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Full text of "Revista eclesiástica del arzobispado de Buenos Aires y del obispado sufragáneo de Azul"

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THE LIBRARY 

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DEL 



Arzobispado de Buenos Aires 



Apareoe el 1^ de cada mes. 



Attende Hbi et doctrinae : insta 
in illis. Hoc enim faciens, et te tp- 
sum salvum fades, et eos qui te 
audiunt. (I ad Timoth. iv, 16.) 



^i^-irO T7-I 



Direccidn y Administracion ; Oalle Odrdoba 772 



BUENOS AIRES 
Escuela Tipogr^fica del Colegio Plo IX de Artes y Oficios. 



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Tie Library 

Ik (UTersity 

•f Texu 



Origenes del Curato de Buenos Aires ^*^ 



Lift Vicanrt forituwi — El Liconeirtdo Gabriel do I'oralta — Su aGtaaci6ii. 

Segiin era de pnictica durante el periodo iDicial de ]a colonia, lo» 
priuiero8 curas de Buenos Aires — como se habia podido no tar por va- 
rias de las referencias que dejamoB consignadas — ejercieron no 86I0 el 
ministerio que les era propio, nino que asumieron tambi^n, a un mismo 
tiempo, las funciones de vicarios foraneos en la jurisdicci^n de la ciu- 
dad (62). 

Hasta el gobierno espiritual del Dr. Lorenzo Perez del Grado (1617- 
1619) estA costunibre tuvo fuerza de ley, tocandole A ese ilustre pastor 
— segiin podemos entender — deslindar las atribuciones del cura y del 
vicario en el curato de Buenos Aires, A cuyo efeet<» ere6 la vicaria forji- 
nea autonoma, promoviendo en el caracter que los can6nes acuerdan para 
el desempeno del cargo inherente, al Licenciado Gabriel de Peralta (63). 

Con respecto A la ^poca precisa del establecimiento de esta repar- 
cicion can6nica en nuestra actual Metr6poli, nada preciso podemos con- 
*ignar, pues todos nuestros esfuerzos de investigaciiSn, encaminados A este 
tin, han resultado completamente est^riles. 

No obstante, teniendo presente que A 19 cle febrero de 1618 apa- 
rece aun en las actas del Cabildo (64) el P. Bazdn con atribuciones de 
Cara j Vicario, y que a 10 de Junio de 1620 (65) consta que ejercia ya 
su mandato el P. Gabriel de Peralta, no es diffcil presumir que la Vi- 
caria foranea bonaerense comenz6 A funcionar dentro de esta ^poca, siendo 
lo mas probable que fue instalada durante la permanencia en Buenos Aires 
ilel Obispo de la Asuncion Mons. del Grado. 

Ahoni bien : cuando el 19 de Enero de 1621, llego A esta ciudad 
el priniero de nuestros obispos, Mons. Carranza, el P. Peralta, en su ca- 
r.icter de Viojirio le liizo entrega de la sede, siendo ase8ora4lo en este 

I*) Veai»« Retisla KcltHidstiva, V, 8B9. 

<62) E« la |MitiL'i<»u presontada al g«)lRirnador Hcruandarias eii Enero de 1616 
por fl Pailro Bazaii, quo eorre a fojas 66 viiolta del libro 111 dtd Cabildo se lee : 

« Francisco Cahallero Bitzdn Cura Vicario dc esta ciudad de la Trinidad por el 
iHgigne Cahildt* ISede baeante (a) digo. » etc. 

<a) La didcedis del Paraguay estuvo vacante def^de la mncrto de Fray Roginaldo de Liz&- 
mura en 16U7, hasta la pn>moei6ii del Dr. Lorenzo Perea del Grmlo en 1617. 

^63) El llustrlfiimo Seuor del Grado, visito esta eiudad en 16ld, siendo notifi- 
cailo a su jirribo de bi designacidn becha en su persona para una de las Sillas Epis- 
copale.i <lel Peril. 8u gobienn) en el Paraguay fii^ breve, pues reeibido de su iglesia 
•Ti 1617, ••*« vi6 obligado & abandonarla dos anos mas tarde, para baeerse cargo do la 
StMle del Cuzeo, a cuya ciudad Uegd en Agosto do 161U — (V<3a80 : A. Zinny, Oro- 
Holotjia dr los Obispos del Paraguay^ foUeto, piig. 7). 

(61) Acta del 19 de Febrero de 1618. — Tomo 111, pAg. 385 de los AinierdoB 
del Kjctinguido Vabildo. 

^65| Acuerdo del 10 de Junio de 1620. — Tomo IV, pag. 59 y 60. 



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4 KEVISTA ECLESIASTIOA 

soleniue acto por el Padre Caballero Bazan, Cura de la Lfleaia Parro- 
<2Hial (66). 

De la actuacioii del P. Peralta en su vicariate, uada conoceiuo8 ji 
no 8er una que otia insignificancia de detalle de las muehas que populan 
en lo8 libros del Cabildo (67). 

Al igual de oti-aw umchas figuras, culniinantes en 8U epoca, el P. 
Peralta pasa ti trav^s de este relato, iirido como carretera egipciH, con 
ligerezas de vuelo de torcaz... 

El pasado dlBtante es un enigiira ! 

VI 

Lot* primeros libroH jiaiToquialeH — Blancofl y geiit« de color — Don Juan Cayotano 
FovnAndez Agiit^ro — El trabajo <lel Dr. Martinez. 

Entre la redueida docunientaci<Sn edesidstica del Rfo de La Plata, 
perteneeiente jI Ior siglos XVI y XVII, que ha llegado hiista nosotros, se 
cuentan los libros pairoquiale^^ del eurato bonaerense, que no obstante su 
simplicidad, deben ser toiuado8 en cuenta por los estudiosos y evuditos. 

Conio no disenamos ahora sino el origen del curato de Buenos Aires, 
nuestras noticias sobre esta import^inte fuente documental, s61o se redu- 
cirii ji los prinioros libros, que son los que comprenden la epoca fijada A 
nuestra cronica. 

Los libros parroquiales — couio ya tuvimos oca8i6n de consignarlo 
— comienzan en 1601, es decir veinte y un anos despu^s de fundada la 
ciudad. De los anteriores a esta epoca no se tienon noticias cabales, siendo 
opini6n, mas 6 menos aiitorizada, que 6 no existieron 6 no se llevaron en 
forma (68). 

El primer libro sobre cuya portada se lee : « Lihro primero de ban- 
tismos de espaiioles y netiros y de va4tamienton y velaeiones^ qne' empieza el 
16 de Mar:^o de 160U f<iendo cura y ricario de esta ciudad de Buenos Aires 
Don Juan Martinez de Afacedo^ 20 aOos ante^ de la ereccidn formal de 
^sta Santa Iglesia eatedral » (69) es un volumen de dimensiones regulares, 
formado por varios euadernos desiguales en tormato y calidad que, 



(66) En la actuaciOn do la toma de posewiSn del obi8pado, ^ fojas 1 fronte 
<Arch. de la Seeretarla de la Curia Leg. 10 N. 1) se lee : « . . . . teniendo notieia el 
P. Gabriel de Peralta Vicario de esta dha ehidad, eomo el III mo. y Jfwo, senor Don 
Fray Pedro de Carratizu, ohispo de este nueto obigpado de el Rio de la Plata, oy dho 
dla quiere tomar la poseeidn de el, /«<"' al Fuerte y Casa donde al presents posa S, S, 
Ilhna. y en su eompafiia ftieron el P. Francisco Caballero Basdn, euro de la Iglesia 
Parroquial, etc. » 

(67) En el docuniento orignal de la erocci6n Bolenine de la CaUMiral, que lleva 
feeha del 26 de Juuio de 1622, el P. Peralta aparece eon el cargo do C'omisario de la 
Santa Cruzada. 

(68) A este respeeto dice el Dr. Alberto B. Martinez en su llistoria Demo- 
grdfira de Buenos Aires (Censo Municipal do 1887, touio I, pAg. 461) « El tltulo de 
Primer libro que tiene el de bautiHUios de 1601, y la cireunBtAUcia de no liacerse alu- 
Ri6n en el mismo, ni en lo8 Biguientes, de partidas anteriores, haiian creer que aqu^ 
eft, en efecto, el primero y que, anten de ^1, no ban existido otros en la ciudad. Pero 
no e« asf. Las priineras partidas se extendfan en euadernos 6 en bojas de papel que 
se reuDian y se ligaban despu^s ; y en cuanto & los tftulos de los libros fueron puestos 
en ^poca posterior. » — El Dr. Agiiero que en 1792 ordend los libros parroquiales 
o))ina lo misuio, segun se desprende de una nota puesta sobre la carAtula del libro 
primero. 



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'DEL ARZOBISFADO UK BUEN06 A1KK8 5- 

nnidos, coiiiponen un conjunto de 189 fojas — es decir 378 pd,gina8 - 
^ las que hay que agregar 7 fojas de introduccion e indice, incluidas en 
fl libro por el P. Agiiero, cuando terinin6 su arreglo y ordenacion, el 
1° de Junio de 1792. 

Las partidas registradas en este libro alcanzan hasta 1639, clasifi- 
cadas en esta forma : 

BantismoB : — de eepauoles, indios y negros — de 1601 A 1614. 

Velaciones — Idem Idem. 

Defuneiones, confirm aci ones etc. : de 1601 A 1639 (70). 

El libro segundo, de menores dimensiones que el anterior y en 
cuya priniera pagina se lee : « Segundo libro en i tempo de poca (jente y 
menos papel » estd compueftto de 93 fojas, y comprende log bautismos y 
inatrimoDios efectnados desde 1614 liasta 1629. 

Inoficioso nos parece ti>do eonientario acerca de las deficieneias de 
orden y disposicion que guardan las partidas registradas en estos libros, 
pnes de lo anotado se echan de ver claramente. 

En cuanto A la importancia de los mamotretos en si, nuestra opi- 
nion es conocida ya, por muchas de las referencias anteriores. Creemos 
— sinceramente — que conio fuente hist^rica, los libros parroquiales del 
curate bonae reuse son inmejorables, pues uo solo encierran preciosisimos 
dat03 para la historia religiosa de la ciudad, sino que sus pjiginas abun- 
dan tambi^u en informaciones de otro genero consignadas en cnriosisi- 
mas notas marginales (71). 

Como se habr^ podido notar, en la primera ^poca los bautismos de 
espaLoles, indios y gente de color se llevaban en un mismo y linico libro. 

Ahora bien : Despu^s de la visita del Arcediano de la Asunci6u 
Pwlro Manrique de Mendoza, que baj6 a Buenos Aires en 1603, la servi- 
clumbre fu^ separada de la gente blanca, y el esclavo escualido y cobrizo, 
y el africano manso y abyecto, tuvieion desde entonces su libro parro- 
quial, caratulado de gente de color : como si Cristo al morir por la re- 
dencion de los hombres hubiesi^ dividido el gremio de su Iglesia en 
bandos blasonados por la epidermis de la cara....! 

Nada de esta documentaci6n alcanzarfa A nuestra ^poca, A no me- 
diar la ben^fica obra del doctor Juan Cayetano Feruflndez Agiiero, quien 
en el periodo comprendido entre 1786 y 1798, y siendo cura de la ca- 
tedral, se tom6 la molestia de ordenar y componer el riquisimo arcliivo 
de la iglesia A su cargo (72). 



(69) Esta nota fu^ pucsta por el presbfteiii Dr. Jiiaii Cayetano Fcrudiidec 
Agiiero. 

(70) En la8 tiitimas fojas de este libro bo registran varias contlrmaoiones del 
tercer Obispo bonaerense^ Mons. Mancha y Velazco. 

(71) Refiri^iido«e & este particular dice el Dr. MARXfxBZ en su conocido tra- 
b^o : « Adem^ d« datos y visitas eolesi^sticas los libros parroquiales abundftn en otro 
orden de informaciones. Ellos eran el lugar elegido por los curas para consignar no- 
ticias sobre aeontociniientos que se desarroUaban en los inomentos en que ejercfan su 
ministerio, para hacer la biografla de rauchas personas cuya fe do naciniiento 6 do- 
fancidu registraban, para anotar fendmenos nieterool6gicos y hasta para tratar eues- 
tiones tri Wales sobre intereses, ventilados entre los raismos cl^rigos. » (V^ase : VenKo 
Munieipal (U 1887, tomo I, pdg. 463). 

(72) Don Manukl R. Trkllks en el tonio I, pAg. 37 de su Herigla PatriMim, 



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1» REVISTA. ECLE8IASTICA 

Una de la« notaH con que ilustro sn trabajo, pue«ta en el segundo 
de Io8 libros paiTOduiales nos ahorra la tarea de enbozar su labor : 

Dice a8i : « Certiftco, yo, el cura rector hoy mas antiguo de esta 
« Iglesia Catedral de Buenos Aires, que asi como he aclarado en el libio 
« parroquial antecedente A este, cuanto he podido para lo legible de las 
« partidas 6 fees de bautismos, casainientos j adn algo de las confinna- 
« ciones que ese misiuo libro (que es el primero) contiene, especial men te 
« en cuanto a gente espauola (pues de todo se compone), asi tambien he 
« aclarado en este presents libro jiarroquial, cuanto con mucha dificultad 
« se podfa leer, escribiendo yo por sobre su antigua letra y componiendo 
« muchisimas letraa mal formadas y desfiguradas, aun teniendo A bien 
« seguir la mala ortografia para que mejor se reconozca lo original ; y 
•« que no he canibiado ni mudado palabras, sino cuando mds suplir algunos 
« nombres que omitieron y los pusieron en otras partidas en que pongo 
« algunos reclamos, citas 6 Uamamientos, donde se habla lo que en mu- 
« chas veces omitieron de nombres y apellidos ; y asi me he tomado el 
« trabajo que en ^1 se v^, observando la legalidad y verdad que siompre 
« he profesado /> (73). 

Esta tarea del doctor Agiiero no ha resultmlo infructuosa A la dis- 
tAucia. 

Don Manuel Ricardo Trelles, primero (74) y el doctor Alberto 
B. Martinez despues, han sabido aprovechar los opimos frutos de esa 
laboriosidad inapreciable. 

Sin detenernos majormente en los resultados obtenidos en este 
particular, i>or Don Manuel Trelles, anotaremos A vuela pluma nuestra 
opini6n acerca del interesante trabajo del doctor Martinez. 

Este se halla induido en el tomo I del Cemo Municipal de 1S87 
y forma la parte II de la Hisioria Demoijrdfiea de Buenos Aires. 

Es indiscutible que el Dr. Mar/inez no se propuso otro fin — como 
^1 mismo lo hace presente — que el de estudiar el movimiento deujognl- 
ftco bonaerense, desde principios del siglo XVII, y no obstante, mulie 
pue<le negar, que, con las innumerables noticias que consigna, hizo al 
mismo tiempo un importaute servicio A la cnSnica religiosa de la ciu- 
dad (75). 

Sobre la base de los libros i)arroquiales — que 61 llama fuentes de 
su trabajo — el doctor Martinez establecio la natal idad bonaerense desde 



trao Hobre este ftacerdotc importrtntisinios dfttow j^cMical^gicos, qn« debcr^u nor upro- 
vecbadoR por ol orudito que cmpreuda mafiana la tarea de boaqnejar su figura. 

(73) Eeta Dota lleva feeba de Oetubre 15 de 1786. La toinaiiiOB Integra, del 
trabajo del Dr. Maktinkz, Cenno d*- 18S7j tomo I, p6g. 462. 

(74) En Carta al (ieneral Mitre — inHorta cu el tomo I, p6g. fi do la Itetista 
Patri6tira — Tiikllkh deja constaneia de »U8 prolijas investigaeioaes d traves de lo8 
libros del curato. 

Segiin »e desprendo de enta eplntola, el prop6ftito del ilu»tre bi8tori6gi*afo era ol 
de formar uu SohiUario de Ihienott Aireg, estableeiendo, elaramente, la genealogfa de 
eada una de nuestniH familiaH patriarcales. Ignoramos si eoronrt 8U obi-a. 

(75) Si bien 08 cierto que en lo que respeeta a la u^imiua de lo« cura». as! eoiiio 
{i otro8 detalles de la bi^toria religiosa loeal, de nada nti8 ha servido el traba^jo del 
Dr. Martinez, eu otros puutos, empero, de esta misma resefia nos ba »ido utill8imo. 
como puede eomproburHe p<ir las numerosaH notns que acusan su eonsulta. 



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DEL ARZOBISPAIK) DK BUENOS AIRES 7 

los tienipos luiis reniotos, llegando, en ninclioR casos, A sobrepujar en 
inter^^ historico, d todo ciianto 8«>bre el asiinto habfa disenado el labo- 
rioso y erudito Trelles. Y no es una hiperbole. Consiiltese el tonio I del 
Cemo de 1881 ^ desde le piigina 459 en adelante, y be habrai de reconocer 
esta verdad. 

Cnantos escriban e investignen mauana acerca de este punto, tendrtin 
inevitableniente qne pisar sobre la huella lionda y perdurable, que mar- 
can las laboriosidades del Dr. Martinez. Es una opin.on. 

VII 

El teiuplo parroquial : Su historirt — El loto N''. 2 — Real provisirtu de 1591 — La 
i^le;^ia bn^ta el 1615 — Derninibe dc 1616 — El P. Bhzhii — Traslado del San- 
tfRiinu k S. Francisco — La iiueva iglesia — Heniandarias — La obra del car- 
piutero Ramirez — Mous. C'arranza y la iglenia mayor — Desde lejos. 

Hasta la hora presente, el origen e liifttoria de nuestra iglesia mayor, 
ha sido nn enigma (76j. Sobre solida base de labor y paciencia, ~ no 
exenta por cierto de los auxilios de lo alto — Ci'ibemos dar un paso — 
el primero - hacia la conquista por la luz de esa nebulosa de misterios. 

Y avanzamos : 

Fundada la ciudad, al hacerse el repartimiento de tierias (77) Garay 
adjndieo para la ereccion del templo del curato, el lote seiialado con el 
numero 2, en el piano de la traza, que hoy corresponde exactamente al 
solar sobre el cual se levanta uuestra Iglesia Cateilral ; es decir k la 
fraeeiou nor-este que cae sobre el iingulo de las calles San Martin y Ri- 
vadavia ^78). 

Ahora bien : Conio lo hemos dicho antes, hasta mediados de 1583 
Buenos Aires carecio de sacerdotes, siendo los prinieros que tuvo, de la 
orden del Ser;itico <le Asis. 

Llegados estos A la ciudad en la expedici6n en que arribara el Padre 
Rivadeneyra, debieron establecerse — conio es 16gico — en la manzana 
N". 122 que el fundador les habfa acordado Integra en el acta del repar- 
timiento (79), levantando, acto continuo, una iglesia 6 capilla para la 
eelebracion de los divinos oncios, que como es logico fu6 la primera que 
se erigio en la Buenos Aires de Garay. 

Y est4) que no pasani par^ muchos de una simple conjetura, se apoya 
en el hecho conocido de que en 1589, durante la permanencia del P. Ro- 
mano al frente del curato, existfa establecido ya. en el lugar que hoy 
ocupa la capilla* de San Roque, un pequeiio oratorio publico atendido por 
aquel fiaile memorable ; y en la constancia documentada de que hasta 



(76i El Dr. ViCKNTK G. Qckbada intents eeta tarea, sin resultado alguno, en 
el toroo XVni de la Retista de Bueiwii Aires. 

(77) Este tnvo lugar el 17 de Octubre de 1580. (P. A. Larrouy : OrUjenes de 
Buenos Aires, piig. 70). 

(78) La respectiva manzana, dividida en cuatro solaics, senalados eon los Nti- 
meros 2, 3, 4 y 5, fii^ adjudicada en esta forma : « N^. 2, Iglesia Mayor ; N'^. 3, Don 
Lorenzo ; N'*. 4, Alonso Vera, el iiiozo ; y N*^. 5, Vera, el viejo. » 

El actn del repartimiento ee balla original en el Arcbivo General de la Nacidn. 
T corre irapresa en varias publicaciones : el Censo Municipal de 1887, por ejeraplo. 

(70) Esta Q8 la misma en la qne boy se balla ubicado el convento de San 
Francitco, es decir la limitAda por las calles, de Balcarce y Defensa, Alsina y Mo- 
reno. 



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K RKVISTA ECLESIASTICA 

despues de 1591 no se teriuin6 la iglesia mayor, — suplieudo bu falta 
la capilla de los PP. Menores — pues por real provisidn del 8 de Agosto 
de ese aflo (1591) se orden6 : « que se suspendiese la obra de la iglesia 
parroquial, pues la estaban haeiendo de niauera que entorpecia el coniercio 
del e8tuario» (80). 

Con respecto A la ^poca precisa en que fu6 terminada y comenzo 
& funcionar la iglesia mayor del curato, nada nos ha sido dado conocer. 

Segiin constancia expresa en varios de los libros parroquiales, sa- 
bemos, empero, que en 1604 la iglesia de San Francisco servia de pa- 
rroquia (81) y que dos anos mds tarde, en 1606, fun'-ionaban ya la iglesia 
mayor y sus respectivas dependencias (82). 

La advocaci6n, bajo la cual, desde un principio, se coloc6 este 
templo, fue de la Santisima Trinidad, de acuerdo con las disposiciones 
terminantes del fundador (83). 

Hasta 1615 la iglesia llen6 acabadamente su cometido, sin sufrir 
ningiin desperfecto notable, pero A fines de aquel ano comenz6 a ame- 
nazar ruina, acentuandose tanto los consiguientes temores en los primeros 
dias de 1616, que el entonces cura de la ciudad, presbitero Baziin, se 
vi6 obligado A dirigirse al cabildo, comuniciindole sus recelos y soHcitando 
la venia respect! va para trasla<lar el Santisimo a San Francisco (84). 



(80) Lu real provieirtn 8« lialla in^ertu eu la Ret lata del Arehivoj tomo I, piig. 
75 y siguiontes. 

Con respecto k esta obra en sf nada conuoemos. Por ciertas referencias hallada« 
eu el acuerdo capitular del 18 de Agosto de 1590 nos inclinamos & creer que, aunque 
no terminada, la iglesia estuvo abierta al pdblico por espacio de alganos ineses. 

Ademds en el Acuerdo del 7 de Diciembre de 1690 (Libro 12, f. 49 ruelta) al 
recordari^e el cabildo prceedente. se hace alusi6n & una ronicrfa mandada colebrar por 
el ayuntamiento eu 1590, y que salietuLo de la Iglema Mayor debfa terminar en la de 
San Francisco. 

(81) Acerca de las cilas a quo aludimos, v^ase lo siguiente : « ^4 primero de 
tnaio de mil seiseientos e quatro,,.. en la iglesia de San Franriseo que sirve de parro- 
qnia,,. » — Libro I de Bantismos, Velaciones, etc. — alio 1604 — foja 10. 

(82) A fojas 20. libro I de Bautisiuos, etc. — ailo 1606 — se lee: hauptize pnse 
oleoa y erisnia en la iglesia mayor de esta ciudad... » 

Y adeiu&b : En el testamonto de Doila Maria de Braoamontc. feohado en esta 
ciudad A 7 de Julio de 1606 — quo insei'ta TroUes en el tomo III de su Jievista de 
la Biblioteea Piihliea — existe luia cl&usula que dice : Iten mando... se digan. . qui- 
nientas misas rezadas^ las treinta en el eontento del senor santo Domingo y por reli- 
giosos del J y Itis veinte en el de ytra. Sra. de las Mercedes y por religiosos de dieho 
eonvento ; y teinie kn la iglksia pakroquial dksta ciudad e« revere neia de la San- 
tisima Trinidad,. , etc. y las euatrocientas restantes se digan en el eontento del senor 
San Francisco. » 

(83) « .... hago 6 fundo en dicho asyento ^ puerto una ciudad — dice el acta 
de fimdacidn — la cual pueblo con los soldados y gent*^ que al present© teugo y e 
traido para ello, la yglesia de la cual pongo su adhoeacion de la santisima trenidad 
la eual sea y a de ser Iglesia mayor e parroquial... » (El ra&s exacto traslado de la 
copia del acta que se balla en Sevilla, se registra en las p4g. 208 y siguientes de la 
Historia del Puerto de Buenos Aires por Madkro). 

(84) La aludida petici6n fu6 prcsentada al Cabildo el 21 de Enero de 1616 y 
corre k fojas 66 vuelta del libro III de los Acuerdos. 

Apoy6 esta peticidn otra igual de Felipe Navarro. Procurador Gral. de la ciu- 
dad, segdn consta en el acuerdo del 25 de Enero de 1616, que se registra A fojas 68 
del libro HI, original, y en la p6g. 186 del tomo 111 de los Acuerdos del Kxtinguido 
Cabildo. 



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DEL ARZOBISPADO DK BUENOS AlUKS 9 

Debatida esta solicitad, los cabildantes acordaron consultar el punto 
eon los oficiales carpinteroB : Mateo Dominguez, Pedro Cimbr6n y Domingo 
Herrera, quienes informaron acto continuo : « qiie la techumbre de la dicha 
igle^ia esiava muy falsa por averse rrompido las cavezas de los tirantes y 
rrehuido las soleras para fneray> (85). 

No mucho deBpu^, A mediados de febrero de ese mismo ano (1616), 
— trasladado ya el Santfsimo A la iglesia de San Francisco, que cbnienzo 
entonces a servir de parroquia de aciierdo con lo Qolicitado por el Padre 
Baz^, (86) — la iglesia mayor se vino al suelo, como lo habfa previsto 
el celosisimo cura (87 j. 

Cousumado el hecho, el Cabildo, por resolucidn del 6 de Abril (88) 
acordo convocar para el domingo inmediato una asamblea de vecinos en 
el templo de los PP. Menores & objeto de resolver todo lo concemiente 
a la edificaci6n de una nueva iglesia parroquial. 

Y m^ tarde, el 27 de Julio, la sala capitular dispuso que : « como 
« la Iglesia Ma^or desta ciudad se cayo por estar raal ediflcada y con 
€ madera toda podrida de sauce, y eonviene se haga la dicha Iglesia con 
« madera del Paraguay por ser fuerte y buena, y para el efeto de po- 
« derla traer y comprar y acabar la dicha Iglesia. se acord<S por el dicho 
4c senor Gobernador y este dicho Cabildo, con asistencia de Francisco Ca- 
« ballero Vasdn, cura y Bicario desta ciudad : que se ediflque y acabe la 
€ mitad de lo que costare por quenta de los propios desta ciudad y la 
€ otra mitad por quenta de la rrenta de la fabrica de la Iglesia parro- 
« quial desta provincia....» (89). 

Practicados los trdmites de estilo, se flet6 la barca de Julian Mi- 
xel, conO^naosele la tarea de adquirir en el Paraguay y transportar 
BuenoR Aire*, todo el cedro necesario para la nueva obra de la iglesia 
derruida. 

Ano y meses m^s tarde, el 20 de Enero de 1618, el gobernador 
Hemaridarias notified al Cabildo el arribo al puerto de la barca que con- 
ducfa la madera pai*a el nuevo templo, cuyos muros laterales estaban ya 
levantadoB, restando sdlo colocar la techumbre (90). 

Como los fondos eran reducidos, Hernandarias hizo presents que 
los gastoB que importaba la obra, debian correr, una mitad ti cargo de los 
propios de !a ciudad, y la otra por cuenta de la Iglesia del curato ; 
propo8ici6n que convenientemente debatida fue aceptada, y sancionada en 
aquel mismo cabildo. 

Entre otras de las varias resoluciones tomadas con la precedente, 



(85) V^a«e: Aciierdos del Cabildo, tomo III, pdg. 181. 

(86) En 8U petioidD, Baz&n hsbla propuesto que la iglenia do San Franciftco eon 
«on$tfntimiento del prtlado della sirvieee de parroquial. (V^ase : Ae. Cah, Libro III, 
foja 66). 

(87) En sus AntiguedadeM de Buenos Aires (lievista de B. A,j tomo VII, p^ig. 
480) el csndnigo Dr. Skourola d4 noticia del traelado de que fu^ objeto el Sautlsiino 
de la Iglesia Mayor 4 la de San FranciHco, con niotivo de la solieitud del Padre 
B«z4n. 

(88) V^ase: Aeuerdos del Ex. Cabildo, acta del H de Abril do 1616, tomo III, 
pag. 200 (74 vnelta del libro original). 

(89) V^»e Acuerdog del S. Cabildo, tomo III, pdg. 239. 

(90) Aeuerdos del A\ Cabildo. tomo III, pAg. 368 (147 vuelta del libro original 



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10 KEVISTA KCLICSIASTICA 

en el acuerdo del 20 de Enero, figuran la de coinenzar las obras de ter- 
fiiinaciiSn de la iglesia el dia inmediato (21 de enero), y la de solicitar 
<le los vecinos limosnas de « camera y maiz » para los operarios emplea- 
dos en la fa en a. 

Mils tarde, el 6 de.Febrero (91), se hizo presente en la sesidn ce- 
lebrada por el Cabildo, que las obras de la iglesia debfan suspenderse por 
carencia absoluta del dinero indispensable para sufragar los gastos consi- 
guientes, en vista de lo enal, los cabildantes resolvieron convociir una 
nueva asamblea del pueblo en la iglesia de San Fiancisco, solicitando en 
aquel acto la cooperacidn pecuniaria de los vecinos para la edificaci6n del 
tenipio mayor. 

Esta reuni6n se celebr6 el 12 de Febrero, y de sus resultailos nos 

infornia el acta del cabildo del dia siguiente que dice Jisi : « En la 

« junta que se hizo en la iglesia de San Francisco de la gente de pueblo, 
« se junto en reales, denuis de otros generos para la obra de la Iglesia 
« mayor desta ciudad, Cvatrocientos y ire'mta y nuet'e peaoft eon reales 
« menos de mandas, en que entran loa cien pesos de la manda del dicho 
« sefior Vicario ; los cuales con cienio y cinmenta pesos que dii de la fA- 
«bri!a de dicha iglesia el dicho Vicario, son qui nientos y (K'henia y mtere 
4^ pesos de manera que restan qttinientos y once pesos para los mil y aento 
« que se concerts la obra con Pascual Ramirez. » 

Resueltos otros detalles, ese mismo dia el Cabildo a'*ord6 cntregar 
al carpintero que corri'a con la fiibrica maese Pascual Ramirez la cantidtid 
de cuatrocienios y treinta y nueve pesos de las mandas, resolvit^ndose asi 
raismo que el P. BazAn coriiese con el pago de ciento cincnenta pesos ^ 
que unidos A los qttinientos once que lebfan abonar los propios de la ciu- 
dad, completaban la suma estipulada por la obra. 

Emprendida de nuevo la tarea, la iglesia fue inagurada A mediados 
de 1618 (92), habiendose gastado en la obra 278 tisaras, 36 tirantes y 
vigas, 39 canes, una cubrera y 60 clavos de a palmo y medio (93). 

Pero aunque la iglesia mayor qued6 librada desde entonces al culto 
divino, su obra no quedo couipleta, pues i\ 17 de Junio de 1619 el al- 
calde Sebastian de Orduna, notifico al cabildo que na obstante las innu- 
merables cantidades enipleadas en la fiibrica de la iglesia, esta no habfa 
sido terminada, por cuanto carecia de algunas vent^anas indispensables, 
en vista de lo cual la sala capitular nombr6 una diputAci6n encarga^la de 
resolver el asunto de la mejor manera posible. 

Y do9 alios despues, ji su arribo d esta ciudad el primer obispo 
tie la diocesis del Rio de La PlatA, Mons. Fray Pedro Carranza, completo 
la obra de la iglesia mayor — que el elevo a la dignidad de Catednil — 
reparando los techos y proveyendola de ornamentos y vasos sagrados (94). 

(91) Aruerdos del Ex, Cah,, tomo III. 

(92) Ltt feeba exacta no iioh cb conooida, pero prcHuniiiuoe que debirt ser por 
este tieinpo, pues en la cbancelacirtn de la deuda eon Kanifrez que figura en la pa- 
jrina 382 del tomo III de los Aenerdas, feebada eu Juuio 18 de 1618, ^sta deja enteu- 
der que la obra estaba teriuinuda. 

(93) En el cabildo del 12 de Marzo de 1(>18, tomo III. p6jj. 395, eoneta que para 
la fabrieaeion de eeto» elavos se gaetarim tree arrobas de bierro, costando, ineluKO el 
ti*abajo del oficial quo los bizo, la suma de doee pesos fuertes. 

(94) « Y porque Nos — dice la clAusula 35 del auto de erecci6n de la diocesis — 



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DEL AKZOBISPADO DK BUKNOS AIKKSj 11 

Aunque ligeramente, la histoiia de nuestra nctual ij^lesia nietropo- 
litaua queda bosqnejada Robre el lienzo. 

Los que vengan atnis, soinbrearjiu los contornos. 

VIII 

Los patroiio8 : Snn Martfu do Tours — Ntra. Sm. do Ihk NiovfK — Lftft Once mil 
Virgones — San Bonifacio y San * Snbiuo — Sou Sini^n y San Judan — Aclii- 
rando iin enigma. 

Satisfechas ya las priiiieras y mas apreiniantes disposiciones de la 
Ordenanza^ tres di'as despu^s del repartimiento de tieiiafi — el 20 de 
Octubre de 1580 — Garay resolvio dar a la nueva ciiidad sii patron espe- 
cial, como era de e^tilo entonces y A este objeto : « se jiintaron A hazer 
« ayun tarn lento y Cabildo los sefiores Justicias y regidores » con asisteucia 
de : « el ylnstre seoor Juan de Garay, teniente gobernador y capitdn ge- 
neral, y Justicia Mayor y Alguacil Mayor, etc. etc. : el ilustre seuor Ro- 
drigo Ortiz de Zjirate, alcarde hordinario ; Hernando de Mendoza, Pedro 
de Quiros, Diego de Olavarrieta, Antonio Berniudez, Luis Gaetan, Alonso 
de Escobar, regidores ; y Juan Fernandez de Enciso, procurador desta 
ciudad » (95). 

Expresado el tin de aquella reunion se acord6 librar A la suerte la 
desiguacion del Patron, resultando agraciado el Ajjosiol de las Galias^ 
San Martin de Tours (96). 

Aceptjxdo el santo (97), los capitulares dispusieron que «para so- 
lemnizar la fiesta » el regidor nuis antiguo de cada ano debia « sacar el 
real estandarte » de acuerdo con las costumbres de la ^poca. 

Y desde entonces para sienipre esta disposicidn titvo fuerza de ley, 
celebr^ndose, eada afio, la fiesta del patrono con solemnidades especiales 
y suntuosas. 

No fne, empero, San Martin el linico abogado con que conto en el 
cielo la ciudad de Garay. 

Aunque de ello no hayamos encontrado ningiin comprobante do- 
cumentado en forma, sabemos que desde la fundaeion Ntra. Sra. de las 



« hallamos esta nnestra i>;le8ia tan pobre. y tan mal parada con grando indocencia. 
« y sin core, ni sacristfa a prop6sito : la cubrinios dc nncvo, y retcjaraos y hicimos 
« sacristfa nueva, y core, y pusimos pila de ngua bendita en medio de la iglesia. y 
« trajimos de EspaAa con su limosna que S. M. did... etc. » 

(Aut« de eroccidn del primer obispo. Archivo de la Sccretarfa de la Curia, ano 
1821.. N«. 1 Leg. 10). 

En carta fechada en Buenos Aires el 4 de Marzo de 1621. cnyo original se en- 
euentra en el Archivo de ludias (74-6-48) Mons. Carranza, iuformando & la corona 
acerca del est^ido de la ciudad d su arribo dice que : <? Buenos Aireit ndlo tenia nna 
igleMa, lloriendose toda, eon teehog de eanaH y nidos de mnreielagoB.,. » (V^ase : Catd- 
logo de Doeumentot del Arehico de Indias, tomo I. p6g. 148). 

(95) Atfuerdo del 20 de Octubre de 1580. en Eduardo Madkro. Historia del 
Puerto de B, A,, p/ig. 222 y 23. 

(96) « Por mierte etipo — dice el acueido citado — por palr6n della el senor 
Sftn Martin,,. » 

(97) Una tmdicidn muy divulgada entre nosotros, perpetiia 6 trav^s del tiempo 
la versiiin de que habiendo obtenido San Martin la suerte de resultar patrono, el ca- 
bildo. en vista de su calidad de cxtranjero lo recbazd, resolviendo ecbar una otra 
suerte, que repetida por dos veces di6 identico resultado. San Martin, entouceft, quea<> 
cousagrado en su cargo. 



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12 • REVI8TV ECLKSIASTICA 

Nievefi era venerada en Bnenos Aires como patrona, conjoin tamente con 
el obispo San Martin (98). 

Adeniiis : fuera de eatbs poderosos abogados la ciudad fn^ eligiendo 
otros en el transcurso del tienipo, y d medida que las calamidades pii- 
blicas Jisi lo exigieron. 

En tal virtud Buenos Aites rindi6 culto especial d las Once Mil 
VIrgenes (99) — patronos contra el azote continuo de la langosta — A 
San Sabino y San Bonifacio, & San Siin6n y San Judas, y li otra pl^yade 
innumerable de gloriosos servidores del Senor, entre quienes se cuenta al 
milagroso San Roque (100). 

Ahora bien : Si de casi todos nuestros patronos se tienen noticia« 
uuis 6 raenos precisas, ningnno ha sido tan discutido como el glorioso San. 
Bonifacio y su compaiiero San Sabino. 

A objeto de esclarecer el punto, vamos d bosquejar la historia de 
8U abogacia en Buenos Aires, verdadero punto obscuro de la cnSnica re- 
ligiosa del curato. 

Corria el. aiio de 1590, caando la ciudad, que apenas contaba 10 
anos cabales de vida, comenz6 A sufrir el flagelo de una irrupcion for- 
midable de hormigas y mtones, que devastaba las huertas y sembradott 
de los laboriosos vecinos. 

Reunido ©1 Cabildo el 13 de agosto, con el prop6sito de buscar un 
remedio A tanto mal, acordo — despu^s de breve debate, que « se hiciese 
« una procesion desde la Iglesia Mayor hasta la del Sr. San Francisco, y 
« despues de hecha y celebrada con toda solemnidad, se hecharon suertes 
« Bobre los Santos del calendario, » - resultando agraciados los miirtires 
San Sabino y San Bonifacio (101). 

Enfriada, mas tarde, esta devocion, y sepultjidos en el olvido los 
servicios de los dos bienaventurados protectores, en ^poca de flagelo igual 
al de 1590, el Cabildo reunido en acuerdo, el 21 de Noviembre de 1611, 
resolvid escoger patronos especiales contra las temibles hormigjis, 6 igno- 
rando la anterior designacion, ech6 las suertes reglamentarias, resultando 
elegidos los Santos Simon y Judas, A quienes se ti'ibutaron cultos lucidi- 
simos hasta 1690, ano en que hallados los pocos acuerdos del stglo XVI 
en la real caja « <h ires llavesy » el Cabildo, en sesion del 7 de Diciembre 



(98) El P. JoROK M. 8ALVAIRK cii 8U HistoHa de, Ntra, Sra. de Lujdn, tomo I, 
nota d© la pdg. 263 ha exhiiraado el acuerdo capitular del 9 de Fobrero de 1691 
(lib. 12, foj. 15) donde eonsta quo; « desdo la fuadaci6u desta ciudad kc forra6 y 
pu80,... uu cuadro dc lienzo eu que e8t4n dibi\jado8 los patroneja desta ziudad que lo 
son la Viryen Santisima Maria Suestra Senora de las Sietes y San Martin... » 

(99) En acuerdo del 19 de Octubre de 1616. tomo III, pdg. 249 hay coustancia 
de que el dia de estas bieuaveiituradaB entaba declarado fiesta ro/ira para toda la 
Jurisdiccirtu de Buenos Aires. - Desde antes de 1607 su festivida<l era solemnizada en 
B. A. (V^ase: Ac. del 11 de octuV»re de 1607). 

(100) A 12 de Junio de 1621 el cabildo acordrt edificar una ennita 6 San Roque 
« patrono elegido contra las pestes » entouces reinautes. (V^^aso : Ae. del Cab.^ tomo 
IV, p^K. 203 y 204). 

(101) Todo lo precedent© lo tomanios del acuerdo del 7 de Diciembre de 1690 
Libro 12 foja 49 vuelta. 



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Ae Ukntf 

DRL ARZOBISPAUO DIT^UENOS AIREB 13 

acordo poner en vigencia tmlo lo dtspnesto por sns aiitepaHados con res- 
pecto al culto cle San Babino y San Bonifacio (102). 

Y he aqui la hietoria de uuestroH priraeros patronos. 

RnMULO 1). OXrBIA 

fContinuard). 



Dereeho de eoalieion obrera (d 

Aspecto hist6rico y legal 



El dereeho de coalicirtn obrera, tal eonio nosotros lo henios enten- 
dido en el curso de log i>recedente8 artfculos no ha aparecido de nn modo 
formal en el ninndo del trabajo aino con el Bintenia de pi*odiicci6n capi- 
taltsta y su consigiiiente fen(>nieno social, el proletaiiado obrero. 

Antes que el crifttianismo transformase el orden social con la abo- 
licion de la esclavitnd, no eran posibles verdaderos conflictos entre el 
trabajo y el capital, por la sencilla razon de que el trabajo no era un 
hecbo libre, propiamente humano, origen de derechos ; pues no tenia como 
base la libertad moral, y de consiguiente no podia revestir la fonna de 
contra to. 

El trabajo hvmano, . noble y digniiicador, el trabajo hecho social j 
fiiente juridica de adquisici^n de riqueza, propiedad inalienable 6 insepa- 
rable de la personalidad humana, es de origen esencialniente cristiano. 

Asi pues no hay que buscar mas ajld del Evangelio rastro alguno 
de derechos del trabajo ; las mismas luchas, que describe Tito Livio, en- 
tre plebeyos y patiicios, no eran propiamente conflictos entre el capital 
y el trabajo, sino luchas poHtico-sociales, semejantes d las que actual- 
men te tienen lugar en Rusia para recabar un cam bio de forma de gobierno. 

Durante toda la Edad Media, hastft la primera mitad del siglo 
XIV, domin6 en absoluto el artesanaio en la explotacion industrial, de 
tal modo que el capital, separado del trabajo, no existia como factor 
econ6mico, ni de consiguiente, el obrero prolelarhj de que se componen 
las innumerables muchedumbres de nuestros pueblos de hoy. 

A medida que el feudalisujo, regimen ben^fico durante la era cao- 
tica de las invasiones bdrbaras, fu^ perdiendo su razon de ser, los indi- 
viduos, que, A la sombra de los monasterios y en los patios de los mis 
mos castillos feudales, se dedicaban li lasartesy oficios y, de consiguiente, 
no estaban sujetos a la servidumbre de la gleba, se fueron 2)aulatinamente 
emancipando de sus antiguos seuores y reuniendo en grupos de poblacion 

(102) En mi curioso expedionto cttratulado: « Expediente ohrado para dfclarar como 
ftr dtr.lararon d San Sabino y San Bonifacio por pro'.crtorcft y ahoffados contra la playa 
dr hormig€t8 y ratonea y por fentibo de preeepfo dr oyr misa y trahajar su dia ei 14 de 
Mayo » que original se encncntra en nucstro arebivo. rubricudo eon la fimia aut^grafn 
de Don J nan Daltazar Maziel. eonnta que a 6 de Febrero de 1774 la fioHta do esto** 
doB i^antoH patrouof) fu^ declaradji de preeepto « denlro dc los limites desta riudad. » 

(1) V^a«e Berista fJclesidstica, V. 800 y 882. 



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14 KEVISTA ECLESIASTICA 

para Hegar a constitnir los celebres munieipios, primeroft baluartes de la 
libertad civil y pvototipos insuperados de regimen deiuocriltico. 

Cada lino de esos miinicipios gozaba de absoluta autonomfa y vino 
li ser el centro de la vida econoniiea y socialde su regi6n, al principio 
no sin freeuentes Inchas con los respecrivos senores feudales que preten- 
di'an dominar los municipios conio doniinaban los canipos. 

Sena un error creer que las nacionalidades de aquel entonces eran 
conio las niodeinas, Estados sujetos A leyes unifonnes y a una misnia 
administracion central ; antes cada ciudad constitnia un centro de vida 
inaependient^e de las deni^, no siendo cada nacion alidad sino una confe- 
deracion compuesta de tantos £stiidos couio ciudades, con sus fueros 6 
legislaci6n y gobierno propio. 

Los municipios asi constitnidos, y dada la gran escasez de medios 
de couuini;^aci6n, vinieron a ser el mercado central de una zona det^r- 
minada de campo, a donde acudian los campesinos con los productos de 
sus cosechas para cambiarlos eon los artefact4)s de.los ciuda<lanos. 

En los dias senalados para el mercado y especial mente en la ferias 
que solian coincidir con las epocas de las principales cosechas, la ciuda<l 
se convertia en una gi*an exposicion de productos de todas clases y todo 
el mundo se apresuraba d provisionarse de lo necesario segun la estacion. 

Debido a esta costumbre es que los artesanos de un mismo oUcio 
solian habitar en un mismo barrio, facilitando de este modo a los com- 
pradores la visita y examen de la clase de artefactos que debi'an adqui- 
rir, y teniendo al mismo tiempo cada uno de el los su puesto de veuta en 
su propio tuller. 

Igual mente, para la venta de los productos agricolas, habi'a tan- 
tos centros, llamados lonjas^ como clases de productos : cereales, vino, 
aceite, frutas, quesos, etc... 

Ann quedan restos de esta organizacion en las ciudades de origen 
medioeval ; en Paris la calle de Saint Antoine es aiin la favorita de los 
muebleros ; y no hay ninguna de esas ciudades que, a pesar. «lo los es- 
fuerzos para modernizarlafi, no conserv^e la tradici«m viva de barrios de 
curtidores, teiiidores, tejedores, joyeros, herreros etcc... 

Es evidente que con tal regimen econoniico el capital, como factor 
autt'momo de producci6n, no tenia nizon alguna de ser. 

Cada artesano, una vez que era maestro, poseia su taller propio, 
con la extension que sus recursos le permitian, y, desde la compra de la 
materia piima hasta la venta de su art^facto, <lirectamente al consu- 
midor del mismo, no necesHaba de internuMliario alguno. 

No estaril denuis observar aquf, de i)aso, que en semejante regi- 
men econ6mico no podia ser uuls justa la prohibicion eclesij'wtica de todo 
interes por prestamo de dinero. 

Asf como no existi'a el capital como empresario, tampoco existia 
el obrero proletario ; cada maestro t^mia a lo nuis unos pocos oliciales 
que regularmente estaban en visperas de establecer taller piopio en cuantt> 
poseyesen los instrumentos necesarios y unos modesto.s aliorros : y no 
pocos talleres se componfan tan solo del maestro y uno 6 <los aprendiccs 

— el niimero de estos solia estar limitado por los estatutos del gremii> 

— que frecuentemente eran hijos del mismo nmestro. 



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DEL AR/OBI8PADO DE BUENOS A IKES 15 

Como no existia entonces iiuis division del trabajo que la profe- 
sional, terminando cada obra el niiBnio que la enipezaba, y como, por 
otra parte, sc usaban las niisnias herrainientas en los grandes que en loa 
pequenos talleies, ^tos no tenian desventaja algima en la concurrencia 
con aquellos. 

No existia pues en aquella epoca, qne podria llamarse del arte- 
sanato y de la economia municipal, ni el capitalisrao ni el proletariado, 
ni el enipresario, ni el estado obrero. Terminado el aprendizaje se podfa 
obt^iner titulo de maestro ; el estado de simple obrero no era mjis que un 
pen'odo de transici6n, jamjis un estado definitivo a no ser cxcepcional 
raente. 

Este estiido de obrero, tal como hoy lo tenemos nosotros, es decir 
una clase de hombres que, durante todo el tiempo de su vida, tienen 
qne trab^ar, li cuentA de otro, por un salario independiente de los be- 
neficios de su industria, empezo a crearse i\ principios del siglo XIV en 
la industria de tejidos y tiipices en los Pofses Bnjos, pero hasta el XV 
qnedo alii localizado y en proporciones insignificantes en relaci<Sn d© las 
que hoy reviste. 

A la segunda mi tad del siglo XIV y a principios del XV, junta- 
iwent© con el llamado renacimiento que era una regi*esi6n al derecho pa- 
gano, ai>areci6 el Estjido moderno eminentemehte centralizador y, por lo 
mi^mo absorbente de la aut<momia municipal ; los reyes hicieron pagar 
niuy caro el auxilio que habfan prestadd il las ciudades para veneer d 
sui* rival es los senores feudales ; el botin de su triunfo fueron los fueros 
munieipales y por ende el poder absoluto ; asi como los senores feudales 
se couvirtieron en palaciegos de la corte, en donde gastaban las rentas 
de »U8 dominios^ del mismo modo las ciudades pasaron A ser feudos de 
hi corona y tnbutarias de la corte. 

La vida economica municipal troc6se en vida econ6mica nacional 
y con este trueque introdujose en ella un tercer factor, el comercio, cuyo 
interes e«taba en promo ver la ccuicurrencia industrial entre las diversas 
regiones. 

Liis corporaciones de artesanos ante el mercantilismo, enemigo co- 
miin de sus intereses, trataron de defenderse cerraindose cada dia mjis, 
y ubt'eniendo leyes de excepcion para convertir las profesiones en otros 
tantos nionopolios ; en Frnncia hubo verdaderas gueiras civiles, paraim- 
pedir ji los mercaderes importar artefactos a los mercados de las diversas/ 
ciuilades ; en Paris, a no ser en determinados dias, no se podian vender 
mio los productos d© la industria local. 

Al mismo tiempo se hizo cada dia mils dificil obtener el titulo de 
maestn'a, exigi^ndose para ello mds largo y costoso aprendiznje; los ofi- 
ciales debian de haber hecho ciertos viajes reglamentarios para poder ser 
admitidos a examen ; so les exigian verdaderas obras de ai'te erizadasde 
(lificnltades tecnicjia, de que pueden darnos una idea ciertos coros de ca- 
tedrales, y hasta. mjis tarde, se exigi6 la presentaci6n de documentos 
;?eneal6gico8 para conservar en determinadas familias el ejercicio de cada 
[irofesion ; finalmente los honorarios para el diploma de maestria Uega- 



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16 RKVI8TA KCLKSIASTICA 

ron a ser exorbitantes y como si esto no bastase, cada nuevo maestro 
tenia que costear A sus nnevos colegas un gran banquets, cuya suculencia 
y bdrbara abundancia hace pensar en las celebres bodas de Caoiacho. 

De este niodo se fiie creando el ^tado ohrero permanent en el 
sentido nioderno, y a! lado y frente de las antiguas corporaciones, na- 
cieron las sociedades de oticiales artesanos con el nombre de hermandn- 
(l€8, cofradias, conipa^fnonat/es ciiyo fin em adenuis del socorro mutuo, 
<lefender el honor de sti estado, tenido en menosprecio por sus maestros, 
y consegiiir el aumento de salario y otras mejoras en el trabajo. 

En esa epoca empiezan las coaliciones obreras y las verdaderas 
huelgas profesionales. 

A fines del siglo XV, las fratemidades obreras eran tan poderosas 
que no babia ninguna pobla;i6n algo importante que no oontare con un hos- 
picio de companeros 6 hermanos, a cuyo frente estaba la celebre Madre 
cuya venerabilidad era legendaria ( 1 ). 

El celo i>or su honor era Uevado hasta el extremo coiuo lo de- 
muestra la conducta de los cerrajeros de Magdeburgo, quienes se negaron 
a volver al trabajo si antes los canonigos de aquella ciudad, quienes ha- 
bfan vertido conceptos poco fa vo rabies a los companeros^ no les daban 
una satisfacci6n piiblica. Esta piiblica satisfaccion fu^ obtenida. 

Algunos, juzgando del companerismo por lo que fiie en sus pos- 
treros dias de la liltima mi tad del siglo XVIII y priniera del XIX, per- 
seguido por las leyes, creen que sieinpre fue una sociedad secreta con 
ribetes de mayor 6 menor impiedad, pei'o en realidad durante su mayor 
^splendor fu^ una instituci6n que vivi6 en la mayor publicidad, tolerada 
por los poderes publicos y siempre inspii-a<la por sano espiritu religioso. 

Pero aun no hemos llegado a la 6poca de plena prodiiccion capi- 
talista y de su consiguiente proletariado obrero. Con el companerismo nos 
encontramos adn en la industria artesana, si bien ya monopolizada p6r 
algunos privilegiados e influe-ncitida por cierto mercantilismo que no por 
ser de modestas proporciones, dejaba de producir sus desa^trosos efectos 
en la clase trabajadora. * 

Con el descubrimiento de America las vfas so abrierou amplias y 
sin trabas A la intervencion del capital en la producci6n industrial ; la 
vida econ6mica, que hemos visto, primero, municipal 6 regional y, luego, 
nacional, adquiere ent<mce8 una expansion mundial ; veneros inmensos e 
inagotables de primeras materias en el nuevo muudo solicitan al capital 
europeo para transportarlas al alcance de los industriales, y a la vez se 
crean mercados insaciables para todos los artefact-os. 

Los artesanos ya no p'leden ni adquirir directamenU* las primerae 
materias, ni vender sus pioductos directamente al consumidor ; para una 
J oti*a cosa no solo les falui espiritu de empresa, sino tambien, y sobre 
todo, capital ; este, pues, viene a ser, junto con el comerciante un nuevo 
factor econ6mico indispensable. 

Pero pront-o no se contenta el capital con su mero papel de inter- 
mediario entre el el productor y el consumidor ; su propia naturaleza lo 

(1) Sobre lat* cui-ioK«8 eoRtumltroH de los companeros dc aquella epo<*a rccoraen- 
<laino6 la loctura de Le compagnonc de Lkon St. Martin. 



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DEL ARZOBI8PADO DE BUENOS AIRES 17 

Mtininla 4 ganar siempre mds y a multiplicarse indefinidameute, bus fau- 
ces son como la« de uu abismo, son siempre insaciables y su codieia au- 
menta con la misma posesi6n ; asi pues necesita vender mucho y baiato 
y de consiguiente miiltiplicar la producci6n ; por esto trata de inflnir en 
esto, y se hace empresario industi-ial ; monta grandes talleres — Spoca 
manu/acturera — en los euales aglomera gran niimero de obreros bajo una 
«ola direccion ; introduce la division del trab^go, porque le importa poco 
el trabajador, lo que importa es producir mucho y barato ; y por la misma 
raz6n trata de disminuir los salaries, introduciendo mas hoias de trabajo 
y buscando, en las mujeres y nii^os, competidores que aumenten la oferta 
de brazos. 

La gran manufactureria va asi matando el artesanato. 

Ed esto viene la invencion de las m^uinas, que por su elevado 
coste solo pueden ser adquiridas por el capital ; la ftibrica sustituye A la 
loanufactura, y se consuma la Beparaci6n eutre los medios de producci6n 
{ materia primera, maquinaria, fiierza motriz, ediftcios, conocimientos tec- 
nicos) y el trabajo. 

Al mismo tiempo ( fines del siglo XVIII y principios del XIX ), 
<*omo reaccidn contra el regimen de privilegios introducido por el abso- 
lutismo en la -polftica y por el corporativismo en las profesiones, son di- 
i^ueltas y proscritas las asociaciones obreras, y el capitalismo triunfante 
en el terreno industrial se encuentra dueno y sen or de toda la vida eco- 
nomiea, no teniendo a su frente mas que el inmenso proletariado, incapaz 
de toda lucha seria, porque se hall aba disgregado como polvo incohe- 
rente. 

El 14 de junio de 1791 en la Asamblea nacional francesa el dipu- 
tmlo. Le Chapelier dijo : « Sin duda es permitido A todos los ciudadanos 
el asociarse y reunirse ; pero no debe ser permitido ji los ciudadanos de 
^iertas profesioues asociarse para sus pretendidoH intereses comunes. Ya 
no hay niAs corporaciones en el Estado ; no hay mils que el in teres par- 
ticular de cada individuo y el interns general. » 

Si el despotismo real habfa muerto la autonomfa municipal, la re- 
volueion mato las corimraciooes 6 la autonomia del trabajo. Esta quedaba 
a raerced del capitalismo, sin podersc organizar para la defensa de sus 
pretend Ulos intereses. El estado, por su parte, despues de consumada esa 
iniquidad, declaraba que su fuuci6n era asegurar la libcrtad del trabajo; 
con el hi en entendido de que no atentaban a la libertad del trabajo los 
capitalistas, que ponfan al obrero en la alternativa de morir de ham- 
bre «gnda 6 de hambre lenta, sino boIo los obreros que intentanban coa- 
licionarse para obtener condiciones humanas en el contrato de trabajo. 

La coalicicm obrera fue pues absolutamente prohibida. La ley del 
15 al 17 de junio de 1791, votada por !a Asamblea nacional francesa, 
declaraba que toda asociaci6n, inteligencia 6 reuni6n de obreros, con el 
fin de deterniinar la cesaci^n simultanea del trabajo 6 para obtener un 
detenuinado Balario, era contraria a la libertad del trabajo y a la decla- 
raci6n de loft derechos del hombre ; e imponfa a los promotores de seme- 
jantes nniones obreras y a sus directores, gravfsimas penas. 

Rcrista ^clemdslica, Afio VI. N. 61 2 



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18 REVISTA ECLESIASTICA 

Esta ley fu6 renovada el 12 de abril de 1803, y sobre todo en el 
C6digo Penal de 1810, si bien este ultimo prohibfa las coaliciones de los 
patrones igualmente que la de obreros, pero en cambio senalaba penas 
no 86lo para los directores de la coalici6n, sino tambi^n nara todos los 
huelguistas, y mlentras que d los patrones no se les imponia mds que 
una multa 6 prisi6n de 6 d(as d un mes, los obreros eran castigados con 
prisi6& de dos 4 tres meses, y los directores de la huelga con prisi6n de 
2 d 5 aHos. 

Esta singular legislacion estuvo en vigor hasta el ano 1849 en que 
se modified, senalando iguales penas & patrones y A obreros. En 1864, 
Napole6n III levant6 final men te la prohibici6n de la coalici6n obrera, que- 
dando s61o sujeto A pena, el delito de atentado d la libertad del ti-abajo. 

Sin embargo, como el derecho de asociacion, lo mismo que el de 
reuni6n, permanecia prohibido, el derecho de coalici6n no fu6 mds que 
un nombre vano. En prueba de ello, los obreros tejedores de terciopelo 
de Saint-Etienne en su huelga de 1865, vieron d 6 de los miembros de 
su comit^, condenados d varios meses de pri-^idn, por asociacidn ilfcita. 

La verdadera libertad de coalicion, aunque limitada, no fu6 un 
hecho en Francia sino despu^s de la ley de 1884 sobre los gremios pro- 
fesionales. 

En Inglaterra, despu^s de vicisitudes semejantes d las de Francia, 
la libertad de coalici6n obrera fu6 reconocida por las leyes sobre Trade 
Unions de 1871 y de 1875. 

En Alemania, la prohibicion de la coalicion fue levantada por la 
Gexv^rheordnung de 1869. 

Casi todas las denuis naci ones civilizadas han en trade por el uiisrao 
camino de la libertad de coalicidn obrera, con la limitacion de toda via 
de hecho y con mayor 6 menor espfritu de igualdad entre patrones y 
obreros. 

La experiencia ha demostrado que poco vale la reglamentaci6n de 
las huelgas ; el unico camino prdctico es ha^ta ahora una sabia legisla- 
ci6n previendo la conciliacion y el arbitraje. Los gobiernos que preten- 
den sofocar los movimientos obreros, valiendose de la policfa, y hasta do 
la suspension de las garantias constitucionales, no hacen mds que uu 
acto de injusta parciali<lad que encona mas y mils los rencores, con- 
tribuyendo asi a que las luchas econdmicas se couviertau en luchas de 
clases. 

Nuestra convi'^cion es que no se puede justamente reprimir con 
violencia la coalici6n sino despues de haber instituido consejos de con- 
ciliacion y de arbitraje que garanticen d los obreros vfas legales de hacer 
valer sus razones justas, obligando d los patrones a tratar con ellos di- 
Tectamente de las condiciones del contiato del trabajo. 

Es ridicule empenarse en no querer reconoccr la beligerancia d los 
obreros coalicion ados, y querer al mismo tiempo que las huelgas sean 
moviraientos ordenados ; el que no tiene medios legales de hacer valer su 
justicia, se siente tentado a procurarsela por medios extralegales. 

El linico camino eficaz es de consiguiente establecer una sabm le- 
gislacion social cuyo primer fundamento sea el reconocimiento de la per- 
soneria jurfdica y civil de las tisociaciones obreras, y cuyo ^i\ sea llegar 



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DEL ARZOBI8PADO 1>K BUEXOfe' A IRKS 19 

a poseer una juri8dicci6n especial ante la cual se diriinau todos Ins con- 
tlictos digcutiendose bus bases amplia j libremente. 

£sta idea necesita un estudio aparte, que, si Dios quiere, enipren- 
derenios en uno de los arti'culos siguientes. 

A. Pont Llodra. 

EX ACTIS SANCTAE SEDIS 

Xota proprio sobre exAiiienes de los ordenandos, en Roma, del Clero 

Secular y Reg'ular 

PIUS PP. X. 

Hacroeaucta Tridentina Byiiodus do Hh ageus, qui ad sacra initiandi fo- 
rent, sic prescribcbat : « Saucta Syuodns, antiqnorum canonuiu vestigiis inhae- 
rendo, decemit ut quando Episcopus ordinationem facere disposuit, omnes qui 
^d sacrum raiuistcrium acccdere voluerint, feria quarta ante ipsam ordinatio- 
nem vel quando Episcopo videbitur, ad civitatem evocentur. Episcopus aut^m, 
saccrdotibns et aliis prudentibua viris, peritis divinae legis ac occlesiasticiK 
sanctiouibus exercitatis, sibi adscitia, ordinandorura genus, personam, aetatem, 
iastitutionem, mores, doctrinam et iidem diligenter investiget et examinet». (1). 

Ex quibud profecto patct neminem omnino excipi a doctrinae periculo 
subeundo, qui velit ad sacros ordines promoveri ; itomque doctrinae poriculum 
ejusmodi, non quasi pro forma atque obiter, sed diligenti investigatione fa- 
ciendum. — Ac merito quidem : non enim promiscuum est, doctus sit an in- 
doctus qui sacris initietur ; sed ea prorsus ratione qua castis rectisque moribus 
commendari ilium oportet, eadem et doctrina exomari necesse est. 

Hinc Decessores Nostri, praesertium vero Alexander VII f. r. Const. 
AxK>stolica SollicitudOf de doctrinae examine ab ordinandis rite peragendo, 
raulta monuerunt ac sapientissimo decroverunt, tum pro dioocesibus universis, 
turn praecipue pro hac alma Urbe, quae ipsis erat peculiari officio commen- 
data. utpote Romani Episcopatus sedes. 

Quae cum decursu temporum, ut assolet in hunianis, nonnibil neglecta 
fuerint ; placet Nobis, quoniam res agitur monienti maxinii, quid in ea re sit 
praestandum enucleatins edicoi e ac distinctius statuere. Quae igitur sequuntur 
nancte iu posterum praestanda volumus et maudanms. 

I. Quicumquo in Urbe, sivo do saeculari cloro sive de regulari, sacris 
ordinibus initiandi eruut, omues, excepto nomine, doctrinae periculum facient 
iu Curia Cardinalis Vicarii Nostri. Qqa in re Tridentinae Synodi decreta 
innovamus et oonlinuamus, ac privilegium exomptionis quodcumque penitus 
exstinguinius, atque illud etiam quod fruitur SocLotas Jesu ex Constitutione 
Pimm Gregorii XIII et Constitutione (^tanium PauU V Decessorum Nostrorum. 

II. Quibus do rebus quave mothodo examinandi sint, qui vel sacram 
Tonsurani vel miuores Ordines sunt suscepturi praxis edocet, quae hue usque 
ohtinuit, quamque Nos obtinere in posterum, nulla nmtationo, volumus. 

III. Ad majores Ordines qui sunt ovehendi, ii de Instructione primum 
interrogandi sunt, quae ad Ordinem suscipiendum pertinent. Tum etiam tracta- 
liones aliquas de Thoologia dogmatica proponent: videlicet, uuam pro Sub- 
diaeonata : bina« pro Diaconatu : temas pro Presbytoratu, ac praeterea trac- 
tationem de ftan'itissimo Eucbaristiae Sacramento. 



I 



(1) Se». XX III, cap. VII, de Hfform. 

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20 REVISTA ECLKSIASTICA 

IV. Qui ad Diaconatua Ordinem promovendi sunt, iu faciendo periculo. 
tractatlonem theologicam, quam pro Subdiaeouatu proposuerunt, iteruin pro- 
ponere ne qiieant ; item Sacerdotio qui sunt augeudi, traotatioiieui uuUam 
propouant, d(* qua in praeteritis examinibus teutafi jam fuerint. 

V. Quas quisque theologicas tractatiouos proponat, singulorum ordiuan- 
dorum arbitrio permittimus. — Cardinalis tamou Vicarii Nostri erit Tractatio- 
num soriem praescribere ac definiro, praetor cujus limites nulla ordinandin 
eligendi facultas esto. — Singula pono examina quamdiu »iut protrabenda, 
ejusdem Cardinalis Vicarii Nostri prudenti arbitrio statuendum relinquimus. 

VI. Quicumquc, ex ordinandorum numero, Tbeologiae lauream in aliqua 
pontificia Universitate consequuti fueriut ; eos a subeuudo periculo de re 
tbeologica exemptos volumus. 

VII. Pontiticia deereta quae adliuc vigeant, et Vicariatus Nostri urbani 
consuctudines, quae hoc Motu-proprio Nostro non sint mutata vel abrogata, 
vim omnem ac robur iu posterum etiam obtinere volumus ac deceruimus. 

Contrariis non obstautibus quibuscumque. 

Datum Rommae apud Sanctum Petrum, die XVI Julii anno millesinio iio- 
ningentesimo quinto, Pontificatus Nostri secundo. 

Pius PP. X. 

Carta de Su Santidad al Cardenal Ticarlo sobre los sacerdotes 
extranJeroB en Roma 

Al Senor Cardenal Pedro Respighi Nuestro Vlxmrio General 

Sen or Cardenal: 

El vivfsimo deseo de que en Nuestra Roma el Clero resplandezca cada 
vez m^s por la santidad de vida y por la Men ordenada disciplina, Nos ha 
inducido inds de una vez d dirigir Nuestra palabra Ji S. E., Senor Cardenal, 
confiando li su celo y d su prudencia los medios que nos parecian oportunos 
d tal objeto. Hoy ese misnio deseo llama Nuestra atenci6n sobre aquella parte 
del Clero que,, de las diversas Didcesis de Italia y tambi^n del extranjero, 
afluye d esta Metr6poli. Nuestro Predecesor Le6n XIII de s. m. dict6 d este 
respecto sapicntisimas disposiciones, especialmente por el decreto que por or- 
den de Su Santidad di6 el Cardenal Vicario el 9 de Julio de 1890 y por el 
de la S. Congregacion del Concilio de 22 de Dicicmbre de 1894. Mas como la 
experiencia ha sugerido oportunas modificaciones d esas leyes para hacerlas 
m^s eficaces ; Nos, conlirmando en parte, y en cuanto es necesario moditi- 
cando las disposiciones indicadas, establecenios lo siguiente : 

1 ® ). Los sacerdotes de otra Didcesis qae desearen fijar establo reside n- 
cia en Roma, debeu enviar previamente al Cardenal Vicario la solicitud aconi- 
paiiada de los documentos oportunos y especialmente del consentimiento explf- 
cito de su Ordinario, quien deberft tambi<5n dar su juicio sobre los motivos 
que se adujereu para obtener la gracia. Nos reservamos, empero, exclusiva- 
mcnt^ d Nos la facultad de conceder ol permiso solicitado. 

2 ® ). Los sacerdotes de otra Didoosis, quo vinieren d Roma para pcr- 
manecer en ella por algun ticrapo, deberfin presentarso inmediatamente d las 
Olicinas del Vicariato para exhibir las discesoriales de su respectivo Obispo 
en las cuales deberfl hallarsc explicitamente declarado el motivo de su vcuida 
d Roma, y el tiempo concedido para permanecer en ella, el que no podrjl 

de trcs meses para las Diocesis de Italia y <le seis para las del ex- 
Cuando luego fuere uecesaria la pr6rToga, deberii ^sta ser solicitada 
e por el Ordinario. 

Estos sacerdotes deberfln obtener tambic^n del Vicariato la apro- 
jmicilio que eligieren en Roma. 



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DKL ARZOBISPADO DK BUENOS AIRKS 21 

4 ® ). A lo8 qne no cuiuplieren estas disposiciones doberi prohibfrseles en 
absoluto la celebraci6n de la Santa Misa en esta Alnia Ciudad, iuformando 
Bobre ello ^ los respeotivos Ordinaries: 

5 ^ ). Para evitar el peligro de qne sacerdotes que se liallaren proviso- 
riamente en Koma^ asuman cargos que importan una estable 6 larga perma- 
nencia, queremos que, como hiillase establecido para Sacerdotes pertenecientes 
al Clero RomanO; asl tanibi^n los extranjeros no puedan aer admitidos ^ con- 
curso alguno, benelicio 6 cualqnier otra ooupacidn, sin consentiraiento expli- 
cito del Vicariate. 

6 ^ ). Cuando no se tuviere este consentimiento. deben tenei-so por irri- 
tos y nulos, tanto las admisiones li cualquier conourso, oomo los nombraiuien- 
t08 para beneftcios, oficios 6 cualquier otro empleo. 

7 ® ). Estas disposiciones deben tener valor on todo caso, y ante cual- 
quiera antoridad, aunqne merecieso menci6n especialisima, sin excepei6n alguna. 

8 ® ). En cuauto ^ los sacerdotes de otra Di6cesis, residentes actualmento 
en Roroa, Su Eminencia, Seiior Cardenal, pcrmitirii la permanencia de los que 
tengan <tqui algun beneficio li oficio eclesijistico propiamente dicho, 6 residan 
pu ella, sin couiputar los afios de ostudio, (i \o menos desde diez afioa ha, con 
el consentimiento de su Ordinario y sin haber dado niotivo ^ observaciones 
sobre an conduct-a. Los demas deber^n volver ^ sus respectivas Didcesis, 6 pro- 
curarse en otra i)arte una ocupacidn con el consentimiento de sua Obispos. 

En la seguridad de que estos Nuestros preceptos serjtn cumplidos eon 
exactitud, impartimos de todo coraz6n ^ Su Eminoncia, SeBor Cardenal, y it 
todo el Clero y Pueblo de Roma, la Bendici6n Apostolica. 
Del Vaticano, el 6 de Agosto do 1905. 

PIUS PP. X. 

Pfo X impone un Catecismo linico para la Provincia Roniana 

AL SEXOR CaRDEXAL PKDRO KkSPIGHI NuKSTRO ViCARlO (tKNERAL 

Sen or Cardenal : 
La necesidad de proveer, en cuanto en posible^ 6, la rcUgiosa instrucci<5n 
de la tierna juventud, Nos ha acousejjMio la impresidn de un Cateoismo, que 
exponga con elaridad los rudimentos de la santa fe y aquellas divinas verda- 
des, en las cuales debe informarBc la vida de todos los cristianos. Por tanto, 
liabiendo hecho examinar los umchos libros de texto actualmente usados en las 
Di6ce8i8 de Italia, Nos ha pareeido oportuno adoptar con ligeras modificacio- 
nes el texto desde bace algunos auos aprobado por los Obispos del Pianionte, 
de la Liguria, Lombardia. Emilia y Toscana (1). 



(1) Compoudio della Dottrina Cristiaua pre»critto da Sua Sautitil Papa Pio X alle 
clioccfeii della Provincia di Roma. ( Roma, Tipogi-alia Vaticana, 1905 ). 

Ei»te compeudio adoptado por Pfo X comprende propiameuto tres cateeisiiioe. 

EI primero contieuc las nociones mas ciemontales. y estii dostiuado k los uifios de 
poca edad. y 4 la enseuanza domestica 6 de las CBcuclua do pA^rvulos. 

En el eurapeiidio ocupa uueve p^igirnvs ( 1-9 ) bajo el titulo Prime nozioni di rate- 
ehisjHO per i fatwinUi di ienera cid, etc. 

El Begundo es el llamado CateeiRmo breve, Vateehismo brecc, dcetiuado principal- 
rnente d lo» niiios que aan no ban liecho la primora comuni^n, y debe explicarse en las 
ciase« inferiores ; ocupa desde la pagina 11 & la 74 ; divfdese en cineo partes. 

El tercero e-s el Catocismo mayor, Vateehismo maggiore ; tieno cinco partes, que 
corre«ponden » las eiueo del Catecismo br^vc, las cuales so explican mfis ampliaracute, 
piig. 73 ^ 346. 

Sfguese. en tipos algo m^s pequeliosy una instruccic^n sobre Ihs fiestas de Nue*tra 
Senor, de la Santisima Virgeu y de lob Santos, una breve liistoria de la religij'm, divi- 
dida en tree partes, y una BCrie de oracioues y preees ( p6g. 351 a 404 ). 

Todo esto reunido iov\\\i\,Q\ (^ompendio drlia Dottrina Crijttiana, de 413 pdgina8r 
rontando los indices. 



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22 KKVISTA KCLESIA8T1CA 

EI U80 dc oste t-exto Herd obligatorio en la eusefianza ptiblica y privada 
€11 la Didccsis de Roma y en todas las demds de la Provincia Roniana ; y es- 
peramos que tambi^n lo adoptardn las 'demiC« Di<)oesis para Uegar asi al t%xto 
itnico, d lo menoB para Italia, qac todos desean. 

• Con esta dulce esperanza le impartimos de todo corazdn, Sefior Carde- 
nal, la Bendicion Apost^lica. 

Del Vaticano, el 14 de Junio de 1905. 

PIUS PP. X. 

La Revista Bazdn j Fe^ en su ndraero de Noviembre liltimo, toiuo 
XTII, pag. 364, hace al respecto las siguientes oportnnas consideracioncR. 

« For estas palabras del Romano Pontifice vese claramente que su 
deseo, manifestado con la suavidad y delicadeza que le son propias, es 
que el Catecismo que el ha prescripto para la provincia eclesiastica de 
Roma sea voluntanamenfce adoptado por todas las didcesis del mundo. 
De este modo, y tal vez sin necesidad de un mandate expreso, se Ue- 
gard A la uniforniidad tan de^eada por todos y senaladamente por los 
Padres del Concilio Vaticano. Por ahora « no parece pretenda el Papa, 
nos escriben desde Roma, tanto que se adopte fuera de Italia cuanto se 
haga conocer, para que mils tarde al fin se venga a adoptar uno general 
igual en las cosas comunes ». 

« En la praetica creemos que este Catecismo ira extendi^ndose por 
todas las di^cesis del mundo, y que dentro de algunos anos quizji el 
mismo Pio X dani el decreto haciendo obligatorio este Catecismo en to- 
das las di6ce8i8, con lo cual lo adoptaran las pocas que no lo hubiesen 
hecbo antes. 

« Entretanto, es indudable que danin un gran consuelo a Pio X, 
los Prelados que lo adopten, y creemos que no serdn los liltimos los Obispos 
espanoles, que tanto se ban distinguido siempre por su adhesi6n al Pon- 
tiflcado. 

« La adopcion de este texto para Italia no ofrece dificul tad alguna. 
Para Espana, lo mismo que para bis demils naciones, se hace necesaria 
la traduccion d los idiomas respectivos. 

Seria muy con forme A los deseos manifestados por los Padres del 
Concilio Vaticano que para cada idioraa no hnbiera mils que una sola 
traduccion. 

« A este fin sersi C4)nveniente que los metropolitanos de todas las 
regiones donde se hable la misma lengua ( verbi gracia para el castellano, 
los de Espana y la America espanola ) puestos primero de acuerdo con 
sus respectivos sufragnneos adopten la traduccicSn linica para todas ellas. 

« Tal vez seria mas sencillo que los respectivos Nancios Apostdli- 
cos encargaran la traducci6n, y despues de enviarla A las diferentes pro- 
vincias eclesiilsticas para que los Metropolitanos, oido el parecer de sus 
sufragilneos, hicieran las observaciones oportunas, la propusieran como 
unica, aut^ntica y oficial para la lengua respectiva. 

« Para el cataUin, por ejemplo, que se babla en regi6n mds redu- 
cida, bastarii que el Metropolitano, se ponga de acuerdo con los sufra- 
gdneos de la provincia tarraconense. 

« La necesidad de que la versi6n sea unica, es nnis urgente con 
respecto al Catecinmo hrei^e y d la« Prim^ras nocioneH, 



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DKL AKZOBISPADO VR BUENOS A IKES 23 

« Si en alguna region se juzga necesario, por circunBtancias pecii- 
liares, bacer algunas adiciones, podr^nse hacer ^stas en opiisculo aparte, 
o, por lo nienos, de forma que se distingan del texto veeomendado por 
Pio X. > 

E SACRA COXGREGATIOXE EPISCOPORUM KT REGULARIUM 

Ob ten! do el to to d#l Consejo. y iliferida la profesldn solemne, 
«1 Superior de Religtosos 6 Rellgriosas puede permltirla, sin ooniro- 
«ar nuevamente el Consejo. 

Beathsime Pater, 

D. Manms M. Serafini O. S. B. Abbas Generalis Congregationis Cassi- 
lien, a primitiva obscrvautia, pedibus Sanotitatis Tuae provolutus, sequentia 
«xponit : 

Ex decretis Apostolicis Neminem latei et Perpenais, et ex declarationi- 
bos super iisdera, a S. Congr. de Statu Regularium emissis, tam pro religiosis 
qnam pro monialibus post vota siiuplicia ad professionem solemnem admitten- 
dis, requiritur votum Capituli Oonveutualis* quod quidom votum non delibe- 
rativuni sed mere consultivnm est, ad instructionem animi Superioris. Qui 
Superiores, justis de causis, profe:48ionem solemnem differre possunt ultra statu- 
turn triennium, nou tamen ultra aetatis annum vigesimnm quiutum. 

Hinc saepe coutingit ut Superior, post auditum Capitulum Conventuale, 
dllutionem decernat. Quapropter quaeritnr : 

I. An dilata professione so^erani post Capituli votum, Superior teneatnr 
itemm exquirere votum Capituli, cum temp us advenerit admittendi candidatnm 
ad professionem solemnem f — Et quatenus affirmative : 

II. Quacnam temporis dilatio talis censeri debeat, ut Capitulum Con- 
ventuale iterandum sit f 

Sacra Congregatio Emorum. ac Rmomm. S. R. E. Cardinalium Negotiis 
et Consultation ibus Episcoporum et Regularium praeposita, re sedulo perpensa, 
respondendum censuit prout respondet : 
Ad I. Negative. 
Ad II. Provisum in primo. 
Romae, die 18 Augusti 1905. 

D. Card. FERRATA, Praef 
Philippus Gicstini, SeeretariH8. 

So1»re la deslgnaoldn de confesor para Monasterlos de Moiija* 
y Comanldades de Hermanas. 

Petrus Gonzalez et Estrada Episcopus S. Christophori de Habana, omno 
illicitum vitare cupiens, a Sacra Episcoporum et Regularium Congregatione 
seqaentinm dubiorum soluiionem humillime postulat ; nimirum : 

I. An Episcopus licite valeat confessarium ordinarium moniaUum uniua 
Monasterii pro alterius Monasterii monialium ordinario oonfessario designare t — 
Et quatenus negative. 

II. An Episcopus confessarium irdinarium monialium unius Monasterii 
ad munus ordinarii confessarii sororum votorum simplieium eliger© queatt — 
£t quatenus negative. 

III. Utrum Episcopus unum confessarium ordinarium pro duabus Com- 
munitatibus sororum possit licite deputaref 

IV. An prohibitum sit Regularibus confessarios ordinarios sororum voto- 
rum simplieium esse, sicut pro monialibus eis vetitum est f 

Et Sacra Congregatio Erum. ac Rrum. S. R. E. Cardinalium Negotiis 
et Conaultationibns Episcoporum et Regularium praepositae, omnibus sedulo 
perpenais, respondendum esse censuit, prout respondet: 



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24 KKVISTA hXl.ESIASTlCA 

Ad 1. AfHrmative. 

Ad II. ct III. Provisum in priiuo. 

Ad IV. Affirmative. 

liomao, die I Septonibris 1905. 

D. Card. PKRRATA Prarf. 
Phlipus (liuHTiNi. Secretaritis 

E SACRA OONGREGATIONE INDULGENTIARUM 

liaif HerniMiiaM de Caridad de San Ticente de Paul pueden 
g'anar la Indulgreiicia de la Porcldiicula en muii Oratorios, sin tener 
en euenta la elAusula sobre la distaueia. 

BcaUssime Patvry 

Augnstiuus Veueziani, Prociiratoris Geiierailis maiiere fuiij^ens in Conjjjre- 
gatione Missiouis, ad i)ede8 S. V. Iiumiliter provolutiis exponit quod seqnitur : 

Leo XIII sa. me., per Breve 26 Junli 1903, indulsit fidelibiis visitau- 
tibus ecclesias sen oratoria adnexa domibun Puellarum a cbaritiite 8. Vincenfcii 
a Paulo ubique terrarum existeutibus, die 2 Augusfci, a prinii.s Vesperis ad 
occasum solis, indulgentiam de Portiuncula nunoupatam, dummodo in respeo- 
tivo loco nulla extet vol mille passuum intervallo distet, Franeiscalis Ordini» 
aut alia qualibet Ecclesia vel publi(Mim Oratorium cui eadom indulgentia con- 
cessa sit. 

Cum aufcem praofatae 8orores, Puellae nnncupatae ab oporibus cbarita- 
tis quibuj? plerumque sunt addictae, impodiantur quominus possint exire ad 
visltandas ecclesias privilegio Portiunculae ditatas, et eodem detineantur inipe- 
dimeuto pcrsonae cum iisdem commorantes sive auxiliariae, sive valetudina- 
riae puellae item apud ipsas degeutes, vel ad earum domus accedentes ius- 
tructionis et educationis causa. Orator benignam pro indicatis personis a pra«- 
fata clausula dispensationem S. V. implorat. 

Et Deus etc. 

SS.mus, Dominus Noster Pius Pp. X die 29 Juuii 1905 in audientia liabita 
ab infrascripto Card. Praefecto S. C. Indulgentiis Sacrisque Reliquiis praepo- 
sitae, benigne annuit pro gratia juxta preces, servatis in caeteris etiam quoad 
tempus forma et tenore Litterarum Apostolicarum in forma Brevis supra memo- 
ratarura. Contrariis quibuscumque uon obstantibus. Datum Romae ex Secretaria 
ejusdem S. Conguis. die 2H Junii 1905. 

A. Card. TUIPEPI. Pracf. 
Pro Seerct. Jos. M, Caucus. Cosklli, Snhutit. 

E SACRA RITUUM CONGREGATIONE 

De cdmo deban cubrlrse la cabeza los Frailes ^enore^ en la 
Misa y demils OfieioM dlirlnos. 

Ordinis Fkatrum Minohum. a Sacra Rituum Congregatioue expostu- 
latum fuit: 

IJtrum Fratres Minores in Missa aliisque diviuis Officiis amictum super 
nudum caput imponere debeant, an etiam possint ipsuni amictum caputio super- 
imponere ? 

Et Sacra Rituum Congregatio, ad relationem subscripti Sccretarii, audito- 
prius Rmo. P. Procuratore General! praefati Ordinis, qui, annuente Rmo. P. 
Ministro Generali, rationos pro utraque seutentia adductas collegit et retnlit, 
exquisito etiam voto Commissionis Liturgicae, omnibusque ad rem pertinenti- 
bns et cousuetudinibus diligt^nter discussis et perpensis, reseribendum censnit :. 
Ad Rmum. P. Ministrum Generalem Ordinis Fratrnm Minorum pro uniformi- 
tate serraAda juxta Rubricas et Decreta antea edita ab eadem Sacra Congre- 
gatione, ita ut Fratres Minores caput tegant cum solo amictu. Quod vero ad 



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DKL AKZOBI8PADO DE BUENOft A1KK8 2i> 

illas Ordiais Provincias seu partes attinet, quae ob peculiares difficultates et 
gravia timenda inoommoda, alind tegendi caput luodum, cum caputio scilicet, 
amicto cooperto, sua consuetudiue servaverint et adhuo serveut, ut ipsis ab 
observantia praesentis Decreti circunstautiis perdurantibus, dispensatio concedi 
possit, eadem Sacra Congregatio rtm prudenti arbitrio et coiiscientiae Rrai. 
Jliuistri Geneialis remittendam benigne existimavit. 
Atque ita rescripsit, die 23 August! 1905. 

A. Card. TRIPEPI. Praef, 
Pro Secret, Jos. M. Canons. Coselli, Siibstit, 



E SECRETARIA STATUS 

8«bre la obserTancia del deoreto de 6 de Jnlio de 1899 sobre el ayuno 
y la abstlnenoia en la America liatina 

lUmct ac Rme, 

Amplitudo Tua apprime quidem uoscit quodnani fuerit Sauotae Sedis coii- 
Biliom, quum per decretum 8. Congregationis Negotiis Ecclesiasticis Extraor- 
diuariis prtepositse ampliorem di3peu8ntionem super jejunio ot abstinentia pro 
America Latina die 6 Julii 1899 beuiguiter concessit. Ea videlicet erat Summi 
Pontitieis Leonis XIII fel. rec. mens, ut dum ex una parte spirituali fidelium 
bono consuleret, ex altera ilia circa jejunii et abstinentiie leges efficacius ob- 
tineretnr uniformita>, quie in artic. 428 Actorum Concilii Plenarii Americte 
Latinue praescribitur. 

Neque insuper Amplitudo Tua documenta ignorat, quae a supramemo- 
rata Congregatione posterius edita fuorunt, ut singuli RR. DD. Ordinarii 
cnjusque eclesiasticae provinciae, aut etiam plurium Americae Latinae pro- 
vinciamm Archiepiscopi et Episcopi unam eamdemque pro illius indulti pro- 
mnlgatione et concessione couticerent formulam, et praeviae S. Sedis recogne- 
tioni prima vice, atque etiam in post<?rum, quoties aliqua innovatio proponenda 
foret, subjicere non omitterent. 

Jamvoro ab aliquot Americae Latinae Diocesium Pastoribus liujusmodi 
formula ad banc S. Cougr. nondum perveuit ; nonnullae autem ex formulis 
transmissis emendationibus indigent, juxta litteram et mentem decretorum de hac 
re editorum. 

Summopere igitur Amplitudinis Tuae cordi erit, ut de more, cognitam 
S. Sedis yoluntatem fideliter sequi, et baud rectas interpretationes atque abu- 
SU8, si forte in tua dioecesi existant, e medio tollore. 

Quae quidem baud probatas interpretationes et abusus ad duo praeser- 
tim capita reduci posse videntur, scilicet 1 ® . dum indultum illud gratis omnino 
impertiendum erat, in nonnullis Dioecesibus peculiares, ex erronea deductione, 
bona tamen fide, taxae impositae fuerunt, quibusdam insuper pro earumdem 
exactione formalitatibus adjectis, quae gravosum nimis et quasi odiosum red- 
tierent usum benigni amplif^isimique illius indulti ; 2 ® . in locis, ubi taxa non 
fait ab Ordinariis imposita, indultum laxiori interpretntioni passim subject nm 
fait, sive per nimiam exteusionem verborum « pro singulis petentibus», sive 
declarando tamquam compreheusas et quasi uuificatas in eodeni indulto gene- 
rales concessiones singulis ecclesiasticis provinciis aut Dioecesibus in anteces- 
sum a S. Sede faotas, et adhuc vigentes, vel innovatas. 

De caetero, quoad Vetera indulta jejunii et abstinentiae leges respi- 
cientia, quae ante indultum diei 6 Julii 1899 a S. Sede concessa, vel postea 
innovata, adbuc in ista tua Dioecesi vigorera obtinent, Amplitudo Tua quam- 
primum, vel saltern intra unins anni spatium eadem 8. Sedi comniunicare cn- 
rabit, formulas quoqne indicando, quae pro eornmdem promulgatione redactae 
fuerunt, vel in futurum adbibere intendit, omnibus etiam et singulis conditio- 



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26 KEVI8TA ECLESIA8TICA 

iiibus, vol oneribus et taxis, quae tuis fidelibus pro hisce indultis imponantur, 
accurate descriptis. 

Demum, quum hujusmodi negotio spirituale ohristifideliura bonum pro- 
piu8 respicieuti fiuom tandem iraponere magnopere intersit, per definitivam 
formulam, a S. Sede praescribendam, juxta pingularum regionum conditiones: 
8ciat Amplitudo Tua omnia quaelibet circa jejunii et abstinentiae leges isti 
Dioecesi a S. Bede ad banc usque diem concessa privilegia et indulta excep- 
tione tantummodo facta pro indulco diei 6 Julii 1899, omnino uti nuUius vigo- 
ris et tamquam nulliraodo et numquam tributa vel obtenta consideranda fore, 
ai intra memoratnm nuius anni spatium praesentibus litteris quaesita formula- 
rum transmissio minime fiat. 

Haec de mandate SSmi. D. N. Pii Papae X cum Amplitudine Tua com- 
municando, Deum precor ut Te diu sospitem servare dignetur. 

Romae, e Secretaria Status, die 3 Augiisti 1905. 

Addictissimns : 
R. Card. MERRY DEL VAL. 

E VICARIATU URBIS 
Normaii para la predlcacldn en Roma 

Pedro Respighif Cardenal Prcahttero de la S, I. R, del Titulo de los Santos 
Cuatro CoranadoSj Ficario General de Su Santidad^ Juez OrdinaHo de la Curia 
Bomana y su Distrito, etc. 

Secundando las disposiciones contenidas en la carta de la S. C. de Obis- 
pos y Regulares del 31 de J alio de 1894, el Vicariato de Roma por notifioacidn 
del 24 de Setiembre de 1894, aprobada por el Santo Padre, pnblic6 algunas 
normas reglamentando la predioaci6n en las Iglesias y Oratorios de Roma. 

Por voluntad expresa de Su Santidad, ponemos nuevamente en vigor 
las menciouadas normas, con alguna modlftcacidn exigida por la experiencia, 
ordenando lo signiente : 

I. Ningitn sacerdote residente eu Roma, secular 6 regular, podi'^ predi- 
car en la Didoesis Romana, ya eu Iglesias, ya en oratorios, sin baber sido 
autorizado por certiftcado que deber^ obtenerse en las ofioinas de la secreta- 
ria del Vicariato. 

II. Esta autorizaoion seril concedida ordinariamente previo exanien, y 
861o por excepci6n, por titulos debidamente reconocidos. 

III. Cuando se quiera invitar para predicar & algun sacerdote de otra 
Didcesis, ^ lo menos con un mes de anticipacidn deberd solicitarse la licenoia 
indispensable, que no se concederii sin la presentacidn del permiso por escrito 
de su Ordinario y al mismo tiempo del certificado de haber sido aprobado para 
predicar en su Di^cesis Si el sacerdote fuese regular, deber^ presentar las 
testimoniales de idoneidad juntamente cou el consentimiento de su superior. 

IV. Los ex^menes que doben darse en este Vicariato ante examiuadores 
^ tal objeto nombrados por Nos, comenzar^n en el proximo mes de Noviembre, 
en los dfas que serdn designados en la respect! va tabia expuesta en las ofici- 
nas del mismo Vicariato. 

V. Desdo los primeros de Octubre pr6ximo, pres6nten8e las solicitudes 
de admisidn al examen, 6 bien los dooumentos de los tltulos por los ouales 
se desea la dispensa. 

VI. Para que todos tengan tiempo de conformarse ^ estas disposioiones, 
no entrar^n ^ regir hasta el 1 ® de Enero de 1906. Desde ese dia los Rectores 
6 Superiores de Iglesias ii Oratorios, que permitiesen predicar & qnien no se 
hallare munido de la autorizaci6n por escrito, incurrir^n ipso facto en suspeu- 
sidn a divinis por ocho dias. Eu las casas de Roligiosas, gr^vase la conciencia 
de las respectivas Superioras. 



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DKL AKZOBISPADO DK BLENDS AIRKS 27 

VJI. Deber^ exponerse en las Saoristias la presente notificacidn, para 
^ue nadle pueda alegar iguoranoia. 

Del Vicariate, el 10 de Agosto de 1905. 

Francisco Can. Fabkri, Seeretario. 



CircnlAr A los Obiiipoii »obre los Saoerdotes extranjeros qne fneren 

A Roma 
lUmo. y Rmo. Sehor : 

Remltole copia de la carta que el Santo Padre se ha dignado dirigirinc, 
para expresar su voluntad en orden al clero que de las diversas Diocesis del 
ninndo catdlico afluye d Roma (1). 

Aprovechando la ocasidn cumplo tambi^n las ordenes de' 8u Santidad, 
haciondo saber d 8. 8. I. y R. una disposicidn que 8u Santidad misraa se ha 
dignado dar como coraplemento de cuanto hfillase establecido en la que me diri- 
gid en 5 de Mayo de 1904, en lo tocante ^ los seminaristas j sacerdotcs que 
estudian en Roma, y que fu6 transmitida por orden del Santo Padre ^ todos 
los Obispos. 

Esta disposioion refi^rese ^ los eclesiisticos estudiantes en la Universi- 
dad gubernativa, para qniencs es deseo del Santo Padre se funde en Roma un 
Instituto apropiado, en el cnal, adem^ de los auxilios necesarios para su cul- 
tora, se les ofrezca los medios para mantenerse en el esplritu de la vocaci6n 
eclesitfstica. 

Y puesto que este Instituto no podr^ fundarse inmediatamente, y por 
otra parte la experiencia ha deraostrado que las necesidades del horario y 
otras exigencias de esos estudiantes universitarios no siempre pueden conci- 
liarse eon la disciplina de los Seminarios, el Santo Padre quiere qne no ven- 
gan & Roma aquellos eclesil^sticos que por los susodichos niotivos no pudiesen 
ser aduiitidos en alguno de los Seminaries ya existentes. 

Kecomiendo pues enoarecidamente d 8. 8. Illma. y Rma. que no oon- 
ceda permiso para venir d ^sta en el prdximo afio escolar ^ eclesidsticos estu- 
diantes de la Universidad, si previa y directamente no le oonste 6. S. S. I. y 
Rma. la aceptacidn de los misraos en algun Seminario. 

Si no hubiere puesto para todos, convendrd por ahora abstenerse de 
enviar ^ Roma eolesi^ticos con tal objeto, vali^ndose mis bien de las Univer- 
sidades de la respectiva regidn. 

Comunieadas asf las 6rdenes de Su Santidad, le beso el Santo Anillo y 
con profundo respeto me profeso de S. S. lUma. y Rma. S. S. 

PEDRO KESPIGHI. Card. Vie. 



/I) V^ase Rerista EeUgidBtiea, VI, 20. 



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28 REVISTA ECLESIASTICA 



Seccion Oficial 



-A.1^Z0«1SJ^A1>0 r>E I3UE1VOS -A.IRES 

Edicto sobre el aynno y la abstinencla entre nosotros. 

NOS KL DOCTOK MaRIANO AnTONIO EsPINOSA POU la CntAClA DK D1O8 V 

DE LA Santa Sede apoht6lica arzoblspo de la' SantIsima Trinidad de 
Buenos Aires. 

Al Venerable dean y cabildo metropolitano, glero secui^r v 
regular y fielek de nue8tra arquidlocesis. 

Salud, paz y bendici6n en Nuestro Senor Jesucristo. 
Amadoa hei'VMnos y queridos hijon nuestros : 

Habiendo sido aprobnda por la Sauta Sede la fdrmula del iiidulto sobre 
el ayuno y abstiuenoia entre nosotros, que, en uni6n de nuestros venerablea 
hermauos, someiimos & su aprobaeidn, conforme ^ lo ordenado en el concilio 
plenario de la Am<5rica latina 7 deoretos subsigiiientes, quereraos reiterar la 
pablicacidn del indulto y mandato de costumbre y recordaros que la sauta 
Cnaresma es ^poca saludable de peuitencia y mortificaci6u, ospecialmente por 
medio de la observancia del santo ayuno y la abstiueucia, prdoticas y pre- 
ceptos establecidos por la Iglesia, inspir^ndose en el ejeniplo del Salvador y 
de la tradici6n apostdlica, respondieudo H la necesidad do expiaci6n satisfac- 
toria que dobemos por nuestras culpas y pecados. 

Asf, pues, en cuanto al acostumbrado iudult^) apostdlico queremos recor- 
daros la8 nuevas gracias con que la Santa Sede nos favorece, eoncediendo- 
alguna mitigaci6n nids d la ley del aynno. 

No debe entenderse que se trata de una derogacion de esa sagrada ley 
tan litil y nece«aria para las bucuas costumbres cristianas, no ; we traia sola- 
mente de una mayor dispensa, que podremos coneederos sobre lo que en nues- 
tra republica se practica en esta materia. 

La Santa Sede en vista de los motives expuestos por los padres rennidos- 
en concilio en Roma, ha tenido H bien aut<>rizar, dadas las espeeiales circuns- 
tancias, para que concedamos dispensa, (C los que la pidieran, do la abstiuencia 
de came y de ayuno, con excepcidn de los dfas que en las Letras Apostdlioaa 
se determinan. 

La Santa Sede autoriza desde luego ^ todos los fieles, inoluso los Re- 
gulares do am bos sexos, para usar huevos y lacticinios en la j^equefta colaci6n 
que se acostumbra en el tiempo de ayuno : esto se entiende de nn mode per- 
manente y sin necesidad de que se pida dispeusa alguna. 

Pero no es lo mismo tratdndose del indulto, que reduce los dias de ayuno 
y de abstineucia : la Santa Sede ha querido que los que deseen acogerse <l ^1, 
lo pidan al ordinario-, 6 ^ sus delegados, lo cual podr^ hacerse verbalmente 6 
por esorito, 6 por intermedio de otra persona ; entendi^udoso tambi^n que ©1 
padre 6 madre de familia, rector 6 director de colegio puedan pedirlo para si 
y su familia, dom^sticos, sirvientes y siibditos. 

Explif*4iremos ahora en qu^ consiste el uuevo indulto. Son dfas de ayuno, 
segdn la practica vigente en unestra arquidirtcesis, todo el tiempo de cuaresma. 
con exeepci^n de los domingos, las cuatro t<?mporas del aflo, los viemes, y s.*l- 
bados de adviento y vigilias de Navidad de Nuestro Sefior Jesucristo, del Espi- 
ritu Santo, San Juan Bautista, de los apostoles San Pedro y San Pablo, de la 
Asuncion de la Santlsima Virgen y de Todos los Santos; de estos mismos dfas. 



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DEL ARZOBISPADJ D3 BUENOS AIRES 21» 

hay obligaci6ii do abstenerse de oarno el midrcoles de Ceuiza, los vierneH do 
caaresma y los cuatro liltimos dias de Seniana Santa y adom^H las cuatro vi- 
gilias priucipales, d saber : las de Navidad, de Pentecost^s, San Pedro y San 
Pablo y Asuncion de la Virgen. Ahora bien, el nncvo indulto, permite dispen- 
nHT de tmlo este tiempo de ayuno y abstinencia con oxcepci6n de los sigaientcs 
dias : 

l^ Debe gnardarse ol ayuno sin abstinencia de came los viernes de ad- 
viento y los mi^rcoles de cuaresma. 

2^ Debe guardarsc el ayuno con abstinencia de carne el mii^rcoles de 
Ceniza, los viernes de cuaresma, los dias jueves y viernes santo. 

3** Finalmente debe gnardarse la abstinencia de carne sin obligaei<5n de 
ayano en las cuatro vigilias principales ya dicbas. 

Es de uotar que esta dispensa debe pedirse cada aiio ^ Nos, 6 d nues- 
tros vicarios generates, 6 d los que delegaremos para ooncederla y que no se 
necesitan causas que excusen del ayuno y abstinencia, sino que basta la vo- 
luutad de cada uno de acogerse al indulto pidi^ndolo fi quien pueda dispen- 
sarlo, lo que sord concedido gratis. 

Nos, pnes, usando de las facultades que nos concede la Santa Sede, sub- 
delegamos para conceder el indulto al Ilino. sefior obispo auxiliar, d nuestros 
provisores y vicarios generales, ^ los sefiores can6nigos, ii los pjirrocos y ca- 
pellanes con cnra de almas, ^ los coufesores, raisioneros y sacerdotcs que se 
ocupan en nuestra arquididcesis. 

Exhortamos d todos cuautos se acojan d este indulto d compensar con 
oraciones y limosnas las obras de mortificaci6n de que legitimamente quedaron 
exentos, d fin de no cesar en la prdctica de las buenas obras d que la piedad 
debe inclinarlos y recomendamos d la generosidad de todos de un modo espe- 
cial las instituciones piadosas estableoidas en la arquidi6cesis y en particular 
el seminario conciliar, asi corao las demds obras pias que se emprendan con 
nuratra autorizaci6n. Los que quisierau depositar en nuestras manos esas limos- 
nas podr^n hacerlo directamente, 6 por medio de los sacerdotes encargados de 
conceder el indulto y expresar los fines d que quieren que scan aplicados 6 
dejarlo d nuestra pnidoucia. 

Es de advertir, sin embargo, que corao la ley general del ayuno y de 
la abstinencia queda vigente, para qtie esto no se olvide, 8u Santidad manda 
que, al conceder las dispcnsas, se advierta que se dan en virtud de la facul- 
tad recibida de la Santa Sede. 

Por lo niismo que queda en su vigor la ley, subsiste y no estii dispen- 
sada la prohibici6n de promiscuar 6 de mezclar carne y pescado en una misraa 
eomida en cada uno de los dias que son de ayuno 6 abstinencia segun las leyos 
generales de la Iglesia vigentes eutre nosotros. AdemiCs de esta facultad los 
prelados coueervan y pueden delegar la de dispensar en cases particulares, aun 
en los dias exceptuados en el preseuto indulto. 

Los que por causas incompatibles con el ayuno, conio ciertos trabajos y 
eufermedades, no pueden ayunar, no necesitan en rigor pedir la dispensa, aun- 
que ser^ raejor hacerlo, para ovitar dudas y ansiedades de concieucia y en 
sefial de sumisi6n d las leyes de la Iglesia. 

Creemos tarobi6n de nuestro deber pastoral exliortar vivaraeute d los 
fieles al curaplimiento de la comuni<5n pascual, recorddndoles que conforme d 
los privilegios concedidos por el Sumo Pontffice d la America latina, empieza 
el domingo de septnag^sima (11 de febrero) y termina el domingo despu^s de 
la octava de Corpus (24 de Junio), segtin una conce8i6n especial heoha d nues- 
tra arqmdi6cesis. 

El presente indulto se leeriC en todas las iglesias, capillas y estableoi- 
mienlos religiosos el primer dfa festivo, y para que llegue d conocimiento de 
todos se har^ fijar por los sefiores curas y encargatlos de las iglesias en las 



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30 KEVISTA ECLEIASTICA 

puertas do los teniplos, haci^ndolo distribuir al pueblo en gran cautidad, siem- 
pre quo fueso posible, y recoraendauios d los diaries, revistas, periddicos y pu- 
blioacionoH cat61icas lo inserten en sus columnas d fin do que sea mds conocide 
y mejor entendido. 

Dado en nuestro palacio arzobispal de Buenos Aires, el treinta de di- 
ciembre de mil noveciontos cinco sellado con nuestro sello, firmado do nuestro 
puBo y letra y refrendado por nuestro sccretario. 

Que la bendici6n de Dios Todopoderoso Padre, Hijo y Esplritu Santa 
descienda sobre vosotros y pomianezca para sienipre. 

MARIANO ANTONIO 
Arzobispo de Buenos Aires. 
Por mandate de S. E. R. 

Manuel Etzaurdia 
Ca ndn igo Sccretario . 

Congreiio Eucaristico Bonaerense. 

Con luotivo del Cougroeo EucarfBtico Intornaciuual que se desea ech'bmr en csta 
capital on 1910, ee ban cnrabiado las sij^^iiicntcs notas eutre nuestro Arzobispo y t-I 
Seiior Obispo de Namur, Presidentc de In obra de los Congrcsos Catdlicos Euea- 
rlstioos intcrnacionales. 

Roma, Junio 21 de 1905. 
A. S. E. R. Monsefior Tomds Luis Heylen Obispo de Namur. 
lllmo. SeBor : 
T«ngo intencidn de celebrar un Congroso Eucaristico Internaeional en 
mi cindad aizobispal de Buenos Aires, capital federal de la Repiiblica Argen- 
tina, el J^o 1910 en que se celebrard ol centenario de nuestra emancipacidn 
polftica. Aqui no he teuido ocasirtn de hablar con V. E. R., i>ero he hablado 
con Monsefior Bouquorel, secretario de los Congresos Kucaristicos y ^1 me ha 
asegurado que el afio de 1910 estd libre y qtie puedo coutar con el concurso 
de V. E. R. 

Le ruego pues tonga presente mi pedido y nos haga participantes de las 
indulgeucias conoedidas al Comity permanente para todos los congresos euca- 
risticos celebrados bajo sus auspicios. 

Dios guarde d V. S. I. muchos alios. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzobispo de Buenos Aires, 

Bonis Auris, Die 21 Septembris 1905. 

lllmo, ac Brno. Domino Thomat Ludovico Heylen Episcopo XamnrieHsi. 
Ilhne. ac Bme. IJomine : 

Cum Romae essem, per litteras diei 21 Junii currentis anui Tibi nnn- 
tiavi me vohemonter exoptare ut anno millesimo nongentxisiuio decimo coetus 
eucharisticus generalis (alias Cougr^s eucharislique international) in liac civitate 
Bonaereusi, quae totius Reipublioae Argentinae caput est, celebraretur ; prae- 
sertim cum occurrat tunc temporis contesimus annus ab initiis coiistitutionis 
Reipublieae nostrae. 

Romae mihi non so praebuit occasio To alloquendi de hoc meo desidcrio; 
verum illud Rmo. Domino Bouquerel, seretario Tuo, patefeoi, qui me dtuuiit 
8© nullum nosse oucharisticum cootum praodicto anno celcbrandmn atijue Te 
bono anirao accepturum meum consilium. 

Te igitur, rogo Rvme. Domine, ut preces nieas excipicns, cures ut coni- 
missio general ibns coetibus eucharisticis pracposita celcbrationem futuri coetus- 



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DKL ARZOB18PADO DE BUENOS AIRES 31 

eacharistici Bouaerciisis foveat atqu^ gratiariuii et privilegioruin spiritiialium, 
quibus ditata est, ipsani participeiu effioiat. 

Interim Deum precor ut To 1ii\tissime sowpitet. Aniplitadiiiis Tuae ad- 
dictissiiuus nervus 

t MAUIANrS ANTOXirS 
A rchiepi»eopu8 Bonaeren»i», 

Rrmo. Domino Mariano Antonio Espinosa Archiepiftcopo Bonaerensi, 

Namur, Die 16 Octobris anno 1905. 
Illustri»8ime ac Recerendissime Domine : 
Suuinio eiim gaudio coetum euobaristieuin in civitate Bonaerensi cele- 
brabimus anno 1910, non dubitantes quin cedat in inaxiuiam Jchu Christi glo- 
riam et in salntem populi tuae curae commissi. 

QuandoGumque tibi placuerit parutus ero ad ea omnia praestanda quae 
su\ feliccm exitum piissimi tui consilii couferre possunt. 

Incerim cum omui voneratione permaneo Illmae. Dominationis Tuae hu- 
millimus in Xo. Servus. 

t THOMAS LUDOVICUS 
EpiHcopuH Xamuriensis, 

S%Ukm cambiadaii eittre el Prelado y la ti^ocieilad de San Franclseo 
Solano. 

Buenos Aires, Diciembre 11 de 1905. 

Senora Dona Anicetu C. de Fernandez Preaidenta de la Sociedad de San Francisco 
Solano de las Misionea Permanentea de esta Arquidiocejiia. 

Como veria V. y las rospctables Sefioras que compouon esta Sociedad en 
aaestra Pastoral de regreso de la Visita ad Limina, tuvimos el houor de in- 
fbmiar a Su Santidad sobre la marcba de esa distiuguida Sociedad y los 
benefieios que Nos reporta y el Santo Padre sumamente complacido la bendijo 
de una uianera especial. 

No conteuto con esto el sumo Pontifice Pio X, adeuids de la ludulgencia 
Pleuaria conottdida por su Venerable predccesor Leon XIII, de buena memoria^ 
para el dia de San Francisco Solano, ha concedido seis indulgeucias pleuarias, 
i todoH los tieles, una cada mes, quo podr^n ganarse en los segundos viernes 
del mes, que designe el Prelado, en la funci6n que mensualmente celebra la 
!:H>ciedad en la iglesia do San Juan. 

Por tanto y conforme 6, dicha concesion designamos los segundos vier- 
nes do los meses do Enero, Marzo, Mayo, Junio, Setlembre y Novierabre de 
cada alio para que pueda ganarse la IiTdulgencia Plenaria en la forma acos- 
tuml>rada por la Iglesia, esto es, confesando, comulgando y visitando el 
templo rogaudo A Di6s segiln la intenci6n de Su Santidad. En estos dias 
pueden dar su norabre li esta piadosa Sociedad la personas que descen iuj^resar 
eu ella, en la iglesia de las Monjas Capucliinas, calle Alsina esquina Piedras. 

En cuanto i, la Indulgencia Plonaria del dia de San Francisco Solano, 
Patron do la Sociedad de las Misionos, puede ganarse desd© las primeras vis- 
peras, 6 sea desde el dia 23 de Julio, d las dos de las tarde, hasta ponerse el 
sol, el dia 24, una sola vez y en la forma acostumbrada por la Iglesia. 

Se construycn actualmente en los alrededorcs de Buenos Aires las iglesiaa 
del Espiritii Santo on Palermo, del Bnen Pastor en el Caballito, do S. Carlos 
en Almagro, la hermosa iglesia quo una piadosa familia estd editicando on el 
bajo de la Convaleeencia y ademi»s so ha empozado la casa parroquial de la 
fntura parroquia do San Antonio en la ealle do Casoros esquina Labard6n. 

Todas estas iglesas pueden servir paia dar misiones quo tanto se nece- 



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:^2 RKVISTA ECLE8IAST1CA 

«itaii on los alrededores <le estn gran capital y doude no habiere iglosia se 
])iieden dar misiones en casas exprosaraente alquiladas con este fin, como se ha 
heclio varias voces con mncbo frato. 

Rocoraiendo pues do nuovo encarecidamente las Misiones al oelo de esa 
bonem^rita Sociedad, quo folizmente no faltan celosos inisioneroa* que con tanto 
<*mpefio se ocupan en la salvaci6n de las almas, y agradezco sobremanera las 
que debido 6. ellos y fi la genorosa cooperaci6n de las Sefioras que V. digna- 
niente preside, se ban dado en el aiio que cxpira. 

Quiera Dios Nuest-ro Seflor que la importancia de esta obra y los favo- 
res quo le ban dispensado los Sumos Pontifices, niueva los corazones generosos 
de nuestras piadosas niatrouas at auxiliar con sus limosnas, erapresa tan impor- 
tante, para que aumentada su esfera de acci^n sean ni.4s copiosos los frutos de 
vida et<?rua que prodnzca en las almas. 

Con esta dulce csperanza termino dando ^ V. y derafts Sefioras Socias 
afectuosaniente nuestra bendicirtn. 

Dios guarde a V. muchos afios. 

t MARIANO ANTOXIO 
Arzohifspo de Bnrnos Aires, 

Buenos Aires, Diciembre 13 de 1905, 

Al Exmo. y limo. Sefior Arzoh'tHjyo D. Mariano Anionio Eapinona. 
lllmo, Seiiar : 

Con suma gratitnd be recibido la nota que 8. S. Illma., so ha dignado 
-enviarme con fecha 11 del corriento, on la quo me comunica S. S. que en la 
visita ad limina, que ultimamente hizo S. E. R. d Roma, puso en conocimiento 
de Su Santidad Pi'o X, nuestra Sociedad de Misiones permanentes en la Arqui- 
dirtcesis, y que Su Santidad sumaraente complacido de los fines que ella se pro- 
pone, Kos bendijo de una manera especial, y se dign<!) conceder la gracia de 
nuevas Indulgencias Plenarias. Desde ya puede S. S. contar con la gratitud 
con que recibirdn mis dignas consocias tan grata noticia, pues sin duda debido 
d la bondadosa recomendaeirtn do S. S. lima., ]>odemos contar con tantos be- 
neficios espirituales, los que espcro redundarstn en el engrandecimiento de nues- 
tra Sociedad, y servirfln para alentamos de nuevo en uuestros trabajos. 

Dios guarde H S. E. Rma., muchos afios, su h. afma. S. S. 

Aniceta dk Fkunandkz 
JVesidciita 
Eloiha F. C. de Oiraud 
iiecretaria . 

Buenos Aires, Diciembre 14 de 1905. 
Publiquose y archfvese. 

t EL ARZOBISPO. 

8obre 1r celebracltSn de la Miiia de Nocbe Buena en la Catedral. 

Buenos Aires, Diciembre 11 de 1905. 
Al Venerable Dedn y Cabildo MeiropoUtano : 
Tengo el honor de comunicar fC V. S., ;i los efectos consiguientes, quo 
en la Noche Buena del Nacimiento del Redentor, si Dios qtiiere, celebraremos 
de Pontifical como on los otros anos en nuestra Santa Iglesia Catedral Metro- 
politana. 

Dios guarde J( V. S. I. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzohispo de line nog Airat. 



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DEL ARZOBISPADO DE BUENOS AIKKS 33 

BuenoH Aires, Diciembre 11 d« 1905 

A I SHior Jefc dc Policia de la Capital Coronel Vn. Rosendo Fraga. 

TcDgo el honor cle poner en conociiniento de V. S. que en hx Noohe 
Boena^ Dios mediante^ celebrareinos de Pontifical, en esta Catedral. 

Mucbo agradeoereinos al seflor Jefe que d^ ^us 6rdenes para que liaya, 
como siempre, la vigilaneia debida para evitar cnalqaier desorden. 
Dios guarde ji V. S. mnchos aflos. 

t MARIANO AXTOXIO 
Arzobispo dr Jiuenag Airrs. 

Afiradeciendo la exoneracldn de derecboM de ediflcacidn de la Pa* 
iToqula de San Antonio. 

Buenos Aires, Diciembre 11 de 1905. 

Al Sefkor Itttendetite Dr. Carlos UoHctti. 

He recibido la nota del seftor Intendente de fecha 7 del eorricute en la 
que nos participa que libra de los derecbos de edificacion la obra de la futuVa 
parroqnia de 8an Antonio, calle Caseros esquina Labard^n. 

Agradecemos debidaniente al Sr. Intendente esta dignaciun. 
Dios guarde d V. S. luuchos afios. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzohispo de linenoH Aires. 

Sobre el legado para pobreH de la Hra. Da. Isabel Milli&n. 

Buenos Aires, Diciembre 14 de 1905. 
AV. Dr. 1). Atfonno Mujica. 

Agradeciendo de nuevo a V. los cinco mil pesos que nos diera de la 
lestamentaria de la finada Sefiora DoFia Isabel Milbiu ]»ara repartir entre los 
pobres, de acuerdo con lo manifestado en su nota de fecba 13 de Novicmbre 
pasado, hemos distribuido entre los pobrcs dicba liiiiosna segiin los compro- 
bantes que obran en nuestro po<lcr. 

Con estas limosnas se ban rcmediado mucluis necesidades y enju^ijado 
ninchas htgrinms. 

Dios lo tendnt en cuenta en sufragio de la finada ScFiora y en ni^rito 
dc» V. 

Dios guarde d V. mucbos afios. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzohispo de Hneiios Aires. 

Movimiento de la Curia 

Xorienthre i(t — Ilahiendose coimtituido cl Cficulo de Ohrcros de la purroqiiin 
^lo Sau Bernardo, hu (?oiniKi6n Directivu siilicita del Preiiulo nouibre I>iro(ti)r KHpiri- 
tual del nii.smo al Sr. Pbro. D. Coniclio Vaz(iurz. Cura Rt'ftor «le di<hn parroqiiiai.— So 

— I^ Congregftci(>u de las IlijjiH <le Maria de Sun Nieolas de Bari diri^jc una 
nota al Kxmo. Sr. Arzobispo agradceieudob^ el douativo dc mil i)Csos quo por t*u in- 
termedio ba reeibido de la Hennandad de AnimuH de diebn pjirroquia pai-a eostear vl 
Salon del Cole*;io que la Cougregaciou tieuc a su n*rg«». 

1« — El R. P. Sr. Julian B. Lagon Holic-ituudo pi-niiisn |mru erigir el Via (Miuis 
rn la CapiUa de San Roque. — Se concede. 

Jieriftia Eelesidstiea. Afio VI. Nro. (»l 



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34 K K.VISTA E<:LKSIA8TICA 

— El Sr. Pbro. Lorenzo A. l*oii8 reinite al PreUwlo como obHmiuio la biogrufia 
ilol Ihno. D. Jrtciuto V'cib. — So contests agradccieudo. 

— La Aeoeiaei6n Cousorvaeiiiii «lc la Fo pouc en conocimicuto del Prelatlo habei 
couHtitiiido 8U Junta Diret-tiva en la forma siguiente : 

Presidcnta, Si*a. Florencia G. de Pefia ; Vice, la., Sra. Filoinona L. de Dcvoto: 
Vlee ^a., Sra. Maria L. do Jielloeq ; Tesorera, Sta Elena de Moutier ; Pro-Tesorera, 
St4i. Maria Pirau ; Secretaria, Sra. MaHa S. Nazar : Pro- Heeret aria, Si-a. Josefa P. de 
Acuna; Itispretoras, Sm^. Emilia N. de Uamo8 Otero, Rosa de la S. de Martinez, Ma;;;- 
dalena R. de Caldei*6n de la Barca, Carolina F. de Aldao y St»H. (Jraeiosa Palla y 
Adelina Salvadores. 

20. — El Consejo Partienlar de Sefioritas A«piranteri de la Conferencia de Snn 
Vicente de Paul envia al Prehulo una nota de jigradeciniiento jior la cooperacion pur 
61 prcBtada en la ti«»sta eelebiiMla en la Capilla del Carmen otieiando la miea. 

24. — Con motivo de una nota dirigida al Exmo. Sr. Arzobispo por la Soeiedad 
Proteetora ilel Colegio Siro-AA'gentino invitundole (i prenidir la A^amblea anual, S. E. U.. 
nombra al Sr. Pbro. Dr. Miguel de Andrea para que lo represeiite en diclio jwto. 

— Son apnibadas los cuentaw presentadas por la Herjnandail de Marfa Sma. dt' 
Io8 DoloreM estableeida en la Catedral. 

2<). — El Prelad(> aprueba y reeomienda al Clero de c'sta Ai-qnidioccsis la As )- 
ciaeirtn de lo8 Saoerdotex Adonidores erigida on la casa de los RR. PP. del Santfsinti^ 
Sacramento. 

Dit'iemhre io. — Se aprueba y bendicc la nueva Comision de la Soeiedad Pro 
teetora del Colegio Siro- Argentine. 

5. — Se aprueba la eleccion de la nueva Junta Directiva de la Ilermandaid de 
Dolores. 

— Se couce«lid aprobaei6n para la imjiresion de un Manual a las Ilijas de Man'a 
del Colegio del Sagrado Cor.izrtu de la caile Callao y Juncal. 

— Se liicieron los siguienles uombramientos : Sr. ('an. Hon. D. Cornelio Vaz- 
quez. Director Espiritual del Cireulo de Obreros de S. Bernardo : R. P. Pedro Cava- 
retto. Confesor Ordinario de las Terceras Franciscanas de las ealle Guise M\) y La- 
valle 31 S. 

— Han sido ]»rorogadas las lieenci>is de Antonio Ferrari, Luis La Gatta. Jose 
O. Villar, Ramon Cimadevila. Nicanor Bajo, Juan Capria, Francisco Otrato, Nicolas 
de Santis. Luis Martino, Franciscc* Ferndndez. Francisco Calderazzi. (iregorio (iarcfa. 
Luis Sola, Leon l^izarralde. Josu*'* Gorriti, Amadeo Poy, Jose J. Yani, Jos<5 Esealera.. 
Junu Perfetti, Juan Cloquell, Leoitoldo Yanelli, Domingo Somoza. Faustino Gonzalez. 

Antonio Milano, Raynmndo Areas, Tomas Olivieri, Cayetano Santalucia, Ladislao Mi- 
ebettoni, Benito Parrilla, Lorenzo Minells. Ignacio Rodrigu .z, Cb-mente Scorpiuitti, 
Juan Bauza. Jose Maittnez, Ccsareo Arias, Amadec) Molfese, Agustln Sustaeta, C'e- 
cilio Lago, Cecilio Senorena, Guillerino Perez. Nicolas Gerace, Oreste Vitale, Jacuzio 
Sugiuo, Mignel de Bari. Gabriel Mntas, Angel R. Martignetti. Antonio del Bagl.vo. 

— Han sido babilitados para ejercer las fmuuones del Silo. Ministerio: Cristobal 
Cejas, Miguel Silvestri, Mariano Calderon, Manuel Rodriguez. B;*rnardi> Cliurrutegui. 
Fnincisco Gonziilez, Lui:^ Menti, Jos<? Auniuiciata. 

— Se les eoucedio liceneias provisorias a : Gumereimlo Arias. Juan B. Arriague. 
Jacinto H. Miletti. 

— Se les dio testimoniaies para ausentarse de la Arquidirteesis a : Juan B. Siehet, 
Nicanor Bajo Perez, Juan Menendez Gonzalez, Juan Jo^e Goiria. 

— Se les conccdi<5 certiticado para solicitar licencia de su Prelado para conti- 
nunr en esta ii : liamdn Cinniilevila, f]t\^'^ L. Calio, Nicolas G<'race. Jos<'* Calello. 

-- Se le eonce<lio certitieado para podev recibir ordeiies a Rogelio Campana 
Baudin. 



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I>KL \KZOBISI»AI)<» 1)E Bl KXOS AIKKS 35 

Cirrular ifobre 1a i»reflii*Hi*idii, el eatecismo y la Congrei^aridit de 
la Doctrina Criatiaiia. 

TacMinisiii. Dicieiiibro 16 de 1905. 
-( loH Svftorvti CuruH tf Saeerdote^ de la f)i6f<'Hitt. 
Vonerabli's honuanos y aiiiiul<is^eoopcra<lores : 

La conclicioii do los tieinpos y el cstado actual de la sociedad criatiaua 
obligauiios — contando con viiestro rclo, iiiarcado interims por la sucrte de las 
institncioiies catolicas y amor a las almas «jue nos estaii coiifiadas — il llamar 
vaestra ateucioii sobre pimtos de trasceiidcntal importaiicia, ijue se rclaciouau 
intiniaiuente con la vocaoiou sacerdotal y con los deberes <lel carj^o pastoral 
que pesa sobre nosotros. 

C'onstitui<los minisfros del Altisimo y dispensadores de los misterios de 
Dios, loH deberes (jae nacen de nuestra vocacion nos He van a mirar por nuea- 
tra propia jierfeccion, y por este camino santiftcar al pueblo cou el ejemplo de 
una vida sin tacbai y por el niinisterio d^* la palabra de Oios, vcrbi Dei, Soraos^ 
scgtin el Apo8t<d S. Pablo, el hiien olor ilc CriniOy por euanto, en todo tlempo 
J lugar y circnnstanciaa, debemos exhalar el perfume de santidad propio de 
la adorable persona de N. S. Jesucristo, que nos ha sido eomuuicado por la 
graeia del Espiritu Santo en la sagnitla ordenaci6n : buen olor que es nuestro 
ileber no solo conservar, sino cada dia acrecentar con jj;enerosa correspondencia 
:i la gracia y lidelidad 'A la miserirordiosa dignaci6n que nos elevara al sacer- 
dtjcio. 

Deber del sacerdote es procnrar la santidad no tan solo en ]>rovecho 
l>ropio, cnanto por Dios, myt) representante es cerca <le los hombres, y por 
<^?itos, a quienes debe snntitienr. A medida de los males (jue con la disminncion 
de la fe y eorrnpcirtn de las costumbres, se propagan en la sociedad, es nece- 
sario que brille la virtud del sacerdote, para irradiar la luz de la verdad 
ctema sobre las tinieblas <lel siglo, y preservar de la podredumbre del pe<*ado 
a la-s almas redimidas. 

Para confusi6n nuestra, amados liermanos, conviene reconocer que no 
<omos ajeiios al desorden moral que reina en la sociedad con la depresiou del 
e!*pintu erifttiano : jI ello liemos contribuido muchos <le nosotros, iiuos olvi- 
•buido la Hsmtidad exigida por .nuestro estado, otros descuidando el cunipli- 
micnto de importantisimos deberes del cargo piist-oral, y casi todos pactando 
»*on el siglo en sus tendencias contra rias al verdadcro espiritu del Evangel io. 

La causa de la Keligi6u se cncuentra tan intimamente liga<la con el sa- 
oerdocio que, cuando ^ste descieude de las alturas de su divina misi6n, con- 
fun<li^ndose con los hombres del siglo en sus aspiraciones y conducta de vida, 
aqu^lla tanibi<^u desciende en grados de prestigio, perdiendo su etieacia para 
informar la sociedad y morigerar las costumbres de los pueblos. Esto sucede 
no porqoe falte d la Religion su virtud divina, sino porque los organos desti- 
iiados por Dios para comunicarla se ban becbo menus aptos como agentes del 
♦)r«len sobrenatural de la gracia. 

Nuestro c^lebre historiador el P. Lozano, eii la H'lHtoria de las licvolu. 
rones del Paraguay , dice: « Es cosa constante y e.Kj)erimentada en cuan- 
tas rebeliones ha habido en el mundo de algunos siglos ji esta parte que nin- 
t^anos ban causado mayor dano que los eclesis'isticos y religiosos poco tieles. » 

Xncstra complicidad en los avances del libcralismo impio y grosero na- 
tnralisnio, que inva<leu todas las clases sociales, amenazando apagar la lumbre 
de la fe en las inteligcncias y arrancar de los corazones los prineipios morales 
del Evangelic, debe preocupariu)s seriamente ; no para <lcsalontarnos, sino 



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36 KKVIST.V K(;i.KSIASTl<JA 

)>ara estinmlarnos ii \-olver cou sautu entuRiaHiuo por el decort) de nuestro eH- 
tado, prosperidad do la Relijji<5n. bieneitar de la sociodad y salva^'ion de las 
almas que de nosotros depeudeu. A esto tin i)erraitidme que ok dirija algunas 
advertenciaH sohre puntos de inter<5H sumo en las circunstaneias preseutea, eon 
el vivo deseo de que uniforuienioa nuestros esfuerzoa, para resistir 6> la ava- 
lanelia de inipiedad que se preeipita sobre el pueblo eristiano de nuestra 1)16- 
eesis. 

I. 

De lit predicacidn. 

Sabt^is perfeetaniente la grave obligaeion (pie pesa sobre los que teue- 
nioH eura de aluiaa, de apacentar it nuestro rebaflo con el pan de la divina pa- 
labra. La predieaeidn de la doetrina de N. 8. Jesucristo, aprendida en el 
estiidio y en la oracl6n, es el pan desuienuzado que la caridad sacerdotal debe 
a lo8 lieles eristianos. Terrible cargo es aquel que por boca de Jereraias hac<» 
el .Senor A lo8 sacerdotes que no cuidan de proporciouar este aliniento do vida 
eterua, y por cuya causa viene la ruina de tantas almas : ParcuU pefienuii 
panvm^ et non erai qui fraiigercl e'm, 

« Ksta obligaeion es comun jt todos los sacterdutes, escribe el sabio Obisp<» 
de Curded )a, Mons. Esquiu ; en los que tenenios cura de almas es de estrieta 
justicia, y contra ella peca mortalmente el Parroco que de continuo 6 con in- 
terrupeiun dejase, sin causa muy grave, el numero de doce dias festivos sin 
liaeer la prodicacion evaugc^lica ; en los demas sacerdotes, dada la necesidad 
de los fieles y la fait a de predicaci^n, par^ceme que es un deber graveniente 
obligatorio, si no de justicia, al nienos de caridad, ya que esta divina virtud 
impone la grave obligaeion de la liinosna y de his obras de misericordia, entre 
las ouales la nnls excelente es la de dar el i>an de la verdad a los que se 
niueren por sii falta ; y ya que para eso ha sido expresamente ordenado el 
sacerdoeio |)or su divino Fundador. » 

Mas la predicaci6n no debe estar rtrducida al acto publico do la platica 
religiosa. Acerca de esto dice 8. Gregorio Magno : « No es suiiciente la pre- 
<licacion que se bace a la muchedunibre con exbortaciones generalos ; dediquese 
el sacerdote en cuauto le sea ])osible si instruir at cada uno de los tieles y apro- 
vecbarse del trato privado para edificarlos » ; y da de esto la incontestable 
razon, porque el sacerdote debe ser sol y luz para todos y cada uno de los tieles. 

La benignidad de nuestra Madre la Iglesia querieudo en algo aligerar 
esta carga, para aiguuos demasiado peuosa, ha concedido las mitigaciones que 
eonocdis, coutenidas en el numero 20 de las resoluciones del episcopado reu- 
nido ultiniamente en Buenos Aires {}). 

Nucstro proposito al presente no es tanto inculcar la obligaci6n de la 
predicacion, por vosotros bien conocida y cuniplida con regularidad, como ha- 
blaros de la manera y forma de practicarla, A tin de que resulte provechosa 
a les tieles y do que nuestros trabajos no scan estdriles. 

Xo es ciertameute la falta de predicacii)n la causa de la ignorancia <le 
la doetrina catolica en gran parte del pueblo eristiano ; sino la falta de ni^- 
todo, sencillez y claridad con que se predica. No es la enseuanza ordenada <le 
las verdades reveladas que va paso {\. paso, con el auxilio de la gracia divina, 
disipando las tinieblas de la inteligencia oscureci<la por el pecado, la que ge- 
neralmente resuena en nuestros pulpitos; y si nnis bien la vana eloquencia del 
honibrCj (|ue, con una fraweologfa incomprensible para el comun de los tieles, 
«|uiere conqnistar lauros y atraerse la admiraciou de los oyentes. 

Desliguramos la palabra de Dios, y robjfmosle su eficacia, al querer ves- 
tirla con las galas de la fantasia, aprisionjtndola en la ampulosa red de voca- 

(1) VdaHo IferisUt Erlcsiaatira, V. 71>5. 



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DEL .\llZOBI8l»ADO DK BUKNOS AIUK8 37 

bios retumbautes y de fraHeH souoras li manora de las caiiipaiiaH. TeiiuMiio^ decir 
la verdad futegra, por no desagi'adar ^ los hombres, y pasamos ooni<» sobrc 
a!M*ua8 eiiaudo ainiueiamos algunas de las verdades fiindamentales del eredo 
cat^SIieO; temerosos de herir la susceptibilidad de algiiuus oyeiites que de eris- 
tianos no conservan siuo el bautismo, y para qnienes la predicuei6u debe aeo- 
niodarse d los extravios de su oritcrlo individual y iC los deseos de su voluntad, 
y no ^ las enseS\anzas del diviuo Maestro. 

Mntilada, disfrazada y raeioualizada, por deeirlo asf, la verdad sobrena- 
tural es arrojada en el ahna sin el ealor de la caridad que feeuudiza y al 
abrigo tan siSUy de un entusiasmo est^ril por lo niisuio ({ue es purameute bu- 
mano, y mncbas veces ficticio. Se eoucurre iC los templos & eseuchar la palabra 
lie Dios, eomo puede asistirse ^ una aadiei6n musical^ sin otro proposito que 
re^lar el oido ; y a ello hemos eontribuido los sacerdot«s condeseendiendo eon 
las exigeneias del mundo y con ese eristianisrao degenorado que lia beclio de 
loH dogiuas y de la moral cat61iea no la regla de la vitla, sino un niotivo de 
seutinientalisiuo y de pasatiempo. 

Con la predieaei6n de la palabra de Dios oeurre lo que eon la iniisica 
sagrada : es desuaturaliza<la y profauada para eontentar it las gentes del siglo 
sedientas de emociones que Uenen los elaros dejados por los espectaleulos niun- 
ilanales y los vacios de un eoraz6n que se fastidia de su propia vaeiedml. 

A Dios graeias, entre nosotros este abuso no ba toniado niayores pro- 
poreiones, y, eon raras excepciones, la predieacion se ba acomodado it las ne- 
ceitidades del pueblo, not^udose tan s61o la falta de nidtodo en la exposiei6n 
de las verdades y principios morales dc la doctrina eat/diea ; <le donde resulta 
poi-o proveebosa ^ la generalidad de los fteles. SIste defeeto debe corregirse, y 
para ello basta poner en pr^ctiea lo mandado por 8. 8. Pio X en su Euefcliea 
Artrbo Kimid respecto al catecismo para los adultos, y que en muebas diocesis 
de Europa se observa respecto d toda la predicacii^n : es decir, <listribuir ]»or 
aAos laH materias, Sfnibolo, Deciilogo, 8aorameutos, et<'., baciendo converger 
!*obre aqnella; que corresponda segiin el orden iijado, las homilias 6 oxplica- 
ciones del Evangelio, los sermones y platieas doetrinales, exeeptuand<i tan solo 
los de eircunstancias ; y seguir el plan trazado y explanado en un solo texto. 

Para termiuar este punto, mis amados liemmnos, quisi^ramos grabar en 
vuestro eoraz<Sn las palabras del preeioso librito « Jesucristo regla del saeer- 
dote ». Al traitar <le la predicacidn pone en boca tie nuestro adorable Maestro 
e«tos conceptos dirigidos al sacerdote : « Mi predieacion fn6 tan seneilla eomo 
llena de antoridad y gracia, y quise dejarte de ella muebas muestras en mi 
Evangelio para ejemplo tuyo. 

« Mi predieacion era'inteligible aun li las person as mils rudas ^ idiotjis, 
y por esto me seguian las turbas en tan gran numero, y priucipalmenlx^ los 
pobres se aproveebaban de mi doctrina: Pauperes evangeUzabantur. (Matb. XI, 5). 

« Mucho tengo que quejarme de algunos de mis ministros A qnienes be 
repartido especiales dotes para anunciar eon fruto eopioso mi palabra, y la 
aunncian casi sin fruto porqtie bablan de modo que muy poco les entiende el 
pneblo eristiauo. 

« La vanidad de parecer elocuentes los ciega : dicen que iiuiereu soste- 
ner el decoro de la predicaciOn sagrada, pero yo que penetro basta el fondo 
de sus corazones, s^ que lo que ellos busean, son los aplauFos de los bombres, 
aspirando (( adquirir renombre .......... 

< No digas que algunos, si no se les atrae con una oratoria Horida, no 
vienen ^ oir mi palabra. Esta elase de gente desganada, y H la (|ne causa 
bastio mi palabra, lo mismo da que venga eomo que no venga, porque no 
saca proveebo. 

« Lo que bas de jirocurar tu es dar pasto a todus las almas di'seosas y 



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38 KKVIMA i:CLK.SIASTI('A 

hambrieutas del siisteiito del alma : cmuk sabeii bieii c|ue mi palabrn es pan, y 
no almibar. » 

11. 

Del CaU'vinmo. 

Tod«s palpamos, amados liermanos, lo8 males morales #jue at^itau y co- 
rroen el eorazon de los bombres en los presentes tiem])os. La sociedad es presa 
de terribles v^rtigos, y snfre convulsionos eomo <le epil<?ptieo. I^a sed devora- 
dora de goees sensuales, de riqtiezas, comodidades y de bonores, de tal suerte 
va abogando los g<^nnenes de la fe y los principios de la moral eristiaua, 
(|nc, para satisfacer aquellaa pasioues, en nada se rei»ara, saeriftcando it los 
idolos del siglo la salud^ la bonra, la concieneia y la misma vida. C'iertamente 
<iue espanta el ambicnte qne nos rodea : nu eierzo abrasador qne pone febri- 
cientes a los bpnibres parece soplar sobre l(»s pueblos, trabajando por derribar 
:( los bijos de Dios del jiedestal de su grandeza y precipitarlos en el fango de 
todas las abyeceiones y abominaeiones cjue earaeterizaron los tiempos del paga- 
nismo. 

Y si investigamos la causa de tamano desquieio, del extravfo de las 
ideas, de la eorrupeion de las eostumbres, de la relajaeitSn de los vfnculos de 
la familia, de la subversion de los prineipios de la justicia y del olvido de 
las mdximas m^s elementales de buc»n gobierno, no encontramos otra que la 
ignorancia de las verdades revehwlas contenidas en el Cateeismo de la Doetrina 
Cristiana. Pareee imposible, pero es la verdad. Una gran ])arte de los bombres 
ba perdido de vista sus destinos iumortales en el eielo, y asi no es de extra - 
Fiar que se afanen por eousegnir su felioidad en la tieiTa, y para ello que no 
reparen en los nu'dios, trastorniindolo todo, basta llamar virtud al vieio, liber- 
tad al libertinaje, mitxime si ellos eonsiguen apoderarse del gobierno de los 
jmeblos, monopolizando en ]>roveebo proi)io todas las libertades. 

« Nos, dice 8. S. Pfo X, sin deseonoeer el relativo intlujo de las dem^s 
eausas, ereemos que estdn en la verdad los que piensan que, tanto 1» actual 
indiferencia y <Mnbofamiento de los espiritus, eomo los gravisimos males que 
de aqui se originan, reeonoceu por causa primaria y principal la ignorancia 
de las cosas divimis ; lo que admirablemente concuerda con lo que I'l mismo 

Dios dijo por el ]»rofeta Oseas : . Y no hay en la tien^a 

vH'Hcia de Dion. La maldicidn, y la menlira, y el homicidiOy y el rohOj y el adul- 
terio iodo lo hivadeiif y la nantjre sohre la sanyre ne ha derramado. Por esto cae- 
rdn el llantn y la mi^eria nobre la tierra y todoa Ion que la hahitau. » (Oseas, 
IV, 1, 3). 

El mismo Pontifice, dirigiendo su mirada sobre los pueblos de que <'s 
Pastor Supremo, encuentra con dolor intimo de su corazi'm de padre, <[ue mu- 
cbos estan sumidos en la nnis completa ignorancia de las verdades necesarias 
para la salvacidn eterna ; entrando en este uumero no solo bombres de bumilde 
eondicion y de la clase <direra, en qnienes es excusable la ignorancia, sino 
tambi<^n, y lo que es mas lamentable, pcrsonas que se tienen i»or ilustradas en 
otras ciencias. Y, admirado de la tranquilidad con que permanecen en esta<lo 
tan miserable, afiade : 

« Ni nn pensamientc» sobre Dios. su]>remo Antor y Moderador de todas 
las cosas, ni una idea sobre la fe cristana; na<la saben jwr tantQ, de la En- 
<iarnaci6n del Verbo, ni de la |»erfecta restauraeidn del g^nero Innnai.o, que 
fu6 su consecuencia ; nada de la gracia, i)rinci]>ali8imo auxilio en la consecu- 
tion dc los bicnes eternos ; nada del angusto sacrificio, ni dc los sacrameutos, 
]>or medio de los cuales reeibimos y conservamos esa misnm gracia. CufSuta 
sea la nmlicia, cniinta la fealdad y torpeza del ]»ecado, januts se toma en 
cuenta ])ara nada : de donde resulta el ningun cuidado por <'vitarlo o salir de 



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DKL AKZt»BISVADO DE BUENOS AIRES 39 

^I ; y asi se llega haBta al supremo dfa, y el sacerdote entonees, para no 
fmstrar toda esperanza de salvaeiou, tiene que dediear & la ensoHanza sumaria 
de la Religi6n los ultimos momentos de aquella alma^ momentos que solo de- 
biera emplear en exeitarle & hacer aetoH de amor de Dios ; y esto si no es 
que, como sucede con frecuencia, sea tal la culpable ignorancia del moribnndo, 
que esfcime iniitil la obra del sacerdote, y sin aplacar absolutamente ^ Dios, 
se atreva & penetrar con ^nimo sereno por el tremendo camlno de la eternidad. 
Per eso dijo con razdn nuestro Predecesor Benedicto XIV : Jfiiiiiamos que una 
4frau parte de los que ne condenaUj ■ llegan d esta perpetua desgracia poi' la igno- 
rancia de los misterios de la fe que es preciso conocer y ereer para conseguir la 
felicidad eierna, » 

La aterradora verdad de esto cuadro salta {i la vista, y cada dia la 
comprobaraos por nuestra propia experiencia. Ya no es tan solo en las desiertas 
y dilatadas regiones de nuestra campafia, donde eucontramos seres desgraciados 
samidos en la m^s profunda ignorancia de las verdades necesarias necessitate 
medii para la 8alvaci6n ; sino tambi^n en las ciudades, capitales de Provincia, 
y entre personas que hoy se llaman intelectualesj y ^ las que tenemos que evan- 
gelizar y preparar para la recepcidu de los sacramentos, como si nos encon- 
trtiranios entre los salvajes del Chaco 6 de la Pampa. 

8iendo esto asi, repetimos con el mismo Pio X, 4 qu^ tiene de admirable 
que, no ya entre las naciones bdrbaras, sino entre las mismas que blasonan de 
cristianas, sea tan profunda — y tienda cada dfa & serlo m^ — la corrup- 
ci6n de los h^bitos y costumbres f 

Es verdad inconousa, de todos conocida y admitida, que la suerte del 
hombre, asi en la familia como en la sociedad, depende de su educaci6n ; y 
como el alma de ^sta, para que resulte titil y provechosa, es la Religidn, salta 
i los ojos que ella deberii ser la base de todo cuanto deba enseliarse y apreu- 
derse desde la uifiez. 

Mr Jouffroy, fil6aofo racionalista y profesor de la Universidad de Paris, 
al tratar del destino illtimo del liombre, fijando su mirada en el Catecismo, 
dice : « Procurad leer ese -pequefto libro, y encontrar^is en ^1 una soluoidn 
para todas las cuestiones que yo he planteado. » Y luego hablando del niflo 
que se ha formado en las sublimes enseAanzas del Catecismo, afiade : « Por 
manera que, origen del mundo, origen de la especie, cuesti6n de razas, des- 
tino del hombre en esta vida y en la otra, relaciones del hombre con Dios, 
deberes del hombre para con sus semejantes, derechos del hombre sobre la 
creaci6n y uso y abuso de los seres de ella, nada iguora, y todo lo sabo 
acerca de esos puntos. Asimismo cuando ya sea grande, no dudar^ sobre el 
derecho natural, sobre el derecho politico y sobre el derecho de gentes, porque 
todo eso se deduce y surge claramente del Cristianismo como de su propia 
fuente. He aqul lo que yo llamo una gran Religi6u. y como tal la reconozco, 
por el mero heoho de que no deja sin solucidn ni respuesta uinguno de los 
problemas que interesan & la Immanidad. » 

La influencia de la enseflanza del Catecismo en la formaci6n de la con- 
ciencia, de los h4bitos de vida y cariCcter del individuo nadie la pone en duda, 
y sobre estos elementos, como cimiento inconmovible, deben levantarse el 
orden, la paz y bienestar de la familia y de la sociedad. Por lo que no nos 
admira que ik uu minimum de ensefianza religiosa corresponda siempre un miC- 
ximum de cormpcidn y libertinaje on los pueblos. Ya en su tiempo escribla el 
profeta David : « Sdlvamcy Senor, porque ya no se halla un homhre de bien sobre 
la tierra; porque las verdades no se aprecian entre los hijos de los hombres : » 
Salvum me fac, Domine, quoniam defecit sanctus ; quoniam diminutae sunt veiHtates 
a filiis hominum, (Psal. 11, 2). 

Lo que nos admira, y no podemos concebir, canstfndonos espanto su con- 
sideraci6n, es la indiferenoia y poco aprecio que los padres de familia, los 



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40 ItKVISTA ECLKSIASTI<\\ 

iiiacstros, poUticos, horabrea do Estado, legisladores y directores de la st)oieda4l 
maniiiestan por el Catecismo y por la euHefmnza de las verdades en ^1 con- 
tenidas. 

Dadas, pnes, la uecesidad 6 iinpurtaneia de la euseAanza de la doc- 
trina cristiaua en los preseutes tiempos, en \os <ine, con tan poco tacto, ha 
sido eliiuinada do Ioh prograiuas ofioiales de onRefianza priniaria y Hecundaria^ 
t6canos Jl los que tenenios la misidn divina de ensefiarla, redoblar nuestros 
esfuerzos, it fin de que el pueblo no se vea i»rivado del alimento de vida et<»rnay 
de la verdad que dignifica al honibre y encarrila la socicdad por las vfas de 
la moralidad, del orden, do la justicia y de la libertad cristiana. Y por lo 
misnio no llev^is it mal, ainados hermanos que os roconiendemos muy encare- 
cidaniente ol tiel eumpliralento do las disposiciones de la Enciclica Acei'bo nimis 
de 8. 8. Pio X, contenidas en el iluniero 14 de las I'esoluciones del Episcopado, 
reunido en Buenos Aires (1). 

