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Full text of "Historia general de España"

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BIBllOTECA ILUSTRAb. 




■^^ 



HISTORIA GENEML 



v^. 



DE ESPAN4, 

LA COMPUESTA , ENJIENUAIIA V ANADIIIA 

PDR EL PADRE MARIANA. 



CON LA CONTlNliACION UK MIMANA; 



CON TODOS LOS SUCESOS QUE COHPRENDEN 
EL escMTu cusicu sjunk t.i. heidadd ue c*«los hi, for bl ciixde de flohidablaih:* , 

L* HISfORU DE SU LKVA^VTAIIIENro, GUEaiA T HEVOLUCIOK . POH BL CONDg RE TOUEKU, 
T LA COKTEHPOaANEA 

HASTA NUSSTR08 DIAS. 



Adormda «•■ •SO UmbiM. 




MAKfl^^iS^Ao 



MADRID: 

lUPRENTA V UBREKIA DE KASPAH Y ROIG, EMTORES, 




PROLOGO DEL AUTOR 



Al, REY CATOIICO DE US ESPANAS 
DOM rELIPE TEBCElEtO DEBTE 



nuKSTHO wnoi. 



Lh idm paiadfM (muy poderogo fei'ior), publiqui 
ta Hi9ToaucintK*L us £gPAii* que compuse en latin, 
Jebajo del real noinbre y aroparo de vutiilro paire el 
re; naestro seiior, de gloriosaoieiiuri;!. Al preaente 
me atreTO i. orrerer la mlsma, puesla en lenguaje 
caatetUno. Corao una joja poM ser de alguna esti- 
ma para el reinado dichosa y para la corona de Vues- 
Ira Hageslad, aervlcio , segun yo pienso, agradable, 
j vueslra beoignidad por la grandeza de la empre&a 
1 por el deseo qiie Ungo de aprovechar y senir. Lo 
qae me iaon6 a escribir la hidlona latina, (ae la falla 
ijue delli tenia nuestra Espana (mengua sin duda 
DoIsble),mBBabundaateenbaz8iiuque en escritores, 
•■ncspecial deile jtez. JutHaoiente me convidii & to- 
inarla pluma eldegeoque coooci lot anos que pere- 
t;rin£ fuera da Eap.ina , en \ta naciones estraoas, de 
'■moider las cotaa de la nuestra: los principlos y me^ 
■lios por donde lu encamiii6 i la grandeza que hoy 
(iene. VoMa en romance, muyTuerade loqueal 
principio pensS, per la instancin continua qae de 
>liienu part&( me hicieron sobre ello, y por el 
(loco conodmiento que de ordinario boy tienen en 
t:s{MDa de ta lengu^ latina, aan k>E que en otras den- 
cias J pntresiows te iTentaiao. Has qn« marafilla, 
pues Diiigiiiio por este cammo se adelanla, ningun 
premio nay en el reino para eataa letras , ninguna 
Iwnn, que ei la madre de las arlea? que pocoa estu- 
.: 1 ng pj^ aabw; ademaadel recefo que tenia 



no la tradujete alguno poco acertadaaents, coaa que 

me laatimara forzosamente, ydeque muchosmeame- 
iiazaban. En todoeldiscurso se tuvo gran cuenta con 
la Terdad , que ei la primera ley de la historia. Los 
liempos Tan averiguados con mucho cuidado y pun- 
tualiaad. Los aiios de los moros ajualados con los da 
Cristo, en que nuestroa coronistas todo* faltaron. A 
las ciudadea, mooteSf rios y otros lugarea seoalamos 
los nombres quo tUTieron autiguamenle en tiumpo de 
mraanos. Finalmente, no nos contentamtis con relp- 
tar los hectios de un reino solo, siuo los de todas las 
partes de Espana, mas largo 6 mas breve , segun las 
[iiemorias hallamoa, ni solo rererimos las cosas se- 
glares de los reyei, sino que tocamos asimismo las 
eclesi&aticas que perlenecen i laretigjon: tod o con 
mucha precision, para que la balumbade hiatoria tan 
larga y tan varia, i ejemplo de laa otras iiacio- 
nes, aaliese tolerable. Si bieo en los bechos mas se- 
iialados y batallaa uoa estendemos i las veces algo 
mas, no de olra manera que los grandes rioe per laa 
boces Tan cogidos y por laa vegas salen, cuando s« 
hinchan con sus crecienles, de madre. En la Iraduc- 
cion DO procedi como inl^rprete, sino corao autor, 
haaU trocar algunapellido, y tal vez mudar opinini: 
que se tendri per la nuestra la sue en esta q^ainta 
impresion se hallare: ni me at6 i las paiabras ni i las 
cUuButas; quit^ y puse con Ijbertad, segun ne pare- 
cid mas acertado, que unas cosas son i propAsiio 



|V 



pr6lo€o del autok. 



rira gente docta, y otras para la vulgar. Dardo gusto 
los de nuestra nacion a veces las de que Jos extran- 
jerosharian poco caso. Cada ralea de gente tiene sus 
gustos , sus aGciones y sus juicjos. En dar el Don 6 
particulares voy considerado j escaso , como lo fue- 
run nuestros antepasados. Quien hallare alguno que 
le toque, 5 se Je deba, sin 61, pdngasele en su libro, 
que Tiadie le M ilamano. Algunos vocablos antiguos 
sepagaron de las cordnicasde Espaiia, deque usamos 
por ser mas signiOcativos y propios^ per variarcl len- 
lenguaje , y por lo que en razon de estllo escribeo 
Giceron y Qnintiliano. Esto por los romancistas. El 
principio desta historia se toma desdela poblaciou de 
Espana: contintiase hasta la muerte del rey don Fer- 
nando el CatdJico, tercero abuelo de Vuestra Mages- 
tad. No me atrevi i pasar mas adelante, v relatar las 
cosas mas modemas , por no lastimar A algunos si se 
decia la verdad, ni faltaral debet, si la disimulaba. 
Del fruto desta obra depondrdn otros mas avisados. 
Por lo menos el tiempo, comb juez y tesiigo abonado 
y sin lacha aclarard la verdad, pasada la aGcion de 
unoSylaenvidiadeotros, y sus calumnias sin prop5si- 
to ysu ignorancia. E( trabajopuedo vo testincar, ba 
sido graude, la empre^a sobre mis fuerzas : bien lo 
entiendo; mps ^qui6n las tiene bastantes para salir con 
esta demanda? Mucbos siglos por ventura se pasasen 
como actesy si todo se cautelara. GonGo que , si bien 
iiayfaltas, y yo lo contieso, la.grandeza de Espana 
conservard esta obra; que A las veces bace estimar y 
durable la escrituraelsugeto deque trata. La historia 
en particular suele triunfar del tiemiK) , que acaba 
todas las demis memorias y grandezas. De los ediG- 
cios soberbios, de las estituas y trofeos, de Giro, de 
Alejandro, de G6sar, desus riquezas ypoder, ^qu6 ha 
quedado? ^Qu6 rastro del templo de Salomon, de Je- 
rusalen, de sus torres y baluartes? la vejez lo consu- 
mi6, y el que hace las cosas las deshace. El sol que pro- 
duce A la manana las Gores de campo, el mismo las 
marchita A la tarde. Las historias solas se conservan, 
y por ellas la memoria de personajes y de cosas tan 
grandes. Lo mismo quiero pensar sen& desta historia, 
iQui^n auita que yo no favorezca mi esperanza? si 
ya no se despierta por nuestro ejemplo alguno que 
con pluma mas delgada se nos adelante en escrioir 
las grandezas de Espana, y con la luz de su estilo y 
erudicion escurezcan nuestro trabajo. Dane que por 
el bien comun lievaremos con facilidad, y mas aina 
lo deseamos que mucbos entren en la liza, y hagan en 



ella piueba de sus ingenios y de su erudicion. Que 
con algunos de nuestros coronistas ni en la traza, ni 
en el lenguaje no deseo me compare nadie, bien qae 
de sus trabajos nos hemes aprovechado, y aun por 
seguillos habremosoiiguna vez tropezado : yerro digno 
de perdon, por hollar en las pisadas de los que nos 
iban delante. No quiero alabar mi mercaduria, ni 
prctendo galardon alguno 'Je los hombres, que no se 
poiiri igualar al trabajo, como quier que la empresa 
suceda: dado que los gastos hao sido grandes, y la 
hacienda ninguna por la vida que profesamos, y que 
las cordnicas de los reiuos est&n por cuenta de los 
reyes y d su cargo. Solo suplico humildemente reciba 
Vuestra Magestad este trabajo en asradable^servicio; 
que seri remuneracion muy colmada, si Vuestra Ma- 

gestad ha ocupado algunos ratos en la leccion de mi 
istoria latina, ahora que el lenguaje es mas llano y 
la traza masapacible,la leyere mas de ordinario. Nin- 
guno se atreve & decir A los reyes la verdad: todos 
ponen la mira en sus particulares: miseria grande. y 
que de ninguna cosa se padece mayor mengua en las 
casas reales. Aqui la liallard Vuestra Magestad por si 
mismo: reprehendidas en |otros las tachas que todos 
los hombres las tienen: alabadas las virtudes en los 
antepasados: avisos y ej^mplos para los cases parti- 
culares que se pueden ofrecer; que los tiempos pa- 
sados y los prcsentes semejables son ; y como dice la 
Escritura: Lo que fue, eso serd. Por las mismas pi- 
sadas y huellas se encaminan ya losalegres, ya los 
tristes remates; y no hav cosa mas segura aue poner 
los ojos en Dios y en lo oueno, recatarse ae los in- 
coovenieDtes en que los antiguos tropezaron, y d 
guisa de buen piloto tener todas las rocasciegas y los 
bajios peligrosos de un pi^lago tan grande como es 
el gobierno, y mas de tantos reinos, en la carta de 
marear bien marcados. El a&o pasado presente A 
Vuestra Magestad uo libro que compuse, de las vir- 
tudes que debe tener un rey. que deseo lean v entien- 
dan los principes con cuidaao. Lo que en 61 se trata 
especiilativamente. los preceptos, avisos y las reglas 
de la vida real aqui se ven puestas en prdctica, y con 
sus vivos colores esmaltada. No me quiero alargar 
mas. Dios nuestro Senor d6su luz d Vuestra Magestad 
para que, conforme d los principles de su bienaven- 
turado reinado, se adelante en todo gdnero de virtu- 
des y felicidad, como todos esperamos; y para alcan- 
zallo, no cesamos de ofrecer d su Magestad y d sus 
Santos contfuuamente nuestros votes y plegarias. 




HISTDRIA GUERAL DE ESPAlA. 



LIBRO PRIMEBO. 

CAPITULO PRIHERO. 
DthveaidadeTiilulTdelahrtilidaddeEsinui, 

TuuL, hijo de Japbet, fus el primer hombre que 
TCM i E'pana (1). Asi lo sienteu t tMlUican autores 
imijgnns, que en eiU parte dsl mundo pobI6 bd 
difCTSM Id^tm, poseyd j gobemi} i Espina cod im- 
pario templado y iusto. La ocasion de au venida fue 
enMa roanera. El aiio quedespueg del dilufio gene- 
ral de la Man, coarorme i la razon de loa liempoa 
mu aeertifb, se conUba ciento treinta ; una, loe 
deiModieotea de 'Adao, nuFsIro primer padre, se 
e^parcieron y detramaroii por todala redondei de la 
tiem y por todas iaa prormcias : merced del atra*!- 
mieolo coo que por coDsejog y mandado del Talienie 
eaodfllo Neabrot acometieroa u lertntat la famoaa 
torn de BaUloDia, ycaatJHo may juato del deiprecio 
ileDioa. CoDraDdiiwe al lenmiaje coman de que intM 
lodoo Qttbao, de maiiera uTqtw do podiaD conlratar 
DOM nm otroa, di eDtenderae lo que hablaban. Pot 



.. , . w por 1) liflrra. Pero coino 

ki utaral «• qoa ae Gjuen ea loi umpos Jnincdiitos I los 
M Snur, DO ei may probtble que dIoeudo detaimondo- 
ntiniMef pobbr DuMrl penliKull, qae Un ipirtaji 
tti it aqoelkM piiMt. A qaUa m debi' tu pobiicioa no M 
Uril iKngDiiiO, porqoe lo DM bu qotdado' docameniM 
■oUttkOi de iqnMloi tieai*M por djoda podamoi datermi- j 
urio no ilgoai probabilidid. Li Tenidi de Tubal I Etptni 
H Mt tuDdidi NDo wbre la anioriduNe Fliiio JomTo, { 
iiiHaiadoc jodio, qae w el prioKro que lo usteraba 1 Inai 
MpnMrd(ladelal|letia, mu deHOOO tnot deipuei del 
■KCM), iId Mdrnoa eaqn^aponsu aiernaa. Ademu 'a* 
^iiuitioittoeatmAngiAdadetJuddiauioo etUs: 
ntM Mtalo atienio d lot ThcMiawi. qae al pretenU 
Ml new. tea coatee miablea djceo qoeeovid 1 poblaria 
dtoedotiDA alfnauMolMieiteefeclo.Ni) lifloe nejorei 
badamaiUM li TCnidi de Tireit, ateto de Iifel. I 



maiea per diferaas partes. Retuniitse pues el mun- 
do (2) entre los Ires niios de Nm desta suerte. A Sam 
cupo loda la Asia alleode el rio Eufratea hicia el Orien- 



tadaoKnUM li TCnidi ( 

TOMOI 



te, COD la Suria doode est! la Tierra Saata. Loi des - 
ceodienies de Cliam posejeruD li Babilonia, las Ara- 
bias, y dflgiplo con toda la Africa. A U familia 
y descend ieo los de iaphet, hijo lercero del Gran Noe, 
tlieroo la parle del Asia que mira al Septenlrion. des- 
de los famosos moutas Taaro y Adudo: demas aesto, 
toda Europa, 

Qecha la particion en esta forma, los deraas liijoa 
de Jatapet asuntarun en otras provincias J partes del 
mundo; pero Tubal, que fue suquinto hijo, eutia- 
de & lo puslrero de ias tierras doDde el sol se pone, 
coQviene i saber i Espaoa , fund6 eo elh dichosa- 
mente y para siempre eo aquel priacipio del mundo, 
grosero ysinpoliciu^no sin provideoeia y favor del 
cielo.la gente espanoia y sujToleroso imperio. De ' 
doode en todos los tiempos y ai^oe ban salido varo- 
nes eacelentes y famosoa en guerra y en paz: y ella 
La siempre go^o de jabundaucia de todos jlos ble- 
nes, sia falUr copiosa materia para despertar A los 
buenos iogeuios, y per la graaaeu y diversidad de 
fas cosas que eo Es{ui)a taao sucedido , conridalles i 
toroar la plunta, eniplear y ejercitar en este campo 
SQ elocuencia. Verdad es que siempre ha teuido falta 
de escritores, los ^cuales con lu eslilo ilustrasen la 
grandeza de sua becboa y proezas. Esta falta i al^u- 
nos di6 atrevimienlo de escribii y publicar patranas 
en esta parte, y f&bulas de poetas mas que verdade- 
ras bislorias; y iaii despert6 para ;que coo el p«que- 
Do iD^Dio y erudicioo que alcahzo , acomeliase i 
eacribir eata historia, masainacoD inteoiode Tolrer 
por la verdad y defeadella, que con pretoDsion de 
noDra y esperania de algun premio: el cual ni le 

(3) De eiti partieion de la tiem eotre loa bijos de Noi, 
la Kacrltora oad* dice, at tanpoco Joatro, t peitr de ane 
en eea AittigtUiaie* conierrO ilgunis indicioaet de loi 



6 



BIBUOTBCA DE CASPAR f R0I6. 



Eretendo de los homhres^ ni se puede igualar al tra- 
ajo de esta empresa, de cualquiera manera que ella 
suceda. 

Gonforme d esta traza, ser^ bien que emprimer 
lugarse pongan y relaten algunas cosas, aside la 
naturaleza y propiedades desta tierra de Espana y de 
su asiento , como de las leaguas antiguas y costum- 
bre de los moradores della. La tierra y proviocia de 
Es^na, como quier que se pueda comparar coq las 
mejores del muDdo universe, i niDguna reconoce 
veutaia ni en el saludabie cielo de que goza , ni en la 
abundancia de toda suerte de frutos y mantenimien- 
tos aue produce, ni en copia de metales , oro, plata 
ypiearas preciosas, de que toda ella est^ liena. No 
es como Africa que s^ abrasa con la violencia del sol, 
ni A la manera de Francia es trabajada de vientos, 
heladas, humedad del aire y de la tienra: antes, por 
estar as^tada en medio de las dos dichas provincias, 
goza de mucha tempianza; y asi bien el calor del ve- 
rano, como las lluvias y heladas del invierno muchas 
veces la sazonan y engrasan, en tanto. grade que de 
Espana no solo los naturales se proveen de las cosas 
necesarias A la vida, sine que aun i las naciones es- 
tranjeras y distantes, y & la misma Italia, cabe parte 
desus bienes, ylasprovee de abundancia de mu- 
chas cosas; porque^ la verdad produce teites acme- 
lias d las cuales da estima 6 la neceaidad de la vida, 6 
la ambicion, pompa v vanidad del ingenio humano. 
Los frutos de los ^boles son grandemente suaves. 
la nobleza de las vinas y del vino escelentes: hay 
abundancia de pan, miel, aceite , ganados , aziicares, 
seda, lanas sin numero y sin cuento. 

Tiene minas de oro y de plata, hay venas de hierro 
donde quiera , piedras trasparentes, y i manera de 
espejos: y no laltan canteras de marmol de todas 
suertes con maraviUosa variedad de colored, con que 
parece quiso jugar y aun deleitarse los ojos la natu- 
raleza. No hay tierra mas abundante de bermellon, 
en paticular en el Almaden se saca mucho y muy 
bueno: pueblo al cual los antiguos llamaron Sisapo- 
ne, y le pusieron en los pueblos ^e llamfron oreta- 
nos. El terrene tiene varies propiedades y naturaleza 
diferente. En partes se dan los Arboles, en partes hay 
campos y montes pelados: por lo mas ordinario, po-- 
cas fuentes y ries: el suelo es recio, y que [suele dar 
veinte y treinta por uno , cuando los anos acuden; 
algunas veces pasa de ochenta, pero esto es cosa muy 
rara. En grande parte de Espana se ven lugares y 
montes pelados, secos y sin fruto. pefiascos escabro- 
sos y riscos, lo que es alguna fealdad. Principalmen- 
te la parte que de ella cae hdcia* el Septentnon tiene 
esta falta: que las tierras que miran al Mediodia son 
dotadas de escelente fertilidad y hermosura. Los lu- 
gares maritimos tienen -abundancia de pesca, de que 
padecen falta los que esUin la tierra mas adentro, por 
caerles el mar lejos, tener Espana pooos rios, y lagos 
no mucbos. Sin em)[>ar^o, nioguna parte hay en ella 
ociosa ni esteril de todo. Donde no se coge pan ni 
otros frut08> alll nace yerba para el ganado, y copia 
de esparto i propdsito para hacer sogas , gomenas y 
roaromas para los navfos, pieita para esteras y para 
otros nracnos servicios y buses de la vida humane. 

La jigereza de los dumllos es tal^ que por esta 
causa las nacicnes estranjeras creyeron, y los escri- 
tores antiguos dijeron, que se engendraban del vien- 
to: que fue mentir con alguna probabiltdad y apa- 
riencia de verdad. En conclusion, aun el mismo 
Plinio al fin de la historia natural testifica que por 
todas partes cercanas del mar de Espaiia es la mejor y 
. mas fertil de todas las tierras , sacada Italia. A la cual 
misma hace ventaja en la aJegria del cielo y en el 
aire que goza de oniinario templado y may saluda- 
ble. Y si de verano no padecieae algunas veces ialta 
de agua y sequedad, haria sin duda veotaja i todai 
las provincias de Europa y de Afirica en todas las 



cosas necesarias al sustento y arreo de la vida. De- 
mas que en este tiempo, por el Irato y navegadon 
de las Indiafs, doude ban ft Levante y ft Poniente en 
nuestra edad y en la de nuestros abuelos penetrado 
las armas espanolas con virtud invencible, es nues- 
tra Espana en toda suerte de riquezas y mercaderfas 
dichosa y abundante , y tiene sm falta el primer lu- 
gar y el principado entre todas. las provincias. De 
alii con las flotas que cada ano van y vienen, y con 
el fiivor .del cielo, se han traido tanto oro y plata» y 
piedras preeiosas, y otras riquezas para particulares 
y para los reyes, que si se dijese y sumase lo que ha 
side, se tendria por mentira. Lo cual todo demas del 
interes redunda en grande honra y gloria de nuestra 
nacion, y del resulta no menos provecho ft las estran- 
jeras, ft las cuales cabe buena parte de nuestras ri* 
quezas, de nuestra abundancia y bienes. 

CAPITULO II. 

Del asiento y circuaferencia de Espana. 

La postrera de las tierras hftcia donde el sol se 
pone en nuestra Espana. Parte tftrmino coo Francia 
por los montes Pirineos, y con Africa por el angosto 
estrecho de Gibraltar. Tiene figura y semejanza de 
on cnerode bueytendUo (que asi lo comparan los 
gedgrafes) y estft iwleada par todas partes j ceuida 
del mar, sine es por la que tiene por aledano ft los 
Pirineos, cuyas cordilleras corren del uno al otro 
mar, y se rematan en dos cabos 6 promontorio», el 
uno sobre el Oc^no, que se llama Olarso, cerca de 
Fuente-Rabia, y el otro cae hftcia el mediterrftneo, y 
autiguamenle se llamd promontorio de Venus de uii 
templo que alii ft esta diosa dedicaron : ahora , mu- 
dada la religon gentllica y deiada, se llama cabo de 
Graces. Desde este cabo , donae se remata la Gallia 
que antiguamenteae decia Narbonense, hasta lo pos- 
trero del estrecho de kGi|)raltar se estiende y corre 
con riberas muy ^largas entre Mediodia y Poniente el 
uno de los cuatro lados de Espana, el cual va banado 
con las aguas del mar Mediterrftneo. Su lonjitad es 
de doscientas y setenta leguas , lo coal se estiende 
discurriendo por la costa, porque , si nos apartamos 
hftcia la tierra 6 hftcia la mar, de las riberas y pro- 
montories y ensanadas que liace, menor serft la dis- 
tancia : y advierto que cada legua espanola tiene 
como cuatro millas de las de Itaua. En este lado de 
Bspaiia estft Golibre, ciudad antigua de la Gallia, al 

Sresente mas conocida por su antlgitedad y comodl- 
ad del puerto que tiene, gue por la mucfaodumbre 
de vinos, que son pocos , ni arreo de sas moradores, 
que todo es pobreza. 

Pasado el cabo de Vftnus 6 de Graces, que estft 
cerca de GoHbre, signensedos promontories o cabos 
dicbos antiguamente el uno Ltmario, el otro Feivaria 
d Tenebrio (1), que ratftnldistanles casi igaalmente 
de la una y de la otra parte de la boca del rio Ebro. 
En el cual espacio y distancia se ve la boca del rio 
Lobregat, per donde descarga sus aguas, que siem- 
pre lleva rojas, en la mar; y asf los antiguos le Ifama- 
ron Rubricate, que es lo mismo que rojo. Estftn 
tambien en aquel lado las ciudades de Barcelona, 
Tarragona, Tortosa. Monviedro, que fue antigua- 
mente la fiimosa ciadad de Sangunto (los Godos por 
sus ruinas la llamaro^ Murvetrum, muro viejo) bien 
conocida por su lealtad, que guardd con los Romanes, 

(1) El Lunarial legan Ptolomeo, estaba eotre Retiilon , 
qoe hoy etBadalona. paeblo cerca de Barcelona , y Blanda, 

Sae era del pais de loe Laletanoe, y hoy se llama Blanes.— 
11 Ferraria qoe formaba la enaeaada Saeconenae, estaba 
aituado enfrente de la isia Ebaaa, qae boy es Ibiza, segon 
Pompooio Mela.— Et TenebriOy wgnu Ptolomeo. estaba 
situadoen medio de kw dos, cerca de la boca del Ebro ft la 
parte citerior, en el pais gue Libio Haoa de los Ilercanes, 
Plinio Ilergaones y Julio Gisar Hurgaaooenses. 



RlSlOftU DB KSPAHa, 



y por su defiiruccfoD y raiaa. Deques de SaguDlo, 
ae sigoen Yalencia, la boca del no J6ear y Donia, el 
caliQ de Galas (i), dicho ari por las muchas piedras 
agaUB que alii se htfllaa. Los Griegos anUguameate 
98 Uamaion Charidemo, que es tanito como gracioso, 
per lener entendido que las dichaa piedras tenian 
Yirtnd para ganar la g^eia d<% los bombres y bacer 
amigoa. Mas adelante en el mismo lado se fe Alme* 
Ha, la eual se fiindd, seguD algunus lo creen, de las 
rainas de Abdera; otros sienten ser la antigua Urci 
siloada en los tfistetanos^ que es la comarca de 
Baia. 

Despnes estd M&laga, y finalmente d la boca del 
estrecho Heraclea 6 Galpe, dicha asf antigaamente 
del RMDle Galpe, donde estd asentada (2) y paesta: 
lacual hoy se dice Gibraltar. Luego se si^e Tartes- 
so, 6 eomo Tuigarinente la llamamos Tarifa, de don- 
de todo el estrecho antigaam^te se llamd Tartessiaco: 
si yjk los nombres de Tartessio y* Tartessiaco no se 
derimn y tomaron de Tarsis, que asi se dijo antigaa- 
mente Carthago 6 T6nez; y pudo ser que se muda- 
sen los nombres a estos lugares por el mucho trato 

Sue aquella gente de Africa tuvo en aquellas partes. 
1 mismo estrecho se Ilam6 Herc6Ieo d causa de H6r« 
culeSy el cual yenido en Bspana, y hechos d manos 
cim grandes materiales y muelles los monte$ dichos 
Calpe y Abyla de la una y otra parte del estrecho (que 
son las columnas de Hercules) (3) se dice quiso cer- 
Far y eegar aquellas estrechuras, cuya longitud es 
de quince millas, la anchura por donde mas se estre- 
cha el mar apenas es de siete, conforme a lo que So- 
lino escribe: dado que hoy mas de doce millas tiene 
de anchura por la parte mas estrecha; la lon^tud 
pasa de treinta. El mismo estrecho se llamd Gaditano 
en CddiZy en latin Gadeis, que es una isla d la salida 
del estrecho, que esUi y se ve d la mano derecha en 
el Ocdano. Tomd aquel nombre de una diccion car- 
tbagin^ que signinca Tallado (como tambien en he- 
hreo lo siffuifica esta palabra Glieder), por ser Gddiz 
como TaUadar de Espana contrapuesto, y que hace 
rostro d las hinchadas olas del mar Ocdano. Estaba 



(1) Eo esta descripcioo de la oosfta se omite el cabo de 
Pins, coooeido antiguaiDente con el nombre de Scombraria^ 
por loe iBTKhoe eMombros 6 tlaehes que criaba', de los cnales 
se hada una salsa qoe en Roma se Tendia k uo predo muy 
snbido. StraboB baola de una pequefia iaia qae se llama 
H^railei y Eaeombria, y hoy eooserva el mismo nombre, 
en la misma boca de so poerto, sitaada i veinte y cnairo 
estadioe de Cartagena, en la cual se pescaban machos es- 
eombros6alaches. 

(2) Piiinio, Ptotmeo y Pomponio Mela solo hablan de la 
dodad de Carte3fa sobre el monte Calpe; pero en una meda- 
Ua del Booetario de la reina Crtstina de Suecia se ve la ins- 
eripdOD. C. /., OUpe, one qniere dedr Cekmia Mia 
Ctipe; y en el libro de Nieolte Damasoeno de hutUuUme 
AM$tuU ae lee iambieo: Ad$eciUu$ tamden e$t octmfUu 
CcUarem drca utben Calpiam. Puede ser. por lo Unto, 
que )a dodad toYiera los dos nombres de Calpe y Carteya, 
6 aeaso serian dos dndades distintas paestas i la falda al 
pie del mismo monte, aunqne nosparece menos probable. 

(3) Se dice qne los primeros fenidos qne Hegaroo al es- 
trecbe de Gibtaliar^ para perpetuar la memorii de una na- 
vesaeion tan feJis, lennlanm dos colomnas con la inscrip- 
cion de so propio idioms: tNon plus ultra* «no se pasa 
de aqQi;i» las cuales, por una iraducdon antiqalsima, se ban 
llamado siempre las columnas de Hercules, quizjis porque 
asi se llamase el gefe mercader fenieio. Se dice tambien que 
coo el tiempo se srruinaron esias columnas, v qoe los anti- 
raOB dieroo esta denomiaacion a los montes AbTla y Calpe, 
doade estaban poeslas, dtuado el primero en la costs de 
Afiica^ donde boy esti Ceuta, y d sagundo en la de Espaiia, 
doode eitd Gibraltar. Nosotros nos incunamos d creer que las 
dos coiomoas foeron siempre estos dos montes, que quix^ 
en los tiempos mas antigoos estaban mas unidos, y despoes 
por algun terremoto, 6 porque las mareas Ibesen socavAndo- 
los, d estrecho caoal poco A poco se ha ido ensaochando, 
poet couta por el testinonio de los antigoos que ha ido 
ciedeMie e» hiiliid y loagitod. 



esta isla autiguamente apartada setecientos pabos de 
las riberas de Espana, y bajaba doscientas millas en 
drcuito, al presente apenas tiene tres leguas de lar- 
go, que soti doce millas, y della por una puente se 
pasa d la tierra firme: tan cerca le cae. Asi se mudan 
y se truecan las cosas con el tiempo, que todo lo 
altera. 

Desde lo postrero del estrecho hasta el promonto- 
rio Nerio, hoy llamado cabo de Finis-terrae, cuentan 
los que navegan doscientas yeinte y seis Teguas, 
porque el cabode San Vicente que se decia promon- 
torio Sa^ado, el cual estd contrapuesto y enfrente 
de los Pirineos, que es la mayor distancia y longitud 
que hay en Espaiia, y que corre y se mete muy 
adentro en e^ mar, hace las vueltas de las riberas al- 
go mas lar^as qoe si por camino derecho se anduviese. 
En estas riberas del Oc6ano estdn asentadas primero 
Sevilla junto d.Guadalqui?ir, y despues por la parte* 
que el rio Tajo sedescarga y entra en el mar, la ciu- 
dad de Lisboa: las cuales en grandeza, nfimero de 
moradores y contratacion compiten con las primeras 
y mas principales de Europa. Estd cerca de Lisboa el 
promotorio Artabroi' desde donde el Ocdano, que a 
mano siniestra se ilamaba Atldntico, comienza d la 
derecha d llamarse Galileo 6 Gallego, como (segun 

Jfo creo) en el mar Mediterrdneo los nombres de Va- 
e^rico y Ibdrico, que tienen, se distinguen por el 
rio Ebro oledano del un mar y del otro. 

El lado tercero de Espana, que corre entre los 
vientos Cierzo y Cauro 6 Gallego, estiende por espa- 
cio de ciento treinta y cuatro leguas sus riberas, no 
iguales 6 derechas como lo sintid Pompouio Mela, 
antes hacen no menos senos y Galas, ni son menos 
desiguales que los demas costados desta provincia. 
Los puertos mas principales, que en aquela parte 
caen, son el de la coruha; que se decia Brigantino, 
el de Laredo y el de Santander. 

Por Ventura se podria decir que la forma antigua 
de las marinas de Espana, asi bien como en las de- 
mas proYincias, se ha mudado, ea parte por comer 
el mar las riberas, y en parte por diTersas ocasiones 
y montes que se ban le?antaao de nuevo donde no 
los babia, que desacreditan las antiguas descripcio- 
nes de la tierra, y no dan poco en qud entender d' 
los que de nuevo estriben: que tal es Jaanconstancia 
de la natmraleza y de las cosas que en la tierra hay. 

La longitud de los Pirineos, que es el cuarto lado 
de Espana, doblando algun tanto hacia ella, se es- 
tiende con sus Cordilleras muy altas, y corre entre 
Septentrion y Levante desde el mar Oc^no hasta cl 
Mediterrdneo por espacio de ochenta leguas. Justino 
pone seiscientas millas, en que sin duda los numeros 
por la injuria del tiempo en esta parte estdn muda- 
dos, Desde el muy alto monte de Gantabria, llamado 
de San Adrian, los que por alii pasan dicen se ve el 
uno y el otro mar: si ya el engafio y apariencia no 
hace tomar lo queparece, por-Yerdaaero; y afirmar 
por cierto lo que a los ojos se les antoja de los que 
por alii pasan. 

GAPITTLO ni. 

De los montes y rios principales de Eiipaua. 

EifTRS Vizcaya y Navarra, desde Roncesvalles (lu- 
gar bien conocido por la roatanza y destrozo que alii 
se hizo de la nobleza de Francia cuando Carlo Magno 
quiso por fuerza de armas entrar en Espana) cierto 
ramo de montes que nace y se desgaja de los Piri- 
neos, y se endereza al Poniente, deia a la diestra los 
Gdntahros y las Asturias, y mas adeiante corta y par« 
te por medio de la proYincia de Galicia, donde hace 
el cabo de Finis-terne en lo iiltimo de Espana,* que 
corre y se mete mucho en la mar. Distinguense por 
este monte en Espana los Ultramontanos de los Citra- 
roontanos, 6 como el vulgo habla, los montaneses de 
aquende y de allende. Destos montes hdcia la parte 



8 



BIBLIOTGCA liB GASPAK Y ROIG. 



de Mediodia elmoate Idubeda (llamado asi de losaa- 
tiguos) se desgaja. Tiene su princiDio cerca de las 
fuentes de Ebro, que estdn sobre los Pelendones, ; 
pueblos antiguos de Espana: por mejor decir nace ! 
en las vertientes de Asturias; donde esU ua pueblo { 
por Dombre Fontibre, que es lo mismo que Fuentes < 
de Ebro M). Al presente este monte Idubeda se llama 
monies ae Oca, del nombre de una ctudad antigua 
llemada Auca, cuvos rastros se muestran cerca de 
Vjllafranca cinco leguas sobre Burgos. Y pasando el 
dicho monte por Bribiesca y por los Arevacos, donde 
se empinap las cumbres del monte Orbion, no lejos 
de Moncayo^ discurre entre Calatayud y Daroca has- 
ta tanto que se remata en el mar Mediterrdneo cerca 
de Tortosa: de la eual ciudad toman h(^ apellido las 

f»ostreras partes de esle monte, que son y se llaman 
OS montes de Tortosa. 

Este monte Idubeda hace que el rio Ebro no corra 
bacia Ponieote, como los otros rios mas nombrados y 
mas famosos de Espana; antes k la parte del Medio- 
dia por dos bocas entra y se descarga en el Mediter- 
rdneo. Del monte Idubeda toma principio el monte 
Orospedar que al principio se alza tan poco A poco, 
que apenas se echa de ver; pero, empindndose des- 
pues y discurriendo mas adelante, hace y deja for- 
mados, primero los monies de Molina, despues los 
de Guenca, donde A mano izquierda nace y tiene sus 
fuentes Jucar, y a la derecha Tajo: rios blen conoci- 
dos. Desde all! forman los montes de Consuegra, 
cerca de la cuai, en los campos Laminitanos (hoy 
campo de Montiel) brotan las fuentes y los ojos de 
Guadiana. Pasa desde alii i Alcazar y Segura: donde 
hicia panes diferentes y htfcia divcrsos mares nacen 
d^l y corren los dos rios, el de Segura, que se dijo 
antiguamente Tader, y el de Guadalquivir en el bos- 

2ue Tigense no lejos 'del lugar de Gazoria, distante 
e las fuentes de Guadiana por mas de veinte y cinco 
leguas. 

Desde Gazorla este monte Oi'ospela se parte en 
dos brazes, de los cuales el uno enfrente de Murcia 
se remata en el mar cabe*Muxacra y Murgis, a man- 
drecha del cuai caen los Bastetanos, dichos asi de la 
ciudad de Basta, que es hoy Baza, y d lu siniestra 
los Gontestanos, pueblos y gentes antiguas de Espa 
na, cuya cabecera hoy es Murcia. La otra parte se 
estiende hdcia Malaga, y junt^ndose con los montes 
de Granada, pasa masadeiante de Gibraltar y de Ta- 
rifa con tanto denuedo, que parece (pasado el rrmr 
y cegado el estrecho) prctende di versa s veces y por 
diferentes partes abrazarse y juhtarse con Africa. De 
Orospeda, cerca de Alcaraz, proceden los montes 
Marianos, vulgarmente dichos Sierramorena, cuyas 
raices casi siemore hasta el mar Oc^ano baha el rio 
Gualdalquivir, el cual desde Andujar purto por medio 
de Andalucia, pasa por G6rdoba, Itdlica y Sevitia, y 
iii|timamente se envuelve en el mar Oc^ano cerca del 
luffar que antiguamente ilamaron tempio del Lucero, 
y hoy se dice SanKicar. Entra en el mar esle rio al 
presente nor una boca: antiguamente entraba por 
dos, pues Nebrijay Asia, que ponian los antiguos en 
el estero de Guadalquivir, ahora distan d61 y de su 
boca por espacio de dos leguas. 

Vofvamosatdis. No lejos del principio deOh)speda 
y cerca de Moncayo, en medio de las llannras y la 
campina muy tendida, se levantan otros montes, los 
cuales no hay duda sine que son brazos de los Pin- 
neos, como los demas montes de Espana, con los 
cuales toda ella estd entretejida y enlazada: bien que 
al principio apenas se echana de ver que se levanten 
sino fuese por las irertientes, y porque el rio Duero, 

(i) A tres cuarlos de legua de Reynosa, donde se cree 
que estavo la Jaliobrica 6 Jaliobrin aptigua, que Augasto 
fuadd despuet que snbyugft i los CADtabros pare conservar 
y faonrer la nemoria desa Uo Mo G^sar. 



que oomo nazca en los Pelendones y hasta Soria cor- 
ra claramente hacia la parte del Mediodia, le hacen 
desde allf dar vueltay seguir la derrota del Poniente 
derechamente. Destos montes icerca de los antiguos 
escritores ni hallo nombre ni mencion alguna: al 
presente tienen muchos apellidos, y siempre dife- 
rente y nuevos, que toman por la mayor parte de 
las ciudades que ies caen cerca, como de Soria, Se- 
govia y Avita; en particular Gastilla, la mayor de las 
provincias de Espana, se divide por estos montes en 
Gastilla la Nueva y la Vieja. Los mismos m^ adelan- 
te pasan cerca de Goria y Plasencia, bauados & la si- 
niestra del rio Tajo, y siguiendo aquella derrota, 
parien d Portugal en dos partes casi iguales. Ultima- 
mente se rematan en el lugar llamado Sintra, que 
esti puesto sobre el monte Tagro, siete leguas de 
Lisboa hdcia Setentriou, donde dejan forinado en 
el mar Ocdano el promontorio 6 cabo que, por lo me- 
nos Solino, le Ilam6 Artabro. 

GAPITULO IV. 

De dos dtvisiones de Espaua, la aatigaa y la moderoa. 

La antigua Espana se dividi6 en tiempo de los Ro- 
manes en tres partes, que conviene A saber: en 
la Lusilania, la mtica, y lo que liamaban Hispania 
Tarraconense. Los Lusitanos poseian lo postrero de 
Espana hiciael Ocdatio occidental, tenian por linde- 
res el rio Duero al Septrntrioo, j^ '& P&rte de Medio- 
dia al rio Guadiana; y desde el rio Duero, que cae en- 
frente de Simancas, una linea que se tint hasta la 
Puente del Arzobispo, y desde aJII pasa A los Oreta- 
nos, que era donde esta ahora Almagro hasta la ri- 
bera de Guadiana, terminaba aquella provincia y la 
dividia de la provincia Tarraconeoie. De tal auerte, 
que comprendia la Lusitania en su distrito A Avila, 
Salamanca, Goria, tierra de Plasencia y Trojillo, y 
otras ciudades y lugaies que de presente pertenecen 
y son de Gastilla. 

Seguiase la Bi5tica 6 Andalucia, la cual esta ro- 
deada por tres iadosdel rio Guadiana; y del uno y del 
otro mar hasta Murgis 6 Mnxacra, pueolo que estaba 
asentado cerca del promontorio Cfharidemo 6 cabo 
de Gatas, desde donde, tirada una Ifnea hasta los 
termitios de Gastulon y hasta los Oretanos, donde es- 
td la rica villa de Almagro; results el otro lado de la 
B^tica A la banda de Levaote donde sale el sol. 

' Tod as las demas tierras rle Espana se Ilamaron y 
tomaron el apellido que tenia de Espana Tarraconen- 
se, del nonihre de Tarragona, novilisiroa poblacion y 
colonia ile los Scipiones; y que fue por largo tiempo 
la silla del imperio romano, donde los pueblos trata- 
ban sus pleitos y de donde procedian las ieyes con 
que los yasallos se gobernaban, y los consejos de la 
paz y de la guerra. La cual San fsidoro, conforme a 
la division del gran Gonstantino que se hallla en el 
Sexto Rufo, dividid en la Tarraconense, en la Garta- 
ginense y en la Gaiicia, sin senalar los linderos que 
cada una de estas tres proviocias tenian; y no es ma- 
ravilla, por haberse mudado muciias veces, ya estre- 
chando estas provincias, ya alargdndolas, pnr volun- 
tad de los que mandaban 6 conforme las diferentes 
ocasiones sucedian.Toda la Espana Tarraconense com- 
prendenlos masdebajo del nombre de Espana Gite- 
rior, que es lo mismo que de aquende, asi como la 
Lusitania y la B^tica entienden debajo del nombre 
Ulterior: ca los que ponen por t^rminos de estas dos 
Espaiias Giterior y Ulterior al rio Ebro, A los tales y a 
su opinion resisten Plinio y los mas eruditos; bien 
que sin duda en algun tiempo fue asi que se di vidian 
las dos Espauas sobredichas con aauel rio: de suerte 
. que todo jo que est^ de esta parte oe Ebro h&cia Po- 
niente. se llam6 almm tiempo Espana Ulterior, y Gi- 
• tenor lo que cae de la otra parte. La una y la otra 
: Espana sin duda en este tiempo tienen naeyos y mu- 



B18T0MA DB BSPA!Ia. 9 

chos nombres, los cuales redacir i cierlo niimero es Esto es lo que conttene de alld de Ebro , porque 
dificaltoso : si bieD se pueden.todos comprender de- tamlMea desta parte del mismo rio los reyes de Na- 
bajo de cinco Dombree de reinos que resultaron, j 9e ▼am por via de dote poseyeron A Tudela de Navarra 
leYaotaron como echaban de Espaua los Moras. con otros lugares comarcanos i esta proYincia. Dado 

El reiDO de Portugal y sa gente tiene por fundado- que es estrechada de t^rmiuosy y no muy llena de 
res 4 los Franceses con su caudillo don Enrique, que gents, tanto que en este tiempo solamente nace cua- 
foe del linaje de los principes de Lorena, dado que renta mil fuegos 6 vecinos, pareci6 ponella entre las 
nadd en Besanion, ciudad de Borgona. Su suegro principales partes de Espaiia; porque los Vascones, 
don Alfonso el VI, rev de GastUlay le did con su hija antiguos moradores della, fueron de tanto valor, que 
dona Teresa la ciudad de Portu , asentada i la boca por si sin ayuda de los dem^ e^panoles ganaron de 
del rio Duero, y otros pueblos comarcanos. De Portu Moras muy & los principios aquellas tierras, y con 
y de Gallia, qqe es la Francia, se forjd el nombre de nombre y corona real las poseyeron y conserraron 
Porioj^I; la cual opinion siguen algunos autores. Lo basta la edad y memoria de nuestros padres constan- 
mas cierto es lo que sienten otras personas mas eru- temente, estendiendo muchas veoes^or varios suce- 
ditas y cuerdas : one de un lugar que estaba en aquel sos de la guerra y ampliando su senorfo de manera, 
Puerto 9 que se dijo Gale y ai presente Caya , y de que en la ciudad de N^ara se ven sepulcros de aque- 
Portu se compuso este nombre de Portngal. Esti^nde- llos reyes, y en lugares bien distantes de lo que tioy 
se Portugal por la longitud algo mas que la antigua es Na? arra se hallan rastros manifiestos de baber te* 
Lnsitania. pues pasado el rio Duero, llega con cam* nido mayor distrito que hoy les perteneoe. 
pos muy r6rtiles nasta el rio Mino; y sus riberas so- | Quien deduce esta nalabra de Navarra de otra A 
bra el mar Oc^no oootienen y se estienden no me- ella semejable , es i saber navaerria , que eompuesta 
nos de dento y diez y siete leguas. Pero la misraa \ de las lenguas vizcaina y castellana, es lo mismo que 
provincia es mas angosta one la Lnsitania, y su an* [ tierra liana. Los castellanos ilaman navas & las Uanu- 
cbnra es cast igual hicta el Oriente; porque, comen- | ras, los cintabros i la tierra Ilaman erria, todo junto 
zando un poco sobre Berganza, j pasando por los [ qneni decir tierra liana: imaginacion aguda, y no 
ijos Duero y Tajo, llega i Beja, ciudad puesta en la ! may fuera de prapdsito, ni del todo ridlcula. Nos en 
ribert de Guadiana , rio con que re tormina bdcia estos nuestros comentarios y en esta historia llama- 
Mediodia el sobredicho roino de Portugal. Por el Sep- , mos en latin Vascones A aquella provincia y A los mo- 
tentrion j d la parte de Levante alinda y esti pelade radores della ; que es lo mismo que Navarra y na- 
^oon el reinode Leon, que es la sogundn provincia de varros.. Estd este roino dividido en seis partes 6 
las cinco ya dicbas. merindades, que son la de Pamplona , la de Estella, 

Toma este remo su apellido de la ciudad de Leon, la de Tudela, la de Olite y la de SangOesa. La sesta 
quefuey es hoy roal y metr6poll de aquella provin- llamaiia UKrapuertos , cuya cabeza es San Juan de 
cia. Gontiene en si la Galida toda, y las Asturias de Pie de Puerto, esti y ha quedado sola en poder de 
Oviedo, las cuales desde el rio Mearo y desde el lugar los sencn^s de Bearne. 

de Ribadeo llegan con sus ribens estendidas hasta el \ El reino de Aragon se divide en Cataluiia, Valen- 
puerto de Llanes. Ultra desto de Gastilla la Vieja^ cia y hi parte que propiamente se llama' Aragon. Esti 
pert^ece al reino de Leon todo lo que esti compre- cenida i)or las tres partes de Mediodia, Levante y 
ncodido entro el bosque de Pemia y el rio Carrion Septentrion con el mar Mediterrdneo, y con aquella 
hasta one llega a Pisuer^ y entra en Duero; y pa- ! parte de los Pirineos donde estaban los Ceretanos y 
sado el lio Duero, otro no ihmado Heva, y Reganon | hoy Gerdania, y con la raya de Navarra. Por el Po- 
goe con 61 se junta, son los aledanos de este ieino: . nlente tiene por t^rmino el rio Ebro por la parte que 
nnalmente una linea tirada entro Salamanca y Avila, I toca i Navarra. Desde alii se tira una linea con mu- 
que toca las cumbros de aquellos monies, llega i la chas y grandes vueltas que hace por Tarazona , Da- 
raya de Portu^. roca ^ Hariza, Tiruel , Jativa , Origuela hasta la boca 

Este fne antiguamente el distrito del roino de Leon, del no Segura, que MA entre Alicante y Gartagena, 
Juntdsele adelante, sacada Plasencia y su didcesis, ; donde la dichadinea toca en nuestromar, y divide las 
toda la Estremadura : asi dicha por baber (despues ' tierras de la corona de Aragon de lo restante de Es- 
que se comenzd A recobrar Espaiia de los Moros con pana. Tienen los de Aragon y usan leyes y fueros 
varios sucesos de las guerras) side mucho tiempo , muy diferontesde los dem^s pueblos de Espaiia, los 
frontera, y lo estremo y postrero que por uquella parte mas A propdsito de conservar la libertad contra el de- 
poeeian los Gristianob. Otros traen diferonte deriva- masiaoo poder de los reyes; para que con la lozania 
cion y causa de este nombre de Estremadura : cuya no degenere y se mude en tirania: por tener enten* 
opinion se rolatard en otro lugar. y en este ni li re- \ dido (como es la verdad) que depequenos principios 
prabamos, ni la roeibimos. Estenaieronse otrosf al^un ' se suele perder el derccno de la libertad. El nombre 
tiempo lofitdrminos de este roino hasta M6rida, cm- de Aragon se deriva de Tarraco, que quiere decir 
dad de la Lnsitania , y Badajoz, ciudad de la B6- Tarragona; dlo aue es mas probable, del rio Aragon, 
tica (1) como en sus lugares \tA declarando la histo- , hoy Arga, el cual corre por donde al principio se co- 
ria. El roino de Navarra, que contamos en tercer lu- \ menzaron A ganar de los Moros y estender los t^rmi- 
or entro los roinos de Espaiia , esta sentado en tierra nos y distrito de aquel reino. 
delos Vascones, pueblos antiguos de Espana. Tiene En Gastilla (la cual creen llaroarse asi de la mu- 
por las espaldas por linderos y raya A los Pirioeos , y chedumbro de castillos que en ella habia ; y la cual 
parte del monte que digimos se romata en el cabo de sola en anchura de t^rminos, templanza del cielo, 
Fmis-terras: por las demas partes le cinen el rio Ara- fertilidad de la tierra , agudoza de los ingenios, ricos , 
gon 6 Arga A Mediodia, y por la banda de Poniente otro arreos, v particular y fArlil hermosura sobrepuja to- 
pequeno rio que entra en Ebro bajo de Galahorra, y una das las aemis provincias de Espana , y no da ventaja 
parte del mismo Ebro son sus tannines y mojones. a ninguna de las. estranjeras) comprebendemos parte 

de las Asturias , es A saber las de Santillana , y toda 

(I) Colonia romana goe fandd Julio C^nr , y n llamd la Gantabria, antiguamente pequefia region y que no 
Pax JmUa; despoei cAar Aoguito la reaov6 y enriquecid tocaba A los Pirineos , despues mas ancha, de que es 
coo Biieyof pri vilegioa , y tond ei oonbre de Pax Augmia; arguittento la ciudad que anUguamente se llam6 Gan- 
PUaio, d limerarto de Antonino y algunaa iDMripnoDei que ^ g^a (2) . v estaba puesta, como se cree, entre Lo- 
han racoeido Grutero y Rosendo ponen i Pax iulta en Lu- *"""" v*/ 1 - cawiua pu^^oM, w iicvi«.,«*«»»v 

sitasia : de lo que le deduce que la Pax Augvtta no ei Ba- 

dajos de la B&iea , siao Bcja 6 algun otro pueblo de Por- I (2) Nin^n ge6grafo ni ariego, ni latino hace meaeion de 

tofai, I ella ; en tienpos nuy poatwiores es eoando apareee on pue* 



iO 



BlBUOraCA DB CA8PAB T BOIC. 



grono y Viana i las riberas de Ebro en un eollado 
empinado, gae hasta hoy se llama Gantabria vulgar- 
mante; y en San Eulogio m^ir se halla el rio Ganta- 
ber, que se entiendk) es Ega 6 Bbro, con el coal se 
junta el rio Aragon : todo lo cual muestra fue la Gan- 
tabria algun tiempo mayor de lo que Ptolomeo, s^a- 
la . y aun de lo que hoy Ilamamos Vizcaya. EstA el 
senorlo y diitrito de Vizcaya partido en Vizcaya, 
Guipuzcoa , Alava y las Montanas. En Vizcaya , que 
por la mar se tiende desde Portugalete hasta Honoar- 
roa, estin las villas de Bilbao y Bermeo. Las marinas 
de Guipfizooa, desde las de Vizcaya, lleflnin & Fuente- 
Rabfia : caen en su distrito , demas de San Sebastian 
y el puerto de Guetaria, salinas. Tolosa; la ciudad 
de Victoria y Mondragon son pueblos de Alava. Ver- 
dad es gue en GasUlla todos W de aquel senorfo y 
lengua los Ilamamos Vizcainos^ no de otra manera 
que i los de la Gallia B6lgica, suieta A la casa de Aus- 
tria. Ilamamos generalmente Flamencos, si bien el 
condado de Flandes es una pequeiia parte de aquellos 
Estados, Gontiene demis desto el remo de Gastiila no 
pocas ciudades de Gastiila la Vieja , y entre ellas las 
de Burg|06, Segovia, Avila, Soria y Osma. 

El reino de Toledo es asimismo parte de Gastiila, 
el cual hoy se llama Gastiila la Nueva, y antigua- 
mentela Garpetania. Goire por medio del el rio Tajo, 
por BUS arenas doradas, suavidad del agua, fertilidiBd 
y hermosura de los campos que riega, el mas cele- 
brado de Bspafia ; corre Mcia la parte do Poniente, 
mas revuelve algun tanto hAcia el Mediodfa ; como 
tambien hacen esta vuefta los rios Duero, Guadiana 
y Guadalquivir. Pasa Tajo en particular por Toledo, 
ciudad situada en medio de Espaiia , luz y fortaleza 
de toda ella, faerte por la naturaleza del sitio , esce- 
lente por la hermosura y ingenios de sus moradores, 
sensJada por el culto de la religion y estudio de las 
cienciaSy bienaventurada por el saludabie cielo de 
que goza. Y dado que su suelo es estdril y en gran 
parte lleno de penas , mas por la bondad de los cam- 
pos comarcanos esabundante de todo gteero de man- 
tenimientos y de arreos. Gfnela el rio casi toda alre- 
d«lor, que pasa acaoalado por entre dos montes 
§spero8 y altos, no sin grande maravilla de la natu- 
raleza. Queda solamente de la ciudad por cenir h&cia 
el Septentrion una pequeiia entrada de aspera subida 
y kgna. Pasado Toledo, A la ribera del mismo rio esUl 
asentada Talavera, que Ptoloroeo llama Libera: villa 
orandeen n6merodegente, y de tierra f^rtil y abun- 
dosa. Desde allfi el dicho Tajo corta por medio la Lu- 
sitania (cnyos t^rminos caian alii cerca) y aumentado 
de roucnos rios que en 61 entran, se mete en el Oc^- 
no Junto i la ciudid de Lisboa. 

En la misma parte de Espana se comprefaende la 
provincia Gartagmense, donde estiin Gartago, Spar- 
taria (hoy dicha Gartagena) Murcia y Guenca, y los 
GeltiberoB, cuya cabeza fue Numancia (1): dem^s 
desto la Mancha de Arsffon en los Gontestanos, Per- 
tenece otrosi al reino de Gastiila la B^tica , que es 
casi lo que hoy se dice Andalucfa, donde estin Sevi- 
lla, G5rdoba j Granada, ciudad que antiguamente se 
llamd niibems, por lo menos estuvo ladicna Illiberris 
cerca de donde hoy estA Granada: de lo cual , demis 

bk) Uimado Cantabria 6 Cantabtience, Sao Isidoro eo el 
libro de lis Etimologioi , dice : cLos GiDttbras lit mados asi 
del nombre de ana ciodad y del rio Ibero, aobre el coal estia 
sttoadotro pero no ^ire ddnde estaba aitoada, oi c6au) ae Ua- 
maba, ni ae balia de ella mendoo algiina. 

(I) Segun todoB loa eaeritorei aotiguos, la capital de la 
CeUiberia era Segobriga : Namancia era la ciadad mas bmo- 
aa de los Arebacos, una delaa cuatro aacionea que compo- 
Bian aqoella provincia. Se ignora absoloUmente el lagar 
donde eaiaba situada Segobriga ^ y no tenemoa ni medallas 
ni inaeripciones para poderlo determinaf : Plolomeo y Stra- 
bon dicen qoe entre Bilbilis y Numaneia , maa earea de esta 
iiltiBia. 



de otros rastroB que desto quedan, es argumento 
muy claro la puerta de. Granada, IbuQada de Elvira, 
y un monte que allf hay , que se llama del mismo 
apellido. 

GAPITULO V. 

De las lenguas de Espana. 

ToDOs los Espanoles tienen en este tiempo, y usan 
de una leogua comun que Ilamamos castellana, com- 

Suesta de avenida de muchas lenguas , en partieular 
e la latina corrupta: de que es argumento el nombre 
que tiene, porque tambien se llama romance, v la 
afinidad con ella tan grande, que lo que no es uado 
aun i la lengua italiana, juntamente y con las mis- 
mas palabras y contesto se puede hablar latin y cas- 
tellano, asi en prosa como en verso. Los Portugueses 
tienen su particular lengua mezclada de la mncesa 
y castellana, gustosa para el oido y elegante. Los 
valencianos otrosi y catalanes usan de su lengua que 
es muy semejante A la de Languedoc en Francia , 6 
lengua narbonense, de donde aquella nacion y seote 
tuvo su orlgen : y es asi que ordinariamente de los 
lugares comarcanos, y de los con quien se tiene co- 
mercio se pegan algunos vocables y algunas cos- 
tumbres. 

Solo los Vizcainos conservan hasta hoy su lenguaje 
grosero y b&rbaro, y que no recibe elegancia, y cs 
muy diferente de los demis y el mas antiguo de Es- 
paiia, y comun antiguamente k toda ella , segun al- 
gunos JO sienten , y se dice que toda Espana us6 de 
ia lengua vizcaina antes que en estas provincias en- 
trasen las armas de los Romanes , y con ellas se 
les pegase su lengua. Aiiaden que como era aquella 
gente de snyo grosera, feroz y agreste. la cual tras- 
plantada a manera de ^rboles con la bondad de la 
tierra se ablanda y inejora, y per ser innaceesibles los 
montes donde mora, 6 nunca recibi6 del todo el yugo 
del imperio estraniero, 6 le sacudid muy presto. Ni 
carecede probabilidad, que con la antigua libertad 
se haya alll conservado la lengua antigua y comun de 
toda la provincia de Espa&a. 

OtKos sienten de otra manera , y al contrario dicen 
que la lengua vizcaina siempre lue particular de 
aquella parte, y no comun de toda Espana. Mu6ven- 
se & decir esto por testimonio de autores antiguos, 
que dicen los vocables Vizcainos, espedalmente de 
los lugares y pueblos, eran mas duros y b&rbaros gue 
los demds de Espana , y que no se podian reducir A 
declinacion latina. En partieular Estrabon tesUKca 
gue no un g^nero de letras ni una lengua era comun 
a toda Espana. Gonfirman esto mismo los nombres 
briga^ que es pueblo, catra escudo, falarica lanza, 
gurduB gordo, eusculia coscoja, lancia lanza, vipio 
zaida , iniieo cierta ave de rapina , neey por el dios 
Marte, con otras muchas dicdones que fueron anti- 
guamente propias de la lengua de los Espanoles , se- 
gun que se prueba por la autoridad y testimonio de 
autores gravisimos, y aun algunas de ellas pasaron 
sin duda de la lengua espanola A la lengua latina; de 
las cuales dicciones todas no se halla rastro alguno 
en la lengua vizcaina : lo cual muestra que la Icn^a 
vizcaina no fue la que usaba comnnmente Espana. 
No negamos erapero haya side una de las muchas 
lenguas one en Esaaiia se usaban antiguamente y te- 
nian : solo pretenaemos que no era comun A toda 
ella. La cual opinion no quereroos ni coofirraaria mas 
A la larga, ni seria a propdsito del intento que lleva- 
mos de detenemos mas en esto (2). 

(2) Cuatro eran laa lenguas principales de los antiguos 
pobladores de Espana : el vascon, la ceUib^rifa, el bistulo 
y el tnrdetano. De ana alfabetoa solo diremos qoe el b^slnlo 
era casi enteraoiente fenicio, de lineaa sinuosas y formas re- 
dondas; el celiibero, griego priraiUvo con Hgeru alteracio- 
nea y algunos ctracteres pellagiooi, eono se diija eonoeer en 
Us llneu reetas y angulosaa de sus letias ; el turdetano , que 



mSTOmA DB BSPANA. 



H 



CAPITULO VI. 

De las cofltumbres de los Espafioles. 

Grosbbas, sin policia ni crianza , fueron antigua- 
mente las costambres de los Espaiioles. Sas ingenios 
mas de fieras que de hombres. En gai(rdar secreto se 
senalaion estraordinanamente: no eran parte los tor- 
mentosy por rigorosos qae faesen, para hab^rsele 
qoeiM^uitar. Sas dnimos inquietos y bulJiciosos: la 
ligeraa y sohiira de los caei^s estraordioaria : da- 
dos i las religiones iiilsas y culto de los dioses: abor- 
itcedores del estadio de las ciencias, bien que de 
grandes ingenios. Lo cual trasreridos en otras provin- 
cias, mostraron bastantemente que ni en la claridad 
de eniendimientOy ni en escelencia de memoria^ ni 
aoD en la elocuencia y bermosura de las jpalabras da- 
ban ventaja i ninguna otra nacion. En la guerra 
Tueron mas vaiientes contra los enemigos, que as- 
ttttos y sagaces : el arreo de que usaban , simple y 
grosero: el mantenimiento mas en cantidad, que 
esquisito ni regalado: bebian de ordinario a^ua, vmo 
rouy poco: contra los malhechores eran rigurosos, 
con los estranjeros benignos y amoro60s(l). Esto 
fae antiguamente, porque en este tiempo mucho se 
ban acrecentado asi los vicios como las virtudes. Los 
estodios de la sabiduria florecen cuanto en cualquie- 
ra parte del mundo: en ninguna provincia hay ma- 
yores ni mas ci€rtos premios para la virtud: en nin- 
guna nacion tiene la carrera mas abierta y patente 
ft! valor y doetrina para adelantarse. Dcs^ase el orna- 
to de las letras .humanas, i tal empero que sea sin 
daho de las otras ciencias. 

Son muy amigus los Espaiioles de justicia: los ma- 
gistrados, armados de leves y autoridad, lienen tra- 
bados los mas alto^ con los mas bajos, y con estos los 
mediaoos con cierta igualdad y justicia; por cuya 
iodastria se ban quitado los robos y salteadores, y bc 
guardan todos de roatar 6 hacer a^ravio, porque a 
Diogunoes permitido d quebrantar las sagradas le- 
V^, 6 agraviar A cualquiera del pueblo , por bajo que 
sea. En lo que mas se senalan es en la constancia de 
la religion y creencia antigua: con tanta mayor glo- 
na, que en las naciones comarcanas en el mismo 
tiennpo todos los ritos y ceremonias se alteran con 
opioiones nuevas y estravagantes. Dentro de Espana 
Horece el consejo, fuera m armas: sosegadas las 
guerras (lom^sticas, y echados los mores de Espana, 
ban peregrinado por gran parte del mundo con for- 
lalea increible. 

Los cuerpos son por naturaleza sufridores de tra- 
bajos y de bambre: virtudes con que ban sufrido to- 
(las las dlGcultades, que ban sido en ocasione^ muy 
grandes por mar y por tierra. Verdad esque ennues- 
tra edad se ablanuan los naturales y euflaquecen con 
la abundancia de deleites y con ei aparejo que hay 
de todo gusto y regalo de todas maneras en comida y 
vesiido y en todo lo al. El trato y comunicacion de 
ias otras naciones que acuden i la fama de nuestras 
riqoezas , y traen mercaderias que son A propdsito 
para enflaquecer los naturales con su regalo y blan- 
dura, sun ocasion deste dano. Gon esto debilitadas 
ias fuerzas y estragadas con las costumbres estranje- 
ras, demas desto por la disimulacion de los prSnci- 
pes, y por la licencia y libertad del vulgo , rouchos 
vivea deseofrenados siu poner fin ni tasa ni & la Inju- 
ria, ni ^ los gastos^ ni A Ids arreos y galas. Por dou- 
ble, com6 dando vuelta A la fortuna desde el lugar 
mas alto do estaba, parece a lo» prudentes j avisados 
que (mal pecado) nos amenazan graves danos y des- 

seacerca al cellib^rico mas qae al bislulo, esU rnrmado cast 
del todo de caracteres griegos j algtinos fenicios:. 
(i) Primeroi pobladores de Espaua.. 



, Venturas, principalmente por el grande odio que nos 

tienen las demas naciones: cierto companero sin du- 

' da de la grandeza y de los grandes imperios^ pero 

I ocasionado en parte de la asjiereza de las condiciones 

de los nuestros , de la severidad y arrogancia de al- 

gunos de los que mandan y gobiernan. 

i . CAPITULO VII. 

Dc los reyes fabulosos de Espaua. 

I 

AvERiGOADA coss y ciorta es, cdnforme i lo que de 

! suso queda dicho, que Tubal vino & Espana, mas en 

qu6 lugares hiciese su asiento, y qu6 parte de Bspa- 

i na primeramente comenzase i probar y cultivalla, 

I no lo podemos averiguar, ni bay para qu6 adivinallo: 

dado que almmos piensan que en la Lusitania, otros 

que en aquelta parte de los vascones qlie se llama boy 

navarra. Toman para dedr esto argumento los Portu- 

I gueses de Setubet , pueblo de Portugal, los navarros 

de Tafalla y Tudela, los cuales lugares, mas por la se- 

mejanza de los nombres, que por prueba iMstante se- 

• ten^n para decillo , sospeclmn fiJieron poblaciones 
de Tubal, Que pensar y decir que toda la provincia se 
llam6 Setubalia del nombre de su fundador (lo que 

I algunos aGrman sin probabilidad ni apariencia, ni A 

Srop68ito aun para entrem^s de farsa) las orejas eru- 
itas lo rehuyen oir; porque ^qu6 otra cosa es smo 
' desvario y desatinar reducir tan grande antiguedad 
como la dfe los principios de Espana A derivacion lati- 
na , Y, juntamente atear la venerable antiguedad con 
mentiras y suenos desvariados como estos hacen? pues 
dicen que Setubalia eslo mismo que compania de Tu- 
I bal, como si se compusiese este nombre de coetus, 
en latin que quiere decir compania, y de Tubal. 

• Otros cuentan entre las poblaciones de Tubal A 
Tarragona y Sagunto , que hoy es Monviedro : cosa 

I que en este lugar no queremos refutar ni aprobarla. 
Lo que acontece sin duda muchas veees A los que 
(lescriben regiones no conocidas y apartadas de nues- 
tro comercio , que pintan en ellas montes inaccesi- 
bles, lagos sin t^rmiuo, lucares 6 por el hielo 6 por 
el gran calor desiertos 6 despoblados : demas desto 

Sonen y pintan en aquellas sus cartas 6 mapas, para 
eleite de los aue los miran, varias figures de peces, 
fieras y aves, nabitos estranos de hombres, rostros y 
visajes estravagantes, lo cual hacen coa tanta mayor 
seguridad que saben no hay quien pueda convencer- 
los de mentira; lo mismo me parece. ha acontecido A 
muchos historiadores asi de los nuestros como de los 
estranos, que donde faltaba la luz de la historia, y la 
ignorancia de la antiguedad ponia uno como velo i los 
ojos nara no saber cosas tan viejas y olvidadas, ellos 
con aeseo de ilustrar y ennoblecer las gentes cuyos 
bechos escribian, y para mayor gracia oe su escritu- 
ra, y mas en particular por no dejar interpolado como 
con lagunas el cuento ae los tierapos, antes esmalta- 
Uos con la luz y lustre de grandes cosas y hazaiias, 
por simismos inventaron muchas hablillas y fibulas. 
Dir^ : concedido es A todos y por todos coosagrar 
los origenes y principio de su gente, y hacellos muy 
mas ilustres de lo que son, mezclando cosas falsas 
con las verdaderas: que si A alguna gente se puede 
permitir esta libertad, la espanola por su noUeza pue- 
de tanto como otra user della por la grandeza y anti- 
guedad de sus cosas. Sea asi , y yo lo confieso , con 
tal que no se invienten, ni se escriban para memoria 
de los venideros, fundaciones de cuidades mal con- 
certadas, progenies de reyes nunca oidas, nombres 
mal foijados, con otros mdnstruos sin ntimero deste 
g^nero, tornados de las consejas de las viejas 6 de las 
habhllas del vulgo : ni por esta manera se afee con 
infinitas mentiras la sencilla bermosura de la verdad, 
V en lugar de luz se presenlen a los ojos tinieblas y 
falsedades: yerro que estamos resueltos de no imitar, 
dado que pudi^ramos d^l esperar algnn perdon por 



12 BtBLIOTECA DC 

seguir en ello las pifsdas de tos que iios fueron d<;- 
laDte; y mucho peaos pretendemos pooer en venta las 
opioioDes y su«fios del libro que poco bi sa)L6 i luz 
con Dombre de Berojo (1), y Fue ocaeiaD de hacer 
tropezar y errur & rouchos i libru, di^o, compueaio 
de I^ulas y meulirss por aquel que ijuiso con divisa 
y insrca agena, coma el que descunlidba de su inge- 
nio, dar autoridaild su^ peneamienUis {& ejemplu y 
imitacinn de las mercaderes no tales, que para acre- 
dilar su mercaderia uaan de marcas y sellot agenos) 
sin saber bastantemente disimular vl engaiio; pues ni 
habla seguidamente, niest^nportalmaneratrabadasy 
atadas las cosas unas con otras, las primeras con las 
de en medio, y estaa con las postreras, que do se eche 



GAETAR Y noiG. 

de ver la huella de la invenciiH) y menkira: mayor— 
roente si de la luz de los antiguoe excritorea qoe nos 
lia quedado (pequena cierto y esi^aia, pero en fin al- 
guna luz) nos queremos aprovecliar. As! que lo que 
nBci6 de la oficina y fragua del uuevo Beroso , que 
No6, despues de largos caminos venido i BapaiiB, Tne 
el primero que fundd a Noela ea Galicia y i Noega 
oDlas Aatunas, es una mentira hermota yaparenlt; 
por su antiguedad, y liacer PliaJo, Slralion y Plolo- 
tneo mencion deatos pueblos, y coma tal iuTencion, 
la desechamos. 

Ni queremos recibir lo que afiade el diclio libra que 
el rio ebra se llamd Ibero en latin, y toda Espaiia se 
dijo Iberia d« Ibcro, bijo de No^: ceme quier que sea 




'riiD«tos poblid«i<'> ilr bpiRi. 



antes veriilmil qu« los Iberos, que moraban al Ponto 
Euxino eDtre Oolclids y las Armeniu, ctrcados de los 
moDtea Cincasos, rinieroQ en gran numera en Espa- 
fia, y fandado que hobieron la [.-iudad de Iberia cerca 
de donde hoy esU Tortoea, eamunicaron su nombre 
y te puaeroD primero al rio Ebro, despues i toda la 
praTincil de Espaiia: de la manera que algunos pien- 
^n del rio Ar^ 6 Araf^n que toni6 esle nombre de 
otro del miirao apellido que liay on 8C|u«lla Iberia. El 
nombre de Celtiberia, con que tambieii k llamA Ei- 



(I) Fr. Juan Aatoaio d« Viterbo. puhlicd eu >ue<o BeroM 
como derriittrMdo del polvo de i\sau  tiiblioieci ; j eu 61 Be 
pone uDi lirga (trie de Im njei gnliguos de Eipaui. E<le 
libro, 3tl ecato Im Croairone* tlribuidoi i Anberto, Troiiije 
dtScTitta, Julian, dilcono, denarion ci'ieRO. y i TIcilro. '"i 
•on apderfros A de pun infenrion , ranio lu Ihd denioslMiid 
dm McolhABlonioeniu WbffMrcaand'iHa.dnn JdfjPe- 
llieer y don Pftfro FnutndM: del Puiesr 



pana, de los Iberos y de los Cellaa ae d«riv6 y se com- 
pone; porque los Celtas pasados loi Pirioeas, y veni- 
dos en Espana de la Gallia comarcana (y tambten Ap- 
piano pone las Celtas en la Espaiia Citerior) mezclan- 
do la sangre y emparentando con los Iberos, hicieron 
J Tueron causa que de las dos naciones xe Torjarse el 
nombre de Celtiberia. 

Ni en de mayor cr£dito lo que dicenqueldubedahijn 
de Ibero d\6 su nombre si monte Idubeda , de cuyos 
principius y progresos arriba se diio lo que basta. 
AiiadenqueBngo, hijodeste [dnbeaa.porvernmllt- 
plicada mucbo la genie de Eipafia en numetp, riqne- 
ZBS y autoridad, enviii colonias y poMaciooes i di 
versBs partes del manlo. y entre eslasuDafueBrigi, 
diclia ast de su nombre , que despues se Ilsm6 Fri- 
RJa en -Asia, adonde estaba situada la ciudad fa- 
mosa da Troya; y que en los laootes Alpes udo de 
losoapiUneadeBrigo funddd Varabriga, otro en la 
Calia i Ulobrign. ■I'nra pcrpetuir, es i stber, citos 



xn OMfnOTia, 7 guar de amino lagmcij dcsuseTior 
fondvoo nueras pobhciODM de su nombre. 

DHSncrMitoiestainenlira aparenle, porque Pll- 
Dio reQera pasiron de Bnropa los Grigas, y Mm cier- 
ta proTiocia del Asia se llam6 Frigiu : j coino en Es- 
pana muchas ciudade< se llamawD Brigas, como Hi- 
robriga , Segobrisa , Flaviobriaa . imaginiron que 
M ella hLibitt Tirtdo v rtinado atguu rey nutar de Jos 
Brigas, j Tandndor rie Trova y de muchas ciudades 



que tenian aquel nombre de Brigas en Gspafia : como 
qniera que no fuese necesario creer que los Brigas 
qae pasaron en Asia hobiesea salido de Espana. Ade- 
mas que Conim eo la Blblioteca de Focioa dice qne 
Hida fue rey de los Brigas cerca del monle Brimio, 
los cuales pasados en A^ia se llamaron friges. Esto 
para lo que toca a los Brigas, que pasaron i Fripia. 
De Ids pueblos que tenian el npellido de Brigas en Es- 
pniia era fdcil entender que en la antigua ipugua de 




Espaiia ]a ciudades se llamaron Brigas comunmente. 
'i HI qne tenco par mas Terosimil , quo hs naciones 
Mptenlrionales muy aliundantes de get1tl^ y nn gf- 
neracion nrny fecandaa, en'aquellosprimeras tiempns 
haWndose derramado an Espatin, de Gurgi), que en 
lenena aleraana quieredecirmipblo, hiriernn qu<< hf. 
cindades con poca mudanza cte li'triti se llamasen ac& 
Brigas, t si hay alguna otra razou de su nombre, que 
nosabemos: solo »e pretPode que en la hiiloria no 
tenean lurar las fibulas. 
Baber ae!<paeB de Brigo reinado Tago (como In 



dicen los mismo!:) es a pronrisiln de dar razon por- 
nue el rio Tajo se Ilam6 asi; y en nnlTersal preten- 
ilpn qite ninguua cosa liaya di- atpun momentn en 
Espana, de cnyo nombre luego nose hllle algun rey, 
; y eslo es para que se de origen cierio de lodo y se 
senate la deriTacion y cauan de los nombres y apelli- 
! dos particutares: como si no fuese licito parar en las 
' mismns ronas sin bnscar olta razon de sus apellidos, 
' 6 fiipfe vedado pasar adeliintp, y inquirir la causa y 
i derlvacion de las sagridos nonibres que ponen i los 
reve^; y ann es mns probalile "n« aquel rm por nacer 



14 



UBLIOTECA DE CASPAR T HUIG. 



ea la proviacia cartagiAODse liaya tornado su nombre 
de Cartago, hoy Cartagena, como lo siente Isidoro al 
fin del libro trece de sns Etimologias. 

De la misma forma y jaez es lo que anaden , que 
Beto, sacesor de Tagodid nombre i la B^tica, que hoy 
es Andalucia, dividida antiguamente en Turdetanos, 
Tdrdulus y Bastulos y pur la graiide abundancia y 
riquezas que tiene, celebrada grandemente de los 
poetas en tanto grado, que (como dice Strabon) po- 
nia en ella los campos Eliseos rnorada de los biena- 
▼enturados. El cual testilica otrosi que usaban en su 
tiempo de le^es hechas en verso, y pruroulgadas mas 
de sels mil anos antes segun qne ellos mismos lo de 
cian: por ventura su anoera mas breve que el romano, 
y constaba solo de cuatro meses. Lo que es mas pro- 
bable, y dijeron historiadores mas en numero y en 
auloridad mas graves, es que la B^tica se dijo del rio 
que pasa por medio de toda ella y la bana; al cual los 
uaturales llamaron Cirito, los estranjeros B^tis , pue- 
de ser en hebrSicOy por las muchas caserias , vi| as y 
lugares que al uno y otro lado resplandecen a causa 
de la bondad de los campos que tiene; porque B6tis 
y Beth en hebreo es lo mismo que casa. Esto baste 
de los reyes fmgidos y fabulosos de Espana: de quien 
me atrevo a afirmar no hallarse mention alguna en 
los escritores aprobados, ni de sus nombres ni de su 
reinado. Pero como es4nuy ageno (segun yo pienso) 
de la gravedad de la historia contar y relatar conse- 
jas de viejas, y con ficciones querer deleitar al lector, 
asi no me atrever6 i reprobar lo que graves autores 
testiflcaron y dijeron. 

CAPITULO VIII. 
De los Gerioncs. 

El primero que podemos contar entre los reyes de 
Espana, por ser muy celebrado en los libros de Grie- 
gos y Latmos, es Gerion, el cual vino de otra parte a 
Espana , lo que da i en tender el nombre de Gerion, 
que en lengua cdldea signilica peregrine y cstranje- 
ro. Este, venido que fue en Espana, gust6 de la tier- 
ra y riquezas que en ella vid. Enriquecidse con los 
monies de oro, cuyo uso no era conocido, y por esta 
causa granoB y terrenes deste metdl se hallaban por 
los campos, no afiuados con el crisol y con el fuego^ 
sino como nacian: por donde de los Griegos fue lla- 
mada Gbrisea, que es tanto como de oro. Demas desto 
poseia machos ganados , por la grande comodidad y 
aparejo de los pastes y dehesas, y ihdustria que te- 
nian en criarlos. 

Con ocasion de riquezas tan grandes se entiende 
fue el primero (]ue ejercit6 la tirania sobre los natu- 
rales desta provincia, que eran de uigenios groseros, 
A manera de fieras vivian apartados^y derraroados por 
los campos en aldeas sia tener alguno por goberna- 
dor cuyo imperio reconociescn , y por cuyo esfuerzo 
se defendiesen de la voluntad de los mas poderosos. 
Hecho tirano y apoderado de todo, se entiende que 
edified un castillo y fortaleza de su apellido enfrente 
de Cidiz, por nombre Geronda, con cuya ayuda pen- 
salm mantenerse en el imperio que habia tomado so- 
bre la tierra. Edific6 asimismo otra ciudad deste ape- 
llido de Gerunda (si no engana la coojetura del nom- 
bre) A las faldas de los Pirineos en los Ausetanos, que 
hoy es la ciudad de Girona. 

Pretendia, es i saber, abrazar con estis dos fuer- 
zas las marinas todas de Espana, y fortificarse para 
todo lo que sucediese. Mas la seguridad y bonanza 
que con estas mafias se prometia , le dur6 hasta 
tanto que Osiris, al cual los Egipcios tambien ponca 
por el primero de sus reyes, como lo siente Dio- 
doro Slculo^ y por otros nombres le llamaron Bac- 
cha y DioRisio, no el hijo de Senele, criado en la 
ciudad de Hero (de donde tuvo origen la fi&bula que 
decia le cri6 Jupiter su padre en su muslo, porque 
Meron en griego signifiea el muslo) sino el egipcio, 



turb6 la paz que tenia Espaua. Em|>rendi6 Osiris al 
principio una grandlsima peregrinacion con que pa- 
sed y ennoblectd con sus heclioa casi toda la redondez 
de la tierra: comenzd desde la Etiopia, y pas6 hasta 
la India, Asia y Europa. En todos los lucres por do 
pasaba ensend la manera de plantar las vinas, y de la 
sementera y uso del pan: beneficio tan grande y qne 
por esta causa le tuvieron y canonizaron por dies. 

Ultimamente llegado A Espaua, lo que en las demas. 
partes ejecutara no por particular provecho suyo, si- 
no encendido del odio que a la tirania tenia , y i las 
demasias, que fuequitar los tiranos y restituir la li- 
bertad A las gentes, determind hacer lo mismo en Es- 
pana : ca se decia que se hallaba reducida en una 
miserable servidumbre, y sufrian con ella toda saer- 
te de afrentas y indignidades. No tenia esperanza que 
el tirano , por estar confiado en sus riquezas y fver- 
zas, hobiese por voluntad de tomar el mas saladable 
par tide: vino con 41 6 las armas y trance de guerra: 
juntaron sus huestes de entrambas partes, y ordena- 
das sus haces, did^e (segun dicen) la batalla, que 
fue muy herida, en los campos de Tarifa junto al es - 
trecho de Gibraltar , con grande coraje y no menos 
peligro de cada cual de las partes. La victoria y el 
campo, muertps y destruidos los Espanoles, quedd 
por los Egipcios: el mismo Gerion murid en la bata- 
lla, su cuerpo por mandado del vencedor sepultaron 
en lo postrero de laboca del eslrecho en el Ingar don- 
de al preseote se ve el pueblo dicho Barbete , alii se 
le hizo el tumulo. Fue Gerion tenido y consagrado 
por Dios como lo da bastantemente i entender el 
tempio que Hercules ediOcd i Gerion en las riberas 
de Sicilia, y tambien el ordculo de Gerion que estaba 
en Padua famosisimo : al caal los prfncipes tenian 
costumbre por devocion de ir i visitar nmchas ve- 
ces, como lo testifica Suetonio Tranquilo. 

Reiitituida ones y fundada la paz desta manera por 
beoeficiade Osiris, y quitada la tirania, el vencedor 
todavia tuvo por cosa aspera y de mal ejempio casti- 
gar en los hijos los pecados de los padres , parecidle 
cosa grave desposeer, poner en perp4tua servidum- 
bre 6 destierro tres hijos qne de Genon quedaban en 
edad nines y de grandj^ hermosura, y que habian sido 
criados con esperanza de suceder en el reino de su 
padre: demas que ordinariamente en los generosos 
animos de la victoria se sigue la benignidad para con 
los caidos. Creyendo pues que no serian tanta parte 
los vicios y maios ejeinplos de su padre para bacerlos 
crueles, cumo su iriste fin para bacerlos avisados, es- 
cogid personas de gran prudeocia que rigiesen asi la 
edad tierna de aquellos mozos, como el reiao por al- 
gun tiempo; y habiendo el avisado i los mozos de lo 
que debian hacer y liuir, pusoles en la silla y en el 
reino de su padre. Acabado esto, por gozar del fruto 
de tantos trabajos y tan larga peregrinacion, y de- 
seoso de sosegar en su casa, volvidse A Egipto. 

Los hermanos Geriones venidos A mayor edad y 
acrecentadas las riquezas^ luego se encargaron del 
gobierno del reino de su padre, olvidados del benefi- 
cio recibibido, y no dela mjuria que se les hizo, como 
es ordinario que dura mas Ja memoria del agravioque 
de las mercodes, tomaron resolucion de vengar la 
muerte de su padre, y hacerle las lionras con la san- 
gre del enemigo; cosa muy agradable A los que tra- 
tan de satisfacerse; y los hiios tienen por grande ha- 
zaha proseguir la enemiga de sus padres. Esto daban 
A entender ; pero de secrete otro mayor cuidado les 
aquejaba, es a saber el deseo que tenian a ejeropio dc 
su padre de restituirse ea la tirania y absolute se« 
norio de Espana, cosa que en vida de Osiris no creian 
poder alcanzar. Peosablan esto, y no hallaban camino 
para poner en ejecucion negocio tan grave: parecid- 
les seria bien conquistar para este efeclo u Trifon, 
herroano de Osiris, y concertarse con el: de quien se 
entendia y tenian aviso ardia en deseo de reinar y 



CUKIAA ^B B8P4iiA. 



IS 



qiiitar i su herroano el reino: ambiciOQ qae per- 
?ierte todas las leyes de la naturaleza. Despacharon 
SOS embajadores para este efecto; los cuales ttcil- 
meiita , con presentea qae dieron de parte de sua se- 
Dorea, hallaroo la entrada que pretendian: pusieron 
con (A su amistad, prometieronle toda ayuda para sa« 
lir oott sas intentos, concertaron que los mismos tu- 
viesen nor amif^os y por eoemigos. Asentado esto, le 
persoaden que habiendo mnarto su hermanOy aeome- 
tiese por fuerza de armas y se apoderarse^del reino dS 
Bgipto. 

GoQoert68e todo esto, y ejecut^ la cruel muerte 
muy de secrete. El euerpo del mnerto fue boscado 
coo mucha ditigencia, y Isis la reina viuda le 8epult5 
en Abato, que es una isla de una laguna cercana i 
Men6s, que por esta causa vulgarmente llaroaron Sti- 
^, que quiere decir tristeza. Pero tan grande trai- 
cion DO piodia estar encubierta, ni hay secrete en las 
discordias dom^tieas que entre parientea resultan: 
asi Oro , que en aquel tiempo goli^maba la Scythia, 
▼uelto eon presteza en Egipto, Teng6 la muerte de su 
padre con daria § Trifonsu tio. Descubri6 juntamente 
y supo que los Geriones fueron partieipantes de la 
impii coospiracion, y principolesniovedoresdeaque* 
)la maldad. Por esto encendido en deseo asi de imitar 
la gloria de su padre, como de yengar del todo su 
nmerte con otra menor empresa que tom6, ni roenor 
conqnistaqaesu padre. confirm^diTersasnacionespor 
todo el mundo en su obediencia, y gan6 de nueyo la 
amistad de otras rouebas. Demas de esto por el arte de 
la medicina, que le ensenara su madre vino i ser te- 
aide por Dios. Unos le llamaron Apolo, otros por la 
valentfa y destrsza en el pelear le pusieron nombre 
de Marte, y todos le llamaron Hfrcules. No fue este 
Hercules el hijode Xnfitrion, sine el Lybio, de quien 
se dice que dom6 los ni6nstruos armado de una porra 
6 maza y yestido de una piel de leon : que en aquel 
tiempo aun no usaban, ni habian inventado para des- 
truccion del g6nero humane las armas de acero. ' 

Jqntado pues un grande ej^rcito y lle^das ayudas 
de todas partes, espantoso entr6 en Espana contra los 
Geriones, y lleRd finalmente A Cftdiz, donde ellos 



tan ayentajado para ellos, que ni aun por pensa- 
miento les. pasaria deaealle tal y tan bueno. Este era, 
que lastasen solamente aquellos que erraron y fue- 
ron causa de los danos pasados, perdonasen A la 
sangre inocente, yno fuese ocasiondelacamicerfa 
que resultara forzosamente de ciudadanos y parien- 
tes, si la batalla se diese: que 61 estaba determinado 
per la salud comun de aquellos ej6rcito8 y pobre gente 
de hacer campo 41 solo contra todos tres, y con su 
riesgo comprar la seguridad de muchos; pero con tal 
condidon que habia de pelear aparte con cada uno de 
ellos. Decia que se ponia i esto confiado en la justicia 
de su querella, y por esta causa de la ayuda de Dios, 
nor cuya proyidencia todas las cosas humanas se go- 
bieman , y mas principalmente los sucesos de la 
guerra. 

Los Geriones aceptaron de buena gana este parti- 
do, que por ser tan aventajado no dudaban de la yic- 
toria; pero salidles al rey&, por^e el dia senalado 
como enlrasen en el palenque, y viniesen i las manos, 
los tres Geriones fueron yencidos y degoUados por 
H6rcules. DkSse i los cuerpos sepultura en la misma 
isla de Cidiz, donde se hizo el cam]>o; y desde aquel 
tiempo se entiende que se Ilam5 Erithrea, no solo la 
isla de G^diz, sine otra isla que estaba i ella cercana, 
y aun )a parte de tierra 6rme que le cae enfrente.La 
causa de este apellido fueron ciertas gen tea del mar 
Erythreo, conyiene i saber del mar Rojo, que yeni- 
dasd laconquista. y sosegada la proyincia con yolun- 
tadde Oroasentardn en aquellos lugares, poblaron y 
hicieron por alll sus moradas. En conclusion , en la 
hoca del estrecbo de G^diz, Hercules, despues de esta 
yictoria, hizo eehar en el mar grandes piedras y ma- 
teriales con que Ieyant6 de la una parte y de Ja otra 
dos monies; de los cuales el de la parte de Espana se 
llama Gaipe, yel otro que estd en Africa, Abyla: estos 
monies se dijeron las columnas de Hercules, Ian nom • 
brad as. Hecho esto, y dado drden y asientnenlasde-' 
m^ cosas de Espana, nombr6 Hercules A Oro por go- 
bernador della uno de sus companeros por nombre 
Hispalo, decuya lealtad y prudencia en paz y en guer- 
ra estaba pagado y tenia mucha satisfaccion ; y con 



dias antes se reliraran y fortiGcaran, juntadas en uno tanto concluidas todas estas cosas di6 yuelta y pas6 



las riquezas del reino , alzadoe los mantenimientos, y 
proveidos los yastimeotos , si por yentura durase la 
guerra muchos dIas : demas desto para yalerse en 
aquel trance llamaron socorros de todas partes. La 
condencia de la maldad cometida los acobardaba y 
espantaba; ypor estar la proyincia y la geote diyidida 
en parcialidades , unos por ellos , otros contra eltos, 
y los ^nimos de muchos despertadosi laesperanza de 
recobrar la libertad, eradlficultoso resoWerse si de los 
estranos les conyenia mas recatarse. El tener perdida 
la esperanza de la yida, si los Egipcios yenciesen , l0!< 
encendia mas, y les hacia fnriosos y atreyidos: pero el 



por mar A Italia; 

CAPITULO IX. 

D61 rey HispaTo y de la maerte de Hercules. 

Poa cierla cosa se tiene haber Hispalo reinado en 
Espana despues de los Geriones, y Justine afirma que 
de Hispalo se dijo Espana, en latin Hispania, trocada 
solamente una letra. Aiiaden otros que por su indus- 
tria y de su apellido se fiindd Seyiila, que en latin se 
dice Hispalis: ciudad que en riqueza, grandeza, 
concurso demercaderes, por la comodidad del rio 



lemor que tenian era mayor: por esta causa delermi- ' Guadalquirir, y por la fertilidad de la campina no da 



naron fortificarse en lugares secures y eseusar el tran- 
ce de la batalla. Al contrario Hercules ordenadas sus 
haees se presentd delante de sus enemigos. Temia 
no durase mucho la guerra , y no tenia cenfianza que 
los enemigos yiniesen en algtma honesta eondicion de 
paz; y cuando la quisiesen, juzgaba no seria decente 
dejar las armas antes de yengar A su padre con la san- 
gre de los Geriones. 

Gombatido pues destos pensamientos , consideraba 
otrosf que, por ser tan grandes los ej^rcitos como 
juntaron de ambas partes, seria grande la matanza, 
side poder A poder se diese la batalla. Por huir estos 
inconyenientes, acordd con un rey de armas avisar A 
los Geriones, que si confiaban en la yalenlfa d^ sus 
cuerpos (la cual era rouy grande) si en la justicia de 
la causa que defendia , en que publicaban y se que- 
jaban faeron de Osiris acometidos injustaraenle y 
agrayiadoa primero del mismo; qu6 les ofrecia de su 
yoluntad un partido para conoertar las diferencias. 



ventajad ninguna otrade Espana. Dicenmas, que por 
discursode tiempo del nombre de Seyiila 6 Hispalis se 
11am6 toda la proyincia Hispania. San Isidore atribuye 
la fundacion de esta ciudad A Julio G^r, en el tiem- 
po A saber que gohemd A Espana: y dice que la lla* 
m6 Julio Rdmula juntando en otro apellido sa nombre 
y el de la ciudad de Roma, y que el nomI»re de Hispa- 
lis se tomd de los pelos en que estribaban sus funaa- 
mentos, que hincaban para leyantar sobre ellos las 
casas por estar asentada esta ciudad en un lugar ee- 
nagoso y lleno depantanos. Por yentura entonces la 
ensancharon y adomaron de edificios nueyos y gran- 
des; di^ronle otrosi nombre y privilegios de colonia 
romana; pues es cierto que Plinio la llama colonia 
romulense. Mas decir que entonces se fund61aprime- 
ra vez, carece de cr^ito, y no hay argumentos ni au- 
lores que tai cosm confirmen. 

Plntarco escribe, que yenido que bobo el otro Dio- 
nysio 6 Baco, es A saber el hijo de Semele A Espana, 



■<■ USLIOTGU DE 

dMfHiM que sujeU toda la provincia con armaB vic- 
lonosas, udo de los comptDeros que £1 miamo piuo 
por Robenudor de lodo . por nnmbre Pan , fue caasa 
que bida la provincia prim era menle Be llamase Paoia, 
deapnes Spuia, auadida una letra. Pen> desUs cosas 
cada cual podrd libremente juzgar y aentir lo qae le 
pareclere. Lo que alguaos dicen, que Bispalo de]6 un 
bijopor nombra Hiapano, el cual haya reinado muerto 
BU padre, nn lo recibimos nj tJene protMbilidad algu- 
na aotes eDtendeiDoa que i no mitmo hombre diver- 
aos eficritoc UamaQ cod ambos nombrea nnoa liapalo, 
otroa Hispano; pues el nombre de Hispuia y bu de- 
rivacJoD M alribuye ieotrambos, y loa que ponen el 
uno nJQgiiDa menoian faacen del otro, faera de solo 
BerOBO, cayse Tdbulas poco antes deaechamoa no solo 
coino talej, sino tambien comn mal roriadas y com- 
puestaa. 

Laa cosas que hizo este rey, eomo quier que por ia 
antiguedad del tiampo se ifraoraBeo, nuestros biato- 
riadoras para enriquecer y hacer mas apacible y da- 
leitosa la (laca histona de eate tiempo (i la inanera 
qne con las agaas traiilas de lejos se snelen rertilizar 
los campoB gecoi) y porque no hobiese rey i quien 
luego no atribuyan algun becbo 6 ediUcio para mas 
ennobiecerB6,dadoquepotrabaBemuy bien ni cua- 
dnse lo que decian, eacribleron que HIspalo fnndd 
la ciudad de Segovia, y el acueducto que hay en ella, 
nuraTilioao as! por ni obra, corao por su alliira: como 

3uier que sea averiguada que el acueducto fue obra 
el eniperador Trajano, i le menos hecha por aque- 
Hos lierapos que U imperd. Demae desto decir como 
orman , que en el puerto drcbo anUgaameote Bri- 



gantino, y boy delaCoruna, el roismo Biapalo le- 
rant6 una lorre con un espejo en ella, que se feian las 



velas que venian de lejos por la imigm que dellas m 
representaba en tai egpejo, y se percibian para el 
peligro; procedi6 sin duda esta in*eocion de la pro- 



rundaigDoranciaq^uese tenia tai de la lengoa latina, 
como da las bistonas, pues tomaron por lo miamo el 
Dombre de apecula con que se signiGcan aemejaotes 
{orrea y atalayas, y el de speculum, que significa es- 
pejo; y fs cosa averiguada que los moradores Brigan- 
tiuos edificaron aquella torre i bonra da Auguato CA~ 
sar. El trazador Tue Gayo Serf io Lupo Lnailano, cuyo 
nombre uun en nuestra edad se ie eotallado eu las 
peDasalllcerca.poreBtar vedado por la ley (l> cnal 
se Te entre las romanas en los Digutos) que DibKuna 
escribiese su nombre en (ri)ra puUrca: y aon Fidias 
en Atenas fue muerto porque quelmiitaaa»i(uetla ley 
entalld lu imigea J la de Periciea en el escado de Pa- 
las, bien que en hibito disfraudo; en lo cuat tam- 
bien pndo sar que jH^tendiesen haber becbo aquel 
nobillsimo esculior injuria i la religion y ofendido 
aquella Diosa. 

Muerto Hiapalo, en q\s6 tiempo oo concuerdan los 
autores; pero muerto que fue, Hircules deade Italia, 
donde heata entonces se d^jtuvo, dejando all! por 
gobeniadnr i Atlante, de cujra grandeia de inimo 
eataba muy satisfecbo: por miedo de algun alborolo 
volTi6 i Eapana, y en ella, despues que gobemd la 
republics bien y prudentemente j fuad6 jjuevas oiu- 
dades, entre las cualas cuenCau Julia Ltbyca y Urgel 
en laa aldeas de los montea Pirineoe, Barcelona y 
Tarragona en la Espana Citerior (como algunoaaioD- , 





ten fueron poblacionas de Hercules), ya de grande 
edad pasd desla vida. Los Espaiioles con grande vo- 
lunlad le consegraron por dios (I), y deLermioaroa 
se lebiciesen bonraa divinaB; dedicironle sacerdotea . 
y tempio dnnde el cuerpo de Hercules comeoz6 i ser 
honrado coo solenraes sacrificios no solo de los natu- 
rales , sino tambien de las nacioaes exlranjeras que 
por devocioQ concurrisn, de que recogian grande 
ganancia los mioistros, y el dicho teoi^o se enno- 
Blecis de cada dia mas. Gnau6 parte de Espana aquel , 
tempio J sepulcro de Hercules baya estado, no con- 
cuerdan lOB autores; y en cosas tan aniiguas mas licii . 
cow es adifinar par conjeturas, que dar sentencia , 
por la una d por la otra parte. Unosdicenqueen Bar- j 
celona , do junto i la Igleaia Mayor se Ten rastros de 
una antigualla, y de un aoberbio sepulcro de que se 
babla adelante (j se ticne que Ataulfo rey godo , esti 
all! sepultodo), otros sienten que en Cidiz. Has laa 
personal de mayor antoridad y enidicion piensan es- 
tUTO en Tarifa cerca del estrecbo, ca ea averigua- . 
do que aquella supersticion se conaerv6 all! por i 

(1) Ed la isla de Sioeti Petri, donile priineto ■« esUble- j 
ijaroo loe Fenici'ii. bamo lo demuwlnu varioa rragmenlOG 
at coiuDiaii 1 de esUluas que se des.:ubriercia ea tos aaoa 
1730T 17*8 que se retirfl ]■ mar, yen rue^tro liglo aua j 
mat. Llevtba el nombre de tempio de Cidii, purque l> itia 
eataba i may poc* diilBDcii deeta ciudad que se bibU be- 
cbo la nwlnpoli de todu lu eolgoiu renioas de iqnella 



80 levanld anliguamente an aquella parte de Aoda- 
luda (S). 

CAPITULO X. 
De Heapero } AUia itjet de BaptiSa . 

MuHiEaon en E:)pana Hispalo y Denies sin dejar 
Bucesion: por esta causa Hespero hermano de Atlanle 
nacido en Africa, y uno delos companerosde Hircu- 
'les, fue por el mismo, al tiempo de su muerta, nom- 
brado para que le sucediese en lo de Espaiia. Su go- 
bierno fue tan asradable i los naturales coroo el de 
cualquiera otro. La Tama de aus proezas y el cr^dito 
de su virtud le nbonaban para con la gente de tal 
suerte, que, como lo sienten algunosescritoresgriegos 
y latinos, Espana del nombre de Hespero desde aqnel 
tiempo se comenid i llamar Hesperia. Verdad es que  

(11 Lot KeajcLOE que TluinoD 1 Etpa&i trijeren el cnHo 
de [Urciileii, que eaT^ra, ea Ep'|)to, j otraa pirtea del 
Orieute en adondo conto Dioa. Su cnllo ae eatendio por mn- 
chia partea de Eipiua, eoan lo DianifieitaD las noaunWDtu 
que anil hoy te coaaerraD en tlioaai medallai da Cldii, tn 
Us ruales m le eo li parU interior li eabua da Hdrenlaa, 
J en ia poBtcrior uq vaao Itaaiado Simputo , del que aaabu 
ea loa MeriDeioi, COD la inacripcion: Ti ClaiKUui Nero; to 
que quills nunlBeiti jae Tioerio Utea de aer emparldor 
ucriBcA i aquella divinidid ea el temple da CUii, paea por 



HI8T0EU Dl BSPAllA. 



17 



oiros, V eDire elios Macrobio y Isidore^ preteDde que 
se tomo este nombre de Hesperfadel locerode la tar^ 
de, que en latin se Hama Hespero y se pone en Espa- 
ha, y al cnal miran los que navegan a estas partes. 
Cada cual podrd seguir la opinion en esto que mas le 
contentare. Locierto esquela buenaaudanzaque tuvo 
ai principio este rey, en breve se troc6 y se ine todo 
en flor: porque Atlante, Bermano de Hespero, desde 
Italia, donde Hercules Te dejd, codicioso de lasrique- 
zai y anchura de Bspana, y agraviado de que sn ner- 
mano le hobiese sido antepuesto en el seiiorio de Es- 
pana, acadi6 sin dilacion; y ganadas las volnntades 
de los soldados por la gran mma que corria de sn va- 
lor y liazanas, facilmeote se apoder6 del reino. 

Hespero desamparado de los suyos, fue forzado i 
recojme i Italia, donde los de Toscana movidos de 
compasion de su desastre y desman, en que cayera 
no ipOT calpa suya, sino por la ambicion y desleal- 
tad de su nermano: primeramente le aco>jgieroD y 
bospedaron muy bien, despnes por la esperiencia de 
sn Dondad, y por la fama que corria de su virtud, le 
eutregaron A so rey Gorito (A quien otros tambien 
llaman Jano Jupiter), que era de muy tiema edad, 
para que fuese sn ayo, y como tal le amaestrase en 
to que saber le convenia: que fue una resolucion 
muy acertada y muy agradable para toda aquella 
provincia. No fes sali6 vana su esneranza ni se 
engaiiaron en lo que se promctian de su bondad, 
como lo da ^ entender el nombre de Italia, mudado 
asimismo desde aqufil tiempo d ejemplode Bspana en 
el de Hesperia que tambien tiene: que fue prueba 
bastante de la aprobacion de Hespero. Llegaron las 
nuevas de todo esto il Espana. Atlas con recelo que 
si este aplauso no se atajaba al principio, cundiriael 
mal, y podria ser que fortificado su bermano y pu- 
jante con el favor de la gente, primero le despojase 
del reino de Italia, y despues le pusiese en condicion 
lo de Espana; consoltado el ncgocio con los suyos, 
acord6 de hacer grandes levas de gente, y con todo 
su poder pasar en Italia. LIev6 de Espana grande nd- 
mero de soldadoSi y entre elios mucnos de los prin- 
cipales Espanoles con voz y muestra de honraltos y 
ayudarse de sus fuerzas en aquella jomada; mas A la 
verdadpretendia tenellos consigo como en rehenes, y 
asegurar que en su ausencia no se levantasen algunos 
movimientos en la tierra, con deseo de cosas nuevas, 
y de sacudir de si el yugo del imperio y senorfo es- 
UMno. 

HIzose, pues, A la vela: pero como se levantasen 
recios temporales, corrio fortuna, derrot6se toda su 
armada, y en lugar de tomar A Italia, que era loqne 
pretendia, fue arrebatado y llevado por los vientos A 
laisla de Sicilia. Erao grandeslasriquezas de aquella 
tierra, su fertiiidad y nermosnra; por lo cual dicen 
de|6 alii para que poblasen una buena parte de los 
Espanoles que Ilevo consigo. Hecbo esto, con lo de- 
mas de su ej6rcito 6ltimamente di5 la vuelta yaportd 
A Italia, donde balld que ya su bermano Hespero era 
falleddo: con que lefue oosa f^cil apoderarse de Go- 
rito rey de Toseana, y hacerse senor de todo. De dos 
hijas que tenia, la una llamada Electra, cas6 con 
CoritO; cnyos hiios fueron Jasio y Ddirdano: de quien 
setoroard'd hablar luego. La otrano se sabe con 
quien casase, solo dicen que se llam6 Rome, y que 
sn padre la bered6 en aquella parte de Italia, por 
donde corre el rio Tibre, que A la sazon se llamaba 
Albola, donde tambien did asiento A parte de los Es- 
panoles ya dkhos. Anaden demas desto, que esta 
Rome en el roonte Palatine puso los cimientos de la 
Inclita ciudad de Roma: la cual, de pequeno3 princi- 
pios, con el tiempo se hlzo senora del mundo. Alegao 
para esto por testiffo A Fabio Pictor, autor muy anti- 
gQO y muy grave de las coFas romanas; dado que A 
Rome, fundadora de aquella nobilisima ciudad, otros 
la hacen nieta de Eneas, hija de Ascanio. Otros son 



de pareoer que despues de la destruocion de Troya, 
una mnjer nobtlfsima entre las eautivas, que se deck 
Rome, veuido que bobo con Eneas en Italia^ qne- 
md los navfios de su gente, que estaban saraidos A la 
ribera del Tibre, y lespersuadid edificasen de nuevo 
un pueblo que del nombre de aquella cautiva, llama- 
ron Roma. 

No hay duda sino que, por testimonio de graves 
antores, semoestra que Roma estaba fundada antes 
de Rdmulo; y es avenguado que antiguamente tuvo 
aquella cindnd otro nombre, el cual los secretos de la 
religion yceremonias no permitian se divulgase en- 
tre todos, y aun se sabe que Valerie Sorano porque- 
brantar este secrete, pa^o aquel desacato con la vida.. 
Verdad es que no se tiene noticia de tal nombre, 
como asimismo es incierto lo que nnestros bistoriado- 
res afirman, que Roma fue fundacion de Espanoles, 
si bien les concedi6semos quels gente de Atlantepor 
mandado de Rome su hija, lo funddpor este tiempo. 
Y parece mas inveneion, y hablilla inventada A pro- 
pdsito de dar gusto A los espanoles, qne cosaexamina- 
da eondiligencia por laregia de la verdad y antigue- 
dad. Yo estoy determinadode mirarmas aina loque 
es justo se ponsa por escrito, y lo que va conforme A 
las leyes de la nistoria, que lo que naya deagradar A 
nuestra gente; pues no es justo que con flores de se- 
mejantes mentiras, foera de tiempo y sazon, se ata- 
vie y bermosee la narracion desta historia, ni el lus- 
tre y grandezadelas cosas de Espana, tiene necesidad 
de semejantes arreos. Asi que, desechamoscomo co- 

S, dudosa, por no decir mas adelante lo que inven- 
ron nnestros historiadores, que Roma fue poblacion 
de Espanoles. 

De la misma manera no queremos recibir los que 
nuestras bistorias modernas cuentan entre los reyes 
de Espana; es A saber Sicoro, Sicano, Siceleo y Luso 
pnes en las antiguas bistorias ningun rastro as elios 
se halla de sus heelios ni de sus nombres. Tampooo 
aprobamos lo que en esta parte aiiaden, que un biio 
de Atlanta, llamadoVorgete, despues de lamuertede 
su padre reind en Italia; de cuyo nombre los Espano- 
les quesiguteron a Atlantey asentaron en Italia, dice 
se liamaron Morgetes, ca todo esto no estriba en 
mejor fundameoto que lo de mas arriba dicbo. Yo 
creeria mas aina, que aquella gente tomd el apellido 
de'Morgetes de las ciudades donde moraban en Espa- 
na, y dedonde la sacaron para llevaria on Italia; pues 
consta que en la B6tica, hoy Andalucfa, hobo dos 
pueblos Uamados Murgis, el uoo A la ribera del mar, 
que hoy se llama Muxacra, y el otro mas adentro en 
la tierra, al cual boy llaman Murga: el uno y el otro 
situados no lejos de la ciudad muy nombrada de 
Murcia, la cual asimismo algunos quieren fuese asiento 
de los Morgotes. De donde se puede entender que en 
Sicilia prooedieron y se fundaron asi bien la ciudad 
de Murgancio, muy nombrada entre los antiques, 
como los pueblos Mui]gentinos, sea en este mismo 
tiempo, sea en otro diferente; que tampoco esto no 
se puede averiguar, por estribarsolamente y apoyar- 
se todo en la semejanza de los nombres que los unos 
y los otros tuvieron: congetura las mas veces enga- 
hosa, incierta Y flaca. 

GAPITULO XI. 

De Slcalo rey de Espaiia. 

Por autoridad de Filistio Siracusano,'sin embargo 
de todolo dicho, se puede recibir como cosa verda- 
dera^ quo Siculo (1), hijo deAtlante^ despues que sn 
padre parlid de Espana. como lugarteniente suyo y 
por su drden gobernd esta provincia por algun 
tiempo, y despues de muerto le suredid en todos sus 

(1) T6offibe preiente que este Sicalo es aao d^ los reyes 
I fibuioioi del Bero de AnaioViterbienie. 



i8 



BIBLIOTICA ra 6ASPAK T KOIG. 



reinos. Bste prineipe por el detfeo que tenia de tomar 
b posesion del reino de Italia, y ooa i&tento de am- 
parar lo que restaba en agnellaa partes d^l ^J^rcito de 
80 padre, eon moj escogida gonte se hizo a la vela y 
paa6 en Italia. Pnocipaimente que entre lasio y Ddr- 
dano, sobrinos suyos , babian resucitado deMtoa v 
diferencias, las coales pretendia apaciguar. Fae asi; 
qne estos dos hermanoSy despues de la muerte de su 
padre Gorito, se bacian entre si cmel guerra sobre 
fa posesion de Toscana. Deseaba, pues, concertar los 
que de tan cerca le tocaban en parenteaco, ademas 
qne Jasio per sus cartas le importonaba pojr favor y 
aynda; cuya justicia era mas londada pero menores 
lasfuerzas. 

Con este intento partid de Espana, y de cnninoy sea 
por su voluntad, sea arrebatado per la fuerza de los 
vientos y tormenta, llegd i Siciha, donde fortified y 
aumento el poder de los amigos antiguos, hizo otrosf 
guerra i los Giclopes y d losLestrigones, gentes fieras 
y btfrbaras. Esta guerra que hizo, y la victoria que 
gand muy senalada de estas gentes (como alguuos 
sospechan, Tucydides lo apunta al principio del libro 
sesto) fue causa que aquella Islallamada antes Trina- 
cria ae tres promontonos que tiene, tomasenuevos 
apellidos, el del Sicila del rey Siculo, y el de Sicania 
de los Bspafioles que levantd en aquella parte de 
Espafia por donde pasa 3I rio Sicoris 6 Segre: ca no liay 
dudasino que antiguamente mord poralli cierta gen- 
te llamada Sicana, los cuales dicen quedaron de guar- 
nicion en aquella isla. Otros dicen y anaden que 
aquella isla se llamd tambien Sicaria, de cierta gen^e 
que moraba i las riberas de aquel rio Sicoris, que 
eran los mismos, 6 diferentes de los Sicanos. Sea li- 
cito en cosas tan antiguas y oscuras ir A las veces A 
tiento, sin poder tomar entera resolucion. 

Volvienoo A Sfculo , los mismos autor6s refieren 
que pasado en Italia ayudd A su hermana Rome, y la 
proveyd de nuevos socorros contra los Aborigenes, 
gente natural de la tierra,queordinariamente le da- 
ban guerra, y la traian desasosegada. Esto dicen por 
causa que en buenos escritores y antiguos se hace 
mencion que en aquellos lugares de 'Italia moraban 
pueblos llamados Sicutos y Sicanos, que sospechan por 
este tiempo bicieronalH su asiento: argumento poco 
bastante para, asegurar sea verdad lo que con tanta 
resolucion ellos aflrman. Lo que se tienepormas]5ro- 
bable, es que, ordenadas las cosas A su voluntad, 
primero en Sicilia y despues en Italia, movidcon sus 
gentes la vuelta de Toscaoa con intento de hacer ros- 
tro y allanar A Ddrdano su sobrino, que en la guer- 
ra que traia contra su hermano, se ballaba acompa- 
iiadodeun poderoso ej6rcito de Aborigenes. Pero ^ I 
visto que no podia resistir al poder de|Siculo, de co- 
razon 6 fingidamente dejadas las armas, se puso en 
sus manos, confiado segun 61 decia y daba A enten- 
der en la justicia de su querella,y persoadidono per- j 
mitiria su mismo tio lo quitasen por fuerza lo qne | 
demas de ser herencia de su padre, habia adquindo 
por su valentia y por las armas. Sin embargo, se tomd 
asiento entre losoos hermanos, cual A Siculo parecid 
mas conveniente para sosegar aquellos bullicios: con 
que las cosas parecia comenzaban A tomar major ca* 
mine. ' 

Asegurdse con esto Siculo, y descuiddse Jasio, en- 
lendiendo habia llaneza en aquel trato; pero Dir- 
dano luego que halld ocasion para ejecutar su mal 
propdsitOy did la muerte A su hermano, que confiado 
en el concierto estahi seguro, y en ninguna cosa me- 
nus pensaba que en semejante traicion. Sfculo como 
era razon tomd esta injuria por suya, acudid A las 
armas y en una batalla lamosa que se did, vencid A 
O^ano, y le puso en necesidad de desamparar A 
Italia. Paso con grande acompanamiento de Aborigenes 
a .Samothracia, de donde pasado que hobo el Holes- 
ponto, que hoy es el estrecho de Gallipoli, fue el pri- 



mero que en la provinda de Asia la Menor y en la 
Frigia fundd la muy nombrada ciudad de Troya. Que- 
dd de Jasio un hijo por nombre GoribantOiaf cual en 
, lugar de su padre hizo Siculo rey de Italia. 

Gompuestas las cosas desta manera^ did Siculo la 
, vuelta para Espana, donde no se sabeniel tiempo que 
adelante vid, ni otra cosa ni hazana suya de que se 
pueda hacer memoria; si jano queremos en lugar de 
nistoria publicar los suenos y desvarfos de algunos 
escritores modernos, que de nuevo tornan A Torjar 
otros nuevos nombres de reyes de Espana sin mejor 
fundamento que los de arriba. Estos son Testa, que 
le hacen funaador de cierta poblacion llamada ansi- 
, mismo Testa, autor y principio de los Gontestanos, 
gente muy conocida en Espana: dicen otros si fue na- 
tural de Africa, y llegd no s6 por qud caminos A ser 
rey v senor de Espana. Otro es Romo, al cual hacen 
funaador de Valencia, nombre que en latin sigoiGca 
lo mismo que en ^iego Roma: el cual nomore (}e 
Roma dicen tambien tuvo aquella ciudad antigua- 
mente, d la manera que la ciudad de Roma, segun 
que lo diceSolioo, se llamd antiguamente Valencia, y 
I Evandro le mudd el nombre y apellido en el que al 
presente tiene de Roma. 

EI tercero rey que nombran es Palatuo, de j[uien 
I dicen se llamaron los pueblos Palatuos, y tambien la 
ciudad de Palencia tomd este nombre del suyo, dado 
que may distante de donde era el asiento de aquella 
gente dicha Palatuos antiguamente, que caia cerca de 
Valencia. Anaden que este Palatuo ech6 d Gaco de la 
posesion y reino de Espana: al*mismo en el monte 
Aventino, que es uno de los siete que en sf contiene 
Roma, por la huella de las vacas que hurtd, le halld 
y did muerte Hdrcules el Thebano. Deste jaez es el 
rey Erithro.que fingen vino de allende el mar Berme- 
jo, que se llama tambien el mar Erithreo, y aun quie- 
ren que de su nombre se le peg6 A la isla de Gidiz el 
nombre que antiguamente tuvo de Ervthrea. El pos- 
trero en el cuento destos reyes es Melicola, que por 
otro nombre se llamd Gargoris (i); mas desteen par- 
ticular hace mencion el historiador Justine. Todo esto 
y los nombres destos reyes, tales cuales ellos se sean, 
ni se debian pasar en silencio, como quien rodeaal- 
gun foso d pantano 'que no se atreve A pasar, donde 
no solo gento ordinaria, sine personas muy doctas 
ban tropezado y caido: ni tampoco era justo aprobar 
lo que siempre hemes puesto en cuentos de hablillas 
y conscjas. A Siculo entiendo yo que llama Justino, 
Sicoro. Esto se avisa, porque A ninguno engane la di- 
ferencia del nombre para pensar que Siculo y Sicoro 
gcan dos reyes diversos y distintos. 

GAPITULO XII. 
De las diversaa gentes qne vinieroo i Evpafia. 

DiFicuLTOSA cosa seria qnerer puntualmente ajus- 
tar los tiempos en que florecieronlos reyes de Espana 
que de su uso quedan nombrado8,los anos que reina- 
ron y vivieron, y en particular senaiar el aiio de la 
creacion del mundo en que sucedid cada cual de las 
cosas ya dichas, no faltaria diligencia y cuidado para 
rastrear y averiguar la verdad,8ise descubnesealgun 
camino seguro para hacello. Gontentarnos hemoa ood 
conjeturaa, por las cuales sin mas particularizarlas 
sospecho que los Geriones poseyeron A Espana, y 
en ella reinaron la cuarta d quinta edad despues del 
diluvio. Siculo florecid mas de doscientos anos antes 
de la guerra de Troya. Encuyo tiempo, d nomuchos 
anos despues, una gruesa flota partid de Zazyntho, 

0) iustioo, aue es el uaico historiador que nos babia de 
Gargoris, rey de los Curetos, one se eatablecieron en Tartd- 
so, y cWiiizaron noestros poeblos, no dice ddnde ha tornado 
esta fibula, qne tal vei no tenga de realidad sine que el con- 
duetor de la eokMiia fenieia estableeida en aqnellat oostas ae 
Vlamase Gargoris. 



RtSTORU DB 

isia puesta ep el mar Jonio al PonieaUdel Peloponeso i 
y cte la Morea; y tornado que hobo tierra en aquella | 
parte de Espana donde al presente esti asentada la ' 
ciudad de Valencia, los que en aquella armada venian 
ires millas de la mar levautaron un pueblo, que del ] 
Dombre de sa tierra llamaron Zazyntho, y adelante ' 
mudado el apellido algun tanto se ]iam6 Sa^ulo, hoy 



bsfaiIa. 19 

cual entiendo yo fue el roiamo aue arriba llamamos 
Osiris figipcio, de caya yenida a Espana se trat6 en 
su higar. Bl segando fue hijo de Proserpina 6 Geresi 
al cuai acostumbraban pintar con cueimos para dar 6 
entcnder fue el primero que uncid los bueyes, y en- 
sei&d per este modo arar y sembrar la tierra* 
Bl tercerofiie hijo de Semeies, naci6 de adulterio, 



Mnnriedro (l). Pretendian que aquel castillo princi- { cridse en la ciudad de Mere; nombre que significa e! 
palmenle les sirviese de fortaleza para contrarestar i ' muslo, de donde tomaron los poetas ocaaioo para 
los naturales, sise alborotasen contra ellos, y recoger j fingir que sa mismo padre iiipiter le encerrd y end 



en 61 la gran suroa de oro y de plata que por brujerias 
d? poco precio y qainquillerlas rescataban de los es- 
panolesy gente simple i ignorante de las grandes rt* 
quezas que en aquel tiempo poseia. 

Confiados en la segundad que aquella fuerza les 
daba, &e atrevienm i entrar mas adelante en la tierra 
y calarla t A descubrir las riberas y marinas oomarca- 
nas, donae algunos anos despues se dice, que sesenta 
millas hicia ei Poniente, en un sitio muy k propdsito, 
se determinaron i levantar untemplod la diosa Diana; 
el mas fiimoso que hobo en Espana, del cual el pro- 
roontorio Diano, que es donde al presente esti la villa 
de Denia, tomd aquel nombre. Este tempio, conforme 
a la costumbre y supersticion de los Griegos, adoma- 
ron ellos ecu fdolos, derramaron en. 61 mucba i^iuigre 
de sacrificios que allf hacian ordinariamente. Con 
esto los naturales, maravitlados de tantas y tan nu&- 
?a8 ceremonias y de la magestad de todo el edificio, 
comenzaron d tener A esta gente por hombres te- 
nidos del cielo y por superlores i las demas naciones. 
Y es averiguado que niaguna cosa hay mas poderosa 
para mover alpueolo que el culto de la religion, guier 
verdadero, quierfin^ido, por el natural conocimiento 
que los hombres tienen de Dios, y la reverenda 
que tienen i su divinldad. El enmaderamiento deste 
tempio era de enebro, madera no menos olorosa que 
incorruptible, tanto que Plinio testifica (2) se con- 
servaba hasta su tiempo sin alguna corrupcion ni 
carcooui. 

Desjpues de la venida de los de Zazyntho. refleren 
que el otro Dionisio 6 Baccfad hijo de Semeles, como 
ciento y cincuenta ahos antes de la guerra de Troya, 
llegd i lo postrero de Espana, y en Jas albuferas 6es- 
teros de Guadalquivir, entre las dos bocas por donde 
en aquel tiempo se metia y descargaba en el mar, 
fundo 6 Nebrija, dicha a^i de los Nebridas, que en 
gnego signiflca pieles de dervo, de que Dionisio ysus 
companeros se vestian comuomente, y mas en parti- 
cular cuando querian ofrecer sacrificios. El sobre- 
nombre de Veneria que tivo Nebrija, los tiempos 
adelante se dieron. Diodoro Siculo escribe que anti- 
ffuamente hobo ties Dionisios 6 Bacchds. El primero 
fu6 bijo de Deucalion, que es lo mismo que No6, el 

(1) kani 86 saponela faodacloa deSagonto anterior dos* 
cieotos luios i la gaerra de Troya, lo qae ei del todo invero- 
slmii, porgoe no coasta qoe Iqb griegos eoropeos eo aquel 
tiempo habieaen heebo algona larga espedieioa, la caal do 
habiera dcjado dectlebrarse come la de los Argonaulaa. Sabau 
piensa qae los de la iaJa de Zazyntbo vinieroo i Queatras cos* 
Us despoea de los Fenicios, y b4cia el siglo s6ptimo A octavo, 
antes de Jesacristo. Los Fenicios antes de este tiempo ya 
Qcapaban las coitas de la fi^tica; y ann no se bablanada por los 
historiadorea de la espedicion de los de Zante. De loa Focenses 
eonsta qoe en el siglo sesto ocaparoa la eeata de Valencia 
deide la embocadura del Jucar basta Cartagena^ estando ya 
los de Zante eatablecidos en Sagunto: es evidente, puea, que 
debieron estableeerae en el siglo s^ptimo u octavo. 

(2) Este antlguo naturalista solo habia del tempio de Diana 
que 108 tfe Zazyntho oonstroyeronftaerade Sagonto, en el coal 
posierott la estatna que trajeron de su tttria, y que Annibal 
por el reapeto que tenia ft esta liilaa deidad la mand6 eonser* 
Tar coanm ae destruyu la ciudad. Bl eolto de Diana ae eaten- 
di6 por QBii gran parte de la Eapafia, paea en Akaii deflana- 
res habia on monnmeuto conaagrado i Diana y en el Naya 
que pertenece ft la Espana Tarraoonense, tambien se encoo- 
itaron inaeripciones que pueden verse en la Coleecion de 
Up. J Medallai; del sabio yerodito Masdeu. 



dentro de su muslo. Deste postrero se dice, que 
d imitacion del primer Dionysio, emprendid de dus- 
currir y conquistar mucbas y divenas provindaa: 
ennoblecidlas con las victorias que gand, en particu- 
lar venido ft Espana la limpid de las maldades y tira- 
niaa qtte de todasmaneraa en ella prevaJecian. En el 
mismo tiempo Milico, hijo de Blirica, (por ventura 
uno de los aescendientes de Siculo), dicen tenia gran 
poder, riquezas y autoridad entre los Espanoles: y 
que los descendientes deste Milica, no lejos donde al 
presente estft Baeza, fundaron ft Gastulon en los Ore- 
tanos, ciudad que antiguamente se coutd entre las 
mas nobles de Espaiia, asentada y puesta donde al 
presente quedan como rastros de la antiguedad los 
cortijosdeCazlona. 

Al tiemfpo que Diooysio partid de Espana, dejd en 
ella dos de sus compaiieroS) que fueron el uno por 
nombre Lnso, de qoien proceaieron losLusitanosque 
son los Portugueses: el otro Pan, al cual aqtMiios 
homtffes groseros y dados ft supersticion de gentiles 
pusieron eael niimero de los dioses, y d^l y de su 
nombre (como testifican Varron y Plutarchd) toda 
esta provincia ,se llamd primero Pania, y despoes 
anadida una letra, Spania, ^e es lo ndsmo que Es- 
pana. Jason Thessalo otrosi, encendido en deseo de 
adquirir honra y riquezas, poco adelante se hizo 
corsario en el mar: ejercido ft la aazon de mpcbo 
interns por estar las marinas sin guarnicion, y los 
hombres ft manera de pastores en chozas y cabanas 
derramados por los campos. Bdificd para este efecto 
una nave de forma muy prima y capaz. El trazador y 
carpintero que la hizo se llamd Ar^os. Hechafapres- 
tada la nave, tomd en su compania ft Hercules ei 
Thebano, ft Orfeo y ft Lino, ft Castor y Poluz eon otro 
boon golpe de gente. 

Con este acompanamiento partid de Tbessalia: en 
el discurso de su viaje, que rue muy grande, acabd 
cosas mu)^ estraordmanas. En particular junto al 
promontorio de Troya, liamado Sigeo, librd da la 
muerte ft Hisione, hija del rey Laomedonte. En Gol- 
chos, por industria de Medea, burtd la riqueza de 
oro que su padre tenia muy grande; y porque acos^ 
tumbraban con pieles de carnero coger y sacar el oro 
de los arroyos que se derribaban del monte Cftucaso, 
tomaron los poetas ocasion de decir que habia hur- 
tado el vellocmo de oro tan famoso y nomfarado acer- 
ca de los antiguos. Fu6 en su compania la dicha 
Medea: desde allf pasaron el estrecno Cymmerio, 
llegaron ft la laguna Meotis y por el rio Tanais arriba, 
por donde las dos partes del mundo Asia y Europe 
parten t6rmino, llevaron ft jorro la dicha nave todo lo 
mas que pudieron. Despues la desendavaron, y la 
madera llevaron en homoros hasta dar en la ril^ra 
del mar Sarmfttico, donde se dice que de nuevo la 
juntaron y clavaron, de suerte que por las riberas de 
Alemania, Fruida y Espana no pararon hasta dar en 
la boca del estrecbo de Cftdiz (3). Alii sobre el monle 
Caipe, que es en lo postrero del estrecbo hida el mar 
Mediterrftneo, afirman que Hercules levantd un cas*' 

(S) ^Yqaiftocreequedetal manera y con un barco tan 
frftgii navegaaen por el mar Negro, y pasado el Bdaforo Ci- 
merio V la iengoa Meotida se entrasen en el Tanais, y por 61 
en el Oc^ano septentrional, v se viniesen costeando la Eluro* 

Ea hasta las coinmnas de Hftreoles? Eata narracion solo es 
uena para el poena de loa Argonautas. 



20 



BIBLIOTECA DB QABPAM T K0I6. 



tillo^ que de sa mismo nombre se ilam6 Heraclea y 
hoy es Gibraltar. Deade aquel castililo salieron di-* 
venas voces por la tierra i robar, y pelearon con los 
Espanoles que les salieron al eQCuentro,cuiindopr68- 
pera cudndo adversamente. 

Pasado en esto algun tiempo, y puesta en el casli- 
Ilo buena guarnicion y ios despojos ^n las uaves, par • 
tieron primero para Sagunto, donde beaigDamenie 
los reabieron por ser todos de nacion griega y asar 
de una misma lenffua. Desde Sagunto pasaron & la 
isla de Mallorca: alH preodieron at rey de aquellas 
lalas por nombre Bocoris; pero, por entender que en 
ellas DO sehallaba oro, becbo su matalotaje y pues- 
tos en las naves muy liermosos bueyes, cnales son 
los de aaueilas islas, se encaroinaron la vuelta de 
Italia. All! Hercules di6 la maerte en la cueva del 
monte Avendno iCacogran salteador, y que le ha- 
bia hurtado los bueyes que llevaba: quitd asimismo 
la costumbre que tenian los de aquella tierra de echar 
cada un ano para aplacar i Satumo en el Tibre desde 
el puente Molle un hombre vivo, y hizo que en su 
lugar echasen ciertas estatuas de pajas y de juncos. 
Acabadas estas cosas, por la Liguria, que hoy es el 
Genovtey se dice que, deshecha otra vez la nave, la 
pasaron en hombros primero al rio Po, y por ^1 al 
roar Adridtioo 6golfode Venecia. Por este mar i cabo 
de tan largos caminos, y de tantas vueltas como j 
hicieron Jason y Hercules y sus companeros, sanos j 
y salvos volvieron i su tierra. Pero no es de nuestro , 
intento tratar de cosas extranjeras: pues hay harto ! 
que hacer en declarar las que propiamenle a Espana 
tocan. * 

Un autor por nombre Hecateo nie^ esta venida en 
Espana de U6reoles el Thebano hijo de AnGtrion, 
que porotro nombre llamaron Alceo; mas Diodoro y 
todos los demas autores testiiican lo contrario, de- ! 
mas de los rastros del camino que en Espana y en los 
roontes Pirineos y en la Gallia Narbonense quedaron 
deste viaje; y se eonservaron por largos tiempos, y 
auD en la misma entrada de Italia los Alpes Lepon- 
cias y Buganeas tomaron estos apellidos de dos com* 
naneros de Hercules: con que se muestra no solo que 
H6rcules vino A Espana, sino que parte de su geote 
pa86 en Italia por tierra, y dejaronen algunos lugares 
por donde pasaron nombres y apellidos griegos. Vir- 
gitio atribuye A este Hercules lamuerte de los Gerio- 
neSy de que se trat6 arriba, con la libertad que suelen 
los poetas; y por la semejanza de los nombres en- 
tiendo se irocaron los tiempos. 

Despues de la venida de Hercules, y despues de la 
muertedeMilkOyreinden Espana Gargoris, famoso 
por lainvenclon que hall6 de coger la miol, por don- 
de asimismo le llamaron Melicoia. En tiempo deste 
rey concurri6 la guerra muy famosa de Troya, la 
cual conclttida, las reliquias de los ej6rcitos griego 
y troyano se derramaron y hicieron asiento en dive^- 
sas partes del mundo, en particular vinieron i Espa* 
na, y poblaron en ella no pocos capitanes de los 
Griegos (1). Tal es la comun opinion de nuestros his- 
toriadores y gentey que muchas naciones antigua- 
mentetrasladadasd esta region, por la comodidad 
que hallaron, asentaron y poblaron endiversas partes 
deBspanal 

En este cuento tiene el primer lugar Teuero, el 
cual despues de la muerte desgraciada de su herma* 
no Ayaz, porqne su padre Telaroon no le permiti5 
volver k su tierra solo, aport6 primero k la isla de 
Gbipre, y en elb edific5 la ciudad de Salamina, hoy 
Pamagosta, que Uam5 asi del nombre de su patria. De 

(1) No ei menos fiboloso. Bomero, que tenia noticia dc 
las navegaciones de lot Feoicios i naestras cosUb, tejid la 
ttbola de kM viijes de Ulises y lo hizo venir i nuestros ma- 
res; de 41 la copiaron los eseritores grieiros y latinos aua- 
dieado algunas cireoosUncias, como la fandacioo de varias 
dadades. 



I Ghinre pas^ en Espana, y en ella donde al preiente 
esta Cartagena dicen eaihe6 otra ciudad' que de su 
nombre llam6 Teucria. No hay duda sino que Justino 
y San Isidore hacen roencion desta venida de Teucro 
a Espana: y aun Justino en particular dice que se 
apodm de aquella parte donde esii situada Cartage- 
na; pero que allt haya fundado, y que la haya Uamado 
Teuoria, puede ser verdad, mas ellos no lo dicen, ni 
sehallan algunos rastros de poblacion semejante. 
Verdad es otrosf que todos concuerdan en que Tea- 
cro p8s6elestrecho de Gibraltar, y vueltas las proas 
i manderecba mas adelanle del cabo de San Vicente 
y de las marinas de toda la Lusitania, pasd en las del 
Galicia, y en ellas fundd la ciudad de Hellene, que es 
la que alpresentese llama Pontevedra: y aun qoie- 
ren que ael nombre de uno de sus commineros lund6 
otra ciudad llamada AnGlolua, que los Romanes lla- 
maron Aguas-calientes, y los Suevos que asentaron 
adelante por aquellas partes, la llamaron Auria, nos- 
otros lallamamos Orense. 

Dicen otrosf que Diomedes, hijo de Tideo aport6 i 
las riberas de Espana; pero como en todas las partes 
los naturales le niciesen reeistencia, rodeadas todas 
las riberas del mar Mediterrineo y gran parte del 
Oc6ano, pas6 de la otra parte de la Lusitania, y alii 
fund6 del nombre de su padre la ciudad de Tuy. que 
en latin se llama Tude 6 Tyde, entre las bocas ae los 
rios Mitio y Limta A la ribera del mar. Strabon asimis- 
mo en el lioro tercero reGere que Mnesteo Ateniense 
con su flota vino i C&dix, y en frente de aquella isla 
i la boca del rio Belon, que hoy es Guadalete, por 
donde desemboca en el mar, se dice ediGc6 una ciu- 
dad de su mismo apellido y nombre, donde al presen • 
te estA y se ve el puerto de Santa Maria. Dem&s que, 
entre los dos brazes de Guadalquivir ediGc6 un tem- 
ple que se Ilam6 antiguamente Oiiculo de Mnesteo, 
sobre el mismo mar, que fue de grande memento 
para acrecentar en Espana la supersticion de los 
Griegos. 

Por conclusion Strabon y Solino teslifican que Uli- 
ses entre los demds vino i Espana, y que en la Lusi- 
tania 6 Portugal fuod6 la ciudad de Lisboa: cosa de 
que el mismo nombre de aquella ciudad da testimo- 
nio, que, segun algunos, en latin se escribe (Jlissipo; 
si bien otros son de diferente parecer, movidos asi 
d«l mismo nombre de aquella ciudad, del cual por 
antiguallas se mueUra se debe escribir Olisipo, y no 
Uli8>ipo, como tambien por^ue en las marinas de 
Flandes en diversos lugares se halia mencion de las 
aras 6 altares de Ulises, d^do que no pasd en aque- 
llas partes. Por estos argumentos pretenden que con- 
forme i la vanidad de los Griegos pusieron a Uikes 
antiguamente en el nOmero de sus dieses, y para 
liooralle en diversas partes le edificaron memorias, 
lo cual dicen puede ser sucediese en Espana, y que 
Lisboa por esta causa tomase el nombre de Ulises sin 
que 61 ni su gente aportasen A estas partes. 

CAPITDLO Xlll. 

De las costs de Abides, y de la general sequedad de Espaiia. 

Por este mismo tiempo el rey Gar^oris tenia surei- 
no de los Curetes, como Jo dice Justmo, eo el bosqne 
de los Tartessios, desde donde los antiguos fingieron 
que los Titanes hicieron guem i los dieses. Este 
rey las demas virtudes aue se entiende tuvo muy 
grandes, afed con la crueldad y fiereza de quo us5 
con un su nieto Unmade Abides. Naci6 este mozo de 
su hija fuera de matrimonio: el abuelo con intento 
de encubrir aquelhi mengua de su casa mand6 que 
le echasen i un monte & las Geras para que allf mu- 

. riese. Ellas mudada su naturaleza trataron al infante 
con la humanidad que el Gere dniroo de su abuelo le 

; negaba, ca le criaron con su leche, y le sustentaron 



AISTOMA DB BSPAI^A. 



21 



con elia algan liempo. No bast6 esto pan amansalle, 
aiitts por su roandado de naevo le pusieron en una es- 
trecha seoda para que el gaaado que por alii pasaba 
le hollase. Gardiibale el cielo pura cosas mayores: es- 
cap6 deste peligro asi biea como del pasado. Usaron 
de otra inf euCioo , y fue que por inuchos dias tuvieron 
SiQ coiner perros y puercoa para que liiciesen preaa 
en aqueltas tiernas carnes : iibrdle Dios deste peltgro 
como de los dos ya referidos ; las miismas perraa con 
cierto sentimieuto de misericordia dieroa al infaote 
leche. Por conclusion el mismo mar donde ie arroja* 
ron le sastentd con sus olas» y echado A la ribera, 
una cierva le cri6 con su regalo y con su Jeche. 

Hace mucboal caso para mudar lascosturabresdel 

autnio ▼ delcuerpo la calidad del manteoiniiento con 

que cada uno so sostenta y y mas en la primera edad: 

asi fae cosa maravillosa por causa de aquella leche y 

sttstento cu^ suelto sali6 de roiembroa. Igualaba en 

correr los anos adelante, y aloanzaba las tioras, y 

confiado de su ligereza, y por ser naturalmeote atre- 

▼ido y de ingenio muy vivo ^ hacia robos y presas 

por todas partes sin que nadie se atreviese i luicelle 

resisteacia. TodaTia molestados los comarcanos con 

SOS insultos se concertaron de annalle un lazo en que 

caydy y preso le llevaron A su abuelo. Kl cnal, luego 

que Tt6 aquel mancebo, por cierto sentimiento oculto 

de la naturaleza (de que muchas voces sin entendello 

somos tocados, y no s6 qu6 cosa mayor de lo que se 

veia resplandecia en su roitro) mir^iidole ateniamen- 

ie y las seiiales que siendo nino le imprimieron en su 

cuerpo, entendio lo que era rerdad que aquel mozo 

era sa nieto, y que no sin pro?idencia mas alta habia 

escapade de peiigros tan graves. Con esto troc6 el 

odio en beoignidad, ptisole por nombre Abides , tu- 

vole consigo en tanto que vivid y con el tratamiento y 

regalo que era razon, y d su muerte le nombr6 por 

sucesor y here4^ de su reino y de sus bienes (1). 

Soeie ser ocasion de veneer grandes dificultades 
cuando el caerpo se acoaturobra a trabajos desAt la 
mooedad; ademas que era de grande ingenio^ por 
donde en industria y autoridad se aventaj6 4 los de- 
mas reyes sus antepasados. Persuadi6 a sus vasallos, 
genia Mrbara, y ^ue viviau derramadus por los cam- 
pos y se jontasen en forma de ciudades y aldeas , con 
mostrarlescui&nto importa para la seguridad y bueua 
andanza la compania entre los hombres , y el estar 
trabados entre si con leyes y estatutos. Con la como- 
didad de la vida politica y sociable ayuntu el ejercicio 
de las artes y de la industria : con esto las cosiumbres 
fieras de aquellaa gentes se trocaron y ablandaron. 
Restilayd el uso del Tino, y la manera de labrar los 
campoB olvidada y dejada de mucbos anos atr^s : ca 
la gente se sustentaba solo con las yerbas v con la 
frata que de suyo por los compos nacia sin labrallos 
ni cttitivallos. Orden5 leyes, estableci6 tribunales, 
nombr6 jueees y magistrados para tener trabados los 
mayorea con los menores , y que todos viviesen en 
paz. Por esta forma y con esta mdustria i^nd las vo- 
lotttades de los suyos, y entre los estranos gran re- 
nombre. 

Vivid liasta la poslrera edad, en que muy viejo 
troo6 la vida con la muerte. Falleci6 el cuerpo; pero 
su iama ha durado y durari por todos los anos y si- 
glos. DIcese que sus sucesores por largoa tiempos po- 
seyeron su remo y sin senalar ni los nombres que tu- 
vieron , ni los anos que reinaron. Solo se entiende 
que Abides y sus bazanas coucurrieron con el tiempo 
de David rey del puebio judiico. Justine pareoe le 
hace del mismo tiempo de los Geriones, \ que reind 
no en toda slno en cierta parte de Cspana. Esto es 
k) que toca i Abides. El tiempo adelante no tiene 
eosa que de conlar sea , y que hiaya quedado por es- 



(1) Jostino, que esivibia tanlos siglos despues de eile sn- 
Mio, no eiu aiagaa eseritor antiauo, que ial reaera. 



crito y fuera de su senalada sequedad de la tierra y 
del aire (2) , que se continu6 por espacio de veinte y 
seis aiios , comenz6 no' roucno despues de lo que 
queda contado. Mnchos historisdores de comun con- 
sentimiento testificah y aGrman fue esta sequedad tan 
grande, que se secaron todas las ^fuentes y rios de 
Ebro y Guadalquivir, y que, coosumida del todo la 
liumedad, con que el polvo se junta y se pe^a, la 
misma tierra se abri6 , y resultaron grandes grietas y 
aberturas por donde no podian escapar ni librarse 
los que querian para sostentar la vida irse i otras 
tierras. 

Por esta manera Espaiia principalmente en los lu- 
gares mediterraueos qnedd desnuda de la hermosura 
de drbules y de yerbas, fuera de alguoos drboles i la 
ribera del (Guadalquivir , yerma junto con esto de bes* 
tias y de hombres, y se redujo A la soledad, y foe 
puesta en miserable destruccion. El linaje de los reyes 
y de los grandes falt5 de todo punto: que la gente 
menuda con la pobreza, y por no tener provision 
para muchos dias , se reoogieron con tiempo i las 
provincias comarcanas y i los lugares marltiroos. 
Anaden en conclusion, que deepues de grandes vien- 
tos que se siguieron i esta seca y arrancaron todos los 
drboiesde raiz, las muchas llnvias que sucedieron 
sazonaron la tierra de tal suerte que los huidos mez- 
clados con otras naciones (como luego diremos) vol- 
vieron i Espaiia i sus antiguos asientos, y tornaron i 
restituir ei liuaje de los Espaiioles, que casi faltara de 
todo punto. Esto dicen los mas. 

Otros autores de grande erudicion 6 ingenio han 
procurado quitar el crddito i esta narracion, qnees- 
triba en tebtimonio de nuestras historiai y de nuestra 
gente, con estos argumeptos. Dicen que ningun es- 
critor griego ni latino , ni aun todas nuestras historias 
liacen meocion de cosa tan grande y tan senalada, 
como quier que declareo y cuenten muchas voces co- 
sas muy menudas. Preguutan si han quedado raatros 
algunos 6 de la ida de los Espaooles, d^ de sn vuelta, 
si letreros , si antiguallas : cosas todas que por meno- 
res ocasiones se suelen levantar y couservar para per- 
pdtua memoria. Anaden ser imposible que con tan 
grande sequedad , y de tantos anos como dicen que 
fue esta, se haya conservado alguna parte de humor 
en los rios del Guadalquivir y Ebro, si se considera 
cnka gran parte de humedad y de agua en el discunso 
del verano por la falta de las lluvias consume el calor 
del Hol. En el cual tiempo muchas veces rios may 
caudalosos se secan , mayormente si la sequedad y el 
calor son estraordinarios por la fuerza de alguna ma- 
ligna constelacion y.estrella. Dicen mas, qpe con se- 
quedad tan grande, y de tanto tiempo, no se abriera 
la tierra, antes se desmennzara en polvo, pues con 
la humedad se cuajan los cuerpos , y con la sequedad 
se desliacen v reauelven ; de que da bastante mues- 
tra el suelo de Africa y de Libia , donde conaumi- 
da la humedad de la tierra con el ardor del cie- 
lo hay arenales tan grandes que con .los vientos i 
la manera del mar se levantan olaa y montes de 
polvo. 

Esto es lo que dicen ellos : d nos no parecid dejar 

la opinion recibida, la fiima comun y tra<Ucion de 

nuestra gente, y el testimonio conforme de nuestras 

^ historias 'sin razon que fuere para ello. PuSdese en- 

, tender y sospecbar , para escusar i los anttguos, que 

• la fama solamente declara la suma de las cosas sin 

(2) Ferreras lapone que esto 8ucedi6 4800 aoos antes de 
Jesucrisio en tiempo del harobre de Egipto; pero ea Ial caso 

'. era Decesario decir que el mando, fuera del Egipto donde 
habia graoeros bieo provistoi, hubiese quedado enteraownte 
despoblado eo tao largo espacio de tienpo. Por otra parte 
ubeoDOs que el bambre de que se habla en el G^oesia no durft 

, siao siele a&oa, y la de Espaoa el que meooa to haee durar 

, diet y state. Blanana la fija ea una 6poca muy poaterior pero 

i sin ninguo fundameato. 



vt 



BIBUOTBCA DB QiJKPAtL T BOIG* 



guardar el drden y razon de elks , trasirueca las per- 
sooasy Ittgares y Uempos^ y por lo menos aumeota 
todas las cosas , y las hace mayores de lo que A la 
verdad faeron , ca es semejante i los grandes rios, 
los cuales mudadas las aguas , tanto cuanto mas se 
alejan de su nacimieDto y primeras faentesi y mada- 
do todo lo al, solo conservan el apellido y nombre 
primero; y es cosa averiguada, que no solo el inler- 
valo del tiempo, sioo a distancta de los lugares no 
muy grande altera i las voces la memoria. Todo esto 
entendemos 8ucedi6 en el negocio presente: que ni 
la seca de aquel tiempo fue tan graude , ni tan larga 
como refieren , antes que llovi5 algunas, aunquepo- 
cas veces y escasaroente, de suerte que bastase para 
que la tierra no se resolviescren polvo , y no faltasen 
de todo punto y se consumiesen los nos; pero no para 
que la tierra pudiese producir y sazonar los firntos y 
mioses , ni para cerrar las aberturas y grielas que al 
principio se hicieron. Pu6dese dem^ desto creer, 
que lo que 8ucedi6 en tiempo de Faeton en lus otras 
provincias^ esto es, que por el ardor del sol y la seca 
estraordinaria las iierras se abrasaron (que fue el 
fundamento de la ficcion y fibula de Faeton y del 
sol) la misma afliccion padeci6 Espana en el mismo 
liempoy y aun mavor por ser mas sujeta que las otras 
Uems i la sequedad ael aire y falta de lIuTiius. 

CAPITULO XIV. 
C6mo los Celtts y los de Rhodas vinieron i Espaiia, 

Lk fama desta desoladon de Espana movid d mise* 
ricordia y d compasion d las gentes comarcanas, que 
coosideraban la mudanza y tuelta de las cosas hu- 
manas. Junto con esto, pasado el trabajo, fue oca- 
saon que gran mucbedumbre de gente estranjera Ti- 
niese d poUar en esta provincia: parte de los que 
con 8US ojos en tiempo de su prosperidad yieron los 
campos , jolicia y riquezas de los Espanoles ; parte los 
que ffor dicbo de otros habian comenzado d estimar 
y desear esta tierra. Asl venida la ocasion , con muje- 
res, hijos y hacienda vinieron los pueblos enteros d 
morar en ella, y de la provincia yerma cada cual 
ocup6 aquella parte que entendia ser mas d su pro- 
pdsito sea para los ganados que traia , 6 por ser afifcio- 
nado d la labor de la tierra. Por la industrta destos 
y por la mueha y abnndante generacion que tuvieron 
no en mucbo tiempo se restituy^ la antigua hermo- 
sura, pqlida y frecuencia de las ciudades, y con un 
nuevo lustre que volfi6, ces6 la atenida de tantos 
males. 

Desdela Galia oomarcana, pasados los Pirineos, 
los Geltas seapoderaron (1) para babitacion suya de 
todo aquel pedazo de Espana que se estiende hasta la 
ribera del Ebro; y por la parte oriental del monte 
Idubeda, que goza de un cielo muy apacible y alegre, 
la ciudad de Tarazona , que hoy se ve , Nertobriga y 
Arcobrigaque ban faltado, estaban en aquella parte. 
Destos Celtas y de los Espanoles que se llamaban Ibe- 
ros, habi^ndose entre si emparentado, results el 
nombre de Geltiberia con que se ltam6 gran parte de 
Espana. Multiplied mucbo esta gente , que fue la cau- 
sa de dilatar grandemente sua termiDos hdcia Medio- 
dia, de que dan bastante prueba Segobriga, Belsiao, 
Urcesia y otros lugares distantes entre si , que de gra- 
tes autores son contados entre los Celtiberos. Lo mis- 
mo acaecid d mucbas partes y pueblos de Espahai 

(1) Maiden J Siban prueban qoe l09 Oltai son mzs ao- 
tigtm en Eapana qne en Francis , pnei los eacritorea griegoa 
habian de nnestroa oeltaa maa de doscientoa anos antes que se 
hata mendon de loa celtas franceaea. ^Pero de ddnde Tinieron 
A npa&a estos celtaif? ^Vinieron de la Scitia? Ninann auior 
antlgno ha pneato jamaa alUlos Celtas. Por eao, Sabau pien- 
aa qne ain duda algnna fneron originarioa de Espana deaeen- 
dtentea de los primeras pobladoiea, pnea au origen eaU en- 
Tuelto en lu tiaieUaa de la antifueaad mu renota. 



que con el tiempo tuvieron sus distritos ya aas es- 
trechos, ya mas anchos, segun y como sucedian las 
cosas. 

