernido. 

Jumera. Cub. común.-fam.- 
Además de borrachera, cual 
admite la R. A., significa 
en Cuba borracho o aficio- 
nado al alcohol: "Jorge es 
un jumera indomable" ; 
"Anita es un poco jume- 
ra". 

Junco de ciénaga. Cub. m.- 
Especie de junco, que co- 
men los animales como 
último recurso. (Bot. F. 
Ciperáceas; e s p . Eleocha- 
r4s interstincta, R. Br.) 



Jainco marino. Cub. m. — El 
arbusto llamado espinillo. 
Véase. 

Júpiter. Cub. m. — Véase as- 
tronomía rosada. 

Júpiter. Cub. m. — Véase pi- 
ñón amoroso. 

Jora. Cub. f. — muy vulg.— 
Individuos de la condición 
moral que puede suponer- 
se, dieron este nombre a 
los agentes de la autoridad, 
uniformados. 

Jurabaiba. Cub. f. — El ár- 
bol más conocido por fri- 
jolillo. Véase. (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Jurabaina. Cub. f. — Otro 
nombre del árbol frijoli- 
llo. Véase. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Juracán. Cub. m. — vulg. — 
Corrupción de "huracán", 
entre gente rústica. 

JureS. Cub. epic. m. — Pez 
abundante de cuerpo oval, 
comprimido, que cuando 
adulto es casi blanco, y 
propenso al contagio de ci- 
guatera. Cuando joven le 
denominan gallego y jure- 
lete. (Zool. F. Car ang idee ; 
esp. Cavanx atus, Agas.) 

Jure!. Cub. m. — vulg. — poco 
uso. — Según Pichardo, con 
los verbos "coger" y "te- 
ner", significa miedo, y con 
"tener" y "tomar", em- 
briaguez. Nunca lo hemos 
oído. 

Jureiete. Cub. epic m. — Dí- 
cese al jurel joven. Véase. 

Jurga. Cub. f. — antic. — Es- 
pecie de baile "bonito y 



JUTÍ 



— 313 



JUYU 



gracioso", según Pichardo, 
acompañado de canto algo 
picaresco. Ha desaparecido 
su uso. 

Jurtacuerpo. Cub. m. -Véase 
huriacuerpo. 

Justacuerjto. Cub. m. -Véase 
hurtacuerpo. 

-latía. Cub. epic. f. — Así dice 
todo el mundo en la Isla, 
por corrupción de "hutía", 
a este mamífero que des- 
cribe la R. A. Hay varias 
especies con aditamentos. 
Véanse las frases 185 y 
215 y el refrán 39 de los 
respectivos Apéndices. 
(Zool. F. Octodontidce). 

Jutía arará. Cub. epic. f. — 
Variedad del mamífero ju- 
ña, de pelo blanco, abun- 
dante en la parte occiden- 
tal de la Isla. 

Jutía baribá. Cub. epic. f. — 
Otra variedad, también de 
Vuelt abajo. 

Jutía caraba!!. Cub. epic. f. 
— Especie de cuerpo más 
aguzado, de pelo terso y 
largo, leonado, de algo me- 
nor tamaño que el corrien- 
te. También se dice jutía 
mona. (Zool. F. O.; esp. 
C apr o my s prehensiles, 
Paeppig.) 

Jutía conga. Cub. f. — Es la 
especie de mayor tamaño, 
que alcanza 4 decímetros 
hasta el nacimiento del ra- 
bo, de figura muy semejan- 
te a la rata, y color colora- 
duzco ceniciento. Es do- 
mesticable. (Zool. F. O.; 
esp. C, pilorid.es, Pal.) 



Jutía mandinga. Cub. epic. 
f. — Variedad de pelo total- 
mente negro, que suele 
verse en los cayos de la 
costa Norte, particularmen- 
te en los de Cárdenas. 

Jutía mona* Cub. epic. f. — 
La jutía carabalí. Véase. 

Jutía vaSensuelana. Cub. 
epic. f. — Variedad de pelo 
uno propenso a blanquear. 

Juyuyo. Cub. epic. m. — Por 
corrupción de huyuyo, dí- 
cese a un ave palmípeda, 
especie de pato, de muy 
bello aspecto: tiene el 
vientre blanco, el pecho 
rojo con triángulos blan- 
cos, la cola negra, y el res- 
to del cuerpo, así como el 
moño (que sólo adorna la 
cabeza del macho), de co- 
lor verde precioso con re- 
flejos dorados; la hembra 
tiene los colores menos 
fuertes. Los ojos son cas- 
taños, con los párpados de 
color bermellón. Alcanza 
una longitud de medio me- 
tro, vive sobre las aguas y 
en los troncos de los ár- 
boles, y es domesticable. 
En algunos lugares le di- 
cen pato real. (Zool. F. 
Anatidce; esp. Aix sponsa, 
Lin.) 

Juyuyo, ya. Cub. adj. — Aplí- 
case a las personas y ani- 
males huraños, indómitos. 

Juyuyo. Cub. epic. m. — Es- 
pecie de hormiga inofen- 
siva a ios cultivos, pero 
que pica, y por su maña 
de picar y huir en seguida, 



JUZG 



— 314 — 



JüZG 



se la llama también muer- 
de-huye o muerde -juye. 
Juzgado Correccional. Cub. 
m. — Juzgado a cargo de un 
juez para juzgar y senton- 



oiar delitos menores, y cu- 
yas sentencias son inape- 
lables. También se dice 
simplemente "Correccio- 
nal". 



KILO 



— 315 — 



KIMO 



K 



Kepis. Común, m. — Así es- 
criben algunos en lugar de 
"quepis", que es como la 
R. A. adaptó este galicismo. 

Kilo. Cub. m. fam. — Dícese 
a la moneda de un centavo. 
Es sinónimo de hierro en 
el mismo familiar lengua- 
je, aunque con menos uso 



éste. Tiene la acepción cas- 
tellana. 
Kimona. Cub. f. — Es el "ki- 
mono" o "quimono" que 
traen algunos diccionarios. 
Una especie de bata larga 
de estilo japonés, que usan 
las mujeres como traje 
casero. 



LAGA 



— 316 



LAGA 



Labal. Cub. m. — "Tela de 
hilo, poco conocida, que se 
parece a la silesia". Esto 
dice Pichardo. Actualmen- 
te, nos parece que ni la una 
ni la otra se conocen ni 
poco ni mucho. 

Lacre. Cub. m. — Árbol exó- 
tico, originario de la Gua- 
yana, que alcanza una al- 
tura de 10 metros, que to- 
ma ése nombre de una re- 
sina parecida al lacre que 
exuda la corteza. Su made- 
ra es ligera, resistente, fi- 
brosa, fina, "de un hermo- 
so color de gamuza o de 
carne, pálido, veteado". 
(Bot. esp. Bimia guaya- 
nensis). Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Lacre de colmena. Cub. m. 
— Especie de cera que fa- 
brica la abeja criolla o de 
la tierra (véase), de virtu- 
des vulnerarias y anties- 
pasmódicas. 

Lado. Cub. m. — fam. — Véase 
la frase 110 del Apéndice. 

Lagaña de aura. Cub. f. — En 
algunos lugares del centro 
de la Isla, dícese a una 



"planta de pocas hojas, 
que echa el fruto colorado, 
redondo corno el tomate ci- 
marrón", según Pichardo. 
Hay varias especies. En 
otros lugares le dicen pa- 
pua y rompezaragüey. 
(Bot. F. Compuestas; géne- 
ro Vernonia). 

Lagaña de aura. Cub. í. — El 
arbusto más conocido por 
malacara. Véase. 

Lagaña de aura de paredón. 
Cub. f. — Un arbusto sil- 
vestre de escaso interés, 
también llamado rompeza- 
ragüey morado. (Bot. F. 
Compuestas; esp. Vernonia 
incequiserrata) . 

LagarteadOj, da. Cub. adj. — 
Dicen así los muchachos al 
rabo o cola de las cometas 
de papel, cuando llevan ti- 
ras de trapos alternando 
los colores blanco y negro. 

Lagarto de río. Cub. epic. 
m. — Varias especies de un 
pez de cuerpo alargado, de 
boca hendida hasta mucho 
más atrás de los ojos, y 
que alcanza un tamaño de 
tres a cuatro decímetros. 



317 



La especie principal es ver- 
dosa con fajas vehicula- 
res obscuras. No es comes- 
tible. (Zool. F. Synodonti- 
da?; esp. Synodus fceteus. 
Lin.) 

Laguer. Cub. m. — Una espe- 
cie de cerveza ligera fabri- 
cada en el país, y que cons- 
tituye la bebida de mayor 
consumo por excelencia. 
(Et. Del inglés lager). 

Lagunato. Amer. m.-Lo mis- 
mo que "lagunajo" o char- 
co grande. Es un diminu- 
tivo despectivo bien for- 
mado. 

Lajero, ra. Cub. subs. y adj.- 

- -La persona nacida en San 
José de las Lajas o en San- 
ta Isabel de las Lajas , co- 
nocida esta última pobla- 
ción más por "Lajas" sim- 
plemente. 

Lajero, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a cosas de esas dos 
poblaciones. 

Lambarear. Cvb. v. n. — des- 
usado. — Callejear por ocio- 
sidad, distracción, o po r 
vicio de holgazanería. 

Lambareo. Cub. m. — desusa- 
do. — Acción y efecto de 
lambarear. Véase. 

Lambarero, ra. Cub. adj. — 
desusado. — Aplícase a la 
persona que lambarea o 
callejea por distracción o 
vicio. Véase lambarear. 

Lámpara. Cub. común-. -vulg. 
— Dícese a la persona im- 
pertinente, molesta, de la 
que cuesta trabajo des- 
prenderse: "Jacinto es 



un lámpara inaguantable". 
Tiene los usos cast. 

Lampuso, sa. Cub. adj. — Lo 
mismo que "atrevido", 
"desvergonzado". 

Lanero. Cub. m. — El árbol 
más conocido por ceibón- 
botija. Véase. 

Lanilla bJaaca, Cub. f. — Ár- 
bol silvestre muy escaso, 
de madera ligera, amari- 
llenta. 

Lanliía prieta» Cub. f. — Ár- 
bol también silvestre y es- 
caso, de madera dura, re- 
sistente y obscura. 

Lanudo. Cub. va. — Árbol sil- 
vestre de madera dura, 
compacta, fina, de color 
amarillento obscuro. 

Largar. Cub. v. a. — vulg. — 
Metafóricamente, se usa en 
vez de "pegar", castigar. 
Tiene los usos autorizados 
por la R. A. 

Largar. Cub. v. n. — fam. — 
Con el pronombre personal 
de tercera persona la ante- 
puesto, significa morirse : 
"Fulano, cualquier día la 
larga". 

Lata. Cub. f. — En algunos lu- 
gares del campo, llaman así 
a un palo tosco que se apo- 
ya por los extremos en dos 
horquetas clavadas en la 
tierra, y que se pone a la 
entrada de las fincas rús- 
ticas a manera de talan- 
quera, para impedir el pa- 
so libre. Tiene los usos 
castellanos. 

Latigazo. Cub. m. — Cierta fi- 
gura del baile contradan- 



LAUR 



318 - 



LBBI 



za o rigodón. Tiene el uso 
castellano. 

Laurel. Cub. m. — Reciben es- 
te nombre, casi todos con 
algún aditamento, varios 
árboles de una misma fa- 
milia, que es la del laurel 
verdadero, y de otras. Una 
especie importante se lla- 
ma sencillamente laurel, 
que tiene las hojas pare- 
cidas al verdadero, y su 
madera es apreciable en 
carpintería. (Bot. F. Lau- 
ráceas; esp. Acrodiclidium 
wrightii, Meisu). 

Laurel blanco. Cub. m. — El 
árbol más conocido por le- 
visa (2." acep.) Véase. 

Laurel de cembal. Cub. m. — 
Véase anón de cembal. 

Laurel de España. Cub. m. 
— El árbol laurel cuyas ho- 
jas en España se emplean 
como especia, y que en Cu- 
ba es una planta exclusi- 
vamente de adorno, pues 
que ni florece ni fructifica. 

Laurel de la India. Cub. m. 
— Hermoso árbol ornamen- 
tal y de sombra, muy es- 
timado para paseos y tam- 
bién para carreteras, por 
ser muy resistente a los ci- 
clones, a pesar de sus raí- 
ces superficiales; y en el 
primer caso, tiene la difi- 
cultad de que la multitud 
de sus fruticas. que se des- 
prenden incesantemente, 
hacen peligroso el tránsi- 
to, porque con facilidad se 
resbala. Es muy coposo, de 
hojas chicas, ovaladas, 



elípticas, brillantes, de co- 
lor verde obscuro. En sus 
hojas suele haber con mu- 
cha frecuencia un insecto 
que si cae en la vista de 
una persona le causa un 
escozor muy fuerte, por lo 
que se llama bicho de can- 
dela. El árbol también se 
llama álamo-jagüey. (Bot. 
F. Mareas; esp. Ficus ní- 
tida, Thunb.) 

Laurel de loma. Cub. m. — 
Árbol silvestre indígena, 
de hojas alternas, elípticas, 
con venas arqueadas, y 
fruto en baya ovalo-oblon- 
ga. (Bot. F. Lauráceas ; esp. 
Beilschmiedia péndula, 
Hem.) 

Laurel pico de gallo. Cub. 
m. — El árbol más conocido 
por cirio. Véase. 

Lausí. Cub. m. — antic. — Tela 
de seda en colores, que se 
deshilaba para bordar con 
los hilos. Ni se conoce ya 
la tela ni se usa el proce- 
dimiento. 

Lavado, da. Cub. adj. — Aplí- 
case al ganado de pelo ber- 
mejo tirando a blanco. Si 
el pelo es casi blanco so- 
bre fondo negro se dice la- 
vado fardinegro. Tiene los 
usos castellanos. 

Lea. Común. f.-Entre el vul- 
go de España y gran parto 
de América suele oirse así 
en vez de "ramera". 

Lebisa. Cub. epic. f. — Mu- 
chas personas escriben así 
en lugar de levisa (véase), 
que es la forma ortográfica 



LBUHÍS 



319 



LHCHU 



más adaptable al castella- 
no, en el que ninguna voz 
comienza con las sílabas 
lebi. 

Lebrancho. Cub. epic. m. — 
El pez "lisa" (más conoci- 
do en castellano por "mú- 
jol") cuando alcanza ta- 
maño grande. 

Lebrero. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de madera dura, 
compacta, fibrosa, de gra- 
no fino, de color pardo 
amarillento con vetas más 
obscuras, empleada en 
mangos de instrumentos. 
También se llama torcido, 
palo torcido, mano de pi- 
lón y yaya macho. (Bot. F. 
Melastomáceas; esp. Mou- 
r r ir i a valenzuelana, A. 
Rích.) 

Lecusa. Cub. f. — Véase mate 
calentura. 

Leche. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 79-6 del Apéndice. 

Leche de Venus. Cub. f. — 
Una variedad de la planta 
altea. Véase. 

Lechera. Cub. f. — La yerba 
lechera. Véase. Tiene las 
acep. oast. 

Lechera marina. Cub. f. — 
Especie de hierba parecida 
a la anterior, abundante en 
las playas, que se llama 
también yerba lechera ma- 
rina. (Bot. F. Euforbiáceas; 
esp. Euphorbia trichotoma, 
H. B. et K.) 

Lechero. Cub. m. -Árbol sil- 
vestre de hojas coriáceas 
y oblongas, y flores en ra- 
cimos terminales. Este ár- 



bol, así como las dos plan- 
tas anteriores y las dos 
primeras que van pospues- 
tas, toman esos nombres 
por el abundante látex le- 
choso que producen. (Bot. 
F. Euforbiáceas; esp. Sa- 
pium laurocerasus, Lin.) 

Lechero, ra. Cub. adj. — vulg. 
— Aplícase a la persona 
arriesgada con buena suer- 
te, en cualquiera clase de 
empresas. Otros, en más 
vulgar lenguaje, dicen le- 
chan, na. Tiene los usos 
castellanos. En algunos lu- 
gares andaluces equivale a 
"logrero". 

Lechón, na. Cub. adj. — muy 
vulg. — Véase lechero, ra. 
Tiene los usos castellanos. 

Lechonata. Cub. f. — Dicen 
así muchos a la hembra del 
lechón, pero más se dice 
con su nombre castellano 
"lechona". Lechonata sería 
correctamente aplicable a 
un conjunto de lechones. 

Lechosa. Cub. f. — Planta 
herbácea, erecta, polimor- 
fa, de hojas ovales, en fi- 
gura de violín. Toma el 
nombre del jugo lechoso 
que oontiene. También se 
llama yerba lechosa. (Bot. 
F. Euforbiáceas; esp. Eu- 
phorbia heterophylla, Lin.) 

Lechoso. Cub. m. — El árbol 
huevo de gallo. Véase. 

Lechuga. Cub. f. — Arbusto 
silvestre, poco estudiado, 
de madera dura, elástica, 
de color amarillo sucio. 
Tiene el uso castellano. 



LEÑO 



— 3íí0 



LBNO 



Lechuga cimarrona. Cub. f. 
— Planta acuática cuya& 
hojas sobrenadan en los 
ríos. También se dice le- 
chuguilla. (Bot. F. Avoi- 
deas; esp. P istia stratiotes, 
Lin.) 

Lechuguilla. Cub. í.- — La le- 
chuga cimarrona. Véase. 

Lechuguilla de agua. Cub, f. 
— Plañía acuática de hojas 
circulares grandes, que flo- 
tan amontonadas en ríos y 
lagunas. (Bot. F. Salviniá- 
ceas; esp. Salvinia hispida, 
Kth.) 

Lechuza. Cub. epic. f . — La 
lechuza de Cuba se dife- 
rencia de la de España en 
que tiene mayor tamaño y 
la cola ligeramente escota- 
da. Por lo demás, es idén- 
tica en hábitos y configu- 
ración. Tiene el uso fig. 
castellano. 

Legua corralera. Cub. í. — 
Medida superficial, desusa- 
da, equivalente a la cuarta 
parte aproximadamente de 
un corral. Véase. 

Legua cubana. Cub. f. — Me-, 
dída longitudinal equiva- 
lente a 5.000 varas cuba- 
ñas, o sean 4.240 metros. 

Lengua de Sobo. Cub. f. — 
Véase colonia (1. a acep.) 

Lengua de pájaro. Cub. i. — 
Uno de los tipos del ají. 
Véase. 

Lengua de vaca. Cub. í. — 
Reciben este nombre co- 
mún varias plantas muy 
diferentes, entre ellas una 
rnás conocida por taburete 



y otra por pasa de negro. 
Véanse. Entre las que no 
reciben otra denominación 
diferente, hay una que tie- 
ne las ramas tetragónicas, 
hojas eartáceas, lanceola- 
das, grandes, flores de co- 
rola blanca en cimas, y 
fruto en drupa ovoide- 
globosa. (Bot. F. Verbená- 
ceas; esp. Aegiphylla mar- 
tinicensis, Jacq.) 

Lengua de vaca. Cub. f. — 
Planta silvestre semipará- 
sita, muy común en terre- 
nos áridos, do asombrosa 
reproducción por medio de 
sus rizomas, extendiéndose 
por el suelo; las hojas su- 
ministran fibra textil esti- 
mable, y machacadas, tie^ 
nen virtudes pectorales, 
aplicadas en cataplasmas. 
(Bot. F. Liliáceas; esp. 
§ ans e vie r a guineensis, 
Willd.) 

Lengüilargo, ga. Común. 
adj. — fam. — Aplícase a la 
persona que no guarda se- 
cretos y todo lo descubre: 
"Nada se puede hablar en 
secreto ante Luis, porque 
es un lengüilargo y todo lo 
divulga". 

Leña. Cub. f. — muy vulg. — 
En el más soez de los len- 
guajes se dice ai pene. 
Tiene el verdadero uso 
castellano. 

Leñatero.' Cub. adj. — Aplí- 
case a una especie de be- 
juco. Véase. 

Leño amarilla. Cub. m. -Véa- 
se palo blanco (2. a acep.) 



LE VI 



— 321 — 



LIBO 



Leontina. Común, f. — Cade- 
na de reloj que va de un 
bolsillo a otro, sujeta o no 
a un ojal del chaleco. (Et. 
Del francés leontine). 

Leopoldina. Común, f. — La 
cadena de reloj que pende 
del bolsillo donde se lleva 
esa prenda. No tiene el uso 
que le señala la R. A. 

Lépero, ra. Cub. adj. — Apli- 
case a la persona ladina, 
astuta: "Muy lépero". (Et. 
Del cast. "lepe"). 

Leva. Amer. f. — vulg. — Dí- 
cese entre la plebe a la 
chaqueta o americana. Se 
dice mucho, particular- 
mente en Colombia, donde 
suena menos mal que en 
Cuba. (Et. De "levita"). 

Levente. Cub. común. — Dí- 
cese a la persona advene- 
diza, de costumbres desco- 
nocidas. Véase la frase 210 
del Apéndice. 

Levisa. Cub. epic. f. — Raro 
pez de figura casi circular, 
un disco algo más ancho 
que largo, aplastado, de 
color moreno obscuro, con 
escamas muy duras y ás- 
peras, por lo que su piel 
se utiliza a la manera de 
papel de lija. Por la parte 
inferior es suave. Alcanza 
hasta un metro de diáme- 
tro; la cola es mitad más 
larga que el cuerpo, de 
bordes aserrados y armada 
de una o más espinas. Tie- 
ne los ojos, las narices y 
los opérculos en la parte 
superior, y en la inferior 



la boca y las hendiduras 
branquiales. Algunos es- 
criben lebisa, forma que se 
sale de los cauces ortográ- 
ficos del castellano; y otros 
pronuncian livisa. (Zool. F. 
Dasybatidce; esp. Dasy- 
batus torrei, Garm.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Levisa. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre que se eleva unos 
diez metros, de hojas al- 
ternas, oblongo - lanceola- 
das, brillantes, con las ve- 
nas arqueadas, madera re- 
sistente, dura, de color 
amarillo verdoso, y que le 
da nombre su corteza ás- 
pera, como la piel del pez 
levisa. También se nom- 
bra laurel blanco. (Bot. F. 
Lauráceas ; esp. Acrodicli- 
diuvi jamaicense, Ne.) 

Leviya. Cub. f. — Según Za- 
yas, un "árbol de madera 
dura que alcanza hasta 30 
pies de elevación". ¿No 
será el árbol levisa? (Et. 
Voz caribe, según el autor 
mencionado). 

Libertar. Cub. v. a. — En la 
jerga de jugadores de mon- 
te, significa hacerse cargo 
de la carta de otro juga- 
dor, para aceptar apues- 
tas sobre ella, si se lo per- 
mite el banquero. Tiene los 
usos castellanos. 

Liblsa. Cub. epic. f. — Así es- 
criben algunos en vez de 
livisa. Véase. 

Liborio. Cub. m. — fam. — 
Nombre simbólico del pue- 
blo cubano, cual decir 



21 



LIBR 



— 322 



LIJA 



"Juan Español" al de Es- 
paña. En el libro "Aven- 
turas de un Mayoral", por 
don Juan B. Jiménez, el 
protagonista es un guaji- 
ro llamado Liborio, que 
viene a representar sim- 
bólicamente al campesino 
cubano, y quizá tenga ori- 
gen la tradición en este li- 
bro. En caricatura se debe 
su vulgarización y tal vez 
la ingeniosa interpretación 
gráfica al semanario hu- 
morístico "Política Cómi- 
ca"; se presenta a Liborio 
enjuto de cuerpo, alto, vis- 
tiendo pantalón y camisa, 
cubierto con sombrero de 
guano, portando el típico 
machete a la cintura, sin 
bigote y con luengas pa- 
tillas, que son el rasgo dis- 
tintivo del guajiro cha- 
pado a la antigua. 

"Libra. Cub. f. — "Denomi- 
nación dada a la hoja de 
tabaco de superior cali- 
dad". (R. A.). Según Pi- 
chardo, "la tercera clase de 
tabaco de calidad". Aunque 
lacónica, es propia la defi- 
nición de la R. A., que 
bien pudo extenderse a de- 
cir que es la hoja más 
grande entre las no dete- 
rioradas, cuando le acom- 
pañan las cualidades de co- 
lor, calidad y aroma supe- 
riores. Tiene los otros usos 
de la R. A. 

Libra de pie. Cub. f. — Dí- 
cese a la hoja de tabaco 
llamada de libra, cuando es 



cortada de la parte baja de 
la planta. 

Lienzo. Cub. m. — El espacio 
comprendido entre dos pa- 
los horizontales de una 
cerca. Tiene las acep. cast. 

Ligar. Cub. v. a. — Contratar 
a un precio determinado e 
invariable el producto de 
una cosecha antes de la re- 
colección; si se trata de 
caña, antes de ser molida, 
con relación al azúcar que 
produzca. Tiene las acep. 
castellanas. 

Ligero. Cub. adj. — fam. — 
Véase la frase 9 del Apén- 
dice. 

Lija. Cub, epic. f. — Pez de 
mar distinto al que con 
ese nombre describe la R. 
A. Tiene el cuerpo muy 
comprimido, escamas pe- 
queñísimas y muy ásperas, 
a lo que debe su nombre 
popular, y en vez de aleta 
dorsal, tiene una larga, 
gruesa y resistente espina. 
Hay las especies que se ve- 
rán a continuación. (Zool. 
F. Monacanthidce). Tiene 
el uso corriente castellano. 

Lija barbuda. Cub. epic. f. — 
Especie de cara obtusa por 
efecto de una eminencia 
que tiene en la cabeza, de 
donde proviene su nombre. 
Tiene la piel aterciopelada 
de color cobrizo claro con 
motas obscuras. (Zool. F. 
M.; esp. Alutera monoceros, 
Obs.) 

Lija colorada. Cub. epic. f. 
— Especie de color pardo 



LIMO 



323 — 



LIMO 



rojizo, con un espacio 
blanco a los lados del lo- 
mo, en figura de silla de 
montar, que alcanza un pe- 
so de tres kilogramos. 
(Zool. F. M.; esp. Canthe- 
rines palhis, Ranz.) 

Lija trompa. Cub. epic. f. — 
Especie de cara muy agu- 
da, de donde proviene su 
nombre, y con la espina 
dorsal endeble. Su colora- 
ción está formada por fa- 
jitas azules longitudinales 
con puntos negros. Crece 
hasta casi un metro y es 
comestible. (Zool. F. M.; 
esp. Alutera scripta, Obs.) 

Lila de las Antillas. Cub. f. 
• — El arbusto más conocido 
por galán de noche mora- 
do. Véase. 

Lima de piquito. Cub. f. — 
Así dicen algunos al fruto 
del limero, más conocido 
en Cuba con su otro nom- 
bre castellano de "lima", 
aunque los que se precian 
de hablar bien, dicen lima 
solamente al fruto. 

Limeña. Cub. f.— En el bi- 
llar, cierto golpe muy sua- 
ve de taco. 

*Limón. Cub. adj. — Véase 
yerba de limón. 

Limón. Cub. común. — fam. — 
Dícese a la persona mala 
bailadora. 

Limón agrio criollo. Cub. va. 
Dícese a la variedad del li- 
monero (en Cuba dicen así 
muy pocos al árbol), y su 
fruto, que se desarrolla sil- 
vestre en las lomas; el 



fruto es pequeño, redon- 
do y muy ácido. 

Limón café. Cub. m. — Véase 
mate árbol. 

Limón dulce. Cub. m. — V. 
limón francés. 

Limón francés. Cub. m. — 
Las variedades de árbol y 
fruto distinguidas por que 
éste es más grande que una 
naranja, de corteza gruesa 
y rugosa, que se emplea 
para dulce en conserva. 

Limón grande. Cub. va. — El 
árbol y su fruto, algo ma- 
yores que los comunes, de 
figura ovalada éste y no 
tan ácido como el corriente. 

Llmoneillo. Cub. va. — Véase 
yerba de limón, que es el 
cubanismo aceptado por la 
R. A. 

Llmoneillo. Cub. va. — El ár- 
bol conocido por granadillo 
blanco. Véase. 

Lümoneiío. Cub. va. — Arbus- 
to inerme de hojas com- 
puestas, con foliólos óvalo- 
oblongos, acuminados, en 
pedúnculos axilares, flore- 
cillas blancas y fruto es- 
férico, pequeño, de color 
rojizo. (Bot. F. Auranciá- 
ceas; esp. Glicosmis pen- 
taphylla, Corr.) 

Limoncito. Cub. va. — Arbusto 
de menos elevación que el 
anterior, espinoso, de ho- 
jas compuestas, con tres 
hojuelas, flores blancas, 
fruto pequeño, ovoide, de 
color rojo y sabor agri- 
dulce. También se llama 
limoncito de Batavia y de 



LINO 



— 324 



LIRI 



China. (Bot. F. A.; esp. 
Triphasia aurantiola, Lour.j 
Limoncito de Batavla, Cub. 
m. Véase limoncito (segun- 
da acepción). 
Limoncito de China. Cub. m. 
— El limoncito (2. a acep.) 
Véase. 
Limones. Cub. m. pl. — Los 
maderos exteriores de la 
cama de una carreta, qué 
van a los qostados, próxi- 
mos a las ruedas. 

Limosnero, ra. Araer. m. y 
í. — En España se dice a la 
persona caritativa. "Ro- 
saura es muy limosnera"; 
y en América, este adje- 
tivo se substantiva para 
hacerlo sinónimo de "por- 
diosero": "Vacié mi bolsi- 
llo en las manos de un li- 
mosnero". 

Limpia-bacines. Cub. epic. 
m. — Pececillo de color ne- 
gro, algo violado, de cola 
bifurcada. (Zool. esp. Plec- 
thropoma nigricaus, Poey.) 

Linchamiento. Común, m. — 
Acción y efecto de linchar. 

Lino. Cub. m. — Especie de al- 
ga de agua dulce, que suele 
abundar en ríos y arroyos, 
de hojas largas, filiformes, 
que flotan en la superficie, 
hasta formar espesos ma- 
cizos. También se llama li- 
no de rio y de zanja. (Bot. 
F. Nayadáceas; tribu Pota- 
meas; esp. Potamogetón lu- 
cens, Lin.) Tiene las acep. 
castellanas. 

Lino. Cub. m. — Árbol silves- 
tre que alcanza 10 metros, 



de madera amarilla, dura y 
clástica, que se astilla fá- 
cilmente. 
Lino blanco. Cub. m. — Ar- 
busto que se eleva a unos 
cuatro metros, en las cos- 
tas rocosas de la isla de 
Pinos. 
Lino de río. Cub. m. — Véase 

lino (1. a acep.) 
Lino de zanja. Cub. m. — La 
planta lino (1. a acep.) Véa- 
se. 
Lipidia. Cub. i. — fam. — Im- 
pertinencia, majadería. 
Lipidia. Cub. común. — fam. 
— Dícese a la persona ma- 
jadera, obstinada, fastidio- 
sa: "Pedro es un lipidia"; 
"Anita es una lipidia". 
Más se dice lipidioso, sa. 
Lipidioso, sa. Cub. adj.-fam. 
— Aplícase a la persona 
molesta, fastidiosa: "Do- 
mingo es un lipidioso ina- 
guantable". También se di- 
ce lipidia (2. a acep.) 
Lirio. Cub. m. — Reciben este 
nombre diversidad de plan- 
tas herbáceas, arbustos o 
árboles, los más con algún 
aditamento particular. El 
tipo más común es árbol de 
cuatro a cinco metros, de 
regular madera, hojas muy 
oblongas, alternas, amon- 
tonadas en el ápice, flores 
aromáticas en cimas, em- 
pleadas para dulces. Son 
plantas lechosas. En algu- 
nos lugares las llaman sú- 
chel, por corrupción del 
americanismo suche. El 
primitivo nombre era ata- 



LIRI 



325 — 



L1BI 



baiba, ya desechado en Cu- 
ba. Varias especies se co- 
nocen simplemente por li- 
rios, y una es la clavellina 
(2. a acep.). No tiene el uso 
castellano. 

Lirio amarillo. Cub. m. — Es- 
pecie de flor indicada en el 
sobrenombre. (Bot. F. Apo- 
cináceas; esp. Plumería lú- 
tea, Ruiz.) 

Lirio amarillo. Cub. m. — 
También toma este nom- 
bre el más conocido por 
lirio de playa. 

Lirio blanco. Cub. m. — Alelí 
blanco. Véase. 

Lirio chucho. Cub. m. — Véa- 
se lirio de dulce. 

Lirio de cinta. Cub. m. — 
Planta de bellas flores 
blancas con franjas pur- 
púreas obscuras, aromáti- 
cas, colocadas en umbela, 
ai extremo de un grueso y 
desnudo escapo. También 
se llama tulipán. (Bot. F. 
Amarilídeas; esp. Crinum 
amaoile } Doun.) 

Lirio de costa. Cub. m. — 
Véase alelí blanco. 

Lirio de costa. Cub. m. -Es- 
pecie parecida a la ante- 
rior, del litoral. (Bot. F. 
Apocindceas; esp. Ramuol- 
fia cubana, A. D. G.) 

Lirio de dulce. Cub. m. -Ár- 
bol de hojas oblongas, agu- 
das, flores de corola trico- 
lor, por lo que también se 
llama lirio tricolor, y cu- 
yos pétalos son muy esti- 
mables para hacer dulce. 
También se llama lirio 



chucho. (Bot. F. Apocind- 
ceas; esp. Plumería rubra, 
Lin.) 

Lirio de los Alpes. Cub. m. 
— Especie con flor de corola 
grande, blanca, en forma de 
copa. (Bot. F. Amarilídeas: 
esp. Eucharis grandiflora, 
Plañen.) 

Lirio de paredón. Cub. m. — 
Especie de escasa impor- 
tancia. (Bot. F. Apocind- 
ceas; esp. Ranwolfia salici- 
folia, Gris.) 

Lirio de playa. Cub. m. — 
Tipo de flores amarillas, 
también llamada lirio ama- 
rillo (2. a acep.) (Bot. F. 
Apocindceas; esp. Plumería 
obtusa, Lin.) 

Lirio de San Juan. Cub. m. 
— Planta herbácea perenne, 
de hojas dísticas y abun- 
dantes, flores blancas, que 
brotan por San Juan, en 
junio, de donde toma ese 
nombre y el de lirio sari- 
juanero. (Bot. F. Amari- 
lídeas; esp. Himenocallis 
caribcea, Herb.). 

Lirio de San Pedro. Cub. m. 
— Especie parecida a la 
anterior, de hojas más pe- 
queñas, dentadas, y flores 
más chicas, de corola más 
ancha. (Bot, F. Amarilí- 
deas; esp. Crinum ameri- 
canum). 

Lirio morado. Cub. m. — Ár- 
bol de flores moradas. (Bot. 
F. Apocindceas; esp. Plu- 
mería obtusa, Lin.) 

Lirio sanjuanero. Cub. m. — 
Véase lirio de San Juan. 



LOCB 



- 326 — 



LONG 



Lirio tricolor. Cub. m. -Véa- 
se lirio de dulce. 

Lisa francesa. Cub. epio. f. 
■ — El pez más conocido por 
macabí. Existe en los ma- 
res cubanos la verdadera 
lisa o sea el mújol, que na- 
die, ni nativos ni extran- 
jeros, denomina con su otro 
nombre de "lisa." 

Listado. Cub. m. — Tejido de 
algodón con listas de colo- 
res. Véase la frase 108 del 
Apéndice. Tiene el uso cas- 
tellano de adjetivo. 

Listado aeosta» Cub. m. — 
Véase coleta azul. 

Listado arabia. Cub. m. — 
Véase arabia. 

Listado escocés. Cub. m. — 
Tejido a grandes cuadros 
en colores vivos, lo cual 
es un barbarismo. 

Listas. Cub. f. pl. — fam. — 
Véase la frase 195 del 
Apéndice. 

Livisa. Cub. epic. f. — Véase 
levisa. 

Lpbelia. Cub. f. — Planta sil- 
vestre de lugares húmedos, 
de hojas oblongas, desigua- 
les, aserradas, pecioladas, 
y puntiagudas en el ápice, 
llores de corola azul en ra- 
cimos. Las hojas tienen 
virtudes curativas pectora- 
les y antivenéreas. (Bot. F. 
Lobeliáceas; esp. Lobelia 
clifortiana, Willd.) 

Lobo. Cub. m. — Véase colo- 
nia (1. a acep.) Tiene el uso 
castellano. 

Locería. Amer. f. — Estable- 
cimiento donde se vende 



loza. En España, "alfare- 
ría". 

Locero. Amer. m. — El indi- 
viduo dueño o empleado de 
una locería. En España, 
"alfarero". 

Losa, Cub. f. — Véase agua- 
loja. 

Lombriz. Cub. adj. — Aplícase 
a una especie de bejuco. 
Véase. 

Lombriz de Guinea. Cub. f. 
— Especie de lombriz muy 
pequeña y aplastada, que 
suele aparecer, aunque es 
un caso rarísimo, bajo la 
piel de las personas, par- 
ticularmente de los ne- 
gros. 

Lombriz de hígado. Cub. f. 
— Cierto gusano que se en- 
cuentra en el hígado en- 
fermo de las vacas. 

Lometa. Cub. f. — Altonazo, 
pequeño monte. (Et. Dimi- 
minutivo de "loma"). 

Lomibayo, ya. Cub. adj. — 
Aplícase al ganado vacu- 
no con el lomo y los cos- 
tillares de pelo casi blanco 
sobre fondo negro. 

Lomo. Cub. m. — fam. — Véase 
la frase 209 del Apéndice. 

Londres. Cub. m. — Vitola 
grande y fina de tabaco o 
cigarro puro. 

Loneta. Cub. f.-Tejido blan- 
co, grueso, ordinario, de 
algodón, asargado, que se 
emplea para toldos, panta- 
lones de obreros, etcétera. 
(Et. Diminutivo de "lo- 
na"). 

Longorón. Cub. m. — Molusco 



LORO 



327 



LUZ 



marino bivalvo, cuyas con- 
chas tienen figura de ala 
en tamaño de 20 centíme- 
tros, blancas y de bordes 
muy afilados. Vive en el 
cieno, y lo come alguna 
gente. (Zool. F. Pholadidce; 
esp. Pholas costata, Lin.) 