III. 
De la Congreifnvion de la Doctrina Cristiana. 

Las multiples y graves obligaoiones que pesan sobre los Pdrrooos, par- 
ticularniento en nuestros dilatadfsinios curatos, bacon casi imposible el quo pue- 
dan proporcionar it todos sus feligreses la ensoQanza del Catecismo. General- 
men to encu^ntranse solos, sin coadjutor alguuo, con quien compartir la carga 
de sus deberes. Vn Pirroco celoso no jmede mirar con indiferencia que su re- 
bafio perezca por falta de alimento espiritual ; pero, slnti^ndose imposibilltado 
de acudir 6, lleuar esta necesidad por si mismo, tiene que sufrir en ol fonda 
de su corazrtn terribles torturns. 

Necesita auxiliares, y, no eucontr^ndolos en el cloro, la caridad de la 
Iglesia so los ofrece en los seglares piadosos do uno y otro sexo que, ^ Dios 
gracias, no faltan en todas las poblacionos. La autoridad do la misnia Iglesia 
ha tratado de estimular ^ estas almas do buona voluntad, reuni<5ndolas en Con- 
gregacirtn y onriqueciendo su apostolado con preciosas y abundant^s gracias. 

La Congregaci^n de la Doctrina Cristiana, dice ol P. Ferreres, tuvo su 
origen en el siglo XVI, bajo la direccirtu del c^lebre mllan^s Marcos de Sadis 
Cusani, el cual, despu^s de haber renunciado su riqulsimo patrimouio, estable- 
cioso on Roma en 1560, sieudo 6\ todavia seglar, y junt^udoso con algunos sa- 
cerdotes y otros seglares celosos, dedic6se con ardor ^ la ousollanza del Cate- 
cismo en iglesias, escuelas, calles, caminos publicos y en las casas particularesr 
P^utre sus primeros colaboradores moreci6 contar & C^sar Barouio, entonces 
sacordoto y m^s tardo Cardenal de la Iglesia Romaua. De estos celosos cato- 
quistas, unos llegaron a coustituir Instituto religioso de cl^rigos, bajo la direc- 
ci<5n del mismo Marcos Cusani, ordenado de sacordoto on 1586. Los otros 
quedarou en su estado de seglares, y Ibnnaron la Cofradia 6 Congregacidn d© 
la Docrina Cristiana. 

* 8an Pio V elogid esta Congregacidu, le concedi6 indulgenoias, y eneargiS 
4i los Prelados que la iustituyesen en las parroquias ; lo mismo hicieron sus 
sucesores hasta Pio X, que alienta ^ los miembros activos y iirotectores de 
ambos sexos, es decir, ^ los que se consagran ^ la ensefianza del Catecismo y 
^ los que ayudan con sus limosnas, poni^ndolos ante los ojos, de una parte, 
la gloria, por cierto muy grande, que puedou dar ^ Dios ; y de otra, las mu- 
ch as gracias que A los cofrades y A cuautos enseflan el Catecismo ban conce- 
dido los Romanos Pontffices. 

Eutrc las congrogaciones especialmente recomendadas en el Coucilio 
latino americano se encuentra ^sta, como una de las mfts utiles y necesarias 
en las parroquias de n nostra America. 



a) VYaftc lUrisla Kclatimtiea, V, 793. 



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DKL AKZOBISPADO 1>H BUKNOS AIKErt 41 

Xo dudamoH^ aniados hcrmauos, que pondr^is todo empeno por ostable- 
cer en t-odos los centres principales de poblaci6n de vuestras parroquias esta 
Congregaci6n, efieaz auxiliar de vuestro celo pastoral en llevar d las almas la 
luz de la divina doctrina. Que ella sea la liija predilecta de vuestro coraz6n, 
eomo que us alivia de uu gran peso de responsabilidad, trabajando con vos- 
ofcros en evangelizar ^ vuestros liijos en Jesueristo, y en atianzar el reinado 
de Este en sus almas. 

Todo lo que pudi^ramos decir de la obra del Catefcismo nos parece poco, 
sieudo tan grande la.necesidad que de ella sentlraos en nuestras ciudades y 
pueblos de canipafla. Ya en su tiempo, el Obispo de Orleans, Mons. Dupanloup, 
decia : « El Catecismo es la obra por excelencia : es el recurso supremo de la ense- 
&anza religlosa, despu^s de la clausura brutal, chiica 6 injusta de una multitud de 
Escuelas libres. La abnegaci<5n y el celo deben concentrarse en esa obra, que 
es la priraera de todas & la bora presente, y la sola que puede suplir eficaz- 
mente el vacfo y falta de Escuelas oristianas. El clero no faltar^ ^ su deber 
ea este puuto ; pero es para 61 .en adelante esa carga tan pesada, que con se- 
guridad no podni soportarla. Es, por tanto, necesario que en su auxilio fun- 
cionen ^ su lado, catequlstas libres de ambos sexos ; la juventnd, ciudadela de 
las esperanzas de la Iglesia, estit muy amenazada en su fe. Todo el raundo al 
trabajo. ^ Por qu<5 la A8ociaoi6n de damas catequistas no estjl ya establecida en 
todos los pueblos y ciuda<les f » 

ICstas palabras del c^lebre educacionista, vibrantes de varonil elocuencia, 
son perfectamente aplicables ^ nuestros pueblos en las presontes circunstan- 
cias, pues tenemos que suplir la carencia de escuelas cristianas y llenar el 
vacio que en las fiscales deja la falta de ensefianza religlosa en sus program as, 
recargadoH por otra parte de materias inti tiles d la generalidad de los uifios. 

No lo dudamos ; Dios bendicirii la acci6n confluente de todos, eclesi^s- 
ticos y seglares, en orden ^ detener el torrente desmoralizador de errores y de 
vicios que invade la sociedad, y salvar del naufragio en la fe y buenas cos- 
tmnbres una buena parte siquiera de la juventud. Uniformando nuestros es- 
faerzos y dirigi^ndolos bajo un plan comiin on toda la Di6cesis, no tardarii 
^ta en sentir uu renacimiento de la fe y del esplritu cristiano en todas las 
clases de la sociedad. Los pueblos volver^u A la posesidn Integra de la ver- 
dad y la verdad, segun la expresidn de la S. Escritura, los har^ verdadera- 
mente libres. 

Oportunamente os enviaremos las bases para la orgauizaci<5n de la Con- 
gregaci6u de que os veuimos hablando, A fin de que pueda ser estableoi<la en 
todas las Parroquias de la Didcesis, en los primeros meses del proximo alio. 
En la provinoia de Santiago del Estero, en donde con tan excelentes resulta- 
doe se encuentra fundada y ditundida la « Asociacion Cat61ica de Misericordia, » 
por iniciativa de una distinguida y piadosa seFiora, no es necesario el estable- 
cimento de otra, por t^ner 6sta los misraos fines y llenar cumplidamente los 
propdsitos que se persiguen. Mas conviene que se agregue ^ la Congregaci6n 
de la Doctrina Cristiana, ^ fin de que las socias activas, protectores y contri- 
buyentes aprovechen de las abnndantes gracias concedidas A esta por la Santa 
Sede. 

Para nnificar la acoi6n evang^lica disponemos que todos los Pdrrocos y 
sacerdotes de nuestra Didcesis, para la explicacidn del Evangelio y del Cate- 
cismo Ji los adultos, sigan el m^todo del Catecismo del Concilio de Treuto, 
donde encoiitrar^n tambi^n suficiente materia para su preparacidn. Y orden a- 
mos que durante el pr6ximo aflo toda la predicacidn, con excepcidn de los ser- 
mones de circunstancias o conferencias especiales, verse sobre los artfculos del 
simbolo, distribuy^ndolos de manera que al terminar el afio termine tambi<5n 
la explicaci6u de todos. Para los alios sucesivos se indicarjC en el Calendario 
diocesano la materia de la predicacidn. 



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4w' UKVISTA KCLKSIASTICA 

l)iseul|»:i<li!OK si lieiiios nbusado do vuostrft jitenci^n, en obsequio a la 
trascendental importancia del asiinto y ii la caridad que noH urge iC saerificar- 
1108 i)or la salvacioii de las almas. Y para eonclnir permitidnos hacerlo eoii 
las palabras con que N. SS. Padre Pfo X termina su enefcliea Acerho nimis : 
« No dej^is do procurar ante todas las cosas, eon todo ol empe&o, con toda la 
solieidud de que sois oapaces, que el conocimiento de la doctrina cristiana lle- 
gue fi todos los fieles y se ineubjue profandanieute en sus almas. Cada nno de 
vosotro», son palabras del Ap6stol S. Pedro, comunlque d los demda la gracia en 
la medida que la hay a recibido, como huenos dispensadoren de la Multiforme {iracia 
de I)i08 (I, S. Pet. IV, 10). 

Os saliida y bendiee vuestro liun\ilde servidor en Jesueristo. 

t PABLO, Obiitpo de Turnman, 

Notati oambladas con la Presidenta de las Hijas de JMarla de 
L<a Plata y el 8r. Obltipo de Tueuniilii, con niotlvo de la Inan^^n- 
raddn del uftonnmento il la Inniaenlada en L<a Plata. 

La Plata, 8 de Dieicud»ie de 1905. 
A S. S. Iltma. MouHenor Vahlo Pad ilia, digninimo Obispo de Tucumdn. 
Ilusii'Mmo Seiior : 

El Domingo 17 del corriente se inaugurara en esta capital el Mouuniento 
que las Hijas de Maria d<' la Republica ban liecho erigir it la augusta Madre 
de Dios, en conmeniorucion del Cincnenteiiario de la deftnicion dognuitica de 
8U Concepci6n Inmaculada. 

El Consejo Directivo de la Congregaci6n Hijas de Maria de La Plata, 
que mo honro en presidir, y {i la cual se le confit'i la ejecucion de la obra, 
interpretando la voluntad de las Congregaci<nies hermanas, resolvio invitar ^ 
lo8 seBores Obispos Diocesanos do la Kepubliea ii ser pmlrinos del acto de la 
inauguraci^n del Monuments, asi como lo fueron al colocarse la piedra fun- 
damental. 

No dudo pues, que 8. 8. Iltma., <|ue ania tanto 6 la 8tnia. Virgeu, ac- 
cedera al pedido que nie permito hacerle en su nombre y en el dia do su 
fiesta, y que en consecueueia se <lignara desig:iar al sacerdote que ba do ro- 
presentarlo. 

Al propio tiempo tengo el agrado de eomunicar que en est© mismo con*eo, 
rccibird S. S. Iltma. dos medallas eonmemorativas de la eolocaeion de la piedra 
fundamental j de la inauguracion del Monumento. 

Saluda con to<lo respeto :i S. S. Iltma. y le besa el sagrado anillo. 

MARfA Dillon 
Presidenta. 

Mau/a ALMAiiUO 

Seereturia. 

'J'ucunnin, Diciembre 13 de 1905. 

Sta. Maria Dillon ^ Prenidenta de la Congregaeidn de las Hijas de Maria 

La Plata. 
Distinguida iSeiiwita : 

He leido eon agrado la e<»munieaci6n de Vd. en la que me participa que 
en el Domingo proximo, 17 del corriente, serd dedicado el Monumento que las 
« Hijas de Maria » de la Republica ban levautado en conmemoracion de la 
deflnicion dogmdtica de la Inmaculada ('oncei)ei6n de Maria, con motivo de su 
qnincuag^simo aniversario. 

Muy justo y propio de buenas bijas es regocijarse de los triunfos y glo- 
ria de la Madre, asi como perpetuar estos nobles sentimientos en el bronce 6 



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DEL AUZOBISPAIM) DE BITEXOB AIRES 4,S 

granito ^ fin de que el culto y el »mor ^ la m^s augiista y tierna de las Ma 
dres, lejos de snfrir luengua con el trascureo del tiempo, cada dfa erezoan a 
la vista de iraperecederos trofeos. 

Aeepto agradeeido el honor con que el Consejo Directivo me favoreee al 
designanne Padrino en uni6n de mis herraanos lo8 deiufis obispon diocesanos 
de la Republiea ; y rogar^ «il Vicario General de esa Di(ieesis, lltrno. Monn. 
Albert!) tenga la amabilidad de representamie. 

He recibido tarabi^n las medallas conmeraorativas de la colocacion de la 
piedra fundamental del Monumento y de su dedicacirtn con que la Congrega- 
ciiSn que IJd. dignamente preside ha querido obligar mi gratitud. Conservari^laH 
con veneraci6n no s6\o por recordarme la joy a m^a preciada de la corona de 
nne«trft buena Madre Marfa, sino tambi^n per cifrarse en ellas la piedad y 
amor de sub hijas de La Plata. 

Tenga K bien, Sta. Presidenta, expresar estos sentimiento^ al Consejo 
Directivo. y reciba Vd. el horaenaje de mi particular estimaci6n con que me 
smicribo bumllde Capell^n v S. 8. 

f PABLO 
Obispo dr Tiirumdti. 

Hoirlnileiito de la Cnrla. 

Xotirmhre 20. — 8c ban concedido 50 dfae de indulgencin k una oraci6ii k 
S. Uidro. y lioencia para su inipresidn. 

21. — Se ha nombrado al Pbro. Don (Uiillermo Barroso, (?ura Interiuo y Vicaric* 
FnraQeo de San Joaqufa de las Ti*aucaH. 

29. — $o ha aoeptado A los Pbru8. Prudcncio Areal y Ca»to Arosa M^udez la 
renoneia de Cnras de Loreto y Atainirtqiii respectivaniente, dundoHelcs teKtimonialcK 
para retirarse de la DirtccHi**. 

— Al Pbro. Domingo Plandolit se ha dado licencia para aufteiitarAo de la Di<5 
ce*is t»or uii meg. 

.SO. — Loe Pbros. Jucundo Giievani y Juan M. Uetambay ban sido nombradoK 
Curas Interino« de Atamisqui y Loreto, respectivaraeute. 

— Al Ciira do La Pitnta sc lo ha aatorixado para couti*atar toda la obiti de la 
Iglei«ia parroqnial, »in eomprometer eon deudae la F^brica de la misma Iglesia ; y para 
coniprar omamentOB y otros objctos para el culto. 

J>irieml>re 4. — So ha aUtorieado al Cui*a do Piedra Blauca parn iuvertir $ 800 en 
r^&eciones de la Iglesia PaiToquial y dc la Capilla de S. Antonio. 

IL — Licencias para eelebrar 4 los Pbros. Jacinto H. Miletti y Samuel F. To- 
ranzoii y 4 los KR. PP. ToraAK Cardoso y Enrique Lier, jior tres mescs, li cuya tenni- 
naci^D 90 preeentar^n a nuevo examen dc Rnbricas. 

14. — Kl R. P. Domingo Duthu, Rector del Sominario, ha nido cncaigado de la 
Htcuci6n del Curato de Taf! 2o. durante las vacacioncR que tomai-dn alH Ioh semiua- 
rifit*(i, concedi^ndonele. adcniAs de las facultados ordinarias, las de Vicario Foi-itnt'o 
la dc conftrranr. 

— Al Cnra de la Banda, Pbro. Ram6n Roqueta. so di6 licencia para ausentarsc 
<le laDiocesis por cuatro mcses. 

— I^ misiua licencia, por un mes. al Pbro. »Tacinto H. Miletti. 

16. — Se ha antorizado la crecciiSn del Wa crucis en la Iglcsia Parroquial de 
Tall 2o. 

CR(5niCA diocesana 

Noviembre 16. — Dicienibre 15 de 1905. 

Tacnmilli— Ordrtieg sagradaa— El .SO de Noviembre conflri^'i el Iltmo. senor 
Obispo Dioce^ano. en la Iglcsia Catedral, cl subdiaconado & D. Samuel J, Toranzosu 
D. Pedro Caldelari, del Seiniilario, y al R. P. Juan M. Gazes, Lurdista. 

El 3 de Dicierabre, S.S. Iltma.. ordcn6 de Dificonos d los nombi*ados y 6 D. 
Jacinto H. Miletti. del Seminario. 

El 10 del misrao mes confiri^ el Diaconado a los Lourdistas Marcelino Fontau. 
Joan M. P^re y Raimundo Dncasse, y el Presbiterado d I>. Jacinto H. Miletti y D. 
•^innel J. Toranzos y k los RR. PP. Tom^s Canloso y Enrique Lier, Lurdistiis. 



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44 KKVISIA KCLKSIASTIC'A 

— Noviouibre. ru mi oi;aso, y Diciembre cii 8U aurora, veu tiorocer los exarac- 
H«is y fiestas est'olares : oraii, al iiieiios aqu611o8, la couelii8i<5ii obligada de los cstu- 
dios RDiinles. hasta que, por di8]iosicir>ii lugouiana — lo que no signitica acierto — se 
ha exiuiidti de ellos, con gravlsimo perjuicio para h\ ditjcipliua y la eusenauza. & loa 
alunnios de lo-* Colegios Xacioualcs. Examoiies y tlostas escolares liaii dojado en el 
espfritu de las personas que los ban presencijwio el in&s grato reeuerdo : se euticnde 
que estjis Ifueas se refteren exclusivauioute ai les estableciinientos de instrucciou acU 
x'mwi. 

Sou cuatro pnueipales los (pic ]»ose(i Tucumiin : tros para miyeres y luio para 
varoues, 

Aqu4llo8 sou regeut^^ados resxR'etivameute por las Hennauas de N. Sefiora del 
llucrto, las Eselavas del ('orazon do Jesus y las Terciarias Domiuicas : la iustruccii^u 
tpie eii ellos se dispensa, es solida y con caracti^r pnictieo; coiuo conviene, pues. al 
ideal perseguido. No es, eomo en los establociinieutos oticiales, la niujer subia, sine 
huenn y preparada para la niisidn que la espera. Unas quinientus niilas aprovechau 
la ensefijiuza en esos estableciinientos. 

Kl unico eolegio pa m varoues es el del Sagrado Corazrtn. dirigido por los RU- 
PP. Ijurdistas : es de enaefianza priinaria y secundaria y est4 inc<»rporado a la Es" 
euela Superior de la Provincia y al Colegio Nacional. Contaba, en esto sexto afio de 
su fiindacidn, eon una poblaei6n eseolar de mils de trescieutos aluniuos, jH'rtenecien. 
tes en su mayor parte a las priniems fnniilias de Tucum&n. 

Es de lauieutar que no cuente eon odiftcio propio, pues estA llamado a cobijar a 
todos los nifios de las Provincias del Norte, para quienes sus padi-es anhelau, a la ve^^ 
que una instrueci^n esnierada, la eduoacion eristiana. 

G^oza de las siiupatfas generales. y niereed & ^stas y a la direccidn acertada do 
un personal doeeute niuy bieu prcparado, ]medc lucbar eon ^xito contra las hostilida- 
des que, tlesde la inspeecion general, proinueve el Sr. Lugones con arrojo y astueia 
rontra la onsenanza libre. 

El resulta^lo de los cxamenes de ingreso y de 1 ® y 2 ^ aiio ha sido luuy satis 
faetono, habiendo sido aprobados 41 de 50 que se ban prc^sentado. 

Le auguramos creciente prosperidad y uuevos lauros en el proximo cumo 
«*scolar. 

Santlai^o del Estero — El 19 de Noviembre, dia dc San (Iregorio Tauuia- 
turgo, segundo patrdn de esta eiudad se efectui^ en la Iglesia Matriz el examen do 
iMitecisnio que riudieron 1500 niilos. prepamdos por la « Asociacirtn Cat^lica de Mi- 
serieordia ». 

— El 26 del niisnio mes se celelu'<S en San Francisco la soleiune distribuci<iu de 
preniios (i las alunmas de la cscuela que costean las Hijas do Marfa Inniaculada. 

— Excelonte inipresi^n ha causado la sanci^n del Congreso Nacional. sobro la 
creaci^n de un obispado en esta eiudad, primitiva aede de la antigua didcesis del 
Tucunuin, la primera que se fundara en estas regiones en la ^poca de la conquista. 

Sabemos tpic el proyrcto cuenta con el decidido apoyo del Prelado Dioeesano, 
«iuien se halla iinposibilita<lo de a'endor como deaeara. Ia8 neccsidades espiritualen 
<le las trea provincias que forinan actiialmente el obispado de l\icuiuAn. 

/ 

De Catamarca — El dfa 19 de Novienibi-e se instaUS solemnemcnte la piadosa 
Cougregacidu de Ntra. Sra. del Huerto de las Madres Cristianas, siendo desde eaa fecha 
<'jncuenta y tantas las socias que recibieron su uiedalla de agregacidn. Se canto en segui- 
«la un solenine «Tedeuni» en accion de gracias. Est^i fundacirtu ha doHpert»Ml<i grander 
simpatfas en esta cindad y va le la pena hacernotnr que forman en sus fllas seiloras, que 
si bien niuy dignas ])or mil concept os, hacfan ailos que estaban apartadas de la vida so- 
cial y del movimiento religioso. Ha sido norabrado su director espiritual, el Presbftero 
Anibal V^illagm, actual capellan del C de Ntra. Sra. del Huerto. Celebr<1 su primera 
usamblea el dia 10 de Diciembre, a la cual nsistieron todas las socias : se ley6 el acta 
de fundacion, dirigi^ndoles la palabra el Sr. Vicano General del Obispado, Monsefior 
Piedrabuena. 

— Con una iumensa concurrencia de tieles, calculada en 10.000 en el ultimo dia, 
celebrdronse las liestas de Ntra. Senora del Valle. NolAbanse peregrinos dc los confine* 
de Salta y del Chaco, de Santiago del Estero y (,'ordoba. pero la mayoi-ia, d no dudarlo, 
ban sido de Tucumdn. donde su devocidn es sin igual. Fincas, posadas y casas y 
Imsta los iirboles de la plaza se couvertian en hosi>icios para tanta gente. De todas 



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DEL AKZOBI8PAIM) 1>K HUKNOS AlKES 4ft 

I»8 con(lici(»iiet« y vhvs4}B soeialen habfn pindosoH reprcHi'iitJiiitert : eada uiio eiientH luui 
eraoia, un favor, un nii]agi*o, iiua toruura de la diviiia liciiia do \o» coi*azoneH. 

hi coro estnvo n ear>;o de los PI*. LiurdisraH, fuva luuHicu vvn ]»or couipliio di 
canto gix'goriauo. conforine al «Motn proprio » de S. Sautidad Kii lot* HernioneB d«' cada 
dia. adoiuAa d« lo8 asuntoe do la lestividad se trataron \o» aHuntOH ^oeialoH. So sabo qui' 
\ns eoiniinione8 ban paeado do 3.000. Kl ultimo dfa do Ian flostaHt oaiiti') hu ]iriiuora iniH]> 
el P. Toni68 Cardozo, natural do V^allo Viojo y profoso de loft Padron Lurilista^. 

Proaidirt Ior cuUoa el Sr. Vicario (Jonoral del Olii^pado cjuo ocupi'* la oatodni sa- 
(fnula el ]»riinor dia. 



DoGumentos para la historia eclesiastica 

DEL RIO DE LA PLATA 



Carta y relacidn acerc*a de lo qne an Majeiitad manda me le aviiie 
y d4 cnenta, del Padre Marclel de liorenzana. Rector del Co- 
le^io de la Compantfa de Jesils de la Asuncldn ill. 

1621 
Esta cartji de relaeion, para mayor claridad 6 iiitcdigeii<ia de las 
cosas que en ella se eontienen, va dividida en <U>8 eapftulos y cada ea- 
pftulo en diver.Hos parrjifos. En el pnnier eapitiilo se da muy i)()r nienndo 
euenta de las CiudadeH de CKpauoles <ine hay en este Gobierno de! Para- 
j^iay y de las Indias pertenecientes a sub distritos. En el primer parrafo 
«e trata de la ciudad de la Asuncion, Cabeza de estas Provincias ; en el 
j*egiindo de los indios pertenecientes a dieha ciudad ; en el tercero se da 
ciienta de la ciudad de Santiago de Jerez, por otro nombre Xueva Viz 
caya, y de los indios a ella i>ertenecientefi : en el cuarto de Ciudad Real 
de Gnayra y sus indios ; en el qninto de la Villa Ki<*a del Espfritu Santo 
y de los indios que le jiertenecen. En el segundo capi'tulo de la carta se 
tnUa del estado eclesiastico y Religiones y de las Reducciones 6 Doctrinas 
que tienen, y liltimamente se responde a la pregunta de nuestraReal Ma- 
jestml. En el primer pjlrraf<» de este segiindo capitulo se habla por ex- 
tenso del estado eelesiastico y sai'erdotes que bay en ioda esta Goberna- 
cion : en el segundo de la Religion de X. S. de las Mercedes ; [en el tercero 

de la] Religion de S. Francisco y sus 

Compiinia de Jesus : en el quinto de la Reducci6n de los Guaycurus ; en 
el sexto de las reducciones del Paranapane y Pitapo ; en <d septimo de la 
niision del Paran*^ y Reduccion de S. Ignacio ; en el octavo de la Reduecion 
de Yaguapas de los Reyes ; en el noveno de la Reduccion de X. S. de la 
Encaniacion de Itapoa ; en el decimo de la Reduccion d<» X. S. de la Con- 



{{) Original on 14 fs. iitilos. Papelow do D. Jon6 Mannol Kntrada on jiodor do 
fu horedoi-o el Dr. D. Jos^ Manuel Estrada. 

I^ tirnia es orij;inal : lo rcstauto es de mauo diferonto. Trunoo por faltarlo una 
6 doj* liojas, en qur trata ba de las Religionos de la Merood y San FranoiHOO. Son a bora 
U f<»ja«*, utiles, y eon las que faltan, sorfau 15 6 ir>. Doeo ostau osoritas por las «1oh 
oaraK ; la primera y Altima oseritas sdlo on la priniora rara. Lotra OKpafiola. inolinada. 
ohiquita elara. tinta ya ainarilla. Kl oontro ;lol nninusorito on ol bordo exterior do 
las liojas tieiie nna gran wanoba anioi-atads, quo «n i)arto ba roto las ojas y on 
parte bn borrado lo eserito. 



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46 KEVISTA KCI.fr>>IASTICA 

cepcion del Uruguay ; eii el iind^cimo de la Diisioii <lel Acaray 6 Ygiiazd ; 
en el diiudeciiiio se advierte el modo que los Padres tieueu y es uecesari<>- 
para hacer extas misiones y reducir esta geute ; en el d^cimo tercero se 
pouen algunos niedios eticaces para J a conversion y conservacion de estos 
indios ; y en el ultimo pdrrafo se concluye y saca de todo lo diclio la 
respuesta a la pregunta de uuestra CatoHca y Real Majestiid. 

CapitiUo 1^ en que se da cnenta de las CiudmleH de la Goher- 
nacion del Paraguay y de 8U^ Indios, 

Hay en la Gobernacion cuatro ciudades : la Asuncion, la Ciudad 
Real de Guayra, la Villa Rica del Espiritu 8anto y Santiago de Jerez. 

$ 1. — Cli:i)AI> DE LA ASt'NCluN, CAHKZA I>K KSTAS PrOVINCIAS. 

]ja fundaci6u de esta ciudad i'ue uuis por vfa de cunadazgo que de 
conquista porque navegando los espanoles por el rio Paraguay arriba, que 
es niuy caudaloso, los indios que estaban poblados en este puesto, les 
pregunt^iron quienes eran, de donde venian, a d6nde iban y que busca- 
ban : dijeronselo: respondieron los indios que no pasasen adelante, poi-que 
les parecia buena gente, y asi les darian sus liijas y serian parientes ; 
parecio bien est^ recaudo A los espanoles ; quedaronse aqui, recibieron his 
liijas de los indios, y cada espanol tenia buena cantidad de donde se 
siguio, que en breve tienipo tuvieron tanta cantidad de hijos mestizos que 
jiudieron con i>oca ayuda de gente de fuera poblar todas las ciudades, 
que ahora tienen y mmbien la de la proviucia del rio de la plata (jue s6u 
otras cuatro y se llaman San Juan de las Siete Corrientes, Concepcion del 
rfo Bermejo, Santa Fe, y el Puerto La Trinidad Buenos Aires. 

La ciudad de la Asuncion, lujis como los pueblos de Esimna, ai}re- 
tados y con poco sitio, que no al modo de los Indios por cuadni8. Lla- 
maronse luego los indios y espanoles de cunados ; y como ca<ia espanol 
tenia mucbas nmncebas toda la parentela acudi'a a servir a su cunado, 
bonriindose con el nuevo pariente ; viendose los espanoles abundosog en 
comidas de la tierra y con t^ntas nuincebas, no aspiraron a mas, conten- 
tilndose con un poco de lienzo de algodon tefiido de negro para su ves- 
tido y como estsiban en el paraiso de Malioma, se gobernaban li su modo, 
y asi su gobierno mas era despotico y tiranico, que politico y cristiano, 
prendieudose y mat/mdose unos a otros ; y casi hasta ahora dura este go- 
bierno despotico porque cualquiera cosa, que liaya menest<»r la Justicia, de 
hacienda ajena, se la toma sin tratar de paga solo por decir que conviene 
al servicio de su majestad y a los que no son vecinos los mandan ir a 
la guerra sin sueldo, solo con un conviene y los pobres para aviarse, 
venden cuanto tienen, dejando sus mujeres e hijos perdidos y lo mismo 
es para emviarles a al*run mensaje, auuque sea de cien legiias, de ma- 
nera que ningnno tiene mas quietud y hacienda que cuanto (|iiiere el que 
gobierna y esto aiin despues de las ordenanzas. 

Esta ciudad ost/i poblmla sobrc el rio Paraguay; es el sitio malo, 
lo uno por ser bajo y arenal, lo otro porijue tiene el orieiite al no y asi 
cuando nace el sol, le hecha todos los vapores encima, de donde se sii;;: * 
ser mal sano. El rio es muy caudaloso y foiidable y hasta piiedcu sn'r • 
por el bergantines grandes; es abundante de mnchos geueros de jjescailu^ 



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1>KL AKZOBISIWIX) I>K BIKNOS AIKK?5 47 

y iniiy buenos ; sus tierras estaii pobladas do ♦i:rHudfK arboledas y inuehos 
y buenos pajaros en ellas. Tieiie esta ('iu(bi.il en sus cuntornos ninclios y 
buenos niontes may fertiles, eon niueha y bnena ina<lera para edificios ; 
tiene niny bnenos e^inipos para estaneias de todo genero de ganados ; ye- 
guas y vjicas se dan eon niiielia abundancia y los eaballo!^ son castizos ; 
ovejas y cabras tambien se dan, pero eonio es nienester enidado con este 
piuadi), y no le tieneu; annientase poeo. Es esta tierra feraefsinia para 
to<lo genero de bastinientos : tiene dos eoseehas de inai'z y lo eomiin es 
dar de una fanega eiento ; una eoseeha de trigo y si se sienibra a su 
tieinpo en tierra bien labrada, suele dar ii treinta y euando nienos i\ diez; 
ilase niuy bien la eafia dulce y haeese buen aziicar ; la.s viiiiis se dan 
luuy bien y hjicese niueho y buen vino, pero es menester coeerlo, por lo 
menos el tereio : no aprueba aciui sino una uva blanqnilla. Dase la nian- 
dioca con grande fertilidad y niuehos generos de rafees muy buenos, y 
legunibres que dnran todo el ano: los niontes estan llenos de unos car- 
dos que lieelnindolos ji podrir en agua se bace cananio eonio el de Espana 
que acji llanian earabatii. Fuera de esto eslan llenos de nnas raices que 
llanian zipos guenues, que sirven de sogas, y de niucbos jirboles que de- 
sollandolos sacan resina de la cal y del gueuibe, se liaeen cables y cuerdas 
como «lel cananio aunque no t^in buenos. 

Los Espanoles de esta tierra conio casi todos tocan en indio salen en 
muchas cosas li sus abuelos y asi son eneniigos del trabajo, inconstantes 
en lo que eniprenden, descuidados, no niirau uias que il lo presente, diln 
eon facilidatl lo (pie tienen, y son grandes piMlidores entre si y de aqui 
nace que todo el pueblo estji cfii'do y deshabitato, viviendo todo el ano 
en las chacras 6 haciendas que tienen, sino es bus tiestas, y esas no todas 
y !>e suelen meter cuatro y seis hoinbres casiulos en una choza, en la que 
no caben de pie, y en oyendo niisa se ruelven al campo ; y con tener 
tanta abundancia de madera, y tan cerca, y mucho aparejo para hacer 
teja, y muy buena, no se aplican a nada, ni los (pie gobiernan atienden 
a ello, como si no les tocara, todo lo cual se podia lemediar en gran 
parte, guardaudo las ordenauzas de don Franco de Alfaro. Los naturales 
de la tierra son dociles y habiles, euando muchachos y euando van cre- 
ciendo se \i\\i iiaciendo broncos y entiendo que lo causa la poca doctrina 
y policia, que tienen en sus casas, poniue como todos estan juntos y re- 
vueltos, primero saben pecar que tengan entoro uso de razon. 

Los Eucomenderos de cousideracion son muy contados y desde el 
principio ban sido las encomiendas debiles, portiue el gobeniador Domingo 
de Irala atendio a conservarle y asi a todo genero de gente dio indios y 
coino se repartieron entre tjintos, cupo ji pocos indios y con el ticmpo se 
liau ido consnmiendo, de donde viene (pie bay Eucomenderos de a seis 
y a siete indios y algunos que no tien(*n dos. 

En esta ciudad solia haber inucha abundancia de bastinientos por- 
(pie atendian a su labor y no entraban inercaderes, y asf todo se quedaba 
en la tierra : contentiibanse con un poco de lienzo de algodon bianco, 6 
teuido de negro para su vestido : aliora entran niuchos inercaderes y los 
veciuos coinpran vestidos muy costosos de sedas y panos tinos ; y asi 
ttMlos se dau il caiiaberales y vinas no coi^iensurandose en esto cada uno 



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48 UKVISTA KCLE<IA STICA 

<'on Hii corto caudal y dejjiudo de Jiciidir a\ cultivo de los inaiiteuiinientos 
y por esta causa hay Iianibri! y csf/m niuy pohres j cnipeuados. 

En e^'ta tierra no liav plata: todo cs com utaci ones ; ahoia dicen 
qu(; cicii lc<jfuas de csta ciudad el "I'o arriba ban desciibierto uiias minas 
de azogue y co.sa de doce 6 catorce de esta ciudad diceii bay niinas de 
pbita : Hi esto sale a luz, seia bi uiejcu* tierra de las Iiidias por teiier 
eiitre anibas n.inas junto a 8i todas bis cosas que pueden desear para su 
labre y sustento de bi vi(bi, conio son niontes y campos fertih'siinos, Ue- 
nos de lefia, caza, niadera para editicios, arroyos y rios de niucbo pescado 
y gran coinodidad ]iara la navegacion porque desde Sevilla «> Lisboa se 
puede venir por agua basta cuatro 6 seis leguas de el las: indios no bay 
Hufioientes para elbvK, peio puedense meter esclavos, que es la tierra niuy 
a proposito para elb>s. 

Esta tierra comiiumente se gobierna por teniente, pon[ue aunque 
de ordinario lia babido gol)ernadores, nunca asientim en estii ciudad por- 
ijue dicen les manda su nui.jestad esten en el puerto de Buenos Aires, y 
como los tenientes son naturales de esta ciudad y el gobernador esta m.is 
de dosc'ientas y veinte leguas de ella, todo se bace por amistad, paren- 
tesc'o e interes con «iue va todo a menos : y aunque los agraviados quie- 
rau volver por su justicia, coino la audiencia esta mas de trecientas leguas 
de esta ciudad, no se atreven a ir, por no quedar destruidos con los ex- 
cesivos gastos, y cuando alguno se aniina y trae alguna provision, dicen 
que la obedeeen como de su rev y gobernador, mas (pie no ba lugar 
la ejecucion de ello y jisi destruyen j'l quien qnieren. Las visitas que 
liacen los gobernadores son de poea importancia: solo Hernando Arias de 
Sayabedra visitaba esta cnu<bid 3^ aunciue remediaba algunas cosas, y de- 
jaba numdadas otras, como se vol via tan presto, y estaba tan lejos, no 
se bacia cosa a deretdias ; a las provincias de Guayra y J<'rez nunca se 
iba y asi esta aquello perdid<». Aliora con la division del gobieruo sin 
duda iran mejor las cosasa 

Usaban los espanoles salir a malocas a los indios a titulo de 

y asi los pobres indios unas veces les salfan al encuentro Con sus 
arcos y tlecbas para bacer rostro entre tanto <pie se escondia la cbusma; 
otras se iban buyendo por esos montes y pantanos por diuide podian y 
siempre bacfan buena presa los es[janoles repartiendose entre si los presos, 
y quedaban jmr yanaconas (del modo que se dira tratando de los indios) 
baciendolos cedula de elb»s el g(»bernador. Los que (piedaban buscaban 
puestos pantanosos, y diticultosos de eutrar, para que los espanoles no 
pudieseu llegar a ellos sin mucba dilicultad y por lo menos fuesen seu- 
tidos con tiempo y como estos indios andaban tan descont^'utos comun- 
mente buy«»ndo, y se poblabau en paisea nml sanos, muertos de banibre, 
1101 que los soldados les arrancaban las coniidas, venian a perecer los viejos, 
ninos y mujeres, a no multiplicar y acal)arse tan apriesa esta gente, de 
modo que de gran suma de indios lian venido a <|uedar muy p<»cos en lo 
(|ue toca ji nmlocas y ceilulas sobredicbas de yanacorias esta mejorado 
<lespues de las ordenanzas. 

V\ 2. — 1>K LOS IMHOS I'KUTKXKCIKNTKS A LA «1LT1)AI) l»K LA AsiNCluN, 

Casi todos los indios (pic tienen esta ciudad son guaranies ; esta 
nacion es muy extcndida y toda tiene una legua : es gente labradora. 



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mil. AKZOBISl»AI)(> I)K HI KXOS VIKKS 49 

sMupre Ai«mbrft en miuitefl y emlA tres imtm pmr k> ineiMm ims^MR t^ha- 
CHL El iikkIo de Imcer siis sementeras es, pviineio arnmrnn y vov- 
Uin los jirboles piMiueuos y despiies cortan los j^randcs, ya vervi\ de la 
seiiieiitera, oiiino estan ^raiides los a'^bolen i>eqiH*fu>8 (aiinqne loa ^randos 
no lo etsUin iiiuelio) le» pi»gan fiiego y se abrasa toilo lo que ban eortado, 
y conio es t>an grande el fiiego, quedan qneinadaK las rafces, la tieria 
Imeca y fertilizmla con la eeniza, y al primer agnaeero la sieiiibraii <le 
maiz, maiidioea y otras niuebas rafees y legmiibies que ellos tieneii iiiuy 
hiienas : dase todo con graiide abiiiidaiicia. Habitan en cas:is bien lieelias 
armadas eneinia de buenos orcones, cubiertas de paja, alguna^ tienen otdio 
o diez oreones y otras injis 6 nienos, eonforuie el eacique tiene los vasa- 
llos jMinpie todos snelen vivir en una easa, no tienen division alguna : 
totbi la easa estii exenta, de manera que <lesde el principio se ve el tin: 
(le orcon a orcon es un ranelio y en eadta uno babitan dos fannlias^ una 
a una banda, y otra a otra, y el fuego de eutre anibas estil en medio ; 
dnemien en nnas redes que los espanoles llaman bannu'ns, las euales atan 
en unos palos que euando luicen las ejvsas dejan a proposito y estan tan 
jimt^A y entretejidas las hamaeas de nocbe <ine en ninguna nnmera se 
pnede andar por la easa. Tienen por los lados tapia franeesa, y eada 
aposento tiene dos puertas una <le eada lado, pero no tienen vent^mas ; 
no tienen i)uerta, ni eaja, ni eosa eerrmla, todo esta patents y no bay 
qnien toque la eosa de otro. Sus poblaeiones antes <le reducirse, son pe- 
quenas, porque eonio siembran en montes ipiieren estar pocos porque no 
se les aeaben y t-ambien i>or t<Mier si;s peseaderos y <*azaderos ae^inio- 
tla<1os. 

Es e^sta gente valerosa en la guerra y donde quiera que estj'in tie- 
nen siijetas las naciones eircunvecinas : y soberbios y si todas las nacioues 
llaman esclavos, sino es el espanol, pero no le quieren llamar senor, sino 
cniiado 6 sobrino, porque dicen que solo Dios es su senor, porque como be 
dicUo, el ayudar al espanol y admitirle en sus tierras fue por via de euna- 
diizgo y parentesco, empero despues, viendo los indios que los espanoles no 
los trataban eonio ii euua<los y parientes sino como a eriados, se comenzaron 
ji retirar y no querer servir al espanol ; el espanol quiso obligarle, toma- 
ron las armas los unos y los otros y de aquf se fue encendiendo la gue- 
rra, la eual ha perseverado casi hasta abora. 

El modo de servirse los espanoles de los indios antes de las or- 
denanzas era este : los gol>ernadores en nombre del rey Nuestro Senor 
daban <jedulas de servicio personal, <iue llaman de yanaconjis y est4>s in- 
dio« los teniau los espanoles en sus ebaeras, 6 en el pueblo en sus casas, 
con Uxn gran doniinio sobre ellos, que decian que eran suyos y como 
eosa snya los jirestaban y daban a quien queri'an y por el tiempo que se 
les antojaba o ocupandolos (mi las ociipa<'iones (pie les pareci'an msls a 
proposito para su grange ria : si se buian iban tras ellos y los azotaban 
y aun poniau en grillos ; euando casaban algiin liijo 6 bija, se los daban 
en dote ; de manera que A uno daban el hijo y a otro la bija y A otro 
el padre y a»i los iban repartiendo como querian sus amos sin que se 
atreviesen los indios a hablar palabm y los gobernadores les bacian ce- 
dnhis de este servicio. Xo jMiseia estai gente tierra o lieredad alguna ni 
lieristti Kcleftidttirii A no VI Nro. 61 i 



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50 RRVISTA EOLKRIASTICA 

caballo, iii gal Una, cuaudo no era de ftu anu), hastii los vestidos que te- 
man les qnitaban y les daban a quien les parecia : tan grande era el do- 
niinio que ad(iniria nn espafiol Robre est^s indios por la eedula que le 
daba el goberuador, de nianera que para ser venladerainente esclavop, 
no faltaba sino berrarlos y venderlos a piibn<*<» pre<i]:6n ; pero en U» que 
es ventas paliadas liarta* haeian. 

Honibrea y uiujeres andan couiunniente deftniidos, aunque sienibran 
algodon y hacen sus vestidos. Estos indios no tienen plata ni oro, ni otra 
cosa de valor ; su hacienda es el arco y fieclias, ni hacen provisioned para 
el auo ; la tierra es su trox, ponjue no sacan imis raices ([ue las que ban 
nien(»Hter para aquel dia. Kl niafz aunque lo euelgan en su easji>< para 
haeer vino (pie de esto les sirve comunniente ( porque su pan es la man- 
dioca ) de ordinario lo dejan en sus chacras, en sus canas del niisnio niaiz 
de donde lo cojen cuando lo ban nienester. 

Nunca los (^spanoles lo ban puest^) en policia ni ensenado ofido, 
aunque son eapaces de el. Los que ban habido, tejedoies, herreros, ear- 
pinteros y de otros oficios los tenian los espanoles cuyos eran, en sus 
casas y gozaban de todo sii trabajo conio si fneran eselavos y allf casi 
no hay indios que sepan oficios, ni <pie se aprovechen de los que 
saben . 

Miran niiiclio eonu> viven los espanoles, inayonnent^* los que les 
predican el Evangelio: pareceles may bien la ley de Dios pero no los es- 
panoles y nonibrar espjinol entre ellov*; no es sin«) nonibrar un pirata, la- 
dron, fornicario y adultero, nientiroso y de caniino aborrecen los sa«!er- 
dotes no ponjue le parezca nial su doctrina, sino ponpie entrando ello- 
dicen (|ue luego va tras ellos esta mala gente, de nianera que los agra- 
vios e insolencias del espanol tienen infaniada la b'y de Dios y asi on 
las nnevas entradas que hacenios, la mayor dificulca<l (pie hallamos es bi 
mala fama del espanol y dicen sea may bien llegada a sus tierras la 
palabra de Dios, pero (jue se temen del espanol y que nosotros somos 
sus espias. 

S(ni eapaces de cuabiuiera bnena ensefianza y polici'a eonio se ha 
vist4> por experiencia en la>j reducciones (pie con cuidado se ha atendido 
ii su cultivo, ponpie outran bien en leer, escribir-, cantar, danzar, tocar 
un discante, tlautas, chirimias y en los oficios mecanicos. 

A estos indios les oponen (pie son borrachos, holgazanes, hechice- 
ros, mentirosos y (pie siempre estan pensan(b) en malicia y en traiciones 
y otros mil males (pie les imponen... pero... asi... es i(» (pie pretende renie- 
diar nuestro senor, Dios naestro senor y el Papa sn vicario... para cuya 
ensenanza sustenta su magistra(b) los obispos y sticerdotes y envia a.... 
hmta cantidad de religiosos y en bus inismas (/"(In las de enctomiendas 
manda a los encomenderos ([ue les den doctrina y jxdicia cristiana, en- 
fargandokvs la coiudencia : y (*s eierto (pie si en su cultivo se hubiera 
puesto cuidado ([ue 6 no tnvieran estos vicios, (i facran muy moderados 
la mayor parte de estos indios despues que se poblo esta ciudml no lian 
tenido doctrina fija : algunas veces iban algunos clerig(»s entre ellos, pero 
nuis ibaji para aprovecharse (pie para evaugelizarlos y algunos indios eo- 
nocieiido sn intento les emviaban ji decir (pie no liiesen a sus tierras, qu«» 
alii les enviabau hamacas, camisetas, garabatu, cera etc, que es lo que 



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DEL ARZOBISPADO I)E BUENOS AIKES 51 

prentendian y que asf no se eansasen y aunquo otras veces iban padres 
(le San Francisco a sua tierras, como el padre fray Alonso de Buena- 
ventura, padre fray Luis Bolanos, patlre fray Gabriel de la Anunciacion, 
buenos len«^aas y siervoa de Dies y tambien padres de la Conipania de 
Jesiis, conio el padre Manuel <le Ortega, ]>adre Juan Saloni, padre To- 
mu8 Fildi, padre Juan Romero, padre Alonso de Barzaua, padre Marcial 
de Lorenzana A quienes los indios recibian en sus tieiTas eon niuclia vo- 
lanted y aeudian a oir A la palabra de Dios con niucho amor eomo era 
de paso y despues estaban niucho tiempo sin quien les ensenasen, vol- 
vianse a sus costumbres antiguas y algunos sacerdotes seglares que ban 
t€iiido de asiento, valiera mas, (jue no los tuvieran porque les daban 
malisimo ejeniplo, vivieudo continuamento amancebados y de algunos se 
dice se einborracliaban a menudo con otras cosas indignjw de hpmbres, 
caanto niiis de sacerdot(\s y esto tan publico que no se trataba otra cosa 
en toda la provincia. 

La provincia del Parana es toda gente guarani, gente belicosa, 
(jue siempre ha sustentado la guerra contra el espanol ; estos indios te- 
uian sujetas todas las naciones que estaban en el rio Parana abajo y 
imichas veces estuvieron a punto de despoblar la ciudad de San Juan de 
Vera; tambien tenian totnado el paso del rio de el Paraguay, de manera 
que no se podia eutrar ni salii sino c(m escolta de gente y A veces con 
todo este resgnardo quedaban muertos 6 presos, los que navegaban este 
rio. Esta provincia nunca tuvo sacerdote, ni tampoco h6 que se haya tra- 
tado de su conversion hasta el auo de mil y seiscientos y ocho que en 
tn') la eorapauia en sus tierras, eomo en su lugar se dira. 

La provincia del Itatin estii este lio del Paraguay arriba, toda 
es gente guaranf, esfcos indios ban sido quietos, nunca ban hecho mal a 
espaiiol, quieren sacerdotes, no se los ban dado mucho ha que yendo y 
viniendo a Santa Cruz de la Sierra, pasaron por alii espanoles alberga 
ronlos bien, bautizaron algunos y dejaron razonable cantidad de mestizos: 
junto a estos indios estan las minas de azogue, que dicen ban hallmlo y 
tambien dicen que hay plata cerca de elhvs eomo ningiin gobernador toma 
esto A peclios, tA>do se estii en duda. Estara esta provincia distante de 
la ciudad de la Asuncion cien leguas poco mas 6 menos. 

Otra nacion hay en esta ciudad de la Asuncion que se llama Guay- 
enra; estnn divididos en dos parcialidades la una se llama Guaycuru y la 
otra Puycuruti ; los Guaycurus fienen sus tierras de la otra banda del 
rio Paraguay ; seran estos a todo tirar la barra, quinientos indios de gue- 
rra. Los Guaycurutis seran ochocientos indios de guerra, 6 mil a lo niaA 
largo, estos ni son tan nobles, ni tan belicosos eomo los Guaycurus y 
annque son mis en ni'imero, no tienen sujetos a los Guaycurus, antes los 
temen y procnran no agraviarles, fuera de que son todos parient^s. Cada 
jmrcialidad de est^xs tienen un caciciue principal a quien todos obedecen 
y ie respetan mayormente en la guerra y si es contra el espanol, siem- 
pre se jimtan entre ambas parcialidades. Las tierras que tienen son bajas 
hujetas a muchos anegatlizos y pantanos ; las aguas comunmente son sa- 
obres y pocas : en tiemi)o de aguas esta toda la tierra anegada, en tiempo 
de seca no hay agua, bebi*n del i6cio, que se recoge de parte de noche 
eu los cardos. Los rios y demas arroyos que tienen estan tan sal(d)res, 



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52 UEVISTA KCLKSIASTICA 

que no los piieden beber. No son labradores ni quieren serlo, ni siem- 
bran cosa alguna para !a vida Imniana, viven de lo que ca^an y pescan, 
eonien culebras y vi boras y cuando se ven apretados por el hambre las 
mujnres liacen estertis, oWoh, eant^irillos y otras cosas oon que entre los 
espanoles reseaban uiaiz y otra^ cosas de comer ; pero tienen en sus tie- 
rras grande abundancia de vacas, ziniarrouas de que comen a su placer 
y traen a vender el sebo y pedazos de e^irne asada a los espanoles ; son 
"frandes gitanos en sus contratos y liurtan todo lo que Italian. Andan 
desnudos los honibres, arriincanse las eejas y pestanas, pfutanse de va- 
rios eolores, parecen demonios. Es gente altai, fuerte y membruda. Las 
luujeres andan cubiertas de la cintura a la rodilla ; sus casas son de es- 
teras y junt4\ndo uuas con otras hacen unos galpones giandes, adonde 
viven todos juntos y nunca los barren ; cuando estiin sucios niudanse a 
otra parte y asf se niudan a nienudo. Cuando vAn lejos las niujeres car- 
gan las esteras que son sus '^asas y todos sus trastos, raras veces las 
ayudan los honibres y es de a<lniirar las cargas tan pesadas que He van; 
y asi sus joruadas son niuy cort^is y muchas veces son poco niiis de nn 
cuarto de legua. Los honibres llevan su arco y ttochas y lanzones y otras 
cosas con que cazan y pezcan para la chusma. 

Es esta gente muy guerrera y ardihusa, de dfa y de noche, en 
paz y en guerra, sienipre se velan y tienen espias algunsis legujvs d la re- 
donda del lugar adonde estan situados. Han consuinido muchas naciones 
que estaban pobladas en las tierras que ellos ahora poseen, nunca los 
han podido sujetar los espanoles, aunque ban pa^ado ii sus tierraw mu- 
chas veces contra ellos y aunque algumis veces han hecho suerte en ellos^ 
pero de i>oca importancia v las nuis vuelven sin hacer nada y otras ve- 
ces con grandes perdidjis de caballos y otras cosas poi ser la tierra tan 
varia en sequeilad y abundancia de agua. De esta banda de los espano- 
les han pasado estos bdrbaros varias veces y antiguamente despoblaron 
un buen pueblo de indios guaranies, que se llamaba Curucaen y d los 
espanoles han hecho despoblar el niejor y mm fertil pago que taenia esta 
ciudml, que es el Itapua, capturando y matiindo la gente, quemandoles las 
casas, y trafan tjin atl*gida y turbada estaciudad que algunas veces nos pare- 
cfa dfa de juicio ; no matan comunmente a nmlie sino es en la guerra. Lo** 
repartimientos de la cindad de la Concepcion 6 rio Bermejo esttiu nuiy 
disminuidos por estos indios, de manera que toda su felicidad, es la 
guerra. 

El modo one tienen de conservarse y aumentarse, es que en la 
guerm matan todos los viejos y viejas y los mocetones que pueden i)e- 
lear, quedandose con los muchachos y ninchachas, los cuales crfan a su 
modo y salen conjo ellos ; de estos alguna cantidad traen a vender A esui 
cindad y los espanoles se los compnm, dando en est-o mal ejemplo y oca- 
sion jiara que destruyan las naciones comarcanas y aunque el seiior obispo 
don fray Martin Ignacio de Loyola mando que no compra^en est.os cau- 
tivos y onleno il los C4>nfesores que no los adsolviesen sin que primeio 
les diesen libertad, con todo eso no aprovech6. 

Su lengua es dificultosfsima; no hay indio guarani ni espanol que 
la sepa y es mucho de considerar <iue con no haber de esta ciudml a 
sus tierras en medio mas que el rio Paraguay y habiendo estos Guaycu- 



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DEL ARZOBI8PADO DK BUKNOS AlKKS 53 

rus comunieado c«>n estii eiudml de la Asuncion, c«wi desde el principio 
de 8U fiindacion ; y de diez afios a esta parUi eutmr y salir cada dfa en 
est^ eiiidad mucbos de ello8, no hay e8panol ni indio que sepa su lengna. 

Desde que se poblo esta cindad de la Asuncion nnnea los Guay- 
curus ban tenido sacerdote, ni los seuores obispos; ni gobernadores ban 
tratado de eonver... rennitiula, y conio sino fuerau rediniidos con la san- 
gre de uuestro senor Jesucristo sino es de pocos aiios a esta imrte cjue 
los toiuo la Compania ( couio tratiire (Mu^ndo trate de las doctrinas ). 

Hay tanibien de la banda de los Guaycurus otros indios d qnienes 
elloR Hainan Guaycuruguazu, que quiere deeir Guaycurus grandes ; estos 
uunca vienen aca, aunque en bus guerr^s contra el espanol se deben de 
favorecer ; no son niuy amigos los unos de los otros. Tienen estos Guay- 
cumgnazus sujeUis algunas naciones may or men te los Mayas y se sirveu 
de ellos como el espanol de los indios. Otra nacion hay que se llama 
Payagua : esta babita a las riberas de este rio Paniguay, mas de ciento 
y cincuenta leguas mas arriba de esta clndjwl de la banda de ios Guay - 
curus, sustentanse de peces y asi son ;?enores del rio : ban heclio muchos 
asaltos y muertes de espauoles sin causa y han estado tan insolentes que 
pocos anos ha no se atrevian de estji eiudad cuatro le^jfuas el rio arriba 
ir sin escolt^ e inquietjui los repartimientos de esta eiudad. Con un cas- 
tigo que les mando bacer el gobernador Hernando Alias se han rei)rimido, 
pero eon todo eso se navega con mucbo recelo rio arriba. 

6 3. — C^iUDAU i)K Santiago i>k Jkukz, pok otko xom»ub Nukva Vizcava 

Esta eiudad dista de le Asuncion miis de cien leguas ; esta situada 
sobre el rio Botet«f, es buen rio, y de mucbos pescados, sale al Paraguay 
y es muy navegable ; estan poblados sobre este rio abajo los Guancbas ; 
en tres pueblos seran como mil indios; mds la nacion Guatos en dos pue- 
blos, seian unos mil indios; mas la nm^ion Guapis, en un pueblo, seran 
cien indios. Todas estas naciones tienen diferente lengua niiis bay la 
nacion Quetii en las faldas de las Cordilleras entre los rios Tacuari y 
Botetei que dicen van gran niimero de gente, esta el primer pueblo 
quince leguas de Jerez. El Tacuari <iue esta luds adelante de los Gue- 
tu8 tendra mil indios guaranies, hay cuarenta leguas desde Jerez alhi 
por el camino de la cordillera y por abajo babra sesenta leguas, de alli 
adelante no se ba descubierto, dicen que bay mucbisiina gente. 

Indios Nuguaras, que esbin de paz en Jerez, senin mil y docien- 
tos j)oco mils 6 menos y no hay nuvs gen e Nuguarii que estn ; cuatro 
leguas de Jerez bacia el Paraguay, poco mils o inenos, esUi el primer 
pueblo de los Itatines, gente Guaranf, que be dicbo esttin encomendados 
en la Asuncion. 

La dicba eiudad de Jeiez tiene pocos vecinos, todos mestizos, de 
bajos pensamientos, apenas Uegaran a treinta bombres, ellos casi nunca 
ban tenido sacerdot^s y los indios menos. Un cl^rigo vino del Bnisil por 
San Pablo pocos anos ba, encargaronle un partido de indios y el se los 
llevo al Brasil, auncpie en el camino le mataron a el y a otros portuge- 
ses los inismos indios por atender, como era verdad, que los Ilevaban a 
vender : algunos de los indios volvieron a sus tierras y otros se queda- 
ron perdidos. 



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54 REVISTA ECLSIASTICA 

La ticrra dicen que es iimy fertil para bastinientos y es imiy abiin 
dante de cera, peio es negra y liay tanibien iiiucha resina, (jue Hainan 
ysica, con ciue se curan ninehas enfeiinedades. Esta estii ciiidad de Jerez 
ninclio nuis cerca que la Asuncion de las minas • de plata y azo«^ie que 
dicen que Iian liallado en el Itatin. 

$ 4. — CiUDAD Rkal dk Guayka y sus indios. 

Esta ciudad estA situada sobre el Parana poco injis de tres leguas 
del Salto grande bacia arriba : per la parte supeiior del pueblo tiene el 
rio Piquiri, que entra en el Parana ; tiene abundancia de peseado de 
entre ambos rios ; a las espaldas tiene imis de treinta leguas de nionta 
nas : no tienen canipos y asi solo se extienden por tiena lo que alcan- 
zan sus cbacarerias. Por el rio Parani'i arriba se puede navegar niucluis 
leguas, hacia abajo niuy pocas por amor del salto. Todo el Parana se 
viene a estrecbar tanto, que estando una legua atras, nuis de cinco cuar- 
tos de legua de anclio, pasa todo por espacio de un tiro de arcabus y 
cive con tan grande fuerza, que veinte leguas abajo no se puede navegar 
por los grandes reniolinos y corrientes (jue bace : no tienen ganados, ni 
los pueden tenor sin niucba dificultad ; aunque en una isla que bace el 
Paranji enfrente de la ciudad, que tiene ruiis de catorce leguas de largo 
y por i)artes media legua 6 mas de ancbo, dicen que bay algun«)s altos 
y rasos que no se aniegan con las crecientes, adonde los pueden tener. 
Su comida es peseado, ant4is y jabalies, que cazan, aves y puercos que 
crfan en sus cjusas. Seran los espanoles cosa de veinte y cinco, o treinta, 
toda gente rufn. La tierra es mal sana, banse mudado dos 6 tres veces 
y siempre se ban ballado mal, porque asi el ultimo puesto «|ue es adonde 
aliora estj'in, conio los otros, ban sido sepultura de espanoles e indios, > 
asf los unos, como los otros se ban acabado ; la tierra es fertil y abun- 
dosa para sus comidas. 

La mayor parte del tieuipo ban estado los espanoles sin sacerdote 
y ctisi sin iglesia ; aliora tienen un clerigo portugues entrado ]H)r San 
Pablo ; tienen perdido t;l gusto de las cosas de Uios, nunca ban visto 
obispo ni gobernador, tixlos estiin por confirmar, sino es que alguno es- 
tuviese en la Asuncion en tiempo de confirmaci<mes, no tienen Santisimo 
Sacramento en su iglesia, ni creo que lo quieren por no dar sebo para 
la lampara, 6 aceite de peseado ; en mucbos auos no oyen palabra de 
Dios v asi son sus costumbres poco menos que de idolatnus, bolgazanes, 
desbonestos, borracbos, porque aunque el vino que cojen e« modenwlos 
pero Inlcenle de inaiz, de miel, do canas y de abejas y de otras cosas, 
sogiin la costumbre de los indios. 

En mas de cien leguas a una y otra banda del Parana no tienen 
un indio, que todos estan ya consumidos. La Conipafn'a redujo sobre Para- 
napane, que es un rio caudaloso que sale al Parana unas veinte y cinco- 
leguas del Parana, dos reducciones que tendnin como dos mil familias ; 
estos sirven A esta ciudad del Guayra ; por ninguna otra parte tienen 
indios. 

Esta ciudad del Guayra y la Villarica del Espiritu Santo traen sus 
indios A una reduccion de indios que se llama Maracayu a hacer yerba; 
Uamanla asf los espanoles impropiainente porque es una boja de un ur- 



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DEL AKZOBISPADO DK UL'KXOS AIRES 55 

bol que so pareee al naranjo y v\ indio la llama casl. Nace este liibol, 
e»[>ont{iiieaiiiente por UmIos a<iiiellos iiioiites, qiu» son grandisimos y no 
St* cultiva ; cortAn los ranios, t<»standolos a la llama del fiiego, despiieH 
la hoja eortiida seea muelenla y encestanla y asf la traeu a vender en 
gnuide cantidad. Esta yerba y tambien el peten, que es tabaeo, ftolfa ser 
iiutiguamente tan odioso el tomarlos en esta tierra que tenfan por liom- 
bre infanie a quien lo tomaba y <'staba i)rohibido eon extomunion, sino 
est a los que lo haei'an por enfennedad con liceneia del medico ; pero 
despues eoneurrieron dos cabezas en esta ciuda^l.... y el.... teniente ge- 
neral de gobernador los ciiales se dieron a este vicio.. tan que todo 

el pueljlo se fue tras ellos en todos los estados, y son mny raros los que 
ne tienen este vicio.... mal ejemplo de las cabezas, y es este vicio tal, 
que los que bien sienten se persuaden (pie es la ruina de esta tierra 
Iiorque hace a los que le tienen tlojos, holgazanes, sin bonra y sin secreto? 
coniunmente la beben en comunidad y alli descubren cuantos sircretos 
siiyos y ajenos saben y muehos hay que todo el dia la estan bebiendo y 
Toniitjuido, que de esto sirve ; dicese coniunmente? por cosa cierta que gasta 
la ciudad de la Asuncion cada dm mil libras de yerba (jue al cabo del ano 
vienen a ser trescientas y sesentji y seis mil libras de y^rba que reduci- 
da*; a monedas de la tierra vienen d montai noventa y mil y quinientos 
pesos que reducidos a pesos de plata tres por uno montan treinta mil y 
cuatrocientos y cincuenta y tantos pesos poco nuts 6 menos : todo esto so 
ffnsta en vomitos cada ano en la ciudad de la Asuncion y ciwla di'a se val 
aumentando este gastox Este vi<*io esta entablado en esta provincia y en 
la de Tucuman y va cundiendo por el Pirn. Las propiedades que los yer- 
bateros dicen que tienen la yerba, son mas y mayores que las del nmna, 
dicen que les quita el sueno y cuando estdn desvelados, les causa sueno, 
cuando tienen hambre se la quita y cuaiido tienen hastio les dA ganas de 
comer, cuando tienen calor les retVesca y cuando tienen frio les calient^^, 
que les da fuerza para trabajar y otras cosas A este tono, <|ue parecen in- 
c<)inpatibles: alguna virtud debe de tener, como la hay en otras plant^is ti>- 
niadas a sus tiempos ; lo ([ue se experimenta es que ninguno la toma C(m 
vicio, <|ue no ande enfermo y el color qu<brado. 

El modo de venir a hacer esta yerba es que el encomendero li 
otro con sii orden y de la justicia mayor trae cantidad de indios. Los 
de Villarica de la parte nuLs cerca que los traen hay ochenta leguas y 
los de Guayra, los traen de cien leguas, vienen siempre por agua hasta 
el salto de Guayra o hasUi un rio (jue se llama Igatimi ; de aqui van 
cinco jornadas por tiei ra luista llegar a Maracayii, que todas ellas senhi 
veinte o veint« y cinco leguas ; lie van a cuestju* su comida y la de su en- 
co'.ii 'udero porque no hay cabal los ; cuando llegan al pueblo de >raracayu 
para sustentarse a si y al que los lleva se van A ayudar tl los indios del 
otro pueblo y por su trabajo les dan nmfz y otras eosas de comer, con 
*|n*' van a hacer la yerba ; acaba«la la comida vuelven a servir y a lle- 
var bastimento para si y para el espnnol, estan en Maracayu seis li ocho 
Hiescs y aiin un ano haciendo la yerba con est4\ miseria y despues un(»s 
!*€ Iiuyen a sus tierras teniendo por suficiente paga el escaparse y suelen 
peligrar muclias veees por la dificultad del camino ; otros vienen hasta 
IV ciudad de la Asuncion bogando las balsas de yerba cien leguas, en 



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.")(> KKVIJSTA KCLKSIASTKA 

e'.i l(>s rogistrjiu y so haco ileinostracioii de la paga.... de teniente lo8 
IV mite, y coniiininente los Ueva a hu rasa al tieinpo de la paga, lo or- 
diuaiio.... decir que no nieren'aii la coinida, porque han esUido enferinos 
6 que son unos perezosos y holgazanes. Si los dejan al niisnio (lue los trae? 
lo eoniiin es alquilarlos y susteutarse de su trabajo. 

La yerba se da coniunniente en lugaivs nialsan(Ks y ])antanosos y 
conio los indios estan flaeos y lianibrientos, se les mete el fuego en que 
se tostii la yerba en el cuerpo y enfernian y se niuen'n niuclios p«»r es<»s 
montes, y los mas de ellos son iniieles; tanibien las eargas que les lia- 
een llevar son excesivas y algunas veees cargados eon los eestos se sue- 
leu (.'aer niuertos, no hay eaballos en a([uella tierra y los que llevanse 
niueren, ponjue los pastos son jusperos y les eortan las lenguas y no pue- 
den comer, ni tampoeo se dti el ganado vacuno. Kn el eampo de Igaray 
<pie tendra tres leguas poeo mas o menos de largo, donde se liaee la nm 
yor cantidad de yerba, puede andar earreta; aqui andaba 

los indios sienten nuis esto que el llevar a euestas y asi lo a- 
rro dieha para librarse del, eomo yo lo vi por mis ojos 

y desde donde puede hasta Maraca.>ni hay eineo leguas y el eami- 

no mas fragoso que hay en a<iuella tierra y t^)do esto ha de ir a eues- 
tas de indios de manera que no solo haceu mita estos indios a eiudad 
Heal de Guayra y a la Villariea del Espfritu Santo sino tanibien ji Ma- 
raeayn contra la ordenanza de Don Francisco de Alfaro, de donde se si- 
gue que no teniendo mas indios Guayra que dos reduciones en el Para- 
uapane, con facilidad se acabaran con los nnilijs tratamientos, muertes y 
ausencias larga« de sus casas, porque cuando vuelven a sus tierras no 
hallan chacras ni casas y muchas veces sus mujeres con hijos 6 prefiatlas 
de que se siguen perpetuas pendencias y iuucIhjs aburridos no quiereu 
volver lujis a su tierra y aun(|ue don Francisco de Alfaro informado de 
las violencias y muertes de los indios, maudo a los espauoles, sopena de 
eien pesos y al indio de cincueut^i azotes qn<^ no fuesen ji hacer yerba a 
Maracayii, las mismas justicias abren la puert^i ponpie se les abre a ellos 
muy grande para robar la tierra, lAo modo que no solo se sigue de este 
desconcieito que los indi(»s se acaben, sino <iue tanibien se acabe Guayra 
porque no tiene otra parte de dond<^ ayudars*' sino de las dos reduciones 
que he dicho del Paranapane, de los cuale.^ indios grande cantidad son 
ejemplos de mitji^ de servicio, por ser caciques, hijos de caci<[ue8, y viejos 
y muchos caciques y pocos vasallos iM)r bus continuas perseeuciones con 
<pie los han destruido y tanibien porque los de Guayra los venden a los 
Portugueses de San Pablo por vestidos y otras cosas. 

^ 5. -- Villa Kica dkl EscfRiTir Santo v srs indios 

Esta villa est/i fundada sobre el rio Ubay ; p<n* la parte superiiir 
<lel pueblo corre el ru> Curumbatay <iue entra en el niismo Ubay ; esta 
toda entre montes y enfrente tiene un peuasco muy alto que sombra to- 
do el pueblo, de manera que para ver el cielo es menester levantar la ca- 
beza ; no tieuen carapos algunos, ni tienen gamulos; comen de lo que 
cazan y crian en sus casas. Los rios son de muchos pescados j los mon- 
ths muy fertiles para maiz, uiandioca y las demas raices y legumbres, 
de la tierra; tanibien tieuen algunas vinas y se dil trigo pero si^rabrau- 



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DEL AKZOBIftPADO l>K BIJENOS AIUKS 57 

lo a mauo porqiie uo tieuen biieyes (y lo nuHnio hneen en Guayra) y 
i\si solo es para qiiitar el deseo, iii tampoco rc les da a ellos mucho por 
el pan. Sii caininar es en eanoas por acjuellos rios y otros que entran en 
ellos: cann'naBe eon |]:rande trabaj<» po*^ las grandes corrientes, muchos y 

peligrosos arrecifes que hay en elU>s del Ubay, algo eaudaloso, sale 

al Pai-ana, veinte legnas poeo mas o nienos de Guayra, de la cual eiii- 
(lad, di8ta esta Villa del Espintu Santo, sesent4i leguas, tendra este pue- 
blo cosa de cient4> y cincuenta iKuiibres, poeo nnin o nienos; no es Um 
mal sano eonio Guayra. 

Mas ba de treint^i y^euatn* anos (jue fueron en niision a esta villa 
y H Guayra y todos sus distritos el pjwire Juan Saloni y el padre Manuel 
de Ortega ; ]iallaronl(»s sin saeeidote, bautizaron, eonfesaron y casaron a 
los espanoles de Guayra y esta villa y a los indios que alii y en el ca- 
laino de ida y de vuelta eneontiaron ; volvieron a la eiudad de la Asun- 
cion y de ahi a p*>co dio una enferniedad graude en toda la tierra y eomo 
to<la la mayor parte de los indios, mayormente desde el eamino que bay 
de8*le la eiudad de la Asuncion hasta Gimyra y los pueblos <le Guayra 
y Villarie^i no tenfan sacerdote y todos se niorfan sin sacramentos; salio 
una vez a mision el pjidre Manuel de Ortega llevando por ecmipanero al 
padre Tomsis Sildi que sabia bien la lengua ; fuenSnse bautizando, eon- 
fegando easando y predieinido a todtjs los indios hasta la Villanca no con 

pequeiio fruto en necesidad tan extrema y villa haciendo el ofi- 

eio de curas, asi con indios como eon espanoles y de alH hacfan algunas 
salidas a las ciudades de Guayra y Jerez para adininistraries los Santos 
Sacranientos por no haber otros saeerdotes que lo hiciesen. Est^iba en 
^te tiempo esta villa muy lucida y cristiana, con la frecuencia de la pa- 
labra do Dios y uso frecuente de los Sacramentos; despu^s el ano 1599 
rauri^ el padre Juan Saloni en la eiudad de la A8unci6n ; qued<S solo el 
padre Marciel de Lorenzana ; envid a llaniar a los padres, vinieron eon 
puntnalidad y desde entonces en muchos anos no tuvieron sacerdote ade- 
rechado. Ahora tienen un portugu^s que vino por San Pablo; de sus eos- 
tumbres no se habla bien y es idiota. Tiene esta villa buena iglesia y 
dicen que razonablemente aderezada. 

En este pueblo de la Villarica del Espfritu Santo tiene en con- 
tomo cantidad de indios, dicen que solia haber nuis de trescientos mil, 
pero ya no debe haber el tercio ni aiin el sexto, por<iue todos se ban 
acabaflo con las guerras y cautiverios que los Portugueses y castellanos 
han hecho en ellos y por las enferniedades y hambres causadas de la per- 
secucion que les hacfan con tan grande injusticia. De personas de ci^- 
dito he sabido que se ha ido acercando cantidad de indios a esUi Vi- 
llarica per miedo de los Portugueses y t<»dos estiin sin doctrina como los 
dem^ que sirven al mismo pueblo. 

Cojiiinuaru 



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58 RKVISTA K(!LKSIASTICA 



A traves de las revistas 



Un Secretariado para el Clero. 

Conio institiicion digna de sei iniitadji creeinos litil liiu'or conoeer 
jI iniestnm lectoivs v\ Sofietariado inst-ituido por i*l ObisjH> de Bei«xaiiUK 
Mons. Kadini Tedeselii, para el anxilio y dofeiisa del elero e iustitucioiies 
pias, euyo leghunento pnblicado eoiiio apendice de la pastoral de 4 de 
Octubre ultimo, traduciin(»8 mtegro de L'' (}nserratore catfolico de Milan 
del 8 de Nov. ppdo. 

Art. 1. Instituye**e para la ciiidad y didcesis de Berg"anio, bajo la 
4lepiiiideiicia del Obispo y ci>n residinieia eii la venerable cuna, cl SSecrc- 
tarlado del Clero, 

Art. 2, El SccretarUido del Clero tlene i»or objeto aeonsejar, ayn- 
dar y prote^jer en las eontroversias de orden privjido y publico, al 
elero^ a los infilitHloH y eongrefjaeiouex relujlosaH^ a las fdbrieas^ \\ las obnia 
pian^ de eulto y de benejieeneia, y d todas las amteiaeioneH eaiolkax^ vs- 
enelas^ eoletjioH, asdoHj oratorios y siniilares. 

Art. 3. El Seeretariado del Clero se prestara en favor de ent4»s 
morales y de las personas arriba nonibiadas, para infornuieiones, consul 
tas legales, conciliaciones, direccion practica y asist^ncia elicaz en todas 
y solo las nniterias eclesiasticas d eclesiflstico-civiles que atanan a : a) 
la Mesa episcopal, el Cabildo de la Catedral, el ven. Seminario, las re- 
sidencias corales, las parrocjut^is, Jas iglesias y capillas, los cementeiios, 
l(»s conventos, et<'.; b) los beneficios con cura d sin cura de almas, las 
Congruas, las capellanias, las diposiciones y enti^s de culto y de beiiefi- 
ceneia, las dotacioiu^s de obras puis, los testamentos, los depdsitos, etc.: 
v) los impuestos de cualquier genero que gravaren personjis d entes morales: 
las tasas de mauomuerta, de riqueza mdvil, de transferencia, de inscrip- 
clones, de liberacidn, de consolidacidn ; las cuotns de concurso, etc. ; d) 
las diversas cuestiones por coutlietos de jurisdiceidn ; e) final men te todos 
los tramites <iue pueden d deben Imcerse en diversas oticinas eclesiasticas 
6 civiles. 

Art. 4. El ISeeretariado del Clero no asumira nunca el trato diree- 
to de causas administrativas, civiles d penales, pero acept^ira el oficio de 
cimciliacidn y de arbitrage y podra encargarse, por excepcidn, a favor de 
sus miembros, de una anisteneia espeeial al <d)jeto de dirigir la defensu de 
las causas. de desempenar el cargo de corresponsal entre el clieiite y el 
abogado, de concordar tarifas i)or gastos de los pleitos, de indicar per 
sontis legales peritas e idoneas para el caso. En tal emergencia los gastos 
ocasionados estaran a cargo del que fuere asistido. 

Art. 5. En el caso de (pje algun sacerdote fuese injuriado d ca- 
lunmiaulo en opusculos d i)eriddicos, el Seeretariado del Clero procurara 
(jue sea defendido y reparado su honor y para que sea castigado el «)fen- 
sor como se merezca de conformidad con las leyes, no solo porque esto 
lo pide la justicia y la verdudera caridad, sino tnmbien para poner nn 
freno a quienes injustaniente hostilizan al clero. 

Art. 6. El Seeretariado del Clero se componen de un Consejo dir^c- 
tivo, de una Comisidn consult iva y de miembros y elites contribuyent^s. 



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I>KL AKZOBISrADO I>K BUENOS AIKK8 59 

Alt. 7. El Conscjo directivo coniponese de ciuco miemhros del cle- 
TO nrhano 6 rural ; inio de los cualet* seni siempre el PresideiiU* de la 
Pirt iui(»ciaci«)u de caridad itnitua entre lo8 sacerdotes dt* la diocesis d<* 
Bergamo. Los c»tro8 cuatro seran iioinbrados la prinieia vez iM)r el Obispo 
y en iwlelante seriin igualmente elegidos por el Obispo de entre los pri;- 
puestos por los micnibros que permaneeiereii en su eargo, ipiienes pre- 
^entiiniQ para el respeetivo nonibramiento u»j niiniero dobUr de los eesant^^s. 
Cesiinin por niitad emla dos anos (la priniera vez por suerte) y se adniite 
la reeleecion. 

Art. 8. El Consejo directivo es presidido por uuo de sus niicnibros 
(Icsignado por el Obispo : <*elebraril sesion ordinaria nna vez por nies, 
extraonlinaria cuando fuere necesario, y nno de siis niienibros por tiir" 
no se eneontrara en la Curia en los dias y horas que se estableeieren. - 
Port^niece al Ci>:i8ejo el despi'Ii) de los asuntos sol)re que versan los 
art. 3 y i, y el nonibrauiiento de las personas elegidas para fonnar parte 
de la Comision consultiva, salva la aprobaeion del Obispo. 

Art. 9. La Comision consultiva se couipondni de tres buenos abo- 
gadot*, un escribano y uu coutador, elegidos por el Consejo directivo y 
apnibados por el Obispo. Pernianecen dos anos en su cargo y pueden ser 
ivelegidos. Atane A la Coinisi6n consultiva dar su parecer sobre las nni- 
tcrias niencionadas en los art. 3 y 4, colegial 6 individualuiente, conio le 
p«reciere uuis oportuno al Consejo directivo. 

Art. 10. Tant^ los cargos del Cousejo directivo, conio los de la 
Comision consultiva son gratuitos : y 8«')lo en casos extraordinarios podra 
ajsignarse alguna gratilicaci6n a los niienibros de la Coniisi6n consultiva, 
cuando lo perniitiesen los niedios de que disponga el Secretariado. 

Art. 11. El Consejo directivo propondra al Obispo, a quien cor- 
responde nonibrarlo, un Se<'retano eclesiastico, que seni convenienteniente 
retribuido, quien concurrira todos los dias a la oficina del Secreiariado 
tUl Clero en la Curia Episcopal. Su cargo propio es recibir las solicitudes, 
darles curso, despachar los asuntos corrientes, liacer la investigaciones de 
iuiportancia para souieterlas al juicio del Consejo directivo, niantener la 
correspondencia, registrar ordenmlauiente todos los asuntos forniando un 
archivo apropiado y levantar las actas de las sesiones <lel Secreiariado, 

Art. 12. La oficina del Seiretariado del Clero tendra el niisnio 
horario de la Curia Episcopal. 

Art. 13. EntcH contribuj/entes del Secret a r tad tt t>ou las instituciones, 
asociaciones, entes pios, etc. que abonen anualniente una cuota de cinco 
liras cada uno. Miemhroa contribui/enten son las personas particulares del 
clero y aiin de los regulares, que aboneu la cuota anual de ties liras. 
Todos el los, una vez abonada su cuota, t<mdran pieno dereclio a liacer 
cnalquiera consul ta f/rattittamente cada vez que lo necesitaren durante el 
ano. 

Art. 14. El Secreiariado del Clero podrd asuniir otros enciirgos en 
provecho del clero, cuando el Obispo de Bergamo, oido el Consejo di- 
rectivo, lo jnzgare oportuno, 

Disposicion iraimtoria. El Secreiariado del Clero comenzara la accion 
que le es propia, cuando las adhesiones que recibiese la Curia liubiesen lie 



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60 RKVIKTA KCLKSIASTK'A 



gado ill uiimero indispensable i)am que pueda obrar con i'ficacia; \o que 
se luira conocer piiblieaniente. 



lias dotes de qRlen se consas^ra A la accltfn caMIIca 

Entresacainos de 1/ Oaserratore CaitoUco de Milan, del 9 de Xovieni- 
bre ppdo., las siguientes eusenanzas de caracter pnictico pawi los que se 
eonsagran a la accion catolieai, dadjis en una carta pastoral por Mons. 
Kadini Tedesclii, obispo de Bergamo, eniinente propag>tndi8ta de la accion 
catolica en Italia. 

En la tercera paite de su pastoral el obispo dice ciiales deban ser 
las dotes de quien se consagra d la acci6n catolica, i>orque estii no pnede 
prosperar sino bajo la direccion de honibres llenos del espiritu del Seuor. 

Hay sienipr^ una cierta desconfianza hacia la accion catolica y 
queda cierta contraiiedad hticia los que le co.sagran la inente y el eo- 
razon ; por una parte se desea tal vez un mayor apoyo de determina<lo 
miembro del clero, y por otra parte se desea que a la acci6n catolica 
corresponda Integra la vida catolica individual. 

Y Monseiior Radini con dulzura de palabras y dandjid de peusa- 
miento prowira trauquilizar a li)s ti'niidos y a los criticos de ambas i)ar- 
tes y alentar a t^>dos, aconsejaudoles generosidad de aninio y espiritu de 
mutua bene vol encia. 

« No debe olvidarse ijue en todas las cosas en que entra el lioni- 
bre, pueden penetrar defectos y abusos ; y que niientras es necesario me- 
recer el completo apoyo del clero, si(^ndole sumisos y obsecuentes, seri'a 
en cambio escandalo de apocmlos el que se recibiere por est4i 6 aquella 
culpa de la persona y no de cosa. Cuando mas aquellos que se conside- 
ran tan raejores que so creen exentos de culpa, obrarfan muy bien siendo 
los primeros en ocupar su puesto en cosa tan buena y provechosa para 
la Iglesia y para la sociedad. » 

« Los miembros de las asociaciones deben ser cristianos verdade- 
ros, solda<los fuertes, apdstoles celosos. Miiltiples las formas de la accion 
y sus fines inniediatos : ora forma casi exclusivaniente religiosa, ora de 
democracia 6 de accion popular cristiana, ya tambi^n forma de atilidad 
piiblica y de organizaci6n dc orden piiblico, en el campo administrativo 
sin restricciones, eventualment^ en el campo politico con las limitneio 
lies de lugar, de tiempo y de modo, de las cuales solo la Santa Sede, por 
altisimas razones, es juez supremo, con el obje*"o de procurar > couse- 
guir que vuelvan a prosperar sobre bases cristianas la adniinisti*aci6n pii- 
blica, la legislaci6n, el orden completo <le la sociedad en los Municipios, 
en las Provincias, y cuando fuere consentido el concurso de los catcSlicos, 
en el canij o inns vasto de los cuerpos legislatives. » 

En tal extension y gravedad de cosas, imports luuclio que quien 
se consagra a la accidn esencial inente catolica por su fin, niedios, mwlo, 
sea ante tmlo verdadero cristiano, en la inteligencia y en la voluntad, 
instruido en la doctrina cristiana, celoso de la integridad de su fe, iu- 
tachable (m su honradez piiblica y privada ; de otra suerte la accion catii 
lica serd reprobada por aquellos que no sabeu distinguir los vicios peii*o- 
uales de la bondad de la causa. 



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DFX ARZOBISPADO DE BUKNOS AIRES ()! 

Del carJlcter de verdadero oristiano no piiede separarse el de sol- 
dado valerogo ; desde el luomento que la a<*ci6n sera gagrada, espiritiial 
sent siempre jwr su natnraleza e institution, una verdadera y propianiento 
dicba railic'ia. Pai'a los soldados, y nuiclio mas para los capitanes, Urn 
sacerdotes, « la primera dote es estar a las 6rdenes del supremo jefe, el 
Papa : con el, a las de los dennis que se hallan investidos de autoridad 
sagraila, los obispos ; y con ^stos a las de los que ejercen e ministerio 
yapacientan en su nombre la grey: los p^rrocos 6 aquellos seglares que 
wm Uamados y autoriazdos para presidir la acci6n catolica. » 

« La segunda dote de t<Mlo valeroso soldado, es estar bien prepa- 
rado para la batalla, segiin el puesto que ocupa en el ejercito. Lo que, 
en nuestro ca«o, importa especialniente dos cosjis : que se tengan y se 
pnicuren adquirir con paciente estndio los conocimientos neeesarios y 
oportunos para establecer y guiar las obnis a que se consagran ; y que 
reine la concordia entre los militivntes para el concurso de t^das las 
ftierzai^ aetiv^as al comun objeto que se intenta conseguir. » 

A este respecto es de suma importancia conocer bien a fondo el sis- 
t**ma y la natnraleza de las obras que se inician y favorecen ; estudiar 
bien el t^rreno sobre el cual se empieza a trabajar, y proceder de aciierdo 
el clero con los seglares, aunque para ello fuese necesario proceder con 
mayor lentitud. 

ITltima dote es « la fe en la victoria con los luedios sugeridos con 
autorid<ul ». Es esta fe la que produce en el soldado el coraje y el valor 
en el conibate, y que durante la pelea mantiene el orden y la disciplina, 
que no lo aSate ant^ las ditieultades, que impide las disensiones, la disper- 
sion de fnerza^, las disoluciones. Lo mismo sucede en nuestra accion ; 
y mncho mas, porque el que propone los medios y conduce A las sant4)B 
Imtallas ha recibido de Dios luces especiales para dirigir bien a los fieles 
y graeia especial para escoger e indicar los medios mjls aptos para la 
consecucidn del fin. 

Con este procedimiento, en el cual, mils que el natuml y liumano, 
eutra el elemento sobrenatural y divino, se formardn los nuevos apdsto- 
Iej», mmbien ellos, proporcionalmente a su cargo, sal de la tierra y luz 
del mnndo, ricos de espiritu, de obediencia y de sacrificio. 

« Estas son, a nuestro humilde juicio, termina Mons. Radini, las 
dotes propias del perfecto hombre de acciiSu cat6lica ; y Nos las heraos 
qnerido exponer netamente, no para esperar facilmente tanta perfeccion, 
y mucbo menos pora dejar suponer que quien no llegue a dicho gra<lo de 
peifeeci6n no pueda y no deba dedicarse a tal actividad ; sino porque es 
Imeno que se sepa lo que serfa perfecto. En todo cstido, en toda accion, 
en todas las cosas es hueno conocer cual debe ser el hombre que quiere 
ser digno de su mi8i6n ; cuAl el modelo que imitar. Y luego Nos conten- 
tamos con que se haga lo que se pueda para llegar a la pefecci6n, para 
qne a lo nienos nos quedemos — lo que es indispensable —en los llmites 
de lo mediocre. Y por eso decimos a nuestros amados hijos : valor : 
aemulnmmi chiww^maki melhra. Raced lo que depende de vosotros, y Dios 
0* aiiada «n graeia. » 



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62 RKVISTV ECLKSIA8TICA 

liOfl s^remlos pr»f»sioiiales . — Slndicatos patronwles. 

M. Martin Saint-Leon era una garantfa para los asistent^s a la 
Skmana Social i>k Oki.eaxs, de que el importantfsimo tenia Loh (f rem ion 
profesminles seria tratailo on sentido eminentemente prjlctii'o, pues es 
(•Duocida la conipetencia del j.Biduo colaborador del Museo social de Paris. 

EI eminente Boeiologo dividio su asunto en tres conferencias : 1 ~ . 
Sindicatos patronales : 2 ^ . Sindicatos niixtos ; y 3 ^ . Sindieatos obreros. 

En la priniera enipezo por decir que, suponiendo cono.'idn la eons- 
titufion de los greniios profesionales, se liniitarfa a estiidlar los reaul- 
tadoH adquiridos, investigando al piopio tienipo si era dado eaperarlos 
mejores aiin. 

No olvidenios <ine viviinos en una ep*>ea en que las relaciones en- 
tre el capital y el trabajo pueden reauuiirse asi : dos obrero> corren tra-; 
de un p.*Mlr6n, los salarios bajan ; dos patrones corren tras de un obrcro, 
los salarios aumentan. \ Hay quien encuentra que esto es la justicia ! 

La escuela cat61ica social protesta de seniejante r€'»ginH*:i : el obrero 
<lebe tener un salario al meixoa si»Hcieiit<», para si, su niujer y sus hijos : 
teniendo adeinas cierto deiecho a una parte de los ben<^ficios liqiiidos, 
coino medio de una just^i reparticion de la riqueza. 

De esta nianera liabria una verdatlera interdependencia entre pa- 
trones y obreros. i Exigen estos condiciones de trabajo inctonipatibles con 
la niarcha de la iudustiia? perjudicando a esta, no solo perjudican a los 
patrones, sino t^unbien a si niisnios. i Rehusan, por el contrario, los pa- 
trones el salario proporcionado a la prosperidad de sus negocios ? adenias 
de conieter una injusticia, at<^.nt4in ji sus propios intereses. 

Iniporta liacer coniprender a patrones y obreros que sus interests, 
encontrados por ciertos aspectos, son identicos en definitiva y \i\\\ solo 
d<* su annonfa pue<le nacer la prosperidad de la industriii. 

El fin de los greniios profesionales es l?egar a est^i justicia y a 
esta annonfa. 

Enipecemog iM>r los (jremios patronaleft. 

L 

I C'ujil ha sido hasta hoy la suerte de los greniios patronales ? 

El ultinu) anuario, de 1903, acusa 2.757 de esos greniios. En 18S4 
no existian mas que 101. 

Los miembros que actualmente los couipouen son 205.4(i3, de los 
cuales 4.205 son mujeres. El 1 * . de Julio de 1890 no eran nuis qu4* 
S7.411. 

En 1884 existian 10 Union<»s greniiales, hoy se cuent^in 78. 

La proporcion de los patrones agremiados es la siguient^' : pro- 
ductos quimicos 72.27 oo; papeleria 58.88 o/o ; minas 31.96 0(0 ; agri- 
cultura 27 ojo. El termino medio general es el 20 ojo. 

Las instituciones cremlas por esos sindicatos en favor de sus miem- 
bros son : 

Arbitros perifos para solucion de los litigios <le los patrones del 
mismo sindicato entre si. Sus ventajas s»ui seniejantes a his ile los tn- 
bnuales del trabajo. 



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DKL ARZOBISl'ADO DK UUF.NOS AIIIKS 63 

Funilacion <le 193 bibliotecas ; 3H ca,as de socorros inntnos ; 70 
cursor pro fesion ales, 34 laboratories do anAlisis. 

Algunas vvve^ lian inteiitado representar a los industriales ante 
lo:* poileres pdblicos, y se hau ajifnipmlo para inU»rvenir en las cuestio- 
noii oduaneras. 

Xo ban pennaneci«lo indiferentes li la ebxboraeidn de las leyes 
obrerjis : iiitervinierori eii eoutra de la ley que pone los accidentes del 
tnibjijo coino una earga del euipresari<» ; bicieron una enmpafia contra la 
h\v que tija a 10 boras la Jornada de trabajo en b)s talleres en donde 
rrabajan mnjeres y niuos ; protestaron cojitra U)s Consejos del traliajo 
oriranizados por Millerand paia forniar una representaeion del trabajo. 
Aetiialniente atacan los proyect^)s <le b^y sobre retiros obli<rat^)rios, y no 
^m aj(*n«Ks a las dlficultinles cpie encuentra el deseanso dominical para 
IU'«r.ir a ser ley en Franeia. 

I CuAl ba sido su intiueneia en las buelgai^ ? 

Recien abora enipiezan ai valerse <lel lock-out para responder a la 
siilidaridad obrera. 

II. 

^ (^u^ pensar de estas instituciones patronales f ^ podrfan dar nie- 
jorps resultados ? 

La jnrisdie<*i6n por arbitros peritos es bmdable, pero Martin Saint- 
f^oii preferiria la Jurisdieeitni profesional re«;ularniente or<;anizada. 

Nada mas necesario, en la aetnalidad, que los <'ursos profesiona- 
Ip« viniendo a llenar el vaeio del auti.scuo tj\ller. 

La instruccion profesional es el linico medio d(i neutralizar los 
IM*riii<'ios4>8 efectos de la division del trabajo en la mentalidad de los 
obrerog. 

El eonferenciante bae<* un gran elogio de la ensenanza profesional en 
Alemania a la cual atribuye la prosperidad industrial «le acjuella nacidn. 

Los sindieatos franceses pareeen baber olvidado la organizaeion di' 
la venta en el interior y el exterior. 

En Alemania, las cbises inedias amenazmbis por el maqninisnio se 
ban orpmizado para su defensa. Compran sus instrumentos por coopera- 
tion, obteniendolos asi un 33 o|o nuts barat<». 

En Leipzig existian 50 talleres de pe(iuenos tapiceros ; despues de 
lial»erse asoriado }M)seen en comun un gran local, que les facilita mejores 
i-ondiciones para su trabajo, y es mucbisimo nnis barat4> que sus 50 an- 
tit^ios talleres. 

II L 

Para los contii<'tos <^ntre patrones y <d>reros, el autor cree que los 
sindicjitos patronales son ventajosos para amba4< part-es ; pues entendien- 
<los«* por medio di^ representantes de anibas colectividades no es tan fi^cil 
•|ne la pasion doinine sobre la razdn y aun sobre el propio interes. 

La paz social no se bara sino por la .agreuiiacion i)aralela de pa- 
thHies y obreros. 

Ant4*s se creyo quti el biien patron^ fundadov de economatos, d<» 
retiriKs, etc., seria el linico reuiedio para la cuestion obrera. En la apa- 



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64 ItEVISTA W^I.KSrASTIOA 

riencia, la idea del patronato l>enSfivo es magnifica, pero la realidml ha 
demoBtrado que ese paternaliftm^t estil destinado al mayor fraca»o. El obrero, 
en toda8 las institu clones patronales, no ve sino la demofttraeion de Iok 
beneiieios escandaloftos del patmn. Para ellos, las cajas de socorros y 
deniJiK no son una prueba del amor del patr6n, sino restituciones insu 
fieieufeH y doradas eadenas de la .servidumbre del salariado. 

For las conc^siones hechas colectivamente, en canibio, el obrero 
no se sieiite hiimillado, pues recibe lo que le es debido despues de uu 
(lelwifce contrmlietorio. Solo en est« easo el patron es, d los ojos del obrero, 
nn bonibre justo que ha sabido eomprender el derecho del trabajo. 

La doetrina de los eiit<>licos sociales ed la siguiente : Los patrones 
y los obreros tienen intereses distintos que no se ])odriin I'ealizar sino 
por la asociacion libre en la profesion or^anizada. El sindicato patronal 
representa el <'apital y la or^anizacion eeon6miea, el <i;remio obrero re- 
present^i el trabajo. 

El d(a en que la doetrina social catolica seni aplicmla, la asociacion 
profesional ad(iuirirj'i todo su valor. 

Sliidicatoii mixtoH 

Comprenden dos grupos : el de los patrones y el de los obreros. 
Caula grupo esta representado por un sindico patron y un sindico obrero 
por cada ftlbrica. 

El conjunto de esos sindicos forma el Consejo Sindical, eucargado 
de la admisi6n de los miembros, de constatar su valor profesional, de los 
diplomas de capacida^l, etc... En ciida e.>tablecimiento, dos Consejos cor- 
porativos de obreros y de obreras, con representitcion <lel patron, sirven 
de intermediarios entre obreros j patrones. 

Esta mezcla de element4>8* heterog^neos crean a unos y otros una 
situaciou falsa. Unos y otros tienen interes aparte. Los obreros no pue- 
den discutir con libertad en una asamblea en donde figurai el patron, 
necesariamente se encuentran coartados. 

JEl conferenciante demuestra que la experiencia estil en contra de 
los gremios mixtos, al menos en la industria, y no cree deban ser reco- 
mendados. 



Preguntas y respuestas '' 

Si d todofi hs Vicarhs Generalea y CtipiUilares, por el nolo hecho de 
ser tales Viearios^ atniqiie simples saeerdoies^ les corresponda el tituJo de 
Mo use nor f 

Es costunibre antigua en algiiuos pafses, p. e. en Italia, tmtar 
de Mousenores a los Vicarios Generales y Capitulares. Y despues del Mo- 



(*) Abriiuon imevaiucntt' ci*ta soecirm, ndvirtiomlo 4 uueHtro8 lectores que no 
no8 eoiui)i'Oiiu"c'TiioK Ti ftteinlor nu^nimon, ni uo fuest^ ]>or otro motivo, porque nmchas 
voces se haee iuilispoiisHhle aclarnr eoncoiitim y ciiteii<lerso clirectainente eou el que 
preguntn. 



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DEL ARZOBISl»ADO DK BUKNOS AIKhS 65 

^« propria de Pio X, de 21 de Febrero de 1905, sobre log Protonotftrios 
y dein/us que gozan <le privilegioB prelaticioft, no caV)e dn<la de que a di- 
thos Vic^rios les coriesi)()iide el titiilo de Mouseuor durante ninnere, puesto 
que ihtrti de mnuere son Prot4)uotano8 apofttolicos titiilares (1). 

Si el celebrante que, buutndo no puede recibir dos estipendioH^ pue- 
fie reeibirlo a kh elecvidn mdit bien par la seijunda que por la primera Misa, 

('ierto es que el objeto de la prohibieion es iuipedir hasta la apa- 
rieiu-ia uiisnia de luero vil'y avaricia ; a priori, pnes, parece suficiente 
ciuapliniiento de la ley reeibir un solo estipendio, ora por la priuiera, or;i 
|K)r la segunda Misa. 

Es verdml que una cosa es el fin y otra el t^xto niisuio de 
la ley, pero tanibien es cierto que el esphitu de la ley nos expliea su 
:iUance, cuando la letra ndniite diversas interpret^ciones obvias. Ahora 
l»ien, aunque en los decretos, instrucciones (" indultos de la Santa Sede 
hi proliibieidn de recibir doble estipendio se refiera ^eneralmente a la se- 
«,'unda mina, sin embarg<» el Concilio Plenario Latino Americano, en el 
art. 349, io que reprueba con Benedicto XIV es recibir doble estipendio. 

No son, pues, tenierarios los que interpretan la frase por la fte- 
(fitndn^ couio si dijera por la otra^ de mauera que puede recibirse esti- 
pendio por la segunda niisa, si no se ha recibido por la primera (2). 

^ Basta el heeho de eelebrarse con ftolemnidad un funeral para que 
en la Miaa de di/unfos tie diga una sola oracion, la que corresponda a I 
(Ufvnto por quien se aplica la Misa f 

En la Misa de difuntos debe rezarse una sola oracion en los si- 
gnientes casos : el dfa de los muertos, 2 de Noviembre ; el dia 6 en vez 
del dia de la muerte 6 del eutierro, esto es, no mas all^ de dos di'as 
de^pues de la muerte ; en los dias 3 ® , 7 ^ , 30 ® y aniversario : en el 
|»riraer dia no impedido por rito doble de 16 2 6 fiestas deprecepto,. 
despues de recibida la noticia de la muerte : en los aniversarios en sen- 
tido lato, p. e. de oomunidades (3). 

(1) El n.62 del inencionado Mota proprin (V^aec Revista Eel, ,V. 282^ osta- 
blece: "Pariter qui Vicarii GcnemliB, aiit otiam C'apitularis, iimnerofungitiir, hoc inuueie 
damtaiat pcrdurante. erit Protouotariiifl'Titularis; hiuc si Di^nitate aut Canonicatu \\\ 
Cathedrnli uon gaudeat, qua^do choro interesec Telit, babitn Protouotarii praolatitio, qui 
'nfra deftcribitiir, jure utetur. " Y lulis abajo se iudica el trajequolcs corrcHponde. 

|2) K5xin<j-Pl'TZEK, Com, in Far. Ap„ n. 160, dice: « Hoc aquibusdanj intelli- 
gitnr. lie M dicatur pro altera, ita ut accipi possit stipendium pro secunda \mmx\ 
iliiiiiiiKHlo pro prima non fuerit receptinu ». Y Manv, Praeleet. de Mi^8a,n. o8, eii- 
M'lm : « Alii saeordotcH euram animai'nin uon gerentes, altcrutrara miHaam pro reee- 
pro Kti)ieiidio ap]dicauf. alteram gratis. » 

(3) Im S. (vongregacion de Ritoi^ en 30 de Junio de 1896, deeieto n. 3920. es- 
taUIerio : « Unam tautum dicoudam esse orationem in missis omnibus, quae eel<d>ran- 
tiir in eommeiu. Omnium Fidelium Defnnctoruiu, die et pro die obitus sen depositionis, 
atqne etiam in niissis eantatis, vel leetis, permittento ritu diebus 111, Vll, XXX et 
die annivcrsai'ia, necnon quandocumtiue pro defunetis missa solemuiter celebratnr. 
nenipe sub ritu qui duplici respondeat: uti in officio, quod reeitatur post aceeptum 
iinntiam de alienjus obitu et in anniversariis late sum^jtis. » T^ngase presente que la 
(mf4* pro die obitus sen <2ej9o«i<{o/u> la interpreta la S. C. de Ritos non ultra hidnnm 
I 19 de Mayo 1896, n. .S903 ) y que la misa despu^s de recibida la notieia de la muerte 
di- al<;nno. ^mra quo sea privilegiada debe eelebrarse el primer dia no impedido ]»or 
dolilr de 1 o 2 <5 ttesta de preeepto (2 Die. 1891, n. 3755, 111). 

iferisfn Keleai*ifitiea, A no VI. X. 61 5 



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66 KKVISTA ECLE8IASTICA 

86I0 en estos cases la misa solemne de difimtos tiene una sola 
oraciou. En los deuuis casos la misa solemne, como las misas rezadjvs de 
difuntos, en los d'as de rito semidoble, 6 por privilegio en di'as de lito 
doblc, debe tener a lo meuos ties oraeione^ (1). 

^ La4< dhposiciones de Pio X sohre la musica sayrada obliffan sub 
gravi f 

No hay eomo ponerlo en duda. Es terminante la voluntad del 
Santo Padre. En su Motu pioprh de 22 de Noviembre 1903, dice: « tie 
motu propria y ciencia cierta, publicamos esfa Tnxiruvcion., a la cual conio 
a un codh/o juridivo de la muniva aaifrada^ (pieremos von la phnitud de 
Nuesira Auioridad Apoftioliea ii>e (\t fiierza de leif^ bi.poniendo a todos con 
el presente QuinUjrafo hh man ese upulosa obf*erraiteia. ^ (Rerisfa Eele- 
HidHtka, IV, 148 J. 

Y la S. C. de Ritos por decreto general de 8 do Enero 1904, de- 
dara y coniirma que el Sanlo Padre al dar el mencionmlo Motu proprio, 
ha qnerido, con la plenitud de su autiu'idad Apostolica, que tenga fuerz i 
de ley en toda la Iglesia, como codigo juridico de la musica sagrada ; y 
por ello la misma S. C. desconoce todo privilegio 6 e\'cepci6n (Iter, Eele., 

IV. 249;. 

Y la carta del Santo Padre al Cardenal Vicario de Roma, de 8 
Die. 1903 (Bev, Evlc, IV, 153) exige suniision ciega y obediencia y rt - 
chaza tochi excnsa \h)y la cnal se quisiera eludir la voluntiul de la Iglesia. 

Obligan, pues, evidentemente sub (jravi las disposiciones del Moin 
propria <le Pio X, sobre la musit;a sagrada. 

Ilablamos del precepto en sf mismo ; porque en casos particulares 

puede no existir culpa, coino en todos los preceptos, especialmente eele- 

si.'isticos ; pero t^^ngase en cuento que las mismas tolerancias autorizadsts 

por la Santa Sede, <leben hacerse desaparecer quam primutn {Bev. Eel. 

' IV, 250). 

En la admin strae ion de la eamnnion fuera de la Mifta ^ puede 
rezar el confiteor una relifjioHa ? 

Seguu el decreto de la S. C. de Ritos de 31 de Marzo de 1879 (?), 
U\\\ solo \\ falta de idoneo ministro puede el saceixlote administrar la co- 
munion fuera de la Misa sin ministro, y en tal easo el mismo sacerdote 
rezara el Confiteor y las respuestas a las preces. Creemos sin embargi* 
que no esta prohibido que en el easo de absoluta faltii de ministro ido- 
neo rece el Confiteor una leligiosa 6 cualquiera otra niujer, con tal que 
quede tuera del presbiterio y sob) en los casos consentidos para la Misa 
rezada, a snln'r de necesidad urgente, cuando no sea fji<Ml encontrar a<*<>- 
iK) (3). 

( 1 ) Vt'Hse Van dku SxArrKX, Sacra lAlnrih, II. 11. 1524. 

('J) Peer, antti. S. 7«*. (\, n. 348S, ml III « Qiiaiido t'xtra MiKsuiii nacni Comiiin 
iiio litlclibiiH iiiiniHtrnliir. drlu'tiu* Sacfnbw rc'citjiro. Confiteor Deo, vol potiufl Boluft mi 
nihtcrl Kt qiiHtcmis in'jsurivo ad priniam partem, 8alt<'iu id pormitti possit vol foleraii.' 
— Ad III Negative: iiii*i nmiiiuo detieiento itloueo iiiiniKtro. » 

(.S) Saeerdof* potent uti iiiiiiiKteiit) iiiulieris tantiini pro rj'KpoiiKiK « urgente neret 

tate» {27 Ap. iH'Mi, deer. 11. 2745 ail Vlli ). — lu eoiiHervatorlis piiellarmn Mis^.r 

nHervire potrst, <*xtra eane«dloft, aliqiia ex pueUin vel MoiiialibiiH qunm von /aril- 

sit (tlhim lusrrrieittrm hirrnire rl rx nrrfMsitate { IS Marzo lS!)i>, deer. 11. 4015 ad VI). 



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DKL ARZOBISl'AlK) DE BUENOS AIRES 67 



Enelilriilloii Simbolornm et deflnltioimin qiinc <U> rehurt tidei et 
momm a Coiiciliiis oeeuineniciH et SiiminiB PontiiicibiiK ciiitiimrunr. In aiiditoruiii U8UiJi 
etlidit Hk\ricc8 Dknzi(;kr. Kditio IX anctact (MiK'udata ab Ijinatio Staiil. Fribui- • 
fi Bri»goviae. Smuptibiu Hordt-r. En 12 ( XVl y 48^ p. ). En riintira 5 fr. ; ouciia- 
denwdo 6.25 fr. 

Muy conooida es la iinportaiicia de este eonipoiidio de las decisioues de 
U Iglesia, sobro todo para lot CHtiidiantea que no pui*d(!n ooiisiilfcar por sf miw- 
mo8 J direetaiiieiit<* los monuiiicntos de la tradi<*irtii catolica. Las ftucesivas 
ediciones de la obra .hou la iiiojor priioba de su acoptacioii y valor. Las tros 
uliimaH ediciones ban sido revisadaR ))or el Sr. Ignacio Stahl, corrigiendo al- 
ganos textos de conforiuida<l oon los doeiuiientos aut<^ntieoH, notaiido con aste- 
riseo alf^nos texto*. apncrifos, y haciendo desaimrecer niiiclios errores tipo- 
gnificos, especialmeute en esta IX edici6n que lleva 40 pit^iiias nnis quo la VI. 

P. JoANNiN Reltur S. J. Neo <;onfessarln« practice inBt;rnct;a8. Kdi- 
tio uova. emendatn et aucta fura Agtstixi Lkiimklih.. S. J. Eii H ( XI y 408 p.) 
Fribnrgi Briiiigovine. SmnptibuH HcvdiT. Kn nlstiea fr. T) ; <MiiMiadeniado, fr. H. 

Las repetidaB ediciones de esta obrita, que data del afio 1750, y »u 
reiiuprepion en nuestros dia«, importan una fnndada rceomendaeion, y el becbo 
de que el iuHij^^ne P. Lehmkulil^ baya querido reeditarla, ponen fuera de duda 
80 atilidad. (*ontiene en efeeto esta obrita una in8tru<*ci6n pra'etiea para oir 
confesiones, clara, preeisa, breve y adecuada it la direeeion de toda claae d«* 
peniteutep. El P. Lebinkuhl ha dejado intaeto el texto del autor, notando eon 
asteriseoH los agregados 6 raodifieaciones introdueidas en 6\ y dando en las 
notae las explicaciones oportunas. 

ftyiiopsfs rernm Morallum et Juriii Poiitlflcli alpbabetii'o ordiiu- 
■ligeiita et uoviMsiini8 88. UK. Con^rc^atioiiuin decretin aiiota iu HubHidiuiii pra<*8or 
Sim Aaccrdotuiii. auetorc Benkdicto Ojktti, S. J. EdiHo altera, cnieiidata ot aucta. 
Vol. I (X, 744 p. ) ; Vol. II (794 p. ). S<' veudeu juutoH Urn doH tomes por 20 lirus en 
'■ 1 Dep^Sfiito de libroM. via del Seniinario 120. Uonia. 

Dispuesto este compendio de Moral y Dereebo Canonico por orden al- 
fali^tico eonio la c<^lebre prompta hibliothfca de Ferraris, nu^reec el niisiuo titiilo, 
porqne en realidad los sacerdotes que carezeau de niedios jiara forniar una 
rica biblioteea 6 no dispongan de tienipo para eonsnltar nniebos libros, en- 
'*»»ntranin en dicbo eonipendio la mayor parte de las euestiones sobre las que 
piiede oeurrirles eonsultar en el ejereieio de su niinisterio, seguroa <le eneon- 
trar clahdad, precision y breveda<l, las tres condieioues de una buena obra. 
tspeeialmente en nuestros dfas. 

Esta segunda edicion biSUase notablemente aumentada, pues niientras 
1.1 priment fu<^ de un solo volumen, ^sta es forraada por dos gruesos tomos ; 
' 1 primcro desde la letra A basta la G, y el segundo desde la letra H hasta 
la V. 

Bioi^rafTa del llmo. y Reverendfiiinio Senor Don Jacinto Vera y 
DnrAn, por el Dr. Loukxzo A. Pons, Prcsbitcro — Montevideo U>05. 

Por baber Uegado ^ nuestras nianos, con niucbo retraso, nos fu<< inii>o- 
^Me dar euenta, en el pasado niimero, de esta h.ennosa Biografia del primer 
<.>hi!iiK> de Montevideo. 

Es un libro del cual se puede decir sin restricoion alguna que es exce- 
I are : al miamo tienipo que obra de bistoriador dotado de sana critica, es obra 
df* artista cuya pluma tiene la bermosa variedad de tonos que van desde el 
rwgo en^rgico y oasi adusto basta la nota cariflosa y tierna. 



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68 REVISTA ECLESIA8TICA 

Siu incurrir eu lo arcaico y rebuscado, el Dr. Pous, hace gala del luds 
puro casticisnio castellano, y al par que conciso y parco on las galaa del estilo, 
so innestra dotado de hondo sentimiento portico, que, por cierto sabor rafstico, 
tiene dejos rauy proiiuuciados de Sauta Teresa de Jesus y de Fray Luis «le 
Ledn. 

El que conoee intimameute al Dr. Pous, al leer su magniflco libro, no 
puode uieuos de sentir el miCs graude placer est^tico, que un esoritor puedc 
producir con su plunia ; me refiero it la transparente reverberacidn de su per- 
soualidad en su estilo. 

Yo no he conocido ^ ninguu hombre de personalidad luds propia y ina^ 
en^rgicaraente dibujada ; es varonil 6 impetuoso cuando se trata de la defonsH 
de la verdad 6 de la refutacion del error ; es tlerno como un nifio euando se 
trata de la desgracla ajena fisica 6 moral : estos niismos tonos y matices 
])er8onales se de^cubren eu el transcurso de la Biografia del llmo. Vera; en 
el capitulo en donde describe las luchas de este Prelado por la defensa de los 
derechoK de la Iglesia, diriase que el Dr. Pons escribe con buril, su h6ro«^ se 
agiganta, se muestra impertiu'bable ante los mas grandes sacrificios y sereno 
autij la nuis cruel persecuciou : en cauibio al dcscribir la infancia y, especial- 
mente, al detenerso en la vida de pobre estiidiante del future obispo, sorpren- 
deu los delicadismos sentimientos y las efusioues de terneza. 

Si el Obispo Vera fu^ realmente como lo piuta el Dr. Pons, hay que 
confesar que no podia haber luejor armouia de caracteres eutre el biogrufiado 
y el bi6grafo. Por rai parte debo decir que durauto tod.i la loctura me ha pa- 
recido ver mUn al Dr. Pous que al Obispo Vera, sin que yo pouga en duda la 
fidelidad del retrato de ^ste, sino porque el estilo es tan personal y tau sujes- 
tivo que jam^s pucde uno olvidar al que habla 6 escribe. 

Ademsis do estos quilates artisticos que ])oneu la obra del Dr. Pons entro 
las mejores de su clase, como por ejeniplo al nivel de la Vida del lito, Jlonsn 
de Orozco del llmo. P. Citmara, ofrece abundaute paste ^ la curiosidad de los 
cultivadores de la historia eclesi^stica de estas regioncs del Plata. 

Fiualmente, y para que nada faltase, la obra ha saiido de los talleres 
del Sr. Barreiro, nftidauieute impresa eu un elegaute volumen que honra la 
iudustria tipogr^fica de Moutevideo. 

Es una obra que no debiera faltar en la biblioteca de ninguu eclesias- 
tico de estas regioues, pues el llmo. Vera sale de las manos del Dr. Pons como 
el uiejor dechado de la ^poca heroica de la Iglesia en el Uruguay. 

A. Pont Li.odrX. 



EFEMERIDES ECLESIASTICAS 



Novlembre 

16. — Apaiccc en h'l Pueblo una nota di' laJuiitii Central de Gohicrno de Iok 
Cfrcnhn* de Obreros, del tenor niguieute : 

« Bueuos Aii'eR, noviembre 15 ilo 1905. 

Seiior director «le « El Pueblo » 

Agradeceiia A Vd. la pnblicacidn en su niuy ilu«tnnlo liiHiio, de la** sijruienles llneat* : 

La junta central de gobiemo de los circulos de obreros pi-ote»ta energic4unente eonti-a las 
apreeiaciones del tiltinio nrtmei-o de la « Deniocracia Ciistiana » . resiielve ivtii-aile su apoyu u\u- 
ral. y deelara que deede la fecha deja de ser organo oflcial de lot* elrcul«»8. 

t>a]uda 4 Vd, atte. — Teofilo J. B. L<*long. Joaquin R. Amoedo. wH^ietariu 



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I>KL AKZoHIM»\l»o |)K Hl'KNOS AIKKS H9 

t7. — Acernfc do hi roiivt'iiieiiciH iiiu* liubrui imi qui', el Kstiulo mc prcotuimse 
<lf uirjorar < 11 ftlgo liiM coiMlititUH'N ju-tisticju* «h- iiUfHira I^W'siu Mfti-opolittiUH. «•«- 
itjIk' ay /fifirio. 

En el i>ivsnpiieiit4> ilt* ciilto w dtHtiim HiiUHliiumte itim partidH jmra la iMUistniciiou de 
isl**Us uuevas vu c«d» mm do law* proviiKias o jmra refactioriar las ya t'xist«»iite.H. ruinplii'iitlost^ 
ssl la ptvKiiipciun toiistitnrional de stistciiii «•! nilto oiitolit-o. 

En t-sta tarea fstiln eini>ei^}ul<m los iviiivseutantfH del iiiteiioi y \m pnrtidas st* votan por 
A inkplnm df tudidandail qu** exinte futiv los dipntailoH y Henadoivs de las i)roviiiela«. Esto es 
ualnnil <pie asl Huced.i. |Kirtiue on las pixivinoiaM mm tan e8ca8t»M la« olnas do enilK'Ueciniionto 
♦in«- jKir f«tf nieflio se cinisij^ue «»fi-ec*T a 1«m* visitMntes alj^unuH edificioH de i-lerta iniiKiilaiiria. 

Kn i-anibio. A c<»ngre8u no lia dt'stinado ha«U ahum nna partida |>ai-a ni^urar las eondi- 
riotifj* de nnet«tia i>^lesia nietropolitana, la I'mica que se t-nfuentia iliivctainent« b^jo Iok auspi- 
ni». del jriibierno naeitmal. La Catedral. li ix'Kar de »er nno de los teniploti inaH anti^nos. esia 
l»<bvia ineouelusa y por falta de elenientoH no lia podido temiinai-se de acneido con el piano 
priniitivo. Reeonlauios qno el arzobi»|H> doctor Anelm«. eu ca<la una de las nieniorias que piv 
seuialtn al nihiisterio de eulUi, reelauiaba los fondos neeeBarioH para terniinar laa obia« de la 
Catedral. sin que »i\» |;e>«tione8 alcanzaran los rennltadoM desemloH. 

La ijflesia inetrop«>Iitana no estA en relacion con lo8 profj^reiM»8 <le uiut ciudail de un mi- 
[liHi de habitanteK. — Tauto su a8i»eet<» exteiior conio la arquitectnra iuterioi desdice de ia «un 
tm»«iidail de nuesira c^ipital y hasta couveiidiia preocuparHC de sn n^constniceion. cosa que for 
ximMiiiente tendrii que sueeder en un |»ei1odo nuis o uienos lar^o de tienipo. 

Pero ya que jKir el niouiento no es ponible hacer e«to. convendria por lo inenos que el 
t-un^-ho rtjase una cantidad auual |Mira efectuar aJj^unas reparaeioneH iudibiH-nsablts eu lu 
Catedral. 

El eon/yjre»u subveucioua Ia» ixl(*<*in» <le Auibato y Cboya. de HuniaUuaca y Lavalle, de 
Chicuana y Viucblua. de Feliciano y Ein]N*dra4lo y uu cent«uar mi», sin acordarse paiii luida 
de nuefitra Catedral. No ett pimible exi^ir que la Archicofi-adla del Santisinio Sacramento, que 
ha tornado A sn cargo la t«i-ea de enilH'Uecer la metropolitana, pueda realizar p<u- tti Hola la 
magna obra y )N)r etio el conjEreso debe ciuitribuir con una .Hunia auual para que el temple uim- 
tropolitauo Ilepie con el tieuipo A fijfunir entre Ioh e^UHclos^ pAblico« que uo desdipin del pr<»- 
}trrt»»» geneiTil ile la capital. 

— Lu JuiitH DireetivH de la Lit/a Ihmocidlhu rruf/miifr cuiitestu lu notu de lu 
Junra ('. de (lidnerno de los Circuits de OhrcMos eu lu fonnu Hijiuiouto : 

S«*fnir dliector de « El Pueblo »♦ : 

Supliciunofi A Ui^ted la publiciu.'iou <le esttui lineas : 

Por la uota de la Junta de gobierno de los circuloM de obreroH publicada t* n « El Pueblo » 
■If avi'r, ban llejrado A conoeimiento del diit^ctorio de la Liga Demociiitica f.'riatiaua las i-esolu- 
ctones relativas al pen<»dico or>;auo oticial de audian institucioues. Creyendti eu la auteuticidad 
del docuuieuto. jku' la serloflad «le su diario, «•« que eucareeouios la publicaeion de la pi^esente. 

El direcUuio de la Liga Democi-^tica Cristiana acepta y aplaude como iuspiradas en hu 
espiritu. todas la« publicaciones de ** l>eiuoci-acia Cristiana », y cou8idera que, por delicadeza, 
ha debtdo la jnutA eutenderse cou el diitHitorio antes de hacer la publicaeion, tanto miU cuaut4i 
qn»- dende la publicaeion del <Utimo u^meni del |>en<klico — I'l de octubre — auiba« couiibion»'s 
ban relobrado ciuc«> reuuiones cada una. y por esti), no ba talt^ulo tieui)Hi |iaia arivglar el asuu- 
tn en la forma tuutas veee» reconiendada p<»r la Santa Swle. 

Por otni parte. e«ta publicaci6n ha tenido la dengracia de aparecer en circunstanciaH en 
qnt* Ih Mliniuistraciou del {ferid<liiH» geMioualm ante la Junta que el « apoyo moral h se ctuivir- 
tiejse en algo m&» •< i»OHitivo *> para ayudar A lo*i gustos aduiini8tratlvo». cosa que Jauiiis ban 
hecho l«w circubiK eu mjls de dos ai\oH que ptu' el « apoyo moral >», nuesti-o peruklico ha sldo su 
urtCHno oticial. 

Por su parte, el K. P. Fe<lerico (»it>te, dii-ector general de los clrcubis de obn'i-os y de la 
Upi l>emocrdtic« Cristiana. ha dirigido al administrador de « Democi-acia (Jristiaiui »♦ hi siguieutf 
carta : 

Huenos Aire«. uovieuduv IG de llUt,'). — Sefmr iwlmiuisti-ador de « IVuMx-nuda Cristiana >♦ 
IH" todo mi apriHsio : Kstoy haciendo mi i-etlm (spiritual, de umkIo que uo s^ hi que la Junta de 
Kobiermi de los circulo» ha resuelto respecto de hi « Deuiocracia Cristiana >», excepto una mwli- 
da de carActer general : la de procurar c-on raedios ettcaces la mayor circulaciou del i>erioilico, 
l« que »e tomd en la tiltima reunion y se resolvio ecmiuuicar A Vd. 

Por el raianio motivo (mi aust-ncia) uo se nada de hu» causas que ban luducido A la Jun- 
»a fk H'tinir il «l>em«H-nicin Cristiaua»» su ai>oy<» moral, ivwducion que se ba publlcado seguu m^ 



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70 UKVISTA Wl.KSI ASTHMA 

uvisaii. fii « KI Pueblo » (K< hoy. fundmla en las apreciacioiies dc « Driiiocrnc-iu (.^Hstiaiui >*. cun- 
ti-niilHs rn fl i^ltiiuo iirtiut»ro. a4?t'r<*a do no 8<^ qu« asunto. 

Kl A^bado, i-uando sal^a de ml ivtiro, voy A fomar iafoniu-« t'xact<)s. 

Saludalo 8u atVctisiiuo. — P. Fetlnico Gixd^i ». 

Aji;nidt*(-iendo la dctVivni'ia dtd seuor director, le Haludatnus eon nuestia hiAk dislin'fnidH 
(tonsidenifion. — Jos*'* E. Berniz. president** ; Vicente C. FestenetMi, secretaiio. 

IH. — f-Sl Pueblo insi'i'tn mm earta de «u eorreKponsal en el Panina cmi lii ipu* 
rte du cminta de vuHnf* bazafius niiit«6iiicH8 realizudns por el inR]ieetor ^^eneral de en- 
sefianzH secnudiirift, Don Leopoldo Lugonott. 

Kstnvo escribe el I'orrespoiisal, liace poco el rtenor Lajj:ones p<»r acd, en vlajje de in«p«*c - 
cjiin : nH'ibi6 nniclios ajraw^joB de la niasonerin. y >V los pocos dfas de la fiesta, aparecio nn de- 
rreto (irniado i>or el ndnistro de inHtniocion prtblica. nombrando vl«-edirector de este cole;;io 
normal al seflor Perlni. cabalmeute al « venemble »» de la logia qne acaba de brindar con nna 
fiesta y con nna copa al .S^Mior Lngones. 

Xo dire que se baya dejado enalbardar el sefior inspector, pern no «■« niuy limpio. ni de 
homljre de pro, nomlirar a nn 1>arbilindo. por el i\nico merit<» de baberle dedicado una al^amda 
Ml a arnica. 

Mis feo eb el asunto del catedrAtico de fllosotla de este coIej;i<» nacional y la i"es«dncioii 
del ministro. que no tiene niAs ojos que los de Lugones. azote de las letms y de la tHiucAcidn. 

El catedi-Atico llui« Moreno liace tiem]>o qne viene atacando solapadamente el catoIicisni«» 
en sus cla.ses. sacando zarpa volteriana con complacencia de la vioja direccion. que tambi«''n nie- 
tia las nianos en la masa. con tal de ataear >V la Fgloaia. 

El t»bispo se queja al niinisterio de esros avances andaees de la impiiMia^l que en plena 
cjitedra arrojan bocanadas de bilis conti"a la reliffiiin cat^licji. qne e» la del estado. y pide qne 
i^n nombre de esta y en virtud de las prescriiK'iones rejjlamentarias, se |Huipi una mordaza A 
semojantes piiifesorea. que con la impiedad enipi\jan la juventnd A la corrupcion. sin dai-se 
cuenta iiue el cri.stianismo, como Minerva, sale ileso de todo< los pelignis y vencedor de todos 
los com bates. 

Va el asunto A iufonne de Lugones. Causa pei*dida, pues este seftor esta de aciierdo coi> 
t4Mlo h> malo en materia de religion : deduciendo de a<inj que era falsa la denuncia. pues IJniz 
Moreno nnnca babia atacado en las dases A la religion, ni so le babia pasailo ]K>r la meiite 
semejante t^osa. 

Desgraciadamente el ministi-o pu.so sn tlrma A ese tabardillo de inl'orme y asi quedo san- 
cionada eutre telones la liV>ertad de la cAt<Mlra. 6 sea la libeitad de disparatar sobre religion. 

560. — De conio la Masonerfa. en-^enoreada del .Ministerio de lustnieeiou Pii- 
bliea. tratu de lioatili/ur la ensefian/,a libre ]>racticada. easi evhisivaniente, }H>r 
los eatolieos. da cnentn el .niguiente artlenlo de hu lor de la ft/lrnia : 

Abusando del t<»mi»ennnento clentitico y literario del nduistro de instruccion prtblica. que 
lo aleja de los detalles. los tuinrron de la masoneria que viven A su lado del presupuesto naeio- 
nal, ban iniciado una eampana sorda al parecer c<»ntra todos los colegios particulares. ]»ei-o en 
r.ialidad contm los dirigidos ]M>r los leligiosos. 

Ayer eran pr"tendi<las violaciones de la ley. alegadas con el s<do Hn de ivdi-arb's las ven- 
tuias de la in«'orponH-ion. luiy son innovaciones sobre la epoca de rendir los exAmenes de ingre- 
so urrlidas evidentemente jiara entorjM'cer la disclplina y oiVlen eslablecidos en dicbos colegios 
y alejarles asi la clientela numerosa qne ocunv A sus aulas. 

I^os exAmenes de ingress* a los cni-soa de ensenan/.a secundaria, no con.stituyen uu ivcpn- 
sito de la ley de la materia 

Esa exigencia, explicable como acto interuo de caila ci legio. no pudo convertii*se en piis- 
»-ripil'>n imperativa bi\|t» la ITdministracion Sa nz Pena que declaro exeuta de ella, A los colegios 
iucorponid<»s. l*oco tieaipo despues, y A iH'sar de este decreto. la arbitrarin exigencia nniacio y 
••omo no se pndesto virilmente entonces. boy se la tpiiere aplicar en la foima uiAs inconvenieu- 
te. ('on eleeti*. acaba de disponei-se que no se ivcibii"An exAmenes «le ingivso sino a fines de Fe- 
bn-ro. es decir, al tenninar laa vacaciimes. De donde los niiios qne se ban preparado en a4in«'- 
llos colegios para remlir los mencioimdos exAmenes. se encuentran en el caso de piivai>e ile 
vacaciones con los trastonios consiguientes. o de interrumpirlas pai-a n-ndir los misnuts. en las 
condiciones niAs dt»sfavorables ]>osibles. 

!)«• advertii>M^ es que los exAmenes de ingreso no afectan a los eolegios del estado. por !•» 
que la nuMlida «^ c<mti"a los innos que se eilucan en lot* colegios libn-s. vale decir. contni las g:i- 
nnitias de la lil>ertad de ensenanxa lealment** ent4»ndlda. 

561. — La ('. de Senudores apriieba una partida de $ 1.»>'20 niensnales pura uu 



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1>KL AliZOKISl'AhO |>K BLKNOS AIKKS 71 

oliJKpwlo I'll Saiitiiifro ilol Kstrio. Ctm vMi' iiiotivo ki« iinxliicc l» sijriiieute <lin- 

Sr. Fitfveroa. — l*ido cxplirHoioiicM A la (^miision «*oii ivsjH»rto A la cnmriiin del ()I»iH|ia<l«» 
ie S«ntui^t ilel Ent-ero. 

Sr. Mendoza — ; Estai en c^mtn^ <l««l obinpa^lu f 

Sr. Lditwz — ; No qiiien' «•! Hefldi- Sonador que »*«• clivula 1« dioorsls ilr 'riu-uni)4ii * 

Sr. Fiffvtroa — l*ani dividir la dlweKin de Tucuiniin. me imivce que m-iia niejor liat-eilo 
pur una ley y dividiria (M>ino di?b«* Ker, 

Sr. Ldiitrz — ; Omiu e» que delM» wr .' Kwto taiiibien en una ley. Kefior Senador, y lo 
tuiMiHi se divide por una una ley eH|MH-ial que por la Ley de PieKUpuertlo. Nos4»tn»». en la Co- 
mb46n. heiiuMi eri'ido que lu dioeesis de Tueuindu j^naiia eon In diviKlon en niejor servieli* pnm 
la* tree piovineias que dependen de ella. aliviAndola de la juovinela de Santiago, una de la» 
niis < xtenaatt y cuyo cleio neeetiita una vijrilaneia nuin eHtrietii. wgilin infonues que uo» han sido 
uiminiHtnuloH. 

Sr. Prrsideittf — Se dai-i per a]>r«d>a4lii ♦•I iueis4i. 

Sr. Fifftteroa. — Debe vot4irHe. EntiKs euestiones no tM' puiMleii dirteutir en e«te niouiento : 

• ntif-iido quo la ereacidn del iduHpadn no puede hacei-Be sin llennr eiertaH eondieinnes indlspen- 
mIiIhs ; tiene que haber igleftia catedral. tiene que lialM-r s«<nilnaiio y una pon-ion de eosan que 
Mil existen en Santiago. 

•SV. Ldiuez — Voy A natit^faeei al sefior Senad4»r } vanio.s a traer las intiuiidade» de la 

* oniiitidn. en materia de obispadoM. 

Kn la C'omision se ha discutido A euAl de bm do8 pi-ovinriHH eorn'Kj»oudi-i-i» el obispado, 
tiividida la diocc^is de Tueunuin. 

Xos iuclinamog. |M»r hu extension y un p<K'o ]>or la indiKeiplina — son los tenuinoh em 
l»leadtw — en que se eneuentm el elero de Santiago di-1 Kstei-o. de largo tieu)|M» atrils piivado 
•le un gobiemo eticax, en llovar alii un (>bisp<». Mientra.s tant4» podeuioK garantirle al seiliu Se- 
lutdm que en el aDo pn'»xiuiu, si la (,*oinirtion conserva su actual eoniposiclon. se prepai-a A pre- 
^•nlar A la C'4uiani wn proyet-to ereando oti-os tantos ul»ispados euantas s«»u la** provineias ar- 
;!<*ntimiH, ]K>rque entiendo la (;omlsl«'m que eada piiivineia argeutina debe wr una dloeettis de bu 
iffleHia, rtnica nianera de conHervai un culto piMfectaniente vigilado. un elem disciplinado y dar 
mayor extension a los souiinarios couciliareR. pan* (jue eorrespondau A la pi-ovision de los ele- 
ments esenciales |»ara el elero argentiuo. 

He dielio. 

Sr. PreMidrntr — S«- va A votur la paitida observaila jmh' el sefmr S«Miador. 

— He lee : 
Iitiii ."16 Ipi. «Oli/Npa<lo de SHUtla^jo, Igual ill de TueiiuiAii » . 

— .**<• uprueliu. 
— .V iiiot'i^>u del rtt'iiador Fij^uiirou y, a }»esar de lu oposieiou del Miiiistro, cl 
>»ena<lo api-ueha que en la h-y ilc PresupueHto se espeeitique que las eute<lra8 de ejei*- 
eieioa f sieos eu las escuelas noniiales d<* niujeiH-s debersin s«t oeupadas j>or pro- 
leKonis. 

Hay luia tendeneia niairada. die«^ A este prop6sit<t el .senador Figuen>a, A llevar hombre* 
p«ni la eosehanza de las eacuelas nomiales. tendeneia A la que me be de rqioner siempre que 
Irti^da; y, si no hago indicaeiones m^ tiascendentales sobre este asunto. es ponjue la forma en 
•|ue estauioM discutiendo el p|-esupu«»8to no lo pcrmite en este nuuuento ; |>ero si creo que debe 
•■o e»>te caao ponei'S*.* : « profesora de ejereiclos ftsicos », y no simpleuiente uuh oAtedm, iwira que 
no quisle la posibilid>u1 de que esos puestos sean ocuimdos por liondues. 

\o hace mueho tiempo que he leldo una crltiea en los diarios respeeto de ciertos heeh<»s 
'|te. Hi bieu de^ipu^t* se han ivetillcado. no hay duda que pueilan piodueirsi*. y b» primem que 
•l«-lienH»i enseflar en nuestras eacuelas nonuales. es la virtud : \nn eousiguiente. no del>emos lle- 
var allt boinbres a que seau piof«'8«ues de ejerelcios flsieos. l)e uianera que piiqamgo que se 
•li;pi : « piiifrsora de e.jeryieios nsic<»s >», en t<»das las escuelas de ninjeres. 
)tS. — Kseribe La .\uci6ii. 

Kl ilustrwlo rector del eolegio uacioual metiopolitano acalia de expeiliii+e ante el ministe- 
rio del nuno. en un notal le Infonne, digiio d4» ser conoeido y divulgndo. 

t'on patriotica y ejemplar frauquexa, se lialbm indiendas en dicho inlbrme bis eausas de 
la visible decadencia de bis estudios .seeundniios. A la ve/, <|iie de la inrlis<'iplina reiunnte en los 
Itnipos de h»s aluinm»s universitari«)s. 

K(*sulta, segrtn lo deinuestra el s«fior Vedia. que tan graves uiHb-s ]U"o«eden de la insutl- 
•if-ncia de la inKtnieciou irnidiada por las t^euelas ]H-imarias. 



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t^ KKVISTA KCI.KSIASTK A 

EI ruetor ile niu'slm ]>riii(M|mI institiito «lr s«-;riiii(U eU!*fnnn/.H si* laiiuMita, I'on innc)ii>ini;4 
nizun. <le la igiioniiiciH y iiiui aiiioiiiIulHil do los nifius quo siiloii do liui ostMiolas piitilioiui ; I^n 
lalta iiistrnccion y oduoat-lon. 

Kospoeto A la priiut'i-a, bnsta traiisciibir )>iirnil'os do una eii^mete ooiitouida on ol iufoniio 
aiudido. y quo liaii ovacuado los pi*ofo8oi-o8 dol primor afio. 

El piot'etmr do IiiHtoria arjrontiua, on la KO^mnda divitsion, dico ; « Ha sido not-osario onst-- 
fiailes \m\o, desdo lo nirfs olonu-ut4il, otc. y olio mo atinna on la cro<Mioia do quo Ion aotiialo» pro 
jfrania« no i-oK]H>ndonin al priqMisito quo los ha Inspivado. on tant(» coutinuo sioudo una sotisti- 
cacion la ousoAanxa priniai'ia eonio lo os al piesonto.w 

El pri»fo8or de jj«'r);rinrta ar^ontina on la pruuoi-a division, dioo : « La eultui-a »*s indui- 
Kinia y la disoipliiui for/.ada. jioiquo caivoou do liAldto pani quo 8oa ospunhinoa osta y eonvo- 
nionto aqiu'llaw . 

Sin oultnra oonvi-niento y con disciplina foi-zada, n«» os jMisiblo quo losulto otiraz la taroa 
dooont<i. jMnquo proeisanionto osta so fuuda on aqnioUas ». 

El pi-«>fo8i»r <lo cionoias naturalos on la jii-inioi-n division, dioo : 

« Xo toman iioolon al^rniui. \\ tal oxtronio quo ontit; 4U aluninos U solanionto pndioiitn iiii- 
oiar roalnionto ol jiro^ninia dt>l ourso. A los otros ho t<Miido quo pi-ejianulos onsont^ndoh-s los 
oouooiniiontos quo doliian hahor aitoilado do las oscuolas oltMuontalos. En las ciun|M)sioiont>s so- 
hic nn tonui indioa«lo. os dondo ho iM)dido doicMiuinar oou uiris pi"ooi.Hi(in la falta al>8(dnta do «-<»- 
nooiniiontos, asl oonio tanihion la oonipleta ignomnoia do la ortojjrafiaw. 

Hasta luiui ol inf«>nno ofioial. y A eiiyo travos so \o la tiauui do la I'auiosa c(K>rdiuaoion ilo 
ostuli<»s, tan oncomiada ikh- i'l H'fior ndnistro. y solnv oaya baso i>n*tondo fnndar un nuovo ti|K» 
d«- univorsidados. 

Para ostas hay tanibion sus pjU*raf<»s on ol infonno dol ivotor nioUopolitano. qnion so tix- 
prosa en ostos t^'iininos. 

« La |MH'a aplieaoion al ostudi(» os nial do hondas mko'*. ouyas piincipalos s]K>n;;ias m* *«i- 
oian on la incurable dosidia do his t'auiilias jmra con la oducaoion de 8u> liM"«- No consorvo ro- 
ouordo do ninguna i>ei-sona quo. dui-anto ol pi-oseuto cui-so, haya vouido al cologio os}N»ntiluim- 
nionto para infonnai-so do la CM)nduota osoolar dol liUo o dol »i»odorado, y osa iiidifoi-onoia. quo 
no8 prlva dol concun*o do la familia. iniporta ontrojjair al oolojri<) totla la taroa do «'duoar y iXv 
instniir A los JOvonos quo lo conourron y quo, salvo las poj'as horas do olaso. ({uodan ontrfjjM- 
do8 A la pi'«)pia inspiraoion ettaiido no a iiiflii^nciati peniiciotian. 

« Aquolla dosidia no so rovola solo con el ostudianto on la onsoftanza socundaria : ollu so 
manitiosta dosde quo ol nino in;ri"«*s« <•>» la esouela <le prlmoi-as lotras, on la quo la familia do- 
lo;ja todos BUS afanos con una fo quo ostii miiy por arriba do sus meivoimiontos. Esto liecho iiu 
so (disiM'va solo en nuostro pais, oomo que paroco una modalidad prt>pia de osta sooiedud cosmct- 
polita. y por \o mismo ouibrionifonno, <loutro do un concopt^j do caniotoHy.aoion fundamental ; 
y asi blon quo f4»trict«nu*nte aplicaldo A mtstdros, onououti-o esta cut^gorioa y o«>iiaoiont<* declara- 
cion fonnulada por ol ilusti-ado rt>ctor do la univoi-Nidwl tW Montevideo. Dr. Eduardo AcovchI**. 
on su nltinio infonue unual (1904^ : 

« Puodo asoji;urar.Ho quo ol vioio fundauionrsd «lo la eusoilanza nnivorsitaiia emana d*> v»h 
ahsoluta falta dt preparacion rn la pohlncion infantil t/ite ingresa auo jtor auo en la nui- 
rentiiUtd. » 

Y OS la pura vordad. I^a falta do htibitos do ostudio. y la rolajaoion de t(»da disiipliiin. 
oonH<nzan<lo p«ir la doniostioa. ha dado faoilidadfs it hi propa^aoiou do una )MHlanteiia jioor «|u«* 
la de los tioni)Mis do Moratin. y la oual los Jovenos mii» desaplicad<»s. neoesit4in. i>ant darno to- 
no, di'slicatlcar antieipadanuMito A sn jueces. y bombardear con fi-asos huecas A oualqaiei auto- 
ridad cientitioa. tal voz |M»r st'rlos iniiiosiblo aspirar A cyercerla. 

El mal OS tan grave, quo ya los funcionarios dopendienteH dol ndnistorio do in»tnioci«>ii 
prtblica condonzan a sofialarlo como un peligro. S6h» falt« que reacoiono, on el misnm sontiilo 
ol niinistro (ionziiloz. ovitftuiloverso abrttmado por serias (* inmiiuMitos respousabilidados. 

565. — JjU Voz de la Iffietiiu so ocnpa. on un oxteiieo tMlietorirtl. d«* los iii«h1u»h. 
■ quo Imbrfii quo ouwiynr jmra colocar »'i uuestni prensu catolicn en cl pi-.oato quo U* 
iMUTospoudo. y lloga I'l uuas couclusionos que haceu descHpevar 8ohre el ^'xito de 1» 
empresa. Si eou tales uiedio8 y iiuicaiuetite ecu ellos es posihie llegar a teuer en 
Us. As. uua lu-eusa cat<'»liea de valfa, francameute, luas vale renuueiar a trahajur p4»r 
lo que resulta uu vordadei*o suefio. Loh niedioft apuutndos reaultau iuuh difleile» que^ 
el lutHUio Iiu a que se a^piva y urns que niedio8 nos pareeen fnitos que debeiu<i8 e**- 
]»orar de uua prensa catoliea bieu orgauizada y pudieiite. 
Ho aquf lo que dice La Tor fir la lylesia : 

Tononios dos diarios. uuo uiahitino y voHi>ertino el otro. No puodeu porjudiearae tduo corn- 



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DEL AKZOBI8PADO DE BUENOS AlKES 73 

plementarae admirabloroente, Bi »e dirigen con el tacto y celo que la cauHa que' deflendon rt- 
quiere. 

Baric* & ^toB lo« recnr»o« necoimrios pai*a Inchar seria nno de lo8 medlos eflcaoee para ob- 
eiier loe anhelados re«altados. 

Porque ; o6mo han do luchar Bin rocuraos caando 6«to8 Bon indispensables do toda indit- 
pensabilidad para Boettiner la India con enemigos poderoBos ? 

La ajada no es ditlcU prestr&rsela. Primero, por nioTtio de siiBcricioneB, auBrribi^ndusf 
todos los eat4ilieo8 A ambos diaring. 8i so BUHcribieran tcdos Iob cat4)UeoB seiian ninchiviinoB, peio 
IiuUuiaQ cuarenta mil snBcritoreB para que los diarioB exist^^ntes niejoraran bajo todos a8po€t<ih 
hadendo innecesarios Iob periddicoB lilierales. 

Segnndo : por medio de Iob avisos, Uovando & estoR diarioB todoB cuantOB aviBOB tuvicBcn 
qae publicar Iob cat^ilicoB, fncran de la indole que fuescn. 

Tercero : oon la colaboraci6n do todoB, BuniiniBtr^ndolo cnanta noticia sea de utilida*!, a- 
portAndoleB Iob datos que los redaotoreB puedan neceBitar para tratar algunoB aBuntoB ; y e»cii- 
biendo, los que eaWn en condicion«« de hacerlo, sobre los asuntoB especiales que Be les pue<l:i 
p«dir, cada uno segi\n su profeHion, cari"era, aite ti oficio. 

Coarto : dando aynda pecuniaria para que puedan atender bien ciertos 8ervici(jB del dia- 
rio, que sin dinero e« irapoBible atenderloB. 

Twlo esto podria ser objeto de nna propaganda eBpeciol y artn de una coniislon ad hoc 
'lue no se ocupase mis que de buscar, por Iob medioB poBibles, los eleuientoB neceBarios para 
♦1 Me»t«>Diiuiento de los diarios, blen enteudido por su cuent.: y raz6n. EbIo aeria maU^ria do un 
estndio especial y de la reglamentacidn debida. 

Otro medio de Ilegar A tener nn gran diario catdlico seria el de reunir un fiuiile capital 
qoe podria colocai"8e en propiedadeB ; capital cuyas rentas BolaK fueran BuflcienteB para que. 
devde el primei dia pndiese costearse el diario, aun cuando se tuvieae que regalar. 

589, — La C. de Diput»do«, de acuerdo con el dictameu de «u Coniisioii, re- 
ebaza todag las niievaa pnrtidaB, iutroducidaB por cl Senado en el pre.supucBto de 
culto. y no ncepta la crcacidu de nn nucvo ubi«pado de 8a;ntiagti del Eetero. 

La comiai^n de preBupuesto, dice su pi-esident** Varela Oiliz, no ha podido aceptar to<la 
1» sancidn de gastos del honorabie senado por cuanto parecoria que un verdacero torbellino de- 
uitiliberali;»nio, lo Ilamar^ asl, hubiera Boplado en aquella ctlmara, ul exti-emo de Iiaber aumen- 
ttdo en el solo pre^upuesto de culto una suma que asciende A cerca de ciuitit>ciento8 mil jiesos 
distribuidos casi sin exeepcidn en peqnefias capillas. en jiequefioB confcBonarioB, en pequefios 
campanarioB eaparcidoB en toda la extenBion de la repAblica. Ya la honoiable c4niara habia 
sido prudiga, por cuanto babian llegado al Bem» de la cuniiBion laB soHcitacioneB de los Be!\on%s 
dipntadoB de toda^^ laB provinciaB, pidiendo iHMinenoB Bubsidios para reparar templos. capillaB : 
4 todos se les habia atendido, adeni4H de la pallida que tienen proveniente de la loteria naoional 

EBto no ha baatado al honorable Benado. Posiblemente Iob auiiientoB, laB partidas que ha 
agivgado BcrAn JnstaB, pero las hn agiegado en tal cantidad quo la comiBion de preBupneato s(> 
ha visto en la necesidad de no aceptarlaB, como no ha aceptado tampoco la creacidn de un 
naevo obispatlo en la pi-ovincia de Santiago del EBtero. 