A la parte del Septentrion d los confines de los Cel- 
tiberos caian los Arevacos , que eran donde al presen- 
te estdn asentadas Osma y Agreda, y con elios los 
Duracos, los Pelendones, los Meritas, los Presamar- 
cos, los Cilenosy todos pueblos comprendidos en el 
distrito de los Celtiberos, y emparentados con ellos. 
Y aun se entiende que todos estos pueblos d un mis- 
mo tiempo vinieron de la Galia y se derraouron por 
Espana, por conjeturas probables que hay para cree- 
llo, pero ninffun argumento que concluya. Lo que 
tiene oias prooabilidad, es que los de Rhodas por la 
grande esperiencia que tenian en el marear , con que 
se hicieron y fueron senores del mar por espacio de 
veinte y tres ahos, asl en las otras provincias, como 
tambien en Espana para su fortificacion . y para te- 
nor donde se recogiesen las flotas cuanao la mar se 
alterase , demas desto para la comodidad de la contra- 
tacion con los naturales ediiicaron castiilos en mu- 
chos lugares. Particularmente d las haldaa de los Pi- 
rineos fondaron d Rhodope 6 Rhode, que hoy es 
Roses, Junto dunbuenseno de mar, ciudad que 
antiguamente crecid tanto , que en tiempo de los Go- 
dos Tue catedral ^ tuvo obispo propio ; mas al presen- 
te es muy pequena , y que fuera de las roinas y ras- 
tros de su antigua nobleza , pocas cosas tiene que 
seen de ver. 

Los Rhodios, asimismo refieren, fueron los prime- 
roe que ensenaron d los Espanoles hacer gomenas y 
sogas de esparto , y tejer la pleita para diversas co- 
modidades y servicios de las cases. Refieren otrosi 
que ensenaron d hacer las atahonas para moler el 
trigo con mayor facilidad que antes : cosa que por ser 
la gente tan ruda y por su poca maha costaba mucho 
trabajo. Dicen demas desto, que fueron los primeros 
que trajeron d Espana el uso de la moneda de cobre, 
con gran maravilla y rise al principio de los naturales 
que con un poco de metal de poco dningun provecho 
se proveyesen y comprasen mantenimientos, vesti- 
dos y[ otras cosas necesarias. Fue sin duda grande in- 
vencion la del dinero , y semejante d encantamiento, 
como lo toca Luciano en la vida de Oemonacte. Fi- 
nalmente , d propdsito de dilatar el culto de sus die- 
ses, y d imitacion (te los saguntinos edificaron un 
tempio d la diosa Diana, en que usaban de estraordi- 
narias ceremonies y sacrificios, sin dechirar and ma- 
nera de sacrificios y ceremonies eran estas. Pu^ese 
creer que conforme i la costumbre de los tauros sa- 
crificanan d aqueUa diosa los liu^spedes y gente es- 
tranjera. 

En particular dicen que edificaron d Hdrcules un 
ordculo, yordenaron se le hiciesen sacrificios, los 
cuales nose celebraban con palabras alegres , ni roga- 
tivas blandas de los sacerdotes, sine con maldiciones 
ydenuestos: tanto que tenian por cierto que con 
ninguna cosa mas se profanaban , que con decir (aun- 
que fuese acaso) entre las ceiemonias solemnes y sa- 
crificios alguna buena palabra. De que daban esta ra- 
zon : Hdrcules Uegado d Lindo, qne es un pueblo de 
Rhodas, pidid d un labrador que ie vendiese uno de 
los bueyes con que araba , y como no qnisiese venir 
en ello, tomdselos por fuerzaentrambos: el labrador, 
por no poder mas, vengd la injuria con echarie mal- 
diciones y dedrle mil oprobios, los cuales por ehton- 
ces Hdreules estando comiendo oyd con alegria y 
grandes risadas : despoes de ser consagrado por Dios, 
parecid d los ciudadanos de Lindo cfeconservar la 
memoria de este hecho con perpdtuos sacrificios. 
Para esto edificaron un altar que llamaron Buzigo, 
que es lo mismo que yugo de bueyes; criaron 
junto con esto al mismo labrador en sacerdote, y or- 
denaron que en ciertos tiempoe sacrifioise un par de 
bueyes, renovando juntamente los denuestos que 



niSTORIA HE BSPANA. 



23 



que oonlra Hercules dijo. Esta costumbre y ceremo- 
nia, oonservada por los descendientes destos, se pue- 
de entander viooen este tiempo i Espaha tomada de 
la vanidad de los griegos, y qae la trajeron los de 
Rhodas con SQ'venida. 

BsUi Rosas asentada enfrentede Empurias. y apar- 
tada deUa por la nbar espacio de doce millasalas pos- 
treras haldas de los Pirineos. Del cual moDte se dice 
oue j^r el mismo tiempo se encendid todo con fuego 
del cielo: 6 por inad?ertencia y descaido de los pas- 
tores, 6 por teDttura de propdsito qoemaron los &rbo- 
les T los matorrales con intento de desmontar y rom- 
per los campos para que sepudiesencultiTary habitar, 
y apacentar en ellos los ganados. Lo ciertoes que este 
montepor los griegos fae llamado Pirineo, del fuei^o 
que en griego se llama Pir, sea por el suceso ya di- 
cbo, sea comootros quieren, por causa de los rayos 
qae por su altura mucbas voces le combaten y abra- 
san; por lo oue algunos frnj^en que vino este nomt>re 
y se tom6 de Pisine, muier amiga de Hercules, y 
falleci6 en estoslugares, o deun Pirrorey antiguo de 
Espana, los mas inteligentes lo reprueban como cosa 
falmlosa y sin fundamento* 

Lo que se tiene por mas cierto es que .con la fuerza 
del fuego las venas de oro y de p.ata, de que asf 
aqueUos montes como todo lo de Espana estaba Ueno 
tanto que decian que Pluton, dies de las riquezas, 
moraba en sus entranas, se derritieron de suerteque 
salieroo arroyos de aquellos metales, y corrieron por 
diversas partes. Los cuales apagado el fuego se cua- 
jaron, y por su natural resplandor pusieron roaravilla 
a los natundes; si bien los menospreciaron por enton- 
ces por no tener noticia de su valor; mas las otras 
nacioneSy entendido lo que pasaba, se encendieroii 
en deseo de venir A Espana con esperanza que los de 
la tiera, como ignorantes que eran de tan grandes 
bienes, les perroitirian de may buena gana recoger 
todo aquel oro y plata, por lo roenos les seria cosa 
muy ficil rescatadio por dijes y mercaderias de muy 
poco valor. 

CAPITULO XV. 

De la venida de los de Fenicia i Espana. 

Db los de Fenicia se dice fueron los primeros huui- 
bres que con armadas gruesas se atrevjeron al mar. y 
para enderezar sus navegaciones tomaron laseslrelias 
por guia, el carro mayor y menor, en especial el 
NorlOy que es como el quicio6eje sobre que se menea 
el cielo. Estos despues que quitaron el senorlodelmar 
A los de Rhodas y a )os de Frigia, partiendo de Tiro, 
plaza nobillsima del Oriente, se dice que navegaron y 
vinieronen busca de las riquezas de Espana. Pero i 
qa6 parte de Espana primeramente llcgaron, no con- 
cuenlan los autores. Arist6telesdtce que losde Fenicia 
faeron los primeros que llegados al estrecbo deCddiz 
rescataron a precio delaceite que traian, tanta copja 
de plata de los de Tartesso, que hoy son los de Tanfa, 
cuaota ni cabia en las naves, ni la podian llevar: de 
suerte que fueron forzados i hacer de plata todos los 
mstmmenlosde las naves y lasmismasancoras. Pudo 
ser que el fuego. de los montes Pirineos se derram6por 
las demas paries de Espaha, 6 de las minas de que la 
B^tica eraabuodante, sesac6 tanta copia de oro y plaU. 
Lo que lieva mas camino^ esque losde Fenicia en esta 
su empresa^ tocaron primero y acometieron las pri- 
meras partes de Espana, y queaquella muchedumbre 
.de plata la tomaron de los Pirineos, que los naturales 
les dieron por lascosas'que traian de rescate. 

PuMese tambien creer que SichSo, hombre princi- 
pal entre aquella gente, vino (como lo diceu nuestros 
historiadores) en Espaha por capitan desta armada, 6 
no mucho despues por continuar y bacerse siempre 
nuevas navegaciones y armadas, y que dellu ilev6 los 



riquezas que primeramente le fueron ocaston de casar 
con la hermana del rey de Tiro Uamada Dido, y des- 
pues le acarrearon la muerte por el deseo y codieia 
que en Pigmaleon su cuhado entrd del oro de Espaha. 
Mas qoed6 en su intento burlado i causa que Dido, 
muertosu marido, puestas las riquezas queyaeltira- 
no pensaba ser suyas, en las naves, se huy6 y fu6 a 
parar i Tarsis, que hoy se llama Tunez, ciudad con 
quien tenian los de Tiro grande amistad y contrata- 
cion. Signi6ron]a muchos, que por la cdmpasion de ' 
Sich^o, y por el odio del tirano mudaron de buena 
gana la patria endesiierro. Paraproveerse de mujeres 
de quien tuviesen sucesion, en Chipre donde desem- 
barcaron, robaron bastante numere de doncellas, y 
con alias fueron A GharchSdon, lugar antiguamente 
edificado p6r Gharcbdrdon vecinodc Tiro, y que estaba 
asentado doce millas de Tunez. 

Alii concertaron con los naturales les vendiesen 
tanta tierra cuanta pudiesen cercar con un cuero de 
buey (1): vinieron los africanos en lo que aquella 
gente les pedia, sin entender lo que pretendian. Mas 
ellos cortada la piel en correas muy delgadas, con 
ellas cercaron y rodearon tanta tierra, que pudieron 
en aquel sitio bacer y levantar unafortaIeza,dedonde 
la dicha fuerza se Ilam6 Birsa, que signiHca cuero de 
buey. Esto escribe Justine en el libro d^cimo octavo, 
dado que nos parece mas probable que Birsa en la, 
leogua de los fenices^ que era semejante a la hebrea, 
es lo mismo que Borsa, que en lengua hebrea signifi- 
ca fortaleza 6 castillo, y que esta fue la verdadera 
causa de llamarse aquella fortaleza Birsa; para juntar 
la fortaleza con el lu;rar de Charchedoa turaron una 
muralla bien larga, y toda asi junta sellamdGarta^o. 
Sucedid esto setenta y dos ahos antes de la fundacion 
de Roma. Goncertaron de pagar & los africanos co- 
marcanos ciertas parias y tribute, con que les ganaron 
las voluntades. 

Pero dejemos las cosas de fuera porque la historia 
no se alargue sin prop6sito, y volvamos a Pigmaleon. 
de quien se dice que liabi^ndose por la muerte de 
Sicheodejado algunos ahos la navegacion susodicha, 
con nueve tlbtas partio deTiro Iavue1tadeEspaha(2), 
surgi6 y desembarcd en aauella parte de los Turdulos 
y de la Andalucfa, donde hoy se ve la villa de Almu- 
hecar. Alii edille6uoa ciudad por nombreAxisdExis 
para desdeella contratar con los naturales. Gargdcon 
tanto la flota de las riquezas de Espaha, volvid i su 
tierra. torn6 segunda y tercera vez i continuar la na- 
vegacion sin parar hasta tanto que llegd k Gidiz: I:i 
cual isla como antes se llaniase Erythrea de los com- 
paheros deOro, segun que de suso queda apuntado, 
desde este tiempo la llamaron Gadira, esto es vallado 
sea por ser como valladar de Espaha contrapuesto A 
las liinchadas olas del mar Oc6ano, 6 porque el pueblo 
primero que los de Fenicia enella fundaron, en lugar 
de muros le forlificaron de setu y vallado. Levantairoii 
otrosiun temploen el dicho pueblo a lionra de Her- 
cules enfrente de tierra firme, por la parle que aque- 
lla isla adelgazaba hasta terminarse en lina punta 6 
promontorio, que sedijo Herculeo del mismo nombre 
del templo. 

Gosas muy estraordinarias se refieren de la natura- 
leza de esta isla: en particular tenia dos pozos de 
maravillosa propiedad, y muy i propdsilo para acre- 
ditar entre la gente simple la supersticion de los grie- 
gos» el uno de agua dulce y el otro de agua salada: 
el de la dulce crecia y menguaba cada dia dos voces 
al mismo tiempo que el mar: el de agua salada teoia 
las mismas mudanzas al contrario, que bajaba cuando 

(1) Esta^poca de la fundacion de CarUgo esti equivocada, 
segun el parecer de los criticos, cod su oonqaisla por Dido 
con los linos y su easaaebe t fortidcacion por el mismo, que 
se poede poaer ea el afio 74; aotes de Roma. 

(2) Ni la veoida da Sieheo ni la de Pigmaleon esti acredl* 
tada por historiadores antiguos dignos de f£. 



^ • IIBLtOTU:! 

el mar subia, j «ubia cuaiidu 61 l^jaba. Tenia olrosi 
an drbol Uamado de Garion, por causa que cortado 
algtm ramo deeliliba camo sangrc cierto licor teulo 
mas Tojo cuanU nus cerca de la raiz cortaban el ra- 
mo: m corteut era corao je pino, los ramos eocor- 
vados li^ia la tiarra, las liojas largas uq code "y an- 
chis cualro dedos, y no habia mas de udo deslos 
iiboies, y otro qaebrotii adelan(o cuaDdo el primero 
s« Kc6. Voi?amo8 i los de Fenicia, lot cualas fuuda- 
ron otros paablos y eulre ellos i UUmn y Abdera: 
con que M apoderaraa de [>arte de la Bdtica, y ricos 
i:(Hi la coDtrataciondaEspaiia ramenzarou claramanta 
i pretender enaenorearse de loda elU. Plalon en tl 
Timed dice que los Atlanlides, enlre lus cuales se 
pnede contar Udiz por estar en cl mar AlUalico, 



CASl-lB T MUlC. 

pirtidos da la iaia Eritlirea, aporlaronpor mar i AcbA- 
ya, donde por fiiena ae apoderaron de la cindad de 
Atbenas; ritas dasputts se Irocd la fottuii^ de la gner- 
la de suerte que todos sin iTallar uno pereciaron. Al- 
guaos airibuyen esto caso i los de Feuida por sarmay 
poderosos en las partes de Levante y deponienleqae 
tendrian Tuerzas y inimoa para acometer empresa tan 
graade. 

£[> esle mI«mo liempo se abriaii las zanjas y se po- 
nianlotcimientosde laciudad de Roma (l):junU- 
mento reiruba entre los Jiidios el ray Eiecliias des- 
pues qua el reino de Israel, que conlaaia las dies 
tribus de aquel pueblo, deatruyd Salmansar, gnn 
raydelosasirios. Hijo deste granite em persdor fue 
Saiacherid. Estejuntd ungnieso ej^rcitoconpenu- ' 




mienio que lla*ab^ dt> apoderarse da todo el muado, 
destniyo la provincia de Judea. meti5 A Tuego y & 
sangre tuda ii tierru,rinalmente se puso sobre Jeru- 
salea. Dlb.ile pena enirctenerse en aquel cerco, por- 
qne coarorme i ^u snbnrbia aspiraba i cosas mayarefi. 
Dejd al capitan Ribsara cod parte de su ej^rciio para 

Sue aprelase el cercn, qua fue el ano dtomo cuarlo 
eirama de Ecechias. Hecho esto, pis(< en Egipto 
con la Tuana del ej^rciln. CercA la ciudad de Celasio, 
qua aDtJsnamente fue Heli&polis y al presente es Da- 
aiala. Alii le sohrevino un grando reies, y Tue que 
Taraelion, el cual, eon <•.[ reino de Eliopia juntara el 
da Egipto, te sali6 al eticuenlro, y en una famosa J>a- 
tallaqna lediil, le di»baratri y puso en hnlda. 

Berodoto dijo qne ia causadeate desman fueron los 
ratones, queen aquel cerco le royeron todos los ias- 
trumentoe de guem. Sosp^chasa qua to qua le suce- 
di&en Jerusalen, donde, como dice la Escrilura, el 
in^lenmUDOche ie maldcienio yochentamilcom- 
batieoles, lo atribuyO esta autor a Egiplo; puede ser 
umbien ifue an anlrambos lugares le persiguid la di- 
vJDt juattcia, y quiso contradl rnanirastar en dos luc- 



res su fnerza. Sosegada aqnella tempestad de los ati- 
rios, tuego queTaracbdaseTidlibredeaquellorbollino 
re&eren qneae revoividsobreotraB proriiicias yrei- 
nos, y en particular pasd eo Espana. Estrabon por lo 
menos lestiQca haber pasado en Europa: nuestroa 
historiadores anBden que no lejou del rio Ebro en un 
ribaZD y collado fundo de su nombre la ciudad de 
Tarragona, y que los Scipiones mucho tiempo ade- 
lania la reediBcaran y hicieran asiento del imperio ro- 
mano an Espaiia, y que eala fue la causa de atribuii 
lies In fundacion de iiquella cindad no solo la geate 
vulfiar, sine tambieu autores muy graves, enlre ellos 
Plinioy Sollno: si bieii el que la fundii primero (de el 
ya dicho Taracln'm, rey de Ettopia y de Bgipto (2). 

(1) Par KAfDuln t Remn el lio 753 intM de li eta 

(3) Miriaaa ciuilundeeDetUsdotMpUuliii el lienpo de 
la venida de direreotei niciooei 1 EgpiFii. Loa feoicict fae- 
(on loi prineras que llegaroD i nueitra Peoinauli 1600 iKm 
inles dell era Tulgir, yiuceiiTimeote lii denii oicioiies 
en el drden j ea In dpoeii que demuMln con (oda la Idi 
hjatdrici el ubio Hudeu en lu Siptnt P«aicii y Griegi. 



Dbwcm deatas cosas, y despues que la reina Dido 
ptMi desU Tida , los cartagineses >e apercibieroii de 
•riDadas muf fuertes cod que se hicieron poderoios 
pormary por tierra. DeseabanpiMreiiEiiropBfen 
ella esteadersu imperio. Acordaron para eslo en pri- 
nwr tugar aconieler las islas qae le caiaD cerca del 
mar Hediterrineo , para crae ■uTieseii de escala para 
Id deoiAs. AcoractieroD i Sicilia la primers , despues 
i CerdeoB yi Cdrceca, donde tuvieron varies encuen- 
tros con \oe naturalea , y finalinent« , en todaa estas 
partes lleTaron lo poor. Parecidles de naevo enipren- 
der primero lagislas menores, porque tendrian nienor 
resisleocia. Cod este nuevo acuerao , pasadav las ri~ 
bene de Ligurta , que ea el Genov^ , y laa de la Ga- 
lia.tDmaron la derro tide Espaoa, donde aeapodera- 
ron de Ibiza ( I) . que ei una isia rodeaJa de pcnascra, 
de entrada dilicultosa , eldo es por la parte de Hedio- 
dia en que se forma y estiende un buen puerlo y ca- 
paz. EsU opuesla al cabo de Denia, aparlada de la 
tierra lirme de Eapafia par espado no mas de cien 
millaa ; es estrecha j peijuena , y que apenas eo cir- 
cuito baja Teinle millas , a la saxon por la maTor parte 
Iragosa y llena de bosqucs de pino, por aoade los 
griego* la llaniaron Pilhyusa. 



BISTulU« H GKPA^*. 23 

la otra ista per nombre Ofyusa (qua ea tanto 
CAPITULO .XVI. coroo islade culabras) , llena de animalcs ponzoFiosoa, 

V por esta CGUsa inhabitable , segun que lo tesstilican 
loscosm6Rraros anti^os ; iuego muy deconsiderar y 
mitagro delanatiraleza. Verdailes que en cste liem- 
po no se puede con ccrlidumbre senalar qu6 isIa sea 
estn, ni en qu£ parte caya. Unos dicen que es la t'or- 
raenlera , i la cual opinion ayuda ta distaiicia por <■■;- 
tar no raas de dos mil pasos de Ibiza : otros quiereii 
sea la Dmgonera , movidw de la scmejanza del nom- 
bre, si bien estd distante de Ibiza , y casi pe^ada con 
la. ishdeHallori;a. Los mas doc tos sonde parpcerque 
un mo n te 1 la mad Coin brer, pegadoiU ticrra lirme, 
y contrapuesto al lugar de Peniscola ; se llutiid anli~ 
^raente en grie^o orynsa , y en latin Colubraria, 
sin embargo , aue los antiguos gedgrara^ situaron a 
Ofyusa lerca ae Ibiza ; pues en esto cnmo en utras 
cosns pudieron recibir engaiioporcaerleslode Espa- 
ha Ian lejos. 

Apoderado que se hobieron los cartagineses de la 
isIa de Ibiza, y que fnndaroa en ella una ciudnd del 
raismo nombre de la isIa para mantenerse en su se- 
riorio, ae deterrainaron da acometer las islag de Ma- 
ilorcB y Menorca distsntes entre si por espacio de 
treinta millas, yde las riberasdeEspanasejcnta. Los 

riegos las llamaron ya Giaesias , por audar en ellas 
la sazon la gente desnuda , que csto significa anuel 
nombre , ya Baleares, de las liondas de que usaban 
para tirar con gran deslreza. Eu particular la mayor 
delasdoasellam<tClumba, j la menor Nuni , segun 
lo testiflca Antonino en su itinerurio, y del lo tom6 y 
lo Duso Florian ensu liistoria. Antes de descmbarcar 
roaearon los cartagineses con sus naves estas islas, 
sus entradss , y sus riberas y calas ; mas no se atre- 
vieronAecbargenleentierraespantadosde la fiereza 
do aquellos islenos , mayormente que ali:unos mozos 
briosos , que se atrevieron i Iiacer prucita de su va- 
lentia , quedaron los mas en el carapo tendidos, y los 
que escaparon mas que de paso se volvierun d em- 
barcar. 

Pcrdida 1a eapcranza de apoderarse por enlonces 
destas islts, acudieron i las riberas de Esp^ina por 
ver si podrian con la contratacion calar los secrctos 
de la tterra , 6 por fueria apoderarse de alguua parte 
de ella , de sus riquezaa y bienes. No salieron con su 
inteiito, ni les aprovecbd esta diligencia purdoscau- 
sas : la priniefa fue que los saguntinos , para donde 
de aqucllasislasmuy en breve sepasa,comoliombrcs 
dc pulicia y de prudeocia, avisados de lo oue los car- 
lapmpses preteudian , que nra quitarlcs la liberlad, 
los echaron de sus riberas con mona persnadlendo a 
los naturalea no tuviesen contratacion con los cartu- 
gineses. Demis de esto las necesidades y aprtlura de 
Cartage forzaron & la armada dar la vuelta, ^ favore- 
cer i su ciudad que ardla en disenslones ctviles , y 
juntamente los de Africa comarcanos le hacian guer- 
ra , fuera de una cruet peste , con que pereciu gran 
parte de los moradores de aquella muy noble ctud.id. 

Para remedio de estos males se dice que usaron dc 
diligenciasestraordinarias, en particularbicicron pa- 
ra aplacard sus diosessacririciossangrientos i innu- 
manos : maldad increible. Ca vucllas la't armadas por 
respuesta de un ordculo , se resolvieron de sacriflcar 
todus los afios algUDos mozos de los nia^ cscogtdos: 
rito traido de Siria, donde Mplcbfln , que os lo niismo 
queSaturno, par los mohabitas y feniciosera apla~ 
cado con sangre humana. Ilaciuse el sacrificio des» 
manera : tenian una estStua muy grande dc aquel 
ilios con laa manos cdncovas y Juntas , en que pues- 
tos los mozos, con cierto artificio caian en un boyo 
que debajo cslaba lleno de fuego. Era nrande ei aln- 
rido de los que alii estaban , el ruido de los tamboriles 

V sonajas, en raion que los aliullidos de los miscra- 
bles mozos que se abrasaban en el fuego , no movie- 
sen i compasion los inimos de la genie y que pe- 




Koodcro Dullorquin. 

En todo tiempo ba sidn rica de salinas , y dolada de 
on eielo may benigno y de estraordinaria prnpieilad- 
pues ni la lierra cria animales ponzonosos ni saban- 
dijis, y si tos Iraen de fuera luego perecrn. Es tanto 
mas deestimar esta virtud maravillosa , cuanlo tieae 

(1) 160 auoi despues qu« Dido fundd i CarLa^ ; cera 
it 80Q 3Dt» de la era vulgar : le dieroa el nombre de Ere  
utpie quiera decir toloaik de ininnenu 6 naveRantes, y 
1 la isla llamaron Ebuit ; ] qaiiai ya aatcs de Ids cirtagi- 
neui Ids tenicioi jebuseos habiio llenado i ella y dado eate 
aombrepararoaservarla meoioria de su descubrimiealo. 



26 



BIBLIOTSCA DB CASPAR T BOIG. 



reciesen sin remedio. Fue cosa maravillosa h que 
anaden , que luc^'O que la ciudad se oblig6 y eured6 
con esta supersticion , cesaron los tmbajos y plagas, 
con que quedaron mas enganados : que asi sucle 
castigar muchas veces Dios con nuevo y mayor error 
el desprecio de la luz y de la verdad , y vengar un 
yerro con otro mayor. 

Estaccremonianomuy adelante^ni muchotiem* 
po despues deste , pas6 primero A Sicilia y d Espana 
con tanta fuerza , queen los mayoros peligros no en- 
tendian se podia bastantemente aplacaraquel dios si 
no era con sacrificar al hijo mayor del mismo rey. Y 
aun las divinas letras atestiguan ^ue el rey de los 
moliabitas liizo eslo mismo para librarse del cerco 
que Ic tenian puesto los judios. Por ventura tenian 
memoria que Abraham^ principe de la gente hebrea, 
por mandado de Dios quiso degollar sobre el altar i 
su hijo muy querido Isaac : que los mains ejemplos 
nacen de buenos principles . Y Fiton en la liistoria de 
los de Fenicia dice hobo costumbre que en los muy 
graves y estremos peligros el principe do la ciudad 
ofreciose al demonio vengador el hijo que mas queria, 
en precio y para librar & los suyos de aquel peli^: 
d ej«mplo e imitacion de Saturn o (al cual los femces 
llanian Israel) que orreci6 un hijo que tenia de Ano- 
bret Nymfa , para librar la ciudad que estabaoprimi- 
da de guerra , y le degoll5 sobre el altar Yestido de 
vestiduras reales. Esto dice Filon. Yo entiendo que 
trastocadas las cosas , como aoontece , este autor por 
Abraham puso Israel, y mud6 lo demds de aquella 
hazana y obediencia tan notable en la forma que que- 
da dicha. 

CAPITLLO XVU. 

De la edad de Argantonio. 

En este mismo tiempo , que fueseiscientosyyein- 
te ahos antes del nacimiento de Cristo Nuestro Se- 
nor^ydc la fundacion de Roma,corria el ano de 
ciento treinta y dos, concurri6 la edad de Arganto- 
nio rey de los Tartessos (i) » de quien Silio ItdJico di- 
ce \m6 no mcnos de trescientos aiios. PJinio por 
tcslimonio de Anacreonte le da ciento y cincuenta. 
A esle como tuviese gran destreza en la guerra. y 
por la larga esperiencia de cosas fuese de singular 
prudencia, le encomendaron la republica y elgo- 
bierno. Tenian los naturales conGanza que con el es- 
fuerzo y buena mana de Arcantonio podrian rebatir 
los intcntos de los fenicios ,Tos cuales no ya por ro- 
deos y engaiios, sino claramente se enderezaband 
r.nsehorcarsc de Espana , y <^on este prop6sito de Cd- 
diz habian pasado d tierra firme. Yalianse de sus ma- 
nas : scmbraban cntre los naturales discordias y ri- 
fifts , con que se apoderaron de diversos lugares. Los 
naturales al llv^amiento del nuevo rey se juntaron 
en son de guerra , y casticado el atrevimicnto de los 
fenicios , mantuvieron la libertad nue de sus mayores 
tenian rccibida. y no falta quien oiga que Arganto- 
nio se apodcr6 ae toda la Andalucia 6 B^tica y de la 
misma isla de Cddiz : cosa hacedera y creible por ha- 
herse muchos de los fenicios d la sazonpartido de 
Espana en socorro de la ciudad de Tiro su tierra y 
patria natural contra Nabucodonosor emperador de 
Dabilonia , que con un grueso ejdrcito baj6 d la Suria, 
y con gran cspanto que puso , se apoderd de Jerusa- 
Icn y ciudad en riquezas, muchedumbre de morado- 
re$ y en santidad la ii&s principal entre las ciudades 
de Levante. Prcndi6 demas deslo al rey Sedechias , el 

(1 ) A pesar de gue de este rey yl e bus virtudes, de su 
lar^ vida y de la lelicidad de su rcinado bablan cob admi- 
racion Ciceron, Appiano, Plioioy olroa, se pucde tenerpor 
muy sospechosa toda esU narracion , porque eslos escritores ' 
se fundan solo sobre la autoridad de Iferodoto y la de Ana- 
ereoote, el uoo inclioade i eootar todo lo maravilloso que 
oia, y el otro, dadod Us fibulas como poetr, 



cual mnto con la demas gente y pueblo de lot judiof 
envio cautivo d Babiloai i. 

Combati6 otrosi por jnar y por tierra la ciudad do 
Tiro , que era el mas noble mercado j plaza de aque- 
llas partes. Los de Tiro como se vieron apretados 
despacharon sus mensaseros para hacer saW i los 
de Cartago j d los de Caoiz cuan gran riesgo corrian 
sus cosas, si con presteza no les acudian. IkHcian que 
fuese por el comun respeto de la naturaleza, se ae- 
bian mover d compasion de la miserta en que se ha- 
llaba una ciudad poco antes tan poderosa , fuese por 
ser madre y patria comun de donde todosellos tenian 
su origen : fuese por consideracion de su mismo in- 
teres, pues por medio de aquella contratacion po*- 
seiansusriquezas, y ella destruida, seperderia aquel 
comercio y ganancia. No dilatasen el socorro de dia 
en dia , pues la ocasion de obrar bien , como sea muy 
presurosa , por demas despues de penUda se busca. 
No les espantasen los gastos gue barian en aquel so^ 
corro : que ganada la victoria los recobrarian muy 
aventajados. Por conclusion no les retragese el trabajo 
ni el neligro, pues d la que debian todas las cosas y 
la vioa , era razon aventurarlo todo por elia» Oida esta 
embajada , no se sabe lo que los cartagineses liicieron. 
Los die Cadiz heclias grandes levas de gentes, y de 
espanoles que llevaron de socorro , con una gruesa 
armada se partieron la vueltade Levante. Llegaronen 
breve d vista de Tiro y de los enemlgos. Ayuddles el 
viento , con que se atrevieron d pasar por medio de la 
armada de los babilonios y entrar en la ciudad. 

Con este nuevo socorro alentados los de Tiro : que 
se hallaban en estremo peligro y casi sin esperanza, 
cobraron un tal esfuerzo , que casi por espacio de 
cuatro aiios enteros entretuvieron el cerco con en- 
cuentros y rebates ordinaries que se daban de una y 
de otra parte. Quebrantaron por esta manera el co- 
rajede los babilonios, los cuales por esto, y porque 
de Egipto , donde les avisaban se hacian grand(es jun- 
tas de gentes , les amenazaban nuevas tempestaoes y 
asonadas de guerra , acordaron de levantar el cerco. 
Pareci61e d Nabucodonosor debia acudir d lo de Egip* 
to con presteza antes que por su tardanza cobrasen 
mas fuerza. Esta nueva guerra fue al principio varia* 
bley dudosa, mas al fin Egipto y Africa quedaron 
vencidas y sujetas al rey de Baoilonia : de donde com- 
puestas las cosas pas6 en Espana (2) con intencion 
de apoderarse de sus riauezas , y de vengarse junta- 
mente del socorro que los de Cddiz enviaron d Tiro. 
Desembarc6 con su gente en lo postrero de Espaiia d 
las vertientes de los Pirmeos : desde alii sin contraste 
discurri^ por las demas riberas y puertos sin parar 
hasta llegar d Cddiz. Josefo en las Antiguedades dice 
que Nabucodonosor se apoder6 de Espana. Apellidd- 
ronse los naturales , y apercibianse para hacer resia- 
tencia. El babilonio por medio de algun rev^s que 
escureciese todas las demds victorias y la gloria gana- 
da , y contento con las muchas riquezas que juntara, 
y haber ensanchado su imperio hasta los ultlmos 
terminos de la tierra , acordo dar la vuelta ; y asi lo 
hizo el ano que corria de la fundacion de Roma de 
ciento y setenta y uno. 

Esta venida de Nabucodonosor en Espana es muy 
c61ebre en loslibrosde los hebreos , y por causa que en 
su compahia tfajo muchos judios , algunos tomaron 
ocasion para pensar, y aun decir que muchos nom- 
bres hebreos en el Andalucia, y aslmismo en el reino 
de Toledo que fue la antigua Carpetania, quedaron 
en diversos pueblos que se fundaron en aquella sazon 
por aquella misma genie. Entre cstos cuentan d To- 
ledo, Escalona, Noves, Maqueda, Yepes, y otros 

(2) Tambien es Megastenes el autor de esta f4bula, de 
quien la toma Mariana ; Josefo atribuye su ioveocioo d los 
caldeos para hacer su h^roe superior al Hercules de los 
griegos. 



msfOAti 

poeblos de menol' ct^enta, que dioen tomaron estos 
apelKdos de los'de Ascabn , Nobe , Magedon , loppe, 
ciudades de Palestina. El de Toledo quieren ^ue ven- 
ga de Toledfoth, diccion que en hebreo signihca lina- 
jes y families, cuales fueron las que dicen se juntaron 
en gran duiinero para abrir las zanjas v fundar aque- 
Ua ciudad : iiiiaguiacion aguda sin duda, pero que en 
este lugar ni las pretendendos aprobar'nireprobarde 
todo punU). Basta advertir que el fundamento es de 
poco memento por no estribar en testimonio y auto- 
ridad de algun' escritor antiguo. 

Deiado esto , anaden naeslros escritores A todo lo 
susoaicbo, que despues de reprimido el atrevimiento 
de los fenicios como queda dicbo, y vueltos de Espa- 
na los babflonios, los rocenses, asi dichos de una cm- 
dad de la Jonia en la 'Asia menor llaoiada Focea. en 
una armada de galeras (de las cuales los focenses fue- 
ron los prlmdros maestros) navegaron la Vuelta de 
Italia, Francia y Espaua, forzado^ segun se entiende 
de la crueldadde Harpalo (1), capitan del gran einpe- 
rador Giro , y que en su lugar tenia el gobierno de 
aquelias partes. Esta ^entc en lo postrerp dela Luca- 
nia , que boy es por la mayor parte la Basiltcata, y 
enfrente de Sicilia ediiicaron una ciudad por nombre 
Velia^dondepensaban hacer su asiento. Perod causa 
de ser la (ierra mal sana y est^ril, y que los naturales 
los recibieron muy mal , parte dellos se volvieron i 
embarcar con intento de buscar asiento mas i propd- 
sito. TocarondecaminodCdrciega: desdeallipasaron 
i Francia, en cuyasriberas ballaron un buen puerto; 
sobre el cual fundaron la ciudad de Marsellaenunal- 
tozano que estd por tres partes cercado de mar, y por^ 
la cuarta tiene la subida muy agria & causa de un valla 
muy hondp que est^ de por medio. 

Cftra pa^ de aquelia gente 8igui6 la derrota de Es- 
pana, y pasando ^Tarifa, que fue antiguumente Tar- 
tesso. en tiempo del rey Argantonjo^ avecindados en 
aqueua ciudaa (2), se dice que cultivaron , iabraron 
y adomaron de edincios hermosos 4 la manera griega 
ciertas islas que caian enfrente deaquellas riberas, y 
se llamaban Afrodisias (3). Vali6 esta diligencia para 
que las que antes no se estimaban , sirviesen en lo 
adekntedaqueJlos ciudadanos de recreacion y deleKe; 
mas todos ban perecido con el tiempo , fuera de una 
que se llamaba Junonia. Sigui6se tras esto la muerte 
de Argantonio elanopocomas6menos doscientos de 
la fundacion deRoma. Para bonrarle dicen lelevanta- 
ron un solemne sepulcro, y alrededord61 tantasagu- 
jas y pirimides de piedracuantos enemigos 61 mismo 
por su mano mat6 en h guerra. Esto sedice por lo que 
Arist6teles refiere de la costumbre de los espanoles, 
que sepultaban i sus muertos en esta guisa con esta 
solemnidad y manera de sepnicros. 

CAPITULO xvin. 

Gofno los fenidos trataroD de apoderarse de Espana. 

GhXrdbs movimientos se siguieron despues de la 
muerte de Argantonio, y Espana A guisa de nave sin 
ffobernaile y sin piloto padecid graves tormentas. La 
lortuna de la guerra ul principio variable, y al fin con- 
traria a los espanoles, les quitd la libertad. La venida 
de los cartajgineses & Espana fue cau£a destos danos 
con la ocasion que sedir^. Los fenicios por este tiem- 
po aumentados en n6mero,fuerzas y riquezas, sacu- 
dleron el vifgo de los espanolesy recobraron el seno* 
rio delaisla de Cddiz, asiento antiguo de sus riquezas 

(i ) Harpago por los escritores antiguos. 

(2) Los fooeoses no se establecieron en Espafia , segun 
Sabau , hasta mucho despues que aqui supooe Mariana. 

(3) Aonque algunos sibios pretenden que es la isla de 
Leon . 68 mas prolnble que sea la de Sancti Petri por cir- 
cunstaneias que refiere Plinio j que solo convienen i ella, 
donde tt ban descobierto vestigios del antiguo ien^^ >, como 
hemoB dicbo eo otra parte. 

TOMO U 



Dfe BS^A^A. fj 

I y de su contratacion , forlaleza de su imperio, desde 
donde pensaban pasar a tierra firme con la primera 
ocasion que para ellose les presentasc. Pensaban esto 
pero no ballaban cauiino ni traza, ni ocasion bastante 
para emprender cosatangrande. Parecidlesqueseria 
10 mejor cubrirse y valerse de la capa de la religion 
velo que muchas veces engaiia. Pidieron d los natura- 
les licencia y lugar para edilicar a H6rcules un teqiplo. 
Decian haberles apaiecido en sueiios , y mandado 
hiciesen aquelia obra. 
Con este embuste alcanzandp io que pretendian 

congrandesperlrecliosymaterialeslelevantaronmuy 
en breve A manera de fortaleza (4). Muchos movidoi 
por la santidad y por la devocion de aquel templo, y 
del aparato, de las ceremonias que ep 61, usaban,'se 
fueron dmorar en aquel lugar, por donde vino enW 
CO tiempo A tener grandeza de ciudad, la cual estuvo 
segun se entiende donde aliora se ve Medina Sidonia 
que el nombre de Sidon lo comprueba, y el asiento^ 
que esta 6n frentedeCfidiz diei y seis millas apartada 
ae las marinas. Poseian demas de esto oUas ciudades 
y menoreslugares, parte fundados y habitados de los 
suyos, paite quitados por fuerzai los comarcanos. 

Desde estos pueblos que poseian, y phncipalmente 
desde el templo bacian correrias, robaban boinbres y 
ganados. Pasaron adelante, apoderindose de la ciudad 
deTurdeto, que antiguamente estaba puesta entre 
Jerez y Arcos, no con mayor derecho del que cbnsiste 
en la luerza de armas. De esta ciudad de Turdeto se 
dijeron los turdetanos, nacion muy jancba en la Beti- 
ba, y que Uegaba basta lasriberas del Oc6ano, y hasta 
el rlo Guadiana. Los bastuios que eran otra nacion, 
corria desde Tarifa por las marinas del mar Mediter- 
r^neb hasta un pueblo, que antiguamente se i]am6 
B^rea, y hoy se cree que sea Vera. 
* . Los turdmos desde el puerto de Mnesteo, que hoy 
se llama de Santa Maria, seestendian hiciaeloriente 
septentrion, y poco abajo de C6rdoba, pasado el rio 
Guadalquivir, tocaban A Sierramorena y ocupaban lo 
n^editerrdneo hasta.lo postrpro de la Betica. Tito Libio 
y Polibio hacen los mismos a los turdulos y los tiirde- 
tano^s, y los mas confunden los terminos destas gen- 
tes : por esto no sera necesario trabajar en sehalar 
mas en particular los hnderos y mojones de cadacual 
destos pueblos, como tampoco los de otrosqueen 
ellos se comprendian, es A saber los massienos, selbi- 
sios, curenses, hgnios y los demas, Quyos nombres 
se halian en aprobados au tores, y sus asientos en 
piarticular no se pueden senaiar. Lo que bace A nues- 
tro proprtsito, es que con tan grandes injurias se aca- 
bd la paciencia i los naturales, que tenian por sospe- 
choso el grande aumento de la nueva ciudad. 

Trdtaron desto entre si ; deterrainaron de haieer 
guerra A los de Cddiz : tuvieron sobre dio y tomaron 
su acuerdo en una junta que en dia seualado hicieron, 
donde se quejaron de las injurias de los fenicios. Des- 
pues quelespermitieran edmcar el templo que se dijo 
estar en Medina Sidonia , ha^er hecho grillos i la li- 
bertad, y puesto un y ugo gravisimo sobre las cervices 
de laprovmcia, como nombres que eran de avadcia 
insaciabie, de grande crueldad y liereza, compuestos 
de embustes y de arrogancia, gente impia y maidita, 
pues con capa de rehgion pretendian encubrirtRP 
grandes enganos y maldades : que nosepodian sufh 
mas sus agravios : si en aquelia junta no habia algtiK 
remedioy Socorro, que serian todos forzados dejadas 
sus casas, buscar otrasmoradas y asiento apartadode 
aquelia gente, pues mas tolerable seria padecer cual- 
quier otra cosa. que tantas indignidades y afreutas 
como {subrian ellos, sus mujeres, uijos y parienlcs. 

Estas y semejantes razones en muchos fueron cau- 
sa de gemidos y l^rimas ; mas sosegado el sentimien- 

(4) Ya en la isleta de Sancti Petri y cq otras ciudades, 
bOmo dyimo$ en otra nota , se tributaba culto d UiJrcules. 



28 bIbLioteCa d6 

to, y hecho silencio, Saucio Capeto, principc que era 
de los turdetanos : ((De dnimo (dice) cobarde y sin 
nbrio es liorar las desgracias y iniserias, y fuera delas 
»ligrimas no poner algun reniedio A la desventura y 
strabajos. Por veDtura nonos ar^ordaremos que somos 
DFarones, y tomadas luego las armas vencaremos las 
mujurias recibidas? No seri diGcuItoso ecnar de toda 
))Ia provincia unos pocos de ladrones , si los que en 
Dn^mero, esfuerzo y causa les hacemos ventaja , juu- 
Atainofi con esto la concordia dc los dnimos. Para esto 
nhagamos presente y gracia delas quejas particulares 
»que unos contra otros tenemos , d la patria comun, 
nporque las enemistades particulares no sean parte 
npara impedimos el camino de la verdadera gloria. 
»Demas aesto no debeis pensar que en vengar nues- 
»tros agravios no se ofcnde Dios ni la religion, que es 
»el velodequeeOossecubren. Ca el cielo ni suele fa- 
Dvorecer d la maldad, y es mas justo persuadirseacu- 
Ddir d los que padecen injustamente : ni hay para que 
})temer la felicidad y buena andanza de oue tanto 
otiempo gozan nuestros enemigos, antes deoeis pen- 
Dsar que Dios acostumbra d dar mayor felicidad y su- 
»frir mas largo tiempo sin castigo aquellos de quien 
»pretende tomar mas entera venganza^ y en quien 
»quiere hacer mayor castigo, para que sientanmas la 
nmudanza y miseria en que caen.» 

Encendi^ronsecon esterazonamientolos corazones 
de los que presentes estaban , y de comun consenti- 
miento se aecretdia guerra contra losfenicios. Nom- 
brdronse capitanes, manddronles biciesen las mayo- 
res juntas ae soldados y lo mas secretamente que 
Eudiesen, para gue tomasen al enemigo desaperci- 
ido , y la victona fuese mas fdcil. A Baucio enco- 
mendaron el principal cuidado de la guerra por su 
mucha prudencia y edad d propdsito para mandar , y 
por ser muy amado del pueblo. Con esta resolucion 
juntaron un gruesoej^rcito: dieron sobre los fenicios 
que estaban descuidados : vencieronlos, sus bienes y 
sus mercaderfas dieron d saco , tomdronles las ciuda- 
des y lugares por fuerza en muy breve tiempo asf los 
conquistados por ellos t usurpados, como los queha- 
bian fundado y poblado de su gente y nacion. La 
ciudad de Medina Sidonia , donde se recogid lo res- 
tante de los fenicios conGados en la fortificacion del 
templo con el mismo impetu fue cercada y se apode- 
raron della sin escapar uno de todos los que en ella 
estaban que no le pasasen a cuchillo : tan grande era 
el deseo ae venganza que tenian. Pusieronle asimismo 
fuego, y echdronla por tierra sin perdonar al mismo 
templo y porque los corazones irritados ni daban lugar 
d compasion , ni la santidad de la religion y el escru- 
pulo era parte para enfrenallos. En esta manera se 
perdieron las riquczas sanadas en tantos anos y con 
tanta diligencia. y los eduGcios soberbios en poco tiem- 
po con la llamada del furor enemigo fueron coosumi- 
dos : en tanto grade , que d los fenicios en tierra Grme 
solo quedaron algunos pocos y pequeuos pueblos, mas 
por no ser combatidos que por otra causa. 

Reducidos con esto los vencidos en la islade Cddiz, 
trataron de desamparar d Espana , donde entendian 
ser tan grande el odio y malquerencia que les tenian. 
Por lo menos no teniendo esperanza ae nlgun buen 
partido de paz , sedeterminaron de enviarpor socor- 
ros de fuera. Esperar que yiniesen desde Tiro en tan 
grande apretura, era cosa muy larga. Resolvi^ronse 
de llamar en su ayudt los de dartago , con quien te- 




ron audiencia enel seoado . declaniron a los padres y 
senadores como las cosas ae Cddiz se hallaban es es- 
tremo peligro sin quedar esperanza alguna sine era en 
su solo amparo: que no trataban ya de rccobrar las 
riquezas que en un punto se perdieron sino de conser- 
yar ia libertad y la yida ; la ocasion que tantas voces 



GASl»Ali T R0t<3, 

liabian deseado de entrar en fispana, ser yenida muf 
honesta por la defensa de sus parientes y aliados , y 

f)ara yengar las injurias de loe aioses inmortales, y de 
a santfsima religion profanada, derribado el templo 
de Hercules y quitados sus sacriGcios : d cual dios 
ellos honraban principalmente. Afiadian que eUos 
contentos con la libertad y con lo que antes poseian, 
los demas premios de la yictoria, que serian mayores 
que nadie pensaba ni ellos decian , de buena gana se 
los dejarian. 

El senado de Cartago, oida la embajada de los de 
Cddiz, respondieron que tuyiesen buen dnimo, y pro- 
metieron tener cuidado de sus cosas: que tenian gran- 
de esperanza que los espanoles en breve por el senti- 
miento y esperiencia de sus trabajos ponarian fin d las 
injurias : sufriesen solamente un poco de tiempo ^ y 
se entretuviesen en tanto que una armada apercibida 
de todo lo necesario se enviase d Espana , como en bre- 
ve se haria. Eran en aquel tiempo senores del mar los 
cartagineses : tenian en 61 gruesas armadas quler por 
la contratacion , que es titulo con que por estos tiem- 

Sos las naves de tarsis 6 Cartage se celebran en los 
ivinos libros, quier para estender el imperio y dilata- 
]|<* , pues se sabe que poseian todas las marinas de 
Africa, y estaban apoderados en el marMediterrdneo 
de no pocas islas. Hasta ahora la entrada en Espaiia 
les eravedada por las razonesquearribaseapuntaron: 
por esto tanto con mayor voluntad la armaoa cartagi- 
nes cuyo capitan se decia Maharbal , partida de Carta- 
ge por las islas Baleares y por la de Ibiza, donde hizo 
escala, con buenos temporales, l]eg6 d Cddiz ano de la 
fundacion de Romadoscientos y treinta y seis. Otros 
senalan que fue esto no mucbo antes de la primera 
guerra delos romanoscon los cartagineses. £n cual- 
quier tiempo que esto haya sucedido , lo cierto es que 
abierta que tuvieron la entrada para el f»enorfo de Es- 
pana^ li^ego corrieron las marinas comarcanas, y ro- 
baron las naves que pudieron de los espanoles. Hicie- 
ron correrfas muchas y muy grandes porsus campos; 
y no contentos con esto, levantaron rortalezas en lu- 
gares d propdsito , desde donde pudiesen con mas co- 
modidad correr la tierra , y talar los campos comar- 
canos. 

Movidos por estos males los espanoles , juntdronsc 
en gran numero en la ciudad de Turdeto , seiialaron 
de nuevo d Baucio por general dc aquella guerra. fil 
con gente<< que luego levantd, tom6 de noche a des- 
bora un fiierte de los enemigos de muchos que tenian 
el que esUiba mas cerca de Turdeto, donde pas6 d 
cuciiillo la gunrnicion fuera de pocos y del mismo ca- 
pitan Maharbal que por una puerta falsa escap6 d una 
de caballo. En prosecucion de esta victoria pas6 ade- 
lante y iii/.o mayores danos d los enemigos, venci^n- 
dolos y matandolos en muchos lugares. Estas cosas 
acabadas, Baucio torn6con su gente cargada de des- 
pojos a la ciudad. Los cartagineses, visto que no po- 
dian veneer por fuerza d los espanoles » usaron de en- 

§ano, propia arte de aquella gente : mostraron ^na 
e partidos y de concertarse , ca decian no ser venidos 
d Espana para hacer y dar guerra d los naturales , sino 
para vengar las injurias de sus parientes y castigar los 
que profanaron el templo sacrosanto de ifercules. Que 
sabian y eran informados los ciudadanos de Turdeto 
no haber cometido cosa alguna ni en desacato de los 
dieses, ni en daho de los oe Cddiz : por tanto no les 
pretcndian ofender, antes maravillados de su valentia 
deseaban su amistad , lo cual no seria de poco prove- 
cho d la una nacion y d la otra : que dejasen las armas 
y se diesen las manos , y respondiesen en amor a los 
quo a 61 les convidaban ; y para que entendiesen que 
el trato era llano , sin engano ni hccion alguna, quita- 
rian de sus fucraas y castillos todas las guamiciones: 
y no permitirian que los soldados hiciesen algun dano 
a agravio en su tierra. 
A esta embajada los turdetanos respondieron quo 



HfSTORIA DB BSPAKa, 



29 



entoncM les seria agradable loqaelea ofreclan cuan- 
do lasobras seconfonnasen con las palabras : la cuer- 
ra, que ni Ja temian ni ladeseaban : la amistadae ios 
carta^'nesesni laestimabanen macho, ni ofrecida la 
desecharian: aseguraban que losturdetadoseran de 
tal condicion, qne las malas obras acostumbraban i 
veneer con buenas^ylas ofensas con hacer loque de- 
bian : que Ios desmanes pasados no sucedieron por su 
▼oluntad , sine la necesidad de defenderse les forz6 i 
tomar las armas. En esta guisa Ios cartagineses con 
cierto g6nero de treguas se entretuvieron y repara- 
ron cerca de las marinas. Sin embargo , desde allf 
puestasguamiciones enlos Iugaresycastillos,hacian 
guerra y correrfasd Ios comarcanos. Sise juntaba al- 
gun grueso ej^rcito de espanoles con deseo de ven- 
ganza,ecbaban laculpad la insoIenciadelossoMados, 
Ycon muestradequerer nuevosconciertosenganaban 
a aquellos bombres simples y amigos de sosiego , y 
se pasaban A acometer otros , haciendu mal y dano 
en otras partes. Era estomuy agradable d Ios ae Cd- 
diz que llamaron aquella gente. A Ios espanoles por la 
mayor parte no parecia miiy grave de sufrir , como 
ouier qiie no hagan case ordinariamente ios bombres 
de Ios danos publicos, cuando no se mezclan con sus 
particnlares intereses. Con esto el poderde Ios carta- 
gineses crecia de cadadia porlanegiigencia ydescui- 
do de Ios nuestros, bien asi como por la astacia de ellos. 
Locnal fue menos dificultosoporia muertedeBaucio 
que le sobrevino por aquel tiempo, sin que se sepa 
quehayatenido sucesor alguno heredero desu casa. 

CAPITULO XIX. 
Como ios cartagineses se levantaron contra Ios de CAdiz. 

No se harta el corazon humane con lo que le con- 
cede la fortuna 6 cl cielo : parecen soeces y bajas las 
cosas que primero poseemos, cuando esperamosotras 
mavores y mas altas, grande polilla de nuestra felici- 
daa; y no menos nos inquieta la ambicion y natura- 
leza del poder y mando , que no puede sufrir compa- 
nia. Muerto Baucio , Ios cartagineses, codiciosos del 
senorio de toda Espana , acometieron A echar de la 
isla de Cddiz i Ios fenicios , sin mirar que eran sus 
parientes y aliados , y que ellos Ios llamaron y traje- 
ron A Espana: que lacodiciadel mandarnotieneres- 
peto i ley alguna ; y ganada Gddiz, entendian les seria 
UcU ensenorearse detodolodemas. Tenian necesidad 
para salir con su intento de valerse de artificio y em- 
bustes. Gomenzarondsembrar discordias cntre Ios an- 
tiguos isleiios y Ios fenicios. Decian que gobernaban 
con avaricia y soberbia , que tomaban para si todo el 
mando sin dar parte ni cargo alguno d ios naturaies; 
antes usurpadas las piiblicas y particnlares riquezas, 
Ios tenian puestes en miserable servidumbre y escla- 
vonia. Por esta forma y con estas murmuraciones, 
como ambiciosos que eran y de malas manas, hom- 
bresdein^enfos astutosy males, ganaban la voluntad 
de Ios isienos , y hacian odiosos a Ios fenicios. Enten- 
dido el artificio, quejabanse Ios fenicios de Ios carta- 
gineses y de su deslealtad, que ni el parentesco, ni la 
memoria de loa beneficios recibidos , ni la obligacion 
que les tenian, Ios enfrenaban y detenian para que 
no urdiesen aquella maldad y la Ilevasen adelante. 

No aprovecnaron las palabras por estar Ios corazo* 
Bes danados, Ios unos llenos de ira , y Ios otros de am- 
bicion. Fue forzoso venir d las armas v encomendarse 
d las manos. Los de Fenicia acometieron primero d 
Ios carta^eses , que descnidados estaban y no temian 
to que bien merecian : d unos mataron sin hallar re- 
ustencia , otros se recogieron d una Aierza que para 
semejantes ocasiones habian levantado y fortificado 
en lo pofitrero de la isla^ enfrente del promotono 
Ilamado Gronio antiguamente. Hecbo esto, volvieron 
larabia contra las casas y Ios campos de Ios cartagi- 
neses , que por todas partes les pusieron iuego , y sa- 



quearon sus riquezas. Ellos, aunque alterados con 
trabajo tan improvise, alegrdbanseempero entreaque- 
llos males de tener bastante ocasion ybuen color para 
tomar las armas en su defensa , y echar Ios fenicios 
de la ciudad como en breve sucedio, que recogidos Ios 
soldados que tenian en las guarniciones , y juntadas 
ayudas de sus aliados , se resolvieron de presentar la 
batalla y acometer d aouellos, de Ios cuales poco an- 
tes fueron a(B;raviados , aestrozados y puestos en huida. 
No se atrevia el enemigo d venir d las manos , ni dar 
la batalla: ni se podia esperar que por su voluntad ven- 
drian en algun partido por estar tan fresco el agravio 
que hicieron d Ios de Gartago. Pusidronse Ios carta- 
gineses sobre la ciudad, y consitioquedur6poral- 
gunos meses , al fin la entraron por fuerza. En este 
cerco pretenden algunos que Pelasmeno , un artifice 
natural de Tiro , inventd de nuevo para batir Ios mu- 
res el ingenio que llamaron artete.Colgaban unaviga 
de otra viga atravesada , para que puesta como en 
balanzas se moviesen con mayor facilidad y hiciesc 
mayor golpe en la muralla. Esta desgracia y dano que 
se hizod Ios fenicios, did ocasion d Ios comarcanos de 
concebir en sus pechos gran odio contra Ios cartagi- 
neses. Reprendian su deslealtad y felonia , pues qui- 
taban lalioertady Ios bienesd losouedemas de otros 
beneGcios que les tenian hecbos , ios llamaron y die- 
ron parte en el seiiorio de Espana : que eran impios 6 
ihgratos , pues sin bastante causa habian quebrantado 
el derecho del hospedaje, del parentesco, de la amis- 
tad y de la humanidad. Los que mas en esto se sena- 
laron, fueron Ios moradores dfel puerto de Mnesteo por 
la grande y antigua amistad oue tenian con Ios feni- 
cios. Echaban maldiciones d ios Gartagineses, ame- 
nazaban que tal maldad no pasaria sin venganza. De 
las palabras y de Ioa denuestos pasaron d las armas. 
Juntdronsegrandes gentes de unay deotra parte; pero 
antes de venir d las manos intentaron algun camino 
de concierto. Temian Ios cartagineses de poner el 
resto del imperio y de sus cosas en el trance de una 
batalla, y asi fueron Ios primerosque trataron de paz. 

El concierto se hizo sindificultad.Gapitularondes- 
ta manera : que de la una y de la otra parte volviesen 
dla contra tacion: que Ios cautivos fuesen puestos en 
libertad,yde ambas partes satisfaciesen Ios danos en 
la forma que Ios jueces drbitros que senalaron, deter- 
minasen. Para que todo esto liiesemas firme,parecid 
d la manera de Ios atenienses decretar nn perp^tuo 
olvido de las injurias pasadas: por donde se cree que 
el rio Guadalete, que se mete en el mar por el puerto 
de Mnesteo, se llam6en griego Lethes, quequiere 
decir olvido. Mas cosas traslaao que creo, por no ser 
fdcil ni refutar lo que otros escriben , ni tener volun- 
tad de confirmarconargumento lo ouedicen sin mu- 
cha probabilidad. Anaden que sabidas estas cosas en 
Gartago por cartas de Manarbal , dieron inmortales 
sracias d Ios dieses, y que fue tanto mayor la alegrfa 
de toda la ciudad, que d causa de tenerrevueltas sus 
cosas no podian enviar armada que ayudase d Ios su- 
yos yles asistiese para cons^rvarel imperio deGddiz. 
Fueasf que Ios de Gartago Ilevaron lopeorprimero en 
una guerra que enSicilia,despues en otraq^ueenGer- 
deiia hizoMacheo capitan de sus gentes. Siguidseun 
nuevo temor de una nueva guerra con Ios de Africa 
(de que se hablard Iuego) que hizo quitar el pensa- 
miento del todo al senado cartagines de las cosas de 
Espana. 

For esta causa Ios cartagineses que resfdianen Gd- 
diz, perdidala esperanza de poder ser socorridos de su 
ciudad. con astucia y fingidos beneficios y caricias tra- 
taron de ganar las voluntades de Ios espanoles. Los 
que quedaron de las fenicios , contentos con la con- 
tratacion para que se les di6 libertad (con lo cual se 
adquieren grandes riquc/.as) no trataron mas de re- 
cobrar el senorio de Cadiz. En este tiempo quecorria 
de la fundacion deRoma el a&o doscientos y cincuen- 



30 



ta 7 dos , Espana foe afliprida de sequedad y de ham- 
hre , faltad^ mantenimentos, y de mnchos temblores 
de tierra , con lijue grandes tesoros de plata y oro, 
que con el fuego de los Pirineos estaban en las ce- 
nizas y en la tierra sepultados , salieron A luz por 
causa de las grandes aberturas de la tierra , que fue- 
rpn ocasion de venir niievas gentes A Espana, las 
cuales no hay para qu6 relatallas en este lugar. ' 

Lo que hace al prop6sito es que desde Cftriaejo pa- 
sado algun tiempo se envj6 nueva armada, y mr ca- 
pitanes Asdrubal y Amilcar, hijos que eran del Ma- 
gon de suso nombrado y ya difunto. Estos de camino 
desembarca ron en Cerdena , donde fu e Asdrubal muer- 
to de los islenos en una batalla : hijos deste fueroii 
Anibal, Asdrubal y Safon. Aroilcardejd laempresa 
deEspana n causa que los Sicilian os;sabida la muerte 
de Asdrubal , y habiendo Leonidas lacedemonio lie- 
gado con armada en Sicilia, se determinaron 4 mover 
con mayor fuerza la guerra contra los cartagineses. 
A esta guerra acudidy en ella muri6 Amilcar, oue dejd 
tres hijos, es d saber: Hirnilcon, Hannon y Gis^jin. 
DemSsdestoDario, hijo de Histaspe por el mismo tiem- 
po tenia puestos en gran cuidado los cartagineses con 
embajadoros que lesenvidparaqueles declarasen las 
leyes que debian guardar si querian su amistad, y 
juntamente les pidfesen ayuda para la guerra que pen- 
saba bacer en Grecia. Los cartagineses no seatrevian, 
estandosuscosasen aquelpeligroy balance, A enojalle 
con alguna respuesla desaorida, si bien no pcnsaban 
enTialie socorro hlpuno, rii obedecer A sus mandatos. 

Deste Dj\rio fue hijo Jerjes , el cual el ano terccro 
de su imperio, y de la fupHacion de Roma dpcieritos 
y sesentay uno , A ejemplo de su podre tratdde hacer 
guerra en Grecial ; y por esta causa los griegos aue 
con Leonidas vinieron A Sicilia, fuejron para resistirle 
llamados A su tierra. Con esto el senado cartagin^s 
comenz(5 A cobrar aliento despues de tan Jarga tor- 
menta, y cuidaiido de las cosas de Espana, se resolr- 
vi6 de ©nvjar en ayuda de los suyos A aquella proyin- 
cia en cuatro naves novecientos soldados sacados de 
las guarniciones de Sicilia , con esperanza que daban 
de enviar en breve mffy()res socofros. Estos de cami- 
no echaron anclas y aesembarcaron en las islas de 
Mallorca y Menorca : acometieron A los isleiios , pero 
fueron por cllos maltratados. C«ii tomando eI)os sus 
ondas, arm^ide que entonces usaban solamente, con 
un granizb de piedras maltrataron A los enemigos, 
tanto que les fqrzaron i retirarse A la marina , y aun 
A desancorar y sacar.las naves A alta mar.; de adonde 
arrebatados con la fuerza de los.vi^ntos ilegaron ul- 
timamente A Cadiz. 

Con la venfda deste socorro se disminuyd la fama 
del. dano recebido en Sicilia y de la muerte del capi- 
ta n Amilcar , y se quit6 el poder de alterarse A los 
discordes contra los cartagineses. En el mismo tiem- 
po dicen aue desde Tartcsso , que es Tarifa, se envi6 
cierta popl^cion 6 .colonia , y por su capitan Capion A 
aquella isls^ quehacia Guadalquivir con sus dos bra- 
zos y bocas.Lo cie'rto es que donde estaba el ordculo 
de Mnested los d^Tartesso edificaron una npeva ciu- 
dad llaqiada Ebora de los Cartessios A distincion de 
otras muchas ciudades que hobo eh Espana de aquel 
noml^re, y Tartcsso antiguamentc se llam6tamhien 
Carteia. Diemds dt^sloen la una boca de Guadalquivir 
se odific6 una torre dicha Capion : en qu6 tiempo no 
const'a , pero los moradores de aquella tierra se sabe 
que se Hamajon c^rt^ssios 6 tartessios, quq dio oca- 
sion A ingenios ^emjisiaoamente a^udos de Densar y 
aim decir que desde Tartesso se rnv!6 aquella pobla- 
cion 6 colonia , basta senalar tampion el tiempo y ca- 
pitan que llaman asimibmo Capion , como si todo lo 
tuvieran averiguado muy en particular. 



BIBUOTBCA DE 6ASPAB T R0I6. 

CAPrruLOxx. 

Como Safon vino en Espana. 



CoRRTA por este mismo tiempo fama que toda Africa 
se conjuraba contra Cartago : que haciatf levas y jun- 
tas de gentes cada cual de las ciudadeS conforme & 
sus fiierzas : y que unas A otras para mayor seguridad 
se daban rehehes de no faltar ep lo concertado. EI 
demasiado poder de aqnella ciudad les'haciaeatrar 
en sospecha : demas que no querian pagar el tributo 
que por asiento y voluntad de la rema Dido tenian 
costumbre de pagar. D^bales otrosi atrevimiento lo 
que se decia de las adversidades y desventuras gue 
en Sicilia y en Cerdena padecieran. Los de Maurita- 
nia .si bien no se podian queiar de algun agravio re- 
cebido por los de aquella ciuaad , se concertaron con 
los demas , con tanto furor ^ rabia , que trataban d^ 
tirar A su partido A los espanoles (que estAn dividi* 
dos de aquella tierra por el angosto estrecbo de Gi- 
braltar) yapartallos de la amistadde los cartagineses. 
Movido por estas cosas , el senado cartagin^s deter- 
mino aparejarse A la resistencia, y juntamente enviar 
al gobiemo de lo que en Espana tenian, A Safon hijo 
de Asdrubal para que con su presencia fortificase y 
animase A los suyps , y sosegase con buenas olMtis y 
con prudencia las voluntades de los espai^oles para que 
no sealterasen. Lo cual, Ilegado que fue d Espana, ni- 
zo^l con gran cuidado y mapa : que llamados los prin- 
cipalesde los espanoles, les declare lo que en Africa se 
trataba, y loque los,mauritanos pretendian. Pidi61es 
por el derecho de la amistad antigua que tenian, no per- 
mitesenque ellos (S^alguno d^,Ios suyos fuesen atrai- 
dos con aquel engano A dar socorro A sus enemigos; 
antes con consejo y con Aierzas ayudasend Cartago. 

Movidos los espanoles con estas razones consintie- 
ron que pudiese levantar tres mil espaiiples, no para 
hacer guerra ni acometerd los mauntanos,con qiiifen 
tenia Espaiia grandes alianzas y preodas, sinopara 
resistir a los contrarios de Cartago, si de alguna parte 
se Ics moviese guerra. Tuvo Safon puestasi al estrechp 
las compaiifas y escuadrones aside su gente comode 
los espanoles para ver si por miedo mudarian parecer 
los mauritanos , y dq,mrian de segu.ir los intentos de 
los demas africanos. Pero como no.desistieseQ,pasa- 
do el estrecho puso A fuego y d sangre los campos y 
las pNoblaciones , robando , saqucando y poniendo en 
servidumbre todos los que por el trance de la guerra 
venian en su poder. MoTid(|s de sus males los mau- 
ritanos hicieron junta en Taoger , que esti f^n las ri- 
beras de Africa enfrente de Tartcsso 6 Tariia, para 
determinar lo que debian hacer. En primer lugar pare- 
ci6 enviar embajadores en Espana A quejarse de los 
agravios que recebian de los suyos (de aquellosque A 
Safon seguian) y alegar que los que les debian a^u- 
dar, esos les hacian cpntradiccion y perjuicio : mira- 
scn A los que dejaban, y con quienes tomabah com- 
panfa : que los cartagineses ponian asecbanzas A la 
libertad de todos^ y pnpr tanto era mas justoque jun- 
tando las fuerzas con ellos , vengasen las injurias co- 
munes, y no toma^en ^ paj^te consejo de que les hobiese 
luego de pesar , quier fuesien tos cartagineses venci- 
dos,por elodio en que incurriande toda Africa, quier 
fuesen vencedores, pues ponian driesgo su libertad: 
que los cartagineses por su soberbia y arrogancia pen- 
saban de muy atras eqseiiorearse.de todo.el mundo. 

' A^estolos espanoles seescusarondeaq^Qlde86ruen, 
que sucedi6 sin que lo supiesen : qu^ A. Saton se le 
di6 gente de Espana no para hacer, guerr^, sino para 
su aefcnsa : que enviaran enibaj^dorep A Africa, por 
cuya auloridad y ailigencia, si nd secopcertasen y 
hiciesen paces, volverian los suyos de Africa. Gomp 
lo prometieron asi lo cumplierbn. Con la icla dp los 
embajadores se dejaron las armas, y se tom6 asiento 
eontalcondicion que el capitan cartagin^s sacasa sus 
gentes de la Mauritania : los luuuritiinos lUunaseu lui> 



sa;M de 1b mmt qw m bic» contra Cartago, puet 
de >«|Qella ciudad no Unian queja alguna particular. 
Esto te coDcerU) ; perocomo vuelto Safon en Espaua, 
todavfa Iw mauritanos -perse verasen en los reues de 
Ids aflricanos, tomd & moielleE guerra, y les hizQ ma- 
tores danos, y apenas se pudo alcanzarpor los espa- 
DoteB que entrarnn de por medio , aue turtincado de 
nuetas companias de Espana que le ofrecian de su 
Tolunlad , dejada la Mauritania entrafle mas adentro 
eo A/rica. Ea On se tomii este acuerdo , con que los 
ejercitos eneraigos de Carlago fueron vencidoit, ca loa 
tomaron eo medio por Trente y por las espaldas las 
genles que satieron de Cartago por una parte , t por 
otra las qne partieron de Eapana. Sarnco Barcnino, 
asi diclio de Barce ciudad puesta & \a parte oriental 
de Cartago (dado que Silia Italico dice que de Barce 
compaileroaeDido) seseiiHli^en sttrriren esCa guerra 
i loscartagineses. Asi le hicieron ciudadauo de aque- 
lla ciudad, j di6 por este liempo principio i la familia 
y parcialidad muy uombrada en Cartage de loi Bar- 
chinofl. 



H tMftik. 31 

leconsagraroD pordioi y le ediOcaron tomplos, lo 
que antes de aquel tiempo no aconteciera d persona 
alguns. Plinioatribuyc e»tehecbo A Hannoo ; jalama 
i Safon , conQrmada y coasagrada por el anliguo pro- 
verbia latino y t'^'ego; es6 saber: Gran diosSaba. 




Di6se nn iesta guerra anode la fundacion de Roma 
de doiuentosy oclienta y tres. SnTon vucllo en Kspana, 
y ordenadaslascosasdela profincia, siete .inos des- 
puei fueremoTido del cargo, yllamado uCarta:;ocon 
color de dalle el gobierno de la ciudad , y el cargo y 
magistrado mas princip:il , el cunl, cnnio dice tVsto 
Pompeyo se llamaba SalTetes. La rerdad era que l(^s 
daba pena que un ciudndano con las riquezas de 
aquella riquisima provincia crecicse mas de lo que 
podia sufnr una ciudad libre , dado que por liacerle 
mas lionra cnviaron en su lugar tres pnmos suyos, 
Himilcon, Hannoo y Gisgon, y d ^1 vuelto A su tierra le 
liicicron grandes honras, conque so ensoberbeciu tau- 
to que , tenieodo en pooo la tirania y seiiorio de su 
ciudad, trat6 de hacerse dios en esia forma. Junt6 
muciias avecillas de las que suelcn liablar, y cnsend- 
les & pronunciar y decir moclias veces tres palabraa; 
Gran dios Safon. Dejdlas jr libremente, y como re- 
pitiesen aquellas palabras par los compos , fue tan 
grandc la fama de Safon nor toda aqudla tierra, que 
espaolados con aquel milagro los naturales, en vida 



CAPITULO XXI. 
Coma Himilcoa j H«iiiioa descubrlcrou nucvas navcga- 

HiMiLcON y Hannon tornado el cargo dc Espaila ( i ) 
luega que pudieroo, se Uicieron i la vela con su ar- 
mada para ir a su gobierno. Acometieron de caininu a 
losdeHallorca, si porventura con mana y dddivasde 
peco precio pudicsen alcanxar de aquellos liorabres 
groseros , V que no sabian semejantesartilicios, quo 
les dicsen tugar y permitiesenlevaatar en aquella isia 
un fuerte , qua fueie como escalon para qititalles la 
libertad. Dioselei esta licencia, y aun Jiccse quo on 
Menorca, entreSeptentrionyPoDiente, cdilicaron un 
puebte que se Uamo Jama, y olro al Levaule por uom- 
breHagon.AlgUBOODadenel tercerolugar de aque- 
lla isIa llamado Labon, y pietisan que la causa dcstos 
nombres fueron tres gobeniadoros do aquella isIa 
enviados de Cartago BucesiTBOii>nle. I.o ciurto cs que 
Hannon Itegado i Cddiz; con deseo de gloria y de 
saber nuevas cosas discurrid par las ribcras del mar 
Ociano liasta el promontorio Sacm , que hoy cs cabo 
de San Vicente en Portugal , y todu lo que vi6 y notu 
en particular lo eacribiii al sena<!o. Decia que leuia 
grande esperanza se podian dcscubrir con grande 
aprovechamiento de la ciudad las riberas de los msres 
AtJJntico y GlUico, inaccesibles liasta eiilonces (2) 
que corrian por grande distancia. Que lediesen licen- 
ciaparaaderezardoE armadas, y apcrceiiillas detodo 
lonecesario para tan largas navegaciones y de tanto 
tiempo. Lo cual el aiio siguienie por perniisiun del 
senadoschizo: mandarond Himilcon que descubric- 
se las ribems de Europa, y los mares lo mas adelante 
que pttdlese. Hannon lom^ cuidailo dedescubrir lode 
Africa. Gisgon por acuerdo de los liermanos y con 
drdcndelsenadoquedocuelgobiernodeKsparia (3). 

Aconlado esto, y apercebido loilo lo necesario, nl 
principio del ano que se contaba de la fundacion de 
Koma trecientos j siete, Hannon y llimilcuu con sus 

(1) Niaiiiia historiador (nti|>uo dire que eatos dot «rU- 

CMtes hijan sido gobernadoret de Ztpaia , ni que hayin 
Ti3t)da uD fuerle «n Mallorra para redu^lrla a obcdienria 
de Cirlago. La qnc Livin dke en que .Maeon . Ecnrral tarta- 
giaii hiEO vela desde r.ddii i Ihiia en d Otorio del alio iW. 
T tiabicndo paeado dinvernirenNallon-i, hall6 laniB rtsif- 
tencia que le tut preciw pasar i ttenoi'i , dande dcsemtiir- 
cA sia opoticion ; Ievint6 un fufrle en la parie superior de 
cierlo Puerto que babia en li tsla : qu'ijs de eite giHieral to- 
rn^ noinbrecl pucrln dc Mahoa. 

(3) Ya ]m espaiioles, inilniidos por las feDJciaj en la 
n^uliea murrho kniea de tle^r In cartaginesu il las coelaa 
del eslr(!Cho , babian surcado las m.ires y liecho tiajes larfros 
por \k «)9Us BepteaSrIonales del Or^ana basla las Sorlingai 
i husrar cl ecUfio qua traiporlaban i Dueslroa puertos, 
adosde lo Tcnitu i buscar las comerrinnles gnego% y asiiticas. 
como la dicen SLnbon, CornelioTkilo y Diouoro Eicuh. Se 
presume quehayinpadidolIcearjIaAmfrir^ aaIC4 d><U cu- 
merlon de li Atlantid^ qu; alej6 i \o% uavegjutes j euaier- 
gill i I: TCI II aquptia en oicundad. 

(3) Cuando m atU^netea salierni i ejecutar bs dos 
espeaicionei fimasas al rlortede la Gurapa y al Sud del 
Alrici, encargada la priniera i ll-milcon, yla seguodl i 
Hinnan, unia naves salieran ric Cartaj^, otraide lai co- 
lumiiai de Hercules, aunque Pliiiio las bacesalir de Gades, 
ettoe.!, de UialadeSincti Petri, puertos que craa del da- 
rn inio de lai carta^neses, dande te cquiparon de ladota 
aece^arlo pira espedirione? tan larpiis, y es muy lerosimit 
qu; taoiiritn mirineroa y pilotas espaiioles, que estaban 
prictleas en aeuiejantes navegacioneit, Los do^ izeneralcs ea- 
criblerDu el diano de susviajes, aero el de himilcon ae per' 
diA y solonos tu quedadocl de llannoa,qne eslncIA Rjiro. 
Feato Aiicnoea su olira de OrU Mariliniu. 



32 BIBLIOTBCA DE GASI*AR T UOIG. 

armadas se partieron para diversas partes. Himiloon 
partid de Gibraltar, que antiguamente se d:jo Hera- 



dea : pas6 por Jos mesenios , y por los selbisios que 
estaban en los Bdstulos : dobl6 el cabo postrero del 
eslreclio, que se dijo Herma 6 promontorio de Junon; 
y vueltas las proaS a manderecba , }leg6 A la boca de 
Cilbo , rio que entra en el mar entre los lugares Bepel 
y Barbate, como tambien en el rio que luegose sigue 
llamado Bcsilio descarga junto al cabo de San Podro 
enfrente de Cddiz, y entra en el mar : quedaba entre 
estos dos rios en una punta de tierra que alii se hace, 
«".! famoso sepulcro de Gerion. Siguese luego la isla 
Erytlirea, que era la misma de Cddiz segun algunos 
Jo entiendcn : otros la ponen por diferente , cinco es- 
tadios apartada de tierra firme, al presente comida 
del mar en tanto ^rado que ningun rastro della se ve. 

Mas adelante vieron un monte lleno de bosqucs y 
cspesura : informironse y hallaron que se Ilamaba 
Tartcssio del nombre comun de aquellas marinas : y 
que de la cumbre de aguel monte salia y bajaba un 
rio , el cual arriba se dijo que se Ilamaba Lethes , y 
aliora es Guadalete. Seguianse ciertos pueblos de los 
turdetanos , llamados los cibicenos , que se estendian 
liasta la primera boca de Guadalauivir. En medio de 
aquellas sus ribcras estaba edificaaa la torre Gernnda, 
obra do Gerion. Mas adentro en la tierra los lleates el 
rio Guadalquivir arriba, los cempsios, los manios, 
todos gente de la Turdetania. Entendi6se tambien que 
aquel rio aue de otros era llamado Tartessio, nacia de 
la fuenle Ilamada Lig(5stica , que manaba y se hacia 
de una laguna puesta d las aldas del monte Argenta- 
rio : hoy se llama monte de Segura. Decian asimismo 
que dividido en cuatro brazos regaba los campos de 
Ju Betica, mentira que tenia apariencia, y por cso fue 
croida : ca por ventura tenian entendido'que tresrios 
los cuales se juntan con Guadalquivir, eran los tres 
brazos del mismo, 6 sea que por ventura le sangraban 
y hacian acequias en diversas partes para riego dc los 
campos, loque apcnas se puede creerdeingeniostan 
groseros como eran los de aquel tiempo. 

Rufo Fcsto , que escribi<5 estas navegacioncs, dice 
que Guadalquivir cntrabacn la mar por cuatro bocas: 
los antiguos gedgrafos liallaban dos tan solameute; 
nosotros mudadas con el tiempo las cosas, y alteradas 
las marinas, no hallamos mas de una. Partido de alii, 
v pasadas las bocas de Guadalquivir, vieron las cum- 
hves del monte Cassio, rico dc vcnas de estano como 
lo da a entender el nombre; y aun guieren dccir que 
del nombre de aquel monte el estano por los gric£[os 
fue llamado cassiteron. La llanura bajo de aquel mon- 
te poseian los albicenos, contados entre los tartcsi^ius. 
Seguiase el rio Ibcro, que antiguamente fue terniiuo 
postrero dc los tartessios , y al presente entra en el 
mar entre Pa los y Huelma. De este rio quieren algu- 
ucs que Espana liaya tornado cl nombre de Iberia , y 
no del otro del raismo apcliido que en la Espnna Cilc- 
rior hoy se llama Ebro, y con su noblcza ha escurcci- 
do la fama desle otro : ilamase hoy rio de la Acige por 
la muchedun^bre dcsta tierra que en aqucllos lugares 
se saca a proposito de tenir lanas y panos de negro. 
En la misma ribera dcia el Poniente vieron la ciudad 
de Iberia , dc la cual bizo mencion Tito Livio , y era 
del mismo nombre de otra que estuvo asentada en la 
ribera del rio Ebro no lejos de Tortosa. Seguianse 
luego los esteros del mar por aquella parte que ei 
profnontorio dicho de Proserpina (por un templo 
desta diosa que alii se via) se metia el mar adentro. 

Doblada esta punta . vieron lo postrero de los mon- 
tes Marianos por donue en el mar se terminan, y en- 
cima la cumbre del monte Zefirio que parecia llegur 
al cielo , cuhierto de nubes y de niebla , aunque el 
mar sosegado k causa de los pocos vicntos que en 
aquella parte soplan. Mas adelante unasriberas llerias 
de pedregales y matorrales se tendian hasta el m<^nte 
de Saturuo. Luego dcspues los cenitas , por medio de 



los cuales corria Gnadiana con dos islai opueftas, 
que la mayor Hamaban Agonida. Despues dobiado el 
promontorio Sacro (hoy cabo de San Vicente) por ri- 
beras que hacen muchas vueltas , Uegaron al puerto 
Cenis no lejos de la isla dicha entonces Petanio y hoy 
Perseguero. Caian cerca de ios Draganos pueblos d» 
la Lusitania, incluidos entre dos montesSefis y Cem« 
Os, y que al Norte tenian por t^rmino un seno'de mar 
puesto enfrente de las islas dichas Strinias puestas 
en alta mar. Tenian los draganos otra Ula cerca Ila- 
mada Acale, cuvas aguaseran azules estraordinaria- 
mente y de mal .olor. Esta forma tenian entonces 
aquellas marinas : a I presente habi^ndose el mar re- 
tirado, todo estd diferente de lo antlguo. 

Sobre la isla Acale en tierra firme se empinaba ei 
monte Gepriliano , y muy adelante por aquellas rihe- 
T9S hallaron entre Levante y Septentrion A la isla Pe- 
lagia de mucha verdura y arboledas ; pero no osaron 
saltar en ella por entender de muchos que era consa- 
grada al dies Saturno , y que k los que A ella aborda— 
ban se les alteraba el mar : tal era la vanidad y supers- 
ticion de aquella gente. Seguianse en tierra firme los 
sarios , gente inhumana y enemiga de cstranjeros 
por donde el cabo que en aquella parte hoy se dice 
Espichel, antiguamente por la Gereza desta gente se 
llam6 Barbaric. 

Desde alii en dos dias de navegacion Uegaron i la 
isla Strinia , deshabitada y llena de malczas i causa 
que los moradores, forzados de las serpienles y otras 
sabandijas, la desamoararon y buscaronotro asiento: 
por esto los gricgos Ta Uamaron Ofiusa, que es tnnto 
como de culebras. Ofreci6se luego ia boca de Tajo, 
donde los sarios se terminaban con una poblacion de 
griegos que se entiende no sin probabilidad que fuese 
Lisbon, ciudaden el tiempo aclelante nobillsima. 

Hici^ronse desde allf A la vela , y tocaron en las 
islas Albiano y Lacia : hoy se crec que son las islas 
puestas enfrente de Bayona en Gahcia. Llegaron a 
las riberas de los neiros 6 lernos , que se estendian 
hasta cl promontorio Nerio que Uamamos cl cabo de 
Finisterra;: junto d dl cstdn muchas islas llamadns 
anligu.'i mente Slrenides norque los moradores de hi 
isla Strenia, huidos de aili A causa de las scrpientes 
como se ha dicho, hicieron su asiento en aquellas 
islas. Decianse tambien Cassiteridos por el mucho 
plomo y estano que en eJIas se sacaba. Piisado el pro- 
montorio Nerio, Himilcon ysus comjjanoros vueltas 
lus proas al Oriente, por faita de los vicntos en aque- 
llas riberas, y por los muchos hajios y con las muchas 
ovrs embarazados, padecieron granites trabBJos;mas 
prosiguieron en correr los pucrtos , ciudades y pro- 
montories de los ligores, asturianos y siloros que fior 
6rden se scguian en aquellas marinas. De las cuales 
cosas no se i'soribc nada, ni se hnlla memoria nignna 
de lo que pasaron en el mar d.^ Brctana y en el Bdltico, 
donde es verisimil que llegaron guiados del desco de 
descubrir, caliir y considerar las riberas de la Francia 
y de Alemana. Ni aun (que se sepa) hay memoria del 
camino que para volvcr k Espana hicieron despues 
que gastaron dos anos entenis en ida y vuella de na- 
vegacion tan larga y dilicullosa. 

CAPITULO xxir. 

Dc la navL'gacion de Ilannon. 

La navegacion do Ilannon fue mns larga , y la mas 
famosa que snccili^ ysehizoen los ticmpos anligaos, 
y que se puede if^ualar con ins navpgaciones mbder- 
nas de nucstro tiempo, ruando la nacion espanola 
con esfuerzo invencible ha penetrado las partes de 
Levante y de Poniente , y aun aventajarse a ellas por no 
tcner no'licia entonces de la piedra im.in y apnia, ni 
saber el uso asi della como del cuadrante : por donde 
no se atrevian a meter y a'argarse muy adentro en el 
mar. Juntada pucs y apercibida una armada do sesen*- 



BISTOIkIA PE eSPAXA. 



31 



ta galeras grandes en que llevaban treinta mil perso- 
oaSy liombres y mujeres , para liacer pobiaciories de 
su gente por aquellasriberasdoiide pareciese d prop6- 
sito f se iiicieroo d la vela dcsde Cadiz. Pasadas Ins 
columoas de H^cules, en dos dias de navegacion lle^ 
jrados que fueron & una grande lianura, edificaron 
una gran ciudad que dijcron Tbimiaterion : Vueltas 
luego las proas al Poniente , seguiase el promontorio 
Ampelusio . que nosotros comanmente Uamamos cabo 
de Espartei; y aun sospecbo es el que Arriano llam6 
Soloen , de mucha espesura de drboles y de muy 
grande frescura. Sfguese el rio Zilia , que sospecbo 
Pulibio llamd Anatis; y eneste tiempo junto A el esta 
asentado un lugar por nombre Arcilla. 

Los Lixios , Rentes que moraban y toroaban el nom 
bre del rio Lixio , el cual corre de la Libia y descarg^i 
per aquella parte en el Oc^ano , estaban tendidos se- 
tecientas y treinta y cinco millas , con forme d la me- 
dida romana,masadelante del promontorio Ampelu- 
sio. Alii fingieron antiguamente que Hercules Iucli6 
con el gigante Anteo , y que en cl mismo lugar eran 
los jardines de las Hesp^ides y el espantoso dragon 
que las guardaba. Seguianse d igual dislancia en es- 
pacio de cien millas (d veinte y cinco lep;uas) otros 
dos rios : el uno se ]lam6 Subur , donde se veia una 
poblacion nor nombre Bunosa , el otro Sala con otra 
poblacion ael mismo nombre que hoy se llama Salon, 
en un buen asiento y fresco ; pero molestado de las 
fierasporcaelle cercalosdesiertos de Africa. Partidos 
desde aguellos lugares, llegaron al moiite Atlanleaue 
se termma en el mar en el cabo que los antiguos lla* 
maron la postrera Chaunaria : despues por los mnri'^ 
neros fue comuumunte llamado alcabo Non por estar 
persuadidos que el que con loco atrevimiento le pasa- 
ita, para siempre no volvia : hoy le Uamamos cabo del 
Boyadur ,si bien algunos poncn pordifercntes el cabo 
Non y el cabo del Boyador: lo mas cierto es que tie- 
neenfrente la isladePalma puesta h^cia el poniente, 
Tinade las Canarias ,dela equinoccial distante vcinte 
yocbogrados que tiene de altura. 

Pasaaoeste promontorio, ofreci6seles una ribern 
muy tendida hasta una pequenaisia de cinco estadios 
en circuito : la cualellos, dejando alii una poblacion, 
llamaron Cerne. Yo entiendo que en nuestro tiempo 
se llama Argin , y estd pasado el cabo Blanco :iS(*nta- 
do veinte y un grades mas acd de la equinoccial, y 
della todo aquel golfo se llama el gulfo de Ar^in , que 
va tendido hasta el cabo Verde y las diez isias que 
tiene enfrente antiguamente dicbasHesp^rides: entre 
las demds la principal hoy se llama de Santiago , y to- 
das ellas se dicen las islas de cabo Verde. Este cabo 6 

Bromontorio sospecbo que Arriano le llama Cuerno 
Eesperio , y que cl rio muy ancbo que antes d^l enlra 
en el mar, es el que Festo llama Asama , porque tam» 
bien en este tiempo con nombre no muy diferentede 
lo antiguo se llama Sanaga. Criu Crocodilos y cabalios 
marinos; crece otrosi v mengua en el estio d la mane- 
ra del Nilo : por donne se entiende que tienen una 
niisma orfgen estos dos rios y nacen de unas mismas 
fuentes. Los antiguos y en particular Plinio le llama- 
ron Nigir. Entra en el mar por dos bocas , la que he- 
mos dicho , y otra que estd pasado cabo Verde , y por 
6u gran ancnura vulgarmente se llama el rio Grande. 
Seguianse las islas Gorgonidcs : asi Iasllam6 Han- 
non de unas mujeres monstruosas que alii vieron, las 
coaleslos antiguos llamnron Gorgonas. Ccrcadeaque- 
llas islas vieron un monte muy empinado , que llama- 
ron Carro de lo5 dioses , porresplandccer con fuegos 
Y porque tenia grande ruido de trucnos : los nueslros 
le llaman Sierra Leona , puecla ocho grados antes de 
la equinoccial. En Ptolomeo cs?A demarcado el Carro 
de los dioses en cinco grados de allura y no mas , sea 
quelos numeros por descuidodc los escribienlesestcn 
sstragadosy 6 que 61 mismo se engan6. Este monte 
porsu altura orainariamenteresplandece con relam-^ 



pagos , dcmas que los rooradores por causa del calor 
que por alii es muv escesivo, dedia estdn encerradog 
en cuevas debajo de tierra, y las nociies salen d tni* 
bnjar y procurar su sustento coii haclios enceodidoK* 
por donde los campos cercanos d aquel monte res- 
plandecen de noche , y parece que arden en vivas llu* 
mns y en fuego : cosa que did ocasion d Hannon y d 
sus companeros d que pensasen de veras , 6 que de 

Crop6sito fingieseu (como suele acontccer cuandose 
Ma, de cosas y lugares tan apartudo<) que de ague* 
Has partes y campinas corriau en ei mar rio4 de fue- 
go , y que todas aquellas tierras comarcanas estaban 
yermasd causa de aquellas perp^tuas llamas. 

Pasado aquel monte descubrieronunaisla habitada 
de hombres cubiertos de vello (asi lo entendieron 
ellos) y p:ira memoria de cosa tan senalada de do« 
bembras que prendieron , porque d los machos no pu- 
dieron alcanzar por su gran llgereza , como no se 
amansnsen , las mataron y enviaron d Cartage las pie- 
les llenas de paja, donde estu vieron mucho tiempo 
colgadas en el templo de Venus para memoria de tan 
grande maravilla. Los doctos ordinariamente no sin 
razon creen que esta isia es una que estd debajo del 
equinoccial Trontero de un cabode Africa , llaroadade 
Lope Gonzalez, sujeta en este tiempo d los Portugue- 
ses y que se Ifama la isIa de Santo Tljome : Ian ricade 
azucares que se dan muy bien en elia, como mal tana 
principal mente d los nueslros , como quier que los 
etiopes se hallen alii muy bien de salud. Los hombres 
cubiertos de vedo entendemos que fueron cierto 
genero de monas grandes , cuales en Africa bay mU- 
clias y de diversas raleas , del todo en la figura seme- 
jantes a hombres , y de ingenios y aslucias maravi- 
llosas. 

Arriano escribe que Hannon y sus companeros des- 
de aquellos lugares y desde aquella isla dieron la vuel- 
ta d Espana forzados de la fuUa de mantenimlentos. 
Plinio dice que Hannon llegd hasta el murRnjo, pasa- 
do es d saber el cabo de Buena fisperanza : en el cual 
adel^azadasde eutrambas partes las ribcras , la Africa 
interior d manera de pirdmide se tormina. Dice mas, 
que desde alii en vi5 em bnjadoresdCartago (por tierra 
sin duda ) con informacion de todo lo sucedido. En 
esto concucrdan , que so\si6 al gointo ano dcla parti- 
da de Espana, quede la fundacion deRoma se conta- 
ba trecientosy doce« Los que condl fueron , vueltos, 
d porfia contaban milagrosquelesaconteciera en na- 
vegacion tan larga , tormcntas , flffurasde aves nunca 
oidas , cuerpos inonstruosos de fieras y peces , varias 
tormas de hombres y de animales , vistas y creidas por 
el miedo, 6 lingidas de prop6sito para deleitar al 
pueblo , que abobaduoia cosas tan estrauas y nuevas. 

LIBRO SEGUNDO. 

CAPITULO PRIMERO. 
Que Hannon y sus hermanos volvieron k su licrra. 

Haivnon y Himllron despues do tan dificultososria- 
jes y tan largas navegaciones vueltos en Espj>nn , con 
deseo de descansar y de ver a su patriu , sin dilacion 
se particron d Cartage, donde tueron con grande 
acompaiiamiento de los que sniieron d recibillos , con 
aplauso de todo el pueblo y solcmnid^d s-^mejante d 
Iriunfo metidos en la ciudad. Todosalababan y en- 
grandecian el vigor de sus dnimos , sus famnsos aco- 
melimientos , y el alegre remate de sus cmpresas. 
Qued6 Gisgon en el gobierno de Espana , el cual se le 
di6 tnmbicn liccncia que dejado el cargo se volviese d 
Carlago. Lo quo. muclio importaba para continunr en 
su poder y auloridad , hicieron que Anibal su primo, 
que era hermano de Safon , junto con Magon , pa- 
riente y amigo de los mismos , fuesen nombrados pa- 
I ra succder on el gobierno de Espnna. 



TOMO I. 



!•• 



3i 



BlBLlOTfcCA UE CASPAR T ROIG. 



Desde Magon se dice que en las islas Baleares, 
donde se detUTO algunos ahos , edifice) en Menorcn 
una ciudad de su nombre. No hay duda sino que en 
aquella isla hobo antiguamente una ciudad que su 
\\am6 Magon ; pero la semejanza del nombre no es 
conjetura bastante para asecurar quehaya en parti- 
cular sido fundada por este Magon , como quier que 
no hiyapara comprobarlo otro testimoniode escnto- 
res antiguos. Loque se tienepor averiguado es, que 
llegado que tue Anibal a Cddtz , Gisgon, cargada la 
flola de las riquezas que ^1 v sus hermanos juntaran 
muy grandes, se hizo k la vela ; pero no lleg6 A Carta- 
go, porque corri6 furtuna y se perdi6 con todas las 
naves por la violencia de ciertas tormentas , muchas 
y muy bravas, que por aquellos diastrajeronmuy al- 
terado el mar, que rue aho de la fundacion de Roma 
de trescientos y quince. Dicese tambien que Anibal 
en las riberas del mar Oc^ano antes de tlegar al cabo 
de San Vicente enun buen puerto fund6 una ciudad 
que antiguamente se llam6 puerto de Anibal (ahora 
se llema Aibor) cerca de Lagos , pueblo antiguamente 
dicho Lacobriga. 

Por otra parte los tartessios & la postrera boca del 
rio Guadalquivir edificaron un castillo con un templo 
consagrado d Venus ; la cual estrella porque se llama 
tambien Lucifero6 Luccro , el templo sedijoLucife- 
ru, y hoy corrompida la voz se llama Sanlucar : pue- 
blo en este tiempo por la contratacionde las Indias, y 
porser estaescala de aquella navegacion,entre los 
mas nombrados do Espana. Asi cuentan esta funda- 
cion nueatras historias^ queafirman tambien que por 
el mismo tiempo se encendid una guerra muy cruel 
entre los b^ticos que son los andaluces , y lusitanos, 

gcntes que moraban de la una y de la otra parte de 
uadiana. Dicen que comenz6 de diferencias y rinas 
entre los pastores, que A los lusitanos favorecieron los 
cartaffineses , A los b^ticos una ciudad principal por 
aquellas partes, la cual algunos sospeclianquefuese la 
Iberia de quien arribase hizo mencion, y que las mis- 
mas mujeres tomaron las armas : tan grande eran la 
rabia y furia que tenian. La batalla fue muy herida: pe- 
learon por espacio de un dia entero sin declararse ni 
conocerse la victoria por ninguna de las partes : des- 
parti61es la noche: fueron pasados & cucnillo ochenta 
mil hombres, y entre elbs el principal caudillo de los 
cartagineses: que (si esto es verdadj se puede con ra- 
zon pensar Tuese el mismo Anibal. Anaaen que Mag- 
non, movido de la fama de aquella batalla, parti5 luego 
de las Bnleares Mallorca y Menorca en ayuda de los 
suyos y en busca de los enemigos : los cuales, por ha- 
berrecibido en aquella batalla nomenordaTioque he- 
cho , fueron forzados, quemada la ciudad . i ouscar 
otros asientos por miedo de mayor mal ( i ). 

Corrfa ya el ano de la fundacion de Roma de tres- 
cientos y veinte y uno. En el cual aiio 8ucedi6 en 
Cartago grande mudanza : ca muertos en aquella ciu- 
dad casi en un tiempo Asdrubal y Safon hermanos de 
Anibal, el cr^dito y autoridad de Hannon que ya fla- 
qucaba , con la nueva del dano recibido en Espana se 
perdi6 de todo punto : por b^otar como acontece en 
las adversidadesel odio de muchos, que Ilevaban de 
mala gana se gobernase y se trastomase toda la ciudad 
A voluntad y antojo de un ciudadano; y que un parti- 
cular pudiese mas que los que tenian d cargo cl go- 
bierno. Acordaron criar un magistrado de cien hom- 
bres con cargo v autoridad de tomar cuenta & los 
capitanes que volviesen do la guerra. Forzaron puesd 
Hannon A pasar por la tela deste juicio. VentiMse su 
negocio, condendronle en deslierro : que fue no me- 
nor cnvidia que ingnititud especial, que ninguna cau- 
sa .alegaban mas principal para lo que hicieron , sino 
que era de ingenio,^ industria mayor que pudiese se- 

(1) Mariaaa dice prudentemente c(8i esto es verdad)> 
porque de esU guerra no tiabia ningua escritor antiguo. 



guramente sufrille una ciudad libre, pueS liabia sido 
el primero de los liombres que se atrevid A amansar 
un leon y hacelle tratable : que no se debia fiar la li- 
bertad de quien domaba la nereza de las bestias. Ln 
veitlad esque lasciudades libres suelcn concebirodio 
y siniestra opinion contra los ciudadanos que entre 
los demas se sehalan , y con envidia maltratar a los 
principes de la republica , A quien muchas veces fuo 
cosa perjudicnl vacarre^notahledaiio aventajarse en 
valor industria y virtudes a los demas. 

CAPITULO H. 

De las cosas per los espaiioles hechas en Sidla. 

Algunos auos sepasarondespues desto sin que su- 
cediese en Espafrn cosa digna de memoria, hasta el 
aho de la funciacion de Roma de trecientos y veinte y 
siete : en el cual tiempo partida toda la Grecia en do's 
partes, se hacia la guerra Penoponesiaca. Juntamente 
el segundo ahodesta guerra una cruel peste sederra- 
m6casi por toda la redondez de la tierra ; la cual como 
tuviese su princlpio en la Etiopia, de alli pas6<^ las 
demas provmcias. y porremate en Espana asimismo 
mat6 y consumi6 liombres yganados sin numero y sin 
cuento (2). Hicieron mencion destaplaga Thucldides, 
Tito Livio y Dionisio Halicarnasio , y aun nuestras 
historias atribu.>cnla causa desta mortandad A la sc- 
quedad del aire. Pero Hipp6crates que vivi5 por el mis- 
mo tiempo , afirma oue para librar A Thesalia desta 
peste hizo 61quemarlos montes y bosques de aquella 
tierra. 

Lo que A nuestro propdsitohace es que para la guer- 
ra que en Sicilatraian los de Lentino y los catanen- 
ses contra los siracusanos, ciudad entonces la mas 
populosa y poderosa de aquellas islas Nicias, y Alcibia- 
des. aunque erade poca edad, fueron de Atenas en- 
viaaos con una armada de cien galeras en socorro dc 
los Lentinos. Esta era la voz, pero desecreto Ilevaban 
esperanza de apoderarse de toda la isla. Sucedi^ralcs 
comolo pensaban , si Alcibfades, que se habia al prin- 
clpio gooernado bien y quebrantado las fuerzas y or- 
gullo de los siracusanos. nofuera acusadod la misma 
sazon en Atenas al pueblo de haber descubierto los 
misterios de*Geres, en ninguna cosa mas solemnes y 
sagrados que en el silencio. Citdronle para que pare- 
ciese en juicio y se descargase : A\ por la conciencia 
del delito, 6 por miedo delos contrarios se fu^ A La- 
cedemonia, aonde como fuese recibido ben iguamente 
por su escelente ingenlo , y por la fama de lo que ha- 
bia hecho, les persuadi6 por vengarse que enviasen 
en socorro de los siracusanos un valeroso capitan Ha- 
mado Gilippo. Con cuya llegada se trocaron las cosas 
de tal suerte que fueron vencidos los atenienscs por 
mar y por tierra, y el mismo Nicias con otros mucnos 
vino en poder de sus enemigos los de Lacedemonia. 

Poseian los cartagineses por aquel tiempo iunto al 
promontorio Lilibeo, que ahora es cerca ae Tra- 
pana y distaba de Cartago ciento y ochenta millas, 
algunos pueblos deaquellaisla. Losagrigentinos, aue 
ahora se Uaman de Gerguntoy eran comarcanos, Ile- 
vaban mal que el poder de los cartagineses se conti- 
nuase y envejecicse tanto tiempo en aquella ista, 
fuera de agraviosparticulares que les tenian hechos. 
Sucedi6que los cartagineses salieron A un bosquc no 
lejos dc la ciudad de Minoa para hacer cierto sacrih- 
cio; acudieron los de Gergento, y pasaron A cuchillo 
los contrarios por haberse salido sm armas y sin re- 
celo, todos los que no escaparon por los pi6s y se 
salvaron por aquellos bosques y montes. 

Sabido esto en Cartago, todo el pueblose alter6, y 
se movidd vengar aquel insulto. Con esteacuerdoen- 

(2 ) Esta peste horrible que defolu el Atira y se estendio 
basla la Italia, ningun escritor antigua dii'e que llegase a 
Espana. 



HISTORIA DE ESPkTik. 



35 



Tiaron i Sicitia dos mil carUgineses y otros tantos 
soldados espaDoles. Jantaron con ellos quioientos 
mailorquioeA honderos, nuevo y estraordinario g6ne- 
ru de milicia, los cnales puesto que al principio fue- 
ron menospreciados del enemigo porque iban desnu* 
doByTenidos A las manos dieron di los suyos la victoria, 
ca con uoa perpetua Uuvia de piedras oialtrataron y 
destrozaron el cuerno y costado izquierdo de los ene- 
roigos. Machos faeron en la pelea muertos , y mayor 
ntoero eo el alcance: algunos se escaparon ayuda.los 
de la oscuridad de la noche, y se rccogieron i la ciu- 
dad; pero r.on oereo que le tuvieron de dosanos, vino 
asimismo A poder deloscartagineses anode la funda- 
cioD de Roma de tres2ientos y cuarenta y seis. 

El in desta guerra fue principio de otra mas 
grave. Dionisio el mas viejo estaba apoderado tir6ni- 
ramente de Siracnsa: era grande su poder, y sus 
fuerzas muy temidas. Acudieron A ^1 los de Gergenlo 
secretamente. Pidi^ronle los recibiese en su protec- 
rion, y librase aquella ciudad del f)oder y mando muy 
pesado de los cartagineses. Proroetidles lo aue pedian , 
por tener entendido que sus intentos de nacerse rey 
de toda aquella isia no podrian ir delante en tan to que 
los cartagineses ea ella tuviesen autoridad y mando. 
Didles por consejo que en el entretanto que 61 se 
aprestaba , saliesentodos muy secretamente de Ger- 
gento, 7 al improviso se apoderascn de Cnmarina y 
de Geb « pueblos coroarcanos , desde donde podrian 
rorrer los compos de los enemigos : que lo demas 61 
lo tomaba d su cargo. Ejecut<5se luego osto, bicieron- 
se y recibi^ronse danos de una y de otra parte. 

Entonces Dionisio interpuso su autoridad: requirid 
a los cartagineses por sus embajadores quese hiciese 
satisfaccion, y se restituyesen los danos los unos i los 
otroa coroo era justo. Principal mentehaciainstancia 
que d ios de Gergento se restituve su ciudad , por lo 
menos que los desterrados y ahuyentados pudiesen 
voWer d ella , y gozar de Ins mismas libertades y fran- 
quezas gue los de Cartago. Conclu ia que de oLra manera 
no sufriria que susparientes y aliados fuesen tratados 
f'omo esclavos. A esto los cartagineses respondieron 
ser derechn de las gentes que los vencedores manda- 
s<>n d ftu voluntad A los vencidos: aue ellos no comen- 
zamn la guerra, sine al rontrario los de Gergento los 
'labian A ellos acometido y a^viado, junto con el 
de<:acato que hicieron A la deidad de los dioses : que 
no haria bien ni debidamente si semetiesed la- parte, 
y amparase aquella gente maWada y sin Dios: en lo 
que decia (rue no pasaria por alto ni disimularia las 
injurias de los de Gergento, y cuando quisiese tomase 
In de mandn y las armas, que entenderia lo que el po- 
der invencible de los cartagineses y sussoldados en- 
vejftcidos en las armas harian. 

Con este principio, con estas demanda y respuesta 
5erompi6 claramente la guerra. Dionisio recogio las 
fuerzas de toda aquella isla , y incitaba contra los de 
Cartago asfd las cindades griegas, como d Da rioNotho, 
rey de Persia, con embajadas queleenvid en esta ra- 
zon. Ellos por el contrario levantaron quince mil in- 
Tantes, parte de Cartago, parte de Africa, y cinco mil 
caballos. Asimismo juntarondiez mil cspaholes,y pa- 
ra mas ganalleslas voluntades y asegr.rarse mas del los, 
restituyeron d Cddiz en su antigua libertad , en sus le- 
yes y sus fueros. Solamente les vedaronel hacery to- 
ner galeras : quitaron las guarniciones de donde las 
Ionian puestas: solo conservaronclfamosotemplode 
Hdrcules con algunas pocas atalayasporaquellas ma- 
rinas. Hizose la masa de todas estas gentes en Carta- 
go, de donde Himilcon Cipo nombrado por general se 
partly con una armada muy gruesa que a I principio 
tuvo yientos frescos : despues arrecid el tiempo de 
manera que derrotA las naves, y surgieron en divcr- 
<«os pnebios de Sicilia. Eran las naves espanolas mas 
fu^rtes, y los pilotos mas diestros, y asi sufrieron la 
tempestad en alta mar; y luogo que afloj6 el vien- 



to , se juntaron y tomaron el puerto de Camarina. 
Combatieron aauella ciudad por espacio de cuatro 
dias : al cabo dellos la tomaron , y pasados A cuchillo 
todos los moradores , la pusieron A fuego : grande 
crueldad; pero que atemorizd d los de Gela en tanto 
grade . que sin hacer resistencia desampararon la 
ciudad. 

Acudieron las demas naves A aquellos lugares, don- 
de , refrescado el ejdrcito y los soldados con reposo 
de algunos dias, se determionron de presentar la ba- 
talla a Dionisio, de quien tenian aviso que traia gran- 
des fuerzas por mar y por tierra. Escusaron la batalla 
naval d causa que muchosdesus bajeles se volrieran 
d Cartago y A GAdiz. Acordaron seria mas espediente 
pelear con los enemigos en tierra. Estaba el cartagi- 
nes con esta resolucion cuando Dionisio se les pre<- 
sentd delante. Juntdronse reales con reales d pequena 
distancia. Ordenaron sus escuadrones y buestespara 
dar la batalla, primero Dionisio en esta manera: puso 
en igual distancia y d ciertos trechos los socorros que 
tenia de diversas ciudades, por frente y d entrambos 
lados la caballeria : los de Siracusa quedaron en la 
retaguardia. Himilcon al contrario, hecbos tres es- 
cuadrones de su gente. salid al encuentro al enemigo: 
en medio y por frente losespanoles: en el un ladoy en 
el otro los cartagineses con cada setecientos bonde- 
ros ; y los caballos que fortalecian los dos cuernos y 
costados : dos mil infantes escogidos de todo el ejdr- 
cito quedaron de respeto y de socorro para las nece- 
sidades. 

Dada que fue la serial de pelear, arremetieron todos 
con grande denuedo, y cerraron. Fue la batalla por 
grande espacio dudosa sin declararse la victoria : re- 
paraban, y mezcldbanse los escuadrones: mnchos de 
ambas partes caian sin reconocerse ventaja : solo la 
caballeria de Dionisio comenzaba d llevar lo mejor y 
apretar los caballos cartagineses. Y hobieran salido 
con la victoria y retirado los contraries , si Himilcon 
no se adelantara con las companias quo tenia de res- 
peto, contra la caballeria enemiga, que no pudo sufrir 
el nuevo Impetu de aquellos soldados, y apretada d 
un mismo tiempo por frente y por lasespaldas, muer- 
tos mucbos dellos, todos los demas se pusieron en 
buida. Los bonderosen particular con ungranizo de 
piedras herian en el enemigo, que qued6 con los 
costados descubiertos. Puestos en buida los caballos 
sicilianos, revolvid Himilcon con su gente y con su 
caballeria sobre la infanterfa siciliana , que todavfa 
estaba trabada y peleaba valientemente, y con su lle- 
gada desbarat6 los escuadrones sicilianos. 

Dionisio, que no solo se babia mostrado prudente 
capitan , sino becho oficio de esforzado soldado , y 
puesta en buida su caballeria, apeado conun escudo 
de hombre dedpid, sustent6 por largo espacio la pe- 
lea (ca acudia a todas partes, y donde quiera que 
veia trabados d los suyos, alii hacia volver las ban- 
deras y acudir los escuadrones) d lo Ultimo perdida la 
esperanza se retir6 con los suyos cogidos y poco A po- 
CO bdcia sus reales, que por ser ya nocbe no fueron 
tomados por el enemigo. Hizo aquella misma nocbe 
junta de capitanes; anim6 d los suyos, dfjolos que no 
perdiesen el dnimo : que los cartagineses no nabian 
vencido por fuerza, sino con artiBcio y maiia; que si 
por algun tiempo se entretenian , la caballeria que 
quedaba entera , y grandes gentes de toda la isla en 
breve les acudirian. Hecbo esto, mandd d los solda- 
dos que quedaron sanos , se fuesen d reposar, y d los 
beridos bizo curar con grande cuidado. Juntamente 
se apareJ5 nara defender los reales; pero toda aqiiella 
diligencia fue sin provecbo, ca luego al dia siguiente 
romo concurriesen los enemigos, cegasen la cava, y 
corobatiesen y pasasen las albarradas, entro los car- 
rosyelbagaje se renovd la pelea. En fin Dionisio per- 
dida toda esperanza, con algunas beridas que llevaba, 
se puso en buida. Grande fue el numcro do los sici- 



Ijanos J (juc piireci6 en estas dos pclcas ; y aun en los 
urUgineses se ilice que Icj cnsto harta sunsre la vic- 
toria , lie los ciwles fiieron muerlos ires iiiit, y de ios 
e^pafioles tlosmil. 

Coil la nupva liesla Jornada nmclius ciudndes de Si- 
Hcia so enlreeoroii i hs vencedores ; pero ja c\ue es- 
Uban apoderadosdccasilod^laisla, p-iranmestrade 
la incoDBtancia ne Ins cosas liumanas les sobrevino 
ml pesle , quelos ej6rcilos fueryn dcslnMados y men- 
fiuados con tanto rtoJor y pena de la ciudail de Carln- 
go cuando los lleffd esla nueva , que qo de otra ma- 
nent nae. si la misma ciudad fuera [omado , se entris- 
lecieron los cimiadanoa y aeciilirieroiide lulo. Volfid 
con pocos el general con una esclavina suelta sin ce- 
iliilor a manera dc sierra , y acotnparjailo de los so- 



lliiinidel pucbioqae leMguia, Milradaen su casa, 
sin admitir i persoou al^na >;uft le tiaUaie, ni aan 
li sus prtipioR liijos , 61 ammo se did la moerle. 

Despues deslo quiereu decir que Dionisio procnr6 
IHir^usemlinjaiiores apartaniloseBpariolesdela anis- 
tad du los do Cartsgo , y que al coDtmrio los cartagi- 
nesescen todo buen tralamiento y bUnduralosentri:- 
tuviKron. Loqueconsta Mquepordiligencia yboena 
mafia de Dion Sirncusano bo agenl6 pai por tnjinta 
aMos entre los sicilianos y cartagineses el aho tereero 
di>laOliinpiade novenlay doco, quefuedeb runda- 
cion de Roma de Irccienloi y cincuenU y seis : paz 
que no durd mucho. No fHlln quien diga que despues 
lie la pelea famosa liamada Leutrica, Dionisio enviA 
socorros a los de Lacedemonia cnlre los dtanas se 




cuentan cellas y espaAoles , quier fuesen de las reli- 
quias de Himilcon , quier llerados desde Espaiia p»ni 
esteefecto; y <iuecone$toa socorros Archidamo, tiijo 
de Agesilun , cerca de la ciudad d*- Matinea Tenci6 y 
maid i Epamiaonda , seiialiido capiLin de los tebanos; 
COD lo cual librd la antlgua ciudad de Lacedernoniade 
In de«truccion que la amenezaba , y del riesgo que 
eorria. 

Por el mismo tiempo como a1(;unos cartagiueses 
partiesen de Espana pormar, fea arrebalBdos contra 
su voluntad de algun rocio temporal, Reaon deaeo 
doimitarj Hannon ,to[nandoladerrol8 entre Poniente 
y Mediodia y vencidnii las bravas alas del gran mar 
Oc^ano, coniiaTegacinndcinuchosdiasdescubrieron 
yllegarnii dunaislamuy ancba,abundaDtedepaEloj, 
de muclia frescura y arbnledas , y muy rica , regada 
de rios quede montesmuy empinados se derrikaban, 
tan aacW y liondables qup se pcdian iiaveear. Por 
esto y porestaryermndemoradoresmuchns ileaque- 
lla (xale se quedarnn alii de asieuto ; los d^mis con 
su noia diemn la vuulta , y llegados a Carlago , dieron 
aviso al senrido de Indn. 

.Vristdtelcs dice que tratadoel ncgocio en el seiiado, 



acordaron de encnbrir csta nueva , y para eslc cferto 
bacemorirjiosqueia traiPfon.Tcmianesfisabprqiie 
el pueblo, como amigo de novedades , J eansado con 
laguerradetanlosafios.nodpjnsenla ciudad jtrtna, 
y be eomun acuerdo se fuesen i poblar i lierra Ian 
buena : que era mejor carecer de aqupllaa riqueias y 
abundancja , que endaquecer lasfuenas Je su cmdan 
con eslenderse munho. Eila isia creycron algunos 
fuese algiina delasCanarias; pero nila grandeia.en 
particular de los rios , nj lu frescura concuerdan. Asi 
los mas erndilos eslan persuadidos es la mie hoy lla- 
mamosdeSanlo [>iimingo 6 Espanola, dalgunaparte 
delHlierralirmcquecaecnaquella derrota ; y mas 
cuidaron ser isia por no haberla costeadn y rodeado 
por todas paries, iii considerado atcnlamcnle sus 
ribcms. 

CAPITULO III. 

Como lagnerradeSicillase moTiOdenacTo. 

AHoiAivloscaHaginesesendeseodetornarJIaguerra 

lie Sinlia , y para esto levaiitaban de nuevusoldados 

en AfriiM y en Espaiui. Los espaiioles no gusUban de 

esta guerra por cacr tan lejos ; y por haberles aucedi- 



RlSTOnrA DK fcSPA.^A. 



«k) por dos veces tan roai , tenian la p^rdida por mal 
agdero. RepresenUbanae los desastres y revesos pa- 
sadoG», y decian noser cosa justa liacer A log sioilianos 
fOierra, de los cuales ningun agravio recJbieran. 
Yiendo esto los cartagin^es , determinan de disimu- 
lar faasta Unto que cim el tiernpo hobiesen puesto en 
otvido los males pasados, 6 alguna ocbsion se presen- 
Uiseque lesposieseenneeesidad deabrazar la guerra 
ffae por entonees tanto aborrecian. Est^trataban los 
t-artagineses sin descuidarse en juntar una gruesa 
lloia, cuando may 6 proposito en Espana por falta de 
agoa sobreyino una gninde hanibre, y tras ella como 
es ordmario unapeste ymortindad no menor. De 
Sicilia otrosi cerifficaban que Dionisio despues de 
pstar apoderado en gran parte de aquella isia, pasado 
con sus armadas en Italia y tomadfo Reoio, ciudad 
puesta en lo jnas an^osto del estrecho 6 faro de Me* 
ciua, tenia puesto sitio sobre Cotron , ciudad griega 
y maritima , por estar persuadido se aumentarian 
mucbo sus fuerzas, si se bacia senor de aquella pla- 
za tan principal por sn fortaleza y puerto y que esti 
puesta en lo ultimo de Italia . 

Bstas cosns moyieron alsenado cartagines d yoWer 
H ia guerra de Sicilia. A los espafioles i tomar las ar- 
maseonvidaronlos trabajosque padecian: alisldronse 
en ndmero de yeinte mil peones y mil cabailos; y aun 
de camino en las naves de Mallorca A Cartago llevaron 
trecientos lionderos. Estaba nombrado por general 
4lesta eropresa un liombre principal llamadoHannon, 
e\ cnal con esta gente y otros dies mil africanos que 
tenian a panto, pas6 lueffo A Sicilia. Tuvo Dionisio 
arise de lo que pasaba y de la tnima que se le urdia, 
por tocual fue forzadod dejara JUlia y acudira lo que 
raasle importaba. LaflotaconquedesdeRepio pasa- 
lian los soldados en Sicilia , fue desbarataaa y ven- 
rida nor la cartagiResayy muchasnayes tomadas que 
lleyaban la ropa y recdmara del mismo Dionisio, Alii 
«»ntre los demas papeles se hallaron cartas de un car- 
tagines llamado Sunniato, escritas en grieco en qae 
iiyisaba A Dionisio del intento y aparato de aquella 
guenra : traicion y felonfa cometida contra su patna 
solo por envidia y rabia de que no ie hobiesen enco- 
mendadod 41 aquella guerra : delito que A 41 cost6 la 
vida , y en general f^e ocasion de que se promulgase 
un decreto en que se proveyd aue ningun cartagines 
en lo de adelante pudiese estuaiar las letras y lengua 
in*iega, con intento que no se pudiesen sin int^rprete 
comnnicar con el enemigo ni de palabra ni por escrito. 

Despues desta victoria naval muclios pueblos yciu- 
dadeade Sicilia seentregaron A Hannon : la guerra se 
prosoKuia con varios trances y sucesos liasta tanto 
que ultimamente el a no diez y seis despues que se oo- 
menzd, quo A la cuenta de Eusebio de la fundacion de 
Roma fue el de trecientos y ochenta y seis, 6 como 
otros niejor dicen de la Olimpiade noventa y nueve, 
Hno B^ndo, de Roma trecientos y setenta y unn, 
Dionlain fue mnerto por conjuracion de los suyos. 
Sucedidle un su hijo ae pequena edad , liamado Dio- 
nisio, de cuya ensenanza y del gobierno de la rep6- 
blica se encarg6 su cunado Dion, casado con una su 
liermana. Eran perversas las inclinaciones que en 
a«|uei mozo se descubrian: para criarle v amacstrnrle 
hizoyenir desdeAtenasel famosofildsofoPlaton. Con 
loa de Cartago asentd treguas y hizo capilulaciones; 
pero toda estadiligenciay la prudencia neste insigne 
varon no fue bastante para que no se alterase aquella 
is!a. Ca entre Dionisio (que con la edad se bacia mas 
ferot y mas bravo) y Dion su cufiado resultaron sos- 
pecbas y desabnmientos por donde Dion fue forzado 
•idesampararlatierra : dodo que en breve se trocaron 
las cosas , y Dion hecho mas fuerte por ak'un tiempo 
despoj6 A Dionisio del reino, y le forz6 A dejard Sici- 
lia y andar dcslcrrado, sin amigos, sin hacienda ni 
rnposo. Esto fue lo que sucedid en Sicilia: volvamos 
iLcuniirlas cosas dc Espana. 



37 



GAPITULO IV. 
De lo que hizo Hannon. 

Ya se dijo como al principio de la guerra de Siciiia 
los cartagmeses restituyeron d los de Cddiz en gran 
parte su Iibertad. Concluida aquella guerra, enviaron 
dos gobernadores desde Cartago d Espana , ea d sa- 
ber Bostar (i) para el gobierno de las islas Mallorca 
y Menorcacon orden que procurase ganarla voluntad 
de los saguntinos, y conquistalla con toda muestrade 
amistad y buenas obras, lo cual 41 hizo como le era 
mandado; pero ellos condeseo de*ia Iibertad tuvieron 
todas aquellas caricias por sospechas. y las desecha- 
ron constantemente sin dalle lugar de entrar en su 
ciudad con diversas escusas que alegaron para ello. 
A Hannon fue dado cuidado de gobernar A los de Cd* 
diz ; pero como en el Andalucia apretase d los natu- 
rales, y con grande codicia metiese la mano en las 
riquezaSy asl de particulares , como del comun (cosa 
que le fue mal contada)pu80 A los espaiioles en nete- 
»dad, comunicadoel negocio entre si, de levantarse 
contra los cartagineses. Tomaron subitamente las 
armas, mataron muchos de los enemigos en los puer 
l)los donde los hallaron derramados, ymetieron i 
saco sus bienes. Hannon , perdida gran parte do los 
suyos, y desamparado de los espaiioles sus aliados, 
Ilamd en su socorro gente de Africa: estos con corra- 
I'ias que hacian por aquella parte de Espana que hoy 
se llama Andalucia, trabajaron grandemente iatierra 
ron estragos y crucldades. Mas sabido que fue en 
Cartago, enviaron luego sucesor en lugar de Hannon 
afio de la fundacion de Roma de trecientos y noventa 
y ocho , sio declarar cdmo se Ilaniase el sucesor , ni 
qu4 cosas biciese en Espaiia ; por ventura se coofor* 
md con el tiempo , y quien quiera que fuese , rega* 
lando losnnturales, lesgand las voluntades, y aman- 
s6 el odio que tenian contra los de Cartago, sin usar 
de otras armas ni viotencia. 

En Sicilia allende de lo dicho , muerto Dion j 
vueito Dionisio del destierro , se torn6 d aiterar la 
paz : ca los siracusanos hicieron rostro al tirano , y 
desde Corintoles enviaron socorro y Timoleon por su 
capilan. Los cartagineses , vueltas sus fuerzas ^ 
aouella guerra , es cosa virisimil que dejaron reposar 
d Espana , por donde gozd algun tiempo de grande 
sosiego ypaz. Pero toda aquella alcgria y buena an^ 
danza en breve se deshizoy troc<5 d causa de las gran- 
des crecientes con que los rios salieron de modre , y 
hicieron increibles danos en los i^anados , campos y 
cdificios. Luego el aiio siguiente hobo grandea tem* 
blores de tierra , con que muchas ciudades d las ri- 
beras del mar Medilerrdneo quedaron por esta causa 
maltratadas, y entre las demas Sagunto recibid tanto, 
mayor dano, cuanto ella sobrepujaba en grandeza^ 
hcrmosura y riquczas dias demas ciudades do Espana. 
Ei ano tercero con bravas tormentas del mar y recios 
temporales sucedieron grandes naufragiosen dife- 
rentes lugares, que se contaba de la fundacion de 
Roma cuatrocientosycinco. Asimismo Hannon con^ 
fiado en las grandes riquezas que juntaron en Sicilia 
y Espana, y indignado por la afrenta de habelle qui- 
tado el gobierno ^como se ha dicho) tral<3y acometid 
por este tiempo de hacerse tirano en Cartago : para 
t sto se determin6 de dar yerbas d todo el senado , al 
pueblo y d los principalesen un convite general que 
pensaba hacer en las bodas de una hija suya. 

Tuvieron los cartagineses aviso de lo que pasaba y 
se tramalia ; pero sin pasar d mayor averiguacion se 
contentaron de acudiral peligro con hacer una pragi 

( i ) Ni del gobierno de Bostar ni del de Hannoo , ni de enta 
Icvantamientode los espanoles contra los cartagineses escir 
tado por la avariria y estorsiones de Hannon , babia nipguq 
hifrtoriador antigtfo. 



:38 



BlbLlOTKCA OE GASPAR Y ROlG. 



tiiAtica en que se ponia tasa al gasto de los convites. ] canzaban gran poder , y con grande lealUd sosieo* 
r^wx »<.«« <i«o;m.iU/«:nn ^t^^AA n«nn/.«i m.o »..r«.iiiAo/v • tabaH J avodaban i sos amigoa : que ioa siraciiaanos, 

despues dfe baber vuelto en su libertad, y despues de 
la muerte de Tlmoleon ^ capitan muy famoso, trata- 
bandeechar de aqueJiaisla a lo8 cartagineses : denies 
desto que Alejandro rey de Macedonia, el que por sus 
grandes bazanas tuvo el nomine de Ifagno, y al prin- 
cipio de su reynado antes de tener veinte anos cum- 
plidos venciera los esclavoncs. los tribalJos y los de 
Thracia, y sujetara las ciudaaes de Grccia que poco 
antes eran libres , domadas despues la Asia, la Suria 
todo el Egipto, por conclusion vencido y becbo hair 
y despues muerto el gran monarca Dano, se babia 
apoderado del imperio de los persas sin parar hasta 
aorir con el bierro y con las armas camino, y d la nia- 
nera de un rayo llegar basta la India , donde tenia to- 
madas gentcs y reinos nunca oidos : todo en menos 
tiempo que otro lo pudiera pasar de camino. 

Con estanueva movidos los espanoles quemoraban 
d las riberas del mar Mediterrtineo , acordaron ga- 
narle la voluntad con una emb<ijada que le enviaron 
hasta Babiionia : ca pretendian ayudarse d61 y valerse 
de sus fuerzas contra Jos cartagineses , que abierta- 
mente trataban de oprimir la libertad de aquella pro- 
vincia. El principal de la enibajada se Jlan!6Mai»*inOy 
segun se lee en Paulo Orosio, el cual de camino jun- 
tindose con los embajadores de la Gallia que bacian 
el mismoviaje, ultimamentellegoi Babiionia, donde 
los embajadores de Sicilia, de Cerdeua , de las ctuda- 
des de toda Italia y de Africa , y hasta de la misma 
ciudadde Cartage estabanpor su mando aguardando 
& Alejandro. £l , luego que lleg6, senald audiencia a 
los embajadores. 

Los de Gspaiia le declararon la causa de su venida, 
y lo que les era mandado. Fue la fama de su esfuerzo 
y valor esparcida por todo el mundo era llegada i lo 
postrero de la tierra , que es Espaiia , y por ella su 
nacion se rooviO para con aquella embajaria, y por sii 
medio saludarle y pedirle su amistad : cosa que no le 
seria de poco provecbo, si despues de tomado el 
Oriente tratase , como era razon , de volver con sus 
armas y banderas d las partes de Poniente . pues po- 
dria a su voluntad servirse de las riquezas ae aquella 
muy rica provincia : que los espanoles , trdbajados no 
menos con disensiones de dentro, que con guerras 
de fuera, y muy cercanos al peli^o, tenian necesi- 
dad de no menor reparo que el suyo : que jamds pon- 
drian en olvido la merced que les bici'ese , ni come- 
terian por donde en algun tiempo se deseaseen ellos 
lealtad y toda buena correspondencia : la costumbre 
de los espanoles ser tal , que ni trataban liaeramente 
amistad con alguno, y despues de trabada la conser- 
vdban constantemente. 

Esta embajada fue muy agradable A Alejandro, de 
tal manera que entonces le pareci6 baberse becbo 
senor de todo, como lo dice Arriano, pues desde lo 
postrero del mundo venian A poner en sus manos sus 
diferencias. Pregunt61es muclias cosas del estado de 
su republica , de las riquezas de la provincia , de la 
fertilidad de la tierra , de las costombres y manera de 
los natur^les , y de la contratacion que tenian con los 
eslranjeros. Demds desto prometid que por cuanto, 
ordenadas las cosas de Asia , en breve pensaba mover 
con sus gentes la vuelta de Africa y del Occidente, 
que en tal oc<ision tendria mcmoria y cuidado de lo 
que le suplicabnn. Con esto y con mucbos donos que 
les did, los eDvi<) contentos A su tierra. 

Ardia Alejandro en deseo do imitar la gloria de Ins 
roroanos, y estaba enojado contra los cartagineses, 
de quien tenia aviso que despues que Tiro fue por 
Alejandro destruida, y despues que edific6 en la mis- 
ma raya de Africa la ciudad de Alejandria , el miedo 
que d6l cobraron fue tan grnnde , que le enviaron i 
Amilcar, por sobrenombre Rbodano, para que, fm- 
jjMrndo que Inia , les sirviesede espfa , y con todo se- 



€on esta disimulacion qued6 Hannon mas orgulloso : 
resolvi6se de tomar las armas al descubierto, y para 
matar los principales y apoderarse de la ciudad ar- 
m6 sus esclavos , que eran valientes y en gran nu- 
mero. Fue al tanto descubierta esta prdctica : acu- 
dieron coiftra 61 los ciudadanos, y en un Castillo do se 
babia recogido con veinte mil de lo^ suyos , fue pre- 
so : sacdronle los ojos , quebrdronle los brazes y las 
piemas ; y despues de bien azotado, le pusieron en 
una cruz. Sus hijos y parientes , as! los que tenian 
parte en la conjuracion , como los que estaban sin 
culpa , fueron por sentencia condenados & muerte, 

f»ara que no quedase ninguno de aquella familia y ra- 
ea ^e pudiese imitar aquella maldad , ni vengar los 
jttsticiaaos : cosa que parece arande crueldadT, si la 
gravedad del delito y ei amor de la patria no la escu- 
earen en gran parte. 

CAPITULO V. 

De una embajada que se envi6 a Alejandro rey de 

Macedonia. 

A un mesmo tiempo por muerte del gobemador que 
enviado en lugar de Hannon sucedid en CAdiz , Boe- 
des desde Carta^ vino al gobierno de Espana (i) y 
de Sicilia : certificaban que Dionisio forzado por los 
suyos que se conjuraron contra 61, yporTimoleonel 
de Gonnto, de^^amparada la tierra, con sus tesoros 
particulares se habia retirado y huido A la misma ciu- 
dad de Corinto, donde, teniendo por mas seguras las 
cosas y ejercicios mas bajos, pas6 la vida torpemente 
en losbodegones y casas piiblicas , y la acabdocupa- 
do en ensenar A los nines de aquella tierra las prime- 
ras letras como maestro de escnela : que fue notable 
liiudanza j senalado castigo de su vida desordenada. 
Echado Dionisio de Sicilia^ Timoleon se ensoberbid 
de tal suerte , que pretendi6 echar A los cartagineses 
de toda aquella isla : con este intents revolvio sobre 
ellos, dimes la batalla junto al rio llamado Crinisio. 
'Vencidles , y mat6 diez mil dellos : tomdles asfmis- 
mo los reales. La victoria no cost6 A Timoleon poca 
sangre ; antes por quedar muy maltratado su ej6r- 
•cito, ni pudo salir con su pretension de ecbar los 
•cartagineses de la isla, ni aun tomalles ciudad dlguna. 
En este medio por muerte de Boedes , 6 por babelle 
absuelto del gobierno, Maharbal vino por gobemador 
de Espana^ del cual nosesabe alguna cosa que en ella 
biciese , ni aun tampoco qu6 gobernadores cartagi- 
neses vinieron despues dA\ en Espana. 

Lo que se dice por cierto, es que los de Marsella, 
por haoerse multiplicado en gran numero, y por 
causa de la contratacion , enviaron en mucbas naves 
una poblacion d Espana ano de la ciudad de Roma de 
cuatrocientos y diez y nueve, v que parte desta flota 
surgid y hizo asiento en las haldas de los Pirineos en 
frente de Rosas , y allf poblaron aquella parte de la 
ciudad de Empurias (en latin sellamO Emporia por ser 
como mercado de mucbas partes) que estaba dcia 
la mar, la cual parte, aunque era de pequeno espacio 
pero ei«taba dividida de lo restante de aquella ciudad 
con una muralla que para esto se tir6 de una parte A 
otra : por donde la dicha ciudad antiguamcnte en 
griego se ]lam6 PalsBopoHs , que quiere decir ciudad 
vieja , por lo mas antiffuo de ella , y tambien Diospo- 
lis , que signiOca ciudad doblada 6 dos ciudades. La 
otra parte de la armada de Marsella dicen que pasd 
aidelaDte al cabo de Denia, y alii edified un pueblo 
iunto al lemplo de Diana que'alli se veia, como arri- 
ba queda dicho. 

Con la venida desta flota tres cosas se supieron en 
Espnna memorables , es A saber que los romanos al* 

(I) Tampofo dpi jrobierno de Roode? y su suresor Mabar- 
bal en Espana bace inericioii iiin^'un auloi antiguo. 



■ISTOMA M BSPARa. 



39 



creto ayisase delos sucesos y intentos que Alejandro 
iQviese; pero todos estos pensamientos y trazas-atajd 
la maerte , que le sobrevino cuando menos pensaba, 
ca falleciden Babflouiai los veinte y ocho de junio el 
ano primero de la Olimpiade ciento y catorce: el cuai 
ano de la fundacion de Roma se contaba cuatrocien- 
t06 y treinta. Algunos qaitan dos anoe desten6mero, 
yea forzoso que la bistoria en la cuenta y razon des- 
t08 tiempos a las Teces vaya con poca luz y casi 
i tiento. 

EsiBL embajada de los espaiioles es verisimil que 
de8agrad6 i los cartagineses, contra quien principal- 
mente se enderezaba. Mas no les pudieron dar cuer- 
ra por las alteraciones de Sieilia y per el mieoo de 
Affatbocles ^ el coal , sin embargo oue era hijo de un 
ollero y nacido en Sicila , y que habia pasado la mo- 
cedad torpfsimamente , nor ser diestro en las armas 
Y de mucna prudencia , lue por los siracusanos nom- 
brado por su capitan para que los acaudillase en la 

Suerraque traian contra los eneos. la cual conclui- 
a, como se sospecbase que pretenaia tiranizar aque- 
11a ciudad de Siracusa ^ fue enviado en destierro. Re- 
cibi^ronle losmurgantinosporla enemiga que con los 
siracusanos teuian: hici^ronle gobemador primera- 
mente de su ciudad, y despues su capitan : con que 
tuvomanera para apoderarsede Leotmi, y tambien 
tomd i Siracusa por traicion de Amilcar cartagines, 
al cual ella llamara en su ayuda contra el pocler de 
Agathocles : deslealtad v traicion de que fuera casti- 

Sdo y pagara con la cabeza, qae asi estaba deereta- 
y acordado por veto de todo el senado de Gartago, 
si antes de yolver A su tierrano falleciera enlamisma 
Sieilia. 

Sncedi6le otro del misrno norobre. es A saber 
Amilcar bijo de Gisgon. Pas6 en Sieilia con naovo 
ej^ito de Africa , y nuevos socorros que de Cspana 
le acudieron (i). Llegado i la isla , fueenbuscade 
Agathocles : didle al principio una rota , con que le 
encerrd y cercd dentro de Siracusa. El peligro y el 
dano derriba A los cobardes y aniroa A los valientes: 
fue asf que Agathocles en aouella estrechura us6 do 
una osadia maravillosa , ca despues que persuadi6^ 
los suyos A sufrir el cerco animosamente, A\ con su 
flota pas6 en Africa : notable resolucion, pues el que 
no tenia fuerzas para una guerra , ayudado del con- 
sejo, sbl\\6 yencedor en dos. Yencid en batalla A Han- 
non y capitan ^e los cartagineses que le saliera al en- 
cuentrOy y le mat6. Desoues, destniidos los campos, 
las Tilias, y los pueblos aorasados, y robadogran nu- 
mero de humbres y de ganados, puso en gran temor 
y cuita d los de Cartage , en cuyos ojos las alquerias 
de la ciudad , sus labranzas y sus campos , todo el 
regalo y liqueza de los ciudadanos con cl fuego hu- 
menban. 

Demas desto de Sieilia, se supo que Artandro, her- 
mano del tirano , que quedara en el cerco, con una 
salida que hizo , did una arma tan brava sobre los 
enemigos , que descuidados estaban , que maid A su 
capitan y puso A los demis en huida. Con esta nueva 
luego Agathocles di6 yuelta A Sieilia, y alii por todas 
partes apretd A los cartagineses de suerte que , con 
rouerte de muchos dellos , ecb6 A los dem^s de toda 
aquella isia (2), y 61 quedd en todo sosiego. Fue csia 
paz de poca dura A causa que Pirro rey de Epiro, 
que bo^ es Albania, llnmado por los de Taranto pasd 
en lUlia, y en ella afligio y trabajd el poder de los 
romanos con dos rotas que les did una tras otra. De 

(1 ) DiodoroSieuIo dice qae fneron A esta espedicion , ve- 
rificada el ano 443 de Roma , 310 antes de J. C. mil honde- 
rw de las islas Baieares muy diestros en tirar las piedrat, y 
eon tanta violancia , que ni los esciidos ni las colas podian 
defenderlos de sus lerribles tiros. 

(3) Justine dice, que, despuss de una guerra muy sm- 
pienta , Agathocles bizo la paz con los cartagineses, y estos 
$e reliraron de la isla. 



Italia Pasd A Sieilia aiio de la fundacion de Roma de 
cuatrocientos y setenta y seis con esta ocasion. Fa- 
llecid Agathocles en Siracusa rico y dichoso: su mu- 
jer y hijos (como A\ solo deid mandado) recogidos 
sus tesoros y preseas, se fueron 6 Egipto. Losde 
Cartage sabido lo que pasaba , entraron en pensa- 
miento de apoderarse de nueyo de toda aquella isla- 
para lo cual se apercibieron de un grueso ej^rcito, y 
en particular nuestros historiadores afirman que de 
Espana lievaron en una ilota para este efecto cinco 
mil peones y ciento y cincuentacaballos todos espa- 
noles , con mas setedentos honderos mallorquines; 
y que sacaron otrosi de sus fortalezas los soldadbs 
que tenian de guamicion , para lleyarlos A esta em- 
presa, y pusieron en su lugar soldados espaiioles que 
guardasen aquellas plazas. 

Los siracusanos al contrario para contrastar A las 
fuerzas y intentos de Cartago llamaron en su ayuda A 
Pirro , que por esta causa se nombrd rey de Epiro y 
de Sieilia , liegado, rompid en una batalla de tierra A 
los cartagineses que aun no tenian juntas todas sus 
fuerzas ; pero lle^dos los socorros de Espana , ya 
que Pirro tratabade yoiverse A Italia fue desbarataao 
en una batalla de mar, y forzado A desaroparar A Si- 
cilia, y aun pocodespues de Italia pasd A su tierra , per- 
^ido el senorio de Sieilia tan presto como le babia 
aduuirido : asi lo refiere Justine. Con la ida de Pir- 
ro los de Siracusa encargaron el gobierno de su ciu- 
dad A Hieron : despues le hicieron su capitan con- 
tra los cartagineses, y flnalmente rey. Fue bijo de 
Hieroclito que dencendia del linaie de Gelon an- 
diguo tirano de aquella isla : su madre foe mujer ba- 
ja, y una esclaya. Era grande el csfuerzo y las 
partes de Hieron , y no era menester menos reps- 
ro contra los cartagineses , que fortaleeian con muy 
gniesas guamieiones muehas ciudades de que es— 
taban apoderados , y aspiraban al senorio de toda 
la isla. 

CAPITULO VI. 

De la primera guerra pdnica contra Cartago. 

EsTANDO las cosas en este estado, se encendid de 
repente una nueva guerra con que el poder y buena 
andanza de los cartagineses fue abatido por los ro- 
manos , los euales entraron en Sieilia eon esta oca- 
sion. Los mamertiuos (que asise Ilamaban del nom- 
bre del Dies Harte por atribuirse A si la gloria de las 
armas y tenerse por mas valientes que los demas) 
moraban en aquella parte de Italia que se llama Cam- 
pania 6 tierra de labor, desde donde fueron llamados 
por los ciudadanos de Mecina^ cuidad puesta sobre 
el estrecho de Sieilia con un muy bueno y seguro 
puerto, contra el poder de Acatocfes que eon los de- 
mas pretendia enseiiorearse ae aquella plaza. 

Los mamertinos llegados A Sieilia hicieron muy 
bien su deber: pero en premio de su trabajo quita- 
ron la libertaa a los ciudadanos antiguos de aquella 
ciudad y se hicieron senores de todo : demds desto 
dilataron su senorio por aquella isla : creeieron en 
tanta manera en riquezas y orgullo , que se atr'evie- 
ron A tomar las armas primero contra Pirro rey de 
Epiro, y despues de acometer y haeer agravios A los de 
Siracusa^ pero como fuesen vencidos en una batalla 
que se did junto al rio dicho Longano por Hieron ca- 
pitan de los contrarios, fue tan grande la rota y ma- 
tanza que en aquellos se hizo, que los mamertinos, re- 
dueidos dentro de la ciudad, apenas se podian defen- 
der con las murallas sin eonfiarse desus fuerzas, por 
donde determinaron busear soeorro de otra parte. 
No fueron todos de un pareeer, ca parte de aquellos 
ciudadanos llamd en su soeorro A los cartagineses, 
los euales porque estaban eerea acudieron presto, y 
fueron reeibidos en la ciudad y pueblos comareanos. 
Otros enviaron embajadores A Roma por ser grande 



la fajna que corrh de su esfuerzo , juaticia y buena 
andanza. 

Los qun fueroD KDviados , Renalada que leg Tue au- 
dien:id , declararoD en el senado a lo que eran veiii- 
ilos. TraUda el negocio, muclios fueron de pirecer 
que no era Ilcito bacer guerra i las cartagineses, que 
ninguna causa nidlsguElo les babian dado. Lm de- 
mas deciao que no era bien esperar Itssta tanto que 
apoderados de Sicrlia pasasen en Italia : puea nadie se 
Qontenta con lo que Liene, y toitos cuanto son mas 
podeniEos , tanlo quieren pasar mas adelnnte. Resol- 
vieronse que debian acudir & los mamertinos , prin- 
cipalmenlequeenciertossjetilo nnljguo tornado can 
Carlago en el consulado de Publicola ; renoTado yn 
por trea veces. He liabia puesto por condicion que ni 
lus unos ni los olros se entremetiesen ea lascoBas do 
SJcilia , lo que decian baber quebrantado Ids de Car- 
tage. El cdnsut Appio Claudio fue enviado en socorro 
«on algunas companias el abo primerode laOlimpia- 
de ciento y veinte j nueve, que de la fundacion de 
Roraa se conlaba cuatroclentos y noventa. 

SabidoestoenHecina, parte de los ciudadanos to- 
maron las armas con que ecbaron de su ciudad la 
^arnicion de los cartagineses. Por este agravio, que 
fue muy noLible , itritados los cartagineies se con- 
«ertaron con Hieron, y juntadas con 61 sus fuerzas« 
pusieran pur mar y por lierra cerco i los de Mecina 
con intento mi de apoderarse de la chidad, como 
fiara impedir el pasodel estrGcboalosromanos;pera 
ellos luego que llegaron, cubierlos de la escuridud 
dela Docbepasaron el cstrecho, y recibidosque fue* 
ron deutro de ia ciudad , salieron a dar la batalla al 
enemigo , en que rencieron i Hieron y tamaron los 
reales de Jes carlagineses. Siguieron ei alcancc y la 



T n''ic. 

victoria Imsta la misma cludal iTe Siracusn, donJc 
tuvieron algun tiempo cercados a los siciliiinos que 
de la niatanza escaparon : asimismo a los cirLi^ine- 

ses quilaroti no pocag ciudadei y pueblos. Trocadas* 
lascosasdestasuerte, Hieron tambien seaparlAde- 
llos y tutnd asiento ron los romanos. 

So desraayaron por eslo los cartigineaea , antes 
tanto con mayordtligenciay brio juntaran unanuefs 
y gruesa arntada, y levanlaron nuevas companias en 
EspiinR y per Uis mqrinus de la Gdllia , y por la Lign- 
ria (que boy es lo de tienovu) segun que Polibio lo 
tcstilicH. Conesteaparalotornarontila guerracontra 
l«s romanos, que fuelorga y dilicuitosa; pera no ba- 
re A nuestro propiisito declarar todo loqiic mi ella su- 
ccdjd , pues es baatante carsa la que toPHmoa de re- 
latar las cosas de Es^oa : de la cual refiereii nues- 
tros escritures .sin scnalar ni lugares ni nombn-s, que 
por este tiempo era trabajada ije una guerra cruel y 
civil , sin perdonar ui escusar niuertes , robos y guw- 
mas que de todas maneras aucediau. En Siciliu la 
guerra en tre romanos y carlagineses se proseguia: 
l(« trances y sucesos fueron varies , ya los vencidos 
veucian, ya eran vencidos los vencedores, hasta Ian- 
toque se did una batalla naval ann de la fundacion 
deitomadequinientos ydes, en que las fu«zas de 
tos romanos fueron trabajadas , ca el general rumano 
Cecilio Metello Cue vencido y puesto en liuida con 
p^rdida , si creemos i Gusehio, de noventa naves. 

Al coDtrario los mallorquines se rebelaron contra 
los gobernadores de Cartago, y mucrta la guernicion 
de cartaginescs , con un granizo de piedras Ibrzaran 
a la armada que estaba surta en el puerto & snlirse 
AH y ecbar ancoras en alta mur ; y como la Turia de 
aquellos Immbrcs salvages no se amansaBC , les fue 




nccesariobacerseil la vela la vuelta de l^arlago. Para r daron en Cartage de enviarpnraesle cfecloun varon 
sosegar aqnelln revuelta v ganar aquellos islenos em de conocida prudeiicia y de gran Tan^a en las arma* 
menestcresruerzo,autondad ymana.pordondeacor- 1 per nombre Amilrar Barclitno. Este con la autoridai) 



lISTOtIA DI W»h^A. 



4i 



J deitreza qnu tenia, jtmtd y se Byud6 de grande 
afabilidftd en su trato : asi sin usar de rigor ni de foer- 
za redojo toda la is]a*al reposo y'obediencia de antes. 

En este tiempo en una isla llamada Ticuadra cer- 
cana A Maliorca nacid i Amilcar un hijo por nombre 
Anibal . aquel qae con la grandeza de sus bazaiias y 
con la faroa de su valor bincb6 la redondez de h tier- 
ra. Plinio sin duda, si la ietra no est^ errada; hace A 
Ticuadra patria de Anibal. Nuestros coronistas ana- 
den que nacid de madre espanola (1) y que el gran 
Amilcar su padre , nombrado que Tue por general 
para continuar la guerra contra los romanos ano de 
fa fundacion de Homa de quinientos t siete , Ilevd A 
Sicilia en su armada dos mil espanoka y trescien- 
tos honderos con iotento de recobrar el seiiorio de 
aquella isla y que los suyos habian perdido. Con estns 
Kentcs coste<) y aun acometi6 las riberas de Italia, y 
ultimamente surgid con su flota en aquella parte de 
Sicilia donde esfi puesta la ciudad de Palermo con 
una ensenada y cala que alli tenia no mala para las 
naves. 

Esl^ all! cerca un monte emninado , que por todas 
las Dartcs tienedspera la subioa: debajo del se es- 
tenaia y estiende una llanora de doce millas en cir- 
cuito , muy fresca , hermosa y f^til A maravilla. En 
aqael monte se fortiGcd Amilcar , y en 61 puso sus 
gcntcs con intento oue no le forzasen A venir A las 
manos y dar la bataMa de poder A poder : ca no quo- 
ria avcnturar el resto de una pelea^ y solo pretendia 
trabajar al enemigo con escaramuzas y rebates, con- 
vidar a los pueblos y ciudades comarcanas A tomar 
oiro par lido , y junto con esto hacerse seiior de la 
roar. Contra estos ibtentos el c6nsul Cayo Luctacie, 
euTiado gue fue de Vbma con una gruesa armada, 
Ilegd y di6 fondo junto al promontorio Lilibeo , donde 
estd sentada la ciudad de Trapana. Aslmismo A ins- 
tancia de Amilcar narti6 deCartagouna nueva arma- 
da , y por general aella un bombro principal que se 
ilamaba Hannon. 