¡Longorones! Cub. Ínter j. — 
vulg. — poco uso. — Negativa 
enfática. 

Loreto. Ci(b. epic. m. — "Pez 
clasificado por el señor 
Poey, perteneciente al gé- 
nero Gramnia. (Gr. Lore- 
to. Poey)". Esto dice Pi- 
chardo. 

Loro. Cub. epic. m. — Reciben 
este nombre varias espe- 
cies de peces de brillante 
coloración, sobresaliendo el 
verde; tienen la cabeza al- 
go achatada, y la boca for- 
mada con cuatro piezas: 
dos inferiores y otras dos 
superiores. Tiene el prin- 
cipal uso castellano. (Zool. 
F. Scaridce; género Scarus). 

Loro de Guinea. Cub. epic. 
f. — Especie de papagayo 
de color ceniciento, oriun- 
do de esa región africana. 
(Zool. esp. Psitíacus eri- 
tacus). 

Loro guacamayo. Cub. epic. 
m. — Una de las especies 



del loro (1. a acep.) de color 
acarminado en la cabeza, 
el lomo amarillo y la parte 
de la cola verdosa, que al- 
canza cerca de un metro. 

Lote. Cub. m. -Restos de una 
mercería o pequeño con- 
junto de varios géneros 
diversos, que se vende a 
bajo precio, como en li- 
quidación. Es sinónimo de 
saldo. 

Lotonero. Cub. m. — Árbol 
silvestre, especie de almez 
de buena madera. 

Luisa. Cub. f.-Planta de jar- 
dinería cuyos tallos, cuan- 
do crecidos, se doblan ha- 
cia el suelo y rastrean lue- 
go; de hojas aladas, denta- 
das y puntiagudas, y flores 
de cinco pétalos rojos. 
También se llama "auver- 
nia". Es planta distinta en 
todo a la que describe la 
R. A. 

Luz. Cub. f. — En las venta- 
nas con reja formada por 
cabillas de hierro, que 
atraviesan a los barrotes 
horizontales (maineles) de 
madera, dicen los carpin- 
teros luz al espacio com- 
prendido entre dos barro- 
tes y el ancho de la ven- 
tana. Tiene los principales 
usos castellanos. 



LLAVfil 



LLORÓ 



Cub. m. — Árbol sil- 
vestre de mediana eleva- 
ción, que suministra ma- 
dera de color rojizo ve- 
teado. Algunos dicen ya- 
nta, su nombre caribe, al 
parecer. 

Llantén cimarrón. Cub. m. — 
Además del llantén común 
y el de agua, o sea la alis- 
ma, descritos por la R. A., 
hay en Cuba el titulado ci- 
marrón, de hojas pareci- 
das al verdadero llantén, 
aunque de familia dife- 
rente, que se desarrolla 
en lugares húmedos. (Bot. 
F. Aiismáccas; esp. Echi- 
nodorus rostratas, Eng.). 

Llanto. Cub. m.-fam. — Cier- 
to canto semejante a gemi- 
dos, que acompaña al baile 
llamado zapateo cubano. 

Llave. Cub. f. — Cada viga o 
vigueta que descansa en 
las paredes, al nivel del 
cielo raso, si lo hay, y en 
la que se apoya con pun- 
tales la viga más alta que 
sostiene las vertientes del 
tejado. Tiene las acep. cast. 

Llave. Cub, i. — Cierta carta 



en el juego de monte, que 
sirve de base a determina- 
das jugadas. 

Llerén. Cub. f. — Planta cul- 
tivada cuyo tallo recto y 
cilindrico se eleva a me- 
dio metro, en cuya extre- 
midad superior se reúnen 
en forma aovada las hojas, 
que son muy largas, lan- 
ceoladas, flores blancas y 
tubérculos al extremo de 
ensortijadas o confundidas 
raíces, aovados, de epider- 
mis rugosa y fécula blan- 
ca, alimenticia. Algunos 
dicen y eren, cúrcuma y 
yuquüla (3." acep.) (Bot. F. 
Amarantáceas ; esp. Cala- 
thea allonia, Lindl.) 

Llorón. Cub. m. — El arbus- 
to más conocido por rorn- 
pehueso. Véase. 

Llorón. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que se eleva unos 
8 metros en las sierras del 
litoral, cuyo fruto comen 
los cerdos y algunas aves, 
y es de madera mala. Tam- 
bién le llaman palo llorón, 
y este nombre, al decir de 
Pichardo, proviene de que 



LLOIiO 



329 — 



LLORO 



es "árbol chorreado". (Bot. 
F. Rubiáceas; esp. Guet- 
tarda lucida). 

lorona. Cub. f. — Arbusto 
silvestre de hojas lanceo- 
lado-oblongas, obtusas, co- 
riáceas, flores en racimos 



estrechos, colgantes en po- 
sición vertical, de donde 
recibe el nombre popular; 
su madera es utilizada en 
carpintería. (Bot. F. Eri- 
cáceas; esp. Cyrilía anti- 
llana, Michx.) 



MABO 



330 



MABU 



Ma. Cub. i. — vulg. — Entre 
los individuos de la raza 
negra se da este trata- 
miento a las ancianas de 
su casta, con gran respeto. 
(Et. Apócope de "madre"). 

Mabí. Amer. m.-antic. — Pri- 
mitivo nombre de la plan- 
ta conocida por bijdguara. 
Es voz que ya no se oye en 
Cuba y sí en otras Anti- 
llas. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Mabinga. Cub. f. — fam. — 
poco uso.-Dícese al estiér- 
col. 

Mabinga. Cub. f. — desusada. 
— Cierto guiso o potaje que 
se hace con retoños de ma- 
langa, verdolaga o acelga y 
otros ingredientes. 

Mabinga. Amer. f. — Dícese 
al tabaco de baja calidad. 

Maboa. Cub. f. — Nombre co- 
mún de dos árboles, con 
aditamentos particulares, 
que alcanzan una altura 
de doce metros, suminis- 
tran buena madera y una 
especie de resina empleada 
en la destrucción de mue- 
las careadas para evitar las 



extracciones. (Bot. F. Apo- 
cinúceas; género Carnera- 
rio,). (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Maboa común. Cub. f.-Véa- 
se maboa de montaña. 

Maboa de montaña. Cub. f. 
— Especie de hojas mem- 
branosas, elípticas, puntia- 
gudas, flores blancas en ci- 
ma terminal, y madera du- 
ra y resistente de color 
ceniciento. También se 
llama maboa común. (Bot. 
F. A.; esp. C. latifolia, 
Lin.) 

Maboa de sabana. Cub. f. — 
Árbol, y pocas veces ar- 
busto, de hojas lanceola- 
das, oblongas, obtusas, y 
madera dura y compacta 
de corazón negro, que se 
emplea en bastones. (Bot, 
F. A.; esp. C. retusa, Lin.) 

Mabuja. Cub. epic. f. — Pe- 
queña lagartija nocturna, 
aplastada, de color ceni- 
ciento obscuro, que se ali- 
menta de insectos y vive 
por el día en los huecos de 
las paredes y techo de las 
casas. Algunos la llaman 



MACA 



331 — 



MACA 



iguanita. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Mabuya. Cub. epic. f. — "Es- 
pecie de lagartija noctur- 
na, aplastada", según Pi- 
chardo, que seguramente 
será la mabuja. (Et. Voz 
caribe). 

Maca. kmer. epic. f. — antic 
— Primitivo nombre de la 
cotorra. Se conserva algo 
esta voz en las otras Anti- 
llas. (Et. Voz caribe, Za- 
yas). 

Macabí. Cub. epic. m. — Pez 
de unos 3 decímetros de 
largo, de cuerpo cilindri- 
co, puntiagudo en los ex- 
tremos, de color plateado, 
obscuro hacia el lomo, cola 
muy ahorquillada, hocico 
semejante al del cerdo, y 
carne poco estimada por 
las abundantes espinas. Al- 
gunos escriben macaví y 
también se conoce por lisa 
francesa. (Zool. F. Albuli- 
dce; esp. Albula vulpis, 
Lin.) (Ét. Voz caribe, Za- 
yas). 

* Macaco, ca. Cub. adj. -Aplí- 
case a la persona fea o de- 
forme, de raquíticas pro- 
porciones, por analogía con 
el mono americano de ese 
nombre. 

Macaco. Cub. adj. — Véase 
coco macaco. 

Macagua. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre que abunda en los 
bosques, cuyo tronco se 
eleva unos 14 metros, de 
madera blanca con el co- 
razón prietuzco, dura, re- 



sistente, fibrosa, empleada 
en carpintería; es de flo- 
recillas blancas y fruto 
rojizo, a semejanza de la 
bellota, que comen los cer- 
dos con provecho. También 
se llama macagua amarilla. 
(Bot. F. Mareas; esp. Pscu- 
dolmedia havanensis, 
Sauv.) (Et. Voz caribe, Za- 
yas). No tiene ninguna de 
las acep. castellanizadas 
por la R. A. 

Macagua amarilla. Cub. f. — 
La macagua. Véase. 

Macagua de cosía. Cub. f. 
— El árbol más conocido 
por cerillo de costa. Véase. 

Macaguabo. Cub. m. — des- 
usada. — Véase macagua!. 

Macagua!. Cub. m. — Lugar 
donde abunda el árbol ma- 
cagua. También se dice 
macaguabo. 

Macaguán. Cub. m. — Árbol 
silvestre apenas conocido, 
de madera fibrosa y floja, 
de color blancuzco de viso 
rojizo con jaspeado obscu- 
ro, y corteza rugosa, de co- 
lor de tabaco con manchas 
amarillentas. (Et. Voz ca- 
ribe). ¿No será la maca- 
gua? 

Macagüero, ra. Cub. subs. 
y adj. — La persona nacida 
en Macagua. 

Macagüero, ra» Cub. adj. — 
Aplícase a cosas pertene- 
cientes a esa localidad. 

Maeagüits. Cub. f.-La plan- 
ta más conocida por cebo- 
lleta. Véase. 

"Macana. Cub. f. — "Garrote 



MAOA 



— 332 



MACO 



grueso, de madera dura y 
pesada". (R. A.). 

Macana (De). Cub. mod. 
adv. — vulg. — Empléase co- 
mo para afirmar con ro- 
tundidad, cual si se dijera: 
con toda seguridad, sin du- 
da alguna: "Es de macana 
que voy al baile". 

Macanazo. Cub. m. — Golpe 
causado con una macana. 
Véase. 

Macanazo. Cub. m. — Por ex- 
tensión, cualquier golpe 
dado con la mano o algún 
instrumento: "Jorge y Ror 
man se dieron dos maca- 
nazos". 

Maca©. Cub. m. — Crustáceo 
del que hay especies de 
mar y de tierra, que se 
asemeja al conocido por 
"ermitaño" en España, o 
quizá sea el mismo; tiene 
repulsiva figura de araña, 
del tamaño de cangrejo no 
muy grande, con todos los 
miembros cubiertos de re- 
pugnante babosidad. S e 
resguarda bajo la concha 
abandonada de algún otro 
crustáceo, a cuyo amparo 
se mueve, no enseñando 
más que los extremos de 
las patas. Produce fuertes 
picadas. (Zool. F. Paguri- 
dce; esp. principal: Ceno- 
bita diogenes, Latr.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Macao. Cub. m.— fig. y farn. 
— Usase como término de 
comparación despreciativo, 
en relación con personas 
deformes. 



Macaví. Cub. epic. m. — Véase 
macabí. 

Macimera. Cub. f. — La plan- 
ta maromera. Véase. 

Macío. Cub. m. — La planta 
conocida en castellano por 
"espadaña", y particular- 
mente se dice en Cuba a 
la pelusa o borra lanuda 
que se obtiene, cuando ma- 
duro y seco, del cilindro 
color de tabaco que produ- 
ce la planta al final de su 
largo escapo. Suponemos 
que esa pelusa utilizada en 
la Isla para relleno de al- 
mohadas y otros, no tendrá 
un nombre particular tan 
generalizado como macío, 
en nuestro idioma, y bien 
merece se castellanice. La 
corrupción ma¿ío está ge- 
neralizada hasta entre mu- 
chos extranjeros. 

Maco. Cub. m. — Molusco, es- 
pecie de caracol, pero de 
concha no corriente y rara, 
que tiene figura de un 
huevo grande, pulida, bri- 
llante, con manchas de al- 
gún color, según la espe- 
cie, y con una abertura 
longitudinal. También se 
dice negromaco. (Zool. F. 
Cyproeida?; esp. Cy prosa 
exanthema, Lin.) (Et. Voz 
caribe, Zayas). Es muy pa- 
recido al conocido en cast. 
por margarita. 

Maco. Cub. m. — Fig. y vulg. 
— Dicen algunos a la va- 
gina de la mujer, por ana- 
logía con la abertura del 
molusco maco. 



MAOü 



- 333 



MACHO 



Maco. Cub. m. — El árbol 
más conocido por aretillo. 
Véase. 

Macón. Cub. m. antic. — Pri- 
mitivo nombre, ya des- 
echado, del árbol macurije. 
Véase. (Et. Voz caribe). 

Macuá. Cub. m, — El árbol 
canistel. Véase. 

Macubá. Cub. m. — Dícese a 
cierta clase de rapé de ta- 
baco. 

Macuenco, ca. Cub. adj. vul. 
— Aplícase a los animales y 
rara vez a personas, flacos, 
de aspecto mísero. 

Macuey, Cub. m. — La planta 
descrita en bacuey; es co- 
rrupción. 

Macurige. Cub. m. — Algunos 
escriben así, incorrecta- 
mente a nuestro parecer, 
la voz macurije. 

Macurije. Cub. m. — Árbol 
silvestre que' se desarrolla 
en lugares húmedos, de ho- 
jas alternas, opuestas, con 
foliólos elípticos, aguzados, 
coriáceos, flores pequeñas 
de color castaño en raci- 
mos paniculados, de las que 
obtienen las abejas abun- 
dante miel; el fruto ali- 
menta al cerdo, y la ma- 
dera es dura, olorosa, de 
color amarillento. Esta 
planta tiene virtudes me- 
dicinales contra la erisipe- 
la. Hay otra especie. El pri- 
mitivo nombre es raacorí. 
(Bot. F. Sapindáceas; esp. 
Ratonia apelata, Gris.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Macurey. Cub. m. — Algunos 



dicen así al bejuco macu- 
sey. Véase. (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Macusey. Cub. m. — Enreda- 
dera de tallo corto y ho- 
jas aproximadas, cartáceas, 
empleado como mimbre, y 
en medicina para curar 
las contusiones. Algunos di- 
cen macurey. (Bot. F. Aroi- 
deas; esp. Anthurium pal- 
matum, Kth.) 

Machango, ga. Cub. adj. fíg. 
y fam. — Aplícase a las per- 
sonas que, por sus moda- 
les torpes y groseros, se 
asemejan al mono america- 
no de este nombre. 

Machacante. Común, m. vul- 
gar. — La moneda de plata 
equivalente a un duro. Se 
oye entre el pueblo bajo 
de algunos lugares de Es- 
paña. Son sinónimos en 
Cuba, bolo, rueda, mara- 
ca, etc. 

Machete. Cub. m. — Véase la 
frase 5 del Apéndice. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Machetear. Cub. v. a. — fig. 
y fam. — En la jerga co- 
mercial, vender los artícu- 
los a bajo precio: "Voy a 
machetear unos abanicos". 
Tiene el verdadero uso 
castellano. 

Macheteo* Cub. m. — fig. y 
fam. — Acción y efecto de 
machetear. Véase. Tiene la 
acep. cast. 

Macho. Cub. adj. — Aplícase 
al grano de arroz u otro 
cereal que, sin haberse 
desprendido de la cascara, 



MADA 



— 334 — 



MAGA 



está mezclado entre los 
limpios. Véase la frase 153 
del Apéndice. 

Macho. Amer. adj. — Aplíca- 
se a ciertas especies de ve- 
getales en oposición a las 
clasificadas de hembra, ge- 
neralmente por la particu- 
laridad de que no fructi- 
fican. 

Macho. Cub. m. — Jugada de 
billar cuando dos bolas es- 
tán juntas y enfiladas con 
una tronera. 

Machucar. Cub. v. a. — fam. 
— Lavar mal la ropa. Tie- 
ne el uso cast. 

Machucón. Amer. m. — Ac- 
ción y efecto de machucar, 
en su acepción castellana. 
Lo mismo que "machuca- 
miento" o "machucadura". 

Machucona. Cub. subs. y adj. 
— Dícese a la mala lavan- 
dera. 
Machuelo. Cub. epic. m. — 
Pez, especie de sardina. 
(Zool. F. Clupeidce; esp. 
Opisthonemus t hr i s s a , 
Lin.) 

Machuque©. Cub. m. — Ac- 
ción y efecto de machucar. 
Véase. 

Madama. Cub. f. — Planta 
herbácea anual, común en 
los jardines, de rápido des- 
arrollo y efímera vida, de 
hojas lanceoladas, denta- 
das, con preciosas flores, 
aunque irregulares, de co- 
lores variados, blanco, rojo 
o matizado; produce las se- 
millas en una ampolleta 
oblonga y peluda, que re- 



vienta a la más ligera pre- 
sión. También se llama 
jardín. (Bot. F. Balsamí- 
neas; esp. Impatiens bal- 
samina) . 

Madras. Cub. m. — antic. — 
Tela de algodón con listas 
de colores chillones, im- 
portada de Madras (India). 

Madrasta. Común, f. — Co- 
rrupción muy extendida de 
"madrastra". 

Madre. Cub. f. — Entre car- 
boneros, la pila de leña 
dispuesta para ser carbo- 
nizada, que mide cuatro 
varas en cuadro y siete 
cuartas de alto. Véase la 
frase 184 del Apéndice. 

Madruguero, ra. Cub. subs. 
y adj. — La persona natural 
de Madruga. 

Madruguero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase a las cosas perte- 
necientes a Madruga. 

Maestro. Cub. m. — Trata- 
miento en sentido respe- 
tuoso, que otorga el pue- 
blo a quien considera su- 
perior. También se dice je- 
fe. Tiene las acep. cast. 

Maestro de azúcar. Cub. m. 
— En los ingenios, el en- 
cargado de dar el punto de 
cochura al azúcar. En al- 
gunos lugares dicen azu- 
carero. 

Maestro de tacho. Cub. m. 
— El individuo encargado 
de un tacho, en los inge- 
nios ele azúcar donde este 
producto se cristaliza. 

Magacuya. Cub. f. — Árbol 



MAGU 



335 — 



MA.»N 



silvestre apenas conocido. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Magua. Cub. f.-fam. — Equi- 
vale a "engaño", "chasco", 
"decepción". (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Maguacán. Cub. m. — Según 
Zayas, un "árbol silvestre 
de la isla de Cuba". (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Maguado, da. Cub. adj. — 
fam. — Quedarse triste o 
contrariado a consecuen- 
cia de algún desengaño. 
Véase maguarse. 

Maguarse. Cub. v. ref. — 
fam. — Chasquearse, recibir 
alguna decepción. (Et. Del 
caribe magua [véase]). 

* Maguey. Cub. m. — Planta 
silvestre textil parecida al 
henequén, que se desarro- 
lla en terrenos yermos y 
pedregosos, de hojas car- 
nosas, lanceoladas, lineales, 
largas, con gruesas espinas 
en los bordes, a manera de 
dientes, las cuales hojas 
forman macolla reunidas al 
extremo de un tronco bajo 
y leñoso. Estas hojas pro- 
porcionan materia textil 
inferior al henequén, y 
además se emplean para 
lavar la ropa, curar úlce- 
ras a los animales y espe- 
sar y blanquear la lechada 
de cal. Del corazón del es- 
capo, también fibroso, se 
hacen asentadores para 
navajas barberas. Fuera de 
Cuba, también con autori- 
zación de la R. A., se co- 
noce esta planta más por 



"agave" o "pita". (Bot. F. 
Amarüídeas ; esp. Fuvcrcea 
cubensis, Vent.) (Et. Voz 
caribe). 

Maguey de cosía. Cub. m. — 
Especie que crece silves- 
tre en el litoral, de hojas 
más anchas y pálidas, y 
escapo más alto y cubierto 
de flores amarillas. (Bot. F. 
A.; esp. Agave sobolifera, 
Salm.) 

Maguey silvestre. Cub. m.- 
Silvestres son todas las es- 
pecies del maguey, pero 
recibe este nombre parti- 
cular la más conocida por 
bayoneta española. Véase. 

Magülra. Cub. f. — El árbol 
más conocido por güira ci- 
marrona. Véase. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Maicena. Cub. f. — Harina de 
maíz muy fina y blanca, 
empleada en algunos man- 
jares, y que se importa de 
los Estados Unidos. 

Maicena. Amer. f. — El esta- 
blecimiento destinado a al- 
macenar o vender maíz. 

Maicero. Amer. m. — El due- 
ño o encargado de una 
maicería. Véase. 

Maicero, ra. Amer. adj. — 
Aplícase a todo aquello re- 
lacionado con el maíz : 
"Negocio maicero'". 

Masciar. Cub. v. a.-poco uso. 
— Echar maíz a las galli- 
nas, o a los cerdos en el 
monte para reunirlos. 

Mainel. Cub. m. — Cada ta- 
bloncillo que atraviesan las 



MAJÁ 



336 



MAJÁ 



cabillas verticalmente en la 
reja de una ventana. 

Maíz. Cub. m.— Así dicen los 
criollos, cambiando ade- 
más del acento, con arreglo 
a su peculiar prosodia, la 
z en s, en lugar de "maíz"; 
y no son pocos los extran- 
jeros que pronuncian en 
una sola emisión de voz 
esta palabra. Como este vo- 
cablo es de origen antilla- 
no, pudiera suceder que 
fuera esa la verdadera 
pronunciación de los abo- 
rígenes; pero, sea como 
fuere, debe evitarse. Véan- 
se las frases 18 y 25 del 
Apéndice. 

Maíz aventurero. Cub. m. — 
El maíz que se cosecha 
fuera de la estación pro- 
pia. 

Mmz de agua. Cub. m. — El 
que se siembra en prima- 
vera, estación de las llu- 
vias. 

Maíz de frío. Cub. m. — El 
que se siembra en invierno. 

Maíz de pollo. Cub. m. — 
El que produce mazorcas 
de grano tan raquítico que 
se destina para alimento de 
pollo. 

Maíz saraso. Cub. m. — Dí- 
cese al grano entre tierno 
y curado. 

*Maiá. Cub. epic. m. — La es- 
pecie más grande de cu- 
lebra cubana, parecida al 
boyé del Continente, que 
alcanza hasta cuatro me- 
tros, dándose casos raros 
de mayor longitud, y no 



dos metros como asegura 
la R. A. Tiene la piel ama- 
rillenta, con manchas car- 
melitas colocadas simétri- 
camente; no es venenosa, 
y sólo acomete al hombre 
en el caso de ser atacada; 
vive en los bosques, a cu- 
yos árboles trepa; se ali- 
menta de aves y pequeños 
cuadrúpedos, y su piel es 
muy estimable para obje- 
tos de lujo, como cintos, 
carteras, etc. (Zool. F. 
Boas; esp. Epicrates angu- 
lifer, Bib.) (Et. "Voz caribe, 
Zayas). 

Majá. Cub. subs. com. y adj. 
fam. — Dícese a la persona 
holgazana, indolente: "Ja- 
vier es un majá"; "María 
es muy majá'". Por la pe- 
reza con que sé arrastra 
esa culebra. 

Majá amarillo, Cub. epic. m. 
— Véase majá ciego. 

Majá ciego. Cub. epic. m. — 
Dícese impropiamente a 
una especie del majá que 
alcanza unos 8 decímetros 
de largo. (Zool. F. B.; esp. 
Tropidophis melanur a , 
Scheg.) 

Majá de Santa María. Cub. 
epic. m. — La especie de 
mayor tamaño, con las 
manchas irregulares, mo- 
renas en los bordes y par- 
das hacia el centro. 

Majá manchado. Cub. epic. 
m. — Otra especie, como las 
anteriores, inofensiva. 
(Zool. F. B.; esp. T. macu- 
lata, Bib.). 



MAJA 



- 3. 



MAJA 



Majaderear. Amer. v. n. — 
vulg.-Lo mismo que "mo- 
lestar", "incomodar", que 
se deriva de "majadería", 
y señala el frecuente vicio 
americano de formar inne- 
cesariamente verbos de 
substantivos y adjetivos. 

* Majagua. Cub. f. -Árbol sil- 
vestre que se desarrolla en 
los lugares húmedos hasta 
una altura de 12 metros, de 
hojas grandes, alternas, 
acorazonadas, -florea gran- 
des de cinco pétalos ama- 
rillos tirando a encarnado; 
con el líber se confeccio- 
nan cuerdas inflexibles, 
que usan los agrimensores 
para medir; la madera, de 
color aceitunado con vetas, 
es dura y muy apreciable 
en ebanistería. Algunos di- 
cen demajagua. Hay mu- 
chas especies; la presente 
se conoce también por ma- 
jagua azul y común. Las 
otras especies llevan so- 
brenombres particulares. 
Véase el refrán 10 del 
Apéndice. (Bot. F. Malvá- 
csas; esp. Hibiscus tilia- 
ceus, Lin.) (EL Voz caribe. 
Zayas) . 

Majagua. Cub. f. — vulg. — 
Dícese a la chaqueta o 
la americana, conocida más 
generalmente en Cuba por 
saco. 

Majagua. Cub. f. — La tira de 
líber del árbol de ese nom- 
bre, y, por extensión, la de 
cualquier otro vegetal si es 
parecida. 



Majagua azul. Cub. f. — En 
algunos lugares la majagua 
(1. a acep). 

Majagua blanca. Cub. f. — 
Especie de majagua (1. a 
acep.) que se caracteriza 
por su madera blanca de 
corazón ceniciento, algo 
veteada, flexible y porosa, 
empleada como la otra en 
carpintería y ebanistería. 
También se dice majagua 
hembra. 

Majagua común. Cub. f. — 
Véase majagua (1. a acep.) 

Majagua de cosía. Cub. f. — 
Especie propia del litoral. 
También se conoce por ma- 
jagua del pinar y majagüi- 
lla de costa. (Bot. F. Tiliá- 
ceas; esp. Carpodiptera cu- 
bensis, Gris.) 

Majagua de Cuba. Cub. f. — 
Variedad de "madera fuer- 
te, compacta, poco elásti- 
ca, de color amarillento con 
vetas moradas". 

Majagua de Florida. Cub. f. 
— Especie de hojas enteras, 
acorazonadas, lampiñas y 
maderable, como las otras. 
(Bot. F. T.; esp. Thespesia 
populnea, Soland.) 

Majagua del pinar. Cub. f. — 
Lo mismo que majagua de 
costa. Véase. 

Majagua hembra. Cub. i. — 
Véase majagua blanca. 

Majagua macho. Cub. f.— 
Véase guasimü'a. 

*Majaguaí. r ub. m. — Sitio 
poblado de majaguas. Aun- 
que la R. A. no acredita de 
cubanismo la voz, como 



22 



MAJA 



— 338 — 



MAJU 



quiera que lo es majagua, 
por fuerza ha de serlo esa 
su derivada. Es de adver- 
tir que, aunque tampoco 
majagua está clasificada en 
el Dic. oficial como cuba- 
nismo, se da a entender 
que lo es en la definición 
académica de la voz; y lo 
es realmente. 

Malagüero. Cub. m. — El in- 
dividuo que confecciona 
sogas de majagua. 

Majagüilla. Cub. f. — Reciben 
este nombre varias espe- 
cies de árboles de diver- 
sas familias, muy pareci- 
das, y de menores propor- 
ciones que la majagua (1. a 
acep.); todas las especies 
son de buena madera, y al- 
gunas llevan aditamentos 
que las distinguen. 

Majagüilla blanca. Cub. i. — 
Véase guasimilla. 

Majagüilla de ciénaga. Cub. 
f. — Especie o variedad, de 
madera de color moreno 
claro con vetas, dura, elás- 
tica y pesada. 

Majagüilla de costa. Cub. f. 
— Hay varias especies que 
reciben este mismo nom- 
bre, entre ellas, las tam- 
bién conocidas por maja- 
gua de costa, una, y maja- 
güilla espinosa, otra. 

Majagüilla espinosa. Cub. f. 
— Véase majagüilla de cos- 
ta. (Bot. F. Malváceas ; esp. 
Pavonia, spinifex, Gav.) 

Mafagüilia macho. Cub. f. — 
Otra especie sin importan- 
cia. (Bot. F. Tiliáceas; esp. 



B elotia gravicefolia, A. 
Rich.) 

jagüillar. Cub. m. — Lugar 
donde abundan las maja- 
guillas. 

Maiagüín. Cub. m. — Reciben 
este nombre dos especies 
de árboles silvestres pare- 
cidos a la majagua (1. a 
acep.), pero más pequeñas. 
(Bot. F. Malváceas; esp. 
Pavonia supandurata, Wr. 
y P. Cor difolia, Wr.) 

Majarete. Arner. m. — Man- 
jar pastoso hecho con ha- 
rina de maíz, leche y azú- 
car. También se dice "ma- 
zamorra", su nombre cas- 
tellanizado por la R. A. 

Majaseador, ra. Cub. adj. — 
fig. y fam.-Dícese a la per- 
sona holgazana. Véase ma- 
jasear. 

Majaseadora. Cub. f. — Lo 
mismo que majaseo. Véase. 

Majaseamiento. Cub. m. — 
Véase majaseo. 

Majasear. Cub. v. n.— fig. y 
fam. — Mostrar pereza para 
el trabajo, hacer que se 
hace: "Un operario que 
majasea mucho". (Et. De 
majá, 2. a acep.). 

Majaseo. Cub. m. — fam. — 
Acción y efecto de maja- 
sear. También se dice, 
aunque menos, majaseadu- 
ra y majaseamiento. 

Majomía. Cub. f. — desusada. 
— Majadería, de donde pa- 
rece corrupción. 

Majúa. Cub. epic. f. — Vulgar 
corrupción de manjúa. 
Véase. 



MALA 



— 339 — 



MALA 



Mal de los siete días, Cub. 
\ m. — Dícese a la enferme- 
dad, especie de tétanos, que 
ataca a los niños de pecho. 

Maiacara. Cub. f. — Arbusto 
de pequeñas ramas trepa- 
doras, con hojas esparci- 
das, ovales, acuminadas, y 
flores blancas en racimos. 
También se llama jazmin- 
cilio, jazminillo y lagaña de 
aura (2. a acep.) (Bot. F. 
Plumbagíneas; esp. Plum- 
bago scandens, Lin.) 

Malagueta brava. Cub. f. — 
Árbol silvestre parecido a 
la malagueta, que también 
se desarrolla en Cuba. (Bot. 
F. Anonáceas ; esp. Xüopia 
grandiflora, Aubl.). 

Malambo. Cub. m. — Árbol 
silvestre de corteza muy 
amarga, febrífuga. En 
nuestras notas lo tenemos 
identificado con la cúrba- 
na, pero no tenemos segu- 
ridad de esto. Otros dicen 
me lambo. 

Malanga. Cub. f. — Aparte al- 
gunas plantas puramente 
ornamentales, que toman 
ese nombre común, como 
la malanga trepadora y la 
malanga verde, reciben esa 
denominación varias es- 
pecies de una planta de 
huerta, cuyo fruto, un tu- 
bérculo grande que lleva el 
mismo nombre, constituye 
un preciado alimento po- 
pular. Tiene una macolla 
formada con los pecíolos, 
que arranca del tubérculo y 
sostiene unas hojas muy 



grandes, en figura de es- 
cudo por el centro. (Bot. F. 
Aroideas). (Et. Voz africa- 
na, según unos y caribe, 
según otras opiniones, así 
también en lo que respecta 
al origen de la planta). 

Galanga. Cub. f.— El tubér- 
culo que produce la planta 
malanga. Véase. 

Malanga. Cub. común. — fig. 
y fam. — Se dice a la per- 
sona inhábil, torpe en el 
desempeño de un cometido 
determinado: "José, como 
carpintero, es un malan- 
ga". 

Malanga. Cub. adj. — Aplíca- 
se a la persona cobarde, tí- 
mida: "Ricardo es muy 
malanga". 

Malanga. Cub. f.-vulg. — Dí- 
cese en algunas localidades 
al sombrero de paja. Ave- 
riguar la analogía que 
haya en esto no será fácil 
rompecabezas. 

Malanga amarilla. Cub. f. — 
Especie de malanga (1. a 
acep.) cuyo tubérculo tie- 
ne pulpa amarillenta. (Bot. 
F. A.; esp. Xanthosoma sa- 
gittifolium, Sch.) 

Malanga blanca. Cub. f. — La 
especie de tubérculo cuya 
pulpa es blanca, y el más 
apreciado. También le di- 
cen guaguí. Entre otras 
variedades de esta especie 
por la figura del tubércu- 
lo, toman nombre parti- 
cular dos : la malanga ro- 
bleza y la burra. (Bot. F, 



MALA 



— 340 



MALO 



A.; esp. X. sagittifolium. 
Sch.). 

Malanga burra. Cub. f.-Va- 
riedad de la malanga blan- 
ca. Véase. 

Malanga cimarrona. Cub. f. 
— Especie silvestre con ho- 
jas circulares, que causa a 
los cerdos cuando las co- 
men la enfermedad llama- 
da sajumaya, por lo que 
también lleva ese sobre- 
nombre. 

Malanga isleña. Cub. f.-Es- 
peck) más pequeña que las 
otras cultivadas, de hojas 
peltadas y tubérculo de 
carnosidad rosada y agra- 
dable. También le dicen 
ñame isleño. (Bot. F. A.; 
esp. Colocasia anticuorum, 
Schot.) 

Malanga morada. Cub. i. — 
Especie de hojas y pecío- 
los violados, con los tu- 
bérculos pequeños. Tam- 
bién se dice yautía. (Bot. F. 
A.; esp. X. violaceum, 
Schot.) 

Malanga robleza. Cub. f. — 
Variedad de la malanga 
blanca. Véase. 
langa safumaya. Cub. t. 
— Véase malanga cimarro- 
na. 

íalanga trepadora. Cub. f. 
— Planta de jardín de ho- 
jas grandes, verdes con 
manchas doradas. (Bot. F. 
A.; esp. Pothos áurea.) 
lalanga verde. Cub. f. — 
Otra especie de jardín. 
(Bot. F. A.; esp. Alocasia 
metálica, Schot.) 



Malangar. Cub. m. — Terre- 
no sembrado de malangas.. 

Malanguiíla. Cub. f.— Espe- 
cie de malanga no comes- 
tible, cultivada en jardine- 
ría, de hojas acopadas y 
pecíolos verdes, con una lí- 
nea central a lo largo de 
color carmín. (Bot. F. 
Aroideas; esp. Xanthosoma 
cúbense, Schot.) 

Malarrabia. Amer. f. — Dulce 
hecho de plátano, boniato 
o guayaba, etc., en almí- 
bar. 

Malatobo. Cub. adj.-Lo mis- 
mo que maratobo. Véase. 

Maiatogo, g&. Cub. adj. — 
muy vulg. — Aplícase a lo 
que es extremadamente 
malo. 

Malcasadas Cub. f. — Véase 
yerba de la niña (2. a acep.) 

Malditas. Cub. f. pl. — Espe- 
cie de diviesos que pade- 
cen las personas. 

Maligna. Cub. f.— fam.— Dí- 
cese a la fiebre que pone 
en trance de agonía al pa- 
ciente. 

Malogrado, da. Común, adj. 
— Que no se logra, que des- 
aparece o muere antes de 
sazón: "Cosecha malogra- 
da''; ''malogrado escritor". 

Malofa. Cub. f. — La planta 
tierna del maíz que se em- 
plea para alimentación del 
ganado. En otros puntos de 
América se dice "malojo", 
que es como acepta la R. A. 
esta voz. Véase la frase 59 
del Apéndice. 

Malojero. Cub. m. — El indi- 



MALV 



341 



MALV 



viduo que trabaja en la 
siembra, corte, conducción 
o venta de maloja. 

Malparido, da. Amer. adj. — 
Aplícase a la criatura o 
fruto objeto de un aborto. 

Malva. Cub. f. — Reciben este 
nombre común con algún 
aditamento multitud de 
plantas, la mayor parte de 
jardín, pertenecientes a 
diversas familias botáni- 
cas, y no solamente a las 
Malváceas, corno lo acepta 
la R. A. 

Malva Manca. Cub. f.-Plan- 
ta herbácea silvestre que 
se desarrolla en terrenos 
malos, de hojas ovales, 
oblongas, plegadas, denta- 
das, ásperas y blancuzcas; 
flores en glomérulos. Tie- 
ne virtudes medicinales, 
emolientes. (Bot. F. Ester- 
culiáceas; esp. Waltheria 
indica, Jacq.) 

Malva cimarrona. Cub. f. — 
La más conocida por malva 
de caballo. Véase. 

Malva colorada. Cub. f. — 
Planta arbustosa silvestre, 
de hojas ovales, aserradas, 
puntiagudas, y flores roji- 
zas en racimos. (Bot. F. Es- 
terculidceas; esp. Melochia 
nodiflora, Sw.) 

Malva común. Cub. f.-Plan- 
ta subfruticosa de hojas 
lampiñas, oblongo-lanceo- 
ladas. (Bot. F. E.; esp. M. 
piramidata, Lin.) 

Malva de caballo. Cub. f. — 
Planta subfruticosa de ho- 
jas elípticas, lanceoladas, 



aserradas por encima de la 
base, y flores axilares ama- 
rillas. También se llama 
malva cimarrona. Parece 
ser una especie hermana 
del abutilón. (Bot. F. Mal- 
váxeas; esp. Sida acuta, 
Buru.) 

Malva de Castilla. Cub. f. — 
Algo parecida a la anterior, 
pero de hojas más gran- 
des. ¿Será la malva de Es- 
paña? 

Malva de cochino. Cub. f. — 
Planta apreciada en jardi- 
nería, de hojas lanceoladas, 
especie afín a la denomi- 
nada abutilón. (Bot. F. 
Malváceas; esp. Sida rhom- 
bifolia, Lin.) 