80. — Conientando el voto de la C. <le Diputadon del dia anterior, eBcribe 
El Diario: 

Falld el frecuenle y eelebrado bueii guHto del jn-esiilente de la comiBion «le preBupuesto 
de la cimani. — falld ayer vislblemente. ul caliticar el concepto eu cuya virtuil el senado au- 
mento en cierta discreta medida Iob ga«to8 deBtinadim al soHten del culto. yo«otn)s no podeiuos 
|«rticipar del criterio extremo, A baBe de viejoa aj^ravioB e liiHtOricos leBentimientoB. en ciiya 
nrtad los liberalea de algunoB paises de ultrnmar entienden por liberaliBnio ifventar al curii. 
uiatar i hambre al clero. no darloB iii couflanzu ni sal. 

En estoB moridianoB no podemoB entender el liberaliBiuo aino como nn coiicej>to liloBdflco 
»aperior, informado en una discreta y culta tolei-ancia. Aqui no Imy contlictoH i-eligiosos ni pue- 
'le baberloB. La religion catdlica no hace aqui Bombra il ningt\n ideal social. En cambio CBtd con- 
'^grada al respeto y culto del estailo, al cual le CBtii cometido su soBtenimient**. Y luieiitras 
t*to sea a»i. uu deber elemental impoiie atender con criterio liberal — precisamente eon criteriu 
liberal, que quiere decir criterio amplio y e<iuitativo. al decoro del culto. del cual haiiam os un 
u>al disimalado 6 irreverente n»enoBprecio cortilndoles los rocui-sos mA« allil de una 
«itI«; y tal menosprecio 6 irreverencia no seria sdlo el al culto, sino 4 la constitucion del Kt*- 
t*lo, que ordena Bostenerlo. Si el liberalismo argentino vive inquieto por per8i>eetiva8 pavoii>- 
*»« de absorcion catolica. cosa que no lleganios siquiera il sospecliar, la jiolitica local y efleiento 
a profesar seria la de una refoima c« nstitncional que quite al estado el Bostenimiento del culto. 
Hientras tal no se haga, ser^n conceptoB estrechoB los que tien<lan A rctacear con niezquindad 



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74 KEVISTA ECLBSIASTICA 

la c6ngvn& fisviil de la iglesia. bion deniodradA por cieito — c-omo que buHta iiidicar que ol ar- 
xobispo tiene un siieldu de mil jiesos, y le damos pnIaoi«, en ciiyo entretenimiento y sorvieio 
tiene qae invertirso casi aqnella cantidad! 6e le daban 500 \>e»o» para viiitico y limoHoas, 300 & 
los obiBpoB, ponjue uno y otro tienea que visitar dioccsiB y no lo pitedeu luuaer eon bus esti- 
p mdios — y se atendia al AAoester indiapeuBable de leftiocioitee d« caaas episoopalPB y del cnl- 
<>, lo ciuil cor*^ea]ioii4e al nainno doreclio qno las refHc^^iones de eacuelaa y otraa ooBas de aei - 
vicio pdbUoo. NoBotrcm entondenioB asi el liberaliBmo, y ci-eeiuos que el concepto ar^entino im 
p lede aer otro. El cnlto oxige ser costeado con di^piidad y sin uiiseria, niienti'aa sea. couio e**, 
mta funcion do estado. Si llegaHe & no Berlo, ya cnidaiia la ji^rey catdlioa de atender & »i\ hob- 
t 'U — pero entre tanto, el estado ha de llenar e»te deber con lar/jfueta, ya que no e% ])OBibl(> 
h R-erlo con esplendidez. 

— Escribe M Pvehlo : 

En *• La Prensa " del marteii (2« del corr.) enconti-anioB In notitrin de que el obisjio din- 
Ci«ano ha viBitado el pneblo de San Pedro en Mendojwi y nqiii vieiie lo novedosn : u V\n^ eon- 
diK-iilo (el obiBpu) bajo palio. Laa vai-as eran soBtenidnB iM>r feRoritas-w 

Cre<i llegado el cano de sugerir e«ta nneva cerenionia & la conjfi"ejf«cion de rilos. ; (Junto 
Huinentaria la fania univei>ial de Mendoza si fuese aprobada ! \ Los vhthh del jmlio eran Hostc- 
nidaH poi- sefioritah ! ; No habria honibret en eso jmeblo ? 

Diciembre 

3. — KMcrilic nil iiiioniiiie en HI Piiehlo : 

Ilace pocos dias he escrlto lo si<rniente : 

« Alredodor do an cuaienta por ciento de lo8 que nacen en esta tiudarl no son liijo« «le 
niatrlnionio, ai'in cuando lo sean & tnenudo de peraonas unidas civilniente. 

Este dato asonibrani A niuclios que debeiian siiberlo de nieniorin, y que tienen la nii^iuii 
social y la obliga^'idn de estipliar y poner en priictica todos Ioh niedio8 liunianamente i>oKibleh 
conducentea A reducir esa proporci6n que debeiia espanlarleu. 

Ahora bicn, una pei-sona que tiene la mania de la conti-adicirin, me vieno con que e»a 
proporci«)n es ndiculamente exagemda y que hajro muy mal nl llnmar la atencion sobiv el nrt- 
luero de tales nacimientoB en un dlnrio «'omo « El Pueblo. 

Pues bien, en cuanto A que el cuarenta por cienlo de los nncimieuto8 en esla ciudad iu» 
son hi JOB de matrinionio orintiano. vuelvo A repetir que la proporci6n es exacta. 

Para compi-obarlo no tengo nidi* quo citar las' cifras de la estadlstica municipal que acabn 
de ajmi-eeer. Segrtn ella, hubo durante el alio 1904. L'8.i:J7 nacimientos de liijoB de iM'rsouas uni- 
dn.s civihuente,, y 4625 de hijon naturales. es decir. de ]K»i"8<ma8 no unidas ni siquiera ci- 
vilniente. 

Ahora bien, desde que se cBtablecio el iegiistit> civil, t'^ cow* nnbida, coni«» se puede coni- 
probnr tAmbi^*n eon la estadlstica municipal, desde esa fecha hasta Iioy. que conio un ti-einta y 
trcH jMir ciento de \on que c^mtraen enlace se contentan con solo el llamado « matrinionio civil - 
Iior consi^riiiente el treinta y tit^s por ciento, o sea la tercera parte de los 28.137 nacimient<».s 
lueucionmlos lo son de pei-aona* unidaH «861o» civilment<?. 

Sumando esta tercera parte, A saber 9379, con los 4625 nacimientos de hyos natumles, t<'- 
uemoB 14.004 nacimientos que no son de iiiatrimonio cristiano. Ahora que saque la proporeion el 
(luo <liga que estoy oxagerando. 

4. — Kl gcneml Hartoloiiio Mitre, encoiitiandose graveiueute eiifeniio, rccibo do 
lUHiios do Mous. (Jregorio Uoniero los Hantos sacrniiieiitOB de 1» Coufesion y Cuiuuuidii. 
Al diir esla bucua notieiu que no jjiiede nienos de regoeijar a todon Iob catolicos. AY 
Puehlo pnldica las signiontes au^cdotns : 

El general Mitre mostmba en los rtllimos tiem|>os mucdo respet<» por el saccrdote yjwrla 
religion. 

Con motivo de la enfennedad de un deudo cercano suyo. fue llama<lo un sucei^ote. quien 
'iiego de llenar su misi6n confesando al imciente tmto de infonnai-se acerca del cuiil serla la 
hora inliB A pi-oposito. A Juicio del jefe de la casa, para Uevarle el ViAtico. 
,_ — La hora que Vd. onlene — contesto el genenil. Y como h» dijo se hizo. 

Otra vez un pariente del genend. a quien ^st4i haliia rec<»gido, necesito tambien los auxi- 
lios espirituales. El sacerdote que acudio. viendo que no era caso de inuiediato deaenlace y 
l-oiUn ser convoniente qne volviese A menudo, inquirld si no habria inconvenient<' ©n que repi- 
tiera su vii»ita. 



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DEL ARZOBI8PAUO DE BUENOS AIRES 75 

Le hizo conteatar el general Mitre qne para 61 las puortas de la casa estaban ablertas en 
to<lo momento, y qne entrara 8in llamar ciiando quiHiera, derecho al segundo patio, donde 8e 
hallaba la piesa del enfermo. 

Un i^nipo de se&oras amigas de la hi^ja del general Mitre, examinalian algiinos de los rv- 
;:al«« que se le hicieron cnando an jiiblle<>. Una de las se&oras presentes, viendo un crncifljo de 
mar^l. somite y exclani5 : 

— Vaya nna ocorrencia ! Regalarle un cnicifijo al general ! 

Este, que se hallaba eerca, oyd ; y volvi^ndose hacia el grupo pi'egnnt^i : 

— i Y por qn6, seflora. Jnzga nna oenn-eneia extrafia ese regalo f 
La senora. nn tanto desconcertaila, acert'O sin embargo A cont«star : 

— Porque Vd., general, no puede estar para estas cosas siendo como os masdn. 

— Eso fu6 en otro tiempo, snnora — conto8t«V el general, y anadi6 cjon mncha paiisa : 
pero ahora estoy de todo eso retirado. 

El general Mitre fu6 curado de la kerida de bala que rcH;ibi6 en la frente, en la casa de 
tjerciolos de la calle Independencia y 8alta. 

Las hennanas de esa casa ban cnltivailo con 61 sienipre bnena relaci6n, debi^ndole aten- 
cionra repetidas. 

Agradeci^'ndole 6stas, le decian constantemeute las hennanas. 

— Nosotras. seiior, no podemos pagarle la ayuda que nos presta sino con oraciones. Todu^ 
lo« dia» lo haeeinos. seRor. 

Y las oraciones de las hermanas — lo hemos oido asegurar — han sido siempre, pidiendo 
U gracia de una muerte cristlana del general. 

5. — Lti Sra. Isabel Elortondo do Oeaiiipo entrega al Exemo. Sr. Arzobiftj><> 
100.000 $ in[n para la fandacion de la rniversidad Cat/ilica : 50.000 para la obra 
del S4*iuiDarin y 35.000 para los Circulos de Obreros qu«^ afiadidos & los 15.000 do- 
uadofi anteriormeiito, formau uu total do 50.000. 

7. — El.Ecxnio. Sr. Arzobispo consagra el altar Mayor de la Basilica Xacio- 
nal de Ntra. Sra. do Luj^u. 

8. — Parte para Rio IV (Dioc. de C6rdoba) Mons. Luis Duprat, coiuisionadM 
por el Eexrao. Sr. luteruunoio y el Ministro del Culto para iut#rvonir en las diver- 
gencias ocasionadas entro los miembros de la eoniunidad franeiseana de aquelia 
ciudad. Le acompafia el secrctario del Arzobis]>ado, (Jaugo. Manuel Elzaunlia. 

lO. — Eutra en vigencia la iiueva ley del deseanso dominical. 

lit. — El Ecxnio. Sr. Arzobispo en via al nuevo Cardenal Brasilofio cl siguiei:- 
te telegraraa : 

Buenos Aires Diciembre 12 de 1905. — Al Sefior Cardenal Dn. Joaquin Arcoverde Dign o 
Arzobispo de Rio Janeiro — Roma — Os felicitainos. — t Mariano Antonio, Arzobispo de Hi e 
noti Aires. 

— A projifSsito de la primcra aplicacion de la ley do descanso doiuinical, c s- 
cribe fJl Pueblo : 

Tuvo lugar anteayer el primer ensayo de ^sta : y ha pue^to 61 en evidencia que para la 
itnplantacidn del descanso doniinic^d estaba perfectamente preparado el esplrltu publico, no 
siendo por oonsiguicnte las nunierosisinias excepciones concedidas obm de una pi-evisiOn acerta- 
«l» del medio en que entraria 4 desenvolverse la ley. 

Esta ininonsa ciudad vio de siibito paralizada su vida, y twlo marcho conio si el descanso 
del domingo viniese siendo observado de tiempo atrds : no se ha sentido nna sola q.ieja ; no se 
han prodncido las resistencia ananciadas ; y no se han perjudicado tampoco los negocios, piies 
•dvcrtida la poblacidn de lo que Iba & suceiler hizo el sAbado los gastos que en artlculos de pii- 
inera necesidad, ac4>stnnibraba efectimr el doniingo. 

Los propiciadores del descanso dominical obligat^rio no hemos podidn ambicionar una co- 
rroboracion mis concluyente de nuestros juicios y aseveraciones. que la que flnye del e8i>ectA- 
nilo ofrecido el domingo por esta ciudad. 

En el dia del triunfii no ha podido sin embargo echarse en olvido la sitnaciun de mucbos 
i quic-nes han privado del descanso las excepciones concedidas con la excesiva liberalidad que 
<* del dominio piiblico. por la comisidn reglamentadora tie la ley. 

Xo sera completa la victoria, mientras esas puertas de escape no sean cerradas y sustitui- 
•Us por las limitaoiones mzonables, hi.jju* de necesidailes realmentc ineludibles. que deba tener 
li lev. 



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76 RKVISTA EOLESIASTICA 

Las recluinacionos retipoctivas no ban de tardar segiirament* en dojaree sentir. 

En 1« qne A noBotros C!Ouci«*me, nos encontiuriin ellas conio las primoras manifestacionos 
t\A prtblico nuhelo dol descanso dominical : en el pnesto, que uos pi*eciamos de haber venido a 
ocupar en la prensa y pue pediremos siempre A Dios nos lo eons<M-ve. de sost^netlores de la ju8- 
ticia y centinelas de la verdad. 

— El SMiado Nacional insiBte en todaa las nucvas parridns en favor de 
pi'p«upuo8to decnlto qne habfan sido reebazadas ])or la ('diuara de Dipatadoe. 

13. — Keproean de Rio IV. Modh. Dnprat y el ('nng«i. Klxanrdia : eon ewte mo- 
tivo escribe Ln Toe de la Tglrsia: 

Ha regi-OKado boy de Rio Cnarto el vieario peneml <lel arzobispado M<ina. Lnis Dnprat: 
qne lo llevara una niislou especial, niotivadn j>or el <'onflieto pi"odueido en el conveut<i de Imn- 
ciscanoB. 

El tacto y espiritu do e^neillaeidn con que Mons. Dnprat acoinetiera al aannto. ha dadti 
lo8 mejores resnltadoM. coix)nando con el exito la delicada nuKiun. El oonflicto, por lo monos en 
su faz aguda. Iia que«lttdo ^olneionado. siu perjiiicio de otra« niedidas. de eai-ilcter pennanente 
que aleje toila causa de divergencias futuraK entre los nientorios y dignos religiosos. Todos han 
vuelto al c4)nvento, y Mons. Dupi-at se encuentm satisfecbo de los resultndos qne ba conwegni- 
do en Ian breve tienqw. 

CkiiKiantamente con Mons. Drupat ha regresmlo el secretaiio del arzobi8)mdo. canonigo 
Mannel Klzaurdia qne ha sido un excelente anxiliar en In nii8i6n couciliadom. 

14. — Ante la insistcncia del II. Seiiado, la Oiimara de Dipntados rcsnelv** 
aec'plar de todas las nnevas partidas sanciouadas. iinioaineute tres 6 cuatro subsidioe 
« II favor de varias iglesias, la creacidn del obispado de Santiago del Estero. y la 
usignaci6n al Obispado de Cordoba de $ 150 para eada uno de los dos Obispos aii- 
xiliares y de 70 i^ para nn eseribiente. 



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Secretariado de ol)ras catolicas 



Tal vez uo hay nin«i;iiu teiua para el cual se haya ^astaJo, eii 
nnestra epoca, tanta elocueucia, coino el de la ttnton de las catoliroH. 

Y ; cosa rara ! al rededor de esta imlabra itnhhi se ban trabado 
luchas fratricidal y ijuenas sin cuartel ; basta deeir undmonott para dejar 
de entenderuos : y sin einbarj^o estoy tirniemente convencido de que la 
union es por todos sinceramente deseada. 

I Ct'mio 8e explica semejante tenoniono, cuya esencia parece la coii- 
cradiccion ? 

I De que union 8e trata al hablar de unhhi de los eatoliroH ? 

I Se trata de la union en la fe, en la moral y en el culto ? 

Evidentemente no; eftto supondiia la implicita confession de que. 
desgaiTada la tunica inconsiitil del cuerpo niistico de Cri^to, lia perdi<lo 
la Iglesia .su not4i esencial de la unidad. 

Hoy, coino en los tienipos apostolicos, en la Iglesia no bay nuis 
qne un solo Dios, una sola fe, y unos nii.suios sacrauientos. El orpino 
docente de la Iglesia, gracias al dogma de la infalibilidad pontiticia y li 
la facilidad de comunicaciones entre tod<»s los Pastores, « puestos por el 
Espiritu Santo para regir la Iglesia de Dios », lia llegado a su mayor 
grade de eficacia para la definicion de la verdad ; la voz del Supremo 
Jerarca dirime, en liltima instancia, todas las cuestiones, apenas se sus- 
<itan, y propone la solucion de los problemas, apenas se planteau. 

Para cimocer la verdadera orientacion uo bay ya que esperar la 
<*elebraci6n de los concilios ecumenicos : la voz de Pedro, llevada a los 
<niatTo eouHnes del mundo en alas de la electricidad, es acatada por to- 
dos : todo el mundo catolico esta tan cerca de Konui. que es su corazou, 
que hasta el ultimo de los lieles pueil* oir y contar sus latidos. 

Del actual catolicisuu) puede decirse. lo que dice la Escritura de 
hi humanidad prediluviana : era de uu fudo lahio : erat aittetn terra uniiis 
labii et eorumdem ttermonum. 

La union de los catolicos en la fe. la moral y el culto, es uu 
a&ioma : no puede ni debe discutirse. 

i Es que se quiere la union eu todais las umterias, aun las opina. 
bles? se quiere impouer un mismo criterio aun en las cottat* que ha eti- 
iretjado D'wh a Ian dhpuiaH de los homhrea f 

Pretender la unidad de opini(>ues seria negar la libertad de opina r: 
la Iglesia asi como ba cumplido siempre el in neeesaariis unitan de Sjiu 
Agastin. ba garantido igualmente la segunda parte del axionui del Doc- 
tor de Hi]Mma : in dubiitt Jibertan, 

Por desgracia, si todos pr*>fesau estji libertad en abntraeto^ no fal- 
tan, antes abundan los que abusnn de la autoridad de la Iglesia para 



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78 UKVISTA KOLSIASTIOA 

iiiipouer deterniiuaflas opiniones y proscribir otriis en el terreno puni- 
iiiente cientffico, politico, social, economico ; jatiuls fte lament^ini bastuute 
<ierto pruiito de nmrcar con el sello catdlico 6 con el estigina del ana- 
tenui determinadas opiniones en fisiea, geografia, astronomia, geologia.... 
la Iglesia no ha pretendido jauuis iinponer opiniones en lo que atane si 
la fe y a la moral. 

Si la union que entre los catolicos se persigue no es materia dc 
fe y moral, ni en las opiniones libies, 4 que union se persigue f 

Algunoft pretenden que la union debe ser en laacci6n politica, nii- 
raudo a la formacion de un partido confesional ; un partido catolieo cons- 
tituye el desideratum de la mayor parte de esos catolicos de temperamentt> 
batallador, que suenan en grandes exitos, prontos y relativamente tVi- 
ciles. 

Esos catolicos que, por ser batalladores, no deben confundirse con 
los verdaderamente celosos, activos e intcdigentes, suenan en la con- 
quista del poder politico para conrertir el pueblo por medio de leyes y 
decretos ; su muletilla es que, siendo el pais catolieo en su inmeusa ma- 
yoria, basta que los catolicos quieran, en un di^ de elecciones, para que 
de la noche A la maiiana sean catolicos milifaniex desde el jefe del Es- 
tjido haata el ultimo barrendero municipal. 

Si preguntais a esos cati'dieos, quienes se ereen los linicos prar- 
iicoH^ que programa es el suyo, que reformas se proponen, no os sabraii 
responder sino generalidades, cuando no enormidades, conio exigir el bo- 
leto de la comuniou pascual para el ejercicio de toilo cargo publico y 
aun de todo dereeho politico y eivil I 

I Es que porcpie som<»s c4)tolicos no debemos tomar participacioii 
en las luchas political T 

Muy lejos de mi el pensar esto, <ine seria eondenarnos volunta- 
riamente al ostracismo ; cabalment© el abstencionismo suele ser tiinto iujih 
practicado por esos catolicos, que para cumplir sus deberes de ciuda- 
danos, esperan siempre la formacion de su parti<lo ; mientras este se cons 
tituye, ellos emigran al interior, suenan en su futuro reinado, semejantf 
al de los milenaristiis, esperan, brazos cruzados, al jefe mesianico y, a lo 
mas, entonan en<lecbas al futuro reinado social de Jesus. 

Si, los catolicos deben hacer politica, como deben de trabajar. 
comerciar, eusenar, etc.... pero su politica, lo mism(» que sus profluctoK 
industriales, sus mercaderias, etc., no valdra nuis ni menos porque R€» 
llame catolica, y seria irracional esperar el exito exclusivamente de esa 
etiqueta ; el catolieo estii obligado a ser muy honrado e inspirarse en la 
justicia y la caridml en todas las esferas de su vida, como ciudadauo, 
como industrial, como obrero. 

Cuando la mayor parte de los catolicos sepan proponerse buenas 
solnciones para los diversos problemas politicos. sociales \ economicos 
de actualidad, insensiblemeut^ se encontraran militando bajo las bande- 
ras de un misn.o partido politico, social d economico, y, de consiguiente, 
sin pretender excluir a los hombres de buena voluntad que con ellos c€>n- 
vinieren, y sin anatemas j'l los catolicos <jue, sin faltar n la fe, se per- 
mitan discutir ; la union se habra hecho de la unica manera que puede 



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OKL AKZOBIftPAUO 1>E BUENOS AIRES 79 

hacerse, libie, ainplia, no en nombie <le ningiin dogmu. siuo en nombre 
del bicn coniiln. 

No tie otia uianera se lian forniado el Ceutro alenniu y el partido 
conservador belga ; estOH partidos, qne inuclios creen partidos exclusiva- 
niente catolicos en el sentido eonfeftional, no ban pretendido jantds mo- 
nopolizar para sua adeptos el nombre de catolicos ; antes ban Incbado lo 
imlecible paia conservarse partidos puraiuente naehnales, sin ninguna so- 
lidaridad propiamente dicba con la Iglesia cat61ica ; ^sta no puede vin- 
eular 811 suerte ni su prestigio A la suerte ni al prentigio de ningiin partido, 
ni de ninguna escuela por muy cat61icos que sean suh afiliadoB. 

LoR catolicos pueden pues procurar ante todo ser buenos ciudada- 
uos y por ende coincidir en la acci6n i>olitica, social y econouiica ; pero 
no paeden pretender formar nn pariido catoUco de tal manera que tenga 
este ninguna representacion de la Iglesia. 

Resta aun otro terreno que exaininar para ver si conviene la union 
<le Ids cat<Slicos ; este terreno es el de la ivccion popular, como le llama 
el actual pontftice, 6 la democracia critttiana como autoriz6 que se le Ua 
mara el inmortal Le6n XIII. 

En ese terreno la Iglesia nos ba senalado a todos un mismo lin : 
el relevamiento moral y economico de las clases obreras. 

En cuanto a los medios pueden ser innnmeniblps, desde la simple 
jt<oeiiunon de sooorros mutuos basta la cooperativa obrera de produccion, 
iless'le el circulo de obreros a la agremiacion profesional, desde las ins- 
tituciones de educacion popular basta la legislacion social. Mieutras eu 
la institucion y fuiicionamieuto de esas diversas obras se peisiga el ver- 
<l:wlero bienestar de las clases popu'.ares sin atentar a la constitucion 
esencial de la sociedad y al orden publico ; mientras liaya la debida 
sibordinacion A las autoridades constituidas, los catolicos pueden cunqilir 
<'»m su deber, trabajando cada cual en injuellas obras que mas se adap- 
t:m a su caracter, ji su posicion 6 a sus preferencias personales. 

Xo creo (jue ninguna obra, por buena (pie sea, pueda aspirar al 
derecho exclusivo de ret'lufcar en su seno a todos los catolicos. 

La union a que. debt* aspirarse es seucillamente a recouocerse mu- 
tnaniente el derecbo de baccr el bieu en tantas tprmas como revista la 
uecesidad popular ; lo unico que no debe <»xistiv es la malevolcncia de 
imas obras contra otras ; lo (jue debe proscribirse es dar por sospechosas 
las obras de los demiis, por el X)ueril tenior a ver menoscabada la efica- 
ria de nuestra obra por la prosperidad de otras obras similares ; en tin, 
el ideal (jue se debe perseguir es dejar intacta la autonomia i\ toda ini- 
ciativa, aprobada por la autoridad competente, limitando la union a lo 
qae con gran propiedad s(i ba llamado federaclon ; union para la mutua 
prt)teccidu, pero dejando intjicta la libertad de cada obra para desenvol- 
versf* eon forme a s is metodos y sus tines, convenientemente aprobados. 

Eiitre las diversas instituciones cre.adas para semejante federaciou 
«Ih obias sociaies /» de accion popular, bemos conocido con bastante in- 
timidad una de la jue cieemos de mas facil adaptacion a nuestro medio. 
Es el Seert'tariadn las obras soritiles del difdrito de Lieja, regentadc^ 



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^0 KKVISTV KCLKSIASTKA 

por el euiineute abogado Dr. Arturo Legrand, i\ quien debeiuos eternu 
gratitud por haberse dignado dirigirnos eu la iuvestigacion y estudio de 
las diversas aaoeiacioues obreias de aquella iinportaiite ciiidad, cima de la 
inoderaa deiuocracia cristiana ; pues alii fiie inciibada la gran idea por 
el iusigne Arzobispo Doutreloux y los sabios Pottier y Kurth. 

El secretariado podria defluirse diciendo que constituye un ceutro 
de actividad y coiiio una verdadera inutualidad entre las institueiones 
80ciale8 existentes y las que, cou el tiempo, se crearen. 

El Secretario, que debe ser una persona de conocimientos juridi- 
eos no eomunes y de gran actividad, debe tener su cargo como linicii 
ocupacion de su vida, y de consiguiente debe ser retribuido cual con- 
viene a un funcionario de gran importancia. 

Los fines seualados al Secretariado de Lieja son la federacion y la 
coiuunicaci6n de infonnes y di3 docunientos relativos a la fundaei6n y a 
la buena mareha de las obras sociaks, especialniente : 

I ® . Los circulos de obreros ; 

2®. Las sociedades de soconos niutuos ; 

3 ^ . Las sociedades para la atiliacion a la Caja de retiros con ga- 
rantia del Estado ; 

4 ® . Las pensiones vitalicias por razon de edad avanzada ; 

5 ® . Las sociedades de ahorro ; 

6 ^ . Las sociedades de credito y de seguros agricolas ; 

7 ® . Las sociedades para la adquisicion de casas barat^is, tanto 
para la clase obrera como para los empleados y dependientes ; 

8 ^ . Las asociacioues para el descanso dominical ; 

9 ^ . Las sociedades dramaticas y corales y la formaci6n de un re- 
pertorio general para su uso ; 

10 ^ . Las sociedades de templanza ; 

II ® . Un comite de redaccion x)ermanente ocupandose dia a dia 
en la polemica general 6 social j 

12 ® . La formacion de una biblioteca especialniente de obras re- 
lativas a las ciencias sociales ; 

13 ® . Un circnlo de conferenciantes ; 

14 ® . Un comit^ de propaganda, cada uno de cuyos miembros tiene 
seualada su especialidad ; 

15 ® . Un Secretariado del pueblo para consultas juridicas, redac- 
cion de cartas, tramitacion de asuntos en la administracion piiblica, y 
comunicaci6n de toda clase de datos e inform es ; 

16 ® . Un comite consultivo para informar a los funcionarios inu- 
nicipales ; 

17 ® . La organizacion y preparacion de Con*: esos ; 
Finalmente todo cuanto pueda tener relacion ron la acci6n social 

cristiana. 

Todos los dias, de his 9 a. m. i\ la 1 p. ni. y de las 2 1^2 a las 
6 p. m. estan abiertas las oticinas para todos los qui* desean infonnes, 
datt)8 6 c<>»ftcjos. Sin embargo, un horario especial re.?lamenta la recep- 
cion de las personas que se presentan para tratar sobre casas baratas : pues 
^' las dos sociedades de esta clase, existentes en Lieja, — Hahit<ition d bott 

marche y Le Fot/er — tienen su asiento social en el Secretariado mismo. 



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DEL AKZOBISPAIX) DK BLKNi)S AIKES Si 

En 1903. adenuls del Secretiiriu-Di rector, que eomo he dieho era 
Mr. Arthur Legrand, habfa dos empleados subalt^rnos, y un luuchacho 
imra reeados y un portero. 

El circulo dc conferencianteH presta al Secretarimlo niuy seiialados 
servicios, pues suelen organizarse conferencias para hi fnndacion, en los 
diverges barrios j en las diversas profesiones, de sociedades de socorros 
inntuos J de i-etiro, y de greniios. 

Una de las uotas nnis originales del Secretariado es tanibi^n el 
Comite de redaccion coinpuesto de los jovenes catolicos nuis escogidos e 
iuteligentes ; viene a sor una escuela practica de periodistas cat<Micos. 
Ese Comity subniinistra diarianiente a la prensa local artfculos sobre los 
a^simtoR de actnalidad, lo misnio de caracter h»cal que general, especial - 
mente en lo que se retiere a ciencias morales, eeononiir'as, politicas y so- 
riales. Todos los articulos son conservados y for man parte de los archivos 
del Secretariado. 

Las reunioues del Comite de redaccion son senianales ; en elhis 
se cambian ideas, y se reparten los artfculos segiin la capacidad y luces 
espedales de cada uno de los miembros. El Secretario es el encargado 
de la ejeeuciou material de las resoluciones toraadas, de las inserciones, 
de las suserieiones ii las publicaciones periodicas y de la correspon- 
dencia. 

La Bihlioteca^ formada por donaciones privadas, favorecida por el 
envi'o gratuito de las publicaciones hechas por la mayor parte de insti- 
tnciones constituidas ct^n caracter cat6lico, y con la suscripcion a muchas 
piiblicjiciones especiales cuyo objeto coucuerda con el fin perseguido por 
el Secretarindo, ofreee a los redactores y a los couferenciantes una mina 
cada dia mas fecunda. 

La especialidad de la Hiblioteca es una coleccion de periodicos 
belgas y extranjeros de todas las opiniones, los cuales son diarianiente 
Hasiticados, recogiendose los mas importantes artfculos que puedan servir 
para las polemicas, y guardandose sobre flcluis alfabeticas de mat^rias. 

Este sistema permite echar mano, en el momento oportuno, de 
a^juellos artfculos 6 noticias 6 datos que puedan ser una arma preciosa. 

El Secretariado del pueblo estsi abierto los domingos de las 9 1|2 
ji las 11 a. m.; es atendido por un turno de abogados encargados del 
servicio de recepcion, bajo la direccion, en aquel entonees, de Mr. Henry 
BiUon. 

Las visitas y consnltas y consejos son anotados en un registro es- 
l)ecial con todos los datos precisos para conocer el curso seiialado o que 
debe senalarse A caila uno de los asuntos. 

Del conjunto de todos esos trabajos diversos se desprende la pt)- 
.«ibilidml de reunir en un momento dado todos los elementos indispensa- 
hles a la buena organizacion de congrcsos eftpeeiales y ffenerales. 

Despues de esta nipida y sencilla descripcion del Secretariado de 
Obr^ Soeiales de Lieja, par^cenos supei-fluo insistir en demostrar su es- 
piritu practice y su alta necesidad. 

Sin pretender imponer i\ na^lie una direccion linica, procura no ya 
la nni6n de voluntades individuales. lo cual es poco menos que imposi 
Ide a no ser en una esfera mny restringida, sino la union, para la pro 



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82 KKVIJSTA KC'LKSIASTICA 

teceioii mutua, de las instituciones que pueden t>er tan diversas, coino 
las necesidades del pueblo. 

Mi opinion acerca de la suspirada union de fuerzas catolicas, en 
que debe buscarse en una organiza.;i6n que respete y foniente la« inicia- 
tivas y las asoeiaciones que se creen para realizarlas. 

La union en la diversidad y para la protecvion inntna, parece ser 
la formula de una organizaci6n viva, activa y poderosa. 

Unir para itniformar, significa la niuerte, ini porta sofoear ni;U bien 
que fonientar la vida. 

V<»r.KHMANN. 



Las teorias modernas sobre la criininaMad 



Sobre este tema prouuueio el aHu ppdo. eu el Instituto Cat61ico de Pa- 
rix, una muy aplaudida eonferoueia, el Abate Augusto Bellanger, Doctor eu 
Filosofia y Letras. Esta couforeneia fu^ publicada en La Qulnzaine, ( 1 de No- 
viembre 1905 ), de la que, dada su importancia, danios <i nuestros lectores la 
siguiente tradueeidu - resunien. 

sTMARio. — I. La escuflii clfisien — el crimiiiHl eon respoueabilidnd plcun y uiii- 
forme — suh delicienciafi — II.— La escnela de Loiubroso — el criiniiial uato — su critioa 

— III. — Lu esciiela fi-aniesa — el criminal }>roducto social — su valor y defectos — IV — 
Toorla media — las ideas - fuerzns — el acto voluntario — cdmo la vtduntad pueda fallar 

— dos causas dc criniiuales— abnlicos y epil(^pticos — los crimiuales responnables — cdmo 
se llega nl crimen — V. — Resnmen general — resnltados priicticos de los estndio* dc 
criminalogfa. 

I. 

Las teorfas acerca de la crinunalidad ban sufrido, de treinta auos a 
esta parte, transfonnaciones atrevidas y radicales. 

La escuela cli^sica que presidio {\ la redaccion de los cckligos vigentes, 
se preocupd sobre todo de dasilicar los crfmeiies y de lijar sus penas^ 
descuidando casi por coinpleto la persona del criminal, como que entou. 
cesera principio indiscutible, promulgado por J. J. Rousseau, que todos los 
hombres na^en naturalniente buenos. Segiin esta escuela todo liombre es 
libre, igual y conipletaniente libre. Cualquiera que sea el embeleso de los 
placeres que lo atraen, cualquiera que sea la energia de las pasiones que 
lo arrastfan 6 la presion ejercida por el anibiente, el bombre debe ballar 
siempre en si misnio la fuerza suticiente para resistir a todos los deseos. 
a todos los inipulsos y a todas las sugestiones. La consecuencia inuiedia 
ta es que el bombre es siempre re8[>onsable y si por extravio pasajero, por una 
maldad contraria k su naturaleza y que no deberia producirse, sucede que 
el ser bumano falla, debe dar una reparaeion. La sanci6n no es linica- 
mente un procedimiento de intimidacion, un medio de de fen sa contra la<* 
recaidas, es ante todo una satisfaccion moral, legitima y obligatoria, acor- 
dada a la scd de justicia que todos tenemos en nosotros mismos. 



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VKL AKZOBI8PADO DE BL'KXOS AIKF.S 83 

En breve, razon recta y libertad integral, no sol amen te en una por- 
tion escogida, sino en todos y Biempre: por consiguiente responsabilidad 
Integra, sancion obligatoria; he aqui los puntos esenciales de la doctrina 
Damada cliisica. 

Observaeiones nnis profundas y. sobre todo iniis aniplias de la na- 
turaleza hanmna han puesto en evidencia heehos que si no ban llegado 
a destniir, han logrado sacudir fuerteniente una doctrina tan sencilla, tan 
comodn y tan conforme al sentido comdn. 

Se ha descubierto un niiinero incalculable de seres, no sin moral, 
por cierto, pero con una moral tan diferente de la nnestra, tan extrana, 
tan salvaje, que es necesario confesar que la luz natural proclamada como 
infalible, puede ir disminuyendo paulatinamente hasta apagarse por com- 
pleto. 

En otro orden de ideas, los progresos de la patologi'a mental, inau- 
garados a principios del siglo XIX, por los alienistas Esquirol y Morel, 
por los trabajos de Broca y de otros, han dado a conocer la importancia 
de las ideas impulsivas, en virtud de las cuales en un espfritu sano se desa- 
rroHa d veces un deseo irracional, absurdo, irresistible, una verdadera 
obsesi6n. 

Ademiis la historia, mejor estndiada, ha demostrado que siempre al 
lado de espiritns claros y voluntades rectas, ha habido una multidud de 
individnos con inteligencia debil y con pasiones violentas. 

En breve, se ha comprendido que el nucleo de ideas, de sentimien- 
tos y de tendencias comunes A toda la especie liumana, es menos consi- 
derable de lo que se iraaginaron los ideologos del siglo XVIII y los autores 
de la Declaracidn de los derechon del hombre, y que la realidad presenta 
a los juristas y a los jueces, no el hombre abstracto, ideal, perfecto, sino 
el hombre concreto. 

Esta idea de una evoluci6n 6 de una regresion, de una plasticidad, 
en totio caso, muy grande de la especie humana, ha dado origen A la 
antropologia, de la que es un ramo especial la criminologia que se oeupa 
exclusivamente de los criminales. En pocos anos los criminologistas han 
publicado un sinniimero de observaeiones, de andlisis y de discusiones : 
han emitido teorias, ingeniosas unas y temerarias otras, de las que nos 
vanios a ocupar en las p%inas siguientes. 

II. 

El hombre A qnien corresponde el nierito de haber impulsado, ya 
que no inaugurado, el movimiento criminalista, es, sin discusidn el sabio 
italiano, C^sar Lombroso profesor de la Universidad de Turin. 

Begun Lombroso los criminales, no todos seguramente, pero su 
inmensa niayoria son, en nuestras sociedjules civilizadas representantes 
tardioB de una especie, comiin en otra epoca, y hoy en via de desaparecer. 
En efecto, dice el, entre los salvajes el crimen sigiie aun en nuestros 
tietnpos, siendo la regla de condncta; no solamente no es un mal entre 
ellos robar, sino que el asesinato y la traicion se convierten, i\ menudo, 
en tltulos de gloria. Las pruebas de est« temperaments comiin entre todos 
lo8 salvi\jes abundan y Lombroso las ha coleccionado en gran niimero. 
- Ahora bien, existe una ley de la herencia, bien conocida, en virtud de 



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8-4 KKVIi^TA KCLESIASTICA 

la cual se verilica, de vez en cuaiido, lo que los tisiologos Hainan un feno- 
meno de regresion. Por nn conjunto de eircuustancias mal defiuidas^ puede 
a veces, salir de una faniilia lionesta un hijo en todo aemejante A 8n» 
antepasadog de dos mil anos atnls. 

Como ellos, tendrti quijadas- enormes, labios carnosos, nariz larga 
y respingada, pomulos salieutes, frente deprimida y ojos hundidos; y asi 
como posee los caracteres fisicos del negro 6 del mongol, tendnl tambien 
todos BUS malos instintos. Desde la infancia, se niostrara perezofio. hipo- 
crita, cruel, inaccesible li las ideas morales : llegado A la edad adulta, 
entrara en lucha infaliblemente con la sociedad y serjl, segiin las circuns- 
tancias, ladron, asesino 6 incendiario. Si todos los ciiminales no presentan 
el conjunto de estos caracteres, todos, dice Lombroso, son, en cierta me- 
dida, verdaderos degenerados : una u otra parte de su organismo no ba 
continuado su evoluci6n hasta el iin: ha salido mal y esta degeneracion 
se manifiesta por ciertas deformaciones oseas 6 musculares, por ciertas 
contracciones nerviosas que no ae escapan al ojo experimentado de un 
especialista. 

Es claro que, con semejante teorfa, los delincuentes son siempre 
anos irresponsables, pues su constitucion fisica gobierna sus gustos, 8u& 
.^entimientos, sus resolucioues y los hace vfctimas de una fatalidad mil 
v^eces mAs cruel que el destino de la mitologfa. Es inutil, por otra partly 
pensar en raejorarlos ; para esto seria necesario transformar su constitu- 
ci6n fisica ; son unos incorregibles,- dignos de compasion y de temerse. 
Que la sociedad que tiene derecho de vivir, se deshaga de los peores sin 
hacerlos sutrir demasiado : para los denuls no hay mds que encerrarlos, 
de l^tima, como a los leprosos en hi Edad Media, en una especie de 
lazaretos li hospitales-carceles, sobre los cuales habrfa que escribir aqnel 
terrible verso del Intiemo del Dante : 

Laseiate ogni speransa, o voi eh' eutrate 

Est4i teoria debe ser mny seductora, pues desde su aparieion, pro- 
voc6 una verdadera crisis de entusiasmo y Lombroso fue c^»nsiderad<> 
como un gran genio. Pero, como siempre ; pasado el entusiasmo, entnV 
la reflexi6n y se de8cubri6 entonces que la teorfa del criminal nato daba 
lugar a serias objeciones en todas sus partes. 

Antrop61og08 mejor informados han sostenido que la crueldad no 
es primitiva en hi especie humana y nos han mostrado pueblos salvajes. 
suaves, laboriosos y buenos con los debiles. 

En segundo lugar, y esta es gran dicha, no todas las persons^ que 
tienen dientes torcidos, ore) as deformes y frente aplastada, son seres iie- 
fastos : la gran mayorfa, pasa los dias tranquilamente, sin tener con la 
policia mayores relaciones que los demas. 

Finalmente, el ej^rcito del crimen, si asi puede llamarse, no se 
recluta linicamente eutre los degenerados. Muchos soldados, y muchos 
jefes sou, bajo todo aspecto, personas distinguidas, sin ninguna tacha 
fisiologica 6 mental. Y si en los presidios y en las cilrceles donde los cri- 
minologistas hacen sus observaciones, esta clase no es la que domina, se 
debe d que casi linicameute los bobos se dejan prender, mientras que los 
inteligentes, la flor y uata de la criminalidad se sustrae, de un modo 6 
de otro, A las garras de la justicia. 



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DKL AUZOBISPAIX) DK UrENOS AlKKS 85 

En siima, la teon'a del criminal nato ha tenido la ventaja de pro 
vocar la actividad de los investigadores ; ])ero ella lia peixlido ya mucbo 
de 811 fama. Cada Congreso de antropologia ba contribuido d quitarle una 
parte notable de su prestigio y hoy se piiede sostener que el pretendido 
mminal-nato es no solameute alo^o niuy estropeado, sino un verdadero 
fantasma en vfas de desaparecer. 

Ill 

Desde sus comienzos, las teoriaB de la escuela italiaua ban tenido 
eoiuo adversarios decididos a los partidarios de la escuela francesa, cuyo 
jeta es Lacassagne, profesor de niedicina legal en Lyon. Aunque sus 
miembros, en su mayoda, sostengan el deterniinismo y nieguen, por con- 
^iguiente, la responsabilidad , no prestan, sin embargo, mucbo credito a 
las deformaciones craineas y demds del cuerpo bumano y la tesis del cri- 
minal nato, para ellos no vale nada. Puede ser, dicen ellos, quo uno nazea 
vicioso, pero, d buen seguro, se va luwiendo criminal y se va haciendo 
poi culpa del anibiente, cuando no por culpa de la sociedad entera. El 
criminal es, por lo tan to, un producto social y cada sociedad, dice La- 
eassagne, tiene siempre los criminales que merece. 

Las causas que concurren a la produccion de esta mala raza, son 
mdltip]e« y como principales deben citarse la desorganizaci6n moral de 
las familias obreras a C4iusa de la promiscuidad de sexos en los talleres 
y de !o antibigienico de las habitaciones ; el mal regimen peniterciario 
en virtud del cual las carceles se convierten d menudo en escuelas del 
crimen : la multiplicidad de despachos de bebidas ; las facilidades otor- 
gadas al juego y en particular a las carreras, eU. Todas estas causas par- 
tieulares se reducen, segun Tarde, li una ley ''nica, de alcance universal, 
que el Ulama la necesidad de hnitacidn, en fuerza de la cual los usos las 
ideas siempre se ban propagado de las clases elevadas d las clases bajas, 
de las eapitales a los pueblos, de los centros urbanos A las poblaciones 
de la cam pan a. 

Ahora bien, — y luixii est.*! todo el quid de la teon'a, — toda la his- 
toria de la criminalidad, asi antigua como moderna, se explica perfecta- 
mente por esta ley linica de la imitacion fatiil 6. includible de las clases 
saperiores por las inferiores. Siempre, en toda ^poca, una mala costum- 
bre 6 un nuevo vicio se ha condensado primero, por decirlo asi, en las 
altas cumbres ; despues ha ido descendiendo, poco i\ poco, como un to- 
rrente cenagoso que se va ensanchando cada vez nnis, hasta llegar al 
piano, ahogando con su cieno, las plantas que cubre. Los ejemplos it este 
respecto abundan. La borrachera que es hoy un deli to, fue un lujo real 
primeraraente y luego un privilegio aristocriitico. Ser incendiarios fu^ en 
otro tiempo prerrogativa de los senores feudales. Falsiiicar moneda fue 
tambien, por muchos siglos, un monopolio real etc. 

La misma ley psicoldgica de los ti^mpos antiguos continiia prodii- 
ciendo sus efectos : de aquf que no haya crimen seusacional cometido en 
ninguna gran ciudad que no repercuta y no se renueve despues en otros 
pantos. La bistoria de la serie de crimen es conocidos como de Jack, el 
descuartizador, es caracterfstica en esta materia, y como esa podrfau ci- 
tarse muchas otras; lo que ba becbo decir a Tarde : las epidemias int'ec- 



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HH KKVISTA ECLKSIASTICA 

ciosas luarcliau eon el vapor y los vientos, i>ero las epidemias del crimen 
signeii el eatuino del lelegrafo. 

El biien 6 mal estado piies, de la sociedad. la moralidad 6 iani<>- 
ralidad de las clases elevadas, expliean snficienteraent^, segiin esta teorfa, 
los periodos de alta y de baja en la criininalidad constatados por las 
estadisticas. Sin embargo, aplicado en una forma exclusiva, este sistema 
ofrece un grave inconveniente ; pues sua leyes establecidas sobre un ter 
mino medio nunca explieardn del todo los casos individuates ; nunea nos 
harjin comp render del todo por qu^ imo resista a las peores influencias, 
mientras el vecino sucumbe. Adenuls, aunque se admita que la neeesidad 
de imitaei6n sea una de las causas mds poderosas de la accion demora- 
lizadora, falta saber en primer lugar e6mo se produjo la falta inicial que 
sirvid de ejemplo y porque la imitacion no se desarrolla siempre de una 
manera uniforme. 

Para tener una explicacion menos incompleta, es necesario algo 
mas J es necesario penetrar en la misma alma del criminal y examinar el 
estado de su voluntad. 

IV 

Para esto debemos aprovechar los trabajos de la psicologia mo- 
derna, uno de cuyos mejores timbres de gloria es segiirament^ el de ha- 
ber hecho resaltar la importancia de las ideas-fuerzm, Por el mero heclio 
de estar presente k nuestro espfritu, toda imagen mental tiende a exte 
riorizarse por medio de un movimiento. Por esto, si pensamos mover los 
dedos 6 saeudir la cabeza, al momento exijerimentaremos un impulso a 
realizar esas acciones. De f\A\\\[ proviene que cuando ciertas ideas fantas- 
ticas, absurdas 6 criminales se apoderan a veces del pensamiento, se pre- 
senten ante el a cada momento, agoten toda faerza de resistencia y 
acaben por inducir al infeliz que se lialla i)or ellas dominado, a realizar- 
los, por ridiculos y criminales que sean. 

Ademds est«s iniAgenes, fuente y principio de movimiento, son in- 
dispensables para el ejercicio de nuestra volunt^^ul. Se creia antiguamente, 
y por cierto muy mal, que bastaba decir : lo quiero^ para pasar del deseo 
ii la ejecucion; hoy todos saben que entre querer y obrar existen muclios 
intermediarios : que no solamente los miisculos, los nervios y los centres 
nerviosos deben estar en buen estado, sino que es necesario ademds, 
para llegar al acto, que el espiritu tenga y conserve un gi'upo de image- 
nes apropiadas. 

Pero al analizar el acto voluntario conviene sin duda no olvidar, 
como lo hacen A menudo los secuaces de la escuela seusualista, la volun- 
tad misma. La voz un'»nime de todos los siglos, asi como la <»bservaci6n 
individual, nos enseiian que el hombre posee un caudal de energia ver- 
daderamente personal, capaz de reslstir, asf al atractivo consciente de los 
deseos como al impulso sordo y continuo de las imagines. Ahora bien 
esta pot«ncia misteriosa, A la cual atribuimos como A su fuente primera 
nuestros mds importantes actos, consiste en primer lugar en poder ob^ar 
directaniente sobre nuestnis imagenes mentales. Por un mecauismo cuyo 
funcionan.iento ignoramos por completo, el indlviduo en estado normal 
se demuestra capaz de avivar 6 apngar una idea. En la mayor parte de 



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UKL AKZ<»BI.si»Al)<> DK BIKXO.H AlUKS Sj 

nasotros esta oj)eraci6n so realiza ini'is o luenoH bien, y no sin esfiierzo. 
En al^unas personas snperioren, el resiiltado se obtiene con una deli- 
radeza^ rapidez v precision niaravillosas. « Mi espfritu, deci'a Napoleon, 
e* parecido A un caBiliero lleno de cajones. Cnando qniero interrnmpir nn 
Sv^nnto, eierro sn caj6n y abro el de otro. No hay peligvo que se con- 
fundan, ni que me fastidien 6 fatiguen. 8i qiiiero dorniir, eierro todos 
loei cajones, y heme entregado al Rueno. » 

Ahora bien, el mecanienio que regula el curso de nuentros pensa- 
mientos, que los activa 6 los niodera, puede fallar de dos maneras: 6 bien, 
porque la fiierza motriz que es la voluntad, es muy debil y a pesar de 
^uji buenoti deseos y de esfuerzos iniciados, el individuo no Uega a sobre- 
ponerse a las ideas que lo persiguen, y estamos eutonces en presencia de 
un abuUrOf estoe es, de un individuo muy debil de voluntad : 6 bien, 
porque la idea es demasiado poderosa, y A pesar de ser energica la vo- 
Inntad, la India que se establece entre la voluntad y la idea es una lucha 
desigual. 

Esto supuesto, nos serd fdcil comprender lo que pasa en el iluinu) 
de los criminales y como ciert4>s actos contrarios, asi al bien comiin como 
al sentido moral, puedan llegar a cometerse. 

Conviene para esto formar primeramente una categoria con todos 
mpiellos en los cuales la responsabilidad est^i, por lo menos, muy ate- 
nuada. Tales son los fticiles de sugestionar, que nunca saben decir no, 
cava fuerza de resistencia es tan ilusoria como la del hipnotizado btyo el 
imperio del hipnotizador. Basta que se hallen sometidos A alguna de esas 
iniagenes fuertes de que ya hablaba Malebranche en su tiempo, 6 que se 
le!» acerque uno de aquellos agitadores que saben hacer vivir ante los ojos 
embobados de las multitudes las peores ilusiones, para que, de pies y ca- 
beza, vayan A donde se les impulsa. Son, en definitiva, unos pobres en- 
ferraos que han tenido la desgraeia de ser sugestionados por cierto tiempo, 
por individuos nefastos: y ne los reconoce en que, cambiando de ain- 
biente, cambian tambien de actitud. 

Hay otra categorm, la de los totalmente irresponsables, que han 
obrado bajo el imperio de una imagen demasiado fuerte; y tales son, 
generalmente los epilepticos. La epilepsia, en efecto, puede presentarse 
bajo dos formas, en apariencia muy distintas ; la una que todos conocen, 
con congesti6n en la cara, espuma en la boca, convulsiones en todos los 
mienibros y la otra puramente mental, sin ninguna de aquellas contor- 
siones que caraeterizau la primera. En este caso, el enfermo se siente 
repentinamente poseido por una idea extrana, p. e. la de viajar. Se pone 
*^ camino, se niuestia insensible al sol, al viento, A la lluvia y mientras 
le dura esa mania, no hay acto nefasto de que no sea capaz. Maquinal- 
raente puede pegar fuego al colchon de paja sobre el que est^ acos- 
tado y sin el nienor escriipulo, como ya ha sucedido, degollar, A dos pasos; 
a im nino que est^ jugando. Pasado el periodo de delirio, el epil<^ptico 
rnelve A palpar la realidad como despertando de un sueiio, olvidado, casi 
HJenipre, de todo lo ocurrido. 

Los casos de epilepticos son muy raros ; no asi los <le otros infelices 
en qnien la pasion ha llegado a veneer todas las resistencias. El enfermo, 
porque t«l es en realidad muy a menudo, trata en un principio, de opo- 



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S8 UEVISTA KCLESIASTICA 

iierse ji la iiiiagen avasalladora hasta que, ngobuvdo por una hicha de^igiuil , 
sintieudose ya vencido, fomo quien esta por ahogarse, se abaudona a la 
toiTiente que lo arrastra. 

Se equivocarfa mucho, sin embargo, quien creyese que en estas dos 
categori'as eniran todos los criminales : no, no entran todos, ni tanipoeo 
la mayor parte. La mayoria son individuos en los cuales la voluntad es 
Integra, que gozan de pleno dominio sobre si misuios, que pueden si quie- 
ren, reprimir sus malas ideas y poner en actividad las buenas, que eligen, 
por consiguiente, el mal con conocimiento de causa y despu^s de madura 
reflexion. 

Est4^ hecho que parece extrano y que el antiguo Socrates tenia di- 
ficultiul en comprender, Uega A ser posible el dia en que desaparezcan las 
cuatro vallas que mantienen A la humanidad en el cauiino de la hones- 
tidad, a saber : el amor de los demtis, el temor de la justicia social, el 
de la sancidn divina y, finalmente, el sentimiento del deber. Irfaraos mny 
lejos si quisieiamos explicar por que los criminales no aman en realidail 
ji nadie y son, en la mayoria de los casos. unos egofstas feroces. Su aa- 
dacia y su desprecio por la justicia tienen su rai'z 6 en un orgullo enorme 
6 en la conciencia muy viva de su inteligencia y de su energia. Quedaii 
el temor de la justicia divina y el sentimiento del deber. Sobre estos 
puntos liay que confesar que la enseuanza oficial en Francia (y lo mismo 
diga^e de nuestra Repiiblica) es, de treinta auos aca, completamente 
liostil. 

De todas partes se niueve guerra A las creencias religiosas y el 
empeno puesto en vulgarizar las doctrinas positivistas, que desarrollan el 
deseo de gozar y gozar il toda costa, contribuye A apagar el fuego do^ 
ideal, el amor desinteresado de lo justo y de lo honesto, que deberia abra- 
sar los corazones e iluminar las inteligencias de todos. 



Resumieudo aliora todo lo expuesto, diremos que las doctrinas ita- 
lianas ban contribuido a poner de relieve un gran miuiero de heclios muy 
interesantes, pero, en si mismas esas doctrinas, si no son enteramente 
falsas, son extremadamente exageradas. Son preferibles, por cierto, Uvs 
afirmaciones de los sociologos franceses; pero estjis, a su vez, adolecen 
de un procedimiento de explicacion demasiado generico y que no no con- 
dice bien, por lo tan to, con la realidad concreta e individual. Para in- 
terpretar los casos particulares, hay que ir nuis lejos y, como nos bemos 
esforzado i>ara liacerlo, ef>tudiar la facultad A que pertenece el acto res- 
ponsable, la voluntad misma. 

^ Y fl que resultados pnicticos conducen 6 conduciran los estudios 
de esta clase ? Hay dos clases de resultados en vista. Hay esperanzas, 
en primer lugar, de mejorar a los culpables y de impedir, sobre todo, 
que el niimero de ks predispuestos no aumente. Cuando la enfermedad 
es mejor conocida, el tratamiento es mils eficaz y la epidemia menos con- 
tagiosa. 

Hay esperanzas adennis de que estos estudios den lugar a fijar 
con mayor verdad, las resi^nsabilidades. Sin embargo, no hay que ha- 
cerse ilusiones : en est-o faltani siempse mucho camino que recorrer. Por 



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I>KL AKZOBISPAIX* 1)K BL EXOS AIKKS ^<9 

esto es niny de lamentar que los luagistrmlos no vayaii iiuis coino eii otms 
tiempos, d pedii- las luces del Egjiiritu Santo al abrirse el afio juridico. 
; Qne hermosii cosa era esa Misa del Espiritu 8anto a que en Francia, 
liasta dos alios ha, todos los jueces debian asistir ! Annqne no fuese nu'is 
que pur su Bimbolisnio, los magistrados ineiedulos habrian debido con- 
servarla. Ella les Inibiera lecordado que al ser llanmdos A eseudrinar, 
lonio dice la Escritura, reues et cordn, se les iniponfa una tarea nuis que 
humana. En ciertos tnonientos solemnes, babrian visto la iiuagen de la 
mistica paloma cernerse sobre el tribunal j este pensainiento les habiia 
reeordado que deben desconfiar de si niismos, de sus prejuicios y de sns 
pasiones. Los habria ayudado no a supiimir, por cievto, pero si a disiui- 
nuir la distancia que existira sienipre, por nuis que se hiciere, eutre la 
justicia humana, titnbeante y liniit^ida, y el ideal de justicia iuipecable, 
nriversal t absoluta. 



El ACTIS SANCTAE SEDIS 



Carta de P/o X al Arzobispo de IVeBtmlniiter, sobre la defensa 
de las escuelas oatdllcas. 

Venerable HermanOy salnd y bendicidn apostdlica. 

Eu nuestra vigilaucia coino Pastor Supremo no hemos dojado de atendor 
& la vaA% grave de las cuestioues que preocupau ji los cat61ico8 iugleses, osto 
es, salvaguardar y mantener sus escuelas conforme al pensaraiento y iC la pro- 
fesi6n de la fe catolica. 

A los Cardeuales Arzobispos de Westminster corresponde ciertamento uii 
♦*logio por el valiente celo con que los fieles durante los iiltimos treinta cinco 
afios han defendido en Inglaterra sus escuelas cat<)lica8, atirmando especial- 
meute que la educacidn del joven debe tener un car^cter religioso. 

Nos sabemos felizniente que Su Eminencia ha seguido perfect. imente ol 
ejemplo de sus predecesores, piies Nos consta que S. E. ha sido un gufa para 
BU pueblo catCilico eu su compacta resolucitin de obtencr lo que desea, sobre 
todo en la ensefinnza que se da en sus escuelas. 

Para el ^xito de esta causa uo os faltardn (estamos seguro de ello) la 
arada de la aprobacidn y de la buena voluntad de muchos que no pert«uecen 
i la fe catdlica, puesto que si bien 6stos uo piden todo lo que los ciitolicos 
debeu pedir, es bien sabido que estiin de acuerdo con vosotros aceroa de la 
educaci6n religiosa de los j<Sveue8. 

Nos exhortamos, pucs, calurosamente A los cat«)Ucos de Inglaterra a lii- 
char por este laudabilisimo intento, y dirigimos esta exhortaci6n principalmcnte 
a aquellos que prestan su insigne ayuda como escritores de libros y peri6dicosj. 
Estos bar^n una obra utilfsima y muy meritoria si, siguiendo la guia de sus 
Obispos y dejando ^ parte todas las cuestiones de interns privado 6 lo que 
pneda ooasiouar cualquicr disentimiento, no s<51o perseveraren, sino que tam- 
M<?n hicieren diarios progresos en la enipezada defensa. 

Juntamente con esta calnrosa exhortaci<>n, deseamos tambi^n dar el 
consuelo, de que ciertamente tienen necesidad los muchisimos que estJin opri- 
midos por sus trabajos y cnidados, especialmente los mienibros del Clero, quie- 



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90 RKVIftTA KOLESIASTICA 

lies viviciitlo en medio de sii pueblo no perdouau ni esfnerzos ui penas jiara, 
nalvar sua escnelas eatcjlicas, y sue nia^stros y moestras qae con gran peiui 
y ninclios desvelos tan adniirableniente desenipeftan los deberes de su nobili- 
fiinio cargo. 

Finalment<? il Su Emineucia, vigilante Pastor, y a cada nno de vuestroi* 
HernianoH atestiguanios uuestra gratitud, y pidiendo abuudaucia de gracias ail 
cielo para Vosotros y para todos los liele.s, como un signo de eate dou diviuo 
y en testimonio de nuestra beiievolencia, os concedenios amorosaniente eu el Se- 
fior la bendici6n aposttilica. 

Dado en Koma, junto ^ 8. Pedro, el 18 de Octubre del aRo 1905, ter- 
eero de nuestro Pontiticado. 

PIO Papa X 

E SACRA CONGKEGATIONE CONCILII. 

Dtocreto est Ableciedo norm ]iii para la4 causas que se ventllaia 
ante la S. Coni^eg'acldn del Concllio. 

Para evitar que las justas y previsoras disposieiones del roglaniento del 
27 Setiembre de 1847, raoditicado y contirmado el 10 de Dieienibre do 1884, 
no sean violadas y caigau en desuso, los Emiuentisiraos Padres de la S. C. 
del Concilio, eu la asamblea general del 26 de Agosto ppdo., ban ordenado 
al infrasoripto Secretario que llamase la atenoi^n de los Srs. abogados y pro- 
curadores sobre la plena y perfecta observancia del susodiebo reglaniento, y 
que la exigiese en todos sus pantos. Y en particular ban dispuesto quo scan 
exactamente y por todos observados los siguientos articulos, en el tenor y t<^r- 
niinos d contiriuaci6n establecidos : 

1 ® Lai alegaciones 6 defensa>i y bis respuestas analogas deben ser escri- 
tas en idioma latino y firmadas por abogados y procuradores autorizados per 
la S. Congregaci6u. Queda prohibida la publicacion de defensas en italiano, 
bajo cualquier forma que sea, y tambi^n la de nieinorias tirmadas por la parte 
y refrendadas por un abogado rcconocido. 

2 ^ Las alegaciones, sea cual fuere el nuniero de las dudas, no deben 
exceder de ciuco pliegos iiupresos, esto es, de veinre piiginas, y las respuestas 
de dos pliegos, esto es, do oclio pdginas. 

Si la iniportancia de la causa lo requiere, con el perniiso de Mons. Se- 
cri'tario 6 de su Auditor las alegaciones podran aumentarse basta siete plie- 
gos y las respuestas basta tres. 

3 ^ El formato de los pliegos impresj)s y el tipo de los earacteres deben 
ser los ordinaries, como en los pliegos de oticio de la S. Congregaci6n. 

4 ® Toda eseritura debera llevar en la primera pagina el potent imprlmi 
de Mons. Secretario 6 do su Auditor : y d este efecto las defensars deberilii 
presentarse ^ la Secretaria en pruehas de imprenta un nies antes de la pro- 
posici6a de la causa : y las respuestas cuatro dias antes, esto es, el inartes. 

5 ® Las alegaciones 6 defensas debenin ser indetectiblemeutedistribuidas jt 
los Eminentisimos Padres y a Mons. Secretario en doble ejemplar, y tt b>f* 
otros como de derecbo el mi^rcoles, 10 dias antes de la asamblea pbMiaria ; y 
las respuestas el mi^rcoles siguiente, tres dfas antes de la misma. 

6 ® Despu^s de exliibidas las r(3spuestas no se ])odrii presentar niugun 
otro documento, ni distribuir ningiin otro esorito 6 pliego 6 contraresupesta. 

Eu caso de que esto sucediere los Eminentisimos Padres declaran que, 
conforme al reglamento, no tendrsin absolutamente en cuenta ninguna de estas 
producciones irregulares y ciue decidirau la causa tomando poi* b.ise b»s d n;u- 
mentos y razones preeedentemente expuestos. 

7 ' Como sauci(')n de las precedentes disposieiones los Kuiinentisiui ••; 
Padres ban estableeido y ]>roclamado con el jiresente decreto ipie de aquj i » 



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DKL AKZOBISPADO I>K BUEN<):> AIUKS 91 

atlelante cutthjiuer abogado y proeurador que se penuita violar alguiio de los 
artioulos arriba transcritos, ((iiedani desde Inego Hiispeiiso por tin mes del ojer- 
cicio de sas atribuciones ante la 8. C. del Concilio, sin poderse h»wer represoiitar 
por otros en el enmpliniiento de la luismas. 

Dando enmpliniiento li las drdeneH de los Eniinentisimos Padres, el in- 
fras^cripto pablica esto para norma y regla de los iiiteresados. 

Dado por la Secretan'a del Concilio el 3 de Noviembro do 1005. . 

G. I)K. Lai, Seerttario 

E SACRA CONGREGATIONK EPISCOPORUM ET REGULARIUM 

8obre reg'lamentAcltfii del toque de campanaM 

Beaiisnime Pater, 

Episcopus Sanctae Fidei in Repnbliea Argentina, ad pedes Sanctitatis 
V. provolntus linmiliter exponit, qnod ipse attentis qnerelis privatis et publieis 
propter abasnni pulsandi pins aequo eampanas Ecclesiarum, veritns no in hac 
re inter\'eniret eivilis sen munieipalis auotoritas, Edictnm pnblicavit die 9 
Martii eurrentis anni de moderando sonitu oarapanarnm in Ecclesiis Sanctae 
Fidei. 

Cum vero Fratres Praedicatores contra ilium Edictum privilegium sibi 
c«mcessam a S. Pio V allegent in Constitutione EUi meHdivaniiam conlirmatum 
resolutione 8. C. EE. et RR. die 11 Martii 1892, ipse quaerit : 

1 ^ Utrum FratreB Praedicatores toneantur stare praescriptionibus Edic- 
ti citati non obstantibus allegatis privilegiis. Et (^uatonus negative. 

2 * Quomodo so gerere debeat Episcopus ad vitandum interventum lai- 
c;ie potestatis. 

Vigore special inm facultatum Ji S8mo. Domino Nostro concessarum, 
Sacra Cougregatio Emorum. et Reinorum. 8. R. E. Cardiualium negotiis et con- 
Miltationibus Episcoporum et Regulatium praeposita, super pracmissis dubiis 
rtN|Mi!idendum censuit, prout respondet. Firmo remanente Fratrnm Praedicato- 
nnii privilegio pulsandi eampanas qnando eis placuerit ad tramitem Constitu- 
tionis S. Pii V Etsi mendicantium^ Episcopus potest propt<»r special es loci et 
ivnqwrum circumstantias pulsationum durationem ad certum tempus limitare. 

Romae 15 Novembris 1905. 

1). Card. FERUATA. Praef. 

E 8ACRA INI)ICI8 CONGREGATIONE 
Oecreto prohiblendo varlos libroH y siiminitfii de un antor 

Feria III, die 12 Decembris 1905. 

Sacra Congrogatio Eminentissimorum ac Reverendissimorum Sanctae Ro- 
nianae Ecclesiae Cardinalium a Sanctissimo Domino Nostro Pro Papa X 8an- 
ota(iae Sede Apostolica Indici librorum pravae doctrinae, eorumdemque proscrip- 
tioni. expurgation! ac permissioni in universa Christiana repnbliea praepositorum 
H delegatorum, babita in Palatio Apostolico Vaticano die 12 Decembris 1905, 
(laiunavit et damnat, proscripsit proscribit<iue atque in Indicen librorum pro- 
hibitorum referri mandavit ofc mandat quae sequuntur opera : 

OxiELi.o Lfzzocci, Nuovi orizzonti filosojici, oHHta ai'ciamento a nuovi stu- 
il di aiosofia, Pistoia, G. Flori e C. 1904. 

Dr. Franco Macjgioni, Qtiestioni delicate, Roma, Forzani e C. 1904. 

Itaque nemo cujnscumcne gradus et conditionis praedicta opera damna- 
ta atque proscripta, qnocumque loco et quocumqne idiomate, aut in posterum 
<'<lore, aut edita legere vel retinere audeat, sub poenis in Indice librorum 
vetitorum indieta. 



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92 UKVISTA KCLKSIASTICA 

ANToNirs VoGRiNEC tlecrcto 8. Coiigregationis, edito die 3 Jnuii 1904, 
quo liber ah eo conseriptus notiitus et in Indioem librornm prohibitorura iii- 
seitus est, Ijuidabiliter se 8ubjecit. 

Quibus Sanctissinio Domino Nostro Pio Tapak X per me infrasoriptuin 
8eeretariura relatis, Saxctitas Sua deeretuni probavit, et promulgari praet-e- 
pit. In quorum fidem etc. 

Datum Romae die 18 Deeembris 1905. 

ANDREAS Card. STEINHrBER, Praefectm 
Loeo *J» Sigilli. 

Fu. Thomas Ksskr, Ord . Praod. a Secretis. 



Die 15 Deeembris 1905 ego infraseriptus Mag. Cursorum testor snpra- 
dictiim deeretura aftixum et pnblieatun» fuisse in Urbe. 

Henrici'S Bkxagi.ia, Mag. Cur. 

E 8ACRA RITLLM CONGREGATIONE 

Declilrase tiplea la edicitfn Vatleana de los llbros de canto 
grreiroriaiio. 

Decretum. — Po8t Apostolicas Litteras SS. D. N. Pii divina Providen- 
tia PP. X Moiu propHo datas die XXV Aprilis MCMIV (1), quibus deeernitur 
nova comraittenda typis Vatieanis editio librorum, cantum gregorianum S. R. 
Ecclesiae proprium continentium, prout ab ipsomet Pontiliee restitutus fuit. 
Coramisaio Pontificia, mandata et desideria ejusdem PontiHeis adimplens, ipsani 
editionem summo studio ac diligentia paravit, atque perfeeit. 

Haec vero S. Rituum Congregatio, bane ipsam editionem uti typieani 
ab omnibus habendam esse declaiat atque deeernit ; ita ut in posterum meb>- 
diae gregoriauae. in futuris liujusmodi librornm editionibus eontentac, prac- 
dictae typieae editioni, nibil prorsus addito, dempto vel mutato, adamussint 
sint eonformaudae, etiamsi agatur de exoerptis ex libris iisdem. 

NuUi tamen fas erit librorum cantus grcgoriani sic restituti in totuni 
vel ex parte editionem sascipere ant evulgare. nisi prius a S. 8ede facultateni 
obtinuierit, normis servatis et instruetionibus, quae in Decreto S. R. C. diei 
XI Augusti MCMV (2) continentur. 

Dcniqne haec eadem 8. Rituum Congregatio de mandatu 8Smi. deolarat 
vivissimum esse ejusdem Sanctitatis 8uae desiderinm, quod ubique loeoruni, 
Ordinarii curent, ut quilibet libri hucusque editi cantum liturgicum roferentes. 
etiamsi quocumque pontilicio privilegio muniti^ aut quavis adprobatioue eoin- 
mendati, sensim sine sensu, quamprimum tamen, ab eeclosiis, etiara Regii- 
larium^ romanum ritum sectantibus amoveantur, ita ut libri liturgiei grego- 
riauos concentus continentes ii tantunmiodo adhibeantur, qui, juxta nornias 
supradictas compositi, huic typieae editioni plani fuerint couformes. 

Contrariis non obstantilms quibuscnmqne. 

Die U Augusti 1905. 

A. Card. TKIPEPI, Pro-Praef. 
f 1). Panici. Archiep. Laodicen. 



(1| Vejise Jferittta Kelc9idfttica . IV, 504. 
(2) V^ase Kerista Erleaiastira. V. J>ir». 



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D^L ARZ0BISPAl>O DE BUENOS AIRES 93 

E VICARIATU URBIS 

H^nnmfl para los exAmenes de los ordenanctos en Roma, de eon- 
Ibrmidad eon el Hota proprlo de 16 de Julio del005 (1). 

1. Para ser adinitido al examen ad Ordines, todo candidato deber^ ba« 
«er su correspondiente solicitud que entrej^ar^ en la Secretarla del Vicariate, 
donde se indicar^ & cada nno el dfa de su examen. 

2. £1 examinando, en su solicitud para el 8abdiaconado 6 para otra de 
as 6rdenee mayores, declarartf el tratado 6 tratados teoldgicds sobre los cna- 

les qniere ser examinado, 6 indicarii en la misma solicitud el dfa en el cual 
fa^ examinado para el Snbdiaconado, si aspira el Diaconado, 6 los dfas en los 
«aales fu^ examinado para el Subdiaconado y para el Diaconado, si aapira al 
Presbiterado. 

3. £1 programa de los tratados entre los cnales puede libremente esco- 
ger el examinando, p6nese ^ centinnaci6n. Cada tratado va seguido de la se- 
rie de tesis 6 puntos doc trin ales sobre los cuales versar^ el examen. 

4 . Para la Tonsura 6 para cada una de las Ordenes menores, el examen 
no dunu^ m^ de 10 minutes ; para el Subdiaconado no m^ de 20; para el Dia- 
«onado no m^s de 30 ; para el Presbiterado no ro^s de 40. 

5. Los aspirantes ^ las Ordenes, menores 6 mayores, que se presentaren al 
examen sin la corona bien visible, no ser^n examinados. 

6. Este reglamento entrarii en vigor el 1 ® . de Noviembre proximo. 
Roma, de Nuestra Residencia, Agosto 1 ® . de. 1905. 

P. Card. VICARIO 
Francisco Can. Faberi, Seeretario 

Elonolias Traota taunt TlieoloirlA® P'<^ examinlbuo ad Ordineo. 

I. — De vera reUgione. 

1) Quid religio, — 2) religio naturalis, — 3) religio supernatnralis sen* 
revelata, — 4) revelatae religionis necessitas, — 5) revelationis duplex objec- 
tum, — 6) Jesu Christi divina missio, — 7) quae ipsins probatnr doctrina, — 
S) miraculis, — 9) resurrectione. 

II. — De Ecclesia Christi et de Romano Poniifice. 

1) Quid Ecclesia, — 2) ejus institutio et existentia, — 3) perfeotio, — 4) 
proprietates, — 5) notae, — 6) membra, — 7) anima, — 8) corpus, — 9) caput, 

— 10) capitis praerrogativa duplex, — 11) duplex primatus extensio, — 12) du- 
plex infallibilitatis objectum, — 13) infallibilitatis conditiones, — 14) concilia. 

III. — De ZHvina Traditione et Scriptura. 

1) Quid Traditio, — 2) ejus divisiones, — 3) quibus mediis dignoscatur 
et servetur, - 4) traditio activa et passiva, — 5) evolvi non augeri traditio po- 
test, — 6) quid Scriptura, — 7) quid inspiratio, — 8) Scripturae auctor Deus, — 
9) librorum canon, — 10) Scripturae partes protocanonicae et deuterocanonicae, 

— 11) canon tridentinns, — 12) Vulgatae authentia, — 13) multiplex Scriptu- 
ram inter ac Traditionem diflferentia. 

IV. — De Deo Una. 

1) Existentia Dei, ejus demonstrabilitas ac demonstratio, — 2) demons- 
trationum genera, — 3) Dei perfectiones ; unitas, — 4) infinitas, — 5) simplici- 



(1) Vease Retista Eelesidstiea, VI, 19. 
Serista EeleBidtlica Ano VI Nro. 62 



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94 RKVISTA ECLESIASTICA 

tas, — 6) immonsitas, — 7) jveternitas, — 8) oranipoteutia, — 9) scientia Dei ; 
ejus objectura, — 10) medium, —11) Voluntas diviiia; ejus necessitas ac libertas 
— 12) voluntas Dei antecedens et consequeus, — 13 providentia, — 14) prae- 
destinatio. 

V. -De Deo Trino. 
1) Quid Trinitatis mysterium, — 2) in Deo natura, processiones, personae, 
relationes, notiones, — 3) Verbi proeessio, ac divinitas. — 4) processio Verbi 
generatio est, — 5) Spiritus Sancti processio ac divinitas, — 6) processio Spi- 
ritus Sancti a Patre et Filio, —7) quando, et ubi delinitum, —8) de additione 
vocabuli Filioque in syrabolo iidei, — 9) Spiritus Sanctus procedit in aequalita- 
temdivinae naturae, non tamen ut Filius,— 10) Trinitatis mysterium naturali 
rationi impervium, — U) De haeresibus contra Trinitatem. 

VI. —De Deo creante et elevante. 
1) Quid creatio — 2) creationis factum ostenditur, — 3) libertas creatio- 
uis hujus propositionis certitudo, — 4) dies creationis, — 5) hominis creatio, 
6) angelorum creatio, — 7) varii humanae naturae status, naturae purae, inte 
grae, lapsae, reparatae, — 8) Dona supernaturalia ac praeternaturalia, — 9)- 
peccatum primi hominis,— 10) originalis culpae propagatio,— 11) immaculata 
Beatae Mariae Virginis conceptio. 

VII. — De Verho Incarnaio, 
1) Quid incarnatio, —2) cujns generis unio, —3) finis ejus, — 4) Christi 
voluntas, —5) operatio, — 6) meritum, — 7) cultus latriae hnmauitati Christi 
exhibendus, — 8) Divina Beatae Mariae Viginis maternitas, — 9) quibus modis 
fuerit negatum mysterium incarnatiom's. 

VIII. — De gratia Christi, 
1) Quid gratia, — 2) gratiae divisiones, — 3) necessitas, — 4) effieacia, — 
5) meritum, — 6) meriti objectum, — 7) quae cum gratia connectantur. 

IX. — De Saeramentia in genere. 
1) Quid sacramentum, — 2) veteris ac novae legis sacramenta, atqiie in- 
ter ea discrimen, — 3) sacramentorum novae legis numerus et divisieues, — 
4) materia et forma, — 5) minister, ejusqne fides, probitas, intentio, — 6) ne- 
cessitas 7) effieacia, — 8) efficaciae modus, — 9) character, — 10) duplicem 

gratiam producunt sacramenta novae legis, — 11) tria in eis sunt. 

IX - BIS. (1) — De haptiamo, de confirmatione, de extrenia unctione. 
1) Quid baptisraus, — 2) ejus institutio, materia et forma,— 3) minister 
ac subjectum,— 4) species,- 5) effectus,— 6) necessitas, ac reviviscentia,— 7) 
quid confirmatio, — 8) ejus institutio materia, et forma, — 9) minister et sub- 
jectum, — 10) ettectus, — 11) necessitas, — 12) quid extrema unotio, — 13) 
ejus institutio, materia et forma, — 14) minister et subjectum,- 15) effeotus,— 
16) necessitas, — 17) iteratio. 

X. — De Sacramento Poenitentiae. 
1) Quid sacramentum poenitentiae, — 2) ejus institutio,— 3) materia, — 
4) forma, — 5) minister, et subjectum, — 6) necessitas, —7) eff^ctus, — 8) nuin 
penitentiae sacramentum possit esse informe. 

(1) Into numoru8 geminntur. Hinc ex IX et ex IX bis tbeologica tractatione. quam 
exponat, priorem vel alteram eligoic integrum est candidate ; non auteni, in diversis 
etiani exnmininibus, ntramque, quasi duas 



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DEL ARZOBISPADO DE BL'KNOS AIKhS 95 

XI. — Be Sacramento matrimotiii. 
1) Qnid sacramentum niatrimouii, — 2) ejns in»titntio, materia et forma, 
— 3) minister et subjeetum, — 4) imitas, — 5) iudissolubilitas, — 6) iteratio, — 
7) impedimenta, eorumqne divisiones, — 8) matrimoninm ratum quando solnbi- 
le, — 9) privilcgiara paulinura, ejusque conditioucs, — 10) matrimonium clan- 
(ie«itinum, — 11) civile. 

XII. — l)e novisiiimis. 

1) Mors, et judicium particulare, — 2) visio beatitica ejusque duratio, — 
3) ejus collatio, — 4) inaeqiialitaa, — 5) Beatorum impeceabilitas, — 6) dotes, 
et aureolae, — 7) iuferni existentia, — 8) poenae, — 9) ignis, — 10) aeternitas, 
— 11) purgatorii existentia, — 12) poenae, earumque duratio, — 13) animae in 
purgatorio detentae viventium suftragiis atque iudulgentiis juvantnr, — 14> 
pueroram sine baptismo decedentium conditio. 



Seccion Oficial 



AJiZOBlSt»^I>0 L>E BTJEIVOS ^IR-ES? 

S«kre la celebracitfn del tercer centenarlo de la maerte de Santo* 
Toribio, Arzobispo de lilma. 

Lima, Setiembre 13 de 1905 

Htmo, y Rmo. Mans. Dr. D. Mariano Espinosa DignUimo Arzohispo de 
Buenos Aires, 

8e acerca ya la fecha memorable (23 de Marzo de 1906) que sefialar^ 
en la historia el tercer centenario de la gloriosa muerte de Santo Toribio Al- 
fonso de Mogrovejo, segundo Arzobispo de Lima. 

T6came ii mi, el mds indigno de sus sucesores, celebrar esta fiesta, que 
es de Lima, priucipalmente, pero que lo es tambi^n, de toda la Am<5rica Latina. 

No igaaLirji lapompa de esta Solemuidad 6, los deseos de mi coraz6n, 
andoso de hourar, sin modida, al ilustre Sauto, que ha cubierto de eterna 
gloria el Trono arzobispal de la Iglcsia de Lima. 

Proeuraremos, sin embargo, con la cooperaci<Sn de nuestro venerable 
Clero, poner una corona de siemprevivas eu sus sagradas reliquias y escribi- 
remos, con letras de oro, en Ids Anales eclesi^sticos de esta Arquidi^cesis, una 
nneva pdgina en su honor. 

Mds grandioso que este homenaje de la Iglcsia de Lima, ser^ el hininO' 
de amor y de revereucia, que se elevara de todas las Catedrales de la America 
latina, rasgara las nubes, penetrar^t en los cielos y extinguird sus ultimas 
melodias, en el trono de gloria de nuestro ilustre 8anto. 

Y es justo que asi sea, porque una gran parte del continente americano 
estuvo bajo su cayado pastoral ; porque sus concilios fucron, y son hasta hoy, 
la norma sagrada de la discipliiia de las Iglesias de Am<5riea ; porque siendo 
muchos los obispos americanos ilustres por la cieucia y la snntidad, s^lo ^1 
ha alcauzado el honor de los altares ; y finalnientc, porque tiene la gloria, d 
la par que San Carlos Borromeo, de haber publicado y cumplido la sabia le- 
gi«laci6n del Concilio de Treuto. 

Por todas ostas razones extendio Leon XIII de santa memoria, la litur- 
pa propia de 1:^ .V'<tividad de nuestro Santo li todas las iglesias de la Am<^rica 
latina. 



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96 KEVISTA JfiCLESlASTICA 

V. S. 1, y Revereudisima se asociar^, sin duda^ it la Iglesia de Lima 
para enaltecer con cultos especiales^ en la didcesis, quo dignamente gobienia, 
■este centenario, que nos recuerda el triinsito glorioso al cielo de nuestro amado 
y santo arzobispo. 

En tal supuesto, ruego 6> V. S. I. y Revereudisima que se digue disponer 
el envfo 6> nuestra Secretaria, de una relacidn, lo mas completa posible, de las* 
fiestas que se celebreu en su di6cesi8. 

Con sentimiento do la mds respetuosa consideraci6n, me suscribo de V. 
S. I. J Revereudisima afeetisimo y humilde servidor. 

*J» MANUEL 
Arzobispo de Lima 

Buenos Aires Octubre 16 de 1906 
T^ngase presente y <C su tiempo remitase lo que se pide. 

^ EL ARZOBISPO 

Buenos Aires Enero 8 de 1906. 
A I Venerable Dean y Cabildo Metropolitano. 

Recurriendo en este alio el teroer cent<?nario de la muerte del glorioso 
Santo Toribio, Arzobispo de Lima, que fu^ tambi^u nuestro Metropolitano, 
solicitamos de la Santa Sede, durante nuestra visita ad limimaj en uni6n de 
nuestros sufrag^neos y de varies arzobispos y obispos de varias naciones ame- 
ricanaS; que nos encontr^bamos en Roma, que se celebrara con este motivo 
una funoidn extraordinaria en todas las catedrales de la America Latina. 

El Santo Padre aecediendo ^ nuestros deseos coucedi6 que se hiciera un 
solemne Triduo, en preparaci6n ^ la fiesta de colobrarse en el dia del Santo, 
6 el Domingo siguiente, y en 6\ una priraera comuni6n de nilios en las ca- 
tedrales. 

Para interesar d los fieles en J a asistencia 4> esta soleninidad concedi6 el 
Sumo Pontifice indulgencia plenaria en la forma acostumbrada por la Iglesia ^ 
los que confesados y comulgados visitaren la Iglesia Catedral en el diade la 
fiesta, 6 en el triduo, y la de siete afios d los que propararen los niflos para 
esta comuni6n. 

Como habr^ que ver con tiempo el predicador del dia do la fiesta y los 
del triduo, y bacer proparar las primeras comuniones, me dirijo desde abora 
^ V. S. iC los fines consiguientes. 

Al mismo tiempo creo que seria m^s conveniente hacer la dieba funci6n 
el Domingo siguiente 6 sea el 29 de Abril y el triduo en los dias 26, 27 y 28 
del mismo, si V. S. lo cree mejor asi para consegnir mayor concu.Tencia. 

Dios guarde ^ V. S. in. aBos. 

^ MARIANO ANTONIO 
Arzobispo de Jlnenos Aires 

Buenos Aires, Ener » 16 de 1906. 

A los Senores Curas y Encargados de Iglesias : 

Recurriendo en este &Tio el tercer centcnario de la m : Tte del Glorioso 
Santo Toribio, el Santo Padre aecediendo a los deseos de vai.')8 Prelados ame- 
ricanos de celebrar con este motivo una funci6n extraordin.-iria on todas las 
Catedrales de la America Latina, orden6 por Decreto do la Sag. Cong, de Ne- 
gocios Eccos. Extraordinarios del 28 de Junio de 1905, se hiciera uu solemne 



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DEL ARZOBISPADO I)E BUENOS AIRES 07 

Triduo en pre]»araoi6n & 1» fiesta del Santo de celobrarse en su dfa 6 en el 
Domingo sigoiente y en>] una primera comunidn de niftos en las Oatedrales, 

Con el fin de interesar ^ los fieles en la asistencla & esta solemuidad, 
el 8aii]o Pontlfice concodid por el citado Decreto indalgencia Plenaria en la 
forma acostumbrada por la Iglesia, ^ los que confesados y comulgados viei- 
uuren la Metropolitana en el dfa de la fiesta 6 en uno de los tres dias de pre- 
}»araei6n d la raisma y la de siete a&os y otras tantas cuarentenas & todas- 
aqoellAs personas que preparen los nifios para esa primera comunidn. 

Con este motivo el Rmo. Seflor Arzobispo me encarga dirigirme ^ Vd^ 
i fin de oomunicarle que dicha fiesta tendrd. lugar el 29 de Abril y el Triduo 
que la preceder^ en los dlas 26, 27 y 28 del mismo mes. 

En vista de los deseos del Santo Padre y de las singulares gracias cod- 
cedidas, S. E. R. espera querr^ Vd. poner todo empefio en preparar el mayor 
nnmero de niRos para esta primera comunidn. 

La hora en que deberiC celebrarse esta primera comuniiSn se avisarji 
oportunamente. 

Dios guarde ^ Vds. 

loNACio Paso Viola 
Pro Seeretario. 



D«iiacltfii fie cien mil pesos destliiadoH A la fnndaeltfn de una 
Vniversidad Caldlica. 

Buenos Aires, de Dieiembre de 1905. 
Exmo, iSeitor Jtzobispo de Buenos .lires: 

Isabel Elortondo de Ocampo, eon domicilio en esta ciudad en la calle 
Libertad Nro. 1270, ante S. S. I, y R. se presenta y dice : 

(^ue vengo ^ hacer donacidu de la suma de cien mil pesos (100.000 $^ 
moneda nacional de curso legal, destinados exclusivamente ^ la fundaci6n de 
Qua l^niversidad Cat61ica en esta ciudad de Buenos Aires, dejando librado a 
celo, inteligencia 6 inspiraei^n de 8. 8. I. el modo y moraento de Uevar ^ 
eabo esta idea, que de tierapo atrds, ooupa sitio preferente en mi espiritu : 

Que sin perjuicio de lo anterior, deseo que mi hijo Eduardo Martinez 
de Hoz Elortondo, sea roconocido por 8. 8. I., como mi especial encargado 
en el cumplimiento de esta donacidn, pues quiero que ^l tambi^n tome inter^s^ 
en esta obra : 

Que establezco como condici6n de esta douacitSn que si d los dioz afios 
de haber sido aceptada por 8. 8. I. no se hubiese podido invertir en la rea- 
Iizaci6n de mi. pensamiento, la suma ([ue dono, el capital de cien mil pesos 
moneda legal y sus intereses, si nada ha podido hacerse me serd devuelto y en 
easo de haber fallecido, se dard cueuta y razon de todo d mi hijo Eduardo 
Martinez de Hoz: 

Que esta suma de cien mil pesos moneda legal la ontrego en documento- 
de crMito de ouya solvencia ulterior me responsabilizo que devengan uii interns 
de 5 OIq. anual: 

Que si 8. 8. I. acepta lo anterior, le rnego quiera ordeuar lo pertinente,. 
para que en el acto de la entrega de la suma de cien mil pesos moneda legal, 
rae otorgue recibo en forma, haciendo constar en ^^l, todo lo relaoionado en 
este escrito. 

Beso el anillo episcopal de 8. 8. I. y R. 

Isabel E, de Orampo, 



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98 UKVISTA ECI.ESIASTICA 

Buenos Aires, Dieienibre 5 de 1905. 

Cont^ste^e daiido las gracias a la gonerosa y buena SeDora por tan iiii- 
portaute donativo, aceptando las eondiciones Impnestas y arcLivese. 

t EL ARZOBISPO. 



Buenos Aires, Dieiembre 5 de 1905. 
Seiioi'a Dona Isabel E. de Ocampo : 

Hace tiempo que acaricidbamos la obra importante de la fundacidu de 
una universidad catolica eutre nosotros, tan deseada por las familias que tie- 
nen sus niHos en log colegios en que se les da una educaci<5n cristiana y que 
quisieran verlos continuar sus estudios mayores bajo ese mismo ambieute tan 
feliz y propicio para su porvenir. 

Esto luismo nos ba sido recomendado expresaniente en las ultimas reii- 
niones que hemos celebrado con nuestros venerables hermanos en el Episco- 
pado, mas la falta de recursos para esta obra magna, nos impedia siquiera. 
enipezarla. 

La alma noble y generosa de Vd. con criterio tan elevado como propio 
de su sexo ha comprendido esta gran necesidad y eon su espl^ndido donativo 
nos facilita que podamos empezaria con el favor de Dios esperando que tan 
saludable ejemplo maeva ^ otras personam piadosas y pudientes ^ ayudarnos 
en esta santa empresa. 

Aceptamos pues agradecidos los cien mil pesos raoneda nacional de curso 
legal, que Vd. nos ofrece con la condieiiSu de que si d los diez aflos no ae 
bubiese invertido esto on la realizaci6n de su pensamientos esta snma que dona, 
esto es si nada hubiera podido hacerse, le sea devuelta con sus intereses, y en 
caso de que hubiera falleoido, lo que Dios no pemiita, se d^ cuenta y raz<$n 
de todo <l su hijo Eduardo Martinez de Hoz. 

Quiera nuestro buen Dios conservar su preciosa vida y tambi^n la dc» 
su hijo para que arabos puedau ver que no ha sido iniitil el sacrificio de una 
parte tan importante de su fortuna en provecho de la juventud estudiosa y en 
obsequio iC la Santa Iglesia Catdlica nuestra Madre. El Seftor que nos asegura 
que los que fonnau ^ muchos para la justicia resplandeeer^n en el cielo como 
las estrellas del firraamento por toda la etemidad, hagaV (i d. y ^ su querido 
hijo participantes de esta bienaventuranza, como de todo coraz6n se lo angara 
al bendecirlos afootuosanieute. 

Dios guarde j1 V. muchos alios. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzobispo de Buenos Aires, 



En esta Curia Eclesiiistica, se reciben de la SeBora Isabel E. de Ocampo, 
dos documentos del valor de cincuenta mil pesos m^n. de curso legal cada uno, 
suscritos por el seDor Cordi viola como ge rente, y el Dr. Rosa (hijo) como acep- 
tante, con su vencimiento renovable por 100 dlas miis, y que ban pagado ya 
dos mil quinientos pesos moneda legal de intereses al 5 Olo, que tambi^n se 
reciben. — Estos valores por cien mil pesos moneda legal como capital y sus 
intereses do seis meses, y los otros intereses que devenguen, forman la dona- 
cidn que hace la sefiora Isabel Elortoudo de Ocampo, para la fundaci6n de 
una Universidad Catolica, de acuerdo con su nota al Exmo. SeBor Arzobispo 
de Buenos Aires, y su aceptaci^n, de fecha 5 de Dieiembre de 1905. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzobispo de Buenos Aires, 



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DEL AKZOBISPADO DE BUENOS AlHE.S 9^ 

DoiiAcl<lii <le eincaenta mil pesos A favor del Seminario. 

Buenos Aires, <le Novierabre de 1905. 
Exmo. Seuor ArzobUpo de Buenos Aires: 

Isabel Elortoudo de Ocainpo, con domicilio en esta ciudad en la calle 
Libertad Nro. 1270, ante S. S. I. y R. se ))re8ent:v y dice : 

Que viene & ofrecer una donacirtn de cincuenta mil pesos (50.000 $) nio- 
neda nacional de curso legal, que deber^n ser destinados exclusivamente al Se- 
minario Couciliar de Villa Devoto, dejando el detalle de aplicaci6n de esta 
suma librada al celo 6 inteligencia do S. S. I. 

Que esta donacion la dedica ^ la meraoria de sus padres y esposos, ^ 
saber Federieo Elortoudo 6 Isabel Armstrong de Elortondo y Eduardo Martinez 
de Hoz y Jus^ Ocampo, fallecidos reHpectivaraente el 23 de Mayo 1885, — el 
lo. de Julio de 1899, — el 19 de Junio de 1890 y el 3 de Setierabre de 1903. 

Que en m^rito de lo anterior, establece como condici6n de esta donacidn, 
que annalmente, en cada una de las cuatro fechas escritas, se reze una misa 
por el ctemo descanso de las almas de esos cuatro queridos muertos, en la 
Igleflia del Seminario. 

Que si S. S. I. y R. aceptase todo lo anterior, est^ dispuesta d liacer 
la entrega de la suma euunciada y asf pide ^ 8. S. I. quiera ordenar lo per- 
Unente, para que sea reeibida y se le ortegue recibo en forma, haeiendo constar 
«n ^, todo lo relaoionado en este escrito. 

Beso el anillo episcopal de 8. S. I. y R. 

Isabel E. de Ocampo. 

Buenos Aires, Diciembre 2 de 1905. 

Cont^t^se dando las gracias ^ la generosa y buena HeSora por tan ini- 
portante donative y aceptando las condiciones iinpuestas, h^gase saber al R. P. 
Rector del Seminario ^ quien se remitini copia de esta nota para el cumpli- 
miento de la Toluntad de la donante y archivese. 

t EL AKZOBISPO. 



Buenos Aires, Diciembre 2 de 1905. 
iSenora Dona Isabel E. de Ocampo : 

He tenido el honor de recibir la nota de V. del raes de Noviembre p. p. 
«D la que nos ofrece una donacidn de cincuenta mil poHos moneda nacional de 
cureo legal que deberdn ser destinados exclusivamente al Seminario Conoiliar 
de Villa Devoto, donaci6n que dedica 6, la meraoria de sus padres y esposos, 
i saber Federico Elortondo 6 Isabel Armstrong de Elortondo y Eduardo Mar- 
tinez de Hoz y Jos^ Ocampo, falleoidos respectivamcnte el 23 de Mayo de 1885 
- el lo. de Julio de 1899 — el 19 de Junio de 1890 y el 3 de Setiembre de 
1903, estableciendo como condicidn de la donacidn, que anualmente, en oada 
luift de las fechas escritas, se rece una misa por el eterno descanso de las almas 
de esos cuatro queridos muertos en la Iglesia del Seminario. 

Acepto agradecido tan generosa donaci6n con las condiciones impuestas 
y no sOlo por los tinados, sino tambi<^n por V. nos haremos nn deber en rogar 
^ Dio8 para que prolongne los dfas de una existencia tan ben^fica y la colmo 
de gracias y bendioiones lo mismo que & su apreciable hijo. 

Con esta fecha remitimos copia de la nota de V. al R. P. Rector del 
^inario, para su debido cumplimiento. 



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100 RE VISTA ECLESIA STIC A 

Su ejemplo admirable serd sin duda iiiny provecho80 en favor de la pri- 
mera de nuestras obras diocesanas, cuya oxistencia es tan necesaria como la 
misi6n divina que debeu desempenar los que alH se forman paia sucedemoa 
en el nobilisimo ministerio de la 8alvaci6n de las almas y cuya fonuacidn »e 
deberd en gran parte d su espl^ndido dunativo. 

Que Dios Nuestro Sefior le d6 aqui el ciento por uno y desput-s la vida 
etema, como de todo coraz6u se lo pedimos al bendecirla afectuosamente. 

Dios guarde ^ V. muuhos afios. 

t MARIANO AXTONIO 
At'zobispo (2e Buenos Aires. 



He recibido de la Sefiora Dofia Isabel £. de Ocanipo la cantidad do cin- 
cuenta mil pesos (50.000 $) moneda nacional de curso legal destinada exclasi- 
vamente al Seminario Conciliar do Villa Devoto, donacion que la Sefkora 
donante dedica ^ la momoria do su padres y esposos, ^ saber Federico Elor- 
tondo 6 Isabel Armstrong de Elortondo y Eduardo Martinez de Hoz y Jos^ 
Ocampo, fallecidos respectivamento el 23 de Mayo de 1885, el lo. de Julio de 
1899, el 19 de Junio de 1890 y el 3 de Setiembre de 1903, con la condicidn 
de que anualmente, en cada una de las cnatro fechas escritas, se rece una 
misa por el etemo descanso de las almas de esos ouatro finados en la Iglesla 
del 8eminario. 

En testimonio de lo cual firmo el presente recibo en Buenos Aires, Ca- 
pital Federal de la Reptiblica Argentina, d dos dlas del mes de Diciembre del 
alio del Seflor de mil novecientos einco. 

t MARANIO ANTONIO 
Arzobispo cU Bnenot Aires, 



Buenos Aires, Diciembre 12 de 1905. 
12. P. Rectw del Seminario Jo84 Gini : 

Tengo el honor de reraitir a V'. R. oopia del expediente levantado con 
motivo de la donaci6n hecha por la ^efiora Do&a Isabel Elortondo de Ocampo 
de 50.000 nacionales en favor de la obra del Seminario, encargaudo el fiel cum- 
plimiento de las condioiones pnestas por la ilustre donante. 

Dios guade & V. R. 

t MARIANO ANTONIO 
Arsohispo de Buenos Aires. 



Exmo. y Rmo. Sr. Br. I), Mariano Antonio Espinom, Arzobispo de Buenos Aires : 

Tengo la satisfacci6n de manifestar <1 V. E. que he recibido la copia del 
expediente levantado con motivo de la donacidn hecha por la SeAora Dofia 
Isabel Elortondo de Ocampo de cincuenta mil nacionales en favor de la obra 
del Seminario, encargaudo el fiel cumplimiento de las condiciones puestas por 
la ilustre donante. 

Mucha es la gratitud que se merece la Sefiora DoRa Isabel Elortondo de 
Ocampo y procurar^ que las condiciones puestas se cumplan con exactitud, 
recomendando ademlts 6, todos los Padres, que tengan presente en sus Santos 
Saorificios y oracioues ^ tan esclarecida bienhechora. 



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DEL ARZOBISPADO DE BL'ENOS A IKES 101 

Dio8 gnarde por machos af\os ^ V. E., cuyo anillo pastoral besa rere- 
rente su infimo hijo en Cristo, 

Joii Qini S. J. 

Buenos Aires, Dioiembre 14 de 1905 
Agr^gaese al expediente. 

♦ EL ARZOBISPO. 

]WBaei<(n de cincuenta mil pesos A ftevor del Ciroulo Central de 
Obrero*. 

Buenos Aires, Setiembre 29 de 1905. 
Exmo, Sehor Arzohispo de Be, As, D, Mariano Espinosa, 
Exmo. Sefior : 

En el deseo de cooperar segtin la me<lida de mis fuerzas al bien de la 
hanjanidad y d la gloria de Dios y siguiendo sus divinas inspiraciones he to- 
rnado la resolucidn de contribuir (en recuerdo de mis 3 hijos que he perdido) 
coa la suma de 35,000 $ mpi 6, m^s de los 15,000 $ m[n que anteriormente 
depositaba en mauos de la autorldad eclesidstica para la edificaoi6n del nuevo 
local del Clrculo Central de Obreros, no dudando que al dedicarme ^ esta obra 
social de tanta actualidad interpreto flelmente las intenciones de V. E. R. que 
me son eonoeidas. 

Ruego & Y, E. R. se sirva manifestar ^ quien corresponda esta mi de- 
terminaoidn y hacerme conocer las cautidades peri6dicas con que deba contri- 
buir hasta completar la suma fijada, pues es mi intenci6n realizar la obra por 
medio de la autoridad eclesi^stica ante quien formular^ cuando se me indiqne 
las condiciones con que pienso hacer mi donacidn. 

Elsperando que V. E. R. bendeclr^ ^ mi y mi obra me es grato ponerme 
i Bu disposicidn y ealudar ^ V. E. R. con mi m^s alta eonsideraci6n. 

Isabel E. de Oeampo. 

Buenos Aires, Setiembre 29 de 1905. 

Se comunicd al Sr, Presidente del Clrculo Central esta tiltima oferta y 
la primera donacidn y se le pidi6 informara cudiitas cuotas pareiales se irian 
neeesitando hasta completar la suma fijada. V^ase el Libro de Notas. 

El Pro Sbcrbtario. 



Buenos Aires, 4 de Diciembre de 1905. 
Exmo, Senor Arzohispo de Buenos Aires : 

Isabel Elortondo de Oeampo, con domioilio en esta ciudad en la calle 
Libertad Nro. 1270 ante S. S. I. y R. se presenta y dice : 

Que refiri^ndome ^ mi nota de 29 de Setiembre del corriente aflo, debo 
manifestar que estoy resuelta i, entregar la suma ofrecida de treinta y cineo 
mil pesos (35.000 ^) mjn. de curso legal, que con los quince mil pesos (15.000 $) 
moneda naclonal de ourso legal antes oblados, completan el total de cincuenta 
mil pesos mfn. de curso legal que done para los Cfrculos de Obreros (Clrculo 
Central). 

Que establezco ahora, las condiciones ^ que me referf entonces, y que 
consisten en que esta suma se dedique & la instalaci6n de un consultorio m<^- 



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I «>2 KKVISTA KCLESIASTICA 

(lico, un colegio y el patron ato de aprendices, todos elementos concurrentes de 
los Circulos, dejaudo el desarrollo de toda esta obra, completamento librado 
al eelo episcopal de 8. 8. I. y a la diligencia de laa personas que corren di- 
rectaraente con los Circulos de Obreros (Circulo Central). 

Que si 8. 8. I. do hace observacidn A> lo anterior, le ruego ordene lo 
pertinente, para que se mo otorgue recibo en forma de la 8uma de treinta y 
cinco mil pesos rain, de curso legal. 

Beso el anillo episcopal de 8. 8. I. y R. 

Isabel E, rfe Oeampo. 



Buenos Aires, Diciembre 5 de 1905. 

Pase ^ iuforme de la Comisi6u Directiva del Cfrculo Central de Obreros, 
para que ^ continuaci6n exprese. si gusta, su conformidad con las condiciones 
puestas para hacer esta donaci^n. 

t EL ARZOBISPO. 



Diciembre 5 de 1905. 

Ilmo, y Retei'cndisimo Sehoi' Arzobispo : 

La Junta Directiva del Cfrculo Central de Obreros, en sesi^n de hoy, 
ha resuelto aceptar las condiciones y cargos impuestos por la SeUora Dona 
Isabel Elortondo de Oeampo d su generosa donaci6u de cincuenta mil pesos 
moneda nacional de curso legal que hizo para la con8trucci6n delaCasa del Cir- 
culo y en oonseoueneia se compromete la Junta Directiva 6, nombre del Cfr- 
culo Central ^ instalar en dicha casa un consultorio medico para los socIoh, 
un colegio para los liijos de los asociados, y ^ conservar el patroiiato de apren- 
dices que ya existe. 

Tienen el honor de saludar muy respetuosamente iC 8. 8. lima, y Rdiua. 

A. S. PiZARRO. 

O, Ruiz. 
Secrotario. 



Buenos Aires, Dicembre 5 de 1905. 

Vistos, aceptamoH la donaci6n, hfigase saber d la 8efiora donante, d^n 
dose las gracias, remitase copia de este expediente al 8r. Presidente de la Cd- 
misidn Directiva del Circulo Central de Obreros y archfvese. 

t El ARZOBISPO. 



Buenos Aires, Diciembre 5 de 1905. 
Senora JJona Isabel Eloi'tondo de Oeampo: 

En estos tiempos en que no pocos obreros mal aconsejados conspirau 
contra los ricos, es noble, es hermoso ver una ilustre matrona que pe desprende 
de una parte no insignificant^ de sus riquezas para darlas ^ los Circulos de 
Obreros. 

Aeeptamos pues, debidamente facultados por la Junta Directiva del Cfr- 
culo Central de Obreros, los cincuenta mil pesos moneda nacional de curso 



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DEL ARZOB18PADO I>E BUENOS AIRES 103 

li-^al con las ooudiciones ImpuestftH por V. de que se ponga un oonsultorio 
medico, el patTonato de aprendices obreros y Colegio. 
Dice gaarde d V. mnehos afios. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzohispo de BuenoH Aires 



Ell esta Curia Eclesidstica se recibcn de la SeRora I»abel E. de Ocampo, 
U snma de treinta y cinco mil pesos mjii. de curso legal, para el Circulo Cen- 
tral de Obreros, que con loa quince mil pesos moneda legal antes entregado8, 
hacen la sama de cincuenta mil pesos (50.000) moneda legal que dona para 
los objetos determinados en la nota al Exmo. Seiior Arzobispo de Buenoa Aires, 
T su aceptacion de fecha 5 de Dioiembre de 1905. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzobispo de Buenos Aires. 



En 12 de Diciembre »e remiti<S eopia Icgalizadn de cete exjKjdiente al 8r. Prc- 
wdente del ('frcnlo Central de Obreros. 

El Pro Skcrbtario. 

Sobre f^nerales por el Tte. General BartolouK^ Mitre 

Buenos Aires Enero 22 de 1906. 
SeRor Arzobispo. 

Tengo el honor de dirigirme ^ V. E Revcrendisima 4, fin de poner en su 
conocimiento copia legalizada del decreto dictado en la fecha por el Sefior Pre- 
sidente de la Beptiblica, dlsponiendo que el dia Viernes 26 & las 10 a. m. ae 
felebre un funeral solemne en la Iglesia Metropolitana por el alma del Teniente 
General Bartolom^ Mitre. 

Despu^s de la oonferencia que tuve con S. E. Revcrendisima en que 
cambiamos ideas sobre esta cereraonia religiosa estimo inoficioso entrar en otro 
orden de consideraciones al respecto. 

Con tal raotivo, reuuevo ^ S. E. Revcrendisima las seguridades de mi 
con8ideraci6u m^s distinguida. 

C. Rodriguez Larreta. 
A S. E. Hevraa. el Sefior Arzobispo de Buenos Aires, Doctor Mariano Antonio Espinoza. 

Buenos Aires, Enero 22 de 1906. 
El Presidente de la Repiiblica en Consejo General de Ministros. 

ACUERDA Y DeCRKTA 

Art. 1 '^ . — El dla 26 del corriente d las 10 a. ni. se celebrarii en la Igle- 
'ia Metropolitana un funeral solemne por el alma del Teniente Gent^ral Bar- 
tolom^ Mitre y en el mismo dia y hora se rezardn misas de Requiem en todas 
las iglesias parroquialefi de esta Capital. 

Art. 2 ^ . — Por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto se tomarfin 
las providencias oportulias para la celebraci6n de esa ceremonia religiosa. 

Art. 3 ® . — Invftese d concurrir d ese acto ^ los poderes legislativos y ju- 
dicial, cnerpo <liplom<itico extranjero, Clero y dem^ autoridades naoionales 
civiles y mill tares. 



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104 KKVISTA ECLESIASTICA 

Art. 4 ® . — Los Ministerios de Guerra y Marina impartir^n las drdenes de^ 
caso para que se tributen los honores correspondientes, de acuerdo cou el de- 
creto de fecha 19 del preseute mes. 

Art. 5 ^ . - Decl^raso feriado el dfa Vienies 26 del corrient^. 

Art. 6 ® . - Comunlquese, publlquese en el Boletin Oficial y d^se al Re- 
gistro Nacional. 

(Fdo.) QUINTANA — C. Rodriguez Larreta (hijo> 

— Rafael Castillo — J. A. Terry — J. V. 
Gonzalez — Enrique Godoy — J. A. Martix^ 

— D. M. Torino — A. F. Orma. 

¥,fi copia 

JcAN S. Gomez 

O/icial Mayor 



Buenos Aires, Enero 24 de 1906. 

Acusese recibo y arcliivese. 

EL ARZOBISPO 



Bueuoq Aires Enero 24 de 1906. 

Seftor Miaistro de Relacioues exteriores y Culto Dr. Carlos Rodriguez Larreta - 
Tengo el honor de acusar recibo de la nota de V. E. de fecha 22 deT 

corrte. y eopia legalizada del aonerdo y decreto disponieudo la celebraci6n dc 

fanerales el dfa 26 del corrte. d las 10 a. m. en la Iglesia Metropolitana y en to- 

das las iglesias parroquiales de esta capital, por el alma del TenientQ Oral.- 

Bartolom^ Mitre. 

En contestaci6n me es grato llevar al conocimiento de V. E. que han- 

side tomadas las medidas uocesarias de acuerdo con el decrefco y conferencia 

tenida con V. E. 

Saludo ^ V. E. eon mi mayor cansideracidn. 

t MARIANO ANTONIO 
A*'Zobi»po de Buetwg Aires 

Buenos Aires Enero 22 de 1906. 
Al elero secular y regular de la arquididcesis. 

Debiendo celebrarse solemnes exequias fiinebres en la santa Iglesia Ca- 
tedral, el dia 26 del corriente, d las 10, en sufragio del alma del tenieute 
general D. Bartolom^ Mitre, ultim amenta fallecido, el Exmo. sefior arzobispo 
me ha dado el honroso encargo de invitar al clero secular y regular del arxo- 
bispado ^ tan piadoso acto religioso. 

Se ruega al clero secular quiera asistir con sus sobre pell ices. 
Saluda ^ Vds. atentamente 

Manckl Elzairdia 
* Candnigo Sveretario 

Buenos Aires Enero 23 de 1906. 

A los senores euras del arzobispado 

Por encargo del Exmo. seBor arzobispo tengo el honor de pouer en 
conocimiento de Vds. que el Exmo. gobierno nacional, de acuerdo con S. E. 
R. ha resuelto que el proximo viernes, it las 10, se celebre un funeral en todas 



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DEL AUZOBISPADO DK BUKXOS AIRES 105 



las parroquias por el alma del finado general Don Bartolora6 Mitre, pues aaii- 
qne ^ la niisma hora se celebrar^ tanibi^n en la Metropolitana, ^sta no podria 
contener ^ la multitud que de este mode podrli concurrir ^ su parroquia ji 
rogar ^ Dies por el ilustre finado 8in peligro de oxponerse i no poder entrar 
en la iglesia. 

Dios gnarde ^ Yds. 

Maxukl Elzaurdia 
Candnigo Seeretario 

Movimiento de la Curia 



Dieiemhre 16. — La Soeiedad Protectora del Colegio Siro Argentine preseuta a 
la aprobacidn del Prclado el libro de Caja cun sas correspendientes comprobautes. 
Son aprobadas dichag euentas. 

— La A»ociaci6u Cat<)lica eu norabre de la Comisidn Organizadora invita h1 
Exmo. 8r. Ai'zobispo a asistir al aoto de hcraen^je eu honor del llmo. Sr. Obispo de 
La Plata, Dr. D. Juan N. Terrero, el 23 del corriente. 

26. — Se conoedi6 permiso it, la Si*a. Maria L. de Bellooq para hacer uso del 
Oratorio Privado concedido por la Santa Sede. 

JSnero 5. — Se concedid permiso & los PP. Maronitas para erigir el Via Crucis 
en la Capilla de la Congregacidn. 

— Id. id. k las Religiosas Siervas de Marfa para id. id. 

— Se hicierou los siguientes noinbramientos : Pbro. Fernando Pearson, Cape- 
Mn del Asilo Corroccional do Mujeres /"San Juan 369); Pbro. Biariano Calderdn, Te- 
niente Ciira de Velez Sarsfield ; Pbro. Ernesto Meyer, 3er. Capell&n de la Iglesia de 
Ntra. Sra. del Carmen ; Pbro. Fruotnoso F iriila, Teniente Cura de Flores : Pbro. Jos^ 
Hobaina, id. id. de San Telmo ; Pbro. Kamdn Torres, id. id. de Bejgrano ; R. P. J. 
B. Castainghs, Confesor Ordinario de las Monjas Capuchinas ; R. P. Le6n Buzj, id. 
id. de las Hermanas del S. C. de Jesus (Callao 1270). 

— Han side prorogadas las licencias de : Rafael Cuartero, Tito di TuUio, Jacinto 
Movilio, Simedn Alvarez Manriqae, Jos^ Grande, Ellas Alvarez Alonso, Enrique de 
Razis, Lnis Morrone, Aquiles Blois, Mariano Calderdn, Josd Simdn y V&zquez, Jos^ 
Yentimiglia, Cayetano Gutierrez, Claudio CaiTO Garcia, Andrds Senin, Andrds Pont. 
Joft^ L. Calio, Josd Bruno, Domingo Creti, Cayetano Alberli, Francisco C6cola, Pablo 
Albertone, Salvador Ferro, Fernando Vecino, Fernando Tomassi, Cdsar Cesanni, To- 
ribio Zorragoitia, Domingo Gazzineo, Pedro Trotta, Francisco Vordaguer, Adolfo M. 
Lezcano, Juan Anzola, Miguel Nadal, Santiago Rosa, Juan B. Pons, Antonio D^Urso, 
Sabado Grimaldi. 

— Han side babilitados para ejercer las funciones del Sagrado Ministerio .* Jos^ 
Anonciata, Ernesto Meyer, Javier Medrano. Alberto Marterroni. Antonio Scari>iello, 
Jo9^ Robania, Fructuoso Farifia, Antonio Gutierrez, Andrds R. de Loizaga, Ellas Ri- 
vate, Jos^ Pdrez, Rdmulo del Campo, Indalecio Cueua. Carlos R. Santana, Rafael 
Corral. 

— Se lea coucedid licencias provisorias <i : Pedro Lamarque, Claudio Poyet, 
Maximo Berga, Jorge Zucearelli. 

— Se les concedid testimoniales para auseutarse de la Arquididcesis d / Paulino 
Pardini, Gaspar P^rez, Cesareo Arias. 

— Se les concedid certificado para solicitar licencia de sus Prelados para cou- 
tiuuar en ^sta a ; Domingo Somoza, Francisco Cdcola, Nicolas de Sanctis. 

— Se le concedid licencia al Sr. Pbro. Antonio Ojea para continuar residiendo 
en la Didcesis de La Plata. 



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lOH IlKVISTA KCJ.KSIASTICA 



0RISI»^4.1>0 1>E TTJOXJ]^I^4.]V 



Dlversas facultades extraordlnarlaii del Ilmo Sr. Obispo DIo- 
eesano. 

Para deaignar un altar privUegiado en cada iglesia parroquial. 



PIUS P. X. 

Venerabilis Frater, 8alutem ct Aplicaiu. Buem. Salvatoris ct D. X. J- 
Christi vices, licet immeriti, gereutes in terris, ejusque exetnpla sectaQtes, 
animabus Xtifidelium iu Purgatorio existentibus, quae Deo in charitate conjuii- 
ctae ab liac luce migraveriut, opportuna de thesauro Ecclesiae auxilia sub- 
iiiinistrare studemus, iit illis, quantum divinae Bonitati placuerit, adjutae, ad 
eaelestem patriam facilius perveniro valeant. Quapropter Nos Parochiales et 
Collegiatas Ecclesias tuae civitatis et diocesis Tucuraanensia, quae etiam ob 
earum turn dignitatem tum antiquitatcm semper in houore habittve sunt ac 
speciali praerogativa poUent, caelestium munerum elargitione decorare volentos, 
Mupplicationibus quoque tuo nomine Nobis super hoc humiliter porrectis iii- 
olinati, revocatis in eis priviligiatis intuitu Collegiatae vel Paroeciae a te veab 
Ordinariis Praedecessoribus tais forte concesais, tibi ut semel per te ipsum iu 
qualibet ex Parochialibus et CoUegiatis Ecclesiis hujusmodi. unum dumtaxat alta- 
re, ad Septennium proximum tantum, privilegio Aplico decoratum, pro animabus 
Xtifidelium a Purgatorii poenis liberandis designare valeas, ita ut quando- 
cumque Sacerdos aliquis saccularis vol regularis Missam pro anima cujuscuui- 
que Xtifidelis, quae Deo in charitate coniuncta ab hac luce raigraverit, ad 
praefatum altare sic per te respective designatnm celebrabit, anima ipsa de 
thesauro Ecclesiae per modum sulfragii Indulgentiam consequatur, et D. N. 
,J. Christi, B. V. Mariae, Sanctorumque ommium meriti« sibi suffragantibus a 
Purgatorii poenis, si Deo ita placuerit, llberetnr, facultatem Aplica. aucte. te- 
uore praesentium concedimus et impertimur. Non obstan. Nostra et Cancella- 
riae Aplicae regula de jure quaesito non toUendo, aliisque < onstitution. et 
Ordinationibus Aplicis. ceterisquo contrariis quibuseumque. Dat. Romae apud 
8. Petrum sub annulo Piscatoris die XVII Juuii MCMV. Pontif. Nostri An. 
Seciuido. 

Pro Dom. Card. MACCHI 

NiCOLAl'S Mahixi 

.Sub. 

Sobi'c las muceta^ en las misas pontijicales 

Sanctissimus Dominus Noster Pius Papa X, clemeuter deferens sufqilicibus 
votis Rmi. Dni. Pauli Padilla, Episcopi Tucumanen., ab infrascrijito Cardinali 
Sacrorum Rituura Congragationi Pro-Praefeoto relatis, benigne indulgere dig- 
natus est, de speciali gratia, ut quoadusque Cathedrali Tucumanen. Ecclesiae 
Capitulum non fuerit attribntum, sex Presbyteris Episcopo in pontirtcalibus Mis- 
sam solemnem celebranti Canonicorum more'adsistentibas, Rochetum cum serica 
mozetta violacei coloris deferre liceat : absque uUa Brovis Apostoli-i expedi- 
tione. Contrariis non obstantibus quibuseumque. Die 12 Julii 1905. 

A. Ctinl. TUIPKFI, Pro- Prrief. 
t 1>. Pa NIC I Aiebici». Laodiccu Secret. 



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DEL \KZOBISPAl)0 DE BUENOS AlRil» 107 

Para que Ion Sact-rdotes eon vara de ahnax puedan apUcar la Misa por Intencion 
particular en las fiestas snprimidas, destinando el estipendio para el JSeminario 
^ obras de propaganda catolica, 

Bme, Pater, 

Hocliemas Episcopus Tuoumanen. humiliter iniplorat facuHatem dispeu- 
saiidi parrochos, aliosque animarunt rectores suae Dioecesis ab obligatioue appli- 
caudi Missani pro populo in diebus festivis siippressis, ad fiiiein erogaudi ea- 
nimdem eleemosynam in favorem Seniinarii et operura propagatiouis catbolicae. 
Et Deus... 

Ex audieutia SSmi. 

die 6 Oetobrift 1905 

SBmiis. Doniiuus Noster Pius diviua providentia PP. X, referente me 
iufrascripto 8. Congrogationis Negotiis Eolesiasticis extraordinariis praepositae 
ifecretario, benigne anunit pro gratia juxta preees ad decenniuDi. Contrariie qui- 
buscunique luiDinie obfutnris. Datum Romae, e Secretaria ejusdem 8. Congre- 
gationis die, mense et anno praedictis. 

t Petrus Arch. Cae^ariensin, Seeretarius, 

Concesi&n del oflcio y Misa del B, Juan Maria Vianney 

Sanctissiraus Dominus Noster Pius Papa X, elementer deferens supplicibus 
votis Rmi. I)ni Pauli Padilla, Episcopi Tncumanen., ab infrascripto Cardinali 
Sacrorum Kitnum Congregation is Pro-Praefeeto relatis, benigne indulgere dig- 
catus est ut a Clero ipsius Dioeeescos Tucuraanen., festum Beati Confessoris Jo- 
annis Mariae Vianney sub ritu dupliri minori recoli valeat prima die in Ka- 
leiidario (ad usum ejusdem Dioeccseos) libera post quartam mensis Augusti cum 
Officio ac Missa pro Bellicen. Dioccesi a^tprobatis : servatis Rubricis. Contrariis 
non obstantibus quibuscunque. Die 10 Junii 1905. 

.A Card. TKIPEPI, I>ro-Praef\ 
t D Paxu'I Archiep. Laodieeu. Secret. 

ilo vim lento de la Curia 

IHcienbre 26 — S. S. Iltma. da el Edicto sobre el ayuuo, eii la forma de coh- 
tumbre, subdclegando para eoncedor la di^pensa — adcma'is del Sr. Vieario General — 
u loit Srei*. Viearios Foraneo8, Purroco8 y Ayiidant<'8 de <?i*toM. 

1906 
Eitero io. — Seautoriza alCura de Sau Gil para refaeeiouar la casa parroquifil. 

— Hau sido habilitados para ejercer las fuuciones del Bugrado miuisterio.- 
Fiii-o:*. Luis Menti y Augueto Mazzoli — y U. P. Moisi'-s Domiiiguez. 

— Se ban prorrogado las licencias al R. P. Rodolfo Almmada. 

— Hau sido ampliadas las de los Pbros. Jose M. Cisneros y Francisco Vece. 

CRONICA DIOOESANA 
Diciorabrc 16 de 1905 — Enero 15 de 1906 

Iai$ Misiones en 1904 y iOOij — Damos a coatiuuaci6n el resumen de las 
mi^^ioucs dadas en la l)i6cesis en los dos afios proeedentes y los resnltados obtciiidos 
!*<sun Ins diversas proviucias : 



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108 



REVISTA ECLESIASTICA 



Mifliones 



Gomiiniones 



Oonfirmaoiones MatrimonioB 



1904 
Tiicum^n . . . 
Cutanmrca . . 
Santiago. . . . 



1905 
Tucnman . 
Cntamarea 
Santiago. . 



13 


(J. 425 


3.888 


267 


20 


14.995 


6.173 


173 


12 


4.3S0 


2.460 


91 


45 


25.800 1 


12.521 


531 


17 


1 
9.567 1 


5.944 1 


454 


10 


10.911 1 


1.751 

1 


— 


8 


5.049 1 


2.632 ' 


59 


85 


25.527 


10.327 1 


513 



Refill tau en los don afios ; 

Misiones 80 

Oomunionoft 51.327 



Con firnuici ones 22.X4JS 

Matriniouios 1.044 



No lia ftido po8iblo ohteuor dato.s de los matriraouios que ei» liau celobra«lo €*d 
1905 en las Miniones de Catainarca. 

Las HuraaB anteriores son ol losiiltadii exolnsivo do Ian niisiones. No ostrin por 
tanto couiprcndido8 en ellas los que so haa oht^^nido on otros trabajos. eoiuo 8on vi- 
sitos efectuadaB por cl Prolado o el Visitador Ecleftiiistico, eonfereueias. rotiroR csjki- 
rituales. etc.; ni el movimiento ordiaario *le la«* parroquias y deman ifrlenia.**. 



DocumeDtos para la historia eclesiastica 

DEL ElO DE LA PLATA 



Carta y relaoldn del Padre Marciel de liorensana. Rector del Co- 
lesrio de la Companfa de Jesds en la Asuncidn (1). 

Capttulo 2** en que se trata del estado eclesidstico y religionen, 
y de las reduccioneH 6 doctrinm que tienen, y se responde d la pre- 
gunta de su Real Majestad. 

$ 1. — Dkl k.htado kclesiXstjco. 

La clerecfa que hay al presents en este gobiemo del Paraguay, 
son veinte y dos sacerdotes, que eBtan repartidos por este orden. Don 
Pedro Fontana de ZArate, Dean ; es letrado, pero ya esta niuy viejo y, 
d vei'es, parece que caduca : Don Felipe Franco, Arcediano ; no sabe mils 
que poeo latin : Don Pedro de Sierra y Ron, Tesorero ; sabe no nnis que 



(1) Vease Bevista Kclesidslica, VI. 45. 



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DEL ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES 109 

algdn latin, es de buen ejeniplo : Pedro Gouzitlez de Santa Cruz, Cano- 
nigo ; no sabe mas que algiin Jatin, e8 de buen ejeniplo : el Bachiller 
Mateo de Espinosa, Canonigo ; eatudio aaces y dos auos de teologia en 
Lima, es de mal ejemplo : el P. Leonardo de Molina tiene el benefieio 
simple y es sochantre, no sabe mas que poco latin, es de mal ejemplo : 
el licenciado Francisco de Saldivar es Cura de la catedral ; estudi6 en 
Lima, faeultad no se que tanto, es de mal ejemplo. Todos estos sacer- 
dotes airren a la Catedral de la Asuncion, y falta un Cura, que suelen 
ser dos, y son necesarios al presente, por falta de quien lo pueda ser ; 
p<ir ser tan pocos los sacerdotes que hay, hacen oftcio de Cura los pre- 
}ieDdad«>s. De todos los dichos solo predican algunas veces el Can6nigo 
£.spinosa y el Licenciado Saldivar. 

Antes que viniese el Senor Obispo Don Lorenzo Perez del Grado 
Servian los Capitulares por semanas, pero Su Sefioria les apreto a que 
sirviesen juntos y cantasen sus Horas 6 que dejasen las prebendas, y asi 
acudiercm a las Horas con concierto, peio en yendose al Cuzco al donde 
Su MJestad le proveyo, se volvieron a su costumbre antigua. 

El P. Alonso Cantero es Cura de la Parroquia de Nra. Sra. de la 
Encamacion, de espaiioles; no sabe nuis que poco latin, da mal ejemplo: 
^\ P. Juan Esteves Galindo es Cura de San Bias, parroquia de los indios 
en la dicha ciudad de la Asuncion ; no sabe mas que poco latfn, da mal 
ejemplo : el P. Juan de Castro ayuda a la dicha parroquia de los indios, 
porque siempre son necesarios dos Curas; apenas sabe las con jugaciones, 
da mal ejemplo : el P. Gaspar Gonzalez estti muy viejo 4> impedido : el 
P. Alonso Benitez no ha cantado Misa ; sabe muy poco latin, es de mal 
ejemplo. Toda esta clerecia dicha sirve al resto de la ciudad de la Asun- 
cion. 

El P. Hernando de la Cuevaes Cura de la reducci6n de Yagua- 
Ton : sabe poco latin, da buen ejemplo. El P. Juan Ver6n es Cura de 
las redneciones de Los Altos y Tobati : estas dos reducciones estan una 
<ie otra seis leguas ; sabe muy poco latin, anda de ordinal io muy en- 
fermo. El P. Pedro Cespedes es Cura de la reduccion Atira ; sabe algiin 

latin da buen ejemplo. El P. Melchor de Araujo 

(Falta una hoja y qnizd fatten dos, eorrispondienles n los $$ ^ y 3^ animcia- 
^ al prinripio: el 2o. de la Jfelif/ion de la Mereed y el 3o. de la Religion de San 
franeisro, y gigue) 

van muy adelante en la buena doctrina y policia cristiana ; estos ben- 
<lito8 Padres tienen buenas Iglesias, bien adornadas, y buena nnisica. En 
la de Ita esta al presente el P. Fray Juan de Cordova ; en la de Cazai)a 
el P. Fray Alonso Valazquez ; en la de Yuti el P. Fray Gregorio de 
Osuna : todos tres buenas lenguas y grander siervos de Dios, que pre- 
dican a Jesucnsto con la obra y con la palabni. En este gobierno del 
Paraguay no tienen estos Religiosos, ui mas Conventos, ni mas Doc- 
trinas. 

Despues fundaron estos Religiosos otra Reduccion, seis li ocho le- 
guas de la ciudad de S. Juan de Vera, siete corrientes el Parana arriba, 
que se llama Yaguari, o segiin otros Itati (en la que muri6 el P. Fray 
Luift Gainez, que he dicho arriba). Esta Doctrina casi nunca tenia a de- 
RcTista Eelesidsiiea. Afio VII, Nro. 62 



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110 RKVISTA ECLES1A8TICA 

rechas doctrinante, y cuando le tenia no era lengua, sino el tiempo que 
estuvo en eJla el dicho Fray Luis Ganiez (ahora fue A el la el P. Fray 
Juan de Gramarra, buen lengua). 

Otras do8 Doctrinas tienen los Padres de San Francisco en el dis- 
trito de la dicha ciudad de Vera siete corrientes : no son gente guaran 
en la una, que es de los Astos, que se llama Santa Lucia, distante treinta 
leguas de la dicha ciudad del Parana abajo ; estaba un Religioso que no 
sabla lengua y muy ordinario ; dicen esta sin doctrinante. La oti'a estii 
cerca de la dicha ciudad, una legua y media, con que la visita el Reli- 
gioso que estd en el Convento de la ciudad, pero tarapoco sabe lengua. 

En el distiito de Santa Fe y Buenos Aires tienen estos Padres 
otras Doctrinas. Una vi yo el ano de veiute y seis leguas de Santa Fe, 
Parana abajo, que se llama Calchines ; estaba en ella un Religioso que 

no sabia lengua; tenia Bu Bolanos, ya muy viejo ; no s^ que ten- 

gan otra lengua en ella Vese m^todo de estos siervos de Dios en 

la doctrina y ensenanza de estos naturales, porque ban trabajado mucbo 
en toda la Provincia, asi en lo que toca al Paraguay, como en lo que 
toca A Guayra. 

$ 4. — Dk lk Ri^lioion i>k la CoMPAxfA DK JksCs. 

Aunque ha mas de treinta y cuatro anos que esta la Compania eu 
esta Provincia del Paraguay, mucho tiempo ha sido por via de mision, siu 
tener en esta ciudad de la Asuncion casa ni Iglesia : pero siempre tuvo 
operarios, asf de indios como de espauoles, confesAndoles y predicjindoles 
a palabra de Dios, con fruto y aprovechamiento de entrambas Republi 
cas, mayorment^ desde el afio de mil y quinientos y noventa y cuatro, 
que se fund6 aqui en la A8unci6n Residencia y comenzamos casa 6 Iglesia; 
enseiiose latinidad, leyose una leccion de caso^ y tomamos la escuela <le 
los niuos por algiin tiempo. Ahora doce 6 trece anos que se hizo Pro- 
vincia de la Compania esto del Paraguay con Tucuman y Chile, para 
poderse gobernar mejor iudependientemente del Peru, siendo Provincial 
el Padre Diego de Torres : hizose esta R(^si(le^cia Colegio, y con eso se 
aument^ron los ministerios de la Compania, e hizo el dicho Padre Pro- 
vincial tres misiones de mucha gloria de Dios : la de los Guaycurus, la 
de Guayra y la del Parana, las cuales con la merced y limosnas que 
8u Majestad les hizo y hace, se han conservado y aumentado con el cui- 
da^lo que en ellas se ha puesto el Padre Provincial P' de Ouate, y de 
cada una de ellas se dini despues en particular. 

No tiene la Compania en este Gobierno del Paraguay uuis que cl 
Colegio de la Asuncion : tiene en el buena Iglesia y un cuarto de casa 
razonable conforme a la tierra ; resldimos en el catoree religiosos ; hay 
eu ^l maestro de casos de couciencia, maestro de latinidad y maestro de 
niiios de escuela : fuera de esto se atiende a doctrinar, ccmfesar y pi*e- 
dicar con frecuencia a indios y fi espanoles, y uno de los cuidados nuis 
principales es acudir a llevar el peso de las misiones que por la bondad 
de Dios van ad elan te. 

Ha padecido la Couipafiia en esta tierra grandes trabajos y extrema 
necesidad de oosas, porque aunque antes era tan anuula que nos susten- 
taban y daban con grandisium liberalidad y amor todo lo que habiamos 



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DKL AKZOBISPADO UK BUENOS AIKKS 111 

menester ; como and:ibamos llenos de escriipulos .por el servicio personal 
que tenian de Jos indioB, no alcanzjilminos medio pkra salir de ellos, sino 
era dejando la tierra por estar tan apoyado con el largo uso y amparado 
con las Cedulas que los Gobernadores daban de el en noinbrc de Su Ma- 
jestad, qiiiso el Senor abrirnos la puerUi con la visita que liizo Don Fran- 
dsco de Alfaro en nombre de Su Majestad, quitando el servieio personal, 
rufiando la tierra j poniendo las cosas en razon, a lo eual ayudo la Coui- 
pania con todas veras, asi para que las Cedulas de Su Majestad por ser 
ran juntas tuviesen ejecucion, conio para que nosotros pudiesemos ejei- 
citar nnestros niinisterios en esta tierra, poniuc de otra manera no po- 
ih'amos estar en ella con buena concieucia. De aqui se Ievant6 el in undo 
contra nosotros, convktieron el amor que nos tenian en odio, parecien- 
doles qne habfa salido de nosotros esta visita, fundiindose en lo que nos 
veian reparar antes que viniese, y pareciendoles <pie si nosotros les ayu- 
(Uranios, a lo menos no les desayudaramos, pudierau quedarse con su 
eostumbre y iwsesiou aiitigua de los indios, como si Su Majestad no tu- 
viera tan cristianos y doctos Consejos, y estando tan inforraados, hubie- 
nm de pasar con tan gran desorden, de manera que los que antes sentian 
que sn reniedio estaba en tenemos en su ciudad, ya decfan que era su 
penlicion ; deseaban que nos fuesemos ; no nos querian dar de comer, 
adn por nuestro dinero ; no nos queiian oir en el piilpito, ni adn en par- 
ticular ; earg^bannos de maldiciones; tenian por enemigo de la repiiblica 
A quien entraba en nuestra casa, y asi los (jue entraban era A escondidas 
J a deshora : levantjironse contra nosotros pueblo, Clero y Religiones ; no 
querian que los indios entrasen en nuestra Iglesia ni que nos llama*<en 
en 8U8 enferniedades, mirandonos como piiblicos enganadores y destrui- 
dores de !a patria ; y como las cabezas, asi eclesiastica como se.glar, bien 
que no eran Obispo ni Gobernador, le fomentaban, andaba todo cual Dios 
lo reuiedie ; solo el Dean Don P^ Fontana de Zarate estuvo de parte de 
\a visita, y patlecio hartos baldones : pero ha sido el Senor servido que 
la verda<l haya prevalecido en parte, y muchos conocen que les estil bien 
la visita, y eclian la culpa al (jue gobierna por no ejecutarla, y it la Com-' 
paiiia, vieiido su paciencia y perse verancia en servirles en todos sus tra- 
bajos y necesidades, tan sin interes, la tornan a anmr y estimar como 
priuiero, uunque nunca faltan tragos que pasar ; por la bondml de Dios, 
siempre la Compania, asi en el Colegio como en lis misiones, ha tenido 
y tiene Religiosos doct4)s y de buen ejemplo. 

$ 5. — RKi)i;t;('U)N dk los Guaycitkus. 

Ell esta Reduccion se ha puesto uuis cuidado que en ninguna de 
las que tiene la Compania, y los Religiosos que en ella han estado ban 
M(lo de los mas fervorosos ^ inttdigentes en cosas agibles que hemos te- 
nido, tjinto qne ellos por su propias personas araban y cultivaban la tierra 
l>ara deniesticarlos y hacerles que les imitasen, pero no apiovechaba nada; 
coiMo esta gente es tiin barbara y la tierra malsana, no hay indios ni 
espaiioles que quieran estar de asiento con los Padres para ayudarles, 
lM)rque todos enfcrman, y los Padres, que han estado alii han quedado con 
uifermedades par.i toda la vida. No se ha podido con ellos que den sus 
hijos para qne a"-i.-:ri a la doctrina, ni que nos den siquiera un mu- 



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J 12 ICKVISTA KC'I.KSIASTICA 

•chacho que este en este Colegio de la Asuncion para que se haga ji nues- 
tras costumbres y aprenda la lengua guaraui y con esto nos abra camino 
para aprender la suya. Casi toda la limosna que nos da Su Majestad se em- 
plea en vestirlos y darles de coiner y otras d.-wlivas para ganarlos. Asis- 
ten al cultivo de estos indios al presente el Padre Antonio Moranta y el 

P. Jose Oregio, entrainbos ania, uuis sesenta di'as de este ano pa- 

sado, y llegaron apenas anda muy de ordinario acalenturado, con 

liaber mas de oclio ineses que enfenuo, y creo le durara toda la vida : 
as cuales enferniedades les sobrevinieron de los trabajos gmndes que x>a- 
«an con est4i gente. 

El fruto (jue se lia cogido de esta niision, y coge al presenk*. es 
paz entre el los y e! espanol ; li la hora de la nnierte se bautizan algiiiios 
Tiiiios, y tanibieu adultos ; e\ itanse algnnas nuiertes entre ellos, nmyor- 
niente cuando inueren los Caciques y otros indios principales, que enton- 
i'es suelen ofrecerse a la muerte algunos, para irlos a servir (como ell<»s 
dicen) a la otra vida, y los entierran con ellos. 

Ahora poco mas de seis nieses que uiuri6 el Cacique principal de 
los Guaycurus, (jue sustentaba la paz cou el espaLol y ayudaba a los 
Padres : con su muerte y las grandes enfermedades que padecian, se ban 
ido todos de su asiento 6 esteras, y juntandose con el Capit^in de los 
Ouaycurutis, fueron a la guerra ji los r^partimientos del Rfo Bermejo, cau- 
tivaron y mataron tres esteras, que son sus casas (como dije cuando trate 
de esta nacion) : abora solo a^ste aqui un buen Caci<iue con su gente, 
n donde van y vienen los Padres, basta ver en que para esUi gente, o 
que ordena el Gobernador cuando Dios le traiga, porque por ahora la ein- 
dad ha j^edido al Padre Provincial que no quite los Padres de esta gente, 
porque no tiene fuerzjis para resistirles. Algunas veces he pensado que 
las muchas naciones que estos barbaros han muerto y arrojado al infierno. 
estjin clamando y pidiendo justicia a Dios contra ellos, y de aqui quizii 
viene endureciendoseles tanto el coraz6n, enfermar lo8 0i)erarios del Evan- 
gelio, y no cuajarse ningun medio de tantos como la Compania ha puesto 
para su remedio, y i)ara que se cumpla la profecia de San Juan, Apoc. 7, 
que vio en el cielo ex omnibus geniibus^ etc. Va Dios escogiendo algiinos 
niftos por medio del santo Bautismo ; que de los ailultos no tengo inu- 
cha confianza ; aunque tambien me parece que, hasta que se les proponga 
el Santo Kvangelio en su lengua no hay que desesperar de sii conver- 
sion ; este medio se intenta ahora, porque uno de los Padres de esta Ke- 
duccion esta aplicado todo A aprenderla : el Sefioi- lo facilite i)or su 
hondad. 

$ r>. — KKDCccioNKft i>KL Paranapane y l'::£vr(). 

Esta mision mando hacer el Padre Provincir! Diego de Torres : 
fueron a ella el P. Jose Cataldino y el P. Simon M;j eta : hicieron dos 
Reducciones en el Paranapane ; distan de la ciudad dv la Asuncion nu'is 
de doscientas leguas. Es el Paranapane no caudalos.i, aunque de poco 
pescado, desagua en el Parana, cuya boca dista de la ciudad de Guayra 
mas de ochenta leguas, y nuis <le veinte leguas rfo airiba estiin funda- 
das las dichas dos Kedusciones sobre el mismo rfo. La primera es de 
Xra. Sra. de Loreto : pegado a ella por la parte de abajo entra el no 



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DHL A:tZOBISl»ADO DK BUENOS AIIIKS 11^5" 

Pirapo en ol Paranapaiie ; en Imeu no y fondable, tiene mas pescado qiu* 
fl Paranapane. Siete li ocho letruas mas arriba estil fuudada la Reduccion 
lie Snn I«i:naci(). Estas dos Redui'cioiie.s no tienen campos ; toda es mon- 
t.ma gi-ande de arboleda may ererida, y mucha de ella buena para edi- 
ficios ; por la parte de abtijo prosigiie la montnna liasta el Paranti ; por 
la parte de arriba, y una y otra banda del rio, tiene miichas leguas la 
moDtana : son aquellos montes muy fertiles ; danne con abundancia las 
comidas de los indios, aprueban bien las cauas dulees ; algiin gansulo va- 
iMUio que los Padres tienen en el monte esta muy gordo y se multiplica, 
ion que de euando en cuaudo, asi los Padres como los indios, couien al- 
guna came. 

Tendnin estas dos Reducciones dos mil familias poco mas 6 nienos, 
y en cuda una de ellas habra mils de cuatrocieutos mncliaclios de escuela; 
tiKios sou cristianos ; sino cual o cual que se van reduciendo de nuevo, y 
fsos son catecumenos ; las Iglesias son <le tres naves, de buena madera, 
l)ien heehaw y capaees, razonablemente adornadas ; sirvese el eulto divino 
con mucha reverencia en entrambas iglesias ; est/i colociulo el SSmo. Sa- 
cramento ; arde contlnuamente a su altar la lam para con el aeeite que 
Su Majestad hace limosna. Hase experimentado en estos indios un gran 
respeto a este Divino Sacraiuento, y se' disponen con n^ucho cuidado 
para rtx'ibirle y le piden con mucha instancia en sus enfermedades ; tie- 
nen buena miisica y en las fiestas prlncipales celebran a tres coros los 
oticios divinos. Cultivan esta mies seis Padres : el P. Antonio Ruiz, Padre 
Juan Vasco, P. Francisco de Ortega en Nra. Sra. de Loreto, el P. Jose 
Catiildino, P. Simon Mazeta, P. Diego de Salazar en San Iguacio : todos 
t'stos Padres son lenguas buenos v algunos euiineutes en ella, y uno de 
ellos, que es el P. Antonio Ruiz, ha compuesto un arte, que se ha Ue- 
vado a imprimir, y tiene casi acabado el vocabulario, que todo seni de 
;;randc ayuda para los que vinieren a esta conversiim. 

En toda la comarca de estas reducciones, muchas leguas si la rt^- 
Uonda. no hay mas indios que reducir, siendo verdad que solo en el no 
(le la Tibajiba, pocos anos antes que la Compania fuese a redu- ir, se 
pndieran haber hecho veinte Reducciones tan biu*na>4 como las que tene- 
mos, y ahora no hay un indio en todo aquel rio por las ocasiones que 
ya he dicho de Portugueses y Castellanos. 

Algunas jornadas de estas Reducciones hay cantidad de indios, asi 
t^iai-anis como otras naciones, los cuales movidps de la buena tama de 
los Padres y de los indios redncidos, envi'an a Uamar a los padres mos- 
trando grande deseo por sus mensajeros de oir la palabra de Dios y de 
ser cristianos ; es mucha de esta gente de guerra y no permite que el 
espanol ni cosa suya entre alia. 

Han padecido y padecen estos Padres excesivos trabajos, asi en lo 
tenq)onil, faltjimloles muchas veces lo precisamente necesario, como eu lo 
^spiritual, viendose notablemente atligidos, no solo de las contiadiccioncs 
que el demouio pone al Evantjelio por medio de indios hechiceros y de 
imlios belicosos y revoltosos que de ordinario hay, sino mucho mas por 
la poca ayuda y grandes contradicciones que de ordinario tienen de los 
<le Guayra (que como dije en su lugar es todo gente ruin) y de los Por- 
tugueses que vienen de San Pablo a hurtar los indios, aun de las mis- 



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114 KKVISTA KGLESIASTICA 

nms Reducciones, j habiendo de ser los de Guayra sus defeusorcs, ellos 
mismos los vendeu y desayudan a los Padres, y coniiiniuente los Capi- 
tanes que suponen en giierra, son los que mtis roban y liurtan y desn- 
creditan A los Padres con los indios para que no les obedezeau, y hacen 
o que quieren, eomo esMn tan lejos asi se salen con todo. 