Vinieron A las manos las dos armadas cerca del di- 
cho promontorio Lilibeo dcabode Trapana : la batalla 
fue brava y de las mas famosas del mundo. La victo- 
ria quedd por los romanos: ia armada cartagincsa 
destrozada , ca sesenta naves fueron tomadas por )os 
romanos , y otras cincuenta ecbadas A fondo: el n6- 
merodelos muertosyprisioneros fueconformeal n6- 
mero de las naves y grandeza dela victoria. El temor 
de la ciudad de Cartago cuando se supo la rota fue 
tan grande , que se determinarony trataron de tomar 
a^icnto con los romanos. Didse el cuidado y comi- 
sion de hacer los conciertos y capitular A Amilcar, 
capitan de no menor valor para sufrir los reveses de 
la fortuna , one deesfuerzo para hacer la guerra. Ho- 
bo vistas de los dos generales , en que se trat6 de las 
condicioncs , y iiltimamente se coBcloy6 la paz en 
esta forma yconestascapitulaciones: los cartagine- 
scs saquen sus huestes y soldados de Sicilia y de las 
islas comarcanas ; no hagan algun agravio 6 molestia 
a Hieron , ni A los demis confederados de los roma- 
nos ; paguen A ciertos tiempos y plazos dos mil y dos- 
cientos talentos Euboicos ; y esto por castigo y por 
los gas tos bechos en ia fnierra , suelten los cautivos 
que tuvieren sin rescate. 

Estas condicioncs no agradaron al pueblo romano: 
por lo cual diez varones enviados con antoridad de 
corregir y concluir este tratado , anadieron mil ta- 
lentos A la suma que estaba concertada : demds des- 
tu mandaron que lo3 cartagineses no solosafiesen de 
Sicilia, sino tambiende las otras islas que caen entre 

( t ) Florian de Ocampo es sin dada dft quieo Mariaaa toma 
e^^Us QOtieias de la rebelioo de los mallorauioes, sumisioni 
Amilcar Barchtno y nacimteoto de Anibal oe inadre espatiola 
en la isla de Ticuadra , de que ao habia ningua autor aa- 
tiguo. 



Sicilia y Italia. Con tanto se dejaron las armas , y so 
concluyeron las paces el aiio veinte y dos despucs 
que la guerra se comenz6 ; pero de taf manera , que 
totios entendian nofaltaba voluntad & los cartagineses 
de volver h la guerra y a las armas , y que lo haritin 
luego <}ue tuviesen fuerzas bastantes , con mayor brio 
y porfia que antes. Las condiciones que Ics pusicron 
eran muy pesadas; y por tanto sp persuadi.-m no las 
guardarian mas de cuaoto les fuese forzoso. Fue c^ie 
ano desgraciado para Eipana por la seca que padecMS 
y falta de agua , y por los ordinarios tembloroH ala 
tierra, con que una parte de la isla de Cddiz dicense 
abri5 y se hundid en el mar. 

CAPITULO VII. 
Como Amilcar vino otra vez k Espaiia. 

Nu?fCA las adyersidades paran en poco, antes vie- 
nen de ordlnario enlazadas unas de otras , conio so 
vid en la ciudad de Cartago que le sobrevinieron nue- 
vos desastres y dafios , y fue que i un misrao tiempo 
en Africa y en Cerdena se amotinaron los soldados 
cartagineses porque no se les daban las pagas auc de 
mucho tiempo se les debian. En Africa los soldados 
que shiieron de Sicilia, luego que se amotinaron, 
nombraron por sus capilanes A Coto Africano, y a 
Sjjendio itahano (2) de nacion : eran como sesenta 
mil bombres : la ciudad no les podia satis facer por 
estar sus tesoros acabados con los ^aslos dn aquella 
desastrada guerra. Volvieron su rabia contra los pue- 
blos y los campos comarcanos , con que pusieron en 
gran cuidado y cuita i los de Cartago. Los de Cerde- 
na adem?is de amotinarsc pnsaron tan adclante , que 
sus mismos soldados seconjuraron contra su capiinu 
Hannon sin parar basta ponerle en una cruz por ha- 
berse con ellos dsperamente. Fuera enviado este ca- 
pitan para apaciguar el montin que alli se habia levan- 
tado: con su muerte se juntaron los soldados do 
Hannon con los amotinados de antes , y por algun 
tiempo tuvieron el senorio y mando de la isla , basta 
tanto que echados por los naturalcs de ella , se buyc- 
ron y pasaron A los romanos : de los cuales de tal ma- 
nera fueron recibidos y amparados , que no los lor- 
naron denviar A Cerdena, mas por otra parte ellos 
armaron mucbas naves para quitar & los cartagineses, 
como lo hicieron , la posesion de aquella isla. 

Fue este grave sentimiento para los de Cartago, 
que consideraban cuantas fuerzas perdian con habcr- 
les qui tado k Sicilia y al presente despojado de Cer- 
dena. Los romanos se escusaban con el concicrto y 
capitulaciones pasadas , por donde pretendian que 
los de Cartago debian partir mano y salirse de la una 
y de la otra isla. Para mitigar esta pena usaron de 
blandura y de maiia, y fue que sin ser requeridos en- 
viaron trigo a Cartago para remedio de la hambre que 
se padeciagravlsima en aquella ciudad , causada de 
la falta de labor por los alborotos que no dieron iugar 
A sembrar los campos : dado que Amilcar Barchtno, 
nombrado de los suyos por capitan contra los amoti- 
nados do Africa, los habia quebrantado y cansado 
con padencia de tres aiios, y vencido despues en 
una serialada batalla que les did. Reparadas las cosas 
con esta victoria , y disimulado el aolor de habellcs 
Guitado A Cerdena , tornaron A tratar de lo de Espana: 
donde por caer tan lejos de Roma pensaban podrian 
estender su senorfo , y con mayores ventajns recom- 
peosar los daiios pasados. Nombraron i Amilcar para 
aquel cargo con au tori dad suprema de hacer y des- 
hacer ; el cual al pnrtirse de Cartago , segun la cos- 
tumbre , hizo primero sus votes y ofreci6 sus sacriG- 
cios : halldse presente su hijo Anibal nino de nueve 
aiios poroue le queria Ilevar consign A Espaiia. Hizo- 
le tocar al altar » y que jurase por espresas palabraft 

(2) MathoD y Spendio, segan Polybio. 



42 



BIBUOTBCA DB CASPAl T EOHS. 



qae en siendo de edad vengaria itt patria contra los 
romanos , y tomaria contra ellos las annas. Tenia 
Amilcar otros tres hijos menores que Anibal , es k 
saber Asdrubal , Magon y Hannon. 

Hfzose Amilcar d la vela . y luegoqueliegd A Cddiz, 
los turdetaiios , que sin hacer mudanza se liabian 
conservado en la amis tad de Cartago , enviaron em- 
bajadores (1) d dalle la bienyenida y ofrecelle sus 
gentes y fuerzas , si las hobiese menester. Con esta 
ayuda Amilcar no solo recobr6 lo que antiguamente 
lossuyos poseian en tierra firme , pero aun se apode* 
t6 de toda la B^tica parte por fuerza, y parte pur vu- 
luntad de los naturales ; que fue el auo Je la mndu- 
cion de Roma de quinientos y diez y seis. Era esta 

gente poraquel tiempo tan rica, que como dice Stra- 
on usaban de pesebresy de tinaiasde plata. Anaden 
que , costeando con su armada las riberas del mar 
Mediterrdneo , se metid por Ebro arriba , donde fun- 
d6 un pueblo que antiguamente llamaron Cartago la 
vieja , y hoy se entiende que sea Gantavecha , pueb^o 
pequeno de los caballeros y 6rden de San Juan , dis- 
tante de la ciudad de Tortosa entre Poniente y Sen- 
tentrion por espacio de diez leguas , en los pueblos 
dichos antiguamente ilercaones , donde sin duda la 
puso Ptolomeo : por donde claramente se entiende 
como se enganan los que sienten que Cartago hi yieja 
fuese 6 la misma ciudad de Tortosa , 6 tres leguas 
lidcia el Levante donde sale el sol una aldea llamada 
Perell6 por ciertos paredones que alii bay, rastros 
manifiestos de ediGcio antiguo. 

El ano siguiente se apodcrd de todas las marinas, 
donde los bastetanos y contestanos se estendlan hasta 
el mar : comarcas do noy estdn las ciudades de Baza y 
Murcia; y no dista mucno de alii la de Sagunto, de 
donde vinieron embajadores d Amilcar para darle el 
parabien de las victorias vtraerlesoresentes, si bien 
los de aquella ciudad estaban muy lejos deentregdr- 
sole, aunoue fuese con muy honestos y aventajados 
partidos. Despididles pues benignamente y con bue- 
nas palabras ; pero el deseo que tenia de apoderarse 
de aquella ciudad era muy grande. Era menester bus- 
car algun color para hacello , y para cubrir su mal 
dnimo con capa de bonestidad. Acordd de persuadir 
d los turdetanos que en los t^rminos de Sagunto edi- 
ficasen una ciudad: la cual consta se llamo Turdeto, 
y algunos quierenquesea Tiruel, apartada veinte le- 
guas de Sagunto : esto sienten movidos solo por la 
semejanza del nombre , conjetura !as mas voces 
enganosa y flaca. 

Resultd de aquel principio y por aquella causa di- 
ferencia entre aquellas dos nacioncs 6 ciudades : oca- 
fiion d propi^sito para lo que pretendia Amilcar ^ que 
era apoderarse de los saguntmos y quitalles fa liber- 
tad : ellos , por sospecbar lo que era , se resolvieron 
de no alborotarse , ni tomar las armas contra los tur- 
detanos. A la boca dol rio Ebro hicieron los cartagi- 
neses fiestas y alegrfas portodaslas victorias pasadas, 
junto con celebrarse fas bodas de Himilce hija de 
Amilcar , con Asdrubal deudo del mismo, el aiio que 
secontaba de la ciudad de Roma quinientos y veinte 
y uno. Hacianse estos re^ocijos , y no por eso el capi- 
tan cartagines se descuidaba de lo que d la guerra 

^1) Segun los htstoriadores aotiguos, Amilcar vino i Es- 
ptua con el famoso Anibal y con Asdrubal, empexando in- 
medialamenle las hostilidadei. en las qna venci6 i iostar- 
tessios y i los iberos, i los ceftas, los velones, y derrold i 
Istolacio qae mandaba nn ej6rcito de cincuenta mil celtas; 
cogi6 prisionero d su general Indortes y lo mand6 ahorcar; 
rund6 la ciudad de Castra-Lenca nue es Castei- bianco, y si- 
116 la dt Helice. Pero el ej^rcilo de los espanoles, mandado 
por Orison • socorre la plau , pone en vergonzoea fuet al 
cartagines orgulloso con las victorias pasadas, le persigne, 
le obligt d repasar el Guadiana, y Amilcar , que habia sido 
herido gravemenia en un combale, pasando este rio, cay6 y 
seahog^ en t\. 



tocaba , antes desde alK envi6 embigadores d los prin- 
cipales de la Gallia para ganarles las voluntades, por 
tener entendido que su amistad podria ser muy d pro- 
pdsito para la guerra , que en teniendo d Espana suie- 
ta,pensaba hacer contra los romanos. Urangedloft 
con dddivas y con oro , de aue ellos eran muy codi^ 
ciosos y Espana muy abunaante. 

Lue^o el ano siguiente movi6 con su gente y ar-^ 
mada acia los Pirineos : corrio y sujeUS todas aque- 
llas riberas desde Tortosa hasta el rio que hoy llama- 
mos Lobregat, y antiguamente se I1am6 Rubricato. 
Poco adelante del fund6 la nobilisima ciudad cabeza 
de Cataluha , con nombre de Barcelona por los Bar- 
chinos , del cual linage 61 era. Otros atribuyen la fun- 
dacionde Barcilona d Hdrcules el Libio, otros d la 
ciudad Barcelona que estaba en Asia en laprovincia 
de Caria; pero autores mas en numero y ae mayor 
antiguedad cuentan d nuestra Barcelona entre las 
poblaciones cartaginesas , con que se refutan las dos 
opiniones postreras, y la primera se comprueba. 
Trataba destas cosas Amilcar , yjuntamente preten- 
dia apoderarse de Roses y de Ampurlas , ciudades cer- 
canas , y que resistian dsus intentos por estar aliadas 
con los saguntinos, cuando muy fuera de su pensa- 
miento le sobrevino la muerte en los pueblos edeta- 
nos, donde era vuelto por causa de acudir d las alte- 
raciones que en la Betica estaban levaotadas. Fue 
muerto en una batalla que did d los naturales que le 
salieron en gran numero al encuentro , el noveno ana 
poco mas d menos despues que vino esta se^nda 
▼ez d Espana. La pelea fue tan brava y sangrienta, 
que dA pasados cuarecta mil hombres que llevaba 
eonsigo, mas de las dos tercias partes murieron d 
cuchillo. Los demas muertos su general se salvaron 
por los pies , y con la oscuridad de la noche se pu- 
dieron recoger d las ciudades comarcanas de su de- 
vocion. Tito Livio dice que esta batalla se di6 junta, 
d un lugar y puebla que se Uamaba Castro alto. 

CAPiTULO vm. 

De lo que Asdrubal hizo. 

Las fuerzas y armas de los cartagineses despues- 
desta rota tan memorable refieren que revolvieron 
sobre La Bdtica 6 Andalucia , donde echaron por el 
suelo una poblacion de los focenses , sin declarar qud 
nombre tenia : solo dicen que fue la primera q^ue se 
alborotdra en aquellas partes; asi la que fue primera 
ocasion del dano, fue primeramente castigada. Esta 
en Espaiia. En Cartago , sabida la muerte de Amilcar, 
se trat5 en aquel senado de enviar sucesor en su lu- 
gar para el gobiemo de Espana. Hobo grande debate 
sobre el case, y no seconformaban lospareceres. La 
ciudad estaba toda dividida en dos banaos, los Edos 
y los Barcbinos, dos parcialidades y familias que en 
poder , riquezas y autoridad sobrepujaban d las de- 
mas. Los BarchiQos querian que Asdrubal fuese ele- 
iido para aquel cargo : los Edos otrosf por envidia que 
les tenian , pretendian enviar de su linage gobcrna- 
dor d Espana , do donde se recogian granacs riquezas. 
En tanto que por estos debates la resolucion se dila- 
taba J estas diferencias andaban , ]leg6 Anibal desde 
Espana muy d propdsito d Cartigo. Con su Hegada 
confirm61as voluntades y fuerzas de su bnndo, y ^e 
enflaquecieron los intentos del contrario. En fin con 
sus amigos , y por su autoridad y negociacion hizo 
taoto , que el cargo de Espana se encomendd d As- 
drubal su cunado. 

Entr6en el senado, hizo uu largo y estudiado ra- 
zonamiento: relat6 los trabajos de su padre , las co- 
sas que gloriosamente habia acabado: como por su 
esfuerzo quedaba domada Espahd: su desgraciada 
muerte, que results no por alguna culpa suya, sino por 
la adversidaddela fortuna: quedejaba fundadas nue- 
vas ciudades , y en las antiguas puestas buenas guar- 



, , ,, , , , demas 

de aqaeHa provlhcia era grande, si por el mismo ca- 
mino y traza se continuaoa el ffobierno : eiraban si 
creian que los ^nimos feroces de los espanoles se po- 
dian domar por sola fuena: que Asdrubal era.de 
edad d prop<5sito, grande su autoridad, su esfuerz'oy 
valentfa , y no solo en las armas era ejercitado , sino 
tai(J)ien en la elocuencia; yen particular tenia gran- 
de destreza y mana para tratar los dnimos delos na- 
turales : que en ^1 solo las voluntades asl de los ej^r- 
citos como de los confederados, se conformaban. En 
sedal delo qne decia> sacd un enyoltorio de cartas 
que d su partida le dieron espanoles y capitanes. Mi- 
rasen una y otra vez que con la itiudanza del gobier- 
no y con nuetas trazas no se enagenasen las volun- 
tades de aqoella nobilisima pro?incia, la cual ganada 
quedarian acrecentados con sus riquezas y fuerzas, 
y no ienian que temer adelante algun reves ni de- 
sastre. 

Con aquel rayonamiento y con las cartas qued6 
con vencido el senado para que el cuidado y gobierno 
de Espana se encomendase d Asdrubal, como se hizo 
ano de la fbndacion de Roma de quinientos y veinte 
J cuatro. El cual j)asado , dado que hobo 6rden en 
las cosas de Espana, el mismo Asdrubal acompanado 
de los principales de su gobierno. se parti6 para Car- 
tago; que pensabajaun pretendia gobernar d su vo- 
luntad toda la republica , y que 61 solo tendria mas 
Oiano y poder que todos los demas ma^strados, 
Esto pensaba ^1 : las cosas sucedieron muy al reve^, 
ca por mana y artificio de la parcialidad contraria el 
pueblo y el senado se persuaoid qu^ con ayuda de su 
cunado Anibalpretenmahacerse r^y y senor de aqqe-; 
Ua ciudad libre. Pas6 la alteracion por ^sta causa y 
las sospechas tan adelante , que fue forzado d dar la 
vuelia y embarcarse para Espana. Hall6 la provincia 
sosegada : por esto se determine edificar en , aquella 
parte por donde los contestanos se tendian d la ribe- 
ra d^l mar una ciudad que Ilamaron Cartago la nue- 
va,d distincioh de'la otra que Tcomodijimos) Amilcar 
fund6 cerca del rio Ebro. L]am6se asimismo esta 
nueva ciudad Cartago Spartaria, por el'mucho espar- 
to que hay por aquellas comarcas. Tiene otrosi uh 
buen puerto, seguro de cualquier tormenta de vientos 
por los collados con que en rededor, como un com- 
pas, estd cerrado ; una estrecha entrada, y para ma- 
yor seguridaduna isletaquele estdpuesta poi' frente 
como oaluarte : los mas antiguos fa Ilamaron Hercu- 
lea, los latinos Scombraria, de cierto g6nero de pes- 
cado de que hay eh aquellos lugares grande abun- 
dancia. Pudoseest^poblacien compararantiguamente 
con cualquier grande ciudad en la anchura de los 
muros, hermosura de los edificios , arreo , nobleza y 
ntimero de ciudadanos. Al presente , aunque rcdu- 
cida d pequenb n&mero de moradores , todavia con- 
serva ciaros rastros de su antigua nobleza. 

Los roinanos avisados de todo lo que an Espaiia 
pasaba, maguer que ardian en deseo de coQtrastar d 
los iiiteiftos de los cartagineses y desbaratalles sus 
trazas rpero porqiie no pureciese eran ellos los pri- 
meros sTquebrantar el concierto y asientoquetoma- 
ron pociiiiiites, acordaron de disimular por enton- 
cps, prifidpalmente que eran avisados ae la Gallia 
Ultenor, como aquella fjente se conjuraba con los de 
la Gallia Qsalpina , quo hoy es Lnmbardia, en dano 
delpueWoromano. Contentdronse pues'con enviar 
una embajada fi Mairsella con vozy son d^desbaratar 
lo que pretendinn 16s pllos, mas en hechb de verdad 
con intento de concertarse por medio de los de Mar- 
seQa cdn los pueblos que tenian los de aquella ciudad 
por amigos en la^ marinas de Espana ; lo que fdcil- 
mente alcanzaron, y se efectu6 en odio de los^car- 
tagineses, de quien mucbo. todos se recelaban. Los 
que p)rime,ro hicieron alianza con los romanps, fue- 
ruii'los de Ajnjjurias, ciudad contada entrc los pue- 



bios que antijiuamente se Ilamaron Indigentes , que 
partian tdrmmo con loslaletanos por una parte, y 
por otra con los ceretanos , y se estendian desde d 
rio dicho Sameroca, hoy Sanbuchfi, hastalo postrero 
de los Pirin.eos. Por medio de los de Ampurias yd su 
instancia , se concertaron tambien los de Sagunto y 
los de Denia; que fue el principio y la ocasiou de la 
nueva y gravisima guerra que no mucho despueft 
desto Sfi encendid entre los cartagineses y los ro- 
nfianqs. 

No'se podian encubrir tan gran.des prtfcticas y ne- 
gociaciones que no las enten^iese Asdrubal, ni tarn- 
poco lo que los romano^ preten(^an ; mas parecidle 
disimular hasta tanto que tddo estuviese d puntopara 
la guerra que queria ds^Iqs. Tratd de asegurarlas 
ciudades de su devocion: procurd por sus cartas que 
Anibal volvieseenEspona desde Cartago, donde has- 
ta entonces le entretenian como porrehenes y segu? 
ridad de que Asdrubal haria lo que era razon. Bono 
grande dincultad en alcan^ar del senado la licencia 

Sara volyer d Espsh^ /d, causa que Hannon , cabeza 
el bando contrarip , hacia grande resistencia di- 
cieodo convenia que le acostumbrasen d vivir en 
igualdad con los demas c;ludadapos, y como (particu- 
lar oj^edecer ^ las leyes: reqato muy d propji^itop^ra 
conseryar, su li^Bertad. Llegado d Espana, los solda* 
dos y los amigos le recibiero^ con grande mues^'a de 
alegria: Asdrubal le nombrd luego par sulugarte- 
ifiepte , que fue anode la fundacion de Roma de 
quinientos J veinte y.ocho : en el cual tiempo vinie- 
ron d Espana embajadores enviados de Roma., y lue- 
go que les fue dada audio ncia , d^cl^aron la causa 
ae su venida , esd saber que los.de Cartago de tiem- 
po atrase^anconfederadosy, amigos del pueblo ro- 
mano : que cpu el mismo de nuevo los espanoles de 
la Espana Citer/or , se babian concertado y hecho 
paz. Por donde para que el up concierto no perjudi- 
case al^ otrb, peqian (lo que era muy justo^ qua los 
cartagineses en Espana tuviesen por tdrmmo de su 
cpnquista y jurisdiccion al rio, Ebro, y sin embargo 
no tocasen los tdrminos de los saguntinos , si Men 
caian de la otra parte del rio : en oonclusicn , que 
los unos no hiciesen dano ni agravio d los amigos y 
aliados de los otros; quien esto quebrantase, fuese 
visto contravenir d las leyes del concierto y alianza 
que tenian hecha. 

Esta embajada , como era razon , did gran pesa- 
dumbre d los cartagineses por adelantarse tanto los 
romanos que en provincia, agena p^siesen leyes d 
los venceaores. Con todo eslo por dar tiempo al 
tfompo^entre tanto que se apercibian delo necesario 
para la guerra , conshiyeron y vin^eron en todo lo 

3 lie los cpibajadores pidieron en nombre de su ciu- 
ad. Tanto mas que desde Italia avisaban como los 
gallos transalpinos, aunque iban juntos con los de la 
Cisalpiha, y por el mismo case mas espantables. fue- 
ron (lesbaratados por los romanos en una gran nata- 
lla en que quedaron muertos cuarenta mil dellos, 
diez mil presos. Asdrubal gastd tres anos enteros en 
aparejar lo que para la guerra que pensaba haceren- 
tendia ser necesario , como diueros , pertrechos y 
soldados con todo lo demas. Pero sus pensamientos 
d intentos atajd la muerte cuando menos lo pensaba, 
que le sobrevino el ano segundo de la Olimpiade cien* 
to treintay nueve, de la fundacion de Roma quinien- 
tos y trelnta y dos. Matdle un esclavo en venganza 
de su sefior que le llamaba Tago, y aunque era de los 
mas principales de Espana, Asdrubal le habia hecho 
morir. Fue (an grande el gusto que el esclavo recibid 
con haber vengado d su seiior , y dado la muerte al 
dicho Asdrubal junto al altar donde estaba sacrifi- 
cando, que si bien fue luego preso y le desmembr^- 
ron y despedazaron con divcrsos tormentos , nunca 
dijo ni hizo cos£f que mpstr^se tristeza, antes lo su- 
frid todo con rostro hjiuy alegre y,regocj|j[ado. 



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BIBUdTBCA DB 



CAPITULO IX. 
De la gaerra sagantina. 

Mdebto que foe Asdruba) de la roanera que queda 
dicho, todo el gobierno de Espana se di6 A fu cunado 
Anibal : la voluntad y juicio de los soldndns que lo 
pedian, confirm^ el favor del pueblo yaprob<5 olsenado 
cartagines. Hallibase enlo mejorde su edad, que era 
de veinte y seis anos poco mas 6 menos : era mozo de 
grande espiritu y corazon : tenia naturalmente muy 
aventajadas partes, dado que los vicios y malas incli- 
naciones no eran menores : el cuerpo endurecidocon 
el trabaio, elSnimogeneroso,mas codicioso de honra 
que de deleites : su atrevimiento era grande, su pru- 
aencia y recato notnbles. Estas virtudcs afeaba y es- 
curecia con la deslealtad, crueldad y menosprecio de 
toda religion ; yerdad es que era agradable y amado 
de todos asi de los menudos como de los principales. 
Encargado del gobierno, y avisado por el desastre de 
Asdrubal, temia que la muerte no le cortase los pa- 
sos : por donde desde luego comenz6 i revolver en su 
pensamiento la forma que tendria para liacer guerra 
& los romanos. Era necesario buscar alguna causa y 
color honesto para romper con ellos. Parecidle seria 
mejor acometer d los saguntinos , y vengar las inju- 
rias que habia hecho con sus aliados y amigos. Antes 
que al descubrimiento pusiese la mano en cosa tan 
grande, celebni con estraordinarios regocijos en Car- 
tagena sus bodas con Himilce vecina de Castulon, 
ciudad nobilfsima, puesta donde hoy se ven los cor- 
tijos de Cazlona no lejos de la ciudad de Baeza, ras- 
troi que quedan de su grandeza antigua. 

Era esta senora del linaje de Milico antiguo rey de 
Espaiia: deinas desto se decia que Cyrrheo Focense, 
de cuyo lim^e asimismo venia Himilce, habia funda- 
do aquella ciudad del nombre y apellido de su madre 
Castulona. El dote fue muy grande t conforme d su 
nobleza, por donde el poderde Anibal se aument6 
mucho en Espana , v no menos el favor y aplauso de 
los naturales, que le miraban ya como d ciudadano 
suyo y natural. Demas desto en el tiempo de su go- 
bierno y por su mando se buscaron y hallaron mine- 
ros de oro y de plata , los cuales toclos comunmente 
se llamaron los pozos de Anibal. La riqueza que des- 
tos pozos salia. se puede en tender por lo que de uno 
dellos se escribe, Ilamado Bebelo, del cual cada dia se 
sacaban trescientas libras de plata pura y acendrada, 
que era valor de dos mil y seiscieittos y cuarenta du- 
cados. AI principio movi6 guerra contra los carpeta- 
nos , que es el reino de Toledo, gente feroz y brava, 

3ue en muchedumbre sobrepujaba los demas pueblos 
e Espana. Los olcades, donde agora estd Ocana(Es- 
tefano pone los olcades cerca del rio Ebro) fueronlos 
primeros sujetados. Luego despues se did cerca de 
T^jo una brava batalla, en que as! mismo perdieron la 
victoria que los cartagraeses ganaron. 

Por ef mismo tiempo comenzaron disensiones y 
alteraciones entre los saguntinos, que era abrir la 
puerta y allanar el camino al enemigo, que no se des- 
cuidaba. Los mas cuerdos para remcdiar este dano 
acudieron d Roma, y por sus ruegos vinieron dende 
embajadorcs, los cuales con amonestar d los unos de 
los saguntinos y amenazar d los otros , y castigar d 
algunos de los culpados , soseffaron aquellas altera- 
clones, de que se temia si pasaoan adelante, que ve- 
nidos que fuesen d las manos. la parte mas flaca daria 
a Anibal entrada en la ciudad; el cual ensoberbecido 
por lo que habia hecho, por tener allanada toda la 
provincia de aquella parte del rio Ebro sin quedar 
qtiien le hiciese rostro , revolvi6 su pensamiento d la 
guerra de Sagunto . que era donde se encaminaban 
sus intentos.Para dar color d esta empresapersuadid 
d los turdetanos quesobre los mojones moviesen plei- 
to d los de Sagooto y les hiciesen guerra, ca tenia por 



GASPAK t KOIQ. 

cierto que de aquellas diferencias resoltaria ocasion 
bastante para acometer lo que dias atras tan to desea- 
ba', y asimismo que de alil tendria principio la guerra 
contra los romanos. 

Los saguntinos al contrario, vitodose mas fla<M>s 
que el enemigo, y por estar conflados mas en la anus- 
tad de los romanos que en sus fuerzas ni justicia, 
aunque era muy clara , luego despacharou d toda 
priesa embajadores d Roma, que declararon en el se- 
nado la causa de su venida : que Anibal les armaba 
asechanzas como enemigo suyo muy declarado. y 
que muy en breve con todas sus fuerzas se pondria 
sobre aquella ciudad ; que ningun reparo les quedaba 
para no perecer ellos y sus haciendas , si el arrimo y 
esperanza que tenian en el senado les faltase. Decian 
estar aparejadosd sufrir cualquier dano antes quefal- 
tar en la fe })uesta con aquella ciudad : que el senado 
debia advertir cudnto importaba la presteza, pues solo 
el detenerse y la tardanza seria causa de su perdi- 
cion , y ocasion para que todos entendiesen los des- 
amparaban, y entregaoan sus aliados d los enemisos. 

{f por el contrario que su constancia sola y su lealtad 
es acarreaba tanto dano. 

Tratdse el negocio en el senado: los pareceres fue- 
ron diferentes, y dado que al^unos juzgaban se debia 
luego romper la guerra, siguidse crapero y prevaleci6 
el parecer mas recatado y mas blando, que fue cnviar 
primero embajadores d Anibal , los cua les llegados que 
fueron d Cartagena en sazon que el verano estaba 
bien adelante, le avisaron de la voluntad del senado, 
y le requirieron de paz no hiciese molestia y agravio 
d los saguntinos, ni d los otros sus aliados , y como 
estaba asentado en el conclerto pasado , no pasaso el 
rio Ebro : donde no , que el pueblo romano iniraria 
por sus aliados y amigos que nadie los agraviase. A. 
todo esto respondi6 Anibal que los romanos no guar- 
daban justicia ni ia hacian, asi en la muerte que poco 
antes en Sagunto dieron a sus amigos, varones prin- 
cipales, como en querer al presente se disimulasen 
los agravios que los de Sagunto habian hecho d los 
turdetanos : que como era justo defendiesen los ro- 
manos con justicia d sus aliados , asi no parecia con- 
tra razon tuviese^I tambien libertad de rairar [>orsu8 
amigos, y defendellos de toda demasia y agravio. 

Despedidos los embajadores con esta respuesta, 
luego por el^es de setiembre, con intento de preve- 
nir d los romauos y ganar por la mano, marchd y se 
puso sobre Sagunto con un campo de ciento y cin- 
cuenta mil hombres, que fue el ano primero de la 
Olimpiade ciento y cuarenta, como lo dice Polibio. 
Corn6 los campos, tom6 y saque6 muchos pueblos 
comarcanos ; solo perdond a Denia por dar muestra de 
lo que ningun cuidado tenia , que era de la devoclon 
y reverencia del templo de Diana muy famoso que allf 
estaba. En los pueblos Ilamados antiguamente edeta- 
nos estaba Sagunto asentada cuatro millas del mar: 
sus campos eran muy fdrtiles y abundantes, yella 
asaz rica por el gran trato quealcanzaba por mar y 

f)or tierra, fuerte por su sitio y por sus murallas y ba- 
uartes. Luego que Anibal asentd y fortified sus rea- 
les, hizo apercibir los ingenios. Comenzaron con cierta 
mdquina que Ilamaban ariete, d batir la muralla por la 
parte mas baja que se rematabaen un^yaille, y por 
tanto parecia mas flaca. Engandlos su pensamiento, 
ca la baterla sniid mas dificultosa de lo que pensaba, 
y los moradores se defendian con grande brio y coraje, 
tanto que al mismo Anibal como quier que un dia se 
llegase cerca del muro, pasaron el muslo con una lanza 
que le arrojaron desde el adarve. Fueelespanto, que 
por este caso los suyos recibieron, tan grande , que 
estuvieron d pique de desamparar todos los ingenios 
que tenian hecnos, la herida tan grave, que en tanto 
que se curaba , se dejd ia baterla por algunos dias. 
En esta sazon los saguntinos despacharon nnevos 
embajadores d Roma para protestar en el senado y re- 



toitrolUA 

Queriiles no desamparasen la ciudad arnica para ser 
asolada por sua enemigos mgrtales : que si un poco se 
detenian , sin falta pereceria , y el remedio despues 
vendria tarde. Heclia cala y cata , hallabau que tenian 
trigo para pocos meses ; pero que con el buen 5rden y 
npartimiento podrian entretencrsealgo mas. D 
chados losembajadores, repararon y rortificaroi 
gran culdado los lugares / que 6 por el dano recel 
6 de suTo eran mas flacos. Anibal luego que san3 de 
la heridia , airim^ sus ingenios d la ciudad, con cuyos 
golpes deiTib6 por el sueio ti^es torres con todo el lien- 
zo ae la muralla que entre ellas estaba. Di6se el asalLo: 
loa enemigos por la bateria pugnabau dc enlrar eu la 
ciudad y a<quejaban i los do udentro : los ciudadanos 
al contrario animados con el peligro ordenaron sus 
haces y gentes delante de la muralla , con que prime- 
ro sufneron el impeiu de sus contrarios , lue^o porque 
fuera de su esperanza no eran vencidos^ huieron en 
ellos con tal denuedo , que los bicieron ciar y los arre- 
draroQ de la ciudad : finaimente los pusieron en buida. 
J los si£[uieron hasta ios realcs ; en que apenas con el 
loso y trincheras se pudieron defender : tal y tan gran- 
de era el espanto que cobraban. 

Este atrevimientoyesta victoria fuemuy peiiudicial 
i los 8a^;untinos , porque Anibal seembravecio mas^ y 
determinado de no reposar antes de apoderarse de la 
ciudad , no quiso dar audiencia & nueyos embajado- 
res que de Roma le vioieron sobre el caso , ca los lo- 
manos estaban resueltos de intentar cualquier cosa 
antes de Tenir d las armas y ilegar i rompimiento. Los 
embajadores , segun que les fuera manaado , pasaron 
de Espana en Africa, y en el senado de Gartago se 
guejaron de los a^ravioB y de todo lo que sus gentes 
intentaban en Espana. Piclieron que Anibal les fuese 
entregado para ser castigado como era razon : que 
solo aquellasatisfaccion quedabapara que se conser- 
THse la paz. Oidos que fueron los embajadores, Han- 
noQ dijo que los romanospedian justicia : que Anibal 
sin que nadlelo pretendiese, debiaserdesterrado dlo 
postrerodel mundo , porque no perturbase el estado 
apacible y quieto de su ciudad. Pero la parcialidad de 
los Barchinos , que estaba prevenida por mensageros y 
cartas del mismo Anibal , y por este medio corrompido 
el senado, desecbado el consejo mas saludable , did 
respuesta en esta forma: que las cosas se ballaban 
reducidas d aquel estado no por culj^a de Auibal, sino 
que de los sagnntinos nacidelagravio, que no hncian 
ei deber los romanos en preferir nuevas amlstades d 
la autigua. 

En ei entre tanto Anibal daba por algunos dins re- 
poso d sus soldados, cansndos con laspeieas y baterias 
que se daban, cuando d la sazon Ic naci6 un bijo de 
Uimilce su mujer, Uamado Aspar: caus5 esto graude 
alegria d su padre y d todo el ejdrcito. Hici6ronse en 
los reales por su nacimientograndesjuegos y regoci- 
jos de lodas maueras. Los saguntinos por tanto no re- 
posaban , antes apcrcibian todo lo necesario en su de- 
fensa , y asimismo repararon los muros por la parte 
que el enemigo abriera entrada. Por demas fue esta 
diligencia, ca los enemigos, con una torre de madera 
quelevantaron, se arriiuaron a la muralla, y desde alii 
con lanzas y flechas forzaban d desamparalla los que 
defendian la ciudad. Demas desto quinientos africanos 
con picos vcon palancas echaron por tierra una bue* 
Da parte de dicna muralla por no estar edilicada con 
cal sino con barro , y por tanto tener menos resisten- 
cia.Esto hecbo,los soldados con esperanza del saco, 
que d Toz de pregonere les fue prometido , entraron la 
ciudad por fuerzade armas. Lossaguntinos porno ser 
bastantes para defender la entrada se retiraron mas 
adentro, y con un nuevo muro que de repente d toda 
priesa lerantaron . juntaron la parte de la ciudad que 
tes quedatn con el castlllo. Todo esto era poca defcn- 
ta, y solamente estribaban en la vana esperanza del 
aocorro que d9 Rom $9 prom^tiaq. 



OB ESl^ANA. 4V 

Di6sele8 algun espacio para respirar con la partida 
de Anibal , que acudi6 d los pueblos llamados carpe- 
tanos y oretanos que tomaron las armas por el rigor 
que en leyantar gente los cartamneses usaban : que« 
(16 en el cerc<S Maharbal bijo deHimilcou comolugar^ 
teniente de Anibal ; el cual apretaba los saguntinos 
conreprimir sus correriasy salidas, y ganar como 
gan6 otra parte de la ciudad : con que ios cercadosse 
hallabau reducidos a estremo peligro. Soseg5 Anibal 
las alteraclones de aqueilos pueblos: esto liecho , did 
Yuelta a Sagunto , y con su llegada se apoderd de una 
parte del mismo casUilo, con que los miserablcs ciu- 
dadanos perdieron detodo punto la esperanza de po* 
derse defender. La obstinacion sola los sustentaba: 
mal que en los mayores peligros norecibe consejo, y 
cuando es sinfuerzas acarrea laperdicion. Un ciuda- 
dano de Sagunto , por nombre Uaicon , se salid escon- 
didamente de la ciudad, y por compasion que tenia d 
sus ciudadanos (que con el peso de los males ?ia es- 
tar fuera de juicio) comenzo en particular dtratar de 
conciertos. Y como no alcanzase otra respuesta sino 
que los cercados solo con sus yestidos desamparada 
la ciudad fundasen un nueyo pueblo en aquella parte 
y cainpos que el yenoedor les senalaria , se qued6 en 
los reales por no tener esperanza que sus ciudadanos 
se querrian entregar con aquel partido: que era un 
miserable estado , ni tener ni saber aceptar remedio. 
Viendo esto un espanol llamado Alorco, sin embargo 
que era soldado de Anibal, por ser aficionado d los 
saguntinos asi por su naturafeza, como por acordarse 
del buen hospedage que en otro tiempo le babian 
becbo, se metid eu la ciudad por la bateria, y lo pri- 
mero liizo echar fuera y apartar la gente popular, 
despues ayis6 en publica audiencia d Tos principales 
de aquelias condiciones, injustas por cierto (dijo) y 
grayes , pero para el estrecbo en que se yeian, nece- 
sarius: que considerasen no lo que perdian, niloque 
les quitaban , sino que tuviesen por ganancia todo lo 
que les dejaban, pues la yida , lalibertad y las rique- 
zas todo eslaba en poder del yencedor. 

El razonamiento de Alorco fue oido con grande in- 
dignacion y bramido del pueblo, que poco d poco se 
llegd con deseo de saber lo que pasaba. Muclios, jun- 
tando el oro, plata y albajas en la plaza, les pusieron 
fuego , y en la misma boguera se echaron ellos, sus 
mujeres y hijos, determinados obstinadamente de 
morir, antes que entregarse. En el mismo punto cay6 
en tierra una torre despues de muy batida, que did 
libre entrada a los soldados en la ciudad . que ardia 
toda en yiyas llamas y en fuego encendido por sus 
mismos ciudadanos , y que el enemigo procuraba de 
apagar; que era igual desyentura por efun respeto y 
por el otro: de talmanera la guerra muda las leyes 
de la naturaleza en contrario. Los moradores fueron 
pasados d cuchillossinbacer diferencia desezo, esta- 
do^ ni edud. Muchos por no yerse eaclayos se metian 
por las espadas enemigas : otros pegaban fuego d sus 
casas , con que perecian dentro dellas quemados con 
la misma llama. Pocos fueron presos; y este fuecasi 
solo el saco de los soldados , dado que muchas preseas 
se enyiarond Gartago, muchas fueron robadas por los 
mismos, ca no pudieron los moradores quemallotodo. 
Durd este cerco por espacio de ocho meses, y en el 
demayo fuedestruida aquella nobilisima ciudad (1) 
ano que se contaba delalundacionde Roma quinien- 
tos y treinta y seis ; del cual uumero Imy quien quite 



( 1 ) Habiendo Aoibal ido al silio de Sagunto despaes de 
baber rccibido i los embagadores RomanoB ea el iaviemo, 
seguQ dice Polibio , si el sitio durd ocho oieses , la ciudad fue 
tomada er. el mes de octubre , cl primer aiio de la Olimpia- 
de 140 que corresponde segun nuestro cdmputo el i^7 de la 
fundacion de Roma y 216 antes de ia era cristiana, siendo 
ednsules M. Liyio Saiioator y L. fimilio Paulo, qii« iofuflfOD 
el prim^ro y seguodo alio de la ouaoia Oiimpiade. 



dds afiod ,pero coJiiiuerdafa fodofl q'ue fue e\i el con- 
sulado de Publio Cornello y de Tito Sempronio. 

CAPITULO X. 

Del priacipio dela segunda guerra piinica contra Cartago. 

A un mismo tiempo ileg6 i Roma la fama de la des- 
truicion y ruina do Sagunto , y los embajadores envia- 
dos i Anibal Tolvieron de Cartago : con cuinto dolor 
y pena del senado y del pueblo no hay para que aeci- 
Uo, la mishia cosa lo da A entender: quejabanse de sf 
mismos . reprendian su tardanza y sus recatos , con- 
fesaban liaberd'esamparado'^ siis amigos y entregi- 
dolos en las manos de sus contrarids. Vansts qu'ejas 
eran eStas , arrepentiiiiiento fuera de sazon , por cstar 
ya asolada aquella nobilisima ciudadysusciudadsitios 
d^gotlad6s.'Lo qhe solore^taba, dclei'minar de torhar 
venganza, dado que si lU^afia ^\ie t^nia era grande, 
no ei*a nfeuor el taiied'o'de vcinir A romnimiento y A las 
rtianos; ca el dne'migo'era poderos6 y Valiente, youe 
f6nta i iubbediencia ^j6i*Cit6s dioStrb's ,'eridtirecidos 
* con guerfas'lle laillOs afios. Era esto en tantb grado 
Yerdad, ^ueya Ies'j|)aretiaque'At]fibarpas5itlas \h Al- 
pes rdmpia por Italia*, y que ya le tonlan li iJifeJtlufertas 
rfe 'la cnidad 'de Rdtaa. Con 'esto se declat6lubgo Ja 
guferracbntra 'Cartago. Sortearonlos cdrt^al^jias 
proVindias: i Cbrhblio cupo Espana, li Sempronio 
AMcacon SiciHa.En Roma y eh todaltalia, seTiicife- 
ron d todap^iesa leVias de sbld^dos: Ids hiozds y de 
edadcdrnpetente^et^an Tohiadbs i ttittiarfa's armas, 
alistarse y aCttdir & las banderak : los de mas edad , y 
las mtrjeres , que no podian ayudar de otra suerte, 
discurrian por tbdos los templos de su diudad . y con 
oraciones y rdgativas, con voids y con^piegai^iaSyCan- 
saban Alos dioses. 

Hechos estos bparejos, y armada una gruesa flota, 
enviaron primeramente cinco embajadores A Cartago 
para mas justificarse , y pai'a preguntar 'si la eluded de 
Sagunto mera destruida por autoridad y mahdado piQ" 
blicodel senado. Llegaron los embajadores adohde 
iban:elprindpal delios propusoen el senado carta- 
dnesloqae \^s fucra mandado. Respdndieron que no 
nabia de tratar de la matidra de plroceder , y por bu- 
ya autoHdad la guem se hizo , sino solo si fue justa, 
si cdntra justicia y razon : que en el asiento antiguo 
quo con Lhctacio'se puso , uin^iia mencioh se hizo 
ac los s^gttiitinos: ^uesi Asdrubal admitiO algunas 
otras condiciones , no debian hgflr ihas ^ su Senado y 
al pueblo, qde'el concierto de Luctacioal senado ro- 
mano , las condicioni» del cualhiudardn A su voluntad, 
y con aquel color las hicieron mas pesadas y dsperas. 
Gast&baBe tiedipo en aquellas xeyertas sin llegar sU 
punto . ni bsfionder A la pregunta. 'El romano recdgl- 
da ih Topa delante del pecho & la manera de qhiyn eii 
la hilda ti-ae algo: Paz (dice) v giierra Weifads es- 
cogedio que qui^redes; y como r^kpoddidsenqde^l 
diese lo qde su voluirtad mese, soltando la ropa dijo 
les daba fa guerra. 

Con esto los romanos confornle al orden que lleva- 
ban , pasaron A Espana : en ella fdcllmente trajeron A 
su deyoclon A Ids bafffUsios, ptieblos aS(inthdos en lo 

{)ostrero deEspeiia, do se tendian lbs cer^nos. Mas 
osvolciands'i qulen asimismo acudiei^n, los des^ri- 
dibron con palabrais afrento^as y cion desden , ca les ' 
dij^ron que la buena cuentasin dudaque habian da- 
do'de los ^aguntinds , convidaba A todos A aiiarse con 
ellos: que ayudaban A sus companeros solo con el 
nombre, y en el mayor riesgo los desamparaban. Te- 
nian los volcianos su asiento c«mo se entiende por alii 
cerca, dado que algunos los ponen doude estd Villa- 
dolce no lejos de las fuentes del rio Giierva : el cual 

{)ueblo dicen queen memorias antiguas ballan quese 
lamd Voice. Lo que hace al caso es que , divulgada 
que {ae estatespuesta , todas las demas ciudades por * 
aqneUa parte ids d^ioieron cOn la misma libertad y 




befe. As! separtieronpara la Gallia Narboaense, dou- 
de en'unajuntaque senizo de aquella gente , pid(ieron 
en nombre del senado romano no diesen A Anibal pa- 
so por sus tierras para Italia como lo pretendia hacer. 

Oyeron los congregados esta demanda con risa y 
, teniendopordesatino hacer d voluntad y en pro 
^r rbmanos por donde en su perjuicio la guerra se 
tidiese en su tierra. Estaban prevenidos con do- 
nesde los cartagineses : de los romanos no habian 
recebido ni espcrdban cosa alguna. Con este ruin dds- 
pacho , sin efectuar cosa alguna de memento, se vol- 
vieron por Marsella A Roma. En cste'medio Anibal no 
dormia, antes con todo cuidado se aperccbia pnra la 
guerra. Con esta resolucion, envidilnvemar los sol- 
dadnfs con'licendik de vlsltar A los suyos los que qui- 
siesen . coh t&\ que al abrir laprimavefa todos acudie- 
sen ^'Oirtngenii. El se partid para Cddiz A hacer sus 
vdt6k , y ofrecersussacriiicios en el famoso templo de 
Hercules. Hecho esto, y enviados su mujer y hijo 6 A 
Africii 6 A CastUlon, recogid trece mil y ochocientos 
' dednte espanoles llamadoscetratos, por los broqueles 
de que usaban , ca cetra es lo mismo quebroquel. Es- 
tos envid A Cartago con ochocientos mallorquines y 
mily ^airiientosoedcaballo, para que alli estuviosen 
' como en rchenes: que por estar lejos de sus tierras 
dntendia con mayor esfuerzovlealtadservirianenlo 
que se ofreciese. En la misma nota'en'(;fue fuerbn es- 
' tas gentes ^ por I'etorno vinieron a EspaTia once mil 
africanos : cdn la cual ayuda, y con ochocientos otros 
sdldados de la Liguria donde estd Geneva , cncar^d A 
su hermano Asdrubal la defensa de Esnaiia. Dejdie 
otrosi una armada bastante de naves, pai*aconservar 
el senorio del mar. Demas desto los reuenes que ha* 
bia mandado dar dias ciudades , que eran hiios de los 
mas principalcs cludadanos, dejdenel castillo de Sa- 
gunto, encomdndados dun cartagines t)rincipal Ua- 
mado Bostar. 

Ordenado esto y hecho, 41 se puso eh caminoconla 
fderza del ejdrcito y campo compuesto de diversas 
naciones , en el cual los mas cuentan noventa mil peo- 
nes y doce mil caballos. Polibio pone muy menor el 
niimero : lo mas cierto , quellegado qde hobo con sus 
gentes A la ribera del rio Ebro, con el gran cuidado 
que tenia del suceso de aquella empresa, una noche 
Ic parecid que veia entre suenos un tnancebo muy 
apueisto y de grande gentileza , quele decia ser envia- 
do de los dioses para que le gniase A Italia: por tanto 
que le siguiese sin volver atnis los djos; pero que el, 
sin embargo, vuelto el rostro, vid una serpiente que 
derribaba toiiolo qde delante se leponla con un gran- 
de torbelliilo de agua que se seguia. Preguntado el 
mancebo que era lo que aquellas cosas significaban, 
le responmd ^e dejase d^ escudriftar los secretes de 
* Idlhadds, y sigdiese por ddnde los dioses le abrian 
camino. Pasado el rio £bro, gandla volunlad y atrajo 
su devocioh A Andubal, un senor el nias principal ae 
los espanoles de aqdellas comarcas, encuyopooer de- 
jdel bagaje y ropa deXodo el ejdrcito, por marchar 
masd laiigera, yHanndncohbuenpolpe de soldados^ 
encomendd la defensa de aquellas tierras. 

Con esto pasd adelante en su camlno ; y entrado en 
los bosques y aspereza de los Pirineds, como tresmil 
de los carpetanos (es A saber del ^eino de Toledo) ar- 
repentidos de aqtiella milicia y guerra que caia tan le- 
jos, hobiesen desamparado las banderas^ receldndose 
que si los castigaba, los demas seazoranan, desu vo- 
luntad despidid otros siete mil espanoles que le parccid 
iban tambien A aquella empresa de maik gana : con 
esta mana hizo que se entendiesehabia tambien dado 
licencia alos primeros, y los dnimosdelos demas sol- 
dados se apaciguaron por tener confi^uza que la mHi- 
cia que seguiau por su voluntad, la pOdrian dejar ca- 
da y cuandoque quisiesen. Pasados los iPirlDeos, con 
ayuda de*Givismaro y Menicato, hombres pode'rosos, 
en la entrada de Fraiitia hizo ootafederacidn con 



inTOiiA M 



47 



aqadla genlie , que se habian puetto en ermas. Pasaii- 
do el rio R6daiio y vencidos fos vulcas , que morabaD 
y poseian las riberas de la una y de la otra parte de 
aauel rio , pasd cod sos genteshastaasentarlosreales 
it las haldas de los montes Alpes. Fae esle ano ea £s- 
panaabandantede mantemmientos, perofaitodesa^ 
lud. Hobo enfermedades y peste , tembiores de tiarra, 
ordinanas tormentas en la mar, en el cielo apariencia 
de ej^rcitos que se encontraban con grande ruido de 
las nubes : proD6stico de los males que desta guerra 
resultaron por toda la redondez de la tierra. 

CAPITULO XI. 
€omo Aniba! pas6 en Italia. 

MooiAScosas de las que se siguen son por la mayor 
parte estranjeras ; pero si no las tocamos , no se pue- 
den entender las queea Espana sucedieron. Dari per- 
don el lector , cemoes razon, i los que seguimos pisa- 
das agenas , yaun con mayor brevedad apuntamos lo 
que otros relatan a la larga« El c(kisul pues Publio 
i^ornelio , al cual por suerte cupo Espana como queda 
dicbo f se embarco y iiizo i la vela para impedir el ca- 
mino que los enemigos bacian. Asentd sus reales A la 
ribera del rio R6dano , con atencion one tenia de ba- 
liar alguna ocasion para bacer algun ouen efecto. Su- 
eedid que trescientos caballos romanos que salieron A 
descubrir el campo y tomar lengua de los enemigos, 
ae encontraron y Tencieron en cierto encuentro, i 
quinientos ginetes al^abes , que con el mismo inten- 
•to habian salido de sus reales. Aiegr6se el c6nsulcon 
esta victoria, ca por esie principio pronosticaba que 
lo demas de la guerra sucederia oien ; y con deseo de 
dar al enemjgo labatalla de poderd poder, seadelan- 
16 basta donde se iuntan los dos rios el R<)dano con la 
Sona y al cual los latinos Uamaron Araris ; pero bali6 
que ya ei enemlfio era partido , y sLu embargo lleg6 
basta los reales de los cartagineses, que hall6 vacios. 
No tenia esperanza de alcanzar al enemigo : por esto 
vuelto al lugar de do parti6, luego que despachd A su 
-bermano Gneio Scipion con la fuerza del ejercito y con 
una armada de galeras para acometer i Espana , y de - 
lender en ella i iesaliados del pueblo romano , 61 con 
pocos votvi6 por roar 4 Geneva , con intencion que en 
itilia no le faiiarian soldados niei^rcito para ir contra 
Anibal. El cual , por lo que boy llamamos Saboya , y 
antiguamente fueron los AUobroges , pas6 aunque con 
mode dticultad en espaciode quince dias, las Alpes 
de T«]rin. Desde alii rompid por Italia consu ejercito 
de veinte mil peonesy seis mil caballos como cuentan 
al^unos: otros dicen que llevaba cien mil peones y 
veute roil caballos. 

Lo que consta as que los romanos no tenian fuerzas 
bastantes para resistir, por ser sus soldados nuevos y 
bisohos como levantados de priesa. Por donde cerca 
del rio Ticiuo , dicbo al presente Tesino , el ciinsul en 
cierto encuentro que tu?o con el enemigo; d manera 
de vencido v aun gravemcnte herido, se retir6 A sus 
reales : de donde la noche siguiente se partiu) como 
huyendo , y se meti6 en Plasencia con mayor conflan- 
za que tenia en los mures que on sus fuerzas. Verdad 
es que al otro consul llamado Sempronio sucedian 
roejor las cosas en Sicilia , ca venci^ por mar dos ar- 
madas cartaginesas , <|ue fue causa de mandalle volver 
contra Anibal y acudir al mayor peliero; pero consu 
venida no se mejord nada el partido de Roma. Antes 
en una batalla, que el mismo did al enemigo juntoal 
rio Trebia , se bizo mayor estrago en los romanos, por- 
que gran uumcro delJos pereci6 en la pelea y en el al- 
cauce. Inverii5en aquellos Jugares Anibal, y el cdnsul 
Sempronio se partio A Roma para hallarse A la eleccion 
delos nuevos c6nsules. Pasados los frios, antes que 
llegase el veraco del ano que se contd quinientos y 
treinta y siete de la fundacion de Roma, Anibal mo- 
vid con susgentes y pasdadelante la vuellade Roma. 



Pero al pasar del monta Apenino y d la entrada de la 
Toscana con una craude tempestad que se levnntd. y 
por la fuerza del irio, murieron muclios del ejercito 
cartagines. Volvi6por esta causa Anibal atras , y sien- 
do asimismo de vuelta el cdnsul Sempronio , que deja- 
ba en Roma elegidos nuevos cdnsuies, es A saber Gneio 
ServiUioyCaioFlaminio Junto a Plasencia se did una 
muy berida ymuydudosabatalla:pelearon basta que 
sobrevino la noche, y casi con igualdauode en tram- 
bas pai'tes. El c6nsulsequed6en aquella ciudad , y el 
cartagines serecogid A la Liguria, que hoy es lo de 
Geneva , para rchacerse por haber perdido grande par- 
te de su ej6rcito. 

CAPITULO XIL 
De lo que sucedi6 por el mismo tiempo en Espaoa. 

Llegado quo fue Gneio Scipion A Espana , sujetd 
al nombre y imperio romano toda aquella parte de 
aquella provincia que corria b&cia el mar oesde los 

Kueblos que llamaban lacetanos y el cabo de Creus 
asta el no Ebro , ca por el aborrecimiento que tenian 
A los cartagineses, debuena gana mudaban partido y 
alianza. Laarmadarumana iuvernd cerca de Tarrago- 
na: debidser on elpuerto de Salu , el cual pareceque 
Rufo Festo llam5 Solorio, distante de aquella ciudad 
cuatro millas A la parte de Poniente. Despues desto , el 
capitan romano trabd pelea con Hannon^ al cual como 
queda dicho Anibal dej6 paraguardade aquellas par- 
tes. La batalla fue junto a un pueblo llamado Cysso (1 ) , 
que entienden hoy es Sisso 6 Saide , lugares conocidos 
por aquellas comarcas. El campo y la victoria quedd 

I>or los romanos, murieron seis mil de los enemigos, 
OS presos liegaron A dos mil, y entre ellos fueron cl 
mismo Hannon , y Andubal , que como se dijo seguia 
laparte de Cartage : pero di^ronle en la pelea tales he- 
ridas , que dentro ae pocos dias murid dellas. 

Asdrubal, que avisado venia A socorrer A Hannon, 
como pasado el rio Ebro tuviese noticia de la rota, 
doblando el camino lidcia la mar , matd dmucbos ma- 
rincros y gentc naval de los romanos que halld des- 
cuidados y sin rccelo de su venida ; y con la misma 
presteza por medio del capitan romano , que movido 
de la fama denquel heclio se apresuraba para revolver 
sobrc^l , tornd A pasar el rio Ebro , y llevd susgentes 
que eran oclio mil infantes y mil caballos , A lugares 
secures. Gneio , del Ampurdan , donde despues de la 
hoida de los cartagineses era ido , fue forzado idar la 
vuelta y acudir A los pueblos llamadosilergetes donde 
estd L^rida, d causa de qm despues de su partida, 
desamparada la amistad roroana , se habian pasado A 
la de Cartage. Llegado que foe perdond A los demas, 
V contentdse con casti^r en dineros A losde un pue- 
blo llamado Atanagia (2), y mandarles dar mayor nu- 
mero de rebenes como A ciudad que tenia mas culpa, 
ca fuera la primera en alborotarse. 

Desde alli movid la vuelta de los pueblos accitanos, 
que rnoraban cerca del rio Ebro , y se mantenian en 
la amistad delos cartagineses. Otros dicen que fueron 
los ausetanos , pueblos A las baldas de los Pirineos, 
donde hoy esrdn las ciudades de Vique y de Girona. 
Lo que consta os que , puesto que tuvo sitio sobre 
Acete, cabecera que era de aquellos pueblos (3), 
los lacetanos (donde esiA Jaca) que vcnian en su so* 
«?orro , y de noche pretendian entrar dentro de aquella 
ciudad, cayerouenunacoladaqueles pusieron, don- 

(1) Tito Livio le Ibmfl Stisso; en alguDOS manuscrilos 
antijTung se lee Sciso ; Pulibio le llama Cissa , que acaso hoy 
es Jijona. 

(2) Tal vez es la ciudad que despues ae Ilaoa^ l.'erda, y 
en nuestros tiempos Urida. 

(3) Ausa, hoy Vich, que no Acete, era la capital de los 
auselanos i los que no \k^6 Anibal : los lacetanos no eran 
los de Jaca , sino los de Cervera en Cataluua : los aojigos de 
los cartagineses eran los iiergetas. 



*^ vmmck DE 

«lo fueron ronertosliAslB doce'mil dellw , y los demis 
ttura salrarte ga posieron en huHa. Los cercados, 

jwrdida lorts csperania ite tnnerBB , principalmente 
ipie AmnsiloH principal dellosspcretamenlesehuyd 
J Asdrubal , foraosamenle se hnhieron de entrpgsr'el 
dia trigi^simodelccrco. PenSronlos en teinte talenlos 
do plalA ; V con eslo el ejercilo rnmano fue enviado i 
invernsrs Tarragona, j 6 )o* cupatioles que le se- 
guian asimi^mo enmron A sus caaan. 



CUPAR r MIB. 

qne quedd mil parado da las retiegu f a dichai, Ani- 




SolilidO CFpifioT. 

Grandesprodigios cuenUn se Tieron en Eapana, 
italio J Africa ; par la cual cEUsa para aplncar la ira 
(lelcielo se ofrecieron y reno»aron los mayorea y mas 
estraordJnarioB sacrilicios que de caslumbre tenian. 
En especial en Carlago de tal manera v de tanlo ^n- 
do , qne acudieron i Ta coatumbre de log de FetJicia 
quedejaran porlargo tiempo; y conferme & ella acor- 
aaron de aplacar la deidad de Saturno con la sangre 
li". \oi liiJo« de los mas principales , ca consideralian 
que en el auceso dc aqiieHa giierrn , buenod mnio, ea- 
tiban en baJanzas las liaclenitag y vidas de todos. Di- 
cen aaimiamo que entro las demaa mozoa que se dc- 
bion sacrilicar , Sue par el senado seiiolado Aspar hijo 
(loAnibal, codm cl mag principal ciudadano de su 
ciudad : tal en el pago quu daban i los irabajos de su 
padre , 6 por niejor decir todo eslo es fabula compuea- 
(a para entrotener al lector con la diversidad y ostra- 
iieza de estaa patranai infentadagpornuestroshisto- 
riadorci , que aiiade el niiio fue librado de la muerCe 
por loa ruegogdosupaifre, quedecia tenia por meiar 
avenlurar$uvidaenaqucllaguerra,queporobede- 
ceraaquellarelicioQdsupersticioude su patrta der- 
ramar (en duda de aer oiao) la aangre de su hijo que 
mucboBouba. 

CAPITULO HI. 
He labalalla que sedidJDntoallagoTrasiracDO. 
PAiJkDOel invierno y con le»as que el cartaginea j 
hi20 dc gpntft en lo de GCnova , reparailo el ejercilo ' 



paid lagcumbrea deJ monte Apeoino con mayor 
lacilidad y prosperidad queantea. Dadoqueenaauel 
viaje al pagar tas laganai que de \u crecienleg del rio 
Arnoquedaban.pur caueadela machn bumedad y 
frio perdi6 udo de loa ojoa , coa que qued6 mas feo y 
por el miamo caao mas fiero y eapantaUe. Mucbos 
hdnibreay bestial perecieron.ycaei todog los elefan- 
les que en tu hueate llevaba. Con todaa eatasiacomo- 
didadeg paa6 adelsnte y llegd al lago Trasiraeno, que 
estd en aqnella parte de Toacana oonde la ciudad de 
Cortona,yDolejosdela ciudad Pcrosade la cual boy 
tiene el apcllido , case llamael lago de Perosa. Coirid 
y tsl6 log caa^ios de aquella comarca con intento de 
irritar al consul C:iio Flaminio que era salido contra 
^1 , y temerarianieote se Iba i despeiiar en su perdi- 
cion. Asenl6ausrealesen tacampaiiarasadGtrdsde 
unribazoquecerca eataba: armd otroti una celada 
en que puso i los mallorquines y soldadoa ligeros: 
aslmesmo en la angostura que hay enlre loa montes 
y ellago.puaolacaballerfa. 

Acudi<5 el cdnaul con ana genteg con resolucion de 
darla batalla; pero, conlaastuoiadeAnibalrodeados 
por frentc y par las espaldaa y como motidoa en una 
red , fueron sin '^iticuitad vencidoa y deabaratados. 
Perecie'ron quince mil hombres del ejiSrcito romano, 
yotros tantos lueron preaoa.yel miamocdngnlpa- 
sado con ana lanza. Poco deapues en la Umbria , don- 
de ahora estj Eapolelo, caatro mil cabilloe (que en- 
riadoa por el cAnsul Ser?ilio de socarro por no saber 
io quepasaba.ibaq sin recelo A jantarse con los de- 
mas del ejfrcito romano) fueron muertos y destroia- 
doa porAnrbal. Y en prosecucion de la victoria se 
puao sobre Espoleto , colonia y poblacion deromanoa 
pero , como no la pudiese entrar , did vuelta hdcia loa 
Picenos, que boy ea lamarcade Ancona,cuyo8c»m- 
poa, que son muy buenos, corrid y laid sin piedad 
ninguna. Dcapuesporlos maraos ymarrucinos rom- 
pid por la Pulla,dondesedetUTocercade doa pueblos 
llamados el una Arpos , el otro Luceria. 

En el enlre lanto loa ciudadanos deRoma, atemori- 
zados con p^rdidas y rotas tan grandea , acudieron al 
postrer remedio, que fue nombrar un dictador con 
autoridad auprema y cstraordinaria de mandary Tedar 
i Bu voluntad. Eate fue Quinlo Fabio Mdiimo : ^1 
nonibr6 por maestro de la caballeria , que era )a se- 
gunda persona en autoridad, d Quinlo ilufo Uinucio. 
Miraron loa libroa de Ina sibilas, y porsu mindado to- 
laroD un rerano Fiagrado. Demaa desto de cada nna de 
tas monedaaqueilamaban asses, y tenian petode una 
libra de d doce onzas , batieron seis assea cada cual 
dd mismo valor que los antiguos, que era como de 
cuutro maraiedja de los nueslroa: esloa asses meno- 
res por esta causa de aer la aesta parte de loaantiguos 
y de d cada dos onzas no maa , se llamaron sextenta- 
ru>9. EnmronasimismnnaTescnEspariBcargadasdo 
vituallas , mag , como cerca del puerto Cossano ; que 
hoy se enliende es Ortiitello , cayeaen en las manos y 
poder de la armada cartagincaa , ae vleroii en necesi- 
ilad de arraar de nucvo, y juntar bajeles de toxins 
partes para la dcfensa de las marinas de Italia. 

Gran Jes apreturas eran eslas ; pero sin embargo cl 
dictador, luego que luvo Junto un buen campo, par- 
tii3 la \'Uelta de la Pnlla con intento t resolucion de 
entretenerse y nunca dar al cnemigo lugar de ?enlr i 
batalla :.'irdid muy saludable, con que la ferocidad y 
or^ullo del cartaginea comenzdd enflaquecer, yjun- 
lentedsatiarselas heridasrecebidaaporpoca con- 
eracion y demaaiado brio de loscandillos pasados. 
Dndo que no le di6 mas en que entcnrier el enemigo, 
que la temeridad de Minucio contra qiiien ioern nie- 
nester contrag tar, yjuntamcnic contra el atrcvimion- 
to de log soldados y la mala voz que d^ andaba , cosa 
que muchns veccs liizo despenar & gmnd^s capila- 
nes:caIodosmurmuraban del rccalo del dictador, y 



' 5ola Btriboian 6 cobardia , y le ponian (como aconte- 1 
ca) otros nombres de afrenia. 

Cn Espaiia Asdrubal envi6 con una gruesa armada 
Himikon (i) para carrer las marinas que en nnuella 
provincia estaban i devocion de los romanns, y lue^o 
i^ue lo bobo despachadn , ^1 mismo acudid por tterra 
c HI tm ej^rcito de veiiite mil liombrcs. El capitan ro- 
mino Gneio Scipion , por no tener Tuerzas baalan- 
•ei para ambas {rartes, acordfide conservare) senorio 
de h mar; ; para rate con treiiita niveii que arm6 en 
Tairagooa, seapoilert delaflolacarlaf^inesa (lueha- 
116 en la boca ilel rio Ebro Tacia de soldados par ha- 
bcrse desembarcaiio sin alpun recelo de lo que suce- 
di6. Tom5 veinte y cinco nafes & la vwta del mismo 
capitan cartagines : las demas , parte (^nhii A fondo, 
parte por escapar encailaron en la ribera. Fue estii 
Tictana tanto mayor que con la misma presteza to- 
maron en alta mar catorce naves gruesas, las cuales 
por calmarles el vienio no pudieran atener con Ins 
demas. Asimismo unachidaa por aquellas partes lla- 
mada Honosca (£) fue enlrada por luerza ; puesta a 
aaco. Loscampos cercanos i Cartagena Ulados, y 



espaSa. 49 

qiicmartos los arrabales de aquella ciudad, Acudia 
Asdrubal & todas partes, y hasta Cddiz sjgui6 por 
tkrra Iosrastrosdelaannadaroman3(3),comotes- 
tigo solamente dc los foegos y dauos que en lodas las 
partes haeia. 

DeKpuesdeestavjcloriti la armada romana acome- 
Vi6 & la isla de Ibiza ; y mas dc cienio veintc pueblos 
en Espana8epBsaronfllosTOmanos,yenlreellosl09 
celttberos , gentc miiy podcrosa y ancha, pues en su 
distrito abrazaban las cmdndes y pueblos que hoyse 
llaman Segorve, Calatayud y Medmaceli : aemas des- 
to Holes , comarca de duenca , Kuetc , Agreda con la 
antigua Numancia hasta lascumbresde Uoncayoen- 
traban en esta cuenia. Con la junta destas genles 
qucddi el capitan romano mas terrible y poderoso. 
Junt6 un ejercito por tierra , y con 61 rompid por 
aquellas lierras adeniro hcsia los bosques de Cas- 
tulon; pero sin hacer grandc efeclo di6 la Tuelta 
hasta pasarde la otra parte del rio Ebro, poravisoqce 
tenia de las alteracioncs que lefaiitaba Mandonio, 
homhremuy pnderosnentrelosilerRetes, yqueen- 
tre ios suyos habia antes tenido el Principado. Resul- 




AeorJaFto de TarDfnn 



Ui cslas nlteraciones nna guerm muy formada. As- 
drnbal fue llamado por los bulliciosos eojilra un es- 
cua Iron de romanos, que ciiviado a sosegar aquellas 
revueitas, h:ibia pasado A cuehillo muclios de los 
que estaban levantados. Demas desto los celtiberos 
mo idas por rartas del general romano acudienm 
centra los cartaginescs , yiestomaron tres ciudades 
que lenian en otra parte : por esto Asdrubal fue for- 
Mdo i desampnrar fi los ilergelcs con intenlo de aeu- 
dir Bl nuero neligrn. Vinjeron A las manos , y en d« 
batallaa degolhiron ios celtiberos quince mil hombres 

M) PoliUo le llama Amilrar. 

(i) Se tree u» Valencia : pero ningun hislortador lali- 
gu} noat la (oou de lia eatorce ntT«. 



del ejepcilo cartagines iitiemitn queiba muyadolante 
el otofio, dc aquel afio que fue muy senalado en Es 
I^ina pnria fcrtilidadde Ios campos y por la abundan- 
ria de todos los bicncs. 

cAPrruLO XIV. 

Comoiroblio Scipion Tino h Espaiw. 

En eslos t^rminns sc hallaban las cosas de Espaiij 
cuando GncIo Scipion por cartas que escribit) a] sc- 



50 



BIBLIOTECA DE CASPAR T R0I6. 



nado pidi6 dos cosas: que ic cnviascn soldados para 
rchacer su cjercito, y las mas viluallas y municiones 
que scr pudicse. Juzgaron los padres cue pedia ra- 
zon; y por esta causa Publio Cornelio Scipion, ha- 
bi6ndole prorogndo cl impcrio dcspuos del consulado, 
parti6 en socorro de su hcrmano. Tom6 puerto cerca 
de Tarragona (1) alprinci[dodcl anoluegosi^iente, 
que se contaba ac la fundacion de Roma ouinientos 
y treinta y ocho ; IIev6 treinta calcras, ocho mil sol- 
dados y crandes vituallas, y 6rdende hacer la guerra 
con igual podcr y autoridad que su bermano. Dcspues 
de llegado; tornado que liobieron su acuerdo, & rue- 
go de los saguntinos , que andaban desterrados y de- 
seaban volver d su tierra, y para vengar los agravios 
pasados, fucron con sus ejercilos sobre Sagunto. En 
csla ciudad Bostar su gobcrnador tenia d su cargo y 
on su guarda los rehenes de los espafioles con una 
pequeua guarnicion ': que era lo que dctenin mucbas 
ciudados de Espana para no darse d los romanos, por 
micdo no pagasen los suyos con las vidas la culpa de 
liaberse olios rcbelado. Acedux, Iiombre noble entre 
los saguntinos, y aficionado d los romanos, deseaba 
ganar su cracia con algun servicio sefialado: habl6 en 
secreto al gobcrnador , y con razoncs bien coloradas 
ic persuadi6 enviase los rebenesd sus casas : que es- 
te era el camino para ganar las voluntades de todos 
los de Espana, puesdc la confianza nace la lealtad. 
' Como el gobcrnador se deiase persuadir por ser 
hombre llano y sin doblez , el mismo Acedox se en- 
cargd de llevaf los rehenes y rcstituirlos A los suyos. 
Para ejecutar lo que pensaba, avis6 primero d los ro- 
manos de todo lo que pensaba hacer, y parti^ndose d 
media noche los llevd d sus mismos reales. Por esta 
manera los romanos con restituirellosdesu mano los 
rehenes ganaron grandcmente las voluntades de los 
naturales. Verdad es que la alcgria que recibieron de 
sucesos tan prdsperos se enturbi6 grandemcnte con 
la nueva que vino de una rota muy senalada que se 
di6d los romanos en un lugarde la Pulla llamadoCan- 
nas.Fuc asf que, acabado el consulado de Gneio Scr- 
vilio, sucedieron nuevos c6nsules, es d saber Lucio 
Emilio de la nobleza, y del pueblo (cosano usada an- 
tes) Terencio Varron, porcuya imprudencia les vino 
aquella desgracia, ca los dos c6nsuies por evitar difc- 
rencias se conccrtaron de manera quo mandasen d 
. dias. Eran los pareceres y condiclones diferentes: 
Emilio reliusaba la pelea, Varron un dia que toc6d^l 
el mando, y halld oportunidad,noduddde ponerse al 
trance de la batalla. Sigui61e su compaiiero mas por 
no parecerque le desamparaba , oue poraue le pare- 
ciese bien aquel acuerdo. Junto al mar Aaridtico do- 
marcanla ciudad de Gannas en aquella parte de Italia 
quese llama la Pulla. A la vista desta ciudad yen sus 
campos se d\6 aquella cruel y sangrienta batalla (2), 
en que perecieron de los romanos cuarenta y dos mH 
peones y tres mil de d caballo con el c6nsul Emilio, 
nidigno por cierto deste desastre. Mas 61 vlsto tan 

frande dcstrozo y dano, no se quiso saivar en un ca- 
alio que para elio le ofrocian. Los cautivos fueron 
doce mil , y el niimero de los nobles que murieron en 
aquella Jornada, tan grande que de sus anillos bin- 
cboron tres modios y medio , que son mas de media 
hanega de las nuestras , que hizo junUur Magon her- 
mano de Anibal , y los llev6 consigo d Cartage por 
mueslra de la matanza. 

El temor y espanto que per causa de esta rota cay6 
sobre los romanos, fue Um grande, que los mancebbs 
mas principalesde Roma trataban entre si de desam- 
parar d Italia. El haber interpuesto algun tiempo , y 

M ) Segun Livio , en el puerto mtsmo de Tarragona. 

(2) En estas famosas batallas y en las antcriores, la ca- 
b allma y la infanteria efspanolas, que era cl nervio principal 
4elei^rcito cartaginte, hicieron prodifrios de valor, y las vic- 
A*ias le debicron principalmeDtc d ellas. 



no seguir lucgo el enemigo la victoria fue causa que 
no cayese de todo punto el imperio romano. Porque 
no pocas ciudadcs de Italia con la nueva de aquella 
p^rdida se apartaron de su amistad : mucbas en Es- 
pana se estuvieron d la mira sin declararse per los ro- 
manos, dado que por el buen 6rden de los Scipiones 
ningunas alteraciones se levantaron en aquellas par- 
tes , antes por el mismo tiempo Tarragona fue con 
nuevos edincios arreada y con nueva muralla ensan- 
cbada, y juntamente le dieron nombre y autoridad de 
colonia romana. En Cartago, dado queHannon hbcia 
instancia que pusiesen confederacion con los roma* 
nos, que aquella era buena ocasion para mejorar su 
partido, mirasen no se trocase en breve aquel re^o- 
cijo en llanto; todavia se resolvieron en el senado (pe 
Anibal y Asdrubal fuesen ayudados como lo pedian 
con dineros , soldados y armada. Hicieron gente de 
africanos y de aldrabes , con que llegaron liasta cua- 
renta mil nombres. Destos enviaron primeraroente 
d Espaiia, donde Asdrubal estaba, y donde corria 
mayor necesidad, cuatro mil de d pi^ y quinientos de 
d caballo. Didsecuidado d.liagon que ioaporcapitan 
deste socorro, de iuntaren Espaiia vlevantardenue- 
vo mas gente asi de d pie comode a caballo d prop6- 
sito de mantener y estender en aquella provincia su 
senorio. 

CAPITULO XV. 

Como Asdrubal no pndo entrar en Italia. 

Alterabakse por el mismo tiempo hdcia el estrccho 
de Gibraltar los tartesios ^3), gente feroz y denmia* 
da. Tomaron por su cauoillo d un hombre principal 
llamado Galbo : acudieron d la ciudad de Asena, don- 
de los cartaginesestenianrecojidoel trigoy las vitua- 
llas , y apoderdronse de todo. Sosegd Asdrubal estos 
movimientos con presteza , y por las cartas que de 
Cartago le vinieron, entendid le ordenaban pasase sin 
dilacion en Italia para asistir y ayudar d su bermano 
Anibal. Fu^le muy pesado este mandate , ^ ocasion 
que mucbos en Espana seinclinasen al partido de los 
romanos, pero ^raleforzosoobedecer. Dej6 por suce- 
sor y en sulugardHimilcon, hijo de Bomilcar: ensc- 
niSle los secretes de la provincia, avis6le de la manera 
que debia tener en hacer la guerra ; v con tanto he- 
chas nucvas levas de gente, y juntando mucho dinero 
de toda la provincia para el sueldo de sus soldados, 
movi6 con sus ejdrcitos y fardage la vuelta del rio 
Ebro, aho de la ciudad de Roma quinientos y treinta 
y nueve. Los Scipiones aquejados por el peligro de su 
patria, si Asdrubal pasase en Italia (que temian no 
iuese oprimida con dos ej^rcitos, la que para des- 
hacer uno no tenia fuerzas bastantes , antes habia 
sidovencida muchas voces) acordaron de dhrertillo 
de aquel viaie, 6 d lo menos entretcnellecon acome- 
ter los pueblos de la devocion de Cartago. 

Con este intento encaminaron sus gentes contra 
una ciudad llamada Iberia del nombre del rio Ibero 
que es Ebro, del cunl estaba cerca. Asdrubal que tu- 
vo aviso de estedcseno, se anticip6d fortiflcar aquclln 
ciudad; y hccho esto, se puso con gran presteza so- 
bre otra ciudad que por alii cstiba aliada con los ro- 
manos: con aue los contraries nsimismo se divirtie- 
ron , en alzaao cl cerco de Iberia , acudieron d la 
defensa. Acercdronse los cj^rcitos, trubaron primero 
escaramuzas, y ultimamente ordonadas sus liaces y 
dada scnal de pelcar, arromctieron los unosy Irrs 
otros con grande denuedo. Pelearon no de otra mane- 
ra que si en el suceso de aquella batalla estuviera 
pnesto no solo el sciiorlo de Italia y de Espana, sino 
el imperio del mundo. En especial los romanos se sc- 
iialaban ni mas ni menos que si estuviosen d las mu- 
rallas y puertas de Roma : con que apretaron d los 

( 3) Livio los llama cartesios , y Masdeu oree que se nom- 
brasen calpcsios los moradorcs del monte Calpe. 



HlTOftlA DE BSPASa. 



8( 



coQtrarios y saiieroncon la victoria. Los priuieros a 
valver las espaldas fuaroa los espauoles , que por el 
aborrecimiento que tenian d los cartagineses, y por 
Uevallos por fuerza i empresa tan lejos, se aGciona- 
ban a los romanos. Los cartagineses y africanos, des- 
amparados de tal ayuda , fueron muertos y puestos 
en nuida : la caballeria y elefantes escaparon por los 
pies : el mlsmo Asdrubal con pocos se recogid d Car- 
tagena. 

La nueva y aviso desta noble victoria , luego que se 
supo en Roma por cartas de los Scipiones , fue oca- 
sion de grande alegria no tanto por ganar la jomada, 
cuanto por liaberse impedido la pasada de Asdrubal 
en Italia. Fue este ano trabajoso para Espana asi por 
falla de mantenimientos , como por la peste que se 
emprendi6 , con que murio mucha gente , y entre los 
demas iamujery elhijo de Anibal: asilo cuentan. 
Por esta causa los padres romanos enviaron vitualias 
para los ejercitos que tenian en Espana : para pro- 
veer esto tomaron dineros prcstados de los mercade- 
res A causa de estar sus tesoros de todo punto gasta- 
do8. Ademas que les era forzoso armar por la mar 
contra Filipo rey de Macedonia, de quien se decia 
que puesta confederacion con Anibal , trataba de pa- 
.sar en Italia, que era otro nucvo peligro. Sabida en 
Cartago la rota de Asdrubal , y el riesgo que corrian 
las cosas de Espana, dieron 6raen que Magon herma- 
no de Anibal , con la armada que tenia d punto para 
pasar en Italia , tomase la derrota do Espaua. Hizolo 
asi y y en breve surgi6 en el pucrto de Cartagena con 
sesenta galeras y doce mil liombres en cllas : donde 
se hallaba asirolsmo Himilcon, que poco antes viniera 
en Espaiia con las naves y gente de socorro que tam- 
biea el trajera de Cartago". 

Con la venida de Magon hobo grande mudanza en 
Espaiia; y los que despucsde vencidos apcnas tenian 
donde poner el pie , se atrevieron d salir de nuevo 
en campaua. La ciudad de llliturgo fuera antes de su 
jurisdiccion , y porquc se liabia pasado al enemigo, 
le acometieron primeramenti* : pusi^ronse sobre ella 
ox>n sesenta mil hombres , y cercdronia por tres par- 
tes. Descaban los Scipiones socorrella ; acudieron 
con carros y bcstias a meter trigo a los ccrcadoa. y 
con diez y seis mil hombres que llevaba de guaraa. 
Salieron los cartagineses a atajarlcs el paso. Di6se la 
batalla, que fue nm]r renida , en que fueron vencidos 
no solo Asdrubal, sino tambien Magon y Himilcon, 
que de sus propios reales acudieron a la peloa. El 
estrago fue mayor y mas el niiraero de los muertos 
que el de los venccdores : prendieron Ires mil hom- 
bres ded caballo , tomaron mil caballos ( I ) que haila- 
ron on los reales : demas dcsto mataron cinco elefan- 
tes. Rehicieronse despues desto los cartagineses de 
soldados y de fuerzas : acometieron un jpueblo llama- 
do Incibile , siete mill as al Poniente de Torlosa : acu- 
dieron asimismo los romanos , con que de nuevo en 
un encuentro y batalla mataron tres mil cartagineses 
y prendieron otros tantos. Quedo otrosi muerlo Hi- 
mncon capitan de grande esfuerzo y nombradia. Al- 
gunos dicen que Incibile es la que hoy se llama Clielva 
en el reino de Valencia. llliturgo tienen que es An- 
dujaren el Andalucia, 6 Lietor^ pueblo aue no cae 
iejos de la ciudad de Alcardz. Averiguar hi nistoria de 
los Ingarcs no es de manor dificultad que la de los 
liecbos por ser tan ciega la antiguedad, principal- 
mente de Espana. 

Esto suceoid en el otoiio, en cl cual una nueva que 
vino de Italia aument() mucho la alegria de los roma- 
nos, es d saber que despues que Anibal hobo enfla- 
quecido y mancado su ejercito con los deleites y 
recalos de Cdpua , teniendo cercado a Nola , fue ven- 
cjdo en batalla por el pretor Marco Marcello y forza- 

(I) Livio dice que hicierou mas de tres mil prisioncros de 
infaateria, y de caballeria poco inenos de mil. 

TOMO n. 



do de retirarse d la PuUa. Item que dos mtl espafio- 
lcs,desamparados los reales cartagineses, se pasaron 
a los romanos movidos de las grandes promesa^ que 
les hicieron. Demas desto se contaba que Asdrubal, 
por sobrenombre Calvo, partido de Italia para Africa 
con una gruesa armada , de camino probo de apode- 
rarse de Cerdeua a persuasion del mas principal de 
aquella isia, llamada Arsicora; pero que fue desba- 
ratado y pre^o cerca de Calari por Nito Manlio Tor- 
cuato, con gran matanza asi de los cartagineses, 
como de los sardos, que seguian su partido. Tam- 
bien se supo de Sicilia que por la muerte de Hieron 
sucediera en su lugai* un su nieto llamado lerdni- 
n]o; y que habia sido coronado por rey de Siracusa, 
si bien era mozo de quince anos , y de costumbres 
muy diferentes de su abuelo. l^s Scipiones con 
aquellas nuevas llenos de buena esperanza, y de- 
termiuados de volver d las armas luego que cl tiem- 
po diese lugar , acordaron de enviar los soldados d 
mvernar , y pastrr eilos el inviemo en Tarragona : en 
el cual tiempo se acab6 la muralla deaqnella ciuaad, 
.corno se entiende por el Ictroro de una piedra anti- 
gua aue se conservaba en tiempo de D. Alonso el XI 
rey ae Castilla, segun que se refiere en su historia. 
Estd la ciudad de Tarragona asentada en un llano 
pequeno que se hace eh lo mas alto de un coliado 
rcdondo , que tiene la subida no agria y debaio d tiro 
de piedra la mar, cuyo lado hdcia donde sale el sol 
\M}T las muchas pefias es dspero y fragoso. Al Ponien- 
te-se estiende una lianura de mucha frescura y fer- 
tilidad por mas de coarenta millas , plantada de oli- 
vares, vinas y membrillares, abundante en ganhdo, 
do buena cosecha de pan, tanto que basta para el 
sustento de los moradores. A una milia de la ciudad 
por medio de aquellos campos pasa un rio que hoy se 
dice Francolin y antiguamente Thulcis , cuyas aguas 
son mas ^ prop6sito para cocer el lino y el cdnamo 
de que hay por alii aoundancia , que para beber. Y 
como quier que aquella ciudad antiguamente pade- 
ciese falta de agua dulee , grande incomodidad , des- 
pues de los Scipiones los romanos labraron d su ma- 
nera ciertos acueductos muy altos , con que guiaron 
a la ciudad una parte del rio Gaya , si bien dista della 
por espacio de aiez y seis millas. Estos canos fueron 
desbaratados a causa de las guerras que Rentes de 
Alcmana hicieron en Espana, como lo reliere Flo- 
rian, el ano de Cristo de docientos y setenta y seis, 
y se volvi6 d la misma incomodidad (2) hasta*" tanto 
qiie en tiempo de nuestros abuelos abrieron un pozo 
limy bondo , de d6nde bastantementc so provecn lie 
ngua dulce los moradores., yxe en nuestro tiempo 
liegan hasta ndmero de setecientos vccinos poco mas 
6menos, como cl circuito de los muros tenga (a lo 
que parece) capacidad de hasta *dos mil casas y no 
mas. 

CAPTTULO XVI. 

Como los cartagineses fueron maltratados en muchas 

partes dc Espana. 

Apbn AS era pasado el inviemo del ano que sc con- 
taba de la fundacion de Roma 540., cuando los dos 
hermanos Magon y Asdrubal, juntado que tuvieron 
uii grueso ejercito de los suyos y de espanoles , salie- 
ron con el en campana resueltos de ecliar con las ar- 
mas de toda la Eiipana dicha Ulterior, que es lo mis- 
mo que de allende , a los romanos aue en gran parte 
estaban della ensenoroados. Publio ^cipion, para opo- 
nerse y contrastar d estos intentos, pasado el rio Ebro 
rompio por cierta parte donde caian los pueblos lla- 
mados vectones. Asento sus reales junto a un lugar 
principal llamado Castro alto, que era de mal aguero 
para los cartagineses por liabcr sido alii muerto Aniil- 

(2) Volvieron d recdificarsc por el llustrisimo seiior dou 
Joaquin dc Saotiyaa arzobispo de aquella ciudad. 

3' 



50 



B1BLI0TECA DE CASPAR T ROIG. 



nado pidi6 dos cosas : que Ic cnviascn soldados para 
rchaccr su cjercito, y las mas viluallas y maniciones 
que sor pmfiose. Juzgaron los padres (^ue podia ra- 
zon; y por csla causa Publio Cornelio bcipion, lia- 
biendolc prorogado cl impcrio despues del coiisulado, 
partio en socorro dc su hermano. Tom6 puerto cerca 
de Tarragona (1) al princi[»iodel afioluegosiguiente, 
que se contaba ne la fundacion de Roma nuinientos 
y treinia y ocho : llev6 treinta calcras, oclio mil sol- 
dados y grandes viluallas, y 6rdcnde hacer la guerra 
con igual poder y autoridad que, su bermano. Despues 
de lleflado; tornado que bobicron su acuerdo, i rue- 
go de los saguntinos , que andaban desterrados y de- 
seaban volver d su tierra, )r para vengar los agravios 
pasados, fueron con sus ejercilos sobre Sagunlo. En 
esla ciudad Hostar su gobcrnador tenia d su cargo y 
on su guarda los relienes de los espanoles con una 
pequena guarnicion : que era lo que dcteni|i muchas 
ciudados de Espana para no darse d los romanos, por 
miedo no pagasen los suyos con las vidas la culpa de 
liaberse ellos rebelado. Acedux, bombre noble entre 
los saguntinos , y aficionado d los romanos, deseaba 
ganar su paria con algun servicio seiialado; habl6 en 
secreto al gobernador , y con razones bien coloradas 
ic persuadi6 enviase los rebenesd sus casas : que es- 
tc era el camino para ganar las voluntades de todos 
los de Espana, puesdcla confianza nace la lealtad. 
' Como el gobernador se deiase persuadir por ser 
hombre llano y sin doblez , el mismo Acedux se cn- 
carg6 de llevar los rebones y rcstituirlos d los suyos. 
Para ejecutar lo que pensaba, avis6 primero d los ro- 
manos de todo k) que pensaba hacer, y parti6ndose d 
media noche los llcv6 d sus mismos realcs. Por esta 
manera los romanos con restituir ellos desu roano los 
rehenes ganaron grandcmente las voluntades dc los 
naturales. Verdad es que la alegria que recibieron de 
sucesos tan prAsperos se enturbi6 grandemente con 
la nueva que vino de una rota muy senalada que se 
di6d los romanos en unlugardela Pulla llamadoCan- 
nas.Fuc asf que, acabado el consulado de Gneio Ser- 
vilio , sucedieron nuevos cdnsules , es d saber Lucio 
Emilio de la nobleza, y del pueblo (cosano usada an- 
tes) Tcrencio Varron, por cuya imprudencia les vino 
aquella desgracia,ca Iosdosc6nsuies por evitar dife- 
rencias se concertaron de manera que mandasen d 
. dias. Eran los pdrccercs y condiciones diferentes: 
Emilio rebusaba la pelea, Varron un dia que toc6d^.l 
el mando, y halld oportunidad,nodud6de ponerse al 
trance de la batalla. Sigui6le su compaiiero mas por 
no parecerque le desamparaba , one poraue le pare- 
ciese bien aquel acuerdo. Junto al mar Aaridtico de- 
roarcan la ciudad de Cannas en aquella parte de Italia 
quese llama la Pulla. A la vista desta ciudad yen sus 
campos se di6 aquella cruel y sangrienta batalla (2), 
en qiie perecieron de los romanos cuarenta y dos mil 
peones y tres mil de d caballo con el c6nsul Emilio, 
mdigno por cierto deste desastre. Mas 61 visto tan 
crande dcstrozo y daho, no sequiso salvar en un ca- 
ballo que para elio le ofrccian. Los cautivos fueron 
doce mil , y el numero de los nobles que muricron en 
aquella Jornada, tan grande que de sus aniilos lun- 
cberon tres modios y medio , que son mas dc media 
hanega de las nuestras , que hizo junlar Magon her- 
mano de Anibal, y los Ilev6 consigo a Cartago por 
muestra de la matanza. 

El temor y espanto que por causa de esta rota cay6 
sobre los romanos, fue tin grande, que los mancebos 
mas principalesde Roma tratabaa entre si de desam- 
parar d Italia. El haber interpuesto algun tiempo , y 

M ) Segun Livio , en el puerto niisnio de Tarragona. 

(2) En esias faroosas batallas y en las anteriorcs, la ca- 
b allerfa y la infantcHa espanolas, que era cl nervio principal 
4ei ej^roito cartagin^, hicieron prodigies de valor, y las vic- 
AWas le debicron principalracote d el las. 



no seguir lucgo el enemigo la victoria fue causa que 
no cayese de todo punto el imperio romano. Porque 
no pocas ciudades de Italia coo la nueva de aquella 
p^rdida se apartaron de su amistad : muchas en Es- 
pana se estuvierou d la mira sin declararse per los ro- 
manos , dado que per el buen 6rden de los Scipiones 
ningunas alteraciones se levantaron en aquellas par- 
tes , antes por el misroo tiempo Tarragona fue con 
nuevos edincios arreada j con nueva muralJa ensan- 
chada, y juntamente le dieron nombre y autoridad de 
colonia romana. En Cartago, dado queHannon hticia 
instancia que pusicsen confederacion con los roma- 
nos , que aqfuella era buena ocasion para mejorar su 
partido , mirasen no se trocase en breve aquel re^o- 
cijo en llanto; todavia se resolvieron en el sanado (jue 
Anibal y Asdrubal fuesen ayudados como lo pedian 
con dineros , soldados y armada. Hicieron gente de 
africanos y de aldrabes , con que llegaron hasta cua- 
renta mil nombres. Dcstos enviaron primeramente 
d Espana, donde Asdrubal estaba, y donde corria 
mayor necesidad, cuatro mil de d pi^ y quinientos de 
d caballo. Di^secuidado d.liagon que ibaporcapitan 
deste socorro, de iuntar en Espana y levantar de nue- 
vo mas gente asf de d pie comode d caballo d prop6- 
site de mantcner y estender en aquella provincia su 
seiiorfo. 

CAPITULO XV. 

Como Asdrubal no pudo entrar en Italia. 

Alterabakse por el mismo tiempo hdcia el estrecho 
de Gibraltar los tartesios (3), gente feroz y denoda- 
da. Tomaron por su cauoillo d un hombre principal 
llamado Galbo : acudieron d la ciudad de Asena, don- 
de los cartagineses tenian recojido el trigo y las vilua- 
llas , y apoderdronse de todo. Soseg6 Asdrubal estos 
moviinientos con presteza , y por las cartas que dc 
Cartago le vinieron, entendi6le ordenaban pasase sin 
dilacion en Italia para asistir y ayudar d su hermano 
Anibal. Fu^le muy pesado este mandate, y ocasion 
que muchos en Espana seinclinasen al partido de los 
romanos, pero ^raleforzosoobedccer. Dej6 por succ- 
sor y en sulugardHimilcon, hijo de Bomilcar: ense- 
n61e los secretosde la provincia, avis61e de la manera 
que debia tener en hacer la guerra; y con tanto he- 
chas nucvas levas de gente, y juntando mucho dincro 
de toda la provincia para el sueldo de sus soldados, 
movi5 con sus ejdrcitos y fardage la vuelta del rie 
Ebro, aho de la ciudad de Roma quinientos y treinta 
y nueve. Los Scipionesaquejados por el peligrode su 
patria, si Asdrubal pasase en Italia (que temian no 
fuese oprimida con dos ej^rcitos , la que para des- 
hacer uno no tenia fuerzas bastantes , antes habia 
side vencida muchas veces ) acordaron de divertillc 
de aquel viaie, 6 d lo menos entretenellecon acome- 
ter los pueblos de la devocion de Cartago. 

Con este intento encaminaron sus gentes contra 
una ciudad llamada Iberia del nombre del rio Ibero 
que es Ebro, del cual estaba cerca. Asdrubal que tu- 
vo aviso de este deseno, se anticip6dfortificar aquella 
ciudad; y hecbo esto, se puso coc gran presteza so- 
bre otra ciudad que por alii estaba aliada con los ro- 
manos: con aue los contraries asimismo se divirtic- 
ron , ca alzaao cl cerco de Iberia , acudieron d la 
defensa. Acercdronse los ejdrcitos, trabaron primero 
escaramuzas, y (iltimamente ordcnadassus liaces y 
dada senal de pelear, arroinetieron los unosy los 
olros con grande denuedo. Pelearon no de otra mane- 
ra que si en el suceso de aquella batalla estuviera 
puesto no solo el senorio de Italia y de Espana, sino 
el imperio del mundo. En especial los romanos se se- 
nalaban ni mas ni menos que si estuviescn d las mu- 
rallas y puertas de Roma : con que aprataron d los 

( 3) Livio los llama cartesios , y Masdeu oree que se nom- 
brasen calpesios los moradorcs del monte Calpc. 



B18T0R14 DE E8PAXA* 



53 



las cosas d« las cartagineses en Esoaiia en t^rminos 
que ao parece podian estar peores, Magoo fae enviado 
a la Gaua para tratar con Menicato y Civismaro, se- 
nores con ^[iiien hiciera Anibal oonfederacion , como 
ayriba se dijo, para que pasasen en Espana con bus 
geotesyles ayudasen. Lo cual sin mas dilacion ellos 
hicieroDy ca por mar Ueyaron i Cartagena nueve mil 
liombr^ de su oacion , donde Asdrubal se apercebia 
para la guerra. Gneio, alegre con las victorias pasa- 
das , DO con menbr cuidado pasd el in?ierno en la 
B^^tica, ^e hoy es Andalucia. Con tanto al principio 
del aoo qae 90 contaka de Roma 541 , los unos y los 
otms salieron en campana. Vinieron d las manos en 
aquellas coraarcas de Andalucia con el mismo coraje 
y denoedo que antes : el suceso fue el mismo , 1^ ma- 
tanza algun tanto mayor, ca ocho mil bombres del 
ojdrcito cartagines y casi todos del jo^mero de los ga- 
II08 quedaron en elcampo tendidos census capitaues 
Givismaro y Menicato, que con deseo de mostrar su 
▼alentia con gran denuedo y alegria, como suele 
aqaclla gente , se metieron muy adelantn en la peJea. 
Despues desta victoria los romanos revoivieron so- 
bre Sagunto y 1r tomaron al fln por fuerza , pasados 
sois aoes despues que fue panada y arruinada p^r los 
cartagineses. Vivian todavia algunos de los foragidos 
de aqueila su patria, que fueron en ella restituidos, y 
la ciudad de Turdeto ( la principal causa de aquelbs 
danos) echada por el suelo y allauada. Sud campos 
entregaron i los de Sagunto , y ^ los turdetanos ven- 
dieron en publica almoneda: que fue por la vensanza 
alguna consolacion del dolor , y recompensa ae las 
injuriaa que los de Sagunlo por su ocasion recibieran. 
Por el cual tiempo de Italia vinieron nuevas que Ar- 
poSy ciudad de la Pulia, la cual despues de la rota de 
Cannas &lt6 y se pas6 & Anibal^ rue tomada por el 
esfuerzo del consul Quinto Fabio : j juntamente mil 
espanoles que tenia de guamicion , por grandes pro- 
mesas oue ies bicieron, mudaronpartido(i) y siguie- 
roo el ue Roma : principio , aunque pequeho, aue did 
esperanza i los romanos de desnacer por aquel cami- 
no al orgulloso enemigo, y Ies puso en pensamiento 
como lo nicieron de escribir i los Sciwiones que io mas 
en breve quo ser pudiese enviasea i Italia algunos se* 
nores espanoles piira por su medio graniear los demas 
espanoles que andaban en el campo ae Anibal; en 
cuyo valor entendian consistia la mayor fuerza y es- 
peranza delos cartagineses sus enemigos. 

CAPITULU XVII. 

De una noeva guerra que se einprendf6 en Africa. 

Por el mismo tiempo en Africa se encendi(3 una 
nueva T larga guerra con esta ocasion. Asdrubal bijo 
de Gisgon dejoen Cartage una hija llamada SoXonisba 
en edad de casarse. Sus partes y prehdas muy aven- 
tajadas movieron i Sifaz, rey que era de los numidas, 
a pedilla por mujer. T como el senado se escusase con 
la ausencia de su padre., entendid el bjirbaro . y no se 
enganaba, que aqueila reapuesta era despioiente. y 
que no se la qnerian dar. £s el amor muy sentiao: 
t^vose per agraviado , y determind Vengarse con las 
armas. la silla de su imperio y senorfo era la ciudad 
de Siga puesta en las marinas de Africa . enfrente de 
nu(»tra Malaga : sus tierras A la parte del Poniente se 
estendian hasta T^nger y el mismo mar Oceano , y 
por la parte que sale el sol, tenia por aledaiios las 
tierras de Cartage: solo quedaba en medio del reino 
de Gala. Con ^ ae ordinario tenia Sifaz guerra sobre 
los confines y fronteras con sucesos diversos y dife 

(1 ) Livio BO dice sino que : Los Es^pafioles tambien , que 
eno poeo nenos de mil hombres , despaes de haber pactado 
uoiG^meate que la gtaraiciou cartaginesa uldria libre de la 
plau 9fk que en esto interviniera engauo aJguno , se paaaroo 
al partido del cuasul. 

TOMOI. 



f rentes trances. Tenia Gala un bijo por nombre Hasi- 
nissa, mozo de grandes esperanzaa^ en fuerzas, yalpr 
V ingenio aventajado. . Pretendia Sifaz bacer primer<^ 
fa guerra y cargar sobre Gala que tenia pocas tierras^ 
y mas se sustentaba con la sombra de Cartage, que 
con sus propias fuerzas. Pareciale buena coyunjtura 
para su empresa por estar los de Cartage embarazados 
a nn tiempo con dos guerraa muy pesadas , la de Ita- . 
lia y la de Espana. £staba con esta resolucion, cuan- 
do le llegaron tres embajadorea aue los Scipiones 
desde Espana le despacbaron para aecirle de su parte 
que baria una cosa muy agraoable al senadp romano» 
Si se aliase con ellos, y juntadas sus fuencas diese & 
Cartage una nueva guerra en Africa para dividille laH 
fuerzas en muchas partes , y que no fuese bastante 
para acudir A todo. 

Con esta embajada se encendid Si&z mas en el 
propdsito.que tenia : razond con los embajadores , y 
tratd muy a la larga de diversas cosas : con ianto\ 
quedd aOcionado ^ la amistad de los romanos: y por 
cntender cw^n rudos eran los de Africa en las cosas de 
la guerra comparados con la miliciaromana, pididpor 
lo que debian k la amistad comcnzada , que volviendo 
los dos con la respuesta , el tercero quedase en su 
compania para instruir y ejercitar ia infanteria d^^ 
aquel reino, parte de milicia de que los numidasde' 
todo tiempo carecian , que solo usaban de gente A 
caballo. Otorgdse al rey lo quepedia, que Quinto Ser- 
torio quedase con M ; pero con tal condicion que los 
Scipiones lo tuviesen por bien ^ lo aprobasen. Supose 
en Cartage el intento de los Scipiones; y para acudir 
d su pretension y i la de Sifaz acordaroii de servirse 
del rey Gala, su aliado. F^e nombrado por capitan de 
aqueila guerra Masinissa, mozo como queda oicbo de 
grandes prendas, y adelante muy faxnoso por la amis- 
tad aue tuvo liasta la muerte con los romanos, el coal . 
sin (ulacion , juntado que bobo asf sus Rentes , cbmo- 
las que los cartacineses le enviaron, salid i verse con 
el enemigo. Didle la batalia en que le matd treinta, 
mil bombres, y ^ ^1 forzd a buirse i los maurusion,' 
que era una cmdad 6 comarca en lo postrero.de su 
reino , por ventura donde ahora estd Mamiecos. Y- 
como juntadas nuevas gentes pretendiese pasar en 
Espafia , con otra batalia que le did , le quebrantd de, 
loao punto las alas. Hay quien diga, que sin embargo 
Sifaz pasu en Espafia para tratar en presencia condos 
Scipiones la manera que se debia tener en bacer la. 
guerra, y que dejaron de contar este viaje Tito Livio 
y Plutarcno, como no es roaravilla que en tan grande 
mucbedumbre de cosas se olvide algo. 

Estas cosas sabidas en Espaiia ; cpmo congcjaroa k 
los romanosj asf bien por el contrario acarrearon gnu;i 
alegriaal general carta^nes. Parecidle buena ocasion 
de apretar d los romanos, cuyo partido que se iba 
antes mejorando, tornaba de nuevo A eropeorarr>e. 
Estabaya cercanoel inviernd; por estodeterminaron 
los cartagineses de concertarse para el auo siguiente 
en los celtiberos. gente feroz y brava, y convidallos 
con ^ande suelao para que los ayudasen. Fueron los 
Scipiones avisados deslas pliiticas : ganaron por la 
inano, y con ofrecerles mayores preinios, como gente 
one se vendia por dineros , los mantuvieron en su 
devocion, principalmente que los bonraron en que no 
anduviesen en escuadroces aparte , ni en los reales 
como antes erade costumbre tuviesen sus alojamienr 
tosdistintbs, sino que anduviesen mezolados con los 
romanos debajo de las mismas banderas. Todo se 
enderezaba so color de honra & asegurarse mas 
dellos. 

En particular para que hicieseu que los demas es- 
j>anolcii desamparasen a Anibal, enviaron trescientos 
dcIlos a Roma, que llegaron alia por el mar, principio 
del auo siguiente, que se contd 542 Ah la fundaciou 
de Roma. En ehle tiempo cuatro naves enviadns de 
Roma con vituallasy dinero suplieron la falta que sua 

13* 



^^ «ibliotm:a iiK 

ej^rcitos «n Espdfti tonian. Pero lo qaa mas los aniin6 
y aie§T6, fae entender que Hannon (el cual tuera 
enviado desde Carta^o & Italia, v hecbas nuevas levas 
de gente en la Uguria y en la Galia , roinpia por Ita- 
lia para juntarse con Anibal , que se hallaba ufano 
per baberse apoderado al mismo tiempo de la ciudad 
de Taranto) fue en la Marca de Ancona con todas sua 
gentes vencido y desboratado. En Sicilia la ciudad de 
Siracusa de8i>ues de la muerte de Hieron , y de la que 
dieron A su nieto lerdnimo sub mismos Tasallos^ como 
quier que esluyiese dividida en bandos y 61timamente 
hdbiese venido i poder de los cartaffineses, Marco 
Marcello con un cerco que sobre ella tuvo de tres 
a&os , la redujo y puso en la obediencia de los roma- 
nos ; ayuddle lierico espanol , ^ue con' quinientos 
soldados de guarnicion la defendid todo aquel tiempo 
por Cartago , y entonces se deterroin6 de entregalia 

51 capitan romano, que la entrd por fuerza. y puesta 
saco , se hizo gran matanza de los cludadanos. 

CAPITULO XVIIL 

Como los Scipiones fberon moertos en Espaoa* 

El premio que se di6 A Masinissa por la victoria que 
san6 contra Sifaz , su competidor , fue dalle por mu- 
jer i Sofonisba. El movido por el nuevo jparentesco, 
y con deseo de avudar & su suegro , el mismo verano 
de8embarc6 en el puerto de Cartagena con siete mil 
africanos, y setecientos caballos numidas 6 al^rabes. 
Asf mismo Indibil , hermano de Mandonio , tenia para 
el mismo efecto levantados cinco mil bombres en los 
pueblos qdellamaron suessetanos, aparejado y presto 
para mover en ayuda de los mismos luego que le fue- 
se avisado. Aigunos entienden que estos pueblos eran 
en aquella parte de Navarra donde boy est^ Sanguesa 
A la ribera del rio Aragon , villa que como se muestra 
por los prlvilegios de los reyes antiguos se llamaba 
Suessa; y sospecban que tom6 este nombre de los 
'buercos, que en latin se llaman Sues: ca no hay 
duda sino que en los pueblos comarcanos que se lla- 
maban lacetanos , donde hoy estA Jaca , hobo de todo 
tiempo muy buena cecina desta came y y aun en el 
nuestro tienen mucha fama los perniles de aquella 
comarca. 

Pues como los cartagineses se hallasen apercebidos 
de tantas ayudas , fueron los primeros que partidos 
de Cartagena salieron en campsna la vuelta del Anda- 
lucla con su campo dividido en dos partes. La una 
dellas guiaba Asorubal el Barchino : de los demis 
ibanpor capitanes Magon, Masinissa y el otro Asdru- 
bal su suegro. Los Scipiones asimismo con muchos 
socorros que les vinieran de Italia, y en parricular 
confiados en treinta mil celtlberos que tenian A su 
sneldo, partieron de sus alojamientos con resolucion 
de pelear con et enemigo va tantas veces por ellos 
vencido. Gneio con los celtfberos y la tercera parte de 
tos soldados romanos seencarff6de combatir A Asdru- 
bal , y con oste intento asento sus reales cerca de los 
del enemi go , y no lejos de la ciudad Anatorgis y de 
un rio que pasaba por medio y dividia los dos campos. 
Public mo vi6contra losdemas caudillos cartagineses, 
para quevencidoAsdrubal (comolo tenian por hecbo) 
no huyesen ellos y se salvasen por los bosques cerca- 
nos y por las selvas , antes como cercados con redes 
lodos pereciesen juntamente : tanta confianza engen- 
dra muchas veces la prosperidad continuada ; pero 
sucedid todo muy al rev^s , ca por astucia de Asoru- 
bal y con el conocimiento y trato que tenia con aque- 
Ik gente,los celtSberos fdcilmente sedejaron persua- 
de que desamparasen al capitan romano , y levanta- 
das de repente sus banderas se volviesen A sus cases. 
Para hacello . demas desto hobo ocasion de una 
nueva que se divulgd, y fue que la parte de aquellos 
que fatorecia A los cartagineses, tomadas las armas, 
saqueaban las haciendas de los que segutan A los ro- 



GASrAft r KOIG. 

manos. Gneio, despojado de aquella parte de sus 
fuerzas , por quedar menoe poderoso que el enemigo 
determino retirarse: ^porque A (pA pro|)dsito con tc- 
meridad despenarse ensu perdicionmanifiesta? nies 
muchas veces de menor iinimo escusar la pelea , aue 
aceptalla. Lo que sabiametate tenia acordado, desoa- 
rato otra fuerza mas alta: porque Public, acosado de 
la caballerfa de Masinissa, que no cesaba de escart- 
muzar delante sus reales , y por recelarse que si In- 
dibil, de quien se decia que venia, se juntaba con los 
demas, no seria bastante para contrastar A tantas 
fuerzas , tomd un consejoileligltrao , y fue que se de- 
termind de salir al encuentro A Indibil . y atajalle el 
camino , dado que en lo demas era liombre no menos 
recatado que valiente; pero la fortune 6 fuerza mas 
alta ciega d Io5 que quiere despeiiar. Dejd pues en los 
reales una pequeiia guarnicion , y 61 de noche salid 
con sus gentes A hacer lo que pensaba. 

No ignoraron este intento los enemigos. Habian ya 
llegado los romanos A vista de los suessetanos , y ya 
tarae se comenzaron A trabar con ellos , cuando Ma- 
sinissa con su venida turbd A los romanos que llevaban 
lo mejor, y Onalmente los vencid. Muchos fueron 
muertos por la caballerfa. y el mismo general Publio; 
losdemas se pusieron en huida : en el alcance fiie aun 
mayor la matanza. Aigunos pocos cubiertos de la os- 
curidad de la noche , parte se recogieron A las guar- 
niciones cercanas de los romanos y d la ciudad de 
Iliiturgo, parte A los reales donde fafieron. Los carta- 

g'aeses , alegres con esta victoria , A gran prlesa se 
eron d Juntar con Asdrubal el Barchino. Por esta 
ocbsion Gneio comenzd d sospechar que su hermano 
Public debia Eer muerto : ca tenia por cosa cierta que 
si dl fuera vivo y quedara salvo, no se hobieran jun- 
tado todos los carta^rineses. Sentia otrosf en su cora- 
zen una estraordinaria tristeza , bien asi como suele 
aconteccr A los que ha de suceder algun mal , como 
prondstico de su dano : tanto mas se conOrmio en la 
resolucion one tenia de retirarse, y asf de noche sin 
ruido salid ae sus reales. Al alba conocieron los car- 
tagineses que los romanos eran partidos. Enviaron 
delante los caballos aldrabes para que picasen la re- 
taguardia , y con tanto entretuviesen al enemigo hasta 
tanto que los capitanes cartagineses llegasen con el 
cuerpodelejdrcito. 

Gneio, viendo que los suyos, por e! gran miedo 
que les entrara , ni se movlan d pelear por ruegos ni 
por amonestaciones, ni por su autoridad , determind 
aventajarse en el lu^^ar, y tomar un altozano que cerca 
se empinaba. La subida fue facil, mas no tenian apa- 
rejo , ni materia almina para hacer fosoni otros repa- 
ros por ser el &ueio dure d manera de piedra. Hizo 
pues poner los bastos y el bagaje como por vatladar y 
trinchera , reparo lijero para tan ^rave peligro , pero 
que detuvo algun tienpo al enemigo , maraviltado de 
los romanos, cuyc estuerzo d inoustria aun en tan 
grave trance no desfallecia. Acudieron los capitanes, 
y reprendida la cobardia de sus soldados , entraron 
por luerza los reales. All! los pocos rodeados de mu- 
chos , y mas vencidos del temor , fdcilmente fueron 
destrozados. El mismo Gneio dndoque en aquel tran- 
ce hizo ofi.cio de gran capitan y de valiente soldado, 
perecid con los demas : varon smgular y que gobemd 
a Espana muchos aiios, y fue el primero de los roma- 
nos que con su buena traza y afabilidad gand el favor 
y voluntad de los naturales. 

Aigunos pocos por los montes y espesuras por don- 
de d cada cual guuS el mIedo 6 la ei^peranza, nieron A 
parar d los r«i]es de Public Scipion , que por ventura 
sospechaban estaba salvo; pero hallaron que Tito 
Fontttio , su lugarteniente , quedaba en ellos coiruna 
pequeiia guarnicion. Didse esta batalla ceres del rio 
Segura y de un pueblo Ilamado liorcis, que hoy se 
entiende sea Lorquin en el reino de Murcia. Los de 
Tarragona tienen por averiguadoque un torrejon que 



mSTOBIA 

esta puestoenfirenU d« aqaeUa ciudad, es el sepulcro 
de los Sciinonet , donde le ven dos esUtuai de mar- 
mol mal enUUadas , poestas como dicen en memoria 
de los Scipiones. Pado ser que pasasen alH sus ceni- 
zaa y 6 por ventura los naturales y los soldados para 
muestra del muclio amor que les teDian , dado que 
los caerpos no estuviosen alii , levantaron aquella 
memoria cerca de la ciqdad principal donde era el 
asiento del ^biemo romano , a manera de cenotafio, 
qoe es lo mismo que sepulcro vacfo , como se ven en 
otras partes muclias memories semejantes. 

CAPITULO XIX. 

Como Lacio Marclo reprimi6 el atreTlmiento de Jos 

carta gineses. 

El desastre de los Scipiones fue ocasion de gran 
modanza en las cosas, y cayera de todo punto en Cs- 
pana el partido de los romanos, si no le sustentara el 
principio la osadia de Lud^ecio Marcio , y despues le 
adelantara el valor grande dePublioCornelioScipion, 
qae fueron el todo para que no se perdiese el resto 
segon que amenazaban los grandes torbellinos que se 
levantaron. Falta comunmente la lealtad, y desampa- 
ran los bombres i los que ven ser de adveraidad tra- 
bajados, como 8ucedi6 en esta ocasion enE^paua: ca 
Um castolonenses fueron los primeros oue cerraron 
las puertas d los romanos goe despues ae aquel de- 
sastre se recogieron i su ciudad. Los de Illiturgo pa- 
saron adelante, pocque despues de recibidos los ma- 
taron. Con el ejemplo destas ciudades no hav duda 
sino que otros mucnos pueblos mudaron partido: ha* 
llibanse rodeados de tantos danos en un tiempo , as! 
los que con Tito Fonteio quedaron en guardia de los 
reales , como los demas que se acogieron i ellos; pnr 
esto ft grandes jornadas se volvieron de la otra parte 
del rio Ebro. Acorridles en este aprietoLucio Marcio , 
hijo de SepUmio , caballero romano , mozo de muclio 
Talor , y que en el ej^rcito de Gneio Scipion fuera 
capitan de una de las principales companfas , y tam* 
bien tribune: juntd un grueso escuaoron asi de las 
guamiciones romanas , como de.ios que i 61 se reco- 
gieron despues de las rotas ya dicbas, y con 61 fu6 i 
dar aocorro i los demas. 

La alegria que con su venida recibieron los solda- 
dos fue tan grande oue , tratando de nombrar capi- 
tan ijeneral en lugar de los muertos, por veto de tooos 
le eligieron para el tal cargo. Pudiera pretendcrle el 
mismo Fonteio y agraviarse de los soldados ; pero la 
borrasca reprime la ambicion , y el miedono aa lugar 
i los demas afectos desordenados cuando es grande, 
antes los enfirena. Verdad es que toda aquella alegria 
en breve se enturbid y troc6 en mayor tristeza con el 
aviso qae les vino, es d saber que Asdrubal pasado el 
no Eteo se apresuraba para cargar sobre ellos, y que 
ya llegabamuy cerca y tras 61 Magon que por las mis- 
mas ptsadasleseguia. Fue estanueva para ellos muy 
trtste: tenfanse por perdidos , parecfales que la for- 
tune aun no estaba narta do la sangre romana. Con 
esto nnos encomendaban sus deudos d sus amigos, j 
hacian tastamentos de palabra, aprop6sitoque, si 
al^inno escapase, llevase d sus cases las nuevas, y 
avisase de su Ultima voluntad, otros Uoraban su mala 
suerte y triste hado, todos renegaban y se malde- 
cian. No habia quien diese oidos dlas amonestaciones 
de Marcio 9 antes como atdnitos estaban suspensos, 
los ojos puestos en tierra, y aun los mas encerrados 
en sua tieodas. 

En el entre tanto el enemigo llegaba d vista de los 
reales, y se aoercaba d los reparos y al foso. Con la 
*^sta de los eslandartes cartagineses , mudado el 
miedo en coraje , bravos como unos leones acuden 
los romanos todos con sus armas d la defensa y d las 
trincberas: rebaten los enemigos, y no contentos 
con esto, salon con gran rabiay fdror contra ellos^ 



El descuido de los cartagineses, y la conflanza, bija 
de la prosperidad y d las voces causa y madre tie! de- 
ta^tre , di6 la vida d los romanos : ca el atrevimiento 
no pensado bizo maravillar y amedrentd d los vence- 
dores de tal suerte, que sin tardanza volvieron las 
espaldas. Marcio no quiso seguir el alcance por mie- 
do de alguna celada; antes contento con haber muer- 
to algunos en la buida y conGrmado el dnimo de los 
suyos , did senal de recogerse , y se volvid d sus es* 
tancias con los suyos , dado que mal enojados , y ({ue 
amenazaban claramente, pues dejaba tal orasion 
de vengarse, cuando Marcio quisiese ellos no le 
acudirian. 

Los cartagineses otrosi no poco se maravillaron de 
ver recogerse los romanos, pero como lo echuen d 
temor, no bicieron casode barrearsus estancias: 
este descuido convidd d Marcio para prober otra vez 
Ventura , y con alguna encamisada dalles una mala 
trasnochada. Ademds que era forzoso aventurane 
antes que Magon llegase d juntarse con Asdmbai: 
. que juntados los dos, no les quedara.d los romanos 
esperanza de poderse salvar. Bra menester user de 
presteza : aviso pues Marcid d los soldados en pocas 
palabras de lo que pretendia hacer ; con tanto man- 
ddles que fuesen d reposar , y d la cuarta vela los saod 
animados y alegres, porque de la cabeza de Marcio, 
cuando les razonaba, vieron resplandecer una llama, 
cosa que ellos tomaron d buen agAerc Estaba el 
campo de Asdrubal , distante de los reales de Magon, 
solas seis milias, aue hacen como seis leguas y media, 
yen medio un valle de mucba arboleda, aonde Marcio 
nuso tres companfas de respeto para todo lo que su- 
cediese, con algunos caballos. Marchaban los demds 
soldados sia bacer ruido j d la sorda: por esto y por 
estar los contrarios descufdados, sin velas, sin eiier- 
po de guarda , entran en los reales de Asdrubal sin 
alguna resistencia : la matanza que bicieron fue 
grande en los que estaban desarmados , desc uidados 
y durmiendo: pocos se salvaron por los pies, machos 
maspretendieron acogerse d los otros reales que cer- 
ca estaban ; pero dieron en la celada , donde fueron 
los dos muertos; en fin , el menosprecio del enemigo 
fue causa', como suele , de su perdicion. 

Entrados los reales de Asdrubal , con el mismo va- 
lory dnimo se dieron priesa para desbaratard Magon^ 
que no sabia nada del dallo de los suyos ni de la ma- 
tanza. El sol era ya salldo cuando llcgaron d las es- 
tancias de Magon : arremetieron decodados , y con 
la misma felicidad enun punto de tiempo. antes que 
los enemigos se pudiesen apercebir d la defensa, los 
entraron. Pele6se fuertemente dentro de los reparos 
basta tanto que vistas en los pavesesy en las espadas 
de los romanos las senales de la matanza pisada , los 
de Magon se desanimaron , y perdida toda esperanza 
de la victoria , se pusieron en buida. Degollaron en 
los dos rebates treinta y siete mil enemigos (i),prcn- 
dieron casi dos mil: el botin y despojo fue muy gran- 
de. Los capitanes cartagineses escaparon d una de 
caballo, que fue lo que solamente faitd para que esta 
victoria no se igualase con la pdrdida y dano pasado. 
La nueva deste suceso tan alegrO' lle^ d Roma por 
prlncipios del ano q[ue se contaba de su fundacion 543 
con cartas de Marcio: dondo perque sin drden del ae- 
nado sellamaba tenientede pretor 5 gobemador mu- 
chos se ofendieron; pero respondieron en lo que 
pedis en sus cartas del trigo y vestidos, que e! senado 

( i ) Los historiadores anti^os no coovienen ai en el nd- 
mero de muertos ai de los pnsiooeroe. Mariana parece que 
iiffue la de Clandto, que tradujo del griego al latin losanales 
Adlianoe. Ea el eampe cariagines ae eneootrd un escudo de 
Plata con laimdfren de Aadrabil Barchino oue penba dento 
treinta y echo libraa, el cual ae colg6 en el Capitolio como 
nn aMMamento de la victoria que Mardo habia eonseguidode 
loB cartafioeaes, por eoya nxon ae Ilam6 escudo Mardo, y 
se conservd hasta la quema de aqoel tempfo. 



56 



BIBLIOTEGA OE 



teodria cuidado , %in dalle titulo en las cartas, y i!i 
llaimUe leniente de gobernador. Con lo caa'l y con 
noriibrar iClAudio Neron para que. acabada la guer- 
ra de Gapaa en one estaba ocupado , pasase en Es- 
panacon once mil peones y mil y cien cabalios de so- 
corro : de callada reprendieron lo que de Marcio y los 
soldaaos hicieran en dalle y aceplar aquel nombre; 
que vicio es propio de nuestra natnraleza ser benig- 
nos en el temor, y despucs de la Tictona olyidarse. 

Anibal sin dudui por aquel sucesn, y por la resolu- 
cion que tomaron los romanos , coinenzd A perder la 
esperanza de salir con su intento: pues vela que 
tenian tan grande dnimo, que se determinaban de 
enviar aynda en Espafta sm embargo que lleg5 el 
enemigo tan poderoso d Ins puertas de su ciudad. 
Porque Anibal , despues que tom6 k Tnranto, acudi^ 
para hacer alzar el cerco que los romanos tenian so- 
ore G6pua; y echadode alii, pas6 tan adelante, que 
a8eiit6 sua reales & tres millas de Roma , que fue una 
grande resolucion. Hizose Neron d la vela en Puzol, 
«urgi6 con su armada junto i Tarragona : de alii con 
8QS{|entes y las de Marcio y de Fonteio sin tardanza 
movi6 ta Tuelta de Andalucla en busoa de Asdrubal, 
qne en los pueblos ausetanos (i) tenia sus aloju- 
mientos A las Piedras Negras , nombre de un bosque 
que habia entre Illiturgu y Mentisa : entiSndese que 
Mentisa es Montizon 6 Gazorla. P^sose Neron en las 
estrechuras por donde el enemigo forzosamente ba- 
bia de pasar. Acudi5 Asdmbal a sus maiias , y con 
mostrar que queria concierto , ga6t6 tanto tiempo en 
asentar las condiciones, que venlda la noche sus sdl- 
4^ado8 pudieron eaca^ por la fragura ,de aquellos 
inontes: con que el general romano aunque tarda 
conoci6 su engano y la astucia cartaginesa, y desea* 
ba la bataHa, cuiro trance los cartagineses hecbos 
mas recatados boian con todo cuidado. 

CAPITCLO XX. 

Come Publio Scipion tom6 h Cartageoa. 

En este medio en Roma se trataba de acrecentar 
el ej6rclto defigpana y de enviarle un nuevo general. 
Junt5se el pueblo para la eleccion , como era de cos- 
tombre. Los padres se hallaban en mran cuidado por 
no sallr alguno A (far su nombre y a pretender aquel 
cargo A causa de ser el pellgro tan grande. Pero af fin 
Publio Gornelio Scipion bijo de Lucio Scipion , mozo 
de veinte y cuatro anos, salid A ia demanda, y por 
veto de todos fue nombrado para ser procdnstd de 
Espafia , porque Neron no era mas que teniente de 
pretor , y solo hasta tanto que se proveyese otro para 
el gobierno. Tenia grande valoc, y mayor que su edad 
pedia, lo cual mo8tr6 bastantemente cuando los man- 
Cebos de Roma trataban despues de la rota de Cannas 
de desamparar A Italia : porque con la espada desnu- 
da amenazd en la junta de dar la muerte al que no 
desisjtiese de aquel prop6sito, con que del todo se tro- 
caron y mudaron de parecer. Era tenido por hombre 
recto: cr^dito que 41 conservd diligentemente con la 
devocion que mostrabd y aficion al culto de los dio- 
ses. Ga despues que tomd la toga , que era vestidura 
de varon , acudia muy de oHinario al tempio de i^- 
piter que estaba en el Capiiolio, yen 41 bacia sus ro- 
gativas y ofrecia sus sacrificios todas las veces que 
queria comenzer algud negocio ptiblico 6 particular. 

Di^ronle de socorro diez mil infantes y mfl caba- 

(1) Conata one loa Ausetaaos eran pueblos de la EFpaiia 
Citenor que habitaban en el pais de Vieh y Gerona : eo esta 
sitnacion los pooen Cesar, PtoKmieo, Plioio, y aunel mis- 
mo Livio en el prioier Ifbro de esta (tuerra. Creemos oie es 
preeiao eonregir ia palabra auselauos y pooer ea su in^t 
oretaoos 6 bastetanos ; porque habia dot Mentisas : Im una 
en los Oretanos , que boy es Montiel , y otras mas ecrca de 
IHitoffis ea los Bastetanos. Piedras Negru estaba entre Illi« 
turgts y eetas dos Mentisac. 



GASfAK T IIOIG. 

Ilos. Silano fue nombrado para suceder A Neron con 
nombre de propretor/Nomord Scipion por sus lega- 
dos 6 tenientes a su berman6 Lucio Scipibn y A Cayo 
Leilo , aquel de cuyos consejos se entendi6 procedian 
todas las hazanas due Scipion acabd en toda su vida; 

STulgarmente se uecia que Leiio componia la come- 
ia que Scipion representaba. Con estas ayudas y 
con estas gentes en una armada que se iunld en Os- 
tia, se hizo A la vela. Llegado A Espa&a al fln del ano, 
di6 gracias A los soldados por lo becho con palabras 
muy corteses , en particular d Marcio hizo roucba 
honra como la razon lo pedia, y le tuvo sieropre A su 
lado en su companfa. En el roismo auo Marco Mar- 
cello entrd en Roma con una fiesta que llamaban ova- 
cioUy honra que le concedieron porque gand la ciudad 
de Siracusa. Llevaba delante de si a Merico Espanol 
con una corona de oro en premio de que le entreg6 la 
ciudad y la guarnicion. A sus solcnidos dieron los 
campos de Murgancio en Sicilia, que era como dicen 
nuestros escritores poblacion antigua de los espa- 
uoles. 

El afio siguiente , que se contaba de la ciudad de 
Roma '44, Scipion at principio de la primatera sacd 
sus buestes y las de sus aliados con resolucion de 

{)asar el rio Ebro y apoderarse de Cartagena, ciudad 
a mas fuerte de todas las enemigas, puesta en fren- 
te de Africa , con un muy buen pnerto , donde los 
cartagineses tenian los reheoes de Espana,elba- 
gage oe los soldados, las vituallas, municiones y ai- 
macen. Acometia esta empresa con tanto mayor 
deseo , que si salia con ella , pensaba echar A los ene- 
migos de todaEspafta. No era su pretension sin fiin- 
damento por tener aquella ciudad pequena guarni- 
cion, y los capitanes cartamneses estar con sus 
gentes mu|r lejos. es A saber, Mason cerca de Cidiz, 
Asdrubal mjo de uisgon A la boca de Guadiana : el otro 
Asdrubal se hallaba en la Carpentania , que hoy es el 
reino de Toledo. Didse el cargo de la armada roroana 
A Lelio con drden que A peque&as jomadas fuese en 
seguimiento del ejercito de tierra , en que entre ro* 
manos y espauoles se hallaban alistados veinte y cin- 
CO mil mfontes y dos mil y quinientos cabalios. 

Llegd Scipion por tierra A Cartagena en siete dias, 
y luego el dia siguiente determind de combatir ia 
ciudad A un mismo tiempo por niter y por tierra. El 
que tenia la ciudad pdr lbs cartagineses, Ilamado 
Hagon, no se descuidaba en armar los ciudadanos, 
repiartir los soldados por todas partes , poner A punto 
los trabucos y ingenios, sin olvidarse de cosa aiguna 
que se pudiese desear en un diestro capitan. Esti 
aquella ciudad asentada en un ribazo sobre el pner- 
to , con una isleta que tiene por frente y le hace se- 
guro de todos los vientos. Rod^la el mar por tres 
partes, y la que mira al Septentrion y hdcia la tierra, 
tiene la entrada empinada , demas que A la sazon la 
tenian fortificada de una buena muralla. Los soldados 
de Scipion pretendieron por alii efcalar la ciudad; 
pero los espanoles que estaban en aquel cuartel , con 
^ande esfuerzo, no solo le^defendieron la entrada, 
sino con una salida que hicicvon , los forzaron A reti- 
rarse mas que de paso. Cargaron nnevas companfas 
que Scipion enviaba de refresco, cod que los espano- 
les fueronforzados A meterse en la ciudad. El moro- 
to y espanto de los de dentro por esta causa era tan 
grande , que en mucbas partes dejaron la muralla sin 
delensa. Con esta buena ocasion los soldados por mar 
y por tierra se arrimaron como les era mandado, con 
sus escalas al muro. Advertidps de este peligro los 
cercados , acuden A la defensa con gran dfenuedo , y 
con lanzar sobre los enemigos piedras y todo g^nero 
de armas ofensivas los forzaron A arredrarse sin baeer 
efecto. 

Por la parte de Poniente estaba pegado con el 
muro un estero: avisaron los Pescadores que cuando 
bajaba el mar, le podia pasar un hombre k pie. El 



uisToiuA la t. 



gFDBnJroroaDomandaquelossoldados, sibienauD 
nn liabian descninado del todo , ni efiUban nlentadon 
de In peloa pasntla , acomelao por dos parleit lu mura- 
lla para que e!iUuido hM de la ciudnd orupadoa nn dn- 
fmdRT la una parte, escalen la ciudad por la otra, iiiH^ 
i canaa de tener aqiiel cslero, pslaba por alii mas Ha- 
ca Tsinguarda. Comolo mandil, asi so hjxo, y su- 
rPfCid puntualmonte camo lo tenia trazailo. Entrada 
nor aquella parte la riudad , apoderJninRc los sojda- 
Itos de la puerla mas ccrcnna , y por plln dieron pi>~ 
trnda alademas gente. Ponlontlcen un momentd 
tue la ciudnd puesta en pbder de los romanoa, y 
(piedaron seuores de todo, porquc lamhien Mnpnn 
entr«c6 ki fortaleM por no tener esperania ni drden 
de poorrae en nlla tener. El despnjn lur miiv rko, tos 
ingenios de giierra muchos , las uanderas <^ue tonin- 
ronsesentavcuatro, naves gruesas que ae liallnban 
«n el puerto'cargados de vituallas y nmnieiones , »e- 
fienta j tres ( 1 )-. los presos hanta dioz mil fuora de 
los esclavos , An Ins cualcs piisiemn on lihcrtnd d loa 
fiudadanos de Cartagonn ; y parargue el bencricio fuo- 
M mas coUnarto, les volvieron todossuji bieiicn, A pro- 
pAtitorcon intento toHodcganarlai vnlimtaiira dc ku 



naturalss. Los relicnos otrosl parte entnaaron i kw 
embajadorcs de bub ciudades, los demas lueron en- 
tretenidos puy Iranrodamente , y entre i^tos to mu- 
jer dc Mandonio y los hijtw de su liermano Indibil. 
Asimismounadonrcllamuylwrmosa, comoqiitermie 
fuese entregada i Scipion y presentada por los sol^- 
dos , apenas la quiso ver y oablar por ipiitar la oca- 
aion y sospecla , y por tener cntendido aue ninguna 
cosa podia acarrear i au odad mayor pcligro quo loR 
deleites desbonestos ; antes la matidd guardar v res- 
.tituir d un principal de kM Geltiberos llamado Luce- 
yo,con quieneBtBhadeRposada(2).Nopar(ienesto. 
sino que le did para aumenln del dole el oro que hw 
padres de ar^uellii moia ofrrcian para bu rescate. Con 
esta benignidad y liberalidad de Ul nianera qu«li'i 
prendado aquel niancebo , que denlro de pocos dias 
vino i senir a los rontanos con roil y cnatmoientoa 
cabalkts , y en ello conlioud con miiclio wruerED v 
loaltad. 

A k)s soldados quo enlraran en la ciudad se dieron 
prcmios conlorme nl Talor qiie cada uno mostrdra. Y 
porijuc entre dos delllos , es & saber Seito Digicin v 
Quinio Tilierilifi (3) bahia diferencia sobre qiitf'ii 




dellos merecia la corona mural , que se daba at que 
Dfiinero subia en el muro , par estar todo cl ejArriln 
dnididoMbre el caao en dos partes, scnlenc 16 que se 
debia i entnmboe , y aai did d cada tino la auya , de 
que trntos quedaron muy pagados. A Lclio en parti- 
cular did una corona de oro, y treinta bueyes para 
que kM aaeririca^e. Con esto, y para que lievase la 
Duera d« quo Cartagena era tomada, Ic onvid luc;:o 
iRoma en una galera de cinco remeroa por harro (4), 
en que iba otrosl Habon y quince senadures dc Cai^ 



H i los dos. y no falls qulcn lEienle que 

a muan uu i|ue iWA la iMllA y li Xomi , h) que do m tc- 

rorinil ti^do una plau laa importaate, tonte j bien dt- 

hndida. 

(3) LItio le lliro* AInno y diu qua en priacipe de t< 



la cneatoria da al» ti 



tago la de Africa. Rebicipron despucs y repararon los 
muros de aquella ciudad por las partes que qucdabnn 
maltratados. Todo In rual concluido, y puesta allt 
una buena guamicion de soldados , Scipion con ma- 
— fama y reputacion que antes tenia , did la vuelLn 



Leiio llepario que file A Roma , luego que le dieron 
audiencia en el senado , con un grande y elepnlc ra- 

plata del peio de veinte y una libns y se lo tcetii I Sdpion . 
quien llevAndolo A Roma . la perdid ea ct HfaAdano con parle 
de lu eqaipa-:e. En el alio 1065 unos Pescadores lu Eauran. 

!pr«»enUdoalrey lomandi poneremu Bsbiacle. Nosotroj 
emos qnerido pretentsr la parte importiote de >»la pieu 
tan DOmbrada por Im antlcuario) , que ei et grabado qne se 

13) Libio dice Trebelio. 

(4) La:iniv<!i trirremes, cDadrirreniei etc.iellamalnn 
asi porque teniaa Ires, coatro A mas Ardeaes de remos oaas 
sabre otras. La que presenlimoB es trirreme . y estl lacada 
del dibnjo esculpido en la eolnmna de Trejaao. 



o8 



RIBLIOTECA DB 



'/onami<into qua hizo, declar6 cuan grandes fuerzas 
se jes jimtaran con la toma de aquollii ciudad , ado- 
iiiasdesto , cxaminados io8 cauUvos, se siipo ser ver- 
dad lo que M. Valerio Messala desdo Sirilia por sus 
oarta^ nvisaba; esa saber que Masiuissa tenia en 
Africa levantados cinco mil caballos numidas y que 
l^aria junta de otnis gentcs africansts coi) pensa- 
injento de volver a la guerra de Espana. Junto con 
eitlo , que Asdrubal Barchino estaba otra vez senala- 
do para pasar en (talia con aquellas gentes de Africa 
y grandes socorros de Espana : nueva que en aquel 
pueblo caus6 grande espauto, y puso A todo el sena- 
doen grande cuidado , en especial que por aauellos 
dias en los Sainnites , parte de lo que boy llaman 
Abruzo, cerca de la ciudad de Herdonia , Anibal les 
dio una grande rota : ca el pretor Gne'io Fulvio con 
doce tribunos (1 ) fueron muertos, y un grucso ej<^r- 
ri-to destrozado : unos dicen que )os inuertos Heparan 
li trece rail, otros que fueron siote rail. 

CAPITULO XXI. 
Como Asdrubal Barchino fuc vcncldo por Seipion 

Con la toma de Cartagena el estado de las cosas se 
raud6 en Espana , muchos se inclinaron al partido de 
los romanos : que tal es la costumbre de la gente se- 
guir al que mas puedc. Entre los demas Edesco , 
liombre de muy alio lugar entre los espanoles, se pasd 
ii los romanos por baoerle restituido mujeryniios 
que eslaban entre^ los rebenes ya dicbos. Manoch- 
nioy Indibil principes de los celtiberos (2) alcanza- 
ronperdon de la falta pasada , y con tan to fueron 
reciDidos en gracia. Tenia Asdrubal Barchino sus 
alojamientDs cerca de Betuion (3 ) , ciudad segun se 
entiende puesta en lo que es hoy Andalucia , donde 
esUtn Ubeda y Baeza. Scinion , lue^o oue el tiempo 
di6 lugar para elo, ano de H fundacion de Roma 545, 
movi6 de Tarragona dCn su busca , y en su compania 
I^ello que era ya vuclto de Roma. Asdrubal avisado 
del intento de Seipion, y desconOando asi del esfuer- 
zo de los suyos , como de la voluntad de los espano- 
les que tenia consigo, de noche pas6 sus alolamientos 
a un ribazo . cuyas raices y halaa por la mayor parte 
banaba y roaeaba un rio , que se cree era Guadalqui- 
vir. Tenia en la cumbre dos llanos : en el mas bajo 
f)uso d loB numidas 6 alirabes , y d los africanos y a 
OS mallorquines ; en el mas altose aloj6 el mismo ge- 
neral con la fuerza del ei^rcito. Ni la aspereza de 
aquel sitio , ni el peligro de la si||^ida e^pant5 a Sei- 
pion para que no pretendiese Tenir a las manos con 
el enemigo , que atemorizado conOaba mas en la for- 
taleza del lugar , que en sus gentes. 

La dificultad de la subida fue grande : ninguiia 
cosa tiraban los enemigos que cayese en vano ; pero 
luego que con grande trabajo sutiieron al llano y ll(f- 
giiron d lasespadas, los enemigos volvieron las es- 
paldas para recoierse en la parte mas alta de aquel 
ribazo. Era mas Tragosa aquella subida , y asi fu6 ne- 
cesario ir ladeando el monte^ repartidas las gentes en 
ilos partes , Seipion d la maho izquierda y Lelio d la 
derecha : subidoque hobieron, acometieron porara- 
bos lados d los enemigos , los cuales en un punto so 
pusieron en kuida , porque ni podian bien revolver 
sus haces , ni tuvieron tiempo para poner los elefaii- 
tes por frente. Murieron como oclio mil bonibres: 
fueron presos diez mil infantes y dos mil de a caba- 
)io , y entre estos un mozo de poca edad Uamado Mas- 
sivA sobrino de Masinissa , hyo de una su bermaua, 

(A) No era pretor Kioo proodnsul, seguo TitoLivio. 

(2) N« eran, seguu Livio y Polibio, sine regolus de los 
ilergetes y de los lacetaaos, pueblos que iio estaban coni- 
prendidos en la Celliberia. 

(3) Paia cooocer la situacion de los pueblos antigoos, re- 
mitiremos al lector al vocabuiario que ponemos al flo , pr r 
DO interrumpir d eadi momeDto cob uotas la icctura. | 



GASrAR T ROIG. 

que poco antes era vuelto de Africa. Didle Seipion an 
cabaflo , visti61e ricamente . y envi<)le graciosainente 
d su tio. Asdrubal , enviaao delante el dinero y ios 
elefantes , con parte de sufe gentes no par6 hasta lie- 
gar cen^a de los Pirineos , donde acudieron tambien 
Asdrudal bijo de Gisgon, y Magon. Alii tornado con- 
sejo , acordaron que Asdrubal nijo de Gisgon fiiese d 
la Lusitania , y que Masinissa con tres mil caballos 
corriese las tierras de la Espana Citcrior : con drden 
empero que el uno y el otro en todas maneras escu- 
sasen el trance de la l)atalla. Magon fue enviado d 
Mallorca d recojef bonderosMe aquellas islas. Final- 
niente pareci6 cosa forzosa que Asdrubal el Barchino 
pasase en Italia, asi por obedecer al senado que lo 
mandaba como para que lossoldados espaiioles que 
se inciinaban d Seipion , con Uevailos tan lejos sose- 
gasen. Esto los cartagineses. 

Seipion por causa que el estio estaba muy adelan- 
te , por los bosquesde Castulon parte de Sierramo- 
rena did la vueita d Tarragona , clonde por todo el ano 
siguiente , que fue de Roma 546 , por tener quebran- 
tadas los fuerzas cartaginesas se entretuvo ocapado 
en el gobierno sin acometer cosa alguna que sea dig- 
na de raeraoria , sino que de Italia vinieron nuevas 
que cerca de Taranto en cierta bafealla el c6nsul Mar- 
cello fu6 rauerto por Anibal , y el otro c6nsul Crispi- 
no sali6 mal berido , de que aiurio tambien adelante. 
Desde Cai'taj^o en lugar de Asdrubal Barchino vino 
Hannon enviado para que le sucediese el gobierno de 
Espana : el de camino trajo consigo a Magon que se 
hauia detenido en Mallorca ; y con ^1 Uegd d Espana 
ano de la fundacion de Roma de 547. Acudi6 luego a 
hacer gente en los Celtiberos. Seipion envid contra ^I 
d Sillano con buen golpe de gente. Vino con los con- 
traries d la batalla , y desbarat6 primero d Magon, 
despues prendi6 d Hannon que desde sus reales vino 
en socorro de su corapanero. Con la nueva de esta 
victoria Seipion se determind de ir en busca de As- 
drubal bijo de Gisgon , que estaba con su genlc alo- 
jado cerca de Cddiz. Pero el aWsado por tan graves 
penlidas, antes qile Seipion llegase repai*ti6 sus gen- 
tes por aquellas ciudades y guarniciones por no tener 
confianza en las armas lu en las fuerzas. 

Supo Seipion esta determinacion rasi do]6 aquel 
viaje y se volvi6 atras , solo envio d Lucio su hemia- 
no , para que se apoderase de Cringe ciudad de los 
melessos. Plinio pone a Oringe en la Betica'dcia don- 
de hoy estd Jaen. No fue esta empresa sin provecho, 
antes en breve fu6 la ciudad entrada por fuerza y 
puesta d saco, Todos los cartagineses y trescientos 
ciudadanos que fueron en cerrar las puertas d los ro- 
manos , quedaron dados por esclavos ; d los demas se 
did libertad con todo lo aue antes tenian. Aceredbase 
el invierno : asi los soldados fueron enviados d in- 
vernar , y el mismo Lucio por mandado de su herma- 
no se pafti<3 para Roma , y en su compaiiia Hannon 
con los demas cautivos nobles ; donae llegado did 
cuenta de todo lo que se habia hecho. Por el mismo 
tiempo vinieron de Italia avisos que Asdrubal Bar- 
chino despues que en la pasada de la Gallia y de los 
Alpes lialld mas felicidadquepensaba, como preten- 
diese juntarse con Anibal su hermano , fue en la 
marca de Ancona d la pasada del rio Metuim> en una 
batalla muv herida roto y desbaratado (4) por los 
cdnsoles Ciaudio Neron y Mar. Livio Salinator : vic- 
toria muy famosa , y que se iguald con la perdida de 
Cannas asi por la muerte del general cartagin^s,como 
par el uumero de los enemigos que perecieron , que 

(4) Los espanolesy los roioaaos, peleaodo god una obsti- 
oacioa inveocible , tuvieron por umcho tiempo iodecisa la 
victoria. El campo estaba ya cubiertode muertos, se habia 
cesado de pelear por todas partes; y los espaiioles hacian 
aun los mayores esfuenos para arrancar la victoria d los ro- 
maoos, hasta que rodeados por todas partes fy abandooados 
deios gallos, fueron herhos pedazos coa su general. 



BISTORU DB ESPA!U. 



59 



Hegaron A cincuenla y sets rail hombres , y fuc causa 
al pueblo romanodc una alegria estraordmaria , por 
considerarque en el trance deaquella bat alia se ech6 
el resto y se aventur6 todo el imperio romano. 

CAPITULO XXII. 
Como ecbtron i los caitagineses de'Espaiia. 

Etano siguiente, que se oontd 548 de la funda- 
cion dc Roma , el otro AsdrubaJ con toda la diligen- 
cia posible forra6 un ejdrcito, compuesto de las gentes 
que antes tenia , y de nuevas companias que dc es* 

Caiioles levantaron. Con todas estasgent<:s quellega- 
an d cincuenta mil infantes y cuatro mil y quinientos 
caballos , asentd sus reales en la B^tica 6 Andalucia 
cerca de la ciududdc Silpia. PersuadiasequeScipion 
no se le podria igualar enn6mero degente ; mas Ah 
vcrdad no vencen los mucbos sino los valientes. Y el 
general romano , dvisado de lo que pasaba , tom6 de 
UD senor de Andalucia Uamado Colca , que era de su 
parcialldady tres mil peones y quinientos caballos. 
Temia juntar mayor numero de espanoles por lo que 
sucedleradsu padre y d su tio: aviso para que de tal 
manera estribase en los soeorros estranos , que so 
asegurase mas de sus propias fuerzas. Con este so- 
corro y con las legiones romanas parti6 en busca del 
enemigo. Trabaron por algunos aias escaramuzas : 
despues losunos y los otrosi ordenaron sus liaces para 
dar la batalla, pero sin efecto alguno por no haber 
quien lacomenzase. Estaba entre las dos huestes un 
valleaunque fdcil de pasar, mas cadaf)artees|)eraba 
que los contrarios se adelantasendsubillecon inten- 
to de pelear con mas ventaja. Mas como quier quo ni 
los unos ni los otros se alreviesen, d puesta de sol se 
retiraron d sus reales , primero los cartagineses des- 
pues los romanos. 

Con este drden y traza se pasaron algunos dias 
liasta tanto que Scipion se aventurd un ma muy de 
mauana de acometer , como lo bizo , las estancias de 
los enemigos. AsdrubaJ alteradocon aquel rebate tan 
fuera de lo que pensaba, echd delante la caballeria 
para que hinesen en los caballos contrarios que fue- 
ron los primeros d acometer los reales, y dl salidcon 
las demas gentes d la batalla. Los caballos se trabaron 
de tal suerte, que por largo espacio la pelea fuemuy 
dudosa. Scipion recogid los suyos en el cuerpo de la 
batalla, y estendid y adelantd los dos cuernos , don- 
de pnso las legiones romanas. Con esto , antes que 
los escuadrones de en medio se juntasen , bizo volver 
las espaldas d los dos cuernos contrarios por estar 
compuestos de mallorquines y de soldados nucvos 
dc Espana , gentede poco valor y destreza , y tambicn 
porque salieron d la pelea en ayunas; la cual los ro- 
manos que venian bien comidos , de propdsitoentre- 
turieron basta muy tardc. Con tanto quedd el cam- 
po por los romanos ; y dado qucsiguicronal alcnnce, 
no pudicron luego entrar los reales conlrarios d 
causa de una lluvia que de repente sobrevino , adon- 
de los vencidos se retiraron primero en ordenanza^y 
despues huyendo cuanto mas podian. 