Malva de China. Cub. f. — 
Véase altea. 

Malva mulata. Cub. f.-Plan- 
ta herbácea con abundan- 
tes espinillas, y de color de 
tabaco claro. 

Malva peluda. Cub. f.-Plan- 
ta de bojas cordiformes, 
flores axilares y terminales 
de pétalos amarillos con 
manchas rojas. (Bot. F. M.; 
esp. Sida urens, Lin.) 

Malva rizada. Cub. f. — Plan- 
ta arbustosa de hojas ova- 
lo - lanceoladas, aserradas, 
y flores amarillas. (Bot. F. 
M.; esp. Malvastum tricus- 
pidatum, A. Gray.) 

Malva rosa. Cub. f. — Véase 
amor al uso. 

Malva té. Cub. f. — Planta 
arbustosa, lampiña, de ho- 
jas ovales, acuminadas, 
aserradas, y flores de pé-^ 



MAMA 



— 342 - 



talos amarillos. También se 
dice té de la tierra. (Bot. 
F. Tiliáceas; esp. Corcho- 
rus siliquosus, Lin.) 

Malvira. Cub. f. — Planta de 
jardinería de hojas ovala- 
das y flores amarillas, lo 
que también le da el nom- 
bre do flor de azufre y se 
conoce además por mirto. 
(Bot. F. Leguminosas ; esp. 
Bauhinia m egalandra, 
Gris.) 

Mama. Común, tiempo de 
verbo. — fam. — Véase el re- 
frán 35 del Apéndice. 

Mama-señora. Cub. f. -Entre 
algunos campesinos, trata- 
miento que dan a la abue- 
la. 

Mamadera. Cub. f.— El pe- 
zón de goma u otra mate- 
ria que se pone al biberón. 

Mamado. Cub. m. — Instru- 
mento que hacen los mu- 
chachos con un cuerno de 
vaca y una pluma, en el 
que producen un sonido 
desapacible. 

Mamado, da. Cub. adj. — 
Equivale a "tonto", "men- 
tecato": "Es muy mama- 
do " . 

Mamalón, na. Cub. adj. — Se 
aplica a la persona holga- 
zana y robusta que gusta 
de vivir sin ganarlo, pero 
sin declararse amiga de lo 
ajeno. En otros puntos de 
América se dice mangan- 
zón, na, usado en Cuba. 

Mamarrachar. Cub. v. n. — 
Formar parte de un grupo 
de mamarrachos. Véase. 



Mamarracho. Cub. m. — Más- 
cara grotesca y ridicula 
que toma parte en algunos 
grupos por Carnestolendas. 
Tiene las acep. cast. 

Mambá. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre apenas conocido, 
cuya madera no resiste a 
la intemperie. 

Mambí. Amer. m. — antic. — 
Decíase al conspirador o 
revolucionario contra el 
dominio de España en las 
Antillas, pero sólo en el 
caso de que fuese criollo. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Mambisa. Amer. f. — Decíase 
a la mujer criolla en las 
circunstancias del mambí. 
Véase. 

Mameluco. Amer. m. — Pren- 
da de vestir propia de ni- 
ños, consistente en panta- 
lones y una especie de cha- 
leco, todo en una pieza. Se- 
gún Pichardo, se decía así 
a principios de siglo... y al 
cabo de los años cien, se 
continúa diciendo lo mis- 
mo. Tiene el uso fig. cast. 

Mamey. Cub. m. — fam. — 
Véanse la frase 141 y el re- 
frán 6 de los Apéndices. 
Tiene las acep. americanas 
castellanizadas. 

Mamey amarillo. Cub. m. — 
Árbol y su fruto, más co- 
nocidos por mamey de San- 
to Domingo. Véase. 

Mamey colorado. Cub. m. — 
Dícese al árbol y su fruto 
descritos por la R. A. en 3. a 
y 4. a acepciones del artí- 
culo "mamey 1 '. Es árbol 



343 — 



elevado de hojas cartáceas, 
espatuladas, cuneiformes en 
la base, flores de corola 
blanca, fruto ovoide como 
de un decímetro de ancho 
por dos de largo aproxima- 
damente, de cascara color 
de tabaco, áspera, y pulpa 
rojiza, seca, dulce, sabrosa, 
con una semilla grande, 
negra y lustrosa. Es una de 
las frutas más estimables 
y abundantes en Cuba. 
También se llama mamey 
zapote y zapote mamey. 

Mamey de Santo Domingo» 
Cub. m.-El árbol y su fru- 
to que describe la R. A. en 
1. a y 2. a acepciones del ar- 
tículo "mamey". Es un ár- 
bol elevado de hermosa co- 
pa, con hojas coriáceas, 
elípticas, lustrosas; flores 
blancas fragantes ; fruto 
esférico, grande, de quince 
a veinte centímetros de 
diámetro, cubierto por una 
membrana correosa, y la 
pulpa amarilla, envuelta 
en una membrana fina y 
blanca, agridulce y sabro- 
sa. Es árbol resinoso por 
incisión, y esa especie de 
goma se utiliza para curar- 
erupciones cutáneas. Tam- 
bién se llama mamey ama- 
rillo. 

Mamey zapote. Cub. m. — 
Véase mamey colorado. 

Mameyazo, Cub. m. — fam. — 
Golpe dado con la mano o 
algún instrumento. 

i Mameyes! Cub. interj. — 
vulg. — Empléase para ex- 



presar negación rotunda, 
con obscena intención. Al- 
gunas veces se oye ¡los ma- 
meyes! 

Mamita. Amer. f. — Diminu- 
tivo con melosidad de 
"mamá". Lo correcto sería 
"mamaíta". 

Mamltíca. Amer. f. — vulg. — 
Diminutivo incorrecto del 
diminutivo mamita. Véase. 

Mamoa. Cub. f. — Según Za- 
yas, un "árbol de madera 
utilizable en carpintería". 
(Et. Voz caribe, según di- 
cho autor). 

Mamón. Cub. m. — Árbol dis- 
tinto al de este nombre 
que describe la R. A., de po- 
ca elevación, silvestre, de 
hojas oblongas u oblongo- 
lanceoladas; su fruto (lla- 
mado mamón, mamón de 
manteca y anón de man- 
teca) es más grande que el 
anón común, de figura aco- 
razonada, epidermis sin 
areolas o conchas, de color 
amarillo obscuro, pulpa 
dulce, pero no tan sabrosa. 
También se dice anón de 
fruto lampiño. (Bot. F. 
Anonáceas; esp. Anona re- 
ticulata, Lin.) 

Mamón. Cub. m.-El fruto del 
mamón. Véase. 

Mamón de manteca. Cub. 
m. — En la región occiden- 
tal, se dice al fruto del ma- 
món. (1. a acep.). Véase. 

MamonciSIo. Cub. m. — Her- 
moso árbol de corlo tronco 
y muy ancha y espaciosa 
copa, que proyecta exten- 



MANÁ. 



844 — 



MANA 



sa y agradable sombra. 
Tiene las hojas alternas, 
de dos en dos, con foliólos 
elípticos, puntiagudos, lus- 
trosos; el fruto, también 
llamado mamoncillo, es re- 
dondo u ovoide, de color 
verde en el exterior, agri- 
dulce, sabroso y astringen- 
te, en racimos. (Bot. F. Sa- 
pindáceas; esp. Meliococca 
bijuga, L.) 

Mamoncillo. Cub. m. — El 
fruto del mamoncillo. V. 

Mamporro. Cub. epic. m. — 
Véase maporro. 

Manaca. Cub. L — Palma sil- 
vestre que se eleva de 5 
a 6 metros en el litoral, 
indígena, cuyo fruto come 
el cerdo, y las pencas se 
utilizan para techar casas 
rústicas. También se llama 
palma macana y flor de 
confites. (Bot. F. Palmas; 
esp. Caiyptrogina dulcís) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Manacal. Cub. m. — El lugar 
donde abunda la manaea. 
Véase. 

Managuaco, ca. Cub. adj. — 
Aplícase a la persona rús- 
tica, torpe. 

Managuaco, ca. Cub. adj. — 
Se aplica al animal que 
tiene las patas, el hocico 
u otra parte del cuerpo 
con manchas blancas. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Managüero 9 ra. Cub. subs. y 
adj. — La persona natural 
de Managua. 

ígüero, ra. Cub. adj. — 



Aplícase a cosas de Ma- 
nagua. 

Managüises. Cub. m. pl. — 
Especie de angarillas de 
burda confección, con be- 
jucos, palos o cosa- seme- 
jante, que se utilizan para 
transportar cargas a caba- 
llo. (Et. Voz caribe, Zayas). 

Manajá. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre, espinoso, de terre- 
nos bajos, con hojas duras, 
rígidas, también espinosas, 
madera dura y resistente, 
empleada en obras rústi- 
cas; emite por incisión una 
resina amarilla muy apre- 
ciada para curar heridas 
y preservar del pasmo. 
(Bot F. Gutíferas; esp. 
Rkeedia aristata, Gris.) (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Manají de costa. Cub. rn. — 
Árbol de menores propor- 
ciones que el anterior, que 
se desarrolla en el litoral, 
de ramas casi horizontales, 
hojas coriáceas, elípticas, 
cortamente pecioladas, con 
el margen ondulado. (Bot. 
F. G.; esp. Rh. ellyptica, 
Wrig.) 

Manafucillo. Cub. m. — Véase 
manajuilio. 

ManajuOlo. Cub. m. — Planta 
pequeña, parecida a la es- 
puela de caballero, de ho- 
jas muy rígidas, mucrona- 
das. Algunos dicen con me- 
nos corrección, manajuci- 
llo. (Bot. F. G.; esp. Rh. 
ruscifolia, Gris.) 

Manatí. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre, probablemente in- 



MANO 



— 345 



MAND 



dígena, que alcanza 12 me- 
tros de elevación y se en- 
cuentra en los bosques. 
También se llama yarúa y 
uvero macho. Tiene las 
acep. castellanizadas, co- 
munes en América. (Bot. F. 
Poligonáceas: esp. Coccolo- 
ba retusa, Gris.) 

Manearnontero. Cub. m. — 
Planta silvestre leñosa, -con 
espinas, de hojas bipenna- 
das y flores amarillentas 
verdosas. (Bot. F. Legumi- 
nosas; esp. Pithecolobium 
unguiscati, Benth.) (Et. De 
"mancar" y "montero"). 

Manearnontero. Cub. m. — 
Enredadera silvestre de ho- 
jas triplinervias, flores pe- 
queñas en cimas corirnbi- 
formes, venenosa. También 
le dicen matamontero. (Bot. 
F. Loganiáceas; esp. Stry- 
chnos grayi, Gris.) 

Mancaperro. Cub. epic. m. — 
Gusano, especie de ciem- 
piés, de cuerpo cilindrico, 
que crece unos 2 decíme- 
tros, cubierto de' anillos es- 
camosos, de color negro al- 
go verdoso, brillante, por 
cuyas articulaciones segre- 
ga un líquido rojizo y co- 
rrosivo, maloliente; para 
reposar se enrolla en espi- 
ral. Algunos le dicen coco- 
sí y gusano mean. (Zool. 
F. Intuido?; esp. Spirobolus 
granáis). (Et. De "mancar" 
y "perro"). 

* Mancuerna. Cub. f. — En la 
recolección del tabaco, se 
dice así a cada par de ho- 



jas que se cortan unidas 
por un trozo de tallo, para 
mejor colocarlas a secar. 
La R. A. acepta este signi- 
ficado de substantivo fe- 
menino, pero realmente es 
un modo ad' erbial, en 
mancuerna,) que se emplea 
con muchos verbos, como 
"poner, cortar, colocar... 
en mancuerna". En todo 
caso, como también se dice 
una mancuerna de tabaco, 
lo que procede es aceptar 
las dos formas. Tiene la 
primera y segunda acep. 
académicas. 

Mancuerna. Cub. f. — Hablan- 
do de cebollas, ajos y otros, 
se dice, no al par de uni- 
dades, sino a la pareja de 
ristras enlazadas. 

Mancuerna (En). Cub. mod. 
adv. — Véase mancuerna (1. a 
acep.) 

Mandar. Cub. v. a. vulg. 
— Suele oírse en vez de 
"pegar" o "castigar": "Le 
mandó un puñetazo." Tiene 
las acep. cast. 

Mandarse. Cub. v. vulg. — 
Marcharse solapadamente 
de algún lugar: "Fulano se 
mandó sin que nadie se 
diera cuenta". Tiene los 
usos cast. como verbo ac- 
tivo. 

Mandarse. Cub. v. reí. vulg. 
— Propasarse descarada- 
mente de palabra con una 
persona, faltarle al respeto ; 
"No te mandes con Fulano 
que puedes salir mal". 

Mandinga. Común, desusado. 



MANG 



346 — 



MANG 



— El negro natural de esa 
comarca africana. 

Mandinga. Cub. adj. — Aplí- 
case a una especie de ju- 
tía. Véase. 

Mandolina. Común, f. — Deli- 
cado instrumento músico, 
semejante al laúd, que se 
toca con una pluma. (Et. 
Del francés mandoline). 

Maneadero. Amer. m. — Lu- 
gar destinado para ma- 
near potros y domarlos. 

Manejadora. Cub. f.-La don- 
cella que tiene niños a su 
cuidado : niñera. (Et. De 
"manejar"). 

Manejo. Amer. m. — Ardid 
poco limpio empleado en 
cualquier asunto. Tiene las 
acep. cast. 

Manganzón, na. Amer. adj.- 
Véase mamalón, no,. 

Mangas. Cub. f. pl. — Pasadi- 
zo, especie de callejuela, 
entre dos filas de estacas 
o dos cercas, destinado al 
tránsito del ganado. 

Mangle amarillo. Cub. m. — 
Dícese a una especie de es- 
casa importancia del man- 
gle. 

Mangle bobo. Cub. m. — El 
árbol patabán. Véase. 

Mangle botón. Cub. m. — 
Véase yaná. 

Mangle colorado. Cub. m. — 
Es el mangle que describe 
la R. A. con ese nombre 
simple. Árbol lampiño que 
se desarrolla en las ciéna- 
gas del litoral, con las ra- 
mas sostenidas por raíces 
verticales , de hojas obo- 



vales, enteras, coriáceas, 
flores blancas, madera ro- 
jiza que expele un jugo de 
ese color empleado en la 
curación de la lepra. La 
corteza y las hojas contie- 
nen abundante tanino, por 
lo que se emplean como 
curtientes. El principal uso 
de la madera es para car- 
bón. También se llama 
mangle de uña. 

Mangle de uña. Cub. m. — 
Véase la especie anterior. 

Mangle negro. Cub. m. — El 
más conocido por mangle 
prieto. Véase. 

Mangle prieto. Cub. m. -Ár- 
bol afín al mangle blanco 
descrito por la R. A., que 
también se desarrolla en 
Cuba con ese nombre. Se 
eleva a diez metros en los 
lugares pantanosos del li- 
toral; de sus ramas penden 
unos filamentos que arrai- 
gan en el suelo y dan ori- 
gen a nuevos árboles; tie- 
ne hojas acuminadas, lan- 
ceoladas, flores pequeñas, 
corteza negruzca, madera 
sólida, pesada, resistente, 
de color pardo obscuro, que 
se emplea en construccio- 
nes navales y marinas. 
También se dice mangle 
negro y guanaraiba. (Bot. 
F. Verbenáceas; esp. Avi- 
cennia nítida, Jacq.) 

Mango. Amer. m. -Incluímos 
aquí este nombre de árbol 
común en América y des- 
crito por la R. A., para 
anotar las muchas varié- 



MANÍ 



— 347 



MANÍ 



dades de su fruto (mango y 
manga) en Cuba, y son: 
blanco, amarillo, bizco- 
chuelo, dátil, jobo, manza- 
no, de señora, de plátano, 
de corazón, etc. Véanse las 
frases 264, 202 y 251 del 
Apéndice. En Cuba apenas 
tiene uso la verdadera 
acep. cast., pues se dice 
"cabo". 

Mangoneado!", ra. Común. 
adj. — Aplícase a la persona 
dada a mangonear: "Un 
político mangoneador" . 

Manguear. Cub. v. a. — vulg. 
— Equivalente a la expre- 
sión cast. "dar cortes de 
manga", en lenguaje flg. 

Mangul. Cub. m.-fam. — Tra- 
tamiento de amigo o cama- 
rada entre gente del pue- 
blo. Viene a ser lo mismo 
que el madrileñismo nin- 
chi, y es sinónimo de los 
cubanismos compa, cúmbi- 
la y otros. También se oye 
manguiri. (Et. Voz africa- 
na). 

Manguülo. Cub. m. — En los 
arreos de caballo para vo- 
lante, cada una de las co- 
rreas que sujetan las tira- 
deras a los lados de las an- 
cas. 

Manguindó. Cub. m. — fam. — 
Dícese al individuo holga- 
zán. (Et. Voz africana). 

Manguiri. Cub. m. — fam. — 
,Lo mismo que mangui. (Et. 
Voz africana). 

Manibari. Cub. m. — Primi- 
tivo nombre de la planta 



verdolaga. (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Manicaragua. Cub. m. — En 
algunas localidades, se dice 
a un aperitivo compuesto 
de vermut y ron. 

Manicaío, ta. Cub. adj. — an- 
tic. — Lo mismo que valien- 
te, animoso, esforzado. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Manicero. Cub. m. — El indi- 
viduo que vende maní. 

Manido, da. Amer. adj. — 
Aplícase a las materias 
orgánicas que anuncian su 
próxima descomposición con 
mal olor, particularmente 
al pescado. (Et. Barbaris- 
mo derivado del cast. "ma- 
nir"). 

* Manigua. Cub. f. — "Terre- 
no de la isla de Cuba cu- 
bierto de malezas". (R. A.) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Manigua. Cub. f. — Juego de 
monte improvisado entre 
varios amigos en alguna 
casa de confianza, para ju- 
gar cantidades de entrete- 
nimiento. 

Maniguazo. Cub. m. — Au- 
mentativo de manigua (1. a 
acep.) 

Manigüita. Cub. f. — Diminu- 
tivo de manigua (1. a acep.) 

Maninje. Cub. m.-Según Za- 
yas, un "árbol silvestre de 
la isla de Cuba". (Et. Voz 
caribe, según dicho autor). 

Manió, a. Cub. adj. — vulg.— 
En esta forma (solamente 
en masculino) reseña Zayas 
la voz manido, da, como de 
origen caribe. Así dice el 



MANO 



— 348 — 



MANT 



vulgo, pero es por supre- 
sión de la d, tan frecuente 
en castellano. Es derivado 
do "manir", verbo de ori- 
gen latino, y no. voz cari- 
be. Véase manido, da. 

Manito. Cub. m. — Especie de 
maná que se suministra a 
los niños como purgante. 

Manfarria. Cub. i. — Especie 
de manija de rueda gira- 
toria, de madera o hierro, 
encajada en ella. 

Manjúa» Cub. epic. f. — Re- 
ciben este nombre varias 
especies de pececilíos, de 
dos a sei8 centímetros de 
largo, de cuerpo casi ci- 
lindrico, sin escamas y co- 
lor plateado. Es un bocado 
muy rico. Algunos dicen 
incorrectamente ma j ú a . 
(Zool. F. Engraulidce; gé- 
nero Stolephorus). (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Manjaurí. Cub. epic. m. — Pez 
de agua dulce muy escaso, 
que alcanza un metro, de 
cuerpo revestido con escu- 
detes óseos, de color pardo 
obscuro tirando a verde; 
no es comestible y sus 
huevos son venenosos. Es- 
te pez es representante de 
las especies antediluvianas 
que sólo se encuentran en 
estado fósil en el viejo Con- 
tinente. (Zool. F. Lepisos- 
teidce; esp. Lepisosteus 
tristichus.) (Et. Voz caribe, 
Zayas). 

Mano. Cub. f. fam. — Véanse 
las frases 19, 20, 116 y 130 



del Apéndice. Tiene las 
acep. casi 

Mano de pilón. Cub. f. — El 
árbol lebrero. Véase. 

Manojear. Cub. v. a. — Em- 
pleado solamente para sig- 
nificar la operación de pre- 
parar el tabaco en mano- 
jos. Véase. 

Manojeo. Cub. m. — Acción y 
efecto de manojear. Véase. 

Manojo. Cub. m. — Por anto- 
nomasia, el atado de taba- 
co en rama que se compone 
de 4 gavillas, aproximada- 
mente dos libras. Estavoz, 
aunque respetable por el 
uso arraigado, está mal 
aplicada, primeramente, 
porque "manojo" en caste- 
llano es lo que cabe en una 
mano, y el manojo cubano 
difícilmente ló abarcan dos; 
y además, porque la gavi- 
lla castellana es mayor que 
el manojo y no menor 
cuatro veces, como resulta 
en Cuba. 

Mansera. Cub. f,-poco uso.- 
Especie de artesa que re- 
coge debajo del trapiche el 
zumo de la caña. (Et. Co- 
rrupción de "mancera"). 

Manta. Cub. epic. f. — Pez 
monstruoso y de repugnan- 
te aspecto, de cuerpo aplas- 
tado en figura romboidal, 
más ancho que largo; de 
un ángulo parte su larga 
cola, y en el opuesto, en 
el centro de una hendidura, 
tiene la boca, ancha en la 
parte anterior, con unas 
cien filas de pequeños dien- 



MANT 



— 349 



MANT 



tes en la mandíbula infe- 
rior, a la que lleva los ali- 
mentos, cangrejos, peces y 
otros que busca entre el 
cieno, con las dos aletas 
rostrales, a semejanza de 
cuernos; su coloración es 
muy obscura en el dorso y 
blanca por debajo; suele 
alcanzar basta 5 metros de 
ancho y 6 toneladas de peso, 
y toma el nombre de man- 
ta por la analogía de su fi- 
gura. Es pez peligroso para 
las pequeñas embarcacio- 
nes y el hombre, a quie- 
nes puede envolver entre 
sus pliegues. Hay otra es- 
pecie menos temible, que 
se diferencia en tener la 
boca en la parte inferior, 
con dientes en las dos man- 
díbulas y las aletas rostra- 
les de menor tamaño. Tie- 
ne las principales acep. 
cast. (Zool. F. Rhinopteri- 
dce; esp. Manta dorosíris, 
Walb. y Modula hiposto- 
raa, Banc). 

Manteca de coco. Amer. f.- 
La obtenida del coco, fruto 
del cocotero, excelente para 
preservar los metales de la 
oxidación. 

Manteca de corojo. Cub. f. 
— La pulpa del fruto pro- 
ducido por el corojo espi- 
noso. Véase. 

Mantecado de huevo. Cub. 
m. — Dicen así algunos al 
mantecado (sorbete), con lo 
que incurren en pleonasmo, 
puesto que no hay mante- 
cado sin huevo. 



Mantecado de leche. Cub. 
m. — El mantecado (sorbe- 
te), que como no lo hay sin 
leche, los que así digan in- 
curren en pleonasmo. 

Mantequero. Cub. m. — "Ár- 
bol muy grande y grueso y 
cuya madera, de color de 
majagua, es buena (Gun- 
dlach)", según Pichardo. 

Mantequero, ra. Ciib. adj. — 
desusada. — Aplícase a la 
embarcación de poca im- 
portancia o de mal aspecto. 

Mantequero, ra. Cub. adj. — 
Se aplica festivamente a 
los detallistas de comesti- 
bles. Casi siempre se dice 
bodeguero. 



Mantequilla. 

ta, especie 
jardinería, 

padores, hojas muy 
ticas, aserradas, y 



Cub. i.— Plan- 
de bejuco de 
de tallos tre- 
elíp- 
flores 



amarillas. También se lla- 
ma bejuco de bastones, y 
matanegro (2. a acep.). (Bot. 
F. Düeniáceas; esp. Dilio- 
carpus solandri, G m e 1 . ) 
Tiene el uso castellano. 

Mantequillera. Amer. f. — 
Dícese a la mantequera, 
pero destinada a la mante- 
quilla. 

Mantequillera. Cub. f. — Una 
variedad de la planta moya, 
por sus florecillas amari- 
llas. 

Manto de la Virgen. Cub. m. 
— La planta más conocida 
por aguinaldo violáceo. 
Véase. 

Mantuano, na. Cub. subs. y 



MANZ 



350 



MAPO 



adj. — La persona nacida en 
Mantua. 

Mantuano, na. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas pertene- 
cientes a esa localidad 
vueltabajera. 

Manzanilla. Cub. f. — Véase 
manzanilla de la tierra. 

Manzanilla de la tierra. Cub. 
f. — Con este nombre, el de 
manzanilla del país, y más 
simplemente manzanilla, se 
conocen dos plantas de la 
misma familia que las re- 
señadas por la R. A., pero 
distintas, a lo que sacamos 
en consecuencia. Son sil- 
vestres y ambas medicina- 
les: una es planta herbá- 
cea anual, de hojas alter- 
nas cuneiformes, aserra- 
das, y ñores amarillas; la 
otra es también yerba, pero 
perenne, de hojas subses;- 
les, cuneiforme-obovales, y 
flores en cabezuelas pedun- 
cuiadas. (Bot. F, Compues- 
tas; esp. Chrysanthellus 
procumbens, Flich. y Egle- 
tis domingensis, Gass.) 

Manzanilla del país. Cub. f. 
— Véase manzanilla de la 
tierra. 

Manzaniller.o, ra. Cub. subs. 
y adj. — La persona nacida 
en Manzanillo. 

Manzanillero, ra. Cub. adj.- 
Aplícase a cosas de esa po- 
blación. 

Manzanillo del morrillo. 
Cub. m. — Una especie del 
árbol americano manzani- 
llo, también conocido así 
en Cuba, descrito por la 



R. A. (Bot. F. Euforbiá- 
ceas; esp. Excoscaria sa- 
graei, Mili.) 

Manzanillo de monte. Cub. 
m. — Árbol del que sólo co- 
nocemos su nombre, toma- 
do del Dic. de Pichardo. 
Suponemos sea especie afín 
a la anterior. 

Mañana. Cub. f.-fam. — Véa- 
se la frase 190 del Apén- 
dice. 

Mapiango. Cub. m. — muy 
vulg. — Oyese en boca de 
individuos de baja estofa, 
como "camarada", amigo 
íntimo. 

Mapo. Cub. epic. m. — Pez de 
agua dulce de unos diez 
centímetros, de cuerpo ro- 
busto, con la cabeza ancha, 
boca grande algo oblicua, 
de color pardusco tirando a 
aceitunado y manchas más 
obscuras. No es buen bo- 
cado. Aunque pertenece al 
grupo de peces conocidos 
por guabinas, no debe con- 
fundirse con el guabina 
mapo. (Zool. F. Gobiidos; 
esp. Gobius soporator, Cv.) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Maporro. Cub. epic. m. — Pez 
de cuerpo cilindrico y sin 
escamas, parecido a la an- 
guila, que carece de aletas 
pares, y las impares son 
rudimentarias, de color 
pardo obscuro y claro ma- 
tizados, ojos muy peque- 
ños y próximos al hocico. 
En la comarca oriental 
también se dice mamporro, 
miso v chimbólo. (Zool. F 



MARÁ 



— 351 — 



MABA 



Symbranchidce ; esp. Sym- 
branchus marmoratus, 

Bloc.) 

Maquey. Cub. m. — En algu- 
nos lugares orientales, un 
caracol muy pequeño que 
suele verse adherido a ob- 
jetos húmedos. (Et. Voz 
caribe). 

Máquina. Cub. f. — Por anto- 
nomasia, el automóvil. 

Mar-Pacífico. Cub. m. -Véase 
altea. 

Mar-Pacífico moñudo. Cub. 
m. — Véase altea. 

Marabú. Cub m. — Planta 
herbácea, arbusfosa, ras- 
trera, de tallos rojizos, mal 
pasto, que se propaga mu- 
cho por medio del estiér- 
col de las reses que ingie- 
ren esta planta, y es una 
plaga inextirpable por su 
notable reproducción, per- 
judicial a la tierra. Tam- 
bién se llama aroma. (Bot. 
F. Leguminosas; esp. Dic- 
grostachys nutans, Benth.) 

Maraca. Amer. f. — Especie 
de sonajero formado con 
un pequeño güiro ahueca- 
do, en el que se introducen 
unas piedrezuelas que pro- 
ducen un sonido seco. Es 
apreciado instrumento pa- 
ra acompañar ciertas mú- 
sicas de América. También 
se dice maruga (1. a acep.) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Maraca. Cub. f.-vulg. — Sue- 
le oirse para designar la 
moneda de plata de un du- 
ro. Es sinónimo de bolo, 



disco, tulipán, rueda, gua- 
yo y otros. 
Maragasimar. Cub. m. — 

"Arbusto silvestre en las 
sierras y tierra negra de 
la isla de Pinos: florece en 
primavera y es venenoso". 
(Pichardo). 

Marañuela. Cub. f.-La plan- 
ta y su flor originaria del 
Perú, que describe la R. A. 
con el nombre de "capu- 
china", que no se conoce en 
Cuba, donde el color de la 
flor, moreno encendido, se 
toma por comparativo en 
términos de colores. 

Maratobo. Cub. adj. — Aplí- 
case al gallo de pelea de 
color almagrado claro, más 
obscuro en las alas, y con 
alguna pluma negra en el 
pecho. Otros dicen mala- 
tobo. 

Maravedí. Cub. m. — Véase 
yerba maravedí. 

Maravilla. Cub. f. — Se cono- 
cen dos plantas en Cuba, 
distintas de las descritas 
por la R. A. Una es hierba 
perenne de tallo erguido, 
afelpado, que produce mu- 
chas variedades de flores : 
blancas, amarillas, mora- 
das, rojas, etc., que se ani- 
man al atardecer. (Bot. F. 
Nictagíneas; esp. princi- 
pal: Mirabüis jalapa, Lin.) 
Véase el refrán 18 del 
Apéndice. 

Maravilla. Cub. i. — Planta 
silvestre de flor con la co- 
rola carmesí y fruto con- 
sistente en una cápsula con 



MARE 



- 352 - 



MARI 



diez o doce semillas. (Bot. 
F. Acantáceas; esp. Ruellia 
macrophylla, Vahl.) 

Maraya. Cub. f. — El arbus- 
to murraya. Véase. 

¡Vlarbella. Cub. epic. f. — Ave 
acuática del (amafio de la 
gallina, de plumaje negro 
con reflejos verdes, con dos 
fajas parduscas a lo largo 
del pescuezo; ésto es largo 
y en figura de S, en su po- 
sición natural; el pico rec- 
to y largo, de color amari- 
llo, así como las patas. 
(Zool. esp. Plotus anhinga). 
Et. De "mar" y "bella". 

Marcha. Cub. f. — Cierto paso 
muy suave de cabalgadu- 
ra, en que mueve las pier- 
nas a compás y sin movi- 
mientos laterales del cuer- 
po. 

Mar-hador, ra. Amer. adj. — 
Se aplica a la cabalgadura, 
con relación a si es buena 
o mala andadora. 

Marchanterío. Amer. f. — 
Equivale a "clientela". Es- 
ta voz y la de "marchante". 
(R. A., 3. a acep.) son de ori- 
gen andaluz; y si ponemos 
la primera como america- 
nismo, es porque en Amé- 
rica tiene su mayor o casi 
único empleo. 

Marchar. Cub. v. n. defecti- 
vo. — Caminar una caballe- 
ría con el paso llamado 
marcha. Véase. 

Marearse. Cub. v. ref.-flg.- 
Perder alguna tela el buen 
colorido, antes de usarla, y 
otras veces se dice cuando 



ha perdido la natural con- 
sistencia. Tiene el empleo 
castellano. 

Mareo. Cub. m.-El efecto de 
marearse un tejido. Véase. 
Tiene los usos cast. 

Marmullar. Amer. v. a. — Ha- 
cer marguüos (véase) o 
plantarlos. 

Margülleo. Amer. m. — Ac- 
ción y efecto de margullar. 
Véase. 

Margullo. Amer. m.-Gajo de 
ciertas plantas que basta 
hincarlo en tierra para que 
arraigue y se desarrolle. En 
cast. se dice "acodo". 

MarlaEííta* Cub. f.— "Arbus- 
to silvestre de madera du- 
ra y grano fino, color pardo 
claro. (Arbor. Cub.)", se- 
gún Pichardo. 

Marinero. Cub. m. — fam. — 
Dícese al maricón o sodo- 
mita. Tiene los usos co- 
rrectos. 

Mafllope. Cub. f.-Vérse ma- 
rilópcz. 

Marilópez. Cub. f. — Peque- 
ño arbusto de hojas lan- 
ceoladas, dentadas, con dos 
glándulas en la base, pe- 
cioiadas, y flores de cinco 
pétalos amarillos, sin olor. 
Se emplea en remedios ca- 
seros pectorales. Algunos 
dicen marüope. (Bot. esp. 
Furneva ulmifolia, Lin.) 

* Mariposa, Cub. epic. f. — 
Bello pajarillo de jaula, 
"de unos catorce centíme- 
tros de longitud total", se- 
gún la R. A.; con precioso 
plumaje: verde pálido en 



MARI 



— 353 



MARO 



ei lomo, aceitunado en las 
alas, rojo en el vientre, en 
ía rabadilla y en la cola, 
violeta azuloso en la cabe- 
za y negros los ojos y el 
pico. Por esta diversidad 
de colores, en algunos lu- 
gares le dicen arco iris; en 
otros le llaman verdón. La 
hembra es de color verde 
en la parte superior y oli- 
váceo en la inferior. Es pá- 
jaro de paso en Cuba, don- 
de vive siete meses al año. 
El macho emite de noche 
un canto muy melodioso. 
(Zool. F. Fringilida? ; esp. 
Cyanospira ciris, Lin.) Tie- 
ne los usos cast. 

Mariposa. Cub. f.-Véase be- 
juco de perdiz. 

Mariposa. Cub. f. — Arbus- 
tillo que crece metro y me- 
dio, cultivado en los jardi- 
nes con estimación, por 
sus flores blancas a ma- 
nera de mariposas, muy 
perfumadas; tiene hojas 
grandes, lanceoladas, en- 
vainadoras. Desarróllase es- 
pontáneo en lugares hú- 
medos. (Bot. F. Cingiberá- 
ceas; esp. Hedychium co- 
ronarium, Willd.) 

Mariposa. Cub. f. — Planta 
silvestre que debe el nom- 
bre a la disposición de sus 
hojas, de tres en tre3, sien- 
do más larga la del medio; 
crece en lugares húmedos y 
produce flores amarillas 
sin aroma. Esta planta 
contiene un ácido que des- 
vanece las manchas de tin- 



ta. Se llama también vina- 
grera y vinagrillo. (Bot. F. 
Oxalídeas; esp. OxaUs ylu- 
mieri, Jacq.) 

Mariposa. Cub. epic. f. — Pez 
grande, escaso, de cuerpo 
c imprimido, color platea- 
cnr con viso rosáceo y cu- 
bierto de manchas blancas. 
Es buen bocado. (Zool. F. 
Lampridm; esp. Lampris 
luna, Gmel.) 

Mariposa galana. Cub. epic. 
f. — Así dicen en Trinidad 
al pajarillo bijirita. Véase- 
Mariposa sanjuanera. Cub. 
epic. f.— -La mariposa de 
alas amarillas, que suele 
verse con abundancia por 
San Juan. 

Mariposear. Cub. v. n. — flg. 
y fam. — Hacer el amor a 
varias mujeres sin decidir- 
se a llevarlo al terreno se- 
rio con ninguna. 

Mariposeo. Cub. m. — Acción 
y efecto de mariposear. 
Véase. 

Mariposón. Amer. m. — Dí- 
cese al individuo galantea- 
dor, mujeriego, en el buen 
sentido de la palabra. 

Mariquita. Cub. f. — En al- 
gunos lugares, miel o almí- 
bar mezclado con queso 
fresco. 

Maritalmente. Común, adv. 
— Do manera marital: 
"Diego y Josefa viven ma- 
ritalmente". 

Maroma. Amer. f. — Suerte 
efectuada por volatines. 

Maromera. Cub. i. — Reciben 
este nombre varias plantas 



23 



MARS 



354 — 



MART 



que producen unas legum- 
bres oblongas, encorvarlas, 
en racimos terminales, que 
oscilan al impulso del 
viento con suma facilidad, 
de donde toman el nombre. 
Son plantas herbáceas, de 
hojas terminales, con flo- 
res en racimos opuestos 
regularmente. También le 
dicen canario y macimera. 
(Bot. F. Leguminosas ; gé- 
nero : Crotalaria) . 

Maromero, ra. Amer. m. y f. 
— Dícese al volatín, varón 
o hembra, que efectúa 
maromas. Véanse los re- 
franes 37 y 38 del Apén- 
dice. 

Maromero, ra. Amer. adj. — 
Aplícase al político versá- 
til, que se acomoda fácil- 
mente a todas las situacio- 
nes : cambia-casacas. 

Marquesa. Cub. m.-"En Ca- 
bo de Cruz llaman así a 
una planta cuya leche sir- 
ve para curar la boquera. 
Dr. Gundlach", según Pi- 
chardo. ¿Será la planta 
"carquexia" de la R. A.? 

Marrón. Cub. m. — Color rojo 
obscuro. (Galicismo). 

Marroquí. Amer. m.-La piel 
de cabra curtida y lustrosa. 
(Et. Galicismo). 

Marrullero. Cub. adj. — Aplí- 
case a una especie de be- 
juco. Véase. Tiene el uso 
castellano. 

Marsella. Cub. f. — En algu- 
nos lugares de la región 
oriental, el tejido piqué 
empleado en chalecos. 



Martí. Cub. m. — La moneda 
de oro de cinco duros, que 
tiene, como las demás, el 
busto de José Martí. Ya 
empieza a decirse inco- 
rrectamente martí de a 
cuatro, martí de a dos, se- 
gún que las monedas sean 
de cuatro o dos duros. 

Martillo. Cub. m. — La unión 
en ángulo recto de dos 
cuerpos de edificio; tam- 
bién se dice de una finca 
rústica que forme ángulo 
recto. Tiene el uso cast. 