$ 7. — Misiox DEL Parana y Keducci6n de San Tgnacio. 

Cuando In Com pan fa hizo esta )nisi6n estaba todo el Parang de 
guerra : fue el Seiior servido que con su palabra se amansase. Fund6se 
la primera Reduccidn cosa de treinta y tres leguas de la A8unci6n y diez 
del rfo Paranii poco nnis 6 menos, en un buen sitio que, en lengua de 
indios se llama Yaguaracamitil, que quiere decir cabeza del perro Colorado, 
y ahora se llama San Ignacio. Es la tierra fertil, abundosa de bastimentos; 
tienes Inienas aguadas, buenos campos y mont^is provefdos de mucha caza 
y frutas silvestres. El algodon se liiela y as! se coge poco. El gaiiaflo 
vacuno se da bien ; las ovejas ban aprobado mal : sentfmoslo mucho por 
amor de la lana para vestir a esta gente. 

Tiene esta Reducci6n doscientas y sesenta y seis farailias, que, 
todos hacen niimero de mil y sesenta almas. Cuando se comenzo esta Re- 
ducci6n (que ahora como once anos) en toda aquella tierra no habfa sino 
siete cristianos, y ahora lo son todos por la bondad de Dios : 861o hay tres 
cateciimenos con gran deseo de bautizarse. Tienen buena Iglesia, capaz, 
bien adornada y servida y toda enmaderada de cedro ; estil colocado en 
ella el Santfsimo Sacramento, que arde continuaniente la Idmpara con la 
limosna de aceite que Su Majestad les da. Acuden los indios 6 indias 
todos los Domingos y sus fiestas a Misa y sermon con gusto y puiitua 
lidad. 

Hay cRcuelas diferentes. El numero de los muchachos que entran 
continuamente maiiana y tarde son nuis de doscientos. Las muchachas 
solamente entran A las tardes, quitando miercoles y viernes que tambien 
entran A las maiianas ; son mils de ciento y treinta, y cada dia se van 
aumentando. Cultivan esta Reduccion siempre dos Padres, y al presente 
estiin en ella el P. Claudio Royer y el P. Pedro Comental, entrambos 
muy celosos de la conversion de la gentilidad, ambos lenguas y grandes 
siervos de Dios. 

Esta Reduccion no tiene de donde le venga nuls gente, porque t<Mlo 
lo que hay de t^rmino hfista las otras Reducciones estil despoblado de 
ella, y aunque era tierra muy li proposito para esta gente, como la po- 
dfan hollar caballos y el los trafan de ordinario guerra, la despoblaron y 
se metieron en tierra montuosa y pantanosa para su seguridad. En estas 
mt)ntanas coraenzaron A reducir los Religiosos de San Francisco antes que 
la Compaiiia hiciese esta Provincia y diese principio A sus Reducciones. 

$ 8. — RKDrcci^x DE Yaguapoa dk lo}4 Reyes. 

Se dio principio de doctrina d esta Reduccion desde postrero 

de Julio de mil y seiscientes y diez y seis ? Han estado y estiin doctri- 
nando los indios de ella el P. Pedro Romero y el P. Tomas de Urena. 
Estii esta Reduccion en el corazon del Parami, y asf no se miro tanto a 
la mncha gente que en ella se pudiera reducir cuanto a la comunicacion. 



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DEL ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES ll.") 

buen gobierno y segurid .d de todas lae otras Reducciones, aaf las de tie- 
rm ceiuo las que estjln sobre las riberas del Paranal. 

El sitio es airoso, de muy larga y agradable vista ; tiene machos 
y perpetnos ojos de agua.ii la aedonda. Estd cerca de islas y inontes 
una legna en ledondo, capaces para ochocientas 6 mil familias, como las 
debia de haber antiguamente, segiin se ecba de ver en las ruinas de sus 
paeblos, los caales se ban consumado con enfermedades, guerras 6 iu- 
quietnd continua del miedo del espauol j estA uu caarto de legua esta 
Reduccion del famoso Parang, no solo por su grandeza, sino tambi^n por 
m fertilidad y amenidad. 

La8 familias que hasta abora estdn reducidas en esta Reducci6n son 
ciento y veinte, y almas miis de cuatrocientas. De estas son ya cristianas 
las trescientas y las restantes son cateciimenos y se van bautizando. Los 
Indies que se podrfan reducir aquf serfan doscientas y cincuenta familias, 
digo con las que ahoi-a estan reducidas. Los Padres que estain en esta 
Reducci6n son buenos lenguas, fervorosos siervos de Dios y celosos de 
la conversi6n de la gentilidad. 

$ 9. — REDcccioy DE N. S. dk la ExcahnackSn dk Itapoa. 

Comenz68e esta Reduccion el ano de mil y seiscientos y quince : 
esU situada sobre el Parand, en la frontera del Uruay y en el paso y 
coinanicaci6n de todo lo navegable del Parand. Es tierra fertil y abun- 
dosa de comidas. El ganado aprueba bien : en ella tiene montes para ma j 
de mil familias. Tiene mucha caza en largos y espaciosos canipos que 
tiene en su contorno, y por un recodo que.hace el Parand delante de 
esta Reducci6n abundante de pescado ; a que ayudan los muchos y gran- 
des arroyos que hay, a donde salen d pescar. 

Estdn al presente reducidas doscientas y ochenta familias, que serdn 
mas de mil y cien almas, de las cuales son ya cristianas setecientas y 
cincuenta, y las demds son cateciimenos. Cultivan estos indios el Padre 
Diego de Boroa, el P. Francisco del Valle, el P. Pedro Bosquer, todos 
lenguas, grandes siervos de Dios y celosos de la conversion de la genti- 
lidad. Hay en competente distancia de esta Reduccion, asi rfo arriba como 
rio abajo, mas de doscientas familias, las cuales se van reduciendo aquf 
poco d poco, y no tienen otra dificultad de reducirse que la ordinaria de 
dejar sus tierras y comidas, y el miedo que tienen al espauol, como ellos 
ban dicho diversas veces. 

$ 10. — REDUCCldN DE N. S. DK LA CoNCKPCIOX DEL URFAY. 

Ahora poco mds de un ano que se hizo la misi6n del Uruay por 
orden del P. Provincial Pedro de Onate. Al priucipio, entendiendo los 
indios que los Padres eran espias de los espanoles, no les mostraron 
baena cara, pero despues, conociendo la verdad, los recibieron bien y les 
rogaron que no los dejasen. Son en general de buen natural : ban oido 
la predicacidn del Santo Evangelio con mucho gusto, del cual no tenfan 
noticia ninguna, por no haberle jamds oido, ni visto espanoles hasta que 
la CompanCa entr6 en esta Provincia del Uruay. 

En esta Provincia muy grande tendrd 

Toda ella estd poblada de indios Guaranfs, gente toda la 



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116 KEVISTA ECLESIASTICA 

> 

boriosa y belicosa, que tambien hay otras cuatro naciones, que ellos Ha- 
inan Tapys, que son los Yuirayiis, Guayft, Charnias y Mepenes, con lo» 
cuale? tienen muchas guerras, y los tienen sujetos, y por ser elloft mil- 
cbos mds y niucho mds belicosos. 

La cantidatl de indios que hay en esta Provincia es mucha seg^iin 
dicen todos, pero porque coradninente los indios exageran mucho las co«aft, 
segiin lo poeo que los Padres han vistx) de lo raucho que hay que ver en 
esta Provincia, les parece habra treinta mil familias, y se inclinan li <iue 
habni mds cantidad, por ser esta Provincia grande e intacta y estf r todn 
poblada : la mayor cantidad dicen esta poblada sobre el mismo rio Uruay 
y de otros cuatro 6 cinco riachones que entran en el : al uno de ellos. 
llanian Yuiquiti. 

El rfo Uruay corre de oriente A iponiente, aunque se arrima algo 
hacia el sur : es caudaloso y ameno. Desde esta Reduccion para arriba 
es muy montuoso, y para abajo de muchos y lindos campos hasta Bue- 
nos Aires, llenos de caza de venados y perdices ; y va li salir este rfo al 
Rio de La Plata cerca de Buenos Aires. Las tierras de ambas bandas del 
rio son muy buenas y vistosas y de muchas quebradas, arroyos 6 i»\iis 
muy fertiles ; djise en ellas todo lo que estos naturales siembran de raices, 
legumbres, mafz y algodon con abundancia. 

Hiise dado principio a una Reducci6n en un buen puesto : tiene 
buenos montes, airoyos y campos; es capaz de quinientas familias : e^tain 
en contorno de cuatro 6 cinco leguas m^s de seiscientas familitis : estiin 
ya este ano sitiadas y sementadas doscientas familias, que serdn mils de 
setecientas almas. El dfa dc la Concepcion Tnmaculada de la Virgen San- 
tisima, que es su advocaci6n, se dijo la primera Misa en la Iglesia que 
hicieron los Padres, nizonable y capaz, con mucha solemnidad, porque se 
juntaron con los dos Padres otros cuatro de las demds Reducciones, y se 
dio principio aquel dia A los primeros bautismos con solemnidad, con que 
quedaron los Uruays admirados y animados. Cultivan esta mies el Padre 
Roque Gonzalez de Santa Cruz y el P. Alonso de Arag6n, varones ver- 
daderamente apost^licos y buenos lenguas : esperamos en la divina bon- 
dad irA esta misi6n muy adelante. 

Estd esta Reducci6n una legua pequena del rfo Uruay y de la Re- 
ducci6n Itapod, que est4 sobre el Parana, doce leguas. 

^ 11. — MiSlON DEL ACAKAY t lOUAZlJ. 

El P. Diego de Boroa i\ dos de Setiembre de este ano de mil y 
seiscientos y veinte sali6 de la Reduccion de Nra. Sra. de la Encania- 
cion de Itapojl, dejando en ella al P. Francisco del Valle y al P. Pedro 
Bosquer ; fu^ hablando todos los indios del rio Parana arriba y predicando 
el Santo Evangelio por todo lo navegable de el. La tierra es mjfe f6rtil 
que sana, i>or habitar los indios en los montes, que llegan desde la dicha 
Reduccion de Itapoa hasta el sal to de Guayia, y habra de distancia cin- 
cuenta y seis 6 sesenta leguas. En las catorce 6 quince leguas primeras 
hay doscientas y cuarenta familias ; en lo restante hay doscientas por las 

orillas del Parana, sin diclias mu tiachones, especialmente en el 

monday y acaray, cuyo ndmero no se sabe y por haberse muerto 

muchos alii en ellos como en el ParanA con las enfermenades de estos 



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DEL ARZOBISPAIM) DK BIENOS AlKES 117 

anos, de que es clam inuestra el haberse (lisininiii<U) en <lo8 anos los Pa- 
niniis de la dicha Rediiccioii de la Eiicaruaciou rio arriba de casi mil fa- 
niilias <iiie eniii a pocas mils de ciiatroeientj.8. 

Dos leguas mas arriba de la boca del Acaray, tres cuartos de le- 
gna del Paranji, que tiene la travesia del monte, hay cainpo largo y es- 
pacioso, si la parte del poniente, de mucha caza y buena pesqueria : en . 
el uiismo Acaray d donde les senalo el Padre para que se juntaaen los 
iadios de aquel paraje, asi Paranas, como de los otros rios, ellos mismos 
fueron a ensenar siis tierras con niucho gusto, y el Caci<iue en nombre 
de la demas gente pidio al Padre les bendijese aquel canipo para su 
pueblo, y viendo el gusto con que habian oido la palabra de Dios y 
queriau hacer Reducpi6n, lev'ant<S una cruz e hizo una iglesia pequena ; 
dando principio i% la reduccion di61e8 cufias con que hiciesen sus chacras, 
y ya las quedaban liaciendo en el puesto seualado. 

Estani este pueblo de la Reducci6u de la Encarnacion de Ytapo A 
cuarenta leguas, y del Yguazii dos, y A esta causa vinieron muchos del 
Yguazd a ver al Padre y oir la palabra de Dios, y el Padre fue alia a hablar- 
les mas abajo del salto de su rio, en su imei-to ; respondieronle que fuese 
uiuy bien llegiida a su tierra la palabra de Dios, con otras cosas buenas, mas 
que se temian del espanol. Es el no Yguazu razonable; vaencanado por una 
piofnndidad niuy grande ; es muy dificultoso de navegar por los muchos 
saltos, arrecifes y corrientes grandes que tiene : hay mucha gente en el, 
segiin dicen, especialmente acabada la montana al principio del rio, el 
cnal viene c isi del oriente declinando al sur. 

El fin que tuvo la Compania de hacer esta mision y reducciones 
del Parana ya dichas, no fue tanto el ^*arana porque bien se sabia que 
estaba todo de guerra y no habia mucha gente ( auncjue no tan poca como 
experimeutamos ) por haberse consumido con el la ; cuanto el Uruguay e 
Igiiazd, provincias intactas, en las cuales no podiamos eutrar sin allanar 
el Parana. Ha sido el Seiior servido que con su palabra le ha hecho, y 
A donde no se atrevia d ir un ejercito de espanoles, va un hombre solo con 
mucha seguridad ; y el Senor por su bondad nos ha puesto en las maaos 
las dos provincias del Uruguay, d donde esta ya comenzada una Reduc- 
cion, y el Yguazu, a donde, en habiendo operarios, se podra comenzar 
otra ( como he dicho ) de manera que, si por nuestros peeados no hay 
algdn desmdn, ya esta el camino ; y convnene i\\ie estas Reducciones con- 
serve la Cumpanfa como medios para hacer la connexion de las dos Pio- 
vincias dichas, porque la experiencia ha mostrado que hecha la reduccion 
primera, que es la de San Iguacio, en la cual se rompierou grandes difi- 
ealtades, lo demiis se ha hecho con mas suavidad, porque estos indios de 
San Ignacio han sido como unos Apdstoles del Parana, trayendo y lle- 
vando a los Padres por todo el, hablando y persuadiendo d sus parientes 

coiin bien.... tierras, y oponiendose con valor muchas veces la 

vida en defensa de la le^ de Dios y de los Padres que ellos recibieron. 

$ 12. — DKL MODO que L08 PaDRBS TIEXKN Y B8 NKCE8ARIO PAHA IIACEK EST VS 
MISIONK8 Y REDUCIRE8TA GEXTE. 

Lo primero es ir muy confiados en el Senor que dice ecce ego miilo 
ro«, etc., ecce ego vobiscum sum, etc., y con este amparo meterse entre 



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1 1.8 KEVISTA KCLKSIASTICA 

esta gente, sin perdoDar a liambre, fri'o, deenudtz y peligi'os de la vida, 
entriiudose inuchas veces por i)antano8 d pie j pov esterales, llevando el 
agiia y lodo hasta la cintura y pecho8, meti^udose por grandes luontaDas 
y espesuras, A donde se esconden los indios liuyendo de log espanoles, 
y por riachos hondos y arrebatados, por donde no pueden andar caballos, 
pasando & los Padres los indios atraveeados en palos^ y otras veces por 
puentes que liacen atando unas rainas de lirboles con otras, que no pa- 
recen sino inonos por los arboles ; otras veces pasando rius en valsas de 
Totora, se suelen hundir, quedaudo los Padres asidos i\ las ramas de los 
drboles, con harto peligro de ahogarse, hasta que los favorecen los in- 
dios; y en todas partes con harto peligro de las vfboras, de que ha- 
niucha abundancia : no es nienor la persecucidn de tiibanos y mosquitos 
que se padece, recibieudo tanibi^n malas respuestas, rempujones y otros 
atre^'imientos de bilrbaros : informandose en todas estas entrmlas y sali- 
das de los buenos puestos : y habiendolo visto todo y elegi<lo el luejor 
puesto, se les dan con liberalidad cunas y otras cosas, que son menester 
para hacei sus casas y sementeras ; no se les pide nada, y p^gaseles 
cuanto dan A los Padres y luuchas veces el agiia, hasta que amansados, 
ellos niismos acuden con algunas cosillas de buena voluntad. 

La raz6n de estar esta gente tan temerosa y costar tanto el redu- 
cirse, es el persuadirse que ser cristianos no es otra cosa sino hacerse 
ellos y sus hijos y sus pobres haciendas esclavos de los espanoles : todo 
estd fundado en las violencias que han experimentado despues que vinie- 
ron espanoles Ji esta tierra, sin haber quien volviese por ellos, porque 
esta tierra casi siempre esta sin Prelado ; y cuando le hay, ni he visto 
ni oido decir que haya tratado de conversion de infieles ; y si algiin Sa 
cerdote vefan ( que lo mm comun era al que iba en el ejercito del espa- 
uol ) cualquier cosa que les decfa de Dies era enderezada A que fuesen 
buenos, y esto consistia en que diesen sus hijos 6 hijas para que sir- 
viesen a los espanoles en la Ciudad, y ellos viniesen A hacer el servicio 
personal, y en haciendo esto, ya estabau santificados, y casi sin cate- 
cismo ni enseuanza, solo con decir que querian ser cristianos, los bau- 
tizaban* 

$ 13. — AlGUXOS MEDI08 KFICACE8 PARA LA CONVERSION Y CON8ERVACION 

DE LOS INDIOS. 

Primero. Las Cedulas de Su Majestad se guarden, porque las que 
yo he visto son jnstificadisinias, como emanadas de tan grande, pio y 
cat<Slico Monarca, como es el Rey nuestro Senor y de.... y prudente 
consejo. 

2 ® . En particular para esta tierra conviene que se entablen las 
ordenanzas de D. Francisco de Alfaro, que hizo en esta Ciudad de la 
Asunci6n cuando la visito en norabre de Su M^estad, porque todo lo 
substancial de ellas es muy bueno y A piop6sito para esta tierra. La 
raz6n de no esUir entabladas es porque los que gobiernan lo seglar son 
vecinos, y miran A su interes ; los eclesiilsticos y los que los gobiernan 
son hijos de los vecinos, y los ayudan ; los Religiosos ( fuera de los de 
la Conipanfa ) dicen que quieren comer y tener paz ( y asf les ayudan 
contra las ordenanzas). A los indios les han dicho que es de esclavos el 



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DEL AKZOBI8PADO I>E BUKNOS AIKES lit) 

fllqnilar!?c', y que no toraen otro camino que el de sus autepasados, con 
otras coaas giavfsiraas en su dauo, y porque de todas partes tengan ce- 
rra<1a la puerta para su deseugano, han infamado a los de la Compaufa, 
e infaman cada dia con los iudios para que no los ereau, y aunque, eoino 
lo^ misiuos indio» dicen^ experimenten lo contrario en ellos, coino ven a* 
los demds eclesiilsticos ir por diferente camino, no se atreven A ereer que 
les est^n ,bien las ordenanzas^ por no quedar ( conio les han encajado ) 
esclavos, aunque algunos ladinos de la Ciudad se salen de casa de sus 
enconienderos y se conciertan con <iuien quieren. Llego A tanto el atre- 
vimiento de algunos que, porque los indios no se juntasen en una re- 
dnccion que conienzaba un Padre de los nuestros niuy fervoroso, dijeron 
si los indios que no le creyesen, porque no era sacerdote. sino espfa, que 
tenia mnjer e hyos en el Paraguay, de donde habfa salido para enga- 
narlos, hasta que despnes con indios que le conocfan se desengafiaron y 
estiniaron a quien antes aborrecfan. 

3 ^ . SerA de grande importancia para que tenga efecto lo que Su 
Maje^tad pretende y esta tierra saiga de tan gran miseria espiritual y 
temporal en que ahora estjl, que el gobernador trate seriaraente en su 
Cabildo la ejecuci6n de la Real voluntad y hable al pueblo eon resolueion, 
y el Obispo haga otro tanto en an Cabildo y clero, mandando li los Curas 
que con toda verdad desengaiien it los indios castigando con rigor A los 
que en esto faltaren, exhortando A las Religiones cumplan con su obli- 
gacicSn, prociirando que los transgresores sean castigados por medio de 
su* superiores, porque liablando y cooperando todos A una sin falta se 
ejt'cntant con suavidad y brevedad, y sino se harii poco y con mucho 
tmbajo, y esta tierra se ird perdiendo del todo. 

4 ^ . Es cosa iniportantisima que se guarde lo que Su Majestad 
manda que en diez anos no sirvan ni paguen tributo los que se reduje- 
ren y cx)nvirtieren, por (ue en este tiempo hacen sus chacras, sus casas, 
ftns Iglesias, conocen al Sacerdote, pierden el miedo, entran y salen en 
los pueblos de los espauoles, ven con experiencia que en niuchas cosas 
estaban enganados, gozan de sus niujeres, liijos y hacenduelas con paz 
T seguridad, piiganles lo que traen a vender, hdllanse ya unos ya otros 
en las festividades, asf eclesijisticas como seglares de los espaiioles, de 
qne se adniiran y cobran estima, ven la niultitud de gente espanola y su 
p«>tencia y cuiin mal les estd tenerla por enenxiga, y todo esto con se- 
^ridad y sin odio del espanol, antes * v-on aiuistad y aficion. En volviendo 
^ sn tierra lo cuentan A sus parientes, y envian menstyes A los lejanos 
con que les quitan el iniedo y.... entrada con ellos, y asi con suavidad 
«* redncen... los t<idos juntos los pone en policia, y predica la palabra 
de Dios, y quedan fundados por lo nienos en una mediania en la> cosas 
de 8u salvaci6n, raayonnente los niuchachos y gente moza, con que des- 
pnes se sustenta el pueblo y resiste a las diticultades que se ofrecen ; 
fuera de que esta gente no se reduce toda junta, sino rauy poco A poco- 
por estar muy repartidos por los niontes y escondrijos como se ha dicho, 
y haber de de^jar sus casas, Chacras y sementeias, y ser costumbre suya' 
no dejar una chicra sin tener primero hecha otra en el pueblo i\ donde 
»e mudan, para no morir de hambre ; y asf una de las virtudes princi- 
pales del que reduce esta gente es longanimidad y paciencia. 



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120 ICEVISTA ECLElAS'llCA 

De I<> contmrio se siguen todos lo8 males tjue se oponen a los bie 
nes dichos, eoiuo v^era con claridad quien tuviere discurso, y la exiHJ- 
riencia nos lo ha lieclio palpar con las manos. 

Kehpondkse a la treguxta de Sl' Real Majkstad 

Supuesto la relacion que he dado del estado de la tierra miiando 
las cosas en el divino acataniiento, me parece que donde est^n las cosas 
jisentadas y las doctrinas tienen valor y suficiente estipendio para sus- 
tentar clerigos seglares, habi^ndolos idoneos y apeteciendolos ellos, conio 
estoy certificado que pasa en el Piru, que se las den, y que los Religio- 
sos se recojan a su clausura por la» lazones de la cedula de Sn Majestad, 
que son eticacisimas, y no hallo razon que las Religiones puedan dar en 
contrario que prepondere al verdor y hermusura, que en gran parte haii 
perdido. Lo cual se remediani con la clausura y observancia vigilante de 
su Instituto, y cuando se repugnase de parte de las lieligiones, conven, 
dria hacer de heclio, porque no es justo que con tan gran dafio suyo 
([uieran bien jyeno ; fuera de que la Iglesia Santa pierde mucho en que 
se pierda en las Religiones la observancia regular, y los seglares no se 
edifican tanto de que un Religioso viva bien, porque esto les parece que 
la Religi6n lo trae de su cosecha, cuanto se deseditican y aun escanda 
lizan de que vava mal, porque les parece en el exorbitancia, y con esto 
f'lcilitan los pecados de los seglares, que es mal intolerable ; y lo que 
peor es, que los mismos superiores, movidos de no se qn^ vanidad e in- 
teres, pasen con todos estos dafios y no clamen ji Dios y d las cabezas, 
que lo pueden remediar con htgrimas y suma instancia, serial de intole- 
rable relajaci6n, digna de miiy presentiineo remedio. 

Tambien me parece que las Religiones que tienen celo de la con- 
version de las almas retuviesen dos 6 tres doctrinas para semioarios de 
lenguas, guardandose en ellas observancia religiasa, y si la experiencia 
mostrase que no se guarda en ellas observancia religiosa, que tambien se 
Ijis (juiten pOr las raz<me8 dichas. 

De aqu( se seguini que de Espatia no vendnin Religiosos con avie- 
sjis intenciones, ni con titulo de buscar dineros para casar 6 remediar ne- 
cesidades de deudos, y los que en estas partes entraren en la Religion 
no les niovera antes ni despues la soltura e interes de las doctrinas, sine 
el servicio de Dios conforme a su vocacicSu, y los superiores, viendo que 
no tienen de donde sacar dinero..".. de su Regla, y que en sus conven- 
os viva siempre el verdor de ella. 

.,..gobierno del Paraguay, como consta de lo que he dicho del 
estado de la tierra, no hay plata ni oro, antes hay mucha falta de vestido 
y de comida, por culpa de los que la habitiin ; todo es ccmmutaciones, 
hay pocos clerigos, y esos no idoneos, y no arrostran a las doctrinas, 
antes he visto descomulgarlos y prenderlos para ^ue las admitan, porque 
tienen poco interes, y dicen ([ue no se pue^len sustentar y vestir con 
ellas, si no lo buscan por otro camino, y es alii verda<l. Los Religiosos 
de San Francisco y de la Compania de Jesiis, que ahora tienen algunas, 
proceden bien y con fervor y aprovechamiento de los indios; y las que 
tienen, si no es la reduccion de Yta, que tienen los Padres de San Fran- 
cisco seis leguas de esta Ciudad de la Asuncion, son recien reducidas por 



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DKL AKZOBISI'ADO DK BUENOS AIKES 121 

los inisnios Religiosos, y estas son pasos y neoesarias para proseguir la 
conversion comenzada de la gentilidad, y asi Jirmiter siento <ine por 
ahora no conviene que his dej6n, antes se les Imbfa de luandar las eon- 
servasen y aniuiar para que no se dejasen opriniir con las diticultades y 
necesidades que padeeen. Y en la Compania por la bondad de Dios, asi 
en los superiores media tos como en los inniediatos, ferret zehts HnimU' 
mm, y imiy en particular de sus Religiosos, procurando que los que ejer- 
:*itan tan alto ininisterio sean varones apostolicos, y que esten sienipre 
de dos en dos, y que luego en las Reducciones pongan clausura, pri>- 
ourando eercarse, annque sea de palos, para que no pasen de ahi las 
imijeres, aunque sean de perquena edad, tocando a su distribucion de 
ejercicios espirituales y demas cosas que se hacen en los colegios. Lo 
<nial es necesario en t^wias las Religiones, porque las ocasiones y peligros 
w)n certisiuios, y el vencerlos niuy dudoso. Pero siento tainbien firmitvr 
qne cuando estas Reducciones esten bien alentiidas, y no sean necesarins 
para facilitar la conversion de la gentilidad, y tuviesen suficiente sinodo 
para sustentarse Curas seglares, y los hubiere id6neos, las Religiones las 
dejeu al Ordinario, dejando algunas mi^s coniodas para Seminario de leu- 
guas. Pero si vivieren en ellas relajadamente, se las quiteu por las 
razones dichas. Esto es lo <iue siento en el Senor, remitiendome y suje- 
tandome en todo A cnalquier otro niejor parecer. Fecha en la Asuncion 
el 6 de Enero de 1621. 

MaRCIKL DK LORKXZAXA. 



Preguntas y respuestas 

I Dehen bendech'se los oratorios semipubl'nos f ritfil bendicion les 
corresponde f 

Es necesario distinguir la bendici6n solennie y la bendicion pri- 
vada. La priniera es la que asigna el Ritual Romano para las Iglesias y 
para los oratorios publicos. La segunda es la simple benedictio loci que 
el mit<nio Ritual Romano consigna para cnalquier lugar. 

Ahoni bien, los oratorios pdblicos deben 6 consagrarse 6 bende- 
cirse Eolemnement«. Los oratorios privados ni se consagran ni se bendi- 
een solemnemente, sino tan solo se les da la benedictio loci como lo estiiblece 
la S. C. de Ritos (I), Y los oratorios semipublicos deben beudecirse, pero 
fecnltativamente con la bendicion solemne 6 la privada, couio parece supo- 
nerlo la niisma S. C. de Ritos en su decreto de 5 de Junio de 1899 (2). 

(1) Eu el decreto ii. 4025, de 5 Junio 1899: n. 5, estableec la S. C: «.S. R. 
Congregatio niandat ut iiuUnra ex oratoriiH privatis eoneecretur, aut beiiedictione do- 
netur aol^mni, quae in Rituali Romano legitur: sed ea tantum formula Denedientur, 
quae pro domo nov^a aut loco in eodem Rituali babetur». 

{2\ N. 4025, n. 6. dice la S. C: <(In oratoriis auteni, quae exintunt in aedibu* 
«pi6eopalibu», eeminariis. bospitalibus, domibuntiue Regularium. relativiun Titularin 
iestam non celebrabitur, nisi in ca»n quo aliqna ex its ronserrata tel henedicta solem- 
nikr /urrit». 



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122 KEVISTA ECLESIASTICA 

I Fueden las hermamiH eHtahlecer ku oratorio semipubUeo prorisoria^ 
mente en itn local con la inlencivn de convertirlo mds tarde eii dor- 
m it or 10 f 

El piiucipio que hay que tener presente para resolv^er esta duda 
es que el lugar que ha recibido l»v bendicion solemne queda dedicado a 
Dios y ea cosa sagrada, de raanera que no puede usarse para cosas pri»- 
fanas. Es por esto que no *^e beudieen solemneineute los oratorios priva^los, 
porque no se dedicau perpetuamente al eulto del Senor. 

Por tan to, un oratorio semipublieo solemneiuente beudeeido, no 
puede convertirse en dormitorio ; y por eonsiguiente, si !a« Hermanas 
estiiblecen provisoriauiente su oratorio semipiiblico en una sala que ha <le 
«ervir nuis tarde para usos profanos, este oratorio no debe bendecirse eon 
otra bendicion que la simple benedictio loci. 

Si quedan privados de la Hepultura echttuintica Ion duelistatt que^ 
aunque mueran d consecueneia del dnelo^ han tenido tiempo de arrepentirtte 
II conj'esarse. 

Evidentemente que si ; pues si bien el Tridentino niega la sepul- 
tura eclesiastica solo a los duelistas que mueren en el lugar del eonflicto 
(1), Benedicto XIV en su constitucion Detestabilem de 10 de Novienibre 
de 1752, la niega tambien a los que luueren fuera del lugar del conflict4) 
A consecueneia del duelo niismo, aunque hayan dadt) senales evidcmtes 
de arrepentimiento y hayan recibido la absolucion de los pec/tdos y tH*u- 
suras (2). 

^ Cudndo puede administrar la Comnnion un simple J)idcono f 

Todos los an tores contestan cuando fuere necesario. Y evidente- 
mente, en la necesidad extrema p. e. de llevar el Viatico a un eufernio, 
jI falta de Sacerdote que pueda 6 (piiera presUirse. Pero pue4le el Diac4>no 
dar la Com union aun fuera de esa extrema necesidad, y segiin la opinion 
de S. Alfonso siempre que no hay a sacerdote que pueda comodamente 
administrarla (3). Basta por consiguiente que el sacerdote se encuentre 
justamente ocupado, p. e. en el confesonario, para que pueila autorizai 
al Diacono a distribuir la Comnnion a los lieles. 

El simple J)idcono ^ como debe admin istrar la ('om union f con los 
niismos 6 diferentcs ritos que el sacerdote ? 

El Diacono en la distribucion de la Comunion debe obsi»rvar los 
mismos ritos que el Sacerdote, ouiitiendo solo la bendicion del pueblo y 
usando la estola cruzada, como le corresponde (Asi lo enseua Lehmkuhl, 
vol. IJ, n. 140). 

Ademas despues de haber dado el Viatico, puede bendecir al en- 



(1) S<'8. XXV, tftp. lil De reform. 

(2) «l)eeerniniU8 ao ilcclaramufl sopultnriic Micrat' ]>ri •ationciii u Siu'ro.-Hjim-tH Tri- 
dentiun Sjuodo iutiictum raorieiitibus in loi-o diu'lli et tMnirtiftui*. incun-ciKhiiii pt'ipcluo 
fore, etiHiii Jiutt* Houtentiam jiuliciH, a dcotMU-ut** qnoqu*' cxtni loruiu cotitlictus tx vnl- 
iiorc ibidt'iii ae(M«|>to, Hive diiclliiin public**, nivc privatiiu iiidictiiiii fiu'iit. aic «»:!uiiitii 
vulneraturt ante iuort«MTi nou inrorta poeiiiti'iitiar sijjna de Urit, ar,|tu' a per-' •- vX 
lonrturiK abH(»liitiomMii obtimierit. subbita Pipirtcopis vi Ordinariis 1.k;m-uiii sq. . .; i<* 
poena interpntancli \\v diHpon.saudi fa<Miltate». 

{3) Lib. VI. n. 2M, qna«'(*t. I. 



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DEJ. ARZOBISPADO DE BUENOS AIKES 123 

fermo y A los .'isistentes con el SSnio., como lo ensefia la S. C. de Ritos 
en una declaracion de 14 de Agosto de 1858 (1). 

Si el Cura ameiUe de su Farroqnla, puede aplkar la m'mi pro 
populo donde se encuentra^ 6 si debe hacerla aplkar par otro en «u pro- 
pia I<jleski, 

Claro esta que aun cuantlo el cura se ausenta legitimamente de su 
Piirroquia debe pro veer a la Misa y predicacion par a su feligresfa y ade- 
niiis aplicar la misa pro populo. Si pues se hace suplir eonveuientemente 
para que sua feligreses no queden sin Misa 6 sin la pahabra de Dios, nada 
obsta (jue aplique pro propulo donde el Sv. Cura se encuentra, como lo 
declaro la S. C. del Concilio en 14 de Dicienibre <le 1872 (2). 



A trav6s de las revistas 



Vn Obispo modelo. 

Coil o.ite titulo publica Jjn Semana del lo. de Diciembre ppdo. iin notable tra 
btijo de Mou«. Gregorio If^naeio Romero, Obispo T .de .)as80, en que se pone de relieve 
laactaacitSn y buenas cualidadea de Mons. Gebibert, Obispo del Parana. Reproduciremos 
la parte miU importante : 

Su actuaci6n como obisp.) abarca un largo lapso de tieinpo que 
eorre de 1865 a 1897. 

Cuando se recibio del obispado del Parana no babia en toda su dio 
••esis un solo palmo de ferrocarril y sin embargo, a pesar de comprender 
Santa Fe, E. Rios y Corrientes, antes de dos auos, habia ya dado misio- 
nes «^enerales en los pueblos de esas tres vastas provincias. 

Viajo lo mismo en vapores que en buques de vela y hasta en botes 
y amoas ; cruzo las provincias en diligencia, en earros y hasta en carre- 
tas de bueyos ; y lo mismo se le veia trabajar alegre y resuelto en los 
psteros de Corrientes, como en las colonias de Santa Fe 6 en la selva de 
Montiel. 

En esa tarea aposttilica era admirable cuando hacia el cetecismo A 
lo8 nifios, 'pues se acomodaba Ji su corta y temprana inteligencia como la 
madre solicita propina A su tierno hijo el alimento adecuado. Cuando ha- 
blaba en medio de los gauchos de nuestra campaiia, entonces su celo se 
avivaba con un fuego ardientisimo y en sus alocuciones se notiiba la in- 
quietad de su espiritu por la suerte que le estaba deparada al campesino 
I)or causa de la invasion de las ideas perniciosas, revolucionarias y atetis 



«1) X. 3074 : DiacoQus, qui ox mandato sui Vicarii Apostolici defert Sacrum 
Vjaticuui iutirmis, potestne fucerc a8])er8i(mem aquae bcnediotac, dicere MisereatnVf 
liidnltjfHtiam: signare infirmum vel scmetipsum ; dicere DomhiHn rohiseum cum ora- 
tion««, et l>eneilicerp cura SS. Sacramento intirmum et as^istentesf — Dctieiente prosby- 
tero. et Vicarii Apostolici concurrente licentia, aHirmative in omnibus. 

(t^) «Parochum die fcsto a sua paroecia legitime absentem satisfacere suae obli- 
jjatioiii missam ap])licando pro populo suo, in loco ul)i degit, dummodo nd uecessa- 
riam popnli commodit^item alius sacordos in Kcclcsia parocbiali celeb ret et verbum 
D»?i explicet » 



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124 KKVISTA KCLKSIASTICA 

que aportan a nuestro pai8 algiinos extranjeros. Temla que el canUiter 
nacional sufriera quebraiitos 6 pawira por transfoimaciones que le quitaran 
su sencillez e in«renui(lad priniitivas. 

Como defensor de los dereelios de la Iglesia, su actitud ba sido 
ejeniplar por lo valiente y ccurecta. La lucha nuls recia, vivaz > prolon- 
gada que sostuvo fue aquella que Iil)io contra el finado gobernador Orouo. 
cuando ji este se le autojo iiuplantar el matriinonio civil t contiscar bie- 
nes eclesidsticos en Santa Fe. Por la prenwi, desde el piilpito, con carta-* 
y pastorales, el ilustre prelado defendio con el temple de un Gregorio VII, 
la doctrina cat61ica y los derechos de los fieles. 

Por niedios persuasivos y conciliadores priniero, y despu^s con 
franca y denonatla actitud resistio aquel movimiento que solo servia para 
retardar el progreso y creciniiento de la poblacion santafecina. Y ciiando 
hubo agotad(»s todos los teniperanientc^s pacificos y de persuasion ; ciiando 
comprendio que la tenacidad del gobernante cerraba el caniino li todo 
avenimiento, cuando el clamor publico pedfa a su pastor que defend i<»ra 
las almas contra el ataque inesperado del poder civil, entonces se arnio 
de toda la reserva de energia que guardaba para los momentos soleniiies 
J redacto una de esas pastorales que pueden honrar d cualquier obispo 
del mundo de la historia; i|ue hubiera suscrito con honor uu Atanasio y que 
hubiera lefdo con energia un Ambrosio delante de Teodosio. La pastoral fue 
pegmla en los niuros de la Matriz y las bayonetas del gobierno no pudieron 
arranearla, porque el brazo y el pecho del pueblo se interpusieron como una 
raetralla(in8alvable para defenderla.) 

La publicaci6n de aquella pastoral inici6 el comienzo del ftn del 
gobierno del senor Orono. Toda Santa Fe, hombres y mujeres, jovenes y 
ancianos se levantaron c<m el empuje irresistible de los macabeos y antes 
de un mes aquel gobierno arrogaute y despotico habia sido barrido por 
la protesta armada de un pueblo viril. 

El obispo estuvo entonces a la altura de los pontitices mas ener- 
gicos y abnegados de la historia y la iglesia ai-gentina podra incorporar 
esa pagina religiosa entre las que mils esolendor arrojen de sus anales. 

Y seame permitido interponer aquf un episodio posterior i\ aquella 
lucha. Habfan pasado treinta anos desde que tuvieron lugar los luidosos 
acontecimientos antes aludidos y el senor Orono se encontraba en la eiu- 
dad de Santa Fe. 

Entonces el Dr. Gabiiel Carrasco y el que estas lineas escribe bus- 
caron el niedio de conseguir una entrevista entre el senor obispo Gela- 
bert y dicho hombre publico. La tarea no fue dificil y pronto se concerto 
el dia y la hora en que el virtuoso prelado recibiria al ex-gobernador. 
Llego el ra omen to deseado y el senor Orono, acorn paiiado del Dr. Ca- 
rrasco, subi'a la escalera epis<'Opal. Arriba en el vestfbulo estaba el vene- 
rable obispo con el semblante risueno cual si fuera aquel dia uno de los 
mas grandes de su vida. Yo me hallaba a su lado. Apenas vio al sefu)r 
Orono, se adelanto con pasc) decidido y cuando este habfa salvado el ul- 
timo peldano, sin dejarle pronunciar una sola palabra lo estrecho entre 
sus brazos dici^ndole cariiiosamente : « ; Oh, mi querido Orono ! » Asi pe- 
netraron entrelazados d la sala y alia permanecieron en conferencia, solos, 
mils de una hora. 



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I>KL AliZOBISI'ADO |)K BITKNOS MHKA 125 

Qiiiera Dios que ese encuontro rei*i)ncilijMlor haya iliiniiuado el 
t'ondo del aliua del sefior Orouo y que haya tenido la inspiracion que los 
lioinbres de reetas iutencione* sieuteu en las boras solemues de la exis- 
tencij) ! 

Abundaiido eu el niisiuo ordeii de ideas s«>bre la delensa de lo- 
derechos de la i^lesia freiite a los bonibres de iiidueucia poh'tiea, <iuiero 
relerir un easo (jue me fue relatado nuis <le una vez por el misnio obispo 
Gelabevt. 

Aeababa de re(*ibirse <lel obispadu del Parana y eniprendio una mi- 
.M«»n por la piovincia de Entre Rios. Cuando Ue^o al Uruguay, paso a 
vi^itnr al general Urquiza en su jiistorieo palaeio de San Jose. Fue reei- 
ludo por el veneedor de Caseros eon las niayores ilistinciones y bospedado 
i'spleadidaniente en aquella mansion, porcpie el general Urquiza, digase lo 
«pie se diga, fue un houibre sineeraniente religioso. Durante su estadia, 
departieron el obispo y el militar sobre el estado del elero en la provineia 
y en una de sus conversaeiones el prelado le manifesto que era necesariii 
separar algunos saeerdotes que regenteaban parroquias porque su condueta 
no condeeia eon su ministerio. Entre esos saeerdotes habia uno por ([uien 
el general Unpiiza se interesabt^y tenia verdadero apreeio. Y en la eonver- 
suA'ion aceptaba que se destituyeran todos los que habia mencionado el 
nevo obispo, menos aquel j'l quieu el estimaba. Mons. Gelabert le con- 
tii»U\: «Genei*al, mis deseos son eomplacerlo, pero si las informaciones 
<|Ue lie reeibido resnlt.in constatada«, tendre que cumplir eon mi deber. » 
Llego el dia <le la partida y Urquiza acompano a Mons. Gelabert hasta 
el corhe y a medida que lo despetlia le repetia : « Bueno, senor obispo, 
le recomiendo al eura de... tal parte, no lo remueva. » Monsenor Gela- 
bert, desile dentro del eoehe, le eontesto : « Ya sabe el general eomo 
deseu tigradarlo. pero solo le j)romet4) eumi>lir eon mi deber. » Llego el 
ol)is|)<i al pueblo donde era eura el saeerdote aludido, hizo una prolija 
iudagaeion de su vida y eostumbres, y euando hulh* averiguado la exae- 
titiid de las denuneias, lo destituyo inmediatament^^. En seguida eseribio 
al general Urquiza djindoU' euenta de lo lieeho y este, que en aquel en- 
t<mees era la primera intiueneia y el primer poder de la provineia y un 
i,n*au prestigit* en la naeion, eontesto al prelado a*tat4indo la resolueion y 
rwpotaudo el proeiuler de su eoneieueia, 

Despues me deeia Mons. Gelabert : « Siempre me guardo La mas 
delirada eonsideraeion y nunea me puso obiees en mi <lesempeno pjis- 
t-orrtl. » 

; Asi respetaba Urquiza a los obispos, sin exigirles elaudicaeiones 
de su earacter ni de su eoueieupia pani lines politieos 6 por In jo de 
doiuinncion y senorio ! 

Pero debo compeudiar, porque la abundaneiii del tenm soduee y 
arrastra y tengo que ser breve. 

Omito euanto pudiera referir <le su preseneia en el Coneilio Vati 
f'Aiia; euanto y como trabaj<^ para echar los eimientos <lel Seminario 
Conciliar de Santa Fe, plantel feeundo del eual debieran sidir saeerdotes 
de ciencia y virtud ; euanto hizo para poner las piedras fundamentales de 
h\s cat^rales del Parana y Santa Fe ; como resistio la maligna y sns- 
Tirrhta KrlcsifiHliea. Afio VI. N. «2 4 



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126 KKVISTA K<;LE8IASTICA 

[ik'nz inipostura con que fno atacmlo por im iiiinistro que ha dejailo hue- 
Has iudelebles en las Obras de Salubridad ; cuanto y cuau concienziida- 
niente puso en accion para llevar a tennino su reuuncia epiftcopal, sal- 
vando antes que su eoniodidad personal los derechos intangibles de hi 
iglesia contm resabios regalistus ; y linalment-e conio procuro sostener y 
elevar el decoro del clero secular y de las 6rdenes religiosas de am bos 
sexos en su diocesis^ para eir^undar su catedra con fuertes y abnegados 
cooperadores. 

Y Uego ji la ultima hora de su vida. a ese moniento en el eiial se 
prueba el temple alcanzado por las almas vigorosas de buena estirpe y 
de conciencia sin mancha. 

Recuerdo el instAutt^ en el cual se le llevaba el Viatico con t*>do 
el aparato que el pontitical romano recomienda en tal circunstancia. Es- 
taba postrado en su lecho, pero al penetrar Jesucristo en su mansion, se 
irguio C4>u euergfas juveniles, su semblaute se ilumin6 con claridades de 
aurora, no del tiemi>o sino de la eternidad. Cru/.o los brazos y recibio el 
pan de la vida eterna cual lo recibiera cuando nino inocente se aeerc<'> 
al alt4ir llevado por su venerable madre. Quedo despues, mientiiis el eco 
de la campauilla se aleja, sumido en pro(Mnda meditaci6n y al largo rato 
volvio <le su extjisis para hablar de disposiciones temporales. 

Mas tarde penetraron en su estancia los medicos para hacer la pos- 
trimera consulta. Al verlos en torno de su lecho, ^^olvio los ojos a eatla 
uno de ellos y les liizo una elocuente y conmovedora alocucion, enipe- 
zaudo con aijuollas palabras : « Quis est homo qui mortem non rhlei^ y 
concluyo mostrdndoles el t^rniino <le la carrera de todo hombre y del 
juicio por el cual cada uno inevitablemente deb<» pasar. 

Cuando los hombres de la ciencia reconocieron lo iusuHciente de 
sus recursos para detener la muerte que avanzaba victoriosamente, crnzo 
sus brazos de nuevo y se aconiodo en su lecho como un artillero al p'w 
<le su canon para batallar en la ultima hora de la vida. Ninguna qneja, 
niugdu desaliento, ningiiu concept^) menos viril y menos crist'ano en 
a<juel instante de suprema prueba. Siempre sereno, repetia a meuudo hiK 
palabras biblicas : « Conforta me^ Domine^ couforta me. » y con ollas, 
como uu escudo sin grietas, impenetrable coraza, exhalo el ultimo sus- 
piro eutruulo n la (^ternida<l. 

El descanno dominical ante la prensa diaria 

Hiijo estc tltulo l» revistrt La JSeui'tna «lo vMn Cupitiil. vu su luiiiiero dc?l 22 
do Dicii'inlirt^ ultimo, publica el sJKui^nt" artioulo, (•uyo5» soiu'illos poro hornio808 eoii- 
fi'i»to« lo hnceii dif^no do roproducci«5ii. Dic*^ hmI : 

Hay muchas mas gentes de lo que se podria imaginar que no e^^tnn 
convencida* de <iue es bueno c^mer huevos aunque hnya que tirar las 
c.lscaras. Muchas veces se em plea est^i refnin « no se pueden comer hue- 
vos sin tirar hw c.lscaras » aplicandolo .i aquellos (pie dejan las grandes 
cosas i)or los pequenos inconvenientos. Y el mundo estii lleno de seres 
extranos que siguen peiisando y practicando siempre lo mismo, es decir, 
tratando a las cjiscaras del huevo como a cosa mucho mds importante 
que el huevo mismo. 



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DKl. AKZOBLSI'AIX) DIC BUKNOS AJUKS 127 

Asi ha sucedido una vez uuIb eon la ley nobre « descanso doniini- 
ail », vnya priniera reciente aplicacion se ha pnesto on pmctica el <lo- 
mingo 10 del corriente. Al sij^uiente dfa lunes, va 8ali6 « El Diario» 
ileWaniiido que el doniin*x«> le habia pavecido tetiico, y haciendo uotar 
que nnichius personas, deshabituadjis de largos anos atnis li deseansar y 
recrearse en el doniingo, andaban de un Imlo para otvo, «di quti di \h» 
como cantan en la niandolinaf4i, sin saber que liaeerse con su tieinpo. 
I^ conc'higion que de esto deducia « El Diario », y ban deducido ilespues 
los rwlactores de otros diarios, e.s la siguiente : Que la ley de descanso 
dominical del>e alwlirse por la ftencilla y linica nizon de que su practica 
;en el primer d a ! no ha resnltado liguftto de todos, ni siquiera de todos 
los obreros a quieues 8e desea beneficiar con ella. 

Si esta razon valiera para algo cuando se trata de las leyes, es 
daro y evideute qne jamas deberla dictarse ninguna : nunca, en efecto, 
se ha de lograr que haya una ley que guste Ji todos. La ley del jwesu- 
puest4), que asegura su congrua a los empleadoe publieos y gracias li lo 
rnal cobran su dieta los 8ena<lores, como el director de « El Diario », es 
nna ley muy poco grata a los contribuyentes. La ley que ha impuesto a 
los ciudadaiios j6venes los deberes y las penal i<lades de la conscripcidn 
y del servicio niilittir, es una ley de seguridad general que no deja de 
resultarles bastante incomoda a los agraci ados con las fatigas del seivicio. 
I^ ley que cjvstiga el robo y el asesinato, todo el Codigo Penal que de- 
fine y castiga delitos, contiene una serie de leyes por cuya abolicion cla- 
maiian con gusto todos los mil lares de seres desgracijulos quo pueblan 
las cjirceles. El sol, padre de la vida on nuestro planeta, la lluvia bene- 
fica que refrigera nuestra atm<')sfera y fertiliza nuestros campos, jamds 
sale el uno ni cae la otra a entero gusto y satisfaccion de todos los hom- 
Hres. De donde deducia el paraguayo del cuento, no que la lluvia no d«- 
biese caer, sino que el no (jueria ser Dios, desile que no podia liacerla 
caer en condiciones qua les fuese propicia a todos. 

Es de suponer por lo tanto que los ilustres redactores de los dia- 
rioH a que nos referimos, no se ban de haber calentado muclio las cabezas 
para discurrir sus argumentos. Ciertamente, no habcan tenido tampoco que 
gastar muclio las suelas de siis botinos para correr en busca de gentes 
qne en aquel primer dia del descanso dominical obligatorio se encontra 
wn fiistidiadiis sin saber en qn^ emplear hones tamente y alegremente su 
tiempo, 6 contrariadas porque les faltase en su casa t^il 6 cual articulo 
de nlraacen 6 de perfumeria de que otras veces no se cuidaban en los 
wlbaclos porque estaban segiiros de hallarlo corrrientemente de venta en 
l"8 dias de doiningo. — Esas gentes y esos pequenos inconvenientes en 
la pnktica <le la nueva ley, los hallaba el mas zonzo a caila paso, y sin 
ningiin trabajo. Lo extrano habrfa sido preeisainente lo contrario. esto 
es, que el primer dia de la ley no hubiese habido ningiin inconveniente 
ni tampoco ningun honibre descontento. 

La pnictica del descanso dominical no es, en nuestros tiempos, 
tin f:icil y seucilla como en anteriores epocas de la historia de la huma- 
nidad ; porque la vida modenia es muclio mtis complicada y penosa que 
al^imos siglos atnis. De la ley de descanso dominical eran exceptuados 
e-itonces solamente las labores de la recoleccion de las cosechas 6 los tra- 



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12S KKVISTA IX'LKSIAM'K A 

bajos lie impievist^i y leppiitiiia uixt*iu*ia. Lsi ley toiiiji un fniulauieiiti* 
linicameute relit^ioso ; y estamlo mis siibonliiiadas las tu>ncitMieia«, estas 
eran el principal y a>iu el liiiico guiirdiau de la ley. La ley no evti in 
friii«xida, segiin [mede verse en las niismas disposicionss del le«<i8lador. 
.sino en oilio a la religion, ( por los nioros 6 los jndi'os de Kspaua ) : d 
bien por razones de eodicia en «(eneral, conio entre los enconienderos de 
America, a los (jne se diri^i^en diversas dia|M)sici<»ne8 do la « Kecopilaeion 
de Indias)>. 

En nuestros tiempos mas que odio hay menosprecio <le la religi«'Mi, 
rtun por parte de ^tMites <iue no son positivamente irreligiosas : pero en 
c.imbio el industrialismo moderno ha datlo vuolo inmenso a las codieias 
lininanas y a la opresion del ol>rero y del asalariado, no solo en el pre- 
cio de su jornal aino en su necesidad <le reposo y de descanso. La in 
fijiccirin <lel reposo dominical era may <lifnndidi cuando ha lle>(ado la ley. 

El le^islador moderno sobre descanso <l<)minical se encuentru pnes 
frente a frente con una masa de intereses, lei^itimos algiinon y otros no, 
cimentados sobre la continuidad del trabajo : indnstrias complicatliis qne 
exi^eii esa continnida I ; servicios p.iblicos (jue n;) a.lniiten iiit*rniiten- 
eias, necesidadt^s d vicios sDciales, c >mo el de la lechira de diarios. qne 
seria violento el desarrai>rarlo'i ; trabajos especiales eomo el de los renia- 
tadores qne precisainente, entre nosotros, se ha lieeho habitual en los 
doiniugos : y p<»r liltium codicias. « aprete du *rain ». verdadera bestiali- 
da I humaiia a la que hay que combatir aunque ^rite. 

Por eso, en todas partes, el restablecimiento del antiijuo descanso 
d >minical ha sido atemperado en todas las naciones modernas (pie lo ban 
1 \i?islado, por medio de leyes de lenta y dificil preparacidn : baste deeir, 
(Hie los trabajos preliuiinares de (a ley belga forman cinco <jfrueso? y re- 
pletos volumenes, uno de analisis de le*;islaci6n comparada con otros 
paises, y euatro de estudios analiticos de las industrias nacionales. 

\o (»s pnes solauiente entre nosotros donde la ley del descanso do- 
minical exi^e casi mas variantes y excepciones ({ue re«;las ; ni donde las 
dificultades y los inconvenientes se ban presentado en muyor niimero y 
con mayor fuerzi. Esto debi'an s:iberlo los periodistas, ant(^8 de chaco- 
tear. 

Xuestra idiosincrasia no esta imi los inconvenientes de la ley, sino 
en la tuauera especial (jue tenemos de proponerlos y resolverlos, se^^iin 
luce notrir en el principio. En otias naciones se cree (pie, a pesar de tener 
que tirarse las ciscaras, es bueno comer los linevos. Aqui <j^astan su verba 
y hacen cliistes los (^ue pretenden gobernar la opini(>n del publico, para 
demostrarle ji este (jue no se deben comer huevos por la sencilla raz(>n 
do que no es posible aprovechar tainbi^n las cascaras. Asi, las leyes obtie- 
neu eticacia en otras naciones gracias al esfuerzo casi general en cnmplir- 
las y acreditarlas : y asi, no sera posible que I \ obtengan nunca entre 
nosotros ; porque a la diticultad natural de cuniplirlas, se agrega inva- 
liablemente en toda ocasion el prurito poriodistico en desacreditarlas y 
hacerlas objeto de mofa por parte de sua lectores. 

Ciceriin (pieria ser siervo de la ley para poder ser el m:is libre 
de los hombres. — Y el resultado natural para los homb'es encallecido« 
en la costunibre de mofarse de sus leyes, es que concluyan por vivir 



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DKL ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES 129 

exentoft de toda ley, pero feroziueiite sometidoft a todos loft eaprichos de 
Iw hoiiibre^. — Y luego se qiiejan de las tirati(n8 aqnellos miftmoH que 
\m forjan y preparan. 

Fraxoibco Dura. 

El conirato de trabajo 

Entre los ciiraos dictailoM dm ante la Seiiiaua Social de Orleans, 
merece ser conoeido el qne Bobre el Conirato de trabajo explico el P. An- 
loine cuya obra, Economia Social^ ha tenido el privilegio de llegar A ser 
el texto 4»bligad4) de euantos cattVlicos se ocupan en cuestiones soeiales. 

Este eiu*s<) consto de <los Conferencias : la 1 * sobre la Naturaleza 
y legiiimUlad del vontraio de trahajo ; la 2 * ttobre el nalariado, 

1. 

En la priuiera eontereneia, partiendo <le an prineipio de Leon XIII, 
>ejnin v\ dial el (jne qidere retjenerar una aoviedad dehe remontarse a ttnn 
fuenteH, enipiezi por investij^ar cmuU es el fin natural del trabajo. 

Al prineipio Dios creo al honibK' y le dio la tieiTa en posesiuu 
indivisa, ordenandole que la trabajara. Dios no (piiso iniponer lal 6 cual 
ii'particion de la tierra, siuo <iue dejo a his <*ontin«^encias de la vida so- 
ml el euidado de organizar el trabajo. 

Segiin el plan divino peitenece .i los hoinbres niisni(»s eneontrar 
en la tierra y p'^r el trabajo su subsisteneia. 

Hay dos ehises de honibres : los (pie poseen y los que nada tienen. 
De consigniente, el fin natural del trabajo es la subsisteneia de cada dia. 

Pero eonio el hoinbre vive en sociedad, su trabajo se haee en nn 
me<lio social que debe protegerle ; luego su trabajo es social: | Poniue f 
Por que este tnibajo es la fuente por la cual la sociedad se procura toda 
Rn snbsistencia. El trabajo es un proveedor si>cial. 

El fin natural del trabajo es la piedra de toipie de todos los sis- 
temns soeiales. Si el fin del trabajo es euriquecer a los Individ uos, se 
■^i^ne la guerDi social ; si, com.) dice IMatiui, su fin es linicaniente euri- 
quecer a la sociedad, no teudreuios uias que un pueblo de esclavos; pero 
si el objeto del trabajo es euriquecer a los iudividuos y a la sociedad, 
tenenios la concepcion cristiaua. 

El trabajo iniplica relaciones eutre el euipresario y el obrero. La 
»nbonlinaci6u natural de este ultimo uo iniplica pi'ro un caracter de es- 
(javitud 6 de funcionarisuio. 

El trabijador, al proveer ji su subsisteneia, hace un act^) indivi 
dual, no depende de la sociedad ; su derecho al trabajo lo ha recibi<lo de 
Dios. 

Aplicpieuios aliora estos priucipios al trabajo industrial. Este con- 
•iiste en ejercer la actividad sobre una materia existente para darle. una 
transfonuacion iiueva y util. 

Dos elenientos son necesarios : una fuorza iuteligente e instmnien- 
tos. Entre el capital y el trabajo puedtni existir tres rehu'iones : 

1 * . El obrero posee el capit^il y la materia priniera. Este obrero 
es inilependient« y tenenios la union perfecta del capital y el trabajo. 
Uetiitta fCrleftiditira Auo VI Nro. 62 5 



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130 RRVISTA ECLESIASTICA 

2~. Kl obrero no poftee el capital, solo ea diiefio <le la fuerza. 
8e asocia con un capitaliftt'i ; apovfcan<lo el uno el trabajo y el otro los 
inKtriinientos. Los beneficios se reparfcen a prorar^. E.sto efi la cooperativa 
de produccion y la coordinacion del trabajo. 

3 * . El obrero, no teniendo capital ni materia, se alquila A nn 
ca[)italista que le da una remnneracion. Aqui ya no hay coordinacion, sino 
subordinacion y contrato de trabajo. 

II. 

4 El contrato de trabajo es jnst4), honesto y licit^ ? 

Hay quien lo at^ica diciendo que dc^be desaparecer porque e^ con- 
trario a la justicia. 

El P. Antoine lo estiina legitiino y justo. Es un contrato de a1- 
quUer de servwios por el cual el obrero, por un Halario fijo, ofrece al 
patron la utilizaciou de su fuerza. 

Este contrato de trabajo, este abpiiler <le servicioft no debe ser asi 
niilado a los alqui'erea de cosas, de las cualea se dispone en absoliifo. El 
objeto del contrato de trabajo es el uso de la fuerza del obrero ; lo que 
el obrero prest^'i, por un salario fijo, es su liabilidad profesional. 

De este contrato resultan dos clases de obligaciones : 

1 ® . Debe garantir al obrero una reniuueracion eipuvalentx^ a h\ 
fuerza de trabajo que se gasta. 

2 ® . Por una obligacion de orden moral y juridico, en jiiftficia 
estricta, debe salvaguardar todos los dereclio^ dc la persona entera del 
obrero. 

En favor de la legitiniidad del contrato de alquiler existe una pre- 
sunci6n por cuanto se la encuentra en la mas alta antigiiedad y liasta 
en el Codigo Hammurabi. Sena asombroso (pie, despues de diez y oclio 
siglos viniera este contrato il ser ilegi'timo e injusto. 

El P. Antoine no se contenta con este argumento, cuya debilidad 
tal vez sentia. Segiin el es tainbien legitimo porque teniendo el hombre 
el <lominio litil de su cuerpo, nada le impide abpiilar esta utilidad. 

Despues de esta defensa de la legltimidad y justicia del alquiler 
del trabajo, defensa que nos i>arece muy debil, el P. Antoine dice que 
tal contrato no es el ideal de la union del capital y del trabiyo. Pero, 
ji pesar de todo, lo sostiene como actual men te necesario, por cuanto, dice, 
liay que desconfiar del ideal que no pocas veces es una Utopia. 

La union mas perfect^i se encuentra en el obrero aislado que jmsee 
capital y trabajo. Pero el orden de cosas en que esta uni6n podria ser 
un becho es actualmente imposible \\ causa de la gran industria, de la 
<'oncurrencia mundial y del mmpiinismo. 

La Sociedad cooperativa de produccion realiza tambien mejor que 
el contrato de alquiler la union del capital y el trabajo. Pero estas So- 
ciedades, dice el P. Antoine, no son siempre posibles. 

Ill 

El P. Antoine examiua dos teorias, sostenidas por catoiicos, opues- 
tas 4 la 8uya. 



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DKL ARZOIIISPADO 1>K BUKNOS AIKKS 131 

La priiiiera es !a teoria aliMiiana y jiiistriaca del contrato de 80cie- 
dad. Si'giiii est^i, t'l capital y el trabajo debeiian uiiirse meinpre en So- 
riwlad, jior asoeiadouen iiatiirules en <|ne el obreio y el patron tendrian 
dereelio estricto a lo8 beneticios. El salario, Hegiin estii teorfa, no es mas 
•pie iin adelanto lieelio 8obre los benefieios, pero despnes del salario justo 
el obreio tiene aiin dereelio natural a los benelicioR. 

Im Kegunda t<»ovia conviene en que el contnito de trabajo no es 
nn contrato de venta, pero sostiene, sin embargo, que el obrero vende la 
imrte de produeto proveniente de su eolaboraeion. 

El P. Antoine diee que estas teorias eontienen una parte de ver- 
iImI, |H»n3 no las eree exjiet^s imnjue son exelusivistas. 

La priniera pareee ser una soeiedad cooperativa, y en este sentido 
ci* buena : legftinui, niejor adn que la del contrat^i de trabajo. Pero no 
pOHle pretender ser la linica legftinia. 

La segunda teoria no es coniplctaniente exacta. Por el contrato de 
inilmjo el obrero no cede tan k6Io su parte de pr<Hlucto iM>r un salario 
jusio y equivalente, hay t^inibien un verdadero alquiler de servicios <pie 
impliea ciert4»s derecbos persoinili^. 

Sin embargo, estn teoria contiene una jmrte de verdml. El con- 
tmt4» de trsibajo no es una entidad jurfdica, los eontratantes sou rivales, 
iwro hay otrus cbis(>s de a6ociaci6n entre patrones y obreros. 

En la segunda conferencia e^tudio el salariado en su uaturaleza, 
j^us incon %'euientes y sus abusos y la manera de corregir estos por el 
<*ontrat<> colectivo y la organizaci6n profesional. 

Kegulanuente, el obrero (pie no tiene mas que sus brazos para 
vivir esta a merced del patron, pues este puede emplearlo 6 no segiin el 
pstado del merc4Mlo 6 segun su interes personal. Y sin embargo, el me- 
<lio ca^^i universal de la union entre el trabajo y el capital es el regimen 
del mlariado, cnya conseciiencia natural es el proletariado, 

Iu)i>orta defender aquel y atacar este. 

J Que es un salariado t un hombre que recibe una suma iX cambio 
'le SOS seryicios. Los funcionarios, los militares son salariados. 

; Que es un proletario ? Un hombre que recibe un salario insu- 
ficiente para vivir 6 para hacer vivir su familia. El salario del proleta- 
rio puede tambien ser suticiente, pero j1 merced de cualquier accidente : 
fnfermedad, falta de trabajo.... El proletariado es el aislamiento y la in • 
'^t'Ruridad. Se puede pues concebir un regimen de salariiido donde no haya 
t*ta inw*guri<lad ; pero, de heclio, el salariado trae casi siempre cousigo 
•'I l»roletariado. 

Actualniente, el obrero, que no tiene ninguna propiedad personal, 
ninpin derecbo adquirido. estii sujeto a la inseguridad del salario y de 
la prnfesion. El salaiio es suficient^ para el obrero solo, pero no para su 
fjimilia. 

Es necesario que el obrero gane su pan, no debe verse en la pre- 
cision de mendigarlo. No deberia ser posible que los obreros dijesen : 
;«formar una familia es un lujo ! » 

Ante el salariado, los partidos economicos y sociales . : tomado 
posiciones diferentes. 



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132 KKVISTA KCLKSIASTK A 

LoH socialiHtas. — Pam ellos, el wilariado es iuiniindo, eB el mal 
abnoluto, el iiial siipreino que es preciso siipiiniir. No iiuis patrones, to- 
dos obreros. 

La ettcuela de M, (Ude, — El wilaiiado no es injiisto, liasta os ai 
veccH favorable. Pero no puede ser sino una tiansicion liacia bus eoo|K*- 
rativas de produceion ; cuando esUis pnedan realizarse debeia supriniirse 
el KiUariado a causa de bi 8ubovdinaci6n. 

La^ catolk'OH sovlales. — Keconoeen <iue la coopt»iaeion es niejor que 
el salariado, pero, coloeandose en el orden eonereto de las cosas, ctihjii 
<|ue es imposible, aun a largo plazo, transtbrnuir el salariado en coti^>e- 
rativas de produceion. 

El salario es la reniuueracion del esfuerzo <lel obrero. En UmIo eon - 
trato de justicia debe liaber just^i represent^icion de valores en lo <|in* m* 
da y lo que se recibe. Sin embargo, bay un salario nifniuio, n».is nbajo 
del cual no se puede descender : este salario nuninio es lo preciso parti 
que «;1 obrero pueda vivir. 

Despues de la exposicion de esta doctrina que el P. AnUnne diee 
ser la de los catolieos sociales, establece las tres cuestiones signieutes 

1 * . i Debe abolirse la distincion entre patrones y obreros f 

2 * . ^ Es el salariado un regimen ventajoso ? 

3 * . 4 Debe ser abolido f 

a ) La distincion entre patrones y obreros estil en la naturaleza de 
las cosas. Las cooperativas ban prosperado cuando ban t^nido un direc- 
tor en^rgico. Las que ban praciicado el regimen parlamentario ban fra- 
casado. 

h ) En el regimen del salariado los obreros no corren riesgo alo^uno 
comercial 6 industrial. Que se venda bieu 6 mal, que el patron prospere 
6 no, al obrero t^ca siemi>re su salario ( ? ). 

Ademjii*, el obrero tiene la ventaja de cobrar su salario a plazos 
lljt>8 y eortos ; no tiene <iue esperar la realizacion de beneticios para per- 
cibir su parte. 

Es cierto que el salariado tiene sus abusos e inconveni^intes, pero 
no provienen del salariaclp en si, sino de la dei)endencia y del ai8laniient4i 
en que se encuentra el obrero, quien no puede bacer valer sus derecbos 
ni practicar sus debe res. 

c) ^ Como suprimir el salariado? i por un movimiento hacia el 
regimen cooperativo f 

El movimiento actual tiende nuis bien li la concentracion industrial 
con aumento de la con<*urrencia, lo que liace imposible el establecimiento 
de cooperativas de produceion. 

El P. Antoine recomienda el vonirnto colectiro^ 6 sea un conve- 
uio sobre las '•ondicitmes de trabajo ceb'brado entre un gruiw de patro- 
nes y un grupo de obreros. 

El contrato colectivo corrige la desigualdad en la proporcion y dis- 
cusion de las condiciones del trabajo, sustrayendo el obrero al aislamiento 
con todos sus inconvt^nientes. 

El contrato colectivo ba sido ya ensayado con exito ; lo que falta 
es una ley que no s61o los reconozca, sino que los sancione. 



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DKL AKZOBISrADO I)K BUKNOS AIKK8 133 



El mowinifento soefal europeo. 

EI 1*. Pascal, autor di* v»tv artiVnlo imhliojido vn el nunu'io dv 
Novit'iuhri* i\v L* AHftoviation Catholique, no t*s uii doscoii«n-i«h) i\v nu<»s- 
in»s lecUires, pues ya se lo heinos dsulo a coiioccr por medio <le vari(»s 
extrartos de articulos y cotifereneias en que cnnipea sicnipii* el mas ex- 
ti-iitio fonociniiento del movimiento sodal. 

8e^n el doeto articulista, Enroi)a se encuentra sacndida hasta sns 
(iniientos por el socialismo rcroluvionario y por nn Imperhilmno devorjulor. 

El social is mo y el impeiialismo parccen ser los enrar^ados pro- 
vitlenciales de traducir en lieclios, sobre el mundo moderno mod«'lado 
s«*^in el etjoUmo liberal, de estas terribles palabras biblicas - - - Dvitn 
irriiJehii eon^ vt tmshminnahit cox, 

Pam responder j'l la compleja cuestion propnesta divide el niovi- 
luiento social en dos tases: Uijhhtiiva y popular. 

A lofe progresos del socialismo se cpiiso oponer la linica banera 
eficsiz: la reforma social. Si se exceptiia Alenmnia los gobiernos no lian 
ncertiido a im plantar sino relornuis tardtatt^ incomplctaH y ahladan: y ann 
fste uioviniiento reformisUi snfre aetujilmente en todas las uaciones nn 
imru general. InglaUMni y Aleniania, las qne poseeu las mejores leyes 
HM-iales, no piensan sino en realizar sns sneuos imperialistas. 

Austiia, que bajo la iuspiraeiou de Vogelsang, se puso en nn mo- 
mento ai la cabeza del movimiento reformista, se ve hoy envuelta en la 
tucstitm de las ncu'ionalidadcH, 

Italia, snfre del mal parlameniario, y a pesar de algunos pa^^os in 
rieitos en el camino de la refoima, no se niuestra determinada a seguir- 
lo. El fracaso de la ley dominical es una prueba de ello. 

En Francia menudean los pioyectos; pero los politicos preHercn 
mientras sea posible, satistVicer las pasicmes anticlericales, jmr ellos niis- 
luos azuzadas. 

Un soplo de renacimiento parece animar a la h*M*oica P^spana. Sn 
ley de descanso dominical es, tal vez, la niejor de las qne existen en 
Europa. 8ia embargo sns perpetuas crisis gubernamentales, y el bizanti- 
iiismo parlamentiirista de mnclios de sns politicos no le permiten seguir 
un desjirrollo sistematico de una sana [M)litica social. 

Quedan Belgica y Suiza, bus linicas qne sigiien desenvolviendo un 
plan de reformas. Son hoy los mejores campos de expeiiencia para los es- 
tndioHus. 

En resnmen : « Legislativamente el movimiento social europeo sn- 
fre actualmente un lamentable retardt» » 

Lo contrario debe decirse del movimiento social popular. 

El socialismo se hace cada dia pnictico, posibilista y reformista : 
repudia i-ada vez mas abiertament^ his quimerasdel colectivismo absoluto. 

Ea los cougresos socialist's vence ann el Marxismo de faccia fc- 
roce^ pero se sen ila ya la victoria de los reformistas. El Padre Pascal 
incita a los catolicos dque se den cuenta de esa evolucion, pues en el par- 
tido reformista abumlan los buenos elementos, cjue una vez separados del 
niarxismo podrian ser fuerzas sociales no despreciables. 



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134 KKV16TA ECLKSIASTICA 

Los eatolicoa mlquifieii cada ilia eoncienda iiMs clara de la ne- 
cesidad d<» una ainplia y profunda Trforina en todas las raruas dc la nv- 
tividad liuniana; el VoJkMrireiu de Aleinania es sienipre el gran niodel<i 
que debe tenerse en cueula para la organizaeion de las fuerzas ratolieas. 

liOH radlobos (1). 

Keeordani el leetor ipie el afio ppdo., divulgose la notieia de (lue, 
entre las uuiravilhisas propiedades del radtiim^ vn joven fisieo irliuides 
liabia deseubierto que jioseia t^uibien la de volver vida la uuiteria inerU*. 
La eosa era tati grave que la niayoria l;i atrogio con desconfianza y ptMiso 
<lar tienipo al tienipo : y a la verdjul, poc()s uieses ban bastado para lia- 
cer plena justieia al pretendido deseubriiniento. En cauibio los evolueio- 
nistas, partidarios easi todos de la g«»neraei6n espontiinea, y con»o Uiles 
deseosos do ver al fin realizndo su eterno sueno, saludaron el deseuhri- 
niiento eon entusiasuio, proelaniandolo « conio una de las mas iniport^mtes 
conquistjis de la biolog.a nioderna, pues nos i)ermite entrever la verdn- 
dera solueion del problenia del origen de los seres vivientes ». Cuan fiieva 
de inop6sit^> fuese su entusiasmo y euan vanas sus esperanzas; resultara 
evidente de la (^xposicion de los lieehos que resuniinios de un artieiilo 
del Comnos ( n. 1084, de 4 de Novienibre de 1905, psig. 51H-518, Lch 
radiobcft — Apjuirencea et reallfe ) firinado por Pabi.o Combks quien pre- 
senta la euestion en su verdadero estiwlo. 

El fisieo irlandes John Uurke, estudiando la foruiacion de los ag:re- 
gados uioleeulares inestables, espeeiahnente los euerpos fosforescentvs, 
tuvo la idea de inv(^stigar si titles agregados podr'an ser produeidos pov 
la aeciou del radium sobre las subst^mcias organicas. Habiendo puesto 
ealdo de buey eon pei)tona y gelatina y un poeo de sal dentro de tres 
probetas, lo esterilizo con las nuls rigurosas preeauciones ; luego espar- 
cio ligeraniente sobre la sujierficie de la gelatina de la priniera inobet;! 
bronuiro de radium ; sobre la de la segunda eloruro de radium ; dejando 
intaeta la tereera probeta, para servirse de el la de medio de coiniirti- 
baciiVn. 

En el espaeio de veintieuatro boras, la gelatiuji salpicada de bro- 
muro de radium presentaba en la superficie un aspecto particular que 
indicaba una eultura microbica ; igual fenomeno observose en la gelatina 
salpicada d<' eloruro de radium, pero solo despues <le tres 6 cuatro dias : 
pero el tercer tubo (pie contenfa tan solo gelatina sin sales de radium, 
no ofrecio cambio alguno ; lo eiial probaba evidentemente cpie la aparien- 
cia de eultura mi(^nd)ica observa<la en las otras dos ])robet^'tS era debidji 
al radium y no a una contaminacion cualquieia. 

>IiaJo el microscopio, la porcion de gelatina que se babi'a meta- 
nioforseado coiiteni.\ peciuenos euerpos esfericos, cuyo diametro no })asaba 
de tres diez milesimos de milfmetro, siendo aun menores miiclios de ellos. 
>L Burke, eonsiderando estos inHmos gb)bulos como una nueva especie 
de celulns vivientes, los designo con el nombre de uadiobos, es decii, 
vivientes por gracia del radio. « Puesto que, decia el, evidentemente son 



(1) De L' Ossercatore Cuttolico de Miluu, de 8 Diciembro 1W5. 



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DKL AKZOBISPAIX) 1)K BUENOS AIRKS 135 

algo inas <|iie simples a«^'e<^a<lo8, por sor suRceptiblos no roIo de creci- 
iiiiento, si no tainbien do division, f<il vez de repnuiiiecion, y ciertnmenti' 
lie disininiUMon /> Efectivanientt? habfa ob.servado <pie los globiilos iii;is 
•rnindes pareeian origiuarse de los nijis peiiiienos, y est-os de bis parti- 
nihis invisibles. del radium. Sin embargo, el erecimiento era siempre mny 
liiiiit^lo y las subculturas no se presentaban sino muy jmh'o, y est^) des- 
pues de cuatro 6 cinco semanas. 

M. Burke habi'a ademsis eomprobado en los radiobos mjw voliimi- 
no!M)S aJfjnna cofta parecida a nn nucleoj preeisamente como en las cehilas 
<le las pbint^s y de los animates. Final mente habia visto qne, habiendo 
alranzjido cievtjis dimensiones acababan de creeer, en lo eual ereyo ver 
«un indicio manifiesto de una eontinua adaptacion de las eondieiones in- 
teriias a las eondieiones externas, lo cpie hace pensar en la vitalidad. » 

Pi'ro pov otra parte es eierto <jue los radiobos no son formae vi- 
vn'nt<*s del genero de los mierobios. En efecto : 1 ® . Si se siembran en 
iin nirevo tubo no se obtiene nada qne pueda liaeer ereer que nos en- 
nuitranios en presencia de una eultura mierobie^i. - 2 ® . Si se ealienta 
nil rnbo (pie contenga radiobos y se esteriliza de nuevo, todo desapareee 
nmipletamente y, algunos dias despues, los radiobos vuelven i\ apjVreeer, 
roin«> si priineramente hubiesen sido disgregados y se liiibiesen luego de 
nuevo formmlo. En eanibio los mierobios al ser tratados de este mod<» 
inneren pero no desaparecen. — 3^ . Los radiobos son solubles en agiia 
caliente ; los mierobios no. — 4 ^ . La sola hiz del di'a basta para haeer 
aparecer los radiobos en el espacio de unas poetus boras, y si luego se 
transports el preparado a la obscuridad, despnes de algunos di'as reapa- 
ret'en : lo cual no se observa en los uiierobios. 

Abora bien todos estos fenomenos <le disolueionc^s y desapariciones 
y reaparieiones por efecto de la luz 6 del calor, no presentan en modo 
aljrtmo un earacter de ordeu vital, sino mas bien nn caraeter de orden 
fisiro-(piiuiieo. Los radiobos estan bajo la dependencia del radium^ y nada 
nos permits* creer en la intiuencia de algo preexistente en la gelatina. Pot 
lo deniils los radiobos fuerou exauiinados por un sabio bacteri(Slogo, Sims 
Woodliead, y e; te nos asegura que nada tieneii de mierobios. 

i Cutil es, pues, la expli<uiei6n de su formaeion y de los fenomenos 
acaliados de resenar ? Nos la da el docto fisiro M. William Ramsay del 
modo siguiente. 

Las emanaeiones de las sales de radium tienen bi propiedad de 
(lesconipoiier el agua y de coagular la albiimina. De abi que, cuando se 
poneu estas sales en el ealdo gelatinado de Burke, descouiponen el agua 
*n «)xigeno e bidrogeiio, que foriuan burbujas mieroseopieas en la masa. 
La allmmina que diclias sales eoagulan envuelve estas burbujitas cons- 
ntnyendo a su alredetlor una especie de membrana. Y i>recisamente esto 
^'s lo que da a est^is burbujas — los radiobos de Burke — la apariencia 
Ap cehilas vivientes. 

Sueede tambien que la meuibrana de albiiruina eoiigiilada junto eon 
^•w gases proveuient^s de la descomposicion del agua, eneierra partieulas 
•W radium^ y gotitiis microsc6picas de caldo. Eu este caso el proceso qui- 



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136 REVISTA FX'LKSIASTICA 

niico continiia en el iu tenor de la niembrana ; desarroJIanse nuevos gaseft, 
y estos la dilatan y la deforman. Entonces se tiene la ilusion eonipletJi 
de un corpiiBculo que creee y Re prolonga como se observa en una celula 
viviente. 

Queda, pues, deniostrado que los radiobos son productos artificiales 
inert^»8, que, <'onio los cristales, deben su origen y su apaiicneia a Rim- 
pies feuonienos fisicos y qufniicos. 

Esto no obstante no impedira que niuchos evolucionistas lieterotje- 
nistas continiien eonsidenindolos como cuerpos vivient^s. Es sabido en 
efecto que Huxley, qiiien liabi'a dado el nombre al Batht/hiuft^ por el de 
dicado a su amigo Ilaeckel, despues de liaber comprobadi) {\\\v en vez de 
una amiba no era m:ls que un infonne juecipitado gelatiuoso de Riilfafo 
de eal, tuvo la lealtad de repudiarlo solemiUTmente ante b»s miembr4>s del 
Congreso de la Asociaeion Brit.inica, celebrado en Sheffield en 1879. Pero 
himbien es sabido que, no obstante esto, el BaihyhiuH de llaeckel eon- 
tiuuo siendo eonsiderado por alguuos eoino un protista de la elase de los 
metamoneros : en confirmacion de esto podemos eitar una obra de pro- 
tistologia, piiblicada en Milan en 18S2, en (pie el Buthyhiua de Haeckel 
y Huxley tiene aiiu el honor de una vifieta. No sera, pues, extrano que 
al menos por una decena de anos oigainos decir que los radiobos ,\n\ seres 
organizados y <iue en ellos eucuentra un si>lemne mentis el eonocido afo- 
risma omne n'rnm ex vivo, 

Una cariA del Epiiicopado Insrl^s A proptfslto de Ian elecciones. 

El Tablet puhlica la siguieiito cartel, (liri|2:i<ia u Ioh flelew por ol Ai*3iobi«po do 
\Vofttiiiiii8t<M' (Ml nomUro ilol Ei>iscopa(l«> <lo Inglatorra y que tlobirt 8or lefda on t<»(la»i 
las IgloHins: 

(■omo sabeis dentro de algunas seuuinas tendran lugar las eleecio- 
\\^3> gtv.ierales para hi reuovacion <lel Parlaiuento. No forma part^. d<* 
las fiineiones pastorales <le los Obispos inter venir en lo que se llama ge- 
iii'ialmonte la politioa. Pero, de tiemjio en tiempo, nacen cuestiones que 
estan intimamente ligadas eon el prineipio n'ligioso y sobre las cuales no 
])uede eallar la autoridad de hi Iglesia. Eutre estas eiiestiones hallase la 
dc la educadou rtdigiosa. A este proposito, los Obispos, a menudo y en 
p irticular en una circular cjlectiva publicatla eu Agosto ppdo, ban dado 
instruc'i'ioues y dirigido avisos a los fieles; en vista de las proximas eleceio- 
nes, ellos desean prestar a su grey la ayiida que pueden. A est^i fin re- 
eomiendan que se prosente a los candidatos la siguiento cnestion: ^ Os 
opondreis, en caso tie ser elegidos, a todo impedimeuto coutrario al de- 
recho de los pailres catolicos, cual les e>t;i garantido por la ley, de eduear 
si sus hijos en bus escuelas priiiiarias di*l pais, de acuerdo con sus con- 
vicciones religiosjus ? Seguu la resjjuesta que se de,' los catolicos podnin. 
con nmyor o menor certeza, distiuguir a los amigos de la educacion ca- 
trdica de sus adversarios. Los Obispos, sin desconocer las multiples y 
complejas cuestiones sometidas a los electores y las dificultjides que sc 
oponeu a una determinada solucion en muchos casos, confian en que los 
(]ue tienen, eutre los fieles, el dererho y el deber de votar, hanin U8«» 
(!• el segiin las condiciones de sus conciencias y en la forma que creerAn 



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DEL ARZOBI8PADO DE BUENOS AIRES 137 

inis favorable a la causa sagrada de la educacion religiosa de sus hijos. 
Por la Diisma razon los Obispos ordenan que se agregue en la Santa Misa 
la colecta De Spiritn Sancto todas las veces que laft Riibricas lo per- 
mitan, hasta que hayan terminado las elecciones. — Francisco, Arsohispo 
df Weitf minster^ en nomhre de los Obispos de In Provincia, 

Despu^s de transcrita la presente carta, L^ Osservatore CatlSlieo de Mil6n aal 
$e expresa: 

^'Todo comentario acerca de ella seria superfluo: notese bien con 
<?udnta delicadeza el Episcopado Ingles evita encrar en el campo pura- 
mente politico que no le pertenece: y si interviene aconsejando se pre- 
gnnte a los candidatos cuAl serd su actitud en la grave cuestidn de la 
educacion religiosa, lo hace de tal niodo que deja bien en claro que no 
e^ SQ intenci6n invadir el terreno politico^. 



Praeleetloues Sdiolastico-Doi^iiiAtf cae breviori curaui accommodatae 
•oetore HoBATio Mazzklla, Pliilosophiae et Theologiae Doctore, Archiepiscopo Ros- 
«nen. Editio tertia recogiiita ot auota. — Vol. I complectens tractatus De vera 
relifione, De Serlptura, De tradltione, De Ecolesfa ChrfstI (670 p.) 

— Vol. II eompleetens tractatus De I^eo Uno ae Trino et De Deo Creante 
<600 p.) — Vol. Ill eoiuplectens tractatiis De Verbo Incamato, De Gratf a 
Christf et De Virtutlbus Infusis (682 p.) — Vol. IV eompleetens tractatus 
Be Sacramentis et NovlssiiiiiB ^658 p.) — Romae — Desel^e, Lefobyre et S«>e. 

— Precio: 5 fr. el volumen. 

Mods. Mazzella nos ofreee en estos cuatro tomes un curso complete de 
teologia dogm^tica, en el que ha resumido, completado y mejorado en muchas 
partes, el curse te6logico de su glorioso tie, el c^lebre te61ege, Card. Camile 
Mazzella. Las mlsmas calidades de olaridad eu las ideas, de ordcu en la ex- 
posicidn y de solidez eu la doctrina que distinguen les escrites del Card. Maz- 
zella, se hallan en el presente trabajo, siu que lo afeen ninguno de aquelles 
defectos pedag6gico8 que perjudicau tanto ^ ciertos libres muy sables, dema- 
siado sabios tal '^'ez. 

El presente curse tiene, adem^s, una calidad que es muy de lamentar 
u« la tengan siempre los libres que tratau de ciencias teeWgicas : es un curso 
de nuestros tiempos doude la teologia aparece no come una momia apta linica- 
niente para an&lisis anat6micas 6 disquisicienes arqueologioas, sine come un 
«er viviente con larga y honrosa tradicien en lo pasado y brillanto actividad 
^n nueetros tiempos. Basta, en efecto, hojear un pece les indices y ceusultar 
las notas quo se encuentran a cada pase, para que salte -X la vista que el Autor 
nn 8e ha contentade con leer los pesades in folio de nuestres buenes antepa- 
sadoe, sine que ha sabide aprceiar tarabi^n les elegantes in 8^^ de nuestra 6peoa 
y que no se ha preocupado solamente de sumiuistrar arm as contra Maniquees, 
€n6rtico8 y Luteranes, sine que se ha esforzade tambi<5n per pener ^ sus lec- 
lores al corriente de las teerias de Harnack y de Leisy y etres de nuestra 
^poca. 

En alge, sin embargo, hubi^ramos deseado eucentrar ii Mons. Mazzella 
ni^ moderno, en la bibliegrafia, principalmente y en la histeria de la teologia; 
<?u la primera, para que el estudiante hallase en su manual un buen guia 
para el case en que tuvicse que estudiar con mfis detencion alguna cuestidu ; 
«n la segunda, porque asf lo exige la moderna evoluci6n do la ensoilanza cien- 
^fica. 

Eerista Eeelesidslica ^ Aiio VII. N. 62 6 



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138 REV18TA ECLESIASTICA 

Es cierto que el Autor da, A, veces, nociones — y muy exaotas — de 
las controversias histdricas, v. gr. la relativa al Sacr. de la Penitenoia (IV, 299); 
pero nosotros desearfamos algo m^s, que se haga desarrollar ante el alumno la 
evolucidn misma del pensaraiento teol6gico. 

La obra lleva el imprimatur del Maestro del Sagrado Palaclo — lo cual 
es una buena garantia eu favor de la ortodoxia de su doctrina — pero no quita 
que se pueda discrepar eu algua puuto : asi p. e. nosotros discrepamos en el 
modo de formular la tesis sobre la necesidad del dominio temporal del Papa 
y preferimos la forma adoptada por los tiltimos Congresos Cat61icos de Ale- 
mania y de Austria ; ha llega^lo en pocos afios ^ la tercera edieidn — lo 
que demuestra que el piiblico ha sabido apreciar los m^ritoa de la obra — y 
eat^ esmeradamente impresa — lo que no debe descuidarse en una obra desti- 
nada d servir de texto en los Sominarios. Que el ^xito, pues, que ha tenido 
en Europa, la acorapaQe tambi^n en nuestra Am<5rica. 

El ifutfa del Semfnarista. por el Abate H. Dubois, Superior que fu6 de 
Semiuario mayor de Coutauoes, autor de El Saeerdote santo, y Prdetica del eelo eele^ 
sidstieo. Versidn castellauu del Pbro. Valbriano Puertas Nava. Bareeloua, Gustavo 
Gili y Buenos Aires. Cabaut y Cia. 

Henuoso libro cuyo contenido responde verdaderamente al titulo que 
lleva. La primera parte estudia la clasificaci6n de los 8eminaristiis en uialos, 
tibios, buenos y fervorosos ; la segunda enumera los prinoipales defeotos a que 
puedo estar sujeto el Seminarista, haciendo resaltar los caracteres que preseu- 
tan, los resultados que producen, y proponiendo medioa de combatirlos ; y la 
tercera oontiene avisos y reglas de conducta para el Beminarista reei^n orde- 
uado. 

Todo est^ bleu tratado, especialmeute la segunda parte, en* que rosalta 
de una manera especial la experiencia del autor. 

Es un libro eminontemente priictico, litil no a61o ji los Seminaristas, sino 
tambi6n A los miembros del clero ; y m^s que leerse debe meditarse. 

Merecon pues gran alabanza el traductor y los editores por haber puesto 
tan hermoso libro al alcance del clero hispano-americano. pues no todos sus 
miembros podian recurrir al original francos 6 ^ la traducci6u italiana, ya muy 
antigna. 

liOs danos del Ifbro por Dou AxTOLfx Lopbz Pklakz. Obispo dc Jaca. 
Barcelona, Gustavo (lili y Biieuos Aires, Cabaut y Cia. 

El autor, muy conocido en Espana por diversas obras, algunas de ellas 
premia<la8, despu^^s de haber publicado bajo el titulo de La censura eclesidstica 
una obrita en que pone de relieve el derecho de la Iglesia para prohibir las 
raalas lecturas, discurre en la presente obra sobre los danos y peligros do las 
mismas, estudiando on diez y seis capitulos los diversos g<5neros de libros, 
como las obras doctrinales 6 impias, publicaciones social istas y anarquistas- 
Biblias protestantes, poesias, cl^sicos gentiles, dando mayor extension al estu, 
dio de la novela, en general y particular, deteni^udose muy especialmeute en 
las novelas romdntica y naturalista, siendo de notar un catfClogo de novelas 
expresamente prohibidas (pag. 255-62). 

El autor habla ex corde y se muestra tan posesionado de la materia que 
se hace inutil toda recoman<laci6n de su obra. 



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DKL AKZOBISPAIX) I>K BUENOS AIKKS 139 

EFEHERIDES EGLESIASTIGAS 



Novlembre 

SO. — Ln Voz de la lylc»in, por ordim napfrior iu.scrtu In rti>?uieiite uoIh di- 
riiridA al Sr. Cara <le lii Basilicrt ilel Socorro por \n coiui^ion arquidioet'sftnft de inii- 
»ica saj^radii, previa coiiaulta al prelado : 

Baenoft Aire«. Xovieiubi-e 29 de 1905. 
Sr, eura rtctor de la Basilica del Socorro. eaiiAnigo honoraria D. Jo»i Apolinario de Ca*a*. 
Reftpetablo seflor cam: 

La con.biun arqnidiocesaua de lui^stca i»agrada cuuiple con el deber de llamar la atenciun 
df Vd. «obre las graves tranKgresiones al M<»ta Proprio de Su Saiitidad Pio X, y ii la« inutruc- 
Clones de esta coinUidn sobre mi\t(ica sagrada, que se conieti«roii en el temple de su digiio car- 
go oim ocasidn de aaa funci6n rellgiosa. celebrada »»n la mtiftana del Domingo ppdo.. transgre- 
»ion« que ban sido en e-*to8 dla*i materia preferente del comentario pl^blico y sobre las cuales no 
le es ya poeible A esta comisidn guardar Hilencio, sin que qneden prtblicaraente desvii-tnadaa sn 
aatoridad y las medidaa por ella adoptada» liasta abora para la reforma de la mi^sica en naestros 
teniplos. 

1)08 son lofl principale^ abusos en que se ha incnnido: 

F. La mi^Hica ^ecntada no habia sido presentada ii la aprobaci^n de cHta comiBidn. conio 
HrtA expreHamente ordenado por laa circularcs de 15 de Agosto do 1904 (Xro. 17) y de Mayo 24 
de 190.^ (Xr<i. 5), que deben obrar en su poder. 

E»to contitairia por si solo una falta de deferenoUi A las i-enoluciones de esta coniisi^n, en 
quien el Rmo. raetropolitano ha delegado el encargo de hacer cumplir las disposiciones pontiflciaa 
wbre la materia. Pero adem^ la mi^sica ojecutada en aqnel acto no es siqniera sucesptible de ser 
•probada. por ser, en el espirita y en su misma forma externa, contraria & las preseripciones del 
documento papal antes mencionado y por este solo hecho debia estar, de suyo, desterrada del templo. 
2". ijim la publicacion previa del programa musical y de los nombres de sus ejecutantes, 
dirha fnncidn ha revestldo todos los caracteres de los llamados conciertou Macros, como lo ha ca* 
iiftcado en sus cronicas la prensa diaria. Funciones de c«ta naturaleza caen bf^o la prohibici6n 
cUra y categorica, conteuida en las instrucciones de esta coml8i0n-(15 Agosto 1904, X. 14), que 
nsaodt* de los mismos t^rminos del documento poutificio, estA asl fomiulaila: « Siendo un abuso 
9''3rtdUuno que ea las funciones eclesidsticas aparezca la liturgia como secundaria y al servicio 
d* la iHusica. siendo asi que esta es simpleinente parte de aqttHla y su humilde sierra .- que<lau 
prohibidos los llamados coneiertos sacros, por cuanto en ellos el santo sacrificio de la misa es un 
pfvtexto para t^ecutar an programa musical y atraer al pi^blico con el inter<^-s que despieitan di~ 
tlio programa 6 los nombbres de sns cijecutantes.w 

Segiiramente que eu esta publicaci6n no ha cabido al seflor cui-a pai-ticipacidn algnna y ni 
*i«iuiera la liabrA podido prever; pero su reconocido celo queda prevenldo para que en adelante 
y fn enMH andlogoK evite sorpresas semejantes y no permita se de & los actos del culto una tea- 
trelidad ioailmisible. 

Las instruc^iont^. emauadas de esta coniision y cuya observancia es obligatorla para todos, 
If tomlnistran k usted imlicaciones snticientemente precisas, y al atenei-se (i ellas se puede des- 
ent4-mler fdcilmente y sin odiosidades. de las insistencias y comproniisos que puedan presentarse. 
Me pemiito eu especial reconlarle que cuando algiinos profesores hayan sido accidentalmen- 
^ fnrargwlot* de organi%ar cores y orquestas para ciertas soleninidades, es imprescindible el obli- 
garlos, j*eaa quienes fueren. al cumpUmiento de lo ordenado en esta materia, bGJo pena de cerrar- 
iw el acoeso al coro: lo que se obtendrA fAc'lmente si en cada case se da al organisiade su iglesia 
U iQterv<>nci6n debida para la consura de las obi-as d ejecntai-se bajo la direccion de aquellos 
**mM lo indicaba la circular de 24 de mayo del corrlente aflo (utim. 7). 

Confiamlo en que el seDor cura quend hacerse cargo c'e la importancia de estas observa- 
<innes. encaminadas tlnicamente al mejor cnmplimiento de la uiisidn que nos ha side encomenda- 
^ y para el cual nos es indis]>ensable la cooperacion rods decidida de los sefiores curas y encarga<los 
"•* 'eleiiias, tengo el a;.M:*do de saludarle con mi mayor consideracion. 

LriB DiPUAT, president^". 
Frlix Ortiz y San Pelayo, secretario. 



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1 jO REVISTA ECLK8IA6TICA 

Diciemhre 

^. — Ertcribo La XariSu : 

El candnigo Casas, cuya virtuosa consa^acidD es bien conocida, ha coDtentado con la f.i- 
guiente nota quo jwue de relievo la ligoreza con que le fue dirigida la amonoAtacidn : 

Sfiior can&nigo Luit Duprat, premdentf de la comitidn arquidioeesaiia d* musiea : Tongo 
el agrado ou contostar su nota do focha 29 d.d pasado, on la onal se sirve manifestamio que on 
la inisa rozada del domingo Ultimo pasado so ha ejecutado en osta iglonia mtlsica »agrada quo 
contrarla con gran transgresion las disposicionos dol motu proprio y la» cironlaros de la respo- 
table comiaidn que V. proside. 

En contostacii^n & oUa soaiuo poi-niitido rechazar per ahora lo8 eargoB cont«nido8 en dicha 
coninnicaeidn, porquo oflcialmonte no ho ha publicado programa alguno, ni el nonibro de los ^o- 
cntanteH, ni so ha hocho cr6nica per enenta do la ooniisiOn de la congregaciOn del Sagrado Ros- 
tro. 

En consocnoucia, soy do opinion quo esa conii8i6n no tione on sus manos documeiito oflcial 
que la laculto para dirigir roconvonciones. y quo lo8 suoltoe do la pi-onsa diaria han podido sor- 
virlo para hacor caboza de procoso, y proeodor A una iuvostigacidn sumaria, poro nunca para for- 
niular amonestaoiones sobre faltas, de cuya coraision no tieno ol solior presidonto un conocimionto 
oficial. 

Pido, puo8, al seOor presidonto, qae so sirva ordcnar la inatrucci6n de uu sunmrio en el que 
•e averigiio lo pasado en osta lelesia ol domingo 20, y piiode creorme que si de sus rosnltanoia» 
uiereciera yo la rocouvenci6n anticipada quo so ha dignado dirigirme, la acataro con mi habitual 
disciplina. 

Por lo domds, ex^o del iSoflor presidente que on casos au^logos se sirva toner en enenta 
que durante los 34 alios que llovo de p^rroco en esta basilica, ha sido la norma de mi condacta 
el respeto & las autoridades Jer^rquic4is y & sus disitosiciones, y que los prelados anteriores jamiU 
m© han hecho observacionos sin antes hacer ima proiya investigacion. 

Dios guardo al seftor pi-osidente. — Jo»i Apolinario de Catas, caminigo. 

— En La Voz de la Iglcsia a]>arece la siguiento contoatnoi6n u la nota del Sr. 
Cura del Socorro: 

Buonos Aires, 2 d*^ Diciombre 1903 

Seflar cura rector de la basilica del i^ocorro, can6nigo honorario D. Jose A. de Cagas. 

Respetable sefior cura: 

EstA on mi poder su nota do fecha 1 do Diciombre, en la que, al acusar rocllK> del oficio 
de esta Comisi^n. pide V. se levante una informacidn sumaria para oomprobar si la pnblicacion 
del programa musical y de los nombres de sus cjecntantes on la fuccidn dol Domingo 26 del m©« 
paaado, ha sido ordenada por V. 6 por la Comison de la C«»ngregaci6n del 8agrado Rostro; eon 
lo cual da V. & entondor, que en su concepto es esto ol i\nico y prinoi|>al motivo do la reconrtn- 
cidn, como V. la llama, que lo ha hocho esta Comisi6n y que califica de dostituida de fnnda- 
monto por croerla basada oxclusivamont** en la cnSnica de los diaries. 

Solaraeute por ol resjwto que mo moroco el sefior cura, y sin que osto ini))orte someter i 
discusion los actos oficiales de esta comisi6n, ni ac«ptar pol^mica sobre olios, voy & permitimie 
hacor las siguiontos obsorvaciones & su nota. 

10. Debo hacer prosonte al sofior cura quo no mo ho dirigido A t'd en este asunto en mi ca- 
T&cter de superior eclosi^tico, sino como president* d© la Comisidn de Mdsica Sagrada Arqui- 
diocesana, cu cuyo carActor no habla lugar & tenor on cuenti sus tn'inta y cuatro aQos do sor- 
vicio al froute de osa parroquia, que yo soy el prlmero en valorar, poro quo ninguna rolncidn 
guardan con un poslble doscnido en un caso particular como el ocuri-onto. 

2fi. Al sor instituida esta Comisi6n el Revmo. prelado no le ^«i rodas prooisas do pi-ocodi- 
mionto, dojando librado, como era natural, & su propio criterio, el adoptar aquellas quo la pm- 
dencia y la cquidad le acousojaran. En consocuoncia, esta comisidn no pnede aooptar quo nadio 
80 las imponga y haco cuostidn do honor do ologir on cada caso los moilios suflcientes paru Uogar 
A la avorigiiaridn oxacta do los hochos que han do sorvir do bace & sus procedereH y que bastan 
para justificarlos. 

Como comprendorji ol soRor cura, hay muchas manoras de adqnirir la corteza de an hecho, 
sin aiH«lar & sumarios solonmos. y menos para hochos de publica notoriedad; sumarlos quo uo ten' 
drian otre objoto prActico en muchos c^isos, que compromoter ini\tilmente nombres 6 intoreees do 
peisonas. 



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UKL AKZOBISPAIH) DK BUKNOS AlKKS 141 

3«, Me llama la atenoiuu lu insistencia del wfior cm a, en Kineeraise A si niisino y A la Con- 
pY}:a<>i6n del Sa^nido Ko«tr<», de la publicaci6n del programa y noiabres de los ejecut«ntv.H, ouan- 
do en mi nota anterior tnve especial cuidado en descartar, como me parecia jnsto, tmla respou- 
Mhilidad del sefior cnni al respecto en Ioh sijfulentes terminos: 

« Segiiramente que en esta publica<*l6n no lia cabido al sefior cura paiiiciiMicidn algnna, ni 
nqniera la habrA podido prever: pero 8u reconocido eelo qneda prevenido para que en atlulante 
y en caao^ anAlogoe evite sorprt\sa« semej antes y no pennitA se d6 A lo» actos del ciilto una tea- 
tnlidad inadmitdble. » 

Con esta 84)la transcripcion qneda cont<?st«fla y desviituada toda la nota del seftor cura' 
qiie deja en pie lo que constituye la snstancia y jjiaveilatl de mi primera conuinicacldn. ea A sa- 
ber que en esta igle^ia se ejocutd un projirratna de musicA no aprobada ni aprobable \wr e«ta co- 
Biision: hcM?bo indubitable, que el sefior cnra no niega ni podrla negar fundadament*' y que baata 
para defender de toda tacba de ligereza el pnx'cder de esta comision al Ilamar sobre ^1 la atencion 
del Aeftor cura en t^nuinos perfecUraent« mesui*ado8 y C4>rte.%«si como lo bizo. 

4". Xo me he referido |>ara nada en mi anterior comunicaci6n & la Congiegacion de dignl- 
simas selioras biyo cuyo patn>cinio se realizaba la funci6n, porque el seftor cura es siempre el 
re«ponsable de lo que ocurro en la iglesia A su cargo y diclia congregacion est* bi\jo su inmedia- 
ta direceion espiritnal de pAn-pco. 

Termino, sefior cura, lamentando que Vd. se haya dado por agraviado con la nota de esta 
comision. inspirada tan sdlo en el sentimiento Justo de sue i-esponsHbilida<lc« y dictada por el de- 
seo de cnmplir sus graves del>eres , sin el mas minimo proposjto de serle A Vd. molesto ; como 
lamento igualmente que haya creldo deber apelar & los favores de la publicidail de 6rgano8 ex- 
tndios para tratar asuutos de indole eclesiiistica. 

Saludo A V. con mi mAs distingida consideracion 8. S. S. y Cap. 

Lli8 Dupkat. Presidente. 
Fi'lix Ortiz y San Pelayo, secretario. 

17 — El Exiiio. Sr. Arzobispo iK'udice 1h piedi*a tun«lniueutHl de los colegios y 
a»ilos que levaiitai'u la socicduil £nskal- Kchea eii los terrenos por el a adquiridos en 
Llarallol (Pro v. de Bs. As.) El objeto y las tendeucius de esta soeiedad son : Esta- 
blecer 6 fomeutar eiitre los vascougados ciue residan eu la Kepublica Argentina y en- 
ti\* *us hijos, vliieulos de uuion, ainistad y aynula inoml, y eiimplir con los deberes 
de caridad. protecciou y ampnro, vali<^udose ]mra ello de asilos, buerfanatos, eolegiog^ 
casas y obras de beueticeiieia pai'a aiubos sexos, asl como capilla o iglesia, boveda y 
panteoues y de eualesquiera otras obnis. trabajos 6 iustituciones que tiendan al logro 
de aquelios prop6sitos, eoiuo ser coutiibuir ^ la conveuiente eolocacion de vaseonga 
dos de anilMis sexos que veugau a la republiea, k su repatriaei6ii. etc.. etc." 

Kl Pueblo relata couio fiie cuuumieuda al (leneral Mitre la bendicidn del Papa: 

Ayer poco antes de las 11 a. m. se llamo tele!'6nicamente A monsefior Romero quien acudi6 en 
tl acto. Una vez en el departamento del enfermo, le manifesto que el Sto. Padre se intert«aba por 
»tt ialud y lo autorizaba para darle en su nombre la bendicion apostolicA y qae el seiior int^r- 
nancio hacia votos fervientes por su mejoria. El general, que estaba en plena lucidez mental 
c«»nte»t6. rodeado de muchos miembros de su faiuilia: 

♦•Agiadezco tan grandes aienciones y slrvast* expresarlo asi A Su Santidad y al sefior In- 
temaneio. » 

Entonces se incorp<»ro en el lecho y cruzo los brazos i)ara recibir la bendicion. . Como la 
p >4ici6u era violenta y el estAdo del enfermo muy delicado, se le indict que reposara sobre las 
almohMlas. Asl lo hizo, y teniendo los bnizos en la misma a<*titud recibio la bendicion pontificia. 
Twlos lt»6 miembi-os de la familia, puestos de i-odiHas, acompafmban el acto. 

Concluida la ceremonia, el genei-al estrech6 las manos A monsefior Romero y le reitero 
»us sentimientos de complacencia. 

Cuando el prelmlo se ballaba en la biblioteca preparAndose para retirarse, un miembro de 
1* familia se le acercu y le ij^o: « Cuando su se&oria 8ali6 de la habitacion, el general pronuncio 
**taa palabras: « ; Uneven las bendiciones; gracias A Dios ! ^ 

Ahora referiremos un hecho retrospect ivo. El dia de la Inmaculada el general se encontra- 
^ may tranquilo y convei-sador. En un momento le presentaron por segunda vez el cnici^jo que 
1* piadosa sefiora de Vivot le habia enviado. El general lo tomo entre sus manos, lo observ6 y dijo: 
«E« rauy herm*so. Esta buena sefiora me regalo antes otro crucityo do oro. Peio t'sle mo gusta 
macho* . y UevAndobj A bus labios imprimii) sobre (X un beso. 



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142 KKVl^STA ECI.SIASnCA 

Coinu iin cletalle signiticativo UHcemos constar que el generHl sioinpre ha tenido sobre an 
vdador un crucifljo. cl uiismo quo estaba pendiente de la camn de su hijo Rartolito cuando ^le 
reclbi6 los sacrautentos, presidiendo el acto el luismo general. 

18. — El Gobiorno Naciomtl da el 8iguieir*o decreto sobre eutrega de subven- 
eioues aeordada^ por el Congrewo: 

Siendo necesario reglaraentar la forma en que ba dc haoerse la entrega de las snmas des- 
tiuadas por la Ley de Presapuesto ti otras especiales , A la construcci6n de obras pAblicas, asi 
como las qae el H. Conyreso aciierde en calidad de subvencion a los gobiemos de provmcia. 
municipalidades, corporacioues y particnlai-es, y 

CoNsiDERANDO: — 1 ® . Que es deber del P. E. velar pc^r la fiel inversion de la renta, con 
arreglo & las leyes que autoriceu las ei-ogacioues & las ciiales se aplicare; 2 ^ . Que A este tin «e 
hace indispensable el couoeiniient^) exacto de la existencia, funcionam lento. prop6sit:4)8 y ntilidad 
de las corporaciones 6 entidades snbveueionadas, asi como la intervencidn del P. E. en la prepa- 
raci6n de proyectos, celebraei6n de contratos y ^eoucidn de las obras A realizarse c<»n los fondot* 
cuya inver»i6n est^ autorizada por Ley; 

KL PR'i -SIDES rii DE LA RH '^BLirA ES A'.!rE1D0 OEXSIIVL DE MIN'[STROH UECRETA. 

Artlculo 1 * . — Xinguna 8ubvenci6n serA abonada por el gobieruo de la Xacidn sin previo inform 
de un funcionarlo nacional, que se designard en cada cnsn. sobre la naturaleza, existencia. 
objeto, utilidatl y funfiona:niento de la corpf)raei6n o entidad subvencionada y sobre la^ 
nec^sldad mis 6 meuos inmediata de la entrega de« la suma que se le haya acordado. 

Artlculo 2® . — Estas subvenciones sori^n entregadas en una 6 varias cuotas segdn sea la necesidad 
que resulte del inforine del funcionario naclonal A que se reflere el artlculo anterior. 

Artlculo 3 ® . — Siempre que se trate de subvenciones para costear totalmente 6 para oontribuir A 
la ejecucidn de obras piiblicas serd requisite previo paia su entrega la aprobacidn. por paitt* 
del Ministerio de Obras Pi'iblicas, de los pianos y jij-esupuestos de los trabi\jo8 en los cualc^H 
hayan de invertirse las snmas aeordadas, asl como de la fonua en que se proponga llevarlos A 
c«bo. 

Artlculo 4 ® . — Llenado este reqnisito y una vez decretado el pago por el departamento respec- 
tivo, el Ministerio de Hacienda girar^ los fondos necesarios, A la orden coiyunta del Gobier- 
no, Municipalidad, Corporaci6n 6 entidad A cuyo cargo est^ la construcci6n de la obra. y del 
ingeniero que el Ministerio de Obras Piiblicas designe en cada caso, — debiendo ^stos rondir 
cuenta documeutada de las suuias recibidas A la Contaduiia General, A la tei-minacidn de la« 
obras 6 al agotarse la paitida A ellas destinada. 

Artlculo 5 ® . — Cbmuniquese, publlquese. d^^se al R. X. y pase A la Contaduiia General. 

QUINTAN A — J. A. Tebrv — Rafael Castillo — C. Rodrioiez 
Larreta — J. V. Gonzalez — Enrique Godoy — J. A. Mautix 
— A. F. Orma. 

19. — El Exmo. Sr. Arzobispo bendice la primera easu de t«lleres y escuelas pam 
niaas pobrcs. fuiidada en la ealle Tacuarl 1402, ])or la sociodad Madres Argentinas. 
ApadriDan cl acto cl Exiuo. Sr. Miiiit*tro de R. E. y Culto Dr. Carlos Rodriguez La- 
rreta y Soflora, representados por el Dr. Tedin Uribiiru y Sra., el Sr. Ceeilio L6pez 
y la Sra. Maria L. de Bellocq. Hablan en el acto de inauguraeidn el Ilmo. Sr. Obi«<pi> 
T. de Jasso, Mods. (Iregorio Romero y el represeutante del Ministro. 

— Eu la ciudad de Lii Plata se celebrau con gran pompa lag Hodas de PlatH 
sacerdotales del Sr. Obispo Diocesauo, Mons. Juan N. Terrero. Los festejos se iiiau- 
guraii con una abuudautfsiina distribueidn de vlveres a los pobres. becha por una eo- 
misidn de caballeros dc la Coufereucia de San Vicente de Paul: viene despiK^s la Misa 
Pontifical, on la Iglesia Catedral celebrada ante nunierosos fieles en la que sirven de 
di&conos los niisinos que Uabfan servido de acdlitos en la primera Misa (Mons. Fede- 
rico J. Rasore y Mons. Juan J. Perazo); se suceden luego las visitas del Metropoli- 
t4iuo, de las autoridades civiles, del clero y de las diferentes Asociacioues piadosas, 
y se cierra el d(a con una brillante y concurridfsima velada en el treatro Argentiuo; 
en la que pronuncia el discnso de apertura el asesor de gobierno. Dr. Ricardo Guido 
Liavalle, desenipefian la parte literaria varios seminaristas y ejecutan la parte musical 
distinguidas sefioritas. Los innumerables regalos recibidos por el Sr. Obispo, son ex- 
puestos al publico en los locales de la escuela de la Iniuaculnda y forman una verda 
dera exposiciiin de objetos de culto ofrecidos por el Clero y las Comunitlides Religiosajj 



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DKL AKZOBISPADO DE BUEN»)8 AlKES 143 

2SS. — El Ilmo. Sr. Obispo de La Plata encarga 6 la "Ohm de ioa Taherndenloa* 
de e*a ciudad y 4 nua comisidn formada por los PbroB. Antonio Maccbioli, Claudio Bour 
del J Santiago Copello, la distribnoidn entre las Iglesias de la di6ce8i8, de los objetos 
dt calto quo le fiierou regalados con niotivo de su Jubileo Sacerdotal. 

— Con el tltulo Uaioativo de Inrasidn de Congregaeionts Extranjeras, publiea El 
Diario un artfculo insidioso en el cual despu^s de baber acnsado 4 las eomunidades 
religiosA^ extranjeras de ir acaparando paulatinamcnto puestos que podrlau ser deseni- 
pefiados por »acerdotes del pais, consigua los signientcs datos sobre la situacidn fi- 
naaciera de las parroquias en esta Capital : 

Mnchas personas ereer^n sin duda que todos los enras de la capital tlenen grandes antra- 
da«. padiendo satislacer con holgnra sns neeesidades. Sin embargo lus hechos estAn may distan- 
t«» de comprobar esa snposicidn. 

En nnestra capital hay parroquias rlcas y pobres, hay parroqnias de moda y otras que no 
lo son. hay parroquias aristocrAticas y populares y existe entre ellas una divisldn tan marcada 
qiM pnede notarae & simple vista. i 

Ljbs tmicas entradas que tienen las parroquias son los derechos que se cobran para los 
bantismoa. casamientos y funorales. En cnanto & la limosna que se da para la aplicaci6n de las 
misas no pnode considerarse propiamente como entrada, porque el cura tiene obUgaci6n de dAr- 
•ela Integra al sacerdote que la celebra. 

Con la eatadlstica mnnicipal & la mano puede fAcilmente apreciarse las entradas que tienen 
1»» parroquias. Hay algnnas, las de mods, donde se c^lebran los grandes casamientos y los fu- 
n«ral^ suntnosos. en las cnales los curas disponen de esos recursos extraordinarios, pero en 
cambio en las otras parroquias no sneede lo mismo, y los curas inuchas veces se ven en serlos 
compromises para atender las neeesidades parroquiales. Debe tenerse ademAs en cnenta que en- 
tre nosotros los euros no reciben sneldo ni subvoncidn del gobiemo, como sucede en algunas na . 
eionee earopeas. 

£xif(ten parroquias en las cuales los casamientos que se efecti^n son casi todos los gratuitos 
porqne \o* que van A celebrarlo maniflestan que son pobres y no disponen de los recursos nece- 
sarioa para abonar los derechos que importan 12 pesos. Entre tanto esas mismas personas que se 
han declarado pobres Uegan & la iglesias segnidas por nn buen ni\niero de carm^es. Y despu^s 
celebran el felis acontecimiento con una fiesta en la que no faltan buenos mai^ares y una exce* 
lente orqiiesta. Entre tant^j el novio ha ido 6, implorar la caridad para que el cura bendiga gra- 
tnitamente la nueva par^a. 

Con los hineiales sneede otro tanto. Leyendo los avisos fitoebres todo el mnndo sabe cuAles 
son las iglesias preferidas. porqne hasta para resar por los muertos existen iglesias de moda; y los 
Coras de las otras parroquias han asistido debidaroente el enfermo, y como agradecimiento la 
familia no s« acuerda de encargarles el funeral. 

Las neeesidades del culto aumentau cada dia porque los fieles se vnelven cada veis ma« exi- 
gentes y los curas, por decoro propio, ti-atau dc colocar las iglesias & sa cargo en condiciones 
tale«. que respondan debidamente A la cnltura de nnestra poblaci6n. Procedlendo asi anmentan 
los gastos y disminuyen las entradas, constltuyendo esto \ma constante preocupacidn de parte de 
algnnoe curas. 

J88. — Pop iniciativa la sociedad protectora de la Bueua Prensa de la ciudad de 
La Plata se inaugura en dicha ciudad una conferencia de periodietas eat<51ico8 a la que 
aM»ten delegados do El Amigo del Obrero de Montevideo, El Pueblo, The Southern 
Crots, La Retista Cristiana, La Buena Leetura, La Setnana j El Semanario de Bue- 
n<m Aires; El Orden, La Leetura del Domingo y El Siglo Ilustrado, de La Plata, La 
Perla del Plata, de Lqj&n: El Litoral y El Obrero del Parang; Santiago^ de Santiago 
del Eatero; el Porvenir, de San Juan, y El Andino, de Catamarca. 

— Una oomieion de eclesiAstico^ y caballeros, presidida por el general Pablo 
Riccheri, ofrece una solemne recepcidn en los salonos de la A80ciaei6u Gat61ica al 
Illmo. 8r. Obispo de La Plata con niotivo de sua bodas de plata sacerdotAles. El di' 
patado nacional. Dr. Santiago G. O' Farrell ofrece la fiesta en uu discurso niuy aplau- 
dido y el General Riccheri presenta al Prelado una cartera con una importante suma 
de«tinAda k obras de caridad. 

— El juez federal de la Capital, Dr. Ferrer dicta seutencia en un pleito inicia- 
do por Enrique Leconturier, liquidador Judicial de los bienes pertenecientes & los 
Cartujoa en Francia. 

Esto sefioT habia pedido al juzgado que la marca Chartreuse registrada en 
nae«tra Repdbliea ^ nombre del P. Rey, slndico de los Cartujos, fuese transferida 6 



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144 RKVISTV ECLESIASTICA 

noinbre del liquidador. fundado en uua seiit^ncia do los tribimales de Franoia que 
establece que diclia marea forma part<i de los bienes de los C'artnjos y que debe por- 
lo tauto ser inscripta & nombre del liquidador judicial de dicba orden Huprimida. 

El proGurador fiscal Dr. Mitre, 4 quien bu le di6 vista delpedido, se opuM), sos 
teniendo la improcedencia de esta preteneidn, por «er contraria al csplritu y toxto- 
de disposiciones vigcntee en la republica. 

El juez di6 entonccs intervenci<Su & la parte interesada, el padre Rey, quien, 
datrocinado por el Dr. Mario A. Cari-ai^za, pidi<5 el rechazo de la peticidu del sefior 
Loconturier, en virtiid de las chiusulas de la constitucidn naeional y de las disposi- 
ciones do fondo y Ibrma de uuestra legislacidn iiuponiendo las costas al actor. 

He aquf la sentencia del juez: 

CousHlerando : 

Que establocidos los antecedentes, ea luenestvr, al dictar el pronunciamiento judicial, exjk- 
minar los principios que infonnan las disposiciones legales vigeutes en la repAblica, y con ellos 
4 la vista resolver si las sent«ncias dictadas por los tribanales de la Repdblica Francesa, y ajpre- 
gadas en autos, retinen y presentan todos los recaiidos y requisitos necesarios jmra que ©sito 
tribunal, en c^ercicio de su potestad. pueda prestar su alta autoridad, aoordando para su cum- 
plimiento el imperio de que estA investido. 

Que no existiendo entre esta repAblica y la de Francia tratado alguno que i*eglamente el 
principio de ^ecuoi6n de las sentencias dictadas por sus tiibunales, y que A estar A los t^nniiio» 
de nnestra constitucidn seria, si 61 existiera, la ley del c^iso sub judice, corresponde en su mdrito- 
y oomo consecaencia estudiar conio fundamento del fnllo las disposiciones pertinentes de uuestra. 
legislacidn. 

Qne de acuerdo con ello, el exaraen del artlctdo 559 del o6dlgo de procendimientoa de la 
capital, iucorporado por ley especial A la justicia naeional, se impone de una manera evideute. 
porque es de acuerdo con lo prescripto en sus disposiciones qne el j azgado debe apreciar si 1m« 
sentencias cnya ejecuci6n se solicita presentan los requisites necesarios, y si el origen, funda- 
mentos y tin de los mismos no contrarian los principios estatuidos en las leyes de la reptiblica. 

Que la raencionada disposici6n leghl, sanciona en el priraero y tercero de sus incises como 
recaudos fundanientales, que la sentencia extraiyera para que tenga fuerza de tal en la repiiblicA 
«debe baber side dictada & oensecnencia del ejercicio de una acci6n perBoual», y qne la oblii^a- 
cidn que haya dado Ingar A la ejecutorla sea vilida, segiin nuestras leyes. en m^^rlto de cuyae- 
disposiciones el jusgado, respondiendu y cumpliendo los fines de su institucidn, debe consider&r 
neoesariamente la naturaleza de los fallos pronunciados por los tribunales de Francia, estudiando, 
como queda dicho el origen, fundamentos y flu de los mismos, con ab8traoci6n absolnta de tod a 
otra faz que no sea la legal. 

Que de acuerdo con ello, y examinando las sentencias motive del pronunciamiento, cnyo» 
testimonies y traducciones corren agregados A estos autos, de la simple lectura de \'*s mismas re- 
sulta qne dicbas resoluciones no ban side dictadas A consecnencia del cJ^rcicio de una aceidn 
personal, slno con el objeto de dar cumplimiento A una ley de orden politicosocial, cnal es 1a 
la ley de lo. de jolio de 1901, de donde se deduce evidentemente que el origen y fin de dichas 
^ecutorias no pueden tener otro carActer y alcance que el de la misma ley motivo de ellas, por 
lo que corresponde declarar que las expresadas sentencias no redhen en modo alguno el recaudo 
consignado en el inoiso primero de la disposici6n legal citada. 

Que dado el cardcter atribuido por el jnzgado en ol coosiderando anterior A la la ley de lo 
de Julio de 1901, su inaplicabilldad en el territorio de la repdblica es evidente, por cuanto la 
ley que ha dado lugar A la ^ecutoiia contraria los principios y fines de las del pais, pues que 
pretende despojar al titular de los derecbos legitimamente adquiridos, conforme li las leyes de la 
naci6n, como lo es la de marcas de fdbrica, comercio y agricultura. 

Que estando amparados por la con8tituci6n de la rept^blica los derecbos y privilegios qn© 
ella y sus leyes acuerdan y sancionan. ordenar la transferencia de las marcas niimeros 6240 y 
64."»5, en la forma solicitada, importa sin duda alguna vulnerar sus principios, atentando contra la 
soberania naeional, dado que el fin de las sentencias presentadas es privar A D. Mario Celestino 
Rey del goce y ejercicio de los derecbos legitimamente adquiridos. 

Por estos fnndamentos, sus concordantes del escnto de fojas 70 y de la vista fiscal, defi- 
nitivamente juzgaudo fallo : no haciendo lugar A la ejecucidn de las sentencias presentadas, ni por 
consiguiente A la transferencia de las marcas 6240 y 6455 con especial condenacion en las costaa. 

—Kl Diario da los siguientes pormenores acerca de la ad minis tracidn de los fil ti- 
mes sacramentos al geueral Mitre : 



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DEL ARZOBISPADO DK Bt KN08 AIKKS 14.') 

Monseftor Komero fa6 & casa del general pero no v\»\t6 al enfermo. para no molestarlo. 

Ya qne mencionamoB A moaseDor Komeru. aprovecbaremos la oportnnidad para estable- 
en- lo ocutrido A prop6silo de la confesidn del general Mitre, pnes mucbas personam ponen en dnda 
qae dado lo« antecedentes del general, se baya confesado. 

Cnaado el general Mitre 8iifri6 los primeros ataquos qne pn«ieron en Herio peligro an vida, 
la famflia llamd per toI6fono & monseAor Romero, Uegando & casa del general A las 3 de la ma- 
dmgada. A las 7, el general recibi6 & monsefior Komero, y permaneci6 con (f\ doe boras oonfetUln- 
doee debidamente. Al dia sifniente estando an pooo mAs alivlado el enfermo, el obispo Romero 
cdebr6 misa en el departamento del general y le admlnistr6 la comnnidn, comolgando tambi^n 
MIS hijas. 

La iglesia tiene dispnesto qne cnando una persona eminent^ que durante sn vida pdblica 
ba hecho gala de liberalismo, maniflesta deseos de confesarse, iidemAs de la coufesidn se le ha- 
I c* retractar de sus antignos errores Armando una constanoia en ese sentido. 

I El ^neral Mitre al dia signiente de eonfesarse, y dando prnebas de qne habia realisado 

■ el acto con toda concienoia y convicciun, ilrmd una declaraci6n en ese sentido, qne monseftor Ro- 

• m«ro entregd al arzobispo monseftor Espinosa, quicn la conserva en su poder. 

El dia de la Pnrfsima, monseftor Romero vislt6 de nuevo al enfermo, y estando piesent« 
don Emllio Mitre y sn sefiora, el general manifesto) que se sentla feliz de haber podido recibir 
los aaxilios espiritnales. 

Estoe antecedentes demnestran que no puede ponerse'en dnda la confesl6n del general 
Mitre. 

J8-4 — La conferencia <le iM^riodistus cat^Slicos impono tennino 4 sua trabajos. 
habieado adoptado, en las varias sesioiies celebradas, las resoliiciones siguicutos : 

1 ® . La coniereucia declara: 

a) Qu« es necesaria la existencia de un gran diario cat^^Uco dt» cardoter nacio- 
nal en la capital de la Republioa, manifestiiudo «u deseo de que se aproveche en lo 
poeible lo existente en materia de pnblieaciones eut4Slicas. 

b\ Que ^ ese efecto deben tender todos los csfuei-zos de los catolicos intelec- 
toales y pudientes del pais. Por la cual resuelve: 

e) Que se forme & eate tin exclusivo un fondo, al cual se destinardn las dona- 
eione» y suscripciones que se obtengan. 

t d) Qne se pida 4 los senores obispos recuerdeu en su Pastorales, la necesidad 

y que existe de que todos contribuyan d reforzar dicho londo. 

r) Que hasta que se haya reuuido la eantidad necesaria, administre el aludido 
fondo una comisi<^n designada por el Sr. Arzobispo de Buenos Aires. 

f) Que desea la Conferencia que el t'uturo diario establezoa sucursales en los 
principales centrus, vali^ndose con preferencia del personal de los periddicos exis- 
tenteB. 

2 * . La Conferencia resuelve : 

«) Que el comit^ ejecutivo que se designe se ponga en relaci6n con las Aso- 
ciaciones de la Buena Prensa y con diarios y revistas del extranjero & fin de Outener 
que ellos suministren. 4 cambio de la reciprocidad, el servicio noticioso del exterior 
que e« indispensable a nuestros diarios y revistas. 

b) Que dicho comity proyecte para la pr6xiraa conferencia un plan al efecto. 

3* . a) Ivos representantes de los diarios y revistas que se hallan presentes. mani- 
fiestan el deseo de que dichos diarios y revistas ee suministren mutuamente el ser- 
vicio telegr4fico y epistolar, todas las veces que sea requerido. 

b) La Conferencia declara que quedan autorizados los dianos y revistas cat<51ico8 
a reprodacir materiales y articulos de sus colegas igualmcnte catdlicos, sin necesidad 
de indicar la procedencia, & no ser que la publicaci<Sn declare lo contrario. 

e) La conferencia desea que los dianos y revistas catdlicas se presten con cargo 
de oportuna devolncidn, y sin obligaci6n de abonar tnas que los gastos de remisi6n 
lo« cliches que inserten. 

4 ® . La Conferencia resuelve : 
Fnndar una liga de protecci<Sn y apoyo mutuo entre periodistas catrtlicos do la 

Repnblica del Plata cuyos estatutos est^n proyectados por el antes mencionado comi- 
te, debiendo ser deftnitivamente aprobados en la Conferencia del afio pr6ximo. 

5 ® . La conferencia declara. 
«> Que es indispensable que todo catolico no sdlo se suscriba & un diario neta- 

mente defensor de la Iglesia. sino que le procure avisos, suscripciones y noticias. 



} 



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146 KEVISTA ECLESIASTICA 

b) Que solicite de los senores Obispos ineiteu »! clero 6 proeeder en la foriua 
indicada y A recordur esta obligacidu 6 los creyeutes. 

c) Que He pida a los luismos eeiiores Prelados que deaignen una Comisidn di*>- 
eesana encargada dc proinover el adelanto de los peri6dico8 y revistas exifttenteB en 
cada didcesis, de fundar otros nuevos y de eatableeer en cada loealidad una sala de 
leetura de diarios y periddieos eatdlicos nacionales y extranjeros, para los obrero» y 
personas mcnos aeoniodadas. 

6 ® . La Confereucia declara, quo no »6lo es conveniente, sino tambi<^n uecesario. 
desde que el diario 6 peri6dico catdlico no puede Ucgar d manos preoisamente de 
nquellos que nids noeesitan sus ensefiauzas, quo cada publicaci^SD cat<51ica reparta una 
hoja Tolantc de propaganda, quinceual 6 semanal. ilustrada con algiin grabado 11a- 
mativo, si fuere posible, debieudo efectuarae el repai-to gratis por profusion, no h61o 
& la puertas* de la Iglesias, sino tambi^n en las calles, talleres. fdbrieas. tranvfas y 
trenes. 

7®. La Conferencia doclam que es conveniente: 

a) Que se unitique la propaganda de las publicaciones catdlicas. 

b) Que se establezcan periddicos catdlicos en todos los principales pueblos de 
la Repdblica. 

r) Que se federalieen todas las hojas de una loealidad. 6 fin de annnorar los 
gastos. 

d) Que se establezca una caja Diocectaua. en que cada parroquia verterfa una 
euota mensual, i. fin de que el sefior Obispo pudiera sostener al diario 6 publicacio- 
nes de su didcesis. 

8 ® . La Conferencia resuelve : 

Nombrar una coniisidu eucargada de proyectar la fundacidn de una escuela de 
periodistas catdlieos y de ponerla en prdctica una vez que el coraitd ejecutivo haya 
aprobado su reglaniento. autorizdndola para buscar los recursos necesarios. 

9 ® . La Conferencia desen que las publicaciones cat61icas no se combatan entre 
sf, y que no se produzcan pol<»raicas ni oHticas hirieutes entre ellas, evit^ndose aei 
el efecto desinoralizador, de que una boja desautorioe lo becho por otra. 

— Aludiendo al suelto aparecido en El Diario escribe La Naeidni 

Sobre nn ncto que parec«rla por »u natiimleza intinia, snbstraldo & la exageraci6n infomia- 

tiva — sobre la fomia en qne fiieron administnulos los auxilios espiritnoles al general Mitre — se 

han pablicado versiones completaniente inexactas, qno cainpliuios el deber de rectiflcar. No es 

exacto que en esa oca8i6n el ganeral Mitre se retractara de ideas anteriores, ni luida parecid*>. 

No ha existido tal retractacidn ni podia existlr, tratilndose^ de qnlen ha pertenecldo siempre & la 

iglesia nacional, sobi-e la cnal Ilegd & tener las preeniinencia« de la primera inagistratura del 
paist 

Monsefior Romero. 4 quien interrogauios ayer sobre este pnnto, nos manifcstd que en el 
momento de recibir los auxilios, el general habia snbscripto, & pedido de monsofior, y sin qno 
68te pnsiera el hecho en conocimiento de la familia. de acnerdo con las pr^cticas de la Iglesia, 
do8 lineas en que declara su fe eatdlica : ydegantoriz6 categ6ricamente que hnbiera hecho retrac- 
tacidn algnna, ni que Al se la Imbiese inslnnadu. 

Hecha la rectifleacion que antecede, s61o nos resta lamentar tener que ocnpamos de un a- 
aunto de esta Indole. 

J88. El Diario dice que el procurador del tesoro al expedirse sobro un pedido 
de exoneracidn del impuesto de contribucidu territorial hecho por el convento de laa 
Caruielitas de Santa Teresa, ha dado el siguiente dictaineu: 

«A1 exooeiardel impnesto territorial d los conventos, el artlciUo 4®, Inciso C, de la ley 
respectiva, solo ha podido referlrse A aquellos habitados por drdenes rellgiosas de exlstencia an* 
teiior & nuestra constituci6n en unestro pais 6 de exlstencia posterior, siempre que tuviese la 
antorizacidn del honorable congress de la nacidn, de acnerdo con el articulo 67, inciso 20, d© • 
nuestra carta fundamental. 

No es posible, en efecto, interpretar el artlcnlo 4 * . de la ley sobre contribuoidn territorial 
extendiendo su aplicaci6n & todos los conventos, desde que sella contradictorio al texto de nues- 
tra constitucidn exonerar habltaciones de drdenes religiosaa cuya admision no ha podido hacer- 
se sin autorizacidn expresa del honorable congreso. 

— El misino periddico as! se expresa acerca del proyecto de fundar un gran dia- 
rio catdlico en esta capital : 

De nn tiempo ii esta parte los diarios y i)eriddlcos cat61icos, como respondiendo & una oi- 



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DEL AKZOBISPAUO VK Bl'EXOS AIRES HT 

4ra tapeiior, vienen haciendo propaganda en favor de la conveniencia de fnndar un gran dinilo 
c«XDlic«* en nnestra capital, para la defensa de los interese^ religiosoft. 

EatM propaganda ha sido nintetizada en nna oonferenda de periodista« catdlioon. celebratu 
nrorat«inent« en La Plata. 

El proyecto dt> fundar nn gran diarlo cat61ico no es nnevo. Cnando existia cLa Tnidn-. el 
diario de combate. en el que esgrimian sue armas eaciitores de nota como Jos^ Manuel Estrada 
Pedro (^ojena. Tristan Ach^val Rodriguez. Manuel Didinio Pizarro y Emlllo Lamarca, A pesar 
de que esto« redactores no cobraban Bueldo. el diario no pudo soetenerse por la indifereneia de los 
itat^licuA. Un alio despn^s de su desaparicidn, coraenzd 4 sentirso de nuevo la nccesidad de un 
diaHo catdlico y deade entonees comenzaron loe trabi^jos en e«e sentido. 

Deispa^ de la mnerte del arsobispo doctor Aueiros, su suceiwr monwftijr Caat^^llano, tam- 
fcirn «e preocupd del mimno asunto. instigado principalmente por el entonces presbiteiv doctor 
Rooero. actual obispo de Jasso. 

En la Asociacidn Catdlica se celebraron varias reunionei* y el arzobispo doctor Castellano 
a^bru ana cAmi»i6n. encargada de pre«entarle un proyecto completo para la fundacidn del diario 
catblico, con lo« datos correspond ien tea al capital neceeario para la empresa, pi-eaupnest^J menaiui i 
de gastoft. etc. 

La comiaidn. dando cnmplimiento al encargo recibido, solicits) los datos necesarios y lleg6 A 
la concloHion de que para fundar nu diario cat4)lico que pudiese igualar A los exietentes en cuan- 
U) A *ervici<> telegrAflco e informacldn en general, se neceeitaban 400.000 pesos. El arzobispo Cas- 
tellano cast 6e cae de espalda cuando escuchd la cifra de cnatrocientos mil pesos y tanto fn^ au 
a«ombro qne no volvid A ocuparse del proyecto. 

Ahora se renuevan los propdsitos y en la c^nferencia celebrada en La Plata, se ha resuel- 
to que i^* nombre una comisidn diocesana, encargada de llevar A cabo la fundacidn de un gran 
diario catdlico. pero el detalle de las resolnciones adoptadas nos indican claramente que los is- 
tent«ci A dicha conferencia tendr^n el tltulo de periodistas, pero son muy pocos prActicos en cuan- 
to se relaciona con la forma etlcaz de realizar lo que pareoe const ituir una aspiracidn entre el 
rlc«(M<nto cat^SIico. 

£n la misnia conferencia se resolvio fundar una escuela de periodistas para qne el periodis 
no catolico tenga asi bnenos elementos. QnizA cuando los alumnos dejen deser tales, se fundarA 
H diario catolico. 



SO. — El Ilmo. Sr. Obispo del Pnrauu dirige & sus diocoftanoH de la provinein 
de Corrientt'ft una carta pastoral inotivada por los «8fntoiDa8 do rebcli6n y de ho«ti- 
liilad contra la aatoridad episcopal que de un tiempo atrds vienen produci<?ndo8e en 
e«a proTineia.» 

Despu^H de haber manifostado que no estd en sn mano eont^star nna por una 
toda« la« acnsaciones injnstas ^ insidiosas que se le ban hecho por log diarios de Co- 
rrient^s, dic« el Sr. Obispo : 

Hemos diridido nuestm tiempo y nnestras^ fnerzas entre vosotros, amados fleles de Corrien- 
t*», y lo« demAs qne foiman nuestras Didcesis, dando los mAs elocuentes testimonios de nuestn) 
amwr hacia los que Dioa nos ha encomendado para apaoentar y gobernar. Animado por nuestra 
aceodrada devocidn A la Santisima Virgen Maria y secundando los anhelos de vuestro amor A su 
Sagrada Iroagen que se venera en ItatI, no descansamos hasta obtener de S. 8. Ledn XIII el pri- 
^legio de su Coronacidn Pontiflcia, acto que se veriflc6 con extraordinaria pompa. con asistencia 
d* siete Obispos y de las autoridatles de la provincia y las aclamaciones de inmenso pueblo, hn- 
ekodo ^poca en los anales de esa qnerida ciudad; hemos procurado conservar amistosas relaciones 
con el Exmo. Gobiemo, porqne estamos convencidos de que de la unidn de ainbas potestades, s6- 
lo poeden dimanar beneflcios para la Religion; todos los alios hemos visitado sn extenso territo- 
Tio. parroqnia por parroquia, esforzAndonos por cnmpUr nuestro ministerio episcopal de la mane- 
ra mAs provechosa para vosotros: predicando y exhortando quizA hasta la mlportunidail para atraei-os 
A Dim: bemoe fomentado la constmccidn de templos; hemos eiigido congregaclones piadosas; he- 
mt» santiflcado machos hogares y procurado la honra de innumerables hyos con la patemidad 
lecitima: hemos llevado el consnelo A las almas 

Proclamamos bien alto, para que lo sepau todos nnestros diocesanos y en e8j>eclal vosotros, 
fleles de Corrientes, que no hemos faltado A nuestros debei-es y que son ealumniosas e 
iiun»tas las afirmaciones de los diarios contra nuestra persona. 

iQa^ pueden recriminamos los hombres, si hemos curaplido con nuestros deberes episcopa-. 



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148 KKVISTA KCLKSIASTICA 

IlablamoH nsi porque la venlad no teiiic. y porque salnMnos iimy bien que nadie piiede arri)- 
jar ima iiiancha sobre nuestra c^mdueta. Xo deciuios esto iK>r vanagloria — Dios »abe que nues- 
tras acciones hau sido puestAS on 8U8 bondadosas uianos — lo deciiuos por voBotros, pai-a que no 
padezciiifii escandalo, y porque la honm del Pastor es la alegria de hub fiele». 

Dofteiido Inego el Sr. ObiHjio lu iictitud observada para con el Gobierno <lo Co- 
rrieJites cunndo ^ftte qiiiso iutervenir en la adiiiiuistraci^u de lo8 diueros del Saiitnario 
de Itatf ydiee : 

Los docnmentos relativos A esta desintoligoncia, son del duininio )>tlblico, y no e« neeesa- 
rio que consignemos aqui la elevada moderaciou y res|K'to con que expusinios unestras rassoncs 
al Exiuo. Gobierno de Corrientes, y habiendo sido desatendidos, nos vinios en la necesidad de 
llevar el asunt^i A la resolueidu del Exmo. Gobierno Xacional. El Gobierno de Corrientes no ba 
IK»dido dai-se por ofendido, porque us^bamos de un legitiroo ilerecho y cumplianios A la vez, ed 
grave deber de custodiar lo que nos ha sido encomendado por el Jefe de la Iglesia Universal. 

Kntraado despu^s, a refutar las absurdas calumniaB bordadan aeerca del robo 
<le la conma de Ntra. Sra. do Itatl. dice el Prelailo : 

Se nos bare el cargo do haber pnesto obstilculoft A la accion de la Justicia, negiindonos A 
entregar al juex la hermosa corona, restituida A nuestra autoiidad; y que homos querido apro- 
piarnos lo quo pertenece al pueblo. No estil en nuestra niano poner obstAcnlo alguno A la acci6n 
de los Jueces. revestidos de la autoridad que les da la ley, antes bien hen»os coopenwlo A su 
funcionamiento pidiendo la i)olicia de Buenos Aires. 

l*or lo que hace A lo de apropiamos lo que perteneeo id inieblo, mejor so tliria que la C4>- 
rona es nuestra, amados fleles de Corrientes, pon^ue \Tiestras d^divas la formaron. y el Obispo, 
quo 08 vuestro jefe. tenia el derecbo de haeerla reparar para restituirla al Santuario <le Maria. 
Eso hemos querido hac^r y se nos han puesto obstjiimlos insuperables. 

No queremos penetrar en el Santuario de la justicia; hay otro mA« alto que el hoiuljre, y 
es Dios inismo, que dice on sus Salmos: nEgo }ti«titia« judieahon Yo juzgar6 vuestras justiciaa ; 
y si nuestras qnojas no han sido oidaa por los tiibunales del pals, acatamos sus fidlos. No dcya- 
remos sin embargo de instar por todos los medios A nuestro alcance, hasta conseguir <iue so rea- 
licen vuestros votoa, restituyendo al Santuario la ('oroua rte Ntra. Sra. de Itati. 

La carta aeaba eon una prot«st4i contra el cargo gratuito ^ injusto de oponcr- 
se A la creacion de un Obispado en Corrientes: 

Tambi6n se nos hace un cargo niuy gratuito y ]>or demiis injusto, por el Obispado en Co- 
rrientes, ctm»o si nos opusi^mmos ji su can6uica cnMtoidn. 

Esta 08 una cuo8ti6n que no nos pertenece, porque no estA on nuestras inanos i-omper los via - 
cnlos (lue nos ligan A vosotros, amados lieles de Corrientes, vinculos sagrados. estable<-ido8 por 
Dios niismo, al constituirnos vuestro Pastor y ObisjM* i»or medio de sn Vicario en la tierm. el 
Romano l*ontitice. • 

Tamjioco pertenece A vosotit)s. venorables sac(*nlotes y amatlos fielos de Corrientes, agitar 
la opinion pdblica en esta materia, poniue se trata de un gravisimo asunto que no estA conllado 
A la resoluci^n de grnpos u\A& 6 menos numerosos de lieles; teneis vuestro gobierno y vuestros 
repre8entant«8 en el Omgreso de la Na<;i6n qn« velarAn ]>or vuestros intei-eses y so encargarau 
de resolver con sensatez este delicado asunto. 

La creaci6n <le un Obispmlo es un gran adelanto moi-al y A el van vineulados el pn>greso 
de la religi6u y el bienestar de los ciudadanos: pero que ello so haga por los medios legitimos, 
sin agitacioues que producen confusii'm, y sin odios que apasionen los Aniinos; y entonces bien 
vonido sea. 

Nos paroco que esta cuestion ha sido ti'atada i)or algunas i>ersonas de una manera incon 
veniente, jwrqiie lo que debiera considerai"se como un bien para todos, se la ha ]>ersonalizado, y 
por lo mismo. so la ha envilecido; y no t'ultaran algunos paia quiones la cuestion Obisi»ado, sea 
una arma esgrimida para combatir la misma lleligion que aparentan favorecer. Los residta<los 
que basta hoy ha jiroducido esta cuestion, tan defasvorables jmra la religion, nos dan derecbo 
para juKgarlo asi. 

Mientras no haya sido creada la diocesis de Corrientes, Nos somos vuestro Obispo y Pas- 
tor. ^Por que entonces st- ha tomado pie de esa cuestion para afrentarnos y llenarnos de ii^urias 
por los diarioR de esa Provincia? Eso es verdadenunente inicuo 6 intolerable, jwrque es valerse 
de las arma8 de la perfidia y de la di8<'ordia. para fonientarla entre vosotros contra el Pastor le 
gitimo de vuestras almas 

31. — Tia Liya Demorralirtt Crintiana mauda celebrar soleiunes cultos en la Igle- 
sia de la Inniaciilada Concepei6n eu honor d<^ San (ierardo Majella elegido por la 
Liga como patrono especial de hub trabajos de agreniiacion. 