Asdrubal , atemorizado de lo que pasd , y poco 
confiado de sus aliados , por sospecha que lo que 
algunos hicieron , todos no se le pasaran a los roma- 
nos, la nocbe siguiente movidd sordas con su cam- 
po con intentode volver atras d lasmayores jorn*idas 
que pudiese. Scipion luegodla mafiana avisado dclo 
que pasaba , que los enemigos huian , despacbd la 
caballeria para que picasen en los postreros , y por 
pste medio detuviesen al enemigo liasta tanto que 
ilegadas las legiones, todo lo pusieron en confusion 
y rota. Grande fue la matanza de este dia , pues dc 
im campo tan crande apcnas sc escaparon y se sal- 
varon siete mil bombres con su goneral, que sc su- 
bieron en un secrejon muy agro , sitio por su natura- 



leza muy fuerle : domle , partidos Asdrubal socreta- 
mente d Cddiz, y Scipion con parte de su genie d 
Tarragona. SyUano los tuvo cercados. Quedd alii 
entre los aemas cartagineses Masinissa , el cual, 
viendo las cosas dc Cartage pueslas en estremo pe 
ligro y caidas casi del todo , aconld de moverse al 
movimiento de la fortuna y bailar al son que el la le 
bacia. Habld secretamente con Syllano, ycon dl ti*atd 
de pasarse d los romanos, sin que, d lo queparece, 
sucediese en aquel cerco alguna otra cosa de mayor 
importancia. Hizose esta guerra al principio del ve- 
rano , con que se acabd en Espana el senorio dc los 
cartagineses , v pasd al poder y jurisdiccion de los 
romanos, que lue el ano ddcimo cuarto (i) despues 
que Anibal sujetd d los saguntinos, y el quinto des- 
pues oue d Scipion se encargd cl gobierno y la guer- 
ra de Espana. 

CAPITULO XXIII. 
De otras cosas que ScipioD hizo en Espaoa. 

CoNCLuiDA en gran parte la guerra larga y dudosa 
de Espana, Sciuiou comenzd d revolver en su pensa- 
miento de apoderarse de Africa y de la misma ciudad 
de Cartage. Para poner en esto la mano concertdse 
primero con Masinissa : recibidle en su gracia , y 
con tanto le envid d Africa d negociar sus naturales, 
y apartarlos de la amistadde Cartage. Por otra parte 
tratd de concertarse de nuevo con Sifaz rey ae los 
masessulos, y bacelle amigo del pueblo romano. Para 
concluir esto despacbd d Lelio por su erobajador , y 
le bizo pasar en Arrica. Rcspondid el barbaro d esta 
demanaa que dl no vendria en ningun concierto, si 
el mismo general romano no sehallaba presente. Sci- 
pion, avisado de esta respuesta, pasd en Africa, y 
llegd d Siga, que era el asientoy residcncia de aque- 
llosreyes, y noy se entiende que es Aresgol, por 
causa que Plinio testifica que Siga estaba eufrentc 
de Malaga. Acudid d la misma ciudad y en la misma 
sazon Asdrubal para prevenir aauel rey v desbaraUir 
aquellas prdcticas : gran gloria ae aquel l)drbaro,que 
dos poderosisimos pueblos y dos escelentisimos capi- 
tanes pretendicsen d un tiempo grangear d cualquier 
precio su amistad. Tanto mas que los dos ccnaron d 
una mesa, y lo oue es mayor maravilla, reposaron 
en un mismo lecno , d propusito cada cual do con- 
descender con la voluntad del rey que asi lo quiso , y 
por este camino grangearle. 

Quiso 61 interponcrse para que se asentasen paces 
entre aauellas ciudades : Scipion se escosd con quo 
sin comlsion del senado romano no se podia tratar 
aquel puuto, y mucbo menos tomar resolucion en 
negocio tan grave. Y sin embargo concluido a lo que 
era venido , que era atraer aquel rey d la amistad 
romana, did la vuelta Scipion d Espana, donde lUitur- 
gov Castulon en breve vinieron d su poder (2) : ciu- 
daaes que mas por miedo de lo que merecian por su 
deslealtad, que de voluntad se mantenian en la amis- 
tad de los cartagineses. Illiturgo fue destruida : d 

(1 ) Segun Livio fue dooe auos despues que se empezd la 
guerra, y ciaco de que Scipion tomase el maodo del cjiircilo 
y de la provincia. 

(2) Castulon fue pronto, si, i su poder por una traicion 
pero los de Illiturgo pelcaron antes con tanto ardor que, se- 
gun el bistoriador romano Livio , < el ej^rcito doroador de 
toda la Espana fne rauchas veces rechazado por los ^dvenes 
de una sola ciudad , y tembid con poco honor eombattendoal 
piede sus maros. > Por esta resistencia desesperada; porsu 
dcsleallad y por la iuhumanidad con que babia dpgo!lado & 
los romanos que se babian refugiado en ella despues de su 
dcrrota , Scipion al apoderarse de clla , bizo degollar birba- 
rameote k todos los que encontraron , hasla los nir^s de pc- 
cho ; y despoes pasieron fuego k los ediiirios para que la lla- 
ma lo acabase de devorar todo, y uo quedase raslro dc una 
ciudad para ellos tan execrable. 



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BIBLIOTECA DE GASP Aft T ROiG. 



Castulon perdon6 , que era roenor su culpa , y por 
entregarse de voluntad amans6 la safia de los veuce- 
dores. Despucs desto di6 a Marcio 6rden de suietar 
otras algunas ciudades , y 61 detennind de celeorar 
en Cartagena las exequias de su padre y de su tie. 
Plinio dic^. que la hoguera donde fueron quemados 
loshuesos de los Scipiones estaba en Ilorci (quien 
dice que hoy Ilorci es Lorquin , quien que Lorca) de 
la cual hoguera dice huye el rio Tader, que es el rio 
de Segura. Lo cierto , qiic en aquellas exeauias hobo 
juegos de diversas maneras , y en particular de gla- 
diatores 6 esgremidores, que de su voluntad se orre- 
cieron i la pelea : cntrc los demas hicieron campo 
dos primos Iiermanos , llarnado el uno Corbis y el 
otro Orsua por cicria diferencia que tenian sobre el 
senorio de laciudad llamada Iba. YalerioMdximodice 
que eran hermanos : concuerdan que Orsua el me- 
nor de los dos pag6 con la vida su obstinacion , con 
tanto menor compasion , que conOado ensusfuerzas 
nunca se dej6 persuadir que su negocio se detcrmi- 
nase por tela de juicio y no por las armas. 

En este medio muchas ciudades se cntregaban d 
Marcio : solo Astipa, porauc muchas vecesconcor- 
rerias maltratara a los aliaclos delosromanos,perdida 
la espcranza de perdon , sufri5 por largo tieropo con 
grande obstinacion cl cerco. Muchos murieron de 
aquella ciudad en diversos encuentros , muchos en 
una batalla que se di6 , sin que por estos danos aflo- 
jasen en su prop6sito. Antes conocida su perdiciori y 
resueltos de morir antes que rendirse , acordaron de 
degollarmujeres y nines, y quemar sus preseas y ropa 
p6blicamenteenlaplaza. Estohecho,consus espadas 
se quitaron las viaas : obstinacion digamos 6 cons- 
tancia no menor que la de los saguntinos, pero escu- 
recida t casipuesta en olvido d causa de no ser aque- 
lla ciuaad tan principal y famosa como Sagunto : tanto 
importa lanobleza del que hace algunagranhazana. 
Las ruinas desta ciudad se vena lariberadelrioJenil 
no lejosde Ecija y de Antequera: de Astapa se cree ha- 
bersefundado Estepa, pueblo cenforme en el apelli- 
do, y distante de aquellas ruinas dos leguas sola- 
mente. 

GoDcluidas estas cosas, Lelioy Marcio fueron a C&- 
diz con esperanza de apoderarse por inteligencia y 
trato de ciertos foragidos, de aquella isia y echar de- 
lladloscartagineses. Engandles su pensamiento, ca 
tsus trazas y inteligencias fueron descubiertas : con 
one Magon A cuyo cargo estaba la isle, las desbarat6 
utcilmente. Ademds que Scipion adoleci6 deuna en- 
fermedad muy grave y muyfuera desazon, cuya fa- 
ma (como acontece) con el decirde las gentesseau- 
ment6 de suerte , que muchos tomaban ocasion de 
pensar en novedades, en particular Mandonio y Indibil 
at descubierto mudaron de partido. Dolfanse que les 
habia engahado su esperanza, ca, echando los carta- 
gineses, se prometian el scnorio y reino de Espniia: 

aue tal es la comun condicion 6 falta deloshombres 
e creer fdcihnente lo que dcsean. Demas desto ocho 
mil romanos que alojaban por las comarcasquebana 
el rio Jucar con sus aguas, pidieron fuera de ticmpo 
sus pagas, y purqueno les acudieron se amotinaron. 
Era grande la alteracion de lascosas: en la cual oca- 
sion ccnfiado Magon que se podria mcjorar el parti- 
do de Cartage, por cartas que esmbi6 a aquel scna- 
do , pediale enyiasen muchas Rentes desocorro ; pero 
todos aquellos intentos y pnilicas salioron vanas con 
h mcjoria de Scipion : con que todo aquel alboroto y 
motin se apaff6en breve, y se qniUS ia ocasion de ma- 
yores alteraciones. Los soldados amotinados con in- 
fencion que les dieron que alranzarian perdon y les 
darian sus pagas, vinierona Cartagona, dondo todos 
fueron por Scipion asperamcnte repreliendidos, y cas- 
tigadas soiumonte las cabezas del motin como causas 
principales de aquella alfcracion. Mandonio y Indibil 
en los ilcrgct<'s , do andabau alborotados, en una ba- 



talla que dur6 dosdias, quedaron v^icidosydespoja- 
dos de sus reales ; y sin embargo de lo cometido coq 
rendirse A la voluntad del vencedor alcanzaron per- 
don y paz; solo fueron castigados en dineros con que 
pagar a los soldados. Masinissaera vuelto de Africa i 
Cddiz con buen golpede caballos numidasen socono 
de los suyos ; que aun no se declaraban por los roma- 
nos, nise entendia su voluntad. Scipion enviado que 
hobo delante A Marcio con parte de su gente ^ se de- 
terroindir el mismo en persona; cuya venida y Uega- 
da, luego que Masinissa la supo , con voz de correr 
los campos comarcanos pas^ d tierra firme, donde 
procure tener habla secreta con Scipion. Resulti) 
destas vistas one puso con 61 aquella amlstad que 
conserve toda la vida, y aun fue de gran roomento 
para derribar el poder de Cartago : d el acarred gran 
gloria y no menores riquezas. 

Magon , nerdida la esperanza de las cosas de Espana , 
por 6rden del senadose parti5 para Cartago en sus na- 
ves, en que embarcd todo el oro y la plata as! del pXh 
blico, como de particulares (1). De camino acometli) 
d los mallorquines porque se pasaran d los romanos. 
Apoderdse sm dificultad de Menorca : dende envidl 
Cartago dos mil bonderos, y 61 porestar eldtono ade- 
lane se quedd allf d invemar; y por no estar ocioso 
fundd en aquella isIa una ciudad desu nombre, como 
sospechan algunos: otros dicen fue mas an tigua, co- 
mo queda apuntado en otro lugar,^ueno esmarayi- 
llavamos d tiento en cosas tan antiguas. Lo que se 
averi^a es que Cddiz seentreg<3 d Scipion, y quepor 
este tiempo cerca deSevilla fund6 d Itdlica, munici- 
pio romano, en un lugar que antes se llamaba Sancios, 
patria que fue de tres emperadores, Trajano, Adria- 
no y del gran Teodosio. Cfin esto el quinto ano 
despues que vino d Espana, did la vuelta d Roma en 
una armada de diez naves. Juntdse el senado fuera 
de la ciudad en el templo de la diosa Bellona. Alii 
relatd por menudo todo lo (jue en Espana quedaba 
hecho (2) con grande alegriade lospadresr del pue- 
blo, que consideraban (como era la verdad) el gran 
riesgo de que escaparon, cuanto su partido quedaba 
adelantado y mejorado con tener sujeta d Espana. Y 
sin embargo no se le did el triunfo, porque hasta en- 
tonces ningun procdnsul, por granaes cosas que hi- 
ciese, le habia alcanzdo. 

CAPITULO XXIV. 

Como Scipion vencid a Cartago en Africa. 

En la primera eleccion aue despues desto se hizo 
en Roma salieron por cdnsulcs el mismo Publio Corne- 
lio Scipion y P. Licinio Crasso, que era pontilice Maxi- 
mo. Didse el cuidado de Scilia d Scipion con voluntad 
de su companero, y junto con esto d su instancia lo 
concedieron que, si juzgase serasi conveniente pudie- 
sepa-sar con sus huestes en Africa; sin embargo que 
Q. Fabio Maximo hizo gran resistencia, y con un lar^^o 
razonamicnto prctendid probar ser aquella empresa 
temeraria. Corria el anode la ciudad de Roma quiuien- 

« 

( i ) Relirdndosc , se acercd & Cartagena para ver si podri;i 
sorprenderia ; pero lof romanos salieron y hicieron en eJIos 
una horrible matanza. Ma^on voWid 4 Cddiz de la coal fUe 
despedid'), obh'fr^ndole d pasar a! puerto de Cymbis que es- 
taba & poca distancia. Desde alii llamd i los primeros map-is- 
trados de C^diz , y luego que los tuvo en su poder los hizo 
azotar y poner en cruz. Despues pasd A la ifla de Pilbyusa 
donde fue muy bion recibido , provey^ndolc de viveres , ar- 
mas y hombres. No asf en ia mavor de las lialeares, donde 
pretendia invernar, pnes los mallorquines le saludaron con 
una lluvia de piedras que , mal de su grado , le obligaron d 
retirarse k Mahon . 

(^) CoDsta de Livio que Scipion al entrar en h ciudad, 
lievaba delante de si la plata rocida en Espana para ponerla 
en el tcsoro publico, que coosisUa en catorce mil trescieotas 
cuarenta y dos libras de plata on barras , y una gran canti- 
dad en moneda. 



tos y cuarenta y oueve , en el uual M agon partido de 
Menorca , donde invernd, destruy6 en la Liguria la 
DoUe ciadad de G^nova. Por otra parte Lelio desde 
Sicilia por mandado de Scipion pas<^ d AMca para 
correr los campos de Cartago , ponellos A faego y A 
saDgre, matar y robar todo lo que hallase. En Espana 
Mandonio y Indibil voWieron a sus manas ; y con in- 
teoto de recobrar la libertad, 6 fuese por ambicion 
de hacerse reyes» se levantaron. Hizose la guerra al 
principio no solo en los ilergetes , donde ellos tenian 
el principado , sino tambien en los ausetanos, que 
estatnn aonde ahora la ciudad de Vique ; y eo otros 
lugares oomarcanos se enceodid tambien la llama, 
que pasd en breve d los sedetanos como dice Livio; 
vo mas quisiera que dijera ceretanos los cuales ade- 
lante de los ilergetes y de los ausetones se eetendian 
iiasta los Pirineos (1). 

Eran los que habian tornado las armas en niimero 
treinta mil peones y caatro mil de d caballe. Sali^- 
ronles al encuentro Lucio Lentulo y Lucio Manlio 
Acidino proc6nsules , & los cuales como A sus suce- 
sores Scipion ent)*eg5 la provincia. Didse la batalla, 
murieron hasta trece mil bombres de los leTantados: 
los demas se metieron y oscaparon por los bosques y 
espesuras que cerca caian. Indibil muri6 en la pelea: 
a Mandonio entregaronsusmismossoldados para con 
su muertealcanzar ellos perdon, principalmente que 
los procdnsules romanos hicicron publicar que no se 
lianan las paces, si no les entregabsn en su poderlos 
rooTeJores de a^uel alboroto. El ano siguiente , que 
fue de Roma qumientosy cincuenta, pasaron los Es- 
panoles en reposo por nallarse cansados y gastados 
con guerras de tantos anos. Para la ciudad de Car- 
tage Tae ano muy aciago , ca Scipion con una pode- 
rosa armada J un grueso ej^rcito, pas5 en Africa, y 
en su compania por su qiiestor Marco Caton, llamado 
ei Censorino. Entonces Massinisa sin dilacion y al 
descubierto se pas6 A los romanos con un grande es- 
cuadron de numidas, y desampard A los cartagineses 
con tanto mayor coraje . que el rey Sifaz estaba de- 
clarado por ellos por haoerle concedido lo que tanto 
deseaba, y por tanto tieropo pretendi6,que era casarse 
con Sofonisba. La guerra al principio fue dudosa. Han* 
non hijo de Amilcar fue vencido por los romanos y 
muerto en una batalla. Por el contrario Asdrubal y 
Sifaz forzaron A Scipion A alzar el cerco que tenia 
sobre Utica, sin que aquel ano so hiciese alguna otra 
cosa de memento. 

A) principio del ano siguiente , en que fueron c6n- 
sules Gneio Servilio GepionyGneio Servilio Gemino, 
Scipion con nuevos socorros quele vinieron de Italia 
hecno mas fuerte, sali6 en busca de Asdrubal y de 
Sifaz, A los cuales Tenci6 en algunos encuentros que 
con eOos tUYO, y despoj6 desus reales por dos reces. 
En estas peleas perecieron cuarenta mil bombres del 
ej6rcito cartagines, y en este nfimero cuatro mil cel- 
tiberos que traia Sifaz A su sueldo. Con esto el reino 
de los masessulos, que cala en las Mauritanias 6 cer- 
ca dellas , y d61 Sifaz se apoderara por fuerza , voivid 
A poder de Masinissa. 

No par<5cn esto la desgracia, antes el mismo Sifaz 
en el reino de sus padres y abuelos , do se habia rcti- 
radoyhaciagente con intento de volverd la guerra, 
fue en una batalla que Leilo y Masinissa le dieron, de 
nuero vencido y preso. En la ciudad principal y silla 
de aquel reino, que despues desta victoria vino tam- 
bien en poder de los romanos , hallaron d Sofonisba. 
Masinissa sin dilacion y sin otras ceremonias 5;o casd 
y celebrocon ella su matrimonio, como scan los Moros 
muy desordenados en, la lujuria. Reprehendiole Sci- 
pion por esta razon con palabras muy graves, que fue 

(1 ) Todas los ediciones de Livio dicca sedetanos , y ellos 
podieron ser muy bien por cstar bastante ccrcanos d los iler- 
getes, de ouieneB era gefe Indibil que solo Scipion tributa- 
ba adffiiracion y rcspetos de todos los romanos. 



aUTORIA OE ESPA.^A. Ul 

ocasion para que el mismo Masinissa iabiciesc mon'r 
con yeroas: asi suelen los bombres enmeudar uu 
biorro con otro mayor. 

Loscartagineses viendose en esta estrecliura,aci»i'- 
daron de llamar A Anibal para (]ue dejada Italia, am* 
diese A la defensa de su patria. Porque Magon que 
con su anrada venia la vuelta de Cartago . tenian avi- 
so que muriera en Cerdena de una berida vieja que 
le nieron en los Insubres , que era una provincia de 
Italia donde boy estd Milan. Con la venida de Anibal 
se movieron tratos de paz . porque las cosasde Car* 
tago iban muy de caida. Habldronse losdosgenerales, 
y como quier que no se concertaseu , volvieron de 
nuevo A las armas y a la guerra. Los cartagineses 
fueron vencidos en batalla, y el mismo Anibal forz:(do 
a desamparar A Africa , j por salvar la vida buirse 
acia Levante A tierras muyleiosyapartadas. Diis- 
pues desta victoria, y de la nuida de Anibal, 6 antes, 
se bicieron las paces con Cartago con estas condi- 
ciones: que Cartago se ^[obernase por sus leves : los 
aledaiios de su senorio y juriadiccion fueseu los mis- 
mos que antes de la guerra : que entregasen asi los * 
traidores fugitives, como los que tenian cautivos: no 
tuviesen naves con espolon fuera de galeras, ni ele- 
fantesdomados: pagasen diez mil talentos de plata en 
cincuenta pagas. Para seguridad y firmeza de lodo 
esto se obligaron a dar cincuenta rebenes escogidos 
A voluntad de Scipion , es A saber de los principales 
de la ciudad. 

Graves condiciones eran estas, pero forzosoquelas 
aceptasen, por estar apretadosdun mismo tiempo con 
tantos desastres. Ademas que ciertos cartagmeses 
presosporlos saguntioos fueron Uevados d Uoma con 
el oro y la plata que traian para mover A los espanoles 
d que se levantasen. El senado alab6 la lealtad de los 
sagunatinos: en premio les volvieron el dinero que 
tomaron d los cartagineses , y solo detuvieron los 
cautivos. Todo esto sucedi6 el ano aue se conlaba 
quinientos y cincuenta y dos de lafundacion deRoina. 
Este ano pasado, y venido el siguiente, Cornelio Sci- 
pion de Africa volvi6 d Roma con renombre del mas 
lamoso capitan que se conociese en el mundo. 01 or- 
gdronle que triunfase de Cartago. Eran A la sozon 
c5nsules, Gneio Cornelio Lentulo v P, Elio Peto. El 
triunfo fue en todo de los mas seiialados del mundo: 
solo faltdel rey Sifaz para ennoblecelie mas para llevar 
en la pompa encadenado un rey tan podcroso, ca fa- 
lleci6 cerca de Roma. Dieron d Scipion sobrenombre 
de Africano , gloria debida d sus trabajos y bazafias. 
Por esta manera se puso Dn d la sogunda guerra pu- 
nica 6 cartaginesa el ano diez y siete despues quo se 
comenzd, la mas grave y mas peligrosa que jamas liizo 
ni padeci6 Roma: tanto fue mayor el alegria de veria 
acabada por el valor y esfuerzo de Scipion. 

CAPITULO XXV. 



Como M. Porcio Caton, siendo c6dsu1, vinod Espana. 

DiCHO se bd como en lugar de Scipion vinieron A 
Espana dos proc(Snsu]es. Destos L. Cfomelio Lentulo 
el ano sesto despues de su llegada volvi6 d Roma para 
pretender el triunfo por baber sujetado k los espanoles 
alborotados. Sucedi6 en su lugar C. Cornelio Cet«igo, 
el cual vino d Espana por companero y con igual po- 
der de L. Mnnlio Acidino el ano quinientos v cin- 
cuenta y cuatro de la fundacion de Roma. En el tmal 
tiempo los espanoles, congojados del estado y termi- 
nos a que estaban rcducidos , cayeron aunque farde 
en la cuenta que las guerras que los romanos empren- 
dieran no se encaminaban A restituillos en su liber tad, 
sino d ensancbar su senorio y d su provecbo. Conju- 
rdronse pucs entre si, y tomaron lasarmas en los pue- 
blos ceretanos (2). Reprimio Cetego conpresteza es* 

( 2) Segun Livio fue en el pais de los sedetanos domle en 
pocosdias se juntaron treinta mil infantes y cerca de cuatrc 
mil caballos. 



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BIBLIOTECA DB GAfPAR T ROIG. 



tos inovimicntos con una batalla en que mat6 quince 
mi) dc uquclla gentc. El ano siguiente en lugar de 
Cctogo y Acidinio fueron enviados al gobierno de 
Espana Cornelio Lenlulo y L. Stertinio. En este aiio, 
y en el que se siguid luego despues del, ninguna cosa 
succdi(3 en Espana que de contar sea , sino que por 
inandadadcl senado de un gobierno de Espana sebi- 
cieron dos gobiernos (i): que fueron el de la Espana 
Ulterior, en aue se compreliendian la Betica y Ja Lu- 
sitania, que hoy son Andalucia y Portugal; y el de la 
Citerior , que abrazaba las demas partes de Espana. 
Muduronse dlversas veces y por aiversas ocasiones 
los t^rminos destas prefecturas 6 gobiernos: cosaque 
es ocasion de dificuHad para en tender las antigueda- 
des de Espana. Por el mismo tiempo se hacia en ia 
Grecia la guerra contra Filipo rev de Macedonia , y 
M. Porcio Caton gobernaba por los romanos la isla 
de Cerdena. 

Ei and adeiante de la fundacion de Roma quinien- 
los y cincuenta j siete, sorteadas como era de cos- 
lumbre las provmcias en Roma , & Gneio Sempronio 
Tuditanocupo el gobierno de la Espana Qiterior, y el 
de la Ulterior i M. Helvio. Contra estos gcbernadores 
se levaiitaron los espaiioles en diversas partes. Los 
principales caudillos de los alborotados fueron Colca 
y Luscinon : la ocasion fue que se di6 licencia i los 
soldadosviejospara dejarla railicia,pordondeparecia 
que no quedaban i los romanos fuerzas bastantes para 
resislir. Acudi5 Tuditano para apagar este fuego: 
atrevi6se d peiear con una parte de los levantados; 
pcro fu^le mal ca recibi6 grande rota , su gente fue 
destrozada y 61 mismo herido , y mucrto despues de 
las beridas, que, con la pena que recibid de la p^rdida 
se le cnconaron. Esta p^rdida, luego que se supo en 
Roma, pusoen grande cuidado al senado. Temian no 
selevantase guerraen Espaiia mas grave y diilcultosa 
que nunca, porestar los naturales no diviJidos como 
antes por los romanos, y contra ellos , ni pugnar so- 
lamente por ecliar de su tierra los cartagineses, sino 
loda la nacion unida con intento de recobrar la anti- 
f?ua gloria de las armas y la libertad quesolian tener. 
En viaron pues el aiio de Roma quinientos y cincuenta 
y ocho i la Espana Ulterior A Q. Fabio Buteon , d lo 
demas d Q. Minucio Termo. Estos dos partieron dc 
Espana pasado el ano de su gobierno sin haccr cosa 
gue de conlar sea, salvo que doce mil bombres espa- 
Fioles fueron cerca de la ciudad de Turba pasados i 
cucbillo por el gobernador Termo. 

Con todo esto el cuidado que el senado tenia y el 
rccelonoaflojabarporeslose did6rdenque losc<5nsu- 
les df I ano adeiante , que fueron Lucio Valerie Flaco 
y M. Porcio Caton, sorteasen sobre cudl dellos iriad 
la Espana Citerior: cosa hasta entonces nousada,que 
♦^^'msul viniese d Espana. Echadas las suertes. cupo d 
Caton lo de Espana, para donde se partid el ano de 
quinientos y cincuenta y nueve con aos legiones de 
socorro y veintey cinco galeras; y sin embargo se or- 
den6 que con nombre de pretores gobernasen la Es- 
pana Citerior Publio Manlio, y la Ulterior Appio Clau- 
dio Neron. Ilizose Caton d la vela en el puerto de la 
Luna , que hoy es Lerice 6 Porto Venere , y pasado el 
golfo de Leon, lleg6 d vista de Espana . Surgi6 con su 
armada junto d Roses , de donde ecli6 la guarnicion 
de espanoles que alii tenian. Desde alii pas6 d Am- 
purias. La parte de aquella ciudad que moraban los 
griegos venidos de Focea, y deiempio de Marsella 
se mantenian en la devocion de los romanos , le re- 
cM6 muy alegremente. Estaba a(|uella ciudad divi- 
dida en dos partes con un muro tirade, y quepasaba 

( i ) Se i^ora el aoo y los liaaites de csta division, que se- 
^Q dice Lifio en el libro 32, el senado en el consulaJo de 
Gneio CorneUo y Q. Hinocio maod6 d los procdnsules Tudi- 
tano y IIcWio biclesea iijaado loi t^rminos dc sus jurisdic- 
Ciones. ' 



por medio de entrambas. La parte que caia dcia e) 
mar, que era mas angosta y apenas tenia encircuilo 
cuatrocientos pasQS, moraban los griegoscomo arriba 
queda dicbo. En la parte mas anclm y que de ruedo 
tenia tres millas, moraban los espanofes. El muro 
con que dividian , tenia una sola puerta para pasar 
de los unos d los otros , con bastante guarda puesta 
entre dia : de noche no menos que la tercera parte 
de los grieves hacian la centinela, d las cuales sola-* 
menteerahcito aquel dia salu*d ncgociar d la marina. 
Con este cuidado y con esta vigilancia , dado que es- 
tos griegos eran tan pocos , se mantuvieron en li- 
bertad hasta la venida de Caton. Los espaiioles abor- 
recian el imperio de los romanos, y pretendian 
hacerles rostro confiados en su muchedumbrc yen 
el socorro que tenian cei^a. 

Caton, lue^o que asent^ sus reales cerca de aquella 
ciudad, despidio los obligados d proveer de manteni- 
mientos, y envid las naves d Marsella: los obligados 
porque pretendian que los soldados se sustentasen de^ 
loquerobasenpor estar yalas mioses sazonadas; la ar- 
mada , para que los soldados, perdida la esperanza de 
volver a sus casas sino fuesen vencedores , hiciesen 
mejor el deber; resoluclon notable, muestra depecbo 
asaz confiado , ejemplo imitado de algunos faunque 
pocos) caudillos animosos y grandes. Por el mismo 
tiempo Helvio desde la Espaiia Ulterior vino d verse 
con el c6nsul , y de camino se apoder6 de Illiturgo, 
que de nuevo se habia rebelado ; y di6 la muerte d 
gran niimero de celtiberos que le saiieron al encuen- 
tro. Lo uno y lo otro hizo con solos los soldados que 
para su guarda y seguridad Neron sif sucesor le di6. 
Demas desto Belistages , bombre principal entre los 
ilergetes , envid sus embajadores al c6nsu] para pe- 
dirle socorro contra los espanoles que andaban ailM)* 
rotados. Decia, quo apenas talados los cam^s, se 
podian defender dentro de las murallas : que si no los^ 
tavorecia con presteza, todos perecerian no por otra 
culpa , sino por mantenerse lealmente en la devocion 
de los romanos: que cinco mil soldados de socorro se- 
rian bastantes para libraries de aquel peligro. 

A esto respondid Caton que deseaba ayudar d los 
confederados del pueblo romano , y sentia mucho les 
quitase el enemigo lo que trajeron d suamistad; pero 
que el pequeno nuniero de soldados le detenia para 
que no les acudiese luego : quo temia ; si dividia su& 
luerzas , no quedarla igual d las de los enemigos, ca 
tenia aviso que un gran numero se aprcsuraban , y 
que llegaban ya cerca para dar socorro d los de Am- 
purias , sobre los cuales ^1 tenia puesto cerco: el pre- 
rolo de su lealtad era justo le esperasen acabaoa la 
guerra : que les rogaba se sufriesen por un poco de 
tiempo, y los agravios de los enemigos 6 los impidie- 
sen los disimulasen, pues ganadala victoria sepo- 
drian recompensar con mayor ganancia. Los embaja- 
dores, oida aquella respuesta^ hacen mayor instancia: 
cchadosd los pies del consul piden con Idgriniasno des- 
ampare en aquel trance d sus amigos y confederados. 
Entonces Caton dudoso de lo que debia hacer, y enten- 
diendo que muclias veces en las guerras tiene mas 
fuerza lamanaque la verdad.us6de tal astucia: el dia 
siguiente prometi6 d los embajadores el socorro que 
pedian , y para muestra que lo queria poner en ejecu- 
cion , hizo luego embarcar la tercera parte de sus solda 
dos yd los embajadores mand6 fuesen delanteyanima- 
sen a los suyos con la nueva del socorro que les pnviaba; 
pero luego que partieron los embajadores, hizo des- 
embarcar los soldados d causa que c1 ej^rcitn de los 
espaiioles llcgaba ya d vista de la ciudad, y el con- 
sul prctendia darles la batalla lo mas presto que pu- 
diese. Con este intento d la tercera rouda 6 vigilia de 
la noche sac6 todas sus gentcsdesus reales, y pasado 
que las bubo d sordas de la otra parte de donde los 
enemigos tenian susTealos, mando que entre dos lu- 
ces trcs companias Uamadas cohortcs se arrimascn a 



HISTOUA 

(ai trincfaeru de ks contranos y las combatiesen 

Los birbaros, dndo (jiie allerados de cosa tan ru- 
pentina , j maravillados que las romantis sc rnnit- 
Imsen por las espaldas ii quien cl 4lla antes habian 
lenido por frenle, mas nonjwe el encmi^a los ai-o- 
melia y desafiabadhpelea, sini^rdenysinronciprln 
con el furor qu« la sana les doba, saleii por todus las 
puprtas, y de tropel siguen A los romanos que se re- 
tvaban seRun les era mandado. Fue la carga que los 
psparioies les dieron Ian grande, que sin embargo 
del poco 6rden que llevaban, rompieran la caballcna 
romani y la pusieron en huida. AltenSse otrosi la 
gente de i pie; pero romo luegc voNtesen i poncrse 
PI) Srden, y se mejorasen de lugar, rompieron ei Im- 
pelu y furia de los enemigos. La pelea fue por 
al|nin Mpaciodudnsa^asta tantii que riertas rom- 
patiias sobresalienles de una legion que lenian de 
rMpeto, enlraron de refrescot con 'eslo el enemipo 
(Tiie 1 mano Uijuierda y en e) cnerpo de la b»tatla 
llevaba lo peor, comnnzd d riar, v despucspuestnen 
huida se relir6 i sus esUineias . "En la pelea y en el 
atcsnce dicen fucron muerlos cuarenta mil' cspa- 
Jiole8(1). 

La noelie signiente, despnc!! jpic k« soMadns 
ivmanoe reposaron algun tinlo, salieron il enirer Ins 
rampos y heredade« de Ampurin : dano que idottiS a 
losciudadanos, principalmente por no tciier espe- 
ranza, de poderse defender, A rondirso aparejndns a 
liacer lo que cl Tencedor les mandase, y ayudalle 
con todas sus fuerzas. tteribidlos Caton y tniKilos con 
Toucha bumanidad, tanto que i h guamicion do los 
soldados comarcanos que alii lialliS, dejiJ ir librctnon- 
le sin algun castigo ni rescate. 

Con esta rictoria como quedase apacignado todo 
k) que hay de Espaiia desde alii liasta cl rioEbro, 
el consul se parti6 para Tarragona. De cuya ausen- 
cia tomaron los bergistanos ocation de levanlarse, 
ppro con la mwma presloza fueron apaciguados : Tor- 
naron segunda Tezdalboratarsc:sujeUronlDsde nue- 
To, y vendii^ronlos a todos par esr.liivos: liecbo cruel, 
mas necesario castigo para que los demas quedascn 
nvisados de no alborolarse tanlas vecBS. LI asientodc 
los bergistanos, qui^n le pone donde esta la ciudad 
de Tirael, qui^n sospectia cslaba ccrca de la ciudad 
Je Huesca, do nl presente hay un pueblo llamado 
Bergua. 

Frelendia Caton pasar con su campo & las lurde- 
tanns, pueblos (como S(3 ha dicl]o)de la D^tica d An- 
ilalucia, (le quJen tenia aviso que despues que fue- 
ran vencidos por el pretor Manlio eon sus centcs y 
las de Neron, llama ban ensnayiidajloscelttberospa- 
raToh-eralaguerrayA las nrmas. Antes que partie- 
se, por toner segura's las espaltlas se delermin6 de 
ouitar las nrmas A todos los pueblos giie caian antes 
lie pasar el no Ebro: notal)lc resotucion, d pri^posito 
de sosegac aquella gente, pero que Ins alterA de tal 
tnancra, quealgunos tomaron la mucrte por sus mn- 
nos por no Terse despojados de lo que lenian mascn- 
ro (iiie las mismas vidns. Por estn causa el ci'jnsul, 
nliiilndo de pnrcccr, despachd embnjadores i todas 
partes con drden nue en un misnio dia las mu- 
rallas tie lodas aquellas crudades fue^cn abatidas par 
ticrrn. Hizose asl: yjuntamcntc llegA aviso que cl 

(I ) En eaU'baUiia mucbat feces lo* Mnaiiales hiciecm 
rclinri iosroiniDOi.haata el punlo de que Ctloa, vieuijo 
JalMo el cenlro de su f jtoito, so arrojase i\ uiismo en rae- 
'llo de la peki roaio (tef^esperailo para aniinar i Ins suyns. 
La pjrdi^ de kn espinoles sin dudt debid ser j^nde ; pero 
rjton , que tenia Unto interee eo esU Ticlorii . no deeia en 
la relidooque biutel HotdosinoquehattianauedadoniDfr- 
M en el cimpo muclioa enemies , lin derir el uiinwro. Va- 
leria Aatio. Iilstoriador de pora !i paif el misam Livia, es 
quiea dice que perdieron <tO.IICO uambree auaque el arma 
Lbnra produce mas mortandad , eslos delalles eaormcs mc- 
reeen ser mindos con prcvendon. 



pretor HanliD con no menor presteza apacignara las 
alteraciones de los turdelanos . Por dondc dejada 
a<mella emj.resa , el consul Caton enlni por la tierm 
Bdcntro,'y pasadoelrioEbro, nopanSliaslaSegoncia, 
aue hoy es Sigiienza, enqueporlafortaleiade aque- 
lla plaza los cellibcros lenian recojidas sus rique- 
zas (2). 

Era grande el dcspojo: la dilicultad de apoderarsc 
de nquella ciudad tanta , que perdida la espcranza d« 
salir con cllo , pasd & Numancia , como se entiende 
de Aulio Gellio . No sc Iiizo cosa de mayor memento 
^rnquellas partes. AcialosPirineosselerindteron los 
cCTelanos,tos ausetanosy los stiessctanos. Sujel6 asi- 
mlsmoloslacetanos.qucporcner.algo mas lejos anda- 
bnnaltcrados. Porestamancra apaciguada Espana , y 
aumciitadnslasrentnsdeRoma por causa delasmlnas 
de oro y de plnta que hizo beneljciarcon mas cuidado 
queanteN.yporvenirnueTospretoresdeltomaparael 
gnfaiemodeEspaiia, Caton dio la Tuelta y fuedRoma. 
Allifuerecibidoconunsi^nrnetriunfo.enqueHeTaba 
(3) de [ilata acuuiida y en bairas ciento y cuarentd y 
ocho mil libras, y del oro que llainnban oscense, qni- 
nientas v cuarenta. Hizo i sus soldados un donativo, 
en que a cada liombre de i pie dieron siete asses, v 
a| de d caballo tres lanlo. Despues desto por toda la 
vida tfimrt y liivo A Espaiin debajo de so proteccion y 
amifard, y la defenilici dc todo agravio: que propio es 
de granilcs Tarones, cual fue Caton, vengar las inju- 
rias con buenas obrns, y pasadn In contienda usar de 
benifmidadparncon'ioscaidos. En Roma, por vote 
que hizo en Anipurias, dedic6 dos afios adelante una 
capiJIa eon advocarion dp Victoria virgen, como se 
lee en Livio y lo reliere Viclor en un librito de las le - 

f:ioneg ile la ciudad de Roma. La^monedas. que se 
lallan muclins en Espana acuijadas con einombrede 
Caton, lienen grabadas eslas palabras vicTOiix vic- 




TMCi (4), d la victoria rencedora; por dondesesospe- 
clia que laletra en squellos dos autores estd errada. 

CAPITLLO XXVI. 

De dltenntes prelorcs qne vlnitroa i Esptia. 

Micros pretores despues desto vinteron de Roma 

al goliierno de Espana , cuyos nombrcs nondrcnios 

aquj sin senalor con mucho' ruidado los tiempon, ni 

de todo punto dejarlos(S}. Los pn'merns en esle 

, _ ) Aunqoe Ferrcns y el P. Florei slKuen esta opihioo de 
Kariaoi, otroiereeD, que donde Ins cellllberos dejaroa lu 
equip^je do eeri* Sieueuta siao oln plau que rstaba en Aa- 
dlluda, call Turdetaoii, terra do Medina Sidonia doode 
lioy nU Jjijona , porque no es veroslmil que qi' 
lo a mas de cieo lecuis de dia' — '■  -- - 
ble que desde la 
y se »ini«ie eon lodas lis Iropas, como dire Livio. i f itiar i 
Siinienti. 

(3) Alendiendo i Lirio, bieroik mil euatrorientas ilbras 
del 070 yquinieolas cuarenta dela pliu, yd cadi unode los 
iafinles did doscientui letenta imci. 

(4) No es estriiio que Mariana hsya pidgrido tlcuoM 
eirores en la parle numismilira , por ei atraso en que eslaba 
la ciencia en el tienipo en que escribid . que t i u vez lo de- 
bla i la eicasei de daloa. tn esli de Caton, por el aDverm 
nohayli ioicri|Kion que dice, siao una represeatacion dola 
Tictoni . y debajo VinTRici. Rsta es la itnira que con lit iui- 
rriprion se ve en el rico UMnetario de nuestra Academia de 
la Hfsloria. 

(5) Con (fecto , i*i el drdea desucesion de lospreinrea 
como sus bechos esldn al§o conrusos. Nos)tn>s. en las tiblas 
cronoldficas de los difereules seuores qoe dominaron eu Es- 



4ff aiBUOTCCJk 

cuento serdn LucioOisiciopreUirde laCiterior,ran»- 
so por la corona mural que gand cuando Cartigena 
fiieentrada; y con el vino tamtiienii la Ulterior Pu- 
blio Scipion Nasica, hijo que fue de Grieio Scipton, y 
por decrclo del scnado de Homa juz(|ado por el mas 
santo de toda la ciudad! Sucedi^n a estus r gobcr- 
naion en un tiempo laa Espanas Marro Fulvio No- 
bilior sucesor de Digicio: este pUHO i Toledo, cJudail 
entonces pequeik pero fuerte por su &itio , enpoder 
de los romanos, y con ^1 vino Caio Flaminio en 
ttiear de Scipion. A esle prorogaron el tiempo del 
gobierno. En lugarde Fulvio vino Lucio Emiiio Pau- 
lo, el que adelante ganri renombre de Macedonio por 
liabervencidoalrcyde Macedonia llamadoPcrs430.Defi- 
piies destos vino por pretor de la Espana Citerior Lu- 
cio Plaucio Hipseo; y para la Ulterior snialaron & Lu- 
.cio Bebio Oivite, en cuvo lugar, porquc le mataron 
en la Liguria que es el Ginoves, vino PuUio Juniu 
Bruto. 

Por espacio de dos afioa enteros adelanle tuvo el 
gobierno de la Espana Citerior Lucio Manlio Acidi- 
no , y de la Ulterior Caio Catinio , sin que aiicediesc 
cosa que de conlar sea. Por aucesnres de Aciilinio y 
Catinio s«naIaron i Caio Cairurnio Pison y Lucio 
Quincio Crispino el ano de la fundncion de Roma dr 
quinientos y sesenta y ncho, en el eual afio nnlvs 
que llegase'el nuevo Robemador murid Catinio en 
la Luaitania en una balalla que trab6 con los natura- 
les cercB de un pueblo Uamada Asia. Pasados dos 



Di GurAH T noiG. 
Olios tom6 d gobierno ds Ja Citerior Aulo Terenci'i 

Varron , y de la Ulterior bc encargd Paulo Semproiun 
Louco. A estos sucedieron Publio Uanlio en b Esjw- 
ua ulterior , aquel que siendu consul Marco Catoa, 
tuvo el gobicnio y fue prelor ile la misma jvnnocia; 
y d la citerior vino Quinlo Fulvio Flaccu , el que en 
los Caipetanos, que cs el reino de Toledo, veocid 
gran numero de ccllibcros en una balalla muy bravn 
que les di6 junto ii un pueblo llamsdo Bbura, el cual 
entiendo que Ptolomeo llama. Libora , y boy eg Tala- 
vera,comoseprobara en otra parte. Tuvieron estos 

fretores el gobierno de Espaua Am ahos , y de Roma 
Licron enviados otrus nuevos, es d saber i la Ulterior 
Lucio Postumio Albino , y a la Citerior Tiberio Som- 
pronio GraccliS el que fue padre de los Graccbdii, v 
luvo por mujer a Cornelia bija ile Scipion el mayor, 
(ie quien amba se tmto en In segunda guerra pl^nica. 
Scipion el menor, dicho Unibien AA'icano , cas6 
otros! con Cornelia hija de Cornelia y de Graccb&, y 
nicta de Scipion el mayor, 

Por el csfuerao y buena mafia destepretor GraccliA 
se ganaron niuchai victorias, y Numancja por su in- 
duslria liizo la priinera vez conredoracion con los ro- 
manos , cpmu 10 dice Plutarchil. Ucmns deato donde 
lioy cstd Agreda sobre Numancia la ciudad de Grac- 
cliurris lom6 su apellido deste Gracclid quier pur ba- 
beria il ediGcado, qui^r sea pnrniie la ensanchi y 
ennobleci6 con nuevos edificioi. Halianse monedts 
en Espafia con el ainnbre de Gracchuirii ; el de Al- 




bino juntamente (I). Aho de la fundarion do Roma 
de quinientos y sctenta y seis Marco Titmio Curvo 
fue elendo en prelor de la Espaiia Citerior : de la Ul- 
terior Quinto Fonteio. Estos tuvieron el cargo por 
espacio detres anot, loscualespasados, noie sabc 
qu6 pretores viniesen A Espa?ia :uado quehaymemo- 
na que al ano quinientos y setenta y niievc Appio 
Claudio Centon por la victoria que gan5 de los celli- 
beros, enlr6 en Roma con ovacion. Tambien se sabi- 
que al alio siguienle vinieron por pretores de In Ulte- 
rior Servilio Cepion , de la Citerior Furio Filon. Su~ 
codi^Dles Marco Mancieno y Gneio Fabio Buteon; 
pero A causa que Buteon fallecti^ en Marsella del mal 
que la mar le nizo , por mandado del senado , Furio 
contintid an gobierno de la Espaiia Citerior hasta 
lanto que al ano siguiente de qumientos y ocbenta y 
dca i Marco Junio cupo por suerto lo de la Qlerior, y 
lo Ulterior al pretor Spurio Lucrecio. 

Pasado este ano sucedid una cosa tanj notable , y 
file que juntaron las dos Espaiias debajo de un ^- 
bierno, y las encargoron al pretor Lucio Canuleio. 
Este en Roma, antes que k partiese , lue nombrado 

piOi inie pooemo) al Hn d« la obn , rMlliaremoi eitos er- 
TOr«i ae dncuiilo i DCRligendi de Xariini. 

<1) El Potluniia AlbioD dequlen tqui biblaHirUni, de- 
blA de Mr Aulo y no Lucio : dat primero ei de qaieo Anica- 
maale it encDeDlna In medilUs que eili j que nmolriM 
pmeatimo) cod otra dc Gnccliirru- Debtmot idTBrlir que 
el/wfotMit/e ron que le esprasi el lalor, do qaiere decir 
qiit KID una uiisioa niooedi. 



Er jucz sobre ei«rta acusacinn qiie embajadnrcs de 
paTia pusieron contra algunos de los pretores pasa- 
dos, que decian haber robado v coechado la provin- 
cia; pero fueron dados por libres por acostumbrar 
los senadores roraanos de usar de severidad con los 
demas , y ilisimular unos con otros con grande senti- 
micnto y envidia del pueblo , y en gran perjuicio de 
su buena Tama. Terdad cs que para apaciguar las 
quejas de los naturalcs se Ins otorg6 quelos gobema- 
(iores romanos no vendiesen cl trigo i la postura y 
tasa que olios mismos hacian , como lo tenian de cos- 
lumbre, y que los espanolea no fueienrnrzados i 
encabezarse y arrcndar el nicabala (que llamaban vi- 
c^sima porque se pagaba una por veinte) i volunlad 
del prelor ; que no liobiese arrendadores de los Idbu- 
tos , sino que el cuidado de cobrar y beneliciar aquc- 
llas renlas se encomendase i lot pueblos. 

Otra embajada sc enviA de Espaha d Roma para 
s.iher qu6 se dcbia haccr de Ion bastardos, que llama- 
ban comunmcnto Mbridas, y eran hijog de soldadoa 
romanos y madres eipai^olas, y pedian campos don- 
de raorasen y labrasen. Rpspo'ndid cl lenado que se 
les diescn como lo pedian i los que el pretor Canu- 
leio de aquella mucnedumbre de liombrfti que pasa- 
ban de cuatro mil , juzgase se debia dar libcrtad , ca 
eran tenidoi por esclavos : y que los Uevase & Carteia 
con nombre y prijilegio de colonia, que fue la pri- 
mera que hobo de romanos en Espaua, y por esla 
causa Carteia se llamd colonia da los libertinos : en- 
ti^ndese que csta poblacioa ei la que hoy se llama 



HISTORIA DE ESPA.^A. 



Torifa. Ganuleio, pasados dos anos de su gobierno, 
tuYo por sucesor a Marco MarceUo afM) de la funda- 
cion de Roma , quinientos y ocbenta y einco. Bate 
fuad5 a Cordoba, ciudad principal en la B6tica 6 An- 
dalacia, madre de grandes iDgenioa: i \o ineoos 
StraboQ asi lo dice, que Gdrdoba iue fuodada por 
Marco Marcello : i alguDOs parece que sucedi6 en 
este Uempo cuando fue pretor, y no adelante cuan- 
do hecho consul volviiS d i)spana)[ 4 su gobierno. Las 
coDJeturas que para decir esto tienen , ni son con- 
cluyentes ^ii del todo vanas , ni hay para qu6 se re- 
laten. Lo cierto es qiie Silio ItAlico hace mencion de 
Cordoba en tiempo de Anibai, y puMese entemler 
que su fundadon fue antes desle tiempo , y que atri- 
buyeron i Marco Marcello la gloria de ser fundador 
de C6rdoba porque la ennubiecid con ediiicios, y con 
darie comole di6 titulo y derecho de-municipio ro- 
mano. 

Sucedi6 i Marcello Fonteio Balbo. Despues deste 
tornaron a dividir i Espana en dos gobiernos , y as! 
ia ^bernaron Gneio Fulvio y Caio Licinio N^va en 
el tiempo que Judas MadiAbeo, capitan nobilisimo de 
los judios, hizo confederacion con los romanos: dc 
quien sabia estendian sue vjctorias y sus armas no 
solo hasta la Asia , sino que tenian asimismo sujeti 6 
Espatna , y con las minas de oro y plata que en ella 
poseiao , crecian de cada dia mas en poder y en gran- 
dcza. Con esto se acabard la cuenta de los pretores, 
porque, si pasase adelante, daria mas fastidio que 
gusto ni tampo(*.o es cosa fi&cil reeogellos todos , y 
continuar siempre la bistoria sin (^uieora por la falta 
que tenemos de las memorias antiguas. Demas que 
no conviene ni es razon embutir los anales de la Es- 
pana con la grosura de las cosas romanas , como si 
de suyo fuesen faltos, y con ripia y materiales juii- 
tados de otra parte tapar las hendeduras que tienen 
nuestras historias en mucbos lugares. 

UBRO TERCEN. 

CAPITULO L 

Del prindpio de la guerra de Nomancia. 

Vvk guerra muy larga y muy brava se emprendid 
en Espana el aiio que se contaba seisdentosy uno de 
la fundacion de Roma , dudosa por los varies trances 
de las batallas que se dieroUi y cuyo remate Oltima- 
mente fue muy perjudicial paVa Espana. Los prime- 
ros movedores'destas alteraciones fueron los numan- 
tinos 2,gente asaz, feroz y brava, por estar cansados 
del senorlo de Roma , irritados con los amvios que 
los romanos les hacian. La ciudad de r^umancia, 
temblor que fue j espanto del pueblo romano , gloria 
yhonra de Espana, estuvo antiguamente asentada en 
fa postrera punta de la Celtiberia que miraba hicia 
Septentrion entre los pueblos llamados arevacos. 
Has de una lemia sobre la ciudad de Soria , donde al 
presente estd la puente de Garay , no lejos del naci- 
miento del rioDuero se muestran los rastrosdeaque- 
lla noble ciudad. Era mas fuerte por el sitio que por 
otros pertrechos hechos. A mano. Su asiento en un 
collado de subida no muy agria , pero de dificultosa 
entrada A causa de los moqtes que la rodeaban por 
tree partes. Por un solo lado tenia una llayiura de 
mucha frescura y fertilidad , que se tiende por la ri- 
bera del rio Tera espacio de tres leguas hasta que 
mezcia sus aguas con las del rio Duero. A la costum- 
bre de los Lacedemonios , ni estaba rodeada de mu- 
rallas , ni fortifieada de torres ni baluartes , antes A 
prop68ito de apacentar los ganados se estendia algo 
mas de lo que niera posible eercaria de muros por to- 
das partes. jBien que tenia unalcdzar de donde podian 
hacer resistenciad los enemigos y en las asonadas de 
guerras solian encen:ar en dltodo lo que tenian, sus 



65 

preseas y sus alhajas. El numero de los ciudadanos 
era mediano, hasta cuatro mil bohibres de armas to- 
mar, dado que otros doblan este numero , y dicen 
que podian tenerencampo ocbo mil soldados. For la 
maneradevida que tenian, ypor los muchos trabajos 
A quo se acostumbraban , endurecian los cuerpos y 
aun fortaleciastosdnimos. Grande era la osadia que 
tenian para acometer la guerra, y nracha la pruden- 
cia para continualla. 

Sempronio Graccbd, en el tiempo que tuvo el go- 
bierno de k Espana Citerior , hizo con los numanti- 
no6 y con otros pueblos comarcanos asiento v confe- 
deracion con estas condicioncs;oueno emficasen 
pueblos ni fortalezas , ni las fortincasen sin avisar 
dello al senado romano : pagasen el tributo cuanto y 
en los pueblos que les fuese ordenado: siguiesen los 
reales de los romanos cada y cuando que para ello 
fuesen llamados. Estaba otros! , y se contaba entre 
los pueblos arevacos otra ciudad llamada Segeda de 
cuarenta estadios encircuito. Appiano la pone en lo 
postrero de la Celtiberia entre los pueblos llamados 
Belos , por ventura donde al presente eM la ciudad 
de Osma. Esta ciudad y i su ejempto los pueblos que 
llamaban Titbios A ella coroarcanos, encendidos en 
deseode cosas nuevas comenzaron enpuridad A con- 
federarse con otros pueblos sus vecinos, y junto con 
esto a fortificar sus murall^s , sin dejar cosa alguna 
que fuese A propdsito pera defenderse y ofender, si 
algano les diese guerra. Como por el senado romano 
les fuese vedado pasar adelante en aquellas fortiPica- 
ciones , les mandasen pasar el tribute que conforme 
A loasentado eran obligados, demas desto que los que 
tuviesen edad de tomar armas ai-udiesen ai campo de 
los romanos; con diversas escusas que alegaban se 
cntretenian y escusaban de hacer lo que les era man- 
dado. De aquf nad6 la primera ocasion de o(}uella 
guerra , en que se envolvi6 tambien Numancia por 
estar A ellos cercana, y tener otros! con los Belos 
hecho asiento de juntar con ellos las armas y fuerzafi 
contra los romanos. Ellos con receto que , si al prin- 
cipio no hacian caso , podria cundir aquel mal , de- 
terminaron de tomar luego las armas. 

Por aquel mismo tiempo se hacia la guerra en la 
Lusitania entre ios romanos y un capitan de la tierm 
llamadoCessaron (1), el cual con firandevoluntad de 
toda la provincia tom6i su cargo derestituirla en su 
antigua libertad. tue primero lugar-teniente, y des- 
pues sucesor de otro caudillo de aquella gente lla- 
mado Africano, que no mucho antes se levantara 
tambien contra los romanos ; pero fue muertode una 
pedrada que le dieron desde una ciudad que batia y 
pretendia forzar. Estas alteraciones, luego que en 
Roma se supieron , pusieron en gran cuidado A los 
del senado en tanto grade que , despues que Lucto 
Mummio fue seiialado por pretor de fa Esfmna Llte- 
rior , acordaron para domar los celtiberos , gente 
inddmita y feroz, que partiese para la Espana Citerior 
uno de los cdnsules con ej^rciU) consular. Estoacor- 
dado , con una priesa no acostumbrada hicieron que 
los c6nsiiles que solian ser nombrados por el fin de 
diciembre, y comenzar el oGcio adelante mediado el 
mes de marzo, a^el aiio se. anticipasen y diesen 

Srindpio A su gobierno desde el primero dia del mes 
eenero: acuerdo que deste pnncipio se continud 
adelante. Fue puesenviadod Espana el c5nsu] Quin- 
to Fulvio Nobilior con muchas companias de so- 
corro. 

Noignoraban los segedanos que todo aquel aparato 
do guerra se enderezaba A su dano y d su peratcion. 
No tenian acabadas las fortificaciones de su ciudad; 

(1) Appiano en h edicion greco-Iatioa de Amsterdan, 
1670, que es la mas eorrecta , le llama Cesaras , y dice que, 
habieado aUcado i Mummio que acababa de llegar de Roma 
coo su ej^rcito, fue derroUdo y se 8aly6 hoyendo. 



f.6 



BIBLIOTKCA DB CASPAR Y IIOIG. 



asi enTiaron sut muieres y hijos i los arevacos para 

mayor sefniridad; y ellos para apercibirse de lo nece- 

sario noimiraron por su capitan i un hombre llamado 

Caro, que tenia graode ^speriencia on las armas. Es- 

te con intento ae hacer algun efecto, y con algun 

buen principio ganar mayor reputacion , arrows una 

celada contra el campo del c5nsu1 que era llegado , y 

traia consigo basta treinta roil liombres. Sucedi61e 

bien su pensamiento, ca mat5 seis mil delos contra- 

rios, y pu^o en huida i los demas. Pero, coroo siguie- 

sedesapoderadamente el alcance, la caballeria romana 

que venia en ia retaguardia , revolvio sobre 61 y le 

quit6 la victoria de las manos y la vida ; destroz6 

otrosi gran numero de los sujos. Di6se esta batalla 

A veintey nuevedeagosto, dia en que Roma celebra- 

ba las fiestas de Vulcano, que llamaban Vulcanaiia. 

El espanto y dano de ambas partes fue tan grande, 

que los unos y los otpis , si no eran forzados, rehu- 

saban por algunos dias de encontrarse. La misma 

noche los arevacos se juntaron en Numancia , que la 

batalla se di6 por alii cerca, y en lugar de Garo nom- 

braron por sus capitanes i Haraco (1) y i Leucon, y 

aparte por capitan de los mumantinos fue nombrado 

otro hombre llamado Lintevon. 

El tercero dia despues de aquella pelea asent6 el 
c6nsul sus reales & cuatro millas de Numancia: fuera 
de las demas Rentes tenia diez elefantes y quinientos 
caballos numidas que Masinissa poco antes desde 
Africa le enviara de socorro. Desau6 el c6nsnl & los 
enemigos , que asimismo determinaron de probar Ven- 
tura y encomendarse i sus manos. Oidse otra batalla 
en la cual ya que estaba trabada, alargadas las hile- 
ras de losromanos, se hicieron adelante loselefontes, 
con cuya vista los celtiberos por no estar acostum- 
brados se espantaron asi hombres como caballos, y 
vueltas las espaldas se metieron en la ciudad. Iban 
los romanos en pos de ellos , v por amonestacion del 
c6n8ul pretendian i vueltas ae los que huian entrar 
en la ciudad; hici^ranlo asi , si no fuera por un ele- 
fante que, lierido en la cabeza con una gran piedra, 
con la furia del dolor, como acontece, se embraveci6 
de tal suerte, que asi 61 como A suejemplo los demas 
elefantes, bestias peligrosas en la guerra, vueltos 
contra los suyos pusieron en desdrden y confusion d 
los romanos , y oieron la muerte & todos los que se 
les ponian delante. Los numantinos , visto lo que pa- 
saba y la buena ocasion que se les presentaba, hicie- 
ron una salida , con que hirieron en los romanos y 
los forzaron 4 recojerse 4 sus reales. Dellos en dos 
encuentros perecieron cuatro mil hombres , y de los 
celtiberos dos mil. Estaba por aquellas partes una 
ciudad llamada Azenia, plaza y mercado donde acu- 
dian los mercaderes de la comarca d sus tratos. Oes- 
ta ciudad, despues de la batalla susodicha, pretendid 
el cdnsul apoderarse, mas fue rechazado con afrenta 
y p^rdida de soldados. 

Divulgadas que fueron estas cosas , la ciudad de 
Ocile, ilonde los romanos tenian recojido su bagaje y 
su I'llmacen, se pasd i los celtiberos: que mucbas ve- 
ces la fe y lealtad andan al paso de la fortuna , y la 
blanda y muchas voces enganosa esperanza de liber- 
tad hace despenar i muchos. Con esto espantado el 
cdnsul , y temiendo que las otras ciudndes no imita- 
sen este ejemplo , barreado que hobo los reales que 
tenia cerca de Numancia, invernd alii con su campo, 
donde por falta de vltuallas y fuerza del frio perecid 
gran parte de los soldados. Esto sucedid en la Espana 
Gitenor: en la Ulterior por el mismo tiempo Mummio 
hacia guerra i los lusitanos con varios sucesos, pero 
cuyo remate ultimamente le fue muy favorable. Fue 
asf que en la primera pelea los romanos siguieron con 

§rande fmpetu y sin drden A los lusitanos que habian 
esbaratado y puesto en huida: cosa que did ocasion 

(i) Appiano llama Amboa al compaiiero de Leucon. 



dCesaron, caudiUo delos contraries, para revoWer 
contra los enemigos y quitalles de las manos la vic- 
toria. Diez mil de los romanos fueron muertos, v en- 
trades ambos los reales, asi los que habian perdioo los 
lusitanos , como adonde aloiaban los romanos. Desta 
manera pasd esta pelea. Los despojos que de los roma- 
nos ganaron traian los lusitanos casi por toda Espanai 
manera detriunfo, yparamuestradesuvalentfa. Des- 
cuiddronse con la prosperidad: que did ocasion dLucio 
Mummio poco adelante para que con los suyos (que 
eran en numero hasta cinco mil, y con ellos se haota 
entretenido en lucres fuertes) cargase sobre los coo - 
trarios de improvise en cierta fiesta que hacianpara 
celebrar la victoria que ganaron. Desbaratdles lacil- 
mente, y con la victoria recobrd muchas banderas de 
las que perdiera antes. 

En lugar de Gessaron , que parece niurid en aquel 
rebate, sucedid otro que se llaroaba Canteno (2). este 
en los pueblos llaroados ounios , en aquella parte de 
Andalucia donde hoy estd Niebia , se apoderd de Cu- 
nistorffis , ciudad que era de los romanos , de donde 
pasd a! estrecho de Gddiz , y desde alii una parte del 
ej^rcito se fu6 d Africa por miedo de los romanos 6 
por ser de aquella tierra, d por venturaera su orgullo 
tan grande, que les parecia para su valor ser estrecba 
toda Espana. Los demas de aquel ej6rcito por el pre- 
tor Mummio, que se rehizo de soldados y tenia hasta 
nueve mil (hombres , fueron trabajados y desbechos 
en al^unas batalias que les did. Por conclusion pasd A 
cuchillo otro escuadron de aqqella gente , sin dejar 
ni uno solo que pudiese Uem i su patria las tristes 
nuevas: con one en finlos de Lusitania se sosegarou 
y redujeron d lo que era razon. Por estas cosas se de- 
termind el ano siguiente que se contd seiscientos y 
dos de la fundacion de Roma, que Mummio en Roma 
triunfase. En lugar de Fulvio, sabidosu desastre y la 
apreturaenquese hallaba.enviaronal cdnsul M. Clau- 
dio Marcello con echo mil peonesy quinientos caba- 
llos de socorro. El ^obierno de la Espaiia Ulterior se 
encargd dMarco Atilio. Elcdnsul Marcello, lueffo que 
con toda su gente aportd A Espana , procurd To mas 
presto que pudo de apoderarse de la ciudad de Odle, 
para que la que fue principal en la culpa fuese la pri- 
mera en el castlgo; pero oado que la tomd y que su 
culpa era grande, no la quiso asolar: solamente la 
mandd dar rehenes y acudille con treinta talentos 
de oro para los gastos. 

Gaia cerca de alii la ciudad de Nertobriga, y como 
se puede sospecharpor las tablas de Ptolomeo no le- 
jos de Tarazona y de donde hoy estd Galatavud. De 
alii vinieron embajadores al consul para oirecer la 
ciudad. Manddles al principio solamente que le acu- 
diesen con cien homores de d caballo : despues por- 
que algunos de aquella ciudad d manera de salteadores 
acometieron el postrer escuadron de los romanos y el 
carruaje , sin aamitilles la escusa que daban, es d sa- 
ber que aquel desacato fue de pocos, y que el pueblo 
no tenia parte , los cien caballos fueron vendioos (3) 
en p6blica almoneda, y puesto cerco sobre la ciudad, 
la comenzaron d batir. Enviaron de nuevo embajado- 
res depaz conunapiel delobo delante como por pen- 
don (4) en una lanza , que tal era la costumbre de la 
nacion, los cualesenpresencia del cdnsul dijeron que 
hora el delito pasado fueSe piiblico , hora particular, 
se debia dar por contentocon lo hecho, pues era bas- 
tante castlgo ver sus campos talados , quemadas sus 
casas, y sus ciudadanos hechos esclavos y vendido^ 
por tales: que los corazones de los miserables se sue- 

(2) De Appiaoo lotocoosta qua loa Lusitanos que habita- 
ban en la otra ribera del Tajo teniaa por general d Caofae- 
110 ; pero no que aucediese i Ceaaaroo ni que bubieae muertn. 

(5) Presos loa caballeroa yvendidos los caballos dcbe 

dpfir. 

(4) El miamo Appiano dice : « enviaron >I trompela, quo 
en lugar del caduceo estd vcslido df una piel de lobo. > 



mSTOMA OE BSPA.^A. 



61 



\en mas enconur con quiUrles del todola espcranza 1 venida de LucuHo, Marcello con deseo que tenia de 



de pcrdon , que suele dar fuerzas y ^nimo i los flacos, 
pues ni aun loft animalillos y sabandlias perecen sin 
que se pretendan venAar. Reapondio el consul que 
era per denies tratar elTos en particular deconcier to y 
de paz , si no entrasen en la misma confederacion y 
liga 1o3 areTacos , los belos y los tbitios , que fueron 
k» priroeros A lerantarse. 

No rehnsaban aquellos pueblos de concertarse, pe- 
ro con tal que fuese el asiento conforme i las condi- 
Clones que se asentaron con Grachd. InclinAbase el 
cdnsul a esto y no le parecia mal partido; mas los 
amigosy confederados le fueron & la mano, cadecian 
no era justo recibir i la confederacion y condiciones 
antiguas i los que tantas reces habian faltado y he- 
cho tantosdanos asi A los romanos comoi los comar- 
canosy no por otra causa sino por mantenerse en la 
amistad y aevocion del pueblo romano. El consul du- 
doso sin saber qu6 resolucion tomase, acordd se 
enTiasen por arobas partes embajadores i Roma para 
que aitt • oido lo que los unds y losolros alegaban, se 
detenninaseloque pareeiese al senado, y en el entre 
tanio otor^ i lbs contrarios cierta manera de tre* 

fns. Fulno Nobilior , que en este medio era llegado 
Roma, se opuso i aquellos tratos , y con encarecer 
en el senado la deslealtad y agravios de aquella ^ente 
hizo tanto one sin concluir cosa alguna aespidieron 
los embajadores con 6rden que acudiesen al c6nsul 
Marcello , y que ^1 les daria la respuesta de lo que 
pedian : resolucion que quitaba del todola esperanza 
de la paz y y que ponia en necesidad de volver A las 
annas. Asi se trato en Roma de enviar i los suyos 
nuevas ayudas con intento de no parar hasta tener 
sujetos 4 los contrarios. El miedo que los soldados te- 
nian era tan grande, j la guerra tanpeligrosa , que 
no se ballaba de todas las legiones quien se ofreciese 
i emprender aquella jomada. Orcienaron pues que 
por una nueta manera se sorteasen los que nobiesen 
de ir i Espaiia. 

CAPITOLO II. 



Como PubUo Cornclto Sdpion vino por legado 6 logar- 

teniente a Espaiia. 



ganar el prez de haber acabado aquella guerra, sac5 
lo mas .presto que piido sus gentes de los invernade- 
ros. Anticip6se Nertobriga,quejunt6 para su defensa 
y metid dentro los muros cinco mil arevacos. Numan- 
cia aslmismo no se descuid6en armar su gente, con- 
tra la cual por ser cabeza de las demas Marcello 
enderezaba en primer Ingar su pensamiento , y asi se 
adelant6 y puso i cinco millas de aquella ciudad (1^, 
que hacen poco mas de una legua. Pero 6 instancia 
I aeLinthevon caudillodelos numantinosseconcluye* 
ron ulUmamente las paces con condicion que los de 
Numancia desamparasen A los belos, a lostnitios, y i 
los arevacos. Pretendian en esto el cdnsul y confiana 
que aquellos pueblos desamparados de la ayuda de 
Numancia no se lo podrian defender, como sucedi6 
en hecho de verdad , que sin dilacion aquellos pue- 
blos se rindieron 6 los romanos , y fueron por ellos re- 
cibidps en gracia con tal que entr^sen rehenes y 
paeasen seiscientos talentos, como !o dice Estrabon. 
Lleud Lucullo & suprovincia deseoso y determina- 
do de iiacer mal y dano : por esto como quier que la 
guerra de los celtiberos estuviese apaciguada , ende- 
rez6se con sus gentes A los cerpetanos. ue alii pasd el 
rio Tajo y los puertos hasta Ilegar a los vaceos , que 
eran gran parte dc lo que hoy es Castilla la Vieia. En 
aquella comarca se determind acometer la ciuaad de 
Cauda , asentada donde al presente vemos la villa de 
Coca. £1 color que did para esta guerra , fae vengar 
los carpetanos , i los cuales los de aquella ciudad de- 
cia A\ haber hecho mal y daiio ; mas A la vcrdad la 
hambre del oro le despertaba por ser bombre de poca 
hacienda entre los romanos : ^ve enfermedad para 
cobernadores y capitanes. Salieron losde aquella ciu- 
dad A pelear con el c6nsul , pero fueron vencidos y re* 
chazados. Acordaron de rendirse A partido que diesen 
rehenes, y de socorro cierto n6mero de nombres A 
caballo : demas desto los penaron en cien talentos de 
plata : Asegurados con este conciorto los ciudadanos 
se allanaron para que entrase en su ciudad la guami- 
cion de soldados que el cdnsul quiso. Ellos heclia se- 
iial con una Irompeta, como lo tenian concertado, 
pasarona cuchillo aquella miserable genie que estaba 
descuidada, sin perdonar A mujeres ni hombres dc 
ninguna edad : deslealtad y liereza mas que de bAr- 



Eif el mismo tiempo Marco Atilio en la Espana Ul- 
terior maltrataba A los lusitanos , y se apodoraba por I baros. Por esto atemorizados los pueblos comarcanos 



concierto de muchas ciudades quese le entregaband 
partido ya que f e Ilegaba el ano siguiente en el cual 
cupo por suerte la Espana Citerior al cdnsul Lucio Li- 
cinio Lucullo , y al gouiemode la Ulterior vino elpre- 
tor Ser^o Galba , y por legado 6 lugarteniente del 
c6nsul vino Publio Cornelio Scipion llamado el Menor , 
4 quien el cielo reservaba la gloria de sujetar y des- 
truir A la gran Carta^o. Era de edad de veinte y cuatro 
aoos , Y con deseo que tenia de hacer algun servicio 
senalado A su rep6blica , vino A aquella guerra que los 
demas soldados tanto aborrecian y temian. Hay quien 
diga que venido que tue Lucullo A Espana , bcipion 
p^en Africa enviado A Masinissa en embajada para 
que por respeto de la amistad que con aquel rey te-. 

nia su casa , alcanzase dA\ les enviase elefiintes de 

socorro; pero yo por mas cierto tengo lo que afirma 

Marco Ciceron , que esto sucedtd adelante en el con- 

sttlado de Manlio. Fue este Scipion casado con herma- 

na de los Grachds, nieta del Otro Scipion Africano, 

hija de Ckirnelia que foe hija de Scipion. Fue otrosi 

este Scipion nieto por adopcion de Scipion el Mayor, 

hijo adoptivo de su hijo, ca el padre natural d'^ste 

Scipion fue Paido Emilio liermano de la mujer del I Solo hicieron algunas salidas y'trabaron algunas es- 



sin coniiarse en la fortaleza de sus murallas, ni ase- 
gorarse de la tA y palabra de los romanos , se retiraron 
con los suyos y con sus haciendas A los bosques y 
mootes isperos y enriscados , puesto primero raego A 
lo que consign no pudieron Uevar. 

Lucullo , aquienlapobreza hacia avarientoyla ava- 
ricia cruel , perdida la esperanza degozar de aquellos 
despojos , pas6 con sus gentes para sitiar una ciudad 
llamada Intercacia, que estaba antiguamente asenta- 
da casi A la mitad del camino que hay desde Vallado- 
lid A Astorga. Asentados sus reales , requirid A los 
moradores de pazy quese rindlesen : ellos respondie- 
ron que si lo hacian , les guardaria la fe y palaora que 
guardd A los de Caucia. Alterdse el c6nsul con esta 
respuesta : ordend sus haces delante de sus reales 
para presenter la batalla A los cercados , que ellos es- 
cusaron con todo cuid%do resueltos de defender su 
libertad con las murallas y guamicion , y con las fi- 
tuallas que tenian recogidas para mucho Uempo , sin 
embargo que losmoradores eran muchos , y asazgran 
n6mero de gente de A pie y de 4 raballo de los pue- 
blos comarcanos se habian acogido 4 aquella ciudad. 



otro Scipion; por donde se llamd por sobrenombre 
Emiliano asi por causa de su padre, como para dife- 
renciaAedel ya dicbd Scipion el Mayor, el que como 
qneda 4ieho vencidal gran Anibal y sujitd 4 la ciudad 
de Cartago. 
Volyiendo al prop/isito, en tanto qu6 se esperaba la 



caramuzas , en que no sucedid cosa que sea de con- 
tar , sino fue que Scipion vencid en desafio cierto 
espanol principal , robusto y de grandes ftierzas , con 

( 1 ) Fortified mi eampo i ciaeo estadios de la ciudad qae 
soo seisrientos yeinte y cinco pasos. 



68 



BIBLIOTBCA OB CASPAR T HOIG. 



quien, dado quo ordioariamente dehnte los reales 
desafiaba a los romanoSy ninguno delios se atrevi6 
bacer armas. 

Padecia el consul grande falta de vitualias : el sua- 
tento ordinario de sas soldados era triffo cocido y 
cebada, adeoias de alcuna caza , la falta de la sal era 
la que mas los trabajaoa. Por estas incomodidades y 
por lasaguas que eomo de sierra eran muy delicadas, 
muchos soldados comenzaroo d enfermar de cAmaras: 
entretenialos empero la esperanza de apodorarse de 
aquella ciudad. Para batirla juntaron madera , hicie^ 
ron ingenios i prop6sito , con que gran parte de la 
muralla ecbaron por tierra (i}. Los soldaoos por las 
ruina8y|K)r]abateria pretendian entrar en la ciudad, 
y aun Scipion fue el primero que su))i6 d lo mas alio; 
por lo cual despues fue publicamente alabado , y le fue 
dada la corona mural. Mas aoudieron los de dentro 
con tanto esfuerzo , que rebatieron i los romanos sin 
que pudiesen pasar.adelante ; y la carsa que les die- 
ron rue tan grande , que poriapriesa del retirarse no 

Eocosseahogaron en una laguna que por alii estaba. 
a noche siguiente ilos oercados repararon la parte 
del muro derribado coa grande dilioenciay cuiaado. 
Yi6se el consul i pique de alzar el cerco sin hacer 
efecto » si la bambre no fonara i los de dentro A en- 
trejgarse. Tratdse pues de coneierto, v por medio de 
Scipion de quien se fiaban mas que del okisul , hicie- 
ron 8U8 asientos. Las condiciones fueron tolerables, 
ca solamente se mandd d los ciadadanos que diesen 
diez mil sayos , y cierton6mero de jumenlos , y rehe- 
nes para la seguridad. Dineroni le tenian ni le desea- 
ban, por ser nombres montaneses que vifian dela 
labranza y de la cria de sus ganados. 

Movid el consul con sus gentea de aqiiella ciudad. 
re^olvi^ sobre Palencia, pero no pudo sujetarla ni 
rendirla. Aigunos sospecban aue desde Gastilla la 
Vieja A[6 la vuelta dcia el Andalucia , y no pard basta 
el estrecbo de Cddiz , donde como dice Plinio presen- 
taron i Lucullo la cabeza deun pulpo de grandeza in- 
creible. Anaden c^ue desde alli corri6 toda aquella 
tierra hasta la Lusitania. Sergio Galba , d quien como 
se dijo encar^aron el gobiemo de la Espana Ulterior, 
no estaba ocioso, antes en el Andalucia hacia roatro 
d los iusitanos , que bacian correrias y entradas por 
aquellas partes , con que trabajaban d los confedera- 
dos del pueblo romano. Pero como se atreyiese en 
ciertaocasiond pelear con los enemigos en sason que 
sus soldados se ballaban cansados del camino, lue 
desbaratado , y muertos aiete mil de los suyos , forza- 
do con los demas d buir y melerse en Carmena , como 
lo dice Appiano , entiendo que d de decir Carmona, 
ciudad en aquel tiempo la mas fuerte de aquellas par- 
tes , y que estaba asentada cerca de los pueblos Ua- 
mados Cuneos , donde se refiere que el pretor pasd el 
inviernofiin descuidarse punto en rehacerse de fuer- 
zas y juntir gentes : con que lue^o que abrid el 
tiempo deseoso de satisfiicerae rompid por la Lusita- 
nia 6 Portugal, corri6 los campos, maU), qaemd y 
robd todo loque topaba. 

Acudieron embajadores de aquella gente movidos 
destos danos. Hfzolos el pretor un razonamionto muy 
cuerdo y muy elegante , como persona queera de los 
mas seoalados oradores de Roma , y como tal entre 
Jos demas le cuenta Ciceron. Escusd lo que habian 
liecbo por ser forzados de la neoesidad. Dfjoles que 
pues la falta y esterilidad de la tierra los ponia en se- 
roejantes ocasiones, avisasen d los suyos de su volun- 
tud, que era darles muy mejores campos donde mo- 
rasen y tuviesen sus labranzas para que sin agravio 

<1 ) kiti>Miacido6 en oslatorre, seaoembao lossUiadores 
d lait m'4Mllu de las ptos para espugoar d l06 defcpseres. 
A9i debi6 de ser la que usaron los romanos contra Silguoto 
y contra muchas otras pobia clones. Est^ copiada del modelo 
^ue ofrece el Museo de Artiljeria. 



de los comarcanos se pudiesen sustentar. Senalules 
dia en que viniesen para ^1 repartidos en tres es- 
cuadras. EHos persuadidos que les Tenia bien aqoei 
partido sin sospecbar mal ni engano obedecieron 
y cumplieron lo que les era mandado. Engandles su 
pensamiento , y el pretor no solo no les guard6 su 

Salabra, antes como renian desculdados fueron todos 
espoiados de sus armas y muertos : brava camiceria 
y desleatad. Parte de lee despojos se did d los solda- 
dos : eon lo demds se quedd el mismo Galba, con (|ue 
se endende vino d ser iraelante el mas rico de los cm- 
dadanos romanos. 

CAPITULO lU. 

De la gnerra de Ylrlato. 

EsTA cnieldad de Galba did ocasion para que los 
naturaJes mas alterados que espiintados, emprendie- 
sen de auevootra guerra imiy nmosa ilamaaa de Vi- 
riato ; v es asi comunmente que unos moJea vienen 
asidos dc otros , y el fin de un deaastre y dano stiele 
ser mucbas voces principiode otra mayor desgracia, 
y el remedio coavertirse eo mayor dano. No hay dnda 
sino q«e la guerra de Viriato por espacio decatorce 
anos enteros que diird (2); con diierentes trances 
que tuTO , trab«\idgraodeflnente«l pod3r de los roma- 
nos. Fue Viriato de nacion LusilanOy hombre de bajo 
suelo y linaje , y one en su mocedad se ejercitd en 
ser pastor de ganados. En la guerra fue diesiro : did 
principio y muestra sieiKlo salteador de caminos con 
un escuadrun de gente de su mismo talle. Eran mu- 
chos los que le acudian y se le llevaban, unos porno 
poder pagar loque debian , otros por ser gente de 
mal vi^ir y malas manas ; los mas por verse consami- 
dos y ^astados con guerras tan largas deseaban me- 
ter la tierra d barato. Con esta gente que ya llegaba 
d campo formado. comenzd d trabiyar los comarca* 
nos, en especial los que estaban d devocion de los 
romanos, por aquella parte por donde Guadiana des- 
boca en eimar. 

A la sazon que las cosas se ballaban en estos ter- 
mines , Galba se partid de Espana acabado su gobier- 
no y vino en su lugar Marco Vitilio ano de la funda- 
cion de Roma de seiscientos y cuatro, el cual puso 
todo cuidado en deshacer d Viriato y apagar aquella 
llama; pero 61 dejadaia Lusitania, se pasdal estreclio 
de Gddiz, y con resolucion de escusar la batalla se 
entretenia en lugares fuertes y dsperos. Acudid qI 
pretor, y con un cerco que tuvo sobre aqudla gente 
muy apretado , redujo a aqueUos soldados que ya co- 
menzaban d seutir la hambre, d probar secretamentc 
si hahria esperanza de concertarse. Pedlan campos 
donde morasen, y prometian de maatenerse en la 
amistad y fe del pueblo romano. Daba de buena gana 
el pretor oidos d estas prdcticas. Supo Viriato lo que 
pasaba, y con un razonamiento que hizo d sus solda- 
dos, mudaron de parecer. Pusoles delantecon cuanto 
peligro poBfirtan en manos de los romanos sus vidas 
Y libertad, en quien ninguna cosase conociade bom- 
bres fuera de la a|Miriencia y el aonido de la iengua 
humana : que sin ningun ejempio hobiera para mues- 
tra de&to (como quier que eran muchos y sin n^me- 
ro) por lo que hizo GaUui podian entender oue no les 
era seguro dejarse en^anar de buenas palaoras : que 
les estaria mejor seguirle d dl que era sa caudillo, y 
porsuaconaejosy mandado Uevar adelao^ K^pmein- 
zado, como gente esforzada no rendirse^i^it-^^ d 
la sazon apretados, que los tiemposBO k^UOfl^;' ^.■ 

Aprobaron lodos este parecer , y parti, iui^jjard 

(3) Es asi, si se cuenta desde los primeros moYtiiiientds 
de los Lusitanos, pero solo dard odioauos cootando desde 
que Viriato fue elMido general hasta so muerte. Oea^guid 
to que es may dificil , que sin embargo de que se edinpouia 
su ejdrdto de tan Us naciones diferentes jamds hobo en su 
tropa nioguna sedlcion. , 



UBTOftlA DB KSPARa. 



los romanoB tactron vut gentes con muestn de que- 
rer pelear. Pusieron la caballerla por firente , v los 
peoiies eatretanto se pusieron en salvo en los bos- 
ques que cerca estaban. Despues todos juntos se fue- 
roil a una ciudad Uauuuia Tribola , donde pensaba 
Viriato entretenerse y continuar la guerra. Acudie- 
run los romanos : annSles cerca deaquella ciudad 
una celada, en que oiatd mas de cuatro mil dellos, y 
«0D eilos al mismo pretor. Los demas se salvaron por 
los pies y se recogieron i Tarifa : alii como los roma- 
nos ayudados de nuevos socorros de los celtfberos 
tomasen d probar ventura, todos perecieron en la 
pelea. En el lugar de Vitilio vino al gobierno de la 
EspaTia Ulterior el pretor Caio Plaucio ano de la fun- 
dacion de Roma seiscientos y cinco. Lleg5 i sazon 
eii Eapaua que Viriato corria los campos primero de 
los turdetanos , y despues de los carpetanos. 

Llegados los romanos d vista » di6 muestras de 
liuir : sigui^ronle los contraries desapodcradamebte, 
revuelve sobre ellos , y pasa A cuchOlo cuatro mil que 
se habian adelantado mucho. El pretor con deseo de 
Hbrarse desta infamia mas que por esperanza que 
tuviese de la victoria, pasd adelante en seguimiento 
del euemigo hasta lle^ al monte de Venus, donde 
pasado el rio Tajo Viriato se hizo fuerte. Alii vinieron 
de nuevo A las manos en una batalla en que fue des- 
trozado no menor nuinero de romanos que antes. De 
lo coal qued6 el pretor tan cscarmentado v medn>so, 
que en medio del estio como si fuera en invierno sc 
estuvo encerrado en las ciudades con mayor con- 
fianza que tenia en las murallas que en sus'fuerzas. 
Esta batalla creen algunos que se diu on la Lusitania, 
y cerca de la ciudad de Ebora por causa de un sepul- 
cro que se ve hoy en aquella cmdad con una letra en 
latin que en romance quierc decir : 

Luao 8n.o?r sabino en f.A cuEaaA conara viriato, en 

KLUSnUTO OB EBOEA DE LA PROVINCIA LU8ITANA , PASADO 
CON MUCHAS SAETAS T DARDOS , T LLEVADO EN UOMBROS 
DC LOS SOLDADOS A CAIO PLAUCIO PRETOR , MAND^ QUEDE 
» DINBMO S£ ME HICIESE AQUI ESTE SEPULCRO : EN EL 
CUAL NO QCSRIA OL-B ALGtNO FCE8E PUESTO Nl ESCLAVO, 
Nl UBRB. SI DB OTRA MANERA SB HIOESB , QL'ERRIA QCE 
LOB HL1ES08 DE GUALQUIERA SE SAQICN DE Mlf SEPLXCRO, 
SI LA PATRIA SERA LIBRE. 

Este letrero es el mas antiguo de todos los que en 
Espaiia de romanos se hallan. 

En p1 entretanU) que estas cosas en Espafia pasa- 
ban , Galba fue en Roma acusado do haber qnebran- 
tadola fe y pahbra A los lusitaitos, y por el mismo 
caso dado causa d los males y dnnos que resultaron 
en aquella tierra. Vnli61e nara que le diesen por li- 
brc, el nuicbo dinero que ilevA de Espana . sin em- 
bargo que Lucio Scrib<iiiio Libon tribune clel pueblo 
V llarco Caton le apretnmn con todas sus fuerzas. 
ucspues desto Clauaio Unimaiio (i ) con nombre de 
pretor vino de Roma el ano de seiscientos y seis con- 
tra Viriato ; mas fue por el vencido y niuerto con 
gran parte de su ej^rcito que pcroci^ cii aquella ba- 
talla. liOS haccs de varas y alananlas que eran insig- 
nlas del magistrado , fueron puestas por memoria de 
aquella victoria y a manera de trofeo en los montes 
de ia Lusitinia, con tanto espanto de los romanos en 
adelante , y tanto atrevimiento de los espanoles , que 
trescientos lusitanos no dudaron do traoar pelea con 
mil soldados romanos , y en ella mataron mas en nu- 
inero (lue ellos eran. Acontecid otrosi que un peon 
fspafioi puso en huida d muclios bombres de d caba- 
llo de Ids romanos , que espantados y at6nitos queda- 

(1) El 6rden en que vinicroii A Esp:)ria los prctores parq 
exLi y las deinas guerra.^ que esUrunrusn en Mariana, mas 
fbramcote se ve eo Us tabias cixmul6;icas de nucstro 
Apcndiccf. 



bandever qoeaqQelhomliredtiingoipe matddon 
caballo y cwi6 d cercen la cabeza deique en dl iba. 

La batalla en que Claudo Unimano qued6 desbara*- 
tado, muestra se did en el campo y comarca de Uri- 
que en Portuoal una jpiedra que alii estd de las mas 
notables que Yiay en Espaiia de romanos, y la ponii 
Andres Resendio en las antiguedades de Portugal 
cuyas palabras vueltas en castellano y suplidas al- 
gunas letras que faltan , son : 

CAlO MINDCIO HMO DB CAIO LEMONIA LUBATO TRIBUNO DB 
LA LEGION D^CIMAGElilNA: AL GUAL BN LA BATALLA CON- 
TRA VIRIATO ADORMECIDO OB LAS BBRmAS EL EMHERADOR 
CLADIO l-NIMANO DESAHPARd POR MUERTO, GUARDADO POR 
DILKBNCIA DE ECUCiO 80LDAD0 LDSrTANO , T MANDADO 
CimAR SOBREVIVi POR AL60N0S DIA8 : MORI TRISTB POR NO 
CRATIFICAR A MANERA DB ROMANOS k QUIBN BIBN LO ME- 
RECIA. 

El ark) siguiente que so contaba de Roma BeiBcieo- 
tos y siete , Caio Nigido enviado en lugar del pretor 
muerto peledcon no mejor suceso contra Vinato cer- 
ca de la ciudad de Viseo en la Lusitania 6 Portugal, 
do escriben esta un scpulcro de Lucio Emilio que 
murid en aquella pelea. Fue este ano memorable y 
seualado no tanto por las cosas de Espana , como por 
el consulado de Publio Gornelio Scipion.de quien ar- 
riba liablamos, y al cual el cielo guaroaba la gloria 
de destruir d Ckrtago la grande, como lo hizo por esto 
mismo tiempo , de donde fue llamado africano , so- 
brenombre que pudo heredar de su abuelo, Gonsta 
asimismo que G. Lelio, aquelque en Roma tuvo so- 
brenombrc de sabio como lo testified Ciceron , vino 
por este inisino tiempo d Espaiia , y fue el primero 
que comenzo d (juebrantar las fuerzas y ferocidad de 
Viriato, por persona ^e ayudaba el esfu^rzo y des- 
treza con la prudencia , esperiencia y uso one tenia 
de muchas cosas ; y con esta empresa se liizo mas 
esclarecido y nombrado que antes. 

Tambicii es cosaaverigaada que el ailo que se con- 
ti') seiscientos y nueve de la lundacion de Roma, 
Q. Fabio Maximo Emiliano hermano de Scipion , he- 
cbo cdnsul vino d Espaiia contra Viriato por drdendel 
senado , que cuidadoso de aquella guerra mandd que 
el unode los cdnsules partiese para Espana; y para 
suplir la falta que tenian de soldados viejos bicieron 
de nuevo gonte en Roma y por Italia , con que se jun- 
taron quince mH infantes y dos milcaballos. Estos se 
embarcaron para;Espana, y llegaron d una ciudad lla- 
mada Orsuna , la cual se entiende sea la que hoy se 
llama Osuna en el Andalucia. Detuvose alli el consul 
aigun tiempo liasta tanto que con e^ ejercicio so hi* 
cit'son diestros los soldados, y en el eiitretanto fud d 
CUidiz que cae no lejos de alli , y en el tempio de Hfep- 
cules ofrecio sacrificios y liizo sus votos por ja victo- 
ria. Al contrario Viriato avisado de los apercibimien- 
tos que liacian los romanos para su daiio, sedetermind 
ir d verse con ellos. Fue al improvise su llegada , y asi 
matd los lenadorcs y forrajeros del ejercito romano. 
y asimismo los soldados que llevaban de guarda. £1 
rdnsul despues desto vuelto d Gddiz d sus reales , sin 
enilmrgo que Viriato le presentaba la batalla , acordd 
de trabar primero escaramuzas , y con ellas hacer 
prueba asi de los suyos , como de los contraries , es- 
cusando con todo cuidado la batalla basta tanto que 
los suyos cobrasen dnimo , y quitado el espanto en- 
tendiesen que el enemigo podia ser vencido y desba- 
ratado. 

Continud esto por algunos dias , al fin dellos se vino 
d batalla , en que Viriato fue vencido y puesto en 
huida. El ejercito romano , por estar ya el otofio ade- 
lante, V llegarse el invierno, fud d Gdrdoba para pa- 
sar alli'los frios. Viriato repard en lug^es luortes y 
asperos , que por tener los soldados curtidoa eon los 
trabajos llevaban meior la deBtcmplanza del Uempo, 



IQ BIBLIOTBCA DB 

sia descuidarsD de aolicitar soooiros de todas partes, 
en particular envi6 mensajeros con sus cartas A los 
arevacos, a los Ikelos y d los Uuthios pueblos arriba 
nombrados, en que les hack instancia que tomasen 
las aruias por la salud coniun y per la bbertad de la 
patria que por su esfuerzo el tiempo pasado habia 
oomeuzado a revivir, y al presente corria gran ries- 
go , si ellos con tiempo no le ayudaban. Daban aque- 
llos pueblos de buena gana oidos a esta requesta, 
que lue el principle y la ocasion con que otra vez se 
UesperUlt la guera de Numancia , como se dird en su 
lugar luogo que se bobieren relatado las cosas de 
Viriato. Tuvo el consuiado junto con Fabio Emiliano 
(por cuyo^rden y Talor se acabaron las cosas ya 
iuchas en Espana) otro hoiubre principal llamado 
Lucio Hostilio Mancino, del cual se i)odna creer que 
vino tambien d Espaua y en elia venci6 dlos gallegos, 
si las inScripciones de Anconitano tuviesen bastante 
autoridad para liarse de lo que relatan en este caso. 
Olros podran juzgar el cr^ito que se debe dar deste 
Hutor : a la verdad por algunos nombres doctos es tc 
uido por escelente maestro de fdbulas/y por inventor 
de nientiras mal forjadas. 

CAPITULO IV. 
Df lo que Q. Cecilio Mctello hizo en Espaoa. 

El. ano si^iente que se cont6 de la fundacion de 
Roma seisciehtos y diez , salieron por c6nsules Ser- 
vilio Sulpicio Gaiva y Lucio Aurelio Cotta, entre los 
cuales se levanld grancontienda sobre cual dellos se 
debia encargar de lo de Espana , porque cada cual 
pretendia aquel cargo por lo que en 61 se iiiteresaba, 
y coino el senado no se conformasc en un parecer, 
Scipion j)reguntado lo que le parecia sobre el caso, 
respondio que ni el uiio ni el otro le contentaba: 
«EI uno (dice) no tiene nada , al o(ro nada le liarta :» 
teniendo por cosa de no mcnor inconveniente para 
gobemar la pobreza que la avaricia ; ca la pobreza 
casi pone en neccsidad de hacer agravios , la codicia 
trae consigo voluntad determinada de hacer mal. 
Con esto enviaron al pretor Popilio : d61 reliere Pli- 
nio que Yiriato le entregd las ciudadcs que en su po- 
dcr tenia; que si fuc verdad, debio maltratalle en 
alguna bataila y ponelle en grande apricto. Des- 

Eues do Popilio el ano seiscientos y once vino al go- 
iernode la Espaua Citerigrcl c6usulQ. Cecilio Me- 
tdlo, el que por haber sujetado la Macedonia gand 
renombre de Afaced6nico. Suvenida fuepara sosegar 
las altcracionos de los coltfberos que por diligencia 
de Viriato y u sus ruegos se comcnzaban d levantar. 
De un cierto.Quincio se sabe que prosi^i6 la 
guerra contra Viriato , sin que se entienda si como 
pretor 6 por mandado y comision del c6nsul ; lo mas 
cierto es que d las haldas del monte de Venus cere a 
de Ebora de Portugal este Quincio venci6 en bataila d 
Viriato , pero como vencido se rehiciese de fuerzas, 
revolvi6 sobre los vencedores con tal brio , que hecho 
en ellos gran dano, los forzo d retirarse tan descon- 
ilados y medrosos , que en lo mejor del otouo, como 
fij fuera en invierno , se barrearon dentro de C6rdoba 
sin hacer caso ni de los espanoles sus confederados, 
ni aun de los romanos , que por estar de guarnicion 
en lugares y plazas no tan fuertes cdrrian riesgo de 
ser danados. 

Metello hacia la guerra en su provincia, ysoseg61os 
celtibcros , por lo menos Plinio dice que vencid d los 
arevacos; y sin embargo el auosiguiente que fueel de 
seiscientos y doce, le prorrogaron d el cl cargo ygo- 
bierno de la Espaua citerior , y para la ^erra de Vi- 
riato vino el consul (2uinto Faoio Servdio bermano 
que era adoptivo de Fabio Emiliano : trajo en su com- 
pania diez y ocho mil infantes y quinientos caballos 
de socorro. Demas desto «1 ref Micipsa hqo do Masi- 



OABPAB T BOIG. 

nissa le envi6 desde Africa iliez elefantes y tre- 
cientos hombres de d cabalio. 

Todo este ejercito coU los demas que antes esta- 
ban al sueldo de Roma , no fueron parte para que Vi- 
riatg en el Andalucia do andaba , no los maltratase 
con salidas que hacia de los bosques en que estaba 
escondido , con tanto esfuerzo que forzaba a los 
contraries a retirarse d sus reales, sin dejalles repo- 
sar de dia ni de noche con correrias que hacia , y 
rebates y alarmas que de ordinario les daba , hasta 
tanto que mudadas sus estancias Uegaron a Utica 
ciudad antiguamente del Andalucia. Desde alii Viria- 
to por la falta de vituallas se retiro con los suyos a la 
Lusitania. Ei consul Jibrede aquella molestiay so- 
bresaltos, acudid d los pueblos Jlamadoscuneos , don- 
de venci6 dos capitanes de salteadores llamados Cu- 
rion' y el otro Apuleyo , y tom6 por fuerza algunas 
plazas que se tenian por Viriato con ^esas guarni- 
ciones desoldados que en ellus tenia puestas. Los 
despojosque gun6 fueron ricos, los cautivos en gran 
numero , de quien hizo morir quinientos que eran los 
mas culpados , los demas en numero de diez mil 
luzo vender en publica almonoda por esclavos. 

Entre tanto que todas estas cosas pasaban on la 
Espaaa Ulterior aquel ^verano , Metello gah6 grande 
lionra por sujetar de todo punto los ccltiberos * y 
haberse apoderado por aquellas partes de las ciuda- 
des liamadas en aquel tiempo Contrebia , Versobriga 
y Ceutobriga. De Metello es aquel dicho muy cele- 
Urado d esta sazon , porque como por engauar y des- 
lumbrar al euemigo mudase y trajese el ejercito por 
(Uversos lugares sin 6rden d lo que parecia y sin 
concierto , preguntado cerca la ciudad de Contrebia 
por un cepturion , que era capitan de una compania 
de soldados , cudl era su pretension en lo que hacia, 
respondi6 aquellas palabras memorables. aQuemaria 
»yo mi camisa , si entendiese Que en mis secretes te- 
)}nia parte. » Varon por cierto nasta aqui de pruden- 
cia y valor aventajado , dado que por lo que se sisuc 
nin^unalas merece; pero ^qui^n hay que no Dalte? 
^quien hay que tenga todas sus pasiones arrendadas? 
Fuc asi que le vino aviso como en Roma tenia nom- 
brado para sucedelle en aquel cargo Quinto Pompeio, 
de que rocibi6 tanta pena, que se determin6 para 
cnflaquecelle las fucrzas despedir d los soldados y ha- 
cer que dejasen las armas , descuidarse en la provi- 
sion de los graneros publicos , guitar el snstento d los 
elefantes, con que unos muneron, otros quedaron 
muy flacos y sm ser de provecho : tanto puede mu- 
muchas veces en los grandes ingenios la envidia y la 
indignacion. Este des6rden fue causa que vuelto d 
Uoma no le otorgaron el triunfo , por lo demas muy 
debido d su valor y d cosas que hizo. 

Vino pues el cdnsul<}uintoPompeyod la Espaua 
Citerior el ano seiscientos y trece de la ciudad de Ro- 
ma. Serviliano por drden del senado continu6 su go- 
bierno en la Espaua Ulterior, donde recibi6 ensu 
gracia a Canoba capitan de salteadores que se le en- 
trego , y d Viriato que estaba sobre la ciudad de Vacia, 
forz6 a' alzar el cei:co y d huir : ocasion para que 
muchos pueblos por aquella comarca se le rmdiesen. 
Juntaba Serviliano con ladilkencia, que era muy 

§rande , la severidad y el rigor del castigo , en que era 
emasiado ; porque cort<5 las manos d todos los com- 
paneros de uanooa , y fuera dellos d otros quinientos 
cautivos que faltaran en la fe y desamparardn sus 
reales. Lo mismo con que pens6 amedrentar y poner 
cspanto , altera grandemente d los naturales, y cause 
notable mudanza en las cosas : que todos natural- 
mente abori^ecen la fiereza y la crueldad. Manteniar 
se en la devocion de Viriato una ciudad por nombre 
Erisana : pusieronsc sobre ella los romanos. De no- 
che el mismo Viriato sin ser descubicrto ni sentido 
se mcti6 dentro ; y luego la mauana siguicnte di6 tal 
rebatu sobre los enemigosquehallddescuidadoBy que 



HIS'EORU DB ESPAKA. 



con moerte de muclios puso A los demas en huida. 
Rcpararon en un lugar no muy fuerte, y estaban to- 
dos para perecer. 

Pareciole 6 Viriato buena coyuntura aquella para 
eoncertarse con el enemigo A su ventaja, movi6 tra- 
tos de paz : resuUdque se hizo confederacion, en vir- 
tud i\e la cual los romanos escaparon con las vidas, 
y el fae Hamado amigo del pueblo roinaDO, i sus sol- 
dados y confederados dado todo lo que tenian y ha- 
hian robado : grande ultraje y afrenta de la magestad 
romana , la cual aun encareci6 mas y^ subi6de punto 
en Roma Quinto Servilio Cepion enviado desde Espa- 
na por embajador de su hermano Serriliano : mana 
con que granje6 las voluntades para que le diesen el 
consulado como lo hicieron , ca fue c6nsul el ano si- 
guiente de la ciudad de Roma seiscientos v catorce, 
con 6rden que se le did se encarcase de la Espana 
Ulterior , y lo mas presto que pudicse , rompiese y 
quebrantase aquel concierto one se bizo con Viriato, 
como Indigno y vergonzoso y necho sin publica y bas- 
tante auloridad. Por donde no parece llegado d razon 
ni cosa probable lo que rctiere Appiano, que el dicho 
concierto fue en Romaaprobado por el senado y pue- 
blo romano. 

CAPITULO V. 
Como Tiriato fue muerto. 

TuTo Qolnto Pompeyo el gobierno de la Espana Gi- 
terior por espacio de dos anos ; pero por el mal recau* 
do que hallo, causado de la envidia de Metello, ni el 
ano pasado, ni en gran parte del prescnte pudo hacer 
cosa alguna de memento, ademas que por cstar su pro- 
▼incia sosegada ni se ofrecia ocasion de alteraciones, 
ni de emprendcr grandes hecbos. Por el contrario cl 
consul Serrilio en el Andalucia puso cerca de la ciu- 
dad de Arsa & Viriato en buida. Sigui6le basta la Car- 
petania que es el reino (le Toledo, donde con cierto 
ardid de guerra se le escapd de las manos. Di6 mues- 
tra que queria la batalla , y puestas sus gcntes en 
ordenanza y por frente la caballeria , cntre tanto que 
los romanos se aparejaban para la pelea , bizo que su 
infantcria se retirase d los bosques que por alii cerca 
caian : esto hecho, con la misma presteza se retir6 
la caballeria , de suertc que el cdnsul perdida la espe- 
ranza de haberd las manos por entonces enemigo tan 
astuto Y tan recatado, se encamin6 con sus gentes la 
Tuelta de los Vectones, donde lioyestdEstreraadura. 
Desde alli resolvi6 sin parar hasta Oalicia, donde ha 
bia grande soltura y todo cstaba lleno de muertes y 
robos. Viriato cansado de guerra tan larga , y poco 
conliado en la lealtad de los companeros , ca se recc- 
laba no quisiesen algun dia con su cabeza comprar 
ellos para si la libertad y eLperdon , acordd de enviar 
al cdnsul tres embajadores de paz : muchas veces se 
pierden los hombres por el mismo camino que se 
pensaban remediar. Recibidles el consul con mucha 
cortesia v bumanidad : regal61os de presente con do- 
nes que les did, y para adelante les cargd de grandes 
proroesas que les nizo, y con tal que matasen a su 
capitan estando descuidado, y por cste medio libra- 
sen A si misraos de lantos trabajos y de una vida tan 
miserable , y d su ticrra de tantos males y danos. 
Gudrdanse los malos entre si poco la lealtad : asi fa- 
eilmente se persuadieron de poner en ejecucion lo 
que el cdnsul les rogaba. 

Concertada la traicion , se dcspidieron con bucna 
respuesta que en piiblipo les did, y con muestra de 
querer efectuar las paces. Descuiddsc con esta espe- 
ranza Viriato, con que ellos hallaron comodidad para 
cumplir lo que prometieran : entraron do estaba 
durmiendo : y en su mismo lecho le dicron de puna- 
ladas. Varon digno de mejor fortuna y fin , y que de 
bajo lugar y huroilde, con la ^andeza de su corazon, 
eon su Yalor y industria trabajd con guerra de tantos 



anos la grandeza de Roma : no le quebrantaron Ins 
cosas adversas ni las prdsperas le cnsoberbecieron. 
En la guerra tuvo altos y bajos como acontece : pere- 
cid por en^ano y maldaa de los suyos el libertador se 
puede decir casi de Ef^pana, y que no-acometid los 
principles del podef del pueblo romano como otros, 
sine la grandeza y la magestad de su imperio, cuan- 
do mas florccian sus armas, y aun no reinaban del 
todo los Yicios que al fin los derribaron. Hicidronle el 
dia siguiehte las exequias y enterramiento , mas so- 
iemne por el amor y lagrimas de los suyos que por H 
aparato y ceremonias, dado que entre los soldauos se 
hicieron fiestas y torneos y se sacrificaron muchas 
reses. 

Los matadores idos a Roma dieron pelicion en cl 
senado, en que pedian recompensa y rcmuneracion 
por tan senalado serYicio. Fueles respoudido que al 
senado y pueblo romano nunca agradaba que los sol- 
dados matasen d su caudillo : asi los traidorcs son 
aborrecidos por los mismosd quicn sirven , y muchas 
Yeces.son castigados en lu^ar de las mercedos que 
pretendian: Sucedid d Viriato un hombre Hamado 
Tdntalo, menos aventajado que ^1 en autoridad , os- 
fuerzo y prudencia. Este capitan en breve se eotregd 
al cdnsul con todos los suyos , y fue recibido en su 
gracia y^amistad. A estos y a. los demas lusitanos qui- 
taron las annas , y dicron ticrras d propdsiloqueocu- 
pados en la labranza , y entreteniaos con el trabajo 
y con la pobreza perdiesen la lozcinia y la Yoluntad do 
alborotarse , y no tuviesen fuerzas aunque quisiesen 
hacello. 

CAPITULO VI. 

Como reYolvid la guerra de Numancia. 

El ano mismo que por alevosia de los suyos fue 
muerto el famoso capitan Viriato, que se contaba de 
la fundacion de Roma seiscientos y catorce , los nu- 
mantinossealborotaron de nuevo, y se encendiduna 
nueva y mas cruel guerra que antes con esta ocasion. 
Habia Mctello con su esfuerzo y buena mana sujctado 
los celtiberos (1) al imperio romano : solo los numanti- 

(1 ) Sobre la etimologia de la palabra Celffberos hay dos 
opioiones : uoos quieren aue siguiflque la mezcla de los cel- 
tas (^upucHta su inTasioo) con losiberos; y otros pretenden 

Sue los celUs teoiao la costumbre de juotar d su nombre la 
esignacion del lugar que habitaban: asi, porejeinplo, se 
conociao los Ceiit-For (Celtorii) 6 ej^\\A% de la roootaiia; 
CeHtac*h , los celtas del llano ; Ceilt-Aber , los celtas del 
rio. Como quiera que sea, pertenezcan los celtiberos al tron- 
CO 6 alguooB de lo9 cellas , sus costumbres debian ser seme- 
jantea. 

La fialida es sin doda de toda la costa de Caotabria la 
provincia que mas vestigios presenta en sus costumbres , en 
Dombres de pueblos , de otros objetos v en monuroentos roa- 
teriales , de ia antigua existenaa de los celtas en nnestra 
peninsula : las aldeas de c^ltigos y cditegos que todavia se 
conserran , lo atestiguan eTidentemente. Los que deseen 
detalles sobre este punto importante vdificil, deben leer las 
inTestigaciones acerea de la hif toria ae Galicia que ha hecho 
don Josd Verea y Aguiar coo tanta erudicion y sdtil crftica: 
nosoiros solo haoiaremos aqui de los monumentos. 

Las piedrai vietorialet^ que eran tal vez los tumulos 
erigidos d los guerreros mas iiustres. consisiian en piedras 
de Teinte pies de alto y una filada score otra fila para hacer 
pirimide. Ast es cl monumento Salisburiensed seis millasde 
IJitonia , asi es ei que se v6 en el primer escalon del montc 
Barbansa , cerca de Noya. 

En toda la Galicia se ven otro g^nero de sepulcros quo se 
llaman vulgarmente mamoas y modorr/is, donde tal vez se 
depositaban los restos de personajes menos elevados 6 c^lc- 
bres. Su aspeeto esterior es de un montecito hemisfdrico; 
pero interiormente tienen nn espacio fornado por un drden 
circular de grandes piedras cubiertas por otras donde encer- 
raban con la alta cineraria del difunto, los objetos desu ma- 
yor estimacion , como umas de metal , armas , monedas y 
basta los caballos , k que eran muy apasionados los celtas. 
En Escociase ban descubierto algunos en muy bueo estado: 
de los de Galicia mucbos han desaparecido por la agricuUu- 
ra ; los mas de los que existen estdn abiertos por la codicia 



72 BIBUOTECA DB GAEPAB T MIG. 

noa jlos iBrmeBtinosconfonacilascipiUilacioDesy ibieniQeuguciDdad ilos seftedanos, los cmles por 
confedoracion que antes lenian asentada fueron de- cierla ayuda qae enTiaron i Viriato, incumeron en 
cioradoj per amigOB de\ pueblo romano, que cro lo mal easo : que fue la causa (si otra nohobo)dete- 
mismo que rnDserrallos en su libcrtnd. Entiondcse mer el casligo, y por no tenerse per spguros en su 
qualo'ilerniestiiKiscslabaLdistHiitesdcNunianciapor ciudad racogerse a Ins numinlinos como amipwy 



espacio de nueve leouafl, do al presenlc esU una er- 
inita que se llama no Nucslra Sefiora de TifTmcs. 
Ouiiilo Poiiipeio per no esiai ociosn, y por paracer 
que bacia aign, pensaba c6uia quilarla la libertad a 
estas ciudadei. tni menester buscar al^u buen co- 
lor, pireciu el mas d propdsito anbacarles qucreci- 



comarcanos, ca Segeila se cuonln eatre los belos, y 
boy enlre las ciudadcs de Soria y Osma hair un pue- 
blo llamado Seges, raslro como alRunos piensan d« 
aqnella ciudad. El delito de que acusaban A los no- 
manlinos,nacra cosa lan grave, nue A todosesli- 
cito u-sar de bcnignidad y bumaDtdad para con bus 




Hatnt ie ViMlo. 



nliadoR ; pero sin cinbarf;o enrjamn sus cmKijadores 
A [^>mpeio para disculparsc, que despidid cl con 
arrcnta y ultraic. 

Los numantinosconocido ct ycrro pasado y ol ries- 
{•f} qu3 coirinn , acordaron de nizar hi mano do la <le- 
fensa de los segcdaoos y renunciar su amIsLid , toilo 
& propd&ito de apbcar n ins romanos. Avisaron dcsto 
i Pompeio, y-con naeva «mbajada que le enviarou, 

de atcrebM tesoros; pem aun Iut aleunn* inlacloi , M|nin 
Verea t Aruiar ea lu Hutoria de Calieia , Inbijo Itmode 
ereducioayde critin, en la juriedlwioa de Monle!>, qiiese- 
ri( muf <;onTenietile eximinar. Don Dmniniro Fontan, direr- 
tar qna Tue del Observilorio astronAmtcn. y anlnr do la 
uranl't earla ie flalir^i.i, posee una e^pecic de fiuiiildebron- 
«e qu* Wamtbtamacara. palabne^ltico-erieEa.enconlD- 
do en UM de esias m«nio«fi, y olro poseia el seaor don Jos* 
Lareo, maestro que tue de latrares de \i Hbrica dc papel se- 
llado 

lUy ademai en toda la Gilirii actual y en la pravinria 
portugueude Tras-oa-montes. muitiluddeotrosmanunteB' 
tM dtl lodo dcsi-unoridos en Krani^ia que eras eviitentenien- 
le \n lunre* deatinados al culio de 9u relipan. ConiiBien en 
un cirrulo de licrra y cespei Inrmando un [>equem> valladn 
ron'enlrada t unns son enlenmenle planoii inleriormeBle; 
perD CQ otraa desde el cordon 6 Taltido se eleva mas i me- 
008 i manen do moalecito el Jrea , como suredc en el de h'l- 
cueirai csrca de SaotiaRO : todoh etUn mastruidon . no en 
lot luRarea mas enrunibrados siao en rolladoa acroalbles , y 
alguna hay romo el de Abuin . juritdiecion de Villiunte, ea 
un perfecto llano. Esloa nMnumentManlimilsimOBquelleTaa 
lodailiel ninbre it ciulro, cosa elevad*, y adeaiascada 



Iracclirt. Pompeio diii por rcspuesia que no lia- 
bia que tralar de paz n\ de con fedora cion, si primero 
no dejaseii las armas. Can csto fue Torzoso lornar ft 
la Rucrra para con las armas deronder la$ armns quo 
el encmigo junto con la liberlud los prclrndia quilar. 
Tocaron ;il:imbor, fiicieron Icvasdc genie, con que 
junlaron oeliu mil pcojics y dos mil caliallos : poquc- 



uoo S11 apcUido partirii'ar, cocnoet citndode Pieaeir38.([ne 
»e llama rlr Mtrrmanrmi , snnit'ualesJ losfdrii de Es(wi;i. 
£u Eranilo niimero , sa Forma general y rifrorasamenteeirru- 
lar, su eiparia eaa'^amente i|inal, as) romn el del patio del 
palaeio ml de Madrid; su oituacinn cerra de las poblaetonei. 
y miirlios al pie de alluraj cuperinres y en loda la rstenaioii 
del pais harcn <lr«frliar la idea dequehayan sido fortaloiis 
di-aplillox para preferirla deque usao los luparci destinadoi 
"' ~ illo. Eil3 supcKirion queda plenamente comprubada por 



eBTiilpida, el I' .._... ...... .... , 

blon confervada del monte Oerer.. Murhos de ealoc mnnii- 
menla' ban dt^iparrrido laaibicn pnr cuanlu loi rooriliosde 
Arlja, Tours y Tolcdn aiiliiriiaron aloiobisjioe pan dtstruir 
en sus rcspcetitas diiiivsi.s loilos la:i lemplos dc la idolatria. 
Gu tVlu;.'alentre Pe;;iicsy Venta.-;V3va,liay Tarioscno- 
nnnientoa r*ltifo» que ,=.jii owe [■■ranrli's piedras culocada* 
(ircularmeote y alrodedor de otra. siendo porlo tanloi^ra- 
le« d hw tmrnleU : el 11. Kinsey hace la dnrripcion dc roinn 
que ealilcercade Arroyolos. En d pais so llanian anfat. y 
.Martin de Meiidoza cscribid acerca de elloa unji memorta qoe 
es pKO conocida. 



RITTORU 

no ntlmero , pero grande en esfuerzo , y no muy des- 
igaalAla muchedumhre de los romanos. Lacoudocta 
desta geJte se encoinend6 i un capitan may esperi- 
mentado por nombre Megara. No se descuid6 Pom- 
peioen lo qae i 61 tocaba, autes.en breve ade]aDt6 
sas reales y los asentd cerca de Nanjancia, en que 
tenia treinta mil iDfantes y dos mil de acaballo. D&- 
banles en que entender tos numantinos , y con cor- 
rerf as que hacian desde los collados , y con los ordi- 
narios rebates malaban y prendian i los que se des- 
inaadaban. Solo escusabao el riesgo de la batalla; y 
todas las Teces que. los romanos mbvian contra ello^ 
SQS estandartes , se retiraban v ponian en salvo por la 
Doticia que tenian de aquellos lugares, que era 
consejo muy acertado. 

Pompeio viendo que no hacia jefecto contra los nu- 
mantinos » acord6 de ponerse sobre la ciudad de Ter- 
maocia , de donde asimismo fue rechazado no con 
menor afrenta que antes , y con algo mayor p^rdida 
de gente. Porque con tres salidas que un dia hicieroii 
los de Termancia, le forzaron & retirarse-^ ciertas 
barrancas , logares isneros j fuertes , de donde mu- 
chos de los suyos se despenaron : tan grande ere el 
mledo que cohraron , que toda la npche pasaron en 
vela sin dejar las annas. El dia siffuiente volvieron d 
la pelea que fue muy dudosa sio declarar ia victoria 
por ninguna de las partes hasta tanto <|ue sobrevino 
fa nocfae, en que Pompeio se fue & la ciudad de Man- 
ila con resolocion de escusar otra batalla, que fue 
senal de llevar lo peer , y que pretendia rehacerse de 
fuerzas, y hacer que eon el tieropo su geate cobrase 
flnimo. Tenia la ciudad de Manila guamicion de 
numantinos , y sin embargo se entreg6 i los romanos 
por no poderse tener. AI presente bay un pueblo en 
aquella comarca por nombfe Mallen, por venture 
asiento de aquella ciudad. Apoderdse otrosi de los 
termestinos que tomd & combatir, y no se ballaban 
con fuerzas bastantes para defenderse por quedar 
cansados y.gastados de los encuentros pasados. 

Restaban los numantinos: antes que moviese Pom- 
peio contra ellos, deshizo i Tangino capitan de sal- 
teadores, y le mat6 con toda eu gente en aquella 
parte donoe se tendian los edetanos v hoy estd la 
ciudad de Zaragoza. Hechoesto , revoivi6 sobre Nu- 
mancia , y porque el cereo iba 6 la larga , procur6 sa- 
car de madre al rio Duero pare que no entrasen bas~ 
timentos i los oercados : fue forzudo & desistir desta 
empresa por causa de los numantinos con una salida 
que fajcieron , maltrataron A los soldados contrarios y 
a los que andaban en la obra. Dem&s desto le degolla- 
ron on tribune de soldados con toda su gente, que 
iba en gnarda de los que traian vituallasy de los for- 
rageros. ICspantado Pompeio por estos oanos detuvo 
los soldados dentro de sus estaocias sin dejallos saiir 
en el tiempo mas topero del aiio, que fue causa de 
que machos pereciesen de eofermedad por no estar 
acostumbrados i aquella destemplanza de afre : otros 
piorian < manos de los numantinos, que con sus sa- 
lidas y rebates contiouameute los trabajaban. Por esta 
causa fue forzado Pompeio A mudar de parecer, y 
dado que el inviemo estaba muy adelante , desistir 
dei cerco y repartir sus gentes por las ciudades co- 
marcanas de su devocion. 

Corria ya el ano de Roma de seiscientos y qu ince : en 
i\ el c6nsul Marco Popilio Lenate fue senalado para 
el ^obiemo de aquella provincia en lugar de Pom- 
peio, pero mientras su venida se esperaba al princi- 
pio del vereno se asentaron las paces de los numanti- 
nos. Procur61o Pompeio , sea por miedo de que en 
Roma le achacasen de haber sido con su mal gobier- 
1)0 causa de aquella guerra, sea por no querer que 
con su trebajo y riesco su f^ucesor llevase el prez y la 
hoortL de acabarla. Los ouroantiDOs otrosi cansados 
de guerra tan larga , y por tener falla de manteni- 



OB espaRa. 3 

campos, dleron debuena gena oldos & aquellos tre- 
tos. Gonvini^roDse eo que las condiciones de la paz, 
por ser desaventajadas para los romauos , se tratasen 
en secrete , tanto que el mismo Pompeio por no fir- 
mallas se hizo maio. En io publico la escritura del 
concierto rezaba que los nuinantluos ereo condeua- 
dos en treiuta talentos : los mas Inteligeutes sospe- 
chaban era ficcion inventada A propdsito de conservar 
el cr^dito y autorldad del iraperio roroano. Lo cierto 
es que con la veuida del c6n$ul Popilio se tratd de 
aquella confederacion y de aquellas paces : Pompeio 
negaba habellas hecho , los numantinos probaban lo 
contrario por testimonio de los principales del ej^r- 
cito romano. En Gn los unosy los otros fueron por el 
nuevo cdnsul remitidos al senado de Roma , aonde 
por tener mas fuerza el antojo y la pasion que ia jus- 
ticia. entre diversos pareceres prevalead el que 
mandaba hacer de 'nuevo la guerre contra Nu- 
mancia. 

cAPiTULo vn. 

De la confederacion que el c6nsal Mandno hizo con los 

DumantiDOS. 

Entre tanto que esto pasaba en Roma y con los 
numantinos. el c6dsu1 Tonpilio acometio & hacer 
guerra & los lusones , gente que caia cerca de los nu* 
mantinos , pero fue en vano su acoraetimiento ; antes 
el ano siguiente, que de la ciudad de Roma se contd 
seiscientos y diez y seis , como le hobiesen alargado 
el tiempo de su gohierno, fue encicrto eocuentroque 
tuvo con los numantinos, vencido y puesto en huida. 
En la Espana Ulterior, para cuyo gooiemo seiialarnn 
el uno de los nuevos cdnsules por nombre Decio Bru- 
to, los soldados viejos de Viriato , A loscuales dieron 
perdon j campos donde morasen, edificaron y pobla- 
ron la ciudad de Valencia. Hay grande duda sobre 
qu6 Valencia fue esta: qui^n dice que fue la que hoy 
se llama Valencia de Alcantara por estar en la comar- 
ca donde estos soldados andaban : qui^n entiende , y 
es lo que parece mas probable, que sea la que hoy se 
llama Valencia de Mino, puesta sobre la antigua Lu- 
silania enfrente delaciuoad de Tuy; y no falta quien 
piense que sea Valencia la del Gid , ciudad poderosa 
en gente y en armas. Pero hace contra esto que esUi 
asentada en la Espana Giterior , provincia que era de 
gohierno difcrente. 

Dejadas estas opiniones , lo que hace mas d nues- 
tro propdsito es que el ano siguiente de la Aindacion 
de Roma seiscientos diez y siete^d Bruto alargaron el 
tiempo del gohierno de la Espana Ulterior, y para lo 
de la Giterior senalaron el uno de los nuevos consules 
por nombre Gaio Hostilio Mancino. Este luego que 
llegd, asentado su campo cerca de Numancia , rue dl- 
versas veces vencido en batalla ; y de tal manera se 
desamind con estas desgracias, queavisado como los 
vaceos, que caian en Castillala Vieja, y losc&nta 
bros veoian en ayuda de los numantmos, no se atre- 
vi6 ni 6 atajarles el paso, ni d esperar que Ilegasen; 
antes de noche d sordas se retird y apartd A otros 
lucres que estaban sbsegados: en que parte de Es-« 
pana no se dice . solo sehalan que fue donde los anos 
pasados Fulvio Novilior tuvo mas alojamientos. En la 
ciudad de Numancia no se supo esta partida de los 
enemigos hasta pasados dos dias por estar los ciuda- 
danos ocupados en fiestas y regocijos sin cuidado al- 

ro de la guerra. La manera como se supb fue que 
mancebos pretendian cbsar con una doncella: 
para escusar debates acordaron que saliesen d los 
reales de los enemigos , y el que priniero de los dos 
trajese Ja mauj derecha de alguno dellos , ese alcan- 
zase por premio el casamiento one deseaba. Hicidron* 
lo asi, Y como hallasen los reales vacios , d mas cor- 
rer vuelven d)a ciudad para dar aviso de lo que pasaba. 



mientos d causa de haber dejado la labranza de los ( que los enemigos eran idos, y que dejabaa desampa 

TUHO 1. 4 



74 

ardos sus reales. Los ciudadanos alegres con esta 
BaeTa siguieron la liueiJa y rastro de los romaoos , y 
antes de tener barreadas sus estancias bastaDtemen- 
te pusieron sitio A los que poco antes los tenian cer- 
caaos ; que fue on tnieqae y mudanza notable. El 
c6nsul perdida ta esperanza de poder escapar, se in- 
clind^tratar de coocierto, en que los numantinos 
quedaron con su antigua libertad, yen 6) fueron 11a- 
mados companeros y amigos del pueblo romano: 
grande ultraje, y que despues de tantas jnjurias pa- 
recia oscurecer la gloria romana , puea se rendia al 
esfuerzo de una ciudad. 

Ayud(3 para hacer esta confederacion, mas necesa- 
ria que honesta, Tiberio Gniccbd que se ballaba entre 
ios aem6s romanos , y per la memoria que en Eipana 
se tenia de Sempronio su padre , era bien quisto , y 
fue parte para inclinar i misericordia los dnimos de 
los numtntinos. En Roma luego que recibieron aviso 
de Id que pasaba, y de asieoto tan feo, citaron & Man- 
cino para que compareciesed bacer sus descargos, y 
en su lugar nombraronpor general de aquella guerra 
alotroconsulllamado Emilio L^pidopara que venga- 
se aquella afrenta. Enviaron asimismo los numanti- 
nos sus embajadores con las escrituras del concierto, 
y con 6rden que si el senado no le aprobase , en tal 
case pidiesen les fueseentregadoel ej^rcito, puescon 
color de paz y de coofederacion escape de sus manos; 
Trat6se el negocio en el senado , y conft) quier que 
ni por una parte quisiesen pasar por concierto tan 
afrentosOy y por otra jazgasen que los numantinos 
pedian razon , dieron traza que Mancino les fuese en- 
jlregado , con que les parecia quedaban libres del ps- 
crupulo que tenian en quebrantarlo asentado. A Ti- 
beno Gracchd magt'ier que fue el que intervino en 
aqueHa confederacion y la concluy6, absolvieron por- 
que lo hizo mandado. El Tulgo , como de ordinario 
se inclina & pen^r y creer la peor parte , decia que 
esto se hizo por respeto de Scipion su cunado , que 
como ya se dijo cas6 con cornelia hermana de los 
Gracch6s. 

CAPiTULO vrii. 

Como Caio Mancino fue entregado i los numantinos. 

' EsTO era lo que pasaba en Roma. En Espaiia el 
c6nsul Marco L^pido antes de tener aviso de lo que 
el senado determinaba , acometi6 A los vaceos ( que 
eran gran parte de lo que hoy es Gastilla la Vieja) coo 
achaque que en la guerra pasada enviaron socorro A 
los numantinos y los ayudaron con vituallas. Gorri6 
sus muy f^rtiles campos ; y despues que lo puso todo 
i fuego y 6 sangre , prob6 tambien de apoderarse de 
la ciudad de PaTencia , sin embargo que de Roma le 
tenian avisado no biciese guerra i los espanoles, horn- 
bres que eran feroces y denodados , y de eoojarlos 
muchas voces resultari daiio. La afrenta y mal 3rden 
de Mancino tenia puesto al senado en cuidado , y i 
los espanoles daba (^nimo para que no dudasen poner- 
se en defensa contra cualqaiera que les pretendiese 
agraviar. Fue asi que por el esfuerzo de los palenti- 
nos como los romanos fuesen maltratados, y asi- 
misnoo tuviesen falta de vituallas , de noche A sordas 
sin dar la senal acostumbrada para alzar el bagaje, 
se pariieron con tanto temor suyo y tan grande osadfa 
de los palentinoSy que luego al dia siguiente, sabida 
la partida , salieron en pos dellos y los picaron v die- 
ron carga, de suerte que degollaron no menos ae seis 
mil romanos. De lo cual luego que en Roma se supo, 
recibi6 tan grande enojo el senado , que citaron i 
L^pido&Roma, donde vestido como particular fue 
acusado en juicio y condenado de haberse goberna- 
do raal. 

Estos daiiosy afrentas en parte se recompensaban 
en la Espaiia Ulterior por el esfuerzo y prudencia de 
Decio Bruto, quesoseg5 las alteraciones de los galle- 



BIBLIOTECA DE CASPAR T IIOIG. 



fos y lusitanos, y forzd 6 que se le rindiesen los la^ 
ricanos (i), nueblos queporaquellas partes sealbo- 
rotaban muy ae ordinario. Pusoles por condieion qae 
le entregaseo los fugitives , y ellos dejadas las armas 
se viniesen para 61. Lo cual como ellos cumpliesen, 
rodeados del ej^rcito, los repreodi6 con palabras 
tan graves que tuvieron por cierto los quena matar; 
pero 61 se content6con penarlos en dinero , quitarlcs 
las armas y las demfis municiones que tanto dano & 
ellos mismos acarreaban. Porestascosas Decio Bruto 
gan6 sobrenombre de Galaico 6 Gallego. £stosucedi6 
en el consulado de Mancino y L6pido. 

El ahosiguiente seiscientos y diez y ocho, alargaron 
A Bruto el tiempo de su cargo, y al nuevo c6nsul Pa- 
blio Furio Filon se le di6 cuidado de entregar^ Man- 
cino A los numantioos, y se le encomendd el gobieroo 
de la Espjiia Citerior. Y porqueQ. Metello y Q. Pom- 
peio, como personas las mas priocipales en riquezas 
y autoridad, pretendian impedrr que Furio no fuese 
A esta empresa de donde tanta gloria y ganancia se 
esperaba, el con una maravillosa osadia como c6osul 
que era , les mand6 que le siguiesen y fuesen con el 
a ^spana por legados 6 tenieutes suyos. Luego que 
lleg6, puestos sus reales cercade Numancia, liizo que 
Mancino desnudo de cuerpo y atadasatris^las manos 
(comose acostumbraba cuando entregaban ulgun ca- 
pitan romano A los contrarios) fuese puesto muy de 
manana A las puertas de Numancia ; pero como quier 
que ni los enemigos le quisiesen , y los amigos ledes- 
amparasen , pasado todo el dia y venida ia noche. 
guardadas las ceremonias que en tal case serequerian, 
fue vuelto A los reales. Con esto daban A entender los 
romanos que cumplian con lo que debian. A los nu- 
mantinos no parecia bastante satisfaccion de la feljue 
quebrantaban , entregar al capitan y guardar el ejer- 
citoque libraron deserdegollado debajodeplejftesia. 
Y es cosa averi^ada que ios romanos en esta negocio 
miraron mas por su proveclio, que por las leyes de la 
honestidad y de la razon. 

Qu6 otra cosa Furio hicieseen Espana, hose sabe; 
sino que el ano adelante , que se cont6 seiscientos y 
diez y nueve de la fundacion de Roma, A Bruto alar- 
garon otra vez el tiempo de su ffobierno por otro aiio 
que fue el tercero, y ei consul Q. Galpuroio pison 
por el cargo que le dieron de la Espana Citerior, pele6 
con los numantinos mal, ca perdi6 en la pelea parte 
de su ej^rcito, y los demds se vieron en grandes 
apreturas. Bra eiroiedo que los romanos cobraron tan 
grande , que con solo la vista de los* espaiioies se es- 
pantaban : no de otra guisa qud los ciervos, cuando 
ven losperros 6 los cazadores, movidos de una fuerza 
secreta luego se ponian en huida. Muchos eotendian 
que'la causa de aquel espanto era el gran tuerto que 
les hacian , y la fe quebrantada ; mas A la veidad los 
espanoles en aquel tiempo ninguna venteja recono- 
cian A los romanos en esfuerzo y atrevimiento : no 
peleaban como de antes de tropel y derramados, sino 
por el lar^o use que tenian de las arraas, A imitacion 
de la disciplina romana formaban sus escuadrones, 
hponian sus uestes en ordenanza , seguian sus ban- 
deras y obedecian A sus capitanes. Con esto tenian 
redttcida la manera grosera de que antes usaban , A 
preceptos y arte coo que siempre en las guerras y 
con prudencia se gobeniasen. 

CAPITULO IX. 

Como Scipion hecho c6nsal vino & Espaiia. 

EsTAS cosas lupgo que se supieron en Roma, pu- 
sieron en graude cuidado ul senado y pueblo romano, 

(1) Siendo, sepun las mej ores ediriones de Appianosa 
ciudad Talabnga y no !.abrica . debe decir los taiabrifreoses 
C.I el raso que los'dem^s pueblos fuesen del distrito de Ta- 
Iabri|,'a» porque aquel liistoriador no lodice. 



HiSTOfilA 



coroo era razoo. Acudieron al postrer reiueaio , que 
fue sacar por cdnsai i Publio ScipioD (el cual por La- 
ber deetruido 6 Cartago tenia ya sobrenombrede Afri- 
cino) coQ resoiucion de en vial ie i Espaha. Para lia- 
cer esto dispensarou con ^1 ea una ley que mandaba 
a ninguno antes de pasados diez anos sediese segun- 
da vez consulado. Sucedio esto el uuo que se cont6 
seiscieotos y veintede la fundaciou de Roma, eu que 
coDio creemos prorogaron de nuevo4 Decio Bruto, y 
ieaJargaron el tiempo del gobierno que tenia sobre la 
Esnaua Ulterior. Siguierou d Scipion en aquella jor- 
uaiia cuatro mil mancebo.^ de la nobleza romaoa, y de 
los que por di versos reyes hubiao sido enviados para 
entftftenerse en la ciudad de Uoina ; y si no les fuera 
vedado por decreto del senado , lo mismohicieran to- 
dos Jos dem&s. Tan grandi) era el deseo en quetodos 
se^reiao de teneile por su capitau yaprender d^lel 
ejercicio de las armas, que A porfia daban sus nom- 
bres y con grande voluntad se alistaban. 

Destos mozos orden6 Scipioo un escuadron que 
ilam6 Filonida , que era nombre de beuevolencia y 
amistad: ataduramuy fuerte y a yuda en tre los sol- 
dados para acomeler y salir con caulquier grande 
empresal CI ej^rcito de Espana por estar falto de go-^ 
biernose liailaba ilaco, sin nervios y sin vigor: efecto 
propio del ocio y de la lujuria. Para remediareste 
danodej6 Scipion en Italia t Marco Buteon su legado, 
que gaiase la gente que de socorro llevabe , y ^1 lo 
mas presto que se pudo aprestar, parlio para Espana, 
yen eiia con rigor , cuidado y diligeucia , eu breve 
redujo el ej6rcito 6 mejores t^rmiuos. Porque lo pri- 
merodespidi6dosmil rtimeras que imildetiel campo: 
asimitmo despidid de regatones , niercaderes y mo- 
cbilleros otro no menor numero, ni meoos dado A 
torpezas y deleites. Por esta manera limpiado el 
ej^rcito de aquel vergonzoso muladar , los soldados 
volvieron en si y cobroron nuevo aliento ; y ios que 
antes eran tenidos en poco, conienzaron a poncrd 
sus enemigos esptfnto. 

Denids aesto orden6 quecada soldado llevase sobre 
sus hombros trigo para treinta dias , y cada siete es- 
tacas para las trincheras con que cercaban y barrea- 
ban los reales, que de propdsito hacia mudar y for- 
tificar A menudo para que desla niaoera los soldados 
con el trabajo tornasen dcobrar lasfuerzas que les 
habla quitado el regalo. Lo que hizo masal caso para 
reprimir los vicios y insolencias de los soldados, fue 
el ejempio del general , por ser cosa cierta que todos 
abomecen ser roaodados, y que el ejeropio del supe- 
rior bace que se obedezca sin diGcultad. Era Scipion 
el primero a! trabajo, y el poslrero A retirarse d^i. 
Ayud6 otrosi para reuovar la disciplioa la diligencia 
de Caio Mario, aquel que desta escuela y destos prin- 
cipios se hizo con el tiempo , y salid uuo de los mas 
famosos capitanes del muudq. 

Padada en estas cosas gran parte del ano y Ilegado 
ei esti'>, movid Scipioo con todas sus gentcs la vuelta 
de Numaocia. No se atrevii3 por eutonces de ponerse 
al riesgo de la batalla , porque todavia sus soKlados 
estaban roedrosos por la merooria que teniaq fresca 
de las cosas pasadas. Content6se con correr los cam* 
pos enemigos por muclias partes, y bacer en ellos 
todo mal vdano. Desde alii j)as6 haciendo asimismo 
correrlas hasta los taceos , enojado principalmente 
contra los palentinos por la rota con que maltrataron 
y el dano que bicierou ai consul L^pido. Alii Scipion 
se yi6 puesto casi en necesidad de venir A batalla por 
la temeridad de Rutilio Rufo , el cual con intento de 
reprirair A los palentinos , que por todas partes se 
mostraban y con ordinaries rebates daban pesadum- 
bre, sali6 contra ellos, y con poco recato se adelant6 
tanto, que se iba A meter en una emboscada que los 
enemigos le tenian puesta : cuando Scipion advertido 
el peligro desde un alto donde estaba , mandd quo las 
demds genles se adelautascn , y que la caballeria 



DK ES^AKA. 75 

carcase por todas partes el lugar donde la celada es- 
taba , y escaramuzando con el enemi^o , diese lugar 
A los soldados que se metian en el pebgro para que se 
pusiesen en marcha. 

En este camino y entrada que Scipion bizo, vi6 por 
sus ojos la ciudad de Gaucia destruidaporengano de 
Lucullo ; y movido con aquella vkta A compasion , A 
voz de pregonero prometid franqueza de tributos j 
alcabaltts A todos ios que quisieran reediGcarla y bar 
cer en ella su asiento y morada. Esto fue lo que 
sucedid aquel verano que estaba ya bien adelante.y 
casi comenzaba el invierno , cuando vueltoel ejercito 
A Numaocia , cerca de aquella ciudad se asentaron 
los reales de los romanos. Dende no dejaron por tedo 
el invierno de salir diferentes cuadrillas A robar j 
talar los campos que por alii caian. Entre estos un 
escuadron, de cierto peligro en que se hallabade 
perecer , fue librado por la buena mafia y vigilancia 
de Scipion en esta manera. Estaba alii cerca una al- 
dea rodeada en gran parte de ciertos pautanos que 
sospecban sea la que se llama al presente Henar por 
estar junto A una laguna. Cerca ae aquel lugar se al- 
zaban unospenascosd prop6sito de armar alii al^una 
celada. E!SCOodi6se alii ciertonumero de numanUnos, 
y sin falta maltrataran y degollaran los soldados ro* 
manos, que derramados y ocupados en robar anda- 
ban por aquella parte, si Scipion desde sus reales, 
conocido el peligro, no diera luego senal de recoger- 
se para que los soldados dejado el robar acudiesen A 
sus banderas , y para mayor seguridad tres mil caba- 
Uos que envi5 delante , e! mismo se apresur6 para 
cargar sobre Ios cootrarios con lo demds del ejercito. 

Los numanlinos entre tanto que con iguales fner- 
zas y numero se peleaba , resistieron 6 hicieron repa- 
rar A un gran numero de contraries ; pero Inego que 
vieron acercarse los estandartes de las legiones , se 
pusieron eu buida con grande maravilla de los roma- 
nos, porque de largo tiempo nojiabian visto lases- 
paldas de ios numantinos. Estas cosas acoutecieron 
en el cobsulado de Scipion en el tiempo que lugartba 
Jesde Africa vino A juntarse con los romanos , nieto 
que era de Masinissa, nacido fuera dematrimonio de 
un bijo suyo por nombre Maoastabal. Euvi51e el rey 
Micipsa su tio con diez elefantes y un grueso escua- 
dron de caballos y de peones con deseo que tenia de 
ayudar A los romanos, y juntamente con desenode 
pouer A peligro aquel mozo brioso, por enteader el 
que cornan sus nijos si la vida le duraba : consejo 
sagaz y prudenle que no tuvo efectos, antes lugurtba 
gauada muclia houra en aquella guerra , luego que 
se conculyo, di6 vuelta A Africa con mayor credlto y 
pujanza que antes. 

CAPITULO X. 
C6mo Numancia fue destmfda. 

El ano luego adelante que secontd de la fundacion 
de Roma seiscientos y veiute y uno, «iendo c6nsules 
Publio Mttcio Scevola y Lucio Calpurnio Pison, A Sci- 
pion alargaron el tiempo del gobierno y del mando 
que en Espana tenia : traza con que Numancia fue 
de todo punto asolada , ya pasado el invierno. y cod 
varias escaramuzas, quitado ya el miedo que los sol- 
dados tenian cubrado , con mtencion de apretar el 
cerco de Numancia de unos reales bizo dos, dividida 
la gente en dos partes. El regimiento de los unos en- 
comend6 A Q. Fabio Maximo , su bermano, los otros 
tom6 61 A su cargo , dado que algunos dicen que di- 
vidid los reales en cuatro partes , y aua no concuer- 
dan todos en el numero de ie gente que tenia. Qui^a 
dice que eran sesenta mil bombres, qui^n que cua- 
renta , como no es maravilla queen semejante cuenta 
se baile entre los autores variedad. Los numantinos 
orgullosos por tantas victorias como antes ganaran 
aunque eran mucbo menos en numero ( porque los 



76 BIBLIOTBGA DE 

que mas ponen, dfcoD^jue eran ocho mil combatien- 
les; ; otros d«ie odmero quilaa !s milid) sacidas 
■us gentes Tuera de la ciudad v ordenadas sua liace*), 
no auduroD de preseutnr la Datalla al enemigo re- 
sue Kos de fencer (i pereceranles quesufrir lasiaco- 
mcNlidades de un ccrco tan largo. 

Scipion tenia propdsilo de escusar por cumto pu- 
diese el trance de la batalla como prudesle capitaa, 
7 que cODsideraba que el oBcio del buen caudillo do 
menos es Tencar y concluir la guerra cod astucia y 
soiriiDiecto, que CDuatrevimieiitoyfuerzas. Nile pa- 



GASFAR TaOtG. 

recia conienlente coDtrnpooer sns cludaJanos jr lol- 

dados i aquella nilea de liombrea desesaerados. Con 
este inteoto detenninb cercnr ta ciudad conreparos 
¥ paluadas para repHmirol atrevimientn y acometi- 
rniento delojcereados. Demisdeslomandfiilasciu- 
dadBsconfcdemrtas envias»ni)ue»ossocorrosdegenle 
munici'jiiesy vituallasparala guerra. Hizose ud foso 
ulrededur de la ciudad , y levantiise un valladar de 
nuevamanera, que tenia diezpi^seu altoy ciDCoeu 
ancPio, armado convigas y lleno de tierra, con sns 
torres, troaeras y gietfw 4 eiertoslrechos, de auer- 




te , que representiba semcjaiizn da una muralla con- 
tinuadn. Solsmenle por el rio Duera se podia en- 
trar ea la ciudad'y salir: pero tambien esla comodi- 
dadquilahandloscercadosJascomparitEisdosoldados 
y lo9 nmchos que en la uaa riberu y en ta olra tenian 
pueslos de guarda. Para remedio desto los buianos 
tabull^adose ea el agua, debajo deella siasersenti- 
dos pasaban cuando era oece^arlo delauoa parted la 
olra: Otros con barcaspor leligerezadeloa remeros, 
dpor la fuerea del vientoque ORba porpopo, escapa- 
ban de ser heridos cou lo que tos soldados les tir^ban 
T por esU manera se podia meter al^una vitualla en 
la ciudad. Durdles poco este remedio y consolacion 
Ul cual era, porque con una nuera diligencia levan- 
taron doscastillos dela uaayde laotraparte deliio 
con y'luai aue le alravasaban, y en ellas uaos largos 
y agudoscfavos jiare que uadie pasase. 

LosDumantioos sinperderporeslodnimo nodejn- 
ban do acometer lox ceutiaelas y cuorpos de guarda 
de los romnDoR; mas sobrevivicndo otros, rdcilmeiite 
eran rebatidos y eocerradus en la ciudad: que i »i- 
biendas no los querjao matar jtnni que gastasen mas 
preslocuantosmaa fuesen las viluallai, yforzadosde 
lii liantbre y estrema necesidad se entrefjasen. En es- 
tiicoyuuturaunbambredegraadeAnimoyosiidfalla- 
mado Retogeiies Caravino con otros cuatro ( 1 ) por 
Nqueiln parlequelosreparos deloxromsnos eran mas 
flucos y teoiaii menos guarda, escalando el velladar y 
degolladas lua centinelas y escuchas, se enderezd & 

(1) Cammioara su nosibre, sejrin Appiaoo, quiendlce 
que Tug i cila alrevida empre.ia (on nncohijo; sum y otros 
CTiKotompjuToi i quieoes Labia Joflamado ta dereosa de 



log pueblos Ilamados arevacos: doode en una junta 
de Io9 principals que para eslo ae contoc^, le« rorf 
y coDJufd por la amistad antigua y por el derecbo ne 
parentesco uodesamparesea d Nuntancia parascrsa- 
queada y asolada por el enemigo; que enceadido en 
coraje y en deseo de vengarse no tenia oUidadas las 
injurias que ellos le liabian hacho. Considei^en qoe 
aquella cjudad lolia ser el rerugio y reparo comnn de 
todos, y al presents por la adversldnd de la lorttina, y 
por la astucia de los que la cercaban, mas que por 
valnr y esfuerao , se liallaba puesto en cstremo riesgu 
y cnita. « Por qui (dice) en Unto que las fuerzas e«- 
utsn enteras, y iosmmanos por tanlasp^rdidasreliU' 
nsan la pclea , y par malas manas y nstucias prelen- 
iiden apoderurse de aquella nohilisima ciudad , vos 
"juntadas las fuerzas no quilariis el yuso dcsta ser- 
nvidumbre, y echariis de vuestra tierra esta peste co- 
umuu? ^Aifuardaisporventurabosta taotoquecuuda 
nefste mill . y de unos & olros paae y llcgiie & vueslm 
Bciudad? Peasad aue eata llania, coosuinido todo lo 
»que se le pone delante, sera Torza'iO que toilo lo 
nasuele. Parvenlura^iioconoceis la ambieion delos 
nromanos, sns robos y sus crusldades? los cuales 
»mucbas Teces babels visto y oido que sin causa al- 
piguna, solo con deseu de esteod«r su srnorio ponen 
nasechanzas & la liberlndy riquezas dctoHa EspaSs. 
oDireis que teneis hecbo concierin con elios, y con 
iwsto OS asegumis. En que hi no liubiora muclios 
iiejemplos frescos y puestus delante los ojos de lades- 
»leallad,cadiciay nerczadelosromnDOii, ladestruc- 
ncion pocoba de Caucia, y alioru lacunfederacionde 
dIos numanlinos con Mancino quebranlada injusta- 
omenta, son bostante rauestra como ninguna coat 
Bliejien por santa por el deseo dt ~ ' ' 



ado. Hind que si antepomii abora Tuulro rijMso 
Dparticular i la aalud comuo , la cntl en gran parte 
Bdepeodeo doltalorj «Bfuerao de?<unuDcia, noaeais 
•ienalgaDtieniporonad08iquejiroKpordeniii(ojali 
«jo me engsDe) de hober perdido y desamparado io 
nnno jlootro. Afuerappealoda larQania j cobardia: 
nen lauto qne hiy ttempo, y que las coaas esiin en 
sierniiDo que ae pueden remediar, Tolved vueitroi 
MiniiDoi J peEwamienlo i procurar la aalud de la pa- 
ntria. Junlad armaa y fueraaa y cargad aobre el eue- 
nmigo que est* descuidado; cerOSodole los vueslroa 
«por nns parte y Im nuesiroa por la otra, por trenla 
n J por las eanaldas. Consideraa que en Duestra peli- 
nsro corre nwgo la aalud, la libartad y la« riqueiaa 
ude toda Espana.B . , „ . 