Martín pescador. Cub. epic. 
m.-Pez pequeño cuyas ale- 
tas pectorales y ventrales 
tienen cierta semejanza de 
patas, con la cabeza com- 
primida, los ojos pequeños 
y altos, con un apéndice 
cartilaginoso al extremo de 
la espina dorsal anterior, 
el cual utiliza a modo de 
carnada, cuando esconde 
el cuerpo entre el cieno o la 
arena, para atraer a los pe- 
cecillos que le sirven lue- 
go de alimento. La colo- 
ración es muy variada, lo 
que le facilita la oculta- 
ción entre las plantas ma- 
rinas. También se conoce 
por pescador, sencillamen- 
te. Hay varias especies. 
(Zool. F. Antenariidce; esp. 
principal : Antennarius his- 
trio, Lin.). También se 
aplica ese nombre al ave 
que describe la R. A., más 
conocida en Cuba por mar- 
tín zambullidor. 

Martín zambullidor. Cub. 



MARÜ 



— 355 — 



MATA 



epic. m. — El ave conocida 
en España y gran parte de 
América, incluso Cuba, por 
martín pescador. También 
se llama en la Isla pitirre 
de manglar y de río. 

Martinia. Cub. f. — La planta 
araña-gato. Véase. 

Martinica. Cub. f. — Véase 
yerba hedionda. 

Maruga. Cub. f. — El sonajero 
de hojalata u otra materia, 
empleado como juguete 
para entretener a los niños 
pequeños. También se ex- 
tiende esta voz a designar 
el instrumento músico más 
conocido por maraca (1. a 
acep.). 

Maruga. Cub. f. — Planta ar- 
bustosa de tallo erecto con 
hojas trifoliadas, cuyas 
hojuelas tienen figura óva- 
lo-lanceolada y puntiagu- 
da, que toma ese nombre 
porque sus legumbres me- 
cidas por el viento suenan 
como la maruga (1. a acep.) 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Crotalaria amagyroides). 

Maruga. Cub. subs. y adj. — 
fam. — Refiriéndose a cosas, 
equivale a "inservible", de 
escaso valor. Es más em- 
pleado en la jerigonza co- 
mercial para designar gé- 
neros de difícil venta: "Un 
establecimiento con muchas 
marugas" ; "zapato muy 
maruga'". 

Marugaza. Cub. f. — fam. — 
Aumentativo de maruga 
(3. a acep.). 

Marugón. Cub. m. — fam. — 



Aumentativo, más usual 
que el anterior, de maruga 
(1. a y 3. a acep.). 

Masa. Cub. f. — Por antono- 
masia, se entiende la car- 
ne sin hueso de animales 
y frutas: "Carne de masa"; 
"la aceituna tiene poca 
masa". Véase la frase 19 
del Apéndice. Se hace poco 
uso de las acep. cast. 

Mascavidrios. Cub. común. - 
fam. — Aplícase a la per- 
sona borracha, porque pu- 
diera masticar el vidrio de 
las copas, de tanto empinar 
el codo. 

Masgüira. Cub. f. — El árbol 
güira cimarrona. Véase. 

Masío. Cub. m. — Corrupción, 
que se oye también en boca 
de los no criollos, de la voz 
macío. Véase. 

Masado, da. Cub. adj. -Aplí- 
case a las personas grue- 
sas, particularmente a las 
hembras, con sus ribetes de 
lascivia. 

Mata. Cub. f. — Dícese en 
Cuba, por extensión, a todo 
vegetal, sea árbol, arbusto 
o simple yerba. Algunas 
veces, particularmente tra- 
tándose de árboles frutales, 
se antepone al nombre del 
árbol; por eso no se oye 
nunca "anón", "mango", 
"plátano", etc., sino "ma- 
ta" de anones, de mangos, 
de guayabas, de plátanos, 
etcétera. 

Mataburros. Común, m. pl. — < 
fam. — Dícese festivamente 
al Diccionario: "Voy a 



MATA ~ 356 — MATE 

jas ovales» y flores rojas 
en fascículos, con brácteas 
diminutas. (Bot. F. Nicta- 
gíneas; esp. Boerhaavia pa- 
niculata, Rich., la princi- 
pal). (Et. De "matar y pa- 
vo"). 
Mataperico. Amer. m. — poco 
uso.-Lo mismo que en cas- 
tellano "capirote" o "capi- 
rotazo". 
Matazón. Cub. f.— La acción 
y el efecto de matar, cuan- 
do se trata de animales 
para el abastecimiento de 
una población: "Hoy no 
hay matazón"; "no traen 
más que imeyes viejos para 
matazón'". 
Mate. Cub. m.-Bejuco de ta- 
llos trepadores, hojas tri- 
foliadas, flores con el cáliz 
acampanado y de color 
purpúreo, y legumbres que 
contienen unas semillas 
duras y rojas, empleadas 
por los muchachos en sus 
juegos. (Bot. F. Legumino- 
sas; esp. Canavalia cuben- 
sis, Gis.). (Et. Voz caribe 
Zayas). 
Mate. Cub. m. — Reciben est< 
nombre las semillas de- la; 
plantas mate. Si son ama 
rillas, se llaman así y ca 
yajabos en la región orien- 
tal, y si rojas, se añade e 
aditamento "colorado" 
mate colorado. En cambie 
en la región occidental, s 
dice simplemente "mate 
al colorado y se conoce po 
guacalote el amarillo. Esta 
semillas las utilizan le 



consultar el mataburros". 
(Et. De "matar"y "burro"). 

Matado, da. Amer. adj. — 
Aplícase a la caballería con 
mataduras o llagas. 

Matagallegos. Cub. m. pl.— 
Cierta especie de panetela 
bastante empalagosa. (Et. 
De "matar" y "gallego"). 

Matahambre. Cub. m. — Dul- 
ce pastoso hecho con yuca, 
huevo y azúcar, al que 
también se suele añadir en 
ocasiones pan rallado y pa- 
sas. (Et. De "matar" y 
"hambre"). 

Matamontero. Cub. m.-Véa- 
se mancamontero. (Et. De 
"matar" y "montero"). 

* Matancero, ra. Cub. subs. 

y a dj. — La persona nacida 
en Matanzas. 

* Matancero, ra. Cub. adj. — 

Aplícase a las cosas perte- 
necientes a esa ciudad. 
Matanegro. Cub. m. — Ar- 
busto algo voluble, de ho- 
jas compuestas con foliólos 
oblongos, de punta obtusa, 
y redondeados en la base, 
flores en racimos compues- 
tos. Recibió ese nombre, 
porque sus tallos se utili- 
zaban como vergajos para 
castigar a los negros es- 
clavos. (Bot. F. Connará- 
ceas; esp. Rourea glabra, 
Kth.) 
Matanegro. Cub. m. — Otra 
planta más conocida por 
mantequilla. 
Matapavo. Cub. m. — Reciben 
este nombre dos plantas 
herbáceas perennes, de ho- 



MATE 



— 357 



MATI 



muchachos en sus juegos 
con valor de monedas. 

Mate-árbol. Cub. m. -Arbus- 
to de buena elevación, con 
hojas trifoliadas, obovales, 
enteras, con puntos negros 
en el envés, y madera dura, 
correosa, de cojor amarillo 
veteado. También se cono- 
ce por limón-café. (Bot. F. 
Rutáccas; esp. Fagara toe- 
diosa, Kr.) 

Mate calentura. Cub. m. — 
Una variedad de la semilla 
mate (2. a acep.) defectuosa, 
de color azul pálido tiran- 
do a ceniciento. En la re- 
gión oriental le dicen le- 

CXISOL, 

Mate colorado. Cub. m. — En 
la región oriental, la semi- 
lla de color rojo del mate 
(i." acep.). 

Mate de casta. Cub. m. — 
Enredadera semejante al 
mate (1.* acep.), diferen- 
ciándose en la legumbre 
que es oblonga, cortamente 
estipulada, con las costi- 
llas prominentes. (Bot. F. 
Leguminosas; esp. Canava- 
lia obtusifolia, D. C). 

Matecilío. Cub. rn. — "Es ar- 
busto, variedad, corazón 
castaño obscuro". (Piehar- 
do). 

Matejaelp. Cub. epic. m. — 
Reciben este nombre co- 
mún varios peces de dife- 
rentes familias, algunos 
con aditamentos particula- 
res; son pequeños, de viva 
coloración, en la que so- 
bresale el rojo, que es el de 



la especie principal, cono- 
cido también por matejuelo 
colorado. (Zool. F. Eolo- 
centridce; esp. Holocentrus 
matejuelo, Bloch.) 

Matejuelo blanco. Cub. epic. 
m. — Pez diferente del an- 
terior, de cuerpo alargado, 
con una sola aleta dorsal, y 
la caudal escotada, con 
puntas más largas en el 
macho, y de color indicado. 
(Zool. F. Malacanthid.ce ; 
esp. Malacantkus plumieri, 
Bloch.) 

Matejuelo colorado. Cub. 
epic. rn. — Véase matejuelo. 

Matejuelo real. Cub. epic. m. 
— Pez de cuerpo alargado 
y flexible que alcanza hasta 
dos pies. (Zool. F. Elopidoe; 
esp. Elops saurus, Lin.) 

Matíalino. Cub. m. — Árbol 
silvestre, escaso, cuya ma- 
dera, consistente, fina y de 
color de caoba amarillento, 
es apreciada en carpintería 
fina. 

iné, Común, f. — Función 
teatral vespertina. Son ad- 
misibles voces de extrañas 
lenguas al castellano, cuan- 
do con ellas determinamos 
cusas que no tienen nom- 
bre en la nuestra, o que 
evitan el empleo de varias 
palabras con una sola; pero 
en este caso hemos acudido 
en auxilio a un vecino que 
no nos sirve a gusto, pues 
matine no puede indicar 
nada con relación a la tar- 
de, sino a la mañana. Los 
que hacen masculina esta 



MATU 



358 — 



MAYI 



voz, que no son pocos, co- 
meten otro barbarismo más. 
(Et. Del francés matmée, 
mañana. 

Matólo. Cub. m.-Cada tallito 
que brota de la cepa de un 
árbol talado. (Et. Diminu- 
tivo de "mata"). 

Matojo. Amer. m. — Dícese a 
un matorral pequeño. 

Matrería. Cub. f. — fam. -poco 
uso. — Marrullería, argucia 
de no muy buena inten- 
ción, propia de una per- 
sona calificada de matrera. 

Matuango. Cub. epic. m. — 
Véase aguaitacaimán. 

Matucey. Cub. m. — "Especie 
de bejuco". (Pequeño La- 
rousse). 

Matul. Cub. m. — Corrupción 
generalizada, por apócope, 
del cubanismo matulo, que 
ya apenas se oye. Por an- 
tonomasia, significa una 
cierta cantidad de manojos 
de tabaco en rama dis- 
puestos en un atado. 

Matul. Cub. m. — Dícese en 
vez de "bulto", "lío", de 
ropa, etc. 

Matul. Cub. m. — fig. y fam. — 
Dícese a la persona baja y 
rechoncha. 

Matulo. Cub. m. — antic. — 
Primitiva forma de la voz 
matul. Véase. 

Matungo, ga. Amer. adj. — 
Aplícase a la cabalgadura 
vieja de poca resistencia y 
aspecto lastimoso. (Et. De 
matado, matadura, llaga). 

Matungo, ga. Cub. adj. — fig. 
y fam. -Aplícase por el vul- 



go a personas flacas y dé- 
biles. 

Maturranga. Amer. f. — fam. 
Argucia, acción poco lícita 
en algún asunto o negocio: 
"Me disgusté con Fulano 
porque me hizo una ma- 
turranga'". (Et. De "ma- 
tar"). 

Maturranguero, ra. Amer. 
adj. — Aplícase a la persona 
tunante de baja condición 
moral. Véase maturranga. 

Maya. Cub. f. — La planta 
más conocida por pina de 
ratón (1. a acep). Véase. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Mayal. Cub. m. — Lugar don- 
de abunda la planta maya. 

Mayapí. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre apenas conocido, de 
madera muy buena, con el 
corazón muy duro. Si se 
quema verde esta madera, 
produce una excelente re- 
sina, estimable en la in- 
dustria jabonera. 

Mayetado. Cub. m. — Cierto 
estilo de cerca o estacada 
donde los palos forman án- 
gulos diversos. 

Mayito. Cub. epic. m. — Her- 
mosa y abundante ave pro- 
pia de Cuba, que alcanza 
unos dos decímetros de 
longitud total, de plumaje 
negro en casi todo el cuer- 
po, con las alas, parte del 
lomo, rabadilla y muslos de 
color amarillo vivo precio- 
so; los pies y el pico, largo 
y puntiagudo, son negros. 
La hembra tiene el pluma- 
je principal verdoso, y el 



MAZO 



— 359 



MEDÍ 



amarillo es menos intenso 
que en el macho. Se ali- 
menta de insectos, larvas y 
frutas; emite un silbido no 
molesto. Algunos confun- 
den este pájaro con el soli- 
bio. También se llama ma- 
yo y conguito. (Zool. F. Ic- 
tericia?; esp. Icterus hume- 
ralis, Vig.). (Et. Voz caribe, 
Zayas) . 

Mayito de ciénaga. Cub. 
epic. m.-El pájaro más co- 
nocido por chirriado r. 
Véase. 

Mayo. Cub. epic. m. — Nom- 
bre menos frecuente del 
pájaro mayito. 

Mayo. Cub. adj. — Aplícase al 
gallo de pelea que tiene 
plumas amarillas en las 
alas y negra la pechuga. 

Maza. Cub. f. — Cada uno de 
los tres cilindros horizon- 
tales que componen el tra- 
piche en los ingenios de 
azúcar. Tiene los usos cas- 
tellanos, aunque poco. 

Mazamorra. Cub. f. — Una 
planta acuática sin im- 
portancia. (Bot. F. Ninfeá- 
ceas; esp. Brasenia schre- 
beri, Gmel.) 

Mazamorra. Amer. f. — fig. y 
fam. — Cierto tumor que se 
forma en las patas de las 
caballerías, a consecuencia 
de la humedad, en la que 
suele encontrarse un pará- 
sito que causa el mal. 

Mazorquilla. Cub. f.-En Tri- 
nidad, según el Dr. Gun- 
dlach, citado por Pichardo, 
es un arbusto que produce 



flor colorada y fruto azul 
cuando maduro. Tiene el 
uso de diminutivo caste- 
llano. 

Mazorquilla. Cub. f. — En 
otras partes de la Isla, es 
una planta herbácea, anual, 
rastrera, de hojas ovales, 
puntiagudas, y flores blan- 
cas azulosas, apreciable 
para curar calenturas. 
(Bot. F. Acantáceas; esp. 
Blechum brownei, Juss.) 

Mazorquilla de costa. Cub. 
f. — Planta muy parecida a 
la anterior, común en el 
litoral. (Bot. F. Hipericí- 
neas; esp. Hypericum are- 
narioides, A. Rich.) 

Mecedor. Cub. m. — Muchas 
personas dan esta forma 
masculina a la silla o si- 
llón conocido por "mece- 
dora" en cast. 

Mecha. Común, i. — fam. — 
Véase la frase 2 del Apén- 
dice. 

Mechar. Cub. v. a. — inde- 
cente. — La acción contra el 
sexto mandamiento, y has- 
ta contra la naturaleza del 
hombre. 

Mechazo. Cub. m. — vulg. — 
Golpe fuerte causado con 
la mano o algún instru- 
mento, a una persona o 
animal: "A Zutano le die- 
ron el gran mechazo'". 

Media leche (A). Cub. mod. 
adv. — Dícese que lo está el 
niño que sólo mama de un 
pecho, porque la nodriza 
cría dos. 

Media luna. Cub. m. — Cierta 



MBLA. 



— 360 — 



MHLÓ 



especie de cuchilla, de esa 
figura, que los muchachos 
ponen en la cola de las co- 
metas para cortar el hilo 
de otras. 

Media-media. Amer. f. — Di- 
cese, no con mucha fre- 
cuencia, al calcetín, parti- 
cularmente en el comercio 
al por mayor: '"Dos doce- 
nas de medias -medias'" . 

Mediecito. Cub. m. — fam. — 
Diminutivo de medio, sin 
que se altere el valor de la 
moneda. 

Medio. Cub. m. — Moneda de 
níquel de cinco centavos, 
equivalente al real de ve- 
llón. Es medio real de Cu- 
ba, y de ahí que se le diga 
simplemente medio. Véan- 
se las frases 52, 157, 164 
y 243, y el refrán 28 en los 
respectivos Apéndices. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Medio cordón. Cub. m. — Dí- 
cese al aguardiente de floja 
graduación, que no alcan- 
za los 28 grados. 

Medio tillado. Cub. m. -Aplí- 
case a la tabla de media 
pulgada y al clavo de pul- 
gada y media que se em- 
plea para clavarla. 

Medregai. Amer. epic. m. — 
Pez acantopterigio que al- 
canza un pie de largo, pa- 
recido al coronado, pero sin 
la faja longitudinal ama- 
rilla. Hay varias especies. 
(Zool. F. Corangidw; esp. 
principal; Serióla, fascia- 
ta, Bloch.) 

Meiadora. Cub* f. — La. últi- 



ma paila donde termina de 
cocer y purgar el guarapo, 
y de la cual sale ya pastoso, 
en forma de mieL (Et. De 
u melado", de "miel"). 

Melamho. Cub. m. — Véase 
malambo. 

Melcocha. Cub. f. — Dícese 
por comparación a cual- 
quier cosa en pasta, con 
aspecto de la verdadera 
melcocha. 

Metcochado, da. Amer. adj. 
— Empléase con relación a 
toda substancia que tiene 
el punto pastoso de la mel- 
cocha. En Cuba se dice con 
particularidad a los hue- 
vos cocidos ni muy blan- 
dos ni duros: "Deseo cua- 
tro huevos melcochados^. 

Melcochar. Amer. v. a. — Dar 
a cualquier substancia el 
punto pastoso de melcocha. 

Melón. Común, m. — flg. y 
fam. — Dícese al individuo 
torpe, rudo, bellaco: "Don 
Juan es un melón'". Tiene 
el legítimo uso castellano. 

Melón bangaño. Cub. m. — 
Dicen así al melón de agua 
o sandía cultivado en Cuba. 

Melón de Castilla. Cub. m. 
— La especie corriente de 
España, que tiene la cas- 
cara con profundas hendi- 
duras longitudinales, como 
señalando el sitio por don- 
de ha de partirse en reba- 
nadas. 

Melón de olor. Cub. m. — 
Tipo de pequeño tamaño, 
epidermis muy tersa y 
amarilla, y carne poco ju- 



MBPL 



— 361 — 



HEKE 



gosa, pero de agradable 
olor. 

Melón francés. Cub. m. — 
Variedad del melón de agua 
que se caracteriza por su 
pulpa blanca. 

Melón moscatel. Cub. m. — 
Variedad del melón de Cas- 
tilla o común, de figura casi 
esférica. 

Melonada* Común, f. — farn. 
Torpeza, bellaquería, ac- 
ción propia de un indivi- 
duo llamado melón: "Don 
Juan en su polémica no 
dijo más que melonadas". 

Melosamente. Común, adv.- 
Con melosidad: "Es propio 
de novios hablar melosa- 
mente". 

Melton. Cub. m.' — Tejido 
burdo y grueso, de lana, 
o borra de lana, en colores, 
empleado para abrigos or- 
dinarios. 

Meluza. Cub. f. — Residuo pe- 
gajoso del zumo de la caña 
o de miel que se queda en 
las manos o ensucia al&o. 
(Et. De "melaza", miel). 

Membrillo. Cub. m. — Árbol 
silvestre no muy abundan- 
te, que se desarrolla en el 
litoral y terrenos húmedos 
hasta diez metros de altu- 
ra.- El cerdo come sus se- 
millas. 

Memiso; Cub. m. -Forma in- 
correcta y muy extendida 
de rnemizou 

Memizo. Cub. m. — El árbol 
más conocido por capulina. 
Véase. 

Meple. Cub. m. — Cierta ma- 



dera exótica de muy bo- 
nito veteado, que se utili- 
za en ebanistería. Es muy 
ligera y blanca: "El mo- 
blaje de mi casa es do 
meple" . 

Meque. Cub. m. — Golpe da- 
do a una persona con la 
mano, especialmente con los 
nudillos. 

Mercadela. Cub. f. — Planta 
de jardinería con las hojas 
largas de un paimo, de ba- 
se cuneiforme, verde-azu- 
ladas, y flores amarillas. 
Otros dicen, creemos que 
con menos corrección, mer- 
cadera. (Bot. F. Compues- 
tas; esp. Caléndula offici- 
nalis, Lin.) 

Mercadera. Cub. f. — Véase 
mercadela. 

Mercedar. Cub. v. a. ahtic. 
— La acción de conceder 
mercedes. En cast. antic. se 
decía "mercendear''. 

Merequetén. Cub. adv. fam. 
— Equivale a "excelente", 
"muy bien" : "— ¿ Cómo 
está ese manjar? — Está me- 
requetén." 

Merequetén. Cub. m. — Lo 
mismo que "dificultad", 
ponderando el mérito de 
algo: "Ese monumento tie- 
ne merequetén"; "tiene 
merequetén la solución de 
ese problema". 

Meridiano. Amer. m. — En 
vez de "mañana", "tarde" 
y "noche", para indicar a 
qué parte del día solar per- 
tenece una hora determi- 
nada, se dice en Cuba y 



MBSA 



362 — 



MIBL 



otras partes de América "a 
las tantas antes meri- 
diano" (A. M.) o "pasado 
meridiano" (P. M.); o sea 
antes y después del medio- 
día: "Se celebrará tal re- 
unión a las 4 P. M."; "la 
conducción del cadáver se- 
rá a las 8 A. M." 

Merma. Cub. epic. f. — "Pez 
de la familia Scombridios, 
género Thynnus (Th. Pe- 
lamys, L.)" Esto dice Pi- 
chardo. 

Mero de aletas amarillas. 
Cub. epic. m. — Pez, especie 
del comúnmente conocido 
por "mero", que se carac- 
teriza por su coloración 
pardo de acero, con las ale- 
tas dorsal y pectoral bor- 
deadas de amarillo. Existe 
en mayor abundancia en las 
profundidades de la bahía 
matancera, y es buen bo- 
cado. Alcanza un peso do 
25 kilogramos. (Zool. F. 
Serránidos; esp. Epinephe- 
lus flavolimbatus, Poey). 

Mero de lo alto. Cub. epic. 
m.-L "ie que recibe este 
nombre por la profundidad 
en que vive y se pesca; es 
de color apizarrado claro, 
alcanza 200 kilogramos de 
peso, y tiene buena carne. 
También se llama mero le- 
gitimo. (Zool. F. S.; esp. 
Garumpa merus, Poey). 

Mero legitimo. Cub. epic. m. 
— El mero de lo alto. Véase. 

Mesarr'í, Cub. f. — Corrupción 
de ' 'besana", no muy gene- 
ralizada. 



¡Métele! Cub. interj.-fam.- 
Así se suele exclamar para 
animar a que cante, baile, 
etc., otra persona, o como 
en señal de aprobación y 
aplauso por haberlo hecho 
bien. Suele posponerse al- 
gún vocativo, entre los que 
se oye: "¡Métele, guaya- 
bo!". 

Meterse. Cub. v. ref. y recíp. 
— fam. — Enamorarse con 
mucha vehemencia: "Fu- 
lano se metió con Fulana"; 
"Juan y Rosa se han me- 
tido mucho". 

Mico. Común. m.-fam.-Véa- 
se la frase 44 del Apén- 
dice. 

Mieditis. Cub. m. — fam. — 
Graciosa forma popular de 
la voz "miedo", por la ter- 
minación técnica patológica 
que recibe. Aumenta en 
gracejo cuando se añade 
crónica o aguda, como si 
realmente se tratase de en- 
fermedades: "Le entró 
mieditis aguda"; "padece 
mieditis crónica". 

Miedo. Cub. m. — vuíg. — Em- 
pléase frecuentemente en 
vez de "temor", como en el 
caso: "No hay miedo de 
que llueva". Véanse las 
frases 22-a y 37 del Apén- 
dice. 

Miel de abeja. Cub. f. — Dí- 
cese a la que produce ese 
laborioso insecto, porque 
por "miel", simplemente, 
se entiende siempre la de 
caña de azúcar. Tiene las 
acep. cast. 



MIJE 



— 363 



MILLO 



Miel de descarga. Cub. f. — 
La conocida en castellano 
por "miel de furos", o sea 
la que destilan los panes o 
pilones de azúcar por tales 
aberturas. 

Miel de güira. Cub. f. — Véa- 
se güira cimarrona. 

Miel de purga. Cub. f. — 
Cierto extracto que se ob- 
tiene del guarapo de azúcar 
en los últimos toques de su 
elaboración. 

Mierda de gallina. Cub. i. — 
Árbol de madera dura, fina, 
amarillenta con vetas obs- 
curas, según Jiménez, ci- 
tado por Pichardo. 

Mierda de gallina. Cub. f. — 
Varias plantas herbáceas, 
de las que dos toman el 
nombre de yerba de la san- 
gre (1. a y 2. a acep.) y una 
de las cuales también el de 
filigrana cimarrona. 

Mije. Cub. m. — Árbol silves- 
tre, no escaso, de tronco 
delgado y recto que se ele- 
va hasta 6 metros, de hojas 
y flores pequeñas, buena 
madera, y fruto parecido a 
la grosella, que comen al- 
gunas personas con azú- 
car. Algunos pronuncian 
miji y otros mije, pero la 
voz legítima es la descrita. 
(Bot. F. Mirtáceas; esp. 
Chitraculia rigida, Kunt.) 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Mije. Cub. m. — Defectuosa 
acentuación de la voz mije. 
Véase. 

Mije blanco. Cub. m. — Va- 
riedad del árbol mije, que 



la distingue su fruto blan- 
co. 

Mije morado. Cub. m. — Va- 
riedad del árbol mije, de 
fruto morado. 

Mijeal. Cub. m. -Lugar donde 
abunda el mije. Otros dicen 
impropiamente mijial. 

Miji. Cub. m. — Defectuosa 
pronunciación de la voz 
mije. Véase. 

Mijial. Cub. m. — Forma in- 
correcta de mijeal. 

Milfíores. Cub. f.-Planta sil- 
vestre de tallo leñoso que 
alcanza un metro, por dos 
centímetros de grueso; de 
hojas aovadas, anchas, 
puntiagudas, de flores múl- 
tiples, blancas, rosadas o 
moradas, en macolla en lo 
alto de la mata. Se propa- 
ga mucho, y suele consti- 
tuir plaga en algunos te- 
rrenos. También se llama 
hortensia y milrosas. (Bot. 
F. Verbenáceas; esp. Cle- 
rodendron fragans, Willd.) 

Milhombres. Común, m. — 
Sobrenombre irónico que 
se aplica al individuo de 
baja estatura y altanero. 

Milrosas. Cub. f.-Véase mil- 
fíores. 

Millo blanco. Cub. m. — Va- 
riedad del millo de grano 
blanco. 

Millo de pollo. Cub. m. — 
Guando el millo se siembra 
muy separado porque se 
quiere el grano para la cría 
de aves de corral. Si se 
desea para forraje se siem- 
bra muy junto. 



364 



MISM 



Millo morado. Cub. m. — Va- 
riedad del millo de grano 
con el color indicado. Tam- 
bién se dice millo negro. 

Millo negro. Cub. m. — Véase 
millo morado. 

Mimbre. Cub. m. — Véase el 
refrán 10 del Apéndice. 
Tiene los usos cast. 

Minador del tabaco. Cub. m. 
— El gusano más conocido 
por candelilla (2.* acep.) 

Mingo. Cub. m.-Dícese al in- 
dividuo pacato que sirve 
de objeto de burla a otros : 
"Tomaron a Ramón por 
mingo'". Tiene las acep. 
castellanas. 

Mingo. Cub. m. — Juego de 
muchachos que consiste en 
tirar una bola o un mate 
(2.* acep.) a chocar con 
otro, y el que tal logra, 
gana todos los que se tira- 
ron inútilmente. 

Minuta (A la). Cub. mod. 
adv. — Modo de freir pes- 
cado, chuletas o costillas, 
etc., que consiste en rebo- 
zarlos antes con pan o ga- 
lleta rallados y huevo ba- 
tido. 

Mirabel. Cub. m. — Planta 
distinta a la descrita por 
la R. A. Véase arcediana. 

Mlracaimán. Cub. epic. m. — 
Véase aguaitacaimán, que 
es el cubanismo aceptado 
por la R. A. 

Miraguano blanco, Cub. m. 
— Véase guano blanco. 

Miraguano de lana. Cub. m. 
— Véase guano de lana. Es 
la especie de palma que 



produce la mejor pelü3a 
llamada "miraguano", y 
usada en rellenos de almo- 
hadas y otros. 

Miraguano espinoso. Cub. 
m. — Véase guano espinoso. 

Miriñaque. Cub. m. — antic. — 
La tela rala utilizada para 
marcar o bordar, conocida 
en castellano por "caña- 
mazo" y en Cuba con el ga- 
licismo canevá. 

Mirto. Cub. m. — Además del 
mirto común, se conoce 
con este nombre la planta 
malvira. 

Mirto del país. Cub. m. — 
Arbusto indígena parecido 
al verdadero mirto, aun- 
que de familia diferente. 
(Bot. F. Melastomáceas; 
esp. Mouriria spathulata, 
Gris.) 

Mirto de río. Cub. m. — Ar- 
busto que se desarrolla en 
las márgenes de los ríos y 
lagunas, de hojas pequeñi- 
tas con puntos translúci- 
dos. (Bot. F. Mirtáceas; esp. 
Calyptranthes syzygium, 
Sw.) 

Misa de saí:sd. Cub. f. — La 
que promete el enfermo, y 
cuyo costo ha de reunir re- 
cogiendo limosnas, que ya 
es práctica sólo conservada 
por alguna gente supersti- 
ciosa del pueblo bajo. 

Mismitlco» ca» Amer. adj. — 
vulg.-Achicamiento del di- 
minutivo mismito, ta; de 
"mismo, ma". El excesivo 
abuso que se hace en Amé- 
rica del diminutivo, con- 



MOCHA 



— 365 



MOJA 



dure a estas deformacio- 
nes del buen lenguaje; pues 
se da forma diminutiva a 
voces que la rechazan vi- 
vamente, como en el pre- 
sente caso, que de "mismo" 
se deriva mismito, y luego, 
por si no bastara, se dice, 
y con no poca frecuencia, 
mismitico. ¿No es entera- 
mente igual decir "voy 
ahora mismo" como "ahora 
mismitico o mismito", en lo 
que respecta a fuerza de 
expresión? 

Mismito, ta. Amer. adj. — 
vulg. -Diminutivo de "mis- 
mo, ma". Véase la voz an- 
terior. 

Miso» Cub. epic. m. — El pez 
más conocido por maporro. 
Véase. 

Mobiliario. Común m. — El 
conjunto de muebles de una 
casa. En castellano correc- 
to se dice "moblaje". (Et. 
Del francés mobiliaire ) . 

Mocear. Común, v. n.-Entre 
gente rústica se dice por 
"cortejar" sin hacerlo con 
la seriedad del que piensa 
en el matrimonio. Tiene 
uso en muchas aldeas de 
España, y probable origen 
en Asturias: "Fulano ya 
está en edad de mocear"; 
"un muchacho que mocea 
mucho". 

Mocha. Cub. f. — Utensilio de 
agricultor, especie de ma- 
chete barrigón, cuya ba- 
rriga va ensanchando 
opuesta al mango, y ter- 
mina redonda o cuadrada. 



Algunos dicen guámparo.. 
(Et. De "mocho"). 

Mochazo. Cub. m. — Golpe de 
mocha. Véase. 

Mochazo. Cub. m. — flg. y 
fam. — Por extensión, cual- 
quier golpe que se da con 
intención de agredir: "Le 
metió dos mochazos". 

Mochil. Cub. m. — Muchacho 
que ayuda al tabaquero su- 
ministrándole el tabaco de- 
nominado "triba" con que 
se rellenan los cigarros pu- 
ros o tabacos. No tiene el 
uso cast. 

Modistura. Cub. f.-El apren- 
dizaje o el oficio de mo- 
dista : "Estoy aprendiendo 
modistura"; "muy inteli- 
gente en modistura". 

Mogo. Cub. m. — El manjar 
más conocido por fufú. 
Véase. 

Mogolla. Cub. f. — Los re- 
cortes de las hojas de ta- 
baco, superiores, que se 
emplean luego para relle- 
nar los cigarros puros o ta- 
bacos. Otros dicen mogollo. 

Mogollo. Cub. m. — Véase 
mogolla. 

Mohato, ta. Cub. adj. — Aplí- 
case generalmente a las ca- 
ballerías de color moreno 
obscuro. 

Mohoso, sa. Cub. adj. — fam. 
— poco uso, — Aplícase en 
días de fiestas populares a 
la persona que rehusa mez- 
clarse en las diversiones. 
Tiene el uso cast. 

Mojarra común. Cub. epic. 
f. — Especie del pez conoci- 



MUJU 



— 366 — 



MOKD 



do en castellano por "mo- 
jarra"; tiene el cuerpo 
comprimido, de figura algo 
romboidal, con el lomo ele- 
vado, la mandíbula infe- 
rior saliente, de color pla- 
teado obscuro, y alcanza 
unos 25 centímetros. (Zool. 
F. Guerridoe; esp. Guerres 
plumieri, Guv.) 

Mojarra de casta. Cub. epic. 
f. — Especie de cuerpo más 
prolongado, con el lomo 
menos alto, que alcanza 3 
decímetros, con seis fajas 
verticales a cada lado del 
cuerpo, y las aletas ventra- 
les de color amarillo. (Zool. 
F. G.; esp. Xistcema cine- 
reum, Walb.) 

Mojarra de ley. Cub. epic. f. 
— Tipo de figura elíptica, 
que alcanza algo menos de 
dos decímetros. (Zool. F. 
G.; esp. Encynostomus gu- 
la, Guv.) 

Mojo. Amer. m. — Especie de 
salsa espesa hecha con to- 
mate, o ajo, etc., cuyos 
nombres se posponen, y la 
cual se añade a los manja- 
res después de condimenta- 
dos. (Et. Corrupción del 
cast. "moje"). 

Mojo crudo. Cub. m. — Véa- 
se aguají. 

Mojo crudo. Cub. m. — En 
otros lugares, dicen así a 
una mezcla en seco de ce- 
bolla y perejil picados en 
diminutos trozos, que suele 
comerse con la carne fri- 
ta. 

Mujuy. Cub. epic. m. — antic. 



—Mamífero parecido a la 
jutía, bocado que era es- 
timadísimo por los caci- 
ques indios, y cuya especie 
se ha extinguido. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Mola. Cub. epic. f. — El pez 
conocido en castellano por 
"pez luna", también lla- 
mado así en Cuba, y ade- 
más pez muía y pez sol. 

'Molejón. Cub. m. — Dícese 
al farallón, o sea la roca 
que sobresale a flor de agua 
o de tierra. Algunos dicen 
múcara. 

Molondrón. Cub. m. — La 
planta más conocida por 
quimbombó, que es el cu- 
banismo aceptado por la 
R. A. 

* Molote. Cub. m. — Alboroto, 
escándalo tumultuario: "Se 
formó el gran molote en la 
plaza del mercado". 

Molleja. Cub. f.-fam. — Véase 
la frase 183 del Apéndice. 
Tiene las acep. cast. 

Mollero. Amer. m. — Dícese a 
la parte más musculosa del 
brazo y la pierna particu- 
larmente. (Et. Corrupción 
de "molledo"). 

Mona. Cub. f. — Cierta cons- 
truccción o figura de la co- 
meta que hacen los mu- 
chachos. Tiene los usos 
castellanos más corrientes. 

Monda. Cub. f. — Acción y 
efecto de mondar. Véase. 
Como más se oye es dar 
una monda. 

Mondacapullo. Cub. m. — Ar- 
busto de madera excelente 



MONO 



— 367 — 



MONT 



que produce un fruto muy 
gustado por el cerdo. (Et. 
De "mondar" y "capullo"). 

Mondar. Cub. v. a. -poco uso. 
— Pegar o castigar con ex- 
ceso: "Un padre que mon- 
da a sus hijos sin conside- 
ración"; "mondé al mucha- 
cho porque me faltó al res- 
peto." Más se oye dar una 
monda. Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Moneda. Cub. f. — Por anto- 
nomasia, la de oro de cinco 
duros: "Tengo un caballo 
que vale sesenta monedas". 

Moniato. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre que alcanza unos 12 
metros de altura, de made- 
ra blanca, suave, con el co- 
razón amarillento, apenas 
utilizada en carpintería por 
su escasi. consistencia. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

Monifato. Cub. m. — Dícese a 
la figura contrahecha que 
representa persona o ani- 
mal. (Et. Extraña corrup- 
ción de "monicaco"). 

Monigote. Cub. m. — Enre- 
dadera cultivada en jardi- 
nería, de flor compuesta 
con un botón blanco, y la 
corola, en forma de embu- 
do, de color morado. Tam- 
bién se llama boca de dra- 
gón y salvilla. (Bot. F. Es- 
crofulariáceas; esp. Anti- 
rhinum majus). Tiene las 
acep. cast. en lenguaje fig. 

Mono. Cub. epic. m. — Véase 
andaraz. Tiene algunas de 
las acep. cast. 

Mono. Cub. m. — Árbol gigan- 



tesco, de mayores propor- 
ciones, al parecer, que la 
ceiba, considerado el ma- 
yor de Cuba. Es muy es- 
caso y apenas conocido. 
(Bot. esp. Adominia digi- 
tala). 

Monos. Amer. m. pl. — Véase 
la frase 115 del Apéndice. 

Monomaquía. Cub. f. — Mo- 
vimiento o gesticulación de 
una persona, cuando pa- 
rece propio de un mono. 
Tiene mucho más uso en 
plural: "Hacer muchas 
monomaquías.' 1 '' No tiene la 
acep. castellana. 