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DEL AUZOBISPADO 1)E BUKNOS AIKE8 i4J> 



Enero 1906. 

1. — El Boletin Eclo. de la Diocesis de Sarita Fe publicn las notae siguieutes. 
ramhiadac^ eutre la Presidenta ilel Couscjo Particular do lap Coferoncias d(* San Vi- 
cent*? de Paul de Saota Fe y d Obispo de la Di6oo us, eon niotivo de la disposicion 
tomuda por ^ste de eonfiar ^ lo8 Purroeos de la eiiidad de Snnta Fe la direeci<^»H es- 
jtiritnal d*' la.s C'oivA'renciaB Vicentinas de Seilora.* . ejereida desdo sn fund icion por 
lo?4 RR. PP. de la Compania de Jesus. 

SantA Fe, Diciembre 16 de 1903. 
IliistrUdmo y reverendUimo sefior obiapo Dr. Don Juan Agugtin Boneo. 

Presente 
Ilmo. y reverendlaimo senor : 
E» en mi poder la atenta nota de S. S. lima., de fecbo 15, en la que me comunica qae {lor 
las r&zone« que se sirve exponer, ha detenninado que desde el l^. de P^nejo de 1906, las Confe- 
reoctas Vieentinas, incluso el Taller de Srtas. Aspirantes, sean atendidaa y dirigidas por los Sres. 
pdrrooua ivspectivos, en la niisnia forma en que estA actnalmente Is Conferencia de Caballcro.s, 
lo qae se digna eomnnicarme para que lo lleve A conocimiento de la« seftoras sot'ias. 

Como era de mi deber, al i"ecibo de esta comnnicacidn he reunido & Ins sefioraa que com- 
ponen el cons^tjo y despu^ de leida la atcnta nota de Sa S. lima., se resolvioque, dependiendo 
del consc^o general iior la agregaeion qne ^ 61 tenemos, segAn se verii en los articulos 50 y 55 de 
nnestro rej^lamento, debfamos darle cnenta de este easo, siguieudo en esto lo que indica la ex- 
plieacion del art. 44 donde dice: Si se trnta de una cuesti6n de reglamento, ete. p<&g. 91. 

Tambi^n se re8olvi6 exponer & S. S. lima, con todo el respeto que le profesamos, que se- 
gon alg^nas notas y articulos de nueetro reglamento. edioi6n de 1882 que es la tUtima. creiamos 
Ter que son las mismas conferencias y consejos quienes tienen facultad de elegir sus dlroctores. 
B»to lo vemos en la nota que pasaron las sefioras qne fundaron la primera Conferencia al Sr. ar- 
inbispo pdgina 3 ^ • En la contestaci6n del mismo prelado p4gina 8 ^ , en el articulo 10, 6 m^s 
Wen sa explicacidn donde dice: «La presidenta en todos casos designa 6 invita,» i)^gina« 53 y 54 
en el articulo 24 3' sn explicacidn en que dice: Cnando ocurriesc pro veer este cargo, etc., pAgi- 
nas 98 y 90. y en todo el capitulo s^ptimo en el que se tratn de los bienes temporales y en el 
qne «61o en el case de disoluci<)u de los Consejos General y Particular de Buenos Aires deberii 
intervenir el Sr. arzobispo. 

A fin de qne S. S. Ilnia. se pueda dar cnenta de lo expuesto. me permito adjnntarle un 
rt-glamento. rog&ndole quicra imponerse de los articulos mencionados. 

S6I0 me resta agradecer de todo coraz6n d S. S. lima., la l)endicidn que tan bondadosa- 
mente se 8ir\'e concedemos, sujdicAndole quiern de nuevo conced^rnosla & fin de que el Seiior 
nos ilnmine en esto asnnto. 

Con todo respeto saludn & S. S. lima. 

TOMASA I. DE CuLLEV, presidenta 
Celina GoupUlaiit; seci-etaria 

Santa Fe, Diciembre 19 de 1905. 

Senora pregiderUa del Coiitejo Particular de las Coi\ferenciag de de San Vicente de Paul en 
Santa Fe. 

Kespetable sefiora : 

Si bien puedo decir qAe desde la fundacion de la Sociedad de Sefloi-as de la Conferencia rlf 
San Vicente de Paul en Buenos Aii'es, conozco esta Instituci6n (' intervine mAs de una vezslt'U- 
do vicario general de la arquidi6cesis. he leido una y mds veces los articulos del reglamento qui- 
ew Consejo ha creido conveniente seiialanne, para fundar el derecbo que cree asistirle de no 
eeptar la disposicidn episcopal de fecha 15 del actual, 6 sea aftrmar la indepcndencia de la jurin 
diceion onlinaria de esa sociedad, & lo menos en lo que se refiere & la direcci^n espiritual. y debo 
manifestar, de la mancra mis absoluta, qne nada encuentro en los articulos citados que autorico 
una opini6n tan maniflej^mente contraiia & la doctrina do la Iglesia. 

Exclnir de la antoridad de los obispos la direccion espiritual de una Sociedad cat<illca, de- 
jar librada al arbitrio de piadoaas sefioras la eleccidu de director espiritual, sin intervenci6n id- 
gona de los prelados dioce«ano8; aconlar i^nicamente la presidencia de honor en las asambleas d e 
las sociedades de caridad A los que por derecbo y p<»r institucidn divina tienen el cargo de gober 



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ir)0 KKVISTA KCLKSIASTIC'A 

narlas, fH algo que no »e explica preei8amente en nuesti'os dia8 en los que oiAs que nunca «► 
ttlasa podei-osa la voi del soberano pontlflce iwira reconiendar A \u» sociedadee catdlica« la cordial 
siimisidn y dependeucla de sus legitimos superiore* inmediaios his obispoa en comunidn con la 
Se<le Apo8t4Slica. «Si se consideran bien», dice el soberanu Pontlflce Plo X (Letras ApoaUillcAs de 
11 de Janio de 1905) «la8 doctrinas que hemos venldo desarrollando. ficilmente se deduclrA que 
todae aqnellas obraa que dlrectamente vienen en auxUiu del niinisterio espiiitual y jmstoral de 
la Iglesia. proponi6ndo80 de conaiifuiente iin fin relii^loso para el bieu direct© de 1«« almas, de- 
ben liasta en las cosas m4e inftmas estar suboi-dinadas A la autoridad de la Igle»ia y per lo tanto 
tanibi^n & la autoridad de loa obUpos puestos por el EHplritu Santo para repii" la Igle«ia de Dio* 
en 8U8 re8pectiva8 di6co8i8.» 

Ks cleilo, dice el ml8Uio Sumo Pontific-e, que hay obras que deben niovorse con convenient** 
y razonable llbertad.... Pero la bandera de Cristo que deben enarbolar Io8 que estaH oUras prac- 
tican debe recibirla de laa manos de la Iglesia y e»ta bandera debe llevar entre sus pUepiioa la 
doctrina del Divino Redentor. 

cQuien & vo8«»tro8 os eacucha, li Ml escucha y qnien & vo8otro8 desprecia ft Ml de«precia. 
tiuien no f»8tA conniigo, estA contra mi y el que conniigu no recoge e8parce. » 

Y en 13 de Diclembre de 1903 deeia: «Xo es celo nieritorio nl piedad sinceia eniprender lo 
que, aun cuando heruioso y bueno en 8i. no 8ea aprol>ado por el propio pastor.>» 

No es otra la doctrina contenida en el Concillo Plenailo de la America Latina, prhicipal- 
niente en el Tltulo III, C. I, en el que se cltan las palabraa de San Cipriano, «8i alguno no e»tA 
con el obispo, no e8tA on la Igle8ia», y 8e ensefla que si aqucllos que sin tener autoridad algana 
se la atribnyan, y quieren haoerse raaestros y juews. si los inferiores se empefian en aprobar y 
sostener en la admlnistracion cHstiana otra fonna que la que apmeba la potestad l«*0timli, el 
ordeu se pervierte, las opiniones de niuchos ae trastoman, y se pierde el recto sendero. 

Y t^ngase en cuenta, aftade el mismo concilio, que faltan & sn deber. no solamente loa que 
p6blica y abiertaniente rechazan la obedlencin A los obispos, sino tambien los que indiiecta- 
mente resisten y se valen de ambages y frivolas distincioiies para encubrir su dej^obiMliencia. 
ambages tanto mA» peligrosos cuanto mis encublertos por la siniulacidn. 

Vcase tanibi^n el Cap. IV. tit. IX. Si las respetables sefloras que eomponen laa Conferen. 
clas Vicentinas de esta ciudad hubleran conocido esta doctrina. cinrtuinente no incuriiilan en el 
lamentable error de negar al prelado diocesano. fundadas en h»s articnlos de sn reglainentn. la 
plena y entera.jurisdicci^n para Intervenlr en la direccidn espirltual de sus conferencias. 

Sobre todos los reglamentos de las sociedailes cat61ie>i». cualesquiera <iue ellas scan : 3" por 
mils nutoriBadas quo se tengan, debe primar la palabra del Supremo Pastor dela Iglesia expresa- 
da en sus l\Itima8 Encicllcas y jior lo que hace particulamiente d nuestro propoHito. en el Conci- 
lio Plenario de la America Latina. 

Dejando bhI establecida la doctrina de la Iirlesia. delm pi-evenir A ese Consejo Superior qne. 
no permiti^mdolo la autoridad que invi8to entmr en discusiones y polemical con esa Sociedad, nl 
dar la mini na. o^asii'Hi d la preiusii liberal pani piiblirai sipuMto* c(mtlict:>.s. he resielto dar por 
termina<lo este asunto. 

Si ese Consejo, despu^'S de lo que acabo de cxponer. se creo autorir.ado A insist ir en sii in- 
dependencia del obispo. en lo que se i-eflere A la dlrecriou espiiitual d»* las confereni'las, Dios 
Xuestrc) Sefior en su bnndad proveerA A los sefiores ]»Arro.'f»s de medios eflcaces y en un todo 
conformes al espiritu de la iglesia para realizar el projMJHito del obi8|M). que no cs otni que 
el de facilitar y digniflcar el niinisteiio panmiuial. dev<dvicndole en su integridad sus funcionc s 
propias. 

Saluda atte. y l)endi<T A hi Sm. pn^sidenta. 

t JlAN A(»rsTiN 
Obispo de Santa Fe. 

6 — Kl Litoral, iinportautc semauHrio catolico de la Prov. do Kiitre Rios entra 
en el qiiintu afio de su exirtteneia y coiiiuenioni su aniversurio. convirti^adose en pn- 
blicacion bisemanal, con euatro periodieo.s sncursaloft distribuidos entre las princi- 
palcs poblttciones de aquella provincia. a saber: Lu Semnuu en (Tuale^.-iy. AV OiamtiHfe 
en Diamante. Siglo Stiero en t.'onccpciou del Truguay y La Fumiliu en Concordia. 

El Litoral i\\{-> fuudado en la ciudad del Purauu euatro ufins bn pur su UirecloJ" 
actual, Pbro. Toraiis Dutari Uodi-iguez en monicntos umy ditlciles, sin uiU enpitnl que 
las energlas de su Director, la bendicion del I*relado \ la sinipatia tie al;ruuos 1» -i-hjs. 

A loH tres afios el uuevo adulid catolico tenia yu inipniita propia. liablH K»;;r.i ^o 
forniar en torno suyo una Amciaeion de la Huena Prcitsa conipucNta por distingiii'l:-^ 
<lnniU8 que lia prestado ya iniportautes servicios a li causa cntolica y liabJa enipe/.;<.> 



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DEL \KZOBISPADO 1>E BUENOS AIRES 151 

Im pablicacion dc* una Hibliotvca de Buenos Libros: hoy (i \o» triuufoH alcanzadoe a^rcga 
lo* arriba enomerados y e» el periodico de mayor cireulatritSn en Entre Rlos. 

Alabado »ea Dies que bendico de esta maiiera A los trabajadores de »u vifia • 
Si en todas partes, se hubiese trabajudo con ijB^ual abuegacidn y acierto no confun- 
diendo nanca el punto de partula con el dc llegada, y convencidos de que no se pue<le 
Uepar a sav adulto y a competir con. los fuertes, »in antcH baber sido niuo y haber 
tcDiclo bueua erianza. tal vez la historia gloriosa de £1 Liloral se hubiese repetido 
en mas de una ciudad de nuestra Kcpublica y no tendiiamotj hoy tanto Jeremfa8 qu© 
ilora (M)bre la suerto de nuestra prensa y su.spira inutilniente por el Gran IHario Cat6- 
Ueo. 

8 — La Voz de Ut lylfsia anuncia que el Exuio. Sr. Internuncio h&llase definiti- 
vamentc iuntalado en el palacio del Comendador Fernando Pcrrone (Venezuela 510/ 
qoien »e aprcBuro & ofrecerle dicha casa en cuanto supo quo el digno representante 
de Sii Sautidad habia tenido que abandonai* el palacio de la Sra. Mercedes C. de Au- 
rhoreua. 

lO. — El P. E. dicta un derreto nouibrando Encargado de Negocios ante la 
Santa Sede al Dr. Alberto Blancas, quien ha deseiupefiado hasta la fecha ese puesto 
fn comini^n. 

— El Pa^blo publica la sigui(Mito c.irt i de uii argeutiuo quo viaja por Europa 
donde se dan algunos datos muy sugestivos sobre el descuido en que se dejan nues- 
iroK intereses religiosos en la Capital del Mundo Cat61ico: 

. . . . Tn aailo argentine de 8. Jos^, con casa propia. estd reci^n fiinclado aqul por la bondado" 
•Mk madie Camila, 6up«riora de las Hennanas Pobres Bonaerenses, de S. Joh^, via dei Flenlli, 45. 
crrc« del Foro y del Palatine. El Santo Padre ha advertido & las hennanas que no lespermitia 
ptrdir limosnas en Roma; es decir qne el asilo ha de vivir de las limosnas <argeotinas» Pues Men. 
sobre la puerta de este asilo argeutino se lee solaniente: <Asilo di San Giuseppe» y la caridad de 
esa capital pennanece ignorada del pAblleo catolico de Roma. 

Los rezos los he oldo leer alll por el capellAn en italiano. 

Sin haber ido todavia A Siria y Palestiua, donde s6 por ex admlnlstrados de Oriente, que 
H pabellon argentine es popular por los diversos motivos que usted conoce niejor que yo, y 
dimde exi»te el inagnlfico santnario argentine uragaaye del Ilortns Conclasus, en Ortas & tina 
bora y 1|4 de Jerusal^n, estoy segiiro de que las hennanas y capellapes que guardan la basilica 
T son la providencia del pais nierced A la caridad de lus catdlicos «^argentinos». est4n b^o la 
protecciAn de censnlado «<italianoj> de Jerasal^n. Jerusalen es una ventana abierta sobre todo el 
(>Ti»*nte. Bnenos Aires paga y otros aprovechan . 

Hace dos auos he alinorzade dos veces en el colegio Plo Lntineamericano, y este afio hd 
altnorzado en el roisme el dla de la lumaculada Cencepclon. Las tres veces he visto seutado A la 
Uer«^ha del personaje eclesiistico principal, al seflor Brnnone, plenipontenciario del Brasll, solo 
del cnerpo diplom^tico americano. Y cuando reci^n he llegado A la ciudad en octubre pr6ximo 
pasado, me dye el Pail re Vella, adniinistnulor del colegio, que no conocia ni de vista al encar- 
gado de negocios argentino, el cual hacia ya un afio nuis 6 menos que estaba en Roma, Luego 
he tenido ana ocasion de constatar que la senom de B. no es aniable, grave defecto en la con- 
•orte de un jefe de mision. 

La buena madre Caiuila, ya citada, quiere, antes de salir para ^sa, biiscar A las argentinas de 
zci para recomendarles al asilo. ;Pues creerd usted que mi seilora y yo sonios quienes hemes 
•* revflado » i la buena madre la existencia del consulado argentino de esta capital ( via Principe 
Aniadeo 14 ) 4 cargo del simpdtico ingeniero y pi-ofesor Attilio Parazzoli, casadn con una sobri- 
na del miuistro sefior Moreno, y afortunado autor de dos tomes sobre la elect ricidad ! Y tarn- 
bien Aoroos nosotros quienes hemos dado A la argentina seHora de Parazzoli «la primera uoticia» 
de la apertaiaen Roma desde tres meses del < Asilo di San Giu8epi)e.» 

EI ministro del Brasil me ha caosado la impresion de un hombre active y atento con todes 
(4fct4)liro de verdad y hospitalario, bien ayudatlo por su seftora, y que no ha olvidado ni los me" 
dioa mis menndos para conseguir met<klicamente sus propdsitos. En cl colegio Pie Latinoaraeri- 
caoo. quft es la Am^trica en pequefio, se ve qn«^ todos lo aprecian y estjl come en su casa. Y 
aznaeblando A expensas de su gobierno, y por cierto c^in niucho gusto, el apartameiilo del nneve 
colegio Plo Latinoamerican'o, ha trabajado bien por su pais.> 

14. — El Puehh rectifica en los siguientes t^rniinos una falsa noticia dada por 
el niisrao. en el mes de Xovienibre y tran.scrita en esta socci(>n en el n. pasndo (VI, 74): 



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i52 UKVISTA ^X:LKSIASTICA 

Hao<) algi\n ti(*rapo, comentaudo una noticla q' traSa *<La PrenMa», ho dicho que en una vi. 
sita pastoral, hecha & nn pueblo de Mondoza, el ilnstrisinio prelado fn^ recibido bajo pallo, cu- 
yas varus eran llevadas por seftoritaK. Lamento haber ineurrido en esa ocasi^n en ud error in- 
volnntario, pues tal heclio no paso en Mendoza, y habi6nd i^me Uainudu la atencion sobre ese 
error, cAinpleme baceiio asi coustar. y al inisino tiempo r'.»e^ i lot* colegas, que bayan reprodu- 
cido aquella noticia. qiiioran tanibi^^n reprodncir esta rectificaci6u. 

A la verdad, La Pren»a no liabfn dado eomo sucedido el bcebo en Meudoza 
eiuo en San Pedro, pues el telej^ifiina a que hace referenda El Pueblo deela aal (Ln 
Prcnsa n. del 28 de Nov. 1905 ) : 

San Pedro, Nov. 27. — Ha visitado este pueblo el obispo diosesano Desde tres cuadras 

antes de llegar al templo se babian foi-mado varios arcos triunfales. En el priniero, la cjoinitiva 
que venia con el prelado, baj6 de los cocbes y ^ste, desde alll hasta la igleein. fu6 conducido 
bajo palio. Las varas eran soMtenidat por gefioHtag de la localidad. En cada arco & que llegaba 
la comitiva se arrojaban fiores con profusion 

El artieulista de £1 Pueblo ereyd que San Pedro estaba eu la Provincia de Men- 
doza cuaudo en rcalidad CHtii en la Provineia de Cordoba : de aqnf h\\ error. 

Adeni^g, el palio lueucionado por cl corrcsponsal de La Prensa no era un palio 
liturgico Kino un dosel florido, eomo jiucde verse por la naritieidn que de lo ocurrido 
hace el corr j^ponsal do Los Priuripios, (n. del 7 de Dieieinbre) .• 

Monientos antes, trasladdse & la vecina Villa de Dolores una comisi6n encargada de condu-'^ 
cir & ^sta al seizor Obispo, compuesta del senor jete politico don OniUermo Molina. Prealdente de 
la Mnnicipalldad seAor J. Recalde CoH/'S y Keginaldo Coi-t<*8. 

Una vez Ilegado el sefior Obispo con su comitiva al primer arco que se habia foruiado. fu^ 
aclamado y bi^jado eu brazos de un numeroso pueblo que delirante vitoreaba d 8. S., al clero. ^q[ 
la religion cat<)lica, etc. Una vez qae bubo desc«ndido del carru^e que lo condiicia, aunque se % 
le pidi6 eon insistencia que continunse en 61, se i>i''esent4) una comisidn de senoi-a« y seAorita 
de lo m^ espectable de esta poblacion llevando eu sns manos dos arcos entrolazados — especie 
de palio — adornado de flores y con las insignias del se&or Obispo, ostentando adem^ en su cen- 
tro una bermosa corona y una gran cantidad de rosas artificiales que caian en forma de lluvia. 
Colocado el sefior Obispo con su comitiva b^jo el impi-ovisado palio y conducido siempre por lai> 
damas, se pnso eu roarcha la colnmna bacia el templo en medio de los delirantes vitores del pue- 
blo, qne arrojiibale flores, y del alegre repique de las campanas que fueron echadas & vuelo. 

A medida que la columna avanzaba en un orden perfecto, presidida por el sefior Obispo 
& quien acompafiaban las autoridades principales del departamento, secretario de S. S. lima., fa- 
miliar, sefior Cura y ayndante de San Javier, seguiaule muy de cerca las congregaciones del Sa- 
grado Coraz^n de Jesi!is, cofradas de Mercedes y Propagacito de la Fe, con sus respectivos es- 
tandartes. 

Llegado al templo, el Ilmo. sefior Obispo, revestldo de capa de coro, pasd al altar mayor y 
prostemado ante la imagen de Xuestra Seflora de Mercedes, patrona de esta Villa, piisose en ora- 
ci6n mientras un coro de sefioritas cantaba una emocionante y bermosa plegaria & la Santisima 
Virgen" Acto seguido did la bendicion al pueblo que Ueuaba por completoel templo. pasando on 
seguida & la casa parroquial donde fue alojailo. 



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Camaras del trabajo 



Despu^B de lo que sobre, el derecho de coalici6ii obrera hemos es- 
crito en las p^ginas de esta misuia Jievistay el orden 16gico de las ideas 
nog lleva a tratar de las varias clases de organismos sociales, conducentes 
a facilitar la solucion amistosa y pacffica de los eonliictos entre el capi- 
tal J el trabajo. 

Por foi;tiina, al menos entre los que se ocupan en las cuestiones 
obreras por haberlas estudmdo^ ya no cabe la opinion de que las huelgas 
'l^ebeu ser consideradas como simples alteraciones del orden pdblico, 6 
como atentados A la libertad del trabajo, los cuales deban reprimirse por 
la fuerza y la suspensidn de garantias constitucionales : derecho de reu- 
nion, de asociacion, de imprenta, etc. 

Aun los mismos que, ante la amenaza inminente de una huelga, 
qne paede paralizar la vida econoinica de la nacion, aplauden medidas 
dnu*onianas en contra de los obreios coaligados para hacer valer reivin- 
dicaciones justas ; aun los que se hallan siempre dispuestos a condenar 
todo movimiento obrero en pro de su mejoramento economico, una vez 
pa^ado el peligro, no pueden menos de confesar y aiin clamar por la im- 
prescindible necesidad de hacer aU/o para facilitar la conciliaci6n del tra- 
bajo y el capital. 

Despues de cada una de esus huelgas, que consiguen tener reso- 
nancia en la opinion piiblica por la extensi6n de los intereses a que 
afectan, lo mismo en las columnas de los periodicos eallejeros, que en 
la« conversaciones particulares y alguna vez, muy rara, en el recinto de 
los cuerpos legislativos, se mauifiesta la opinion de que deben de crearse 
organismos de conciliacion y arbitrnje j pero, por desgracia, apenas se 
aleja algo el espectro del peligro, apenas los netjocios vuelven d marchar, 
apenas los obreros callan, se olvidan todos los propositos anteriores, y 
haftta no falta quien afirme que la cuestion social es un mito, que aqui 
no tiene razon de ser ! 

Nosotros convencidos de que las cuestiones sociales no hacen sino 
agravarse cada dia m^s, cuando se descuida su estudio y ponerles el re- 
medio conveniente en tiempo oportuiio, creemos hacer un bien dedicando 
algwnas pdginas de examen sereno y objetivo A los organismos sociales 
de conciliaci6n, que la experiencia ha consagrado como mas eficacea. 

La cuestion no es tan sencilla y filcil como algunos aparentun su- 
poner cuando sin mas ni m^is proponen la creaci6n de consejos de con- 
ciliacion y de tribunales de arbitraje, imitando a otras naciones en doude 
fancionan con algiin exito semejantes instituciones. 

Es fdcil, muy fdcil predicar al mundo del trabajo la conciliaci«'»u y 
el arbitraje, pero en la pnictica vemos que es muy dificil conseguir que 



Betista Eclesiditiea Aiio VJ Nro. 63 



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154 UKVLSTA ECLK8IASTICA 

lo8 beligerantes Bometaii sua litigios A un procedimiento para el cual no 
han sido preparados. 

Para que un consejo de conciliation 6 un tribunal de arbitraje 
puedan ejercer eficazmente las funciones que sua nombres indican, no basta 
qna existan, es preciso que esten constituidos de tal modo que merezcan y 
obtengan la confianza de patrones y obreros, ya por la corapetencia de 
BUS inierabros, ya, y eftto sobre todo, por la imparcialidad de los misnios. 

4 Qu6 decir pues del metodo empleado entre nosotros, en que no 
existen consejos de conciliaci6n y sf 861o un arbitraje confiado al jefe de 
policia ? 

Pero aun los consejos y tribunales raejor organizados, fracasarfan 
en nuestro mundo del trabajo pov sn desorganizaci6n. 

Cualquiera puede haber observado que en la gran mayoria de linel- 
gas que entre nosotros se producen, una de las cuestiones que casi infa- 
liblemente surgen para esterilizar las mejores voluntades, es la relativa 
al reconocimiento de la representacion del gremio que se atribuye alguna 
de las llarnadas sociedades de resistencia ; sociedades sin existencia legal, 
dirigidas las mjis de las veces, por individuos extranos al gremio y cuyo 
niiniero de individuos de la profesion es imposible averiguar. 

Nuestras huelgas se decretan, se producen y se terminan la mayor 
parte de las veces, no s6Io sin la previa deliberacion de la mayorfa de 
los huelguistas, sino contra la opini6n de esta mayorfa. El procedimiento es 
muy sencillo : los agitadores de oficio, partidarios por conviccion 6 por in- 
teres de la huelga A todo trance y por cualquier motivo, — nunca falta el 
poder pedir mayor salario 6 menos boras de trabajo — en una reunion, 
tenida A nombre de tal 6 cual gremio, donde solo asisten algunos de los 
obreros, despues de un discurso atrabiliario en que se pin tan con los mas 
negros colores la avaricia de los patrones y la miseria de los obreros, se 
proclama la huelga A manos alzadas, y se declaran carneros a todos los 
companm'08 que al dia siguiente, al darse cuenta de que se declard la 
huelga, quieran ir a trabajar. 

La coraision de huelga qued6 constituida, por obra y gracia del 
agitador, por los companeros mas decididos A no cejar ante las exigencias 
patronakft^ y en re.didad, asumen una actitud de intransigencia feroz, no 
solo ante los patrones sino tambien ante los demas coinpaiieros. ; Guay 
del que no se plega a la huelga ! es declarado traidor A la causa, / car- 
nero!.,, y nadie puede figurarse el terror de nuestros obreros ante esta 
palabra fatidica : / camera ! 

4 Es esta comision de huelga, con la que podrjl tratar el patron ? 
4 puede esperarae con fundamento que un movimiento asf constituido 
pueda sometet sus reivindicacioues al juieio sereno e imparcial de un 
consejo 6 de un tribunal, que en vez de dejarse guiar por las insanas 
pasiones de la lucha de clases, se guiard tan solo por los principios de 
justicia y por lo que permitan las circunstancijis economicas de la indus- 
tria a que los obreros peitenecen ? 

Poco importa que la verdadera mayoria de los obreros scan par- 
tidarios <le la conciliiicion 6 del arbitraje ; el que levante la vc»z en ese 
sentido es un traidor, su voz es ahogada por los ahullidos de pur sang; 
estos, los de la comision, los iribunos de Ui plebe^ quieren la huelga corao 
instrumento de revolucion social y no cejaran mientras haya un centavo 



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UKL AK/.()BISI'A1>() 1>K BUKNOS AlKiv'J 155 

«*n los foados de hi aociedad. Es cierto ([iie sii inietjridn^d uo lea permito 
fi^arar en los libros, como percibiendo ningima ciiota, pero es pnictica 
^egalda que cada uno de esos Gnicos suRle hacer peticiones de subven- 
tion para uii conipanero herido 6 extremamente necesitado, y como ^l 
qaeda encargado de hacer la obra de golidaridad^ no le faltan medios de 
resitaiirar sus fuerzas para segiiir imperterrito la canipana emprendida. 
Asi resisten hasta que hay municioneft^ hastii gastar ol dltimo cartucho: 
luego 86 retiran como por escotillon, como los farsantes de las coniedias... 
y hast;! otra ! 

4 Como pensar pnes en institutos de conciliacion con un medio 
obrero tan anarquizado f 

Es precifto pues pensar ante todo en lo que es el a, b, c de la- 
<»iie8ti6n obrera ; su organizaciou verdaderamente profesional, indepen- 
diente de toda clase de banderia anaripiist^i, social ista y de cualquier otra 
direceidn partidistti politica ; los patrone« deberiau ser los primeros en 
convencerse de que es preciso fomentar la verdadera agremiaci6n profe- 
sional de sus obreros, reconociendola siempre que tuviese ese caracter 
profesional puro y prestandoso a tratar directamente con ella sobre todo 
lo que se refiera a las condiciones del trabajo. La constituci6n de un 
Consejo de fabrica, permanente, es lo mas recomendable para hacer efec- 
tiva una buena representacion obrera cerca de su respectivo patron. 

Ciertament« que lo que recomendamos a los patrones esta muy 
lejos de es2vs sociedades, aparenfemente obreras, que ellos pretenden a 
rectus fundar con nombres diversos, como p. ej. del Trabajo libre ; tales 
so_-iedades no tienen de obreras ni de trabajo libre, mas que el nombre ; 
pues se reduceu a qnerer someter a los obreros median te algunas ven- 
tajas de caracter caritativo^ a costa de otras ventajas de justicia. N6y 
esjis sociedades de tutelaje patronal no tienen nada de sociedades profe- 
Monales; es preciso que sean sociedades autonomas que traten con el pa- 
tron bajo un pie de igualdad, sin mas relaciones que las que emergen del 
<-<)ntrato de trabajo ; la proteccion patronal jI que me referia antes, so 
limita a reconocerlas como verdaderas representantes de sus obreros para 
tratar de todo lo que al trabajo se refiere. Toda otra protecci6n es j1 
eambio de la independencia obrera, y es cabalmente con esa indepen- 
dencia real y efectiva que se podra llegar un dia a tiintear con exito la ' 
arinouia entre el capital y el trabajo. 

No es mi slnimo tratar aqui de la agremiaci6n profesional con per- 
!8oneria civil de los greraios, pero importaba hacer constar que tal agre- 
Diiaeion es un postulado previo sin el cual fracasarian cuantas institu- 
ciones de conciliacicSn se intentaran. 

Para tener una idea exacta de lo que son las Cdmaras del trabajo, 
y hacerse cargo de los resultados que de ellas pueden esperarse, con- 
viene definirlas con la mayor exa«titud posible, y para esto nada es mas 
eficaz que euipezar por investigar lo que no deben ser, pues, habi^ndose 
dj,do el mismo nombre k instituciones puramente obreras con fines de 
propaganda socialista, correriamos el riesgo de no ser hien entendidos. 

Existen en Italia y en Alemania unas llamadas Camaras del tra- 
bajo, sobre el raodelo de las cuales se fund6 tambi^n una en Buenos 
Aires en lat} cuales no tienea representacion sino las asociaciones obreras 



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glej 



' 156 KtViSTA kclksiastiCa 

de confesion soc.ialista, con exclusion de los gremios independientes y de 
toda repre8entaci6n patronal, no siendo por lo tan to sino la sede social 
de una especie de confederaci6n de sociedades socialistas, 6 ji lo mas, algo 
parecido li lo que en Fraucia y Belgica se llaman con el antipjitico nom- 
bre de Bolsas del trabajo, como si el trabajo huraano fuese una merean- 
cia cotizable al par que se cotizan los cereal es 6 los valores pdblicos. 

La Camara del trabajo de Buenos Aires, cuya efimera existencia 
no duro nijis alia de un »no, no fue en realidad mds que uq, salon de 
bailes y una expendedun'a de bebidas alcoh61icas ; sus fundadores no se 
preocuparoii en establecer cursos de insti'ucci6n y educaci6n popular, ni 
escuelas profesionales, ni secretiiriados obrevos.... un buen dfa el como 
panero tesorero se fugo con los fondos, deseando sin duda ac^bar su vida 
como el m^ prosaico hurguis. 

No poeas instituciones socialistas, de nombres muy retumbantes, 
son como la Camara del trabajo de Buenos Aires, globos hinchados sin 
mds contenido que aire enrarecido. 

Las CAmaras de trabajo de que nosotros hablamos son institucio- 
nes legales establecidas como organismos representativos de obreros y pa- 
trones bajo una presidencia neutral encargada de poner el mundo del 
trabajo en contacto permanente con las autoridades ejecutivas y legisla- 
tivas. 

El Emperador de Alemania en su mensaje' imperial de 4 de Fe- 
brero de 1890 detini6 con gran exactitud las Camaras de trabajo, al 
recomendar al Reklisiag que deliberase sobre las prescripciones legales 
convenientes para crear un instituto en cuyo seno los obreros, por me- 
dio de representantes de su confianza, pudiesen expresar libre y pacifi- 
camente sus deseos y sus quejas, tratar con los patrones 6 los represen- 
tantes de ^stos sobre la reglamentacion de las condiciones del trabajo, y 
garantir sus intereses, dando facilidad li los 6rgano» gubernamentalfes de 
conocer dia d dia las necesidades y las opiniones de los obreros. 

Durante el largo tiempo en que un manchesterianismo mjte 6 me- 
nos consciente predomin6 en la concepcion econ6mica, los gobiernos no 
se preocuparon sino del desarrollo de los intereses materiales, de la pro- 
ducci6n de riqueza, sin tener en cuenta para nada el liecho primordial, 
el elemento generador de toda riqueza, el trabajo humano, 6 con miU 
exactitud aiin, al hombre trabajador. 

Para esos gobernantes el hooibre na<la importa; una vez declarada 
en las Constituciones la emancipacion y la soberanfa del pueblo, una vez 
consagrados los derechos individuales ilegislables, ya no hay porque preo- 
cuparse del bienestar de ese pueblo ; lo que interesa es administrar, es 
decir, acrecentar la riqueza, sea por el medio que fnere. 

Una industria fioreciente, un comercio cada dia mils extenso, tejer 
el suelo nacional de vias ferreas, extender en el aire tnpidas redes de 
alambres telegraftcos, abrir puertos, lanzar al mar escuadras de barcos 
mercantes, hatir nn record cada ano mjis elevado en las cifras de impor- 
tacion y exportaci6n, esto es saber gobernar ; j el florecimiento de la in- 
dustria exige pagar salaries de hambre y hacer trabajar doce, catorce 
boras? no importa ; 4 exige arrancar a los ninos y A las mujeres del seno 
del hogar y hacerles perder la salud fi'sica y moral en el fondo de las 



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DKL AUZOBI&l'ADO DK BUKNOS AlKKrt 157 

minas, en talleres insalubres, trabt^jando de noche Y no iinporta ; 4 un 
eomercio extenso Hega A exportar con tal tiebre quo. en el pais de loa 
innnmerables ganados y de las inmensas Uanuras de trigos, el pueblo no 
pnede comer came ni casi pan f no importa ; 4 no pueden los obreros 
tener para toda su familia mds que una pieza por habitacion, siendo nn 
Injo exhorbitante habitar una casita t no importa ; 4 hay quien posee le- 
gaas y mds legnas de terrreno y qui^n no tiene un palmo de tierra donde 
poner su pie t 4 hay quien teniendo tierra no la cnltiva, y quien teniendo 
brazos robustos no tiene donde trab^jar 4 Nada de esto importa ; si es 
cierto que en el ano de gracia de 1905 la importaciou a8cendi6 a 
205. 154, 420 pesos oro, y la exportaci6n alcanz6 d 322. 843, 841 
pe«os oro, hay que convencerse de que en la Republica Argentina nnda- 
mog en la riqueza, es pobre quien quiere serlo ; asf dijo un representante 
del pueblo en la Camara ! Si es cierto que en Buenos Aires una vara de 
terreno vale un dineral y que un conventillo produce A su dueiio de 20 d 
25 pesos mensuales cada pieza, hay que confesar que la propiedad estA 
en plena explotaci6n. 

Raciocinando asf, no es extrano que los gobiernos atiendan tan 
solo & los intereses capitalistas y que no se hayan preocupado sino en 
fimdar Cdniaras de eomercio sin intervenci6n ni representacion de Jos 
dependientes, Cdmaras industriales sin repre8entaci6n de los obreros, Cama- 
tm agrfcolas sin representacion de los agricultures que cultivan la tierra. 
; Por que la repre8entaci6n de esos proletarios que ningiln inieria repre- 
sentan ! 

Antes de haber huelg'as, ' esos gobiernos de adniinistr acton solo pen- 
saban en el pueblo para exigirle la contribncion de la sangre con el ser- 
vicio mil i tar ; con las huelgas el proletariado adquiere importancia como 
factor economico y por esto, cuando los movimientos obreros no pueden 
hacerse abortar mediante La represi6n, empieza A pensarse en que tam- 
bien el pueblo tiene intereses que represen tan para cuya garantia al lado 
de la legislacion politica, comercial, industrial, debe haber una legislacidn 
^mnal de proteccion obrern. 

A la necesidad, pues, inuy conforme con la justicia social, de dar 
representacion legal al efemento humano de la prosperidad piiblica, de dar 
satiftfticcion A las justas reivindicaciones de los trabajadores, de crcav con 
datog, con m^todo positive, una legislaci6n social, obedece y responde la 
ereacion de la« Cdmaras del Trabajo, que paralelamente A su mds fun- 
damental clasificacion deberian ser de Agricujtnra, de Comercio, de la 
gran Industria y del Artesanato, todas sobre la base de la representaci6n 
obrera juntamente con la patronal bajo una presidencia neutral nombrada 
por las autoridades gnbernamentales. 

Esta organ izaci6n de la represen taci6n del mundo del trabajo, ade- 
na»8 de sus funciones pacificadoras de los dos elemeutos obrero y patro- 
iwl, de que me reserve hablar en el siguiente articulo, tiene miras po- 
IJticas trascendentales, como son la preparacion de una evolucion del 
sistema representative, abandonando el parlamentarismo actual, cuyo fra- 
caso todo el mundo confiesa, y encamiuiindose a una representacion pro- 
fesipnal. 

En la constituc<Sn actual de los Estados el ejercicio de todos los 



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158 i:kvista k< li^iajstica 

derechos civicos es Inherente A los individuos abstractos, sin elosificacioD 
alguna, A no ser 1^ del sexo, edad y liigar que se habita. 

Sin entrar en la cne8ti6n feminist^i que me llevaria muy lejos de 
mi asunto, y conviniendo en que debe exigirse cierta edad para el ejer- 
cicio de los derechos cfvicos, el linico fundamento organico de la repre- 
sentftcion nacional es hoy el lugar, circunseripcion, distrito 6 provineia, 
por manera que se supone que los individuos, A veees muy numero- 
SOS, que habitan en una misma circunseripcion 6 distrito, tienen los 
raismos intereses que hacer representar. De una relacidn, la de lugar, la 
mils externa de t^das, sobre todo no haci^ndose la division polftica por 
regionps naturales, se hace la base de la organizacion representativa y no 
se tiene en cuenta una relacidn como la profesional que, despues de la 
familia, es la que abarca enteramente la vida concreta del hombre. Por 
lo que haee a intereses, A vmculos de solidaridad, A comunidad de sen- 
timientos y de ideales, nadie puede poner en duda que hay rails afinidad 
entre un estibador del pyeito de Buenos Aires, p. ej., y otro del puerto 
del Rosario, que no entre el zapatero 6 el carpintero y el almacenero de 
la esquina, 6 el haeendado del palacio de enfrente 6 el abogado del escri- 
torio de arriba. 

La representacion parlanientaria por sufragio, universal 6 restrin- 
gido, individual y por cireunscripciones 6 distritos, sea cual fuere el sis- 
tema que se adopte. es una representaci6n anilrquica, a^bstraeta y falsa. 

Si los diput^dos de nuestras C5uur»ras no se agrupasen por partidos^ 
camarillas 6 pandillas, con rairas muy distintas de los int-ereses de sus^ 
representados, en cada una de las sesiones verfamos representado un sai- 
net« que podria titularse « Por no entenderse. » 

Asf se explica que entre nuestras legislaciones y nuestras necesi- 
dades haya un divorcio irreparable ; asf se explica que sintiendose tan 
hondamente la necesidad de una legislacion obrera, se deje dormir largo 
suefio al proyecto de Ley nacional del Trabajo, el cual, como decfa un 
diario popular de gran circulacion, « es la mas alta demostracion de res> 
peto que se haya tribut4ido A los multiples intereses del trabi^jo na- 
cional. » 

Todo el mundo se queja del abstencionismo en los dfas de elec- 
ciones, de la venalidad de los electores, de la falta de conciencia civiea: 
es ciertamente muy de lamentar que tales quejjis scan fiindadas en lo» 
heclios, pero t^imbi^n es muy cierto que por de pronto s61o los politicoH 
tienen int^res en las elecciones. 

Organfcese en cam bio una representaci6n profesional en que ade- 
mds de los cuerpos de Estado mencionados, tengan representacion las^ 

facultades liberales, los cuerpos docentes, la milicia, el clero, etc y 

^nt4mce8 se vera como despiert^m nuestras democracias y como al pueblo 
Jio le faltan virtudes civicas. 

Si se quiere que la democracia moderna sea un hecho hay que 
enterrar la politica de partido, e iniciar una politica que, c6mo dice Des- 
vermine, admita al factor social, como elemento indispensable en la for- 
macion de las leyes » (1). 

« Litiguen cuanto quieren, dice D. Jos6 Canalejas, sobre defini- 
iciones de la democracia los ti^atadist^s en sus libros, los poHticos en siis- 



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DEL ARZOBISPADO DK BUENOS A IKES 159 

Parlamentos, para mf, Democracia significa^o6/e?^io social un regimen 
politico en que sin destruii arbitraria j violentamente los sedimentos de 
la historia, sin sustituir la tirania de los menos por la tiranfa de los m^s, 
la ley, organo del progreso y de la armonfa social, inspirada en la jas- 
ticia y en la opinion, facilita la marcha ascendente de la colectividad 
bacia un ideal de solidaridad y progreso » (2). 

A. Pont Llodra. 



Las recientes decisiones de la Comision Biblica 

y sn acogida en las ReYistas de ciencias sacras (1) 



La Comisi6n biblica ha dado hasta aliora dos comunicaciones: ana 
sobre las citas implieitas de 13 de Febrero de 1905 (2), y otra sobre los 
hechos histdricos de la Biblia, fecbada en 23 de Jiinio (3). 

Veamos qu6 inipresi6n ban causado en algunas Revistas. 

Un baen niimero de ella« no las ban mencionado, unas por no 
encuadrar en su canicter y otras por las ideas de sns redactores. 

La mayor parte ban publicado dicbos documentos sin comentario 
alguno, entre otras las Heme biblique^ Science catholique, Ami du Clerg^, 
Sciences eccUsiasiiques^ Etudes^ Questiona actuelles, Divus Thomas, Scnola 
Cattolica, Bivista storico-critica, 

Finalmente algunas las ban acompanado de cortas reflexiones lige- 
ramente tenidas 6 de aniargura 6 de satisfacci6n, segiin que el autor per- 
tenezca a la escuela progresista 6 (k \a conservadora. 

El R. P. de Ridder, en la Nouvelle Revue th^ologique, Junio de 
1905* p. 290-301, dice refiriendose A la cuestidn de las citas impUcitas : 

Las discasiones bfblicas suscitadas por las teorias de Lessius de Bonfr^re, 
por los errores de Uolden y de Neri, Chrisman, etc., despu^s.de haber estado 
largo tiempo amortigaadas, fueron de nuevo agitadas por escri tores m^ atre- 
vidos qae 861idos. Robling (Die Inspiration der Bihely en 1872), Lenormant 
{Ongines de Vhistoire d'apr4s la Bible en 1880-82) Salvator di Bartolo (I oriteri 
teologici, en 1888), Semeria (Revue biblique, 1893), Schaefer (Bibel und Wissen- 
*ckaft)f Mgr. d' Hulst ( Correspondani de 25de enero de 1893), etc., renovaron 
las antignas controversias, baci^ndolas mds peligrosas^ puesto que atacaban 
SQcesivamente la uaturaleza, el objeto adecuado y la eficacia real de la ins- 
piraci6n diviua. Le6n XIII que, por medio de la Sagrada Cougregaci6n del 
Indice habia condenado ^ Lenormant y d di Bartolo, creyd llegada la oportu- 
nidad de hablar m^s alto y m^s claro. Entonces aparecid la Enciclica Provi- 



(1) Citado por Canalejas, Insiiiuto dtl Trabajo — Discurso preliminar, p&- 
gina LVII. 

(2) L. 0. 

(1) De la lievue Agustiniennef Enero 1906, pdg. 51-60, 

(2) V^ase Reviaia EeUsidatiea, Afio V, N. 466 

(3) V^ase Bevista EcUsidatiea, Afio V, Nro. 682 



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O ^ 



160 RE VIST A ECLESIASTICA 

dentisaimus de 28 de noviembre de 1893, en que expuso la verdadera nooidn de 
la inspiracidn, y describid el objeto y la eficacia de esta iuBpiracidn que se 
extiende ^ toda la Biblia^ exclayendo toda posibilidad de error en los lextos 
aut^nticos de nuestros Libros sagradoM. 

La causa quedaba juzgada y era de esperar que se verificase el acaerdo 
en la verdad y en la caridad. Era esto tanto m^s de esperar, cuanto que ilns- 
tres ejemplos de sumisidn parecian ser de buen augurio. Basta citar la carta de 
Mgr. d' Hulst ^ Le6n Xm. 

Sin embargo el porvenir se encargd de demostrar que el acaerdo era 
ilusorio. £1 naturalismo qae habla invadido ciertos espfritus no desapareci6 en 
realldad : guardd silencio durante algtin tiempo, se disimuld bajo protestas de 
respeto ; luego, oalmadas que se hubieron las emociones oausadas por la carta 
de Ledn XIll, aparecid de nuevo, mauteuiendo en gran parte sns asertos, y, 
i pesar de la Enofolica, encontrando aiin y sienipre en la Biblia errores, y hasta 
errores voluntarios. 

Sin embargo Le6n XIII vigilaba, y, por dos veoes, reoordd pdblicamente 
6 los ex^getas la obligacidn de atenorse ^ las reglas y ^ las instrucciones 
dadas por el soberano Pontifice. Entonces aparecieron la carta al MiniBtro ge- 
neral de los Frailes Menores, en 25 noviembre de 1898 y la Encfolica al olero 
francos en 8 de Setiembre de 1899. Poro estos actos pontificales no tavleron 
el ^xito esperado. Habfase formado toda una escuela que no hizo case alguno 
de las palabras del Papa. M. Loisy y los suyos continuaron abrioudo brechas 
en los muros de la fortaleza que tenlan la misidn de defender. Le6ii XIII, 
siempre prudente y paciente, resolvidse ^'poner en pr^tica otro medio y, el 
30 de Ootubre de 1902, instituy6 la Comisi6n bfblica para vigilar y orientar 
los estudibs de la Sagrada Escritura. 

La Bevtie thiologique franoaise precisa con claridad la cue8ti6ii de 
las citas implfcitos. 

Es ensefianza constante y formal de la Iglesia que no puede haber error 
en ninguna afirmacidn aut^ntica de la Biblia, sea que esta afirmaci6n perte- 
nezoa al dogma y ^ la moral, sea que se refiera ^ la historia 6 i( las ciencias 
naturales. Sin embargo no puede tenerse por verdadera afirmaci6n de la Bi- 
blia sine la que el autor sagrado toma bajo su responsabilidad. Si se contenta oen 
repetir los dlceres de los otros, pero bajo beneticio de inventario, es evidente 
que no les garantiza la infalibilidad de su iuspiracidn. * 

La dificultad, empero, est^ en aplioar este prinoipio en la pr^tica. Si 
el autor declara expresamento que haco una oita y que deja ^ ^sta su valor 
original, el lector queda suficientemente advertido. La dificultad empieza 
cuando el escritor no precisa el hecho y el valor de su cita. S^bese en efeoto 
que, por baber escrito bajo la acci6n divina, los autores de los Libros Santos 
no ban dejado de bacer uso de documentos preexistentes ; y no satisfecbos con 
baber insertado algunos, en su texto, bajo forma de citas expresas, ban uti- 
lizado otros, ya explotdndolos libremente, ya reproduci^ndolos textualmeute, 
pero sin mencionarlo. Estas son las citas implicitas, Los ex^getas demuestran 
su existencia por la comparaci6n de diferentes trozos de la Sagrada Escritura ; 
lo que permite creer que se enouentran otras en distintos pasajes. Creen que 
los uses literarios de la ^pooa y la notoriedad de los documentos autorizau 
este g6nero de citas. 

Esta conHtatacidn en estos tiltimos tiempos babfa iuducido ^ un cierto 
ntimero de comentadores 6 preguntarse si la existencia de las citas iniplfoitas 
podria constituir el nudo de muchas contradicciones quo parece hay ontre loe 
dates de la Biblia y diversas conclusionos de la crftica histdrica. 

4 No podria decirso que el escritor sagrado no aducfa ciertos relat-os sine 
6 titulo de cita, no para afirmar su exactitud completa, sine para hacerlo ser- 
vir al fin moral y religiose que se proponfa, sin tomarse el ouidado de esta- 



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DKL AltZ«Bl^VAlM> IHC WJIiXUS AIUKS 161 

blecer la verdad preoisa de los heohoH ; verdad secundaria por sa objeto^ y 
qae sos lectores al oorriente sabian may bien que no debian tomarla siuo con 
re«erya8f 

En este caso la verdad del texto biblico serfa sobre la exactitud 
de la referenda, Veritas citationiSj mucho mas qne sobie la exactitud de 
los hechos 6 de los discursos aducidos, Veritas rei citatae, 

Dos ex^etas gobre todo ban ligado su nombre A la teorfa de la& 
citas implicitas : el P. Prat, S. J., que lo demosti^o en los Etudes Be^ 
ligituses de 20 Febrero 1901, y el P. Durand, de la misraa Compaiiia, 
qaien trat6 la cuestidn en la Bevue de Clenji Francais, de lo. de Dieiem- 
bie 1902. Segun este dltimo la teoria de las citas implicitas era no solo 
dtil sino neceaaria para conciliar la inerrancia de la Biblia con las dificul- 
tades de detalle, especialmente « eon las antilogias que presenta el t^ixto 
de la Biblia comparado consigo mismo ». « Anadamos, escribe, M. Pelt, 
en la Bevue ecclesiasiique de Metz^ de Mayo 1905, pdg. 237, que el P. De 
Hammelauer en su famoso folleto Exegeiische zur Impirationsfrage^ aun- 
que rechaza la teorfa de sus colegas, hace mucho uso de la distinci6n 
entre Veritas eitationis y Veritas rei citatae », 

En e\ Bulletin tritnestriM de la Conference Hello^ Julio- Agosto de 
1905, pjig. 69-70, despues de haber insinuado con un poco de amargura 
qae « si los tmbajadores niiis meritorios no ban recibido de algiin tiempo 
a esta parte de la autoridad voces de alienlo decisivas, ellos no tienen 
per esto de que arrepentirse de sus actos niJis lecientes », Santiago Zei- 
ller aborda la cuestidn de las citas implicitas. El tono es ligeraniente 
dlBtinto del que hemos oido hasta aqui. 

Es sabido qne ha Uegado a ser imposlble reconocer la exactitud hi8t<5- 
rica de un oierto ndmero de relatos biblicos ; sin embargo la inerrancia de los 
aatores sagrados ha sido m^ de una vez proclamada eu documentos pontifi- 
cios : I no hay en esto contradicci<5n f De ningiiu modo, porque el privilegio 
de la inerrancia no se aplioa sino ^ lo que el autor iuspirado queria ensefiar 
6 niHks bieu, ^ lo que Dies queria ensefiar por su intermedio ; y no entraba en 
los designios de Dios ensofiar & los hombres una historia cierta en todos sus 
detalles, lo mismo que no se propouia eusoRar una cosmogiafia cientifica. La 
ensefianza de la biblia es religiosa y moral ; en el dominio de la historia puede 
tan 861o implicar la realidad de ciertos hechos, que forman como el aubetra- 
turn de una verdad religiosa, y que por esto han recibido el nombre de hechos 
dogmdiicos. Tal vez seria dificil haoer actualmente la separaci6n outre los relatos 
de valor hist6rico y los que s61o tienen uu valor simb61ico ; pero no hay duda 
que Ids an tores sagrados han 4, veces referido leyendas, de las en ales es po- 
sible desprender una idea religiosa 6 moral, pero cuya historicidad no hay 
derecbo ^ empeHarse en defeudor. Solamente que para oxpresar <iue estos au- 
torea no garantian aquellos relatos corrientes en su 6poca, y que, auu crey^n- 
doloe como sus contemporjineos, no hacian de ellos m^s uso que con el objeto 
de conmnicar las ensefianzas inspiradas por Dios, ciertos ex^getas han imagi- 
nado decir que tales pasajes oonstituyen citas ipipUcitas. Esta teoria ingeniosa 
DO ha desarmado la hostilidad de otros orlticos que conceden el mismo valor 
hi8t<Srico al relate de la tentaci6n de Eva por la serpionte y al do las misionos 
de San Pablo : la teoria de las citas implicitas los parece peligrosa, y no acep- 
taa su legitimidad. El debate ha sido llevado ante la Comisidn Biblica que, 
wliendo por primera vez del silencio que guardaba desde su in8tituci<3n (1902), 
acaba de responder d la euestidn : 4 Es Ucito admitir en la Biblia' citas implf- 
eitasf 

Es sabido cual fii^ la respuesta : Negative, excepto casu in quo, 



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162 KKVISTA liCI^K-SIASTICA 

-salvia seiisu ac judicio Ecdeaia^^ solidis argumenlis probetur : 1. liagiogra- 
phum dicta vel documenta rerera citare ; et 2^ ead^m nee probare nee sua 
facer e ita nt jure re^uieatur nan propria nomine loqni, 

Reconociendo la importancia de la respuesta negativa, las Revistas 
cuyas doctriaas eran confirraadas no la ban exagerado, pero todas ban 
recouocido que la Iglesia admitia el principio de las citas implicitas. 
Tlazdn y Fe, de Junio 1905, pag. 277, se alegra sinceramente porque las 
tendencijis nuevas iban nada menos que li inmolar sobre el altar del libe- 
ralisino intelectual la veracidad luisiua de los libros santos. 

La Nouvelle Bevue Theoloffiqne^ I. c, pag. 296-300, admite que 
la Comisidu Biblica « no rechaza la existencia de citas iniplfcita*. Lo que 
hace es limitar sn u8o en la interpretaci6n cat6lica de la Biblia ante bis 
diticultades que resultan de bechos biBt<)rico6 ». La Bevue Theolof/ique 
Francaise. 1. e. piig. 261-262, escribe : 

La Comisidn Pontiticia no fija hoy la justa modida que debemos em- 
plear. Proscribe desde luego salvaguardar el juicio y el sentido de la Iglesia. 
Luego si una definici6u doginlitica, la ensefianza universal del Episeopado, la 
inteligencia fcradieional 6 el pensaiuiento comun de la Iglesia atribuyen d un 
pasaje de la Sagrada Escritura el valor de una utirmaci6n hi8t6rica y estima 
que, como talj forma parte del depdsito de la fe, no ser^ licito al ex6geta po- 
nerla en duda so pretoxto do cita impUcita. Hay quo atenerse ^ esta regla 
para el pasado y reservarla para ol porveuir. Alii donde el juieio y el sentido 
do la Iglesia no se pronuueia, la libertad es ni^s grande. Sin embargo bajo 
el punto de vista quo nos ocupa, la Comisi6n no pormite suponer citas iin- 
pUcitas de un modo general y segun ol car^cter s61o de la literatura bibliea. 
La presunci6n juridica, si me es pormitido hablar asi, est^ contra la existen- 
cia de la cita : para poder ser admitida, si el autor no la seHala expresaniente, 
debe ser probada y s61idamento probada. La Comisi^n no determina la uatu- 
raleza de cstas pruebas ; se contenta con exigirlas eficacos. Evidontemente no 
excluye ninguna especie de argumontos : la critica interna, con tal quo Uene 
la condicidn indicada, 'os admitida, asi como taiubi^n las pruebas extrinsecas 
En tin, no basta que ol oscritor pruebe la existencia de la cita. La Coiuisidu 
no admite en tesis general que por ©1 solo hocho do ser una cita, se juzgue 
que el escritor sagrado no sale garante do la oxactitud hist^rica do los hoohos 
cout«nidos en la cita ; d^bese mds bien suponer que, puesto que ^1 cita ol 
toxto 6 el pensamieuto de otro en su relato, lo haco suyo, ^ no ser que esta- 
blezca lo contrario. Y he aqul por qu^, adem^s del hecho de la cita im- 
plloita, la Comisi6n exige que se pruebe positivaraente por razones s61ida8 que 
el autor inspirado no la toma d su cargo. 

M. Pelt escribe A su vez con su habitual seguridad, en la Bevue 
ecclesiasiiqne de Meiz^ Mayo 1905, pAg. 237-8. 

Do la doci8i6n de la Comisidn Biblica resulta que la todria do las citas 
implicitas no debe geueralizarse como procodimionto de apolog6tica biblica y 
como medio de resolver las diticultades liist6ricas de la Biblia.... Hin embargo 
esta decisidn abre un nuevo caraino ^ la ex6gosis biblica : content^ndose con 
argumontos sdlidos, cuya naturaleza y car^ter no son deiinidos, y no exi- 
giondo una declaraci6n exprosa del bidgrafo, la Comisi6n Biblica admite el 
principio de las citas implicitas. Ser^, puos, pormitido, on otros cases que 
aquellos on que ol historiador sagrado lo dice expresamento, suponer quo cita 
documentos cuya oxactitud no garante, y poner asi d cuenta de estos docu- 
mentos los ©rrores de cifra, do nombre 6 de otros quo puedan enoontrarse (1). 



(1) Vdase tambieu sobre esto Der Kaioliky Junio 1903, p6g. 517-520. 



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DKl. AKZOBL-^PAIK) UE BUKNOS AlKhrt 168 

Entre las Revistas que habmn sostenido la teoria de las citjis iin- 
plicitas, la primera impresidn fiie iin poco penosa ; pero luego pensaron 
en gacar partido de las excepciones que el decreto reconocfa. La Berne 
d' histoire eclesiasiique, Julio 1905, piig. 728, daba este breve comenta- 
t«rio : 

Se reconoce pues, que hay oasos en que se puede, si para ello se tienen 
baeaas razones, admitir que en los libros santos hay citan que en el texto no 
hm sido marcadas per ningnna iudicaci6u formal, puosto que sou tdeiiaM 6 im- 
plieiia^. Asf se encuentra confirniada la teoria del P. Prat. 

Confirmada sin duda, pero restringida. La lievne du Cler(f6 Fran- 
cis, 1** de Julio 1905, pdg. 276, lo reconoce sin ambages, bajo la iirnia 
de M. Venard : 

Ev^identemente esta decisi6u restringe los Ifroites dentro de los cuales 
pudnC apliearso la teoria de las citas implicitas. Porque es dificil establecer 
con exactitud la existenoia de semejantes citiis. Es imposible hacerlas coustar, 
i no ser estudiando el g^nero literario ^ que perteueceu los di versos libros de 
la Bihlia^ haciendo la psicologia del historiador oriental, al cual el privilegio 
de la inspiraci6u no quita las caracterlsticas intelectuales y morales de sa 
tiempo y de su raza, tratando finalmente de determinar 6> qu6 y ^ qu^ no se 
refiere la u(irmaci6n del autor sagrado. Es pues, sobre el terreno en que se ha 
colocado el P. Lagrange, seguido recicutemente por el P. Humraelauer, doude 
bay que buscar la soluci6n de las dificnitades que presenta la historia biblica. 
La decision de la Comisidn se apoya sobre el priucipio teoldgico general que 
domiua toda la cuestl6n de la verdad de la Biblia ; es garautido por la inspi- 
raeidu, verdadero por consiguiente, todo lo que el escritor sagrado alirma en 
su proplo nombre, todo lo que toma vordaderaraeute ^ cacnta suya. Falta apli- 
ear este principio, y este papel no pertenece ^ la teologia sine i. la crftica 
literaria ^ historica. 

M. Santiago Zeiller da una nota rails agria, en el articulo ya in- 
dicado, y conienta largament^ el texto de la Comision Biblica: 

La respuesta es : Negative: no, lo que pareceria muy desalentador si no 
estuviese inmediataraente seguida de una frase mucho menus, concisa, que se 
puede resumir asi : 6, menus que no se demuestre por argumeutos s61idos la 
eiistencla de semejantes eitas. Y corao una vez establecida la iiflposibilidad de 
acordar un cardcter hist6rico ^ tal 6 cual pasaje escritural, suministrara cada 
vez que sea precise el m^s segnro de estos argumeutos, el carapo queda oom- 
pietamente libre ante las inveatigaciones y las conclusioues do los criticos. A 
pesar de su primera apariencia, d pesar de su forma un poco complicada y 
encubierta, es en suma una soluci<5n liberal Ub -que acaba do dar la Comisidn 
Biblica ^ la primera dificultad, sobre la cual ha teuido que pronunciarse. Es 
uno feliz de poder registrarla al fiu de esta demasiado r^pida investigaci6n. 
Si M. Santiago Zeiller est^ contento, nosotros no podemos menos 
de estarlo tambi^n ; falta tan 861o oir al luismo P. Prat, quien con las 
iniciales F. P. ha consagrado algunas pjiginas d las decisiones de la Co- 
nn8i6n Biblica. El P. Prat, en Etudes, de 20 Octubre 1905, piig. 233-38, 
declara que la cnestion estd raal puesta : « el peticionante tiene aires de 
creer que en la Escritura se adraiten documentos citados sin refereucia, 
para resolver dificnitades y no como fruto de un estudio objetivo de la 
Biblia ; de alii resulta que su pregunta pide necesariamente una respuesta 
negativa». Despues de haber citado la respuesta de la Comision, el sA- 
bio ex^geta continna : 

No es, pues, permitido sin razones buenas y sdlidas sostener que un 
pasaje biblico, desprovisto de todo signo exterior de referenda, es una cita 
de documentos no inspirados, en los cuales ban podido deslizarse y se hau 



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J 64 KKVISTA ECLKSIASTICA 

deslizado en efecto errores. Ndtese quo la respueata se reftere ^ los documen- 
to8 escritos 6 H los relates orales, alterius dicta vel documenta, aunquo la cues- 
ti6n no se habia planteado sino sobre los documentos escritos documenti ab 
auctore non inspiraio conscripti ; de hecho la raz6n es la misma de una parte y 
de otra, y no se ve motivo de establecer una diferencia entre estos dos oasos. 
4 Habr^ alguien tan olvidado de las reglas de hermen6utioa para pretender que 
se podian admitir sin pruebas ? Lo ignoramos. 

£1 P. Prat terraina demostrando que la cne8ti6n de las citas im- 
plicitas cuenta mil quinientos anos de antigiiedad. A este prop6si to cita 
algunos ejeraplos curiosos de S. Ger6ninio y del V. Beda. 



Los criticos no se ban dedicado hasta ahora A comentar la se- 
gunda decisidn sobre los pasajes de pura apariencia histurica ( nar ratio- 
nibus specie tenus tantum historieis ) en los libros histdricos de la Biblia. 
La Comisi6n Biblica no mira como un principio de sana exegesis la tea- 
rfa que en los libros qui pro historieis habenttir sostiene que parte 6 
totalidad de las narraciones son de simple apariencia bist6rica y no 
responden A realidad alguna ; sin embargo admite excepciones : excepto 
tatnen casHy non facile nee Umere admittendo, in quo, Ecclesiae 8€9wt$ non 
refrayante, ejusque salvo judicio, soUdijt argumentis probctur hagiogra- 
phum volnisse non veram et proprie dictam historiam tradere^ ned^ sub 
specie et forma historiae parabolam^ allegoriam vel sensum aliqu^m a pro- 
prie literali seu historica verborum signijicatione remotum proponere. 

La Itevue d^ histoire ecclesiasiiqne^ del 15 de Octubre de 1905, 
pdg. 948 hace seguir la comunicaGi6n de estas simples palabras : « los 
principios teologicos sobre la inspiraci^n no prohiben, paes, admitir que 
un libro, que parece hiatorico, no lo es en realidad, 6 no lo es en to- 
das sus partes. Es esta una cue8ti6n de hecho que debe examinarse se- 
riamente en cada caso.» 

La Bervue du Cleg4 Fran^aiSy de l** de Agosto 1905, pdg. 552-3, 
es miis lac^SniC'a adn .* « he ahf una respuesta que, miis aun que la relativa 
A las citas implfcitas, va jI embrollar A ciertos exegetas ajwlogistas. » 

Bazdn y F^, de Septiembre 1905, p?ig. 138, comenta con fruiei6n 
esta nueva decisi6n y hace resaltar sobre todo que la Iglesia quiere re- 
servar su juicio : Ecclesiae sensii non refragante^ ejusque salvo judicio. 

M. Pelt en la Revue ecclesiastique de Metz, Agosto 1905, pAg. 471, 
escribe con una visible satisfaccion : 

Por esta decisidu, mas aiin que por la que di6 sobre la teorla de las 
citas implicitas, la Comisidn Biblica entra en un camino netamente conserva- 
dor. La respuesta que aeaba de leerse es la eondenaci6n m^ formal de una 
parte de las teorlas emitidas por el' P. De Hnmmelauer en sn Exegeiisches zur 
Inspirationsfrage, teorfas que son tainbi^n, pero con nmchas mis restriccio- 
nes las del P. Lagrange en su libro La m^thode hisiorique. Combatidaa por 
unos, tales como Brucker, Maugenot, M^ohineau, Fontaine, L* ami du ClergS 
( 3 Noviembre 1904 ), estas ideas eran aceptadas con entusiasmo por otros, ta- 
les como Lebbe (Rev. Benedictine, XXII, p^g. 251-62), V^nard (Kev. du CltrgS 
Fran^aiSy XLI, p^g. 514;, Vetter rr/M;o%. (;>i*a/<a/«cAn/<, LXXX VII, p^g. 273-6), 
Bonaccorsi ( Quest ioni Bibliche^ 1904). 

4 La decision de la Comisidn Biblica poudrii fin & la pol^mica t Nosotros 
lo deseamos sin esperarlo. 



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DKL AKZOBISl'ADO UK Bl'ENOS AlKKS 165 

El P. Prat (1), que decididamente no es tierno para los peticio- 
nantes, la einprende de nuevo contra la interrogacl6n puesta : 

Si fu^emos & ereer al autor de hi cue8ti6n capaz de tender una red^ 
se obeervaria que la pone para transformar en respuesta afirniativa uha res. 
puesta uegativa con restriccidn. £n^ efecto en el caso de que se haga la meuo- 
excepci6n» ser^ verdad que un relato que teuga laB apariencias de la historia, 
puede alguna tez (quandoque) no ser hist^Srioo, y cntonces el negative secundum 
quid vendr^ ^ 8er un affirmative simpliciter, Pero toraando todas las cosas ^ la 
buena, sin ergotizar y sin quisqnillosidades, la cueation se reduce ^ esto : 
I se pnede admitir que un relato de aspecto bist^rico, 6 m^s exactamento, que 
an libro comunmente mirado con.o hist6rico, no lo sea efectivamente en todo 
6 en parte f A la cuestidn asi propuesta, el buen sentido, la hermeneutica y 
la teologia dan la raisraa respuesta: no, H menos que se demuestre por s^lidas 
razones, siempre bajo reserva del juicio de la Iglesia, que un relato, teniendo 
las aparieucias de hi8t<Srico no es efectivamente hist<irico y que el hagi^grafo 
ha querido hacer uso de un g^nero literario diferente de la historia. 

Tal es tamhi^n la respuesta de la Comi8i6n. 

El P. Prat se pregunta si el deseo de expresar claramente su pen- 
samiento habrii inducido d la Comi8i6n A eniplear « cincunlocuciones y 
una terminologfa » menos confonnes al uso comiia. Demuestra con mii- 
cha verdad que la prueba de no historicidad deberd darse para cada caso 
en particular y que en dltimo resultado la Iglesia deberd pronunciarse, 
sin que se pueda esperar una solucion proxiinn, siendo la Iglesia « pa- 
ciente porque es prudente. » (2). 

El KatJtolik ( Novierabre 1905, pAg. 392-6 ) da esta uota niuy 
jofita, y con ella concluiremos : «lCsta decision es en el mismo sentido 
de la anterior : reconiendar la prudencia y la moderacion, pero sin re- 
chazar completamcnte el principio dudoso de la « escuela amplia » : no se 
puede aplicar este principio sin tener argumentos que prueben ; por con ■ 
siguiente, cuando estos argumentos existan, se podril aplicar ». 

Y termina con mucha prudencia : « La decision de la Comisi6n 
Bfblica no pondrd fin A la lucha entre ex^getas de la antigua y de la 
nueva escuela ; pero es cierto que los dos campos so acercaran el uno al 
otro, si ambos se atienen A la solucion dada. Este serii ya un gran re- 
sultado ». 

S. P. 

(1) ElndM, 20 Octubre 1095, pdg. 238 — 40. M. Pelt aprecia Boveraraente esta 
manera iiu pooo demasiado h4bil en eludir las decisiones do Roma preHentdndolas 
«omo una respuesta 4 cuestiones mal puestas. V^ase Rev. EceeL de Metz^ Enero 1906 
P^gina 42. 

(2) V^ase tambi^n sobre esta eomunicaci{in la Ketue du Vicryl Fran^ais (lo Di- 
ciembre 1905), (Chronique Bihlique) d« M. L. Vcnard. «£» fdcil darso eueuta do que 
wta Daeva decisidn do la Coraisidn Biblica so inspira oxactamonte eu los niismos 
principios quo la que did hace algunos meses sobre las eitas implfciias... Aqui tam- 
oi^n e« la intencidu del escritor la gran rogla de iuterpretacirtn, pero, conio ya lie 
dicho, con ocasidu do la precedente decisidn de la Comisiou, salvo el caso dc una 
mtervencidn especial do la Iglesia, portenec© k los cx6getas el ciiidado do determi- 
ow per el exameu de todas las eirounstancias de hccho cu61 ha side precisaracnto 
» intenci<$n del escritor sagrado ». — Moncionomos el Bulletin Scripturaile inaugurado 
por Etudea Franeiseaine* (Diciombre 1905, p6g. 644-62), y quo contiene sorias obser- 
^•nones sobre las ooniunicaeiones d© la Comisidn Biblica. — V^ase en lin la bollisima 
«xpo«ci6n de M. el abate J. B. en la Bevue Theologiqne Fran^ise (Diciombre 1905, 
VH' 721-5): « Visto el estado de la oontroversia actual so croer6 sin duda quo la 
"i«* histdrica de este memento pesa sobre cl gdnesis y otros libroB, d los cualos 
^ deben aplicar las roglas trazadas por el nuevo decroto ». 



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166 UEVISTA ECLKIASTICA 

EX ACTIS SANCTAE SEDIS 



Carta de S. S. al Arzoblspo y Oblspos de la parte de PoloniA so- 
metlda al domfnlo de Rusia. 

VENERABILIBUS FRATRIBUS ARCHIEPISCOPO ET EPISCOPIS POLONIAE 
QUAE RUSSICO IMPERIO PARET. 

PIUS PP. X. 

Venerabiles Fratres salut^m et Apostolicam Benediction em, 
Poloniae populum qua late patet, genere quamvis, sermono ac religiose 
ritu varium, quam intimo Nos, quara paterno, uuo aeqae omneni, caritatis 
studio amplectamur, neminem in vobis arbitramur posse esse qui ignoret. Nam* 
brevi quidem sed taraou toto, anteacti Pontificatus tempore, nullam Nobis un- 
qiiara elabi sivimus opportunitatem, qui id luculentissime domonstraremiis. 
Praeterquam enim quot Polouum queinlibet ad Nos transraeantem adnuBsione 
Nostra facilitate sumraa douavimus ; mementote quae Nostra fuerit laetitia, 
quae exultatio animi quum, anno superiore, pia ex vobis fidelium agraina ex- 
cepiraus, quae ad Nos peregre salutatum venerunt. Quibus illos tunc verbis 
affati fuimus suavitate plenis ! Quae etiam, nuper, jucunditas. Nos hilaravit. 
quum lectissimam e scholia vestris juventam speetare coram at^jue alloqui da^ 
turn est ! 

Utique, our genti vestrae tantopere faveamus, Nobis non delist caussa ; 
immo vero suppetit maxima. Menioria enira praeteritarum aetatum si quia co- 
gitando repetat, nullam fere a Poloniae laude vacuam offendet : cujus profecto 
ooustautiae ac fortitudini debotur uui, si hostium christian! nominis impetus, 
religioni ac civili Europao cultui minitantium, fracti demum suiit ac propul- 
sati. Manet majoribus vestris perpetuo haec laus, quod pectorum suorum prae- 
sidia, catholicis sacris tutaudis, generose opposuerint ; unde factum, ut catho- 
lici ac poloni nomen elapsis tonipestatibus proraiscue sit habitum. — Ha»»c 
porro patruni exempla apud nopotes, qui nunc sunt, vigere adhuc integra ac 
renovari, Nos plane confidimus : ut ideo eadem, quae fuit illoruni, sit modo 
vestra in Apostolicam Sedem tides et observantia, valeatquo simul necessitudo 
ilia, qua gens poloua cum Petri Cathedra arctissime semper conjunta fuit. 

Vernm, quia ditficillimum tempus sic postulat, auimum modo ac sermo- 
uem ad eos singulariter e Poloni ?^ civibus eonvertendum ducimus, qui vobis, 
Venerables Fratres, subjecti sunt ac Russico parent imperio. Quem enim af- 
flicta, qua nunc illi utuntur, fortuna non moveat ? Noa autem vel maxime, 
qui eos in numero filiorum carissimorum putamus. Ad vos igitur has litt<?ra8 
conscribimus, ut, iuterpretibus vobis, Nostri mens animi fidclibus singulis pa- 
teat ; cuuctisque, vestra opera atquo hortatione, dicto, at par est, audientibus 
pax demum ilia et concordia pariatur, quam optirai quique inter vos studiis 
omnibus, sed ad banc diem irritis, sunt prosecuti. 

Cui quidem concordiae bono snadendo obtinendoquo duo maxime con- 
ducere arbitramur, si ea quisque secum diligentius considorot : quae nimirum, 
quantaque sunt mala, quibus gens vestra hac tempestate pretnitur : quae quan- 
taque oflBcia, quibus, ad ilia minuenda atque avertenda, Episcopi pariter ac 
fideles omnes gravissime tenentur. 

Nam, ut de malis dicamas, singula ea quidem persequi, longius for.^t 
quam praesens patitur institutiun. Graviora porro, ac ceterarum fore miseria- 
rum fons atque origo, factiones illae sunt turbulentissimorum hominum, quat» 
nullibi non vigent, quaeque juribus ac legibus evertendis natae, eo plane, sna- 
dendo, conjurando audendoquQ, incumbunt ut plobem, perculsam terroribus, 



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DKL AltZUBlSl'ADO DK BUENOS AlUK.^ 167 

occapent, lllamqaO; immaiii civilis consiiotudinis damno, in nefaria quaeque 
corripiant. — His aooedit, atqae in eodem genorc, natio illorum qui, carita- 
tem patriae scd non sapientem perpetuo venditantes, radiealiftmiy ati vocitant^ 
•athmtlis assectatores so profitentiir. Quibus nimirum proposifcum est political 
animorum pertarbationes ciere ac untriro ; quare commota plebs et obcaecata 
eo saepe excedit violentiae ac furoris, undo Poloniao vostrae, nihil tale inori- 
tae, retro fertur conditio atqae afttictior in dies evenit. — Haec autem inter, 
tarbis quidem faventibus atque iinpunitatem audendi praebentibns, pessimi 
qaiqae, quibus divina Immanaquo iniscore fas ac decorum videtur, immania 
faciant liagitia, quae vel barbarae nationes horruerint ; qualia, nuper, ut ali- 
quid indicemus, publicae fuerunt judaeorum caede.s, quas cquidem Evangelii 
lex, quae omues promiscue diligendos jubet, deteatatur ac reprobat. — Jaui- 
vero, dum talia ac tanta, tidenter nimiuiu, scelestorum meditatur audacia ac 
porro patrat ; quae vis, quae actio, ad illam comprimendam exoritur f Ccrte 
bonoram copiae ex majore, imino vero maxima polonae gontis parte conHaii- 
tar. Ast arma aegritudine quadam quae meliorum rerum expectationem extin- 
jfuit, posuisse videntnr ; et querelis conteutais nihil fere agitant ulterius, quod 
sit efficax malorum tautorum remedium. — Equidom querelae vestrae justae 
sunt: quibus Nos et querelas Nostras et lacryraas ex animo adjicimus. Qnere- 
larniu tamen nnllam esse utilitatem scitoto, si non, foedere inito, quotquot 
Iraperio Russico poloni parent, animum viresque omnes serio intendant, ut 
quae^ IMjrturbatorem ausu, sive religiosae rei sive politicae aut socialis detri- 
nienta fecerunt, sarciant — Veterem Polouiae fidem, Venerabiles Fratres, sus- 
eeptoique pro religiouo sancta labores dum Nobiscum recolimus, eversamquo 
Te«tram, quae niodo est, conditionem consideramus ; geuerosa verba sponte 
sacciirrant, quibus Mathatias moriens alloqucbatur ftlios : Xune confortata eat 
inpnbiaf et caatigatio, et tempus eversioniSy et ira indignationia: nunc ergo y ofiUi, 
aemnktorea estate legia, et date animaa vesiraa pro tcatamento patrum testrorum, 
ft mementote operam patrum , quae fecerunt in genera tionibua aula : et accipietia 
Sloriam magnam et nomen aeternum (1). 

Huic tamen hortationi Nostrae ut secundi accedant exitus, videndum 
Tobis est diligenter, quibus vos uti oporteat ad ea, quae proposita sunt, adju- 
mentis. Ea vero Nos non aliunde repetimus, (juam ex otticiis, quibus quisque 
vestrum obstriugitur. — lUud autem est caput, ut quam poloni ab avis et 
proavis catholicae religionis professionem, Deo dante, tenent, hauc semper pro 
merito acstinient rebusque ceteris onmibus anteponant. Quam profecto sic ser- 
vent neeesse est, ut non verbo solum neque liugua, sed opere et veritate im- 
pleant. — Exigit autem sanctissima Christi religio ut perturbationibus animi 
nunqaam sinamus nos abripi, sed illas, contra, mens raoderetur sana cogat<iue 
imperio sabesse. Quamobrem catholici quotquot sunt, studiis partium prohi- 
l>entur, quae latae a Deo legi adversentur. Neo plane a culpa eos eximit, quod 
hunianis id agant utilitatibus. Rursus namque catholica doctrina nos admonet,. 
aetemorum bonorum questus fluxis quibusquo hujus temporis emolumeutis de- 
bere antcferri, secundum Domini verba: Quid enim prodeat homini, »i mundum 
^nirrrguiH lucretur, animae vero auae detrimentum patiatur f (2). 

Quo quasi fundamento posito, alterum sequitur : inter motus mutatio- 
nesque, quibus raodo Russicum Imperinm turbatur, simnlque ea pars Poloniae 
qiiao cidem paret Imperio, debere catholicos homines a pace atque ordine stare 
<*on9tanter. Qua in rememinisso omnes juvorit, quae, die xix martii mdccoxxxxiv 
Dccessor Noster felicis recordafionis ad vos perscribebat : « Qui vero sint sub 
potestate, debere constauter reverentiam et fidem servare principibus, tamquam 
Deo reguum per hominem exerconti, eisdcm obtemperare, non solum propter 
iram, sed etiara, propter conscieutiam pro ipsis adhibere obsecrationes, oratio- 

(1) I. MaCHAB II. 49 88. 

(2) Matth. XVI. 26. 



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168 lil'A'l .ST A KC L KSl A ST I C A 

lies, postulationcB, gratiarum actioties: debere sanctani cnstodire diHciplinam 
civitatis : ab iniproborum machiiiationibos scctisqae abstinere, nee quidquam 
facere seditiose ; omnia conferre ad tranquillam in justitia paoeni tenendani ». 

Hanc porro ut tranquillitateni pads catholici, non solum adamont vo- 
tisqno contendant, sed etiam, ut ofrtciuni est, actuose raaturent, partamque 
tutentur incolumeu ; necesse ipsis omnino est ut, turbulentium sequiiti exem- 
pla, in sodalitates coetusquo coeant, ubi conjunctis consilio atqne opere, pro 
religione ac patria cum efftcaoitate dimicent. Illud autem ejusmodi consocia- 
tion ibus propositum esse in primis debet, ut cessationes operum ex eondieto, 
quae raodo sunt frequentissimae cum immani communis boni jactura, omnino 
prohibeantur : esse autem ut toUantur penitus, levandis opificum ac proleta- 
riorum necessitatibus turn animi turn corporis ex veritate studeant. Quo in ge- 
nere, laudabilis equidem est oratio, qiiam, superiore junio exeunte, Venorabilis 
Frater Archiopiscopus Varsaviensis a<l dominos operariosque habuit. Hortatio- 
nem ejus pariterque Nostram ut Poloni oranes accipiant alacriter, optamus et 
x)b8ecramu8. Vidcant nniversi ne quid patria ulterius detrimenti capiat. Quod ut 
ne Hat, nemo sit vestrum qui, ex praescripto Servatoris Christi, justitiam ni- 
mirum ot caritatem colendo tuendoque, civitatis conditionibus in melius pro- 
vehendis diligentissime non adlaboret. 

Unum vero est, quod sitigularis animadversione catholicorum dignum te- 
nemus. Cum namque optimi utilesque civitati homines non aliter creentur, quam 
si rite proboqne a pueris erudiantur ; commune omnibus officium est, quacum- 
que via ac ratione, quae legibus data sit, eniti et contendere, ut catliolicis 
adolescentibus ejusmodi pateant gymnasia, ubi de catholicis institutis et mo- 
ribus praeceptio sit ac disciplina. Qua in re, Venerables Frattes, diligentiam 
vostram, quam equidem cognitani perspectamque habemus, excitare iterum 
placet. Vobis namque aeque, ac parentibus, cbristianae puerorum eruditionis 
procuraudae onus officii est impositum. — Hie vero quoniam in scbolarum men- 
tionem incidimus, omittere nequaquam possumus moncre graviter adolescentes, 
qui studiis dant operam, ne, politicis de cansis, a ludis celebraudis ex eon- 
dieto cessent. Malta enim nee levia, quod Venerabilis Frater Archiepiseopus 
Varsaviensis jam innuit egregie, ex ejusmodi cessationibus turn privatim tum 
publice eveuiunt damna. 

Quo tamen haec omnia quae hue usque exposuimus, effectu ne careant, 
restat, Venerabiles Fratres, quod vestrum demum est, ut omni studio omuique 
contentione ad adolescentera elerum rite informandum adjiciatis animum. Salus 
enim populi maxima ex parte a sacerdote penndet. Nunc autem, quoniam in- 
festa adeo sunt tempera, sacerdotibus opus est, qui doctrina sana vitaeque 
sanctimonia praecellant, eaque animi generositate et constantia sint praediti, qua 
carni et sanguini non acquiescentes, omnia contemnere, omnia perpeti pro 
Ohristo sin parati. 

Postremo, antequam scribendi finem faciamus, placet poteutissimi Impe- 
ratoris vestri, cujus exploratum in Nos amicitiae animum habemus, sapientiani 
clementiamque publico laudare, quod edicto xxx die superioris aprilis dato, de 
conscientiae libertate subjectos sibi populos secures fecerit. — Qui quidem con- 
cespus, unde cunctorum animi sunt recreati, cum edicto altero diei xxx octo- 
bris confirmatus fuerit atque amplifieatus oportet vos, Venerables Fratres, 
omni ope atque industria juvare illos qui, sua sponte et voluntate, ad ca- 
tholica sacra transire malint. Non politica res in his agitur, sed tan- 
tutn aetema animarum salus. Est igitur episcoporum jus* atque officium 
normas praescribere, quibus utatur clerus in admittendis ad sacra nostra, qui 
libere id velint. Has normal, Venerabiles Fratres, ut collatis consiliis concor- 
dique sententia decernatis volnnms ; ita quidem ut in universis dioec^sibus 
una atque eadem vigeat agendi ratio. Crescente autem fidelium multitudine, 
mittet profecto Domiuus operarios in messem suam. Interim vero dilectos filios, 
sacerdotes dioecesum vestrarum. hortamur, ne duplicatnm forte laborem fasti- 



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DEL ARZOlilSPADO DK BUENOS AIKIfiS 169 

diant, illad, memores, omnium divinorum divinissimnm cooperajri Deo in sar 
latem animanim. 

Ceteram monemas omnes ut tributa modo civilia jura modesto ao dili- 
genter exequantur eo videlicet speotantes unice ut parens Imperio Russico 
Polonia secundioribus semper oonditionibus utatur. Quod sane ut obveniat, 
partes nostras, utpote patris Poloniae vestrae amantissimi, apud potentissimum 
Imperat-orem nunquam^ desiderabitis. 

Munerum divinorum auspicem et slngularis Nostrae caritatis testem, 
Apostollcani Benedictionem vobis, Venerabiles Fratres, et cleris. populisque 
Testris amantissime in Domino impertimus. 

Datum Romae, apud Sanctum Petrum, die iii decerabris mdccccv Pon- 
tificatas Nostri anno tertio. 

PIUS pp. X. 

Breve concedfendo indulgrenoias y prlvlleipios A la obra de 
la Prcseriraeitfii de la fte. 

Opus a Pra^ervatione Fidei, optimo et peropportuno consilio Nostri deces- 
soris incliti institutum, quam valde Nobis cordi sit, nihil attinet dioere. Etenim, 
quum eo pertineat, ut populum romanum praestet ab haeretioae pravitatis con- 
tagione liberum, rem persequitur ejusmodi, quae vigilantiae studioque Pon- 
tificis Maximi proposita esse in primis debeat. Nequit similiter dubitari quin 
hoc ipsnm provehere ac sospitare opus catbolicos omnes deceat. Profecto, quis- 
quis catholicum digne nomen gerit, commoveatnr necesse est hoc maximo acer- 
rimoque bello quod adversum ohristianam sapientiam ideoque contra Poutiftcem 
Eomanum, utpote summun traditae a Christo veritatis oustodem, ardet. Jam 
hie de ipsa sacra potestat^ Pontificis agitur ; quam quidem a catholicarum 
coujurati asseclae sectarum fnnditus vertere non dissimulanter contendunt. 
Jamvero nihil volunt studentve aliud Novatores, summe hi quidem inter se 
haeresnra varietate discordes, in hoc autem uno conjunctissimi, ut Beati Petri 
Cathedram impugnent. Itaque jamdudum, Romae multo magis quam usquam 
alibi, postquam scilicet in Urbe catholtcis orbis principe veritati et errori pro- 
miscua sunt publico attributa jura, nituntur, quibus valent opibus, pravisque 
omne genus artibus, imperitos praesertira egeiitosque capere : coutisi, se posse 
aliqaando in ipso Ecclesiae centre labefactare Poutificis auctoritatem, quo dein 
feps usquequaque facilius ipsa concidat. Utique haec sunt, Dei beneficio, vota 
peritura : siquiden portae inferi adversus Ecclesiam, quae in Petro et succes- 
soribus ejus fundata est, sponsore Christo, non praevalebunt, Sed tamen baud 
frustra inimicorum Fidei est opera, quod ad pemiciem spectat animarum. Quod 
si dolori Nobis est, quempiam a fide sancta deficere, multo est magis poeuae 
in cospeetu Nostro id fieri, praesertim quia non sine gravi multorum oifensione 
fit. Quotquot igitur cum proximorum salute honorem Ecclesiae communis om- 
nium parentis diligunt, et Jesu Cristi Vicarium colunt atque observant, con- 
sentauenm est velle Operi, de quo loquimur, adjumcnti aliquid aflerre. Equi- 
dem novimns in hac re neque studium, nee largitatem usque ad hue nostrorura 
defuLsse ; fructusque gratulamur oxtitisse his panels annis non cxiguos. Verum 
quia multnm etiam conandum restat, ut par sit necessitati remediura, idcirco 
boDorum magis excitari atque inHammari studia iutelligimus oportere ; ejus- 
que rei gratia coelestes Ecclesiae thesauros, quorum penes Nos dispeusatio 
est Ubuetissime reseramus. — Itaque de Omnipotentis Dei misericordia, ac bea- 
tonini Petri et Pauli Apostolorum ejus auctoritate contisi, omnibus fidelibus ex 
ntroqne sexu, qui tam frugifero pio Operi nomen suum dederint, die prima 
^onira adscriptionis vel alio quolibet die intra mensem proximum, ad cujus- 
que libitum eligendo, si admissorum confessione rite expiati, quovis in templo 
8ive publico Oratorio ad sacram synaxim accedant, et addita salutatione an- 
gelica, quocumque idiomate dummodo vers iofidclis sit, piam banc precem 
Mevigta EeUtidsliea, Alio Vl, Nro. 64 2 



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170 KKVISTA KCLKSIASTICA 

devote recitent : O Maria Immaoalata^ vosque Apoalolorum Principes in vera nos 
fide retinete : indalgentiam plenariara ; ac tarn insoriptts qaam in postemm in- 
scribendis eodeiu in pio Opere sociis, in cujaslibet eorum mortis artioulo, si 
vere poeuitentes et confessi, ac sacra Gommunione refocti, vel saltern oontriti 
quatenus id agere neqalverinC, nonieu Jesu ore, si potuerint, sin minus corde 
devote invooaverint, ac tanquam poccati stipondium mortem susceperiut, etiam 
plenariam ; tandem iisdem nunc et in posterum pariter ipsum in Opus rite 
adjeotis sodalibus, qui item sacramentali admissorum confessione expiati atque 
angelorum pane refecti, quotannis diebus : VIII mensis Decembris feato Im- 
maculatae Conceptionis Deiparae Virginis, Operis patronae caelestis ; XXIX 
Jonii festo SS, Apostolorum Petri et Pauli, item patronorum Operis; VI Ja- 
nuarii, in Epiphania Domini ; XIX Martii festo S. Joseph B. M. V. sponsi ; 
XXVI Mai festo S. Philippi Norii ; ac XXIX Septembris quo festum agitur 
S. Michaelis Arohaugeli, a prlmis Vesperis usque ad oocasum solis dierum 
hujusmodi, et similiter in utroque festo dolorum B. M. V. ab ortu usqne ad 
soHs occasum dierum ipsorum, templum aliquod publicumve sacellum visitenti 
ibique pro christianorum principiim coucordia, haeresum extirpafcione, peccatorum 
convereione ac Sanctae Matris Ecclesiae exaltatioue ad Deum precos effundant, 
et orationem de qua supra habita mentio est ad veram fidom retinendam, salu- 
tatione angelica praemissa, reciteiifc, quo et praefatis die id agant similiter 
plenariam admissorum omnium indulgentiam et remissionem misericorditer in 
Domino concedimus. — Insupor iisdem sodalibus dicti pii Operis nunc et in 
posterum existentibus, quoties conventibus aut communibus sodalitii ant pri- 
vatis Comitatus iutorfuerint, dummodo contrito saltern corde ibi recitent supra 
memoratam preoem cum sulutatione augelica, do numero poenalium in forma 
Ecclesiae consueta, septom aiinos totidcmque quadragenas ; quoties antem pro 
Fidei preservatione aut eamiloni precem cum salutationo angelica recitent, aut 
juxta sodalitii tabulas pietatis quod vis sive caritatis opus exerceant, toties de 
poenalium similiter dierum uumoio in forma Ecclesiae solita teroentos oxpun- 
gimus. Porro largimur sociis ipsis, si malint, licero plenariis supradiotis ac 
partialibus iudulg'^ntiis, excopta pleuaria in mortis articulo lucrauda, fuiict^- 
rum vita labes poenasque expiare. — Saciirdotibus autem qui ejusdem fnerint 
Operis nunc et in posterum participes illud conoedtmus, ut quandocumque 
sacrosauctum Missae sacriJicium pro animabujs Cristifidelium , quae Deo in 
caritate conjunctae ab hae luce migraverint ad quodlibet altare celebrabunt, 
Missae sacriftcium hujusmodi, per tautum singulis hobdomadis, aniniae sive 
animabus pro qua vel quibus celebratum tuerit perinde suflragetur ac si forct 
ad privilegiatum altare peractum, -luramodo tamen alio simili indulto non 
fruantur. — Sacerdotibus vero qui sint, vel in posterum enint de sodalium 
zelatorum numero haec quae infra scripta sunt privilogia tribuimus, modo 
tamen a suo quisque Ordinario, et bene de Operc meriti reapse habiti sint, 
et liceutiam in scriptis accoperiut, quae quidem si desit, horum privilegiorum 
concessionem nuUam esse volumus. His igitur damus et coucodimus: 

I. Ut, si tamen sint ad sacramentales confessioues excipiendas rite ad- 
probati, possiut ex ritu praoscripto, privatim extra Urben bonedicere Cruces, 
Crucitixos, sancta Numismata, Coronas precatorias et parvas Domini Nostri 
Jesu Christi, Bmae. Virginis Mririao, 8auctorumque ox motallo statuas, oum 
applicatione omnium ct singularum indulgentiarum, quae in elencho, typis odito 
S. Congregationis de Propaganda lido die XXVIII Augusti anno MDCCCCIII 
continentur ct quod ad coronas precatorias attinet, non excopta indulgentia- 
rum applicatione quae a S. Birgitta nomen habent. 

II. Ut, si pariter sint cofessarii ab Ordinario adprobati, consueto ritu 
benedicere et tidolibus imponere possint scapularia Confraternitatnm S8mae. 
Trinitatis, B. M. V. de Monte Carmelo, Septom Dolorum, et Immaculatae Con- 
ceptionis ejusdem Virginis Deiparae, atque etiam scapulare Mariae Salutiferae, 
cum commuuicatione privilegiorum et indulgentiarum, quibus adscripti memo- 



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DKL AKZOBISPADO l)& BL'ICNOS AIKK:^ 171 

rafcis Sodalitatibus fruautiir et gaudeut, dummodo vero Hoapiilaria coufecta 
sint ad normam a Sauota Sedo probataiii, et iis tantum in locis, ubi non ex- 
tent domas Ordinum Religiosoruin, ad quos ex speciali ooaoessione Sedis Apos- 
tolicao pertinent diota scapularia benedioere et inponere. 

III. Ut ChriHtilidelibus, in mortis instantis discrimine versantibus^ si 
vere poenitentes et confessi et S. Commuuione refecti, aut si id faoere neqai- 
Yerint saltern contriti nomen Jesu ore si potuorint, sin minas oorde devote 
invocaverint, et mortem tamqnam peocati stipendiura de manu Domini patieuti 
animo snsceperint, benedictionem Apostolicam nostro et Romani Pontiiicis pro 
t'empore existeutis nomine et auctoritate, cum plenaria omniam peccatorura 
saorom iudulgenoia et remissione impertiro possint, servafcis tamen ritu et for- 
mula a f. r. Benedicto PP. XIV decessore nostro praescriptis. 

Haec ad incrementum saluberrimi instituti valero posse contidimus, 
qtiod ipsum de Apostolicae Nostrae potestatis plenitndine, praesentium tenore, 
stataimus et declaramns esse in suo gonerc primarium. Propterea Dilectis Filiis 
Xoetris S. R. E. Cardinalibus, qui Consilium sen Coramissionem Operis, con- 
stituunt, potestatem jam ipsis a Nobis adtributam confirmamus similia ex toto 
orbe institato eidem primario Operi, cum communicatione omnium Indulgen- 
tiarum et privilegiorum, quae sint oommunicabilia, aggregandi ; servatis tamen 
forma Constitutionis dementis PP. VIII. Praedecessoris Nostri f. r. aliisque 
Apoetoliois Ordinationibns desaper editis. Non obstantibus constitutione Apos- 
tolica de non concedendis Indulgcntiis ad instar, aliisque contrariis quibusoum- 
que. Praesentibas valituris in perpetuum. Volumus autem, ut harum litterarum 
transuniptis, etiam impressis, manu alioujus Notarii publici subseriptis et 
bI^Uo personae in ecclesiastica dignitate constitutae munitis, eadem prorsus 
fidee habeatnr quae nostrae voluntatis signiiicationi praesentibus ostcnsis habe- 
retur. 

Datum Romae apud S. Petrum, sub annulo Piscatoris die I Novembris 
feato Sanctorum Omnium anno MDCCCCV, Pontificatus Nostri tertio. 

A. Card. MACCHI. 



EX ACTIS CONSISTORIALIBUS 
Consfstorlo secreto dell DIcf embre 1905. 

Su Bantidad Plo X colebr6, en esto dla, en el Palacio Apostdlieo Vaticano, con- 
liiitorio ftccreto, eu el cual, previa una alocucidn, se digu6 croar y proolaraar Carde- 
oales de la Santa Igleeia Romana : 

CREACldN DE CARDENALES 

Db la Orde?! Prbsbitbral : d Mous. JOSfi SAMASSA, Arzobispo de Agria 6 
Eger, nacido en Aranyos Marot, Arquididoesis de Estrigonia, el 30 de Seti embre de 
1828:4 

Mous. MARCELO SPINOLA Y MAESTRE, Arzobispo de SeviUa, nacido en 
S. Fernando, Diocesis de C&diz, el 14 de Enero de 1835; d ' 

Mods. JOAQUIN ARCOVERDE DE ALBUQUERQUE CAVALCANTI, Arzo- 
bispo de Rio Janeiro, nacido en Pemambuoo, DidcosiB de Olinda, el 17 Enero dc 1850^ 

De la Orden db los Diaconos : & Mons. OCTAVIO CAGIANO DE AZEI 
VEDO, 8u Majordorao, nacido en Frosinone. 

PROVISION DE IGLESIAS 

Laego el Santo Padre provey6 las niguientes Iglesias : 

IgUsia littUar ArzoMspal de Petra, por Mens. Bernardino Nozaleda y Villa, de 
Io9 Predicadores. Arzobispo rpTumciante de Valencia. 

IgUsia titular Arzohisyd de Claudidpolis, por Mons. Jos^ Fiorenza, ex - Arzo- 
bispo de SiracuBa. 



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172 REVISTA KCLESIASTICA 

Iglesia titular Arzobispal de NicoaiUy por Mods. Cesar Bocoanoray ex - Obispo 
de Nanii. 

Iglesia titular Arzohispal de Eseitdpohis, por Mous. Antonio Maiia Bouito, pro- 
movido de la Sede Catedral de Cassano. 

Iglesia MetropoUtana de Coloeza y Bacs^ por Mons. Julio Vdrosy, promovido de 
la Sede Catedral de Alba Reale. 

Iglesia Metropolitaiia de Siraeusay por el R. D. Lais Bignami. de Alil4n, licen- 
oiado en Sagrada Teologia, en su Didcesis P^rroco de la Basilica de San Lorenzo, 
Examinador Sinodal, Secretario del Colegio de los Pdrrocos urbanos y de varias 
Comisiones Arzobispales y Notario de las Congregaciones urbanas del Clero. 

Iglesia titular £!piseopal de Cesarea de Filippo, por Mons. Jos^ Morticelli, ex- 
Obispo de Penne y Atri. 

Iglesia titular Episcopal de Sidimaf por Mons. Juan Iv&nkovits, ex -Obispo de 
Rosnavia. 

Iglesia titular Episcopal de Tripoli^ por Mons. Francisco Baoohini, ex - Obispo 
de Terni. 

Iglesia titular Episcopal de JVorcia. por Mons. Herculano Marini, trasladado de 
la Iglesia titular Episcopal de Arclielaide. 

Iglesia Catedral de Narni^ d la que estd agregada la administraeidn de la Did- 
eesis de Terni, por el R. D. Francisco Morctti, de la Didcesis de Arezzo, doctor en 
sagrada teologia y en derecbo caudnico, Arcipreste P&rroco de Galatrona y Vicario 
General de Arezzo. 

Iglesia Catedral de Rosnavia, por Mous. Luis Bal&s, de la didcesis de Vaoia, 
Prelado Domdstico de Su Santidad, en Yacia Can6nigo de la Catedral, Examinador 
prosinodal y Director de la Secietaria Episcopal. 

Iglesia Catedral de Cinque Chiese, por Mons. Julio Zichy, de la didcesis de 
Alba Reale, doctor en derecho candnico, Abad titular de San Martin de Bulcb, Cama- 
rero secrete participants de Su Santidad. 

Iglesia Catedral de Ezatmar, por ol R. D, Adalberto Mayer, de la Arquididceais 
do (Jolocza, doctor en sagrada teologia, en Coloeza Candnigo de la Metropolitaca, 
Examinador prosinodal y Presidente del Concistorio y Vicario Capitular. 

Iglesia Catedral de Alba HealCf por el R. D. Otocaro Prohaszka, de la arqui- 
didcesis de Estrigonia, doctor en filosoffa y en sagrada teologia, profesor de sagrada 
teologia en el Seiuinario de Budapest. 

Iglesia Catedral de Eichstatt, por el R. D. Ledn Mergel, benedictluo diocesano 
de Eicbstiitt, doctor en derecbo candnico, Abad de Metten. 

Luego Su Santidad proclamd la provisidn, ya hecba por Breve de las siguientc« 
Iglesias : 

Iglesia titular Arzohispal de Pessimonte, por Mons. Isaac liagien, trasladado de 
la Sede Arzobispal armeuia de Sebaste y Tokat. 

Iglesia MetropoUtana de J^'anta Seterina, por Mons. Carmelo Pujia, promovido 
de la Sede Catedral de Anglona y Tursi. 

Iglesia MetropoUtana de Bukarest, por el R. P. Albino Netzhammer, benedio- 
tino, de la arquididcesis de Friburgo, ex Rector del Colegio griego en Roma. 

Iglesia Catedral de Ballarat, por Mons. Josd Higgins tranladado de la Sede Ca- 
tedral de Rockbampton. 

Iglesia Catedral de Oklahoma, reeientemente eHgida por tSu Santidad, por Mou- 
sefior Tediilo Meers-cbacrt, trasladado de la Iglesia titular Episcopal de Sidima. 

Iglesia titular Episcopal de Cesarea de Mauritania, pov 31 o is. Tom^s Fi-ancisco 
Brennan, Obispo de Dallas. 

Iglesia Catedral de Como, por Mons. Alfonso Arcbi, trasladado de la Sede Ca- 
tedral de Coraacebio. 

Iglesia titular Episcopal de Cisamo, por Mons. Juan Mui-adiau, trasladado de la 
Sede Episcopal armenia do Maraso. 

Iglesia Catedral de Piucenza, por Mons. Juan Maria Pellizzari, diocesano de 
Treviso, doctor en ciencias naturales y matemdticas, Protonotario Apostdlico, en Tre- 
viso Rector y Administrador del Seminario, Candnigo y F. de la Basilica Catedral. 

Iglesias Catedrales unidas de Tine y Micone, por el R. D. Juan Privilegio, 
diocesano de Sira, ex alumno del Pontiticio Colegio Urbane de Propaganda, Pdrrooo 
de Laurium. 

Iglesia Catedral de Spira, por el R. D. Conrado Buscb, de la misma didcesis, 
Candnigo Decano de la Catedral de Spira. 



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DKL AltZOBISI'ADO \)K BUKNt)S\IKKS 173 

IgUaia Catedral de Sappa, por Mous. Santiago Seroggi, Caraarero do houonle 
Su Santidad, Pirroco de Scutari do Albania. 

IgUsia Catedral de Tunja^ por ol R. D. Edaardo Maldouado Calvo, de Bogota, 
licenciado en filoaofla y doctor en sagrada teologfa, en Bogotii profesor de sagrada 
e««ritara en el Seminario, Examinador prosinodal y Can<5nigo P&rroco do la Metro- 
politana. 

IgUsia Catedral de Roekhamplon, por el K. D. Santiago Dubig, ex aluinno del 
Colegio irland<S8 en Roma, Misioncro. 

Iglesia Catedretl de Superior^ reeientemente erigida por Su Sanlidad en log Ei- 
tados Unidos de Amiriea, por el R. D. Agusttn Schinner, Vicario General de Mil- 
wanckee. 

Iglema Catedral de Lahore^ por ol R. P. Antonio Esterbans, de loa Meuores 
Capnchinos, de la Arqaididcesis de Malinas, Misionero en las ludias. 

Igleaia titular Episcopal de Argos, por el R. D. Andr<$8 Caron, diocesano de 
Vifenza, Vicario Pordneo y Arcipreste Pdrroco de Bolonia V^ueta, constituido Co- 
adjator eon derecho de suceni^n de Mone. Sigismuudo Brandolini-Rota, Obispo de 
Ceneda. 

IgleMa titular Episcopal de Oleno, por el R. D, Jos6 Roberto Cowgill, diooesano 
de Leeds, alii Vicario General, constituido Coadjutor con derecbo de succsidn de 
Mons. Gnillermo Gordon, Obispo de Leeds, 

Iglesia titular Episcopal de Calinda, por el R. D. Agustfn Francisco Basl^, del 
Seminario de las Misiones extrai^eras de Paris, constituido Coadjutor con derecho de 
sacesidn de Hons. Eugenie Klainer, Obispo de Mysore. 

Iglesia titular Episcopal de Ippo, por el R. D. Angel Cattaueo, del Seminario 
de las Uisiones extranjeras de Mil&n, diocesano de Bergamo, constituido Vicario Apos- 
i/Si\eo del Honan meridional. 

Iglesia titular Episcopal de Tatia^ por el R. D. Domingo Pozzoni. del Semi- 
nario de las Misionos extranjeras de Mildn, constituido Vicario Apost<51ico de Hong- 
Kong. 

Iglesia titular Episcopal de Sieea Veneria^ por el R. P. Gustavo Maria Blanche, 
de lo8 Eudistas, diocesano do Vannes, constituido Vicario Apost61ioo del Golfo de 
San Lorenzo en el Canada. 

IgUsia titular Episcopal de Latnpa^ por el R. P. Atanasio Goette. de los Me- 
nores, diocesano do Paderboru, constituido Vicario Apost61ico del Scen-si septen- 
trional. 

IgUsia titular Episcopal de Cariopolis^ por el R. P. Claudio Chanrion, de la 
Sociedad de Maria, de la Arquidi^cesis de Ly6n, constituido Vicario Apostdlico de la 
Xueva Caledonia. 

IgUsia titular Episcopal de Casio, por el R. P. Atanasio Harmol, de la Cou- 
greg8ei6n de los Sagrados Corazones, de hi arquidi^oesis de Rouen, constituido ('oad. 
jutor con derecho de snci^sidn de Mons. Jos^ Vordior, Vicario Apost<31ico de Tahiti. 

IgUsia titular Episcopal de Geric6, por el R. P. Sebastian Pitferi, de los Me- 
aores, Coraisario General en las Misiones y Cologios de su Ordeu en Bolivia, consti- 
tuido Auxiliar de Mons. Miguel de los Santos Taborga, Arzobispo de Sucre. 

Iglesia titular Episcopal de Fluviade, por el R. D. Juan Trepuau, diocesano de 
Colma, Comisario Episcopal del distrito de Pelplin y Can<>nigo Docano de la Cate- 
dral de Culma, constituido Auxiliar de Monsefior Agustiu Rosentreter, Obispo de 
Colma. 

Iglesia titular Episcopal de Selimonte, por el R. D. Ricardo CoUiua, Candnigo 
de la Catedral de Ushaw. constituido Auxiliar de Mons. Tomis Wilkinson, Obispo do 
Hexham y Newcastle. 

Iglesia titular Episcopal de Caristo, por Mons. Juan Graziani, diocesano de Todi. 
Prelado Doro^stico de Su Santidad, doctor en ambos dorechos, on Todi Candnigo 
Prior de la Catedral y Vicario Gonenil. 

Ahadia de la S. V, M. de Eiusiedeln, por el R. P. Tomiis de Aquino Bossart, de 
^ Congregaeidii benedictiua de Suiza, diocesano de Basilea, doctor en sagrada teo- 
logia, Decano del Monasterio do la 8. V. M. de Eiusiedelu. 

alocuci(5n de su santidad. 

H^ aqui 1» alocucidri prouunciada por Su Santidad on el Concistorio secreto de 
la mafiana del 11 de Dicierabi-e ppdo. 



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174 l.'KVItiTA I:(•L^>1A^TICA 

Venerabilea Fratres, 

Amplisainiura Collegium vestrum itorum hac die spectare coram equidem 
nobis accidit jncundissiine. VcUemus aiitem, ad hanc jucuaditatera augendam 
ea posse de Christi Ecclesia, qui praesumus vobiscum coniraunicada profenre, 
quae laetitiarn parerent, optatoque auinios solatio porfunderet. Quid enim No- 
bis, quid vobis desideratius, quam sedere Ecclesiam in pulcritudine pacis : Alios 
ejus, fortes in lide et caritato ferventes, sieut novellas oli varum esse in cir- 
ouitu raensae illius ; reges et prinoipes ambularo in splendre ortus ejus ; et 
adorare vestigia pedum ejus, omnes qui deti-ahebant ei, et vocare illam Civi- 
tatem Domini et Siou sancti Israel f 

Sed Leu ! scitis niminm, Venerabiles Fratres, atque intimo doletis corde, 
non hisce Nos oonditiouibus uti, eaque contra esse tempera, quae pejora in 
dies portendant, meliora praecipere vix sinant. 

Utique, quod Dei miserentis est opus, aununtiatur fides in universo 
mundo: atque ibi laetiores occurrunt segetes, ubi, humane quidem judicio, 
minus surreetura semina sperarentur. Regiones loquimur, ubi a catholica doc- 
trina dissidetur, easque in primis quae vanis adhuc superstitionibus gentium 
detinentur. Crescit enim illic verbum Dei et augetur numerus discipulorum, 
loquente Deo pacem in plebem suam. 

Verum, quod angore maximo commemoramus, si ooulos animosque alio 
oonvertimus, ad nationes nimirum quae catholico censentur nomine ; quanta 
ubique trepidationum causa, quanta moeroris ! Metuimus plane ne plerisqne 
impleatur quod scriptum est: Auferetur a vobis regnum, et dabitur geuti fa- 
cienti fructus ejus ! 

Qua de re, ea plane gens vehementissime his diebus sollicitos anxiosque 
Nos habet, quae gloriosa hue usque primigenae Eeclesiae filiae appellatione 
nuucupata est. Attamen de legibus, contra omnes justitiae regulas adversus Ec- 
clesiam ibidem nunc latis, mens est, opportuniore tempore, consideratius et 
gravius, pro apostolico munere vos alloqui. 

Ne tamen animos haeo inter despondeamus, illud sane prohibot, Vene- 
rabiles Fratres, quod Christus in Evangelio saepe nos commonet; earn scilicet 
in hisce terris Eeclesiae sortem perpetuo fore, quam Ipse sibi, pro hominum 
reparatione, spoute susceperat. Persecuti sunt me, persequentur et vos. — 
Eritis odio omnibus propter nomen meum — Nolite mirari si vos odit mundns, 
quia me priorem vobis odio habuit. Quae cum vera esse non dubitemus, glo- 
riemur in tribulatione nostra ; quamdiu enim persecutionibus tentamur, respon- 
sum in nobis habemus requiescere super nos qui est spiritus Christi. Concutitur 
Ecclesia ; sed fides in tentationibus roboratur; et qui probati sunt, manifest! 
fiunt in nobis, et auferuntur zizania de medio tritici. Caveamus igitur ne 
Christi unquara reprehensionc mulctemur, quam Petrus, adhuc infirmus me- 
diisque in fluctibus metuens, audivit: Modicae fidci, quare dubitasti f — Inte- 
rea officii meraores persovoremus unanimiter in oratione, omnigenaeque pietatis 
operibus conciliare nobis Dei clementiam studeamus; qui, cum sauabiles fo- 
cerit nationes, tranquillitatem et pacem, statute providentiae tempore, beniguns 
impertiet. 

Jam, Ordinem vestrum, quia nonnulli concessere naturae, supplere hodie 
decretuni est. Quo in officio praestando, volumus etiam benevolentiae Nostrae 
testimonium Americ.ie Latinae nniversae exhibere honorem romanae purpui*ae in 
ejus finoH primuui infereiulo. Quare placuit egregios viros designare quatuor, 
quos Collegio vestro accenseanms. Vario hi quidem in genere elaborarnnt ; 
sed omnea Eeclesiae et apostolicae 8edi egregie se probaverunt. 

Sunt autoiu : 
Joseph Samassa. archiepiscopus af/rietms. 
Mauckllus 8piN()r,A y Makstuk, archiepiscopus hispalensie. 
Joachim Ahcovkkhk dk ALurQCEHtiUK Cavalcaxti, archiepiscopus Sancti Sehas- 

Hani Fluminis Januani, 



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DEL AHZOBISFADO DE BUENOS AIRES 175 

OcTAVius Caoiano DE AzEVEDO, ponttficiae domus Nostrae praepositus. 

Quid vobis videturf 

Itaqne auctoritate omuipotentis Dei, sanctorum apostolorum Petri et 
Pauli et Nostra, creamus et pubblicamus sanctae Ronianae Ecolesiae Cardi- 
nales : • 

Ex 07'dine preshyterorum 
Joseph Samassa. 
Makcellum Spinola y Maestre. 
Joachim Arcoverde de Albuquerque Cavalcanti. 

Ex ordine diaconoruvi 

OCTAVIUM CaGIANO DE AZEVEDO. 

Com dispensationibusy derogationibus et clausulis neoessariis et oppor- 
lunis. In nomine Patris ^ Filii ^ et Spiritus ^ Sancti Amen. 

Conslstorlo pUbllco del 14 de Dlclentbre 1905. 

Su Santidad Pfo X celebr6 en este dfa eonsistorio publico eu el Palacio ApoB- 
tAico Vaticano para dar el Capelo Cardenalicio & los EmoB, j Rmos. Sefioree Carde- 
nalee Arcoverde y Cagiano^ croados j publioadoa en el Oousistorio neereto del lonea 
anterior, 11 de Diciembre. 

Terminado cl Consistorio pdblieo, tavo lugar en la sala acostumbrada el Con- 
dstorio secroto, en el cual el Santo Padre, despn^s de haber cerrado los labios, como 
es coetimibre, 4 los nneyoe Emos. y Rmos. Cardenales, propuso para las signientes 
Iglesias : 

IgUma Metropolitana de Medellin, & Mens. Manuel Jos^ Cayzedo y Cuero, tras- 
Iftdado de la Sede Arzobispal de Popayan. 

Iglesia Metropolitana de Valencia^ & Mens. Victoriaiio Gaisasola y Mcnendes^ 
promovido de la Sede Catedral de Madrid y Alcaic de Henares. 

Iglrsia Metropolitana de Quito f d Mens. Federico Gonzalez y Suarez, promovido 
de la Sede Catedral de Ibarra. 

IgleMa Catedral de L^rida, & Mens. Juan Antonio Ruano y Martin, trasladado 
de la IjKlesia titular Episcopal de Claudidpolis. 

Iglesia titular Episcopal de Betsaida, k Mens. Antonio Sixto Albano, trasladado 
de la Iglesia Catedral de San Luis del MaraHou. 

Iglesia Catedral de Madrid y Alcald de Henares^ & Mens. Jos^ Marfa Salvador 
J Barrera, Irasladado de la Sede Catedral de Tarazona. 

Jglesia Catedral de Mondonedo^ 4 Mens. Juan Jos^ Sol^s y Fernandez. Protonotario 
Apogt61ico ad inslar partieipanttum, en Santiago de Compostela Can<5nigode la Metro- 
politana. Provisor y Vieario General de la Arquidide^sis. 

Iglesia Catedral de Tarazona, al R. D. Santiago Ozcidi y Udave, Can<$nigo Pe- 
nitenciario de la Catedral de Vitoria. 

Iglesia Catedral de Teruel^ al R. D. Juan Antonio de la Fuente, de la arqui- 
dideeeis de Burgos, doctor en sagrada ttM)logfa y en derecbo can6nicOv en Burgos 
Pirroco de San Lorenzo y profesor de sagrada teologia en el Seminario.- 

Iglesia Catedral de Xuera Cdeeres, 4 Mons. Jorge Barlin, Protonotario Apost6- 
lieo ad instar partieipantium^ Administrador Apost61ioo de la misma Didcesis, 

Iglesia Catedral de Piauhy, 4 Mons. Joaquin Antonio de Almeida, diocesano de 
Parabyba, Camarero secrete snpemumerario de Sn Santidad, en Parahyba Vieario 
General y profesor de teologfa moral en el Seminario. 

Luego Su Santidad abri<$ segfin costumbre la booa 4 los uuevos Pnrpurados ; y 
pldi6se 4 Sn Santidad el Sagrado Palio para las Iglesias Metropoli tanas de Santa Se. 
ferina, Siraeusa, Colocza y Baes, Medellin, Valencia, Quito y Bukarest, como asi- 
■i«no de Colombo y Seissari (por sueesi6n), y para la Catedral de Cinque Chiese que 
fwa de eete privilegio. 



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176 REVISTA ECLESIASTICA 

Finalmente el Santo Pa<lre pueo el auillo cardenalicio & los susodicbos Carde- 
nales, y asiipid al Emo. Arcoverdo el tftulo Prosbiteral de los SS. Bonifacio y AUjo 
J al Emo. Cagiano la diaconia de Iob SS. Cosme y Damidn, 

Habi€iido8e retirado Su Santidad 4 sus departamontos recibi<$ en audiencia pri- 
▼ada 6, los mismos Emoe. Piu'purados. 

E S. C. A NEGOTIIS ECCLESIA8TICIS EXTRAORDINARIIS 

Conc^dese A la Socledad del Verbo Divlno la Atcaltad de tener el 
SSino. en todas bus easas 

Beaiissime Paler y 

Superior generalis Societatis Verbi Divini in Steyl, ad pedes sanctitatis 
Tuae provolutue, suppliciter rogat ut ad spiritaalem consolationem sodalium 
in omnibus Societatis domibus asservari possit S3mum. Eucbaristiie Sacramen- 
turn, servatis servandis. Quod Deus etc. 

Ex audientia SS.mi die 5 Decembria 1905. SS.raus Dominus Noster Pius 
diyina Providentia Pp. X, reforente infirascripto 8. C. Negotiis Ecclesiastic is 
Extraordinariis praepositcB secretario, benigne anuait pro gratia, servatis ser- 
vandis et dummodo in unaquaqne ex praediotis domibus saltern quatuor soda- 
les cobabitent, missa bis in bebdomada in oratoriis celebretur et publica 
Ecclesia domibus adnexa non sit. Contrariis quibuscumquo non obstantibas 
Datum Romae e Secretaria ejusdem S. C. die mense et anno ut supra. 

PETRUS Archibp. Caesaribn. Seeretarins. 

E SACRA RITUUM CONGREGATIONE 

El Vloarle Capitular no pnede oonoeder el aso del trono y del 
bAonlo A los Oblspos. 

Declarationis S. R. C. Decreti Num. 4023. — A Sacra Rituum Con- 
gregatione sequentis dubii resolntio expetita fuit, mimirum : 

Utrum Vicarius Capitul.-iris, quando aliquem Episoopum viciniorem in- 
vitat ad Missam et Vesperas ut pontlficaii ritu oonoelebret, possit illi conoe- 
dere tbronum aut saltern baoulum pastoralem? 

Et sacra eadem Congregatio, ad relationem subscriptl Seoretarii^ audito 
etiam suffragio Commissionis Liturgicie, propositie quaestioni respondendum 
censuit : 

Negative ad primam partem j prouti eruitur ex decreto generali num, 4023 
d. d. 12 Junii iS99. Super jure Episcoporura dioecesanorura cedendi tbronum 
alteri Episcopo. Item negative ad secundam; nisi usus haculi requiratur ex Rubrioa, 
in consecratione ecclemarum. 

Atque ita rescripsit. Die 5 Novembris 1905. 

A. Card. TRIPEPI, Pro-Praefeetus. 
D. Panic I, Archiep Laodieen., Seeretarins. 

Sobre la preoedenola de las Teroeras Ordenes en las prooeslones 

Urgeli.en. — Rmus. Dnus. Episcopus Urgellensis Sacrorum Rituum Con- 
gregationi ea quae sequuutur reverenter exposuit ; nimirnm : 

Juxta decretum S. R. C. 28 Maii 1886 utim. 3664, Tertiariis Francis- 
oalibus coetum constituentibus, nempe proprio babitu indutis ao sub oruce in- 
cedentibus, jus inest praecedeutiie super quascumque alias laioas sodalitates. 

Praeterea ex decreto S. C. EE. et RR. 6 Aprilis 1900 Emi. Patres deola- 
randum esse censuerunt : « Tertiarios S. Francisci, uecnon aliorum Ordinnm- 



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DEL AKZOBISPADO DE BUKNOH A IKES 177 

torn solummodo habere jus praecedentiie in Processionibus, cum lidera oolle- 
gialiter incedunt sub propia croce ao veste uniforrai indnti vulgo sacco*. 

Jam vero in Hispania generatim nee Tertiarii nee alii confratres u tun- 
tor focoOj sed tantum scapolari, oingulo, numismato etc., juxta cujusdam 
Tertii Ordinis aut sodalitatis diversa statuta ant praxim. 

His pnemissis idem Rmus. Episcopus expostulavit : 

I. An cum nee Tertii Ordines neo confrateruitates aut sodalitates sacoo 
utantar, jus praecedehtise oompetat Tertiariis super quasoumque sodalitates- 
laicaa t 

II. An etiam tunc jus preecedeutise oompetat eonfraternitati 88. Sacra- 
menti super alias sodalitates in Processionibus, in quibus defertur S8ma. Eu- 
eharistia, non antem super Tertios Ordines f 

Et Sacra eadem Congregatio, ad relationera subsoripti Secretarii, exqui- 
Bito Commissionis Liturgiceo. suffiragio, reque sedulo perpensa, rosoribendum 
censuit : 

Ad I. Affirmative in oasUf 8ed Tertiarii oujtisque Ordinis et oonfraternitatum 
todales kariandi suntf ui vestem integrum vulgo saccum in Procettsionibtie ex anti- 
quo et laudabili Eccleeiae more i^elint assumere. 

Ad II. Affirmative ; reservata jugiter praecedentia fratribus cujmvis Tertii 
Ordinis. 

Atque ita rescripsit. Die 10 Novembris 1905. 

A Card. TRIPE PI, Pro-Praefectus. 
f D. Panioi. Arohiep. Lftodicen., Seeretarius. 



8«lbr« los •mamentoB en las MUns de dlfnntos y la piilla del cAlls^ 

DUBIA. 

I. Qnum in Caeremoniali Episcoporum lib. ii, cup. xi, n. i legatur ; 
• Omnia pararaenta, tam altaris, quam celebniutis et ministroruin, librorum, 
et faldistorii sint nigra, et in his nullao imagines niorfcuoram, vel cruces albae 
ponantar .. quaeritur : An in dict«s parameutis repraesoutari possiut calvaria 
cum ossibus decussatis defunctorum f 

II. Ex decreto 8. R. C. n. 3832 Dubiorum rcsohitio 17 Julii 1894 ad iv 
permittitar ut palla calicis in parte superiori sit cooperta pauno scrico, aut 
ex auro vel argento, et acu depioto, dumrnodo palla linea subuexa calicem 
cooperiat ac pars superior non sit nigri coloris, noc cum aliquo mortis signo. 
Quaeritur; An hujusmodi palla subuexa possit esse liuum cruce munitum et 
Bubsatum, ad modnm pallae, nee amovibile ? 

Et Sacra Rituum Congregatio pro solutiono horura dubiorum rogata, 
ad relationem subscripti Secretarii, audito ConiiniHsiouis Liturgicae suffragio, 
rescribendum censuit : 

Ad I. Negative, et servetur Caeremoniale Epiacoporum ^ loc. cit. 

Ad II. yegativey et palla subnexoy proprie dicta, sit linea, munda et facile 
amovibilis. 

Atque ita rescripsit. Die 24 Noverabris 1905. 

A. Card. TUIPEPI, Pro-Praef. 
t D. A. Panici, Av'.-hicp. Laodiceu., Sceretarius 

Bobre la celebraoltfn de la MIsa exequlal trasladada li nn dtfa llbre 

BuscoDUCEX. — Quum quaedam diflbrmitas reporiatur in interpretandis 
Decretis S. R. C, nempe n. 3755 Missae exequialis pro die obitas 2 Deoenibris^ 
1891 ad III, et Labacen, 28 Aprilis 1902 ad x, hodiernus Kalendurista diocesia 
BuBCoducensis in HoUandia, professor in Instituto Surdo-mutorum parochiae- 



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178 KKVISTA ECLKi^IASTfCA 

'Gestel 8. Michaelis de consensu Rmi. sui Episcopi a Sacrorura Ritunni Cou- 
gregatione insequentiura dubiorun solutionem humilliine expostulavit : 

I. Cajus mortuns feria iv in Majori Hebdomada sepelitnr feria vi in 
Parasoeve Domini. Quaenam est prima dies liturgioe non impedita, qua ejus 
Missa exequialis solemniter peragi potest : utrum feria iv Hebdomadal Pas- 
chalis, an vero feria ii post Dominicam in Albis, in qua non occurrit duplex 
1 vel II classis aut festum de praecopto f 

II. An Missa exequialis solemnis vel cum cantu, ob impedimentum li- 
turgicum ultra biduum a sepultura translata, celebrari possit in diebus dupli- 
oia II classis excludentibusf 

III. An Missa de Requie pro prima vice post obitum vel ejus acceptum 
a locis dissitis nuntium, d© qua in Decret-o n. 3755 ad iii, celebrari possit : 
1° infra Octavam Epipbaniae ; 2^ infra Octavas Nativitatis Domini et SSmi 

•Corporis Christi in locis, ubi haec non est privilegiata ad instar Octavae 
Epipbaniae ? 

Et Sacra eadem Congregatio ad relationem subscripti Secretarii, exqui- 
■sita etiani sententia Commissionis Liturgicae rescribendum censuit : 

Ad I. Prima dies lihei-a eat in casu feria II post Dominicam in Albis, fuxta 
•decretum Labacen. 28 Aprilis 1902 ad X, 

Ad II. Negative, 

Ad III. Negative ad primam partem^ Affirmative ad secundamy excepta la- 
men die Octava Corporis Ckrinti, uti ex Decreto supra citato, 

Atque ita rescripsit. Die 24 Novembris 1904. 

A. Card. TRIPEPI, Pro-Pref 
t D. Pan I CI, Archiep. Laodicen. Secret. 



Seccion Oficial 

A.I*ZOBlSr»j^DO r>E BUENOS j4.IK,ES 



PaHtoral sobre el duelo. 

NOS EL DOCTOR l>ON MaRIANO ANTONIO EsPINOSA, POR LA ORACIA DE DiOS Y 
SaNTA SeDK ApoSTOLICA, ARZOBISPO de la SANTfsIMA TRINIDAD DE BCKN08 AIRES. 

Al Venerable dean y cabildo Metropolitano, Clbro Secular y Kequlab 

Y FiELES de NUE8TRA ArQUIDIOCESIS. 

Salud, paz y Bendici6n en Nuestro Sehor Jemwi^isto. 

Es una de las glorias de la Iglesia Cat61ica el celo coustante con que 
ba velado siempre por la conservacidn de la moralidad en el seno de los pue- 
blos. Fiol d 8U misi6n de predicar en todas partes la verdad, ha combatido el 
error en todas sus manifestacioncs. Con el af^n propio de la madre ha levan- 
tado sieinpre la voz, para prevenir ^ sus bijos contra las invasiones del mal; 
y cuaudo ^Rt« encanijindose en la sociedad ha sido la causa de alguuas de 
, sus decadencias, la Iglesia se ha visto siempre libre hasta de la oomplicidad 
de nn sileucio cobarde. Nosotros, amados hijos nucstros, & quienes el Espfritu 
Santo ha destinado para regir la Iglesia de Dios, no queremos apartamos de 
esa nuruin sabia y prudcnte, y es por eso que periddicament'C y con especia- 
lidad on est<' santc* tienipo de la cnaresma, tan apropiado para meditaoiones 
fructiiosas^ os diriginios la palabra para llamar vuestra atenci6n y preveniros 
^H)ntra las invasiones de algunos de los errores que mis se van agigantando 



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DKL AIIZOBISI'ADO DK BUENOS AlltKS 179 

*u niiestra 6poca. Esta vez, animados de la inejor intenci6n de velar por la 
eon8ervaci6n de la paz y de la felicidad d© vuestros hogares y de las Banas 
eostumbres de iiaestra patria, nos proponemos haceros algaiias cousideracioiies 
Acerca de esa llaga social que se ha denoiuinado la locura del honor ^ el duelo, 
y que no tiene m^s tsxplicacidu que un resto de atavismo de la antigua bar- 
barie. Consideraciones que hacemos aprovechando la oportuuidad do esa es- 
pecie de reacci6n consoladora que enipezaraos ^ notar coutra esa iuHtitncidii 
funesta, & fin de que todos cooperemos en la medida de uuestras fuerzas d 
formarle esa atindsfera contraria que debe concluir con ella para sierapro. Re- 
cibidlas pues, coino brotadas del coraz6n de un padre que ardientemoute desea 
ver ^ sus hijoft, libres de todo g^nero de calaraidades. 

Desde el primer inomento, el dnelo, tal como ahora se practica y se en- 
tiende, es una instituoidu eseucialmente inmoral. La ley natural es dobleniente 
lenniuante cuando nos prohibe causar en los demfis una herida, una mutila- 
ci<3ii y la muerte, y uuando nos prohibe causar estas cosas en uosotros mismos. 
Efita doble obligacidn brotada de una misma fuente ha recibido su sello 
•supremo^ cuando desde la cumbre del Sinai, Dios Nuestro SoQor hacia re- 
sonar en los oidos de la humanidad este precepto terminante « no mata- 
rdi .» De esa dootrina se deduce que el duelista es dobiemente criminal 
paesto que viola dos obligaciones sagradas. Un tal combatiente pone voluntari- 
amente una accidn de la cual puede seguirse la muerte de su a<lversario 6 
biea so propia muerfce, y es sabido que aquel que premeditadaraente pone una 
accidn de la cual puede seguirse la muerte de un hombre es un homicida y 
^ue aquel que premeditadaniente se colooa en mauifiesto peligro de perder su 
propia vida es un suicida. Y no puede aducirse para legit imar la aoeptaci6n 
del doelo el pretoxto de <ine la necesidad de la defensa personal le quita el 
earicter de nn crimen y liasta lo impone como un deber; semejante necesidad 
no existe; rech^cese el duelo y la necesidad de la defensa personal habr^ desa- 
parecido. 

£1 duelo es adem^s inmoral por inuohas otras razones. La recta mo- 
ralidad cousiste en que el hombre amolde los actos de su vida ^ las iuspira- 
ciones de la sana raz6n y d la voz de una conciencia regida por los 
in variables y etemos prinoipios de la verdad. El hombre es un pequefio reiuo 
doude tambi^n se enouentran vasallos y se encuentra un rey. La imaginaci6n, 
los sentidos, la memoria, las pasiones y hasta cierto punto la inteligencia mis- 
ma son los subditos que deben obediencia ; la voluntad, la libre volnntad, es 
decir la libertad, que es la verdadera soberania del hombre, es el poder desti- 
oado para roinar. Mientras ese poder que ^ su vez depende de Dios, manten- 
ga su soberania, el hombre marchar^ siemp re hacia su propio engradecimiento, 
hacia su perfeccionamiento moral; y de ese concierto admirable ypacifico detodas 
8D8 facultades brotar^ para gloria de Dios himno m^s armonioso que puede ento- 
nar ana belleza creada. Pero 4 qu^ sucede al dia en que ese poder abdicar de 
su soberania y las pasiones sublevadas arrebatan de sus manos el cetro de su 
doroinacion legitima gloriosa f Entouces penetra en ese reino la confucion y 
el desorden y el honrbre deja de marchar hacia su perfeccionamiento moral, 
para retroceder ^ pasos agigantados hacia su propia degradaci6n y su vida 
viene ^ couvertirse en un atentado contra la moralidad. Y es esto preoisamente 
lo que por desgraoia hace el duelista. El no obrar bajo la in8ptraci6n de la 
libre voluntad regida por los eternos 6 Invariables principios de la verdad, 
sino bajo la inspiracidn de las pasiones ciegas volubles. El tinico poder regu- 
lador de las acclones hunianas abdica su soberania y ^ su vez empuAan su 
Mro las pasiones sublevadas del orgullo y de la venganza. 



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180 RKVISTA KCLKSIASTICA 

Los que se esfuerzaa por legitiiuar el duelo deberfan meditar eu el poco 
fav'or que se haceu d si inisinos, y il la civilizaci6n de que tauto alardean ; 
porque en cuanto de ellos depende concluyen de un solo golpe con el derechoy 
con la justicia, con la raz6u, con la verdad, en una palabra con todas laa vir- 
tudes civicas y morales. Porque | el derecho, la justicia y la verdad se pue- 
deu colocar en la fnerza material? | Se pueden colocar en la agilidad del 
cuerpo, en la fijeza de la vista, en la destreza de la mano, eu la precision del 
tiro, en la pmita de una espada, 6 en la booa de un rev61ver f Con frecuencia 
se oye decir que es propio tan 86I0 de la gente inculta el hacer consistir en 
los puflos sus razones y en temiinar sus litigioa d golpes de bastiSn ; pero que 
los hombres civilizados se someten al tribunal de la raz6n. Pero por desgraoia 
I no son tambi^n los duelistas los que hacen consistir el dereoho y la justicia 
en las balas de sus revdlveres 6 en el filo de sus espadas f Entre unos y otros 
no se ve otra diferencia que la que resulta de que los duelistas haoen uso 
de armas distintas pero mds Ynortiferas y de que reourren de distinta manera, 
es decir ^ sangre frfa, y por tanto con mayor responsalidad, 4 la deoisidn y ii 
la sentencia de la fuerza. Dos personas se ban ofendido. | Qul^n de las dos 
cuenta en su favor la razdn y la justicia? ^Cu^l de las dos es inooente ? Para 
oonocerlo no recurren ^ los argumentos de la raz6n, ni ^ un ^rbitro impar- 
cial, ni al tribunal de la justicia; se retiran ^ un lugar apartado en presencia 
de algunos testigos y i. golpes de espada 6 ^ tiros de pistola deciden la cues- 
ti6n. Pero jqu^ sucede ? Si los dos quedan muertos 6 herldos deberia concluirse 
que ambos eran culpables. Y si uno 86I0, ^cujil de los dos ha resultado inocentet 
El que ha sido m^s feliz en la pelea porque no ha sido herido 6 porque no 
ha quedado tendido en el terrene del honor. De modo que el derecho, la jus- 
ticia y la verdad se redncen H una cuesti6n de mayor fuerza 6 de mayor des- 
treza, cuando no ^ un simple capricho de la suerte ; el que raejor conoce la 
esgrima 6 el que poseo mayor preoisi6n en el tiro tiene raz<5n y la tendr^ 
siempre ; el que es mils novicio en el manejo de las armas, el que es m^ d^bil 
en relaci6n d la fuerza bruta, el que cumple con el deber de conservar su 
vida y rochaza en conciencia la oca8i6n de sumir a los suyos en el Into y eri 
el dolor, resulta siempre culpable, aunque cuente en su favor todas las razo- 
nes del Biundo. 

^ Se puede concebir una desmoralizacidn mayor ? Cuanto m^s se eonsi- 
dera, m^s se ve que el duelo no es otra cosa que el derecho de la fuerza : e& 
la fuerza creando el derecho y la justicia. 4Qu6 se dirfa de un hombre quo- 
pretendiese resolver una cuestirtn de derecho, de historia, de fllosofia, de ma- 
tem^tica & golpes de espada 6 d tiros de revolver? Se diria que estii trastor- 
nado. Los duelistas no dan muestra de mayor sensatez ; pretenden resolver d& 
la misma manera una cuesti^n de justicia 6 de honor, conffan (ila fuerza 6 a 
acaso la sentencia inapelable. 

Estamos pues en presencia del mayor de los desequilibrios morales. 
Vivimos en una ^poca en que se ha pretendido eudiosar ^ la raz6n, y se la 
sujeta al fallo de la casualidad 6 d la prevalencia de la fuerza. Vivimos en 
una ^poca en que se proclama la indiferencia religiosa y se profesa un arti- 
culo de la mds grosera superstici6n pagana, porque no podfan ser sino unos 
supersticiosos groseros los que instituian el duelo para hacer depender el juicio 
de Dio8, del ^xito problemiCtico de las armas. Vivimos eu una 6poca en que se 
pregoua por t<>das partes la libertad, la igualdad y la fraternidad y se con- 
serva con honor un reouerdo de privilegios odiosos. Vivimos en el seno de la 
m^s refinada civilizaci6n y se riude oulto ^ un resto de la antigua barbarie. 

No dejar^ de sorprender lo que refiri^ndose al duelo ha dejado esorito 
un impio de quieu el mismo Voltaire ha podido decir que merccia la horca 
porque habia escrito libros abominables, hombre sin fe y sin religi6n. 

« La preocnpaci(5n del duelo, dice, consiste en el concept© mds extrava- 
gante y absurdo que jam^ haya concebido el espiritu huinauo, & saber que 



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DEL AR/OBISPADO DK BLKNOS AIUKS 181 

todos )o8 deberes sociales, se suplen mediante el valor; que un hombre ya no 
es nn rufiiy pfcaro ni maldiciente, sino hidalgo, humano y delicado ouando 
sabe batirse ; que la raentira es la verdad, el robo una cosa Ifcita, la perfidia 
honradez y la infidelidad Bervicio, desde el momento en que se sostlenen estas 
cosas con ouatro palmos do bierro ; que una afrenta siempre se repara bien 
con ana eatocada y qne no es posible haber ofendido & un hombre cuando se 
le mata. 

« A la verdad hay otros lances en los que la bufonada corre parcjas con 
la barbarie y en que la muerte es una casualidad : hablo de los desafios ^ 
primera sangre. 

« I A primera sangre ! j Gran Dios ! Y 4 qu^ esperas bestia fiera de esta 

sangre f | quieres tal vez beberlaf Luego virtud, vicio, honor, Infamla, 

verdad, todo depende del 6xito de un duelo, una academia de esgrima es el 
primer tribunal de justicia; ya no hay m^s derecho que la fnerza, ni mds 
razdn que el asesinato ; la reparacidn debida al injuriado se reduce d raatarle 
y cualquiera ofcnsa queda bien lavada indiferentemente con la sangre del ofen- 
8or 6 del ofendido. Si los lobos fueran capaoes de raciocinar ^ lo harfan de 
otra maneraf.... Para ml el duelo es el ultimo grado de brutalidad ^ que los 
hombres pueden llegar ». 

Si asi se oxpresa Juan Jacobo Rousseau, 4 qu^ extrafio que la Iglesia 
coudene eon las penas mds severas (C los duelistas, los testigos, los instigado- 
res y hasta los que asistieron expresamente y con su prooencia estimularon el 
combate f 4 Qn^ extrafio que la Iglesia se afane por abolir del seno de la socie- 
dad este resto de la m^s grosera barbarie f 

A fin de complementar nuestras instrucciones, seutimos la necesidad de des- 
virtuar dos de los pretextos que principalmeute se aducen para legitimar el duelo. 

El primero de ellos favorece al que lo ofrece, el segundo al que lo acepta. 
Se dice que el desafio se impone cuando se ha recibido una ofensa, para la 
rehabilitacidn del honor perdido. 

Parece que los que hablan asi, cuando tratan de la rehabilitaci6n del 
honor se refieren al honor verdadoro. Pero por desgracia no es asf. Permita- 
senos citar al respecto las palabras de un incr^dulo : « La honra do una per- 
sona de recomendables sentimientos no puede eatskT & merced de otro, pues 
estriba en su propio conoepto y no en la opini6n del yulgo, y esta honra no 
se defiende con la espada v el broquel, sine con una vida fut^gra € irrepro- 
cbable, la oual supone una lucha y un combate, bien digno on verdad de sus- 
titair i otro cualquiera en materia dc valor. » Y aun dado caso que el ver- 
dadero honor fnese una cosa tan inconsistonte y effraera que estuviese d merced 
de cualquier degenerado ^aoaso un duelo es el medio adecuado para rehabi- 
litar ese honor t si asi fuese no se ve porqu6 un desafio cientihco para la mejor 
8olaci6D de un problema de matcmdticas 6 de una dificultad iilo86fiea, no ha 
de sen'ir tambi^n para rehabilitar el honor. | Es que se necesita sangre I Pero 
la sangre asi derramada no lava, esa sangre mancha. 

Se dice tambidn que por lo menos el duelo se hace neeesario para el 
que ha sido desafiado. Este se encuentra de pronto colocado en una situaci6n 
que uo admite t^rmino medio: 6 acepta el duelo, 6 iucurre en la nota infa- 
inante do cobarde. Es un dilema de hierro, dicen. Sea ! Pero puede ser que- 
brantado por la energia de nn verdadoro valiento. Si, amados hijos nuestros. 
Ese tal se encuentra solicitado por dos fuerzas que so lo disputan; de un lado 
hi aceptacidn del duelo, es decir el sacrificio do su couciencia: del otro lado, 
la nota de oobardCa, es decir, el sacrificio de su orgullo. Se ha de decidir por 
el sa<>rifioio de su concienoia 6 por el sacrificio do su orgullo. | Cudl de los 
dos sacrificios importar^ mayor herofsmo f A no dudarlo, el sacrificio de su 
orgullo. El sacrificio de su concienoia lo perpetra todos los dias la muche- 
dombre vulgar 6 interminable de los cobardes. 



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182 KKVISTA ECr.ESIASTICA 

Por otra parte, no es cierto que la parte sensata de la humanidad lo 
tache de cobarde, antes al contrario. El hombre que acepta con frente serena 
y altiva la de8graoia> el rev^s de la fortuna, la calumnia, la infamia, la volu- 
bilidad de la opinidn pdblica por no claudicar en el cumplimiento de su deber, 
y que se mantieue entre todos esos vaivoues firnic, como una roca en media 
do las olas, & la voz de su conciencia y en nombre de sua convicciones y do 
BUS principios, ese hombre no es un cobardo, es un hombre que se impone por 
pu car^cter, es un hombre que ha escalado la cumbre del vordadero valor, 
levant^ndose niuy por encima de la vulgaridad de todos los dom^s. 

Aqul, muy amados hijos nuestros, podrfamos enumerar muohas otras 
razoncs que roclaman el reohazo del duelo con la elocneucia del mi,s legitimo 
derecho. £1 hombre no 86I0 se debc rt si mismo, se debe tambi^n & su patria; no 
tiene ningiin derecho de privarla dc sus servicios y mucho menos de legarle 
ene raal cjemplo que como una ponzofla circulard 'por entre las filas de bus 
hijos. Esc hombre se debe principalmento & su familia, y una ofensa que ha 
recibido en medio de tantas como se rociben en la vida, y la rehabilitacidn 
imaginaria de un false honor, no le dan nunca el derecho de batirse para dejar 
en la orfandad ^ sus queridos y arrojjir sobre sus frentes una mancha inde- 
leble de la que siempre se ban de avergonzar. 

En cuanto los limites de una carta pastoral lo permiton, hemos desarro- 
llado ante vosotros la doctrina de la condenacidn de ese crimen nefando. Lo- 
que iSnicamento lamentamos es que no la escuchar^n quiz^ los que m^s la ne- 
cesitau ; pero por vuestro medio, amados hijos, Uegar^n & sus oidos los ecos 
de la voz del Pastor que los previene anfce los avances del peligro. Por otra 
parte, cu^ntas personas existen aiin del sexo d^bil y que se dicen catolioas, y 
se permiten sin embargo en los salones tildar de cobardes ^ los que tuvieron 
la entereza de rechazar un duelo ; y es esta una raz6n muy poderosa que nos 
ha obligado 6> hablaros d fin de solicitar tambi^n vuestra cooperaci6n eficaci- 
sima para que todos unidos tendamos d formar una atmdsfera contraria donde 
esa biirbara institucidn muera asfixiada. Fiualniente temeriaraos no cum- 
plir con nuestro deber si no nos uni6semos en la forma que lo hacemos, & esa 
noble cruzada quo se levanta en las nacipnes europeas y aun en el seno de las^ 
nuestras para combatir ese resto de barbaric. 