Coo eale raionamieDto y cod abondancia oe lifiri- 
masouedeiTamaba,coQecharseeD UerrayA loiples 
decwia uDO.teoiaablaiKladogloi carasooes de diu- 
cbos; pero como qnierqoei los desdichadiH y caidos 
todMlesrallan.preTaleeiAelToto de loa qne lentian 
que no couveQia enojar i loaromaooa, antaideciiu 
que Bin tardaoza echawu de toda au tierra i loa nu* 
mantjDOj, porque no )«s achacaaea y bieieaeo cargo 
de haber oido en «u jaota aqoella embajada. Lo que 
deapaes deslo liito Retogeaea, no a« aabe: lolo cous- 
U qae la genie moia de Lucia, poeblo que eaUba i 



DB eu-aHa. 77 

niu legsa de Nantancia, aeudid i soctHTerioBcerut' 
doa; pero fue rebatida au oaai^Ia por la diligencia du 
Scipioo , y cortar las manos derechas por maadado 
del miaino A cuatrocientos delloa,loBdeindsauodaron 
eacarmeotadM para no imilar aemeiaala aeaatiiio. 
Con eeto loi aumaQtinos , perdida loda esperauia d<^ 
lar tocorridoi , y por el largo cerco ^uobruitadoi it 
la hambremoTwrontrttoadepaz. Euvianm paraesUi 
1 Scipioo una cmbajada : al principal por itombre 
Aloro dwta que )e fue audiencia, te dice babld en eat" 
manera: aQuiiUM aean los ciudadaooa de Numancia, 
iHle (Tu6 leallad , de qui coDRtaocia , no hay para qoc 
ntraello i la memoria, puea tu con la larga eaperjen- 
ncia lo puadea lener eoieadido, y do eiti bieo i Ihk 
Bmiserattlaa liacer akrde de aut alabauus. Solo la 
BdiriquBteseriinuy booroio liaberquebraDtadolot. 
nioimos tie loa numantinos, y i nos no teri M (odo 
nafrentoao , ya que asi habia de set, aer vencidoa de 
ntaa grao capilan. Lo que la presente fortuna pide, 
»y i lo que nos fuerxan loa nuuea desle cerco , oonfe- 



por rancidoa; pero ooo ul qua te oootatw 
otea COQ nueitra pauiteocia y enmieada , y do pre' 
Dteodaa dealruiraus. No pedimoi del todo perdou, 
■dado que en ninguaa parte pudieras mejor emplear- 
Die: conteDtdiDonog cod oue el castigo aea temptado. 
»Qua si no* niegas las vioas y oo das lugar i la pelea 




•delenninedoa astamosjle probar caalquier cosa has- 
»la morir por noestras maoos, ai Cuere necesorlo an- 
nleaque por laa ajenaarquaaerielpostreroGcio du 
Bvarones eafonados. Tu debes considarar una y otm 
nvei lo que la fama y el muudo dird de ti asi de pre- 
Bseota coma ea el Uempo adelante.» . 

Haraviltdse Scipion par este razonamiento que los 
coraiDoes de squella geaie cou taolos trabajos no es- 
tuvieaeu qnebraDtados.y que pardida toda esperauu , 
todavIaseacordaseudesudiguidadycoitstaociB.CoQ 
todo egto respOQdi6 i los embaja^or«s que nobabia 
de traiar de ijoocierto , sioo tuaso eotregiaduse 6 lu 
loluniaddel vencedor. Coo csia reapuestu loa uumaa- 
tiuoacomo Tueradesl mataa i los embajadorea, los 
cualeaj<ju6 culpa les temaD?perocuaudolamaclie- 
dumbrd se alboroU, muchas feces acarrea daao du- 
Gir la Verdad. Estaban ya sin niDguaa espersnzi de 



aalYarse □! de venir i balulia , acuerdan de hacer el 
postrer esTuerzo. Emborrdcbanse con cierto brebaje 
que bacian detrigo, y le llamaban celia:coD esto 
acometeu los reparos de los romauos , escalao el va- 
lladarfdegilellaa Lodos los qne selespooeu delaete 
faasta que sobreiiQiendu mayor nunicro de soliiado^, 
y soaegada algua tanto la borracliei , les fue forzoso, 
retirane i la ciudsd. Oespues desta pelea dicea que 
pjralgUQOsdiassegusieDtaroucualoscucrpusniuer- 
tos de los suyos. Ueiufla desto pru!)aroD k liuir y sal- 
varse: como tauipoco esto les sucediese, pur couclu  
sioQ perdida del todo la esperaoza de remudio se dc- 
termioarOD i aconitfter una memorable liuzcuia, eslo 
es que se malaroa ft »i y i todus los suyos , uuoa cou 
pauzoiiii3,otrosmetJeDiloselasejpadus|ior elcuerpa; 
algUDoipelearoaeadesaliouDOScoiiolruscoj ig'jnl 
partido y lorluna del vencedor y veucido, pucsbn u>:fi 



7S 

mtsmti boguera que para eato tutiiD encendida , echa- 
banalqaeeramuerto, Tluegotrai^l kaeguiaelque 
le guilaba la vide. 

Por esta manere fue dulraida NnmaDcia pesados 
UD Riio y tres meses detpues que Scipioa tido i Es- 
psna. Grande Tue sq obslioacioD , pue* to» raiitnoB 
ciudadaaos ae quilaron las vidas. Apptaiio dic« que 
eatrada iaciudad hallaron algUDOS virai: cootradicea 
i esto los demds autore^ , y es cosa averlguada que 
NumancJa se coDserTd por la concordta de susciada- 
daaos , que teoiaa ealre sf j coa sua cfltnarcBDOs , y 
pereci6 pnr la discordia de los mi^mos, demda deslo 

^le TeacidaquUd al vencedor lu pjima do la Victoria. 
03 edificlos A que perdonaron los ciudHdaaos , que 
no las pusierou ruego, fuerun \>or oiaadadoda ScipioD 
echados por tierra , los campos repi^rtidoi eotru los 
poeblos comarcanos. Bechas todas esUs cosas, y fuD- 
dada le pazdeEspuna, se vol vii3ScipioDi Roma d go- 
isr el triuDfo que le era muj debido por hazafias tan 
aeiiiikdBR; por las cuales dem^a de los oiros titulos y 
blaaouea le fue dado y luvo adttlaata el ranombre de 
NoroanliDO. Triunrd otrosi Decio Bruto poco antes en 
Roma por dejdr venctdus' y sujsios los gallegos, con 

3U1 gaud Hiimisnio gabreuambra tie GaUico conio b« 
ijo poco antes desU Ingar. 



se entienda qui cargo 6. nugUtrado Uiviese. Verdad 
e< que paudoa tr«s aAos, aieodu cdnaul al miimo Ce- 

Kion, los lusitaoosse TODgaron de los romanos ,ca Irs 
icieron mayor dabo del que antes dellos recibJeroo . 
Pue aqueluoo, eique se coutd de la fuodacion de Ro- 
ma seiscienlos y cuar^nta y ocho, senalado mas que 
□or otra cosa alguna. porel Dacimieato de Uarco Tu- 
lio CiMTon que nacid ette ana en Arpino, pueblo da 
ItaUa. Su loadre se UambHalvia, su padre Tue del dr- 
deu ecueatre j de la real saofire de los Volscos. En- 
D0bleci6 Cieeroa lu coaaa d« Rima no meaos eo dbz 
y desarmadoconsu prudencia.erudicion, y elocuen- 
cia marBTllloea,y gand DO manor uombradia, que los 
otrose8aelenleicau<Ullosdea()u>)llarepubIicacon la 
armas. 

Pasados otros das anos, que fueel aiiodeseisciea- 
toa y clncuaata, los cimbros mezclados cod los ale- 
manes rompieroa seguuda vez porE-pjua (1): pero 
fuerou de nuevo rebaiidosporlDsceltWoa, yloru- 
dos i Tolverse & la Gallia. Las alleraciones de los lusi- 



sosegALncioCirneliaDolaballa.quecon .. 

'bre de grocdnaul tenia el gobierno de aquella provin- 

oia el ano de la ciudad de Rouia de seiscientos y ciu- 

cumta y cIdco. ApaciguadasesiaiaitaraciaDes.Jue- 

go el aiio signiente se empreadid otra guerra con loi 

celUberos, para la cual Trno en E'paiia el cdnsul Tito 

CAPITULO XI. Didio. Acercironse los dos canipos,ordenAroBB« las 

haces y adelnuldroase : didse la beta'la con JRiial e«- 

penoza y deauedo de ambas partes. EL suceso lue que 

luB dea^artid la noche y puso Go & la pdlea sJa decla- 

DESPumdestO s« siguieron ea E^pana tempnrales i rar la Tictoria por niniuna de las partes, antes el da- 

paellicos de graode j sefijlada bonanza. I,a forma de) n° ''"?'?I?"I-, X''!*" _ ^,!l"*!!l.?*.f " '"i"-*''' .^.^.®.""; 



gobierno por alguii ticmpo Tue que di<'xle^dos envii 
dos de Roma , y mudados i sus liempoa , (ufieron el 
gobierno deEspaiiacadacuat en la parte que detoda 
ella le seiialaban. Los mallorquines tieclios cosarios 
corrian aquelloj tnares y las riberascerr^uas. Acudid 
contra elios el cdosut Quinto Cecilio Metello, que los 
BUjetu y puso on sosiegu el aiio de la ciudadde Roma 
de aejscientos y treinta y uoo , par Id cual el dtcho 
cdnsul fue llamado balearico , que es Unto como ma- 
llorquio. Por el raisnibtiempaCxioUario queers go- 
t)erDHdordetaEsparia[Jlteriur,iibridyasesiirdlosca- 
mtnos , quitudos los salteadores, de que liabia gran 
niimero y graatibertuddeliacerm]), merccdyrelt- 

Julas malas de la« alteracioae« y revueltas pasadas. 
estiluyd asimisnio en su proTJncia las teyrs y la paz, 
did lUerza y autoridad & las jueces, q:ie todo en i^lix 
Tallaba. ¥ doco afios adetanla 



_ _ aquclia provincia 

se tiobiese alterada, primero Calpuruiol'lson, das- 

IiuesSulnicio Galba, bijodel otroGalDaquehizaeo , . 

a Lusitauia lu qua arribaquedacontHdo, apaciguaron " 1"« mudarian la v:da y tralo bumbres acostumbra- 
aqueliosmOTimientos. Hiillau^icadapasoeulspana' "'•• fi susteuUrse de loa sudores apenos cou robos y 



na eu aquel trance, y Tue que iuego bizo correr el 
campo y sepultar los cuerpos muertos de los snyoa. 
Cod fifto el dia slgnieote Ids espanoles por entender 
queel n^mero de^us muertos era mayor queelde los 
contrarioB, perdida la esperanza de la lictofja, se 
dieroD i parlidocon lascondicioaesqueloaromaaos 
quisierou ponerles. Ea aquella batalla y en todo el 
prograsode la guerra murieron de losarcvacos veinie 
milliombrcs, que Toe gran niimero , si los autores no 
se ea^a JiaQ 6 los nfimeraf no estin mudados. Los ter- 
mesUnas poraer bulliciOMS, y hsTanlarse mucliaave- 
ces ronfiados en el fuerte silio de su ciudad, fueron 
castigados en que la echasen portiarre, y alios se pa- 
sasea & tQorar en lo liana divididos ea aldaas sia li- 
ceacia de To rti Hear las, y sin tener ftrma y manert de 
ciudad. Una coinpuuia de salteadores scostumbrados 
i robar se concertdcoa ol cdnsul. ydebajo da sa pa-> 
labra se vino para 61 con bijos, mujeres y ropa; naro 
lodoa fueron (lasados d cucliill'i,*por DO tenercoDUan- 




nuclias moDed.is accnadas con el nombrc de Pison . 
Fuudada pues la p;iz por la buena mana y valor de 



sallDs. Hecho quede Ul mauera no fiieenRama apro- 
bado que sin embargo otnrgaron i Didio que pOr las 
demds co^as que hiio triuufase. 

Ell eila guerra rueQoiuto Sertorio tribuna de sol- 
dados, que era como al preieuiacoroneldmaestrede 
campo, en que gand gran prex y loa por habersalva- 
do la guariJcroQ de rumanos qne PstabanenCastulon , 
de la muerle que los do aquella ciudad con'-ertados 
coo los giri!enns(|]ueseeniioode eran losdeJaen) 
por el deseoquesieraprelenian do la llberMd, lea 
pretendiao dar ciertu uocbe: cosaque lespareciafi- 



n ydeGalba.olm Vezse enc^ar^d el gobierno de . cil de eje'^utar por ser el tiempo de in*ienio, ye«tar 
Espaiia ft diez legados en el tiempn quo los cimbros, ' los so'dadosdescuiitados.muy dados ft loscon»i[esy 
gente septentrional, en gran nfimero dmaneradeuu ] al vino, SinLid Sertoriuel alborotode loi castuloneii- 
reudal arrebatado s« derramaron y metierou por las I ses que dabon principio ft la malaoza: arrojdse fnera 
provjnciasdelimperioromano, ycooelgrancursode | del ledio,desu posada j do Iaciudad: recOftld los 
Ticlorias que en di»ersBS partesganaron , no pararon i 
ba!laEsn'''ia. Maapore! csruerzo de ios romanos yde { 



los naluralcs heron Torzados ft dar la vuelta ft laGallia i 
y ft llalib ana de la Tundacion de Roma de seiscien- I 
tos y cuarenta y cinco. Ea este afio Quiato Servilio | 



Cepiui rencideo una batalla ft tos lusitanos , sin qne I lo-nado Mariana. 



(1) Plulirro, Flora y Lirio, bablan de la irmpdoa de iei 

[iibrin en lleuiim del prelor Fulvia que gobernatia la Em 

\ui Citcrior, y que ioacellih^ron los dcrruiarua yJoicrlit. 

de Ei])iBa' pcro oinirun hisloriadoranlifiuo hare tnc nriun 

 , que (gnortnwsde ddnde la bay* 



uniia lent: 



que por los pite esca^aron, y coAelloKiargdsobrelos 
coatrarios , y teagd los que de sus soldados fueron 
maertos eo aqoel rebate. lDform6se, y supo lo que 
pasaba , y la conjuracion que teniau tramada. Pasd 
con presteza 6 los girisenos , que enganados por los 
vestidos que Jos sodados ilevaban de los castulonea- 
ses muertos , los salian & racebir vdar la eniiorabueaa 
de la matarjza que pensaban quedar hecba de los ro- 
manos; 3ias eogacdlessu imaginacioa, cafueroQ pa- 
sados icuchiUoen gran oiuiiero y los demis vendidos 
por esclaTos. Bstaa cosas sucedieron en la Eapana Gi- 
tenor el aoo preaente y loa cuatro luego siguieutes, 
que fae todo ei tieinpo que Didio iuvo el gobierno de 
aqueila provinda : porque Ala Espana Ulterior vino el 
proc6Q8uI Publio Lucinio Grasao el ano de la fanda- 
cion de Roma de seiscientos y cincnenta y aiete ; y 
por lo que en aqueila su provincia hizo, triunfb en Ro- 
ma al tin del ano sesto de su gobierno : donde se cree, 
y non sin causa, que juat6 aquellas riquezuscon que 
Marco Crasso su bijo lleg6 i ser uno do los mas sena- 
lados de los romanos , y por un tiempo el mas rico 
detodoseilos. 

Antonio de Nebrija dice como cosaaveriguada que 
este Grasso fue el que abrid j empedr6 el camino y 
calzada mas famosa /*e Bspana Uamada vulgarmente 
el camino de la plala , que va desde Salamanca hasta 
M^rida ; y esto por las columnas en que dice vi6 por 
todo equal camino entallado el nombre de Grasso ; ar- 
gnmento bastante para prober lo que pretende , si en 
esta tiempo se hallara en aquellas columnas y leyera 
tal nombre. Por ventura aond lo que sole antoj6 , y 
pens6 ver lo que imaginaba : eugano que suele suce- 
der muy de ordinario A los anticuarios. En el tiempo 
que Grasso estuvo en Espana , Fluvio Flacco por su 
iiidustriay bueua mana sosejid ciertas alteraciones 
Ruevas <k los celtlberos el ano de seiscientos y se- 
sentt, on el cual Italia comenzd i abrasarse en guer- 
ras civiles. Fue asi, que Gaio Mario y Ginna se apo- 
deraron por las hrmas de larepiiblicaromana; y para 
estableoer mas su poder condenaban & muerte i la 
nobleza que habia seguido la parcialidad de Silla su 
contrario. Entre los demas mataron al padre y hor- 
mano de Marco Grasso, y ^i fue forzado para salvarse 
de buir i lo postrero de Esfwiia do tenia muchos alia- 
dos , y Ice naturales muy atioionados por las buenas 
obras que asf desu padre, como del mismo recibieran 
ca acofflpau6 & su padre cuando se encarg6 del go- 
bierno de flsimi^a. Gon todo esto porque la lealtad de 
los hombres mucbas voces cuelga de la fortune , y 
porquemucbasctudadesde Espana estabandeclaradas 
y i deTOcion de Mario , no seatrevid 6 pareceren pu- 
blico ; antes seencerr6 en una cueva que estaba cerca 
del mar en cierta lieredad de uo bombre principal 
grande amigo suyo llamado Vivio Pacieco. Para avi- 
sarle de su lleguda le euvi6 un esclavo de los pocos 
que tenia oonsigo , el cual le dijo elestado en que es- 
taban las oosas de su senor ; y por el dereclio de amis- 
tad le pidid no le desamparase en aquel peligro y 
aprieto. 

Sabido 61 lo que pasaba , se alegrd de tener ocasion 
para dar muestra del amor que le tenia ; y para que 
el negocio fuese mas secrete, no quiso 61 mismo ir & 
verse con Gresso porque asi lo pedis el tiempo, solo 
mandd & un esclavo suyo que en un peiiasco cerca de 
lacoeva pusiese todos los diss la provision quele da- 
rian en la ciudad, con drden que so pens de muerle 
no pasase adelante , ni quisiere saber para qui^n Ue- 
vaba lo que le mandaua, quasi lo ejecutaba coo fide- 
lidad, le prometidahorrarie. Gon esia diligencia y cui- 
dado Grasso se eutretuvo algno tiempo basta uinio 
que llegdnueva como Mario y Ginna fueron desbara- 
tados y muertos por Silla su contrario. Gon este aviso 
aatido de la cueva en que estaba, fdciimeate atrajo i 
su devociony parcialidad muchasciudadesde Espana 
que se le entragaron eon mncha voluntad : entr^ las 

TOMO 1, 



t>E CSHfiA. 



7« 



otras la de M&laga fue saqueada por los soldadoscon* 
tra voluntad del mismo, d \o meaos usi quiso que se 
entendiese por toda la vida , si ) a no fue que us6 de 
disimulacion , y quiso con dauo ajeno y con dalles 
aquol saco, como aconlece, granjear ia voluntad de 
sus soldados. De Espana \yti66 eu Africa , donde el 
bando de Silla andaba mas valido y tenia mas fuerzas. 
La cueva en que Grasso estuvo eseondido , se mues* 
tra entre Ronda y Gibraltar cerca de uu lugar llama- 
do Jimena, en la cual dicen cuadrar todas las seiiales 
que de lo que Plutarchd dice en este prop6sito , se 
coligen. Tambien es cosa averiguada , por lo que au- 
tores antiguos escriben , que en aquel tiempo bobo 
en Espana linaje de Paciecos ; pero los que quieren 
sacar destos principios y fuente el que en nuestra 
edad tiene el mismo apeliido,enautoridad y riquezas 
de los mas principaies que bay en el reinode Toledo, 
fundansu opinion solamealeeu lasemejanza del oom* 
bre , argumento que ni siempre se debe desechar,ni 
tenelle tampoco porconcluyeote, dado que muchos 
acostumbran & engerir como drboles uuos linajes en 
otrosdel mismo nombre masantiguos , no sin perjui* 
do de la verdad ydaiio dela historia. 

GAPITULO XU. 
Como se comenz6 la gaerra de Sertorio. 

Db lasguerras civilesquetuvleron los romanos, re- 
sultd en Espana otra uueva guerra de pequenos prin- 
cipios , y que por espaclo de nueve anos puso en 
cuentos el poder de Roma por los varios trances 
que eu ella intervioieron : el ua y remate fue j^rdspe- 
ro para los mismos romanos. El que la movid , fue 
Qumto Sertorio, ilalianodeuacion,y nacidode bajo 
suelo en Narsio, pueblo cerca de Roma ; pero que fue 
hombre de valor, deque antes eo Espana did bastante 
muestra, como queda arriba apuQtado. Despucs en 
las guerras civiles de Italia en que siguidlaspartes de 
Mario, p6rdi6 el uno de los ojos; y por el vencedor 
Silla fue proscripto Sertorio con olros muchos, quecs 
lo mismo que condenado d muerte en ausencia y re- 
beldia. El por deseo de salvarse, y tambien porque en 
tiempos tan revueltos etitendia que cada uno se que- 
daria con lo que primero apanase ; ademds que tenia 
graojeadas las voluntadesde los soldados y de los na- 
turales , acordd de veoirse i Espana y hacerseen ella 
fuerte. Tumd los puertus y entradas de Espana : dej6 
en los Pirineos un capitan llamado Salinator con bxxe- 
na guarnicion de soldados : el eotraodo mas adelante 
en la provincia, levantd pendon, toc6 atambores para 
bacergente , juutd todas las muoicioaes , y ayudas 
que le parecieron i propdsito para eusenorearse de 
todo ; pel o sus trazas ataj6 la venida y presteza deGain 
Annio, ca desbaral6 la guarnicion que quedd en guarda 
de los Pirineos, y did lamuerte&su capitan Salinator 
por medio de Calpnrnio Lanario su grande amigo, qua 
le matd alevosamente. 

Gon esto Sertorio desmajd de manera , que por no 
iiarse en sus fuerzas, ni arriscatse d veiiird las manos 
con ei enemigo , desde Gartageila se pas6 d Africa, 
donde fue asimisrao trabajado con diversas olas y 
tempestades de la fortune que le era contraria. Sin 
embargo se apoderd de ia isla delblza con una arma- 
da particular que ^1 tenia , y conayuda de ciertas ga- 
leotas de cosarios aslanos que acaso andaban por el 
mar. De all! tambien fue ecnado; y pensando pasar d 
las Gaoarias (hay quieo diga que de becho pasd alia 
por buir de lacrueidad de que sus enemigos usabau) 
fue llamado por los lusilanos 6 Portugueses, que can- 
sados del imp^rio de Koma, les parecia buena oc&sion 
para recobrar por medio de Sertorio ia liberlhd que 
tanto deseabao, y tantas voces en balde procurarun. 
Sertorio asimismoporentender era bueuaocasioo esta 
para ecbar sus enemigos de Espaiia , acordd de acu- 
dirles sin dilacion. Entendia las cosas del gobierno y 

4'* 



id lltBLlOTBCA IMC 

de la pax no mente <]ue las de la guerra , por doade 
COD au afabilidad y trato amigablo y conabajarloa tri* 
butos granjaaba grandemente las volualades de todoa 
Dem&s desto para repreaentacion de mageslad ordco5 
UD seoadode los espanoles mas principales i la maaera 
de Roma con los mismos nomores de magistrados y 
caraoa que alld se usaban. A todoshooraba, y todavia 
hacia maa conGanza de los que eran de oacion roma- 
DOS, asi por ser de su tierra, como perdue do le po* 
dian faltar tan ttcilmeate, ui reconciliarse con sus 
contrarlos. 

Derram6se la foma de todo eslo, pordoade no solo 
se hizo senor de la Espaaa Ulterior donde fodabo, si- 
no granjed tambien las volualades de la Giterior : ca 
todos se daban & entender que el poder delosespaoo 
les por medio de Sertorio podria oscurecer la gloria 
de los romanos , abajar sua brios y quitar su tiranki. 
Para que esta aucion fuese mas fuudada us6 de otro 
nuavo artificio , y fue que bizo venir desde Italia pro- 
fesores y maestros de las ciencias , y fundada uua 
uniiFersidad en cierta ciudad^ que aatiguamente se 
Uamd Osca, procuraba que loa hijos de los principal* 
les espanoles foesen alll a estudlar, dicieoao que to- 
das las naciones do meoos se enoobleciaD por estu- 
dios de la sabidurfa, que por las armas: que do era 
razoD los que eo todo lo demis se igualaban i los ro- 
manos I les recoDOciesen veotaja eo esta parte. Esto 
decia eii publico , mas de secrete con esta mana pre- 
teodia tenar aquellos mozos como reheaes y asagu- 
rar su partido sin ofension alguna de los naturales. 
AUegftbase i todo esto el culto 4a la religion , que es 
el mas eficaz medio para prender los corazones del 
pueblo. Fingia ▼ publicaba que Diaoa le habia dado 
una cierva que le decia & la oreja todo lo que debia 
bacer ; y era asf que todas las voces que le veuian car- 
tas, 6 en el senado se trataba algua uegocio grave, 
la cierva se le llegaba A la oreia por estar acostumbrada 
iballar alii cosa alguna de comer. El pueblo en- 
teadia que por voluatad divina le daba aviso de los 
aecretos 6 de lo que estabapor veoir, y auD tambien 
que le eoderezaba en lo que debia bacer. HULllauseen 
£spana monedas con el nombre de Sertorio por una 
parte, y por reverse una cierva (i). Asimismo dos 
piedras que estin eo Ebora en Portugal coo sus ie- 
traSy muestran como Sertorio residid mucbo tiempo 
en aquella ciudad, y hizo machos y grandes beueii- 
cios y honras i sus moradores. 

Fueradestode Pliuioyde PtolomeoseentieDdecIa- 
ramente que en Espana nobo dos pueblos ambos 11a- 
mados Osca : el uno en los ilergetes , que es parte en 
Aragon , parte en el principado do Cataluna , ei olro 
en lo que hoy es Aadalucia. Ed cu&l destas dos ciu- 
dadea haya Sertorio fundado la universidad y puesto 
losestudios, DO se sabe con certidumbre: los mas 
daa esta honra & la de AraaoD, que aDtiguameote se 
]lain6 Osca y al presente Huesca ; 4 nosotros todavia 
nos parece mejor fuese la que estaba ea los basteta- 
nos , y ho? se dice tambien Huescar , por estar mas 
cerca de doode 61 d la sazon andaba. Cfuando prime- 
rameote vioo de Africa & Lusitaoia, trajoconsigodos 
mil y seiscieotos hombres de nacion romanos , ade- 
mis (i|e seiecieatos africaaos : fuera destos eo Espana 
se le Ilegaron cuatro mil peoues y setecieot^s ca ha- 
llos. Con estas gentes y no mas veoci6primeramente 
en una batalla naval A Gota, capi.taa d^ los contraries 
i la eatrada del estrecho de Gibraltar, y 4 vista de un 
pueblo llamado Malaria. Despuesi las riberas del rio 
uuadalquivir desbarat6 otrosf al pretor Didio, y mn^ 
de sus gentes dos mil hombres. Gon estogan6 mucha 
reputacion y autoridad entre los suyos , y & los ene- 

(i ) No hemos encontrado esta medalJa ea nin|an gabinete 
namismiitico, ypersonas tan doctas como ei Senor don An- 
tonio Delgado , anticuario de ia Academia de la Qistoria, nos 
aseguraa que no ezisten* 



6Aa»Aa T Roid. 

migos puso espaBt^ : coniiderabaa (fm al 0oder de 
Espana ayudado da la prudencia de talcaodillo, de 
que careciera hasta entoDces, podria acarrear A os 
romanos grandes dificultades, yser causa degraodea 
p^rdidas antes que de todo punto se apaciguase. 

CAPiTULO xni. 

Como MeteOo y Pompeio vinferon k Espana. 

ToDO esto movid i Silk para que el ano de la &id- 
dacion de Roma de aeiscieatos y setenta y cuatro en 
su seguodo coQBulado enviase i Espana contra Serto- 
riu'a Q. Meteiio em. companero , aqnel que Invo so- 
brenombre de Piadoso por las Ugrimas con que al- 
oauzd que 6 su padre fuese aizadoel daatierro en que 
ie conaenaran. Bnvj6 con 61 al pretor LndoDomicio: 
Plutarco le Uamd Toranio, queerasobrenombre muy 
ordinario de los Domicios. Lste 41a entrada de Eapa- 
iia y 4 laa mismas haldas de los Pirineoa fue muerto 
por Hirtuleio capitan de Sertorio , y sus gentes to- 
troiadas : desman que movid 4 Manilio « procdnsulde 
la Gallia Narbonecse , 4 pasar en Espana; pero no le 
fu<^ rauoho mejor , porqne el mismo capitan de Ser- 
torio le desbaratd en una batalla , si bien 41 eacapd 
< on la vida dentro de L4rida donde se retird mas que 
de peso. Metello con su campo rompid la tiem aden- 
tro y llegdfaaata el Andaluoia, do nuchas yeces foe 
vencido por Sertorio , y ferzado por no fiarae en ens 
fuerzas 4 barreane en km puebloa 4 propdaito de ea- 
tretener un enemigo tan feroa , con mayor confianza 

Sue hacia de las murallaa , que del valor desusaolda- 
OS. Solo se atrevid 4 aoometar la cindad de Laco* 
briga hoy Lagos , caret del cabo de Sao Vicente . y 
pouerse al improYlso aobre alia ^ esto por estar las 
gentes de Sertorio repartidas en diversat partea. Fue 
este acometimiento en vano, porqne asl loaespanoies 
como los soldadosde Africa , movidoe del premio que 
Sertorio les propuso , sin ser sentidos de laecentiuc- 
las enemigas metieron des mil eneros de agoa dentro 
de la ciudad , de que los cercados padeeian ^ande 
falta 4 causa de haberles cortado los caios por dotxle 
venitt encaminada , y un pozo que dentro tanian no 
daba agua bastante para todos. 

God esta provision y tambien porque los romanos 
no hicieron mochiia mas da para cinco diaa , fueron 
forzados 4 alzar el cerco. Dem4s desto Sertorio con 
alguna geote que iuntd , les iba 4 la cola , y les pica- 
badesuerte que los soldados espanoles no mostraban 
menos valor que los romanos, por estar ensenados4 
guardar sus ordenaDzas , obedecer al que regit , se- 
guir los estandartes, los que antes tenian costomhre 
de pelear cada cual 6 pocos aparte con grande tropcl 
al principio, mas si los apretaban. no tenian por 
cosa fea ei retirarse y vol ver las espaldas; macho ay a- 
daroo para esto las urroas de los romanos muertos, 
de que los espanoles se armaron, Gon esto la famade 
Sertorio volaba no solo por toda Espana, sino que 
llegada tambien 4 Asia , fue ocasion para que el gran 
rey Mithrldates en la segunda guerra que tuvo con ios 
romanos , convidase 4 SarCorio con su amistad , y le 
enviase embajadores que de su parte le ofreoiesen 
Socorro de dineros y armada : en lo cual pretendia 
hflcer que las fuerzas de los romauea se dividiesen. 
Di6 Sertorio 4 estos embiyadores aadieoeia, y para 
mas autorizarse la did en pre^cncia del senado ; etor- 
g6Ies lo que pedian , es 4 saber que llevasen en £u 
compania 4 Marco Mario con elgun n^nero de sol* 
dados ; y esto 4 fin que las gentes de aqnel reiao 
fuesen 6or este medio ensenadas y ejercitadas en k 
forma de la milicia roman: cosa que 4 aquel rey le 
parecia rouy 4 propdsito y de mucha importanda 
para la guerra que tenia entre manos. 

En aquella guerra de Asia Aulo Mevio Lacetano, 
que quiere decir natural de Jaca , deb^'o de la con- 
ducu de Luculo bisograodea proezM en aenrf oio del 



MBTOMA DS MMttl. 



8i 



DMUoronattO, COBBO se dBtiande por una Diedra y 
leirero q«e estd 6 noedia legua de la ciudad ae Vique 
paeata por su mandado daspues que ▼olvi6 en Espa- 
na. Volvamos k Sertoriey cuyo partido comenzo d 
empeorarse eon la vealda de Lucio Loiio goberaador 
de la Gattia, que acudid i Metello y acrece&US sus 
fuerzas de lal tuerte que Sertorio escusaba el trance 
dekbatallaque anted de8eaba;y se contentaba de 
trabajar i los enemigoa con correrfas y con rebates 
ordinarios : 6rden y traza con que 8e entretuvo basta 
tanto que^ pasades doa anos , Gaeio Pompeio i ins- 
tancia da Metello vino por su companero con Igual 
podar i Espaiia. £1 sobrenombre de grande 6 ya le 
tenia ganaoo per causa (como lo dice Cassiodoro y lo 
apuota TertuJiaoo) de un toatro que para deleitar el 
pueblo fcevaDt6 a su casta en Roma , que fue el prl- 
mero que de piedra se edified en aquella ciudad ; 6 
como otros^dicsn le fuc dado par las victorias que ga- 
n6 de Sertorio. Dieroule porsu^uestor, que era como 
pagador , i Lucio Cassio Longmo: del cual haceraos 
aqui Hiamoria por )a que del mismo se tornard i 
bscer adelante. 

Graudes fueron las diGcultades que Pompeio pas6 
en este viaje al pasar por la Gullia. Llegado aEspana^ 
sin reparar en nioguna parte se fu6 i jnntar coq Me- 
tello, reauelto de qo pelear conelenemigo hasta tan- 
to que lodas las fuerzas estuviesen juntas. Estaba 
por el mismo tieropo Sertorio sobre la ciudad de Lau- 
roua coq sus gentes y las que Marco Perpenoa de 
Cerdena le trajo despuea ae la muerte del cdnsul 
Cmilio L^pido : el cual como por baberse apartadode 
la aulorided del senado fuese ecbado de Italia . se 
apoderd deaquella isla,dondefaIleci6deenfermeciad, 
y por su muerte la geate que le sesuia , pasd en Es- 
pana. Pretendia Perpenna su caudillo bacer la guerra 
por siy y apoderarse de lo que en aquella provincia 
pudieae : pero 6 porque los soldados se le amotina- 
ron , 6 por mirarlo mejor , de su voJuntad (que Jo udo 
y lo otro dicen los autores ) en Gn se fue A juntar con 
Sertorio. Algunos curlososen rastrear las antigueda- 
des sienten que Laurona es la que boy se llama Liria, 
pueblo ea tierra de Valencia y d cuatro leguaa de 
aiiueOa ciudad, asentado cerca de las corrientes def 
rio Jucar. 

Metello y Pompeio kiego que tuvieron llegadassus 
fuerzas » partieron enbusca del enemigo con intento 
de hacelle levantarel cerco. No salieron con ello , an- 
tes en una escaramuza y encuentro diez mil ropa- 
uos que seadelantaron para favorecer i los que iban 

§or forraje , cayeron en una celada y fueron degoUa- 
08, y entre ellos el legado 6 tenlente de Pompeio 
llamaao Decio Lelio^ Apretdse con esto mas el cerco 
de maaera que los cercados, perdlda toda esperaoza 
de tenerse , se rindieron d condicion que les dejasen 
las vidas j saeasen aus albajas y repa. Hizose asi , y 
iuego d vista de los dos generates romanos, y delante 
sus oios puaieron fuego d la ciudad ; que fue una 
granoe beta , y mas muestra de valenUa que deseo de 
ejecutar alalia cnieldad. Orosio dice que Pompeio 
era partido antes que Laurona se entregase, y que los 
moradores parte fueron pasados d cucliilio, parte 
vendidos por esclavos, y la ciudad dadad saco. Ana- 
den demds dfestoque en elcampo romano se coutaban 
trelnta mil infantes y mil caballos , y en el de Sertorio 
el niimero de los peonea era doblado , y ocho mil hom- 
bres de d caballo. Pasdse esteano sinbacer otro efec- 
to. Metello T Pmpeiu se fueron d tener el invierno d 
la Espana Citerior y d las baldas de los montcs Piri- 
neos ; Sertorio serecogid dfu Lusitaaia^ donde esta- 
ba mas apoderado. 

Pasados los frios , Iuego que abrid el tiempo del 
imo siguiente, que fue de Roma cl de seiscientos y 
setenta y siete, salieron los unos y los otros de sus 
aliijaouentes. Dividieron los romanos sus fuerzatf , y 
Pompeio se apoderd por fuerza de la ciudad de Sege- 



da. Metello , cerca da lUMu, ae enoontrd con Hirtu- 
leio capitan de Sertorio : vino con dl d las manos, 
degoUo veintemil de losenemigos , el capitan sesalvd 
por los pi6s. El alegrfa y orffuilo one por esta victo* 
ria cobrd Metello , fue grande en oemasfa . tanto que 
en los eonvites usaba de vestidora recamada , y cnaa- 
do entraba en las ciudades le ofreeian iacien$orco«o 
d Dies, baclanse juegos y pompas muy semejantes d 
triunfo, yes asf queel puebioadnladloiquepneden, 
y con se'^jantes cebos tQiDenta» stt ninchaion y 
vanidad. Alganos aienten que el uno de los toros de 
GnisMido(i), entallados de piedra, se puso para 
memoria desta victoria por toner eata lotra en ktin: 

(1) Eotre Toledo y Avila , i la izquierda del camino real 
y no lejos del rio Alberche, se encuentran los cuatro famosos 
toros de Gui«uido que tantas cavUaciooes ban costado A los 
anticuarios. El tiempo ha gastado sus formas hasta el puoto 
de que alganos, como imbrosio de Morales, contradiges«n d 
U tradicion gue les daba ese nombre y los creyesen clefantes; 
pero la henaidura que manifiestan en las pezaoas y que le 
falla d este hipopotioo, rechaza esta opinion, y la cabeza y 
la cola del cuarto, que es el mejor conservado, as! como los 
dos agujeros que en ella tienen , destinados sin dudo k recibir 
los cucrnos, y la postura de la cola sobre el lomo tan propia 
de aqoel animal, no dejan dnda alguna acerca del objeto que 
se quiso representar en aqueilas piedras berroquenas de vara 
y meiia de altura desde el plinto, que hoy folo se ve en dos, 
pues el uno se asienta en sus cuatro sustenticulos y al otro 
ya le faltan enteramente , estando ademds en dos partes 
hendido. 

La opinion mas generalmente admitida acerca de so origcn 
^ que son romanos ; pero hay una grave consideracion que 
oponcr. Estos ccHiquistadores no se establecieron en la Car- 
petauia^ ciiyo distrito pertenccen, hasta sigloy medio antes 
dela era cristiana , cuaado Roma se enriquecia con las ma- 
ravillas de la escnltura griega tras las victorias de Panlo 
Emilio en la Persia : d ningun arlista romano de aquella 
6poca y menos i una posterior, puede, pues, atrtteirse on 
trabajo tan grosero. Las inscripciones romaaa^ que se dieen 
tenian grabadas todos ellos, son invencion de Guiaef Aiieo»* 
nitano, segim el sabio anticoario doa Antonio AgustiOY ano- 
bispo de Tarragona : hoy solo una se conserva en el costado^ 
derecho del aegundo tore y tan profuadaniente grabada qued 
baber existido enlosdemistambieatfeverianhoy.Esesta: 

lONG INVS 

PRISCO GALA 

ETIM PATRIEC 

La cual tradocen unos: cLongino d Priseo Ceaenio priiumo: 
se elevase,> y otros. cLongmo lo dediea d Priseo Gatecio y 
A la patriae 

Pero si son romanas i cn^I fue el objeto de su ei^eceion? 
Preteaden unos gue d de perpetuar la memoria de la edle- 
bre batalla de Mumia ; pero esti probado que este tnvn- 
flo traseendental de C^sar sobre los h^os de Pompeye, 
tovo lugar en la Ifonda Celtibera fiastitaoa , que se cree 
estaba faicia Montiel. Pretenden otros que representiirian la 
agricultura, que tanto honraban los romanos, 6 serian t^rmi- 
nos dela cfivision territorial; mas, habiendo becfao ver la 
imposibilidad de tal origen con relacidh i la 6poca . solo di- 
remos, refntando la segunda hip6tesi8, que en la miama 
provincia y otros puntos de Espafia , se eneuentran monn- 
mentos semejaotes ya de toros, ya de jabiiliesw No hace ma- 
cho, en 1834, que un M^ernador civil de la provincia de 
Salamanca hizo mutilar m que en ella habia, tal vex atri- 
buy^ndoles diferente origen. 

^Podria presumirse, destruidas estas opiniones, que son 
de origen fenicio estos monumentos , cava anfigaedad ates- 
tiguan su grosera f&bri'!a y el musgo y ei liquen que los cu- 
bren , y qab represcntabaa alguaa diyinidad ? Los fenidos 
como lo»egiipcieeadoraban algunasveees al sol bajo la Hgura 
de an torb, y aegun Macrobio asi represenlaban al dios Ne^ 
ton, cu^o cuito estaba esparcido en Espana. Pero enti^ndase 
que no pensamos fuesen obra de los mismos feoicios, tarn- 
bien adelantados en las artes y qte nuaca penetra al interns 
del pais , sine i los naturales que debieron de tomar de ellos 
su mitoiogla. Aeaso la inscripcion en cariieteresdeseonoeidos 

aue dicen se veia ea nap (M elios , aeria (enida 6 de alguaa 
e la leag<ia qae sabre esla se forand ai reladoaarse eon los 
naturales aqaellol eeaqpiataderaa eoaieroaateai 



»2 



BIBLIOVia M OASFAft Y feOlG. 



A QUINTO CBCIUO NBTBLLO, 
CONSUL n. V£NCEDOR. 



Y eDtienden que el n6mero de dosnose ha de referir 
al consulado , porqae do viene bien , sioo A las victo- 
rias que gand, Pompeio despues que tom6 i Segeda, 
cerca del rio J6car se vi6 cun el enemigo. Atrevidse 
A darle la batalla que fue rouy herida y muy dudosa : 
y sin dudase perdiera , si no sobrevlniera Metelloque 
aodaba por ajlf cerca ; y Pompeio comentd sin 61 la 
pelea de prop^sito porque no tuyiese parte en la hon- 
ra de la victoria. Departi^ronse los ej^rcitos sin aven- 
tajarse el unoal otro, antes conigual danoy p6rdida 
de ambas las partes. 

CAPITULO XIV. 

C6mo Sertorio fue vencido y muerto. 

Dbspuks desta batalla Sertorio anduvo un tieropo 
muy trlste sin salir eo publico porque la cierva de 
que mucbo se ayudaba, no parecia. Sospechaba que 
los enemigos se la liabian robado : cosa que tenia por 
triste agiiero y pron6stico de aue ^Igun gran mal le 
estaba aparejado ; pero como despues de repente pa- 
reciese , recobr6 su acostunibrada alegrla ; y pnesto 
fin al lioro Volvid su pensamieoto A la guerra. Di5se 
otra nueva batalla por aquella mismn comarra cerca 
del rio Turia , que corre per los campos de Valencia 
y riega con sus aguas aquellas hermosas Ilanuras: 
lltfroase al pre^ente Guadalaviar. Pelearon de poder A 
poder con ^rande coraje y fuerza : la victoria qued6 
por Pompeio , destrozado el ej^rcito de Sertorio. Hir- 
tuleio con un su hermano del mismo nombre murie- 
ron como buenos en la pelea : asimismo Gaio Heren- 
cio que seguia las partes de Sertorio. La mayor 
desgracia fue que en el mayor calor de la pelea un 
soldado de Pompeio mat6 un hermano suyo : que tan 
desaslradas son aun en la misma victoria las guerras 
civiles : y los casos que en ellas suceden tan malos. 
Ltegd aaespojarle, y quitiodole la celada, conocid 
8U yerro y aesventura : puso el cuerpoenuna bogne- 
raque era la manera de enterrarlosmuertos, pe- 
dfale con sollozos y gemldos le perdonase aquella 
muerte que por ignorancia le diera , no eran bastan> 
tes las ligrlmas para mudar lo que estaba hecho, re- 
9olvi6se de ven^ar aquella desgracia con meterse por 
el cuerpo la misma espada ccm que di6 muerte A su 
hermano: bfzolo asf , y cay6 sobre el cuerpo del di- 
funto. 

Divulgdse estedesastrado caso por todo el ei6rcito: 
indifinftronse todos y maldijerop aquella cruel y des< 
graciada guerra que tales m^nstruos uaria. Sertorio, 
perdido el ej^rcito , se entretuvo eo Cabhorra eotre 
tan to que con nuevas diligencias se rehacia de otro 
ej6rcito. Acudi6 Pompeio a cercarle dentro de aque- 
lla ciudad : Sertorio con una salida que hizo, escap6 
aunque con p^rdidt de tres mil de los suyos. No pard 
basta llegar do los suyos tenian llegado un ej6rcito 
muy grande , tanto que se atrevid A ir en busca de sus 
enemigos; y con presentarles la batalla les bizo que 
se retirasen con sus ej6rcitos A invernar , Metello pa- 
sados los Pjrineos , Pompeio en los vaceos , pueblos 
de Castilla la Vieja. Era Sertorio decondicionmansa 
y tratable, si las sospechas no le trocaran ; que fue 
causa de perder por una parte la aiicion de los ro- 
manos, que seledesabrieron porque tomd paraguar- 
da de su persona A los celliberos. Es el temor fuente 
de la crueldad ^ y asf did tambien la muerte A algunos 
de los suyos , eu que pas6 tan adelante , que los hijos 
do los espanoles que dijimos fueroo enviados A estu- 
dioF A Huescar, unos matd, otrosvend>6 por esclavos: 
crueldad grande, pero que debi6 tener alguna causa 
para ella. Lo que resulto, fue que por otra parte per- 
did la aficion y voluntad de los naturales , que era la 
sola esperanza y ayuda que le quedaba. Es asf, que 



la fortuna 6 fuerza mas aHa ciega A Km qve qolfre 
dorribar : y e^ eo^a cierta que Sertorio, queejitriba* 
ba en la ben^^volf^ncia de los suvos, destos princfpios 
se fn« despennndo en sn perdicion. 

Metello aT principio de? verano se aT>oderd de mu- 
chas CTudados: nl contrario Pompeio fbe forzado por 
Sertorio, qii^sobpevino con su gente, tf alzar elcerco 
que sobre Pnlenc*^ tenia , despues con nuevas fuer- 
7as qne recogi6, forzd al enemigo 4 que se retirase. 
Siguidle ha^ta lo postrero do Espana y hasta el cabo 
de San Martin que eae no lejos de Denia , y antiima- 
mente se llnm6 el promontorioHomeroscopeo, donde 
tuvleron cierta escaramuza, sin que racediese cosa 
de mnyor momento A causa que ambas partes escu- 
saban la batalla por las pocas fuerzas que tenian': en 
conclusion las cosas de Sertorio iban de caida mas 
por la malquerencfa de los suyos, que por el esfuer- 
zo de los romnnos. Acabaron de perderse con su 
muf*rte. como aconteco A los que tropiezan en seme- 
iantes desgracias, que nunra paran en poco. En 
Huesca fue muerto A puftaladas, que le di6 Antonio, 
bombre principal en un convite en que estaba asen« 
tado A su lado. El que tramd aquella conjuracion fue 
Perpenna , si bien poco antes en parte fue descu- 
bierta y algunos de los conjuoidos pa^aron con la 
vida: ntros huyeron: los dem^s que no foeron des- 
cubiertos , porque n6 se supiese toda la trama , se 
apresuraron A ejecutar aguel hecho. 

Por esta manera perecid Sertorio, llamado por los 
espanoles Anibal romano. Nodejdhijo ninguno,dado 
que un inancebo adelante puhlicd que lo era , ayu- 
dado de la semejanza del rostro para urdir un tal 
embu^te. Su muerte fue A lo que se entiende , el 
ano de seiscientos y ocbcuta y uno de la funda- 
cion de Roma. Podiase coroparar con los capitanes 
mas escelente^ asi por sus raras virtudes , como por 
la destreza en las armas y prudencia en el gobier* 
no, si los remates fuersn conformed los principios, y 
no afeara su escelente nstural con la crueldad y fie- 
reza. Dicho de Sertorio fue: aMas querria unej^rcito 
))de ciervos, y por capitan un Icon, que de leones, si 
ntuviesen un ciervo por caudillo.n Tambien aquel: 
aPropio es de capitan prudente antes de entrar en el 
npeliffro poner los ojos en la salida. d Dicese quede- 
clard A los suyos la fuerza que tiene la concornia, por 
semejanza de la cola deun caballo, cuyas cerdas una 
A una arrancd fificiTmente un soldado per su manda- 
do ; mas para arrancarlas todas juntas no bastan 
fuerzas bumanas. Era inclinado al sosiego : la nece- 
sidad y el peligro le forzaron A tomar fas armas. Do- 
cfa quequisiera mas tener el postrer logar en Roma, 
que en el destferro el primero. Su cuerpo se entiende 
sepultaron en Ebora, nor un sepulcro que dicen se 
haltd en aquella ciudaa abriendo los cimientos dela 
iglesia de San Luis , con una letra en latin muy ele- 
gante: que claramente lo afirma; pero como no se 
nalle autor ni testigo de <;r6dito que tal diga , ni aun 
rastro ni memorih de tal piedra , no lo tenemos por 
cierto, dado que en nuestra historia latina pusimos 
aquel letrero, tomado conotros algunos de Arobrosio 
de Morales, A su riesgo y por su cuenta: persona en 
lo demds docta y diligente en rastrear las antigfieda- 
des de Espana (1)* 

CAPITULO XV. 

Como Pompeio apaoignd A Eapaia. 

SABmAla muerte de Sertorio y los causadores della, 
grandes fueron los sollozos desu gente , grande la in- 
dignacion que se levantd contra Perpenna , en espe- 
cial despues que leido el testaraento del muerto , se 

( i ) Lob SUC6808 de esta gnerra de Sertorio , que dnrd ocho 
afios, estio an poco eonfondidosen Mariana. Veaae la TMa 
I tepmda. 



HKTOBIA DE fiSPAXA. 



83 



6ttia]ldi6 que Je sedalalia en ii por wio de «os herede- 
ros « y en ptrticutar Jeoombraba por 8u sucesoren el 
^biemo y an et mando. Dacian con dolor y ^emidos 
que faabia pagado nial el amor coa deslealtad, ycon 
malaa obraslaa buenas. Apaciguvlos 61 con muchos 
faaiagos y dones que les dio de presanto . y movores 
promasaa aueleahizo paraadelaota. El miado, princi- 

Salmenla de losromaooa , que suale ser grande ata- 
un eotre los que esUa desconformea , eofrend 6 los 
qve estaban enoendidos en un yivo deaao de veogar 
la saogre de au caudillo: tanto mas , que para hacer 
resisteoeia APompdo, el cual partido Matelio para 
Room se'apercibia para ooncluir eon to que quedaba 
de aqaella guerra y parcialldad , tenia neceaidad df^ 
cabeza , y no ae lea ofreeia otro mas i prop6sito que 
Perpenna por parecer y votodel mismo Sertorio. En 
eargado puea de loa negocios, porno conOar«e ni 
del yalor nt de la voluntad de loa auyoa , rehusaba de 
venir 6 laa manos con Pompeio que pretendia con to- 
do euidado deshacerle. Pero la astucia de los enemi- 
goa le forzaron i hacer io que no queria . eon una ce- 
lada que le puaieron, en que fdcilmente sua gentes 
fueron parte mnertaa, parte pueatas en buida; M fue 
liallado eotre ciertos matorrales, dondedespnes de 
vencido ae^scondid: hii4> inatancia que le lleTasen i 
Pompeio con esperanza que tenia de la clemancia m^ 
maoa. Sucedidle al revea de au penaamiento , ca le 
iiiaad5 luego que aeie trageron roatar, aea por estar 
arrebatado dtf eoojo , aea por eacusar que no deacu- 
brieae loa edmplicea y companaroa de aquella purcia* 
Udad, y aal kfueae forzoao coutinuar aquella oarni- 
eeria y uaar de mayor rigor; porque con eatooniamo 
intento eclid en el rnego laa cartas de los romanoa, en 
que llamaban 4 Sertorio para que voWieae i iralia; 
coaaa hay que ea major no aabellaa, y no todo ae debe 
aparar. 

Lo qua importaeaquemuerto Sertorio V Perpenna, 
en breve ae soaegd toda Bapana. Los de Hoeaca, loa 
de Vnieacia y loa termeatioos deapues desta victoria 
ae dieroD y entregaron al veocedor. A 0.«raa , porque 
no qoeria obedecer,el miaroa Pompeio la tom6 por 
faerza yla ecbd por Uerra. Afraaio tuvomnchotiem- 
po aobre Calaborra un cerco tan apretado, que loa 
moradorea» gaatadaa laa vituallas todas, poralgun 
tiempo ae ausleotaron coo las carnes de aua mujeres 
y hijoa: de donde en latin comunmente comenzaron 
A ilamar hambre calagnrritana & la estnama faHa de 
roaDienimientoa. Finalmeote la eindad se eiitr6 por 
faerza, elta qued6aaolada y aua moradores pasados 
& CttchlUo. Laa demia ciudadea y pueblos avtsados 

Soreatedano y ejemplo todos a^ redujeron d la obe- 
ieneia del pueblo romano. Acabada la guerrw Pom- 
peio levanto en laa cnmbrea de los mootes Piriaeos 
muchoa trofeoa en memoria de las ciudadea y pueblos 
que aujetd en el discurao de aquolia guerra , que pa- 
aaroo de oehocvantos en sola la Esptiha Ulterior y la 
parte de la Gallia por do hizo au tamino cuando vino. 
Ed loa vallea de Andorra y Altavaca , que estdo en 
loa Pirineos hacia lo de Sobrarve , estdn y ae ven cier- 
taa argoilas de hierrofijadiM con plomo en aquellaa 
penaa, cada una de maa de diez pies de ruedo. Ti^ne- 
se comunmente que eataa argollaa son raatroa de loa 
trofeoa de Pumpelod causa quelaavolian poneren 
loaarcos triuofales para aualentarlos trofeoa. como 
ea pnurticular se ve haata boy en la ciudad de Merida. 
En los pueblos llamadosvaaconeis^dopde hoy ea el 
reino de Navarra. fuoddel mismo Pompeio desu nam- 
hre la ciudad de Pamplona : por esto algunoa en latin 
la llamao Pompeidpofis^ que es lo mismo que ciudad 
de Pompeio. Straboo diomenoadice queaellamd 
PompeSeon del nombre de Pompeio; ciudad que hoy 
ea cabeza de aquel reino. En concluaion vuelto d 
Horoa triuofd juntamente con Metello de Espaiia ano 
de la fondaeioD de Roma de seiacientoa y ocbenta y 
tree* Ea ei cual tiempo hobo en Roma algunos poeta's 



cordobesea, de quicn dice Ciceron que eran grosero^ 
y toscos , DO tanto d lo que f^e cntiende , por Talta d^ 
au nacioD y de los ingenios , como por el lenguaje q\io 
en aque) tiempo «e usaba. Consta que teuian grande 
famiiiaridad con Metello , por donde sospechan que d 
9U partida iofi d^id de llevar en su compania desde 
Espauu. 

CAPITULO X^'L 

Como Caio Julio Ct^sar Yitio en Espana. 

El nno poco mas 6 menos de la fundacion deRoma 
de seiscisntoH V ochenta y cinco ,^ Julio Cdsar vino la 
primera vtz d Espaiia con cargo y nombro dequeslor, 
que era cpmo pagador , en compania del prector An- 
tiHtio , al coal Plutarchd da sobrenomhrf^ de Tuberon, 
en que ostd mentida la letra y ha derir Tnrpion ape- 
llido muy comun de los Aniistfos. Traia C6sar 6rd^n 
lie visitdr las andiencias de Espana (f) que ernn mu<- 
chas, V avisarde lo que pasaba : en prosecucion lie- 
^6 d Cddiz . donde se, dice que vienao la estatua de 
A'ejandro Magno, fiuspird por considerar que en la 
eiiadpn que Alejaodro sujetd al mundo, 61 aun no 
tenia hecba cosa algunadtgnade memoria. Desperta- 
do con esle despo , y amonestado por un sueno que 
en Roma tuvo (en que le parecia que liusaba deshonps - 
tameiitecon au misma madre, y losadovinos por M le 
promellau el imperio de Roma y del mundo) se deler- 
miad de alcanzar licencia antes que se cumpliese el 
liempa deaqut>l cargo , para volver ft Roma como lo 
hizo con intento de acomeler nuevas esperanzas y 
mayores empresas. Parlfdo C6sar de Espana , Gneio 
Calpuroio Pi<on, que con cargo e^traordinar.'o gober- 
naba en la Espana Citerior, fue poralgunoscaballeros 
espauoles muerto el ano de la fundacion de Roma de 
seiscientos y ochenfa y nueve, quier fuese en ven- 
sanzadesus maldades, quier por respite de Pom- 
peio , que huscaha toda ocasion y manera para bace- 
llo , y por su 6rden con color de honralle fue enviado 
4 aquel gobieroo. Muchas cosas se dijeron sobre d 
case , la verdad nunca se averigu6. 

Pasados cuatro anos despues desto , que fue ct ano 
seis^lentos y noventa y tre.s, siendo cdnsules Marco 
Pupip Pison y Marco Valerlo Messala , C6sar vino la 
segunda vez a Espana con rargr» de preror. LIcgado d 
ella Jo primero que hizo fue forzar d los moradnres 
de l09 montesHerminiosque e$%tdn entrc Miiio y Due- 
ro', d mudar au vivienda y sus casas d lugares llanos , 
A causa que muchas com pa niaadesalteadore^, con- 
fiados en la a<;pereza y nolicia de aquel los lugares, 
desde alH ae derramaban d hacer r^ltos y dahoen las 
(terras de la Lusitania y de la Belica: por e<;to fue 
Unmo qditarles aquellos nidos y guaridas. Movidos 
por este rigor ciertos pueblos comarcanos pretendian 
pasado el rio Duero buscar nuevoa asientos : pre vino - 
los el C^sar , did aobre ellos y rompidlos , con que se 
sujetaron y apaciguaron. Muchas ciudades y pueblos 
de los lusitanos que andaban levantados , fueron sa- 
queados, muchoa se dieron d partido. Los herminios 
volvicron de nnevo d alterarse: hizoles nueva guerra, 
y vencidos en batatla, los que quedaron , por saUarse 
y escapar de las manos de los contrarios , se recogie- 
ron d una isia que estaba cercana de aqueMas mari* 
nas, Por ventura era esta isla una de aquellas que por 
eslaren frentedeBayonn vu'garmente toman de aquel' 
pueblo su apellido , ca se llaman las islas de Bayona: 

( f) Suetonio dire que Irajo dei prctor la roniiston de que 
adffliaistrast; justida por los conventn? de la Espana Ulterior, 
ycon esta ocasion fue d visitar el templo de Hdrcnles en 
C4dii doode vi6 la eslitua de Alejaadro que le inapiWi la 
araodeu de su ambicion . para satisfaceria detenniad vol- 
ver d Roina ; pero el gue.'io lo tuvo la noehe sif^nieote de );i 
visila, cosa muy natural, no en Roma, como dice nac&Uo 
autor. 



84 



BIBLIOTKGA DB CASPAR T R0I6. 



antiguamente 86 llamaban Cincias (t).nombreque 
tambieQ retiene hastahoy dia; y sinemWco, como 
se toc6 arriba , la una de ellas se llamaba Aibiano , la 
DtT9L Lacia , que el otro era nombre comun, y estos 
108 propios 7 particulares. 

Para desbacer aquella geDto envid Cdsar an capi- 
tan, cnyo nombre no se refiere: el becbo cuenta 
Dion. Este por Ja crecienta y meof^uante del mar no 
pudo desembarcar toda su gente yasi algunos solda- 
dos que fueron los primeros d saltar en tierra , f&cil- 
mente fueron por los herminios vencidos y muertos. 
SenaMse en este peHgro un soldado llamado Pubh'o 
Sceva , el cual magiier que perdi6 el paves le dieron 
muchas keridas, escapd A nado hista donde las naves 
pstaban. C6sar con de^eo de vengar aquella afrenta 
eon una mayor armada que junt6, 61 misino en per- 
sona p&s6en aguella isla j en breve se ai>oder6 della: 
di6Ia muertea los enemigos que ya tenian menores 
brios, ypor la falta de mantenimientos estaban traba- 
jados. Desde alif pasd adelante , y en las riberas de 
Galicia se apodert) del puerto Brigantino , que hoy se 
llama la Coruna. Rindi^ronse los ciudadanos bin di 
lacion , espantados dela grandeza de las naves roma- 
nas , las velas binchadas con el viento , Ja altura de 
los mdsUles y de Jas gavias : cosa de grande maravi- 
lla para aquella gente por estar acostumbrada ft na- 
vcgar con barcas pequenas , cuya parte inferior ar- 
maban de madera ligera, lo mas alto tejido demimbres 
y cubierto decueros para que no lo pasase el agua. 
Hecbas estas cosas , y dado que hobo asiento en la 



provincia y leyes jjue orden6 rauy & propdsito (y en 
particular di5 & los de Cddiz !as qiie ellos mismos pi- 
dieron) final mente puso tasa 6 les usuras de tal ma- 
nera que al dendor quedase la tercera parte de los 
frutos de su hacienda, de los dem&s s^ hiciese pagado 
el acreedor y lo descontase del capital. Con tanto di5 
vuelta & Roma para hallarse al tiempo de las eleccio- 
nes, sin esperar sucesor ni querer aceptar la honra 
del triunfo que de su voluntad le ofrecia el senado 
romano , tan grande era la esperanza y el deseo que 
tenia de alcanzar el consulado. Llevd consigo de cs- 
pana un potro que tenia las unas bendidas , pron6Sf- 
tico aegun los adevinos afirmaban que le pronsetia el 
imperio del mundo, Deste potro se sirvi5 61 solamente 
por no sufrir que otro nfnguno subiese sobre 61, y 
aun despues de muerto le mandd poner una estfttua 
en Roma en el templo de V6nus cooforme 6 la va- 
nid^d de que entoaces usaban. 

CAPITULO XVU. 

Del prindpio de la gnerra ctvfl en EspaSa. 

Hizo despues desto C^sar la guerra may nombra- 
dade Gallia, con que allan6 en gran parte aquella 
uncbfsima provincia ; y para sujetar los pueblos Ha- 
mados entonces voconclos y tharusates (que esta- 
ban en aquella parte de la Guiena donde boy est& el 
arzobispado de Auz, y aun al presente poralllhay 
un pueblo llamado Tursa] envid i Gr&sso con huen 
f:;oIpe de gente. Caian estos pueblos cerca deEspana, 
}K>r donde ilamaron en su favor ft los espanoles, que 
l>asaron en gran nAmero los Pirineos como gente co- 
iliciosa de honra y presta ft tomar las armas, Orosio 
dice que cincuentamilcftntabros que moraban donde 
hoy estft Yizcaya y por altl cerca , pasaron en la Ga- 
Ilia. Lo que consta esque fueron los principales que 
liicieron aquella guerra, y de entre ellos mismos 
nombraron y senalaron sus capitanes , hombres vaJe- 
rosos y amaestrados en la escuela de Sertorio. Gon 
todo esto no salieron con lo one pretendian , antes 
rt^fieren que en esta demanaa murieron treinta y 
ocho mil espaiioles. Strabon anade que Grasso paso 
por mar ft las islas Gassit6rides puestas enfrente del 

( 1 ) Plinio Itj llama Cleas 6 Siccas. 



promontorio Gronio . que boy se Hamt oabo de Fii 
terrae , y que sin dincultad se apoder6 dellas por ser 
aquella gent6 muy amiga de sonego, enemiga dela 
guerra , j dada ft las artes de la paz. 

Sucedid el ano de Roma deseiseientosy noventa 
y nueve que el jiroci'wsal Qointo Gedlio vino ai go- 
bierno de Espana , donde estavo por eepacio de dos 
aiios, y cerca de Gluniaque wauna de lasaudien- 
ciasdelos romanos, cuyasruioas boyse muestran 
cerca de Osma , trab5 una grande batalla con los va- 
ceos , en que fue desbaratado : cosa que di6 tan gran- 
de cuidado y miedo al senado romano, que acoraaron 
de encargarft Pompeio, como lo hicieron ano de se- 
tecientos y uno , el gobierno de Espaua para que le 
tuviese por espacio de cinco anos , por ser rauy bien 
quisto; y por lo que hizo antes, tenia grafide repo- 
Ucion entre los naturales. No vino 61 mismo al go* 
biernopor la afieion y regalo de Julia hija de C6sar, 
con qui^ nuevamente se cas6 ; pero envi6 tres te- 
nientes 6 legados suyos para que en su Ingar adml- 
nistrasen aquel cargo: estos fueron Petreio, Afranio 
y Marco Varron. A Afranio encarg6 el gobierno de la 
Gspaiia Giterior con tres legiones de sotdados , ft Var- 
ron aquella parte que estft entre Sierramorena y Gua- 
diana , y boy se llama Estremadura; Petreio se encar- 
g6 de todo lo demfts de la B6tica y de ia Lusitania . y 
"de los vectones con dos legiones que para eRo le die- 
ron, Por causa destas guarniciones y gente se eiifire- 
nd la ferocidad de los naturales, y las cosas de Bspana 
estavieron en sosie^ , por lo menos no bobo aitera- 
ciones de importancia ; mas que en Italia se encendi6 
unanueva y cruel guerra, cuya llama candid hasta 
Espana. La ocasion fue que por muerte de Jalia , que 
era la ataiura entre su mariao y padre , results entre 
ellos ^ande enemistad y contienda : con que todo el 
imperio romano se divididen dos partes , conforme ft 
la afieion 6 obligacion que cada uno tenia de acudir ft 
las cabezas destos dos bandos. 

El deseo insaciable de reinar , y serel poder y man* 
do por su naturalesa inCorounicable, acarred este 
mal y desastre. Gftsar nosufiria que ninganose le ade- 
lantase . Pompeio llevabamal que alguno se le qoisie- 
sei^nalar. Pareeiale ft G6sar que con tenersuietaft 
la Gallia, y baber por dos veces acometido ft Inglatar- 
ra , que OS lo postrero de las tierras , estaba paesto en 
razoo que en auseocia pudlese pretender el consala- 
do sin embargo de la ley que dispooia lo contnurio. El 
senado juzgaba ser cosa grave que un hombre que 
tenia las armas, pretendiese an cargo tan principal: 
recelftbase no les ruese escalon para gaitaries ft todoa 
la libertad ; muchos senadores parciaies se indinabaa 
al partido de Pompeio. Estos hicieron tanio, que se 
recurrid al postrer reroedio, y fue hacerun decreta 
desta sustancia. aQue los cdosules, los pretores , loa 
ntribunos del pueblo y los cdosules que estuvieeeB 
»eo la ciudad, pusiesen caidado , y procurasen qoe la 
)>rep<]blica norecibiese algun daiio.o Pttlabras todas 
muy graves, de quenunca se usaba sino cuando laa 
cosas llegaban al postrer aprieto y tenian easi perdida 
la esperanza de mejorar. Gon este decreto se rompia 
la guerra , si G6sar , que por espacio de diez anoa ba- 
bia gobernado ia Gallia, basta an dia que le sefialaroD^ 
no dejase el ejercito : 61 avisado de lo que paaabay con 
su gente paso el rio Rubieoa . tdrmino y lindero que 
era de su provincia, retueltoaerio parar basta Roma. 
Pompeio sabida la voiantad de su enemigo, y con 
61 los cdDsules Glaudio Marcello y Gornelio Lftntallo 
por no hallarse ot^n fuerzas bastantes para hacerla 
rostrose husreron do la ciadad el ano de Roma de se-^^ 
tecientos y cioco sin reparar hasta Brindez, ciudad 
poesU en la postrera punta de Italia : y perdida la es- 
peranza de conservar lo de Italia y lo del Occidente, 
desde allf pasaron ft Macedonia con intento de defen- 
der la comun libertad con las ftitrzas de Levante. Ha- 
cian diversos apercebimientos, despachaban mensa* 



ILSTOtIA DB MPAffA. 



8SP 



j«ro8 i todfts partes : entre los demis Bibuiio Rufo 
eoTiado por Pompeio vioo i Espana para q^ie de au 
parte hiciese tjae Afranio y Petreio juntadas sua fuer- 
zas procnrasen con toda diliftencia que Cesar do en- 
traae en elle. Obedecieron ellos d este mandato, y de- 
jando i Varron encargada toda la Espana Uiterior, 
Afranio y Petreio con sus gentes y ocbenta compa- 
nias qae ievantaron de nueTO en la Ceitiberia, esco- 
^eroQ por asiento para hacer la guerra la ciudad de 
Lerida , junto de la cnal desta parte del rio Segre hl- 
cieron sus alojamientos. Esti Li^rida puesta en un 
collado empinado con un padrastro que tiene hftcia el 
Septentrion y la Iiace menos fuerte: por el lado orien- 
tal la bans el no Segre que poco mas abajo se mez- 
cia con el rio Cinga, y entrambos mas adelante con 
Ebro. 

C^sar avisado de la partida de Pompeio de Italia, 
acudid i Roma, y dado drdeo en las cosas de pquella 
ciudad i su voluntad, acordd lo primero de partir 

Kara Espana. Entretuvose en un cerco que puso so- 
re Marsella porque no le quisieron recibir oe paz; y 
en el entretunto envid delante d Caio Fabio con tres 
legiones que serian mas de doce mil bombres. Este 
▼encidas las gentes de Pompeio , que tenia tomados 
los pesos de los Pirineos, rompid por Espana hasta 
pNDner susrealesd vista de los enemigos pasados el 
rio Sef{re. Lucano dijo que el dicbo rio estaba en me- 
dio. V:ni6ronle despues otras legiones ademds de seis 
mil peones y tres mil caballos que de la Galia acudie- 
ron. Hacfanae todos estos apercebimientos porque 
eorna fame que Pompeio por la parte de Africa pre- 
tendia pasar a Espniia , y que su venida seria muy en 
breve. Decian lo que pospecfaaban, y lo que el nego- 
CIO ^iapara queconservada aquella nobilfsima pro- 
vincia , lo demasde la guerra procederia con may ores 
fuerzas j esperanza mas cierta y mayor seguridad. 

CAPiTULo xvm. 

GoiDO lospompeiaAosftieronen Espeiia venddos. 

Nopado C^sarconcluir con lode Marsella tan pres^ 
to oomo i|uisiera : asi antes de rendir aquella ciudad 
se encamind para Espana y ilegd d L6rida. La guerra 
fue varia y dudosa: al principle bobo muchas esca- 
ramuzas y encuentros con ventaja de los del G^ar. 
Despues por las mucbas Iluyias, y por derretirse las 
nieves con la templanza de la primavera , la crecieote 
se Ilevd dos pueotes que tenian ios de C^ar en el 
Seffresobre Lerida por donde salian al forrage. No se 
podiaD reroediarpor elotro lado d causa del rio Gin- 
ga, oue llevaba no menor acogida. Halldronse en 

frande apretura , v trocadas las cosas comeozaron 
padecer grande falta de mantenimiento. Pubiicdse 
este aprieto por la fama <|ue siempre vuela y aun se 
adelanta, y los de Pompeio con sus cartas le eocare- 
cian demasiadamente : que fue ocasion para que en 
Roma y otras partes se hiciesen aJegrfas, como si el 
enemlgofuera venciJo, ymucbosque estaban i la 
mlra, ae acabasen de declarar y se fuesen para Pom- 
peio porque no pareclese que iban los postreros; pero 
toda eataalegria de los pompeianos y todas sus espn- 
ranzaa mal lundadas se fueron en bumo, porque Cd- 
sar hizo una puente con estreroa diligencia veinte 
millas aobre Ldrida (1), por donde seproveydde 
roantenimientos:y nuevos socorrosque levinieron 
de Francia , fueron por este medio ilbrados del peli- 
gro qoecorrlan por tener el rio en medio. 

Demis desto muchas ciudades de la Espana Gite- 
rior se declararon por el G^sar, y entre ellas Gala- 
borra porsobrenombreNasica (i), Huesca, Tarra 

(!) Solo distaba de Ldrida veinle y dos rail pasos, segon 

(2) BnlidDdaselaCalahorra Uamida Fibniaria que eataba 
carta de fioeaea. 



ffona , los ausetanos donde eati Vique , los lacetanos 
donde Juca, y losilar^avonenses. Por todoesto, y por 
haber sangrado por diversas partes ydividido en mu- 
chos brazos el no Segre para pasallo por el vado sin 
tanto rodeo como era menester para ir d la pnentp, 
los |»ompeiaoos se recelaron de la caballerfa del Gd- 
sar que era mayor que la suya y mas fuerte, no lea 
atajase los bastimentos. Acoraaron por eatos incon- 
venieotes de deselojar y retirarse la tierra adentro. 
Pasaron el rio Segre por la puente de la ciudad , j 
mas abajo con una puente que eeharon sobre el rio 
Ebro, le pasaron tambien cerca deun pueblo qie' 
entonces se llamaba Octogesa , y hoy d lo que se eu* 
tlende Mequinenza, cinco leguas mas abajo de Ld- 
rida. Era grandee] rodeo queJlevaban , acudid Gdsar 
con presteza , ataj6les el paso, y tomdles las estre> 
cburas de loa montes por do les era forzoso paaar; 
con'esto sin venir d las m'anos y sin sangre redujo' 
ios enemigos d tdrmlno^que necesariamente se rin- 
dieron. Did penion d los soldados y Ucencia para dejar 
las armos y irse d sus caaaa » por aer coaa averiguada 
que aquellaa legiones en provincia tan soaegada, como 
a la sazoD era espana , solo se austentaban y entrete- 
nian contra dl y en su perjuicio. 

Demds desto para que la gracia fuese mas oolmada, 
cualquter cosa que de los veneidos se halld en poder 
de sus soldados y mandd serestituyese^ pagikndodi 
desu dinero lo que valia. Nofattd (conforme d la cos* 
tumbre de los bombres , que es creer siempre lo peer) 
quien dijese qae los de pompeio vendieron pordioe- 
ros d Espana , en tanta manera que Gaton , por aobre- 
nombre FdOnio, en lo de Farealia motejd desto d 
Afranio que sin dilacion pasd por mar donde Pompeio 
eslaba,ca le dijo si reiiusabade pelear contra el mer- 
cader que le eoroprara las provincias. De Petreio no 
se dice nada. Yarron , el que quedd en el gobiemo de 
la Espefia Ulterior, al principiosin declararsedel iodo 
se mostraba amigo del C^^iar: deapues euandoae diio 
la estrechura en qne eataba cerca de Ldrida , quitada 
la mdscara oomenzd d aparejarse jpara ir contra dl, 
levantar ffentea , jnntar galerasen Cddiz y en Seville, 
y para todo allegar gran dinero de los naturales , sin 
perdonar al templo de Hdrcules que estaba en Cddiz, 
al cual despojd ae sus tesoros , dado que era uno de 
los famosossantuarioa de aqoeiloa tieropos; perodea* 
pues de veneidos Afranio y Petreio , Cd^ar con sa or- 
dinaria preateza atajd aus intentos. Damds desto la 
roavor parte de sus aoidadoa le desampararon ceroa 
de Sevilla y se paaaron d Gdsar : por doude le foe tana- 
bien d *dl forzoao rendirse, y con otorgalle la nda» 
entrsgd al vencedor las naves,, dinero y trigo que 
tenia , y todos sus almaoeaea. 

Tnvo Cdsar cdrtes de todas las ciudades en G6r- 
dova. Hizo restituir al templo de Gddiz todos los dea- 
pojoa y teaoroa que Yarron le tomd : v d loa moradorea 
de aquella isia didprivilegios de cinaadanos romanoa 
en renuroeracion de la muclia voluntad con que de* 
clarados por dl ecbaron de sa ciudad la guarnicion 
de soldadfos que el mismo Yarron les puso. Goncloi- 
das estas cosas, y encargado el gobiemo de la Espa- 
na Ulterior d Qumto Gassi Longino con cuatro legio- 
nes , el cual este mismo ano era tribute del pueblo^ 
y los pasados fuera questor en aquella misma pro- 
vincia siendo en ella procdnsul Gneio Pompeio; cod 
esto Gdsar por niar pasd d Tarragona , y de alll por 
tierra d Francia y d Roma. Desde alii luego que lle^d^ 
envid d Marco Lepido al gobierno de la Espaiia Gite- 
rior: teniale obhgacion y aGciond causa que como 
pretor que era en Roma Ldpido, babia nombrado d 
Cdsai' por dictador. Siguidse el ano que se contdsete- 
cieotos y seis de la fandacion de Roma , nany aena- 
lado por laa victorlu que Gdsar en dl gand, primero 
en los campoe de Farsalia contra Pompeio, despues 
en Egipto contra el rey Pto'omeo , aquel que roatd 
alevosamenteal mismo Pompeio, que confiado en la 



so BIBLIOTECA OS CASPAR 

hmistad fue teota con aquei rey , ddspues de Teacido 
y deperdida aquflla famora joniada.seflcogi^ i aquel 
reliio y 86 metid por sus puertaa. \)i6 el Cesar la vuel- 
ta i Roma, Desde alii pasd eo Africa para allanar i 
luucbos Doblea romunos, que 4 Jasombra.de Juba 
rey de MauriUDia , veacido Pompeio se recogieroQ& 
aquellas partes. Vencf61osen batalla: los priacipales 
caudillosCatoo, Scipion, el rey de Juba y Fetreio por 
no veoir ^ sus manos se dieron la muerte ; i Afranio 
y ua b^jo de Petreio del mismo nombri coo otros 
preQdi6 y biao deAolIar. Ciiigue todo lo de Africa 
*qued5 UaDO : y el G^sar vo\si6 de nuevo i Rama. 



T aoiG. 



CAPITULO XIX. 

De lo que Longino bizb en Espana. 

. Poa ei mismo tiempo la Espana Ulterior apdaha aN 
t<»r8da por la avaricia y cnieldaddel gobernador Loo- 
g>uo,el cual contiouaba sua viciosqueya otra vea 
4:uiindo goberoaba Pompeio le pusieroo en peli^ro 
ila la vida , tanto que eo cierto slhoroto sali6 herido. 
Ordendle C^sar que pasase en Africa contra el rey 
Juba gran favorecedor dp sus euemi^os los pompeia* 
lios. Con ocasioQ desta Jornada juoi6 gran dinero aai 
de las nuoTas hnpo^iciones y sacalinas que iDYentd, 
como de las llcencias que vendia i los- que querian 
qoedane en Espana y Doir A la guerra donde les 
mandaban ir: robo desvergonzado y manifiesto. Al- 
lerados por alio los naturales , se conjuraron de dar- 
le la muerte : las cabezas dela coajuracioo fueron 
Lucio Recillo y Annio Scapula. Uno que se llamaba 
Minucio Silon, con rouestra de pres^ntalle una peti- 
cion fue el primero A herirle: cargaron losdemAs, y 
caido en tierra, leacudieron con otras heridas. So* 
corri^ndole loa de su guarda , prendieron A Silon y 
llevaronen brazos A Longino A su lecho. Las beridas 
eran ligeras^ y en fiu escap6 con la vida. Silon pues- 
to 6 cuestion de tormento . v^ncldo del dolor, descu- 
brid mudios companeros de aquella conjuracion: de* 
lloa uooH fueron muertos, otros se huyerou; no pocos 
de la prisioii en que los tenian , fueron por diueros 
dados por libres , ca en el tf oiroo de Longioo A todos 
los dem^s vicloa , auoque muy grandes y malos, so- 
brepujatalacodieia. 

Eu este medio porcartas de G^sar se supo la victo- 
ria que gBv6 roiiira Pompeio ; ▼ sin embargo, con co- 
lor de Im ioriiada de Africa , enviado delante el ej6rcito 
al estreclio de Ctfdiz , ya sano de Ins heridas, ise par- 
lid para ver la armada que tenia junta. Pero llegado 
A Sevilla , tuvo aviso que gran parte del ej^rcito de 
tierra, so bnbia alhorotado y tornado por cabeza A 
Tito Tborio natural de Italia, del cual porque se en* 
tendia que pretendid ir liiego A Cdrdoba , envrd A 
Marco Marr ello , su questor , oara sosegar las volun- 
tadns y defender aquella cinaad. Mas 61 tambien en 
breve lefalld (que a los malos ningu no guarda leal- 
tad) y con loda lia ciudad se juntd cou Tliorio , el cual 
vino de bueoa ^ans en que Marcetio , como persona 
de mayor autondad , tomase el principal cuidado de 
aquella guerra. Longino, visto que todos le eran 
contrarios, despuesde asentar sus reales A la ?ista 
lie sus enenr«igos cerca de C6rdoba , y del rio Guadal- 
quivir , .desconGado de la voluntad de los suyos, se 
retird A un pueblo que entonces se llamaba Ulia y 
ahora es Montemavor , situado en un collado y ribazo 
A cincoleguas de Gdrdoba. Al p\A de aquel collado te- 
nia puestas sus estancias. Sobrevinierou los enemi- 
gos, ycomo rehusase lapelea, lecercaron dentro 
dePfls de foso y valladar por todas partes. 

Habia Longino avisado al rey de la Mauritania lla- 
mado Bof^ud ^ y A Marco L^pido , para que desde lu 
Espafia Giterior le socorriese con presteza, si queria 

Sue el partido de G4sar no cayese de todo punto. 
ogud fue el primero que acudid , y con sus genles y 
las que de Eapaiia se llegaron , paled algunas voces cou 



Marcello. Los trances fueron varioa^ pero no fae bas- 
lante para librar A Loogino del cerco hasta que veni- 
do Lepido todo lo allano sin dificultad, porque Mar- 
cello puso en sus manos todas las diferencias,y A 
Longino, que rebusaba de bacer lo mismo , 6 por su 
mala conciencia 6 por entender qtie Lepido se in- 
cliuaba & favorecer A Marcello, se le did liceocia 
para irse donde quisiese. G m esto Marcello y L6pido 
se eocaminaroQ A Gdrdoba. Longino , avisado que 
Trebonio era veoido para sucederle en el cargo, des- 
de Malaga se partid para Italia, y se iuzo A la vela. 
Fuele ei tiempo contrario, y asl corrid fortuna, v 
perecid ahogado en la mar, uo lejos de las bocas del 
rioEbro. cou todo el dinero que llevaba robado y 
cohechado. El ano si^uiente, que foe de Roma sete- 
cientos y echo, Lepido triunfd en Roma por dejar 
sosegados Iqs movimlentos de Espaiia y los alborotis 
que se levantaron contra Longino. Marcello fue des- 
terrado por haberse levantado coqao queda dlcho, 
pero en breve le alzarou el destierro por gracfa y roer- 
ced de Cesar. Fue este Marco Marcello diferente de 
otro del mismo nombre , en cuyo favor Hnda una ora- 
cioa de Giceron entre las dem&s muy elegante. De la 
mesma manera Longino , de quieo bemos tratado, 
fue diferente de otro que asf dC Uamd , cuyo nombre 
hasta hoy se ve cortaao en uno de los toros de piedra 
,de Guisaodo con estas palabras en latin , 

L0XGi:t0 A PRISCO CESfiNIO 
PROCURd SE HICltSe. 

GAPITULO XX. 

Como en BspaSa se hito la guerra eontra los h^os de 

Pompeio; 

EsTABA todavi^i Espana dividida en bandos, unos to- 
maban la voz del Ci^r, otros la de Pomneio: muchas 
ciudades despacharon embajadoras A Scipioji , que 
en Africa, despues de la muerte dePompeio , era el 
mas principal y cabeza de aqaeMa paraialidad , para 
requerirle que las recibiesen debajo de su ampiaro. 
Vino desde Africa Gneio Pompeio cl mayor do los 
hijos del gran Pompeio, y de caminose apoderdde 
las islas de Mallorca y Meuorca ; pero la eofermedad 
que le sobrevino en Ibiza, le forzd A detenerse por al- 
gun tiempo. Eo el entre tanto Annio Scapala , es A 
saber aquel que seconjurd contra Longino, y Quinto 
Aponio, con las armas echaroo de toda la provincia at 

Srocdnsul Aulio Trebonio, y raantuvieron el partido 
e los pompeianos hasta la venidade Pompeio, ca 
no muolio aespues , convalecido de su enfermeiad, 
no solo ^1 pasd en Espana, sino tambien dado Qn Ala 
guerra de Africa por el esfuerzo de Cdsar, Sexto Pom- 
peio el olro hijo aelgrau Pompeio, Accio Varo y Tito 
Lavieno con lo que lesquedd del ej6rcito yde la arma- 
da, se recogieron A Espaiia. Gneio discurriendo por 
la provincia , se apoderd de muchas ciudades , de 
Unas por fuerza , de otras de grade , y entre ellas de 
Gdrdoba en que dejd A Sexto su hermano , y 61 pasd A 
poner cerco sobre Ulia que se tenia por el C6sar. 

AcudieroQ Quinto Pedio y Quinto Pablo Miiximo 
tenienles de C^i^r ; pero rehusaban la pelea y entre- 
tenianse hasta su venida. Elocupado en cuatro iriun- 
fos que celebrd en Roma , y en asentar la«« cosas de 
aque.la repdblica alleradas, dilatd su venida hasta 
el principle del ano siguiente , que se contd de la 
fundacion dcRoma setecientos youeve:en el cual 
tiempo partidu de Roma , con deseo de recompensar 
la tardauza se apresurd de manera, que en diez y 
sietedias lleg6 A Saguntoque hoy es Monviedro , y 
en otros diez pasd liasta Obulco , pueblo que hoy se 
llama Porcune , situado entre Gdnloba v Jaeo , i la 
sazon que cerca del eslrecho se did una batalla naval 
eutre Didlo general de la armada de Ge&ar, y Varo 
cabeza de la contraria armada. El daoo y peligro de 



wmmn w upjAa, 



W 



tmbftf purtM fti6 Igaal sin recdnoe^rse veotaja, stWo 
Varo 86 metM eD el pnerto de Tarifa ( > 7 ^^^^ 
la Jioca M dicbo paerto con nna endena , qne fae 
Moal de flagneza y de gne an daflo toe algo mayor. 
lios de GdrdoTa con la antfgua aficion (|ne tenian i 
C^^ar, y por mas asegnrarse , de secrete con emba- 
jadores qne le eoTiaron , se e^usaron de lo qne for- 
lados de la necesldad habian hecbo , qne era seguir 
el partido contrano : juntamente le declararon , que 
podia tomar la cindad de noche sin one las centine- 
las de los enemigos losintiesen. Los de Ulia otrosf le 
enviaron embajadores para a^isarle de la estrecbura 
en que se ballaban, y el peligro s! no eran socorridos 
con preateza. 

Ctear combatido de diversos pensamientos , en fin 
se resoM6 de eoyiar i T^ucio Junio Pncieco con se?s 
cohortea en socorro d^ Ulia: ^1 ayudado de una noche 
tempestuosa , y con decir que Pompeio le enviaba, 
por medio de los enemigos se roeti6 en el pueblo, con 
cuya entrada y con la e^peranza de poderse defen- 
der, se encendieron y animaron i la defense de los 
cercados. AIauuos sospechsn que este capitan fue 
aquel Junio de cuya lealtad y valentia se ayud6 G6- 
sar en lode la Gallia enyi^odole alf^unas voces porsu 
embajador para tratar de paz coo Ambiorige. Lo roas 
cierto es que G^ar dado que bobo 6rden d sus tenien- 
tes Pedio y Fabio para que A cierto dia le acudiesen 
con sus gentes, 61 con ictento de divertir los que es- 
taban sobre Ulia , puso sus reales cerca de C6rdoTa. 
El espanto deSeito fue tan grande, que determine 
afisar I su bermano que alzado el cerco de Ulia (de 
que ya e^tabacasi apoderado)Tiniese en su socorro. 
Aseot6 Gneio sus reales cerca de losde C^ar, pero 
como rehusase la pelea , y en eslo se pasase algun 
tiempo, tal enfermedad sobreTioo i G^sar, que de 
nocbe A sordas y sin bacer ruido moTi6 con sus gen- 
tes camino de Atte^ua. Pludiarcd dice que G^sar en 
C6rdova primf«ramente sinti6 el mal caduco de qne 
era tocado; y es cn«a averiguada qne en aquella cm- 
dad plantd un pidtano muy celebrado por los anti- 
guos^. si ya por Yentura lo uno y lo otro no sucedid 
Ids anos pssados cuaodo otra yez estuvo en el gobierno 
de Espana, como queda dlcbo. 

Atteguaestaba asentadacuatro le^uas de*G6rdoTa, 
donde al presente hay rastros de edificios antiguos 
con nombre de Teba la vieja. Tenian los pompeianos 
en aquel pueblo juntado el direro y gran parte de las 
municiones para la guerra. G6sar p^r el mismo case 
pensaba que con ponerse sobre aquel lugar , 6 [)on- 
dria i los pompeianos para defendelle en uecesidad 
de Tenir i las manos y d la batalla, 6 si le desampa- 
rasen^ perderian gran parte de sus fuerzas y reputa- 
cion. Gneio al contrario por las mismas razones, avi- 
sado del camino que llevaba G^sar, y determinadode 
escQsar la pelea, pasd con sus gentes A dos pueblos 
que hoy se llaman Gastroelrlo y Espegio, y aoUffua- 
mente se llaraaron Gastra Postumiana, lugaresiuer- 
tea en que pensaba entretenerse. Despues desto 
asentd sus reales de la otra parte del rio Guadajoz, 
que antiguamente se llam6 el rio Salado y pasaba 
cerca de Altegua. Desde allf como en alffunas esca- 
ramuzas bnbiese recibido dano , perdidaia esperanza 
de poder aocorrer i los cercados, se Yol?i6 i Gdrdo- 
▼a. Losde Attegua con esto enviaron & G6sar em- 
bajadores para entreg&rsele; pero con tales con- 
diciooes que eran mas para vencedores que para 
yenddos: asf fueron despedidos sin alcanzar cosa 
alguna. Los soldados que tenian de guamicion , con 
eata reapuesta , se embrafecieron contra los ciuda- 
danos que ae mostraban incllnados i la parte del 

Ni et de paaar en silencio lo que Numacio Flacco, 

(1) SeMligedaAppiaDo,quefa«AGacieya,doad6(eaia 
saarauuia. 



i euyo cargo eataba la defcnaa de aquel pueblo, hiso 
en esta coyuntura, por ser no hecbo de grande cruel- 
dad, esto esquedeffollditodos los moradoresde aquel 
pueblo vue eran aficionados i G^ar , y muertos los 
ecbd de fos adaryes abajo: lo mismo hizo con las mu* 
jeres de los que estaban en el campo de G6sar, y aun 
]\et^6 A tanto su inhumanidad, que hasta los mismoa 
niiios hizo matar ; unos en los brazos de sus madres, 
otros A la yista de sus padres los maml(!i enterrar yi- 
yos 6 echar sobre lanzas de los soldados, fiereza que 
apenas se puede oir por ser de beslia salvaje. No le 
yalid cosa alguna aquella crueldad, ca sin embargo, 
los moradores se rindieron d voluntaddel Gdsar anda- 
dos diez y ocbo dias del roes de febrero. Bien se deia 
entenderaue los ciudadanos fueron perdooados, y la 
crueldad ae Numacio castigada, dado que los histo- 
riadores no lo re/ieran. Despues desto G^ar puso 
fuego dun pueblo llamado Attubi , sin otros muchos 
lugaresde que por fuerza 6 de grade se apoderd. Pasd 
otrosf con sus gentes v se puso sobre la ciudad de 
Muoda que se^uia el bando de Pompeio, que estd 
puesta on un ribazo cinco leguas de Mdlaga , tieqe 
un rio ()equeno que poco adelante de la ciudad se 
derrama por una ilanura muy fresca y abundante. 
Era d la sazon pueblo principal, ahora lugar peque- 
no; pero que conservael nombre y apelliao antfguo. 
Gerca de aquella ciudad se vino finaJmente d bataJla. 
G^sar sobrepujaba en o6mero y valentia de los suyos, 
Gneio se aventajaba en el sitio de sus reales que tenia 
aseotados en otro lugar mas alto. 

Ordenaron entre ambas partes sus haces, didse la 
batalla con la mayor fuerza y porfia que se podia 
lensar: grande fue el denuedo, grande el peligro do 
OS unos y los otros. Los cueroos izquierdos de am- 
ies partes fueron vencidos y puestos en huida : el 
resto de la pelea estuvo suspense por grande espacio 
sin declarer la victoria por nioguna de las imrteSy 
mucba sangrederramada, el campo cubiertooecuer- 
pos muertos. En conclusion , G^sar con su valor y 
esfuerzomejordel partido de los suyos, porque apea- 
do , eon un escudo de hombre de d pid que arrebatd,, 
comenzd d pelear entre los primeros y d muchos de 
los suyos con su misma mano detuvo para que no 
huvesen. Murieron de la parte de Pompeio treinta 
mil infantes y tres mil hombres de d caoallo, entre 
los demds perecieron Varo v Labieno: trece dguilas 
de las legiones fueron tomadas , que eran los estan- 
dartes principales. De la parte de Gdsar murieron mil 
soldudos do los mas valientes y esforzados, y qui- 
nientos quedaron beridos. Seguianla parte de Gdsar 
dos reyes africaoosel uno por nombre Bochio, y el otro 
Bogud. Este en gran parte gand el prez deia victo- 
ria, porque al tiempo que los demds estaban tra- 
bados y la pelea en lo roas recio , se apoderd de los 
reales enemigos que quedaran con pequena guarda, 
d cuya deliansa como Labieno arrebatadamente acu- 
diese, nensando los demds que hula, perdida la espe- 
ranza ae la victoria volvieron lasespaldas (2). Diose 

(2) De It derrota qne los pompeianos sufrieron en la fa- 
most bitalla de Muadi , 40 aiJos totes de J. C. , se cooserva 
testimonio eo la inscripcion sigaiente. qae es una de las 
cioeo que dicen que habia en los toros de Goisando : 

BELLVM 

CAESARIS. ET. PATRliE 

EX. MAGNA. PARTE 

CONFECTVM. FVIT 

S. ET. CN. 

M. POMPEII. FILIIS 

HIC. IN. BASTETANO 

PROFVGATIS. 

cVeaeidos aqni en el ctmpo Bastetano Sexto y Gneio, 
hijos del Gran Pompeio , se ha acabado en gran parte la guer- 
ra del Cdsar y de la patria.» Slguen otras tres Ifneas que, 
sin septracion tlguoa perlenecen i otra inacripcioo. 

La medalla de c6rdoYt que en el an verso tiene CN. IVLI. 



muonu « cuiM s loia. 



]■ batfdla i k» dia 7 lietBife min», dia en soe B»- 
ina eeleJvaba las fieiUi del &m Baccbd. MolabiB loa 
CBnoiOB quecnatroaBoftBQtef ea tal diacomnaquel 
Ponipwo, desamparadu lUlis, m pai6 ea Srecia. 
Caando Cesar boblaba desta jornodi, aalU decir qoe 
mucbss Tcces peleu pur )a liuara y gloria , pero que 
Battel din peUo por la vida. 

CAPITULO XXI. 

ConuCdstrTohlAiRama. 

Deepces qua Goeio Pumpeio perdid la Jornada dg 
HuQdn, hendo coido ealiii ea ua fiombro, so recogid 
i Tarira. Denda nor la poca coaflanza qne tenia en 
los de aquel pueolo , y con deseiio fie pasar 6 la Es- 
pana Citerior, do tenia aliados asaz y gsnndas las 
voluBtadea de aquelta genie, se einbarcd en nna ar- 
mada que tenia presta para todo lo qae sucediese. 
EQConftseietaheriJacnnol mar, tanlo ouea] cuatro 
dfa le fue for^oso sallar en iferra. Llevibanle loa 
suyos et una lilera con intento de buscnr donde ea- 
conderse. Se^ulanle por el raslro t por la huella por 
6rilen de C^nr , Didio por mar y Cesonio por lierra. 
DieroQ con 6Fen uua cueva donde estaba escondtdo, 
y alii le prendieron y le dieron la mnerte. Floro dice 
qufl peled, y que la malaron cerca da Laorona, pue- 
blo qne boy se llama Llria, 6 Dauri^ , coma oiroa 
creen. Lo qae se ayerigua es que sn armada parte 
fuepresa, parlequemada por Didin. SeiloPompeio, 
hennano delmuerto, eontaQ Iristes nuevas, perdida 
la osperanza de poder tenersc en Cfirdoro, y porver 
qneenaqueiln cmnarca no podia estursegurOjyque 
comunraonte lodos , como suele Bctratecer, se indi- 
oaban i ta parte mas valida y tuerte, acorfld de par- 
tirscftla Eapana Citerior j dar tiempo al llempo. 
Scapula, dwpues de la rota de Munda, roalto A Ciir- 
dova, despucs de un convite ^e tiizo , en que se 
bebii larpimente, mandfi y hizo que ms mismos as- 
claroa le diemn ia muerte, que tales eran las Talentiai 
de aquel tiempo. 

Cfear en el cerco de Munda, que lodaviii « tenia, 
dejrt SQuinto Fabiocon parte del ejircitoyilacudi* 
(lC6rdoTa,T tornada por fueraa, pasfi a cuchillo 
yeinte mit de aqudlos ciudadanos que aegaian el 
partido cnttrario. Luego, asentadaa laB eosas d> 
aqoeiia cfndad, parlM para SeTiJla: en eslecaidi^ 
no le presentaroD ta caWa de GiTefo, y 61 con ia 
misma ftiHcidad se aporteri) de equella eiudad; y por- 
qu'ssa tornddenuovofialborotnr, iHSoaegiisegundB 
Tflz i die/ del mes de agosto, como se senala en los 
calendnrios romanos. A ejemplo de Seville se le au- 
tregaron otro5 pueHoa por aqueila comarca, en par- 
ticular la eiudad de Asia, antiguamente siluada 
i Aos leguas dc Jerez i la ribera del rfo Gusdalele, al 
prcsente es lugar desierto, pero quetod«*ia conserva 
el apetlido antiguo. Por oira parte Quinto Pabio, que 
qued6 sobre Hunda, al cabo de algunes meaes causd 
1 los cercadosde manera que se dieron. Demis desto 
sojetA i Ofiuna, si por fuerza 6 & partido, do se sabe 
uise declare porfaltar lasmemorins de aquellostjen)- 
pos.yloElibrosquehay, estdncorrompidos.CaBclui' 
das coMt tan grandes cw una preateia incKiUe, 
cosa que en las guerraa civiios es muy saludable, 
donde hay mas mcesidad de ejecucion que da coa- 

L. F. Q. J en el rerena COHDVBA ; que quieren deeir: 
Giuo MtoQiettoT, Mjo de Lucio, y Cdrdosa, (al tti 
tat batiJa en e^te tieaipo neado ifbetitr d«l ejtrdto de U- 
Mr eite Goeio JuRo. La neihta eoa el aombre de Ctrteja, 
^e hoyeitarre de Cirttgtm, ea el reTemo, j ealapcrle 
iDvam P. Julie. Q.,quequiere decir, Publw Julio Qiiet- 
tor , acaw ea Uoibien de esie misaio tieiopo. Los qiiefCoree 
•D liampo de la repiiblia tiaciaa baiir moueda pan U ma- 
aaleacloa de lot e^citoi ea laa proTiociaa , j poaiao en clla 
el noBibre de la ciiuUd, dgnde H acuBaba y el uyo con el 
dicta do d« quttor. 



mUaa, loaagadas lai altaraeionei de ISipiJia y d«do 

aaiaoto en el gobiarno,juijt(Sasimisniograndinero 
de los tributes que en pfiblico ( todos, y en parlicu- 
lar piiso a los qwi eran ricos, y de los cargo* y oScioa 
que vendid, ba^tano perdonar al tempio de Hercules 
que estaba en Cidiz, al cual antes de abora tuviera 
re'peto. La prosperidad continuada y la necesidad, 
la bicieron strevido para que tomase por fuerza las 
ofrendas de oro y la plati que alii tenian muchas y 

donesto pasadoel estlo. ya que el otofio estaba 
adalante, parlifi de Espanay llegiiS Romaporelmes 
de ocluhre. Por gobernadores de Espaiia , qaedaroD 
en la Ulterior Asinio Pollion, mity conocido por una 
eglogadeVirgilioenquecon versos de la Sibilla que 
lialilafaau de la vonida deCristO Hijn de Dios, celebrii 
el insigne poetael naclmienlo de Salomino hijo deste 
Pollioc. DelKoblerno de la Espaiia Citerior sa encargd 
Marco Lfipioo, que le tUTO juntameyite con el gobier- 
no de la Gallia Sarbonense. Por esle mismo Uempo, 
como algunossospechan.masporconjeturas que por 
raionquebayaconcluyenlo,fiC(irdoyasedi6titulode 
coIoniaPatricia, ca es averiguado , como so mueslra 




par las monedas de aquel tiampo, que el Imperio de 
Augustoya teniaesteapellido.Tambienescosacierta 
que en sracia del vencedor y por adulnrle niucbos 
puebiosaejaronsusnombresai]liguos,en particular 
Attubis que se llam6 Claritas luUa , Ebora en Portu- 
gal Liberalitis lulia, Calahorra por sobreoombre Na- 
sica tomi3 tambien el nombro de luIia, Sesi asintismo 
se llanifi Firmiun Ilium , Iltiturgi que es And6jar, 
Forum Jutium: en conclusion los de Ampurias qui- 
tada la diferencia que tenian do griegos y de espa- 
noles, recibieron las costumbres, leugua y leyes ro- 
manas coo titulo que sc les di6 de colonta. Hay en 
Espaiia memoria desta guerra en muchos luearcs, y 
eaTalavera,pueblocooocido del reino da Toledo, en 
la parte del muro que estA eafreute de la iglesia de 
San Pedro, se ven corladas estas palabras: 

i gubio pompeio hijo vei. gbih 



Lo demiis p6r la auligiiedad no se lee, pero onti^n- 
dese que por algua beclio notable se la puso aquel 

lelreru. 



El poder de JulioC^tar estaba en la ciimbre,y todo 
lo mandabt y trocaba , cuaodo en Roma ciertoa ciu- 
dadaoos le eoajuraron contra &\ can color que era ti- 
rano y por faeria se opoderara de aquelta eiudad. 
Matirome con veiate y tres beridas que en el aeaado 
la dieKia i loa quince da nnrao del aao st^iante de 
setecieotos y diei, deade donde alguuos toman la 
omittsitelw «h» del inperio d« 0«tni«o Avgiato 
quo le suGedi6y fue su beredero, dado que tOR-mas h: 



eoftieolftQ ^1 tno itgQiente » cnaiido i veiiite y dos 
d6setiembre,MgQnque lo refiereDion, lenombraroD 
por c6Dfal en lugar de Gaio Vivio Pansa que muh6 
jonto i M6deaa, si hien no tenia edad bastante paru 
edminhtraraquel cargo; pero dispensaron con el en 
la leT qne en Roma en esle caso se guardaba. £o Es- 
pana Pol lion ateodia ftseguir Jos salteadoras , que por 
la revuelta de los tiempos andaban en gran numero 
por lodeSierramorena. Estc coandollegd lanoevade 
fa muerle de C^sar, hizo una junta delos mas princi* 
pales en G5rdoTa, en qae protestd que se^airia por &u 
parte la auiondad y voluntad del senado de Roma. 
Con esto parece se babia mostrado aignna Inz y co* 
brado esperanza de mayor repose ; pero fue muy ni 
reves, porque Sexto Pompeio sali6 de la comarea de 
Jact f qae eran antiguamente los lacetanos, con in ten* 
to de aprovecfaarse de lo que el tiempo le prometia y 
fbrtiflcar so partido. Le?ant6 eatandarte, toed atam- 
borea , aeudkle gente de cada dia , cob que pnd^ for 
marana legion, y conellaenla comarea de Cartagena 
tomd por ftiena un pueblo entonces llamado Vergi, y 
boy Vera, 6 como otros sienten Verja. 

CoQ este tan peqneno principiohobogranmndanza 
en Hiscosas; y el bando de Pompeio que parecia estar 
olfidadOyOomenzd&levaDtarsBy tomarmarores fuer- 
laSj principafanente one con la misma felicidadse 
apoder6 de toda la Mtica 6 Andalacf a despofs gne en 
una gran batalla rompid A Pollion que prete^dia des- 
baratar aas intentos. Ayodd rouchopiura ganar la fic- 
tcnia la sobreveste de Pollion, que acaso se le eay6 en 
la pelea, 6 ttmismo laarroid i propdsito de noser co- 
noddo: mny pequenas cosas bacen camino para ma- 
yofes, principaimente en la goerra: como los eoldadoe 
le Tieaen, qoetodavfa aufrian lacarga delos Pompeia- 
nos, y corriese la toz por los escuadrones que sn ge- 
neral era muerto, al punto desmayaron y se dieron 
por vencidos. Verdad es que todasestas alterociones, 
y las Toltntades de la provincia que se inclinaban i 
Pompeio, sosegd Marco L^pido con sn Yenida , y con 
ferauadir i Sexto que con el dinero que tenia recogi- 
do en Bspana se fuese a Roma , donde por la ocasion 
de quedar libre Roma podria pretender y alcanaar la 
hereocia, autoridad ygrandeza de su padre. Para esto 
ayudaba que las cosas de Italia andabian no menosre- 
vueltas que las de ac^, porque Marco Antonio que el 
ano paaadofuera cdnsul, pretendia quitar 6 los roma- 
nos la libertad: contra sua deieov)^ el senado opuso A 
Octa vieno solnnno de Ctor, nieto de su hermana J ulia: 
resohicioo perjudicial y danosa. 

HabiaOctavianoen laguerra postrera gue hizo con- 
tra los bijos de Pompeio, venido A Espana eu compa- 
nia de su tie ; y eo ella did las primeras muestras de 
su valor sin embargo de su tierna edad, que apenas 
tenia diezT oche aaos. Acabada aquella guerra, sefue 
I Atenas a los estudios de las letras: de alll sabida la 
muerte de C6aar voir j6 & Roma , y ayudido de muchos 
que por la memoria de C^sar le siguieron, rencid en 
una bataila i Marco Antonio, que tenia dentro de M6- 
dena eorcadoi DecioBruto que estaba senalado por 
edoftul para ei afio sig«tente. Huyd Maroo Antonio 
despoes de voncido i la Gallia, donde secoiicertd eon 
L^pido, y ios dos poco adelante eon Ocuviano. Resul- 
ts deste coDCierto ei triunvirado , qne fue repartirse 
entre los tres las provincias del imperio romaoo. A 
L^pido cupo la Gallia Narbonense con toda Espana: A 
Antonio lo demis dela Galfia;1a Italia , Africa, Sicilia 
y Cerdena dieron i OctaYiano. ^o entraron en este 
repartimiento Tasprovincias del Oriente porque las te- 
nian eo ta poder iSassio yBrulo, las cabezas que fue- 
rony prineipaleaenla coi^araciony muerte deC^sar. 
Si^uioae tras tato una grande camioeria de gente 
pnncipaly yiiaeq[ae lea ires prosoribieron, que era 
condenar 4 muarta en ausencia , mochos ciudadanos 
y seoadoNa romanes: outre los demia miin6 Marco 
Tulio caoereBygnm fhwtodfiBf rnaj^anedaddaeesenta 



feiaroau M isf aIa. . 4 i 

y tree aiios i tttanos de PoptUo tribullddeftotdadea , ol 
cual 41 mlsmo babia antes librado de la mnerte^n uo 



juicio en que le acbacaban cierto parrieidio. 

CAPITULO XXlfl. 
De la)caenta llaraada Era. 

Poa csta manera perdi() deLuevo su libertad la ciu- 
dad deRoma: siguieronse alteraciones yguerras.una 
contra los matadores de Cesar, que fueron vencidos y 
muertoscercadeFUippos , ciudad de Macedonia, otra 
contra Lucio Antonio hermano de Marco Antonio en 
Perusa, ciudad de Toscaua. La cual acabada por la bue- 
na mana y va?or de Octaviano,se hizo otro uuevo re- 
parlimieuto de las provincias entre los triunviros el 
anode la fundacion de Roma de^ctccien tog ycalorce, 
en que fueron c6nsules en Roma Gneio Domicio Cal- 
vino y Caio Asinio Poliion el que fue gobernador en 
Espann. Y porque en este nuevo repartimiento Octa- 
viano quedd por senorde toda Espana. tomaron desto 
ocasion los espanoles para comenzar desde este prin- 
cipio el cuento de sus anos, que acostumbran y acos- 
tumbramos Uamar era del Sefior 6 era deC^sar as! en 
lashistorias, escrituras ptiblicas, y en los actos anti- 
guos de los coticilios eclesifisticos, como en particu* 
lar en las pliticas y conversaciones ordinaries. Otros 
siguen la razon de los aiios y la comien^an del naci- 
miento de Cristo : cuenta en que se quitan de la pri- 
mere manera decontartreintavocbo aiios justamente. 
de suerte que el aiio primero de Cristo fue y se conto 
treinta y nueve de la era de C^ar. Porque lo que dice 
don Juan Margarita, obispo de Girona, gue la era de 
C^sarcomienza solamente veinte yseisanos antes de- 
nacimiento de Cristo , mas fKcilmente podriamos adi- 
vioar por conjeturas , que afirmar con certidumbre 
que fue lo que le movid i sentir esto, nues todos los 
oemds lo eontradicen. Por Ventura coniundi6 la cuen- 
ta de los egipcios , de que se bab1ar& luego , con la 
nuestra enganado por la semejanza del contar, ca 
tamhien aquella gente coraenz6 & contar sus aiios des- 
de que Augusto Octaviano se ensenored de aquella 
lierra. 

Todo esto es asf; y todavia no es cosa fificil declarer 
en particular la causa desta nuestra cuenta de Espana, 
y juntamente dar razon del nombreque tiene de era, 
por ser varies losjuiciosy pareceres. Los mas autores 
y de mayor autoridad concuerdan por testimonio de 
Dion, que en este mismoaiio, concluida la fiuerra de 
Perusa, se hizo el nuevo repartimiento deias provin- 
cias: y oprimida detodo punto y derribada la libertad 
de la republica romana, como poco antes se dijo, el 
senorfo de Bspana quedo por Octaviano; y en trueque 
4 Marco L^pido, cuya antes era se di6 laprovincia de 
Africa. De aqui vino que i imitacion de los antioche- 
nos que babian ya comenzado esta manera de cuenta 
(y lo mismo hicieron los egipcios once anos adelante , 
que quitado el reino i Cleopatra, desde que Augusto 
se apoderd de aquella provincia dieron principio al 
cuento de sus anos) lo mismo se determroaron i ha- 
cer los espatioles con intento de ganar por esta forma 
la voluntad 7 adular al nuevo principe: vicio muy or- 
dinario entre losbombres. Estocuanto al principle de 
nuestra cuenta espenola. De lapalabra era ser6 razon 
decir algo mas. En Lucillio y en Ciceron se halla que 
las parttdas del libro de cuentas por donde se da y 
toma razon de la liacienda , del gasto y del recibo se 
llaman eras. De alii se tomd ocasion para significar 
con esta misma palabra los capitulos de los libros y el 
n6mero 6 pftrra&s de las leyes^ como se puede ver en 
mudios lugaresasf de las obras de San Isidoro, como 
de las leyes gdticas. 

Deste principle se estendi6 mas la palabra era bas- 
ta significar por elh cualquiera razon 6 cuenta de 
tiempo, y universalmente todo tiempo y ndmero cual* 
qtiiera^ue ftiee^. Bn especial lo usaron los espaBolei 



M 



lltBLlOtiCA ftS GiS^AB T AOId. 



atf en la len|(Qa laliHa, 6omo en la vulgar, la eual sin 
dada se denva de la romanay eomo ae enliende por el 
nombre de Romance con que la liamamoa, y por las 
palabras y dicciones castellanas, que son en ^Tan par- 
te las mismas que ias latinas. Tainbien hallamos que 
HiJderico , de nacion francos, y del mismo tiempo de 
San Isidore, por decir numero de dias dice eras de dias; 
y aunentre los astrdlogos alguaos llaman eras i los 
tiempos 6 i los fundamentos y aspectos de las estrellas, 
de que depende la cueota de los tieai(>08, y d los cua- 
les se reducen y enderezan los movimientos de los 
cuerpos celestes. Segun todo este ano de la era de C6- 
sar serd lo mismo que ano de la cuenta de C6sar 6 del 
tiempo de C^sar, cuyo principio como se dijo se toma 
desde que Espana comenz6 el imperio de G^sar Au- 
gusto. 

De aquise sacaque se enganan todos aquellos que 
por auloridad de San Isidore (que engan6 A losdemds) 
pHBUsaronque esta palabraera Yiene de otra latinaque 
siguifica el metal, conviene d saber aes , por entender 
gue aquel ano de donde toma principio esta cuenta, 
rue cuando la prlmera voz Augusto Gdsar impuso un 
nuevo tribute sobre todo el imperio ramano , y hizo 
que todos fuesen erarios y pecheros: lo que es clara- 
mente false, pues ni la ortografiadesta palabra que se 
escribe sin diptongo concuerda con la tal derivacion, 
ni ballamos que en el ano que da principio d esta 
cuenta , se Impu^iese algun nuevo tribute sobre las 
provincias. Lo ciertoes loqueestddicho, y asimismo 
que esta manera de contar los anos se mandd dejar y 
trocar con la que usamos de los anos de Gristo. en 
tiempo del rey de Castilla don Juan el Primero, en las 
c6rtes que se tuvieron en la ciudad de Segovia ano de 
mil y trescientos y ochenta y tres: lo cual se hizo d 
ejemplo de las demds provincias de la cristiandad^ y 
conforme d lo que en tiempo del emperador Justiua- 
uo inventd Dionisio, abad romano , que quitadas las 
demds maneras de contar que por aquel tiempo se 
usaban , introdujo esta cuenta de los anos de Gristo. 
Lo que se hizo en las c6rtes de Segovia, que fue dejar 
la cuenta de la era y tomar la de los alios de Gristo, 
imitaron poco despues los Portugueses , y poco antes 
los de Valencia habian hecho lo mismo, como se ird 
notando en sus lugares y tiempos. 

Dejado esto , volvamos al consulado de Domicio 
Culviao y do Asinio PoJlioa. En el cual aiio nombra- 
ronen Roma por cdnsul sufTecto, quequiere decir 
puesto en lugar de otro , y por faltar el que lo era , d 
Gornelio Balbo Gaditano, que es tanto como de Gddiz; 
cosa que hasta entonces d ningun extraojero se con- 
cedid, que fuese cdnsul en Roma. Era esto Gornelio 
Balbo dfeudo de otro del mismo nombre que acabada 
la guerra de Sertorio, llev<5 d Roma en su compania 
Gneio Pompeio. Tambien Domicio Gulvlnocinco alios 
adelante, que fue el ano treinta y tres antes de la va- 
nida de Gristo Nuestro Senor , con carffo de proc6n- 
sul gobern6 d Espana, y porque vencib d las haldas 
de los Plrineos d los caretanos donde hoy estd Ger- 
dania , triunfd delloa en Roma. Resultaron despues 
desto nuevas diferencias y alteraciones entre los 
triunviros, con qae asimismo se enredd Espana y 
entrd d la parte del daiio con esta ocasion. Por la 
muerte de Julio Gdsar parecia que tornaba d nacer 
la libertad de la repubhca, esperanza con que Sexto 
Pompeio, vuelto d cabo de tanto tiempo d Roma, fue 
nombrado por generalde la armada y naves romanas. 
Por esta ocasion luego que los triunviros de nuevo 
quitaron la libertad d la republica y se apoderaron de 
todo. dl se apoderd asimismo por su parte de Sicilia. 
Acudieron Octaviano y Ldpido, y por fuerza ie des- 
pojaron, y echaron de aquella isia: con que se quo- 
ad Octavieno y aun so ensenored de Africa por cierta 
diferenciaquetuvocon Ldpido, al cual desamparado 
de los suvos le despojd de todo el poder que tenia. 
Sinti^ esto como era raion Marco Antonio, el otro 



companero que tenia las provinoiafl de Orie&ie • qtte 
Octaviano sin darle parte se apoderase de todo lo 
demds. 

Destos principios y con esta ocasion se encendid 
finalmentela guerra entre los dos, en que despues 
de muchos trances, vencido en una batalla naval 
junto d la Prevesa y muerto Antonio, se guedd Octa- 
viano solo con todo el imperio el ano veinte y ocho 
antes del nacimiento de Gristo. Llamdse Octavio, del 
nombre de su padre, y del nombre de su tio , Gdsar . 
El senadole dio renombre de Augusto como d bombre 
venido del cielo y mayor que los demds hombres por 
haber restituido la paz al mundo despues de tautas 
revueltat. Sexto Pacuvio , tribano del pueblo, consa- 

grd su nombre , gue es lo mismo que haoelle en vida 
onrar como d Dios: costumbre y vanidad tomada de 
Espana , como lo dice Dion. En el progreso desta Ul- 
tima guerra, entre Octavio y Antonio, Bogud rey de 
la Mauritania pasd en Espaiia en favor de Antonio j 
para ayudar d su partido ; pero fue por loscontrarios 
rechazado con dano. No mucho despues en el octavo 
consulado de Augusto , veinte y cinco anos antes de 
Gristo, abrieron y empedraron en el Andaluclael ca- 
mine real que desde Gdrdovaiba hasta Ecija, y desde 
all! hasta el mar Ocdano, como se entiende por la le- 
tra de una columna de mdrmol cdrdeno que estd en 
el cldustro del monasterio de San Francisco de G6r- 
dova , dp se dice que aguella columna (que debia se r 
una de las con quo senalaban h millas) se levantd 
en el octavo consulado de Augusto, y que desde Gua- 
dalguivir y el temple Augusto de Jano hasta el roar 
Oceanosecontaban cientoy veinte ynna millas. Este 
temple de Jano se entiende estaba enCdrdova 6 cer- 
ca della, y aun se sospecha que le ediOcaron para 
eterna memoria de la paz que fundara Augusto; pe- 
ro estas son conieturas. 

Siguidronse alteraciones de los cdntabros , asturia- 
nos y de los vaceos, pueblos de Gastilla la Vieja. Apa- 
cigudlas con su buena mafia Statilio Tauro, por 
Ventura por comision y como lugarteniente de Gaio 
Norbano , de quien se sabe que por estos tiempos 
tnunfd de Espana: desde donde toman el principio de 
la guerra de Gantabria los que por autoridad de Pau- 
lo Osorio sienlen que durd per espacio de cinco alios 
enteros. Asimismo es cosa cierta que en esta sazon 
se mudd la manera y forma del gobierno de Espana, 
porque en lugar de pretores y procdnsules enviaron 
para gobemalla le^dos consulares d la manera que 
en las demds provincias se comenzd tambien d usar. 
Muestras son desto las piedras antiguas donde se ve 
por estos tiempos puesta esta palabra consularis. Re* 
partidronse otrosi las provincias del imperio y gobier- 
no dellas entre Augusto y el senado, por el cual re- 
partimientoen Espaoasolalabdtica, quees Andalttcia, 
quedd d cargo y gobierno del senado : de que resultd 
otrosi que la Espana Ulterior tuvo dos gobemadores, 
el uno de la Bdtica d provision del senado , y el otro 
dela Lusitania que nombraba Augusto. En conclusion 
sosegada por la mayor parte Espana , con la paz que 
se siguid» por toda ella se fundaron muchas colonies 
de romanos,con cuyacomunicacion y trato los natu- 
rales mudaron sus costumbres antiguas y su lengna 
y la trocaron con las de los romanos, aegun queStra- 
bon lo testifica. 

GAPITULO XXIV. 

De la guerra de Gantabria. 

Tal era el corio y esUdo de lascosas, tales los vai- 
venes que el imperio romano daba. Eo particular Es- 
paiia reposaba, cansada de tantas y tan continuadas 
nuerras, y juntamente floreoia en gente, riquezas y 
lama cuando se despertd una guerra mas cruel y bra- 
ve de lo que nadie pensara. Tnvo esta gnerra princi- 
pio de loe odntaim)i| gento torn y bafj|« wta wsoq 



no del todo sujeta i los rominos ni i su imperio por 
d Tigor devuslSmino; maspropio (laquellOBhombres 
y mas natural que i las detnds naciones de ^ptna ; y 
por marar en Iwgarea fregpsos y Fiiri?cado», y csrecer 
del regBlo y comodidaduB que tienen 1m demfis pue- 
blos de Espana , sod grandemenle aufridores de tra- 
bajoB. Ptotomeoseiiala poraledHiios de Jos ciatabroi 
i los aatrigones por la parte de Levsote, v por la de 
Poniente . t los luogones, hSciael Mediodia las lueoles 
del no Ebro , y hicia el Septentrinn el OcAano cantS- 
brico, pequeiij region, y que uose psteodia haata las 
cumbres y venieme delosmon'.cs Piriueos. Los pue- 
blos priDcipales que tenia, eran luloiiriga y Vellica, 
GJD que fc averifiue qu^ noTibres en esie tiempo Ics 
respondan. Otros esteodiendo mas, coniu tueleacon- 
tecer, el nombre de Canlabria, cumpreadeD en sn 
^Irito todos los pueblos cuniarcano^ d la Cantabrit 
de Ptolomeo haata dar en Ins mouies Pimeoa y en la 
Guiena, de que hay grander argumculos que todo 
aquello a)gun tJeinpo se llamd Cnotabria, cornoqueda 
mottrsdo en otra parte ; y es tmsUnte iodicio para 
que aii se eutienda , verque todos lo^nombresda lot 



9( 



hallaD en Ucestreclio dislrilo como arriba quedase- 
iiilado, como se !ri aotando en bus logares. 




PusieroDconestograndeexpanto no fo'o a los njtu 
rales , sine tambiea ea culdado al mfsmo empemdor 
Auguslo, quetemiadeslosprincipitw noseemp-eu- 
diese mayor gufirra , y d« mayor dilir^ultad de loqua 
nadle cuidabu. I'or esle causa sin li cer casodelaRs- 
claTonia ni ih la Hun^ria , donde lus eentes tambieti 
estebau alteradas , «e resolvid de venir en persona A 
Espana. Abrid prlmeramente las puerlas deJttao qut 
poco antes mandara cer.-ur, y f je in l-rcera Teiqoi* 
se cerroron:cala primeravej: se Ii/jcn tiempo del 
reyNumma, la regunda coDctiiidn la primera guerrii 
pAnica 6 cartapinesa, la 6IUma de^puei quee) mismn 
Augusto vend64 Marco Aniorio eit la IihIhHe naval; 
yestoporqueotrastantasvccesseballurunlosrornaDOi' 
en paz BtQ tenerguerra en parte al^iina. Venido Au- 
gusio enE^paila, detodas partes le acudieron geiite* 
COP que se fo'm^ nn trrueso campo. Marcharoii los 
soidados la ruelta de Vncaya : asentaron sus reales 
cercB de Segisama, pueblo que se sosprrlia hnv sea 
Beisnma , puesto en Guiplizcoa entre Azpeitia y Toto- 
sa. Divididse el ramjioeD trcs paries, cou que lodn 
aquelia coniarca eo brete qued<fsujeladaporser|rf- 
queha. 

Los ciDlabros defconfudos de sirs Tue zas pirn 
contra aquella terapestad quo sobrecllos venia , slia- 
das Kushaciendasy rcpilla,i'onsusmajeresy Mjnt., 
se rccogieroD d lugaresdspen)syfrago«n9,siii querer 
con loscontmrios »enir A las manos. Con cslo la piier- 
la se prulungaba, y parecia qoe durariamucliotiem- 
no. Augastocou lapeSDdumbrequerecibiaporaqiie- 
lla tardania, y pnrser Ips lugpres Ssperos y aquel aire 
destemplado, enfi^rnir) de la mclaiicolia se volvid A 
Tarragona. L)ej6el cnrgodela puerra AsuscapttanfK 
'Caio Aiilislioy Public Firmio (1) tomaranculdadK 
deaujelarlosgallegos; SPuWioCiirisiosedidelciirgii 
(ie Itai'er la guerra contra los nslurianos, g5)te no 
menos bravaque losctntabros. Por generardetod<t 
quedA Uerco Agrippa (i), qi.c entouces lenia gnrnd-t 
eabidaconelemporiddr.ydespuesledidpor mujer 
li Julia su Lija. Para proveerse du mantetiinientn* di; 
que padecian ^runde f^tta porta eslerilidadde la ti'-r- 
ra, juol6el diclio Agrippa naveide iofflnterra ydo 
Bretai^a, con que se pron;; 6 la necesidad : Juatanien 
le puso cerco con aque! la' armada por la pane de la 
mar i los cjniabros, gente miserable pues oi podinn 
'""" "^proveersedobaslimentosdefuera. For^ados 






Eran tn aqnel tiempo los cUnUibros de I'Dgeoio fe- 
roi , de costumbres ]kicc calLiTSdas : ningun wo de 
dinero lenian, el «ro y la plata si fue merced du Dies, 
6 casttgo y disEliTor uegirselo , no se sabe. A--! bien 
las mujere* como Ids hombres eran de cuerpos ro- 
bastos , Ids locados de las cabnas i manera de lur- 
baDtes.formadoidiTertomeele, f nodiferemesdelos 
qne boy ucan las mujeres liicaiuag : elltts labrabau 
los campo*, despues dehaber paridose levantaban, 
para servir A sus msridos que en lugar dellas hsciun 
cama : cnstambre que faasta el dia de hoy se cooser- 
va en el Brasil , segUD seenliendeporla Tama, ypor 
lo que lestiGcan los que en aquellas partes ban esta- 
do : en los bailes se ayudaban del son de los dedos y 
de las castaQetas : douban A las donceMas los que con 
ellas se desposabon : teoian B[|ercibid3 ponzoha para 
dsrie la muerte antes que sufrir se les biclese Tuerza, 
como liombrss de iugeuio caastanta, y obstinailos 
CDDira Ids males , de que dieron bastanies mucins 
en el tiempo desta guerra. 

Lo primero que los cAntabros biciernn para dor 
prioctpio A su lerantamiento, Tue persnadir A los es- 
luriiDDt y gallego* A tomar las srmu. Lnego despues 
hicieroB eotnuu on los pueblos comarcanos de tos 
nceof, que etubao A devocfon del pueblo romsno. 



estos males loscAuUibrosy I'fligidoscen la ipr 
bre, se idelerminaron de prcsenlar la batalla que ^k 
di6 cerca de Vellica : algunos creen sea VitorM 'iu- 
dudde Alava.conlrediceelsilinydistanciadeloslu- 
gdTesmarcadoienPlolomeo. Vinieron pues A lasni»- 
nos , pero i los primeros encuentro« fuc-on desbara- 
ladoi J muertos como ^ente junladasindrdcn , que no 
conocia bnnderas ni capitan , y qu"! ni porvncer e«- 
peraba loa , ni tenia viluperio si era vencida : cad-i 
L'ual era para si capitan y caudiilo , y mas nor dese<- 
pt'ra,cion ydespechOi.queconesperanzn delavicto- 
lia se movian a entrar en In balalla. 

Des !e la riberu del mil O.^^ano se leranta un mon- 
lelltimadoRirmio, loi latinos le Human Viunio. desu* 
bids Aspera, cercdno & Sigisama, de tnn granae altu- 
rn, quedesdesurumbre^edescuhrenrHsribems do 
Caniibria y de Francia. Ed fislemonlB poreslarcer- 
rano y por sunspereza mneho'delos veiicidoiscsal- 
Tsroa. Los romano^ desconliados de poder subir , y 
por tenor que era cosa ptiiurosa roiitraslar junla- 
mcnte ron laaspereza del lug^r yron gente desespe- 
fjda, BCDrJaroD de cercarte loit guarnicione!). eon To- 
fos y con vatludo. Cud eslo nque:la miserable geute 

■pedicianr* mirMmac, 
e TO por una mr>aain qiip rii el iinienn limie la ias- 
n M. Agrippa t. Fil. I'rirf. rira maritima: rl cle'- 
en cl h.vfr.-o i N'cjitiiuo nin iij dtllia , y ifctiaji) Li 



-92 



BIBUOTECA DB CASPAR T KOIG. 



86 rodujo i talesUiIo^qac como ni ellosporesUrmas 
^mbravecidos coo los males quisieseo sajetarse i 
niDguD partido, y losromanos seaYergoozasea de que 
aquella gente desilrinada se burlase de la magestad 
del imperio romano » los mas pereciaron de hambre, 
alguooa tambieo se mataron coo sus mismas manos^ 
•qae quisieroo mas la muerte que la vida deshonrada. 
Un pueblo cerca de Beisama, eotouces llamado Aru^ 
cil y ahora Araxil, despues de largo cerco fue toiuado 
y asolado por los romaaos. 

Entretanto que esto pasaba en Cantabria, Antistio 
y Firmioapretabaa laguerraeoGalicia, en particular 
cercaron de un grande foso de quince millas la cum- 
bre deljnonte Medulia, donde gran nCimero degallegoi 
estaba reco^ido, Estos,perdiaa del todo la esperanza 
de la victona y de la ylaa, con no manor obsUnacion 
<|ue los de Cantabria unos se mataron i bierro, otros 
|ierecieron con una bebida hecba del &rbol llama io 
Tejo. No fulla quien piense que este monte Medulla 
es el que hoy en Vizcaya se llama Menduria, muy co- 
nocido por su aspereza y altura, si se puede creer que 
Jos gallegos dejada su propia tierra hicieron la guerru 
contra los ronianos en la ajena, adem&s que Osorio 
4ioeque el monte Medulio donde los gallegos sebicie 
ron fuertes, se levan^ba sobre el rlo Mino. Los astu 
rianos hacian la guerra contra Garisio no con mas 
ventaia que los otros. ca puestos sus reales ft la ribe- 
ra del rio Astura, del cual tomaron nombre los astu- 
rianos, comodivididosu ej^rcito en tres partes pen- 
sasen toniar de.sobresaito ft los romanos, siendo 
descubiertOB por los tregecinos suscompaneros y con- 
federados , trocada la suerte fueron cuando menoslu 

Senjittban oprimidos por Garisio que los cog\6 descui- 
ados. Los oue pudieron escapar de la matanzai se 
recogieron a la ciudad de Lancia que estaba donde 
ahora la de Oviedo, con intento dtf defenderse dentro 
de las muralias . pues las armas les habian sido con- 
Irarias. Durd C)l cerco muchos dias: ft los nuestros 
hacia fuerles y atre?idos la desesperacion , arma po- 
Serosa en los peligros. Los romanos seavergonzaban 
de alzar la mano de la guerra antes de dejar sujeta 
aquella gente bftrbara, kn conclusion vencida la cons- 
tanciade aquella gente, rendida laciudad, reeibierou 
Jas leyes y fcobierno que lea fue dado. Con esto que- 
daron reducidos en forma de provincia del pueblo ru- 
mano asl los as»turianos, come los cftntabros y los ga- 
llegos. 

Augusto acabada la guerra volvid ft Cantftbria don- 
de dio perdon ft la mucbedumbre, pero porque de alii 
adelaute no se alterasen conGados en la aspereza de 
los lueares fragosos donde moraban, Ics mand6 pasa- 
sen ftlo llano sus moradas, ydiesen cierto numero de 
jrehenes. Muchos por ser mas culpados y tener los 
ftnimosmas endurecldos fueron vendidos por esclavof^. 
Sabidas estas coses en Romase hicieron procesiones, 
V se orden6que Augusto triuafase por dejar ft Espafiu 
de todo puuio sujeta, el ano ciento y noventa y ocho 
despues que las armas de los romanos, debajo de la I 
oonducta de Gneio Gepion Gilvo,vinieron la primera I 
vez ft estas partes, que fue el mas largo tiempo quesc 
gastd en sujatar ft uidguna otra provincia. Ko quiso 
Auguste aceptarel triuafo que el senado le ofreciad*^ 
su voiuntad, solo en los reales se hicieron juegos, cu- 
▼OS mantenedores fueroa Marco Mircello y Tiberio 
^eron, el que adelante tuvo el imperio, y eu esta 
guerra de los cftntabros tuvo cargo de tribuno de 
soldados. Eo Roma se cerr6 la cuarta vez el teinplo de 
iano con esperanza que tenia Augusto y se prometia 
de un largo reposo, uues de todo punto quedaba suje- 
ta Espana. A los soldalosque habian cumplido coo la 
milicia y traido las armas los ano«que eran obligados 
conftrme ft sus leves, mand6 se les diesen campos 
doude morasenen loque hoy llamamos Estremaduru, 
parte de la antigua Lusitania: en que fundaron ft la 
ribera de Guadiana, rio muy caudaloso, unacoloma, I 



2 



J6 por esta causa se Ilaro6 Emerita Augusta (I) , y 
lOy esMftrida, ciudad que en r.quezas, Tecindad y 
autoridad asi civil como edesiftstica competia anti- 
guamente con las mas principales de Espana, y em 
cabeza de la Lusitania , por donde la Ilamaban M 6ri Ja 
la Grande: Rasis, ftrabe, encarece mucho la graodeza 
y hermosura deaauella ciudad hasta decircosasdella 
casi increibles, anrma empero que fue destruida por 
los moros cuando se apoderaron de Espana. El cuida- 
do de guiar aquellos soldados y de lundar aquella 
ciudad se encomend6 ft Garisio, de que dan maestra 
las monedas de aquel tiempo que se hallan con el 
nombre de Augusto de una parte, y por la otra los de 
Garisio y de M^rida. Dion siemprele llama Tito Gari- 
sio , que debi6 ser descuido de pluma, porque en las 
monedas no se llama sine Public Garisio, que en Es- 
pana se hallan muy de ordinario. 





^ Estas fueron las memorias mas notables que que- 
daron de la venida de Augusto y de la auerra que en 
Espana hizo. Anftdense otras. A la ribera de Ebro, 
donde antiguamente estuvo aituado un pueblo lla- 
mado Salduba, se fundd una colonia que llamaron 
Gesar Augusta (2 ) del nombre de Gftsar Augusto , y 
hoy se llama Zaragoza , ciudad muy conocida y cabe- 
za de Aragon. Demfts desto ft los linderos de la Lusi*- 
tania fundaron otra ciudad que se llam6 Paz Au|{us- 
ta, y hoy corrompido el nombre &e llama Badajoz, 
puesta en la frontera de Portugal de la parte de Es- 
tremadura, bien conocida por su antigiiedad y por 
ser cabeza de obispado. A Braga que antiguamente 
se dijo Bracara , le arrimaron el sobrenombre de Au- 
gusta. Otra ciudad se fund6 ft esta misma sazon en 
los celtiberos por nombre Augustobriga, donde aho- 
ra estft una alaea llamada Muro ft una leguade la villa 
de Agreda. Demfts desto otra del mismo- nombre se 
edifico no lejos de Guadalupe : hoy se ve alii el Villar 
del P6droso con claros rastros de la antigdedad. Por 



(1 ) Se coaserran coa el aombre dc 
dad , y el de la legion , quinti y dftcij 
soldaoos veterauos em^ntos 6 re tirade 



de Au^nisto, el d9 la ciu- 
dftcima de donde eran los 
relirados que la f uadaroo , me- 
dallas con las ioscripciones siguientes : 



AVGVSTVS PON. MAX. IMP. 
COL. AVGYSTA EMfiRITA. 

En el aoverso estft la cabeia del emperador , y en el re- 
verso las paertas de laciadad. 

PERM. CAES. AVG. 

Cl. A. t»m Ltium V. X. 

Oae quiere decir : con permiao de Augusto C^r , Colooia 
Ao§[usta Emerita. Establecimiento de las legiooes quinta y 
d^cima. 

(2) Entre los muchos moDumeotos antiguos, especial- 
men te medullas que conscnran la memoria de babersido fun- 
dacioo del emperador Augusto, haremos meneioa de la si- 
goiente : 

IMP. AVG. L. CAESAR. C. CAES. COS. DES. 
CAESAR. AVGYSTA. 

Ludo Cftsar y Caio eraa hyos adoptivos del emperadi r 
Aagasto,y cuando los desigaaron c^n^ules, la ciiMiad de 
Zaragou les dedicd esta medaila. 



niGTOItl;l DS 

touduiion lai Atbs Sextinnas He las cuRles Helo, 
Plinio y Ptolotnoo hicieron noUble mencion , & ma- 
oera depirimides.codauoa consucnracol de ahajo 
arribii,pueslascn las Asturiasen una peninsula 6 
pefiun, olcuDM sienlen que rueron ediQcadas par 
mcmoria desta fiuerra, pordecirMela que eslaban 
dedicadas 6 AugustoC^ar, y aun cntiendeii estu- 
lieron cerca de Gijoa y i cinco leguas ile Oviedo: 
coDjeluras queni dd todoson Tanas, ni tampoco de 
■Dutba fuena , pues olros son de opiaion que las 
Anis SexUaaas levaiiCiiSexlo Apuleio, de quieo se 
refloreen las tablas Cupitcliaaa que poraste tiempo 
enlrd ea RooiB con iriunro de Espaiia. 

VolTid Augusta ^TarragODB, y ellJ le dieron las 
coDSulados ocUto y nono. Demds desto le vinieroa 
embsjadores de loslDdios y delos ScitasApedir pa:e 
al que por ta fams de bus bazaiias babian comenzada 
&amaryaca[ar,que Tus para 61 muy graude gloria. 
Desdeaquellacluaad pnrlid para Ronia: l|eg6 & ella 
el quinLo anu despues quo oquella cuerra se comeii- 
zani. Pva su guarda llovd solduoos »ipanoles de la 
culiorle calagurritaua, de cuja iealtad ae mostrabu 
muy salisreclio y pagailo. Con su pnrtida los cinla- 
brosy los asturiunos como gentes bullidusus, y qua 
aun no quedaban escarmenUidos por lus males pasa- 
dos , coiiterludos entre sf de nuevo turnaron i las 
armas con no menor porfrB que antes. Vaoo es el 
ntrevimientosiu ruemis, as! fue, que primeramenle 
L. EmilioyPubli'jCarisin,despuMsCiiioFurnio,ma- 
taroD i muchos de los alburolados , con que sosega- 
ron i los demds. Mut.'iios ^Hir no sujelarse y por miedo 
de lacrueldad delos romiinoase dieron 'i si miamos 
la niuerLe cou tan (^raude rubia quo hastu lus madres 
matarou a sus bijos, y un jaoio por mandado' do su 
puiire di<3 la muerlc & el y d su niudro y d sus liermu- 
ucs , que presot y al^idos ou poder do los enemigos es- 
tabao. Otro* alegres y canrando como si esciparan 
de an ^Tindo mal iban 6 In horca , ca Ionian pur cosa 
LonrosR dariu vida por la liberlad: Parte asimismo de 
lot que bicieron e«cla«os , le cnacertaron entre si, j 
muertes sus auii>s se acagieroo d los mantes , de 
,donde d manerade salteadores corrian la tierra, y no 
cesflbab de inoTer i los pucblof comarcanos & lomar 
las armas. Para sosegar estas alteraciooes fue nece- 
airio ijue Uarco Agrippa ya yernode Auguslo, desde 
Fraociu, doade tenia el gubierno de aquclla tierra 
posa'c eo Espana: pekd nlgunas veces con aquelhi 
gcutc obstinada lleTaudu lo" suyos lo peor ; por esto 
afreotd una logion entera que tenia la mayor culpa 
del dai^ii too quilalle cl snbrcuombre de Augusta 
que antes le duban : con este uasligo despertaruu los 
(lecnds soldados y se bii:ierop mas recBtados y vulien- 
tes; por conclusion tndaSBqucilasalleradnaessaso- 
tcgaron <te lodo punto , y A^rippn qued5 por vence- 
dor. Toduslosquepodiniitrnfrurmi.sfueronmuerlos: 
itlademas mucliedumbre, quiladasusimi^molasar' 
inai', liiclerou qucpa^aseuo inorard lo llano, remedio 
I'onquoceso lii ocasion dcullioralarfc; y fmulinente 
auuque con dilicullad se apacifjuarou. La lioura dul 
iriuuto que por estas coS4S ofrecid i A|jri|ipa el seua- 
do , A ejcmpin de fu sucgru , no quiso aceplar ; sulo, 
lueltol Homa.en utiporlal><3IODj> del campo Uurciu 
iiNindd pintsr una de^cripcion du Espaua , bieu quo 
lus meJidas de la B^lica o Andalucia oo eslubuu do 
10(1(1 puDlo ajusUdas, conio lo lestiGca Pliuio. Eslo 
en E.<pnria. 

En Roma Cornelio Balbo natural de Cddiz, dc 
quien sodijo Tue consul, triuiifd du los garamanlas 
eluno l6aulesdelaTeai(ladeCris'o;y Tucelprime- 
ro de los cilranjeros d quiun se buu aquolla bonra, 
yjuntnraenteelposlrerodo los DariicutMres;cudi!s- 
fuesque Roma rino en poder de un sefior, solo los 
i^Nipfradores y sii^ parientes iriunfaron en to de ade- 
kiiit«deln«geDlrsqueveucian;y^Ia vrritad el a^a- 
raio du los triuubs do buenos y lionefl'os principios 



era ya llegado d taota locum y fiu^o que BMQas lo 
podian llsTsrlps graudes imnenos. A losifemdsea 

lugar de aquella boura d^ ban los ornamenlos iriunfa- 
les, que eran una vestidura rozapintp, uua guimilda 
de laurel , una silla que llamaban curel , un biculo 
de mdrGI. Hay quiea di^ quo despues de lodo esl^ 
lioboouevoimoviniientosenLreloscdutsbros.y que 
los enibajadnres que enviaron d Etoma d dar razon de . 
si y do la causa de aquellas alieraclones , reparlidos 
por diversas ciudades da Italia, perdida que vieron la 
esperania de volvar d su tierra , todos loiuaron la 
muerte con sus mano«. Eiitru jogenios tan groseros y 
ftentetanriTaalguDOsespariolesseseoalaroD por este 
tiempo . y fueron rammos eo los esludios y letras de 
bumaniddd. Caio Julio Higiao, libcrto'de Augusto, y 
Porcio Leiroo, ffrandehombre en li profesion de retO- 
rica, vainicn da Seneca el padre del oiroS^ueta qua 
Mamaron el Filrtsofo, rueron ilustres en Roma, y bon 
rarofi d Espaufi, cuvosnaturales eran, cou lu rumude 
su erudieiou. Los libros que andan en nonibre de Ui- 
gino, i'Mmas los alribuyen AolMderniisino nombre 
alejandrino di) nacion, pero Suelonio parece sentir 
lo contrario, pnrquo diceque d un mismo, unos Ie1ia- 
ciau alcjaodnno, otros espatiol , A los cualesd sigu' ; 
y aiinde que tuvo cuidadode la biblioteca 6 libruriadu 
Augustn. y fueniny famiiiBr delpoelo Ovidto Nasou, 
dpmdq ilestoque Julio Modesto suiiberlo en loseslu- 
dios y eo la doctrina siguid Us pisadtti de su patron. 

LIBRO IV. 

CAPITLLO I. 

I>c la vcnlds del HIJo de Dies al mundo. 

Llccahos d la$ reljcisimos tiempos eo ((Uc el llijo 

de Llios, como era necesariu eo cumpliniienio de lo 



i iiabi^u proraetido los saulos prorelas, se iiioslrO 
- Iioinbres eo la caroe beclio iioinbre , y cuu uuu 
a luzquclrnjo i lu tii'rra,eoseri6sI geoero bu- 



luuno dcsi'jirriadu y perditlu, y se ulUij 

la s:;>lud. Restiluyd la jusiicia queaii(iuba d(j>tcrruda 

dul uiundo, y alcauzuuo con su muerle el pcrdou do 




los pecBdo« , cdificA i Dios Padre un tmpio sanio i 
la irnze del ccksliiil , y le fundo para sicmpre eo li 
tierra , el cuul se llama la I);iesia , cuyns ciudadanos 
y paries somoa todos aquellos que pOr benrllcto del 
misico Dioslion.usrecibidopor lodoel mundftlaRa- 
ligion Cristiana , y con fe pure y firme la consarra- 
lO'ii. Y por (^uaQio &e lu primervs prorinciu del 



94 BIBUOTECA BE 

inundo que alirazaron e^te culto y religion , y do las 
4]ue mm recio eu elta tuvieron , Tue uuu Espim; seni 
uecesario reislsr lo muclio que bizo y |iadeci6' en 
uquellosprimeros liempos d«liilglesiiJ por esUcausa: 
juiitanieiile seri bien ponarpor escrito In nuevn fur- 
IDB J Iraza que se did en el gabierno seglar; las ridas 
y lieclios d« los omperadorea romanowomo do seiio- 
res que eran de Espana , Ibb peless y luchus de los 
primeras crlstiunm, triunlbs y coronas deles sen tos 
niirtires;Bqiiellosquapor la verdad perdieron Iss vi- 
das y dDrramaron su anajp-e: diclnjsas y nobles ul- 
uiBs. Lt brevedad queaeguiremos , seri muy grande: 
tocares & saber mas que poner 6 la larga cada cual 
de eslas coMSj porque no crcxca esU obra mas du lo 
que serja razon. AyiuJa y acudedesdeelcielu dlvina 
luz, encamina y endereza auestros intentos y ptuma, 
irueca nueslra ignoraacia cod sabiduriu mas alia, 
liHZ que nue^lras p^tlabras <ean iguales 1 la grandeza 
delsujeto: todo por lu boouad ypur la latercesiou 
de tu santisima Uudre. 

El nacimiento deCristo, Hijo de Uios , eo el ntundo 
fue^a 25 de diciembre del aii^i que se cnuid de la fun- 
da^ou de Ftonia setecie >tus ciiiuueDta y diis, cuu- 
reaLa y dosdel imperio de Augusto, en que I'ueron 
cdn*uks Octaviuno Augusto la trecunu vezy Miirco 
IMaucio Silvano. Iksle (lumero de afios algunos qui- 
lau unario, otrusdos, y aua nocoacuerdaii toiliis en 
los nombres dc liis cdrnuies que Tuurou A la su/nn: 
variedadque asimis:::!! en tieuipo deSaiiAgusliusu- 
cedi6, como bi mismo lo reliore. Nosotros cousidera- 
dus to<1as las opinioues y las razoaes que liaciiD por 
cada UDa dullas, seguimos lo que uus parecia nius 
' probable, yd lo qu« autores nas graves searrimau. 
El lector podra por to que otros cscriben ,escoger lo 
qtie juzgare ser mas courorme fi la verdad. Oejudas 
puus uparloestn yMmejuntesuuestiones, veitdremos 
li lascosasdeGspitia, dado quo por esle tiernpo ape- 
nus se otrece cosa que du contur sea sino lo que es 
nius principal, que reducidas '.odm las provincias de- 
Uiju del imperio y gobierao do uu mOiiarca , Ins eitpa- 
frales asi bieii que lodos los denies gozabaa del so- 
slegJ y de los bienes de una biutiaTenturada paz, 
caiisados de guerras lau largas, que eucadenadas 
uoasdeolrasse contiuuaruii por laiitoa alios. Ala 
verdad era razoa quis-el aulor de la paz- elerna Cr js- 
to Hija de Dios , 6 lu balluse on el mundo , 6 le trajese 
la pnz. Pur esla causa pocjs cosas memurables su- 
ceilieron en Espana eii tieiape de los einperadores 
Augusto yTiberio: sill embargo serelaiaraa hIru- 
nas; mas per coiitiuuur lu liisluria, que perserellas 
muy noiables. 

Eatrc las bistori adores solo Diuti, sin senalar tiem- 
po ui lugar, on particular cueiila que un capltan de 
salleadores llamado Corocota (de los raucbos que 
quedaron por toda E^paua & causa de las guerras pa- 
radas, y por jalibertad y rue.-nilsqu^liiibianlOmadu, 
liacian mal y duno por todas partus) dice pues que 
comolebuscasencon diligencia piradarle la muerle, 
el mismo de su volunlad se presenl6 delante el em- 
porador: cou lo cuul no solo le purdond siuo le d\6 
tambicn el dioero y la lalla que esluba proraetida al 
que le prendiesed matase. FaJleciii desu uurermedad 
AuguslD en \ula de Cunipana 6 19 de agosto el aTio 
.le Uristo IS, en edad do setuuta y seis aiios menoi 
treinta y dnco dias. Fuo el primero de los empera- 
doresromanos; y si minimos lascosasliuniunas,el 
mas dichuso de todiis, cu vcngd lu muerle de C^sar 
su padre adoptive ytior.aturiiJ, vcnciii J Sexto Pom- 

feiu en SiciM , it turoo l.epidu lu compauen> redujo 
vida particular-, y do muclio despues desbaratoii 
Marco Antanio juulo dla Prcrusa ca una balalla na- 
val que le diu : queddsnlocnn el imperio por espacio 
ducuuccQlB ycuatroafins Uerecii3 iiombre de padre 
delupatriaporlaiescelontescosasquebizoengucrra 
y pu. LeVBDli muclios clilicios , por dondc solia de 



GASPAB T PDIO. 

ctr que la ciudad de Roma era antes de ladrillo, y »l 
taliahia lieclio de murmol. Dej6 norsusucesor a Ti- 
l)erio NeroQ su entenado, vencidode los bala;;o5 de 
Liviasu mujer, dadoque Ueriniuico ysusbijosleiitau 
mejordereciiujilterodarle. 