Monótonamente. Común. 
adv. — Con monotonía: 
"Leer muy monótonamen- 
te" . 

Monta. Cub. f. Época de cru- 
zar caballo y yegua. Tam- 
bién se dice caballo de 
monta al que no es de tiro 
y sí de montar. 

Monte. Cub. m. — fam. — Sue- 
le oirse esta voz para sig- 
nificar "fuera de poblado", 
en acepción algo semejante 
a campo. Tiene los usos 
cast. Véanse las frases 14, 
102 y 248 y los refranes 
3 y 9 de los Apéndices. 

Monte-Cristo» Cub. m.- "Ár- 
bol silvestre de madera 
fuerte, resistente y grano 
fino, color amarillo par- 
dusco. (Arbor. Cub.) ". Cita 
de Pichardo. 

Monte charrabascoso. Cub. 
m. — Bosque de arboleda 
rala y baja. Véase charra- 
bascoso. 



MORA 



368 — 



MOKB 



Montear. Cub. v. a. — Cierta 
operación que se hace con 
el agua de lluvia para que 
gane en potabilidad. Tiene 
los usos cast. 

Montería. Cub. f. — Guiso de 
carne de cerdo, ave, etc., 
que se ha dejado asada del 
día anterior. (Et. De "mon- 
te"). 

Montero. Cub. m. — Indivi- 
duo que tiene bajo su cus- 
todia un terreno donde se 
cuida y cría ganado. Véase 
la frase 235 del Apéndice. 

Montón-pila. Cub. m. — vulg. 
— Ridículo pleonasmo em- 
pleado para denotar mucha 
abundancia de algo: "Tie- 
ne montón-pila de dinero". 

Montuno, na. Cub. subs. y 
adj. — En la región orien- 
tal es sencillo equivalente 
de "campesino", guajiro; 
en cambio, en la occidental 
es insulto, porque se toma 
como significado de torpe, 
incivil. Véase el refrán 3 
del Apéndice. 

Mora blanca. Cub. f. — El 
árbol conocido comúnmen- 
te por "morera", y cuya 
hoja en España se destina 
al cultivo del gusano de 
seda. 

Mora de loma. Cub. f. — El 
árbol más conocido por 
fustete. Véase. 

Mora del país. Cub. f. — Véa- 
se fustete. 

Mora de piedras. Cub. f. — 
Hierba que se desarrolla 
entre las piedras de ríos y 
otros lugares húmedos. 



(Bot. F. Urticáceas; esp. 
Bohemeria cylindrica, Sw.) 

Mora espinosa. Cub. f. — 
Véase fustete. 

Mora negra. Cub. f. — Árbol 
silvestre de "Rojas grandes, 
enteras, con puntos negros, 
y buena madera. (Bot. F. 
Móreas; esp. Morura nigro>, 
Lin.) 

Morcilla. Común, f. — fam. — 
Equivale a "mentira". Tie- 
ne los usos natural y figu- 
rado de la R. A. 

Morcillero, ra» Común, adj. 
— Aplícase a la persona 
mendaz, embustera; que 
dice morcillas. Tiene los 
usos de la R. A. 

Morder. Cub. v. a. — flg. y 
fam. — Equivale a "enga- 
ñar", y en tal sentido que- 
da incluido "estafar" o 
"robar"; por eso no deja 
de ser gracioso oir: "Die- 
go mordió a Pedro", sin 
que le haya clavado los 
dientes. "Me mordieron en 
la compra del sombrero"; 
"a Javier le mordieron tres 
duros". Tiene los usos cast. 
No es difícil oir este verbo 
como para denotar que se 
ha adquirido una enfer- 
medad secreta. 

Mordida. Cub. f. — Acción y 
efecto de morder. Véase. 

Mordoré. Amer. m. — poco 
uso. — Color rojizo con viso 
morado. (Et. Voz francesa). 

Morena pintada. Cub. epic. 
f. — Especie del pez angui- 
liforme conocido en caste- 
llano por "morera"; esta 



MORO 



— 369 — 



MORRO 



especie no alcanza el tama- 
fio corriente de un metro, 
y tiene la epidermis blanca 
con abundantes manchas 
negras. Es comestible. 
(Zool. F. Muroenidoe; esp. 
Lycodontis funebris, Ranz.) 

Morena verde. Cub. epic. f. 
— Especie del pez "more- 
na" de mayor tamaño, no 
menor de metro y medio, 
de color moreno obscuro, 
cubierto por una especie de 
costra verde que desapare- 
ce al ser lavada. Es voraz, 
y su carne suele causar la 
ciguatera. (Zool. F. M.; esp. 
Lycodontis moringa, Guv.) 

Moringa. Cub. f. — Fantasma 
imaginario con que se ate- 
moriza a los niños. Por tie- 
rras ibéricas se hace pare- 
cido o igual uso de la voz 
"coco", con autorización de 
la R. A. 

Morir bien. Cub. expr. adv. — 
fam. — Perder una partida 
en el juego, pero no sin de- 
mostrar que se jugó con 
pericia: "Eso es morir 
bien". 

Moriviví. Cub. m. — En la re- 
gión oriental, la planta 
"sensitiva" de la R. A., 
más conocida en Cuba por 
este nombre, y también 
dormidera y dormilona. 

Moro. Cub. adj. — Aditamento 
de "cangrejo": cangrejo 
moro. "Véase. 

Moro, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a las caballerías de 
pelo blanco con viso obs- 
curo. Se añade azul cuando 



el viso es de ese color; em- 
pedrado, da, o de concha, 
cuando las manchas son 
semicirculares y cenicien- 
tas; mosqueado, da, si las 
manchas son pequeñas y 
morenas; etc., etc. 

Morón. Amer. epic. m. — "Pez 
de agua dulce, tamaño de 
una vara, sin espina y sa- 
broso, el mismo de Santo 
Domingo", dice Pichardo. 

Morón. (De). Cub. mod. adv. 
— fam. -En la jerga comer- 
cial, dícese que lo es el mal 
pagador. No deja de ser un 
gracioso equívoco, pues al 
oído lo mismo puede pare- 
cer demorón (de "demo- 
rar", que demora), como 
habitante del pueblo Mo- 
rón. 

Moronense. Cub. subs. com. 
y adj. — La persona natural 
de Morón. 

Moronense. Cub. adj. — Aplí- 
case a las cosas de esa po- 
blación. 

Moros y cristianos. Cub. m. 
pl. — fam. — Graciosa expre- 
sión para decir al potaje de 
fríjoles o judías negras, 
cuando se mezcla con arroz, 
al tiempo de comerlo, por 
la mezcla de lo blanco y lo 
negro. 

Morriñoso, sa. Cub. adj. — 
Aplícase a las personas o 
animales decaídos de áni- 
mo, tristes, enfermos. (Et. 
De "morriña"). 

* Morrocoy. Cub. epic. m. — 

Véase morrocoyo. 

* Morrocoyo. Cub. epic. m. — 



24* 



MORÜ 



370 — 



MOST 



"Galápago americano, co- 
mún en la Isla de Cuba, con 
el carapacho muy conve- 
xo, rugoso, de color obscu- 
ro y con cuadros amari- 
llos". (R. A.). También se 
dice morrocoy. 

Morronga. Común, í. — muy 
vulg. — El pene. 

Morronguería. Cu b. í. — vulg. 
— Acción deleznable, pro- 
pia de una persona califi- 
cada de morronguera. Véa- 
se. 

Morronguero, ra. Cub. adj.- 
vulg. — Aplícase a la perso- 
na miserable, ruin, tacaña. 

Morronguero, ra. Cub. adj.- 
vulg. — Lo mismo que "co- 
barde". 

Moruro. Cub. m. — Reciben 
este nombre tres especies 
de árboles con aditamentos 
particulares. En algunos 
lugares les dicen impropia- 
mente sabicú. (Bot. F. Le- 
guminosas). (Et. Voz cari- 
be, Zayas). 

Moruro abey. Cub. m. — Ár- 
bol silvestre quo se eleva 
unos 8 metros, de hojas 
aladas, con los foliólos pe- 
queños y oblongos, madera 
dura, buena, pesada, de co- 
lor de vino. También se 
llama abey hembra, tengue, 
palo de rayo, y moruro de 
sabana. Es el "abey" de la 
R. A., o una especie muy 
afín. (Bot. F. L.; esp. Pel- 
topkorum adnatumt, Gris.) 

Moruro de costa. Cub. m.— 
Arbusto como el anterior, 
de hojas aladas, con folio- 



Ios oblongos obtusos, más 
pálidos por el envés, flores 
sésiles en cabezuelas blan- 
cas. Otros dicen soplillo. 
(Bot. F. L.; esp. Calliandra 
portoricensis, Benth.) 

Moruro do sabana. Cub. m. 
— El moruro abey. Véase. 

Moruro prieto. Cub. m. — 
Especie parecida al mo- 
ruro abey. (Bot. F. L.; esp. 
Pithecolobium cilicifolium, 
Benth.) 

Mosca de caballo. Común, f. 
— La más conocida en Es- 
paña por "mosca de burro" 
y "mosca de muía". 

Moscovia. Cub. f. — Una piel 
entera de res curtida hasta 
dejarla suavísima, teñida 
después de colorado, que 
algunas personas utilizan 
para la cama, por lo fresca. 

Mosquito. Cub. m. — "Planta 
de las Orquídeas (Leochi- 
lus salvus, Gr.)", dice Pi- 
chardo. Tiene las acep. 
cast. Véase la frase 72 del 
Apéndice. 

Mosquito. Cub. m. — Véase 
infiernito. 

Mosquito lancetero. Cub. m. 
— Especie de mosquito que 
causa terribles picadas. 

Mostacilla. Cub. f.-La plan- 
ta de tabaco recién nacida; 
entendiéndose que no llega 
a postura. 

Mostaza de la tierra. Cub. 
f.— Especie de mostaza no 
cultivada, de hojas en fi- 
gura de lira, y flores ama- 
rillas como la común, que 
también se desarrolla en 



MUDA 



— 371 — 



MUER 



Cuba. ¿Será la "mostaza 
silvestre" de la R. A.? (Bot. 
F. Cruciferas; esp. Br as sica 
júncea, Goss.) 

Mosto muerto. Cub. m. — La 
mezcla de miel de azúcar 
y agua, después de desti- 
lada. 

Mosto vivo, Cub. m. — La 
mezcla anterior cuando el 
agua entra n menor pro- 
porción. 

Mota. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 131 del Apéndice. 
Tiene los usos cast. 

Mota (A la). Cub. modfadv. 
— Cuando se siembra algu- 
na planta trasplantándola 
con las raíces y la tierra 
adherida a ellas, si se tra- 
ta de plantas que se siem- 
bran generalmente por aco- 
dos. 

Moya. Cub. f. — La planta de 
jardinería conocida en cas- 
tellano con el nombre de 
"margarita", y también en 
Cuba, así como con el de 
moyita, de la que hay va- 
riedades de flores blancas, 
rosadas y amarillas; una de 
las amarillas recibe el 
nombre de mantequillera. 
(Bot. F. Compuestas; esp. 
Chrysanthemum corona- 
rium, Lin.) Véase la frase 
145 del Apéndice. 

Múcara. Cub. í. — Sinónimo 
de molejón. 

MucaraL Cub. m. — Dícese al 
terreno en que abunda la 
roca múcara o 'molejón. 

Muda de ropa. Cub. f. — Em- 
pleándose entre parroquia- 



no y tendero, entiéndese 
pantalón y camisa o panta- 
lón y guayabera. 

Mudada. Cub. f. — Dícese a la 
mudanza o cambio de do- 
micilio. 

Muela. Cub. f. — fam. — Lo es 
en Cuba la persona trapa- 
cera. Véase la frase 83 del 
Apéndice. Tiene los usas 
castellanos. 

Muengo, ga. Cub. adj. — Se 
aplica a las personas o ani- 
males que les falta una 
oreja, o que tienen inútil 
el pabellón de ella. 

Muerde-huye. Cub. m. -Véa- 
se juyuyú. Algunos corrom- 
pen la voz en muerde-juye 
y muerdejulla. 

Muerde-Juye. Cub. m. — Véa- 
se la voz anterior. 

Muerdejulla. Cub. f. — Véase 
muerde-huye. (Et. Corrup- 
ción). 

Muerte. Cub. f. — fam. — Véa- 
se el refrán 7 del Apéndice. 

Muertería* Cub. f. — vulg.— 
Equivale a "funeraria" o 
establecimiento funerario. 
Afortunadamente, semejan- 
te barbarismo va cayendo 
en desuso. 

Muertero. Cub. m. — El due- 
ño o encargado de una 
muertería. Véase. 

Muerto, ta. Amer. adj. — Lo 
mismo que "desanimado" 
con relación a cosas : 
" — ¿Cómo está el paseo? — 
Muy muerto'". "Semana 
muerta", dice un comer- 
ciante. Tiene los usos cast. 
Véanse las frase3 13, 22-a 



MURA — 372 — 

y 204 y el refrán 16 de los 
Apéndices. 

Mujeriega (A la). Común. 
mod. adv. -Cabalgar el hom- 
bre como la mujer, con las 
piernas a un solo lado., y 
no a horcajadas. En Cuba 
no se dice "a mujeriegas", 
única forma aceptada por 
la R. A., aunque la consig- 
nada aquí es o parece ser 
tan aceptable como ella, no 
obstañle la autoridad que 
le han dado los clásicos an- 
tiguos y modernos a la otra. 

Mulatería. Cub. f.-— Barrio o 
lugar donde residen mu- 
chos mulatos, y sobre todo 
mulatas. 

Mulatero. Cub. adj.-El hom- 
bre aficionado a enamorar 
mulatas. 

Mulatico, ca. Cub. adj. -Úni- 
co diminutivo de "mulato, 
ta", usado en Cuba. 

Malecón, n«. Cub. m. y f. — 
Aumentativo de muleque. 
Véase. 

Mulengo, ga. Cub. subs. y 
adj. — fam. — Dícese con ex- 
presión meliflua por "mu- 
lato, ta". 

*Muleque. Cub. común. — 
"Negro bozal de siete a diez 
años*. (R. A.). Cuando ex- 
cede de esa edad se dice 
niuiecón, na. 

Mulita del diablo. Cub. f. — 
Véase caballito del diablo. 

Muniatal. Amer. m. -Corrup- 
ción de "buniatal". 

Munlato. Amer. m. — Corrup- 
ción de "boniato". 

Muralla. Cub. f. — Nombre 



MUERA 



impropio del arbusto mu- 
rraya. Véase. 

Muraya. Cub. f. — Véase mu- 
rraya. 

Murciélago. Cub. epic. m.~ 
Además de las distintas es- 
pecies de mamíferos ala- 
dos, así llamados común- 
mente, hay en Cuba un pe: 
volador, merced al grai 
desarrollo en forma de ah 
de las aletas pectorole; 
posteriores, que alcanza m 
tamaño de 3 decímetros 
con el cuerpo alargado 
subcuadrangular, la cabez? 
cubierta de placas óseas, } 
una espina a cada lado ( 
inclinada hacia atrás. Si 
coloración es muy variable 
moreno o verdoso olivad( 
el lomo y pálido por debajo 
y las alas obscuras mancha- 
das de azul. (Zool. F. Dac- 
tylopterus volitaus, Lin.) 

Murlchí. Cub. m. — "Árbol 
silvestre, así denominada 
en el territorio oriental, d< 
buena madera. (Arb. Cub.) " 
Cita de Pichardo. 

j Murió! Cub. interj. — fam.— 
Empléase para dar poi 
terminada una discusión, 3 
equivale a decir: se acabó 
"¡Murió! No hablemos má: 
de eso". 

Murralla. Cub. f. — Otro nom- 
bre incorrecto del arbustc 
marraya. Véase. Parece má 
adaptable al castellano lf 
II que la y, pero no en esí« 
caso sin incurrir en impro- 
piedad, porque murray< 
se deriva de Murray, ape- 



MURRA 



— 373 



MURÜ 



llido del General que im- 
portó de la India la planta. 
Murraya. Cub. f. — Arbusto 
exótico, cultivado en jardi- 
nería por lo muy frondoso, 
con hojas aladas de poca 
punta, y deprimidas en la 
base, de color verde obs- 
curo, brillantes, flores blan- 
cas y fragantes en ramille- 
tes, y fruto en bayas rojas. 
También suele llamarse 



boje de Perno, e incorrec- 
tamente, muralla, mura- 
ya, y murralla. "Véase esta 
última voz. (Bot. F. Auran- 
ciáceas; esp. Murraya exó- 
tica, Lin.) 
Murumaca. Cub. i. — Gesti- 
culación burlesca: "Hacer 
murumacas a una perso- 
na". (Et. Probablemente 
corrupción de monoma- 
quía. Véase). 



NABO 



— 374 — 



NADI 



Nabaco. Cub. m. — El arbus- 
to más conocido por galán 
de noche (2. a acep.). Véase. 

Nabaco. Cub. m. — Arbusto 
silvestre de buena madera, 
dura, compacta, empleada 
en carpintería; de hojas 
subcoriaceas, opuestas, de 
color verde obscuro por 
encima, más pálidas por el 
envés, y florecillas a mane- 
ra de campanillas colgan- 
tes, blancas y olorosas, en 
ramilletes. También se lla- 
ma palo de toro, cafetillo, 
café cimarrón, júgano y jú- 
jano. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp. F ar ame a vaginata, 
Gris, y otra). (Et. Voz ca- 
ribe, Zayas). 

Nabüma. Cub. f. — antic. — 
Véase guanabima. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Naborí. Cub. m. — antic. — 
Cierta clase de esclavo in- 
dio que formaba parte de 
una naboría. Véase. 

Naboría. Cub. f. — antic. — Un 
conjunto de esclavos indios 
que al principio de la co- 
lonización española se con- 
cedía a determinado caci- 



que o noble. Zayas, en su 
"Lexicografía Antillana", 
aporta valiosas pruebas en 
el sentido de que naboría 
determinaba un esclavo y 
no un grupo. Y la R. A., 
que no señala el vocablo 
como cubanismo, dice: 
"NABORÍA - común. — In- 
dio libre que en América 
se empleaba en el servicio 
doméstico". 

Nacencia (De 5a) . Cub. 
mod. adv. — Dícese a las 
crías de ganado que sólo 
tienen meses de nacidas. 

Nada. Cub. pronombre. — 
Véanse las frases 239, 246 
y 258 del Apéndice. 

Nadie. Cub. pronombre. — 
f am. — Véase la frase 259 
del Apéndice. 

Nadita. Amer. pronombre. — 
fam.- — Diminutivo de "na- 
da", cosa absurda, cual su- 
cede con muchos diminu- 
tivos americanos, porque ni 
existe un nada pequeño ni 
existe algo menos que nada. 
También se oye naditica, 
por si no bastara, y de aquí 



NARA 



— 375 — 



NARI 



que se oiga la vulgarísima 
forma naitica. 

Naditica. Cub. pron. — vulg. 
— Véase nadita. 

Naiboa. Cub. f.-El jugo blan- 
cuzco o almidón obtenido 
de la yuca rallada y expri- 
mida. Otros dicen anaiboa. 
(Et. Voz caribe, Zayas). 

Naitica. Cub. pron. — vulg. — 
Véase nadita. 

Najesí. Cub. m. — "Árbol co- 
mún en Baracoa para cons- 
trucción y para hacer teja- 
maníes'". (Pichardo). 

Nancer. Cub. m. — Arbusto 
pequeño le abundantes ra- 
mas, con las hojas más 
anchas y redondas hacia el 
ápice, en el extremo de los 
gajos, y de fruto muy áci- 
do, utilizado para refres- 
cos. (Bot. F. Malpigiáceas). 

Napoleón. Cub. m. — Cierta 
vitola eleg&nte, y de buen 
tamaño, de tabaco o ciga- 
rro puro. 

Napoleones. Cu b. m. pl. — 
Una clase de botas, con 
elástico, particularmente 
para señora. 

Naranja. Cub. f. — Además de 
las comúnmente conocidas, 
que explica la R. A., hay 
en Cuba tres variedades, 
frutos de las tres espe- 
cies de naranjos que to- 
man aditamentos particu- 
lares en la Isla. Véase "na- 
ranjo". 

Naranjito del obispo. Cub. 
m. — V ó a s e naranjito de 
San José. 

Naranjito de San «Joaé». Cub. 



m. — Arbolito ornamental de 
espeso follaje, de hojas pe- 
queñas, así como sus flo- 
res, blancas y fragantes, y 
por fruto una naranjita re- 
donda y muy acidosa. Tam- 
bién se conoce por naran- 
jito del obispo. (Bot. F. Au- 
ranciáceas ; esp. Curas vul- 
garis myrtifolia, Riss.) 

Naranjo bergamota. Cub. 
m. -Variedad del árbol fru- 
tal conocido por "limero" 
en cast., de flores grandes, 
dobles y olorosas, y fruto 
(naranja bergamota) , gran- 
de, aplastado, de epider- 
mis rugosa y aromática. 
(Bot. F. Auranciáceas; esp. 
Citrus vulgaris bergarnia, 
Riss.) 

Naranjo de Urna. Cub. m. — 
Especie del árbol frutal li- 
mero, de fruto (naranja 
de lima), pequeño, con la 
epidermis muy suave y 
olorosa, jugo acíduloso y 
fresco, del que hay dos va- 
riedades : el de fruto re~ 
dondo y el de piquito. (Bot. 
F. A.; esp. C. medica li- 
metta, Hook.) 

Naranjo morelra. Cub. m. — 
Una variedad silvestre y, 
al parecer, indígena del 
naranjo agrio, de madera 
utilizable para mangos de 
aperos, con el fruto de piel 
rojiza, y jugo agridulce, 
desagradable, quo comen 
algunas aves y causa dolor 
de cabeza a las personas. 

Narigón. Cub. m. — Por ex- 
tensión, dícese a la argolla 



NAZA 



— 376 — 



NBGR 



que se engancha en el na- 
rigón (R. A.), practicado en 
la ternilla de la nariz a los 
animales, regularmente to- 
ros y bueyes. 

Nar!:lón. Cub. m. — Tarríbién 
por extensión, el agujero 
que se practica al extremo 
de los troncos de árbol de- 
rribados, para arrastrarlos 
tirados por bueyes fuera 
de los bosques. 

Narigón. Cub. m. — En la 
siembra de caña, la distan- 
cia entre los extremos de 
dos trozos arrojados al sur- 
co. 

Narigonero. Cub. m. — El in- 
dividuo que le pone los na- 
rigones al ganado. 

Narigonero. Cub. m. — El que 
conduce una res tirada de 
una soga sujeta al narigón 
(1. a acep.). 

Narizón, na. Amer. adj. — 
Equivale a los castellanos 
"narigón, na" y "narigudo, 
da": "Un hombre muy na- 
rizón 1 ". 

Navajón. Cub. m. — Dicen así 
algunos al machete de pun- 
ta roma, y hoja menos lar- 
ga de lo corriente, que usan 
los guajiros para abrirse 
camino entre zarzales. 

Nazareno amarillo. Cub. m.- 
Una variedad o especie del 
árbol americano "nazare- 
no" que describe la R. A. 

Nazareno morado. Cub. m.- 
El árbol americano cono- 
cido simplemente por "na- 
zareno", que describe la 
R. A., por cierto que inclu- 



yéndolo en la familia bo- 
tánica de las Rámneaa, y en 
otros libros lo hemos visto 
en las Celastríneas. 

Nea. Cub. f. — Hierba perma- 
nente abundante en la isla 
de Pinos, que consyiuye un 
excelente pasto. (Et. Voz 
caribe, según Zayas; pero 
nosotros nos inclinamos a 
creer que se trata de una 
corrupción se n c i 11 a de 
"anea", y tal vez la misma 
planta que describe la 
R. A.) 

Negracuba. Cub. f. — En al- 
gunos lugares deja comar- 
ca oriental, un árbol de 
hojas muy aromáticas que 
se ponen entre la ropa lim- 
pia para perfumarla. 

'Negrada. Cub. f. — antic. — 
"Conjunto o reunión de 
negros esclavos que cons- 
tituía la dotación de una 
finca". (R. A) 

Negrada. Cub, f. — Por ex- 
tensión de la voz anterior, 
se dice a cualquier grupo 
de negros, aunque no con 
gran frecuencia. 

Negrazo, za. Común, m. y f. 
— Aumentativo de "negro, 
gra" : el individuo de esta 
raza que alcanza desmedi- 
das proporciones. 

Negrero. Cub. subs. y adj. — 
Aplícase al hombre blanco 
aficionado a enamorar mu- 
jeres negras: "Dicen que 
los catalanes son muy ne- 
greros". Tenía los usos cas- 
tellanos cuando la esclavi- 
tud. 



— 377 — 



raou 



Negrito. Cub. epic. m. — Pre- 
cioso pajarillo indígena de 
Cuba, de color negro inten- 
so, incluso pico y patas, 
con algunas plumas blan- 
cas en el borde de las alas. 
Vive y es muy estimado en 
cautividad por su lindo 
canto. Hace el nido esfé- 
rico, con la entrada lateral. 
(Zool. F. Fringilidce; esp. 
Melophurrha nigra, Lin.). 

Negro, gra. Amer. m. y f. — 
fam. — Tratamiento cariñoso 
entre individuos de la raza 
blanca y diferente sexo. 
Véanse los refranes 15 y 
15-c del Apéndice. Tiene 
los usos castellanos. 

Negromaco. Cub. m. — Véase 
maco. 

Nelumbio. Común, m. — Una 
planta acuática que abun- 
da en las lagunas y reman- 
sos de los ríos; se trata de 
una especie de loto, cono- 
cida también en España, 
que luce flores sobre altos 
pedúnculos. En Cuba tam- 
bién se llama flor de agua 
y se conocen dos especies 
más con sobrenombres par- 
ticulares. (Bot. F. Ninfeá- 
ceas; esp. Ninfcea jameso- 
niana) . 

Nelumbio amarillo» Cub. m. 
—Especie del nelumbio de 
hojas peltadas y enteras, 
con flores solitarias, gran- 
des y amarillas. (Bot. F. N.; 
esp. Nelurnbium luteum, 
Willd.) 

Nelumbio blanco* Cub. m. — 
Especie de hojas cordifor- 



mes casi circulares, a flor 
de agua, con flores diurnas, 
grandes y blancas, con los 
estambres amarillos. De 
sus semillas se extrae una 
especie de aceite transpa- 
rente y medicinal. (Bot. F. 
A r .; esp. Ninfcea ampia, 
D. C.) 

Nene. Cub. m. — fam. — Tra- 
tamiento cariñoso de algu- 
na mujer a su compañero. 

Netamente. Común, adv. — 
De manera neta, para ex- 
presar más bien "exclusi- 
vamente", "genuinamen- 
te"; "Es netamente espa- 
ñol". 

Ni. Cub. adv. — fam. — Véase 
la frase 146 del Apéndice. 

Nieve. Cub. f. — Barbarismo 
que se oye para designar el 
hielo artificial. 

Nieve. Cub. f. — Mata de jar- 
dinería, de unos 6 decíme- 
tros de altura, muy fron- 
dosa, que se cubre de unas 
florecillas blancas, las que 
le dan aspecto de copo de 
nieve, de donde proviene 
su nombre. 

Nigua. Cub. f. — El arbusto 
cayana. Véase. Tiene el uso 
castellanizado. Véase la 
frase 32 del Apéndice. 

Nigua de paredón. Cub. f. — 
Especie del arbusto llama- 
do cayaya o nigua, de hojas 
enteras y flores en espi- 
gas. (Bot. F. Borragíneas; 
esp. Tournefortia laurifo- 
lia, Vent.) 

Niguatejo, Ja. Cub. adj. — 



NOCHK 



— 378 



vulg. — Corrupción de ni- 
guatero, va. Véase. 

Niguatero, ra. Amer. adj. — 
Aplícase a la persona que 
tiene niguas o que es pro- 
pensa a adquirirlas. Inco- 
rrectamente dicen algunos 
campesinos niguatejo, ja. 

Nlgüero. Amer. va. — Sitio 
donde abundan las niguas. 

NSJao (De). Cub. mod. adv. 
— vulg. — Empléase entre el 
vulgo para afirmar o con- 
firmar algo: "¿Vienes con 
nosotros? — Eso es de ni- 
jao". 

'Niño, ña» Cub. m. y f. — 
"Tratamiento que los ne- 
gros y mulatos dan a sus 
amos, y en general a todo 
blanco". La R. A., al acep- 
tar esta voz, incurre en 
inexactitud, pues sólo se 
oye en boca de los negros 
ancianos, y no de negros 
y mulatos en general. 

Ñipe. Cub. m. — Tejido do al- 
godón o lino, generalmente 
liso y de un solo color, que 
se emplea para camisas y 
guayaberas; si es muy do- 
ble, también se usa para 
trajes. (Et. De "nipis"). 

Ñipe. Cub. m. — Botellita con 
una capacidad de un cuarto 
de botella, que se emplea 
para cervezas. (Et. Del in- 
glés nip.). 

Níquel. Cub. m. — Por anto- 
nomasia, se entiende la 
moneda de ese metal, equi- 
valente a un medio, o sean 
cinco centavos. 

Cub. f.—fam.— Véan- 



se las frases 22 y 188 y el 
refrán 15-c de los Apéndi- 
ces. Tiene los usos cast. 
Nogal ceniciento. Cub. m. — 

Una variedad del nogal eu- 
ropeo, llamada también no- 
gal de América. 

Nogal de América. Cub. m. 
— Véase nogal ceniciento. 

Nogal de Cuba. Cub. va. — El 
nogal común de Europa, 
que se cultiva en Cuba úni- 
camente como ornamental, 
pues no fructifica. Tam- 
bién se llama nogal del 
país. 

Nogal de la india. Cub. va. — 
Hermoso y copudo árbol 
originario de Virginia, 
aclimatado en Cuba, de ho- 
jas sobre largo pecíolo; 
con una glándula basilar 
encima, inflorescencia en 
cimas, madera dura, fuer- 
te, fina, de color negro. De 
sus semillas se extrae un 
aceite empleado como pur- 
gante y en la industria. 
También se llama nogal 
prieto y nogal peludo. (Bot. 
F. Euforbiáceas; esp. Aleu- 
rites triloba, Forst.) 

Nogal del país. Cub. va. — 
Véase nogal de Cuba. 

Nogai peludo. Cub. va. — El 
nogal de la India. Véase. 

Nogal prieto. Cub. va. — Véa- 
se nogal de la India. 

Norte. Cub. va. — En toda la 
Isla se entiende por Norte 
el territorio de los Estados 
Unidos de América, y se 
aplica como adjetivo a co- 
sas importadas de ese país. 



NUDI 



379 



NÚME 



Tiene los usos castellanos. 

Norte. Amer. m.— En la re- 
gión oriental se dice a la 
llovizna con ventolera que 
trae esa dirección. 

Novenos reales, Cub. m. pl. 
— antic. — "Derechos co- 
rrespondientes al Estado; 
la novena parte de los diez- 
mos". (Pichardo). 

Noy. Amer. común. — fam. — 
Dícese al individuo nacido 
en Cataluña. 

Nudillo. Cub. m.— En las te- 
chumbres de los edificios 
rústicos, dícese a la vigue- 
ta que enlaza las de un ca- 
ballete para impedir que 
éste se abra. (Et. De "nu- 
do"). 



Nueviteño, fía. Cub. subs. y 
adj. — La persona nacida en 
Nuevitas. Otros dicen nue- 
vitero, ra; y mejor se diría 
novitense o noviteño, ña, 
que no se oye nunca. 

Nueviteño, ña. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esa po- 
blación. 

Nuevitero, ra. Cub. subs. y 
adj. — Véase nueviteño-, ña. 
(1." y 2." acep.) 

Nuez vómica cubana. Cub. f. 
— El fruto del piñón vómi- 
co, que contiene tres al- 
mendras de grandes cuali- 
dades curativas. 

Número cien (El). Cub. m. 
fam. — Dícese al excusado. 



ÑAME 



$80 — 



NWG 



Ña. Amer. f. — vulg. — Véase 
ño, ña. 

Ñame. Cub. va. — fam. — Ade- 
más de la acepción caste- 
llanizada, en Cuba tiene 
empleo esta voz para cali- 
ficar de torpe, ruda, inhá- 
bil a una persona: "Fu- 
lano es un ñame". Véase la 
frase 160 del Apéndice. 

Ñame. Cub. m. — fam. — Díce- 
se al pie desproporcionada- 
mente grande: "Apenas 
hay zapatos para esos ña- 
mes". 

Ñame amarillo. Cub. m. — El 
ñame cuyo tubérculo tiene 
la pulpa de ese color, no 
muy agradable. También 
se dice ñame de Guinea y 
pelado. 

Ñame blanco. Cub. m. — La 
variedad cuyo tubérculo 
alcanza mayor tamaño, de 
tres a seis kilogramos re- 
gularmente de paso, y de 
pulpa blanca, substanciosa. 

Ñame bombo. Cub. m. — El 
ñame morado. 

Ñame cimarrón. Cub. m. — 
Especie silvestre de ñame, 
que es planta raquítica, 



con hojas oblongas, y de 
tubérculo pequeño y blan- 
co no comestible. (Bot. F. 
Dioscóreas; esp. Dioscorea 
bullifera) . 

Ñame cimarrón. Cub. va.— 
Véase volador. 

Ñame de Guinea. Cub. m. — • 
El ñame amarillo. 

Ñame isleño» Cub. m. — Véase 
malanga isleña. 

Ñame morado. Cub. m. — Va- 
riedad cuyo tubérculo tie- 
ne de ese color la pulpa, 
que no es apreciable como 
el blanco o el amarillo. 
Tanroién se dice ñame 
bombo. 

Ñame pelado. Cub. va. — Véa- 
se ñame amarillo. 

Ñame volador. Cub. m. -Véa- 
se volador. 

Ñangado, da. Cub. adj. — 
Aplícase a las personas o 
animales con las piernas 
deformadas, torcidas o dé- 
biles. (Et. Extraña, pero 
probable corrupción, entre 
gente negra, de gambado. 
Véase). 

Ñangue. Cub. va. — Planta de 
hermosas flores exterior- 



NEQU 



381 — 



NO 



mente violadas y blancas 
en el interior, conocida 
también por chamico doble 
y más por "túnica de Cris- 
to", su nombre castellano. 

Ñañara. Cub. f. — Lo mismo 
que "lacra", cicatriz pe- 
queña; rasguño, arañazo. 
(Et. Parece corrupción imi- 
tativa de "cacaraña", pro- 
pia de los negros). 

*Ñáñigo, ga. Cub. subs. y 
adj. — "Dícese al individuo 
afiliado a una sociedad se- 
creta, formada por negros 
en la isla de Cuba" (R. A.) 

Ñañiguismo. Cub. m. — La 
secta de los ñañigos. La 
R. A. al aceptar la voz an- 
terior, no debió olvidarse 
de ésta. 

Ñapa. Amer. f. — Adehala o 
pequeña dádiva que regala 
el comerciante al parro- 
quiano. Tiene uso en la re- 
gión oriental, pues en el 
resto de la Isla se dice 
contra. Véase. (Et. De yapa, 
llapa, ñapa). 

Ñato, ta. Amer. adj. fam. — 
Dícese en vez de "chato, 
ta." (Et. Del bable ñatu, se- 
gún Cuervo). 

Ñengue. Cub. m. vulg. — 
Usase como término de 
comparación entre el vul- 
go para indicar que algo es 
bueno: "Eso está ñengue". 
(Et. Voz africana). 

Ñeque. Cub. común, fam. — 
Dícese en algunos lugares 
a la persona que tiene mala 
sombra, al decir del pue- 



blo, o que es anuncio de 
desgracia: "Pedro no tiene 
amigos porque está acredi- 
tado de ñeque". 

Ñeque. Amer. m. fam. — El 
individuo que se tiene por 
valiente y es provocador; 
un perdonavidas, como se 
dice graciosamente en Es- 
paña: "Horacio se tiene por 
ñeque". 

Ñero. Cub. m. vulg. — En al- 
gunos lugares, no muchos, 
significa amigo íntimo, ca- 
ntarada. (Et. Nos parece co- 
rrupción por aféresis de 
"compañero", y nos basa- 
mos en lo frecuente que es 
entre la gente del pueblo 
esta clase de corruptelas: 
como combina, de combi- 
nación; pues en otros luga- 
res se dice compa en la 
misma acep. que ñero, y las 
las dos formas unidas com- 
ponen la verdadera pala- 
bra: compa-ñero). 

Ñinga. Cub. f. vulg. — El ex- 
cremento humano. Se oye 
sólo como expresión de 
desprecio para con una 
persona: "Que se vaya a la 
ñinga". (Et. Voz africana). 

Ñinga. Cub. adv. vulg.-Equi- 
vale a "nunca", en nega- 
ción rotunda. 

Ño, ña. Cub. m. y f. vulg. — 
Tratamiento respetuoso que 
los negros jóvenes dan a 
los ancianos, equivalente a 
"don", "doña", "señor", 
"señora". En otros lugares 
de América no tiene esta 
exclusividad de los negros 



NON 



882 



NONO 



y está más generalizada en 
el pueblo. (Et. Corrupción 
por aféresis de señó, seña, 
en vez de "señor", "seño- 



ra ). 
Ñon. Cub. 



m.— Dícese al in- 



dividuo bravatero, perdo- 
navidas. 
Ñoño, ña» Común, adj. — ñg. y 
fam. — Aplícase a cosas in- 
substanciales, sosas: "Una 
poesía enteramente ñoña"". 



OCUJ 



— 383 — 



OFÓN 







Obstinado, da. Común, adj. 
— Lo mismo que "porfia- 
do", "testarudo", "terco": 
"Un niño muy obsti- 
nado''. 

Ocu]e. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre muy elevado, al pa- 
recer indígena, aunque es 
el conocido por "calaba" y 
"calambuco" en otros paí- 
ses, y que describe la R. A. 
Hay dos variedades. Su re- 
sina constituye el afamado 
bálsamo de María o de ca- 
laba, en medicina. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Ocuie hembra. Cub. m. — 
Variedad muy parecida a 
la macho, pero de madera 
blanca, dura y correosa. 