Con cufinto gusto escuchamos todavia resonar en nuestros oidos el eco 
de Unas voces simpiCticas y autorizadas que se lovantaron en nuestra patria 
lamentando un dosastre ocasionado por un duelo. Una de ellas decia : « El 
duelo es una exigencia que acnsa un atavisrao de barbaric d cuya intluencia 
todos hemos cedido, casi inconscientes, sieudo nccesario que cayera cste cadd- 
ver en nuestros brazos para despertar nuestra conciencia a la horrible verdad 
ante esta inmensa desgracia f inmensa injusticia ». Y otra : « El extinto ha 
cafdo rindiendo culto 6, ese resto de barbaric que prodomina en nuestro orga- 
nismo socIaI* que todos condenamos y que nos domina fl todos, por poeo que 
nuestra pereza se yerga ante la raz<5n ». 

Nosotros no esperemos ^ despertarnos con el cstruendo do la caida dc 
algtin cadjiver querido. Los poric^dicos omploen bion la mejor de las armas, 
que es la que tienen en sus manos. Los bicn intencionados esfu^rcense por 
imitar el ejemplo de esas naciones progresistas quo se ban ompefiado con tauto 
^xito en robustecer la energfa de las leyes que condenan el duelo y en formar Ion 
tribunales de honor donde tantos lances se ban evitado y tantas higrimas hc ban 
prevenido. Y asf todos en la medida de nuestras fuerziis tendremos la satisfaiM-i<5n 
de haber cumplido nuestro deber tendiendo d una obra universahnente beudiina. 

Estos son los votos que formulamos al daros de lo mrts intimo de nues- 
tra alma nuestra bendici6n : En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp(ritii 
Santo. Amen. 

Esta Pastoral serd leida el primer Domingo do Cuaresma en la bora de 
mayor concurso en todas las Iglesias y Capillas de este Arzobispado. 



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DEL ;^RZOBI8PADO 1>E BUENOS AIRES 18^ 

Dada en el Palaoio Arzobispal de Buenofl Aires el Mi^rcoles de Ceniza 
Teintiocho de Febrero de rail novoci^ntos seia. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzobispo de Buenos Aires, 
Por maDdato de 8. E. R. 

Manitkl Elzaurdia 
Cationigo Secretario. 

Memorfa anual del Armobispado. 

Buenos Aires, Fubrero 6 do 1906. 
Eimo, Sehor ministro de relacioiies exleriores y culiOj Dt\ Carlos Rodriguez Larreta, 

Exrao. SelSor : 

£1 hecho culminaute del aho que ha coucluido ou este arzobispado, es 
ciertamente la visita <id limina quo los arzobispo^ atnoricauos debomos haccr 
cj*da diez aftos a los aepulcros de loa Sautos Ap6stoIes San Pedro y San Pa- 
blo y al Sumo Pontifice para darle cueuta de lo8 intereses de nuestras igle- 
8i>w. — Medianto la geueroaa cooperacidn del Exmo. Gobienio Nacional, hemos 
podido cumplir persoualmente este sagrado deber, exponiendo & Su Santidad 
el estado de nuestra iglesia y nuestra norma de conduota en las relacioncs 
con el gobiemo; con el clero y eon el pueblo. — Todo ba sido aprobado de 
palabra y por escrito, ya por el Santo Padre personal mente, ya por medio de 
la Sagrada Congregacidn del Conoilio y hasta se nos ban dado las gracias 
por el bien que & su juicio bacemos en este arzobispado. — No tenemos, pues, 
por que cambiar de mode de ser, tanto m^s que ^ tan solera ne aprobacion se 
uno la del Exrao. Gobienio Nacional, que no cesa do prodigarnos sus favores, 
con heohos tan publioos que no es necesario ouuiuerar. 

No nos queda, pues, sino, quo agradecer las obras de reparaoi6u que 
se est^n llevando & cabo en el palaoio arzobispal, la geuerosa asiguaci^u para 
las obras de esta Santa Iglesia Catodral Metropolitana y la subvencion para 
la construccidn del Sorainario Conciliar de esta capital, donde se forma el 
clero nacional, dulce anhelo de todos los hijos del pais. 

Desde que nos recibimos del arzobispado, babiarao^ solicitado del Exmo.. 
Gobieruo Nacional su cooperaci<3n para las obras do ornaraentaci6n de la Me- 
tropolitana, como puedo verse en la meraoria del 24 de Enero 1901 y si- 
guientes^ asi es que nos alegramos ver que se empiezan ^ llenar nuestros votes 
y deseamos se coutinde en el presupuesto del afio prdximo con la niisma asig- 
uacidn que el actual, pues la obra sigue y est^ presupuestada en $ 400.000. 

Igualraente en todas las memorias heraos encarecido la construcci6n del 
^minario. — Veraos con gratitud que se ha puesto la suma de $ 25.000 para 
la primera de nuestras obras diocesanas y rogaraos se sigau poniendo, pues 
la obra esti muy lejos de ser terminada. 

Escasea el personal de servioio en este palaoio arzobispal y curia ocle- 
siiUtica metropolitana, por lo que agradccerianios se aunientara con dos orde- 
Qaii7.a8 mjis, ii los que se podria dar el mismo sueldo que el presupuesto asigna 
» los actuates. 

Igualraente necesitarla un bibliotecario, por raoilesta que fuera la mon- 
soalidad que se le asignara. 

Vco con gusto que oada afio en el presupuesto se asigna $ 30.000 ^ cada 
provincia para sus iglesias y creo que con igual raz6n deberia hacerse lo niisnio 
con esta capital federal, que sola supera en poblaci<5n d no pocas proviucias 
y cuyoR alrededores anraontan oada dia ra^s. 

Ahora se constrnyen con limosnas en la parte suburbana las iglesias de 
Espiritn Santo, Buen Pastor, San Carlos y San Antonio, por lo que seria muy 
de desear que una parte de los beneficios de la loteria se asignara tarabi^n ^ 



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184 IJKV18TA KCLKSIASTICA 

•estos templos^ situadoB en baitlee bien pobres como ee Iiace con los otroa de 
las provincias. 

Es muy impropio que jdvenes sacerdotes que el dla de su ordenacidn 
prometen obediencia y reverencia ^ su prelado, hagan las diligencias y con- 
sigan el nombraiuiento de capellaiies railitnres, sin que su Ordinario sepa nada, 
olvidando asi bieu pronto tan solemncs proraesas. Debo, pues, una palabra de 
^gradecimiento al £xmo. SeDor Presidento de la Rcptiblica, i V. E. y al Se- 
flor minlstro de la guerra, que ban creido conveniente decretar que no so ad- 
mitan diohas solicitudes sin la auueucia del rospectivo superior, lo que no 
puede ser nids conforme con la discipliua eclesidstica y el respeto d los obis- 
pos que con tanta frecuencia recoiuiendan los Sumos Pontifices & los miembFOS 
del clero. 

Corao he indicado otras voces, rae atrevo tambi^n ahora <t pedir que, 
si es posible, se aumente el sueldo de los scfiores can6nigos cuyas asignaclo* 
nes, que no ban sido modificadas on mis de veinto afios, son notorianient-e 
Insuficientes. 

Dios guarde d V. E. 

MARIANO ANTONIO, 
Arzobispo de Buenos Airen, 

Informe anual del rector del Semlnarlo Conclllar. 

Al Exmo, y Brno, Seiior Arzobispo de Buenos Aires, Doctor Mariano A. Espinosa, 
Exmo. y Rdiuo. Sefior: 

Al cnmplir por vez primera la obliga<?i6n de elevar d V. S. Iluia. el 
informe anual reglameutario, sobre el estado y marcha do este Seminario de 
Villa Devoto, me es grato cousignar, como prueba de su prosjjeridad, que por 
el niimero do soniinaristas, suntuosidad del local, plan de estudios y piedad 
de los alumuos, bien puede competir con los mejores centres de ensefianza 
eclesiiistica. 

El niimero de alumnos en el curso de 1905 6> 1906, ha sido 167, de los 
cuales 95 perteneceu d la arquidi«5cesia y 72 i, la di6ce8is de La Plata. Han 
terminado sus estudios, recibiendo la altisima dignidad del sacerdocio para tra- 
bajar en el bien espiritual de esta Repiibliea, 9, cinco de los cuales pertoue- 
cientes Ji la arquididcesis y cuatro d la didcesis. Cinco ban sido enviadoa A 
Roma para contiuuar sus estudios en aquel centro, donde concurren los gran- 
des genios de varias naciones ; 3 por cuenta do la arquididcesis y 2 de la dl6- 
cesis. Uno perteneciente d la arquidioeesis, ha dejado el Seminario para abra- 
zar la vida religiosa ; y algunos pocos se ban retirado por falta de voca<»i6n 
6 por no teuer fuerza para arrostrar los sacrificios anexos d la vida eele- 
sidstica. 

El ediUcio de suyo espl^ndido, ha sido mejorado con varias reformas. 
Entre ellas mereoen mencionarse un maguitico local para cocina y sus depen- 
dencias ; una cerca de 600 metres de extension que rodea la huerta del edi- 
ficio, una scrie de aposentos, para mayor comodidad de los to61ogos ; varios 
graudes patios para esparcimiento de los alumnos, con cuautos medios se ban 
podido adoptar para entretener los espiritus y robustecer las fuerzas eorpora- 
les ; tres preciosas campanas para la torre de la Iglesia, regale de la generosa 
Sra. Da. Mercedes C. de Anchorena, y un altar de S. Ignacio para el temple, 
costeado por el fervoroso 8r. I). Juan Hall. Otras mejoras estdn en proyecto^ 
que con la ayuda de Dios y raerced d la generosidad de algunas personas 
piadosas pronto podrd realizarse. No pnedo terminar este pdrrafo, sin mostrar 
mi gratitud y la de todo el Seminario al gobierno nacional, que ha hecho 
varios donativos para que pudieran realizarse las obras mencionadas ; al doc- 
tor Jok6 Le<5u Gallardo, que i)ara la cerca del Seminario ofreci6 cinco mi- 
pesos, d la Sra. Da. Mercedes y al Sr. D. Juan Hall, cuyas dddivas he men- 



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DEL ARZOBISPADO DR BURNOS AIRh.S 185 

eionado; y ^ las setioras de la comiaidn de las obras del Seiuinario, cuyo des- 
prendimiento y actividad tanto contribnyen & allegar reonrsos para que este 
Seminario pueda estar ^ la altnra que reclaraan la grandeza y prosperidad do 
esta repdblioa. 

£n los estudioB tengo que alabar la inioiativa de mis aDteoesores, que 
ban procarado formar literaria y cieutlficamente al clero argentine de una 
manera digna del alto cargo para quo se preparau. Ademdu de las clases, va- 
ries son los ejercicios qne se ticnen para desarrollar las cualidades de los 
futaros ministros del Sefior. Entre ellos oenpan lugar preminente las compo- 
siciones po^ticas y en prosa, que con frecuencia se declaman en los actos pii- 
blioos y privados ; los discnrsos sagrados y panegiricos que empezando desdo 
retdrica hasta el fin do su carrera ban de pronunciar todos los alumuos, las 
dispatas escol^tieas que tienen a sus tiempos los fildsofos y los te61ogos^ 
aiendo algnnas de ellas pitblieas, con asistencia de todos los alumnos y pro- 
fesores del Seiulnario, y en las cuales se discuten las cnestiones m^s impor- 
tantes y dificiles de la filosofia y teologia, y las aendeniias quo tanto sirven 
para el ejercicio de la declaraacion. 

Entre estas iiltimas ban resaltado verdaderamente espl^ndidas las que 
dieron los congregantes de la lunmculada on el dia de 8. Juan Berobmans, y 
la qae tavo lugar al terininarse el curso, en la distribuoidn de premios. Fu^ 
tambi^n notable la que se di^ para obsequiar d los seftores obispos cuando so 
reunieron para celebrar sus oonferencias. Conviene empcro hacer constar que 
en el estudio de las ciencias fisieas y naturales, podrfa bacerse algo m^ de 
lo que se bace. La falta, ^ mi en tender, cstii en que no pueden ponerse & la 
dispo8ici6n de los alumnos, gabinetes correspondientes & la altura del estable- 
cimieuto. 8^ que el Superior Gobierno de la Naci6n ha ofrecido generosamente 
Cavorecer las ciencias fisicas, procurando un gabiuete completo para su estu- 
dio; que la promesa tenga pronto curaplimiento. 

En la forraacidn espiritual de los alumnos, grande ba side el empefio 
que ban puesto los directores del Seminario persuadidos de que esa es su prin- 
cipal obligaciiSn. Al desvelo de los directores ha correspondido la conducta de 
los alumnos, como pnede verlo 8. 8. lima, por las calificaoiones obtenidas, y 
qne eonstan en el cuaderno de la distribucidn de premios. 

De V. S. lima, niny at«nt<» servidor que besa sn anillo pastoral. 

Jos^ (4in6. 
Villa Devoto, 4 de Febrero de 1906. 

Sobre Ing^reso dc Capellaaes al EJ^r«ito. 

Buenos Aires, Diciembre 29 de 1905. 

Eimo. S, Minintro de Kelaciones Exterioren y Cnlio^ Dr. Carlos Rodriguez Lan'eta. 
Ex mo. Sefior : 
Mncbo agradecer^ it V. E. quiera bacernos recabar del Exmo. Sefior 
Ministro de Guerra el decreto convoniento para qtie no se reciba la solicitud 
de los cl^rigos quo deseen ser oapi^llaneK mil i tares si no va acompanada del 
coQsentiraiento del infrascripto, 6 del obispo respectivo. 
Dios gnarde ji V. E. muclios auos. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzohiapo de Buenos Aires. 

DkCRKTO DKL MiNrSTKRIO DK LA GUKRUA 

Buenos Aires, Enero 12 de 1906. 
Vista la nota quo antecede, pasada por 8. E. el SeRor Ministro de Re 
laciones Exteriores y Cnlto, en que el Seiior Arzobispo de Buenos Aires solicit 

Rerista Erlesidslie€tf Afio VI. X. H3 



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186 RKVISTA ECLKSIASTICA 

no sean tornados en consideracioii las solicitudes de los cl^rigos quo deseen 
ser capellanes del Ej^rcito, si no van acainpaftadas de 8u oonsontimiento 6 el 
del obispo respective, 

El Presidenle de la Republica 



Artfculo 1°. En adelante todo cl6rigo que solicite el ingreso corao eapc- 
U^n del Ej^rcito, deberd acompanar el cousentimieiito del Sefior Arzobispo de 
Buenos Aires, 6 el del obispo respoctivo. 

Artlculo 2^. Coniuniqueso, pnblfquese, dese :il Regiatro Nacional y ar- 
ch ivese. 

QUINTANA. 
Enriquk Godoy. 

Carta del Cardenal Arcoverde al Exmo. 8eiior Arzobispo. 

Exnio. e Rmo. Sehor Arcehiapo de litienos Aires, Dofior Don Mariano Antonio 
Enpinosa. 

Com o cora^ao profundainentc commovido vonlio counnunicar ^ V. E.. 
que recibf aquf em Roma seu bondoso telegramma felieitandome por mo ha- 
ver o S. Padre Pio X clovado a alta dignidadc di» Cafdeal de 8. E. Romana. 
Como agradecer ^ V. E. tamanho raago de sua geuerosidade o de seu carinhol 
Deus, Nosso Senhor, retribua ii V. E. essa fiueza, e die conccda todas a« gra- 
mas e OS bens que possa aspirar seu g^ande coi-a^ao de Apostolo e de zoloso 
Arcebispo dessa mimosa Archidiocese. Queira V. E. aceeitar estos sentimentos 
de miuha entranhada gratidao e dispdr dos serviv^s deste sou irniao e eollega, 
que moito o venera e estima. 

De V. E. amto. affo. e irmafi mto. obr. 
Roma 21 de Janeiro do 1906. 

t JOAQUIN Caiileal ARCOVERDE. 
Areebispo de Hio Juueiro. 

Notas eambiadas entre el Director de los Misionerofi de Emicracldn 
de Roma y el Exmo. Sr. Arsoblspo. 

Roma 16 Genaio 1906. 
Eccellenza Rvma^ 

II Consiglio Directtivo della nuova Istituzione, infitolata : «Mis8ionari 
di Emigrazione* mi da V onorifico iucarico di presentaro a V. E. R. il primo 
Missionario d' Emigrazione, il Ru.o. Monsignore D. Francesco Cantelmo, Viea- 
rio Generale di Taranto, Prelate di grande zelo e di molta intelligeuza. 

L' Emmo. Cardinale Vincenzo Vannutelli, Presidentc del Consiglio 8t<»880. 
mi inoariea di porgerle i suoi ossoqui e la prega por mio mezzo di avere la 
bont& di far parte del Consiglio Direttivo dolT opera stessa, del qnale fanno 
gi^ parte gli arcivescovi dello cittii d' Italia e di America, da cui partono e 
dove arrivano i piroseati con emigranti. 

Spero che V. E. R. vorrtl aderire al desiderio del Emmo. Vannutelli, 
tanto pih che anche il Banto Padre Pio X, mi ha inrarieato di dirle che sen- 
tirebbe con piacere la participazione all' opera di V. E. R. 

La prima cosa che il Consiglio chiederebbe a V. E. R. sarebbe di noini- 
nare un Sacerdote che fosse eornspondente del Comitato Centrale di Roma, e 
il quale potrebbe atfiatarsi ooi nostri Missionari, qiiando giungono a Buenos 
Aires. 

Nella fiduoia che V. E. R. accoglier^ con benevolenza le nostre domaude, 
le anticipo i piii vivi riugraziamenti. 



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DEL ARZOBISPAIM) I>E BPENOS AIRE8 187 

Le bocio il Hacro aiiello e con profonda vonerazione mi professo. 
Suo devmo. e obbenio. servo 

Moil. GrXNGiAro.^^o Coccor.o. 
JHrettore def MiMttionari di Kmiffrazione. 
P. S. La pregherei di invitare il Sacerdote Corrispondento a pnrteoipamii 
In propria deHi^nazione. 

Buenos Aires, 14 Febbrajo 1906. 
lUmo e Siimatmo. MonBiijnore. 
In rispostn alln sua ])regevoIisinia del 16 pp. (jennaio, ricevuta a mezzo 
dello stesso distinto por^itore, Mons. Cantelmo, mi f<» un prepio, al par cbe 
un onorc, sij^iifioarle ehe bon vohnitieri acoetto 1' onoriHea designazione che 
mi si fa, di far parte, eioe, di eotesta Commissione Centralo del nuovo Isti- 
tato di Missionari d' Emigrazione, elio V. 8. I. si degnamonte dirige, onde far 
cosa f^raditiv a eotesto amatissimo Santo Padre, eui sta taiito a cnore la sorte 
religinsa di tanti jioveri ed infeliei einigrati italiani, eostretti ad esulare ed 
abbandonare la patria i»er eereare alt rove pane e lavoro! 

In quanto poi al eorrispondento indicatomi jier niottersi in relazione 
eon eotesta direzione, nessuno meglio tli qiie«to degnio. Ispettore de Salesiani, 
IMo. D. Ginsi'ppe Vespignani, juio essere persona piir eompetento, adatta, vo- 
lonterosa e pratiea, ebe auclie ben volontieri aeeetta 1' onorifieo inearieo; sem- 
pre, l»en s* int<.Mide, eon la venia e beneplaeito <lel suo 8uperiore in Torino, 
Don Rua, il quale, eerto non troverai nessnna dittieolth. 

Protitto della eireostanza per salutarlo eon tutta stima e dichiararmi 
di V. S. I. 

t MAUIANO ANTONIO. 
Arzohinpo de Bvenos Aires^ 
J.fi. H. lUma Mont, i^ooeolo, DirftUire clfll' Istltiito 
•MissiOHori d* Kmigrazionf. — Roma- 

Nota 4e agrrAdeelmiento del Senor Jefe de los Bomberos de la 
Capital al Exmo. Sr. ArBoblspo. 

Capital Fe<leral, Febrero 5 de 1906. 
A S. S. Ilmtrittima Arzobispo de Buenos Airett, Dr. I). Mariano Antonio Kttpinosa. 

En mi nombre y en el del personal del cuerpo de mi mando, tengo el 
honor de dirigimie <i 8. 8. Ilustrisima j>ara jiresentarle nuestro sineero agra- 
decimiento lo misrao que al Venerable Cabildo Eclesidstico Metropolitano, por 
el funeral que se dignaron eelebrar en la Catc^dral el di'a primero del corriente 
mes, en siifragio del alma del extinto ex-eabo 1". de este cuerpo, Tora^s Pesee, 
fallecido el veinte y seis de Enero p[»do., vietinia de un aecidente. 

Con este niotivo me es grat^ saludar a 8. 8. y al Venerable Cabildo 
Eelesiastico con mi cousideracido mds distinguida. 

J. M. Cat.aza, ('Oronel, 

Buenos Aires, Febrero 6 de 1906. 
Remftase eoj>ia eon olieio al Venerable Cabildo, pnblfquese y arehfvese. 

t EL ARZOBISPO. 

PevAffrinarlon Intentaclonal A TIerra Santa. 

Buenos Aires, Febrero 21 de 1906. 
^0, y Rdmo, Senor Pr. D. Mariano Antonio ICnpinom, Arzohispo de B. Aires, 
Exmo. y Rvnio. Hefior : 
Por eorreo remito ^ V. E. R. la invitaci<5n y el programa para la pri- 
•wra Peregrinacidn internaeioual de la Am<^riea del 8nd d los Santos Lngares 
•It? la Palestina, que e8t<»y orgaiiizando para el afio 1908. 



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188* KEVISTA ECLESIA8T1CA 

Naturalmente esta Peregriiiaci6n se ha de realizar con la bendioidn. 
ajTuda y cooperaci<5n de los Exmos. y Rvmos. Sefiores Obispos, y por tanto, 
adenine de invitar d V. E. R. 6 tomar parte en ella person almente, pido quo 
la recomiende ^ 8U8 Diocesanos, por medio de una carta pastoral, 6 en la for- 
ma que V. E. R. lo hallare mds conveniente. 

El afio pr6xirao pasado tuve la dicha de organizar y dirigir, oon foliz 
^xito, la primera Peregrinaci6n ^ Tierra Santa de la America del 8ud, que 
salio del Brasil, y en la cual toraaban parte el Exmo. Sefior Arzobispo de Ba- 
hfa y los Sefiores Obispos de Mariana y Parabyba 

Esta ser^ la segunda peregrinacidn quo saiga de esta nuestra America 
^ visltar y venerar los Lugares Santos de Nuestra Redenoiou; pero al mismo 
tiempo la primera internacional que se bard. 

No dudo quo esta segunda peregrinaci6n, y primera internacional, ha 
de tener un 6xito superior, si cabe, ii la primera que conduje del Brasil, espe- 
rando, corao espero, en la decidida cooperaci(5n de todos los Exmos. Sefiores 
Arzobispos y Obispos do nuestra America y en especial en la de V. E. R- 

Dios Nuestro Seftor guarde y conserve it V. E. R. con salud. Bendign 
^ eate su hurailde sorvidor quo besa respetiiosamente el anillo episcopal y la 
mano de V. E. R. 

F. Alkjandro J. Brid, 
Comisario General de Tierra Santa en el Brasil. 



Movimlento de la Curia 



Enero 16. — La Comisi^n Directiva do la Cofiadfa de la Santa Agonia invita 
al Prelado & asiHtir (\ las Hestns patronah^s ol 26 do Mnrzo pri^xiino y h cclebrar la 
misa do C(>muui6n. Se conteeta alirmjitivamonte. 

25. — 8e eoncedi6 permiso & la Srta. Joaqiiina Botot pnra imprimir nnaoraci^Sn. 
on inemoria de la Sra. Joaquina Bay4 do Botot. 

— El Rdo. P. Superior de los PP, pHHionistaH comunion al Prelado haber ho 
cbo la visita can6nioa, quo le eucHrgarn, S. E. R. al convento do las HormanaH Ir- 
landesas ( de la callo 24 de Noviembro ). 

Febrera 6. — La Superiora Provincial del Buen Pastor ccnmnica la llegada de 
la R. M. A8unci6n Valdosoma para hacorsc cargo <U* la oasu S. Jimn 309. So Ic eon- 
te8t(S haciendo votos por quo Dios haga tVuctnosa su minion. 

— Se hicieron los s guiontes nonibramionto8 : — Piu'o. Antonio Gonzftloz Ve^tn. 
Tte. Cura de S. Nicolas dc Bari; K. P. Lanro Darnor, Director do la Congrogaci^ln 
Hijas del Diviho Salvador ; B. P. Enrique Si^son, Confesor Ordinario de las Moivjaet 
Cataliuas ; Pbro. Escipion Mcrcatti id, id, do las Hijns del Diviuo Salvador ; R. P. 
Juan Albertinaccio, id, id, de las Hemianas del Hnorto, Uinc6n 805; R. P. Jos^ R. 
Quiroga, id, id, de las Honuanas Tercoras Frauciscana? del Hospital Militar. 

— Hau sido prori'ogadas las liooncias do : Vito P»;trozzin», Jnlio Mnnari, Junii 
M. Hernandez, Ciinio Sarcuno, Antonio Filardi, Domin;xo Sit'ca, Manuel Lamas, Na- 
zareno Carradori, F^lix Suaroz Valdoz, Jos^ Diaz Rico. Po.lro BrotUous, Nicol&s «1« 
Santis, Juan Socias, Joso Do Filippi, Francinco Crespo, Juso Forror, Manuel Sautn- 
liestra, Mannel Corviilo, Jo.ho Promis, Juan do Blasio, Runau Rudrfguez Duran. Biie- 
navontura Cliumlllas, Pascual Angirt, Angel Caballo. Viccnro Errico, Sebastian Ferrer. 
Edaardo Perez Ruiz, Angel Pascal, Vicente Carrnzci, l).9jningo BazzareUi Corral. 
Emilio Mediua, Oarraolo Godauo, Carmelo Cedrola, Miguel Morrone, Miguel TosBi, 
Jo«6 Calollo, Alberto Corenza, Constantino Boccbio, Pascual Borgia, Jos^ FullA. 

— llan sido babilitados pira ojorcer las funcionos del Sagrado Ministerio : R». 
fael Corral, Antonio Gonz&lez Vega, NicolaH MastroUi, Josi^ Rodriguez Gutierrez. JoMS 
Lamanna, Scgundo Fernandez, Jos^ Bertucci, Pablo Mastalli. 

— Se coucodieron licencias provisorias a: Pedro Laraarque, Claudio Poyet, 
M&ximo Berga, Jorge Zuocarelli, Tom4s Dntari Rodrfguoz, Nicolas Greii6u, Pedro 
Roca, Jorge F. Brocouo, Patricio Porez, Angel Belloso. Santos Gil y Macbin. Leo> 



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DEL ARZOBI8PADO DE BUENOS AIRES 189 

nardo Ayala Perez, Mariano lUera, Celo8tino Molfese, Onias Osandon, Jiisto Donoso, 
Chw Laizoti, Franoiaco Colacioo, Luis Kspfnola. 

— Se coQoedieron t^HtiuionialeH para auftentarse de la Arqiiidi^cesis & : Fi*an 
evsco Calderazzi y J alio Munari. 

— Se di6 ccrtidcado para solieitar lieencia do an Prelado para eoiitinuar cu ^8 
s i : Enrique de Razii. 



Iglesias y Clero del Obispado de Tucuinan 

al 3i de Enero de 19o6 



Aliranos antecedentes sobre las parroquias y casas relifiosas. 

Creacidn del obispado — Desmerabrada esta Didcesis del antiguo 
Obispado de Salta por 8. 8. Lertn XIII el 15 de Febrero do 1897, fu^ 
erigida en Catedral la IgloHia Matriz de Tucura^n — cuyo Titular, y A la vez 
Patrdn de la Di^ceHis, C8 8. Miguel Arc^lngol. Extiende sn jurisdiccidu ^ las 
Provincias de Tucuradn, Sautiago del Efltero y Catamarca. 

Obispo, Iltiuo. 8r. Dr. D. Pablo Padilla y Biircena. Naci<) en Jujuy el 
24 de Enero de 18 A8, habi^mlone ordeuado de sacerdote en C6rdoba el 10 de 
Diciembre de 1871. Siendo Rector del 8eminario Conoiliar de 8alta desdo 1875 
y Canduigo de la Catedral, fu^ elegido Vieario Capitular eu 1885. Preconi- 
zado ObiBpo Titular de Pentacomia, recibi6 la consagracidn episcopal el 
3 de Abril de 1892, siendo promovido, el alio siguiente, ^ la Sede de 8alta. 
TnRla4lado final men ce & la didcesis de Tucuni^u el 24 de Marzo de 1898, 
hixo 8U entrada Holemne en la nueva ciudad episcopal el 15 de Mayo siguiente. 
Corao delegado de 8. 8. Ledn XIII, corono en I»9I la portentosa iniageu de 
Xtni. 8ra. del Valle. Asisti6 ai Concilio latino americano celebrado en RomA 
en 1899, y el 19 de Marzo de 1905 inaugur6 con toda pompa el primer 8(- 
Hodo diocesan o. 

ProtiHor y Vicario Generalj Rmo. Sr. Pbro. D. Bomab^ Picdrabuena. 

Provicario «f Inspector de Parroquias^ Pbro. D. Julio T. Zavaleta. 

Promotor Fiscal Eclesidatico^ Pbro. D. Ram6n R. Villagra, 

Seoreturio del ObispadOj Pbro. D. F^lix Petit. . 

Prosecretario, Pbro. D. H. G. Ziegert. 

Xotario mayor, Pbro. I). Abraham Ar^z. 

Capelldn de S. S, Iltma., Pbro. D. Augusto Mazzoli. 

Consultores dioeesauos : Pbro. D. Julio T. Zavaleta, Pbro. D. Joaquin 
Tula, K. P. Agustfn Barr^re y R. P. Fr. Angel M. Boisdr6n. 

Examinadores sinodales: Pbro D. Joaquin Tula, Pbro. D. H. G. Ziegert, 
R. P. Domingo Duthu, Mariano 8ahdn, Fr. Angel M. Boisdr6u, Fr. Lindor 
Kalroa, Agustfn Barr^re y Bernardo Rives. 

Seminarlo Conoiliar. 

El Seminario Mayor se estableoi<5 en Tucumiin en 1899 — Tiene en la 
*ctaalidad siete alumuos de teologfa — Hasta la fecha ha dado 22 sacerdotes. 
»«ctor, R. P. Domingo Duthu — hay tros profesorea concepcionistas. 

El menor, fuudado en Catamarca on 1898, tiene 29 alumnos y siete 
profesorea concepcionistas. Superior, R. P. Le6n Luclat. 



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190 RKV18TA ECLKSIASTK^A 



Parroquias de TncninAn. 

1. Hevtoral de la CaicdvnJ; la priiiiera creacidii ciiino Matriz data do 
15(55; la .sej^unda fu^ cii 1685, al ser trasladada la ciudad al 8itio que ociipa. 

La actual iglesia, iuaugurada en 1^858, aunque eu g^Mieral ne couKerva 
biou, ueeoHita serias refaccioues. — Estd luuy ])obrenieiite paranientada, teuien- 
do apeuas lo indispensable para celebrar eon deeoro las funciones episcopales. 

Cura Rector, Pbro. D. Julio T. Zavaleta. 

Capellanes, Pbros. D. Lnis Menti y 1). Josd. H. (iallardo — Maestni do 
eereinonias, Pbro. H. G. Ziegert — 8oebantre y Orgauista, Pbro. D. Jacinto 
H. Mileti. 

Sacerdotes adscripttM, Pbros. I). Sixto Colonibres, I). Jo8<^ Ribas y I). 
Domingo Plandolit. 

2. Reitoral de la Victoria y ereada en 1813 en connienioraci6n de la ba- 
talla del 24 de Setienibre, en la iglesia de la Merced, y conliriuada el 28 de 
Enero de 1834. 

Iglesia parrocjuial de Ntra. Sra. de las Mercedes, en regular estado de 
conservacidn, pero sumament^' pobre. 

Cura Rector, Pbro. D. Joaqufn Tula. 

Prestan sus servicjos como adseriptos los Pbros. I). Adriano Ks«*obar, D. 
Luciano Ojoda y D. Audelino P^rez. 

El territorio do la Capital se divide ontre las dos Parroquias Rectora- 
les, excoptuado una pequefla parte quo pertenece al Curato de Pueblo Nucvo 
y otra al de Lules. Tienon en conjunto 270 K'^. y 70000 almas. 

3. Trancas, erigida en 1750. Comprende el departanfento de su nombrc^ 
con 3853 K«. y 6500 abnas. 

Iglesia parroquial de S. Joaquin, con ser muy antigua, se conserva 
bien. Muy pobre, teuiendo sin embargo los paramentos y utiles nocesarios. 
Hay una capilla en S. Pedro de Colalao, nueva, muy pobre. 
, Cura Vicario, Pbro. D. Guillermo Barroso. 

4. BurruyacOy ereada el 15 de Marzo de 1793, en el pueblo de su nombre« 
y, trasladado provisoriamente el asiento parroquial en 1894 A '* Villa Benjaiuiti 
Ar^z''. Comprende el departamento de Ihirruyaeo con 3908 K*. y unas 10000 
almas. 

La antigua Iglesia parroquial hallase en ruinas. La que actualmcute sir- 
vo de tal en **Benjamin Arjloz'% como igualmcnte las capillas del Carmen, de 
S. Patricio, Requelme y Timbo estifn bien conservadas y con mediana dota- 
ci6n. Hay aderaj^s dos capillas pr6ximas ft inaugurarse, ambas dedicadas sC Ntra. 
Sra. del Valle. 

Cura vicario, Pbro D. Misael Vizcarra. 

5. Tafi did Valle, desmembrada del Curato de Monteros el 15 de .Setieni- 
bre de 1853, con asiento en el pueblo de Encalilla, y de ^te tnuiladada al dv 
Tafi el 15 de Mayo de 1897. Abarca el 2 ® . distrito de Tafi (Tafl, Encalilla 
y Colalao del Valle), con 3400 K«. y 3000 almas. 

Iglesia Parroquial en perfecto estado de conservacidn. 
Hay dos capillas, las de Amaicba y Colalao del Valle. 
En la actualidad estjl vacaute. 

6. Tafi PrimerOy erigida el 15 de Abril de 1901, con asiento provisorio eu 
Pueblo Nuevo, debiendo trasladarse a Tafi Viejo una vez que se constniya 
iglesia en dicho lugar. Comprende el V", Distrito de Tafi y una parte del 
departamento de la Capital, con unos 1100 K*. y 8000 d 10000 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. 8ra. del Rosario. Es una buena capilla, nue- 
va y regularmente dotada. 

En Verba Buena hay un pequefio oratorio, bien conservado; muy pobre. 
Cura Vicario, Pbro. D. Jos^' Diaz. 



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DEL ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES 191 

7. Ci'HS Alia, fiindada el 15 de Abril de 1901, en el pueblo de Alderetes. 
Abarca el departanieuto do Cruz A Ha, eou 975 K*. y 28000 almas. 

Iglesia parroquial de la Sagrada Faniilia, tenninada bace poco ; muy 
pobremente dotada. 

Hay uua capilla en los **Cejas'^ en bueu estjwlo. 

Cnra Vicario, Pbro. 1). J. Navarro 8ejjura. 

H. Lules, fnndada el 31 de Dieiembre de 1904, en el pueblo de su nouibre. 
oomprendfeiido el 2«. diHtrito de Kainiallji y una pecjuefla parte al and de la 
Capital. Tiene 790 K«. y 15000 almas. 

Ijflesia parroquial de S. Isidro Labrador, antigua, en regular estado ; 
may i>obre. 

Hay do8 buenas capillas, en el ingenio 8. I'ablo y en Villa Nougu^, 
regulariuente ]>rovi8ta8 

Cura Vicario, Pbro. D. Antonio Artacho. 

9. Faimalld, erigida en 1840 d 1844. Comprende el l'"". distrito del de- 
IMutamento del mismo nombre, con 800 K*. y 13000 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Carmen, roei^n tenninada; muy pobre. 
Hay en Bella Vista una linda eapilla, regularraente dotada. 
Cura Vicario, Pbro. D. Pastor Vilarelle. 

10. Monterosy erigida en 1780. 8e extiende al l^*". Distrito del dei)arta- 
meuti) del mismo nombre, con 1550 K^. y 20000 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Rosario, antigua, ^ insuficiente para 
las ueeesidadad ordinarias de la feligresfa. 

Hay una capilla en la Florida, casi en ruinas. 
Cara Vicario, Pbro. D. Francisco Reyes Dfaz. 

11. iSi'moca, fnndada el 31 de Dieiembre de 1904. Comprende el 2^. Distrito 
de Mouteros y el 1". de Cliicligasta. (Con la creaci6n de esta Parroquia ha que- 
dado e.Ktinguida la de Chioligasta, quo habia sido creada en 1690). Tiene 1500 
K«. y 12.500 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de las Mercedes, la que ha sido res- 
taarada liltimamente; muy pobre de ornamentos. 

Capillas: Chicligasta, en regular estado y con buena paramentacidn ; 
Monteagudo, amenaza ruina, bien provista; las de lugas y La Guardia, arrui- 
nadas. Los P. P. Franciscanos tienen una buena capilla en sn casa de campo 
de S. Antonio. 

Cura Vicario, Pbro. D. Valeriano Colabianchi. 

12. LeaUs, cremla el 9 de Abril de 1849. Comprende el departamento 
del mismo nombre con 2320 K*. y 10000 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. do la Candelaria, en mal estado. 
Capillas: Los G6mez, Los Puestos, Tres Pozos y Moncopa, en bueu es- 
ta<lo de conservacidn y en general regularmente dotadas. 
Cura Vicario, Pbro. D. Luis Molinari. 

13. Concepcidn, fnndada el 30 de Enero de 1905. Comprende el 2°. Distrito 
de Chicligasta, exceptuando la seceidn **Medinas''. Tiene 1590 K*. y 16000 almas. 

Iglesia parroquial de la Purisima Conccpci6n, en p^simo estado. Es indis- 
pe'isable conatruir una nueva. 

La capilla de Sta. Cruz oasi arruinada. 
Cura Vicario, Pbro. D. Maximo C. Bruser. 

14. MeditMs, trasladada i> este pueblo del antiguo Curato de Rio Chico 
^1 26 de Junio de 1871. Comprende la secci6n "Medinas'' del departamento de 
Chidigasta, y el Departamento de Rio Chico, con excopci6n de las secciones 
de Villa Alberdi, Marapa y Escaba. Tien© pr6ximamente 1900 K*. y unas 
18000 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de las Mercedes, in concluii desde hace 
rouchos alios; regularmente paramentada. 

Capillas: la Viceparroquial de Sta. Ana, La Trinidad y S. Antonio de 



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192 KKVISTA ECLESIASTICA 

Quisca on bueii estado; las dos priiueras bieu dotadaH, la ultima may pobre. 
La antigiia parroqiiia do Rfo Cliico en ruinas. En Aguilares, poblacidn de m^s 
do 300 aliuas, una babitaci6n baco de capilla. 

Cura Vioario, Pbro. D. Miguel Kom^n. 

15. Granerosy fundada ol 26 do Novienibre do 1829. Coniprende el depar- 
tamento do su nombro y las socciones Villa Alberdi, Marapa y fiscaba del de 
Rfo Chico con unos 2900 K*. y 12000 almaa. 

iglesia parroquial de la Purisiiua Concepci6n, proxima a terniiuarse una 
parte. Tione buena ornamontaci6n. 

Capillas: La Cocha, Cbaiiaritos, BaQado, S. Ignacio, Marapa y Escabn. 
Exeoptuando la liltima, tudas esttln bien conservadas, y solamente la pri mo- 
ra tleuo la paramoutacidn nocesaria, siendo las denies suniamonte pobres. 

Cura Vicario, Pbro. D. Kosendo Rodriguez. 



CaMis religiosas 4^ Tncumiiii. 

1. Conceniode S» Franchfco, fundado on ol Pueblo Viejo en 1565; trasla- 
dado en 1685 al aetual conveuto de 8to. Domingo hasta 1785 en que la c%>- 
mudldad pasd ^ ocupar el que tiene hoy y que pert<3neci6 ^ la Compania de 
Joslis. 

Tiene buena iglesia dedicada d l<. Miguel ArciCngel. Fu^ consagrada el 
26 doSetiembro de 1891. 

Hay troee sacerdotes y un liemiano lego. Guardian, R. P. Fr. Salvador 
Villalba. 

2. Convenio de Sto. DomingOy fundado en 1796. 

Tione una liermosa iglesia de Ntra. Sra. del Rosario, consagrada el 22 
de Setierabre de 1885. 

Tiene ocho sacerdotes y dos hormanos de obedieucia. Prior R. P. Fr. 
Miguel Robles. 

3. Padres Concepvlonistaa, Tienou el SeminariQ Mayor y el Colegio del 
Sagrado Conizdn 

Este fue establecido en 1900, y tiene 16 profesores religiosos, de los 
cuales doco son sacerdotes. Rector, R. P. Agustin Barr^re. 

4. Misioneros del Jnmavulado Corazdn de Maria. Tienen una casa funda- 
da en 1902, con 6 sacerdot^^s y dos herraanos. 

Tienen d su cargo la Capilla del Buen Pastor. 
Superior, R. P. Mariano Sahiin. 

5. Eaclavas del Corasdn de Jesdn. So establecieron con colegio de uiRas 
en 1889, on la casa que fu^ de Terciarias Carmelitas, fundadas en 1839. 

Capilla muy pobro, dedicada al S. Corazdn de Jesiis. 
Componen la comunidad 14 religiosas do coro y 4 hermanas ooadjuto- 
ras. 

6. Hemianas del Haerto, Tienou cuatro casas: 

a) Colegio de Ntra. Sra* del Huerto. El actual editicio fu6 inaugurado 
en 1886; pero las Hennanas habfan llegado en 1876, haci^ndose cargo de la 
escuela municipal **8armiento''. Hay doce religiosas do coro y una con versa. 

Capell^n, Pbro. D. Sisto Colombres. 

h) Hospital de **Ntra. Sra. de las Mercedes": lo atienden las Hermanas 
desde 1876. Hay diez religiosas de velo y una conversa. A este establecimieiito 
©stit anexo al Hospital **S. Miguel, con dos hermanas de velo y una conver- 
sa. 

Capell^n, Pbro. D. Jos6 Ribas. 

c) Asilo S. Roqne, fundado en 1889. Hay seis religiosas de velo y una 
conversa. 

CapelMn, R. P. Bernardo Rives, concepcionista. 



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DKL AKZOBI8FADO DE BUENOS AIKI£S 193 

d^ Hospital del Nii\o Jesds. Be hicieron cargo de ^1 laM lienuaiias el 22 
de Ochibre de 1905. Por ol momento 8<51o hay tros religiosnH de velo y una 
con versa. 

Capelll^n, R. P. Superior de los Padres Misionoros del 1. C. do Maria. 

7. TerciartaH Dominican del Smo. Nombre de Jesds^ iustitnto diocesauo fun- 
dado en 1887. Tienen tros casas : 

a) Ca8a Matriz (Asilo de Hudrfanas): tuvo sua priucipioi* en Dicioinbre 
de 1876. Hay doce religiofTas do coro y siete de obedien<?ia. 

h) Colegio de 8ta. Rosa de Lima. 8e esteblecid el 23 de Eiiero de 1902. 
Hay naeve religiosas de coro y una de obcdiencia. 

c) £u MonteroSy el Colegio del Smo. Rosario con cinco hermanas de co- 
ro y una de obediencia. 

Capellaues, en la ciutlad, los RR. PP. Dominicos. 

8. TerciarioB Franciscanas de la caridad enfermeras, 8e establecieron en 
Febrero de 1892. Hay 24 hermanas de coro y 11 legas. Novloias hay 9. 

CapelUn, R. P. Guardilin de 6. Francisco. 

9. Hermana9 Jose^ntUy con dos casas : 

a) Asilo Le6u XIII, fundado el 30 de Abril 1893. Hay iwis religinsas. 
Capell^n, R. P. Superior do los PP. Concepcionistas. 
*) Asilo Maternal, que se fuud6 el 25 de Diciembre de 1904. Hay cuatro 
religiosas. 

10. Religiosas del Buen PaMor. Ho edtablecieron on 1889. Hay ooho re- 
ligiosas. 

Los PP. del Corazdn de Maria sirven de capellanes. 

VicaHo FordneOf Pbro. I). Benjamin ArgaAar^s. 
PronotariOj Pbro. D. Tirso R. Y^ftez. 
Parroquias, 

1. Reetoral de la Matriz, ( Fu^ Catedral desde el 14 de Mayo de 1570 
hasta 1699, en que la sede e])iscopal fne trasladada ^ Cdrdoba ) — (^'omprcnde 
lo6 departaraentos ile la Capital, Gim^nez 1 ® . Gim^nez 2 ® . y Rio Hondo, con 
una extension de 10145 K *. y 37000 alums. 

Patrdn de hi Cindad y Provincia el Apostol Santiago el Mayor. 

Iglesia Matriz de Ntra. Sra. del Carmen en excelentes condicioncs, sieu- 
do una de las mejores Iglesias del Obispado. Pobre oruamentacL6u. 

Tiene el Curato cinco capillas en los distintos Departamentos que lo 
foinpoueu. Todas sou pobres ranches en estado po<:o uienos que ruinoso y casi 
sin oniameutacidn. 

Cnra Rector, Pbro. D. Benjamin Argailar^s. 

Tenientes, Pbros. D. Tirso R. Y^Hez y D. Froiliin Castellano. 

Saccrdotes domiciliados en la Parroquia; Cgo. Honorario D. Grogorio 
Comet, Pbro. D. Olegario Hernandez y Pbro. Dr. D F^lix Gonzdlez. 

2. CopOf eri^ida en el pueblo de la Candelaria, y de ^ste trasladada & 
Villa Mercedes el 14 de Mayo de 1901. Extiende su jarisdicci6n a los depar- 
tamentos de Copo 1 ® . y Copo 2 ® . con 10000 almas y 10000 K *. 

Iglesia parroquial eu estado ruino**o. 

Capillas: Candelaria, en regular esta<h>; igualmeute la del Remate; Julo — 
Hnasi, nueva; Cruz Grande y Boquerdu, arrninadas ; en Nueva Ksperanza se 
construye actualmeute otra. Todas muy pobres. 

Cora Vicario, Pbro. D. Elfas Barreira Diaz. 

3. La Banda, fnndada el 19 de Setiembre de 1903. Abarca el Depar- 
tamento de su nombre, con 3158 K*. y unas 16000 almas. 



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194 KKVISTV ECLKSIASTICA 

Iglesia parroquial de Santiago el Mayor, uneva; neoesita sin embargo 
rcparacio'-iea de importaucia. 

Dotaci<3u muy pobre. 

Capillas: Antaj<5, reei<5n costrnida; Los ToJios en mal estadu, actualnient*' 
inhabilitada. 

Cura Vu'ario, Pbro. I). Kanidn Roqneta. 

4. Matard, crigida autigiianiente en el pnehlo del misnio nombre. Kl 16 
de Mayo de 1893 se ordenrt su traslaoidu a Suncho - Corral, una vez que en 
e8t43 Uigar hubiese iglesia. Mientras tanto, el 20 de Euero pasado se lijVi el asien- 
to provisorio en Sojlo. Comprende lo8 departamontos do Matant y Figueroa, 
c-on 18138 K*. de supeiticie, y 17000 aIniaH A las que ne debe agregar una pi>- 
blacii'ni Hotante que anda al rededor de 4000 almas. 

Iglesia parro(]uial provisoria del Nifio Jesus, reci<5n reeditieada. 

Capillas: S. Miguel de MatariC, en mal estado; La Guardia, bien conser- 
vada. 

Hay ademas las de TaKo - juraj - nio, Garzas, Qnimilioj y do los Miiu- 
gros ( las tres iiltinnis reei^u eonstruidas ) de propiedad particular, y que anu 
no ban sido donadas it la Iglesia, por lo que se ballan inhabilitailas. 

Cura Vicario, Pbro. D. Antonino Mediavilla. 

5. Ferndndez, fundada el 14 de Octubre de 1900. ('omiirende los depar- 
tameu tosde Robles y Silfpiea 2 ® . ( Con la agregaci<3n de Hilipica 2 ® . ^ oste 
ourato y la de Silipica 1 ® . al de Loreto, ha quodado extinguido el antigao 
de Sumamao . ) Tiene 1662 K^^. y 15000 almas. 

Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. del Rosario, uueva. 
No hay sino una Capilla, la autigua parroquial de Sumamao, en estudi» 
niinoso. 

Cura Vicario, Pbro. 1). Mariano Estremad. 

6. Loreto, fundada el 3 de Setiembre de 1793. Componen este Curato los 
departamentos de Loreto y SiHpiea 1 * . (que f\i6 agregado el 1 do Junio de 1902). 
Tiene tambi^n las poblaciones de « Sauce » , « Pitambala » « Sillpe » , que eii 
lo civil pertenecen al Dpto. de Atamisqui. La suporficie es algo m<Cs do 5400 
K ; la poblaciOn de unas 17000 almas. 

Iglesia parroquial aunque antigua, esta bien conservada. 

Tieno el curato dos capillas. 

Cura Vicario, Pbro. 1). Juan M. Retambay. 

7. Atamisqui - Comprende el Departamento de su nombre y el Distrito 
de Salagarta, que en lo civil pertenece it Salavina. Su ext-ensi6n ea de unos 
3000 K2. y tieno 8000 almas. 

Iglesia parroquial en regular estado; neeesita enipero algunas reparaclo- 
nes despu^s de las inundaciones de este aRo. En su dotacidn es sumameute pobre. 

Capillas habia dos, (pie ban sido arrasadas por las aguas en los j»rime- 
ros dias del aRo. 

Cura Vicario. Pbro. I) Facundo (iuevara. 

8. Mailin, fundada el 16 do Mayo de 1893. ('omprende el departamento 28 
de Marzo \^^ antes Mailfn ) con 22541 K*. y 18000 almas prdximamente. 

Iglesia parroquial y Santuario del SeRor de los Milagros de Mailin, re- 
ci<^n terminada. Es una de las mejores de la campaRa, con muy bnenadotaci6n. 
Si^lo hay una capilla, en El Bracho, en mal estado. 
Cura Vicario, Pbro. Don Manuel Sfinchez. 

9. Salavina. Compone este Curato el Departamento de Salavina, excep- 
to el distrito de Salagasta, que pertenece en lo eclosi^stico d Atamisqui. Tie- 
no 5.800 K«. y 8.500 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Carmen. El Cura de Atamisqui »- 
tionde en la actualidad esta Parroffuia. 

10. La Punttty fundada el 6 de Julio de 1859. Comprende el departamento 
de Choya, excepto las secciones de Frias y S. Pedro, y todo el de Guasay^n. 



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DEL ARZ0BI81*A1>0 DE BUENOS A IKES 195 

Iglesia parroqaial de 8. Jos^ la quo ameuaza ruiiia. He ha comeuzado 
U eoiistraccidn de la uiieva iglesia. 

Capillar: S. Pedro, en biieu estado una, otra anuinada. — En 8. Ju8- 
to 8C eonstruye una d exponsas de una persona. 

Cnra VicariOf Pbro. D. Pascual Martilotti. 

11. Friasj fundada el 10 de Dicieiubro de 1900. Abarea las Meceioues de 
Kri.is y S. Pedro del departamento de Choya. 

Iglesia parroquial A medio construir, sin esperauzas de poderia tfrnii- 
nar. Capillas; S. Pedro y estaciiin Choya, en buen estado. 

Cura Vicario, Pbro. I>. Enrique Riva. 

8iendo diffcil dcterniinar por separado ni siquiera aproxiniadanienle la 
iiuperfioie y pobIaei6u de las parroquias de La Punta y Frias, he aqnf el total 
de ambas: 

Departamento de Guasay^n 5.500 almas en 2.422 K*., y Deptirtameuto 
Cboya almas 9200 en 7.188 K^, lo quo da un total de 14700 almas en 9«10K^ 

12. Sumampa, erigida en 1772 — Componen esta Parroquiif Ojo de Agua 
Suiuampa y Quebrachos, eon 11883 K*. y 14500 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Consolacidn, en regular estado 
Sobre las Capillas de Ojo de Agua (actual residencia del IMrroco) y de 
Quebrachos, no se han podido obtener dates. 
Cura Vicario, Pbro. D. Eusebio Guerra. 

Casas rellifftosas. 

1. CoHcento de Sto, Domingo^ fundado en 1551. 

Tiene una buena iglesia, bondecida en 1881, dedicada i. Sta. In^s de 
Moute Policiauo, Patrona del Conveuto. 

Hay cuatro sacerdotes y un hermauo de obediencia. 
Prior, R. P. Fr. Reginaldo de la C. 8aldafta. 

2. Convento de S. Fraticinco, fundado probablemeute ou 1557. 

Tiene una herraosa iglesia g6tica, en construcciiin, dedicada al Aprtstol 
Santiago. — Componen la Comunidad seis sacerdotos. 
Guardian, R. P. Fr. .Fos6 Urquiza. 

3. Concento de la Merced, No hay recuerdo de la fecha en que se fuud6; 
pero se sabe que existia ya en 1601. 

La iglesia, inaugurada por 1810, estst dedicada al patron del Conven- 
to, 8. Pedro Nolasco. 

8u|)erior, R. P. Fr. Paulino Vallcjo. 

4. E*clavas del Corazdn de Jesus: se cstablecieron con colegio de nifias en 
1>^6. en la casa que fu^ de la Congrogacidn de Hel<5ii,. fundada en 1821. 

Tiene una hennosa capilla que estd en reparacion. 
Hay 15 religiosas de coro y 3 coadjutoras. 
Capell^n, Pbro. F. Castellauo. 

5. HermanoH Josefinas: atiendeu el Hospital niKto desde 1894. Son ac- 
toalmente seis religiosas de coro y una coadjutora. 

Hay regular capilla. 
Capell^n, Pbro. D. Antonio Carbone. 

fi. Terciarias Dominicoft: dirigou el « Asilo de Hu<^rfanos », desde 1893. 
Hay tres religiosas de coro y dos de obediencia. 
H^llase en construcci6n el local propio. 
Los RR. PP. Dominicos sirven de Capellanes. 

CATAMARCA 

) kario fordneo Pbro. D Rafael D'Amico. 
Pronotario Pbro. D. Jos^ M. Cisneros. 



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196 RKVISTA BCLBSIA8TICA 



Parroqnlas 



1. Becloral de la Mainz, Existia ya en 1580. La corapoiie el doparta- 
meuto de la Capital, con 1017 K*. y unas 14.000 alraaa. S. Juan Bantlsta os 
ol patr6u de la Ciudad y Provincia. 

Iglesia Matriz y santuario de Ntra. Sra. del Valle; fu6 cousagrada el 
23 de Abril de 1891. Es una bernioHa iglesia, eon bueua dotacidn. 

Capillas : Chaearita, buena iglesia regulannente paramentada ; Choya, 
en regular estado, muy pobre. 

Cura Rector, Pbro. D. Rafael D'Amico, 

Tenientes, Pbros. D. Francisco Moreno y D. Jos^ M. Cisueros. 

Tieuen domicilio en la Parroquia: Pbro. D. Sisto Villagr^n y Pbro. D. 
Aufbal Villagra, Capell^n del Colegio del Huerto. 

2. Saniu Maria, erigida en 1716. Comprende el departameuto del mlsino 
nombre con 5965 K^. y 6800 almas. 

En la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Calendaria se estdn hacieu- 
do obras de ensanche y algunas reparaciones. 

Capillas : en la Vice - parroquia de IS. Jos^, la antigua iglesia, casi eu 
roiuas ; se construye una nueva, sin esperanzas de terrain aria. — Fuerte Que- 
luado y S. Antonio del Caj6u, en regular estado ; pero tan pobres, que care- 
oen de lo neoesario para celebrar. Se trabajau actualniente una capilla eu la 
Quebrada y otra en AndalhuaU. 

Cura Vicario, Pbro. D. Rufino Escobar. Teniente, Pbro. D. Sim<5n N. 
Braudam. 

3. Andalgald, Comprende al departameuto de su nombre con 4374 K* 
y 7000 almas. 

Iglesia parroquial de S. Francihco de Asis on buen estado la parte que 
est^ habilitadft. 

Capillas : Pilciao, bien conservada; Huaco eu regular estado. 
Cura Vicario, Pbro. D. Manuel Vargas. 

4. Beldn, fundada en 1681. Comprende el departameuto del mismo nom- 
bre, con 44000 K«. y 9000 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de Bel<Sn. La antigua casi arruiuada. 
Se construye una nueva, esperdndose terminarla dentro de poco tiempo. 

Capillas : en Londres bay dos, una en buen estado ; la otra ha sufrido 
muchos desperfectos de consideraci^n con las tiltimas Uuvias — Puerta de S. 
Jos^, todavia iuconclnsa; S. Fernando, necesita uigentes reparaciones — Hual- 
jin, en ruinas. 

Cura Vicario, Pbro. D. Baudilio Sueldo. 

Teniente, Pbro. D. Samuel F. Toranzos. 

5. Tinogasta. Abarca el departameuto de su uombrc, con 40000 K*. y 
12500 almas. 

Iglesia parroquial do S. Juan Bautista, nueva; pero sin terminarse auu. 

Capillas: la Vice -parroquial de FiamibaliC, antigua pero bien conserva- 
da. A una legua del mismo pueblo, Ntra. Sra. de los Dolores, nueva; Anilla- 
co, muy antigua, amenaza ruin.i ; S. Isidro de la Costa de los Reyes, antigua, 
bien conservada; en R(o Colorado, Ntra. Sra. de las Mercedes, en buen esta- 
do; en Copacabana se construye una buena iglesia quo se espera terminar eu 
el presente aflo; Cerro Negro, on buen estado. 

Hay adem^s dos oratorios que por su estrecbez uo Uenan las neoesidades 
de los veclndarios. 

Cura Vicario, Pbro. D. Regiualdo E. Goblet. 

6. Sanjily erigida el 30 de Soptiembre de 1868 en el pueblo de Pomdn, 
y de 6ste trasladada al de Sanjil el 15 do Julio de 1869. Compreudo el departa- 
meuto de Pom^n, con 5400 K* y 3600 d 4000 almas. 



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DEL ARZOBISPADO DK BUENOS AIRES 197 

Igle^ia parroqoial en con8tracoi6n desdp 1863, y sin esperanza alguna do 
poderla eouclrir. Hace sns voces nn salon. 

Capillas : los temblores de 1898 dostniyeron las de Colpes y Colana, 
qne no podr^n reedificarse: la de Mutqnin, que ha sido reconntruida en parte; 
la Vice - paiToquial de PomiSn, quo se piensa torminar pronto. Anterior ^ 1898 
solo qneda la del Rinc6n, en regular e.staHo. 

Cara Vicario, Pbro. D. J nan C. Bianchi. 

Teniente, con residencia en Poin^n, Pbro. D. Domingo J. Rodrignez. 

7. AmbatOf fundada el 18 de Octubre de 1869, en los Varelas de Puoa- 
rrilla, Hjtiadose provisoriamente el a-^iento parroquial en la Puerta. El 18 de 
Jalio de 1900 fn6 confirniado el pneblo de los Varelas como cabeza del ourato. 
t'omprende el departamento del Ambato, con 1544 K* y 4.500 almas, 

Iglesia parroqnial de Ntra. Sra. del Rosario, en regular estado, pobre- 
iiieiite ornamentada. 

Capillas: San Antonio, en Bols^n, bien conservada y con regular dota- 
eion; en la Puerta dos nuovas, una bien provista, la otra miiy pobre ; Rodeo, 
en biien estado y bien parameutada. 

Ciira Vicario, Pbro. D. Conrado Espinosa. 

8. Pledra Blancay fundada el 14 de Marzo de 1886. Comprende el depar- 
tamento de su nombre. y tiene 257 K^ y 3500 almas. 

Iglesia parroquial de S. Jos6, regularmente oonservada, mny pobre de 
omameutacidn. 

Capillas : 8. Antonio, Pomancillo y la del Seftor de los Milagros, aun- 
quc antiguas, est^n bien conservadas ; las del Rosario y Collagasta, en mal 
e«tado ; en la Carrera de los Agiioros, nueva, aun sin terminarse. Todas sou 
may pobres. 

Cura Vicario, Pbro. D. Jos^ R. Reto Bar6. 

9. PacUrif fundada el 18 de Octubre do 1860, en el Departamento de su 
nombre, tiene 1077 K* y 4000 almas. 

Iglesia parroquial edificada en 180d, so conserva en buen estado. 
Capillas : Amadores, 8. Antonio de Paclin y Baleosna, todas en buen 
estado pero muy pobres. 

Cara Vicario, Pbro. D. Jos^ Torres. 

10. Santa Rosa, fundada el 9 de Junio de 1904, en el pueblo de las Caftas. 
Comprende cl departamento de Sta. Rosa con 1685 K' y 5000 ^ 6000 almas. 

Iglesia parroquial de Sta. Rosa de Lima, en bnen estado. 

Capillas : Cortaderas, Las Tanas, Manantiales y Puerta Grande, todas 
en bnen estado, 3 exoepto la Ultima regularmente provistas. En el Baf\ado 
bay nna en constraooi6n. 

Cura vicario, Pbro. D. Clodomiro Leiva. 

11. El Alto, fundada en 1738. Comprende el departamento del mismo 
nombre, y tiene 2456 K* y 6000 almas. 

Iglesia Parroquial de la Purisima Concepcidn y de S. Nicolas de Toleu- 
tino, neoesita con nrgencia algunae refaociones. Aunqae pobre, posee mediana 
omamentaci6n. 

Capillas : Vilism^n, en buenas condiciones de conservacidn y bien do- 
tada ; Infanzdn y Chaliar — Laguna, en reparacidn y muy pobres ; Ntra. Sra. 
del Rosario y Bella Vista, bien conservadas con los ornamentos indispensables; 
La Qaebrada, en bnen estado, muy pobre. 

Cnra Vicario, Pbro. D. Julio Arnedo. 

12. Villa Prima, Inndada el 10 de Febrero de 1866. Extiende su jnris- 
diccidn al departamento de CapayiCn con 6031 Km. y 6000 almas. 

Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de Lnj^n en coustrncci6n desde hace 
1 i::;»!i(js aHos, sin conseguirse terminar siquiera una parte. 

Capillas : Miraflores y Coneta, bien conservadas ; Potrero de los Ange- 
rs y 8. Pedro, en regular estado ; se constmyen aetualmente las de Chum- 



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198 BEVISTA ECLE8IASTICA 

bicha y Sto. Domingo de los Morteros ; Capayitii, cai»i arruinada, toda« iiiny 
pobres. 

Ciira Vicario, Pbro. D. Justiniano Salas. 

13. Falle Viejo, fuiidada el 26 do Mayo de 1802, en el pneblo y departa- 
mento del mismo nonibre: 488 K^. y 4500 ^ 5000 alman. 

Iglesia pari-oqiiial do S. Isidro Labrador, uaeva, hormosa y bieu j>»r»- 
nieiitada. 

Capillas: Ntra. 8ra. de los Dtiloros, antigua, pero bien cousoi-vada ; del 
Niflo Jesus, en regular estado; 8. Joh<^ en Sta. Cruz, buena iglesia; Xtra- Si a. 
del Perjiehio iSocorro, en restauracion proxiraa ^ temiinarae; St:i. Hi»sa, neoosi- 
ta reparaeiones: Ntra. Sra. del llosario, en el Portezuelo, en estad() niiiioso; 
todan tienen apeuas \i\ paranientaei6u necesaria. 

Cura Vieario, Pbro. D. Pedro M. Oviedo. 

14. Ancanfij fundada en 1748, on el departaniento del niisnio noiiihre. 
Tiene 2292 K«. y 5500 almas 

Iglesia parroquial de la Pnrisima Coneepci<5n. 
('Ura Vicario. Pbro. I). Juan J. L'njui/.a. 

15. La Paz J fundada el 10 de Febrero de 1806, en S. Pedr.) del J$iien 
Retiro. Actualmente la residencia del cura es el pueblo de Icafm. C<Mnpronde 
el Departamento de La Paz, con 5773 K*. y 7000 almas. 

Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de las Mercedes, bien eonserv.ida y eon 
regular paramentacion . 

Capillas: Kamblones y 8. Antonio, buenas iglesiiis, medlanamento do- 
t^adas; la segunda estii todavia sin terminarse. Las Palmitas y Rio de la Do- 
rada, en reparaeiou; aunque pobres, estitn ornamentadas con decoro. Recreo. en 
constmoci6n; serii la major de la Parroquia. Anjuli, en estado ruinoso. 

Cura Vicario, R. P. Fr. Juan B. Reinoso, de la Ordeu de S. Franeiseo. 



Canas religiosaH 

1. Concento de S, Franc incOj fundado en el siglo XVII. 

La actual iglesia, dedieada ^ 8. Pedro de Alciintara, Patron del eon- 
veut^), estil aun sin terminarse. 

Hay once sacerdotes, uno de los cuales atiende el Curato de La Paz y 
dos bermanos legos. 

Guardllin, R. P. Fr. Antonio Lobo. 

2. Mlsioneros del Inmaculado Corazdn de Maria^ establecidos en 1903. Com- 
ponen la coraunidad seis sacerdotes y dos bermanos. 

Superior, R. P. Antonio P^rez. 

3. Padren Concepcionisi^s; se establecieron en 1890. Actualmente tienen a 
8U cargo el Seminario Menor. 

4. Religio$as del Buen Pastor, establecidas en 1896. Hay siete religiosas. 
Capellfin, R. P. Superior de los Misioneros 

5. Terciarlas Carmelitan, instituto diocesano fundado en 1887. Dirigen el 
Colegio del Carmen. 

Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen, eonsagrada el 30 de Abril de 1898. 

Hay quince religiosas. 

CapelUn, R. P. Guardiiin de 8. Francisco. 

6. Hermanas del Huerto. 

a) Dirigen un colegio de nif\as, fundado en 1864 por el Iltmo. 8r. Ri- 
zo Patn'ni en la que f\\^ **Casa de Kducandas liu^'rfanas'', mandada construir 
por el Iltmo. Obispo San Alberto. 

Ca))illa dedieada d Sta Teresa de Jesus. 

Compouen la comnnidad diez bennanas. 

Capelldn, Pbro. 1). Anibal Villagra. 



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DKL ARZOBI8PADO 1>K BUKNOS AIKKS 199 

b) Tienen el hospital Mixto de S. Juan Bautista, desde 1885. Hay 
cinco religiosaR de velo y una conversa. 

Li08 RR. PP. Franciscanos sirvcn de capellanes. 

Creerao8 innecesario entrar en coniontarios que sugiere la lectura de los 
datoA que anteceden; pero no querrmos dejar de anotar ligeranionte dos obser- 
vacioues. 

1". Se impone, sin duda, la necesidad de subdivir algnnas de Ian actuales 
parroqnias, las que, ya por lo crecido de su poblaci6n, ya, sobre todo, por su 
extensi()ii considerable, no pneden ser atendidas por nn solo sacerdote. 

Mas, si esta divisitSn ha de producir completo resultado, cs indispensa- 
ble se efectiie al propio tienipo una nucva division departamental en lo civil: 
en especial en alguna de las provineias. 

2*. Las iglesias de la caropafia son en su mayor parte, muy pobres 
c^onstnicciones, siendo escaso el numero de las heclias con material cocido. La 
pararoentaci^n de livs misniaK cstd en armonia con los edificios. 

Es mny pobre, por no decir miserable, el auxilio pecuniario que se pres- 
ta a las iglesias de la campafla por parte do los poderes piiblicos, no siSlo en 
caanto 6, la cantidad que se les asigna, sino, en la forma en que se la con- 
cede, en pequenas fracciones, una vez cada tantos afios. La Ley de Presupuest^* 
de la Nacirtn destina anualnionte una cantidad del produeido de la Loterfa d<' 
Beneficencia; pero en esa repartici6n son las iglesias m^s necesitadas las me- 
nos protegidas. 

Para hacer la distribucion de ese subsidio no se atiende A las indicacio- 
nes de los Prela<los, ni ^ las forniuladas por las Coraisiones de Culto, y Be- 
nificeiioia, como lo prescribe la ley de crcacirtn de ^stas. Las influencias puestas 
eu jaego ante los sefiores Congresales, son las que fijan esta distribucion. De 
alii resnlta que son benefioiados deteruiinados templos con perjuicio de otros 
macho rails necesitados, y que parte de cste subsidio, exclu%itamenie destinado 
para templos, es invertido en el sostenimiento de asilos 6 Instituciones que 
Tecil)eu otros beneficios, y que cstftn por la ley exclnidos de aqu^l. 

jOjala los sefiores Congresales, iuspir^ndose en sentimientos de justicia, 
cxtregaran esos fondos l( los obispos, quienos, conocedores de las necesidades 
Ue las iglesias los distribuirian cou equidad. 



Docnmentos para la historia ecUstica 

DEL ElO DE LA PLATA 



Los noirlolos de Ctfrdoba del Tacumdn y otros noirlclos Ame- 
ricanos — Belato de sus pruebas y constancia en sefruti* 1a Com- 
panla de Jesiis en la expulsltfn de Carlos III $ y sucesos de otros 
Hoviclos amerleanos (1). 

1767 - 1768 

Por el espacio inineiiRo, que distan entre sf las ciudades de la A 
merica Meridional, uo pndo ejecutarse en el Paraguay el 
arresto de los Jesuitas en un mismo dfa. El que tenia Dios 



(1) MS copiado cii el Archivo ilo Loyola por el R. P. Pabi.o Hkunandkz S. J. 
en 1902. 



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200 REVISTA KCLKSIASTICA 

destiuado pam consteruar la ciudad de C6rdoba del Tiicnmiin con este fn- 
nest^ golpe, fii^- el 12 de Julio del ano 1767. 

poique lo8 oflciales y miniBtroB del Rey no se hicieron cargo do 

la inRtruecion que remitfan de la Corte en orden A los 

noviciOB, 6 porque deternuno Dios asi, pura que estOK 

cobra«en aliento para lo mucho que lea esperaba que padeccr pam no 

faltar \\ su vocaciiSn, con el ejemplo de t4into8 hombres de tanta autori- 

dad y t^in venerables por bus canaB, por bus virtudes y letraB, de taiitoB 

MacstroB, de tantos PadreB uiozob y j6veneB estudiantcB, a quieneB veian 

reducidoB a tanta estrechez, y uiiBeria, que eslaban encerradoB en un re- 

fectorio, Bin quer^rBeloB conceder no b61o bub apoBentos, pava dormir ai- 

quiera en ellos, pero ni aun el anterefectorio, para 

suma fitrechez cot* qtu ^^^^^^ ^^ ^j j^^ ^^^^^^^ ininuudoB; 6 fiiinluuMite iiani 

tuvieron d lot Padret de 111 / 1 t 

que ya dcBde luego enipezaBcn a probair tjiiam boituft 
est I)eu8 dilUjentibvs se, y con cuanta CBpecialidad los 
habia de ayudar; pueB era tan singular la alegn'a y serenidjid que olw^er- 
vaban en Iob denulB y experinientaban en si miBuioB ; no p^pairaron a los 
novicioB, que eran b^Io once, liast-a pasadoB doB dfas enteroB. Ya en eKto 
corto espacio enipez6 uno de ellos jI dar muestraB del amor «ine habia 
cobrado A la Couipanfa los pocoB nieBCB que vivfa en ella. Llegando el 
escribano, que formaba la lista de los BujetoB, al banco, donde eBt4il>an 
loB novicioB, para escribir bub noinbres, Be Buspendio algun tantx) \ dijo 
en tono de adrairacion : Oh jestoB son los novicioB! dichosoB elloB que en 
lance tan apretado pueden huir facilmente con el regio bencplacito tmlo 
el golpe de trabajoB y uiiBeriaB, que en Iob presenteB tienipoB amenazaii 
Si la Companfa ! Oyendo esto el primero de los novicioB, qv»e estabu niaB 
cerca : Oh ! Seuor, le dij(», escribauie en el niiBino papel que A Iob otroB 
BujetoB, porque ha de saber que ni teugo otro sininio, ni mayor consnelo 
que acompanar A mi inadre la Companfa en bu afiicci6n y beber con ella 
el amargo cilliz de trav»ajoB, que se le ofrece. 

Aunque todos padecian mucho, no obstante quienes ten (an nuls 
que ofiecer a Dios fueron los novicios, porque cuando llamaron li la Vo- 
munidad al refectorio, les dieron A ellos tanta prisa, que no tuvieron lu- 
gar ni aun para vestirse, por lo que fuera de la cama, (|ue ninguno la 
tenia, le faltaba a alguuos la ropa interior, y iK»r nuis que pidieron al 
Ayudante, que era el que hacia conducir las cainas y ropa A los PadreB, 
que les mandase traer tambien ai ellos bus caimas y ropas; los entretenia 
con decirles que ellos mismos irian ai bus aposent^is y cogeria ciula uno 
SUB cosas la noche del 13. Lleg6 esta en efecto, y co- 

Sdeanlos del refectnrio ^^^^ ^^ ^.^^ ^^^.,^^^ j^^^.^^^ ^^^ ^|j^ ^^.^^^^ ^^, ^^.^.j^^ AyudaUte, 

'"^ " '* llauno al los 11 noYici<»B y les niando que fucBeu con bub 

camas ail noviciado ; juitt^ironse todos ai la puerta del refectorio, y asi 
juntos fueron conducidos por el Ayudante con una escolta de soldados li 
BUS apoBent4»B. Dijeronles que tomasen todo lo que era de su uso, menos 
las camas, y habiendolo hecho aisf en muy poco tiempo, por ser tan po- 
cas laiB alhaijais que teniaui ; luego que estuvieron prontos, los sacaron por 
la porttufa del Colegio y los llevaron al Convento de Sam Francisco. Muy 
de nuevo les cogio esta tan inesperaKla resolucion, y mais no sabiendo ai 
que fin era esta operacion, que fue tan sensible para ellos como para los 
Paulres, que no s»ipieron nada de ello hasta que se ejecut<'». 



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DKl. ABZOHI^PADO UK KUKN08 AIUK8 201 

Fua^m recibicUm de los BR. PP. FraDcigcanoR con mueBtraB de 

gmode carino y afkbilidad, j despues de haberestadd 

LiitanioM ai Conv^rUo ^^^^ j^^^^ ^^ ,^ ^j^ ^^ ^ p Q^j^^diiin, A quien en- 

4e S. Franeiwo y alii xiaj^ -jj •. • 

mA«» f< /f» (2« cargo el Ayudante an ciudado y fteiftt^iiicia. / proraeli- 

paraei&n ^^^ dentro de pocos dfas volveria para saber su doter- 

uiinacioi), pues csta mudanzn no era sino para que bo 

los y privadoB de la coniunicaci6n y consejos que les podrfan dar los 

Padres del Colegio, se detenninasen en virtud de la libertad que les da- 

ba Su Majestad, 6 a seguir la Com pan ia desterrada 6 k desanipararla ; 

fueron conducidos li la enfermeria del Convento que estaba destinada para 

8u habitaci6n. JuntAronse alii varios religiosos, y cogiendo k un novicio 

en ca<la uno de los corrillos que formaronj los enipeza- 

Habian los Fraxies to- ^^^ ^ pioponer con las mas vivas razones los inconve- 

kirt el uguir la Coin- » . ' i • v • -i 

^ nientes que se les podrfan setruir en caso de perseverar 

en su proposito, y las conveniencias que de lo contrario 
se podian prometer; ayud^banse para esto de algunas calnninias que se 
decian contra los Padres ; mas ellos estuvieron firnies sin inmutarse por 
oosa alguna, aunque sentian niucho las caluinnias que oian contra los 
Padres. lAegd en esto la hora de recogerse la coniunidad : retinironse 
lo8 Frailes A sus celdas, y quedaron los novicios solos en la enfermeria. 
Esta piezft era bastantemente incomoda, por muy hilmeda, fria y oscura 
pero rods incomodas eian todavia las eauias; pues fue- 

Patan muy mala noche , , . , , . ■■ /• i p 

ra de estar sucias, por naber servido a los entermos, 
y con st)lo una si^bana cada una de ellas, y esa muy jisquerosa, era tan- 
ta la abundancia de chinches que alH habia, que asi las sdbanas como 
lo8 colchones, negreaban de la multitud de que estaban llenos. Acosta- 
ronse en ellas la primera noche ; pero escarmentaron bien para na vol- 
verlo a hacer otra, por haber ptisado una noche de las nnis mortiflcadas 
que se pueden imaginar : por lo cual en adelante durmieron unos sobre 
la tarima del altar de dicha enfermeria y otros sobre las cam as que for- 
maron de las sillas y tauretes que habi'a en ella. 

El R. P. Guardian les miraba como li hijos, y si no les animo k 

que siguiesen la Compania, porque las circunstancias 

Tr^taioM muy bien el R. p. ^^ j^ permitfau, tauipoco Ics acouscjo, ni A un so- 

Guardidn , . i ^ i ' i 

bnno suyo, ([ue era el uno de los once, a que ia 
dcsampanisen, y los ocho dias que se detuvieron en su Convento, los 
vidtaba muchas veces y consolaba, y se esmero en tratarlos tan bien, 
que 80 nierecid la confianza de ellos, que le consultasen en todas sus du- 
das y que, como si fuem su Padre, acudiesen a su Paternidad a mani- 
fefitarle lo que necesitaban, seguros de que serian atentidos, como de he- 
cho lo eran, paes le proveia con igual prontitud que buena voluntiul y 
carino. 

Los religiosos, unos rods que otros, hicieron sus tentativas, k que 

concttiTieron algunos pimlosos seglares, que compadeciendose por su des- 

RTacia les aconsejaban que dejasen la sotana : no faltaron otros que les 

ineitaban k lo niismo* acaso por otros motivos. Todos comiinmente, asi 

Religiosos como Seculares, alegaban por razon los 

HoUitaleii miuho un lego \. j. \ • ' ' r\ - i 

^ muchos trabajos a que se exponian. Quien les mo- 

del novieiado i i. ' i i? ' t i - 

lesto mucho fue un Lego, que dos auos antes, no 
ItcTiKia Eelesidfttira. ATio VI, Nro. 63 4 



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202 liKVIHT/V ECLKSI^STICA 

blen complidos, se habia huido del noviciado de la Companfa de la mis- 
ma ciudad de Cordoba y habia tomado el habito de San Francisco : este 
les perturbaba con varias noticias funestas que les llevaba, amedrentiln- 
doles con que el Rey no les habfa de cos tear el vijye, que les quitanan 
a fuerza la sotana y otras mil cosas que ^1 se las fingia 6 las entendia 
mal. Procuraba tambi^n animarlos & que trocasen la sotana de la Com- 
panfa por el htibito de San Francisco ; para esto les proponfa varias ra- 
zones y les decCa que en este punto hablaba ensenado de la experiencia y 
del tal cual conocimiento que habia adquirido de una y otra Religi6n : 
dioles tambi^n a leer las reglas de su Serdfico Padre, pero no pudo con- 
seguir nada. 

Habia entre los novicios uno natural de la misma ciudad de C6r- 
doba, Uamado Clemen te Baigorri, y li ^ste fue d quien el demonio le di<S 
en particular muy fuertes asaltos : vali6se primeio de 
Proeura un Fraiie ^^ religioso de mucha autoHdatl y reputacidn: Uamdle 
conquittar d un no- ^^^ ^^ ^^^ celda aparte, y alli en presencia de su padre 
le pregunto en que ainimo se hallaba, y oyendo que el 
novicio le respondia prontamente que estaba resuelto a seguir hasta la 
muerte su vocaci6n en la Companfa de Jesiis, A que misericordiosamente 
liabfa sido llamado, replico el religioso que eso era claramente contra las 
divinas y humanas leyes, que tenia estrechisima obligaci6n de aten Jer a 
la conservacion de su vida para el mayor servicio divino, y que envolverse 
en una tela tan espesa de trabajos y miserias, como forzosamente se 
seguirfan li su resolucion, era desde luego, sin tener mira 4 la verdadera 
prudencia, quitarse del todo la vida con sus propias manos, 6 por lo 
menos volverlainiitil a mayores cosas; que por el mismo precepto tenia 
puesta sobre sus hombr^s una rigurosa obligacion de atender a las 
necesidades de su c^isa y darles A sus padres tal cual aliyio y consueio 
que estuviese en su mano, y que el apartarse en este tiempo de la vista 
de su casa era manifiestamente arruinarla y qui tar la vida A sus pmlres 
de puro dolor y sentimiento: lo que sin gravfsimos cargos de su conciencia 
no podia despreciar ligeramente: representjibale la a1iicci6n, la soledad, el 
desconsuelo, la ancianidad y suma pobreza de sus padres. Anadfa, que 
con el liecho de querer seguir la Companfa en las presentes circunstancias, 
indirectamente uotaba de malo 6 de injusto el real Decreto, lo que de 
ninguna manera se podfa decir, ni menos persuadirse, de un tan sabio 
como catolico Monarca. 

En esta razon aparente parecfa tener puesta el religioso la fuerza 
toda de su argumento, urgiendola de varias formas, apretAudo al novicio 
por la respuesta. Diola al fin, aunque no a satisfaccion ni segiin su mal 
fundada presuiicion. No noto, le dijo el novicio, respondiendole en forma 
silogfstica ^la que sabi'a muy bien por haber estudiado con muchos creditos 
dos anos de Teologfa) no noto de injusto y malo con mis liechos aquel 
Decreto, A que de ninguna suerte me opongo ; a/^w/t^iguiendo la Companfa, 
no me opongo al Decreto do nuestro Soberano: luego &. La menor que 
era la que negaba el Fraiie, la probaba con evidenciael novicio: el Decreto 
del Rey, decfa, estii concebi<io en tales terminos (jue deja A los novicios 
plena libertad para la eleccion ; y la real voluntad 6 inclinacion A una 
parte mas <jue A otra no se conoce por la fcirmula del Decreto; luego 
cualquiera parte que siga, sieudo el Decreto disyuntivo y libre la eleccion 



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1>EL AKZOBISPADO 1>E BUENOS A IKES 203 

de lo8 do8 extremos, conio consta por los fc^rminos de la formula, no nie 
opoQgo & las intenciones de sn Majestad, expiesadas en 8U Decreto. 
Enervada la fiierza de su principal argnuaento, no pudo menos el n^ligioso . 
de ceder, 6 de grado 6 por fuerza, d la contienda y apartarse de la 
disputa : asf lo hizo, diciendo al padre del novicio, que atentamente 
escnchaba las razones de una y otra parte, que habia ya cuniplido con 
sa deber y heebo cuanto podia para apartar A Clemente de su errada 
condneta : que no se le podrian atribuir las p^simas consecuencias de un 
ciego proceder y de una determinacion tan tenaz ; que 4 61 le llaiuaban 
otras obligaciones, A que debfa atender necesarianiente. Con esto, 
despidi^ndose cortesmente, aunque no sin niuestras de desabriniiento, 
dejo al H. Cleoiente solo con su padre, que era lo que el H. mas deseaba, 
por que crei'a que seguramente sacaria ^ su padre del error de que iba 
impresionado por instigaci6n de algunos. Asi fue, y d cuatro palabras 
que le hablo el hijo, quedo el buen viejo alegre y 
Admirable mudanza couteuto , y couvino eu lo uiismo que antes, mal 
ne pa e y la ma- jpformado, rebusaba. Llegaron li trocarse de tal manera, 

dn del novicic. » ^ i » i ^ , 

asi el padre como la madre, que ya no pareeian los 
mismos. La madre, aiin balldndose actualmente en cama y ailigida con 
la muerte de los principales criados de casa sucedida en aquellos dfas, 
aoimaba A su hijo y le exbortaba a la perseverancia, aunque hubiera de 
quedarse ella sola y sin ningiin alivio: el padre le lleg6 A decir que no 
le reconoceria por hijo suyo si no perseveraba fidelfsiraamente hasta la 
innerte en la Compania, y aunque le aseguraban que en Buenos Aires 
le qnitarian la sotana por fuerza, persistfa siempre en su coneejo, 
diciendo A su hijo que de su parte mostrase a Dios toda la Melidad 
posible y que, si despues la Divina Providencia por sus altos 6 inescrutables 
jtticios permitiese el despojo de la sotana que pronunciaban los Amnios, 
e«taba prontfsimo a recibirle en su casa con las entranas del msls amoroso 
padre, [>orque efttonces el dejar la Compaiiia y apartarse de la primera 
vocacion no serfa efecto de su infedelidad, sino muestra de la contraria 
voluntad divina. Con esta favorable disposicion de jinimo que mostraron 
8US padres, se hallo el H. Clemente muy fortalecido contra los asaltos 
de varios otros religiosos que pretendieron reducirlo A que se quedase. 
Fue entre otros un Mercenario, primo suyo, a visitarle, y le 
propQso once razones que llevaba muy premeditadas contra su determinaci6n. 
Dur6 bastante el debate, y el Fraile daba ya muestras de estar del todo 

airado, cuando reflexionando sobre las sdlidas razones 

i>au otro asaUo un ^^^^ ^^^ j^ respoudia SU primo, el H. Clemente, mudando 

prime «yo Mereena- ^^ gemblante y lleno de alegria, le dijo : Primo 

niio, abora si que le estimo y aprecio por la solidez 
de 6u conducta : persista en ella hasta la muerte: siga a Dios, que 
^anifiestumente le llama, y procure muy de veras, correspoudiendo A los 
aoxilios de su gracia, ser un santo en su amable Compaiifa, que yo, en 
^0 aianto he dicho hasta ahora, no pretendfa mds que cerciorarme del 
^piritu am que se gobernaba y un testimonio aut^ntico de su acertado 
y juicioso proceder, para consuelo <ie su casa y de cuantos otros se ban 
fmpenado para que se quede. Las tentaciones de otros religiosos de San 
Francisco le fueron poco molestas, porque reconociendo ellos la firme 
detennuiaci6n en que se liallaba, se retiraron de la comunicaci6n y trato que 



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204 KKVISTA KCLKSIASTICA 

H log principios ansiosamente solicitaron, inostvdndosele rauy afieiosos y 
oarinosos. Como el H. Cleiiiente se hallaba en su patria, por eso el fne 
el ique experiiuento los inas duros contrastes de sub parieiites j conoeidos. 
Los otrofi diez padecieron taiiibien sus ligieros asaltos. Pero de todos 
salieron victoriosos, ni les hizo mella la inal aconsejada phitica y los 
dictamenes errados del religioso que acometio al H. Clenieute en preseneia 
de 8U padre, y concurriria no poco el consuelo <pie reeibian de nn 
pretendiente, llaniado Nicolas, el eiial conseguia lieencia para verloR 
y les llevaba los recados que le daban los Padres del Colegio, .4 quienes 
llenaba de inexplicable gozo la constancia de los novicios. 

Como eran tantos los que conseguian lieencia para verlos, y no 
pocos les molestabau procurando persuadirles que se quedasen, pidieron 
al P. Guardian que cerrase la puerta a tanfa multitud, que les quitaba 
la quietud que deseaban en sus ejercicios espirituales y les interrunipian 
el concierto y distribuci6n ya entablada. Esta era la misnia del noviciado, 
y los ejercicios espirituales en que se acupaban eran ahora 
Lavxdarexgiosaque ^^^^ aumeutados, asi en la duracion como en el fervor, 
por que teniendo todo el dia por suyo, libres de otra* 
ocupaciones exteriores, y hallandose en el duro y peligroso lance de 
faltar a su vocacion, el recurso A Dios y k su SSma. Madre era mas 
frecuente que lo ordinario de otros tiempos. Muc|ios, 6 casi todos, 
hicieron a Maria SSma. sus particulares obsequios; algunos le ofrecierou 
devociones ya ad tempus, ya perpetuas por toda la vida; otros no dudaron 
obligarse con roto, caso que los Superiores les permitiesen, li cumplir 
algunos obsequios con que juzgaron granjearse el favor de tan amorosii 
Madre y empenar su piedad en concederles la gracia principal que pedian, 
que era la perseverancia en la Compania. Causaba mucha edificacion, asi 
a los religiosos como a los seglares, el ver juntiirse los once it twiner de 
comunidad sus ejercicios espirituales , sucediendo no pocas veces el 
despedirse visitas muy apreciables y negarse A otras de personas de 
cardcter, solo por acudir con puntualidad A la mds minima insinnacion 
de la voluntad de Dios, i\ quien, como hijos verdaderos' de N. P. San 
Igna<iio, reconocian, asi en esta ocasion como en otras, en alguno a 
quien elegian por su superior. 

Reparando un secular la vida t^in religiosa que observaban, dijo 

repetidas veces al H. Clemente : Adminulo me tiene la union de estos 

jovenes entre si, la mutua caridad con quo procuran consolarse unos a 

otros, y sobre todo la incansable aplicacion y desvelo por conservarse 

,^ , . , tn las loables y santas instituciones de su noviciado, 

Admirante lot tecula- . * . . . . , 

ret y lot aiientan ^^^^ ^^^ ^' reparo da la cantmua vigilancia de sus su- 
periores. Y asi le causaba especial c4m8uelo el que tan 
j6venes, tan alegres y contentos se ofreciesen al sacrificio de trabajos 
por amor de Dios y de su vocacion. Dichosos ellos, exclamaba, y bien- 
aventurados millones de veces, que tan sabiamente pospusieron el mnndo 
a la religion y supieron acertar con el camino de la verdiideta felicidad? 
De los mismos sentimientos fueron un piadoso clerigo, natural de aque- 
lla ciudad, que les visitaba muchas veces, y ntras personas seglares, es- 
pecialmente un salteno establecido en Cordoba, que les ofreci6 su casa y 
familia d su servicio y les enviaba un hijo suyo que viese lo que les 
falt^ba y les sirviese en lo que necesitasen. El Sr. Dr. Garay, Dean de 



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. DEL AUZOBIM»AL><) I)K BUENOS AIKE8 205 

la CaU»dral, les saludaba por medio del inencionndo clerigo, aiiiniando- 
les a la perse verancia en an vocacion, y afiadiendo que la eaiisa de na 
liacerles una visiUi eran los bien fiindadoss respet4)8. Hubo tanibi^n quie- 
nes les hicieron sus liniosna^^ de ropa y dinero, especialniente a uno de 
ellos. Las moujas asi Teresas conio Catalinas, y ^eneralniente las perso- 
nam buenas, de juicio y caracter, les auimaban .i la perse verancia, ala- 
bando el acierto y seguridad de sii conducta. Los RH. PP. de Santo 
Domingo pidieron los nonibres de todos para asentarlos en la Cofnulfa del 
Rosario. 

Aunque Sii Majestad habfa ordenado que solo se les diese el es 
pacio de 24 horas para que se resolviesen, no obstante se iba alargando 
p1 t^rraino. Pasados tres 6 cuatro dias, no pudiendo los novicios snfrir 
por mas largo tienipo la ausencia de su casa y la separacion dolorosa de 
\m Padres, y temiendo no poco lo que a sus oidos eacareaban los emu- 
los, y era que sacasen d los Padres que estaban en el Colegio, dejiindo- 
los i ellos en aquel Convento para probarlos nnis, 6 repartirlos en casas 
lie seculares, como tristemente auguraban otros, deterrainaron desde luego- 
escribir A D. Fernando Fabro, que era el comisionado. Tuvieron la con- 
snlta, que en cualquier otro negocio coniiin acostumbraban tenerla, para 
ir todos de eoniun acuerdo, y como el deseo de pintarse con el rest/O de 
la Comunidad y poner en salvo su vocacion era igual en todos, fue pron- 
tisimala decisidn, la que merecio tambien la aprobacion del P. Guardian, 4 
qaien couiunieaban con gran confianza cuanto se les ofrecia, y nada hacian 
«n su consentimiento. El contenido de esta primera carta fue el que sigue: 

Seiior Ten, de Reif I). Fernando Fabro, — Puesto que el jinimo y 

n?al intenci6n de Su Majestad, y ahora en las presentes circunstancias^ 

tnrabi^n de V. S., en separar a los novicios del resto de la Comunidad, 

no ha sido otre que el de darnos una plena y perfecta libertad para la 

eleccion de que se trata, y hallanilonos todos en una 

a fiitenu liey f^^m^s y concorde determinaci6n de perseverar en nues- 

^^ * ^'^^^^'^ tra vocacion en la Compania de Jesiis, adn i\ la prueda 

«m lo$ Padres , , , .7 , \ 

de mjis duras experiencias, prontos a derramar nuestra 
sangre en su defensa, despu^s de haberlo mirado en el espacio de cinco 
<lia8, largamente y con mucha reflexi6n, ank^ el divino acatamiento, en 
la oracion y fuera de ella, consultandolo con personas de toda distincion 
pn ciencia, prudencia y santidad ; puestos a los pies de V. S., con la md» 
rendida sumision, suplicaraos, se digne, cuanto antes le pluguiere, de ex- 
plorer nuestros ^nimos, y vista la flrmeza de nuestra resolucion, juntarnos 
luego, y por lo menos uno 6 dos dias antes de la partida, con nuestros 
Hermanos, para disponer de nuestra pobreza y reparar de algun modo la 
perdida de ropa, que la precipitjida salida del Colegio y confusion de 
aquella noche nos ocasiono. Muchos se hallan con la muda de 16 dias, 
sin tener ya camisa ni otra ropa blanca de que ecliar mano. Por tanto 
••onfiamos en la singular piedad de V. S. y esperamos de sus paternales 
entranas conmiseracion de nuestra suerte y miseria, y la masprontaque 
^ pneda, y el negocio pennita, restitucion ji nuestra casa e incorpora- 
cion con nuestros Hermanos. Esto suplicamos rendidamente d la benig- 
nidad de V. S. los once novicios depositados en el Convento de San 
Francisco. — B. 1. m. de V. S sus humildes y prontos siervos. Los 
-NOVICIOS DE i,A Compania de Jesus. 



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206 KKVIJ^TA KCLKSIASTICA 

No dejaba de Iiaber ru dificultnd en ballar <iuien quisiese llevar 
esta carta, pero la vencio el bijo del ya dicho salteno, que fu^ el por- 
tador de ella. La lespuesta fu6 tjin benigna y favorable, coino se e^spe- 
raba, pero no tiivo por ent^inces el pronto efecto que de^eaban, por 
„ , .,. , haberse sin diida el Teniente de Rev olvidado con el 

* ufivtn n ftcrioxr ai • * 

Tenienu Hey <"»nbarazo y tropel de cosas ii que tenia que a tender. 

Inijiacientes los novicios volvieron jI escribir otra e>arta, 
euyo contenido era el niismo que el de la sobredicha, solo (jne en esta 
segunda proponfan aun eon niiis viveza las misnias razones de la priniera. 
No fu^ en vauo la repeticion de la siiplica : consiguieron al pun to lo que 
Firman ^ cUUrmina^ preteudian. Envio el Sr. Fabro A su Ayudant^ para 
^.^j que explorase los itnimos de los novicios. Juntolos este 

ji los once en la trelda del P. Guardian, y alli en pre- 
sencia de su paternidad y de iin escribano. pregunt<S al mas antiguo lo 
que acerca de su vocadon liabia deterniinado en los dias que s61o jI este 
fin se les habian concedido ; que no tuviese miras A repetos humanos, 
que dijese libveinente lo que delante de Dios juzgase c(»nvenirle mds. El 
novicio dijo resueltauiente que su iininio firuifsinio era de seguir la Com- 
pafii'a y mautenerse en su vocaci6n : lo niismo dijeron los otros diez, que 
«staban presentes, y les hicieron la niisuia pregunta. Puso todo por es- 
crito el escribano y firinaron los once. El P. Guarditin, y A lo que pa- 
rece aun el Ayudante, dieron niuestras de complacerse de la detemiina- 
ci6n de los novicios ; y ^stos no acababan de dar gracias li Dios y d la 
SSnia. Virgen, por cuya intercesion creian haber conseguido su perse ve- 
rancia y la victoria en aquella priniera prueba piiblica. 

Ya esperaban por momentos el que los sacasen del Conventopani 
llevarlos al Colegio, y no se les dilate muclio aquel consuelo, porque bi 
noche siguieute, A cosa de las ocbo, fue por ellos el niismo Ayudante. 
f,^,^,r. . Ya en la ciudad se liabia divulgado la salida de los 

JAivanlott del Omvento ^ 

al Cole o novicios, y con esto caando los sacaron del Convento 

habia niucha gente con un gran niiraero de luces, que 
las pusieron por donde liabfan de pasar para distinguirlos y conocerlos, 
y como los condujeron sin escolta pudieron muchos acercarse y acompa- 
fiarles conversando con ellos hasta la puert^ del Colegio. Por toda la calle 
encontraron muclios liombres y mujeres, que prorrumpfan en tiernos sus 
piros, clamaban al cielo y derramaban muchas higrimas de compaaion y 
ternura. Iban los novicios, parte confusos, parte avergonzados, y no poco 
embarazados con los pequenos fardos que habian fonnado de sus libritos, 
alguna poca ropa > tal cual cosilla. Al llegar al Colegio, echaron los sol- 
dados el tropel de gente que se liabfa juntmio, y entraron dentro los 
novicios. Llevilronios al refectoiio, en donde los Padres y Hernianosque 
<'on los que habian llegaido de las haciendas eran ya 119 y se mantenian 
con la estrechez ya diclia, los recibieron como en triunfo, queriendo 
cada uno de ellos i-er el primero en abrazarlos y darles mil parabienes 
de su generosa resoluciiui, y c(»rresponder con demostraciones de agra- 
decimiento al amor filial que demostraban d su madre la Compaiiia, adn 
en uKMlio de verla tan perseguida. Esta noche sola del Martes y el si- 
guieute di'a del Miercoles se detuvieron en Cordoba ; se les concedid a 
los novicios la particular gmcia de dormir y habitar en un aposento, que 
se les seiialo para eso, con el privilegio de poder entrar en el refectorio 



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DEL ARZOBI9PADO DE BUENOS AIRES 207 

coando quisiesen, del caal se aprovecbaron tan A su satisfaccidn, que 
apenas ealieron de el. 

Dispuestas ya todae la cosas necesarias para el vi^e, y preparado 
el carraaje, salid aquella numerosa Comunidad, que con los novicios lle- 
gaba al ndmero de 130, d la media noche, entre el dfa 22 y 23 de Julio. 
fj^^^f^ Salfan con los corazones partidos de dolor, por repre- 
presentarles con viveza el miserable estado en que 
qoedaba la Cindad, los lamentos y llanto que en el silencio de la nocbe 
resonaban por todas partes. No es fdcil el explicar lo que padecieron en 
las 160 leguas larguisimas que hay desde C6rdoba hasta la Ensenada de 
Barragan : la e8taci6n era muy desapacible por ser el rigor del inviemo, 
J la incomodidad y desabrigo del carruaje iiisopertable. La necesidad de 
haber de pasar 20 6 30 noches y dfas seguidos A cielo 
descubierto, por ser tan diJatauos los viajes, y tan po- 
cas y poco acomodadas las casas que se encuentran 
en el camino, hizo inventar unas casas port^tiles en que el caminante, 
faera de sus baules, cajas 6 petacas, lleva tambi^n todo lo necesario para el 
viaje y su cama. Estas casit^is de nueva invencion son de dos especies : 
las unas, que se tlaman carretones, son de tabia, que se reducen d un 
cuadro no perfecto de dos varas y media de largo y unas cinco cuartas 
de ancho ; de suerte que cabe en 61 una cama, algun asientito y la caja, 
badl 6 petaca; tiene una puerta por detrds y una ventana por delante; 
todo este armatoste estriba en el eje de las dos ruedas, y va tirade) de 
cuatro bueyes, que se remudan de media Jornada d media jomada : la 
otra especie, que se llaman carretas, se diferencia del carreton en que 
eomnnmente es un poco mds estrecha y tiene las paredes de p^a y el te- 
cho de cnero de buey : asi en los carretones como en las carretas, que 
gon las m^ comunes, suele caminar ordinariamente s61o uno, ni hay 
Ingar para mds : s61o cuando pasaba alguna mision, por cnanto los su- 
jetoe no llevaban mucho tren, sabfan hacer de una carretA dos poniendo 
en medio un canizo, 6 atado de canas ensartadae, que aseguradas A 
Io6 dos lados de la c^rreta, de modo que no cayesen sobre el que estaba 
_ ^ . _, , . . debajo, hacia divi8i6n y remedaba en tierra los cama- 
rotes del navio ; pero el llevar A tres en un carreton 
y cuatro en una carreta, 6<Slo se reservaba para los ejecutores del arresto 
de los Jesuitas del Colegio de C6rdoba del Tucumdn : asf hicieron el 
viaje los dichos 130 sujetos, lo que caus<) tanta estraneza A los Padres 
que estaban en la casa de Ejercicios del Colegio de N. S. de Belen, de 
Buenos Aires, que no lo quisieron creer hasta que quedaron bien certi- 
ficados de la verdad : alleg6se A esto que, por la prisa con que hacia 
caminar el gefe, no les daba de comer sino de 24 en 24 horas, y en- 
tonces dos platos mal guisados, y aiin esto les falto la vfspera de la 
^,, . Asunci6n de Nuestra Senora. Asi que llegaron A la 

Ensenada de Barragan, sm dejarles descansar ni un 
rato, los embarcaron en la Fragata del Rey la Venus, aunque bien vefan 
que todavia ni ella, ni los dem^ navfos que habfan de llevar A los je- 
suitas, estaban, ni estarlan en mucho tiempo en estado de hacerse A la vela. 
No es ficil el decidir, si este penoso viaje servirla mAs de desanimar A 
los novicios por lo mucho que padecieron en 61, asf como todos los de- 
mas, 6 antes bien de alentarlos, esforzarlos y animarlos A padecer mu- 



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208 REVISTA ECLESIASTICA 

cho mds, viendo que una Comunidad de las circuustancias arriba dicfaas* 
se mostraba tan val^rosa y constante, sin embargo de haber quedado va- 
rios sujetos estropeados del viaje y miis muertos que vivos. Parece que 
quiso el Senor amaestrarlos d padecer lo mucho que aan les restaba, 4 
vista de sus amantfsimos Padres y carfsimos Hermanos. 

A los diez dias, poco m^ 6 menos, de haberse embarcado, los cons- 

tern6 y af1igi6 sumamente el orden que se les intim6, de pasar inmedia- 

, , „ tamente A una lancha, que despachaba el Sr. Gober- 

LUvanlos d Buenos , -^ t, . x> ,. 

^.^^ naaor D. Francisco Bucareh para que los lie vase a 

Buenos Aires. Haciendo per una parte reflexi6n de que 
ya con ventajas se habia evacnado el orden del Rey, de darles tierapo 
para ver si se determinaban ^ seguir a los Padres, y sabiendo por otra 
que el dicho Gobomador era tenido por enemigo de los Jesuitas, temian 
el que con violencia les quitasen la sotana, 6 que les dejasen en tierra 
imposibilitados de poder seguir d quienes tanto amaban ; por lo cual no 
es decibie la pena que les caus6 esta tan inopinada novedad : varies de 
ellos prorruinpieron en copiosas I4grimas, y todos ellos quedaron posei- 
dos de un vehementisimo dolor y sobrecogidos de un santo temor de per- 
der por fuerza lo que s61o la muerte era capaz de hacerles dejar. Entre 
tiemos abrazos y amargas Idgrimas se despidieron de los Padres, que que- 
daban igualmente afligidos, y con el consuelo linicamente de que lo& Pa- 
dres que estaban en la casa de Ejercicios de Buenos Aires, suplirfan 
acaso lo que ellos de ninguna manera podfan ejecutar, buscando niodo 
de instruirloB acerca de lo que habfan de hacer. Pasaron los pobres no- 
vicios aquella noche y la manana del dfa siguiente, como se deja en- 
tender ; Uegaron al medio dia d Buenos Aires, y ya al 
ReHbs s en Buenot ^^sembarcar casi se olvidaron de sus trabaios, Nnendo 

Aires un Quipuzeoano lo-iju/ jj j 

^ , ^ , que el Senor les descubria modo de poder comunicar 

y animalot d laper*^ , t^ i 

veraneia. ^^^ ^^® Padres que estaban enc^rrados en la casa de 

Ejercicios del Colegio d^ Beleu. Un mozo, llamado 
Martin Aramburu, Guipuzcoano, y aitiigo fntimo de tres de los- novicios, 
el cual, atropellando peligros y no reparando en gastos, hacfa sus visitas 
& los Prdres, los estaba aguardqndo A la orilla del rio : salud61os, abra- 
z6los a todos, y especialmente d sus tres amigos, con las miis tiernas de- 
mostraciones de afecto : di61e8 noticia de c6mo lo pasaban los Padres de 
los dos Colegios, que estaban allf cerca en la casa de Ejercicios, y de 
la alegria que todos admiraban en ellos ; asegur61es que el tin a que los 
llamaban era A que dejasen la sotana ; pero que mirasen lo que hacfan y 
la dicha grande que tenfan de seguir una religidn tan perseguida, y que 
el la abrazarfa con mil amores : exbortiSlos con todas veras a que se 
mantuviesen firmes y dijoles que no le faltarfa modo para que se pudie- 
sen comunicar mutuamente con los Padres, que el mismo serfa el men- 
sagero y los irfa d ver d donde los llevaran. 

Con tan gustosa conversaci6n les fu6 divirtiendo Aramburu, hasta 

que los soldados le mandaron que se retirase, por estar ya cerca d6 la 

ciudad. Poco antes de entrar en ella, hablo uno de los once novicios d los 

demds, y les dijo : « Carfsimos, vamos d predicar por esas calles, hechos 

^ _. , el espectdculo de todo el pueblo : cuidado con la edi- 

Stngularmodesttaal „., , , ,,^ , ^ ^ 

pa»ar por las calles de ^^^^^^^ J houra de nuestra mad re la Compania. » Esto 
Buenos Aires. s61o basto para que todos fuesen por las calles de dos 



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DEL AKZOBI8PADO DB BUKN08 \IHE6 209^ 

en dos y con 1h compo8tiira y inoileatia que pide en sua hijos N. 
P. San IgnaciOf y ^uardando silencio con tanta escrupnlosidad, que 
adn aqnellos que per precision iban inmediatus al oficial que los 
jcouiba, 8e hacian inudos y respondfan solainente con la eabeza 6 con 
la risa, y cuando mucho con tal cual palabra, Rac^^la violentamente. De 
est© mode pasaron por las calles de Buenos Aiiva edificando a los inu- 
ebos qae 6 asomaban li las ven tanas, 6 sal fan a las puertas de las ca- 
Mfi, 6 se hacian encontradizos. No dejaba de cansarles algiin sonrojo el 
verse escoltados de seis granaderos y ser llevados como presos, pero la 
memoria de lo qne el Senor padecio por ellos les hizo tan llevadero, que 
86 sabe de algnnos que tuvieron positivo gozo de tener que ofrecer d su 
D. M. aquella tal cual confusion y vergflenza. La casa que les tenfan 
destinada era la de los Ejercicios de Mujeres : allf los pusieron al 
cnidado de una senora, que vivia en ella ; y como vecina y criada de 
\o% Padres, conservaba amor A la Religion e individuos de ella : bien lo 
iD06tr6 con los novicios, 4 quienes los trato rauy regaladamente, y estaba 
tan lejos de disuadirles el que siguiesen su vocaci6n que antes bien, en 
las ocasiones que procuraba lograr ji escondidas de los soldados, les ani- 
, ,, , . _. . maba d suftnr todo con paciencia, A trueque de no des- 

iHtimauUs el deereto x^ ,. .. ., . . -,. , •• 

^^ ^ amparar la Religion. Al siguiente dia a su arnbo pasa 

el Secretario del Gobernador con un Esciibano y les 
iotimo el drden del Rey, que ya les habian lefdo en C6rdoba, y sin me- 
terse en m^, les dijo : que se les volvian a dar algunos dias para que 
pensasen bien lo que les convenia y en ningiin tiempo pudiesen llamarse 
a engano. 

Los Padres del Colegio de Belen sabfan por nienor euanto ptisaba 

a Ids novicios y el encuentro que tuvieron con Aram burn, que al punto 

fii6 A contarles todo y consolarlos, certifiojindolos del aliento y mag- 

naniraidad que inostraban sus envidiados novicios, 

Tienen comuntcaeidn agratieci^rouselo los Padres, (pie se alegraron suma- 

«« OS adre9 que m nieute, V el P. Rector le entrego un papelito para los 

», , „ „ , novicios, en que senalaba a nno de ellos T)or Superior 

^ nsnnbra Superior. ^ ^^® daba breveuieute alguua mstruccion de las facul- 

tades y licencia« de que podian usar, del modo con que 

babfan de proceder y de la distribucidn que habian de guardar, y fina- 

mente congi*atuldndose con ellos de su constancia, les aniraaba A perse- 

verar. S6lo a una cosa se opuso el Superior, y fue a su eleccion ; luecro 

«e dird por que raz6n. 

(Contimtard) 



A trav6s de las revistas 



Caja de retiros y sociedad de sooorros mutuos para el clero secu* 
lar en la Didoesls de Bol»-le-Duc (Holanda). 

Como cosa de interes para el Clero damos i\ conocer la organiza 
n6n y re^ultados de esta institiici^n niiitualista <lel clero holandes, cuya 
de8cripci6n encontramos y extractamos de la Revue du Vlery^ Fran^aw 
(15 Enero 1906 



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210 KKVISTA KCI.KSIASTICA 

El nombre de la institiici^n es « Fondas de 8an Jose para el se 
-guro mntuo del clero secular en la Didcesis de Bois-le-Duc, » 

Los iiifornies que si^en son debidos k dos folletos, de los cuales 
el primero contiene los reglanientos y estatntos de la sociedad, y el otro 
■contiene la niemoria de los cinco priraeros ejercicios (1900-1904). 

El fin de la sociedad efe allegar recursos, ya pernianentes, ya tran- 
«itorios, para los sacerdotes d quieues la vejez 6 la enfermedad impidan 
Uenar las funciones del niinisterio parroquial. 

Es admitido corao niiembro ordinario 6 participante todo sacerdote 
•del clero secular de 30 afios cuando mas, que ocupe una situaci6n en donde 
lo haya colocado el Ordinario. De 30 k 40 anos pneden ser ac«ptado8 como 
niienibros bienhechores y d la vez participantes, pagando doble cuota. 

Los fondos son constituidos por un derecho de entrada y por una 
•cuota anual. El derecho de entrada eslii fijado en 25 florines (1); la cuota 
anual es de 15 florines, pagadera durante quince anos consecutivos. El 
derecho de entrada y his cuotas anuales pueden ser reemplazailas per 
200 florines de una sola vez 6 en dos pagos. 

El miembro que habiendo lleniulo sus deberee para con la sociedad 
y que, con la autorizaci6n del Ordinario, dejare de ejercer el niinisterio 
por causa de vejez 6 de enfermedad, recibe una pension anual de 400 
florines si tiene 65 anos, 350 florines si tiene 55, 300 florines si tiene 45, 
250 si 35 ; si tuviere inenos edad, entonces la pensi6n es de 200 flo- 
rines. 

En caso de enfermedad, que iraponga una prolongada interrupci^n 
del servicio parroquial, el socio, sea cual fuere su edad y las cuotas pa- 
gadas, recibe 50 florines despu^s de los dos primeros meses. y hi ego s\ 
la enfermedad persiste, recibe 25 florines inensuales durante 18 meses. 
Pasados los 18 meses, si la enfermedad pereiste el socio es considerado 
como inviilido y cobra la pension proporcional k su edad. 

Si la enfermedtwl exigiese un tratamiento c^stoso 6 alguna opera- 
ci6n, la sociedad puede conceder un socorro extraordinai io que no debe 
pasar de 200 florines. 

Todo litigio que no se arregle amigablemente es sometido al Or- 
dinario, cuya sentoncia es sin apelacion. 

Al socio que sale <le la Diocesis 6 que entra en una Orden Reli- 
giosa, se le devuelve la totalidad de sus cuotas pero sin intereses. 

La sociedad es mlministrada por un ConSejo de ties miembros, 
uno de los cuales es Presidente d Director. La priniera vez este Consejo 
ha sido nombrado por el Ordinario ; en caso de una vacante este nom- 
bramiento se hani sobre presentacion hecha por. los miembros restantes 
del Consejo. 

Los fondos y los titnlos se guardan en una caja de hierro con dos 
Haves distint^s ; la caja est.i depositada no en el Obispado sino en casa 
del Dire<'tor que posee tan solo una Have ; la segUnda Have estA en ma- 
nos de otro niiembro del Consejo. 

El Obispo designa un isjiector que todos los anos verifier las cuen- 
tas y el estado de caja. Este inspector posee las dos Haves de la ci\ja, 
la cual no puede por otra part4^ abrir sin ir al domicilio del Director. 

(1) A In pnr el tiorin VBle 2,10 frunroi*. 



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DEL AKZOBISl'ADO 1)E BUENOS AlKES 211 

Los fondos deben ser empleados en rentas escogidas segdn las re- 
glas generales impuestas A todas las personas morales de la Didcosis, fd- 
bricas, conventos, bospitales, etc. 

En Mayo de 1905 el Consejo ha publicado una memoria de los 
cinco ejercicios veneidos hasta la fecha. Este documento iudica el uietodo 
etnpleado para detevminar la cuota y el nionto de la pension. Las esta- 
dististicas y las tablas de mortalidad en iiso en los seguros de vida no 
podiau utilizarse en absolnto, pOrque siis cifras estjin ciilculadas por cada 
oien mil individuos al nienos, y la Diocesis no ciienta unis que 600 sa- 
cerdotes ; ademtis esfca sociedad no tiene que retribuir administraeion, ni 
eontentar a los accionistas, ni pagar impuestos. £n cuanto A las socie- 
d.'ules de socorros niutuos, no pueden, al menos en su conjunto, sumi- 
nistrar nids que indieaciones generales ; sns estadfsticas se refieren 4 una 
niultitud de individuos, y en esta masa las diferencias que puedan afectar 
tal 6 cual grupo d<?sapareeen ; adem^s 4 qu^ sociedad de socorros niu- 
tiios proniete un retiro de 400 florines A los niiembros de 65 anos de 
wlad? 

El procediraiento ha sido niiis simple ; se limitaron A investigar el 
nuinero de sacerdotes retirados del ministerio desde 1860 A 1900 ; calcu- 
laron los auos durante los cuales esos sacerdotes babrian recibido una 
pension^ y asi encontraron el t^rmino medio de las cuotas anuales nece- 
sarias. En cuanto A los socorros transitorios una estadfstica andloga fue 
fiicil con un poco de memoria y buena voluntad juntamente con el auxilio 
de la contabilidad de las filbricas. 

Es cierto que estos cAlcuIos no pueilen tener la precision niatemd- 
tica de las estadfsticas usadas en los seguros de vida ; pero bastaba con 
una probabilidad equivalente A una certeza moral. 

Por otra parte el sentimiento, ausente de los seguros de vida, da 
mucha elasticidad a una mutualidad esUiblecida entre sacerdotes. En la 
hipotesis de una liquidacion con deficit, las pensiones serfan reducidas, 6 
el capital seria distribuido proporcionalmente entre los socios partici- 
pantes. 

Los resultados obtenidos hap.ta aqui parecen confirmar los calculos. 
Los miembros participantes son 327, sin contar 9 que ban fallecido y 
cuyas cuotas han beneficiado la caja. Las cuotas ban constituido ya un 
fondo de 55.290 florines que, anadidos A 8.095 florines de rentas suce- 
sivamente percibidas, formaron en 31 de Diciembre de 1904 un capital 
de 61.150 florines, deducidos los gastos. Este capital puesto A interns 
compuesto, y aumentado con las cuotas subsiguientes, formarA, dentro de 
algunoR anos, una mujr respetable suma. 

Este capital es colocado parte en valoies holandeses, parte en va- 
lores extranjeros, y lo necesario para las necesidades nrgentes en caja de 
ahorros. 

En 31 de Diciembre de 1904 la sociedad no hahfa pagado adn 
ningnna pension j pero como indemnizaciones de enfermedad habla ya 
abonado 1440 florines. 

La administraci6n diocesana se reserva tan s61o una alta vigilancia 
sobre la sociedad que se dice y se afirma independiente. Por lo demds, 
lo aDteriorroente dicho sobre la adroiliistraci6n es la mejor garantla de la 
fteguridad de los capitales. 



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21 2 REVISTA ECLESIASTICA 

Las cuentas verificadas y aprobadas son diBtribuidas d los mieinbros 
de la sociedad que, de e&te modo conocen el estado de la caja de re- 
tiros. 

Algunos pueden creer que no adinitiendo d los sacerdotes sino liasta 
los 40 anos de edad, es un i»cto de egofsmo. A esto debe repliearse que 
la caja de retiros ac«pt6 durante un ano coino miembros participantes aiin 
d los sacerdotes de 55 anos que quisiesen abonar una suma de 400 flo- 
rines. For lo deinds hay que tener en cuenta que en Holanda el clero 
parroquial al retirarse del ejercicio del niinisterio disfruta de una pension 
vitalicia por parte del Estado. Esto hace raenos sensible las limitaciones 
que indispensablemente debe establecer toda sociedad mutual. 

Pequena crtfnlca clenttfflca del ano 1905. 

Movimiento teoldgieo — movimiento biblico — movimiento patristieo — movimiento his- 
tdrieo — movimiento filosdfieo — movimiento socioldgieo — eole^eiottes cUntifitKis, 

Es tan grande el movimiento literario cienti'ftco que en nuestros 
dfas se desarrolla, que es casi imposible dar de ^1 una idea adecuada. 
Las siguientes notas que tomamos de La Scuola Cattolica del mes de 
Dicierabre de 1905, senalan algunas de las mtis notables producciones en 
los varios dorainios de las ciencias en lo que se relaciona con los e«tu- 
dios eclesidsticos. 

En Teologia se ban debatido varias cuestiones en el curso de este 
ano. Notemos las principales. La primera por su importancia, y que aiin 
no esta concluida, versa sobre la naturaleza del dogma, suscitada remo- 
tamente poi el libro de Newman sobre el desarrollo de la doctrina cris- 
tiana, aparecido en Inglaterra en el ano 1878, y prdximamente por el libro 
de Loisy « EI Evangelio y la Iglesia, » en que el autor trata de explicar 
d su modo el desarrollo y la naturaleza del dogma ; la cuestion fue tra- 
tada primeramentc por BatifiPoI y por Tixeront, y liltimamente ha entrado 
en el dominio de las revistas y de los peri6dicos. 

Es famosa d este proposito la investigacion de La Quinzahie de 
Paris, en la cual ban tomado parte, ademjis de dicha revista, la Eevue 
Biblique., los Etudes^ el Bulletin de Litterature ecclesiustique ^ la Bev^e 
du Clerge Frangais^ el Expository Thimes^ el Journal of theological stu- 
dies^ la New York Bevisiv, La Scuola Cattolica, etc. para nombrar tan solo 
algunas. 

Psicologicamente esta cuestion tiene su origen en una necesidad 
antiqufsima, pero que va acentuandose ahora en el alma moderna, de 
conciliar la fe con la razon, despues de haberse proclamado su divorcio; 
siendo por lo tanto un nuevo camino de retorno de la razon hacia la fe. 

EstA cuesti6n nos parece sintomdtica y vale mas que mil demos- 
traciones apologeticas, porque revela en el alma moderna la necesidad de 
creer, y la consiguiente necesidad de una auto-rellexion, y esto en un 
tiempo en que las imposiciones de la autoridad competente no son ya 
suficientes para provocar el retorno a la fe. 

Varios libros han sido escritos sobre el desarrollo del dogma y sn 
naturaleza, unos sobre tesis en general, otros sobre este 6 aquel argumento: 
nombremos tan solo algunos. El primero entre todos es la historia de loR 
dogmas de Tixeront. Los estudios de historia y de teologia positiva, 



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IIKL AKZUBIsrAI><> DE BUENOS AIUh:S 213 

2a. serie, de Batiffol, en que tratn del desarrollo del dogma de la Eaca- 
ristia : el desarrollo de la fe cristiana (en ingles) de Perries, en que es- 
tudia el incremento religioso individual paralelo al incremento total de 
la vida, sobre todo de la vida uientitica en las personas cnltas ; la doc- 
trina cristiana de la balv^acion (en ingles) de Stevens, en que apliea la 
teoria del desarrollo gradual a la doctrina de la salvacion por Cristo. 
Podrfan indieai'se muchas otras obras, pero hay que liniitarse. 

Otra cuestion cientitico-teol6gica es la que se agita en el seuo de 
a Iglesia Inglesa con el nombre de movimiento ritualista. Es una inves- 
tigacion sobre los litos de la Iglesia priraitiva, & los cuales pretendia re- 
tomar la pseudo reforma del siglo XVI, pero que en realidad no hizo 
sino separarse de ellos. Este movimiento tuvo su origen en el ano 1830 
poco mils 6 mwnos, debido al que fue despues Cardenal Newman, y que 
entonces era la mas bella gloria del clero protestante anglirano. Luego 
se concentro en el Uamado movimiento de Oxford, del lugar en donde 
conserv^o su centro y su vida, aiin despues de faltar Newman , que fue 
£U alma; hoy es general. El alma de Newman aletea aiin hoy en est-e 
movimiento, que fu6 suyo ; la importancia de Newman en el movimiento 
religioso ingles y mundial contemporaneo# se siente, pero no se puede 
describir con precisi6n, poique puede decirse que empieza A revelarse y 
rec-ien ahora se puede apreciar. 

En el campo bihlieo se discuten muy variadas cuestiones ; indique- 
nios tan s61o algunas. Eesuena aiin el eco de las polemicas suscitadas 
por el libro de Lagrange sobre el m^todo histdrico en sus aplicaciones al 
Antiguo Testamento. Primero por su importancia en abrir el fuego de la 
polemica fue el libro del Jesuita Belga Delatre acerca de la cuestion bf- 
blica. Respondio la Bevue Bihliquey interesada en la materia ; tercio tam- 
bien la Biblische ZeiUSchrift con un largo estudio de la redacci6n, po- 
niendose en el fondo en favor de las conclusiones de Lagrange. En contra 
declararonse varios franceses y en Italia Cereseto. Los ingleses en su 
mayor parte fueron favorables y el libre de Lagrange acaba de ser tra- 
dueido al ingles. Sea lo que fuere de la debatida cuestion, lo cierto es 
que Lagrange es uno de los mis competentes de nuestros tiempos. 

Sigue InegO el vivo debate sobre la autenticidad y el modo de in- 
t^rpretacion del cuarto Evangel io suscitado por el libro de Loisy « El 
cuario Eranfjelio^ » introducciou critica, texto y comentario critico - doc- 
trinario, lecientemente condenado por la C. del Indice. 

Son importantes en el debate, ademjis de los artieulos de revistas, 
cntre los cuales cito tan s61o el de Barnes en Church quarterly Jieview, dos 
obras: la primera de Calmes « El Evangelio segun S. Juan » (en frances) con 
<^onclu8iones poco diferentes de las de Loisy, excepto en la cuestion de auten- 
^cidad; la otra aparecida ultimamente de Sanday, el jefe de la escuela critica 
congervadora inglesa con el titulo « El cuarto Evangelio » (en ingles). Esta, 
*obre todo como obra que representa una escuela critica es de gran importan- 
<^Ja, tanto por la serenidad de la discusion, como por la amplitud de la eru- 
dici6n y originalidad de vistas. Las conclusiones de esla obra pueden 
J^omirse sint^ticamente como sigue : a) el Evangelio es obra de Juan el 
Apostol, y no de Juan el Presbit^ro, como parece sostener Loisy ; h) fu^ 
^8crito A fines de su vida y su publicaci6n es posterior A los tres sin6p- 



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214 KKVISTA ECLKsIASUCA 

ticos ; c) estoft tres sindpticos efitiivieron en manos del Apostol que lot* 
aprovech6 coiupletandolos ; d) es un Evangelic iniis bien que una bio- 
grafia, lo que explica sus diferencias de los sm6ptico8, que son mds que 
otra cosa una biograffa ; e) contrariamente ji los otros Evangelios, en el 
cuarto v^se uno obligado il reconoeer un especial significado espiritual. 
Como se ve el docto ingles defiende la tesis tradicional. 

Vengamos al movimiento patrigtwo. La obra colosal de Hariiak, 
Historia de la antigua literatura cristiana basta Eusebio (en alenian) Re 
lia enriquecido este ano eon un nuevo volumen, Cronologia de la anti^ua^ 
literatura cristiana desde Ireneo hasta Eusebio. Esta obra ha dado iiu- 
pulso a un nuevo renaciniiento de los estudios patristicos, tanto por parte 
de los protestantes, ortodoxos 6 no, conio por parte de los cat61icoH. 
Este ano los estudios de rauchos catolicos parecen fl^jarse especialmente 
sobre Tertuliano, el mds curiosamente original de los Padres. Se van in- 
agando las relaciones de la cultura pagana de aquel tierapo con la cul- 
tura cristiana, y el grado de influencia de aqu^lla sobre ^sta y vice- versa, 
ejercida sobre todo por la filosofia estoica, que era la que dominaba par- 
ticularmente en los prinieros ttes siglos del cristianismo. Ademds de va- 
rios artfculos de revistas, especialmente francesas, que reciben el contra 
golpe cientffico de lo que acontece en Alemania ; adenniA de algunas tesit^ 
doctorales sostenidas por eclesi^sticos, se ban publicado varias obras des- 
tinadas d ilustrar la doctrina del gran apologista africano. Entre ella» 
senalauios por su importancia, aunque no exenta de defectos hi obra de 
Ademar D'Ales, La teologfa de Tertuliano (en frances). Pero nuis que 
las obras tiene una importancia excepcional el movimiento variadisimo de 
revistas. 

En el campo histdrko es imposible resumir el movimiento que re- 
sulta de las revistas. La Bivisia di scknze storiche y la Revue dcs ques- 
tiones hisioviques^ en las cuales colaboran los mils av^entajados escritores 
sobre asuntos historicos, son de las mas estimadas y nuts accesibles al 
coraiin de los lectores. No hay que olvidar la excelente lievue d-hhtorie 
ecclesiasiujue de Lovaina, y para la publicacion documentaria las Analecta 
Bollardiana do Bruselas, la mds poderosa publicaci6n de agiografia sji- 
grada. 

Las cuestiones generates, especialmente sobre los origenes cristia- 
nos, se agitan con una intensidad explicable solo por la intensidad de la 
cuestion religiosa que turba los espiritus modernos, aiin los mas escep- 
ticos. Goza actualmente de importancia capital la cuesti6n de la leyendas 
agiognificas. El libro que da mAs luz sobre esta cuestion es el del Je- 
suita Delehaye « Leyendas agiogrdficas » (en frances). Para las cuestionea 
sobre el m^todo historico debe recordarse el Manual de metodologla his- 
tdrica (en italiano) de Battiiini. Otra obra que tiene un merito incompa- 
rable es la de Denifle recienteniente traducida del aleunin al italiano 
« Lut«ro y el Lute ran ismo ». 

En Filosofia las cuestiones del dia son laH relalivas A las naevan 
teoifas de la inmanencia. En Inglaterra empezaron con Newman ; vxi 
Francia estdn A su frente Labertonniere, Blondel y Bremond ; en Ttalia 



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1>EL AKKOBISPADO DIC IJL'KNt»S A IKES 215 

Bnonaiuti, Murri, Semeria. Hay algunas divergenrias eutre los varies sos- 
tenedores de esta teoria, pero son en asuntos accidentales 6 complemen- 
tarios, cosa inevitable en toda idea nueva, que como diria Newman, tiene 
tantoe aspectos como son los individuos que la aceptan y tratan de 
desairollarla. 

En soaiologia domina de cada dfa raas la idea de un movimiento 
gremial. El socialismo se divide ; muehos abandonan las viejas ideas ; el 
colectivisnio Marxista es considerado como una Utopia por los mismos que 
han sido sus mas entusiastas fautores. Libros y revistas se ocupan del 
estadio de aquella parte de la cuestion social que lleva el nombre de 
cueetion economica ; por todas partes se trata de estudiar y analizar 
estoB nuevos aspectos de la vida, que vienen delinedndose con bastante 
rapidez. 

Varias colecciones cientificas han empezado este ano ; entre ellas 
llamaremos la atenci6n sobre a) La FensSe Chretienne, h) Les Saints^ c) 
Biblioteque de V enseigment de Vhistoire eeclesiastique^ d) Sammlung illus- 
trier ter IleiUgenleben, e) International Teological library^ f) I Santi, g) 
biblioteca fede e scienza, h) Sciensa e fede, i) Library of liiurgiology and 
ecclesiology^ etc., etc. 

El valor del Syllabus (1) 

En ocasion de dos obras recientes dedicadas al estudio del Sylla- 
6iw (Hourat, Le Syllabtis, 3 vol. j Viollet, L'' InfailUbHiU du Pape et le 
Syilabus)^ Boudinhon. uno de los mils insignes canonistas franceses, ex- 
pone en la Revue caiholiqne des Eglises (Marzo 1905) algunas notables 
observaciones. Las resnmimos. 

El Syllabus es un acto pontificio entendiendo con estas palabras : 
« t4Mla decision, twlo documento, cuya responsabilidad asume el Papa, 
va emane directamente de el, ya de cualquier 6rgano autorizado de la 
Caria Rom ana ». Sin embargo en rigor los actos pontijicios se dividen en 
do6 categorias. 

Los Acta Sanctae Sedis abarcan aquellas decisiones que suponen y 
emanan de la autoridad pontificia delegada a las varias Congregaciones. 
Los Act^ut PontiJi<^is, acta Sanctissimij son propriamente aquellos en que 
el Sumo Pontffice mismo toma la palabra. En este ultimo sentido el 
Syllabus no es un acto poniificioy porque en ^1 nadie toma la palabra y 
no le sigue ninguna firma. 

La garantfa de la procedencia del Syllabus de Pio IX es dada por 
la afirmacidn autorizada del Secretario de Estado. 

De consiguiente tiene ciertamente una autoridad : pero 4 cudl t 
J Implica la infalibilidad y exige l.a fe de los catoHcos ? Dejando d parte 
toda preocupacion de partido, conviene observar los caracteres del docu- 
menU) para responder con exactitud. 

El Cardenal Antonelli en la carta A los Obispos acompanando el 
documento, decia : « El Sumo Pontffice Pio IX no ha dejjido jamds, desde 



U) De la RivUta stotHco-eritiea delle seienze ieologiche, afio I, p4g. 558. 

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216 RBVISTA ECLESIA8TICA 

los principioR <le sn Ponciltcado^ en las Encfclicas, en las Alocndones, en 
lus Letras Apostolieas, de proscribir y condeiiar los principales errores 
<ie nuestro tiempo. Pero pndi^iidose dar el caso de que no todos aquellos 
actos poHtificios hayan ile«^do d cada uno de los Ordinarios, el Papa ha 
qiierido catalo^arlos y ^nviarlos si todos los Obispos del miindo catolieo, 
para que todos tengan a la vista las doctrinas perniciosas por El repro- 
badas ». 

Ninguna alnsi6n a una nneva condenaeion. El Syllabna es un ca- 
tiilogo de errores ya notados (no solo seualados) con algiina reprobaeion 
teologica en docuuieutos pontiticios anteriores. 

Los errores cat^ilogados no son tales por el heeho de su insercion 
en el 8i/Uahus, sino que se insert^n en el SyllahuH por(|ue son errores. 
De consiguiente, si se quiere conocer exactaniente la oposicion de las 
ochenta proposiciones eon el dogma, bay que acudir al doeuinento pon- 
tilicio del cual ban sido extrafdas, y que es a proposito citado. l*or lo 
demas es innegable que Pio IX ba puesto todo erapefio para qui tar al 
Syllahtta coma tal los earacteres y la soleranidad de una delinicion ex ca- 
thedra^ separandolo conipletaniente de la eneiclica Quanta cnra^ enviada 
al niismo tiempo y por el mismo fin. 

Es adennis innegable que si el 8t/llahns fuese un aeto ex cathedra^ 
las proposiciones contenidas en el deberian tenerse como teologicamente lal- 
sas, err6nea8, bereticas, y sus contradictorias como verdaderas. Aboni 
bien, bay en el SifUabus proposiciones, cuyas contradictorias no pueden 
tenerse por verdaderas, A no ser yendo a buscar en los docuinentos ori- 
ginales su valor objetivo y su significacion particular. 

En efecto, esta apreciacion del Syllahus, tal como la sicabanios de 
expresar, no ba sido jamas censurada por Konia. No en oca^ion de la 
carta del Cardenal Newuian al Duque de Norfolk ; no en aquel largo pe 
riodo de tiempo en que el Canonigo De Angelis la proponia en las es- 
cuelas romanas. 

San Ambrosio y el Emperador Teodo»io. 

En La Scuola Cattolica de Milan (Octubre 1905) encontranios los 
siguientes interesantes datos. 

En el volumen Amhrosiana^ coleccion de escritos varios publiemlos 
en el XV centenario de la muerte de San Ambrosio (Mildn, Cogliati 1897), 
el Bolandista F. Von Oitroy en un trabajo sobre las vidas griegas de 
San Ambrosio y sus fuentes, se ocupa del episodio de San Ambrosio que 
detiene en el umbral del templo al Emperador Teodosio, culpable de la** 
matanzas de Tesalonica, y concluye diciendo que esta escena era poeo 
creida. 

Le resp<mdi6, desendiendo la bistoricidad del becho, Alberto de 
Broglie en un arti'culo titulado « Los Padres Bolandistas y la peniteucia 
<le Teodosio, » publicado primeramente en el Correspondent de 20 agosto 
1900 y reproducido no ha mucho en la colecci6n « Los Santos » publi- 
cada por Joly como apendice de la vida de San Ambrosio del niismo De 
Broglie. 

Como era natural Ortroy no se quedo niudo, y en los Amalecta 
BoUandiana (t<mi. XXllI, piig. 418-26) vuelve li examinar la cuestion 



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DEL ARZOBI8PADO DE BUENOS AIBES 



217 



Utwerva aate todo que en fav^or de la historicidad del heeho no hay otro 
»$tinionio que el de Teodorefco, pue^to que de el lo tomaron los histo- 
riadoie^s griegos que lo refiereu y el mi8nio Casiodoro, quieu difundi6 el 
hec-ho en Occidente, donde I lego li Her popnlnrisimo. 

Paulino, el biogratb del Santo, refiere la culpa y la peniteucia de 
TeodoAio, pero no dice ni una palabra de este episodio. 

Ahora bien, se preguut^i Ortroy 4 es atendible esta narracion de 
Teodoreto f y con su dialectical de liierro derauestra que« si examinaraos* 
todaa* \w> circun.stAnciaiH que el agrupa al rededor de la ewena capital de 
Ambrosio recbazando personal men te al Empermlor, el cual quiere pene- 
trar a la fuerza en el santuario, no encontraniOH sino un t^jido de ana- 
omiiftmos y de inexactitudes » (pag. 421). 

i Cual es, pues, el origen de la leyenda f Segiin Ortroy se debe A 
la* sigiiientes palabras de Paulino, <iue fueron mal interpretadas : «. quod 
f3u*tuiu ubi cognovit sacerdos, copiam imperatori ingrediendi ecclesiam 
denegavit, nee priuR dignuiu indic^ivit coetu ecclesiae vel sacramentoruni 
comnuuiione, quam pubblicani jigeret poenitentiani. Cui iniperator contra 
asserebat David adulteriuni simul et honiicidiuni perpetrasse ; sed respon- 
sam illico est : qui secutus es errantem, seqnere corrigenteni. » En est*^ 
relato el dialogo que Paulino pone en boca de los dos personajes no serfa 
otra C08JI (jue una reminiscencia de una carta conftdencial escrita por el 
Santo al Emperador, en que se desarrollu el tenia de la cafda y de la 
penitencia del Real Profeca, y en donde Ambrosio escribe : « Causam in 
te contumaciae nullani habeo, sed babes tiraoris : offerre non audeo sa- 
crificiiini si volueris adsistere. » 

Antes de terra inar Ortroy pone de relieve un gazapo de De Bro- 
f}ie : la fraae de Agustin referente a Teodosio : « in Thesalonicentium 
gravissimum scelus vindicare compulsus est et ecclesiastica coercitus disci- 
plina sic egit poenitentiani.... >> es traducida asf : « ^1 encuentra una jus- 
ticia santa que lo detiene en el urabral de la Iglesia....^ y de esto de- 
dnce una prueba de su tesis. Entonces, tomando ocasi^n de esta falsa 
inu^rpretacion, el docto Bolandista hace una observacion justisima, que 
quereraos transcribir conio conclusi6n de esta nota : « Sin pretender que 
en el duminio de la crftica liist6rica el principal papel deba reservarse 
aiempre a la verificacion de las fuentes, es sin embargo perniitido hacer 
constat que gu estudio superficial expone a muclios errores, aunque no 
fue»e nuls qua el de coraprender el documento al reves, y edificur sobre 
Ru interpretaoion inexacta un sisteraa preconcebido (p4g. 425). 

i CaAntos fteeron los MArtlres ? (1) 

Es una cuestitSn que se agita desde el siglo XVJI, cuando el in- 
gles Dodwel publico en 1684 su disertaci6n De paucitaie martynun. 

En nuestros dias Ilarnak la ha renovado con el acostumbrado apa- 
rato erftico que distingue sus publicaciones en el Die Mmion, etc. (2) y 



(1) Khista StoricO'critiea delle seieiize ieologieht, Setienibre 1905, pAg. «34. 
|2| A. Harnak, Die Mlsnion und Ansbrcitung des ChriHtenthums in dm er»ten drei 
Jabrunderlrn, I^ipnig, 1902. 

HfTiMta EeleMattiea Alio VI Nro. 63 5 



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218 REVI8TA ELESrASTICA 

ha concluido en el senticto de la exisjiiidwl del nuntero total de los nijir* 
tires cristianos. Pero Pablo Allaid, historiador insij^ne de la« perseciieifi- 
nes, en el ultimo niiniero de la Revue <le» quesiionn hitttoriques (1 Julio 
1905) demueBtia que, aun cuando sea al»surdo querer hacer un calnilo, 
aunque no sea nuls .que aproxiuiativo, (j sabeuios fuiint^is fueron las vie 
tinijis del tenor, si bien no iios scpara de el lujis (|ue un siglo, y pose- 
yeiido eomo poseeuios uiayores uiedi(»s de iuforuiaeion?) aeerca del niinie- 
ro de los que sellaron la fe con su sangre, estt^ no puede ser sino nniy 
grande. 

Es verdad que Origenes pensaba que los uiuertos por la fe fueron 
pocos (oX-'y*)'. TiOvv/.a^'.), pero conviene observar que el escribia ante^** 
de la gi'an persecncion de Decio. Y aunque Tertuiiano afirnie que antes 
del ano 180 *'no se habfa desenvainado la espada contra los cristianos"' (1), 
despues de haber reseuado los tornientos y a los atornientados habla de 
otros muchos fraires martf/res^ lo (jue evidentemente hace pensar en al^i» 
nijis que las dos docenas de nnirtires africanos de que habla Hamak. 

En el ano 64, despues del incendio, Taiito lia^-e niencion de una 
mnltitudo iiKjens y San Cleuieute Romano con ii^ual frase se retiere a un 
TToAJ TTArjOo;, mientras que el Apocalipsis (2), despues de la persecncion 
de Domiciano, tiene la vision grandiosa **de los uiuertos por la palabnt 
de Dios y por el testimonio fl ePos (*onfiado, (juienes claman con gran 
voz venganza de su sangre derramada/' San Justino, en tieinpos de Adrin- 
o, se convierte viendo la intrepidez de los cristianos ante la nmerte : 
el elegante Minucio habla en el Octarius del uiartirio de mujeres y ninos 
como de cosa comun, y Clemente Alejandiino en los Stromati exclama : 
«Nosotros vemos con nuestros pnipios ojos correr la sangre de los mar- 
tires quemados vivos, crucificados 6 decapitados.» 

Y si durante los dos primeros siglos el mimero de niartires fne 
lelativauiente limit^wio, no se puede decir lo niismo despues la de se^nnda 
mitad del siglo III. Decio y Valeriauo (como lo atestiguan Dionisio Ale- 
jandrino, las Actas autenticas y San Cipriano) hacen gran cosecha de vidas 
cristianas. Diocleciano, duranti' .<u larga persecncion (303 - 313) hizo, como 
aiirma el t^stigo ocular Eusebio <le Casarea, gran mimero de vi(!tiniaK, so- 
bre todo en Oriente; tan solo en Egipto, segiin los calculos Eusebianos, 
cayeron diez mil hombres, sin contar las mujeres y los ninos. 

En Roma niisma, en donde la persecncion fue mas intermitente, 
el mimero de los martires fue ' astantH elevado : Prudencio, visitando his 
catacumbas de la Ciudad a lines del siglo IV, canta en el Peri Stepha- 
non los numerosos tiimulos bajo cuyo uiudo y helado mamolyacen con- 
fundidas varias decenas de msirtires de Jesiis. La^s ejecuciones en niasa 
fueron frecuentes en la liltiuia persecncion, como lo atestiguan las inscripcio- 
nes Damasianas que con frecuencia hablan de cuerpos confjeHta, acumulados. 

Ademiis si se quisiescn incluir los nnlrtires nine ttamjitinej es decir, 
todos aquellos que, aun escapando a la sentencia cai)ital, sufrierou con- 
fiscaciones, deportacion y destierro (multitudanomima por la cual el Ritual 
de la Iglesia de Milan invita con conmovedora sencilleza orar: (Orewws pro 



(1) En el Uxort.f ^n el Adr. Xat, y eu el ApoL 

(2) Veise o. VI, 9 - 11 



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DEL ARZ0BI8PA1K) DE BUENOS AIRES 219 

fratribits in carcerihus, in vinculis^ in metallis, in exilio constitutis) y entonces 
el sjiiito ejercito purpiireo se extiende al infinito y se nos presenta como 
la .seiuilla Hnngumen que germind la civilizaci6n cristiana en la historia. 



El Libro Blanco de la Santa Sede 

sobre la separaci6n de la Iglesia y el Estado en Francia. 



«tCon el objeto de ilnstrar la opinion piiblica, especinlniente de 
Francia, e impedir qne la verdjid historica quede ofuHcadai en asunto de 
uin gnm iniportancia*, publico la Santa Sede, a fineR de Diciembre del 
ano pasiido; un Libra bianco donde «A la luz de los docunientos y de los 
liechos» Re hace ver a quien deba atribuirse, al Gobierno Frances 6 a 
la Santa Sede, la responsabilidad de la rotnra deftnitiva del Concordato 
ih 1801. 

El libro estu dividido en nueve capitulos, de los cuales los tres 
priiiieros exponen, a grandes rasgos, la jM)lltica antireligiot*a seguida por 
los Ministerios Waldeck-KouRseau y Combes y los restantes estiin consagrados 
ii rebatir las acusaciones contra la Santa Sede: contiene adenuis el libro 
nn apendice donde se trata del protectorado cat<)lico de Francia en Orient-e 
y en Extremo Oriente. La exposicidn de la Santa Sede se basa en 
dociunentos reproducidos al fin del libro, y de la injportuncia de esta 
publication poutificia podran darse cuenta nuestros lectores por el ex- 
tRicto que publicainos a continuacion. 

Cap. 1 - Polftica separatlsta. 

«Para determinar, eiupieza di<*iendo este capitulos, a cuiil de las 
dos p(>tencias signatarias del Concordato de 1801 corresponda la respon- 
Habilidad del ronipimiento y de la separacidn del Estado y la Iglesia, no 
^Tii iniitil averiguar en primer lugar, cuj'd de las dos hay a manifestado 
<?l prop<'»sito ileliberado de Uevarla jI cabo. Ahora bien, si se pone aten- 
cion ii la actitud del Gobierno Frances, especialniente en estos liltimos 
J^fios, no se puede menos de recouocer que su politica religiosa lia estiulo 
constant^meute orientiida hacia ese td)jetivo; y si los heclios no bastan, 
lie aqiii declaraciones explicitas al respecto». 

El Libro bianco cita con este motivo, priiueio una declaracion de 
WaUlek- Rousseau en la sesion de la Canuira del 7 de Diciembre de 1899, 
t'D virtiul de ^'i cual este ministro manifesto (|ue, a pesar de recliazar como 
P^matura la separacion de la Iglesia y el Estado, la lulmitia, sin embargo^ 
♦^n principio despues que el Pnrlamento liubiese votiwlo una ley sobre las 
Asoeiaciones; y reproduce luego una serie de declaraciones de Combes, 
*^e donde resulta que este, dcsde el principio de su ministerio, quiso for- 
'nalniente la separacion; que no la induyo en su programa, por la linica 
"^on de que la opinion pdblica no le era favorable, pero que se propu- 



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220 REVISTA ECLESIA8TICA 

80 preparer el pais ^ tan grave aconteciiniento nacieaao creer que a 
Santa Sede la bacia inevitable. 