Gubemd Ti'ier lo N .Ton el imperio de Roma veinte y 
dos anus, seismcsesy algunos dies. Fue Iiombre tb- 
riu, ydeingunioqueteniudubieny demal. Al pria- 
cipio se goberu6 bli^n, ailelante se did & la lujuna de 
todas msnerus , & la crueldad yavariciB, con que afe<J 
la buena fama que tenia g^inada. El vulgo le llamaba 
Callipedes, que es uo animal ci cual se mueve muy 
depnesa, y nunca se mueve un coda adelante. Dfe- 
iou\'i este uombre porque lodos los anos liacia apres- 
tariudo lonecesiino para visitar las provJuciBS, por 
otra pattc resueltodeno dejir d Romuni ausenlarse. 
Eu liempo do uslecmperadorCcrmdnico liacia la guer- 
re en lo postrero de Frautia , y sabids en EspAna la 
faltaquepadeciade cosas neccsarias, leenviaronar- 
luas y caballus (untu con canlidad de diiieros quo M 
noquUo aceplar, aunque recibifi lo dcMBS, y dio 
grutfas 1 los espanotes por la muclia vnlunlad que 4 
la repliblica de Ro:na inosirabau. Esla avino eF alio 
segmidod^i imperiodeTiberio,6nquesedid licen- 
ca & los emlinjadores de la Espafia Citerior paru que 
en el la edilicascn un tempio en memoria de Au- 

Siisto. Encompeienciade esla adulacion la Espana 
Iterior hizo por sus embajadores iiisiancia con el 
empftradnr psra que * ejemp o de Asia les fuese lici- 
to liBcer lo inispio en memoria del liiismo Tiberio j 
del.iviasu madre: co«a que nose usaba, dedicar a 
ninnun princIpe lemplo antes de su muerle. Ojii el 
empurajor esta embajada, pero no quiso venir en U> 
quele pedian; antes moslrd pesarlede la licencia 
dada li los asianos : lodo era en «l modestia afecuda. 
Por el mismo tiempd se altcraron de nuevo los 
cdnlabros, Tcon robos y correrlas que liacian de or- 
dinurio, duban pesadnmhre & los comarcanos. Par 
esla causa los romanos fueron forzados i repariir 
gucrniciones por aquella lierra ; provencion con que 
por una parte se uiil'ren6 ette alreviniienlo, y por 
otra con la comunicacion de aquellossoldndos roma- 
nos Ins uatiirales dejaron su lierfza arostumbrada y 
so hicierou mas humanos. Demis dusto Giiein f'lsiin 
gobernador poco antes do Espana, 6 por mt-jor decir 
roliudnr, parsmpecliarsequedii^lamacrleaGermf- 
nico i'vatr con yerbas en Aitliocbia la del rio Uroa- 
tes,vuclto ^Homa, sedid^i si mismo la muerle sea 
pnrquo su concieiicla le acusaba , sea por uo poder 



lIlSTOIiiA DB ESPA5A. 



05 



coDtrastor d la r&bia del paeblo ; el cual por el amor 
que teDia 6 Germinico., estaba furioso, y se inclina^ 
ba A creer de Piiion lo que se sos()echaba. Otra cosa 
sucedi6 muy imeva y estraordiuaria, y fueque d Vi- 
vio S«)reno proc6Dsul que fue de la Espana Ullerior, 
acus6 su aisino hijode haber cubechado aquelJa pro- 
Yincia: fue conveocido en juicio: y por ello dester^ 
rado d Amorga, que es una dc ias isiasdel mar Bigco, 
y se caenta entre las Cicladas. Asimismo Lucio l^i- 
son , prelor que era de la Espana Citerior , con impo- 
siciooes Duevas y muy graves que infenl6 , alboroti; 
los duimos de los naturales de suerte que se coojura- 
ron y hermaDaroa contra 61. Liego el uegO'*io d que 
un labrador termestino en aqueilos campos le di6 la 
muerte. Quiso salvarse despues de tan gran bazana, 
pero fue descubierto por el caballo que dej6 caosado: 
bfiliado y puesto d cuestioo de tormento no pudie- 
ron hacer que descubriese los companeros de aquella 
coDJuracion , dado queno negaba lenerlos. Y sin em- 
bargo por recelarae que la fuena del dolor no le lii 
€tese blandear , el dia siguiente sacado para de nuevo 
atormentarle , se escapd de eolre las manoa d los que 
leilevabaoy y conJa cabeza did en una pena tan 
^ran goipe que riudi6 el alma : tanto pudo en un rus- 
tico la fe del secreto y la amislad. Esto sucedi6 en 
Espana el ano 26 de Cristo. 

Eu Roma seis aiios adelante Junio Gallion , herma- 
no de Seneca el Fii6^ofo , por mandado del emperador 
Tiberio fue desterrado de Roma no por otra culpa, 
sino poraue sin su licencia propuso en el senado que 
d lossolaados pretorianos, cumplido el tiempo de su 
milicia , para ver los juegosptiblicosy para boorarlos 
diesen en el 'teatro asiento mas alto de lo que acos- 
tumbraba. Sexto Mario otrosi bombredenaciou espa* 
uol, y tan rico que en espacio de dos dias hizo.der'* 
ribar en Roma cierta casa de un su vecino que vivia 
junto d las suyas , y despues mudado parecer la torn6 
d reedilicar ; este fae acusado de haberse aprovecba- 
dode una hija suya que tenia de gi^util parecer: con- 
vencido del delilo , le despenarou del monte Taf- 
peio (1), la hija al tanto fue muerta. Dijose que susrl- 
quezas le acarrearon aquel dano por hacer el pueblo 
juicio de lo que d otros habia pasado, en especial que 
inego el emperador se apoden6 detodas ellas. Mostrd- 
base con la edad mas inciinado d la codicia , y de 
{leores inauas y mas danadas costumbres. Justo cas- 
tigo del cielo , que se despeiiase en tantoa males 
el que no castig6 como faera razon la muerte que 
dieron contra justicia d Cristo Nuestro Senor, cuya 
▼ida fue santisima cual convenia al que era hijo de 
Dies. Hurid puesto en una cruz el ano 34 de su edad 
a 25 de marto : los que sienten de otra manera , re- 
cibea eogano , como en particular tratado lo averi- 
guamosj tal fue la paga que los hombres dieron d su 
inocenciay d sudoctrina yd tantoa beneficios como 
les hizo. Las mismas piedras como con uncallado do- 
lor se quebrantaron , la tierra padecid un temblor es- 
traordioariOy el mismosolseobscurecid yencogid sus 
rayos; bastantes testimonies y muestras de cuan 
gra?eera esta maldad. Pero sin tardanza como dl mis- 
mo lo tenia dicho , y como era necesario^v abierto al 
tercero dia el sepulcro en que le pusieron , y espan- 
tadascon el gran ruido que results, las guardas, salid 
sano. vJTO y saWo: milagronunca oido, manifiesta 
praeoa de su santa divioidad. Algunos eoteodieron 
que la ave F^nix , ia cual fue vista como lo refieren 
Dion , Tdcito y Plinio antes del postrer ano del irope- 
rio de Tiberio , did indicio y fue prondsticoy muestra 
de la resurreccion de Cristo Hijo de bios ^ por suceder 



(1 ) El delito de Sexto Mario no era siao el ser muy rico 
y desear Tiberio apoderarse de sus riquezas; per esta causa 
le acusd de iacesto con su hija y foe precipitado de la roca- 
Tarpeia. Asi lo pieasa Tact to. 



en aquel tiempo , y ser ella de tal nataraleza que do 
sus cenizas despues de muerta torna d revivir. 

GAPITULO 11. 
l)e los emperadores Caio y Claudio. 

FALLECid el emperador Tiberio d 16 de marzoel 
ano 78desu edad, que eraet 38 del nacimiento d<s 
Cristo y ydJasazon eran cdosules Gneio Acerronio 
Prdculo y Caio Potio Nigro. Sucedid en el imp^rio 
Caio tiijo de Germduico , el cual de cierto gdnero de 
calzado de <^e usaban los soldados , y en latin se 
llamabacaUigffiy tuvo sobreuombre de Caligula. Se* 
iialdsesolo en la'locura que le durd todalavida, y 
en la fea muerte con que acabd ; porque pasados trea 
aiios diez meses y echo dias que gastd en maldades 
y desbonestidades estraordioarias , fue muerto por 
Chdreatribuno de una coborte Pretoria, que eslo mis- 
mo que oapitan de una co,mpania de su guarda. £mi- 
lio Rdgulo, cordovds, intentd antes io mismo: el dni- 
mo fue grande, y no manor que el- de Cbdref^; la 
fortunale fue contraha, porque fue descubierto y 
P'igd con la vida. 

Ai tiempo que murid Tiberio, Agrippa (Sao Lucas 
en los actos de los apdstoles le llama Uerodes) se ha- 
llaba por su mandado en prision en Roma d causa que 
en cierto couvite mostrd deseo que Caio sucediese en 
el imperio. Recompensdie (^1 este amor no soloconsa- 
catle de la prision , sino con hacerie rey de Iturea en 
lugar de Filipo su tio que fallecid poco antes , y era 
tetrarchd de aquella provincia. Fue grande la envi- 
dia que d esta causa coucibid conlrti el otro tio suyo 
llamado Herodes, teUarchii de Gablea , el que matd d 
San Juan Bautista y'se halld en Jerusalen d la muerte 
de Cristo: tanto que con intento de bacerle mal y da- 
no se partid para Roma. Pero Agrippa su sobrino se 
did tal mana , que le acusd por sus cartas de cierta 
traicion que tramaba , y hizo tanto que le desterraron 
d Leon de Francia como lo sienten los mas auto- 
res por testimonio do Josefo en ias antiguedades ju- 
ddicas , dado que en otra parte dice que huyd por la 
crueldad del emperador d Espana. Averiguase que le 
hizo compania la famosa Herudiade , y que en el des-> 
tierro did fin d sus dias con muerte semejante d la vi- 
da, que fue torpe y sin concierto. 

Despues de la muerte del emperador Caio , Claudio 
su tio hermano de su padre, el cual por miedo no le 
matasen estaba escoudido , fue de alh' sacado para 
ser emperador el ano del nacimientode Cristo de cua- 
renta ydos (42 J. Desed %l senado romano y aun aco^ 
metid d cobrar la libertad , mas no pudo salir con su 
intento; principalmente que el rey Agrippa, d la sa- 
zon de sa reino vuelto d Roma, bizo grande negocia- 
ciou y fue mucha parte para que Claudio saliese con 
el imperio. El dnreuumeracion de este servicioleacre- 
ceutd el sehorio con nuevas tierras que le did. Mu- 
chos vicios reinaron en este emperador, y sobre to- 
dos el descuido fue tan grande, que Messalinasu mu- 
jer se le atrevid casi d vista ae sus ojos de casarse 
p6blicamente con un mancebo principal llamado Sillo 
verdad es que aunque con diOcuItad en fin lue ejecu- 
tada y muerta por ello : cob que el emperador hizo 
otro nuevo desdrden , que se casd con Agrippina so- 
brinasuya^ hija desu hermano Gernidnit;o, yde Agrip- 
pina bisnieta del emperador Augusto. Estabaii tales 
m:.trimonios por derecho romano prohibidos ; para 
dar color d su torpeza bizo primero una ley en que se 
daba licencia que los tios libremente pudiesen casar- 
se con sus sobrinas. 

Al principio de su imperio envid desterrado d Se- 
neca d la isla de Cdrcega : despues le Tramd d Roma 
para hacer le maestro de su'enteoado Domiciq Neron 
que d la sazon era de cinco anos , y d perspasion de 
su mu^er preieodia nombrarle por su-sucesor , y sl- 
teponelle d su mismo hijo llamado Britdnico que le 



(HI BI8LH)TECk M 

qnedd de Hessalina. Taro el (mparb casi citorce 
alios. Eq este liempo TuroDio Gracula espanol flore- 
d6eD Roma con Tama da liomlireorudito:astDiiSDio 
Lucio UoderntoCalufflda, natural de Cddii, cujos 
libros Je agricultura andaa cumuQmenta (I). S^iteca 
■«a aus declamacioaes liace nieDcion de otro« dos ora- 
dores eS[)anoIe9 ([uevivieron por sale tiaoipa eii Ro- 
laa: el uaosellamdCornelio, el olro CiodioTuriao: 
el maa faniaao Tue Porcio Latron , de quien te habIA 
pocoaates, ^d^l dice Qiiiutiltanoque a1 principiode 
BUR razaDBiiiienios j ordciones aotia allerarse y tem- 
blar mas de lo que su edad pedia 7 el gran ejercicio 
que tenia ea orar. Eusebio aice quQmarid de cuar- 
tauas. Aitda uoa dedamacioQ suja contra Lucio Cali- 
lina. Algo mas viejo que todos eatas era y tI* la en 
Roma Seitilio Heaa natural de Cdrdova, mascoeo- 
cido por ladesivuuldad de su estilo v rudeu de bus 
Teraoa, queporsu erodicion y poesia. 

Gobernaba por estos tiempos coa nombra de de^- 
pensero la Espatia Ctterior Dmsilaiio Ratundo liberto 
del emperador Claudio, la BiSlica uu bombre princi- 
pal llamado Umboaio Silio. Junto con esto ae habriaa 
ea Eapaha las zaujns y se ediabao los cimiealos de la 



OAEPAB V flOIG. 

Religfin Cristlaoa ; porqae Jaeobo bijo Jel ZebedM 
por Eobreaotnbre el Mayufj deapues que predicA en 
Judeafcu Samaria comolotestiticubii Isidoro, vino 
en Etpaiia. Public6 la nuevit luidel E'aagelio primero 
en Zirasozn, doode por au amoaealacioa teediticA 
no templo coa advoctcion de la Vir^eu sagrada , quo 
boy so dice del Pilar: asi lo Uene comuumenle aque- 
lU genie conio cose recebida de sus antepasados y ve- 
nidade unos £ otrosdo manoen mano. Nosotroiino 
tnniamos prop6sito de alterur opiaiones scmejantes. 
Coacuerdaa eu que vuelto de Espana i .'erusalHo, U 
causa uo sasabe; paroque en aquelia aantaciudid 
fue martirizado ea los dias de los Azimos i veiute y 
cinco de morzo por Herodes Agrippa , que prvteuditt 
por esta menera dar un principio ««railable at reiao 
que Claudio le babia dado de los Judiog. 

Sobre d ano en que padecii} bav alguna dirersidad 
mas del ciclb bebreu se saca que el arto cuareDtay dos 
de Crislo los Judios celebraron su Pascua tibadoA 
voiote y cuatro de marzo , y comenzaron los diaa de 
los Azimos 6 pan ceoceno, en los cuaiea dice Sau Lu- 
cas eu Ins Acios que la dieron la muerle. Sn cuerpo 
rue lomado por bus discipulos; y puesto eu una DKTe, 




coatearoD )a mayor parte de Espaiia : Gnalmenie i 

velnteyciocode Julio apprtdilft ciudad de IriaFla- 
via, queenio pastrerodeGoliciahoysellamaelPa- 
droD : de doude i (reiuta dias de diciembre , auoque 
el alio no se sabe , le trasladsron i Compostella, lugar 
CODsagrado y Teneredo detodo el muodo poreslaraill 
aquelsagradosepulcro. En todaEspariasehace fiesta 
7 memoria deste santo ap6s(ol el dia que \\eg6 & tt- 
pifia, y el eu que Tuetrasladado; poro ea e! mes de 
marzovuaudo fue muerto, no se le hace Gesta por 
estur la Igleila ocupada coa el ajuao de la cuaresme, 

(t ) &US doce libros de isricuUnra y un tntario sobre lot 
irboleieriaacsTiiascoael estiloelcKsnte y poro del liem- 
pa de Augu^to. I^slin lleaos d« prece^iloi cjcelentes , y auD 
hoy merecfn la olimadoa de loi sAbios. 



7 con las lugrimas da la puiiitoncia : coslumbre muy 
guardada antiguamente de do celebrar eaaquet Uem- 

po fiesta de aingun sauto. 

Esluio el cuerpo deste apdstol o'vidado por largos 
tiempos liasta tento aueen tienipo del rey D. Aloosoel 
Caste porlos alios del Scnorde ocliocientos fuedescu- 
bierto poramoneslacion diviuat , y en el mismo lugar 
(iaificaro.iensunombreunmujf famosnietnplndoDdi 
ba sido siempre muy revereoaado. Acreceutdse osta 
devocLoa cuaado e! rey don ttamiro , que reiaij poco 

* latrodDcidos CD nti lorre, le loeruban loi ntiadorcs 
i las murallas de lis plaiaa pars eipuirntr 1 Ids dereosorei- 
Aai deM6 ileeer U que uuran lot rauiaoosconlra Si^oloy 
contra mucbaa aii'as poblacionci. Eaii copiida del -modelo 
que orrecc el Husco de Artilleria. 



BiSTOUA D 

despnes de don Alonso , en la bmosa bBtoltn de Cla- 
TJjo con U Hyuda done gloriotn ssdIq Tcncid uni in- 
nunsrabia morisnia , j por medio desta victoria librd 
i lo* rristiana; de un gravisiuio tributo; que coda 
un.aDO entrcgaban li ir» moros por porias cien doo- 
c«llu escDgioas, que era una servidumbre miserable. 
VoT esU causa desdti entonces so did principio & In 
cASlumbre que [ieneo los soldudos.oiipurialosde apc- 
Ilidar el nombra de Saniiago y invocur su ayudn si 
tiempo At\ pelear. Asimisraoeo raemoria du este be- 
ueGcio por voto se oblignron do pa gar cada un afio al 
templo de Simtiago de cada juguja de lierra cierta 
meaida de irigo : CMlumbre, que por haberso allc- 
rado muchas veces los pantiiiccs romaaos con diver~ 
Msbulus expedidasiesteprupdsJto luhanranovado, 
J bof dja en gran parte de lispuua se guarda. 




SoiaaOo HrUsl H ilempo de la doaliicloa rouini. 

Ti6nese por cierto que el tierapoqueesiuToSan-. 
liago en Espaiia, se el tiegaroa muy pucos disclpulos: 
los que masdiceQ,cuenlan nuuveesrogidosenlre los 
dentas; es A saber Pedro obispo de Ebora en Porlu- 

El , en cuyo lucar otros ponen i Tbcsiphonte obispo 
rgitaoo, qtietiieunaciudad no lejos dela que boy 
llamamosAlmeriarCecilio Eliberrilano , que eraana 
ciudad cerca de donde bay w\& Granada : Eu^rasio 
Illiturgitano , secundo obispa de Avila, Indalecio Ur- 
citaDo(Urci seentiendeeraun pueblo quelioyse lla- 
ma Verga en losconfmes deNaTarrBlTorcualoAcci- 
tano. queoslomismo que obispa deGuadii :ltesicliSo 
C«rtiicsiDonoleJosdeA3torga:porcoDclusioii Atha- 
nasio J Teodoro, guarda* que fuerondel aepulcrosa- 
gradocomose Uent pOrfdma, <f aun susscpulcrosse 
mnestran del uno y del olro lado del en que esU el 

' TOKO [. 



optisTol. Algunos escrilor« piensan que lodos eiing 
que liaman dJscipulos de Santiago , fueron eiivi'mlos 
en Espufia porlos sagradosaprtstolesSan Pudru ySnn 
Pablo parapredicaren ella el Evangelic deCrisio. Pe- 
lagio obispo de Oviedo, que escriblo su bisioria liabnt 
quinienlos anos, cuenla por discipulos de SauUago d 
loHsiguicQles :CB(ocero,Basilia, Put, Grisogono, Teo- 
doro, At ha nasio y Maximo. Lauutiguednddestas co- 
sas y de otras senejanies, junto cou la faltadelibros 
tuirc que no nos podamos ollegar con seguridad i 
□ioguua de estas opinioues, niaveriguar coo cerii* 
dumbre la verdad. Quedard el Icclorlibra del juicio 
en esta parte. 

CAPITULO HI. 

Del emperador Domiclo Ncroa. 

A ClauJio matdcon yerbasque tedid, uneuDucchit 

nue leservin demaestresalny lebacialu solva: olros 
illcen que AgrippinasumujerpOrTereniperedordsu 
hijo OoiuicioNeronideseo muypfrjudlcjal para ella 
misnia. Lu que coosta es que pasi) desta vida el auo 
cincuentay cinco(SS)deCristo(l j.Domiciosi: ea- 
tenudoysucesorgoberniiel imperlocalorceanos, los 
cinco primerosniuybii^,comolotestilicaba el mis- 
mo Trajnoo : detpties con fa edad se dcspefi6 trl 
todo gSnero de lorpezas y crueldades (no de ntra ma- 
uera que cuando una bestia fiera se suelta de dciide 
estiencerrada, que todo loasuela) en tanto grudo 
quedidla tnuerte Asu misma mndre, cod la cual prime- 
ro liabiii prelcndidousardeshonesbimeitte : lo mismo 
b\io cod una su tia y dos mujeres que tnvo ; Octavia 
y Popea , sin pordonar i SAneca su raaeiitro ( i), ni 
al fncliio Poeta Lncano (3), bljo que fue de Muliu 
(I) Eocste liempo Borecid Pomponia Mela, naturil da 
Helarlaen el reino de Gnnida. autor <le let obu geogMtti 
beSita Orbit, escriiicon tnfilodoy imeaiiBda taa niuchos 
i^DCCEOS de binoria , para har«r mas agradabte la leduri. 
Hoy ea muy eslimada por su CMctitod , y aljioaoi rrllieos Ji 
liaa ilustrado cod doIu crudilai caoio Vosioy GronoTio y 

(3) Nacid en Cdrdaba el aao 13 de J. C. Eatudid la elo- 
rueada, yaprendid la Hlogoria estdici ea la esciiela de Ale- 
jandrla. A band on d el roroy poraocauiarcekisaleniperador 
Cihpula que se preriaba da eer el primer oradar de Ctoma , y 
obLuio cl ct[^ de queetor. Desterrado 1 Cdrcega par It amis- 
lad que turo run la viudi de Domicia, uno de sus bien- 
becborea, eacribid Im libnn de ContiJatione quededicdl 
au madre- Cauda Agrippina too el emperadar Claudio, le 
llamd pira eacargarie de la edacicion de Neroa lu bijo qi)« 
queria hacer eleiar al toiperio. Hientrat el diacipulo impe- 
nai se goberad por los (ootejos de Seneca fue eslimaJo del 



prtKncia de su macatro \nl(i mnltlmente de eoveaenarlo 
T tiiego lo euvoliid ea ia coajuracioa de Piaoa pi>r ta que fue 
eandi>nado i muerte coo U merced de que se le quJIaae la 
vida del niodo que quitieae. Sa ibrid lia Tenaa pira morir 
desiDerado;peroroaiosalidamy poeaaaagre, toaidTeaeao 
que laaipoco le produjo efecto. Entonces ee entrd ea un ba- 
uo calieate donde marid ahogado del bumo y del vapor de 
ioa licores, tiabieudo esperadola muerte con muchi (ranqut- 
lidad bablaado con lua amigos. Fue uao de los hombre* mas 
sibioa de tu lieinpo; pero au ealilo se apartd de la uoble 
aeocillei de los antiguos: es eortado, senieaciaso, Ueao de 
antitbesis, y de Qguras brillaotea auaque ttl Tex peude 
adorno! eseesivoa. 

(3 J Nacid ea Cdrdoba et aiiatreinta j nueve de i. C. y 
era bljo de Anoeo Heli heraiaoo de S6aeca. Luego que lle- 

gda Honw, lodavlajdven. se hiio cdlebre porsu — 

griegasy ■■--- - - '- -•    
qiif ator b 

la poesia co . . . , -- 

ocasioD de perderle. Lucaao deieaso de Tengarse da tal 
eaiidia tOUb ea la conjuracioa de Pison, y fue condeaado k 
muerte. Se biio abrir las lenas ea ua bauo ciliente . j mu- 
rid con la flnneia de ua Eldsofoa los velnle y sets auos de 
(dad. Su poema de La Phursalia es iachado ea el eslilo; 
pero liene pensamientos esceleotes, muchas mliiaias de po- 
lilica y baatante mages lad. 



98 BIBL10TECA DE 

liermano de S^oeca , ni 6 otro gttn nfionero de f^ente 
principal : cruel carnicerSa y Tea. Pero en io que mas 
se seuald su torpeza , fueque A inanera de mujer to- 
m6 el Yelo y se casd publicamente con un mozo, como 
si fuera sumarido, y r1 contrario hizo abrir un mu- 
chachod maneradc mujer paracasarse con 61: tanlo 
puede un apetito desenfrenudo. En el tealro 4 ma^ 
nera de renresentante contaba y tauia delaute de to- 
do e\ pueblo muclias veces. 

Pasd Ian adelaute su locura, qve para holgarsey 
como por burlapuso fuego § la ciudail de Ronia, cou 

3ue se quemo casi toda. Fue grauile la indignaciou 
el pueblo por sospecbar Io que era: para remedio 
impusoAlos cristianos baber causado aquel dano, y 
asf fue el pn'mero de los emperadores romanos que lo^ 
persi^uidy afligi6cou todogenero de tormentos. Der- 
raroaba por una parte las riquezas , que decia solode- 
bian servir de dallas, por otra codiciaba y to- 
maba contra razon las arenas, como moustruo com- 
puesto de yicios contrarios. De la hacienda piiblica 
erapr6digo , codicioso de los bieues parliculares. Por 
este tieropo el famoso encantador ApollonioThyaneo 
cntre otras provincias por donde di*icurri6 viou tam- 
bien d Espana. Lo mismo bizo el ap6slol San Pablo 
despues qiKSe librd en Roma de k canel, segun que 
en fa epfstola & los romanos mostrd desearlo y pre* 
tenderJo. Asf lo dicen graves aUtores , y ann se tiene 
porciertoque enesleviajepuso de su mano por obis- 
po de Torlosa A RuTo hijo de Simon elCireueo aquel 
que ayud6 d llevar la cruz i Cristo) y bermano de 
Alejandro. Asimismo Beda y Usuardo tesliGcau que 
dejopor obispo de Narbooa d Sergio Paulo, al cual 
de proconsul que era en la isia deCbipre, convirti6 
en sienro de Cristo , segun que en los Ados de los 
ap6stoIes sc reHere. Y aun no falLa quien diga que lle- 
vd consign d lerotlieo por sobrenombre el Diviuo, 
maestro de "Dionysio Areopagita ^ de Espana , doudc 
era natural y tenia cargo del gobierno, comopersona 
que era de grandeautoridad y prudeocia. Otros con- 
tradicen todo eslo por razoucsquoaqui no se refieren. 

Porque lo ^ue eiMetafrasfc afirma, queef apdslol 
San Pedro asunismo vino d Espaua , los mas eruditos 
)o tieoen por engano y cosa sin fundamento : verdad 
es que desde Roma en vi6 d San Saturnino por primer 
obispo de Tolosa la de Francia, al cual sucedid Ho- 
norato , cdntabro de nocion, queenvi6 d Firmiuo tiljo 
de Firmo d predicar el Evangelio en lo mas adentro 
de Francia. Obedecid 61 y predicd primero en Angers 
despues en Beoves, y (iltimamcnte en Amiens; y fue 
el primer obispo deaquella ciudad y en elladerramd 
su sungre, y como d tal le bacen Gesta y tienen tem- 
pto consagrado en su nombre. Honesto sacerdote de 
Saturnino, enviado por 61 dPamplona para ensehar en 
aquella ciudad ysucomarca el Evangelio, fuepiaestro 
de Firmiuo y le enseno en su tiema edad , ca era na- 
tural de Pamplona: pero esto sucedid algo udelante. 

Habia Servio Sulpicio Galba gobernado la Espana 

Citerforpor espacio de ochoafios. Era ya muy viejo y 

de mas de setentaauos cuando lenombraronporem- 

perador conestaocasion : Julio Vindice, d cuyo cargo 

eslaba la Gallia Narbonense , alterado por las cruelda- 

des de Neron ypor lasdemds torpezas suyas convidd 

d Galba como persona degrande autoridad , y le re- 

quiridpor sus cartas que acudieseal remedio de tanto 

mal con aceptar el imperlo. Escusdse Galba de bacer 

esto por su mucbaedady porlagrandeza del peligro: 

por esto el mismo Vindice se declard y tomd las ar- 

mos contra Neron. Sabido Io que pasaba en la Gallia, 

Galba asimismo en una junta de personas principales 

que toda Espana tiivo en Cartagena con un razona- 

miento muycuerdo relatd las causas por donde lepa- 

recia no solo Hcito, sino necesarioacudir d las armas 

en aquella demanda y socorrer d la republica. Dijo que 

Neron era un cruel rhdnstruo y fiero, cuyos vicioscon 

V^M*! «^cnfifiW so P^diaiLmejor atujarque cou su 



CASrAA T ROiC. 

misma sangre : que todos ayudasen d la madrecomuD 
afligida y ecbada por tierra, antes que con el fuego se 
abrasasen todas las provincias , con el cual casi toda 
la Dobleza romana y muchas otras familias estaban 
ccabadas : tan grande era la crueldad y fiere?a. de 
aquel hombre , si se debia llamar hombre y no antes 
besiia fiera. Lo que pur los otros pasaba, podia tam- 
bien avenir d lus t^euias, y d cadacual de los que alii 
presentes se hallabiui ; pues ni Ja inocencia de lavida 
ni Ja boneslidad de las costumbres eran parte parali- 
biar d niuguno de aquel tirano, quesegobemabano 
por razon ,siDO por fuerza y antojo. Si su propio peli- 
gro no bastaba paradespertarlos, mirasendlomenos 
per sus bijos , por suivar d los cuales las mismas bes- 
tias se roeten por el liierro y por las llamas, forzadas 
del amor naiural que tienen d los que engendraron. 

Acaso se ballaba preseuie un uibo que sin respeto 
de su tierra edad liabia side desterradod Mallorcapor 
Neron. Eocendidos pues los que presentes estaban, 
con lalespectdculoy cou el razonamienloque lesbizo 
Galba, .con grande alarido que todos levautaron, le 
apellidaron Augusto y Emperador, mas 6l no quiso 
aceptar el till nombre , antes protesti^ue seria capi- 
tau del pueblo romano y lugarleniente del senado 
contra Neron, que fue uoa raodestia notable. Mucho 
ayud6para llevar adelante estosintentosOthon Silvio, 
gbbernador'que d la sazon era de Lusitauia, y los 
anos p^sados tuvo grande cabida con Neron ; oue apro • 
b6 el consejo de Galba, yresuelto de correr la misma 
for tuna c«n 61 , acun6todo el oro y plata que tenia en 
gran caulidad , para los gastos de la guerra y pagas 
de los soldados, por todo lo cual fuera digno ae iu- 
mortal renombre, siacometieraesta empresacn odio 
del tirano y no pretendiera vengar sus disgustos par- 
ticulares y la afrenla que le hizo Neron en tomarle por 
su combleza d Popea Sabina su mujer; para cozar dc 
la cual mas d f^u voluutad con muestra de Sonrar d 
Olbon le alejd de Roma, y le hizo gobernador de la 
Lusitania,que eralo postrerode Espana y del mundo. 

Hecboesto , y despues de la muerte que did Neron 
d Octavia su mujer hija del emperador Claudio , se 
cas6 con Popea , que fue nuevo dolor p^ra el otro ma- 
rido y nueva afrenla. Tuvo Olhonasi por estaayuda, 
como por ser persona de ingenio, el primer lugar 
acerca del nuevo emperador, aunque en competencia 
de Tito Junio sv lugar tenicnte: bicn que se leadelan- 
laba en ser mas amado del pueblo, porquesinmirard 
interes daba la mano d losnecesitados, y Junio acos- 
tumbraba d vender los favoresdel nuevo principe, por 
donde tenia ofendida gran parte de la gente y de los 
soldados. Julio Yindice en la Gallia donde se declar6 
contra Neron, vencido en batalla, se did dsf mismo 
la muerte. Virginio Ruro,que fue el quele desbaratd 
no quiso tomar el imperio para si como pudlera, an- 
tes Joremitidtododla voiuntad del senado, quo fue 
una sefialada temptanza y modestia. Este mandd que 
despues desu muerte se declaraseen un dlsticbdcor- 
tado en su sepultura y lucido en latin, que liace esto 
sentido: 

^ QUIEN TACE AQOI? RUFO. 

EL QUE AL TIRANO 
TINDICK VENC18TE?SI ; 
MAS NO ES EL SCEPTRO 

TOME, PUES QUIEN? 
HI PATRIA DE Ml MANO. 

MucIk) se alterd Gilba con las nuevas del desaslro 
de Vindice: parecia que la forluna 6 fuerza mas alta 
eracontraria d sus intcntos: recogidse casi perdida 
la csperanza d la ciudad de Clunia ( cstd nombre esld 
corrompidoen PlutarchdqueponeColonia porClunia, 
como se entiende por las monedas que se hallan en 
Espana de Galba ; por las cuales se vc que en aquella 
ciudad le dieron el imperio) pero no tardd de Hcgar 
otra nueva de la muerte de Neron, con quo volvid so- 



HISTORIA 

bre si y cobru Inimo. El caso pas6 desla roanera. 
Luego que elseoado tuvo aviso de lo que Julio Via- 
dice en la Gallia y despuesGalbaenEspana liicieron, 
que fue levantarse coutra Neron y tomar Im urinas, 
eotraron enpeusamieuto que podrian derribar al li- 
rano. Cod este intento bicieron un decreto en que 
declararon 6 Neron per enemigo de la patria. Lieg6 
eJ negocio d que sus mismas gentes y criados le des • 
ampararon , comosuelen todos aborrecer d los maios. 
Huy6 61 , Y escondi6secerca deRoma en una beredad 
de un su liberto llamado Pbaonie: aUi, perdida la 
^peraozadesalvarse, por no ?euirdlas manosdesus 
euemigos se did & si mismo la muerte en edad que te- 
nia de treintay dos afios. Oesta manera acabaron las 
maldtdes deste principe, y en el la alcuna de los G6- 
sarosyClandios que tantos anos luvieron el imperio 
de Roma. Tuvoseporentendido, priucipalmente en- 
tre kKS crisUanos , que sand de la berida, y que ^ su 
tieropo se roostrana al mundo con oficio de Ante- 
Cristo. 

Lo cierto es que Galba avisado de lo que pasaba, 
acordd de partir sin dilacion para Roma : llev6eusu 
Gompania para guariia de su persona y para todo lo 
que sucediese, una legion de soldados esco^idos de 
todas las partes de Espaua. Llev6otros( k Fabio Quin- 
tiliano natural de Calaborra (1), que fue aventajado 
en la profesion de la retdrica. Sus institucioncsora- 
torlas estuvieren perdidas por mas de seiscientos 
auos. Halldlas y sacdlas d luz Pogio Florentin en tlem- 
po del concilio de Gonstancia en cierto monasterio de 
aquella ciudad. Las declamaciones que andan al fin 
de aquella obra en su nombre, por el mismo estiio se 
eutiende fueron de otro autor. A la sazon aue acabd 
Neron, era c6nsul en Roma SilioIldlico('2), quefue 
el ano de Gristo de sesenta y nueve (69). Los mas 
sienten que este c6asul fue espano! ; Grinilodice que 
larid en Rom4, pero que su uescendenciaeradelils- 
iiana : Gregorio Giraldo afirma que ei^ lo uno y en lo 
otro hay eugano , y que fue natural de los Pelignos, 
pueblos del reino de Ndpoles , y nacid en un lugar de 
aquella comarca llamado Itdlica , de qpe procedid el 
eugano de los erne le bicieron deEspana por baber en 
ella otra ciudad del mismonombre. Laverdadesque 
con la edad ; dejado el gobierno de la republica , se 
retird en cierta heredadque tenia caminodeNi poles, 
en que pasaba la vida y se entretenia en losesludios 
de poesia ; y en particular escribid en verso lierdico 
la segunda guerra PCiuica que bicieron los romanos 
contra los carta giueses. 

Por el mismo liempo florecid en Roma Seneca lla- 
nado el Trdgico de las tragedias que compuso muy 
el^ntes, a difereacia de Seneca el Fildsofo con 
quien nosesabesi tuvoalgun deudo, bien que rou- 
cbos lo sospechan por couvenir eu el nombre y ser 
casi del mismo tiempo. Quintiliano lidce mencionde 
una sola tragedia queamiaba en nombre do Sdneca el 
Fildsofo , que debid perderse con el tiempo. Volva- 
mosd Galba, que llegado d Roma gobernd el imperio 

( 1 ) Se cree que oacid ea Calaborra el afio 42 de la era 
▼uigar. Estudid la elocuencia y iuego enseud la ret6rica en 
Roma , Dombrado por el gobierno. Tuvo la cdtedra veiote 
auos COD el mayor aplauao , y cuando la reouncid se aplic6 i 
compooer algunas ooras. La primera que publicd fue un tr. -* 
tado Sobre las eatuas de la corrupcion de la elocuencia 
que se ha perdido y luego ea el espacio de dos auos arabd 
sus cdlebres IrutUuciones oratarias que son la obra mas 
completa de ret5rica que tenemos de los antiguos, pues ha 
reuoido en elta lo mejor que babia en los autores griegos y 
latinos que babian escrito sobre la materia. Estd escrita con 
loacbo m^todo , con elegancia y pareaa , aunque con poca 
precision y profundidad. 

(2) Se cree fue natural de uuestra It^lica. Escribid su 
poema latino sobre la segunda guerra puntca : es muy exac- 
to y estd escrito con mucba pureza, aunque eon poco fuego. 
?e suicidd d la edad d« seteola y cinco auos al priacipio del 
reinado de Trajan o. 



DE ESPA^A. 09 

por espacio de siete meses : al cabo dellus los solda- 
dos de su ,<uarda que llamaban pretorianos, en un 
rootin queTevantaron, ledieron la muerte. Estaban 
irritados por no darles el donaUvo de que les diersn 
intencion y aue ellos esperaban. Principalmente so 
ofcndian de la severidad de Galba, cosaque coslum- 
bres tan estragadas no llevaban bien; yen particular 
losaltcrd ciorta palabra que sedejddecir, esdsaber 
quedl uo compraba, sino queescogia los soldados. 
El que los alborotd uilimamcnte, fue Otbon por ver 
que Galba adopid poco antes porsusucesoreu el im- 
perio d Pison , mancebodegrandesprendasy partes. 
Doliase que lo que d el se debiapor lo mucbo que lo 
ayudaria y sirviera, se hobiese dadod otro que no lo 
merecia. Goncertdse con algunos de aquellos soUln- 
dos , y d cierto dia seualado se hizo IleviV en una sllla 
d los alojamieotos de los pretorianos, donde sin tar- 
danza fue saludado por emperador ; desde alii revol- 
vid coDtra Galba, y le did la muerte juntamente con 
Piso y Tito Junio; pero el podcr adquirido por mal- 
dad uole durd mucbo, ca solamente tuvo el imperio 
por espacio de noventa y cinco dias. Fue asf que las 
legiooes de Aleroana d ejemplo de lo^que hiciera el 
ejercito de Espana , pretendieron que tambicn po- 
dian ellos dar emperador d la republica, y en efecto 
uombraron portald su general Auio Vitellie. Junto- 
seiela Gallia sin dificultad : Espanaandabaenbalan- 
zas : acudid primer o Otbon , y por teoellade su parte 
le otorgd quetuviese jiirisdiccjon sobre la Mauritania 
Tingitana; deque resuitd por largos tiemposquelos 
de aquella tierraacudian con picitos d la audienciad 
convento que los romanos teuian en Cddiz , y aun 

3uedd sujetn d los godosei tiempoque fueron seuores 
e Espana. Sin embargo LucioAlbinogobernadordo 
la Mauritania para usegurar mas el partido de Otbon 

f>asd en Espana ; pero fue recbazado y forzado d dar 
a vuelta por Cluvio Rufo, al cual Galba dejd en el 
gobierno de Espana, y dcspues de su muerte estaba 
dcciarado por Vitellio. 

La conclusion y el remate destas diferencias fue 
que Otbon rodeado de grandes dilicuitades salid ah 
eocuentro d los encmigos basta Lombardia , do los 
su\os fuerc»n vencidos cerca de un pueblo llamado 
Bebriaco situndo entre Verona y Cremona ; y 61 luega 
que llegd la nueva deste ilesastre, en Brix6lo donde 
se babia quedado, se did la muerte con sus mismas 
manos en edad qu9 era d la sazon de treinta y ocbo 
anos. Parecidle queconestoseescusabaquenofuese 
delaute, aquella guerra cruel y porjudicialparaam- 
bas las panes y para todo el imperio. Con el aviso 
(lesta victoria Vitellio desde la Gallia en que se en- 
tretenia^ pasd los montes y semetid por Italia : llegd, 
por susjoruadas d la ciudad deRoma, en que liizosu 
entrada armado y rodeado de soldados no de otra 
manera que si triunfara de su patrias Esto y ser el 

f^rogreso desu gobierno semeJatitedeUosprincipios 
e bizo muy odioso. Habia pasado su edad en torpe- 
zas y con el poder continuaba la liberlad de los vi- 
cios y mayores maldades : por esta causa comenzd 
d ser tenido en poco , y las legiones del Oriente to- 
maron ocasion para probar tambieu ellas ventura y 
nombrar 'Emperador, como lo bicieron con mayor 
acierto y prudencia que las demas. 

CAPITULO IV. 

De los emperadores Flavio Vespasiano y sus hijos. 

Fl4Vio Vespasiano , cabeza que fue y fundador del 
linaje nobilisimo de los Flavios, en tiempo del empe- 
I'ador Claudio y por su mandado bizo la guerra en 
loglalerra . y en una isia llamada Vecta,puesta entre 
Fraocia y la misma Ingtaterra, que dejd del todo su- 
jcta. Con esto y con las mucbas victorias que gand 
en esla empresa, se bizo muy conocido : pero por 
correr adelante lus temporalesmuy turbiosse rctiru^ 



fOO BIHUOTtC* DE 

y wfu^ATifiri cierto lugara[urtB<lo,(le do elaiio 
peDAIlimo de Neroo le llsinaroii para CDcargarle la 
^aerra coDtra los judioH, gente purfiada, y que coo 

f|nndeobslJDuciotiandabBnalborotados. Grauitesdi- 
icullades tuvo gd esta empresa , mas al Gn saliiS cod 
lo que pretendia. Tenia ^ujeuda casi toda aquella 
profincia ciiando kus misnios soldados leDombraroa 
y hicieron emperador. Uuciano, gobcmadorqucera 
tie lu Suria , por una parte , y nor otra Tibeno Ale- 
jandro Acuyo cargo estaba lo deEgiptoJeconvida- 
Tiu y ciliorlurou a tamar el imperio; y lomadare- 
iKOluuiut] , liicjeron cada cuni li sus legiones que le 
jurBaeii por tal : que fue abrir camino £ las olras pro- 
viiicius pura que con grande voIuDladsedeclaraseD. 
fciru neccsario lo primero acudir i Italia, donde Vi~ 
tellio esialn epoderado. TomdestecuidadoHuciano, 
inas anticipdss Antonio Primo que estaba en Hhd- 
iiooiu 6 Huugrfa , y Tue el primero que por parte de 
Vesruiiiano principifi por Italia, y cerca de Verooa 
(lesburelit uu ej^rcito de Vitellto. Sucedieron olros 
mudios trances que se dpjan : eo conclusion el mis- 
mo Vitellio el doiio uesda su imperio fue eu Roma 
luuerlo en eded de cincuenta y siete aiios. 

Coa eilo Vespitsiano dejando d lu hrji) Tito para 
darUn ilaguerra judilca, pas6 d Egipto.y desde 
AleJHiidrla se tiizo A la vela con bueno^ temuaniles: 
u|Hirlu 4 iLutia y llcgd el aiio seleota y dus de Cris- 



CiisPAii r Riic. 

lo {72}. EaRoma con gran voluotaddel Seoadofdet 
pueblo entrd en posesioD del imperio, que esUba 
para perderse por ta rcvuella de los tiempos y por fa 
raala Iraza de los emperadores pasados. Goberod la 
republica por espacio de diez anos enteros coa Unta 

Erudencia y viitud, que fuera del coaocimieuto de 
rislo cnsi aiaguiiacosalefaltaba. AlgUDOsle tachin 
de codicioso; pero esciisale en graa parte la grande 
Talta de los tesorus pfjiilicos y los temporales Ian re- 
Tueltos , denias de grandes edilicins que levantd en 
Roma , entre los demas el tempio de la Pai y el anfi- 
teatro, dos obras de las mas soberbias del inuado. 
Pue el primero de los emperadores romanos que se- 
ijald sulurios cada unaiio i retdrlcasletino«y griegos 
nara que ensenaseo aquel urlu eu Ruuia. Acabd su 
liijo de suJHlar la pro*iucia deiudea , entr6 por Tuer- 
7a y BSuld la santu oiudad de Jerusalem ; trionriieii 
Roma jutKanientecon su padre. Ln poropay aparato 
lue miiy grande: llevabandelaute entreolras coaasel 
candelurodcorojlos demas Msosyomamenlosmny 
rifosy muy preciusos del lemplode Jerusalem. Gran- 
de fue el iiuinerodelosjudioscautivos: parte dellos 
euviudos a ffsparia hicierou suasienloeulaciudadde 
Vcrida.AsiloleslllicaD suslibros,si Tue uidde otra 
manera , no lo delerm^Qamos en esle lugar. Lo que 
coRSIa esquelesTed^inorardeallladelanteni reedi- 
'icar la ciudadde Jerusalem :deinasestoque alpria- 




AdttduciA de Sfgoyi*- 



cipiode BU imporio.conintealodcgraugeardEvpana 
y sosegarla.queestabaindinDday aundeclaridapur 
Vitellio, olorftdd todoslos espanolesquegozasende 
los pr>vilegiosdeLatia6Ilalie, para que Tuesentrata- 
doscomo si bobiernn nacidoen aquullaii partes. 

PorestctJempoLicioioLtircioerapretordcIa Ec- 
nann Citcrior. lleste !>e relierequeruetanaGciouado 
A las Ictras.yenparlirular porcstamismaruzonha- 
cin tanlo casa del Plinio(qiie si lento vinodlasazon 
con cargo de qiieslori! EspaiiaJ qucdeseabacomprar 
uljjuttqs de sus libros , como su liistoria natural y 



olrosalgunos por gran sumadcdioero. OesIeLicioro 
sc entlende que cdtfir^ le pu«ntc de Se;;ovia, obra d^ 
maravillosa tr.iza y altura lanto que el vulgopiensa 
que ritccdjljcio del dpmooio. Otros atribuyea esta 
puenie al empcrador Trajano , pero ni losunos nilos 
olrosaleganrazoncoDc1uyente((}. Lo mag cierto es 

( 1 ) Est! frrindiost obra M aciiHtucIo de Segoiia que be 
atribuje al ei|ij>crador Trajano, tieoecieDia nesenU y un 
arros ; pero IreiiiU y cioto (oo ohm moderns qoe en It api- 
rieiirii se difcrcDcii iguy poro de 'a inltfiua : so 'oagitud n 
de dos mil quinienlos '^uarenia pien. eH- ta majDr alliin 



queuD pueblo de GalirNi , (|iic liuvse llama BebiaYos 
y autjguument« Flavlo BriguHcio,y otro quese llniih' 
«l Padrciu jr uiites su liamfl ]rja Flnvia . Uemfis deslu 
el muoicipio llamadoTlaTJoAiAtllanoIioy l.oni, cuu 
otfos pueblos de semejaotesupellidos fueVoii funda- 
do$ porpersouas dellinjijede Vespasrano , qui; lodos 
se irimajjan Flavios, por lo menoB ea gracio desli' 
eropenidDr i) de alguuo de sus liijosli'inarori los apc- 
J:idDs sobredichos que anliguamenle luvieron. 

PocM hFios ha que en los monies do Vizoaya se 
balld una pied'u con esU letra : 



Juequieredeclnnqul yaceel cuerpodeBitela tiert.i 
B Jesu-Crislo. Y ]^iorque ticnc nolada la era ciento y 
cmcn,a'giiuflireoheudenquefullecl6 pores lelieinpii, 
vannquieren poneria cuel DumerodelossantosKin 
baslaiUe fundamonlo, iinleaen perjniciode la auton- 
dad de la Iglcsie, que no pormile u forjen libre- 
nienie nucvos numbrcs dc ebdIos, ni .es razun que 
asi se haga. Vo leogo por mas probable que squoilj 




ptedranoa laii Bntif^ua, anle* que le fjlleelnume- 
n ntilenario, como so acosluinbra i callarJe, y que 

Irene noTnila j cjaro htrti Ut parcdiUts de mimpostflrli. 
Umbea obn mnderM. En Iti paries bajas, waio ai»ia' 
J »iue», pari niTBlar cl nirau dtl iitua , litr doa firdenes d.' 
arws uoM sabre ntros. Us pilir^a que sojlieoen el primci 
ordeo, uoos lienea ouce pi^ y iiieitio de emeso r olro~ 
ito« eon liete pi«j y medio Jp Vrfnip ; y olrws solo lien.-« 
nele piei y reed hi de gmem pnr ntalrv) , medio de frenf: 
TMndrwniouyfndonuosy olriM i It titan de diei: y s-i- 
jnti bist* que ri^ran 1 Mrtir da ipoyj tl leitundo firdeo d^ 
ifeos, eoyfis pibres tudns ton i|^al«s del tnieso de »ets pi*; 
T medio por ru«(ro y medu) de frtnle. Lol ueoa nut bijos 
M)D rfe nnco pi*», j los m«allos no i.asan de IreinU y nue 
fe tsU obr* es de p^edra berroquefia de irraiio jrurdo. fol.ir 
«rdCDO. COB pinbs Wancas, nin.naa se sena •■a el dia la 
raoierj de dnnde se nrA. Us sDlares nos« jiintarou con ar- 
pamata jl^na,oi»e')h=M-Ta plomo 6 hierro en lo interior 
de e<U ohra que reune la sencillei r-crn la eleEanrla y In 
eraodiosidad. Las piedraieslJn Isn hien uuidai-.nuenoBtie- 
de eatrir ealre piedra y piedri la panli de no alBler En i.. 
ptrte nui alia hay diM nicdoi , que se tree esliriin deslina- 
do^ t ilfunai esljluas. La obra nuen aFjadida i la anlicu- 
de Ids romanos que amenaiaba rnina 6 eslaba va caide poi- 
ncona, se hiio en liempn de duna Isabel la ijilAlra. one 
^ encarg* * Ff Pedro de Mesa , prior del monaslerio .)p 
mra bn del Pirral de Sepoti* , el euil re sirvifl de Frav 
itUB KKoberlo, del uinmo monaslerin yarqiiilefloesfdenlr 
Pfro dnnde hay dos firdenes de areoi Inda ei obra romana 
"' hay insrripei.m que nos dewiibra 



»rq(, 

«m Bias iiiie coojetaras mas 6 menot probables." 



snio seuBlarou ios demits fli'ios; y es cicrto que en 
tiempo de Vespasinm no estsba introducida lo cos- 
tumbre do conlar lot auos por eras : Tuera de que In 
llane/a de aquel letrero no da muestras de tanta an- 
liguedad, dj liene laelegancia y prrmor que entOD- 
cesse u<abo, como GepudieramoslrarporuntepK- 
lolft de A'eipasiaDO que poeos auos ha so lialld en 
Caiiete, pueblo que antiguamL-nte sc Ilam6 Sabon, 
ruyas pnfabras corladas en una olanclia de oobre no 
me riarecirt poner aqui ni en lulin porqiie no las en- 
lenrferiao lodos , ni en romance porque perderian 
'bo de su gracia. En uuesira historia latina la 
hallari quiea gu^tare destas auliguallns. 
^Llegit el empendor Vespasiutio i edad de setenta 
afins : fiilleciiten Rnma .te sij cnrermedadSTeiule y 
ru ilro diasdcl me* d>t junio atio de nue^lra salTacioii 
de oelionia f "0). Fue diebiso asl bien en In muerlu 

Sue en la vida, pnr dqar on su lugnr untal cmpera- 
or efU'o fuo Tito su tiijo, ca en lodiis laa virtudes 
«e T^uaM d su padre , y se le aTentajrS mucira en la 
aTabilidad y biaudura de coiidicioD , 7 en la libenlt- 
diid de que sieinpre usaba , taulo que decia no en 
raznn que ninguno de la prcsencia del prindpe Sj 
particsedesconlento. Acardtiwciertannchequenin- 
guoa inerced babia hecho aquel dia: dijoitassuyos: 
amigoi, perdido henios oste dia; y es asi que ]<» 
priucipes baa de ser como Oios , que ui se causa de 
i_ _-j_._ ..■ jjij pediiia Je bacor & [odos bien. 
js grunjeA tanto ias Toluatudef que 
\ comunmeote le ilamaban regalo y duluiie del geuoro 



{0% 



DiBLIOreCA DB GASPiR T ROIG. 



humano. Gort6le la muerte los pasos muy fuora de 
sazoo, ca no pasaba'decuarenta y dos anos ( 1 ). Tuvo 
el imperio solo dos anos, dos meses y veinte dias. 
Falleci6 i trece del mes de setiembre aoo de Gristo 
deochentaydos(82). 

No se averigua que haya poreste tiempo sucedido 
en Espana cosa alauna notable : parece eslaba sose- 
guda, Y con la pftz reparaba y recojnpensaba los da- 
no^ del tiempo pasado. Tenia iresgooernadores, co- 
roo se dijo'4irriba , el de la B^tica , el de la Lusitaniu 
y el de la Espana Tarraconense : todos se llamaban 
pretores , que ya se habia tornado d usar este nom- 
ore. En la B6tica se cootaban echo colonias romanas, 
y otros tantos municipios, qiie eran menos privile- 
giados que las colonias d la manera que entre nosotros 
las ?illas respecto de las ciu dados. Las audiencias para 
ios pleitos eran ctiatro, la de Cddiz , la de Sevilla, Ja 
de Ecija y la de C6rdova. La Lusitania tenia cinco 
colonias , y un municipio que era Lisboa , llamado 
por otro nombre Felicitas Julia : tres audiencias, la 
de M^rida , la de Badajoz, lade Santaren que entou* 
ces se llamaba Scalabis. La Espuna Citerior 6 Tarra- 
conense tenia catorce colonias , y aun algunas seua- 
Ian mas ; trece muuicipios, siete audiencias, es d 
saber la de Cartagena, la de Tarragona , la de Zara- 
goza , la de Clunia que es Coruna, la de Astorga, la 
de Lugo , la de Braga^ Acostumbraban asimismo loa 
pretores , acabado el tiempo de su gobiemo, entre- 
tanto que aguardaban el sucesor, d llamarse legados, 
6 tenientes, y no proprctores como se usaba antiguo- 
mente. 

Ecb6se de ver y campe<5 mas la bondad del empera- 
dor Tito con el sucesor que tuvo y susdes6rdenes, 
que fue su hermano Domiciano , persona desorde- 
nada y que degener6 mucho de sus antepasados y 
fue mas semfjable d Ios Nerones que d Ios Flavios. 
Sus Vicios y torpozas fueron de todas suertes : su lo- 
cura tan ^rande, que lo que ninguno de sus prede- 
cesores hiciera , mand<3 que d su mujer dieseii nom - 
bre de AugU!>ta , y d 61 mismo de Senor y de^Dios. 
Public6 un edicto , por el cual desterr6 de Roma y de 
toda Italia d todos Ios fil<iSofos como lodiceSuctonio. 
Yo por GI6sufosentiendolos que abrazaban la filoso- 
fia cristiana , por senalarse en costumbres y bondad 
d la manera que Ios GMsofos se aventa jaban en esto d Ios 
d^mds del pueblo ; por lo menos es cosa averigu&da 
que Domiciano persiguid d Ios cristianos de rauchas 
maneras. A San Juan Evangelista eoTid desterrado A 
la isla de Pathmos. Di^ la muerte d Marco Acilio Gla- 
brion cuatro anos despues que fuera c<^n8ul. Asimis- 
mo quit<31a vidapor la misma causa dFlavio Clemenle 
persona olrosi consular, y-dsu mujer FlaviaDomicila 
envi6 desterrada d la isla de Pooza sin respeto del 
deudo que tenia con entrambos. Desle destierro fue 
edeian^e esta senora traida d Terrhcina , y por man- 
dado del emperador Trajanodentro desu agosentola 
quemaron con todas las cri^das que 1^ hacian com- 
pania. 

Esta camiceriaque hacia Domiciano decrif^tianos, 
seentiende le aceler6 la muerte^ que prouosticaron 
muchos rayos que cayeron por espacio de ocbo meses 
coDlinuos. Su codicia al tanto le hizo muv odioso, 
porque luego seapoderd de las riquezas de ios mdrli- 
res. Algunos para ganalle la voluntad acusaron al ma- 
yordomo de Domicila por nombre Estefano de tener 
eocubierta y usurpada la hacienda de su senora. Fue 
avisado del peligro, acudi6 al remedlo con ponerse d 
otra mayor ; y fue quese conjur6 con ciertas persona s 
de dar la muerte al que se la tramaba, como lo puso 

(i ) Hay de Vespasiano una medallaqne Eapaiia mandaria 
acu3ar en Roma. En el an verso tiene una figura deun horn- 
bre con dos espigas en la ma no derecha , y en la siniestra un 
escudof una lanza que rapresenta i la nacion espanola , y 
en el reverse la inscripcion ordinaria de Vespasiano y de 
Hi«pnnia. 



nor obra dentro do su mismo palacio d IS de setiem- 
ore ano do nuestra salvacion de 07. Era d la sazon 
Domiciano de cuarenta y cinco anos : tuvo el imperio 
quince anos v cinco meses. Su muerte di6 mucha 
pena d lossolaados, porque para aseguranse les daba 
y permitia cuanto querian : d todos Ios demds fue 
tan sgradable , que entre Ios denuestos que le decia 
el pueblo , Ios sepultureros le llevaron d sepultar en 
Unas andas comunes sin pompa ni honras algunas. 

En el senado que se junt6 luego sabida su muerte, 
muchos fueron Ios baldones c|ue se dijeron contra 61; 
y porque no quedase memoria de cosa tan mala, y 
otros escarmentasen 4e seguir sus pisadas mandaron 
que en toda la ciudad borrasen y aerribasen las ar- 
mas y insignias de Domiciano : ejempio que imitaroo 
las demds provincias , como se da d entonder por una 
letra que estd en la puente del rio Taroaga cerca de 
Chaves pueblo de Galicia , que antiquamente se Wnm6 
Aqus Fiaviae , donde Ios nombres de Vespasiano y de 
Tito estdn enteros y el de Domiciano picado. Parece 
por aquella letra qoe aquella pueVite se hizo en Uem- 
podestostresemperadores. Por loquetoca dEspans, 
Domiciano public6 un edicto muy rstraordicarin: 
mandd que en ella no se plantasen algunas vinas do 
nuevo : debia pretender que no se dejase por esti 
causa la labor ae Ios campos y la sementera : decreto 
por veoturadi^noqueen.nuestro tiempo se renovase. 

Por estos mismos tiempos Engeoio primer arzo- 
bispo de Toledo (2) derram6 su sangre por la fe de 
Jesu-Cristo : su martirio pas6desta manera. San Dio- 
nisio Areopagita , desde la Gallia donde predicaba el 
Evangelio , envid d San Eugenio , como se tiene por 
cierto, para que hiiiese lo mismo en Espana. ObeHe- 
cl6 el santo discipulo d su maestro : ech6 la primera 
semilla del Evangelio por aquella provincia muy an- 
cha , y particularmente en la ciudad de Toledo hizo 
mayor diligencia y fruto. Despues ya que que- 
daba la obra bien encaminada coointentodevisitard 
su maestro : que estaba muy adentro de Prancia, 
parti6 para ella. Prendi^ronle-ya aue llegabaalfin de 
su viaje, y conocido por Ios soldados del p>%fecto Si- 
sioio, gran perseguidor de cristianos en aquellas 
partes , le quitaron la vjda. Su sagrado cuerpo ecba- 
yn en un lago llamado Marcasio, de donde ^n el 
tiempo yaque la Franciaera cristiana, HercoldOy horn- 
bre principal por divioa revelacionle hizo sacar y He** 
var d Diolo que era una aldea por alii cerca, y en ella 
edificaron un templo de &u nombre para mas honrar- 
le. Desde alii con ocasion de cierto milagrofue trasia* 
dado y puesto en el famoso templo de San Dionisio, 
que esta d dos leguas pequenas de Paris. Pasaroa 
adelante muchos anos hasta que en tiempo del rey de 
Gastilla don Alonso el emperador, y por su interce- 
sion y la mucha instanciaque sobre e'lo hizo, Ludo* 
vido Seteoo rey de Francia su yeroo 'e di6 un brazo 
de San Eugenio para que se trajese d Toledo. Fue 
gran parte para toao don Jlamqn arzobispo de Toledo, 
ca en tiemfio del papa Eugenio Tercio y por su man- 
dado yendo al coocilio que se celebraba en Rems de 
Francia , de camino en Paris tuvo noticia de aque) 
cuerpo santo, y acabado el concilio la did en Espana, 
que ae todo punto estaba puesta en olvido cosa tan 
grande. 

Esta fue la primera ocasion de traer aquella santa 
reliquia d Toledo. Lo demds de aquel sagrado cuerpo 

(2) Annque Mariana con casi todos nue^troa bistoriadores 
dicen gue San Eugenio, envtado por San Dionisio Areopagila 
i predicar el Evangelio i nuestra Espana , fue ei primer 
Obispo de Toledo, no hay fundamentos bastantes para asc- 
gurar este hecho. TiUemont , muy al contrario, en sua Mem, 
para servir d la hist, de'la igles, Ferreras en las Reflf- 
xiones tobre algunas cosa* del sigh primera. NicoUs An- 
tonio en la Censura de hist, fabulos, y el miijmo P. Florez 
en au Espah, Sag* , esponen razones muy fuertea que ha- 
cen dudar de ^I. 



ttli^TOiUA I^E SSPAIIa. 



103 



i iostineia dd ray ie Espaoa- don Felipe el Segundo 
di4 sueunado GArlos Nono rey de Fraocia para que 
aaimismo se trajesa&la dicha ciudad, donde entrd 
con grande aparato y magestad el ano de 1565 , y en 
Ja igiesia melropolitana rue puesto en propia capiija 
debajo del altar jBdayof . No falta auien sospeche que 
un cierto Filipo enviado por San Clemeote por obispo 
en Espana , 6 un Marcello quo San Dionisio en Fran- 
da le did por companeros « como se ve en la vida de 
Sau Clem^nte escrita por Michael Sincello, fue el que 
Dosotros Uamamoa Eugenie ; y que este nombre de 
Eugenio, que es lo miamo que bien nacido, le dieron 
por la nobleza de au linaje , y el otro cualquiera gue 
fuesedelas dos, era au nombre propio que recibi6 
da sua padres. Mu^vense & sospeciiar esto por no ha- 
llarse mencion de San Eugenio en algua autor grave 
y aotiguOy y asimi&mo porque no bay alguna otra me* 
moria de losaohrediobos Filipo y Marcello. Peroestaa 
coDJeturas ni son hastantes del todo . ni del todo ae 
deben menospreciar : podrd cada oual sentir como le 
agradare. Gosa mas cierta es que en tiempo d^sle em* 
perador florecieron en Roma tres poetas espanoles 
may coQocidos por sus versos a^udoay elegantes : el 
primero fue Marco Valerio Marcial ( i ) vecino de Bil- 
oili , pueblo situado cerca de donde hoy est& Galata- 
yud ; el seguado Caio Ganio natural de C^diz , el pes'- 
rero Deciano nacido en M^rida ia Grande. 

CAPITULO V. 

De ios emperadores Nerva, Trajano y Adriano. 

PoR muerte de Domiciano el senadonombrd por 
em perador & Gaio Nerva, viejo de grande autoridad; 
pero ocaaiopado A que por el misnin caso le menos* 
preciaaen. Gonocid este peligro y en parte le esperi-- 
Mieutd. Acord6 para asegurarse de adopter por hijo y 
nombrar por companero auyo y sucesor & Mr. Ulpio 
Trajano nombre principal, y muy esclarecido en 
guerra y en paz : era eapanol , natural de Itaiica , ciu- 
dad paesta muy cerca de Sevilla. Di6 asimismo por 
ningonos ios decretos y edictos de Domiciano: con 
que machos vplvieron del destierro, y en particular 
San Juan Evangeliata de la isla de Pathmos A su igle- 
sia de Epheso. Algunas otras cosaa se ordentron A 
propdsito de concertar la rep^blica y reparar Ios da- 
nos pasados. 



sus subditos sin reprehension ! que el desdrden de Ios 
principesno solo acarrea dano para ellos mismos sino 
tambien infamia para sus maestros, ^ loscualesfue 
& veces perjudicial lu sojtura de sus iudbedieutcs dis- 
cipulos : que con amoDcslaciou pretend ia acudir & 
todo, porque si siguiese su consejo, alcanz^riaio que 
deseaba: doode no, protestaba delante de todo el 
mundo que no tenia parte en sus desdrdenes, si ai- 
gunos hiciese. 

Dos puentes ]evant6 Trajano de obra nvaravillosa, 
la una en Alemana sobre el Danubio, rio el mas cau- 
daloso de toda Europa, la otra en aquelia parte de Es* 

Sana que llamamos Estremadura, y se llama la puente 
e Alcantara (3) pueata sobre el rio Tajo, y pareoe por 
un letrero antiguo que alli est6 , que se hizo reparti- 
miento para el gasto entre muchos pueblos d^ aquellp 
comarca. Es osta obra una de las priocipalof aoU- 
guallasde Espana. En el Andalucfa en un pueblo Ha- 
mado Azagua de la 6rdm de Santiago hay dos piedras 
ep aquel Alcazar , bases que fuoron de dos est^tuas 
puestas en memoria deMatidia yde Marcia hermanas 
de Trajano , como se entiende pur sus letras. Por este 
mismo tiempo Ios soldados de la s6ptima legion qua 
se Uamaba Gemioa, desamparada |a ciudad de Su- 
.blancia por estar pueatp en pn ribazo en las Asturias, 
^ dos leguas mas abajo fundaron un pueblo que d^ Ios 
fuodadores se Ilame Legio (4) y hoy eiS ia ciudad de 
Leon, de poca vecindad, pero muy antigua, y que ep 
un tiempo fue asieuto de ios reyesdc Leon 9 cuando 
despues de la deslruccion de Espana las cosas de Ios 
cristianos comenzaron i le van tar cabeza. 

Gqb9rn6 Trajano la republica por espacio de diez y 
npeve anos y medio. Levantd (;ontra Ios cristianos el 
ano terqero de su imperio una persecucion la mas 
bravaquesepudiera peqsar, taoto masque todoslete- 
nian por priocipe templado y prudente en lo que ha- 
cia. Aplacdsealgun tauto cinco anos adelante a causa 
que Punio el masmozo proc6QSul & la sazon de Biihy- 
nia le aTis5 por una carta suya que la supersticiop 
cristiona (asi la Uamaba) se debia reprimir mcs con 
maha que con fuer^a , pqr estar derramada no solo 
por las ciudadea , sino tambien por las aldeas . y no 
probarse i, Ios cristianos delito alguno , fuera ae cier- 



muerte 

carg6 del imperio por ei mes de febrero del ano de 
nuestra salvacion denoventa y nueve (99). Igualaron 
sus muchas Tirtudes A la esperanza que d61 se tenia. 
Ayud6 & su buen natural la escelencia del maestro, 
que el gran fildsofo Plutarchd (2), cuya anda una epis- 
tola escrita al mismo Trajano al principio desu impe- 
rio no menus elegante que g^rave en sentencias. La 
suma es avisarle como se debia gobernar , one si en- 
derezase sus accion^s conformed la regia ae virtud, 
y enfrenasen sus antojos, filcilmente gobemaria i 

( i) Bra natural de BiU>ili8, cerca de Calatayad eo Aragon: 
fue 4 Roma muy jdven y por su talento se granjed la esU- 
macioQ de Ios literates y el favor da Ios emperadores, lle- 
gando Domiciano i hacerle tribuno. Tal vex agradecido, can- 
t6 SOS alabanxas mientras vivi6 ; pero despnes de su muerte 
le trat6comonn m6n8truo. Trajano hizo, acaso per esto, 
poca estimacion de 61 , y entonces relirado de la c6rte , mu- 
Ti6 i fines del siglo primero de la era cristiana 6 principios 
del aegundo- Es ceiebre de este poeta una coleccion de epi- 
graraas, g^nero i que tenia natural iudinacion, y <;ue tan 
bien .manejaba para las alabanxas como para la s4tira. De 
ellos, decia 61 nuamo: Sunt bona, sunt qwedam medio- 
cria , tunt mala plura, Se dice que escribi6 otras obras^ 
que no ban llegado hasta noaotros. 

(2) Como ningun escritor antiguo dice que Plutarcho hay a 
stdo maestro de Trajano y la carta que ae supone haberle 
escrito no se halla entre sus obras ni se bace mencion de ella 
buta el siglo doce, se debe dudar da eiU beebo* 

TOMO U 



(3) Es unade las obraa mas magniflcas que nos ban que- 

daqo de Ios romanos. Tiene de largo aeiscientos s^ienta piaa, 

linperd Nerva solos diez y seis meses, y por su 1 ^ ancho, comprendidos Ios paranetos. veinte y ocbo, en 

aerte Marco Ulpio Trajano so hijo adopUvo se en- ^^y^ «f,P*^»o ^^^ bay seis arcos: Ios dos 4e en medio son 
, J. . .*^ f , /l '^ji *_ ji_ maravillosos . Dues cada uno de el os tipne de ancho riAntn 



maravillosos , pues cada uoe de ellos tiene de ancbo ciento 
y veinte piescastellanos , y las pilastraa donde estriban trein- 
ta de circunferencia. La altura es de do«;ientos cuatro pies 
y medio : desde ei fondo del rio hasta ia superficie del agua 
treinta y siete , hasta Ios arcos ocbenla y aeia, hasta el piso 
setenta y siete , y Jos parapetos cuatro y medio. Hay en me 
dio del puente ua arco de once pies de ancho: de alto sobre 
el piso cuarenta y siete, 7 en ^1 se levanla una torreoilJa con 
dos inscripciones ; y por fa primera se ve que el puente se 
a«ab6 de coostruir en el quinto consulado dc Trajano v el 
ano nueve de su potestad tribunicia , eF decir i Ios 106 de 
la era cristiana : En la segunda estdn puestos Ios nombres de 
las ciudades que eontribuyeron para su construccion. En un 
estremo del puente bay un pequeBo tempio ouadrilongo cu- 
yos muros laterales y ei trasero son de un sqlo penasco : tie- 
ne veinte pies de largo v diex de ancbo. En la piedra traa- 
versal del f rente se ven dos inscripciones por ias cu'ales consta 
que estaba dedicado 4 todos Ios dioses de Roma y i Triijano: 
hoy loestii San Julian. 

Este ma^ifico puente, que desafiara tantos nglosy resis- 
tiera i las invasiones de Ios bArbaros, babia sido destruido 
por Ios ingleses en mayo de 1809 para fortar cl paso i ios 
ej^rcitos franceses que ies perseguian. Afortuoadamente en 
nuestros diss un ex-jesuita, aunque su reconstruccion se 
creia diflcil y costosa , sino imposibie , lo ha logrado con muy 
escasos medios. 

r4) La ciudad de Leon estaba ya desde mucho antes fun- 

daaa , y la legion s^plima Gemina felix se haliaba en eila 

desde el a&o setenta y nueve de la era cristiana en tiempo de 

Yeipasiano. como se 'v6 por una inscripcion ballada en ei 

puinte de Cbavas. 

5** 



m 

i04 BIfeLIOtKCA 5B 

tas juntas qud hacian antes del dia para cantar him- 
no8 en alabanza de Gristo. Respondi6 Trajano que no 
ne hiciese pesquisa coQtra los cristianos , pero que si 
fuesen denunciados , los castigasen. Murieron eu esta 
persooucion cristianos sin n6mero y sin cuento. Ni 
aun Espafiu qued6 libre y limpia desta sangre : entre 
los demis fue martirizado Maocio primer obispo de 
Ebora, italiano de nacion y nacido en la via Emilia, 
como alffunos sienten, hasta decir que fue unodelos 
setenta discfpulos de Cristo. Su cuerpo al tiempo que 
)os moros se apoderaron de Espana , de Ebora donde 
padeci6, fue llevado i diversas partes, y (iltimamente 
repar6 en las Asturias. Tiene un rico ministerio con 
su advocacion & una legua de Medina de Rioseco en 
un lugar llsmado por esta causa Villanueira de San 
Hdncio. Padecierou asimismo Macario JustoyRuGno, 
no en Roma como bigunos dicen , sino en Sevilla, co- 
mo Dextro lo testiGca : ciudad one antiguamente se 
ilamd tambien R<5mula, como se nalla en aigunas pie- 
dras que allf se conservan, y debi6 ser la ocasion deste 
trqpiezo. 

Falleci6 Trajano en Cilicia en una ciudad llamada 
entonces Selinunte, y odelaute Traian6poli^ , que es 
lo mismo que ciudad de Trajano en sazon que volvia 
de la guerra de los darlhos d Roma , en que sin era* 
bargo de su muerte metieron sus cenizas en un so- 
lemue triuufo que le concedieron por dejar vencidos 
y allanados d los enemigos : cosa que no se otorg6 A 
otro ninguno antes ni adelante, que despues Je muerto 
triunfase. Tuvo con este emperador gran cabida Ce- 
lio Taciauo procurador del Fisco. Este se did tan bue- 
na mana, que fue buena parte para que Trajano se- 
nalase por sucesor i Elio Adriano , cuyo ayo era tam- 
bien Taciauo; pero mas hizo al caso para esto el amor 
que la emperatriz le tenia , y sobre todo que estaba 
casado con Sabinahijadehermana del mismo Trojano 
y aun tambien era deudo suyo. y natural de Italica 
patria del mismo Trajano. Elio bparciano le hace na- 
tural de Roma , y dice que su padre tuvo el mismo 
nombre que 61 , y su madre fue Domicia Paulina ma- 
trona principal nacida en CAdiz. Sus virtudesy pren- 
das muy aventajadas, y el conocimien^o que tenia de 
muchas cosas, le ayudaron mas que otra cosa nin* 

guna. 

Luego que se encarg6 del imperio, con intento de 
visiter todas las proviacias partio de Roma y por Ale- 
mana pasd A Inglaterra: de alii revolvid hdcia Espana, 
despues 6 Africa y al Orieute. Siempre con la cabeza 
descubierta y las mas voces d pie. En e:ste largo viaje 
se dice que en Tarragona corrid gran peligro de la 
vida d causa que cierto esclavo , estando descuidado, 
urremetid d 61 con la espada desnuda: enteddidse que 
estaba fuera de si , y sin otro castigo le entregd d los 
medicos para que cuidasen de 61. Dividid d Espana, 
como lo testiGca Sexto Aurelio Victor, en seis provin- 
cias, la B6tica, ia Lusitania, la Cartagiuense, la Tar- 
raconense, la Galicia y la Mauritania Tiugitana. Y 
Begun se entiende por alguoos ietreros deste tiempo, 
y aigunas leyes del Gddigo de Justininno , los gober- 
nadores de la Bdtica y de la Lusitania d esta sazon 
tenian nombre de legados consulares , y de presiden- 
teslosque tenian cargo delas otras cuatro provincias. 

No tuvo este emperador sucesion : por esta causa 
adoptd por hijo y nombrd por emperador despues de 
su muerte d Geionio Gommodo Vero, oue imperd 
adelante juuto con Marco Antonio el FilOsiofo. Didle 
)uego nombre de Gdsar con retencion paru si del de 
Augusto. Deste principio se tomd la cosiumbrc que 
se guard6 adelante , que los bijos 6 sucesores de los 
emoerudores antes de heredar se llamasen G6sares. 
Ainstancia de los judios revocd la ley de Vespasiano 
en queles vedaba el poblar la ciudad de Jerusalem, 
mandd que se Uamase Eliu. Gon esta ocasion y alas 
que les did, y principalmente por quitarles la circun 
cisiouy y por un templo de Jupiter que bizo edificar 



6k»k% t EOld. 

junto d la ciudad , tomaron de nttevo las trtnu y i« 
rebelaron ; pero en breve fueron sujetados y p6reci6 

fran numero dellos en Bethera 6 Betboron, eo que se 
icieron fuertes con su caudiUo , que ilamaron ade- 
lante avisados por su daho Baroosban , que es Canto 
como bijo dementira, ca los sacddejuido con de- 
cir que 6\ era el Mesias prometido , como le teslificaa 
los libros de los Heb6os. 

Ordend otrosi el onceno ano de su imperio que 
ninguno fuese castigado porsercristiano, li noleave- 
riguaban algun otro delito. Tomd este acaerdo mo- 
vido por las apologias que en favor de Ids cristiaoot 
le presentaron en Atenas Arf slides y Quadrate per* 
sonasde gran nombre. Asimismo Sereno Cranio, pro- 
cdnsul de Asia le escribid una carta en eimtsmo pro- 
posito. Por todo locualseaficiondtantod lotcristiaDos. 
que trald de poner d Gristo en el ntimero de los did- 
ses, y en las ciudades hizo ediGcar tempios sin imd- 
genes, es d saber 46 las que los gentiles usabao. 

Demds desto por entender que el imperio romano 
era tan grande que eon su mismo peso seiba d tierra, 
determind ponerle alenados. Hizo para esto derribar 
la puente que Trajano levantd sobre el Danubio, y d la 
parte de 6riente quiso que el rio Eufrates fuese el 

Sostrerlindero del imperio hasta desampararloque 
e la otra parte de aqqel rio tenian cooquistado. 
Grande fue la gloria que gand por todas estas co- 
sas: tuvo falta de salud, tanto que en Baias por huir 
de las roanos de los medicos con no comer se matd. 
Gobernd el imperio veinte y un anos (i). Hizo dos 
cosas muy feas, la primera que quitd los cargos y re- 
dujo d vida particular d su ayo Taciano, sin emfa«rgo 
de lo mucbo que le babia servido , y no contento con 
esto , despues le hizo morir : para aviso d» cuan pres- 
to el favor de los principes se muda y se trueca, j d 
las voces graodes servicios se pagan con estrema in- 
gratitud. Fue Taciano espahol v natural de Itdlica, pa- 
tria destos dos emperadores. La otra fue peor; Oi d 
saber que por el cootrario le cayd tan en gracia An* 
tinoo mozo con quien usaba torpemente, que dela 
suciedad del retrete lo sacd y puso en el ntimero de 
los dioses; ca le edified templo y una ciudad en Bgip- 
to de su nombre para eterna memoria de sn desbo- 
nestidad y soltura: manchamuy fea de las virtudes 
que tuvo. 

En este tiempo Basilides en Egipto y Saturninoen 
la Suria despertaron la secta de los gadsticos , que 
confundin las personas divines y Fujetaba el libre al- 
bedrio y sus acciones d la fuerza del hado y de las es- 
trellas, ademas que decian que la iusticia cristiaDa 
depende solamente de la fd. Un discipulo de Basilides 
liamado Marco vino d Espana, y en ella sembru esta 
mala semilla. Allegdronsele entre otros uaa cierta 
mujer llamada Agape , y un retdrico por nombre Del- 
pidid. Destas cenizas y rescoldo Prisciliano los anos 

(1) De este emperador teaemos muchos moDumeotos pa- 
blicos en Espaiia : coosta por varias iosrripciones que resta- 
bleci6 el camino dr Certima , ciudad que estaba eo el reino 
de Toledo cerca de las fuentes del Jucar y hoy se llama Cor- 
tama; elde M^rida hasta Caparra situada doocle hoy estdolas 
▼entas de Caparra en Estremadura. El de Braga h Astorea 
pasando por Aeude Flavia 6 Chaves , y una medalla de 
Roma le da el nombre de Hercules Gaditano. 

Ray de 61 varias monedas de oro , plata y oobre acaSadas 
en Roma con 6rden y d costa de la Espaua , para demostrar 
le cudnto se complacia en sus humildes eapedicionea. fin el 
anverso astd la cabeza del emperador con la inscripcion or- 
dinaria , y en el reverso de aigunas bay una mifjer con un 
r»rao de oilva eo la derecha , un cooqo d iof pies , y la pa- 
labra Hitpania, 

La repiiblica de Aratispi , ciudad qua esiuvo aituada en lo 
que hov se llama Cauche el Viejo, d ocho millude Anteque- 
ra , ie dedicaron un monumento. 

Tambien ensanch6 y adornd la ciudad de Civilita que es- 
taba situada en la Lusitania , y le did el titulo de Munieipio 
con los privilegios da ciudad romana, ddadole el nombre da 
Elio Adhtoeo Augasto* 



llgTOAU 01 MPAilA« 



10 



•clttlaitte ecceoditf un grande faego , como le tornard 
i declr on sa tiempo y lugtr. 

CAPITULO VI. 
De los tresemperadores Antonlnos. 

FALLBC16 Cdmmodo Vero poco despues que foe adop- 
tado y Dombrado por C^sar. Tenia poca salud , y no 
parece hizo cosa alcana memorable. EDtr6 en an lu- 
gar y cargo Tito Elio Antooino^ y asf despues de la 
muerte de AdrisDO sin contradiccion 8ucedi6 en el 
imperio el ano de Gristo de ciento y treinta v nueve 
(139). En veinte y dos aiios y siete meses que impe- 
t6, mantuvo todas sus proviacias en tanta paz , que 
fae tenido por rouy semejnnte A Numa , entre los re« 
yes de Roma amicfsimo de la paz. Todos bolgaban 
cie obedecer A principe tan bueno , y ^1 no se descui- 
daba en graojear A todos con buenas obras. En lo 
que mas se senatd, fue en la clemencia y manseium- 
bre : virtudes que le dieron renombre de Pio y de Pa* 
dre de la patria. No persjguid A los cristianos, como 
lo hicieron los emperadores pasados. Quitd y refor- 
ind los salaries publicos A los que no Servian sus oG- 
cios, como A g^nte que era carga pesada de la repti- 
hiica y deniQgun provecbo. Suya fueaquellasentencia 
dicba antes por Scipion. « Mas quiero salvar un ciu- 
dadano que mntar cien enpmigos. » No se sabo cosa 
alguna que hiciese en Espaiia ; su nombre empero se 
ballaen algunos letrerosromanos de aquel tiempo (i) 

Sue DO se ponen aqui. Muri6 Aotonino Pio cerca 
e Roma de su enfermedad , el ano ciento y sesenta y 
dos (162^. Dejd por sucesores suyos A sa yemo Mar- 
co Aurebo Antonino por sobrenombre el FiMsofo, y 
Antonino Vero , bijo del otro Cdmmodo Vero que 
adoptd Adriaoo. 

Foe esta la primera vez que se vieron en Roma 
dos emperadores con igual poder y mando. Falle- 
cid Vero nueve anos adelanta de su enfermedad. Se- 
naldse en que renovd la persecucion de los cristia- 
noa. Sosegoen Oriootelosmoyimientosquelos persas 
habian levantado. Fue el primero . segun se entien- 
de, que dl6 A los gobemadores oe las provinciasti- 
tulo de condes. Por su muerte qued6 Marco Aure- 
Ho Anlonino con todo el cuidado del imperio, principe 
aveotajado en bonded y virtudes : de sus estudios y 
doctrine el nombre de fil6scfo dd bastante te&timo- 
nio. Hizo en persona guerra A los marcomanos, gente 
septentrional, que hoy son los moravos. Padecia 
grande falta de ague al tiempo de eccontrarse con 
los enemigos, y la gente toda para perecer de sed. 
Ibao en so compania mucbos cristianos alistados en 
la duodto'ma legion , por cuyas oraciones cay6 tanta 
agna oue se remedfd la necesidad : la tempested y 
torbellino fue tal que con los rayos y reldmpagos que 
dabandecara&lo$enemigo6,qued6 la victoria por 
los romanos. Mucbos hacen mencion deste suceso 
tan notable. Julio Gapitolino dice oue por las oracio- 
nes del emperador se aplacaron los dieses y cay 6 la 
lIuTia. A nuestros escritores , mucbos y muy onti- 
guoSy que refieren la cosa como estd dicho, favorece 
Dion 7 ana carta del emperador quo anda en griego 
y en latin sobre el case , ademds del nombre de Ful- 
minatrix que se did d aquella legion , v quiere decir 
ecbadora de rayos : cuyo rastro del sobredicho nom- 
bre qaeda en Tarragona en un huerto de Juan de 
Meiffosa. donde hay un epitafio con estas palabras 
vneltas. del latin en romance : 

• A LOS DIOSES DB LOS DEFUIfTOS. 

A ICLIO 8EGDND0 QUE VIV16 TREINTA T ?fUEVE AKOS DOS 

MESES T MliZ DIAS lULlO lOSCHO DE LA DL'ODECIHA 

LEGION LANZADORA DE RATOS A SU LIBEHTO 

BUENO T LEAL LO HIZO. 

(I ) Por aJgnnas inseripdones coosta que en Tarrasa , vi- 
lla Ikinosa de Gatalufia . se le erigid 00a estitoa y otra en 



Fuera desa inscripcion que ea harto notable . hay 
en Barcelona en las cases de los requesens delante 
la iglesia de los Santos Justo y Pastor un testamento 
deste tiempo cortado en muchas piedras , la mas ae- 
hnlada antjgualla que deste gdnero se conserve en 
Espaiia. Por dl se entiende que la usura centisima 
de tiempo de los romanos era cuando se acudia cada 
un ano al acreedor con ia octava parte del principal, 
que es lo mismo que d razon de doce por ciento : de 
manera que en espacio de cien meses se doblaba el 
caudal de donde se llamd usura centisima , d sea por- 

2ue al priocipio de cada mes, cuando acostumbraban 
bacer las pagas , daban al logrero la ceotdsima par- 
te del dinero que prestd. Las palabras del testamento 
DO pongo aqui por ser largo ; la suma de lo que con- 
tiene es : a Que Lucio Gecillo Centurion de ia legion 
nsdptima Gemlna y dicbosa , y do la legion ddcima- 
»quinta A^oUinar, que sirvid A los rtmperadores Mar- 
»co Aurelio Antonino y Aurelio Vero v tuvo otros 
»diferente8cargos, manda d la republicade Barcelona 
nsiete mil y quioientos denarios con cargo que do 
nias usuras semises (que era la mitad Je la centdsi- 
»ma), es d saber seis por ciento del dicho dinero , hi- 
))ciesen e$pectdculos de Idchadores todos los anos d 
»diez dd junio en que se gasta^eu doscientos y cin- 
)>cuenta denarios; y el mismo dia se diesen doscien- 
»tos denarios para aceite d los lucbadcres. La cual 
)>manda liace delajo de ciertas condiciones : si no las 
»cumplieseo, sustituye enladicha mandaconlasmis- 
»mas carcas A la republica de Tarragona para que 
»haya y Ilevecl dicho dinero. » 

Tuvo Marco Aurelio Antonino el imperio diez y 
nueve anos y un mes. Falleci6 d diez y sie^e de mar- 
zo (2^ el iiinf de Grislo ciento v ochenta y uno (181). 
Granaefuela famade sus virtudes, y no menor la afren- 
ta de su case d causa de la mucha soltura de la em peratriz 
Faustina su mujer; la cual como quier que ni la pudiese 
remediar, ni se resolviese de apartalla de si , parecid 
omancillar la magestad del imperio. Por lo demds su 
memoria y la de Antonino Pio su sue^ro fue en Roma 
tan agradahle, que el emperador Sdptimo Severe 
que tuvo el imperio poco adelante , hizo una ley en 
que ordend que todos los emperadores despues ddl se 
Uamasen Antoninos , no de otra manera que antes se 
llamaban Au^ustos. Verdad es que Elio Aurelio Gdm- 
mode Antonmo luego oue sucedid A su padre, con la 
torpeza de sus costumores escurecid en alguna ma* 
nera el lustre de aquel nombre y alcuiia. Fue Au- 
gusto de titulo , al dnimo esclavo y sujeto d todos los 
vicios. Entendidse gue una concubine suya llamada 
Marcia le did bebedizos con que le trastornd el seso; 
por lo menos la misma fue causa de su muerte por 
naber ballade en cierto memorial su nombre entre el 
de otros mucbos que Gdmmodo pretendia matar. Go- 
municd el ca.so con un eunucbo por nombre Narciso: 
concertaron los dos de darle la muerte , ejecutdronlo 

f)rimero con yerbas que le dieron , y despues poroue 
a fuerza de la ponzona se tardaba ,' le ahogaron. vi- 
vid treinta y dos anos solamente : dellos imperd los 
doce, y mas ocbo meses y quince dias. 

Dicese que tuvo trescientas concubines , y otros 
tantos mozuelos escogidos para sus desbonestidades 
entre todos los que se aventajaban en bermosura. 
Fue el primero de los emperadores romanos que ven- 
did los o6cios y gobiernos , cosa muy perjudicial 
y daiiosa. Julio Gapitolino dice que el tercer abuelo 
ae (idmmodo se llamd Annio Vero, y que fue espa- 

(2) En so tiempo y por los anos 470 d 71 los mores hi- 
cieron una irrupcioQ ea la B^tica, cometieodo mil desdrde- 
nes; pero su gobernador Galio Maximiaoo, les hizo ievantar 
el sitio de la ciudad de Siogilia que boy es Aotequera la 
Vieja ; y Tito Vario Clemente , ^ae babia sido antes procu- 
radur de la Lusitania , los arrojo de Espana persigtii^ndolos 
hasta las coatas de Tanger. La Lusitania se alborotd con esta 
oeasion ; pero Inego fue redacida. 



106 



felBLIOTECA M ^kSfkK T R0I6. 



nol, natural del rounicipio Succubinato que estaba 
en la B^tica hoy Andalucia. No falta quien diga que 
por este tiemf)o padecieron los santos m^rtires Fa* 
cundo y Primitivo d la ribera del Gea, rio que de los 
xnoQtes de Asturias discurre por lo interior de Casti- 
ila. Attico, presidente de Gatlcio, C0Dvid6 A todos los 
soldados de a(|uella provincia para que se hailasen i 
diertosacriOcio : los dos santos no quisif ron obedecer 
i este mandato , por lo cual los borr6 de las listas de 
los soldados, y atormentados en di\ersas maaeras, 
al fin cou una segur les cort6 las cabezas. Honraron 
los cristianbs sus sagrados cuerpos : edfficaron en 
aquel mismo lugar un templo de su nombre. De nlli 
cuaodo los moros estuvieron apoderados de Espana, 
diversas voces llevados para mayor seguridad A las 
Asturias. Finalmente , en tiempo de don Alonso el 
Magno, vdcspucs por mandado del rey de Gastilla don 
Feruando Primera los volvieron al mismo lugar y re- 
edificaron el sagrado templo con un monasteri'o de 
mongt'S Benilos iunto i ^1 , que hoy se llama Saha- 
gun, y es uno de los priDcipales santuarios de Espana. 

CAPITULO VII. 
De los emperadores Severo y Caracalla. 

El emperador C6mmodo fue muerto atio del Senor 
deciento y noventay tres (193). Sucedi<5enel imperid 
HclvioPertioaz^nacidodepadrelibcrtino, que era tan- 
to como de casta deesclavos. Era muy viejo, deedad de 
setenta anos. Tuvo el imperio solos dos mesesy vein tey 
echo diss. Los mismos que mataron fi G6mmodo, por 
ser su bondad tan conocida dieron 6rden para que le 
diesen el sceptro, que los soldados pretorianos le quita- 
ron juntamente con la vida dentro de su mismo pala- 
cio. La libertad y soltura del tiempo pasado hacia que 
llevasen mal la disciplina militar, que Pertinazpreten- 
dia poner en su punto : que la reformacion de las cos* 
tumores es & los males & par de muerte. Fue docto 
en las lenguas latina y griega : estudid en su menor 
edad derechos y tuvo en ellos por maestro i Sulpicio 
Apolliuar, aquel cuyas periochAs 6 argumentos an- 
dan al principio de las comedias de Terencio. 

Luego que Pertin&z fue muerto, Sulpiciano y Didio 
Juliano acudieron d los reules de los pretorianos para 
A fuer de mercaderes comprar el imperio como si es- 
tuTiera puesto en almoneda. Salio Juliano con su 
pretension con promesa que hizo de dar A cada uno 
de los soldados veinte y cinco sestercios , que mon- 
tan seiscientas y veinte y cinco coronas : suma que 
venia A ser exorbitante y que en fin no la pudo pa gar; 
por donde desamparado de los soldados y aborrecido 
del pueblo, el sesto mes adelante le dieron la mueste 
pordrden y fraza de Septimlo Severo, al cual en pre- 
mio desta hazana hicieron emperador las legiones de 
lllirico 6 Esclavooia. 

Naci6 en Leptis ciudad de Africa, por otro nombre 
Tripoli deBerberia, que estd asentada de la otra parte 
de la Sirte menor. Recompense la fiereza do su natu- 
ral con la valentfa que tuvo muy grande, con ({ue hizo 
grandes efectos; por donde vulgarmente se dijo que 6 
no debiera nacer, 6 no debiera morir. Mostr6 su seve- 
ridad en el castigo que dl6 A los pretorianos que tu- 
vieron parte en la muerte de Pertinaz, ca despojados 
de las armus y de los vestidos los desterrd de Roma v 
de cien millas alrededor. En muchas ^erras salii 
yencedor : en el Oriente sujel6 A Pescenio Nigro que 
&e llama ba emperador; y de cumino destruy6 la cm- 
dad de Byzancio porque le cerrd las puertas. En Fran- 
cia V6nci6 A Albino que estaba levantado , aquel de 
quien se tuvo por cie;to que A eiemplo de Aristides 
compuso las patraiias Milesias, lioro Aeno de ioda des- 
honestidad y torpeza. Asimismo desbaratd por tree 
veces A los partes. Restituy<S %\ gohkruo de Roma 
en su antiguo lustre y mageelad. 



Revolvid sobre Inf^latenra, y despues que sosegd 
A los ingleses; pare, impedir las entradas mie hacitn 
los escoceses sobre ^ios, por la parte que las rlberas 
de aquella isla se estrechan mas (que e?* por donde Es- 
cocia parte t^rmiro con la logalaterra) acord6 tirar 
un yailadar 6 albarradadademar A roar. Ataj6lela 
muerte los pasos, qae le toro6 en aquella Isla en la 
ciudad de Eboraco. Tuvo el imperio diez y siete anos. 
ocho meses y tres dias. Las postreras palabnis qae 
dijo fueron muy notables, es A saber : (cBI imperio 
»que recibi alborotado , dejo A mis hijos sosegado: 
nnrme si faeren buenos , si malos poco durable.)) 
Suya fue tamblen aquella sentencia: aTodoIofuiy 
»no presta nada.M ttovi6 persecucion contra los cris- 
tianos el no\'eno ano de su imperio. La carniceda 
fue muy crande. En Espaiia en la ciudad de Valen- 
cia padecieron Feliz presbitero, Fortunato y Archi- 
loco diicanos : dado que algunos en lugar de Archi- 
loco leen Archileo , y aun pretenden que padecieron 
en Valencia la del delfinado oe Francia por estar cerca 
de Leon de Francia, de donde es averlguado que San 
Iren^o obispo de aquella ciudad los envid A predicar 
elfStangelio. 

De}6 Severe dos hijos de dos roujeres diferentes: 
el mayor que se llamd Aurelio Antonio Bassiano , y 
que tuvo por sobrenombre Garacalla (de cierto g4- 
nero de vestidura franceia asi dicha. que did al pue- 
blo luego al principio de su imperio), mat6 A su her- 
maoo menor llamado Geta, quesu padre senald en su 
testamento por emperador y companero de su her- 
mano. Este hecho tan atroz le fue asaz mal contado, 
y le hizo muy aborrecible al pueblo ; y muclio mas 
otra nueva maldad , que fue casarse con Julia, madre 
del mismo Geta , y su madrastra. Pas6 en esta locura 
tan adelante , que di6 la muerte A todos los que eran 
aficionados 4 suhermano; dastos fue uno Sammonico 
Serene, m6dieo muy famoso, y que escribid muy even- 
tajadamente en aquella facultad. Otro fue el gran 
jurisconsulto Papiniano uo por otra culpa mas de por- 
que no quiso defender en el senado y abonar hi muer- 
te de Geta, ca decia: «Mas fdcil cosa es cometer el 
parriciJio , que escusarle. » Fue demds desto femen 
tido , en particular con muestra que did de querer 
casarse con una hija de Artapanu rey de los porthos, 
los cogi6 descuidados y hizo en alios gran matanza, 
No le durd mucho esta alegria , porque comb era 
aborrecido de todos , A tiempo que se estaba prove- 
yendo, un soldado llamado Marclal arremetid A (A y 
le did de punaladas. 

Era A la sazon de edad de cuarenta y tres anos: tuvo 
el iniperie seis anos, dos meses y cinco dias. Su cuer* 
po llevaron A Antiochia , do esteoa Julia su madrastra 
y mujer, la cual por el gransentimlento con un punal 
que se metid por los pecbos , cayd muerta sobre su 
triste marido y entenado. Tragedias parecen estas. 
Entre las otras locuras de Garacalla se refiere que 
se did A contrahacer las cosas de Alejandro Magno, 
bien que mas imitaba las faltas que las yirtudes: en 
particular para remedalle traia la cabeza lociinada 
ndcia el laoo izquierdo. Opelio Macrino prefecto del 
Pretorio, que es lo mismo que capitan de la guarda, 
A cuya persuasion fue muerto Garacalla , le sucedid 
en el imperio con voluntad de Audencio hombre prin- 
cipal , A quienes los soldados querian por emperador. 
No hizo cosaalguoa sefialada ui antes ni despues des- 
te tiempo : por esto y por el poco tiempo que goz6 
del imperio, apenas se puede contar en el n(imero 
de los emperadores. Me^a h^rmana de Julia did drden 
que Jos soldados le matasen en Ch'&lcedonia junta- 
mente con un hijo sjyo llamado Diadumen'o ; lo cual 
sucedid A siete de junio el aiio doscienlos v diez y 
nueve. Imperd solos trece m'^f^es y veinte y ocoo dias. 



CAPITULO VUl. 



HISTORI 



De los smperadores Heliog&balo y Alejandro. 

AuBSLio Aotonio Vario , sacerdote del Sol ah Fe- 
nicia , que es lo que sigDifica ei nombre de HeliogA- 
balo, fue hijo del emperador Garacalla. H6boIe en 
Soemis hija de Mesa y sobrina de Julia. La hermosu- 
ra de su rostrc y geotii parecer , muestramuchas ve- 
ces eugaiiosa de inimo compuesto , fueroo graode 
imrte para que los soldados ae Je aficionasen. Ayud6 
(I trosfla memoria de su padre, porque para asegurarse 
ea sua maldades tenia graujeada la gente de guerra con 
darles y permitirles cuanto qiierian. Sobre tbdo su 
abaela Mesa con su bueoa mana y ^fidivas, que Ao de- 
bieron faitar, atrajo 6 su parecer las legiones, y acab6 
con ellas que saludasen i su nieto poren)peraaor. Su 
vida y costurobres fueron mny torpes (i;maravilla: dado 
A fodi suerte de deshonestidad, bacia'y padecialoque 
CO se puede escribir sin vergueaza : lleg6 su locura A 
Unto que acometi6 y intentd con artiGcio 6 mudar 
el sexo de varou : grandeafrenta y ultraje del impe- 
rio romano y de todo el ^toero humano. No pudo el 
inaodo sufirir monstruosidad tan grande: los mismos 
soldados de su guarda le ipatarou A diez de marzo el 
aho de Gristo de docientos y Teintey tres(223).Era de 
edad de diezy oche anos: tuvo el ionpeno tres anos, 
Dueve mese^y cuatro dias. Fue el primero de losempe- 
radores romanos que usd de vestidura de seda ; que 
antes d^l solo aforraban de seda los vestidos, queen 
aqoel tiempo se compraban & peso de oro. Tambien 
s<) dice que desde el tiempo de HeliogAbalo v por su 
()rden seintrodujo la costumbre qu^ los esclavos en 
las vendimias ecliasen puIIasdsusanios,se burlasen, 
con ellos de palabra (i). 

El sucesorde Heliogdbafo fue su prime hermanoSe- 
vero Alejandro que ya era C^sar ,cuyas virtudes iguaia- 
ron A los vicios cfe su antecesor: grande y senalado em- 
perador,si la muertenoleatajara.Lo primero conforme 
a la costumbre de los cristianos A nioguno 6!icarg6 
gobiemo alguno antes que le pubticasen , para si le 
lacbaba alguno. Noquiso vender los oficios y gobier- 
iios ca decia:'«EI quecoropra, forzosamente ha de 
» vender. » Mostrdse favorable A loscristiaaos entanto 
gradoque eu fu or&torio principal tenia puestalaimi- 
Ken de Cristo entrelas de los cfioses de la geotilidad. 
Jamis quiso recibir en su case ni A su familiaridad, 
ui aun para que le saludase y visitase A persona alguna 
que no luese de muy buena faraa; aviso para pnoci- 
pes singular. Para recoger dinero deque tenia falta, 
iaventd clerio gcnero de iraposiciones y tributes que 
»e cogian de las artes curiosas ylvanas: invencion con 
que se remediaba la necesidad y se enfrenaban los vi- 
f los. Hlzo la guerru contra tos parthos pr6sperameote, 
y contra Artaierjes su rey, que A cabo de tantos anos 
i:omeni'>! n A ievanlar el poder de los persas, que an- 
tes est. ;ij sujetos A los parthos. 

Conci I Ida cstaguerra, revolvid cuusns gentes con- 
tra Alemania,do fuemuerloportraiciondeMaximino 
muy fuera de Mzon , porque no pasaba de veinte y 
).ueve anos: dellos los trece y nueve dias gobem6 el 
impenasra par por so ijrande rectitud, prudeacia, 
inaoseduinbre y clemencia , dado que el castigo que 
ir64TunnoVetromoparecealgoAspero. Porque ven- 
liia bujnos, es A saber favores y provisiones fnigidas 
ea nombre del emperador, le hizo ahogar con humo. 
MgranjunaconsuUoUlpiniancnaluraldeTyro.tuvo 
mnta cabida con el emperador Alejandro , que le hizo 
sucancilier, y en publico yen particular segoberna- 
l>t por sus consojos. de mas desto en cierto alboroto 
porque no le matasen le cubri<5 con su p6rpuro. No 
'e SHbe de Cosa alguna memorable que bay a sucedido 
« n &pana en tiempo destos emperadores. 

( I ) El nombre de Heliogibalo se borrii de todoi loi mo- 
uooiciitoa pubiicos de«puei ds su muerle. 



A DE kSPAl^A. 107' 

En Guadix hay una basa de estdtua puesla en me- 
moria de Mammea; madre del emperador Alejandro, 
cuyaspalabras vueltasen castellano son las siguientes: 

A JirUA MAMMEA AUGUSTA MADRB DEL EMPERADOR CESAR 

MARGO AURELlOS£VER0ALEJANOR0yPt0,F£LIZ, AUGUSTO, 

MAORE DHL LOSREALES, LA COLOVIA lULlA GEMINA ACCITANA 

DEVOTA k su OEIDAD Y MAGESTAD. 

Fue esta seiiora , como se entlende , cristiana , por 
lo menos tuvo particular famillaridad y trato con el 
famoso Origenes. Era hermana de Soemis, y entram- 
bas hijas de Mesa y sobrinas de la emperatriz Julia. 
De Soemis y el emperador Garacalla naci6 fuerft de 
instrimonio como queda dicho, el emperador Helio- 
gibalo. Mammea cas6 con Yarlo Mdrceilo, y deste 
matrimonio proc6di6 el emperador Severe Alejandro. 
Todas estas senoras eran naturales de la Suria , de 
donde vinieron A Roma. Por este tiempo el papa An- 
tero que gobem6 la iglesta Romana, escribid una car- 
ta A los obispos del Andalucia v reino de Toledo , en 
que entre otras cosas dice que los obispos no pueden 
llcitamente ser promovidos de una iglesia A otra por 
su particular interns y comodidad. 

GAPITULO IX. 
De los emperadores Maximino, GordiaDa,y Fillppo. 

Julio Maximino natural que fue deThracia, demuy 
bujo suelo , su padre Mecca godo de nacion , y su 
madre Ababa que fue de los alanos , como lo dice 
Symmacho, en ninguna cosa sesenald fuera de la es- 
tatura del cuerpo, que la tuvo muy grande, y las 
fuerzas, y llgereza Ian aventajada , que atenia en cor- 
rerconun caballo. Por esto pas6 por todos losgrados 
Y cargosdela roilicia, y por la muerte del emperador 
Alejandro Severo se apoaer<3 porfuerza delimperioel 
anode Cristo de 239. Conservose en ^1 [{or espacio de 
dos anos y algunos meses. Soseg6 al principio las al- 
teraciones de Alemana; y de nuevose apercebia para 
liacer la gaerra contra los sdrmatas , que hoy son los 
polonos, cuando en la ciudad de Slrmio donde A la sa- 
zou se hallaba, le llegd nueva como los soldados de 
Africa habianaizado por emperador A Gordiano presi- 
dente de aquella provincia, y que el senado aprobara 
aquella eleccion. Acordc) puesde mudar propddto, y 
eocendido eu deseode veugarse revolvi6 contra Ro- 
ma. Detuvose alcun tiempo sobre Aquileya , ciulad 
que A la entrada de Italia le cerrd las puertus. Estando 
ulli, vino otra nueva que el sobredicoo Gordiano con 
un hijo suyo del mismo nombre fueroo muertos en 
Africa , pero nue el senado en su lugar nombr6 por 
emperadores a Balbino y Pupieno mas por lener per- 
dida la espcranza que los perdonaria Maximino, que 
por hallarse con fuerzas bastantes para resistilte. 

Halldbase todo en grande ^eligro, y sucediera sin 
duda algun grande estrago, smo fuera que los solda- 
dos por odio que tenian al tireno, de repente le aco- 
metieron ydentro de su alojamieDto ledegollaron. 
Con eslo la ciudad de Roma gued6 puesta en libertad 
y los cristianos libres asimismo oel miedo cpie les 
amenazabaporla persecucionque Ics movidde nuevo 
este emperador. PrincipalmeDteseempIeabasu rabia 
contra los que presidlan enlasiglesias, como eranlos 
obispos y sacerdotes. Ea parlicu/ar en Espafia seis 
leguas de Tarragonm de una cueva del monie Bufra- 
ganOy donde estaban escoodidos San Mdximo y sus 
companeros , de allf fueron sacados para darles )a 
muerte. Adelante se edified en su nomoreun templo 
eu el mismo lugar para que fuosen mas honrados. 
Algunos sospechun que este San M-4ximo es el que en 
Tarragona vulgar y comunmente llaman San ftfagf". 
Dejado esto, los emperadores Balbioo y Pupieno en 
( ierto niboroto que levantaron los soldudos de la guar- 
da, fueron muertos dcotro del primer ono de su im- 



lOe BIHLIUTfcCA Di 

perio. Estaba oombrjcto )untr> con elios por C6<«r j 
HDilodo eael neaixlo por gouadurGordiaDO, mnio d« 
tED peaueiia edad, que fl pan as tenia quJDce arios;j 
ftin embargo por muertede Insemperedoressobrodi- 
rliai fue recebiilo s'\a eoDtradiccioD por emperador. 
Piira b1 gobierno de Id republics le ayudii murlio <:u 
suegro Hisitho.o, persoaa qua era muy prudente. 
PjrtiddeBtinapara liNcerlaguiirra coatra los psrsns; 
oiDcluidacomo se pudiura ilusear, a! tie4i]pai[ue daba 
de si groades esperaaias , le dii5 la Dauerle t traicion 
Filippo capiUD ds bu guarda el seato aaa da bu im- 

Escribid Gordiaao una carta li su suegro , qlie se 
conierva Itasla el dia di! lioy, en que su duele ifue los 
priacipes eileu aujetos i los eagaiJos )' embustes de 
SUB mismos criados que pooen asecbauzas A sus ore- 
JBs, y por este medio eroiaa celadas i. Iiis que pre- 
tendeo derribar y le?aiiUD i los que no lo merecen, 
tin que 6\ miamo pueda par vista deojosaveriguar la 



CASPAR V ni)lG. 

verdad de in que pasa. No tiiy duda sino que de nin- 
gunacosa los principespadeceo mayor menguaque 
de la verdad; Ii cuarqu6 lugar puede lener entrelis 
contlouas adulecioaea de palacio, entrs los era busies 
ymafiiis, y redes que tiaiden los priradas por lodai 
partes ? Sio su ayuda , 6 por major 'decir ran seme- 
jaale fallji , qu£ maravilla es que las priacipes d cadi 
paso tropieceD , pu«i nailaQ e^ tinieblas y por li ig- 
noraDciaBaaciego$?^QoidnD0 9ent]rdgraii(lemetite 
que raltc luz & los que Uios puso eu la cumbre para 
que fueseo guins de los hombres, y li<s ancoaea de 
sus verro^ con olirg';, consejos y auloridad ? 

Uu solo camioo se ofrece pare reparar eete daoo, 
easeuadq de hombres muy graves , mas saffitiio de 
pocos ; estoes que derail de losotros mioiatros, co- 
mo ma yordoio as , caballerizos, maestresalascon lodo 
el olro atuerido de palacio pronuren eunque leal- 
CiHla grande, tenercerca de g[ alguna peraooi de 
coQocida pruiieocia y bondad , que lenga licoocia y 




6rdeD de rererir a! principe y avisarle todo lo que d£l 
se djjere y sintiere , sea verdad 6 mealira , hasta los 
mismos rumores vanos y sio fundaraeulo del vulgo. 
Los cuales Bvisos i lis veces sin duda serdn pesados, 
uiai d6belos lufrir porque el provecho grande que de 
elloB resultard , recoiupensard bastaDtemente cual- 
quier tnodestia ; y es cosa averif|[uada que la verdad 
tieuo las raicei smergas, pero sus Ihitoi sou muy 
tuaves, muy dulces sus dejos. 

No podremos alcaozar eslo, hien lo veo: los regales 
y dehcadeias de los principes cuio graudes seao, 
inuia no lo sabe? los que tieneu pur el principal frulo 
de su grandeza , la libertad de hacer lo que k le eo- 
toji lin que nadie les vaya i Is mauo. Por el contra- 
rio las palabras de los que les hablan i su gusto , les 
dau gran coniento: la verdad es de un aspeclo ispero 
y grove, de suertequees maravilla cuando les queda 
un pequeuo resquicio pordonde les eotre algun ra\n 
da Fuz : tan cercedos estdn por todas partes de diu- 
cultades, delisoDjeros, fiaalmeole de bombres que j 
DO buscau olra cosa sino su comodidad. No se debe 
empero desistir desla enipresa , ui perder de todo | 
puDto la esperenza. Por venlura oo.canlamoi k los i 
vArdos : habri algunos , i quien conteste ule aviso, ' 



quevean ysigan el camino quese les muestra may 
laludable Hi para e1los,como para sus vBsalloi; yeo- 
tiendan que no los que tachan las costumbres y vida 
ife los que rigen, son perjudiciales , sino los que ha- 
blan al sabor del paladir, muchos y sin nliroero, mi- 
yormenle en los palacios reales ; peete lanto mas pe- 
ligrosa , cuanto mas balagiieoa y blanda. 

Pero haeamos aqui punto. y volvamoi i lot empe- 
radorei. El premloquesedidDorla muerte de Gor- 
diano,fue que Harco Julio Fitippo to matador se 
quedd con el imperio : hombre drabe de oacioa , de 
bajo suelo y llnaje , pero muy seiialado en las cotas 
de la guerra. Por doade despues de diveraos cargos 

Sue luvo . se apoderd dltlmamente de la rapfiblica y 
el imperio el aiio de Cnsto de !4t y le tavo par espe- 
cio de mas de cinco aiioB. Al principio lomd aitento 
con los perias, por el cua! les dej6 k Hesopottmit, 
en que parecid escurecer la magestad del imperio 
romano. Vuelto i Roma , celebrd el ano secular, que 
era el a£o ceat^simo de la fundacioD de Romn , con 
mayores regocijos y juegos rots tuntuotm que jamii 
«e babia ceiebradn, por ser el aiio militimo de tn 
Tundactan. Andaban los godos Blborotadot,y corrian 
la proviacia deTbracta. Eovid contra olloi a Marino: 



BISTORU OE KSPA.'IA. 



0)9 



las legiones en premio de su trab jjo le saludvoo por 
emperador , pero su«'edi61e mal « ca Decio fue coutra 
ti por roandado de Filippo . y le uid la batalla y ^ eajcid 
y mal6 en la proviocia de M^'Sta. El premio desta vic- 
toria foe qae el ej^rcito le nombr6 aaimismo por em- 
perador. Aceptd el acpiel tiiulo contra su voluDtad: 
pero acepUdo , le maniuvo con grande valur. 

El eroperador Filippo A la sazoo que se encaminaba 
contra ^1 , fue mnerto en Verona en cierto alboroto 
aoe leTantaron sua soldados. Dej<^ en Rama uo bijo 
de su mlsmo nombre, en edad de siete anos que tenia 
y 00 mas, declarado porsucompaiiero en el imperio« 
yerade un natural tan estrano, que nadie jam^s le 
Tid reir. A. este luego one la liuova llegd , maturon 
tambien porque no qnedase rastrode razatan mala. 
En tiempo de San Gerdaimo se leia una carta de ori- 
genes p ra el emperador Filippo : autores antiguos y 
graves sienten que fue cristiano , y anaden que el 
PlontiGce Fabiano no le quiso recibir i, los misterios 
sin que primero biciese petdtencia y satisfaccion de 
cierto pecado. Algunos asiroismo sospecban que la 
i^lesia Romana se enriquecid con los tesoros de Fi- 
lippo; perosus malas costomi»res.dan muestra que 
mas fiogid que camplid el oflcio de bombrecristiano. 
Otros resenran del todo estaloa AGoostantino Magno, 
que foese.el primer emperador romano que coooci6 
la ma^tad de Cristo Hijo de Dios. 

Deoo luego quese apoderd del im|)erio , que fue 
eJ ano de nuestra saivacion de 250 persijguid cniellsi- 
mameole la Helicon Cristiana por^odio que tenia, A 
io que se entendid contra Filippo. La verdad fue que 
Dios por aquel camino pretendia reformer las cos- 
tnmbres y ?ida delos cnstiapos, y en particular de 
los ecksidsticos de mucbas maneras estragadas. En 
aqnella persecocicn padecid el mirtir SansGristdbal 
segno que lo refiere Nic^foro. Destruian los getas 6 
godos (que algunos entienden ser lo mlsmo) las pro- 
viocias de Mesia j de Tbracia. Peled Decio con ellos: 
vencidlosenUi pnmera batalla, mas en lasegunda 
por Iraicion de Treboniano Gallo fue vencido y muerto 
jnnto COD on bijo qup tenia de so mismo nombre, 
despoesquegobenid el imperio por espacio de dos 
anos. El traidor conforms A lo queenlonces se acos- 
tnmbrabn , se qnedd coo el imperio y le tnvo nor es- 
pacio de dies y echo meses. Hiso' asiento con los go- 
dos , eo que se obligd de pagarles parlas cada un ano: 
cosa moy fea , y que did ocaslon a los soldados para 
one Je deapreciaseo -, y d Bmiliaoo su capitan bombr^ 
de nadon africano, oacidoen la Mauritania Tingi ta- 
na , rnra que despnes de vencidos los godos en una 
mode batalla que les did en la Mesia , se apoderase 
del imperio y revolriese contra Gallo su senor; por 
cnya muerte , que fue en cierto encuentro , sequedd 
Emiliano por senor de todo. Durdle pocb el mando y 
la Tida , boio por espacio de cuatro meses , sin hacer 
cosa que de cootar sea , tanto que mucbos no le po- 
nen en el niimero y cnento de los emperadores roma- 
Bos. Matdronle sus soldados luego que se supo la 
eleccion de Yalcriano. 

CAPITULO X. 

tie Ins emperadores Yaleriano, GallieDO Claodlo yjlu- 

rclfano. 

Lucimo Valerlano era de edad de setenta anos 
cnando en ia Gallia las legiones y soldados le apelli- 
daron por emperador contra Emiliano el ano de Cristo 
de 254. Snbidl la cumbre y magestad no porotra 
cansa d lo qfie parece , sine para que la caida como de 
lugar mas alto fuese mas peligrosa y pesada. La vida 
larga as d las voces siijeta d desastres , t trueca la 
prosperidad del tiempo pasado en la adversidad y 
desgrecias. Tal fue el emperador Valerlano, cael ano 
seteno de sa imperio en la gnerra que emprendid 
contra los persas, vino en poderde lus enemigos^ 



Vivid en aquella^ miserable servidumbre por espacio 
de jnas de un uuo. Su bijo Galliano, y corapaoeroya 
norobrado en el imperio , de ninguoa cosa menos 
cuidaba.que de librar k su padre , y volver por la ma- 
gestad del imi^rio. Y d la verdad dl tt ballaba por 
uoa parte apretado de los persas, do los godos y de 
los aiemanes, que andaban alterados y con las arndis; 
y mucho mas por otra parte de treinta capitanes ro- 
manos, que con la revuelta de los tiempos en diver- > 
sas partes se llamaban emperadores : miserable ave- 
nida de males. Relalar los nombres y becbosde todos 
estos seria cueuto muy largo ; pero entre los demds 
Posthumo seapoderd de la Gallia, y para asegurarsa 
Uamdea susocorro 6 los francos , gente alemana, que 
es la primera meocion que dellos se balla en la bisto* 
ria romaoa. AcudidLoUiauopormandadudeGallieno 
al remedio , veucid y matd altiraoo ; pero en premio 
de la victoria eutrd en su lugar, y se ilarod empera- 
dor junto con un su hijo del mismo nombre, par cu- 
yas se tienen las declamaciooes que andan impresas 
al Gn de lasinstituciones de Quintiliano (i). 

Otro por nombre Tetricose apode rd de Espana que 
asimismo acudid al favor de los ulemanes. Eutraron 
ellos en Espana por la Gallia , y como gente feroz por 
espacio de doceaiioscomo con fuego lo asolaron todo: 
en los campos y en los poblados bicierouestragos es* 
traordinarios. En las provincias d<; Oriente ^e akd 
OrJenato Palmerino capitan muy esforzado ; y muer- 
to dl en la demanda , Zeaobia su mujercoo mas valor 
que de bembra , y no meoor prudencia llevd adelaute 
lo comenzado por su marido , y se mantuvo basta el 
lifempo del emperador Aureliaoo. Grande era el 
aprieto eo que todo se hallaba. Por diversas piedras 
que en Espana se ban b<iltado , se enliende que la 
uiujerdel emperador Gallieno re !lamd Cornelia Salo- 
nine, y la del emperador Dijcio U((rennia. Goleiud 
por estos tieropos la Iglesia el pootifice Lucio,cuya 
epfstola (2) dingida d los obispos de Espana y de la 
Gallia los exhorts que juoten los concilios nmcbas 
veces : declaralajurisdiceion que tienen los metro-* 
politanos sobre las iglesias sufragineas : Yedaia con- 
versacion y trato con los berejes , y anicia d sufrir 
las calamidades de los tiempos , gruves y largas. A 
Lucfo sucedid Stefano , en cnyo tiempo los obispoa 
ile Espana en un concilio que juotaron^ privaron de 
sus iglesias d Marcial obispo de M6rida > A Basilides. 
ubispo d«) Astorga como k libelliticps que fueron , y 
en lu^r do Jos dos eligieron d Feliz y Sabino. Llama- 
ban libelldtfcos d los que daban firmado de sus nom- 
bres que desamparaban laReligion Cristiana ; ca 6 los. 
quepasando adefante, se ensuciaban conadbrar y 
sicrificard losidolos, llamaban sacrificatos,segua 
4ue se saca de las epistolas de San Cipriaoo. 

Hizo Basilides recurso d Roma como d cabezade la 

(1) Los francos y sue vos bicieron una irnipcion eo Italia 
y Espalia el auo 26^ , y los tiranos Posthumo y TAlhrico \<m 
arrojaroQ deella el 68 y 09, dcspues de haberia de?olado y 
arruinado aiguuos pueblos y ciudades , especialoiente la de 
Tarragona. 

\2) Isidore Mercalor 6 Pecatdr, es quicn pritneramenfcO' 
ha publicado en el sislo ix esla carta y las dem^s que w 
atribayen A los papas de los ires primerossiglos de ia Iglesia, 
desdeXiemeote basta Siricio, y son evidenlemeoteaupueslas. 
Cstablecen los diversos grados de jurisdiccioa de los arzo- 
bispOA primados ypatriarcas, como si bubieran estado eo 
uso desdc el segundo siglo , y pernnilen i todos que se dirijan 
inmediatamente al papa con perjuicio de la jurisdiccion de 
los obispos. En el auo SOO public6 Oionisio el Pequeuo» sa 
coleccion de los decretos de los poolf floes romanos, recogida. 
con ia diaYor diiigeoeia., y empieu por ia decretal que Si- 
ricio envio al obispo de larragoaa liioierio coo fecha ii de 
febrero de 385, sin bahlar una palabra de estas decretales 
que se atribuyen i los papas anteriores. Sin embargo, se 
admiticron ciegamente luego que se publics ron y se inserta- 
run en las coleccicnes posteriores, sirvi^ndose de elias los 
ledlogos, las escuelas, y los int^rpreles del derecho, para 
cstablccer la nuen disciplina, y ronflrmar loe dogmas. 



J 40 



BIBLIOTSCA. DE CASPAR Y ROIG. 



IgMa de donde proceden las leyes sagradas, y con 
eciya autoridad le revocao las sentencias dadas por 
losotrosobisposcoDtra razon. Absolvid'eel papaSle- 
fflDo , y maDdd fuese festituido i su iglesia y digpidad. 
Ofendi^roDsa desto los obispos de Espana. Avisaron 
i San Cipriano obispo de Gartago de todo lo qae pa- 
saba , con dos obispos Feliz y Sabino qoe para esto le 
enviaron. Goainnic6 61 cstenegocio conotrosobispps 
de Africa , y tomada la resolucion , respendi6 qae los 
qae desaroparabati la fe, no>odian ser restituidos al 
grado que antes en (a Iglesia tenian : que impu6stales 
la penitencia, y becha la salisfaccioii conforme dsus 
deir.^ritos , podrian empero ser recibidos , mas sin 
YoWerles la honra y el oficio sacerdotal , scguo que lo 
dej6 establecido por decreto el papa Gornelio : que si 
el pontffice Stefano deterroiD6 olra cosa, seria por 
baberl<^ enganado como estaba tan lejos. Por esta 
causa Sixto Segundo sucesor de Stefano parece que 
en una epfstola enderezada i los obispos de Espana 
se amonesta que los decretos de los padres no se de- 
ben alterar , ni antes del entero conooimiento de la 
causa depoper & los obispos, principalmente sin dar 
parte al romano pontffice que con razon reponia lo 
ategtado contra eiia. Esta fue la diferencia que sace- 
did sobre este caso : el remate no se sabe , masde que 
todos estos tres pontifices fueron martirizados en )a 
persecucion que coinenz6 Valeriano antes de su pri- 
sion , dado ^ue al principio se mo8tr6 bien afectoi la 
Ueligion Gristiana. 

Padeci6 otrosl en Roma el Yaleroso diftcono San 
Laurencio gloria de Espana. Fue natural de Huesc/i: 
sus padres Orencio y Paciencia , que son ai lanto te- 
Didos por Santos en aquella cludad. Stxto Segundo 
antes de ser papa Yino en Espana & predicar el Bvan- 
gelio, y 6 la YueltalloYd ensu companiaft los dos 
didconos Laurencio y Vincencio (i). Era Laurencio 
inuy noble , pero mas senalado por la grande cons- 
tancia de su dnfmo ; de que di6 bastante muestra en 
los tonnentos gravisimos que sufrid por no ol)edecer 
al tirano , y hacer en todo lo que deoia : en fin di6 la 
Yida en la oemandaei ano de Cristo de 259 asf 61 co- 
mo el papa Sixto. Los que dicen que esto 8u<^edi6 en 
el iroperio de Decio, van fuera de camino: y no me- 
nos ios que por autoridad de Trebellio RoIIion para 
concordar las opiniones suenan no sdqueDecio G6sar 
nieto del emperador Valeriano , por cuya autoridad 
se bicieron esto^ martirios , Yan errados como gente 
menuda, y que sin examiner bien lo que dicen , es- 
t^riben lo que ies parec6. En el mismo ano padecieron 
<fn Tarragona por la Yerdad Fructuoso pnmer obispo 
de aquelb ciudad. Aiigurioy Eulogio didconos. Eran 
cdnsules en Roma Fusco y Baso , presidente en Es- 
pana Emitieno; cuya hija adYertida y aYisada por un 
soldado Yid juntamente con 61 las dmmas destos san- 
los que Yolaban al cielo , segun que lo testifica Pru- 
fiencio. Lai reiiquias destos mdrtires no se sabe por 
qu6 causa ni en qu6 tierapo , pero es cierto que fue- 
ron lleYadas d Italia , y cerca de la ciudad de GdnoVa 
son Yeoeradas con gran doYOcion en un monasterio 
de Benitos. En lugar del papa Sixto fue puesto el 
pontifice Diooisio elano luego siguiente. 

Algunosanos adelanle el emperador Gallfeno tenia 
cercado dentro de Milan d Aureolo, que se habia al- 
zado con la EscIaYonia ». y rompiendo por Italia estaba 
ppoderado de aquella ciudad. Dur6 el cerco algun 
tiempo ; los soldados cansados de taotas guerras , y 
con deseo de cosas nueYas , se coniuraron y dieron la 
inuerte d su emperador Galiieno el ano que se conta- 
lia de Duestra saivacion doscientos j sesenta y nue- 
Ye (269). Impel 5 por espacio de qumce aiios : mata- 
ron otr osi un su hermano manor por nom bre Valeriano, 

(1) Ni la tenida de Sixto i Espaoa, ni oue se lievsse i 
los d(js saalos tieoe fuDdamento Yeridico : oaata para coo- 
Y^ocerte., atendcr kin ftchai y pnotos da lui mariihoa. 



compaiiero suyo en el imperio. Estaba ia repAbiica 
euesta Ydcante sin cabeza^ cuando FlaYio Claudio, 
hoipbre principal y Yaleroso caudillo,8ellaln5 empe- 
rador . que fue et ano It^go siguiente, en que siendo 
c5iisules el dicbo empei idor y Patemo, el pontifice 
Dionisio escribid una epistola d SoYero onispo de 
GdrdoYa : en ella le manda que d ejemplo de Roma 
reparta el pueblo por parroquias. Los principios del 
emperador Glaudio fueron may aYentajados, ca des- 
hizo ymatd al tirano Aureolo , sujetd con las armas 
d los godos y d lus alemanes. Pero ataj^le la muerte 
en sazon (fae trataba de ir en persona contra Tetrico, 
que poseia lo de E<3pana y lo de la Gallia , 6 contra 
Zenobia , la Yalerosa mujer de'Odenato. Falleci6 sin 
determinarse ni resolYorse en esto en Strmio, ciudad 
de HungHa , de enfermedad que le sobreYino : tayoel 
imperio un ano , didz meses y quince dies. Fue tio 
mayor de Gonstancio , padre del gran Gonstantino, 
que es lo mismo que hermano de abueio ; porque el 
emperador Gonstancio fue hijo de Eutropio de ia no* 
ble alcUna de los Ddrdanos, j de una sobrma de Glau- 
dio hija de Grispo su hermano. 

Sabida la muertc de Glaudio , el senado nombrd en 
su lugar d Quintiliano su hermano, hombre de tan 
pequenocorazon^ que tomd lamuerteporsusraanos 
diez y siete diss despues de su eleccion , parte por 
no sentirse con fuerzas para lleYar tan gran carga, 
parte principalmente por la nuoYa que Yino quelas 
iegiones de Glaudio nombfaron por emperador d Lu- 
cio Domicio Aur^iano, persona desenaradasprendas 
y autoridad. Pudiera ser contado entre los mejores 
principes si no afeara sus proezas aue bizo en k 
guerra , con la aspereza de su condicion y con el 
aborreoimiento que tUYOd la Religion Gristiana. Do- 
md los de Dacia , d los cuales did las dos Mesias para 
que poblasen ; y todos los tiranosqueestabanaliados 
en las proYincias , sujetd parte por fuei za, parte por 
concierto. En particular bizo la guerra Yalerosamenta 
contra la famosa Zenobia , y la pr4ndi6 cerca de ia 
ciudad de Palmira, que se le iba ouyendo d los par- 
sas en camellos de posta que llamaban dromedarioa: 
cuya persona y presencia por su grabde Yalor huo 
que el triunfo con que entrd en Roma, fuese mas 
a^radable y mas solemne; porque todos los que la 
miraban , se maraYillaban ^ que en el pecho de una 
roujer cupiese tan grande esfaerzo y Yalor nunca 
Yencido por los males. 

* Este triunfo con que el emperador Aurelianoentrd 
en Roma, fue el postrero que d la manerii antiguase 
vi6 en aouella ciudad. Pooo tiempo repard en Roma, 
ca resuelto de dar guerra d los persas, YoWid al Orien- 
te , donde en la Thracia entre Heraclea V Bizancio 
fue muerto por traicion de un su priYado liainado 
Mnesteo. Tuvo el imperio cuatro anos , once meses y 
siete dias. Hay quien diga que este emperador fundo 
en la Francia d Orliens , ciudad puesta sobre ^1 rio 
Loire , y d GdnoYa 6 Ginebra d hi ribera del lago Le- 
mano. Has^cierto es que en Girona , ciudad puesta i 
los confines de Espana yde Francia, martirizaron & 
Narciso despues nue predicd d las gentes de los Al- 
pes; y con 61 un aidcono llamado F61ix. Pero no es 
este mdrtir elcon quien aquella ciudad tiene particu- 
lar doYocion, sino otro del mismo nombre muerto en 
otro tiempo : esto se adYierte para que nadie se enga- 
he por la semejanza del nombre. El aiio antes desta 
en que Yamos, fue en Roma martirizado el santo pa- 
pa Fdlii. Sucedidle Euticbiano , cuya carta d Juan y 
d los demds obispos de la B6tica 6 Andalucia tiene 
por data el consulado de Aureliano y M arcelino , es i 
saber el auo de Gristo de doscientos y setenta y seis 
(276). Trata de propdsitoenella dela Santa Encarna- 
cion del Hijo de Dios contra ciertos herejes, que con 
uueYas opiniones en Espana pretendian manchar y 
ponerdofo en la sinceridlad de la Religion Gatdlica y 
Gristiana. 



BtSTOlUA 

CAPITOLO n. 

Be algojios otros emperadores 

Una coQtienda muy nueva S8 sigui6 despues de la 
muerte de Aureliano, y ua estraordinario comedi- 
miento. Elej6rcJto pretendia que el senado Dombrase 
dacesor y emperador , los padres remltian este cuida- 
so A los soldados : en deraandas y respuestas se pasa- 
ron seismeses , alcabo dellos el senado veucido de la 
modestia del ejercito nornbr6 por emperador d Claudio 
Ticito , hombre de muchas partes , peromuy viejo , ca 
erade sesenla y ocho anos. Asi le ciur6 poco la vida y 
el mando : solo seis meses y veinte dias. Falleci6 en 
Tharso, ciudad de Cilicia. Por su muerte Fioriaoo su 
hermano que allf se hallaba, se Ilam6 emperador, de 
que se arrepinti6 may presto, porque & cabo de tres 
meseSy de su yoluotud se hizo romper Jas venas y se 
desangriSymurKS. Parecidleque sus fuerzaseran muy 
flacasparacootrastar i las legiones de Orieate, que 
habian nombrado por emperador A Marco Aurelio 
ProbOy aunque esciavon de oacioo , persona aventa- 
jada ea las cosas del gobierno y de las armas: de vir 
tud tan conocida, que cuan(U) el uombre de Probo 
que es lo mismo que bueao, no tuviera de sus pa- 
dres , le pudiera ganar por sus coslumbre* y vida. 

Encargado del imperio , dom6 los alemanes, que 
corrian y asoiaban la Gallia. Lo mismo bizo con los 
sdrmatas 6 polonos, que habian rompldo por lo de Es- 
clavouja. A Narseo rey de los persas puso coadiciones 
aventajadas para si y de mucha reputacion. A los 
vdndalos y i los godos , de los cuales grandes eojam- 
bres andaban haciendo mal y daiio por las proviocias 
del imperiOy seiiaMpara sosegallos campos en laTbra- 
cia en que poblasen. Tuvo dos competidores en el 
imperiOy el uno llamado Satuniino, que mataron en 
Egipto su* mismos soldados por mieda, 6 eu gracia 
del verdad'TO emperador; al otro que se Uamaba Bo- 
noso, venci6 61 mismo en batalla cerca del rio Rbin, 
y veucido , le puso en tanto aprieto , que 61 mismo se 
aborci5. Para ganar las voluntades de las provincias 
entre otras cosas que hizo, revoco y di6por oin^uno 
el edicto de Domiciano en que vedaba i los de la Ga- 
llia y de Espana el plantar viiias de nuevo. 

Grandes eran las muestras que en todo daba de 
buen emperador, cuando en la Esclavionia fue rauer- 
to por sus mismos soldados en uoraolin que levanta- 
ron en sazou que so apercibia para revolver contra 
Ids persas que de nuevo andaban alborotados. Tuvo el 
imperio cinco anos y cuatro meses.' La severidad que 
gnardaba en la discipliou mililar, le hizo odioso, y 
porque se dej6 decir que sosegados los enemigos en 
adelanle no tendria necesidad de soldados. Entr6 en 
su iugar por voluoUd y volo del mismo ej^rcito Mar- 
co Aurelio Caro el ano del Senorde docientos y ochen- 
U y dos (282) : unos le hacen esciavon, otros natural 
de la Gallia; sus cartas muestran que fue romano. 
Dos hijos que tenia , es i saber Carino y Numeriano, 
nombr(5 luego por sus compaijeros en el imperio. Al 
priraero dej6 encargado el gobierno de la Gallia y de 
la Espana : para hacer guerra i los persas llevd con- 
sign A Numeriano. Este en Antiochia la de Orentes, 
como pretendlese entrar ea la igleaia de los cristianos 
6 por curiosidad ca era dado A todas las artes libera- 
les, 6 coo prop6sito de burlarse de nuestras cosas, y 
el obispo por nombre Babiias no se le CQnsintiese (que 
fue hazaua sIq duda her6ica) por el mismo caso le 
mandd mutury martirizar (1). 

Hechoesto, pasaron adeIante,concluyeronlaguer* 
ra de los persas A su voluntad; la cual acabada, el 

(1) Aunqae no sea trascendcntal este error, debemos de- 
ar que S. Babiias babla side martirizado ei aSo 231 en la 
pcrsecuciOD de {)ecio ; y en tiempo de este emperador gober- 
uaba aouella iglesia nno liamado Girllo que muri6 el ailo305, 
seiQn el CrtMJkon de Emebio. 



dbbspaHa. hi 

emperador Caro fue muerto de un rayo A la ribera del 
rio Tigris al principio del segundo eAo de su imperio. 
No le fu^ mejor a Numeriano su hijo , antes Arrio 
A pro , su suegro, sin consideracion del deudo por el 
deseo insaciable que tenia de hacerse emperador , le 
hizo matar dentro de una litera en que iba por tener 
los ojos malos. Alterdse el ej^rcito con aquella trai- 
cion tan fea : nombraron por emperador A Dioclecia- 
no, persona de grandes partes :'A\ sin dilacion tomd 
venffaoza de Apro, met:o!e por el cuerpo la espada, 
dijole al tiempo one le heria : aAl^grate Apro, la 
diestra del granoe Eneas to mata.» Carino, sin em* 
bargo de lo que hicieron los soldados, pretendia apo- 
derarse por derecho de herencia de todo el imperio; 
pero venci6Ie en batalla y di6)e la muerte Diocle- 
ciano. 

Por este tiempo gobernaba la Espaiia Citerior un 
prefecto liamado Marco Aurelio, como se entiende 
por las letras de alguoas plcdras que se conservan en 
Espana, de donde asimismo se sa6a que los empera- 
dores no solo usaban de los titulos de tribunes, pon- 
tifices , cdnsules , sino que tambien se llamaban 
proc<3asules. En comprobacion desto se pondr6 aquf 
una letra de una pleura one hasta hoy dia esiA en la 
plaza p6blica y mercado de Monviedro , con estas pa- 
iabras vueltas en casteliano : 

AL EMPERADOR MARCO ADRELIO CARINb 

NOBldSIMO, C^SAR, PIADOSO, DICH080, INVICTO^ 

AUGUSTO , PONTi'fiCE MAX. TRIBUNO , 

PAPRE DE LA PATRIA, c6nSUL , 

PROCONSUL. 

Y aun esta costumbrc se entiende que se usaba los 
tiempos pasados , de que es bastante prueba el letre- 
ro de la Rotunda de Roma , que da el mismo titulo 
A los emperadores Septimio Severe y Antonino Pio. 
Demds desto los gobernadores romanos , como so co- 
menzd A hacer desde el tiempo del emperador Antonino 
el Fil6sofo, se continuaron ftllamarcomitesd condes 
asi bienen Espana, como cu las demds provincias. A 
los mismos acabado el tiempo do su gobierno, en tan- 
to que Uegaba el sucesor , los llamaban legados ce? «- 
reos ; y en el uno y en el otro tiempo se halla que 
usaban de titulo y nombre de presides 6 presidentes. 

CAPITULO XIL 
De los emperadores Diocleciano y Maiimiano. 

LAprovincia de Esclavonia eogendrd 6 Diocleciano 
de padres libertines, que es lo mismo que de casta de 
esciavos ; y sin embargo le di6 por emperador A Ro- 
ma, sehora del mundo, el aiio de nuestra salvacion 
de docientos y ochenti y cuatro (284). P6dose por 
su valor y hazahas compurur con los priocipes mas 
aventajados del mundo, si no afeara su imperio y en- 
8uciar4 sus manos con tanta sangro como derram6 
de cristianos , con que quedd su nombre odioso per- 
p^tuamente. El ano segundo de su imperio declard 
por su companero A Mazimiano Herculeo; y para acu* 
dir A todas partes poco despues nombr^ por C^sares A 
Galerio Maximino y A Gonstancio Chloro. A Galerio 
dieroo por mujer una hija de Diocleciano llamada Va- 
leria: Gonstancio por su mandado repudid A Helena 
hija de un rey de firetana 6 Inglaterra^ madre del 
gran Constantino , para casar como lo hizo con Teo- 
doraantenada de Maximiano. Repertieron las provin- 
cias de tal roanera, que Diocleciano en Egipto^ Maxi- 
miano en Africa , Gonstancio en Bretana apaciguaron 
los icovimientos y alteraciones de aquellas geules: 
los sucesos y trances fueron varies, los rematesnrds- 
peros. A Galerio cnviaron contra los persas, cfocde 
porque no se gobcrnd bicn, Diocleciano en Mesopota- 
mia, do le vino A ver , le hizo ir corriendo delante de 
su coche por ospacio de una roilla , que fue afrenta y 



112 ^tBLlOTBGi DB 

castigo notable; pero coma despues voWiAse con la 
victoria , le salid A recebir con acompanamiento y 
pompa muy semejante A triunfo. Es as! que el castigo 
y el premiOi el miedo y la esperanza soa lasdos pesas 
con que se gobicrna el reloj de la vida humana : el 
miedo DO da lugar A la cobardfa , la industria y la di- 
ligencia son hijas de la esperanza. 

El ano doceno de su iroperio inovi6 guerra muy 
cruel contra los cristiauos, y vuelto A Roma despues 
de las empresas sobredlcba^ , ocho anos adelante 
apret6 grandemoute y embraveci6 con nucvos y muy 
crueles edictos , que fue el ano de Gristo de trecien- 
tos y tres (303) , en que fueron c6nsule8 Diocleciano 
la octava vez y Maximiano la seteoa, segun que lo re- 
ficre San Agustin. En aguellos edictos se mandaba 
echar portierra lostemplos de loscristianos, quentar 
los libros sagrados , que los cristianos fuesea tenidos 
por iofames y incapacesde las honras y oficios p6bli- 
cos; anadi6se despues desto ^ue diesen la muerte 
A )os presidentes de las iglesias. Graode fue este 
aprieto: cruelfsima carniceria , en que murieron en 
Ronja el pontifice Caio y su hermuQO Gabino con una 
&u hija por uombre Susanna. En Seviita fueron acu- 
sadas y muertas las santas vfrgenes Justa y Rufina 
corao quebrantadoras de la Relicion, por haber derri* 
bado por tierra la estiitua de la diosa Salambona, que 
era lo mismo que Venus. 

En Tanker ae la Mauritania martirizaron A Harc&- 
Ilo Gentunon , natural de Leon de Espana : lo que le 
aciiacaron fue oue por amor de la Religion Gristiana 
renuncidra el cingulo, que era la insignia de soldado. 
Agricolao, prefecto del Preiorio, fue el que le sentenci6 
A muerte, cuyo nombre se lee no solo en nuestras 
historias, sino tambien en los c6dicesde Theodosio y 
Justiniano. Grande y senalado fue este saoto mlirtir, 
asi por lo que A\ padeci6 , como por doce hijos que 
tuvOy de qufen se dice padecieron muerte todos por 
la verdad, blen que no en un mismo tiempo ni lugar. 
Quieo pone en este cuento de los liijos del m^rtir 
Marcollo A Glaudio, A Lupercio, A Vicibriano, A Emi- 
terlo, A Geledonio, A Servando, A Germano, A Ascis- 
clo y tambien A Victoria, todos m&rtires bienaveotu- 
rados : quien anadc A los santos Fausto , laouario, 
Marcial, Demds desto se entiende que Santa Marina 

5adeci6 por este tiempo en Galicia no lejos de la ciu- 
ad de Orense , douae esiA su santo cuerpo en un 
templo de su nombre ocho milias de aquella eiudad. 
Todos estos y otros muclios santos padecieron en 
Espaiia por estos tiempos antes que el impfo y cruel 
Daciano viniese A ella enviado por Diocleciano su se* 
iior A derrumar tanta sangre como derramd de oris- 
tianos : este con gran furor y rabia , comenzando de 
los Pirineos , atraves6 toda esta proviacia por lo an- 
cho y ppr lo largo deLevante A Poniente, y de Medio- 
dia A Septcctrion. Parcceque Daciano fue presidente 
de toda Espana por un mojon de t^rminos que est^ 
entre las ciudades Beja y Ebora cerca de una aldea 
llamada Oreola con estaspalabras en latin : 

A RUE8TB0S SSftOBKS , ETBRNOS , BMPERAD0RE8 CAIO 
AURELIO VALERIO lOVlO DIOCLECIANO Y MARCO AURELIO 
VALERIC ERCULEO P1AD0S08 FELICES Y SlEMPRE A0GUST08, 
TBRMI50 B!«TRE LOS PACEN8E8 Y LOS EBORBNSES , POR 
MAIIDADO DE PtIBLIO DACIANO V. P. PRE8I0BNTB DB LAS 
E8PANA8 DE 8U DEIDAD Y MAGESNAD DEYOTiSlMO. 

En el cuento de los santos mirtires que hizo morir 
Daclpno, los primeros fueron Felizy Gucufato, naci- 
dos en Africa , pero que con deseo de adelaotar las 
cosas del Gristianismo eran venidos A Espana. Feliz 
fue martirizado en Girona, Gucefato en Barcelona: 
dundepadeci6 tambien Santa Eulalia virgen, diferen- 
te de uira que del mismo nombre fue muerta en M^ri- 
da. En S^ara^oza d\6 la muerte A Santa Engracia, 



0A8PAE Y ROMS. 

Prudencio la llama Bnoratis : desde lo poatraro de It 
Lusitania pasaba A Ruiselloo A verse con sa esposo, 
pero antes que allf ilegase le hall6 mejor y raas aven- 
tajado. Padecieron con ella diez y ocho personas qne 
la acompaiiaban fuera de otra mucbedumbre innu* 
merable de aquellos ciudadanos que por la misma 
causa dieron las vidas, y por el cucnillo pasaron A las 
corooas y gloria. Sus cuerpos porque no viniesen A 
poderde los cristianos, y no los honrasen,quemaron 
junto con los de otros facinerosos. Pero las cenizas 
de los santos se apariaron de las otras por virtad de 
Dios, y juntadas entre si, las Uamaron masa Candida 
5 masa blanca. Prudencio re6ere que sucedid lo mis- 
mo A las cenizas de trecieotos mdrtires , que fueron 
muertos en Africa , y echados en cal viva el mismo 
dia que padecid San Gipriano , y que los Uamaron 
masa c&ndida. 

Echaroo otrosi roano y prendieron al santo viejo 
Valeric obispo de Zaragoza ; y al valeroso diAcono 
Vincencio; y presos losenviaron 6 Valencia para que 
allf sexonociese de su causa. Pensaban que los tra* 
bajos del camino 6 el tiempo serian parte para que 
mudasen parecer. Pasaron grandes trances : tiltima- 
mente Valerio fue condenado en destierro, en que 
pasd lo demds de la vida en los roootcs cercanos d las 
corrientes del rio Ginga. Por ventura tuvieron respe- 
to A su larga edad para no ponelle en mayores tor- 
mentos. Gon Vincencio procuraron oue mudase pa- 
recer , y entregase los libros cagraaos , aue era ser 
traidor : que asi llamaban los cristianos d los que los 
enlregaoan, de la palabra latina traditor que sigoifica 
traidor y entregador. Pero como no se doblegase ni 
viniese en hacer lo uno ni lo otro, emplearon en Ai 
todos los tormentosde hierro y de fuego que supieron 
inventar, con qde al fin le quitaron la vida. Su sagra- 
do cuerpo por miedo de los moros, que todo lo asola- 
ban y profanaban , fue los anos adelante llevado al 
promoutoriosagrado, que por e^ta causa se llama hoy 
cabo de San Vicente : dedondc ultimamente en tiem- 
po del rey don Alonso Primero deste nombre , y 
primer rey de Portugal, por su man dado lo trasla- 
darott A Lisbona , eiudad la mas principal de aquel 
reino, segun que en su lugar se relatarA mas por 
menudo. 

En Alcalfi de Henares padecieron los santos Justo 
y Pastor ton pequenos que apenas babian salido de 
la edad de la inrancia. Mat&ronlos en el campo Loa- 
ble , en que el tiempo adelante en su nombre edifi- 
caron un suntuoso templo, ilustre al presente nor los 
mucbos y muy doctos ministros y preboDdaaos que 
tiene. Sus cuerpos en el tiempo que las armas de los 
moros volabau por toda Espaiia , se llevaron A di ver- 
sos lu^ares basta que tiltimameote el ano de nuestra 
salvacton de 1568 el rey don Felipe Se<3;uudo de las 
Espanas , de Huesca , do estaban , los hizo volver A 
Alcal§ , y poner en el mismo lugar en que derrama- 
ron su bendita sangre. 

Pasd la crueldad adelante, porque Ilegado Daciano 
A Toledo prendid 6 la virgen Leocadia, la cual por 
miedo de los tormentos j ei mal olor de la c&rcel, jun- 
to con la pena que recibid con lanueva que vino poco 
despues del martirio de Santa Olalla la de Menda y 
de Julia su compaiicra, rindid su pura alma A Dies. 
Ei oficio mozfirabe la llama confesora, el roroano m^r- 
tir : en que no hay mucho que reparar , porque anti- 
guamente lo mismo signiflcaban y eran confesores 
que mftrtires. Los monges Benitos de San Gislen cer- 
ca de Mons A Henao mostraban el sagrado cuerpo de 
Santa Leocadia : si de la espanola , 6 de otra del mis- 
mo nombre , algunos los anos pasados lo pusieron en 
disputa; pero ya no hay que tratar desto, porque se 
liallaron muy claros argumentos y muy antiguos d9 
la vordad cuando al mismo tiempo que escribiamos 
esta hisloria , de aquel destierro con ihcreible con- 
curso y aplauso de gentes que acudleron de todai» 



ktStORIA ta 

ptrte» i la fiesta, & 20 deabrit el a&o de 1587 fue 
restituida i su patria por diligencia y autoridad del 
rey don Felipe segundo de Espana : cldra muestra de 
su grande piedad y religion. 

CAPlTULOXni. 

En <iQ< parte de Espana esU Elbora. 

PAKTid Daciano de Toledo, y en un pueblo llamado 
Elbora hizo susdiligenciasy pesquisa para si en 61 se 
hallaba alfun cristiano : presentaron delantc d^I un 
mancebo llamado Vincencio; reprehendi6le 6spera- 
raente ei presidente, pero como tuvlese recio en su 
creencia y no aflojase punto en su coLstancia; le hi- 
zo poner en la cdrcel , de do se huyd & la ciudad de 
ATila, y alii derramd la sangre junto con dos herma- 
nas suyas Sabioa v Ghristeta que le persuadieron que 
hayese, y en la nuida le acompaharon. Hasta aquf 
tudos concuerdan. Lo que tiene dificultad es qu6 
pueblo fuese Elbora , en qu6 parte de Espana , qu6 
nonibre al preseote tiene: si destruido , si en pi6 , si 
lejos de Toledo, si cerca: que son todas cuestiones 
tratadas con f^rande porfia y contienda enire perso- 
nas muy eruditas y ailigentes. Los Portugueses ha- 
C60 i San Vicente su natural , nacido en Elbora, 
ciudad en ague! reino muy conocida por su antigue- 
dad , lustre y nobleza. Otros van por diferente ca- 
mino y ca ponen & Elbora en los pueblos carpetanos 
que al presente son el reioo de Toledo; y aun en 
particular senalan que es la villa de Talavera. pueblo 
no menos conocido y muy principal en aquellas par- 
tes. Por los Portugueses nace la seinejaoza de los 
nombres Elbcfra y Ebora, la tradicion de padres k hi- 
jos que asl lo jiublica , los rastros de la antiguedad es 
es k saber la pledra en que San Vicente puso sus pies, 
ooQ la huella que i la manera que si fuera de cera, 
dej6 en ella impresa: las casas de sus padres que en 
aquella ciudad se muestran y tienen en gran reve- 
rencia. Que si estos son flacos argomentos , uegu6- 
moslo todo, quememos las bistorias^alteremoslas 
devociones d') los pueblos, y atropellemos todo lo al 
antes que trocar el parecer que tenemos. 