Ocisle macho. Cub. m. — La 
variedad más comúnmente 
llamada ocuje, sin adita- 
mento. Crece en terrenos 
húmedos; tiene las hojas 
opuestas, ovales, elípti- 
cas, muy obtusas, flores pe- 
queñas, blancas, aromáti- 
cas, en espigas, fruto esfé- 
rico, carnoso, que come el 
cerdo, y madera de color 
rojo, incorruptible. (Bot. F. 



Gutiferas; esp. Calophy- 
lliim calaba, Jacq.) 

* Ochavón, na. Cub. subs. y 
adj. — "Aplícase al mestizo 
nacido de blanco y cuarte- 
rona, o de cuarterón y 
blanca". Correcta explica- 
ción de la R. A., pero ha de 
entenderse que "cuarte- 
rón" se relaciona sólo con 
la raza negra, puesto que 
ya no existen en la Isla 
ejemplares de indio. 

Ocho. Cub. m. — Cierta figu- 
ra de 8 en el baile contra- 
danza o rigodón. 

Of eiia. Común, f. — Planta 
de jardinería cultivada 
como de adorno en las ca- 
sas, de flores pequeñas de 
color anaranjado subido, 
tirando a vino, de virtudes 
medicinales. (Bot. F. Gen- 
cianeas). 

Ofelia. Cub. f. — Por compa- 
ración, se dice al color de 
las flores de la planta an- 
teriormente descrita: "Un 
vestido de color ofelia". 

Ofón. Cub. m. — Árbol silves- 
tre, que algunos suponen 
indígena y otros de origen 



OJO 



384 — 



OJOT 



africano; se eleva unos doce 
metros, y es muy ramoso, 
de hojas oblongas, atercio- 
peladas en el envés, flores ¡ 
bienias de corola azul pá- 
lido, fruto como una cirue- 
la pequeña, de color car- 
melita, agridulce. También 
se llama ofón criollo y ro- 
ble de güiro. (Bot. F. Ver- 
benáceas; esp. Vitex diva- 
ricata, Sw.) 

Ofón criollo. Cub. m. — Véa- 
se ofón. 

Ojanco. Cub. epic. m. — Pez 
acantopterigio de unos 25 
centímetros, y peso de una 
libra, de color carmín con ) 
algunas listas amarillas. 
(Zool. F. Lutianidce; esp. 
Noemosnis mahogoni, Guv.) 
(Et. De "ojo"). 

OJancha. Cub. f. — Árbol sil- 
vestre de madera estima- 
ble, de color castaño pá- 
lido. El señor Fernández y 
Jiménez supone, según Pi- 
chardo, que este nombre 
sea corrupción de hoja an- 
cha. 

Ojo de buey. Cub. m. — La 
planta más conocida por 
cairel. Véase. Pudiera ser 
la misma que describe la 
R. A., aunque figuren en 
familias botánicas diferen- 
tes. 

Ojo de buey. Común, m. — 
fam. — Algunos dicen así a 
la moneda de plata de un 
duro, que también suele 
oirse entre el populacho 
español. Son frecuentes si- 



nónimos, bolo, maraca, dis- 
co, etc. 

Ojo de buey de costa. Cub. 
m. — A r b o 1 silvestre "de 
tronco recto, delgado, ma- 
dera dura, compacta, pesa- 
da", que se emplea para 
estacadas. (Bot. esp. Cana- 
valia reflexa, Hook.) 

Ojo de cangrejo. Cub. m. — 
El árbol más conocido por 
cenizo. Véase. 

Ojo de cuabal. Cub. m. -Por- 
ción de tierra cuabalosa en 
medio de terrenos buenos. 
También se dice, aunque 
mucho menos, manchón de 
cuabal. 

Ojo de gallo. Cub. m. — El 
callo que se forma entre 
los dedos de los pies, y que 
se conoce en castellano por 
"ojo de pollo". 

Ojo de pescado. Cub. m. — 
Especie de verruga que 
suele salir en las manos. 

Ojo de poeta. Cub. m. — La 
enredadera también cono- 
cida por anteojo de poeta. 
Véase. 

Ojo de ratón. Cub. m.-Plan- 
ta silvestre sin interés. 
(Bot. F. Fitolacáceas ; esp. 
Rivina Icevis, Lin.) 

Ojo de yuca (A) . Cub. mod- 
adv. — Guando se siembra la 
caña en trozos de dos o más 
nudos, enterrados en hoyos 
abiertos con azada. 

Ojón. Cub. epi*. m. — El pá- 
jaro más conocido por chi- 
chinguaco. Véase. 

Ojotarse. Cub. v. ref. de- 
fectivo. — Cuando los frutos 



OMIN 



385 — 



ORILL 



de la tierra adquieren una 
especie de ojos aislados, 
duros, insípidos, que aca- 
ban por dañar y pudrirlos 
por entero. Otros dicen 
enojotarse. 

Ojoto, ta. Cub. adj.- Aplícase 
al fruto que se ha ojotado. 
Véase ojotarse. 

QSán. Cub. m. — Forma muy 
generalizada de holán. V. 

Olanclna. Cub. f. — Véase ho- 
lancina. 

Oliscoso, sa. Cub, adj. -Aplí- 
case a las carnes que em- 
piezan a despedir mal olor. 
(Et. Del cast. "oliscar"). 

Olisquear. Común, v. a. — 
faro. — Olfatear, oler: "Un 
perro que olisquea admira- 
blemente". 

Olisqueo. Común, m. -Acción 
v efecto de olisquear. 

Olivarera. Cub. f. — vulg. — 
Dícese en algunos lugares, 
con palmaria incorrección, 
a ia aceitunera. 

Ombligo de Venus. Cub. m. 
—La hierba llamada qui- 
tasolillo (2/ acep.) Véase. 

Ombliguero. Cub. m. — En 
las dehesas o potreros 
grandes, la valla que di- 
vide en dos partes el te- 
rreno, con el objeto de pro- 
curar el desarrollo del 
pasto, en una, mientras el 
ganado pace en la otra. (Et, 
De "ombligo"). 

Ominosa (La). Cub. f. — Dí- 
cese despectivamente a la 
época de colonización y ci- 
vilización de España en 
Cuba. Ya son algunos los 



cubanos que rechazan ese 
calificativo por injusto de 
toda injusticia. 

Oreganal. Común, m.— Lu- 
gar donde abunda el oré- 
gano, o donde se cultiva. 

Orégano cimarrón. Cub. m.- 
Especie silvestre del oré- 
gano, que es una yerba 
erecta de hojas pecioladas, 
flores de color azul pálido 
en cimas, que tiene uso 
medicinal, y constituye un 
pasto de último recurso. 
'Bot. F. Labiadas; esp. 
Hyptis suaveolens, Poit.) 

Orégano francés. Cub. m. — 
Planta rastrera de tallos 
herbáceos, cilindricos, que- 
bradizos, peludos, con ho- 
jas cordiformes, puntiagu- 
das, dentadas, carnosas, de 
fuerte olor a orégano. Se 
usa, igual que el orégano 
común, como especia. (Bot. 
F. Labiadas; esp. Coleus 
aromaticus, Benth.) 

Organizador, ra. Común. 
adj. — Que organiza : "Un 
buen organizador de fes- 
tejos". 

Oriental. Cub. subs. y adj. — 
Dícese al individuo y cosas 
de la provincia de Santiago 
de Cuba, porque está al 
Oriente. 

Oriente. Cub. m. — La parte 
más oriental de la Isla, o 
sea la provincia de San- 
tiago de Cuba. 

Orillero, ra. Cub. subs. y adj. 
— fam. — La gente de la 
raza blanca de mal pelaje, 
o de mala fama moral. Dí- 



26 



OSHR 



386 



OVBR 



cese asi porque se supone 
que vive en las orillas de 
los pueblos. 

Orozuz criollo. Cub. m. — 
Planta silvestre algo pare- 
cida en cualidades al oro- 
zuz común, de tallos algo 
rastreros, que alcanzan un 
metro escasamente, con ho- 
jas ovales, puntiagudas, y 
flores blancas en capítu- 
los. En decocción, úsase 
contra las dolencias pecto- 
rales. Desarróllase en luga- 
res húmedos, donde suele 
formar como una especie 
de colchón. (Bot. F. Ver- 
benáceas; esp. Lippia dul- 
cís, Frev.) 

Ortiga. Cub. f. — Especie de 
enredadera silvestre cuyas 
hojas producen los efectos 
de la verdadera ortiga. 
(Bot. F. Urticáceas; esp. 
Pilca lucida, Blume.) 

Ortiguilla. Cub. f. — Planta 
indígena que algunos con- 
funden con la ortiga de Eu- 
ropa; es una hierba que 
abunda en los bordes, mu- 
ros de casas viejas, etc., 
de hojas aserradas con la 
base cuneiforme, y tiene 
todos los órganos provis- 
tos de pelos urticales que 
causan escozor. (Bot. F. 
Urticáceas; esp. Fleurya 
umbellata, Wed.) 

Osear. Cub. v. n. — vulg. — 
Provocar con injurias o in- 
solencias el enojo y disgus- 
to de una persona. 

Osería. Cub. f. — Acción y 
efecto de osear. Véase. 



Oso. Cub. m. — Dícese al in- 
dividuo bravucón, bocate- 
ro, provocador. V. guapo. 

Ostión. Cub. m. — Especie de 
ostra de menor tamaño (lo 
contrario de la acep. aca- 
démica de esta voz), y de 
figura más irregular, de 
cascara más obscura. Es el 
marisco más substancioso 
de Cuba, y particularmente 
los ostiones de Sagua la 
Grande son riquísimos. 

Otomano. Cub. m. — Tejido 
fino y doble de algodón, que 
se emplea para vestidos de 
mujer y también para gua- 
yaberas. 

Ova criolla, Cub. i. — Planta 
acuática. (Bot. F. Ninfeá- 
ceas; esp. Nuphar advena, 
Ait.) 

Ovación. Común, f. — Acla- 
mación muy entusiasta y 
estruendosa con aplausos y 
vivas: "El público tributó 
una merecida ovación al 
orador". (Et. Aunque gali- 
cismo formado de ovation, 
es admisible al castellano, 
porque no son muchos los 
sinónimos, y porque ya 
existe la voz en nuestra 
lengua, con acep. distinta, 
derivada del latín ovatio.) 

Ovacionar. Común, v. a. — 
Aplaudir delirantemente. 
Véase la voz anterior. 

Overo, ra« Cub. adj. — Aplí- 
case a los mulatos que tie- 
nen la epidermis con man- 
chas blancas, particular- 
mente en la cara y las ma- 
nos. 



PADR 



387 — 



PAIL 



Pacho, cha. Cub. adj. — Aplí- 
case a las personas calmo- 
sas, indiferentes o pasivas 
siempre: "Fulano es un 
pacho" . 

Pacholí. Cub. m. — desusada. 
— "Polvos olorosos que 
usan algunas mujeres en el 
seno o de otras maneras en 
saquillos o almohadillas, y 
también el líquido de su 
olor". (Pichardo). 

Pachorrada. Cub. f. — vulg. 
- — Véase patochada. 

Pachotada. Amer. f . — vulg. 
— Corrupción muy exten- 
dida en América de la voz 
"patochada": necedad, di- 
cho impertinente. En Cuba 
suele oirse también pacho- 
rrada. 

Padrasto. Común, m. — vulg. 
—Corrupción muy genera- 
lizada en los pueblos de 
América y España, de la 
voz "padrastro". 

Padrejón. Cub. m. — Padeci- 
miento propio del hombre 
que presenta los mismos 
síntomas e iguales efectos 
que el histerismo en la 
mujer. (Et, De "padre"). 



Padrino. Cub. m. fam. -Véase 
el refrán 30 del Apéndice. 

Paganini. Cub. común. — fam. 
— Caprichosa forma popu- 
lar de la voz pagano, na. 
Véase. 

Pagano, na. Amer. subs. y 
adj. — fam. — La R. A. dice 
que significa "el que paga". 
En muchos lugares de 
América y en toda la Isla 
quiere decir el que paga, 
sí; pero no como sinónimo 
de "pagador", sino como 
de "primo", en su uso fa- 
miliar. También se oye pa- 
ganini. 

Pailero. Cub. m. — El indivi- 
duo que en los ingenios de 
azúcar trabaja en las cal- 
deras llamadas pailas. 

Pailero. Común, m. — El indi- 
viduo que fabrica, compone 
o vende pailas, u otros ob- 
jetos de metal de pareci- 
dos usos, particularmente 
si la industria es ambulan- 
te. 

Pailón. Cub. va. — Especie de 
cazo o cangilón manuable. 
Su nombre más correcto en 



PAJÓ 



— 388 



PALI 



castellano es "perol"'. (Et. 
De "paila"). 

Paja. Cub. m. — vulg. — El ac- 
to de masturbarse. Tiene 
los significados castellanos. 

Pájaro. Cub. m. — vulg. — En 
algunos lugares, es sinóni- 
mo de "sodomita". 

Pájaro de las tempestades. 
Cub. epic. m. — El ave más 
llamada pampero. Véase. 

Pájaro meteoro. Cub. epic. 
m. — El más conocido por 
rabijunco. Véase. 

Pajero, ra. Cub. adj.— vulg. 
— Aplícase a la persona afi- 
cionada a masturbarse. (Et. 
De paja. Véase). 

Pajicá. Cub. m. — Especie de 
palma indígena y silvestre, 
de tronco delgado y nudo- 
so, que suele emplearse 
para bastones. En algunos 
lugares le dicen pajuá, pal- 
milla o coco macaco, aun- 
que este último nombre se 
ha generalizado más para 
designar el bastón. (Bot. F. 
Palmas; esp. Bactris plu- 
meriana, Mart.) (Et. Voz 
india). 

Pajilla. Cub. f. — lia planta 
pitillo. Véase. 

Pajilla. Cub. m. — Dícese casi 
generalmente al sombrero 
de paja. Conserva la apli- 
cación masculina por re- 
ferirse a sombrero. Tiene 
el uso castellano. 

*Pajón. Cub. m. — "Hierba 
silvestre de la familia de 
las gramíneas : es una es- 
pecie de esparto fino, sin 
la consistencia de éste, y 



ele muy poco alimento para 
el ganado, que solamente lo 
come cuando no encuentra 
otra cosa". (R. A.) 

"Pajona!. Cub. m. — Lugar 
donde abunda la hierba lla- 
mada pajón. Al aceptar esta 
voz la R. A. para la acep- 
ción castellana de "pajón", 
por aceptada puede darse, 
creemos nosotros, para el 
cubanismo también. 

Pajuá. Cub. m. — Véase paji- 
cá. 

Pajuela. Cub. f. — El cordel 
entretejido o con nudos que 
se pone al extremo del lá- 
tigo. 

Pajurria. Cub. f. — Dícese al 
tabaco de hojas de ínfima 
calidad. (Et. De "paja"). 

Pala. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 82 del Apéndice. 
Tiene los usos castellanos. 

Palanqueta. Cub. f. — Dulce 
ordinario hecho con hari- 
na de maíz y miel. 

Palanqueta. Cub. común.— 
desusada. — Sobrenombre 
aplicado a los chinos en son 
de mofa. 

Palanquetero, ra. Cub. m. y 
f. y adj. — La persona que 
hace, vende o es muy afi- 
cionada al dulce palanque- 
ta (1. a acep.) Véase. 

Palenque. Cub. m. — antic. — 
Lugar retirado, oculto las 
más de las veces por bos- 
ques, adonde los negros es- 
clavos huidos se retiraban 
para vivir reunidos e inde- 
pendientes. 

Palisandro. Común, m. — 



PALM 



— 389 — 



PALM 



Cierta madera de muy bo- 
nito veteado, muy estimada 
para muebles. 

Palito. Cub. m. — Por antono- 
masia el nervio grueso cen- 
tral de la hoja de tabaco. 
Es de advertir que nadie 
dice "palillo", y sin em- 
bargo, todo el mundo dice 
"despalillar" a la opera- 
ción de separar ese nervio 
a la hoja. "Palillo" y "des- 
palillar" son voces caste- 
llanas en ese sentido. 

Palma alcanfor. Cub. f. — 
Nombre que se aplica im- 
propiamente a una planta 
en nada afín a los vegetales 
conocidos por "palmas". 
Véase sagú de la India. 

Palma barrigona. Cub. f. — 
Especie indígena de palma, 
cuyo tronco, que se eleva 
unos 10 metros, forma ha- 
cia el centro una abultada 
y larga barriga, de madera 
empleada para colmenas, y 
en una pieza para canoas; 
el fruto lo comen los cer- 
dos. (Bot. F. Palmas; esp. 
Colpothrinax wrigtii, H. 
Well). 

Palma barrigona de sierra* 
Cub. f. — Especie parecida 
a la anterior. (Bot. F. P.; 
esp. Gaussia princeps, H. 
Wen.) 

Palma cana. Cub. f. — Tipo 
de palma muy abundante 
en terrenos estériles, don- 
de suele formar verdade- 
ros bosques, extensos a ve- 
ces, de tronco elevado, re- 
matado en un penacho de 



pencas muy estimables para 
techar bohíos; es de flores 
blancuzcas, y el fruto lo 
comen los cerdos. También 
se llama guano cana (par- 
ticularmente cuando se re- 
fiere a la penca), y palmi- 
to. (Bot. F. P.; esp. Sabal 
blankburnianum, Glage.) 

Palma cana de monte. Cut 
f. — Especie parecida a 1 tí 
anterior, también conocida 
por japa, chagareta y gua- 
no cana de monte. (Bot. F. 
P.; esp. Sabal japa, Sau- 
valle.) 

Palma eauüe. Cub. f. — Espe- 
cie indígena sin particula- 
ridades dignas de mención 
especial. (Bot. F. P.; esp. 
Hemithrinax c o m p a c t a, 
Hook.) 

Palma cimarrona. Cub. f. — 
Tipo también indígena. 
(Bot. Orden Heléchos; fa- 
milia o suborden Ciateá- 
ceas; esp. Cyathea insig- 
nis). 

Palma criolla. Cub. f. — La 
más conocida por palma 
real, en muchos lugares. 

Paüma dátil. Cub. f. — Espe- 
cie cultivada que produce 
el fruto dátil. (Bot. F. P.; 
esp. Phamix dactylifera, 
Lin.) 

Palma de abanico. Cub. f. — 
Tipo cultivado como orna- 
mental en parques y jar- 
dines, ele poca altura, y 
cuyas pencas son muy lu- 
cidas y abiertas. (Bot. F. 
P.; esp. Livistona chinen- 
sis, R. Br.) 



PALM 



390 — 



PALM 



Paima de caracol. Cub. f. — 

Nombre impropio de una 
planta cultivada en jardi- 
nes, distinta de las palmas 
verdaderas. (Bot. F. Pan- 
danáceas; esp. Pandarías 
utilis, Borg.) 

Palma enana. Cub. f. — La 
p alma conocida común- 
mente por "palmito", de la 
que hay tres especies en 
Cuba con el mismo nombre. 

Palma erizada. Cub. f. — Una 
especie de helécho arbores- 
cente, común en la región 
occidental. (Bot. esp. Cya- 
thea sera, W.) 

Paima jipijapa. Cub. f. — 
Plañía cultivada, de cuyas 
hojas se obtiene la fibra 
empleada en sombreros de 
Panamá. (Bot. F. Ciclaníá- 
ceas; esp. Carludovica pal- 
mata, Ruiz). 

Palma justa. Cub. í. — Una 
especio de escaso interés. 
(Bot. F. P.; esp. Geonoma 
intermedia, Gris.) 

Palma macana. Cub. í. — 
Véase macana. 

*Paíma real. Cub. f. — La es- 
pecie más importante y 
hermosa de Cuba, de ma- 
jestuoso aspecto, que ha 
merecido ser cantado por 
todos los poetas criollos y 
algunos extranjeros; tiene 
el tronco recto y limpio, 
que se eleva hasta cerca 
de 20 metros, por medio de 
diámetro, rematado por un 
reducido y bello penacho 
de pencas largas, que le da 
la semejanza de un plume- 



ro, cual apunta con preci- 
sión Pichardo, en el centro 
del cual se eleva un escapo 
largo y recto, a modo de 
pararrayos, y que de tal 
sirve efectivamente, aun- 
que con la probabilidad de 
que el árbol se abra longi- 
tudinalmente o se caiga. En 
cada lunación se desprende 
del penacho una penca con 
la yagua (véase) a que está 
unido el pecíolo. El tronco 
es fofo en el interior, y de 
madera resistente y dura al 
exterior, que se emplea pa- 
ra paredes de bohíos y ca- 
sas rústicas. Las pencas se 
utilizan para techar; la flor 
produce buena miel. Se cal- 
cula que este útilísimo y 
hermoso, árbol tiene un va- 
lor promedio de 5 duros, y 
que produce uno al año. 
En algunos lugares le di- 
cen palma criolla. También 
es conocida esta especie de 
palma en el Continente. 
(Bot. F. P.; esp. Roystonea 
regia, Cook.) 

Palma yagruma. Cub. f. — 
Especie de escaso interés, 
cuyo fruto comen los ani- 
males. 

PaSma yuraguano. Cub. f. — 
Tipo de poca importancia. 
(Bot, F. P. esp. Thrinax 
radiaia, Lodd.) 

Paimarejo. Común, m. — Un 
palmar pequeño. También 
se dice palmarito. 

Palmarito. Común, m. — Di- 
minutivo de "palmar ". 
Véase paimarejo. 



PALM 



391 



PALO 



Palmatoria. Cub. f. — fam. — 
Véase la frase 87 del Apén- 
dice. 
Palmera erizada. Cub. f. — 
Especie de helécho arbo- 
rescente. (Bot, F. Cia- 
tedceas; esp. Cyathea se- 
rra, Willd.) Otros dicen 
palma erizada. 

Palmera sin espinas. Cub. 
i. — Planta parecida a la 
anterior. (Bot. F. C; esp. 
C. balanocarpus, Eaton.) 

Palmiche. Cub. m. — Tela 
delgada, ligera, de algodón 
o de lana, que se emplea 
para trajes de hombre en 
el verano. (Et. del inglés 
Palm Beach, población de 
los Estados Unidos). Tiene 
el uso castellano. 

Palmilla. Cub. í. — La palma 
llamada pajicd. Véase. Hay 
dos variedades : palmilla 
común y negra. 

Palmilla común. Cub. f. — 
Véase palmilla. 

Palmilla negra. Cub. f.-Véa- 
se palmilla. 

Palmireño, ña. Cub. subs. y 
adj. — La persona natural 
de Palmira. 

Palmireño, ña. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esa lo- 
calidad. 

Faímista. Cub. f. — Adivina- 
dora, quiromántica. Derí- 
vase esta voz de "palma", 
con alusión a la de la ma- 
no, donde las palmistas lo 
averiguan todo, al parecer. 

Palmito. Cub, m. — Véase 
"palma cana". Tiene la 
segunda acep. de la R. A. 



Palo. Cub. m. — vulg. — El 

acto del coito. 
Palo. Cub. m. — En Cuba se 
aplica esta voz con adita- 
mentos particulares a mul- 
titud de plantas madera- 
bles, árboles o arbustos, de 
muy diversas familias bo- 
tánicas, cual se describen 
a continuación. Véanse las 
frases 67, 185 y 253. Tiene 
la mayor parte de las acep- 
ciones académicas. 
Palo (De). Amer. m. — Díce- 
se con poco gusto y bastan- 
te incorrección, en vez de 
"madera", en muchos ca- 
sos condenados por el co- 
rrecto decir; por ejemplo: 
"Una silla de palo". 

Paio amargo. Cub. m. — Ar- 
busto que al parecer cons- 
tituye el único ejemplar 
indígena de su familia bo- 
tánica. Tiene las hojas 
ovalo-oblongas, pecioladas, 
flores en panículas pirami- 
dales; emite un abundante 
látex amarillo a la más li- 
gera incisión. También se 
llama palo amarillo. (Bot. 
F. Papaveráceas; esp. Boc- 
conia frutescens, Lin.) 

Palo amarillo. Cub. m. — 
Véase palo amargo. 

Palo azucarero. Cub. m. — 
El árbol palo cochino. Véa- 
se. 

Palo blanco. Cub. m. — Árbol 
indígena de corteza elásti- 
ca y amarga, hojas abrup- 
tamente pennadas, con ho- 
juelas espatuladas, oblon- 
gas, redondeadas en el api- 



PALO 



392 



PALO 



ce, y flores en panículas 
con pétalos amarillos. Re- 
gularmente se desarrolla 
en los terrenos montuosos; 
tiene cualidades medicina- 
les. (Bot. F. Simarubáceas; 
esp. Simaruba glauca, 
D. G.) 

Palo blanco. Cub. m. — Ár- 
bol distinto del anterior, de 
escaso interés, conocido 
también por leño amarillo 
y ébano amarillo. (Bot. F. 
Bignoniáceas; esp. Tecoma 
leucoxylon, Mart.) 

Palo bobo. Cub. m. — Véase 
anón de los pantanos. 

Palo boniato. Cub. m. — Re- 
ciben este nombre tres 
plantas arborescentes sin 
mayor interés. También se 
dice palo moniato. (Bot. F. 
Apocináceas; esp. princi- 
pal : Rauwolfla canescens. 
L.) 

Palo bronco. Cub. m. — Hay 
varios arbustos con este 
nombre común, que tienen 
flores rojas en corimbos o 
umbelas axilares y el fruto 
en drupa. (Bot. F. Malpi- 
giáceas; género Malpighia. 

Palo bronco de monte. Cub. 
m. — Una de las especies 
anteriormente indicadas. 
(Bot. F. M.; esp. M. oxi- 
cocca, Gris.) 

Palo bronco de pina!. Cub. 
m. — Otra especie semejan- 
te a la común llamada palo 
bronco. (Bot. F. M.; esp. M. 
coccifera, Lin.) 

Palo cachimba. Cub. m. — 
Véase bibona. 



Palo café. Cub. m. — Así di- 
cen algunos al pitajoní ci- 
marrón. Véase. 

Palo campeche. Cub. m. — 
Algunos dicen así al palo 
brasil, también conocido en 
Cuba, con lo que se da lu- 
gar a confusiones, puesto 
que hay, como se verá, otro 
palo campeche. 

Palo campeche. Cub. m. — 
Árbol indígena, distinto del 
exótico cuya madera reci- 
be este nombre, y que tam- 
bién se conoce en la Isla. 
Tiene Jas hojas casi redon- 
das, pequeñas, aladas, per- 
fumadas, flores amarillas 
en racimos compuestos, y 
madera de color rojo obs- 
curo empleada para tintes. 
También se llama guaca- 
maya de costa. (Bot. F. Le- 
guminosas; esp. Coesalpinia 
bijuga, Sw.) 

Palo cochino. Cub. m. — Ár- 
bol silvestre de corteza 
blancuzca, brillante en las 
ramas, con flores de cuatro 
pétalos, y fruto parecido a 
la aceituna. De todos los 
órganos de la planta fluye 
un látex resinoso, líquido 
al principio, conocido por 
"goma azucarada", y es de 
color rojizo y fuerte olor. 
También se dice azucarero 
y palo azucarero. (Bot. F. 
Terebintáceas; esp. Hedwi- 
gia balsamifera, Sw.) 

Palo coral. Cub. m. — Véase 
ponasí. 

Palo cotorra. Cub. m.-El ar- 
busto rompehueso. Véase. 



PALO 



393 



PALO 



Palo cruz. Cub. m. — Árbol 
silvestre de buena eleva- 
ción, de madera hermosa, 
pesada, dura y fina, que 
produce por decocción un 
tinte rojizo claro empleado 
con eficacia para contener 
las hemorragias bucales. 

Palo de bomba. Cub. m. — El 
árbol cirio. Véase. 

Palo de cabra. Cub. m. — Ar- 
busto silvestre sin particu- 
laridades dignas de men- 
ción. (Bot. F. Rubiáceas; 
esp.; Randia nigescens. 

Palo de cacao. Cub. m. — 
Árbol indígena de hojas 
ovales festoneadas, y flo- 
res amontonadas en paní- 
culas. (Bot. F. Melastomá- 
ceas; esp. Miconia elata, 
D. C.) 

Palo de caja. Cub. m. — Ár- 
bol silvestre que alcanza 
una elevación de 4 metros, 
de hojas trifoliadas, elípti- 
cas, dentadas, lisas por la 
haz, tomentosas y de color 
castaño en el envés, flores 
de cuatro pétalos, en raci- 
mos axilares, madera de co- 
lor anaranjado, utilizable 
en cai*p infería. Hay otra 
especie más conocida por 
yañilla. (Bot. esp. Schmide- 
lia occidentalis, Sw.) 

Palo de clavo. Cub. m. — Dí- 
cese al clavero, o sea al 
árbol que produce el clavo 
de especia. 

Palo de hierro. Cub. m. — El 
árbol más conocido por 
quiebrahacha. Véase. 



Palo de incienso. Cub. m. — 
Véase cuaba de costa. 

Palo de jeringa. Cub. m. — 
El árbol "ben", que des- 
cribe la R. A., más cono- 
cido con esfe nombre en 
Cuba. 

Palo de lanza. Cub. m. — V. 
yaya (2. a acep.) 

Palo de rayo. Cub. m. — Véa- 
se moruro abey. 

Palo de resina. Cub. m. — 
Véase cuaba de costa. 

Palo de roble. Cub. m. — 
Véase cuaba blanca. 

Palo de rosa. Cub. m. — Se 
dice al árbol baria (segun- 
da acepción), que no es el 
que produce la madera co- 
nocida en castellano por 
"palo de rosa' 1 , por lo que 
más frecuentemente se dice, 
para evitar confusiones, 
palo de rosa criollo, de la 
tierra y del país. 

Palo de rosa criollo. Cub. 

m. — Véase palo de rosa- 
Palo de rosa de la tierra. 
Cub. m. — El palo de rosa. 
Véase. 

Palo de rosa del país. Cub. 
m. — Véase palo de rosa. 

Palo de toro. Cub. m. — Véa- 
se nabaco (2. a acep.) 

Palo diablo. Cub. m. — Véa- 
se pinga de perro. 

Palo ensebado. Amer. va. — 
Dícese a la cucaña, parti- 
cularmente, cuando es ho- 
rizontal y sobre el mar. 

Palo gallina. Cub. m. — La 
planta belladona de la tie- 
rra, que es la verdadera be- 
lladona. Este nombre lo re- 



PALO 



— 394 



PALO 



cibe porque su fruto mata 
a la gallina que lo ingiere. 

Palo gallina. Cub. m. — Véase 
cerezo criollo. 

Palo gallina. Cub. m. — El 
peralejo blanco. Véase. 

Palo guitarra. Cu b. m. — El 
roble amarillo (1. a acep.) 

Palo guitarra. Cub. m. -Véa- 
se guairo santo de costa. 

Palo hediondo. Cub. m. — 
Planta arborescente, con 
hojas compuestas de folio- 
Ios ovalo-oblongos, redon- 
deados en el ápice, flores 
en corimbos axilares, y 
fruto en legumbre coriá- 
cea y lampiña. (Bot. F. Le- 
guminosas; esp. C a s s i a 
emarginata. Lin.) 

Palo lechoso. Cub. m. — Véa- 
se lechoso. 

Palo llorón. Cub. m. — Véase 
llorón (2. a acep.). 

Palo mabí. Cub. m. — Véase 
bijáguara. 

Palo moniato. Cub. m. — Lo 
mismo que palo boniato. 
Véase. 

Palo moro. Cub. m. — Dos ar- 
bustos indígenas muy pa- 
recidos reciben este nom- 
bre: tienen flores en pa- 
nículas terminales y fruto 
en baya. (Bot. F. Rubiá- 
ceas; esp. principal: Psy- 
chotria brotvnci. Spreng.) 

Palo mulato. Cub. m. — Véase 
icaco ele aura. 

Palo negro. Cub. m. — Dicen 
así algunos al palo brasil 
verdadero. 

Palo ramón. Cub. m. — El ár- 
bol ramón. Véase. 



Palo torcido. Cub. m. — El 

árbol lebrero. Véase. 

Palo verraco. Cub. m. -Árbol 
silvestre de madera pesa- 
da, compacta, fina, de co- 
lor amarillo pálido con ve- 
tas suaves. 

Paloma. Cub. epic. f. — Esta 
voz se aplica con el propio 
uso castellano. Guando se 
trata de las palomas salva- 
jes, a excepción de las que 
tienen nombres particula- 
res, como boyero, azulona, 
barboquejo, torito camao y 
tal vez otras, reciben adi- 
tamentos especiales de Cu- 
ba, cual se podrá ver más 
adelante. Pero en la verda- 
ra acep. cubana que se em- 
plea esta voz paloma es 
para designar un pez de fi- 
gura regular con el cuerpo 
aplastado, de unos 3 decí- 
metros de largo, de color 
plateado, más obscuro hacia 
el lomo, sin escamas, con 
las aletas dorsal y ventral, 
así como la cola, que es 
ahorquillada, de gran des- 
arrollo, circunstancia que 
por comparación le pro- 
porcionó el nombre 
pillar. 

Paloma. Cub. f. — Espacia do 
cometa de papel en figura 
romboidal. 

Paloma. Cub. f. — fig. — y fam. 
— La persona que por su 
impericia es candidata a 
perder en el juego. Véase 
la frase 84 del Apéndice. 

Paloma boba. Cub. epic. f. 



PALO 



395 



PALO 



— La paloma torcaz ceni- 
cienta. Véase. 

Paloma de Castilla. Cub. 
epic. f. — Dícese a la mayor 
parte de las especies do- 
mésticas, aplicándoles ade- 
más en ocasiones sus pro- 
pios sobrenombres caste- 
llanos. 

Paloma de San Juan. Cub. 
epic. f. -Véase paloma san- 
juancra. 

Paloma rabiche. Cub. epic. f. 
— Tipo de paloma silvestre 
parecida a la tórtola, de co- 
loración cenicienta, muy 
abundante en los campos 
cubanos, donde forma ban- 
dos numerosamente nutri- 
dos, que vuelan frecuente- 
mente a ras del suelo; la 
particularidad que le da 
este nombre es su larga 
cola en forma de cuña pun- 
tiaguda. En algunos lugares 
suelen decirle paloma ra- 
bílela, y su nombre indio es 
guanica. (Zool. F. Colúm- 
bidas; esp. Zenaidura ma- 
croura. Lin.) 

Paloma rabuda. Cub. epic. f, 
— Véase paloma rabiche. 

Paloma sanjuanera. Cub. 
epic. f. — Especie silvestre 
más pequeña que la pa- 
loma torcaz, de cuerpo re- 
dondeado, color ceniciento 
con viso de carmín, que 
suele verse en mayor nú- 
mero por San Juan, de lo 
que toma el nombre. Tiene 
la cola redondeada, hace su 
nido con palitos, y emite un 
canto desagradable. Tam- 



bién se dice paloma, de San 
Juan. Su nombre primitivo 
era guanaro, ra. (Zool. F. 
C; esp. Columba cenaida). 

Paloma iojosa. Cub. epic. f. 
—La más pequeña y linda 
de las especies de palomas 
silvestres que habitan en 
Cuba, de coloración pareci- 
da a la anterior, que vive 
en parejas, se domestica 
fácilmente, confecciona el 
nido con hierbas en el sue- 
lo o en los árboles. Es muy 
sabroso, pero escaso boca- 
do. Frecuenta los terrenos 
cultivados, donde busca se- 
millas para su alimento. En 
lenguaje caribe se llamaba 
biajaní. (Zool. F. C.j esp. 
Columbigallina passerino 
Lin.) 

Paloma torcaz cabeciMas^ 
cao Cub. epic. f. — Especie 
de paloma torcaz que, como 
va indicado en su nombre, 
tiene la parte superior de 
la cabeza de un puma je 
blanquísimo. 

Paloma torcaz cenicienta. 
Cub. epic. f. — Tipo de la 
paloma torcaz en la que do- 
mina el color indicado en 
su aditamento. 

Paloma torcaz morada, Cub. 
epic. f. — Tipo de paloma 
torcaz, con el plumaje 
abundante en el color que 
su sobrenombre indica. 

Paloma viajera. Cub. epic. 
f. — Es una especie silves- 
tre, por lo que no ha de 
confundirse con la afama- 
da paloma mensajera, que 



PALU 



396 — 



PAMP 



algunos llaman con aquel 
nombre, de paso y muy 
rara en la Isla, originaria 
de América del Norte. Es la 
de mayor tamaño de cuan- 
tas se conocen en Cuba. 
(Zool. F. C; esp. Columba 
migratoria, Lin.) 

Palometa. Arner. epic. f. — 
Tres peces acantopterigios 
reciben este nombre co- 
mún, y sólo difieren en la 
coloración de dorado y pla- 
teado combinados. Tienen 
el cuerpo ovalado, compri- 
mido, con el bocico trun- 
cado, boca pequeña y hori- 
zontal y las aletas anal y 
dorsal con la punta muy 
prolongada. (Zool. F. Ca- 
rangida?; género Trachyno- 
tus). 

Palomilla. Cub. epic. f.— In- 
secto como de dos centí- 
metros de largo, muy da- 
ñino para las hojas de ta- 
baco y otros vegetales. 
(Zool. esp. Crambus sacha- 
ralis) . 

Palomilla. Cub. f. — Carne de 
res de la parte del lomo, 
poco apreciada por su du- 
reza. 

Palomilla colorada. Cub. f.- 
Véase ítamo. 

Palote. Cub. m. -Rollete o ro- 
dillo de madera usado en 
la cocina para prensar o 
planchar pastas y otros 
preparados culinarios. Tie- 
ne los usos castellanos. 

Palucha. Cxib. f.-fam. -Char- 
la frivola con algo de em- 
'buste o de adulación: "Me 



entretuvo con su palucha 
más de lo que deseara". 

Paluchear. Cub. v. n. — í'am. 
— Charlar frivolamente con 
ánimo de captarse la sim- 
patía de los oyentes y serles 
agradable. (Et. De palucha. 
Véase.) 

Paluchería. Cub. f. — fam. — 
Acción y efecto de palu- 
chear. En muchos casos es 
lo mismo que palucha: 
"Déjate de tanta paluche- 
ría ,} ', o "de tanta palucha". 