Los niedios puestos en prdcrica por Combes para preparar la <»pi- 
nion piiblica fueron de varias claftes; ataqnes di rectos contra elPaimdo en 
pleno Parlaraent4>, liaci^ndolo aparecer conio un ndversHrio decidido dc 
la Kepiiblica y de la civilizacion: conftictos relijriosos puivocados il sabien- 
das con la presentacion para las sedes vacantcs de candidat4>s rechazadon 
ya en otras ocasiones: ampliaci6n deliber^a de todo conflicto sin qnerer 
hacer caso de las explicaciones y prop68ito8 conciliadores de la Santa 
Sede y ecbando sobre ella toda la culpa. 

^CuiU ha sido en carabio, la actitud de la Santa Sedet «Es inipo- 
sible citar una sola palabra del Papa en favor de la separacion de la 
Iglesia y el Estado en Francia. Al contrario, on sus palabras y en sus 
actos, el Papa no ha dejado nunca de demo^trar su fi rnie proposito dc 
inantener el Concordato de 1801 por considerarlo el linico medio capaz 
de conservar la paz religiosa en Francia. De iu\\u su longanimidad aDt4^ 
as medidas tomadas contra la Iglesia por el Parlamento 6 el Gobiemo 
Franc^, y sus esfuerzos continuados para evitar, atenuar, resolver los 
conilictos, Ilevando su condescendencia hasta los liltimos limites: de aquc 
sus exhortaciones repetidas al Gobiemo para que se opnsiese A la sepa- 
raci6n, fuuesta igualmente para el Estado y para la Iglesia: de aqiii 
tambi^n el silencio impuesto d algunos cat^licos que sostenfan pdblica- 
raente que para Francia la separaei^n era preferible al regimen con- 
cordatario y los desmen tides dados en el Osaen'atore JUmiano a los que 
tuvieron la osadia de afirmar que ese era el pensamiento fntirao del Santo 
Padre. Y como a pesar de todo, en los ultimos tiempos, para disponer el 
pafs a aceptar la separacion, esta falsa a6rmaci6n se repetia sin cesar, 
el Santx) Padre Pfo X, en la alocucion consist<»rial de 27 de Marzo dc 
1905, hizo la siguiente solemne declaraci6n: «Nos hemos esforzado en 
alejar esta gran desgracia con todas nuestras fuerzas y por todos lor^ 
medios jiosibles: en esta tarea hemos estado ocupados aiin en estos lilti- 
mos dias y en esto hemos de trabajar hasta el fin, pues nada es tan 
fgeno k Nos como el querer sustraeruos d lo convenido». 

Cap. II - Sapresitfn de las Con^freifacioneB relief iosas no antorisadaa. 

El cardcter separatista propio de la poHtica seguida por el Go- 
biemo Frances se hace aun rads evidente si se considera la actitud ob- 
servada por Combes en la supresidn de las Congregacionss religiosas. 

Quando se discuti6 la ley de Asociaciones, su autor, Waldeok 
Bosseau, iieclar6 solemnemente ante el Senado que dicha ley no serfa 
una ley de proscripcion sino de control, y que no era de suponer que 
el Parlamento Ilegara nunca a rechazar el pedido de autorizacion de nin- 
guna Congregacion religiosa por el mero hecho de tratarse de una Cou- 
gregaci6n. 

Al reglamentarse dicha ley, se impuso d las Congregaciones dis- 
puestas a pedir la autorizacion, la obligacidn de declarar en sus estatntoA 
que estaban sumisos d la jurisdiccion del Ordinario, e int^rpelada la 
Santa Sede al respecto, contesto por el 6rgano de la Cougregaci6n de 
Obispos y Regulares que podia prometerse al Ordinario aquella siyecion 



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DEL ARZOBI8PADO DE BUKNOS AIRES 221 

qae estuviese con forme von el caracter de eada Instituto, haciendo ver 
al niisnio tieiiipo, que 8e<a:iiu el derecho eaii6nico, \a» Ordenes leligiosas, 
auQ la« (ie votoK solemneH, no gozaban de la exencion sine con relaci6n 
a Ku organizacion interna, dependiendo cam del todo de los OrdinarioB 
en lo referente d la vida exterior y piiblica. 

El Gobierno Frances, eii la persona de Waldeck-Rtmsseau, se de- 
claro satisfecho de la conte«taci6n dada por la Santa Se<le y fue en 
viitiul de laa gsir^ntiaa dadas por dicho Minigtro que cjwi todas la8 Congre- 
gaciones religiosas, al rededoi de quinient^is, fte sonietieron A la ley del 
1** de Julio de 1901 y presentjiron el pedido de autorizaci6n. 

Pero he acini que el niinistc^rio Waldeck-Rouftsean e8 reeroplazado 
en Junio de 1902 por el miniBterio Combes, y al poco tiempo la Corai- 
ftion de la Camara propone el recliazo en hlov de todoH los pedidofi. Combew, 
primero. se opone, pero habiendo despnes la Comisiiin clanificadoH Ioh pe- 
didos en tres categorias: Congregaciones de ennenanza^ de predka4^i6n y 
enm^rrialeft^ Combes no Rc'do desiftte de la oposicion «rno que hace cueft- 
ti«'»n de gabinete a fin de que el Parlanient*), de acuerdo con el dictamen 
de la Coniinion, rechaze la« tres categorfas, una denpueH de otra, sin previo 
exanien. El cambio que con esto vino a Hufrir la ley de 1901, fu^ tan 
evident*? qne el niiHmo Waldeck-RjuiSKeau no pndo menoH de reprocharle 
a Combe* que bajo el pretexto de aplicar dicha ley, hacfa en realidad 
ana ley nneva, contniria d la ley votada. 

El JAhro Blanco protesta contra semejante perversion del 8entido 
de \b» leyes y com bate con bnenos argomentos ia cla8ificaci6D de la« 
Conj^regacione« en Congregaciones de euftenanza, de predicacion y comer- 
ciales. «Por lo qne coneieme k las CongregactoncfK Ilamadaft injufitamente 
eomereiaUs, es cona sabida qne tambien sobre e.sto, para impedir todo 
abuso, la Igle^ia ha dictado leye?^ lleiias de sabidnHa y todos eonocen la 
genero^idad y el desintere*i de lo» Padres Cartujos — porqne de ellos 
es de quiene* !<e trata — qne los hacia pobres y annteros en medio de 
riqnezas conjciderableio. 

El capitnlo tfrmina con Hertas revelaciones cnfioHJw* i*obre ones 

pedidt»s de au orizacion que el minigtro de Relacionen Exteiion*^ sngiii6 

a \o» dominic«»3(. franei^canos y eupnchinos. en vinta de las misiones ex- 

Tianjerms. « I>js religioMM estaban dispne^t^>s a a<'eptar la indicacii^n del 

Ministro : pero de:<gTaciadamente, el gobierno impnso rei*triccioiie« y con- 

diciones onerovtai^ En primer Ingar. los religiom>s debian cambiar de 

nomhre y llamarse mUiomrroM franei»ranom, miMwneron domtmieoif, y muno- 

merm ropiicAma*. Adeniai^ **- quijto prrdiibirles. en Francia, la predicadon 

T el ejercirto pdbKco de t«xio niini^rerio j^acerdotal. Final mt-nte debian 

iparecer. no roiBO rama de ^n Ord#-n. wno como una nneva Congrega- 

don. iiidepeDdiente« coo so Saperior en Francia, nnico halnlitado para 

intar coo rl Gobierno France*. 1^ Santa Sede fue coni^ultada : ella no 

hii^ opiwkmi a «b simple camV>:o de nombre: pero Us otras dos' condi- 

eioBes la p««ienMi en la impo^v»:A<i^\ de permitir £ e«o» religi^Mios. en 

lis fmrnmUMmttM^ exp ffst as. \uu^t el nuevo pedido de aotorizaHon de- 

«€ado por d adnistro de R. E. » 

Entie W»» docnaw^toiK ri'ado* en #^te capi'tulo. hay van^^* ine^licoa 
may iaipofftaai«». eotre U** cua2«-* m*-re«^n e*peeial roenr-ion una carta 
de Leon Xm a LMibec. de 23 de Marzo de 19<HJ pidiendo mi interven 



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222 RKVISTA KCLKSIASTICA 

ci6n il fin de qiu* el proyecto de ley contra las Con^ej^aciones no fiiest* 
aprobado y una protesta elevada por el Card. Kanipolla en nombre del 
Papa a rafz de liaberse votaU) la ley e(»ntra las CongregacioneB (6 de 
Julio de 1901). 

Cap. Ill — Supresi^^n de la ensenanza cong'reg'ac'ioiiista y de las 
Coni^eifacionea de enaenanza autorizadaa. 

El art. 14 de la ley del 1" de Julio de 1901 dice asi : 

« Nadie sera adniitido a dirigir directanient** o por medio de per- 
8ona8 interpuestas un estableciinient^) de ensenanza si pertenece a una 
Congregacion religiosa no auutrizada ». 

Negada la autonzacion A las Congregaciones en la forma cleKcrita 
en el capitulo antxa'ior, las disposiciones de este articnio fueron iiiineciia- 
tamente aplicadas a las escnelas dirigidas por los miembros de diclias 
Congregraciones, ciwi lo que vino j'l ponerse en evidencia que la supre- 
8i6n de las escuelas habia sido una de las razones principales tenidas en 
vista para negar la autorizacion a las Congregaciones. 

Las Congregacion(»8 autorizadas no estaban contempladas en la ley 
del 1*^ de Julio de 1901 sino por el art. IS que establece que <c una 
Congregacion autorizada no podni fundar ningiin nuevo establevimiefito 
sin un deereto previo del P. E. dado con acnierdo del Consejo de Es- 
tado »: la palabra establecimiento comprende tambien las escuelas : pero 
el mismo Wal deck- Rousseau, autor de la ley, liabi'a declarado que el ar- 
ticnio no se referia a las escuelas abiertas por una persona que no fuese 
congregacion istii, en las que, por cuenta de esUi, enseua.^en nno o nnis 
miembros de una Congregacion autorizada : pues no S4' podia llauiar eata- 
blecimiento fundado por la Congretjacion una t^scuela t'undada por un se- 
glar quien, en vez de pagar maestros seglares, pagase maestros congrt*- 
gacionistas. En vista de esta dedaracion se abrio un cierto niiniero de 
escuelas de este genero : pero en 2;5 de Enero de 1902, el Consejo de 
Estado opina lo contrario (jue Waldeck-Kousseau. y Combes llegado a) 
poder, se apresura a aplicar el dictamen del Consejo a todas bis escuelas 
fundadas en las circunstancias indicadiis, onlenando su inmediaia clausura 
sin acordar ningiin plazo para llenar las formalidades exigidas. 

Una ilegalidad nvis grande jiiin, fjie cometida con las escuelas 
abiertas antes de 1^ de Julio de 1901 por las Congregaciones autoriza- 
das de acuerdo con todas las fornnUidades prescritas por la ley. Estas 
escuelas no estaban segurament(\ comprendidas en el art. 13 de la ley de 
1901: priraero, porque ninguna ley tiene efect^) retroactivo A no ser que 
lo diga expresamente, y segundo, porque la ley babla linicamente de fs 
tablecimientofi nuevos. Asi lo iuzgaron unanimemente los mismos Minis- 
tros en el Consejo celebrado bajo la presidenciade Waldeck -Rousseau cd 
31 de Enero de 1902: dictamen del cjue se dio comunicacion oticial a la 
Santa Sede al mismo tiempo que el P. E. enviaba a los Prefectos 1*« 
instrucciones correspondientes. Pero llega Combes al Ministerio y sin 
injis, incluye tambien esas escuelas en el art. 13 y ordena su inmediatJi 
clausura sin dilacion de ningiin genero. El Nuncio llama la atencion de 
Delcass^ sobre esa falta de palabra y Combes, para justificarse, se ve 
obligado a sostener que, al ordenar la clausura de esas escuelas, se liftbf** 



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DEL ARZOBISl'ADO DE BDEN08 AIRES 223 

Hiuitado a aplicar las leye8 de IS09 y de 1825. Se le hizo notar que di- 
fluk< leyes se refeiuin linicamente ji his Coiii^^regacicmes de Mujeres, mien- 
tras su mandato de clausiiru se extendia tainbien a escuelas de hombres 
p. e. a las de los Hennanos de Ploennel ; que aqiiellas leyes habian sido 
(ItTojradas por la de 1886 que, seKi'm deehuaeiimes reiteradas de Waldedk- 
Bousseau. no habia side inodiHrailn por la de 1901 ; el inisino Waldeck- 
Rousseau dirigio una carta a Delcasse, reeimlando la resolueion toniada 
en Consejo de Ministros y extrafiaiido (|ne las Congregaciones autoriza- 
das, lesionadas tan injustaniente en sus intereses, no hubiesen acudido 
ante lo*s tribiinales : (el Uhro bht mo exiAiai jmrque no acudieron : fue 
por tenior fnndjulo de las represalias del P. E, y de verse retirar laau- 
torizaeion) : todo fue iniitil : Combes sigui6 imperterrito en su tarea y 
como ainehas escuelas se habian vuelto a abrir con maestros que despues 
de haber perteuecido a Congregaciones veligiosas, se habian secularizado 
lepilnieijte, obtuvo de la Camara que fuese aprobado el proyecto de ley 
Masse jwr el cual se prohib«, por el espacio de tres auos, a todo reli- 
gioM) seculariza^lo, ensenav en el municipio donde linbiese ensenado antes 
df su hecularizaei6n y en los nmnicipios liniitrofes. 

El linico obstiiculo (pie encontraba Combes para ir mils adelante 
en la destruecion de las escuelas congregaciouistas, era, como ^1 misnio 
hobo de dedaiarlo varias veces, la falta de locales y de recursos. Para 
obviar a este obst/iculo, obtuvo del Parlamento una ley (Julio de 1903) 
lH»r la tpie se iuipuso d las Municipalidades la obligacion de construir nue- 
^«»8 edificios escohires. 

Sin embargo, todas estas medidas no habfan producido aiin el re- 
sultado que se buscaba, a saber, la destruecion completa de la ensenanza 
^'ongregacionisUi. Fue por esto que, al discutirse en Noviembre de 1903 
el proyecto de ley Chaumie sobre la ensenanza secundaria, el senador 
Girawl propuso vedar toda ensenanza secundaria A cualquiera que hu- 
biese beelio voto de celibato 6 de obediencia. Como la propuesta no en- 
eoDtmba las simpatias del Sena<lo, el senador Delpech propuso, y Combes 
acept*'), quo ne la restringiese a los miembros de todas las Congregaciones, 
••^an de las autoriziulas. Al mismo tiempo Combes dedaro ante el Senado 
<l"e el ministerio presentaria, may pronto, \in pniyecto de ley prohibiendo 
a todo miembn* de congregacion, aunque autorizada, toda participacion 
<^n la ensenanza priujaria, secundaria y superior. Y de liecho, el 16 Diciembre 
^e 1903, presentaba ante la Camara el proyecto anuuciado, en el cual no 
«olamente se vedaba a las Congregaciones religiosas toda ensenanza « de 
Pualquier orden y natnialeza » sino (jue se establecia ademiis que \m 
Co!;;jre^r;,ciones autorizadas a titulo de Congregaciones exclusivaniente de 
^i»s(nauza, serian supriniidas en el termino de diez anos y lo niismo se 
haiia con law Congregaciones y establecimientos que, aunque autonzadas 
l«ni diversos tines, estaban de hecho, en lo. de Enero de 1903, deili- 
<^las exclusivaniente a la ensenanza. 

Contra el proyecto protestaron los Cardenales da Paris y de Reims: 
protests el mismo Pio X, primero en carta aut/)grafa dirigida en 23 de 
^inmbre de 1903, al Presidente de la Repiiblica y luego en la alocu- 
•■'on prouunciada ante el Sagrado Colegio el 19 de Marzo de 1904 : 
<^^ todo fue inutil ; pues la ley fue aprobada por el Parlamento y pro- 
•""Igada el 7 de Julio de 1904. El 4 de Setiembre del mismo ano, en 



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224 KEVI8TA ECLESIASTICA 

8U discurso de Auxerre, Coiubes pudo gloriarse de liaber cerrado ya 
13,904 esciielas sobre un toUd de 16,904, y de estar prepanulo para 
cerrar otras 500 de las 3,000 restaiites ; y es cosa Habida que el iiii»*iiio 
dia en que envio su renuucia al Presideute de la Repiiblica, obtuv<i que 
este diese un decreU) cerrando otrag 500. 

Esta ley funesta vino asi a destruir en Francia toda eiiHtMlunzji 
congregacionista y A realizar la supresiou easi euiupleta de afjuellos In- 
stitutes religiosos que, por sus obras en favor de la juventud, habian 
sido siempre un eleniento de patriotisuio, de civilizacion y de progreso. 

Cap. IV. — Concordato y Artfculos OrcAnicos. 

En este capitulo, la Santa Sede lefuta la acusaeion de no lial>er 
observado fiehnente el Concordato. La aeusaeion se funda sobre iin falso 
supuesto : que tengan el niismo valor juridico el Concordato de 1801 y los 
Artk'ulos or(fdmco8 agregados al uiismo por cuenta exelusiva del Gobiemo 
Frances ; a poner de relieve este falso supuesto, esta dedicaiia gran parte 
de este capftulo. 

El Libro bianco sienta la tesis pontifieia en los siguientes t^^nni- 
nos : <(. Ls Santa Sede ha afiruiado constanteniente que el pacto eoueor- 
datiirio de 1801 no abarea de ninguna nianera \os ArticuloH onfanicoa que 
fueron redactados, sin su interveneion, por el Gobierno Frances. Ella n<» 
solo ha excluido siempre por su parte, toda obligaci6n de cutnplirlos sino 
que desde el primer dfa ha pedido la abrogacuSn 6 modifieaci6n de un 
gran niimero de esos artieulos por ser contrarios ii la doctrina y A Ins 
leyes de la Iglesia ». 

En favor de estji tesis, el Libro bianco cita en primer Ingar, el 
becho de que la firma del Papa 6 de sus representiint4»s figura al pie <U'l 
Concordato y no de los artfculos organicos. 

« Adenuis, agrega, basta leer dichos JW/ew/o^ para convencerse de 
que la Santa Sede se hallaba en la imposibilidjul absoluta de aprobarlos. 
Ellos adolecen de uu vicio intrinseco y general, d saber, el de ser un 
conjunto de leyes eclesuisticas dadas por la Autoridad Civil, es decir, 
por una autoridad incompetente. Pero lo que es nuis grave aun, rauchos 
de 6808 artfculos son contrarios al la disciplina y hasta A los dogmas de 
la Iglesia, raz6n por la cual no pudo haber de parte de esta ni aproba- 
ci6n, ni siquiera tolerancia ^. 

Entra luego el Ijibro bianco a exponer el argumento hist<)rico, eJ 
cual « pone fuera de duda la tesis pontificna ». 

Recuerda con este motivo la protesta hecha por Pfo VII a raiz de 
la piomulgacidn de los ArticnloH^ en la alocucion de 24 de Mayo de 1802. 
la protesta del Card. Caprara del 18 de Agosto del misino auo y los tes- 
timonios decisivos de Caei^ult, embaja^lor da Francia ante la Santa Se<le, 
y del ministi*o Portalis. Este, al contestar a la protesta del Card. Ca- 
prara, decia : « Se que los AriiculoH onfdnicos son obra exclusiva de la au- 
toridad civil.... Convengo en que la Santa Sede ha sido parte contrayente 
en el Concordato y (pie no ha intervenido en los Aviienlos ortfdnicofc 
pero respecto de esto no puede haber ninguna mala inteligencia ; pne» 
el Papa 6 sus ministros ban puesto su firma al pie del Concordato y no 
de los Artieulos organicos. El Concordato es un tratado, los Articnlos 



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DEL ARZOBI8PADO DE- BUENOS AIRES 225 

orgdnicos son una ley : es iiiiposible confundir entre hi objetos que ni 
siqniera se parecen et4!. » 

Lag formalidades previas a h\ c-erenionia de la coionacion del ei»i- 
pemdor en 1804 dieron lugar A que el Gobierno France« reeonociese una 
vez niiis la venlad de la tesis pontifieia. Fio VII habia 'nianifestAdo al 
Gobierno Frances, por intenuedio del Card. Caprara, que no estaba dis- 
pne^to a ir a presidir la ceremonia de la eoronacion si el Empermlor al 
prestar jnramento de guardar laft leifes del Convordnto, entendia incluir 
tambien job Articulos argdnicos : y el Ministro de R. E., Talleyrand, se 
apresurd i contestar que la fnise leye$ del Concordato no suponia de 
niugdn modo una acuinulacion del Concordato y de laft leyes organieas, 
pnee el Concordato es el resultato de la vol un tad de doe potendas ton- 
trayente*, mientras que las leyen orydnicas no son sino la forma de eje- 
cnoicin adoptada por una de las dos potencias. 

La misma opinion nianifest<'> tener el Gobierno Frances en 1817, 
poes el art. 3 del Concordato de ese ano decia : « Los articulos orgiiuicos 
que han sido redactados sin c^mocimiento de Su Santiilud y proniulgados 
sin ningiin conRentimientt) de su parte, el 8 de Abril de 1802, el uiisnio 
<lia que el Concordato de 15 de Julio de 1801, quedan abrogados en todo 
lo que e« contrario a la doctrina y A las leycs de la Iglesia ». Aunque 
eftte concordato no fu^ promulgado, sin embargo este artfculo indica cla- 
rauiente cnal haya sido en 1817 la opinion de bw dos partes contrayen- 
t«8 acerca de la materia en cuestion. 

Se pretende que la Santji Sede ba aprobudo impHcitiimeute los 
Articulos orydnicos, V) ponjue dicbos articulos no son mas que el regla- 
niento previsto por el art. 1*^ del Concordato, donde se dice que : « el 
cnlt4) catolico sera piiblico de acuerdo con los reglamentos.de p<dicia que 
el Gobierno juzgare necesarios pam la tran(iuilidad piiblicji»: pero a esto 
contefita el lAbro BUineo que en el Concordato se trata de reglamento de 
polieia para el orden en el ejercicio publico del cnilto, como consta de 
la correspondencia catnbiiula entre los plenipotenciarios al discutirse dicbo 
articulo, niientnis los Articulos onjdnkos vienen d ser un ccwiigo ciimpleto 
fn materia religiosa, pues el art. 24 prescribe la enseiianza de las cuatro 
proposicione^ de la Iglesia Galicana, el art. 16 exige la edad de treintii 
afi08 para ser elegido obispo etc. 

2^ Se pretende ademAs que los Articulos Organicos liayan sido re- 

uacuulos con la colaboracion del Cardenal Legmlo, Caprara, porque este 

njismo manifiesta, en un oftcio del 6 de Abril de 1802, que Bonaparte 

* Io^ hizo leer y «1 hixo varias observacioncs : pero con razou el Lihro 

ttnro llama i\ esto, eonclmtion paradojiva imlUjna de ner tomada en enenta; 

paes, para colaborar a la redaccion de un pacto internacional dondu entran 

sposiciones nnevas y niuy onerosas, para aprobarlo y liacerl(» obligatorio, 

no basta escuchar su lectura eu malas condicicmes, limitandose a llamar 

« atencion sobre las disposiciones nuis odiosas : lo que es tanto mils 

lerto, en cuanto que desde la promulgacion del siaiema orydnico como lo 

ama el Cardenal Legado, la Santa Sede y su reprcsentante se apresu- 

^ron a protestiu declarandose ajenos a su compilacion. 

]-. n-*^^ ^^ 'ifinna (jue el ComM>rdato no liabria sido nuuca ratificado imv 

H** taraaras nin los nrtiuilos orydnicoH. « ^ Que se sigue de esto ? pre- 

gnnta el Libro hhneo. De que his Cauuims Francesas hayan apiobado el 



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226 REVISTA ECLE8IA8TICA 

Conconlato porcine 8e le» presentaban al inismo tiempo los articuluK or- 
•^iuicos, ^ coino «e puede dediicir, en b"ena logica, que la Santa Se<ie al 
aeeptar el Conrordato, liaya aceptadt) tanibien los Articulos oiufdincott^ y 
que estos fornian parte de aqueH Lo i\nieo qne 8e puede dedneir es que 
los Articnlos oi';»*anieo8 son nna ley del E8tad<i 8in la cnal el Coiirordaito 
habria sido rechazado, a la qne enipero, el Pontitice Koniauo fne n.jeiu) ». 
El Capitnio acaba eon el siguiente eorolario : « eada vez ijiie se 
aensa a la Santa Sede de haber viohido el tratado solemne de 1801, la 
enestion debe rc8ol verse linicaniente eon el texto del Coneordat/i) y do 
ct>n el texto de los Articulos orgdnicoH : y eonio esta acusaeion se funda 
casi siempre solaniente en los ArticuloH orgdnicoSj debe dedneirse qne 
carece de base.» 

Cap. v.— Relaciones entre la Ig^lesia y la tercera 
Repiibllea Franeesa. 

Para jnstitiear la gnerra eontra la Iglesia bajo la tercera Repii- 
blica y hacer responsable de la niisnia. it la Santa Sede, se lia clielio y 
repetido qne la Iglesia, eon una oposieion persistente eontra la Repii- 
blica, habia obligado i\ los diyersos Ministerios qne se ban sncedido en 
Francia, A una politiea de defensa republicana. 

Para contes.tar A esta acnsaeion, el Libra Blanco haee priinero un 
breve resumen de la doetrina de la Iglesia acerea de las diferentvs for- 
nias de gobierno. «La Iglesia, dice, no tiene njida en su coustitncion y 
en sus ensenanzas qne sea incompatible con ningnna forma de gobierno: 
ella respeta los poderes constitnidos, asi mondrquicos como republicanos... 
y dejando a los catolicos plena libertad para discntir cnal sea la mejor 
forma de gobierno, les inculca el respeto de la forma establecida, aunque 
esta se liaya snstituido 6. otra a precio de crisis violentas, pues la con- 
servacion del orden publico es la nnis apremiante de todas las neeesida- 
des de nna sociedad y el priinero de los deberes de un cindadano. » 

Pero al exigir que scan respetados los poderes constitnidos, la 
Iglesia no olvida la impt)rt:inte distincion (pie ex'L>te entre los poderes 
piiblicos y la legislaciou, y cree (jue, sin ser opositores de los prinieros, 
se puede legahnente traba;jar por la abrogacion 6 modificacion de la se- 
gunda, cuando se consi<lera funesta para los intereses del pais y de la 
religion. 

A esta doetrina se ha ajnstado sienjpre la Santa Sede en sus re- 
laciones con la tercera Repiiblica Francesa. A pesar de la i)ora sinipatia 
que la Repiiblica inspiraba a la ininensa nuiyoria de los catoli<os fran- 
ceses, la Santa Sede nunca se le mostro adverKa. Caido el imperii*, nian- 
tuvo su nunciatura en Paris y a inedida que la opinion piiblica se ib»l 
nianifestando con mayor fuerza en favor de la forma r4'publicana de go- 
bierno, la Santa Sede trat^') de hacer cesar la oposieion (|ue los cat4>licos 
hacian a la Repiiblica en nombre de la Religion. En apoyo de esta aser- 
ci6n, el Libra BUinca cita la carta confldencial de Lim'iii XlII al Prcsi- 
dente Gr^vy, de 12 de Junio de 1888, y hace una breve resefia de todes 
los trabtyos hechos. hasta llegar a la publicacion d<' la celebre encicliea 
de 16 de Febrero de 1893, y A la carta da 3 de Mayo del mismo afjo si 
los Cardenales Fiauceses en que Leon XIII repite sus exhortjiciones «(lc 



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PEL AKZOBI8PADO DE BUENOS AIRES 227 

aceptar riu reserva, cou aquella entera lealtad que coiiviene 4 1d8 cris- 
tianos, el poder civil en la foruia que de hecho existe. » 

i Cudl fne el resnltado de esta interveneioii del Padie Santo en 
fiavor de la Republican 

ac VA Episcopado acepto j siguio, couio debi'a esperarse, las direc- 
ciones pontificias. Es imposible citar un roIo aicto oficial de alj^i'in Obispo, 
contrario A la Repiiblica. Otro tanto puede decirse en su gent^ralidad del 
clen) secular y regular, obediente ^ la palabra del Papa y de los Obig- 
pos. Waldeck - Rousseau nos da testinionio de esto en su discurso del 
17 de Diciembre de 1901 en la CAmara de Diputodos. . . . Final uiente 
entre los uiisnios laicos catolicos, el inovimiento de adhesion A la Repii- 
bliea se hacia siempre luds nianifiesto. Todos aqueilos que erau liustiles 
ft la forma republicana linicaniente porque la creian incoi.ciliable con el 
eatolicisnio, la aceptaron de buena voluntad, sin que poi esto liayan 
aprobado todas las leyes.» 

Mr. Constans, Ministro del Interior, reconocia estos resultados en 
su discurso del 4 de Junio de 189S en Tolosa. 

For otra parte, tarabien los principales honibres del Estado Re- 
publicano se mostraron reconocidos a la Santa Sede por todo lo «jue habia 
liechi* en favor de la Repiiblica, y moditicaron sji actitud pam con la 
Iglesia. El Libro lilanvo nienciona principal mente a Spuller, Ministro de 
los eultos quien, de acuerdo con sus colegas del Ministerio, declaro ante 
la Ciimaia de Diputados, el 3 de Marzo de 1894, que un ettprii nonvean 
de tolerancia, de buen sentido, de justicia y de caridad. aniniaria en ade- 
lante al gobievno de la Repiiblica en las cuestiones religiosas ; y la Ca- 
mara aprob6 las declaraciones del gobierno con una niayorfa de 315 votos 
contra 191. Declaraciones semejantes liicieron Julio Ferry, Presideute del 
Senado. en su discurso de 27 de Febrero de 1893 y el Presidente F^lix 
Fanre, en su contestacion de 5 de Febrero de 1897, d una carta ponti- 
ficia. 

«En sunui, gracias a la intervencion pontificia, todo liacfa presa- 
giar, en las relaciones entre la Iglesia y el Estado en Francia, una nueva 
«Ti de paz religiosa, que part^cia realizar el deseo de todos los principales 
honibreg politicos de la tercera Repiiblica francesa, conienzando por Gani- 
l>etta: la reconciUacion de todos los franveses en el terreno const it ur tonal re- 
pnhlicano. Si se reflexiona que la union moral entre los ciudadanos es el 
Hemento principal de la fuerza, prosperidad y estabilidad de las naciones, 
!*€ comprendera facilmente que ventaja habrian sjicmlo la Francia y la 
Republica de esta reconciliacion, especial men te en la preseute situacion 
de la Europa. Y con razon decia el Seuor Ribot, <'n su discurso del 13 
de Jnnio de 1902, ante la Camara de diputados: No es nienester bablar, 
^enor Presidente 4lel Consejo, ni cou ironfa ni con ligereza..., P^sta poli- 
tica de pacificaci6n, que sin abandonar nada de los dereclios, ni de las 
prerrogativas, ni de la supremacfa del poder civil » trata de apaciguar los 
!ininio8, en vez de irritarlos, apela ti los sentimientos nuis nobles, li los 
rois pernnineutes de este pais, es hoy di'a una politica necesaia. Vosotros 
no la «pieniais, se entiende : vosi>tros querriais una politica tie agitacion 
qnerrittis continual viviendo de ella ; mas el pais sucunibe.» 

«£«, pues, bien |)oco fundado el repioclie lieclu* a la Iglesia de 
liostidad sisteniatica al gt)bierno republicano ; este reproclie sin embargo 



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228 REVI8TA BCLEsrASTICA 

eH lo que lia ncrvido de pretexto para la guerra luovida contra la Iglesia. 
Tieiic tan jioco fundament^) que, antes por el contrario, los partidus 
nN)narqui<*os acusan A la Iglesia de excesivo favor hacia la Republica.* 

«Por lo demdfl, 4 c6mo hacer creer que las Hennanitas de los Fo- 
bres en sus asilos de ancianos, las Hermanas de Caridad en sus liospita* 
les y asilos de Huerfanos, las Carnielitas en sus claustros, los Caputrhinos 
«*n sus eonvenit<»s, los Trapenses en sus ermitas. etc., hayan tronspirado 
contra la Kepiihlica para nierecer, il titulo de justa defensa. el destierro ? 

«8i las conjuracionesde la Iglesia contra la RepdWica hublescin sido 
reales, 4 eonio es que ningiin Obispo, ningdn Sacerdote, ya sea regular o 
secular, haya sido jamais iinplicado en los diversos procesos politicos for- 
niados contra a juellos que habfuu atentado contra la seguridad dfl Kstado ? 
Que si alguna cosa inconveniente, inevitable entre los hombies, liubiera 
sucedido, todos saben que jamais la Santa Sede ha rehusado examinar 
las protestas del Gobierno, } que encontnlndolas justas, ha recurrido A 
reniedios oportunos y aun quiziis A los nnis en^rgicos.» 

«E1 sofisnia de los mlversarios de la Iglesia es deniasiado evidente. 
Ellos identitic^m arbitrariaiuente la Repiiblica con sus doctinas y leyes 
anticristianas, y si la Iglesia no las act pta, t^llos la acusan de oposicion 
sisteni^tica A la Repiiblica, toniando pretexto para nuevas violencias. 
Es evidente que las institnciones republicanas no son por sf misnias anti- 
cristianas, y prueba de ello es el heclio de que lian existido y existen 
Repiiblicas tlorecientes, que en tiempos pasados y en tiempos presentes 
estuvieron y estiin bien lejos de profesar uiaxinias antirreligiosius. Querer 
iuiponer tales nnixinias con la fuerza, se opone directaniente A aquellos 
principios de libertad que son la base de todas las naciones civiliztulafi, es- 
pecial men te de los gobiernos deniocraticos.» 

('AP. VI.— lia eaestitfn del ** Nobis nominairit" 

En este capftulo el Libra bianco comienza a discutir las cuestiones 
especiales (|ue fueron llevadas a la Santa Sede bajo el Ministerio CouiIh's. 
No taltt) quien inculpase li la Santa Se<le de haber suscit^ido la cuestion 
del yobift nominavit y de haber violado con el la el Concordat*) ; pero la 
simple exposicion de los liechos demostrani claramente cuAn infundados 
son esos cargos. 

« En las bulas episcopales para Francia leiase la frase : Cum vi- 
gore Concordatoiura inter Apostolicaui Hedeui et Galliarum Guberniuni 
jam pridem initoium, nominatio personje idoneae ipsi vacant! Ecclesia* X' 
in episcopum praeficiendae, Romano Pontifici pro tempore existen ti fa- 
cienda, ad dilectum Nobis in Christo filium X., hodiernum Gallicae Rei" 
publicae Praesidem, modo pertineat, et ipse dilectus filius Nost^r N. 
Pra'ses, Nobis ad hoc per suas paten tes litteras noininaverU te, et^*. El 
Gobierno francos, con nota del 21 de Diciembre de 1902, pidio que fueso 
suprimido el ultimo yobis, Este reclamo dio origen a la cuestion imi 
llamada Nobis iMtninavit^ 6 por mejor nominareril ; el prdesentavii^ supri- 
mido desde 1872, no podia ser objeto de controversia. » 

Conforme A los articulos 4 y 5 del Concordato, el Jefe del Esta- 
do en Francia nombraba los Obispos y los Arzobispos para las Sedes va- 
cantes, y el Romano Pontitice les concedia la cauonica instituci6n ; ile 



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DEL ARZOBI8PADO DE BUKNOft AIRES 229 

manera que no habia Obispo 'reftidente en Francia sin el doble concurs4) 
del Jefe del Estado, median te el norabramiento, y del Romano Pontltice, 
niediante la institucion canonica. El Gobierno frances preiendia dar al 
nobranaiento del Jtfe de Estailo un sentido absoluto de creavidn^ mieutras 
que a au vez la Santa Sede siempre le ba atribuido un sentido relativo 
de (left iff naei^n de persona ; de manera que, conforme a los <*it^ido8 
artieulos, el Jefe del Estado designaba al Romano Pontifice el eandidato 
«iue qiieri'a para la sede vacante, y el Romano Pontiiiee lo creaba Obispo 
p«>r medio de la canonica institucion : debia crearlo si lo juzgaba idoneo: 
T no podia crearlo sin el previo nombramiento del Jefe del Estjido. K»te 
car/icter relativo del nombramiento gubernativo era indicado por el So- 
hiM antes del iwm'marerit', y por esta raz6n el gobierno frances pedia su su- 
]»i-esi6n. 

La Secretjiria de Estado ha lieclio una estadistica del Xohis. Est43 
tnibajo ha sido Uevado A cjibo cuidadosamence por los arclii vistas del 
Vatirano y en el Memorandum de la Santa Sede del 9 de Marzo de 1903, 
ccmsignase esta larga Estadistica minuciosaniente. Ahora bien, de 510 
buljis episcopales, despues del Concordato hasta 1897, el Xobi^ se en- 
cnentra formalmente en 427, se sobreentiende en 67 en el etc. puesto en 
lugar de la frases usuales Xobis ad hoc per suas patentes litieruft, y fal- 
la solo en 16. Esta ausencia no prueba de una manera conduyeute que 
el Xobis se haya omitido en estas 16 bulas ; pues el que ha hecho el 
ffsumen, ha podido, por distraccion 6 descuido, dejarlo de Imlo. En todo 
easo el Nobis se habri'a omitido, unicament« por culpa del escribieute en 
16 bulas sobre 510. Las bulas expedidas bajo el segundo Imperio, con- 
renian como las demasel Xobis^ a excepci6n de nueve en los ultimos afios 
del Imperio : desde la del Obispo de Gap de 1867 hivsta la del Arzobis- 
po de Lion en 1870. La omision del Nobis en esas bulas fue debida li- 
nieamemte a descuido del que escribio la primera de 1867, sobre las que 
fneron copiadas his dem^is. Se noto el error, y el Nobis fue respuesto, 
y habiendo pedido el Gobierno frances su supresion en 1871, el Card. 
Seeretario de Estado dio explicaciones satisfactorias, y la controversia 
terming con un decreto de M. Thiers, Presidente de la Republica, de 27 de 
Setiembi'e de 1872, dado con acuerdo favorable del Consejo de Estado. Con- 
viene notar la desenvoltura con que Combes en su discurso ante H Se 
nado ha pa«ado por encima de este decreto ; pue^^ se limito a decir: 
« desde 1871 se guardo silencio acerca de esta cuesti6n, el que duro cerca 
de 30 aiios ; la controversia despert6 bruscamente en 13 de Junio de 
1901. » Fue a propositi de las bulas para los actuales Obispos de Carca- 
8ona y Annecy, que el Gobierno renovo la cuestion. 

La Santa Sede en el cit:ulo Memorandum prob6 con razones que 
jamas lian sido contest4idas, la verdad de la tesis pontificia iudicada jHir 
el Nobis sobre la naturaleza <lel nombramiento gubernativo. Estas razones 
pu«»den resumirse asi : 

1 ® . La Santa Sede no puede conceder a los go biernos civil es, ni 
jainag lo ha concedido, el privilegio de crear obispos, sino s61o el de de- 
sigiMT al R. Pontffice los sujetos que, despues de reconocerlos aptos, de- 
bcra promo ver al Episcopado. 

2 ® . El Concordato dice formalmente que el Papa da la institu- 
ei6n candiiica. Esta institucion es precisamente el acto que crea al Obispo 



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23ft REVISTA ECLA81A8T1CA 

.V le confiere una diocesis para gobernarla. El Concordato agrega que la 
iu8tituTji6n cao<5imca sera dada segiin lo establecido para Francia antes 
<lel camhio de gobiemo, 6 sea segiin la forma seguida en el Consistorii), 
que expresa de la inanera luiis terminant^ que la c<»laoi6n de la Diooesis 
y la creaciwn del Obispo es propia del Romano Pontffice. 

3 ® . No se comprende como la x)alabra Xobis, usada constante- 
uiente en las Bnlas, salva rarisimas excepciones, admitida por el niismo Na- 
poleon I y aceptada despnes de un cambio de ideas per e^ Sr. Thiers, 
Presidente de la Repiibliea, pueda ser contraria al Concordato. 

4 ^ . Finalmente la teorfa pontificia se halla elaramente expresada e»i 
las letras patentes^ enviadas por el Jefe del Estsulo al Romano Pontifice, 
segiin 811 forma nnis usada brijo Napole6u I, Luis XVIII, Luis Felipe, la se- 
gunda Repiiblica, Napoleon III y la tercera Repiiblica. El Lihro bianco 
liace resaltar la frase : « Es en vista de esto (cualidades del candidate) 
i|ue No8 lo nomhramos y preHentamos a Vuestra Saniidad., para que se 
fligne, despues de nuestro nombramiento y presentaeion, eonfenrle el Obis- 
pado.» El tenor de estas letraa patenten hizo posible la solucion del con- 
llicto. 

«La Santa Sede, despues de haber demostrado en el eitado Me- 
morandum la legitimidad del Nobis, agregaba que, no queriendo liaeer 
euestion de palabras, no renunciaba al examen de t*ualquiera otra expre- 
sion, la cual pusiese en salvo el prineipio eat<)lico. Varias fueron las 
formulas i)ropuesta8 por el Gobierno y por la Santrt Sede; mas ningunn 
podia obt^ner la aceptacion de las dos partes. Finalment^i la Santa Sede. 
deseando remover cual(|uier obstaeulo k la provision de las di6ce8i8, por 
su proi)ia iniciativa propuso, y el Sr. Delcasse acept<), la siguiente solu- 
eion: La Santa Sede suprimiria el Xobin- en las bulas episcopales, sin 
haeer otros cambios: el Presidente de la Repiiblica pedirfa en lo future 
la iustitucion canonica por medio de Letraft patentee redactadas invaria- 
blemente en la forma mencionada. Esta solucion, mientras por una parte 
daba satisfaccion al Gobierno, porque segiin sus deseos la Santa Sede sii- 
primia el Nobis, y el gobierno continuaba haciendo lo que habfa heclio 
en el pasrulo; por otra parte salvaba la doctrina pontificia, jerque el 
carActer relativo del nombramiento) claramente expresfido en las /ff r^« ;)n- 
fentes: lutfis le nommons ei presentons a Voire Saintefe, venia recordado 
en la biila: ad hoc per sus patentes litferas mouinarerit». 

<(Convenido asi el acuerdo, Delc}u*se rehuso empenai*se con un do- 
cumento oiicial, pret^ndiendo (|ue la Santa Sede se cont^ntara con el 
lieclio, est^) es, con el envio de las letras patentes en la forma convenida, 
asegurando (pie tambien en adelante asi se continuaria haciendo. La 
Santa Sede no accedio. deseando (pie la soluci('>n del contlicto por ambas 
partes tuviese un canicter estable y delinitivo. Por lo cual el acuerde 
fue consagrado por un mutuo euvi'o de Xotas el 22 de Diciembre de 
1903». 

De este modo termin(> la cuesticui del Nobis nominavif, suscitada 
por el g<»l)ierno y en la que la Santa Sede estuvo muy lejos de violar 
las prescripciones conconlatarias. 



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DKL AKZOBISPADO DE BlKXOfi AIRES 281 



Cap. VII— lia provision de los Obispados iraoantea. 

Una de las principales violaciones del Coneordato que se atrihiiven 
:i 1:1 Santa Sede, ph la relativa a la provision de los Obispados vacantes 
p4>r liabeT el Santo Padre, se^nn se dice, rechazado sistematieaniente a 
UmIos loft candidatos pr(^sentad().s por el Gobierno, sin dj*i nin^ima ex- 
pliracion, bjyo el pretexto de ser necesaria una intelij^cncia previa, pero, 
en realiilad, a causa de sus sentiniientos republicanos. 

Pjira contestiir a esta acusaciou, el Libra Blanco enipieza por es- 
talilecer con toda claridad los derechos y deberes impnesti)s por el 
("onri>nlato a cada una de las do8 partes contratantes. 

Por los art. 4 y 5 del Coneordato, el Jefe del Estiulo en Francia 
litMu* e! dereclio de proveer los Obispados vacantes, en el sentido relativo 
il<* la de>ij^aci6n de los candidatos se^iin la explicacion dada en el ca- 
|n*tiilo jiuterior; pero es evidente que este derecho importa el deber de 
<lfsii;ii:u' sujetos que teuj^au la aptitud canonica para el episc(»pado. 

Aliora bien, la aptitud can6uica exige, en primer lugar, el coii- 
}i\nUt de todas atjuellas calidmles personales que liacen a uu sujeto aptc> 
pjmi •ridiernar con fruto la diocesis va<'ante; esto es, ortodoxia en la fe, 
vida intachable, aniplios c<uiociniientos en teologia y derecho caiionico, 
cHo ardiente por la salvaci('ui de las almas, etc. y todo vini relacion 
a las circunstancias especiales de la di(>cesis que se tratn de proveer. 

Kn segundo lugar, la aptitud candni<'a exige que, si se trata de 
nn candidato que es obispo, se le desligue primero de los vfnculos con 
jiii diocesis, lo cual, segun los canones, el Papa no debe hacer muo prop- 
ter ErcleHtae neeeasUatem vel utUHatem. 

En lo concerniente a los principios polfticos del caudidat(N la 
Santa Sede da sienipre la preterencia al candidato ([ue se adhiere \\ la 
forma establecida de gobi(»rno; y asi en Francia, desde el advenimiento 
tie la Repiiblica, la Santa Sede no solo no ha rechazado nunca a uin<yrun 
ciindidato, a causji de su adhesion a las instituciones republicanas, sino 
que ha considerad<» siempre esta jidhesion conio una razon mas en su favor. 
Por ot. parte, los misnios articulos del Coneordato reservan al 
al Sumo Pontffice Romano la institucion canonica que crea al iduspo, 
institucioM que, segun el pacto concordatiirio, el Papa no debe negar si 
el candidato tiene la aptitud canonica, pero que puede y debe rehusar, 
si el caudidjiU* earece <le ella. 

Pero iquien juzgara sobre la aptitud canonical «Por poco que se 
pongji atencion a las diferentes cualidades que constituyen esta aptitud 
y que eiiU'ui sustraidas a la competencia del poder civil, es evidente (pie 
el juicio detinitivo pertenece a la Santii Sede. ^Quien se atrevera a sos- 
teuer que el Gobierno es ctnnpetente para juzgar sobre la ortodoxia de la 
fe, la doctrina teologica y CiUionica, el celo, la integridad de costum- 
l»res y la piedad, segun so requieren en un obispo?» Xi ha de res.il- 
tar por esto ilusorio el derecho de nombramiento de parte del Gobier- 
no; piles este puede siempre presentar otro candidato en sustitucion del 
qne la Santa Sede se niega k aceptar. 

En rigor, la Santa Sede no estii obligada por el Con<*ordato, a 
<lar las razones de su negativa y puede liaber ciisos en que el mismo 
derecho natural que asiste al candidato para couservar su buen nombre, 



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232 REVI8TA KCLERIAKTICA 

se lo impida; ile hecho, sin embargo, el represeutante pontifieio no ha 
deiatlo niinca de indicar verhalmente al Ministro, hasta d6nde era po!*i- 
l)le, las razones (lue t^»uia la Santa Sede para no ac^ptar el candidate 
propnesto. 

El Libro Blanco acaba sn exposicion jnridica de los dereclios v 
deberes de anibas partes en la provision de dioceeis, con la transcrip- 
ciou de una parte de la carta dirigida por Pio VII a Napoleon el 12 de 
Mayo de 1801, en la que el Papa nianifiesta claramente al Eniperador 
su volnntad de no aeeptar eandidat^os que no reunan las condieiones exi- 
^idas por los canones. Entra Inego, a exponer los liechos a tin de que 
se paeda apreciar de qne parte lia habido violacion del Cone^irdato en 
iin pun to tan grave. 

Desde el principio de su ministerio, Combes quiso romper con la 
pnictica establecida de la entente pr^alnfHe t^n el nombramient^i de Obispos. 
OS decir, con la inteligencia previa entre el Ministro y el Nuncio en con- 
versaciones privadjis, antes de la proposicion oficial esciita jMir parte del 
Ministro y la lespuesta oficial escrifci de parte del Nuncio. En su discurso 
de 21 de Marzo de 190S, dijo que consideraba le entente prealahle como 
« un regateo hnniiliante, un verdadero engano o mejor jiun, conio un aban- 
dono culpable de los dereclios del Estado». Cuesta comprender porque la 
prjictica de la entente prealahle sea culpable de t.odos esos crimere^^. Al 
fin, todo se reducia a un cambio de expHcaciones, previo a las comuni- 
caciones oficiales, acerca del sujeto que el ministro querfa promover k la 
silla vacante, con el linico objeto de evit^r los conflictos que ciertameutr 
St» habrian suscitado, si la Santa Sede se hubiese encontrado en la nece- 
sidad de contestar negativaniente i% las comunicaciones onciales escrita** 
del Gobierno y con mas razon, si se hubiese encontrado ante el hecho 
consummlo del nombramiento. Waldek Rousseau reconocicS la legitimidiid 
de este procedimiento que, si no es exigido por el Concordats, tarapoco 
pucde decirse contrario a his prerrogativas concordatarias del Estmlo y 
que ha sido el unico medio de conservar la buena arnionia de ambas parten 
sobre un punto tan impor(ante cual es el nombramiento de los Obispos. 

Un medio de asegurar la paz no podia naturalmente agradar \\ 
Combes qne (lueria la guerra, y de ahi provino ([ue, llegado al poder, 
prescindiendo de toda entente prealable, por nota oficial al Nuncio propnso 
al abate A. para el Obispado de Saint-Jean-deMaurienne, a Mons. B. Obispo 
de N. para la di6cesis de Bayona y si Mons. C. Obispo de NN. para la 
diocesis de N. la (jue iba a quedar vacante en caso de ser aceptada la 
candidatura de Mons. B. para el Obispmlo de Bayona. Apartjindose de la 
formula usmla en comunicaciones semejantes poi Waldek- Rousseau, quien 
decia al hablar de los nombramient^is: que el miniMtro tiene el prop6»ito 
de haeer, Combres deci'a en su nota: el Gobienin de la Reptibliea ho 
resnelto Ion nonibramientoa Huinientes. 

El Cardenal Secretario de Estiido contesto por nota de 1 . de Encro 
de 1903, deplorando el abaiulono de la entente prealable y negaindose a 
aceptur las candidaturas propuestas: la del abate A. por his mismas ra- 
zones por las ([ue habia sido rechazada ya en otras ocasiones: la de Mons. 
B. por exigir Combes su traslacion a Bayona, no como una gracia, sino 
como un derecho fundado en el Concordato y la de Mons. C. por no 
considerarlo dotado de las calidmles necesarias para <'l Obispado de X. 



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DKL ARZ<>BIHl»AD(> 1>K Bl KXOS AIHKS 233 

El Nuncio, Mons. Lorenzelli, eomunieo de viva voz, ^ Combes, en 
9 (Je Enero de 1903, la conteatacion de la Santa Sede, obteniendo de 
Corabe« la respuesta de que estiiba decidido n sostener todan las Candida- 
turas hnsta que no se le deniostrase que alguno de los eandidatos habia 
llerado una vida escandalosa 6 enseuado berejias ; lo niismo repiti6 •^n 
una nota al Ministro de R. E. Delcasse, eoniunicada oficialmeute a la 
Santa Sede. De nada sirvio que la Santa Sede en noUis posteriores pre- 
cisase niejor y explicase laa razones de su negativa, nianifestjlndofte dis- 
piiesta A aceptar la candidatnra de Mons. ('. para una di^cesis de Argelia 
y el traslado de Mons. B. al obispado de Hayona sienipre que el Go- 
bienio no exigiese esto como un derecho concordatario ; Combes fu^ inac- 
cesible a toda conciliacion. Su discurao ante el Senado, en 21 de Marzo 
de 1903, fne la linica respuesta a la nota de la Santa Sede de 15 de 
Febrero de diclio ano : discuvso tan violento y tan ^rosero para con la 
Santa Sede, que esta no pudo nienos de protestar ante el Ministro de 
R. E. Este discurso vino a destruir toda esperanza de acuerdo aceroa de 
nom bra mi en to de Obispos, a lo menos durante el niinisterio Combes. Por 
ana parte, el Santo Padre no podia, en conciencia, aceptar a todos los 
candidatos propuestos ; por otra, Combes liabia cerrado el camino a toda 
nefjociacion ulterior, proclamando en pleno Senado el ))rincipio de fodos 
6 nadie. Esto, sin embargo no impidio que, liabiendo quedado vacante la 
diocesis de Ajaccio, el niismo CVmibes, sin entente prealahle^ presentase 
al abate X en una nota que terminaba asi : « Mr. Combes ruega a Su 
Exa. el Nuncio, tenga A bien llevar este nombramiento a conocimiento 
de 8u Santidad reclamando para Mr. X. la instttucwn candniea ». 

El Libra Blanco bace notar la diferencia entre los t^nninos impe 
riosos de esta nota y los usados i)or los predecesores de Combes en casos 
semejantes : prueba tanibien conio la formula adoptada por Combes esta 
en contradiccion con el Concordato, segiin el cual el nombramiento de 
obispos esta reservado al Jefe del Estado y no corresponde por lo tjuito 
pedir la institucion canonica basta que este bay a usado de su derecho. 
Ounibes en canibio pretendia, segun la formula citada, exigir para sus 
candidaJos la institucion can6nica, ii raiz de la comunicacion oficial becba 
por el solo, antes del ncunbramiento bccbo por el Jefe del Estado y sin 
tener en cuenta para nada, el derecho que tenia la Santa Sede, de exa- 
niinar la propuesta y de rechazarla, en caso de encontrarla inaceptable. 

A pesar de ti)do, la Santa Sede tomo en examen la propuesta del 
Gobierno : pevo, muy a p<*sar suyo, se encontro en la dolorosa imposibi- 
lidad de aceptarla. El abate X tenia 76 afios y, aparte de toda otra 
consideracicSn, era evidentemente incapaz de gobernar una diocesis mon- 
tanosa y tan vasta como Corcega. Las razones de incapacidad eran tan 
evidentes que la misma Direccion de los cultos bubo de recoiu)cerlo. 

El 5 de Enero de 1904, se recibio otra nota oficial en la que 
fombe?, sin ninguna negociacion previa, anunciaba al Nuncio Pontiticio 
que el Consejo de Ministros habia elegido al abate Y. para la silla de 
Vannes y al abate Z. para la de Nevers. 

Mientras se tomaban los informes neccsarios sobre los dos candi- 
dates, el Santo Padre, muy preo<'upado con las numerosas y prolongadas 
vacaucias de sillas episcopales, quiso que el Nuncio tratase personal y di- 

Hcvhta Echsidslica. Afio VI, Nro. U.3 ti 



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234 KKVISTA KCLKSlASnCA 

rectamente con Combes un asiinto tan importante y le ofreciese todas la» 
explicaciones posibles A fin de Uegar d un acuerdo. Pero, por mils 'que 
verbalmente y por escrito, pidiese el Nuncio una audiencia, no le f«6 
poBible obtenerla, poniendose asf de manifesto el prop68ito deliberada 
de Combes de prolongar y agriar el conflicts hasta Uegar A la rotura de 
relaciones. 

Despu^s de tornados los debidos informes, la Santa Sede mani- 
fe8t6 que estaba dispuesta A aceptar el candidato por Nevers, pero que 
rechazaba el propuesto para Vannes ; y al llevar esta resolucion A conoci- 
miento del Gobiemo Frances, el Nuncio hacfa not4ir, con raz6n, que la 
aceptaci6n del abate Z., sacerdote de arraigadas convicciones republicanas, 
era prueba incontestable de que el Soberano Pontifice no se gufa per 
ningunn preferencia politica en sus aceptaciones y en sus rechazos, sino 
que obed4ice exclusivamente A razones de orden superior que se relacio- 
nan con el deber que le incumbe de proporcionar obispos dignos y apto* 
A las Iglesias de Francia. 

Combes contests el 19 de marzo, repitiendo su teoria de todos 6 
nadie y sentando el principio de que una diocesis vacante despues de otra, 
no podia ser provista antes que ^sta : principio nuevo y absurdo, coino lo 
llama el Libro Blanco ; pues en ninguna administracidn la regla seguida 
para llenar las vacantes es la serie cronol6gica de las vacancias, sino 
unicamente la posibilidad y la conveniencia de tal nombramiento para 
tal pues to. 

La respuesta de Combes caus6 disgusto, pero no sorpresa. El Car- 
denal Secretario de Estado di6 orden al Nuncio de contestarla por medio 
de una nota digna y prudente : asf lo hizo Mons. Lorenzelli : Combe.s 
replico insistiendo en sus afirmaciones. Al dia siguient/C de recibida la 
replica de Combes (3 de Abril de 1904), el Nuncio fue A visitar al Mi- 
nistro de R. E., Delcasse, solicitando sus buenos oficios y haciendole 
notar que, de los seis cjindidatos propuestos, la Santa Sede estaba dis 
puesta A aceptar tres. Delcasse se mostro bien impresionado, pero, en- 
contrjindose Combes A la saz6n ausente de Paris, no pudo hablarlo. El 
23 de Abril, el Nuncio envio otra nota a Combes en contestaci6n A la 
del 2 de ese mes: pero a ^sta no se dio por el Gobierno Frances ninguna 
contestacion oticial : los graves sucesos que sobrevinieron despues, dis- 
trajeron la atenci6u del nombramiento de los obispos. 

« En los liltimos tiempos, — asf acaba este capftulo, — mientras 
se discutfa ante la Cdmara el proyecto de ley de separaci6n de la Iglesia 
y el Estado, personajes do valfa y poco afectos A la Iglesia, aconsejaron 
con insistencia A la Santa Sede que expidiese las Bulas en favor de los 
candidatos aceptados : se hacfa vislumbrar la esperanza de que semejante 
acto habrfa disminuido las dificultades y quiziis impedido la aprobacion 
del proyecto. Este consejo ha sido dado, seguramente, de buena fe : pero 
demuestra, por mjis que parezca increfble, en los que lo han dado, un 
desconocimiento del procedimiento exigido por el Concordato para la pro 
vision de obispados. El Concordato, como ya se ha diclio, atribuye el 
derecho de nombramiento al Jefe del Estado. Por consiguiente, aun des- 
pues de la im>puesta oficial del Ministro y de la aceptaci6n oficial del 
Nuncio, era necesario, segdn las palabras del Concordato, que hubiese 
nombramiento de parte del Presidente de la Republica para que la Santa 



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DKL AUZOBISl'AUO DK BUKNOS AIUKS 235 

Sede pudiese' dar la iiistitiiciiSn can6aica, es decir, las Biihis. Si, pues, el 
Santo Padre hnbiese expedido las Biilas antes de recibir las Letras pa- 
tentes del Presidente de la Repdblica, habria evidentemente violado el 
Concordato. Por esto es que la Santa Sede, despu^ de haber coiiBtatado 
que era imposible obiener las Letras patentes, no sigui6 ese cousejo, ii 
pesar del deseo vivfsimo de proveer, 4 lo nienos en parte, a los obispa- 
dos vacantes : lo que constitiiye una nueva prueba evidente de que no 
es de parte de la Santa Sede que deben buscarse las violaciones del Con- 
cordato y^. 



Cap. VIII. — Tlslta del Pte. de la Rep. A Tfctor Manuel III en Roma 

Se ha diclio y repetido que la protesta, hecha por la Santa Sede con 
ocasion de esta visita, ha sido la causa de la rotura de relaciones entre 
el gobierno Frances y la Santa Sede. Esto es historicainente falso; y para 
que todos puedan apreciar justamente la conducladel Santo Padre en esta 
dolorosa emergencia, el Lihro bianco expone en primer lugar la cuesti^n 
de derecho. pjisando luego A la narracion de los hechos. 

« Ante todo debe recordarse lo que abiertamente ha sido declarado 
repetidas veces y que el Nuncio Pontificio hizo observar al Sr. Delcass^ 
en la audiencia de 3 de Junio de 1903, esto es, que la Santa Sede, aje- 
na Rieinpre A mezclarse en la poiitica interna 6 externa de los Estados 
cuando esta no toca los intereses de la Iglesia, no ha pretendido jamds 
reprobar 6 iinpedir de manera alguna el a<*ercainiento de It^ilia y Fran- 
cia; antes por el contrario, ve con placer todo lo que tiende d favorecer 
la amistad de los pueblos y A alejar el peligro de conflictos internaciona- 
les J de guerras. De manera que, si, verificado el acercamiento de ambas 
Naciones, el Presidente Loubet hubiese pagado la visita del Rey Victor 
Manuel III en otra ciudad Itatiana, ciertiiraent^ la Santa Sede hubiera 
^niardado silencio. » 

« Mas, despu^s de los luctuosos sucesos de 1870, y hasta que ^s- 
toii uo hayan recibido una justa reparaci6n, median te la cual sea garan- 
tida la estable y plena independeucia del Supremo Pastor de la Iglesia 
frente d cnalquiera autoridad civil, la Santa Sede no puede menos de pro- 
testar, cuando el Jefe de una Nacion cat6lica, principalmente si ^1 mis- 
mo e^ cat61ico, con una visita oficial y solemne hecha en Roma a I Rey 
de Italia en un palacio apost61ico, venga de hecho A aprobar la expolia- 
cion de que ha sido vfctima el Romano Pontifice y su consiguiente situa- 
cion aaormal. » 

« Para demostrar la verdad de esta afirmaci6n, por otra parte evi- 
dente para todo hombre reflexivo 6 imparcial, se debe recordar la legi- 
timidad de los dereohos del Papa sobre los Estados Pontificios, no extin- 
guido8 6 prescritos por el hecho de la ocupaci6n, y la necesidad de un 
territorio propio ^ independiente, como condici6n necesaria, en los ti«m- 
pos presentes, para asegurar la estable y plena independeucia del Romano 
Pontfflce frente A cualquier poder civil, y hacer asf eficaz su antoridad y 
^w divina misitm en el numdo. Es evidente que el Jefe la Iglesia 
Catolica, quien por divina institucion debe procurar la salvaci6n espiri- 
tual de todos los pueblos no puede en las actuales circunstancias, volun- 
tariamente residir en territorio de otro sin que ante la opinidn pdblica se en- 



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236 UICVISTA KOLKSlASriCA 

cuentre graveineiite coinpiometida su iiidependencia frente al Gobierua 
en eiiyo territorio reside; y por esto se lialle taiubien graveinente com - 
proraetida su antoridad m(»ral ante los deiinlh pneblos y Gobiemo.s, y con 
ella 811 inisi^n universal. En otros terminos: es de vital int^res para el 
Romano Pontifice, cjue sea en realidad y ante la opiui6n piiblica de to- 
dos los liigares y de todos los tiempos, independiente de cualqnier pmler 
civil; y para obtener esto, no se ha encontrado hast4i ahora ningAn otro 
medio idoneo fuera de un territorio propio e independiente. » 

" Siguese de esto, que el Romano Pontifice por la obligacion gra- 
visima que tiene de corresponder a los designios de la Divina Providencia 
en la institucion del Papado, si puede sufrir la situacion creada por los 
aeon teci mien tos de 1870, no puede aceptarla, ni puede permitir que la 
opinion piiblica crea que la ha aceptado. Por esto es que el Papa mantie- 
ue su encierro dentro de los muros del Vaticauo, por esto tambien sus 
repetidrts protestas y reivindicaciones, para liacer ver hasta ia evidencia 
su independencia ante Italia, ^ impedir asi que sufran raenoscabo su an- 
toridad y su misi6n en el mundb. " 

** Esta anormal condici6n del Supremo Pastor de la Iglesia debe 
preocupar Ji todos los cotolicos ; y en particular los Jefes de las Nacio- 
nes Cat61icas, principal men te si ellos m'smos son catolicos, deben t^uer 
para con el Jefe de la Iglesia especiales cousideraciones en todo lo cou- 
cerniente a la independencia, autoridad y divina mision del Papado, ya 
que, fuera del deber personal si son catolicos, deben tutelar tambien los 
intereses religosos de sus pueblos. Por consiguieute, cualqnier acto pdblico 
y solemne del Jefe de Nacion Catolica, que de suyo tienda ti aprobar y 
reconocer la ya referida condicion, constituye por si solo no solamente 
una ofensa a los derechos del Sumo Pontifice, sino tambien una falta a 
sus propios deberes;» falta que hace la ofensa mucho mas grave y penosa, 
contra la cual el Santo Padre debe protestar, ya sea por la ofensa mis- 
ma ya sea esi)ecialmente porque su silencio en tal caso importjiria ante los 
demas la acept^cion definitiva de un hecho consumado. Y, como la visi- 
ta oficial y solemne, heclia al Rey de Italia en Roma en el palacio apos- 
tolico del Quirinal, sin duda alguna, significa de suyo, y no obstante 
cualquiera previa declaracion en contrario. ia tacita aprobacion y el re- 
conocimento del statu quo; de aqui nace la necesidad de una prot^^sta, 
cuando tal visita se haga por un un Jefe catdlico de Naci6n Catolica. " 

Asi tan terminanteuiente se expiesa el Libra bianco^ cuyas pala- 
bras hemos tradncido literalmente; y luego hace notar que no es incohe- 
rente la Santa Sede al no exigir de los Jefes no catolicos de Xacio- 
nes no catolieas las mismas aten clones, ni protestar con ocasidn de 
estas visitas al Rey de Italia en Roma, antes bien recibiendolos soleni- 
nemente en el Vaticauo, siempre que cumplan ciertas fonnalidmies que 
tienen por objeto respetar el principio pontificio. 

Hacese notar oportunamente, que los mismos diarios no catolicos, 
por ejemplo el Daily News de Londres, a prop6sito do la falsa noticia 
lie que el Papa reeibiria al Emperador de Austria que visitaria al Rey 
de Italia en Roma, interpretaban ese hecho, en el supuesto de que se 
verificaria, como final y definitivo abandono de parte de la Santa Sede 
de sus reclamos y como aceptacion de los hechos consumados en 1870. 

Por otra parte, la SantJi Sede desde 1870 ha observado siempre la 



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DKL AllZtUilsl'ADi Dlv BLJENOS AIItKS 237 

miBma cpnduc.t^. Los Jefes cat6lieo8 de Naciones cat6licaH han sido sieuir 
pre prevenjdos de que el Santo Padre consideraria una ofensa su visita 
en Roma al Jtey de Italia, y que se encontraria en la imprescindible ne-. 
e€«idad de no vecibirlos en el. Vaticano, no obstante que sienipre se hau 
encontnido enteramente libres para contraer alianzas con el Rt»y de Ita- 
lia, La Santa Sede no podia adoptar un teniperamento distinto para Fran- 
cia, tanto niiis que esta diferencia habrfa sido considerada como ofensiva 
para las otras naciones. 

Tratiula asf lacuestidn de dereclio, el f/ibro hlanco tratA la cue8ti6n 
lie hecho para hae-er resaltar la condueta de la Santa Sede para con Fran- 
cia en esta dolorosii emergencia. 

Desde que se comenzo \\ hablar, en Julio de 1902, de la ida de 
Key Victor Manuel a Paris, el Nuncio Apostolico no dejo de llaniar la 
atencion de Delcasse sobre la gravedad excepcioniil que tendria el pago 
»le la visita en Roma por parte de Lou bet, Presidente de la Republica. 
El Ministro de Relaciones Exteriores aseguro del niodo miis categorico que 
lag voces corrientes sobre ambas visitas estaban desprovistas de funda- 
luento. Pero la prensa oficiosa de ambos paises, sin ser desmenlida en 
fomia alguna, prosiguid afinnando el pleno acuerdo entre Italia y Fran- 
cia acerca del menciouado cambio de visitas, cuyas fecluis indicaba, hasta 
qne el Cardenal Secretario de Estado por nota de 1 de Junio de 1903, diri- 
gida al Sr. Nisard, Embajador de Francia, y tnmsmitida al Sr. Delcass^, 
vidse obligado a declarai* abiertamente que el Santo Padre considerarfa 
ofensiva a los derechos de la ijanta Sede y a sn niisnia persona, una po- 
»il)le visita de Loubet a Roma; y en la nota de 8 de Junio de 1903, di- 
rigida al Nuncio Apostolico en Paris, cuyo contenido fu^ hecho saber a 
Decalsse, exponia ampliamente el Secretario de Estado las razones por las 
cuales las visitas de un Jefe de Nacion catolica a Ruma, y particularmente 
del Jete del Estado Fninces, no podia en las actnales condiciones de la 
HnUx Sede, no inferirle una grave injuria, aun queriendo prescindir de 
ins iutenciones del que la realizaba. 

Xo obstante estaa advert encias; no obstante el ejemplo de los Jefes 
(le otras Naciones catolicas, que se encontraban en circunstancias mucho 
>U!is graves; no obstante las multiples pruebas de particular benevolen- 
cia dadsis siempre d Francia por los Romanos Pontifices y en particular 
por Le6n XIII de f. m. ; no obstante el pasado de muchos siglos que 
habia constituido a Francia defense ra de la independencia pontiftcia; verifi- 
(i)se la visita de Loubet d Roma, el 24 de Abril de 1904. Como lo habia 
previsto el Secretario de Estado en la mencionada nota de 8 de Junio de 
1903, la prensu masonica de ambos paises y los elementos hostiles a la 
Iglesia, no dejaron de dar d la visita presidencial un caracter nia- 
nifiestamente hostil al Papa, sisociando a los aplausos al Presidente 
de la Republica las mils iujuriosas manitestaciones contra el Roma- 
no Pontifice. Era pues, natural qne la Santa Sede hiciera notar la 
ofensa que se le habia inferido, y esto en los, mismos termin<»s con los 
^'nales habia sido prevenido el Gobierno fiances, no habiendo raz6n para 
atenuarlos despu^s de haber recibido la ofensa. Esto precisamenfce se hizo 
''on la protests de 28 de Abril de 1904, concebida casi en los mismos t^r- 
roinos de la nota de 8 de Junio de 1903. Por consiguiente la protista al 
Gobierno frances queda justificada en cuanto a la substancia y A la forma. 



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238 UKV1>TA K0LK8IASTICA 

Tal protesta no estaba destinada a la publicidad. Pero por otra 
parte, interesaba en gran nianera A la Santa Sede impedir que el h^cho 
del Presidente Lonbet pudiera ser considerado como un precedente pi>r 
los Soberanos de las otratu naciones catolicas. Se encontro, pues, en la 
necesidad de hacer conocer tambi^n i\ estos su protestii; lo que hizo la 
Santa Sede, no enviiindoles copia de la protesta francesa 6 una circular 
como creyeron algunus y como fu6 aiirmado en la Camara francesa en 
la discusion de 28 de Mayo de 1904— sino por nota ordinaria A los 
Representantes Pontificios, autorizandolos d dar copia de la inisma a los 
respectivos Gobiernos. Se hizo excepcion con un solo Soberano, ante el 
cual no hay repre8entaci6n pontificia, haci^ndole llegar la protesta por 
nota dirigida d su representante en Konia. En tales couiunicaciones, aun- 
que natural men te se repetian las ideas expresadas en la protests francesa, 
la Santa Sede, estaba en su derecho, sin faltar a la lealtad, de hacer como 
lo hizo de hecho, aquellas modificaciones que crefa mds oportunas en 
cada caso particular. 

Pero tambien estas comunica<jiones debian mant^nerse secreta^. 
Mas importaba mucho a la Santa Sede, asegurar la conciencia catolica 
para que del hecho de la vi8it4i presidencial no pudiese inferir una apn»- 
bacion cualquiera de parte del Romano Pontifice de la situaci6n en que 
se le ha colocado despues de los acontecimientos de 1870. A tal objeto 
el Osservatore Fomano publicaba el 4 de Mayo un breve comunicado ofi- 
•cioso anuncinndo simplemente el hecho de que liabfan sido enviadas esas 
notas. Este proceder de .la Santa Sede injustamente se tacharia corao 
poco cortes y mucho menos como inconveniente, puesto que semejante 
procedimiento ha entrado hoy en los usos politicos diplonuiticos de tmlos 
los Gobiernos. 

Despues qtie esta noticia fue dada por el Osssenmtore Bomaiw, 
se reunio el Consejo de Ministros de Francia para examinar la pro 
testa pontiticia; y el Ode Mayo, el Embajador de Francia envio al Se^ 
■cretario de Estado una nota, en la cual se declaraba que el Ministro d^ 
R. Exteriores habi^ndose euidado de precisar ante el Parlamento el car4^*- 
ber y objeto de la visita, no podfa sino rechazar en iiombre de su Go- 
tierno, sea la substancia, sea la forma de la protesta pontificia. Con tal 
respuesta el incidente debi'a considerarse terminado de parte del Gobierno 
Fninces, y asi lo declar6 el mismo Sr. Delcass^. 

Mas, el 17 de Mayo, por una reprobable indiscrecion, un diario de 
Paris publicaba la not4i arriba mencionada, en la cual lefase una fra»a que 
no figuraba en la protesta enviada al Gobierno frances, y relativa a la 
permanencia del Nuncio Apost61ico en Pan's, A saber: « Si d pesar de esto 
el Nuncio Apostolico no ha abandonado d Paris, ha sido linicamente u 
causa de motivos gravisimos, de orden y de naturaleza absolutamente es- 
peciales.» 

La frase no tenia ni podia tener otro sentido que, si el ejemplo 
de Loubet fuese imitado por otros Soberanos de naciones catolicas, pu- 
diera llegar la S. Sede hasta retirar al Nuncio del lugar de su residencia, 
y que estn posibilidad no debi'a considerarse como eliminada por el hecho 
de que el Nuncio no habfa abandonado a Paris, existiendo respecto a 
Francia razones y consideraciones especiales para mantenerlo. Esta frase, 
pues, expresaba mas bien las deterencias y las consideraciones particulares 



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DEL AKZUBISPADU 1>E BUENOS AIRES 239 

qne la Santa Sede siempre ha tenido hacia la Francia, y Borprende ver- 
dadeiamente que hay a podido ser entendida por un solo instant'e en un 
«entido injurioBO. 

Una parte de la prensa francesa, tomando pretext© de la referida 
pnblica€i6n, impulsaba al Gobierno A medidas extrenms. El 20 de Mayo 
M. Nisard por orden de su Gobierno pregunt6 al Cardenal Secretario de 
Estado, 8i la nota publicada en el diario parisiense era aut^ntica, si ha- 
bia side comunicada a otros Gobiernos, y en particular si en la comuni- 
cacion li los otros gobiernos se encontraba la frase relativa al Nuncio 
Apostolico. 

El Cardenal Secretario de Estado, bien que tuviese pleno derecho 
de no responder li tales preguntas, A las cuales ciertament« no respon- 
deria eualquier Ministro de Relaciones Exteriores, cuando fuese pregun- 
tado por atgdn Representante de otra Pot encia, lejos de nega^se A contestar, 
pidio que aquellas preguntas fueran hechas por escrito, prometiendo una 
respuesta igualniente escrita denti'o de una 6 tambi^n de media hora. M. 
Xisard concluy6 por aceptar, agregando que presentarfa por escrito in- 
Diediatamente sus preguntas. 

Tal modo de procedor era plenaiaente justificado, ya por la gra- 
vedad del asunto, ya por la notoria sordera del Embajador ; y la pron- 
titud en la respuesta por esciito era tan to miis facil, ciianto que el telegrafo 
ya habia anunciado las reclamaciones que el Embajador debfa hacer A 
nombre de su Gobierno, y la respuesta A las varias preguntas ya estaba 
preparada. Esta respuesta, entre otras cosas, declaraba el sentido, en 
todo favorable Ji Francia, de la frase aludida, y .daba explicaciones so- 
bre las comunicaciones hechas A los gobiernos cat6Iicos, agregando que 
la Santa Sede, con su pro testa, no habia pretendido en modo alguno 
ofender 6 amenazar al Gobierno francos, sino dnicamente tutelar sus pro- 
pio8 derechos paia que el silencio no pudiese comprometerlos, ^ impedir 
que la visita presidencial fuera tomada como un precedente, y finalmente, 
expresaba la esperanza de que, despu^s de estas amistosas explicaciones, 
no vinieran A alterarse las relaciones entre la Santa Sede y la Repdblica 
francesa. 

Habiendo transcurrido dos horas despu^s de la audiencia, y no re- 
cibiendo comunicaci6n alguna, el Cardenal Secretario hizo saber al Em- 
iMgador que estaba siempre A su disposicidn para la resi)uesta. Con todo 
las preguntas por escrito no fueron presentadas. En cambio al dfa si • 
guiente, 21 de Mayo, el Embajador acudi6 al Cardenal Secretario de Es- 
tado para decirle que habia sucedido lo que prevefa, que la petici6n de 
hacer las preguntas por escrito habia sido interpretada por su Gobienao 
€omo un pretexto para eludir la cuestidn (!), y que 61 habia recibido la 
orden de partir, sin que su partida importara rotura ni interrupci6n 6 
flnspensidn de relaciones diplomdticas entre la Santa Sede y el Gobierno 
franco ; en seguida presentaba al Sr. de Courcel, como Encargado de 
Negocios provisorio, anunciando para dos dias despu^s la llegada A Roma 
del Sr. de Navenne, Encargado de Negocios titular. 

En la di8cusi6n parlamentaria del 28 de Mayo en la Ciimara Fran- 
cesa quiso darse al alejamiento de Roma del Sr. Nisard un car^cter y 
'JD significado mucho mds grave que el de un simple [retiro (congS), A 
1» Santa Sede no le fu6 comunicado oficialmente por el Representante de 



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240 RKVISTA ECLKSIASTICA 

Fcancia sino lo ya referido ; y ciertamente en este intervalo de ocho dias 
no hubo de parte de la Santa Sede ni siquiera la sonibra de un pretexto 
que pudiese aducirse couio justiiicativo para agravar la situacidn. 

De todo esto apa^ ece claro que en este peuoso asunto el Santo Padre, 
sin faltar & sus sentiraiontos de benerolencia haeia la Francia, no Irae- 
otra cosa que cumplir con su alto deber de defender su independeaetSy 
autoridad y nii8i6n pontificia, que tanto interesa no sola 4 la Na«ite frn^- 
cesa, sino tambien 4 todo el orbe cat61ico. 

Cap. IX — Cnestiones de Jj&i^al y de DIJdn. 

Despu^s del retiro del Erabjyador, el Gobierno Frances tom6 por 
pretexto para la rotura de las relaciones diplomdticas con la Santa Sede, 
algunas cartas que el Papa habia hecho escribir d los Obispos de Laval 
y de Dij6n. 

Acerca de esta cuestion el Libra Blanco transcribe la expoeicion 
documentada aparecida en el Osservatore Bomano de 5 de Abril de 1904 
y reproducida en esta Bevwta, IV, piig. 885 - 893, & la que agrega la 
siguientes conclusiones : 

« Resumiendo : el Gobierno Frances ha roto sus seculai-es relacio- 
nes diplomaticas con la Santa Sede : 

I*') Porque la Santa Sede, despu^s de haber informado al raisnio 
Gobierno, habia llaniado A Roma d dos Obispos invitandolos d justificarse 
de los graves cargos, de orden puramente eclesidstico, que pesaban pdbli- 
caniente sobre el los ». 

2°) Porque el Nuncio Apostolico habfa notificado A Mons. Le Nordez 
que el Santo Padre le ordenaba suspender provisoriamente las ordenacio- 
nes, medida exigida por razones de prudencia elemental. 

« Ateni^ndose d lo escrito por Combes en un artfcalo de la Xatio- 
nal Bevmv, sobre estas dos causas de la rotura, la segunda fue la mas 
grave, d pesar de que el mismo Gobierno habia declarado que conside- 
raba la carta del Nuncio como nula y como si no hubiera sido escrita. 

« Serd facil a la opini6n pdblica imparcial y d la historia apreciar 
estas razones segiin su justo valor y juzgar en verdad, a qui^n incumb^, 
la responsabilidad de una rotura, igualmente danosa a los intereses de 
la Iglesia y del Estado ». 

Ap^kdice 

Proteotorado de Francia en Oriente y Extremo Orlente 

La supresidn de las Congregaciones religiosas y la rotura de las 
relaciones diplomdticas con la Santa Sede di6 lugar d que los principa- 
les estadistas y los 6rganos mds importantes de la opini6n pdblica en 
Francia se mostrasen preocupados del peligro que podfa correr el pro- 
tectorado frances en Onente y en Extremo Oriente. Habi^ndose hecho 
eco de estas preocupaciones Mr. Ribot, en la sesi6n de la Camara, 4 
de Abril de 1905, el ministro de los Cultos Mr. Martin, le contesto en 
los siguientes t^rminos : « Nosotros queremos conservar intacto el patri- 
monio de Francia, pero este protectorado de Orients derlvase, no de la 
benevolencia del Romano Pontffice, sino de los tratados intemacionales 



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1>KL AUZOBK^PAUO l>K BIKNOS AIUKS 241 

que no tienen nada de coiniin con cl Conoordato y que, despues de la 
8eparaci6n, deberan ser observados en las uiisnias condiciones actuales ». 

Para que se pueda juzgar acerca del merito de la atirinacion del 
St. Vinistro, el Libra Blanco examina en este Apdndive los orfgenes y 
la ]tHk*tica del protectorado eat61ico de Francia en Oriente y en Extremo 
Oriente y hace ver que si de los tratados internacionales puede derivar 
a Franci^ el dereeho de proteger d los c'at61ieo» — derecho que, segun 
los tratados, tienen en Turqufa tainbien .otraH Naciones — del Papa ex- 
elngivamente depende que este derecho se ejerza de hecho con todos los^ 
catolicos, A causa d^"' la obH^^acicVn inipuesta j)or la Sant« Sede a todos los 
mifuoneros, de cualquieVa naeionaiifla4;^.\le aciui^r .?i los representantes de 
Francia, con prescindencia de los representantes de la pr^^pia nacionalidad. 

Para demostrar esta tesis, el Libra Blanco repifce, 'en gran parte,. 
IftB inismos argunientos que fueron ya expuestos por un FMcida Romano 
en la Civiltd CattoUca ( u. del 5 de Nov. de 1904 ) y coiidensados por 
esta Revista ( V, p. 60-63 ). 

« La precedente exposicidn, acaba diciendo el Libra Blanco^ per- 
mite juzgar si las palabras de M. Bienvenu Martin y de los denias que 
se ban expresado de la misnia nianera, son exactas. Si por una parte, 
Mgaiendo el ejeuiplo de todos los gobiemos que se ban sucedido en 
Francia — sin excluir el gobierno revolucionario de fines del siglo XVIII, 
T menos aun el Gobierno de Napoleon, primer Consul y Emperador — 
e«te ministro ha demostrado el proposito de conservar intacto ese privi- 
legio, que forma parte del patriuionio nacional, por otra parte ha dado- 
praebas de ser poco agradecido a la Santa Sede que ha concedido y con 
servado a Francia dicho privilegio. La persecuci6n contra la Iglesia de 
Francia, en particnlai la supresiou de 16s Institutos Keligiosos, que su- 
ministraban los mejores clientes del protectorado, y la rotura de las^ 
relaciones diplomiiticas con la Santa Sede, (^ue no permite mas reclamos 
en caso de ser violadas las prescripciones pontiftcias, traeran sin duda 
tlgnna, en nn porvernir rails 6 menos cercano, un grave perjuicio a la 
inflaencia moral de Francia en Oriente y en Extremo Oriente : la Santji 
Sede lo deplora k causa del dano que resulta para Francia y para la 
Iglesia, pero declina t.oda responsabilidad al respecto ». 



EFEHERIDES EGLESIASTIGAS 



Enero 



lO. — Muere en Buenos Aires el teniente general, Bartoloni^ Mitre. 
8u mnerte cristiana, confortada con los ultiinos s;i(rramentos recibidos con entero 
conocimiento llena de regocijo d todos los catrtlicos y causa gran desilnsi^n entra 
lo8 enemigos de N nostra Santa Religion quo habfan oaperado vor morir el lai- 
fiwdor de los ceraenterios y prohombre del liberalismo, sin reconciliarso con la 
Iglwia. A causa de esta muerte cristlana, la Masoneria so abstiene de tribn- 
tor i 8u antiguo miembro, los honores que son de prilctiea segun el ceremo- 
nial mas^uico. 



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242 KEVISTA KCLESIASTICA 

/^O. — Cod motivo del proyecto, atribuido al ministro de ln8trucci<in 
Publica, Dr. Gonzalez, de convertir en eolegio raixto el hisWrico eolegio de 
Concepcion del Uruguay, escribe El Litoral del Parang : 

Ilartog CBtamos de uiixtura^. y bI nuoetros gobicriios t^vicran uo ya ompeflo por 
oduear la juventud. bIuo un solo resto de corapasidu y respeto & los nifios, euipeca- 
rian per discdvor las esouelas mixtas, do doude al final de cuentas b61o saleu hombres 
de falda y mujeres de pautalones, - su cousecuenoia Mgica y neoesaria -- salvo las 
©Xcejiciones que confinuan la regla. 

Bien podrfa el Dr. Gonzalez guardar8e en la cartera sa proyecto, que Entre 
^os le qnedarfa entonces muy flgradecida. 

Y luego en suelto separarado agrega J 

« En la vocina cindad de Santa Fe donde La«ta ahora »e ha respetado el deeoro 
de la Juventud, y si babia algaua eseuela mixta, ei'a segun el sisteina ingl^ : aais- 
tiendo los nifios y uifias & una misnia eseuela, pero con aulas y personal distinto — 
se estit agitando el niundo estudioso, con el temor de quo la Escuela Normal de 
Profesoras que alii so abrird el proximo curso, sea mixta & « la argentina», con toda 
la mixtura posiblo. 

Nuestro colcga « El Amigo del Obrero », haci^ndoso eco de osa agitaci6n, ex- 
pone los fuudamentos, y dice, entre otras cosas : 

«[ Qu^ es y quiere daoir estniela mirta en toda su acepci6u ? 

« Eaeuela mixta dice, coordinacidn de uiHos y nifias, do mneliacbos y mucba- 
chas bajO la direccidn de uu mismo maestro 6 maestra. Y esto que est^n juntos y 
mezclados en todas partes, en el aula y en el recrco, en el trabajo y en el de«canBO, 
y basta. si las bay, en las excui'siones eseolares, dejundolos « que se unau y se divi- 
dan y se agrupen y se amiguen k su capricho y gusto con entera libertad, con liber- 
tad completH »; y esta libertad anipHsinia ha de reinar en la primera, segunda y 
supeiior euseilanza. ; Que magnitica moi'al ! 

« El principal encauto y el mds principal adomo de las niiias es la honestidad, 
la vergiienza, el pudor y la eompostura, virtudes que las adoman m&s que la pedrerfa 
mfis preciosa del mundo. Pues, buganme el favor, esas liores de tanta belleza y ex- 
quisite perfume, j es posible se conserven intactas mucho tiempo con el trato con- 
tinuado de muchachos, casi siempre traviesos, insolentes y desvergonzados ? » 

^^. — El Pueblo publica acerca de la cue»ti6n de las Conferencias Vi- 
centinas de Huuta Fe, los siguientes docamentos que so relacionan cou los pu- 
blicados ya en enta Mevisia (VI, 149): 

Santa Fe, dicierabre 28 de 1905 — IhisirtJiimo y reverendisimo senor ohispo doc- 
tor don Juan Agustin Boneo, r— Ilustrfsimo y reverendlsimo seiior : Como tuve el agra- 
do de comunic'^rselo k S. S. lima, en mi nota de fecha 16 del eorriente, puse en 
conocimiento del consejo general de Buenos Aires la determinacidn de S. S. lima, so 
bre cambio de director en las conferencias. Hoy rccibo de eso consejo la contestaci6u 
de la cual me permito remitirle una copia. 

Con esto creo podemus considerar terminado este asunto quedando todo como 
antes. 

Con el mayor respeto saludo a S. S. lima, pidi^ndole su pastoral beudici6n.— 
Tomasa I. de VulUn, presidenta — Velina Ooupiltaut, secrctaria. 

Buenos Aires, dicicmbre 26 do 1905 — iSenora Tomasa /. de CttlleUf presidenta 
del consejo particular de las eon/ereneias de San Vicente de Paul de Santa Fe, — Esti- 
mada consocia : Este consejo genei*al ha recibido su nota de fecha 15 del eorriente, 
en la que . comunica la resoluciou de S. S. lima, monscfior Boneo, disponiendo el 
retire del actual director espiritual de esc consejo, para entregar su direcoidn & los 
seiiores curas p4rrocos, lo que ha producido la alarma consiguiente en el seno de las 
conferencias de su dependencia. 

Probablemente S. S. lima, al tomar esta resolucidn lo ha hecho sim enterarse 
de la organizaci6n de las conferencias de S. Vicente de Paul, ni de la constitucidn 
que nos rige, y creyendo tal vez que esta sociedad depcnde de la arquididcesis en 
Buenos Aires, y de las di6cesis sufragAneas en las provincias, pero seguramente que 
al darse cuenta de su cquivocaei<5n, la revocarfi, y volverii la calma d renacer en sub 
cspiritus turbados momentaneamente. 

Nuestro reglamento, y uucstros biibitos constantes, demuestran por si solos, que 
socicdud de San Vicente de Paul tieue caructer complctameute laico ; no sin per- 
feeto conocimiento de causa se ba dado este mode de ser, y los soberanos pontifices 
ban sancionado y aprobado nuestra obra tal cual est A coustituida. 



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1>KL AI<ZOBIvSl»AlK» DK BL'KNOH AIKKS 243 

Para su instalaci^n en la ropublica, pedimos la> venia y bomlH-i6u del veiu*rablc 
-arqnidioecsano y desde eutoncea ^l not» roconoci«» independieutoB, Regiin lo maiiifcgtu 
■en pu nota de jnlio 24 de 1889 cuando dijo : ** Xo sicndo de nuostra autoridml una 
institacidn senifjante, no pretondenios gobcruarala, pero se no8 pido la vouia y btm- 
dicidn, lo quo es rauy proto do todo proyocto crietiauo ; la damoB con luucUo gunto 
J decimos que no puede mcuos de boi* utilfRima una obra de tanta caridad cristmna". 
etc., etc. 

Las conferencias no son nna congregacidn ni una, cofradia, sino una reunidn de 
sefioras piadosas oongrcgadaa para ejercer la caridad, pudioudo Imcerlo c<^>nio y on la 
foima que qnieran, y rcuni^udoeo donde lea convcnga, aun cuando siempre se bn dado 
In prefcrencia u una aala de una casa rcligiosa 6 de la parroquia. 

El bccho de acoptar «acerdote« en esta sociedad eeglar no alt^^ra on nada su 
cariicter. y desde su principio sierapre bcmos dado participacWn a los sefiores curas 
pirrooos, 6 religiosos indistintainante oomo directores, sin que importc nada mas, que 
no aeto do deferenoia por nuestra parte pero nunoa una obligaeion. 

Pruebtt de ello, las pooas 6 niugunas atribucioues que concede el reglamento & 
loe» directores erpirituales. AdemAs, quo siendo las conferencias epcncialiuenle reli- 
posos y exelusivainente cat61icas, nos regoogamos cuando los ministros del Sefior 
vienen & sentarsc entre nosotros, y d ilustraruos con sus luces. 

Ln sociedad de San Vicente de Padl, no es bi unica independiente de la curia; 
niugoua de las conocidas que funcionan en Buenos Aires, dependon de ella ; nos man- 
teDemos nius 6 menos unidas. la consultainos alguna vez, la invitaraos & nuestros 
wtoft p6blicos. gnardando siempre la atenci6n y respeto que nos nierecen nuestros 
puBtoi-es. 

Por otra parte, la destituci6n de un director espiritual, reconocido por este 
consejo desde bace. tantos afios, sacerdote ejeniplarfsimo, y al que tanto deben las 
eonfereucias de Santa Fe, seria atentar 6. la justicia y 6 la gratitud que merece, asin- 
tiendo & su destituci6u sin causa que lo justitlque. 

No es nnestro ^nirno abora ni nunca desautorizar las disposiciones de S. S. lima, 
poes. por el contrario, bijas bumildes de la Iglcsia, siempre estamos dispuestas & aca- 
tarlas y secundarlas, mientras no scan atentatorias d lo jiiDtijics tie Lucfe-lin ins 
titncion. 

Por coiisiguiente, continuen ustedes corao basta abora, con 6 sin director, si asl 
lt» eonviene, porque las conferencias 861o dependen del consejo general de Buenos 
Aires, el que se encuentra dispuesto a dar todas las explicaci ones que le pidan, man- 
t«Di^udose siempre dentro de sus derecbos y salvando sus priucipios que son la base 
de sn eolidaridadr 

• Esperando que este peqnefio incideote no tendr& ulterioridades, y que la tran- 
<iQiUd»d se icstablooerd en breve, saludamos & usted con toda cousideracidn. — S.S.S. 
Cdina B. de Belduategui, presidenta general. — Eloisa P, de L. de Ezpelela, secreta- 
ri» general. 

Santa Fe, diciembre 30 de 1905 — Senora presidenta del consejo particular de 
te» conferencias de San Vicente de Paul en Santa Fe, Tomasa /. de Cullen, — Res- 
petable seijora : Tengo encargo del Ilmo. sefior obispo diocesano de signiticar 4 ustetl 
qac babiendo S. S. lima, dado por terminado el asuuto direccidn espiritual de las 
Conferencias vicentinas de sefioras, con su oomumcacidn de fecba 19 del actual, no le 
es dado toraar en consideraci<5n las notas de ese consejo y del superior do Buenos 
Aires, las que tiene el sentimiento de devolverle k usted. 

Dejando asf cumplido el superior encargo, saluda ik usted. ■— Andres Olaizola, 
"ecretario. 

j^i'T'. — Tieneii lugar & las 10 a. ra. en la Metropolitaaa y en todas 
iw iglesias parroquiales de la Capital, solenines exequias fiiuebres en sufragio 
^el alma del General Mitre. Las exequias tienen lugar por iniciativa del P. 
K. Xacional el cnal declara feriado este dla, toma 6, su cargo todos los gas- 
to9 y trata de dar con su asistencia y la del ej^rcito, todo el lucimionto 
posible ^ la coremonia. En tanta aglomeraci6n de gente no hay que lameutar 
ningmia desgracia, salvo la niuerte del cabo de bomberos, Toiufis Pecci, cai- 
•do de una gran altura al querer colocar un adorno sobre la fachada de la Ca- 
tedral. 

— Caras y Caretm pablica un articulo sobre la Masoneria firmado por el 
Mhernno Gran CoiP'^dador del Supremo Consejo Grado 33, Dr. Emilio Gouchon. 



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244 KKVISTA KCJ.KSIASTICA . . 

El artieiiUstu habla del general Mitre, corao de uii miembro de la Masonerfa 
que ha qnerido aparecer como tal y serlo «h8eta el ftltirao moraento de, an 
preciosa existencia», y se funda para ello en que el 21 de Jnlio de 1860 con- 
eurrid ol (xiMicral Mitre d una reitnidn mas^hiica en la que le fn^ conferido el 
gra<to 33, « sin las dilaciones reglamentarias, sin los perfodos de observaci^n 
y de ensefianza que son de priictioa». 

« Frc'scindienclo, dice ^ oste reapecto El Pneblo, de lo que sugiere esta frase — que 
reproduciiiionos eii^re coniillae — pues ya lo do«lucirun <le por %i los pcrspicaees, pa- 
rece que para x»robar un heebo de abora. es a saber que ol general «« baya conser- 
vado niaB^n hanta su tiltiino moraento, no dcbe de scr de mucba fuerza su asistcncia 
(i una reui^idu de logia hacc uuarenta y cinco aiios. No ya eu medio siglo, en un solo 
alio produceiirtc en lo8 esplritus reaccionea A que, en lo que bo relacionan con el gene- 
ral, es uotorio que no fu^ ^t»te insensible, tanto por repetidas manifestaciones euyas 
de viva voz que son muchos los que ban ofdo, cuauto por baber aoeptado y recibido 
OH Hiii*ciiir>H enpiritu^les di^ la religion a que tieuo la masonerfa declarada guerra. 
launqne encubicrta a veces, siempre sirt euartel. 

Eraporo ; vdyasele con refloxibhes de esta especie al Soberauo Gran Comendador 
del Supremo Consejo Grado 33, aut^r del artfculo que veniraoM coincntando ! Es corao 
ir 6 deraostrarle que la logia Lautaro fu6 oxclusivameuto polltica, pues adem^s de 
su roglamento, quo corre irapreso en las obras bist6ricas antiguas y asf lo demuestra 
(i las claras, no tuvo viuculacirtn de ninguua clase con poder mas6uioo ninguno do 
ac& ni fuera de atiuf ; y que por consiguieute San Martin fti^ uno de los bombres 
dirigentes de la logia Lautaro, y no fu6 sin embargo raas6n. 

El Soberauo Gran Comendador o\vh esto como quien oye Hover. Para ^1 lo im- 
portante es que aparezca Mitre pertcuceieudo basta bur iiltimos momcntoH ^ la insti- 
tucidn que le permite oscribir firmandH al pie: Soberauo Gran Comendador del Supre- 
mo Consejo" Grado 33. V no s^lo que aparezca Mitre asi. sine quo aparezcatambi^n- 
San Martin, y Wasbington, y Lincoln, y Franklin, j Que obra es ello de una inter 
pretaci^n arbitraria de 16s bechos, 6 que es sencillameute uua iuvenci6n iraaglnatival 
Tanto da. Para el Soberauo Grau Comendador lo quo iraporta es que In niasonerla 
figure en companfa de geute grande. Por una falsedad mfiB 6 nienos, no se ba de 
derrumbar el orbe. 

Y adelant^^ con el mnndil. que advertimos, para evitar malas iuterpret4w?ione«. 
no es aquel que se acostumbra nplicar d los caballos. 

Sl>. — La Prensa publica un editorial en el cual lamenta seriaraeute 
la indisciplina que, de un tienipo i, esta parte, se ha introdqeido en nuestra 
eseuadra y senala eomo causante de la misnia d una logia masdniea exist€ute 
en la marina. 

El editorial dice asi : 
Que los resortes estan tlojos y descompuesto el mccaniBmo. no bay la meuor 

duda : un rumor continuado de descontento, do criticas y de recriminaciones. bace 
evideucia sobre ese punto. 

La familia naval cruza una situacion an6mala, que se radica y abonda. Puede 
decirse que se siente uu malestar que refresca recuenlos viejos, de ingruta meuioria. 
Esta positivamente dividida por antagonismos que difuuden una disoordia sorda y 
desconciertan la disciplina de la noble institucidn. 

Por la razdn A 6 B. una parte del personal de comando de la marina se oon- 
sidera mas alejada 6 desprendida del ministerio que la otra. Esto becbo es evidente : 

nadie lo pnede negar. Al coucignarlo. citamos ua becbo gravlsimo. La tendeucia a 
formar clrculos es fuertomente accutuada. Y es digno de notarse que la niayoria de 

los jefes de superior jerarqufa no disimula el malestar que denunciamos. La correc- 

cidn aparente en el servicio no concuerda con el espfritu reiuante en las intiraida- 
des. 

Pariicenos que no estamos fuera de la via que conduce a la verdad do las 

cosas cuando vemos on la actualidad naval quo procuramos perfllar la confirmacion 

del pnmdstico de este diario el examinar, bace algunos meses, la logia formada per 

uu nfimero mas 6 menos considerable de jefes y oficiales de la armada, en »u raayo- 

rla subalternos, de la que bace parte el jefe de estado mayor. 

De becbo se ba producido una divisidn marcada entre los miembros de la logift 

y aquellos que no lo son, con la circunstancia digna de notarse de que los primeru» 

est^n mds vinciilados al ministerio. 



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i>::l akzobisi*ai)o i>k ulksos muks 245 

RaE6n tenfnraos cunudo aconscjubanios y pedfnmoA al ministro de marina la 
disolneidn dc la logia 4 invitilbamos a sub raUinos niiembruB d que la disolvierau por 
acto espont^neo de eu voliintad. 

En an priucipio se observrt que la asoeiaoiou tenia por objeto fonientar la cou- 
ronlia de lo8 mienibroH de la fauiilia naval. Mds tardo 8e dyo que la lo^ia tenia un 
caricter csenciahnnnte mas^nico, de la que forinaban i)arte tambi^n alguuos civilo». 

Eu cualquiera de esos dos caaos la logia carece de raz^Sn de sei* y os ineoiive- 
nieate: el jofe de eatado wiayoi* .de marina no puede, no debe tlgurar en olla. Kl rtolo 
secrete de esa cla»e de aaociaciones ea siitieiente arguraipnto para deniostrar qvu* es 
no ubie^ble dcntro dc una institucidn militar. 

Lms bonibres de guerra tieuen sua eatittutos y au vinculo de uni6n y de ar- 
raonia en la legialaei6u org^inica que loa rigc. Si couatituyen una logia en aentido tigu- 
rado la constituiHa eae cuerpo de legoa y no podrfa tener m&a jefe que el preaidente 
de la republica y por delogaci6n. el miniatro de marina, eomo jefe inmedinto de la 
administraei^u naval. 

En la aetiiaiidad no bay ni pretextoa que cxcuaen la exiatencia de la login, 
porque no hay probleniaa polfticoa arduoa, ni motivoa do ordeu militar que induze^iii 
a los militarea a mancomunar au acei<5n en defenaa comun. Kl cj^rcito de mar y tie- 
rre esttt conatituido. y para que ae deaarrolle ftu actividad normalmente baat^i que ci 
gobiemo ejecute laa leyea quo lo ligen. La logia viene a acr un poder aecrot^ <lentro 
d la iuatitaci<5n, fundado por aubaltemoa, contrapueato al de la auperioridad legi- 
tinift. 

Nuestro raundo naval oati* lleno de rumorea^que denuncian una aituaci6n dea- 
compaeata. Replteae por voeea autorizadaa que la logia aludida influye baata eontra 
el regular funcionamiento de la juatieia militar citandoae caaoa pr^cticoa, entre elloa 
el de loa aumarioa promovidoa por loa jefea del arsenal. En corroboraeidu del beebo, 
ee Befiala la actitud fluctuante y andmala del miuiaterio, la cual bace aospechar, 
eoando menoa. que no actua con plemi liberUid de acci6n. 

Loa maaouea de la marina tieuen abiertaa laa puertaa de la maaoneria argen- 
timi; para realizar aua idealea no ban meneater, por lo tanto, Ibrmar una logia 
especial, para fomeutar au union y frateruidad. Por lo raiamo, au exiatencj^ autoriza 
la soapecba de que no ae trata pura y oxeluaivamtjute de maaoneria. La diaidencia 
DO ocalta de jefea reapetablea de la eaeuadra, alirma la eouvicei6n con (^ue la com- 
Wiuioa. 

No quiai^ramoa profundizar y enardecer el au^liaia del delicado aauuto. Prefe- 
rimos que la enmienda y reparaci6n scan el rcaultado de la acci6n eapontanea de 
loe marinoa y del miniaterio. euya impaaibilidad ante el funcionamiento de la logia 
T liod efeetoa, es incomprenaible. 

Xoa bacemoa eoo del aentimient4> dominante en la familia naval al pedir la 
diwluci^n de la logia. con el cariicter de una medida fundamental de armonia, de 
disciplina y de moralizacidn de la marina. La aolicitamoa al miniatro directamente 
*i ^1 no la atendiese, la dirigiremoa al preaidente do la republica, jefe aupremo del 
qfrcito de mar y tierra. La aalud de la inatituci6n la reclama con apromio. 

Baata por boy. 

30. — Dice La Prensa que, cou motivo del editorial del dia anterior 
8obre la logia naval, el jefo de Estado Mayor de la Armada, Sr. Luis Maure- 
^ bi ha dirigido una carta oil la cual pide so liaga publico que no perteiioe 
ni ha perteoecido il Logia Naval alguua. « El jefe de Estado Mayor de la Ar- 
mada, agrega el citadu diario, sienta do paso la bueua doctriua .cuando eata- 
blec€ como priaclpio la incompatabilidad de sa carfCcter militar con las fiin- 
cioues de raiembro de la susodicha logia ». 

« De heebo, pues, quoda condenada la logia de que haceu parte ma- 
chos miombros de la armada, eseacialmente mas6uica y teuga 6 no el titulo 
<Je «logia naval » li otro ; el nombre y la forma aparente no afecta al fondo». 

— El Pueblo transcribe de un diario do Santa Fe, los aiguientes datos quo 
da el Pbro. Jacinto R. Vifias respecto al General Mitre y la idea religiosa: 

El Pbro. Jacinto R. ViQaa. de Santa Fe, da loa aiguicnttia datoa reapecto al 
general Mitre y la idea religioaa : 

< Visits por primera vez d Mitre, la nocbe del 26 de junio de 18S7 ; era au 
<^iU)ipleafioa, y fiii Ck darlo mia parabicnea. 



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246 UKViSTA KCLKMASTICA 

No uie conocfa ol goneral ; pero. nl verme ou el patio de bu casa, entre la mul- 
titud enonne, que ucababa de oir su discurso, me bizo pasar 4 sa sala y me seuabS^ 
un sitio enti'e sn familia y «U6 Intimos amigos. 

Progiuil^ m4s tarde, ol porqu6 de osta distincldn, j se me d^jo : asf trata a 
todo$ lot, aae^rdotes, 

Era, pueB, un coraz6u crcyonte. 

Alios despu^ volvi >i bu domicilo, abierto siempre al pueblo, y le oucontre en 
Bu biblioteoa, trabajaiido. 

Le pregunt^ por &n HiBtoria de Sau Martiu, y me respondid, abriendo un Cf^^n 
de 8U eacritorio y mostraudome sua manuBcritoB : «Hqn( oBtd, la teugo c^ucluida ». 

Ocupdse m^ tarde de traduoir la Diviua Comedia, y me reraitid el «Intierno». 

Lo lei cou grande ateucidn. y lo oompard con el original dantesoo. 

Confiado eii la bondad del luao.stro, m? atrevi il iusinuarle que me part*efa la 
versidu uu poco iejos del modolo ; y me cjute^td con 8U caracterfBtica modestia : 
« he introducido muchas correecioneB, que apareoei'^n en la prdxima etlicidn ». 

Y asf tu^. 

Cuareuta anoB habia cBtudiado cl poema e^tupendo de Dante, antes de tradn 
cirlo, me lo dijo. 

Quicro ahora recordar 4 loa sautafeoiuos, |>ttra quo los reoonozoan dcbidamente* 
doB servicioa importantes del grande bombre. 

El primcro danios un obispo ap6Btol, eu tuousefior Gelabert; y el segundo. cou 
jural* la clausura del colegio histdrioo de la CompaHia de Jesiis, en esta oiudad. 

A la muerte del santo obispo Segura y Oubas, fu6 neco8ario proveer la vacan- 
te de la didcesis. 

Llamd el goneral Mitre, entonoes presidente de la reptibliea, {\ los muy res. 
petables sautafecinoB don Ventara Coll y don Bernardo Iturraspe, y lea dijo : estoy 
asediado de peilidoa : son muchoa los candidatdd & la mitra, y cueutan con podorosos 
padrlnos: hay. sin embargo, en la ciudad de Sinta Pe uu saeerdoto ejemplar, humil- 
de, eloGuente, oortds y celoso, el cura de la Matriz, presbltero don Josd Gelabert ; 
trabajen ustedes, como buenoa Bantafecinos. por 61, para llenar la vacantc del litoral ; 
vayan d verle, y obligudnlo 4 que acepte el cargo. 

Vi^ieron los comisiouadoa, y dedpu<3B de vivaa iustanciaa, oonaignieron del senor 
Gelabert, que si el papa lo precouizaba, no tehuaaiia el arduo miniaterio. 

Fundado el oolegio de la Concepcidn, un grupo exaltado del colegio nacioua 
estAba rcBuelto & iuterpelar al poder ejecutivo, por haber permitido que los jesultaa 
eutrasen en el pais, ain permiao del cougreso. 

8i la interpelacidn triunfaba, | adida colegio ! 

Loa padres de la Compaiiia debfan salir de la republica. 

Mitre par<5 el golpe de eato modo ; llamd & loa corifeoa y lea preguntcS; «|, quiereu 
uatedea la barbaric 6 la civilizacidn para «n patria '{ Kl gobierno de Santa Fe no ha 
trafdo moujes 6 religioaoe, siuo maestros ! » 

La nubo bc deahizo.* 

Febrei'o 

1. — El V. Cabildo Motropolitano, c(mmovido ante la deagracia oourri- 
da al cabo Tom^s Pecci, del cnerpo de bomberos de la Capital, muerto el di'a del 
funeral del General Mitre, y deseando hncer ptiblico su profuudo sentimiento, 
hace celebrar en la Catederal un funeral cantado en sufragio dc su alma. Al 
funeral asisten el Exmo. Sr. Arzobispo, los doudos y dos compafiias de bom- 
beros con su jefe, el Coronel Calaza, ^ la cabeza. El Sr. Administrador de la 
Catederal, Caugo. Marcelino Lourtet, hace entrega al padre del extinto de la 
suma do $ 215, recoloctada entre ol clero en bcneficio del niismo y de su fa- 
milia. 

— Escribe El Pueblo : 

A propdaito de la logia Conatitucional fuudada entre loa militares de tiorm 
y d la que abiertAmente protegen, aegtin se ascgura, el miniatro de guerri fxen »"i»l 
Godoy, el coronel Duclda jefe del arsenal y dos coroncles maa de loa cualcB dejteuti. .i 
muchoa oficialea, hemoa recibido la siguiente carta : 

« Seftor director de £1 Pueblo. — ^Ttf uy cierto an artfculo de ayer ; y me felicito 
de que por fin desaparezcan loa tapujoa y ae diga llauamonte el nombre de la logia 



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DEL ARZOBISPADO DK BUENOiS AIKE8 247 

el de Io9 qae la protegen, faltando & los deberes de su cargo j traicionando lo8 
mtereses p6blico8. 

Le referir^ algo qae me too6 presenciar no ha mucho. 

Est&bainoa en la estacida de ferrocarril, en Jujiiyv y eutre los viajeros dietiu- 
guidm qae ae despedlan, figaraba un obispo. 

Habfan ooncurrido 4 la estaoidn numerosos oAciales del ej^roito j machos cono- 
cido« caballeros de Jujay, todos fuacionarios, Qsto os, a siieldo del gobierno. 

Una persona do bastante figuraoidn alU, quo s^ri deatro de poco tralda & la 
camara nacional de diputados, deoia & todos los que qiiorfan oirle que en Jujny mar. 
ebaba perfbctamente « el asunto », y qae todos respondfan & las consiguas como- 
tabla. 

— iDesean ostedes una praeba ? — aiiadi6.— Apuesto lo que quieran & que cntro 
todo« lo6 aqui presentes no hay uno solo que se atreva & besarle el anillo al obispo. . 

La apaesta concert<5se en eeguida. 

Monsefior se acercaba en esos momontos. Y en efocto. Todos los reunidos le 
fnerou saludando, pero no hubo uno solo que lo hiciera con la demostraci^n usual 
entre los creyentos para eon los prelados. 

Inquiri posterionnente dates, y supe que los oficiales y funcionarios reunidos 
en la estacidn pertenecian todos 4 la logia Constitucional. 

De usted siempre afmo. — Z. Z.» 

Heraos proeurado confirmar lo que se reflere en la carta anterior, y resulta 
Msgdn nacstras avoriguacioncs. que el autor do la apuesta d que so alude fu^ el seiior 
Zarala. eiitonces jefe de policla de Jiyuy, y hoy caudidato olicial & diputado nacional. 

S. — Llega do Rio Janeiro el R. P. Augusto Bachraan, comisionado 
por el R. P. General de la Ordeii Seriitica para viaitar todos los couveutos 
Oanciscaiios de la Republica. 

C — A bordo del transatlantico Sardegna lloga Mons. Cantelmo, vioa- 
rio general de Taranto quien inicia con ostc viajo el servicio de capellaues que 
^n lo sucesivo acompafiardn ^ los inmigrantes italianos en los buques de La 
fekce y Nacigazlone Generah Italiana. Mona. Caiiteluio se raanifiesta rauy sa 
tisfecho del rcsultado do su niisiou. 

— La Voz de la Iglesia anuncia que el abate Porusi visitard eu el proximo 
mes de Setiembre u nostra capital, con el objeto de dar en ella una serie de 
conciertos sacros. 

— Li Sociedad de Bsn3ficmcia de la Capital iionibra Director del Asilo de 
HuManos, al Pbro. Josnd Gorriti, obligado 6> salir de la di6cesis de Salta por 
las viokctas persecuciones de que fuera objeto por parte de los liberales do 
aqnella ciudad, & causa de su en^rgica actitud al freiite del semanario Demo- 
^aeia. 

8. — El Dr. Endque B. Prack pregnnta en un editorial de El Pueblo 
si puede fandarse en Buenos Aires an gran diario cat6Iico y despu^s de haber 
contestado afirmativamente, agrega : 

Aliora I c6mo ha de realizarse la a'spiraciiin general ? 

Por de pronto, es indispensable rounir el capital. Sin dinero en buena cantidad* 
poco «c hiir4. En esta oU^e de empresas no basta el entusiasmo. 

No entramos d discutir si se requieron cien, doscieutos 6 quinientos mil pesos 
moaeda nacional. Eso se ygtA, dospu^s. Lo primero es reunir el capital. La mayor 
*wnm po^iblc. Pues bien, a rounirlo. y cuauto miis, mejor. Por mucho no ha de sobrar* 
Y wtno uno moIo no lo douara, recurranios al linico medio que nos queda : ir for- 
loando paalatiuanionte cse capital cou suscripclones y donaciones. 

Toilos .iabemos que asf procedon los partidos polfticos del mundo entero. Se 
dim qniza que tardaremos mucho ticmpo en reunir el dinero necesario. 

Peor serfa que nada so hiciera. Si tardamos cineo, eeis. diez afios en la reco- 
l^ccidn. quierc decir quo dentro de ese plaz^o podremos Uevar 4 la prdctica nuestro 
hermofto proposito. De otro mode, janids podremos realizarlo. 

Ciiando t«ngamos el capital soi^d el momonto de discutir si se ha de fundar 
»lgo com pie tarn cute nuevo 6 si se debe aprovechar lo existente. Discutir c6mo hemes 
<i'' gnij»ar la liohre. sin haberla afin cazado, es porder el tiempo. 

l%i. — Despu^s de una corta estiadia en la estancla El Retiro (partido 
<le Chascomus). cou el objeto de dar una mi8i6n religlosa en favor de los mo- 



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248 l;^:vl^iTA kclksiastica 

radores de la niisnia, regresa d PJs. As. el Exmn. Sr. Aizobispo. Las oouiudIo- 
nes durante la niisi^n fiieron 102 y las conliniiiiiones 30. 

— El Oi'den dt» La Plata se oeiipa, en iin editorial, dc los pro^resos del 
•espfritu Kectario en la instrncei^n piihlica y escribe al respecto : 

Esta ol)8CMi6ii anticristiniift jiiium eu las esferas del ininisterio de in»trucci6n 
ptiblica. 

Basta v<*t'oi'rer laK lii*tad de lon-rectores y profeBoros norabradoB ]>ara lo« nne- 
V06 inHtituto8 doeeiites para coiiiprondel* lo que sc quiere, lo qne se buAc^t. 

Lns luisnias exeepeioues, 8(in c<'bos a la Candida inocencia de mueho.s cris- 
tianoe. 

Por ejeinplo. El uonibrainiento para reetor del colegio naeional de Mere*sdej*. 
recafdo eu nu eat^lico eximio tomo el doctor Baltatmr Olaecbca y Alcorta, no eis ran 
que una trampa habil eu la que caeniu. Ki Dios no lo reinodia, niuchos cat6]eos. 

Por lo ]»ronto los eolegios de los Aguetiuos y de San Patricio ban quedado en 
fuadro. 

I CYhuo no ! Si el colegio Naeional cs gnituito y esta d su frente \\n cat/dioo. 

Pero, J cuanto duran'i ^ste eu su pue8to t 

No vacilaiuos «m dcciiio : batata quo los PP. Agustinos. loa Palotinos 6 Irlan- 
dcBCB se retireu por falta de tareas. 

Eutonce8. p<»r A. H. 6 C\ cl rector del colegio Naeional recibira el bitit^rico 
dnlc du y se nombrar^ d otro. de la bornada sectaria. 

I Qu4 ni^is ? 

A la universidad de La Plata viene. como profesor de niet-aftifica. Victor Mer- 
cante, el niaterialista mas mnrizo de todo el ]>ai.s. 

El juego 68 claro. 

Si el gobierno naeional se ])re(»cupam de los iutereses verdaderos del pais, pro- 
cederia <le otro njodo. 

Sitncaria los institutes existentes. 

Crearia, liasta lo casi infiuito. otros, comerciales 6 industriales. 

Multiplicaria las gninjas doccntes agropecuarias. 

Y trat4iria de <iuo los prot'esores res>»ondierau por sus creencias a la Fe de la 
mayoria del pais 

La obra actual del gobierno es esencialineute atentatoria a los intereses mo- 
rales y inateriales de la rej)ublica. 

Es necesario que las faniilias catlSlicas reaccionen y se pongan en guard ia. 

La Fe y el porvenir de sus hijos peligrau. » 
14. — Escribe El l*uehlo.\ 

La llegada del distinguido nionsenor Cantelmo, cuyo viajo a la Argentina en 
compania de los ininigrantes italianos es obra de suyo mny loable, ba trafdo en buen 
inoiuento la oportunidad de dar (oriua jni'ictica d las resoluciones del segnndo con- 
greso tie cooperadores salesianos, celebrado en esta capital, referente a la protecci<5ii 
moral y nuiterial de los inuiigrantes. 

Al efecto, ayer por la luaAana y bajo la presidencia del provincial salesiauo 
R. P. Jos<^ Vespiguani, se reuuieron en v\ colegio Don Bosco, de las calles SoHs y 
Moreno, los superiorcs do los varies estableeiniientos quo en uuostra capital tiene 
el institute de Don Bosco : en representacirtu del comity central de cooperadores »a- 
losianos asisti6 a la citada asaniblca el sccretario general de aqu^l, mousenor Vi- 
lianova Sanz. 

Fu^ luiiUiinie el pensar de los concurrentes en cstablecer un «p»tronato de in- 
uiigrantes ». depeudiente del comity central de cooperadores salesianos : la eoniisiou 
principal del patronato tendra su asiento en el colegio Don Bosco de la ealJe 
Solis 252 : por abora se forinan tantas suljcomisiones, cuantas son las casas salesianni^ 
existentes eu nncstra cajntal y rcpiiblica. 

El provincial salesiano. P. Vespignani ba side facultado para proponer las 
personas que ban de fonnar la comision principal del patronato : <?sta se pondra dc 
acnerdo eon la direcci<5n general de iniuigraci6n para que los reconiendados a 1» 
priincra scan intemados por la seguuda. 



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Camaras del trabajo 



(1) 



Del esbozo de las Ciimaras del Trabajo, cuyas lineas geDersele 
trazamos en el ndmero precedente, se desprende que son institu clones 
sociales esencialiuente conciliadoras entre patrones y obreros, constituyendo 
al luismo tieuipo la priniera base para la reconstitucion organica de nues- 
tra anarquizada sociedad. 

En el campo de la accion social, lo que mas dificulta la inteli- 
gencia entre los beligerantes, es el unilateralismo con que unos y otrob 
consideran las cuestiones que les son comunes. Los conservadores libera- 
es, encerrados en el dogmatismo de la economia clasica, consideran in- 
ianffiblc el actual regimen de produccion capit4ilista : producir niucho y 
barato es su divisa ; de donde sacan por conscicuencia que los salarios 
deben ser bsgos, y muchas las boras de trabajo, pues t^do lo que sea 
anmeiitar los gastos de produccion es perjudicar el ttoreciniiento indus- 
trial. Los obreros, A su vez, se encastillan en los dogmas del Marxismo, 
y, considerando un robo la plus-valia 6 el provecho capitalista, piden 
siempre mayor salario y menos boras de trabajo, hasta conseguir que el 
capital 6 los instrumefitos del irabajoj siendo imi^roductivos en manos de 
fills actuales poseedores, pasen a ser nacionalizados, llegando asi al sona- 
(lo colectivismo socialista. 

Estas dos opuestas actitudes del conservatorismo capitalista y del 
sodalismo colectivista no 861o hacen imposible la necesaria paz social, 
sino que se fundan en un falso concepto de las relaciones entre el ca- 
pital y el trabajo. Estos dos elementos son considerados como rivales an- 
titeticos, cuando en re^ilidad existe entre ellos solidaridad de intereses. 
Asi lo afirnia Leon XIII en su Magna Cai-ta de los Obreros : « Al 
tratar de la question social se incurre en un error fundamental, presen- 
tando las relaciones mutuas. entre los ricos y los desgraciados obreros, 
coiuo si hubiese, naturalmente, entre unos y otros una enemistad irre- 
conciliable, que fatsilmente les condujese ix la guerra. Pero nada es mas 
falso. La uaturaleza ba prodigado por doquier la unidad y la armonia 
reciproca. A la manera que en el cuerpo humano malgrado su diversi- 
dad de miembros, encontramos, en las relaciones mutuas, unidad y equi- 
librio ; del raismo modo la naturaleza ha querido que, en el cuerpo so- 
cial, las dos clases en cuestion vivan en buena armonia y conservtui un 
cierto equilibrio. La una tiene absoluta necesidad de la otra. El ctipiUtl 
no podria prescindir del trabajo^ asi como Me no podi'ia pasar sin 
el cap it at. » 

Estji doctrina de Leon XIII constituye el fondo de la Escuela 
de la Reforma Social, y el ideal del Catolicismo social 6 Demoeracia 
cristiana. 

(1) V. ReHsta Eelesidstiea, VI, pag. 153 




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250 KKVISTA ECLESIASTICA 

Ahora bien; las Camaras del Trabajo, con represeiitaciou igual de los 
patrones j de los obrero8, constituyen un terreno neutral, linico en el 
cual es posible que anibos beligerantes, deponiendo las arnias de corn- 
bate, traten de llegar A una inteligencia mutua, investigando mancomu- 
nadamente la nianera de solucionar el actual conflicto y Ueofar a la 
armonfa que, segiin el gran Pontifice, es querida por la naturaleza. 

En el seno de las Camaras del Trabajo y mediante la discusion 
Serena y directa, es decir sin el intermedio del agitador, los obreros* 
aprendentn que los altos salarios 86I0 son posibles en las industriaB flore- 
cientes, y que. como dice Bebel, « sin ganancias no liumean las chime- 
neas ». 

Actualnient^, si preguntais A los obreros qu^ es lo que (juiereu en 
definitiva, a no ser unos pocos que os hablaran del Estado socialista del 
porvenir, la mayor parte no os sabrtln contestar de una manera concre- 
te. 4 Que es lo que queremos ? — os contestanin, queremos mjis, algo 
nuts de lo que hemos alcanzmlo. 4 Hasta donde quieren niiis ? — ellos no 
lo saben ; su estado psicologico habitual es de descontento y de protes- 
ta permanent-e. 

Tal es la obra de los agi tad ores socialistas, sugestionar A las nin- 
sas obrera« el descontento, y esto es tarea muy facil : la utopfa socialis- 
ta 6 el paraiso terrestre, pintado con brillantes colores sobre el fondo 
negro de las miserias del actual proletariado y, al mismo tierapo, la afir- 
maci6n de que basta la voluntad de las muchedumbres proleteriji.^, pani 
destruir todo lo existeute y crear el estado paradisiaco del porvenir, son 
mas que suficientes para irritar el apetito de gozar siempre mds y, de 
consiguiente, para hacer habitual e inextinguible el descontento. 

Y esto es tauto mas clerto, cuanto que es una ley expenmentjil 
de la psicologia de las multitudes, el que jamtls se detienen estas en un 
conveniente y pnictico termino medio, pues su normal idad es nnls bien 
el radical ismo. 

Yo no soy de los que creen que el estado actual es como para 
tener satisfechos A los obreros, ni condeno incondicionalmente las mues- 
tras de descontento de nuestro proletariado — tampoco las condenaba 
,Le6n XIII — hasta convengo en que, en cierto sentido , el descontento 
de las masas no s61o es justo, sino tambien conveniente y necesario pa- 
ra el progreso social y el relevamiento de las clases populares : pero 
tambien creo que junto con la conciencia de su maleslar y el anhelo de 
obt«ner mejoras, debe despertarse e ilustrarse la conciencia obrera acer- 
ca de las maneras practicas de alcanzar su relevamiento. 

Pues bien; el linico medio de encauzar las reivindicaciones obreras. 
dentro de las refomias practicas, es ponerlos en contacto directo con lo< 
patrones, a fin de que discutan las condiciones de su industria y apren- 
dan a conocer que, en el florecimiento de estji, no solo estan interesados 
los patrones, sino tambien, y no menos, los obreros. 

Estos no podrian menos de ganar en sentido pnictico, si, dentro 
de las Camaras del trabajo y en sus discusiones con sus patrones, se en- 
terasen de las dificultades economicas que a veces atraviesan las einpi'e- 
sas que parecen las mils prosperas. Es clasico el ejemplo djwlo al raundo 
obrero por la Steel Trade Union de Inglaterra, la cual, en una crisis de 



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DEL ARZOB[8rADO DE BUEVOS AIRES 251 

la indnstria del acero, solicitiS <le sus patroiies una rebaja proporcio- 
nal de los salarios. El <lia eii que los obreros Uetjasen a tener suticientes 
conociniientos del aspecto comercial de su iiidustria respectiva, cesaria su 
eHAdo psioologico de perpetuo desi^onteuto, no pediriau sieinpre uijls, si- 
no qne ajustarian sus p<'.ticioneH a la niedida do lo posible. 

Ahora los obreros solo saben, por los a^itadorea aocialistas, la le- 
yenda de oro de la foruiaeion rapida y escaiidalosa de algunas grandes 
fortunas, pero no saben una palabra de la penuria de mil otias empre- 
sas. Segiin el economiata Leroy Beaulieu, en Franeia, de cada 100 enipre- 
sas nnevjus que ee fnndan, no prosperan mas que de 10 a 15, siendo e 
tin de todas laa otnia la mas deaastrosa bancarrota. 

i Cujinto lustre adquirirfa la elase obrera, si pudiese darse euenta 
de la penuria con que a veees vegeta su indnstria ! Pero de esto no se 
les habla jamiis en los clubs socialistaa, iinicas partes donde se trata de 
sus intereses. Urge pues crear instituciones, como las Caniaras del Tra- 
bajo, en donde por el trjito directo con los patrones, puedan conocer ese 
aspecto industrial y comercial de la cuestiiui obrera. 

Xo menos importante (jue el sentido pnictico, de que aoabamos de 
liabiar, como primer efec'to de las Ctimaras del Trabajo, es el efecto que 
de ellas debe esperarse, con respecto a la capacidad legal, que pro- 
luran a los obreros, de producir sus quejas inmediatamente ante los pa- 
trones. 

En el regimen actual, siempre que se producer algiin conflicto en- 
tre el capital y el trabajo, ademas de liaber sido preparado, fuera del 
seno del gremio mismo, en los clubs socialistas 6 anarquistas, asumen la 
iiepresentacion de los obreros, cuando no agitadores de otra 6 de ninguna 
profesion, aquellos de los compaileros que mas se ban distinguido por su 
virnlenta intransigencia en contra de los patrones, con la agravante de 
qae estos obreroa conductoreHj persuadidos de que su conducta sent tan- 
ro raas digna cuanto nnis intransigente, toman los aires de tribunos de 
la plebe y a nada menos aspiran (|ue a morii comb los Gracos 6 como liru- 
lo. No pocas veces, sus mismos compaueros de taller 6 de fjibrica, al oir 
\u fiUpicaH de sus Demostenes contra sus patrones, se dan euenta por. 
priniera vez de qne su situacion fuese tan desesperante. 

Las quejas no se producen cittindo hechos concretos y serenamente, 
eomo es imprescindible hacerlo en el seno de una Cdmara del Trabajo, 
*ino en globo con hiperboles de grueso calibre como conviene al tempes- 
tuoso ambiente de los meetingfi en que se fraguan las huelgas. 

Por otra parte, no es posible otra cosa, porque por parte de los 
patrones suele dominar una soberbia de senores feudales que los induce 
a recliazar con desprecio todo parlamento con sus obreros; na<la exaspera 
a estos tanto como ese orgullo patronal que, con soberano desden, pre- 
tende (jue nada tiene que comunicar con sus obieros, como si en el con- 
trato de trabajo no fuesen ^stos una parte tan importante y jurfdicamen- 
te ignal a los patrones. 

Asi pues resulta que obreros y patrones son como dos mundos 
aparte, inspirados el nno por el odio y la desesperaci6n y el otro por 
la codieia. Los linicos resortes que mueven a iinos y d otros son 



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252 UKVISTA KCLl-JSIASTICA ' 

piisiones igiialmeiite ciegas, no habiendo lugar para la retlexioii ni para 
el seutimiento <le la jiisticia. 

Pues bien; trashuleinos la accioii en otra escena, en el lecinto de 
una Ctlniara del Trabajo, y todo habni canibiado, sino desde luego, des- 
pues de algdn tiempo de ejercicio de la institncion. 

Obreros y patrones, o repveHentantes legales de nnos y otros, niiem- 
bios efectiros ti sn vez del greinio respective, se encueutran en eomu- 
nicacion directa y bajo un niisiuo pie de igualdad, las discusiones tieneu 
lugar bajo una presidenoia neutral y lejos del anibiente populacliero de 
los meetings; entonces las quejas tienen que ser coneretas, y ecnno la 
expresiou de ellas es conipletaniente libre, resulta razonada y pacitica. 
En la discusion serena no solo dice cada uno lo que la pasion le dicta, 
sino que cada uno escucha lo que su contrincante responde, y de ahi 
que poco a poco desaparece el unilateralUmo de que habhibanios al prin- 
cipio de este articulo. 

Los patrones, que casi siempre 6 mas bien, sienipre y sistemati- 
camente se niegan a todo auniento de salario y li toda disniinucion de 
boras dfe trabajo, conio si toda su prosperidad dependiese de la luiseria 
y del agotauiiento de sus obreros, conipreuderian que tal idea adeunis de 
inhuman a es irracional. 

En las Camaras del Trabajo necesitan educar^e ud sulo los obrtJ- 
ros sino tambien los patrones, quieues deben conipreuder que un au- 
uiento de salarlos y una disiuinucion de boras, sobre todo si con estas 
inejoras corre parejas el foinento de la educacion obi'era, no siempre sig- 
nifican un encarecimiento de la mano de obra, antes pueden coineidir.o 
al nienos ocasionar un abarataniiento de la niisma. ^ Es, por ventura. 
igual el rendimiento del trabajo de un obrero bien alimentado, <loaiici. 
liado en una habitacion sana, rostaurado por un descanso duticieute, al 
del trab^o de un obrero extenuado por el hambre leuta de la miseria, 
intoxicado por el aire de una habitacion como un chiquero, agotado por 
la contiuuidnd de la faliga ¥ 4 Es de la misma calidad el producto del 
trabajador de inteligencia embptada y estiipida, al del obrero instruido 
y de facultades expeditas f 

Los patrones, pues, para sostener la concurrencia industrial tienen 
muy otra cosa que hacer que pugnav siempre por pagar salarios de ham- 
bre e imponer joinadas de trabajo inhunianas. El camino esta en procu- 
rar una clase obrera robusta, inteligente y moral que vaya il la fjibrica, 
no como bestias de carga, sino como hombres que aman su oficio ; por- 
que este oficio 6 trabajo les procura todo lo necesario para una vida 
humana, es decir para el desarrollo integral de todas las facultades, com- 
partiendo con sus patrones, en cierta proporcion, todos los bienes pro- 
pios de nuestra civilizacion y cultura. 

En las Camaras del Tiabajo, los patrones apronderian de consiguiente 
que no ban cumplido todos sus deberes despues de haber pagado el sji- 
laiio convenido il sus obreros, si no que deben, sino por justicia estrictn, 
porjusticia social, hacer lo posible para poder mejorar la suerte de sus 
obreros, ya aumentando los salarios en ^pocas de prosperidad de su iu 
dustria, ya disminuyendo las horas de trabajo por medio de perfecciona- 
miento en la maquinaria, ya fomentando la fundacidn de escuelas profe- 



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DBL ARZOBISPADO DE BITKXOS AIUES 253 

sionulse, de instltutos <le educacion, de cooperativas de (M)nsiim()8, de cajas 
de nhoiTos y p^nsiones, de cousti iicciim de casas hi^^ieniea^ y Uaratas.... 

; Cuant4is veces se qiiejan loa patronest de la peuuria de su indus- 
trial atribuyeiidola a las exigencias de los obreros, y sn causa son ellos 
inismos que, por un interns mal entendido, nada piensan sino pagar sa- 
laries biijo-; e imponer jornadas largas ! 

Las Camaras del Trabajo son las escuelas en donde todo esto se 
ensenarian mntuaiiiente obreros y pat rones. 

Cuinto precede acdrca del valor edncativo social de las Caniaras 
«le Trabajo no son simples deducciones 46gicas de su organizaoion, son 
hechos que la experiencia va coinprobando en el seno de esas institucio- 
nes que en Belgica lie van el nombre de Consejos dc Industria. 

A pesar de que sii organizacion no carece de defeetos, coino vere- 
inos niiis adelante, uno de los bienes adquiridos con dichos Consejos es 
que las cuestiones y conflictos, que en las sociedades obreras levantan 
terapestades de pasion, se resuelven paclfica y razonablemente desde que 
son tratadas por las respectivas coniisiones en el Consejo. Los obreros 
insis exaltados en el club socialista, y los patrones nisis rehacios en su fji- 
l»rica, ceden en el seno del Consejo, y nunea falta algiin punto de con- 
taeto por el cual puedan llegar jI una inteligencia amistosa. Alii el patron 
j*e da cuenta de que no sieiupre merece desprecio su obren>, y ^ste se 
convence de que su p:itr5n no es tan uialo conio (^1 niisuio aparentaba 
ser; y de este modo las distancias se acortan, los abisuios se salvan, la con- 
sideracioa uiutua sucedt^ al odio de unos y al desprecio de los otros. 

Otro aspecto, no uieuos intiMesante que los estudiados, ofrecen las 
(Uraaras del Trabajo, si se cDnsider.in sus relatrionos con las autoridades 
pablicas, administrativas y legislativas. 

Mediante los informes imparciales de los asuntos trattidos en el seno 
<le cada Comision, pueden las autoridades darse cuenta exacta del origen, 
nuisas y proceso de las diferencias eutre el capital y el trabajo, y, de 
c )!isiguiente, llegadoel caso de intervenir, pueilen hacerlo conscientemente 
y a» de la manera arbitraria y geueralmente desaeertada con que suele 
hiwrse entre nosotros. 

Hasta los liberales mis rettilcitrautes rt>conocen hoy que es impres- 
'MTidible una legislacion social de proteccion obrera, cuando inenos para 
proteger a las mujeres y a los ninos y para usegurar li todos el descanso 
seinanal. Pero 4 como proceder a una legislacion adecuada sin conocer 
hasta el detalle las condieiones del trabajo en las diversas ramas indus- 
iriales? jcomo proceder a una sabia introduccion progresiva de las mejoras, 
i*in saber hasta que pun^o, en un nuaiento dado, se puede limitar el tra- 
Mo de las mujeres y niuos en ciertas industrias, sin exp >uerse a provocar 
UTi crisis que empeDra en vez de b.'nBfiinai* ;l las clasi^s qu ) se intenta 
j»roteger t 

La base de toda legislaci on social debe ser una estadistica prolija 
<le las profesiones, y paia pn>veer esta estadistica no es suticieute hace** 
nn censo profesional — ni esto siquiera be hace aqui — pues el merito d*^ 
l»s censos es como el mentir de las estrellas... precisase sacar los datos 



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254 KEVI8TA KCLKSIASTIOA 

no solo de las deelaraeioues, easi siempre etttudiadas, de los patrones, siiio 
de las declaraciones de patroues y oUreros. pnes solo asi se teudni una 
garantia racional de su veracidad. 

Pero uo bastaii tampooo las estadisticas, a las enales, por la con- 
cision niisma de su lengiiaje, se las puede liacer decir lo mismo el si <]ue 
el no respecto de un niismo asunto y segiin sea la opinion preconcebida 
del que las interpreta ; precisanse tainbi^n investigaciones sobre los casos 
particulares tl lin de eonocer en un momento dado las opiniones sobre un 
asunto concreto ; las investigaciones son una especie de referendum.^ que 
retieian la opinion palpit^inte. 

Pues bien ; las Caniaras dt^l Trabajo son inapreciables instrumentos 
para levantar estadisticas y organizar investigaciones. 

Pero la niisi6n de las Caniaras del Trabajo en la legislacion social, 
no se liniitii a preparar su materia primera del modo que queda dicho: 
adeniiis de proporcionar datos, pueden coniunicar cuales son las qftejas 
mas sentidas, la.s necesidades nuis perentorias, las aspiraciones nuls una- 
nimes del mundo del trabajo, hasta proponer proyectos de leyes nueva^, 
inodificacioues a las existeutes etc... 

Con estos nietodos de preparacion de las leyes sociales no se coiTe 
el riesgo de reflejar en el his nuis bien aspiraciones aprioristicas de partido, 
que aspiraciones de los verdaderaniente interesados, y sobre todo se evita 
legislar, copiando leyes extranjeras que, luego resultan exoticas e inipr.ic- 
ticables. 

Tal vez es aiin nnis i)erceptible la benetica influencia de las Ca- 
maras del Trabajo eu la reglanientacion practica de liis leyes obreras. 
Nosotros tenemos un ejeniplo fehaciente de la falta de las Caniaras del 
Tiabajo, eu la rcglainentjicion de la presente ley del descanso dominical. 
En la comision no habia representacion alguna obrera, pues conio tal no 
puede acepUarse la jireseucia de un medico, cuyas relaciones con el niundo 
<lel trabajo se liuiitan a jirofesar ideas socialistas. ; Asi ha salido la tal 
reglanientacion ! baste decir que el primer domingo ya se tuvo que re- 
nunciar jl haccr etectivas his multas inipuestas por la policia de esta Ca- 
pital, tales fueron las dificultades de interpretjicion que ofrecia ! 

^ Que hubiera sucedido si en vez de limittir la ley a la Capitid, se 
le hubiera dado el canicter de iiacional ? 

Tengase por seguro que jamas se obteiidran buenas reglamentacio- 
nes sin la previa fundacion de oportunas instituciones, como las Camanu* 
del Trabajo, con su natural complemento, una Oticiua 6 un ministerio del 
Trabajo. 

Finalnieiite, las Camaras del Trabajo son utilisimius para garautir 
la prjlctic'a de las leyes. Para esta, se precisa ante todo crear un cuerpo de 
iuspectores, pues i>or mas que se digaque nuestia policia de Buenos Aires 
es suficiente para esa inspeccion, por nuis que se ensalcen sus meritos, 
la expel ieucia de todas las naciones que nos ban precedido en la legis- 
lacion social, las cuales tienen la policia no menos bien organizada que 
la nuestra, ha deuiostrado (pie no se pnede pasar sin iuspectores ad hoc^ cou 
preparacion es[>ecial, puc* nadie puede imaginarse la sutileza con que los 
l)atrones intentan hurlar la ley, ui las quiscpiillosidades de los obreros, 
que siempre estan dispuestos a creer (jue son explotados. 



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DKL AKZr»BISl»AI)U DK BUENOS AlIIKS 255 

Las CdiiiHViis (lei Trabajo ejercen sobre la inspeccioii una especie 
de tensum fiscal, descubren y denmiciau hw sutilezas de los patrones, y 
depuran y raionan las quisqiiillosidades de los obreros. 

No eieo piiea que sea teiiierario el afirniar que el ^xito de una le- 
gislaciuii social, desde la preparacion de su materia priuiera hasta su in- 
troduceion en la practi<'a, depende de la creacion y buen funcionaniiento 
de las CVmiaras del Trabajo, 6 de iustituciones arijilogas, sienipre a base 
de representacion obi era y patronal. 

Esto mismo se vent coii mas detalles al liablar de las funciones 
propias de las Canuiras locales y provinciales. 

A. Pont I^lodka 

LA PARROQUIA 

Sn origen, su evolucioD hasta naestros dias y sa porYCDir 

El abate Enrique Lesetre, cura piirroco de Saint-l^tlenue-du-Mont eu Pa- 
ris, acaba de enriquecer la Biblioteca dp. Economia social — iuagurada varios auos 
ha, por el editor V. Leeott'ro, bajo la direccion del sabio econoiuista ca»t61ico 
Mr. Henri Joly, — eon una erudita nionografia sobre La Parroquia (1). Los orige- 
np8 de la parroquia, las transformacioncs por las que 6«ta lia tenido que pasar en 
el eui-Ho de los siglos ^ fin do adaptarse iC las exigeucias del ambieute, la vida 
parroqaial en el siglo XIX, la paiToquia del porvenir, todos estos puntos y otros 
m^ se hallau expuestos por el autor con la precision liistorica de nn critieo 
y el tino experimental de un piirroco celoso 6 ilustradisimo. 

La importancia del libro no nos perinite dedicarle una simple noticia 
bibliogrdtiea : es necesario dar de 61 nn resuinen, lo que haremos, Dios median- 
ts, eu do8 6 mds articulos. 

Parroquia derivase del griego -apo'xo; que significa el vecino que 
iiene *m casa contu/va ; y fue i)alabra empleada priiiiitlvamente para de- 
«ignar el territorio eclesiastico adiuiuistnuio i>or un obispo. 

En un priucipio no bubo parroquias en el sentido que hoy se da 
a esta palabra ; pero ya en la primera coniunidad cristiaua, fornimia en 
Jernsalen, al dia siguiente de Pentecostes, con los prinieros convertidos 
se descubren los elementos de la parroquia futura : bay alli en efecto^ 
on conjunto de fieles, gobernados espiritualniente por una autoridad ecle- 
siastica, los cuab'S aunque continiian frecuentando la Sinagoga, tienen reu- 
uiones peri^dicas aparte, en lugares propios, para instruirse y celebrar 
la Euearistia. y constituyeu asi una pequena sociedad religiosa animada 
de im gran espiritu de caridad y ayuda niutua. 

Sobre el niodelo de la coniunidad de Jerusalen, otras coniunidades 
*e establecen en Antioqufa de Siria y en las dennis cindades donde Uega 
la predicaei6n apostolica. 

Para el gobierno de estas comunidades, al lado de Santiago el 
Menor que gobierna la iglesia de Jerusalen y de los diaconos que tienen 

(1) La Paroisse por M. V abb«^ Henri LKsfexRE. Un vol. en 12 — Lib. V. Le- 
«oflfrp - Paris. Precio 2 fr. 



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256 KKVl^TA KOr.KftlASTICA 

jI 8u car«ro la administration y el reparto de los bienes de aquelln coniu- 
nidad, aparecen ya, desde los prinuM-os afioa, los presblteros 6 ancianoRr 
encar^adc»8 oficialniente de la oracion y de la administraeion de loft Sa- 
cramentos, con un jefe a la cabeza, al (jue fte snele dar el titnlo de obis- 
po 6 inspector, 

Esta organizacion jeriirquica por la cual un obi^po estii sieiiipre 
al frente de los sacerdotes, diaiconos y fieles, se revela con toda claridad 
en las iglesias de la Asia Menor, en los coaiienzos del si^lo II, se^iC'iw 
lo atestignan las cartas de San Ignacio de Antioqnia. El .obispo ocnpn 
el primer liigar en todo y nada legifcimo piie<le Imcerse sin el, ni ce- 
lebracion del Sacrificio, ni administraeion del Bautismo. De esta manera, 
el obispo ti6ue A sn cargo t-odas las funciones pastorales : colaboradores 
suyos son, los dijiconos para el manejo de las cosas temporalis y el gobier- 
no de las asambleas , y los sacerdotes para el ofreciniient4> del sacrificio y 
Ipara la ensenanza. 

Cada cindad no tiene, por consiguiente, mjis que una parroquia, 
a piir roq uia episcopal; y, si 4 principios del siglo II, el Papa Evaristo 
instituye en Roma titulos presbiterales, cuyo niimero fija el Papa S. Mar- 
celo, el ano 3)8, en vearite y cineo, esos titulos no son verda<|era8 pa- 
rroquias, pues los sacerdotes no celebran alii el sacrificio de la Misa, 
ni administran el bautismo, sino que preparan linicamente para su recep- 
ci6n. Bajo Inocencio I (401 -417 ), linicamente los sacerdotes encargados 
de los cementerios puestos fuera de la cindad, tienen derecho, a causa 
de su alejamiento de la igleSia episcopal, de con sagrar la Santa Eucaris- 
tia ; por lo que hace A los encargados de los tftulos de la ciudad, ^stos 
no pueden celebrar nuis que con el pan eucaristico consagrado por el obis- 
po que les llevan los diaconos 6 los ac61itos. 