Bstas son las razones que hay por esta parte, muy 
daras y de grande fuerza ; ^quf6nio negari? ^qui^n 
no loecbara de ver? pero por la parte contraria hace 
M vecindad que hay entre Toledo de donde parti6 el 

{irvsidence, y Talavera donde los miirtires fueron ha- 
lados y Avila hasta donde 61 mismo los slgui6 y les 
hizo darhmuerte. Porque^qui^n podrd pensar que 
el presidente de Espaua desde Ebora la de Portugal 
vinieseen persona en seguimiento de un mozo y de 
dosdoDcellas?^6cdmo8epuede entender; que para 
ir A M6rida, cabeza entonces de la Lusitania, prime- 
ro pasase A Ebora que esti tan fuera de camino , y 
maade cien millasujelante? Pero todo el progreso 
del camioo que hizo Daciano y los lugares porque an- 
duvo, so entienden mejor por la historia de la vida y 
moerte de Santa Leocadia como est& en los libros 
eclesifoticos muyantiguos escrita por Braulio olSispo 
de Zaragoza, segun quemuchos lo sieoten; lacual 
no pouemos aqui i larga por evitar prolijidad. Basta 
decir en breve lo gue en ella se relata 6 la larga , que 
Daciano de la Gallia por Gataluna y Zaragoza Ileg6 A 
AlcalA T ft Toledo , desde alii pasd ft Elbora y ft Avila, 
do el dicho San Vicente fue martirizado. 

Oirft alguQO que estft bien * pero que ;cdmo se po- 
drft fandar que Talavera se ifamd en otro tiempo El- 
bora? Respondo que muchas leyendas de Breviaries 
lodioen ast: el antfguo de Avila , el de la 6rden de 
Santiago, el de Plasencia, y entre nuestros historia- 
dores don Lucas de Tuy atestigua lo mismo. Dirfts 
que no bay que hacer caso d^lpor su poca diligencia 
y jQioio : no quiero detenerme en eato, loa libros que 



KftPAHA. ^ ii^ 

escribi6 no dan muedtra de Aigenio grosero, ni de 
falta de entendimiento. Porlo menos Ptolomeole da 
nombre de Libera, y cerca della pone ft Ilurbida, que 
se puede entender estuvo donde al presente una de- 
hesa llamada Lorviga , una legua de Talavera , de la 
otra parte de Tajo, y eofrente de do se le junta el rio 
Alverche, que se derriba de los monies dt Avila; de- 
mas desto Tito Livio en los carpetanos que es del 
reino de Toledo, pone un pueblo que ftl llama Ebura, 
inuy notable por la batalla muy memorable que cerca 
d^i Quinto FulvioFlacco pretor de la Espaiia Citerior 
di6 ft los celtiberos , y por la victoria que dellos gan6: 
En el libro cuarenta de su Historia cuenta con la ele- 
gancia que suele, lo qfue pas6 , con tales partlcularl- 
dades y circunstancias, que todos lo que algo en- 
tienden y loconsideranatentamente, se persuaden 
concurren en los campos del dicho pueblo cjue tiene 
por la parte de Poniente. Las palabrasno quise pontr 
aqui : para nuestro prop65ito bosta saber que el pue- 
blo de que se trata en Ptolomeo , por la demarcacion 
y distancia de los lugares es Libera , y que en tiem- 
po de los romauos ea el reino de Toledo estuvo un 
pneblo llamado Ebura. Que estos nombres se bayun 
trocado en el de Elbora, que maravillaes? ^qui^n du- 
darft en ello? ^qui^n no sabe la fuerza que el tiempo y 
la antigiiedad tienen en trocar^y alterar los nombres 
y en cuantasmanerasserevueive todo con el tiempo? 
De lo que en contrario se alega, no hay que liacer 
mucho caso. Guanla vanidad hav en cosatdeste jaez, 
cuantas sean las invenciones del vulgo , con muchos 
ejemplos se pudiera mostrar. Demfts que Elbora la de 
los carpetanos contrapone ouros rastros y memorias 
no menos en numero , ni menos claras que destos 
sunios tiene. Lo primero las casas destos santos, don- 
de hoy estft el hospital de San Juan y Santa Lucia: la 
plaza de San Esteban asi dicha de un templo desta ad- 
vocaciou que alii estaba , en que se tiene por cierto 
que San Vicente fue presentado delante del presiden- 
te. Demfts desto ft cuatro leguas de Talevero en el 
Piftlago , monte muy empinado entre los montes de 
Avila, hay una cueva enriscada y espantosa , con la 
cual todos los pueblos comarcauos tienen grande de- 
vocion por tener por averiguado y firmel que los san- 
tos cuando huyeron de Elbora, estuvieronalli escon* 
didos; y en memoria desto alii junto edificaron un 
templo yun Castillo con nombre de San Vicente, sena- 
lado antiguamente por la devocion del lugar y las 
muchas posesiones que tenia. Todo el monte es muy 
fresco y de un aire templado en verano , y puro , asi- 
mismo de mucha arboleda. Dicese comunmente que 
aquel templo fue de los Templarios: al presente no 
quedan siuo unos paredooes viejos, yuna abadiaque 
se cuenta entre las dignidades de Toledo sin em- 
bargo que el Castillo estft puesto en la didcesi de 
Avita. 

Estas son las razones que militan por la parte de 
Talavera: largas en palabras. si concluyeutes, el 
lector con sosiego y sin pasion lo juzgue y sentencie. 
Si nuestro parecer vale algo, asi lo creemos. Y asi lo 
dice Dextro el aiio de Gristo de 300 por estas pala- 
bras: (cS. Gristi Mftrtires Vinceutius, Sabina etc- 
»Gristeta ejus sorores, qui nati in Eborensi oppido 
vGarpetaniaB.i) De los obispos de Elbora hay mucha 
mencion en losconcilios Toledanos, ymouedas de 
los godos se hallan ucunadas con el nombre de El- 
bora , de oro muy bajo como son casi todas las de 
aquel tiempo. A cufti de las dos ciudades se naya de 
atribuir lo uno y \o otro no nos pone en cuidado , ni 
queremos sin argumenlos muy claros sentenciar por 
nioguna de las partes : antes de buena gana dejare- 
mosft los Portugueses lasilla obispal de Elbora como 
sufragftnea ft la de Mftrida , segun que se balla por laa 
divisiones de las di6cesis que hicioron en Espana pri- 
mero el emperador Gonstaotijio Magao, y despues el 
' rey Wamba. Ni prelendemos que la dadad de Ebora 



il4 BtBtlOt&CA 

ea tiempo de los godos nose llamase tamhien Elbora, 
conforme fi la libertad con que se mudd el noinbre de 
Talavera, y con la que el tiempo suele trocar los 
noDbres y apellidos de los pueblos y lugares. Pu^- 
dese dudar como se mudaron los nombres antiguos 
deste pueblo en el que boy tiene de Talavera : sos- 
pecbo que Tala en la lengua antigua de Espanaes lo 
mismo que pueblo como Talavan , Talarruvia , Tala- 
manca, lo cLn i entender; y que de Taia y Ebura 

Srimero este pueblo se llamd Talebura 6 Talabura, y 
e aquf con pequena mudanza se forj6 el nombre de 
Talavera. 

CAPITULO XIV. 

La descripclon de Elbora. 

De Io que se ha dicho se entiende claramente que 
el pueblo de que tratamos , hov llamado Talavera, 
xnuy abundante en todo geoero de regalos y mante- 
niroientos, y de campina muy apacible. fresca y f6r 
til. antignamente tuvo muchos apellidos. Ptolomeo 
le Ilamd Libora, Tito Livio Ebura, en tiempo de los 
godos se llam6 Elbora, y aun algunos en 'latin le dan 
iiombre de Talabrica, eoganados sin duda por la se- 
niejanza que tieoe este nombre con el de Talavera. 
Nos en estos coroentarios , como viniere mas i cuen- 
to , le daremos ora uno , ora otro destos apellidos: 
esto se avisa para que ningnno se engane, nl tropie- 
ce en la diversidad y diferencia de los nombres. Est^ 
aseutada esta villa en los confiues de los vectones. 
de loscarpetaoosy de la antigua Lusitania, en llano, 
y eo un vaile que por aquelfa parte tiene una legua 
de anchura, pero mas arriba h&cia Levante se ensan- 
cba mas. Ci^rtanle y banan muchos rios, ei mas prin- 
cipal y que recogetodoslos otros, el rio Tajo, muy fa- 
muso por sus aguas muy suaves y blandas , y por las 
arenas doradas que lleva, con muy ancha ytendida 
corriente pasa por la parte de Mediodia, y bana las 
mismas murallas de Talavera , que son muy antiguas 
y de muy buena estofa, de ruedo pequeiio , pero eri- 
zadas y fbertes con diez y siete torres afbarranas 
pueetas & trecfaosA manera de baluartes muy fuertes. 
Las torres menores y cubes sotf en mayor n^mero, 
coo su barbacanta que cerca el muro mas alto por to- 
das partes. En fin nmgunas de las murallas antiguas 
de Espafia se igualan con eslas. 

Dtidase en ou^ tiempo se levantaron. Gomunmente 
se tiene por oorade Jos romanos; y asf da muestra lo 
mas antigoo de las murallas, con que no hacen tra- 
bazon lae torres albarranas : otros las tienen por mas 
modemns A causa que por la mayor parte son de 
mam posteria , y algunas letras romanas que se ven 
en eilas, estfin puestas sin drden y traza. Por tanto 
es forzoso confesar que es obra de los godos 6 de Ids 
moros en el tiempo que fueron seiiores de Espana; y 
dado que algunos las atribuyen i los godos, parece 
que dan muestra de edificio mas nuevo, si secotejan 
aquellas murallas, mayormeute las dichas torres, 
con la parte de los muros de Toledo que edified el rey 
Wamba. Esto testifies el moro Rasis , que levantaron 
los moros aquella Aierza A propdsito de impedir las 
correriasqne hacian los cristianos por aquella parte. 
el ano de los Arabes 325, que concurridcon el 937 
del nacimiento de Gristo. Sus palabras son estas: 
«En tierra de Toledo , que es de las mas anchas de 
»Espana; hay muchos pueblos y castillos: entre los 
ncuales castillos es unu Talavera, que edificaron los 
Dgriegos sobre el rio Tajo, y despues ha side fuerte 
»y frootera , segun que las cosas de los moros y cris- 
ntianos variaban. El muro es alto y fuerte, las torres 
nempinadas. El ano de los moros de 3z5 ei mira* 
»mamoIin hijo de Mahomad, cortado el pueblo en dos 
^partes , mandd edjficar un castiiio do estuviesen los 
»capitanes.» 

Este cistillo entendemos es todo aqu^ circuito de 



la muralla sobredicha: y dado que parezca gninde, 
en Italia yen Fraocia nay otros no mucho menores: 
porque el alcazar manor que est4 dentro de estos 
muros i la parte del rio , de obra mas grosera , v que 
por la mayor parte estA arruinado , se ediflc6 aaelan- 
te en tiempoaedon^Alonsoel emperador,como cons- 
ta de una escritura que Uene el monasterio de mon- 
jasde S. Glemente de Toledo, en que se les hace 
recompensa por cjertas cases que para el sitio de 
aquel aicdzar les tomaron. Desde este alc&zar sale y 
se contio6a otro muro menos fuerte , ca por Ja ma- 
yor parte es de tapieria , y con gran Jes vueltas abra- 
za el primer muro casi todo sine es por do le bana el 
rio Tajo. Gon este estA pegado otro tercer muro que 
cine un grande arrabal por la parte de Poniente con 
un arroyo por nombre la Portina , que le divide de lo 
demds del pueblo; arroyo que suele i, las veces hin- 
charse con las lluvias y grandes avenidas y salir de 
madre. Este muro se debid edificar depnesa en al- 
gun aprleto , pues con ser el mas moderno , eslA caido 
de manera que quedan pocos rastros d^l. 

Dentro da^^te muro habitan los labradores, dectro 
del segundo los oficiales , mercaderes y la mayor par- 
te de la gente mas granada, y la plaza y mercado lie- 
no de toda suerte d& refcalos y ubundancia. Dentro 
del muro menor y mas fuerte viven los eaballeros, 
que son en mayor numero y de n.as renta que en 
otro cualquiera pueblo de su tamano. Los demis ve- 
cinos tienen pobre pasada por ser enemigos del tra- 
bajo y de los negocios , y no quererse aprovechar del 
suelo f(&rtil gue tienen. En aquella parte est4 una 
iglesia colegial de canduigos , y con ella pegado un 
monasterio de Gerdnimos, edificio de don Pedro Te- 
norio arzobispode Toledo i propdsito de recoger en 61 
los candnigos para que viviesen regularmente. Pero 
como esto no tuviese efecto por la coutradicion de la 
clerecia y del pneblo,ilamdypuso monjgesdeSanGe- 
rdnimo en aquella parte , d los cualesdid grandes lie- 
redamientos y renta : otras cosas hay en este pueblo 
dignas de consideracion que se dejau por brevedad. 
Volvamos al cuento de los sagrados mdrtires. 

En estapersecucion padecieron enLisbona kram^- 
tires y hermanos Verisimo, Mdzimo y Julia: en Bra- 
ga San Victor , en G^rdova San Zoylo con otros diezy 
nueve ; cerca de Burgos la Santas CentoUa y Elena, 
en Siguenza Santa Liberata, en Melgeriza pueblo de 
los montes de Toledo Santa Quiteria, doode^licen que 
el rey Wamba edified un templo en su nombre. Fue- 
ra destos, otros muchos, cuyos nombres y martirios 
si por menudo se hobiesen de contar^ no baliariamos 
fin ni sueio. Tampoco se puede averiguar donde es- 
t^n los sagrados cuerpos de todos estos santos , dado 
que de algunos se tenia noticia bastante. Las diver- 
sas opiniones que hay en esta parte, escurecen la 
verdad , que procedieron & lo que sospecho , de que 
las sagradas reliquias de algunos santos se repar- 
tieron en muobas partes, y con el tiempo cada cual 
de los lugares ^ue entraron en el repartimiento, pen- 
saron que tenia el cuerpo todo : engano que ha en 
parte disminuido la devocioa para con algunos san- 
luarios. 

Eusebio refiere que vid por este tiempo i las bes^ 
tias fieras ni por hambre, ni de otra manera poder 
irritarlas para que acometiesen i los mdrtires; y que 
la ocasion para que se Icvantase^an brava tempestad, 
fue la corrupcion de la disciplioa eclesidstica rela- 
jada. Tambien escosa cierta que de^s otas y destos 
principiosse despertd en Africa la here^jia de Donate. 
Fue asi que Donato. numida 6 ahirbede nacioni ayu- 
dado de unamujer llamada Lucilla que vivia en Afri- 
ca, y era espanola y muy rica, acu&d falsamente A 
Geciliano obispo de Gartago,que ontregara & los gen- 
tiles los libros sagrados: deli to muy arave si fuera 
verdad. En esta acusacion pasd tan adeiante, que no 
pard baata bacelle deponer de su dignidadt Dal mis- 



mo delilo acusaroQ en Espandal ma Osio obispo de 
Cdtdan. En lugsr de CecilisDO Tue primero puesln 
Ifajormo, despuesotriiDniiBto, iiereiey DaturRl da 
Cartsgo. Grandesfueron estas revuellaa, y que se 
continuoron por muclios anos, como se ira aoUDdo 
■delanleensuslugiires, 

CAPITULO XV. 

I>eIoseinp«radoresConstincioT Galerio. 

CaMado Diocleciano del gobieroo , y perdida la 
esperiBU de salir coo lo <]ue taalo de«esbe , que era 
desbacereluombrey religion de loa cristianos , ice- 
bo de TODte anos que tenia y goberaabe el iniperio 
te renunciden Hitan y se redujo i vida de particular: 
lo tniuno i su persuaBion liizo su companero Udit- 
miaDO en Nicomcdia , do estaba , que Cue uno de lo> 
raros ejeiLploa que en ol mundo &e hsa vislo. Cnn eslo 
quedarOD per empersdoreg y seBoresde todn Cons tan- 
cio y Galerio el ano de Crislo do trescientos y cuntro 
( 304J. Conslanrin se encargd de la Gallia , Bretaha y 
Espana. Princi^ de singular modcatia, [anlo que d 
su tnesu se servta de bajillede barro. Fueotrosimuy 
amigo decristianos, de-quedidmueslras barto nota- 
bles. Galerioqued6 con lasdem&sproviacJasdelimpc- 
rio. Este para mas asegurar&e nombrd por Cisores 



SeToroIode Italia y lo de Africa, y £1 se qued6 coo 
la E»clavonia y la Grectn. 

Atajii la muerte l0!i nasos i Constancio, que falle- 
ci6 en Eboraco, ciudud de Id Dretaiia 6 EngaraEerra ol 
aiiodeCristode trescienlos yseis (306). (mperd ud 
ano.dieimesesyocliodias.Dicbcsoporel hijoysnce- 
sor que dejd, que M el gran CoDstanlino. fuera del 
cualdeTeodorasusegUDdamujer.antenaaadeMati- 
miano.dejdiCoastanciaydAnnibajianopadredeDal- 
macioCfear, yiolroConstantino, cuyos bijosrueron 
Gallo y Juliaao, ^e asimismo fueron C6sares como se 
Ter4adelaiile,Vivi6poresletiempoPrudencio,obiapo 
deTarazoaa, nalural de Armencia, pueblo de Vizcaya 
qnefue antiguamenleobispal.y al presentelevemmi 
reducido i caserias d>'spues que una isle.'iia colegial 
de candnigos que alii quedana , jjor uula del papa 
Alejandro VI, se trasladd & la ciudad de-Victona. 
Fue otrosl deste tieinpoRufoFestoATieno(l).Doblo 
pscritor de las cosas y historia de RoniB,y aunpsela 
senalado : a<>i lo dice Crioilo. 

El em> sij^ientc despues que el emperador Cons- 
lancio murio. Maiencio hijo de Unximiano se apo- 
der^de Roma TsellauidemperadtH-.Acudid contrail 
Sevoro , pero fue roto por el lirano, y muerlo en una 
balalla que se dieron. Maiimiano sobido loqne pasa- 
ba, tinoi Roma sea con inleatodeayudar isutiijo, 
sea con deseo de recobrar el imperio que habia deja- 
do. No hay lealtad ni re«peIo entre los que prelenden 
ntaudar. Echdle su bijo de Roma : acudid af amparo 
de su jerno el emperador Constantino queresidiacn 
Fraucia: pero com^ se euLendiese que sin respeto 
del deudo j del hospedeje trataba de dar la muerte 
al que le recibi6 en su casa j tratd con lodo regalo, 
acordd Constantino de genar por la mano y hacertc 
matar enHarsetladoestaba. 

Galerio norobrado que liobo en lusar de Severo & 
L'cinioporC^sar, 61 roismo pasd en Italia con deseo 

(1) Eflte poets, que Mfsdeu (ueuu entre los espaaoies, 
florecid eo lienipa ds Teodosio el Grande: pubrir^ iJgunaj 
abrai IrtdDcidai del irriego, coma li de los Fenimeaot de 
Aralo.la deitripdon de la tierra , de Diangru) , la Ira 
daccim de alguaai fdbulat dt Eiopo , ft la deicripcion 
ie Uu eattat marflimoi, que scaso seri origiaBl suya. Estss 
WD III DDicis que tenemoi ea el dia de eele poeta, puca ip 
dice que puso ea rerfos yamboa la liistoria ael Li?io, 

hnbiera aido muy filil pr" — '■- '- ' - - - " ' 

iipiel elefaate hiiloriaoo 



DI ESPtS:!. HS 

y intento de deshacer al tirano , mas por iniado qua 
el cjercito no se le amoliirase, sin bacercosaalguu' 

did la TueltadEsclarouia. All! comenzdiemplearsu 
rabia contra los crisUanos : atajd ia muerle bus Ira- 
las, que le BTiao par ocasiondeunapoatema y llagn 
que so le liiiio en una iogle cinco aiios enleros des- 
pues quetomd el imperio en com pttDladeCoustaocio. 
Era k la sazon pootiSce de Roma Melcliiades , el cual 
en una epistola que endereidi Marino, Leoncio, Be- 
oedicio y i l>is denies obispos de £spatia, ies emones- 
ta que COD el ejempio dela vida, que es unatajomuy 
corio y muy liaoopara har-erseobedecer. goiiiernen 
A <<us stibditos; que entre los sentos apdsioles dado 
que fueron ignolescn U eleccion* bohodiferencia eu 
el poder que tUTo San Pedro sobre los demis : trata 
otrosi del Sacramento de la conGrmacion : tieoe por 
data los cdnsules Rubrio y Yoiusiano , que lo fuerou 
el aho de uueslra MUacion de trMcisDlos y calorce 
(314). 

CAPITULO XVI. 

Del emperador Constantino Magno. 

Cansados los romanos de la tiran'a de Haiencio, I'e 
su sollura y desdrdenes, y desconOados de los C^sares 
Haximinoy Licfnio,acordaron llamareusuayudaal 
emperador ConstaDtino que £ la sazon residia m la 
Gallin. Acudid b\ sjn dilacioo i Ian juita demanda: 
march6 con sus gentes la Tuella de Hilan. En aquel!a 
ciudad para osegurarse de Licinio le casd con su 
liermanaConstancia. Rechoesto, pasdadelanteensu 
caminoyenbuscadel tiraoo: ItegabacercadeRoma 
cuando con el cuidado que le aquejaba mncho por la 
diGcultad de aquella empresa, uq dia sereno y claro 
vid en el cielo la seBal de la crui con esU lelra : 



Bit E^TA StNL TGNCEKAS. 



fue grande el inimo que cobrd con este milagro. 
Haudd que el ostandarte real que llcmaban libam , y 




los soldados leidoraban cads dia, sehioiese en forma 
de cmz de la trau que aqui se pone. DeaU ocasion 

V prlncipirt como atgunos sospecban vino la costum- 
bredelosespsiioies, que escriben el santo n ombre 
deCrJsloconX yconPgriega, queeralamismafor- 
ma del i jbero. Compru^base esto por una piedra que 
en Oreto cerca de Almagro se halld de tiempo del 
emperador Valentiniano elseguodo.doodese »e ma- 
nifiestamente cdmo el nombre de Crista se escribia 
con agnellas letras y abreviatura. 

Posd pues Constantino adelante , y por virtud do la 
crux junto & Puente Malle & vista do Roma Tencid k 
sucoDtrarioenbstalla.caenciertapaestequesobreel 
rio Tibretenjbbcchade barcas, AlaretirHdacayden 
el rioyseahocii. Con tantola ciudaddeRomaqued6 
libre de nquella tirania tau pesada, yen ella eolrd 
CoDSlaniIno en triunfo por la parte donde hoy est& 
un srco el mas bermoso que hay en Roma, levantad? 
en memoria desta Tictoria. JuDtamente se oplecd la 
csrnireria cruel que pormandado de Haxencio se ha- 



116 BinuOTECA DE G*SP*R t hOIC. 

ciiealoscristianns. EntrtilBsdemif 3 las Santas l)oro- r:is y fsilsedad £ p 
tM y SoFraniB , par guardar su casliilad , y no coicscn- nombre. Verdad es'que poco antes de so niuerte n 
lirconlavoluDtaddel Liraao, la prim era Fuc degolla- voc6lodosestosedicto«notanlf)desuvolDiittid,cumo 
da, la sef^unda par dmna inspiracioa se matO i si por miedo de ConsUDtino, :;ujopoderdecada<liis« 
misma: ejemplo singular que en tiempo de Diode- adelnntaba mas, y asimismo de Li'-inio quepocoin- 
ciaiio s\gai6 otra mujer Anttochfina , qiie por la les le ?cnciera en derta batalla. Falleci5 pues esle 
misma causa con no menor forlalezael pasurae una empcrador ; Licinio,dudd el propiisita que antes te- 
paenle se echacondoshijassuyasene[rioque por nia.comenzOAdeclarariecaiitralaReligionCristiuDa. 
debajo pasaba. TojndlsimaooConstaQliuo:vinieroQdl>alalIaeaHuu- 

Gn el mismo tiempo Haximino en las partes JeLe- gria primero, y despues en Bithynia : entrambas \e- 
vante deminaba mucba sangre de cnstianos en la : ces Fue'vencido Licinio,y en la primeradruegos de 
persecuciou queruemuerla Callierina TirgenAlejan- su mujer Conslancia no solo le perdoni), sino que le 
drina , t cod ella Porfirio general de la caualleria , y cOD5erv6 en la autoridad que tenia ; mas la seguoiia 
San Pedro obispo de aqtictia oiudad. Era tan grande vez quelevencirt , por la misoia causa desuhermaoa 
el deseo queMaiimino teniu ilc dssliacerel oonibre . le dejAlavida, peroredujoled estadodehombreptr- 
cristiano, que par todo el linperio mandd ensehasen | licular, y sin embargo porque trataba de rebelafM 
eDiasescueliiSiSluerillosniiios, yle^biciesenapreo- i el tiempo adelante se la liizo quilar. Fue de juiclo 
der de memuriacierto libroen que cstaba nuesto lo I lanestravaganiequedeciaquefas telras eranTeneoa 
que pasd entrePllatoy Cristo, lleno todpaemeDti- ' pflblico; y do era maraviJIa, pues lasignorabade tal 




Li IMUlod tnrtngi n 

Suerte que aun do sabia firmar su nombre. En la- per- 

lecucion .que levantd contra le Iglesia, entre olros 
padecieroii en Sebastia los Sanl&s cuarenta mdrlircs 
muy cnnoridos par su valor^ y poruna iionulfa que 
blzo San Basiiio en su festividaii. 

Por esta mancra los movimiBntns nsi bien los ris 
dentro , como los do fuera del Impcrio, so sos^'garon 
V todo el mundo se reduio i una cubcza , tan Fuvora- 
blei nueslrascosas, quo la Religion Cristlanadecadu 
dia llorecia mas y se adelautaba. Itautiidse el empe- 
rador Constantino en Roma juntameole con su hiin 
&ispo, ypor virlud del ssnto baulismo Tue'libraao 
de 1r lepra qua padecia , segun que inuy graves auto- 
res tesuncan lo una y lo otro. En parlicuTar de liaber- 
se ConstUQlino bautizddo en Roma da muesira un 
bermosobaplisteria queestden San Juan de Lolrau 
(leobramuyprima,adornadoyrodcadodoc(ilumnas 
de parQdo asaz grandes. Luego qua se bautizd, co- 



lllir deloi rnninoi. 

menzrt con mayor fervor fiennobiecer la religion ono 
tomarn , cdjllcnr lempfos porlodas partes, luccr k-- 
ycs muy santas, convidar i todi,s para que srguiesen 
su pjeninlo. 

Grunae Fue el aumenlo que con est as co'aS recibia 
la Iglesia crisliana; pero esia luz po<o despues se 
Bnubl6en gran parte con una porlia muy fuera de sa- 
lon , con que ArrJQ, presbilero alcjandrioo, preten- 
dja ptrsuadirqueelHijodeDius.el Verbooterno, no 
eraQJ£[ual & suPadre-Estefueelprincinioy In culie- 
11 (tc 1 1 herejia y secia muy fdmosa de los arrlnnos. 
TuTO ArrJo por maeatro, aunque noeiievle disporn' 
le, al sanlo mirtir Luciano, y fue coudiscipulo iln 
losdosEusi^biosNi-^omedictisoyCesariensesusgran- 
(les allegados y defensores. La ocasion principal de 
despenorse fue la ambicion, mal casi incurable, y 
sentir muclio que despues de la muerte deSan Pedro 
obispo de Alejaudria pusiesen en Bu lugarl Alejandro 



HISTORIA DE ESPANA. 



H7 



SID bacer caso ddl. Deste principia eosi por todo el 
mundose dividieron loscrisfianos en dos parcialida- 
d«^ , y con la discordia parecia estaba toao i punto 
de perderse , ca la nueva opinion agradabadinuchos 
Tarooes claros porerudicioa, asi obispos coxno parti- 
culares , one no Jaban orejas ni recibian las amones- 
taciones do los que inejor sentian. 

Estas difereucias pusieron en grande cuidado a) 
emperador, como era razon. Acord6 para concertar 
aquellos debates envJar&Alejandrla A Oslo obispo de 
Cdrdoba , varon de los mas senalados en letras, pru- 
deocia j autoridad de aquellos tiempos, yauu en el 
cddigo lie Tbeodosto hay una ley de Constantino en- 
derezada A Osio sobre estas dtfereneias. Trat6 61 con 
mucba dilfgencia lo que le era encomendado, y para 
coroponer aquellasalteraciones sedicefueelpriinero 
que invento \t>s norabres de Ousia ,'que quieredecir 
eseocia, yde Hipostasis, que quiere decir supuesto 
6 persona. No bast6 ninguu medio para doblcgar al 
p6rfido Arrio , por donde fuq^chado de Alejandria y 
condenado a\ destierro en que breven»ente fallecid. 
Qnedd otro de sh mismo nombre como Leredero de 
su impiedad^y eabezadeaquellasecta malvada. Gun- 
dia el mal de cada dia mas, por donde se resolvi6 el 
emperador de acudir al postrer remedio que era jun- 
tar un conciHo ffenerah Senald el emperador para te- 
ner el concilio a Nicea, ciudadde Bithynia ; y porsu 
mandado concurrieron trescientos y diez y ocIk) obis- 
pos de todas his partes del mundo , dado que en este 
numero no todos concuerdan. Acudieron^asimismo 
el segoudo Arrio y sussecuaces paradar razon de si. 
Todos estos y sus errores fucron por el concilio re- 
probados. 

Depusieron otrosfdesuobispado iHelecio. porque 
con aemasiado celo reprehendia la facilidad de que 
Pedro obispo dje Alejandria usabaen reconciliaryrc- 
cibir A penitencia & los que se liabiin apartadodela 
fe; y con este su celo tenia alteradas las iglesias de 
Egipto y paesta division eotre los crislianos. Anda- 
ban graDdes diferencias sobre el dia en que se debia 
celeorar la Pascaa de Resnrreccion : di6seeii esto el 
drdea conveniente y Irazaquese guardaseeu todo el 
roundo. Estaba en el Orieole relajada la disciplina 
eclesiistica, en particular acerca de la castidad de 
laspersonas eclesiAsticas. EradificuItosoVeducillas 
i loqneantiguamenteseguardaba. Por esta causa los 
padres conformc a) cousejo de Pufuucio vinieron en 
permitirles que no dejasen dsusmujeres. Demasdes- 
to semandd, so pena de muerte, oueniugunotuvie- 
se los libros de Arrio, sino que todos los quemasen. 
Hay qaieu diga que la maneradecontar por indiccio^ 
oes ^e invenl6 eu este concilio, y que se tom6 prin- 
eipio del aiio que se contaba trescientos y trece de 
nuestra salvacion , 6 causa que en aquel ano Tue al 
emperador Constantino mostrada e.'i ol cielolaseual 
de la cruz. HalI6se presente en esie concilio el gran 
Osio , quien dicen que tambien presidi6 en 61 en lu- 
gar de SiWestro papa , y en compahia de los presbi- 
teros Vito y Yincencio, que para este efecto fueron 
desde Roma enviados. 

Al mismo tiempo que esto pasaba en el Oricnte 6 

Eoco despues, en E^pana se celebr6el concilio ill!- 
errllauo (i) asf dicho de laciudadde Illeberris,que 

(1 > No se sabe fijamente rl auo en que se celebro e%ie 
famoso CMciiio nacional de E^p^ua , que las diversas opinio- 
nes vienen i colocar entre el 256 y el 350. Asistieron d 61 
San Valerio^obispodeZarapoza, y el famoso Osio de r6r- 
iloba , con otros de la provinria r!iriapincn<e y de la Lusita- 
nia. El pnniero qwe firma cs Felix, obi«po de Acci , que qiii- 
zisprendia p«r serei n|asantiguo,el se^undo 0«io, Sa bino 
obispo de SeTill*, Melantho de Toledo, San Valeric de Za- 
ragoza, y Lrberiu de M^rida ademas otros veinte y cuatro, 
cnyos nofflbres no ban llcgado hasta nosotros. En unmanus- 
crito Dcoy aotigoo sa-lee que asistieron cuarenta y Ires obis- 
pos « Teinte y seis presbUeros que se sent^ron con los obis- 



estuvo en otro tiempo asentadacnaquella parte del» 
B6tica donde boy estdi Granada, comoseentiendepor 
una puerta de aquella ciudad que se Nama la poerta 

pos , y los di^conos y el pueblo eslavieron de pie. Este 
concilio, que ha sido tan c61ebre por la severidad de ia dis- 
ciplina , hiio ochenta y un cAnones contra la reIajadon.de ios 
crislianos y su caida en la idpjatria, Pondremos aqui los mas 
notables para que pueda forinarse iuicio de la 6poca : 

Friva de la comunion i los sacerdotes de los falsos dioses 
que convertidos & la f6 v recibido el bautismo , sacrifkan 
por si 6 por otros i ios Idolos, 6 cometcn homicidio y adul* 
terio. 

Impone siete auos de penitencia i la mujer que ha casti- 
^ado A su sierva con tanto rigor que muere i ios tres dias si 
lo ha hecbo con ^nimo de matarla , y si no ha sido con esta. 
intencion y le impone solo cinco auos de penitencia ; pero si 
Ja sierva muere pasados tres dias de haber recibido Ios gol- 
pes , se ie descarga de esta penitencia. 

Ordena que no se conceda ia absolucion , aun en el articu- 
lo de la muerte , al que , habtendo estado puesto en peniten- 
cia por el crimen de adulterio, recae en 6l. 

Condena A la misma pena i las mujeres que, habiendo de 
jado i sus maridos sin causa , se casan con otros. 

Oeclara que la mujer que ha dejado k su marido por causa 
de adulterio no puede casarsc con otro. y que si lo hace no 
debe ser admilida i la comunion hasta la muerte de su pri- 
mer marido , 4 no ser que el peligro de la enfermedad obli- 
gue i concederle la absolucion. 

Permite baulizar A los maridos que ban dejado i sus mu- 
jeres, y i las mujeres que ban dejado i sus maridos ei tiem- 
po del catecumenado, aunque se hayan vueUo i casar con 
otros ; mas si una mujer flel se casa con un hombre que ha 
dejado i su mujer sin causa, ordena que no se le d6 la co- 
munion aun en elarticulo de la muerte. 

Priva de la comunion aun en ei arttculo de la muerte & las 
que prostituyen bus hijas. 

Condena a ia misma pena k las virgenea que , despues de 
haberse consagradc i Dios , pasan su vida en el libertinage; 
pero las que hacen penitencia de su pecado , como manifies- 
tan por sn arrepeotimiento que han caido en el pecado por 
flaqueza , les concede la absolucion en el articulo de la 
muerte. 

Ordena que las doncellas que han perdido la Tirginidad, 
si se casan con el que las ha desflorado, sean admitidas A ia 
comunion al cabo de un aiio, sin obligarias i hacer peniten- 
cia, f« d taherpHblica; mas si cometcn el pecado con otros 
humbres, se les impondrl cioco anos de penitencia. 

Prohibe i los fieles casar sus bijascon los paganos, y pri- 
va do la comunion por cinco anos k los que lo hicieren , lo 
mismo que respecto de los judios y herpjes. 

Prohibe k los sacerdotes, di^conos y obispos que vayan k 
las ferias para comerciar abandonando sus iglesias, pero se 
les permite que comercien en su provincia y que envien sus 
hijos, sus amigos 6 sus criados para nej^o^iar fuera del pais. 
Priva de la comunion aun en el articulo de la muerte A los 
presbiteros, didconos y ii los obispos que caen en el adul- 
tano. 

Ordena que, si se descubre que algun erlesiistico comete 
la usura , sea degradado y separado del oficio; mas que , si 
un lego cae en esle pecado, y promete corregirse, se le per- 
done; pero que, si recae, sea arrojado de la Igiesia. 

Permite k los obispos y eclesi^sticos tener en su compauia 
sus herm^nas 6 virgenes consagrddas k Dios, coo prohihiciou 
espresa de tener mujeres estrauas. 

Prohibe k los obispos recibir regalos de los que no est^n en 
la comunion de la Igiesia. 

Prohibe tlar el subdiaconado k Ios que en su juvenlud han 
cometido adulterio para que no lleguen k un grado mas ele- 
vado , y manda degradar k los que asi hubieron sido orde- 
nados. 

Manda k los obispos, presbiteros, diiconos y k todos Ios 
cl6rigos que estin en el servicio, que se abstengan de sus 
mujeres so pena de ser privados del honor de la clericatura. 

Es notable el 38 que dice as! : «No queremos que se pon- 
(ran pinluras en las iglesias , porque no se pinte sobre los 
muros el objeto de nuestroculto y de nuestras sdoraciooes.» 

Ordena que si un fiel que teniendo una mujer legitima ha 
cometido muchos adulterios, cae enfermo , y promete de no 
caer mas en este pecado , no se le niegue la comunion ; mas 
que si despues de haber curado vuelve k caer en su pecado 
no se le conceda jamas. 

Ordena que los que recihan el bautismo no pongan dinero 
en los platos como se tenia de costunibrc , para que no pa- 
rjezca que el sacerdote da por dinero lo que ha recibido gra- 



118 



BIBLIOTSCA DB CASPAR T ROIG. 



de ElTira, y uq recuesto por alli cerca del mismo 
nombre; poraue los que sientea que este coocillo se 
juDl6 ^ las haldas de los Pirioeos eo Colibre , pueblo 
que aDtiguamente sell&m6 Eliberis, no vao atinados, 
como se eotiende por los nombres destas ciudades 
que todavia son difereutes , y uorque niogun obispo 
de la Gnllia y de las ciudades 6 la talciudadcomarca- 
uas de Espana se hal!6 eo aquel conciiio. Solo senom- 
bran los prelados que caian cerca de Audalucia, fue- 
ra de Yaferio obispo de Zura^ozaquefirma en el sesta 
lugar, yen ei seteoo Melancio obispo de Toledo. 

Es este conciiio uno de los mas autiguos , y en que 
se contienen cosas muy notables. Lo primeroseliace 
mencion de virgenes cunsagradas 6 Dios. Dispensan 
en los ayunos de los meses julio y agosto : costumbre 
recibida en Francia , pero no en Espaiia en que los 
grandes calores parecia mas necesarla. Vedan A las 
mujeres casadas escribir 6 recibir cartas sin que sus 
maridos lo sepan. Mandan no se pinten imtfgenes en 
las paredes de los t«2mplos ; y esto 6 causa que noque- 
dfisen feas cuando se descostrase la pared. Hay tam- 
bien en este conciiio mencion demelropolitanos, que 
antes se llamaban obispos de la primera silla. Ultima- 
men te, scgun que algunos se persuaden, en este 
conciiio ^ por mandado de Constantino se senalaron 
los aledanos & cada uno de los obispados , y por me- 
tropolitanos A los prelados de Toledo , Tarragona, 
Bra^a , Merida y Sevilia, Pero desto no hay bastante 
certidumbre; y sin embargo, la division de lasdi6ce- 
sis que dicen hizo el emperador Constantino, so pon- 
drd en otro lugar mas a prop6sito, por las mismas 
palabras del moro Rasis liistoriador antique y grave. 
Lo mas cierto es que en tiempo del rey Wamba y por 
su mandado sebizo la distribuciondelusarzobispidos 
y A cada uno se seiialaron sus obispos sufragdueos. 

Fuera de todo esto es cosa avenguada que , como 
en las demas provincias, asi bien en Espana se truo6 
grandemente la manera del gobierno. Fue asi que 

tuitameote; y manda que lo^ sacerdoles y eclesi^iticos do 
laven Ion pies de Jos bautizados. 

PronuQcia aoaiema contra los que publican libelos in fa- 
ma lorios. 

Ouiere que una persona e^cooiulgada , no pueda ser reci- 
bida sino por el obispo que la ha escomulgado, y prohibe & 
todos los otros de recibiria i la comuniou sin su consenli- 
iniento. 

Manda separar de la comunion de la Iglesia A los padrf s 
qu3 ban violado la f& de los espunsales , A menos que alguno 
de los esposos 6 los dos juntos sean culpables de algunos cri- 
menes, porque en este case los padres est^n libres. 

Prohibe honrar como mirttres los que ban si9o muertos 
abatiendo poblicamentc los idolos, porque el Evangelio no 
inaada que esto se haga , y no se lee que baya sido pracli- 
cado por los Ap6stoles. 

Impone cinco anos 4e peniteocia al que, muerta su mujer, 
se case con alguna hermaoa de ella , i meuos que Ja eslre- 
midad de la enfermedad obligue antes i darie la paz. 

Ordena que si un carrclero, a d saber de los quecorrtn 
con log car r OS en el circa ^ 6 un cdmico , quieren hacerse 
rristianos, nose les reciba sin que primero renuncien A su 
oQcio. 

Pri?a de la comunion aun en el arliculo de la muerte A las 
mujeres que en auseocia de sus maridos ban cometido adul- 
terio y ban quitado Ja vida al fruto de su crimen. 

Impone la misma pena h las que ban pasado toda la vida 
en el crimen de adullerio; mas coacedo la comunion despues 
de diez aiios de penitencia A las que antes de caer enfcrmas 
deian aquel con quien pecaban. 

Priva de la comunion aun en el articulo de la muerte al 
cl^rigo que,sabiendo que su mujercomete adulterio, do se 
separa de ella , poraue no parezca que Jos aue deben dar 
ejemplo de una vida honesla y arreglada enseuen A Jos otros 
eJ librrliuage. 

Ordena que no se reciba A la comunion aun en el articulo 
de la muerte al que se babrd casado con su entenada por el 
ineesto que ha cometido. 

Prohibe , so pena de ser scparadas de la comunion de la 
Iglesia , A las mujeres fieles 6 catecumeuas de tencr en su 
nerTicio farsantes 6 c6micos. 



Constantino en la Tbracia reediGc6 i Byzancio, ciu- 
dad que los anos pasados destruyd el emperador Sep- 
timio Severo, como queda en su lugar apnntado. 
Llam6la de su nombre Constaotinopla , y para mas 
antorizarla , traslad6 i ella la silla del imperio roma- 
no : yerro gravisimo , como con el tiempo se en tendid 
claramente ; que con la abundancia de los regalos , y 
cooforme & la calidad de aquel cielo y airesjos em- 
peradores adelante se afeminaron , y se enflaqueci6 
el vigor velicoso de los romanos , y al fin se vinieroa 
& perder. Para escusar los escesivos gastos que se 
bacian y aliviar las inmeusas cargas de los vastlios, 
reformd quince legiones que tenian repartidas por las 
riberas del Rhin y del Danubio , para enfrenar la4 
eatradas de aquellas gentes b(irbaras y fieras. Junto 
con esto ; en lugar de un prefecto, del Pretorio bizo 
que de alli adelante hobiese cuatro con supreraa au- 
toridad y mando en guerra yen paz:&losdoseocargd 
las provinciasde Levante, los otros dosgobernaban 
las uel Poniente : de tal manera que lo de italiu estaba 
d cargo del uno , el otro goberuaba la Gallia y la Es- 
pana ; pero de tal forma , que ^1 liacia su residencia 
en la Gallia, y en Espana tenia puesto un vicario su- 
yo. Todos los cfUe tenian pleitos, podiande los presi- 
deutesy gobernadores de las provmcias, hacer recur- 
so y apeiar A los prefectos. Demas destos kabia con- 
des que tenian autoridad sobre los soidados^ maestro 
de escuela , A cuyo cargo estaba la provision de los 
manteuimieotos, sin otros nombres de oficios y nia- 
gistrados que se introdujeron de nuevo y no se refle- 
ren en este lugar : basta avisar que la forma del go- 
bierno se troc6 qn grande manera. 

Concluidas , pues , esias y olras muchas cosas« fa- 
]leci6 el gran emperador Constantino el ano de nues- 
tra saivacion de 337. Gobern6 la republica porespa- 
ciode treinta anos, nueve meses y veinte y siete 
dfas. Tuvo dos mujeres, la primera se llam6 Micsr- 
Vina , madre que fue de Crispo, al cuul y iFausta su 

Prescribe que se dilate el bautismo hast^ el articulo de la 
muerte A una catecnmena que despues de haber tenido ua 
hijo de su pecado le ha dado la mnerte. 

Impone ciuco aiios de penitencia A Iqs cftie solo ban caido 
una vez en el pecado de adulterio, permitiendo reconciliar- 
les antes si se ponen en peligro de muerte por el rigor de la 
enfermedad. 

Ordena que si una mujer comele adulterio de conseuti- 
miento de su maridu, debe ser este pnvado de la comunion 
aun en el articulo de la muerte; mas si le repudia, se le 
recibir^ despues de diez anos de penitencia. 

Manda que no se d^ U comunion aun en el articulo de la 
muerte A los que ban cometido cl crimen inftime, es d sa- 
ber de Sodomla, 

Prescribe que si una viuda cae en el pecado, y despues se 
casa con aquel con quien comeli6 el crimen, seri admitida 
A Ja comunion despues de cinco aiios de penitencia : mas si 
Jo deja para casarse con otro, no tendr4 la reconciJiaciin aun 
en Ja muerte; y si aqueJ con quien se casa es fiel , ser^ pues- 
to diez anos en penitenna. 

Prescribe que si un fiel es delator y hace prosrribir 6 qui- 
tar la vida A ali(uno , no recibirci la comunion aun en el ar- 
ticulo de la muerte ; pero si la delaciou es de poci conse- 
cuencia hari cinco aiios de penitencia. 

Ordena que se castigue al testigo false A proporcion de la 
gravedad del delito sobre el cual ha dado teslimooio; si el 
crimen no es digno de muerle, y prueba que ba dado aquct 
testimonio con repugnancia y que ha estado mucho tiempo 
sin querer decir nada, har^ dos alios de penitencia; pero 
si no prueba que ha sido precisadoii dar este falso testimonio, 
no serl recibido A la comunion sino despues de cinco auos de 
penitencia. 

Manda que se separe de la comunion A los fieles que hacen 
profesion de jugar A Ic.s jnfcgos de azar ; pero que si dejan 
esta costumbre , se Jes podrA admitir al caJio de un auo. 

Prohibe a las mujeres fieles escribir A los Jaicoseo uuinbre 
suyo, ni recibir cartas de ellos aunque sean crisliaoos. 
V^anse en Ja Coleccion general de los ConcUios de Es- 
pana del cardcual Aguirre Jos demas dinoncs del celebre 
conciiio Illiberntauo , mirados cou el mayor rcspeto en U 
anligiiedad. 



mSTOniA DC BSPA^A 

Fegaoda mujer, que fuc Ijija del emperador Haxi* 
iDiaDOy di6 la muerte , al hijo porque le acbac6 su 
inadrastra que inteot6 de forzalla , d ella porque se 
liescubri^quo aquellaacusaciony calumnia fue falsa. 
Estas dos muertes dieroa ocasion A muchos para 
reprehander y calumoiar Ja vida y costumbres deste 
gran monarca. Demas que entre los crislianos se 
tuvo.por entendido^, que por haber al fm de su vida 
fdTorecido i Arrio y perseguido al gran Atbanasio se 
apart6 dela f<^ cat6iica,taDto,quenofaltuquiendiga 
que en lo postrero de su edad se <.lej5 baulizar en Ni- 
comediapor Eusebio,obispode aquella ciudad^ gran 
favorecedorde losarrianos, yquedilat6 tauto lienopo 
el bautizarsepordeseoqueteuia, AejempIodeCristo 
de haceilo en el riu Jordan: todo lo cual es false, y la 
▼erdad que la semejanza de los nombres Coastancio 
y Gonstantinoengand irauchos paraque atribuyesen 
^1 padre loque$ucedi5albijo, el emperador Constan- 
cio ; principalmeute hizo errar 6 muchos el teslimu- 
nio de Eusebio Cesariense, porque con deseo de 
ennoblecerla sectade Arrio coneslas fdbulas did oca- 
sion A Ids demas de enganarse. En fin, por esta causa 
la Iglesia latina nunca ha querido poner i Constan- 
tino en el numero de los saotos, ni hacelle Oesta 
coino SQSgrandes yirtudes y m^ritos lo pedian, y aun 



il0 

Espana. Determine Constancio de vengar la muerte 
de su liermano: sefiald antes del partir por G^sar en 
el Oriente & Gallosu prime. Marchabau los unos y los 
otroscon iotentode venir A las manos: junt^roose 
en Esclavonia; vinieron A batalla cerca de la ciudad 
de Murcio, que fue muy porfiada y dudosa ; ca mu- 
rieron de los enemigos veintey cuatro ^il hombres 
y de los de Constancio treinta mil ; y sin embargo* 
gand la Jornada, si bien las fuerzas del iraperio con 
esto carniceria quedaron muy flacas. E! tirano, pcr- 
dida la batalla, se huy6 A Leon de Francia. Alii ^1 y 
Decencio su hermano,que habia nombrado por C^sar, 
porno lener esperanzadedefenderse,seraataroncon 
sus manos. Con esla victoria todas las provincias del 
imperio se redujeron A la obediencia de un monarca, 
A la sazon que en Sirmio, ciudad de la Esclavonia, se* 
celebrd un concilio contra Photino. obispo deaquella 
ciudad, que negaba la divinidad de Cristo, Hijo de 
Dies. Eneste concilio se escribieron dos confesiones 
de la fe: eutrambas con iotento de sosegar las dife- 
rencias, mandaron que no se usase la palabra Ho- 
mousi0n6 consubstancial. La tercera que anda vul- 
garnjente, compuso un Marco, obispo de Arelhusa, 
liomhre arriano. 



„ , .... P»''<^se en eate concilio, comoen los pasadoSjOsio, 

el ejemplo dela Iglesia griega con vidaba dello, que obispodeCdrdoba. Dicesequeaprobdaqacllasfdrmu- 
le liene puestoen su calendariudveintediasdelmes '"" " * 

de abrii y su imiigen en los altares. 



CAPITULO XVU. 

De los hijos del Gran Constantino. 

Dej6 Constantino de Fausta , su segunda mujer,' 
tres hijos , es A saber Constantino, Constancio y Cons- 
tante: A todos tres en su vida nombr6 en diversos 
tiempos por C^sares, yd la muerte repartid entre los 
misnio? el imperio eu esta manera. A Constantino, 
que era el mayor, encarg6 lo de Poniente pasadas 
las Alpes: lo de Levante d Constancio, el hijo media- 
no: af mas pequeiio, que era Constante, mandd las 
provincias de Italia, de Africa y dela Esclavonia. Asl 
Jo dej5 dispuesto en su testamento y postrimera vo- 
lantad: senald olrosi por c^sar en el Oriente A Dalma- 
cioprimohermanode losemperadores: peroen breve 
en cierto alboroto de soldados , le hizo matar Cons- 



mas altlvn de lo que era razon, y al fin perro muerto 
no muerde. Constantino el mayor de los tres herma- 
nos, el tercer anodespues de la muerte de su padre, 
fue muerto cerca de Aquileya por engaho de sus ene- 
migos, hasta do Ileg6eu busca de Constante su her- 
iiiauo con intento oe despojarte del imperio por pre- 
tender <}ue todo era suyo, y que en la particion de 
las provincias lehicieronagravio. Hayquien diga que 
Constanlino siffuid la parte de Arrio; pero hace en 
coQtrorio que a su persuasion principalmente Cons- 
tancio £U hermano, alzd A Athanaslo el destierro A 
que le tenia condenado , y enviadod la Gallia su padre. 
Verdad es que poco adelante por la muerte del empera- 
dor Constantioo y porroledo deConstancio,dc nuevo 
se ausent^ desu Iglesia. Pcroei concilio Sardicenso 
Y el papa Julio Primero y el emperador Constante 
uicieron tanto, que Atbanasio fue restituido A Alejan- 
dria, y Paulo dsuiglesid de ConstantinopIa,dedonde 
nor la misma causa and^fba desterrado. Muchos pre- 
lados de Espana sehallaron en aquel concilio Sardl- 
cense; y el principal de todos Oslo, obispo de C6r- 
doba, y con ^1 Aniano Castulonense, Costo C^sar 
Augustano , Domicio Pacense 6 de Beja , Florentino 
Emeritense , Prclextato Barcinonense. 

Grande ayuda era para los cat6licos cl emperador 
Constante, y grande faita les hizo con su muerte, 
que le avino yendo A Espana en la ciudad de Elna, 
queestft en el condado de Ruysellon. DIdle la muerte 



las de f(§, y por esta causa puso macula en su fama 
y en sus venerables canas. Parece ie doblegd el miedo 
de losiormentos con queleamenazaban los arrianos, 
y que estimd en mas de lo que fuera justo, los pocos 

anos de vidaque por sermuy viejolequedaban. Demas 
desto por mandado de Constancio , que iba de camino 
para Homa, se junld un concilio en Milan: en 61 pre- 
tendian que Atbanasio, queandaba desterrado deuue- 
vo despues de la muerte de Constante, fuese por los 
obispos condenado. Sintieron esto Paulino obispo de 
Tr^veris, Dionisio obispo de Milan, Eusebio obispo 
de Vercellis, Lucffero obispo de Caller en Cerdena. 
ConcertAronse entre sf , y como eran tan catdlicos, 
desbarataron aquel concili^bulo: mas fueron ellos 
eutoncesdesterrados desus iglesias, y poco despues 
en Roma el mismo Constancio echd ae aquella ciudad 
al santo papa Liberio, y puso en su lugar otro por 
nombre tefiz. Demas desto, A insUncia del mismo 
emperador, se juntaron en Arimino, ciudad de la Ro- 



tancio dentro del primer ano de su imperio: Parecia mana, sobrecuatrocientos pretados. Fue este conci- 



lio muy infame, porque en 61 engaiiados los obispos 
catdlicospor dos obispos arrianos Valente yUrsacio, 
hombres astutos, de malas manas, y que tenian gran 
cabidacon Constancio, decretaron a ejemplo del con- 
cilio Sirmiense, queen adelante nadie usase deaquella 
palabra Homousion, ni dijese que el liijo es consubs- 
tancial al Padre. El color que' se tomd fue que con 
estoseacabarianysosegarian , lasdifereuciasqueoca- 
sionaba aquella palabra, sin que por esto se aparta- 
sen del sentidoy doctrina de la verdad. Descuoridse 
luego la trama, porque los arrianos no quisieron veni r 
en queaquellasu sec tafueseanatematizada. Sintieron 
loscatdlicos el engaiio, y todo el mundogimidde ver- 
se de repeute hecbo arriano, que son las mismaspala- 
bras de San Gerdnimo: juntardnse poco despues cien to 
y sesenta y sels obispos en Seleucia, ciudad do Isau- 
ria, y quitada solamente la palabra Homousion, de- 
cretaron que todo lo demas del concilio Niceno so 
guardase y esluviese en pie. Todos eran medios para 
con tentar A los herejes, traza que nunca sale bien . 

.Volvamos d nueslro Osio, del cual escriben que, 
vuelto^ Espana despues de tantos trabaios, supo que 
Potamio obispo de Lisboa, era arriano: did en persc- 
guirie. Munddle el emperaddrporesta causa ir a Italia 
6 darrazondeslal mismo tienipo que los enganos del 
concilio Ariminense , se tramabau, dlos cucues diccn 
did consentimiento 6 de miedo, 6 por estar caduco. 



que esta en el condado de Ruysellon. Diole la muerte Tornd .1 Espafia , donde porque Grcgorio obispo do 
Mj^gncncio, que estaba alzado con la Gallia y con la I llleberris le descomulgd, le denuncid y hizo parecer 



120 BIBLIOTBCA 

en C6rdobadelanleCteraeirtlnoVicario.Tral&base el 
pleito y Osio apretabaA sh contrarie, cuando en pre- 
sencia del juez de repente se le torcid la boca y sm 
sentido cay6 en tierra. Tomilronle los'suyos en bra- 
zes , y llevado & su casa, en breve rindi5el alraa sin 
arrcpeolimiento de su pecado: miserable ejemplode 
la flaqueza humana , de los Iruecos y mudanzas del 
mundo. Bien s6 que algunos modernos tienen este 
cttento porfalso, y tachan el lestimonio deMarcellino 
Presbilero, de quien San isidoro en varones ilustres 
tom6 loque queda dicho; pero^ mi mucha fuerza me 
hace lo que dice San Hilario de Osio, que am6 dema- 
siadameate su senulcro, esto es su vida, para en- 
tenderqueullindeiia semostr6 (laco; y sin embargo, 
cada uno podrd sentir lo que le pareciereen esta par- 
te , y escusar si quisiere a este gran varon. 

Grandes erao los^trabajos en esta sazon, grande la 
turbacion de la Iglesia. Las cosasdel imperio no esta- 
ban en mucho mcjor estado: en particular los alema* 
nes hubiau rompido por Fraocia , y con las annas 
traianmuyalteradaaquella provincia. Eraelempera- 
dor, de mas de otras faltas que tenia, natural niente 
sospechoso: dabaorejasy entrada A malsines , grande 
peste de las casasreales: por esta causa losanospa- 
sados en el Oriente diera la muertei su prime GaUo; 
*y sin embargo, para acudir d la guerra de los persas 
y para sosegar lo de la Gallia, sacod Juliano hermauo 
de Gallo de un monasterio en que estaba (i ): nom- 
br6ie por Cesar, ypara mas asegurarse ddtcas61econ 
su bermana Elena. Despacli(3leparala Gallia, y 61 se 
apercibi6 parahacer la £^erra a los persas. En este 
tiempo Atnanasio por miedo que no le matasen , se 
ausent6 de nuevoy estuvo cscoodido hasta la rouerte 
del emperador Constancio, que sucedi6 en esta ma- 
nera. Fue la guerra de los persas desgraciadn, y tuvo 
algunos reveses con que el emperador quedd disgus- 
tado. A la misma sazon los soldados de la Gallia, muy 
pagadosdel ingenio de Juliano, le saludaron dentro 
de Paris por emperador: sintid esto mucho Constan- 
cio, determiod ircontradl; pero atajdlela muerte,que 
le sobrevino en Antiochia , donde se hizo bautizar d 
la manera de los arrianos por habcr hasta entonces 
diiatado el bautismo 6 por ventura se rebapUzd, cosa 

Jfue tambienacostumbrabanlos arrianos. Hechoesto, 
allecl6 d tres de noviembre anodel Seiior de 361. 
Tuvo el imperio veinte y cinco anos, cinco meses y 
cinco dias. 

En Espanupor este tiempo ciertos pajes al anoche- 
cermetieron lumbre diciendo: venzamos , venzamos; 
de donde se pnede sospechar ha quedado en Espana 
la costumbre de saludarse cuando de noche traen luz. 
Halldse alii un romano; enlendid que aquellas pala- 
brasde los pajes querian decir otra cosa, puso maoo 
d la espada, degoild al hudsped y d toda su familia: 
que fue cosa notable, referirlo por Amiano Marcelli- 
Do, sin seiialar otras circuustancias. 

Fue deste tiempo Glemente Prudencio, natural de 
Calahorra: de lamiiieia y del oGciodeabogadoenque 
se ejercitd mas mozo; con la edad poeia muy senala- 
do, y famoso por los sagrados versos en que cantd 
con mucha elegancia los loores de los santos mdrti- 
res (2) Hay quien diga, es d saber, Maximo, que el 
padre de Prudencio fue de Zaragoza, y su madre de 
Calahorra ; que pudo ser la causa porque en sus him- 
nos d la una ciudad y d la otra la llama nostra, si bien 
era natural de Zaragoza , como este mismo autor y 
otros mas modernos asf lo sienten, y debe ser lo mas 
cterto. Juvenco, preshftero espanol y mas viejo que 
Prudencio, e3cribia en Tersos herdicos la vida y obras 

(1) De donde lo sac6 fue de Alenas, donde eslaba des- 
terrado, lleviindole A Milan para haccrle C^sar. 

(2) En los poemasde este aragon^s bav al^nos himnos 
dc mucho gusto y delicadeza , como es el do los Santos Ino- 
ccntes que empiezan: Salvete flares Martyrum, 



DE CASPAR T ROIG. 

de Cristo, Paciaao 6bispo de Barcelona, eiercitaba el 
estilo contra los novacianos; cuyo hijo fue Dextro, 
aquel d quien San Ger6nimo dedicd el libro de los es- 
crilores eclesidsticos. Un cronicon anda en nombre 
de Deztro , no sesabesi verdadero, si impnesto. Bue- 
nas cosas tiene; otras desdicen (3). 



CAPiTULO XVIII. 
De los emperadores Jaliano y Joviano. 

No dejdel emperador Constancio hijo alguno: por 
esto al que perseguia ea vida , nombrd en su testa- 
mentp por su sucesor, que fue d Juliano su primo, 
varon ae avenlajadas partes y erudicion , v que se 
pudiera comparer con los mejores emperadores , si 
basta el finde la vida se mantuviera en la verdadera 
religion, y no se dejara pervertir de Libanio su 
maestro; de que vino d tanto dano, que desampard 
laReligionCristiana,ycomunmentelellamaronAp6s- 
tata. Luego queseencargd del imperio, paragraa- 
gear las voluntades de todoslesdid libertad de vivir 
cemo quisiesen v seguir la religion que d cada coal 
masagradase. Alzd el destierroa los catdlicos, escep- 
to Atlianasio, al cual: porque despues de fa muerte 
de Constancio volvid d su iglesia^mandd prender, y 
para escapar le forzd d esconderse de nuevo. A los 
judios dio licencia para reediflcar el templo de Jem- 
salen: comenzdse la obra con grande fervor; pero al 
abrir de las zanjas salid tal fuego , que los I6rz5 & 
desislir y alzar mano de aquella empresa. A los gen- 
tiles permitid acudir d los templos de los dioses que 
estaban cerrados desde el tiempo del gran Constan- 
tino, y hacer en ellos sussacriucios y ceremonias. 

Aborrecia de corazon d los cristianos; pero acord<S 
de hacelles la guerra mas con maiia que con fuerza, 
ca mandd no fuesen ad mi tides d las honras y macis- 
trades: que sus hijos no pudiesen aprender, ni fue- 
sen ensenados en las escuelas de los griegos; que fue 
ocasion para despertar ios iogenios de roucbos cris- 
tianos d escribir obras muy eleffantes en prosa y en 
verso, en especial d los dos Apolunarios padre y nijo, 
personas muv erudites. 

Confjrme a estos principles fue el On deste empe- 
rador. Emprendid la guerra contra los persas: suce— 
di6le bien al principio, mas pasd tan adelante, que 
todo su ejercito cstuvo d punto de perderse, y 61 mis- 
mo fue muerto: quidn dice con una saeta arrojada. 
acaso por los suyos 6 por los contraries, quidn que el 
mdrtir Mercurio le hirid con una lanza, que decian d 
la sazon se halld en su sepulcro banada en saogre. 
Lo cierto es que murid por voluntad de Dios, que 
quiso desta manera vengar, librar y alearar d los cris- 
tianos. Vivid treinta y dos anos: impero un niio , siete 
meses y veinte y siete dias. 

Con lamuertede Juliano todo clejdrcitoacudid con 
elimperio d Flavio Joviano , hombre de aveniajadas 
paries en todo: no quiso aceptaralprincipiOydeciaque 
era cristiano,yportanlonoleerancito ser emperador 

de los que no lo eran ; pero como quier que todos d 
una voz confesasen ser cristianos, condescendid con 
ellos. Recibido el impsrio , hizo asiento con los per- 
sas , si no aventajado , d lo menos necesario para li- 
brar d M y d su ejdrcito, que sehallaba en grande 
aprelura por la locura de Juliano. Restituyd d los 
cristianos Jas booras y dignidades que aolian tener, 
dIasiglesiassusrcDtas; alz6 el destierro d Athanasio 
y d los demas catdlicos que andaban fuera de sus 
c^sas. Con esto una nueva luz resplandecia en el 
mundo sosegadas las tempestades, y todo seenca- 
minaba d mucho bien: felicidad de que no merecie- 

 

(3) Julio Flavio Dextro fue prefecto delpretorio en tiem- 
po de Theodosio el Grande, y tan ilostre por susviriudes 
como por las Jetras. El cronicon qoe se le atribuve es su- 
puesto, Begun lo ban probado el marqu6s de Mondejar, M- 
colks Antonio, elcardcnal Aguirre, y otros mucbos eruditos- 



BinOUA 

roolosboiabresporMi<i pecadus goinr mucho tiem- 1 
po. pnrqae ^dtiAo i Roma, en Ioh conlines ile Galacia 
jde Biimma. muridaiiogada: la ocasjoa Tue ud bra- 
uro queladejaroaeaceDdiilo dande darmia, j el 
iposeuto qua eslKba blanquaado de auevo, quefue- 
roados duiios. TeoiaedaddecuariBala alios :imperd 
iiele msMs j veinte j dos dias. Uizo uai ley ea que 
piuo peoa dfl nuerte al que iDientase aaraviar i 
'""* TJrgeg conMgrada i Dioi, nuoque liiete coa 
de matrimoaio y de caaarse con mla. 

CAPITULO Xl\. 
De Ids cmperadares Valeatiaiano i Valenle. 

En Ingar do Joviaao sucedid Flavio yaleatiuiano, 
hungarede oaciou: sn padre s« Ilam4 Uraciano. Ejer* 
citdM ea oricio de cabestrero ; pero psr sus fuerias 
T prndcDcik pasd por todoa los gradM de la milicia A 



■Iguoi 
wlori 



ser prerecto de] pretorio. Elifil^ronle losaoUadoapor 
emperador: fue muy aGcioaado ila ReligioD Criatiant, 
^ximo lo mo^lrd an tiempo del eraperajor Juliano, 
cuaodo por no cousenlir eo dejar la ley de Crista,; 
haber dado ^a su presencia una bor^tadH & no sacrii- 
tad geotil porque le rocii) con -el agua lustra! de los 
idoba, deJ6 el cingulo, que era Unto coma reuunciar 
el olicio y bonra de soldado. Noinbr6 luego que la 
eJiBieron por su compaDero en el Orieule i Valeule 
su oerraoQa, y 61 separtid para llalia, doude con 
celo de la religion sosesd la ciudad de Roma que 
estaba alborotada aobrelaeleccioD del poatiiice. Fue 
asi que muarla el pnpa Liberie, lusvoiosdeloselec- 
tores QO se coacerlaron ; algUDOS arrebatadainente f 
con pasioD QOmbraron en lugar del difuato & Ursino; 
pero la major parte y mas saaa aliglA i Ditnaso, - 
espabolde Dacion(l): ^ui6a dice Tue naturalde Egita, 
que boy se llama (laimaraDes en Portugal, puesta 




Hi D>* del iDlieiUo 



da Tlrrttou. 



enlTeDiiero;HiriO,quiea de Tarragona, quido de 
Hidrid. Lo cierto es que fue espanol , y peraona de 
grtodes partes. Coa asla diTuioD se encendid lap 
graDdealDoroto,queconialocueataAiiiiaaoHarcelli' 
Bu bisteriador geolil y deaquel tiempo, ensolo un dii 
denlredelaiglesia ile Siciuio rueron muerlos cieitlo 
ftfeiota yswtetiombres; y aua ei mismoautorrti- 
prebende i los poolilices nimaQos de quo andabau 
a cocbea, j sua couyites aobrepujaban & los delos 
rejes. 

SosegiiM , pues , esta tempeslad coa que el empe- 
rador eaii6 A Uniao 1 ^lApoles para ser alld obispo. 
Pero no deusli6de au inal inteato la parcialidad coo- 
iraria , autes acusaroD i Diinaso de adulierio , y le 
EDrzuroaijiutarcoociliodeobispospiirHde^uargirse 
jdereadersu inocencia. Di6 otrosi por ulLiguiio el 
cDDcilio Ariminense como juntado siu voluctad y 
iprobaciondel ponlilice roiQuuo. Depuso & Auieacio, 
uAlspo de HilBD, por ser arrlano. Ordeiid que ea \oi 
lempbs se cautasea Ins Silmos de David Ic^ros, y 
porremale el verso' G/oria Palri. Demds deslo quo 
al priacipio de la mi^ se dijesa la coafesioD. Edified 
«aRoDiado3 templos, el uno de San Lorerizj,«loiro 
lie los ap6stoles Sun Pedro y Sao Pablo i las Caiacum- 
b»ealaTiaArdentina,eaqueliizosepultarisumadre 
ybermaaa-Tuvo muchaamistaiLcoD Sid Gerdnimo, 
a qaieo semejaba muclio en los estudios y eru Jicion. 
Sscribiitiiiia obra copioia y elegunte dn lai vidas delos 
poolilices romanoshastaau tiempo. Las vidasquelioy 



andao delos poniilicesennombredeDamasoMinuiia 
recopilaciondeaquella obra, por todemAsiudigoaSde 
varon tan erudilo y grave. Las pro'inciaa no estaban . 
sosegadas , ca en el Orieate un deudo de Juliana 
llaraado Procopio tomii oombre deemperador, y cob , 
esto alterdlas volunladesde mudiBS- AcudiO Valeute 
cnnira kl vencidle ea batalln en lo de Pbrigia , y cn- 
mo al caido lodos le faltan, lU misma geote le eotreg6 
a I vencedor. 
Al mismo u'empoValentiaiano liacia prosperameD- 



qua oaciien EspiDa, aunqua sa 

pueblo. Goberad la Iglciia coa mucbo celo: 
coniieniSloiarrianos, luciferianoi, apolinarisUi ymele- 
cianos; celebrd vanos ctmcilios, j muriO el loo 384 1 loi 80 
d« Bii ed«d. EtcribiA Tirios opuscnios en varao, d« toi eulei 
se ban obsanado ilgunoi basU naMtros diii. Olras obrai 
se dan par wyai , que no lo sod : Lai que se lieoeu por lu- 
tiuticij SOD eiudoB cartas t San Ger6aimo , qneie ballsa 
enlre las de eale doctor , olras dos i San Ascolo Thesa- 
liinica . que se hallin en la coleccion de Mslenio, uas muy 
largi 1 Paulino de Anliochii , y olra Ji lot Ofienlales sobre 
Timotheo , discipulo is Apolinano , de lat enalei Tbebdorelo 
opla unos iroius en su hiitoria. Us de Ids eooeiUos de Rdhib 
qne se luvieron en su liempolambienpueden repulane uyas 
y aleunas olras de que hablan los iDliguos. Su eslUoes vitd, 
puro y elegante, Auuque Dimaso era muj hlbii en la Escri- 
• - '-- -■ — ---protan— '""= '■-'--'- 



1, consultaba tref;ienleroenle I 



d prioripales Ii 



122 



BWUOTECA DE CASPAR T AOIG. 



te la guerra i los alemanes y 6 los.sajones , que es 
la primera vez que dellos se halla niencion en fa his- 
toria romana. Demds deslo adelante revolTi^ contra 
Io8 godos y las ech6 de la Tracia, & loa persas de la 
Sana: eofren6 A los escocesds, qae hactan entradas 

J)or la isia de Bretana , y 6 los s^rroatas, que corriao 
as Panonias. Hizo todas estas guerras parte por sf 
mismoi parte por sus capftanes. Fue notable empe- 
rador, si no eusuciara sufama con casarse en vida 
de Severa su primera mujer , con una doncella suya 
Ilamada Justina; y lo que fue peor, gue una ley que 

germxtia A todos casar con dos mujeres y tenelias. 
emis desto di6 liber tad^segun lo retiere Marcellino, 
para que cada cual siguiese la religion ^ue auisiese. 
Fal)eci6 en Bregecion, pueblo de Alemana,aoestaba 
' ocupado en hacer guerra A los quados. Tuvo el itu- 
perio once anos, ocbo meses y veinte y dos dias. 
Ca)6 su muerte & diez y siete de noTiembre ano 
^ de375. Dej6 dos hijos, dGraciauod^ Severa , yd 
Yalentiniano de Justina. 

Co esta sazon Vaiente en el Oriente trabajabadlos 
cat61icos de todas maneras. Dominica su mujer , y 
Eudozoobispo de Constantinopla, que le bautiz6 d la 
manera de los arrianos , le sacaban de seso en tanto 
grado y que en la ciudad de Edessa estuvo determi- 
nado de bacer entrar los soldados en el templo de 
los cat61icos para desbaratar las juntas que allf nacian 
d celebrar los oficiosdi vinos; pero apartdledestepro- 
p6sito Modesto, goberoador ae aquella ciudad, ca le 
avis6 que d la fama de lo que se decia , mas gente 
que de ordinario estaba junta en el templo contanta 
resolucion de padecer la muerte en la demanda, que 
hasta una mujer , aun no bien vesUda por priesa, 
llevaba de la mano a un nino hijo suvo para que ni 
ella ni 61 faltasen en aquella ocasion de aar la vida y 
la sangre por la religion cat61ica. Desistid con esto 
Yalenle de aquelsu iutento : desterr^muchos sacer- 
dotes, yentrelos demds d Eusebio, obispode Ce-* 
sdrea la de Capadocia , /tan cooocido por su valor y 
constancia , como el de Gesdrea de Palestioa por su 
erudicionyescrStos^ AtdeCapadocia sucedid en aquel 
obispado el gran Bastfio, que tuvo liarto que hacer 
con Vaiente. Todo esto sucedid los. anos pasados. 

lamblicOy maestro que fue de Proclo , tenia cabida 
con el emperador Vaiente. Este le ensend cierta ma- 
nera para escudrioar y saber el nombre del que le 
babia da suceder en elimperio, cosa que el empera- 
dor mucho deseaba. La traza era que escribian en 
el saelo todas las letras del alfabeto y abec^ y en cada 
letra ponian un grano de trigo: soltaban un gallo, y 
mientrasq^eel adivino barbotabanosd qud palabras, 
las letras pnmeras de que el galio tomaba losgranos, 
entendian que significaban lo que pretendian saber. 
Llamdbase esta adevinacion por el gallo. Usabanotrosi 
en lugar del galio que uno, tapados los ojos con un pun- 
tero tocase Jas letras para el mismo efecto; que era to- 
do vanidad y locura. Salieron , pues , con aquella traza 
estas lutrasTHEOD : de que tom6 ocasion el emperador 
Vaiente de perseguir y matar d todos aquellos cuyos 
nombres con^enzaban por aquellas letras, como d los 
Theodatos, Theodoros y Theodulos. Entre los demds 
fae muerto Honorio Theodosio , espahol y natural de 
Itdlica , del linaje del emperadorTrajano. Habia sose- 
gado este caballero- ciertos movimientos de Arrlca, 
y por esto mereci6 ser maestro de caballerf a : recibid 
el santo bautismo al fin de su vida. No bastan las 
foerzashumanasj[)ara contrastar d la voluntad de 
Dies: ftie asi que este notable varon do su mujer 
Tennancia dejd dos bijos, al gran Theodosio y Ho- 
norio. , 

A la misma sazon rompieron por las provincias del 
imperiograndesgentesde godos, yporcauditlossuyos 
Fridiegerno y Athanarico. Nacid oiscordia entre los, 
dos , como suele ^contecer entre los que tieneh igual 
Qoando: con esto Vaiente se pudo aprovechar ae la 



una parte , y romperlos'en una batalla que lea did. A 
los demds qneseguian d Athanarico , tornado asiento 
con ellos , did la Mesia en que pobtasen , con eondi- 
cion que se bautiza^eo t bicidronlo, mas conforme d 
la manera de los arriai)os, por el mismo tiempogoe 
Utfila obispo de aquellas gentes. inrentd la letra gd-* 
tica diferente de la latina^ y traaujo en lengtia de los 
godos los librosde la divioa Escritura. ^(o bastd ests 
coofederacion ni la victoria ya dicha para que no ^e 
alteras^n de nuevo, como gente brava y acostom- 
brada d las armas: metidronse por la Thracia adelante;. 
acudid contra ellos Vaiente , vinieron 4 batalla cerca 
de la ciudad de Adriandpoli : en elias los romanos f oe- 
ron veocidos., y el emperador muerto dentrode una 
choza donde se retird : no sequiso rendir, pusieronle 
fuego con que le quemaron vivo ; que fue manera y 

f^nerq de muerte mas grave que la misma muerte. 
ucedid esto cuatro aiios despues que fallecid suher- 
mano el emperador Valentiniano. No dejd Vaiente 
hijo alguno que le sucediese. Tenia bien merectdo 
este desastre por lo mucho que persiguid d los catd- 
licos , y porq^ue con loco atrevimiento no qniso espe- 
rar d su sobrmo Graciano , que venia en su socorro . 
Elcaudillo destos godos era Fridigerno, que despues 
de vencido se rehiciera de Rentes , con deseo de ven- 
gar d si y d los suyos de lasiujurias y daiios pasados. 

CAPITULO XX. 
De los emperadores Gradano, Valentiniano y Theodosio. 

Antes aue el emperador Valentiniano falleciese, 
tenia senalado por Gdsar d su hijoGracianOy y ensu 
muerte le dejd por su heredero y sucesor , lo coal se 
efectud sin contradiccion alguna : sohimente el ejdr- 
cito quiso que Flavio Valentiniano su bermano fiiese 
su companero en eiimperio, y asi se hizo, sin embarffo 
que era deniuy poca edad. Gonla victoria contra Va- 
iente quedaron los godos tan insolentes y aliivos, que 
todo el Oriente estaba en condicion de perderse. 
Para enfrenallos era necesario buscaralKun caudillo, 
persona sehalada en valor y prudencia. Tai era Theo. 
dosio y que despues de la muerte de su padre, reti- 
rado residia en ItdHca su patria (i) en lapostrero de 
Espana. De alli, luego que fue llamado y seencargd 
de aquella empresa , reprimid la avilanteza de los go- 
dos yabajdsu orgollo, que habia pasado tan adelante, 
que pusieron cerco dla misma ciudad de Gonstanti- 
nopla , cdbeza entonces del mundo : en fin los acosd 
de manera , que d instancia de los mismos , tomd con 
ellos asiento y les did tierras en que morasen. Para 
seguridad de lo concertado le entregaron d Athana- 
rico, hijo y adelante sucesor de Fridigerno, para que 
estuviese pn rehenes. Grande fue la nonra que con 
esto ga nd Theodosio , grande el contento del emperador 
Graciano : parecidleque en premio de aquel trahajo 
y para mas asegurar las cosas de Levants debia nom- 
brur d Theodosio (2) comolo hizo por tercer empera- 
dor : persona ademds poi* su valor y preodas eo que 
no tuvo par, muy religiosa, como se ve por la ley que 
establecid sienijo Graciano la quinta vez , y Theodo- , 
sio la primera cdnsules;f or la cual mando que todos ' 
siguiesen la fe de Ddmaso . pontffiee romano , y de 
Pedro , obispo de Alejandria. 

Tres anos adelante, qu^ fue et afio de Cristo de 
383 , en que fueron cOnsuIes Merobaude la segunda 
vez y Saturnino la primera, nombrd Theodosio a diez 
y seis de enero por su compafiero en el imperio d 
Arcadio, su hijo mayor. Avino que Amphilochio, 
obispo de Iconio en Licaonia, entro d visiuir al empe- 



(1) Otros, como Zosimo d Idacio , dicen qne naci6 en la 
ciudad de Cauca ea Gilicia. 

(2) Estoe saeesoi estdo diBlocados ea la Darradoo. Gra- 
ciaoo nombrd emperador d Theodoiio ei aio 379 de la era 
crittiana, el caarto desu imperio , y Tiieodosio derrotd d los 
godo9 el 380, el segundo de su imperio. 



nAor Theodoiio : tenh i so lado ueatado 4 su hiio y 
oompanero en el imperio . el obispo de prop6sito 11120 
la mesuray reverenciadeDida ikTheodosio , y no hizo 
casodo Arcadio. Preguntado la causa de aquel des- 
acato 6 descuido , respondid : « No te maravilles , oh 
nemperadofy pues tu baces lo misiiio con Dios : (|ue 
npermites d los arrianos menosprecien k su iiijo.n 
Gelebr6se btrosi i la misma sazon un concilio en 
Coostantinopla , que entre los generales es el segua- 
do : en ^1 Tneodosio por las facciopes del roatro co- 
nocid i Melecio, obispo de Anliocbia sin baberle 
jamis fistOy aolo porque en suenos le vio como le 
ponia la corona , en la cabeza. Cstaba la ciudad de 
constantinopla alleradaysin obispo d causa qiieGre- 
gorio Nazianzeno , por la mala vouintad que algunos 
le tenian , dejara de su Toluntad aquella iglesia. Did 
el emperador drdeu que Nectario, queera aenador y 
aun no bautisado , fuese elegido enobiapode aquella 
ciodad. Demis de esto condenaron en aquel concilio 
todaa las lierejias y en parlicular la de Macedonio. 
mie fue obispo de uonstanlinopla , y aentia roal del 
Kspiritn Santo diciendo que era criatura. El pontiOce 
Mroaso aprobd todas las acciones y decretoa deste 
ooociliOy en especial el Simbolo de la Fe, en que 
espresamente^ segun que lo lialld testificado en el 
concilio Foroiuliense declararon que el Espiritu 
Santo procede del Pidre y del Hijo. Este Simbolo 
mandd Damasoque eu la misa ne cantaseen lugardel 
Hiceno;que fallecid el aiio si^uienle deapues quese 
cetebnS el dicho concilio. Pusieron en su lugar ii Si- 
ricio : Prda^iero le llama Ursiuo , ca dnbidenteader que 
el que pretendidel pontificadoen competencia de vi' 
maso los ahos pasados , le sucedid despues de muerio. 
Estaban levantadas la Gallia y la Espaiia i causa 

Sue Clemente Maximo , espanol de nacion , deapues 
e haberse Uamado emperador en Bretaiia se apodord 
de aqueltas provincias. Partid contrail el emperador 
Graciano : vioieron i lasmanos cerca de Paris, ouedd 
la fictoria por el lirano, v Graciano cerca de Leon, 
donde se retird deapuen iie la rota , (ue muerto por 
engano de Andragacio. Imoerd sieteaiios , nueve me- 
ses Y nueve dias despues ae la muerle de su padre. 
No diejd hijo alguno , y fue el primerode los empera- 
dores romanos que no quiso aceptar la estola ponti- 
fical , que conio A p!>ntitii:e de la supersticion romana 
le ofrecian conforme i lo que entonces se usalia. La- 
ta , mujer de Graciano , y Pisamena , su suegra vivie- 
ron en Roma , hasta que aquella ciuilud fuedestruida, 
ea estado de reinas , que sustentaban con las centas 
que elempf^radorTheodoslocomo iiombre agradecido 
les seiiald del p&blico. 

Por el miamo tiempo Espana se altera ba en lo que 
toi^abaila religion , icansaque Priscilianoavivabalas 
centellasque^uedaron de los^ndsticosdesdeel tiempo 
que Marco ,discipulo de Bas ilides, como se toed en su 
iufl^ar, s<^mbrd en ella aquella mala semilla. Era Pris- 
citiano hombre fioderoso y noble, gallego de nacion : 
tenia muybuenas partes, velaba ySufria hambreysed; 
pero tenia otros Ticios eon que todo loafeaba: era 
soberbio y inquieto , y las letras bumanas que tenia 
le hacianatrevido. Con cstasycon otrasmanasatrajo 
a su partldo i dos obi<pos , cuyos nombres eran ln<- 
tincio y Salviano. Hi/oli^s rostro idacio , obispo de 
H^rida 4 persuasion de Agidino , obispo asimismo de 
Cdrdoba. Con la esperanza destos y de otros seme- 
jante« seencancero la tiaga , auesise tratara con mas 
blandura, por vnntura se pudiera saoar . Procediuse 
al ultimo remedio , que fue citar i los berejes para 
que en una junta de obispos , que se luvo en Zara- 
goza , fuesen oidos y diesen razon de si. No compa- 
recieron el dia senalado : por esta rebeldia los obispos 
Instancio y Salviano , y mas Elpldio y Prisciliano que 
eran seglares , fueron descomulgados , y con ellos 
Agidino obispo de Cdrdoba , que de euemigo de re- 
pente se pasara A su parte. 

TOMO I. 



BISTOMA PS BSPASa. f|3 

IMeron cuidado.de notificar esta sentenda i Itacioy 
obispo sossubenae, comose lee en Severo Sulpicio; 
pero ba de decir ossonobense , que es de Estombar 
en Portugal. San Isidoro solo dice que era obispo de 
las Espauas , y Sigiberto que de Laipego. Lo que hace 
el caso que era hombre col6rico y bablador: repren- 
dia a los que ayunabsn y se daban A la leccion de la 
SagradaEscritura. Este Itacio y el sobredicho Idacio 
alcanzaron del emperador Graciano, que i la sazon 
eravive , un edicto y provision en que mandaba que 
aquellos lierejes fuesen ecbados de los temples yde 
las ciudades. Instancio y Salviano, y con ellos Piis- 
ciliano, que ya con el favor de sus parcialesera obispo 
de Avila, acudieroo 4 Homa A dar raton de si; pero 
llegados all^ no pudieron alcanzar audlencia del pon- 
tllice D&maso. Dieron vuelta i Milan , do hallaron al 
emperador Graciano. No los quiso tampoco oir Am- 
bro8io,que todosseofendian T espantaban con la 
novedad de aquella doctrine. (Ton lodo esto no des- 
mayaron. antes sobornaron con dineros A Macedonio, 
maestrode oficios, ycon su favor alcauzaron de Gra- 
ciano revocacion de la primera provision , y quo las 
iglesias fuesen vueltas A Prisciliano y A Instancio ; 
que Salviano era muerto en Roma. 

Con esto volvieron A E*^pana tan arrogantes , que 

Biisieron demanda A Itacio y le acusaron de sedicioso. 
[anddle prender el vicario Volvencio ; pero ^1 hizo 
recurso A Francia , dende , c^vao Gregorio prefecto 
del Pretorio uo le hiclese buena acogida , paso A Tr6* 
veris para valerse de Clemente Hdziroo , que se nom* 
braba emperador : con que bizotanto, queel negocio 
de nuevo se cometid A un concilio de obispos que por 
su mandado se juntaron en Burdeos. Parecieron Pris- 
ciliano y Instancio : por sentencia de Ins obispos fue 
Instancio depufsto, PriaciliaDoapelddM^ziaM ; fufle 
otorgada la apelacion ,por donde la causa de los here- 
jes se devolvid A juicio de seglares que fue cosa muy 
nueva. Trntdse el nleito en Tr^veris.y i instanciado 
Itacio , Prisciliano lue convencido de liechicero , y que 
con color de reli^on de noche bacia junUis torpesde 
hombrea y mujeres; por donde fue condenado y 
muerto^ yjuntamente eon el Felicisimo y Armenio; 
y tambien Latroniano,el eual se cuenta entre loa 
poetas de aquel tiempo. Instancio que consintid la 
sentencia de los obispos, fue desterrade A una isia 
mas arriba de Ingalaterra. Reclamaba A todo estn 
San Martin , obispo Turonense, oue acudid en per- 
sona 4 estoa daooa: decia que loa nerejes no debian 
ser muertos principalinente A instancia de los obis- 
pos: benignidad que debia mtA propdsito de aquel 
tiempo; pero aue Ihesperienoiuy mayor conocimien- 
to de las cosas ba declarado seria perjudicial para el 
nuestro. 

Muerto Prisciliano no se sosegd aquel mal : traje- 
ron los cuerpos de los justiciados a Eapaiia , y aun 
sus diacipulos los honrabao como si fueran martires: 
tenian por el juramento mas grave el que liacian por 
el nombre de Prisciliano. Por el cotitrarto, Itacio 
y Idacio (Isid^'ro dice Usarcio ^n lupr de Idacio) fue- 
ron acusados por lo que babinn lieclio, ycondenados 
en destierro. Los berejes , deiiias de la torpeza de su 
vida, confundianlas personas liiviiias, apartaban los 
niatrimonios, tcniHn por illcto el comer carne, de- 
cian que las almas procedian de lu divina esencta, y 
por siete rielos y ciertos Angeles bajaban como por 
gradas A la pol»5a desta vida, y daban i-n poder d«l 
principe dclnstinieblus fabriradordel iiiundo. Suji'l:i- 
oan loshombresal hado yu las rstroilas, y rn$«*huh.-in 
que sobre los miembros del cuerpo lionen domiiiiti 
losdoce signos del zodiaco, Aries sobre la cabe/^, 
Taurus sobre la cerviz , Gcminis sobre el pecbo , y asi 
de los demAs. 

Gobrrnaba la !gles«a despurs de D^maso el pap;» 
Siricio lescribid uua epislola aUiraerio obispo de Tar- 
ragona, en razon y respuesta de mucbas cosas que 



!24 



BIBLIOTTCA DE G\St>Att T ftOlC. 



letiaMan pregtinta(Io(l)afcrca del batitfsmo, del 

ratrirDOtila, de Jas virgehes y varoneu consagrados 
Dios , dk Kns sagradas ordenes. Manda la cotnunfque 
con los obispos de la provlncia Carta^nense ^ de la 
Betica y de ftalicia. Tlene por data los c^nsufes Arca- 
dioyBauton ,que fue el ano de 385. Debi6 e^ta carta 
de ser estlniada en mucho , pues en el concilio Tole- 
darr6 prjmero , sin nombraria usan desus mismaspala- 
^ras; y Isidoro espresanlente hace dellus mencioo en 
Ids varones ilustres en Siricio. El ano quinto despues 
de la eleccion del papa Siricio, Theodosio y Mixirao 
corca de Aquiieya viniefoni las manos. Perdl6 el 
lirano la Jornada /y poco despuesfaepreso y muerto. 
'Con esto Valenlipiano el mcnor,'quc de miedo Irabia 
liuidoi LevantCj voh16arestltuirse eii el Itap^rio do 
Occidente. El pnncipiodei^tajgnerralue niuy bueno. 



y asi les ayiidri Din-; j 'poi-qne siendo C(^nsalos theo- 
dosio In'scgurida vez y^ Cvnegioia pflinera. k catorce 
de jnnio' eii Stobis, ciudad de Macedonia \ estahle- 
cicron pprley'que los'herejesno ptidiesen hacerjiih; 
tn.<J ni celebrar los misterios y Ja coniunionfuerade 
la i^'lefii.i ; y a veintdv sieiede ngosto el rnismoano 
piintuafmenfte ♦, que me el de 388 , se gano aquella 
tan senalada y tarrimporUintq victoria. 

^n todo.esto el em perador Theodosio se mostrd 
muy religioso; pero'tsfi de grando crueldadcon la 
ciudad deThesaWnica^ donde porque en cierlo albo- 
rplolos del pueblo malaron APuterico, caudilldde gen- 

.■  . ' . ', • • ' 

. (1) Este papa Iey6 en junta de obispos la carta de Hime^ 
rio/y desjpues de una madura deliberacion , respondi6 d todos 
los arttcufos por ana decretal famosa , de la cual cstractare- 
mos los capitulos mas notables. 

" Deehira qae d«be impedifse euanto sepnedlB qtie unadoa*- 
•eella que ha r^cibido la beDdidoa del sneerdote para despo- 
car&e.eoa una persoaa, b« de^pose Qonotrt^ reputitdosepor 
,08 tieles.la violacjon de esta beadidop cooop ua sacriicf^io, 

Condena d peniteocias n|orosasi los religiosos.y religiosas 
que nabiendo cometido en serreto impvrezas en los dionas- 
<erio&, despues tieoen la insolencia de vivir como st •esturjie- 
Hn nmids despreciando lirs leyes pi^blicas y los juicios > 
eeldsiisttcos; y manda que se \e$ haga baeer pe'Diteneia todk 
)a vida, ^ restableci^odoles eo la'couuuiioo de kilgteiia 
aiDo en Ja bora de la oiiierte., • . 

Manda qup los didconos y presbiteroa guarden JacitDtinep' 
da, y que si en adelante altrun obispo , pre^buero 6 didcono 
uoRuarda el celibato, sea depdesto de su dignidad, porque ' 
debe apficarse el hierro i las t/a^as t|ue no pueden i!urarse 
^onremedios suavea. (Esta eiif la pfinaera ley 'getiersd de la 
lalei^ia que preseribe y intada el oH$bato6 los^ispoa, frti- 
biieros y didcoooa. Aaitt deeata ley se observairt fteoeral- 
menle en alfuaa^ pruvintias : loa padres y los obispos celoeos 
hablan del celibato de las personas que e&laban en las 6rde- 
lies sagradas como deuna obiigadon; y si se.apartabao.de 
ella algnnasde estai personas, las repfendian como de uu 
escesp contrario i su estado.) , 

' Prescribe hi vtda inocente que deben lievar los que desde 
fill infancia se consagran si servreiode la Iglesia, 6 despues 
sea ^legklos por. el cleru y el pueblo para este mioisierio; ; 
eseluye los que hau sido easades dos vecea, 6 que se habr<liii 
oasado con viuda, y quiere que aua los leqtores eat^n si^^tos 
i esta ley , so pena de deposicion. 

Renueva el cAnon del concilio de Nicea, sobre la cualidad 
de las mujeres ^ue pueden vivir con los eclesidstif^os. 

Prescribe el tieolpo necesario para efevar Jos mOnges & Tas 
Ordenes menores , al diaconado, presbiterado y episropad6, - 
mandando que baya enlre cada una de ellas bastanledisUn- 
cia 6 iniervaio. 

Declara que el que una vez ha sido puestoen, penitencia, 
debe ser escluido de la clericatura para siemprp; maodaodo 
que las reglas contenidas en esta decretal scan una ley t^e- 
nenl para todas las iglesias del mundo', y los que noobeJet- 
can sean scparados de la comunion dela Iglesia porsentencia 
del Sfnodo ; y que si los prelados superiores de \ss provincias 
no las obserran, la Santa Silla pronunriari' contra eltos la 
sentencia que merecen.— Kata famosa deereiil es del ii de 
febrero de 3H5 del consalado de Arcadio y dc Bauteo : es la 

firimera que se encuenlra en las colecciones aoliguas de la 
glesia Jatina , y la primera que los sibios reconocen por ver- 
dadera ; pues las que se hallan en las colecciones modernas 
de los papas anteriores se lieneo por supucstas y fafsas. 



'i(^degtterri,yotrbscria^sdelcniperadorjehea9iig(Y 
hizonialarseismil ho^bresdeaqueifagente. SujpoesUi 
Ambro6ib obispo de Milan , do a la sazon's^ nallaba 
Tlieodosio : cerrdlelas puertas de la iglesia, desco- 
]1iulg6le , y reprehendiole severaoiente de lo heclio t 
mostr6l6 el camino de aplacar d Dios , que era la pe- 
nitencia : sufridto todo Theodosio no con menorani- 
mo que con el que Ambrosio lo hizo. Volvi6se i sii 
casa , y al cabo de algunos mes^^ A persuasion de 
so priyadb Rufino^ determind de tornar ^ probar si 
le recibirian ien la iglesia p6r ser A' la sazon la fiesta 
de Navidad. Acudid Ambrosio d las puertas: recibf61e 
con palabtras no merios isperalt que antes ; sin em- 
bargo, Vista su iiumildad, sus fdgrimas y pacieociay 
en fin ;le dejd entrar con sacarle por cotldicion que 
ordenase una ley; en que estableciese qti^ ninguna 
senlericla de muertese ej^uta^e aiit^s.de pasados 
treinta dias despues que fueso pronunciada r^iidendle 
asimismo^.quecuandosesintiesesanudo , h6 bablas^ 
palabra alguna antes de prbnunclar nor st^ drden to- 
uas las letras del alfabeto 6 abec6 griego, todo d prci- 
pdsito que la ira con la tardanza perdiese sus aceros, 
y prevaleciese la razon. 

Pueron degrahde momentoestos avisos pro!r lo que 
poco adelante sucedjd en Antiochia. Impusieron los 
del emperador ciert'os tributes en aquella ciqdad 
estraorainarios y graves. Alter6se el pueblo grande- 
roente : emplearon su rabla contra una estdti^u de la 
emperatfiz Pla(5l11a,que arrastraron par las ^alles. 
Sfntid este deisacato Theodosio, como era razon, asi 
por sermn^rta aquella sefiora su mujer ,'cohio por 
naber sido tan buena y tan santa , que 6n los bospi- 
tales dkiba nor sus manos d comer d Ids enfehnos , y 
sollH trae^rala nic^moria d su marido lo que habif ^ido 
y lo que era , p6ra que no se ettsoberbeciese, ni ie 
descuida^e. Por toda^ esta^.eausas castiga|*a aquella 
insoleTKia gra^fsimamente, sinoayudara paraaman- 
sar' el peclio del etnpferrfdor la prevencfon de Am- 
brosio junto con los enibajadores que vl^ileron de 
parte de ^qtleila ciudad , y al tfcmpoqi^e el ertipe- 
rdddF<;dmra , hfcieron que ciertos nifips cantasen 
tind campion d prop6siio en tend llorosb^cori qua 
lesftftaron las Idgrtmas y se movid d <;ompa^oo. 
D^${mes'dest6, eUmpei'ador Theodosio difi de Italia 
layuielta d'Levante: con su asistenda ArbogaMes tii- 
TO cdthodidad de hacer aliogar en Viena la de Fran- 
ciatrl mozd emperador Va'lentiniano. No pard en esto 
el daho ; Eugenio de maestro de'^aniiiticii que hdbia 
sido, (5on d^uda de dicho Arb^gasles , seHamd empe- 
rador el afto 3dS :'btiria grande y escurnio ; pero que 
pusoen balanzas el imnerio y magestad , y aun, en 
tanto cuidado d Thi^brlbsio, que hizo recurso a los 
tarones santos del yermo para (me k encomendasen 
d Dios. Juan , que era uno de ellos , le promelid por 
sus cartas la victoria, yjuntamente le avisdqueno 
voUeria de Ralia. 

Partidse, pues con sus ge'nles en busca del enc- 
migo, que do se descuidaba. A las baldas de los 
Alpes sejuntaron los ej6rcitos contrarios : didse la 
batalla , que fUe miiv herida y senalada. Levantdse 
de renente un torbellino de vientos y nuvia , trupnos 
y relampagos que daban d los enemigos de cara, de 
guisa que no podian pelear, como lo cantd Claudia- 
no ^ poeta de aquel tiempo muy fampso, st nagano, 
si hel no sovsane , lo mas cierto es que no me crls- 
tiano. Mucho tambien ayudaron veinte mil godos; 
que despues de ta muerte de Atbanarico su caudillM, 
que fallecid en Constantinopla , por no tener cabeza 
ganaban sueldo del imperio. Quedd con esto qI campo 
poT Tbedosio con grande estrago de los contrarios. 
A Eugenio despues de la batalla mataron los suyos; 
qnealiraidortodoslefaltan. Aborgastes tomdla muer- 
te por sus manos. Di<^se esta baUilla d diez y siete du 
sotiembre el ano de 394. En este mismo ano Theodo- 
sio nombrd d su segundo hijo Monorio porsu compa- 



msToau i>K espaAa. 



in 



Beroen el Imparto. Tras «9to en breve se 9imxi6 ja 
muerte del mieiiio emperador Theodosio, que iaUeci6 
de bidropesfa eo Milan i los diez y siete de enero del 
afio laego sigoiente. Vm6 cincuenta anos, imper<3 los 
diei y seis y doe diaa , fue casado dos veces : de Pla- 
eilla BU primera mujer , dejd 4 los em(>eradQres Area- 
dio y Honoirio , deGalla hija de Valentioiano y de Jus- 
ttna, tnvo una hija por nombre Galla Placidia. Los 
Santos Ambrosk) y Agnstino , en particulares sermo- 
nes qne hiderony declaraion al mundo lap virtudes 
J loores de este escelente prfncipe. 

El nombre de Tbeodosio, que quieredecir dado de 
Dio$, Goando no le tuviera de su padre que se le puso 
por mvina reTetaHcion^^ como lo dice Aurello Victor. 
por SOS grandes hazanas y Tirtudes iemerecia. Del 
celo que tuTO de la religion fue bastante muestra que 
los t^^oa de los dieses que hizo cerrar el gran 
Constantino , 61 los mand6 echar por tierra ; en que 
se hallaron granies enganos, en particular estituas 
por detras buecas para responder i los que pregun- 
taban y consultaban i los idolos : que tales eran los 
oHiculos de los gentUes. Lo que caujBd mas mara villa, 
fae que Alejanorf a en el temple de Serapis se hall6 
en muchos lugares la senal de la cruz, puesta como 
letra hlerogliflca en signiQcacion de inmortalidad. 

Bntre los varones senalados que tuvo Espana por 
eslos tiempos , se puede contar roncio Paulmo, ann- 
que natural de Burdeos , pero que con su mujer Ta- 
rasia vivid raucho tiempo en Barcelona, donde sin tf- 
talo de algnn beneficio , cosa poco usada en aquella 
edad , se ordend de presbltero, desde alii pasd i Ikalia, 
▼ marid obispo de Nola. Abundio Avito. natural de 
Tarragona , tradujoen lencualatina un liSrito de Lu- 
ciano sobre la invencion del cuerpo del protomirtir 
Stebao. Licinio B6tieo tuvo mucha amistad con San 
GerdnimOy y con los pobres de Jerusalem repartid li- 
beralmente parte de su bacienda. Derato desto Desi- 
derio y Ripario , presbiteros espanoles ejercitaron la 
ploma contra Vigilando , natural de Pamplona (1) y 
presbftaro de Barcelona , ^ue ponia len^ en la cos- 
tombre que tiene la Iglesia de reverenciar i Jos san- 
ies que reinan con Cnsto en el cielo , segun que lo 
testuica en el libro que escribid contra 61 San Geroni- 
mo , insigne varon destos tiempos, claro por sus gran- 
des letras y santidad de su vida muy seiudada. 

GAPITULO XXI. 
De los emperadores Areadio j Honorio. 

Los bilos del gran Theodosio despues de la muerte 
de su paore, se encar^aron del imperio el ano tre- 
cientos y noventa y cmco (395.) Areadio de lo de 
Oriente, y Hoaorio de las provincias de Occidente. 
Fueron mas religiosos y reiormados en sus costum- 
bres , que dichosos; pues en su tiempo la majgestad 
del imperio romano, que de poquenos principios era 
Ilegado i la cumbre y su misma grandeza con su peso 
la trabajaba , comenz6 & despeiiarse sin volver mas en 
si : que fue clara muestra de ia flaqueza humana. Y 
es cosa averi^ada que ninguna cosa bay debajo del 
ciek) que el tiempo con sus mudanzas no lo consuma 
y desbaga * y es forzoso que los edlGcios muy altos 
sc vayan al suelo ; y las caidas debajo de alguna gran 
car^ son mas pesadas y peligrosas, segun quelo 
testifica un poeta. Ningun imperiopucde permanecer 
hrgo tiempo : si le falta eneinigo de fuera , dentro de 
su casa le nace , no de otra manera que los bombres 
gruesos y de mucbas cames y sain, aunque no scan 
alterados de cosa alguna , su misma gordura y peso 
losatierraymata. 

(1) Era ftancte , nataral de Calagoris , pneblo sitaado 
nipm d itiDtrtrio de Aotoniiio entre Luffdmmm y Agua$ 
Sketu. San Ger^oimo asi lo declara, y un duda algana la 
seisfljanu del nombre ha beeho ooer 1 algonos que en de 
CaUiomdaEapaiia. 

Toao I. 



Pasd desta vida el papa Sirido el a&o del Se&or d^ 
trecieotos y noventay ocho (398) : gobem6 la Iglesia 
al pi6 de catorce aoos, suceaidlo Anastasio, en cuyo 
tiempo en Espana se tuvo el primer concitio Toleda* 
no (2). Gomenzdse a primero de seliembre del anode 
Gristo de cuatrocientos (400) : concurrieron dieit 
y nueve obispos de diversas ciudades de Espana. 

rS) Se celebrd el 7 de setiembre del alio 400. Asiitieron 
4 61 diez y nueve obispos , y despues de mandar que se ob* 
servasen los e4nooe8.del condlio de Nicea, so pena de esco* 
nranion,hicieron otros veiote qne vamos 4 estractar en parte. 
Permite dar el di4conado 4 las personas casadas con tal que 
guarden la continencia, y prehibe que se eleven al presbite- 
rio los di4cono8, y al obispado los presbiteros que no lo ha- 
yan guardado. 

Que si un 8nbdi4cono se vuelve 4 casar , ser4 puesto en la 
clase de los porteros 6 lectores sin que se le permita leer los 
evangeliOB ni las epistolas , y que ef que se ease tereera vez, 
dicen kw padres ( oosa que no deberia nombrarse), ser4 se- 
paiado de la Iglesia dos anos, y despues de an reconciUadon, 
estar48iempre en la clase de los legos. 

Los presbiteros 6 los dem4s d^rigoe que , eetando desti- 
nados al servido de alguna iglesia de la ciudad 6 del campo 
no asistan al sacnflcio que se haee todos los dias, serAn pri- 
vados de la dignidad ededtstica. (Se ve por este dinon qne 
antes del dglo v se ofrecia todos los dias el sacHfldo de la 
misa.) 

Prohibe 4 las vlrgenes, que se han consagrado 4 Dios te- 
ner familiaridad con los ci4ngos j6vene3 que el condlio llama 
confesores, ni aun con los legos que no son sns parientes in- 
mediates 6 pr6zimos : Ignalmente les prohibe asistir 4 los 
convites sin estar acompafiadas , 4 meoos que no sea en an 
lugar donde ha][a viejos virtuosos 4 honestos , 6 viudas co- 
nocidasporsn virtnd. 

Permite 4 los d4rigos que tienen mujeres, cuya eonducta 
no es arreglada , encerrarlas en sus casas , atarlas , y hacer- 
las ayunar, y les prohibe comer con ellas hasta qne hajan 
hecho penitenda. 

Prohibe elevar al diaconado i los que se han hallado en la 
guerra despues de haber redbido d baulismo aunque no ha- 
yan matado i nadie. 

Prohibe 4 las virgenes consagradas 4 Dlos y i las viodas 
hacer oraciooes de una manera solemne con un c]4rigo 6 con 
su criado en ausencia del obispo 6 del presbftero : ademds 
les prohibe cantar d oQdo de la tarde , si no es halUodose 
presentes el obispo , un presbltero 6 alfun di^eono. (Los pa- 
dres determinan esto, porqueen aquel tiempo, condutdas 
las visperas, se esplicaba algnn troao de la Escritura Santa.) 
Manda que d algun poderoso ha quitado los bienes 4 un 
cl4neo, 4 nn pobre, 6 a algnn religioso, se presente para 
justinearse delante del obispo; y no baciendolo, que sea es- 
oomnlgado huta que haya restituido los bienes que no la 
pertenecen. 

Que se eseomulgue al que haya conversado 6 comido con 
un lego 6 un d4rigo escomulgado. 
I Impone una penitenda de dies aHoe 4 las virgenes conta - 
grades 4 Dios cpie ban caido en el peeado de impureza : y 
prohibe sopena de escomunion 4 todas los otraa mujeres ens- 
tianas redoirlaa en la mesa en el tiempo de la penitenda, si 
ae easan ooa el que las ha corrompido ; prohibe redbirlas 
en el ntimero de los penitentes, si viviendo su marido 6 des- 
pues de su muerte, no han vivido honestam^nte algun tiempo 
considerable. 

Ordena que el que esti casado y ademfis tiene una concu- 
bina sea escomulgado ; pero que debe no esoomnlgarse al 
qne no tiene sine una coocubina ; de manera que para ser 
de la Iglesia deben cootentarse con teuer una mujer 6 una. 
concubina. ( En tiempo de este concilio y aJgunos siglos des- 
pues el nombre de concubina se entendia una muyer legf li- 
ma con quien se habia coatraido un verdadero matrimooio; 
pero sin observar algunas solemnidades de la Iglesia , sin do- 
taria , v con la condicion espresa de no tener derecho 4 los 
bienes.) 

Prohibe comunicar con la vinda de un obispo, de nn pres- 
bitero, 6 de nn di4cono9 que se ha vudto 4 casar; y manda 
que no sea reconciliada dno en la bora de la muerte. 

Ordena que se eseomulgue 4 la hija de un obispo , de un 
pred>iter09 6 de un di4cono , que se casa despues de ha- 
oerse consagrado ft Dios , y que no se las reciba k la comu* 
nion dno despues de la muerte de su marido , cnando hayan 
cumplido d tiempo de su penitenda. Si se separan de 41 
en vida , se les concedar4 la giacia de la reoonciliacion al fin 
deella. 



6 



•* 



126 BIBUOTECA M 

Presidi6 Patniioo , obispo segun al jiunos piensan 
4e Toledo, movidos del cat^logo antiguo de aque- 
Ua iglesia en que este nombre se pone entre los 
primeroa obispos de Toledo. Qai6n dice one fae obis- 
po de Braga . por hacerse mencion en las acciones 
del conciliu de PaternoBracarense, y tienen pormas 
probable que Asturio, el cual firm6 en el sesto lugar 
era i la sazon obispo de Toledo , y que es aquel de 
qufen testifica San lldefonao en sus Qaros Varones 
que hall6 los cuerpos de los santos m^rtires Justo y 
Pistor en Alcaic de Henares do padecieron. Gu][a 
devocion fue lan grande que para lionrarkM origin 
aquel pueblo en catedral , y de Toledo se pas6 i ser 
el primer obispo de Alcald el que entre los de Toledo 
se contaba por noveno. Verdad es que por todo el 
tiempe que vivi6 los de Toledo por su respeto no 
quisieron proveer otro en su lugar. De lo que escribe 
el abad Bielarense , se entiende que en iiempo de 
LeuYigiMo, rey de los godos , Novello fue obispo de 
Alcaic ; pero no sucedio luego dospues de Asturio si- 
no adelante. como es necesario confesarlo por la ra- 
zon de los tiempos , si decimos que Asturioprelado 
de Toledo vlvi6 en esta era ; y aun en San Eulogio se 
halla otro obispo de AlcaUl; que ▼iTi6 mas adelante 
despues de la destmccion de Espana , por nombre 
Veoerio. Volvamos A nuestro prop^ito. Reprobaron 
los padres deste conciiio la nerejia de Pnsciliano. 
Reconciliaron con la Iglesia i dos ODlspos, Simphosio 
y Dictinio, y un presbitero por nombre Comasio, 
que la abjuraron. El pontifice Inocencio, que el ano 
laego aiguiente sucedi6 & Anastasio, escribid una 
carta muy senalada d los padres deste conciiio.^ 

Estaba el gobiemo del unperio diTidido en estama- 
nera : i Gildo se encargd lo de Africa; i Rufino las 

Srovincias de Oriente ; lo de Occidente quedd i cargo 
e StUicon, persona de mas autoridad que los otros 
dos , por estar emparentado con los emperadores. 
ca Serena su mujer era bija de Honorio hermano del 
gran Theodosio , ademAs que 61 mismo era suegro 
del emperador Honorio. Hiso este repartimiento el 
mismo Theodosio , y dejdio asf ordenado con intento 
que estoa tree personajes fuesen como tutores de sus 
bijos, y les ayudasen i Uevar la carga. EUos olnda- 
dos dela leaitad que debian, por la mnde ambicion 
de sus corazonesy acometieron i nacerse senores 
de todo : con que destmyeron de todo punto el im- 
perio. Gildo se levantd en Africa el primero: enviaron 
contra 61 Asu mismo hermano ilamado Mazecel, el coal 
le deshizo y matd; mas en premio de su trabajo y sin 
escarmentar en cabeza ajena se Ilamd i si mismo 
emperador , y al fin par6 en lo mismo que su herma- 
no. Rufino did traza para que los godos y otras na- 
ciones bArbaras se alterasen , que era el camino que 
entonces tomaban para medrar y salir con su inten- 
to, bicn que Aspero, enganoso y raato. Fue Rufino 
de nacion britano 6 franco, capitan de los mas seiia- 
lados de aquel :iempo. Descubridse la tralcion , y pa- 
a6 con la cabeza. 

No pard en esto la deslealtad. antes parece que 
alguna fuerza secreta se derramaba por todas las pro- 
thicias , pues per el mismo camino y por las mismas 
pisadas, como se dirii mas larjgamente adelante , Sti- 
ficon, el snegro de Honorio, intentd faacer empera- 
dor i su hijo Euch^rio y quitar el mando i los hijes 
de Theodosio. Di6 drdeu para salir con esto como 
diversas naciones se metiesen por las provincias del 
hnperio , en particalar se concerid de secreto con los 
alanos , gente fiera^ y con los yindalos , de cuva na- 
cion 61 era. Los pnmeros i tomar las armas fueron 
los godos , alterados de que con el intento ya dicho 
les quitaron el sueldo que les solian pagar : eorrieron 
toda la Tracia y las orovincias comarcanas ; despues 
desto , divididos en dos partes, rompieron por Italia. 
Radaguio , el nno de los cawfillos , oue poco antes 
bajara con gran ntimero de gente de la Gothia anti- 



fit 
la 



GASPAE T aOIG. ^ 

a ; sin hallar resistendapasd por Italia basta Ue^ar 
la Toscana. AUf , cerca de Fiesole y de Florencia^ 
por el esfuerzo de Stilieon fue d^aratado y muerto 
con tedos los suyos. Pudo otrosi desfaacer eerc^ de 
Mvena al otro capitan de los godos Ilamado Alarioo; 
mas por tener al emperador en aprietoseeontentdde 
vencerle en cierta batalla que le did. Yinieron icon- 
cierto con aquellos birbaros , en que les dieron don- 
de morasen en lo postrero de Franda. Pes6bale A 
Stilieon que dejasen i Italia : envid un su capitan 
Ilamado Sauk), judio de nacion , para que diese sohre 
ellos de repente. Estaban alojados i las haldas de los 
Alpes junto i Polencia , que hoy se llama Pelenzafa, 
pueblo pequeno cerca de la ciudad de Asta. Did pues 
sobre ellos de repente el mismo diade pascuade Re- 
surreccion , que fue 6 seis de abril del ano puntual- 
mente de cuatrocientos y des ( 402), segun que va 
todo sacado de buenos autores. 

Quisieran los godos por reverencia de aquella fes- 
tiridad escusar la peiea ; pero como el judio los apre- 
tase, revolYieron sobre 61 con tal dennedo que le hi— 
cieron retirar y le mataron con otros machos; y ellos, 
como gente foroz irritados pw esta injuria, Toivieron 
sobre Italia, do se detuvieron algunos anos. No pare- 
ce que se entendieron luego estas manas de Stilieon; 
pero al fin fue descubierta su maldad , y paj^d con la 
cabeza por mandado del emperador Honono el ano 
que se contaba cuatrocientos y ocho (408) de nuea- 
tra salvacion 6 veinte y tres de agosto , y poco adelan- 
te fueron tambien justidados Serena su mmer y Eu- 
ch6rio su hijo ; y aun el mismo Honorio refuidio i su 
mujer , hija que era del mismo Stilieon , en odio de sa 
pacure. Granae fue el dano que los godos hicieron en 
Italia , grandes los estragos , sin parar hasta ponerse 
sobre la ciudad de Roma, cabeza ysenora delmondo, 
y della despues de un largo y apretado cerco al fin se 
apoderaron con tanta tiereza que todo lo pusieron 4 
fuego y 6 sangre : tanto oue parece pretendian de 
una TOK tomar enmienda ae las injunas que aque- 
lla ciudad tenia becbas 6 todo el mundo. Entrdse 
Roma (1) el ano de cuatrocientos y diez (410) 
conforme 6 la cuenta mas aceptada , dado que Paulo 
Osorio y Prdspero Aquitiinico 6 este numero pa- 
rece anaden dos aiios. En aquella ciudad prendieron 
i Placidia , bermana de los emperadores Honorio y 
Arcadio. Casd con ella Athaulfo , cuhado de Alarico 
y que le sucedid en el reinopoco despues 6 causa que 

(1) Alarico Tolvid A la Italia el alio 406 desde la Paanooia, 
donde se babia retirado coo su ej6rcifco despues de las der- 
rotas que en 402 habia suftido en PoHenza. Se cree que fue 
Uamado por StiHeon , deseoso de pooer en el trono 4 so hijo; 
mas , conodendo oue podia aun ejecntar sos destgniof , lo 
hiso delener en « Nonet con nrias proaissas. Aaesiaado 
eakietaaio Stilioon , el Mrbaro snrid dipntados 4 Honorio 
ofreci^odole la pas , y que se retiraria 4 la Pannonia si se 
le cumplia io que se le babia prometido. No quiso aoeptar, 
y no tard6 Roma en verse sitiada teniendo que sofirir lot 
nabitantesJinSnitas calamfdades por el bambrey la paste 
basta one el senado pidi6 la pas dando rehenes y eon gran 
Buma ae dinero. 

El alto 409 Alarico, rslionado su ej4rcito, 8iti6 otra ves k 
Roma, y la hambre ftte tan emel qie Uesaroa i alisMBtarse 
con came humana los defensores, huU que Alarico al fin 
tom4 la ciudad el 34 de affosto ayodado de los traidores. 
Esta soberbia ciudad , que nabia estendido su imperio sobre 
toda la tierra, s^jetando las nadones mas behcosas, veo- 
ciendo i los generates mas ihistres, al eabo de ilOSafios 
de glorias , cae en manos de la naeien mu feresy mu emel 
que se ba oonoddo. Los MUados se denaman por la ehidad 
saqoeaodo » robando y mataado 4 eoantos encoeatiaB : so- 
berbios palados, edificios magoiflces que babiaa Oeaado de 
admiraaon al mundo fueron deforados por las llamas, y asi 
no qoedd de Roma sino un monton de ruinas. No se per- 
dono ni el pnder de las doacellas, ni de easadas. ni de fir- 
genes consagradas 4 Jasncristo : solo se uM la rida por 
orden espresa de Alarico 4 las que se reftigiaron 4 lu i^ 
sias de San Pedro y de San Pablo , los ebjetos del calto , que 
respetaron religiosamente. 



HISTOUA DK BSPANA. 



127 



Alarico nrajrid en CSosenciay ciudad de los bmcios que 
lioy es Calabria : con qua Placidia fue parte para qne 
6Q marido Athanlfo y su bermano Honorioae ooncer- 
tasen ; y confonne el anento qae se toni6 , partieron 
los godos de Italia para morar en la parte de k Gallia 
V Espana que estto de la una y de la otra parte de 
los Pirineos : principio para apoderarse y hacerse se- 
nores de to demds ae Eapana , y aun de buena parte 
de Francia , eegun que en el libro aiguiente se ir& de- 
chinuido. 

LIBBO QUINTO. 

CAPITULO I. 
Como diversas nadones Tinleroo k Eapaua. 

UfiA grande avenida de direraas nacionea fieras y 
birbaras, que porestostiempos vinieron y sederra- 
maron por diversaa nartes de fispana , declarard la si- 
guiente narracion. Los vdndaloa , los alanos , los sue- 
vos y los silingos , mayormente los godos , los cuales 
dejadossus antiguos asientos y moradas, despues 
que Levante i Poniente bincberon todas las tierras del 
miedo de su nombre . de sus proezas y de su fama, y 
con 1m armas Tenoaooras gasearpn toda la Italia , fi«- 
nalmente pararon ea Espana, y en ella echadas en 
parte^ y en parte siqetas las otras nadones , pusieron 
y tnneron por aspacio de mas de trescientos aiios la 
siila de su imperio. No bay duda sine q jie todas estas 
nacionea y otras semejantes en difersos tiempos ba- 
jaron del Septentrion , y se derramaron por las pro- 
▼iDcias del imperio romano por des causas. La una 
fue k gran fecundidadque tenian aquellas gentes en 
multimicarse por el gran calor de los cuerpos ; que, 
ademis de ser los septentrionales mas largos en la 
comida y en la bebioa, se encienden con el estrenio 
friode aquellas re^onesyaire: en espedal antes que 
recibiesen la Religion Gnstiana, yfpor eUaenfrenasen 
sus ^petitos con la ley de un matrimoniOy la gente 
en ffan manera se aumentaba. AUeg&base i est*) la 
esterilidad de la tierra (que era la segunda causa) por 
la maTor parte erizada con nieves y con heladas, j 
falta de mucbas coaas necesariasal sustento dela vi- 
da. Por donde la necesidad de sustentarse forzaba i 
ionumerables enjambresdeborabres i pasarse y bus- 
car aaiento en tierras templadas y mas abundantes. 
Para salir con su intento nacian guerra & los roma- 
nos , seftores del mundo , destroian y talaban las tier- 
ras if campos f si prestamente no se les bacia resis« 
tencia. 

Como esto seacoss aTeriguada , asf bien no es fdcil 
declarar de qu6 partes del Septentrion y de qu6 pro- 
Tincias cada una de estaa naciones baya Tonido , qu6 
costnmbreSyqinftingenios tenian, de qu6 lenguay 
leyes usaban : ni kitaria por diligencia , 81 entr e tantas 
tinieblaadeopiniones como hay,sedescubriesealgun 
camino para dar en el bianco. ieH forzoso contentar- 
nos con congeturas , pues la antigtiedad de las cosas 
y el descuidode aqueuos tiempos no da iugar i ma- 
yor claridad. Plinio pone i los vAndaloe en aquella 
parte de Alemana casi do al presente estto los mel- 
burgenses y pomeranos: dado que Dion las fuentes 
de que nace el no Albis , j de donde comienza i re- 
gar lo8 campos de Alemana , las pone en los montes 
▼andilicos. Los burgundiones senandecontar entre 
los Tilndalos como parte suya : tomaron este nombre 
de burgos , que quiere decir aldeas, en que estaban 
divididos y demunados: y como hiciesen asiento en 
los Hednos, puebtosantiguosfneron causa que aque- 
lla parte de la Gallia se Uamase Burgundia o Borgo- 
na. DIonisio , el que en elegante verso escribio en 
griego el asiento aeks tierras, en particular pone los 
alanos cerca de los de Dacia y de los getas. Marce- 
iino los puto en la Scy Una , y se dice tenian por bien- 



aventurados A los que morian en la guerra : i los que 
la vejez consumia , 5 morian de otra suerte los de- 
nostaban y dedan mal dellos , como bombres que 
eran de ingenio feroz 6 ioclinados i crueldad por caer 
su tierra muy apartada da las comodidades y buma- 
nidad de bis otras provincias. y ninguna cosa casi 
alii aportar de las que suelen aolandar la feroddad de 
los corazones y amansarlos. 

Los silingos es cosaaveriguada quevinieron i Es- 
pana , y que mezclados con los vandalos asentaron 
en la Gietica 6 Andalucfa, sin que tuviesen rey parti- 
cukr de su nadon ; pero de que par te del Septentrion 
hayan venidO|no se averigua con claridad. Algunos 
ponen i los sibngos en Baviera, donde antiguameote 
nobp una dudad llamada Salingostiado (& lo que pa- 
rece del nombre desta gente) & la ribera del Danubio 
tres millasdistantes delngolstadio. No bay duda sino 
que los francos, que por este tiempo se apoderaron 
de k Gallia, se Ikmaban asimismo sallos del rio Sak 
que riega su tierra como lo dice Marceliino. Destos 
sallos se dijo la muy famosa ley ^lica , que veda i las 
mcyeres suceder en las berenciaa de los francos. Asf 
se puede entender que los silingos eran los mismos 

2ue los sdlicos, francos 6 franceses que todoes uno. 
sto cuanto & los silingos. Los suevos , segun que lo 
testiiican auteres muy ffraves , antiguamente tuTie- 
ron sus asientos cerca del rio Alvis, si bien Estrabon 
pone tambien los suevos d las fuentes y nacimiento 
dd Danubio en la comarca donde al presente se ve 
la ciudad de Augusta. Rests decir de los godos ; cuya 
origen porque rdnaron en Espana mas tiempo que 
las dem^ naciones , y se les aventaiaron en mas 
nombre y fama , queremos sacar mas de raiz toman- 
do el principio algo de mas arriba. 

Algunos pensaron y dijeron que los Kodos eran los 
mismos que los getas . los cuales en Plinio yen Hero- 
doto vemos demarcaaos no lejos de las riberas y de 
lasbocaspor donde el Danubio descarga en el mar. No 
failta otrosi quien dl^a que los getas y massagetas son 
los mismos que los divinos libros Uaman Gog y Magog: 
opiniones que ni bay para queaproballas en este Iu- 
gar, ni seria dificultoso reiutallaspor la autoridadde 
Piinio,que entre las ciudades de Cefesiria cuenta d Ma- 
gog, y aun dice que por otro nombre se llama Bambi- 
ce y Hierapolis. Los mas en numeroy de mayor dili- 
genck en rastrear la antiguedad son de parecer que 
los godos ba^aron de una provjncia por nombre Scan- 
dia , qjue los antiguos Ilamaron Basilia 6 Baltia, tierra 
muy estendida y muy ancha , y que est&sobre Alema- 
na Y sobre Sarmatia 6 Polonia. pegada por la parte , 
de Levante con otra provincia llamada rimmarebla, 
rodeada por las otr«is partes del mar Bdltico y Glacial. 
TkneScandk forma de peninsula muy mas larga 
que ancba : dividese en la Gotbk , la Suecia y la Nor- 
vegk, y con esta esti pegada otra provincia llamada 
Lapia. Es asi que por la parte de Poniente , por don- 
de se estiende d golCo Codano . que los naturales Ua- 
man Suconicu, y por la parte ae Scandia, por donde 
mas brevemente se pasa & la Cimbrica Cndrsoneso y 
a]reinodeDinamarca,se forma otra peninsula menor 
peg(adacon la otra mayor que llaman Gotbk, y divi- 
dese en dos partes: es& saber en los ostrogodos, que 
en nuestra lengua es lo mismo ^ue ffodos orientales. 
y enlosvisigodos que quiere decir godos occidentales. 
Elntre los visigodos los Baltos , que en aquella lengua 
quiere decir atrevidos, y eraapeliidodecierto linaje, 
y entre los ostrogodos los Amatos , llamados asi de un 
gran rey y capilan por nombre Amalo , se senalaban 
entre los dem&s, y eran las familias mas ilustrcs y 
reales. Lo demds ae Scandk cortan unos montes con 
sus Cordilleras continuadas, quedejandMediodia la 
Suecia, provinck deun cielo mas benigno,y bicia el 
Septentrion la Norvegia, enque se padecen crudfsi- 
mos frios, tanto que el vino que de otras partes alii de 
lleva, con la fuerzadel friose aceda luego: cosa que 



ias 



BIBLIOTECA DB GAAPAH T ROI«. 



algun tiempo poso i los pontffioes romanos en gran 
Quidado para que se padiese en los pueblos de aqne- 
Jla tierra conservar la integndad del sacrificiodivino 
de lamisa. 

Son los godos ordinariamente de cabello y barba 
roja, el color bianco como losdemAs pueblos de Ale- 
mana.con quienestienen su lengua semejante^y no 
muy oiferente de las dem^s gentes que por estetiem- 
po se ha dicbo por fuerza de armas entraron en Espa- 
na. Solo de los alanos se puede y suele afirmar que 
Qsaron de la lengua de los scythas , y esto mas por 
conjetura probable que por razones que A ello con- 
venzan. Lo cierto es quo en la lengua castellans, de 
que arpresente usa Espana, compuesta de una aveni- 
da de mucfaas lenguas, quedan Tocablos tornados de 
lalenguadelos goaos. Entreestos podemoscontarlos 
siguientes: tripas, caza, robar, yelmo, moza,bandera, 
harpaju^lar, albergar, escanciar.esgrimidor,cangi- 
lon, camisa, sibana.Delpsb&ndalosotrosfsetomaron 
otras dlcciones y vocables , como dimara, gozque, 
azafran. Lo que tocai la religion todas estas nacio- 
nes 6 en este tiempo 6 poco despnes recibieron y abra- 
zaron la cristiana : que antiguamente eran dados 6 
diversas supersticiones, mayormente los godos por 
persuadirseque no les sucediera [)r5speramente en la 
guerra, si no ofrecian por el ej6rcito sangrehumana: 
sacrificaban los que prendian en la guerra al Dlos 
Marte, al cual nrincipalmente eran oeTOtos; y asf- 
mismo acostumbrabandle ofrecer las primicias de los 
despojos, y colgar de los troncos de los drboles las 
pieles de losque mataban. Tenian otra devocionpara 
el mismo efecto de sacriflcar antes de la batalla eon 
solemne aparato caballos, y lleTar dehmte sus cabezas 
abiertas las bocas , y puestas en unas lanzas. 

Entre estos devaneos acertaban en tener por cierto 
(opinion recibidade sus mayores) que las dnimas bu- 
manas eran perp^tuas, y que despues de la muerte 
habia premios y castigos. Cuando tronaba , tiraban 
saetas en alto para con esto ayudardDiospor pensar 
selebacia fuerza y que le echalandel reino. Gelebra- 
ban i la vihuela con cantos y tonadas los faechos de 
sus mayores y sus proezas, como al presente se hace 
enEspana. Algunos afirman que las annas de los go- 
dos eran un leon levantado y vuelta la cabeza en un 
escudo ondeado y de azul la roitad : otros que tres 
leones puestos uuo sobre otro i. la manera que los tie- 
nen los reyesde Dacia: mas en esto no bay para que 
detenernoSy mayormente que nuestro principal in- 
tento es deciarar mas copiosamente (como arriba se 
dijo) la ocasion que i tantas gentes y tan b&rbaras 
abri6 la puertapara entrar en Espana. 

En aquella confusion de cosas y caida del imperio 
romano de que se i hecbo menclon, un cierto Marco 
en Bretana , hoy Inglatcrra, fue por las legiones sa- 
ludado y alzado por emperador, y poco (kspues no 
con menor liviandad ellas mismaslemataron. Pusie- 
ron en su lugar A Graciano que tambien con la mis- 
ma inconstancia fue muerto dentro de cuatro meses. 
Sucedi6Ie Gonstantinono por seiialarse en Taloryha- 
zafias entre los demds, sino solo le dieron el imperio 
movidosdel nombrede Constantino que aquellas gen- 
tes tenian por bien afortunado^ Suceaid esto, comose 
puede conjeturar de Paulo Orosio, el ano de nues- 
tra saWacion de 4i I, en que fue c6nsul Tbeodosio el 
Menor la cuarta tcz , emperadordcl Oriente en lugar 
de su padre Arcadio que falleci6 tres anos antes des- 
te. Siguieron i Constantino gran parte de la Gallia y 
de Espana por estar los dnimos de todos irritados con 
lasdemasiasde los romanos, y conlosgravteimostri- 
butos que de cadadia les poDian, mayores y masgra- 
▼es; sin embargo algunos se conservaban en la obe- 
dienciade los emperadores verdaderos. 

Entre estos DIdimo y Veriniano, parientes de Ho- 
norio, como quier que perseverasen en Espafla en su 
devocion, con un cj^rcito que arrebatadomente jun- 



taron. pretendieron 90D mayor Animo one fuenas 
impedird Coostantinoque de la Ckilliasecieciaapare- 
jarse imra pasar en Espana la entrada de loa Pirineos; 
pero fueron yencidos en batalla, y muertos asi elks 
como sus mujeres por Constante, bijo del tirano » al 
cual, sacado por su padre de on monasterio y nom- 
brado por G^sar, onvid delanted Espana. Theodocillo 
y Lagodio, hermanos de estos muertos, desconfiados 
de sus fuerzas, hnyeron'del peligro, y se fueron d los 
emperadores Honorio y Tbeodosio. El ejdrcito de 
Gonstante por la mayor parte era compuesto de aque* 
Has naciones que bajaron de Alemana en Francia. y 

I>or cierto concierlo que con flonorio hlcieron, los 
lamaron Honoriacos. Estos por pennision de Gons- 
tante, talaban d Espana y todos los campos biata Pa- 
lencia, ca pretendia 61 con la miseria ajena ganar las 
▼oluntadesdel ejdrcitobdrbaro. Aestosmismo6,que- 
ridndose^lYolver d Francia, di6 elcuidado deguar- 
dar las estrechuras y entradas da los Pirineos. 

Llevaron mal esto los espanoles, que los soldados 
eztranjeros y mercenaries, y por consiguiente poco 
seguros,fuesen preferidosd su conocida lealtad, por 
donde de tiempo muy antioao les confiaban la guaraa 
de aquellasentradasdetodalaproYincia. Sentianmu- 
cho esta afrenta : qaejdbanse de agravioy amenaza- 
ban que muy enbreveresuitarian alteracionesen Es- 

{>ana, y tenaria otros seiiores que k mandasen , con 
demds que suelen decir los hombres cuando el do- 
lor y Sana les suelta la lengua. No salieron vanas es- 
tas amenazas . segun que el suceso de las coaas lo 
mostrd y deciar6 en breve, porque los Honoriacos, 
conforme d su natural inclinadon, llamaron y traje- 
ron d Espaiia d los vdndalos , alanos , suevos y silin- 
gos, con quienseconcertaronsecretamente de dalles 
la entrada (1) que hasta entonces tuvieron cerrada, 
y poco antes Stiiicon los habia becho entrar en Fran- 
cis. La causa one se piensa los movidddesamparar 
la Gallia , fue el miedo de los godos, contra cuyo va- 
lor, y por estar concertados con Honorio, temian no 
tendrian Itierzas iguales. Ponlaies junto con esto en 
cuidado y aqueidbalos el poder de Constantino, que 
estaba apoderado de la mayor parte de la Gallia y us- 
piraba d lo demds. Era rey de Jos snevosHermeneri- 
co, de los alanos Atace, de los vdndalos y silingos 
Gunderico. 

La entrada de estas naciones bdrbaras ftae causa de 
grandfsimas desven tares, porqQeconjQereza bdrbara, 
sin haeer diferencia , ui tener cuenta con nadie, se 
apoderaron de las haciendas de los espanoles y de los 
romanos. Destruian los campos y los pueblos, por 
donde luego la hambre se embraveci6 de tal guisa, 
que eran forzados los naturalesdsustentariavida 
con came humana : no solamente los hombres; sino 
tambien las bestias con aquella carniceria se Ittcian 
mas fieras, y d cada paso acometiand los hombres 
por sustentarse. Despues de la hambre (como aconte- 
ce) sesigui6una paste gfavfsima conquemnridgeDte 
innumerable en toda la provinda. Eran los males tan 
grandes, que los que escapaban tenian envidia d los 
que morian, por sufrirellos mas graves cuitas que la 
misma muerte. Pas6 el mal tan adolante que la pro- 
vincia qued5 en gran parte yerma de moradores , y 
con tantolos bdrbaros nicieron su asiento en diversas 
partes della. A los suevos y d parte de los vdndalos 
cupo Galicia, d la sazon mas ancha de tdrminos de k) 
que era en nuestra edad , porque comprehendia en 
su distrito todolo ^uees Gastilla la Vieja. Los alanos 
poblaron en la Lusitania y en la provincia cartagine- 
sa, fuera de los carpetanos que es el reino de Toledo, 
y los celtiberos, que se mantuvieron en la sujecion de 



(1) Segnn Idacio, que vivia en este tiempo » el 13 de oc- 
tubre de 409 , y gegua otros el 28 de setiembre derrotando 
i I08 romanos y d^ando todo el pals hasta 411 , que sor- 
tearoo entre si las nrovioeias. 



HISTOHU.DE IS^iPj^^A. 



129 



los nunaoos. La B^tica tomaroo para si los vandaJo^ 
7 los 8ilingos. 

Hecha e^ta distribucion , pusieron concierto con 
los romanos , con que se torau A labrar y morar h tier- 
ra 7 las ciuda4es en gran parte. Los espafioles teniaa , 
por mejof esta nuava servidumbre que el irnperio de 
los romanos y su severldad, dado que algunos cou- 
serv^ndose ODStinadamente en la libertad antigua,OQ 
querian sufrir el yugo de los bdrbaros^ principal tnea: 
te ea Gatieia ^oode lo^suevosimperabau. kiitretaiito 
que esto pasaba en Cspaua, Hoaorio desde Italia en- 
vi6 en la Gatlia contra et tirano un grueaq. ejercito 
debajo la conductadeunsu cupitanUaiDadoConstan- 
cio, Eo Espana se levantaron nuevas alleraciones.i 
causa que uh ciefte Mdximo en la Espaua Citerior fue 
saludado y alzado por emperador. Un conde Ilaraado. 
Ccroneio nie el aulor de esta nueva traina , por odio 
que tenia.ai primer tirano Constantino, sin embargo 
que habia seguido antes su^ partes. Lo que en esto 

f>reteodih, eraen nombre de otrd relnar^l y maiidar- 
todo. Con este intcnto dejando a Maximo en Tarra- 
Sona, 61 eon ej^rdto pas<) en la Gallia, y apoderado 
e la ciadad de Viena , matd en ella a Constante el 
c^sar que le vino 4 las maaos. No pas6 adelanle por 
entender que venia contra 61 Gonstancio y por miedo 
suyo. 

Vuelto en Espana, 6 por desprecio auo tuvieron 
d^l y 6 con deseo de agradar A HonoHo, los espanoles 
de noche acometierou su casa , y dado que se defen- 
di6 valientemente , cpn Hiego que pegaron i U casa 
perecid dentro delta. Maximo, desamparado delaayu- 
«la deGeroQcio, que era el que le conservaba, dejadas 
las insignias imperiales, huido pasd miserablemente 
lo que le dur6 la Tida , que fue hasta el tiempo de 
Paul<} Orosjo, como 6! roismo lo testifica. Gu este 
medio al tiempo que estas cosiis se hacianen Espana,^ 
CmstanliooettlranQ y Juliano su hiio fueron por es- 
fuerzo de Gonstancio muertos en An^s, y no mucbo 
despues Jovio y Sebastiano tuvieron el mismo On, los 
cuales suce^ivamente se rebelaron en la Gallia contra 
el imperto. Con esto toda la Gallia volvi5 k la sujecion 
de Roaorio, que fue el.aoo de nuestra salvacton de 
413. 1.09 gooos para defensa de la una y de la otra 
provincia. ea i saber de Francla y de Espaiia , con 
totuntad de Honorio j conforme al aslento que con 
el tomaron , se apoderaron dos ahos despues de las 
haldas de los Pirineos. Gente tm^, much is veces an- 
tes destos tierapbs derramadade sus antiguos asieri- 
tos, yacometiendolas provincias del imperio^roiiiana, 
habiaii ganado gran credito por su valentia, en tantO 
grado qne se tuvo pir cierto que Afe and^o Magno 
rey de Macedonia, huy6 de encontrarse ciin elios^ 
Pirro , rey &i Epiro , los temid. Julio (2^sar reUus6 la 
pelea con ellos, segun que lo oice Orosio. 

No es de nuestro prop6sito contar todas las en- 

tradas y guerras desta gente, ni relalar por menu«1o 

sus hazd&as , que seria mas largo cueiito de to que 

safre estaobra. Lo /|ue hace al prop6sito esque el 

emperador Valente (como de suso se dijo) dio a los 

▼isogodoa , que salidos de sus antiguos asientos y 

Uerra maltratabaii las gentes del imperto , la provia- 

cia de Mesia donde morasen , con tal condicion que 

estuf iesen i sneldo del imperio romano, y recibiesen 

la creencta de Gristo nuestro 9enor , por donde algo 

despues la sccta de Arrio con que los mficionaron y i 

que Valente era dado , fue causa de grandes desven- 

turas y alteraciones en Espaua. Las tierras que les 

eatregaroa , sustentaron ellos hasta el imperio de 

ArcaJio y Honorio, y ensancharon sus t^minos has* 

taPanonia hoy Hungria,'qae sucedi6 poco antes que 

rompiesen por Italia, despues de haber destruido la 

Tracia. 

Fue la ocasion desta entrada que Stilicon , suegro 
lie Honorio , con intento de hacer emperador & su lii- 
jo EuchSrio , uiovio aquella geulc de suyo inquietu 



y bulliciosatt tooiar lasarmos^Cstahucisado Stilicon 
con Sercuji , sobrjna de Tbeodpsio yliijade HonOri<» 
su bermaaa: dulla luvo ppr hiiosdEuebtVio, Alalia y 
Termanciu. Cast^ cqi% Eueberia Galla Placida (1) 
lierraxnade los emperadores Honorjo y Arcadio.Derr 
ma$i desto Honorio emperador caso i^ucesivameute 
cun Maria , y despues con Termancia. No ba mij^bo 
que en tiempo del ponlifice Paulo 111.6e bali6 en Ro-» 
ma el sepulcro de Miiria en la iglesia de San Pedr^c^ 
ea el Yalicado , y eo ^1 pledras degraq valor,, mucbo 
oro y plata con lo^ nombres de Uouoriot y de Maria 
esculpidos en un joyel , segun que en la descripoion« 
de la ciudad de Roma lo relaMi Miarliaud mas en par- 
ticular. . . . , 
•Muertas pues la una y la otrp miy^ de HtMioric^ 
(dado que no falta .quien digii (^UQ rtipudi6 A Ter-i 
snancia luego que la traicion de Stilicon se descubrio) 
como quiti^islas prendas y ataduras de k Icaltad, 
Stilicon se determino de poner en ejqcuoiop la mal- 
dad que wucbo ai|te\s en su perazon tenia (orjada. 
Gon esta de^rminucbn hizo que los vandalos^ de. 
cuyo Unaje dl'veniai, jrlos alanoaconpromeaa que lea 
hizo de grandes p.remios,.hiQiesen entrada en la.Ga- 
Ilia. Ji iQs godos. ne^ el sueldo nue les'daban eon la 
misma a^tucia : traza con que elloi tomaron las ar-- 
naaSy-yeQ lugar de Athanarjco, sal udado que hor 
bieron por rt)y k Alarico,. lalaron la Thracia y \si 
Italia ;(malmente despues de largo cerco se apode^ 
raron dela misoMi cabeza del nauudo, I^oma, 6 dos 
de agosto. Eran cdnsules Flavip Vararo la primera; 
y Tertulio la cuart:) ve/.. El descuido deHonopio» cu-* 
yo ofieio era.aoudir a la necesidad, fue tal que, dir- 
ci^ndole com^ Roma era pej^dida, pensdque liabLa- 
ban de un gallo que el llauiaba Roma , y poco antes 
como solia de ordinario se habia deleitado en verle 

Selear con otro. Muerto.poco despues Alarico caudi- 
do los godo&en lo poatrero de Italia , Athaulfo que 
le 8«cedi6 ablandado con los regales de Gtlla Placi^ 
da su qnuier, la coal en Roma fuera presa ,.se ioclinii 
a U paz, y toui6 asiento eon Honorio.: con que e) 
ejdrcito de los godos saeado da Italia hizo su asiento 
en los conQnes de la Galia y de Espana. La silla del 
reino puao esta gente en Narbona ano de nuestra 
aalvaoiott de 415. De aqui vino y procedi<^que aquer 
Ua parte se llamd Gallia G6lhiea ,. dado que m ait^u^ 
pre tuvalos mismos t^minos, autesse varkbanm.U; 
ciias vecea cdnforme al vario suceso de las'guerrai^ 
que con los francos comapcanos y con los romano§ 
tuvieron los godos; Esta fue la ocasion que trajo.asi 
las demaa gontes ya dichas Qomo los godos u Es- 
paua. ' 



CAPITULO IL 

C6mo los godos vencieron A lasjdemas nacioncs 
barbaras en Esparia. 

- EstABA Espaiia dividlda en moclios reinos difer^n- 
tes enlre s5 en lejes, costumbri?s y religion. Los ro- 
manos y los espanoles abrazaban la religion catdlica; 
A Ids godos tenian inHcionados la peste de los arria- 
rios. Las demas naciones b4rbaras no habian aun ro^ 
cibido la Religion Gristiana, antes ^gaian las snpors- 
tlciones de sus antepasados. Todos con deseo de 
eonserv&rse en la parte de que se apoderaran en 
aquella' tnrbacion y revoehas , cada cual por su par- 
te pretendian hader paces y concertarse con los ro- 
manos. Godigiaco, rey de los t&ndalos (al cual algunos 
llarfian Gunderlco , y lomandes Giseriso,1o que sNi 
dnda es false), fneetprimeroi concertarse con esta^ 
condicion es : que viviesen en Espana sin hacer ma 
y dano -A los antiguos moradores , y no pudiesen por 
tftvio de prescripciou de treinta afios vulerseen al» 

( i ) XiQ^ua cscrilor aatiguo habia do esle casamienlo. 



i?0 



BIBUOTECA DE GAflPAR Y BOIG. 



«,'n:i lic.iipo . oiiira los romanos para «fecto de rete- 
ner lo que violanta 6 iajusUmeate hobiesen usurpa- 
ilu. Palabras con qae se daba d entetider qne aquella 
puz uo era laiilo por voijotud como por fuerza, y 
que no duraria mas de cuaiito tufiesen posibilidad 
para volver a ia j^uerM j a la* roanos. De aquel con- 
cierto sin duda procemeron enlre aqucllas gentes 
uuevassuspechasy y parellailae^oseoncendionue- 
va guerra. Los alano;} coino mas ferojf ^ ncometleron 
A los vj'indaloa y A los silingos, y los p.isieron en ne- 
cesidad de desamparar la B^iica y li.ioer reciirso i 
Calicia para quo, jantando sus fnerzas o,on ias de los 
iue?os , repnmieseu cl atrefimiento de los alanos, y 
recobrasen sus asieotos de que los habian eehado. 
Dleron los alaoos la ruelta contra los celtiberos y la 
Carpetania: ganaron de los romanos muchos pueblos 
y ciudades. 

Los godos eso mismo d alio sigaiente, despaes qne 
asentaroQ en Francia , pasaron en Espaha , donde 
con su flegada y ayuda Attain 08urp4 el nombre de 
emiiorador: titalo vano y danoso , pues poco despues 
fallo de consejo y fuerzas, como procnrase buirpor 
la mar, fue prfso p«ir Gonstancio, que con grae- 
sas annadas p'iseia aquellas riberas. Envidle i Hono- 
rio : por su mandado le cortaron el pulg^r j el dedo 
segando , y fue llevado en destierro i la isia de Lipa- 
ra , Alhauf fo rey de los godos , 6 por su natural con- 
diciou cansado de tantas guerras , 6 por el naevo 

Earcntesco que con el emperador tenia , aficionado i 
H torn inos , se inclinaba i dejar las armas Tcoocer- 
tarse. Llevaba su gente esto mal por ser feroces y 
bravos. Acordai^n de conjurarse eontra-^l y darle la 
moerte , como lo liicieron en Barcelona , do tenia he- 
clw su asiento. Ejecutd este caso tan atroz un hom- 
hrecillo llamado Vernulfd , de nequena esUtara, pero 
muy atrevido y muy prirado oel rey. Este, como lia- 
llase buena ocasion, con la espada desnuda le atravesd 

Iior el costado. Olympiodoru, uno de los autores de la 
liblioteca de Pliecio, le llama Dobbio, y dice one M 
la mnerteift Athaulfo en veuganza de la que 61 antes 
habia dado A su amo. El letrero de ia sepultura deste 
rey , caya parte hoy se ve en Barcelona , da A enten- 
der que sets hijos ae Athaulfo perecieron juntamen- 
te con 61 : al cual letrero cuAnta f6 se haya de dar 
utros lo podrAn juzgar, i nos parece mas moderno 
que conforme i la antigiiedad de aquellos tiempot. 
Ahade Olympiodoroque un nino llamado Theodosio, 
que tuvo Athaulfo en Plactdia y muirid en su priraera 
edad , estaba sepultado en un oratorio cerca de Bar- 
celona en una caiade plata : demas destoque i otros 
hijos de Atiulfo habidosdel primer matrimonio matd 
Sigerio sucosor suyo, sacAndolos de las faldas y re- 
gazo del obispo Sigesaro : 61timamente que Placidia 
con otros cauUvoa fue forzada i ir corriendo por lar- 
go esiMicio : que tales son las mudanzas de las cosas 
y los rcveses ilel mundo. 