Pámpano. Cub. epic. m. — Pez 
acantopterigio de mucho 
mayor tamaño que el cono- 
cido en castellano con este 
nombre, puesto que alcanza 
un metro. Tiene el cuerpo 
ovalado, muy comprimido, 
de coloración variable con 
la edad o desarrollo, del 
azul al morado en el lomo, 
y del blanco al dorado en el 
vientre, con una mancha 
obscura en el opérculo. Es 
comestible. (Zool. F. Ca- 
rangidoe; esp. Aletis cilia- 
ris, Boch.) 

Pampero. Cub. epic. m. — Re- 
ciben este nombre dos aves 
palmípedas, semejantes a 
la gaviota, pero con el pico 
corvo en la punta, narices 
tubulares, y el dedo poste- 
rior rudimentario. Acom- 
paña a las embarcaciones 
en alta mar, y suele volar 
mucho cuando el tiempo es 
tempestuoso, por lo que se 
llama también pájaro de 
las tempestades, y "petrel" 
en otros lugares, que, al 



PANE 



— 397 



PAN'Ü 



parecer, es su verdadero 
nombre castellano. (Zool. F. 
Procellaridoe; esp. Oceani- 
tis oceánica, Kuhl.). 

Pan. Cub. m. — Suele decirse 
a una montaña elevada, de 
poca extensión y aislada. 
Véase la frase 35-a del 
Apéndice. Tiene los usos 
castellanos. 

Pan de Caracas. Cub. m. — 
Torta de harina de maíz 
con azúcar o miel, cocinada 
en horno. 

Pan de cazabe. Cub. m. — 
desusada. — Dícese al caza- 
be. Se oye con mucha más 
frecuencia torta de cazabe. 

Pan de monos. Cub. m. — El 
árbol de origen africano 
conocido en castellano por 
"baobab", nombre que 
también recibe en Cuba. 

Panetela. Cub. f. — fam. — 
Aplícase como término de 
encomio a toda cosa exce- 
lente en algo: "Este som- 
brero es panetela;'' 1 - "¿Cómo 
está el café? — Panetela". 
Una de tantas verrugas que 
le salen al idioma castella- 
no en América. Tiene las 
acep. de la R. A. 

Panetela. Cub. f. — Dos ar- 
bustos reciben este nombre 
común sin sobrenombres. 
Se cultivan en jardinería; 
producen florecillas de cá- 
liz colorado, fasciculadas o 
aglomeradas en las axilas o 
en los dientes de las hojas. 
Toman ese nombre del olor 
a panetela que exhalan por 
la noche. (Bot. F. Eufor- 



biáceas; esp. Phyllantus 
angustifolius, Sw., y otra). 

Panetela francesa. Cub. f.- 
Planta cultivada de hojas 
cordiformes, verdes, con 
listas plateadas, cuyas flo- 
res emiten olor a panetela. 
(Bot. F. Piperáceas; esp. 
Peperomia ar giréis, Morr.) 

Panetela panameña. Cub. f. 
— Planta parecida a las an- 
teriores, pero con los folio- 
Ios más largos y anchos. 
(Bot. F. Poligonáceas; esp. 
Muehlembeckia platy ciada, 
Meisn.) 

Panqué. Cub. m. — Especie 
de panetela o bizcocho. Al- 
gunos dicen panqueque y 
otros ponqué. (Et. Del in- 
glés pancake). 

me. Amer. m. -Véase 



panqué. 

Pantera, Cub. común. — fam. 
— Dícese al individuo tra- 
pacero en sus negocios y 
empresas. Tiene las acep. 
cast. 

Pantomima. Cub. f. — En al- 
gunos lugares, la planta 
vejiga de perro, su nombre 
castellano, conocido tam- 
bién en Cuba, y además por 
tomatillo, aunque este úl- 
timo nombre pudiera ser 
que no designara la misma 
planta, sino una especie 
afín. 

Pantufa. Amer. f. — Corrup- 
ción muy generalizada de 
"pantufla". 

"Panudo. Cub. adj. — "Aplí- 
case al fruto del aguacate, 
cuando su carne es consis- 



PAPA 



— 398 — 



PAPE 



tente, que es como más se 
aprecia", dice la R. A. 

Paño de Ea tierra. Cub. m. — 
La porción de terreno, no 
muy extensa, que se dispo- 
ne para el cultivo. Cuando 
tiene figura triangular se 
dice pañoleta. 

Pañoleta. Cub. f. — Véase pa- 
ño de tierra. 

Pañuelo bayajá. Cub. m. — 
Pañuelo grande, algo me- 
nos de una vara cuadrada, 
estampado con colores vi- 
vos, a grandes cuadros, lis- 
tas o flores, que lo emplean 
algunas, muy pocas, cam- 
pesinas en la cabeza, pero 
más generalmente para 
transportar vituallas, o gé- 
neros comprados en algún 
establecimiento. 

Papas. Cub. f. pl. — fam. — 
Véase la frase 128 del 
Apéndice. En singular, tie- 
ne los usos castellano y 
americano castellanizado. 

Papagayo. Cub. m. — En al- 
gunos lugares dicen así los 
mucbachos a una cometa 
de papel sin palos y con 
una tira de tela por cola. 
Tiene algunos de los usos 
castellanos. 

Papagayo tricolor. Cub. m. 
— La planta más conocida 
por guacamaya (3. a acep.), 
que es la que describe la 
R. A. con el sencillo nombre 
de "papagayo". 

Papaya. Cub. f. — vulg. — Dí- 
cese al órgano sexual fe- 
menino. El uso de la voz 
papaya en esta acepción 



casi la ha desterrado del 
lenguaje decente para de- 
signar el fruto del papayo 
(voces ambas castellaniza- 
das), por lo que suele de- 
cirse fruta bomba. 

Papaya cimarrona. Cub. f. — 
El fruto del papayo cima- 
rrón. Véase. 

Papayal. Amer. m. — Lugar 
donde abunda el papayo. 

Papayina. Cub. f. — El látex 
medicinal obtenido del pa- 
payo. 

Papayo cimarrón. Cub. m. — 
Especie silvestre y, al pa- 
recer, indígena de Cuba, del 
papayo. Tiene el tronco 
bajo, ramoso, con hojas 
palmatíficas, lóbulos ente- 
ros y fruto esférico, del 
tamaño de la nuez. (Bot. F. 
Pasiflóreas; esp. Carica 
prosoposa, Lin.) 

Papayo hembra. Cub. m. — 
Variedad del papayo que 
se distingue por sus flores 
de pétalos blancos, y el 
fruto de mayor tamaño que 
el corriente. 

Papayo macho. Cub. m. — 
Variedad, de flor con péta- 
los amarillos. 

Papazo. Cub. m. — fam. — 
Golpe causado con la mano, 
bofetada, o puñetazo: "Le 
dieron dos papazos por en- 
trometido". (Et. De "papa", 
patata). 

Papel arroz. Cub. m. — El 
blanco, empleado en ciga- 
rrillos. 

Papel berro. Cub. m. — El de 
color verdoso, también em- 



PAPI 



— 399 



PARA 



pleado en cigarrillos, im- 
pregnado en substancia de 
berro. Es de escaso consu- 
mo. 

Papel brea. Cub. m. — El de 
color crema, con ligero 
gusto de brea, usado en ci- 
garrillos. 

Papel pectoral. Cub. m. — El 
de color castaño muy in- 
tenso y gusto dulzaino, 
también usado en cigarri- 
llos. 

Papel trigo. Cub. m. — El de 
color amarilloso y más 
grueso que los anteriores, 
que le da al cigarrillo gus- 
to más fuerte. 

Papelera. Cub. f. — Véase be- 
juco de perdiz. 

Papeles. Cub. m. pl.-fam. — 
Véase la frase 127 del 
Apéndice. 

Papeles (Los). Cub. m. pl. 
— desusado. — Baile desho- 
nesto de la gentualla, del 
que ya no se oye hablar. 

Papeíetero. Cub. m. — vulg. 
— Dicen así algunos a los 
empleados de oficina pú- 

. blica que cubren los docu- 
mentos de citaciones. (Et. 
De "papeleta"). 

Papelista. Cub. m. — fam. — 
Lo mismo que "picaplei- 
tos" : "Fulano es un simple 
papelista, y todos le tienen 
por abogado". (Et. De "pa- 
pel"). 

Papita. Cub. f.-Véase lagaña 
de aura. (Et. De "papa", 
patata). 

Papito. Cub. m. -Reciben este 
nombre los bejucos llama- 



dos Conchitas por la figura 
de sus flores, semejantes al 
clítoris de la mujer que 
algunos llaman papo y pa- 
pito. 

Papito. Cub. m. — Diminu- 
tivo de papo. Véase. 

Papito de la reina. Cub. m. 
— Enredadera trepadora, de 
hojas con tres foliólos an- 
chamente ovalados, y flor 
de corola blanca, matizada 
de amarillo y púrpura en- 
cendido. También se llama 
Conchita punzó. (Bot. F. 
Leguminosas; esp. Centro- 
sema plumieri, Benth.) 

Papo. Común, m. — El órgano 
sexual femenino. Es tanto 
o más frecuente en Cuba el 
diminutivo papito. Tiene 
los usos cast. 

Paraca. Cub. epic. f. — antic. 
— Uno de los primitivos 
nombres de la cotorra. (Et. 
Voz caribe, Zayas). 

* Paradero. Cub. m. — Voz 
muy generalizada para de- 
signar la estación del fe- 
rrocarril; ésta casi nadie la 
emplea fuera de la Haba- 
na. Tiene, aunque poco, las 
otras acep. de la R. A. 

Parado. Cub. p. p. — fam. — 
Véase la frase 151 del 
Apéndice. Es de advertir 
que, aunque con autoriza- 
ción de la R. A., se abusa 
de esta voz para significar 
"estar de pie", al extremo 
de que no se use ninguna 
otra forma : "Estuve parado 
más de una hora"; "no 
puedo estar parado". 



PARA 



400 — 



PARA 



Paraguas. Cub. m. — fam. — 
Véase la frase 192 del 
Apéndice. 

Paraguayo. Cub. m.-Mache- 
te de hoja larga y recta que 
usa la Guardia Rural. 

Paraíso. Cub. m. -Árbol exó- 
tico cultivado como orna- 
mental, que acaso sea el 
conocido en castellano por 
"cinamomo", aunque tiene 
una elevación doble, pues que 
alcanza 15 metros. Es de 
tronco recto y limpio, con 
una frondosa copa que pro- 
yecta espaciosa y fresca 
sombra, con flores de color 
violeta, fragantes, en raci- 
mos. Todos sus órganos 
están impregnados de un 
jugo venenoso y medicinal. 
En algunos lugares de la 
región oriental le dicen 
"prusiana". (BoL F. Meliá- 
ceas; esp. Melia acederach, 
Lin.) 

Paraíso enano. Cub. m. — 
Arbusto de jardinería que 
se eleva unos dos metros, 
de hojas pequeñas bipen- 
nadas, persistentes. (Bot. F. 
M.; esp. M. nana). 

Paraíso francés. Cub. m. — 
El árbol más conocido por 
su nombre castellano de 
"ben". 

Paral. Cub. m. — Madero que 
a modo de horcón, se co- 
loca perpendicular, las más 
veces provisionalmente, 
para sostener el techo do 
una casa en reformas. 

Paraná. Cub. adj. — Aplícase 



a una especie de yerba. 
Véase. 

Parar. Cub. v. a.— Usase, con 
notorio abuso del buen len- 
guaje, y muy corriente- 
mente, por "levantar" o 
alzar del suelo alguna cosa 
que requiere posición ver- 
tical. Tiene algunas de las 
acep. académicas. 

Pararse. Amer. v. ref. — La 
R. A., en la 17. a acep. del 
verbo "parar" lo acepta 
por "ponerse en pie"; pero 
lo acredita ele americanis- 
mo anticuado. En Cuba, con 
esa acep., lamentándolo 
cuantos gustan de hablar 
bien, está muy lejos de an- 
ticuarse: casi se puede 
afirmar que lo de "ponerse 
en pie", "levantarse" y 
otros verbos sinónimos es- 
tán completamente aboli- 
dos en el lenguaje corrien- 
te. Por lo demás, sumamos 
nuestro desagrado a las 
protestas que haya habido 
contra la catalogación de 
ese verbo con tal signifi- 
cado en el Dic. oficial, por 
muy extendido uso que tu- 
viese en América, tanto 
más, cuanto que son miles 
los vocablos de este Conti- 
nente con más derecho a la 
buena acogida por la docta 
Corporación, que limpia, 
fija y da esplendor al habla 
de Cervantes, Granada, Cal- 
derón, Lope y mil. 

Pararse. Cub. v. ref. — fig. y 
fam. — Prosperar, orrique- 
cerse por cualquier moti- 



PARE 



— 401 — 



PARG 



yo : "Fulano se paró con el 
alza del azúcar". 

Parche. Cub. epic. m. — Re- 
ciben este nombre varios 
pececillos acantopterigios 
cíe escaso interés. Tienen 
el cuerpo corto, alto y com- 
primido, con fajas y círcu- 
los negros, y boca pequeña, 
terminal, provista de agu- 
dos dientes. Tiene las acep. 
¿asi. (Zool. F. Chcetodonti- 
da?; género Chcetodon). 

* Pardo, da. Cub. m. y f. — 
Dícese a los mulatos, por- 
que esta voz les es, al pa- 
recer, menos agradable. 
Adviértase que la R. A. 
acepta este vocablo como 
propio de Puerto Rico y do 
Cuba. Tiene las otras acep. 
castellanas. 

Parecencia. Cub. f. — vulg. — 
Entre gente campesina, 
equivale a "semejanza": 
"Entre esto y aquello hay 
alguna 'parecencia'". (Et. De 
"parecer ", parecencia; 
como de "comparecer", 
comparecencia. 

Pared. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 262 del Apéndice 
Tiene los usos cast. 

Pareira brava. Cub. f.-Plan- 
ta voluble de hojas alter- 
nas, simples, enteras, cor- 
diformes, pecioladas, obtu- 
sas, flores dioicas muy chi- 
cas, verdosas, terminales, 
las masculinas en corim- 
bo3, las femeninas en raci- 
mos; el fruto, a modo de 
arveja, es peludo y co- 
mestible, y la raíz se esti- 



ma como antídoto contra 
las mordeduras de reptiles 
venenosos. (Bot. F. Menis- 
pevmáceas; esp. Cissampe- 
los pareira, Lin.) 

Parejear. Cub. v. n. — Atri- 
buirse méritos ajenos o 
imaginarios, proclamándo- 
los con fanfarronería. Ape- 
nas tiene más uso que en 
infinitivo: "Don Juan es 
muy dado a parejear". 

Parejería. Cub. f. — fam.— 
Acción y efecto de pare- 
jear. Véase. 

Parejero, ra. Cub. adj. — fam. 
— Aplícase a la persona 
fanfarrona, que presume 
de los méritos que está le- 
jos de tener. Véase pare- 
jear. 

Pargo blanco. Cub. epic. m. 
— El pez también llamado 
jayao. Véase. 

Pargo criollo. Cub. epic. m. 
— Especie del pez conocido 
por "pargo", olivado por el 
lomo, pálido por el vientre 
con las aletas rojas, menos 
la dorsal que es amarilla, 
y alcanza un peso de 10 
kilogramos. (Zool. F. Lu- 
tianida?; esp. Noemomis 
analis, Cuv.) 

Pargo de !o alto. Cub. epic. 
m. — Especie que se pesca a 
grande profundidad, de co- 
lor rojo con una mancha 
lateral negra, y ojos sa- 
lientes amarillos. (Zool. F. 
L.; esp. N. vivanus, Cuv.) 

Pargo guachinango. Cub. 
epic. m. — Especie de color 
acarminado, con mancha 



m. 



PARRI 



402 — 



PASA 



lateral negra como la an- 
terior, pero más intensa, 
que alcanza hasta 15 kilo- 
gramos de peso. (Zool. F. 
L.; esp. N. aya, Bloch.) 

Parición. Cub. f. — Vulg. — 
Acción y efecto de parir, o 
sea fructificar las plantas. 

Parir. Cub. v. n. defectivo. — 
vulg. — Por extensión, el 
acto o propiedad de fruc- 
tificar las plantas. Se oye 
sólo entre campesinos. Tie- 
ne los usos cast. 

Parra. Cub. f. — fam. — Véase 
la frase 64 del Apéndice. 

Parra cimarrona. Cub. f. — 
Bejuco silvestre, común en 
los bosques, de caracteres 
afines a la verdadera parra, 
cuyo fruto, muy acidoso, se 
usa sólo en agraz. Del sar- 
miento de esta planta se 
chupa un agua transparen- 
te, suave y aperitiva, que 
es preciado hallazgo del 
viajero sediento. También 
se llama bejuco de parra. 
(Bot. F. Ampelideas; esp. 
principal: Vitis indica). 

Parrandear. Amer. v. n. — 
Andar de juerga, de ? pa- 
rranda. 

Parrandero, ra. Amer. adj. 
— Aplícase a la persona 
muy aficionada a andar de 
parranda o parrandear. 
Otros dicen parrandista. 

Parrandista. Amer. adj. — 
Véase parrandero, ra. 

Parrita cimarrona. Cub. f. — 
Planta de escaso interés, 
conocida también por ubi 



de cinco hojas. (Bot. F. 
Ampelideas ; esp. Vitis he- 
redacea, Ehrh.) 

Parrita de playa. Cub. f. — 
Planta arborescente afín a 
la anterior. (Bot. F. A.; esp. 
V. arbórea, Lin.) 

Partirse. Cub. v. ref. — vulg. 
— Este verbo, con el pro- 
nombre la como comple- 
mento directo, antepuesto o 
pospuesto, denota venganza 
o el efecto de alguna mala 
acción: "A Fulano se la 
partieron". Otras veces sig- 
nifica "matar": "Diego de- 
sea partírsela a Ramón". 

Pasa de negro. Cub. f. — 
Planta parásita, cultivada 
algunas veces en jardine- 
ría, de hojas muy grandes, 
oblongas o lanceoladas, que 
alcanzan hasta una vara de 
largo y una tercia de an- 
cho, dentadas, con gruesas 
venas, y cuyos pecíolos 
parten de la raíz misma; 
el espádice, que es rojo 
obscuro, se cubre al com- 
pleto desarrollo de fruti- 
cas esféricas, de color ro- 
jo intenso. También se lla- 
ma lengua de vaca (prime- 
ra acepción). (Bot. F. Aroi- 
deas; esp. Anthurium cras- 
sinervium Schott.) La voz 
"pasa" tiene en Cuba to- 
dos los significados cast. y 
el americano castellaniza- 
do con respecto al pelo de 
los negros. 

Pasa de negro. Cub. f. — 
Planta sin importancia del 
grupo de heléchos. (Bot. 



PASI 



403 - 



PASM 



esp. Asplenium plantagi- 
neum, Lin.) 

Pasa. Cub. adj. muy vulg. — ■ 
Dicen el vulgo y los que se 
contagian con él que una 
mujer está pasa (y es la 
única aplicación) cuando 
está hermosa e incitante. 
Tal vez se quiere expresar 
algo así como si se tratase 
de fruta que está pasada 
cuando ha madurado dema- 
siado. (Et. De "pasar", 
"pasada", pasa). 

Pasador. Cub. m. fig. — Re- 
ciben este nombre varias 
larvas de insectos coleóp- 
teros, de color amarillo ne- 
gro o rojo, con fuertes 
mandíbulas, con las que ta- 
ladran los tallos de algu- 
nas plantas, particularmen- 
te la de tabaco, que enfer- 
ma y mata. (Zool. F. Ela- 
teridce). 

Pasionaria azul. Cub. f. — 
Especie de la planta co- 
múnmente conocida por 
"pasionaria": es de hojas 
grandes alternas, divididas 
en cinco lóbulos, y flor 
grande y hermosa de color 
azul. Al fruto le dicen en 
algunos lugares pendanga. 
(Bot. F. Pasiflóreas; esp. 
Passiflora ccerulea). 

Pasionaria de Candelaria. 
Gub. f. — Planta velluda de 
hojas redondeadas, con la 
base cordiforme, y flores 
blancas con la corola ro- 
sada. También se 11 a m a 
pasionaria hedionda (2. a 
acep.) y pasionaria vejigo- 



sa. (Bot. F. P.; esp. P. f os- 
tia a, Lin.) 
Pasionaria de cerca. Cub. f. 

— Varias especies que se 
desarrollan en las cercas. 
(Bot. F. P.; esp. principal: 
P. suberosa, Lin.). 

Pasionaria de Las Pozas. 
Cub. f. — Preciosa enreda- 
dera por sus flores de co- 
lor violeta. (Bot. F. P.; esp. 
P. stipulata, Aub.) 

Pasionaria de flor carmín. 
Gub. f. — Especie, de flor 
cual lo indica su nombre. 
(Bot. F. P.; esp. P. oblon- 
gata, Sw.) 

Pasionaria hedionda. Cub. f. 
— Especie de hojas redon- 
deadas, flor de corola blan- 
quecina y corona anaran- 
jada; fruto esférico, pe- 
queño y colgante. (Bot. F. 
P.; esp. P. pendulifera, 
Ber.). 

Pasionaria hedionda. Cub. 
f. — Véase pasionaria de 
Candelaria. 

Pasionaria vejigosa. Cub. f. 
— Véase pasionaria de 
Candelaria. 

Pasmo de estómago. Cub m. 
— El padecido en este ór- 
gano a consecuencia de 
beber agua muy fría des- 
pués de haber ingerido al- 
gún alimento muy caliente. 
No es de graves consecuen- 
cias. 

Pasmo de luna. Cub. m. — El 
que contrae alguna caballe- 
ría sofocada si se le quita 
la silla o montura. 

Pasmo de sabana. Cub. m. — 



PATA 



— 404 



PATE 



El adquirido por una ca- 
ballería lastimada a los 
efectos del sol, la lluvia o 
el sereno en campo abierto. 

Paso de carreta (A). Cub. 
loe. adv. — Lo mismo que 
"a paso de tortuga" en 
cast.; lentamente. "Cami- 
nar a paso de carreta'" . 

Paso nadado. Cub. m.-El de 
la caballería, cuando desvía 
a los lados y a compás las 
patas, que resulta cómodo. 

Pata. Cub. f.— Véase la fra- 
se 116 del Apéndice. 

Pata de gallina. Cub. i. — 
Vanas plantas herbáceas, 
rastreras, comunísimas en 
tiempo de lluvia, cuyas es- 
pigas presentan la figura de 
su nombre, por lo que pro- 
bablemente sea la conocida, 
según la R. A., por "pata 
de gallo". No es buen pas- 
to. Una de las especies se 
conoce más por grama de 
caballo. (Bot. F. Gramíneas ; 
esp. principal : Cynosurus 
separius). 

Patabán. Cub. m. -Árbol que 
se desarrolla en las ciéna- 
gas hasta 12 metros de al- 
tura, de hojas opuestas, 
enteras, ovales, y madera 
dura, de color moreno claro 
empleada para postes, etc. 
También se llama mangle 
bobo. (Bot. F. Combretá- 
ceas; esp. Laguncularia la- 
cemosa, <3aretu). 

Patabanal. Cub. m. — Lugar 
donde abunda el árbol pa- 
tabán. Véase. 

Patadas (A). Cub. mod. adv. 



— Empléase para denotar 
abundancia, exceso de una 
cosa: "Los mangos este año 
andan a patadas". "Hom- 
bres ambiciosos se encuen- 
tran a patadas". 

Patana. Cub. f. — Lo mismo 
que patanco. Véase. 

Patanco. Cub. m.-Planta in- 
dígena silvostre, de color 
verde claro, incluso el fru- 
tro, con espinas en los ta- 
llos de color carmelita y 
punta negra, cuyas incisio- 
nes son malignas; tiene 
flores blancas. Otros dicen 
patana. (Bot. F. Cácteas; 
esp Harrisia criophora). 

Patao. Cub. epic. m. — Pez 
abundante que alcanza unos 
3 decímetros de largo, de 
cuerpo comprimido con el 
lomo abultado, hocico có- 
nico, boca grande, de color 
plateado con reflejos azu- 
lado", aletas negruzcas, algo 
más pálidas las pectorales. 
Fs comestible. (Zool. F. 
Guerridce; esp. Guerres pa- 
tao, Poey). 

Patas. Cub. i. pl.— El guiso 
conocido por "callos" en 
castellano, pero sin pican- 
te. 

Patata del aire. Cub. f.— El 
fruto del volador. Véase. 

Patato, ta. Cub. adj. — íam. — 
Aplícase a personas re- 
chonchas,, de baja estatura, 
y algunas veces a animales 
o cosas. 

Patentado, da. Común, adj. 
— Aplícase a lo que goza de 
patente, según la 8. a acep. 



405 



PATO 



del Dic. académico: "Pro- 
ducto patentado" . 

Patente. Cab. ra. — Específi- 
co medicinal de nombre 
acreditado. Se comete un 
barbarismo al darle forma 
masculina, pero el uso ge- 
neral lo ha sancionado así. 

Patillano, na. Cub. adj. — Se 
aplica a la cabalgadura que 
apoya en el suelo la parte 
trasera de los cascos, por lo 
que camina defectuosamen- 
te. (Et. De "pata" y "lla- 
no"). 

Patio. Cub. m. — En las esta- 
ciones de ferrocarril, el es- 
pacio donde están los al- 
macenes, vías, etc. Tiene 
los usos cast. Véase la frase 
154 del Apéndice. 

Patio de gallos. Cub. m. — El 
lugar al aire libre desti- 
nado a la cría y esparci- 
miento de los gallos de pe- 
lea. 

Patiseco, ca. Cub. adj. — 
Aplícase al fruto raquítico 
y de escaso o ningún jugo 
cuando llega el momento de 
su madurez. 'Una pina pa- 
tiseca'". 

Pato. Cub. adj. — Una clase 
de tasajo. Véase. Tiene los 
usos castellanos de subs- 
tantivo. Véase la frase 165 
del Apéndice. 

Pato cuchareta. Cub. epic. 
m. — Una de las especies 
conocidas en conjunto por 
pato de la Florida, distin- 
guida por su pico de punta 
muy aplanada. (Zool. F. 



Anatidce; esp. Spatula cly- 
peata, Lin.) 

Pato chiquito. Cub. epic. m. 
— Otra de las especies de 
pato de la Florida, de pe- 
queño tamaño, color mati- 
zado de rojo y negro, con 
las alas morenas y la cola 
verde, cabeza negra, con 
inclusión del pico, y una 
faja blanca entre éste y los 
ojos. (Zool. F. A.; esp. Anas 
discors). 

Pato de la Florida. Cub. 
epic. m. — Se da este nom- 
bre a todas las especies de 
aves palmípedas, de paso, 
que vienen a la Isla en in- 
vierno, de América del 
Norte. Algunas o casi todas 
las especies reciben a la 
vez nombres particulares, 
cual se puede ver anterior 
y posteriormente a esta 
descripción. Pero hay una 
especie abundante, que re- 
cibe este nombre única- 
mente, y es de pequeñas 
proporciones, de coloración 
variada de verde intenso, 
azul fuerte y blanco, con 
una ancha faja semilunar 
delante del ojo. (Zool. F. A.; 
esp. Querquedula discors, 
Lin.) 

Pato de la Florida. Cub. m. 
— ñg. y fam. — Dícese a los 
turistas norteamericanos 
que vienen a pasar la tem- 
porada de invierno en 
Cuba. 

Pato inglés. Cub. epic. m. — 
Especie del pato de la Flo- 
rida, accidentalmente de 



PATU 



406 — 



PEDO 



paso en la Isla. (Zool. F. 
A.; esp. Anas borchas, 
Lin.) 

Pato morisco. Cub. epic. m. 
— Tipo de pato de la Flo- 
rida, de tamaño corriente, 
de plumaje negro con man- 
chas blancas, pico azul cla- 
ro y patas cenicientas. 
(Zool. F. A.; esp. Anas ma-< 
riloides). 

Pato pescuecüargo. Cub. 
epic. m. — Pato de la Flo- 
rida que se distingue por 
su largo pescuezo. (Zool. F. 
A.; esp. Dafila acuta, Lin.) 

Pato real. Cub. epic. m. — El 
pato de la Florida, más co- 
nocido por juyuyo. Véase. 

Pato rojo. Cub. epic. m. -Es- 
pecie de pato de la Florida, 
de color indicado en el so- 
brenombre. (Zool. F. A.; 
esp. Erismatura rubida, 
Wils.) 

Patojear. Cub. v. n. — Andar 
con los pies torcidos como 
el patojo. Aunque repren- 
sible el abuso de formar 
verbos de adjot. y subst., 
éste es uno de los casos to- 
lerables y aun plausibles. 

Patojera. Cub. f. — El defec- 
to físico del patojo. 

Patón, na. Amer. m. y f. — 
vulg. — Así dice la gente 
soez a los españoles. 

Patuleco, ca. Amer. adj. — 
Aplícase a la persona que 
dobla las piernas, por falta 
de dominio en las rodillas; 
algo así como "pateta" en 
castellano. Algunos dicen 
patuleque. 



Patuleque. Cub. adj. — Lo 
mismo que patuleco, ca. 
Véase. 

Favo. Cub. m. — fam. — Véa- 
se la frase 24 del Apén- 
dice. 

Payama. Cub. f. — Traje des- 
ahogado y de tela ligera, 
de hombre, para andar por 
casa. La especie de chaque- 
ta, carece de solapas,, y en 
los ojales, que parten desde 
el cuello, lleva una especie 
de entorchado sencillo. En 
otros lugares de América 
se dice pijama. 

Payama de baño. Cub. f. — 
Especie de batón con man- 
gas, de felpa, propio para 
la salida del baño. 

Pechada. Cub. f. — Golpe de 
mano dado en el pecho a 
una persona. 

Pechero. Cub. epic. m. — 
Lindo pajarillo de pluma- 
je ceniciento, con algunas 
partes amarillas. 

Pechicatería. Cub. f. — des- 
usada. — Mezquindad, cicar- 
tería. 

Pechicato, ta. Cub. adj. — 
desusado. — Mezquino, cica- 
tero. 

Pechito. Cub. epic. m. — En 
algunas localidades, el pa- 
jarillo tomeguín. Véase. 

Pedo. Cub. m. — muy vulg. — 
Significa entre el vulgo ín- 
fimo "pendencia con escán- 
dalo" y otras veces "borra- 
chera". Pero como esta voz 
no sale sino de los labios 
de la plebe, nunca se oye 
pronunciar la d. Véase el 



PoíGO 



— 407 — 



PELO 



refrán 24 del Apéndice. 
Tiene los usos castellanos. 

Pedo de chino. Cub. m. — 
Véase yedra (2. a acep.). 

Pedorrera. Cub. epic. f. — El 
pajarito cartacuba. Véase. 
Tiene la acep. académica 
de sucio significado. 

Pega. Cub. f. — fam. — Signi- 
fica trabajo, tarea, labor: 
"Voy a la pega"; "Andrés 
no tiene pega". (Et. De pe- 
garse, Véase). 

Pega-pega. Amer. f. — Reci- 
ben este nombre varias 
plantas herbáceas, cuyos 
frutillos espinosos se pegan 
a la ropa del «animante; 
crecen hasta un metro y 
constituyen regular pasto. 
Esa cualidad anterior es 
afín a las plantas amores 
secos, tamarindillo y yerba 
lechera, con las que se 
confunden algunas perso- 
nas. (Bot. F. Leguminosas; 
esp. principal: Desmodium 
ciliar e, D. G.) 

Pegarse. Cub. v. ref. — fam. 
— Se le dan algunos usos 
particulares en Cuba a este 
verbo, cual puede verse en 
el grupo de su nombre del 
Apéndice de frases. Espe- 
cialmepte úsase por "tra- 
bajar", o por mejor decir, 
denota la acción de hacer 
algo : "Ale pego a escri- 
bir". "Se pegaron a exca- 
var y remover la tierra". 
Tiene los usos castellanos. 

Pegojo. Cub. m. — Árbol o 
arbusto silvestre descrito 
en huevo de gallo. Véase. 



Pejero, ra. Cub. adj. — Así 
califica la gente de color a 
los blancos de mal pelaje y 
escasa o ninguna educa- 
ción. 

Pejigoso, sa. Cub. adj. — 
fam. — Aplícase a la perso- 
na molesta, impertinente. 
Es sinónimo de lipidioso, 
sa. (Et. De "pejiguera", 
que en Cuba se personali- 
za). 

Pela. Amer. f. — fam. — Lo 
mismo que "zurra", "azo- 
taina" : "Le dieron una pe- 
la regular". (Et. De "pe- 
lar"). 

Pela (La). Cub. f.— vulg.— 
Dice así el vulgo ínfimo a 
la muerte. (Et. Corrupción 
de "pelada"). 

Peleón, na. Cub. adj — Aplí- 
case a la persona amiga de 
camorra o de riña. En cas- 
tellano se dice "peleador, 
ra". 

Peletería. Cub. f.— Estable- 
cimiento donde se venden 
zapatos. No tiene el uso 
castellano. 

Peletero. Cub. m. — Dueño o 
empleado de una peletería. 
Véase. 

Película. Cub. í. — íam. — Ri- 
ña con escándalo: "Se for- 
mó la gran película". Tie- 
ne los usos castellanos. 

Pelona. Cub. f. — Entre los 
muchachos, la cometa de 
papel, sin flecos en los cos- 
tados. 

Pelos. Cub. m. pl. — fam. — 
Véase la frase 174 del 
Apéndice. 



PEND 



- 408 



PEND 



Pelota. Cub. f. — flg. y fam, — 
Equivale a "deseo vehe- 
mente", "gran entusias- 
mo": "Tengo pelota por 
reunir una buena bibliote- 
ca". Véanse las frases 49 y 
178 del Apéndice. Tiene los 
usos castellanos. 

Pellejito. Cub. m. — Cierto 
cuero de vaqueta suave y 
fino. (Et. De "pellejo"). 

Pelíejo. Común, m. — vulg. — 
Ramera de ínfima catego- 
ría. Tiene las acep. cast. 

Penca. Cub. f. — Abanico im- 
plegable, casi circular, for- 
mado con una penca fina 
de palma, o fibras entrete- 
jidas de algún vegetal. Por 
extensión, y con manifiesta 
impropiedad, se dice así al 
abanico de cartón de pare- 
cida figura, que suelen re- 
galar en los establecimien- 
tos a los clientes. Tiene las 
acep. cast. Véanse las fra- 
ses 88 y 225 del Apéndice. 

Penca (En). Cub. mod. adv. 
— Empléase con respecto al 
tasajo, cuando está en ma- 
sas aplanadas, grandes. 
También cuando se presen- 
ta cocido en trozos, y no en 
fibras o salpicón, que es lo 
más usual en la cocina 
criolla. 

Penco. Común, m. — fam. — 
La ramera de baja catego- 
ría. Tiene las acep. de la 
R. A. 

Penda. Cub. f. — Árbol sives- 
tre de hojas cartáceas, co- 
riáceas al final, oblongas, 
obtusas, pulidas en la haz, 



con venas arqueadas en el 
envés, flores blancas, olo- 
rosas, en racimos erectos. 
También se nombra semi- 
lla de pájaro. (Bot. F. Ver- 
benáceas; esp. Cytharexy- 
lum candatum, Lin.) 

Pendanga. Cub. f.-poco uso. 
— El fruto de la pasionaria 
azul. Véase. 

Pendejada. Cub. f. — Véase 
pendejera (1. a acep.) 

Pendejada. Amer. f. — fam. — 
Acción ruin, deleznable, 
propia de un hombre pen- 
dejo; acep. ésta aceptada 
por la R. A. como caste- 
llana, aun cuando sería 
muy discutible su naci- 
miento, que para nosotros 
lo tuvo en Méjico. 

Pendejera. Común, f . — El 
conjunto de pelos que na- 
cen en los lugares ocultos 
de las personas. Otros di- 
cen pendejada. La R. A. 
acepta "pendejo", y por eso 
acreditamos de común esta 
voz su derivada, pero du- 
damos del uso corriente en 
ninguna parte de la Penín- 
sula, y ambas voces son 
frecuentísimas en Cuba y 
aun en otros países ameri- 
canos. 

Pendejera. Cub. f. — Arbusto 
silvestre con aguijones en 
las ramas y en las hojas, 
que son grandes, hendidas 
y escabrosas en la haz, y 
blancas, tomentosas en el 
envés, y fruto en baya glo- 
bosa. Algunas personas, 
para evitar el uso de esta 



PENI 



409 



PEÓN 



voz por algo indecorosa en 
su otra acep., dicen pren- 
dedera a este arbusto. (Bot. 
F. Solanáceas; esp. Sola- 
num torvum, Sw.) 
Pendejera espinosa. Cub. f. 

— Especie parecida a la 
anterior, también conocida 
por pendejera hembra. 
(Bot. F. S.; esp. S. gersifo- 
lium) . 

Pendejera hedionda. Cub. f. 

— Véase pendejera macho. 
Pendejera hembra. Cub. f. 

— La pendejera espinosa. 
Véase. 

Pendejera macho. Cub. f. — 
La especie mayor, de hojas, 
enteras, ovales, olorosas, y 
flores blancas en cimas ter- 
minales. También se cono- 
ce por tabaco cimarrón (1. a 
acep.). (Bot. F. S.; esp. S. 
verbascifolium, Lin.) 

Pendejeral. Cub. m. — Lugar 
donde abunda el arbusto 
pendejera. 

Pendejo de perro. Cub. m. — 
La planta más conocida por 
tostón. Véase. La voz "pen- 
dejo" tiene en Cuba las dos 
acep. que recoge la R. A. 
como castellanas. 

Péndola. Cub. f. — Bejuco 
cuyo fruto está dispuesto 
a modo de péndola de reloj. 
También se dice bejuco 
serna. 

Peninsular. Amer. subs. y 
adj. — Por antonomasia, se 
dice a las personas y cosas 
pertenecientes a España u 
oriundas de ella. Entiénda- 
se que no quedan compren- 



didas personas y cosas de 
Portugal, como pudiera 
suponerse. 