A la asamblea presidida por el obispo, concurriau, los domingos, 
los cristianos de la ciudad y de la campana, y he aqui conio ella se 
verificaba d mediados del siglo II, segiin nos la describe San Jnstino. 
« El di'a que se llama del Sol, todos los que viven en las ciudades y 
en los campos, se reunen en el mistuo punto. Se leen los escritos de los 
Apbstoles y de los profetas hasla que el tiempo lo permite : en seguida, 
despu^s que el lector ha terminado, el que preside, toma la palabra para 
exhortar A la imitacion de las grandes cosas que se acaban de leer. Luego 
nos levan tamos todos para rezar, y, una vez terminada la oraci6n, se 
ofreco el pan, el vino y el agua. El que preside, reza, en voz muy alta, 
oraciones y acciones de gracias il las que el pueblo contesta Am^n. Se 
distribuye, entonces, aqiiello sobre lo cual se ha dicho la accion de gra- 
cias : se da a cada uno de los presentes y se envi'a por medio de los 
didconos A los ausentes ». No habia, pues, entonces nuis que un w')lo 
lugar de reunion, identico para los fieles de la ciudml y <le la campana: 
lo que no debemos extranar en una epoca en que el cristianismo no 
ejercia su accion sino sobre los centros urbanos y sus cercaniJis inine- 
diatas. 

Alejandrfa de Egipto, gran centro intelectual donde el cristianismo 
se habia desarrollado rapidamente, es la primera ciudad donde en el 
siglo III, se encuentra ya una' divisi6n eclesiiistica que nos da una idea 
de parroquias distintas. Hay en efecto, en Alejandrfa varias iglesias que, 



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I>KL AKZ<)UIM»A1)<) 1)K lUJKNOS AIKKS 257 

aunque dependen, conio es natural, de la aiitt^ridad del obispo, son aten- 
didas por rarios saeerdotea bajo la direcciiMi de uno de ellos; y en ellas 
se cttlebrau los di vinos oiicios, a excepcion de alji^iinos di'as unis solemnes 
eQ qae todo el pueblo debe eoncurrir A la iglesia episcopal. Esta costiimbre 
de no celebrar sino nn solo oticio para todos los fieles en los dias de ma- 
yor solemnidad, se perpetuo por mncho tienipo, y a fin de que todoa los 
fieles pudiesen participar de los oticios, el Papa San Leon tuvo que re- 
eoniendar el auo 445, ji D;6.scoro, obispo de Alejandria, que tratase, de 
aeaerdo eon el uso romano, de que la eelebracion del Sacrificio se repi- 
tiese, sucesivamente, tantas veces cuantJts la basilica, donde se oficiaba, 
86 viese llena de nueva concurrencia. 

De esta manera, en las dos grandes ciudades de Roma y de Ale 
jandria, la parroquia episcopal conservaba aiin, a mediados del siglo V, 
an derechoft exclusivos para la celebraci6n de las fiestas principales, sin 
qae esta central izaci6n presentase por aqnel entonces, serios inconvenien- 
tes, sea a causa del niimero, relativamente pequeno, de los cristianos, y 
del niimero, en canibio, niuy grande de los cateciimenos que, guiados por 
intereses egofstas, preferfan permanecer tales hasta la hora de la miierte, 
quedando asi excluidos de la asistencia al sacriticio eucaristic^ ; sea tarn- 
bien, a causa de no obligar entonces con tanto rigor la ley de asistir a 
Misa los dias festivos. 

Religion ilicita durante los tres prinieros siglos, la religion cris- 
tiana no pudo ordinariamente, durante ese tiempo, levantiir edificios apro- 
piados nara las necesidades de su culto : tuvo que limitarse a utilizar, 
del niejor niodo posible, las casas de la ciudad y de la campana que los 
fielee ponian A su -disposicion. Las leyes romanas niuy respetuosas de los 
domiaios funerarios dieron lugar a que los cementerios pertenecientes a 
algun patricio 6 dania cristiana, con los locales anexos, fuesen elegidos 
principal men te para lugares de reunion y eelebracion de los oficios : pero 
esta posesidn fu6 siempre precaria durante la epoca de las persecuciones 
a cansa del derecho de confiscacion que se arrogaba A menudo el Es- 
tado, y no se convirtio en definitiva sino cuando, por el celebre 
edicto de Milan del ano 313, Constantino y Licinio ordenaron que fuesen 
devueltos a los cristianos todos los inmiiebles que les habian sido con- 
fiscados. 

De lo expiiesto, puede deducirse lo que debio ser, en los tres 
primero.^ siglos, la colectividad religiosa que constituia en cada ciudad 
la solo parroquia entonces conocida, la parroquia episcopal. A la cabeza 
de la colectividad estaba el obispo, asistido por los sacerdotes y diaconos 
qne formaban el presbyterinm. El obispo reunia a todos los fieles en tor- 
no suyo en los dias de fiesta y a el acudian no s(>lo los de la ciudad 
sine tambien los de la campana. Las iglesias secundarias, levantadas 
en las ciudades principales, no eran sino la iglesias sucursales de la igle- 
sia episcopal, y no constitufan centros religiosos independientes. Para la 
manutencion de sus ministros, las necesidades del culto, la jisistencia de 
los pobres y de los ancianos, la Iglesia se vio en la obligaci6n de poseer 
edificios y bienes muebles; lo que alcanzo, al menos de hecho, a pesar 
de las dificultivdes de la legislacidn y de la tirania de sus perseguidores. 
El edicto de Mildn cambio radicalmente la condicion juridica de la Igle- 



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258 KKVISTA kci»iasti(;a 

sia ante la aiitoridad civil, y este eainbio resulto sumaiiu'Ute beiietico, eomo 
veremos, para la oi<j;aiiizaci6ii parroqnial en derne. 

En fechas may distintas, segiin los luij^ares, los cristiauos de las 
ciuda<ie8 pa«arou del estado de debil minon'a a la condiciou de una 
mayoria cada dia nnls considerable. 

Epta transfoi macion progresiva llego jI su termino, casi doquiera, 
en el siglo IX ; peix) no por esto la constitucion jerarqnica de la parro- 
quia episcopal llego a niodiftcarse, de un luodo sensible ; d las uecesida- 
des de una poblacion mas numerosa se proveyo, aumentsuido el niimero 
de los niinistros sagiados, sacerdotes y di^conos, puestos bajo la direccion 
inmediata del obispo. Este continue') siendo el unico jefe eclesuistico de 
la ciudad, extendiendose generalmente su jurisdiccion basta donde llegaban 
los confines senalados a la niisnia por el catastro imperial. 

Pero era imposible que la diocesis hubiese de corifundirse indetini- 
damente con la parroquia episcopal : las colectividades cristianas fuera de 
la ciudad, iban creciendo cada dia de niimero y de importancia y los mis- 
mos lieles, esparcidos en los suburbios dela ciudad, no podian resignarse 
por mas tiempo li no tener mas iglesia que la iglesia urbana. Fue ixsi como 
nuevas iglesias, ceutros de pequenas parroquias rurales, se fueron levan- 
tando poco ji poco por la sola fuerza de las cosas, sin que jamas el obispo 
interviniese para fraccionar sistematicamente su didcesis y crear de ante- 
mano circunscripciones parroquiales. 

Desde el siglo IV, sobre todo despues de la paz dada a la Iglesia 
y aiin desde el final del siglo III, en Oriente se encuentran iglesias ru- 
rales para los fieles demasiado alejados del centro episcopal : el obispo 
las visita de tiempo en tiempo y les envia sacerdotes, algunos de los 
cuales acaban por fijar su residencia en medio de la pequeiia grey. En 
314 el sinodo de Ancira (can. 13) en Galacia, probibe a los corepwcopos 
ordenar sacerdotes 6 diticonos : los corepisvopon que este sfnodo es el pri- 
mero en mencionar, eran obispos dol campo, 6 vic^irios episcopales, en 
los que el obispo de la ciudad delegaba varios de sus poderes para que 
los ejerciesen en la eampana: si les estii prohibido ordenar sacerdotes 6 
diaconos, es porque el obisiK) se reserva la ordenacion de los sujetos ne- 
cesarios asi para la ciudad como para las iglesias del campo : prueba de 
que estas tenian ya sus sacerdotes propios. Casi en la misnm epoca, el 
sfnodo de Neocesarea (can. 13) en Capadocia, no quiere que los sacerdo- 
tes del campo ofrezcan el santo sacrificio en la iglesia urbana, cuando el 
obispo 6 los sacerdotes de la ciudad esttin presentes : lo cual supone ne- 
cesariamente la existencia de iglesiius rurales, donde estos sac^rdot^s ce- 
lebren y al rededor de bus cuales baya una agrupacion de fieles que cons- 
tituyeu una parroquia. 

En Occidente los pequeiios ceutros religiosos se multiplican en la 
misma epoca. El Concilio de Aries en 314 (can. 18, 21) babla de r?i«co»a« 
vrbanos, lo que supone que babia tambi^n diaconos rurales y prohibe & 
los sacerdotes y diaconos, so pena de deposicion, abandonar el lugar de 
su residencia para establecerse en otro : ya no es linicament^ la propia dio- 
cesis, sino tambien la parroquia que se probibe abandonar: seiial deque 
la parroquia rural ya existfa entonces. 



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DHL AKZOBI8l'AlK» DE BLKNOS AlKES 259 

La luayoria de las iglesias rnmlefi fuerou coiistruidas cerca de una 
via roiuana : la poblacioii de entonces que vivi'a fuera de las ciudades, 
novivia sino en grandes posesiones agrieolas; y para tratar de siis asuntos, 
lo8 campesinos Bolian encontrarse en las encTucijada*s de los caminos. Alii 
iban a cateqiiizarlos los predicadoves de la fe eristiana y alH se levantaban 
oratorios e iglesias, dando asi oiigen A la formacion de pueblos que lle- 
)^ron a ser parroquias. La« iglesias levantadas por San Martin de Tours 
en Fmneia en el siglo IV^, han tenido todas este origen : por esto se 
hallan siempre sobre una via roniana. 

Muchas iglesias ru rales tienen este otro origen. La paz de la Iglesia 
penuitio a los obispos adquirir por donacion 6 por compra, posesiones 6 rillaft 
nijis 6 uienos importantes : y asi para salvaguardar su derecho de pro- 
piedad coraopara contiibnir A la conversion de sns habitantes, los obisjws 
no encontraron medio inils apropimlo que levantar alli una iglesia. Los 
fp-andes propietarios de las villn^i imitaron a los obispos. El vinculo re- 
ligioso, mautenido por la presencia y la aeei6n de un saeerdote, debfa 
t'ontribnir poderosamente A vincular al t<^riiino i\ los hombres que depen- 
(lian de ellos. Construyeron, pnes, oratorios y establecieron un sacerdote, 
convirtieudo su posesion en una parroquia. Asi venios al sacerdote San 
Sevoro eoiistruir un oratorio en su cauipo de Serre, en el Bordelais, y 
lM)ner a su frente un capellan. Asi lo bicieron igualmente San Paulino 
<ie Nola y Sulpicio Severo en sns posesioues. El saeerdote establecido en 
«*! oratorio de la I'illa era el hombre del gran propietari*», y el servicio 
qne prestaba, aunijue de un orden superior a los de los deuias funciona- 
rios, dependia del patron eon el misino titnlo que los otros. El obispo 
no intervenia sino para lo espiritual. 

Finalniente, desde la seguuda mitad del siglo V, los nionjes eui- 
pezaron ai establecerse en las soledades que ocupaban la mayor parte de 
la antigna Galia. Despues de liaber sacado los bosques 6 puesto en valor 
tiemis incultjus, erigian una modesta capilla para la oracion. Muy luego 
•as poblaciones acudian (i su alrededor desde los rici y las villas para 
tamar parte en sus trabajos y encontrar, a la soinbra de sus monasterios 
y de sus iglesias, un poco de seguridad y de paz, junto con la segu- 
ridad de no carecer de lo necesario tanto para el euerpo como para el 
alma. 

La situaci6n de las iglesias rurales era frecuentemente detenninada 
por una circunstancia exterior que los cristianos no podian dejar de tener 
en euenta. En mucbos lugares, subsistia un viejo santuario idolatra, al 
tual se vinculaban recuerdos del antiguo culto, demasiado vivos aiin en 
tiertjis almas. Con un fin de preservacion moral, los obispos, autorizados 
por otra parte por la legislacion imperial, demolian lo« edificios paganos 
y lo8 reeniplazaban por otros cristianos. Otras veces escogiase el lugar 
fonsagrado por la tumba de un santo, ilustrado por su residencia 6 su 
pa«), suntificado por la presencia de sus reliquias 6 esclarecido por algiin 
milagro debido d su inten'encion; y alli se levantaba la iglesia cuyo titular 
era el santo, siendo ademas el patrono celestial y el protector nati) de 
la pf)blaci6n que vivia a la sombra de su santuario. Los santos nuis po • 
pulares, especialmente los que liabian recorrido el pais como *misioneros, 
dienm su nombre a un gran nilmero de oratorios o de iglesias. Tan s6h» 



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2(J0 KKVISTV KCLRSIASTICA 

Oil Francia, t*xisteri hoy 3675 i^^lesias parroquiales bajo la advocaciou de 
San Martji y 485 pueblos, caserios 6 a Ideas lleran aiin ese noinbre. 

Pero para dejur establecida la parroquia, la iglesia no bastaba : 
era necesario seualar d la i^le^ia una circunscripcicSn territorial det-ermi- 
nada. Los t€xto8 antiguos no nos permiten identilicar esta circunscripcion 
ni con el pagus, ni con el vicuSj ni con la villa : sin embargo, rauchos 
r/c/ llegan ji ser parroquias y la misnia suerte compart^n rauehas villas^ 
aisladas <> en grupos. 

Para proveer i\ las necesidades espirituales de los fieles, constan- 
teniente en auniento, es neeesario asignarles pastores, consagradoa por 
conipleto a su servicio y provistos de las facultades necesarias para que 
sus administrados no tengan que ir, con demasiada frecuencia, ji la ciu- 
dml. En un principio, hubo parroquias que estaban atendidas por simples 
diaconos : pero como est^is no podi'an decir misa, ni adniinistrar sacra- 
men tos, ni tanipoco predici^r, se acabo por eliminarlos de las parroquias 
rurales. Los sacerdotes de los vicl importantes 6 lejanos, fueron los pri- 
meros a quienes se autoriz6 para celebrar el santo sacrificio en su iglesia; 
la misnia autorizacion se dio tambi^n A los encargados de las capillas de 
las villas; pero como a estos se les consideraba como adictos al servicio 
de particulares, se les prohibio celebrar en las villasj salvo ca^io de en- 
fermedad, en las fiestas de Pjiscua, de Pentecostes y de Xavidad. 

De esta manera, los sacerdotes de los vici y aun los de las rilliut, 
se fueron desvinculando, poco A poco, de la obligacion de trasladarse 
donde estaba el obispo, para el ejercicio de sus funciones y, en particular, 
para la celebraci6n del sacrificio dominical : al mismo tienipo, sus poderes 
fueron aumentJindo en bien de los fieles. Ya en 402, el sinodo romano 
de Inocencio I (can. 7) habfa conferido al sacerdote y al diacono el de- 
recho de bautizar en nombre del obispo durante el tienipo pascnal y al 
sacerdot(^ exclusivamente, el de bautizar en todo tiempo en 1«>8 casor* 
a[)reniiances : nnis de un siglo despu^s, en 529, el segundo sinodo de 
Voison en la provincia de Aries ordena a todos los sacerdotes de las ciu- 
dades y del campo, predicar en sus iglesias, convirtrendo asi en obliga- 
cion general lo que liasta entonces habia sido privilegio del obispo. Or- 
dena adenids que todos los sacerdotes tomeu en sus casas A lectores j6- 
venes y solteros, y los vayan instruyendo en el canto de los salnios, en 
las lecciones de la Iglesia y en la ley de Dios a fin de preparaise hiibiles 
sucesores. 

Pero 4 como vivian las parroquias ? La parroquia necesitjiba re- 
cursos garantidos para la conservacion de su clero y los gastos del culto. 
Ordinarianiente estaba dotada por el obispo 6 el propietario que fundaba 
una iglesia en sus posesiones. La dotacion se acrecentaba con donaciones 
hechas por los fieles : pero el obispo t^'Uia dominio alto sobre los bieiies 
parroquiales, ya para reglainentar su distribiicion, ya para impedir su 
enajenacion. 

El obispo tenia tambien dereclio a un tercio de las ofrendas be- 
chas a las iglesias de su jurisdiccion ; pero incumbiale la carga de ali- 
nientar y vestir a los pobres y a los leprosos, de hacer cuidar a los en- 
fermos, do socorrer y dar hospitalidad A los extranjeros y A los clerigos. 
Las rentas sobrantes de la parroquia se <ledicaban a la manut^ucion del 



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DKL AUZOBltJl'ADO Vh. BUKN08 A1KK6 261 

riero t a las roparaciones de la iglesia : tambieii se eiupleaba una parte 
<*n la a*iistencia <le los pobres. 

L;vs FiizDues que habian inducido a la iglesia A conceder tan grande 
uutouoinia a lo.s sacerdotes de las parroquias riirales, no exist.'an en las 
cimlades donde residia el obispo. Asi, pues, las parroquias urbanas no 
;(j)zarou, sino tnuctios siglos despnes, de una autononifa anjiloga li la de 
las parroqaias rurales. Lo que caracterizaba la parroquia propianient^ 
dicha, era la iglesia con su circunscripcioii territorial, los sacerdotes pro- 
pios pir^ el servicio de esta iglesia con el derecho de altar y de bau- 
tisterio, de predicar y de adniinistrar los sacramentos y prestar a los 
Hele« con la jurisdiceion ordinaria concedida por el obispo, todos los'ser- 
vicios espirituales que tenian derecho de p^dirles. A esj del siglo X, los 
caaonigos que Uevaban vida regular en los claustros de las catedrales, 
fiupezaron a sentirse fatigados de esta existencia esclavizada. Reclaniaron 
la distribiicidn de los bienes que posca'an en comdn y lo lograron, ai pesar 
<le los e^fuerzos de ciertos obispos para mantener la vida coraiin. Aque- 
llos que eutraron en el goce de bienes vinculados a iglesias urbanas, se 
domiciliiirou natural mente cerca de estas iglesias y las sirvieron en hu* 
inismas condiciones con que la catedral era servida por aquellos de sua 
colegas que permanecieron cerca de esta iglesia principal. Estos liltimos 
hicieron oposicion a las pretensiones del clero de las iglesias urbanas ,pero 
la fuerza de las cosjis triunfo de su resist^ncia, y el concilio de Limoges de 
1031 decidio que se podia bautizar y predicar en esas iglesias urbanas, siendo 
de este modo constitnidas en parroquias analogas li las parroquias rurales. 
Del siglo VII al XI el regimen parroquial se generaliza en toda 
la Galia: los monasterios juegan un papel preponderante : los reyes ex 
tienden sus doniinios : crean ciudades : las ciudades piden un oratorio 6 
nna iglesia y niuy pronto constituyen grupos importantes que se separan 
de los vici y se organizan en parroquias. El cura continda siendo elegido 
de entre los miembros de la comunidad local y es inamovible. Los obis- 
pos deben visitar las parroquias una vez al aiio (Cone, de Arl^s en 813) ; 
Carlo Magno confirma esta medida : cada ano los sacerdotes asisten al 
sinodo episcopal. 

Las iglesias parroquiales tienen sus cargas y sus recursos : cargas: 
escuela y asistencia de los pobres : Ja capitular de 802 obliga a las ca- 
tedrales y a los monasterios A abrir una escuela. Teodulfo de Orleans, 
Erardo de Tours, Hincmar de Reims ordenan la fundacidn en cada pa- 
iToqaia de una escuela para los ninos de la t-Ula d caserio y no solamente 
para los jdvenes clerigos : escuelas gratuitas en que se ensene ji leer, es- 
cribir y eantar. Las ordenanzas en favor de los pobres son innumeiables. 
La parte de los pobres no est'i sefialada tan solo en teorfa, pues cada 
parroquia tiene su matricula 6 corporacion de pobres, oficialmente ins- 
mptos 6 socorridos : en ella no se recibe nuis que li lo» parroquianos in- 
habilitados para el trabajo por la enfermedad d por la edad : los tran- 
wuntea y los extranjeros no son olvidados. 

La iglesia esta A cargo del clero : ella es la casa comun : el labriego 
^*c«nde alii su tesoro, el culpable se refugia en ella para escapar a la 
'nuerte; construida primeramente en madera y en forma sencilla, sera 
^'lego reconstruida en piedra. 



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2()2 UEVIST.\ KOLESIASTICA 

Para snbvenir a estas cartas, la iglesia parroqnial tieiieciiatro fiien- 
tes de recursos ; propiedad territorkilj diezinos^ ofrenduH y derechos direrso)t 
pa(fad/)n por las parroqukinos, 

Cada pari'oqiiia tiene un mansus legal, coniprendieiido al iiienos, 
doce bonnierfi^ 6 sea uuas diez y seis heetareas de tierra ; una cnriitt o 
chacra y euatro esclavo8. La dote aporfcada por ciertos clerigos y las li- 
beralidades de los fieles aumentaban frecuenteinente cste primer foiido. 
Pero coino los bienes de la Iglesia estaban exentos de impnestos y del 
servicio militar, los reyes prohibieron liacer a la Tglesia donariones sin 
su autorizaeion, pnes les privaban de una parte de sus derechos. La pa- 
rroquia puede coriceder una parte de sus tierras en arriendo y en bene- 
ftcio, median te un censo anufd con retorno de los fondos A la iglesia des- 
pues de la muerte del detent^r. 

La segunda fuente de recursos es el diezmo : es equitativo que los 
(pie consagran su vida nl bien espiritual del pueblo, reciban de este lo 
necesario i)ara la existencia material. La Iglesia prescribe el exacto pago 
de los diezmos. El diezmo carga sobre toda tierra, sea cual fuere la con 
dici6n de los propietarios y la manera de poseer : afecta los productxis 
del suelo, la cn'a del ganado y tambien el producto del trabajo industrial. 
El diezmo parece liaber sido la i)rincipal fuente de rentas para la parro- 
(piia. Si este impuesto parece pesado, no hay que olvidar que servi'a para 
remunerar servicios sociales muy importantes. 

Por otra parte, bxs parroquias no pudienm asegurar del todo i\ 
goce integral de su diezmo ; muy pronto se puso en litigio y seiiores po- 
derosos no t^irdaron en acaparar su provecho. 

A los bienes raices y a los diezmos se anaden las oblaciones. 
Todos los domingos los fieles ofrecen el pan y el vino; otras ofrendas en 
especies, raras veces en dinero, son recibidas para la iglesia [y para los 
pobres, especialmente en ocasion de ciertos acontecimientos felices 6 des- 
graciados 6 en vista de obteuer algiin favor. La antigua costnmbre de 
ofrecer las primicias de la cosecha se conserva igualmente ; el U^rcio dc 
las ofrendas presentadas al altar de las parroquias pertenece al obispo. 

Finalmente los sacerdotes de parroquia perciben ciertos dereclios 
por la administracion de los sacramentos, los entierros, la redaccion de 
documentos piiblicos, la reparacion de sevicias contra un clerigo, etc. La 
administraciiSn de los sacramentos era tasada por un abuso condenable : 
sin embargo, d pesar de las reitenidas amonestaciones de la Iglesia, los 
curas de entonces victimas de rapacidades que les jirivan de sus medios 
legitimos de existencia, se ven, con demasiada frecuencia, obligados a 
llegar a este extremo. 

Estos bienes de la iglesia son administrados por el cura, bajo la 
vigilancia del obispo quien no debe vender nada de los bienes de la pa- 
rroquia : el consejo de fabrica esta constituido por la reunion de los cle- 
rigos que se ocupan en la gestion de lo temporal de la parroquia b.ijo la 
direccion del cura y la alta vigilancia del obispo 6 de su arcediano. 

Los particulares que construyen iglesias, pretenden, y la iglcsi.J 
les concede, ejercer un derecho de patronato sobre el santuario y la i>a- 
rroquia que de el depende. Los abusos naceu y el mal aumenta rapi<h»- 
mente. Los obispos, los abades, los cleiigos se recomiendan al rey, li?^ 



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I 






UKL AUZ()B[8l*Al)0 PK.BUKXOS AlKKS 263 

sacenlotes reclaumn hi proteccion del seiior. Poeo a poco, los defensores 
laieo8 de las prrroqiiiaa se mezelan en su direcoiou y el derecUo de pa- 
tronato se convierte en dereclio de propiedad. Estas usurpacione.s enipe- 
zadas en el siglo VII con Carlos Martel, se niultiplican en los siglos IX 
y X, despnes de la gloriosa epoca de Carlomagno. 

La Iglesia protesta en^rgican^ente eontra el nnevo orden de eosas. 
Prohibe apodei-arse de los bienes eclesiiisticos y ord^na restituir aqnellos 
de que ya se han apoderado : condena (i los que se apropien los diezmos ; 
soniefcea nna triple compensacit'm al que se ha incantado de un bien A ella 
I)ert«neciente: reconiienda el respeto de sus derechos, particularniente nl 
rey y a los grandes: obliga a la reetitncion de los bienes eclesiastieos aiin 
enaudo liaya preseripeioii; prohibe a los laicos haeerse enterrar en la igle- 
sia, poner 6 quitar un saeerdote sin el perniiso del obispo, apropiarse las 
ofreudas de los fieles, poseer un al(ar, ejereer un poder.cualquiera sobre 
una iglesia , arrogarse las rentals y entrad:is ecclesiasticas, poseer como 
propio, el beneficio de un sarerdote. Lanza anatema contra el laioo que 
osa vender 6 dar a alguien. a titulo de beneficio, una parte de las ofren 
(las 6 de las limosnas de la iglesia, un sitio para la sepiiltura 6 un ter 
do de los diezmos. No ipiiere que un saeerdote tenga mas de una iglesia. 
ni que una iglesia sea repartida entre varios sacerdotes: se levanta con- 
tra la sinionia 6 conipra de eosas santas A precios de plata: prohibe d los 
!«acerdotes exigir nada por la administracion de los sacranientos, reeibir 
ana iglesia de manos de un laico, ya sea gratuiUimente, ya sea A precio 
dp dinero, A no ser con la aut^rizaci<Sn del Obispo. Finalmente prohibe 
la compra y venta de Ifis iglesias. 

Esta legislacion choca con usos contrarios que las transforinaciones 
sociales hacen cjisi invencibles. En virtnd del sistenia feudal en uso, los 
jfRuides, obispos 6 condes, abades 6 funcionarios, formaban parte de la 
• lientela real: mas abajo, todo hoinbre libre, el saeerdote como todos los 
denuig, debi'a tener un seiior que lo protegiese y viniese en su ayuda, pe 
ro al cual debi'a estwr sujeto. Las resistencias de la iglesia retardaron, pe- 
n> no detuvieron el niovimiento de absorpeion. 

En el siglo XI, la iglesia parroquial es entregada al saeerdote por 
medio de una investidura analoga a la que permits, d un enfiteuta esta- 
blecerse en una posesion : ti este, el senor entrega un terron de tierra : 
al saeenlote, presenta la estola, las Haves de la iglesia y la cuerda de 
la cauipana. No se ven mas entonces iglesias independientes: todas perte- 
necen a un obispo, 6 A un monastorio, 6 a un senor: linicamente algu- 
nai? parroquiaH de^ los rici mas importantes conservan una apariencia de 
aut«nomia cuando el senor estd lejos. 

Laa consecuencias de esta sujecion son deplorables. Muchos sacer- 
dotes rnndes se secularizan, llevan armas en servicio de sus seiiores y se 
ca«aH : los senores se incautan de los bienes de la iglesia y de los pobres: 
la practica de la religion se materializa y la libertad de los ministros de 
Dio» e.s reeniplazada por una servidumbre que paraliza todo esfueizo para 
**! hien. S. Bernardo se levanta contra este estado de cosas y estigmatiza 
^^ palabras de fuego estos abuses : pero el mal ha echado demasiado 
"ondaft raices y todo esfuerzo se estrella contra su reinado incon- 
Movible. 



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26-]: KEVISTA KCLESIASTIOA 



EX ACTIS SANCTAE SEDIS 



Enctfclica de S. S. A lo« ArzobUpo*, ObUpos, Clero y pueblo de 
Francia. 

DILECTIS FlLIyS NOSTRIS FRANCISCO MARIAK S. U. E. PRESB. CARD. 
RICHARD ARCUIEPISCOPO PARISIENSI. V1C'R)RI LVCIANO S. R. E. PRESB. 
CARD. LECOT ARCHIEPISCOPO BVRDIGALENSl, PETRO HECTORl S. R. E. 
PRESB. CARD. COVLLlfi ARCHIEPISCOPO LVGDVNENSI lOSEPHO GVILELMO 
S. R. E. PRESB. CARD. LABOVRfi ARCHIEPISCOPO RHEDONENSI. CETERIS- 
QVE VENERABILIBVS FRATRIBVS ARCHIEPISCOPIS ET EPISCOPIS. ATQVE 
VNIVERSO CLERO ET POPVLO GALLIA E 

rivs pp. X 

VENERABILES FRATRES ET DILECTI FILII SALUTEM ET APOSTOLI 
CAM BENEDICTIONEM. 

Vehemeiitcr Nos esse sollicitos et praecipuo quodam dolore angi, rerum 
vestrarum causa, vix attinet dicere ; quando ea perlata lex est, quae qaum per- 
vetustam civitatis vostrae cum Apostolica 8ede wecessitudinem violenter diri- 
mit , turn vero indignam miserrimamque Ecclesiae in GaUia conditioneni 
ioiportat. Gravissimum sane facinus, idenique, ob oa quae civili societati alla- 
turum est aeque ac religioni detrimeuta, omnibus bonis deploraudum. Quod 
tamen nomini arbitramur inopinatum aceidisse, qui quideni postreniis tempo- 
ribus, quemadmodum sese adversus Eeclesiam rei pubHcae moderatores gere- 
rent, attendcrit. Vobis certe nee subitum acoidit nee novum, Vonerabiles 
Fratres ; quibus ipsis testibus, Christiana instituta plagas lam niultas tamque 
magnas, alias ex aliis, aecepere publice. Vidistis violatam legibus christiani 
sanctitudinem ac stabilitatem conjugii ; dimotam de scholis de valetudinariis 
publicis rehgionem ; abstractos a sacra studiorum et virtutum diseipliua cle- 
ricos et sub arma compulsos; disjectas spoliatasque bonis reHgiosas Familias, 
earumque sodales ad inopiam plerumque redactos rerum omnium. Ilia etiain 
decreta nostis : ut aboloretur oonsuetudo vetus vel auspicaudi, propitiato Deo. 
legumlatornm ac judicum coetus, vel ob niemoriam mortis Cbristi lugubrio 
induendi navibus ; ut sacramentis in jure dieendis forma speciesque abrogare- 
tur religiosao rei; ut. in judiciis in gymuasiis , in terrestribus maritimisque 
copiis, in rebus denique omnibus ditionis publicae, ne quid esset aut fieret 
quod significationem aliquam cbristianae prolessionis daret. Jamvero ista qui- 
dem et id genus cetera, quum ab Ecclesia seusim rem publicam ^ejungereut. 
nihil fuisse aliud apparet, nisi gradiis quosdam consulto jactos ad pleuuni 
discidium lego propria indueonduni : id quod ipsi harum rerum auctores profi- 
teri plus seniel et prae se lerre uon dubitarunt. — Huic fanto malo ut occur- 
reret Apostolica 8edes, quantum in se liabuit facultatis, totum eo contulit. 
Nam ex una parte admonere atquo hortari gubernatores Galliae uon destitit, 
etiam atque etiam considerarent, hunc quem instituissent discessionis euranru. 
quanta esset incommodorum eonseeutura moles; ex altera auteni suae in Gal- 
liam indulgentiae benevoleutiaeque singularis illustria duplicavit docunientft ; 
non absurde conHsa, se ita posse, qui praeerant, taniquam injecto officii gra- 
tiaeque vinculo, retinere in declivi, atque ab incoeptis demum abducere. — At 
hujusmodi studia, officia, conata et Decessoris et Nostra recidisse ad niblbm' 
omnia cernimus ; siquidem inimica religioni vis, quod contra jura catholicae 
gentis vestrae ac vota reete seutientium din contenderat, expugnavit. Hoc igi- 
tur tam gravi Ecclesiae tempore, ut conscieutia Nos officii sanctissimi jabot. 



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UKL AKZOBISPADO DE BUKNOS AlKKS 265 

Apostolicam vocein tollimus, et raentem animumque Nostrum vobia, Venerabi- 
lea Fratres et dilecti Filii, patefacimus ; qnos quidem univei-sos oiunes semper 
consaevim'us pecnliari quadam oiiritate prosequi, nunc vero, uti par est, eo vel 
amaotins coiDplectimur. 

Civitatis rationes a ratiouibua Eccleaiao segrej^ari oporterc, profecto fal- 
sissinia, iiiaximeque peruiciosa scutentia est. — Prmiuin enim, quuni hoc ni- 
tatar fuiidamento, religionem nnllo pacto debi-re civitati esse curae, magnam 
infert injnriam Deo : qui ipse huinauae societatis nou minus quam hominum 
*ingulorniu eonditor et conservator est ; proptereaque nou privatini tantum- 
jnodo colatur necesso est, sed et'am publico. — Deinde, quid(|uam esse supra 
iiatarani, nou obscure negat. Etenim actionem civitatis sola vitae mortalis 
prosperitate metitnr, in qua consistit causa proxima civilis societatis: causam 
ultiraam eivium, quae est senipi tenia beatitudo extra banc brevitatem vitae 
liominihns proposita, tamquam alieuam reipublicao, plane negligit. Quod con- 
tra, ad :ideptiouem summi illius absolutique boni, ut bic totus est fluxarum 
rerum ordo dispositus, ita vorum est rempublicam nou modo nou obesse, sed 
prodes.sc oportere. — Praeterea descriptionem pervertit rerum humanarum a 
Deo s.ipieutissime constitutam, quae profecto utriusque societatis, religiosae et 
<ivili8, concordiam requirit. Nam, qnouiam ambae, tametsi in suo quaeque ge- 
iiere, in cosdem taraen impcrium cxcrcent, necessitate tit, ut causae inter 
vas saepe existant ejuamodi, quarum cognitio et dijudicatio utriusque sit. 
JaiHvero, nisi civitas cum Ecclesia cohaereat, facile ex illis ipsis causis con- 
€ertationum oritura sunt seinina^ utrinqne acerbissimarura ; quae judicium veri, 
magna cum animorum anxietate, perturbent. — Postremo maximum importat 
ipsi socictati civili detrimentnm ; haec enim liorere aut stare din, posthabita 
religione, quae summa dux ac magistra adest homini ad jura et ofticia sancte 
^nstodienda, nou potest. 

Itaqae Roniani Pontilices hujusmodi refellere atquo improbare opiniones, 
<iiuie ad dissociandam ab Ecclesia rempublicam pertinerent, quoties res teni- 
pH'inc tttlit, non da:}tLterunt. Nominatim Decossor illustris, Leo XIII, pluries 
magnificoque exposuit, quanta deberet esse, secundum cristianae principia sa- 
pipntiae, alterius societatis convonientia cum altera : inter quas « quaedam, 
•i.t. iiit^fcodat necosso o^t onliaata colligatio, quae quidem conjunctioni non 
imraerito comparatnr, per quam anima et corpus in bomiue copulautur ». Ad- 
<lil aiitcm : « Civitates nou possunt, citra scelus, gerero so tamquam si Deus 
omnino non esset, aut curam religionis velut alieuam nihilque profuturam 

abjieerc Ecclesiam vero, quam Deus ipse constituit, ab actiono vitae exclu- 

dere, a Icgibus, ab institutioue adolescentinm, a societate domestica, magnus 
<*t peiiiiciosus eat error » (1). 

Jamvero, si contra omue jus fasque agat (piaevis Christiana civitas, quae 
I'^elesiam ab se segreget ac removeat. quam non est probandum, egisse hoc 
ipsum Galliam, quod sibi minime omnium licuit I Galliam dicimus , quam 
lonjjo saeculorum spatio haec Apostolica Sedes paecipuo quodam ac singnlari 
semper ainore dilexerit ; Galliam, cnjus fortuna omnis et amplitudo nominis 
^t gloriac religioni humanitati()ue christianae cognata semper fuerit ! Apte 
idem Poiitifex : « lUud Gallia memilierit, quae sibi cum Apostolica 8ede sit, 
Dei providentis nnraine, conjunctio, arctiorem esse vetustioremquo, quam ut 
*i»qnam aadeat dissolvero. Inde enim verissimae quaeque laudes, atque hones- 
tissiraa decora profecta Hanc velle turbari necessitudincm idem foret sane, 



(I* EpiBt Enc. Inmortale Dei data die i Nov. an. moccct-xxxv. 
2 Uttigta Eelesidsliea, A no VI. N. 64 



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266 KKVISTA KCLKSIASTICA 

ae velle do auctoritato ji^ratiaque iiatioiiis Gallioao in populis uon paruia df- 
trahi » (1) 

Aceedit auteiii quod hacc ipsa suiumao nofiv-isitiidinis viricnla oo sanr- 
tiora jubebat ess'o sollofuuLs pactoran fides. Nempe ApostoUoam Spdom inret 
et KempubUcam GalUcam oonventio ejiisinodi intoroesHorat, eujus ultro et citro 
eonstaret oblijjatio ; eujusmodi cae plane sunt, (jnae inter eivitat4»s legitime 
contrabi consueverunt. Quare et liomanus Pontifex et rei Gallicae moderat<»r 
se ct snos quisque suceessores sponsione obstrinxere, in lis quae pacta esseut, 
constanter ponnansuros. C'onsequebatur i^itur, ut ista paetio eodeiu jure, at* 
ceterae quae inter civitates fiunt, rej^eretur, boc est, jure gentium ; ideoqne 
disHolvi ab alterutm dumtaxat eorura qui pepij^erant, noquaquam posset. Apos- 
tcdieani auteiu Sedeni suniina semper tide eonditionibus stetisse, omuique tem- 
pore postulasse ut tide pari staret eisdem eivitas, nemo prudens suique judici* 
bomo nogaverit. Eeeo autem Respublica pactionem adeo sollemnem et legit i- 
niani sue tantum arbitrio rescindit ; violandaque religione paetorum, nibil 
quidquam pensi liabet, dum sese ab Eeelcsiao eomplexu amieitiaque expediat. 
et insignem Apostolieae Sedi injuriani imponere, et jus gentium frangere, et 
ipsara commovere graviter diseipliuam soeialem et politicam ; siquidem nihil 
tam interest humaui convictus et societatis ad secure explieandas rationes po- 
pulorum niutuas, quam ut pacta publiea sancte inviolatequo serventur. 

Ad magnitudinem autem injuriae, quam Apostolica Sedes ivceepit, aeees. 
sionem non mediocrem faetam esse liquet, si modus inspieiatur, quo mod<> 
Respublica pactum resolvit. FM hoc ratum similiter jure gentium atque in mo- 
ribus positum institutisque civilibus, ut non ante liceat conventa inter civitates 
solvi quam civitas altera, quae hoc velit, alteri so id velle elare aperteqnc 
ipsi legitime denuntiarit. Jamvero hie voluntatis hujusmodi apud Apostolicam 
ipsam 8edem legitima, non modo denuntiatio, sed ne uUa quidem signiticatio 
intercessit. Ita non dubitaruut gubernatores Galliae adversus Apostolicam Sc- 
dem communia urbanitatis officia deserere, quae vol minimae cuique mlnimique 
momeuti civitati praestari solent ; neque iidem veriti sunt, quum uationis ca- 
tholicae personam gererent, Pontiticis, summi Eccles.':;e catbolicae Capitis, digni- 
tatem potestatemque contemnere ; quae quidem potestas eo majorem ab iis- 
verecundiam, quam civilis ulla potestas postulabat, quod aeterua animoruni 
bona spectat, neque ullis locorum tinibus circuniscribitur. 

Sed jam ipsam in se legem eonsiderantibus, (|uae modo promulgata est, 
novae Nobis multoque gravioris querelae nascitur causa. Principio Respubli<*f« 
qiium revulsis pactionis vinculis ab Ecclesia discederot, eonsequens omnino 
erat, ut cam (piociue missam faceret et coneessa jure communi frni libertatc 
sineret. At nihil minus factum est : nam plura hie videmus esse constituta, 
quae, odiosum privilegium Ecclesiae irrogando, cam civili imperio subcsse co- 
gant. Nos vero cuiu graviter molesteque ferimus, quod bisce sanctionibus ci- 
vilis potestas in eas res invasit, quarum judicium et arbitrium unius est saorae 
potestatis ; tum etiam eoque magis doleraus, quod eadem, aequitatis justitiaeqnc 
oblita, Ecclesiam Gallicam in conditionem ac fortuuam conjecit durani ineoiii- 
modamque maxime, atque earn sacrosanctis ipsius juribus adveraissimara. 

Nam primum hujus decreta legis coustitutionem ipsam oflendunt, qua 
Christus Ecclesiam conformavit. Scriptura enim eloquitur et tradita a Patribin* 
doctrina conlirmat, Ecclesiam mysticum esse Christi corpus pastorum et docto- 
rum auctoritate administratum (2), id est societatem hominum, in qua aliqui 
praesunt ceteris cum plena perfectaque regendi, docendi. judicandi pot<\stat<» (3). 

(1) In alloc, ad jiorcgr. (Jallos linb. die xiii Apr. an. mdccclxxxviii. 

(2) Eplies. IV, 11 seqq. 

(3) Matth. XXVIII. 18-20; xvi, 18-19; xvii. 17; Tit. ii, 15; II. Cor. x, 6; 
^^\l, 10, et alibi. 



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1 



DEL AR/OBISPAIX) 1>K BLKN(»S AIKKS 267 

»t igitar liaec sooietas, vi ot iiatura sua, iawqualin ; diipliceni scilicet com- 
pleetitur pcrsonarum ordLuoni, pastores ct grcgein, id est cos, qui in variis 
Iiierarehiae f^adibus collocati sunt, ot inultitudineni fideliuni : atquo lii ordincs 
ita sunt inter se distinct! , ut in sola Iiierarchia jus atque auctoritas resideat 
movendi ac diri*?eudi consociatos ad propositum soeietati tincMn ; niultitudinis 
auteiu ofliciain sit, jjfuhernari so pati, et roctorum seijui ductum obedieuter. 
Praeclaro Cyprianus Martyr : « Do minus nost(»r. cujus praecepta nietuere et 
:«ervare debomus, Episcopi houoreni ot P>i'lesiao suae ratiouem disponens, in 
Erangelio loquitur, et dieit Petro : TlV/o dioo tibi, quia iu en Petrun, etc. lude 
piT tempurum et ^uccpssionuni vices Episcoporuni ordinatio et Ecclesiae ratio 
•ItM^urrit, ut Ecolesia super Episeopos coustituatiir, ot oniiiis actus Ecclesiae 
l>er eosdcm praepositos j^ubernetur »; idque ait « divina legt^ fundatum » (1) 
i'antra ea, logis hujus praescripto, atliuinistratio tuitioque eultus publici non 
Iiierarehiae divinitus constitutne relinquitur, sod certu" cuidani defertur con- 
•»)ciationi civium: cui quidera forma ratioque impouitur personae legitiniae, 
qaaeque in universo religiosi eultus genere sola habetur eivilibus uti instrueta 
jaribas, ita obligatiouibus obstricta. Igitur ad consociationem hujusinodi teni- 
plorum aedificiorumque sacrorum usus, rerum ecclesiasticarum turn moventium 
turn soUdarum possesio respiciet; ipsi de Episcoporum, de Curionuni, do Semi 
iiariorum aedibus liberura, licet ad tenipus, peruiittetur arbitrium ; ipsius eri 
admiaistrare bona, eorrogare stipes, pecuniam et legata perclpere, sacrorum 
causa. De hierarchia vero sileutiuni est. Statuitur quidom, istas consociationes 
ita coriflandas esse, quemadmodum eultus religiosi, cujus exercendi gratia ins. 
titnuntur, propia disciplina ratioque vult ; veruntanien cavetur, ut si qua fort- 
de ipsanim rebus controversia inciderit, earn dmtaxat apud Consilium ^tatu 
dtjodicari oporteat. Perspicuum est igitur ipsas consociationes adeo civili po 
testati obnoxias esse, nihil ut in eis ecclesiasticae auctoritati loci relinquatur* 
Qaantopere haec omnia sint Ecclesiae alieua diguitati, eontraria juribus ee 
foustitutioni divinae, nemo non videt : eo magis, quod non certis detinitisqu 
formulis, veruiu tarn vagis tamque late patentibus perscripta lex est in hoe 
fapit*-. ut jure sint ex ejus interpretatione pejora inetuenda. 

Praeterea nihil hac ipsa lege inimicius libertati Ecclesiae. — Etenini, si 
prohibentur saeri raagistratus, ob interjet^tas consociationes quas diximus, ple- 
nara muneris sui exercere potesfcatem ; si in easdem consociationes suiuma 
viodicatar Con^Uio Statun auctoritas, eaeque parere alienissirais a jure conununi 
j»latutis jubentur, ita ut difJicile coalescere, diffieilius queant eonsisterc ; si 
data diviui eultus exercendi copia, multiplici exceptione minuitur ; erepta Ec- 
clwiae studio vigilautiaeciue, custodia templornm Reipublicae attribuitur ; ipsuni 
♦•oercetur Ecclesiae munus de Jide ac morum sanetitate concionandi, et severiores 
irrogantur clerieis poenae ; si haec et talia saneiuntur, in quibus multum etiani 
libido interpratandi pxsit, quid hie aliud agitur, quam ut Ecolesia in hnmili 
abjectaqae eo:iditii»uo locotur, et paciftt^orum civium, quae quideni est pars 
^'liae nmlto maxima, per spcciem conservandi publici ordinis, sanetissimum 
jiis violetur profitendae. uti velint, religionis suae ? Quamqnam Civitas non 
comprimenda solum divini eultus profossione, qua totam vim rationemque de- 
fiait religionis, Ecclesiam vnlnerat; sod ejus etiam vel virtuti boneticae inter- 
cladeudo aditus ad populum, vel actionem raultiplieiter debilitando. Igitur satis 
non habait, praeter cetera, Ordines subuDvisse religiosorum, uude in saeri 
ministerii perfunctione, in institutioue atque eruditione adoloseentis aetatis, in 
("hmtianae procuratione beneticentiae praeclara adjumenta suppetebaut Eccle- 
siae: nam humanis cam opibus, id est necessario quodam ad vitasu et ad mu- 
nus snbsidio, intervertit. 

tl) S. Cypr. Epiet. xxxiii (al. xxvii, ad hipsos). n. i. 



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268 RKVISTA ECLKSIASTICA 

Sane, ad oa qaao couquosti snmus damua et injiirias, hoc aecedit, ut 
ata de discidio lex jus Eoclosiae sua sibi liabendi boua violet atque iuimiuuat. 
Etv-^uiiu de patrimouii, luai^uaui partem, possessiono, probatissimis quibusquc 
titulis quae^siti, Et'olesiaui, alte justitia reclaiuante, deturbat ; quidquid rit** 
coustifcutuiu sit, addicta peeunia iu divinura cultuui aut in stata defauetorum 
solatia, tollit atquo irrituui jubet esse ; quas facultates eatholicorura Uberalitas 
christianis utique selioUs aut variis christiauae beneHcentiae institutis sustl- 
nendis destinarat, eas ad instituta laict)rum transfert, ubi plerumque aliquod 
catliolicae reli^ionis vesti«j:iu!n frustra queras : iu quo quideni patet, una cam 
Ecccleslae juribus, ti*sfcauieuta voluntatesciue apertas auctorum everti. Quod 
vero per suiumam injuriani edicit, quibus aediticiis Ecclesia ante pactum oon- 
ventiim iitebatur, ea posthac civitatis aut provinciarum aut municipiorum fore, 
siugulari Nobis est sollicidudini. Nam si consociationibus diviuo cultui exer- 
cendo usus temploruui, ut videnius, gratuitus 'nee defiuitus eouceditur, con- 
eessum tamen hujusmodi tot tautisque cxceptionibus extonuatur, ut reapse tiMu- 
plorum arbitrium omne eiviles magistratus obtineant. Vehementer praeterea 
timemiis sanctitati te:nplorum : ueque euim cernimus abesse periculum, ue au- 
gusta divinae majestatis domicilia, eaderaque carissima memoriae religioiiique 
(iallorum loca, profauas in manus quura deciderint, profanis ritibus polluaotur. 
In eo autem, quod Rempublicani lex ofrtcio solvit suppeditandi annuos sacro- 
rum sumptus, sinuii rtde:n sollemni pacto obligatam, simul justitiam laedit 
graviasime. Eteniui nuUam dubitationem hoc habet, quod ipsa rei gestae tes- 
tantur monnmenta, Kempublicara GaUicam, quum pacto conveuto sibi suscepit 
onus praeboudi Clero undo vitam deceuter ipse agere, ac publicam religionis 
dignitatem curare posset, non id fecisse comitatis beniguitatisquo gratia; veruni 
ut earn, quani proximo tempore Ecclesia passa esset publico direptionem bo- 
norum, saltem ex parte aliqua sarciret. Similiter eodem conveuto, quum* Pon- 
tifex, concordiae studens, recepit, se successoresque suos uullam molestiani 
exhibituros iis, ad quos direpta Ecclesiae bona perveuissent, sub ea couditione 
constat recepisse, ut per ipsaiu Rompublica.u perpetuo esset honestae et Cleri 
et divini cultus tuitioni consnltum. 

Postremo, no illud quidem silebimus, banc legem, praeterquam Ecclesiae 
rebus, vestrae etiam civitati non exiguo futuram damuo. Nequo enim potest esse 
dubium, quin multum habitura sit facultatis ad earn labefactandam conjunctio- 
nem et conspirationem animorura, quae si desit, nulla stare aut vigere queat 
civitas ; et quam, his raaxime Europte temporibus, quisquis est in Gallia vir 
bonus vereque amans patriae, salvara et incoluraou velle debet. Noa quidem, 
exemplo Decessoris, a quo exploratissimae erga natiouem vestram caritatis exi- 
miae cepimus hereditatem, quum avitao religionis tueria pud vos iutegritat*^in 
jurium niteremur, hoc simul apectavimus semper et contendimus, communeni 
omnium vestrum pacem concordiamque, cujua nullum vinculum arctius quam 
religio, conlirmare. Quapropter intelligero sine magno angore nou possumus, 
earn auctoritate publica patratam esse rem, quae, concitatis jam populi studiis 
funostarum de rebus roligiosis contentionum faces adjiciendo, perturbare fundi- 
tus civitatem posse videatur. 

Itaque, Apostolici Nostri officii memores, quo sacrosancta Ecclesiae jursi 
a quavia impugnatioue defendere ac servare integra debemus, Noa pro snprc- 
ma, quam obtinemus diviuitus, auctoritate, sancitam legem, quae Rempubli- 
cam Gallicanam aeorsum ab Ecclesia separat, reprobamus ac damnamus ; idque 
ob eas quas exposuimua cauaaa : quod maxima afficit injuria Deum, quern sol- 
leraniter ejurat, principio declarana Rempublicam cnjusvia roligioai cultus ex- 
l)ertem ; quod naturae jus gentiumque viol at et publicam pactorura ttdeni ; 
quod constitutioni divinae et rationibus intimis et Ubertati adveraatur Eccle- 
siae ; quod justitiam evertit, jus opprimendo dominii, raultiplici titulo ipsaquo 



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DKL AKZOIIISPADO 1)K BUKNOrS AlKKS 269 

conveutione logitirne quaositiim ; quod pjraviter Apostolicsr* Sodis dipiitatom 
ac personaoi Nostram, Episcoponiin Ordinom, Clonrn ot Citholioas Gallos 
offendit. Propterea do rosjatione, latione, pro:mil«jatioue ojiindtMn lejj^is vohc- 
menti.'wime expostulamus : in eaqiie tL'staiuur nihil quidqii;nn inesse momenti 
ad inlinnauda Ecclesiae jura, nulla hominani vi ausuqiie nintabilia. 

Haec ad Istiut^ detestationera faeti vobis, Vcnerabilea Fratres, Gallicano 
popnlo, atque adeo christiani nominis univcraitati edicere habiiinius. — Equi- 
dem raolcstissime, ut dixinins afftcimnr, mala prospicientes quae ab hac lege 
dilectai* nationi impendeufc ; raaximeque comuiovemur miseriia, aerumnis, labo- 
ribus oniue genus, in ({uibuH fore vos, Venorabiles Fratres, Cleruniqne vestrum 
cemimus. Attamen, ne his, tantiH curis affligi Nos fraugique patiamur, pro- 
hibit divinae benignitatis providoutiaoqtio cogitatio, atque exploratissinia spes. 
nnnqaara fore ut Ecelesiam Jksus Christi's ope praesentiaque sua destituat, 
Itaqne longo id abest a Nobis, ut qiiidquara formideiuus, Eeelesiae eausa. Di- 
vina est virtutis ejus stabilitas atque eoustantia, eaqne satis, opinamur, tot 
saeealorum experimento oognita. Nemo enim uuus ignorat, asperitates rerum 
hac toinporis diuturnitate in earn iucubuiss*' et plurimas et maximas ; atque- 
ubi virtutem non humana majorem detieore neeesse fuisset, Ecelesiam inde va- 
lidiorem 8em|)er. auctioromque emersisse. Ae de legibus in perniciera Eeelesiae 
conditis, hoc ferme usuvenire, historia teste, seimus, ut quas invidia conlla- 
vcrit, eas postea, utpote noxias in prirais civitati, prndentia resolvat : idque 
ipsuni in Gallia hand ita veteri memoria constat contigisse. Quod insigne mi- 
jornm exemplum utinara sequi inducant aninium, qui rerum potiuntur : matn- 
reqiie religionem, eft'ectrioom humanitatis. fautricem prosperitatis publicae, in 
|>08vsessi<mem -dignitatis libertatisque suae, omnibus plaudentibus bonis, resti- 
tnaiit. 

Interea tamen, dum opprimendi exagitandi libido dominabitur, filii Eeele- 
siae, si uuquam alias, oportot, induti avma Incis (1), pro veritate ac iustitia, 
omni qna possunt ope nitantur. In quo vos, magistri auctoresque ceterorum, 
profect<), Venerabiles Fratres, omnem earn studii alacritatem, vigilantiam, 
ronstantiamque praestabitis, quae Galliae Episcoporum vetus ac spectatissima 
lans e.Ht. Sed hoc potissime studere vos volumus, quod niaxime rem continet, 
lit omnium vestrum in tutandis Ecclesiae rationibus summa sit scntentiarum 
<*on'<iliommque consensio. Nobis quidem certum deliberatumqne est, qna norma 
(liriKcndam esse in his rerum ditWcultatibus operam vestram arbitremur, oppor- 
tnne vobis praescrihcn* ; ncc dubitandum, quin praescripta vos Nostra diligen- 
Tissime executuri sitis. Pergite porro, ut instituistis, atque eo etiam impensius, 
roborarc pietateni communem ; praeceptionem doctrinae christianae promovere 
vnljfatioremque facere ; errorum fallacias, corruptelarum illocebras, tam late 
hodie fnsas, a' vestro cujusque grege dofendere ; eidem ad docendum, monen- 
dnm, hortandum, solandum adesse, omnia deniquc pastoralis caritatis ofticia 
px)nfcrre. — Nee vero elaborantibus vobis non se adjutorem strennissimun prae- 
l^^'bit Clcrus vest^r : quem quidem, viris affluentem pietate, eruditione, obse- 
quio in Apostolicam Sedem eximiis, prom]>tum paratumque esse novimus, se 
totam vobis pro Ecclesia sempiti»rnaque ardmorum salute dcdere. Certe autem, 
<l»i smit hujns Ordiuis, in hac tempestate sentient sic se animatos esse opor- 
tPFp, quemadmodum fnisse Apostolos accepimus, « (jaudentes..., quoniam dlgni 
^iibUi HttRt pro nomine Jettu contumeliam pati (2) ». Itaque jura libertatemque 
Ecclesiae fortiter vindicabunt, omni tainen adversus quempiam asperitat© re- 
'nota : quin imo, caritatis memores, ut Christi ministros in primis addecet, 
•i«*<initate injuriam, lenitate contumaciam, beneficiis maleticia peiisabunt. 

tl) Uom. XIII, 12. 
(21 Act. v, 41. 



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270 KKVISTA K( I.KSIAJ^TICA 

.Jam vos eoini>ellaiiius, catliolici quotqiiot estis in Gallia; vobiscjue vox Nos- 
tra turn testiinoiiio etfusissiiiiae benovoleiitiae, qua genteiu vostrani diligere uoii 
desininuift, turn in calamitosissiinis ri'hits quae imminent, solatio sit. — Hoc sibi 
destinasse pravas hominum sectas, e(»rvieibu8 vestris impositas, imo hoc denun- 
tiasse insigni audacia ne velle, nostis: delere catholicuin in Gallia uomeu. Ejini 
nemp3 oontenduut exfcrahcro radicitus ex animis vestris (idem, <iuao avis ot 
majoribus gloriam, patriae prosperitateni verondamquo amplitudinem peperit, 
vobis levamenta aerumnarum niinistrat, pacem tuetur tranquil litatemque do- 
raesticam, viam niunit ad beatitatom adipiseendam sine fine mansuraiu. In 
hujus defensionem fidei snmma vi Incumbendnm vobis putatis esse scilicet: sed 
hoc habete, inani vos nisu laboraturovS, si dissociatis viribus propUlsare hostiles 
impetus nitemini. Abjieite igitur, si quae insident inter vos discordiarum serai- 
na: ac date operam, ut tanta oraues eonspiratione voluntatem et agendi simili- 
tudine conjuncti sitis, quanta esse decet homines, quibus una eademque est 
causa propugnanda, atquc ea causa, pro qua quisquo non invite debeat, si opns 
fuerit, aliquam privati judicii jacturam facere. — Oranino magna generosae vir- 
tutis exempla detis oi)ortet, si, quantum est in vobis, vultis, ut offieium est, 
avitam religionem a x)raesenti discrimine eripere: in quo benigne facientes 
ministris Dei, divinam i>eculiari modo benignitatem vobis conciliabitis. 

At v«»l>is ad i)atrocinium religionis digne suscipiendura, recte utiliterque 
sustinendeim, ilia esse maxima arbitremini: eliristianae sapientiaepraeceptis voe 
metipsos conformari adeo, ut ex moribus atque omni vitR professio catholica 
cluceat; et arctissime cum iis cohaerere, quorum propria est religiosao rei pro- 
euratio. cum sacerdotibus nimiruui et Episcopis vestris et, quod caput est, cum 
hac Apostolica 8cde, in qua, taniquam centro, catliolicorum fides- et couveuicus 
iidei actio uititur. Sic ergo parati atque instruct i, ad banc pro Ecclesia propug- 
nationem fidenter accedite; sed videte, ut iiduciae vestrae tota ratio in Deo 
consistat, cujus agitis causam: ejus idcirco opportunitatem auxilii implorarc 
ne cessetis. Nos vero, quandiu ita vobis erit perielitandnm, vobiscum praesciites 
cogitatione ai'.imoqnc versabimnr; laborum, eurarum, dolorum participes: si- 
mulque prece atque obsecratione humili ac supplici apud Auctoren 8tatoremque 
Eccb'siae instabimns, ut respiciat Galliam misericors, eamque tantis jactatam 
tluctibus celeriter, deprecante Maiua Inmaitlata in tranquillum redigat. 

Auspicem divinorum muneruui, ac testem praecipuae beuevolentiae No?^- 
trae, vobis, V\»nerabiles Fratres ac dilecti Filii, Apostolicam benedictioncm 
amantissime in Domino impertimus. 

Datum Komae apud fSanctum Petrum, die xi Februarii anno mih'Cicvi. 
Pontificatus Nostri tertio. 

PIWS PP. X. 

E SACKA CONGKEGATIONE CONCILII. 
Deereto iiobre lu Coiiiiiiii4(n ciiotldfann. 

Sacra Tridentina Synodus, |>erspectas habens ineliabiles quae Cbrissti? 
delibus obveniunt gratiarnm divitias. sanctissiuiam Kucliaristiam sunieutibu^. 
(Sess. 22, cap. 6) ait : Optarvt quidvm vacronancia iSytioduH, nt in Hinffulis Mi9>ii>* 
Jideles adstanlen non solum Hpiriluali affeclu, ned Hacramentali etiam Encharistia^ 
percepiione commuuicarent. Quae verba satis aperte produnt Ecelesia desideriuiu 
ut omnes Christifideles illo coelesti convivio quotidie reficiantur, et pleuiores 
ex eo sanctificationis hauriant efi'ectus. 

Hujusmodi vero vota cum illo cohaereut desiderio, quo Christ us Donii- 
nus incensus hoc diviuum S;vcramentnm instituit. Ipse enim nee semel nee obs- 
cure necesitatem innuit suae carnis crebro manducandae suiqne sanguini'< 



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DKL ARZOBISPAIH) I)K BUENOS AIUKS 271 

Mbeiidi, praesertim his verbis : Hie cfti panis de coelo descendenn ; non sicut 
mandmcaveruHt paires vesiri manna et moriui sunt : qui manducai hunc panem vivet 
in adermum (Jt)AX. Vf, 59). Ex qua eomparation« cibi aiigeliei cum paiio et 
manna faeilc a discipulis intellixi poterat, quemadniodiiin pane eorpua quotidio 
uutritnr et manna in deserto Hebraei quotidie refecti sunt, ita animam chris- 
tianani caelcsti pane vesei posse quotidie ac recreari. Insuper (juod in oratione 
Dominica exposei jubet panem nosiruni quolidianumy per id 8s. Eeelesiao Patres 
fen? unaninies doeent, non taiu materialem panem, corporis escam, quani pa- 
nem euchariaticum .quotidie sumendum intelligi debere. 

Desiderinm vero Jesu Christi et Ecclesiae, ut omnes Christilideles quo- 
tidie ad sacrum convivium aecedant, in eo potissiraum est nt Christilideles, per 
sacmmentum Deo conjuncti, robur inde oapiant ad compescendam libidineni, 
ad leves cnlpas quae quotidie occurrunt ablueudas, et ad graviora peccata, 
quibus humana fragilitas est obnoxia, praecavenda; non autem pra^cipue ut 
Domini honori, ae venerationi consuhitur, nee ut sumentibus id quasi merees 
aut praemium sit snarum virtutuni (8. August. 8erm. 57 in Matth. De Orat. 
Item., V, 7). Unde S. Tridentinum Concilium Eucharistiam vocat antidotum quo 
iberemur a culpin quotidianifi it a jyeccatis morialibus jjr«f«nTe»iwr (8ess. 1.3, 
cap. 2). 

Hanc Dei voluntatem priores Christitideles probe intelligentes, quotidie 
ad hanc vitae ae fortitudiuis nu-nsam accurrebant. Krant persererantes in doc- 
trina Apontolorum et communicaiione fvaetionia pania (Act., ii, 42). Quod saeculis 
po!»terioribu8 etiam factum esse, non sine magno perfectionis ac sanctitatis 
emolumento, Sancti Patres atque ecclesiastici Scriptores tradiderunt. 

Defervescent© interim pietate, ac potissimum postea Janseniana lue unde- 
qoaque grassante, disputari coeptuni est de dispositionibus, quibus ad frequen- 
tem et quotidiauam Communionem accedere oporteat, atque alii prae alii 
Juajores ac difficiliores, tamquam necessarias, exx>o8tularunt. Hujusmodi discep- 
tationcs id elfecerunt, ut peqiauci digni haberentur qui 88. Eucharistiam quo- 
tidio sunierent, et ex tam salutifero sacraniento pleniorea eltectus haurirent ; 
conteutis ceteris eo reiici aut semel in anno, aut singulis mensibus, vel una- 
qnaqne ad summum hebdomada. Quin etiam eo severitatis ventum est, ut a 
Irequentanda caelesti mensa integri coetus excluderentur, uti mercatorum, aut 
eorum qui esneni matrimonio conjuncti. 

Nonnulli tamen in contrariam abicrunt sententiam. Hi arbitrati Commu- 
nionem quotidiauam jure divino esse praeceptam, ne dies ulla praeteriret a 
Oommunione vacua, praeter alia a probato Ecclesiae usu aliena, etiam feria 
VI in Parasceve Eucharistiam sumendam censebant, et ministrabant. 

Ad haec Sancta Sedes ofticio proprio non defuit. Nam per decretum hujus 
J>acri ordinis, quod incipit Cum ad aureny diei 12 mensis Februarii anni 1679, 
Innocentio Pp. XI adprobante, errores hujusmodi damnavit et abusus compes 
cDit, simul declarans omnes cujusvis coetus, mercatoribus atque conjugatis 
niiuime exceptis, ad Communiouis frequentiam admitti posse, juxta singulorum 
pietatem et sui cuj usque Confessarii judicium. Die vero 7 mensis Decembris 
anni 1690, per decretum Sanctissimus Dominus nohtev Alexaudri Pp. VIIl, pro 
positio Baii, purissimum Dei amorem absciue ullius defectus mixtione requiron- 
ab iis qui ad sacram mensam velient accedere, proscripta fuit. 

Virus tamen jansenianum, quod bonorum etiam animos infecerat, sub 
'TJecie honoris ac venerationis Eucharistiao debiti, hand penitus evanuit. Quaes 
tio de dispositionibus ad frequentandam recte ac legitime Communionem San- 
otae Sedis declarationibus supervixit; quo factum est ut nonnulli etiam bon 
nominis Theologi, raro et positis compluribus conditionibus, quotidiauam Com- 
niunionem fidelibus permit ti posse censuerint. 

Non defuerunt aliunde viri doctrina ac pietate praediti, qui faciliorem 



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272 ItEVlSTA ECLKSIASTICA 

aditum praebereufc huic t.-iiu salubri Dcoqiie accepto usui, docentes, nuotoritate 
Pitriim, nullum Eoclesiae praeceptuin esse circa majores dispositiones ad quot 
idiauam, quam ad hebdoraadariam aut menstruaui Comraunionem ; fructus vero 
uberiores longe fore ex quotidiana Coniiuunione, quam ex hebdomadaria an 
tmenstrua. 

Qnaestioues super hac re diebua nostris adauctae sunt et uon sine acr 
monia exaj^itatao ; quibns Confessariorum nientes atque tidelium conscientiac 
pertnrbantur. cum christianae pietatis ac fervoris baud mediocri detrimento- 
A viris idcirco praeclarissirais ac aniniarum Pastoribus 88mo. Dflo. Nostro Pio 
Pp. X enixae precos pon-ectae sunt, ut suprema Sua auctoritate quaestionem de 
dispoaitionibus ad F.ucharistiam quotidie sumendam dirimero dignaretur ; ita ut 
baec sal uberrima ac Deo accept issima consuetude non modo non minaatur in- 
ter fldeles, sed potius angeatur et ubique propagetur, hisce diebus potissimnm, 
quibus Religio ac fides catholica undoquaquo impetitur, ac vera Dei cariUii 
et pietas baud parum desidcratur. 8anctltas vero Sua, cum Ipsi maxime conlt 
sit, ea qua pollet sollicitudine ac studio, ut christianus populus ad Sacrum 
couvivium perquam frequenter et etiam quotidie advocetur ejusque fructibns 
amplissimis potiatur, questionero praedictam huic Sacro Ordini examinandara 
ac definiendara comraisit. 

Sacra igitur Concilii Congregatio in plenariis Coniitiis diei 10 mensis. 
Dec. 1905 banc rem ad examen accuratissimum revocavit, et rationibus bine 
nde adductis sedula maturitate perponsis, ea quae sequuntur statuit ac decla- 
ravit : 

!» Communio frequens et quotidiana, utpote a Cbristo Domino et a Ca- 
tholica Ecclcsia optatissima, omnibus Christirtdelibus cujusvis ordinis aut con- 
ditionis pateat; ita ut nemo, qui in statu gratiae sit et cum recta piaqne 
mente ad S. Mensam accedat, prohiberi ab ea possit. 

2^ Recta antem mens in eo est, ut qui ad sacram mensam accedit non 
Usui, aut vanitati, aut humanis rationibus indulgeat, scd Dei placito satisfa- 
cere velit, ei arctius caritate conjungi, ac divino illo pharmaco suis infirmita 
tibus ac defectibus occurrere. 

30 Etsi quam maxime expediat ut freqnenti et quotidiana Communionc 
utentes venialibus peccatis, saltem plene deliberatis, eorumque alfectu sint ex- 
pertes, sufticit nihilominus ut culpis mortalibus vacent, cum proposito so nuu- 
quam in post<»rum peccaturos: quo sincero auimi proposito, fieri non pot<?st quin 
quotidie communicantes a peccatis etiam venial ibus, ab eorumque aftectu sen- 
sim se expediant. 

4'' Cum vero Sacranieuta Novae Legis, etsi efi^ectum suum ex opere 
operato sortiantur, majoren taiuen producant ett'ectum quo majores dispositio- 
nes in iis suscipiendis adhibeantur, idcirco curandum est ut sedula ad sacram 
Communiouem praeparatio antecedat, et congrua gratiarum actio inde sequatur, 
juxta uniuscujusquc vires, couditioncm ac officia. 

5** Ut frequens et quotidiana Conminnio majori prudentia fiat uberio- 
rique merito angeatur, oportet ut Confessarii consilium intercedat. Caveaut 
tamen Confessarii ne a frequenti sen quotidiana Communione quemquam aver- 
tant, qui in statu gratiae reperiatur et recta mente accedat. 

6" Cum autem pers})icuum sit ex frequenti sen quotidiana S. Eucharis- 
tiae sumptione unionem cuiu Christo augeri, spiritualem vitam uberius ali, 
animam virtutibus efiusius iustrui, et aeternae felicitatis pignus vel firming 
sumeuti donari, idcirco Parochi, Confessarii et concionatores, juxta probatain 
Catechismi Romani doctrinani (Part. 11, c. 63), christiauum populum ad hunc 
tam pium ac tam salutarem usum crebris admonitionibns nmltoque studio co- 
hortentur. 

7" Communio frequens et (juotidiana praesertim in religiosis Institutis 



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DKL AIIZOBISPAIH) DK BL'KNOS AIKES 273 

cujusvis generis promoveatnr; pro quihiis tamen tiriiiiiiit ait deeretuni Quemad- 
uodum diei 17 mensis Decembris 1890 a S. Conjifr. Episooporura et Reguhiriain 
latum. Qaam maxiiue qiioinie promoveatnr in clericoruin Seminariis, qnornin 
aluiimi altaris iiihiaut sorvitio ; item iu nliis ehristianis omne genus ophe- 
l*eis. 

i^^ Si quae sint lustitnta, sive votornra solenminm sive sinipliciuni, quo 
mill in regnlis ant constitutionibus, vel etiam calendariis, Coinmuniones ali- 
quibus diebns aflixae et in iis jnssae reperiantnr, hae norniae tamquara mere 
dirtctirae non tamquam praeceptivae putandao sunt. Praescriptus vero Coram n- 
nionum numerus haberi debet ut quid miuimam pro ReUgiosorum pietate. Id- 
eirco frequentior vel quotidianus accessus ad encliariHticara mensam libere eis- 
dem patere semper debebit, justa normas snperius in hoc decreto traditas. Ut 
aatem onmes utriusque sexus religiosi hujns decreti dispoaitiones rite cogno- 
scere queant, singnlarnm domorum raoderatores curabunt, ut illnd quotaauis 
vernaeula lingua in eominuni legatur intra Octavam festivitatlH Corporis 
Christi. 

9*» Denique post promulgatnm hoc Decretum omnes ecclcsiastioi scrip- 
tores a quavis contentiosa disputatione circa dispositiones ad frequentein et 
qaotidianam commimionem abstineant. 

Relatis antem his omnibus ad SSmum. D. N. Pium Pp. X per infrascrip- 
tara S. C. Secretarium iu andientia diei 17 mens. Dec. 1905, Sanctitas 8ua hoc 
Emoniiu. Patrum decretum ratum habuit, coniirmavit atque edi jussit, contra- 
riis qiiibuBcumque minime obstantibus. Mandavit insuper ut mittatur ad omnes 
locoruni Ordinarios et Praelatos Regulares, ad hoc ut illud cum suis Seminariis, 
Parochis, institntis religiosia et sacerdotihus respective communicont. et de 
executione eornm quae in eo statuta sunt S. Sedem edoceant in suis relatio- 
nibus de dioeeesis sen institiiti statu. 

Datum Romae, die 20 Decembris 1905. 

t VINX'ENTIUS Card. Ei'isc. Prakxkstixus, Praefeclus 
C. De Lai, Seertlarius 



TRADUCCION 

El Santo Concilio de Trento, teniendo en euenta las iaefables ri- 
quezas de gracias que sobrevieuen \\ los fieles cristianos al recibir la Santa 
Encaristia, ( Ses. XXII, Cap. 6 ) dice : Cieriamente desearia el Santo Si- 
nodo qu^ en coda una da las Misas Ion fieles aHtstentes comnhjasen, no 
»6lo con el afecto espiritual^ sino tanihien con la recepcidn sacramental de 
la Eucarislia. Esta« palabras denmesti*an con bastante evidencia el deseo 
(ie la Iglesia de qne todos los fieles cristiauos se fortalezcan cnotidiana- 
mente con aqnel celestial banquete, y saqnen de el los inayores frutos 
de santificacidn. 

Estoft votes de la Iglesia coinciden con aquel deseo en que aidia 
Cristo Nuestro Senor al instituir est^ divino Sacramento. Pues El niisino, 
no una sola vez, ni obscuraniente, expresd la necesidad de comer A me- 
nndo 8u came y de beber su sangre, principalmente con estiis palabras: 
Effie es el pan que haja del cielo ; no asi eomo comieron vnestros padres 
tl mand, y mnrieron : el qne come este pan viviru eternamente ( S. Juan, 
VI, 59 ). De cuya comparacion del pan de los angeles con el pan y el 
mana, los discipulos podi'an dedncir fdcilmente que, asi como el cuerpo 
se nutre diariamente de pan y los Hebreos en el desierto comieron cada 



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274 RKVI8TA K(LKSIA8TICA 

dm el luuna, asi tanibien el alma eristiaiia puede todos lo8 di'as comer y 
recrearse cou el pan celestial. Adeiuas al mandarno^ pedir eu la oracion 
el pan nnestro de c(ula diay segon los Santos Padres enseiian iiuanime- 
mente, no dehenios pedir t^nto el pan material, alimento del cuerpo, 
como el pan encaristico. 

Pero el deseo de Jesncristo y de la Iglesia, de (jue todos los lie- 
les ciistianos se acerqnen todos los di'as al sagrado convite, tiene [>or 
principal objeto (jne los fieles, nnidos A Dios por el sacraniento, reciban 
fnerza para sotbcar la Ken8nalida<], purificai*se de las fidtas leves que cada 
dia conu^temos y precaver los pecmlos graves i\ que esta ipclinada la fi-a- 
gilidml humana : pero su objeto principal, no es procurar el honor y la 
veneracion del Senor, ni tampoco es un premio 6 nierced de las virtudes 
de los que comulgan ( S. Agustin, sermon 57 en Mat. l>e orat, J)om, 
V, 7 ). Por lo cual el Santo Ooncilio de Trento llama a la Eucaristi'a 
avtuloio que nos libra de Ian /alias de eada dia y noa 2)reifen'a de loa pe- 
vadoH morialea ( Ses. XIII, cap. 2). 

Los primeros cristianos, entendiendo bieu esta volunt^ul de Dios, 
acudian todos los dias a esta ^lesa de vida y de fort^ileza. Eran peme- 
verantes en hi doctrina de ion Apdsiiden y en la eomunieaeion dc la/rac- 
cion del pan ( Hechos de los Ap., II, 42). Los Santos Padres y los es- 
critores eclesiasticos ensenaron que, tambien en los siglos posteriores se 
liizo lo mismo, no sin gran ventaja para la perfecciou y la santidad. 

Al entibiarse la piedad, y principal mente despues al extenderse 
por todas partes Ja peste jansenista, empezose a disputar sobre las dis- 
posiciones con las cuales convenia acercarse a la comunion frecuent<? y 
cuotidiana, y unos las exigieron como necesarias mayoies y ni;is dificiles 
que los demas. Estas discusiones dieron por resultado el que niny pocos 
se creyesen dignos de recibir cada dfa la Santa Eucaristi'a, y de percibir 
los mjis abundantes frutos de tan saludable Sacramento ; contentandose 
los denias con recibirlo 6 una vez al ano, 6 cada mes 6, a lo mas, cada 
semana. Y luistii se llego a tal grado de severidad que clases entenis, 
como la de los mercaderes 6 de los que esiaban nnidos en matrimonio^ 
fueron excluidas de frecuentar la Sagrada Mesa. 

Sin embargo algunos fueron al extremo contrario. Estos, creyendo 
que la comunion cuotidiana estaba prescrita por derecho divino, para que 
no pasase ningiin dia sin comunion, adenuis de otras cosas contrarias a 
los usos aprobados por la Iglesia, reputaban que aun el Vienies Santo 
debia recibirse la Eucaristi'a y la administraban. 

La Santa Sede no dejo de cumplir con su propio deber a este res- 
pecto. Pues, por -decreto <le esta S, Congregaci6n que empieza Cum ad 
antes del dia 12 de Febreio del ano 1H79, con la aprobacion del Papa 
Inocencio XL condeno tales errores y reprimio los abusos, declarando que 
a todas las elates, sin exceptuar a los mercaderes y A los casados, po- 
dian a(|mitirse il la frecuencia de la comunion, segun la piedad de cada 
uno y el juicio de su confesor. Auemas el dia 7 de Diciembre del aiio 
1690, por el decreto Sanetissimus Dominus Xoster de Alejandro VIII, fue 
condenada la proposicion de Bayo segiin la cual, para acercarse a la Sa- 
grada Mesa se retjuiere un amor purisimo de Dios sin niezcla de defecto 
alguno. 



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DEL AHZOBISPADO DK BLEN08 AIRES 275 

Sin embargo el virus jansenista, que habia iiifieionado hasta los 
animos <le los buenos, so pretexto del honor y veneracion debidos A la 
Eucaristia, no desapareci6 del todo. La cnestion sobre las disposiciones 
para frecuentar recta y legitiraamente la comnnion sobrevivio a las de- 
claraciones de la Santa Sede ; sucediendo que, aun ciertos teologos de 
buena fauia creyesen que no se podia permitir a los fieles la eomunion 
cuotidiana, .1 no ser rara vez y supuestas multiples condiciones. 

No faltaron por otra parte varones dotjidos de doctrina y piedad, 
quienes facilitasen el acceso A este uso tan saludable y grato a Dios, en- 
^nando con la autoridad de los Santos Padres que no exi.'^te precepto 
al^no de la Iglesia que exija mayores disposiciones para la comnnion 
cuotidiana que para la hebdomadaria 6 mensual : y (jue, en cambio, los 
frutos de Ja comnnion cuotidiana eran mucho mas abundantes que los de 
la hebdomadaria 6 mensual. 

Semejantes cuestiones ban tomado creces en nuestros dias, y se 
lian agitado no sin acritud ; con lo cual la inteligencia de los confesores 
y la conciencia de lo8 tieles vense perturbadas, con no pequeuo detri- 
mento de la jnedad y del fervor cristianos. Por esto varones eximios y 
pastores de almas ban elevado instantes preces i\ nuestro Santisimo Pa 
<lre el Papa Pio X, para (jue con su suprenm autoridad se digne dirimir 
la cnestion acerca de las disposiciones para recibir cada dia la p]ucaris- 
tia : a fin de que esta costumbre tan saludable y tan grata A Dios es, 
solo no venga A menos entre los Heles, sino que aumente mds bien y no 
propague por doquiera, principalment^ en estos dias en que la religion y 
la fe catolica es atacada en todas partes, y en (pie, tan poco deseada es 
la veidadera caridad de Dios y la piedad. Su Santidad, pues, deseando 
<?u gran nianera, con aquella solicitud y cuidado que le son propios, que 
fl pueblo cristiano sea llamado fiecuentemente y hasta todos los dias, al 
*«grailo banquete y a gozar de sus amplisimos frutos, eucomendo a esta 
•S. Congregaciou que examinara y definiera la susodiclia cuestion. 

Asf pues, la Sagrada Pongregacion del Concilio, en la sesion ple- 
aaria del dia 16 de Diciembre de 1905, sometio esta cuestion a uu exa- 
lueu prolijo y examinadas con gran madurez las razones aducidas de una 
parte y de otra, establecio y dedaio lo que sigue: 

1". La eomunion frecuente y cuotidiana, como sumamente deseada 
lH>r Cristo Xuestro Senor y por la Iglesia Catolica, permit^ise A todos los 
fieks cristianos de cualquier orden 6 condicion ; de manera (pie no pueda 
'^r alejado de la S. Mesa nadie que eucontrandose en estado de gracia 
!^ acerque a comulgar con recta y piadosa inteucion. 

2'\ Esta recta inteucion consiste en que, el que se acerca si la 
^grada Mesa, no se i)roponga satisfacer la costuuibre (> la vanidad li 
♦Hix)s inotivos huinaiios, sino satisfacer el deseo de Dios, paia unir^ele 
mas estrecliamente por la caridad, y para combatir sus enfermedades y 
<lefecto8 con esa divina niedicina. 

S". Si bien es muj- conveniente que los que frecuentan la eomu- 
nion y los que la reciben cuotidianamente est«'*n libres de pecados venia- 
les, al menos de los plenamente deliberados v de su af^^cto, basta no 
«l»tante que no tengan pecados mortales con propcisito de no pecar nuis 
<*n adelante : con cuyo prop(>sito sincero del alma, no puede menos de 



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276 REVISTA FXn.KSIASTlCA 

saceder que, 1<)8 que coiniilgan viuhx dia se aparten poco j1 p«>co, aun ile 
los peeados veniales y de sii afecto. 

4°. Y como los Sacrameiit^js de la Niieva Ley, aunqiie oaiisen sn efectt> 
ex opere opTuto^ prodiiceii sin einbaifjo tanto mayor efecto cnanto me- 
jores Bean las disposiciones en iMiuellos que romu]«jfan, debe procurarse 
que la sagrada Connmion vaya preeedida de una prolija preparaeion y 
seguida de una convenicaite aeci6n de gracias, .se<jiin las fuerzas, la con- 
dicion y los cargos de cada uno. 

5". Para que la Com union frecuente y cuotidiana se haga con ma- 
yor prudencia y sea enriqueeida con m^rito mds abundant^?, conviene que 
medie el consejo del confesor. G'ltirdense sin embargo los confesore^ de 
alejar de la Comunion frecuente 6 cuotidiana A cualquiera que se en- 
cuentre en estmlo de gracia y se acerque a ella con recta intenci6n. 

6". Adeniils siendo evidente que con la Comuni6n frecuente 6 cuo- 
tidiana se aumenta la union con Crista), se nutre con rails abnndancia la 
vida espiritual, se enriquece el alma de virtudes y se da al que comulga 
una m:is segura prenda de la eterna felicidad, los Parrocos, confesores y 
predicadores, segiln la doctrina aprobada del Catecismo Romano ( parte 
II, cap. 63 ), deben repetidas veces y con gran ahinco, exhortar al pue- 
blo cristiano, j1 esta tan piadosa y saludable costumbre. 

7". Promuevase la comunion frecuente y cuotidiana, especialmente 
en los Institutos Religiosos de cualquier chv'*e que sean ; para los cuale» 
tengase sin embargo por lirme el decreto Qnemadmodnm del 17 de Di- 
ciembre de 1890, dado por la S. C. de Obispos y Regulares. Promuevase 
tambien, cuanto posible sea, en los Seminarios de los Clerigos, cuyos 
alumnos se preparan para el servicio del altar ; lo mismo decimos de los 
demas colegios cristianos. de cualquier clase que sean. 

8". Kn los Institutos, ya de votos solemnes, ya de votos simples, 
en cuyas Reglas 6 Constituciones o tambien Calendarios se encuentran 
fijadas y mandadas las comuuiones en dias determinados, tnles normas se 
tendnin como meramente direcfiras no como preceptivan, Pero el niimero 
prescrito de comuuiones debe tenerse como el minimum para la piedwl 
de los religiosos. Por lo tanto el acceso mas frecuentt* 6 cuotidiano .i la 
mesa eucaristica debeni siempre series permitido segiin las normas ante- 
iormente estahlecidas en este Decreto. Y para que todos los Religiosos 
de uno y. otro sexo puedan couocer bien las disposiciones de este Decreto, 
los Superiores de cada casa cuidaran de que todos los aiios dentro de la 
octava de la festividad de Corpun Chriftti, sea lefdo en comunida<l y en 
lengua vulgar. 

9^. Final mente, despues de promulgado este Decreto, todos los 
escritores eclesiasticos abst^^nganse de toda polemica acerca de las dispo- 
siciones para la comunion frecuente y cuotidiana. 

Referido todo esto a uuestro Santisimo Padre el Papa Pio X por 
el infrascripto Secretario de la S. V. en la audiencia del dia 17 de Di- 
ciembre de 1905, Su Santidad ratitico, confirmo y mando publicar este 
Decreto de los Emiuentfsimos Padres, no obstante cualquier cosa en con- 
trario. AFando adenuis que se enyiase j1 todos los Ordinaries y Prelados 
Regulares, para que lo comuniquen a sus Seminarios, Piirrocos, Institu- 
tos Religiosos y Sucerdotes re>pectivamente, e iuformen a la Santa St»<le 



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DKL AUZ()B181»A1M) DE BUENOS A1KE8 277 

acerca de la ejccucion de lo est^iblecido en ^l, en siis rehiciones sobre 
el estado dt* la Dincesis 6 del Instituto. 

Dado en Konia, el 20 de Dicienibre de 1905. 

VICEXTK C'liid. Obispo i\e Prtlerttriim, Prefecto. 
('. Dk Lai. Seerelario. 



Seccion Oficial 



Xuto de ereccftfn de la Parroqula de NueFa Pompeya 

X«S. EL Doi'TOR 1)<IX MaUIANO ANTONIO EsPISOSA, POR <;KA('IA dk 1)I<*8 y DK LA 

Santa Sedk Atotohlica, Arzokispo dk la Saxtisima Trinidad dk Huknos 

AlUKM. 

Por ciianto los alrcdodores de Biioiios Aires so cstda poblaiido cada dia 
iii^s, lo que tambi^n siicede eu el barrio de Nueva Porupoya y ealles adyaeeii- 
tes, vista la pran di.staacia que hay de dicha Iglesia ^ las parroquias linii- 
trofes de San Josd de Floies y San CristiSbal, el mal eatado de los caiuiuos 
y las iuuudaeiones que el Riachaelo snele producir en esos parajes lo que di- 
ticnlta que el parroco qne queda tan lejos pueda socorrerlos y a tender el ser- 
vicio religioso de sus habitantes eonio fuera de desear, lo que bace urgeute y 
iiecesario para el bien de los fieles establecer alii una nueva parroquia j te- 
niondo en vista el Deoreto del Exiuo. GobiemO Nacional sobre divici6n elec- 
toral y divi8i6n administrativa parroquial y eseolar del Municipio de Buenos 
Aires del 27 de Dicienibre de 1900 y nuestro Auto de Divisi6n Parroquial pa- 
ra el Distrito Federal, dado el 29 do Juuio 1901, de acuerdo con el Venerable 
Cabildo Meiropolitano, en el que ya se seHalau las nuevas parroquias que se 
crearin en adelante conformo al piano administrativo y limites seAalados en 
dicho Deoreto y Auto ; consultados los curas limitrofes, cuyo pareeer ha siiU* 
favorable; por tanto en nso de nuestra jurisdiccidu diocesana y en case nc»'e- 
sario de la que nos ha sido delegada en el cap. IX sobre Refornia, de la se- 
mn 21 del Santo Concilio de Trento y de las facultades extraordinarias que 
darante nuestra Visita "ad Liniina'' nos ha concedido la Santa Sede en gene- 
ral para la creacidn de parroquias y en particular para este caso especial pol- 
ios Rcseriptos del 14 de Julio de 1905 y 18 de Julio del misnio aflo, para ma- 
yor gloria de Dios, honra de la Santisinia Virgen, culto de sus Santos y teuiendo 
por mira principal la salvaci6n de las almas, erigimos en parroquia la Iglesia 
de Nuestra SeQora de Nueva Pompeya, diindole por limites lijos los que el ci- 
tado Decreto del Exnio. Gobieruo Nacional da al Barrio de Sud-Oeste, perte- 
neciente actnalniente {i San Jos^ de Flores, con excepcidn del Ceraeuterio 
que alii ae encuentra ; y por limites interinos los de la futura parroquia do Sun 
Antonio, en construccion, ealle Caseros esquina Labard^n, que eu el Decreto 
arribamencionado se dan al barrio Sud Centro, anexado ^ S. Cristobal. — Orde- 
namos que este nuestro Auto sea lefdo en dicha Iglesia parroquial el primer 
dia festive ^ la hora de mayor coneurso, la que gozarri de todos los privilegios 
y excepciones que como d tal le corresponden y que el Plirroco que en breve 
noiubraremon tenga el cuidado espiritual de los iieles alii residentes. 

Sefialamos ^ esta nueva parroquia & favor del Seminario Conciliarel medio 
d^cimo de las entradas que el Pdrroco haga suyas por raz6n de su rainisterio. 



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278 KKVlbTA KCLKSlASiTK^A 

— Eu 08tn imeva parroquia so formaril el archivo y so llovaraii los libros de 
Bautirtmo.s Matriinonios y Dofunciones coiiio tainbi^u do fabrica do outradns y 
salidas, dobieiido oiioabozarHO cada libro con una cupia de este auto de erec- 
(•i6n, para que si con el tiempo se extra via en uu libro mo eucueutro ou otri> 
y sioinpre hay a de 6\ la debiila coiistancia. 

Asi misiuo ordeuamos y maudainos que los libros y 8agrados Oleos sean 
eostudiados eon la deceneia eorrespondiente y que la 8aj?rada Euearistia sea 
eouservada en deeeuto y seguro dep6sito con la vencraei(5n y seguridad que 
hierece la intinita majestad de Dios en ella present© y siempre arda delante 
del Sagrario la liinipara preseripta por las rubricas de dia y de noelie. — 
Kn el archivo parroquial deber^ haber un ejemplar del Concilio Plenario de la 
America Latina y otro de la Revisia Eclesidstica del Arzobispado, un copiador 
de las notas que de la parroquia so pasaren ^ esta Curia Eclesiastiea Metro- 
politana. 

Las notas que d<' aqui se enviaran y los expediontea niatriuioniales y 
dennXs que ocnrriero, po conservaritn t(»nibi<^n eon todo cuidado en el archivo. 

Usta Parroquia funcionarii desde el i>r6xiino 8^bado Santo, catorce de 
de Abril de mil novecientos seis. 

Dado eu Nuestro palacio arzobispal de Buenos Aire-*, Capital Fed.^ral 
de la Repiiblica Argentina, H diez y nueve dias del uies do Marzo do mil no- 
vecientos seis, Fiesta del Glorioso Patriarca Sonor San Jos^, Patron do la 
Iglesia Cat61ica, firmado con nuestro pufio y letra, sollado con nuestro sollo y 
rofrondado por nuestro Secrotario. 

t MARIANO AXTONIO 
Arznbispo de Uurnos Aire"*. 

For mundato de S. E. U. 

Manukl Er.zAruDiA 
('(nidniffo Sccretario. 

Nombramiento de Corretiponsal del Consejo de Emlipracldii de Roma 

Buenos Aires, Fobrero 19 de 1906. 

/?. /'. June Fexpignani Provincial de los Padres Salesianos 
lIabi<5ndono8 podi<lo el Consejo Directivo do los Misioneros de Eniigra- 
ci6n, situado ou Konia, Corso Vitt. Enian. 101, (pio nonibrenios un Saeerdok* 
corresponsal en esta capital que se ocupe do esta obra y sabien<lo que V. R. 
ya lo haco con la reconiondacidn del Superior (ioneral do su Orden, lo nom- 
bramos Corresponsal de dicho Consejo Central do Roma : osporando quo on su 
desompofto trabajarji con el empono quo la obra nieroco llenando tambi<^u asi 
los deseos de Nuestro Santisimo Padro Pio X, quo son tambien los iiuostros y 
quo cuanto antes so pondnl en rolaci6n con ol Director Romano Mons. Juan 
Santiago Coccolo. 

Dios guarde li V. R. 

t MARIANO ANTONIO 
Arzohispo df liitenos At rex. 

Buenos Aires, Febrero 22 de 1906. 

Illmo, y Rdmo. Sefwr Dr. D. Mariano Antonio Espinosa, Arzohispo de li, Airet 

Illiuo. y Rvrao. Senor ; 

Sumamente agradecido al honroso iC la par que agradablo nombramieuto 

recaldo sobre mi pobre persona do corresponsal en ropresentaoi6n do S. S. Illina. 

<le la obra de los Misioneros do Eraigraci6n establocida en Roma ; mo os grato 



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DKI. ARZOBISPADO I>K BCENrM AlUKS 279 

comuiiiearle mi completa adhesion ^ las disposi clones to:n:idas por 8. 8. sobre 
e-jte asanto como taiubi^a el proposito de ponoriue desdo ya en relaci6n con 
p] Director Romano Mons. Santia«?o C6oeolo. 

Tengo tarabi^n la satisfacjci^n, al aeeptar este enear^o, de manifeatar a 
S. S. las aspirariono.s tanto de nnesfro Van. fundailor Don Bosco como de sn 
sucesor el soilor Don Rua, quienes siempre procnraron prostar especial auxilio 
y direcci6n ^ los pobres Emii^rantea. Con este inismo fin, iC tenor de las reso- 
luciones tomaUas en el Congreso <le Cooperadorea Salesianos celebrado en Bne- 
no8 Aires el ano 1901 bajo la presideucia do S. 8. lllina. y por las continuas 
insinuaciones de nuestros Snperiores, se est^ tratando de plantear on esta Ca- 
pital uu centro de Patronato Saleaiano de Inmigrantes relacionado con otros 
j'^Dtros andlogos de Am<^rica y Europa. 

A estos proprtsitos de la accion y cooperacion aalesiaua vemos hoy afla- 
dirse providencialniente la antorizacion y prot<?cci6n de nuestro Illnio. Sr. Ar- 
zobispo, que nos da jlnimo para invocar el concnrso, no s6lo del clero y de 
lo8 catolicos argentinos, sino tambi(^n do los M;i^istrad<JS, qnienes segiiraraento 
ban de favoreccr una Obra, ^ ciiyo frente se encuentra sn venerado Metropo- 
litano. 

Con estas disposiciones de cnraplir, juntamente con mis hermanos y nues- 
tros Imenos amig(»8, los Salesianos y Cooperadores de esta Ropublica, la misi6n 
que S. S. lUma. so ha dignado confianne, me pongo li sus ^rdenes y besando 
«Q 8do. Anillo pido para esta Obra y para raf la Pastoral Bendici6n. 

De !«;. 8. Ilraa. Hde. S. on J. C. 

Jos^: VKsi'K.xAxr, Phro. 



Buenos Aires, Febrcro 23 de 1906. 
Publiquese y archfveae. 

t EL AHZOBISPO. 

Circniares sebre dobles y fkineralea por el Prealdente de la Repil* 
bllca Dr. Manuel <|iiintana. 

Buenos Aires, Marzo 12 de 1906. 
A los Hviioreft curas y encargadon de Ujlesias de la Capital : 
Habiendo fallecido en ol dfa de hoy el Exmo. sefior Prosidento de la 
Repiiblica, doctor don Manuel Qnintana, el Exmo. y reverendisimo sefior Ar- 
lobispo ordena que, en sonal de dnelo, se doble en todas las iglesias y capi- 
llar publicas del arzobispado en la siguiente forma : 

Ma&ana Martes 13, i, las 10 a. m. y 6> las 4 p. m. durante media bora. 
Pasado maHana, Mi<^rcoles, dia de sepelio, de 9 j1 11 a. m. con pequefios 
iiitervalos. 

l)io8 gnarde Ji Vds. 

Mani'bl Elzalrdta 
( Vi n 6n igo Serre tario . 



Buenos Aires, Marzo 12 de 1906. 
Al vlero secular y regular de la ArquidiocesiH : 
Debiendo celebrivrse solemues exeipiias fiinebres, praeaente cadaverCj en 
i* sauta iglesia Metropolitana, el dfa 14 del corriente, {( las 9 y 30 a. m. en 
f^ntragio del alma del Fixmo. seftor Presidente de la Ropublica Argentina, Doc- 
tor Mamiel Qnintana, el Exmo. ,y Rdmo. 8r, Arzobispo mo ha dado el hon- 



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280 KKVIKTA KCLK8IA8TICA 

r<sso encargo de invitar al clero seculur y rogular del arzobispado, A ooiiciirrir 
li dicho acto, debiendo asistir de sobrepelliz. 
Saluda i, Yds. atentainente. 

Mantel Klztariha 
Can6nigo Srrreffirio. 

Hueiu»8 Aires, Marzo 13 de 1906. 
A lo8 Scuores Curaa del Arzubhpado: 
Por eiiejirgo del Kxino. Sr. Arzobispo, eoiiiiiiueo a Vds. quo uiafiaiisi, a las 9 
y 30a.m.,por Decreto del JSaperior (Joluerno Nacioiml, feeha de lioy, deberdn ce- 
lebrarse misas de Requiem, eii las i;rlesia8 de la Capital, en sul'ragio del uliua 
del Exniu. JSr. PreHidente de la Republiea Dr. Don Manuel Quiutana. 
8aluda li Yds. atenlaniente. 

Manuel ELZAi'Rt>iA 
CanSnigo SeereiaHo. 

Movimiento de la Curia 



Fehrero 21. — Son ivprobivdan Ihh cueiitnH prc8cutadas por ul Sr. Sfudieo del 
I'ouvento de lu«4 Monjii8 Capuchinas. 

— La Comi^ion Directivu del Ceutro Naval invita iil Prelado ii aHJ^tir a IO0 t^o- 
leiuiieH i'uuerales en sufragio de hvH vietiuiUH del Acorazado lirasilcj'o «Aquiclab»u» el 
iliH 22 en la igle^ia de la Coucepcion. 

— El Vic. Oral, del Arzobispado de Santiago d«.' Chile en via al Exnio. Sr. Ar- 
zobispo uu ejeinplar de laH Aetan del primer Congreso Euearlgtieo i'clebra<lo en esa 
Cindad. — Se conteBta agraileciendo. 

Murzo 8. — El R. P. Rector del Seininario Conciliar eomunica al Prelado ho- 
ber dceignado al R. P. Joe6 Ezpeleta Inspector y Profesor. — Se contesio que «*e eo- 
nniuicaria al Sr. Minieti'o de R. E. y Culto. 

— Se aprueban las cuentas tie IVibrica de la Parroqnia do MonHcrrat. 

— El Honor Minintro del Interior pide al Sr. Arzobispo ordeue a'l I08 Cura** Pa- 
rrocos de la Capital den las facilidades uecesarias para la instalaci^n de las iu«h»s e^wru- 
tadoras en las elecciones del 11 de Marzo, en los atrios desigiiiidos por la ley. Se 
contesto do conformidad y se pas6 nna circular a los cums en el sentido indieado. 

10. — Se concedirt jierniiso al R. P. Snperior de los PP. del I. C. de Maria 
para erigir un Via-Crucis en la Capilla que pos<^e la congregaci^u en la calle Lima 
n. 1378. 

— Se concedirt permiso para erigir el Via-Crucis en el GoiiTcuto de las Car- 
nielitas Descaizas (Ameuabar y Ussbimia). 

— Se eoncedio autoriiacion al senor Capellau del Hospital Toruu para eouservar 
el Santisijuo Sacramento en el Oratorio de Villa Ortuzar. 

12. — El Sr. Vicario Oral. Castrense del Ejercito y Armada, eomunica que el 
Superior Gobierno ba nombrado Socretario de la vicaria al Sr. Pbro. D. Emilio Me- 
dina en rcmplazo del Sr. Pbro. D. Nicanor Sanchez. 

— Se hicieron los siguientes nombnimientos: R. P. Fray Agustin Caseda, Cum 
y Vicario de Nueva Pompeya; Pbro. Fernando Pearson, Cni*a y Vicario de San Au- 
tonio; Pbro. Dr. Jos^ Arrache, Confesor Ordinario de las Hijas de N. S. de la Mise- 
ricordia (Lorea 427); Pbro. Santiago Cssher, id. id. de las Siervas de Jesus Sacramcii- 
tailo eu la casa de Aislamivnto. 

— Han side prorogadas his licencias do : Jos^ A. Ortega, Mariano Cafielln* 
Andres R. Martinez, Rani6n Cimadevila, Francisco Otatto, Jos^ Cicatelli, Franeisct 
Fernandez, Antonio Medina. Salvador Erchegaray, Miguel Silvestri. Manuel Sudrin, 
.los^ Ferrer. Amadeo Poy, Josu^ Gorriti, Antonio Ferrari, Arsonio Reward, H^tur 
Dito, Juan Perfetti, Bernardo Chumutegui, Antonio Milano^ Ramon Estevez Alvarex. 
F^l X Leiva, (iernrdo Molfese, Cayetano Santalucia. Ladislao Miclietoni. Faustiuo 



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DEL ARZOB18PADO DE BUENOS AIRES 281 

Goii24l€z, Aguatiu K. Piaggio, Lorenzo Minelli, Clciuente Scorpinitti, AgaBtln Snstaeta 
Pmncieco Gonzalez, Autouio D' Urso, Miguel Bari, Nicolas leraee. 

— Hau sido habilitados para ejereer las fuiicionos del Sagrado ^[iiiistorio : 
Eduardo E. Snarez, R. P. FranciB«;o del Sino. Sacramento, R. P. Eugenio de Santa 
Terewi, Jos^ M. Ezpeleta, Enrique Grutter, Gernian Gomez BallcHteros, Antonio 
Gn«ch Torres, Raimundo Azorey, Jacinto Baudinn. Tomiis Bonneau. Sebastian Osveus, 
Seba8ti4n Model, Juan luern, Joh^ A. Rol6n, Eugenio Laguerre. 

— Se coueedieron licencias provisoriatj u : Domingo Pozzini, Gaspar Perez, Ma- 
riano Forcen, Juan Garriga, Tomas Coglaui. 

— So concedieron testimoniales ^ : Jos<) Martinez Manjarin, Emilio Rodriguez, 
Ignacio R. Cosgaya, Jok6 Ferrer, Constantino Imzza. 

— Sc les di6 certificado para solioitar liceneia de su Prolado para c(mtinuar 
«n ^taa: Pablo Mastaldi, Auronio Gurisch, Manuel Sautaliestra, Alberto Cerenza, 
Vicente Carmcci, Lorenzo Minelli. 

— Se le coneedi6 liceneia para ausentarse (i Montevideo d Juan Soeias. 

— Hau sido admitidos en el Seminario eu calidad de aluranos : Cornelio Acci- 
nelli. EdiMrdo Baeigalupo, Nicolas R. Alfouo, Tomas Travi, Rodolib Bregante, San- 
liago Lamela, Adolfo Farsete, Antonio S. Diw Neves, Ernesto Guirisoli, J036 Amatuzzo, 
Jolio Molteui, Juan A. Noguera, Adolfo Darueri, Bernardo L. Daly. 



OBISI»^4^I>0 I>E TTJCTJJ^^I^JV 



Discarao que pronuncltf el Iltnio. i^r. Obispo de Tnoumifcii, Dr. 
D. Pablo Padilla y BArcena, en el acto de la bevdicitfn de la ple- 
dra fandamental del Asllo que levantarli en Jujuy la Aaoclaci<(n 
d«l *^Pan de loa Pobrea^^ efectuada por 8. 8. lltma. el dtfa 9 de Marso 
d» i^m, por comialtfn del Iltmo. Sr. Ofoiapo DIooesano de Salta. 

Exciuo. Seiior Goberuador ; 

SSeiioras ; 
Sofiores : 

Cuando una plauta escogida, cultivuda cou esmero y acariciada con amor. 
di tiorcd y niadura frutos, regocija el corazon do cuaiitos se iiitcresau por su 
cuiiservaci6n y hau oontribuido ^ prolougar su existoiicia. La etiorosceucia y 
fractiticaci6n, iudicio seguro sou de que la vida alinieuta su raiz y ie que cir- 
cuU la savia por sua vasoa, aunque, en cireuustaucias dadas, aparezcau mar- 
«liita8 las hojas y agostadas las ramas. 

La piedad cristiaua, plauta celestial acliniatada eu cste suelo, ^ cuyo 
desaproUo coatribny^ramos tambl^u en otros auos con el eutusiasrno que coniu- 
uican las convicciones de la fe, y el amor al pedazo de tierra en que meci^rase 
naestra cuna, hoy vieue ti colm:ir de gozo mi alma y las vuestras, prosenfc^u- 
dose exuboraute de vid:i para sazouar el frutJ que eu cierno saludamos, y que 
luauana, nicdiante vuestra abnegaei(5u y caridad, serd uno de los uisis dorados 
y exceleutes de est*a tierra privilegiada. 

A los ojos de quienes no veu mils allji do los negocios pereeeiioros do 
la vida presente, ni se entusiasman por otros idoales que los que proporoionau 
goces y comodidades ^ los sentidos, ni abrigau otra contiauza que la que se I'unda 
«n los Fecursos hamauos, podi'an aparecor extinguida la fe y muerta la piedad 
^ Jujuy, despu^s de la terrible crisis moral que sacudiera ^ esta sociedad. 
Mm, los que consLderamos los acouteeimientos ^ la luz de las ensenaiizas di- 
viaas y desde las alturas de la fe miramos el campo do la actividad humana 

3 Reritta Eeleaidgtiaa, Afio VI, Nro. 04 



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282 REVI8TA ECLESIASTIGA 

y los osfiiorzos vanos de los hombres que se afanan por arraucar de caajo las 
raices que la piodad cristiana tiono ecliadas en el coraz6n de los pueblos for- 
mados ^ la sombra de la Cruz, no dosesperamos ; antes bien, pasada la teni- 
pestad, por furiosa quo sea, abriganios la firme confianza de que tan preciosa 
planta, rogada con el rooio del cielo, retoilarti de nuovo y, si se quiere, con 
mayor vigor y lozanfa. 

Los individuos cumo las socicdades que ban nacido, crecido y desairo- 
ll^dose, vivificados por el espiritu de Jesucristo, y continuan aspirando el am- 
biente enibalsamado que exlialau las convicciones fntimas, las instituciones, las 
leyos, las costumbres, los bdbitos sociales y dora^sticos formados en la profe- 
8i6n y praotica de la vordadera religion, no pueden ser despojados de lo qa<* 
constituye su tradicidn, su historia, su rails preciado tesoro, su mayor timbre 
de gloria, la garautia de su prosperidad, el fundamento firmisimo de hu pro- 
greso, de su libertad en el bien, de su tranquilidad en el orden, de su verda" 
dera felicidad: no x>ueden ser despojados, digo, de su fe religiosa, cjue todo esto 
y mucho miis importa, porque es ella la esencia de su existeucia, la savia que 
eircula por todo su organismo, su propia vida. 

Podril una sociedad tal sufrir v^rtigos del momento, agitada por hijos 
ofuscados 6 mal aconsejados ; pero pasada la hora del frenesi y ofuscaci6n, lo« 
g^rraenes de la fe, ocultos, mas no muortos, ^ la manora de los rayos del sol, 
quo libres do la nubecilla quo los velaba, aparecen mils esplendorosos, difun- 
dieudo luz, calor y vida. 

El discfpulo de Jesucristo debe ser un soldado, pues su vida es una mi- 
licia sobre la tierra. La contradicci6n le estimula, despertaudo energias que 
se mautenlan adormecidas en el fondo del alma : la porsecuciAu sacude la som- 
nolencia enervante on que vivo samergido el cristiano it quien falta la ocasi^u 
de los combates por la fe : la lucha rev<51ale el misterio de su propia debili- 
dad subliraada por el poder de la gracia divina ; y de tal suerte se encnentra 
fuorte en los peligros para confesar su fe, que honra, fortuna, salnd, vidar 
todo, est4 pronto d sacrificar antes de renegar de Dios, de su Cristo, de su 
reUgi6n. 

De esos arrauques do entusiasmo sauto que rot<?mplan y euardocen ol 
coraz^n inflaniiindole on amor jl Jesucristo, brotan espontancaniente las gran" 
des concepciones, las empresas maravillosas que tienen por objefco el alivio y 
el bien de la humanidad. 

EI amor al pr6jimo no existe, ni siquiera so concibe sin el amor ^ Je- 
sucristo. Hablo del verdadero amor, no de ese sontimiento vago, infecundo que 
MUts bien busca su propia satisfacci6n y complacencia en Los servicios que presta 
iC la humanidad pobre, desvalida 6 doliente. 

«Quien quiera que ama ^ Jesucristo, ama al Dios y ^ la humanidad, ha 
escrito un sabio comtomporjCneo, y los ama en la proporci6n que ama ^ Jesu- 
cristo. Quien quiera que por el contrario toca A Jesucristo, disminuye ^ Jesn" 
cristo, desecha a Jesucristo, en la misma proporcion <^se disminuye, empequeAece* 
suprime el amor j1 Dios y fi la humanidad». 

El hombro si no ost;i sublimado y transformado por 9\ sontimiento do la 
caridad que brota del Corazon Divino. do Jesucristo puode amar y en efceto 
ama, pero con modida y ^ los sores ^ ^l ligados por los vinculos de la san- 
gro, de la simpatia 6 del interds : su corazdn naturalraente se abre y su mauo 
so alarga para prodigar algiin socorro ; y hasta es capaz do aentir en easos 
dados los sublimes atractivos del herofsmo en los grandos peligros que ame- 
nazan al hermano. Pero esto no es lo comiin li ordinario en la vida del bom- 
bre que obra mo/ido por el sontimiento do pura humanidad : apenas se ha 
esfumado el fantasma do la gloria humana 6 so ha disipado el aura popular 
6 desvanecido el interns que impuls^bale 6, rasgar la dura eorteza del egofsnio, 



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DHL AKZOBISPAIX) DK BUKNOS AlKKS 283 

fl hoinbro se rocoaeentra en si mLsiuo, y luira con iiidifereiKMji las lljigas y 
miserias del pr6jimo. 

Al pisar la via doloros;i de la abiiegaciou y did sacrilicio en la pritctiea 
(le la verdadora caridad, la beneftoeneia laica se detieiio o retroeede, porque 
para •scguir adelaiite menester es toner tijos los ojos en las subliiiiidades del 
Calvario, en Jesucristo crucilieado por nuestro amor, y dejarse arrebatar de 
sentiiniento divino que hace de los cristianos otros tantos heroes, de esa ad- 
mirable, fecnudisinia y santa locura de la Cruz que se apodera tan solo do 
los espiritus bafiados por los rayos esplendorosos de la fe. 

La eseuela de la Cruz es laescuela del sacrilieio sin medida, de la abue- 
JCacion sin limites, del amor hasta el fin, porque asi nos amo Jesucristo, in 
hem dllexit eos. i Y por qu6 maravillarnos que de ella hayan salido heroes de 
todos los sexos, edades y condieiones que poseidos de embriaguez santa, eon- 
'^agraron su fort una, su salud, su libertad, su vida en aras de la earidad 
l»ara asi responder al amor inmenso del Maestro divino ? 

|8ab^is como f escucbad a Mons. Hougaud: **Tan prcmto miran d Jesu- 
cristo y ven a la bumanidad en El. Tan pronto miran Jt la bumanidad, y ven 
en ella a Jesucristo. A sus pies la identiHcaciones eompleta. Esa carne magu- 
llada Bobre el Calvario, es la came de la bumanidad. O mils bien no : el amor 
liene un gran privilegio : baco quo resplandeZea el objeto amado ; hace pali- 
(lecer todo lo dem^s. Arao ji Jesucristo; desde ese momento no veo sine d El. 
Ksos pies del pobre sucios y feos son los pies hermosos de Jesucristo. Esas 
llagas horrorosas son la continuacion, la prolongaci6n divina de las llagas do 
Jesucristo. El amor va m^s all6 de las apariencias, y en la bumanidad, aun 
la msis repugnante y fea, no ve sino H su amado. He aqui porqu<^ el cristiano 
j*e prosterna ^ los pies del pobre y no se cree diguo de servirle''. 

Sefloras y Sefioritas socias del ''Pan de los Pobres'': vosotras bab^is 
sentido en vuestros nobles corazones los escremccimientos de ese amor, porque 
vaestras almas so eneuentran iluminadas por las ensefianzas de la Cruz, por 
los destellos de Jesucristo que vive en su Xglesia para contiuuar 6, trav^s de 
los siglos su magisterio divino y la formaci6n do h<5roes que en la oscuridad 
y el silcucio se sacrifiquen por su amor y por el de sus bermanos predilec- 
t08, los pobres, los bu^rfanos, los enfermos y desvalidos. Dios bendiga vues- 
tros esfuerzos y corone con 6xito feliz vuestros sautos anhelos, haciendo que 
p1 edificio, cuya piedra fundamental acabamoa de colocar, con las preces de 
la Iglesia 8anta, pronto se levante para abrigo de los menesterosos ; y sea por 
stt8 beneticios un testimonio perdurable, de vuestra caridad y una prenda de 
la piedail cristiana de este pueblo que so boura con el nombre y titulo del 
•Salvador Divino, sacrificado voluntariameuto por la gloria de Dios y amor 
J* los bombres. — He dicbo. 

Circular eomunleando diversaii facultadeH obtenldaa de la 8ta. Sede 

Secretaria <lel Obispado - Tucum^n, Marzo 20" de 1906. 

A los Srcs. Curas de la Di6cesis. 

Tengo el agrado de poner en conocimionto de los Sres. Curas y demiis 
iuteresados que se ha obtenido de la 8anta Sede la prorrogaci6n de los privi- 
legios que ^ continuaei6n expreso : 

1°. Quo los p^rrocos puedan celebrar 6 hacer celebrar tres veces por 
^emana una misa rezada de Requiemy aiin en fiestas de rito doble, excepto los 
doraiiigos, tiestas de precepto, id. de 1* y 2^ clase, vigilias, ferias y octavas 
privilegiadas. 

2**. Para poder establecer en las casas religiosas congregaciones de Hijas 
de Maria y otras seraej antes. 



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284 REVISTA ECLE8IA8TICA ^ 

3*^. Para permitir coiiservar el Stmo. Sacramento en las casaa religiosaa. 

^^. Para pormitir la celobracirtn de las fnnciones de Semana Santa en 
iglesias, capillas y oratorios piiblicos (no parroquiales), observando el ritual 
de Benedicto XIII. 

5" Para hacer colebrar una misma rezada en Jueves Sauto eii ca{iilla8 
no parroquiales, en especial de Hermanas de la caridad, en colegios y hos- 
pitalcs, cuando no pueden celebrarse las funciones en la forma iudicada ante- 
riorniente. 

6". Para permitir en las casas roligiosiis la celebraci6n de las trcs misas 
rezadas en la noche de la Natividad del Sefior y admitir ^ los presenter ^ la 
Sagrada Coinnni6n. 

Todos estos privilegios son por tres afios solamente; terniinar^n el 6 de 
Junio de 1908. 

Los seuores cnras pueden desde luego hacer uso del privilegio mini. I, 
y las comunidades que deseea los denuis, pueden dirigir sus solicitudes ^ esta 
Secret aria. 

Dios guarde li los Sres. Curas. 

F6lix Pbtit 
Secretario 

Telegramas canibiados entre el Prelado y el nuevo Ministro de 

R. E. y Culto. 

Ministerio (Buenos Aires) Marzo 17 de 1906. 
A S. S. lima, el Obispo de Tucuraiin 
Me es satisfactorio llevar d conocimiento de S. S. lima, que el dia 15 
del corionte ho tornado posesidn del cargo de Ministro Secretario de Kelacio- 
nes Exteriores y Culto con que ho side distinguido por el sefior Presidentc de 
la Republica. Oumpleme ademds manifestar el agrado con que veria que S. S. 
lima, so dignara prestarrae su mayor cooperacion para el mejor desempefto de 
las funciones que mo han sido euconiendadjts. 

Saludo j1 S. S. lima, con las seguridades de mi consideraci6n distin- 
guida. 

M. A. Monies de Oea. 



Tuciimiln, Febrero 18 do 1906. 
Kxmo. sefior Ministro dc Culto, Doctor Montes de Oca 

Buenos Aires. 

Congratulo d V. E. por la distinci6n recibida, y ofr^zcole ml decidida 
voluntad de facilitar el desempefio de siis altas funciones en las relaciones con 
este Obisqado. 

Saludo atte. ^ V. E. 

t PABLO, Obispo de Tueumdn. 

Ministerio (Buenos Aires) Marzo 19 de 1906. 
Monsefior Pablo Padilla — Tucumiln. 

Agradezco y estimo 6, S. I. su atento telegrama de felicitaci6u. 

Jf. A. Montes de Oea 
Ministro de R. E. y Culto. 



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DEL ARZOBISPADO DE BUBNOS AlKES 285 

Movimiento de la Curin. 

Entro 20. — Se ha Incultado ftl Cura do Lort'to pani dispousiir proclaums — 
por un afio — debiendo dar cnonta triiiiosfcrrtlmonto dc las disjinasris quo cancodiero 

Fthrero 2. — Al Cnra de ConoepcMrtn, para binar, por iin afio. 

23. — Al de TrancBs, para celebrar la S. Misa y admiui«trar lot* sacminontos 
CD una casa particular en lo8 luftarcs de I^ Hijjacra, Ticucho y C-horomoro — por 
tlofl auos. 

28. — Al Teniente Cura de Pomiin, para binar — por uu afio. 

— Se ha conoedido liceacia para la iniprcsidn de mi foUeto titnlado « Corona 
Franciscana ». 

— Se ha autorizado la eroceirtn del vla-crucit* ««n I. . imIIh privada del Semi- 
nario de esta cindad. 

— Se han hecko los siguientctf uoiubraiaieut08 : Confop* > ~ «'\traordinarios do la» 
relipoeas de Sgo. del Estcro, Pbro. D. Grt^gorio Cornet y U. 1*. Fr. Jos^ Urquiza : 
Pbro. D. Augusto Mazzoli. CapelUn do S. S. lima. ; Pbros. D. Joh^ H. Gallardo y 
D. Luis Menti, Capellanes de la Catodral : Pbro. D. Jacinto H. Miletti. Socliantre y 
Organista de la Oatedral. 

— Han sido prorrogadas las Hceucias i{(} : Fr. Paulino Vallejo y Pbro. Jos6 M. 
Cisneros, para ejercer el sagra lo mini.sterio ; Pbro. Jacinto H. Miletti. RR. PP. En- 
rique Lier y Tomas Cardoso, pani celebrar. 

— Ha 8ido habilitado para ejeroer las funcioneg del Sdo. Ministerio el Pbro- 
Samuel F. Toranzos — Ayudauto de Bel^n. 

— Al Pbro. Gregorio Nieva — de S:ilta — liceucia para piMniiuecer me?4 y 
medio en el obigpado, usando do las faeultiides do quo goza en su Dii^cesis. 



Docnmentos para la historia eclesiistica 

DEL KIO DE LA PLATA 



lios novlcios de Ctfrdoba del TuoumAn y otro9 itovicloii Ame- 
ricano* — Belato de sun prueba^v y coiiHtancIa en segrnir la Com- 
paiifa de Jestts eu la expuliiitfu de Carlos III ; y sucesos do otros 
hotIcIos amerlcanos <l)« 

Poco tiemp) despues de hihar leidf> el y i dicho D.^civih) a los onco 

novicios de Cordoba, Uevaron ji la misiua casa a otros ocho, tainbien no- 

vicioi<, que acababan de llegar de Esp ifia. Estos pobrecitos habiau pade- 

cido innchi'siino en la mar, y eiiando ya peiisaban de.s- 

LUgan a la mvgma , , .' , * . . 

casa lot de Etpaha '^^^^^^ "'^ poi'o eii el tenuiiio de sii viaje y penosa 
iiave^aciori, s(5 hallaron iinprovisadaiiiente arrestados 
adn EQtes de saltar a tierra. Illti!a^)s^3le^4 el Decreto de expulrtion : em- 
bargiSse todo lo que iba de la Misiou, y saearoii a tierra asC a los saiios 
como k lofl enfermos, que eran rauclios : de estos era uuo el P. Procu- 
rador de la Provincia de Chile, que llego tan nialo que. niurio d pocos 
rtias y fue enterrado en la Iglesia Matriz de Montevideo. A los novicios 
1<>8 pusieron 4 parte, pero no se dio por satisfecho el 8r. Bucareli, y asi 
\m llamo d Buenos Aires y los incorporo con los deur's que estaban en 
W casa de Ejercicios, y alii se les leyo el ya dicho Decreto. Asf los que 

(1) Veage Rerista Eelcsldsticrtf VJ, VXK 



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286 IfKVISTA ECLKSIASllCA 

lleganm el di'a antes, coiuo los que eutraroii cle niievo se alegraron su- 
mainente de verse juntos : dieronse niuchoa abrazoa, y ya desde esta pri- 
mera vista se enipezaron a alentii mutuamonte a la perseverancia. Habi'a 
entre los reci^n llegados nn Saeerdote, y este fue el niotivo de la pro- 
puesta del Superior electo, que era Coadjutor : adinit.osela el P. Rector, 
y nonibro en su lugar al Sjicerdote, el cual eligio por su Ministro y I>iif*- 
tributario al que propuso el Superiorato. Entablaron luego su distribii- 
cion, vivian una vida verdaderamente religiosa, y bien les hizo al caso 
para lo que despues fue sueediendo. 

Al siguiente di'a un Capitiln de Forast^ros, liombre niuy locuaz y 

conoeido on la Ciudad, y a quien ninguno eontaba entre los afeotos a la 

Conipafiia, no se sabe si por si nnsmo 6 por orden superior, paso a la 

casa donde nioraban los Novicios, v esta niuy cerca del 

Proctira arredrarles ' • * 

un Capitdn de Fora,- ^olegio gronde, cuyo arresto, embargo, etc., habia co- 
tcroH. rrido y coma a su cuenta : llaniolos uno por uuo, y 

les piegunti) a cada uno de ellos ai solas, si habia eii- 
tendido bien el Decreto de S. M., y aunque todos les respondian que si, 
no obstante les dijo en suiua a lo que se reducia, haciendo niucho hin- 
capie sobre el salir expatriados, y anadiendo la circunstancia de que aun- 
que los Padres volviesen en algiiu lieinpo a Espana, ellos janni.s habiiaii 
de volver : les piegunto luego, si liabian aconsejado fi otro que no des- 
aniparase la Conipauia ; les dijo tauil)i«'Mi, cjue si queri'an tomar consejo 
de alguna persona de antoridad, no teni'an mas que avisar, que cual- 
(piiera que pidiesen, aunque fuese el Senor Obispo, vendria gustoso ;'i 
oirlos o se les enviaria coclie para pasar a donde quisiesen. Auuque a 
ninguno aconsejo ji las claras que dejase la Sotaua, y daba muestras de 
<iui<in no tenia iiarticiilar enipeiio, antes estaba indiferente, y solo buscaba 
su bien de ellos ; no obst^inte con varios se explico de niodo, que bien 
se cDUoeia, que era lo que intentaba : liizoles mil promesas, y procurd- 
les amedrentar, poniendoles mil espantajos y abultando a su modo las 
cosas. Proponi'ales las razoues que habia para que dejaseu la sotana, y 
eran las c[ue todo> les representahan ; pero el las exponia cdu un nuevt> 
aire , paliandolas y disimuhindolas con su parlar vivo, sagaz y manoso, 
para (jue cayese algiin incauto. Pero no consiguio nada de esta su ten- 
tativa : las respuestas cjue recibio fueron varias : unos lo respondian c^n 
muclia resolucion y coraje ; otros con un genero de sumision ; otros, 
como que eran del misiuo parecer, daban a entendt^r i\\m se ponian de 
su parte : y asi se despidio poco contento. 

No faltaban al mismo tiempo quienes por el contrario les animaba 
a la perseverancia en la religion. Animdbnnlos los dos 

Aniuianlo9 variog n la , , , r^ . . t-. • 

Relimosos, el uno Dominicano v el otro Franciscano, 

pfrneveranna ^ ^ 

51 ([uieiics desde el primer diji de fiesta les enviaron 
para que les cont'esasLMi y les dijeseii Misa, y coatinuaran aun despues 
de haber llegado el Padre Novicio; animabales el Guipuzcoaho Aramburu, 
que les hacia sus visitjis, y final mente les auimaba tambien, como se ha 
dicho, la Sefiora (pie cuidaba de la casa : y ellos mutuamente se afervo- 
rizaban, ni ncertaban a hablar de otra cosa. En una de estas con versa - 
ciones con fi 6 el uno de ello? ji otro los animos que tenia de llamar a S. 
Iltma., pero apeuas oyo lo que el otro le decia, que mudo de resoluci6n. 



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DEL ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES 287 

y desecho la tentacion en que est^ba ya para caer, de aceptar un em- 
pleo que le habian ofrecido. Tainbien iban otros dos poco linues, pero 
los niantuvo la biiena conipailfa, el ejeniplo, las palabras y las diligencias 
y oraciones de los otros comparieros. 

No podia llevar en paeiencia el demonio el que 19 novicios se 
riest'n y burlasen uialamente de el, y determin6 darles otros asaltos : va- 
jiose primerainente de dos forasteros. Sabia bien el astuto, como tan 
(Mestro en hacer guen*n, cuiil era la parte por donde habia de abrir mas 
peligrosii brecha : bien veia cuan resueltos estaban los novicios a hnir 
aun el iniis minimo pecado, y asi por aqui fne por donde les quiso derri- 
bar. Consiguieron licencia para entrar en la Casa de Ejercicios dos men- 
docinos, ;\ ver si estaba en ella un primo suyo, natural de Mendoza, 
oindad del Reino de Chile y distante de Buenos Aires nuis de 200 leguas, 
al cual querian llevar consigo a su patria : el tal habia ya hecho los votos 
poco tiempo antes del arresto y estaba con los demils en la Venus. Como 
no encontraron li quien buscaban, para que su ida no fiiese enteramente 
iniitil, trabaix>n conversacion con el que hacfa de Ministro y Distributario 
y Imbi'a salido si ver lo que ([uerian, y despuntando de Teologos y ha- 
«endo de los sabios, como quienes habfan frecuentado las Escuelas, les 
einpezaron. a decir cuanto se les puso en la cabeza para que dejasen la 
sotana, asegni*ando que el derecho natural bajo pecado mortal les obli- 
gaba ^ ello ; hombres nuis condecorados debjeran ser, para hacerles creei 
a los uovicios seniejante desatino, y asf fueron vanos sus discursos, y no 
consigiiieron nada. Miis fuerte era la tentaciii'in con que acoinetieron A 
varios en particular, ya sus parientes 6 anios antiguos, ya algunos ami- 
nos y conocidos, prometi^ndoles mil conveniencias. Pero A todo se resis- 
tierou con denuedo, excepto dos de los que acababan de llegar de Espana, 
que veucidos, 6 de las promesas, 6 del temor de exponerse a sufrir otra 
vw tanto como acababan de padecer, se rindieron los miserables, cuando 
al octavo dia los llamaron ti todos A que pusieran por escrito su deter- 
minacion. Merece referirse por menudo c6nio se ejecuto este acto. 

Metieron dentro de la casa una compain'a de Granaderos, repar- 
Udrmiet • tieroulos por el patio y tal cual puerta, y cuando ya 

determinaH6n estabau dcutro cl SecrctaHo del Gobernador y el Es- 

cribano, llamaron ti todos los novicios y los encerraron 
^n ia capilla, poniendo una centinela a la puerta de ella. El Secretario 
y el Escribano entraron en el refectorio, y luego el Oficial con un sol- 
dado llevo alli desde la capilla a uno de los novicios, y asi que es- 
tiivo dentro, cerro la puerta con Have : ley61e de nuevo el Escribano el 
decreto del Rey, y el Secretario le hizo poner por escrito lo que escogia, 
yacabado de firmar, fue conducido por algunos soldados A uno de los 
aposcntoa de arriba, sin permitir ijue comunicase con los que no habian 
finnado. De este modo fueron llevando A todos ellos uno a uno. Dos 
*olo8 fueron, como ya se ha dicho arriba, los que desanipararon en est a 
^m do* I ocasion la Religion : los demds protestaron que de niii 

giin modo se rendian. Ya antes que se acabase la fuu- 
<^ion sospecharon que dos habian vuelto las espaldas : porque despues que 
finnaron no los llevaron al aposento en que juntaban ii los demas, sino 
'08 piisieron en otro separado, y quedaron certificados cuando luego que 



■J 



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288 UKVIS5TA EOLKSIASTICA 

firniaron todos, y estando ellos todavia encerrados, vieron que f^acahau 
SU8 canias. 

Miicha pena ca\m6 a los otros la desercion de estos dos cobardes, 
li quienes Uevaron luego al Colegio, il donde los detuvieron hasta que les 
liiciesen de vestir : procurabau por una parte excusarlos por lo niucho 
que acababan de padecer en tan procelosa y prolija navegaci6n, y por 
otra parte alababan los altos juicios de Dios, en cuyo servicio liabfan 
procedido con mucka tibieza los dos infelices ; y el oir el poco caso que 
se hacia ya de ellos en la Ciudad, los alento mas y mils d no desampa- 
rar sus puestos : y mds sabiendo que ya eon liigi'imas mostraban bu arre- 
pentimiento. 

Ya en el poco tiempo que estu vieron en la Venus, y el viaje 4 

Buenos Aires aunqne tan corto, en que padecieron alguna parte de los 

trabajos que lleva consigo la mar, era bastante para 

que aiin los Americanos, quejanids se habian embarcado. 

, . lorraasen algiin concepto de lo que les aguardaba ; pero 

los en una lancka, en " *■ ^ p» 7 xr 

dondepadecenunatem- ^odavia quiso el Senor que lo experimentasen nms en 
pettad. circunstancias en que estaba en su mano el evitarlo 

con solo ecbar una iirma. Saearonlos de la Casa de 
Kjercicios y los embarcaron en una lancha para Uevarlos A los navies, 
que estaban il la vista de la Ciudad, y se niantenian sin apartarse de 
ella, por ser contrario el viento : enipez6 este a soplar tan recio que» 
alborottlndose el rio y encrespilndose las olas se levant(> una tempestad 
desbecha : tres dias enteros estuvo la lancba en una continua y violent^ 
agitaci6n, hecha juguete del proceloso viento y de las furiosas olas : bien 
pudieran baber raetido a los pobrecitos en la Ciudad, y mAs habiendolo 
pedido ellos, pero no quiso Dios, y i>erniiti6 que los hombVes, sin ras- 
iro de bunianidml, estuviesen mirando aquellos inocentes j6venes, que fal- 
tos de avio y aiin de viveres, con grande inconiodidad y snmaniente 
debllid^dos, pasaron ocho dias enteros en tan penosa cjircel : al cabo de 
ellos mederon en la niisma lancha A los Pa<lres y Heriuanos de los Cole- 
gios de Corrientes y Santa Fe, y con eso, si bien los novicios se ale 
graron de verse otra vez incorporados con sus aniantisimos Padres y cari- 
simos Herraanos, y estos de abrazar il quienes tanto los auiaban ; pero 
quedaron tan apretados e incomodados, quo era preciso que niuchos, si no 
todos los novicios, se niantuviesen en la cubierta de la lancha, expuestos 
A la incleniencia del tiempo y bien mortiticados del frfo. Hicieronse final- 
. , ^ uiente 11 la vela para los navios, y lle<raron A ellos 

Llegan a la Venug ^ 7 »' 

con prosperidad. A los 6 reci^n llegados de Espaua los 
dejaron en un Faquebot con el P. Cosme Agullo, Operario de Buenos Aires, 
k quien el Gobernador seualo por Superior de ellos ; ji los otros 11 ^os 
Uevaron a las Fragata Venus. Cufll fue su alegria y legocijo cuando se 
vieron en ella, cables las deniostraciones de gozo con que fueron reci- 
bidos de los Padres y Ilermanos, qu^ abrazos se dieron tan tiernos, lo 
podra considerar cada uno. Ya el niimero de los sujetos se habfa aunien- 
tado en la Venus, porque mientras los novicios estuvieron en Buenos 
Aires, trasportaron A ella de los que acababan de Uegar de Espaiia ^ 
todos los pue estaban sanos, y con los 11 novicios venfan A ser 151 : 
con que bien se deja conocer la incomodidad con que lo pasanan en !» 



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DEL ARZOBLSPADO 1>K BUENOS A IKES 2S9 

navepicion, la cual, ^racias al Seiior, fue felicisiina, y en menos dv ties 

mesps se pusieron en Espaua, puea habiendose heclio al la vela el dia 12 

de Octnbre de 1767 deftde la Pnnta de Piedra, que cae en freiite de 

Montevideo, en donde se levanta la ultima vez el au- 

D€9einbarean en , ^ ,'...,,. . ., 

ela, y por eso se reputa el pnncipio del vii»je, amba- 
ron A Cadiz Ji 5 de Enero del 1768 y hubieran lle^a<lo 

loacho antes, si el capitan hubiera sido mas resuelto, y aprovecbdndose 

tie Ids buenos vientos, hubiera ecliado mite vela, como aiin los raarineros 

lo deseaban. 

Pocos di'as despu^s, y con ignal prosperidad, art'liaron lo^ *1t'' 

Paquebot al Ferrol, en donde los pasaron d otro navio, y los tuvimi 
en el sin dejarles saltar en tierra, hasta que por oiJeu 
de la Corte sacaron d cuatro, a los cuales despues de 

paqutboi . . . , /. , 

varias tentativas les quitaron a fuerza la sotana, y 
quedaron en Espana. Acaso se liizo esta divi8i6n, porque avisaron que 
ja do8 no eran novieios por baber becbo los votos en la mar, como de 
heeho era asi ; y el uno de ellos que fu6 reputado se^cun las seuas por 
novicio, eon admirable lieroicidad y a costa de grandes trabajos, con- 
Mgiiio finalmente el ll«gar si Faenza, en donde vive contento con su*^ 
Hermanns. De los dos que quedaron con el P. Cosme, el uno era Coad- 
jutor y habia becbo ya los votos en el viaje ; el otro, (jue era el Padre 
y le faltaba poco tiempo para cumplir el bienio, babiendole cumplido al 
llegar 4 Cadiz, a donde los enviaron en un navichuelo ingles, bizo los 
votos antes de saltar en tierra. Volvamos ya d las 11 que salieron del 
Nonciado de Cordova, que son el principal objeto de esta narracion, 
y de los cuales solo ocbo eran novieios, porque tres liabian ya becbo los 
votos en la Fragata. 

Pasado mes y medio con los demas sujetos de la Provincia en el 
Hospieio del Puerto de Santa Maria, los llevaron por orden de la Corte 
al Convento de San Francisco. Como ya estaban aguerridos con lo pasado, 

no les bizo tiinta mella esta separacion, ni tampoco 

LlevanloMd San ,, ^ , , , ' ' , 

„ . ellos se temian que aun les restase tanto como les n^s- 

TTaneiseo 

taba que padecer. Era tiempo de Cuaresma cuando los 
llevaron. y valiose de esta circunstancia el P. Guardian para encargar- 
le« el retiro, asegunindoles que ^1 cuidaria de ([ue tampoco sus Frailes 
left i)ertubaran. De becbo, a los principios ninguno de ellos asonmba a 
sus aposentos, sino tal cual vez alguno de nocbe, despues de tocar ya a 
Hcostarse. Xinguno les decia claramente que desamparasen la Religion, 
pero sin embargo parece que todos tiraban A ello, movidos de compa- 
mu : pues les ponderaban los trabajos que habfan de padecer y les 
i^presentaban lo que padecian ya en Corcega los Pmires de las Provin- 
cias da Espana, y que Ilegando a las ventas con el Santo Cristo en una 
mano y diuero en la otra, apenas pod fan conseguir que comer, y que 
"upuesto que alli no vivi'an vida reltgiosa, seria mejor (pie se quedasen 
a hacerla en alguna otra religion. El P. Gruardidn, ya desde la primera 
ponferencia que tuvo con ellos, se mostro deseoso de que no persist iesen 
^n querer seguir la Compania, diciendoles entre otras cosas que, el, por 
'® que tocaba a sn persona, aunque estaba resuelto a no dejar el bdbito 
^^^ trafa, sin embargo no sentia en sf tanto dnimo como ellos mostrabau. 



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290 KEVISTA ECLKSIASTICA 

En una ooasion les deci'an los Fniiles, y el P. Guardian con ellos, 

<ine la Coinpania estaba ya extinguida ; y preguntj'in doles por qu^ auto- 

toridad, respondieron que por la del Rey ; y eonio los 

Variog lances con .... , . f j • i ^% r> 

„ ., novieios al oir esto se tendiesen de nsa, el P. Ouar- 

lo8 Frailer . 

dian <iuedo tan eorrido, que a toda prisa se metio en 
su celda. Otro dfa tuvieron una fuerte disputa con el P. Regente de Es- 
tudios : enii)en6se estti en probar que, los novieios de la Conipauia, he- 
chos los votos siuii)les, eran conio los Donades de su Convento, que no 
teni'an hecha profesion alguna, ni obligacion de perseverar en la religion. 
Cuando los novieios oyeron esta proposicion, se echaron todos sobre el 
Fraile, alegando unos una razon y otros otra, y niostrsindole la Bula de 
Gregorio XIII que expresamente declara lo contrario ; el buen Religiose, 
acosado por todas partes y convenci<lo, no teniendo que responder, eon- 
feso llananiente que se habia equivocado. Con este y otros lances serae- 
jantes, los novieios cada dia se fortalecian nids y mas. Saliendo una noche 
del refectorio les enipezo a hablar el P. Guardian y les dijo : Hijos mios. 
yo no se en que pensais : las casas de la Compaufa van nuiy nial, y 
vosotros no refiexionais en ello : yo os confieso, que si me hallara en 
semejante lance al vnestro, aunque fuera Guardian, dejarfa desde luego 
sin ningun escriipulo mi habito ; seria en lo interior R^iligioso Franeis- 
cano, y tendria estos traba^jos por clara seual de que su Divina Majes- 
ttid no me (jueria en esta Religion. Respondieron los novieios admiran- 
dose de lo que oian: pues Padre, si vuestra Paternidad lo hiciera, noso- 
tros no lo quetemos hacer, porque sabemos que d la vocacion religiosa 
suele estar frecuentamente aligada la salvacion de un Religioso, y que 
Dios nuestro Senor acostumbra probar a sus siervos con semejantes y 
aiin uiayores trabajos ; y replicandoles que ya no podian en las presentes 
circunstancias ctmseguir el tin de su Instituto, satisftcieron los novieios 
dicicndo, que Cristo nuestro 8euor, San Pablo y todos los Apostoles 
habian tenido la misma vocacion que los Jesuitas, y con todo eso, sin 
faltar a ella, el Senor estuvo en profundo silencio 30 auos, su Ap6stoI 
dos en la carcel, y los demas fueron tambien frecuentamente aprisio-" 
nados. 

Otra noche fu6 a ellos muy de propositi el P. Guardian y les dijo, 
que sus Frailes le enviaban -A que, pues no les permitia A ellos liablar- 
les, el les hablase daro, y les propusiese sin rebozo lo mucho que ten- 
driau (lue olVecer a Dios^ si pevsistfan en querer seguir a los Padres, y 
que asi les encargaba que uiirasen bien lo que liacian. Rodeilronle lp8 
novieios, y mostraron tanto coraje, y le respondieron con tal resoluci^n, 
que tinalmente les dejo en paz,, diciendoles : pues, hijos rai'os, si la cruz 
de pbmio se os hace de paja, cargaos con ella enhorabuena. Otro dia 
encontro A un Heruiano Coadjutor que salia del coro, y con aqael m 
acostumbrado fervor, le dijo : hombre, donde vas ? no ves que todos 
vosotros vais perdidos? no os precipiteis. El llermano, al principio se 
turbo un poco, mas volviendo luego en si, le dijo : Padre mio, qiii^n 
sabe, si del perseveiar ahora en la vocaci6n depende nuestra salvacion 
eterna? Me asegura V. Paternidad que no f El P. Guardian que se «ho- 
gaba aiin en meiios .agua, se contuvo algiin tanto, pero prorrumpio luego, 
diciendo : y quien te lia dicho, hombre, que en la Compauia ie salvaM, 



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DKL AKZOHISPAIK) DE BUEXOS AIRES 291 

A perseveras ? a que el Herniano siinplemente, y sin reparar lo que deeia, 
le respondio : Padre, eso lo sabe y juzganl ciialqiiiera que teuga uu 
p<>o«i de juioio eu la eabeza : con esto quedo atajado el buen P. Guar- 
ilian, y pa»*6 adelante, «in hallar que reprender eu la respuesta del 
novicio. Muy lejos estabau de imitar a los otros aiiuelloa Religiosos, 
con qnienes se confesabau, los cuales, aunque se doliau y compadeeiau 
de 808 trabajos, sin embargo eu las coufesioues alababaii su couducta, 
vlesnnimaban dicieudo, que el cauiino de los trabajos era el seguro y el que 
Cristo Xuestro Sefior nos le luostro con su ejeuiplo, y que los deinas eran 
peligrosos y de t<Muer. 

La priuiera cosa que entablaron luego que llegaron los ocho del 
...... Paraguay, v la coutinuaron despues todos los de las 

v» jv/» la distnbucion ,^.. x. U ,, .., 

dfi \ociciado ^'"J^tro Proviucuis, fue la distribucion del Novicuido 
gastundo fuera de eso niuchos ratos en oracion del ante 
^Wl SSino. Sacrauicnto : todos s(» confesabau con niucha frecueucia. y el 
P. r^uardian les daba de su niano la Com union los dias que, segun las 
n-jjliis de la Compauia v costuiubres de las Provincias debian comulg.ir. 
Como no les estaba privada del todo la comnnicacion con los secula- 
te;*, el Pretendiente, que fue el Demandailero de los Paragua^'os eu 
Ciirdoba, lo fue tainbien aqui de todos : no obstante reparo Nicolas i(ue 
♦'I P. Guardian no gustaba de que frecuentase tanto las visitas, pi'r > 
nim<i no le conocia, fiicilmeute le pudo engauar. Fingiose pariente o 
'■unoeido de uno de los novicios y que queria quitarle de la eabeza 
ia tontera de seguir :i los Padres ; y asi consiguio amplia facultad para 
<'ntnu' a verbjs : con este pretexto les liacia sus visitas y man tenia cu- 
rriente la comunicaclon de los novicios con su Maestro de ellos y su 
Ayndant^ 6 companero. Entre otros los iba tambien a ver y conseguia 
Uceneia para estar con ellos un piadoso clerigo de Saiicti Spiritus, que 
nsitaba tand>ien fre('uentenu»nte il los Padres. De este buen sacerdote 
file fie quieu se valio el Senor Oscariz para ofrecer a los Padres cuant(» 
iiK-esitasen los novicios, a los quo uo voWio A ver desde que tuvo no 
"^ que palabia con el Lego enfermero. No fue esta la linica vez eu 
'!U^ e*;te buen Lego les dio que sufrir a los pobres novicios. Luego que 
^ntraron en el Convento empez'> a uiortilicarK^s, dandoles palmaditjis 
.^ tlicieiidoles : « All pi>bres !. a jui viiMien a pag.ir los pecados de los 
^'^jos)>. Xi basto el (pie uno de ellos, no pudiendo llevar esto en pa- 
'iencia, le respondiese con sequedad lo que juzg'» . couveuiente para 
'laccrle callar : continuo en uu)lestarlos muy largo tiempo, y no coutento 
»-on pvoptmerles las nizones, que acaso le sqgeriau otros, les llevaba cuanto 
pa|)ei eucontniba escrito contra la Compauia. No podian los novicios 
^5J;nantjir tanta molestia, y reparaudo en los males que podian ocasi<»- 
"aiJes siis importunas visitas, dettM'minaron <'errarle del todo la puert:i. 
^" <lia, eu que est;iba muy serio, sentado en una silla, parlando como 
"na eotorra acerca de las cosas ocurrentes, disuadiendo fuertemente li 
''l^inos que le escucliaban el ijue siguiesen la Compauia, se levauto de 
'^^ asiento el H. Baigorri y le dijo con mucha paz y seriedad : Padre 
'»'», hagame V. Paternidad la caridad <le irse a su celda y no poner 
'";»••* los pies eu nuestra camara. Quedd pasmado el Lego, sin saber lo 
W le sucedia, pero como todavia se detuviese algo, un H. Catalan 



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292 KEVISTA ECLESIASTICA 

lie la Proviiicia de 8ta. Fe, no pnilieiulo ya sufrirle, lo co^io por la manj^, 
dicieiulole ci>fi bueuos teriuinos aiiiiello del V. H. Berkiiians en caso se- 
niejante : Pater mi, in jannam abi, qua renisii. Obedeeio finahnente e\ 
I>obre y qnedo escarineutado en adelante, no qiieriendo ya ponerse otra 
vez li seniejante sonrqjo : eon esto se vieron libres de innuinerables mo- 
lestiius y tentaciones en sii v<»caei