En lugar pues de Atiiaulfo pusieron k Sigericopor 
voto de la nacion por ser persona de industria y de 
eifuerzo conocido en guerra y en paz. Fueradesto 
era alto de cuerpo y de buena apanencia , dado que 
de una caida de un caballo renqueaba de la una pier- 
iia. E$te, cufflo quier que siguiese las pisadas de 
Athaulfo en lo que era inclinarse a la paz , deutro del 
primer ano de su reinado murid tambien a manos y 
iior conjuracion de los suyos. Sucedi61e Walla hom- 
hre inquieto y belicoso. Deste escriben que al pnnci- 
pio de su reinado con una armada que junto quiso 
pasar en Africa , sea perdida la esperanza de susten- 
Urse en Espana por el espunto que GniKtimcio de 
una parte y las naciones barbarasde olra le acosaban, 
seit por el deseo que ^1 mismo tenia de apoderarse de 
lu Mauritania , provincia en aquellos tiempos sujeta 
/moTiente de Espana, sea por cualquier olra oca- 
sion. Lo que sucedid es , qae con la fuerza de una 
lempestad dcshecba que le sobrevino en lo roas an- 



gosto del estrecho , se de;rot6 toda la armada ie Ul 
suerte que le fue forzoso dar la vuelta k Espana j en 
ella tomar asiento con Constancifi. 

Las condiciones del concierto ( i ) fueron que en- 
tregase a Placidia, mujer que fue de Athaulfo, que 
por voluntad del emperador su liermano estaba pro- 
metida al dicho CoiisUnclo; yque los godos hiciesen 
la guerra en Espana A las olras nacioues barbaras eo 
pro del imperio romano para que todo lo que se ga- 
nase, queJase por suyo, y ellcs se contentasen con 
lo que en las haldas de la Gallia y de la Espana antes 
poseian. Hizose esta paz el ano de 418, segun que 
1 J refiere Paulo Orosio , presbllero Tarraconenae (2), 
muy conocido por su erudicion y por la amistad que 
tuvo con los Santos Agustino y Ger6nimo. ProsiKUio 
este auiur la liistoria de las cosas n>manas, y hiio 
tin en el ano luego siKuiente despues deste ^ en que 
fueron c6nsules Flavio Monaxio y Flavio Phnt'*** A 
Constancio, dem§s de casalle con Placidia , hizo Ho- 
norlo su curapanero en el imperio. A Wallia did gra- 
ciosaraente y anadid el senorio de la Guieua en pre- 
mio de la guerra que hizo , y de haber sujeUdo, como 
se concertd , las genles barbaras. Es la Guiena un 
pedazo principal de la Gallia , que tiene por aledanof 
por la una parte los montes Pirineos , y por la otra 
el rio Garona. Las ciudades mas principales son To- 
losa dentro en la tierra, y junto al mar Oceano la 
ciudaddeDurdeos. 

La guerra entre los godos y las otras naciones se 
hizo y pasd en esta manera. Desde la Celtibena hasU 
do llegd ConsUncio con cuidado dc acudiralas cosas 
de Espafta , los godos tornado que hobieron el eucargo 
de la nueva guerra , acometieron a los alanos , fero- 
ces por el buen suceso que tuvieron poco antes, tan- 
to quo no contentos con las primeras tierras y termi- 
nos aspiraban al imperio de toda Espana. MaUron en 
una balalla a su rey Atace con otros muchos, Jf '^"^ 
zaron k los dem&s que escaparon , que dejada m Ln- 
sitania se pasasen A Galicia . do mezclados con los 
suevos peraieron el nombre de su gente y reino. Al- 

gunos sospeclian que Alanquer, nuebio en tierra de 
isboa , y otro que se llama Alanui en los montes de 
Sevilla, tomaron estos nombres de los alanos, por- 
que Alanquer antiguamente se dijo lerabrica. La 
conjetura que hay para decir esto es sola la seme- 
janza de los nombres, ni cierta ni del todo i^ua. Con 
el mismo impetu desta guerra fueron maltratados loa 
silingos y domados en una batalla que se did cerca 
de Tarifa. Quedaron con esto tan oprimidos que les 

{>usieron por gobernadores personas de la nacion de 
OS godos. Escarmeotadoscoo esto los vindalos y los 
suevos, con retencion de lo que tenian, sesujeta- 
ron A los romanos en cuyo nombre se hack la juer- 
ra,aunque con las armas, trabajo y peligrodelus 
godos. Prclendian los suevos otrosl ganar sueldo de 
los romanos : ellos no quisieron veuir en ello porque 



(1) Ademis, sejranCasiodoro, el emperador ofreci6 4 Wa- 
Ha que le daria seisrienias mil medidag de trigo: esta pai 
se hito por medio de Kupluno, embajador de Hooono, cl 
afio 4i6, legua Prtspcro 6Idacio, y no el ano 418 eono dice 

Martioa. jx-^j-. 

(2) Fue natural de Efpafia, aonqnt no M •*!» de d6ade. 
Eriuvo ua tho con San Aguittn , quwo el aiio 415 Jo enw 
i Jerusalem i consultar i San Gerouimo sobre ia cucjlion del 
orlgea de iai almad y despues le per8uadi6 i que cscnbiese 
la historia de los principales socesos desde cl prmcipio d« 
niando hasU su tiempoen defensa de la religion y los cns- 
tian«>s. Es esta obra la que con freeoencia se clU, escntt 
con buen estilo, pe?o poca critica , en siete libros, y alcana 

Tambien escribii una apologia del libra albedrlo contra 
Pelagio , y una carU k San Agustin sobre los errores dc los 
Priscilianistas y los Origenistas. San AfusUn en ia carta 
de 106 hace su elogio diciendo que « Orosio tenia mucfta vi- 
»veM, un esplritn perepitat, mucba fticiUdad para hablar y 
»escribir, y un celo ardiente.' 



HiSTOMA DB E8PANA. 

DO les qoedateeon las armas poder de alborotarse. 
Walia habieodo 6d breve concluido tan grande guar- 
ra , y ctojando d £«pana sujeta y sosegada , conoo toI- 
miBo4 la Gaiia, falleci6 de sa eofermedad aho de 4i 9. 
Rein6 solo tres anos : en el cual tiempo pcab6 cosas 
tales y tan mndes , que ilostrd i^randemente su 
nombre y el oe an naciou , ademas de la fiuiena que 
como queda dicho le dieroQ de nuevo en preinio de 

$QS' ^ 



CAWTULOIU. 

Del reino de Theodoredo. V 

DESiiJES'cle In muerfe de Walia sucedieron dos co- 
de macha ioeomodidad. La primera que el em- 
peradorCoostaacioaosegsdaala E«pana y la Galja y 
▼oelto A Italia , iDar]6 on Riteaa ano de uaestra sal- 
vaeioo de 421. Dejd de su inajer Plaoldia ud liijo de 

Xiia odad llaniadu ValeDti4Jiano : su iio el empe- 
procurd se criase eomo qiii^n le liabia de suoe- 
der eu el imperio. La otra cosa fae que las uaciones 
barbaras comeozaron & levaotarseen E^pana, y i re- 
cobrar la jorisdiccioQ y autoridad que antes Ionian: 
principalmente los ? indalos , cuyo esCperzo entre las 
demis naciones era may conocido y singular con su 
rey Ganderico pensaba apoderane de toda Espana. 
Con este intento acometieron i ios su^tos: las causes 
110 se saben » solo consta que los forzaron d reoogerse 
a los montes Ervasos , confiados mas en la fortaleza 
de los lugares que en su valentia. Aigunos piensan 
qae estos montes son los que«Q este tiempo se lla- 
man Anras^ puest»s entre Leon y Oviedo; conocidos 
por no antigoo monasterio que allf liay , y aun di- 
cen qae son los mismos que Ptolomeo Mama Nar- 
basos. 

Retirados en estos montes (bualesquiera que lia- 
yan side } los suefos , como nonca quisiesel^ pelear 
con el^oemigo, los v&ndalos perdfda la esperanza de 
alcanzar Victoria , en una armada que juntaron , pa- 
saron A las islas Mallorca y Menorca , y las pusieron 
i fuego y sangre. Desde allf dieron la vuelta A tierra 
Gnoe: t*charon por tierra i Cartagena , que poco an- 
tes babia side quitada A los alanos, y volviera at seno- 
rio de los romanos. Sucedi5 esto seiscientos anos 
despues que Ins cartagineses la fundaron para que 
faese en Espana asiento y fortaleza del imperio car- 
tagioey. Despues de esta destruicion sejedujo A co- 
serfas ; mas en el tiempo adelanfi, por la eomodidad 
del buen puerto de que goza , se tornd A babitar. En 
ouestra era apenas hay en eNa seiscientos vecinos. 
Lo que mas hace a! case es entender que desde aquel 
tiempo los privilegios de la ciudad de Cartagena que 
llamaban Carthago la nueva , se pasaron A Toledo, 
^ como lo testifica un antiguo escritor de las cosas de 
Espana ; y aigunos lo entendian de la digoidad del 
metropolitano cartagin^s , otros de la audiencia en 
que se administraba s los pueblos la justicia , que di- 
ceo autes estaba en Cartagboa y desde alii se pa«6 A 
Toledo. Las razones por una y otra parte no sou con- 
doyentes. Qaedai;i el juicio libre al lector para resol- 
verse por lo que en otros hallare. A mf mas me pare- 
ce que loque se trasladd fue la autoridad eciesiastica 
y la difioidad de metropoiitaoo. 

Gunoerico r^Y de los v^ndiios, destruida Cartage* 
oayacometidi los siliogoe, que seguian el partido, 
delos romanos. Did la lala d los campos; y apode* 
raodose por fuerza do Seville que est|iba en poder 
desta gente , pu^stola A saco , como pretendiese con 
sobriidoatreviffiieotosaquear el tempio de San Yi- 
ceotQ , que en aquelia ciudad en riquezas y religion 
era muy notable, fue muerto en la misma puertd del 
tempio : castigo muy justo de Dios en veoganza de 
aqnel desacato cometidocontra la religion. Sucedidle 
Genserico su hermano bastardo, oiros le llaman 



I3i 

Guntharis. Todaa eslascosaa (i) aconlecieron den- 
tro del mismo ano que murid el emperador Constan- 
cio. En el mismo tiempo Jovino yMizimosellamaron 
emperadores en Espaiia ^2). Estas nuevas alteracio- 
nes forzaron al emperaacr Hooorio A hacer nuevas 
levasdegentes, y con ellas eoviar iCastino unes- 
celeote capitan, asi contra los tiranos que se Intitu- 
Ittban emperadoref^, como contra los v^ndalos. Jovino 
y M;izimo porquetenian pocas fuerzas, y se confiaban 
mas en la revuelta de los tiempos que en otra cosa, 
en breve fueron presQs y muertos. 

La empresa contra los v6udalos era mus dudosa. 
As! Castino desconfiado de sua fuenas Uamd A Es- 
pana al coode Bonifacio , persona por lo mucho que 
sabia de la^gnerra y de la paz no menos conocida , qoe 
por la amistadquetuvocon San Agustin. Hizo puM 
que viniese desde Africa, donde era gobemador; He- 
gado , nadd entre ios dos diseordia (como es ordina- 
rio entre Ios qupson iguales en poder) con estremo 
peligro y dano asi de Espada , como de las cesas ro- 
manas. Volvidse Bonifacio A Africa. Castino privado 
de aquelia ayuda , sin hacer cosa que de contar sea 
contra los vdndalos (3) fue forzado A volverse A Italia 
el aiio de 423, en qubel emperador Honoriopasddesta 
vida A quince dies del mes de agosto. Tuvo el imperio 
veinte y echo anos , once meses y die^ dias. Senaldse 
asi en la constancia de la religion , como por la caida 
A iofelicidad del imperio , que sucedid en su tiempo. 
Su cuerpo enterraron en la iglesia de San Pedro en 
el Yaticano. Ensu Ingar suceoid Yalenttniano el ter- 
cero, hijo que era de Constancio. y d la sazon nifio 
de pequeiia edad y de fuerzas no twatantes para lle- 
var tun grave carga. Con esta ocasion Flavio Joan 
i nlentd de apoderarse del imperio y despojar dA\ A Ya- 
lentiano. Sucedieron diferentes trances, y porcon«- 
clusion pasados dos anos le vencieron los lealesy ma« 
taroo en batalla. 

Gobernaba la repiiblica en nombre de su hijo la em- 
peratriz Placida. Tenia con ella grande autoridad y 
cabida Aecio capitan de mucho nombre. Bonifucio, 
el que gobernaba A Africa, envidioso y celoso desta 
privanza (4), y con deseo parte de satitffacerse, parte 
de n^irar por si concertdcon Hdrserico rey do ios vdn- 
dalos que de Espana pasase en Africa. Pretendia de 
manteuerse eu ei gobierno de Africa con las fuerzas 
de estos bdrbaros,y entregalles en recompensa del 
trabajo una parte de aquelia provincia, segun que de 
comun acnerdo la senalaroo. Eq taota mauera la peste 
de la ambicion ciega A los bombres, que ni el amor 
de la republica , ni la leal tad que debia, ni el celo de 
la religion, d que singularmente era aGciopado , fue- 
ron porte para eofrenar d un hombrc , por lo demds 
tan senalado eo bondad para que no ejecutase su mat ' 
prop6sito y sana. Geoserico con acuerdo delos suyoe^ 
resuelto en no dejar la ocasion de apoderarse del im-* 
perio de Africa , parti5 mano de la esperanza que se 
le presentaba de apoderarse de toda Espana , y de- 
samparando la Bdtica 6 Andalucfa , pasd allende el 
mar con ocheota mil combatientes , que fae el ano 
de 427 (5) , en que, fueron cdnsule^ en Roma Hierio 
y Ardaburio. Los siliugos se quedaron en Espana. eo 
especial en aquelia parte de la B^tica donde estd Se- 



(i ) EI error que aqoi eomete el aotor en el drdea de los 
tiempos se reetifirj en ouestra tabia crbooldgica. 

(2) Jovino tomd la diadeoia el aoo 411 en b prinera 
GenDauia , ea la eiodad de Mundiac , que acaio es Mapu- 
cia , y no ea Espaiia. 

(5) Despues que se relir6 el coade Bonifacio, Castino eo 
422 di6 la batalla d los v<indalos , y fue derrotado tan com* 
pletamenteque se fue buyendo h Tarragona con muy pocas 
tropas. 

(4) La privanza, segun Procopio , era de Bonifacio, y la 
envidia de Aecio, que prucur6 con malas artes derribarle. 

(5) El 429 segun Idacio, y segun Procopio el 4i8 estabaa 
ya los vindalos eo Africa. , 



13S ' aiKU'iTLCA ut 

Tills ; que Tae el prlocipio ( por roDtarse el)os entre 
las fdndaloa j eilar meiclados con ellos) que ea el 
tiompo sdelBQle el nombre anliifuD de la B6tic« se 
muilase en el de Vandalaiio, y al presenle de Auds- 
luciH(l)) sibien los iledaHos de&tan proviaciss B€- 
tica f Aodalucia do se correS[>ODdeii puntualmenta. 
Lot TiDdalos en Africa al principio juntaroDsus 
fueriai coD'Bonifacio , con quo sujetarou grnu parte 
de Bituella proTincia: dcspueii por discord! as -que re- 
Kultaron (quetal es la Deturaleza del mandar, nOBu- 
fre companla ) ' por no contenUrse los xdadalos con 
la parte de Africa que lessenalaroD.yaniielari cosas 
mu yores con forme Albcoiidicionde loshombres, lle- 
(taron i rompimiento. Pusieron cerco sobre Bona, do 
Bonifacio esUha 7 tambien Sen Aguatin, obispode 
aquella ciudad. Men conocJdo par su doctrioa y san- 
ttdad , que murid eu aquel cerco. Hoho diveraos 
eiicueDlroii, y Rnaimente loa Mrbaros forea ran aquella 
ciudad : mataron i Bonifacio , y con tanto se apode- 
raron do cnai tndo lo demdsde Africa. Iban inliciona- 
dos da la berejlq arriaua ; pDode ser que i causa de 



la comuaicacion que en E<ipan« taviem eon In ^- 
do« , de donde las iglesias HfricaDcs por esta ocasioa 
padecieron grandes y largas miMriaa. Ilombres lia 
Dumero fueroD muertos por la constancia y defansa 
de la ferdaderaT tatdlicp relifrion. Entre estos Area- 
dia, Prnbo Pescbflco y Eutyclilo, que sefniian la ca«a 
ycdrtedeGeoserico. Demin deatoiinn moiolluiu- 
do Paulilloltermanode PaacbtiioyEatychiovendia- 
ron por esciavo , con intento qua ta motOitia dd *er- 
vicio bajo , en que le ampleaba. le haria mudir de 
parecer. Fueroa estoa mirtirei ae naclon espanoles, 
y por cuHDto so puede entender de Prdspero sufrie- 
rou la^uerle el ano de 437, 

ConJa partidadeloB lindalos el poder de los sne- 
Tos comenxA 6 poner espanto i toda Eapana. Taaiflu 
por rey & Hennenerico , y esto muerto de una largx 
pofertnedad alio 440 , y de su reioado (reiuta y Uta, 
Rechila su hijo , mozo de ingenio enoendido j onto, 
siguieodolas pisadasdesu padre, cerca del rio Genii 
fe enconlr6coa Ardebote eoTiudo porel empcredori 
Espaha , vencidle en bulblla y te inatd. De la presa 




Trajei de loi ledOl de ti flibt. 



queJ6 rjco de oro y ^ala, ypraieido para lufrir los 
gastoa de la gucrni. Despues desla victoria se ense- 
iioredde la Bilica, en que domdlosgilingosy seapo- 
derdde Se*illa, ciudad en aquel llempo ni de la an- 
chura ni hermosura que aaliguamente tenia y abora 
tiene , por causa de lot danoa que las guerraa suelen 
■Cirrear. Tras esto di6 (a vueita hScfe la Lusitania, 
tonni<Mi5rida,coiiqueloreslaDtedelo!a!anos que- 
d6del lodo oprimido y lie no. Para que los suevos ee 
aaimaien j aTentajasen en lantogrado, a judd mucho 

(I) AiiHalm «b trabe ficninn nrNdenlil , y como li 
Bflica pia la proTineia ina< wddcntal de aii imperii, pare- 
ce mat probablt que el nsmbrt de Andaluru tcnga cste 



liaMarse f la sazou hr titfrra sin defense i causa que 
Sebusllan , general que era de los romanos . ae habia 
partido de Egpafla para acudir i las cosaa de Africi, 
do murid i maooB do los vdndalos tegnn que lo reGere 
Paulo Oidcooo. Con esto los suevospasarcnadelanie: 
SDJetaroD la Cnrpetania ^e e« el reino de Toledo, y 
la prorincia carlaglnense , sf bien ea breve se cod- 
certaron con Jus romanos y lea tomtron estas dos 
provincias. Pallccid HecbilB el ai)o de nueatra salva- 
cion 4*8. DejiJpor sucesor 4 su hijoRecciario: esto 
f)ie el I'rimerodelog re yea suevot querecibidla fe de 
Cristn, y fundiS en Espima ealre lot auyos laferdade- 
ra religion. 

Etln cuanto a los sueyos. Los fiodot cod su rey 
Theodoredo, que fue psrienle de Walia j SD sncesor 



HlSTCnlk DE 

|io»i*aenEspfiriaroiifpocalierra, solameDte )o que 
il presenieetCulilDDB : «a la Gallia florecia eari- 
qoezaa j gi'>ria militar. Por eslo quebrado iacourede- 
ncion qtMi tmtan pu«sta cod tos romaaas , j por es- 
taracoslnmbradoR&aembrary trabarunss ^uerras 
daotrai, comeDiaron i poner' eBpaolo i lodos. Los 
machos hijosdflTlieodaredoaainentaroa su poder, 
qDeeraaseifl,esifaber:Turi!iinuDdo, Tlieoaorico, 
birico, Frfderico, Hicciaero, Himeriro. y doa hijaa: 
la ana ca»6 con Hunerjco, vftndalo hijo de Geosenco, 
bombreimplo ; cruel, que- maltratfidemuchas ma- 
nendi las ciil6IJcos en ArricH.yisu mujercortadas 
]Biiiiricesenti6dia padre sin ocaiion bastaate, sulo 
par tioB iosmcImi liviana y Taliu que le di6, que in- 
leotaba de darle Teneao y yerbas; la otra casd cod 
Recciarlo, rey de los sue?09 eD'E<paaa. Hiibian par 
eslatieinpoeatradoeDlaGalfialnaliUDnnBcoDSucBii- 
dilloAltilaque vuigarmeole llamBroo Asote deDiot; 
jesto iDotidoa coQ eldeseo deeasaDcharel senorfo, 
6JDducidos por los romenos para eofreaar el poder y 
atTflrimieDto de los nodos, 6 lo qua es masverosl- 
nul.ipenaasioDdeGeaaericovdQdaia, queleroia las 
armacdelosgodaay la TeugaozBde la maldad come- 
tida coatra su maWt , coma esU dicbo. 

La gente de los hunaas dicea alguaos que teaia su 
uieGtu deniro de las mantes Itipbeos. Hurcelioo los 
poaecercadel Oc^uuo, y sobre la laguoa Heotide. 
EraDhombresdea!pecioferoz,eDtratoycomidagro- 
seros, UdIo que ni de fuego ui de guiiadoa aolian 
usar,8t floderaiceay de carDescateatadeseutreEUS 
isuilos : aJgunaSTecessuitenlabaDla TJdacoD lasau- 
jjre de aui cabaUoa, ca les abriaD para esto laa veuas 



y los ssrigraban. Oicwe que en tiampo d« Valente !• 
primero.ec baron loi gndos de sus aoIiguOT aslentoa; 
despuea de«tru)da la Armenia y olras profiuciaa d»l 
Oriente , se apoderaron de la una y de la otra Paoo- 
Diaylasquitaronaiosgodos; ycomobicJeron enlim- 
das eu la Gallia y otroslugares comarcanot , deiam 
por lodas partes rastrus deau natural liereza. Al pre- 
scDle COD iateuto que llevabBD de apoUerarse de toda 
la Gallia, destruferoD.quemaroaTasolarou la ciudad 
novilisima de Rems, en que degoilaron eolre Otros I 
Nicfeio obispo de aquella ciudid, tarou Ian aanlo 
que cautaba con las postreras voces y medio ibuerto 
los himQos«BgrBdoa. Despueidesto pusJenm cerco 
3ol>re Orliens : cosa oue foni i los godos, i hM fnn- 
cos y i los romauos i tratar de hacelles roatro. Ptn 
esto liicieron liga entre si, y junttdas sus Tuerus, 
acudierancantraeic«nmiieDoniiao.Thei>dor«do,ref 
de los f;odos, por miedo queaquel Tuegn do prsDdiese 
en la Cuieua , foe el primero que cod las urma* ic»> 
metidelpelmro, yrorxdaleoemifo que alzado el cerco 
se retirasea loscampoacatalaunicoa, que otros lla- 
mubaninuroc]iios6miurjcios,f esUDCercaDOsiTo- 
losa.AcudidAecioporValentiDianofaecboinaestrode 
la miliciu, que era tanto como general. Los fran- 
cos asijoismo acudierou con sj rey y caudillo He- 
ro »eo. 

LuegoquelasunasytesotrasgantetestOTieroDJUD- 
tas , prdeuarou sus haces i guisa de pelear. DiMe 6 
Tlieodoredo elgobieroo dela manp derecha, Aec)o 
estuTo & la izquierda junto cou losfraocos. Sangui- 
baQo , rey de lot slahos, da aquellos quo teniaa su 
asieato eo aquella parte de la GsUia do esti Orlieni, 




foersD puestfA en medio por no fiaree dellos , y para 
que no pudiesen hacer traicioD. Por el contrario Atli- 
n repartid sua huesles en esta ftrma. Pusoi los rejes 
yilasdemiis nacionesi los dos la4os can gran dIj- 
merodegenteestendidaporaquellosaDcliiaimoacam 
po«. Los ostrogodos , como los que eolre los demrts 
M se&alaban en esruerzo y vsleolia , se -pusteron eo 
el ladit fzquierdo contra los <risogodos. El intsniaAtti- 
l> y loa buDnos estuvieronen el escuadron de en me- 



dio y c'uerpodelabatalla. EranfionibrMdeTistaei- 
paatosa, y nnsmoreDOsytosladotqaelosdemia.EI 
lugar era cuesla abajo : parecia que hw que primcro 
se apoderasen de nn coMado, que se empinba alU 
cerca , mejorarian macho su partjdo. Lot uno* y In, 
otros fueron alld coa el miamo inleato ; pero prvri- 
nieron los romanos. 

Attila, Tisto que poresteiDconTeDieotesussoIda- 
dog se lurbaroD y tomian de enirar en li pelea, lei 



i3t BiBLIOTkC* DE 

iatii *ega* m dice da etU maoera : nA-los v«ii- 
scedopei d«l mutido, domadores de Int gentes uo 
»c«iwieue «DceDder j eDimBr cou palabru , ui auu 
ai los Mbtrdes dari estuerzo este mi razonamienlo. 
»!.(» vakienles soldadoa , cuales vos lois , se recrein 
Mj ddeiiiQ ea Ih pelea , v el salir cou la victoria les 
WfM cxt BHiy ordioaria y Hmilier. ^Estais purvealura 
uol Tidies dS las PtinoniiiR , Hegias , Germanias , Gu- 
uUias Mjetas y veacidaa piir vuestro esfuerzo, y Joa 
DBicoDdrijos de la laguna Keotis, eo que eatrarou 
wvueatrMarriMS? Annans pues del duimo que d ita- 
vc«dotes «anviene. Pudislois siu pouoros A traba- 
ujo goear del (rulo de las fictonas ganedas , mas 
ipor iM pader vuaslros aQimosos corazoues sufrir la 
KflCioaidad fuisteia lot primeros i morer la guerra. 
oEsta mueatre de mayor esfuerzo sirva al presante de 
»««limuiD;agut>OD. EuestediaporTUestra vdentia 
nsecoMuittari el imperio del muiido. j^odri porTea- 
»liira,MJBditt)sso]aad(»,aquel i-j^citojuaUulocon 



GUPtk 1 BOIC. 

nloda diligencia ds la afanida (t» nrin ganlM, j 
uaquella caualla sufrirvuestra vista, ojos ymaoosT 
upar Ib poca couUaoza que de «u esfuerzo baciita, 
niuteatarOD mejorarse de lugar. Direis que lieaen ea 
'>9u ayuda i los visogodos , geutebrava. Poco les tm- 
naorlti ese socorra , si vleoeu i vueslras maBot. Que 
mIos romauDsdelicadof y ureinioados cod los deleites, 
nromo cortados los nemus , sja que oiaguuo les 
nhagafuorza, Tulverin lasespaldas. Acwdaot puts 
uJe Tuestra valeolia , ve>tios del corajeacottuiobrt- 
uilo, inoslrud vuestro esfuerzo ; y si no pudieredes 
vsaljr COD la victoria (lo qite los d:6ies no permitaa) 
■COD la mueite dad muesira dul amor y tealiad que 
»nos teoeis. Los magQauimos en la mtierte gauan 
ulionra, la victoria leg acarrea coaleDt«y coo il abuu- 
udaDcia de todoa los bienea. De mi do espereli sola- 
umeateelgotiemosiQoelejeiiiploeDelpeloar. ^Que 
uotro eroperador os recibiri si do salis ticlorioKw! 
«iqu6 reales? iqui pruviacias? PriacipalBente que 




Saldtdu ii Im pllDilliot t'*"'' 



BVtieitra felicidad tiece irriUdas todas lai naciones 
nporla envidia qae os tienen muy graDde.i 

Diclio,eslodii}ietaaeiial de peiear : acometieroD 
In bBBDot ooD gnodeimpetD : recibidroolos lot con- 
trariM DO COD menor etfuerao, eDcendidos tamhieu 
irilof coD.la* tnioaeiUdODes de suscapitanet. Jun- 
taDwioaescDadroDea, eDcnielScww la iMtalla : mue- 
ren nbora destia, aliora de aquellos; todoi peleeii, 
f.oma el iater^a lo pedie , coQ siogular deuuedo y es- 
Tueriopord imperio del mundo. EraUoUlasaDgre 
de lo«n)uertoiqaeaeHUn8»dice, un arroyaqueitlli 
corri* salid por eata canat de inadre. Perecierou 



en aqualla sangrieala batulla cieiito j ocUeola mil 
lioinbres: muclieduinkre quedJ6 ocaciODiforjarcf- 
taa y otrasmenlirag. Al priacipio do la peleamurid el 
rey Tlieodoredo, porEumucliaedRdplsadoy bollfdo 
da log sujos; dado que cod graDde duiDio peleo 7 
Hcometidlomas fiiene y apretado de lOs eDcmigni. 
Alguans diCen que lematit un ostrdgodo llamadoAn- 
Jage. Lo que & otros (lusiere lenior, & los tuyos did 
mayor corage : ca TurismuDdo y Tlicodorico , bijos 
del muerta, can un escuadron cerrado turbaroa KM 
eaemigosy con lafvrocidad j c6leraqua leacauubi : 
cl dolor, rompieroD y desliantaroD lua eicuadroueg 



■tsroMA Dt m»AllA« 



135 



ctinlyaf te. Gn canCHnion piisleron en hitldii al ca« 
uitaii euemigo, dado que ningana cosa dej6 ^1 por 
tiacer ^oe pertenecieae 6i iraea capitan, 6 i raleroso 
sotdado. Los hermanos pasanin hiiienda v matando 
may adelatttOy taoloqiieeoii laoscuriiladaelanoche 
llegarea i la voetta may cerca de los reales de los 
eneiBigos t eorrieron aratde peligro : el aismo Tu«- 
risniiitdo rae derrit>ado del caiMiUo ▼ tierido en la ca- 
beu ; pero eflcap6 por la ayada y Taientia de aus sol* 
dadoa. 

Bl enemigo foe en sn peasamiento tenia tragada 
la redosdex de la tierra , y peasaba hacerse se&or de 
todo , por no haber ganado la batalla, eomo Teacido se 
relird a sns reales, deternrinado , si el peligro pasaba 
adela«Ce, de Unar la rauerte per sas manes, y ebharse 
en una hognera qne para este efeeto auinio encen- 
der. Los carres con qne estalian redeados loa reales 
le dieron la fida y las Unteblas de la noehe: cosa que 
^1 teaia considcrada, y per esio cemeaxd la pelea des- 
paea de medio dta. Aecio no con menor miedo, hedio 
an vaHadar de caballes moertes y paveses , pa86 toda 
la noche sin dejar las annas. Pere el siguienle dia 
▼isto que el enenigo rehusaba la pelea le cercd pri« 
mero dentro de su« reales : despues como pudtese 
deslmoerie sin dificultad , le dejo salir de la Gallia y 
volTerse i las Panenias. Muy gran parte de la alegria 
de In f ictoria y del regocije se disminny^ as! con Ja 
huida de Atttia, como por el desasire y muertedel 
rey Theodorede : dado que asi k Ids rom4nos como i 
los francos se entendia era agradable que un rey tan 
|io4erofM> fiiltase. Oicen que uo adefioo, consultado 
|ior AtUla le dije que muerto el capitan de los enemi- 
1^, alcanxaria la victoria. Asi pensaban los hunnos 
que per una parte saldrtan rictnriosos, y Aecio Sttria 
muerto en la batalla. Tales son los adevinos gente 
eiignitosa y rana , tales sus proudsticos : nunca acier- 
Un , d por maravilla ; fu'sra de que en cases somejan- 
ies madias cosas se ingen que nnnca pasaron. 

En la vida escrlta en griego de Isidoro, GIdsofo, se 
dice que porespacio de tres dias despues de la batalla 
Sf oyd eitruendo ds annas en el misnio lugar, y 
finnde alarido de los que pelciban como si las almas 
despues de apartadas desus cuerpos con gran perti^ 
nacta perseveraran en la pelea. La grandexa desta 
batalla did ocasion d estas y semejantes labulas. Ver- 
dad «s que cosa semejante k esta cuenla Maffeo al fin 
de su liistoria en el aaufrdgiode Manuel deSosa cerca 
del cabo d« Buena-Esperansa : que de nocbe se oian 
cantoA de l04 que en aquella tortuenta finuron. Didse 
esta batalla segun Cuiodorosiendo cdnaules Marcia* 
no Augusto y ClodioAdephlo el ano que corria de 
Cristo de 4al , y del reino de Tlieodoredo treinta y 
uno. 0) Algunes sospechan que Recciario rey de los 
ftuevos se fialld en esta Jornada, por el deudo que 
tenia con el rey goiio. Lo mas cierto es que acome- 
tiiio que hobo k los vascones, que perseveraban en la 
ubediciencia de los romanos, y morabaa en aquella 
parte de Espafta que al presente se ilaina Navarra, 
dcMie alii pasd k la Gallia con deseo de visiter A su sue- 
gro f J que ayudado del socorro de los godos , did la 
lala por todns partes d la provincia cartaginense y i 
ios carpetanos. Utlimameiite ne<;ho que iiobo p:i2 y 
tornado asionto con los romnnos,80 volvi^d su tierra 

Jr senorioque tenia en la Optica, la Lusitania y Ga- 
icia: y aspvaba i hacersesenor do lo dcm^s de Espaiia. 

CAPITULO IV. 
He Tortsmundo y Thcodorico. 

IIbchas Ins pxeqtiias de Tlieodoredo en los reales 
de los gudos, Turismundo, luego que fue pucsio en 

( I ) El 455 de la era cristiana , el 29 de Yalentiniano 
Tercero, eJ 4 de Marciano, siendo c6usules Opilio y Vineo- 
iiMk), eu lua llaaua de Chalons, segQo Pr6speroy Casio- 
doro. 



lugar de sd padre i por eonsejo de Aecio y i sa per<* 
suasion dejo de segutr d Attila y vengar aqnella 
rauerte; por pareeer debia primero dar drden en las 
cosas del nuevo reino , y no dar logar A sua lierma* 
nos (si por venturalopretendian) deinnovar alguna 
cosa. Lo uuc de secrslo con esto preteadid Aecio erm 
que el poder de los godos, A la sazon muy grande, 
no destruyese el de los romanos. Verdad es que Tn** 
rismundo , si bien st^uid el consejo de Aedo , en bre** 
ve , luego que did asienta en las cosas de sa reioOy 
revolvid en busca de Attila, y antes oue saliesede 
Fraacia le vencid en una batalla muy nerida que an 
dieron cerca del rio Loire , donde el bdrbaro pretea* 
dia sujetar cterta parte de los alanos que hicieran 
asiento por aquellas comaroas. Esta nueva victoria 
fue muy senalada , y tanto que el Uuano fue foizado 
de desembarazar toda la Francia. Esta misma huida 
de Attila fue causa que Aecio perdiese la vida (<) 
porque como Tinlese nneva que refortado de nuevas 
gentes revolvia sobre Oalmacia, lliiria, y parte de 
Italia , el emperador Valeniiniano por entender que 
le pudieron deshacer del todo en los campos Catalan- 
nicos , T que de industria le dsgaron escaear per sus 
particulares , did la muerte d Aecio que le tenia por 
culpado en aquel case ; que fue ano de nuestra aalva* 
cion de 464. m el mismo tiempo despues de Celesti- 
no y de Sixto Tercero , de este nombre gobernaba la 
iglesia Romana San Lean , Terdaderamente grande 

Kr la escelencia de su sabidurla y de su eloooencia. 
ntd eon las demas escelentes virtudea desu toimo 
una singular destreaa en tratar con los principes^ 
con que persuadid primero i Attila Hunno , que en« 
trade en Italia iba sobre Roma, que volviese8tfas,ca 
le solid al encuentro y le liabld sobre el case a los 
vados del rio Mincio. No mucho despues acabd con 
Genserieo Vilndalo que no pusiese fue^o a la ciudad 
de Roma, de que eslaba para apoderarse como le 
hizo : obedecieron los bftrbaros i la viriud celestial; 
pero dejemos las cosas evtranjeras. 

Toribio, obispo de Astorga , tuvo otro tiempo fa-> 
mdiaridad con San Leon en lUlia, do liabia pasado» 
y peregrinado por otru rouchas|»roviacias con deseo 
de saber 6 por devocion que tenia. Por cartas de To- 
ribio, ya que San Leon era pontilice, fue avisado que 
la secta de Prisciiiano tantas voces abatida toroaba 
de nuevo i brotar, principalmente en Galicia, do esta 
pestd se habia mas apodTerado. Respondidle en una 
carta , en que le ordend que para remediar este dano 
tuvlese cuidado de iuntar coacilie de los obispos tar- 
raconenotes , cartaginenses , lusitanos y gallegos. Ipn- 
Uronse los obispos como les era mandadoen Celenis 
pueblo de Galicia. Juntos que faeron por sus votos 
condenaron la doctrina de Prisciiiano , y puesia por 
oserito una fdrmula de la verdadera fe, la enviaron i 
Baleonio prelado de Braga, que era superior de todas 
las iglesias por aquella conlaroa con oerecho de roe- 
tropolitano d sea de primado. De esta fdrmula se bace 
mencioo en el primer coocilio Bracarense^ y anda 
despues del primer concilio Toledanocomo parte su- 
ya y remiendo mal pegado , por yerro sin duda del 
que primero juntd los volumenes de los concilios. . 

Anda tambien un pedazode una epislola de Toribio 
contra la secta Prisciliuna , dirigida i dos obispos de 
Espana. En ella despues de saludarlos dice dolerse 
que la concordia de la religion que tenian las demis 
Iglesias , se pervierta an su patria por culpa de los 
obispos que no oonsideraban bastantemente , cdroo 
aqael m.il tantas voces reprimido tornaUa de nuevo d 
brotar. La vida que profesaba^ y el haberle sidoen- 
comendado este cargo, le ponia en necesidad de lia- 

(3) Parece que la causa de la muerte de este ^nde horn- 
hre fueron los eeioa y Ja covidia del eanuco lleraeio y de 
PelronioMiximo, porque estaba en Ian gran favor coo el 
emperador, que eite ie habia prometidocaaarsohijaouiyttr 
Eudozia coa sa bijo Gaudencio. 



i86 BULIOTBCA 

bkipdi^o fuo ea lodo era M mas Jmijo. Us libros 
■p6ciifos, que los herejes publicabao por \iivMioSy 
debian ser deaeciiadoay' en pairtieiilar los actos del 
aptetoi Santo Tomis, eftgue saafinnaba que el dieho 
aanto acosUimbraba d bautiaarno con agaa, sinocoa 
aoeite : aaerasento que per aiitoridad deaquel libro 
reeibianloa maiitcheoa^ y le reprobaba Pnaciliano. 
Deola lafnbian quef debian fMmer en la nmnia ouanta 
kM actoi de San Andfea , fingtdos d^corrompidos por 
losflHiDicbeos : las liechos eCnosi y vida de San Juan 
eompueatospor Looeyo, kombre perferse:la.me-> 
mona.de lot apdatoleis, ed que la leymjade todo 
panto Be reprobaba ; del cual Kbro oon^ttaba haberae 
aprobechado los manieheos' y pnacilianiataa pam de- 
fensa deans errore«. Dice raas haber en particular 
peleado per eacrito contra laa locuraa de aquel libro; 
pero esta dlaputacon el largo tiempo se lia perdido. 
b enerpo de Santo Teribie eati enterrado eu las As* 
tnriaaen Sen Martin de Lievana. En algtinoa |Nie-» 
Mos axiffilamo se celebra ail memoria como de aaato 
idiea y aeia del mes'de abril con liesta propia que le 
liacen. 

• VohrameBiTufisnHitiddyalcaaK poriniperarnias 
Boberbia y cmelniente que bombre» libces y ferocea 
podiattsnirir. Mcieron dar <la rauerto sus doa ber« 
manoB Tbeodorioo y Federico. EjeeuCilla Aaoalerno 
nuy privadosuye: eo la cama en qne.eateba&cauaa 
de una enfermedad , le maid A.bierM, paaado ua ano 
del priaei^io detiu reinado. Bl ano lue§^ adelante que 
fuede Croto 450 , k diez y ocho de marzo , matd en 
Roma al emperador Valentiniaoo Tbraaila, aoldado 
de Aedo. en vengaaza de la araerte qua aquel em- 
perador aiera 4 an capiUm« Aai se dijo ; mas ea hischo 
de verdad Maiiroo le sobomd y persuadid ton grafe 
maldad y traicion con intontoque tenia delevantarse 
coh el imperio como lo<bizo , y para conaerTalle con 
ta ma|[estad conTeniente procurd eaaar^e y road coo 
tudozia , nrajer di9 Valeotiniano. Con la muerto de 
Valentiniano el iinperlo deOeeidento de todo punto 
cayden tierra , porque noete tiranoa 6 ^mperadores 
deagraciadoa' que por drden so signieroa adelanto 
*en ttioguna manera sota tenidoa por dignoa de tal 
ncitabre. Par el mismo liemfio fior muerte de Tbeo- 
dosio>el tneoor gobidmaba lasprdtineias de Oriente 
el empenldor Marciano, por'ouya dili^ncia sejuntd 
tin conoilki dA obis^s en Chalcednniat doblada el 
ilQtnero de radfes que hobo en el concilio Mcano^ 
Kste concilio reproUd *laa iecas optniones que de 
€risto , Dioaooro y fiatycheto enseftaban. • 
•/'Habia comenzMo d gobemar la gente y reino de 
IdlfgodoaTheodorioo, con pradencia y modestia sin* 
Ipvtar : escogido prioeipe,aino afeara larelluloBcon 
laaopiniones de Arrio^ y la bondad de la vida con la 
aangre doe derramd (como-queda- dicho) de su ber* 
^ano. SidoniO Apollinar, A quien Theodorico iitzo 
conde , y despues en la Gallia fue obispo de A^crno, 
fioy Glaramonto, en una carta que dinie a Agricola, 
decVarapor menudo las virtudes de Theodorico, Ja 
gr&?edad y mesura de su rostro , sus faerzas eorpo- 
rales gue no era dado A regalos , sine do todo punto 
varonil ysoldado; la destrexa entirar el arco, la tem- 
' ])lanza en la comida y bebida , la costumbre que tenia 
despnea de comer de aflojar con honostos juegos el 
Animo apesgado y flecbadb eon los cuidadoft del rei-^ 
no , y lo que es mny propio de los reyes daba audien- 
da A loB miserable^ con una paciencia singular. 
Amide que se deleit&ba cenandooon las burlas delos 
trulianeSy pero sin quemordiesen A nadie. 

Estoba Avito cerca del por embajndor de Maximo 
Au^osto , dice Gregnrio Toronense , que era natural 
de Claramonte. A esto Avito » sabida la muerte de su 
senor, persuadiiSal rey que se apoderaseilel imperio 
de Oocidente , y para esto le ayudd con su autoridad 
y fuerzas. Goncertaron losdos que en recompensa des- 
tas ayudas quedase por los gridos todo lo que cu Cs- 



M oaanift t boig. 



pana iquitaaen i loasttdvos, qii»$B iban apedoraodo' 
de ias tierras de I09 romaaos^ y aspiraban al imperio 
de toda Eapana. Kra menestor buscar algun color 
honeisto para hacerleaguerra , y para qaebrintar los 
vinculos del deudo que tonian enUe si: parecidles 
serlomejor con una embajadaamonestariBeccia- 
rio noae olfidaae de la modestia : que acome^ersin 
al^una causa i los comarcanos , y ain haber recihido 
injuria de olios, seria debpertar contra si el odio pu- 
blico y envidta de las otras naciones : que los ruinos 
con jttsticia-ae fuodan , y por amhiciof ycrAiekiadse 
pierden : amenazaba que ai no desistfas no. podia 
laltar al impeno romano , que le habia obli^adasu fe, 
y de^qne tenia recibidas mucboa beneGcios« A esto 
Reociario como hombredesoberbio coraaoQ,.d^uien 
las yictorias pasadas faineliaban y hencbian de vanaa 
esperonzas , respondid queen breve seria en Tflosa 
para probar de cuinto valoBlia era la una y la olra 
gente f y detorrainar aquel plei to pur el trance de ias- 
armaa. 1 

Con esta respnesta Theedorico para pceTonir, y 
para todo lo que padfese Bttoedar. Jiize juntas de los 
suyos, y ilamd tambienaocorro de los4K>rgodQues y 
de los francos : paad loamontes Pirineos ^ y oercadel 
r!o Urbico, qne corre entre Iberia y Astorgaen Gaii- 
oU, en una batolla muy trabada vencid y puao.ea 
hnida A su enemigo. Grande fue la matHOsa que de 
suevoB se hizo en aquella batolku fil m^mfi Reocia- 
rio salid lierido , y no tenito4o8e por segurten pnrto 
alguna de Bsfmna , quisoen tma navepasar ea Atirica; 
pern la fuerza de la tormento le I'Clid a la ciudad de 
Portu do por aquella parte el rio Duero fio mete en el 
mar. Aiti por tnandado del ?encedor .le matarua el 
aiio de 456 , como lo dice Aden Vienenae^ Braiga fue 
puestH i saco pero sin sangre de los ciudadanos. La 
presa fue rica por estar i lo qne paiMice. eu aquelU 
ciudad la silla de los reyes sueYos. Despues de esta 
batalla puso Theodorico por gobemader de Galicia 
que dejo sujeto , A Acliulpno del linaje de los barues, 
node ta nobleza de los godoa, y liombrede*poea leal- 
tad. Revolvid la guerra contra h Luaitouta , doude 
por amonestacion de sanU Olalla debajodecuyoam- 
paro estaban Merida y sus oosaa por ser cUa su pro* 
tectora , desistieroii de saquearaqueHa eiudad. Heclio 
esto , Ceurila con parte ilel ej^rci to fueenviado contra 
la B^tica , Nepociano y Nerioo ii.Galioia contra Acliulo 
pho, que oWidado dela fey desu debar ae bab&apo- 
derado de aquefla provineia y hecbo tinano. 

Tlieottorico vuetto d-Prancia , 6 con deseo de des- 
cansar , 6 por acu Jir A otrae alteraciones , tomd laa 
annas contra los romanos y contra Maiuriano por vea- 
tura poiH^ue habian forzado A Avito que renunciase 
el imperio^ como sb dira luego , y ya se dijo quo cl 
emperadorAvitoyelreyTheoioricoeranamigo6.Talo 
puesfos campos de Prancia y saqued- los pueblos, y 
pasd armado liast^t el rio Rli«')dauo; y como aeapo** 
derase de Leon , la puso a fuego y A san^e y la sa- 
q{ifi6. Bsto en Prancia. En Espanael capican CenriU 
como hobiese al improviso y antes que nadie imagi- 
nara , llegndu A la R6tica , -los na^Uitilei^-coB'enib.aia'* 
dores que le enviaron , le hii^ioron suber que eilos 
ponian (i si y d todas sus cosas en el poder «le los go- 
dos: que noliabian conseotidocon losdemas auevos, 
ni conspirado contra los romauns, que estoban apare- 
jados a dar rehenes y haccr loque les fuesomanilado: 
recibirlos en los pueblos , ayudarlos con trigo y cun 
todas las dcmascosiis. Por e.^ta manera siu sangrela 
B^tica quedd sujeta al sefibrfo de tos gOdos. 

En GuHcia so hacia la guerra con mayor porfia , y 
ultiinamente en una batalla que scdi6cor(^ade Lugo, 
Acliulpho que se nombraba rey, a lo tncnns se habia 
apartado de la obedieocia de los godos, fue prcso y 
pag6 con la cabeza. Los suevos enviaron a Theodori- 
co liombros santos con los ornameotos de la iglcsiu y 
cosas sagradas para movcrlemas, por cuya industria 



r 



BflWOBIA OB 

aloanuron perdon para toda la proflnda de GaJicia, 
y no aoiamente el p€rdon que peojan, lino con increi- 
Dle grandesa de toimo Jes otorg6 que recogiendo las 
reliquias del naufiragio pasado, nombrasea de entre 
ai rey. Vfnose i la elecciony no se conformaron laa 
▼oluniadeSy iinoa nombraron i Franta por rey. otros 
a Masdra; este ^r lot suyos fue muerto i nierro 
dentro de doe anoa: Remismundo su hijo y suceaor 
ano de nueatra aaivacionde 460 conforme d la caenta 
de Isidoro, corregidoa los niimeros conforme i la 
verdad, ae conceirtd con Franta y juntadas con 61 
Boa foenaa, entrdpor la Lusitania metitodola toda 
^ faego y i aangre; provincia que en aquella sazon 
babia vuelto aJ aenono de los romanoa , si bien no se 
cntieodela manera, el tiempo, ni la causa en que 
esto se hizo ; lo que se sabe ea que Remismundo no 
la pudo del tod^ sujetar d su senork). 

En Roma y en Italia Ricimer, nieto que era de Wa- 
lia rey de los godos, nacido de unasu nija y de padre 
sueTO de nacion , era en este tiempo maestro de la 
milicia romana, oue era el mayor oodery cargo des- 
puea del emperador. Estebacia y aeshacia empera- 
dores en aquellos miserables tiempos, y con eslo 
traja al retortero lare|)(iblicaromana,porqueMecilio 
Avito sucesor de Mtomo , renuncid el imperio y fue 
iiecho Obispo dePlasencia en Italia. El que le iorzd 
a haoer esto , que fue Julio Valerio Maioriano sucesur 
suyo pasd en Espana , y sosegadas las alleraciones de 
aquella provincia . aprestd una armada en Cartagena 
con deseo de desnacer dlos rtfndalos en Africa. Pero 
todo este aparato se desvaneci5 como bumo , porque 
parte de la armada quemaron los enemigos parte to- 
inaron por baber alios tenido noticia de Toque el em- 
perador pretendia j tiempo para hacerle resistencia y 
dano. El mismo Maioriano afeado con la afrenta del 
mal sucesOy si bien en la Gallia restituyd al imperio 
tcdo lo que los godos usurparaU, dado asientos en las 
cosas de aquella provincia , y vuelto en Italia, perdi6 
la libertad y la ¥iaa en Dertona cerca del rio Hira , d 
los siete de agosto ano de 461, todo por engano y 6r- 
dende Ricimer. Por su muete VivioSevero, participe 
de esta conjuracion , fue puesto en su lugar ayudaao 
por el mismo Ricimer. 

En aquella reyuelta y confusion de cosaa el rey 
Tbeodonco se tornd i apoderar de Narbona por en- 
trega que de ella bizo Rabenio (i), d quien con 
ffrandea promesas 61 persuadid seapartaae de la obe- 
diencia del emperador Severe. Buy en Nebriia un le- 
trerodeste tiempo en la misma delantera del templo 
sobre la puerta con estas palabras vueltaa en ro- 
mance. 

ALBZAHmifA CURtsUIA BEMBAA Vmd 
AJ«08 TEINTB T QIIGO POCO HAS 6 HE- 

pros: iiDRid en paz A diez de las ka- 

LERDAS DE EIIERO ERA QDUflEIITAS T 

TRBS. PRODO 6D HUO TITld DOS AN08 T 

Ulf MBS. 



Por las palabras latinas desie letrero que es rouy 
llano, se ve que la elegancia de la lengua latina habia 

ia en este tiempo degenerado mucbo de lo antiguo. 
a Alpha y la Omejja con la senal de la Cruz (en aque- 
lla forma que se dijo arriba bizo Constantino Magno 
la bandera real) est^n puestas debajo deste letrero, 
conforme i la costumbre de aquel tiempo en razon 
de diferenciarlos sepulcros de los cristianoa de los 
demis. 

Gobernaba por el mismo tiexnpo la iglesia romana 
Hilario, natural deCalarl en Cerdeua, sucesor de 
Leon el Magno. Hay una carta de Ascanio obispo de 
Tarragona para Hllario, con ocasion de la cual y de un 



, (I) Foe el ooada Agrippino qniea entregd A los 
aNtrmt. 



sapAfW ^ 137 

condlio de obispos que se juntaron para celebrar e' 
dia en que nacio el dicbo pontffice. se tratd en Roma 
cdmo Nundinario obispo do Barcelona nombrd por 
beredero de sua bienes y senald por sucesor d Ire- 
neo coadjutor suyo. Dicen que la voluntad y juicio 
del obispo fue aprobada por los votes de los principa- 
les y de los demds del pueblo. Movido de este ejemplo 
6 de su voluntad bizo lo mismo Silvano obispo de Ga- 
laborra, senalando sucesor: pero sin la voluntad del 
pueblo yconsentimiento defmetropolitano. Por tanto 
pedian que aprobada la primera eleccion por autori- 
dad de Hilario , la segunda se diese por ninguna. 
Respondid Hilario que, por no poderse en manera 
alguna distinguir la causa de Barcelona de la de Ga- 
laborra, y porque no pareciese se beredaba lo que 
por benignidad dc Cristo se da conforme d los mere- 
cimientos de la vida de cada uno, que la una y la otra 
eleccion se tuviesen por de ningun efecto , y se tor- 
nasen d bacer conforme d las costumbres y leyes le- 
galmente. La data de esta carta fue d tremta de di- 
ciembre siendo cdnsules Basilisco, y HermeDerico, 
que fue ano de nuestrasalvacion de 465. En esta carta 
Ascanio se llama ipetropolitano de la provincia Tarra- 
conense. Tenia Tarragona por sufra^dneas d Calahor- 
ra, Leon, Barcelona, Ciudad-Rodngo, que anticua- 
mente se Uamd Mirobriga, dado que entre si estaban 
muy apartadas: argumento claro, que era sRperior 
de todas las iglesias que en Espana obedecian al im- 
perio romano , y reconocian d la iglesia romana por 
madre y cabeza de la Religion Cristiana, como lo es. 
Por Ventura en Espana no se usaba en aqud tiempo 
el nombre de primado, sine que donde tenia el go- 
biemo y la silla del imperio, aquella ciudad recono- 
cian las demds ciudades 6 iglesias que pertenecian d 
aquel gobiemo: pun to de que tenemos muchas con- 
jeUiras y razenes , si no concluyentes , d lo menos 
probables ; pero volvamos d lo de Gallcia. 

CAPITULO Y. / 

De la muerte del rey Theodorico y del rey Eurico. 

Los suevosen esta misma sazon andaban alterados 
d causa de nuevas guerras aue entre ellos se levanta- 
ron. Fue asi que por votes ae la una parcialidad de las 
dos que andaban entre aquella sente , en lugar de 
Franta difunto (como queda dicno) fue puesto Fru- 
mario. Su competidor Remismundo, antes que el 
nuevo rey cobrase fuerzasy se arraigase en el reino, 
pretendio apoderarse por fuerxa de annas de todo el se- 
norio y nacion de los suevos, y salid con ello nor causa 

?ue ai mismo tiempo fallecidacaso desu eniermedad 
rumario su contrario. Dado que Iria Flavia, ciudad 
sujetadRemismundo,fuedestruidaporlo6contrarioSy 
ca no quedaban del todo sosegados con la muerte de 
Frumario su rey. Reducida con tanto la gentedelos 
suevos debajo del imperio de uno , grandes levas de 
gentese bicieron en toda aquella provincia, con 
que juntado un grueso ej^rcito, Remismundo aco- 
metid la Lusitania, y despues de baberse por engano 
apoderado de Coimbra, nizo lo mismo de ia ciudad 
de Lisbona por entrega que de ella le hizo Lucidio 
ciudadano y gobemador de aquella ciudad. 

El poder de los romanos era menospreciado , te- 
mianse las armas de los godos ^ por esto parecid d 
los suevos conveniente aplacar d Theodorico con 
una embajada con que le prometian de mantenerse 
en su fe, y estar prestos para bacer lo que les fuese 
mandado. 

Did orejas el Godo d esta embajada, y para mayor 
Grmeza de la amistad tratdse que los rcves se con- 
federasen con nuevo parentesco; y asi Remismundo 
casd con una hija de Theodorico , que con voluntad 
de su padre fue enviada d Espana, y en su compahia 
Salano hombre principal, que tomd cuidado de lle- 
varla. Iba tambien entre los demda Aiace faombre 



•1 



138 



BIBLIOTECA DB CASPAR T BOIG. 



franc^ , y (jue por ganar la gracia de su rey dias 
antes se hiciera arriano. Todo esto iba enderezado 
a qae por dili^encia deste hombre los sue?os se 
pcrvirtiesen y kiciesen arrianos : con gue se prome- 
tian qnitada la diferencia de la religion sena mas 
firnie el asiento que toroaron. Hizo aguel hombre 
asiuto lo que se pretendia. En efecto , la reina pro- 
cur6 introducille en la gracia de Remismundo; y por 
aquol medio inGcionar la gente de aqueila mortal 
ponzona. 

Salaoo como celebradas las bodas se TolYiese ft 
Francia, halld que Theodorico era muerto por en* 
gano de Eurico su hermano que fae anode nuestra 
salvacion da 467 , el ano trace despues que 41 con 
semejante alevosfa did la muerte ft Turismundo su 
hermano. El reino de los godos sin.contradtccioB 
quedd por Eurico en premio de aqueila maldad. Era 
grande su ferocidad y brio , solo le pooia en cuidado 
el poder do los suevos : temia que Remismundo ven- 
gariajporlas armas la muerte del rey su suegro: 
deseaba juntamentc quitar la Lusitania ft los suevos, 
y echados !os romanosde toda Espana, hacerse uni- 
versal senor de ella , porque en aqueila era estaba 
dividida en tres partes. La Galicia con parte de la 
Lusitania obedecia ft los suevos, la B^tica y Cataluna 
a los godos : debajo del imperio de los romanos per- 
manecia la provincia cartaginense , los carpetanos 
reino de^ Toledo, y casi todas las demfts provincias 
de Espafia. Eurico pues , lo primero se concerto por 
medio de sus embajadores con el emperador Leon, 
que regia las provincias del Oriente: hecho esto entrd 
con un grueso ejftrcito , y discurrid hasta lo poslrero 
de Espana, donde sin hallar contradiccion por mu- 
chas partes maltratd y sujet6 la provincia de Lusita- 
nia. Desdealli antes do dar la vuelta envid delantc 
parte de su ej^rcito para apoderarse de Pamplomi y 
tie Zaragoza, que perseveraban en la obediencia de 
los romaoos. El tambien con lo mas fuerte del ei^rcito 
mavid la vuelta de la Espana Citerior , y en ella des- 
pues de largo cerco se apoderd de Tarragona, ciudad 
que en Espana tenia muygrande autoridad, y la der- 
ribd por el suelo (1), enojado de que se pusieron en 
(lefensa y que el cerco hobiese durado mucho tiempo. 
GoQ esto despojd ft los romanos de todo el seiiorio 
«}ue teuian en Espana, y del imperio que durd en 
ella casi scteclentos anos; y aun fuera de Galicia que 
quedd por los suevos . todo lo demas de Espana por 
fuerza de armas se rindid ft los godos. Esto en Espana. 

En la Gallia se ensancharon los t^rmioos del senorfo 
de los godos con esta ocasion. Las cosas de Italia iban 
de caida ft causa de las guerras civiles que andaban 
rou)[ encendidas con grande y vergoozosa flaqueza 
ilel imperio romano, de manera que apenas ya ni 
por sus fuerzas , ni con socorros de fuera se podian 
entretener; porque muerto el emperador Vibio ^vero, 
Flavio Aotemio tuvo por algun tiempo el imperio de 
Occidente , sustentando con las fuerzas y manas de 
Ricimer Patricio, que sacd del barato para si por 
mujer una hija del nuevo emperador, oien que la 
amistad no durd mucho, ni podia ser scguro tan gran 
pndcr de hombre particular: y es cosa forzosaque 
pcrezca, 6 que haga perecer , el que pone miedo al 
principe, como acaecid entonces. Rcsultaron dife- 
reucias entre el suegro y el yerno, vioieron ft las 
armas, y Ricimer se apoderd de la ciudad de Roma 
y la saqued , did otrosi la muerte al emperador An- 
temio. Gon esto un senador llamado Oliorio sucedid 
en el imperio. El roismo Ricimer pocos dias despues 
murid atormentado de gravfsimos doleres. El valgo 
entendia que era venganza del cielo por haber me- 
nospreciado poco antes el derecbo de la afinidad tan 
estrecha^ y naber maltratado aqueila ciudad. 

(1) Debe teoerae por supuesto esta beeho, porque nin- 
gun historiador fidedigoo lo acredita. 



Muerto poco degpues Olibrio , siguidle Glicerio eo 
ninguna cosa mas afortunado que su pradecesor, por- 
que Julio Nepote, ft auien Leon emperador de Oriente 
diera el imperio de Occidente, le forzd ft renunciarle, 
y le anvid ft Salona, ciudad de Esclavonia, part que 
alii fuese obispo de aqueila ciudad ftpropddto que no 
le escameciesen y maltratasen . si quedase en Italia 
despojado del mando como hombre particular, y para 
que con aqueila dignidad ho sustentase y pasase por 
el agravio que le haclan: dado que parece vino desu 
voluntad en ello, pnes poco despnes me a^nella dndad 
acogida del mismo Nepote, cuando aaimismo le ecbd 
de la silla imperial Momillo Augusto. Orestes, maes- 
tro que era (tela milicia romana despues de Ricimer, 
y padre deste Momillo, quitd el imperio ft Nepote, y 
en 61 puso ft este sn hijo, lo cual sucedid ft treinta y 
uno de octubro ano de 475. Vulgarmette ft este nue- 
vo emperador llamaron Augustulo por via de eacar- 
nio (2), y porque en ftl se acabd de todo panto el 
imperio de Occidente , que otro del mismo nombre, 
es ft saber Octavio Augusto , habia fundado ft lo que 
parecia para siempre y para que fuese perp^tuo. 

Desta manera trueca y revuelve la fortunad fuerza 
mas alta las cosas humanas. Gaen las ciudades y los 
imperios , yftrmanse los pueblos^ y las provincias se 
asnelan , y es todo consideracion muy ft propdsilo 
para confortarse cada cual, y llevar en paciencia sus 
trabajos. Giudades y reioos muy nobles yacen por 
tierra caidos como cuerpos muertos ; y nos^ cuyas 
vidas estrechd hi naturaleza dentro de peqnenos ter- 
minos , si alguno de los nuestros muere haremos 
estremos sentimientos. Razon es sin dnda y muy 
justo noe acordemos que somos hombres , y no nos 
queramos atribuu* la inmortalidad de los que estftn en 
el cielo. Imperd Augusto nueve meses y veinte y 
cuatro dias. Odoacre, hombre bftrbare, rey de los 
herulos, habi^ndole quitado el imperio, se apoderd 
de Italia y de Roma , y tuvo aquei imperio por mas 
de diez y seis anos. Este fue el tin del imperio de Oc- 
cidente, estoslos eroperadores poetreros y ^desgrt^ 
ciados, que aoui haoemos juntado como las heces 
que fueron del imperio romano y de su magestad. 
Volvamos atrfts, y coutemos algunas cosas que en su 
tiempo acontecieron. 

Eurico rey de los Tisigodos, despnes^de haber do- 
mado ft Espana , acometid las tierrai de la GaUia. 
Aiiadidse este nuevo mal ft los demfts con que las 
provincias todas eran trabajadas. La deslealtad que 
en aquel tiempo mas que en otro se usaba fne la 
principal causa destos danoa. Fue asS que Arvando 
primero . y despues Seronato, que eran en la Gallia 
gobernadores por los romanos, persuadieron ft este 
rey que se apoderase de las provincias del imperio. 
pues ie seria cosa fftcil en tiempos tan revueltos. Jun- 
idse con esto que ft Genserico vftndalo veocid en una 
batalla naval cerca de Sicilia Basilisco capitan famoso 
del emperador Leon. Gon esta pftrdida maltratado el 
vftndalo se velviden Africa, y por miedo ^e tenia 
de mayor daho dende movio por sus embajadores ft 
la una y ft la otra gente de los godos , ostrogodos y 
visigodos contra los romanos con grandes esperanzas 

?[ue les puso delante, y partidos events jadoa. Estas 
ueron las causas de la guerra que ae hizo en Fran- 
cia, Arvando y Seronato descubierta la traicion , y 
convencidos en juicio pagaron con las cabezas. • 

El intento de Genserico tuvomejor suceso, porque 
Theodomvo rey de los ostrogodos en Panoiia reco- 
brado que hobo su hijo Theodorico, que largo tiempo 
estuvo en Gonstantinopla en rehenoa , j el cielo le 
tenia aparejado el imperio de Italia , did cuidado ft 
Vindemiro su hermano para que hicieae gaerra ft 
Italia, que de si misma ioa ft caerse y estaba para 

(2) Forks medaOas conrta que era nombre propio. Tam- 
biea se llamaba R6mttlo, y algunos le llamaban Ang«<(o. 



qiSTOaiA DB ESPAJ^A. 



139 



perderse. Pero cste teoeido por los dones ^ue Gli- 
cerio Aagusto le di6 en el tieropo que tu?o el imperio, 
dejada Italia se pasd en la Gallia, y junt6 siis fuerzas 
con Earic« , que con gran espanto y daiio de aquella 
provincia comenzaba i talar los campoa y meter 4 
luego y A aangre las villas y lugares. Fue e$ta junta 
de grande efecto, y dado queEpifanb obis{)ode Pa- 
via, varon en aquel tiempo de grande autoridad, en- 
Tiado por Nej^te Augusto tratd de sose^ar estas 
aentea , no hizo algun efecto; antes parti6 ^1 , los 
de Rodes , de Gahors , de Limoges , los gabalitanos 
qae^ron sajetos por las annas de los ^odos. Ar- 
vernootrosf ciudad de la primera Aqoitapia , que 
hoy llaman Glaramonte , no lejos de aquel collado 
donde k antigua Gergovia de Gesar esturo siiuada, 
fonosamente se hobo de entregar por estar cansados 
los ciodadanos de un cerco que sobre ella tuvieron 
muy largo. 
Hacian resistencia i los godos y i sus intentos 

gor una parte el obispK) de aquella ciudad llamado 
idonio con sus ferrientes oraciones y vida muy 
santa^ por otra el conde Ecdicio con su ¥ak>r y con 
las annas , hijo que era de A?ito uno de los empera- 
doros ya contados. Pero las orejas de los santos y 
del cielo estaban sordas para oir las pleffarias de 
aqud pueblo, y los muros de la ciudad porta mayor 
parte ecbados por tierra y allanados. Por esta causa 
Ecdicio 86 resoIvl6 de buir. Llam^le el emperador 
Nepo4e 6 hizole natricio; que A la sazon era nombre 
de grao di^idad : premio debido i su virtud si bien 
tUYopocaaicba en defender la ciudad. En lo que mas 
se senal6 este novilf simo varon fue en la liberalidad con 
los pobres en un tiempo que conri6de una bambre y 
carestia muy grande mavormete en la Borgona. Acu- 
6i6AXBn ^ve necesidaa Ecdicio con sus tesoros y 
eon sua nquezas. Envi6 su gente con jumentos y car- 
ros para que le tnjesen todos los pobres quehallasen. 
Juntaron como cuatro mil dellos» hombres y mujeres 
y ninos: A estos todos did en su casa el sustento ne- 
cesario por todo el tiempo que dur6 aquel azote y 
trabajo; y despues por el mismo drden los hizo volver 
A sus casas y a sus tierras. Partidos los pobres , dice 
Gregorio Tnronanse, one se oyd una voz del cielo 
quedijo aEcdiciOi EcdidOy porque hicisteesto, y 
nobedeciste 6 mi voz , y sustentando A los pobres, 
vhaitaste mi hambre , ni 4 tf ni d tus descendientes 
npara siempre foltari pan.» 

Para hacer rostro A los godos, que se iban apode- 
rando de gran parte de la Gallia, ei emperador Nepote 
despachd A Orestes maestro de su milicia con oas- 
tante nAmero de gente. Era este capitan godo de 
nadon (1), y conforme A la poca lealtad que en aouel 
tiempo seosaba, dejada aquella empress, revoivi^ 
coo SOS faerzas contra su mismo senor y emperador 
sin parar hasta despojarle del imperio y poner en su 
lugar A su hijo, que como qneda dicho se llam6 
Aoftostnlo. Gon la vueita de Orestes no quedd en la 
Gallia qnien hiciese resistencia A los godos : as! es- 
tendian sin eontradiccion en aquella provincia los 
t^rminos de so imperio. Apoderironse deMarsella y 
de otraa ciudades por toda aquella comarca , cuyos 
campos riega el caudakwo rio Rli6dano eon sus aguas. 
Finalmente Enrico puao la silla de su reino en Arl4s, 
y soberbio y arrogante con tantas victorias, como si 
le iaitann de todo punto los enemigos , revolvid su 
furia contra la religion catdlica , como prf ndpe ar* 
riano que era muy aficionado A aquella mala sects. 
Para major salir con lo que protendia , que era des- 
haeerloscatdlicoB, echaba los obispos de susiglesias 
sin poner otros en su lugar. Los demAs sacerdotes y 
elero por no ten er quien los acaudillasese derrama- 
ban por divenas partes , y se reducian A muy peque- 

(1) Era originario dels Panoaia, pero rooano de naei- 
ffiiento. 



no n6mero. Desamparaban los temples, que en par 
te secaian, en otros oacian yerbas y matas y todo 

g^nero de maleza , en tanto grado que las mismas 
estias y ganados se entraban dentro A pacer, sin 
que la santiSad de aquellos lugares fuese parte para 
reparar este dano por estar las puertas caidas y la en- 
trada libre para todos asf hombres como brutos, si 
ya no era que los matorrales y zarzales en algunos 
templos eran tan ffrandes que no dejabao entr;:r u 
nadie. Sidonio Apollinar en mucbas cartas Uoraba la 
calamidad de tiempos tan miserables: d^l sehade to- 
mar la razondestascosas por haberlas dejado los his* 
toriadores de contar. Rem^ Eurico por espacio de 
diez y siete anos (2). Fallecid en Aries de su enfer- 
medad el ano de nuestra salvacion de 483. 

En este mismo ano Simplicio , pontlfice romano y 
sucesor de Hilario , pasd desta vida A otra mejor. H^- 
llase una carta de Simplicio para Zenon obispo de 
Sevilla , do se ponen estas palabras: aPor relacioh de 
»mucho6 hemos sabido que tu carldad con el favor 
»del Espfritu Santo as! gobiernas tu iglesia, que con 
via ayuda de Dios no siente los danos del naufragio. 
i>Por tanto gloriindonos con tales nuevas, nos parecid 
»conveniente de hacerte vicario de nuestra silla, con 
>icuya autoridad y vigor esforzado no permitas en 
nalguoa manera que se traspasen los decretos del 
»amaestramiento apostdlico , ni los t^minos de los 
»Santos Padres. Porque justa cosa es que sea remu- 
»nerado con lionra aquel por cuyo medio eh csas re* 
»^ionesse sabecrece el culto divino.» Destos princl- 
pios como quier que los romanos pontifices en adelanle 
acostumbrasen A hacer sus vicarios A los obispos de 
Sevilla , les nacl6 aquella autoridad aue algunas veces 
tuvieron sobre las demds iglesias de Espana, junto 
con queaun por este tiempo la iglesia de Toledo no 
tenia el derecho y autoridad de primado. A Simplicio 
sucedi6 Felix , cuya carta asimismo se ve para ei 
mismo Zenon , en que no hay cosa aiguua que digna 
de memoria sea. . 

CAPITULO YI. 

Del reino de Alarico. 

Hecoas las ezequias de Eurico , los principalcs , A 
los cuales el padre estando A la muerte mucho les 
encoroendd A Alarico su hijo fjAAl did muy buenos 
consejos , le declararon por sucesor de su padre. En 
tiempo de este rev las cosas de los visigodos estuvie- 
ron paciOcas en Espana. La Gallia por estar dividida 
en muchos sehorios de ([odos, francos y borgononos 
no podia sosegar largo tiempo. Theodorico en Italia 
con consentimiento del emperador Zenon, que suce- 
did A Leon, fondd el reino ue los ostrogodos, ca ven- 
cid y mate ai ray Odoacre ano de nuestra salvacion 
de 493. El oriffen de los ostrogodos v su principio se 
ha de tomar del tiempo de Radagasio el cual como 
fuese desecho en Fiesoli por Jas gentes de Honorio y 
per el esfuerzo deStilicon, los que quedaronde aquel 
ej^rcito destrozado de ostrogodos, pasados varios 
trances, juntaron sus fuerzas con los hunnos, y en la 
batalla Gatalaunlca estuvieron de parte de Attila, co- 
mo queda arriba dicho. Despues oomo tuviesen por 
mejor asentar A sueldo del imperio romano, que ser- 
vir A los otros bArbaros , el emperador Marciano les 
did tierras en Panonia donde morasen. 

Poco despues vino A serroy de aquella gente Theo- 
domirO|Cuyo hijofuera de matrimonio habido en 
una mujer Uamadla Euralieva, por nombre Theodorico. 
de edaa de siete ahos envid su padre por rehenes al 
emperador de Leon. Era mucha su gracia: por esto y 
con la buena crianza y su ingenio se hizo muy ama- 

(9) EmpeiA i reiaar segun Idado en los primerog mefles 
del alio 406; murid despaes del eontulado de Theoderico, 
qae fae ea 484; por eoosiauieate tmA dies y aneveailos* 



140 MBUOTBCi im 

ble al emperabor, tanto que tlegado A mayor edad, 
le di6 licencia para voiTerse i su patria. Despues de 
la muerte delj^dre como hecho rey Tolviese A visitar 
al emperador zenoD, en el inismo tiempo <iae Odoacre 
Herufo acometi6 el imperio de Italia , alcanzd d^l fd- 
cilmente licencia de pasar contra aquel rey , y ven- 
cidos y destruidos los enemigos, ae llam6 rey de Italia. 
Sujotoolrosfd Roma como maoffiestamente se en- 
tiende por las cartas qne Gasiodoro , sn secretario, 
escribio en nombre del mismo rey. Paracobrar fuerzas 
y arraigarse muy de propdsito en el noevo reino qne 
conouistara, acordd ayndarse detodas partes , y en 
particular emparentar con los francos, borgonones y 
visigodos , priocipes y naciones en aquel tiempo de 
grande p<Kler y fama. Con esteintento el mismo casd 
con Audefleda, hermana de Clodoveorey de los francos, 
que ya en aquella sazon era cristiano. De dos hijas 
suyas , habioas de una mujer soitera, la una llamada 
Ostrogoda, did por mujer A Alarico rey de los visi- 
godos, laotra llamada. Theudicoda, d Gundibaldo 
rey de los borgonones. 

Por esta forma y por estos casamientos , se bizo 
como juez y cabeza ae todo el Occidente; y como tal 

f)rocurd concertar cierta diferencia que resultd entre 
06 visigodos y los francos . con cartas y mensajeros 
que despachd i los unos y a los otros , en que con los 
ruegosmezclaba amenazassi no venian en loque era 
razon. Los francos por el amor que tenian A la reli- 
gion catdlica que poco antes abrazaran, aborrecian 
6 los Tisigodos como getite inOcionada de ia secta 
arriana. Demds desto llevaban mal que todos los des- 
terrados y enemi^os de los francos haliasen segura 
acogida en el remo de Alarico. Qnejdbase otrosi 
Clodoveo que Alarico en cierta babla que tuvieron 
concertada , tratd de armarle cierta zalagarda para 
quitalle la vida , lo cual decia saber muy cierto. La 
verdad era que dos reinos comarcanoscomo estos no 
podian estar mucbo tiempo sosegados, ni faltar oca- 
siones de desabrimientos. Destos priucipios se temia 
alguna grave guerra, y que encenderia algun gran 
fuego entre aqaellas dos gentes feroclsimas. 

e\ rey ostrogodo avisado de lo que pasaba, prime- 
ro por la fama y despues por diversos mensajeros 
que le vinieron , y receldndose de los dahos que po- 
drian resultar, despachd A cada uno de los dos su 
embajada con sendas cartas que les escribid muy 
pmdentes y ^aves {Mura sosegarlos ][ concertar aque- 
flas diferencias. Avisdles que recibia el mayor pesar 
que podia ser, viendo que dos tan amigos sujos se 
armaban el uno contii el otro, y ann se despenaban 
en su perdicion : desdrden de que sus enemigos se 
alegraban por verlos encendidos en odios tan gran- 
des: que por el mismo caso que cada unobuscaba la 
destruccion del otro , resultaoa el peligro no solo de 
su vida » sine tambien de sus s(ibaitos , que ordina- 
riamentelastan los desatinos de sus reyes: los reinos 
se fundan con pnidencia y modestia, la desenfrena- 
da locura los deshace y consume: las guerras que fd- 
cilmente se emprenden, muchas voces se rematan en 
triste y miserable fin : que le parecia cosa justa an- 
tes de venlr i las manos intentasen algun camino y 
manera de coneertarso , pues los dnimos que hasta 
entonces por cesas de poco momento estaban entre 
si irritados, con facilidad se apaciguarian y tendrian 
Concordia ; pero si el odio pasaba adelante y con 
muestras mas graves perdian del todo la amistad , no 
quedaria esperanza de concordarlos, hasta tanto que 
consumidas y deshecbas la riquezas y fuerzas , el 
uno de los dos reinos que en gran manera florecian 
de todo punto , quedase asolado : que temia A causa 
del parentesco que con ambos tema , resultaria en 
41 la afrenta A inramia de entrambas partes de cual- 

Siier manera que el negocio sucediese : que si Ala- 
co BO enfrenaba el respeto de su padre, ni A Glodo- 
veo reprimia el amor oe hermanoi 41 como A h^'o 



flAfiPAa V ROML 

amenazaba al uno, y tl otro spercibto que Cendria 
por enemigo A aquel que mostrase mayor odio y aver- 
sion d la paz , no obedeciendo A los consejos y aroo- 
nestaciones de un pecho amidsimo y de un tan cer- 
cano pariente. 

Alarico mas fdcilmentedaba oidos A estas amones- 
tacioaes. Clodoveo por ser hombre mas feroz des- 
hechaba cualquier condicion de* pai. bid poes esta 
soberbia respuesta : que A\ no tenia otro inimo con 
Alarico del que era justo y A\ gustaba : qne A\ fue d 

8 rimer agraviado y ofenoido , junto con que demis 
e dar acogida A sus enemigos en sus tierras le babia 
denunciado la guerra : que el derecho de natunleZ'* 
y la magestad real pedian no diese lugar A estas de- 
masias , sine ^e se defendiese y desagraviase : con- 
cluia con decir que convidando 61 con la paz , y el 
enemigo presentando la guerra , deseabale hobiera 
dado la naturaleza dos manos derechas, la una para 
contraponerla d Alarico, y dar la otra desarmada al 
mismo Theodorico. Esta respuesta de tanta resohicion 
hizo oue el Ostrogodo quedase mas inclinado A Ala- 
rico. Escribid cartas A todos los demds reyes , cuyas 
copias hoy andan , en que reprehende la soberbia y 
orgullodel Frances, cdi^e que confiaba en sus fuer- 
zas y en su fiereza, que era la causa de tener las ore- 
jas cerradas A la razon y justicia: amonesta que todos 
acudan A aquel peli^, y atajar aquel dano que po- 
dria resultar en perjulcio de todos : despachasen sus 
emba jadas A amenazar A Clodoveo y apartalle de aquel 
mal propdsito: que la conservacion del estado de ca- 
da uno en particular dependia de la comun provi- 
dencia y amistad qne todos entre sf debian tener, y 
de contrapesar las fuerzas de los principes por esta 
forma. 

No aprovechd ni la diligencia del rey Theodorico, 
ni su autoridad para que la guerra no pasase adelan- 
te y viniesen d las manos. Marcbaron el uno contra 
el otro. Juntdronse las dos fauestes enemigas en los 
campos Vogladenses, tierra de Potiers. No se reco- 
nocian ventajas los unos A los otros ni en los dnimos 
ni en las armas , ni en el arte militar , ni en el vigor y 
fberza de los cuerpos. Luego pues que Uegaron los 
unos y los otros A vista, ordenaron sus haces en guisa 
de pelear. Fue la batalla muy renida y dudosa, iffua) 
el peligro y no menor la esperanza. Alarico no dejd 
por intentar cosa alguna de las que se podian espe- 
rar de un valeroso capitan; porque como caigasen Ins 
enemigos con grande Impetu, y los godos por todas 
partes fuesen destrozados y muertos. y los demis 
por salvar las vidas volviesen las espaloas: dl eon dni- 
mo muy grande acudia A todas partes. A los temero- 
sos esforzaba^ ievantaba los caidos, do era la major 
carga, y do quiera que se mostraba ajguoa esperaniay 
alii ayudaba con ooras y con palabras. SenakUbase 
entre todos los suyos por el caballo en que iba , y sos 
armas resplandecientes y sobrevestas reales. Decia A 
sus soldaaosque no en la ligereza de lospi^s, sine en 
las manos y su valor debian poner la esperanza: qae 
en aquel trance lo mas peligroso era lo mas seguro, 
y la nrme resolucion muy poderosa arma en la ne- 
cesidad: grande afrenta que los vencedores de tantas 
naciones se dejasen veneer de aquelia gente. 

Sueleel temorsermaspoderosoque la vergaenia: 
asf los soldados no recibian las palams ni daban oi- 
dos A las amonestaciones de Alarico. Vuelven todos 
lasespaldas. Quedaba de los postreros Alarico. y vis- 
to que no podia mas, pretendia tambien salvarse. 
Guando Clodoveo, que neleaba en el primer escua- 
dron , se fue para 41 , y de un encuentro y bote de Ian- 
za le arrancd del caballo. Procurabt AJarico levan- 
tarse, pero acudid un peon franco que le quitd la 
vida. Por el contrario dos caballeros godos movidos 
del deseo de vengar A su rey, por el un lade y por d 
otro, puestas en el ristre sus lanzas y se fiieron para 
el rey francos. Yalidle una buena Idriga que Uevaba, 



RiiTOnmniGttMftr;'' r 



iU 



f tf n vnft^ilto miiiiMMii Hitmitdo OloddrieoqM acadi6 
A favoreoerle. Muerto Alarteo, l06 godes ique«8eaM*> 
ran defia tnatuaza se derranoiiaron por las citt<kiaes 
comarcanas sin que quedase escuadron algano de 
^onsideraciott para hacer rostro A los francos. Goo 
esto la eiadad de Angulema que ae tenia antes por 
los godos, despaes desta rota tan grandeyino en po- 
der de los franeos , mayormenle que una parte de (os 
mures por^ vejes de repents se cayd j alka]6 po^ 
tierra. Los|;odoa qife no se hoHaron en esta bataJlay 
se apiellidar6n de nuevo, y se etrevi^on i piDbar'ven* 
turn en keomarca de Bitrdeos: ei Fuceso fue el que 
antes , la maftanza que dellos se faiso tan ghinde,'que 
desde aquettiempo el lugar en fu« se di^ la bataHa 
toifid iiudvo tipellfdo, ca volgarmente seilamd el 
CompO'Arriano por cauisa de la religion que los go- 
dM segiiiaiy. fin jvroseeueimi d^tlis dos victjotflas tan 
seftstadasf^e rimheron d }m vencedoresmuchos pue^ 
bios de fa Prancia como Burdens ; 1o» ^sates; los de 
CahcnrSyM'RbdeS': |for conolosien' lee de AlvemiSi 
coyoc^pitsit) f cauMto^ttamado Afpolilnar, deudouue 
em de SidofDo , obispo de Alverhin , nnirid en la ba*- 
talla (4) por -diMide quedftron ttherados y smedren* 
tados^. Ha#ta h niisn^a dndadidd Ttilosa be rindid, do 
esiabalaeisareal y silla de lo» godos, de sMUteque 
apeoas enlodtf Frattda les qued5cosa alguna que no 
▼niiese en poder de los francos. 

HriMrOtti^e en'ld»Moros'yrecftmara de Idsreyes 
godos Ids vasos y los demas instfamentes de los sa- 
erilieios4el tempfotli! Jei*us2(1em; deque AlaHoo, pri- 
niero^deaquel nombre f rey de squeHa nacfon ; se 
apoderd euando enti^ y 'saqued i Romaic y d6l vinie- 
Ton & podl^r de sus sueesores, y al pt«sente al de Clo- 
doveo.' ftierdn tomndos en Ids reales Vofiladenses 6 en 
Tolosa, que en esto Ids antores son varios; y aun no 
falta qolen diga que estos vasos ^taban en Garcase- 
na , y cono quierque por ^te respeto la tUTJeden 
cercada los francos , sobrevinieron en su ayuda los 
ostrogodos que la tibraron. Morid Alarico ano de 
nuestra sahacion de 506. Bt impefio y senoffo que 
su padre ledejd osaz prdsperq, el le continu6 con 
eogaiios y crueldad por espacio de veinte y tres afto^, 
que foe el tiempo que reind: por esta oauf^a se coju- 
padeeid poco la gente de su desastre, antes pensahan 
y dedanque ie tenia merecido. SI bien ftie el prime- 
ro de los teyes godos que establecid y promufgd le- 
ves por escrjto , recopild en suma v publicd el cddi^o 
de Tlieodoslo (2)^tresaefebreroQel roismo anoqu^ 
fue rouerto. Pdrque antes. d^l en paz y en guerra 
acostuflibFabaii i gobernarse los godos d fuer de otras 
Daciones barbaras por las costumbres y usanzas de 
sus ma yores j antepasados. A las leyes de Alarico 
los reyes si^jentes afiadieron otfas muchas ; y de 
todfis se forjd el TOlucnen aue vulgarmente los espa- 
Doles ilaroamos el Fuero Juzgo , de que toroareinus 
a liablar otra fez en lugar mas k propdsito. 

CAPITULO VII. 
De los r^yes Gesaleyco Thcodorico y Amalarice. 

Te5ia Alarico en su mujer Theudicoda, que poco 
antes fallecid, a AmalaricOy yen una mujer solteraa 



(1) Etioeiacto por cnanto despues de la muerte de Clo- 
doveo foe hecho obispo de Alveriua. 

(3> Se Mv'Ut para esfce imporlaote trabajo de Leon su pri- 
mer mioistrOs politico profundo y ei mayor juridcoosuilo de 
su tiempo. Despues Alarico Segundo, su hijo, eocargd A su 
mioiiiro Aoiano, tambiea e^Iebre juriaconsulto , que redu- 
je«e i eonpeadio ei c6digo Tbeodosinno para ei uso de bus 
sdbditos, que habieDdo vtvidoia mayor parte bajo la domi- 
naeiOQ romaoa, reirabaa coo oi mayor respeto estas Icyps. 
No debe cortfoadirse este c6digo coa el libro de ias leyes de 
iosfodos. 6 de losjueces llamado comuDineote Fuero Jiixiro, 
que se publtcd mucho despues y eooticae leyes muy dife- 
reotes. 



Gesflleyoo.- Los ^noipdles-da.los gedos^^P^iitfoca 
edad 4le Amalanco/oueera de oiaeo anos sobunentOif 
dieraii sus roum y iiicieron rey d Gosaleycov .Llevo 
mai el ostrogedo que pop respeto ninguno^ dekmen d 
su niete, y le- despojasen del reino de su ^dre. Era 
sefior de Italia, de Sicilia , de las i»las vecinas d Ita* 
lia , del IlllTico y Daknacia , y juntaroenteeatreteoia 
d su suetdo ejdroitos muy ejerdtados en las arroas* 
Bnvidocbenta mil combatientes d la Gallia debajo 
la conductade liba, cqnde de loef Gepidas.coniatear 
to asl bieu de teprimir el. orgullo de los fr^acoa f- so- 
berbios-por la tiotoria ganada , y con esto .sustentar 
d reinode los visogodds queeataba i puntoide perr 
derde ^ come de restitutr d- su pieto en el rdao d^ 
aqueilagentequeinjustauiete'le quitaron. Gesaie?^ 
CO , medroBo de tangpaade aparato,' y>porque:Gunde^ 
b<Eildo rey de Borgonayque.coipo sneieacontecer 
acddid d la^presa, estaba apodacado cte la Ciudad de 
Narbona , eofaie^'auier qn^ no se tuviese por segwro 
en alguna pa^tede Fraa[eia,.se reoogid dBaroalana^ 
fira liombro' eobaimey inoAinado;d onieldad, ;puep 
<lon siisinanos dentpo4l»la easa real en aquella du^ 
tMd df6 la inuertelGoericobambreprittdpai: pasiufi 
drdinaria de lea faombpee eobardes y meareses, que 
IKmaii lodasaespiaraasa y seguridadeiala mueif*- 
te do kia bombres escelentea y .poderoso^ ly .en la 
maldadi 

Uba Uegado en la Gallia, y ayudafb. por losque que- 
daban delos vlsogod^s , g^adi la Victoria del.enemigo, 
ca vencid d los france8es.:Murieroii en labatalla vein- 
te mil fmoGos: co»esto k>s ostrogodos setapoderamn 
dela Provenzaeomoeli praraiodesalrabajo. LaAqui- 
taniiiy (|uees Guiena; torodd apodai^de loa Wsogodos.. 
Lea ostrogodos demds 4e io dieho y seapoder^ron de 
Narbona que qai^ron a44e drnrgoaa^ y aiiiilralaban 
de pasar los moalea Pipineoa. GeSaileyeo^ por esAa 
calisi , pei^dida4a'espara«Ea de sus ooaas^ y d^coQr- 
fiado die'kiaTOluetades de los soldados pop saber muif 
blen el odioque muclios le tenianpoit su oobardisi f 
•emeldad , MSd en Africa. Trasimution rey de los vdUf- 
-ilalos, dado que « staba casado con la heAni^a do 
Theodorieo , quier por pasion de aquel bombre aim- 
yofrtado , quier ^r Nevtir ntal qile dl poder de Ibea- 
uorioo (que de tiempo atrds se bacia temerjseau- 
nentaseeonla junta nle aquel niievo rdno, h rodbid 
benignameaie y af uddeondineoa^ oomoseeBtiende 
por laa cartas ^de tbeodorice^r ea que se iqu&ja.^e la 
injuria que-enr eslo d vdndalo le hacia. Gonestaayu- 
da le torn6d>enmrd la Gallia^ 'donded^spuesdeies- 
tar escondido itn ano, juotadocon.elidiDere africaiio 
un ejdrcitOf se atrevid d prpbar d trdnce de la bata- 
lid, que se did d doce raillas ide Baroeloaa. Qut%d6 ve»- 
cidoen ella per llba : volvid en la GaUia btiyeadoi y 
en breV't murid de enfermedad causada por la pesa*- 
dumbte que reeibid de sucednle las cosaslaa mal, 
que fue el cuarto afio de su reinado y denueslra sd- 
vaeioff de 510. Goo la muerte deGesaleycp seesou- 
daron grandes alteraSciones, y coroenzdal ontiguo 
resplnadoF d redovarse end reino de los . godos« En 
Talavera en tiampo de nueatroa padres se baHd un 
sepulcro de mdrmol bianco con este letrero vuelto de 
latin en romance: 

LtTOaiO SIERVO DE DIOS VIV16 AJVOS 
SSTENTA T CI?ICe POCO MAS 6 MKKOS: 
KBPOSd B!f PAZ A VEINTE T TaBS DB ' 

JL7IJ0 ERA Qi;iME?I.TAS Y CUARETTA 
T OCHD. 

•  

Debajo del letrero estaba y estd hoy una oruz con 
Alpha y Ome^ para muestra de que vl enterradoalli 
seguia la Religion Cristiana. Deste Litorid hnce men- 
cidn Maximo €esaraugustano: dice que niiiri6 en 
Kbura de los Cirpetanos ano quinipntos y nucve. 
Kbora cs Talavera. 



I4i vuuowck us 

lliNirU^GettlefcOtqiiieo hayt lidopiiesto en su 
kigar no eoncuerdan los totorea; los mas afirman 
que el mismo Tlieodorico, ostrogoilo, sellamd de aUi 
adelante rey de los visogodos. Gonforroa con esto que 
los conciUosde los obispos, qae por este tiempo se 
iQvieron en Espana , ponen al principio el nombre de 
Tbeodorico y tambien el ano de su reinado. Otros 
son de parecer que A Gesaleyco sucedid Amalarico, y 
que Tbeodorico solamente fue tutor y gobernadoren 
logar de su uieto. Desto por^bemarelreino a su 
toluntad, y estar apoderado de todas las rentas rea- 
les de Espana para mantener las corapaiilas de guar- 
nlcion aside Tsogodoscomode ostroffodos<|ueienia| 
procedid la opinion que bace rey i Tneodorico. Nos- 
otros no queremos interponer nuestro parecer en e&- 
te case: «J lector por si lo podr^ determinar, conside- 
radas las raaones que por fa una y por la otra parte 
militan. Lo que escritores espa&oles atirman sin tes- 
tinonio de algun eseritor fbrastero no nos contents , 
OS i saber que Tbeodorico vino en Espana ; porque 
{c6mo se puede creer que Casiodoro y otros que es- 
cribieron por menudo his cosas de Tbeodorico, bay an 
pasado en sileocio Jornada tan meoiorable ? Mucbo 
mas se debe contar entre bis eonsejai de las viejas, 
dado que don Lucas de Tuy lo atestigua , baberse ca- 
iado ep Toledo con mujor de la antigua aangre de los 
espanoles, y que vencido por sus ruegos \*y& restiluyd 
en an antigua libertad. Deniis desto auaden qued^* 
le casamiento nacidSeveriano, padre de San Leaodro 
y San Isidore: dicbosque ni eencuerdan con la ?er- 
dad, ni vienen bien £on la razonde los tiempos. 

Lo que se averigua es que Theudio , d como otros 
dicen Tbeudis , que fue antes |)aje de lanza de Tbeo^ 
dorico , al prosente por beneOcio del mismo seencar- 
ffd de gobemar la tierna edad de aquel mozo, y sos- 
tener d peso del reino y de todo el gobierno: escalon 
por dondo vUio despues i aer rey. Faera desto Euta- 
rico , mozo de la real sangre de los Amalo^ 'ue desde 
Espana llamado por Tbodorico con esperanza de be- 
r«dar el reino de Italia , por casaHe como le cas4^ con 
BU bija Amalasuinta. Era Eularico.oslrogodode na- 
eion, y halidseen la batalla Catalaunica (I); su abue- 
le foe VeremundOybyode Turismuodo, de la sangre 
y aleuoa de los Ainalos : Turismundo desde Scitiiia 
vine A Espana, siendo rey Tbeodorico , sucesor de 
Waiila:deste fue btjo Witerice y nieto Eutarico. Lue- 
go que Head i Italia, Tbeodorico demdsdesuuobleza 
agmddse oe su ingenio y condicion, y asi le escogid 
per yerno. Lss bodas se celebraron con aderezos y 
llealas reoles el anode 5 45, el cual ano pasado » sien«- 
do cdnsules Tbeodorico y Pedro , en Espana se tuvo 
«n conciKo en Tarragona aseis de noviembre (2). En 
este concilio se baUa la primera vez becha mencion 
de roonges entre las memorias de Espana. Maiiddsc 
que b fiesta del domingu (a fuer y A la manera de los 
nebreofi), se comenziise desde el sabado en la tarde. 
De aquf procedid la costurabre de les espanoles que 
comunneute tieneu la iiocbe del sabado por parte de 
fiesta^ y la buelgan. Firroaron en el concilio Hectnr; 
metropolitano cartaginense, que aunque irastadaila 

(i) No 68 verosimil . porque, segao Casiodoro, Eatarico 
se cai^ coo la bija de Tbeodorico eo el consulado de Antonio 
y Floreocio qoe correspoode il auo 515 , y ia batalla se di6 
«n 451 : tea sopooiendo que tuvieit eotonces catorce 6 diez 
y seii auoB, results que deberia haberse caaado I los seteata 
A ocbenta. 

(i) Se celebrd el auo 516 y asistieron i ^1 dies obispoe, 
qoe hicierdn entre otroa cinooes los siguieotes : 

Que se arroje de la clerecU al que se ocupa en comprar 
btrato y vender caro. 

Que se arroje de la Islesia i los lectoret y porteros que vi- 
van coo so mujer sienoo adulters. 

Que se deponga i los cl^rigos que siendo jueces reciban 
regalos por las seutencias que dieren , como sudco bacer los 
scculares. • 



naa^AB r mho. 

aqueiladigniiMd ToMo» eomode son^fedlp^le* 

davia aqueUos obispo« continuaban aquet titulo, y 
antes d41 firmd Joan Tarraconense y ninio Enipu« 
ritaao. 

El ano qoe sesiguid luego despues, qa» fae fl 
de 517 del nacimiento de Gristo , se celebroel eooci- 
lio Geruodense (3) en Girona. En dl conformed la 
costumbre de Francia, donde Mamerco ebispo dir 
YIena porque rabiaban los lobos para aplacar a Dios, 
invento las letanias, ordenaron los padres que en Es- 
pana se biciese lo mismo despues de Pentecost^, 
pascua de E^piritu Santo, y tambien el mes de no- 
viembre. Asimismo Ormisa pontifice por estos Ueo- 
pos gobemaba la I^Ma romana : eacribid asi en 
particular i iuan obispo , conviene 4 saber Tamco- 
neose* presidenle en estos dos concilios, c^mo ta»- 
bien en comun & todos los obispos de Espana ana 
carta en que manda que eo la metrdpoli por lo menos 
cada ano se bagan (MMicitios de obispos: ca los anti- 
guos estaban muy persuadidos que consistia la salui 
de las iglesias en esto , por ser miiy 4 propdaito para 
apretar la severidad de la disciplina , que por culpa 
delosbombres sesuele muchas voces aflojar. Hay 
ademis dealo carta de Hormisda para Salustto, obispo 
de SeviUa, en que le bace su vicario para concertar 
las diferencias que resultaban entre ioa obispos de U 
Espana citerior , sin perjudicar i>or tanto i los privi- 
legios y derecbos de los inetropalitaoos. Por esta cau- 
sa , y porque Amalarico puso la silla real (4) y por la 
mayor parte resididen Sevilla, los obispos de aqaella 
ciudad aicanzaroo autoridad que competia con bi dc 
Jos primados, como queda ya apuntado. 

Muerto Hormisda, en tiempo de su suceaor que 
fue Juan el primero de aquel nombre , que eli^neroa 
adoce de agosto del aiio ae 523,se tuyieron en Espa- 
na dos concilios de obispos , el uuo en Lerida y el 
otro en Valencia (5), en que no bay otra coea digoa 

(5) A 41 asistieron el metropolitano de Tarrairona y otros 
seis obispos de la provijiciay que , adeiuas de otras disposi- 
clones , acordaroo t 

Que los eclesi4sticos desde el obiKpo basta los sobdiieonos 
no hablten eon sus mojeres, y si quieren mir eon eltos teH- 
dria ca so eompaiila una de sus hermaoos qoe pMda dar 
testiowaio de su coodacta . 

Que los cl4rigos que no estin casados no teagao oh^ es- 
traua para cuidar de su caaa , 4 oo ser que sea su uadre 4 su 
hermana. 

Que no se eleve 4 la clericata'ra al que ha tcnfdo oomerrio 
carnal eooalguna oiujer, aunque se baya caaado oon dla 
despues de muerta su mujer. 

(4) Ningon eseritor tie aqael tiempo trae esie beetioque, 
siendo de tanta cousidencton ^ ao hubieran eaMado scguia- 
mente. 

(5) Elcardenal Aguirre dice que se celebraron en 510: 
de BUS c4flone8 Irasladaremos algunus, como lo bemos hecho 
ya , oue dan i coooccr suHcientemeote el estado mural de 
aquelia soctedad y en particular de la clereria. 

Los que cometen adulterio bagan siete a&iis penitencia , y 
si son cl4r:gos seau privados de las funeioncs de su drdeo para 
siempre, y despues de siete aiios podr4n solamente raolar 
en el coro. Los ({ue hacen perecer los niuOs concebidos 4 ua- 
cidos de adultfrio , y los que dan drogas 6 (jociooes para co- 
meter estos crimeuei dettstabies, uo recitian la cumuuiga si 
no en l:i muerle. 

Los que Tiven en el ioceslo (K) e8t4n en la Igl<^ia si no el 
tiempo que est4n los catecumenos, y que niugun criitiano 
coma fou ellos. 

Si los que sirven al altar caen eon frsgilldad en el peeado 
dc incootincneia, y despues dan sermles de arrepentimiento, 
el obi^ipo podr4 restabiecertos en su oficio, pero no prooio- 
verlos i las drdenes superiores ; y si recaen, que seao sepa- 
rados de la comunion hatta la muerte. 

Que aean escomulgados los que violan una vinda que ha 
Hecho vote de continencta 6 una religiosa ; y si la reltgiusa 
no se separa del qoe la ba violadoqoe sea esoomulgada. 

Los el4rigos que maltratan 4 sus esclaros d^los saeao de 
las iglesias^ scan privados de so diguidad basts que hayan 
hecho penitencia. 

Que los cl4rigos quo tieoeo familiariJad coo miijeres es- 



HlSraillA DE ESPAftA 



i43i 



4e memoria mo q[«« ea «l de L6rida m haee meocion 
de Abad y de Arcediano. AlgHnos pieinaD se celebrd 
«o este tiempo el concilio de Zaingoza que and^ Tdl- 
^rmeote en los libros de los conctlfos, sin que haya 
para ello ni argvmento (pe coDvenza , di conjetura 
bastante per no teiier aenalado ni tiempo eaaodo se 
celebr6y Di c6nsuies. Vedt^se, empero en ^1 que nin- 
guDo temase nmnbre de doctor sioo conforroe at 6r- 
den de d^recbo : asfnnismo se roaodd que do se diese 
el vela A las ^rgeoes antes de ser de cuarenta enos, 
reoovando en esto los decretqs de Leoo Magno y de 
otros pontifices y concilios. 

Muiid el pODUfice Jaan A Yeiote y siete de mayo 
ano de iraestra salvacioo de -52^ en RAvena del mat 
oior de la cAroel , ea qne Theodorico le paso ; ca en* 
soberbectde por faabersDJetado tanta8 naciones^ vol- 
vid la goer ra y amentfzas contra la Religion Gristiaoa 
y coi^tra Djos« Jastino Augusto sncesor de Auasta* 
sic , con celo de la catdlica religion en que maravillo- 
saoieiite se senalaba , mandd desterrar los arrianos 
de todo el Qrieote^ Este decreto de Justine did tantas 
pesadunibres i Theodorico (ca eotrambas naciones 
de los godes seguian la secta arfisna) que envid por 
sus enibajadores i Juan pontifice roroano y al obispo 
de Rtfena y A algunos principales del senado para 
amenazar ai emp^rador, que si no lerevocaba , el der- 
ri^aria los teniplosde fos cristiauos en Italia, y asola- 
lift la dudad de Roma y A todos los catdlicos. Hizosu 
embajada el nontifice. Festej61e mucho el empera- 
dor, ▼ honrwe magniGcameote cenforme A lo que 
pedift la razon. Gorond al eroperador de su mano; y 
dado que le persuadid revocase el edicto, melto 
despues de la embajada , fue por Theodorico encar- 
^celado por sospechar que la honra que lehicieron, se 
'enderezaba A entregarA Italia A losgriegos, y que 
era aficionado A la parte de los emperadores, Mnrid 
el santo jiontifice en la prisioq. La iglesia le tiene en 
el Dumero de los santos mtf rtires , y le hace particu-* 
lar fiesta todos los anosel mismo dia quemurid. Fue- 
rcn comprendidos en esta misma causa Simacho y 
Boecio hombres principales, que babian antes idoi 
Constantinopla con embajada. Tuvolos hasta este 
tiempo presos, en que les mandd dar la muerte. 

Siguidse en breve la venganza de Dios , porque al 
principio del mes de setiembre prdzimo el mlsmo 
Theodorico murid por juicio divmo y en venganza 
deaquellas injustas mu^rtes. Dej6 por sucesor en el 
reino de Italia A su nieto Athalarico nacido de su bi- 
ja Amaiasiunta ; de cuya flaca edad v del peso de Jas 
cosas por ser muerto ya su padre, la madre, mujer 
de 6niroo varonil,se encargd. Por la muerte de Theo- 
dorico el otro su nieto Amalarico comenzd libremen- 
te dgobemar el reino de los visogodos; desde el cual 
tiempo algunos cuentan los ahos de su reinado (i) 
ni liay mucho que hacer caso , ni mucha diferencia 
en io uno y en lo otro ; pues consta que Theodorico 
tn tanto que Al vivid, reind en Espaha sea en su 
nombre . sea en el de su nieto , y en todo se hacia su 
voluntad. Luego que Amalarico se encargd del reino 
lo primero detodo asentd paz con los reyes de Fran- 
eta , cas^udose di con una hermana dellos hija de 
Giodoveo ya difanto,qae sellamaba Crotilde. Didselc 
en dote el estado de Tolosa, que fue restituirle A los 
godos cfjtyo antes era. La paz asentada desta manera 
alterd la locurade Amalarico por esta ocasion. Era 
Crotilde dotadade una virtud singular : su madre que 
el mismo nombre tenia, la amaestrara en el culto de 
la verdadera religion. Esto fue ocasion de eiasperar 

traaas , leaa privadoa de las fundones de so miaifiterio si no 
Bc abstienen despues de haber atdo amooestados una 6 dos 
▼eces. 

(t) Suelen contarse 6 desde qae Theodorico, rey de los 
ostrogodos le eotreg6 el reino, que fue el aoo522, 6 desde 
que, muerto Theodorieo, quedo dueno absolulo, que foe 

eisae. 'I 



en gran manera el Animo de so marido por ser de 
sectQ arriano. El vulgo cuando iba A los temples det 
los catdlioos la decian afrentas, la ultrajaban , y leti- 
raban cosas sucias : disimulaba el rey en esto , y auv 
cuando volvia la recebia con gesto torcido y &irado: 
A los deiiuestos y soltura de la lengua anadia golpes 
y cardeuales, tanto que le hacia miiohas veoes saltar 
lasungre. * 

Sufrid elia esta vida tan Aspera por mueho tiempo 
con grande eoustancia. Conuaba con so paciencia y 
ejercicios de piedad ablandar algun tiempo y gaoar 
eix^uel animo de su marido. Mas (iltimamente per- 
dida la esperanza y quebrantado su Animo oon los 
males tratamfeotos que la baoia , esbribid unii carta 
A so hermano el rey ChUdebertci , y con ella le eqvid 
juntaraente un lieozo banado en su misma aangre. 
AvisAbale de las desventuras que dies y noches pasa* 
ba : pedfale que favoreciese a su hermana que mu^ 
cho bmaba , antes quo de todo punto le consumieaen 
el lloro y lAgnmas que vida tan amarga le cansaba: 
con el largo silencio hasta entonces hamadisimulado* 
tantas ibjurias ; esperando que la muerte daria fin A 
tantos trabajos {lo que ojalA sucedlera antes que ver- 
se puesta en aquella necesidad de revolver sus her- 
manos con su marido) A lo menos esperaba(|ue mu- 
daria aquel hombre la condicion y se trocana ; pero 
que todo sucedia al rev^s, ca unas injuries se traba- 
ban de otras, y de cada dia le daba mas triste y des- 
venturada vida : los regales y caricias reoompensaba 
con crueldad ^iasbuenas obras con que muchas vo- 
ces se amansan las fieras, trocaba en fiereza : quB 
todo esto le venia no por otra causa, sine por perse- 
verar constantemente y tener firme en la religion de 
sus mayores y que su madre dulcisima le ensenara: 
sacudie^en aquel yugo tan grave y tirdnico que con 
voz de casamiento pusieron sobre sus espaldas , pu-> 
siesen los ojos en Dios. que esperaba no faltaria A 
tan justa querella y tao buena demand|BL ': que Amala- 
rico no era hombre, sino deb^o de figure humana 
una bestia fiera^ compuesto de crueldud y soberbia 

Jf de todos los males : sico creian A sus palabras, por 
menos les moviese la vista de su sangre, que suele 
embravecer los toros y leooes : si poir el deudo no se 
movian , el respeto de la humanidad los despertase, 
pues en ninguna cosa los reyes mas semejan A Dios 

Sue en levantar A los caidos y iojustaroente maltrata- 
os , mayormente si son mujeres nacidas de sangre 
real , y desde su primers edad cria4as con mejores 
esperanzas. 

rA reino de los francos estaba en esta sazon divi- 
dido entre los hijos del rey Giodoveo en esta forma: 
Ghiidfebertoera senor de Paris, Glotario de Soessons, 
Glodomiro de Orliens, 6 Theodorico obedecian los 
de Metz de Lorena : todos se llamaban reyes. Estos 
corao tuviesen compasion de la desventura de Crotil- 
de su hermana , y encendidos por esta causa en fu- 
ror contra el Visogodo y contra la injusticia que le 
hacia , jontaron sus fuerzas y movieron en busca del 
enemigo. HallAbase Amalarico desapercibido , y en 
el negocio culpado : la conciencia de sus maldades le 
atomorizaba : determiod ponerse en huida. Pudiera 
escapar y salvarse, sino que ciegoporcastigo de Dios 
con fa codicia de laspiedras preciosas que dejaba en 
sus tesoros , volvid de priesa A la ciudad, que se en- 
tiende fue Barcelona. Quita la divina venganza el se- 
so A los que quierc derribar ;, y asf fue que como la 
ciudad fuese ya entrada, y esluviese en poder de los 
francos , Amalarico sin saber qu6 hacerse , quiso re- 
tirarseA sagrado y valerse de un templo de la religion 
catdlica que 61 hat>ia violado pen tantas injurias. No 
le valid , ca en el mismo camino perecid pasado do 
un bole de k lanza de un soldado. San Isiaoro escri- 
be que Amalarico fue muerto en Narbona, y que se 
did alllla batalla. Nosotros tenemos por mas cierta 
la opiuioD y autoridad de'Gregorio Turonense , qua 



141 MULIOTEC* OE 

rufl algun taUlo mas antiguo , y refiere el caso coma , 
na^li paeito. 

AdoD Vi«aen>e dice que los francos dtacarneroa 
por toda Eapaiia en prcisccucion de la Tictoria, v que 
echaroQ por el soelo despues de lar^ c«rco i Tole- 
do , ciudad puesta en medio de Espuna , y de usieuta 
muj fuerte. Auade que ganaron muchos otros pae~ 
blof 1 ciudadee con el mismo curso de la victoria. 
Procopio dice qae quiUron tada la Gallia G6tica i 
lot godoe : el sileacio en esta parte de loi olroa escri- 
toiu hace qua do se pueda porier eslo por dierto, y 
porqae coihU que las reye* siguiHites de los visogth- 
dos ettendian su iraperio y jurisdiccion ea ia Gallia 
tusta d rio RhMBDo.CaDSla otrosi que AmalasiuDlB 
dOMUM de h muerle de Tbeodorico au ^adre M la 
Proenu i Theodoberto hijo de Theodorico, rey de 
Loraua ya difunto , y eito porque los francos no lle- 
■naea mal el poseer los ostrosodos alguna parte en 
' la Gallia ; lo deinds dej6 i los Tisegodos coDlenU con 
el imperio de Italia. Lomas cierto queCliUdebertoae 



GAs*AK 1 aoiG. 

apodeni de los teaoros de Analarieo, edln lo« cnales 
l)alI6 tfrnameatOB de la Tglesia , que eran de oro . y 
que recobrada Eu hermana, ae *olvi6 Aiu tierrt. Ha- 
nd Airalarico ana del Seucr de 531 : imo6 einco 
anos, liien que si qaeremos tomar el principio de su 
reioado desde la muerle de Gesalico ,. bsbremos de 
coofesar que tuvo el imperio veinte anas. Crotilde 
su mujer m[iri6 fa el mismo Tiaje. Un cierto antor 
dice que la antigua Abdera Tue reedlGbada por Ama- 
larico roa nombre de Almeria (1), que ei apellido 
algo semejaote asl al del rey , como al antigao qua 
tenia. 

Tambien ea averiguado que el aho quioto del ni- 
110 de Amalerico se celebrd el coDcilio Toledaiw se- 

S undo por sieteobispos:eDtre loa demf g fneroa N»- 
ridio Bigerreuse y Justo Urgelitano. Handdse en 
aquelcoticiJiD que los raoios que por voluotad y ti>> 
lo de sus padres se racibian y entraban en los cole- 
gios oclesidsticos , y los ordeoaban de ia prlmera ton- 
sura de clirigos , cuaodo vjaiesea i la edad de diez 




Procer j optlntic (cdo. 



yocbo alios, en pOblico les prpgunl^see si querian 
guardar castidfld : si consiDtlesen y yinteseo ea ello, 
que de alll adelaute no pudiesea dejada su proresion 
enlazarseen lasatadurasdelmalrinionio;sicoconsin- 
tfesen , tuviesen liberUd de casarse : mas si los tales 
TflDidoi & mayor edad , con voiuntau de sus mujeres 

Jnisiesenapartarse toda via de su comunicacion, pu- 
iesen ser ordenados de iJrden socro. Yerran los que 
por ocasion deste decrelo piensan le que ao fue, que 
loB sacerdotes espaiioles por este tiempo se cassban. 
Pregjdid en este coacilio uontano preltidode Tiledo, 
y metropolilano de la primera silla de la provfucia 
Cartaginease. Ildllaiise dos cartas dc Hautano, la 
una i los ciudedaaos de Palencia , la otra & Torlbio 
moDge, en que como metropolilano dice le incumtiia 
el cuidadode la ciudadde Palencia, yque porcier- 



las razones queria que al obispo de aquella citidtd 
cfiluvicsen sujetas Coca y BrilBl?o. 

Sau IlderoDso en el libro que escribid de las claros 
vnroaes de Espana , hace mencion de estas cartas , y 
dice corria muy grau fama qqe Montano siendo ecu- 
sado de deshouestidad , para muestra de su iuocen- 
era tuvo en el seno ascuas virasen tanto que decit 
la misa, sin que las vestiduras se queniasen, ni sin 
que se G^agase el fuepo. Deste priacipia parece que 
tuvo origaa en Espana aquella coatumbre gene- 

{)) Si et njevo nonbre scdificon tal moliro.iletenios 
rcrbaiar que liubiese sJJo deslruida ta aatigua Attdera [>or 
cuinto ea cl eoacilio Hispalcnse cetebrado en cl auo 390 asis- 
i\6 y Brniu «l obiipo abderilaho, m 1 -saber, aeteata y tm 
aiioj (tespne* de la muerte de Amalarico. 



nlnwnte recdtidi ea otros tiempoi , y delta divenas 
Tscei M trala en 1m lew de los godoe , paro contra- 
rn i las ttivius, de la coin|)urgaciaii vulgar para 
deaeargana debiirt09,adaltanoB j oUoa dditoi coaa- 
doialgaoosseleaimpoiiiaD. (lactase delta manera 
y por este drdan. Bl reo primenmaate se confesaba 
detiiBpMad(»:eiKQDdiaD on hierro 6 traian un va- 
ude agaa hlrtiesdo: bendecia el bierro 6 agua un 
saewdote deapoei de dicba su miu: el que tocado el 
Itierro 6 bebiaael agui, aacapaba del peltgro, era da- 
do por libra de la wiapacha 6 inramia que le carga- 
bia. Ui6se eala coatumbre no solo eutre los godos, 
siaa tambien fae eabblocida por leyes de \oa otros 
reyes do Bspana y de las demas naciooes que teaian 
el nombre ctiatiaDO, baita Unto que Uonorico HI 
ponUBc* romano, trasdeotos y ciaciienla anoa hi, 
coDooB ley qaa biu an aste prop<t8ito, reToc6 de to- 
do pDDlo este genera de compurgacioa tuI^bt. 

Flofocieroii por eatos tiempot en Espana cuatro 
hermaoos, daros por losestudios de la sabiduria y 
DOT la digaidad episcopal qua ludoa tuTJcroD. Estos 
faeroo lusto Ui^ilaoo, cuya declaraciou y e«pou- 



cioQ sobre los cdnUcos anda : JoEtiDiano otMspo Va- 
lentino, este compaso un libro on que declara cinco 
cuestiones i 6] propuestai por uo cicrto ilamado 
Huatico, es 6, saber del Esplntu Santo, de los bono- 
siacat que por otro nombre eran ptiotinianoii , de le 
rriDioad, y que el bautismo cristiauo no se tia de 
ilerar.yqae diGere del bautismo de-Sau Juan: el 
tercero fue Nebridio obiapo Agatense, vivid en la Ga- 
llia Gdthica: el cuarto fue Blpidio.del cual no se ssbe 
doode fue obispo. Fuera destoa vivi6 en esta era 
Aprigio obispo d« Beja en Portugal , famoso nor los 
comantartos que escribi6 sobre el Apocalipsl (que 
hemoa viito) y claro por el tealimonio del munio San 
Isidoro. 

CAPiruLO vm. 

De los reyes Theudis y Thendiselo 

Ponlamuarte de Ainalarico, como quier que uo 
tuvieaa bijos, falt6 de todo panto la atcuna de los re- 
yes visigodos, y eireino vino £ pararenTbeudisde 
nacion ostrogodo. Los principolos do \m viaigodos 




HMrtt it TIh'UJis. 



procuraron que [ueae su rey por ser escelente en las 
arteidelaguerraydela paz, y por la esperiencia 
de coaas que tenia y su singular prudencia ; dernds 
que liabia ganado la valuntad de mucbos en ti tiem- 
po de su gobianio oue tuvo en la nteoor edad de 
Amalarico , y mandif sobre ta repiiblica i su volun- 
tad. Su muier por ser persona muy poderosa, y de lo 
mas noble oe Espaik , le trajo en dote un estado de 
que se pi>dtan armar dos mil combatientes. Todo es- 
to fue coma escaloa para que en este tiempo alcan- 
zase el reino. El rey Theodi)rico osirogodo con el cui- 
dado en qua le ponian las cosas de su nieto, tratd 

TOXO t. 



los aaos pesados de baser que Theudis volviese & 
Italia con muestras de querer honrarle ; pero 6[ eii- 
tendido este artlficio , procurd con todo cuidado di 
vertirlo. En el tiempo que rein6Tbeudis en Espana, 
se mnd6 en Bona la forma de gobernar la repiiblica, 
porque se quitd ol nombre y poder de los cdnsules el 
uno de 541 , en que Itasilia'llamado lunior sin com- 
paoero fue el poslrero que tuvo el consulado (<). 

(1) Algunos cdDsulea que despues ie6\ seencuentnn ao 
se creaban aanalineale sino por stsnna ocasfon estraardi- 
naria. 



Ii6 



BIBLIOTECA DB G\SPAR T ROIG, 



El ano siauicnte Childeborlo rey de los francos y 
Clotario su nermano por no estar del todo satisfechos 
con la venganza pasada lornaron d hacer guerra A 
Espana; y despues que por todas partes talaron la 
provinciaTurraconense, pusieron cerco sobre Zara- 
goza. Los ciudadanos en aquel peligro hicieron re- 
curso A San Vicente m&rtir, & quien tenian por patron: 
los varones enlatados , las mojeres sueltos los cabe- 
il08 , y cubiertas con ceniza andaban en procesion 
todoB los dias alrededor de los muros de la ciadad, 
en que Hevaban la tunica de San Vicente, con lacual 
y con Idgrimas imploraban la ayuda del cielo. Childe- 
oerto pens6 al principio qae aquel Uoro femenil era 
i prop6stto de alguaas eocantaciones y hechicerias 
que hacian : despues sabida la verdad de uno ^ue 
prendieron , y con recelo de algun castigo del cielo 
por este respeta si pasaba adelante, templ6su sana y 
ces6 de liacerles mas agravio. Di^ronle los ciudada- 
nos d su instanciala vestidura 6 orariode San Vicen- 
te : 61 como si Tueran grandes despojos de los enemi 
gos la lle?6 d Paris , dond«) ediQc6 un tempio en el 
arrabal en nombre de este Santo , que al prescnte se 
llama de San German, y es d manera de alcdzar con 
foso y con adarves, sus troneras y traviesas, apartado 
de los demis edificios. Fuelo esta rica joya agradable, 
asf por la devocion que 61 tenia al m^rtir , como por 
la venganza que con esto parecia tomar de las inju - 
Has pasadas, y porque servlria esta prenda en ade- 
lante como de memoria dc la victoria que ganaron. 
Si bien, como Isiiloro escribe, los francos d la ?uelta 
se vieron en estremo peligro por estar apoderado 
Thcudiselo con parte de los godos de las hoces, es- 
trechuras y pasos dc los Pirineos. 

El rey Tlieudis i causa de tener menos fuerzas , y 
por estar dcsapercibido de todas las cosas , temia en 
lugar abierto prescntar la batalla. ypretendia con 
aquella ventaja de lugar por medio de Theudiselo 
aproYCcharse de sus contrarios. Sucedi6 como pen- 
saba, que los francos fueronen aquellas estrechuras 
cercados por todas partes » maltratados y destrozados 
en tanto grado, que compradas las treguas & dinero, 
apenasdltimamentecon voluntad de Theudiselo pu- 
dieron encumbrar aquellos montes y salir & campo 
raso. A esta guerra se sigui6 una peste con que innu- 
merables hombres en espacio de dos aRos , que fue 
el tieropo que dur6 este mal, perecieron en Espana. 
Tlieudis con deseo da satisfacerse de la afrenta rece- 
bida 6 por pretender con alguna notable empresa 
estender la fama de su nombre , 6 lo que mas creo, 
por ayudar d los vandalos , que ya de tiempo atras 
corrian peligro deperder el imperio de Africa, pasado 
el estrecho puso cerco A Geuta , ciudad que estd en 
frente de Espana A la entrada del estrectio , donde 
como por guardar el dia del domingo cesase el com- 
bate , con una repentina salida que los cercados hi- 
cieron, rccibi6 niuy grande daiio. Los que estaban 
en los real^<i, sin faltar uno faeron muertos: el rey 
con parte del ejdrcito se salvd en la armada oue tenia 
en el mar, y le fue forzoso volver A Espana. Esto su- 
cedi6 en el mismo tiempo que Belisario por mandado 
de Jttstiniano , emperador que era de las provincias 
de Oriente, quit6 Africa A los vdndalos (1), cuyos 
senores fueran por espacio de cien anos. 

En la prosecucion desta guerra 6ucedi6 un caso 
notable. Fuscia y Gotbio fueron por Gilimer, rey de 
los vdndalos, enviados con embajada A Theudis j^ara 
pedirle socorro. Tardaron mucho en la navegacion, 
tanto quelleg6 antes que ellos la nueva de |o que 
pasaba, y los que ?enian en una nave de Africa, co> 
mo testigos de vista avisaron de un gran lloro y tra- 

(1) Mariana confande el tiempo de los sacesos, porque 
Theudis tiie A sitiar A Ceuta el aoo 548 se^o San Isidore, 
y poeo despues muri6 ; y Belisario se ipoder6 del Africa y 
destniyd el imperio de los vdodalos en 551. 



bajo de Africa, que Cartago era tomada, el rey de los 
vdndalos Gilimer preso, y el reino de los vandalos 
acabado. Los embajadores no sabian desto nada: 
preguntados po» el rey Theudis en qu6 estado que- 
daban las cosas de Gilimer, respondierou queen roujr 
bueno. Fugles mandado que sin terdanza volviesen 
A Africa, y que allf esperasen la respuesta de todo lo 
que pedian. Eltos sospechosos que el rey estaba to- 
mado del vino por liaberlos festcjado con ua gran 
convite en que largamente se bebid , el dia siguiente 
tornaron A referir su embajada. Como les fuese res- 
pondido lo mismo , cayeron en la cuenta del mal y 
dano sucedido; y tuvieron por cierto que (mal peca- 
do) el reino de los vandalos era destruido, y Africa 
reducida al poderio del imperio romano. Volvieron a 
Africa, y presos no lejos de Garta^o por los solda- 
dos romanos , dieron noticia A Belisario de todo lo 
que pas&ran. 

Despues desto vinieron nuevas de Italia que por el 
esfuerzoprimeramente de Belisario, despues de Nar- 
sete , que le sucedi6 en el cargo de general por cl 
imperio , el reino de los godos quedaoa desheclio, 
vencidos en batalla y muertos Theodato, Vitiges, II- 
debaldo , Ardarico , Totila y Teya , todos por drden 
reycs de Italia despues de Theodorico. Con esto la 
republica romana , como juntados en un cuerpo to- 
dos sus miembros antes destrozados , despues de 
largo tiempo comenzaba A reduclrse en su antigu i 
dignidad y resplandor en tiempo y por el valor dri 
emperador Justiniano ; en cuyo imperio tuvieron 
fuerzas las armas contra los estrahos, bien asE como 
cl consejo y prudcncia en su casa. En lo que mas se 
senaM fue que con ayuda priocipalmente del jure- 
consulto Treboniano nizo reducir la mucliedumbre 
de leyes , que andaban derramadas casi en dos mil li- 
bros, con buen 6rden A pocos volumenes. Lo primero 
que se compuso, fue el codigo ft ejemplodel de Theodo- 
sio: despues la InstitutayDigestos: diligencia quele 
acarred asf bien como cualquiera otra cosa que hi- 
ciese, gran renombre y fama. 

Por el mismo tiempo los arrianos dieron la muerlc 
en Marsella A San Laureano, varon admirable , hun- 
garo de nacion , y que en Milan se orden6 de sacer- 
dote. Perseguia en aquella ciudad la secta arriana 
con grande libertad. Pretendi6 darle la muerte el rey 
Totila que A la sazon era rey de Italia: huyd nor es- 
capafde aquel peligro sin parar hasta llegarft Sevilla: 
alii di6 tales muestras de su virtud , (j(ue despues de 
la muerte de Maximo le eligieron enobispode aquella 
ciudad. flacia grandes dijigencias Totila para darle 
la muerte. Amonestdle en suehos Dios del peligro 

aue corria : embarc6se en una nave para Ir d Roma, 
lefieren que eh aquel cammo di6 la vista ft un clego, 
y que Ilegado ft Roma , el pontifice le bizo mucha 
honra. Desde ft poco did la vuelta ft Marsella, ciudad 
que en este tiempo estaba en poder de los romanos: 
alii finalmente los arrianos le dieron la muerte. El 
obispo de Arl^s procur6 que su cuerpo fuese sepul- 
tado en Besiers de Francia. La cabeza Uevaron ft Se- 
villa, y con su llegada aquella ciudad qued6 luego 
libre ae la hambre y de la peste ({ue padecia, segun 
que ftl mismo ft su partida profetiz6 que sucederia. 

Sigui6se tras esto en breve la muerte de Theudis, 
que fue el afio de Gristo de 548 : tuvo el reino por 
espacio de diez y siete anos y cinco meses. Un cierto 
hombre, no se sabe por qu6 causa, se rcsolvid de ma- 
tar al rey 6 morir en la demanda. Para salir con esto 
fingid y aaba muestras de estar Joco. DejftroQieentrar 
do estaba el rey : embisti6 con 61 y metidle una es- 
pada por el cuerpo. En este postrer trance conoci5 el 
rey y confess ser aquella justa venganza de Dios por 
cierta muerte que 61 enotro tiempo di6 ft un su capi- 
tan , dcbnjo cuya bandera en su mocedad militaba y 
le tenia jurada fldelidad. L1eg5 ft tanto su codlricion 
que mandd ft los que presentes estaban no hiciesen 



HISTORI.% DE ESMNA. 



Ii7 



ftlguu mal i su matador. Bste ejumplo de benignidad 
entre los otrod males que luvo, se poede alabar en 4a 
vida 7 noaerta deste priocipe, jbdIo cod <]ue permiti6 
i los Obispo^ catdUcofl , si Dieo era de dirersa sects, 
Qoesejontasen eo Toledo j liiciesea eoaeilio para 
determmar lo que les pareciese acerca de k fe y de lo 
tocanteA lareu^on. 

Goberaaba la iglesia Romana dospues de iuan el 
Segonday de Agapito ydeSilberioel pontifice Vigi- 
Ho, eo cuyotiempo muerto Tbendis, Tbeudiselo por 
su faleotia ( de que ^6 muestra en la guerre de los 
fraaeos) y por la nobleza de di linaje » que era hijo de 
ana hsraianffde Totilareyde los oslrogodos, por vo* 
to de los priocipales soceidid y fue becbo rey de los 
Tisigodos. Los principios de su reinado , y las espe* 
ransas que d^i tenian por su valentia en las armas, 
en bre? e se escurecieroa y trocaron for derramarse 
eo deshonestidad. Mncbosde los suyos, procudindo- 
lo^l foeron rouertos de seereto, A otrt^s ievantaron 
fatsos testimonios y condenaron en joicio; todo A 
propdsito de toroalles sus mujeres para bartar su iu- 
joria. Por esta eaosa fue de tal maaera aborrecido, y 
incunid en desgraeiadei pueblo yde los principales, 
oae se conjurah>n contra M y le mataron. En tiempo 
(ie Tbeudiselo se decia comunmentequeen nn lugar 
cercjt de Seviila , que boy se Hama Osseto , y Plinio le 
Ihuna Osset , en ua templo de los romanos y cat6Ucos 
(asi hasta los mismos arrianos para hacer dJferencia 
los Uamaban) las fuentes del bautismo> aunque cer- 
radas nor e^ obispo en presencia del pueblo y selladas 
con diligencia^ el juetes de la semana santa (que por 
traer i la memoria los tormentos que padecio Gristo, 
se llama tarobien la semana grande ) luego el s&bado 
siguiente cada un aiioacostumbraban ihenchirse de 
Hgoa sin qne nadie supiese de donde aquel agua pro- 
cedia o manaba. 

El rey Tbeudiselo , mo^ido por la fama de estemi* 
lagro, y por sospecha que era engano , ca ere 61 de 
secta amano , como una y oira yez pusiese guardas, 
7 sin embargo las fuentes se bincbesen, mand6 que 
alderredor del templo, porque no Tiniese el agua 
ocultamente encanada , se tirase un foso de veinte y 
cioco pies en ancbo y utros tantos en alto. En esta 
obra estaba ocupado cuando los suyos se hermana* 
ron coQtre dl 7 le dieroa la muerte. Este milagro de 
las fuentes, como lo refiere San Isidore Pascndsio, 
obispo, en una carta que escnbii i San Leon el Mag* 
DO, dice queaconteciaen Sicilia* Puedeser que como 
es ordtnario, trastrocadas las cosas por la fama , hi 
que sucedia en una provincia, se atribu7e8e a otra. 
Lo que en este case es mas jde maraviliar que San Isi- 
doro uo liaya hecho mencion alguna de milagro tan 
ilastre , y que conforme ^lo dicho sucedid en Espana 
casi ea su tnituno tiempo, mayormeate qqe refiere lo 
aae liemos dicho del milagro de Sicilia. La muerte 
deste rey pas6 en esta manere : en Seviila acometie- 
roB los coQJurados la casa roal , y al tiempo que yan- 
taba , le dleron la muerte. Rein6 diez y ocho mescs y 
troce diss. £1 reiuode los fruncos, que por muerte de 
los otros re7e8 de Francia se juntara en Glotario, 
muerto ^1 , se diridid en esta misma sazpn eo coatro 
partes entre cuatro hijos que dejd : lo de Paris se 
did ^ Chereberto ^ lo de Metz v Lorena i Siglberto, lo 
de Soessons d Chilperico , lo ac Orlieas tu?o Guotra- 
no: todas estas fueron ciudades reales, y ellos se llu- 
maron reyes. 

CAPITULO IX. 
De los reyes Agtla y Atbanagildo. 

Em lugar de Tbeudiselo por eleccion do los princl- 
pales sucedid en el roino Agila. Goberod los godos 
cioco anos y tres meses: fue Irabajado de adversos 
sucesos , que se continuaron basta el fin desu vlda. 
A los principios puso un cerco muy apretado y de 

TOMO 1. 



mucho tiempo sobre la ciudad de Cdrdoba que no le 
queria obedecer. Los cercados al hnproviaonicieron 
una salida . en aue le desbarotaron con muerte desu 
hijo y p^niida de olros mncbos de los suyos y del ba- 

gje. CSon esto alzdjel cerco y no par6 hasta Mdrida. 
»doci6seen estejdesastreelpoderiodel mdrtir Ascis- 
ck) 2 cnyo templo que estaba ceroa de Gdrdoba , 61 
habia profanado , ca metid en 61 sus caballos : asi se 
persuadja el piieblo que era castigo del cielo y pens 
de aquel desacato por la devodon que al mdrtir te- 
nian. Y San Isidore escribe que conoo por aquella 
afrenta j roves comenzase i ser despreeiado, no pa- 
rd el dano en esto; y es ordinario aue en pos de la 
fortuna va el favor y disfavor de los noralMres. Aizdse 
pnes contra 61 Atbanagildo, y pare mas fortificarse 
con una embajada gue envid al emperador Justinia* 
no, promotid que si le acudiese y socorriese, en pago 
de la ayuda leentregaria no pequena parte de Espana 
para que voiviese 2 la obeJieucia del imperio ro- 
mano. 

Fue enviado de la Gallia Liberie Patnoio, titulo y 
uombre que antes era de nobleza, ya en este tiempo 
lo era de dignidad , inventada por Gonstantino Mag- 
no con mucbos privilegiosque le did. Entre losdemas 
uno en parUculiarera mUy notable , que tenia meior 
asiento ya» los prefectos del pretorio. Goo la venida 
de Libenosedid labatallacerea de Seviila, do en ten- 
demos fue el principio de aquella rebelion. Quedd la 
victoria por Atbanagildo , y con esto Agila fuemuer- 
to en MOfida por ks mismos principales que le se- 
guian , ano del Senor de 554. Pesdbales , es A saber, 
que con lasguerras eiviles se quebrantasen lac fuer- 
zas y perdiesen laf> riquezas de fosgodosque en tantos 
aiios se juntaran. Temian juntamente A ejemplo'y 
imitacioii de Italia y Africa, que por aquel camino lo's 
romanos no recobrasen i Espana de todo pun to. 

El mismo aiio en Gonstantmopla por diligenciadel 
emperador Jnstiniano se tuvo un concilio general de 
cient^ y setenta ycinco obispos contra mucbos que 
soguian las cofniones de Ori^enes, ajenas de la ver- 
dadera piedad. En aquel concilio(que entre los gene- 
rales es el quinto) se determind que los muertos 
podian ser descomulgados ; y al contrario de lo qua 
Origenes enseiid ,oire nielsol,ni Ia3 estrellas. ni las 
aguas que est&n score los cielos, son ciertas virtudes 
animadas y racionales. Fue tambien reprobado lo que 
Tlieodoro Mopsuesteno babia dicho, y las respuestas 
de Theodorito, y una epistola de Iba Edosseno , que 
fueron los tres capitulos sobre que despues *resuUa- 
ron grandes debates, tanto que por esta caiisa mu^ 
clios no recebian este concilio. Presidieron en este 
concilio Mena , obispo de Gonstaatinopla , y muerto 
6t, el que le sncedio que fue Eutycbfo; que Vigilio 
pontifice romano, el cual presp que fue on Roma, por 
mandado del emperador le llevaron y 6 la sazon se 
hallaba en Gonstantinopla , nunca se quiso ballar 
presented las acciones del concilio; peroconfirmd 
por sus cartas lo que los padres delerminaron y de- 
cretaroD, y eo particular se dice que el dicho ponti- 
fice condend A Origenes. Jornandes, obispo de los 
godos, coutinud la bistoria de aquella nacion hasta 
estos tiempos^ en que Atbanagildo por la muerte de 
su contrario quedd sin contradicciou por el rey de los 
godos. 

Tuvoesterey mucho que hacerportoda la vida, y 
emprendid guerras muy trabadas, en que d las voces 
le sucedid prdsneramente , A las veces al contrario; 
[lorque, olvidadode lo qne prometiera, procurd lue- 
go echar A los romanos detoda Espana , los cuales asi 
por el asiento que poco antes se tomara , como por 
i'uerza de armas estaban apoderados de una parte no 
pequena della , tanto qpe su imperio se estendia del 
un mar al otro. Tuvo de Gosuinda su mujer dos hi- 
jas, la una se llamd Galsuinda ^ que cas6 eon Ghiloe- 
ricn rey de Soessons en Francia, la otra Brunechllde 



iiS 



niDI.lOTECA DE r.AKPAR T ROir.. 



gueerala menop, ca86 con Sigiberto rey de Metz en 
orena, hermaDO de Gliilperico. £$tas dos senoras 
por dlligencia de los obispos de Francia, y por medio 
de su doctrina^ deiada la secta arriana que profesaran 
desde su tierna edad, fueron instcuidasea la religion 
cat61ica; y aun no faitu quien diga que AtbanagUdo 
de secreto seguia la religion cat61ica, dado que por 
respeto del tiempo en p6olico profesd la secla arria- 
na , por miedo (alo quese entiende^denoalterar los 
inimos desu gente. Rein5 quince anos y seismeses: 
muri6 en Toledo de su enfermedad anode 567. 114x1- 
mo Cesaraugustano dice que este rey fundd en aque- 
Ha (;iudad elmonasterio Agaliense, asi dicho de una 
alqueriaque sellamaba Agaiia, distantede San Pedro 
y San Pablo PretorieoSe docientos y cincuenta pasos 
entre Occidente y Septentrion. Yo creo se debe leer 
entre Oriente y Septentrion , por lo gue adelaote se 
dirL En Portugal cuatro leguas deGuimaranes, pue« 
bio que los antiguos llaman Idania , A la rlbera del rio 
Vicela hay unaaldea con nombre de AtbanagUdo, por 
▼entura lundada por este tiempo: en elta so ven ci- 
mientos y ruinas de ediGcios que muestran fue obra 
de godoB, muy diferente de la fdbrica romana y de la 
manera y primor que tenian los romanosen eamcar . 

Despues de la muer te de Atbanagildo se siguid una 
vacante de cinco meses; don Lucas de Tay dice de 
cinco alios y cinco meses. La caui;a fue que los prin- 
cipales de los ^odos, divididos en parcialidades y pa- 
siones , no venian de conformidad en nombrar lugiin 
particular que con fuerzas y ingenio sustentase la 
rejjdblica que se iba it caer. Poco case hacian de los 
danos p^blicos por cumplir census pasiones particu* 
lares. Gobernabaia iglesiaRomana despues de Vigilio 
y de Peiagio Juan Illdeste nombre. Los suevos i la 
misma razon » sehores que eran de Galicia , volneron 
a la cat61ica religion que antes dejaran, renundada 
la secta arriana que babian mucho favorecido, y tra- 
bajado de todas mdneras A los cat61icos en aquella 
lierra por espacio de casi cien anos. Ayud6 mucho 
para reducillos la diligencia do Hartino Dumiense: 
era hunfiaro de nacion , y con grandes peregrinado- 
nes que nizo, anduvo las provincias de Oriente, y se 
hizo muy docto y muyaventajado en el estudio delas 
divinasletras. Este insi^ne varon venido en Espana, 
di6gran muestra en Galicia desu bondad y sabiduria; 
de su erudicion la dan bastante los libros que escri- 
bid, su mucho lustre y elegancia de palabras, las 
hermosas sentencias de que estAn esmaltados. Anda 
un tratado suyo de ira , otro de humildad cristiana, 
otro de rodribus ; y 61timamente de la diferenda de 
J as cuatro virtudes cardinales : en los cuales porque 
con las muclias sentencias y agudeza del eslilo se 
liega mucho A la semejanza delde Seneca , los dos 
postreros libros andan eu algunas impresiones en 
nombre de aquel fildsofo puestos entre sus obras. 
Edified desde sus cimientos el monasterio Dumiense; 
y mudado despues en obispado , de abad Dumiense 
se llamd obispo del mismo tf tulo , y mas adelante fue 
prelado de Braga con retencion de la iglesia Dumien- 
se, queunieron con el nu^vo obispado que ledieron. 
Despues de muerto por la mucha (ama de su santi- 
dad en Galicia y en parte de la Lusitania , le tuvieron 
yiienen porsanto hasta hacerle fiesta A veintede 
marzo. 

Guaodo los suevos abrazaronla religion catdlica, 
lenian por rey A Theodomiro. Qu6 reyes despues de 
Hemismundo (de quien se habld de suso) antes de 
este tiempo bayan tenido los suevos no se sabe , ca 
las antiguas memorias y historias de aquellos tiempos 
ban faltado. La ocasion dereducirse fue esta : acaecid 
muy A propdsito gue el hiio mayor de Theodomiro que 
le habia de suceaer en el reino; estaba doliente de 
una grave enfermedad. Volaba por el muodo la fama 
de los milagros de San Martin Turonense. Envid el 
rey A su sepulcroembajadoresen romeriaparaalcan* 



zar salud parasu hiio, gue lie varon tanto peso de oro 
ypUta cuantoeca el delcuerpode aqad mozo. Gomo 
mnguna cosa se alcanzase por este medb , entendid 
su padre que diferendarse en la religion y seguir la 
secta de Arrio era la verdadera causa de no alcanzar 
de Dies lo que tanto deseaba por las oraciones deSan 
Martin. Envid nuevos embajadores , que le trigeron 
parte^el manto de que San Martin usaba en vida: en 
el entretanto el hijo alcanzd la salud deaeada ; y sin 
embargo por veto que habia hechosu padre , y coo 

2ue se obligara si alcanzase lo que deseaba y pedia A 
ios, mandd luego edificar en nombre de San Mariiti 
un temple. Algunos piensan gue este templo se hizo 
en Orense A causa que la iglesia Mayor de aquella 
ciudad se llama del nombre de San Martin. 

No|)ardenesto iadevocion del rey,antes por su di- 
ligencia los suevos se redujeron piibUcamente A la 
religion catdlica ; y para mas confirmarlos en aguella 
religton pw amonestacion de San Martin. Dumiense 
se juntd un condlio de Braga (i ) de losobispos de Ga- 
licia el ano tercero del reino de Theodomvo. En los 
actos de esteconcilio, guefu6el primero entre los Bra- 
carenses, se lee el nombre del rey Ariamiroi pexo esta 
la letraerrada. Fue esto el ano deGristo de 563. Lu- 
crecio , obispo de Braga sucesor de Profnturo , tavo 
el primer lugaf entre echo obisposqaealliseiiallaron. 
Despues d^lAndrds obispo de Padron; Martin Du- 
miense. Lucencio Gominoricense: dem^s desioa Go- 
to , Hiloerico, Timotheo y Malioto sin declarer en qu^ 
iglesias eran obispos. En aquel ooncilio confirmaron 
la religion catdlica , y reprobaron la secta de Prisci- 
liano. Veddse conforme a la costumbre antigua que 
los cuerpos de los difuntos no ,se enterrasen dentro 
de los temples. SenaMronse los t6rminos A cada una 
de las didcesisde Galicia hasta donde cada cualsees- 
tendia , como lo dice itbaci en la crdnica de los sue- 
vos , y^ndalos y godos. 

No haydudasinoque por estos tiempos hobodiver- 
sos escritores llamados ithacids 6 idacios ; y entre 
otros uno que cien anos antesdel en que vamos, escri- 
bid una historia de las cosas de Espana (2). AJgunos 
entienden que la distincioo de los t6rminos ya dicha 
se hizo ea el concilio Lucense d de Lugo, que dicen 
setuvo luego elsiguiente ano, movidos por memorias 
que hay desto en los archives de la iglesia de Lugo. 
Esto sigue don Lucas de Tuy en particular: otros se 
persuaden por razones que para elloale^n, que en- 
tre estos dos concilios hobo espacio de sdsanos; mas 
todas estas opioiones son inciertas , ni hay para que 
aproballas ni reproballas , cada uno conforme a su 
juicio les dari ei cr6dito.que le pareciere; yo roe 

(1 ) En este coDcilio , que se tuvo e) aiio 56S en el reinado 
de Tneodomiro , se dispuso : , 

Que se hagao ires partes de los bienes de It I^esu , una 
pan el obispo , olra para el ciero ,7 otra para la fiftbrtca de 
la iglesia, que estari i cargo del arcediano con obligicien de 
dar cueola al obispo. 

Que no se ha^a memoria en las obligaciones de los qne se 
ban quitado A n mismos la yida , y que no se lleven i en* 
terrar sus cuerpos cantanda Salmoe; y qne obaerven lo mis- 
mo con los que son condenados A mnerte por sas crimaaes. 

Que no se entierren los muertos dentro de Jas iffletias, 
sino fuera de ellas alrededor de sus muros, pues si las cia- 
dades tienen el privUegio de que no se pnedan enlerrar los 
muerlos en el recmlo de sus murallas, con mayor raun debe 
observarse lo miso)0 en las iglesias por el respeto que se debe 
i los cnerpos de los santos martires que estin en eUas enoer- 
rados. 

(i) Este Idacio, natural de Lamego, pas^ al Oriente al 
aao 406 siendo muyj6ven.: vueito A Espana, fue hecbo 
obispo de la cindad que entonces ae llamaba Aqua: Flavia^ 
que se cree que hoy es Chaves , el ano 427. Continud la crd- 
nica de San Gerdnimo desde el fin del reinado de Valente 
hasta el afio 3 de Anthemio . que fue el 469 de ta era cris- 
liana y el 41 de su epiaeopado. Escribe eon la mayor etacli- 
tad las oosaa de sa tiempo , aunque no deja de esur ooafuso 
en loi alkoi , lo quo tal vez debe atribuine A los eopistaa. 



mSTOIIIA 



allego i los qae sospechan , y es muy |yrobable , que 
este d^creto se hi^o primero en el concilio de Braga, 

idetpues c«nfirmd en ei de Lilgo. AVeri^ase que 
arlino ya que era prelado de Braga, envi6 ciertos 
capitolos que i\ mtsmo jttnt6 de los conciKos griegos, 
para que los tiesea los padres del concilio de Lugo. 
Tammen ea averiguado que aquella iglesia de Lugo 
por permision del rey y i su inatancia se biao metro- 
politana, que es tanto conio h«eellajirzobispQly & su 
prelado arzobispo ; si bien se ordend que la tal conce* 
sion no parase penuicio k la itflesia de Braga, antes 
por esta razon alcanzd autorioad de primado , pues 



DB ESPANA. \^^^ 

muerta sin que dejase algud hijo. £nlrd en sb lugar;' 
lamismaFredegunda. y llam^sereina. Est^^dadooue 
cOmetid mucbos delitos y maldadns , vivid muciM>. 
Fue en aquel tiempo coaocida por su desvergiienza, 
desbonestidad , lujuria y crueldad ; porque habiendo^ 
por la muerte de Gh^reberto rey de Paris, beredadu 
aquel reino Siglberto su bermano , le hiao malar por 
medio de dos bomlcianos , estando deseuidado en la 
dicha ciudad. Brunecblide espantada por el desastre 
Y muerte de so marido , y cuioadosa de su liijo Gbiide- 
nerto, eovidle i aqueUas partes de.Metz.donde tenia 
favor en la gente v ganadas las voluntades de la-pro- 
vincia; mas ella vino ^.poder de Cbilperico^ y por ^i 



porelmismocasoiequedabaporaAbditoelarzobispo . i^.^. «*««^:^« «„« o^.t 

Se Lugo , bien que en aquel tierapo la dicba iglesia fue enviada presa k Ruan t lector , a^^nfion m^e son 
no usb^este nombre de primado. "Hichos los personajes de que en este capitulo se 



primado 
En este mismo tiempo volaba por todas partes la fa- 
ma de San Milian dela Ck)guUa por su graode santidad. 
Siendo mozo se ejercitden oficio de pastor, dende se 
pas6 A la profesion de la vida monAntica. A los priaci- 
pios tttvo por maestro un monge llamado Felix : dei- 
pues con deseo de vida mas perTecta se apartd del tra-^ 



traU. 



Movido de su bermosura Meroveo, bijo mayor de 
Cbliperico, se casd con ella. Era aquel casamieuto 
ninguno por estar vedado por derecbo ei casarse cou 
la que fue mujer de su Uo. Sin embargo, pudiera al- 
canzar perdon de su padre poc baber errado como 



to de la gente. y en la soledad del monte Deslercio | mozo , si su madmlra Fredegunda no lo impidiera: 
nasd cuM'enUi anos de su vida. D%n|ii Didymio wi fue pnmcro becho fnule, y despues Umbien 



pasd cuarenbi anos de su vida. D^^ll 
obispo de Tarazona, movido de su grande lama, 
le sacd para ordenarle de presbftero, y darle como le 
di6 el ctiidado de la iglesia Btrge^ense. Impusi^ronle 
stts companeros mucbas calumnias por do uevar bien 
la sevendad de la disciplina , y de fa vida que bacia y 
ejemplo quedaba : nor esta causa renunciando aquel 
cai^o f en una capilla 6 ermita que levantd cerca de 
aquel poeblO| pasd lo demAs de su edad (que vivid 
basta ser de cien anos) ocupado en la contemplacion 
de las cosas divtnas. En aquel lugar pasd de esta vida 
y aepnltaron su cueq>o;y en el mismo, pasados mas 
de otnis cincuenta anos , por su devocion y respeto se 
levantd un monasterio desu mismo nombre en rique- 



muerCo. El mismo fin tuvo Glodoveo su hermauo me- 
nor. Preteztato obispo de Ruan, fue enviado en des- 
tierro , el carso fue hailarae