Peo. Cub. m. — muy vulg. — 
Lo mismo que "borrache- 
ra". En el "Pequeño La- 
rousse" vemos esta voz 
como popular en femeni- 
no. (Et. Corrupción de "pe- 
do"). 

Peo. Cub. m. — muy vulg. — 
Riña, alboroto, escándalo 
tumultuario. 

Peonía. Cub. f. — Bejuco tre- 
pador de hojas abrupta- 
mente pennadas, con folio- 
Ios multiyugados, oblongos, 
obtusos, flores rosadas en 
racimos terminales., legum- 
bres oblongas, subtrunca- 
das en los extremos, en ra- 
cimos, que contienen unos 
granos duros, de un her- 
mosísimo rojo con un lu- 
nar negro, empleados en 
collares y otros adornos de 
mujeres. La tradición po- 
pular reputa a esta planta 
de poseer ciertos dones ma- 
ravillosos, para vaticinar 
los trastornos atmosféricos. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
A b r u s precatorius, Lin.) 
También se llama peonía 
de San Thomas, jequerití, 
peronil y regaliza. 

Peonia blanca. Cub. f. — 
Esta planta y las especies 
del mismo nombre común, 
excepto la que antecede, 
son yerbas de hojas com- 
puestas . y flores amarillas 
axilares. (Bot. esp. Rhyn- 
chosia reticulata, D. C). 



PERA 



— 410 — 



PERCH 



Peonía criolla. Cub. f. -Véa- 
se peonía blanca. (Bot. esp. 
R. phaseoloides, D. G.) 

Peonía chica. Cub. f. — Véa- 
se peonía blanca. (Bot. esp. 
R. mínima, D. C.) • 

Peonía de sabana. Cub. f. — 
Véase peonía blanca. En la 
región oriental le dicen pe- 
pusa. (Bot. esp. R. caribea, 
D. C). 

Peonía de San Thomas. Cub. 
f. — Véase peonía. 

Pepino cimarrón. Cub. m. — 
Especie silvestre de pepi- 
no, cuya planta es de ca- 
racteres afines a la culti- 
vada, y que produce un 
fruto semejante a un pe- 
pino pequeño, con la epi- 
dermis cubierta por duras 
espinillas, colgado de un 
largo pedúnculo. Este fru- 
to suelen comerlo con sal 
los muchachos. (Bot. F. Cu- 
curbitáceas; esp. Cucumís 
anguria) , 

Pepito amargo. Cub. m. — 
Véase jabilla. 

Pepondrica. Cub. f.-desusa- 
da. — En la región oriental 
es sinónimo de "juerga". 

Pepú. Cub. m.— La planta 
más conocida por colonia 
(1. a acep.). Véase. (Et. Voz 
caribe, Zayas). 

Popusa. Cub. f. — La planta 
peonía de sabana. Véase. 

Pera de mar. Cub. f. — Véase 
jagua azul. 

Peralejo blanco. Cub. m. — 
Véase palo de gallina (3. a 
acep.) 

Peralejo común. Cub. m. — 



Véase peralejo de sabana. 
Peralejo de monte. Cub. m. 

— Árbol más alto y recto 
que el peralejo de sabana, 
y hojas más chicas, y cuya 
madera es dura, buena, de 
color pardo rojizo. (Bot. F. 
Malpigiáceas; esp. Byrso- 
nima cubensis, Juss.) 

Peralejo de piñal. Cub. m. — 
Otra especie sin mayor in- 
terés, llamada también pe- 
ralejo de pinares. (Bot. F. 
M.; esp. B. spicata, RichJ 

Peralejo de pinares. Cub. 
m. — El peralejo de piñal. 
Véase. 

Peralejo de sabana. Cub. m. 
— Este es el árbol ameri- 
cano que describe la R. A. 
en "pera'ejo", nombre sen- 
cillo que también suele re- 
cibir en Cuba, donde se 
conoce por la especie más 
importante de los perale- 
jos. Es un arbolito tortuo- 
so de 3 a 4 metros, con 
hojas ovales, lustrosas por 
encima y tomentosas y ro- 
jizas en el envés, flores 
amarillas, y corteza de 
propiedades curtientes y 
febrífugas. También se lla- 
ma peralejo común. (Bot. F. 
M.; esp. B. crassifolia). 

Percala. Amer. f. — vulg. — 
La gente rústica suele de- 
cir así a la tela llamada 
"percal". 

Percha. Cub. f. — vulg. — Sue- 
le oirse entre el vulgo por 
"chaqueta" o "americana". 
En el mismo lenguaje es 
sinónimo de leva y maja- 



PERE 



— 411 



PERI 



gua, pero lo corriente es 
decir saco, que ha desecha- 
do toda otra forma del len- 
guaje corriente, hablado o 
escrito. Tiene la acep. cast. 
de "mueble para colgar 
ropa". 

Perchero. Común, m. — Lo 
mismo que "percha": apa- 
rato para colgar ropa, som- 
breros, etc. 

Perdicero. Cub. adj. — Véase 
bejuco perdicero. 

Perdigón. Cub. adj. — Véase 
tierra perdigón. 

Perdiz. Cub. epic. f. — Dícese 
impropiamente a una es- 
pecie de paloma silvestre, 
más pequeña que la verda- 
dera perdiz, de cuerpo re- 
choncho, con la cabeza y la 
garganta de color azul pre- 
cioso, con una línea blanca 
que parte del pico, pasa 
por debajo de los ojos y se 
junta en la nuca; el resto 
del plumaje es moreno, ti- 
rando a rojizo en el pecho. 
Además se diferencia de la 
perdiz verdadera en que se 
posa y anida en los árboles. 
Tiene sabrosa carne. (Zool. 
F. Colúmbidas; esp. Starna 
cyanocephala, Lin.) 

Perdiz. Cub. adj. — Véase be- 
juco de perdiz. 

Perdurable. Cub. f. — poco 
uso. — En algunos lugares, 
la tela usada en zapatos de 
señora, conocida por "tabi- 
nete". 

Peregrina. Cub. f. — Varias 
plantas reciben en Cuba 
este nombre común. La 



más conocida e interesante 
es un arbustillo de unos 3 
metro? de altura, de flores 
rojas, más conocido por 
alelí punzó. Véase. 

Peregrina. Cub. f. — Arbusto 
semejante al anterior, tam- 
bién conocido por yurami- 
ra. (Bot. F. Euforbiáceas; 
esp. Jatropha hastata, 
Jacq.) 

Peregrina. Cub. f. — Planta 
cultivada en los jardines. 
(Bot. F. Malváceas; esp. Hi- 
biscus phoeniceus, Lin.) 

Peregrina dei pinar. Cub. i. 
— Arbusto con flores ro- 
jas en cimas, como las 
dos peregrinas primeras. 
(Bot, F. Euf.; esp. /. an- 
gustifolia, Lin.) 

Perejil de costa. Cub. m. 
— La planta más conocida 
por verdolaguilla blanca. 
Véase. 

Perejil de playa. Cub. m. 
— Lo mismo que perejil de 
costa. 

Perezoso. Cub. m. — El al- 
filer llamado en castellano 
"imperdible", y conocido 
también en Cuba por alfi- 
ler de criandera. 

* Perico. Cub. epic. m. — En 
la región oriental se dice 
así al ave parlera conocida 
más generalmente por ca- 
tey. La R. A. dice que es 
ave "indígena de Cuba y 
América Central"; por eso 
incluímos la voz como cu- 
banismo. 

Perilla. Cub. f. — Remate re- 
dondeado o puntiagudo, del 



PEES 



— 412 



PETO 



cigarro puro o tabaco, que 
se corta o taladra para fu- 
marlo. Tiene las acep. cast. 

Perillán. Cub. m. — antic. — 
Cierto baile antiguo, algo 
deshonesto, de la gente del 
pueblo. 

'Periquito. Cub. epic. m. — 
— El ave prehensora y par- 
lera indígena de Cuba, co- 
nocida más generalmente 
por catey. Véase. 

Periquito de Guinea. Cub. 
epic. m. — Especie de papa- 
gayo, parecido al periquito 
o catey, oriundo de esa re- 
gión africana. 

Perjura» Cub. f. — fam. — Dí- 
cese a la peseta. Es sinóni- 
mo de guana, tapa, chapa, 
beata, caña, bomba y otros. 

Perro. Cub. m. -fam. -Véanse 
las frases 41, 76, 252 y 261 
y el refrán ~o de los Apén- 
dices. 

Perro, rra. Cub. adj. — vulg. 
— Antepuesto a un subs- 
tanüvo, significa "grande", 

más bien "desmesura- 
do": "Un perro abanico"; 
"una perra maleta". Tiene 

1 >s más de las acep. acadé- 
i ricas. 

Peí r.) de la sierra. Cub. 
epic. m.-En la región occi- 
dení: 1, una especie de 
iguann.. Algunos usan este 
nombro en diminutivo. 

Persua "vamente. Común. 
adv.- Ion persuasión: "Le 
hablo persuasivamente'". 
Vocab' • que pide a gritos 
la inclusión en el Dic. ofi- 
cial. 



Peruétano, na. Amer. adj. — 
Aplícase a la persona mo- 
lesta, impertinente. 

Pescador. Cub. epic. m. — 
Véase "martín pescador". 
Tiene los usos castellanos. 

Pescao. Cub. m. — muy vulg. 
— Dícese a la meretriz de 
baja categoría. Es corrup- 
ción de pescado, pero como 
la voz no sale de la esfera 
del vulgo ínfimo, preciso es 
apuntarla como queda. 

Peseta. Cub. adj. — fam. — 
Equivale a "fastidioso", 
"impertinente": "Fulano 
es un peseta inaguanta- 
ble". "No seas peseta". {YA. 
Derivación de pesado, para 
formar el equívoco consi- 
guiente). Tiene el uso ver- 
dadero. 

Pesetero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase despectivamente 
a la persona tacaña, ruin. 

Pesquero. Amer. m. — Sinó- 
nimo de "pesquera": lugar 
donde abundan y se pescan 
peces. 

Petaca. Cub. f. — Dícese en 
algunos lugares de la pro- 
vincia de Santa Clara a un 
árbol cuyo fruto consiste 
en una baya globosa que se 
abre por un extremo, sin 
perder su forma, y por 
donde salen unos filamen- 
tos largos, nutridos de co- 
lor carmín precioso y bri- 
llante, que cuando largos 
parecen un plumero. Tiene 
los usos castellanos. 

Peto. Cub. m. — La parte de 
los calzoncillos que abraza 



PEZ 



413 — 



PEZ 



la cintura y sujeta el vien- 
tre, y que regularmente es 
una pieza de piqué sobre- 
puesta a la tela. No deja 
de ser un b a r b a r i s m o, 
puesto que en nada se re- 
laciona con el pecho, de 
donde deriva el vocablo. 
Tiene las acep. cast. 

Peto. Cub. epic. m. — Pez 
grande que alcanza hasta 
metro y medio de largo y 
70 kilogramos de peso. 
Tiene el cuerpo alargado, 
la cabeza también larga, 
terminada en una especie 
de pico; su coloración es 
de azul de acero, obscuro 
por encima y pálido por 
debajo; cuando joven tiene 
el cuerpo cubierto de fajas 
anchas longitudinales; es 
buena carne. ( Z o o 1 . F. 
Scombridce, esp. Acantho- 
cybium solandri, Cuv.) 

Pétrea. Cub. epic. f. — Enre- 
dadera voluble cultivada, 
de hojas sencillas, opues- 
tas, coriáceas, flores de 
cuatro pétalos violados y 
un disco del mismo color 
más fuerte en el centro. 
(Bot. F. Verbenáceas; esp. 
Pétrea volubilis, Jacq.) 

Petrina. Cub. f. — Metátesis 
de pretina. Véase. 

Pez ciego. Cub. epic. m. — 
Reciben este nombre dos 
especies de peces de un 
decímetro de largo, de 
cuerpo prolongado y com- 
primido y color rosáceo. 
Deben el nombre a que ca- 
recen de vista, por tener 



los ojos cubiertos con una 
membrana, no obstante 
presentar los embriones 
este órgano en estado per- 
fecto. Vive en las aguas 
subterráneas y en cuevas 
inundadas, particularmente 
en la región occidental. Al- 
gunos le dicen guabina 
ciega. (Zool. F. Brotulidoe ; 
esp. Lucífuga subterraneus, 
Poey, y otra). 

Pez de pluma» Cub. epic. m. 
— Varias especies de peces 
que se caracteriza por 
tener "el primer mterespi- 
noso de la aleta anal en 
forma de plum i o rtada, 
para recibir la vejiga na- 
tatoria", y por iaa varias 
filas de dientes aplanados, 
que en la parte pc;jterior 
de la boca semejan un em- 
pedrado, al decir de Pi- 
chardo. (Zool. F. Sparidoe; 
esp. Calamus calamus, Cuv.) 

Pez muía. Cub, epic. m. — 
Véase mola. Es el pez co- 
nocido en cast. por "pez 
luna". 

Pez perro. Cub. epic. m. — 
Pez raro que se distingue 
por tener los dientes muy 
largos, así como los tres 
radios espinosos primeros 
de la aleta dorsal. (Zool. 
esp. Lachnolaemus cani- 
nus). 

Pez perro colorado. Cub. 
epic. m. — Pez parecido al 
anterior, con los costados 
de color negro y colorado 
en dos fajas longitudinales. 
Suele causar ciguatera. 



PICA 



414 — 



PICA 



(Zool. esp. Bodianus ru- 
fus). 

Pez-palo. Cub. epic. m. — 
Pescado parecido al baca- 
lao, que se importa en 
Cuba, seco y salado, cuya 
dureza le da nombre y es 
un sabroso bocado. 

Pez rey. Cub. epic. m. — Véa- 
se blanquillo. 

Pez sol. Cub. epic. m. — El 
pez conocido en castellano 
por "pez luna". Véase mo- 
la. 

Pez zorro. Cub. epic. m. — 
"El mismo de Europa, muy 
corpulento, lóbulo supe- 
rior de la cola prolonga- 
dísimo". Esto dice Pichar- 
do; nada hemos podido 
añadir, ni siquiera saber si 
existe en España ese pez. 
(Zool. F. Lamnido?; esp. 
Alopias vulpes, Lia.) 

Pianola. Común, f. — El pia- 
no automático o autgpip.no, 
ya sea de pedal o eléctrico. 

Piaña. Cub. f. — vulg. — Signi- 
fica "peseta". Son sinóni- 
mos en el mismo lenguaje, 
más o menos admisible al 
buen hablar, caña, tapa, 
chapa, perjura, bomba, 
guana y otros. 

Picaculo. Cub. epic. m. — In- 
secto coleóptero, especie 
afín al "cortapicos" de la 
R. A., de dos a tres centí- 
metros de largo, negruzco, 
y cuyo abdomen remata en 
unas ponzoñas, a manera 
de tenazas, cuya picada 
molesta mucho. Es de no- 
tar que no recibe el nom- 



bre por picar en el culo, y 
sí por tener en esa parte 
del cuerpo el instrumento 
de picar: caprichos del 
pueblo, que siempre fué y 
será el filólogo por exce- 
lencia. 

Picada. Cub. f. — Significa 
"sablazo", en lenguaje fi- 
gurado: "José me tiró una 
picada de diez duros". Véa- 
se la frase 200 del Apéndi- 
ce. 

Picadero. Común, m. — fam. 
— Gasa de lenocinio. Tiene 
los usos castellanos. 

Picadilio. Cub. m. — fam. — 
Véase la frase 87-a del 
Apéndice. 

Picado. Cub. m. — Cierta in- 
tensidad en el choque de 
las bolas de bftlar. Véase 
la frase 132 del Apéndice. 

Picado. Cub. m. — Juego de 
muchachos que consiste en 
rebotar monedas u otros 
objetos contra la pared, de 
manera que vaya una a 
encontrar o aproximarse a 
la empleada anteriormente. 

Picado. Cub. m. — Senda o 
camino angosto abierto en 
los bosques o maniguas. 
En América del Sur dícese 
picada. 

Picador. Cub. m. — Jornalero 
o gañán que abre o desbro- 
za con machete el camino 
llamado picado (3. a acep.) 
Tiene los usos castellanos. 

Picaflores. Cub. epic. m. — 
El paj arillo zunzún. Véase. 
En América del Sur se dice 
picaflor. 



PICO 



— 415 — 



PICHO 



Picapica. Cxíb. ambiguo. — 
Véase cairel. 

Picar. Cub. v. a. — Abrir en 
un bosque o manigua una 
senda o picado (3. a acep.) 
Tiene los usos castellanos. 

Picar. Cub. v. a. — Cierta for- 
ma de darle con el taco a 
la bola de billar, para cau- 
sar el choque más o menos 
intenso. 

Picarazado, da. Cub. adj. — 
Equivale a los castellanos 
"cacarañado" y "picoso". 
(Et. De "picar"). 

Pico. Cub. m. — fam. — Véan- 
se la frase 78 y el refrán 
40-a de los Apéndices res- 
pectivos. 

Pico de galio. Cub. m. — Ár- 
bol de hojas pareadas, ob- 
tusas, hendidas por la ex- 
tremidad, flores blancas en 
ramilletes, madera buena 
de corazón pardo rojizo, 
empleada en carpintería. 
(Bot. F. Leguminosas; esp. 
Cynometra c u b e n s i $, A. 
Rich.) 

Pico de gallo. Cub. m. — 
Véase cirio. 

Pico verde. Cub. m. — Véase 
tajá. 

Picoteadura. Cub. f. — Lo 
mismo que picoteo. Véase. 

Picoteo. Cub. m. — Acción y 
efecto de picotear. Véase. 

Picotear. Cub. v. a. -Desme- 
nuzar, hacer añicos una 
cosa, particularmente si es 
con tijeras: "El niño pi- 
coteó el periódico". Tiene 
los usos castellanos. 

Picotear. Cub. v. a. — flg. y 



fam. — Matar con crueldad. 

Picúa. Cub. epic. f. — vulg. — 
Corrupción de picuda, muy 
generalizada entre el vulgo. 

Picúa. Cub. f. — vulg. — Equi- 
vale a "meretriz". 

Picuda. Cub. epic. f. — Pez 
que alcanza un tamaño 
poco menor de un metro, 
de figura alargada, colora- 
ción obscura por encima, 
pálida por debajo, con re- 
flejos plateados y azulados 
y manchas negras latera- 
les; tiene la boca muy 
grande con la mandíbula 
inferior saliente y carnosa 
en la punta. Suele causar la 
ciguatera. (Zool. F. Sphy- 
roenidce; esp. Sphyroena ba- 
rracuda, WftI.) 

Picudilia. Cub. epic. f. — Pez 
más pequeño que la picu- 
da, de figura parecida, que 
alcanza medio metro, de 
color olivado, más obscuro 
en el lomo, con dos fajitas 
longitudinales. Es buen 
buen bocado. (Zool. F. 
Sphyrcenida?; esp. Sphyroe- 
na picudilla, Poey). 

Piche. Cub. m. — fam. — poco 
uso. — Equivale a "cobar- 
día", "miedo". "Fulano 
cogió piche". 

Pícher. Cub. m. — Uno de los 
nueve jugadores en el ba- 
se-ball: el que maneja el 
bate. (Et. Del inglés pit- 
cher) . 

Pichita* Cub. f.— fam. — Véa- 
se la frase 247 del Apén- 
dice. 

Pichón. Cub. m. — Dícese a la 



PIBD 



— 416 — 



PILA 



cría de cualquier ave, ex- 
cepto de la gallina, que se 
dice siempre "pollo" y po- 
llona. Véase la frase 247 
del Apéndice. 

Pichón, na. Cub. m. y f. — 
flg. y fam. — Dícese al crio- 
llo descendiente directo de 
extranjero, añadiendo 
siempre la nacionalidad 
paterna o materna: "Pi- 
chón de española"; "pi- 
chona de asturiano". 

Pichón, na. Cub. adj. — flg. y 
fam. — Lo mismo que "tí- 
mido", "timorato": "Zuta- 
no es muy pichón". 

Pidemia. Cub. f. — vulg. — 
Graciosa corrupción entre 
campesinos de la voz "epi- 
demia" : "Una pidemia me 
dejó sin gallinas". 

Piedra. Cub. f. — flg. y fam. 
— Dícese a la persona pe- 
sada, majadera, cargante : 
"Fulano es una piedra". 
"Ahí viene la gran piedra". 
Tiene los usos castellanos. 

Piedra. Cub. f. — fam. — Una 
copa de licor fuerte. Véase 
la frase 135 del Apéndice. 

Piedra cachimba. Cub. f. — 
Piedra calcárea que pro- 
duce una cal muy estima- 
ble a las veinte horas de 
calcinaría: blancuzca, de 
fino grano, muy blanda, 
que permite herirla con la 
uña, y que adquiere dure- 
za y consistencia a la in- 
temperie. 

Piedra de San Migueí. Cub. 
f. — Piedra muy compacta, 
pesada y dura, de color 



aplomado claro, que se ex- 
trae de unas canteras pró- 
ximas al pueblo que le da 
nombre, cerca de la Haba- 
na. 

Pieza. Cub. f. — vulg. — Entre 
la plebe, se dice a la con- 
cubina. Tiene los usos cas- 
tellanos. 

Pijazo. Cub. m. — Así se dice 
en la región occidental al 
vergajo de cocodrilo. 

Pijirigua (De). Cub. mod. 
adv. — fam. — Dícese de lu- 
gares, reuniones, edificios, 
etc., despectivamente, para 
indicar inferioridad: "Un 
teatro de pijirigua"; "un 
baile de pijirigua". (Et. Voz 
de origen caribe, según Za- 
yas). 

Pijojo. Cub. m. — Árbol sil- 
vestre, apenas conocido, de 
madera dura, pesada, fina, 
de color pardo amarillento. 
(Et. Voz caribe, según Za- 
yas). 

Pijotada. Cub. f. — fam. — Lo 
mismo que pijotería. Véa- 
se. 

Pijotería. Común, f. — fam. — 
Dícese a la cosa o acción 
ruin, deleznable, miserable. 
Esta voz es de importación 
andaluza. Algunos en Cuba 
dicen pijotada. 

Pijotero, ra. Común, adj. — 
fam. — Aplícase a la perso- 
na tacaña, miserable, ruin. 
Gomo la voz anterior, es de 
origen andaluz. 

Pila. Cub. f. — En algunas lo- 
calidades, particularmente 
en la Habana, se comete el 



PIMI 



— 41' 



PIMI 



barbarismo de llamar pila 
a la fuente o llave de agua. 
y no al recipiente donde cae 
el líquido, que sería lo co- 
rrecto: "Abre la pila"; 
'"toma agua en la pila". 
Tiene los principales usos 
castellanos. 

Pila. Cub. í. — Juego de mu- 
chachos que efectúan con 
mates, cuando los colocan 
en el suelo de cuatro en 
cuatro, de manera que uno 
quede sostenido por los 
otros tres a manera de pi- 
rámide. Véase pila tirada. 

Pila tirada. Cub. f. — El jue- 
go anteriormente dicho, en 
el que cada jugador forma 
su pila, y tiran todos por 
orden con un mate a des- 
truirlas, ganando todos los 
mates el que destruye la 
pila última. 

Piloto. Cub. epic. m. — Pez de 
uno a dos pies de largo, de 
cuerpo prolongado y algo 
comprimido, con fajas ne- 
gras y blancas verticales, 
boca terminal pequeña, 
oblicua, las aletas ventra- 
les largas, las otras cortas, 
que toma ese nombre por 
su costumbre de acompa- 
ñar y guiar a los tiburones. 
También se llama "rome- 
ro", que es su nombre cas- 
tellano. (Zool. F. Carangi- 
da?; esp. Nancrates ductor, 
Lin.) Tiene las acep. caste- 
llanas. 

Pimienta de Castilla. Cub. 
f. — La pimienta verdadera. 

Pimienta de costa. Cub. f. — 



Especie de pimentero sil- 
vestre que se desarrolla en 
el litoral. (Bot. F. Piperá- 
ceas; esp. Piper cubensis, 
D. C.) 

Pimienta de Guinea. Cub. f. 
— Planta cultivada cuyos 
frutos ácidos se emplean 
en medicina y remedios 
caseros. (Bot. F. Anoná- 
ceas; esp. Xilopia cethiopi- 
ca, A. Rich.) 

Pimienta de playa. Cub. f. — 
Especie parecida a la de 
costa. (Bot. F. P.; esp. P. 
vichar dianum. C. D. C.) 

Pimienta malagueta. Cub. f. 
— Planta de buena madera 
y cuyos frutos se destinan 
a remedios caseros. (Bot. F. 
Anonáceas ; esp. Asimina 
neglecta, Gris.) 

Pimienta malagueta. Cub. f. 
— Otra, más conocida por 
pimiento de monte. Véase. 

Pimiento cimarrón. Cub. m. 
— Árbol silvestre. (Bot. F. 
Mirtáceas esp. Myrtus le- 
riocarpa, Wrig. y otra). 

Pimiento cimarrón de arro- 
yo. Cub. m. — Véase guaya- 
billo. 

Pimiento de costa. Cub. m. 
—Árbol silvestre del lito- 
ral, cuyo fruto se asemeja 
en forma y olor a la pi- 
mienta verdadera. (Bot. F. 
M.; esp. Eugenia cincta, 
Gris.) 

Pimiento de monte. Cub. m. 
— Árbol parecido al ante- 
rior, llamado también pi- 
mienta malagueta (2. a 



W 



P1NG 



418 — 



PINO 



acep.). (Bot. F. M.; esp. 
Myrcia coriácea, D. G.) 

Pinalero, ra. Cub. subs. y 
adj. — La persona de Pinar 
del Río. Se dice más pina- 
reño, ña. 

PinaSero, ra. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de Pinar 
del Río. Más se dice pina- 
reño, ña. 

Pinareño, ña. Cub. subs. y 
adj. — La persona nacida en 
Pinar del Río. Algunos di- 
cen pinalero, ra. 

Pinareño, ña. Cub. adj. — 
Aplícase a cosas de esa po- 
blación. Otros dicen pina- 
lero, ra. 

Pinedo. Cub. m. — Hierba sil- 
vestre, anual, difusa, de 
hojas obovales, con la base 
cuneiforme, irregularmen- 
te dentadas. (Bot. F. Com- 
puestas; esp. Acanthosper- 
mum humile, D. G.) 

Pinedo Manco. Cub. m. — 
Planta rastrera, espinosa, 
silvestre en el litoral, que 
produce flores blancas. 
(Bot. F. Amarantáceas; esp. 
Altemanthera $ p in o s a , 
Roens.) 

Pinero, ra. Cub. subs. y adj. 
— La persona natural de la 
isla de Pinos. 

Pinero, ra. Cub. adj. — Aplí- 
case a cosas de esa isla. 

Pinga. Cub. f. — muy vulg. — 
El órgano genital mascu- 
lino. 

Pinga de gato. Cub. f. — 
Planta de hojas lanceola- 
das, lampiñas, amarillen- 
tas, adelgazadas en la base 



y pecioladas; cuyo pecíolo 
es de color carmín pálido 
en la espiga y amarilloso 
en la parte de fruto. (Bol. 
esp. Achyranthes áspera, 
Lin.) 

Pinga de perro. Cub. f. — 
Arbustillo silvestre de ho- 
jas elípticas, obtusas, cuyo 
fruto, cuando la vaina se 
abre en la madwe^. da 
nombre al vegetal, por se- 
mejanza, en la significa- 
ción criolla de la voz pinga. 
También se llama palo dia- 
blo, nombre preferible, 
aunque menos usado. (Bot. 
esp. Capparis cynphallo- 
phora, Lin.) 

Piniche. Cub. m. — Véase pi- 
ñipiñi. 

Pinipiniche. Cub. m. — Véase 
piñipiñi. 

Pinipiniche de sabana. Cub. 
m. — Véase almendrillo de 
costa. 

Pino. Cub. ra. — Toman este 
nombre simple dos árboles 
indígenas y silvestres, es- 
pecies de pinos de buena 
madera, que una se des- 
arrolla en la isla de Pinos 
y otra en la región occi- 
dental de Cuba. (Bot. F. 
Coniferas; esp. Pinus cari- 
bea y P. cubensis respec- 
tivamente) . 

Pino de Australia. Cub. m. — 
Especie de pino muy pa- 
recido al verdadero, por la 
elevación y figura, exótico, 
pero comunísimo en la Isla, 
donde se reproduce mucho 
mediante sus s e m i 11 a s . 



PÍHT 



419 



También se llama pino de 
Chipre. (Bot. F. Casuarí- 
neas; esp. Casuarina equi- 
setifolia, Lin.) 

Pino de Chipre. Cub. va.— 
Véase pino de Australia. 

Pino ds monte. Cub. m. — 
Véase cirio. 

PinoE. Amer. m. — Manjar 
heeho con harina de maíz 
lostado y miei. 

Pinreles. Cub. m. pl. — muy 
vuig.-Los pies, entre gente 
de baja estofa. En el caló 
gitano dícese pinré al pie. 

Pintada. Cub. epic. — f. — Lo 
mismo que pintadilla, de 
mayor empleo. Véase. 

Pintadiiia. Cub. epic. f. — Pez 
que suele alcanzar gran 
tamaño, de color azul obs- 
curo por encima y plateado 
en el vientre, que debe su 
nombre a una serie de lí- 
neas negruzcas que tiene 
en los costados. Es comes- 
tible, aunque suele causar 
ciguatera. También se dice 
pintada. (Zocl. F. Scombri- 
d<e; esp. Scomberomorus 
regalis, Bloeh.) 

PintadiHa. Cub. f. — Cierta 
enfermedad de las aves, 
particularmente de las ga- 
llinas, que algunas veces 
diezma las crías, y cuya 
enfermedad ataca al híga- 
do. 

Píntano. Cub. epic. m. — Pe- 
queño pez de unos 15 cen- 
tímetros, que frecuenta o 
vive en los arrecifes, de 
cuerpo oval y comprimido, 
con escamas grandes, ate- 



noideas, menos en el ho- 
cico, de color amarilloso o 
plateado, con cinco fajas 
verticales de color verde- 
obscuro. (Zool. F. Chceto- 
dontido?; esp. Ghjphisodon 
sazatilis, Lin.) 

Pinto, ta. Cub. adj. — Aplí- 
case al gallo o gallina de 
pelea cuyo plumaje es 
blanco y negro. 

Pinto, ta. Cub. adj. — poco 
uso. — Aplícase a la perso- 
na que revela mucha saga- 
cidad y viveza, pero apli- 
cadas con no muy buen fin. 
Véase la frase 156 del 
Apéndice. 

Pintón, na. Amer. adj. — Se 
aplica a la fruta que aun 
no ha madurado lo bastan- 
te, particularmente al plá- 
tano. 

Pina. Cub. f. — Además de 
entenderse, por antonoma- 
sia, en toda la Isla, la ana- 
na (planta de la que hay 
en Cuba algunas varieda- 
des con sus aditamentos, 
como se verá más adelan- 
te), significa una forma 
particular del juego de bi- 
llar, que consiste en tirar 
con una bola a un con- 
junto de 16, colocadas en 
el lugar del mingo. Véanse 
la frase 123 y el refrán 6 
del Apéndice. 

Pina de Cuba. Cub. f. — Va- 
riedad de la anana o pina, 
que se distingue por su fru- 
to de color moraduzco ex- 
teriormente. más pequeño 
que el de la tierra, y más 



420 — 



PINO 



substancioso, por lo que se 
refiere para postres y re- 
frescos. También se llama 
pina morada. 

Pina de la tierra. Cub. f. — 
La otra variedad de la ana- 
na o pina, cuyo fruto es 
de color verduzco exterior- 
mente, y de inferior calidad 
y mayor tamaño que la de 
Cuba. Ambas sostienen un 
importante comercio de ex- 
portación en la Isla. 

Pifia de ratón. Cub. f. — 
Planta cuyas hojas forman 
macolla a flor de tierra, a 
semejanza de la verdadera 
pifia o anana, y cuyas ho- 
jas, de más de un metro 
de largas, tienen figura de 
espada, con aguda punta y 
espinas corvas, fuertes y 
distantes en los bordes; el 
fruto lo produce en el cen- 
tro apiñado en un racimo 
erecto y cónico, en tama- 
fio cada uno de huevo de 
paloma o algo mayor, de 
color amarillo el pericar- 
pio cuando maduro, con 
pulpa blanca y agridulce, 
de propiedades laxantes; es 
silvestre y suele emplearse 
en setos vivos. Toma ese 
nombre porque la frecuen- 
tan los ratones. También le 
dicen maya y piñuela (1. a 
acep.) (Bot. F. Bromeliá- 
ceas; esp. Bromelia pin- 
guin, Lindl.) 

Pifia de ratón. Cub. f. — Ar- 
busto silvestre, conocido 
también por ruibarbo de la 
tierra y raíz de indio. (Bot. 



F. Rubiáceas ; esp. Morinda 
Royoc, Lin.) 

Pifia morada. Cub. f. — Véase 
pina de Cuba. 

Piñal. Amer. m. -Terreno de- 
dicado al cultivo de la 
pina o anana. 

Piñazo. Cub. m. — fam. — Lo 
mismo que "puñetazo". Es 
de notar que con ese signi- 
ficado se dice pina en mu- 
chos lugares de la costa 
cantábrica española, que se 
desconoce completamente 
en Cuba, no obstante pare- 
cer derivado piñazo de esa 
acepción. 

Piñipiñi. Cub. m. — Árbol in- 
dígena silvestre de hojas 
opuestas, coriáceas, obova- 
les, disminuyendo hacia el 
pecíolo, enteras, brillantes 
en la haz, flores blancas, y 
madera blanca, veteada, 
muy dura y fuerte. Tam- 
bién se llama piniche y pi- 
nipiniche. (Bot. F. Celas- 
tríneas; esp. Elododendron 
attenuatum, A. Ric.) 

Piñipiñi de sabana. Cub. m. 
— Véase almendrillo de 
costa. 

Piñón. Cub. m. — Además de 
usarse esta voz con adita- 
mentos para designar va- 
rias especies del arbusto 
americano "piñón", de las 
Euforbiáceas, aceptado por 
la R. A., empléase también 
en la misma forma, esto es, 
con aditamentos, para 
nombrar varias plantas de 
las Leguminosas. Tiene al- 



PIÑO 



421 — 



PIÑO 



guno de los usos castella- 
nos. 

Piñón amoroso. Cub. m. — 
Árbol silvestre, cultivado 
como ornamental en algu- 
nos jardines, que se repro- 
duce de estaca, con flores 
amariposadas de hermoso 
color rosado, algo violáceo, 
en racimos axilares. Tam- 
bién se llama acacia, amor 
y celos, Júpiter (2. a acep.), 
piñón milagroso y árbol del 
amor. Este último nombre 
nos induce a creer que sea 
el "ciclamor" de la R. A., 
también conocido por "ár- 
bol del amor", pero no 
hemos podido salir de du- 
das: son de la misma fami- 
lia, pero lo reducido de las 
descripciones no nos per- 
mite afirmar más. (Bot. F. 
Leguminosas ; esp. Loncho- 
carpus sepium, D. C.) 

Piñón botija. Cub. m. — Ar- 
busto silvestre que se ele- 
va hasta 6 metros, y es el 
mismo que describe la R. A. 
en la voz "pifión", de hojas 
cordiformes, redondeadas, 
hendidas, angulosas, en los 
extremos de las ramas, so- 
bre largos pecíolos, flores 
blancas amarillentas en 
cimas, fruto con tres se- 
millas, de las que se obtie- 
ne aceite purgante muy 
fuerte, que también sirve 
para alumbrar, y la raíz y 
otros órganos suministran 
un tinte de color violeta. 
(Bot. F. Euforbiáceas; esp. 
Jatropha curcas, Lin.) 



Piñón de costa. Cub. m. — 
Árbol silvestre de rápido 
desarrollo en todo terreno, 
de tronco espinoso, hojas 
de tres foliólos ovalo-rom- 
boides, que come el gana- 
do, flores acampanadas her- 
mosas, de color escarlata, 
fruto en vaina con semillas 
también de color escarlata 
con una mancha negra; 
empléase para formar se- 
tos vivos. También se llama 
piñón espinoso y búcare 
espinoso. (Bot. F. Legumi- 
nosas; esp. Erythrina co- 
rallodendron, Lin.) 

Piñón de Cuba. Cub. m. — 
Arbusto silvestre común de 
hojas circulares, flor colo- 
rada que proporciona 
abundante miel, que se em- 
plea para cercas y setos 
vivos por su rápido des- 
arrollo y espeso follaje. Si 
se planta alternando con la 
pina de ratón (1. a acep.), se 
dice de pina y piñón y re- 
sulta impenetrable. (Bot. F. 
Leguminosas; esp. Ery- 
thrinmitis, Jacq.) 

Piñón de pito. Cub. m. — 
Véase piñón de sierra. 

Piñón de puñal. Cub. m. — 
Véase bayoneta española. 

Piñón de sierra. Cub. m. — ■ 
Arbusto cuyas flores en 
forma de espada emplean 
los muchachos para hacer 
flautas y pitos, por lo que 
también se llama piñón de 
pito. (Bot. F. Leguminosas; 
esp. Erythrina cubensis, 
Wrig.) 



PINÜ 



423 



PIRU 



Piñón espinoso. Cub. m. — 
El piñón de Cuba. Véase. 

Piñón francés. Cub. m. — Ár- 
bol cultivado de foliólos 
ovales, lampiños, flores de 
hermoso rojo obscuro, en 
grandes racimos termina- 
les. (Bot. F. L.; esp. Ery. 
cristagalli, Lin.) 

Piñón inglés. Cub. m. — Véa- 
se piñón real. 

Piñón milagroso. Cub. m. — 
Véase piñón amoroso. 

Piñón plumayo. Cub. m. — El 
piñón vislota. Véase. 

Piñón real. Cub. m. — Espe- 
cie cuyas flores de color 
escarlata tienen el cáliz 
espatáceo, hundido hasta 
cerca de la base. También 
se dice piñón inglés. (Bot. 
F. L.; esp. Ery velutina, 
Wilid.) 

Piñón vislota. Cub. m. — Otra